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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tiziana Trotta]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/tiziana_trotta/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tiziana Trotta]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El euro busca un flotador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/euro-busca-flotador_1_5718769.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27055144-8f5f-4c8a-b07b-b5dadc922277_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El euro busca un flotador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rehn prevé que la unión bancaria 	podrá fin a la interdependencia entre bancos y gobiernos y evitará 	el rescate de países en dificultad</p><p class="subtitle">El gobernador del banco central 	finés auspicia un mecanismo de rescate donde acreedores y 	accionistas asuman las pérdidas</p></div><p class="article-text">
        Hay luz al final del t&uacute;nel. El problema es que nadie sabe si es la salida o un tren que viene en direcci&oacute;n contraria. El <a href="http://ec.europa.eu/economy_finance/bef2013/index_en.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Foro Econ&oacute;mico de Bruselas de 2013</a>, organizado el pasado mi&eacute;rcoles por la Comisi&oacute;n Europea, ha intentado aclarar cu&aacute;l de entre ellos es el escenario m&aacute;s probable para la eurozona. Pese a la entrada en vigor de nuevos instrumentos para &ldquo;mejorar la gobernanza fiscal y macroecon&oacute;mica entre los pa&iacute;ses miembros&rdquo;, lo que se traduce en una mayor vigilancia e intervenci&oacute;n sobre los presupuestos, la moneda &uacute;nica a&uacute;n &ldquo;navega en aguas revueltas&rdquo;, de acuerdo con el vicepresidente de la Comisi&oacute;n, Olli Rehn.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras de Mario Draghi, gobernador del Banco Central Europeo (BCE) &ldquo;Haremos lo que sea necesario para salvar el euro&rdquo; ofrecieron un bal&oacute;n de ox&iacute;geno a los mercados el pasado verano, poniendo un parche al riesgo de desintegraci&oacute;n de la uni&oacute;n monetaria. Rehn considera que este peligro ya solo es un recuerdo. La situaci&oacute;n griega, las tasas r&eacute;cord de desempleo, las d&eacute;biles previsiones de crecimiento para la segunda mitad de este a&ntilde;o y los elevados niveles de deuda soberana, sin embargo, demuestran que a&uacute;n hay numerosas cuestiones pendientes de solucionar en una eurozona que pronto se ampliar&aacute; a 18 miembros con el ingreso de Letonia. El ant&iacute;doto propuesto por Bruselas para solucionar todos sus problemas es la integraci&oacute;n bancaria y fiscal. Enda Kenny, primer ministro irland&eacute;s, ha asegurado en un v&iacute;deo mensaje que su implementaci&oacute;n es &ldquo;una prueba de credibilidad&rdquo; y que las instituciones europeas no pueden permitirse fallar.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales objetivos de la uni&oacute;n bancaria, seg&uacute;n Rehn, consistir&aacute; en romper el estrecho v&iacute;nculo entre bancos y gobiernos y evitar as&iacute; el rescate de pa&iacute;ses en dificultad. El vicepresidente de la Comisi&oacute;n ha avanzado que en la cumbre del Eurogrupo de este jueves se acordar&aacute; el funcionamiento de la recapitalizaci&oacute;n directa de la banca por parte del Mecanismo Europeo de Estabilidad y que los ministros de finanzas de la zona euro, reunidos en Luxemburgo, estudiar&aacute;n tambi&eacute;n la posibilidad de nombrar un representante de Bruselas en el consejo de administraci&oacute;n de las entidades rescatadas. Estas medidas encuentran la oposici&oacute;n de pa&iacute;ses como Alemania, Finlandia y Francia, que rechazan ceder parte de su soberan&iacute;a a un control central. El gobernador del banco central fin&eacute;s, Erkki Liikanen, al mismo tiempo, ha manifestado que le gustar&iacute;a ver en funci&oacute;n para 2015 mecanismos de rescate donde acreedores y accionistas asuman las p&eacute;rdidas, como en el caso de Chipre. 
    </p><h3 class="article-text">Reformas cosm&eacute;ticas</h3><p class="article-text">
        <strong>Reformas cosm&eacute;ticas</strong>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, no han faltado iniciativas para poner remedio a la crisis de la eurozona, tanto a nivel de las instituciones comunitarias, como de los pa&iacute;ses miembros a golpe de recortes y reformas. &iquest;Entonces qu&eacute; es lo que ha fallado? El profesor Peter Bofinger, miembro del Consejo alem&aacute;n de expertos econ&oacute;micos, pone como ejemplo una persona obesa con un estilo de vida poco saludable. &ldquo;Si sufre un infarto, primero hay que actuar para reanimarle y luego intervenir para mejorar sus h&aacute;bitos&rdquo;, explica. M&aacute;s all&aacute; de la met&aacute;fora, el experto apunta a que la crisis de la banca, la de las finanzas p&uacute;blicas y de la macroecon&oacute;mica se retroalimentan, como demuestran los casos de Espa&ntilde;a, Irlanda y Chipre, y que la deuda soberana seguir&aacute; aumentando en 2014, seg&uacute;n las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI). &ldquo;El impacto de las reformas estructurales ha sido sobrestimado. Se han puesto en marcha muchos programas, pero solo se han generado cambios superficiales&rdquo;, a&ntilde;ade. Lo que se necesita en este momento, seg&uacute;n Bofinger, son &ldquo;los cl&aacute;sicos programas de est&iacute;mulo e incentivar las inversiones p&uacute;blicas&rdquo;. El profesor alem&aacute;n ha insistido tambi&eacute;n en la importancia de los subsidios a las renovables, que Espa&ntilde;a, en cambio, suprimi&oacute; el a&ntilde;o pasado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Reformar no significa cortar el gasto p&uacute;blico&rdquo;, seg&uacute;n Fabian Zuleeg, economista del <a href="http://www.epc.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">European Policy Center</a>. &ldquo;Al rev&eacute;s, las reformas al principio cuestan. Hay que actuar para la liberalizaci&oacute;n de los mercados, mejorar el acceso al capital y atraer la inversi&oacute;n privada&rdquo;. Volver para atr&aacute;s no es una opci&oacute;n. &ldquo;Ser&iacute;a una cat&aacute;strofe, significar&iacute;a un colapso financiero, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico. Si no se produce un cambio, estaremos en una situaci&oacute;n en la que la pr&oacute;xima generaci&oacute;n estar&aacute; peor que la anterior, pero el ajuste necesita normas y voluntad pol&iacute;tica&rdquo;, ha explicado. 
    </p><h3 class="article-text">Crisis existencial</h3><p class="article-text">
        <strong>Crisis existencial</strong>Por si fuera poco, a la crisis econ&oacute;mica y financiera, se a&ntilde;aden otros factores. Pascal Lamy, director general de Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio (OMC) habla de crisis existencial del proyecto europeo, que pone en entredicho su legitimidad, su credibilidad y su modelo social. &ldquo;Se trata de un mensaje dif&iacute;cil de aceptar para el espa&ntilde;ol medio&rdquo;, dice en alusi&oacute;n a los duros recortes aprobados por el gobierno popular, &ldquo;pero ya hemos abierto la caja de Pandora y hay que seguir adelante&rdquo;. Lamy, que en septiembre acabar&aacute; su mandato al frente de la OMC, asegura que no se trata solo de una cuesti&oacute;n econ&oacute;mica. &ldquo;Est&aacute;n en juego la identidad y el valor. No podemos pensar en integraci&oacute;n pol&iacute;tica si no existe un sentimiento de pertenecer a una comunidad por parte de los europeos. No me refiero a un art&iacute;culo en un tratado, sino a modificar perspectivas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tiziana Trotta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/euro-busca-flotador_1_5718769.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Jun 2013 13:45:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Comisión Europea,Mario Draghi,Euros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agencias de (calificación de) riesgo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/agencias-riesgo_1_5640248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a576f53d-a12e-4039-8816-f396d4376b48_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Las agencias de calificación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista alemán Werner Rügemer publica "Las agencias de calificación", un libro de investigación que trata de desenmarañar el lado oscuro de las entidades que se dedican a poner nota a la solvencia de países y empresas</p><p class="subtitle">Moody's, Standard & Poor's (S&P) y Fitch suman un 95% del mercado de las calificaciones</p><p class="subtitle">Sus propietarios son grandes fondos de inversión y empresas que a su vez tienen su sede en paraísos fiscales</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
         Sus juicios hacen temblar los mercados. Act&uacute;an a varios niveles, en una din&aacute;mica compleja y oscura, con un juego de influencias pol&iacute;ticas y negocios colosales que se retroalimenta. Las tres grandes agencias de calificaci&oacute;n de riesgo, Moody's, Standard &amp; Poor's y Fitch, gozan de una credibilidad innegable entre gobiernos e instituciones internacionales, pese a que sus nombres est&eacute;n vinculados a graves errores, como el que en 2008 llev&oacute; a la quiebra al banco Lehman Brothers. En <em>Las Agencias de Calificaci&oacute;n</em> (Editorial Virus, Barcelona, 2013), el periodista alem&aacute;n Werner R&uuml;gemer (Amberg, 1941) intenta destapar el delicado entramado que est&aacute; detr&aacute;s de los vigilantes del mercado, desvelando sus verdaderos propietarios y relantando c&oacute;mo consiguen &ldquo;apoderarse de empresas, servicios p&uacute;blicos, Estados y econom&iacute;as nacionales completas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El hilo conductor del libro est&aacute; claro. Las agencias eval&uacute;an el riesgo de impago por parte de empresas o pa&iacute;ses. Un juicio negativo tiene un impacto inmediato en los mercados y hace que las sociedades y los gobiernos tengan que hacer frente al pago de mayores intereses para volver a ganar la confianza de los inversores. Este inmenso poder est&aacute; concentrado en manos de apenas tres organizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras son abrumadoras. Moody's, Standard &amp; Poor's (S&amp;P) y Fitch suman un 95% del mercado de las calificaciones. Cada uno de sus 3.598 analistas emiti&oacute; una media de 760 dict&aacute;menes en 2010, lo que supone un promedio de m&aacute;s de dos informes de unas 300 p&aacute;ginas por d&iacute;a. R&uuml;gemer aclara que esta &ldquo;alquimia&rdquo; se basa en mecanismos complejos y una total falta de transparencia. &ldquo;Dicen que utilizan un m&eacute;todo objetivo y cient&iacute;fico para medir el riesgo de una deuda en comparaci&oacute;n con la situaci&oacute;n del mercado&rdquo;, explica, &ldquo;pero no es as&iacute;, no analizan lo que realmente pasa a su alrededor, sus juicios dependen solo de sus propietarios&rdquo;. El periodista alem&aacute;n afirma que las <em>tres grandes</em> est&aacute;n controladas por las mismas empresas que tienen que evaluar y que sus accionistas utilizan las calificaciones para adquirir productos financieros.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero qui&eacute;nes son estos propietarios? &ldquo;Los actores m&aacute;s poderosos del sistema financiero&rdquo;, destaca el autor, &ldquo;pero cuando empec&eacute; a escribir mi libro, nadie se hab&iacute;a cuestionado qui&eacute;n mueve los hilos detr&aacute;s&rdquo;. Sus investigaciones han llegado a revelar que se trata de &ldquo;los mayores fondos de inversi&oacute;n y de alto riesgo del mundo que est&aacute;n en manos de bancos y grupos empresariales que a su vez controlan muchas importantes multinacionales&rdquo;. En unas palabras, resume, &ldquo;act&uacute;an solo en el inter&eacute;s de Wall Street&rdquo;. S&amp;P y Moody's, por ejemplo, comparten propietarios de nombres altisonantes, como Morgan Stanley, Allianz Global Investors, Oppenheimer, Washington Mutual y Neuberger Berman, as&iacute; como los mayores accionistas de Fidelity, Wellington, Capital Group y Berkshire Hathaway, que participan al mismo tiempo en otros grandes grupos empresariales estadounidenses, como 3M, Alcoa, American Express, Boeing, General Motors e International Paper. 
    </p><p class="article-text">
        El magnate Warren Buffet controla un amplio porcentaje de la actividad de Moody&rsquo;s, directamente o a trav&eacute;s de su fundo de inversi&oacute;n Hataway Pacific, lo que le permite al mismo tiempo elaborar an&aacute;lisis y realizar fruct&iacute;feras inversiones. Fitch, por su parte, mantiene v&iacute;nculos muy estrechos con sectores claves de la econom&iacute;a, como las comunicaciones y las editoras. &ldquo;Todas las agencias y sus propietarios, adem&aacute;s, tienen su sede social en para&iacute;sos fiscales, sobre todo en Wilmington (Delaware)&rdquo;, recuerda R&uuml;gemer.
    </p><p class="article-text">
        El apoyo de los centros neur&aacute;lgicos de la econom&iacute;a se acompa&ntilde;a por la complicidad del sistema de &ldquo;puertas giratorias&rdquo;, que permite la rotaci&oacute;n de los directivos de las agencias entre cargos pol&iacute;ticos relevantes. &ldquo;Son a la vez actores estatales y privados&rdquo;, a&ntilde;ade el autor, &ldquo;y su doble fuente de poder les impide ser objetivas&rdquo;. El fin de los supervisores, de acuerdo con &eacute;l, &ldquo;no es la reducci&oacute;n de la deuda, sino el sobreendeudamiento sist&eacute;mico&rdquo;, ya que los pr&eacute;stamos constituyen la base para operaciones financieras de mayor alcance &ldquo;gracias a las cuales los propietarios de las agencias obtienen sus grandes ganancias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las evaluaciones de las <em>tres grandes</em> han levantado numerosas sospechas sobre su fiabilidad en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, sin que esto disminuyera su prestigio y sin que sus directivos tuvieran que responder por ello. Moody's, por ejemplo, calific&oacute; con la nota m&aacute;xima al banco Lehman Brothers hasta su quiebra en 2008, mientras que S&amp;P est&aacute; acusada de haber inflado la evaluaci&oacute;n de activos inmobiliarios, favoreciendo a la crisis econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Algunos gobiernos han decidido tomar medidas para poner coto al ilimitado poder de las agencias. EE UU est&aacute; sopesando demandar a Moody's por defraudar a los inversores, en la espera de que se resuelva el juicio que le enfrenta a S&amp;P por las calificaciones de los activos inmobiliarios. La fiscal&iacute;a italiana tambi&eacute;n ha presentado cargos en contra de S&amp;P y Fitch.
    </p><p class="article-text">
        Poner un punto final a este oligopolio, seg&uacute;n R&uuml;gemar, es posible, pero a&uacute;n quedan varios obst&aacute;culos por el camino. &ldquo;Seguimos pensando que las agencias son buenas y sus juicios son necesarios tambi&eacute;n porque los medios de comunicaci&oacute;n se hacen eco de esta visi&oacute;n. Le siguen la corriente y no se preguntan qu&eacute; hay detr&aacute;s&rdquo;, insiste. El prestigio de las agencias se mantendr&aacute; inalterado hasta que &ldquo;Estados e instituciones como la Uni&oacute;n Europea, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Reserva Federal, as&iacute; como otros bancos centrales decidan retirarles su apoyo&rdquo;, subraya el periodista.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;logo y el ep&iacute;logo del libro lo ha redactado Gonzalo Boy&eacute;, uno de los abogados que ha presentado una querella criminal en la Audiencia Nacional contra las tres agencias por alterar el precio de la deuda p&uacute;blica y uso de informaci&oacute;n privilegiada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tiziana Trotta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/agencias-riesgo_1_5640248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Apr 2013 18:08:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agencias de (calificación de) riesgo]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Chináfrica: ¿Un nuevo modelo de colonialismo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/chinafrica-colonialismo_1_5637013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a74eba86-0aa1-45e3-9154-4ab2ad1210c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Chináfrica: ¿Un nuevo modelo de colonialismo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gigante asiático se sitúa como primer socio comercial del continente, pero su creciente influencia polariza las opiniones de los analistas</p><p class="subtitle">Es el país que ofrece más créditos a los países africanos en desarrollo,  con un compromiso de 15.477 millones de euros para los próximos tres  años, y no pide condiciones a cambio, como el Banco Mundial u otras organizaciones multilaterales</p><p class="subtitle">Las ONG denuncian el trato de compañías estatales chinas en sectores como la minería y también preocupa el impacto medioambiental de sus inversiones</p></div><p class="article-text">
        La creciente sed de China por las materias primas ha hecho que el gigante asi&aacute;tico logre convertirse en el cuarto inversor en &Aacute;frica en 2011 con unos 2.535 millones de euros, seg&uacute;n datos de Naciones Unidas, detr&aacute;s de Francia, EEUU y Malasia. El r&aacute;pido avance de Pek&iacute;n en la regi&oacute;n, sin embargo, despierta recelos. Hay quien habla de una nueva forma de colonialismo, basado en un capitalismo sin normas, irrespetuoso hacia los derechos humanos y el medioambiente, y otros que creen que se trata de una alarma injustificada. Los expertos, sin embargo, coinciden en un punto. Esta luna de miel, bautizada con el nombre de &ldquo;Chin&aacute;frica&rdquo;, no est&aacute; destinada a durar para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Las escasas perspectivas de crecimiento en la eurozona en el futuro pr&oacute;ximo han impulsado &Aacute;frica a los brazos de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sur&aacute;frica). Las relaciones econ&oacute;micas entre el continente y el selecto club de potencias emergentes han crecido de manera exponencial en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, hasta alcanzar los 38.373 millones de euros en 2011.
    </p><p class="article-text">
        El presidente chino, Xi Jinping, calific&oacute; las relaciones entre su pa&iacute;s y &Aacute;frica como una &ldquo;cooperaci&oacute;n entre ganadores&rdquo; en ocasi&oacute;n de su reciente gira por el continente, dirigida a reforzar las alianzas geopol&iacute;ticas y financieras entre las dos zonas. La mayor&iacute;a de los analistas occidentales, sin embargo, considera que en este idilio Pek&iacute;n es el &uacute;nico beneficiado. Lamido Sanusi, el gobernador del banco central nigeriano, hace unas semanas <a href="http://www.ft.com/intl/cms/s/0/562692b0-898c-11e2-ad3f-00144feabdc0.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se uni&oacute; a estas cr&iacute;ticas</a> en un art&iacute;culo en el Financial Times, y acus&oacute; a China de explotar los recursos naturales africanos e incrementar la exportaci&oacute;n de sus productos, sin crear oportunidades de trabajo para la mano de obra local, ni transferir competencias y tecnolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        China empez&oacute; a penetrar en el continente al final de los a&ntilde;os 80, mientras muchas potencias occidentales se dirig&iacute;an hacia el Este europeo. Hoy d&iacute;a, pese a que el coste del trabajo no difiera mucho entre las dos zonas, &Aacute;frica se ha convertido en un destino muy apetecible para los inversores chinos, gracias a iniciativas como la 'tarifa cero', que excluye a algunos bienes de aranceles. Sus flujos comerciales se han multiplicado por veinte en apenas 12 a&ntilde;os, hasta rozar los 156.000 millones de euros en el pasado ejercicio.
    </p><p class="article-text">
        La modernidad africana es <em>Made in China</em>, al mismo tiempo que el progreso del gigante asi&aacute;tico se nutre de materia prima de ese continente. Pero las previsiones apuntan a que su hambre feroz se moderar&aacute; al final de esta d&eacute;cada, al dejar paso a un sistema econ&oacute;mico m&aacute;s centrado en los servicios y a una reducci&oacute;n de la tasa de crecimiento anual de la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las inversiones chinas en &Aacute;frica (12.480 millones de euros acumulados en 2012) se centran sobre todo en el sector primario y a menudo incluyen empresas estatales, como la petrolera CNOOC. Las estad&iacute;sticas oficiales del Ministerio de Comercio chino apuntan a que el porcentaje de inversi&oacute;n directa en el extranjero destinada a &Aacute;frica alcanz&oacute; apenas un 2,2% del total (unos 1.315 millones de euros) en 2011, es decir un 4% de los flujos hacia el continente.
    </p><h3 class="article-text">Una carretera a cambio de petr&oacute;leo</h3><p class="article-text">
        Sur&aacute;frica es el mayor receptor de la zona, seguido por Sud&aacute;n, Nigeria, Zambia y Argelia, donde Pek&iacute;n se atribuye el 80% de los contractos de infraestructura firmados en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Los acuerdos millonarios m&aacute;s recientes datan de finales de marzo, cuando Xi se comprometi&oacute; a la construcci&oacute;n de una carretera de m&aacute;s de 500 kil&oacute;metros en el Congo a cambio de petr&oacute;leo y a erigir un complejo industrial y un puerto en Tanzania. La sombra de China se extiende hasta Zimbabue y Sierra Leona, dos pa&iacute;ses considerados de riesgo por Europa.
    </p><p class="article-text">
        El gigante asi&aacute;tico es, adem&aacute;s, el pa&iacute;s que ofrece m&aacute;s cr&eacute;ditos a los pa&iacute;ses africanos en desarrollo, con un compromiso de 15.477 millones de euros para los pr&oacute;ximos tres a&ntilde;os. Sus pr&eacute;stamos son baratos, al mismo tiempo que no interfiere con los asuntos nacionales, ni impone condiciones como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional, haciendo la vista gorda respecto a las violaciones de derechos humanos o la protecci&oacute;n del medioambiente.
    </p><p class="article-text">
        Los casos se cuentan por decenas. La ONG Human Rights Watch, por ejemplo, denuncia la vulneraci&oacute;n de los derechos de los mineros empleados en Zambia por cuatro filiales de la china CNMC, una empresa de propiedad estatal. Pese a que en el &uacute;ltimo a&ntilde;o las condiciones de los trabajadores han mejorado en cuanto a horarios (con la eliminaci&oacute;n de los turnos de doce horas) o al derecho de asociaci&oacute;n, los mineros siguen actuando en un entorno peligroso y se ven amenazados por sus superiores al reclamar sus derechos.
    </p><h3 class="article-text">Impacto ecol&oacute;gico</h3><p class="article-text">
        China devora &Aacute;frica tambi&eacute;n desde el punto de vista medioambiental, facilitada por un clima pol&iacute;tico fr&aacute;gil y corrupto. El grupo de defensa ambiental <a href="http://www.internationalrivers.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">International Rivers</a> se muestra particularmente preocupado por el contexto de Sud&aacute;n. Entre 2003 y 2009, el banco China Export Import Bank ayud&oacute; a financiar con 1.800 millones de d&oacute;lares la presa de Merowe, dando vida a un embalse capaz de duplicar la capacidad de generaci&oacute;n de energ&iacute;a el&eacute;ctrica del pa&iacute;s. La contrapartida fue el &eacute;xodo de unas 50.000 personas forzadas a abandonar sus domicilios en el valle del Nilo y unas protestas reprimidas duramente por las fuerzas del orden. En 2011, China acapar&oacute; los contratos para construir otras tres grandes obras hidrol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        Peter Brosshard, director de pol&iacute;ticas de la ONG, no pierde la esperanza en que algo cambie. &ldquo;Muchos proyectos chinos en &Aacute;frica han tenido un impacto medioambiental muy grave por una serie de razones. Las compa&ntilde;&iacute;as de este pa&iacute;s operan en sectores como la miner&iacute;a o las infraestructuras hidrol&oacute;gicas, de alto riesgo desde este punto de vista. Se han sumado tarde al juego y por eso han tenido que embarcarse en proyectos en regiones remotas o especialmente peligrosas. Estas empresas, adem&aacute;s, consideran que la tutela del medioambiente incumbe exclusivamente a los gobiernos locales&rdquo;, explica. &ldquo;Todo esto est&aacute; cambiando. El Ejecutivo chino ha preparado una serie de l&iacute;neas directrices para sus inversores, as&iacute; como alguna empresa&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        Brosshard est&aacute; convencido de que existen alternativas. &ldquo;Las inversiones millonarias seguramente crear&aacute;n empleo y beneficiar&aacute;n tambi&eacute;n a la poblaci&oacute;n local, pero existen muchas otras maneras de ayudar a los pobres sin violar los derechos humanos, por ejemplo a trav&eacute;s de la promoci&oacute;n de las energ&iacute;as renovables&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Hacia un nuevo colonialismo?</h3><p class="article-text">
        Masataka Fujita, responsable del &aacute;rea de inversiones de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), tiene una visi&oacute;n m&aacute;s optimista del asunto. Conf&iacute;a en que el inter&eacute;s de los BRICS en el continente va m&aacute;s all&aacute; de las materias primas y es positivo para los pa&iacute;ses receptores. &ldquo;La diversificaci&oacute;n crea nuevos empleos, al mismo tiempo que facilita el acceso a nuevos mercados&rdquo;, destaca desde Ginebra.
    </p><p class="article-text">
        El experto de ONU estima que la pasi&oacute;n entre China y &Aacute;frica est&aacute; lejos de apagarse, aunque prev&eacute; un cambio de tendencia a largo plazo. &ldquo;No se trata de colonialismo&rdquo;, subraya. &ldquo;Otros pa&iacute;ses empezar&aacute;n a tomar parte en la competici&oacute;n, lo que es sano para el equilibrio de la zona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El consejero delegado de la consultora sobre inversiones en mercados emergentes <a href="http://www.frontier-advisory.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Frontier Advisory</a>, Martyn Davies, le hace eco. &ldquo;Es absolutamente equivocado hablar de una nueva forma de colonialismo. No hay presencia militar china y su inversi&oacute;n est&aacute; respaldada por unos estados africanos totalmente soberanos&rdquo;, afirma desde Sur&aacute;frica. &ldquo;Hay muchos malentendidos y prejuicios en este asunto&rdquo;, insiste. &ldquo;Se trata de competitividad. Si hay alg&uacute;n fallo en el sistema, es culpa de los mercados, no del Gobierno chino&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tiziana Trotta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/chinafrica-colonialismo_1_5637013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Apr 2013 19:04:02 +0000]]></pubDate>
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