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    <title><![CDATA[elDiario.es - Amnistía Internacional]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/amnistia_internacional/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Amnistía Internacional]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La tecnología, un arma más en Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/tecnologia-arma-gaza_132_10704447.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/795df2ec-1311-4fe8-aed0-aa66645a3c7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tecnología, un arma más en Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos años hemos visto como los conflictos armados cuentan con nuevas armas. Y no siempre disparan balas o dejan caer bombas. Se trata de la tecnología, y de como se puede usar, tanto para hacer apología del odio o difundir desinformación y noticias falsas, como para investigar y documentar violaciones de derechos humanos. </p></div><p class="article-text">
        <em><strong>El papel de las plataformas de redes sociales</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        A finales del mes de octubre, la plataforma Meta, propietaria de Instagram, tuvo que disculparse p&uacute;blicamente despu&eacute;s de que un <a href="https://www.404media.co/instagram-palestinian-arabic-bio-translation/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de 404 Media</a>, una plataforma dedicada a la investigaci&oacute;n sobre ciberseguridad, vigilancia y privacidad, desvelara que la funci&oacute;n &ldquo;ver traducci&oacute;n&rdquo; de Instagram a&ntilde;ad&iacute;a err&oacute;neamente la palabra &ldquo;terrorista&rdquo; en las biograf&iacute;as de algunos usuarios palestinos. En efecto, Instagram estaba autotraduciendo biograf&iacute;as de usuarios que inclu&iacute;an &ldquo;palestino&rdquo; y una frase &aacute;rabe que significa &ldquo;alabado sea Dios&rdquo; para decir &ldquo;terroristas palestinos luchan por su libertad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esto no es nuevo. En el a&ntilde;o 2021, Instagram elimin&oacute; algunas publicaciones y restringi&oacute; el acceso a otros contenidos que utilizaban <a href="https://www.nytimes.com/2021/05/13/world/middleeast/instagram-aqsa-mosque.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hashtags relacionados con la Mezquita al-Aqsa de Jerusal&eacute;n</a> tras asociar por error el nombre con una organizaci&oacute;n terrorista,
    </p><p class="article-text">
        Tras los ataques de Ham&aacute;s en el sur de Israel el pasado 7 de octubre, las redes sociales se llenaron de im&aacute;genes horribles; v&iacute;deos de ejecuciones sumarias o de los efectos de los bombardeos, fotograf&iacute;as de civiles muertos o de menores y familias cuyas viviendas hab&iacute;an sido destruidas circularon por X, Instagram o TikTok, por ejemplo. Todas esas im&aacute;genes ven&iacute;an acompa&ntilde;as, en muchos casos de incitaci&oacute;n a la violencia, la hostilidad y la discriminaci&oacute;n, algo que constituye apolog&iacute;a del odio y que est&aacute; prohibido en virtud del derecho internacional de los derechos humanos. Muchas de estas publicaciones <a href="https://web.archive.org/web/20231017184139/http:/web.archive.org/screenshot/https:/twitter.com/Tanmaycoolkarni/status/1711412079473885384" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enaltec&iacute;an los ataques de Israel contra civiles en Gaza</a>, apoyaban la destrucci&oacute;n de Gaza y alentaban la violencia contra las personas palestinas, con un <a href="https://web.archive.org/web/20231018112245/http:/web.archive.org/screenshot/https:/twitter.com/GalGadotUSA/status/1711778021013598428?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lenguaje deshumanizador y racista</a>.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, se extend&iacute;an tambi&eacute;n publicaciones antisemitas, muchas de las cuales propugnan el odio y la violencia contra las personas jud&iacute;as. Algo que, desafortunadamente, tampoco es nuevo en el &aacute;mbito digital: Investigaciones anteriores de la organizaci&oacute;n <a href="https://counterhate.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Center for Countering Digital Hate</a> han puesto de relieve la proliferaci&oacute;n de <a href="https://counterhate.com/wp-content/uploads/2023/09/230907-X-Content-Moderation-Report_final_CCDH.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contenidos antisemitas en X</a> (antes Twitter) en los &uacute;ltimos meses.
    </p><p class="article-text">
        La responsabilidad de las plataformas de redes sociales es evidente. No se trata simplemente de poner a disposici&oacute;n de la sociedad una herramienta. Deben llevar a cabo una moderaci&oacute;n de contenidos de tal manera que garantice el respeto del derecho a la libertad de expresi&oacute;n, y aborde al mismo tiempo la apolog&iacute;a del odio generalizada. En el caso de lo que est&aacute; sucediendo en Israel y Palestina deben <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/global-las-empresas-de-redes-sociales-deben-intensificar-la-respuesta-a-la-crisis-de-israel-y-palestina-ante-la-proliferacion-del-odio-y-la-censura-en-internet/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">invertir recursos adecuados en la supervisi&oacute;n humana de los sistemas de moderaci&oacute;n de contenidos</a> impulsados por algo que cada vez est&aacute; m&aacute;s presente en nuestras vidas: la inteligencia artificial.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>La desinformaci&oacute;n, otra arma peligrosa</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        El 13 de noviembre, las Fuerzas de Defensa de Israel lanzaron una o<a href="https://cnnespanol.cnn.com/2023/11/17/israel-hospital-al-shifa-gaza-trax/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fensiva cerca del hospital Al-Shifa</a>, el m&aacute;s grande de Gaza. Israel ha acusado repetidamente a Ham&aacute;s de operar desde t&uacute;neles situados bajo el complejo del hospital, algo que el director general del Ministerio de Sanidad de Gaza, controlado por Hamas, el Dr. Medhat Abbas, desminti&oacute;, diciendo que &ldquo;s&oacute;lo se utilizan para tratar a pacientes&rdquo; y no &ldquo;para esconder a nadie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Autom&aacute;ticamente, todo lo que rodea a los ataques sobre el hospital Al Shifa se convirti&oacute; en p&oacute;lvora para la dinamita de la desinformaci&oacute;n. Incluso autoridades israel&iacute;es se lanzaron a difundir en redes sociales que Al-Shifa alberga un centro de mando militar.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2015 Amnist&iacute;a Internacional document&oacute; como <a href="https://www.amnesty.org/es/latest/news/2015/05/gaza-palestinians-tortured-summarily-killed-by-hamas-forces-during-2014-conflict/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ham&aacute;s hab&iacute;a utilizado un ala de consultas externas</a> en desuso para interrogar a presuntos &ldquo;colaboradores&rdquo; palestinos con Israel enn plena ofensiva israel&iacute; contra Gaza un a&ntilde;o antes, en 2014. Este argumento ha sido usado ahora por Israel para atacar el hospital Al Shifa, donde hay m&aacute;s de 1.500 civiles, familias, personas heridas y beb&eacute;s reci&eacute;n nacidos. La diferencia es que Israel ha sido incapaz, una y otra vez, de presentar pruebas que corroboren esta afirmaci&oacute;n que lleva haciendo desde al menos la Operaci&oacute;n Plomo Fundido de 2008 y 2009.
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            <span class="title">
                Bebés prematuros evacuados del hospital de Al Shifa                            </span>
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        Sobra recordar que los ataques a hospitales ponen en peligro la vida de personas enfermas y heridas, adem&aacute;s del personal m&eacute;dico que trabaja en condiciones desesperadas para salvar vidas. Pero esto parece importar poco en las redes sociales, que en lugar de difundir afirmaciones para justificar ataques contra hospitales sin aportar ninguna prueba, deber&iacute;an centrarse m&aacute;s en garantizar la protecci&oacute;n de los hospitales, del personal m&eacute;dico y de todos los pacientes de la Franja de Gaza.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>La tecnolog&iacute;a al servicio de los derechos humanos.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de para la difusi&oacute;n de mensajes de odio, noticias falsas o desinformaci&oacute;n, la tecnolog&iacute;a tambi&eacute;n puede jugar un papel positivo en favor de los derechos humanos. Los tel&eacute;fonos m&oacute;viles, por ejemplo, pueden convertirse en herramientas fundamentales para llegar donde quienes cometen abusos no quieren que se llegue. Con este objetivo trabaja el <a href="https://citizenevidence.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laboratorio de Pruebas de Amnist&iacute;a Internacional</a>; un equipo multidisciplinario que utiliza herramientas de investigaci&oacute;n digital de vanguardia para documentar a distancia violaciones de derechos humanos. Su misi&oacute;n es, adem&aacute;s, garantizar que la informaci&oacute;n procedente de zonas de conflicto sea oportuna, precisa y que satisface las necesidades del trabajo de derechos humanos en situaciones de crisis. Esto es especialmente importante en situaciones en que la presencia de un equipo de investigaci&oacute;n sobre el terreno resulta peligrosa, y en una &eacute;poca en que la desinformaci&oacute;n y la informaci&oacute;n err&oacute;nea pueden difundirse con rapidez. Este Laboratorio de Pruebas recopila material audiovisual y lo analiza en busca de indicios de violaciones del derecho internacional. Este material incluye im&aacute;genes de sat&eacute;lite, material videogr&aacute;fico y fotogr&aacute;fico de ataques a&eacute;reos y otros ataques y de las secuelas de estos ataques, as&iacute; como im&aacute;genes de restos de armas. Siempre que es posible, los indicios son corroborados mediante entrevistas a testigos de los ataques.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en Ucrania, donde tras la invasi&oacute;n rusa de febrero de 2022, nuestro <a href="https://citizenevidence.org/2023/02/23/3d-theatre-attack-mariupol/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laboratorio de Pruebas</a> identific&oacute; y verific&oacute;, gracias a sistemas de cronolocalizaci&oacute;n y teledetecci&oacute;n, detalles de posibles ataques ileg&iacute;timos que causaron la muerte o heridas a civiles, y destruyeron o da&ntilde;adon infraestructuras civiles en Ucrania, como por ejemplo en el <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/ucrania-el-mortal-ataque-al-teatro-de-mariupol-un-claro-crimen-de-guerra-de-las-fuerzas-rusas-nueva-investigacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ataque al teatro de Mari&uacute;pol</a>, en marzo de 2022.
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                Restos de fósforo blanco en el borde de Líbano                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En el actual conflicto en Gaza e Israel, la tecnolog&iacute;a nos ha permitido reunir indicios contundentes que documentan el <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/israel-y-los-territorios-palestinos-ocupados-identificacion-del-uso-de-fosforo-blanco-por-el-ejercito-israeli-en-gaza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uso de proyectiles de artiller&iacute;a de f&oacute;sforo blanco por parte del ej&eacute;rcito israel&iacute;</a> en zonas civiles densamente pobladas de Gaza. Gracias al an&aacute;lisis de v&iacute;deos y fotos verificados por el Laboratorio de Pruebas hemos podido afirmar que Israel ha estado utilizando este tipo de munici&oacute;n, una sustancia incendiaria que se utiliza fundamentalmente para crear una densa cortina de humo o marcar objetivos. Arde a temperaturas extremadamente elevadas al contacto con el aire, y su quemadura profundiza en los tejidos. Ocasiona terribles dolores y lesiones que afectan de por vida a quien las padece, y su combusti&oacute;n no puede extinguirse con agua. Muchos de estos ataques podr&iacute;an considerarse ataques indiscriminados ileg&iacute;timos y por lo tanto, cr&iacute;menes de guerra.
    </p><p class="article-text">
        Este, sin duda, deber ser el papel que debe jugar la tecnolog&iacute;a: servir como elemento de investigaci&oacute;n y denuncia, as&iacute; como de conservaci&oacute;n de pruebas que puedan llevar a los responsables de cometer abusos a los derechos humanos ante la justicia, donde sean obligados a responder por los cr&iacute;menes cometidos, en lugar de ser un instrumento de desinformaci&oacute;n y propagaci&oacute;n de mensajes de odio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos de las Heras, responsable de Israel y los Territorios Palestinos Ocupados., Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/tecnologia-arma-gaza_132_10704447.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Nov 2023 12:44:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tecnología, un arma más en Gaza]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Protestar pacíficamente contra la injusticia en Israel y los Territorios Palestinos Ocupados no es una amenaza para la seguridad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/protestar-pacificamente-injusticia-israel-territorios-palestinos-ocupados-no-amenaza-seguridad_132_10681028.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55cdd597-8d28-420a-b7c0-63975111830d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Protestar pacíficamente contra la injusticia en Israel y los Territorios Palestinos Ocupados no es una amenaza para la seguridad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Denunciar la injusticia o unirse a una marcha de solidaridad son algunas de las pocas herramientas de las que disponemos —al igual que personas de todo el mundo— para intentar cambiar las cosas. Sin el derecho a protestar de forma pública y pacífica —de difundir mensajes en las redes sociales, escribir cartas y firmar peticiones— se nos silencia. Y aun así, en el último mes, las iniciativas de varios gobiernos europeos para reprimir la expresión y las protestas ante la violencia sin precedentes en Israel y los Territorios Palestinos Ocupados parecen pensadas para hacer precisamente eso: amordazar la disidencia, negar el duelo colectivo, fomentar el miedo a alzar la voz y crear un efecto inhibidor que amenaza con parar la libre expresión en seco.

 </p></div><p class="article-text">
        Las autoridades de<strong> varios Estados europeos han prohibido protestas de solidaridad con el pueblo palestino y han hostigado y detenido a quienes expresan &mdash;en p&uacute;blico y en Internet&mdash; su apoyo a los derechos de &eacute;ste</strong>. Hay gobiernos que han <strong>amenazado con clausurar organizaciones y grupos que defienden los derechos humanos de la poblaci&oacute;n palestina y con bloquear la financiaci&oacute;n a organizaciones de derechos humanos palestinas, israel&iacute;es y regionales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Se ha advertido a <strong>personas extranjeras de que podr&iacute;an ser deportadas por expresar &ldquo;ideolog&iacute;as radicales&rdquo;, y las autoridades han apoyado medidas de entidades empleadoras de despedir a quienes se expresen en favor del pueblo palestino</strong>. <strong>Se ha alentado a escuelas y universidades a estar muy alerta ante se&ntilde;ales de lo que califican de &ldquo;extremismo&rdquo;</strong> en las expresiones del alumnado.
    </p><p class="article-text">
        Afirmando inicialmente que las restricciones eran necesarias en inter&eacute;s del <strong>&ldquo;orden p&uacute;blico&rdquo;</strong>, los gobiernos europeos han empezado a emplear un truco que hemos visto antes: <strong>mezclan el apoyo a los derechos humanos de la poblaci&oacute;n palestina con el apoyo al terrorismo</strong>. Dado que no existe una definici&oacute;n universalmente aceptada de &ldquo;terrorismo&rdquo;, cada Estado usa la suya, normalmente en t&eacute;rminos excesivamente generales y muy poco precisos, lo que ha desembocado en el <strong>uso abusivo masivo de la legislaci&oacute;n antiterrorista en todo el mundo</strong>. La era posterior al 11 de septiembre de 2001 abund&oacute; &mdash;y sigue abundando&mdash; en medidas antiterroristas y contra el extremismo que han reducido radicalmente el espacio de la sociedad civil, incluidos los derechos a la libertad de expresi&oacute;n y de reuni&oacute;n.
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            <span class="title">
                Manifestación en apoyo a la población palestina en Londres                            </span>
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        La rapidez con la que esto est&aacute; sucediendo en Europa &mdash;tanto en la Uni&oacute;n Europea como a nivel nacional&mdash;, parece indicar que, en el impulso de responder a los <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/campanas/crisis-en-gaza-e-israel/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">brutales ataques de Ham&aacute;s en el sur de Israel del 7 de octubre</a>, los Estados sencillamente se han &ldquo;extralimitado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero yo dir&iacute;a que el acto de mezclar Ham&aacute;s con la poblaci&oacute;n palestina, Ham&aacute;s con grupos armados claramente diferentes como el Estado Isl&aacute;mico, y toda la poblaci&oacute;n musulmana con el terrorismo</strong> <strong>es deliberado y tiene como fin generar alarma y confusi&oacute;n</strong>. Esta forma de sembrar el miedo tiene un resultado l&oacute;gico: la poblaci&oacute;n ser&aacute; reacia a defender los derechos humanos de la poblaci&oacute;n palestina.
    </p><p class="article-text">
        En medio de todo ese miedo e incertidumbre, es mejor no decir nada.
    </p><p class="article-text">
        Al imponer medidas que vinculan las expresiones de solidaridad con la poblaci&oacute;n palestina expresamente con la apolog&iacute;a del terrorismo o la incitaci&oacute;n a &eacute;ste, los Estados han ido m&aacute;s all&aacute; de la ya dudosa afirmaci&oacute;n de que las protestas pueden ser una amenaza para el orden p&uacute;blico para afirmar que podr&iacute;an serlo para la seguridad nacional. De este modo, las autoridades pueden intentar usar una &ldquo;exenci&oacute;n&rdquo; f&aacute;cil de sus obligaciones contra&iacute;das en virtud del derecho internacional de los derechos humanos, ya que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos confiere a los Estados un amplio &ldquo;margen de apreciaci&oacute;n&rdquo; en materia de seguridad nacional.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, los Estados tienen que justificar las medidas que se desv&iacute;en de sus obligaciones en materia de derechos humanos consagr&aacute;ndolas en la ley y garantizando que cada medida es necesaria y proporcionada. Pero, concretamente, invocar el apoyo al terrorismo como amenaza para la seguridad nacional crea espacio e impulso para subordinar los derechos a presuntos imperativos de seguridad.
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            <span class="title">
                Manifestación en Roma                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Este discurso incipiente de muchos Estados europeos es contrario a sus obligaciones en materia de derechos humanos. La incitaci&oacute;n directa a la violencia, con la probabilidad de que pueda producirse dicha violencia, es un delito y deber&iacute;a ser tratado en consecuencia. Cualquier forma de discurso que incite a las personas a la violencia, la discriminaci&oacute;n o la hostilidad deber&iacute;a considerarse discurso de odio y quienes lo usan deber&iacute;an rendir cuentas.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, <strong>el &uacute;ltimo mes ha incluido un aumento muy real y aterrador tanto de ataques antisemitas como islam&oacute;fobos</strong>. Los Estados deber&iacute;an encaminar sus esfuerzos a combatir el discurso de odio y los cr&iacute;menes de odio reales en lugar de prohibir o restringir las protestas u otras formas de solidaridad con los derechos humanos de la poblaci&oacute;n palestina. Las expresiones que persuadan a un gobierno para que tome medidas o que fomenten o exijan que las tome no son delito, por ofensivas que las consideren algunas personas.
    </p><p class="article-text">
        El apoyo a los derechos humanos de la poblaci&oacute;n palestina sometida al bombardeo, el&nbsp;<em>apartheid</em>&nbsp;y la ocupaci&oacute;n en curso de Israel, y a los abusos cotidianos que &eacute;stos conllevan, es apoyo a unos derechos humanos universales, aplicables a todas las personas, incluidas las palestinas y las israel&iacute;es. Las leyes que incluyen expresiones poco precisas como &ldquo;apolog&iacute;a del terrorismo&rdquo; o &ldquo;enaltecimiento del terrorismo&rdquo; est&aacute;n abiertas a una interpretaci&oacute;n tan general que no pueden perfeccionarse para alinearse con la obligaci&oacute;n de los Estados de respetar y proteger la libertad de expresi&oacute;n. La tendencia predominante en Europa en la que los Estados usan leyes antiterroristas como pretexto para silenciar las opiniones disidentes debe parar.
    </p><p class="article-text">
        Los Estados pueden salirse con la suya definiendo &ldquo;terrorismo&rdquo; de una forma muy general e instrumentalizando la idea de lo que constituye una amenaza para la &ldquo;seguridad nacional&rdquo;. Una amenaza a la seguridad nacional debe conllevar un peligro real de fuerza f&iacute;sica que ponga en peligro la naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los Estados europeos disponen de numerosas herramientas para responder a este tipo de amenazas extremas cuando son reales. Afirmar que las protestas pac&iacute;ficas constituyen una amenaza de este tipo es una violaci&oacute;n de derechos humanos y una instrumentalizaci&oacute;n peligrosa de las facultades que confiere la legislaci&oacute;n antiterrorista.
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong> Este art&iacute;culo fue publicado originalmente por EU Observer&nbsp;</strong><a href="https://euobserver.com/opinion/157668" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>aqu&iacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julia Hall, experta de Amnistía Internacional en antiterrorismo y derechos humanos en Europa, Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/protestar-pacificamente-injusticia-israel-territorios-palestinos-ocupados-no-amenaza-seguridad_132_10681028.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Nov 2023 14:43:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Protestar pacíficamente contra la injusticia en Israel y los Territorios Palestinos Ocupados no es una amenaza para la seguridad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Somos quizás los primeros, pero no los últimos desplazados climáticos en México]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/primeros-no-ultimos-desplazados-climaticos-mexico_132_10628565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ac66a94-5a6d-4f67-a75b-569a4da3023f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1083352.jpg" width="765" height="430" alt="Somos quizás los primeros, pero no los últimos desplazados climáticos en México"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este martes, 24 de octubre, se celebra el Día Internacional contra el Cambio Climático. Guadalupe, una mujer de El Bosque, la primera comunidad en México que requirió reubicación debido al cambio climático explica su dramática experiencia: "El sistema de gobierno es lento y el mar no espera". </p></div><p class="article-text">
        Como habitante de la comunidad del Bosque, en Tabasco, M&eacute;xico, me enfrento a un futuro incierto. <strong>El aumento del nivel del mar causado por el cambio clim&aacute;tico se ha llevado m&aacute;s de 200 metros de costa aqu&iacute;, provocando la destrucci&oacute;n de m&aacute;s de 50 casas.</strong> Para nuestra comunidad el cambio clim&aacute;tico representa un cambio radical. Antes de vivir este cambio radical viv&iacute;amos en armon&iacute;a con el mar. De hecho, siempre hemos tenido una relaci&oacute;n muy especial con el mar, ya que trabajamos en &eacute;l, comemos y vivimos de &eacute;l.  
    </p><p class="article-text">
        Antes del cambio clim&aacute;tico, nuestra vida cotidiana era ir a pescar y vender nuestros productos. Como cualquier comunidad, celebr&aacute;bamos nuestras costumbres y tradiciones, festej&aacute;bamos fechas importantes como navidad, a&ntilde;o nuevo o d&iacute;a de muertos. Escuch&aacute;bamos del cambio clim&aacute;tico en la televisi&oacute;n, pero nunca pensamos que gracias a &eacute;l perder&iacute;amos nuestra comunidad. Pod&iacute;amos dormir tranquilos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Del 2019 hasta ahora, nuestra vida ha cambiado completamente</strong>. Ahora nuestra vida gira alrededor del cambio clim&aacute;tico. <strong>En ese a&ntilde;o, una marejada se llev&oacute; la primera hilera de casas, y desde entonces el aumento del nivel del mar, la erosi&oacute;n costera y los vientos del norte han acabado con nuestra comunidad. Ahora solo nos queda pensar en emigrar. </strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Casas destruídas en la comunidad del Bosque                            </span>
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        Nuestra comunidad est&aacute; inhabitable. Carecemos de lo m&aacute;s b&aacute;sico como agua potable (los pozos de la comunidad est&aacute;n llenos de agua salada) o electricidad (la cual es bastante intermitente). Nuestros ni&ntilde;os no tienen ning&uacute;n lugar para tomar sus clases, pues la escuela local fue destruida en 2022 por una marejada. Las personas que no pudieron emigrar por falta de recursos est&aacute;n en una situaci&oacute;n muy vulnerable, viviendo en refugios temporales que carecen de los servicios b&aacute;sicos. 
    </p><p class="article-text">
        En 2022 llegaron a la comunidad Nuestro Futuro, Conexiones Clim&aacute;ticas y Greenpeace M&eacute;xico, organizaciones de la sociedad civil que nos ayudaron a organizarnos para solicitar a las autoridades mexicanas nuestra reubicaci&oacute;n. Para el a&ntilde;o 2022, el mar ya se hab&iacute;a llevado gran parte de las casas e infraestructura de la comunidad, as&iacute; que, acompa&ntilde;ados de estas organizaciones, hicimos una rueda de prensa en El Bosque el 17 de noviembre del 2022, explicando nuestra situaci&oacute;n, pidiendo apoyo al gobierno federal, estatal y municipal. 
    </p><p class="article-text">
        Acompa&ntilde;ados de las organizaciones pudimos llegar a la Ciudad de M&eacute;xico para dialogar con la Secretar&iacute;a<strong> </strong>de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), quienes prometieron ayudarnos en nuestro proceso de reubicaci&oacute;n. Vinieron a la comunidad, hicieron un censo de las familias afectadas y organizaron mesas de trabajo y reuniones. Desafortunadamente solo fueron tres reuniones, la &uacute;ltima de ellas en julio de este a&ntilde;o, y despu&eacute;s ya no supimos nada del proceso de reubicaci&oacute;n que nos prometieron.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La comunidad del Bosque tras las consecuencias del cambio climático                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>El sistema de gobierno es lento y el mar no espera.</strong> Ya no tenemos tiempo porque la temporada de frentes fr&iacute;os ya lleg&oacute;. Cuando el mar nos quedaba lejos pod&iacute;amos esperar. En temporada de vientos del norte solo nos acost&aacute;bamos a ver televisi&oacute;n, tomar un caf&eacute; o chocolate, esperando que pasar&aacute;n para volver al mar. Ahora, cada hora, cada d&iacute;a, cada semana, nuestras vidas est&aacute;n en peligro. Cuando vienen los vientos del norte solo podemos pensar en estar alerta. Un frente fr&iacute;o que duraba tres d&iacute;as, ahora con el cambio clim&aacute;tico puede durar una semana y hasta un mes,
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico es un cambio radical que afecta nuestra econom&iacute;a, nuestra armon&iacute;a, nuestra salud, e incluso nuestra salud mental. Tenemos ansiedad de no saber qu&eacute; va a pasar. D&iacute;a a d&iacute;a la gente tiene que emigrar. <strong>Se trata de una emigraci&oacute;n forzada</strong>. No es porque queramos, es porque ahora el mar ya no est&aacute; lejos. Lo tenemos encima, est&aacute; inundando nuestras casas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos gustar&iacute;a que el proceso de reubicaci&oacute;n prometido por el gobierno fuera m&aacute;s r&aacute;pido y claro. Que las autoridades nos digan c&oacute;mo y cu&aacute;ndo nos reubicar&aacute;n. Mientras la reubicaci&oacute;n sucede, necesitamos que las autoridades nos ayuden con lo b&aacute;sico: la electricidad, el agua y una escuela m&oacute;vil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n nos gustar&iacute;a pedir apoyo a la comunidad internacional, a los l&iacute;deres de otros pa&iacute;ses.</strong> Necesitamos que nuestra situaci&oacute;n se sepa, que todas las personas a las cuales podamos llegar nos ayuden. Somos quiz&aacute;s los primeros, pero no seremos los &uacute;ltimos desplazados clim&aacute;ticos en M&eacute;xico. Vamos a ser muchos, porque el cambio clim&aacute;tico es radical, es hoy y ya lo estamos viviendo. Duele, y duele mucho. No te acostumbras a ver tanto dolor en nuestra gente. Aunque nosotros no hayamos provocado el cambio clim&aacute;tico, lo estamos pagando.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Este art&iacute;culo fue publicado primero en </em><a href="https://newsweekespanol.com/2023/10/desplazados-cambio-climatico-mar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Newsweek</em></a><em>. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guadalupe Cobos Pacheco, Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/primeros-no-ultimos-desplazados-climaticos-mexico_132_10628565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Oct 2023 11:57:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Somos quizás los primeros, pero no los últimos desplazados climáticos en México]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La paradoja del cobalto: por qué nuestras baterías eléctricas dejan sin luz a miles de familias en el Congo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/paradoja-cobalto-baterias-electricas-dejan-luz-miles-familias-congo_132_10534015.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cbde376-ccad-4ad1-9ea5-d66b58e435ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La paradoja del cobalto: por qué nuestras baterías eléctricas dejan sin luz a miles de familias en el Congo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
El cobalto y el cobre son dos materiales fundamentales para las baterías eléctricas que están en muchos de los objetos que usamos cada día. Un informe de Amnistía Internacional junto a la organización congoleña IBGDH muestra el precio que paga la población en el sudeste del país para que se puedan extraer estos preciados metales.</p></div><p class="article-text">
        Una familia estrena feliz su coche el&eacute;ctrico. Un hombre calma sus nervios vapeando en la puerta de su oficina. Una joven en el metro escucha m&uacute;sica con sus auriculares sin cable. Cinco adolescentes juegan, compiten y hablan a la vez, cada uno en un pa&iacute;s, a trav&eacute;s de sus pantallas. Un jardinero nivela un seto con una motosierra. 
    </p><p class="article-text">
        Estas escenas cotidianas en tantos pa&iacute;ses del mundo est&aacute;n unidas por un hilo invisible con otras que los portadores de esos objetos a buen seguro desconocen: las de <strong>miles de desalojos que se han producido desde 2015 hasta hoy en la regi&oacute;n minera de Kolwezi</strong>, en el sudeste de la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo (RDC). Para llevar a cabo estas expulsiones vale todo: incendios provocados, palizas, incluso agresiones sexuales.
    </p><p class="article-text">
        Ese hilo es invisible, y sin embargo est&aacute; hecho de dos materiales que nos rodean: cobre y cobalto. En el llamado norte global los necesitamos cada vez m&aacute;s. <strong>La bater&iacute;a de un veh&iacute;culo el&eacute;ctrico necesita 13 kilos de cobalto</strong>. La de un tel&eacute;fono m&oacute;vil unos 7 gramos. Se calcula que en 2025 la demanda de este metal ser&aacute; el triple que la del 2010. Y resulta que la RDC atesora la mitad de las reservas de cobalto del planeta y actualmente genera el 70% de la producci&oacute;n mundial. Adem&aacute;s, es el s&eacute;ptimo en reservas de cobre, que tambi&eacute;n es necesario para muchos dispositivos el&eacute;ctricos.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://doc.es.amnesty.org/ms-opac/permalink/1@000035637" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente informe</a> de Amnist&iacute;a Internacional y la organizaci&oacute;n congole&ntilde;a Iniciativa por la Buena Gobernanza y los Derechos Humanos denuncia que la ampliaci&oacute;n minera a escala industrial para obtener ambas materias ha dado lugar al desalojo forzoso de pueblos enteros. Las expulsiones se hacen a la fuerza. Sin consulta, sin informaci&oacute;n previa, sin indemnizaciones dignas, sin posibilidad de recurrir. Y tras los desalojos, se deben desplazar a lugares donde la vida es a&uacute;n m&aacute;s dura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Edmond</strong>, uno de los desalojados, denunciaba que en su nueva casa &ldquo;no hay agua, no hay hospital, no hay una escuela cercana. Tienes electricidad dos d&iacute;as y al siguiente no hay&rdquo;. Esa es <strong>la paradoja del cobalto</strong>: para almacenar la energ&iacute;a y encender nuestros aparatos miles de familias se quedan sin luz en un rinc&oacute;n del Congo.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;<strong>Pap&aacute;, ven, las casas est&aacute;n ardiendo&rdquo; </strong></h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Mujeres y niños que fueron desalojados del asentamiento de Mukumbi en 2016. AI / Candy Ofime."
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            <span class="title">
                Mujeres y niños que fueron desalojados del asentamiento de Mukumbi en 2016. AI / Candy Ofime.                            </span>
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        Los testimonios recogidos en el informe nos hablan de escenas dram&aacute;ticas, donde personas que ya viven en un alambre ven como su mundo se derrumba. De un d&iacute;a para otro. Hubo quien se enter&oacute; de que su casa iba a ser demolida cuando apareci&oacute; pintada con una cruz en rojo. Quienes viv&iacute;an cerca de la mina de Mutoshi denuncian que fueron soldados quienes incendiaron sus hogares. &ldquo;Pap&aacute;, ven, las casas est&aacute;n ardiendo&rdquo;, recuerda <strong>Ernest </strong>que le gritaron una ma&ntilde;ana sus hijos. <strong>Papy Mpanga</strong>, de 37 a&ntilde;os, lamentaba: &ldquo;El desalojo destroz&oacute; mis sue&ntilde;os, hab&iacute;a planeado una casa donde crecieran mis hijos. He tenido que empezar de cero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A veces, ese derrumbe es casi literal. <strong>C&eacute;cile </strong>cont&oacute; que <strong>las voladuras para ampliar una mina causaron grietas en su casa</strong>. Ante el peligro de seguir viviendo entre paredes que pod&iacute;an caerse en cualquier momento, decidi&oacute; aceptar la indemnizaci&oacute;n y trasladar su casa, ladrillo a ladrillo, a una zona alejada de la mina.
    </p><p class="article-text">
        Las compensaciones que algunas comunidades desalojadas han cobrado de empresas mineras como <strong>Commus </strong>o <strong>Metalkol </strong>no permiten mantener las condiciones de vida previas a la expulsi&oacute;n. &ldquo;Yo ten&iacute;a una casa grande, con electricidad, agua. Ahora tengo una casa peque&ntilde;a que es todo lo que pude costearme con la indemnizaci&oacute;n. Tenemos que beber agua de pozos, casi no hay electricidad&rdquo;, protesta una de ellas. <strong>Kanini Maska</strong>, de 57 a&ntilde;os, resum&iacute;a as&iacute; su nueva situaci&oacute;n: &ldquo;No pudimos recuperar nada, nos quedamos sin nada para sobrevivir, pasamos a vivir en el bosque&rdquo;. Casi tan da&ntilde;ino como las expulsiones de las casas resulta el hecho de que las comunidades se vean sin acceso a sus tierras de cultivo. 
    </p><p class="article-text">
        Estas pr&aacute;cticas van en contra no solo de las normas internacionales sobre la responsabilidad de las empresas en el respeto de los derechos humanos, tambi&eacute;n vulneran las leyes congole&ntilde;as incluida su Constituci&oacute;n que protege la propiedad privada y determina que cualquier expropiaci&oacute;n debe llevar consigo una &ldquo;justa y previa&rdquo; indemnizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco el sufrimiento infringido a la poblaci&oacute;n con estas expulsiones forzosas, hay tambi&eacute;n denuncias de violencia sexual. <strong>Kabibi</strong>, una joven de la zona cont&oacute; que cuando intentaba recolectar sus tierras antes de que fueran destruidas,<strong> tres soldados la violaron mientras otros miraban</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vista aérea del barrio de Gecamines, en Kolwezi, al borde de una mina de cobre y cobalto de la empresa COMMUS, en junio de 2009 y en septiembre de 2022. AI."
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            <span class="title">
                Vista aérea del barrio de Gecamines, en Kolwezi, al borde de una mina de cobre y cobalto de la empresa COMMUS, en junio de 2009 y en septiembre de 2022. AI.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Descarbonizaci&oacute;n s&iacute;, pero as&iacute; no</strong></h3><p class="article-text">
        Al igual que un hilo invisible conecta las escenas del norte donde hay una bater&iacute;a el&eacute;ctrica con las de los desalojos en Kolwezi, &eacute;stos tambi&eacute;n est&aacute;n unidos con todas las situaciones que ha vivido la regi&oacute;n en el &uacute;ltimo siglo. Desde hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os que el colonianismo, en sus diferentes formas, extrae materiales de esta zona y comete abusos contra su poblaci&oacute;n. Ya en 1921, la empresa minera belga UMKH comenz&oacute; sus operaciones aqu&iacute;, extrayendo oro, plata, cobre y otros metales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El verdadero esc&aacute;ndalo es que en 110 a&ntilde;os de extracci&oacute;n de minerales, la riqueza del pa&iacute;s no se ha utilizado en beneficio de la gran mayor&iacute;a de su poblaci&oacute;n. Desde los tiempos del rey Leopoldo, ha servido a los intereses de los gobernantes del pa&iacute;s y de sus aliados pol&iacute;ticos y socios comerciales de la comunidad internacional&rdquo;, denuncia el historiador congole&ntilde;o <strong>Georges Nzongola-Ntalaja</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Resulta alarmante que 100 a&ntilde;os despu&eacute;s, en el contexto de la necesaria lucha contra el cambio clim&aacute;tico, esta regi&oacute;n del sudeste congole&ntilde;o se convierta ahora en un<strong> </strong>&ldquo;da&ntilde;o colateral&rdquo; de la transici&oacute;n energ&eacute;tica de los pa&iacute;ses m&aacute;s contaminantes. Est&aacute; claro: no hay un minuto que perder en la descarbonizaci&oacute;n de la econom&iacute;a, pero <a href="https://www.amnesty.org/es/what-we-do/climate-change/energy-transition/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la justicia clim&aacute;tica exige una transici&oacute;n justa</a>, sin dar lugar a otras violaciones de derechos humanos como las que se han producido estos a&ntilde;os en Kolwezi. La <em>cuenta </em>de que intentemos contaminar menos y de que nuestras luces sigan brillando en el norte no la pueden pagar de nuevo desde el sur, desde el Congo, desde &Aacute;frica. Si es as&iacute;, significar&iacute;a que despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de supuesta descolonizaci&oacute;n no hemos aprendido nada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Senante, responsable de medios de AI España., Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/paradoja-cobalto-baterias-electricas-dejan-luz-miles-familias-congo_132_10534015.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Sep 2023 08:13:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La paradoja del cobalto: por qué nuestras baterías eléctricas dejan sin luz a miles de familias en el Congo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las vulneraciones de derechos humanos que Arabia Saudí trata de “limpiar” con el fútbol]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/vulneraciones-derechos-humanos-arabia-saudi-trata-limpiar-futbol_132_10455940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/20b90888-10c3-400a-b49e-018682ccc342_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las vulneraciones de derechos humanos que Arabia Saudí trata de “limpiar” con el fútbol"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El régimen saudí, dirigido por Salmán bin Abdulaziz, busca limpiar su imagen internacional a través del "blanqueamiento deportivo". Para ello, no duda en destinar ingentes cantidades de dinero para fichar a estrellas como Cristiano Ronaldo, Benzema o Neymar, albergar competiciones como la Supercopa española, y en patrocinios como el que acaba de firmar LaLiga con Visit Saudi. Sin embargo, nada puede esconder las atrocidades que se comenten cada día en este país.
</p></div><h2 class="article-text">Ataques a poblaci&oacute;n civil de Yemen</h2><p class="article-text">
        A pesar del acuerdo de alto el fuego, la coalici&oacute;n dirigida por Arabia Saud&iacute; ha seguido realizando en Yemen ataques indiscriminados contra la poblaci&oacute;n civil, lo que representar&iacute;a <strong>cr&iacute;menes de guerra</strong>, algunos de los cuales adem&aacute;s dificultaron la llegada de ayuda humanitaria.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en el pasado a&ntilde;o se lanzaron ataques a&eacute;reos contra edificios de telecomunicaciones, centros sanitarios, una facultad de arte e incluso un parque infantil. Solo el ataque del 21 de enero contra un centro de detenci&oacute;n en Saada caus&oacute; la muerte de al menos 80 civiles y caus&oacute; heridas a m&aacute;s de 200.
    </p><p class="article-text">
        Se calcula que, desde el inicio del conflicto en 2015, m&aacute;s de <strong>233.000 personas habr&iacute;an podido perder la vida</strong> y <strong>2,5 millones de personas se han visto obligadas a desplazarse dentro del pa&iacute;s.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Pena de muerte</h2><p class="article-text">
        Arabia Saud&iacute; es el tercer pa&iacute;s que m&aacute;s aplica la <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/temas/pena-de-muerte/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pena de muerte</a> en el mundo. En 2022, registr&oacute; <strong>196 ejecuciones</strong>, la cifra m&aacute;s alta en 30 a&ntilde;os. El 12 de marzo de ese a&ntilde;o realiz&oacute; una <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/arabia-saudi-la-ejecucion-colectiva-de-81-hombres-muestra-la-necesidad-urgente-de-abolir-la-pena-de-muerte/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ejecuci&oacute;n colectiva</strong></a> de 81 personas.
    </p><p class="article-text">
        Las condenas a la pena capital llegan tras juicios claramente injustos, por delitos como robo, contrabando de drogas o terrorismo, pero tambi&eacute;n de otros como &ldquo;desestabilizar el tejido social y la cohesi&oacute;n nacional&rdquo; o &ldquo;promover y participar en sentadas y protestas&rdquo;. A pesar de que comunic&oacute; a <a href="https://www.es.amnesty.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amnist&iacute;a Internacional</a> que todas las penas capitales a menores de edad hab&iacute;an sido conmutadas, <strong>Arabia Saud&iacute; ha seguido ejecutando a j&oacute;venes</strong> que eran menores en el momento del presunto delito.
    </p><h2 class="article-text">Mujeres encarceladas por defender sus derechos</h2><p class="article-text">
        Como <a href="https://www.es.amnesty.org/actua/acciones/arabia-salma-al-shehab-ago22/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Salma al-Shebab</strong></a>, una joven saud&iacute;, madre de dos hijos y estudiante de doctorado en Reino Unido. Su delito, durante una visita a su pa&iacute;s, haber tuiteado a favor de los <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/cinco-cosas-que-son-delito-en-arabia-saudi-si-eres-mujer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derechos de las mujeres en Arabia Saud&iacute;</a>. Tras 285 d&iacute;as en r&eacute;gimen de aislamiento le condenaron a seis a&ntilde;os de c&aacute;rcel, pero el &ldquo;<strong>Tribunal Penal Especializado</strong>&rdquo; aument&oacute; posteriormente la <strong>pena a 34 a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Antes, otras activistas como <strong>Loujain al-Hathloul</strong>, <strong>Nassima al-Sada</strong> o <strong>Samar Badawi </strong>pasaron por prisi&oacute;n por reclamar sus derechos. El a&ntilde;o pasado fueron puestas en libertad, pero siguen bajo estrictas restricciones como la prohibici&oacute;n de hablar en p&uacute;blico, salir del pa&iacute;s o usar las redes sociales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Loujain al-Hathloul tras salir de prisión en febrero de 2021. © Al-Hathloul family."
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                Loujain al-Hathloul tras salir de prisión en febrero de 2021. © Al-Hathloul family.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Latigazos a personas LGTBI</h2><p class="article-text">
        Arabia Saud&iacute; es uno de los once pa&iacute;ses donde <strong>la homosexualidad puede llegar a castigarse con la pena de muerte</strong>, seg&uacute;n la plataforma <a href="https://ilga.org/es/mapas-legislacion-sobre-orientacion-sexual" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ILGA</a>. En 2019, una agencia gubernamental calific&oacute; la homosexualidad (junto al feminismo y el ate&iacute;smo) como &ldquo;<a href="https://www.amnesty.org/es/latest/press-release/2019/11/saudi-arabia-categorizing-feminism-atheism-homosexuality-as-crimes-exposes-the-kingdoms-dangerous-intolerance/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ideas extremistas</a>&rdquo; que deben castigarse con <strong>prisi&oacute;n y flagelaci&oacute;n</strong>. Y por desgracia se aplica esta recomendaci&oacute;n. En 2020, el defensor de los <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/temas/diversidad-afectivo-sexual/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derechos LGTBI</a> <strong>Mohamed al-Bokari </strong>fue condenado a 10 meses de prisi&oacute;n y 500 latigazos, acusado de violar la moral p&uacute;blica, promover la homosexualidad e &ldquo;imitar a las mujeres&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Prisi&oacute;n por opinar (o tuitear) diferente</h2><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado un tribunal especializado declar&oacute; culpables a al menos 15 personas, con penas entre 15 y 45 a&ntilde;os de c&aacute;rcel, por ejercer su <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/temas/libertad-de-expresion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derecho de libertad de expresi&oacute;n o de asociaci&oacute;n pac&iacute;fica</a>. Algunos de los condenados, simplemente publicaron contenido -de car&aacute;cter pac&iacute;fico- en Twitter.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el a&ntilde;o pasado, ese tribunal conden&oacute; a 10 egipcios de etnia nubia a penas de entre 10 y 18 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por organizar un acto conmemorativo. Llevaban m&aacute;s de dos a&ntilde;os detenidos a la espera de juicio.
    </p><h2 class="article-text">Abuso laboral, torturas y expulsiones migrantes</h2><p class="article-text">
        A pesar de que en julio de 2022 se aprobaron algunas medidas para limitar el sistema<em> kafala</em>, como permitir que el personal dom&eacute;stico (compuesto en su mayor&iacute;a por mujeres migrantes) pudiera decidir cambiar de empleador, la nueva norma sigue sin protegerlas de insultos, agresiones, la confiscaci&oacute;n del pasaporte o el impago de salarios.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, las fuerzas de seguridad saud&iacute;es contin&uacute;an reprimiendo mediante detenciones arbitrarias a las personas migrantes sin permiso de residencia, sobre todo de origen et&iacute;ope. Seg&uacute;n el propio Ministerio del Interior, entre enero y noviembre de 2022 fueron devueltas a su pa&iacute;s de origen al menos 479.000 personas extranjeras de las 678.000 detenidas por infringir la normativa sobre &ldquo;seguridad laboral, de residencia y de fronteras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, hombres, mujeres, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as et&iacute;opes fueron <strong>recluidos hasta 18 meses en condiciones inhumanas</strong>, en celdas masificadas, sometidos a torturas y sin alimentaci&oacute;n ni atenci&oacute;n m&eacute;dica adecuada, antes de su devoluci&oacute;n. Al menos 12 personas murieron el a&ntilde;o pasado debido a estas brutales condiciones.
    </p><h2 class="article-text">Discriminaci&oacute;n (por ley) a las mujeres</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n an&aacute;lisis de instituciones internacionales, Arabia Saud&iacute; es uno de los pa&iacute;ses del mundo donde hay <strong>mayor desigualdad de g&eacute;nero</strong>. A pesar de ligeros avances, como la posibilidad de conducir, la discriminaci&oacute;n que se ven&iacute;a practicando ya tiene categor&iacute;a de ley. En marzo de 2022, el Consejo de Ministros aprob&oacute; la figura de <strong>tutela masculina </strong>seg&uacute;n la cual, solo ellos pueden ser tutores legales, las mujeres les deben pedir permiso para casarse y una vez se casan deben obedecer a sus maridos.
    </p><p class="article-text">
        La represi&oacute;n a las mujeres saud&iacute;es es cotidiana y asfixiante. No pueden vestir libremente, sino con la abaya, una t&uacute;nica negra que apenas deja cubierta una peque&ntilde;a parte del rostro; no pueden acceder a ciertos espacios p&uacute;blicos; se mantienen los matrimonios forzados y, aunque sufran maltrato por parte de sus maridos, no pueden abandonar su hogar ya que podr&iacute;an ser denunciadas por desobediencia por su &ldquo;guardi&aacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Periodistas en la c&aacute;rcel</h2><p class="article-text">
        De acuerdo a la &uacute;ltima <a href="https://www.rsf-es.org/clasificacion-mundial-de-la-libertad-de-prensa-rsf-2023-tabla-de-paises/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">clasificaci&oacute;n de Reporteros sin Fronteras</a>, Arabia Saud&iacute; ocupa el puesto 170, de un total de 180, en lo que se refiere a libertad de prensa. No existen medios de comunicaci&oacute;n libres y, seg&uacute;n esta organizaci&oacute;n actualmente hay <strong>24 periodistas en la c&aacute;rcel</strong>. El triple que en en 2017. Adem&aacute;s, la tortura a los presos por delitos de opini&oacute;n es habitual y el espionaje a periodistas incluye tanto a quienes se encuentran dentro del pa&iacute;s como a quienes se han exiliado.
    </p><h2 class="article-text">Impunidad por el asesinato de Jamal Khashoggi</h2><p class="article-text">
        En octubre de 2018, el periodista <strong>Jamal Khashoggi,</strong> cr&iacute;tico con el r&eacute;gimen de <strong>Mohamed bin Salman</strong>, fue asesinado en la embajada saud&iacute; en Turqu&iacute;a. Se sabe que ocho personas han sido condenadas, pero no se conocen ni sus nombres ni se han publicado informaci&oacute;n sobre el proceso judicial. Sin embargo, s&iacute; sabe que el tribunal absolvi&oacute; a los principales acusados: el asesor del pr&iacute;ncipe heredero, <strong>Saud al-Qahtani,</strong> y el agente de los servicios secretos y c&oacute;nsul en Estambul, <strong>Mohamed al-Otaibi,</strong>en cuyo despacho habr&iacute;a sido descuartizado el periodista.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/paises/pais/show/arabia-saudi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>M&aacute;s informaci&oacute;n sobre la situaci&oacute;n de los derechos humanos en Arabia Saud&iacute;</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Senante. Prensa de AI España., Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/vulneraciones-derechos-humanos-arabia-saudi-trata-limpiar-futbol_132_10455940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Aug 2023 10:35:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las vulneraciones de derechos humanos que Arabia Saudí trata de “limpiar” con el fútbol]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Esa mañana despertamos en el infierno”. Las voces de cinco víctimas de la guerra en Sudán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/manana-despertamos-infierno-voces-cinco-victimas-guerra-sudan_132_10427586.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0c76419-e0ba-44cf-a8ff-e44e880e662f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Esa mañana despertamos en el infierno”. Las voces de cinco víctimas de la guerra en Sudán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Violencia sexual contra mujeres y niñas, ataques contra lugares como hospitales e iglesias, saqueos generalizados y asesinatos por motivos étnicos. Es el horror que documenta un nuevo informe de Amnistía Internacional sobre el conflicto, tantas veces olvidado, que se vive en Sudán.</p></div><p class="article-text">
        El informe <em>&lsquo;</em><a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/sudan-crimenes-guerra-muertes-civiles-ataques-deliberados-indiscriminados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La muerte vino a nuestro hogar&rsquo;. Cr&iacute;menes de guerra y sufrimiento de civiles en Sud&aacute;n&rsquo;</em></a> documenta c&oacute;mo ambas partes del conflicto sudan&eacute;s, las Fuerzas de Apoyo R&aacute;pido (RSF) y las Fuerzas Armadas de Sud&aacute;n, cometen cr&iacute;menes de guerra de forma generalizada. Estos son los testimonios de cinco v&iacute;ctimas, entre miles, que muestran el horror que se vive en estos momento en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Kodi Abbas</strong>, maestro de 55 a&ntilde;os, cont&oacute; que sus hijos varones &mdash;<strong>Hassan</strong>, de 6 a&ntilde;os, e <strong>Ibrahim</strong>, de 8&mdash; y su sobrino Koko, de 7, murieron cuando trataban de escapar de los disparos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi esposa y mis hijos huyeron de casa cuando estallaron los enfrentamientos en nuestro barrio. Mis dos hijos menores eran peque&ntilde;os y no pudieron correr lo bastante r&aacute;pido. <strong>No s&eacute; qui&eacute;n les dispar&oacute;. Los ha matado la guerra</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong> &ldquo;<strong>Esa ma&ntilde;ana despertamos en el infierno</strong>. Por todas partes se o&iacute;a el sonido incesante de disparos y bombardeos. Me preocupaba mi hija Ala, que hab&iacute;a salido a trabajar en el hospital. Unos minutos despu&eacute;s de que llegara a casa, entr&oacute; por la ventana de la sala una bala que alcanz&oacute; a mi esposa en la cara, atraves&aacute;ndole el lado derecho y el cuello, y luego impact&oacute; a Ala en el pecho, lo que la mat&oacute; al instante. Esa &uacute;nica bala destruy&oacute; nuestra familia en unos segundos. En cuanto lleg&oacute; a casa, donde deb&iacute;a estar a salvo, vino la muerte a nuestra casa.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fawzi al Mardi</strong>, padre de <strong>Ala Fawzi al Mardi, </strong>m&eacute;dica, de 26 a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una mujer huye de la zona de Darfur debido al conflicto. © Amnesty International."
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            <span class="title">
                Una mujer huye de la zona de Darfur debido al conflicto. © Amnesty International.                            </span>
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        <strong>3. Al Haj Mohamed Abu Bakr,</strong> esposo de la mujer asesinada, <strong>Zeinab Ibrahim Abdelkarim. </strong>Ten&iacute;a 27 a&ntilde;os y era madre de dos hijos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Seis miembros de las RSF irrumpieron en nuestra casa a las 8 de la ma&ntilde;ana y fueron a la habitaci&oacute;n donde estaban mi esposo y sus 4 hermanos y los mataron a tiros a todos. Las RSF vinieron luego a la habitaci&oacute;n donde estaba yo con mis hijos y otras 12 mujeres y ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Nos pegaron con palos y l&aacute;tigos y dijeron: &lsquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute;n las pistolas?&rsquo; y luego nos robaron los tel&eacute;fonos.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.</strong> Un m&eacute;dico compa&ntilde;ero del doctor <strong>Adam Zakaria Ishaq</strong>, de 38 a&ntilde;os, quien fue asesinado junto a 13 pacientes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El doctor <strong>Adam</strong> [...] atend&iacute;a a personas enfermas en un peque&ntilde;o consultorio cuando lo mataron porque el hospital principal de Geneina fue destruido por la misma milicia armada y las RSF a finales de abril. Le dispararon en el pecho. Dej&oacute; una esposa y dos hijos de cuatro y seis a&ntilde;os, respectivamente&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una mujer en el campamento para personas refugiadas en la región de Adre, en la zona fronteriza entre Sudan y Chad. © Amnesty International."
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            <span class="title">
                Una mujer en el campamento para personas refugiadas en la región de Adre, en la zona fronteriza entre Sudan y Chad. © Amnesty International.                            </span>
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        <strong>5.</strong> &ldquo;No hay seguridad en ninguna parte de Geneina. Me fui de casa porque hab&iacute;a disparos por todas partes y estos criminales me violaron. Ahora tengo miedo de estar embarazada No puedo soportarlo.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Una mujer de 25 a&ntilde;os, vecina de la localidad de Geneina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Prensa AI España, Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/manana-despertamos-infierno-voces-cinco-victimas-guerra-sudan_132_10427586.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Aug 2023 11:31:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Esa mañana despertamos en el infierno”. Las voces de cinco víctimas de la guerra en Sudán]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Seis meses de triunfos para los derechos humanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/seis-meses-triunfos-derechos-humanos_132_10384518.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/076e2d76-7d6f-4702-b567-0c05f2f43a0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Seis meses de triunfos para los derechos humanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Salvar vidas, cambiar leyes y proteger los derechos humanos: Amnistía Internacional y sus simpatizantes han conseguido numerosos logros durante la primera mitad del año.</p></div><p class="article-text">
        <strong>CAMBIOS EN LAS LEYES</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estados Unidos. </strong>Amnist&iacute;a Internacional Estados Unidos ha trabajado mucho para terminar con la <strong>violencia por arma de fuego</strong> en todo el pa&iacute;s. En Illinois y Michigan, Amnist&iacute;a se uni&oacute; a quienes defend&iacute;an la aprobaci&oacute;n de varias leyes sobre seguridad relacionada con las armas. Gracias a la labor de incidencia y campa&ntilde;a de la organizaci&oacute;n, Illinois ya es el noveno estado que proh&iacute;be las armas de asalto, y Michigan ha establecido la verificaci&oacute;n universal de antecedentes para la adquisici&oacute;n de armas de fuego.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Australia. </strong>Tras una campa&ntilde;a de activistas y organizaciones en la que Amnist&iacute;a particip&oacute;, el Territorio de la Capital Australiana&nbsp;present&oacute; una legislaci&oacute;n para aumentar la edad de <strong>responsabilidad penal de los 10 a los 12 a&ntilde;os</strong>, y finalmente a los 14 a&ntilde;os en julio de 2025. Sin embargo, los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as acusados de &ldquo;delitos graves&rdquo; seguir&aacute;n sometidos a pr&aacute;cticas de investigaci&oacute;n policial tales como registros corporales sin ropa, llevados a rastras en los tribunales y encerrados en las c&aacute;rceles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>CAMBIO CLIM&Aacute;TICO</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vanatu</strong>. Asimismo, tras la incansable defensa de estudiantes de la regi&oacute;n de Ocean&iacute;a con el apoyo de miles de activistas de Amnist&iacute;a, 132 pa&iacute;ses han sido copatrocinadores de la iniciativa de Vanuatu para que la <strong>Corte Internacional de Justicia emita una opini&oacute;n sobre el cambio clim&aacute;tico</strong>. Secciones de Amnist&iacute;a y organizaciones de la sociedad civil trabajaron incansablemente para garantizar el compromiso de sus gobiernos con esta crucial iniciativa. Se trata de un hito en la lucha por la justicia clim&aacute;tica, pues significa que la Corte emitir&aacute; una opini&oacute;n consultiva sobre las obligaciones de los gobiernos de proteger los derechos humanos de las generaciones presentes y futuras frente a los efectos del cambio clim&aacute;tico.
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                Estudiantes de todo el mundo piden a los gobiernos que se tomen en serio el cambio climático.                            </span>
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        <strong>Uni&oacute;n Europea. </strong>El 26 de mayo, la UE adopt&oacute; un importante tratado, la <strong>Convenci&oacute;n de cooperaci&oacute;n internacional en la investigaci&oacute;n y el enjuiciamiento del delito de genocidio, los cr&iacute;menes de lesa humanidad, los cr&iacute;menes de guerra y otros cr&iacute;menes internacionales</strong> (Convenci&oacute;n de Liubliana-La Haya). En la conferencia diplom&aacute;tica estuvieron presentes dos asesores jur&iacute;dicos de Amnist&iacute;a, que plantearon motivos de preocupaci&oacute;n y formularon recomendaciones.
    </p><p class="article-text">
        La adopci&oacute;n de este tratado fue una importante victoria para los derechos humanos y para Amnist&iacute;a Internacional, que ha estado contribuyendo a su desarrollo desde sus inicios, hace 10 a&ntilde;os. La Convenci&oacute;n incluye varias de las peticiones de Amnist&iacute;a, como la ampliaci&oacute;n de la jurisdicci&oacute;n de los Estados en materia de genocidio, cr&iacute;menes de lesa humanidad y cr&iacute;menes de guerra; la inclusi&oacute;n en ella de la tortura y la desaparici&oacute;n forzada como cr&iacute;menes; la imprescriptibilidad; la inclusi&oacute;n de un apartado sobre derechos de las v&iacute;ctimas con una definici&oacute;n de la figura de v&iacute;ctima; la denegaci&oacute;n de asistencia judicial rec&iacute;proca o extradici&oacute;n cuando haya razones fundadas para creer que se ha solicitado a fin de procesar o castigar a una persona por su orientaci&oacute;n sexual; y una amplia e innovadora disposici&oacute;n sobre no devoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PENA DE MUERTE</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Malasia. </strong>Un paso positivo fue la publicaci&oacute;n el 16 de junio en el bolet&iacute;n oficial de Malasia de la Ley de <strong>Abolici&oacute;n de la Pena de Muerte</strong> Preceptiva de 2023 (con entrada en vigor el 4 de julio) y la Ley de Revisi&oacute;n de la Condena a Muerte y Prisi&oacute;n durante la Vida Natural (Jurisdicci&oacute;n Temporal del Tribunal Federal) de 2023.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que el Ministerio de Justicia anuncie la fecha de entrada en vigor de la ley de revisi&oacute;n de la condena, las personas condenadas a muerte podr&aacute;n solicitar la revisi&oacute;n de su pena de muerte preceptiva. Adem&aacute;s de revocarse la pena de muerte preceptiva e introducirse la discrecionalidad en la imposici&oacute;n de penas para todos los delitos pertinentes, se ha suprimido totalmente la pena de muerte para siete delitos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>DERECHOS LGBTI</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ir&aacute;n</strong>. La activista iran&iacute; Zahra Sedighi Hamadani fue condenada a muerte en 2022 por su apoyo a los derechos LGBTI. La base de simpatizantes de Amnist&iacute;a pidi&oacute; su libertad a las autoridades iran&iacute;es y <strong>Zahra qued&oacute; libre</strong> tras pasar m&aacute;s de un a&ntilde;o entre rejas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Taiw&aacute;n. </strong>En un importante avance para los derechos LGTBI, Taiw&aacute;n anunci&oacute; avances para autorizar los <strong>matrimonios homosexuales</strong> entre personas de ciudadan&iacute;a taiwanesa y personas extranjeras cuyos pa&iacute;ses de origen a&uacute;n no hayan legalizado este tipo de uniones. Otro acontecimiento fundamental fue la aprobaci&oacute;n por parte del gobierno taiwan&eacute;s de la adopci&oacute;n conjunta por parejas del mismo sexo. Amnist&iacute;a Internacional Taiw&aacute;n ha colaborado estrechamente con grupos locales en campa&ntilde;as para ampliar los derechos LGBTI.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Australia. </strong>Queensland aprob&oacute; nueva legislaci&oacute;n en junio que elimina los obst&aacute;culos para actualizar los <strong>certificados de nacimiento</strong>. Esta nueva legislaci&oacute;n supone que las personas transg&eacute;nero, no binarias y de g&eacute;nero diverso no tendr&aacute;n que someterse ya a una invasiva &ldquo;cirug&iacute;a de reasignaci&oacute;n de g&eacute;nero&rdquo; para poder corregir el sexo en sus documentos de identidad. Se trata de una estupenda noticia para la red LGBTQIA+ de Queensland de Amnist&iacute;a Australia, que trabaja en estrecha asociaci&oacute;n con otras organizaciones locales en la lucha por los derechos LGBTI.
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                    alt="Seong-wook So (izquierda) y Yong-min Kim (derecha) durante una conferencia de prensa ante el Tribunal Superior de Seúl, el 21 de febrero de 2023. © Amnesty International Korea."
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                Seong-wook So (izquierda) y Yong-min Kim (derecha) durante una conferencia de prensa ante el Tribunal Superior de Seúl, el 21 de febrero de 2023. © Amnesty International Korea.                            </span>
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        <strong>Corea del Sur. </strong>So Seong-wook y su pareja Kim Yong-min celebraron una ceremonia nupcial en 2019 y viven como matrimonio. Sin embargo, la ley surcoreana no reconoce su relaci&oacute;n y no han podido disfrutar de los mismos derechos que las parejas heterosexuales, incluido el acceso a la atenci&oacute;n sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        Tras lanzar una campa&ntilde;a con el apoyo de Amnist&iacute;a, So y su pareja Kim se convirtieron en <strong>la primera pareja del mismo sexo que pudo inscribir a uno de sus miembros como &ldquo;dependiente&rdquo; en el Servicio Nacional de Seguro M&eacute;dico</strong>, aunque dicha inscripci&oacute;n fue cancelada ocho meses despu&eacute;s. En febrero, al ordenar el Tribunal Superior de Corea del Sur al Servicio Nacional de Seguro M&eacute;dico que reanudara el acceso a la atenci&oacute;n sanitaria a uno de los miembros de una relaci&oacute;n entre personas del mismo sexo, se dio el primer paso para reconocer los derechos de las parejas del mismo sexo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>TECNOLOG&Iacute;A</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Global. </strong>En marzo, el Laboratorio sobre Seguridad de Amnist&iacute;a Internacional denunci&oacute; una sofisticada campa&ntilde;a de <strong>hackeo de una empresa de software esp&iacute;a mercenario contra el sistema operativo Android de Google y contra los iPhones</strong>. Los hallazgos fueron enviados al Grupo de An&aacute;lisis de Amenazas (TAG) de Google, dedicado a combatir los ciberataques respaldados por gobiernos, as&iacute; como a Apple. Google, junto con otros proveedores afectados &mdash;como Samsung&mdash;, pudo publicar actualizaciones de seguridad para proteger a miles de millones de personas usuarias de Android, Chrome y Linux de las t&eacute;cnicas basadas en vulnerabilidades empleadas en este ataque, y Apple tambi&eacute;n proporcion&oacute; un parche de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Corea del Sur</strong>. Despu&eacute;s de nueve a&ntilde;os de actuaciones judiciales, el Tribunal Supremo de Corea del Sur fall&oacute; que Google deb&iacute;a revelar si facilitaba informaci&oacute;n personal, como las direcciones de correo electr&oacute;nico de activistas y organizaciones de derechos humanos coreanos, incluida Amnist&iacute;a Internacional Corea, a los servicios de inteligencia de Estados Unidos. Esta sentencia exige <strong>responsabilidades a las empresas multinacionales como Google respecto al derecho a la privacidad de sus usuarios y usuarias</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estados Unidos. </strong>La crisis de los programas esp&iacute;a tiene importantes consecuencias para el futuro de los derechos humanos, y Amnist&iacute;a Internacional ha pedido la prohibici&oacute;n global inmediata de los programas esp&iacute;a invasivos. En marzo tuvo lugar una importante victoria para el movimiento de derechos humanos: el presidente estadounidense <strong>Biden firm&oacute; una orden ejecutiva que limita el uso de tecnolog&iacute;a de software esp&iacute;a comercial</strong> por parte del gobierno estadounidense. Tres d&iacute;as m&aacute;s tarde, 11 gobiernos emitieron una declaraci&oacute;n en la que se compromet&iacute;an a actuar conjuntamente contra la proliferaci&oacute;n y el uso indebido de programas esp&iacute;a comerciales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>BUSCAR LA LIBERTAD</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estados Unidos</strong>. El exdetenido Mansoor Adayfi, puesto en libertad en Serbia en 2016, pudo viajar por primera vez al extranjero despu&eacute;s de 21 a&ntilde;os para intervenir en una mesa redonda en Noruega en junio. Amnist&iacute;a Internacional lo ayud&oacute; a conseguir un pasaporte del gobierno yemen&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ir&aacute;n. </strong>Tras un juicio flagrantemente injusto, <strong>los manifestantes Arshia Takdastan, Mehdi Mohammadifard y Javad Rouhi fueron condenados a muerte por atreverse a denunciar la muerte bajo custodia de Mahsa Amini</strong>, de 22 a&ntilde;os. Amnist&iacute;a Internacional reaccion&oacute; r&aacute;pidamente, publicando una Acci&oacute;n Urgente pidiendo que se anulara su condena a muerte. En mayo de 2023, el Tribunal Supremo anul&oacute; sus sentencias condenatorias y sus penas de muerte. Ese mismo mes, el abogado de Arshia public&oacute; en Twitter que su cliente hab&iacute;a quedado en libertad bajo fianza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Austria. Kamran Ghaderi y Massud Mossaheb</strong>, dos ciudadanos austriaco-iran&iacute;es que estaban detenidos arbitrariamente en la c&aacute;rcel de Evin<strong> quedaron en libertad incondicional</strong> el 2 de junio, y pudieron por fin regresar a sus hogares con sus familias en Viena. Ambos hab&iacute;an sido condenados tras juicios sin garant&iacute;as basados en &ldquo;confesiones&rdquo; obtenidas mediante tortura y otros malos tratos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ustedes no s&oacute;lo contribuyeron a hacer p&uacute;blica la injusticia que se hab&iacute;a cometido conmigo, sino que tambi&eacute;n me infundieron valor al hacerme saber cu&aacute;ntas personas buenas y compasivas hay en el mundo&rdquo;, afirm&oacute; Massud. &ldquo;&iexcl;Por favor, sigan luchando por otras personas!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Angola. Tanaice Neutro</strong>, activista angole&ntilde;o que utiliza su m&uacute;sica como expresi&oacute;n de protesta, fue detenido en enero de 2022. Cuando llevaba un a&ntilde;o encarcelado injustamente, Amnist&iacute;a reuni&oacute; apoyos, sensibiliz&oacute; sobre su caso e inici&oacute; una campa&ntilde;a en su favor. Los esfuerzos de nuestra base de simpatizantes se vieron recompensados con su liberaci&oacute;n en junio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que m&aacute;s me impresiona es saber que para apoyar a una persona y mostrarle solidaridad no necesitas conocerla, basta con conocer su historia&rdquo;, declar&oacute; Teresa, su esposa. &ldquo;No conoc&iacute;an a mi marido en persona y sin embargo lo est&aacute;n apoyando.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Tanaice declar&oacute;: &ldquo;A&uacute;n no puedo creer que la mayor organizaci&oacute;n de derechos humanos del mundo decidiera hacerse cargo de mi caso. Agradezco todo el apoyo que Amnist&iacute;a me ha dado a m&iacute; y a mi familia.&rdquo;
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        <strong>Venezuela</strong>. <strong>Carlos Debiais</strong>, fot&oacute;grafo venezolano injustamente detenido desde el 12 de noviembre de 2021, qued&oacute; por fin en libertad el 6 de junio de 2023, tras una campa&ntilde;a de Amnist&iacute;a Internacional y sus simpatizantes. Las autoridades penitenciarias de Venezuela se hab&iacute;an negado a obedecer una orden de puesta en libertad emitida en abril de 2022, prolongando su detenci&oacute;n arbitraria por otros 14 meses. Aunque ha quedado en libertad, debe seguir present&aacute;ndose ante el juez cada 60 d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gracias en mi nombre y en el de mi familia por el incre&iacute;ble trabajo que hicieron dando a conocer mi caso y por ayudarme en la complicada situaci&oacute;n en la que me vi. Afortunadamente, ahora estoy libre&rdquo;, afirm&oacute; Carlos. &ldquo;Gracias a toda la familia de Amnist&iacute;a.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bangladesh</strong>. El periodista bangladesh&iacute; <strong>Shamsuzzaman Shams</strong> fue detenido en las primeras horas del 29 de marzo&nbsp;tras publicar un art&iacute;culo sobre el impacto de la crisis por el aumento del coste de la vida. Shamsuzzaman Shams estuvo en paradero desconocido durante m&aacute;s de diez horas, despu&eacute;s de las cuales la polic&iacute;a confirm&oacute; que estaba bajo custodia y que se hab&iacute;an presentado cargos contra &eacute;l en aplicaci&oacute;n de la draconiana Ley de Seguridad Digital de Bangladesh.
    </p><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional reuni&oacute; apoyos publicando una Acci&oacute;n Urgente donde se ped&iacute;a su puesta en libertad. El 3 de abril <strong>se concedi&oacute; a Shams la libertad bajo fianza y fue excarcelado</strong>, una novedad, ya que la mayor&iacute;a de las personas presas son sometidas a un largo periodo de detenci&oacute;n previa al juicio. Amnist&iacute;a Internacional ha hecho campa&ntilde;a contra la Ley de Seguridad Digital, publicando investigaciones sobre la manera en que las autoridades la han instrumentalizado. La organizaci&oacute;n seguir&aacute; haciendo campa&ntilde;a para que se retiren los cargos contra Shams.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pakist&aacute;n</strong>. Tras un registro ilegal en su domicilio, la paquistan&iacute; <strong>Mahal Baloch</strong> fue detenida junto con sus hijos de corta edad y otros familiares en febrero. Su familia qued&oacute; en libertad, pero Mahal sigui&oacute; recluida sin cargos hasta mayo, cuando se le concedi&oacute; la libertad bajo fianza. La polic&iacute;a acus&oacute; a Mahal de pertenencia a un grupo armado separatista que hab&iacute;a realizado atentados suicidas con explosivos, y afirm&oacute; que ella hab&iacute;a confesado. Durante su detenci&oacute;n, Mahal fue objeto de una campa&ntilde;a difamatoria y se vio obligada por las autoridades a aparecer en entrevistas televisivas. Amnist&iacute;a Internacional reaccion&oacute; r&aacute;pidamente, publicando una Acci&oacute;n Urgente en favor de Mahal. <strong>Qued&oacute; en libertad bajo fianza tres meses despu&eacute;s de su detenci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Costa de Marfil.</strong> Veintis&eacute;is personas que mostraban pac&iacute;ficamente su apoyo al partido pol&iacute;tico del expresidente fueron condenadas en marzo a dos a&ntilde;os de c&aacute;rcel por &ldquo;alteraci&oacute;n del orden p&uacute;blico&rdquo;. Amnist&iacute;a Internacional reaccion&oacute; p&uacute;blicamente ante las detenciones y pidi&oacute; a las autoridades que garantizaran unos procedimientos judiciales justos a las personas detenidas, en una campa&ntilde;a que tuvo un efecto de onda expansiva en las redes sociales y los medios de comunicaci&oacute;n tradicionales de Costa de Marfil. El 22 de marzo, se dict&oacute; una condena condicional de cuatro meses contra los activistas, que quedaron en libertad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Turqu&iacute;a</strong>. En mayo, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos resolvi&oacute; que la sanci&oacute;n administrativa impuesta por las autoridades turcas a Amnist&iacute;a Internacional Turqu&iacute;a en 2008 hab&iacute;a violado los derechos a un juicio con las debidas garant&iacute;as y a la libertad de asociaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n y de su entonces presidente, <strong>Taner K&#305;l&#305;&ccedil;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>EXIGIR RESPONSABILIDADES A LAS AUTORIDADES</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Australia y Nueva Zelanda</strong>. El 16 de marzo, la FIFA confirm&oacute; que <strong>Visit Saudi no patrocinar&iacute;a la Copa Mundial de f&uacute;tbol femenino</strong> 2023 en Australia y Nueva Zelanda, una enorme victoria para todas las personas activistas y para los/as jugadores/as y exjugadores/as que se han pronunciado en favor de los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Antes del anuncio, la base de simpatizantes de Amnist&iacute;a Internacional hab&iacute;a pedido al ministro de Deportes, Grant Robertson, que se pronunciara sobre el terrible historial de derechos humanos de Arabia Saud&iacute;, instara al pa&iacute;s a llevar a cabo una verdadera reforma y presionara a la FIFA para que hiciera lo propio. Esta decisi&oacute;n demuestra que los derechos humanos s&iacute; tienen importancia en el deporte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Chile. </strong>El 24 de febrero, un tribunal de Chile reabri&oacute; la investigaci&oacute;n sobre las violaciones de derechos humanos infligidas a <strong>Mois&eacute;s &Oacute;rdenes</strong>, que en octubre de 2019 fue atacado por un grupo de carabineros mientras se manifestaba pac&iacute;ficamente. El pasado diciembre, una fiscal hab&iacute;a archivado la investigaci&oacute;n sobre siete de los 13 agentes acusados de la agresi&oacute;n, pero la familia y los abogados de Mois&eacute;s consideraron que la investigaci&oacute;n hab&iacute;a distado mucho de ser exhaustiva. Gracias a los llamamientos de Amnist&iacute;a Internacional, esos siete agentes volver&aacute;n a ser investigados de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Global</strong>. Para Amnist&iacute;a Internacional la b&uacute;squeda de justicia internacional por cr&iacute;menes perpetrados en conflictos es una prioridad. En los &uacute;ltimos meses, miembros del Programa de Respuesta a las Crisis, junto con colegas de las oficinas regionales y el Equipo de Justicia Internacional, han proporcionado documentaci&oacute;n, testimonios y asistencia a mecanismos internacionales de investigaci&oacute;n que documentan y preparan expedientes judiciales sobre <strong>cr&iacute;menes de guerra y cr&iacute;menes de lesa humanidad</strong> a partir de nuestros informes en diversos pa&iacute;ses, entre los que se encuentran <strong>Myanmar</strong>, <strong>Siria </strong>y <strong>Ucrania</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ucrania</strong>. Nuestro material contribuy&oacute; al Informe de la Comisi&oacute;n Internacional Independiente de Investigaci&oacute;n sobre Ucrania, publicado el 15 de marzo, cuyas conclusiones se hac&iacute;an eco de nuestro informe <a href="https://www.amnesty.org/en/documents/eur50/6136/2022/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Like A Prison Convoy&rsquo;: Russia&rsquo;s unlawful Transfer and Abuse of Civilians in Ukraine During &lsquo;Filtration&rsquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Eslovaquia. </strong>En abril, la Comisi&oacute;n Europea interpuso un recurso contra Eslovaquia ante el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea (TJUE) por seguir sin adoptar medidas suficientes para resolver eficazmente<strong> el problema de la educaci&oacute;n del alumnado roman&iacute;</strong> en escuelas segregadas, vulnerando con ello la Directiva relativa a la aplicaci&oacute;n del principio de igualdad de trato de las personas independientemente de su origen racial o &eacute;tnico. Es la primera vez que la Comisi&oacute;n adopta una decisi&oacute;n de remisi&oacute;n contra un pa&iacute;s por vulnerar la Directiva, que garantiza la igualdad y la no discriminaci&oacute;n con independencia de la raza o el origen &eacute;tnico en todo un abanico de bienes y servicios socioecon&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un gran &eacute;xito para Amnist&iacute;a Internacional, que, junto con el Centro Europeo de Derechos de los Roman&iacute;es, viene desde hace a&ntilde;os investigando y haciendo campa&ntilde;a sobre la cuesti&oacute;n de la ense&ntilde;anza segregada en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Argentina</strong>. Tras equivocarse al girar en una calle, <strong>Blas Correas, un adolescente de C&oacute;rdoba, Argentina, muri&oacute; por los disparos de la polic&iacute;a en 2020</strong>. Amnist&iacute;a Internacional ha estado apoyando a la familia de Blas durante los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os para conseguir que se haga justicia. Tras el juicio, que se celebr&oacute; este a&ntilde;o, dos polic&iacute;as fueron condenados a cadena perpetua. Los dem&aacute;s fueron condenados a cuatro a&ntilde;os de c&aacute;rcel, salvo dos, que resultaron absueltos. <strong>El tribunal estableci&oacute; que se trataba de un caso de violencia institucional</strong> y reiter&oacute; las peticiones de Amnist&iacute;a para que las fuerzas de seguridad realicen de modo urgente las capacitaciones pertinentes en su personal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>DERECHOS DE LAS PERSONAS REFUGIADAS Y MIGRANTES</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Per&uacute; / Venezuela</strong>. El Congreso peruano aprob&oacute; una <strong>ley que anula las multas impuestas injustamente a personas de nacionalidad venezolana</strong> por permanecer en el pa&iacute;s m&aacute;s tiempo del permitido en sus visados, lo que supone una gran victoria para los derechos de la poblaci&oacute;n migrante venezolana en Per&uacute;. Esto significa que las personas venezolanas que necesiten protecci&oacute;n internacional y deseen permanecer en Per&uacute; pueden acceder a los programas de regularizaci&oacute;n migratoria y disfrutar de una mayor protecci&oacute;n de sus derechos. Per&uacute; es el segundo pa&iacute;s con mayor poblaci&oacute;n venezolana en el extranjero, y el que acoge al n&uacute;mero m&aacute;s elevado de solicitantes de asilo de esta nacionalidad.
    </p><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional ha defendido en&eacute;rgicamente a este colectivo, publicando dos informes sobre la desprotecci&oacute;n de las personas venezolanas en Per&uacute;, en particular de las sobrevivientes de violencia de g&eacute;nero, y una Acci&oacute;n Urgente para la protecci&oacute;n de la infancia venezolana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Australia</strong>. Tras a&ntilde;os de campa&ntilde;a, el gobierno australiano permitir&aacute; al fin que <strong>19.000 personas que han vivido en un limbo legal </strong>durante hasta 10 a&ntilde;os se conviertan en residentes permanentes y se re&uacute;nan con sus familias. Esto les permitir&aacute; visitar a sus familiares, estudiar, viajar y participar plenamente en la vida de Australia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&Eacute;sta era una reforma pendiente desde hace mucho tiempo que cambiar&aacute; las vidas de personas que llevan a&ntilde;os viviendo en situaci&oacute;n de protecci&oacute;n temporal&rdquo;, ha dicho Zaki Haidari, responsable de campa&ntilde;as sobre derechos de las personas refugiadas de Amnist&iacute;a Internacional Australia. &ldquo;Muchas personas como yo buscaron refugio en Australia y han estado viviendo aqu&iacute;, algunas hasta 10 a&ntilde;os, sufriendo innecesariamente las crueles medidas de protecci&oacute;n temporal de los sucesivos gobiernos australianos. Como organizaci&oacute;n de derechos humanos, Amnist&iacute;a se congratula de la felicidad que ha tra&iacute;do esta reforma.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Canad&aacute;</strong>. A ra&iacute;z de las presiones de Amnist&iacute;a Internacional, Quebec, New Brunswick, Ontario y Saskatchewan se unieron a Columbia Brit&aacute;nica, Nueva Escocia, Alberta y Manitoba en la lista de provincias canadienses que han <strong>cancelado sus contratos con el gobierno federal para detener a personas migrantes en c&aacute;rceles provinciales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>DERECHOS DE LAS MUJERES</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Suiza. </strong>En una victoria hist&oacute;rica para los derechos humanos, el Consejo Nacional de Suiza reform&oacute; la ley vigente para reconocer que &ldquo;las relaciones sexuales contra la voluntad de otra persona&rdquo; constituyen violaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La reforma representa el final de la definici&oacute;n obsoleta de violaci&oacute;n que exig&iacute;a el uso de la fuerza f&iacute;sica, amenazas o coacci&oacute;n, y consideraba como &uacute;nicas v&iacute;ctimas a las mujeres. Ahora la ley reconoce que<strong> todo sexo sin consentimiento es violaci&oacute;n</strong>. En estrecha colaboraci&oacute;n con activistas y responsables de campa&ntilde;as sobre derechos de g&eacute;nero, Amnist&iacute;a Internacional trabaj&oacute; incansablemente para apoyar este cambio legislativo.
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                Un grupo de Amnistía pide la libertad de la activista por los derechos de las mujeres Yasaman Aryani.  © christophemeireis.com                            </span>
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        <strong>Ir&aacute;n</strong>. El trabajo de de Amnist&iacute;a contin&uacute;a teniendo un efecto positivo en las vidas de las activistas de derechos humanos encarceladas en Ir&aacute;n. En febrero, <strong>Yasaman Aryani y Monireh Arabshahi fueron excarceladas</strong> tras cumplir cuatro de los 16 a&ntilde;os de su condena. Hab&iacute;an sido encarceladas arbitrariamente en 2019 por pronunciarse contra las discriminatorias leyes de uso forzoso del velo en Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ben&iacute;n. </strong>Tras dar a luz, <strong>cuatro mujeres fueron detenidas en la sala de un hospital de Ben&iacute;n por no tener dinero para pagar la atenci&oacute;n hospitalaria</strong>. Amnist&iacute;a Internacional escribi&oacute; a las autoridades pidiendo su inmediata liberaci&oacute;n y se&ntilde;alando la obligaci&oacute;n del Estado de proteger el derecho a la salud y la libertad de estas mujeres. Tres d&iacute;as despu&eacute;s, las cuatro pudieron salir del hospital.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Europa. </strong>El 1 de junio, tras a&ntilde;os de negociaciones y trabajo de incidencia de Amnist&iacute;a Internacional, activistas y otras entidades asociadas de la sociedad civil, el Consejo de Europa aprob&oacute; la adhesi&oacute;n de la UE al Convenio del Consejo de Europa sobre <strong>Prevenci&oacute;n y Lucha contra la Violencia contra las Mujeres</strong> y la Violencia Dom&eacute;stica (Convenio de Estambul) Esto representa un momento hist&oacute;rico en la tarea de abordar la violencia de g&eacute;nero en la UE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/seis-meses-triunfos-derechos-humanos_132_10384518.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Jul 2023 13:46:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Seis meses de triunfos para los derechos humanos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las empresas deben actuar de inmediato para garantizar el desarrollo responsable de la inteligencia artificial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/empresas-deben-actuar-inmediato-garantizar-desarrollo-responsable-inteligencia-artificial_132_10296469.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7af7a77e-4e71-45e0-acb4-950219509df4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las empresas deben actuar de inmediato para garantizar el desarrollo responsable de la inteligencia artificial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Cuando m&aacute;s de 350 profesionales de la inteligencia artificial proclaman que &ldquo;mitigar el riesgo de extinci&oacute;n debido a la inteligencia artificial (IA) deber&iacute;a ser una prioridad mundial, al igual que otros riesgos a escala social como las pandemias y la guerra nuclear&rdquo;, se evidencia una iron&iacute;a descomunal por partida doble.
    </p><p class="article-text">
        Por una parte,&nbsp;<a href="https://www.safe.ai/statement-on-ai-risk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>los firmantes del 30 de mayo</strong></a>&nbsp;&mdash;incluidos los consejeros delegados de Google DeepMind y OpenAI&mdash; que <strong>advierten del fin de la civilizaci&oacute;n son las mismas personas y empresas responsables de haber creado esta tecnolog&iacute;a en primer lugar</strong>. Por otra parte, estas mismas empresas son exactamente las que tienen el poder para garantizar que la inteligencia artificial sea en realidad algo beneficioso para la humanidad o que, como m&iacute;nimo, no perjudique.
    </p><p class="article-text">
        La comunidad de derechos humanos ha desarrollado un marco eficaz de diligencia debida para ayudar a las empresas a identificar, prevenir y mitigar los posibles efectos negativos de sus productos. Es esencial que las empresas que desarrollan nuevos productos de IA generativa apliquen los marcos de diligencia debida en materia de derechos humanos ahora, antes de que sea demasiado tarde.
    </p><p class="article-text">
        La IA generativa es un concepto amplio, que hace referencia a algoritmos &ldquo;creativos&rdquo; capaces de generar por s&iacute; solos contenidos tales como im&aacute;genes, texto, audio, v&iacute;deo e incluso c&oacute;digo inform&aacute;tico. Estos algoritmos se entrenan con conjuntos de datos masivos tomados del mundo real y luego utilizan ese entrenamiento para crear resultados que, con frecuencia, no pueden distinguirse de los datos &ldquo;reales&rdquo;, lo que a menudo dificulta &mdash;si no imposibilita&mdash; determinar si el contenido lo ha generado una persona o un algoritmo. Hasta la fecha, los productos de la IA generativa han adoptado tres formas principales: herramientas como ChatGPT, que generan texto; instrumentos como Dall-E, Midjourney y Stable Diffusion, que generan im&aacute;genes, y utilidades como Codex y Copilot, que generan c&oacute;digo inform&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El auge s&uacute;bito de las nuevas herramientas de IA generativa es algo sin precedentes.&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/technology/2023/feb/02/chatgpt-100-million-users-open-ai-fastest-growing-app" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>El chatbot ChatGPT, desarrollado por OpenAI, tard&oacute; menos de dos meses en alcanzar los 100 millones de usuarios</strong></a>. Estas cifras superan con creces el crecimiento inicial de plataformas populares como TikTok, que necesit&oacute; nueve meses para llegar al mismo n&uacute;mero de personas.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la historia,<strong> la tecnolog&iacute;a ha contribuido a lograr avances en derechos humanos, pero tambi&eacute;n ha causado da&ntilde;os, a menudo por v&iacute;as impredecibles</strong>. Cuando surgieron los buscadores de Internet, las redes sociales y la tecnolog&iacute;a m&oacute;vil, y a medida que se fueron generalizando su adopci&oacute;n y su accesibilidad, era casi imposible predecir muchas de las perturbadoras formas en que estas tecnolog&iacute;as transformadoras se convertir&iacute;an en canal y factor multiplicador de los abusos contra los derechos humanos en todo el mundo. El&nbsp;<a href="https://www.amnesty.org/es/latest/news/2022/09/myanmar-facebooks-systems-promoted-violence-against-rohingya-meta-owes-reparations-new-report/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>papel de Meta</strong></a>&nbsp;en la limpieza &eacute;tnica de la poblaci&oacute;n rohiny&aacute; en Myanmar en 2017, por ejemplo, o el uso de software esp&iacute;a casi indetectable instalado para convertir los tel&eacute;fonos m&oacute;viles en&nbsp;<a href="https://www.amnesty.org/es/latest/news/2022/03/the-pegasus-project-how-amnesty-tech-uncovered-the-spyware-scandal-new-video/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>dispositivos de vigilancia las 24 horas</strong></a>&nbsp;y utilizarlos contra periodistas o defensores y defensoras de los derechos humanos, es consecuencia de haber introducido tecnolog&iacute;as disruptivas sin antes haber evaluado con seriedad sus implicaciones sociales y pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, &iquest;c&oacute;mo ser&iacute;a un enfoque de IA generativa basado en los derechos humanos? &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;amos alcanzarlo? Tres primeros pasos de orientaci&oacute;n, basados en pruebas y ejemplos del pasado reciente, ofrecen un marco orientativo inicial acerca de c&oacute;mo podr&iacute;a ser.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, para cumplir su responsabilidad de respetar los derechos humanos,<strong> las empresas que desarrollen herramientas de IA generativa deben aplicar de inmediato un riguroso marco de diligencia debida</strong>, tal y como se establece en los Principios rectores de la ONU sobre las empresas y los derechos humanos. Se incluyen la diligencia debida anticipativa y continuada para identificar da&ntilde;os reales y posibles, la transparencia con respecto a estos da&ntilde;os, y la mitigaci&oacute;n y reparaci&oacute;n cuando proceda.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, las empresas que desarrollan estas tecnolog&iacute;as deben tomar medidas inmediatas para comprometerse de forma proactiva con el mundo acad&eacute;mico, la sociedad civil y las organizaciones comunitarias, especialmente las que representan a comunidades tradicionalmente marginadas. Aunque no podemos predecir todas las formas en que esta nueva tecnolog&iacute;a es capaz y est&aacute; en condiciones de causar da&ntilde;os o de contribuir a ellos, contamos con numerosos indicios de que las comunidades marginadas son las que tienen mayores probabilidades de sufrir las consecuencias. Las versiones iniciales de ChatGPT mostraban prejuicios raciales y de g&eacute;nero,&nbsp;<a href="https://twitter.com/spiantado/status/1599462400583176192/photo/1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>al sugerir, por ejemplo, que las mujeres ind&iacute;genas ten&iacute;an un &ldquo;valor&rdquo; inferior al de las de otras razas y g&eacute;neros</strong></a>. El compromiso activo con las comunidades marginadas debe ser parte de los procesos de dise&ntilde;o de productos y desarrollo de pol&iacute;ticas, para que se comprenda mejor el impacto potencial de estas nuevas herramientas. No puede relegarse hasta que las empresas ya hayan causado da&ntilde;os o contribuido a causarlos.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, la propia comunidad de derechos humanos debe adelantarse. En ausencia de reglamentaci&oacute;n que prevenga y mitigue los efectos potencialmente peligrosos de la IA generativa, las organizaciones de derechos humanos deben tomar la iniciativa para identificar da&ntilde;os reales y posibles. Para ello,<strong> las propias organizaciones de derechos humanos deben contribuir a desarrollar un entendimiento profundo acerca de estas herramientas</strong> y liderar avances en investigaci&oacute;n, incidencia y participaci&oacute;n que se anticipen al poder transformador de la IA generativa.
    </p><p class="article-text">
        En este momento revolucionario, la complacencia no es una opci&oacute;n, como tampoco lo es el cinismo. A todos y todas nos interesa garantizar que esta nueva y potente tecnolog&iacute;a se utilice en beneficio de la humanidad. Aplicar un enfoque basado en los derechos humanos para identificar da&ntilde;os y responder a ellos es un primer paso fundamental en este proceso.
    </p><p class="article-text">
        //
    </p><p class="article-text">
        Publicaci&oacute;n original en <a href="https://www.aljazeera.com/opinions/2023/6/13/ai-must-not-become-a-driver-of-human-rights-abuses" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Al Jazeera</strong></em></a><em><strong>. </strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eliza Campbell, Investigación, Tecnología y Desigualdad, Amnistía Internacional EE. UU., y Michael Kleinman, director de Iniciativa Silicon Valley, de Amnistía Internacional., Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/empresas-deben-actuar-inmediato-garantizar-desarrollo-responsable-inteligencia-artificial_132_10296469.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jun 2023 09:32:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las empresas deben actuar de inmediato para garantizar el desarrollo responsable de la inteligencia artificial]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Prueba de fuego para el Consejo de Europa: es hora de reconocer y proteger el derecho a un medio ambiente sano en la Cumbre de Reikiavik]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/prueba-fuego-consejo-europa-hora-reconocer-proteger-derecho-medio-ambiente-sano-cumbre-reikiavik_132_10209372.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d7a925a-a548-4191-b922-fa34f548212f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Prueba de fuego para el Consejo de Europa: es hora de reconocer y proteger el derecho a un medio ambiente sano en la Cumbre de Reikiavik"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Los d&iacute;as 16 y 17 de mayo de 2023, las naciones del Consejo de Europa se re&uacute;nen en una cumbre en Reikiavik (Islandia). Creado hace m&aacute;s de setenta a&ntilde;os, el Consejo de Europa se ha visto sacudido por la invasi&oacute;n rusa de Ucrania. Para demostrar su unidad frente a esta guerra devastadora, los gobiernos europeos se re&uacute;nen para reafirmar su compromiso con los valores europeos fundamentales, como el estado de derecho, la democracia y los derechos humanos. Pero para ello har&aacute; falta algo m&aacute;s que una foto de familia en la que aparezcan los Jefes de Estado: Los Estados europeos deben aprovechar esta oportunidad para <strong>llenar un vac&iacute;o enorme en el marco europeo de derechos humanos y dar un paso decisivo hacia la protecci&oacute;n efectiva del derecho humano a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, el marco europeo de derechos humanos ha desempe&ntilde;ado un papel fundamental en Europa y en todo el mundo en la protecci&oacute;n de los derechos humanos. Pero las amenazas medioambientales de origen humano ponen cada vez m&aacute;s en peligro la protecci&oacute;n de esos mismos derechos. Y, sin embargo, hasta ahora los gobiernos europeos no han abordado adecuadamente estas amenazas a trav&eacute;s de las instituciones pol&iacute;ticas del Consejo de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos <strong>una triple crisis planetaria</strong>: la contaminaci&oacute;n, el cambio clim&aacute;tico y la p&eacute;rdida de biodiversidad amenazan nuestro medio ambiente, nuestra salud, nuestros derechos y nuestras vidas. Cada a&ntilde;o, <strong>la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica mata prematuramente a unos 1.200 ni&ntilde;os en Europa</strong>. Las temperaturas extremas y los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos siguen ilustrando los efectos devastadores del cambio clim&aacute;tico sobre los derechos humanos y el planeta, como se describe en los &uacute;ltimos informes clim&aacute;ticos del IPCC. Y los da&ntilde;os medioambientales de la guerra en Ucrania son tan graves que se espera que duren mucho m&aacute;s all&aacute; de la guerra actual y sigan pasando factura a las generaciones futuras. 
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los ordenamientos jur&iacute;dicos nacionales ya han reconocido que el disfrute efectivo de los derechos humanos exige la protecci&oacute;n del derecho a un medio ambiente sano. Tras la movilizaci&oacute;n de m&aacute;s de 1.000 organizaciones de la sociedad civil y pueblos ind&iacute;genas, la Asamblea General de las Naciones Unidas afirm&oacute; en una votaci&oacute;n hist&oacute;rica en julio de 2022 que toda persona tiene el derecho humano a vivir en un medio ambiente limpio, saludable y sostenible. 
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas, el marco europeo de derechos humanos sigue siendo <strong>el &uacute;nico sistema regional de derechos humanos cuyas instituciones pol&iacute;ticas a&uacute;n no reconocen expl&iacute;citamente este derecho</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        La Cumbre de Reikiavik ofrece una oportunidad hist&oacute;rica para que los Estados miembros reafirmen los compromisos que ya han contra&iacute;do en otros foros para proteger a las personas y el medio ambiente, reconociendo el derecho y comprometi&eacute;ndose a su protecci&oacute;n efectiva mediante la redacci&oacute;n de un protocolo espec&iacute;fico del Convenio Europeo de Derechos Humanos. 
    </p><p class="article-text">
        Establecer la protecci&oacute;n jur&iacute;dica del derecho a un medio ambiente sano por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos a trav&eacute;s de un protocolo ayudar&aacute; a catalizar una protecci&oacute;n medioambiental significativa y una acci&oacute;n clim&aacute;tica m&aacute;s ambiciosa en todo el continente. Promover&aacute; la seguridad jur&iacute;dica y la coherencia en toda Europa, incluso para las empresas. Adem&aacute;s, contribuir&aacute; al reconocimiento vital de activistas medioambientales como defensores y defensoras de los derechos humanos, mejorando su protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, los beneficios est&aacute;n claros: lo &uacute;nico que hace falta es voluntad pol&iacute;tica. El siguiente paso necesario, tras el reconocimiento pol&iacute;tico del derecho por parte de los 46 Estados miembros del Consejo de Europa en la ONU, es el reconocimiento pr&aacute;ctico y aplicable de este derecho en casa. 
    </p><p class="article-text">
        El mundo se encuentra en <strong>una carrera contrarreloj para evitar los peores resultados de la triple crisis planetaria</strong>, y ya es hora de que los gobiernos europeos est&eacute;n a la altura de sus responsabilidades. Entonces, &iquest;a qu&eacute; esperan los Estados del Consejo de Europa? 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sébastien Duyck, del Centro de Derecho Ambiental Internacional; Amy Jacobsen, de Greenpeace Internacional; Katharina Rall, de Human Rights Watch; Chiara Liguori, Amnistía Internacional., Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/prueba-fuego-consejo-europa-hora-reconocer-proteger-derecho-medio-ambiente-sano-cumbre-reikiavik_132_10209372.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 May 2023 14:18:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Prueba de fuego para el Consejo de Europa: es hora de reconocer y proteger el derecho a un medio ambiente sano en la Cumbre de Reikiavik]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[15 fotografías para contar el dolor (y la esperanza) del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/15-fotografias-contar-dolor-esperanza-mundo_132_10073268.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4689db7-ce53-4813-983f-9afb19684483_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="15 fotografías para contar el dolor (y la esperanza) del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Informe Anual de Amnistía Internacional 2022/2023 denuncia la inacción de los gobiernos ante los conflictos, las crisis globales y el "doble rasero" que aplica la comunidad internacional ante las vulneraciones de derechos humanos según sus intereses. Pero también señala los ejemplos de resistencia de mujeres y hombres que alzaron la voz a pesar de las previsibles represalias en Afganistán, Perú, Irán o Bangladesh. Estas 15 imágenes de 15 países son una muestra de ambas caras.  </p></div><p class="article-text">
        <strong>1. Rep&uacute;blica del Congo</strong>. Huida hacia la ciudad de Goma de miles de personas debido a los enfrentamientos entre el ej&eacute;rcito nacional con la guerrilla M23 en la zona fronteriza con Ruanda, en noviembre de 2022. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>2. Estados Unidos</strong>. Migrantes caminan frente al muro de la frontera con M&eacute;xico, en Arizona, el 23 mayo de 2022 tras expirar la controvertida norma por la que se expulsaba inmediatamente a los solicitantes de asilo con el argumento de la lucha contra la expansi&oacute;n del COVID-19. 
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        <strong>3. Afganist&aacute;n. </strong> Mural con la frase &ldquo;Las mujeres afganas nunca m&aacute;s ser&aacute;n silenciadas&rdquo; con una pintada en la boca de la figura protagonista. Kabul, enero de 2023.
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        <strong>4. Argentina</strong>. Activistas caracterizadas como personajes de la novela dist&oacute;pica &ldquo;El Cuento de la Criada&rdquo; se concentran frente al Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires tras la decisi&oacute;n del Tribunal Supremo de este pa&iacute;s de eliminar la protecci&oacute;n constitucional al derecho de aborto vigente durante medio siglo.
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        <strong>5. Ucrania. </strong>Una mujer se lamenta frente a una casa en llamas en la ciudad de Irpin, en las afueras de Kiev, en marzo de 2022. M&aacute;s de 1,2 millones de personas han huido del pa&iacute;s tras la invasi&oacute;n del ej&eacute;rcito ruso iniciada a finales de febrero del pasado a&ntilde;o.
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        <strong>6. Yemen</strong>. Un militar yemen&iacute; observa los destrozos causados por un bombardeo a&eacute;reo de la coalici&oacute;n liderada por Arabia Saud&iacute;, en enero de 2022 en la ciudad de Sana'a, que habr&iacute;a causado la muerte a una veintena de personas, en su mayor&iacute;a civiles.
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        <strong>7. Kenia</strong>. Mujeres de la comunidad masai con pancartas en la protesta global &ldquo;Fridays for turure&rdquo; exigen medidas contundentes por parte de los l&iacute;deres mundiales para hacer frente al cambio clim&aacute;tico en la localidad de Kajado.
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        <strong>8. Sud&aacute;frica</strong>. Manifestaci&oacute;n en Pretoria para reclamar a todos los sectores de la sociedad para que trabajen en contra de la violencia de g&eacute;nero y el asesinato de mujeres.
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        <strong>9. Per&uacute;</strong>. Un polic&iacute;a dispara botes de gas lacrim&oacute;genos contra manifestantes en contra de la presidenta Dina Boluarte, en Lima, en enero de 2023. La respuesta a las protestas a lo largo de todo el pa&iacute;s, pero especialmente en las zonas con mayor poblaci&oacute;n ind&iacute;gena, se ha cobrado al menos 44 vidas.
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        <strong>10. Indonesia. </strong>Un hombre es arrestado durante una protesta en Yakarta contra la subida de precios y el aplazamiento de las elecciones presidenciales en abril de 2022.
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        <strong>11. Tailandia. </strong>Protestas reclamando la derogaci&oacute;n del art&iacute;culo 112 del c&oacute;digo penal que permite juzgar a las personas que insultan a la monarqu&iacute;a, as&iacute; como la liberaci&oacute;n de los manifestantes antigubernamentales detenidos.
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        <strong>12. Rusia. </strong>Agentes de polic&iacute;a detienen a una mujer que protesta contra la invasi&oacute;n de Ucrania en el centro de Mosc&uacute;, en marzo de 2022.
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        <strong>13. Ir&aacute;n</strong>. Una manifestaci&oacute;n espont&aacute;nea corta el tr&aacute;fico en una calle de Teher&aacute;n, pocos d&iacute;as despu&eacute;s de la muerte bajo custodia policial de la joven Mahsa Amini.
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        <strong>14. Palestina</strong>. Varios j&oacute;venes tratan de ponerse a cubierto durante un bombardeo a&eacute;reo israel&iacute; en Gaza en agosto de 2022. Israel argument&oacute; que se trataba de una operaci&oacute;n &ldquo;preventiva&rdquo; frente ataques planeados desde la franja.
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        <strong>15. Bangladesh</strong>. Trabajadoras de una plantaci&oacute;n de t&eacute; en una manifestaci&oacute;n en la que reclaman un aumento de sueldo, en agosto de 2022 en la localidad de Sylhet.
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      <dc:creator><![CDATA[Redacción AI., Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/15-fotografias-contar-dolor-esperanza-mundo_132_10073268.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Mar 2023 08:47:09 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Penas de muerte, cárcel y represión tras las protestas en Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/penas-muerte-carcel-represion-protestas-iran_132_9874876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c36fdf73-bbee-466c-87a9-dc88ac7dfd94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Penas de muerte, cárcel y represión tras las protestas en Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ola de protestas que ha recorrido el país desde que en septiembre la joven Mahsa Amini muriera en Teherán bajo custodia de la “policía de la moral” ha sido respondida por el régimen iraní con disparos a manifestantes, detenciones y las primeras condenas de cárcel y pena de muerte.</p></div><p class="article-text">
        Munici&oacute;n real a corta distancia, gases lacrim&oacute;genos, ca&ntilde;ones de agua, detenciones masivas. Esa fue la respuesta inmediata a las protestas de la sociedad iran&iacute;, que desde finales de septiembre del a&ntilde;o pasado ha tomado las calles, primero en defensa de los derechos de las mujeres y posteriormente, exigiendo cambios pol&iacute;ticos y sociales en Ir&aacute;n. &ldquo;Las fuerzas de seguridad disparaban (...) en todas las direcciones, todo el mundo corr&iacute;a el riesgo de recibir un disparo, era pura suerte recibir un balazo o no&rdquo;, contaba un testigo de las protestas.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que m&aacute;s de <strong>300 personas han muerto por manifestarse</strong>, incluidos al menos 41 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Cientos m&aacute;s habr&iacute;an sufrido heridas durante la represi&oacute;n de las protestas, aunque no hayan acudido a los hospitales por temor a nuevas represalias. Y hasta 16.000 habr&iacute;an podido ser detenidas, a muchas de las cuales se les ha sometido a tortura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Prisas por ejecutar</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las noticias que llegan de Ir&aacute;n confirman que el r&eacute;gimen de los <em>ayatolas </em>est&aacute; usando<strong> la pena de muerte como herramienta para infundir miedo </strong>en la poblaci&oacute;n, en un intento desesperado por poner fin al levantamiento popular que tiene lugar por todo el pa&iacute;s. Menos de cuatro meses despu&eacute;s del inicio de las revueltas, ya se ha aplicado la pena de muerte a cuatro manifestantes. 
    </p><p class="article-text">
        El primero fue <strong>Mohsen Shekari</strong>, ejecutado el 9 de diciembre, menos de tres semanas despu&eacute;s de haberlo declarado culpable de &ldquo;enemistad con Dios&rdquo; (<em>moharebeh</em>) y <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/iran-la-horrenda-ejecucion-de-un-joven-manifestante-expone-la-crueldad-de-las-autoridades-y-el-riesgo-de-un-nuevo-derramamiento-de-sangre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condenado en un simulacro de juicio</a> en el que se le acus&oacute; de &ldquo;bloquear una calle en Teher&aacute;n, provocando miedo y privando a la poblaci&oacute;n de libertad y seguridad, y herir intencionadamente a un agente de seguridad con una arma blanca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al joven <strong>Majidreza Rahnavard, de 23 a&ntilde;os, le acusaron de matar a dos agentes </strong>y fue condenado en un juicio que solamente tuvo una vista, tambi&eacute;n por &ldquo;enemistad con Dios&rdquo; , al igual que a Shekari. Los medios de comunicaci&oacute;n estatales mostraron videos de Majidreza realizando confesiones forzadas con un vendaje en el brazo y su ahoracamiento p&uacute;blico fue apenas dos semanas despu&eacute;s de dictarse sentencia. 
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as antes, el 5 de diciembre, un Tribunal Revolucionario conden&oacute; a muerte a <strong>Mohammad Mehdi Karami</strong> y a <strong>Seyed Mohammad Hosseini </strong>por &ldquo;propagar la corrupci&oacute;n en la tierra&rdquo; (<em>efsad-e fel-arz</em>). La sentencia se aplic&oacute; poco m&aacute;s tarde, el 7 de enero, en secreto y sin avisar a sus abogados ni a sus familias. Antes del juicio, varios medios tambi&eacute;n difundieron sus confesiones forzadas.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo nombre de esta tr&aacute;gica lista de ejecuciones recientes es el de brit&aacute;nico-iran&iacute; <strong>Alireza Akbari. </strong>Aunque este caso no tiene que ver con las recientes protestas, sino que se trata un antiguo alto cargo de Defensa, acusado de espionaje para el Reino Unido. Akbari tambi&eacute;n denunci&oacute; que le arrancaron su confesi&oacute;n a base de torturas, administraci&oacute;n forzosa de sustancias qu&iacute;micas y aislamiento prolongado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Represi&oacute;n a deportistas</strong>
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                    alt="Sara Khademalsharieh en el Mundial de partidas rápidas que se disputó en Kazajistán en diciembre de 2022."
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            <span class="title">
                Sara Khademalsharieh en el Mundial de partidas rápidas que se disputó en Kazajistán en diciembre de 2022.                            </span>
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        Desde el comienzo de las revueltas, se han sucedido numerosos ejemplos de deportistas mostrando p&uacute;blicamente su apoyo a las protestas. <strong>El</strong> <strong>jugador de f&uacute;tbol Zobeir Niknafs </strong>colg&oacute; un video rap&aacute;ndose el pelo en protesta contra la muerte de Mahsa Amini<strong>. La escaladora Elnaz Rekabi </strong>compiti&oacute; sin velo en los campeonatos de Asia, y <strong>la selecci&oacute;n de f&uacute;tbol</strong> dej&oacute; de cantar el himno en el Mundial de Qatar. 
    </p><p class="article-text">
        El <strong>portero del equipo nacional, Alireza Beiranvand</strong>, pidi&oacute; adem&aacute;s en su Instagram que las penas por protestar fuesen revocadas, aunque posteriormente elimin&oacute; la publicaci&oacute;n. Mientras que la <strong>joven ajedrecista</strong> <strong>Sarasadat Jademalsharieh</strong>, decidi&oacute; el pasado mes no volver a Ir&aacute;n e instalarse en Espa&ntilde;a tras jugar sin velo el Mundial de Kazajist&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Por ahora, el &uacute;nico futbolista condenado </span>es <strong>Amir Nasr Azadani, </strong>de 26 a&ntilde;os. Fue detenido el 27 de noviembre, acusado de disturbios contra las autoridades (<em>baghi)</em>. Tanto el deportista como su familia habr&iacute;an sido denunciados en varias ocasiones por mostrar p&uacute;blicamente su apoyo a las protestas por los derechos de las mujeres. Aunque en diciembre hubo informaciones en prensa que aseguraban que hab&iacute;a sido sentenciado a la pena de muerte, los medios oficiales iran&iacute;es han confirmado que la condena es a <strong>25 a&ntilde;os de prisi&oacute;n</strong>, de los cuales es posible que tenga que cumplir 16 de acuerdo a la normativa sobre duraci&oacute;n de condenas.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el gobierno iran&iacute; tom&oacute; represalias contra la familia del <strong>legendario ex jugador de f&uacute;tbol, Ali Daei</strong>, y ordenaron el regreso de un vuelo que hab&iacute;an tomado su mujer y su hija para salir del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>20 vidas en peligro</strong>
    </p><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional ha identificado al menos a <strong>otras 20 personas que corren peligro de ser ejecutadas en relaci&oacute;n con las protestas</strong>. Once de ellas ya tienen una condena en firme y otras est&aacute;n siendo juzgadas o afrontan juicios por cargos que se castigan con la pena capital. 
    </p><p class="article-text">
        Particularmente cruel resulta la condena a muerte para<strong> Mohammad Ghobadlou</strong>, un joven de 22 a&ntilde;os con una enfermedad mental. Un grupo de psiquiatras han firmado una carta abierta pidiendo un examen m&aacute;s detallado sobre su capacidad de discernir y su madre ha denunciado que en prisi&oacute;n se le est&aacute; negando su medicaci&oacute;n. El pasado 2 de enero <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/iran-joven-en-riesgo-grave-de-ejecucion-en-relacion-con-las-protestas-en-medio-de-oleada-de-homicidios/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Tribunal Supremo confirm&oacute; su sentencia</a> en un juicio que no cumpli&oacute; con las normas internacionales  por &ldquo;corrupci&oacute;n en la tierra&rdquo; (<em>efsad-e fel-arz</em>) al haber atropellado a unos agentes, causando la muerte a uno de ellos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y siguen las protestas</strong>
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esta brutal represi&oacute;n, la ciudadan&iacute;a en Ir&aacute;n sigue reclamando sus derechos. Las familias de las personas que podr&iacute;an ser ejecutadas y quienes las apoyan <strong>protestaron los d&iacute;as 8 y 9 de enero frente a la prisi&oacute;n de Raja&rsquo;i Shahr</strong>, donde est&aacute;n recluidos varios de los condenados a muerte. La respuesta de las autoridades fue tratar de dispersarlos realizando disparos al aire. La angustia de la familias se incrementa debido a la pr&aacute;ctica habitual de las autoridades de no avisar con antelaci&oacute;n de las ejecuciones ni a ellas ni a los letrados.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1613501166016405504?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Amnist&iacute;a Internacional reclama a los </span><a href="https://www.es.amnesty.org/actua/acciones/iran-ejecuciones-dic22/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dirigentes iran&iacute;es que suspendan todas las ejecuciones programadas</a><span class="highlight" style="--color:transparent;"> y dejen de usar estas condenas como forma de represi&oacute;n pol&iacute;tica, liberen de forma inmediata a todas las personas detenidas por ejercer pac&iacute;ficamente su derecho a la libertad de expresi&oacute;n y </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>deroguen las leyes que castigan el &ldquo;uso incorrecto&rdquo; del velo</strong></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> con penas entre 10 d&iacute;as y 2 meses de prisi&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Por &uacute;ltimo, la organizaci&oacute;n hace un llamamiento a la comunidad internacional para que exija responsabilidades a las autoridades de este pa&iacute;s e inicie investigaciones en los casos en que pueda haber funcionarios implicados en</span> cr&iacute;menes de derecho internacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Senante, responsable de medios en AI España, Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/penas-muerte-carcel-represion-protestas-iran_132_9874876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Jan 2023 10:59:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Penas de muerte, cárcel y represión tras las protestas en Irán]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[2022 en derechos humanos: la agresión rusa en Ucrania, los conflictos en África y el aumento del autoritarismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/autoritarismo-guerra-ucrania-2022-derechos-humanos-resumen-2022-africa_132_9809322.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1f1c8ba-7652-4602-81ef-46768cb93eb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="2022 en derechos humanos: la agresión rusa en Ucrania, los conflictos en África y el aumento del autoritarismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Han pasado 74 a&ntilde;os desde que la Asamblea General de las Naciones Unidas adopt&oacute; la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        Este documento internacional pretende garantizar los derechos humanos y las libertades de todas las personas con independencia de su raza, credo, g&eacute;nero y nacionalidad, dejando claro su intenci&oacute;n de que &ldquo;los derechos humanos sean protegidos por un r&eacute;gimen de Derecho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la Declaraci&oacute;n fue un documento progresista en su &eacute;poca, no surgi&oacute; en el vac&iacute;o: su nacimiento fue un intento de los dirigentes mundiales de la &eacute;poca de impedir que se repitieran algunos de los d&iacute;as m&aacute;s sombr&iacute;os de la historia que tuvieron lugar durante los horrores de la II Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Los historiadores calculan que, durante ese conflicto, murieron entre 40 y 60 millones de personas y, aun as&iacute;, y pese a la adopci&oacute;n e introducci&oacute;n posterior de la Declaraci&oacute;n Universal, y a la adopci&oacute;n de varios instrumentos m&aacute;s de derechos humanos, nuevas guerras y conflictos prolongados sin resolver siguen causando dolor y sufrimiento a la poblaci&oacute;n civil de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        El problema es agravado por el d&eacute;ficit creciente de un liderazgo mundial que visualice y reimagine un nuevo orden mundial impulsado por valores en el que se respeten los derechos. Es evidente que el sistema internacional est&aacute; en crisis, y apenas se mantiene unido para resolver con decisi&oacute;n muchos de los complejos desaf&iacute;os pol&iacute;ticos y socioecon&oacute;micos globales que se refuerzan mutuamente a los que se enfrenta hoy el mundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La guerra de agresi&oacute;n rusa en Ucrania</strong>
    </p><p class="article-text">
        El 24 de febrero, toda Ucrania se despert&oacute; con la noticia de que el pa&iacute;s estaba siendo invadido por las fuerzas armadas rusas. En plena noche, tanques rusos entraron en el pa&iacute;s y las fuerzas armadas atacaron desde m&uacute;ltiples direcciones, matando a civiles y destruyendo infraestructura p&uacute;blica y hogares.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la guerra prosigue, la enorme magnitud de las violaciones de derechos humanos y cr&iacute;menes previstos por el derecho internacional que se denuncian aumenta cada d&iacute;a que pasa. Se han destruido barrios enteros en lugares como Borodyanka, con ataques desproporcionados e indiscriminados; la ONU ha registrado casi ocho millones de personas refugiadas ucranianas en Europa y muchas personas m&aacute;s en paradero desconocido o trasladadas forzosamente a territorio ruso.
    </p><p class="article-text">
        En localidades como <strong>Bucha</strong>, <strong>Andriivka</strong>, <strong>Zdvyzhivka </strong>y <strong>Vorzel</strong>, Amnist&iacute;a Internacional ha recogido pruebas y testimonios de homicidios ileg&iacute;timos, incluidas presuntas ejecuciones extrajudiciales: algunas v&iacute;ctimas ten&iacute;an las manos atadas a la espalda, mientras otras mostraban se&ntilde;ales de tortura. En otros casos de probables cr&iacute;menes de lesa humanidad, se dispar&oacute; contra convoyes de civiles que hu&iacute;an con sus hijos e hijas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El impacto de la guerra de Rusia contra Ucrania no se circunscribe a Europa</strong>, pues la agresi&oacute;n rusa ha afectado a los derechos econ&oacute;micos y sociales de millones de personas de &Aacute;frica y el mundo.
    </p><p class="article-text">
        En &Aacute;frica, que ya sufr&iacute;a dificultades tras el catastr&oacute;fico impacto de la COVID-19 en los medios de vida de la poblaci&oacute;n, esta guerra ha hundido al continente en una crisis econ&oacute;mica m&aacute;s profunda. El significativo aumento del precio del petr&oacute;leo, cuyo mayor proveedor mundial es Rusia, ha hecho subir el precio de los alimentos, incluso de los b&aacute;sicos, como el pan.
    </p><p class="article-text">
        Juntos, Rusia y Ucrania representan casi un tercio de los exportadores mundiales de trigo, y algunos pa&iacute;ses africanos figuran entre sus principales compradores. Seg&uacute;n el Programa Mundial de Alimentos, Rusia y Ucrania suministran el 100% del trigo de Eritrea y el 66% del de Etiop&iacute;a. Ambos pa&iacute;ses ya sufren crisis humanitarias debido a los conflictos armados y la sequ&iacute;a, y ahora las cosas ha empeorado como consecuencia de una guerra que se libra lejos de sus costas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Contin&uacute;an las guerras y las violaciones de derechos humanos en &Aacute;frica</strong>
    </p><p class="article-text">
        En diferentes partes de &Aacute;frica, las personas atrapadas en conflictos en pa&iacute;ses como Burkina Faso, Camer&uacute;n, Etiop&iacute;a, Mal&iacute;, Mozambique, N&iacute;ger, Nigeria, Rep&uacute;blica Centroafricana, Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, Somalia y Sud&aacute;n del Sur han seguido pagando el precio de estas guerras prolongadas en 2022 y sufren violaciones de derechos humanos a gran escala. De nuevo, la ausencia de liderazgo por parte de la ONU y de la Uni&oacute;n Africana ha convertido la guerra y el conflicto en abanderados del d&eacute;ficit de Estado de derecho tan evidente en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses del continente asolados por la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en <strong>Etiop&iacute;a</strong>, el conflicto en la regi&oacute;n septentrional de <strong>Tigr&eacute; </strong>entr&oacute; en su segundo a&ntilde;o en noviembre de 2022. Violaciones graves de derechos humanos como la violencia sexual son un rasgo caracter&iacute;stico del conflicto. Las fuerzas gubernamentales, sus milicias aliadas y las fuerzas eritreas que combaten junto con el ej&eacute;rcito et&iacute;ope han perpetrado m&uacute;ltiples formas de violencia sexual &mdash;como violaciones, esclavitud sexual, mutilaci&oacute;n sexual y torturas sexuales&mdash; contra mujeres y ni&ntilde;as de Tigr&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente, las fuerzas de Tigr&eacute; han cometido violaciones graves de derechos humanos, incluida violencia sexual, contra mujeres y ni&ntilde;as en las regiones de Amhara y Afar. El abogado de derechos humanos Brian Kagoro ha afirmado: &ldquo;Se ha convertido en un &lsquo;festival de ilegalidades&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En <strong>Sud&aacute;n del Sur</strong>, la violencia sexual ha sido y sigue siendo una caracter&iacute;stica del conflicto que estall&oacute; en el pa&iacute;s el 15 de diciembre de 2013. Los perpetradores son fuerzas de seguridad gubernamentales, grupos armados no estatales, milicias y hombres armados y no armados. Las armas de fuego se usan para facilitar la violencia sexual relacionada con los conflictos con impunidad a manos de las fuerzas de seguridad, que amenazan a las mujeres y ni&ntilde;as para que accedan a sus exigencias sexuales.
    </p><p class="article-text">
        En la <strong>Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo</strong>, sucesivos y estratificados conflictos armados devastan el pa&iacute;s desde principios de la d&eacute;cada de 1990. Tanto el ej&eacute;rcito congole&ntilde;o como los ej&eacute;rcitos de otros pa&iacute;ses, as&iacute; como grupos armados no estatales, han seguido cometiendo en 2022 innumerables cr&iacute;menes recogidos en el derecho internacional, incluidos cr&iacute;menes de guerra, cr&iacute;menes de lesa humanidad y otros abusos graves. Lamentablemente, el potencial de la RDC &mdash;proclamado hace tiempo&mdash; para ser la llave final que desbloquee el desarrollo de &Aacute;frica en poder, energ&iacute;a y desarrollo mineral no ha podido nacer a&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En <strong>Somalia</strong>, el conflicto en curso entre las autoridades somal&iacute;es y el grupo armado Al Shabaab, en el que tambi&eacute;n intervienen fuerzas regionales e internacionales aliadas como AFRICOM y AMISOM (ahora ATMIS), sigue teniendo efectos devastadores para la poblaci&oacute;n civil.
    </p><p class="article-text">
        En <strong>Mal&iacute;</strong>, miles de personas se han visto obligadas a abandonar su hogar y muchos civiles han perdido la vida a ra&iacute;z de la escalada del conflicto en junio en el norte del pa&iacute;s, donde se han intensificado los combates entre el Estado Isl&aacute;mico en el Gran S&aacute;hara (ISGS, por sus siglas en ingl&eacute;s) y el ej&eacute;rcito de Mal&iacute; y grupos armados aliados.
    </p><p class="article-text">
        Las partes en estos conflictos han cometido cr&iacute;menes de guerra y otras violaciones graves del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. Para las v&iacute;ctimas, la justicia ha sido en gran medida esquiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aumento del autoritarismo y reducci&oacute;n del espacio c&iacute;vico</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un motivo de preocupaci&oacute;n en &Aacute;frica, al igual que en otras partes del mundo, es lo que la destacada autora e historiadora Anne Applebaum ha denominado en su obra m&aacute;s reciente &ldquo;tentador reclamo del autoritarismo&rdquo;: una <strong>deriva hacia el nacionalismo t&oacute;xico, el populismo y el abuso desp&oacute;tico del poder</strong> por dirigentes de pa&iacute;ses que act&uacute;an en colaboraci&oacute;n con otros.
    </p><p class="article-text">
        Es patente que los dirigentes desp&oacute;ticos no gobiernan solos, sino que dependen de un sistema: un conjunto de facilitadores, aliados pol&iacute;ticos, bur&oacute;cratas y medios de comunicaci&oacute;n controlados por el Estado que prepara el camino para apoyar su (des)gobierno. Pueden ver la alianza transfronteriza de este proyecto, el comportamiento imitador en la promulgaci&oacute;n de leyes draconianas contra las ONG de un pa&iacute;s a otro, el recorte de los derechos humanos y el uso excesivo de la ley como instrumento de represi&oacute;n, las campa&ntilde;as de desprestigio contra activistas, el uso abusivo del sistema de justicia penal para la persecuci&oacute;n pol&iacute;tica so pretexto del enjuiciamiento, y las t&aacute;cticas pertenecientes total y absolutamente a la era colonial de todo un abanico de funcionarios del Estado y la casta que los apoya.
    </p><p class="article-text">
        Estos gobernantes autoritarios usan un reglamento de juego com&uacute;n que incluye promover y utilizar el miedo, debilitar las instituciones, culpar a fuerzas extranjeras de fracasos nacionales, aprovecharse de la religi&oacute;n, reescribir la historia, dividir y conquistar, erosionar la verdad y hacer cualquier cosa para mantener su represi&oacute;n y eludir las consecuencias de sus cr&iacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        Estas t&aacute;cticas reducen el espacio para los derechos humanos y la sociedad civil. Para destacar este problema, la reuni&oacute;n de la Red de Defensores y Defensoras de los Derechos Humanos del &Aacute;frica Austral celebrada en Lusaka la &uacute;ltima semana de noviembre lo eligi&oacute;, razonablemente, como tema de su cumbre anual de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        En toda &Aacute;frica, las autoridades han intensificado su <strong>represi&oacute;n de la disidencia pac&iacute;fica</strong>, inclusive deteniendo a quienes critican al gobierno y a dirigentes de la oposici&oacute;n por denunciar las injusticias. Job Sikhala, destacado l&iacute;der de la oposici&oacute;n de <strong>Zimbabue</strong>, lleva m&aacute;s de cinco meses en prisi&oacute;n sin que haya sido declarado culpable de ning&uacute;n delito por asistir al funeral de una activista pol&iacute;tica. En septiembre, la autora y activista Tsitsi Dangarembga, junto con Julia Barnes, otra manifestante, fueron declaradas culpables de &ldquo;incitar a la violencia&rdquo; y condenadas a sendas penas condicionales de seis meses de prisi&oacute;n por protestar contra las dificultades econ&oacute;micas en 2020.
    </p><p class="article-text">
        En <strong>Angola</strong>, las autoridades reforzaron su control sobre los derechos a la libertad de reuni&oacute;n pac&iacute;fica y de asociaci&oacute;n impidiendo la celebraci&oacute;n de reuniones de la sociedad civil antes de las elecciones generales de agosto.
    </p><p class="article-text">
        En la <strong>Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo</strong>, las autoridades continuaron usando el estado de sitio, similar al estado de excepci&oacute;n, en las provincias de Kivu Septentrional e Ituri como herramienta para aplastar la disidencia. Las autoridades militares y policiales han empleado amplios poderes para silenciar a personas consideradas cr&iacute;ticas del estado de sitio, entre las que hay miembros del Parlamento, activistas prodemocracia y activistas de derechos humanos. En abril, un tribunal militar de Beni declar&oacute; culpables a 12 activistas del movimiento ciudadano Lucha por el Cambio (LUCHA) en un vergonzoso intento de silenciar las voces cr&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Algunas se&ntilde;ales positivas para los derechos humanos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las conquistas en materia de derechos humanos jam&aacute;s se sirven en bandeja, sino que son el resultado de la lucha, de la organizaci&oacute;n, de no ceder a la angustia y de la resiliencia y de alzar la voz ante quienes cometen abusos contra los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, tambi&eacute;n hemos visto se&ntilde;ales positivas en 2022 que son alentadoras para quienes luchamos para promover y garantizar la protecci&oacute;n de los derechos humanos. El <strong>combate global contra la pena de muerte se est&aacute; ganando</strong>, despacio pero seguro: aunque la abrumadora mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n no la han abolido a&uacute;n para todos los delitos, algunos, como Kenia, Malawi, Uganda, Zambia y Zimbabue, no est&aacute;n llevando a cabo ejecuciones.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, <strong>Zambia </strong>ha iniciado el proceso de eliminar la pena de muerte a trav&eacute;s del Parlamento despu&eacute;s de que el presidente Hakainde Hichilema anunciara en mayo que el pa&iacute;s iba a trabajar para abolir esta forma de castigo cruel e inhumana.
    </p><p class="article-text">
        En <strong>Malawi</strong>, se hizo justicia en abril cuando un tribunal conden&oacute; a 12 hombres por el homicidio en 2018 de MacDonald Masambuka, un hombre con albinismo.
    </p><p class="article-text">
        En otra victoria para los derechos humanos, en <strong>Sud&aacute;frica</strong>, una sentencia del Tribunal Constitucional de noviembre dio una nueva protecci&oacute;n a defensores y defensoras de los derechos humanos y activistas frente a las demandas estrat&eacute;gicas contra la participaci&oacute;n p&uacute;blica concebidas para silenciar las cr&iacute;ticas. El Tribunal resolvi&oacute; que estas demandas est&aacute;n dirigidas contra activistas, periodistas, denunciantes de irregularidades y personas corrientes que ejercen sus derechos constitucionales, que incluyen cuestionar la injusticia, haci&eacute;ndolas pasar por demandas ordinarias. En la segunda sentencia, el Tribunal Constitucional sostuvo que las empresas que sufren da&ntilde;os en su reputaci&oacute;n como consecuencia de una difamaci&oacute;n no pueden reclamar una indemnizaci&oacute;n por p&eacute;rdidas no econ&oacute;micas si la expresi&oacute;n difamatoria es parte de una &ldquo;revelaci&oacute;n p&uacute;blica sobre cuestiones de leg&iacute;timo inter&eacute;s p&uacute;blico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Alzarse para &ldquo;proteger la protesta&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde Tanzania hasta Uganda pasando por Rusia y Sri Lanka, y desde Francia hasta Senegal pasando por Ir&aacute;n y Zimbabue, las autoridades estatales implementan un conjunto cada vez mayor de medidas para reprimir la disidencia organizada. Manifestantes en todo el planeta se enfrentan a una potente combinaci&oacute;n de reacciones adversas: cada vez m&aacute;s leyes y otras medidas para restringir el derecho a la protesta; uso indebido de la fuerza; &ldquo;legalismo autoritario&rdquo; caracterizado por el uso, abuso y no uso de la ley; la expansi&oacute;n de la vigilancia ilegal, tanto masiva como selectiva; apagones y censura de Internet; campa&ntilde;as de difamaci&oacute;n, y abusos y estigmatizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A medida que se reduce el espacio fuera de Internet, vemos m&aacute;s movilizaciones y mejor organizadas, y la recuperaci&oacute;n del espacio c&iacute;vico en Internet a trav&eacute;s de un <strong>mayor activismo digital</strong>. Esto ha incluido el rechazo sistem&aacute;tico de falsedades, desinformaci&oacute;n y manipulaci&oacute;n en Internet por una poblaci&oacute;n africana que adopta las herramientas y los espacios digitales para el activismo y el trabajo por el cambio social.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, Amnist&iacute;a Internacional lanz&oacute; una nueva campa&ntilde;a global para hacer frente a los esfuerzos de los Estados, cada vez m&aacute;s amplios e intensos, destinados a erosionar el derecho de reuni&oacute;n pac&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/campanas/protesta/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;Protejamos la Protesta&rdquo;</a> de Amnist&iacute;a Internacional desafiar&aacute; los ataques a la protesta pac&iacute;fica, defender&aacute; a quienes los sufren y apoyar&aacute; las causas de los movimientos sociales que presionan en favor de un cambio en materia de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        En nuestras manos est&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Deprose Muchena, director general de Impacto Regional en Derechos Humanos de AI., Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/autoritarismo-guerra-ucrania-2022-derechos-humanos-resumen-2022-africa_132_9809322.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Dec 2022 08:58:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[2022 en derechos humanos: la agresión rusa en Ucrania, los conflictos en África y el aumento del autoritarismo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diecisiete frases para explicar lo sucedido en Melilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/melilla-frontera-frontera-sur-migracion-refugiados_132_9800371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08fda9c5-c8e4-4a91-aec6-6a8083870eb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diecisiete frases para explicar lo sucedido en Melilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Migrantes y familiares contaron a Amnistía Internacional qué pasó antes, durante y después de ese trágico 24 de junio en el que 37 personas personas perdieron la vida y más de 70 desaparecieron junto a la valla de Melilla que separa España y Marruecos.</p></div><p class="article-text">
        El pasado martes Amnist&iacute;a Internacional present&oacute; el informe <a href="https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/noticias/noticia/articulo/marruecos-espana-investigaciones-estancadas-e-inadecuadas-denotan-encubrimiento-seis-meses-despues-de-37-muertes-en-la-frontera-de-melilla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Lo golpearon en la cabeza para comprobar si estaba muerto&rdquo;. Pruebas de cr&iacute;menes de derecho internacional cometidos por Espa&ntilde;a y Marruecos en la frontera de Melilla</a><em>.</em> Estos son algunos de los testimonios que aparecen en la investigaci&oacute;n y que ilustran de forma clara la masacre que se produjo a ambos lados de la frontera. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>No fue la primera vez&rdquo; </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El 24 de junio no fue la primera vez que hubo muertes. [&hellip;] Te tiran piedras, te golpean con palos y utilizan tambi&eacute;n objetos punzantes. Antes de llegar a las vallas, en el lado marroqu&iacute;, hay un foso lleno de agua. Cuando est&aacute;s arriba, te golpean con piedras y palos para que te caigas. Si te caes, te puedes ahogar. A veces la polic&iacute;a marroqu&iacute; incluso nos empuja al foso. Hay gente que desaparece; nunca se vuelve a saber de ella&rdquo;. <strong>Isam</strong>, 22 a&ntilde;os, sudan&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El hostigamiento previo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de una intervenci&oacute;n de millitares marroqu&iacute;es, &ldquo;nos trasladamos a otra monta&ntilde;a, m&aacute;s cerca de Nador. Una semana despu&eacute;s nos descubrieron los helic&oacute;pteros. La polic&iacute;a marroqu&iacute; actu&oacute; esta vez con m&aacute;s violencia que la primera vez, acorral&aacute;ndonos por todos lados, llegando hasta la zona donde guard&aacute;bamos la comida. Los polic&iacute;as destruyeron todo lo que ten&iacute;amos. Una vez m&aacute;s, utilizaron contra nosotros balas de goma, tambi&eacute;n palos, gases lacrim&oacute;genos y bombas ac&uacute;sticas&rdquo;. <strong>Omer</strong>, 21 a&ntilde;os, sudan&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La polic&iacute;a nos los quem&oacute; todo, nos quedamos sin nada&rdquo;. <strong>Adil</strong>, 23 a&ntilde;os, sudan&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El abuso de la fuerza en ambos lados de la frontera</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parec&iacute;a que la polic&iacute;a marroqu&iacute; nos daba espacio para llegar, luego nos acorralaron. Nos dividieron en dos grupos. Algunos ya no pod&iacute;amos avanzar. Empezaron a dispararnos con gas, nos lanzaron bombas ac&uacute;sticas; da miedo porque es un sonido muy fuerte. La polic&iacute;a tambi&eacute;n nos dispar&oacute; balas de goma. Todo el mundo intentaba moverse por donde pod&iacute;a, era un caos&rdquo;. <strong>Salih</strong>, 27 a&ntilde;os, sudan&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La polic&iacute;a espa&ntilde;ola nos roci&oacute; con <em>spray</em> en los ojos mientras la polic&iacute;a marroqu&iacute; nos tiraba piedras a la cabeza. No s&eacute; c&oacute;mo, pero algunos conseguimos subir al tejado que cubr&iacute;a parte del puesto fronterizo&rdquo;.<strong> Salih. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi hermano y mi primo intentaban escalar el muro, pero la polic&iacute;a us&oacute; gases lacrim&oacute;genos y piedras. Se cayeron en el lado marroqu&iacute; y la polic&iacute;a les golpeaba con palos de madera. Murieron a causa de los golpes&rdquo;. <strong>Abdessalam</strong>, sudan&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando bajaba, me golpe&oacute; una pelota. Ca&iacute; al suelo, intent&eacute; levantarme y en ese momento otro polic&iacute;a espa&ntilde;ol me golpe&oacute; en la cabeza con la parte trasera de su arma. Me tuvieron que dar 12 puntos en el hospital&rdquo;. <strong>Omer</strong>.<strong> </strong> 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si quieren matarte, te matar&aacute;n, si quieren romperte la mano, te la rompen&rdquo;. <strong>Abuobida</strong>, 25 a&ntilde;os, sudan&eacute;s. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Omer muestra la herida que le habría ocasionado la culata de un arma"
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            <span class="title">
                Omer muestra la herida que le habría ocasionado la culata de un arma                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Las devoluciones &lsquo;en caliente&rsquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi cara estaba cubierta de sangre. [Polic&iacute;as espa&ntilde;oles] me ataron las manos a la espalda, me agarraron de la camiseta y me pasaron a trav&eacute;s de la valla hasta donde los genderames marroqu&iacute;es me estaban esperando. Segu&iacute; viendo c&oacute;mo golpeaban a m&aacute;s gente que estaba en el suelo inconsciente&rdquo;. <strong>Zacharias</strong>, <span class="highlight" style="--color:transparent;">22 a&ntilde;os, proveniente de Chad. </span>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La denegaci&oacute;n de auxilio</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solo vi 4 ambulancias, pero s&oacute;lo buscaban a marroqu&iacute;es o polic&iacute;as. Estuvimos en el autob&uacute;s 10 o 12 horas, todos est&aacute;bamos heridos y necesit&aacute;bamos atenci&oacute;n m&eacute;dica. Cuando llegamos a la ciudad, nos dejaron en la carretera&rdquo;. <strong>Abuobida</strong>, joven sudan&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos llevaron a un lugar de Beni Melal [ciudad situada a 600 kil&oacute;metros] y entonces unos polic&iacute;as de la ciudad avisaron a la ambulancia y nos llevaron al hospital&rdquo;.<strong> An&oacute;nimo</strong>, sudan&eacute;s de 23 a&ntilde;os, herido de bala en la cabeza y con lesiones en mano y rodilla. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos llevaron a la fuerza a Marruecos [&hellip;] incluso sangrando o con heridas abiertas, y los marroqu&iacute;es tampoco prestaron ning&uacute;n tipo de asistencia&rdquo;. <strong>Isam</strong>, 22 a&ntilde;os, sudan&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Guardia Civil hab&iacute;a cerrado la carretera, por lo que nuestra ambulancia tuvo que esperar a cierta distancia. El personal m&eacute;dico no pod&iacute;a ver lo que ocurr&iacute;a en la frontera&rdquo;. <strong>Miembro de la Cruz Roja</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los traslados forzosos</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tras unos d&iacute;as, la polic&iacute;a marroqu&iacute; empez&oacute; a llevarse a la gente al desierto argelino, a unos 200 km de la ciudad. A m&iacute; me tuvieron en la c&aacute;rcel dos d&iacute;as. Luego me subieron a un autob&uacute;s y me dejaron en Beni Melal. Dos de mis compa&ntilde;eros murieron en el viaje en autob&uacute;s&rdquo;. <strong>Kori</strong>, sudan&eacute;s, 17 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las desapariciones</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos casi seguros de que ha fallecido. Su madre piensa mucho en &eacute;l. Quiere saber qu&eacute; pas&oacute;. Os pido que nos ayud&eacute;is a conseguir justicia. Rezamos para que nadie m&aacute;s sufra este tipo de dolor&rdquo;. <strong>Huwaida</strong>, sobrina de <strong>Anwar</strong>, un sudan&eacute;s de 27 a&ntilde;os fallecido. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de lo que pas&oacute; no los hemos vuelto a ver. Preguntamos a la gente que est&aacute; en Melilla, pero no est&aacute;n all&iacute;. Tambi&eacute;n preguntamos a la gente de Argelia, pero no los vieron. Tambi&eacute;n en Marruecos, preguntamos y nadie los vio. Tenemos un grupo en redes sociales que nos conecta a todos, pero todos dicen que no volvieron a saber de ellos. No tenemos ni idea de d&oacute;nde est&aacute;n&rdquo;. <strong>Kori</strong>, amigo de varios desaparecidos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por favor, ayudadnos a encontrar a mi hermano, mi madr&eacute; est&aacute; muy preocupada, no puede dormir&rdquo;.<strong> Ishmail</strong>, hermano del joven de Sud&aacute;n <strong>Ahmed Babikar</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y falta de investigaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hasta la fecha, Marruecos y Espa&ntilde;a no han facilitado informaci&oacute;n sobre las personas muertas y desaparecidas a sus seres queridos, ni han reconocido ninguna irregularidad, ni realizado ninguna nvestigaci&oacute;n adecuada. Amnist&iacute;a Internacional ha abierto una <a href="https://www.es.amnesty.org/actua/acciones/espana-marruecos-muertes-melilla-dic22/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campa&ntilde;a de firmas</a> para que los gobiernos de ambos pa&iacute;ses garanticen el derecho de las v&iacute;ctimas y de sus familias a la verdad, la justicia y la reparaci&oacute;n y tomen medidas para garantizar la no repetici&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Senante, periodista en AI, Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/melilla-frontera-frontera-sur-migracion-refugiados_132_9800371.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Dec 2022 13:15:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diecisiete frases para explicar lo sucedido en Melilla]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Irán, las uvas de la Ira]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/iran-uvas-ira_132_9723054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93d8e3dc-9db5-44b9-bd10-7f333d7cbb7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Irán, las uvas de la Ira"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La revolución iraní contra el régimen, que comenzó tras el asesinato de Mahsa Amini durante su detención por llevar el velo mal colocado, y que ha puesto de manifiesto el hartazgo de las mujeres contra un Estado que les oprime, ha entrado en su novena semana. Hasta este momento más de 350 víctimas mortales están identificadas, y 96 de ellas fueron asesinadas en un solo día en una mezquita en la ciudad de Zahedan en suroeste de Irán. Miles de heridos y más de 15 mil personas están detenidas. La lucha continúa. </p></div><p class="article-text">
        Las protestas empezaron en la ciudad natal de Mahsa Amini, Saghez en la provincia de Kurdist&aacute;n de Ir&aacute;n, y actualmente est&aacute;n extendidas por todo el territorio iran&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los iran&iacute;es llevamos varios a&ntilde;os esperando la llegada de dichas protestas. Una parte de la oposici&oacute;n lo ve&iacute;an tan cerca que hab&iacute;an creado organismos para responder a la gesti&oacute;n de la transici&oacute;n. No pod&iacute;amos imaginar c&oacute;mo empezar&iacute;a pero s&iacute; sab&iacute;amos que la ira acumulada de los 43 a&ntilde;os del dominio del oscurantismo ha convertido a Ir&aacute;n en un barril de p&oacute;lvora. Bastaba solo una chispa para que explotara y el asesinato de Mahsa Amini tuvo este efecto. 
    </p><p class="article-text">
        Las protestas siguen estos d&iacute;as en las universidades, institutos y los colegios de todo el pa&iacute;s. Las paredes de los edificios p&uacute;blicos o residenciales est&aacute;n pintadas con lemas contra el r&eacute;gimen y contra Ali Jameneii. En las redes sociales, se multiplican las expresiones art&iacute;sticas (en la m&uacute;sica, la poes&iacute;a o el cine) con contenidos pol&iacute;ticos a favor de la revoluci&oacute;n y contra la casta clerical gobernante en Ir&aacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        Durante los d&iacute;as 15, 16 y 17 noviembre se celebra el aniversario por las revueltas populares en 2019, con protestas y huelgas de los negocios en Sanandaj, Bucan, Saghez y otras muchas ciudades. Nunca antes, a lo largo de los 43 a&ntilde;os de la vida de la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica de Ir&aacute;n hab&iacute;amos sido testigos de unas protestas tan extendidas en todo el pa&iacute;s y tan duraderas como estas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las protestas por la muerte de Mahsa Amini están siendo fuertemente reprimidas"
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            <span class="title">
                Las protestas por la muerte de Mahsa Amini están siendo fuertemente reprimidas                            </span>
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        Las manifestaciones son tan dispersas que el r&eacute;gimen no puede controlar la situaci&oacute;n. Las fuerzas de seguridad han empleado todos los medios de represi&oacute;n en su alcance pero no han podido acabar con el movimiento ciudadano. Por las noches, la gente gritan desde los tejados de sus casas y en las calles resuenan los claxones de los coches. 
    </p><p class="article-text">
        Actualmente se han organizado los consejos de la ciudadan&iacute;a en los barrios de Teher&aacute;n para coordinar las protestas, como tambi&eacute;n en las universidades, institutos y f&aacute;bricas. En el exterior ya est&aacute;n formando cajas para reunir fondos para ayudar econ&oacute;micamente a los huelguistas. 
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado 22 de octubre m&aacute;s de cien mil ciudadanos y ciudadanas iran&iacute;es se reunieron en Berl&iacute;n para mostrar una vez m&aacute;s la solidaridad y el apoyo de las personas exiliadas, que hab&iacute;an viajado desde pa&iacute;ses como Australia, India, Estados Unidos y Europa para estar juntos y mostrar su apoyo a la lucha de sus hermanos y hermanas en Ir&aacute;n, por la emancipaci&oacute;n del oscurantismo isl&aacute;mico. Uno de los lemas principales de esta gigantesca concentraci&oacute;n fue &ldquo; libertad para los presos politicos&rdquo;. 
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                    alt="Manifestación de apoyo a las mujeres iraníes en Roma, Italia"
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            <span class="title">
                Manifestación de apoyo a las mujeres iraníes en Roma, Italia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La base de las pol&iacute;ticas del r&eacute;gimen desde su nacimiento ha sido la discriminaci&oacute;n, con la mujer como victima principal de la misma. Los hombres saben que no van a tener una sociedad democr&aacute;tica si las mujeres no gozan de los mismos derechos que ellos y por eso juntos luchan por un estado democr&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Llevamos 43 a&ntilde;os escuchando al cl&eacute;rigo Chi&iacute; que la vida real y pr&oacute;spera vendr&aacute; despu&eacute;s de la muerte y para ello todo nuestro esfuerzo debe enfocarse en prepararnos para la siguiente vida, que vendr&aacute; a trav&eacute;s del sufrimiento en nuestra actual vida. 
    </p><p class="article-text">
        La casta clerical de la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica no ha dejado ning&uacute;n espacio libre para la gente, ni libertades pol&iacute;ticas, ni sociales ni tampoco individuales. La doctrina del r&eacute;gimen hacia la ciudadan&iacute;a est&aacute; muy clara: &ldquo; Ellos son los pastores y nosotros el reba&ntilde;o&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mientras tanto, el mundo admira la valent&iacute;a de las mujeres y los hombres iran&iacute;es que luchan con las manos vac&iacute;as contra las fuerzas de seguridad, que est&aacute;n armadas hasta los dientes. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El trasfondo del estallido</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ir&aacute;n entra en la fase de la revoluci&oacute;n mientras la poblaci&oacute;n sufre grav&iacute;simos problemas econ&oacute;micos. En el a&ntilde;o 2014 m&aacute;s de 23% de la poblaci&oacute;n viv&iacute;a bajo el umbral de la pobreza, 
    </p><p class="article-text">
        mientras que es porcentaje ha aumentado hasta el 32% en el 2020: de cada tres iran&iacute;es, uno es pobre. Hay estudios m&aacute;s exhaustivos de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de la poblaci&oacute;n que apuntan que un 50% de la poblaci&oacute;n vive en extrema pobreza mientras la inflaci&oacute;n est&aacute; por encima del 40%. Las estad&iacute;sticas hablan del 25% de la poblaci&oacute;n activa en paro, pero esta cifra incluye solamente a las personas que trabajan 8 horas a la semana. Adem&aacute;s, el 82% de los puestos de trabajo est&aacute;n ocupados por los hombres y el 18% por las mujeres. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Algunas de las víctimas de la minoría Baluchi asesinadas por las fuerzas armadas iraníes"
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            <span class="title">
                Algunas de las víctimas de la minoría Baluchi asesinadas por las fuerzas armadas iraníes                            </span>
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        El 35% de la totalidad del presupuesto depende de la venta del petr&oacute;leo, pero hay un 60% de d&eacute;ficit presupuestario que impide al estado gastar en los proyectos p&uacute;blicos. En los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os hay m&aacute;s de 300 ciudades que han experimentado de una forma u otra las huelgas de los trabajadores en las f&aacute;bricas, zonas rurales, negocios, transporte publico, personas jubiladas y profesores y profesoras en los institutos. Las causas de las huelgas han sido la inflaci&oacute;n, la corrupci&oacute;n, el paro extendido y discriminaci&oacute;n de clase en las relaciones econ&oacute;micas del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una revoluci&oacute;n que se repite</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde el triunfo de la revoluci&oacute;n en 1979 la ciudadan&iacute;a iran&iacute; nunca han cesado de protestar contra el r&eacute;gimen por los problemas econ&oacute;micos, por la falta de libertades sociales y pol&iacute;ticas, por la discriminaci&oacute;n generalizada en todo el pa&iacute;s y por discriminaci&oacute;n del g&eacute;nero, por no tener aire limpio para respirar y por no tener derechos como individuos. El estado isl&aacute;mico nunca se interes&oacute; en escuchar a la gente ni tampoco quiso resolver sus problemas. El r&eacute;gimen teocr&aacute;tico desde al principio cerr&oacute; todos los espacios sociopol&iacute;ticos con el fin de que la poblaci&oacute;n no pudiese hablar, 
    </p><p class="article-text">
        quejarse, protestar o manifestar sus preocupaciones. La represi&oacute;n fue la respuesta elegida para enfrentarse a las protestas. El r&eacute;gimen desenfund&oacute; sus espadas en los 80. Decenas de miles de ciudadanos fueron ejecutados. Los ocho a&ntilde;os de guerra con Irak fueron un pretexto perfecto para acallar a las voces criticas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Protestas en Irán                            </span>
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        En 1988 ocurri&oacute; la masacre de los presos pol&iacute;ticos en todas las prisiones del pa&iacute;s. En las d&eacute;cadas de los 90 y 2000 sigui&oacute; la represi&oacute;n contra los movimientos sociales y en contra de los movimientos reivindicativos. En 2009 el movimiento verde sorprendi&oacute; al mundo: millones de personas salieron en las calles reivindicando sus derechos, pero la brutal represi&oacute;n devolvi&oacute; la calma a las calles. Aun as&iacute;, sab&iacute;amos que las llamas estaban all&iacute;, por de bajo de las cenizas, prestas a resurgir. 
    </p><p class="article-text">
        Las protestas populares de noviembre de 2019 empezaron por el aumento de los precios de combustible y despu&eacute;s todo el pa&iacute;s se levant&oacute; contra el r&eacute;gimen y sus pol&iacute;ticas discriminatorias, tanto en aspectos econ&oacute;micos omo pol&iacute;ticos y &eacute;tnicos, religiosos y de g&eacute;nero. La intervenci&oacute;n militar del r&eacute;gimen en los pa&iacute;ses como Siria, Yemen, L&iacute;bano e Irak fue tambi&eacute;n una causa, as&iacute; como l<strong>a energ&iacute;a nuclear y sus consecuencias. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En estas protestas murieron m&aacute;s de 1500 personas, entre ellas menores de edad. Los francotiradores apuntaban a la gente desde los tejados, para crear terror y obligar a manifestantes a regresar a sus casas. Aunque en noviembre del a&ntilde;o 2019 el r&eacute;gimen, con una represi&oacute;n brutal pudo devolver la calma a las calles, no pudo evitar la ruptura total entre el pueblo y el gobierno del Ayatollah Jameneii, que hab&iacute;a intentado crear una Aura Sagrada a su personalidad y al r&eacute;gimen como los &ldquo;representantes de Dios en la tierra&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mahsa Zhina Amini                            </span>
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        Recientemente, se ha difundido en redes sociales un v&iacute;deo clip de una joven dirigi&eacute;ndose a las autoridades de la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica dici&eacute;ndoles: <em>&ldquo;&iquest;Cre&eacute;is que salimos a las calles por nuestros velos? os equivoc&aacute;is, protestamos porque nuestros padres no tienen trabajo, porque nuestros hermanos no tienen futuro, nuestros esposos trabajan todo el d&iacute;a pero por la noche no tienen nada que traer a casa para sus hijos. Estos son las causas de nuestra ira y nuestros problemas. &iquest;Todav&iacute;a dec&iacute;s que el velo es la causa de las protestas?. &iquest;No sab&eacute;is que nos hab&eacute;is quitado desde hace 40 a&ntilde;os nuestros derechos como ciudadanas iran&iacute;es? Y por encima de todo, hab&eacute;is pisoteado nuestra dignidad humana, no nos consider&aacute;is humanas. Yo salgo a protestar no solamente por mi pelo sino para que no me obligu&eacute;is a llevarlo contra mi voluntad. Yo quiero ser libre para elegir. Mi padre y mi abuelo los dos fueron fusilados por ser cr&iacute;ticos con el estado, uno muri&oacute; por la monarqu&iacute;a de Shah y el otro por los islamistas. Salgo a protestar porque estoy cansada de tanta discriminaci&oacute;n y humillaci&oacute;n. Nuestros problemas son nuestra cultura y nuestra civilizaci&oacute;n que est&aacute;n invadidas por vuestros rancios pensamientos,que han destruido nuestro pa&iacute;s. Tenemos muchas razones para salir fuera y seguir luchando hasta el final, hasta que seamos due&ntilde;as de nuestros propios destinos&rdquo;. </em><strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        Los ideales de Justicia, libertad y democracia&ldquo; han sido heredados por las nuevas generaciones, aunque no debemos limitar el actual movimiento socio pol&iacute;tico solamente a la juventud. Ir&aacute;n tiene una historia larga de lucha por conquistar un estado de derecho. Desde 1906, el a&ntilde;o del triunfo de la revoluci&oacute;n contra la monarqu&iacute;a absolutista, hasta hoy, Ir&aacute;n nunca ha dejado de luchar. Y as&iacute; continuar&aacute; haci&eacute;ndolo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>*Amnist&iacute;a Internacional no se responsabiliza de las opiniones vertidas en este art&iacute;culo que no tienen por qu&eacute; coincidir con las de la organizaci&oacute;n. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fariba Ehsan, presidenta de la Asociación Iraní pro-Derechos Humanos en España, Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/iran-uvas-ira_132_9723054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Nov 2022 10:38:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Irán, las uvas de la Ira]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La identidad y la cultura tradicional Innu, en peligro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/identidad-cultura-tradicional-innu-peligro_132_9701869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16d7cd54-b11d-4ae5-8b03-d2de0daf76bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La identidad y la cultura tradicional Innu, en peligro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la víspera de la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27), Amnistía Internacional publicó un informe sobre el impacto del cambio climático en los derechos humanos de ocho comunidades de distintos lugares del mundo. Uno de los ocho casos estudiados es el de la comunidad de la nación Innu de Pessamit, en Quebec. Los resultados no dejan lugar a dudas: el modo de vida y la cultura Innu están en peligro. A corto plazo, todo Quebec y Canadá pagarán por ello. Sin embargo, los conocimientos ancestrales de pueblos Indígenas son una herramienta fundamental en la lucha contra el cambio climático. Tenemos el deber de escuchar y aprender.</p></div><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n llevada a cabo por Amnist&iacute;a Internacional Canad&aacute; (habla francesa) en colaboraci&oacute;n con la comunidad Innu de Pessamit se centra en las violaciones de los derechos humanos que han experimentado la naci&oacute;n Innu de Pessamit, consecuencia del efecto combinado del cambio clim&aacute;tico y la actividad forestal, hidroel&eacute;ctrica y tur&iacute;stica, as&iacute; como de pol&iacute;ticas colonialistas.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente estuvimos en el territorio de la naci&oacute;n Innu para conocer las dificultades que tienen para proteger el medioambiente y su cultura. <strong>Para la comunidad Innu de Pessamit, la relaci&oacute;n estrecha con la tierra es una expresi&oacute;n del modo de vida y la espiritualidad Innu</strong>. Cuando estas est&aacute;n en peligro, su identidad y su cultura tradicional &mdash;<em>innu-aitun</em>&mdash;tambi&eacute;n lo est&aacute;n. La erosi&oacute;n del litoral amenaza la pr&aacute;ctica de ciertas tradiciones culturales, al mismo tiempo que conduce a la p&eacute;rdida de parte del territorio. 
    </p><p class="article-text">
        La Declaraci&oacute;n de las Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Ind&iacute;genas reconoce que los pueblos Ind&iacute;genas &ldquo;han sufrido injusticias hist&oacute;ricas como resultado, entre otras cosas, de la colonizaci&oacute;n y de haber sido despojados de sus tierras, territorios y recursos&rdquo;. Injusticias que continuar&aacute;n hasta que no se garanticen procesos de verdad, justicia y reparaci&oacute;n. S&oacute;lo de esta forma podr&aacute; haber reconciliaci&oacute;n. El art&iacute;culo 25 de la Declaraci&oacute;n establece que &ldquo;los pueblos Ind&iacute;genas tienen derecho a mantener y fortalecer su propia relaci&oacute;n espiritual con las tierras, territorios, aguas, mares costeros y otros recursos que tradicionalmente han pose&iacute;do u ocupado y utilizado y a asumir las responsabilidades que a ese respecto les incumben para con las generaciones venideras&rdquo;.
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                Vista aérea de la reserva de Innu                            </span>
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        Adem&aacute;s, en su &uacute;ltimo informe, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico (IPCC) deja claro que <strong>son las poblaciones m&aacute;s vulnerables, entre las que se encuentran los 476 millones de personas Ind&iacute;genas de todo el mundo, las que m&aacute;s sufren los efectos del cambio clim&aacute;tico </strong>debido a la naturaleza de su conexi&oacute;n entre identidad cultural y territorio.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s de la naci&oacute;n Innu de Pessamit por el cambio clim&aacute;tico se remonta a hace una veintena de a&ntilde;os, precisamente a causa de la erosi&oacute;n de las riberas. Este fen&oacute;meno se ve acentuado por el aumento de las temperaturas, los inviernos m&aacute;s suaves y la multiplicaci&oacute;n de los periodos de congelaci&oacute;n y descongelaci&oacute;n.&nbsp;<strong>El menor espesor del hielo reduce la protecci&oacute;n del litoral frente a las olas y las tormentas de invierno. La erosi&oacute;n modifica el fondo marino</strong> donde se deposita el limo, lo que dificulta el desove de los peces. Adem&aacute;s, los veranos son cada vez m&aacute;s calurosos. La fauna y la flora cambian, las hojas de los &aacute;rboles se vuelven amarillas en pleno verano por la falta de agua y el sol. Son hechos preocupantes.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el IPCC reconoce que el clima, el territorio y la biodiversidad est&aacute;n mejor cuando se respetan los derechos territoriales de los pueblos ind&iacute;genas. La comunidad Innu de Pessamit es consciente de ello. Por eso,<strong> el Consejo Innu de Pessamit ha creado un equipo para supervisar los cambios en Nitassinan, el territorio ancestral reclamado y no cedido, y ha puesto en marcha un proyecto de recuperaci&oacute;n del salm&oacute;n en el r&iacute;o Betsiamites</strong>. La naci&oacute;n tambi&eacute;n pide la creaci&oacute;n de una zona protegida para el carib&uacute; de los bosques y se ha asociado con universidades para entender la erosi&oacute;n de las riberas y buscar soluciones.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todas estas iniciativas, en &uacute;ltima instancia la comunidad de Pessamit no tiene poder de toma de decisiones sobre las actividades de la industria forestal, hidroel&eacute;ctrica, minera y tur&iacute;stica, cuyo impacto no solo afecta al territorio, sino que acent&uacute;a el cambio clim&aacute;tico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Erosión de la ribera del río St Laurence                            </span>
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        <strong>Desde 1950 se han construido trece centrales hidroel&eacute;ctricas y 16 presas de Hydro-Quebec en el territorio de Nitassinan</strong> de la comunidad de Pessamit sin consentimiento libre, previo e informado, ni nada que se pareciese a una consulta. No se puede reescribir la historia, y eso no es lo que pretende la comunidad Innu de Pessamit, como tampoco pretenden vivir en la Edad de Piedra. Pero lo m&iacute;nimo que podemos hacer es reconocer que <strong>no se hicieron consultas y que eso tuvo enormes perjuicios, y, consecuentemente, pagar las indemnizaciones correspondientes.</strong> Asimismo, en el presente podemos hacer las cosas de otra manera: no &ldquo;consultando en la medida de lo posible&rdquo;, sino garantizando la obtenci&oacute;n del consentimiento libre, previo e informado de toda la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Las consultas son pertinentes en todos los sectores, y el gobierno provincial y los municipios regionales de condado (MRC) tienen el deber de garantizarlas. El bosque boreal del hemisferio norte, del que Canad&aacute; es el principal guardi&aacute;n, es fundamental para la lucha contra el cambio clim&aacute;tico por su elevado potencial de almacenamiento de emisiones de carbono. No obstante, &ldquo;<strong>cada a&ntilde;o, la tala industrial en Canad&aacute; tala m&aacute;s de un mill&oacute;n de acres de bosque boreal, gran parte de ellos en bosques primarios insustituibles y exclusivamente ricos en carbono</strong>&rdquo;, seg&uacute;n Jennifer Skene, de la organizaci&oacute;n Consejo de Defensa de los Recursos Naturales (NRDC).
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                La reserva de Pessamit tiene un tamaño de casi 256 km2 y una población de unas 4.000 personas                            </span>
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        Y cada vez que se hacen nuevas carreteras para dar servicio al sector forestal, los cazadores no nativos y los turistas se apoderan de ellas. <strong>La explotaci&oacute;n tur&iacute;stica de Nitassinan es un fen&oacute;meno creciente que supone una amenaza adicional para las actividades tradicionales de los innu</strong>. El gobierno de Quebec y los municipios regionales se reparten la concesi&oacute;n de los permisos de tala y turismo sin tener en consideraci&oacute;n al pueblo innu. 
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que en a&ntilde;os recientes el gobierno federal se ha esforzado por incorporar a la naci&oacute;n y su visi&oacute;n en la gesti&oacute;n del territorio. No obstante, en el &aacute;mbito provincial la comunidad sigue sufriendo un rechazo pertinaz: &ldquo;<strong>Nos consultan por cumplir una formalidad. Proponemos formas nuevas de hacer las cosas pero no nos escuchan. No nos toman en serio</strong>,&rdquo; testific&oacute; &Eacute;ric Kanap&eacute;, bi&oacute;logo y asesor ambiental.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, no podemos ignorar los efectos que han tenido los 150 a&ntilde;os de pol&iacute;ticas colonialistas, y que el modo de actuar de los gobiernos y las empresas es un corolario de este colonialismo arraigado.
    </p><p class="article-text">
        La primera naci&oacute;n de Pessamit quiere una relaci&oacute;n entre naciones con los niveles de gobierno a fin de poder determinar su propio desarrollo en su territorio, es decir, negociar hasta llegar a un acuerdo que convenga a ambas partes. Dicho de otro modo: dar a la otra parte el poder de decir no.&nbsp;&ldquo;<strong>Exigimos respeto desde todos los niveles de gobierno porque se nos est&aacute; ignorando</strong>&rdquo;, declara la jefa Innu Marielle Vachon.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, recordemos que las Naciones Unidas consideran la degradaci&oacute;n medioambiental y el desarrollo insostenible como las mayores amenazas para el derecho a la vida de las generaciones futuras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de AI, y France-Isabelle Langlois, directora ejecutiva de AI Canadá (habla francesa), Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/identidad-cultura-tradicional-innu-peligro_132_9701869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Nov 2022 09:35:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La identidad y la cultura tradicional Innu, en peligro]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Un cambio con justicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/cambio-justicia_132_9604387.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8d0d789-b4bf-4fb5-ba8f-1775fbf3bce3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un cambio con justicia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El próximo 18 de octubre se cumplen tres años del estallido de las protestas en Chile, que en 2019 se convirtió en el país con mayor número de personas con trauma ocular provocado por agentes de la policía. Analizamos por qué es necesario que se haga justicia, para poder sanar y moverse en la dirección correcta</p></div><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a de Chile contin&uacute;a investigando, y parece que ahora muy en serio, a varios funcionarios y exfuncionarios p&uacute;blicos chilenos, como el expresidente <strong>Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;era</strong>, el ex General Director de Carabineros, Mario Rozas, o el actual General Director en el gobierno del presidente Boric, Ricardo Y&aacute;&ntilde;ez, por sus presuntas acciones u omisiones durante la violencia policial de las protestas masivas de 2019.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de indagatorias en base a tres querellas: una por delitos de lesa humanidad y otras dos por tortura generalizada (apremios ileg&iacute;timos) contra personas manifestantes durante el estallido social. Estas investigaciones est&aacute;n en l&iacute;nea con lo que Amnist&iacute;a Internacional denunci&oacute; en su informe <a href="https://bit.ly/378XstO" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ojos sobre Chile: Violencia policial y responsabilidad de mando durante el estallido social</em></a>. En ese entonces, Chile se volvi&oacute; noticia mundial por <strong>detentar, en tiempo r&eacute;cord, el p&eacute;simo t&iacute;tulo de pa&iacute;s con mayor n&uacute;mero de personas con trauma ocular provocado por agentes de la polic&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que empez&oacute; con protestas aisladas en Santiago dio paso en muy pocos d&iacute;as a manifestaciones masivas en todo el pa&iacute;s que exig&iacute;an educaci&oacute;n y salud p&uacute;blica de calidad, seguridad social y trabajo digno. El malestar de la sociedad acumulado por d&eacute;cadas explot&oacute; de una forma inesperada. Pero a&uacute;n m&aacute;s inesperado fue el actuar de Carabineros de Chile.
    </p><p class="article-text">
        Carabineros y el gobierno del entonces presidente Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;era se esforzaron en presentar las manifestaciones como acciones vand&aacute;licas que justificaban el uso de la fuerza debido a la &ldquo;<a href="https://www.diariooficial.interior.gob.cl/publicaciones/2019/10/20/42482-B/01/1671788.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grave alteraci&oacute;n del orden p&uacute;blico&rdquo; y los &ldquo;atentados contra la propiedad p&uacute;blica y privada</a>&rdquo;. El uso de bombas molotov o de piedras contra la polic&iacute;a, a pesar de ser hechos aislados, fueron el clavo ardiendo al que se aferr&oacute; la autoridad para justificar su represi&oacute;n. Las redes sociales se inundaron de im&aacute;genes de una violencia policial a todas luces desmedida.
    </p><p class="article-text">
        Tan solo <strong>entre el 18 de octubre y el 30 de noviembre de 2019, se contaban al menos tres muertos</strong> a manos de agentes del Estado y las personas atendidas en urgencias de acuerdo con el Ministerio de Salud sumaban 12.500.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Uno de los heridos por los disparos de la policía en las protestas"
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            <span class="title">
                Uno de los heridos por los disparos de la policía en las protestas                            </span>
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        Lo que Carabineros y el gobierno decidieron ignorar es que el derecho internacional de los derechos humanos y la legislaci&oacute;n nacional chilena priorizan la protecci&oacute;n de las personas frente a la protecci&oacute;n de los bienes muebles e inmuebles por una sencilla raz&oacute;n: el valor de la vida, frente al valor de las cosas y la capacidad de las cosas de poder ser reparadas, frente a la vida.
    </p><p class="article-text">
        El menosprecio a esa premisa condujo al desastre, y posiblemente a lo que la Fiscal&iacute;a y el Poder Judicial pudieran llegar a considerar ahora una conducta criminal por parte de los mandos de Carabineros que lo permitieron.
    </p><p class="article-text">
        Entre las conductas m&aacute;s graves atribuidas a la polic&iacute;a chilena sobresali&oacute; el <strong>uso de escopetas cargadas con munici&oacute;n altamente lesiva y disfrazada por la narrativa oficial como &ldquo;balas de goma&rdquo;</strong>. Se trataba de cartuchos que conten&iacute;an 12 perdigones de goma y metal que penetraban la piel, que eran imposibles de direccionar y que Carabineros dispar&oacute; de forma indiscriminada. Las balas de goma, cuyo uso es excepcional, siempre deben estar dirigidas a una sola persona y &uacute;nicamente si &eacute;sta pone en riesgo la vida o la integridad de otra.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la evidencia y del aumento de lesiones d&iacute;a tras d&iacute;a, las autoridades, y entre estas los mandos de Carabineros, derrocharon saliva insistiendo que los balines que usaban eran de goma, porque en los datos de compra as&iacute; aparec&iacute;a. Algo as&iacute; como decir que un tigre es un gato, solo porque el vendedor ha dicho que lo es.
    </p><p class="article-text">
        Una de las mayores tragedias fue la cantidad de personas que sufrieron <strong>trauma ocular</strong>, en su mayor&iacute;a debido a esta munici&oacute;n disparada desde escopetas Hatsan Escort. En mes y medio casi 350 personas, la mayor&iacute;a gente joven, adquiri&oacute; injustificadamente una discapacidad de por vida. Esa cifra aument&oacute; hasta superar las 440 v&iacute;ctimas a lo largo del estallido.
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                Fuerzas especiales chilenas dispersando las protestas                            </span>
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        En un continente que durante los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os ha registrado numerosas explosiones de descontento popular debido a la desidia hacia sus gobernantes y sus pol&iacute;ticas, por la impunidad y la corrupci&oacute;n, por la falta de oportunidades frente a la riqueza de unos pocos, Chile podr&iacute;a ser el ejemplo que las Am&eacute;ricas necesita, demostrando que exigir derechos merece la pena y el respeto.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna sociedad se transforma en la buena direcci&oacute;n sin justicia. Hacerlo a costa del sufrimiento de las v&iacute;ctimas ser&iacute;a construir el cambio sobre cimientos maltrechos. Es por eso que, dentro de esa ruta, no puede faltar el avance de las investigaciones y los posteriores procesos penales contra todas las personas que pudieran tener responsabilidad por las secuelas y el dolor de tantas otras que lucharon para que Chile sea un pa&iacute;s mejor.
    </p><p class="article-text">
        En el informe <a href="https://bit.ly/378XstO" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ojos sobre Chile</a>, Amnist&iacute;a Internacional pidi&oacute; la investigaci&oacute;n de los mandos estrat&eacute;gicos de Carabineros, al menos de los entonces General Director, General Subdirector y Director de Orden y Seguridad. Ha llegado el momento de que la Fiscal&iacute;a decida si solicita, con pruebas suficientes y admisibles para ello, la imputaci&oacute;n, y de que la justicia avance.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pilar Sanmartín, investigadora para contextos de crisis en las Américas de AI, Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/cambio-justicia_132_9604387.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Oct 2022 09:28:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un cambio con justicia]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La contundencia de la verdad ante la liviandad del abuso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/contundencia-liviandad-abuso_132_9309091.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1cce34f0-c833-41ce-b3e7-f4edb4877440_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La contundencia de la verdad ante la liviandad del abuso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué es necesaria la Misión de determinación de hechos para Venezuela?</p></div><p class="article-text">
        Una madrugada de septiembre de 2020 me despertaba pesadamente despu&eacute;s de una noche de trabajo y pocas horas de sue&ntilde;o. El brillo de la pantalla en la oscuridad de mi peque&ntilde;o estudio inici&oacute; la jornada de trabajo: otro informe de Naciones Unidas, otro llamado al gobierno, y otro esfuerzo por valorar el conocimiento de la verdad en un ambiente de tinieblas. Todo ello en medio de un estruendo tanto de los que odian la verdad como de los que, desde tantas desilusiones, ya no creen en informes desde sitios tan bellos como lejanos.
    </p><p class="article-text">
        Ya con el caf&eacute; en la mano, busco correos, enlaces y hago contacto con otros defensores de derechos humanos, y finalmente me llegan dos documentos: el informe de la <a href="https://www.ohchr.org/es/hr-bodies/hrc/ffmv/index" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;Misi&oacute;n internacional independiente de determinaci&oacute;n de los hechos sobre la Rep&uacute;blica Bolivariana de Venezuela&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sinceramente, no ten&iacute;a expectativa alguna, luego de leer tantos reportes sobre las constantes atrocidades que se cometen en el pa&iacute;s, y que, al ser parte de nuestro presente, generan un discurso tristemente cotidiano. Por ello nunca dejar&eacute; de recordar que m&aacute;s que el caf&eacute;, la lectura del documento mismo aviv&oacute; mis sentidos.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero fueron las cuatro palabras. Unas que tantos escuchamos, replicamos e hicimos propias, pero que en el &aacute;mbito internacional, en el sistema interamericano o en el sistema de Naciones Unidas no hab&iacute;an tenido un eco oficial. Esto &uacute;ltimo es importante, porque lo oficial tiene un peso y una significaci&oacute;n en las organizaciones internacionales que linda con lo dogm&aacute;tico para luego convertirse en lit&uacute;rgico. La diferencia entre ser y no ser, en muchos casos, est&aacute; en la a veces discreta diferencia entre lo oficial y lo extraoficial. Por ello, que oficialmente leyese en un documento con el membrete de Naciones Unidas las palabras: <strong>&ldquo;cr&iacute;menes de lesa humanidad&rdquo;</strong>, luego de tantos a&ntilde;os, de tantas denuncias, de tanto decirlo, y, sobre todo, despu&eacute;s de tanto dolor, hizo que se me nublase la vista, oblig&aacute;ndome a pausar la lectura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Protesta en Caracas, en 2019                            </span>
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        Leer siempre ha sido mi pasi&oacute;n, desde la adolescencia los libros han sido mi familia y mi compa&ntilde;&iacute;a, con ellos me he re&iacute;do, me he entristecido y sentido una larga lista de emociones, pero nunca hab&iacute;a llorado, porque de forma cobarde, utilizaba para evitarlo, el viejo truco del abandono del texto. De ah&iacute; entonces que me encontrase con una emoci&oacute;n in&eacute;dita, y por lo mismo, fuera de mi control.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo pensar que en alg&uacute;n rinc&oacute;n de este pa&iacute;s pod&iacute;a haber una madre que viera en ese documento la realidad de la tragedia que tiene a&ntilde;os denunciando con el mismo t&eacute;rmino que ella ha aprendido a utilizar de la peor manera, por su propia vivencia, me dec&iacute;a que ese informe, , no eran unos folios ordinarios, ni otro papel m&aacute;s en el inmenso archivo de Naciones Unidas. M&aacute;s a&uacute;n, era la manifestaci&oacute;n que, por algunos instantes, la verdad oficial finalmente pod&iacute;a ser el reflejo de la m&aacute;s terrible realidad. Una especie de estrella fugaz en el derecho internacional.
    </p><p class="article-text">
        Leo tambi&eacute;n que la violencia del estado tiene dos caras en Venezuela, la que se denomina la <strong>&ldquo;represi&oacute;n pol&iacute;tica selectiva&rdquo;</strong> y la que se hace en un <strong>contexto de control social</strong>, la primera contra los considerados disidentes pol&iacute;ticos y la otra contra l&iacute;deres de las zonas populares. Es decir, se trata de una violencia de estado para quien se oponga y como medio de control social.
    </p><p class="article-text">
        Y esto tiene tambi&eacute;n su propia trascendencia, porque hace sistem&aacute;tico el horror. Lo hecho se ejecut&oacute; a trav&eacute;s de &ldquo;un ataque generalizado y sistem&aacute;tico&rdquo;. <strong>Sistematizar</strong> es otra palabra clave de la liturgia discursiva de las organizaciones internacionales, y quiz&aacute; por ello tan ajena a nuestro caos y desorden caribe&ntilde;o en el que tan f&aacute;cilmente nos extraviamos, y por lo mismo no nos parece aplicable. Pero all&iacute; estaba, pues s&iacute; lo es, explicado con casos rigurosamente documentados para poner de manifiesto que <strong>la censura, la tortura y las dem&aacute;s atrocidades ten&iacute;an un orden y una raz&oacute;n de ser predeterminada y ejecutada dentro de otra idea dogm&aacute;tica: la pol&iacute;tica de estado.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Manifestantes piden la liberación de cuatro jóvenes estudiantes y miembros de la oposición en Caracas"
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                Manifestantes piden la liberación de cuatro jóvenes estudiantes y miembros de la oposición en Caracas                            </span>
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        Consecuencia de lo anterior es la l&oacute;gica conclusi&oacute;n de que al ser sistem&aacute;ticos y generalizados los cr&iacute;menes de lesa humanidad, existe por tanto una responsabilidad penal de las cadenas de mandos, y en particular, de los niveles m&aacute;s altos de los organismos de seguridad involucrados. Esto que parece bastante obvio, tiene gran significado en una sociedad donde la hegemon&iacute;a comunicacional oficial pretende presentar, un d&iacute;a s&iacute; y otro tambi&eacute;n, que una sentencia condenatoria a un soldado raso o a un polic&iacute;a de bajo rango es sin&oacute;nimo de justicia. Y sin duda alguna no lo es, pero una cosa es saberlo y tratar de decirlo en los estrechos l&iacute;mites de nuestra humilde cuenta de Twitter o en los pocos medios de comunicaci&oacute;n locales, que, a pesar de las amenazas permanentes, se atreven a decirlo, y otra cosa es escucharlo desde un &oacute;rgano de Naciones Unidas expuesto a los cuatro puntos cardinales.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a un mensaje de un defensor, me entero que <strong>la Misi&oacute;n inform&oacute; de la existencia de centros de torturas clandestinos, y que uno de ellos, en el oeste de la ciudad, queda a unos minutos de mi casa</strong>. Esto me perturb&oacute; m&aacute;s que todo lo anterior, pues me hizo consciente de que, a pesar de ser defensor de derechos humanos, de vivir en Venezuela y de estar en contacto diario con la emergencia permanente que es querer ser un ciudadano en este pa&iacute;s, me entero de una de las peores manifestaciones de la barbarie gracias a unas personas en Ginebra. <strong>Me sent&iacute; extranjero en mi pa&iacute;s</strong>. S&oacute;lo por eso les estar&eacute; siempre agradecido y lo digo por todas las v&iacute;ctimas a las que les dijeron que sus gritos nadie los escuchar&iacute;a. No era cierto.
    </p><p class="article-text">
        Terminaba aquel informe <strong>instando al estado venezolano a investigar los cr&iacute;menes denunciados y hacer justicia involucrando a los m&aacute;s altos responsables</strong> de los organismos se&ntilde;alados como responsables. El tiempo nos ha mostrado que esa recomendaci&oacute;n no se ha acatado, ni siquiera luego de que tanto la como el Fiscal de la Corte Penal Internacional confirmaran lo dicho por la misi&oacute;n sobre la comisi&oacute;n de cr&iacute;menes de lesa humanidad en Venezuela y la necesidad de una investigaci&oacute;n sobre las cadenas de mando. Pero eso, quisiera recalcarlo, no quita para nada valor a un documento que tanto nos dijo y nos sigue diciendo.
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                    alt="Trabajadores públicos se manifiestan en Caracas en agosto de 2022"
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                Trabajadores públicos se manifiestan en Caracas en agosto de 2022                            </span>
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        La verdad de lo dicho por la Misi&oacute;n no sale de un testimonio desgarrador entre tanto desgarro, sino en la exhaustividad y la rigurosidad. Esa rigurosidad se muestra en el hecho de que las fuentes, muy a pesar de la verdad oficial del estado venezolano, son directas: se trata de las v&iacute;ctimas, de sus familiares o de sus abogados, e incluso de funcionarios y ex funcionarios, que, desde el triste privilegio de la vivencia, informaron a la Misi&oacute;n sobre el panorama de una sociedad coaccionada y violentada. Esta legitimidad de las fuentes, y una vez m&aacute;s, la metodolog&iacute;a que permite sistematizar la violencia que muchas veces apreciamos de forma aislada, son las grandes fortalezas de un documento hecho de acuerdo con las arduas exigencias del Estatuto de Roma.
    </p><p class="article-text">
        A este informe siguieron otros, orales y escritos, con la misma contundencia, profundizando en el an&aacute;lisis y documentaci&oacute;n de los cr&iacute;menes denunciados y describiendo c&oacute;mo el poder judicial no se limita, como en otros pa&iacute;ses an&aacute;logos, a ignorar y ser simple espectador complaciente de la represi&oacute;n, sino que forma parte esencial de esta. En este sentido, la Misi&oacute;n describe c&oacute;mo <strong>los jueces venezolanos</strong>, encargados de impartir justicia, esto es, de proteger a los ciudadanos contra los abusos del poder, en cambio no juzgan, sino que <strong>obedecen, por lo que no es correcto calificarlos como jueces, sino simplemente como funcionarios sumisos</strong> para los que la independencia y la imparcialidad son simples palabras ex&oacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Lo expuesto, junto con el hecho de que lo descrito por la Misi&oacute;n no es parte del pasado, sino que sigue siendo la realidad del pueblo venezolano, es raz&oacute;n suficiente para que la Misi&oacute;n contin&uacute;e. Para m&iacute; no es algo pol&iacute;tico, ni estrat&eacute;gico, sino de simple coherencia, porque debe seguirse investigando lo que sigue ocurriendo, hasta que deje de ocurrir. Y no es un juego de palabras, sino la exigencia que, detr&aacute;s de la lucha por los derechos humanos, la denuncia y la protesta ciudadana quedan expuestas a una sed de justicia de la que nadie puede ser ajeno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No hay accidentes en los cr&iacute;menes de lesa humanidad, todo es causal y esperado.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alí Daniels, director de Acceso a la Justicia, Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/contundencia-liviandad-abuso_132_9309091.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Sep 2022 04:00:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La contundencia de la verdad ante la liviandad del abuso]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crisis climática y derechos humanos: sufrir para creer... y ¿actuar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/crisis-climatica-derechos-humanos-sufrir-creer-actuar_132_9301891.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/847aebfe-432e-40a8-a0ec-aa41eba64358_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crisis climática y derechos humanos: sufrir para creer... y ¿actuar?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ver para creer, o mejor dicho, sufrir para creer. Las olas de calor, la sequía y los incendios de este verano en nuestro país evidencian lo que la comunidad científica lleva décadas alertando: más fenómenos extremos, más severos y más frecuentes. Con graves consecuencias para la vida de millones de personas en todo el planeta porque, lo queramos o no, todas estamos en el mismo barco. Aunque, claro, ya se sabe que hay personas con camarotes mejores y peores, incluso algunas en la bodega. Pero en todos los casos, la emergencia climática es una crisis de derechos humanos.</p></div><p class="article-text">
        Los efectos del cambio clim&aacute;tico amenazan el derecho a la salud, a la alimentaci&oacute;n, al agua, al trabajo, a una vivienda digna y adecuada, entre otros, de las generaciones actuales y las que est&aacute;n por llegar. El pasado  mes de julio, <strong>la Asamblea General de Naciones Unidas reconoci&oacute; el derecho a un medioambiente limpio, sano y sostenible</strong> en una votaci&oacute;n con 161 votos a favor, 4 abstenciones y ning&uacute;n voto en contra<strong>. Garantizar este derecho es un requisito previo indispensable para el disfrute del resto de derechos. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En 2021 Amnist&iacute;a Internacional, junto a otras organizaciones, promovi&oacute; la creaci&oacute;n de la figura del <strong>Relator Especial para la promoci&oacute;n y protecci&oacute;n de los derechos humanos en el contexto del cambio clim&aacute;tico</strong>. Los relatores son personas expertas independientes cuya misi&oacute;n es informar y asesorar sobre los derechos humanos desde una perspectiva tem&aacute;tica o de pa&iacute;s al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Ian Fry, reconocido experto medioambiental nombrado para el puesto ha identificado ya las <strong>prioridades</strong> tem&aacute;ticas de su mandato, se&ntilde;alando en primer lugar que &laquo;l<em>a mitigaci&oacute;n, adaptaci&oacute;n y acciones financieras para enfrentar el cambio clim&aacute;tico, con especial &eacute;nfasis en p&eacute;rdidas y da&ntilde;os deben inspirarse en la promoci&oacute;n y </em><em><strong>protecci&oacute;n de los derechos humanos</strong></em>&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, cuando se habla de ampliar &aacute;reas protegidas y conservadas o de megaproyectos de infraestructuras, es imperativa la consulta a las comunidades afectadas y contar con el consentimiento libre, previo e informado en el caso de los pueblos ind&iacute;genas.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que en el planeta desigual que habitamos hay quien no tiene la capacidad necesaria para invertir y producir esos cambios necesarios. Es el caso de los pa&iacute;ses con bajos ingresos, que, adem&aacute;s, suelen coincidir con los que menos emisiones de gases de efecto invernadero lanzan a la atm&oacute;sfera. Impulsar la cooperaci&oacute;n econ&oacute;mica, financiera y fiscal con los pa&iacute;ses del Sur global<strong> </strong>es urgente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Consecuencias del incencio en El Pont de Vilomara, España, en julio de 2022                            </span>
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        <strong>Los datos tienen rostro</strong>
    </p><p class="article-text">
        Abordar las <strong>implicaciones para los derechos humanos del desplazamiento por el cambio clim&aacute;tico</strong> es la segunda prioridad del Relator Especial de Naciones Unidas, sobre todo <em>&laquo;la protecci&oacute;n legal de las personas desplazadas a trav&eacute;s de las fronteras internacionales&raquo;.</em> Seg&uacute;n Naciones Unidas, cada a&ntilde;o se desplazan de sus territorios 20 millones de personas por causas relacionadas con el cambio clim&aacute;tico. Muchas de ellas necesitan protecci&oacute;n internacional para rehacer sus vidas. Si no se toman medidas urgentes para reducir progresivamente la producci&oacute;n y consumo de combustibles f&oacute;siles, el n&uacute;mero de personas desplazadas aumentar&aacute; exponencialmente porque determinadas regiones del planeta empiezan a ser inhabitables debido a la subida de la temperatura global. Los estados tienen derecho a organizar los flujos de entrada en el pa&iacute;s, pero es su obligaci&oacute;n tambi&eacute;n garantizar el derecho de las personas a solicitar asilo y a que se reconozca su condici&oacute;n de refugiadas. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El contexto global es complicado. La pandemia y las secuelas de la invasi&oacute;n de Ucrania han generado un exorbitante aumento de los precios de los combustibles f&oacute;siles que grupos de presi&oacute;n est&aacute; aprovechando para promover un retroceso en las decisiones sobre la eliminaci&oacute;n gradual de los combustibles f&oacute;siles o para ampliar estos combustibles en su &aacute;mbito local.</span> Nuevamente se insiste en el recurso al carb&oacute;n y al gas y, como es el caso de Espa&ntilde;a, tambi&eacute;n se mantienen los subsidios a los combustibles f&oacute;siles en lugar de apostar decididamente por las energ&iacute;as renovables. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso es tan importante &laquo;<em><strong>mejorar la legislaci&oacute;n sobre el cambio clim&aacute;tico</strong></em>&raquo;, tercera de las prioridades del Relator de Naciones Unidas. En este sentido, cabe destacar iniciativas internacionales como promover un Tratado de No Proliferaci&oacute;n de Combustibles F&oacute;siles, una propuesta que agrupa ya a m&aacute;s de 1.300 organizaciones de la sociedad civil, cien premios Nobel y numerosas ciudades como Barcelona, Melbourne o Vancouver. El abandono de combustibles f&oacute;siles es la pieza clave que permitir&aacute; reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para mantener el aumento de temperatura en el marco de 1,5&ordm;C, en l&iacute;nea con el Acuerdo de Par&iacute;s. Espa&ntilde;a se comprometi&oacute; durante la COP 26 en 2021 a elevar su compromiso de reducci&oacute;n de emisiones hasta el 55% en 2030, apoyando as&iacute; el acuerdo del Consejo Europeo de Medioambiente. Sin embargo, la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola actual prev&eacute; una reducci&oacute;n de solo el 23% para 2030: claramente hay margen para la mejora que se&ntilde;ala el Relator Especial Fry. 
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                    alt="Graffiti realizado para la cumbre de la COP26 en Glasgow por los artistas Ciaran Globel and Conzo Throb, un mural diseñado por el escolar Colin Li, de 14 años"
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            <span class="title">
                Graffiti realizado para la cumbre de la COP26 en Glasgow por los artistas Ciaran Globel and Conzo Throb, un mural diseñado por el escolar Colin Li, de 14 años                            </span>
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        Tambi&eacute;n es importante recordar la <strong>responsabilidad de las empresas en materia de derechos humanos y medioambiente</strong>, cuarta prioridad del Relator. Este aspecto se deja en su mayor parte a la voluntariedad de las compa&ntilde;&iacute;as y es urgente desarrollar un marco legislativo que regule las obligaciones de estos actores. El sector privado debe, entre otros, prevenir, mitigar y en su caso reparar los riesgos e impactos en materia de derechos humanos y medioambiente en toda la cadena de valor y elaborar planes de transici&oacute;n con objetivos de reducci&oacute;n de emisiones. Seg&uacute;n el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa con datos de 2021, solo 13 empresas del IBEX-35 tienen en cuenta la <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">identificaci&oacute;n de riesgos sobre los derechos humanos&nbsp;ligados a su actividad. Francia, Noruega y Alemania ya cuentan con legislaciones que regulan la debida diligencia de las empresa en materia de derechos humanos. La aprobaci&oacute;n de una ley en Espa&ntilde;a no puede demorarse m&aacute;s, como demanda la Plataforma por Empresas Responsables, de la que Amnist&iacute;a Internacional forma parte junto a m&aacute;s de 500 organizaciones.</span>
    </p><p class="article-text">
        La urgencia de la acci&oacute;n clim&aacute;tica ambiciosa es m&aacute;s evidente que nunca. Los datos est&aacute;n sobre la mesa y los consecuencias del cambio clim&aacute;tico, presentes como nunca hasta ahora. La COP27, que se celebrar&aacute; el pr&oacute;ximo mes de noviembre en Egipto, ser&aacute; la oportunidad para que los Estados adopten medidas valientes sobre la reducci&oacute;n de emisiones, la financiaci&oacute;n clim&aacute;tica, la reparaci&oacute;n de p&eacute;rdidas y da&ntilde;os y el empoderamiento clim&aacute;tico. <strong>La insuficiente acci&oacute;n de los gobiernos ante la crisis clim&aacute;tica afecta es ya una vulneraci&oacute;n de derechos y de continuar as&iacute; puede ser la mayor violaci&oacute;n intergeneracional de derechos de la historia.</strong> El tiempo se agota. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mario Grande (Portavoz de AI España), Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/crisis-climatica-derechos-humanos-sufrir-creer-actuar_132_9301891.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Sep 2022 09:36:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crisis climática y derechos humanos: sufrir para creer... y ¿actuar?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["¿Qué cosecha un país que siembra cuerpos?”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/cosecha-pais-siembra-cuerpos_132_9275452.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e835336-f0bd-462d-b7a9-a8a5e54c7acb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;¿Qué cosecha un país que siembra cuerpos?”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 30 de agosto se celebra el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, un crimen que se utiliza en todo el mundo para infundir terror e inseguridad: son personas que han sido arrestadas, detenidas, secuestradas o privadas de cualquier otra forma de libertad por agentes del Estado o por personas o grupos de personas que actúan con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, y cuando éstos se niegan a reconocer la privación de su libertad. En México, dada la cantidad de víctimas que hay, debería ser feriado en este día.</p></div><p class="article-text">
        La pregunta del t&iacute;tulo no es m&iacute;a. La hacen en carteles familiares de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa en una de las manifestaciones que a lo largo de los a&ntilde;os se han organizado en <strong>M&eacute;xico</strong>. Hay otras preguntas que tambi&eacute;n martillean la conciencia: <strong>&ldquo;&iquest;Y si tu hijo fuera el 44?&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El de <strong>Ayotzinapa es el caso de desaparici&oacute;n forzada m&aacute;s famoso de M&eacute;xico y quiz&aacute; del mundo</strong>. Resumiendo mucho se puede decir que hace casi ocho a&ntilde;os, 43 estudiantes, todos hombres y todos ind&iacute;genas, de una escuela rural de un pueblo del estado de Guerrero desaparecieron en una madrugada en la que tomaron varios autobuses para recaudar donativos y participar en unas protestas. Se sabe que fueron arrestados por polic&iacute;as municipales&nbsp;y a partir de ah&iacute; nada, desaparecieron. Desde entonces, se han encontrado e identificado los restos de tres de ellos.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la indignaci&oacute;n local y mundial, la investigaci&oacute;n sobre la desaparici&oacute;n fue todo menos tal. Tres meses despu&eacute;s del fat&iacute;dico d&iacute;a de septiembre de 2014, el entonces procurador general de la Rep&uacute;blica (el equivalente al fiscal general en Espa&ntilde;a), Jes&uacute;s Murillo Karam, dio p&uacute;blicamente una explicaci&oacute;n oficial sobre lo ocurrido. En una conferencia de prensa, declar&oacute; que los estudiantes hab&iacute;an sido asesinados por un c&aacute;rtel de la droga al ser confundidos con miembros de una banda rival y que luego hab&iacute;an quemado los cad&aacute;veres en un basurero. Lo llam&oacute; la &ldquo;verdad hist&oacute;rica&rdquo;, y lo pomposo del titulo ha quedado para la posteridad. Los familiares quedaron sumidos en el caos y la indignaci&oacute;n, y posteriormente tres diferentes grupos de expertos internacionales llegaron a la conclusi&oacute;n por separado de que no hab&iacute;a pruebas cient&iacute;ficas para hacer esa afirmaci&oacute;n. Aun as&iacute;, nadie se retract&oacute; de estas afirmaciones ni tampoco se tir&oacute; del hilo que dej&oacute; el <a href="https://www.ohchr.org/sites/default/files/Documents/Countries/MX/ExecutiveReportMexico_March2018_SP.PDF" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU</a> (una de las tres instituciones) que dijo que al menos 33 de las personas detenidas en Ayotzinapa hab&iacute;an sido torturadas para extraer confesiones que apoyaran la versi&oacute;n oficial.
    </p><p class="article-text">
        Unos meses despu&eacute;s de la pol&eacute;mica rueda de prensa, y en un intento de demostrar que se estaba actuando para arrojar algo de luz sobre la tragedia, el gobierno mexicano accedi&oacute; a permitir que estudiara el caso un equipo de expertos nombrados por la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos. Estos emitieron dos informes, muy cr&iacute;ticos con la investigaci&oacute;n.
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                    alt="Presentación del segundo informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes sobre el caso Ayotzinapa"
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                Presentación del segundo informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes sobre el caso Ayotzinapa                            </span>
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        Por ejemplo, dijeron que el funcionario que hab&iacute;a estado a cargo de la investigaci&oacute;n hab&iacute;a manipulado la escena del crimen en un intento de demostrar que un trozo de hueso perteneciente a uno de los estudiantes hab&iacute;a sido hallado a orillas de un r&iacute;o local. Un esc&aacute;ndalo. Pero una investigaci&oacute;n superficial sobre la acusaci&oacute;n no arroj&oacute; ning&uacute;n resultado, y este funcionario recibi&oacute; una promoci&oacute;n laboral a un cargo superior.
    </p><p class="article-text">
        El prestigioso grupo de expertos internacionales fue invitado a irse. Las autoridades dijeron que M&eacute;xico pod&iacute;a asumir la tarea de determinar la suerte y el paradero de los estudiantes sin &ldquo;ayuda&rdquo; internacional.
    </p><p class="article-text">
        En diciembre 2018 cambi&oacute; el gobierno y entr&oacute; la administraci&oacute;n de<strong> L&oacute;pez Obrador, </strong>que hab&iacute;a adquirido p&uacute;blicamente el compromiso de arrojar luz sobre este caso. El gobierno cre&oacute; la Comisi&oacute;n para la Verdad y Acceso a la Justicia dedicada a dar seguimiento al caso, as&iacute; como una unidad especial en la Fiscal&iacute;a General de la Rep&uacute;blica. Tambi&eacute;n aceptaron la competencia del Comit&eacute; contra la Desaparici&oacute;n Forzada de Naciones Unidas para examinar casos de desaparici&oacute;n en M&eacute;xico.
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            <span class="title">
                Padres de los estudiantes desaparecidos                            </span>
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        En agosto de 2022 tenemos por fin algunos resultados. La Comisi&oacute;n ha emitido un informe que afirma tajantemente que la desaparici&oacute;n de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa fue un &ldquo;crimen de Estado&rdquo;, que hubo una pol&iacute;tica intencionada de encubrimiento y obstrucci&oacute;n de la justicia por parte de las autoridades. Un d&iacute;a despu&eacute;s fue detenido el ex-Procurador Murillo Karam (el de la &ldquo;verdad hist&oacute;rica&rdquo;) <a href="https://www.gob.mx/fgr/prensa/comunicado-fgr-386-22-fgr-informa?idiom=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por los delitos de desaparici&oacute;n forzada, tortura y contra la administraci&oacute;n de justicia </a>y tambi&eacute;n se emitieron &oacute;rdenes de aprehensi&oacute;n contra decenas de mandos militares, polic&iacute;as locales y estatales, autoridades administrativas y judiciales y miembros de un grupo criminal. Y como guinda, el viernes el gobierno se&ntilde;al&oacute; a un coronel del Ej&eacute;rcito como el hombre que presuntamente dio la orden de asesinar a seis de los 43 estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        Las familias de los estudiantes de Ayotzinapa ven con gran recelo y escepticismo esta cadena de noticias. Y qui&eacute;n puede echarles en cara su poca fe despu&eacute;s de estos ochos a&ntilde;os. Todav&iacute;a queda un largo y seguro que arduo camino para que obtener justicia y reparaci&oacute;n. El dolor es profundo y 40 familias esperan todav&iacute;a que les devuelvan los cuerpos de sus chicos, que ahora el gobierno dice dar por muertos. <a href="https://elpais.com/mexico/2022-08-29/los-familiares-de-los-43-de-ayotzinapa-desde-un-principio-senalamos-al-ejercito-y-los-policias-que-participaron-en-ese-crimen-de-estado.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Todav&iacute;a es mentira hasta que nos digan &lsquo;aqu&iacute; est&aacute;n los cuerpos&rsquo;. Mientras no haya nada vamos a seguir busc&aacute;ndolos con vida&rdquo;</a> afirma uno de los familiares.
    </p><p class="article-text">
        Es seguro que est&aacute;n algo m&aacute;s cerca de la justicia que las familias de las <a href="https://news.un.org/es/story/2022/05/1508892#:~:text=M%C3%A9xico%20ha%20registrado%20oficialmente%20100.000,personas%20de%201964%20a%202022.&amp;text=La%20cuenta%20registra%20las%20desapariciones,ha%20sentenciado%20a%20los%20perpetradores." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">100.000 personas que el gobierno de M&eacute;xico admite como desaparecidas</a> desde 1964. &iquest;Qu&eacute; cosecha un pa&iacute;s que siembra cad&aacute;veres? Desesperanza y abusos a los derechos humanos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olatz Cacho, responsable del trabajo sobre México en Amnistía Internacional España, Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/cosecha-pais-siembra-cuerpos_132_9275452.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Aug 2022 11:09:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["¿Qué cosecha un país que siembra cuerpos?”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de 4 años fui encarcelado por defender los derechos colectivos de los pueblos originarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/4-anos-encarcelado-defender-derechos-colectivos-pueblos-originarios_132_9232862.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/891f26ac-f38c-4f09-9ff4-9b318f6b644d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de 4 años fui encarcelado por defender los derechos colectivos de los pueblos originarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy, en el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, reproducimos las palabras del activista y defensor de derechos medioambientales, Bernardo Caal, encarcelado por su defensa del territorio.</p></div><p class="article-text">
        A los pueblos ind&iacute;genas, en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses <strong>nos discriminan, nos tratan con racismo, y nos han despojado y desalojado de nuestras tierras</strong>. Los grupos de poder y de dominio ejecutan las pol&iacute;ticas de empobrecimiento e impiden toda clase de oportunidades de superaci&oacute;n humana, social y laboral. Pocos gobiernos invierten en educaci&oacute;n, salud o infraestructura en las comunidades donde predominan los pueblos ind&iacute;genas. Al contrario, se nota la ausencia total del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos y los grupos de poder econ&oacute;mico siguen folclorizando nuestras costumbres y formas de vida, extrayendo parte de la cultura de los pueblos ind&iacute;genas para atracci&oacute;n tur&iacute;stica cuando les conviene.
    </p><p class="article-text">
        Los Estados y las empresas extractivas act&uacute;an en forma racista y excluyente cuando instalan proyectos o megaproyectos que afectan a nuestras comunidades, sin respetar ni cumplir con las leyes nacionales o los est&aacute;ndares internacionales de informar y consultar previamente. Las comunidades ind&iacute;genas tenemos sabidur&iacute;a ancestral y practicamos principios y valores que nos orientan a no dar el consentimiento a los megaproyectos o monocultivos que se quieren instalar en nuestros territorios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El defensor de derechos humanos, Bernardo Caal Xol                            </span>
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        En nuestras culturas siempre se nos ha ense&ntilde;ado a las distintas generaciones el amor y el respeto que se debe tener a los cerros, valles, r&iacute;os, monta&ntilde;as, a los bosques, al aire que respiramos, a la lluvia, y dem&aacute;s elementos de la madre naturaleza. Cualquier da&ntilde;o que permitimos que le realicen, nos hacemos ese da&ntilde;o a nosotras y nosotros mismos. Por lo tanto, somos cuidadores y guardianes de la madre naturaleza en nuestros territorios.<strong> Es un insulto y una falta de respeto para nosotras y nosotros cuando llegan empresas a saquear y despojar los bienes naturales que con mucho esfuerzo hemos conservado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando manifestamos nuestra inconformidad por los da&ntilde;os que ocasionan las empresas a la madre tierra o al medio ambiente, son las mismas estructuras del Estado las que nos reprimen en las manifestaciones, nos criminalizan y utilizan o manipulan procesos penales para encarcelar a los l&iacute;deres o lideresas de los pueblos ind&iacute;genas, tan solo por defender derechos humanos. Hay muchas personas que guardan prisi&oacute;n y son v&iacute;ctimas de t&aacute;cticas dilatorias en los procesos judiciales para castigarlas por medio de la tortura psicol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Yo, Bernardo Caal Xol, del pueblo Maya Q&rsquo;eqchi&rsquo; en Guatemala, soy amparista contra las hidroel&eacute;ctricas Oxec S.A., que desviaron y secuestraron el r&iacute;o Cahab&oacute;n, y han dejado sin acceso al agua a miles de familias y miles de seres vivos que durante muchos siglos han utilizado el sagrado r&iacute;o en nuestro territorio. 
    </p><p class="article-text">
        Junto a las comunidades de Cahab&oacute;n, Alta Verapaz, denunci&eacute; la violaci&oacute;n del derecho a la informaci&oacute;n y consulta al pueblo Q&rsquo;eqchi&rsquo; en el otorgamiento de licencias ambientales y concesi&oacute;n del r&iacute;o Cahab&oacute;n a los proyectos Oxec y Oxec II. <strong>Denunci&eacute; el delito ambiental por la tala sin licencia de 15 hect&aacute;reas de bosque natural</strong> &ndash; los bosques tienen un papel fundamental para combatir el cambio clim&aacute;tico. Tambi&eacute;n denunci&eacute; la construcci&oacute;n de las hidroel&eacute;ctricas, la apropiaci&oacute;n ilegal de un terreno nacional y la privaci&oacute;n del acceso al agua a los habitantes ind&iacute;genas Q&rsquo;eqchi&rsquo; de las riberas de los r&iacute;os Oxec y Cahab&oacute;n.
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                    alt="Una activista contra la hidroeléctrica abraza a Bernardo a las afueras del tribunal"
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                Una activista contra la hidroeléctrica abraza a Bernardo a las afueras del tribunal                            </span>
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        Por hacer estas denuncias en representaci&oacute;n de mi pueblo me han perseguido y criminalizado. <a href="https://www.amnesty.org/es/latest/news/2022/03/guatemala-bernardo-caal-xol-should-never-have-spent-a-day-in-prison/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El 24 de marzo sal&iacute; de la prisi&oacute;n al cumplir una sentencia por delitos que fabricaron las empresas y el Estado</a>. As&iacute; comprob&eacute; y evidenci&eacute; la forma en que las empresas cooptan las estructuras del Estado de Guatemala. 
    </p><p class="article-text">
        El Estado responde a nuestras denuncias y demandas <strong>encarcelando y torturando a representantes de los pueblos ind&iacute;genas</strong> para que no reclamemos nuestros derechos, principalmente ante la imposici&oacute;n de megaproyectos que no benefician a la mayor&iacute;a. La energ&iacute;a el&eacute;ctrica que producen las empresas en mi comunidad no es para las familias Q&rsquo;eqchi&rsquo;s, es para comercializarla en otros pa&iacute;ses, mientras que nuestras comunidades no cuentan con energ&iacute;a el&eacute;ctrica. A&uacute;n seguimos utilizando el candil en nuestras familias, por ello, con toda certeza se&ntilde;alamos que las empresas solamente nos despojan de nuestros bienes naturales.
    </p><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional realiz&oacute; un estudio exhaustivo de mi caso y en julio de 2020 me declar&oacute; <a href="https://www.amnesty.org/es/latest/news/2020/07/guatemala-bernardo-caal-xol-preso-conciencia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Preso de Conciencia</a> al comprobar que &uacute;nicamente defend&iacute; los derechos colectivos de mi territorio de forma pac&iacute;fica, pero estuve injustamente encarcelado cuatro a&ntilde;os y dos meses.
    </p><p class="article-text">
        Este nueve de agosto, <strong>D&iacute;a Internacional de los Pueblos Ind&iacute;genas</strong>, alzo mi voz para exigir a los gobiernos del mundo que no sigan criminalizando a los hermanos y hermanas ind&iacute;genas. Que se respeten los territorios que habitamos. Qu&eacute; se respeten los bienes naturales que hemos protegido, porque as&iacute; nos ense&ntilde;aron nuestros ancestros y ancestras.
    </p><p class="article-text">
        El derecho a la autodeterminaci&oacute;n de los pueblos y a la consulta previa, libre e informada seguir&aacute;n siendo los pilares fundamentales para nuestra existencia y la construcci&oacute;n de una democracia en cada pa&iacute;s del planeta. Por eso exijo que se respete y se garantice el trabajo que realizan las personas defensoras de derechos humanos en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, exijo a los gobiernos que hagan valer y respeten las leyes y convenios internacionales para que los empresarios se hagan responsables de los da&ntilde;os que le han ocasionado a la madre tierra, al medioambiente y a la biodiversidad, principalmente ahora que estamos teniendo consecuencias fuertes por el cambio clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Los pueblos ind&iacute;genas nos encontramos ante una situaci&oacute;n tan dif&iacute;cil, porque tenemos que seguir enfrentando al COVID-19,<strong> somos los m&aacute;s vulnerables ante los impactos del cambio clim&aacute;tico</strong>, seguimos defendiendo nuestro territorio ante los saqueos y despojos, seguimos luchando para defender el agua, nuestros r&iacute;os y bosques, y seguimos enfrentado diariamente el racismo estructural, el patriarcado y la colonizaci&oacute;n que nos impone el Estado de cada pa&iacute;s donde vivimos. 
    </p><p class="article-text">
        Por todo lo descrito anteriormente, todos los Estados de Am&eacute;rica Latina y el Caribe deben aprobar y firmar el <a href="https://www.cepal.org/es/acuerdodeescazu" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Acuerdo de Escaz&uacute;</a>, un tratado regional sin precedentes para garantizar el derecho a un medio ambiente sano, as&iacute; como proteger el trabajo que realizamos los defensores y defensoras de la tierra, el territorio y el medio ambiente. Esto es urgente. 
    </p><p class="article-text">
        <em>El caso de Bernardo Caal Xol es parte de </em><a href="https://www.amnesty.org/es/get-involved/write-for-rights/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Escribe por los Derechos</em></a><em>, una campa&ntilde;a anual de Amnist&iacute;a Internacional y el evento de activismo por los derechos humanos m&aacute;s grande del mundo.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Caal Xol, Amnistía Internacional]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/amnistiaespana/4-anos-encarcelado-defender-derechos-colectivos-pueblos-originarios_132_9232862.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Aug 2022 11:06:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de 4 años fui encarcelado por defender los derechos colectivos de los pueblos originarios]]></media:title>
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