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    <title><![CDATA[elDiario.es - Nacho Álvarez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/nacho_alvarez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Nacho Álvarez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[No es Filomena, es el oligopolio y sus beneficios caídos del cielo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-filomena-oligopolio-beneficios-caidos-cielo_129_6749157.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53f8a37a-17ff-4e43-bc01-d75907d9d102_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es Filomena, es el oligopolio y sus beneficios caídos del cielo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Deberían auditarse los costes remanentes de nucleares e hidroeléctricas y limitar el precio al que pueden cobrar la electricidad. La diferencia entre el precio de mercado y ese límite se consideraría un ingreso del sistema eléctrico que se destinaría a abaratar la factura de la luz de todos</p></div><p class="article-text">
        Se ha argumentado que la reciente subida del precio de la luz es fruto del temporal de fr&iacute;o y nieve que azota nuestro pa&iacute;s. Efectivamente, es cierto que la demanda se ha incrementado durante la pasada semana, el precio internacional del gas ha crecido y ha ca&iacute;do la producci&oacute;n de las energ&iacute;as renovables &ndash;las m&aacute;s baratas&ndash; por la falta de viento y sol. No obstante, el principal motivo que explica las subidas de la factura el&eacute;ctrica a las que hemos asistido no es el fr&iacute;o, sino la disfuncional regulaci&oacute;n de nuestro mercado el&eacute;ctrico.
    </p><p class="article-text">
        Durante estos &uacute;ltimos d&iacute;as los precios de la luz se han incrementado en algunos momentos hasta un 100%, mientras que los costes de generaci&oacute;n de esa energ&iacute;a apenas se incrementaban en un 4%, <a href="https://economistasfrentealacrisis.com/los-precios-de-la-electricidad-se-disparan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tal y como se&ntilde;ala Jorge Fabra</a> (ex&shy; presidente de Red El&eacute;ctrica de Espa&ntilde;a y Vocal Consejero de la Comisi&oacute;n Nacional de la Energ&iacute;a entre 2005 y 2011).
    </p><p class="article-text">
        Esta incapacidad del mercado el&eacute;ctrico para revelar correctamente &ndash;tanto en momentos puntuales, como de forma estructural&ndash; los costes reales de la generaci&oacute;n de energ&iacute;a constituye un importante problema para nuestro pa&iacute;s, que viene de lejos y se explica fundamentalmente por la regulaci&oacute;n establecida en 1997 por el gobierno de Aznar.
    </p><p class="article-text">
        Las 'subastas marginalistas' del mercado mayorista puestas en marcha entonces por el Partido Popular han articulado un sistema subordinado a los intereses de un poderoso oligopolio empresarial, que genera notables disfuncionalidades en nuestra econom&iacute;a: los precios de la electricidad para las familias espa&ntilde;olas son los quintos m&aacute;s caros de la UE, lo que lastra la capacidad de consumo de muchos hogares y contribuye a un alto nivel de pobreza energ&eacute;tica (6,8 millones de personas sufren en Espa&ntilde;a temperaturas inadecuadas en la vivienda o retraso en el pago de recibos). Adem&aacute;s, los elevados precios de la electricidad en nuestro pa&iacute;s conllevan problemas de competitividad para millones de empresas espa&ntilde;olas, por los sobrecostes que se ven obligadas a asumir.
    </p><p class="article-text">
        El funcionamiento del mercado mayorista de electricidad poco o nada tiene que ver con cualquier otro mercado, dado que su configuraci&oacute;n refleja desde hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas el extraordinario poder que ejercen las empresas el&eacute;ctricas dominantes: las distintas tecnolog&iacute;as que participan en el <em>pool</em> ofertan electricidad a precios muy diferentes y, de entre todas las centrales que son necesarias para cubrir la demanda en una hora determinada, la que ha hecho la oferta m&aacute;s cara marca el precio al que cobran las dem&aacute;s. Como se suele decir, al final del d&iacute;a en la subasta el&eacute;ctrica, pagamos zumo de pi&ntilde;a al mismo precio que el champ&aacute;n m&aacute;s caro. Este procedimiento es particularmente problem&aacute;tico si tenemos en cuenta que el precio finalmente fijado en estas subastas es, en muchas ocasiones, el que perciben las empresas propietarias de algunas tecnolog&iacute;as &ndash;nucleares e hidroel&eacute;ctricas&ndash; que presentan costes de generaci&oacute;n bajos y que ya han recuperado sobradamente sus costes de inversi&oacute;n. Recordemos que cuando se produjo la &ldquo;liberalizaci&oacute;n&rdquo; del sector, a estas empresas se les reconocieron unos Costes de Transici&oacute;n a la Competencia con la finalidad de garantizar a los propietarios la recuperaci&oacute;n de su inversi&oacute;n inicial. 
    </p><p class="article-text">
        El resultado de la ecuaci&oacute;n a nadie se le escapa: este mecanismo de fijaci&oacute;n de precios viene generando los denominados &ldquo;beneficios ca&iacute;dos del cielo&rdquo; &ndash;del orden de 700 millones de euros anuales en t&eacute;rmino medio desde 1997, seg&uacute;n <a href="https://economistasfrentealacrisis.com/la-deuda-silenciada-de-las-empresas-electricas-con-los-consumidores/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunas estimaciones</a>&ndash; para un oligopolio en el que cinco grandes compa&ntilde;&iacute;as poseen la mayor parte de la capacidad instalada, y controlan la totalidad de las redes de distribuci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este Gobierno de Coalici&oacute;n ha dado ya en 2020 algunos pasos para abaratar la factura de la luz: un fuerte impulso a las energ&iacute;as renovables &ndash;son las que hoy presentan menores costes de generaci&oacute;n&ndash;, y la creaci&oacute;n del Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sistema El&eacute;ctrico, que permitir&aacute; que parte de los costes fijos asociados al r&eacute;gimen retributivo de las renovables dejen de formar parte del recibo de la luz. Estos son pasos adelante en la estrategia de electrificaci&oacute;n de nuestro sistema, que en todo caso requieren de medidas m&aacute;s audaces para abaratar realmente los costes del suministro el&eacute;ctrico y evitar episodios como los que hemos vivido durante los &uacute;ltimos d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        El Acuerdo de Coalici&oacute;n Progresista entre el PSOE y Unidas Podemos incluye una medida crucial en este sentido, como es &ldquo;realizar los cambios normativos necesarios en relaci&oacute;n con el funcionamiento del mercado el&eacute;ctrico para acabar con la sobrerretribuci&oacute;n (conocida como &rdquo;beneficios ca&iacute;dos del cielo&ldquo;) que reciben en el mercado mayorista determinadas tecnolog&iacute;as que fueron instaladas en un marco regulatorio diferente, anterior a la liberalizaci&oacute;n y que han recuperado sobradamente sus costes de inversi&oacute;n&rdquo;. La reciente subida de la factura de la luz evidencia que no podemos esperar m&aacute;s, debemos cumplir con urgencia esta medida del Acuerdo de Coalici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para ello se deber&iacute;an auditar los costes remanentes de nucleares e hidroel&eacute;ctricas y, a partir de ah&iacute;, limitar el precio al que estas centrales pueden cobrar la electricidad en el mercado (mediante un <em>WindfallTax, </em>o con contratos por diferencias similares a los que se han dise&ntilde;ado para las nuevas subastas de renovables). La diferencia entre el precio de mercado y ese l&iacute;mite se considerar&iacute;a un ingreso del sistema el&eacute;ctrico que se destinar&iacute;a a abaratar la factura de la luz de todos los consumidores. 
    </p><p class="article-text">
        La agenda en materia de reforma del mercado el&eacute;ctrico tiene adem&aacute;s otros elementos cruciales, contemplados tambi&eacute;nen el Acuerdo de Coalici&oacute;n y que deber&aacute;n ir desarroll&aacute;ndose a lo largo de la legislatura: la revisi&oacute;n de los pagos por capacidad (para limitarlos a medidas condicionales), la modificaci&oacute;n de la factura el&eacute;ctrica con el objetivo de reducir el porcentaje que representa el t&eacute;rmino de potencia, o el desarrollo de una aut&eacute;ntica estrategia de transici&oacute;n justa paralela al ambicioso despliegue de energ&iacute;as renovables previsto por este gobierno. La lucha contra la pobreza energ&eacute;tica precisar&aacute; asimismo de un nuevo bono social &ldquo;multicombustible&rdquo; (que incluya la electricidad y el gas), asumido por las comercializadoras y cuyo fin sea permitir que cualquier hogar pueda realizar un consumo m&iacute;nimo de energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Avanzar de manera decidida en todas estas medidas para reformar el sistema el&eacute;ctrico, y reducir as&iacute; la factura de la luz, es la mejor hoja de ruta para poder cumplir con la Agenda 2030 y alcanzar el objetivo de desarrollo sostenible n&uacute;mero 7, que exige a los pa&iacute;ses garantizar el acceso a una energ&iacute;a asequible, segura, sostenible y moderna. Como bien se&ntilde;ala este gran acuerdo internacional, de nada sirve avanzar en energ&iacute;as limpias o en eficiencia energ&eacute;tica si al mismo tiempo miles de personas son privadas, mediante precios abusivos, de poder acceder a estos suministros.
    </p><p class="article-text">
        Y, en todo caso, la transici&oacute;n que precisa nuestro modelo energ&eacute;tico no solo debe perseguir su electrificaci&oacute;n, para reducir dr&aacute;sticamente las emisiones de CO2. Dadas las condiciones oligopol&iacute;sticas actuales, esta transici&oacute;n tambi&eacute;n debe impulsar la democratizaci&oacute;n del sistema. Favorecer la generaci&oacute;n distribuida mediante el desarrollo de inversiones en autoconsumo y fotovoltaica de tejado puede ser una realidad en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, si parte del Fondo de Recuperaci&oacute;n y Resiliencia de la UE se destina a tal prop&oacute;sito. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, pensamos que una empresa p&uacute;blica de energ&iacute;a que favorezca la competencia en un sector oligopol&iacute;stico, y que saque a la luz la informaci&oacute;n real sobre el sistema y sus costes de generaci&oacute;n, puede contribuir tambi&eacute;n a los objetivos de reformar y democratizar el mercado el&eacute;ctrico, reducir la factura y garantizar el suministro a precios asequibles para toda la ciudadan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de la utilidad que puede llegar a tener una empresa p&uacute;blica lo vemos estos d&iacute;as en La Ca&ntilde;ada Real Galiana. Durante tres meses Naturgy, junto con el Gobierno de Ayuso, han consentido que miles de familias vulnerables permanezcan sin electricidad, incluso en pleno temporal de fr&iacute;o y nieve. Seguramente esto no habr&iacute;a pasado con una empresa p&uacute;blica de energ&iacute;a que se rija por criterios de servicio p&uacute;blico y que atienda al cumplimiento de los derechos humanos. Tomemos nota de ello.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ione Belarra, Nacho Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-filomena-oligopolio-beneficios-caidos-cielo_129_6749157.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Jan 2021 21:38:34 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando el futuro parecía mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/futuro-parecia-mejor_129_2071682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/facc61fb-55e0-4400-a093-c9c6f34dec6d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De aquel tiempo –en el que la perspectiva se orientaba a la superación del modelo socioeconómico– nos habla el último libro publicado por Enrique Palazuelos,</p><p class="subtitle">Cuando el futuro parecía mejor. Auge, hitos y ocaso de los partidos obreros en Europa</p></div><p class="article-text">
        Hubo un tiempo de horizontes de progreso, de conciencia y aspiraci&oacute;n a favor de una construcci&oacute;n colectiva del porvenir. Un tiempo en el que las organizaciones obreras caminaron junto a millones de personas, hasta empujar y traspasar la frontera de lo posible. De aquel tiempo &ndash;en el que la perspectiva se orientaba a la superaci&oacute;n del modelo socioecon&oacute;mico&ndash; nos habla el &uacute;ltimo libro publicado por Enrique Palazuelos (<em>Cuando el futuro parec&iacute;a mejor. Auge, hitos y ocaso de los partidos obreros en Europa</em>, Editorial Akal).
    </p><p class="article-text">
        Palazuelos bucea en la historia de Europa y examina con detalle la determinante contribuci&oacute;n de los partidos socialistas y comunistas en el afianzamiento de los logros que democratizaron el viejo continente: abolici&oacute;n del derecho censitario, extensi&oacute;n del sufragio universal, jornada laboral de 8 horas, conquista del voto de las mujeres, pensiones p&uacute;blicas y servicios sociales garantizados, educaci&oacute;n gratuita para los hijos de quienes no pod&iacute;an pagarla pero se hab&iacute;an dejado la piel derrotando al nazismo y construyendo la naci&oacute;n.
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         Desde la Revoluci&oacute;n francesa hasta la enorme fortaleza acumulada por la socialdemocracia alemana, pasando por las sociedades fabianas y la consolidaci&oacute;n del laborismo brit&aacute;nico, el autor revisa pormenorizadamente los avances y retrocesos de estos movimientos pol&iacute;ticos. Y lo hace en una admirable obra en donde inevitablemente se entrelazan la historia de las organizaciones obreras, la historia de sus ideas y la propia historia pol&iacute;tica del continente.
    </p><p class="article-text">
        Da cuenta con ello de un relato jalonado de pasos adelante y atr&aacute;s, de conquistas y derrotas, y de la tenacidad de estos movimientos por conquistar el futuro. Fue esta tenacidad la que permiti&oacute; incrustar en el capitalismo, d&eacute;cada a d&eacute;cada, siglo a siglo, elementos democratizadores a priori ajenos a dicho sistema. Siempre con una preocupaci&oacute;n: dejar para la siguiente generaci&oacute;n un suelo de conquistas, de avances, cada vez m&aacute;s s&oacute;lido, cada vez m&aacute;s elevado.
    </p><p class="article-text">
        Los grandes pilares de la democracia pol&iacute;tica, tal y como hoy la conocemos en Europa, no nacieron de la mano del capitalismo. La contribuci&oacute;n de los partidos socialistas y comunistas fue determinante para construir la intersecci&oacute;n &ndash;siempre provisional, siempre fugitiva&ndash; entre libertades c&iacute;vicas, parlamentos representativos de la soberan&iacute;a popular, reparto de poderes y garant&iacute;a de derechos sociales desmercantilizados.
    </p><p class="article-text">
        Pero el viento de la historia no siempre sopla a favor. En 1914 el SPD alem&aacute;n agrupaba a m&aacute;s de un mill&oacute;n de militantes, cifra que se mantuvo hasta la d&eacute;cada de 1970. Hoy son la mitad. A finales de la d&eacute;cada de 1940, el PCI contaba con m&aacute;s de un mill&oacute;n y medio de afiliados, una enorme implantaci&oacute;n territorial y un fuerte dominio cultural en Italia. Dej&oacute; de existir en 1991. El Partido Socialdem&oacute;crata Sueco (SAP) fue capaz de gobernar ininterrumpidamente el pa&iacute;s durante medio siglo, construyendo un modelo de eficiencia y cohesi&oacute;n hoy claramente cuestionado. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute;? &iquest;En qu&eacute; momento del camino se trunc&oacute; la historia de las organizaciones socialdem&oacute;cratas y comunistas?
    </p><p class="article-text">
        Contestar esta pregunta es, a mi juicio, la principal virtud del libro de Enrique Palazuelos. No tanto por las respuestas que da &ndash;que tambi&eacute;n&ndash; sino por la capacidad de formularse las preguntas adecuadas, y de buscar donde otros no han mirado. Se acomete as&iacute; un met&oacute;dico an&aacute;lisis de los factores que explican el ciclo vital de estas organizaciones, desde los enormes logros alcanzados &ndash;dif&iacute;cilmente imaginables a mediados del siglo XIX&ndash;, hasta su ocaso actual. Parad&oacute;jicamente, fueron las propias condiciones alumbradas por su &eacute;xito las que generaron algunos de los determinantes estructurales de su fracaso, junto a otros condicionantes que el libro revisa concienzudamente.
    </p><p class="article-text">
        Resultar&iacute;a reconfortante pensar que las causas que dan cuenta de la p&eacute;rdida de hegemon&iacute;a pol&iacute;tica y social de estos partidos pasan por un mero &ldquo;problema de direcci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;. Pero el crisol de factores explicativos es mucho m&aacute;s complejo. El extrav&iacute;o del &iacute;mpetu reformista de estas organizaciones &ndash;en el caso de la socialdemocracia&ndash;, o el refugio identitario y alejado de la influencia social &ndash;en el caso de los partidos comunistas&ndash;, son analizados por el autor a la luz de determinantes tanto end&oacute;genos (y por tanto imputables a dichos partidos), como ex&oacute;genos. La naturaleza ideol&oacute;gica de los proyectos acu&ntilde;ados, los discursos construidos y la acci&oacute;n pol&iacute;tica desplegada se ponen en relaci&oacute;n no s&oacute;lo entre s&iacute;, sino tambi&eacute;n con las progresivas modificaciones en la estructura econ&oacute;mica y social, y con la acci&oacute;n inhibitoria de los poderes dominantes.
    </p><p class="article-text">
        La desconexi&oacute;n entre los horizontes emancipadores y las pr&aacute;cticas pol&iacute;ticas cotidianas erosionar&aacute; progresivamente la met&aacute;fora seg&uacute;n la cual la clase trabajadora ten&iacute;a el viento de la historia a su favor. La renuncia de la socialdemocracia a avanzar en sus propios prop&oacute;sitos reformistas &ndash;teniendo en la tercera v&iacute;a de Blair uno de los casos m&aacute;s extremos&ndash; profundizar&aacute; este desgaste. Finalmente, la crisis del Euro pondr&aacute; la puntilla: el socialismo europeo acepta la agenda neoliberal de austeridad y recortes, decepcionando profundamente a su base social, al tiempo que las organizaciones comunistas &ndash;periclitadas y autoubicadas en un rinc&oacute;n del tablero pol&iacute;tico&ndash; se muestran incapaces de ocupar el espacio que la socialdemocracia abandona.
    </p><p class="article-text">
        El libro tambi&eacute;n analiza con detalle la experiencia de Espa&ntilde;a, tanto la remota como la m&aacute;s reciente, dedicando dos cap&iacute;tulos a ello. Desde el devenir de la Rep&uacute;blica, pasando por la lucha contra la dictadura y el periodo de la Transici&oacute;n, hasta llegar al dominio del PSOE y su posterior decadencia.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, y como la historia nunca se detiene, las nuevas experiencias que emergen tambi&eacute;n son analizadas. Porque <em>Cuando el futuro parec&iacute;a mejor </em>no es un libro que se interrogue exclusivamente por el devenir de las organizaciones obreras. Se interroga, en &uacute;ltima instancia, por la propia construcci&oacute;n del poder pol&iacute;tico y la hegemon&iacute;a cultural en las sociedades europeas, y por el papel que &ldquo;los de abajo&rdquo; han jugado en dicha tarea. Por eso al autor le resulta inevitable adentrarse en el territorio del movimiento 15-M y en el propio surgimiento de Podemos. Y acierta con ello: los posibles avances que experimente nuestra democracia en este tiempo de aceleraci&oacute;n pol&iacute;tica no podr&aacute;n ser entendidos sin la emergencia de estas fuerzas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque quiz&aacute; aqu&iacute; est&eacute; mi mayor discrepancia con el contenido del libro. Pienso que es poco f&eacute;rtil utilizar criterios an&aacute;logos para examinar la historia de las organizaciones obreras y el (breve) recorrido de Podemos. Podemos no nace de la matriz del movimiento obrero organizado, sino de los escombros que han dejado tras de s&iacute; varias d&eacute;cadas de desestructuraci&oacute;n pol&iacute;tica y social. No s&oacute;lo hablamos de otros modelos de construcci&oacute;n y comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica (con sus aciertos y sus vicios). Hablamos sencillamente &ndash;para bien o para mal&ndash; de &ldquo;otra cosa&rdquo;, no exenta aun as&iacute; de saber cruzar el desfiladero que separa el reformismo homeop&aacute;tico de la marginalidad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, el ep&iacute;logo final no defrauda (&ldquo;si lo intentas bien, algunas veces puedes conseguir lo que pretendes&rdquo;). Hace falta querer, pero tambi&eacute;n hace falta poder y hace falta saber. Por eso Palazuelos nos sit&uacute;a ante el eterno (y necesario) retorno de la estrategia. Porque sin horizonte de transformaci&oacute;n, no hay pol&iacute;tica progresista. Y sin estrategia, no hay horizonte de transformaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay recetas, nunca las hay, pero s&iacute; prevenciones de sentido com&uacute;n. Asumamos que la construcci&oacute;n pol&iacute;tica del discurso debe ser capaz de enlazar demandas diversas y factibles (y verdaderamente reformistas) con horizontes de transformaci&oacute;n estructural. Asumamos que no habr&aacute; (porque nunca ha habido) profundizaci&oacute;n democr&aacute;tica y progreso social &ndash;es decir, representaci&oacute;n pol&iacute;tica de las mayor&iacute;as&ndash; que se pueda construir sin entrar en conflicto con los poderes dominantes.
    </p><p class="article-text">
        <em>Cuando el futuro parec&iacute;a mejor</em> es un libro de Historia &ndash;aquella que fue precisamente levantada por las &ldquo;gentes sin Historia&rdquo;&ndash;. Pero es algo m&aacute;s. No s&oacute;lo es un libro que nos habla de otro tiempo. Es un libro que nos habla del presente, y lo hace explicando las acciones y motivos de quienes disputaron la democracia y el futuro antes de que nosotros lo hici&eacute;semos. Es por eso una reflexi&oacute;n con may&uacute;sculas, enormemente valiosa y &uacute;til.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/futuro-parecia-mejor_129_2071682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Jun 2018 18:19:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando el futuro parecía mejor]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué la creación de empleo no está reduciendo la desigualdad?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/creacion-empleo-reduciendo-desigualdad_129_3027965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd32b398-fd91-4266-a504-695d36e79e52_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis ha consolidado una caída de 1,5 puntos en el peso que tienen los salarios sobre la renta nacional</p><p class="subtitle">Es decir, una transferencia anual de unos 15.000 millones de euros desde las rentas del trabajo hacia las rentas del capital</p></div><p class="article-text">
        Para defender su gesti&oacute;n, la ministra B&aacute;&ntilde;ez y los ministros Montoro y De Guindos recurren habitualmente al mantra de que &ldquo;la mejor medida para reducir la desigualdad es la creaci&oacute;n de empleo&rdquo;. Afirman que la mayor parte del incremento de la desigualdad que se ha producido durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os se explica fundamentalmente por la destrucci&oacute;n de puestos de trabajo. Y en buena medida tienen raz&oacute;n: cabe esperar que en una econom&iacute;a en la que la tasa de paro ha llegado al 26%, gran parte de la desigualdad responda a la falta de empleo de millones de familias. Sin embargo, lo contrario ha dejado de ser cierto: a pesar de las declaraciones del Gobierno, la reciente creaci&oacute;n de empleo no est&aacute; permitiendo reducir la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        La distribuci&oacute;n de la renta presenta dos dimensiones: la distribuci&oacute;n primaria o de mercado (tambi&eacute;n llamada pre-distribuci&oacute;n), es decir, aquella que se da en el &aacute;mbito productivo como resultado del reparto del ingreso nacional entre rentas del trabajo, rentas del capital y ganancias del patrimonio; y la distribuci&oacute;n secundaria, o de la renta disponible, que es la que persiste despu&eacute;s de que el sector p&uacute;blico lleve a cabo su labor redistributiva, utilizando para ello los impuestos y las transferencias sociales.
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas de austeridad fiscal aplicadas (err&oacute;neamente) como respuesta a la crisis han reducido esta capacidad redistributiva del Estado, contribuyendo poderosamente al empeoramiento de la distribuci&oacute;n de la renta, as&iacute; como a la expansi&oacute;n de la pobreza y la exclusi&oacute;n social en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el mayor incremento de la desigualdad se ha producido en el &aacute;mbito de la distribuci&oacute;n primaria, en el mercado de trabajo. Desde el inicio de la crisis el &iacute;ndice de Gini medido antes de impuestos y transferencias ha aumentado m&aacute;s de siete puntos, por encima de los casi tres puntos que lo ha hecho el &iacute;ndice de Gini final. Cierto es que buena parte de este incremento de la desigualdad primaria se explica por la dram&aacute;tica destrucci&oacute;n de empleo provocada por la crisis y las pol&iacute;ticas de austeridad. Sin embargo, la evoluci&oacute;n reciente de la desigualdad apunta a algo m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Entre 2014 y 2017 se han creado 2 millones de puestos de trabajo en la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. A pesar de ello, el &iacute;ndice de Gini antes de impuestos y transferencias ha seguido aumentando (de 49,3 a 50,7 puntos), al igual que el &iacute;ndice de Gini final (de 33,7 a 34,5), situando a Espa&ntilde;a como el segundo pa&iacute;s m&aacute;s desigual de la Eurozona, s&oacute;lo por debajo de Lituania. En la gran mayor&iacute;a de pa&iacute;ses del mundo la creaci&oacute;n de empleo sirve para reducir o, al menos, contener el incremento de la desigualdad. As&iacute; ocurri&oacute; en la econom&iacute;a espa&ntilde;ola hasta 2007. Sin embargo, las pol&iacute;ticas que el gobierno del Partido Popular ha desarrollado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han provocado que ese nexo entre creaci&oacute;n de empleo y reducci&oacute;n de la desigualdad se haya erosionado profundamente.
    </p><p class="article-text">
        La erosi&oacute;n de este nexo responde fundamentalmente a dos causas: el intenso ajuste salarial propiciado por las &uacute;ltimas reformas laborales, y el aumento del empleo at&iacute;pico (temporal y a tiempo parcial), generalmente de mala calidad. As&iacute;, las reformas del mercado de trabajo implementadas han facilitado que los ajustes ante nuevas crisis recaigan sobre los asalariados. Pero, a&uacute;n m&aacute;s preocupante, han dificultado que las recuperaciones econ&oacute;micas se transmitan a los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        La crisis ha consolidado una ca&iacute;da de 1,5 puntos en el peso que tienen los salarios sobre la renta nacional. Es decir, una transferencia anual de unos 15.000 millones de euros desde las rentas del trabajo hacia las rentas del capital. El debilitamiento de la negociaci&oacute;n colectiva, el recurso a la unilateralidad de los empresarios para fijar salarios y condiciones de trabajo, la menor protecci&oacute;n frente al despido y el propio desempleo han generalizado las ca&iacute;das salariales en nuestra econom&iacute;a. Simult&aacute;neamente, el 60% de los nuevos empleos creados entre 2014 y 2017 son, o bien temporales, o empleos a tiempo parcial. Dado que un empleado temporal cobra en t&eacute;rmino medio unos 8.000 euros al a&ntilde;o menos que un empleado indefinido, la generalizaci&oacute;n del empleo de mala calidad no hace sino romper el v&iacute;nculo entre creaci&oacute;n de empleo y reducci&oacute;n de la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Debe tenerse en cuenta adem&aacute;s que los sectores tractores que est&aacute;n impulsando la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica &ndash;y la creaci&oacute;n de empleo&ndash; son precisamente sectores de perfil tecnol&oacute;gico medio-bajo, y con limitada productividad (hosteler&iacute;a, turismo, comercio minorista, etc.). Este perfil estructural de la recuperaci&oacute;n &ndash;propio de un pa&iacute;s que carece de una verdadera pol&iacute;tica industrial&ndash; refuerza el peso que tienen los bajos salarios en nuestro modelo productivo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, aunque el ajuste salarial se ha aplicado a lo largo y ancho de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, no ha sido en absoluto un fen&oacute;meno homog&eacute;neo. En su &uacute;ltima comparecencia en la Comisi&oacute;n de Econom&iacute;a del Congreso, Luis de Guindos recalc&oacute; que la ca&iacute;da del salario medio que muestran las estad&iacute;sticas del INE para 2016 se debe a una reducci&oacute;n de los salarios altos proporcionalmente mayor que la reducci&oacute;n de los m&aacute;s bajos. Sin embargo, si se ampl&iacute;a el foco hasta 2011 se constata que quienes m&aacute;s han sufrido el ajuste han sido precisamente las personas que menores ingresos tienen: para el 10% que menos gana la p&eacute;rdida de poder adquisitivo acumulada durante la crisis alcanza el 30%.
    </p><p class="article-text">
        Ya conocemos la respuesta del Gobierno: &ldquo;a pesar de la contracci&oacute;n de los salarios, de la mala calidad del empleo y del consiguiente incremento de la desigualdad, el crecimiento est&aacute; sirviendo para que las familias mejoren su situaci&oacute;n y disfruten de la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica&rdquo;. Nada m&aacute;s lejos de la realidad, como muestran las estad&iacute;sticas: hoy un 28% de espa&ntilde;oles se encuentra en situaci&oacute;n de pobreza o exclusi&oacute;n social, y el crecimiento no est&aacute; reduciendo apreciablemente dicho porcentaje. En nuestro pa&iacute;s, encontrar un empleo ha dejado de ser garant&iacute;a de vida digna y de integraci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta situaci&oacute;n, es imprescindible una ofensiva contra la precariedad y por la recuperaci&oacute;n de los salarios. Dicha ofensiva debe pasar por facilitar un marco de pre-distribuci&oacute;n m&aacute;s equilibrado entre trabajadores y empresarios: subir progresivamente el Salario M&iacute;nimo Interprofesional hasta los 1.000 euros/mes, desincentivar fuertemente el uso abusivo de la temporalidad y recuperar la negociaci&oacute;n colectiva. Pero, adem&aacute;s, la reducci&oacute;n de las desigualdades exige implementar un plan de Renta Garantizada que erradique la pobreza monetaria de nuestro pa&iacute;s, similar al que ya existe en el Pa&iacute;s Vasco o Navarra. Estas medidas ayudar&iacute;an a garantizar que el crecimiento del empleo se traduzca efectivamente en una mejora de las condiciones de vida y en inclusi&oacute;n social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Álvarez, Ricardo Molero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/creacion-empleo-reduciendo-desigualdad_129_3027965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Nov 2017 20:09:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué la creación de empleo no está reduciendo la desigualdad?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mitología de la recuperación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mitologia-recuperacion_129_3338062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe209aa7-6eaf-47c4-a305-5f66eb9e0a47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mitología de la recuperación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cómo hablar de recuperación económica cuando más de un tercio de la población queda excluida del crecimiento, y el empleo ya no constituye un pasaporte de ciudadanía para buena parte de los trabajadores?</p></div><p class="article-text">
        La reciente moci&oacute;n de censura presentada por Unidos Podemos ha planteado una alternativa al Gobierno del Partido Popular, no s&oacute;lo en materia de regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica, sino tambi&eacute;n en pol&iacute;tica econ&oacute;mica. &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Acaso no estamos ya, como insiste el Gobierno, en plena &ldquo;recuperaci&oacute;n&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        Determinar en qu&eacute; medida est&aacute; saliendo nuestra econom&iacute;a de la crisis, c&oacute;mo y por qu&eacute;, es fundamental para identificar qu&eacute; pol&iacute;tica econ&oacute;mica necesita en este momento el pa&iacute;s. El Gobierno sin embargo, en lugar de abordar un debate serio sobre esta cuesti&oacute;n, se limita &ndash;como hemos comprobado estos d&iacute;as&ndash; a instalar mensajes tergiversados y falsos: &ldquo;Los recortes y reformas de los a&ntilde;os pasados estar&iacute;an supuestamente dando sus frutos, permitiendo la actual recuperaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este relato no es cierto, e ignora y oculta algunos elementos fundamentales, que abordamos a continuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, es de sobra conocido que los recortes fiscales y salariales del pasado no s&oacute;lo no fueron positivos para el crecimiento econ&oacute;mico y la creaci&oacute;n de empleo, sino que prolongaron innecesariamente la crisis al reforzar sus efectos depresivos.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como puede verse en el gr&aacute;fico 1, fue precisamente la implementaci&oacute;n de estos recortes &ndash;a partir de 2010&ndash; lo que determin&oacute; la segunda fase de la crisis. La insistencia del Gobierno de Rajoy durante los a&ntilde;os 2012 y 2013 en una pol&iacute;tica que reduc&iacute;a el nivel de demanda interna nos ha terminado llevando a una d&eacute;cada perdida: Espa&ntilde;a a&uacute;n no ha alcanzado el nivel de PIB per c&aacute;pita que ten&iacute;a antes de la crisis, y s&oacute;lo ha recuperado el 40% del empleo que se ha destruido durante los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1: PIB real (2007=100) y ocupados totales</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En segundo lugar, es necesario analizar con cuidado los factores que explican el crecimiento econ&oacute;mico del periodo 2015-2017. Efectivamente, la econom&iacute;a espa&ntilde;ola est&aacute; creciendo al 3% en t&eacute;rminos anuales, aproximadamente un punto por encima de la zona euro.  Ahora bien, &iquest;acaso este crecimiento responde a haber aplicado m&aacute;s recortes que el resto de econom&iacute;as? &iquest;O a haber reducido m&aacute;s los salarios? No.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se analiza con cierto detalle los factores que en este momento empujan el crecimiento econ&oacute;mico, se puede comprobar como estos, en buena medida, no responden a la pol&iacute;tica econ&oacute;mica que el Gobierno aplica, o dice aplicar.
    </p><p class="article-text">
        El Banco de Espa&ntilde;a analiza en su reciente <a href="http://www.bde.es/f/webbde/SES/Secciones/Publicaciones/PublicacionesAnuales/InformesAnuales/16/Fich/cap1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe Anual</a> por qu&eacute; la econom&iacute;a ha crecido en 2015-2016 notablemente por encima de lo esperado, y atribuye buena parte de este crecimiento a la pol&iacute;tica monetaria del BCE y a la fuerte reducci&oacute;n de los precios del petr&oacute;leo. Ambos factores est&aacute;n al margen de la acci&oacute;n del Gobierno. De acuerdo al Banco de Espa&ntilde;a, estos factores llegar&iacute;an a explicar en torno a la mitad del crecimiento adicional que experimenta hoy nuestra econom&iacute;a (gr&aacute;fico 2).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2: PIB en Espa&ntilde;a y en el &aacute;rea Euro (tasas de variaci&oacute;n anuales)</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>Fuente: Banco de Espa&ntilde;a, Informe Anual 2016, pag. 56.</em>
    </p><p class="article-text">
        Los ministros del Gobierno repiten insistentemente, a modo de mantra, que estos &ldquo;vientos de cola&rdquo; afectan por igual a todas las econom&iacute;as de la zona euro, y que por tanto no se deben buscar ah&iacute; los motivos del crecimiento actual. Sin embargo, el informe anual del Banco de Espa&ntilde;a explica por qu&eacute; esto no es as&iacute;, y por qu&eacute; los &ldquo;vientos de cola&rdquo; tienen un mayor impacto en nuestra econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s con un nivel de endeudamiento de hogares y empresas comparativamente m&aacute;s elevado, y con buena parte de las hipotecas referenciadas al Euribor. Es por tanto comprensible que descensos en los tipos de inter&eacute;s afecten en mayor medida a nuestra econom&iacute;a que a otras de la zona euro. Adem&aacute;s, es conocida la tradicional dependencia energ&eacute;tica espa&ntilde;ola respecto de los combustibles f&oacute;siles, notablemente mayor que la de otros pa&iacute;ses de nuestro entorno. El precio del petr&oacute;leo tiene una mayor importancia en la estructura de costes del tejido productivo espa&ntilde;ol, lo que explica que su evoluci&oacute;n afecte m&aacute;s a nuestra econom&iacute;a que a los pa&iacute;ses de nuestro entorno.
    </p><p class="article-text">
        Pero ojo, existe un factor de crecimiento adicional fundamental. Durante el bienio 2015-2016 el Gobierno no s&oacute;lo se ha encontrado con estos favorables vientos de cola. Durante este periodo, el Gobierno ha interrumpido los duros recortes fiscales de los a&ntilde;os previos, llegando incluso a impulsar &ndash;casualmente en pleno periodo electoral, y con la aquiescencia de las instituciones de Bruselas&ndash; una pol&iacute;tica fiscal t&iacute;midamente expansiva. El Banco de Espa&ntilde;a, en el mencionado informe, considera que esta pol&iacute;tica fiscal ha supuesto un 0,4% de crecimiento anual a&ntilde;adido durante este periodo (ver gr&aacute;fico 2).
    </p><p class="article-text">
        Es decir, el Gobierno de Rajoy, despu&eacute;s de haber protagonizado dur&iacute;simos recortes de la inversi&oacute;n y el gasto p&uacute;blico durante 2012-2014, ha utilizado la pol&iacute;tica fiscal como &ldquo;motor de arranque&rdquo; de una econom&iacute;a gripada. En todo caso, no hay lugar para el enga&ntilde;o: tan pronto como pas&oacute; el periodo electoral, el Gobierno ha vuelto a la austeridad fiscal, tal y como demuestra el techo de gasto aprobado en los Presupuestos Generales del Estado de 2017 (que incluyen un recorte de 5.000 millones de euros respecto a lo que se presupuest&oacute; para 2016, y mantienen un l&iacute;mite de gasto no financiero 60.000 millones de euros por debajo de lo presupuestado en 2010).
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, hay un elemento adicional que hace muy dif&iacute;cil hablar de &ldquo;recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica&rdquo;. Las caracter&iacute;sticas y el perfil del crecimiento actual dejan al desnudo enormes problemas estructurales. &iquest;C&oacute;mo hablar de recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica cuando m&aacute;s de un tercio de la poblaci&oacute;n queda excluida del crecimiento, y el empleo ya no constituye un pasaporte de ciudadan&iacute;a para buena parte de los trabajadores? &iquest;Acaso el crecimiento actual no vuelve a apoyarse sobre pies de barro (fuertes desigualdades, precariedad laboral, bajos salarios, ausencia de transici&oacute;n energ&eacute;tica, insostenibilidad medioambiental)?
    </p><p class="article-text">
        De los 990.000 empleos netos que se han creado en el bienio 2015-2016, apenas 315.000 eran empleos indefinidos. Los otros 676.000 (casi el 70%), eran empleos temporales. Estos &uacute;ltimos tienen una remuneraci&oacute;n media 10.000 euros al a&ntilde;o inferior a la de los empleos indefinidos. A pesar de la cacareada reforma laboral, la tasa de temporalidad espa&ntilde;ola se mantiene inalterada: en el 26,5%, muy por encima de la media de la zona euro (14,4%). Mientras que en 2007 la duraci&oacute;n media de los contratos era de 79 d&iacute;as, en 2017 se ha reducido a 55 d&iacute;as seg&uacute;n el Servicio P&uacute;blico de Empleo Estatal. Hoy s&oacute;lo uno de cada dos desempleados tiene derecho a un subsidio (cuando antes de que llegase el PP al gobierno era el 70%).
    </p><p class="article-text">
        Estos datos indican que hablar de &ldquo;recuperaci&oacute;n&rdquo; exige ir m&aacute;s all&aacute; de los meros niveles de renta y empleo, y fijar nuestra atenci&oacute;n en otras dimensiones: calidad del crecimiento, distribuci&oacute;n de la riqueza y sostenibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Del an&aacute;lisis anterior se deriva la necesidad de un cambio profundo en la pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Es necesaria una nueva pol&iacute;tica econ&oacute;mica que contribuya a fortalecer el crecimiento actual &ndash;excesivamente dependiente de los vientos de cola&ndash;, as&iacute; como la creaci&oacute;n de empleo. Pero, simult&aacute;neamente, dicha pol&iacute;tica econ&oacute;mica debe tener tambi&eacute;n como objetivo prioritario la propia transformaci&oacute;n del crecimiento, reduciendo las enormes desigualdades socioecon&oacute;micas actuales, y propiciando un proceso de transici&oacute;n energ&eacute;tica que reduzca nuestra tradicional dependencia del combustible f&oacute;sil.
    </p><p class="article-text">
        Estos retos exigen una pol&iacute;tica fiscal que abandone definitivamente la austeridad, revierta los recortes de esta funesta d&eacute;cada en los servicios p&uacute;blicos fundamentales, y acometa las inversiones necesarias para propiciar el cambio productivo y la disminuci&oacute;n de las desigualdades (por ejemplo, un Plan de Renta Garantizada).
    </p><p class="article-text">
        Pero estos retos exigen adem&aacute;s la puesta en marcha de pol&iacute;ticas de pre-distribuci&oacute;n, que permitan distribuir los beneficios del crecimiento entre toda la poblaci&oacute;n (una significativa subida del salario m&iacute;nimo, un plan de choque contra la excesiva temporalidad, la preeminencia de los convenios colectivos sectoriales sobre los convenios de empresa, o reconectar el crecimiento de las pensiones al crecimiento de los precios).
    </p><p class="article-text">
        En ausencia de estos cambios, el modelo de &ldquo;recuperaci&oacute;n&rdquo; al que nos avoca la pol&iacute;tica econ&oacute;mica del Gobierno ampliar&aacute; la brecha social, pospondr&aacute; la transici&oacute;n energ&eacute;tica y reeditar&aacute; el crecimiento sobre pies de barro de &eacute;pocas pasadas. Una recuperaci&oacute;n que condena a un tercio del pa&iacute;s a la exclusi&oacute;n pone en cuesti&oacute;n los propios pilares de nuestra democracia. El cambio de rumbo, tambi&eacute;n en materia econ&oacute;mica y a pesar de la mitolog&iacute;a de la recuperaci&oacute;n, es urgente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mitologia-recuperacion_129_3338062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jun 2017 18:59:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mitología de la recuperación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Moción de censura,Nacho Álvarez,Podemos,Crisis económica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para muestra, un botón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/muestra-boton_129_3463404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ee7bcb9-3393-4a74-9510-815120c4437b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para muestra, un botón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los próximos equipos económicos socialistas, ¿profundizarán la tendencia social-liberal de los equipos anteriores, o centrarán su preocupación en la defensa de los derechos colectivos y el bienestar de la mayoría social?</p></div><p class="article-text">
        Jordi Sevilla hace p&uacute;blico en su &uacute;ltimo libro (<em>Vetos, pinzas y errores</em>, Ed. Deusto) un episodio que sucedi&oacute; durante la conocida reuni&oacute;n que mantuvimos PSOE, Podemos y Ciudadanos el 7 de abril de 2016.
    </p><p class="article-text">
        El pasaje en cuesti&oacute;n tiene trascendencia dado que, en el fondo, refleja el tipo de preocupaciones e intereses con los que las distintas fuerzas pol&iacute;ticas abordamos aquel proceso de negociaci&oacute;n para alumbrar un posible gobierno de cambio. Y tiene relevancia adem&aacute;s no s&oacute;lo para entender el pasado reciente, sino porque se refiere a una cuesti&oacute;n central del debate pol&iacute;tico actual: &iquest;c&oacute;mo garantizamos pensiones de calidad?
    </p><p class="article-text">
        La delegaci&oacute;n de Podemos expusimos en aquella reuni&oacute;n algunas medidas de pol&iacute;tica econ&oacute;mica que consider&aacute;bamos fundamentales para empezar a negociar un gobierno de cambio. En materia de pensiones manifestamos nuestra oposici&oacute;n a la reforma de pensiones del PP (tambi&eacute;n a la del PSOE) y, en particular, planteamos la necesidad de volver a un marco de revalorizaci&oacute;n de las pensiones vinculado al IPC. Fue llegados a este punto cuando Jordi Sevilla, como &eacute;l mismo cuenta en su libro, interrumpi&oacute; cr&iacute;tico: &ldquo;&iquest;Y qu&eacute; haremos los a&ntilde;os que tengamos IPC negativos?&iquest;Es esa vuestra f&oacute;rmula de izquierdas?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, como <a href="http://www.vozpopuli.com/actualidad/negociacion-secreta-iglesias-sanchez-sevilla_0_1009699327.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relata el exministro</a>, enmudecimos. No d&aacute;bamos cr&eacute;dito. &iquest;Realmente la preocupaci&oacute;n del equipo econ&oacute;mico del PSOE era la f&oacute;rmula de revalorizaci&oacute;n de las pensiones en a&ntilde;os de deflaci&oacute;n? &iquest;Acaso es un problema macroecon&oacute;mico que los a&ntilde;os con IPC negativo las pensiones se mantengan congeladas (actuando como freno frente a la temible deflaci&oacute;n)? &iquest;Pretend&iacute;a con ello Jordi salvaguardar la &uacute;ltima reforma de pensiones del Partido Popular? &iquest;O es que estaba pensando en pedirles a los pensionistas reducciones en sus prestaciones durante los a&ntilde;os en los que cayesen los precios?
    </p><p class="article-text">
        Nos result&oacute; desconcertante que el obst&aacute;culo para hablar de c&oacute;mo &ldquo;reformar las reformas&rdquo; del Partido Popular fuese un fen&oacute;meno &ndash;como la deflaci&oacute;n&ndash; pr&aacute;cticamente desconocido en nuestro pa&iacute;s. Entre 1960 y 2009 Espa&ntilde;a no ha conocido ning&uacute;n a&ntilde;o con inflaci&oacute;n negativa (gr&aacute;fico 1). M&aacute;s de 190 trimestres seguidos con inflaci&oacute;n interanual positiva, hasta la llegada de la crisis. De nuevo, desde el &uacute;ltimo trimestre de 2016, el crecimiento interanual de los precios vuelve a ser positivo, aceler&aacute;ndose hasta el actual 2,3%.
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        La reforma de las pensiones que acometi&oacute; el Gobierno de Rajoy en 2013 desindex&oacute; el crecimiento de las prestaciones del crecimiento de los precios. Desde entonces, las pensiones cuentan con un &iacute;ndice de revalorizaci&oacute;n que establece una subida m&iacute;nima anual del 0,25%, y m&aacute;xima del IPC m&aacute;s 0,5%. Adem&aacute;s, mientras la caja de la Seguridad Social tenga d&eacute;ficit, este &iacute;ndice establece que una parte de lo recaudado se destinar&aacute; a reducir dicho d&eacute;ficit a una tasa anual del 25%.
    </p><p class="article-text">
        Con este sistema de indexaci&oacute;n, como cab&iacute;a prever, las pensiones han crecido en los &uacute;ltimos 4 a&ntilde;os el m&iacute;nimo posible, un 0,25% al a&ntilde;o. Esto no ha sido particularmente traum&aacute;tico mientras la inflaci&oacute;n se ha mantenido en el entorno del 0%. No obstante, en cuanto hemos vuelto al patr&oacute;n tradicional de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, la p&eacute;rdida de capacidad adquisitiva de los jubilados (que ya fue de un -5% en 2010-2012), ha empezado a instalarse. En el a&ntilde;o 2016 la actuaci&oacute;n del &iacute;ndice de revalorizaci&oacute;n se ha traducido en una p&eacute;rdida de capacidad adquisitiva de un 1,4% (gr&aacute;fico 2). Y para 2017 la p&eacute;rdida de capacidad adquisitiva esperada es muy similar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>(*) Dato para 2017 estimado, para una inflaci&oacute;n prevista del 1,5%.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Fuente:&nbsp;Garc&iacute;a D&iacute;az, M.A. y Ministerio de Empleo y Seguridad Social.</em><a href="http://lascosasdelpensar.blogspot.com.es/2014/12/la-revalorizacion-anual-de-las-pensiones.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Garc&iacute;a D&iacute;az, M.A.</a>
    </p><p class="article-text">
        El episodio que revela Jordi Sevilla en su libro no es anecd&oacute;tico. El ritmo de revalorizaci&oacute;n de las pensiones es una variable econ&oacute;mica y social esencial. Los pensionistas son actores que dif&iacute;cilmente pueden protegerse de subidas de la inflaci&oacute;n dado que, una vez fuera del mercado de trabajo, carecen de mecanismos efectivos que les permita evitar dicho riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Un reciente&nbsp;<a href="http://documentos.fedea.net/pubs/eee/eee2017-04.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de FEDEA</a> &ndash;uno de los <em>think tanks</em> que impuls&oacute; las reformas de 2011 y 2013&ndash; es meridianamente claro en este sentido: &ldquo;La normativa actual exigir&iacute;a con toda probabilidad la cuasi-congelaci&oacute;n de las pensiones ya existentes durante varias d&eacute;cadas [&hellip;.] lo que supondr&iacute;a una gradual p&eacute;rdida de poder adquisitivo a lo largo de la vida del pensionista que, con la esperanza de vida actual, podr&iacute;a superar el 30 por ciento con tasas de inflaci&oacute;n moderadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de erosi&oacute;n de las pensiones, &iquest;acaso lo relevante para establecer la orientaci&oacute;n de un gobierno de cambio pasaba por discutir qu&eacute; hacer en tiempos de inflaci&oacute;n negativa? No s&oacute;lo fue poco relevante, sino que result&oacute; abiertamente contraproducente, dificultando que se abordase el verdadero problema que hoy presenta nuestro sistema de pensiones: c&oacute;mo incrementar sus ingresos para garantizar simult&aacute;neamente su sostenibilidad financiera y la mejora de las prestaciones. La referencia de Jordi Sevilla a la deflaci&oacute;n en aquella reuni&oacute;n, teniendo en cuenta la experiencia hist&oacute;rica espa&ntilde;ola, son&oacute; a excusa.
    </p><p class="article-text">
        Ligar las pensiones al IPC significa establecer un &ldquo;suelo&rdquo; que asegure, como m&iacute;nimo, mantener la capacidad adquisitiva. Pero esto no significa que la referencia a la inflaci&oacute;n deba ser tambi&eacute;n un techo, y que por tanto deban de reducirse las pensiones en t&eacute;rminos nominales si hay deflaci&oacute;n. De hecho, si la productividad crece, lo razonable ser&iacute;a que los pensionistas se beneficien tambi&eacute;n de esta mejora de la econom&iacute;a (de forma que no tengan siempre una capacidad de compra constante cuando sin embargo la renta per capita del pa&iacute;s no deja de crecer). Esto justificar&iacute;a que la pensi&oacute;n en t&eacute;rminos nominales crezca por encima del IPC, de forma que no s&oacute;lo se mantenga la capacidad adquisitiva, sino que esta pueda incrementarse (particularmente para las pensiones de menor cuant&iacute;a), tal y como sucede con los salarios.
    </p><p class="article-text">
        El pasaje al que Jordi Sevilla hace referencia en su libro revela igualmente &ndash;para muestra un bot&oacute;n&ndash; el orden de prioridades de quienes hasta el momento han ocupado responsabilidades econ&oacute;micas en el PSOE. La crisis de la socialdemocracia, atrapada a&uacute;n en el bucle del neoliberalismo, deber&iacute;a invitar a repensar el camino de quien se dice parte de dicha corriente ideol&oacute;gica. Los pr&oacute;ximos equipos econ&oacute;micos socialistas, &iquest;profundizar&aacute;n la tendencia social-liberal de los equipos anteriores, o centrar&aacute;n su preocupaci&oacute;n en la defensa de los derechos colectivos y el bienestar de la mayor&iacute;a social?
    </p><p class="article-text">
        En concreto, y en materia de pensiones, esto debe de traducirse en la apuesta honesta por &ldquo;reformar las reformas&rdquo; de 2011 y 2013, evitando toda erosi&oacute;n futura de las prestaciones, y garantizando el aumento significativo de las pensiones de menor cuant&iacute;a. En ese camino resultar&aacute; seguramente m&aacute;s f&aacute;cil que nos podamos encontrar sin &ldquo;vetos, ni pinzas, ni errores&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/muestra-boton_129_3463404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Apr 2017 18:17:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Jordi Sevilla,Pensiones,PSOE,Podemos,Nacho Álvarez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los acuerdos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acuerdos_129_3638877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81fd278f-6271-49f4-83d7-d50d2157853c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los acuerdos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos convencidas y convencidos de que para que Vistalegre sea el éxito que todas y todos queremos es casi necesario que seamos capaces de ponernos de acuerdo en el ‘cómo se hacen las cosas’ antes de que las inscritas y los inscritos decidan quiénes conformarán las próximas mayorías y minorías</p></div><p class="article-text">
        Si existe alguna certeza en relaci&oacute;n al resultado de la pr&oacute;xima Asamblea Ciudadana de Podemos es que nuestro segundo congreso dejar&aacute; en el seno de la organizaci&oacute;n una mayor&iacute;a, m&aacute;s o menos mayoritaria, y varias minor&iacute;as. Esto ser&aacute; as&iacute; con independencia de que las candidaturas encabezadas por Pablo Iglesias e &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n decidan no competir porque, tal y como aprendimos en el primer Vistalegre, la pluralidad y las diferencias no desaparecen por el hecho de que los compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras concurran bajo el paraguas de una &uacute;nica lista ni porque exista un candidato de consenso a la secretar&iacute;a general. El principal reto de Podemos no puede ser superar las diferencias entre Pablo Iglesias e &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n, entre otras cosas porque en una organizaci&oacute;n democr&aacute;tica las diferencias pol&iacute;ticas entre compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras son siempre fuente de riqueza y no de problemas. Es opini&oacute;n de muchas personas en Podemos que todo lo que desplace a un segundo plano los debates sobre c&oacute;mo llevar a cabo los cambios pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos, institucionales y culturales que el 15M comenz&oacute; a exigir en 2011 y que han seguido reclamando desde entonces millones de personas en Espa&ntilde;a es, como poco, un error que roza la irresponsabilidad. Podemos es la herramienta pol&iacute;tica m&aacute;s bella y poderosa que las grandes mayor&iacute;as sociales de nuestro pa&iacute;s hemos sido capaces de construir para transformar la enorme crisis econ&oacute;mica, social, institucional y cultural que se desat&oacute; en 2008, en una oportunidad hist&oacute;rica para la fundaci&oacute;n de un nuevo pa&iacute;s. Es obligaci&oacute;n de todas y todos cuidar esa herramienta, porque Podemos es de todas y de todos.
    </p><p class="article-text">
        En el pr&oacute;ximo Vistalegre tendremos que decidir democr&aacute;ticamente cu&aacute;l deber&iacute;a ser la agenda que queremos para Espa&ntilde;a y cu&aacute;les ser&aacute;n nuestras propuestas para afrontarla. A nuestro juicio, la preparaci&oacute;n para el proceso de cambio constitucional que se viene, la transformaci&oacute;n del modelo productivo espa&ntilde;ol y la lucha contra el machismo debieran conformar la columna vertebral del debate congresual. Pero existe un nivel cero, un punto anterior que debemos resolver y que condiciona todo lo dem&aacute;s: las reglas democr&aacute;ticas con las que Podemos se va a organizar y con las que trabajar&aacute; cotidianamente. Los acuerdos del primer Vistalegre construyeron una estructura asombrosamente &aacute;gil, capaz de moverse a gran velocidad en escenarios muy complejos. Entonces lo definimos como m&aacute;quina de guerra electoral. Sin embargo, ese Podemos tuvo una organizaci&oacute;n laxa, con atribuciones competenciales imprecisas, a menudo centralistas, disfuncionales y confusas, sin reglas claras sobre d&oacute;nde y de qu&eacute; manera se tomaban las decisiones y qu&eacute; ocurr&iacute;a cuando los dirigentes o los &oacute;rganos las ignoraban. Poner fin a la laxitud organizativa y competencial en Podemos es la tarea inaplazable que debiera presidir todas las negociaciones en curso entre los principales competidores en esta Asamblea. Porque si no se produce un acuerdo sobre la reglas, de nada servir&aacute;n los procesos electorales o las negociaciones que definan qui&eacute;nes ser&aacute;n mayor&iacute;a y quienes minor&iacute;as dentro de la organizaci&oacute;n. Es imprescindible que en estos debates precongresuales, el mayor n&uacute;mero de compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras nos pongamos de acuerdo sobre qu&eacute; decisiones corresponden a los c&iacute;rculos, a los consejos ciudadanos, a las ejecutivas y a las secretar&iacute;as generales. Es imprescindible que nos pongamos de acuerdo sobre c&oacute;mo y cu&aacute;ndo vamos a decidir el tipo de relaci&oacute;n organizativa que queremos tener con nuestros aliados. Que acordemos qu&eacute; &oacute;rgano y en qu&eacute; momento va a decidir el espacio pol&iacute;tico y jur&iacute;dico desde el que queremos ganar los gobiernos municipales y auton&oacute;micos en 2019. Es imprescindible que decidamos los aspectos que deben ser votados en cada uno de los &oacute;rganos de Podemos y qu&eacute; mayor&iacute;as &ndash;simples, absolutas, cualificadas- son necesarias para sacar adelante las principales decisiones a adoptar en cada uno de ellos. Es imprescindible que definamos un sistema electoral com&uacute;n a todos los procesos electorales internos y clarifiquemos cu&aacute;les son los &oacute;rganos y los tiempos en los que pueden ser modificados. Es imprescindible tambi&eacute;n un consenso sobre la estructura organizativa interna, sobre los objetivos que guiar&aacute;n la conformaci&oacute;n de las nuevas &aacute;reas y secretar&iacute;as de Podemos. Deber&iacute;amos ponernos de acuerdo sobre cu&aacute;l deber&iacute;a ser el uso que los responsables pol&iacute;ticos y cargos org&aacute;nicos de Podemos hacen de los medios de comunicaci&oacute;n y de las redes sociales como Twitter. Es urgente, en definitiva, que acordemos el alcance efectivo de las decisiones org&aacute;nicas, cu&aacute;les son sus l&iacute;mites y qu&eacute; har&aacute; la organizaci&oacute;n si una dirigente o un &oacute;rgano decide ignorarlas o contravenirlas.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Colectivo Mayo-2011 queremos ayudar a construir acuerdos pol&iacute;ticos y organizativos entre todas las personas que formamos esta organizaci&oacute;n y estamos tratando de hacer todo lo que est&aacute; en nuestra mano para facilitarlos. Pero si en el correr de los d&iacute;as no fuera posible alcanzar esos grandes acuerdos pol&iacute;ticos, promoveremos al menos la formaci&oacute;n de acuerdos sobre las reglas del juego, sobre qu&eacute; &oacute;rganos y con qu&eacute; reglas se tomar&aacute;n las decisiones dentro de la organizaci&oacute;n despu&eacute;s de Vistalegre, sobre qu&eacute; instancias se ocupar&aacute;n de qu&eacute; cosas, sobre qu&eacute; mayor&iacute;as har&aacute;n falta para tomar qu&eacute; decisiones. Y estamos convencidas y convencidos de que para que Vistalegre sea el &eacute;xito que todas y todos queremos es casi necesario que seamos capaces de ponernos de acuerdo en el &lsquo;c&oacute;mo se hacen las cosas&rsquo; antes de que las inscritas y los inscritos decidan qui&eacute;nes conformar&aacute;n las pr&oacute;ximas mayor&iacute;as y minor&iacute;as dentro de la organizaci&oacute;n. S&oacute;lo as&iacute;, con ese acuerdo previo a Vistalegre, podremos tener la certeza de que, decidamos lo que decidamos con nuestros votos, el Podemos de Marzo 2017 ser&aacute; capaz de transformar, cooperativa y funcionalmente, la diversidad de an&aacute;lisis y propuestas en motores para la multiplicaci&oacute;n de las fuerzas para el cambio.
    </p><p class="article-text">
        <em>Carolina Bescansa y Nacho &Aacute;lvarez son miembros del Consejo de Coordinaci&oacute;n Estatal de Podemos, promotores del Colectivo Mayo-2011, Pensando Vistalegre.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Álvarez, Carolina Bescansa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acuerdos_129_3638877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Jan 2017 18:59:05 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desafío salarial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/desafio-salarial_129_3693361.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51ce6503-2ee8-4bf7-aa8b-959bec46d652_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desafío salarial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La aprobación de la propuesta de Unidos Podemos sobre el Salario Mínimo Interprofesional queda fundamentalmente en manos del PSOE: existe una mayoría parlamentaria suficiente para ir más allá de la exigua subida del 8% pactada por PSOE y gobierno para 2017</p></div><p class="article-text">
        El debate sobre el ritmo de crecimiento que debe seguir el Salario M&iacute;nimo Interprofesional (SMI) durante esta legislatura ya es una realidad. Su importancia es may&uacute;scula, dado el actual contexto laboral.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que la mayor parte del empleo que se est&aacute; creando sea de muy bajos salarios implica evidentes problemas. En primer lugar, revela que el crecimiento econ&oacute;mico no favorece por igual al conjunto de la ciudadan&iacute;a. Una buena parte de la poblaci&oacute;n trabajadora, como consecuencia de las &uacute;ltimas reformas laborales, se est&aacute; quedando descolgada de este crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente el 15% de los trabajadores son pobres &ndash;tener un trabajo ya no conlleva condici&oacute;n de ciudadan&iacute;a plena&ndash;, 6,6 millones de ocupados tienen ingresos inferiores al SMI (en c&oacute;mputo anual) y 4,5 millones de asalariados con contrato a tiempo completo se sit&uacute;an por debajo de los 1.000 euros netos al mes. Resulta por ello miope considerar que el mero crecimiento conseguir&aacute;, por s&iacute; s&oacute;lo, sacar a millones de familias de la crisis. Son necesarias medidas de redistribuci&oacute;n de la renta. Despu&eacute;s de haber socializado durante la crisis las p&eacute;rdidas del sector financiero, ha llegado la hora de repartir tambi&eacute;n los beneficios que el cambio de ciclo econ&oacute;mico pueda deparar. De lo contrario, hablar de recuperaci&oacute;n seguir&aacute; siendo una mera entelequia.
    </p><p class="article-text">
        La generalizaci&oacute;n de condiciones laborales indignas conlleva adem&aacute;s otros problemas macroecon&oacute;micos: insuficiencia de las cotizaciones sociales, con el consiguiente d&eacute;ficit estructural de la Seguridad Social, as&iacute; como una escasez de demanda interna que determina la fragilidad de la inversi&oacute;n empresarial y del propio crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Urge por todo ello establecer un suelo salarial digno de tal nombre. Este es precisamente el sentido de la Propuesta de Ley presentada recientemente por Unidos Podemos, y admitida a tr&aacute;mite por el Congreso de los Diputados: fijar un calendario de subida progresiva del SMI, a 800 euros en enero de 2018, y a 950 a comienzos de 2020 (en 14 mensualidades).
    </p><p class="article-text">
        No han tardado sin embargo en aparecer voces criticando esta subida salarial &ndash;295 euros en tres a&ntilde;os&ndash;, por considerarla excesiva. Dos son las cr&iacute;ticas fundamentales: esta subida nos har&aacute; perder competitividad en relaci&oacute;n a los pa&iacute;ses de nuestro entorno, y puede quebrar adem&aacute;s la tendencia actual de crecimiento econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        A tenor de los datos econ&oacute;micos, dif&iacute;cilmente se puede sostener que este aumento del SMI nos encamine por una senda salarial distinta a la de nuestros socios comunitarios. La Carta Social Europea establece que el SMI debe situarse, al menos, en el 60% del salario medio del pa&iacute;s. En el gr&aacute;fico 1 podemos observar c&oacute;mo Espa&ntilde;a, despu&eacute;s de la Rep&uacute;blica Checa y junto con Estonia, es el pa&iacute;s m&aacute;s alejado de dicho umbral en la UE. Incrementar el SMI en Espa&ntilde;a supondr&iacute;a precisamente converger con nuestro entorno en un indicador en el que a&uacute;n mantenemos una distancia considerable.
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        Tradicionalmente los economistas liberales han insistido en se&ntilde;alar que las subidas del SMI desincentivan la creaci&oacute;n de empleo y el crecimiento del PIB per capita. El gr&aacute;fico 2 ilustra c&oacute;mo tal relaci&oacute;n no se contrasta en los pa&iacute;ses de la OCDE durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Salarios M&iacute;nimos m&aacute;s generosos, con relaci&oacute;n al salario medio nacional, en ning&uacute;n caso conllevan un menor crecimiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fuente: elaboraci&oacute;n propia. Datos OCDE</em>.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os se est&aacute; desarrollando en Europa y Estados Unidos un intenso debate acad&eacute;mico en torno a la pol&iacute;tica salarial, se&ntilde;alando buena parte de la literatura especializada un camino bien distinto al del <em>mainstream.</em> &iquest;Est&aacute;n nuestras econom&iacute;as dirigidas por el crecimiento de los salarios (<em>wage-led</em>) o por el crecimiento de los beneficios (<em>profit-led</em>)? Buena parte de los <a href="http://www.feps-europe.eu/en/wage-led-in-europe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios acad&eacute;micos realizados</a>, siguiendo el modelo propuesto por los economistas Amit Bhaduri y Stephen Marglin, confirman que las principales econom&iacute;as de la Eurozona se comportan seg&uacute;n el primero de esos patrones: aumentos del peso de los salarios en la renta nacional conllevan un incremento del consumo agregado y, con ello, de la inversi&oacute;n empresarial &ndash;como consecuencia del denominado efecto acelerador, seg&uacute;n el cual las expectativas empresariales responden favorablemente a los aumentos de demanda esperada&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Esto supone que las pol&iacute;ticas de devaluaci&oacute;n salarial no s&oacute;lo resultan injustas, al trasladar el ajuste de la crisis sobre las espaldas de la mayor&iacute;a social, sino que son adem&aacute;s ineficientes. La devaluaci&oacute;n interna, salvo en peque&ntilde;as econom&iacute;as muy volcadas sobre sus mercados externos, ha tenido un car&aacute;cter contractivo en el curso de esta crisis. Por ello, debe abandonarse y sustituirse por una pol&iacute;tica salarial que impulse la demanda agregada y que revierta la fuerte ca&iacute;da que han experimentado los salarios en la renta nacional durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Un incremento del SMI como el que se recoge en la propuesta de Unidos Podemos no s&oacute;lo no pondr&iacute;a en riesgo el crecimiento y la creaci&oacute;n de empleo, sino que contribuir&iacute;a a reforzarlo, asegurando adem&aacute;s un suelo salarial efectivo que impida la precariedad generalizada y la pobreza entre los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Parece seguro que el Gobierno del Partido Popular se opondr&aacute; a esta propuesta, aunque Rajoy tendr&aacute; necesariamente que acatar la decisi&oacute;n que salga del Congreso. El Gobierno no podr&aacute; vetar esta medida utilizando como excusa el impacto sobre los Presupuestos Generales, dado que no conllevar&iacute;a incremento del gasto p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Ciudadanos se pondr&aacute; de perfil y se abstendr&aacute;, empe&ntilde;ados como est&aacute;n en legislar un complemento salarial para los bajos salarios. Este complemento, sin embargo, tendr&iacute;a efectos muy distintos a una subida del SMI: supondr&iacute;a una subvenci&oacute;n con fondos p&uacute;blicos a los empleos precarios (similar al modelo estadounidense de &ldquo;<a href="http://www.elconfidencial.com/mundo/2014-01-31/mcdonald-s-y-walmart-las-reinas-de-los-subsidios-estatales-de-eeuu_83017/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empleo tipo McDonald&rsquo;s</a>&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        La aprobaci&oacute;n de la propuesta de Unidos Podemos queda fundamentalmente en manos del PSOE. Existe una mayor&iacute;a parlamentaria suficiente para ir m&aacute;s all&aacute; de la exigua subida del 8% del SMI pactada por PSOE y gobierno para 2017. Est&aacute; por ver si en las filas socialistas existe o no la voluntad pol&iacute;tica de ir m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por ahora hemos comprobado c&oacute;mo la subida del SMI ha servido de moneda de cambio para ayudar al Gobierno a fijar su techo de gasto, consolid&aacute;ndose con ello los recortes de ejercicios anteriores, que no van a revertirse. Si el acuerdo entre PSOE y Gobierno pretende adem&aacute;s desactivar la propuesta de Unidos Podemos para hacer crecer el SMI hasta los 950 euros, entonces el enga&ntilde;o perpetrado contra la ciudadan&iacute;a progresista ser&aacute; doble: a la consolidaci&oacute;n de los recortes con el nuevo techo de gasto se sumar&aacute; el mantenimiento de un SMI de miseria. La situaci&oacute;n de nuestro mercado de trabajo exige estar a la altura de las circunstancias en este momento. En materia de pol&iacute;tica salarial, todos nos vamos a retratar en las pr&oacute;ximas semanas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/desafio-salarial_129_3693361.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Dec 2016 19:22:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El desafío salarial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[SMI - Salario Mínimo Interprofesional,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hueco que deja el diablo está en la Castellana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hueco-deja-diablo-castellana_129_3940874.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis económica ha hecho cada vez más consciente a la ciudadanía de la importancia que tiene el fraude fiscal</p><p class="subtitle">Se confirma así lo que los técnicos de Hacienda venían apuntando desde hacía años: de los casi 60.000 millones de euros anuales de fraude fiscal estimados, el 70% corresponde a grandes fortunas, corporaciones y grandes empresas</p></div><p class="article-text">
        El hueco que deja el diablo es el t&iacute;tulo de un interesante <a href="http://documentos.fedea.net/pubs/eee/eee2014-01.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> elaborado por varios profesores de la Universidad de Zaragoza, y publicado por Fedea en 2014. En este documento los autores estiman, a partir de los datos proporcionados por el Panel de Declarantes publicado por el Instituto de Estudios Fiscales, el fraude fiscal de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola en el IRPF.
    </p><p class="article-text">
        Las conclusiones del estudio son demoledoras. A excepci&oacute;n de las rentas del trabajo, la infradeclaraci&oacute;n afecta de forma muy considerable al resto de fuentes de renta, yendo desde el 45% en el caso de los ingresos provenientes de actividades econ&oacute;micas hasta el 60% en las rentas del capital mobiliario. Tambi&eacute;n los rendimientos procedentes del capital inmobiliario resultan ampliamente infradeclarados, hasta en un 55% seg&uacute;n el estudio. La dimensi&oacute;n del fraude estimado alcanza, s&oacute;lo en materia de IRFP, la friolera de 20.000 millones de euros al a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Si a esos c&aacute;lculos sobre el IRPF sumamos otras estimaciones de fraude en el resto de figuras impositivas (particularmente IVA, Impuesto de Sociedades y Patrimonio), el fraude fiscal podr&iacute;a triplicar o cuadruplicar esa cifra, alcanzando el 6%-8% del PIB tal y como recurrentemente ha se&ntilde;alado <a href="http://www.gestha.es/archivos/informacion/monograficos/2009/lucha-eficaz-contra-el-fraude-fiscal-y-la-economia-sumergida.-prioridad-y-necesidad-urgente..pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gestha</a>.
    </p><p class="article-text">
        La crisis econ&oacute;mica ha hecho cada vez m&aacute;s consciente a la ciudadan&iacute;a de la importancia que tiene el fraude fiscal. Investigaciones de la prensa como los conocidos Papeles de Panam&aacute;, o los <a href="http://www.eldiario.es/papeles-castellana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Papeles de la Castellana</a>, han ayudado tambi&eacute;n a desarrollar esta actitud cr&iacute;tica. En un contexto en el que las pol&iacute;ticas de ajuste impuestas por Bruselas se han traducido en dur&iacute;simos recortes sobre los servicios p&uacute;blicos fundamentales y han erosionado intensamente las condiciones de vida de millones de personas en nuestro pa&iacute;s, a nadie se le escapa que cada euro de fraude no recaudado no s&oacute;lo agranda el agujero fiscal de la Hacienda espa&ntilde;ola, sino que adem&aacute;s abona el terreno ideol&oacute;gico para exigir recortes futuros.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente no es lo mismo reducir el d&eacute;ficit p&uacute;blico recortando gastos que aumentando ingresos, ni es lo mismo subir impuestos a la mayor&iacute;a social que hacer que pague quien no paga. Ese es precisamente uno de los grandes desaf&iacute;os que tiene nuestra econom&iacute;a: garantizar un Estado de Bienestar de calidad, incrementando la presi&oacute;n fiscal de quien no paga y reforzando la progresividad.
    </p><p class="article-text">
        Las cuentas son evidentes. Entre 2009 y 2014 los Presupuestos Generales del Estado experimentaron recortes del gasto por valor de 18.500 millones de euros en sanidad y educci&oacute;n, 10.800 millones en materia de inversiones en infraestructuras, 7.200 millones en prestaciones por desempleo, 6.900 en pol&iacute;tica de vivienda, 2.700 en atenci&oacute;n a las familias e infancia, 2.500 millones en atenci&oacute;n al medio ambiente y otros tantos en I+D+i. El lector atento ya se habr&aacute; dado cuenta; la suma total de los recortes es muy similar al fraude anual estimado. Las conclusiones son evidentes: la infradotaci&oacute;n de nuestro maltrecho Estado de Bienestar responde en buena medida a la insolidaridad de quienes defraudan.
    </p><p class="article-text">
        Pero al tiempo que nos hemos hecho conscientes de esta situaci&oacute;n, tambi&eacute;n hemos advertido que el hueco que deja el diablo &ndash;ese fraude fiscal que al final repercute en un Estado de Bienestar m&aacute;s fr&aacute;gil&ndash; ten&iacute;a nombres y apellidos, y se gestionaba desde lujosos despachos de asesor&iacute;a fiscal situados a veces en Panam&aacute;, y otras en el Paseo de la Castellana. Se confirma as&iacute; lo que los propios <a href="http://www.gestha.es/?seccion=actualidad&amp;num=193" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">t&eacute;cnicos de Hacienda</a> ven&iacute;an apuntando desde hac&iacute;a a&ntilde;os: de los casi 60.000 millones de euros anuales de fraude fiscal estimados, el 70% corresponde a grandes fortunas, corporaciones y grandes empresas, muy por encima de las cifras relativas a pymes y aut&oacute;nomos.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; encontramos los tres elementos que, superpuestos en el tiempo y en el espacio, han determinado la mayor crisis de desafecci&oacute;n pol&iacute;tica que ha atravesado nuestro pa&iacute;s en d&eacute;cadas: las mismas oligarqu&iacute;as econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas que nos han recetado recortes, austeridad fiscal y rebajas salariales, son las que se han beneficiado de una generalizada corrupci&oacute;n y, adem&aacute;s, las que han contribuido a desfiscalizar la Hacienda P&uacute;blica ocultando su patrimonio e incluso llev&aacute;ndose su dinero a para&iacute;sos fiscales.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s a&uacute;n, esas mismas oligarqu&iacute;as que se beneficiaron de la corrupci&oacute;n y/o que contribuyeron al fraude fiscal, han sido las que en 2012 se acogieron a la amnist&iacute;a del gobierno del Partido Popular. Esta &ldquo;regularizaci&oacute;n especial&rdquo;, como la llama el PP, no s&oacute;lo ha permitido legalizar ante Hacienda el patrimonio oculto de muchas fortunas &ndash;con el nocivo mensaje que esto manda al conjunto de los contribuyentes&ndash;, sino que adem&aacute;s est&aacute; facilitando que dicho afloramiento se haga a tipos muy inferiores a los inicialmente planteados. En teor&iacute;a, la amnist&iacute;a pretend&iacute;a regularizar los patrimonios ocultos aplicando un tipo impositivo del 10% al importe del capital aflorado. Sin embargo, hoy sabemos que las fortunas que se han acogido a esta &ldquo;ventana de oportunidad&rdquo; est&aacute;n benefici&aacute;ndose de porcentajes de tributaci&oacute;n <a href="http://www.eldiario.es/papeles-castellana/lista-amnistia_0_524598623.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el entorno del 1-2%</a>.
    </p><p class="article-text">
        Como reza la conocida m&aacute;xima atribuida a Abraham Lincoln, &ldquo;puedes enga&ntilde;ar a todo el mundo alg&uacute;n tiempo. Puedes enga&ntilde;ar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes enga&ntilde;ar a todo el mundo todo el tiempo&rdquo;. Es imprescindible que durante la pr&oacute;xima legislatura se aborden definitivamente medidas para perseguir mucho m&aacute;s intensamente el fraude fiscal en Espa&ntilde;a. Profundizar nuestra democracia as&iacute; lo exige.
    </p><p class="article-text">
        La cuant&iacute;a para considerar la comisi&oacute;n de un delito fiscal debe rebajarse de los 120.000 euros a los 50.000, tal y como sucede con las defraudaciones a los presupuestos de la Uni&oacute;n Europea. Adem&aacute;s, debe ampliarse a diez a&ntilde;os del plazo de prescripci&oacute;n de estos delitos. El pr&oacute;ximo Congreso tendr&aacute; el reto de desarrollar un estatuto b&aacute;sico en la Agencia Estatal de Administraci&oacute;n Tributaria (AEAT), con la finalidad de blindar su autonom&iacute;a y terminar con el uso partidario de la instituci&oacute;n. Debe ser adem&aacute;s el propio Congreso quien nombre y controle al director general de la AEAT.
    </p><p class="article-text">
        Por cada euro que el Estado invierte en fraude fiscal, se recaudan entre 8 y 10 euros adicionales. Y, sin embargo, nuestro pa&iacute;s es de los que menos invierte en esta materia en la UE. Alemania, que gasta cinco veces m&aacute;s en administraci&oacute;n fiscal de lo que gasta Espa&ntilde;a, tiene un inspector por cada 700 habitantes, mientras que en nuestro pa&iacute;s dicho indicador es de un inspector por cada 2000 habitantes. Si queremos combatir eficazmente el fraude fiscal, la AEAT deber&iacute;a duplicar su plantilla durante la pr&oacute;xima legislatura para ponerse al nivel medio de la UE-28. En materia de fraude, al igual que sucede con otros problemas econ&oacute;micos, decisiones pol&iacute;ticas alternativas terminan configurando realidades institucionales muy distintas. Es la hora de que Espa&ntilde;a se parezca m&aacute;s a los pa&iacute;ses de nuestro entorno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hueco-deja-diablo-castellana_129_3940874.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jun 2016 17:59:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El hueco que deja el diablo está en la Castellana]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Los Papeles de la Castellana,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Austeridad hasta el último día, y más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/austeridad-ultimo-dia_129_2532363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Aprobar los PGE2016 responde a una estrategia que intentar atar de pies y manos las posibilidades de que un nuevo gobierno establezca otras prioridades de política económica, obligando a prolongar la austeridad", afirma el secretario de Economía de Podemos</p><p class="subtitle">"Estos presupuestos son coherentes con el Programa de Estabilidad que el Gobierno ha remitido a Bruselas, y que contempla una reducción de 5 puntos porcentuales del gasto público sobre el PIB para los próximos cuatro años", señala</p></div><p class="article-text">
        Hay dos cuestiones relativas a los Presupuestos Generales del Estado aprobados por el Consejo de Ministros el pasado viernes que son cruciales. En primer lugar, el Partido Popular mantendr&aacute; lo que ha sido una constante en esta legislatura: la austeridad fiscal. Y en segundo lugar, lo har&aacute; incluso m&aacute;s all&aacute; de su mandato legal.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos con la segunda de las cuestiones. La aprobaci&oacute;n de los Presupuestos Generales del Estado para el 2016 refleja el limitado compromiso democr&aacute;tico del Partido Popular con algunas cuestiones de enorme transcendencia econ&oacute;mica, pol&iacute;tica y social. No parece muy oportuno que un gobierno que est&aacute; finalizando su legislatura, y que es probable que no vuelva a gobernar tras las pr&oacute;ximas elecciones generales, pretenda dejarle aprobados los presupuestos del a&ntilde;o en curso al nuevo ejecutivo que le suceda.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante una estrategia que intenta atar de pies y manos las posibilidades de que un nuevo gobierno establezca otras prioridades de pol&iacute;tica econ&oacute;mica, obligando a prolongar la austeridad m&aacute;s all&aacute; de la propia presencia del Partido Popular en el gobierno de la naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Prolongar la austeridad? En efecto, porque de eso se trata. Estos presupuestos, a pesar de los fuegos de artificio con los que Rajoy ha intentado presentarlos, consolidan y prolongan la austeridad fiscal en nuestro pa&iacute;s. As&iacute;, a pesar de que el gobierno contempla un crecimiento de los ingresos del 4% respecto a los presupuestos generales del a&ntilde;o pasado, los gastos no financieros se reducir&aacute;n en 5.666 millones, un 4,4%.
    </p><p class="article-text">
        El debate econ&oacute;mico de fondo es el siguiente: &iquest;a qu&eacute; destinamos los ingresos procedentes del cambio de ciclo econ&oacute;mico? Tres posibilidades caben a este respecto. En primer lugar, la mejora de la recaudaci&oacute;n puede ser destinada a una dr&aacute;stica reducci&oacute;n del d&eacute;ficit p&uacute;blico, en l&iacute;nea con lo planteado por Bruselas. En segundo lugar, los mayores ingresos pueden dedicarse a rebajas de impuestos. Finalmente, la mejora de la recaudaci&oacute;n podr&iacute;a ser utilizada para impulsar una pol&iacute;tica de signo contrario a la austeridad, revirti&eacute;ndose los recortes de esta legislatura y favoreci&eacute;ndose con ello una mayor creaci&oacute;n de empleo y reducci&oacute;n de las desigualdades.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno del Partido Popular ha decidido consagrar la mejora de los ingresos a los dos primeros objetivos. Los presupuestos prev&eacute;n recortar el d&eacute;ficit p&uacute;blico desde el -4,2% del PIB hasta el -2,2%, y se ha adelantado al mes de julio la rebaja fiscal prevista para 2016.
    </p><p class="article-text">
        Estas medidas no s&oacute;lo contin&uacute;an descapitalizando una hacienda p&uacute;blica que ya de por s&iacute; recauda notablemente menos que las de otros pa&iacute;ses europeos (preparando con ello la insostenibilidad de los servicios p&uacute;blicos). Adem&aacute;s, revelan una elecci&oacute;n da&ntilde;ina para la econom&iacute;a y para la mayor&iacute;a social: frente al d&eacute;ficit de empleo de nuestra econom&iacute;a, y frente a los problemas estructurales no resueltos que &eacute;sta presenta, se opta por seguir profundizando en la l&oacute;gica neoliberal de estrangulamiento de lo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Estos presupuestos son coherentes con el Programa de Estabilidad que el gobierno ha remitido a Bruselas, y que contempla una reducci&oacute;n de 5 puntos porcentuales del gasto p&uacute;blico sobre el PIB para los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os. Con ello, Espa&ntilde;a quedar&iacute;a definitivamente alejada de la media de la eurozona, con un tama&ntilde;o de su Estado del Bienestar m&aacute;s pr&oacute;ximo al de las econom&iacute;as balc&aacute;nicas o b&aacute;lticas que al de las centroeuropeas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la dr&aacute;stica reducci&oacute;n del d&eacute;ficit p&uacute;blico que plantea Bruselas debe condicionarse a una reducci&oacute;n previa del desempleo, las desigualdades y las debilidades productivas de nuestra econom&iacute;a. Debemos terminar de una vez con la austeridad y poner los Presupuestos Generales del Estado al servicio de una recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica que distribuya los beneficios del crecimiento entre toda la poblaci&oacute;n, y siente las bases de un nuevo patr&oacute;n de crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Si en lugar de a una dr&aacute;stica reducci&oacute;n del d&eacute;ficit p&uacute;blico, los pr&oacute;ximos presupuestos consagrasen la mejora prevista de los ingresos a un plan de recuperaci&oacute;n y expansi&oacute;n de la inversi&oacute;n p&uacute;blica y de los servicios sociales, del orden por ejemplo de los 25.000 millones de euros, la brecha estructural con Europa podr&iacute;a empezar a cerrarse, al tiempo que el desempleo se reducir&iacute;a notablemente m&aacute;s r&aacute;pido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/austeridad-ultimo-dia_129_2532363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Aug 2015 19:05:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Austeridad hasta el último día, y más]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La (permanente) gran transformación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/permanente-gran-transformacion_129_2579552.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El verdadero trasfondo del TTIP es su pretensión de subordinar los derechos sociales y las decisiones de los parlamentos nacionales a las prioridades económicas de los grandes grupos multinacionales</p></div><p class="article-text">
        Dos grandes fuerzas sociales vuelven a colisionar. Son dos fuerzas que, como los viejos bisontes en la pradera, llevan siglos colisionando, peleando unos por ampliar y otros por salvaguardar su espacio vital. 
    </p><p class="article-text">
        Dichas fuerzas colisionaron ya en la Inglaterra del siglo XVIII, en torno a los cercamientos de la tierra (enclosures) y la abolici&oacute;n de las leyes de granos. Y desde entonces no han dejado de hacerlo continuamente: en la construcci&oacute;n del Zollverein alem&aacute;n en el siglo XIX, en los astilleros vizca&iacute;nos durante la reconversi&oacute;n industrial de los a&ntilde;os ochenta, en 1999 en la cumbre de la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio en Seattle o en las urnas francesas cuando los votantes rechazaron en mayo de 2005 el Tratado de la Constituci&oacute;n Europea. 
    </p><p class="article-text">
        Es una confrontaci&oacute;n que en ocasiones se presenta como la que hace chocar los intereses de quienes impulsan y quienes se oponen al libre comercio internacional. Pero sin embargo tiene un trasfondo mucho mayor, m&aacute;s complejo. Es el reflejo de los esfuerzos espont&aacute;neos que hacen las mayor&iacute;as populares para protegerse de los procesos de dislocaci&oacute;n social causados por la continua y creciente mercantilizaci&oacute;n de las sociedades modernas. Es decir, es el reflejo de aquella Gran Transformaci&oacute;n de la que nos habl&oacute; Karl Polanyi, en movimiento siempre permanente.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace semanas esta colisi&oacute;n secular se representa en un nuevo teatro, el Parlamento Europeo. Las fuertes presiones sociales en contra del Acuerdo Transatl&aacute;ntico para el Comercio y la Inversi&oacute;n (TTIP) fueron capaces de abrir una ruptura temporal en el seno del grupo socialista europeo y paralizar, el pasado 10 de junio, la votaci&oacute;n del informe del TTIP. Pero esta semana se ha vuelto a retomar dicha votaci&oacute;n, aprob&aacute;ndose ayer con los votos tanto del PP como del PSOE. 
    </p><p class="article-text">
        El TTIP es mucho m&aacute;s que un simple acuerdo de libre comercio entre la Uni&oacute;n Europea y Estados Unidos. Si fuese un mero acuerdo de libre comercio tendr&iacute;a sentido centrar el debate en las consecuencias &ndash;positivas y negativas&ndash; que la ausencia de barreras arancelarias y la expansi&oacute;n del comercio internacional tiene para los distintos pa&iacute;ses y grupos sociales. Tendr&iacute;a sentido en ese caso analizar c&oacute;mo algunas uniones aduaneras, al tiempo que han permitido una notable expansi&oacute;n del comercio entre los socios y han favorecido el crecimiento econ&oacute;mico y la creaci&oacute;n de empleo,  han contribuido igualmente a la desindustrializaci&oacute;n de las zonas m&aacute;s vulnerables. 
    </p><p class="article-text">
        Si el TTIP fuese &ldquo;otro&rdquo; tratado comercial m&aacute;s, convendr&iacute;a discutir c&oacute;mo los procesos de p&eacute;rdidas y ganancias en las zonas de libre comercio no suceden fundamentalmente entre las distintas zonas geogr&aacute;ficas que las integran, sino entre los distintos grupos sociales implicados &ndash;siendo los trabajos m&aacute;s expuestos a la competencia externa, y los de menor cualificaci&oacute;n, los que experimentan un mayor riesgo de verse afectados&ndash;. Y por tanto ser&iacute;a necesario que centr&aacute;semos nuestros debates en el dise&ntilde;o de aquellos instrumentos que pueden minimizar estos costes y, sobre todo, que garantizan la transferencia de parte de los ingresos derivados del comercio desde los grupos sociales beneficiados hacia los grupos perjudicados.
    </p><p class="article-text">
        Pero el TTIP no es simplemente un acuerdo de libre comercio m&aacute;s. El TTIP ha sido el intento por revivir &ndash;corregido y aumentado&ndash; el Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI), defenestrado en 1998 por la presi&oacute;n social y cuyo objetivo era requilibrar el poder entre gobiernos y multinacionales en favor de estas &uacute;ltimas.   
    </p><p class="article-text">
        Por eso, resulta err&oacute;neo abordar el debate en torno al TTIP como un debate sobre los costes y beneficios econ&oacute;micos asociados a las zonas de libre comercio, y sobre la distribuci&oacute;n de dichos costes entre los distintos grupos sociales. El debate en este caso se sit&uacute;a en un plano distinto: en el plano de la democracia pol&iacute;tica y la soberan&iacute;a econ&oacute;mica. Porque el verdadero trasfondo del TTIP es su pretensi&oacute;n de dar cuerpo legal a un marco jur&iacute;dico que subordine los derechos sociales y las decisiones de los parlamentos nacionales a las prioridades econ&oacute;micas de los grandes grupos multinacionales. Por eso su negociaci&oacute;n deber&iacute;a suspenderse definitivamente y la pretensi&oacute;n de aprobar este tratado deber&iacute;a abandonarse.
    </p><p class="article-text">
        El TTIP contempla todav&iacute;a,  a pesar de la enmienda pactada a este respecto entre socialistas y populares, un mecanismo de blindaje de los intereses de las empresas transnacionales que permite que los inversores financieros demanden a los Estados ante tribunales de arbitraje privados &ldquo;independientes&rdquo;. Pero adem&aacute;s el TTIP, al contemplar hasta el momento la homologaci&oacute;n de la normativa entre EEUU y la UE en m&uacute;ltiples terrenos, abre de par en par las puertas a una armonizaci&oacute;n a la baja de los derechos laborales y de las legislaciones medioambientales, as&iacute; como a la progresiva mercantilizaci&oacute;n y privatizaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos. Si un tratado comercial es capaz de blindar institucionalmente estas cuestiones, poco importar&aacute; lo que puedan decir los parlamentos nacionales al respecto una vez que el tratado sea aprobado y ratificado. Adem&aacute;s, la supresi&oacute;n de las tarifas arancelarias y de los cupos a la importaci&oacute;n para determinados productos agrarios conllevar&iacute;a algo que va mucho m&aacute;s all&aacute; de la protecci&oacute;n puntual a un determinado sector: un obst&aacute;culo a la vida rural en muchas regiones de Europa.
    </p><p class="article-text">
        La colisi&oacute;n social y pol&iacute;tica que de nuevo tuvo ayer con ocasi&oacute;n de la votaci&oacute;n del informe del TTIP en el Parlamento Europeo no es la pugna entre quienes impulsan y quienes se oponen al libre comercio internacional. Es la colisi&oacute;n entre quienes aspiran a preservar los siempre fr&aacute;giles espacios de democracia y soberan&iacute;a pol&iacute;tica, y quienes reivindican la subordinaci&oacute;n de facto de dichos espacios a la l&oacute;gica de la rentabilidad empresarial.
    </p><p class="article-text">
        El AMI qued&oacute; enterrado a&ntilde;os atr&aacute;s fruto de la presi&oacute;n popular. El TTIP puede correr igual suerte en las pr&oacute;ximas semanas. En todo caso, bajo una u otra f&oacute;rmula jur&iacute;dica estas propuestas reaparecer&aacute;n en el futuro. Y con ello, y en tanto en cuanto dichos tratados aspiren a subordinar los espacios de bienestar social y soberan&iacute;a pol&iacute;tica, tambi&eacute;n reaparecer&aacute;n los esfuerzos de las mayor&iacute;as populares para oponerse y protegerse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/permanente-gran-transformacion_129_2579552.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2015 19:20:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La (permanente) gran transformación]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[TTIP - Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión,Parlamento Europeo,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es la hora del cambio, también para la política económica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hora-cambio-politica-economica_129_4412005.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"No es posible seguir demandando más sacrificios a la sociedad española a cambio de dudosos beneficios", afirma el autor</p></div><p class="article-text">
        Una cosa tienen en com&uacute;n el escenario actual y la situaci&oacute;n previa a la crisis: Espa&ntilde;a es presentada en los foros internacionales como un modelo de &eacute;xito econ&oacute;mico. En los a&ntilde;os previos a la crisis fuimos la patria del crecimiento econ&oacute;mico y la creaci&oacute;n de empleo. Espa&ntilde;a &ldquo;iba bien&rdquo; y a nadie parec&iacute;a importarle que esto fuese a costa de un enorme endeudamiento externo, dif&iacute;cilmente sostenible en el tiempo y que determin&oacute; la crisis m&aacute;s importante del pa&iacute;s desde la d&eacute;cada de 1930.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, de nuevo, Espa&ntilde;a es presentada por los organismos internacionales como ejemplo, en este caso del impacto positivo que pudieran estar teniendo las pol&iacute;ticas de la Troika. Nuestra econom&iacute;a ha abandonado los n&uacute;meros rojos y muestra una tasa de crecimiento interanual del 1,6%. Y sin embargo, las previsiones no son buenas pues los grandes problemas del pa&iacute;s son persistentes y algunos incluso se agravan.
    </p><p class="article-text">
        Al ritmo actual de creaci&oacute;n de empleo, el principal problema de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola&nbsp; &ndash;un desempleo del 23,7%&ndash; se prolongar&aacute; varias d&eacute;cadas. La renta por habitante sigue siendo hoy menor que la de 2004, e igual a la de hace 16 a&ntilde;os cuando dicha renta se compara con la media europea. Los salarios reales, que han perdido en t&eacute;rmino medio un 13% de capacidad adquisitiva durante la crisis, contin&uacute;an reduci&eacute;ndose. Y la inflaci&oacute;n interanual se sit&uacute;a, por sexto mes consecutivo, en datos negativos y nos acerca peligrosamente al temido escenario de la deflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, problemas que estaban en la base de la actual crisis se han agravado: somos el pa&iacute;s de la OCDE donde las desigualdades han crecido m&aacute;s r&aacute;pidamente durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os y la deuda externa ha seguido creciendo, pasado del 140% del PIB en 2008 al 165% actual.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia impuesta a los espa&ntilde;oles por la Troika y por el Gobierno de Rajoy no funciona. Carga sobre las espaldas de las clases medias y las clases populares los costes de la crisis, y adem&aacute;s no facilita la recuperaci&oacute;n. Esta pol&iacute;tica no ha solucionado los desequilibrios macroecon&oacute;micos espa&ntilde;oles, sino que se ha limitado a desplazarlos: la correcci&oacute;n del d&eacute;ficit externo se ha hecho a costa de reducir la demanda interna y multiplicar el desempleo; la reducci&oacute;n del d&eacute;ficit p&uacute;blico, v&iacute;a recortes sociales, ha generado un fuerte incremento de las desigualdades; los problemas de solvencia del sector bancario han sido atajados aumentando la deuda p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        El dilema pol&iacute;tico que los espa&ntilde;oles tienen ante s&iacute; en los pr&oacute;ximos meses &ndash;protagonizados por un intenso ciclo electoral&ndash; es el de elegir entre dos escenarios futuros: o bien la continuidad de las pol&iacute;ticas actuales y, con ello, la prolongaci&oacute;n de una d&eacute;cada perdida y el riesgo de deflaci&oacute;n, o bien un cambio que impulse una pol&iacute;tica econ&oacute;mica alternativa centrada en defender los intereses de la mayor&iacute;a social.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a s&oacute;lo el nuevo partido surgido de la indignaci&oacute;n popular frente a los recortes, Podemos, representa en este momento una posibilidad real de impulsar esta pol&iacute;tica alternativa. Las encuestas electorales as&iacute; lo atestiguan. Esta alternativa, entre otros elementos, debe impulsar cuatro cambios.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, es necesario revertir la austeridad fiscal y circunvalar el Pacto Fiscal. En una intensa recesi&oacute;n de balances como la nuestra, con hogares y empresas asfixiados por los efectos de la deuda privada, s&oacute;lo la pol&iacute;tica fiscal puede activar el crecimiento, la creaci&oacute;n de empleo y la recuperaci&oacute;n de los derechos sociales. La puesta en marcha de un ambicioso plan de inversi&oacute;n p&uacute;blica es vital sin queremos mejorar la productividad de nuestro tejido productivo, y abrir una senda de descarbonizaci&oacute;n y transici&oacute;n energ&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En ausencia de una pol&iacute;tica fiscal expansiva, y dada la actual situaci&oacute;n de &ldquo;trampa de liquidez&rdquo; en la que vivimos, la reciente decisi&oacute;n del Banco Central Europeo de comprar deuda p&uacute;blica siguiendo un programa similar al <em>quantitative easing</em> implementado por la Reserva Federal estadounidense no bastar&aacute; para impulsar la recuperaci&oacute;n. Es m&aacute;s, una pol&iacute;tica monetaria tan expansiva, al implementarse junto a una pol&iacute;tica fiscal de signo contrario, entra&ntilde;a un importante riesgo de exceso de liquidez en los mercados de capitales, con el consiguiente incentivo a la formaci&oacute;n de nuevas burbujas financieras.
    </p><p class="article-text">
        Esta pol&iacute;tica fiscal tiene que venir adem&aacute;s acompa&ntilde;ada de una intensa reforma tributaria que persiga el fraude y elimine las muchas exenciones fiscales de las que se benefician las rentas m&aacute;s altas y las grandes sociedades. Hacer que el tipo efectivo y el tipo nominal converjan debe ser una v&iacute;a importante para incrementar la progresividad del sistema.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, la devaluaci&oacute;n salarial debe concluir para dar paso a un crecimiento impulsado por los salarios. En Europa m&aacute;s del 80% de la demanda agregada responde a la demanda interna, y las exportaciones tienen un peso limitado.&nbsp; Adem&aacute;s, dos tercios del comercio exterior tiene lugar entre los propios socios. No es posible por tanto que la estrategia de devaluaci&oacute;n interna funcione para un pa&iacute;s, y menos para todos a la vez. Si algo hemos comprobado con esta pol&iacute;tica es que las escasas ganancias de competitividad que se derivan de las reducciones salariales son ampliamente contrarrestadas por el hundimiento del consumo privado y de la demanda interna.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, una verdadera alternativa econ&oacute;mica para Espa&ntilde;a no puede obviar el mayor de sus problemas. Es necesaria una reestructuraci&oacute;n de la deuda p&uacute;blica y privada, dado el elevado stock acumulado, el oneroso pago de intereses y el lento proceso de desapalancamiento actual. Sin esta reestructuraci&oacute;n, el gasto de los hogares, la inversi&oacute;n empresarial y la capacidad de nuevos gobiernos de desarrollar una pol&iacute;tica expansiva seguir&aacute;n estando muy limitadas.
    </p><p class="article-text">
        El mejor escenario ser&iacute;a sin duda que las anteriores propuestas se pudiesen coordinar a escala europea, empezando por los propios pa&iacute;ses perif&eacute;ricos. No obstante, no es posible seguir demandando m&aacute;s sacrificios a la sociedad espa&ntilde;ola a cambio de dudosos beneficios. En ausencia de una clara voluntad pol&iacute;tica de coordinaci&oacute;n supranacional aquellos gobiernos que aspiren a defender verdaderamente los intereses de la mayor&iacute;a social deber&aacute;n avanzar, si fuese necesario, de forma unilateral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hora-cambio-politica-economica_129_4412005.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Jan 2015 19:56:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Es la hora del cambio, también para la política económica]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestro mercado de trabajo y la ley de Okun]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mercado-trabajo-ley-okun_129_4548642.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Lo que está cambiando en nuestra economía no es tanto el umbral de Okun, sino el umbral de lo que nuestros gobernantes consideran un empleo digno de tal nombre", afirma el autor</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Nacho &Aacute;lvarez, junto con Elena Idoate, Alejandro Ram&iacute;rez y Alberto Recio <a href="http://www.eldiario.es/quehacemos/paro_reparto_trabajo_6_319228107.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">acaban de publicar</a> el libro <a href="http://www.quehacemos.org/que-hacemos-con-el-paro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Qu&eacute; hacemos con el paro</a>, donde proponen una reducci&oacute;n de la jornada laboral y redistribuci&oacute;n de la riqueza</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El economista estadounidense Arthur Okun, profesor de la Universidad de Yale y asesor de John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson, pas&oacute; a la historia de la macroeconom&iacute;a por formular en la d&eacute;cada de 1960 la denominada ley de Okun, una suerte de regularidad emp&iacute;rica lineal entre la tasa de crecimiento del PIB y las variaciones de la tasa de desempleo. Okun identific&oacute; un determinado umbral de crecimiento econ&oacute;mico, entre el 2,5% y el 3%, por debajo del cual el incremento de la productividad se traducir&iacute;a en aumentos del paro. Por tanto, para conseguir reducir el desempleo, una econom&iacute;a deb&iacute;a crecer al menos a ese ritmo.
    </p><p class="article-text">
        En el siguiente gr&aacute;fico podemos observar c&oacute;mo, durante los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os, dicha regularidad se ha cumplido para el caso de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. Los a&ntilde;os en los que se reduc&iacute;a la tasa de paro se corresponden en buena medida con a&ntilde;os en los que el crecimiento superaba el 3% anual. Por debajo de dicha tasa raro ha sido el a&ntilde;o que la econom&iacute;a espa&ntilde;ola ha reducido su desempleo. Y no encontramos ning&uacute;n a&ntilde;o en la serie en el que la tasa de desempleo se haya reducido con un crecimiento econ&oacute;mico inferior al 2%. Salvo el a&ntilde;o 2014 (punto rojo del gr&aacute;fico).
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                </figure><p class="article-text">
        El reciente incremento del empleo en Espa&ntilde;a, en un contexto de crecimiento econ&oacute;mico entorno al 1%, ha llevado a <a href="http://cincodias.com/cincodias/2013/11/01/economia/1383323432_539866.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos economistas</a> a plantear que el umbral asociado a la ley de Okun podr&iacute;a haberse reducido significativamente en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Estar&iacute;amos por tanto en un nuevo escenario, en el que asistiremos a una recuperaci&oacute;n relativamente sostenida del empleo durante los pr&oacute;ximos meses, a pesar de que el crecimiento se mantenga en niveles relativamente bajos. Este nuevo escenario ser&iacute;a la consecuencia, seg&uacute;n la ortodoxia liberal, de la &uacute;ltima reforma laboral: la reducci&oacute;n de los costes de contrataci&oacute;n y despido estar&iacute;an animando la creaci&oacute;n de empleo en el momento en que cambia ligeramente el ciclo econ&oacute;mico, sin necesidad de un intenso crecimiento. As&iacute;, seg&uacute;n esta interpretaci&oacute;n, la &uacute;ltima reforma laboral estar&iacute;a desplazando hacia la izquierda la recta de regresi&oacute;n del gr&aacute;fico anterior, sentado por tanto las bases para solucionar el elevado desempleo, principal problema econ&oacute;mico de nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La informaci&oacute;n que se deriva de la Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa hace pensar si embargo que no es este el escenario en el que se encuentra nuestro mercado de trabajo. Y no estamos en este escenario por tres razones.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la creaci&oacute;n de empleo neto en nuestra econom&iacute;a se produce a un ritmo muy lento de acuerdo a la propia dimensi&oacute;n del desempleo. Entre el tercer trimestre de 2013 y el mismo periodo de 2014 se crearon 274.000 puestos de trabajo. Teniendo en cuenta este ritmo de creaci&oacute;n de empleo, necesitar&iacute;amos dos d&eacute;cadas para solucionar el problema actual del desempleo. No se puede decir por tanto que estemos, por el momento, ante una creaci&oacute;n significativa de empleo.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la sostenibilidad de la creaci&oacute;n de empleo &ndash;incluso al d&eacute;bil ritmo ya se&ntilde;alado&ndash; resulta incierta en este momento, dado el comportamiento de la productividad (actualmente en proceso de ajuste). Para que sea posible el crecimiento del empleo neto la productividad del trabajo debe incrementarse menos que el Producto Interior Bruto. En caso contrario se destruir&aacute; empleo. Esto es una identidad contable, y admite por tanto poca discusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre 2008 y 2013 la econom&iacute;a espa&ntilde;ola experiment&oacute; un crecimiento anual medio de la productividad del 2,3%, notablemente superior al existente en los a&ntilde;os previos a la crisis. Este fuerte crecimiento de la productividad en plena crisis no era sino el reflejo deformado de un intenso proceso de destrucci&oacute;n de empleo, m&aacute;s r&aacute;pido que la propia reducci&oacute;n del PIB (el empleo se redujo un 3,2% anual durante este periodo, y el PIB un 1%).
    </p><p class="article-text">
        Durante la crisis hemos asistido por tanto a un fort&iacute;simo ajuste sobre el empleo, que hace que las empresas lleguen a la situaci&oacute;n actual con una &ldquo;elevada&rdquo; productividad (o, mejor dicho, con unas plantillas ajustadas al l&iacute;mite). Si entre 2002 y 2007 la jornada laboral anual por empleado se redujo un 4,4%, seg&uacute;n datos de la Comisi&oacute;n Europea, en los a&ntilde;os de la crisis esta volvi&oacute; a aumentar un 1,2% (eso sin tener en cuenta el incremento de horas extra). En este contexto cab&iacute;a esperar por tanto que cualquier avance &ndash;por t&iacute;mido que fuese&ndash; en la demanda interna tuviese que traducirse en un cierto &ldquo;efecto rebote&rdquo; sobre el empleo. Una vez que la productividad se ajuste a la nueva situaci&oacute;n, los crecimientos en el empleo bien podr&iacute;an estancarse a&uacute;n m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hay adem&aacute;s una tercera raz&oacute;n que invita a cuestionar los supuestos avances del gobierno en materia de creaci&oacute;n de empleo. Estos avances resultan no ser tales cuando analizamos las estad&iacute;sticas con cierto detalle.
    </p><p class="article-text">
        Una buena parte de la reducci&oacute;n del desempleo experimentado por nuestra econom&iacute;a en el &uacute;ltimo a&ntilde;o no responde al hecho de que los parados encuentren un empleo, sino a que &eacute;stos se desaniman y dejan de buscar, saliendo de las estad&iacute;sticas del desempleo. El paro se redujo en 515.000 personas durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o, pero la poblaci&oacute;n activa lo hizo en 242.000. Si incluy&eacute;semos a los desanimados en el c&aacute;lculo de la tasa &ldquo;real&rdquo; de paro (tal y como se hace en EEUU), dicha tasa <a href="http://nadaesgratis.es/?p=39928" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se elevar&iacute;a 4 puntos m&aacute;s</a> en el caso espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, si en lugar del n&uacute;mero de ocupados totales observamos la evoluci&oacute;n del n&uacute;mero de horas trabajadas, no podemos decir que nuestra econom&iacute;a est&eacute; &ldquo;creando empleo&rdquo;. Debemos por tanto ser cuidadosos con la interpretaci&oacute;n que hacemos de los datos estad&iacute;sticos. La Contabilidad Nacional Trimestral del INE, a diferencia de la EPA, nos proporciona los datos de empleo en equivalentes a tiempo completo y en horas trabajadas. Aunque todav&iacute;a no ha sido publicada la informaci&oacute;n correspondiente al tercer trimestre (lo que impide comparar con la EPA), de acuerdo al &uacute;ltimo dato disponible sabemos que en los &uacute;ltimos doce meses se han reducido, en m&aacute;s de 28 millones, el monto total de horas trabajadas en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En rigor, no asistimos actualmente a un proceso de creaci&oacute;n de empleo neto, sino a un cierto reparto espurio del empleo (que m&aacute;s bien podr&iacute;a considerarse un reparto de la escasez): la reducci&oacute;n de los costes laborales propiciada por la reforma laboral est&aacute; permitiendo que donde antes hab&iacute;a un puesto de trabajo &ldquo;ordinario&rdquo; (indefinido y a jornada completa), ahora empiecen a convivir varios empleos de peor calidad (temporales, o a jornada partida). Seg&uacute;n datos de la EPA, el 54% de los empleos creados en el &uacute;ltimo a&ntilde;o son temporales, y m&aacute;s de 80.000 a tiempo parcial. Y de estos &uacute;ltimos, casi dos tercios son involuntarios. Los &ldquo;minijobs&rdquo; parecen haber llegado por tanto para quedarse.
    </p><p class="article-text">
        Una buena prueba de que la creaci&oacute;n de empleo est&aacute; pasando fundamentalmente por la extensi&oacute;n de la precariedad laboral la tenemos en los propios datos de la Contabilidad Nacional Trimestral: a pesar del incremento del empleo neto, permanece estancado el peso que tiene la remuneraci&oacute;n de los asalariados sobre el PIB.
    </p><p class="article-text">
        El lenguaje, los conceptos, igual que las categor&iacute;as estad&iacute;sticas, no son ni est&aacute;ticos ni neutros. Mutan con el tiempo, o con el propio ejercicio del poder. Y eso parece que es lo que sucede con el concepto de &ldquo;empleo&rdquo;. Hoy d&iacute;a &ldquo;empleo&rdquo; ya no significa lo mismo que significaba hace algunas d&eacute;cadas. Entonces dicho t&eacute;rmino remit&iacute;a a una realidad laboral de estabilidad, suficiencia adquisitiva e inserci&oacute;n ciudadana. Hoy d&iacute;a, y m&aacute;s a&uacute;n despu&eacute;s de la reforma laboral, la precariedad ha difuminado los contornos de dicho concepto.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello no podemos decir que la creaci&oacute;n de empleo &ndash;clave de b&oacute;veda de toda pol&iacute;tica econ&oacute;mica en este momento&ndash; discurra por una senda esperanzadora. La reforma laboral y el ajuste salarial no parecen haber contribuido a incrementar la elasticidad del empleo respecto al ciclo econ&oacute;mico. As&iacute;, lo que est&aacute; cambiando en nuestra econom&iacute;a no es tanto el umbral de Okun, sino el umbral de lo que nuestros gobernantes consideran un empleo digno de tal nombre.
    </p><p class="article-text">
        La buena noticia no es por tanto que se cree &ldquo;cualquier tipo de empleo&rdquo;, aunque sea muy poco y de mala calidad. La buena noticia ser&iacute;a que asisti&eacute;semos a un cambio en la pol&iacute;tica econ&oacute;mica que diese lugar a uno de los siguientes dos escenarios de creaci&oacute;n de empleo (o a una mezcla de los dos).
    </p><p class="article-text">
        El primer escenario posible pasa por un intenso crecimiento de la demanda interna capaz de superar el propio crecimiento de la productividad, permitiendo as&iacute; el aumento de las horas totales trabajadas y la creaci&oacute;n de empleo. Este escenario exigir&iacute;a una expansi&oacute;n significativa del gasto p&uacute;blico en torno al fortalecimiento de los servicios sociales, y una recuperaci&oacute;n del consumo de los hogares mediante la reestructuraci&oacute;n de las deudas hipotecarias y el crecimiento de los salarios.
    </p><p class="article-text">
        Un segundo escenario es posible, y desde el punto de vista de las necesidades sociales y ecol&oacute;gicas tambi&eacute;n deseable: aprovechar las posibles ganancias de productividad para impulsar un &ldquo;reparto genuino&rdquo; del empleo, pero no mediante la extensi&oacute;n del empleo precario y a tiempo parcial involuntario, sino mediante reducciones de jornada voluntarias que permitan crear empleo de calidad.
    </p><p class="article-text">
        Ambos escenarios son viables, pero ambos precisan de una pol&iacute;tica econ&oacute;mica alternativa a la que en este momento ejecuta el Gobierno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mercado-trabajo-ley-okun_129_4548642.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Nov 2014 19:39:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Nuestro mercado de trabajo y la ley de Okun]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Paro,Desempleo,Trabajo,Mercado laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Deflación, recesión y política económica: las lecciones que no aprendimos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/deflacion-politica-economica-lecciones-aprendimos_129_4621977.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Es comprensible que en este contexto asistamos a un escenario de crisis prolongada, en el que presenciaremos dobles, triples y múltiples recesiones, e incluso posibles episodios de inestabilidad financiera</p></div><p class="article-text">
        Que esta crisis no iba a ser como otras anteriores fue algo que pudimos constatar ya desde sus primeros compases, hace ahora siete a&ntilde;os. La intensa depreciaci&oacute;n de los activos financieros, las quiebras generalizadas en el coraz&oacute;n del sistema &ndash;la banca de los pa&iacute;ses desarrollados&ndash;, los elevad&iacute;simos niveles de endeudamiento privado, el cortocircuito del cr&eacute;dito y el r&aacute;pido crecimiento del desempleo hac&iacute;an prever una recesi&oacute;n de enorme magnitud.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, tambi&eacute;n cab&iacute;a pensar en ese momento que, dadas las importantes similitudes de esta crisis con la que sacudi&oacute; al mundo en 1929, no se cometer&iacute;an los mismos errores de pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Y sin embargo, se han vuelto a cometer, y se sigue persistiendo en ellos.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, los elementos en com&uacute;n entre ambas crisis son notables. Las dos se producen tras un periodo de hegemon&iacute;a financiera, y sus causas est&aacute;n &iacute;ntimamente ligadas a dicha hegemon&iacute;a. Tanto en la d&eacute;cada de 1920 como en la de 1990, el capital financiero es capaz de imponer una generalizada liberalizaci&oacute;n de las distintas econom&iacute;as y mercados, abriendo nuevos espacios de valorizaci&oacute;n y expandiendo los ya existentes. El cr&eacute;dito &ndash;liberado de los controles p&uacute;blicos existentes en otros momentos de la Historia&ndash; se pone al servicio de la acumulaci&oacute;n financiera e inmobiliaria, y termina generando elevad&iacute;simos niveles de apalancamiento en el sector privado. En el momento en el que se empieza a constatar la desconexi&oacute;n entre los valores burs&aacute;tiles, financieros e inmobiliarios &ndash;por un lado&ndash; y los beneficios reales &ndash;por otro&ndash; sobreviene la desinversi&oacute;n y la crisis.
    </p><p class="article-text">
        Con ello, las dos crisis dejaron sumidas a las econom&iacute;as desarrolladas &ndash;y de ah&iacute; la especificidad y profundidad de ambas&ndash; en unas arenas movedizas particularmente peligrosas: el enorme endeudamiento de hogares y empresas. Por eso estas crisis terminaron dando lugar a lo que Irving Fisher (1933) denomin&oacute; &ldquo;deflaci&oacute;n por endeudamiento&rdquo;, situaci&oacute;n en la cual empresas y hogares posponen indefinidamente sus gastos de inversi&oacute;n y consumo, dado que cualquier nuevo ingreso es dedicado prioritariamente a desendeudarse. Las ca&iacute;das de precios se generalizan por tanto y la econom&iacute;a se adentra en la deflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro lecciones parec&iacute;an sin embargo aprendidas &ndash;o al menos as&iacute; se presentaban en los libros de historia econ&oacute;mica&ndash; tras la crisis de 1929. En primer lugar, la insistencia en las medidas de austeridad fiscal &ndash;en plena Gran Depresi&oacute;n&ndash; de los gobiernos de Alemania (Br&uuml;ning, 1931), Francia (Laval, 1935) o EEUU (Hoover 1930 y posteriormente Roosevelt, 1937), prolong&oacute; la crisis de estas econom&iacute;as. La contracci&oacute;n del gasto p&uacute;blico &ndash;&uacute;nico motor que le queda a una econom&iacute;a cuyo sector privado presenta altos ratios de endeudamiento&ndash; profundiz&oacute; la ca&iacute;da de la demanda y, con ello, el hundimiento econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, los intentos generalizados por ganar competitividad a costa de los pa&iacute;ses vecinos &ndash;devaluando los tipos de cambio&ndash; resultaron en una p&eacute;rdida econ&oacute;mica colectiva: con la demanda interna colapsada por la din&aacute;mica deflacionista, la externa quedaba anulada fruto de las devaluaciones mutuas.   
    </p><p class="article-text">
        Una tercera lecci&oacute;n que la ciencia econ&oacute;mica parec&iacute;a haber aprendido tras la crisis de los a&ntilde;os treinta era la existencia de &ldquo;trampas de liquidez&rdquo; en determinados contextos de crisis: las pol&iacute;ticas monetarias expansivas resultan in&uacute;tiles para facilitar la salida de las crisis cuando los actores econ&oacute;micos se encuentran altamente endeudados y/o en un contexto pr&oacute;ximo a la deflaci&oacute;n. En esta situaci&oacute;n, cualquier nueva inyecci&oacute;n de liquidez por parte de la autoridad monetaria ser&aacute; atesorada por los hogares y empresas y, especialmente, por las instituciones financieras. La pol&iacute;tica monetaria expansiva resulta por tanto in&uacute;til para restaurar el crecimiento en ausencia de una pol&iacute;tica fiscal del mismo signo.
    </p><p class="article-text">
        La cuarta y &uacute;ltima lecci&oacute;n que podemos encontrar en los libros de historia tiene que ver con la regulaci&oacute;n del sector financiero. Hasta que, ya tras la Segunda Guerra Mundial, no se acometi&oacute; definitivamente la &ldquo;represi&oacute;n&rdquo; del sector financiero &ndash;entendiendo por &eacute;sta una intensa regulaci&oacute;n, el control estricto del volumen de cr&eacute;dito, la separaci&oacute;n de la banca comercial y de inversi&oacute;n, y la nacionalizaci&oacute;n parcial del sector&ndash;, no fue posible garantizar ni la estabilidad financiera ni la adecuada financiaci&oacute;n de las necesidades productivas y sociales del momento. Durante las d&eacute;cadas de 1950 y 1960 no existi&oacute; ninguna crisis financiera de importancia en los pa&iacute;ses desarrollados.
    </p><p class="article-text">
        A la luz de la crisis actual, poco parece haber aprendido la ciencia econ&oacute;mica de la historia, particularmente en la Uni&oacute;n Europea. En el curso de los &uacute;ltimos a&ntilde;os Bruselas y los distintos gobiernos nacionales han impuesto &ndash;de nuevo en plena crisis&ndash; las pol&iacute;ticas de austeridad fiscal, con efectos depresivos similares a los de los a&ntilde;os treinta. Las devaluaciones competitivas &ndash;esta vez v&iacute;a recortes salariales, dada la existencia de la moneda com&uacute;n&ndash; han contribuido a hundir a&uacute;n m&aacute;s la demanda en la zona euro. Las masivas inyecciones de liquidez del BCE, dado el contexto de austeridad fiscal y salarial, no s&oacute;lo no han restaurado el cr&eacute;dito sino que est&aacute;n llevado nuevamente a una situaci&oacute;n de sobrevaloraci&oacute;n y riesgo a los mercados financieros europeos, con vol&uacute;menes y cotizaciones que en algunos casos se acercan a los valores previos a la crisis. Y no tenemos ning&uacute;n avance significativo, m&aacute;s all&aacute; de los discursos, en el control efectivo del sector financiero.
    </p><p class="article-text">
        Si fu&eacute;semos m&aacute;s ingenuos pensar&iacute;amos que la de los economistas es una profesi&oacute;n obstinada en tropezar. La realidad es que no se trata s&oacute;lo de un problema de fracaso intelectual, que tambi&eacute;n. Es sobre todo una cuesti&oacute;n de intereses. Y la econom&iacute;a <em>mainstream</em> se ha entregado a la defensa de los de la oligarqu&iacute;a econ&oacute;mica y financiera.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica econ&oacute;mica en curso no s&oacute;lo prolonga la crisis, sino que est&aacute; adem&aacute;s profundizando los problemas que nos trajeron hasta aqu&iacute;: los niveles de endeudamiento privados apenas se han reducido, mientras que la deuda p&uacute;blica se ha disparado en numerosas econom&iacute;as europeas; no s&oacute;lo no avanzamos en una reducci&oacute;n y control del sector financiero, sino que el proceso de <em>financiarizaci&oacute;n</em> de la actividad econ&oacute;mica vuelve a retomar su curso; y, por &uacute;ltimo, se profundizan las desigualdades econ&oacute;micas y sociales (responsables del endeudamiento de muchas familias antes de la crisis, as&iacute; como de la ingente acumulaci&oacute;n de recursos que tiene lugar en los circuitos financieros).
    </p><p class="article-text">
        Es comprensible por tanto que en este contexto asistamos a un escenario de crisis prolongada, en el que presenciaremos dobles, triples y m&uacute;ltiples recesiones, e incluso posibles episodios de inestabilidad financiera. La pol&iacute;tica econ&oacute;mica de la Troika y del Gobierno de Rajoy fracasa hoy igual que dichas pol&iacute;ticas fracasaron en la d&eacute;cada de 1930. La historia es tozuda. Mientras no decidamos aprender del pasado, impugnar la l&oacute;gica financiera dominante y cambiar el rumbo de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica, la crisis seguir&aacute; siendo una realidad para millones de familias en Europa, particularmente en las econom&iacute;as m&aacute;s d&eacute;biles.
    </p><p class="article-text">
        Reestructurar la deuda p&uacute;blica y privada de las econom&iacute;as perif&eacute;ricas &ndash;reduciendo su volumen&ndash;; proceder a una reforma tributaria que garantice, sobre una fuerte progresividad, la suficiencia fiscal de las administraciones p&uacute;blicas; impulsar una expansi&oacute;n significativa de los servicios p&uacute;blicos y de los decr&eacute;pitos Estados de Bienestar de estas econom&iacute;as, as&iacute; como de las inversiones necesarias para acometer la modernizaci&oacute;n, descarbonizaci&oacute;n y transici&oacute;n energ&eacute;tica de los tejidos productivos; establecer salarios m&iacute;nimos suficientes y derogar las reformas laborales legisladas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os para reforzar as&iacute; la capacidad de negociaci&oacute;n de los asalariados; estas son s&oacute;lo algunas de las medidas que podr&iacute;an permitir que Europa empiece a superar el escenario actual de hundimiento de la demanda y de deflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Algunos economistas dir&aacute;n que el capitalismo contempor&aacute;neo carece de m&aacute;rgenes suficientes para poder articular este tipo de pol&iacute;ticas. Sin embargo, lo que resulta evidente es que son las sociedades europeas &ndash;particularmente las perif&eacute;ricas, dados sus elevados niveles de desempleo y sufrimiento social&ndash; las que ya no tienen m&aacute;s margen de aguante. Es urgente por tanto un cambio en la pol&iacute;tica econ&oacute;mica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/deflacion-politica-economica-lecciones-aprendimos_129_4621977.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Sep 2014 18:34:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Deflación, recesión y política económica: las lecciones que no aprendimos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Recortes,Austeridad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tras la irrupción de Podemos, hoy empieza todo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/irrupcion-podemos-hoy-empieza_129_4854427.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cda1258-3182-48ca-ba45-e07b9f8cc5ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tras la irrupción de Podemos, hoy empieza todo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta iniciativa resulta útil para el  proceso de refundación de la izquierda y para la conformación de un  frente amplio contra las políticas neoliberales de Bruselas</p></div><p class="article-text">
        El movimiento de las placas tect&oacute;nicas sobre el manto terrestre no siempre es perceptible, pero ah&iacute; est&aacute;: constante, imparable. Sin embargo, cuando los bordes de dos placas colisionan entre s&iacute; irrumpe el terremoto. La tect&oacute;nica pol&iacute;tica presenta un comportamiento an&aacute;logo a la din&aacute;mica geol&oacute;gica. La aparente calma se quiebra cuando se alcanza un punto de fricci&oacute;n elevado, momento en el que los se&iacute;smos pol&iacute;ticos tienen lugar. Y eso es precisamente lo que ha sucedido en las &uacute;ltimas elecciones. La placa del bipartidismo ha colisionado frontalmente con la expresi&oacute;n pol&iacute;tica de la indignaci&oacute;n social acumulada durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez desde la Transici&oacute;n los dos grandes partidos del sistema han experimentado un duro castigo. Esta vez es diferente. Por la enorme dimensi&oacute;n del castigo, pero tambi&eacute;n por el hecho de ser simult&aacute;neo. Mientras que en las elecciones europeas de 2009 la suma de los votos de PP y PSOE super&oacute; el 80%, en esta ocasi&oacute;n no ha alcanzado el 50%. Asistimos por tanto  a una profunda alteraci&oacute;n del reparto electoral en nuestro pa&iacute;s. Y este no es m&aacute;s que el primero de una serie de asaltos que est&aacute;n por venir, que bien podr&iacute;an profundizar esta tendencia y &ndash;como ha sucedido en Grecia&ndash; transformar el mapa del poder pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Las razones del hundimiento, del que ven&iacute;an avisando ya numerosas encuestas, son de sobra conocidas: los sucesivos gobiernos de PSOE y PP durante estos a&ntilde;os de crisis han perpetrado una traici&oacute;n sistem&aacute;tica de sus respectivos programas electorales &ndash;es decir, de las expectativas depositadas en ellos por sus votantes&ndash;. El pretexto de la traici&oacute;n ha sido el mismo en ambos casos: la aplicaci&oacute;n de dur&iacute;simas medidas de ajuste para socializar los costes de la crisis. Y, para colmo, un ingrediente m&aacute;s se ha a&ntilde;adido a la marmita de la desafecci&oacute;n pol&iacute;tica: incontables e important&iacute;simos casos de corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es este contexto el que permite comprender el fuerte ascenso de un voto de castigo &iacute;ntimamente conectado con la indignaci&oacute;n popular y el descontento social. Un voto de castigo que en el caso espa&ntilde;ol, y a diferencia de otras realidades europeas, ha sido fundamentalmente movilizado por la izquierda. Izquierda Unida, con un incremento de un mill&oacute;n de votos desde las &uacute;ltimas europeas, roza el 10% del electorado. Podemos, que irrumpe con 1,2 millones de votos (el 7,9%), es la otra gran beneficiada del se&iacute;smo.
    </p><p class="article-text">
        La sorprendente entrada de Podemos en el panorama pol&iacute;tico espa&ntilde;ol abre una ventana de oportunidades y, por qu&eacute; no, de esperanza. Hace unos meses nos pregunt&aacute;bamos si <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Podemos-convertir-indignacion-cambio_6_220537964.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podr&iacute;amos convertir la indignaci&oacute;n en cambio</a>; hoy constatamos que s&iacute; ha sido posible. La ilusi&oacute;n se ha materializado finalmente. Se&ntilde;al&aacute;bamos entonces que una iniciativa como la liderada por Pablo Iglesias debiera ser juzgada por la din&aacute;mica que pudiera llegar a desplegar en t&eacute;rminos de ruptura y renovaci&oacute;n democr&aacute;tica. Hoy comprobamos que su &eacute;xito pone de manifiesto la enorme potencialidad del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Tres elementos hacen pensar que esta iniciativa resulta &uacute;til para el proceso de refundaci&oacute;n de la izquierda y para la conformaci&oacute;n de un frente amplio contra las pol&iacute;ticas neoliberales de Bruselas.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, Podemos ha logrado actuar como altavoz de propuestas pol&iacute;ticas que la movilizaci&oacute;n social ven&iacute;a poniendo sobre la mesa desde hace tiempo, despreciadas por el PSOE pero necesarias para salir de la crisis y hacerlo adem&aacute;s en beneficio de la mayor&iacute;a social. Los candidatos de Podemos han recorrido el pa&iacute;s hablando de la necesidad de romper con las pol&iacute;ticas de la Troika y con el dise&ntilde;o actual de la UE, de democratizar las instituciones de Bruselas y el BCE, de reformar el sistema fiscal para hacerlo verdaderamente progresivo, de reconvertir el modelo productivo o de cuestionar el pago de la deuda as&iacute; como los privilegios de los pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, y a pesar de nacer como una iniciativa impulsada inicialmente por diversas personalidades, Podemos ha desencadenado a lo largo de la campa&ntilde;a un singular proceso de organizaci&oacute;n popular &ldquo;por abajo&rdquo; en torno a los denominados &ldquo;c&iacute;rculos&rdquo;, convocando a miles de ciudadanos y activistas a participar en la construcci&oacute;n de una nueva alternativa pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Podemos ha removido el mapa pol&iacute;tico de la izquierda espa&ntilde;ola de la noche a la ma&ntilde;ana, contribuyendo a sacudir el inmovilismo presente en las direcciones pol&iacute;ticas de las organizaciones tradicionales. Su arrolladora entrada en el panorama pol&iacute;tico ha evidenciando adem&aacute;s que el <em>sorpasso</em> y la alternativa a la izquierda del PSOE tambi&eacute;n es posible.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Cayo Lara <a href="http://www.publico.es/espana/447485/cayo-lara-es-reelegido-coordinador-federal-de-iu-por-unanimidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;al&oacute;</a> que IU era la Syriza espa&ntilde;ola &ndash;y que no hac&iacute;a falta por tanto &ldquo;irse a buscarla fuera&rdquo; de la coalici&oacute;n&ndash; demostr&oacute; una enorme incomprensi&oacute;n de la realidad pol&iacute;tica de nuestro pa&iacute;s. La izquierda social viene demandando desde hace a&ntilde;os, y cada vez de forma m&aacute;s acuciante, una herramienta que fuese capaz de agitar la situaci&oacute;n actual y desencadenar un proceso de cambio. Algo nuevo que rompiese con los c&aacute;lculos cortoplacistas y las l&oacute;gicas internas de las organizaciones existentes, al tiempo que fuese capaz de catalizar la ilusi&oacute;n y representar verdaderamente a los de abajo.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de Podemos responde en buena medida a dicha demanda, y hace que hoy est&eacute; m&aacute;s cercana la posibilidad de avanzar hacia un proceso de refundaci&oacute;n de la izquierda en el Estado espa&ntilde;ol, que termine definitivamente con la subalternidad respecto al PSOE e inaugure una representaci&oacute;n fiel de los intereses de las clases trabajadoras y populares.
    </p><p class="article-text">
        Dicho &eacute;xito es adem&aacute;s doble, pues se demuestra que el objetivo de partida era posible: no se trataba de restarle votos potenciales a IU, sino de asaltar el espacio pol&iacute;tico socialista para sacudir la representaci&oacute;n que dicho partido ostenta en el seno de la izquierda social. Sirva como ejemplo el caso de Madrid. En esta comunidad la suma de Podemos e IU no s&oacute;lo supera al PSOE, sino que ambas formaciones estar&iacute;an en condiciones de disputarle en un breve plazo de tiempo la mayor&iacute;a al PP.
    </p><p class="article-text">
        Conviene no obstante evitar falsas ilusiones. La conformaci&oacute;n de una mayor&iacute;a social y pol&iacute;tica que empuje una ruptura democr&aacute;tica y abra un proceso constituyente ser&aacute; una tarea larga y sembrada de dificultades. No defraudar las expectativas depositadas va a ser una labor tit&aacute;nica pues los obst&aacute;culos son may&uacute;sculos.
    </p><p class="article-text">
        Las incertidumbres que se abren en torno a Podemos son adem&aacute;s importantes. Es una organizaci&oacute;n con apenas unos meses de vida, que acaba de adquirir una enorme responsabilidad ante una parte muy importante de la ciudadan&iacute;a. Sin embargo, la formaci&oacute;n carece a&uacute;n de una estructura definida y son muchos los elementos program&aacute;ticos y de t&aacute;ctica pol&iacute;tica que tendr&aacute;n que irse clarificando en los pr&oacute;ximos meses. Organizar un nuevo partido, hacerlo democr&aacute;ticamente &ndash;dando acogida a la participaci&oacute;n activa de decenas de miles de militantes&ndash; y hacerlo en los tiempos que requiere la articulaci&oacute;n de una s&oacute;lida alternativa pol&iacute;tica para las pr&oacute;ximas elecciones municipales, auton&oacute;micas y generales no es un reto precisamente menor.
    </p><p class="article-text">
        Podemos ha dado un gran paso. Ha sido capaz de convertir la indignaci&oacute;n en cambio pol&iacute;tico. Lo ha hecho sin hipotecar su programa con los bancos, con poco m&aacute;s de 100.000 euros de presupuesto recogido v&iacute;a <em>crowdfunding</em>. Pero la mirada est&aacute; puesta mucho m&aacute;s lejos y el verdadero reto comienza ahora: ir m&aacute;s all&aacute; del vuelco electoral y actuar como catalizador de un amplio proceso de transformaci&oacute;n que permita romper con el orden neoliberal y con los gobiernos al servicio de las oligarqu&iacute;as econ&oacute;micas y financieras. Hoy empieza todo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/irrupcion-podemos-hoy-empieza_129_4854427.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 May 2014 18:59:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tras la irrupción de Podemos, hoy empieza todo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podemos,IU - Izquierda Unida,Pablo Iglesias,Cayo Lara,Europa,Elecciones Europeas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Podemos convertir la indignación en cambio?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/podemos-convertir-indignacion-cambio_129_5065280.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfdc090b-ba90-4af3-910f-0f6251b3460d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Podemos convertir la indignación en cambio?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La izquierda social del Estado español demanda desde hace meses –en  ocasiones a gritos– un vector capaz de remover la situación actual y  desencadenar un proceso de refundación de la izquierda</p></div><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos meses las oligarqu&iacute;as econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas se esfuerzan por trasladar insistentemente una idea a la opini&oacute;n p&uacute;blica: lo peor ya pas&oacute;. As&iacute;, la crisis econ&oacute;mica ya habr&iacute;a tocado fondo y la crisis pol&iacute;tica &ndash;condensada en el hundimiento del bipartidismo&ndash; estar&iacute;a comenzando a superarse.
    </p><p class="article-text">
        La realidad sin embargo es tozuda. Mientras persistan el elevad&iacute;simo desempleo, los recortes salariales, la emigraci&oacute;n de nuestros j&oacute;venes y la p&eacute;rdida de derechos, la inmensa mayor&iacute;a de la ciudadan&iacute;a seguir&aacute; viviendo en crisis. Mientras perdure &ldquo;la vieja pol&iacute;tica&rdquo;, el actual r&eacute;gimen de representaci&oacute;n permanecer&aacute; impugnado. De hecho, las <a href="http://blogs.elpais.com/metroscopia/2014/01/barometro-electoral-enero-2014.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimas encuestas</a> siguen reflejando una enorme indignaci&oacute;n popular: seg&uacute;n datos de intenci&oacute;n directa de voto, &uacute;nicamente el 12,5% de los encuestados votar&iacute;a al PP, el 12,9% al PSOE y el 9,9% a IU. Lo verdaderamente relevante es que el 19,4% se abstendr&iacute;a y el 20,8% a&uacute;n no lo ha decidido o no lo sabe. Es m&aacute;s, la fidelidad de voto (factor por el que se pondera, entre otros, la intenci&oacute;n directa de voto para ofrecer las estimaciones del resultado electoral que habitualmente vemos en las encuestas), arroja un <a href="http://blogs.elpais.com/metroscopia/2013/12/dos-a%C3%B1os-de-gobierno-un-balance-de-situaci%C3%B3n.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hundimiento duradero y estructural</a>: ha pasado del 70-80% para los votantes de PP y PSOE entre 2000-2009, a oscilar actualmente en torno al 45% en ambos casos.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la situaci&oacute;n pol&iacute;tica sigue siendo completamente excepcional. Los electores tradicionales del bipartidismo y, particularmente, los electores de izquierdas, han dado la espalda a los partidos mayoritarios para, en buena medida, pasar a integrar ese 40% de poblaci&oacute;n que carece de referente pol&iacute;tico en este momento. Las razones son de sobra conocidas: PSOE y PP han gobernado al servicio de los intereses de las oligarqu&iacute;as econ&oacute;micas y financieras, incumpliendo sus programas electorales, socializando los costes de la crisis e imponiendo con ello un sufrimiento generalizado. Y lo han hecho adem&aacute;s en un contexto atravesado por numerosos y grav&iacute;simos casos de corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una primera respuesta a esta crisis pol&iacute;tica ha venido de la mano de la movilizaci&oacute;n ciudadana contra los recortes sociales y la p&eacute;rdida de derechos. El autismo social de los gobiernos de Zapatero y Rajoy ha evidenciado la necesidad de ir m&aacute;s all&aacute; de la protesta, generaliz&aacute;ndose en los distintos movimientos la convicci&oacute;n de que s&oacute;lo una alternativa pol&iacute;tica &ndash;un frente amplio, unitario y plural contra las medidas neoliberales&ndash; podr&aacute; desatascar la situaci&oacute;n actual. Se ha extendido de este modo entre diversos sectores sociales el convencimiento de que la superaci&oacute;n de la crisis pasa por la construcci&oacute;n de un nuevo referente pol&iacute;tico que refleje la indignaci&oacute;n popular, catalice las aspiraciones de ruptura democr&aacute;tica y dispute la mayor&iacute;a social.
    </p><p class="article-text">
        Izquierda Unida, por su programa pol&iacute;tico y por su imbricaci&oacute;n en las luchas sociales, estaba (y est&aacute;) llamada a jugar un papel central en la articulaci&oacute;n de dicha alternativa (que, desde luego, excede su per&iacute;metro). Sin embargo, el tiempo transcurre sin que veamos movimientos relevantes en el seno de la coalici&oacute;n. El paulatino ascenso en las encuestas electorales ha proporcionado a los dirigentes de IU una innegable comodidad, permiti&eacute;ndoles confiar en que la supuesta <em>pasokizaci&oacute;n</em> del PSOE har&iacute;a el trabajo por s&iacute; solo. No obstante, dicho ascenso, adem&aacute;s de resultar limitado para disputar la mayor&iacute;a social, comienza a frenarse. Es m&aacute;s, la posibilidad de reeditar en las futuras elecciones generales el acuerdo de gobierno actualmente vigente en Andaluc&iacute;a con el PSOE &ndash;en esta ocasi&oacute;n a escala estatal&ndash;, parece constituir la apuesta velada de parte de estos dirigentes.  
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, la pol&iacute;tica, como la naturaleza, tiende a ocupar los espacios vac&iacute;os. La izquierda social del Estado espa&ntilde;ol demanda desde hace meses &ndash;en ocasiones a gritos&ndash; un vector capaz de remover la situaci&oacute;n actual y desencadenar un proceso de refundaci&oacute;n de la izquierda. Si la direcci&oacute;n de IU ha decidido dejar pasar ese tren, ser&aacute; necesario (e inevitable) que otras iniciativas lo intenten.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Podemos &ndash;la iniciativa pol&iacute;tica nucleada en torno a la figura del profesor Pablo Iglesias&ndash;, puede jugar un papel interesante. Su nacimiento no deja de ser contradictorio, desde luego. Este proyecto pretende encauzar la ola de indignaci&oacute;n social que naci&oacute; con el 15M, aunque eso no le ha impedido quebrantar uno de los principios fundacionales de dicho movimiento: el rechazo a los liderazgos individuales as&iacute; como a las decisiones &ldquo;<em>cocinadas</em>&rdquo; a espaldas de quienes tienen que ser los &ldquo;representados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, entendemos que una iniciativa como esta no debe ser juzgada tanto por sus or&iacute;genes como por la din&aacute;mica que sea capaz de desplegar en un momento dado. Si la autodesignaci&oacute;n de Pablo Iglesias como candidato a las elecciones europeas permite poner su resonancia medi&aacute;tica y su liderazgo social al servicio de un proyecto de cambio democr&aacute;tico, bienvenido sea. Al menos tres elementos permitir&aacute;n decir, pasadas las elecciones europeas, que la iniciativa result&oacute; &uacute;til para el proceso de refundaci&oacute;n de la izquierda y para la conformaci&oacute;n de un frente amplio contra las pol&iacute;ticas neoliberales.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, si esta iniciativa logra situar en el debate pol&iacute;tico general propuestas relativamente relegadas &ndash;como la impugnaci&oacute;n a las pol&iacute;ticas de la Troika, la daci&oacute;n en pago retroactiva para evitar los desahucios, el cuestionamiento del pago de la deuda, la reforma fiscal progresiva, la reconversi&oacute;n ecol&oacute;gica del modelo productivo, o la necesidad de derogar las &uacute;ltimas reformas laborales para facilitar el crecimiento de los salarios&ndash; habremos dado un importante paso adelante.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, Podemos &ndash;recordemos, un &ldquo;movimiento de ficha&rdquo; por arriba&ndash; debiera ser capaz de desencadenar un proceso de organizaci&oacute;n pol&iacute;tica por abajo (con la constituci&oacute;n de comit&eacute;s de apoyo, o colectivos similares). El 15M puso de manifiesto un cambio radical en la forma de concebir la acci&oacute;n pol&iacute;tica: no habr&aacute; identificaci&oacute;n con un proyecto colectivo en ausencia de participaci&oacute;n activa y democr&aacute;tica de la gente que debe conformar dicho proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, en tercer lugar, Podemos debiera ser una iniciativa que contribuya a sacudir las posiciones que hasta ahora han mantenido otros actores pol&iacute;ticos de la izquierda. Aunque su nacimiento no se presenta &ldquo;en competencia&rdquo; con IU &ndash;sus promotores se&ntilde;alan que el objetivo es movilizar a quienes, situados en la abstenci&oacute;n o en la indefinici&oacute;n, carecen de un referente electoral en este momento&ndash;, su desarrollo debiera cuestionar la orientaci&oacute;n estrat&eacute;gica de la coalici&oacute;n. En concreto, la iniciativa Podemos podr&iacute;a servir de punto de apoyo para que se refuercen <a href="http://blogs.publico.es/por-encima-de-nuestras-posibilidades/2014/01/23/por-un-frente-para-la-victoria-en-las-elecciones-europeas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aquellas posiciones</a> que, dentro de IU, plantean la necesidad de avanzar hacia un verdadero proceso de refundaci&oacute;n de la izquierda que permita articular una &ldquo;Syriza espa&ntilde;ola&rdquo; y terminar con la subalternidad respecto al PSOE.
    </p><p class="article-text">
        Estos tres elementos &ndash;programa, m&eacute;todo y alianzas&ndash; son tan viejos como la &ldquo;vieja pol&iacute;tica&rdquo; con la que los promotores de Podemos pretenden acabar. Pero desconocerlos, o ignorarlos, conllevar&aacute; desilusiones que pesar&aacute;n sobre las fuerzas sociales, sindicales y pol&iacute;ticas que luchan por recuperar y ampliar los derechos perdidos. Del mismo modo, este trinomio resulta plano &ndash;y en ocasiones mortecino&ndash; si no rompe con la mera aritm&eacute;tica de la estrategia partidaria convencional y desencadena el intangible pol&iacute;tico m&aacute;s valioso: la ilusi&oacute;n. En cualquier caso, ser&aacute; necesario que la capacidad de emocionar se ponga al servicio de un proyecto com&uacute;n (y no del ensimismamiento personal), y que adem&aacute;s se supedite a las decisiones colectivas de quienes finalmente integren la iniciativa de Podemos. Son muchas las manos y los corazones que deben contribuir al &eacute;xito de un proyecto como este y, a&uacute;n m&aacute;s, las que deben sumarse para la necesaria refundaci&oacute;n de la izquierda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/podemos-convertir-indignacion-cambio_129_5065280.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jan 2014 19:41:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Podemos convertir la indignación en cambio?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Pablo Iglesias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Izquierda Unida, ¿parte de la solución o parte del problema?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/izquierda-unida-parte-solucion-problema_129_5678029.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01f1975c-5ce4-4de3-bc08-1180f0c77f85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Izquierda Unida, ¿parte de la solución o parte del problema?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La contestación social ha revelado que la pluralidad de la  izquierda excede con mucho los contornos de IU y de sus sectores más  próximos. Así, simpatizantes del 15M, activistas de la PAH, votantes socialistas desencantados,  integrantes de las diversas “mareas” ciudadanas, partidos minoritarios o  sindicalistas sin un referente político claro son, entre otros, actores  políticos decisivos no vinculados directamente a IU.</p></div><p class="article-text">
        Acaban de cumplirse tres a&ntilde;os de la fecha en la que el gobierno de Zapatero dio un giro en su pol&iacute;tica econ&oacute;mica para iniciar la senda de los recortes sociales, los ajustes salariales, el abaratamiento del despido y el retraso en la edad de jubilaci&oacute;n. Un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s de su llegada al poder comprobamos c&oacute;mo el Gobierno del Partido Popular ha profundizado a&uacute;n m&aacute;s dichas medidas, ahondando la depresi&oacute;n y generando m&aacute;s desempleo.
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n que ambos partidos han hecho de esta crisis &mdash;caracterizada por socializar las p&eacute;rdidas bancarias, cargar a la ciudadan&iacute;a con la factura de la burbuja inmobiliaria e incumplir reiteradamente sus respectivos programas electorales&mdash; ha determinado una enorme contestaci&oacute;n social, as&iacute; como el hundimiento de sus expectativas de voto. El r&eacute;gimen de alternancia bipartidista, que hab&iacute;a imperado en este pa&iacute;s desde la Transici&oacute;n y que ha demostrado ser un nicho de corrupci&oacute;n, se encuentra seriamente cuestionado.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, a pesar de este desfondamiento del bipartidismo, no existe hoy por hoy una alternativa pol&iacute;tica con posibilidad de gobernar y que sea capaz de llevar a las instituciones la voz de la movilizaci&oacute;n popular. Amplios sectores de los movimientos sociales comprueban as&iacute; las limitaciones de la protesta cuando &eacute;sta no se ve acompa&ntilde;ada de un proyecto pol&iacute;tico en el que se materialice el descontento social. Empieza por ello a resultar evidente que s&oacute;lo una alternativa pol&iacute;tica y electoral &mdash;un &ldquo;frente amplio&rdquo; que se oponga a las contrarreformas neoliberales, similar a la experiencia de Syriza en Grecia&mdash; podr&aacute; desatascar la situaci&oacute;n actual en beneficio de la mayor&iacute;a social.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE ya no tiene ninguna credibilidad para formar parte de dicha aventura. Durante a&ntilde;os ha renunciado a situar al frente de su agenda pol&iacute;tica la defensa de los derechos colectivos &mdash;se&ntilde;a de identidad de lo que en su tiempo fue la socialdemocracia&mdash; llegando al extremo de atacarlos sistem&aacute;ticamente. Sus ademanes por despojarse del manto del liberalismo ya no resultan veros&iacute;miles.
    </p><p class="article-text">
        Izquierda Unida (IU) deber&iacute;a jugar sin embargo un papel central en la conformaci&oacute;n de dicha alternativa pol&iacute;tica: su sinton&iacute;a con las demandas populares, su conexi&oacute;n org&aacute;nica con la movilizaci&oacute;n y su protagonismo en la labor de oposici&oacute;n sit&uacute;an a la coalici&oacute;n en un lugar id&oacute;neo para ello. De hecho, el r&aacute;pido declive del PSOE se ha traducido en un importante ascenso de IU en las encuestas electorales, llegando incluso a rozarse el <em>sorpasso</em> en los <a href="http://www.eldiario.es/politica/perspectivas-PP-PSOE-candidato-alcaldia_0_132287623.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sondeos</a> de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, son diversas las incertidumbres y contradicciones que se ciernen sobre la capacidad de IU para jugar dicho papel. Destacan especialmente dos. En primer lugar, el ascenso que otorgan los sondeos de opini&oacute;n produce una suerte de &ldquo;aletargamiento&rdquo; en sus filas: el &ldquo;&eacute;xito&rdquo; en las pr&oacute;ximas contiendas electorales parece asegurado, luego &iquest;para qu&eacute; hacer nada distinto? &iquest;Por qu&eacute; buscar ning&uacute;n tipo de reagrupamiento con otros actores pol&iacute;ticos y sociales? Cayo Lara ya <a href="http://www.publico.es/espana/447485/cayo-lara-es-reelegido-coordinador-federal-de-iu-por-unanimidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dej&oacute; claro</a> en la pasada X Asamblea que &ldquo;IU es la Syriza espa&ntilde;ola, no hace falta irse a buscarla fuera&rdquo;. Pero adem&aacute;s, y en segundo lugar, desde esa posici&oacute;n de fuerza que le dan los sondeos la mayor&iacute;a de la coalici&oacute;n aboga por llegar a pactos de gobierno all&aacute; donde sea posible. En Andaluc&iacute;a IU se ha integrado en el ejecutivo con la intenci&oacute;n de &ldquo;estirar&rdquo; del PSOE hacia la izquierda. En Extremadura mantiene al gobierno del PP, <a href="http://politica.elpais.com/politica/2011/12/15/actualidad/1323954111_329629.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sosteniendo</a> unos presupuestos con importantes recortes sociales en lo que ha sido calificado como &ldquo;oposici&oacute;n realista&rdquo; por los dirigentes locales. 
    </p><p class="article-text">
        Esta estrategia &mdash;que intenta conjugar el apoyo a las reivindicaciones populares, acuerdos de gobierno que no entra&ntilde;an una ruptura con lo que se dice defender, y un elevado grado de inmovilismo a la hora de buscar din&aacute;micas de convergencia con otros sectores pol&iacute;ticos y sociales&mdash; lastra la propia capacidad de IU de actuar como elemento aglutinante. Valga como ejemplo las contradicciones del gobierno andaluz, criticadas recientemente por los sindicatos: mientras que por un lado atiende una importante reivindicaci&oacute;n popular con la ley contra los desahucios, por otro <a href="http://www.andalucia.ccoo.es/webandalucia/menu.do?Inicio:496798" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prolonga los recortes</a> en las pagas extra para 2013, convirti&eacute;ndose as&iacute;, junto con Catalu&ntilde;a, en la &uacute;nica Comunidad que sigue manteniendo dicha medida.
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que algunos de sus dirigentes no quieran darse cuenta, IU no es la &ldquo;Syriza espa&ntilde;ola&rdquo;. Por varias razones. Recordemos que la coalici&oacute;n helena, encabezada por Tsipras, ha abordado de forma distinta la posibilidad de formar parte de un gobierno. Cuando en mayo de 2012 pudo hacerlo, sus condiciones para empezar a negociar pasaban por exigir la retirada de los planes de ajuste y la renegociaci&oacute;n del Memorando firmado con la UE. Su negativa final a entrar en el ejecutivo le sirvi&oacute; a Syriza para consolidarse como alternativa de gobierno y cosechar en las siguientes elecciones, un  mes despu&eacute;s, el mejor resultado de su historia, pasando del 16,8% al 26,9%.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s, la contestaci&oacute;n social ha revelado que la pluralidad y amplitud de la izquierda excede con mucho los contornos de IU y de sus sectores m&aacute;s pr&oacute;ximos. As&iacute;, simpatizantes del 15M, activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), votantes socialistas desencantados, integrantes de las diversas &ldquo;mareas&rdquo; ciudadanas, partidos minoritarios o sindicalistas sin un referente pol&iacute;tico claro son, entre otros, actores pol&iacute;ticos decisivos no vinculados directamente a IU. Una din&aacute;mica de confluencia con estos actores &mdash;democr&aacute;tica, horizontal y sin tutelas&mdash; resulta totalmente necesaria si verdaderamente se quiere construir un amplio referente pol&iacute;tico, que cree nuevas expectativas sociales, contribuya a la movilizaci&oacute;n y sea capaz de derrotar a la derecha. Esta convergencia podr&iacute;a utilizar como punto de apoyo los debates que estos actores <a href="http://www.eldiario.es/politica/partidos_0_129837180.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya est&aacute;n teniendo</a>, as&iacute; como las diversas <a href="http://www.alternativasdesdeabajo.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jornadas</a> que comienzan a impulsarse al respecto.
    </p><p class="article-text">
        El horizonte debe ser el de construir una fuerza pol&iacute;tica plural y unitaria, que levante un amplio frente contra las medidas neoliberales y que sea coherente entre lo que diga y lo que haga. Esta nueva alternativa &mdash;orientada en torno a reivindicaciones como la reconstrucci&oacute;n de la ense&ntilde;anza y la sanidad p&uacute;blica, el reparto del trabajo y la defensa de los salarios, la declaraci&oacute;n de una moratoria en el pago de la deuda para auditar su grado de ilegitimidad y la refundaci&oacute;n democr&aacute;tica del sistema pol&iacute;tico&mdash; debiera tener la vocaci&oacute;n de conquistar la hegemon&iacute;a pol&iacute;tica en la izquierda y formar gobierno. Es necesario reagrupar en torno a este nuevo proyecto a todos aquellos votantes de izquierdas desencantados y hu&eacute;rfanos de representaci&oacute;n, pero dispuestos a sostener una fuerza pol&iacute;tica apoyada en la movilizaci&oacute;n y fiel a los intereses populares. Hoy d&iacute;a empieza a ser posible.
    </p><p class="article-text">
        Los actuales dirigentes de IU debieran ser conscientes de que el proceso de &ldquo;pasokizaci&oacute;n&rdquo; del PSOE no constituye todav&iacute;a un fen&oacute;meno irreparable, y de que el ascenso en la intenci&oacute;n de voto que reflejan las encuestas bien pudiera resultar reversible si la coalici&oacute;n no hace nada al respecto. Transformar el actual &ldquo;voto prestado&rdquo; en un voto realmente efectivo depender&aacute; en buena medida de las ilusiones que suscite el proyecto electoral con el que finalmente se concurra a las urnas.
    </p><p class="article-text">
        Refundar un proyecto pol&iacute;tico &ldquo;a la ofensiva&rdquo; &mdash;es decir, cuando todas las encuestas ofrecen resultados en ascenso&mdash; haci&eacute;ndolo converger con el resto de sectores sociales que se enfrentan a las medidas de recortes actuar&iacute;a de catalizador de ilusiones, disparando la resonancia y la credibilidad de dicho proyecto. Especialmente si este paso adelante se acompa&ntilde;a de una renovaci&oacute;n de las caras p&uacute;blicas. Tanto en las filas de IU como en las de los movimientos sociales emergen activistas &ndash;muy populares en algunos casos&ndash; con capacidad para encarnar tal proceso.
    </p><p class="article-text">
        IU se enfrenta por tanto a un enorme reto hist&oacute;rico. Tiene que elegir entre la <em>seguridad</em> de ganar algunos esca&ntilde;os en las pr&oacute;ximas elecciones o la <em>posibilidad</em> de impulsar lealmente una nueva alternativa pol&iacute;tica, con capacidad real de situar las vidas de la gente por delante de los beneficios econ&oacute;micos. La decisi&oacute;n no es f&aacute;cil, es cierto, pero la falta de valent&iacute;a podr&iacute;a llevar a que IU deje de ser parte de la soluci&oacute;n para pasar a ser &mdash;a fuerza de &ldquo;taponar&rdquo; un verdadero proceso de refundaci&oacute;n&mdash; parte del problema.
    </p><p class="article-text">
        Que este proceso de refundaci&oacute;n logre triunfar exigir&aacute; no s&oacute;lo visi&oacute;n estrat&eacute;gica entre la militancia de IU, sino tambi&eacute;n una importante dosis de empat&iacute;a pol&iacute;tica, generosidad y conciencia del desaf&iacute;o actual. Precisar&aacute; tambi&eacute;n que esta militancia movilice a nivel interno la suficiente capacidad de presi&oacute;n como para impulsar este proceso. Un resultado contrario, el enroque de los aparatos burocr&aacute;ticos en la seguridad que proporcionan las expectativas electorales, no servir&aacute; m&aacute;s que para retrasar y dificultar la aparici&oacute;n de una verdadera alternativa. En pol&iacute;tica, como en la vida, hay trenes que s&oacute;lo pasan una vez. La izquierda de este pa&iacute;s no debiera dejar pasar este.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/izquierda-unida-parte-solucion-problema_129_5678029.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 May 2013 17:47:24 +0000]]></pubDate>
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