<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Bernard Minier]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/bernard_minier/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Bernard Minier]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/510653" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La gendarme, la 'striper' y el matrimonio gay. Una mirada a Francia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gendarme-striper-matrimonio-mirada-francia_129_5696464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd209297-9d00-46b1-bc55-38006108e639_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La gendarme, la &#039;striper&#039; y el matrimonio gay. Una mirada a Francia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Veo un país dividido, hecho pedazos, sin brújula, incapaz de  reformarse, de acometer cambios profundos, de hacer frente al futuro.</p></div><p class="article-text">
        Por fin. Despue&#769;s de la votacio&#769;n, de la validacio&#769;n de la ley por parte del Constitucional y de la publicacio&#769;n del decreto de entrada en vigor en el Boleti&#769;n Oficial, por fin voy a poder casar a mis personajes, a semejanza de los dos guapos jo&#769;venes que han contrai&#769;do matrimonio esta semana en Montpellier ante ma&#769;s de ciento cuarenta periodistas (incluidos periodistas de Al Yazira). &iexcl;Y de ma&#769;s de doscientos polici&#769;as!
    </p><p class="article-text">
        Cuando en 2008 comence&#769; a escribir <em>Bajo el hielo</em>, decidi&#769; que mi personaje femenino no seri&#769;a un simple complemento de su colega masculino. Antes al contrario, la gendarme Ire&#768;ne Ziegler, lesbiana, motera, tenaz, fracotiradora, vestida de cuero de la cabeza a los pies, curtida tanto en el manejo de armas como en el pilotaje de helico&#769;pteros, conviviendo en pareja con la gerente de un club de <em>strip-tease</em>, no era tan solo un personaje subido de tono, sino tambie&#769;n un si&#769;mbolo. Yo crei&#769;a que encarnaba la Francia del presente, una Francia que ya no teni&#769;a nada que ver con la de 1975, cuando Simone Weil recibi&#769;a torrentes de odio y calumnias por haber despenalizado el aborto.
    </p><p class="article-text">
        Como para confirmar esta intuicio&#769;n, poco tiempo despue&#769;s supe por boca de agentes de carne y hueso de la polici&#769;a que en el seno de la polici&#769;a francesa existi&#769;a ni ma&#769;s ni menos que una asociacio&#769;n de gays y lesbianas, la FLAG! Y me alegre&#769; mucho. Era una prueba ma&#769;s de que, incluso en el seno de sus bastiones ma&#769;s conservadores, mi pai&#769;s habi&#769;a cambiado.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ay! Hoy el matrimonio entre mi gendarme y su compan&#771;era eslovaca es posible al fin, pero el campo de batalla esta&#769; sembrado de cada&#769;veres, entre ellos el de mis ilusiones.
    </p><p class="article-text">
        Lo que debiera haber sido una simple formalidad se ha transformado en una confrontacio&#769;n entre dos Francias irreconciliables, y ha puesto de manifiesto la existencia de corrientes resurgentes de pensamiento &ndash;en el sentido, a la vez, geogra&#769;fico: &ldquo;lo que despue&#769;s de un largo trayecto subterra&#769;neo aparece de nuevo en la superficie&rdquo;, y etimolo&#769;gico, de resurgere: &ldquo;alzarse, recobrar la fuerza, el poderi&#769;o&rdquo;&ndash;, como si alguien hubiese levantado la puerta que cerraba el so&#769;tano largo tiempo olvidado de nuestra casa comu&#769;n, dejando escapar al aire libre unos miasmas emponzon&#771;ados: agresiones homo&#769;fobas (tan poco frecuentes como violentas), manifestaciones en las que se mezclan cato&#769;licos, nacionalistas, tradicionalistas, familias, nin&#771;os y estudiantes; internet, transformado en va&#769;lvula de escape antigay; un ideo&#769;logo de extrema derecha que se pega un tiro delante de 1.500 fieles dentro mismo de Notre-Dame para, segu&#769;n e&#769;l, &ldquo;sacudir las somnolencias&rdquo; (gesto saludado por Marine Le Pen), etc. 
    </p><p class="article-text">
        Peor au&#769;n. En la actualidad, el 55% de los franceses esta&#769; en contra del matrimonio gay, lo cual hizo decir a un representante de la Union pour un Mouvement Populaire (UMP) con aspiraciones al Gobierno: &ldquo;Ustedes son la mayori&#769;a del pai&#769;s legal, pero existe otra mayori&#769;a: la del pai&#769;s real&rdquo;. Extran&#771;as nociones estas de &ldquo;pai&#769;s legal&rdquo; y &ldquo;pai&#769;s real&rdquo;, retomadas recientemente por numerosos representantes de la derecha, y sobre las que debemos detenernos un instante. Estas nociones renuevan a su modo la vieja oposicio&#769;n filoso&#769;fica entre &ldquo;legalidad&rdquo; y &ldquo;legitimidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es legal aquello que es conforme a la ley de un pai&#769;s; es legi&#769;timo lo que es conforme al derecho positivo, es decir, a la moral, al derecho natural, a la ley divina. Queda por saber si esta nocio&#769;n de derecho natural, que supuestamente esta&#769; por encima de las leyes escritas de los hombres, no esta&#769; tambie&#769;n ligada a una historia y si, como consecuencia, no debiera analizarse ma&#769;s detenidamente. Asimismo, al hablar de &ldquo;pai&#769;s real&rdquo;, los detractores del matrimonio gay esgrimen que la mayori&#769;a del pai&#769;s esta&#769; con ellos y, por lo tanto, la legitimidad tambie&#769;n &ndash;si no la legalidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;de que&#769; legitimidad hablan? Todo el mundo sabe que los sondeos son tan vola&#769;tiles como las canciones que escuchamos por la radio lo que dura un verano. Del mismo modo, la opinio&#769;n pu&#769;blica es veleidosa, secunda las ideas de uno para encapricharse a continuacio&#769;n de las del contrario, cede a la seduccio&#769;n de un vendedor de remedios milagrosos (en estos tiempos algunos de nuestros poli&#769;ticos tienen verdaderamente toda la pinta de vendedores de coches), para acto seguido descubrir la vacuidad de su pensamiento poli&#769;tico y la imposibilidad de su programa. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cua&#769;ndo se ha visto que un presidente o un jefe de Gobierno en peligro de naufragio en mitad de su mandato haya sido resucitado milagrosamente la vi&#769;spera de las elecciones? &iquest;Que un sondeo confiera legitimidad? &iquest;En serio? &iquest;Pues que&#769; clase de democracia seri&#769;a esa? &iquest;La de una forma de anarqui&#769;a, en la que la autoridad no vendri&#769;a conferida por las urnas sino por los sondeos &ndash;de la noche a la man&#771;ana&ndash;, por los medios de comunicacio&#769;n y por las manifestaciones populares? &iquest;Una democracia tipo telerrealidad en la que la opinio&#769;n pu&#769;blica decidiri&#769;a quie&#769;n se queda y quie&#769;n se va? &iquest;De verdad es de eso de lo que habla la derecha? (Y al menos una parte de la izquierda, como Jean-Luc Me&#769;lenchon, por ejemplo, el muy impaciente jefe del Partido de Izquierda, quien apenas un an&#771;o despue&#769;s de las elecciones y en relacio&#769;n con otros temas totalmente diferentes ya pone en entredicho la legitimidad de este Gobierno aduciendo que no cumple sus promesas, e invita ma&#769;s o menos abiertamente a derrocarlo y a fundar la VI Repu&#769;blica).
    </p><p class="article-text">
        La poli&#769;tica, como la escritura de novelas, es el arte de poner la mentira al servicio de una causa. En el caso de la segunda, la causa de la verdad (o ma&#769;s bien de las verdades, pues sabemos desde el Quijote que la verdad es mu&#769;ltiple), y en el caso de la primera, el bien pu&#769;blico. Que los novelistas mienten, inventan, remedan, es algo de lo que nadie duda. Es su oficio. Que los poli&#769;ticos mienten, o que al menos hacen apan&#771;os con la verdad, tampoco es algo que nadie dude, ni es ninguna novedad. En cierta medida, mientras no vaya muy lejos la cosa, nos hacemos a ello. Pero que mientan ahora sobre el principio mismo sobre el que se asienta la democracia, la legitimidad que confieren las urnas, me parece mucho ma&#769;s inquietante para el futuro que nos aguarda.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, no voy a entrar en el debate nauseabundo que consiste en comparar los beneficios respectivos para los hijos de la familia considerada <em>cla&#769;sica</em> y para los de la familia homoparental, un debate que en Espan&#771;a debe de parecer del todo surrealista. &iquest;Pues no hay entre estas familias <em>cla&#769;sicas</em> innumerables familias monoparentales, familias recompuestas, suegros, suegras...? Adema&#769;s, &iquest;cua&#769;ntas parejas se despellejan ante la mirada de los hijos o los hacen rehenes de sus discrepancias?, &iquest;cua&#769;ntos padres y madres neuro&#769;ticos hay, cua&#769;nto maltrato, cua&#769;ntos hogares en los que el desempleo y los ha&#769;ndicaps socio-culturales favorecen el absentismo y el fracaso escolares? (En pocas palabras: familias cla&#769;sicas to&#769;xicas para sus reton&#771;os. Relean a Flaubert, relean a Dickens, relean a Dostoievski...).
    </p><p class="article-text">
        Puedo comprender la angustia de algunas personas ante los cambios de paradigma, de episteme, por emplear el te&#769;rmino de Michel Foucault &ndash;filo&#769;sofo y homosexual cuya palabra tanto se echa en falta en los tiempos que corren&ndash; que vivimos, de los que el matrimonio homosexual no es sino un epifeno&#769;meno. Pero yo creo que se equivocan de combate.
    </p><p class="article-text">
        Como ha sen&#771;alado Milan Kundera, &ldquo;un novelista no es portavoz de nadie&rdquo;. Pero me encuentro en Espan&#771;a y veo la estupefaccio&#769;n, la incomprensio&#769;n de este pueblo muy cato&#769;lico en el pasado y ahora rabiosamente moderno (al menos en su mayori&#769;a), ante lo que se esta&#769; urdiendo en Francia. Desde mi pequen&#771;a atalaya, antes de embarcar en el avio&#769;n, observo mi pai&#769;s con la misma perplejidad que mis amigos espan&#771;oles, que como todos sabemos tienen otras preocupaciones. Y veo un pai&#769;s dividido, hecho pedazos, sin bru&#769;jula, incapaz de reformarse, de acometer cambios profundos, de hacer frente al futuro. Un pai&#769;s aterrado, paralizado por sus conservadurismos (tanto de derechas como de izquierdas), por sus miedos, por sus viejas mani&#769;as. Ofreciendo al mundo y a si&#769; mismo una imagen abrumadora, desesperante. &iquest;Es que se ha vuelto loco?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernard Minier]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gendarme-striper-matrimonio-mirada-francia_129_5696464.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Jun 2013 18:31:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fd209297-9d00-46b1-bc55-38006108e639_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="37584" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fd209297-9d00-46b1-bc55-38006108e639_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="37584" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La gendarme, la 'striper' y el matrimonio gay. Una mirada a Francia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fd209297-9d00-46b1-bc55-38006108e639_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Matrimonio homosexual,Francia]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
