<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Beatriz Gimeno]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/beatriz_gimeno/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Beatriz Gimeno]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/510538/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Ayuso y su plan estéril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ayuso-plan-esteril_129_8646282.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a37870eb-a77c-46d4-ae29-cfa22522b9d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ayuso y su plan estéril"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis reproductiva se solucionará cuando se den las condiciones que pongan los cuidados y la igualdad en el centro; cuando se den las condiciones que verdaderamente permitan a las mujeres elegir el momento de ser madres</p><p class="subtitle">Este plan de fertilidad será un magnífico negocio para el lobby de las clínicas de reproducción, uno de los lobbies más poderosos. Ayuso no va a perder la oportunidad de convertir un servicio público en una nueva transferencia para los negocios privados</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En el momento en que a D&iacute;az Ayuso se le est&aacute; cayendo a pedazos la Atenci&oacute;n Primaria de la Comunidad de Madrid, decide volver a sacar de la chistera un plan de natalidad, ya presentado antes, porque supone que nadie puede oponerse a algo as&iacute;. Los planes de impulso a la natalidad siempre son bien recibidos y m&aacute;s en un pa&iacute;s, en una regi&oacute;n, en la que la ca&iacute;da en los nacimientos se acent&uacute;a a&ntilde;o tras a&ntilde;o. De hecho, Madrid lidera la ca&iacute;da en nacimientos de toda Espa&ntilde;a seg&uacute;n el INE. No queremos hablar de invierno o &ldquo;p&aacute;ramo demogr&aacute;fico&rdquo; porque esa es otra cuesti&oacute;n que hay que afrontar de diferente manera. Las necesidades econ&oacute;micas o sociales que un pa&iacute;s o una regi&oacute;n tengan de un reemplazo generacional o de mayor tasa de fertilidad, podr&iacute;a arreglarse abriendo las fronteras y atrayendo personas inmigrantes. En todo caso, no es &eacute;tico plantear que &ldquo;se necesitan&rdquo; ni&ntilde;os y ni&ntilde;as para determinados proyectos econ&oacute;micos o sociales. Las personas nunca son medios. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Sin embargo, nos preocupa mucho tener una tasa de natalidad tan baja porque tener hijos e hijas es un profundo anhelo humano y no poder tenerlos supone, especialmente para las mujeres que lo desean, una frustraci&oacute;n y un dolor. Por eso nos parece que es de justicia y es necesario eliminar los obst&aacute;culos que existen para que la mayor&iacute;a de las mujeres que lo desean (el 80% seg&uacute;n las encuestas) puedan tenerlos cuando quieran. Pero desde luego eso no se soluciona con el plan, una y otra vez, presentado por Ayuso, que es cosm&eacute;tico, que podemos pensar que es est&eacute;ril, que no va a solucionar un problema que es estructural y profundo, y que tiene que ver con la organizaci&oacute;n del trabajo y con la precariedad vital neoliberal. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El plan presentado insiste en los errores del primer plan respecto a las ayudas directas que se dar&aacute;n a las madres de menos de 30 a&ntilde;os y que ganen menos de 30.000 euros. No sabemos (no aparece en prensa) si se seguir&aacute; discriminando a las mujeres que lleven viviendo en Madrid menos de 10 a&ntilde;os pero dado que necesita los votos de Vox, es muy posible que dicha discriminaci&oacute;n siga en vigor. Vox no quiere ayudas de natalidad para las mujeres migrantes. Todo esto hace que la medida alcance a un n&uacute;mero &iacute;nfimo de mujeres madrile&ntilde;as. El resto del plan es pr&aacute;cticamente nada: fuegos artificiales. Una parte de lo que ofrece no es competencia de la Comunidad de Madrid, lo que hace que no ayude a ninguna mujer excepto a ella, que podr&aacute; seguir confrontando con el gobierno central a costa ahora de la natalidad. Otra parte son medidas con muy poca incidencia econ&oacute;mica real en las familias y en todo caso, adem&aacute;s, y dado que el plan es a cinco a&ntilde;os, es perfectamente posible que nada de eso se cumpla si tenemos en cuenta en qu&eacute; suelen quedarse los planes y estrategias del PP en la Comunidad de Madrid: presupuestos que no se ejecutan o que desaparecen misteriosamente de un a&ntilde;o para otro. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Pero la medida estrella, la diferencia con el plan anterior es delirante. Se trata de un Plan de Fertilidad en Red que permitir&aacute; ayudar a las familias &ldquo;en el costoso acceso a la reproducci&oacute;n asistida&rdquo;. En &eacute;l, se incluye a mujeres de hasta 45 a&ntilde;os y tambi&eacute;n a aquellas que ya tengan un hijo. Que no se nos entienda mal, nos parece necesario que la sanidad p&uacute;blica asuma los costes de los tratamientos de fertilidad pero, en principio, eso ya se hace; otra cosa son las listas de espera que tienen que ver, no con los costes, sino con la organizaci&oacute;n y financiaci&oacute;n del sistema sanitario. Si no hay aun aumento de recursos y personal en este servicio&hellip; esto es nada. Que se incluya a mujeres de hasta 45 a&ntilde;os en la sanidad p&uacute;blica nos parece tambi&eacute;n bien en tanto que no es justo que a esa edad se pueda acceder a esos tratamientos en la sanidad privada y no en la sanidad p&uacute;blica. Lo que nos parece delirante es pensar que eso es una medida de impulso de la natalidad, por muchos motivos. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En primer lugar, porque no se puede presentar p&uacute;blicamente lo que es un tratamiento m&eacute;dico muy invasivo, de final incierto (una tasa de &eacute;xito media de alrededor del 20% y del 15% si se es mayor de 40 a&ntilde;os), como una alternativa para las familias o las mujeres que han tenido que posponer su maternidad por causas que son estructurales al sistema econ&oacute;mico. &iquest;Cu&aacute;nta gente sabe que someterse a tratamientos de reproducci&oacute;n asistida supone intervenciones m&eacute;dicas invasivas, prolongadas, sin garant&iacute;a de &eacute;xito y que pueden resultar psicol&oacute;gicamente agotadoras? Es sabido que en los pa&iacute;ses ricos se est&aacute; haciendo com&uacute;n el retraso de la maternidad de las mujeres debido a las necesidades de la producci&oacute;n, lo que es una discriminaci&oacute;n flagrante de la igualdad entre hombres y mujeres. Las empresas m&aacute;s punteras, en lugar de facilitar la corresponsabilidad o el tiempo libre necesario para la crianza, lo que hacen es pagar a sus trabajadoras la congelaci&oacute;n de sus &oacute;vulos y el posterior tratamiento de implantaci&oacute;n. Y el gobierno de Ayuso, ahora, en lugar de facilitar a sus trabajadoras el acceso a vivienda digna, a salarios dignos o plazas en escuelas infantiles p&uacute;blicas gratuitas, lo que hace es lo mismo que las empresas. Conociendo a Ayuso, este plan de fertilidad seguramente lo que sea es un magn&iacute;fico negocio para el lobby de las cl&iacute;nicas de reproducci&oacute;n, uno de los lobbies m&aacute;s poderosos. Ayuso no va a perder la oportunidad de convertir un servicio p&uacute;blico en una nueva transferencia para los negocios privados. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Pensar en la Reproducci&oacute;n Asistida como algo que potencia la natalidad es animar a las trabajadoras a retrasar esa natalidad m&aacute;s all&aacute; de la edad en la que los embarazos a&uacute;n no requieren de ninguna ayuda, y m&aacute;s all&aacute; de la edad en la que ellas mismas querr&iacute;an tener hijos. La reproducci&oacute;n asistida no puede ser nunca, en ning&uacute;n caso, una alternativa real a una crisis reproductiva sino, si acaso, a un problema m&eacute;dico o personal al que la ciencia puede ayudar. La crisis reproductiva se solucionar&aacute; cuando se den las condiciones socioecon&oacute;micas y pol&iacute;ticas que pongan los cuidados y la igualdad en el centro; cuando se den las condiciones que verdaderamente permitan a las mujeres elegir el momento de ser madres. Tenemos experiencias de sobra en Europa, y desde hace muchos a&ntilde;os, como para saber ya lo que funciona y lo que no. Las ayudas directas condicionadas no contribuyen al fomento de la natalidad si no van acompa&ntilde;adas de otras medidas menos coyunturales y de mayor calado; si no van acompa&ntilde;adas de medidas que permitan tener vidas vivibles para una misma, no s&oacute;lo para los hijos e hijas, que tambi&eacute;n. Adem&aacute;s, hay evidencias muy claras que sugieren que las prestaciones a las madres que est&aacute;n muy condicionadas tienen efectos perversos en t&eacute;rminos de desigualdad de g&eacute;nero (eso seguramente al PP tambi&eacute;n le da igual). Hay evidencias tambi&eacute;n de que las ayudas deben ser en todo caso universales, o cercanas a la universalidad, y eso permite, adem&aacute;s, combatir la pobreza infantil. Somos una regi&oacute;n l&iacute;der en pobreza infantil, que es una de las consecuencias m&aacute;s evidentes de las pol&iacute;ticas del PP en la sociedad madrile&ntilde;a. En Madrid se concentra el 9% de todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as pobres de Espa&ntilde;a. Eso s&iacute; que requiere un plan, uno realista.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">En definitiva, para aumentar la natalidad hay que hacer pol&iacute;ticas redistributivas, garantizar las condiciones materiales de vida y potenciar los servicios p&uacute;blicos. Y s&oacute;lo as&iacute;, con medidas estructurales de cuidado, algunos pa&iacute;ses europeos han conseguido aumentar sus nacimientos de manera significativa. Lo de Ayuso ahora es lo de siempre: humo, negocio, y propaganda para tapar su p&eacute;sima gesti&oacute;n.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ayuso-plan-esteril_129_8646282.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Jan 2022 21:45:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a37870eb-a77c-46d4-ae29-cfa22522b9d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="31500" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a37870eb-a77c-46d4-ae29-cfa22522b9d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="31500" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ayuso y su plan estéril]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a37870eb-a77c-46d4-ae29-cfa22522b9d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ley de (des)igualdad de Vox es un aviso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ley-des-igualdad-vox-aviso_129_8582869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91310ee5-7b9e-42e8-b083-8905837407bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1037008.jpg" width="6260" height="3521" alt="La ley de (des)igualdad de Vox es un aviso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hecho de que se debata siquiera una ley de igualdad que contradice en todos sus artículos a la legislación española en materia de igualdad es un retroceso y un aviso de lo que está por venir si no les frenamos</p><p class="subtitle">El PP evitará con una abstención que la propuesta de Vox para derogar leyes LGTBI en Madrid salga adelante</p></div><p class="article-text">
        Es terrible que la primera ley de Igualdad que se debate en la Asamblea de Madrid sea una ley como la que ha presentado Vox, una ley que busca acabar con la igualdad. La que hoy presentan no solo busca derogar las leyes LGTB y Trans de la Comunidad de Madrid, sino que tambi&eacute;n es un torpedo en la l&iacute;nea de flotaci&oacute;n de todo el dise&ntilde;o legislativo referente a la igualdad entre mujeres y hombres de la Comunidad de Madrid. Es una ley que niega la conceptualizaci&oacute;n de la igualdad y de la violencia de g&eacute;nero que hemos hecho no solo las feministas, sino que hace tambi&eacute;n la legislaci&oacute;n, la doctrina del Tribunal Constitucional, las instituciones europeas e internacionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que se debata supone ya un retroceso y un aviso de lo que est&aacute; por venir si no les frenamos. Desde la Transici&oacute;n, desde hace 40 a&ntilde;os, cuando ha gobernado la izquierda hemos ido avanzando en igualdad y derechos civiles con m&aacute;s o menos rapidez y el Partido Popular cuando ha llegado al Gobierno ha asumido estos avances con m&aacute;s o menos convicci&oacute;n y presupuesto, pero no ha provocado retrocesos legislativos. Lo intent&oacute; con Gallard&oacute;n, pero lo fren&oacute; antes de que su intento llegara al Congreso. Ser&iacute;a la primera vez que se produjera un retroceso de estas caracter&iacute;sticas en 40 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde que se conoci&oacute; la intenci&oacute;n de Vox de presentar esta ley nos han escrito representantes pol&iacute;ticos y activistas LGTB de todo el mundo, especialmente de Latinoam&eacute;rica. En su momento Espa&ntilde;a fue un modelo a seguir y muchos de estos pa&iacute;ses hermanos tomaron nuestras leyes LGTB como modelo y nuestra lucha de aqu&iacute; fue &uacute;til all&iacute;. Ahora son ellos y ellas las que nos animan para que la movilizaci&oacute;n no permita que se d&eacute; un solo paso atr&aacute;s. Fuimos un pa&iacute;s pionero en legislaci&oacute;n feminista y LGTB, un pa&iacute;s que el resto del mundo miraba con asombro, un pa&iacute;s del que sentir un orgullo leg&iacute;timo, algo a lo que no est&aacute;bamos acostumbradas en un estado que pas&oacute; una gran parte del siglo XX sumido en una oscura y feroz dictadura. Son sus herederos los que ahora pretenden hacernos retroceder varias d&eacute;cadas y los que pretenden que nos parezcamos m&aacute;s Hungr&iacute;a o Polonia, tristemente conocidas ahora por sus retrocesos antidemocr&aacute;ticos, que a los estados m&aacute;s democr&aacute;ticos de la UE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No lo vamos a permitir. Las mujeres no lo vamos permitir. La semana pasada el CIS publicaba una encuesta de voto por segmentos poblacionales que demostraba que la brecha de g&eacute;nero en la intenci&oacute;n de voto es, a d&iacute;a de hoy, la m&aacute;s alta de la historia reciente. La izquierda mejora en un 22% sus resultados entre las mujeres y, en contraste, la derecha empeora un 20%. Por tanto, y como era sabido, las mujeres somos las que estamos frenando a la extrema derecha en todo el mundo, y no me cabe duda que sus votantes LGTB, por mucho que los representantes de Vox hagan de vez en cuando declaraciones sonrojantes, deben estar cerca de cero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Partido Popular de Ayuso &mdash;la que se inventa robos para culpar a la izquierda&mdash; ha demostrado que es capaz de cualquier cosa con tal de ganar el liderazgo de la derecha y la extrema derecha. El hecho de que no haya salido en tromba a defender unas leyes que presentaron ellos mismos y que se aprobaron por unanimidad hace seis a&ntilde;os demuestra la profundidad del retroceso sufrido por su partido. El simple hecho de estar contemporizando con estos discursos est&aacute; sirviendo ya de combustible para los discursos de odio y para las agresiones, que est&aacute;n aumentando en toda la Comunidad y en toda Espa&ntilde;a. Est&aacute;n echando gasolina al fuego del odio. Est&aacute;n abriendo una puerta que, como bien sabemos, puede resultar muy dif&iacute;cil de cerrar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta ley se contradice en todos sus art&iacute;culos a la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola en materia de igualdad, va en contra de tratados y convenios internacionales firmados por Espa&ntilde;a, va en contra de las directivas emanadas del parlamento europeo, de la doctrina del TS y del TC No tiene ning&uacute;n futuro y lo saben, pero eso no la hace menos peligrosa. Es una ley que sirve para expandir el odio, para tratar de legitimar la discriminaci&oacute;n,&nbsp; de exaltar a sus hooligans, de esparcir&nbsp; basura porque ese es el &uacute;nico lugar desde el que Vox puede crecer. No van a derogar la ley pero en el camino dejar&aacute;n v&iacute;ctimas; de hecho, ya hay v&iacute;ctimas. Las agresiones lgtbif&oacute;bicas aumentan, este mismo fin de semana ha sido atacada una librer&iacute;a feminista. Antes de que Vox llegara a las instituciones y de que el Partido Popular se <em>voxificara</em> la idea de que una librer&iacute;a de mujeres fuera atacada era algo inimaginable en este pa&iacute;s. Antes de que Vox llegara este era un pa&iacute;s mejor, y lo volver&aacute; a ser cuando les hayamos echado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las leyes de Igualdad y las leyes LGTB son fruto de batallas hist&oacute;ricas, de batallas muy largas, son fruto de la necesidad de acabar con mucho sufrimiento, son fruto de sociedades democr&aacute;ticas que valoran la igualdad y que combaten la discriminaci&oacute;n. Las leyes de Igualdad y las leyes LGTB son leyes imprescindibles en una democracia plena en la que se lucha por superar discriminaciones hist&oacute;ricas. Las personas LGTB venimos de lugares muy oscuros, venimos de lugares de dolor y de profunda discriminaci&oacute;n y no vamos a tolerar siquiera que se abra una rendija que pretenda llevarnos otra vez ah&iacute;. Las mujeres tambi&eacute;n hemos avanzado un largo camino hasta llegar aqu&iacute;, y a&uacute;n nos queda mucho por delante. Ni el Partido Popular ni Vox van a lograr que volvamos a los armarios.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma García Villa, Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ley-des-igualdad-vox-aviso_129_8582869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Dec 2021 21:54:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/91310ee5-7b9e-42e8-b083-8905837407bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1037008.jpg" length="1980982" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/91310ee5-7b9e-42e8-b083-8905837407bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1037008.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1980982" width="6260" height="3521"/>
      <media:title><![CDATA[La ley de (des)igualdad de Vox es un aviso]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/91310ee5-7b9e-42e8-b083-8905837407bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1037008.jpg" width="6260" height="3521"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra el odio y el uso perverso del delito de odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/odio-perverso-delito-odio_129_8286006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbfb70ed-2eeb-40d8-b6eb-fdf244af494d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contra el odio y el uso perverso del delito de odio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los discursos de odio están todos ellos relacionados, igual que las reivindicaciones igualitarias. Son una gramática de la sociedad, una forma de comunicar y de actuar socialmente, sea desde la rabia, el odio o el miedo, que son siempre conservadores</p></div><p class="article-text">
        Me entero a media tarde, mientras escribo este art&iacute;culo, de que el joven que denunci&oacute; la agresi&oacute;n hom&oacute;foba se ha retractado. Apenas me hace falta retocar el art&iacute;culo porque llevamos un aumento real de agresiones lgtbif&oacute;bicas y porque a media tarde sali&oacute; el portavoz de Vox amenazando a todo el mundo con denuncias por delitos de odio. Soy consciente de para qu&eacute; se va a utilizar este falso caso: para lo mismo que el 0,01% de denuncias falsas por violencia machista, para ocultar el aumento real de agresiones hom&oacute;fobas y transf&oacute;bicas, incluyendo un asesinato, para que la derecha culpe al Gobierno y para que Vox se victimice. 
    </p><p class="article-text">
        Las agresiones y el discurso de odio lgtbif&oacute;bico han crecido exponencialmente en los &uacute;ltimos meses. En los &uacute;ltimos d&iacute;as ha habido varias, en Toledo, Castell&oacute;n, Melilla y Vitoria (y no nos olvidemos de Samuel). Las agresiones nunca han desaparecido del todo pero el clima social era otro. El otro d&iacute;a en la encuesta de YouGov en la que Espa&ntilde;a sal&iacute;a como el pa&iacute;s que mejor acepta a las personas LGTB mucha gente, la inmensa mayor&iacute;a, sentimos un enorme orgullo de pa&iacute;s. Hubo personas entonces que dijeron que esa encuesta no era real o que no reflejaba bien los datos. Quienes llevamos a&ntilde;os trabajando con la cuesti&oacute;n LGTB sabemos que es real en la medida en la que estas estas encuestas reflejan siempre una realidad parcial. Hay otras, desde el Eurobar&oacute;metro a las encuestas de Pew Research Center, que apuntan en la misma direcci&oacute;n. Lo que dichas encuestas expresan es una firme voluntad real; como poco, expresan el pa&iacute;s en el que queremos vernos reflejados. 
    </p><p class="article-text">
        La violencia contra los colectivos vulnerables no surge de la nada y los discursos que la sustentan tienen una clara intencionalidad pol&iacute;tica. Buscan, precisamente, romper esos consensos b&aacute;sicos que muestran las encuestas. Estamos asistiendo a una reacci&oacute;n, en el mas puro sentido del t&eacute;rmino; a un intento de retroceder por parte de partes de la sociedad espa&ntilde;ola, minoritarias, aisladas, pero poderosas, que no aceptan estos avances. La reacci&oacute;n prende con m&aacute;s facilidad ante avances que una parte de la sociedad puede llegar a percibir como &ldquo;excesivos&rdquo; o peligrosos porque parecen poner en peligro un statu quo que se da por natural y apol&iacute;tico. Quienes se manejan en un marco pol&iacute;tico o vital conservador no se vuelven <em>lgtbfriendly</em> de un d&iacute;a para otro, pero aprenden que algunas opiniones no est&aacute;n bien vistas o no tienen suficiente aceptaci&oacute;n. Y se abstienen de expresarlas, como explicaba Noelle-Neumann. Es posible que, adem&aacute;s, aprendan a darle a esas cuestiones menos importancia. Los reaccionarios tratan en definitiva de reconfigurar los marcos mentales. Las cuestiones de la igualdad y de la aceptaci&oacute;n de las minor&iacute;as &ldquo;tiran&rdquo; de muchas otras y para la extrema derecha es b&aacute;sico imponer un sentido com&uacute;n diferente. Cuanto m&aacute;s feminista sea una sociedad, cuanto m&aacute;s inclusiva, cuanto menos racista, m&aacute;s sensible ser&aacute; a los derechos civiles, por ejemplo, a los derechos humanos, m&aacute;s sensible a la igualdad y m&aacute;s intolerante con la desigualdad. 
    </p><p class="article-text">
        Los discursos de odio est&aacute;n todos ellos relacionados, igual que las reivindicaciones igualitarias. Son una gram&aacute;tica de la sociedad, una forma de comunicar y de actuar socialmente, sea desde la rabia, el odio o el miedo, que son siempre conservadores o desde la empat&iacute;a, la igualdad o la justicia, que son la base de cualquier proyecto progresista. Y por eso, para imponer su agenda, los reaccionarios buscan romper esos consensos, canalizar la frustraci&oacute;n social a trav&eacute;s de los discursos de odio y establecer un clima de rabia, de miedo, de crispaci&oacute;n y permanente conflicto. Todos estos discursos son el mismo, todos pasan por la deshumanizaci&oacute;n de un grupo social vulnerable, f&aacute;cilmente identificable y que ya cuenta con cierto estigma social; todos pasan por entender los derechos ganados como derechos que se arrebatan a otros mayoritarios, todos pasan por cosificar a un grupo amplio como si todos sus miembros fueran intercambiables, como si compartieran las mismas caracter&iacute;sticas peligrosas. Que los discursos de odio se transformen en violencia depende de muchos factores, algunos complicados de medir. Uno de estos factores es el clima social. El clima social hace que la gente, los medios, los portavoces sociales, las leyes&hellip;que todo confluya en la deslegitimaci&oacute;n o legitimaci&oacute;n de los discursos de desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los discursos de odio se expresan no hace falta que inciten a la violencia directamente, de hecho, se pueden presentar como otra cosa completamente diferente sabiendo como va a ser interpretado por determinadas personas. Es lo que se llama pol&iacute;ticas &ldquo;dog-whistle&rdquo;, algo en lo que los republicanos en EEUU son maestros. Cuando alguien con legitimidad, como un pol&iacute;tico/a, un l&iacute;der de opini&oacute;n, una persona conocida, expresa abiertamente o incluso disimuladamente aquello que hasta ahora se quedaba en el &aacute;mbito personal, es como si se abriera una puerta. Que se abra m&aacute;s o menos depender&aacute; de c&oacute;mo reaccione la sociedad y sus representantes. Si la condena a dichos discursos es un&aacute;nime y es real, si los medios de comunicaci&oacute;n son responsables y condenan tambi&eacute;n dichos discursos y desde luego cualquier atisbo de violencia; si, sobre todo, son los l&iacute;deres de sectores m&aacute;s conservadores quienes se dirigen a los suyos para advertirles que los discursos de odio no son admisibles en democracia (como hace Merkel claramente en Alemania), si la mayor&iacute;a de los medios se ponen del lado de los derechos humanos claramente, entonces es posible restaurar el clima social; si no, ser&aacute; complicado y todo puede empeorar. El clima social es de una fragilidad cristalina y una vez roto es muy dif&iacute;cil recomponerlo. 
    </p><p class="article-text">
        Y aun no son s&oacute;lo los discursos de odio los culpables de que el clima social contra los colectivos vulnerables, empeore. Algunas instituciones tienen una enorme capacidad para contener el empeoramiento de este clima o, por el contrario, para alentarlo con la inacci&oacute;n. Hay instituciones que son clave y que no est&aacute;n a la altura: una parte de la judicatura, la fiscal&iacute;a y la polic&iacute;a, por ejemplo. Un estado democr&aacute;tico no puede ser equidistante entre los grupos que difunden el odio y quienes lo combaten. Aqu&iacute; se ha permitido demasiado tiempo que se utilice de forma espuria el delito de odio para perseguir ideol&oacute;gicamente a quienes, de manera equivocada o no, que esa es otra cuesti&oacute;n, se oponen al nazismo, al racismo, a la homofobia&hellip; al machismo desde luego. No se puede aplicar un delito de &ldquo;odio ideol&oacute;gico&rdquo; para quienes se oponen a discursos machistas, racistas, homof&oacute;bicos o aporof&oacute;bicos; no es un delito, ni es &ldquo;odio ideol&oacute;gico&rdquo;, es lo normal, es lo democr&aacute;tico, es la &uacute;nica opci&oacute;n aceptable. Un polic&iacute;a no puede ser v&iacute;ctima de un agravante por delito de odio, ni un nazi. 
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a Espinosa de los Monteros amenazaba con perseguir por delito de odio a quien vincula a Vox con la violencia. El discurso de Vox es racista y deshumanizador de grupos vulnerables y condenarlo no ser&iacute;a, en ninguna democracia, delito de odio. Que esto sea posible es una anomal&iacute;a que aqu&iacute; se ha permitido. La figura del delito de odio se crea para proteger a personas en situaci&oacute;n de vulnerabilidad en funci&oacute;n de una caracter&iacute;stica personal dentro de un determinado contexto social, hist&oacute;rico y cultural. Que no se entienda esto, adem&aacute;s de que demuestra que el delito de odio no est&aacute; bien tipificado, indica tambi&eacute;n hasta qu&eacute; punto pervive en una parte de algunas de nuestras instituciones la peregrina idea de que franquismo y antifranquismo pueden llegar a ser siquiera parecidos, feminismo y antifeminismo&hellip;racismo y antirracismo. No podemos permitir que no se entienda (que no se quiera entender) lo que es un discurso de odio y que se pretenda, adem&aacute;s, utilizar este tipo penal para la persecuci&oacute;n ideol&oacute;gica de aquellos que, precisamente, combaten al odio. Es un absoluto desprop&oacute;sito y de esto no es responsable &uacute;nicamente Vox. 
    </p><p class="article-text">
        Solemos decir tambi&eacute;n que la intervenci&oacute;n en educaci&oacute;n es imprescindible para estigmatizar el odio al diferente y prevenir la violencia; y deber&iacute;a serlo. Socializar en la empat&iacute;a por los otros diferentes no es dif&iacute;cil, pero Espa&ntilde;a tiene un serio problema en el dise&ntilde;o de su ecosistema educativo en el que, al contrario que en la mayor parte de Europa, se dej&oacute; en manos privadas y confesionales el control de la escuela. Y esto no se ha revertido, sino al contrario. No nos enga&ntilde;emos. La escuela es un campo de batalla en donde el ideario reaccionario ha depositado, en todo el mundo, la pervivencia y ense&ntilde;anza de sus ideales de exclusi&oacute;n y desigualdad. El hecho de que en otros pa&iacute;ses europeos la escuela sea sobre todo p&uacute;blica, es un factor fundamental para homogeneizar ideales b&aacute;sicos de democracia, para consolidar un sentido com&uacute;n c&iacute;vico compartido. Eso es muy dif&iacute;cil hacerlo posible aqu&iacute;, y este es uno de los problemas fundamentales que tenemos tanto las feministas como el activismo LGTB, como el antirracismo, como cualquiera que pretenda ense&ntilde;ar valores c&iacute;vicos de democracia. En Espa&ntilde;a, intentar hablar en la escuela de educaci&oacute;n afectivo sexual o de igualdad (ambas cosas imprescindibles) genera la explosi&oacute;n de la reacci&oacute;n, casi igual que en Brasil, pero a a&ntilde;os luz de cualquier pa&iacute;s europeo democr&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Y al final, siempre est&aacute; la pol&iacute;tica. El Partido Popular ha entrado en una deriva profundamente reaccionaria que le lleva a buscar a toda costa el voto de la ultraderecha, suponiendo que sus votos moderados est&aacute;n seguros. Para ello este partido ha renunciado a reivindicar su contribuci&oacute;n a la construcci&oacute;n de consensos democr&aacute;ticos y ha pasado a reivindicar directamente el franquismo, lo peor de nuestra historia, lo m&aacute;s doloroso, lo m&aacute;s oscuro, aquello que en cualquier democracia estar&iacute;a proscrito social y pol&iacute;ticamente. Esa deriva nos llevar&aacute; a discursos cada vez m&aacute;s agresivos contra las minor&iacute;as vulnerables y aumentar&aacute; la violencia y, gracias a Vox, el PP no tiene siquiera que enunciarlos, les puede bastar con no deslegitimarlos. 
    </p><p class="article-text">
        Quien piense que se puede separar el discurso de odio a un colectivo de otros est&aacute; equivocado; el odio y la violencia se extienden como la peste, contaminan el clima social y pol&iacute;tico, expanden la crispaci&oacute;n contra todo, termina alcanzando a todo el mundo y ah&iacute; solo pueden ganar quienes promueven dicho clima. Alcanza a las instituciones, a los discursos p&uacute;blicos, a la visibilidad, a los derechos, a la libertad individual, a las libertades p&uacute;blicas, a la cultura, a la ciencia, todo se retrae, se empeque&ntilde;ece y se oscurece cuando el odio se expande. Y nunca se sabe c&oacute;mo acaba.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/odio-perverso-delito-odio_129_8286006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Sep 2021 20:29:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bbfb70ed-2eeb-40d8-b6eb-fdf244af494d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="9474525" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bbfb70ed-2eeb-40d8-b6eb-fdf244af494d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="9474525" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Contra el odio y el uso perverso del delito de odio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bbfb70ed-2eeb-40d8-b6eb-fdf244af494d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Delitos de odio,Homofobia,Xenofobia,Vox]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[20 años de la resolución 1325, un punto de inflexión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/20-anos-resolucion-1325-punto-inflexion_129_6373654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d58c405-f801-43b8-8aa6-2fb65e2dbcc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="20 años de la resolución 1325, un punto de inflexión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta resolución, llamada oficialmente Mujeres, Paz y Seguridad, constituye un hito en la incorporación de la perspectiva de género a la prevención, gestión y solución de los conflictos armados</p></div><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o se cumplen 25 a&ntilde;os de la celebraci&oacute;n de la IV Conferencia Mundial de Mujeres de Beijing, una de esas fechas clave en el feminismo.&nbsp;Pero tambi&eacute;n este a&ntilde;o se cumplen 20 de otro hito que seguramente pase m&aacute;s desapercibido: la aprobaci&oacute;n de la Resoluci&oacute;n 1325 de Naciones Unidas, seguramente una de las resoluciones m&aacute;s conocidas y nombradas entre las expertas (ha llegado a ser conocida como &ldquo;la resoluci&oacute;n de las mujeres&rdquo;)&nbsp;pero muy desconocida para la poblaci&oacute;n general. Se aprob&oacute; el 31 de octubre de 2000 despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os de trabajo intenso por parte de las organizaciones de la sociedad civil dedicadas al activismo por la paz y tambi&eacute;n del feminismo. Esta resoluci&oacute;n, llamada oficialmente Mujeres, Paz y Seguridad, constituye un hito en la incorporaci&oacute;n de la perspectiva de g&eacute;nero a la prevenci&oacute;n, gesti&oacute;n y soluci&oacute;n de los conflictos armados.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que tanto hombres como mujeres experimentan los conflictos violentos como tragedias humanas muy graves y dolorosas. Y tanto hombres como mujeres experimentan la necesidad de la paz y la mayor&iacute;a de ellos y de ellas desean y buscan un mundo sin violencia. Sin embargo, el terror y el dolor en la guerra, as&iacute; como las experiencias, las necesidades e intereses en la reconstrucci&oacute;n de la paz, son diferentes en unos y otras. Aunque ahora mismo son muchas las mujeres que participan de una manera u otra en la guerra, siguen siendo hombres la mayor&iacute;a de los combatientes y la mayor&iacute;a tambi&eacute;n de quienes mueren por culpa de las armas empleadas. Sin embargo, ellas se ven afectadas por el terror y las torturas sexuales, son utilizadas casi como &ldquo;tierra quemada&rdquo; y son utilizadas para desmoralizar a los enemigos. Al mismo tiempo, en tiempos de guerra ellas se quedan a cargo de la familia en condiciones muy dif&iacute;ciles en los que tienen que emplear toda su energ&iacute;a en poner a salvo a hijos e hijas y personas dependientes. 
    </p><p class="article-text">
        En muchas ocasiones, la &uacute;nica manera de hacerlo es prostituy&eacute;ndose y no pocas veces dicha prostituci&oacute;n es forzada no ya por la necesidad econ&oacute;mica, sino por la propia fuerza enemiga; las esclavas sexuales raptadas por todos los ej&eacute;rcitos del mundo y usadas por combatientes y a veces por los cooperantes no son excepcionales. De la misma manera, cuando a causa de la guerra, miles de personas se convierten en refugiados y se api&ntilde;an en campamentos improvisados, vemos c&oacute;mo las mujeres se encuentran con campamentos que no est&aacute;n pensados para ellas ni tienen en cuenta sus necesidades o las de las familias que ellas cuidan. Y a pesar de todo esto, cuando por fin llegan los procesos de paz, las mujeres no est&aacute;n presentes en las negociaciones y se pretende construir la paz sin ellas.
    </p><p class="article-text">
        En un estudio del a&ntilde;o 2009 titulado &ldquo;La Violencia Sexual en los Acuerdos de Paz&rdquo;, UNIFEM identific&oacute; que en 300 acuerdos de paz negociados desde 1989 hasta 2008 en s&oacute;lo 18 casos se menciona la violencia sexual relacionada con el sexo y ni siquiera en un solo caso de esos 300 acuerdos se tomaron medidas para resarcir y proteger a las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que vino a cambiar la Resoluci&oacute;n 1325, que reconoce dos cuestiones fundamentales: que los conflictos armados no inciden de la misma manera sobre los hombres que sobre las mujeres, que estas los sufren de manera desproporcionada y particular y que las mujeres no pueden ser dadas de lado en la construcci&oacute;n de la paz sino que, al contrario, si no se suma a las mujeres a dicha construcci&oacute;n, no habr&aacute; paz justa. La 1325 es una resoluci&oacute;n que reconoce que las guerras violan los derechos de las mujeres y ni&ntilde;as de una manera singular, por ejemplo mediante las torturas sexuales y las violaciones masivas, pero tambi&eacute;n que no es posible construir la paz si los sufrimientos de las mujeres, sus preocupaciones y sus necesidades no son incorporados a ella. En ese sentido la Resoluci&oacute;n defiende tambi&eacute;n la adopci&oacute;n de una perspectiva de g&eacute;nero en las cuestiones que tienen que ver con la repatriaci&oacute;n y reasentamiento (por ejemplo en el dise&ntilde;o de los campos de refugiados), la rehabilitaci&oacute;n y la reconstrucci&oacute;n; as&iacute;, la resoluci&oacute;n reconoce que las mujeres son &ldquo;agentes de cambio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con estos reconocimientos, la resoluci&oacute;n se fija dos objetivos fundamentales: por un lado incrementar la participaci&oacute;n y representaci&oacute;n de las mujeres en la prevenci&oacute;n, la gesti&oacute;n y la soluci&oacute;n de conflictos y por el otro, garantizar la protecci&oacute;n y el respeto de los derechos humanos de las mujeres y las ni&ntilde;as, particularmente contra la violaci&oacute;n y otras formas de abusos sexuales en situaciones de conflicto armado. Como dice la propia ONU: &ldquo;La 1325 representa un cambio significativo en la manera en la que la comunidad internacional enfoca la prevenci&oacute;n y la resoluci&oacute;n de los conflictos, y convierte la promoci&oacute;n de la igualdad de g&eacute;nero y el empoderamiento de las mujeres en una preocupaci&oacute;n internacional de paz y seguridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Resoluci&oacute;n 1325 es un marco normativo b&aacute;sico que permiti&oacute; la aprobaci&oacute;n de otras resoluciones relacionadas, entre las que hay que destacar la Resoluci&oacute;n 1820 (2008) que es la que, por primera vez en la historia de la ONU, reconoce que la violaci&oacute;n puede constituir un crimen de guerra o lesa humanidad o, en algunos casos, genocidio. En la aprobaci&oacute;n de esta resoluci&oacute;n tuvieron mucho que ver las mujeres v&iacute;ctimas de violaciones masivas cometidas durante la guerra de Bosnia.
    </p><p class="article-text">
        Desde que la resoluci&oacute;n fue aprobada diversos estudios internacionales han demostrado que la incorporaci&oacute;n de las mujeres a los procesos de paz es esencial para el &eacute;xito y la consolidaci&oacute;n de la misma y que dichos procesos tienen muchas m&aacute;s posibilidades de terminar siendo un &eacute;xito si las mujeres participan y tienen influencia en el proceso de negociaci&oacute;n. No s&oacute;lo los acuerdos que contaron con la participaci&oacute;n e influencia de las mujeres tienen m&aacute;s posibilidades de resultar exitosos, sino que s&oacute;lo si participan mujeres dichos acuerdos se ocupan de cuestiones relacionadas con el sexo (reparaci&oacute;n a las mujeres v&iacute;ctimas de violaciones, por ejemplo) cosa que no suele ocurrir en aquellos en los que las mujeres no participan.
    </p><p class="article-text">
        La aprobaci&oacute;n de esta resoluci&oacute;n fue muy importante pero, como ocurre siempre con las medidas que favorecen a las mujeres, las resistencias a su aplicaci&oacute;n son muchas. A pesar de estos 20 a&ntilde;os transcurridos, la presencia de las mujeres en los procesos de paz sigue siendo muy minoritaria y no suele pasar de un 10% la presencia de mujeres negociadoras en los acuerdos de paz. Las razones de que estas ausencias sigan siendo tan clamorosas es m&uacute;ltiple, como ocurre con todas las brechas de g&eacute;nero, pero sin duda est&aacute; muy relacionada con la falta de mujeres en los liderazgos pol&iacute;ticos y en la toma de decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Estos 20 a&ntilde;os son un buen momento para volver a recordar que no hay paz sin mujeres y para hacer un<strong> </strong>reconocimiento expl&iacute;cito a las que luchan en todo el mundo por un mundo en paz y seguro para las mujeres. Para hacer un reconocimiento a las Mujeres de Negro, a las mujeres que jugaron un importante papel en los acuerdos de paz de Colombia, a las mujeres de Liberia, a las israel&iacute;es y palestinas que trabajan juntas por una paz justa, a las que sostienen la humanidad en los campos de refugiados de Darfur o en todo el mundo&nbsp;sin que, por ejemplo, nadie se percate de que necesitan letrinas para mujeres. En definitiva, a todas las que se levantan de entre odio y la furia para exigir paz, justicia y reparaci&oacute;n tambi&eacute;n para nosotras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/20-anos-resolucion-1325-punto-inflexion_129_6373654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Oct 2020 21:13:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0d58c405-f801-43b8-8aa6-2fb65e2dbcc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="41219" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0d58c405-f801-43b8-8aa6-2fb65e2dbcc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="41219" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[20 años de la resolución 1325, un punto de inflexión]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0d58c405-f801-43b8-8aa6-2fb65e2dbcc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[ONU - Organización de las Naciones Unidas,Mujer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No sólo igual, sino de igual valor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-igual-igual_129_6140967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3a24bcb-27c0-44a7-825a-a6de95ffeff9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No sólo igual, sino de igual valor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La única razón de que un trabajo se pague más que otro es que el primero es un sector masculinizado y el segundo feminizado y los trabajos de sectores feminizados se pagan menos porque el hecho de que se realicen fundamentalmente por mujeres los desvaloriza</p></div><p class="article-text">
        El pasado jueves 30 de julio tuvo lugar un acto muy importante en el Ministerio de Trabajo. Se ha firmado, por parte de las ministras de Igualdad y Trabajo y Econom&iacute;a Social y de las representantes de los sindicatos mayoritarios, <a href="https://www.eldiario.es/economia/empresas-50-trabajadores-deberan-auditorias-salariales-evitar-brecha-genero_1_6136850.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Acuerdo para el desarrollo de la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres en el Trabajo</a>. Los dos reglamentos que forman parte de este acuerdo desarrollan por fin el&nbsp;Real Decreto 6/2009 de marzo de igualdad laboral. Los desarrollos reglamentarios pueden parecer poca cosa comparados con las leyes pero, en muchas ocasiones, son los encargados de poner en funcionamiento efectivo la propia norma; y este es el caso. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la ley de Igualdad, una ley pionera y de enorme importancia que en el &aacute;mbito laboral reconoc&iacute;a el derecho de las mujeres a recibir la misma remuneraci&oacute;n que los hombres, no se ha conseguido cerrar la brecha salarial, que en la actualidad es de casi 6000 euros al a&ntilde;o a favor de los hombres. Los planes de igualdad, imprescindibles para garantizar &eacute;sta y otras cosas, eran en muchas ocasiones meramente formales, realizados muchas veces por consultor&iacute;as externas pagadas por la empresa y con poca efectividad real. La igualdad de las mujeres en el empleo se refleja en las leyes pero todas sabemos que no es una realidad. Desde que llegamos al gobierno, desarrollar estos reglamentos ha sido una prioridad para los ministerios de Igualdad y Trabajo, as&iacute; como para el Instituto de la Mujer, que ha sido el encargado de estar presente en la negociaci&oacute;n en nombre del Ministerio de Igualdad. 
    </p><p class="article-text">
        El feminismo pidi&oacute; primero el mismo salario para el mismo trabajo, pero pronto nos dimos cuenta de que las trampas patriarcales son muchas y dif&iacute;ciles de sortear. Por eso dijimos que hab&iacute;a que pagar lo mismo a los trabajos de igual valor. No hay ninguna raz&oacute;n para que, por ejemplo, un&nbsp;portero de una finca tenga mejores condiciones que una empleada dom&eacute;stica, por ejemplo. La &uacute;nica raz&oacute;n de que un trabajo se pague m&aacute;s que otro es que el primero es un sector masculinizado y el segundo feminizado y los trabajos de sectores feminizados se pagan menos porque el hecho de que se realicen fundamentalmente por mujeres los desvaloriza. 
    </p><p class="article-text">
        Y no es f&aacute;cil medir el &ldquo;igual valor&rdquo; de manera objetiva, clara, transparente e indudable. Desde el Instituto de la Mujer hemos estado colaborando para crear la herramienta que cumpla con todo eso y que sea admitida por las partes. Estos reglamentos exponen c&oacute;mo debe hacerse una correcta valoraci&oacute;n de puestos de trabajo a efectos de garantizar que se paga una retribuci&oacute;n igual por trabajos de igual valor. El objetivo es que no se hipervaloren los elementos que concurren en los puestos masculinizados ni se infravaloren los feminizados. Y son muchas m&aacute;s cosas: los planes de igualdad de las empresas tendr&aacute;n que ser negociados, tendr&aacute;n que contar con registros salariales desagregados por sexo y las diferencias salariales tendr&aacute;n que justificarse por escrito, toda la informaci&oacute;n tendr&aacute; que estar disponible para los y las representantes de los trabajadores y trabajadoras. Las empresas de m&aacute;s de 50 trabajadores estar&aacute;n obligadas tambi&eacute;n a hacer una auditoria salarial que eval&uacute;e y valore cada puesto de trabajo. El acuerdo pretende terminar con la opacidad en torno a la retribuci&oacute;n salarial, uno de los factores que est&aacute;n impidiendo rebajar la brecha salarial. Tambi&eacute;n, desde el Instituto de la Mujer hemos trabajado en los criterios que deben atender estas auditor&iacute;as, que tendr&aacute;n que incluir tambi&eacute;n planes de acci&oacute;n para combatir las diferencias. Los reglamentos recogen muchos m&aacute;s aspectos en los que aqu&iacute; no entro, son complejos pero el resultado ha merecido esos meses de intens&iacute;simas negociaciones. Estamos ante dos textos que, en definitiva y entre otras muchas cosas, van a obligar a las empresas a analizar c&oacute;mo pagan y por qu&eacute; cada puesto de trabajo, a combatir las diferencias si las hay y a trabajar efectivamente para cerrar la brecha salarial entre mujeres y hombres o a exponerse a sanciones en caso de no hacerlo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ley 3/2007 para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres fue un hito en la lucha por la igualdad en este pa&iacute;s. Ahora se desarrolla una parte importante de la misma. Hemos negociado durante meses con sindicatos y patronal pero &eacute;sta, al final, no se ha sumado al acuerdo. Es curioso que de todos los acuerdos fruto del di&aacute;logo social que se han firmado en este tiempo, este es el &uacute;nico que, por ahora, la patronal no ha querido firmar. No quiero pensar que la patronal no tenga inter&eacute;s en combatir la brecha salarial, espero que se sumen pr&oacute;ximamente porque la igualdad entre mujeres y hombres es democr&aacute;tica, es justa, es necesaria y es econ&oacute;micamente ventajosa pero, sobre todo, es irreversible. Como expres&oacute; la vicesecretar&iacute;a general de UGT, Cristina Anto&ntilde;anzas (que fue la encargada de la negociaci&oacute;n&nbsp;junto Mari Cruz Vicente, Secretaria Confederal de Acci&oacute;n Sindical de CCOO) no habr&aacute; igualdad social si no hay igualdad laboral y retributiva. Sabemos que en &eacute;pocas de crisis son muchos los que quieren hacer retroceder los derechos de las mujeres pero el compromiso de este gobierno es no solo no dar un paso atr&aacute;s sino dar muchos adelante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-igual-igual_129_6140967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2020 20:13:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d3a24bcb-27c0-44a7-825a-a6de95ffeff9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="133935" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d3a24bcb-27c0-44a7-825a-a6de95ffeff9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="133935" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No sólo igual, sino de igual valor]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d3a24bcb-27c0-44a7-825a-a6de95ffeff9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Notas para pensar y hacer políticas feministas hoy]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/notas-pensar-politicas-feministas-hoy_129_6096764.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cdc6eec1-dc51-459f-a417-ca2e596d544d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Notas para pensar y hacer políticas feministas hoy"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El movimiento feminista seguirá construyendo sus debates, como nunca ha dejado de hacer. Apuesto, con muchas compañeras, por un feminismo intergeneracional y con memoria, abolicionista e interseccional</p></div><p class="article-text">
        El movimiento feminista est&aacute; hoy afrontando algunos debates de fondo que me interesan como feminista y que me llevan a aportar mi visi&oacute;n, &nbsp;que es compartida por muchas de las compa&ntilde;eras con las que desarrollo mi activismo, mi trabajo y mis militancias. Creo que los debates argumentados en el feminismo son imprescindibles, necesarios y que ayudan a pensar. Al menos, a m&iacute; me ayudan. Nadie piensa en soledad y nadie piensa bien tampoco rodeado de opiniones que coinciden al cien por cien con la propia.&nbsp;Nadie piensa bien sin leer o escuchar a gente que opina diferente. Quien, como yo, disfrutaba de los debates argumentados en las redes, no puede sino lamentar que estas se hayan convertido en un nido de insultos y gritos en el que a cualquiera que piensa diferente se le insulta y en la que los matices est&aacute;n de partida excluidos, as&iacute; como, parece, cualquier pensamiento complejo. Seguramente son din&aacute;micas que las redes sociales favorecen, pero tambi&eacute;n son din&aacute;micas sociales y pol&iacute;ticas alentadas por ciertos sectores a los que dicha polarizaci&oacute;n favorece. En la polarizaci&oacute;n suele ganar (a corto plazo) quien m&aacute;s simplifica la realidad, quien la describe en blanco o negro, quien es capaz de construir un enemigo com&uacute;n, quien pone a competir con eficacia al pen&uacute;ltimo contra el &uacute;ltimo y, sobre todo, quien saca ventaja pol&iacute;tica de dicha polarizaci&oacute;n. En el feminismo pasan muchas cosas, pero la actual polarizaci&oacute;n no es en nada diferente a la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica general. En el feminismo pasa lo mismo. 
    </p><p class="article-text">
        Las profundas fracturas que han aparecido en el feminismo espa&ntilde;ol en el momento en que este parec&iacute;a m&aacute;s fuerte no responden a una &uacute;nica causa. Es verdad que hay una pugna por la hegemon&iacute;a dentro del feminismo; ser&iacute;a extra&ntilde;o que no fuese as&iacute;. En pol&iacute;tica, la lucha por la hegemon&iacute;a, por el poder en definitiva, siempre est&aacute; presente pero la disputa por la hegemon&iacute;a en el movimiento feminista supera y desborda las militancias partidarias, aunque, obviamente, los partidos juegan aqu&iacute; un papel. La disputa en el feminismo tiene que ver con la aparici&oacute;n incontenible de un feminismo joven, surgido de las carpas del 15M, que se transform&oacute; en el 8M, y que vino a hacer el relevo generacional que las m&aacute;s veteranas llev&aacute;bamos mucho tiempo deseando. Este se produjo por fin y desbord&oacute; a los partidos tradicionales y los l&iacute;mites institucionales. El feminismo institucional, representado desde siempre por el PSOE y ahora tambi&eacute;n por Podemos, se vio con las calles llenas de j&oacute;venes que iban por libre, desbordando tambi&eacute;n las agendas de los partidos y, de paso, antiguos y consolidados liderazgos. Esto, que ha convertido la convivencia y el aprendizaje entre generaciones en una de las fortalezas del movimiento feminista, ha generado tambi&eacute;n muchas tensiones.&nbsp;Nadie pierde su espacio sin pelearlo. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas feministas creen ver en el momento actual una repetici&oacute;n de las llamadas &ldquo;guerras del sexo&rdquo;, una guerra cultural de los 70 y 80 vivida en EEUU fruto de un momento muy concreto de la historia pol&iacute;tica norteamericana; pero a veces m&aacute;s que describir la situaci&oacute;n parece que la desean. La comparaci&oacute;n no es pertinente, nada regresa de la misma manera y mucho menos a un mundo tan diferente de este actual. Las actitudes sociales frente a la sexualidad, herencia de un puritanismo bien conocido, han dado lugar a una legislaci&oacute;n y a pol&iacute;ticas sobre el sexo completamente diferentes aqu&iacute; y all&iacute; (hay estados en los que todav&iacute;a existen prohibiciones sobre determinadas pr&aacute;cticas sexuales realizadas en la intimidad; y en cuanto a la prostituci&oacute;n, el prohibicionismo y el castigo a las prostitutas han sido las &uacute;nicas pol&iacute;ticas -junto con la regulaci&oacute;n- que se han puesto en pr&aacute;ctica).
    </p><p class="article-text">
        Desde aquellas guerras ha llovido mucho y el mundo es otro bien diferente. La prostituci&oacute;n y la pornograf&iacute;a se han transformado en otra cosa (al menos en parte) y tambi&eacute;n lo ha hecho la cr&iacute;tica feminista que las conceptualiza. La conversi&oacute;n de prostituci&oacute;n y pornograf&iacute;a en una mega industria global y sus consecuencias en la econom&iacute;a mundial, as&iacute; como la creaci&oacute;n de un mercado global de cuerpos femeninos que necesita utilizar mujeres pobres como materia prima, ha hecho emerger un abolicionismo fuertemente anticapitalista, mucho m&aacute;s preocupado por un cambio social que combata el sistema prostitucional que por el punitivismo. El abolicionismo actual ha construido una teor&iacute;a cr&iacute;tica capaz de describir a la prostituci&oacute;n como una instituci&oacute;n fundadora de un sistema de dominaci&oacute;n, de explicar sus v&iacute;nculos con el neoliberalismo global y las consecuencias&nbsp;sociales que dicha instituci&oacute;n tiene en la construcci&oacute;n de la igualdad entre mujeres y hombres; es decir, se ha puesto el foco en su funcionalidad o, como dice Fraser, &nbsp;en los significados que codifica. La mirada se ha vuelto hacia el sistema prostitucional en su conjunto y hacia los hombres y su irresponsabilidad respecto a la deshumanizaci&oacute;n y cosificaci&oacute;n de las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        La prostituci&oacute;n no es, en efecto, la &uacute;nica cuesti&oacute;n que nos divide a las feministas. Estamos hablando de una teor&iacute;a cr&iacute;tica, de una pr&aacute;ctica pol&iacute;tica, que explica y combate la desigualdad de la mitad de la humanidad; una humanidad que vive en pueblos y ciudades, que es rica y mayoritariamente pobre, que es ind&iacute;gena en M&eacute;xico, negra en EE.UU, gitana en Madrid o blanca en Sydney, que trabaja por un salario o que trabaja de manera gratuita, que es funcionaria o limpiadora, que lucha por la tierra en Nigeria o que lucha por el derecho a sindicarse en Bangla Desh.&nbsp;Una teor&iacute;a cr&iacute;tica, por tanto que necesariamente, tiene que interseccionar con otras teor&iacute;as cr&iacute;ticas que buscan explicar el mundo y combatir la desigualdad. El debate intrafeminista ha sido te&oacute;ricamente muy rico y nos ha hecho ir construyendo ciertos consensos con los que avanzar. Siempre estamos en movimiento pero avanzamos m&aacute;s cuando somos capaces de construir consensos internos y sentido com&uacute;n hacia el exterior. 
    </p><p class="article-text">
        El feminismo que surge del movimiento mundial de indignaci&oacute;n que recorre el mundo en 2011 da lugar a la Cuarta Ola que convierte el feminismo en el movimiento social m&aacute;s masivo de los &uacute;ltimos tiempos, y es fruto de consensos mayoritarios. Se caracteriza por una agenda que puede que no sea nueva (nada en la desigualdad de las mujeres puede serlo del todo) pero que s&iacute; lo es en cuanto a la masiva adhesi&oacute;n que genera. Por una parte es mayoritariamente aut&oacute;nomo no s&oacute;lo de los partidos, tambi&eacute;n de la Academia. En segundo lugar es de ra&iacute;z claramente anticapitalista (incluso aunque no se enuncie de esta forma). Es decir, es profundamente consciente de que la opresi&oacute;n de las mujeres est&aacute; basada en la divisi&oacute;n sexual del trabajo y sus consecuencias, con la divisi&oacute;n de la esfera p&uacute;blico/ privada y la asunci&oacute;n en esta &uacute;ltima del trabajo gratuito de los cuidados. Est&aacute; m&aacute;s preocupado por el suelo pegajoso que por el techo de cristal.&nbsp;El feminismo de la Cuarta Ola sabe que as&iacute; no podemos seguir porque as&iacute; no se puede vivir. 
    </p><p class="article-text">
        La tercera cuesti&oacute;n sobre la que este feminismo se levanta es la denuncia de las violencias sexuales, la enormidad de su extensi&oacute;n. No hace falta explicar la importancia de movimientos como el Me Too o las reacciones a la&nbsp;sentencia de La Manada. Es el feminismo de la indignaci&oacute;n. Despu&eacute;s de d&eacute;cadas de igualdad formal, las j&oacute;venes comprueban cada d&iacute;a que est&aacute;n muy lejos de ser efectivamente iguales. Que las violencias sexuales nos atraviesan a todas, que la desigualdad relacionada con la divisi&oacute;n sexual del trabajo (eso que parec&iacute;a tan antiguo) est&aacute; plenamente vigente y que el patriarcado encuentra formas muy efectivas de reforzarse. Y hay que decir que una gran parte de este movimiento (en mi opini&oacute;n la mayor&iacute;a) es muy cr&iacute;tico con el sistema prostitucional, lo que significa un enorme cambio dentro del feminismo, &nbsp;puesto que antes del 15M el feminismo institucional era mayoritariamente abolicionista mientras que el feminismo aut&oacute;nomo (con todas las objeciones que se quieran poner) era mayoritariamente regulacionista. No se puede negar el cambio: vueltas hacia las cuestiones estructurales, las j&oacute;venes perciben claramente la l&iacute;nea que une violencia patriarcal, desigualdad y capitalismo con la prostituci&oacute;n. Este feminismo consigue meter en la agenda pol&iacute;tica el tema de la crisis de los cuidados y de la necesidad de poner la vida en el centro, tal y como las economistas feministas llevaban tiempo exigiendo. 
    </p><p class="article-text">
        Y sin embargo, estas cuestiones clave en la Cuarta ola desaparecen en la actual polarizaci&oacute;n del debate en el movimiento feminista, cuyos polos en conflicto tratan de introducir una agenda mucho menos ambiciosa y conservadora; se est&aacute; produciendo un repliegue que busca una vuelta a los 80 salt&aacute;ndose la &uacute;ltima d&eacute;cada. En esta vuelta quienes pierden influencia (y poder) tienen mucho que ganar. Es una vuelta a las disputas identitarias y por el reconocimiento que ya estuvieron sobre la mesa con el debate Fraser/Butler en el que Fraser, sin negar la importancia del reconocimiento para las minor&iacute;as oprimidas, introduce la cuesti&oacute;n de la redistribuci&oacute;n sin la que la igualdad es imposible. Redistribuci&oacute;n no s&oacute;lo de dinero sino de tiempo, de valor social, de valor simb&oacute;lico, de cuidados, igualaci&oacute;n en la ciudadan&iacute;a. Derechos de reconocimiento, obviamente, porque sin ellos se vive en la humillaci&oacute;n. Derechos de redistribuci&oacute;n, porque sin ellos no se puede vivir. 
    </p><p class="article-text">
        Estoy, pues, de acuerdo en que la cuesti&oacute;n de la prostituci&oacute;n no es la &uacute;nica que nos divide pero en completo desacuerdo con que la cuesti&oacute;n de los derechos de las personas trans y la de la prostituci&oacute;n, o los vientres de alquiler, sean cuestiones siquiera relacionadas entre s&iacute;, como quieren situarnos quienes buscan polarizar. Ni lo son ahora, ni lo han sido nunca por m&aacute;s que aqu&iacute;, tanto las defensoras de la regulaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n como las contrarias a los derechos de las personas trans, deseen poder construir espacios que no se comuniquen para evitar las fugas, es decir, para reagrupar las filas y hacerlas crecer en torno a un enemigo com&uacute;n, algo que es una estrategia bien conocida en toda pr&aacute;ctica pol&iacute;tica; adem&aacute;s de que sirve para construir espacios de liderazgo. Esta polarizaci&oacute;n pretende que todo el feminismo se posicione o bien como contrario a los derechos trans y abolicionista o bien como queer y regulacionista de la prostituci&oacute;n. En esa polarizaci&oacute;n no hay nada que ganar. El movimiento abolicionista es diverso y en absoluto contrario a los derechos de las personas trans. De hecho, conocidas feministas radicales como MacKinnon o Dworkinn han dejado clara su postura favorable a los derechos de las personas trans y su inclusi&oacute;n en el feminismo como sujetos. No son las &uacute;nicas. Muchas mujeres trans son feministas radicales y abolicionistas. Es especialmente interesante el movimiento abolicionista trans surgido en Latinoam&eacute;rica de las ense&ntilde;anzas de mujeres trans que ejercieron ellas mismas la prostituci&oacute;n, como Lohana Berkins. &nbsp;Muchas feministas transinclusivas somos tambi&eacute;n cr&iacute;ticas con la teor&iacute;a queer. No es este el lugar para analizar un corpus te&oacute;rico muy extenso, diverso y complejo pero para las feministas radicales la teor&iacute;a queer yerra a la hora de describir el patriarcado; esto es, el poder. Pero, sobre todo, al asumir que el poder emana del lenguaje, deja muy poco margen para la lucha contra ese mismo poder. El lenguaje instituye al sujeto, el lenguaje lo deconstruye y el poder se pierde en esa operaci&oacute;n. En opini&oacute;n de muchas feministas, &nbsp;la teor&iacute;a queer no define bien al patriarcado y en ocasiones parece que lo reduce pr&aacute;cticamente a la heteronormatividad, por no hablar de la imposibilidad de traducirla a pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        Una gran parte del abolicionismo, en el que con muchas compa&ntilde;eras me incluyo, es actualmente partidario de un abolicionismo&nbsp;no punitivista, &nbsp;transinclusivo, que aporte propuestas concretas desde un compromiso firme con los Derechos Humanos y claramente cr&iacute;tico con el sistema que construye y refuerza la divisi&oacute;n sexual del trabajo (la prostituci&oacute;n, por cierto, es una de las m&aacute;ximas expresiones de esta divisi&oacute;n sexual). Quienes creemos que la abolici&oacute;n de la prostituci&oacute;n es uno de los mayores retos feministas (y de la humanidad en su conjunto) de este siglo sabemos que para ganar el abolicionismo tiene que abrirse a todas las personas abolicionistas y no excluir a nadie que lo sea. Esta experiencia de transversalidad por un objetivo com&uacute;n es lo que le har&aacute; ganar. Cuanto m&aacute;s se cierre, cuanto m&aacute;s excluya a personas abolicionistas, con las que se pueden compartir o no otras cosas, m&aacute;s se alejar&aacute; de convertirse en hegem&oacute;nico dentro del feminismo. No hay nada m&aacute;s ventajoso para el regulacionismo (que siempre se presenta unido) que romper el abolicionismo en uno de sus mejores momentos, y lo mismo para el feminismo. 
    </p><p class="article-text">
        El movimiento feminista seguir&aacute; construyendo sus debates, como nunca ha dejado de hacer. Apuesto, con muchas compa&ntilde;eras, por un feminismo intergeneracional y con memoria, abolicionista, interseccional, &nbsp;hermanado con las luchas LGTBI y que ponga el foco en la lucha contra las violencias machistas tanto como en la redistribuci&oacute;n de la riqueza, del tiempo y de los cuidados. Un feminismo con autonom&iacute;a y procesos propios, que desborde partidos e instituciones aunque entienda la virtud de aunar esfuerzos desde todos los &aacute;mbitos y generando complicidades y alianzas entre todos ellos. Los debates del movimiento feminista no pueden ser la excusa para erosionar su enorme fortaleza y hegemon&iacute;a en nuestra sociedad. No podemos dejar pasar la oportunidad de construir en com&uacute;n y con sororidad un mundo y un pa&iacute;s m&aacute;s feminista, que tendr&aacute; que ser, necesariamente, sin cosificaci&oacute;n y mercantilizaci&oacute;n de las mujeres y las ni&ntilde;as.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/notas-pensar-politicas-feministas-hoy_129_6096764.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2020 19:34:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cdc6eec1-dc51-459f-a417-ca2e596d544d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="118183" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cdc6eec1-dc51-459f-a417-ca2e596d544d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="118183" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Notas para pensar y hacer políticas feministas hoy]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cdc6eec1-dc51-459f-a417-ca2e596d544d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los cuidados, un vector de desarrollo social y democrático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cuidados-vector-desarrollo-social-democratico_129_5963773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f64c181-49ff-4898-8ae0-0d5684cb656b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los cuidados, un vector de desarrollo social y democrático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acabar con la división sexual del trabajo, acabar con una mitad que cuida y otra mitad que se deja cuidar y hace otras muchas cosas, es esencial</p></div><p class="article-text">
        La divisi&oacute;n sexual del trabajo es, seguramente, la principal causa de la desigualdad de las mujeres y a combatirla lleva el feminismo dedicado mucho tiempo. La divisi&oacute;n sexual del trabajo es tan profunda que es un pilar de toda cultura, construye el mundo y construye subjetividades. Es lo que hace que las mujeres nos dediquemos a cuidar de manera supuestamente desinteresada, que nos construyamos como seres para otros y que la idea de cuidarnos y querernos a nosotras mismas parezca ego&iacute;sta. Esa divisi&oacute;n sexual del trabajo supone que las mujeres pongan el cuidado de otras personas por delante de todo, por supuesto, de su propio bienestar. Dec&iacute;a Rousseau que el altruismo femenino es un pilar socialmente necesario, as&iacute; pues, seg&uacute;n el fil&oacute;sofo, es obligatorio.
    </p><p class="article-text">
        Desde otros puntos de vista m&aacute;s amables se nos ha dicho que ese trabajo de cuidados es muy importante y valioso, que somos el &aacute;ngel del hogar... Y todo ello es verdad: ese trabajo es socialmente necesario y es por ello valioso. Pero nada de eso nos ha servido a las mujeres hist&oacute;ricamente para tener recursos que nos permitan elegir c&oacute;mo vivir para estudiar, crear, mandar, para sentirnos seguras, para que no nos maltraten y asesinen y, sobre todo, eso tan importante no lo es lo bastante como para que se incorpore al acervo de lo humano en igualdad con lo humano masculino; para que se incorpore -desde nuestra experiencia, claro est&aacute;- a los mitos, a la cultura, a lo simb&oacute;lico, al lenguaje, a la pol&iacute;tica... No estamos en ninguno de esos sitios porque estamos haciendo eso tan importante que es cuidar a otros, queramos hacerlo o no.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, la pandemia ha puesto de manifiesto algo que las feministas ya sab&iacute;amos, que Rousseau ten&iacute;a raz&oacute;n: es una necesidad social, alguien tiene necesariamente que hacerlo. Pero los que deciden qu&eacute; es importante y qu&eacute; no, porque tienen libertad y tiempo para imponer su visi&oacute;n del mundo, han decidido que ese cuidado no lo es y han decidido que lo hagan otras, las mujeres. Y seguimos haci&eacute;ndolo de manera gratuita y sin esperar otro reconocimiento que el halago social. Si, por el contrario, lo hacemos como trabajo remunerado entonces es muy barato y est&aacute; muy devaluado. C&oacute;mo se va a pagar caro aquello que abunda gratis. Y, finalmente, nada de eso nos hace felices. Ning&uacute;n ser humano es feliz con una vida que se basa en la permanente renuncia a una misma. No hac&iacute;a falta que viniera Betty Friedan con 'La m&iacute;stica de la feminidad' a demostrarnos que nadie es feliz viviendo para otros todo el tiempo, por muchos besos que nos den a cambio. La insatisfacci&oacute;n de las mujeres con la desigualdad es causa hist&oacute;rica de m&uacute;ltiples trastornos de todo tipo y es causa, sobre todo, de la lucha feminista.
    </p><p class="article-text">
        Acabar con la divisi&oacute;n sexual del trabajo, acabar con una mitad que cuida y otra mitad que se deja cuidar y hace otras muchas cosas, es esencial. Y no vale con que hayamos conquistado el derecho a trabajar fuera si apenas hemos avanzado en el trabajar dentro. No nos vale una sociedad que ignora la manera en que llegan los hombres y las mujeres al mercado de trabajo, en qu&eacute; condiciones y con qu&eacute; mochilas. No nos vale trabajar fuera si tenemos que cuidar al mismo tiempo, porque eso no nos hace iguales (ni m&aacute;s felices). Esta situaci&oacute;n, tal como est&aacute;, empobrece a las m&aacute;s pobres, aumenta la brecha de desigualdad, tanto la de g&eacute;nero como la de clase, y conculca, adem&aacute;s, los derechos de la infancia.
    </p><p class="article-text">
        Queremos la mitad de todo y como cuidar es absolutamente necesario, tal y como ha puesto de manifiesto esta crisis y todas las crisis (no hac&iacute;a falta una crisis para demostrar lo que de sobra sabemos) necesitamos repartir tambi&eacute;n ese cuidado. Corresponsabilidad, se llama. Se llama democratizaci&oacute;n de la vida privada, se llama igualdad, se llama estado social, se llama bienestar, se llama justicia, se llama dignidad, se llama libertad, se llama independencia, se llama lucha feminista que da sus frutos. Pero ya lo dijo Beauvoir, llega una crisis y se acab&oacute;. Solo que no puede acabarse.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos garantizar que la perspectiva de g&eacute;nero est&eacute; presente en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas; necesitamos que se renuncie a la tentaci&oacute;n f&aacute;cil de echar mano de ese ej&eacute;rcito de reserva gratuito que ocupar&aacute; esas posiciones a cambio, de nuevo, de sus propias vidas; necesitamos que no se olvide que no queremos renunciar a posiciones ya ganadas, y con mucho esfuerzo. Necesitamos que las pol&iacute;ticas piensen en el conjunto de la ciudadan&iacute;a y no s&oacute;lo en aquella parte que puede levantarse, ducharse e irse a trabajar sin m&aacute;s problema porque alguien (una mujer) no puede, precisamente, hacer eso mismo. Los seres humanos hombres est&aacute;n libres de ciertas cargas de la condici&oacute;n humana s&oacute;lo porque los seres humanos mujeres las llevan a sus espaldas. Necesitamos que las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas tengan esta perspectiva de g&eacute;nero, teniendo claro que todas las pol&iacute;ticas tienen un impacto diferente en hombres y mujeres, y que muchas personas con derechos dependen de que alguien las cuide sin robarles la dignidad.
    </p><p class="article-text">
        La ley de dependencia qued&oacute; lejos de implantarse con los recursos realmente necesarios y de ser considerada un derecho de las personas: a cuidar y a ser cuidada. Y la derecha lo entendi&oacute; como una oportunidad de negocio. Hay que construir una sociedad en la que se entienda que los cuidados son un vector de desarrollo social y democr&aacute;tico. Hay que reconstruir el sistema de dependencia y de cuidado a la infancia como un deber social y como un derecho de todos. Por eso, el cuidado tiene que desprivatizarse, universalizarse y dignificarse. Es necesario un acuerdo social y pol&iacute;tico por el cuidado. Para que todos y todas podamos cuidar a quienes queremos; para que todos y todas seamos cuidados cuando lo necesitemos y para que la sociedad en su conjunto sea m&aacute;s libre, m&aacute;s igualitaria, m&aacute;s digna, m&aacute;s humana y m&aacute;s democr&aacute;tica. Y seguramente m&aacute;s rica. Aprovechemos este momento para fortalecer la igualdad y no para debilitarla, para ponernos al nivel de los pa&iacute;ses m&aacute;s avanzados del mundo (aquellos que invierten en igualdad de g&eacute;nero).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cuidados-vector-desarrollo-social-democratico_129_5963773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2020 20:52:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3f64c181-49ff-4898-8ae0-0d5684cb656b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="921601" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3f64c181-49ff-4898-8ae0-0d5684cb656b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="921601" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los cuidados, un vector de desarrollo social y democrático]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3f64c181-49ff-4898-8ae0-0d5684cb656b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un Podemos en el que quepan muchos Podemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/podemos_129_1732022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5154eae-0c73-4dd4-bee0-824e83317548_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando no hay pluralidad y decisiones realmente colectivas hay un límite objetivo que estrecha Podemos</p><p class="subtitle">El Podemos fresco e ilusionante que irrumpió en las europeas está escondido en el trastero y lo que se ve es un partido común y corriente</p><p class="subtitle">El problema no es que Podemos tenga demasiadas "almas", refiriéndonos a las tres conocidas (Pablistas, Errejonistas y Anticapitalistas) sino que le faltan almas</p></div><p class="article-text">
        El anuncio de que &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n, candidato de Podemos a la presidencia de la Comunidad de Madrid, concurrir&aacute; a las elecciones integrado en la plataforma M&aacute;s Madrid, impulsada por Manuela Carmena, ha provocado una ola de estupefacci&oacute;n, desconcierto y des&aacute;nimo en miles de personas que han confiado en Podemos desde que, hace cinco a&ntilde;os, se presentara en el Teatro del Barrio de Lavapi&eacute;s. Se trataba entonces de una nueva herramienta, que no iba a ser un partido al uso, donde la burocracia, los pasilleos, las peleas de poder, iban a ser sustituidos por una participaci&oacute;n directa, amplia y transparente de toda la gente, viniera de donde viniera, que quisiera arrimar el hombro para propiciar el cambio pol&iacute;tico, intentando tomar impulso de toda la potencia de un movimiento como el 15M en el que miles de personas gritaron que los partidos no les representaban.
    </p><p class="article-text">
        Desde el momento en que Errej&oacute;n comunica su decisi&oacute;n, quienes la apoyan insisten en que es una jugada necesaria para recuperar la ilusi&oacute;n y que, a pesar de las formas, es la &uacute;nica posibilidad de ganar a la derecha. Los defensores de este movimiento visibilizan ahora los males de Podemos, su degeneraci&oacute;n democr&aacute;tica, su falta de espacios de discusi&oacute;n, su falta de pluralidad y su cada vez mayor dificultad para ilusionar a nadie y, desde ah&iacute;, defienden que la candidatura de Errej&oacute;n es la &uacute;nica que puede, si acaso, encarnar el esp&iacute;ritu con el que Podemos rompi&oacute; el tablero. Y es absolutamente cierto que cuando no hay pluralidad y decisiones realmente colectivas (y no de parte, monol&iacute;tica, aunque sea la mayoritaria) hay un l&iacute;mite objetivo que estrecha Podemos. Pero lo que no se menciona es que este Podemos que tenemos debe mucho de su cultura pol&iacute;tica al primer dise&ntilde;o como &ldquo;m&aacute;quina de guerra electoral&rdquo; y que casi desde entonces los arrastramos.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento de Errej&oacute;n no nos recuerda a ese Podemos que quisimos y que necesitamos, el de la cooperaci&oacute;n frente a la competencia, el de &ldquo;hagamos pol&iacute;tica para que no la hagan otros por nosotras&rdquo;, el de lo colectivo frente a lo personal, sino m&aacute;s bien a otro movimiento tacticista unilateral inasumible para ninguna organizaci&oacute;n pol&iacute;tica; una huida hacia delante ante el temor de que los resultados electorales no sean buenos. En realidad no es m&aacute;s que la &uacute;ltima vuelta de tuerca de la en&eacute;sima bronca interna por el poder que venimos sufriendo desde el principio, pero aprovechado esta vez electoralmente para hacer una campa&ntilde;a &ldquo;anti partidos&rdquo; en un momento de crisis de la pol&iacute;tica y crisis de los partidos, como vemos en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        En este giro no se propone nada de lo que quer&iacute;a ser Podemos en su inicio: estar pegados a la calle y hacer un proceso democr&aacute;tico aglutinador. Errej&oacute;n nos propone que le sigamos porque &eacute;l sabe a d&oacute;nde llevarnos. Otra vez.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, no nos enga&ntilde;emos, el problema va m&aacute;s all&aacute; de la maniobra de Errej&oacute;n y tiene que ver con la potencia de Podemos como herramienta de transformaci&oacute;n social con alguna capacidad para encarnar las esperanzas de miles de personas. Podemos ilusion&oacute; no con su programa pol&iacute;tico, (evanescente y cambiante) sino con su propuesta de ser un partido diferente en el que las listas electorales no se compon&iacute;an en despachos, sino se hac&iacute;an en primarias abiertas y plurales. Sin embargo, lo que hemos vivido (no nos enga&ntilde;emos m&aacute;s) es una sucesi&oacute;n de listas planchas y listas &uacute;nicas, de pactos secretos acordados a &uacute;ltima hora, de conspiraciones, de maniobras como poco dudosas. Hemos vivido un partido en el que, efectivamente, apenas se discute de pol&iacute;tica porque poca gente se atreve a hablar y en el que la arbitrariedad en las decisiones internas se ha convertido en la norma con la desaparici&oacute;n de una comisi&oacute;n de garant&iacute;as que sea digna de ese nombre, con el lento morir de los c&iacute;rculos vaciados de contenido (era una idea innovadora y, con sus dificultades, pod&iacute;a haber sido una de las fuerzas de Podemos), y con las eternas purgas internas. Cada vez que una noticia sobre esto trasciende, envejecemos d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        El Podemos fresco e ilusionante que irrumpi&oacute; en las europeas est&aacute; escondido en el trastero y lo que se ve es un partido com&uacute;n y corriente.
    </p><p class="article-text">
        Las instituciones nos han sentado muy mal, hemos envejecido rapid&iacute;simo. Las instituciones est&aacute;n hechas para alejar a representantes y representados, para crear una burbuja irreal que termina por absorber cualquier veleidad ideol&oacute;gica de cambio. No pusimos suficientes controles y nos hemos alejado de nosotros mismos. Se han conseguido cosas, es verdad, pero nadie puede esperar que sean suficientes, por s&iacute; solas, para mantener la tensi&oacute;n y la ilusi&oacute;n. Ser buenos en las instituciones, como se dijo en alg&uacute;n momento, no es suficiente, es lo m&iacute;nimo y lo esperable. Ofrecer excelencia y honradez no es suficiente en un momento como el actual si en el camino nos dejamos democracia, participaci&oacute;n, pluralismo, convivencia. Y todo esto proviene de Vista Alegre 1 donde se eligi&oacute; un modelo de partido que se ha mostrado incapaz de retener a la gente, que se ha mostrado incapaz de hacer que la gente sienta que este es su espacio de participaci&oacute;n pol&iacute;tica, que son necesarios/as, que tenemos que construir entre todas y todas, entre compa&ntilde;eros que piensan a veces diferente. Se construy&oacute; una m&aacute;quina de guerra electoral que no gan&oacute; las elecciones pero que no se desactiv&oacute; y que termin&oacute; us&aacute;ndose para matarnos entre nosotros mismos. De poco vale un discurso del &ldquo;S&iacute; se puede&rdquo; mientras la pr&aacute;ctica muestra que no. Y sin embargo no tenemos derecho (y tampoco tenemos verdaderamente razones) a pensar que no se puede.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, a estas alturas ya no se trata de buscar culpables. La verdad es que a esto hemos jugado todos y todas, con m&aacute;s o menos entusiasmo, porque los espacios cr&iacute;ticos fueron languideciendo y se vieron compelidos a integrarse a la fuerza en la maquinaria o a marcharse. A estas alturas, el culpable est&aacute; a la vista: somos todos y todas las que hemos ejercido alguna responsabilidad &nbsp;en la construcci&oacute;n de Podemos, en mayor o menor medida. No hemos sabido, no hemos podido o no hemos querido articular mecanismos que nos impermeabilizaran de los enormes riesgos que implica la acci&oacute;n pol&iacute;tica en las instituciones. La gente est&aacute; hasta el gorro del melodrama, de nuestras camarillas autoreferenciales y de nuestras peleas. De unos, otras y de los de m&aacute;s all&aacute;. As&iacute; que si o&iacute;mos un &ldquo;que se vayan todxs&rdquo; no nos apresuremos a descartarlo. Igual lo que tenemos que hacer es irnos todas y dejar paso a quien tenga m&aacute;s suerte o acierto. A estas alturas m&aacute;s vale hacer autocr&iacute;tica y abandonar la dial&eacute;ctica cainita. Esa espiral descendente nunca acaba y al final nos olvidamos de que a quienes debemos lealtad es a las miles de personas que confiaron en nosotros, que se levantaron a repartir octavillas, que pegaron carteles, que construyeron sus c&iacute;rculos en sus barrios o pueblos, que se quitaron un poco de su salario para colaborar en alguna campa&ntilde;a e independizarnos de los bancos, que creyeron que pod&iacute;an ser el sujeto activo de sus propias vidas.
    </p><p class="article-text">
        Si Podemos tuvo potencia (y vaya si la tuvo) fue porque en su conformaci&oacute;n pudo volcar los esfuerzos, el trabajo y las ilusiones de miles de personas. Y si salimos del atolladero ser&aacute;, exclusivamente gracias a esas miles de personas. El problema no es la pluralidad de criterios ni de posiciones; la unidad no puede confundirse con la homogeneidad. El problema no es que Podemos tenga demasiadas &ldquo;almas&rdquo;, refiri&eacute;ndonos a las tres conocidas (Pablistas, Errejonistas y Anticapitalistas) sino que le faltan almas. Miles. &iquest;No resulta parad&oacute;jico que en una fuerza como Podemos no se generen nuevos liderazgos, nuevos relevos que expresen los deseos de cambio? &iquest;No resulta agotador que cada intervenci&oacute;n de &ldquo;nuestros dirigentes&rdquo; dedique m&aacute;s esfuerzos en hablar a las corrientes de Podemos que al conjunto del pa&iacute;s? &nbsp;Que nadie se enga&ntilde;e: con un partido movilizado y vigilante, no ocurrir&iacute;a. El tiempo apremia y proponemos lo que siempre hemos propuesto: buscar la soluci&oacute;n a esta situaci&oacute;n en un debate abierto, sincero y participado. Proponemos que Podemos articule, teniendo siempre presentes a todos sus aliados una candidatura en la Comunidad de Madrid que no nazca de una propuesta desde arriba sino de un proceso colectivo. Todo: la lista, sus posiciones, el programa. Y sin trampas plebiscitarias, ratificaciones en bloque y tampoco atajos: arriesgarnos a perder el control para ganar el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Dicho sea de paso, quien piense que cualquiera de los proyectos que se articulan en Podemos ganar&aacute; espacio y tendr&aacute; &eacute;xito desgajado de los dem&aacute;s se equivoca, porque lo que garantiza el &eacute;xito electoral es la diversidad, no la divisi&oacute;n. Salvo que se defina &eacute;xito como supervivencia (que tampoco est&aacute; garantizada). Eso vale tanto por los intentos de seguir caminos separados como para la voluntad de acallar al divergente mediante las maniobras ya reiteradamente utilizadas. Podemos naci&oacute; apelando a todxs aquellxs que, desde distintos espacios, asum&iacute;an que el sistema pol&iacute;tico y econ&oacute;mico del 78 era un obst&aacute;culo para los intereses y derechos de la mayor&iacute;a social, de los trabajadorxs, de las mujeres. Y dentro de ese horizonte, que es muy amplio, cabe todo el mundo que asuma la necesidad de articularse colectiva y pluralmente.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa de M&aacute;s Madrid no va por ese camino. Va precisamente por el contrario: asumir que una de las partes del movimiento transformador tiene, por s&iacute; misma, la capacidad de representar al todo y que las diferencias pol&iacute;ticas y los debates son &ldquo;ruido&rdquo; que entorpece la gesti&oacute;n y la victoria. Si diverges s&oacute;lo puedes sumarte si te tragas la divergencia. Supone, adem&aacute;s, dejar aparcado un modelo, este s&iacute; garantiz&aacute;damente exitoso, el de Ahora Madrid, que ten&iacute;a a Manuela (s&iacute;, evidentemente) pero que ten&iacute;a muchas m&aacute;s cosas: muy diversas gentes que apelaban (e ilusionaban) a distintos sectores sociales, donde hab&iacute;a mecanismos colectivos previstos (nunca utilizados) para que las diferencias se resolvieran democr&aacute;ticamente y no con demostraciones medi&aacute;ticas de fuerza. En lugar de ensanchar, como se pretende, estrecha y deja fuera un gran n&uacute;mero de voluntades, imprescindibles para construir el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo no est&aacute; de m&aacute;s recordar que no vinimos s&oacute;lo a ganar elecciones, lo que demasiado a menudo parece ser nuestro &uacute;nico objetivo. Se pueden ganar elecciones y, aun as&iacute;, no ganar nada. Las elecciones son una herramienta imprescindible, pero s&oacute;lo una herramienta. Vinimos a construir una sociedad mejor sobre bases radicalmente democr&aacute;ticas para, desde ah&iacute;, impulsar el cambio. Y ese proceso que, ya deber&iacute;amos tenerlo claro, es mucho m&aacute;s largo que un ciclo electoral, requiere de toda nuestra inteligencia, entusiasmo y fuerza. Y cuando decimos &ldquo;nuestra&rdquo; no nos referimos a los cargos institucionales y org&aacute;nicos de Podemos, a sus l&iacute;deres medi&aacute;ticos. Estos son lo de menos. Absolutamente contingentes. Lo &uacute;nico necesario es nuestra gente. Y esa es la que tiene salvar el obst&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos, quiz&aacute;s, volver a empezar para ser los mismos que cuando empezamos. Ahora m&aacute;s que nunca, sumemos, debatamos, confluyamos, construyamos en com&uacute;n. Con valent&iacute;a y coraz&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isa Serra, Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/podemos_129_1732022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Jan 2019 21:10:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b5154eae-0c73-4dd4-bee0-824e83317548_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="777022" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b5154eae-0c73-4dd4-bee0-824e83317548_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="777022" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Un Podemos en el que quepan muchos Podemos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b5154eae-0c73-4dd4-bee0-824e83317548_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La culpa es de las abolas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/prostitucion-feminismo_129_1835409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2cb2accc-70df-4993-8620-4e4eec34bf0b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Marcha en Bilbao contra la trata de personas, en Euskadi."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No, no somos nosotras las que dividimos a las mujeres en putas y santas; eso lo hace muy bien el patriarcado</p><p class="subtitle">El sistema prostitucional se basa hoy en una industria que hace crecer la demanda cada vez más pero que se encuentra con el problema de que necesita cada vez más mujeres para cubrirla</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Esta columna es una respuesta a la de Gabriela Wiener,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/Nosotras_y_las_otras_6_835776445.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><em>Nosotras y las otras</em></a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a ayer <a href="https://www.eldiario.es/zonacritica/Nosotras_y_las_otras_6_835776445.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gabriela Wiener en un art&iacute;culo</a>-exabrupto que la culpa de todo es de las abolas. Nunca dejar&aacute; de sorprenderme la ira que se gastan algunas contra nosotras y que jam&aacute;s vemos aflorar ante la noticia, casi cotidiana, de la polic&iacute;a rescatando a mujeres esclavizadas o ante las filas de puteros abriendo sus braguetas para que una mujer depauperada y con la mirada perdida les chupe la polla en una rotonda. Ni ante los negocios que se cierran en prost&iacute;bulos, ni ante los ni&ntilde;atos que acuden en manada a los puticlubs y que luego dejan en las p&aacute;ginas web sus calificaciones sobre las bocas y las vaginas de las &ldquo;perras&rdquo;, ni ante los pol&iacute;ticos que se premian unos a otros con volquetes de putas, por no hablar de los pa&iacute;ses cuyas mujeres y ni&ntilde;as pobres literalmente no tienen m&aacute;s opci&oacute;n vital que ser prostitutas. Eso nunca genera la misma ira en las regulacionistas que la que generamos las abolicionistas. Es, como poco, extra&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En su exabrupto, lleno adem&aacute;s de inexactitudes, Gabriela Wiener descubre con pasi&oacute;n a la puta; a esa figura fantasm&aacute;tica que recorre la literatura y que tantos y tantos escritores y pensadores han descubierto antes que ella. La puta como esa figura rom&aacute;ntica, libre, empoderada, destinada a derribar las barreras de la moral conservadora que todas las feministas denostamos. Esa figura m&iacute;tica y consoladora (en todos los sentidos) destinada, en realidad, a servir de pantalla para ocultar a las verdaderas putas.
    </p><p class="article-text">
        Siempre que alguien descubre a esa puta como ep&iacute;tome de alguna liberaci&oacute;n no puedo dejar de sorprenderme de la fuerza propagand&iacute;stica de esa imagen. Siempre que alguien descubre la fuerza transgresora de la prostituci&oacute;n me sorprende su capacidad para ocultar la realidad, que no es otra que el hecho de que desde su origen la prostituci&oacute;n ha estado siempre institucionalizada, regulada, protegida e incentivada por todos los poderes conocidos (Iglesia, Estado y ahora industria global) y que s&oacute;lo comienza a problematizarse cuando unas mujeres del siglo XIX, las sufragistas, se escandalizan y se rebelan ante las leyes brit&aacute;nicas que pretend&iacute;an obligar a las putas a pasar un humillante examen m&eacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        Aquellas que seguramente nunca se ver&iacute;an obligadas a someterse a dicho examen sintieron como propia la humillaci&oacute;n de esas otras y rompieron as&iacute; la separaci&oacute;n patriarcal y de clase entre ellas y nosotras; estas feministas supieron entonces que para el patriarcado putas somos todas o podemos serlo y comenz&oacute; la lucha feminista por la abolici&oacute;n de la prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No, no somos nosotras las que dividimos a las mujeres en putas y santas; eso lo hace muy bien el patriarcado. Esa es, en realidad, una de las bases del patriarcado y del sistema prostitucional, y somos las feministas las que denunciamos y combatimos esa divisi&oacute;n. Nunca dejar&aacute; de sorprenderme que se pueda escribir un art&iacute;culo-exabrupto sobre prostituci&oacute;n sin mencionar, en realidad, ni la prostituci&oacute;n, ni a los puteros ni a la industria, la segunda mayor del mundo, sino s&oacute;lo a las abolas.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que una megaindustria global haya convertido a las mujeres pobres del planeta en materia prima muy barata, que no necesita costes de transformaci&oacute;n y cuya plusval&iacute;a es una de de mayores posibles&hellip;eso no parece tener nada que ver con la prostituci&oacute;n ni con las pol&iacute;ticas que se hacen alrededor de ella, ni con los discursos, ni con nada en realidad, s&oacute;lo con las abolicionistas.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que los gobiernos de los pa&iacute;ses pobres, incitados por el Banco Mundial y los poderes econ&oacute;micos hayan decidido que utilizar a millones de sus mujeres como materia prima les garantiza una subida de su PIB, eso tampoco merece un comentario&hellip; somos las abolas. Y el hecho, como bien explica Rita Segato, de que ante una desigualdad creciente causada por el neoliberalismo y ante los avances feministas cada vez m&aacute;s hombres est&eacute;n utilizando la prostituci&oacute;n como uno de los espacios que les quedan de refuerzo de una subjetividad fragilizada y de una masculinidad basada en la desigualdad, eso no tiene nada que ver tampoco con la prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El sistema prostitucional se basa hoy en una industria que hace crecer la demanda cada vez m&aacute;s pero que se encuentra con el problema de que necesita cada vez m&aacute;s mujeres para cubrirla. Para eso necesita fabricar putas. Y lo hace. Lo hace de m&uacute;ltiples maneras, pero sobre todo utilizando su poder econ&oacute;mico global para bloquear y desincentivar cualquier posibilidad que implique que las mujeres pobres puedan hacer otras elecciones.
    </p><p class="article-text">
        Lo que las abolicionistas defendemos es un derecho que en muchos lugares del mundo ya no existe, y es el derecho a no ser prostituidas, usadas como mercanc&iacute;a, como materia prima al servicio de un sistema econ&oacute;mico y patriarcal depredador que funciona, adem&aacute;s, con las mismas l&oacute;gicas y los mismos mecanismos que las industrias extractivistas globales.
    </p><p class="article-text">
        No, no queremos putas sin derechos; queremos mujeres con todos los derechos pero combatimos un monstruo que crea falsos sindicatos de prostitutas para legalizarse como industria normalizada y legal. Lo ha hecho en todo el mundo &iquest;No te lo crees? Pues lee a las prostitutas anti regulaci&oacute;n, cuyo discurso no llega a los medios con la misma facilidad que el otro, pero que existe. Se puede estar o no de acuerdo con las abolicionistas pero detr&aacute;s de nosotras no hay nadie m&aacute;s que nosotras mismas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n podr&iacute;a estar interesado en el abolicionismo sino las abolicionistas? La prostituci&oacute;n es una industria millonaria con ramificaciones en muchas otras industrias y negocios; da inmensos beneficios a los pa&iacute;ses y a muchos sectores econ&oacute;micos relacionados indirectamente con ella; la prostituci&oacute;n tiene millones de &ldquo;clientes&rdquo; interesados en que no desaparezca, clientes que pertenecen a todas las clases sociales y a todas las instituciones, que son jueces, polic&iacute;as, curas, pol&iacute;ticos, m&eacute;dicos, obreros, taxistas, funcionarios&hellip;.votantes, en definitiva. Y hombres, muchos de ellos con poder.
    </p><p class="article-text">
        Y esa mara&ntilde;a inmensa de dinero e intereses obviamente presiona incentivando hasta el infinito la demanda, comprando voluntades, generando discursos legitimadores, comprando medios de comunicaci&oacute;n&hellip; En el mejor de los casos esta industria hace lo mismo que har&iacute;a cualquier industria de este tama&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Yo no digo nunca que todas las regulacionistas sean proxenetas, en absoluto; sabemos de sobra que hay regulacionistas a las que s&oacute;lo mueve el &aacute;nimo de mejorar las condiciones de vida de las mujeres en prostituci&oacute;n. Con estas seguimos debatiendo y tenemos muchas cosas en com&uacute;n puesto que todas queremos combatir el patriarcado y mejorar las condiciones de vida de las mujeres en prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero como con Wiener est&aacute; claro que no se puede debatir le dir&iacute;a que para construir un pensamiento independiente hay que leer a gente que no te da la raz&oacute;n. Le recomiendo a Wiener que lea, no ya a abolicionistas no vaya a salirle un sarpullido, pero s&iacute; a algunas activistas de la prostituci&oacute;n con discurso aut&oacute;nomo que explican de manera muy clara por qu&eacute; las regulaciones estatales, todas, lo que hacen es perjudicarlas y no beneficiarlas. Una cosa es la despenalizaci&oacute;n (en Espa&ntilde;a ser prostituta no es ilegal; Wiener parece ignorarlo tambi&eacute;n) y otra la regulaci&oacute;n de la actividad como actividad laboral para terceros que, inevitablemente, se hace siempre en beneficio de los empresarios y que empeora, y mucho, las condiciones de la mayor&iacute;a, especialmente de las m&aacute;s vulnerables. No s&oacute;lo lo dicen muchas de ellas, sino que ya tenemos experiencias de sobra para comparar.
    </p><p class="article-text">
        No, no queremos impedir que las prostitutas se asocien y, de hecho, est&aacute;n asociadas hace mucho tiempo sin problemas y tambi&eacute;n forman parte de algunas secciones sindicales. Me pregunto por qu&eacute; Wiener no ha hablado con aquellas prostitutas que est&aacute;n en contra de este llamado sindicato. Es posible que dado el nivel de su ira concentrada contra las abolicionistas, la posibilidad de complejizar su discurso hablando con prostitutas que piensan otras cosas, o con abolicionistas con discursos diferentes a los que ella supone, la sumir&iacute;a en una perplejidad irresoluble.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha ocurrido es que despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os de lucha si hay una ola que recorre el mundo (y para liberarlo) es la del feminismo. Y lo que ha ocurrido tambi&eacute;n es que esa Ola feminista, que ha puesto el foco no s&oacute;lo en las consecuencias de la desigualdad sino tambi&eacute;n en c&oacute;mo se construye la misma, no pod&iacute;a dejar de ver la prostituci&oacute;n como una de las grandes instituciones generadoras de desigualdad. Y ha estallado. Y el abolicionismo se ha llenado de j&oacute;venes que no est&aacute;n dispuestas a pasar por alto esa estructura que se alza contra nosotras desde hace miles de a&ntilde;os para reforzar y reconstruir permanentemente la desigualdad y un sistema de opresi&oacute;n que condena a millones de mujeres a ponerse al servicio de uno de los privilegios masculinos intocados e intocables desde hace miles de a&ntilde;os, el de eyacular, cuando a ellos les apetezca, en una mujer. Va a ser que no.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/prostitucion-feminismo_129_1835409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Nov 2018 09:58:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2cb2accc-70df-4993-8620-4e4eec34bf0b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="43085" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2cb2accc-70df-4993-8620-4e4eec34bf0b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="43085" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[La culpa es de las abolas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2cb2accc-70df-4993-8620-4e4eec34bf0b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Prostitución,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A vueltas con la prostitución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vueltas-prostitucion_129_1958251.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/389c7a6a-7c5d-4325-92bd-25ba2cb8eb77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A vueltas con la prostitución"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Me resulta sorprendente que haya un sector de la izquierda que solo cuando hablamos de prostitución no politice, no vea ni estructura ni sistema de dominación</p><p class="subtitle">Piensan la prostitución como colgando de la nada y en ella solo se puede considerar la voluntad de putas y puteros</p><p class="subtitle">¿Por qué resulta tan difícil hacer análisis políticos de una institución que afecta de manera tan fundamental a las relaciones de género?</p></div><p class="article-text">
        Como a estas alturas el debate sobre el sindicato de &ldquo;trabajadoras sexuales&rdquo; ya habr&aacute; desgranado todos sus argumentos, intentar&eacute; aqu&iacute; aportar algo que no se refiera s&oacute;lo a la cuesti&oacute;n del sindicato que est&aacute; en liza. Pero comenzar&eacute; diciendo que yo me enter&eacute; de la creaci&oacute;n de este sindicato cuando me escribieron dos prostitutas para pedirme que intentara hacer p&uacute;blico que este es un sindicato de proxenetas. Yo no lo conozco, pero basta leerse sus estatutos. En todo caso esta informaci&oacute;n me sirve para denunciar que este es el nivel en el que ciertos defensores de la prostituci&oacute;n se mueven siempre, los medios incluidos.  Si tiene que ver con la prostituci&oacute;n ya no se investiga, no se va m&aacute;s all&aacute;, no se relaciona con nada, prohibido sospechar, la realidad desaparece oculta tras un cartel de ne&oacute;n que dice &ldquo;Prostituci&oacute;n&rdquo; o mejor &ldquo;sexo&rdquo;, una de las mercanc&iacute;as m&aacute;s vendibles, si no la que m&aacute;s. Y eso ya lo tapa todo. Siempre me ha sorprendido la capacidad de muchos para no ver, s&oacute;lo cuando hablamos de prostituci&oacute;n, la enorme cantidad de dolor humano, de mujeres, que est&aacute; justo delante nuestro.
    </p><p class="article-text">
        Sorprende tambi&eacute;n la ingenuidad o mala fe de quienes no se extra&ntilde;an de que no haya nunca proxenetas en los debates tratando de inclinar la balanza hacia sus intereses.  &iquest;Estamos ante la &uacute;nica industria multimillonaria en la que los empresarios nunca aparecen y nadie se pregunta d&oacute;nde est&aacute;n? &iquest;Nadie se pregunta cu&aacute;les son sus intereses ni sospecha cuando estos coinciden con los de algunas asociaciones? &iquest;Y cuando comparten abogados? Pues, aunque suene raro, no. Si trata de prostituci&oacute;n, ese sector defensor a ultranza defiende a los empresarios diciendo que son &ldquo;compa&ntilde;eros&rdquo; (s&iacute;, como Amancio Ortega de las trabajadoras de Zara). Este sector siempre se pone del lado de las mujeres con acceso a la voz p&uacute;blica, con infraestructura y con f&aacute;cil acceso a los medios. Pero jam&aacute;s escuchan a esas otras que no son partidarias de que su actividad se regule y tiene buenos motivos para ello. Incluso en algunos pa&iacute;ses se han asociado para exigir al estado que no regule. A estas nunca las ver&aacute;s en un debate y si llegan al mismo, se encontrar&aacute;n con que el sector izquierdista pro prostituci&oacute;n desconf&iacute;a de su testimonio, no quiere escucharlo y las desprecia. Por alg&uacute;n motivo solo se escucha a las putas felices.
    </p><p class="article-text">
        Me resulta sorprendente tambi&eacute;n que haya un sector de la izquierda que solo cuando hablamos de prostituci&oacute;n no politice, no vea ni estructura ni sistema de dominaci&oacute;n. Piensan la prostituci&oacute;n como colgando de la nada y en ella solo se puede considerar la voluntad de putas y puteros (parte de la ecuaci&oacute;n a la que no se puede mencionar). &iquest;Por qu&eacute; resulta tan dif&iacute;cil hacer an&aacute;lisis pol&iacute;ticos de una instituci&oacute;n que afecta de manera tan fundamental  a las relaciones de g&eacute;nero? &iquest;Por qu&eacute; no se preguntan para qu&eacute; sirve la prostituci&oacute;n y si esa funci&oacute;n es compatible con la igualdad?  &iquest;La prostituci&oacute;n est&aacute; ah&iacute; sin nada que ver con el patriarcado, con la estructura de desigualdad, no influye, no la fortalece? &iquest;No hay relaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n con el sistema patriarcal de imaginarios sexuales y sociales que nos configura? &iquest;Nada? &iquest;No tiene la prostituci&oacute;n ninguna relaci&oacute;n con la pol&iacute;tica sexual m&aacute;s all&aacute; de las invocaciones a la libre decisi&oacute;n de las mujeres? 
    </p><p class="article-text">
        Hay varias teor&iacute;as para explicar la raz&oacute;n por la que personas sensibles a la desigualdad consiguen en este caso percibirla como algo que no depende de las estructuras de dominaci&oacute;n, de los sistemas que la crean y mantienen: patriarcado y capitalismo. Una de las teor&iacute;as m&aacute;s socorrida para explicar esto es la atracci&oacute;n que suscita todo lo que huela a transgresi&oacute;n, especialmente si es sexual. Pero la transgresi&oacute;n en la prostituci&oacute;n es de cart&oacute;n piedra. Es una instituci&oacute;n milenaria, creada para mantener la ideolog&iacute;a sexual patriarcal y su correspondiente privilegio masculino, que ha estado hist&oacute;ricamente regulada pr&aacute;cticamente siempre y que ha sido defendida por el poder, desde el eclesial hasta el poder civil. Su supuesto poder transgresor es la luz de ne&oacute;n rojo que anima a los hombres a entrar en un mundo en el podr&aacute;n volver a ser los reyes que est&aacute;n dejando de ser. Digamos que ah&iacute; ellos recargan una masculinidad amenazada. Y ah&iacute; se alivian tambi&eacute;n muchas tensiones sociales de las que est&aacute; provocando el feminismo. Recordemos que lo primero que un ej&eacute;rcito hace con sus tropas en situaciones de conflicto, o las empresas extractivas con sus trabajadores, es enviarles mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Otra raz&oacute;n es que la prostituci&oacute;n es el mayor privilegio masculino. Todos los varones de este planeta, todos, desde un escolar de Nueva York a un chico que viva en un suburbio en una ciudad africana saben, desde que tienen uso de raz&oacute;n, que por un precio siempre adecuado a sus posibilidades, tendr&aacute;n derecho a acceder al cuerpo de tantas mujeres como deseen, siempre, para todos los bolsillos. Recordemos: todos los hombres, en cualquier lugar, la usen o no, la instituci&oacute;n est&aacute; ah&iacute; para ellos, conformando su imaginario, colaborando en la socializaci&oacute;n masculina, en c&oacute;mo se entienden a s&iacute; mismos y c&oacute;mo entienden el mundo. Porque la prostituci&oacute;n es el modelo de aprendizaje, informal pero ubicuo, de relaci&oacute;n entre los sexos y nadie con buena voluntad puede sostener que su existencia, y sobre todo su legitimaci&oacute;n cultural, social y pol&iacute;tica, no afecta a dicha relaci&oacute;n. Aceptamos que los roles de g&eacute;nero se aprenden en  la cultura y por eso mismo nos esforzamos en incidir en la educaci&oacute;n, las noticias, la publicidad, el cine etc. pero llega la prostituci&oacute;n y, de manera misteriosa, no parece incidir nada en la manera en la que los chicos se educan sexualmente y en la manera en que consideran a las mujeres, nada. Si aceptamos eso m&aacute;s vale que dejemos de esforzarnos en el feminismo, porque resultar&aacute; absurdo protestar por, por ejemplo, una publicidad que nos parezca machista mientras que dos metros m&aacute;s all&aacute; se ofertan chicas nuevas, negritas y complacientes. O de esforzarnos en la educaci&oacute;n de los adolescentes si aprenden que por el hecho de ser varones, tienen acceso a todas las mujeres que deseen. Luego vete a contarles que ellos son iguales a sus novias; saben que no es as&iacute;.  
    </p><p class="article-text">
        Para ellas el plan eso otro y tiene que ver con el funcionamiento de los mercados. La prostituci&oacute;n es hoy un mercado global que satisface una demanda potencialmente ilimitada con mujeres pobres. Para que la industria funcione tiene que haber putas y puteros. Para que haya suficientes putas tiene que haber suficientes mujeres pobres y sin oportunidades. Cuando educas a las ni&ntilde;as y trabajas en sus oportunidades el resultado es que estas ya no se dedican tan f&aacute;cilmente a la prostituci&oacute;n. Eso significa que para algunos pa&iacute;ses pobres es significativamente m&aacute;s productivo dedicar a sus ni&ntilde;as a la prostituci&oacute;n que educarlas. Esto ya lo reconoci&oacute; el Banco Mundial cuando aconsej&oacute; a los pa&iacute;ses endeudados que pagaran la deuda dedicando a sus mujeres al mercado del ocio masculino. En este caso, lo que desaparece es el derecho de estas ni&ntilde;as y mujeres pobres a no ser prostituidas, ese derecho no existe para ellas. &iquest;Qu&eacute; incentivos tienen estos pa&iacute;ses para educar a las ni&ntilde;as o hacer pol&iacute;ticas de igualdad si, al hacerlas, reducir&aacute;n, en lo inmediato, su PIB? &iquest;Por qu&eacute; en este caso no relacionamos la legitimaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n con el crecimiento exponencial de un mercado global de mujeres y, sobre todo, por qu&eacute; no lo combatimos?
    </p><p class="article-text">
        Respecto a los puteros, tambi&eacute;n se trabaja en ellos y el objetivo de la industria de la prostituci&oacute;n es, como el  de toda industria, que la demanda aumente, que no deje de crecer; es decir, que cada hombre sea un putero, llenar el mundo de puteros. Ese es su objetivo no disimulado y se afanan de mil maneras y con mucho &eacute;xito. &iquest;Nos es indiferente a las mujeres un mundo en el que los hombres tengan como modelo de relaci&oacute;n la prostituci&oacute;n? &iquest;Nos tiene que dar igual que cada vez los chicos vayan antes y m&aacute;s a menudo? &iquest;Ese es el mundo feminista qu&eacute; queremos? &iquest;La legitimaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n no incide en el machismo? &iquest;Nada? &iquest;De verdad?
    </p><p class="article-text">
        Y esto no tiene nada que ver con la necesidad de luchar por los derechos sociales de las mujeres que se dedican a la prostituci&oacute;n, y hacerlo de una manera activa y con ellas. Pero reconocer que es un trabajo igual que otros (algo que estoy convencida que la mayor&iacute;a no quiere) supone por parte del estado la renuncia a promover la igualdad apuntalando un privilegio patriarcal con consecuencias sociales irreversibles en &eacute;sta, y supone la renuncia tambi&eacute;n a combatir un mercado que condena a millones de mujeres a no tener m&aacute;s opciones.  Supone la renuncia a denunciar y combatir un mercado global en el que las mujeres se han convertido en la materia prima m&aacute;s barata que existe. Dice Nancy Fraser que la raz&oacute;n de que la prostituci&oacute;n sea mala no es el sexo, sino que lo es porque codifica significados que son da&ntilde;inos para las mujeres como clase; que lo que la prostituci&oacute;n vende en el capitalismo tard&iacute;o es la fantas&iacute;a masculina de &ldquo;derechos sexuales masculinos&rdquo;, aquellos que el feminismo ha conseguido fragilizar. No puede haber igualdad mientras esta instituci&oacute;n siga siendo el espacio ideol&oacute;gico y material de constante refuerzo de las fantas&iacute;as masculinas de desigualdad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vueltas-prostitucion_129_1958251.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Sep 2018 18:40:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/389c7a6a-7c5d-4325-92bd-25ba2cb8eb77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="162321" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/389c7a6a-7c5d-4325-92bd-25ba2cb8eb77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="162321" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A vueltas con la prostitución]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/389c7a6a-7c5d-4325-92bd-25ba2cb8eb77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Prostitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Putas, putas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/putas-putas_129_2998580.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa6e8bfe-499d-456d-a743-4b7add89e95f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Putas, putas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La única voz que se permite es la de las putas contentas, no la de aquellas que cuestionan el sistema prostitucional</p><p class="subtitle">Respuesta al artículo de Gabriela Wiener 'Hola, puta'</p></div><p class="article-text">
        Ya soy mayorcita, la palabra puta no me asusta, no me da morbo, no me parece guay, ni sexy. He superado la etapa juvenil de espantar a los conservadores contando haza&ntilde;as sexuales. No quiero hacerme la moderna, ni la guay, contando mis pr&aacute;cticas sexuales, que son muy raritas (uy, ya lo he dicho), porque creo que no viene al caso.
    </p><p class="article-text">
        Soy una mujer adulta y feminista, no m&aacute;s que nadie, pero tampoco menos que nadie. Y me gustar&iacute;a que fu&eacute;ramos capaces de hablar de la prostituci&oacute;n sin decir simplezas y complejizando la cuesti&oacute;n como se merece. Esto es, entre otras cosas, sin apelar siempre y casi de manera exclusiva a la experiencia individual. Porque eso es lo que solemos hacer cuando hablamos de cualquier otra instituci&oacute;n pol&iacute;tica, dejar a un lado, o dejar para otro debate, la experiencia individual. Al menos eso es lo que hacemos las personas que creemos que los problemas pol&iacute;ticos deben abordarse desde lo social y lo estructural, y no desde lo individual, como quiere el neoliberalismo y como hacemos cuando hablamos de prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No es que lo personal no importe, que naturalmente que importa; y m&aacute;s en una experiencia como esta, tan dura, tan connotada. Pero no podr&iacute;amos hablar de ninguna instituci&oacute;n (ni de pol&iacute;tica) si &uacute;nicamente apel&aacute;ramos a la experiencia personal de cada una de los millones de mujeres que en el mundo son putas; que lo son en todos los pa&iacute;ses, en pa&iacute;ses ricos y pobres, en situaciones terribles la mayor&iacute;a y en situaciones mejores otras; habiendo sido enga&ntilde;adas, esclavizadas, explotadas o habi&eacute;ndolo escogido dentro de sus limitadas opciones. Siempre que hablamos de otros derechos, de otras instituciones pol&iacute;ticas o sociales, de otras luchas, tenemos en la cabeza una idea del bien com&uacute;n y de transformaci&oacute;n social, eso es el feminismo. Pero en la prostituci&oacute;n no s&oacute;lo no podemos debatir acerca de eso, sino que al contrario, parece que huimos de ese debate para enfrentar los casos particulares de unas contra otras (&ldquo;yo lo eleg&iacute; y me gusta&rdquo;, &ldquo;yo lo viv&iacute; como un infierno&rdquo;); o para recriminar a otras que no hablen del asunto porque no son putas, mientras que parece ser que contratar a una s&iacute; que te permite hablar del asunto porque te da un conocimiento profundo del tema. Seg&uacute;n esto los puteros son los m&aacute;s cualificados para hablar de la prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que ya ese mismo debate est&aacute; sesgado porque las putas no tienen en absoluto una &uacute;nica opini&oacute;n sobre la prostituci&oacute;n; pero lo que s&iacute; ocurre es que s&oacute;lo unas pocas tienen acceso a la palabra p&uacute;blica. Normalmente las que est&aacute;n en mejor situaci&oacute;n, las que son pagadas por la industria para decir lo que sea, las que est&aacute;n en situaci&oacute;n de poder elegir, las que dicen lo que buscan los medios o los programas de televisi&oacute;n, las que coinciden con la deriva mercantilista de la vida que se promociona desde el sistema. La mayor&iacute;a no tienen ese privilegio, y si alzan la voz son acalladas. La &uacute;nica voz que se permite es la de las putas contentas, no la de aquellas que cuestionan el sistema prostitucional. Luego est&aacute; la voz de las que no somos putas. Pues lo mismo: Yo en cambio creo que de la instituci&oacute;n de la prostituci&oacute;n podemos hablar todas las mujeres, como del matrimonio, el amor rom&aacute;ntico, la lactancia, o el trabajo dom&eacute;stico. Porque son instituciones pol&iacute;ticas que nos incumben a todas.
    </p><p class="article-text">
        La prostituci&oacute;n es casi la &uacute;nica instituci&oacute;n patriarcal que no logramos politizar para el debate; por algo ser&aacute;. La prostituci&oacute;n, junto con el matrimonio, es una instituci&oacute;n que se crea para regular el acceso de los hombres al cuerpo de las mujeres de manera ordenada. Para eso sirven las instituciones, para ordenar los comportamientos sociales y evitar la violencia. La prostituci&oacute;n pone a los hombres en un sitio y a las mujeres en otro; es nuestro cuerpo aquel que es el objeto de regulaci&oacute;n, no el de los hombres. Es nuestro cuerpo al que ellos acceden pagando. Y eso tiene un significado concreto y tiene unos efectos muy concretos tambi&eacute;n: materiales y subjetivos. El bien com&uacute;n en disputa aqu&iacute; es el de la igualdad entre hombres y mujeres. Porque, de nuevo, es esa idea de igualdad la que las feministas tenemos en mente cuando hablamos del amor rom&aacute;ntico, del sexo, del matrimonio, de la maternidad, etc.; entre todas debatimos y pensamos qu&eacute; hacer con estas cuestiones para que, al final, avancemos hacia una mayor igualdad social entre hombres y mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; es donde hay que preguntarse si la prostituci&oacute;n como instituci&oacute;n es una r&eacute;mora para la igualdad o es un apoyo a la misma. Curiosamente, Gabriela Weiner eso lo sabe y as&iacute; lo reconoce en su art&iacute;culo. Reconoce que una cosa es el debate sobre lo personal y otro debate es el de la instituci&oacute;n. Muy bien, estamos de acuerdo, queremos debatir sobre la instituci&oacute;n. Ella admite que dicha instituci&oacute;n cosifica y es perniciosa para la igualdad&hellip; pero de ah&iacute; no se sigue, seg&uacute;n ella, nada; no hay una sola propuesta para combatir una instituci&oacute;n que dificulta la consecuci&oacute;n de la igualdad; ni una sola propuesta que nos permita avanzar hacia su desaparici&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute; combatimos todas las instituciones patriarcales excepto esta? Las razones son muy complejas y no caben en este art&iacute;culo, pero algo tendr&aacute; que ver que est&eacute; por ah&iacute; el inter&eacute;s de uno de los negocios, de las industrias transnacionales, m&aacute;s grandes que existen. Un inter&eacute;s que, por cierto, jam&aacute;s se hace visible como tal porque siempre pone a empleadas suyas como pantalla. Esto tampoco ocurre en ning&uacute;n otro debate en el que est&eacute; implicada una multinacional, en ninguno. Cierto que en todos los debates pol&iacute;ticos, los patronos, los due&ntilde;os, las empresas, intentan pasar desapercibidos, pero no les dejamos. En este s&iacute;, y con la colaboraci&oacute;n de gente que se supone de izquierdas. Deber&iacute;amos pedir a la industria del sexo que hable en su propio nombre y as&iacute; todas sabr&iacute;amos qui&eacute;n defiende qu&eacute; intereses. La desaparici&oacute;n de la mano que mueve los hilos del debate p&uacute;blico es lo que hace que este est&eacute; viciado, nunca sabes con quien est&aacute;s debatiendo.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de regular los derechos laborales y las comparaciones con otros trabajos que hace Weiner, no sabemos de d&oacute;nde viene m&aacute;s all&aacute; de que esta exigencia es un mito. Hay muchas putas que no quieren que se regulen sus derechos laborales y hay muchas asociaciones que no desean tal cosa. La mayor&iacute;a tambi&eacute;n quiere que no se las persiga, que no se las explote, que no se las detenga, que no se las expulse. En Espa&ntilde;a, la prostituci&oacute;n no es ilegal y quien quiere, puede inscribirse como aut&oacute;noma y acceder a los mismos derechos que otras trabajadoras. Otras no quieren regularse de ninguna manera porque lo que quieren es ahorrar lo m&aacute;s posible en el menor tiempo posible tambi&eacute;n, no quieren pagar impuestos, no quieren estar controladas. La mayor&iacute;a adem&aacute;s, no quiere darse de alta como &ldquo;trabajadoras sexuales&rdquo;, no quieren depender de un empresario, no quieren estar en un puticlub, no quieren que dicha calificaci&oacute;n penda sobre sus vidas para siempre. Regular es regular la actividad empresarial en este caso. De hecho, hace a&ntilde;os que se fund&oacute; una secci&oacute;n sindical para trabajadoras sexuales y no se apunt&oacute; nadie (o casi nadie) y as&iacute; ha sido en otros pa&iacute;ses tambi&eacute;n. Lo que las regulaciones vienen a regular, en realidad, son relaciones de explotaci&oacute;n; lo que las regulaciones hacen es facilitar la vida a los empresarios. Me parece que Weiner no ha hablado con muchas putas (m&aacute;s all&aacute; de una a la que contrat&oacute;)
    </p><p class="article-text">
        Ya casi nadie dice (ni siquiera las defensoras de la prostituci&oacute;n) que este sea como cualquier otro trabajo. No es lo mismo mamar una polla que pasar la fregona. &iquest;Por qu&eacute;? Porque as&iacute; es el sexo, ese significado tiene en nuestra cultura, as&iacute; lo hemos construido. Si fuera lo mismo entonces tambi&eacute;n ser&iacute;a lo mismo que un jefe te toque una teta o un codo. Y no es lo mismo. Las putas son mujeres como cualquier otra, el sexo significa lo mismo para ellas que para cualquier otra mujer, Su subjetividad tambi&eacute;n se construye en parte ah&iacute;. Las mujeres no tenemos ning&uacute;n gen que nos haga m&aacute;s agradable el sexo sin deseo; no m&aacute;s agradable que a ellos. Los hombres deber&iacute;an probar a chupar co&ntilde;os de mujeres a las que jam&aacute;s desear&iacute;an. Muchos al d&iacute;a, a&ntilde;os, deber&iacute;an probar a dedicarse a ello, deber&iacute;an probar a que esa fuese la &uacute;nica opci&oacute;n cuando son pobres. Mientras ellos tengan otras opciones y nosotras no, me permito sospechar y, como feminista, protestar.
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas profesiones feminizadas, s&iacute;. Y como feministas lo denunciamos. Analizamos por qu&eacute; est&aacute;n feminizadas y tratamos de que no lo est&eacute;n, no s&oacute;lo de ofrecer m&aacute;s o menos derechos a las mujeres. Y lo cierto es que casi todas esas profesiones pueden pensarse reversibles, excepto la prostituci&oacute;n. Si pudi&eacute;ramos poner a los hombres en la situaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de las mujeres en prostituci&oacute;n es posible que el patriarcado no existiera. El patriarcado es un patriarcado sexual, la sexualidad es una frontera para hombres y mujeres. La prostituci&oacute;n no es reversible porque la ideolog&iacute;a que la sustenta es la frontera que pone a los hombres en un lado y a las mujeres en otro: sujeto/objeto; el patriarcado es el que decide qu&eacute; cuerpos son m&aacute;s valiosos que otros, cu&aacute;les son mercantilizables y cu&aacute;les no.
    </p><p class="article-text">
        Queremos politizar la prostituci&oacute;n y sacarla de las experiencias personales, como hacemos con las cuestiones pol&iacute;ticas.&iquest;Por qu&eacute; no nos preguntamos por el papel que juega en la desigualdad, para qu&eacute; fue creada, por qu&eacute; se mantiene? &iquest;Por qu&eacute; no nos preguntamos por qu&eacute; su uso no para de crecer cuanto m&aacute;s iguales y m&aacute;s libres son las mujeres? &iquest;Por qu&eacute; no nos preguntamos si el hecho de normalizar y legitimar la prostituci&oacute;n tiene o no tiene alg&uacute;n tipo de consecuencia en la consideraci&oacute;n social de las mujeres? Ya hay muchos estudios sobre eso. O si esto tiene alguna consecuencia en la manera en que los hombres aprenden a relacionarse con las mujeres. &iquest;Podemos o no podemos analizar qu&eacute; papel que juega en la expansi&oacute;n de la prostituci&oacute;n que detr&aacute;s de ella est&eacute; la segunda empresa transnacional en importancia? &iquest;Podemos hablar de c&oacute;mo se construye la sexualidad masculina y la masculinidad en su conjunto y ver c&oacute;mo se relaciona con la prostituci&oacute;n? &iquest;Podemos preguntarnos qu&eacute; papel juega la prostituci&oacute;n en la desigualdad global cuando el Banco Mundial recomienda a los pa&iacute;ses pobres que dediquen a las mujeres a esto como manera de reducir su deuda? &iquest;Tiene esto consecuencias en la situaci&oacute;n de las mujeres y ni&ntilde;as de esos pa&iacute;ses? &iquest;Podemos preguntarnos por qu&eacute; s&oacute;lo escuchamos a aquellas que dicen estar a gusto pero por qu&eacute; no sufrimos con las que narran experiencias terribles? &iquest;Qu&eacute; nos pasa para llegar a bloquear la empat&iacute;a con estas? Si lo pensamos con desapasionamiento veremos que la palabra &ldquo;puta&rdquo; est&aacute; tan connotada desde el punto de vista de la transgresi&oacute;n sexual (y esta es percibida como positiva en un mundo hipersexualizado) que esta connotaci&oacute;n bloquea mucha de nuestra capacidad de empat&iacute;a. Hemos visto a la gente salvando refugiados, pero nunca hemos visto a nadie entrando en los puticlubs a preguntar c&oacute;mo se encuentran las mujeres que est&aacute;n dentro. Algo nos pasa con este debate. Yo lo que quiero es discutir de la prostituci&oacute;n desde una perspectiva social y pol&iacute;tica, y no personal y neoliberal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/putas-putas_129_2998580.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Dec 2017 20:55:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fa6e8bfe-499d-456d-a743-4b7add89e95f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="20372" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fa6e8bfe-499d-456d-a743-4b7add89e95f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="20372" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Putas, putas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fa6e8bfe-499d-456d-a743-4b7add89e95f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Prostitución,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juana y el derecho de las mujeres a la desobediencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/juana-derecho-mujeres-desobediencia_129_3239229.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e4f856b-2e3b-4b86-b061-4b6d89ed00c9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Este art&iacute;culo es una respuesta al texto escrito por Elisa Beni, titulado <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Juana-casa_6_674092603.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">'Juana no est&aacute; en mi casa'</a>, publicado en este medio</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En Estados Unidos y en otros pa&iacute;ses capitalistas, las leyes contra la violaci&oacute;n fueron originariamente formuladas para proteger a los hombres de las clases altas frente a las agresiones que pod&iacute;an sufrir sus hijos e hijas. Habitualmente, los tribunales han prestado poca atenci&oacute;n a lo que pudiera ocurrirles a las mujeres de clase trabajadora, y por consiguiente, el n&uacute;mero de hombres blancos procesados por violencia sexual infligida a estas mujeres es extraordinariamente reducido&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;ngela Davis. 'Mujeres, clase y raza', 1981.  
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n a la que se enfrentan Juana  y sus hijos no es un caso aislado. Hay muchas mujeres que se encuentran en una situaci&oacute;n similar: en algunos casos sus ex parejas y padres de sus hijos son maltratadores, en otras son abusadores sexuales. Sabemos que la Justicia no responde protegi&eacute;ndolas sino, en demasiadas ocasiones, priorizando los derechos de estos. Y no se trata &uacute;nicamente de cuestionar la ley actual, que desde luego necesita ser cambiada. Es un avance que desde 2015 la ley contemple a los hijos de mujeres maltratadas como v&iacute;ctimas directas, pero no es suficiente: cinco ni&ntilde;os han muerto en lo que va de a&ntilde;o en manos de sus padres maltratadores. En algunos casos, como el de un ni&ntilde;o en A Coru&ntilde;a de s&oacute;lo once meses, la madre hab&iacute;a interpuesto dos denuncias. En otros casos, como en el caso de &Aacute;ngela Gonz&aacute;lez eran m&aacute;s de 30 las denuncias. No surtieron ning&uacute;n efecto y el padre mat&oacute; a la ni&ntilde;a durante una de sus visitas.
    </p><p class="article-text">
        En la creaci&oacute;n de las leyes y en la aplicaci&oacute;n que se hace de ellas operan mecanismos ideol&oacute;gicos y sociales que favorecen siempre a los poderosos. En este caso, mecanismos patriarcales que consideran que un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a es un objeto de protecci&oacute;n, antes que un sujeto de derechos. Y con el argumento de protegerles sucede m&aacute;s bien lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que ni los jueces ni el personal que trabaja en los juzgados tengan formaci&oacute;n suficiente en derechos de la infancia y machismo, es algo que les impide comprender por qu&eacute; las mujeres act&uacute;an de una manera y no de otra, o a qu&eacute; tiene que enfrentarse una mujer cuando decide poner una denuncia por maltrato, o c&oacute;mo opera el machismo en casa circunstancia. Esa falta de formaci&oacute;n (y falta de perspectiva feminista) hace dif&iacute;cil comprender que un maltratador no es un buen padre, nunca y que los ni&ntilde;os est&aacute;n en peligro con un maltratador, siempre. Y les impide comprender que cuando una ni&ntilde;a dice que su padre abusa de ella, esa declaraci&oacute;n hay que tom&aacute;rsela muy en serio y actuar siempre en funci&oacute;n del &ldquo;inter&eacute;s superior del menor&rdquo;. Esa falta de formaci&oacute;n y recursos por ejemplo provoca que, a d&iacute;a de hoy, los equipos psicosociales encargados de emitir los informes que son determinantes en la decisi&oacute;n final de jueces, apliquen el S&iacute;ndrome de Alienaci&oacute;n Parental, aunque ahora le hayan cambiado el nombre.
    </p><p class="article-text">
        Hay tribunales y hay t&eacute;cnicos que consideran que un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a que dice que su padre le viola est&aacute; siempre mintiendo y que exigen que esa ni&ntilde;a siga viendo al padre. Muchas madres siguen pensando que si denuncian que su ex pareja abusa sexualmente de sus hijos, lo que va a ocurrir es que le quiten los hijos a ella y se los den a &eacute;l. Y lo terrible es que tiene raz&oacute;n, eso pasa. Porque la ley no es neutral, ni es justa con las mujeres, ni con los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as.  
    </p><p class="article-text">
        No es s&oacute;lo que la ley sea injusta al no prohibir taxativamente que un hombre condenado por violencia machista siga teniendo acceso a sus hijos e hijas, sino que es muy preocupante tambi&eacute;n la manera en que aquella se aplica por parte tanto de jueces como de todo el entramado judicial. Es muy preocupante que Elisa Beni piense que en el caso de &ldquo;Juana es evidente que existe un conflicto, puesto que sus razones y las de Francesco sobre sus hijos comunes divergen&rdquo;. No existe un conflicto entre partes iguales, ante el que hay que tomar equidistancia. Lo que existe es una relaci&oacute;n de desigualdad social sostenida por una ideolog&iacute;a (en forma de ley y en forma de costumbre) que sigue defendiendo que los maltratadores de mujeres pueden ser buenos padres. Y es preocupante que una feminista no tenga en cuenta que cuando existe una condena por maltrato no deber&iacute;a hacer falta probar nada m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La convivencia con un maltratador es ya un riesgo cierto, para los ni&ntilde;os y para la sociedad en su conjunto (m&aacute;s de un 50% de los ni&ntilde;os van a reproducir ese comportamiento, adem&aacute;s de otros riesgos). &ldquo;S&oacute;lo un juez puede acercarse a la verdad&rdquo;, sigue diciendo Beni, y de nuevo, lo que falla es que ella da por buena la ideolog&iacute;a que subyace a todo esto. El ex marido de Juana ya est&aacute; condenado por maltrato, no deber&iacute;a haber m&aacute;s verdad que esa. Decir, como dice Beni, que Juana acept&oacute; a los jueces italianos cuando se cas&oacute; con un italiano, es perverso. Es como decir que todas las maltratadas aceptaron su suerte al casarse con un maltratador, &iexcl;pues que no se hubieran casado con ellos! O que apele a la neutralidad de los jueces en los casos de violencia machista. Ni las leyes son neutrales, ni lo son los jueces, ni existe un conflicto. Lo que existe es una legislaci&oacute;n patriarcal y una tremenda injusticia.
    </p><p class="article-text">
        Y la sociedad ha conseguido avances de justicia porque algunas personas han desobedecido las leyes. Siempre ha sido as&iacute;. Dice Elisa Beni que los actos individuales, cuando devienen en masivos, pueden tener consecuencias. Efectivamente, y en la mayor parte de los casos las consecuencias son socialmente positivas. Desobedeci&oacute; la ley Rosa Parks, desobedecieron las leyes contra el aborto todas las mujeres que abortaron, y las que se autoinculparon de haberse practicado uno; desobedecieron las leyes las mujeres que se matricularon en la universidad cuando lo ten&iacute;an prohibido; desobedecen las leyes los activistas de la PAH que consiguieron poner los desahucios en la agenda pol&iacute;tica. Todas estas desobediencias y todas esas leyes se daban en democracias.
    </p><p class="article-text">
        Claro que sabemos que Juana lo tiene muy dif&iacute;cil. Pero lo que hay que denunciar es el machismo de las leyes y del sistema judicial en su conjunto y no las decisiones de Juana. Hay que aprovechar el caso para abrir un debate fundamental y exigir cambios. Pero esos cambios no van a venir voluntariamente de la mano de los jueces ni del gobierno del Partido Popular, sino de un movimiento feminista que distinga entre legitimidad y legalidad, que sea cr&iacute;tico con la Justicia y que apoye la desobediencia y se solidarice con quienes la practican. Negar esto es no comprender la historia.
    </p><p class="article-text">
        Juana es una mujer que conociendo las consecuencias de su hu&iacute;da ha decidido proteger a sus hijos antes que d&aacute;rselos a su padre maltratador. Juana sabe lo que hace, sabe a lo que se enfrenta y sabe tambi&eacute;n que la Justicia no le ofrece ninguna salida mejor que esta para evitar que sus hijos acaben con un hombre condenado por violencia machista. Si Angela Gonzalez en lugar de poner 30 denuncias hubiera escapado del pa&iacute;s, su hija estar&iacute;a hoy viva. Juana no es la &uacute;nica. Hay otras madres que est&aacute;n tambi&eacute;n en paradero desconocido.  No luchan por su vida &uacute;nicamente, sino por la de sus hijos y, lo sepan o no, por la de tantas otras mujeres y otros tantos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Lo menos que podemos hacer es apoyarlas y por eso esta vez todas hemos dicho #JuanaEst&aacute;EnMiCasa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno, Isa Serra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/juana-derecho-mujeres-desobediencia_129_3239229.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Aug 2017 19:28:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1e4f856b-2e3b-4b86-b061-4b6d89ed00c9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="165298" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1e4f856b-2e3b-4b86-b061-4b6d89ed00c9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="165298" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Juana y el derecho de las mujeres a la desobediencia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1e4f856b-2e3b-4b86-b061-4b6d89ed00c9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Juana Rivas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El juicio contra la manada de San Fermín es histórico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/juicio-manada-san-fermin-historico_129_3406833.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0749ad98-af05-406d-80c8-c05773e18c10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El juicio contra la manada de San Fermín es histórico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este caso supone un punto y aparte en el tratamiento de la violación en España, además de por ser un caso de una brutalidad espeluznante, porque las penas que se piden están perfectamente ajustadas a su gravedad</p></div><p class="article-text">
        La violaci&oacute;n sexual de mujeres por parte de los hombres tiene una larga historia de legitimaci&oacute;n en nuestra cultura. Muchos mitos fundacionales est&aacute;n basados en violaciones de mujeres, aunque lo cierto es que no han sido considerados tales hasta hace relativamente poco tiempo, como bien nos explic&oacute; Georges Vigarello en su <em>Historia de la Violaci&oacute;n</em>. La funci&oacute;n principal de la violaci&oacute;n siempre es la misma, ser una fuente de intimidaci&oacute;n permanente de las mujeres, ya que ning&uacute;n sistema de dominaci&oacute;n puede existir sin la violencia y el miedo. Vigarello nos ense&ntilde;a que la violaci&oacute;n tiene una historia y que est&aacute; sometida a cambios para ser siempre funcional al patriarcado. De estar completamente normalizada y ser considerada nada m&aacute;s que una expresi&oacute;n de las necesidades naturales de los hombres, siempre provocadas por la concupiscencia femenina (la simple presencia en el espacio p&uacute;blico), a haberse convertido, como explica muy bien Rita Segato, en un mandato de masculinidad, muy necesario en una sociedad en la que las masculinidades tradicionales se encuentran cada vez m&aacute;s fragilizadas.
    </p><p class="article-text">
        Y, adem&aacute;s, como sigue explicando la antrop&oacute;loga brasile&ntilde;a, a esta perentoria necesidad de reafirmar una masculinidad tradicional acosada en todos los espacios gracias al empuje del feminismo, se une ahora un determinado proyecto hist&oacute;rico muy vinculado al capitalismo. Dice Segato: &ldquo;Para esta fase del capital es indispensable que las personas se vuelvan menos emp&aacute;ticas, que sean menos vinculadas. Que el sufrimiento del cuerpo que tengo al lado no vibre en m&iacute;. Que se anule la solidaridad que es consecuencia de la empat&iacute;a. Nos est&aacute;n entrenando para ser menos emp&aacute;ticos y tolerar el presente&rdquo;. Si tenemos en cuenta que el patriarcado est&aacute; basado en la consideraci&oacute;n de las mujeres como esa Otra que nunca es igual, la suma de ambos sistemas de dominaci&oacute;n da como resultado lo que Lagarde ha definido como un proceso de &ldquo;brutalizaci&oacute;n del patriarcado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La violaci&oacute;n presuntamente cometida por cinco j&oacute;venes en Pamplona durante los Sanfermines se ajusta de manera casi perfecta al gui&oacute;n descrito por Segato o Lagarde y que caracteriza las violaciones contempor&aacute;neas. Cinco j&oacute;venes normales, incluido un representante de la ley, se van a los sanfermines a divertirse. Divertirse para ellos supone exhibir constantemente una masculinidad hiperb&oacute;lica, agresiva y al mismo tiempo acomplejada, que necesita imponerse brutalmente. La subjetividad de estos hombres se construye sobre una masculinidad que necesita reafirmarse en todas sus acciones, en sus tiempos de ocio, en sus bromas, en las conversaciones que tienen entre ellos. Esta pandilla tiene un grupo de WhatsApp en el que no parecen hablar de otra cosa que de denigrar y violar a mujeres a las que han salido a cazar. El grupo se autodenomina La Manada, no hace falta ser muy inteligente para interpretar ese nombre. Divertirse para ellos parece consistir en exhibir hist&eacute;ricamente una masculinidad que necesitan permanentemente imaginar como de dominio sobre todo lo femenino, a modo de expresi&oacute;n de control sobre un mundo que les debe resultar amenazante. Violar parece ser la &uacute;nica manera que conocen de relacionarse con las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo reinoles (rohypnoles) tiraditas de precio. Para las violaciones&rdquo;. &ldquo;Hay que empezar a buscar el cloroformo, los reinoles, las cuerdas&hellip; para no pillarnos los dedos porque despu&eacute;s queremos violar todos&rdquo;. &ldquo;Violar&iacute;a una rusa que vea despistada y paliz&oacute;n a un ni&ntilde;o de 12 a&ntilde;os ingl&eacute;s. 2-0 y pa casa&rdquo;. Estos son algunos de los mensajes habituales que se intercambiaban.
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil imaginar lo que estos j&oacute;venes deben de sufrir cuando tengan que fingir en sus respectivos trabajos que respetan a las mujeres, cuando tengan que acatar la orden de alguna jefa o cuando sean reprendidos en p&uacute;blico por hacer alg&uacute;n chiste machista. Por eso es tan importante para ellos ese grupo de WhatsApp en el que se desahogan y en el que se demuestran unos a otros que aunque tengan que callarse ante la orden de una jefa o ante el reproche de una mujer feminista, poseen, no obstante un espacio com&uacute;n en el que pueden humillarlas, denigrarlas y, as&iacute;, dominarlas.  
    </p><p class="article-text">
        Para ser un hombre, naturalmente, hace falta que otros lo vean. La masculinidad es una performance que necesita p&uacute;blico. Pero esa masculinidad tambi&eacute;n necesita exhibir capacidad de dominio sobre las mujeres, y en tiempos neoliberales tambi&eacute;n crueldad; mujeres deshumanizadas al l&iacute;mite para poder verter sobre ellas todo ese miedo a ser considerados poco hombres, y toda esa rabia. Las violaciones grupales, que se dan cada vez m&aacute;s, no son pr&aacute;cticas en las que los hombres violen porque crean que tienen derecho a acceder al cuerpo de las mujeres en cualquier momento en el que sientan deseo, sino que violan porque necesitan demostrar(se) algo, por eso van juntos y por eso lanzan su haza&ntilde;a al mundo. Son pr&aacute;cticas de dominio y de crueldad, de extrema crueldad. En Brasil, en este mismo a&ntilde;o 30 hombres se pusieron en fila para violar a una adolescente y hace menos de un mes varios hombres violaron a una ni&ntilde;a de 12 a&ntilde;os. En ambos casos lo difundieron por las redes.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Pamplona, no s&oacute;lo el v&iacute;deo sino tambi&eacute;n los mensajes escritos a sus compa&ntilde;eros de juerga demuestran que no les bastaba con grabarlo y que de la grabaci&oacute;n cada uno extrajera sus propias impresiones, que no les bastaba con ser muchos all&iacute; violando y vigilarse as&iacute; unos a otros, sino que necesitaban contarlo con sus propias palabras. Y no lo cuentan explicando su goce, sino su dominio y su capacidad para convertir a la v&iacute;ctima en un espacio de reafirmaci&oacute;n masculina.  Necesitan viralizar su falta absoluta de empat&iacute;a por una mujer herida, porque eso les hace hombres: &ldquo;Foll&aacute;ndonos a una entre los 5, puta pasada de viaje&rdquo;. Y lo viralizan para que otros hombres puedan, a su vez, celebrar esa masculinidad y consagrar as&iacute; el modelo de pacto masculino que les sostiene.
    </p><p class="article-text">
        La violaci&oacute;n de los Sanfermines impresion&oacute; al juez que vision&oacute; las grabaciones y ha merecido la m&aacute;xima petici&oacute;n de pena por parte de la Fiscal&iacute;a, m&aacute;s de 22 a&ntilde;os para cada uno de los acusados. Esta es una de las violaciones m&aacute;s terribles de los &uacute;ltimos tiempos porque, si bien todas ellas son terribles para la v&iacute;ctima, en este caso se dan todas las caracter&iacute;sticas descritas por las investigadoras de la violencia sexual contempor&aacute;nea, entre otras cosas que son violaciones marcadas por la pornograf&iacute;a. El informe del fiscal acerca de lo que le hicieron a la v&iacute;ctima describe una escena que es absolutamente corriente en la pornograf&iacute;a mainstream, violaciones grupales anales, vaginales y bucales a un tiempo en la que una mujer viva y sintiente parece desearlo. Cualquier ni&ntilde;o de 10 a&ntilde;os que ve a Superman volar en el cine sabe que las personas no vuelan pero, curiosamente, la mayor&iacute;a de los hombres que ve pornograf&iacute;a aprende que eso es el sexo, que esas son las relaciones sexuales que las mujeres queremos o, quiz&aacute;, las que nos merecemos.
    </p><p class="article-text">
        Y despu&eacute;s de la violaci&oacute;n, como siempre, igual que hace poco en M&eacute;xico donde la Fiscal&iacute;a culpaba a una asesinada de su propio asesinato, aqu&iacute; tambi&eacute;n hubo varias cadenas de televisi&oacute;n en cuyas tertulias se la culp&oacute; a ella de lo que le sucedi&oacute;: no debi&oacute; irse con los agresores, no debi&oacute; otorgarles esa confianza. No debi&oacute; olvidar que existen las manadas y que si no tienes cuidado te cazan. Ella es culpable de no haber asumido que a los hombres hay que tenerles miedo y que tenemos que estar en alerta permanente y restringir nuestra presencia en seg&uacute;n qu&eacute; espacios, a seg&uacute;n qu&eacute; horas, y que mejor no vamos solas.
    </p><p class="article-text">
        Ellos no han pedido perd&oacute;n en ning&uacute;n momento ni han mostrado ning&uacute;n signo de arrepentimiento. Por el contrario insisten en que ella quiso ser sometida a situaciones de dolor f&iacute;sico y moral insoportables, que se estaba divirtiendo. No tengo claro si a estas alturas lo seguir&aacute;n pensando, es posible que s&iacute;. Su imposibilidad para empatizar con las mujeres, con el sufrimiento de las mujeres, es evidente. El patriarcado ha hecho con estos tipos un trabajo perfecto.
    </p><p class="article-text">
        Estamos acostumbradas a que las violaciones sean minimizadas, puestas en duda sistem&aacute;ticamente por los acusados, por el entorno del acusado, por los medios de comunicaci&oacute;n y, finalmente, por una instituci&oacute;n judicial en la que campa a sus anchas la misoginia; lo vemos a menudo en multitud de sentencias que nos parecen machistas porque lo son.
    </p><p class="article-text">
        Este caso supone un punto y aparte en el tratamiento de la violaci&oacute;n en Espa&ntilde;a, adem&aacute;s de por ser un caso de una brutalidad espeluznante, porque las penas que se piden est&aacute;n perfectamente ajustadas a su gravedad. Durante el juicio vamos a tener ocasi&oacute;n de ver si los medios de comunicaci&oacute;n est&aacute;n a la altura en la defensa y en solidaridad con la v&iacute;ctima o por el contrario defienden a los agresores. En un momento en el que la reacci&oacute;n patriarcal a los avances de las mujeres est&aacute; brutaliz&aacute;ndose, vamos a ver c&oacute;mo responde el Estado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/juicio-manada-san-fermin-historico_129_3406833.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 May 2017 18:46:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0749ad98-af05-406d-80c8-c05773e18c10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="38378" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0749ad98-af05-406d-80c8-c05773e18c10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="38378" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El juicio contra la manada de San Fermín es histórico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0749ad98-af05-406d-80c8-c05773e18c10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sanfermines]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vientres de alquiler y género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vientres-alquiler-genero_129_3561320.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14d3af93-62fd-420b-acac-9f522e04b4da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vientres de alquiler y género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un embarazo es o deja de ser según les interese a los hombres, al parecer. Según el valor que se pueda extraer de él</p></div><p class="article-text">
        En la disputa sobre los vientres de alquiler y a pesar de que s&oacute;lo se embarazan mujeres, ellas parecen estar ausentes. Cierto que a veces aparecen mujeres en alg&uacute;n reportaje, pero lo que s&iacute; parece ausente del debate es la cuesti&oacute;n del g&eacute;nero, a tal punto que parece que todos y todas hablamos desde el mismo lugar.
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a en un debate pol&iacute;tico sobre el tema mencion&eacute; de pasada lo perturbador que resulta que de un asunto que afecta exclusivamente a los cuerpos de las mujeres sean mayoritariamente hombres los que se posicionan en una postura, y mayoritariamente mujeres las que se posici&oacute;n en la otra. Y todo el mundo dijo que eso no ten&iacute;a nada que ver.
    </p><p class="article-text">
        Ya s&eacute; que es habitual que los hombres opinen de todo lo que tiene que ver con las mujeres y, supuestamente, tambi&eacute;n nosotras estar&iacute;amos en nuestro derecho de hablar de cosas que s&oacute;lo les afectaran a ellos. Lo que ocurre es que, naturalmente, no estamos en el mismo lugar. Ni ellos son masivamente cosificados, ni sus cuerpos son ni han sido campo de batalla, ni nosotras tenemos el mismo acceso al discurso ni a la palabra, ni por supuesto al poder o a los recursos. No es lo mismo hablar desde una posici&oacute;n de privilegio que desde una posici&oacute;n de lucha por el acceso al discurso p&uacute;blico. La batalla de los vientres de alquiler por supuesto tiene que ver con la lucha por conseguir que nuestros cuerpos sean cada vez m&aacute;s nuestros y nuestros discursos, nuestra palabra, cada vez m&aacute;s decisiva.
    </p><p class="article-text">
        En un reciente art&iacute;culo Luisg&eacute; Martin muestra un desconocimiento (y cierto desprecio) del proceso del embarazo y del parto de tal calibre que afirma incluso que la regulaci&oacute;n que &eacute;l defiende tiene que hacerse de manera &ldquo;que no haya riesgo m&eacute;dico&rdquo;. Menos mal que hay gente que se preocupa de que no mueran mujeres en el proceso, supongo que nos debemos sentir agradecidas. Otra gente &ndash;a tenor de la compra de embarazos en pa&iacute;ses pobres&ndash; no tiene la misma consideraci&oacute;n. Cualquiera un poco informado, cualquier mujer desde luego, sabe que en el parto y en el embarazo siempre hay riesgo m&eacute;dico. Nada puede garantizar que no haya &nbsp;riesgo m&eacute;dico, que la mujer no vaya a sufrir complicaciones leves, graves o incluso, afortunadamente en pocas ocasiones, la muerte. Esa es la raz&oacute;n de que los subrogantes se vean obligados en algunos pa&iacute;ses a contratar seguros de vida car&iacute;simos que garantizan, al menos, que la mujer no deje a su familia sin nada. Y esa es una de las razones de que el proceso sea tan caro en algunos pa&iacute;ses. Una desgracia, vaya. Hay que abaratar esos seguros.
    </p><p class="article-text">
        La banalizaci&oacute;n que el sistema (los discursos hegem&oacute;nicos) hace de la relaci&oacute;n entre cuerpo y subjetividad est&aacute; directamente relacionada con que la subjetividad masculina es una subjetividad incorp&oacute;rea imposible de banalizar: ellos son La Raz&oacute;n, mientras que las mujeres somos cuerpo y nuestros procesos f&iacute;sicos y vitales son reducibles al argumento necesario en cada ocasi&oacute;n. Por eso, poner el cuerpo es igual que poner latas, dicen siempre quienes nunca se ven obligados a poner su propia fisicidad en juego.
    </p><p class="article-text">
        Las del cuerpo somos nosotras. Si hablamos de cuerpos masculinos la cosa cambia. Vender un ri&ntilde;&oacute;n, por ejemplo, o un trozo de h&iacute;gado. &iquest;Por qu&eacute; no puede una persona vender su propio ri&ntilde;&oacute;n si es suyo? Dice Luisg&eacute; Mart&iacute;n: porque es una mutilaci&oacute;n irreversible. &iquest;Irreversible por qu&eacute;, si se puede vivir con un pedazo de h&iacute;gado o con un ri&ntilde;&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; significa irreversible e irrecuperable? El cuerpo tampoco vuelve a ser el mismo despu&eacute;s de un embarazo y parto, y cada embarazo y cada parto son diferentes e irrecuperables; cada embarazo te vincula, o no, de una manera al feto. &iquest;Qui&eacute;n decide qu&eacute; es m&aacute;s irrecuperable? &iquest;Qui&eacute;n decide que nuestra capacidad reproductiva puede ser objeto de compraventa pero un trozo de h&iacute;gado no?
    </p><p class="article-text">
        En el art&iacute;culo mencionado y en muchos de los que leo del mismo tenor la gestante no existe. La gestaci&oacute;n subrogada, se dice, es una t&eacute;cnica, ni siquiera parece haber embarazo. La gestante no tiene nada que ver con el embri&oacute;n. Las posibilidades que abre esa idea, que se est&aacute; implantando con fuerza, son aterradoras para nuestros derechos. Si el embarazo es una t&eacute;cnica y nosotras somos s&oacute;lo las &ldquo;anfitrionas&rdquo;, como dec&iacute;a el otro d&iacute;a un pol&iacute;tico antiabortista, &iquest;cu&aacute;nto queda para que un hombre relacionado gen&eacute;ticamente con un embri&oacute;n que porta como anfitriona una mujer le exija a &eacute;sta continuar con un embarazo que no desea? &iquest;Qu&eacute; diferencia hay entre un beb&eacute; gestado en un descuido de la madre y otro gestado previo pago? &iquest;Tiene m&aacute;s derecho el padre gen&eacute;tico que ha pagado que el padre gen&eacute;tico que lo ha hecho sin dinero pero que tambi&eacute;n quiere que la gestante lleve el embarazo a t&eacute;rmino?
    </p><p class="article-text">
        Si un embarazo por GS es una t&eacute;cnica, todo embarazo lo es; si la mujer es anfitriona de un embri&oacute;n y dicho embri&oacute;n no es, al menos durante un tiempo, &nbsp;su propio cuerpo sino que es algo extra&ntilde;o sobre lo que ella no tiene poder de decisi&oacute;n&hellip; &iquest;cu&aacute;nto queda para que un juez diga que un contrato de matrimonio es un contrato en el que la mujer acepta &ldquo;portar&rdquo; el embri&oacute;n del marido durante nueve meses y que por eso no &nbsp;puede abortar aunque lo desee?
    </p><p class="article-text">
        No hay ninguna diferencia entre un embarazo y otro m&aacute;s all&aacute; de la diferencia que psicol&oacute;gicamente pueda conseguir abrir en s&iacute; la gestante. La implicaci&oacute;n f&iacute;sica y psicol&oacute;gica durante el embarazo es la misma llegue el embri&oacute;n como llegue a implantarse en el &uacute;tero. No estoy haciendo una loa a la maternidad esencial. En realidad, una mujer puede abortar con facilidad y sin ning&uacute;n sentimiento de culpa; tambi&eacute;n puede entregar a un reci&eacute;n nacido con dolor o sin &eacute;l, gen&eacute;ticamente suyo o no. Pero por la misma raz&oacute;n puede sentirse vinculada a ese reci&eacute;n nacido sea suyo gen&eacute;ticamente o no.
    </p><p class="article-text">
        El embarazo es un momento de enorme implicaci&oacute;n f&iacute;sica y emocional con el feto y futuro beb&eacute;. Y las asociaciones de gestantes arrepentidas y de mujeres que han litigado por conservar a los beb&eacute;s gestados y paridos as&iacute; lo demuestran. Pero ellas jam&aacute;s salen ni hablan en ning&uacute;n reportaje y su palabra es negada y suplantada por muchos hombres que opinan ahora que un embarazo no es nada; igual que durante siglos dijeron que un embarazo nos imposibilitaba para la vida p&uacute;blica. Un embarazo es o deja de ser seg&uacute;n les interese a ellos, al parecer. Seg&uacute;n el valor que se pueda extraer de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Impresiona que todos los reportajes sobre vientres de alquiler saquen a familias que han usado de esta pr&aacute;ctica. &iquest;Qu&eacute; van a decir? Pues que son muy felices y que han procurado hacerlo todo muy &eacute;ticamente. Me impresiona la facilidad con la que los medios se pliegan a estos publirreportajes previsibles que invisibilizan a las que deber&iacute;an ser las protagonistas. Me pregunto si ser&iacute;a posible que en el debate por la comercializaci&oacute;n de los &oacute;rganos (ya abierto, por supuesto, en EEUU) se recogieran &uacute;nicamente las opiniones de los ricos compradores y de las familias felices por haber podido salvar a uno de los suyos. &iquest;Qu&eacute; dir&iacute;an? Pues que alguien muy generoso les ha dado vida y que ellos lo han hecho todo &eacute;ticamente. La diferencia es que, seguramente, alguien notar&iacute;a esa ausencia; que no hablen ellas, o que hablen s&oacute;lo aquellas escogidas por las cl&iacute;nicas y las agencias, que ning&uacute;n medio busque a las que sufren, es un s&iacute;ntoma de lo poco que importan, que importamos.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, las familias felices no justifican la injusticia. El argumento de que hay muchas otras injusticias no justifica que abramos otras nuevas, sino que las combatamos todas. &iquest;Por qu&eacute; &oacute;rganos no y embarazos s&iacute;? Porque la facilidad con que se banaliza el cuerpo femenino, con que se comercia con &eacute;l, con que es posible ignorar nuestra opini&oacute;n y tambi&eacute;n nuestra desigualdad es pasmosa. Hombres defendiendo que otras gesten para ellos, debates en los que la opini&oacute;n de ellas est&aacute; ausente del todo.
    </p><p class="article-text">
        Y si a alguna se nos ocurre levantar la voz para llamar la atenci&oacute;n sobre la desigualdad sist&eacute;mica, sobre la cosificaci&oacute;n de nuestros cuerpos, sobre las consecuencias que dicha banalizaci&oacute;n, cosificaci&oacute;n e invisibilizaci&oacute;n tiene sobre nuestros derechos, sobre los derechos de todas, entonces se nos dice que somos puritanas pseudoreligiosas. Ese argumento est&aacute; pasado de moda y sacarlo a pasear de nuevo s&oacute;lo demuestra la falta de argumentos y el poco respeto que se tiene a nuestras opiniones en defensa de una &eacute;tica de la igualdad radical en la que, inevitablemente, se va a criticar los privilegios masculinos.
    </p><p class="article-text">
        Las opiniones en contra de los vientres de alquiler se pueden hacer en nombre de una &eacute;tica feminista y anticapitalista porque, como dice Rita Segato en su &uacute;ltimo libro, el patriarcado funda todas las desigualdades y expropiaciones de valor que construyen el edificio de todos los poderes &ndash;econ&oacute;mico, pol&iacute;tico, intelectual, art&iacute;stico&ndash; y de todas las desigualdades.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vientres-alquiler-genero_129_3561320.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Feb 2017 19:48:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/14d3af93-62fd-420b-acac-9f522e04b4da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="418329" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/14d3af93-62fd-420b-acac-9f522e04b4da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="418329" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vientres de alquiler y género]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/14d3af93-62fd-420b-acac-9f522e04b4da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gestación subrogada,Vientres de alquiler]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desinforma, que si es acerca de la prostitución seguro que cuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/desinforma-acerca-prostitucion-seguro-cuela_129_3717005.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Se puede decir cualquier cosa de la prostitución, aunque sean mentiras, medias verdades o tonterías, que pasarán a ser cosas a las que ese progresismo proprostitución se adherirá sin pensar"</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La autora responde&nbsp;al art&iacute;culo&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Razones-legalizar-trabajo-sexual_6_582401760.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&ldquo;Razones para legalizar el trabajo sexual&rdquo;</a>, de Peter Singer</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El lunes pasado se public&oacute; <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Razones-legalizar-trabajo-sexual_6_582401760.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo de Peter Singer</a>&nbsp;a favor de la prostituci&oacute;n. El art&iacute;culo iba de eso, de estar a favor de la prostituci&oacute;n, aunque, como ocurre tantas veces, dicho estar a favor de la prostituci&oacute;n se enmascarase en estar a favor de que las trabajadoras sexuales tengan m&aacute;s derechos, &iquest;qui&eacute;n puede estar en contra? Y como pasa siempre tambi&eacute;n, se puede decir cualquier cosa acerca de la prostituci&oacute;n, aunque sean mentiras, medias verdades o tonter&iacute;as, que pasar&aacute;n por ser cosas muy sesudas y pensadas a las que ese progresismo proprostituci&oacute;n se adherir&aacute; sin pensar; encantados ellos de que se pueda estar a favor de la prostituci&oacute;n y seguir pens&aacute;ndose como feminista o de izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        Analicemos este p&aacute;rrafo: <em>En especies que tienen reproducci&oacute;n sexual, el sexo es, por obvias razones, uno de los deseos m&aacute;s fuertes y ubicuos. Los seres humanos no son la excepci&oacute;n. En toda sociedad moderna, las personas entregan dinero u otros elementos valiosos a cambio de cosas que desean y no pueden obtener de otro modo. Por diversos motivos, muchas personas no pueden obtener sexo, o suficiente sexo, o el tipo de sexo que desean, libremente. </em>
    </p><p class="article-text">
        Que sea un deseo fuerte no lo convierte en un derecho. Y eso mismo lo pod&iacute;amos hacer extensivo a otros deseos o necesidades, pero no voy a entrar en la raz&oacute;n neoliberal que convierte cualquier deseo individual en un derecho al que se puede acceder por precio. Pero s&iacute; quiero entrar en que no son los seres humanos los que compran sexo porque tienen deseos fuertes y ubicuos, son los seres humanos hombres.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Las mujeres no tenemos deseos sexuales fuertes y ubicuos? Resulta que s&iacute; los tenemos, pero que eso no nos da derecho a comprar sexo, porque comprar sexo es, en realidad, un privilegio sexual masculino. Escribir un art&iacute;culo sobre prostituci&oacute;n y no hablar de que es una actividad absolutamente generizada, en la que las mujeres son la mercanc&iacute;a y los hombres los que compran, descalifica el art&iacute;culo. El autor se empe&ntilde;a en hablar de &ldquo;personas&rdquo; y ni una sola vez, ni una sola, habla de mujeres y hombres.
    </p><p class="article-text">
        Porque si es una actividad generizada es de eso de lo que hay que hablar en primer lugar. Preguntarse por qu&eacute; los hombres compran sexo, por qu&eacute; hay millones de mujeres en el mundo dispuestas u obligadas a venderlo pero, sobre todo, qu&eacute; consecuencias tiene la existencia de ese mercado en las relaciones de g&eacute;nero. Este art&iacute;culo no permite extenderse en dichas consecuencias pero de manera muy simple ayer en Podemos denunci&aacute;bamos las consecuencias que tienen los art&iacute;culos sobre deportes, muy machistas, en dichas relaciones; denunciamos tambi&eacute;n en Murcia que una empresa de transporte se anuncia con una mujer desnuda y eso nos parece que incide negativamente en la igualdad; nos parece tambi&eacute;n que el amor rom&aacute;ntico apuntala relaciones desiguales&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y la prostituci&oacute;n no incide? &iquest;No tiene absolutamente ninguna consecuencia para la igualdad el hecho de que un var&oacute;n, por el hecho de serlo, rico o pobre, europeo o asi&aacute;tico, de cualquier edad y condici&oacute;n, sepa, desde que tiene uso de raz&oacute;n que por el hecho de ser var&oacute;n goza del privilegio de poder acceder por precio al cuerpo de una mujer? La foto de una mujer desnuda en un cami&oacute;n, un art&iacute;culo sobre deportes, son perjudiciales para la igualdad y resulta que el privilegio masculino de poder acceder por precio al cuerpo de una mujer&hellip;&iquest;eso no incide en la idea que los chicos se hacen de las relaciones igualitarias?
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo contin&uacute;a diciendo que el estado debe abstenerse de criminalizar las relaciones sexuales consentidas entre adultos. En Espa&ntilde;a la prostituci&oacute;n no est&aacute; penalizada, por lo que regularla significar&iacute;a exactamente lo contrario de lo que el autor exige; significar&iacute;a que el Estado se inmiscuir&iacute;a en las relaciones sexuales entre adultos, sean por precio o no.
    </p><p class="article-text">
        Muchas trabajadoras sexuales no est&aacute;n por apoyar que el Estado favorezca a&uacute;n m&aacute;s a la industria del sexo, sino que piden al estado que las libere de ella. El autor confunde sin parar legalizar, prohibir, regular, penalizar, no sabe de qu&eacute; habla.<a href="http://www.radiosur.org.ar/noticia.php?id=6751" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Esta entrevista con la l&iacute;der de un colectivo trans</a> que lucha contra la regulaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n lo deja claro: fuera el estado de nuestros cuerpos.&nbsp;Lo cual no tiene nada que ver con penalizar.
    </p><p class="article-text">
        Dice el autor tambi&eacute;n que una de las razones de legalizar es evitar la corrupci&oacute;n policial. Miente. En Espa&ntilde;a la prostituci&oacute;n no es ilegal (es obvio, esa s&iacute; que es ubicua) y a pesar de eso, la corrupci&oacute;n policial alrededor de la misma es grande y as&iacute; lo han denunciado los medios a menudo, igual que en otros pa&iacute;ses donde est&aacute; regulada. Tambi&eacute;n dice que la prohibici&oacute;n del trabajo sexual vuelve mucho m&aacute;s peligroso para quienes lo ejercen pedir ayuda a las autoridades. De nuevo miente. En Espa&ntilde;a la prostituci&oacute;n no es ilegal, pero las mujeres, aun as&iacute;, no denuncian a sus proxenetas. Y no lo hacen porque, simplemente, no est&aacute;n protegidas.
    </p><p class="article-text">
        En otros pa&iacute;ses en los que se penaliza a los clientes, las mujeres pueden denunciar sin temor a represalias. En realidad, las mujeres no denuncian porque tienen miedo a ser expulsadas del pa&iacute;s, porque suelen estar en situaci&oacute;n irregular en el pa&iacute;s, y esto no tiene nada que ver con la regulaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n que en ning&uacute;n caso va a servir para regular la situaci&oacute;n de las mujeres en situaci&oacute;n irregular. Las mujeres denunciar&iacute;an, independientemente de que la prostituci&oacute;n est&eacute; regulada o no, si supieran que van a estar protegidas por el estado.
    </p><p class="article-text">
        <em>Por &uacute;ltimo es hora de abandonar prejuicios moralistas (sean por motivos religiosos o una forma de feminismo idealista) y hacer lo mejor para quienes ejercen el trabajo sexual y para la sociedad en su conjunto.</em> &iquest;Para la sociedad en su conjunto? Si consideramos que la igualdad entre hombres y mujeres es lo mejor para la sociedad en su conjunto, &iquest;puede explicar alguien c&oacute;mo la prostituci&oacute;n mejora a la sociedad en su conjunto? &iquest;C&oacute;mo mejora la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres?
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la segunda parte: &iquest;Prejuicios moralistas? Por parte del feminismo, ninguno. &iquest;<em>Feminismo idealista</em>? &iquest;Dir&iacute;amos entonces Ecologismo idealista? &iquest;Socialismo idealista? &iquest;Todo el que luche por una sociedad mejor es un idealista a descalificar? &iquest;Debemos conformarnos con lo que hay? En ese sentido y considerando que vivimos en una sociedad patriarcal basada en la desigualdad, todas las feministas somos idealistas, mal que le pese a Peter Singer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/desinforma-acerca-prostitucion-seguro-cuela_129_3717005.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Nov 2016 20:31:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Desinforma, que si es acerca de la prostitución seguro que cuela]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Prostitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo nos quiere el patriarcado?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/quiere-patriarcado_129_3774773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8619bb3e-b460-45cd-ad34-4a4ca2c88f95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo nos quiere el patriarcado?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El patriarcado nos imagina inertes, no sé si vivas o muertas, nos imagina cosas. Nos imagina a veces vivas para trabajar y cuidar, pero nos imagina inertes en todo lo que hace al uso sexual de nuestros cuerpos</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as que la cara sonriente, feliz, ilusionada, de la adolescente Luc&iacute;a P&eacute;rez me ronda por la cabeza. Hubiera preferido no ver su cara, ni su sonrisa. Hubiera preferido no poder imaginarla, no poder imaginar que estuvo viva, que sonre&iacute;a, que era feliz (a ratos, supongo) y que le quedaba toda la vida por delante. Hubiera preferido no encarnar ese dolor, no ponerle cara, ni sonrisa al horror. Pero el horror nos lleg&oacute; con la sonrisa de Luc&iacute;a y ahora a m&iacute; me es imposible quit&aacute;rmela de la cabeza. Un hombre y su hijastro la raptaron, la drogaron, la violaron anal y vaginalmente y finalmente le metieron un palo por el ano. Ella muri&oacute; de un paro card&iacute;aco producido por el dolor y el miedo.
    </p><p class="article-text">
        Y yo no soy capaz de quitarme de la cabeza ese dolor y ese miedo. No puedo. Me levanto y la veo, me siento a comer y la veo, la veo en toda esta semana en que se celebran manifestaciones en todo el mundo contra la violencia machista.
    </p><p class="article-text">
        Nos queremos vivas, desde luego, pero &iquest;c&oacute;mo nos quiere el patriarcado? El patriarcado nos imagina inertes, no s&eacute; si vivas o muertas, nos imagina cosas, nos imagina a veces vivas para trabajar y cuidar, pero nos imagina inertes en todo lo que hace al uso sexual de nuestros cuerpos. Nos imagina inertes cuando nos quieren violar, empalar con palos o con sus penes usados como armas. Porque el patriarcado no nos imagina humanas, porque el patriarcado nos imagina y nos ve como objetos follables, temporalmente muertas; a veces muertas para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Quedarse quieta, paralizada, como muerta, es lo que hizo la joven a la que cinco presuntos violadores metieron en un portal y violaron vaginal y analmente tambi&eacute;n, y a la que obligaron a practicarles a todos ellos una felaci&oacute;n, mientras los dem&aacute;s miraban, re&iacute;an y grababan. Seg&uacute;n esas grabaciones, ella tiene los ojos cerrados y est&aacute; como ida, no ofrece resistencia, es el cuerpo-cosa inerte ideal, el que hace lo que hay que hacer y no se resiste. Los ojos cerrados, los m&uacute;sculos completamente entregados, la mente completamente en blanco; los psic&oacute;logos forenses han dicho que ella no pensaba, consigui&oacute; por un momento no pensar.
    </p><p class="article-text">
        Puede que no le doliera tanto como le debi&oacute; doler a Luc&iacute;a P&eacute;rez, puede que consiguiera marcharse de all&iacute;, estar en otro lugar. De hecho, cuando aquello acab&oacute;, seg&uacute;n los testigos, ella estaba desorientada y no sab&iacute;a muy bien d&oacute;nde estaba. Consigui&oacute; marcharse y dejar detr&aacute;s de s&iacute; su cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Como esta joven dej&oacute; su cuerpo como muerto para quienes, en realidad, la quer&iacute;an as&iacute;, muerta/cosa, hay quien dice que no estamos ante una violaci&oacute;n. Y las familias de los j&oacute;venes de la presunta jaur&iacute;a violadora dicen que sus familiares son inocentes porque ellos son j&oacute;venes normales que no violar&iacute;an a nadie. Si ella no deja su cuerpo muerto, si ella hubiera arriesgado su vida en el empe&ntilde;o de defenderse, quiz&aacute; esas familias s&iacute; apreciaran violaci&oacute;n, pero ella asumi&oacute; morirse antes de que la mataran y as&iacute;, poder salir viva. Hay quien ve en esas im&aacute;genes consentimiento, el consentimiento de tantas mujeres muertas, de tantas mujeres cosas, el consentimiento no ante la violaci&oacute;n, sino ante lo inevitable; nos quieren inertes, d&eacute;jate hacer y sobrevive.
    </p><p class="article-text">
        El juez, en cambio, dice que las im&aacute;genes son de una violencia insoportable. El juez ha sabido apreciar perfectamente lo que significa dejar el cuerpo inerte, cerrar los ojos, evadirte y esperar que el horror acabe. El juez s&iacute; ha visto el acto de dominaci&oacute;n absoluta y la terrible violencia ejercida sobre un cuerpo inerte pero vivo. En realidad, la diferencia entre el juez y quienes no ven violaci&oacute;n en ese acto no tiene que ver con el acto en s&iacute;, sino con la percepci&oacute;n que se tenga sobre la v&iacute;ctima: si se aprecia la plena humanidad en ese cuerpo inerte o no se aprecia. El juez la ve humana, luego igual a &eacute;l, y por eso es capaz de ver la violencia de la que es objeto. Los violadores o defensores de los mismos la ven inerte, luego cosa follable, y lo interpretan como consentimiento.
    </p><p class="article-text">
        Te quieren muerta, inerte, cosa, objeto follable, agujero y si el agujero es para otro entonces te lo pueden sellar con pegamento, como hizo ayer un hombre con su expareja: le peg&oacute; la vagina con pegamento; si no era la vagina por la que &eacute;l follaba que no fuera de nadie. Ella le hab&iacute;a denunciado muchas veces, &eacute;l ten&iacute;a orden de alejamiento, llevaba a&ntilde;os amenazando con matarla, con acabar con esa vida que ella, a pesar de todo, se empe&ntilde;aba en mantener independiente de los deseos de &eacute;l. &Eacute;l la quer&iacute;a muerta y ella se empe&ntilde;aba en mantenerse viva; viva y sin &eacute;l. Hasta que le sell&oacute; la vagina con pegamento y casi la mata.
    </p><p class="article-text">
        Todos esos hombres son completamente normales. La primera pareja, la que mat&oacute; a Luc&iacute;a, son un hombre y su hijastro, al que el primero estaba al parecer ense&ntilde;ando c&oacute;mo se trata a las chicas; le estaba ense&ntilde;ando a divertirse. El grupo de Pamplona era la t&iacute;pica jaur&iacute;a masculina que sale de caza en cada fiesta, hombres integrados, con trabajo, a quienes sus familias no imaginan de violadores, hombres con novia y vidas normales. El tercero es el marido despechado que se ve de repente privado de esa vagina que cree suya.
    </p><p class="article-text">
        Y con cada asesinato el mismo asunto, que si hab&iacute;a denunciado, que si no. Basta ya del asunto de la denuncia. Basta de fijarse en si hab&iacute;an denunciado o no. Nos matan con denuncia y sin ella, con orden de protecci&oacute;n o sin ella. Nos matan, y nos violan porque el patriarcado no nos considera plenamente humanas, porque nos imagina cosas; porque hay un sistema de representaci&oacute;n simb&oacute;lica y material en el que aparecemos como objetos follables de propiedad masculina y porque esa masculinidad, bien preciado donde los haya, se refuerza cuanto m&aacute;s follen y cuanto m&aacute;s se impongan sobre esos cuerpos que siempre imaginan inertes, a su disposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El da&ntilde;o no existe en la imaginaci&oacute;n de los agresores porque solo pueden dolerse los vivos y los iguales, y porque esos cuerpos deshumanizados no se duelen como humanos. Hasta que no pongamos el foco en ellos, en c&oacute;mo se construye esa masculinidad violenta, en c&oacute;mo aprenden los hombres a relacionarse con las mujeres, en c&oacute;mo nos ven, en c&oacute;mo nos imaginan y d&oacute;nde aprenden a imaginarnos as&iacute;; y hasta que no destruyamos esas im&aacute;genes, hasta ese momento, no habr&aacute; nada que hacer. Nos seguir&aacute;n imaginando como muertas y algunos de ellos nos matar&aacute;n realmente.
    </p><p class="article-text">
        Y yo todav&iacute;a tengo la sonrisa de Luc&iacute;a clavada muy hondo. Y me va a costar mucho desprenderme de ella. Ten&iacute;a 16 a&ntilde;os, era una ni&ntilde;a. Dediquemos unos segundos a pensar en su dolor. Y a partir de ah&iacute; pensemos en este sistema basado en la deshumanizaci&oacute;n de las mujeres para as&iacute;, cosas, ponernos a disposici&oacute;n de ellos. Este es el funcionamiento b&aacute;sico del sistema patriarcal, que no dice que haya que emplear la violencia, s&oacute;lo nos deshumaniza y a partir de ah&iacute;, toda violencia es posible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/quiere-patriarcado_129_3774773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Oct 2016 18:30:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8619bb3e-b460-45cd-ad34-4a4ca2c88f95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="52997" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8619bb3e-b460-45cd-ad34-4a4ca2c88f95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="52997" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Cómo nos quiere el patriarcado?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8619bb3e-b460-45cd-ad34-4a4ca2c88f95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Patriarcado,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El burkini o la complejidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/burkini-complejidad_129_3860262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55ca10e5-1f51-49bb-ad99-6d532bc85246_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Polémica en Francia por una jornada de &quot;burkini&quot; en un centro acuático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El debate sobre el burkini se ha volcado hacia lo de siempre:  libertad de elección frente a estructura opresiva y aleteando siempre debajo el oportunismo racista de los de siempre</p></div><p class="article-text">
        El debate del burkini no deber&iacute;a haberse producido tal como lo ha hecho por varias razones: creo que una forma muy extendida de racismo, de desprecio por culturas diferentes, es confundir todo lo que nos parece raro: todo es taparse, todo es lo mismo. Y as&iacute;, lo mismo es el hiyab (pa&ntilde;uelo o velo) que el burka, todo es &ldquo;velo&rdquo;. El hiyab no tiene que ver con el burka, sino que es un pa&ntilde;uelo que cubre la cabeza y con el que se puede hacer una vida completamente normal. Que las mujeres adultas tienen derecho a llevar hiyab, est&aacute; fuera de dudas.
    </p><p class="article-text">
        El derecho a llevar la cabeza cubierta y a ocultar las formas corporales, por m&aacute;s sexista que sea, est&aacute; protegido por la libertad religiosa y por el derecho a la propia imagen. El burkini es un traje muy parecido a los que viste la gente que hace surf. Exactamente &iquest;qu&eacute; derecho o que norma se est&aacute; vulnerando al vestirse toda entera de neopreno al ir a la playa? La respuesta a esta pregunta creo que es importante.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es sexista taparse el cuerpo o la cabeza por pudor religioso? Pues s&iacute; lo es, como muchas de nuestras costumbres y tambi&eacute;n de nuestras vestimentas diferenciadas. Casi todo lo que nosotras tengamos que hacer para ganar valoraci&oacute;n o consideraci&oacute;n, y ellos no, es sexista. Somos depositarias del pudor y ellos no, somos depositarias de las tradiciones con nuestras vestimentas y ellos no, somos objetos sexuales y ellos no, pero esa es, ahora, otra cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Podemos y debemos legislar contra la obligatoriedad y a favor de la libertad de elegir de todas las mujeres, y debemos proteger a aquellas que eligen en contra de la voluntad de sus parientes o su (nuestra) cultura. Proteger la libertad incluye proteger la de quienes hacen cosas que no compartimos, que no nos gustan o que, incluso, hacen cosas en contra de lo que creemos que son sus verdaderos intereses; me temo que la democracia es eso.
    </p><p class="article-text">
        No puedo en este art&iacute;culo explicar cu&aacute;les creo que deben ser los l&iacute;mites a la libertad, pero los hay. Si bien la libertad religiosa es importante, proteger activamente la igualdad entre hombres y mujeres debe tener como poco el mismo valor. El Estado, as&iacute;, tiene que moverse entre la complicada defensa de la libertad religiosa y la defensa de la igualdad de g&eacute;nero.
    </p><h3 class="article-text">Islamofobia</h3><p class="article-text">
        Pero, en todo caso, resulta que en Europa s&iacute; hay un problema grave de racismo y xenofobia islam&oacute;foba. Lo suficientemente grave como para que nos lo tomemos en serio y como para ser beligerantes ante cualquier avance. No hay otra raz&oacute;n para que en Francia se proh&iacute;ba el burkini que no sea alentar pol&iacute;ticamente la xenofobia. El debate europeo sobre la vestimenta de las mujeres musulmanas se ha dado siempre en nombre de la seguridad y nunca de la igualdad, y esos dirigentes que tratan de prohibir el burkini son los mismos que mantienen trato m&aacute;s que amigable con pa&iacute;ses que segregan y torturan a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Son los que no mueven un dedo por acabar con otras instituciones y pr&aacute;cticas sexistas que padecemos las mujeres europeas, as&iacute; que est&aacute; m&aacute;s que claro que el debate del burkini no es m&aacute;s que una excusa para ganar votos o para alentar la xenofobia y el racismo. Eso deber&iacute;a bastar para que fu&eacute;ramos muy cr&iacute;ticas con ese empe&ntilde;o. Tenemos que ser capaces de matizar y no usar la brocha gorda porque en las circunstancias actuales no condenar el racismo siempre que se produce es alentarlo.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, dej&oacute; de tratar sobre el burkini y se volc&oacute; hacia lo de siempre, muticulturalismo/universalismo; libertad de elecci&oacute;n/estructura opresiva y aleteando siempre debajo el oportunismo racista de los de siempre. La manera de luchar contra el fascismo y el racismo no puede ser un relativismo completamente acr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Parece evidente que igual que existe la xenofobia y el fascismo europeo, existe un fascismo islamista que se est&aacute; extendiendo y que propone, entre otras cosas y de manera muy importante, un patriarcado extremo y brutal. El velo integral estaba desapareciendo en aquellos pa&iacute;ses en los que hab&iacute;a dejado de ser obligatorio y que estaban transitando hacia una mayor secularizaci&oacute;n cultural e igualdad de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        La manera en que todos los proyectos democr&aacute;ticos &aacute;rabes han sido abortados desde hace d&eacute;cadas por las potencias occidentales es tema para otro art&iacute;culo, pero tiene mucho que ver con lo que aqu&iacute; tratamos. El resultado es el crecimiento de un fundamentalismo religioso de corte fascista que ha generado un aumento del velo integral incluso en mujeres que viven fuera de sus pa&iacute;ses de origen o que se convierten no ya al Islam, sino directamente al wahabismo. Y eso est&aacute; ocurriendo para desesperaci&oacute;n de muchas mujeres &aacute;rabes que se dejaron la vida luchando contra el integrismo religioso.
    </p><p class="article-text">
        Muy a menudo frivolizamos y no damos la suficiente importancia a las vidas y a las luchas de las mujeres que sufren en los pa&iacute;ses en los que se est&aacute; imponiendo, con ayuda de Occidente, el fundamentalismo wahabista. &iquest;D&oacute;nde nos situamos cada una de nosotras en esa lucha?
    </p><p class="article-text">
        Parece que a veces pensemos que las mujeres musulmanas o de cultura isl&aacute;mica est&aacute;n m&aacute;s habituadas que nosotras al burka, &ldquo;all&aacute; ellas y sus costumbres&rdquo;. Eso es tambi&eacute;n una forma brutal de racismo en la que incurrimos a menudo, como, por cierto, nos acusan en muchas ocasiones feministas &aacute;rabes que llevan toda la vida luchando contra el fundamentalismo religioso. &iquest;D&oacute;nde nos situamos en esa pelea?
    </p><p class="article-text">
        El miedo al etnocentrismo no puede impedirnos defender la universalidad de los derechos humanos, uno de los cuales es el derecho de las mujeres a la igualdad. Y nos importa, no solo por solidaridad con ellas, sino por nosotras mismas. No creo que haya un ellas y un nosotras. Primero, muchas de esas mujeres son europeas, nacidas y educadas aqu&iacute;, somos nosotras mismas; y segundo porque el patriarcado es universal y el destino de todas las mujeres est&aacute; entrelazado.
    </p><p class="article-text">
        Que exista mucho sexismo en nuestra propia cultura no nos imposibilita a las feministas para debatir o criticar el sexismo en otras culturas, no digamos ya formas de sexismo que crecen entre nosotras; como entrelazados est&aacute;n todos los fascismos, por cierto. Me parece sospechoso que el relativismo se aplique siempre mucho menos cuando hablamos de la defensa de la mayor&iacute;a de los derechos humanos, y mucho m&aacute;s cuando hablamos de costumbres, leyes, instituciones, que afectan a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        No suelo escuchar lo del pensamiento colonialista cuando hablamos de igualdad econ&oacute;mica, por ejemplo, o de pobreza, de derechos lgtb, cuando nos posicionamos con determinados pueblos minoritarios, cuando hablamos de injusticia ecol&oacute;gica, que cuando hablamos de mujeres. De todos los derechos humanos parece que los de las mujeres son siempre los m&aacute;s relativos. Creo que el miedo al etnocentrismo no puede paralizar la cr&iacute;tica a las violaciones de los derechos humanos de las mujeres en otras culturas, y esas mujeres a su vez pueden y deben alertarnos sobre el sexismo que nosotras hemos naturalizado y a veces no vemos.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, este tema, como la mayor&iacute;a de los debates feministas contempor&aacute;neos, parece pivotar sobre el binomio libre elecci&oacute;n/constricci&oacute;n estructural. Simplificando dolorosamente lo que es un tema de enorme complejidad tambi&eacute;n, dir&iacute;a que es absurdo no reconocer las estructuras sociales, culturales, econ&oacute;micas, todas ellas patriarcales, y las instituciones que oprimen y dirigen una parte importante de nuestros comportamientos, pensamientos e ideolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s absurdo a&uacute;n es cuando esto se hace desde posiciones de izquierdas que llevan toda la vida tratando de visibilizar, precisamente, esas estructuras y ese sistema en el que el poder anida. Si aplic&aacute;ramos el concepto de libre elecci&oacute;n nuda a otras cuestiones sociales, har&iacute;amos desaparecer las estructuras y los constre&ntilde;imientos sist&eacute;micos que obligan a las personas a hacer determinadas elecciones que, finalmente, no son tales. Esto que se ve muy claro cuando hablamos de clase o raza, no se ve tan claro cuando hablamos de mujeres cuya supuesta libre elecci&oacute;n hace desaparecer cualquier estructura opresiva o sist&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Pero, al mismo tiempo, sabiendo esto, es imposible no reconocer hoy d&iacute;a a las mujeres un gran espacio de agencia y libre elecci&oacute;n. E infantilizar a las mujeres musulmanas lo hacemos muy a menudo. Las mujeres que se ponen las prendas que debatimos, nos gusten m&aacute;s o menos, son adultas, argumentan, reivindican derechos fundamentales tambi&eacute;n; son universitarias, trabajan, estudian, discuten con sus maridos, son creyentes y toman sus propias decisiones, como nosotras. No es posible, literalmente no es posible, no escucharlas.
    </p><p class="article-text">
        Mucha o poca, mediatizada m&aacute;s o menos, dirigida m&aacute;s o menos, constre&ntilde;ida por el patriarcado y el capitalismo, como las de todos, ese espacio de agencia individual tiene que ser reconocido y cualquier proyecto emancipador tiene que tenerlo en cuenta. Hablamos con ellas, discutimos con ellas, pero no es posible hablar sobre ellas como si ellas no estuvieran. Todas y cada de una de nosotras y nosotros construimos nuestras vidas en el v&eacute;rtice entre lo que queremos hacer, lo que podemos hacer y lo que creemos que queremos hacer.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que contar con eso y trabajar a partir de eso. Terminar&eacute; diciendo que entiendo que estos debates son muy virulentos porque las mujeres sentimos que estamos debatiendo sobre nuestras propias vidas; no es algo ajeno ni te&oacute;rico, son nuestras vidas las que est&aacute;n en juego.  Creo que ante cuestiones de esta trascendencia hay que admitir las dudas, los grises y los matices y luchar por no caer en cierto fundamentalismo del debate, que tambi&eacute;n se da mucho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/burkini-complejidad_129_3860262.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Aug 2016 18:09:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/55ca10e5-1f51-49bb-ad99-6d532bc85246_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="62434" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/55ca10e5-1f51-49bb-ad99-6d532bc85246_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="62434" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[El burkini o la complejidad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/55ca10e5-1f51-49bb-ad99-6d532bc85246_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Burkini,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciudadanía que menstrúa, que pare, que cría]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ciudadania-menstrua-pare-cria_129_3999265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d6c3af3-6bd0-4ff0-995f-73f8500b8993_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciudadanía que menstrúa, que pare, que cría"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Reírse de las feministas es un truco muy viejo y conocido. Pero a lo largo de la historia, muchos han tenido que tragarse sus risas y sus bromas", afirma la autora</p></div><p class="article-text">
        Las opiniones que expres&oacute; el otro d&iacute;a la diputada de la CUP Anna Gabriel sobre la crianza son perfectamente corrientes en el feminismo. Y las anteriores sobre la menstruaci&oacute;n, tambi&eacute;n. Los medios se lanzaron a convertirlas en hilarantes como suelen hacer con las cuestiones feministas que no entienden o que rechazan de plano. Cuando hablo de feminismo hago referencia a un movimiento social del que se sienten part&iacute;cipes millones de mujeres y que ha cambiado el mundo; hago referencia tambi&eacute;n una teor&iacute;a cr&iacute;tica de la sociedad que se habla de t&uacute; a t&uacute; con otras teor&iacute;as cr&iacute;ticas como el marxismo o el ecologismo, que est&aacute; presente en las universidades, en la pol&iacute;tica, en las instituciones, en la cultura. Y en la que discutir, teorizar, escribir, hablar, sobre los modelos de crianza es no s&oacute;lo normal, sino necesario en tanto que &eacute;ste es un asunto fundamental para las mujeres. Y adem&aacute;s las mujeres somos m&aacute;s de la &nbsp;mitad de la poblaci&oacute;n &nbsp;de cualquier pa&iacute;s, por lo que los asuntos que afectan a nuestras vidas son, deber&iacute;an ser, asuntos de consideraci&oacute;n general para el conjunto de la ciudadan&iacute;a. Naturalmente no es as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Como ya han puesto de manifiesto las te&oacute;ricas feministas el feminismo siempre ha estado en tensi&oacute;n con la democracia en tanto que desde su mismo origen el sujeto de la misma, que es el ciudadano, es eso, ciudadano, &nbsp;y no ciudadana. El feminismo ha puesto de manifiesto que la ciudadan&iacute;a que se construye en la Ilustraci&oacute;n es una ciudadan&iacute;a exclusivamente masculina (y blanca, y heterosexual, y capacitista&hellip;). La Ilustraci&oacute;n, que proclam&oacute; la universalidad de los derechos del hombre, excluy&oacute; expl&iacute;citamente de esta supuesta universalidad a la mitad de la humanidad, aunque fue, al mismo tiempo, la condici&oacute;n de posibilidad de su reivindicaci&oacute;n. Quienes se atrevieron en aquel momento a hacer constar la paradoja y contradicci&oacute;n de la proclamaci&oacute;n de unos derechos y de una ciudadan&iacute;a vinculada a los mismos que se proclaman universales al tiempo que excluyen a la mitad de la humanidad, se dejaron mucho, incluso la vida, en el empe&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El concepto de ciudadan&iacute;a se construye en su origen para los varones y aun hoy lo concebimos como de g&eacute;nero neutro, aunque de neutro no tiene nada. La realidad es que las mujeres hemos adquirido un estatus de ciudadan&iacute;a solo formalmente igualitaria. Digamos, por decirlo de una manera coloquial, que hemos ensanchado el hueco y que hemos entrado por &eacute;l, pero no hemos construido un hueco que se adapte a nosotras, a nuestras necesidades, a nuestras subjetividades, a nuestros cuerpos. Y ah&iacute;, en ese hueco masculinizado, nos movemos las mujeres con incomodidad. Podemos ejercer todos los derechos de ciudadan&iacute;a s&iacute;, (cada vez menos derechos en todo caso) pero estos derechos est&aacute;n hechos a medida del cuerpo, de la subjetividad, de las vidas, &nbsp;de los varones. Podemos tener poder pol&iacute;tico, s&iacute;, mientras no nos salgamos del modelo de poder masculinizado que se ocupa de cosas supuestamente neutras pero, en todo caso, no de cosas de mujeres. Una mujer puede ser Presidenta de un pa&iacute;s y tener en su mano un poder inmenso y legitimado social y pol&iacute;ticamente; podr&aacute; hacer cosas muy importantes como declarar la guerra o gobernar la econom&iacute;a. Y tendr&aacute; m&aacute;s o menos oposici&oacute;n pol&iacute;tica, pero seguramente nadie le discutir&aacute; que esas son sus competencias. Si esa misma presidenta se declara feminista y decide dedicar una gran parte de sus pol&iacute;ticas, de su presupuesto, &nbsp;a cuestiones que tienen que ver con las mujeres, ser&aacute; considerada una fan&aacute;tica. Cualquier presidenta se encuentra mucho m&aacute;s legitimada para declarar la guerra que para desarrollar pol&iacute;ticas de educaci&oacute;n sexual desde el punto de vista feminista o para cambiar las pol&iacute;ticas de aborto, &nbsp;o de crianza. El ejemplo m&aacute;s evidente de esto es la presidenta de Chile Michelle Bachelet, una presidenta feminista y bastante respetada y querida en su pa&iacute;s que no pudo aprobar el derecho al aborto, &nbsp;ni siquiera el llamado aborto terap&eacute;utico. Puedes bombardear un pa&iacute;s, pero no toques el statu quo patriarcal.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a hemos vivido una situaci&oacute;n semejante en las &uacute;ltimas semanas. La CUP es un partido que se declara feminista y en el que militan muchas feministas. Parece normal que las feministas intenten visibilizar las cuestiones que nos importan a las feministas, a no ser que se piense que tambi&eacute;n el feminismo debe mantenerse fuera de la discusi&oacute;n p&uacute;blica, como todo lo relacionado con las mujeres, en general. Esa es una caracter&iacute;stica de la ciudadan&iacute;a (masculina) desde su mismo origen, la radical divisi&oacute;n entre lo p&uacute;blico y lo privado, siendo el &aacute;mbito de lo privado donde se deben &ldquo;guardar&rdquo; las vidas y los cuerpos de &nbsp;las mujeres en tanto que tales. El feminismo contempor&aacute;neo luch&oacute; por romper esa divisi&oacute;n entre lo privado y lo p&uacute;blico demostrando que &ldquo;lo privado es pol&iacute;tico&rdquo;, despu&eacute;s llev&oacute; algunas cuestiones propias del &aacute;mbito de lo privado al debate p&uacute;blico, como el aborto, la sexualidad, el trabajo reproductivo etc. Siempre de manera precaria en todo caso, &nbsp;s&oacute;lo en momentos puntuales y siempre luchando por su inclusi&oacute;n como temas prioritarios, cosa que no hemos conseguido en absoluto (los partidos renuncian con demasiada facilidad a aquello que las mujeres consideramos irrenunciable) La opini&oacute;n p&uacute;blica siempre est&aacute; dispuesta a echarse encima de las feministas que rompen las fronteras para recordarnos que no nos pasemos, que hay asuntos que deben permanecer en el &aacute;mbito de lo privado, de lo que no interesa a la pol&iacute;tica. Y la burla es el arma que se utiliza para amedrentarnos.
    </p><p class="article-text">
        Especialmente los temas en torno al cuerpo femenino siguen siendo extra&ntilde;os a la ciudadan&iacute;a que no se embaraza, que no menstr&uacute;a, que no lacta, que no cr&iacute;a. Lo que han hecho las feministas de la CUP ha sido sacar al debate p&uacute;blico cuestiones de las que nosotras discutimos habitualmente, que nos interesan, que nos condicionan la vida y que consideramos que hay que debatir p&uacute;blicamente. La humanidad menstr&uacute;a as&iacute; que la menstruaci&oacute;n es un asunto que nos interesa: el precio de las compresas y tampones, la informaci&oacute;n de las adolescentes, los tab&uacute;es, su efecto en las horas de trabajo, los m&eacute;todos alternativos de recogida del sangrado, la industria y los impuestos relacionados. No le veo la gracia. La humanidad, la ciudadan&iacute;a, dedica parte de su vida al trabajo de criar a esos ciudadanos impolutos que salen a la plaza p&uacute;blica para poder ocuparse del trabajo y de la pol&iacute;tica. Alguien hace que eso sea posible y la mayor&iacute;a de las veces son las mujeres que dejan en ese trabajo invisible sus propias vidas. La crianza nos importa y sabemos de m&eacute;todos alternativos de crianza, menos individualistas, m&aacute;s colectivistas, que exigen menos sacrificios, que son m&aacute;s igualitarios&hellip;o no, pero queremos debatirlo p&uacute;blicamente porque es un tema pol&iacute;tico. Porque no somos lo particular de la ciudadan&iacute;a general. Porque no somos una excrecencia que le ha salido a la humanidad; tambi&eacute;n somos el todo aunque muchos, ante esta sola idea, les d&eacute; por re&iacute;rse y hacer bromas. Bueno, re&iacute;rse de las feministas es un truco muy viejo y conocido. Pero a lo largo de la historia, muchos han tenido que tragarse sus risas y sus bromas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ciudadania-menstrua-pare-cria_129_3999265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 May 2016 18:45:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7d6c3af3-6bd0-4ff0-995f-73f8500b8993_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="243424" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7d6c3af3-6bd0-4ff0-995f-73f8500b8993_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="243424" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ciudadanía que menstrúa, que pare, que cría]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7d6c3af3-6bd0-4ff0-995f-73f8500b8993_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Anna Gabriel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sangrado libre de las feministas de la CUP]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/sangrado-libre-feministas-cup_132_4025566.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/495c8624-f878-4658-945d-d1e3c945f8ee_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Las mujeres de la CUP tras la rueda de prensa, haciendo el gesto reivindicativo del feminismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dice cierta prensa que el partido independentista quiere acabar con los tampones y las compresas. Al enterarme corrí a ver a qué se debía esa repentina visibilidad de la menstruación, asunto tabú donde los haya</p></div><p class="article-text">
        No se puede criticar a la prensa, nunca, en ning&uacute;n caso, digan lo que digan. Lo mismo si dicen que las bombas del 11M las puso ETA que si dicen, como han hecho esta semana varios diarios, que la CUP quiere acabar con los tampones y las compresas. De este singular asunto me enter&eacute; cuando una se&ntilde;ora en la peluquer&iacute;a dijo en voz alta que los catalanes quer&iacute;an ahora impedir que pudi&eacute;ramos usar compresas. Eso es, no ten&iacute;amos bastante con lo de la independencia como para que, adem&aacute;s, nos quieran quitar las compresas. Y enseguida el PP, que no se salta una, a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;igual que en Venezuela&rdquo;, sin compresas.
    </p><p class="article-text">
        No hay mal que por bien no venga y corr&iacute; a ver a qu&eacute; se deb&iacute;a esa repentina visibilidad que se daba en los medios a la menstruaci&oacute;n, asunto tab&uacute; donde los haya. Porque las mujeres menstruamos cada mes y eso significa que sangramos y, significa tambi&eacute;n, que esa sangre es roja. Esto de que la sangre menstrual es roja lo digo aqu&iacute; para combatir la desinformaci&oacute;n, ya que los anuncios de compresas la muestran siempre azul. Yo aprovecho cualquier resquicio para hacer pedagog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de sangre y de roja, las feministas no hemos conseguido tener un debate p&uacute;blico acerca del hecho de que tampones y compresas, que son productos de primera necesidad, tributen al IVA m&aacute;ximo. La CUP, que se define feminista, ha abierto este debate. Y muchas se lo agradecemos. Porque no es solo una cuesti&oacute;n feminista; es tambi&eacute;n una cuesti&oacute;n social porque, como he dicho, el precio de esos art&iacute;culos es un precio de lujo. En un pa&iacute;s en donde m&aacute;s del 25% de las familias no pueden calentar su casa o alimentarse bien, pagar el IVA m&aacute;ximo por las compresas o tampones es un escarnio. Si no puedes comer, dif&iacute;cilmente comprar&aacute;s compresas cada mes y no comprarlas puede significar que tengas que usar pa&ntilde;os hechos en casa, como antiguamente, que dificultar&aacute;n que puedas salir a la calle con comodidad. &iexcl;Pero a quien le importa eso, si es solo un asunto de mujeres y, adem&aacute;s, tiene que ver con la menstruaci&oacute;n, con una menstruaci&oacute;n presuntamente azul!
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que lo que la CUP ha hecho -y de nuevo gracias- ha sido exigir que se explique a las adolescentes que no hay por qu&eacute; gastarse mucho dinero en compresas y tampones porque existen otros productos que sirven para lo mismo, son m&aacute;s baratos, mejores para la salud de las mujeres y, adem&aacute;s, mucho m&aacute;s sostenibles ecol&oacute;gicamente (las compresas y los tampones son productos extremadamente contaminantes y en el caso de los tampones, pueden llegar a ser perjudiciales para la salud). Dichos productos, especialmente las copas menstruales, no son popularmente conocidos porque las multinacionales fabricantes de compresas y tampones no est&aacute;n por la labor de que sus productos caros y contaminantes sean sustituidos masivamente por productos baratos, reutilizables y no contaminantes.
    </p><p class="article-text">
        Lo que la moci&oacute;n de la CUP buscaba, obviamente, no era acabar con compresas y tampones, sino informar a las adolescentes y a sus padres y madres de la existencia de m&eacute;todos alternativos de recogida de la sangre menstrual, eso que a tanta gente todav&iacute;a hoy le cuesta tanto decir. Seg&uacute;n nos informan esos medios de comunicaci&oacute;n que no pueden ser nunca criticados, para la CUP, el periodo &ldquo;est&aacute; lleno de mitos&rdquo; y hace falta instrucci&oacute;n, por supuesto tambi&eacute;n a los hombres. Asegura que &ldquo;muchos de los productos que se promocionan son perjudiciales para la salud, insostenibles para el medio ambiente y con un precio excesivo para la necesidad, que es b&aacute;sica&rdquo;. &iexcl;Qu&eacute; horror! Le&aacute;nlo dos veces, &iexcl;qu&eacute; espanto!
    </p><p class="article-text">
        Pero, por si no fuera bastante con esto, es el p&aacute;rrafo siguiente el que nos aclara definitivamente porque lo anterior nos tiene que parecer tan amenazante, y es que esta moci&oacute;n &ldquo;es solo un primer paso del siguiente que pretenden dar: vender las bondades del sangrado libre, bandera de colectivos feministas que se persigue implantar una vez se asiente lo anterior&rdquo;. At&oacute;nita me he quedado al darme cuenta de que llevo toda la vida militando en el feminismo sin darme cuenta de que el futuro de las mujeres pasa por el sangrado libre y que esa debe ser en adelante nuestra &uacute;nica bandera. Menos mal que las mujeres de la CUP se han dado cuenta a tiempo y, junto con el socialismo y la independencia de Catalu&ntilde;a, est&aacute;n dispuestas a dedicar sus vidas a propagar las bondades del sangrado libre. Si no fuera por los medios de comunicaci&oacute;n que tenemos, especialmente de algunos de ellos, todo hay que decirlo, no me habr&iacute;a enterado de nada. No s&eacute; d&oacute;nde vamos a llegar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/sangrado-libre-feministas-cup_132_4025566.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Apr 2016 17:20:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/495c8624-f878-4658-945d-d1e3c945f8ee_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="496513" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/495c8624-f878-4658-945d-d1e3c945f8ee_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="496513" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[El sangrado libre de las feministas de la CUP]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/495c8624-f878-4658-945d-d1e3c945f8ee_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Menstruación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gestación subrogada, una propuesta sensata]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gestacion-subrogada-propuesta-sensata_129_4091489.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El resultado de cualquier proceso de gestación subrogada, legal o ilegal, ético o inmoral es un niño o una niña que no puede quedarse en un limbo legal ni en una situación de privación de derechos</p><p class="subtitle">Otro punto de vista: 'La gestación subrogada requiere un debate profundo y sereno', por Josefa Navarro, del PSOE</p></div><p class="article-text">
        En Podemos consideramos que el debate sobre la maternidad subrogada es necesario y que los partidos y las asociaciones debemos encontrar una manera seria y razonable para dialogar y encontrar acuerdos acerca de algo que no puede permanecer en el punto ciego de la legalidad. Adem&aacute;s de las implicaciones &eacute;ticas y las puramente feministas (pues solo son mujeres las que se quedan embarazadas y paren) hay aqu&iacute; un aspecto pr&aacute;ctico, real, al que tenemos la obligaci&oacute;n de enfrentarnos, y es que el resultado de cualquier proceso de gestaci&oacute;n subrogada, legal o ilegal, &eacute;tico o inmoral es un ni&ntilde;o o una ni&ntilde;a que no puede quedarse en un limbo legal ni en una situaci&oacute;n de privaci&oacute;n de derechos. Por eso pensamos que hay que regular esta cuesti&oacute;n, en un sentido u otro, pero es necesaria una regulaci&oacute;n que deje claro en qu&eacute; situaci&oacute;n quedan esos ni&ntilde;os/as y que contemple, adem&aacute;s, otras muchas cuestiones importantes.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n por los y las menores, que compartimos todos, no puede llevarnos a no tener en cuenta otros derechos en juego y otras implicaciones &eacute;ticas que no pueden obviarse en esta cuesti&oacute;n. Pero, adem&aacute;s, la gestaci&oacute;n se lleva a cabo siempre en el cuerpo de una mujer y esto no puede dejar de importarnos a las feministas. C&oacute;mo afecta esta pr&aacute;ctica a los derechos de las mujeres, qu&eacute; implicaciones tiene en la lucha por la igualdad, c&oacute;mo afecta a la posici&oacute;n social de las mujeres m&aacute;s pobres, c&oacute;mo afecta esta posibilidad a las pol&iacute;ticas que los distintos pa&iacute;ses tienen respecto a esta misma igualdad; qu&eacute; consecuencias va a tener para las mujeres, finalmente, que esta pr&aacute;ctica se haya convertido en un gran negocio mundial. Surgen muchas m&aacute;s preguntas de las que cabr&iacute;an en este art&iacute;culo.
    </p><h3 class="article-text">El peligro de la mercantilizaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        En la gestaci&oacute;n subrogada hay tres partes implicadas directamente: lxs subrogantes, la gestante y los beb&eacute;s. Respecto a los beb&eacute;s, hay acuerdo en que, una vez nacidos, hay que garantizarles el bienestar y sus derechos. Sobre lxs subrogantes pensamos que todo el mundo tiene el derecho a querer formar una familia y a intentarlo pero que ning&uacute;n deseo de tener hijos se puede convertir en el derecho a pasar por encima de los derechos de otra persona y, como feministas, sabemos que el hecho de que esta otra persona sea una mujer introduce en la ecuaci&oacute;n cuestiones que tenemos que tener siempre en cuenta. Especialmente queremos tener en cuenta que si la gestaci&oacute;n de los beb&eacute;s de otros se convierte en un negocio m&aacute;s, estaremos colaborando en la mercantilizaci&oacute;n de los cuerpos de las mujeres en lugares donde las mujeres no tienen ning&uacute;n derecho.
    </p><p class="article-text">
        Los partidarios de las regulaciones menos garantistas para las mujeres de la gestaci&oacute;n subrogada aducen que la maternidad es social y, por tanto, no vinculada estrictamente a la gestaci&oacute;n y el parto. Y estamos de acuerdo con eso. Pero por la misma raz&oacute;n, la maternidad y la paternidad no son estrictamente biol&oacute;gicas tampoco por lo que cualquier intento de primar la relaci&oacute;n biol&oacute;gica sobre la relaci&oacute;n de gestaci&oacute;n nos parecen ejercicios in&uacute;tiles. La maternidad/paternidad son siempre sociales; casi siempre &nbsp;-pero no siempre- son adem&aacute;s biol&oacute;gicas y casi siempre tambi&eacute;n la maternidad es producto de la gestaci&oacute;n, aunque no siempre; y esto lo saben bien los padres/madres adoptivas y tantas y diferentes construcciones de las maternidades y paternidades que se han dado hist&oacute;ricamente.
    </p><p class="article-text">
        De sobra sabemos que las invocaciones a una libertad gen&eacute;rica que suele hacer la derecha, no vinculada a nada y que nunca tiene en cuenta las situaciones de desigualdad estructural, son libertades para las empresas y el lucro de unos sobre la explotaci&oacute;n de otras.
    </p><p class="article-text">
        Que la subrogaci&oacute;n tenga car&aacute;cter altruista, es algo que parece que importa a todos los partidos, con lo que podemos asegurar que estamos hablando de una condici&oacute;n b&aacute;sica. A partir de aqu&iacute;, puesto que &nbsp;todo el mundo est&aacute; de acuerdo en que la posibilidad de someterse a este proceso solo es admisible bajo la f&oacute;rmula de la donaci&oacute;n, nos parece que es tambi&eacute;n ineludible controlar judicialmente que esa donaci&oacute;n lo sea realmente. Que se controle que dicha donaci&oacute;n efectivamente lo sea, es fundamental para garantizar que la concepci&oacute;n de menores y su gestaci&oacute;n no van a convertirse en una mercanc&iacute;a y no va a derivar en situaciones de explotaci&oacute;n de mujeres en pa&iacute;ses pobres. Nos importa que esto no se haga aqu&iacute; y nos importa procurar que no se haga en ning&uacute;n lugar, por lo que creemos que tiene que haber un control de que dicha donaci&oacute;n lo sea realmente.
    </p><h3 class="article-text">Es un proceso vital</h3><p class="article-text">
        La gestaci&oacute;n subrogada no es una &ldquo;t&eacute;cnica&rdquo;, como dicen sus partidarios m&aacute;s ac&eacute;rrimos. La inseminaci&oacute;n artificial s&iacute; lo es, pero la gestaci&oacute;n y el parto son procesos vitales con implicaciones importantes en la salud f&iacute;sica y ps&iacute;quica de las mujeres, implicaciones que dejan huellas en todo caso, antes y despu&eacute;s. No es un proceso del que se desprenda que determina obligatoriamente el ejercicio de la maternidad, pero no es un proceso que se puede obviar como si se tratara de una t&eacute;cnica m&aacute;s que pueda someterse a un contrato de arrendamiento de servicios. Como tal proceso vital con importantes implicaciones f&iacute;sicas y psicol&oacute;gicas, no es posible asegurar previamente con un contrato f&eacute;rreo la voluntad de una mujer &ndash;aun no embarazada- sobre un futuro embarazo y parto.
    </p><p class="article-text">
        Si cualquier mujer puede arrepentirse de un embarazo deseado, eso es aplicable, c&oacute;mo no, a las mujeres que asumen un embarazo de un hijo/a que no es suyo. El derecho a arrepentirse tiene que garantizarse durante todo el proceso y sin que existan contrapartidas o penalizaciones de ning&uacute;n tipo por su parte. Es un riesgo que corren los subrogantes, claro, pero es un riesgo que asume tambi&eacute;n la mujer que se someta a este proceso. La minimizaci&oacute;n de ese riesgo por una de las partes no puede suponer, en ning&uacute;n caso, la desposesi&oacute;n de los derechos de la otra parte. Y por la misma raz&oacute;n, el derecho a arrepentirse tras el parto tiene que quedar tambi&eacute;n garantizado durante un tiempo prudencial como ocurre en las legislaciones internacionales m&aacute;s garantistas.
    </p><p class="article-text">
        Y finalmente pensamos que una vez garantizado que la GS se somete en nuestro pa&iacute;s a una regulaci&oacute;n &eacute;tica, garantista para todas las partes, estaremos en disposici&oacute;n de enfrentarnos a las agencias e intermediarios que est&aacute;n explotando a mujeres de pa&iacute;ses pobres y las est&aacute;n sometiendo a situaciones terribles que nos tienen que importar a todos y todas; y que est&aacute;n enga&ntilde;ando, adem&aacute;s, a muchas personas que sin conocer la cuesti&oacute;n, se encuentran a veces &ldquo;encerrados&rdquo; en pa&iacute;ses que no defienden ni los derechos de menores ni los derechos de las mujeres, sino s&oacute;lo los suyos propios.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que proponemos: una gestaci&oacute;n subrogada regularizada en nuestro pa&iacute;s, que garantice que las mujeres gestantes no ven ninguno de sus derechos conculcados, que trate tambi&eacute;n de influir en las gestaciones que se est&aacute;n produciendo fuera de nuestro pa&iacute;s, que garantice tambi&eacute;n el derecho de los menores y que combata la comercializaci&oacute;n de los cuerpos de las mujeres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gimeno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gestacion-subrogada-propuesta-sensata_129_4091489.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Mar 2016 21:11:33 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Gestación subrogada, una propuesta sensata]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Gestación subrogada,Vientres de alquiler]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
