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    <title><![CDATA[elDiario.es - Guzmán Sánchez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/guzman_sanchez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Guzmán Sánchez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El negocio farmacéutico tampoco es transparente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/negocio-farmaceutico-transparente_1_5641325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffcc4cf3-1129-4252-bf71-7dde213cb408_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El negocio farmacéutico tampoco es transparente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La industria presume cuando tiene éxito pero no explica en qué ha fallado: eso hace que los mismos errores se repitan muchas veces</p><p class="subtitle">La información clínica ofrecida a la comunidad médica tiene un claro sesgo en favor de los intereses de las empresas</p></div><p class="article-text">
        Si funciona, se cuenta; si no funciona... mejor no. La comunidad cient&iacute;fica tiende a publicar mayoritariamente resultados positivos de las pruebas que se realizan sobre los f&aacute;rmacos, para ver si son &uacute;tiles realmente o no. Eso no quiere decir que no haya resultados negativos, de hecho, sucede m&aacute;s bien lo contrario: refutar hip&oacute;tesis es parte del d&iacute;a a d&iacute;a de cualquier investigador. 
    </p><p class="article-text">
        La escuela imperante en la mayor&iacute;a de los sistemas de salud mundiales es la llamada <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Medicina_basada_en_la_evidencia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Medicina basada en la evidencia&rdquo;</a>: cada decisi&oacute;n m&eacute;dica ha de estar apoyada por estudios contrastados e independientes, estad&iacute;sticas fiables y representativas que garanticen el mejor tratamiento posible para el paciente. Sin embargo, esto no sucede en todos los casos. A lo largo de los a&ntilde;os se ha normalizado el hecho de que empresas farmac&eacute;uticas y agencias reguladoras manejen datos sobre medicamentos de uso com&uacute;n con total opacidad. La informaci&oacute;n m&eacute;dica no es tratada con la transparencia necesaria y esto repercute directamente en la calidad de nuestro sistema de salud.
    </p><p class="article-text">
        Hay ilustres ejemplos de resultados negativos que han sentado las bases de un gran descubrimiento posterior como sucedi&oacute; con el experimento de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_Michelson_y_Morley" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michelson y Morley</a> que descart&oacute; la existencia del &eacute;ter y sirvi&oacute; de precedente para la Teor&iacute;a de la Relatividad. Sin embargo, los resultados positivos son mucho mejor valorados que los negativos porque dan m&aacute;s prestigio (por eso Einstein es m&aacute;s famoso que Michelson y Morley) y justifican la dedicaci&oacute;n de tiempo y recursos. Adem&aacute;s, los resultados negativos en general no son valorados por las revistas cient&iacute;ficas, no son noticia.
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno se conoce como <em>sesgo de publicaci&oacute;n</em> y se produce a todos los niveles en ciencia; desde la investigaci&oacute;n b&aacute;sica en el &aacute;mbito acad&eacute;mico hasta los ensayos cl&iacute;nicos de medicamentos. La ausencia de resultados negativos puede implicar la interpretaci&oacute;n err&oacute;nea de la realidad. En un contexto m&eacute;dico, donde los resultados afectan directamente a la salud de los pacientes, esto puede tener graves consecuencias. Un ejemplo presentado por <a href="https://twitter.com/bengoldacre" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ben Goldacre</a> en su libro Bad Pharma es el de la lorcainida, un compuesto que evita las arritmias cardiacas. Durante su desarrollo como f&aacute;rmaco en 1980 se llev&oacute; a cabo un ensayo para comprobar si la inhibici&oacute;n de las arritmias pod&iacute;a aumentar la supervivencia despu&eacute;s de haber sufrido un infarto. 
    </p><p class="article-text">
        Los resultados refutaron esta hip&oacute;tesis ya que un 20% de los pacientes tratados con lorcainida murieron, frente al 2% de los pacientes que recibieron placebo. El desarrollo comercial se detuvo y este estudio nunca lleg&oacute; a ser publicado. Sin embargo, durante la d&eacute;cada siguiente otras compa&ntilde;&iacute;as tuvieron la misma idea de emplear medicamentos contra la arritmia para el tratamiento post-infarto. En varios casos, estos compuestos fueron ampliamente comercializados durante a&ntilde;os hasta que se lleg&oacute; de nuevo a la conclusi&oacute;n de que provocaban fallo cardiaco. Los autores del primer estudio en 1993 escribieron un <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8349379" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> en el que ped&iacute;an perd&oacute;n a la comunidad cient&iacute;fica por no haber difundido los datos que podr&iacute;an haber <a href="http://www.guardian.co.uk/uk/1999/oct/01/sarahboseley" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evitado miles de muertes</a>. Este es uno de los primeros ejemplos del efecto que puede producir el sesgo de publicaci&oacute;n en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        Si bien en el caso de la lorcanida los ensayos cl&iacute;nicos no fueron publicados en vista de que no iba a ser desarrollado comercialmente, tampoco ocurre en los casos de f&aacute;rmacos que son aprobados. La evaluaci&oacute;n de un medicamento para su comercializaci&oacute;n es precedida de una demostraci&oacute;n cient&iacute;fica de su eficacia por parte de la compa&ntilde;&iacute;a farmac&eacute;utica interesada.Diversos estudios ser&aacute;n presentados a una agencia reguladora estatal o transnacional, la cual decide en &uacute;ltima instancia si el f&aacute;rmaco puede salir al mercado. Esta informaci&oacute;n proporcionada por la compa&ntilde;&iacute;a as&iacute; como los detalles del proceso de evaluaci&oacute;n son considerados estrictamente confidenciales. Por tanto, la comunidad m&eacute;dica debe confiar en el criterio de la agencia sin tener posibilidad de acceso a la informaci&oacute;n que determin&oacute; el veredicto, a pesar de los casos que ponen su imparcialidad en tela de juicio. 
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo m&aacute;s paradigm&aacute;tico, por lo dram&aacute;tico de la situaci&oacute;n, es el de <a href="http://www.elmundo.es/elmundosalud/2004/10/04/dolor/1096912029.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vioxx</a>, un inhibidor de la enzima COX-2 empleado en tratamiento de la artritis. Durante los cinco a&ntilde;os en los que este medicamento fue comercializado se estima que fue directamente responsable de <a href="http://www.cincodias.com/articulo/empresas/cientifico-recomendo-retirar-vioxx-advierte-miles-muertes/20050104cdscdiemp_18/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 100.000 afecciones cardiacas</a>. La actuaci&oacute;n de la FDA (la agencia del medicamento de EEUU) fue connivente y permisiva con los intereses de la compa&ntilde;&iacute;a (Merck) hasta que se vio obligada a retirar el f&aacute;rmaco tras la <a href="http://www.forbes.com/2004/12/13/cx_mh_1213faceoftheyear.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comparecencia</a> de uno de sus miembros en el Senado de los EEUU.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s el dato m&aacute;s grave de aquella crisis fue que la FDA <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19933960" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conoc&iacute;a del riesgo de cardiovascular</a> asociado a Vioxx antes de su aprobaci&oacute;n, desde que los ensayos cl&iacute;nicos fueron presentados. Similares casos de <a href="http://www.nytimes.com/2010/02/20/health/policy/20avandia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negligencia</a> se ha dado con otros medicamentos t&oacute;xicos, de los cuales el m&aacute;s reciente es Avandia, otro f&aacute;rmaco l&iacute;der de ventas empleado en el tratamiento de la diabetes y recientemente <a href="http://elpais.com/diario/2010/09/24/sociedad/1285279206_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">retirado del mercado</a> por aumentar el riesgo de infarto de miocardio. En este contexto, son cada vez m&aacute;s los que opinan que la toda la informaci&oacute;n a la que ha tenido acceso la agencia reguladora durante la evaluaci&oacute;n de un medicamento deber&iacute;a ser de dominio p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        Colectivos independientes intentan recabar informaci&oacute;n sobre ensayos cl&iacute;nicos controvertidos aportando conclusiones sobre las razones de fondo de la opacidad. Tamiflu es un antiviral empleado en el tratamiento de la gripe que proporciona a su fabricante (Roche) enormes beneficios. En 1999, la FDA  aprob&oacute; su comercializaci&oacute;n a pesar de hacer constar que no hab&iacute;a evidencias s&oacute;lidas para afirmar, contrariamente a la versi&oacute;n de la compa&ntilde;&iacute;a, que el f&aacute;rmaco redujera las complicaciones gripales. A pesar de ello, la OMS lo ha incluido en su lista de medicinas esenciales y ha recomendado a estados la adquisici&oacute;n masiva de este tipo de antivirales para la prevenci&oacute;n de posibles pandemias de gripe (bas&aacute;ndose en opiniones de expertos con <a href="http://www.bmj.com/content/340/bmj.c2912.full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">importantes conflictos de inter&eacute;s</a>). Recientemente, millones de dosis se vendieron durante la crisis de la gripe A mientras que, por su parte, la FDA nunca ha aclarado la discrepancia sobre la efectividad de Tamiflu. 
    </p><p class="article-text">
        Un art&iacute;culo publicado hace unos meses en <a href="http://www.plosmedicine.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pmed.1001201" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plos Medicine</a> trataba el tema de la falta de transparencia en la toma de decisiones por parte de agencias reguladoras. Los autores, colaboradores de la <a href="http://www.thecochranelibrary.com/view/0/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Crochane Library</a>, una base de datos de revisiones independientes sobre tratamientos m&eacute;dicos, explican los sucesivos intentos para conseguir los datos que permitieron la aprobaci&oacute;n de Tamiflu. El art&iacute;culo recoge la correspondencia entre los autores y Roche a lo largo de los a&ntilde;os mostrando las diversas evasivas de la compa&ntilde;&iacute;a para no compartir los informes de los ensayos cl&iacute;nicos. Al final, se permiti&oacute; el acceso tan solo a una porci&oacute;n de los datos y su an&aacute;lisis revel&oacute; que Roche hab&iacute;a proporcionado a la FDA informaci&oacute;n incompleta de algunos ensayos, con numerosos sesgos y problemas graves en el dise&ntilde;o experimental. En su conjunto, seg&uacute;n los autores, estos resultados invalidan la efectividad de Tamiflu en el tratamiento de la gripe y muestran la necesidad de hacer p&uacute;blicos los ensayos cl&iacute;nicos para ser evaluados de manera independiente.
    </p><p class="article-text">
        La deficiencia de informaci&oacute;n no permite a la comunidad m&eacute;dica tener en cuenta detalles importantes a la hora de recetar ya que los ensayos cl&iacute;nicos son con toda probabilidad los m&aacute;s exhaustivos estudios que se har&aacute;n nunca del medicamento en cuesti&oacute;n. Por tanto, un m&eacute;dico que quiera decidir sobre una opci&oacute;n de tratamiento para un paciente tendr&aacute; fundamentalmente dos fuentes de informaci&oacute;n: el <a href="http://www.bmj.com/content/326/7400/1196" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marketing encubierto</a> que ofrece la industria a trav&eacute;s de visitadores m&eacute;dicos y diversos eventos de formaci&oacute;n, o las revistas m&eacute;dicas especializadas. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras que la primera opci&oacute;n es, aunque generalizada, cuando menos controvertida, el estudio m&aacute;s independiente a trav&eacute;s de la literatura cl&iacute;nica presenta el problema del sesgo de publicaci&oacute;n. Un <a href="http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMsa065779" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> analiz&oacute; qu&eacute; porcentaje de los ensayos cl&iacute;nicos sobre antidepresivos que se presentaron a la FDA salieron a la luz en forma de publicaci&oacute;n en revistas m&eacute;dicas. De un total de 74 ensayos presentados, 38 fueron positivos, de los cuales 37 fueron publicados, mientras que 36 tuvieron resultados negativos pero solo se publicaron tres. Este ejemplo no es un caso aislado sino que parece ser la norma.
    </p><p class="article-text">
         En 2010 un <a href="http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20181324" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">meta-an&aacute;lisis</a> recopil&oacute; todos los art&iacute;culos sobre el fen&oacute;meno del sesgo de publicaci&oacute;n desde 1998, concluyendo que la mitad de los ensayos nunca llegan a ver la luz y que la publicaci&oacute;n de resultados positivos es m&aacute;s r&aacute;pida y el doble de probable que la de los ensayos negativos. Este sorprendente sesgo inclina la balanza de forma clara a favor del f&aacute;rmaco y condiciona las decisiones de facultativos, acad&eacute;micos y pacientes, cuya &uacute;nica fuente de informaci&oacute;n es la literatura m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        La ocultaci&oacute;n de  informaci&oacute;n afecta directamente a la pr&aacute;ctica de la &ldquo;medicina basada en  la evidencia&rdquo; amenazando en convertirla en &ldquo;medicina basada en algunas  evidencias&rdquo;. En este tema, la responsabilidad no solo reside en las  compa&ntilde;&iacute;as farmac&eacute;uticas, alguna de las cuales ha manifestado su <a href="http://www.guardian.co.uk/society/2012/oct/11/glaxosmithkline-clinical-trials-data?INTCMP=SRCH" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intenci&oacute;n</a> de  mejorar el acceso a la informaci&oacute;n, sino en todos los actores  involucrados: comit&eacute;s de &eacute;tica, agencias reguladoras y revistas m&eacute;dicas  han permitido que los sucesivos intentos por aumentar la transparencia  hayan fracasado en larga medida. En la &uacute;ltima regulaci&oacute;n aprobada por la  FDA se obligaba a las compa&ntilde;&iacute;as a publicar en el plazo de un a&ntilde;o todos  los ensayos que se realicen. A&uacute;n as&iacute;, seg&uacute;n el <a href="http://www.bmj.com/content/344/bmj.d8158" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimo estudio</a> del British Medical Journal, solo uno de cada cinco ensayos han llegado a ver la luz.
    </p><p class="article-text">
        La  pr&aacute;ctica de la medicina es extremadamente complicada y se aleja de ser  una ciencia exacta al tratar con sistemas biol&oacute;gicos que son imposibles  de predecir con seguridad. La opacidad en el acceso a la informaci&oacute;n  cl&iacute;nica no hace sino aumentar el rango de indeterminaci&oacute;n, y por tanto  el riesgo para el paciente, en cualquier tratamiento m&eacute;dico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guzmán Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/negocio-farmaceutico-transparente_1_5641325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Apr 2013 17:49:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Transparencia,Ciencia]]></media:keywords>
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