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    <title><![CDATA[elDiario.es - María de los Ángeles Fernández-Ramil]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maria_de_los_angeles_fernandez_ramil/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - María de los Ángeles Fernández-Ramil]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Mujeres de Chile en ruta constituyente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mujeres-chile-ruta-constituyente_129_6488281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/083034e1-9e8f-41fd-9556-47a97c364737_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres de Chile en ruta constituyente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hito histórico que supone un texto constitucional escrito por el mismo número de hombres y mujeres alimenta la esperanza de que su redacción pueda estar iluminada por la perspectiva de género</p></div><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos ser&aacute;n los primeros. La cita b&iacute;blica sirve para retratar el hecho de que Chile haya colocado, desde el punto de vista de la producci&oacute;n de&nbsp; la norma de mayor rango, una nueva frontera: una Constituci&oacute;n paritaria que, seg&uacute;n Jennifer M. Piscopo y Peter Siavelis, supone &ldquo;un est&aacute;ndar mundial innovador para la inclusi&oacute;n pol&iacute;tica de las mujeres&rdquo; y que sucede pese a su llegada m&aacute;s tard&iacute;a al universo de las medidas afirmativas. Reci&eacute;n logr&oacute; aprobar una ley de cuotas en 2015 en el marco de la reforma del sistema electoral binominal (considerado como uno de los &ldquo;enclaves autoritarios&rdquo; m&aacute;s emblem&aacute;ticos de la&nbsp; Carta Magna heredada del r&eacute;gimen militar), a considerable distancia de la pionera Ley de Cupo argentina, que data de 1991.
    </p><p class="article-text">
        Lo anterior no es el &uacute;nico contraste. La paridad de g&eacute;nero en la Convenci&oacute;n Constitucional que los chilenos escogieron mayoritariamente en el plebiscito del pasado 25 de octubre nos lleva a recordar que dicho principio ha experimentado, en el marco de su historia reciente, una trayectoria m&aacute;s bien discontinua. Luego de que la ex presidenta Michelle Bachelet la considerara para la conformaci&oacute;n de su primer gabinete en 2006, y frente a todo pron&oacute;stico esc&eacute;ptico que alegaba que &ldquo;no hab&iacute;a&nbsp; mujeres&rdquo;, no la replic&oacute; posteriormente durante su segundo mandato desilusionando, con ello, a las organizaciones de mujeres. Logr&oacute; compensarlo con una agenda de g&eacute;nero que sald&oacute; importantes deudas de la transici&oacute;n, tanto en materia de participaci&oacute;n pol&iacute;tica como de derechos sexuales y reproductivos (con una ley que regula la despenalizaci&oacute;n de la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo en tres causales: peligro para la vida de la madre, inviabilidad fetal de car&aacute;cter letal y embarazo por violaci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        El hito hist&oacute;rico que supone un texto constitucional escrito por el mismo n&uacute;mero de hombres y mujeres alimenta la esperanza de que su redacci&oacute;n pueda estar iluminada por la perspectiva de g&eacute;nero. Del debate p&uacute;blico emerge la idea de que problem&aacute;ticas tales como la lucha contra la violencia machista, la igualdad salarial y la paridad en instancias de poder puedan llegar a adquirir rango constitucional.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, un horizonte temporal de expectativas para el feminismo que se concretar&aacute; entre 2021 y 2022 coexiste con un presente donde el coronavirus desata, de forma implacable, una crisis con impactos mayores en las mujeres a nivel sanitario, econ&oacute;mico y de violencia de g&eacute;nero, pero tambi&eacute;n en otros &aacute;mbitos como los de poder simb&oacute;lico por cuanto el discurso p&uacute;blico femenino no est&aacute; siendo considerado en los espacios de deliberaci&oacute;n y de opini&oacute;n. Seg&uacute;n un estudio realizado en seis pa&iacute;ses, solo 20% de las fuentes citadas en art&iacute;culos sobre la enfermedad eran mujeres, a pesar de ser mayor&iacute;a en el sector de la salud. Por su parte, un reciente art&iacute;culo de <em>NiemanLab</em> alerta que las mujeres est&aacute;n siendo menos visibles en la avalancha de publicaciones cient&iacute;ficas sobre la pandemia. Finalmente, un informe especial sobre la escasa representaci&oacute;n de las mujeres en los medios de comunicaci&oacute;n de la Fundaci&oacute;n Bill y Melinda Gates con el fin de determinar en qu&eacute; medida se satisfacen las necesidades de noticias de la mujer en la cobertura informativa existente revel&oacute; la existencia de &ldquo;un sesgo sustancial hacia las perspectivas de los hombres&rdquo;, concluyendo que &ldquo;la voz de cada mujer en las noticias sobre la Covid19 se ve ahogada por las voces de, al menos, tres, cuatro o cinco hombres&rdquo;. Lo anterior, se puntualiza, operar&iacute;a &ldquo;en un contexto de invisibilidad pol&iacute;tica efectiva de las mujeres dentro del proceso de toma de decisiones relacionadas con la Covid19, as&iacute; como de los singulares desaf&iacute;os socio econ&oacute;micos, sanitarios y psicol&oacute;gicos a los que se enfrentan las mujeres a nivel mundial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente a lo anterior, la Fundaci&oacute;n Hay Mujeres ha impulsado la campa&ntilde;a <a href="https://youtu.be/lQxbCFz9NTk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#100voces camino a la #Constituci&oacute;nparitaria</a>, convocando a distintas mujeres que, con conciencia hist&oacute;rica del protagonismo que la redacci&oacute;n de la futura&nbsp; constituci&oacute;n les tiene reservado,&nbsp; comparten sus anhelos por modelos alternativos de desarrollo, por un nuevo pacto social, por una regionalizaci&oacute;n y descentralizaci&oacute;n efectivas, por una mayor preocupaci&oacute;n por la infancia y por la &ldquo;&eacute;tica del cuidado&rdquo;, por el envejecimiento digno, por la inclusi&oacute;n de los&nbsp; pueblos originarios, por el derecho a la salud sexual y reproductiva, por la sostenibilidad y el cambio clim&aacute;tico, por la valoraci&oacute;n de la ciencia, la tecnolog&iacute;a y la innovaci&oacute;n as&iacute; como por un equilibrio de g&eacute;nero que permee todos los espacios, entre las muchas ideas &ldquo;fuerza&rdquo; expresadas.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de conocer, mientras un reto viral global sin precedentes sigue impactando en nuestras vidas, tanto las expectativas de las chilenas con relaci&oacute;n a lo que ser&aacute; el nuevo pacto pol&iacute;tico y social del pa&iacute;s como de enfrentar la disparidad de g&eacute;nero en el debate p&uacute;blico de hoy. De nada sirven las iniciativas que buscan fomentar la vocaci&oacute;n cient&iacute;fica en ni&ntilde;as y j&oacute;venes si, a trav&eacute;s de la conversaci&oacute;n p&uacute;blica, se sigue reforzando la idea de que la ciencia y, en general, la generaci&oacute;n del conocimiento, es un asunto masculino.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María de los Ángeles Fernández-Ramil, Mai Nie Chang Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mujeres-chile-ruta-constituyente_129_6488281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Dec 2020 05:00:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mujeres de Chile en ruta constituyente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igualdad,Feminismo,Chile]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ciudadanos en busca de modelo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ciudadanos-busca-modelo_129_1003023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d34b486f-e3fe-4d6d-a6c9-e88522baed84_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Inés Arrimadas, junto a José Manuel Villegas, durante la reunión extraordinaria del Consejo General del partido."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tipo de partido propuesto mantiene un espíritu centralista y vertical que entra en abierta disonancia con el autonómico consagrado en la Constitución</p></div><p class="article-text">
        De la pendiente por la que se deslizaba Ciudadanos previa a las elecciones del 10N no solo ven&iacute;an alertando las encuestas. La posibilidad de una p&eacute;rdida significativa de esca&ntilde;os tambi&eacute;n la sopesaron distinguidas firmas que, desde una posici&oacute;n de influencia argumentativa, ped&iacute;an renovar la confianza en Albert Rivera a pesar de las cr&iacute;ticas que arreciaban por su veto absoluto al PSOE. Tal petici&oacute;n entra&ntilde;aba un esfuerzo mayor de disociaci&oacute;n. Se ped&iacute;a, en s&iacute;ntesis, votar por el proyecto, m&aacute;s all&aacute; de la opini&oacute;n que mereciese la figura del l&iacute;der con el que tan estrechamente se hab&iacute;a consustanciado.
    </p><p class="article-text">
        La historia es conocida puesto que termin&oacute; sucediendo justo lo contrario. Esa especie de &ldquo;inteligencia de enjambre&rdquo; que supone la suma de millones de preferencias en las urnas opt&oacute; por enviar otro mensaje: la obligaci&oacute;n de tomar el amargo jarabe de la derrota como forma de aprender de los errores. Fue as&iacute; como, castigando lo err&aacute;tico de una trayectoria, dos millones y medio de votos salieron disparados en otras direcciones.
    </p><p class="article-text">
        Del paso al costado que dio Rivera tras la derrota emergi&oacute; In&eacute;s Arrimadas como relevo con adhesi&oacute;n inmediata. Una tabla de salvaci&oacute;n infrecuente para partidos carism&aacute;ticos que, desaparecida la figura de su l&iacute;der, no encuentran caminos f&aacute;ciles para trascenderlo.
    </p><p class="article-text">
        Que el punto de partida que supone el liderazgo de Arrimadas termine siendo un punto de llegada no es -por ahora- algo evidente por s&iacute; mismo a la luz de los avatares que vienen rodeando el itinerario refundacional de ese partido, que durar&aacute; cuatro meses y donde decisiones cuestionables empa&ntilde;an la imparcialidad esperable en su gestora. Lo anterior, sumado al soslayamiento sistem&aacute;tico de su dirigencia de un debate riguroso sobre las causas de la derrota, ha terminado por darle plausibilidad explicativa a un factor: el modelo del partido.
    </p><p class="article-text">
        En ese marco, las pol&eacute;micas que rodean los debates del proceso precongresual en curso permiten aislar, al menos, dos de sus contradicciones estructurales m&aacute;s importantes y de cuya resoluci&oacute;n, m&aacute;s que de acuerdos electorales de coyuntura, podr&iacute;a depender su supervivencia con identidad propia.
    </p><p class="article-text">
        Nos referimos, en primer lugar, a la afiliaci&oacute;n, uno de los factores que afectan al rendimiento de un partido y que, en Ciudadanos, ha tenido poca o ninguna consideraci&oacute;n. El surgimiento de la plataforma #CsEresTu, un paso en el intento por transmitir el valor del debate y del pensamiento propio, ha permitido constatar su capacidad y esp&iacute;ritu cr&iacute;tico, con evidente inclinaci&oacute;n a la creencia de que las organizaciones no est&aacute;n tanto para abonar cesarismos como al servicio del individualismo libre y soberano.
    </p><p class="article-text">
        En segundo t&eacute;rmino, el modelo de partido propuesto en su ponencia de estatutos mantiene, en esencia, un esp&iacute;ritu centralista y vertical que entra en abierta disonancia con el modelo de autonom&iacute;as consagrado en la Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar, por tanto, que la demanda por un rol m&aacute;s decisivo del afiliado, asociado a su mayor participaci&oacute;n, con contrapesos efectivos y rendici&oacute;n de cuentas, sea visto como algo amenazante. La cr&iacute;tica a la disfuncionalidad que ocasionar&iacute;a un modelo con dichos ingredientes entrega antecedentes, en clave postmoderna, de aquella &ldquo;ley de hierro de la oligarqu&iacute;a&rdquo; que Michels acu&ntilde;&oacute; a partir de su estudio del partido socialdem&oacute;crata alem&aacute;n. Aunque democr&aacute;tico en teor&iacute;a, terminaba por fomentar las desigualdades en pos de una eficiencia y unidad de acci&oacute;n que, en Ciudadanos, encuentra un crisol: el del discurso &uacute;nico para toda Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La existencia de varios niveles de decisi&oacute;n, tanto provincial como auton&oacute;mico, no ser&iacute;an, en principio, un problema para el continuismo. El problema estribar&iacute;a en el cambio de su legitimidad de origen ya que, de ser nombrados por el nivel central, la enmienda a la totalidad que interpela al modelo vigente postula la dependencia de los cargos del voto de las bases. Si a ello se a&ntilde;aden incentivos para la deliberaci&oacute;n, con mayor diversidad interna, se podr&iacute;an generar &ldquo;cortafuegos&rdquo;, virtuales &ldquo;alertas tempranas&rdquo; ante decisiones que, como la de la estrategia de pactos, contravinieron el esp&iacute;ritu fundacional del partido. Si esquemas de este tipo, que se desprenden del af&aacute;n de tutelaje y de control, funcionan para otro tipo de organizaciones &iquest;por qu&eacute; un partido en el siglo XXI no debiera propon&eacute;rselo en forma seria para s&iacute; mismo?
    </p><p class="article-text">
        La aspiraci&oacute;n a una mayor democratizaci&oacute;n interna de importantes sectores al interior de Ciudadanos cruza, en mayor o menos medida, la intrahistoria de todos los partidos. En este caso, cobra particular inter&eacute;s por las expectativas generadas por un relato que reclama para s&iacute; una metatarea: la de, desde el centro, brindarle estabilidad a Espa&ntilde;a. Se suma a ello su auge y ca&iacute;da en muy corto tiempo, as&iacute; como la promesa incumplida de democracia interna bajo el mecanismo de primarias y cuyas presuntas irregularidades en algunas partes est&aacute;n siendo investigadas.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, aunque su presencia institucional en ayuntamientos y comunidades le brinda aquellas oportunidades para el patronazgo y el clientelismo con las que el bipartidismo ha neutralizado sus discrepancias internas, su utilidad para la unanimidad y el ansia de control encuentra en Ciudadanos un techo. No se trata tanto de que sus miembros sean todos &aacute;ngeles como una condici&oacute;n de liberales por la que le asignan especial valor a la regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica, traducida en rendici&oacute;n de cuentas, escrutinio y transparencia.
    </p><p class="article-text">
        Mal har&iacute;a el ciudadano de a pie en observar los debates de Ciudadanos como algo que no le afecta. Dado que seg&uacute;n el &uacute;ltimo bar&oacute;metro del CIS los pol&iacute;ticos ya preocupan a los espa&ntilde;oles tanto como el paro, alcanzando un m&aacute;ximo hist&oacute;rico, las luchas por una mayor democratizaci&oacute;n partidaria debieran tener impacto, m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras org&aacute;nicas. Espa&ntilde;a ser&iacute;a el pa&iacute;s de Europa que m&aacute;s subvenciones p&uacute;blicas entrega a sus partidos pol&iacute;ticos. Ya en 2016 se reportaba que m&aacute;s del 75% de los ingresos que reciben provendr&iacute;an de fuentes p&uacute;blicas. Este &uacute;ltimo motivo debiera generar exigencias mayores sobre su gobernanza.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;adamos que no es posible aspirar a mejorar la calidad de nuestras democracias con partidos que, siendo estructuras a ella end&eacute;micos, despliegan sin mayores cortapisas pr&aacute;cticas que no contribuyen a mantener, y menos a legitimar, aquellos sistemas de los que forman parte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María de los Ángeles Fernández-Ramil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ciudadanos-busca-modelo_129_1003023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Feb 2020 19:39:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ciudadanos en busca de modelo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cs - Ciudadanos,Inés Arrimadas,Albert Rivera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bachelet: dilemas y certezas de un retorno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/bachelet-dilemas-certezas-retorno_132_5685509.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0d75a11-c951-4a13-b4a4-33322e0536e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bachelet: dilemas y certezas de un retorno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existen expectativas, pero también legítimas dudas, acerca de si sus  propuestas políticas podrán hacerse cargo de los cambios que ha  experimentado el país</p><p class="subtitle">A pesar de los avances femeninos en el último siglo, todavía resulta raro que una mujer llegue a dirigir un país</p><p class="subtitle">Se ha ido instalando la necesidad de avanzar hacia una nueva Constitución que permita a los chilenos dotarse de una carta fundamental legitimada por vía soberana popular</p></div><p class="article-text">
        Chile es un pa&iacute;s que se vanagloria de mantenerse al margen de la fiebre reeleccionista de Am&eacute;rica Latina. Asistimos, incluso, a nuevas versiones como la llamada reelecci&oacute;n conyugal. Tal es el caso de Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner y, m&aacute;s recientemente, la tentaci&oacute;n que parece rondar en torno a las pretensiones pol&iacute;ticas de Nadine Humala, la esposa del primer mandatario peruano. El regreso de la expresidenta Michelle Bachelet, luego de que en 2010 le colocara la banda presidencial por primera vez a un candidato de derecha desde la recuperaci&oacute;n de la democracia en 1990, no calza en ese marco. Pero la posibilidad de que ocupe nuevamente el sill&oacute;n presidencial ser&iacute;a una reelecci&oacute;n, aunque en modalidad alterna. 
    </p><p class="article-text">
        Lo llamativo, en su caso, es que se trata de una mujer que, adem&aacute;s de ser la primera en llegar a dicha magistratura por la v&iacute;a de las urnas en un pa&iacute;s importante en Am&eacute;rica Latina, a&ntilde;adir&iacute;a un nuevo r&eacute;cord. No solamente es la primera mujer en Chile en lograr la presidencia sino que ser&iacute;a la primera vez que alguien ser&iacute;a reelecto en dicho cargo. De hecho, el historiador Alfredo Jocelyn-Holt, revisando la historia de Chile, se refiere a ello como &ldquo;una misi&oacute;n casi imposible&rdquo;. Sumemos que no solamente ha dejado su mandato con el m&aacute;s alto nivel de popularidad, 80%, sino que ha logrado sobrevivir al desgaste que produce la lejan&iacute;a del poder. Esas son algunas de las razones por las que su posici&oacute;n actual, como candidata de los partidos Socialista (PS) y por la Democracia (PPD) a las primeras primarias presidenciales legales que se realizar&aacute;n en el pa&iacute;s, generan expectaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a de hoy, es la candidata mejor posicionada para repetir una haza&ntilde;a porque, concedamos, a pesar de los avances femeninos en el &uacute;ltimo siglo, todav&iacute;a resulta raro que una mujer llegue a dirigir un pa&iacute;s. Seg&uacute;n el Mapa Mundial de la Mujer en la Pol&iacute;tica 2012, solamente hay 17 jefas de Estado o de Gobierno. Sin embargo, volver a ocupar La Moneda parece no ser el problema, por ahora. El problema se producir&iacute;a una vez que reincida en el cargo. Existen expectativas, pero tambi&eacute;n leg&iacute;timas dudas, acerca de si sus propuestas pol&iacute;ticas podr&aacute;n hacerse cargo de los cambios que ha experimentado el pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la derrota de la Concertaci&oacute;n en 2010, luego de veinte a&ntilde;os ininterrumpidos de gobiernos de la misma coalici&oacute;n, se viene hablando de un cambio de ciclo en la pol&iacute;tica chilena. Este fen&oacute;meno, probablemente, se encuentra en desarrollo. El movimiento estudiantil de 2011, con su demanda de educaci&oacute;n p&uacute;blica, gratuita y de calidad en base a la consigna de &ldquo;fin al lucro&rdquo;, visibiliz&oacute; una crisis de representaci&oacute;n pol&iacute;tica junto con la demanda por redistribuci&oacute;n del ingreso las que, para algunos analistas, expresan la necesidad de cambios estructurales m&aacute;s profundos en un ordenamiento econ&oacute;mico-social que el Financial Times ha catalogado recientemente como una &ldquo;econom&iacute;a olig&aacute;rquica liberal&rdquo;. En el debate p&uacute;blico, de forma lenta pero consistentemente, se ha ido instalando la necesidad de avanzar hacia una nueva Constituci&oacute;n que relativice el rol sobredimensionado asignado al mercado y que permita lo que los chilenos no han logrado en toda su historia: dotarse a s&iacute; mismos de una carta fundamental legitimada por v&iacute;a soberan&iacute;a popular. 
    </p><p class="article-text">
        Chile, a d&iacute;a de hoy, es un c&uacute;mulo de paradojas que quiebra el sentido com&uacute;n que dicta que si la econom&iacute;a anda bien, todo lo dem&aacute;s debe darse por sentado. Si bien ha sido un pa&iacute;s exitoso en el combate a la pobreza y exhibe hoy cifras alabadas de crecimiento, baja inflaci&oacute;n, inversi&oacute;n extranjera y empleo, coexisten con una de las desigualdades m&aacute;s altas de la regi&oacute;n, seg&uacute;n el PNUD. Ello ha venido a generar un fen&oacute;meno difuso, pero consistente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, expresado de manera intermitente en movilizaciones sociales y en las redes, pero tambi&eacute;n por v&iacute;a electoral, con una abstenci&oacute;n de casi 60% en las elecciones municipales de 2012, que se ha dado en llamar &ldquo;malestar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bachelet, en esta etapa de campa&ntilde;a de primarias, se ha hecho cargo de estos dilemas y ha izquierdizado su discurso, proponiendo reformas tanto educacional como tributaria. Sin embargo, dif&iacute;cilmente podr&aacute; concretarlo si no logra mayor&iacute;a parlamentaria. Las fuerzas que la respaldan, que no conforman la oposici&oacute;n toda por cuanto Marco Enr&iacute;quez-Ominami, l&iacute;der del Partido Progresista, competir&aacute; con ella en la primera vuelta presidencial, aparecen unidas en torno a su figura m&aacute;s porque les asegura el regreso al poder que por disponer de un proyecto pol&iacute;tico de futuro distintivo que las una. 
    </p><p class="article-text">
        En noviembre, no solamente tendr&aacute; lugar en Chile una elecci&oacute;n presidencial sino tambi&eacute;n parlamentaria y se ha difundido la consigna de lograr &ldquo;un Parlamento para Bachelet&rdquo;. Sin embargo, la negociaci&oacute;n parlamentaria de sus propias fuerzas se observa plagada de conflictos y reproches, lejana a la m&iacute;nima disciplina que podr&iacute;a garantizar lo que ella hoy est&aacute; prometiendo. Otros factores podr&iacute;an ralentizar su giro hacia la izquierda. Nos referimos al ingreso de la Democracia Cristiana (DC) a su comando, una vez concluidas las primarias fijadas para el 30 de junio. Ello nos recuerda que cualquier coalici&oacute;n que sustente su gobierno no ser&aacute; sin tensiones por cuanto incluir&aacute; a la expresi&oacute;n de centro que representa dicho partido, pero tambi&eacute;n muy posiblemente a un Partido Comunista (PC) que podr&iacute;a llegar al Gobierno por primera vez, luego del quiebre de la democracia, en 1973.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como las posibilidades reales de su izquierdizaci&oacute;n est&aacute;n en duda, no lo est&aacute; su compromiso con la igualdad de g&eacute;nero. Es, sin duda, la exmandataria m&aacute;s reconocida a nivel mundial por sus pol&iacute;ticas a favor de las mujeres, lo que seguramente le vali&oacute; ser electa para dirigir ONU-Mujeres. La paridad ministerial y una reforma previsional con enfoque de g&eacute;nero forman parte de sus pol&iacute;ticas m&aacute;s recordadas. Se necesita con urgencia un nuevo embate en este &aacute;mbito, luego de un gobierno de derecha que ha debilitado la transversalizaci&oacute;n de g&eacute;nero en el Estado y ha dejado aparcado el lenguaje de derechos por uno donde la mujer cuenta solamente en su rol de madre y como instrumento de pol&iacute;ticas asistenciales. Chile tiene un porcentaje del 13,9% de parlamentarias y es uno de los pocos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina que carece de ley de cuotas. A las deudas que la transici&oacute;n dej&oacute; en materia de participaci&oacute;n pol&iacute;tica y derechos sexuales y reproductivos se suman nuevas realidades como la demanda por pol&iacute;ticas de conciliaci&oacute;n. Por lo tanto, no es extra&ntilde;o que las chilenas vean en ella una &ldquo;candidatura anhelante&rdquo; con la que se identifican transversalmente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María de los Ángeles Fernández-Ramil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/bachelet-dilemas-certezas-retorno_132_5685509.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jun 2013 17:10:21 +0000]]></pubDate>
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