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    <title><![CDATA[elDiario.es - Manuel Villoria]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/manuel_villoria/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Manuel Villoria]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Replantear la regulación del lobby: propuestas para un programa electoral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/replantear-regulacion-propuestas-programa-electoral_132_4263124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8fad4b1d-55ea-4c99-87eb-4825ade906d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Replantear la regulación del lobby: propuestas para un programa electoral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando Transparencia Internacional analiza la situación del lobby se fija en tres aspectos clave: la transparencia (¿quién busca influenciar, cuándo y cómo?), la integridad (¿se ejerce el lobby con profesionalidad y ética?), y la igualdad de acceso a los responsables públicos (¿tienen todos los grupos de interés similares posibilidades de influencia?).</p></div><p class="article-text">
        <a href="http://agendapublica.es/analistas/ana-revuelta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ana Revuelta </em></a><em>tambi&eacute;n es autora de este art&iacute;culo&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        El curso comienza con unas elecciones generales a la vuelta de la esquina, pero, una vez m&aacute;s, la regulaci&oacute;n del lobby a nivel nacional ha ca&iacute;do por completo en el olvido. No es que los intentos previos estuvieran muy bien encaminados: desde la primera menci&oacute;n del presidente Rajoy a una deseable regulaci&oacute;n de los lobbies en <a href="http://www.blogdeasuntospublicos.com/la-regulacion-del-lobby-en-el-debate-sobre-el-estado-de-la-nacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">febrero de 2013</a>, seguida de dos resoluciones del Congreso en 2014, de las sucintas propuestas de distintos grupos parlamentarios que desembocaron en escasas deliberaciones de la <a href="http://www.congreso.es/public_oficiales/L10/CONG/BOCG/D/BOCG-10-D-581.PDF#page=196" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ponencia para la Reforma del Reglamento del Congreso</a>, todas las propuestas se han limitado pr&aacute;cticamente a solicitar la <a href="http://relacionesinstitucionales.es/2014/11/apri-considera-un-primer-paso-la-propuesta-del-gpp-sobre-la-creacion-de-un-registro-publico-para-los-lobbies-en-el-congreso/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creaci&oacute;n de un registro de lobistas</a> ante el Congreso de los Diputados. Sin embargo, en el nivel auton&oacute;mico, en diciembre de 2014, <a href="http://www.antifrau.cat/es/noticiascast/710-aprovada-la-llei-de-transparencia-.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Catalu&ntilde;a aprob&oacute; su ley de transparencia</a> &nbsp;y acceso a la informaci&oacute;n p&uacute;blica que incluye una compleja regulaci&oacute;n de los grupos de inter&eacute;s, no s&oacute;lo para la Generalitat, sino tambi&eacute;n para todos los gobiernos locales, universidades y entes instrumentales de dicha Comunidad Aut&oacute;noma; y, en el &aacute;mbito local, el nuevo equipo de gobierno de la ciudad de <a href="http://www.madrid.es/UnidadesDescentralizadas/Calidad/Transparencia/02_Institucional/Agendapublicaconcejales/ficheros/ManualAgendasconcejales.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid, por ejemplo, acaba de anunciar que publicar&aacute; las agendas</a> para informar de los encuentros que mantienen los concejales con representantes de intereses.
    </p><p class="article-text">
        Con ser voluntariosa, la creaci&oacute;n de un registro de lobistas es una medida insuficiente para regular el lobby. A esta conclusi&oacute;n lleg&oacute; Transparency International (TI) en un <a href="http://www.transparency.org/whatwedo/publication/lobbying_in_europe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> publicado este a&ntilde;o tras analizar 19 pa&iacute;ses europeos y las principales instituciones de la UE, e incluso puede resultar perniciosa si supone abandonar cualquier tentativa de mejora una vez que existe alg&uacute;n tipo de registro, sea cual sea su efectividad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, <strong>mejorar el marco regulatorio del lobby sigue siendo una necesidad apremiante, no s&oacute;lo en Espa&ntilde;a sino tambi&eacute;n en el resto de Europa</strong>, porque tal y como recoge el informe de TI, <em>&ldquo;actualmente, las pr&aacute;cticas de lobby injustas y opacas constituyen uno de los riesgos principales de corrupci&oacute;n a los que se enfrenta Europa, y seis de cada diez ciudadanos europeos consideran que su gobierno est&aacute; gravemente influenciado por ciertos intereses particulares, o que &eacute;stos se han apropiado completamente del gobierno&rdquo;. </em>La consecuencia de ello es que las decisiones tomadas no siempre han apuntado al bien p&uacute;blico / inter&eacute;s general para la econom&iacute;a, el medio ambiente y las personas en Europa. El sesgo de las decisiones p&uacute;blicas hacia ciertos poderosos grupos de inter&eacute;s (especialmente en el sector financiero) ha perjudicado tambi&eacute;n la reputaci&oacute;n del conjunto de actores e instituciones p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando TI analiza la situaci&oacute;n del lobby se fija en tres aspectos clave: la transparencia (&iquest;qui&eacute;n busca influenciar, cu&aacute;ndo y c&oacute;mo?), la integridad (&iquest;se ejerce el lobby con profesionalidad y &eacute;tica?), y la igualdad de acceso a los responsables p&uacute;blicos (&iquest;tienen todos los grupos de inter&eacute;s similares posibilidades de influencia?). En dicho estudio comparativo, <a href="http://www.elmundo.es/espana/2015/04/29/5540dd76ca474154108b457d.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a queda en el 3er lugar empezando por el final</a> en estos tres aspectos.
    </p><p class="article-text">
        Pero para plantear mejoras, no podr&iacute;amos simplemente buscar al mejor alumno en Europa y seguir sus pasos: todos los pa&iacute;ses suspenden en regulaci&oacute;n del lobby. De haber un pa&iacute;s modelo, tampoco podr&iacute;amos haber copiado sin m&aacute;s su conjunto de medidas ya que una regulaci&oacute;n del lobby debe pensarse espec&iacute;ficamente para cada sistema jur&iacute;dico-institucional. No obstante, TI detecta algunas buenas pr&aacute;cticas &ndash;y algunos grandes fallos- en distintos pa&iacute;ses, y ser&iacute;a oportuno fijarnos en ello para construir nuestro propio marco regulatorio del lobby. Lanzamos a continuaci&oacute;n algunas pistas para los partidos que elaboran su programa electoral:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Registro de lobistas: </strong>Es s&oacute;lo un aspecto m&aacute;s a considerar para abrir las decisiones p&uacute;blicas. De los pa&iacute;ses europeos que han implantado un sistema para registrar los contactos entre lobistas y decisores p&uacute;blicos (9 de 19), ninguno funciona realmente. Los registros resultan &uacute;tiles para monitorear la influencia de los lobistas en procesos pol&iacute;ticos si est&aacute;n bien dise&ntilde;ados y cumplen las siguientes condiciones: parten de una definici&oacute;n integral de &ldquo;lobista&rdquo; y solicitan informaci&oacute;n detallada (a qui&eacute;n representa, a qui&eacute;n busca influenciar, sobre qu&eacute; pol&iacute;tica o medida, con qu&eacute; recursos, qu&eacute; argumentos esgrime), son registros obligatorios, son p&uacute;blicos, y vienen acompa&ntilde;ados de un sistema de supervisi&oacute;n y sanciones.
    </p><p class="article-text">
        En Europa, los registros mejor valorados son el de Eslovenia y Lituania (con numerosos requisitos de reporting). Igualmente, ambos pa&iacute;ses tienen una agencia para supervisar el registro, pero adolece de falta de medios. Un fallo importante es que la mayor parte de los lobistas quedan fuera del registro: la definici&oacute;n de &ldquo;lobistas&rdquo; se ci&ntilde;e a los lobistas profesionales externos, no a las propias empresas, asociaciones, sindicatos, etc. que contratan sus servicios o que defienden sus intereses directamente, y que son realmente los principales interesados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Agendas p&uacute;blicas</strong>: Para dar mayor transparencia a las reuniones entre representantes p&uacute;blicos y lobistas, un aspecto relevante es publicar de manera obligatoria las agendas de los pol&iacute;ticos y altos cargos. En ausencia de un requisito obligatorio, los partidos, los parlamentarios y altos cargos de manera individual, pueden dar ejemplo informando del contenido de su agenda p&uacute;blica y los resultados de las reuniones. En Bruselas, varios eurodiputados publican regularmente su calendario, agendas, documentaci&oacute;n recibida en las reuniones e incluso &ldquo;listas de lobistas&rdquo;. Al revisar la Directiva sobre derechos de autor de la Uni&oacute;n Europea, la eurodiputada responsable public&oacute; en internet un informe de <em>accountability </em>que inclu&iacute;a una lista detallada y an&aacute;lisis de los encuentros solicitados y mantenidos con lobistas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Huella legislativa: </strong>M&aacute;s all&aacute; de la publicaci&oacute;n de agendas, es importante dar cuenta p&uacute;blicamente del proceso - o huella - de cada propuesta de legislaci&oacute;n y de pol&iacute;tica, para garantizar la transparencia y permitir saber si se ha producido influencia desproporcionada de algunos intereses sobre las decisiones p&uacute;blicas. En la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la UE hay mecanismos de consulta p&uacute;blica, pero ni la consulta se hace sistem&aacute;ticamente en todos los organismos gubernamentales, ni se ofrecen explicaciones detalladas acerca de qu&eacute; puntos de vista influyeron en una decisi&oacute;n o pol&iacute;tica y por qu&eacute;. S&oacute;lo Letonia y Polonia tienen previsto por ley alg&uacute;n tipo de huella legislativa. La huella legislativa deber&iacute;a ser un documento vivo y pr&aacute;cticamente actualizado en tiempo real.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&oacute;digos de conducta para responsables p&uacute;blicos y lobistas: </strong>En la mayor parte de los pa&iacute;ses europeos, ni los lobistas ni los representantes p&uacute;blicos est&aacute;n sujetos a unas normas &eacute;ticas y de transparencia. En realidad es com&uacute;n que los pa&iacute;ses dispongan de un c&oacute;digo &eacute;tico para funcionarios p&uacute;blicos, pero varios excluyen a los parlamentarios aunque sean importantes destinatarios del lobby. Por lo general los c&oacute;digos son incompletos y sin orientaciones claras. Del otro lado, para los lobistas s&oacute;lo Austria y Eslovenia disponen de un c&oacute;digo de conducta obligatorio, e Irlanda, en su recientemente aprobada Ley de Regulaci&oacute;n del Lobby, prev&eacute; que pueda llegar a adoptarse un c&oacute;digo similar. En los dem&aacute;s pa&iacute;ses, los c&oacute;digos de autorregulaci&oacute;n de los lobistas son fundamentalmente voluntarios y por ello insuficientemente inclusivos, con supervisi&oacute;n d&eacute;bil y con escasas denuncias.
    </p><p class="article-text">
        Un buen c&oacute;digo para los empleados p&uacute;blicos deber&iacute;a precisar qu&eacute; es aceptable en lobby y qu&eacute; no lo es, en qu&eacute; t&eacute;rminos mantener la comunicaci&oacute;n con grupos de inter&eacute;s, las obligaciones de documentar las reuniones o de informar a un superior en caso de ser contactados por lobistas de manera opaca o ilegal. Igualmente, los lobistas deber&iacute;an cumplir un c&oacute;digo estatutario con principios b&aacute;sicos para un lobby &eacute;tico, en coherencia con la pol&iacute;tica de RSC de cada organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Comit&eacute;s de expertos y asesores:</strong> S&oacute;lo Portugal dispone por ley que la composici&oacute;n de los comit&eacute;s de expertos debe ser equilibrada. En pr&aacute;cticamente el resto de los pa&iacute;ses sigue siendo oculto su funcionamiento. En Lituania y Reino Unido, los lobistas tienen formalmente prohibido ser parte de un grupo o comit&eacute; asesor a t&iacute;tulo propio. Sin embargo, esto no se proh&iacute;be en ning&uacute;n pa&iacute;s a ejecutivos de empresa, con lo que existe un riesgo de que intereses no manifiestos tengan una influencia indebida en la elaboraci&oacute;n de las pol&iacute;ticas. Adem&aacute;s de la composici&oacute;n equilibrada de los grupos, deber&iacute;an darse a conocer las distintas posturas de los participantes y los debates mantenidos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Puertas giratorias: </strong>Aunque suele haber generalmente alg&uacute;n tipo de limitaci&oacute;n al ejercicio del lobby tras el desempe&ntilde;o de un cargo p&uacute;blico o gubernamental, s&oacute;lo en Eslovenia los legisladores tienen que acogerse tambi&eacute;n a estas reglas. Controlar los riesgos que pueden representar las puertas giratorias es complejo, pero el mejor mecanismo &nbsp;existente parece ser establecer periodos de carencia post-empleo p&uacute;blico. Adem&aacute;s, no siempre se aplica la ley, por lo que es necesaria una supervisi&oacute;n adecuada por un organismo independiente, con recursos y con poder para sancionar en casos de no respeto a las limitaciones post-empleo p&uacute;blico, las reglas de conflictos de intereses, o de regalos y hospitalidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Participaci&oacute;n en la toma de decisiones p&uacute;blicas</strong>: El objetivo final de una regulaci&oacute;n del lobby es que los ciudadanos y grupos de inter&eacute;s puedan intervenir en condiciones de transparencia y de igualdad en los procesos de toma de decisiones legislativas y pol&iacute;ticas. Por ello, es importante garantizar la convocatoria de procesos de consulta y publicar los resultados de los mismos, como se hace en Lituania, Eslovenia o Letonia, y fomentar la organizaci&oacute;n de concursos p&uacute;blicos para componer los comit&eacute;s de asesores y garantizar su equilibrio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Villoria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/replantear-regulacion-propuestas-programa-electoral_132_4263124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2015 19:19:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Replantear la regulación del lobby: propuestas para un programa electoral]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La transparencia en las Diputaciones experimenta mejora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/transparencia-diputaciones-experimenta-mejora_1_5149825.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La puntuación media general aumenta más de 20 puntos porcentuales respecto a la anterior edición del Índice de Transparencia de las Diputaciones 2013</p></div><p class="article-text">
        Se acaban de <a href="http://www.eldiario.es/politica/Guadalajara-Cuenca-Toledo-C-LM-transparencia_0_198780761.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicar</a> los resultados del <a href="http://www.transparencia.org.es/INDIP/INDIP_2013/INDICE_INDIP_2013.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Iacute;ndice de Transparencia de las Diputaciones (INDIP) 2013</a>, elaborado por la organizaci&oacute;n Transparencia Internacional Espa&ntilde;a, para medir, a trav&eacute;s de un conjunto de 80 indicadores (ver tabla 1), el nivel de transparencia de 45 Diputaciones (incluidas las Diputaciones Forales y algunos Cabildos Insulares y Consells baleares). Es la segunda edici&oacute;n que se lleva a cabo de este &iacute;ndice. Este dato es importante cuando se acercan las fechas en las que la Ley de racionalizaci&oacute;n y sostenibilidad de la Administraci&oacute;n Local est&aacute; a punto de aprobarse, dado el poder y competencias que otorga a las Diputaciones.
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        El aspecto m&aacute;s destacable de los resultados del INDIP 2013 es el notable aumento que por t&eacute;rmino medio han alcanzado las Diputaciones en su valoraci&oacute;n final, ya que mientras que en la anterior edici&oacute;n de este &iacute;ndice la valoraci&oacute;n media fue de 48,6 sobre 100, en esta ocasi&oacute;n la puntuaci&oacute;n media de las 45 Diputaciones ha ascendido a 69,6 por 100, lo que denota el importante esfuerzo de transparencia y apertura informativa que en general han hecho las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hay todav&iacute;a un cierto grado de disparidad en el conjunto de las puntuaciones globales, ha disminuido significativamente, no obstante, el n&uacute;mero de Diputaciones suspensas, ya que en la anterior edici&oacute;n fueron 27 las que no llegaron a 50 sobre 100, mientras que en la presente edici&oacute;n s&oacute;lo son 9 las Diputaciones que no han alcanzado el aprobado. Por otra parte, en 2012 s&oacute;lo 2 Diputaciones hab&iacute;an alcanzado la calificaci&oacute;n de sobresaliente (90 o m&aacute;s sobre 100), mientras que en esta edici&oacute;n han sido 11 las Diputaciones que la han conseguido.
    </p><p class="article-text">
        Las Diputaciones ganadoras en esta edici&oacute;n del INDIP son Le&oacute;n y Valladolid, que han obtenido la m&aacute;xima puntuaci&oacute;n, y son destacables igualmente las puntuaciones obtenidas por Orense, Tarragona, Vizcaya, Palencia, Valencia, Granada, Lugo, Barcelona y Huelva, que han logrado la puntuaci&oacute;n de sobresaliente. Hay, adem&aacute;s, 12 Diputaciones que han alcanzado la valoraci&oacute;n de notable (entre 70 y 89), mientras que otras 13 entidades han obtenido el aprobado, con unas puntuaciones entre 50 y 69 (ver anexo).
    </p><p class="article-text">
        Cabe destacar, por otro lado, que casi dos tercios de las Diputaciones (29 de las 45 evaluadas) han creado un portal espec&iacute;fico de transparencia dentro de sus p&aacute;ginas webs, recogiendo en &eacute;l los indicadores del INDIP, lo cual viene a evidenciar su clara voluntad de hacer p&uacute;blica la variada informaci&oacute;n que se recoge en este &Iacute;ndice de Transparencia.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las distintas &aacute;reas de transparencia, una asignatura pendiente que siguen teniendo las Diputaciones en general es su transparencia econ&oacute;mico-financiera, puesto que la media colectiva en este &aacute;rea es de 60,2 sobre 100, aunque el &aacute;rea en la que han obtenido por t&eacute;rmino medio una menor puntuaci&oacute;n es la que hace referencia a los indicadores de la nueva Ley de Transparencia (seg&uacute;n el proyecto de ley), consiguiendo una puntuaci&oacute;n de 58,7 sobre 100, y son concretamente 15 las Diputaciones suspensas en este &aacute;rea de transparencia. Ello indica que, si bien la mayor&iacute;a de las instituciones est&aacute;n relativamente preparadas para la publicaci&oacute;n de las informaciones previstas en esta pr&oacute;xima ley, hay todav&iacute;a un tercio de ellas que no publican una parte significativa de los datos que van a ser exigidos obligatoriamente por la inminente Ley de Transparencia, Acceso a la Informaci&oacute;n P&uacute;blica y Buen Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        De las seis &aacute;reas de transparencia evaluadas (en el INDIP), la que presenta una mayor puntuaci&oacute;n media global es la referente a las relaciones con los ciudadanos y la sociedad; en la cual, la media colectiva alcanza 83,2 sobre 100. Otras tres &aacute;reas en las que se obtiene por t&eacute;rmino medio un notable son: transparencia en contrataciones de servicios (76,1), transparencia en materia de servicios y apoyos a municipios (75,4) e informaci&oacute;n sobre la propia Diputaci&oacute;n Provincial (73,0).
    </p><p class="article-text">
        Si se lleva a cabo una segmentaci&oacute;n de las Diputaciones en tres grupos de tama&ntilde;o (seg&uacute;n la poblaci&oacute;n provincial): a) Peque&ntilde;as (de menos de 400.000 habitantes; b) Medianas (entre 400.000 y 800.000); y Grandes (m&aacute;s de 800.000), el colectivo de las 15 Diputaciones grandes es el que alcanza una puntuaci&oacute;n media mayor (71,9), mientras que el conjunto integrado por las 15 Diputaciones peque&ntilde;as queda en el segundo lugar del <em>ranking</em>, con una puntuaci&oacute;n media de 69,4, y son finalmente las 15 Diputaciones consideradas como medianas las que obtienen una puntuaci&oacute;n media m&aacute;s baja (67,5).
    </p><p class="article-text">
        Es importante recordar que en este &iacute;ndice, lo mismo que ocurre en otros &iacute;ndices de transparencia que elabora TI-Espa&ntilde;a, s&oacute;lo se valora si la informaci&oacute;n requerida est&aacute; o no p&uacute;blicamente disponible, pero no se eval&uacute;a la calidad de la informaci&oacute;n publicada, ni tampoco la calidad de la gesti&oacute;n de los Gobiernos provinciales.
    </p><p class="article-text">
        Cabe poner de relieve, por &uacute;ltimo, que los resultados medios obtenidos en esta segunda edici&oacute;n del INDIP (69,6) son m&aacute;s altos que los que se alcanzaron en la segunda edici&oacute;n (2009) del &Iacute;ndice de Transparencia en los ayuntamientos (64,0), as&iacute; como tambi&eacute;n respecto a los obtenidos por t&eacute;rmino medio en la segunda edici&oacute;n (2011) del &Iacute;ndice de Transparencia en la gesti&oacute;n del agua (59,6), aunque son claramente inferiores a la puntuaci&oacute;n media habida en la segunda edici&oacute;n del &Iacute;ndice de Transparencia de las comunidades aut&oacute;nomas (79,9). 
    </p><p class="article-text">
        Se confirma en todo caso que, al igual que ha ocurrido progresivamente en los ayuntamientos, en los organismos del agua y en las comunidades aut&oacute;nomas, las Diputaciones tambi&eacute;n han mejorado sus respectivos niveles de transparencia en la segunda edici&oacute;n de su &iacute;ndice.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Villoria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/transparencia-diputaciones-experimenta-mejora_1_5149825.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Nov 2013 19:48:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La transparencia en las Diputaciones experimenta mejora]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una evaluación de las instituciones españolas con vistas a la prevención y la lucha contra la corrupción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/evaluacion-instituciones-espanolas-prevencion-corrupcion_132_5656668.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las instituciones generadas durante la Transición dificultan el control y la accountability, son poco incentivadoras de la representatividad y  favorecen la opacidad y, con ello, el abuso de poder y la corrupción</p><p class="subtitle">Las debilidades más notables de los partidos están en su falta de transparencia y  rendición de cuentas en la gestión interna, su oligarquización, y su falta de compromiso suficiente con la lucha  anticorrupción</p><p class="subtitle">Ha llegado el momento de dar un salto histórico y, basados en el   aprendizaje sensato y razonable, mejorar las bases institucionales de   nuestra democracia</p></div><p class="article-text">
        Cuando Espa&ntilde;a comienza su dif&iacute;cil y amenazada transici&oacute;n democr&aacute;tica, las personas con responsabilidad para dise&ntilde;ar el modelo institucional que habr&iacute;a de regir nuestro sistema pol&iacute;tico decidieron, probablemente de forma acertada para aquel momento, que las normas deber&iacute;an incentivar la gobernabilidad y desincentivar la inestabilidad. El resultado ha sido bueno, en t&eacute;rminos de prosperidad, convivencia y justicia. Pero ha llegado, muy posiblemente, a su punto de agotamiento. Las instituciones generadas dificultan el control y la <em>accountability</em> de forma excesiva, son poco incentivadoras de la representatividad y favorecen la opacidad y, con ello, el abuso de poder y la corrupci&oacute;n. Ha llegado el momento de dar un salto hist&oacute;rico y, basados en el aprendizaje sensato y razonable, mejorar las bases institucionales de nuestra democracia.
    </p><p class="article-text">
        La clave para la estabilidad y previsibilidad de un sistema pol&iacute;tico se entendi&oacute; que pasaba por asegurar un bipartidismo. Para ello, una normativa electoral que tomara la provincia como circunscripci&oacute;n electoral, unida a la Ley D&rsquo;Hont y un n&uacute;mero de diputados no muy elevado, generaba incentivos para ello. Por otra parte, el control interno de los partidos y la gobernaci&oacute;n interna de los mismos se aseguraba con un sistema de listas cerradas y bloqueadas. Con estos dos elementos ya se configuraban unas bases partidistas que permitir&iacute;an  disfrutar, si sus dirigentes actuaban sensatamente, de la estabilidad necesaria como para consolidar una democracia s&oacute;lida y previsible. A partir de la victoria electoral, m&aacute;xime si era por mayor&iacute;a absoluta, el l&iacute;der del partido ganador podr&iacute;a controlar el legislativo y el ejecutivo, pero, adem&aacute;s, con los dise&ntilde;os correspondientes, podr&iacute;a controlar los &oacute;rganos constitucionales y, algunos nombramientos clave del poder judicial. Todo ello aseguraba la gobernabilidad, es decir, la capacidad de seleccionar problemas sociales, buscar soluciones para ellos e implantarlas. Pero no incentivaba ni la representatividad democr&aacute;tica, ni la gobernanza en sentido moderno, hecha de implicaci&oacute;n c&iacute;vica y de sistemas de controles mucho m&aacute;s sofisticados.
    </p><p class="article-text">
        El marketing electoral ha ido convirtiendo la selecci&oacute;n del Presidente del Gobierno en una pugna entre las dos personas que controlan los dos partidos mayoritarios, con lo que el electo puede sentirse como presidente directamente votado, aunque tenga que pasar por el tr&aacute;mite de la moci&oacute;n de investidura. El sistema, as&iacute; pues, queda caracterizado por: Presidencialismo, ejecutivos de un solo partido, bipartidismo imperfecto, <em>spoils system</em> matizado en el nivel superior de la Administraci&oacute;n, primac&iacute;a del Ejecutivo sobre el Legislativo, capacidad por parte de los l&iacute;deres de los dos partidos mayoritarios de decidir los nombramientos de los miembros superiores del Tribunal Constitucional, Tribunal de Cuentas, Defensor del Pueblo, Banco Central, Organismos reguladores, Fiscal&iacute;a General del Estado y de influir en el nombramiento de la c&uacute;pula judicial; todo ello, en su conjunto, hace que el pa&iacute;s tenga gobernabilidad, pero que exprese una cierta debilidad en el sistema de representatividad y de <em>check and balances</em>. Es cierto que, al ser Espa&ntilde;a un pa&iacute;s fuertemente descentralizado, tambi&eacute;n existe un cierto contrapeso regional. No obstante, en las regiones controladas por los dos grandes partidos (la inmensa mayor&iacute;a excepto dos o tres por legislatura), la disciplina de partido tambi&eacute;n opera cuando es preciso.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de todo este modelo para un sistema nacional de prevenci&oacute;n de la corrupci&oacute;n (NIS) no son positivas. La independencia de las instituciones se halla siempre en peligro, pues la presi&oacute;n de los dos grandes partidos, sobre todo del que tiene el gobierno, sobre el legislativo, el judicial (en menor medida) y sobre todos los &oacute;rganos constitucionales y regulatorios es muy fuerte cuando se tocan sus intereses m&aacute;s preciados. La transparencia, por su parte, queda como una referencia m&aacute;s simb&oacute;lica que real, pues dificulta la acci&oacute;n de gobierno, entendido &eacute;ste como poder y no como servicio. La rendici&oacute;n de cuentas dificulta los comportamientos estrat&eacute;gicos gubernamentales y su mejora es contraria a los intereses del partido en el gobierno que, nuevamente, ve en ello m&aacute;s un riesgo que una oportunidad. Finalmente, la integridad queda en el apartado de las declaraciones simb&oacute;licas y la real implantaci&oacute;n de las normas choca con los intereses inmediatos del poder y sus redes. Ninguno de los dos grandes partidos, as&iacute; pues, tiene inter&eacute;s en mejorar profundamente el estado de cosas; pues, aun cuando al ser oposici&oacute;n les interese cambiarlas, tan pronto llegan al poder olvidan sus promesas y el ahora partido de oposici&oacute;n tiene poca legitimidad para reclamar lo que &eacute;l no ha hecho. El resultado global es un modelo que, aunque en t&eacute;rminos legales pueda parecer adecuado, dadas las exigencias constitucionales, de la Uni&oacute;n Europea y del isomorfismo institucional (copiar las tendencias de los pa&iacute;ses l&iacute;deres institucionalmente), en la pr&aacute;ctica tiene una enorme cantidad de lagunas, sobre todo cuando las mayor&iacute;as absolutas garantizan un control casi absoluto de los mecanismos institucionales.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los puntos fuertes y d&eacute;biles de los distintos pilares procederemos a agrupar los resultados del an&aacute;lisis y a resaltar lo m&aacute;s destacable dadas las limitaciones de espacio existentes:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Poder Legislativo</strong>
    </p><p class="article-text">
        La rendici&oacute;n de cuentas es el principal problema del legislativo espa&ntilde;ol, dado el sistema de listas cerradas y bloqueadas que favorece la lealtad al partido antes que al distrito electoral. En todo caso, la capacidad de controlar al ejecutivo, cuando no existe mayor&iacute;a absoluta, ser&iacute;a su punto fuerte. Tambi&eacute;n es cierto que el mecanismo de control interno existente, a trav&eacute;s de la disciplina de los grupos parlamentarios, dificulta la corrupci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Poder Ejecutivo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tiene un problema importante de transparencia, esencialmente por la inexistencia de una Ley de Acceso a la Informaci&oacute;n y por la cultura de opacidad tradicionalmente existente. El Gobierno, sobre todo cuando tiene mayor&iacute;a absoluta, gobierna con un control bastante efectivo del sistema interno. Otra cosa es el control de la realidad externa, que, como se ve con la crisis econ&oacute;mica actual, hace al Gobierno depender enormemente de los mercados internacionales. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Poder Judicial</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tendr&iacute;a como punto fuerte la independencia, reconocida de forma expresa constitucionalmente y garantizada legalmente; en la pr&aacute;ctica es tambi&eacute;n posible ejercer con plena independencia por parte de los jueces, aun cuando el &oacute;rgano de control de los jueces est&aacute; fuertemente politizado y los miembros de los Tribunales superiores se nombran con una relativa influencia pol&iacute;tica. Por ello, existe un cierto incentivo, para los jueces que quieran llegar a los puestos superiores del sistema, de subordinar su plena independencia a ciertos compromisos pol&iacute;ticos. Los puntos d&eacute;biles m&aacute;s importantes son, sobre todo, la falta de recursos y la sobrecarga de trabajo, as&iacute; como la d&eacute;bil rendici&oacute;n de cuentas existente en la pr&aacute;ctica, no tanto en la norma. Los jueces act&uacute;an normalmente con &eacute;tica, responsabilidad y rigor, pero la espor&aacute;dica irresponsabilidad, corrupci&oacute;n e ineficiencia no son suficientemente sancionadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sector P&uacute;blico</strong>
    </p><p class="article-text">
        La independencia es el punto fuerte, que hay que entenderla como imparcialidad. La normativa de contratos es, en t&eacute;rminos generales, adecuada aunque en su aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica se ha podido, en ocasiones,  abusar de ciertas posibilidades que abre la ley, como los contratos de adjudicaci&oacute;n directa o los &ldquo;reformados&rdquo; de obras. Los principales puntos d&eacute;biles tienen que ver con la opacidad y la debilidad de los mecanismos de rendici&oacute;n de cuentas, sobre todo en la pr&aacute;ctica. La ineficiencia, ineficacia, despilfarro y corruptelas no est&aacute;n suficientemente controladas, ni sancionadas. Es muy destacable la ausencia de preocupaci&oacute;n por la educaci&oacute;n de los funcionarios frente al problema de la corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El &Oacute;rgano de Gesti&oacute;n Electoral</strong>
    </p><p class="article-text">
        De los &oacute;rganos de control, es el &uacute;nico en el que la mayor parte de sus miembros son seleccionados por sorteo  (entre jueces y entre la ciudadan&iacute;a), aunque los partidos tambi&eacute;n intervienen (en este caso control&aacute;ndose mutuamente). Ello deja fuera a los dos grandes partidos de su control, con las ventajas que para la integridad se derivan de este hecho. Ser&iacute;a deseable que se introdujera un C&oacute;digo &eacute;tico y se mejoraran las normas de conflictos de inter&eacute;s  del &oacute;rgano. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Defensor del Pueblo</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Defensor del Pueblo es una instituci&oacute;n que tiene garantizada suficiente independencia y la ejerce. Es cierto que tiene que mejorar su sistema de rendici&oacute;n de cuentas en la pr&aacute;ctica, pues su nivel de gesti&oacute;n interna es poco transparente en cuanto a la eficiencia y eficacia de sus actividades; tambi&eacute;n requerir&iacute;a de un c&oacute;digo &eacute;tico y normativa interna de integridad, aun cuando en la pr&aacute;ctica nunca ha tenido problemas de corrupci&oacute;n interna. Por desgracia, es una instituci&oacute;n que no ha sido suficientemente usada en la promoci&oacute;n de la integridad en el sector p&uacute;blico, aun cuando realice, en general, una labor bastante aceptable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Tribunal de Cuentas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es, no s&oacute;lo el supremo &oacute;rgano fiscalizador de las cuentas del Estado y su gesti&oacute;n econ&oacute;mica, sino que tambi&eacute;n es un &oacute;rgano de enjuiciamiento de la responsabilidad contable y controla las finanzas de los partidos y los procesos electorales. En la pr&aacute;ctica est&aacute;  influenciado por los dos grandes partidos, que no pod&iacute;an permitir que un &oacute;rgano de esta importancia quedara fuera de su control. En general, es un &oacute;rgano que tiene recursos suficientes y personal muy bien preparado, pero no es un &oacute;rgano suficientemente eficaz en el control de la eficiencia y eficacia del sector p&uacute;blico, dado que se limita a controles muy formales. Tambi&eacute;n deber&iacute;a mejorar su normativa interna de integridad y la rendici&oacute;n de cuentas de su gesti&oacute;n interna. Su control a la financiaci&oacute;n de los partidos es bastante formal, en gran medida porque la normativa existente, que se ha mejorado gracias a los propios informes del TdC, no le permite ir mucho m&aacute;s all&aacute;.  Una mejora en este &aacute;mbito ser&iacute;a esencial para la lucha contra la corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los Partidos Pol&iacute;ticos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los partidos pol&iacute;ticos, esencialmente los dos grandes partidos, de forma coherente con lo hasta ahora expuesto tienen como punto fuerte su independencia; de hecho, ellos mismos pueden definir los recursos p&uacute;blicos que para financiaci&oacute;n se auto-asignan, lo cual genera inequidades evidentes. Sus debilidades m&aacute;s notables est&aacute;n en su falta de transparencia y rendici&oacute;n de cuentas en la gesti&oacute;n interna, su oligarquizaci&oacute;n y profesionalizaci&oacute;n y su falta de compromiso suficiente con la lucha anticorrupci&oacute;n (al menos los dos grandes nacionales y los tres grandes regionales &ndash;CiU, PNV, CC). Dado su papel esencial en el sistema democr&aacute;tico y, en especial, en Espa&ntilde;a, podemos decir que la lucha contra la corrupci&oacute;n y a favor de la integridad se juega esencialmente en este &aacute;mbito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los Medios de Comunicaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los medios de comunicaci&oacute;n han investigado y expuesto de forma bastante eficaz los casos de corrupci&oacute;n existentes en Espa&ntilde;a. No obstante, en t&eacute;rminos generales, tienen bastantes problemas de transparencia, rendici&oacute;n de cuentas e independencia en la pr&aacute;ctica. El hecho de que no exista una instituci&oacute;n independiente a nivel estatal que regule y permita exigir cuentas por las acciones de los medios de comunicaci&oacute;n audiovisual, que cree est&aacute;ndares &eacute;ticos o mecanismos de integridad y transparencia es clave para explicarse esta lamentable circunstancia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Sociedad Civil</strong>
    </p><p class="article-text">
        La sociedad civil en Espa&ntilde;a es d&eacute;bil, por lo que su capacidad de controlar al gobierno y de influir en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas es reducido. No obstante, normativamente tiene independencia y capacidad de obtener recursos, aunque en la pr&aacute;ctica depende a&uacute;n demasiado de los poderes p&uacute;blicos. Ha mejorado mucho en sus niveles de transparencia, rendici&oacute;n de cuentas e integridad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Sector Empresarial</strong>
    </p><p class="article-text">
        El sector empresarial espa&ntilde;ol tiene una gran independencia en la defensa de sus intereses. Existe una gran diferencia por sectores y volumen de negocio. Est&aacute; mejorando bastante en sus normas de gobernanza. Pero, con algunas excepciones, su compromiso social en la lucha contra la corrupci&oacute;n es a&uacute;n bajo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conclusiones y propuestas</strong>
    </p><p class="article-text">
        1. Promover un gran pacto nacional de lucha contra la corrupci&oacute;n entre gobierno, partidos, ONGs, sindicatos, asociaciones empresariales y medios de comunicaci&oacute;n, que priorice la adecuada implantaci&oacute;n de las normas existentes, y genere aquellas medidas que refuercen las sanciones, aseguren la independencia de los &oacute;rganos encargados de la lucha contra la corrupci&oacute;n y el control del gobierno,  y coordine las actuaciones en la materia. Este pacto deber&iacute;a incluir un sistema de seguimiento de su cumplimiento efectivo.
    </p><p class="article-text">
        2. Mejorar la normativa de financiaci&oacute;n de partidos pol&iacute;ticos y asegurar un organismo supervisor independiente de los mismos.
    </p><p class="article-text">
        3. Modificar  el sistema electoral (desbloqueamiento de las listas cerradas, la introducci&oacute;n de algunos distritos uninominales, medidas para mejorar la proporcionalidad, mejorar la informaci&oacute;n y formaci&oacute;n de los electores en cuanto al funcionamiento del sistema).
    </p><p class="article-text">
        4. Impulsar la democracia interna en los partidos.
    </p><p class="article-text">
        5. Despolitizar los &oacute;rganos superiores del poder judicial y el Tribunal Constitucional.
    </p><p class="article-text">
        6. Aprobar un Plan estrat&eacute;gico de Gobierno abierto, en el que se incluya la aprobaci&oacute;n de la Ley de Acceso a la Informaci&oacute;n que garantice efectivamente la transparencia de nuestras instituciones p&uacute;blicas, adem&aacute;s de otras medidas tendentes a mejorar la receptividad, la accesibilidad, la participaci&oacute;n  y la colaboraci&oacute;n ciudadana en la gesti&oacute;n de los asuntos p&uacute;blicos. En el marco de la Ley de Acceso deber&iacute;a crearse un portal de transparencia p&uacute;blica y dar los pasos para configurar un gobierno abierto al estilo brit&aacute;nico o estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        7. Crear una Direcci&oacute;n P&uacute;blica profesional y reducir significativamente la posibilidad de nombramientos y ceses discrecionales en la Administraci&oacute;n P&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        8. Aprobar una Ley nacional de Control Externo, que garantice la coordinaci&oacute;n entre el &oacute;rgano nacional y los auton&oacute;micos, modernice el contenido de los informes y promueva la eficiencia y el cumplimiento de los plazos. 
    </p><p class="article-text">
        9. Aprobar una Ley de Protecci&oacute;n al denunciante de corrupci&oacute;n tanto en el &aacute;mbito p&uacute;blico como en el sector empresarial.
    </p><p class="article-text">
        10. Regular la actividad de lobby, de acuerdo a las gu&iacute;as de la OCDE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Villoria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/evaluacion-instituciones-espanolas-prevencion-corrupcion_132_5656668.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Apr 2013 21:52:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una evaluación de las instituciones españolas con vistas a la prevención y la lucha contra la corrupción]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política,Transparencia,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
