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    <title><![CDATA[elDiario.es - Luisa Etxenike]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/luisa_etxenike/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Luisa Etxenike]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El sí entender]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/think-bask/entender_132_5013292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En una bell&iacute;sima escena de 'La plaza del Diamante' de Merc&egrave; Rodoreda, Natalia, la protagonista de la novela, contempla una gran caracola decorativa, de esas que reproducen &ldquo;el quejido del mar&rdquo;, y piensa que &ldquo;a lo mejor cuando nadie lo escucha, adentro no hay ruido&rdquo;, que en las caracolas marinas &ldquo;no hay olas cuando a la entrada del agujero no se pone ninguna oreja&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y lo recuerdo ahora, al hilo de las recientes declaraciones de la directora cultural para la Capitalidad Europea de San Sebasti&aacute;n. En una entrevista publicada hace unos d&iacute;as, Guadalupe Echevarria, aludiendo al programa de exposiciones de 2016, afirmaba que es &ldquo;fundamental&rdquo; que entre el p&uacute;blico que acuda a las muestras &ldquo;surja el <em>no lo entiendo</em>. Que es un paso esencial para alguien que se enfrenta a una cosa que le va a poner en el punto cero de sus capacidades de comprensi&oacute;n y asimilaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al leerlo me ha venido a la cabeza esa escena de '<span id="mce_1_start"></span>&#65279;La plaza del Diamante'<span id="mce_1_end"></span>&#65279;. Porque estoy convencida de que el arte revela y defiende el sentido; nos ayuda a encontrar y a preservar lo que a&uacute;n tiene sentido en el mundo que nos toca vivir. Y basta para comprender lo fundamental de esa aportaci&oacute;n con asomarse, por ejemplo, a la actualidad de una Europa que conmemora el horror de la Primera Guerra Mundial al tiempo que ve, sin ideas de respuesta, c&oacute;mo resurgen o se reaniman los viejos fantasmas del oscurantismo y la intolerancia que provocaron los desastres. O basta con inventariar algunas de las innumerables estrategias dise&ntilde;adas, obviamente a conciencia, para alentar entre la ciudadan&iacute;a la inmadurez, cuando no la estupidez. Encontr&eacute; hace poco, pegada a la base de una de esas esferas de cristal con un paisaje dentro, la siguiente etiqueta: &ldquo;Souvenir ornamental, no apto para uso alimentario&rdquo; (sic).
    </p><p class="article-text">
        El arte descubre, alumbra, preserva el sentido (tambi&eacute;n el com&uacute;n). Y por eso no creo que quepa la opci&oacute;n del &ldquo;no lo entiendo&rdquo; en la relaci&oacute;n entre una obra de arte y su p&uacute;blico; o por ponerlo de otro modo, creo que el sentido de una obra art&iacute;stica y el entendimiento de quien la recibe est&aacute;n en una relaci&oacute;n de necesidad, como las olas y la oreja en la caracola imaginada por Natalia. Que si no hay o&iacute;do que capte el sentido no hay, sencillamente, arte. Que el arte se cumple en la comunicaci&oacute;n, en la revelaci&oacute;n que produce en la llegada, en el contacto con su receptor.
    </p><p class="article-text">
        Lo que sucede es que a veces esa comunicaci&oacute;n y ese entendimiento no se alcanzan. Porque para comprender, para dialogar cr&iacute;tica y f&eacute;rtilmente con el sentido de determinadas obras art&iacute;sticas hacen falta herramientas, referencias, contextualizaciones&hellip; un intenso tejido de (in)formaciones previas. Y por eso me parece una responsabilidad primordial de cualquier pol&iacute;tica cultural digna de ese nombre, no s&oacute;lo adentrarse sino obstinarse en la pedagog&iacute;a, en favorecer el entendimiento art&iacute;stico de los ciudadanos. Quedan dos a&ntilde;os hasta 2016 y sus manifestaciones culturales, y creo que ese tiempo deber&iacute;a llenarse con instrumentos para &ldquo;el s&iacute; entender&rdquo; las obras que se presenten. Existe en San Sebasti&aacute;n una red extensa -y costosa- de centros culturales que se podr&iacute;a aplicar a ese prop&oacute;sito. Y la ciudad cuenta tambi&eacute;n con el proyecto de Tabakalera que necesita (re)legitimarse ante la ciudadan&iacute;a donostiarra, y que, a mi juicio, avanzar&iacute;a en ese terreno si, entre sus objetivos inmediatos, incluyera el de constituirse en &ldquo;faro para el entendimiento&rdquo; del programa art&iacute;stico de 2016;  si articulara muchas de sus actividades (seminarios, debates, laboratorios, exposiciones, espect&aacute;culos vivos&hellip;) en torno a la ambici&oacute;n de abrir, en los distintos p&uacute;blicos, el horizonte cr&iacute;tico que permita una interlocuci&oacute;n cada vez m&aacute;s f&eacute;rtil y &ldquo;entendida&rdquo; con los eventos culturales con los que San Sebasti&aacute;n, y Euskadi, van no s&oacute;lo a representarse en Europa sino como Europa.
    </p><p class="article-text">
        Pero en ocasiones ese entendimiento del sentido de una obra no se alcanza, simplemente porque no hay sentido. En fin, que no es un problema de falta de oreja sino de ausencia de mar en la caracola. Porque algo que viene bajo la cobertura -que tantas veces es coartada- de &ldquo;arte contempor&aacute;neo&rdquo; no es ni lo segundo, al no recoger, interrogar, replicar nuestro tiempo; ni lo primero, porque est&aacute; vac&iacute;o, porque es un mero producto hueco de &eacute;sos que, de repente, al negocio del &ldquo;arte&rdquo;, con su arcano de intereses y protagonismos, le conviene promocionar.
    </p><p class="article-text">
        Me parece una responsabilidad no s&oacute;lo ineludible sino sobre todo irrenunciable de cualquier pol&iacute;tica y programa p&uacute;blico de Cultura  -y desde luego del de 2016- el favorecer &ldquo;escenas de la caracola&rdquo;: proponer aut&eacute;nticas olas de arte cuyo sentido encuentre del otro lado el  &ldquo;s&iacute; lo entiendo&rdquo;, el o&iacute;do cada vez m&aacute;s experto de un p&uacute;blico cada vez m&aacute;s amplio.   
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luisa Etxenike]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/think-bask/entender_132_5013292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Feb 2014 19:11:05 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El sí entender]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Arte,Donostia]]></media:keywords>
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