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    <title><![CDATA[elDiario.es - Julián Donoso]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/julian_donoso/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Julián Donoso]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[“Primero vinieron a buscar a los comunistas…”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ayudaenaccion/primero-vinieron-buscar-comunistas_132_2686023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e29bee15-f963-4da5-a23e-c2fe840ac85d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Primero vinieron a buscar a los comunistas…”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este sábado 9 de mayo se celebra el Día Mundial del Comercio Justo, un sistema comercial solidario, alternativo al convencional, que persigue el desarrollo de los pueblos y la lucha contra la pobreza</p><p class="subtitle">Se basa en condiciones laborales y salarios adecuados, para que los trabajadores y productores de países desfavorecidos puedan vivir con dignidad</p><p class="subtitle">Sin embargo, el sistema económico mundial predominante es un juego de suma cero; esto es, para que unos ganen otros tienen que perder. ¿Por qué es necesario el Comercio Justo?</p></div><p class="article-text">
        <strong>El sistema econ&oacute;mico mundial predominante es un juego de suma cero</strong>. Esto es, para que unos ganen otros tienen que perder. Por otro lado vemos c&oacute;mo, mientras m&aacute;s alejado se est&eacute; de los c&iacute;rculos de poder, m&aacute;s devaluado es el valor del trabajo y menos derechos efectivos tienen las personas. Una de las consecuencias de este &ldquo;juego&rdquo; es el aumento de la brecha en derechos y salarios entre los que tienen y los que no. Los paralelismos con los autoritarismos son grandes; sirva un poema de Martin Niem&ouml;ller para retratar el injusto juego comercial. 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Primero vinieron a buscar a los ind&iacute;genas y yo no habl&eacute; porque no era ind&iacute;gena&rdquo;.</em> La extracci&oacute;n y la producci&oacute;n de materias primas han <strong>condenado hist&oacute;ricamente a los pueblos ind&iacute;genas</strong>, que han visto arrasada su cultura, su modus vivendi aut&oacute;ctono, su entorno ecol&oacute;gico y sus derechos. Y, por supuesto, las regiones productoras apenas han visto los beneficios, a pesar de los grandes dividendos generados.
    </p><p class="article-text">
        Y aunque el <a href="http://www.bancomundial.org/es/news/press-release/2015/04/16/high-commodity-prices-and-pro-growth-reforms-played-equal-role-in-latam-economic-boom" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Banco Mundial</a> nos diga que la exportaci&oacute;n de materias primas beneficia el  crecimiento de Am&eacute;rica Latina, lo cierto es que regiones enteras se levantan contra las mineras al grito de &ldquo;agua y justicia&rdquo;. O contra la plantaci&oacute;n de transg&eacute;nicos, soja, petr&oacute;leo, etc&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Despu&eacute;s vinieron a por las mujeres y los ni&ntilde;os explotados laboralmente, y yo no habl&eacute; porque no era lo uno ni lo otro</em>&rdquo;. No olvidemos que en ellas, <strong>en las mujeres, se apoyan las fortunas de los grandes imperios de retail</strong> &ndash;sector econ&oacute;mico que engloba a las empresas especializadas en la comercializaci&oacute;n masiva de productos&ndash;. Y ellas son las que sufren las peores consecuencias del juego injusto de suma cero (por ejemplo, en la industria textil, donde suponen el 80% de la mano de obra). Sirva esto para recordar el tr&aacute;gico episodio de <a href="http://www.eldiario.es/ayudaenaccion/Dia-Trabajo-reflexiones-Bangladesh-responsable_6_127447267.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bangladesh hace dos a&ntilde;os</a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Algo parecido ocurre con la infancia. Seg&uacute;n la OIT, la regi&oacute;n de Asia y el Pac&iacute;fico contin&uacute;a registrando el n&uacute;mero m&aacute;s alto de ni&ntilde;os trabajadores (casi 78 millones o 9,3% de la poblaci&oacute;n infantil), pero el &Aacute;frica subsahariana es la regi&oacute;n con la m&aacute;s alta incidencia de trabajo infantil (59 millones, m&aacute;s del 21%).
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Despu&eacute;s vinieron a por los obreros industriales y yo no habl&eacute; porque no era un obrero&rdquo;.</em> La desindustrializaci&oacute;n de finales del siglo XX en Europa y EEUU, y la correspondiente deslocalizaci&oacute;n en pa&iacute;ses asi&aacute;ticos, responde a la b&uacute;squeda de <strong>salarios m&aacute;s bajos y a la reducci&oacute;n de derechos</strong> pr&aacute;cticamente a la nada.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Despu&eacute;s vinieron por m&iacute;, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por m&iacute;&rdquo;.</em> Hoy en Espa&ntilde;a, no tener trabajo te condena a la pobreza. Y tenerlo tambi&eacute;n. La rebaja de salarios y de derechos nos ha hecho m&aacute;s vulnerables. No m&aacute;s competitivos.
    </p><p class="article-text">
        Los que ganan en el juego son los &ldquo;mercados&rdquo;: ingenieros financieros, especuladores, CEOs que echan a la calle a cientos de personas&hellip; Gente que no produce nada. Y que adem&aacute;s tienen derecho a cometer excesos, no asumir responsabilidades y ser rescatados con el dinero de la educaci&oacute;n, la salud y las pensiones de todos nosotros. Ante las injusticas del mercado, el comercio justo se hace m&aacute;s necesario que nunca.
    </p><h3 class="article-text">Hay alternativas, como el Comercio Justo</h3><p class="article-text">
        <strong>Hay alternativas, como el Comercio Justo</strong>La buena noticia es que, si no te gusta este juego, no es necesario que sigas sus reglas. Hay alternativas muy reales a tu alcance. Algunos ejemplos:
    </p><p class="article-text">
        La <strong>Banca &Eacute;tica</strong> es una buena alternativa a los bancos tradicionales. Son entidades financieras que invierten en econom&iacute;a real y no est&aacute;n condicionados solamente por criterios de grandes beneficios inmediatos o especulativos.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>Responsabilidad Social Corporativa</strong> es una oportunidad para que las empresas puedan aportar su compromiso en la construcci&oacute;n de un mundo mejor. Se trata de poner en alza una gesti&oacute;n de negocio que equilibre lo econ&oacute;mico, lo social y lo ambiental.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>Mercado Social</strong>: cooperar para transformar desde la perspectiva del consumo responsable. La cadena comercial est&aacute; pensada en criterios democr&aacute;ticos, ecol&oacute;gicos y solidarios. Adem&aacute;s tienen ferias. La pr&oacute;xima ser&aacute; el 13 y 14 de junio en Matadero.
    </p><p class="article-text">
        Y el Comercio justo.
    </p><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado 9 de mayo se celebra el <a href="http://www.ayudaenaccion.org/2015/05/07/dia-mundial-del-comercio-justo-tira-del-hilo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>D&iacute;a Mundial del Comercio Justo</strong></a> a nivel internacional. En Espa&ntilde;a, bajo el lema <a href="http://comerciojusto.org/el-dia-mundial-del-comercio-justo-se-centra-en-las-injusticias-del-sector-textil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Tira del hilo&rdquo;</a>, la campa&ntilde;a este a&ntilde;o pretende visibilizar las injusticias y <strong>violaciones de derechos humanos que se producen en el sector textil</strong> y se llevar&aacute;n a cabo actividades relacionadas con el Comercio Justo en m&aacute;s de 30 ciudades. Te invito a que vengas a conocer sus <a href="https://tienda.ayudaenaccion.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">productos</a> y propuestas.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; en tu mano poder &ldquo;hablar&rdquo; por los ind&iacute;genas, las mujeres y ni&ntilde;os explotados, por los obreros&hellip; y por los tuyos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julián Donoso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ayudaenaccion/primero-vinieron-buscar-comunistas_132_2686023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2015 18:52:53 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si es de ayer, ya no sirve: una reflexión sobre consumo responsable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ayudaenaccion/ayer-sirve-reflexion-consumo-responsable_132_4454858.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a29773d-0c9b-4b34-9fc5-eaef1f7fadfe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si es de ayer, ya no sirve: una reflexión sobre consumo responsable"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para que el ciclo de producción no se rompa, hay que conseguir que la sociedad consuma a toda prisa</p><p class="subtitle">La industria vende de forma más lenta de la que produce e inventa</p><p class="subtitle">Existen muchas opciones para practicar el consumo responsable a pesar de que el sistema no facilita el camino. Es difícil, pero posible</p></div><p class="article-text">
        Cuando le cuento a mi hijo que de ni&ntilde;o no ten&iacute;a Play, ni ordenador, ni tablet, ni m&oacute;vil y que lo pasaba estupendamente bien, me mira incr&eacute;dulo con sentimientos encontrados de perplejidad, compasi&oacute;n y desprecio. De la misma manera que de ni&ntilde;o miraba yo a mis padres cuando me dec&iacute;an que ellos de chicos no ten&iacute;an televisi&oacute;n, ni tel&eacute;fono, ni Atari y que los Reyes les dejaban un &uacute;nico juguete de hojalata o madera, que por cierto, todav&iacute;a anda en alg&uacute;n ba&uacute;l en casa de la abuela.
    </p><p class="article-text">
        Y es que mi hijo, con apenas 5 a&ntilde;os sabe perfectamente c&oacute;mo funciona el sistema. A grosso modo puede resumirse en tres slogans: 1. consumir es un fin en s&iacute; mismo; 2. m&aacute;s es mejor; 3. si es de ayer ya no sirve. Hasta un ni&ntilde;o de 5 a&ntilde;os sabe que no comulgar con estos dogmas te hace un antisistema, y no tener un m&oacute;vil de &uacute;ltima generaci&oacute;n te convierte en un ap&oacute;stata peligroso (adem&aacute;s de un padre aburrido).
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; bien es cierto que el consumo, en gran medida derivado por el avance de la tecnolog&iacute;a y la deslocalizaci&oacute;n industrial, pone a nuestra disposici&oacute;n una serie de servicios y objetos baratos que nos facilitan la vida, tambi&eacute;n es cierto que la manera de consumirlos est&aacute; empujada por un impulso perverso, que llega a convertirse en diab&oacute;lico durante la Navidad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando mi mujer y yo llevamos al peque a ver las luces de Navidad, los ping&uuml;inos de Cortilandia, y el bel&eacute;n de Sol, lo hacemos sin maldad. Pero inevitablemente estamos alimentando a un peque&ntilde;o monstruo consumista: no solo sometemos al chiquillo a un escrutinio severo de qu&eacute; regalos incluir en la carta a los Reyes, sino que adem&aacute;s volvemos a casa con una peluca, unos cuernos de alce y un nuevo &aacute;ngel para el Bel&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La industria vende de forma m&aacute;s lenta de la que produce e inventa. Lo que hoy se est&aacute; patentando lo consumiremos en unos cuantos a&ntilde;os, cuando la industria haya conseguido vender todos los productos con la tecnolog&iacute;a actual. Para que el ciclo de producci&oacute;n no se rompa, hay que conseguir que la sociedad consuma a toda prisa, antes de que las flechas en los gr&aacute;ficos apunten hacia abajo.
    </p><p class="article-text">
        La tele, el cine, los medios de comunicaci&oacute;n en general, son unos veh&iacute;culos estupendos para dictar los c&aacute;nones de consumo. Conviene recordar que tambi&eacute;n son &ldquo;industria&rdquo;. Su cometido est&aacute; en explicar qu&eacute; hay que comprar en cada momento, asociar la felicidad al consumo y etiquetar a las personas en funci&oacute;n de las marcas que lucen, para que cada uno ocupe un clich&eacute; social respecto a sus pr&aacute;cticas de consumo.
    </p><p class="article-text">
        Y nadie mejor para afianzar pr&aacute;cticas consumistas que el colectivo &ndash;&ldquo;<em>the mob</em>&rdquo;, el populacho del que tanto escribi&oacute; Hannah Arendt&ndash;, que se apunta sin chistar a nuevas fiestas orientadas al consumo. En menos de una d&eacute;cada se han instalado, con pasmosa facilidad, fiestas como Halloween, Black Friday o Pap&aacute; Noel. Asumimos as&iacute; un compromiso de consumo impulsivo y obligatorio cada mes y medio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El grande se come al peque&ntilde;o</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las cosas est&aacute;n hechas para no durar. Y somos conscientes de ello, por eso estamos dispuestos a pagar precios baj&iacute;simos por nuestras compras. Sabemos que las cosas se fabrican con materiales fr&aacute;giles, y que los fabricantes calculan una vida &uacute;til que apenas rebasa la garant&iacute;a. Tambi&eacute;n sabemos que pronto van a pasar de moda, y lo que hace unos meses era la sensaci&oacute;n, ahora est&aacute; desactualizado, parece hortera, o en el mejor de los casos muta a <em>vintage</em>.
    </p><p class="article-text">
        El consumo compulsivo tiene consecuencias. Dentro de unos a&ntilde;os, cuando les cuente a mis nietos que nos duch&aacute;bamos con agua potable y que tir&aacute;bamos a la basura la comida que sobraba, tambi&eacute;n me van a mirar con los consabidos sentimientos de perplejidad y desprecio, manteniendo la tradici&oacute;n familiar.
    </p><p class="article-text">
        Las flechas no pueden seguir apuntando siempre hacia arriba y salirnos gratis. Pagar precios bajos por nuestro consumo nos rebota y ahora se nos paga menos por nuestro trabajo. Que se fabrique en pa&iacute;ses lejanos nos ha dejado sin trabajo aqu&iacute;. Comprar a los grandes ha cerrado a los peque&ntilde;os. Producir contamina y consumir tambi&eacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Consumir de forma responsable</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existen muchas opciones para practicar el consumo responsable a pesar de que el sistema no facilita el camino. Es dif&iacute;cil, pero posible. Y&nbsp;se puede ser rebelde&nbsp;desde el sistema:&nbsp;sin dejar de comprar, podemos decantarnos por productos de <a href="https://tienda.ayudaenaccion.org/Servicio/Modelo4/inicio.aspx?m=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comercio Justo</a>, por el que peque&ntilde;os productores de pa&iacute;ses desfavorecidos reciben un salario digno, promoviendo la igualdad de g&eacute;nero, la lucha contra la explotaci&oacute;n infantil laboral y el respeto al medio ambiente
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n existe una larga lista de alternativas en el mercado social, <a href="http://revista.ayudaenaccion.org/n87/en-navidad-regala-comercio-justo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alimentaci&oacute;n ecol&oacute;gica</a>&nbsp;o moda sostenible por ejemplo, que vale la pena investigar. Algunas de ellas &ndash;como los&nbsp;bancos de tiempo&ndash; ni siquiera admite euros como pago, y otras se han inventado su propia moneda de intercambio (&iquest;has pagado en <em>Boniatos</em> alguna vez?).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eficiencia energ&eacute;tica&rdquo;, &ldquo;reciclar&rdquo;, y &ldquo;reparar&rdquo; se han colado a nivel general en nuestro vocabulario diario gracias a la crisis, pero tambi&eacute;n hay que&nbsp;tenerlas en cuenta en tiempos de bonanza. Y tambi&eacute;n existen&nbsp;iniciativas globales&nbsp;como el&nbsp;&ldquo;D&iacute;a sin compras&rdquo;, que se celebra cada 26 de noviembre y supone todo un reto para buena parte de la sociedad.&nbsp;O herramientas para hacer reflexionar a los m&aacute;s peque&ntilde;os sobre la cantidad VS&nbsp;calidad a trav&eacute;s de lecturas&nbsp;como el cuento <a href="http://programaeducativo.ayudaenaccion.org/2014/11/28/suenos-al-cielo-un-cuento-para-reflexionar-sobre-los-juguetes-antes-de-navidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Sue&ntilde;os al cielo&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero sin duda, usar el sentido com&uacute;n es la mejor receta para consumir con calidad y con respeto para uno mismo, para los dem&aacute;s y los que todav&iacute;a est&aacute;n por venir.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julián Donoso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ayudaenaccion/ayer-sirve-reflexion-consumo-responsable_132_4454858.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Dec 2014 19:43:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si es de ayer, ya no sirve: una reflexión sobre consumo responsable]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Consumo responsable,Comercio justo,Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿En qué se parece el Plan PIVE al Comercio Justo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ayudaenaccion/pive-comercio-justo-desigualdad-automovil-subvencion_132_4892086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3206e764-9cfd-4606-81af-a533fd4398d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿En qué se parece el Plan PIVE al Comercio Justo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué objetivo realmente cumple el PIVE? En 2103, 1.130 personas murieron en la carretera</p><p class="subtitle">No hay dinero para becas, salud universal o comedores sociales, pero sí hay para comprar un BMW</p></div><p class="article-text">
        A la responsabilidad se llega a trav&eacute;s de la reflexi&oacute;n. Para concluir sobre la necesidad del Comercio Justo propongo como punto de partida el plan PIVE. &iquest;Qu&eacute; tienen que ver? Mucho, veamos.
    </p><p class="article-text">
        Gobiernos de distinto color vienen subvencionando desde 2009 la compra de coches para apuntalar un sector muy debilitado por la crisis (como todos). Este a&ntilde;o el PIVE dispone de 175 millones de euros pero, &iquest;cu&aacute;nto nos cuesta realmente tener m&aacute;s coches en las calles? y &iquest;qu&eacute; objetivo realmente cumple el PIVE?
    </p><p class="article-text">
        En 2103, 1.130 personas murieron en la carretera. Seg&uacute;n Ecologistas en Acci&oacute;n, otras 20.000 murieron de forma prematura por causa de la contaminaci&oacute;n. La DGT se gastar&aacute; 8.4 millones de euros en la campa&ntilde;a publicitaria para reducir las muertes en carretera. Todav&iacute;a no hay plan ni presupuesto para frenar las muertes por contaminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ciudades como Barcelona o Madrid est&aacute;n entre las m&aacute;s contaminadas de Europa. Madrid, por ejemplo, tendr&aacute; que pagar una multa millonaria (todav&iacute;a por definir) al Tribunal Europeo por superar los l&iacute;mites legales de contaminaci&oacute;n desde 2010 y no hacer nada al respecto. Quiz&aacute;s lo que se necesita sean menos coches en las calles, y no m&aacute;s como se pretende desde el PIVE.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, podemos, afirmar que el PIVE es un &eacute;xito. Todos los presupuestos de planes PIVE se han extinguido antes de la fecha prevista. La gente compra coches y empresas como Renault, Volkswagen, Toyota o  Repsol anuncian beneficios millonarios. Cifras de record.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, entre 2007 y 2012 se destruyeron m&aacute;s de 124.000 empleos en el sector automotriz. La industria del autom&oacute;vil advierte adem&aacute;s que en Europa y en Espa&ntilde;a habr&aacute; todav&iacute;a una mayor reducci&oacute;n de salarios y m&aacute;s despidos. Como la gente gana menos o no tiene empleo, pues baja la demanda. A pesar del plan PIVE.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se soluciona algo subvencionando la compra de coches?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Plan PIVE forma parte de un esquema creado para poner grandes cantidades de dinero p&uacute;blico en unas pocas manos privadas de forma legal, leg&iacute;tima y aparentemente necesaria. Y as&iacute; aumentar las diferencias sociales de forma superlativa. Por aportar un dato, seg&uacute;n un informe de I-O, los 20 espa&ntilde;oles m&aacute;s ricos tienen la misma fortuna que los 9,5 millones m&aacute;s pobres.
    </p><p class="article-text">
        Planes como el PIVE tienen consecuencias. Las m&aacute;s graves las sufren las personas m&aacute;s vulnerables que se ven en una situaci&oacute;n de total desamparo: no hay dinero para becas, salud universal o comedores sociales, pero s&iacute; hay para comprar un BMW. Qui&eacute;n pude permitirse un BMW &iquest;realmente necesita una subvenci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Desde hace casi 40 a&ntilde;os la misma transferencia (o expolio, si se prefiere) de dinero p&uacute;blico se viene dando en pa&iacute;ses de &Aacute;frica, Am&eacute;rica y Asia. Con consecuencias mucho m&aacute;s graves porque sus habitantes parten de una situaci&oacute;n de pobreza extrema y son mucho m&aacute;s vulnerables. Por aportar otro dato: las 85 personas m&aacute;s ricas del mundo tienen tanto como las 3.500 m&aacute;s pobres.
    </p><p class="article-text">
        Es hora que nos demos cuenta que el sistema globalizado de las desigualdades, que se inicia hace d&eacute;cadas en otros pa&iacute;ses, ha llegado a Europa para quedarse. Ante esto, &iquest;qu&eacute; puedo hacer yo? En primer lugar dejar de creer que el sistema es as&iacute; y no se puede cambiar. S&iacute; se puede. Y el cambio empieza por peque&ntilde;as decisiones individuales que a la larga cambian el mundo: <strong>a partir de hoy compra siempre productos de Comercio Justo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Comercio Justo es un sistema comercial solidario y alternativo al convencional. Busca una mayor justicia y dignidad en las relaciones de compra y venta entre productores, comerciantes y consumidores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julián Donoso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ayudaenaccion/pive-comercio-justo-desigualdad-automovil-subvencion_132_4892086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 May 2014 17:22:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿En qué se parece el Plan PIVE al Comercio Justo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comercio justo,Desigualdad,Automóviles,Subvenciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día del Trabajo: reflexiones sobre Bangladesh y consumo responsable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ayudaenaccion/dia-trabajo-reflexiones-bangladesh-responsable_132_5659601.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79d721df-43e8-4a07-b39e-c54dab6071e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día del Trabajo: reflexiones sobre Bangladesh y consumo responsable"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bangladesh, segundo exportador textil del mundo después de China, no ha ratificado las principales convenciones de la Organización Internacional del Trabajo y se rige por las necesidades del mercado.</p><p class="subtitle">El abaratamiento de la mano de obra y su vinculación en el retroceso de los Derechos Humanos, va mucho más allá de los países donde se concentra la producción.</p></div><p class="article-text">
        A la hora de comprar un producto, estoy declarando que me gusta el producto. El equipo de marketing de la empresa ha logrado convencerme y me ha captado como cliente. Pero adem&aacute;s estoy diciendo que comulgo con principios y valores que la empresa representa. No en vano <strong>empresas como Mango o el Corte Ingl&eacute;s se gastan millones en asociar un modo de vida a su marca</strong>. Por lo tanto al comprarles apruebo tambi&eacute;n las pr&aacute;cticas de producci&oacute;n. A partir de aqu&iacute; es cuando empieza a gestarse la necesidad de consumir de forma responsable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Consumo Responsable es un discurso con el que todos estamos de acuerdo a priori</strong>. Entendemos que hay que comprar poco, pero bien, consumir lo que necesitamos y pagando precios justos por un producto de calidad. Pero es pr&aacute;cticamente imposible ser coherente con este discurso. Anuncios maravillosos se llevan por delante el sentido com&uacute;n del diminuto comprador que est&aacute; escondido entre el ID y el EGO de cada uno de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        En ese estado catat&oacute;nico de valores y prioridades contrapuestas <strong>nos apoltronamos como meros espectadores ante las tremendas consecuencias de la actual estructura laboral internacional</strong>. Lo de internacional va en serio porque realmente esto nos afecta a todos. Centr&aacute;ndonos, por ejemplo, en el abaratamiento de la mano de obra y su vinculaci&oacute;n en el retroceso de los Derechos Humanos, su alcance va mucho m&aacute;s all&aacute; de los pa&iacute;ses donde se concentra la producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los gobiernos de pa&iacute;ses como Bangladesh, se esmeran en dar respuestas a las necesidades de los mercados.</strong> Ofrecen amnist&iacute;as fiscales a grandes empresas. Garantizan una mano de obra barata, abundante y d&oacute;cil. Se esfuerzan en ignorar tratados internacionales de derechos laborales. Desarticulan la justicia para que obvie los abusos a los trabajadores. Invierten poco en educaci&oacute;n favoreciendo que haya empleados no especializados, f&aacute;ciles de sustituir. Minimizan los servicios p&uacute;blicos generando situaciones extremas y, como consecuencia, los trabajadores aceptan las peores condiciones de trabajo y contratos precarios.
    </p><p class="article-text">
        De repente esta situaci&oacute;n nos empieza a sonar un poco m&aacute;s familiar. <strong>Parece mentira que esto que ocurre tan lejos se parezca tanto a lo que ya estamos viendo por aqu&iacute;</strong>. El abaratamiento de la mano de obra que estamos sufriendo en estos momentos en Espa&ntilde;a, la enorme precariedad del empleo que se genera a trav&eacute;s de sucesivas reformas laborales y la p&eacute;rdida de derechos, es &ndash;siempre a escala&ndash; la misma historia que lleva ocurriendo en otros pa&iacute;ses desde hace d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Y todo esto nos deber&iacute;a sonar no solo por lo que est&aacute; ocurriendo ahora. <strong>El D&iacute;a del Trabajador o de la Mujer Trabajadora conmemora barbaridades como la ocurrida en Bangladesh.</strong> Parece que mucho se ha avanzado en materia de derechos laborales desde nuestra &oacute;ptica eurocentrista. Pero est&aacute; claro que todav&iacute;a estamos muy lejos de la universalizaci&oacute;n de derechos y la defensa de los derechos conseguidos. Y sin embargo seguimos buscando el producto m&aacute;s barato.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        A la hora de salir a la calle a defender los derechos de los trabajadores espa&ntilde;oles, las calles se inundan de mareas verdes, blancas o azules. Y eso est&aacute; muy bien. No solamente apoyamos, sino que exigimos que se respeten los derechos de hombres y mujeres trabajadores de nuestro pa&iacute;s. Pero nadie se escandaliza si uno de esos trabajadores lleva un jersey hecho por una ni&ntilde;a peque&ntilde;a en Bangladesh. Eso lo eliminamos autom&aacute;ticamente de nuestros ojos porque <strong>simplemente vemos un jersey barato</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso es que tampoco <strong>nadie se escandaliza porque las empresas espa&ntilde;olas se vayan a generar trabajo en otros pa&iacute;ses, dejando atr&aacute;s a tantos desempleados aqu</strong>&iacute;. El desmantelamiento de la industria en Espa&ntilde;a ahora no pasa de unos minutos en un cap&iacute;tulo de Cu&eacute;ntame.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro esquema mental excluimos otras muchas variantes importantes a la hora de decidir si algo es caro o barato. Obviamos el da&ntilde;o al planeta &ndash;que en el vocabulario empresarial se le conoce como &ldquo;recurso natural&rdquo;&ndash; gratuito, por cierto, y que a la postre acabamos pagando todos v&iacute;a estado; <strong>obviamos tambi&eacute;n el coste pol&iacute;tico de tener un r&eacute;gimen democr&aacute;tico mundial que efectivamente responde a los intereses de unos pocos</strong>. Y mientras tanto esos pocos se enriquecen sin asumir ninguno de estos costes.
    </p><p class="article-text">
        Si el consumidor quiere productos baratos, todos los esfuerzos de la empresa van a proporcionar productos baratos. Con todas sus consecuencias. El d&iacute;a que el consumidor prefiera productos producidos bajo criterios justos, &iquest;veremos a las empresas esmerarse por dar respuesta al consumidor? <strong>Probablemente s&iacute;</strong>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julián Donoso]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Apr 2013 18:24:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día del Trabajo: reflexiones sobre Bangladesh y consumo responsable]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bangladesh,Consumo responsable,Comercio justo,España,Ayudas]]></media:keywords>
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