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    <title><![CDATA[elDiario.es - Hemisferio Zero]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Hemisferio Zero]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Refugiados sirios en Jordania: clandestinidad o caridad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/precariedad-jovenes-situacion-irregular-jordania_1_4641224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5b59ef7-98ef-43c6-9f8c-d293ec89ef7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Refugiados sirios en Jordania: clandestinidad o caridad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los refugiados sirios que trabajan de forma irregular son enviados forzosamente al Campamento de Zaatari</p><p class="subtitle">El sector servicios en Jordania está vedado a los refugiados y los permisos de empleo son caros, lo que les empuja a la clandestinidad</p><p class="subtitle">"Para adquirir el permiso de trabajo, tengo que pagar 315 euros”, dice Farid</p></div><p class="article-text">
        Bilal no ha vuelto a coger un libro desde que sali&oacute; huyendo de Siria en 2013. Los combates entre el Ej&eacute;rcito de Asad y los grupos insurgentes armados destruyeron su escuela en el barrio de Al Midan, en Damasco. S&oacute;lo ten&iacute;a 16 a&ntilde;os. Ahora trabaja como recadero en un supermercado en el centro de Am&aacute;n. Una noche de julio sali&oacute; a comprar fruta y la mala suerte se cruz&oacute; con &eacute;l. Los servicios de seguridad le llevaron arrestado a la comisar&iacute;a por no llevar identificaci&oacute;n. Recibi&oacute; golpes y le dijeron que ir indocumentado lo hac&iacute;a sospechoso de colaborar con los insurgentes.
    </p><p class="article-text">
        Cuando qued&oacute; libre, Bilal decidi&oacute; que no quer&iacute;a ocultarse m&aacute;s. Primero se fue a Egipto con su hermano, luego a Jordania con su t&iacute;a. Hoy carga y descarga en la sombra. Tambi&eacute;n aqu&iacute; tiene que esconderse. Como &eacute;l, cientos de j&oacute;venes sirios de entre 18 y 25 a&ntilde;os trabajan ilegalmente en la capital del reino hachemita. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por favor, no pongas nuestros nombres reales. Y tampoco hagas fotos. Todav&iacute;a tengo familia en Siria, &iquest;sabes?&rdquo;, replica Farid, su compa&ntilde;ero de fatigas. Acepta que fotografiemos sus manos. Temen que les reconozcan. Lo han perdido casi todo. Fuman en un caf&eacute; en el centro de Am&aacute;n mientras expulsan por la boca el humo de sus palabras. En la calle las celebraciones del Eid al Fitr contin&uacute;an, se escuchan petardos, silbidos y risas.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades jordanas suelen hacer campa&ntilde;as de inspecci&oacute;n peri&oacute;dicas en locales, restaurantes y centros comerciales contra el empleo irregular, ya que el sector servicios est&aacute; vedado a los refugiados sirios. &ldquo;Durante los tres meses que estuve en la tienda de dulces donde trabajaba, vinieron m&aacute;s de cinco veces&rdquo;, asegura Farid. &ldquo;Normalmente me dan el aviso y me escondo, pero ya me han detenido dos veces&rdquo;, reconoce. Cuando la polic&iacute;a descubre a un infractor, lo trasladan a una comisar&iacute;a. &ldquo;Me llevaron a la central de Abd&uacute;n y me hicieron firmar una declaraci&oacute;n donde renunciaba al empleo hasta obtener un permiso de trabajo. Pero segu&iacute; buscando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con las fiestas del Fin de Ramad&aacute;n, el ministro de Trabajo Nidal Katamine, <a href="http://www.petra.gov.jo/Public_News/Nws_NewsDetails.aspx?Site_Id=2&amp;lang=1&amp;NewsID=159778&amp;CatID=14&amp;Type=Home&amp;GType=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hac&iacute;a p&uacute;blica</a> una nueva campa&ntilde;a de inspecci&oacute;n masiva -que inclu&iacute;a a todos los sectores- en Am&aacute;n y en ciudades del norte Irbid, Zarqa y Mafraq, donde se concentran la inmensa mayor&iacute;a de los refugiados sirios. En el comunicado se inclu&iacute;an tambi&eacute;n n&uacute;meros de tel&eacute;fono p&uacute;blicos para que la propia ciudadan&iacute;a denuncie las irregularidades. Durante el transcurso de los d&iacute;as, anunci&oacute; que hab&iacute;a realizado hasta 430 visitas de inspecci&oacute;n y que hab&iacute;a encontrado hasta 197 irregularidades sancionadas por la ley. Katamine declaraba que su objetivo es regular el desequilibrado mercado laboral del pa&iacute;s y mantener las condiciones de trabajo a la altura de la preparaci&oacute;n de los jordanos.
    </p><h3 class="article-text">Menos salario por m&aacute;s horas</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Discut&iacute; con el propietario de la tienda de dulces por mi salario. Me pagaba 250 dinares -265 euros- mientras que un jordano cobra por lo mismo 400 -425 euros-&rdquo;, protesta Farid. Los otros dos sirios que le acompa&ntilde;an inclinan la cabeza en se&ntilde;al de afirmaci&oacute;n. &ldquo;Y por m&aacute;s horas. Desde las 11 de la ma&ntilde;ana hasta las 2 de la madrugada. Todos los sirios que conozco trabajan m&aacute;s de 12 horas al d&iacute;a&rdquo;. Bilal cobra menos -245 euros-. &ldquo;Es poco pero me viene bien porque el trabajo me queda cerca de casa y no tengo que utilizar transporte&rdquo;, asegura. &ldquo;En Egipto estaba mejor. Trabajaba con mi hermano en una peque&ntilde;a modister&iacute;a. Como el local estaba oculto, no me expon&iacute;a tanto como ahora&rdquo;, se lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el registro de Naciones Unidas en febrero del 2014, Jordania, con casi 6 millones y medio de habitantes, hospeda a unos 600.000 refugiados sirios, de los cuales m&aacute;s de 100.000 est&aacute;n registrados en el Campamento de Zaatari. El resto est&aacute;n repartidos en zonas urbanas, sobre todo al norte del pa&iacute;s, cerca de la frontera siria. La necesidad les empuja a la precariedad laboral en un mercado de trabajo que ya enfrentaba a serias dificultades econ&oacute;micas antes de la crisis siria. Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (ILO), en Jordania se estima que la fuerza laboral de los refugiados sirios potencialmente activos, representa alrededor del 8,4% de la poblaci&oacute;n activa total en las provincias de Irbid, Mafraq, Zarqa y Am&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este flujo incontrolado de trabajadores genera el aumento del desempleo, sobre todo entre los trabajadores jordanos menos cualificados, adem&aacute;s de un crecimiento de la competitividad, que deteriora las condiciones de trabajo e incrementa los empleos irregulares. Tambi&eacute;n influye en la aparici&oacute;n de nuevas formas de trabajo forzado, sobre todo en ni&ntilde;os que se ven obligados a trabajar para mantener a sus familias.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la financiaci&oacute;n que reciben de estas organizaciones &ndash;como de la ILO as&iacute; como de otras organizaciones no gubernamentales -, el ministro de Trabajo aseguraba, en una <a href="http://edition.cnn.com/2014/07/11/world/meast/jordan-labor-minister-unemployment/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente entrevista</a> para la BBC, que los esfuerzos internacionales para paliar los problemas del mercado de trabajo derivados del conflicto en Siria no est&aacute;n siendo los esperados. &ldquo;Hemos recibido un mont&oacute;n de promesas y palmaditas en la espalda, pero por desgracia no hemos recibido el apoyo real. Estamos muy, muy decepcionados en esta etapa&rdquo;, declaraba Katamine el pasado mes de julio.
    </p><h3 class="article-text">Cuando contratar ilegalmente sale barato</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Para adquirir el permiso de trabajo, tengo que pagar 300 dinares&rdquo;, dice Farid. No lo dice pero sabe que el dinero no es el requisito m&aacute;s importante, sino la formaci&oacute;n que pueda tener. Mira por la ventana y observa el ambiente sin inmutarse. No puede m&aacute;s que revivir en la memoria el pasado. Todo el dinero que pague ahora no le devolver&aacute; el futuro. Seg&uacute;n la Ley Laboral del Reino Hachemita, para adquirir el permiso deben conseguir tambi&eacute;n la aprobaci&oacute;n expl&iacute;cita del ministro o de quien delegue, y siempre y cuando ese trabajo requiera una capacidad y una experiencia que no pueda ofrecer un empleado jordano. Por eso los sirios tienen pocas posibilidades de acceder a un puesto de trabajo que requiera un potencial plenamente desarrollado.
    </p><p class="article-text">
        Las empresas contratantes descubiertas <em>infraganti</em> son penalizadas. La Ley recoge que la multa no debe exceder los 100 dinares por cada mes que hayan utilizado mano de obra ilegalmente. Los for&aacute;neos tambi&eacute;n se arriesgan a endeudarse; la cantidad depende del trabajo que est&eacute;n desarrollando. Hasta los 2.000 dinares de multa han demandado a los que desempe&ntilde;aban ilegalmente un trabajo que requiere cualificaci&oacute;n universitaria.
    </p><p class="article-text">
        La ley advierte que los reincidentes ser&aacute;n deportados a sus pa&iacute;ses de destino y tendr&aacute;n prohibida la entrada a Jordania durante los pr&oacute;ximos tres a&ntilde;os. El expulsado sirio no tiene pa&iacute;s donde volver, por eso, es enviado forzosamente al Campamento de Zaatari, donde depende exclusivamente de las ayudas de Naciones Unidas. Farid y Bilal prefieren lo poco que ganan para el alojamiento y los gastos de manutenci&oacute;n que vivir de la caridad. Aunque eso les aboque a vivir sin sus derechos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hemisferio Zero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/precariedad-jovenes-situacion-irregular-jordania_1_4641224.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Sep 2014 17:27:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Refugiados sirios en Jordania: clandestinidad o caridad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados sirios,Siria,Asilo,Jordania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Refugiado sirio: “Nadie quiere venir a España”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/refugiado-sirio-nadie-quiere-espana_1_5050831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2aebe7c8-a321-464a-aae3-ead50e080261_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Refugiado sirio: “Nadie quiere venir a España”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El excesivo retraso para resolver las solicitudes de asilo en España es una de las causas por la que los sirios prefieren ser acogidos en otros países europeos</p><p class="subtitle">El reglamento de la Unión Europea por el cual el país responsable del  asilo es el primero que pisa el solicitante les ata a España</p><p class="subtitle">“Estamos destrozados psicológicamente. Esperas relajación al llegar a España, y tampoco la tienes. Nos da miedo hablar de más”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A Espa&ntilde;a nadie quiere venir&rdquo;. &iquest;Ninguno? &ldquo;Nadie&rdquo;. Lo dice Sardar (nombre falso). El resto de sus compa&ntilde;eros asiente. No dudan. Son siete demandantes de asilo sirios y tienen en com&uacute;n dos cosas: huyen de la guerra y nadie, ninguno, quer&iacute;a venir a Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Por qu&eacute;?&rdquo;. Contestan r&aacute;pido. Aqu&iacute; los tr&aacute;mites para conseguir el asilo  son mucho m&aacute;s lentos y complicados que en otros pa&iacute;ses europeos. Otros,  adem&aacute;s, esperaban reunirse con familiares en diferentes estados de la  Uni&oacute;n Europea. Algunos llevan ya casi diez meses esperando en un Centro  de Acogida de Refugiados (CAR) mientras se resuelve su petici&oacute;n de  asilo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos destrozados psicol&oacute;gicamente. Esperas relajaci&oacute;n al llegar a Espa&ntilde;a, y tampoco la tienes. Nos da miedo hablar de m&aacute;s&rdquo;, dicen en su lengua materna. Es una tarde de comienzos de noviembre y los refugiados cuentan su historia formando un semic&iacute;rculo en un parque muy cerca del CAR de la localidad madrile&ntilde;a donde viven. Todos, sin excepci&oacute;n, piden anonimato. Insisten en que, si han huido de su pa&iacute;s por estar en listas negras, no quieren pasar a unas supuestas del Ministerio.
    </p><p class="article-text">
        Los siete son parte de los m&aacute;s de 2,3 millones de sirios huidos de su pa&iacute;s desde 2011 por una guerra que ya ha matado a <a href="http://www.20minutos.es/noticia/1994199/0/observatorio-derechos-humanos/muertos-guerra/siria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 125.000 personas</a>, seg&uacute;n el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. La crisis humanitaria de Siria ha obligado a la ONU a <a href="http://www.acnur.es/noticias/notas-de-prensa/1523-la-onu-lanza-su-mayor-llamamiento-humanitario-ante-el-temor-a-un-agravamiento-de-la-crisis-en-siria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pedir 6.500 millones de d&oacute;lares</a> a sus donantes para 2014, el llamamiento m&aacute;s elevado en su historia para un solo proyecto. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la <a href="http://www.cear.es/siria-reclama-nuestra-solidaridad-las-personas-refugiadas-que-les-abramos-nuestras-puertas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comisi&oacute;n Espa&ntilde;ola de Ayuda al Refugiado</a> (CEAR), los principales destinos de los refugiados sirios son pa&iacute;ses vecinos como Turqu&iacute;a, Jordania y Egipto. Europa es todav&iacute;a una opci&oacute;n minoritaria. Unas 55.000 personas han llegado a la UE para pedir asilo pero Europa s&oacute;lo se ha comprometido a acoger a 12.000, <a href="http://www.20minutos.es/noticia/2004447/0/amnistia-internacional/espana/refugiados-sirios/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n Amnist&iacute;a Internacional,</a> que califica esta cifra como una cantidad &ldquo;realmente rid&iacute;cula&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Espa&ntilde;a, en 2012 pidieron asilo 255 personas sirias. CEAR alerta de &ldquo;la excesiva demora en resolver las solicitudes de asilo&rdquo; en nuestro pa&iacute;s, de las trabas impuestas (se exige el visado de tr&aacute;nsito) y la escasa implicaci&oacute;n del Gobierno espa&ntilde;ol. 
    </p><p class="article-text">
        A mitad de diciembre el Consejo de Ministros aprob&oacute; reasentar a 100 refugiados sirios en 2014; hasta entonces s&oacute;lo se hab&iacute;a comprometido a acoger a 30 personas. La cifra es min&uacute;scula comparada con los 10.000 que aceptar&aacute; Alemania. Aun as&iacute;, el Gobierno concedi&oacute; antes de finalizar el a&ntilde;o <a href="http://politica.elpais.com/politica/2013/12/26/actualidad/1388062779_476082.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la protecci&oacute;n subsidiaria a Manar, una refugiada siria</a> que permanec&iacute;a en Melilla con quemaduras en el 90% de su cuerpo.
    </p><h3 class="article-text">La ruta hacia el asilo</h3><p class="article-text">
        Saleh es activista pol&iacute;tico kurdo y viv&iacute;a en el norte de Siria. Sali&oacute; de su pa&iacute;s en enero de 2013 y su primera parada fue Turqu&iacute;a. Desde all&iacute; vol&oacute; hasta Ecuador; con pasaporte sirio no necesita visado. Una vez en Ecuador sigui&oacute; hasta Colombia. Y de Colombia hasta Madrid. &ldquo;La idea era que &iacute;bamos a Turqu&iacute;a y en el tr&aacute;nsito ped&iacute; el asilo pol&iacute;tico en el aeropuerto.&rdquo; Tras tres d&iacute;as en Espa&ntilde;a, se march&oacute; por su cuenta hasta Alemania, donde vive su hermano. &ldquo;No ten&iacute;a ni idea de las leyes que hab&iacute;a aqu&iacute; con el tema de moverse, de no moverse, etc.&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se refiere a Dubl&iacute;n II, el reglamento de la Uni&oacute;n Europea que establece que el pa&iacute;s responsable del asilo ser&aacute; el primero que pise el refugiado. &ldquo;Ped&iacute; el asilo en Alemania y Espa&ntilde;a me pidi&oacute; que volviese. Me dijeron &lsquo;vienes t&uacute; o te vamos a buscar de otro manera&rsquo;, y dije, &lsquo;no, no. Ya voy yo solo&rsquo;&rdquo;. Han pasado siete meses desde entonces.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Muhammed ve&iacute;a su futuro en otro pa&iacute;s europeo. Cuando empez&oacute; la revoluci&oacute;n fue a varias manifestaciones; se sent&iacute;a feliz, aunque tuvo miedo. &ldquo;Conozco al Gobierno y s&eacute; que es muy peligroso. Pens&eacute;, si voy a Europa, puedo ayudar a mi familia despu&eacute;s&rdquo;. Quiso ir a Suecia, <a href="http://internacional.elpais.com/internacional/2013/11/13/actualidad/1384366494_958825.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los pa&iacute;ses europeos que ofrece m&aacute;s facilidades</a> a los refugiados. Lleg&oacute; por primera vez hace nueve meses, intent&oacute; pedir asilo en el pa&iacute;s sueco y tuvo que regresar a Espa&ntilde;a. Desde entonces lleva ocho meses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute;, me amenazaron [en Siria] &ndash;Muhammed se piensa las pr&oacute;ximas palabras y sigue&ndash;. No directamente, sino a trav&eacute;s de un trabajador [de la misma tienda que yo]: &lsquo;Dile a tu amigo que tiene que tener cuidado&rsquo;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El resto de los refugiados tienen historias similares: el miedo y la guerra les empujaron a dejar su pa&iacute;s. No encarnan el estereotipo del refugiado. Hay universitarios formados en Arqueolog&iacute;a y trabajadores de la industria petrol&iacute;fera. Esperan con incertidumbre una soluci&oacute;n que no llega. &ldquo;Si no me quieren, que me lo digan y me voy a otro pa&iacute;s, pero no nos dejan&rdquo;, dice Diar, m&eacute;dico de formaci&oacute;n. Afirman que para verse obligado a abandonar Siria no es necesario significarse pol&iacute;ticamente. Basta con ofrecer comida. Uno de ellos, cuenta, ayud&oacute; a una persona que hu&iacute;a en un coche y fue acusado por el r&eacute;gimen sirio de colaboraci&oacute;n con el enemigo.
    </p><p class="article-text">
        Es al llegar a Espa&ntilde;a cuando deben solicitar la concesi&oacute;n del asilo, y, pese a que desde el seno de la UE se trabaja por una normativa consensuada (con sus plazos correspondientes), el Sistema Europeo Com&uacute;n de Asilo, las diferencias entre los Estados miembros siguen siendo notables. &ldquo;No entiendo por qu&eacute; aqu&iacute; tiene que ser un a&ntilde;o cuando en otros pa&iacute;ses es un mes o dos. Y que nuestra situaci&oacute;n es la que es, tenemos a la familia all&iacute; y tendr&iacute;an que darnos facilidades para traerlos&rdquo;, se lamenta Saleh.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="http://www.interior.gob.es/file/10/10971/10971.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la informaci&oacute;n facilitada</a> por el Ministerio del Interior, una vez admitida a tr&aacute;mite, &ldquo;las autoridades disponen de un plazo m&aacute;ximo de seis meses&rdquo; para resolver la solicitud. No obstante, el periodo es prorrogable. Ya resuelto el expediente, si es positivo, tanto los refugiados, que reciben derecho de asilo, como a quien se le otorga protecci&oacute;n subsidiaria gozan de los mismos derechos que cualquier otro poseedor de la nacionalidad espa&ntilde;ola.
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        &ldquo;Me siento bien en Espa&ntilde;a, excepto por el trabajo. Estoy preocupado por mi familia. Quiero volver a Siria si cambia la situaci&oacute;n&rdquo;, relata Muhammed. Mientras espera, vive con la &ldquo;tarjeta roja&rdquo;, una especie de carn&eacute; que le identifica como demandante de asilo. Con ella puede permanecer en el pa&iacute;s hasta que se resuelva su petici&oacute;n y trabajar &ldquo;si su solicitud ha sido admitida a tr&aacute;mite y han pasado m&aacute;s de seis meses desde que la presentaron sin que se haya resuelto&rdquo;. Pero ni siquiera todos los hipot&eacute;ticos empleadores lo saben y adem&aacute;s, dicen desde el parque, c&oacute;mo van a encontrar trabajo si ni siquiera lo hay para los espa&ntilde;oles.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s de 1.000 d&iacute;as en guerra</h3><p class="article-text">
        El pasado 8 de diciembre Siria cumpli&oacute; mil d&iacute;as en guerra. Lejos del horror, pero tambi&eacute;n de su hogar, los refugiados sirios siguen con preocupaci&oacute;n las &uacute;ltimas noticias. Muchos de ellos tienen a familiares y amigos all&aacute;. &ldquo;No hay m&eacute;dicos, no hay hospitales y mi hija est&aacute; all&iacute; desatendida. El Gobierno espa&ntilde;ol me dice 'estamos estudiando tu situaci&oacute;n&hellip;', pero ella est&aacute; totalmente impedida&rdquo;, remarca Saleh. ONG como Amnist&iacute;a Internacional y ACNUR alertan de la terrible situaci&oacute;n humanitaria en Siria agravada, adem&aacute;s, por el fr&iacute;o invierno.
    </p><p class="article-text">
        A 3.000 kil&oacute;metros de all&iacute;, los refugiados sirios en Espa&ntilde;a s&iacute; cuentan con un techo, cama y comida en el CAR. Mientras se tramita su expediente, afirman recibir 150 euros al mes, los ni&ntilde;os algo menos, y una dotaci&oacute;n &uacute;nica de 180 euros para poder comprar ropa y otros gastos. Tienen derecho a permanecer en el centro de acogida durante doce meses, pero existen casos de refugiados que han tenido que dejar el centro tras ese periodo sin que se resolviera su expediente. Llegado ese momento, s&oacute;lo las ONG les ayudan a conseguir alojamiento.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Sardar juega con su cajetilla de tabaco, Rami, enfundado en una chaqueta blanca, no deja de mascar chicle y sentencia en castellano: &ldquo;La vida cambia&rdquo;. Pero es precisamente movimiento lo que no ven. En el CAR ocupan su tiempo entre cursos de idioma y talleres para aprender un oficio. Por ejemplo, Laila, la &uacute;nica mujer del grupo, recibe clases de peluquer&iacute;a. &ldquo;Queremos integrarnos &ndash;afirma Saleh&ndash;. Si estamos ya en el pa&iacute;s, &iquest;por qu&eacute; no nos dejan integrarnos?&rdquo;. &ldquo;Nos vamos de la muerte, pero no queremos morir de hambre. Para eso volvemos a nuestro pa&iacute;s. No hace falta estudiar el conflicto sirio para entenderlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez queda m&aacute;s lejos la primavera de 2011, cuando comenz&oacute; la revoluci&oacute;n en Siria. Algunos todav&iacute;a hablan de la ilusi&oacute;n y la esperanza de esos meses iniciales, ahora convertidas en decepci&oacute;n y tristeza. &ldquo;El futuro es dif&iacute;cil, complicado, soy muy pesimista&rdquo;, dice Muhammed. Saleh afirma que era muy optimista el primer a&ntilde;o del conflicto, &ldquo;cuando s&oacute;lo eran manifestaciones pac&iacute;ficas&rdquo;, pero que desde que empez&oacute; lo que llama &ldquo;una guerra seudocivil&rdquo;, no lo est&aacute;. Para nada. Varios opinan que todo habr&iacute;a acabado si los pa&iacute;ses extranjeros hubiesen entrado en Siria.
    </p><p class="article-text">
        La charla llega a su final cuando ya es noche cerrada. El grupo se despide. &ldquo;Shukran&rdquo; &ndash;gracias en &aacute;rabe&ndash;, y regresan al centro. Pero a mitad de camino, Saleh vuelve al parque y concluye: &ldquo;Tendr&iacute;an que estudiar y tener en cuenta la situaci&oacute;n de cada uno. Deber&iacute;an escucharnos y no dejarnos aqu&iacute; muertos de hambre&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hemisferio Zero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/refugiado-sirio-nadie-quiere-espana_1_5050831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jan 2014 19:39:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Refugiado sirio: “Nadie quiere venir a España”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Siria,Asilo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ganarse la vida picando piedra: las mujeres de la cantera de Mtongani]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mujeres-cantera-mtongani_1_5169061.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0289110-cc42-4924-81dc-68f2a07945fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ganarse la vida picando piedra: las mujeres de la cantera de Mtongani"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el barrio de Mtongani, del distrito de Kinondoni, en la ciudad de Dar es Salaam (Tanzania), una gran cantera forma la trastienda de un barrio humilde, y refleja la clase social de sus habitantes.</p><p class="subtitle">Por un lado, están quienes viven en el corazón de la propia cantera y a diario parten roca al sol. La mayoría de ellas son mujeres. Por otro, están aquellos a quienes les ha ido mejor, y han podido comprar una parcela de la cantera al gobierno y emplear a sus propios partidores.</p></div><p class="article-text">
        Somoe y Situmai comenzaron como partidoras de piedra y ahora emplean a otros para que transporten y rompan las rocas para ellas. Han logrado cambiar su modo de vida gracias a la obtenci&oacute;n de microcr&eacute;ditos, una pr&aacute;ctica habitual en el pa&iacute;s en la que participan cerca de cien organizaciones e instituciones y que sofoca las necesidades de miles de tanzanos.
    </p><p class="article-text">
        En Tanzania, la piedra no da mucho dinero, pero es un negocio seguro, ya que es una de las materias primas m&aacute;s usadas. Se utiliza para la construcci&oacute;n, y de eso hace falta mucho en Dar, una ciudad con importantes carencias en infraestructuras. Un cubo de piedra picada se vende por 350 chelines tanzanos, alrededor de 15 c&eacute;ntimos de euro. Un cami&oacute;n cargado de piedra cuesta 45.000 chelines, unos 25 euros.
    </p><p class="article-text">
        La vida en la cantera es dura y la explotaci&oacute;n del medio, un trabajo no apto para cualquiera. Durante la estaci&oacute;n seca concentra gran cantidad de polvo, que se cuela por las v&iacute;as respiratorias e irrita los ojos. Pero quiz&aacute; la peor temporada del a&ntilde;o para las trabajadoras y trabajadores de este negocio sea la &eacute;poca de lluvias, cuando la cantera se convierte en un lodazal de dif&iacute;ciles condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Somoe ronda los cuarenta a&ntilde;os. Nos recibe en la puerta de la humilde casa donde vive, cerca de la cantera. All&iacute; comparte techo con su marido, sus hijos y otro joven de diez a&ntilde;os del que se hace cargo. Ella es el pilar fundamental del sustento familiar y la educaci&oacute;n de algunos de sus hijos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La mujer narra, orgullosa, c&oacute;mo ha cambiado su vida gracias a dos microcr&eacute;ditos. Once meses atr&aacute;s, Somoe trabajaba picando piedra en la cantera local, bajo unas condiciones realmente duras y al calor de un sol que no perdona.  Fue entonces cuando consigui&oacute; el que ser&iacute;a su primer microcr&eacute;dito, gracias al cual diversific&oacute; su negocio y duplic&oacute; su fuente de ingresos. Compr&oacute; un tanque de 2.000 litros de agua para venderlo entre sus vecinos, y poco a poco empez&oacute; a ver cumplido el sue&ntilde;o de convertirse en una gran empresaria. Sin embargo, fue la obtenci&oacute;n de un segundo microcr&eacute;dito lo que realmente cambi&oacute; su modo de vida. Decidi&oacute; multiplicar sus negocios, y mont&oacute; una peque&ntilde;a tienda donde ahora vende bebidas, az&uacute;car, jab&oacute;n y queroseno, entre otros productos. Tambi&eacute;n se inici&oacute; en el negocio del carb&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No pod&iacute;a hacerse cargo de todo sola y contrat&oacute; a una joven de 15 a&ntilde;os para que le ayudara con la venta de agua por poco m&aacute;s de 10 euros al mes. Tambi&eacute;n cuenta con alguien que rompe piedra para ella en la cantera. Cuando piensa en obtener un tercer microcr&eacute;dito, tiene claro que le gustar&iacute;a expandir su negocio y aumentar sus ventas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Al llegar a casa de Situmai, viene apresurada a recibirnos con una amplia sonrisa: &ldquo;&iexcl;Karibuni!&rdquo;<em>(&lsquo;</em>bienvenidas&rsquo;). Nos cuenta que hoy no ha encontrado pescado en el barrio y que probablemente tendr&aacute; que desplazarse a otra zona del distrito para conseguirlo. De lo contrario, no podr&aacute; abrir su negocio.
    </p><p class="article-text">
        Esta mujer, que tarda unos minutos en calcular su edad, tiene cuarenta y cuatro a&ntilde;os y una hija peque&ntilde;a a su cargo. Cada d&iacute;a se dedica a cocinar y vender pescado en un puesto frente a su casa. Lo hace todos los d&iacute;as de la semana, al menos cuando encuentra pescado para comprar.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n nos cuenta que el negocio le ha ido bien y, ayudada por los microcr&eacute;ditos, ha conseguido comprar una parcela en la cantera, a unos minutos de su casa. Nos lleva hasta all&iacute; para ense&ntilde;arnos su merecido trozo de piedra. All&iacute; emplea a alguien para que rompa su roca, ya que ella comenz&oacute; a hacerlo, pero tuvo que abandonarlo porque su salud se resent&iacute;a ante un trabajo tan duro.
    </p><p class="article-text">
        Ambas son privilegiadas dentro de sus comunidades. A trav&eacute;s del trabajo constante han conseguido lo que muchos en la cantera ans&iacute;an: tener su propia parcela y emplear a alguien m&aacute;s. En la cantera es una forma de decir algo as&iacute; como &ldquo;he conseguido tomar las riendas de mi vida, no dependo de nadie&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hemisferio Zero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mujeres-cantera-mtongani_1_5169061.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Dec 2013 19:55:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ganarse la vida picando piedra: las mujeres de la cantera de Mtongani]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tanzania,Microcréditos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los hijos de la prisión mexicana de Santa Marta Acatitla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/prision-mexicana-santa-marta-acatitla_1_5801480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2f3e711-3131-4032-bf67-d4e6d225d57f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los hijos de la prisión mexicana de Santa Marta Acatitla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">108 niños nacidos en prisión viven en la cárcel mejicana de Santa Marta de Acatitla, donde pueden permanecer junto a sus madres hasta cumplir los seis años de edad</p></div><p class="article-text">
        La peque&ntilde;a de cuerpo fr&aacute;gil y cabello  lacio se gira hacia lo que puede ser la primera c&aacute;mara fotogr&aacute;fica que ha  visto en sus cuatro a&ntilde;os de vida. Sonr&iacute;e. Muestra sus dientes diminutos  y posa, como si supiera autom&aacute;ticamente que la c&aacute;mara la enfocar&aacute; a ella.  Despu&eacute;s corre y se para delante de un mural que tiene dibujado el sol de fondo.  Nadie le ha dicho c&oacute;mo ponerse para la foto, pero alza sus delgados  brazos hacia el cielo e intenta no hacer muecas por el sol que ataca de  frente. La acompa&ntilde;a su mam&aacute;, una joven que podr&iacute;a ser su hermana mayor,  viste el riguroso uniforme azul de las presas que ya han sido  sentenciadas en la c&aacute;rcel de Santa Martha Acatitla. Ser&aacute; la primera  foto familiar, la primera foto que tienen juntas.
    </p><p class="article-text">
        Es un viernes por la ma&ntilde;ana, despu&eacute;s de  un mes y medio de tr&aacute;mites burocr&aacute;ticos y casi media hora de revisi&oacute;n.  La fot&oacute;grafa y yo por fin estamos entregando nuestras identificaciones y  permisos -firmados y sellados- a la empleada que deber&aacute; aprobar el  ingreso. Nos dicen que solo podremos pasar con una grabadora y una  c&aacute;mara de fotos, inspeccionada a detalle para confirmar que coincide con  el modelo que presentamos semanas antes en nuestro intento de conseguir la autorizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al entrar hay un sinf&iacute;n de corredores,  de laberintos gris&aacute;ceos. En esos pasillos comienzan a aparecer las  reclusas, en grupos peque&ntilde;os de tres a cinco mujeres. Por unos momentos  eso no se parece a las c&aacute;rceles de las pel&iacute;culas <em>hollywoodenses</em>, como <em>American History X</em>,  las internas r&iacute;en entre ellas e intercambian miradas c&oacute;mplices. Un poco  m&aacute;s adentro hay un mural inmenso que nos da la bienvenida: decenas de  peque&ntilde;os relojes de arena fueron pintados con esmero por las  reclusas para adornar el per&iacute;metro del Centro de Desarrollo Infantil que  se encuentra en la prisi&oacute;n. A unos cuantos pasos hay una tienda que en los d&iacute;as de  calor, como hoy, vende helados, y detr&aacute;s de &eacute;sta, est&aacute; situado el patio peque&ntilde;o  donde los ni&ntilde;os pueden jugar en su tiempo libre.
    </p><p class="article-text">
        Este viernes no hubo clases. Son pocos  los ni&ntilde;os que est&aacute;n jugando en el patio, fuera de las celdas de sus  madres. Los peque&ntilde;os se divierten con unas pelotas tan grandes como ellos,  est&aacute;n tan atentos que pasamos desapercibidas. Ninguno de ellos pasa de  los seis a&ntilde;os: al cumplir los cinco a&ntilde;os con once meses  de edad, ya no pueden vivir dentro de la c&aacute;rcel. Al llegar a esa etapa  de su vida tendr&aacute;n que ser trasladados, sacados de la prisi&oacute;n donde en  la mayor&iacute;a de los casos han nacido. Obtienen su libertad fuera de las  rejas, con sus madres a&uacute;n tras las celdas.
    </p><p class="article-text">
        Son 108 ni&ntilde;os los que viven en prisi&oacute;n. Hasta el a&ntilde;o 2010, por falta de datos  oficiales se estimaba que exist&iacute;an 874 menores en reclusi&oacute;n en las  diferentes c&aacute;rceles de fuero com&uacute;n a lo largo del pa&iacute;s, de acuerdo con el informe <em>&ldquo;La situaci&oacute;n de las mujeres en reclusi&oacute;n&rdquo;</em> de la Comisi&oacute;n Nacional de Derechos Humanos. Todos ellos comparten un com&uacute;n denominador: nacieron en prisi&oacute;n y no  cometieron ning&uacute;n delito. Sus madres, en cambio, cumplen condenas que en  lo general, van de uno a diez a&ntilde;os. En las c&aacute;rceles, hasta el a&ntilde;o  2007, los tres delitos m&aacute;s comunes de los presos en el pa&iacute;s son: robo simple, robo con violencia y delitos contra la salud, seg&uacute;n el informe<em> &ldquo;C&aacute;rceles en M&eacute;xico&rdquo;</em><a href="http://www.nuso.org/upload/articulos/3421_1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;C&aacute;rceles en M&eacute;xico&rdquo;</a><a href="http://www.nuso.org/upload/articulos/3421_1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Marcelo Bergman y Elena Azaola</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>**</strong>
    </p><p class="article-text">
        Victoria se sienta en frente de una mesa  de cemento situada en el patio del Centro de Desarrollo  Infantil. Cruza los brazos. No tiene muchas ganas de hablar de su vida  privada con una desconocida. Sus p&aacute;rpados est&aacute;n pintados de un  azul claro, que contrasta con su blusa color azul marino. El cabello corto y te&ntilde;ido de casta&ntilde;o claro le llega casi hasta  los hombros. Tiene una mirada fuerte, muy fuerte, que se suaviza cuando  menciona por primera vez a su hija: Frida Alejandra.
    </p><p class="article-text">
        No solo se le suaviza la mirada. Sus ojos comienzan a mirar hacia arriba y a lagrimear. Frida  Alejandra es la ni&ntilde;a m&aacute;s grande del centro, tiene cinco a&ntilde;os y  nueve meses, y <strong>en agosto deber&aacute; abandonar</strong> el lugar que ha sido su hogar  durante su corta existencia. Es imposible hacer un juicio sobre si  Frida Alejandra se ha beneficiado de crecer dentro de la c&aacute;rcel junto a  su madre. Pero a  Victoria el tener a su hija junto a ella le ha rendido frutos: su comportamiento ha cambiado de forma positiva dentro de prisi&oacute;n, ya no cae en  provocaciones, y le falta poco para terminar bachiller. Hab&iacute;a  entrado a prisi&oacute;n sin haber terminado la educaci&oacute;n primaria.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de tener una hija en prisi&oacute;n marc&oacute; el cambio en su manera de vivir. El 60% de  las internas que tienen a sus hijos en la c&aacute;rcel, se quedaron  embarazadas estando presas, ya fuera durante las visitas de sus parejas o en  los interreclusorios. Hay quienes dicen que muchas reclusas se quedan  embarazadas a prop&oacute;sito para tener mejores beneficios como celdas en los  primeros pisos. Ya que en cada celda de &eacute;stas s&oacute;lo pueden estar tres  internas con sus hijos. Otro de los beneficios que mencionan es la imposibilidad de ser trasladadas a c&aacute;rceles federales porque no est&aacute; permitido tener  ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Desde febrero de este a&ntilde;o, madre e hija  han estado acudiendo a terapia con la psic&oacute;loga del Centro de Desarrollo  Infantil. Intenta prepararlas para la inminente separaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Va a ser un desprendimiento muy fuerte  porque Frida siempre ha estado conmigo. Ella es muy inteligente, muy  lista. Espero que esa inteligencia le ayude a superar su salida.  Me gustar&iacute;a ser tan fuerte como ella, Frida ya lo est&aacute; llevando mejor que  yo. Esto (la pr&oacute;xima separaci&oacute;n) es lo m&aacute;s dif&iacute;cil de estar en este  lugar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>**</strong>
    </p><p class="article-text">
        A Matilda le faltan ocho a&ntilde;os y medio  para cumplir su sentencia. Es muy alta, de piel morena, con cabello  oscuro que recoge en una coleta. Su hija Nahomi est&aacute; sentada junto a  ella, parece que tiene m&aacute;s edad, pero apenas ronda los cuatro a&ntilde;os. Trae  una blusa rosa estampada con las princesas Ariel y Bella de Disney, su  cabello, rizado como el de su madre, est&aacute; recogido en dos coletas.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de Victoria, que enviar&aacute; a  Frida Alejandra a vivir con Deyanira, su hija de 31 a&ntilde;os, Matilda no  sabe qui&eacute;n cuidar&aacute; de su hija cuando tenga que salir del reclusorio. Su  familia en Honduras, de donde es originaria, lleva seis meses sin  responder a sus llamadas. Cada vez que lo intenta, la operadora le dice que  ese n&uacute;mero ya no se encuentra disponible. Tampoco ha tenido &eacute;xito  pidiendo ayuda a su embajada: &ldquo;Los del consulado hondure&ntilde;o no vienen  aqu&iacute; para nada. Les estamos pidiendo apoyo para que nos echen una mano,  no econ&oacute;micamente, sino con la extradici&oacute;n. No se han presentando.  Cuando nos contestan, nos dicen que tienen mucho trabajo y no tienen  tiempo para venir. La &uacute;ltima vez que vinieron a vernos fue hace dos  a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La c&aacute;rcel la ha ense&ntilde;ado a ser fuerte,  lo demuestra con la seguridad con la que enuncia cada palabra que sale  de sus labios. Para mantener a la ni&ntilde;a y poder comprarle lo necesario, -como ropa, medicamentos y algunos juguetes-, Matilda trabaja todos los  d&iacute;as lavando ropa, planchando y haciendo el aseo. Ella no cuenta ni con  el apoyo de su familia ni del ex recluso hondure&ntilde;o que la embaraz&oacute;, el  cual obtuvo su libertad y regres&oacute; a su pa&iacute;s,  dejando atr&aacute;s a Matilda y a su hija Nahomi de la que nunca se encarg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Matilda no es el &uacute;nico entre  las madres reclusas. Los ni&ntilde;os tienen que enfrentarse a la ausencia de  una figura paterna mientras crecen en prisi&oacute;n. La mayor&iacute;a de los padres  no visitan a sus hijos. Desde el  momento en el que se enteran del embarazo, se desentienden de ellos.  Solo el 21% de los padres se hacen cargo de sus hijos mientras est&aacute;n en la c&aacute;rcel los primeros a&ntilde;os de sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>**</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es saludable que los ni&ntilde;os crezcan entre rejas? La directora del CENDI, Jessica Mayde, afirma  que los ni&ntilde;os se dan cuenta en todo momento de la situaci&oacute;n. Muchos le preguntan c&oacute;mo es el mundo exterior o qu&eacute; es el metro. Se dan cuenta del  encierro. Seg&uacute;n explica, si es sano o no ese ambiente, depende de cada  caso en particular. Tambi&eacute;n de en qu&eacute; medida el Centro de Desarrollo Infantil  intenta inculcar valores pero, como a&ntilde;ade Mayde, no pueden hacer todo el trabajo. Depende  de la madre, y del lugar donde vayan a vivir cuando llegue la salida  definitiva.
    </p><p class="article-text">
        Para Araceli, la psic&oacute;loga que trabaja  como perito en la Procuradur&iacute;a General de Justicia del Distrito Federal,  el tema deber&iacute;a ser tratado con extrema cautela. Por un lado, ella  opina que no se le puede quitar el derecho a ser madre a las internas y  arrebatarles a sus hijos cuando nacen. Por otro, el ambiente de  una prisi&oacute;n, aunque se tomen medidas de seguridad, puede afectar el  futuro desarrollo de los ni&ntilde;os: &ldquo;Cada caso concreto deber&iacute;a ser  estudiado, ver si tiene familiares &oacute;ptimos para que cuiden de ellos. En el caso de que no exista otra opci&oacute;n mejor es preferible que se queden en la c&aacute;rcel. Pero lo ideal ser&iacute;a que se investigara minuciosamente cada  caso, aunque es obvio que en prisi&oacute;n no van a dedicar tiempo  para eso&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Y &iquest;qu&eacute; sucede cuando las internas no  tienen familiares fuera de la c&aacute;rcel para que se hagan cargo de sus  hijos? Si se da esta situaci&oacute;n se van al DIF (Sistema para el Desarrollo  Integral de la Familia) o a alg&uacute;n albergue. Una vez que se efectua su salida definitiva, el centro penitenciario no lleva un seguimiento de los menores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>**</strong>
    </p><p class="article-text">
        A Victoria le faltan todav&iacute;a diez a&ntilde;os  para terminar de cumplir su sentencia. Cuando por fin salga del  reclusorio, Ana Frida tendr&aacute; 16 a&ntilde;os. Estar&aacute; entrando a la  adolescencia y seguramente ya habr&aacute; dado su primer beso. Vestir&aacute;,  probablemente, ropa m&aacute;s moderna como las dem&aacute;s j&oacute;venes de su edad y ya no usar&aacute; no  esas blusas rosas llenas de princesas de Disney. Victoria, seguramente, sonreir&aacute;. Y se sacar&aacute;n su primera foto en libertad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Reportaje publicado previamente en Spleen Journal</strong><a href="http://www.spleenjournal.com/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=290&amp;Itemid=4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spleen Journal</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hemisferio Zero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/prision-mexicana-santa-marta-acatitla_1_5801480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Sep 2013 18:09:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cárceles,México,Niños,Menores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la pobreza a la revolución del campesino colombiano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/colombia-campesionos-revolucion-manifestaciones-huelga_1_5791947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/587b4289-11fc-4db7-bfc6-a3fe6a354ce3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la pobreza a la revolución del campesino colombiano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estudiantes universitarios, sindicatos y habitantes concienciados  con   los problemas del sector agropecuario se unieron a las  movilizaciones y   bloqueos de los campesinos iniciados once días antes del gran Paro  Nacional</p><p class="subtitle">El Gobierno de Colombia presentó este lunes su dimisión en bloque para dar "plena libertad" al presidente, Juan Manuel Santos, en el marco de la crisis que se ha desatado por las protestas de campesinos y transportistas</p></div><p class="article-text">
        Los campesinos colombianos no luchan  solos. Estudiantes universitarios, sindicatos y habitantes concienciados  con los problemas del sector agropecuario se unieron a las  movilizaciones y bloqueos iniciados once d&iacute;as antes del gran <a href="https://twitter.com/search?q=%23ParoNacional&amp;src=hash" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paro Nacional.</a> El pasado 29 de agosto sal&iacute;an quince marchas desde diferentes puntos de  Bogot&aacute; rumbo a la emblem&aacute;tica Plaza de Sim&oacute;n Bol&iacute;var, testigo de las  grandes conquistas de derechos en el pa&iacute;s. No todos los manifestantes  pudieron llegar, sin embargo. Con un saldo de cuatro muertos, 200  heridos, 512 detenidos y un toque de queda instaurado en tres de las 20  localidades de la ciudad, conclu&iacute;a una jornada que a&uacute;n hoy mantiene en  desconcierto a los ciudadanos capitalinos.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.caracol.com.co/noticias/actualidad/estamos-atravesando-por-una-tormenta-santos/20130829/nota/1959974.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Estamos atravesando </a><a href="http://www.caracol.com.co/noticias/actualidad/estamos-atravesando-por-una-tormenta-santos/20130829/nota/1959974.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una tormenta&rdquo;</a>,  reconoci&oacute; ese d&iacute;a en una comparecencia de prensa Juan Manuel Santos,  presidente del pa&iacute;s, despu&eacute;s de haber afirmado p&uacute;blicamente que el <a href="http://www.semana.com/nacion/articulo/santos-el-paro-nacional-agrario-no-existe/355264-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;tal paro agrario no existe&rdquo;</a> y  haber despertado, con esa &ldquo;desafortunada&rdquo; frase, la solidaridad de  muchos de los ciudadanos y ciudadanas de Colombia, campesinos o no.
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar al punto de encuentro, en la Carrera 7 con Calle 22, comenzaron las primeras batallas campales. El <a href="http://www.policia.gov.co/portal/page/portal/UNIDADES_POLICIALES/Comandos_deptos_policia/comando_depto_meta/especialidades/Esmad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ESMAD</a> (Escuadr&oacute;n M&oacute;vil Antidisturbios) y una minor&iacute;a encapuchada que supo  hacerse notar con sus pr&aacute;cticas no pac&iacute;ficas, iniciaron una ola de  violencia que desvi&oacute; la atenci&oacute;n de las verdaderas causas de la  protesta. Con el lanzamiento de gases lacrim&oacute;genos y con el uso de  mangueras de agua a presi&oacute;n, el ESMAD opt&oacute; por disolver a los  manifestantes que se dirig&iacute;an a la plaza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Son muchas las hip&oacute;tesis que se barajan  en torno a estos comportamientos vand&aacute;licos y tambi&eacute;n al abuso de la  fuerza de las autoridades desplegadas en las zonas de marcha. <a href="https://twitter.com/petrogustavo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gustavo Petro</a>, alcalde mayor de Bogot&aacute;, culp&oacute; a un grupo criminal procedente de grupos de paramilitares desmovilizados conocido como <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Los_Paisas_%28banda_criminal%29" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Los Paisas'</a> de pagar a j&oacute;venes de la localidad bogotana de Suba para destruir un  puesto de la Polic&iacute;a, sabotear comercios y fomentar actos vand&aacute;licos.  
    </p><p class="article-text">
        Juan Manuel Santos comunicaba previamente, por su lado, que estos hechos  fueron responsabilidad del movimiento pol&iacute;tico de izquierdas<a href="http://www.marchapatriotica.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Marcha Patri&oacute;tica</a>,  liderado por la exsenadora Piedad C&oacute;rdoba, con el objetivo de &ldquo;imponer  su propia agenda&rdquo;. El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinz&oacute;n, asegur&oacute;  que todo esto fue obra de infiltrados de las<a href="http://www.farc-ep.co/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> FARC </a>(Fuerzas  Armadas Revolucionarias de Colombia). Piedad C&oacute;rdoba dijo que los verdaderos responsables fueron desmovilizados de las  paramilitares <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Autodefensas_Unidas_de_Colombia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Autodefensas Unidas de Colombia</a>. 
    </p><p class="article-text">
         Mientras tanto, ciudadanos y ciudadanas presentes en esta movilizaci&oacute;n  siguen difundiendo v&iacute;deos y fotograf&iacute;as de heridos e &ldquo;infiltrados del  Esmad&rdquo; a trav&eacute;s de diversas redes sociales con el objetivo de demostrar  qui&eacute;nes fueron los que rompieron el pacifismo con el que fue convocada  esta movilizaci&oacute;n a nivel nacional.
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            </figure><p class="article-text">
        El viernes Juan Manuel Santos decidi&oacute;  levantar a su gobierno de las mesas de negociaci&oacute;n con los campesinos y  despleg&oacute; a 50.000 efectivos militares a lo largo del pa&iacute;s para &ldquo;recuperar la confianza&rdquo; de los colombianos, 8.500 destinados en Bogot&aacute;.  Con aires militares amanec&iacute;a la plaza de Sim&oacute;n Bol&iacute;var defendiendo la  versi&oacute;n de un Ejecutivo que confesaba &ldquo;estar perdiendo la paciencia&rdquo;  ante los bloqueos del sector agropecuario secundados por las masas  populares. Con &ldquo;gran l&aacute;stima&rdquo; recib&iacute;an la noticia los campesinos, cuyos  l&iacute;deres cedieron al levantamiento de los bloqueos en carreteras y  pueblos del pa&iacute;s pero no al cese de la lucha pol&iacute;tica.
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        Este domingo el Gobierno y los ind&iacute;genas del departamento de Nari&ntilde;o <a href="http://www.elespectador.com/noticias/economia/santos-refrendara-acuerdos-indigenas-narino-articulo-443772" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llegaron a un acuerdo </a>que  cede derechos y que a cambio recibe la promesa de levantar el paro y  normalizar la movilidad en la zona. Juan Manuel Santos, desde Ipiales,  anim&oacute; a los campesinos a &ldquo;construir un gran pacto nacional por el  desarrollo agropecuario&rdquo; y asegur&oacute; que pronto firmar&aacute; un decreto para  arrancar con el Gran Pacto Nacional para el Sector Agropecuario y  Desarrollo Rural. Mientras tanto contin&uacute;an las protestas en ciertas  partes del pa&iacute;s y sigue habiendo disturbios en la localidad de Suba, en  Bogot&aacute;.
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                </figure><h3 class="article-text">Lo que llev&oacute; a los campesinos a la calle</h3><p class="article-text">
        Un estudio de Planeaci&oacute;n Nacional del Gobierno de Colombia ya hab&iacute;an anunciado en 2007 que de cada 100 campesinos  nacionales, 62 son pobres y 25 indigentes, sin embargo, el 72% de los  productos que se venden en Colombia provienen de peque&ntilde;os agricultores.  La situaci&oacute;n del sector agropecuario se convirti&oacute; en uno de los  principales puntos en los planes de desarrollo del actual mandatario  colombiano no obstante, a un a&ntilde;o de acabar legislatura, el problema ha  seguido sin tratarse hasta esta oleada de protestas y a pesar de haber  sido el primer punto a tratar con las Farc en las mesas de negociaci&oacute;n  en La Habana (Cuba).
    </p><p class="article-text">
        Hasta estos momentos no ha existido una  pol&iacute;tica de Estado que defina cu&aacute;l es el modelo de agricultura que  necesita el pa&iacute;s y que sea rentable tanto para grandes como para  peque&ntilde;os productores. Seg&uacute;n Orlando Pamo, campesino del departamento del  Tolima, &ldquo;Colombia tiene recursos suficientes para alimentar a todos y a  todas y bien&rdquo;, hecho que no justifica la situaci&oacute;n de extrema pobreza  en los campos del pa&iacute;s.
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        Por otro  lado, hay problemas estructurales que entorpecen la situaci&oacute;n del campesinado. El mal estado de las  carreteras (que encarece los costos de los productos), los precios de  los fertilizantes (que en Colombia son m&aacute;s altos que en cualquier otro  pa&iacute;s de Latinoamerica), la falta de cr&eacute;ditos, el aumento de las  importaciones debido a los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos  y Europa, los acuerdos en la misma l&iacute;nea alcanzado con los pa&iacute;ses  andinos y la expropiaci&oacute;n de tierras y desplazamientos forzados  ocasionados por la presencia de grandes multinacionales, han provocado  esta situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Movimiento Dignidad Papera, la  tierra cultivable en Colombia supone un 19% del total, sin embargo tan  s&oacute;lo se usa el 4%. El 60% de los campesinos no tienen ni siquiera agua  potable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Noelia Vera, Hemisferio Zero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/colombia-campesionos-revolucion-manifestaciones-huelga_1_5791947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Sep 2013 07:54:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la pobreza a la revolución del campesino colombiano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Huelgas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El interior de las minas de Bolivia, en imágenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/minas-cerro-rico-boliviano-imagenes_3_5779819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2daef855-c764-44e0-8e3a-eb698f18bd6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El interior de las minas de Bolivia, en imágenes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son las ocho de la mañana en el  “Calvario”, el mercado minero de la ciudad, donde cada mañana cientos de  mineros de las Cooperativas del Cerro Rico se acercan para desayunar y  proveerse de material. La entrada a la mina es lúgubre y triste.  Seguimos los pasos de las botas de agua que marcan el ritmo chapoteando  en el barro y nos adentramos en lo más profundo de una de las minas más  antiguas del cerro: La mina de Rosario.</p></div><p class="article-text">
        Son las ocho de la ma&ntilde;ana en el  &ldquo;Calvario&rdquo;, el mercado minero de la ciudad, donde cada ma&ntilde;ana cientos de  mineros de las Cooperativas del Cerro Rico se acercan para desayunar y  proveerse de material. La entrada a la mina es l&uacute;gubre y triste.  Seguimos los pasos de las botas de agua que marcan el ritmo chapoteando  en el barro y nos adentramos en lo m&aacute;s profundo de una de las minas m&aacute;s  antiguas del cerro: La mina de Rosario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hemisferio Zero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/minas-cerro-rico-boliviano-imagenes_3_5779819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Aug 2013 18:24:53 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La plata del Rey: así es el trabajo en una mina boliviana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mineria-bolivia-cerro-rico-minas_1_5778660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25fa7bdc-c645-47df-abb3-01c65f56e6e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La plata del Rey: así es el trabajo en una mina boliviana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La entrada a la mina es lúgubre y triste.  Seguimos los pasos de las botas de agua que marcan el ritmo y nos adentramos en lo más profundo de una de las minas más  antiguas del Cerro Rico: La mina de Rosario.</p><p class="subtitle">“El minero lleva su profesión con orgullo, pero no quiere  eso para sus hijos”</p></div><p class="article-text">
        Seguir los pasos de los mineros  bolivianos es una actividad extenuante. Para quien no est&eacute; acostumbrado a  vivir a 4.000 metros de altura, caminar cerro arriba resulta fren&eacute;tico.  A cada paso, la respiraci&oacute;n se entrecorta y los pulmones suspiran por  una bocanada de aire todav&iacute;a m&aacute;s grande, una sensaci&oacute;n s&oacute;lo apaciguada  por el consumo de hojas de coca, tan habitual entre los pueblos andinos  como herramienta imprescindible para los mineros de Potos&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Son las ocho de la ma&ntilde;ana en el  &ldquo;Calvario&rdquo;, el mercado minero de la ciudad, donde cada ma&ntilde;ana cientos de  mineros de las Cooperativas del Cerro Rico se acercan para desayunar y  proveerse de material. La entrada a la mina es l&uacute;gubre y triste.  Seguimos los pasos de las botas de agua que marcan el ritmo chapoteando  en el barro y nos adentramos en lo m&aacute;s profundo de una de las minas m&aacute;s  antiguas del cerro: La mina de Rosario.
    </p><p class="article-text">
        El aire es fresco durante los primeros  cien metros y la temperatura g&eacute;lida, pero a medida que descendemos el  aire se torna viciado, hace calor y las vetas de azufre envuelven el  ambiente con un manto hediondo. En ocasiones el camino se estrecha tanto  que es imposible continuar sin arrastrarse. &ldquo;Es un viaje al infierno&rdquo;  dice Dieter Alanes, potosino de nacimiento y minero retirado que hace  hoy las veces de gu&iacute;a para quien se <a href="http://bigdealtours.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aventura a visitar las minas</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Para los mineros y su cosmolog&iacute;a  particular, realmente lo es. Pues &ldquo;una vez que se adentra uno en el  interior de la mina, se abandona el reino de Dios&rdquo; comentan unos mineros  que descansan unos minutos antes de continuar con su jornada. &ldquo;Lo que  sigue a continuaci&oacute;n son los dominios del &rdquo;T&iacute;o&ldquo;. El T&iacute;o es el diablo, un  sincretismo religioso producto de la colonizaci&oacute;n espa&ntilde;ola y las  divinidades de la cosmolog&iacute;a ind&iacute;gena que habita en las profundidades de  la tierra, es decir, en la mina, y al que se le debe realizar ofrendas y  sacrificios de llama.
    </p><p class="article-text">
        La realidad para quien trabaja las minas  es muy distinta de cualquier otra profesi&oacute;n. Conscientes de los  peligros que entra&ntilde;a como derrumbes, explosiones, gases venenosos etc.  los mineros de todo el mundo saben que su trabajo pasa factura m&aacute;s  pronto que tarde. Desde los tiempos de la colonia, los mineros en Potos&iacute;  saben que para evitar estos males deben encomendarse al T&iacute;o. Por eso,  antes de proseguir adelante, hacemos una parada de rigor para visitarle a  &Eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        La estatua, imponente en medio de la  oscuridad, sostiene en la boca un cigarro a medio consumir. Sus dos  manos con las palmas hacia arriba sujetan dos botellas de alcohol  et&iacute;lico de 96&ordm; y sobre su cabeza y cuernos cuelgan desparramadas  serpentinas y hojas de coca. Son las ofrendas de los mineros para el  T&iacute;o. Willson, otro de los ex-mineros que nos acompa&ntilde;a, saca de su bolsa  unas cuantas hojas de coca y se las echa por encima, al tiempo que bebe  dos chupitos (en la cosmolog&iacute;a ind&iacute;gena todo lo bueno debe ser dual) de  alcohol puro y le pide al T&iacute;o protecci&oacute;n para la jornada y ayuda para  que los compa&ntilde;eros encuentren buenas vetas de mineral.
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                </figure><p class="article-text">
        Las minas del Cerro Rico hicieron de  Potos&iacute; una de las ciudades m&aacute;s grandes del S.XVI en tan s&oacute;lo 28 a&ntilde;os  desde su descubrimiento, llegando a tener m&aacute;s de 120.000 habitantes  seg&uacute;n el censo de 1573. Poblaci&oacute;n solo comparable en Europa a las de las  ciudades de Sevilla, Par&iacute;s o Londres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Soy el rico Potos&iacute;, del mundo soy el tesoro, soy el rey de los montes y envidia soy de los reyes</em>&rdquo;  reza as&iacute; la inscripci&oacute;n del escudo de la Villa Imperial, t&iacute;tulo  otorgado por el emperador Carlos V a la ciudad que le dio la plata para  mantener un imperio y consolidar otro.
    </p><p class="article-text">
        Si bien es cierto que las galer&iacute;as del  Cerro Rico proveen de diferentes metales como el plomo, el zinc o el  cobre, la realidad es que desde mediados del XVI la plata fue el  principal metal que cop&oacute; casi todas las exportaciones del Nuevo Mundo.   Plata de ley, plata del rey. O de los reyes mejor dicho, de la casa de  Habsburgo que durante trescientos a&ntilde;os dilapidaron con una mala  administraci&oacute;n y en guerras intestinas contra la herej&iacute;a en el coraz&oacute;n  de Europa o contra el Turco en el Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        La explotaci&oacute;n de la mina y sobre todo  las condiciones del trabajo en que se realizaba, se cobraron numerosas  vidas de los mitayos, los ind&iacute;genas que trabajaban las minas en jornadas  de diecis&eacute;is horas y en condiciones de semiesclavitud, vulnerables a  todo tipo de accidentes y enfermedades.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n en Potos&iacute; hoy es bien  distinta aunque todav&iacute;a tuvieron que pasar muchos a&ntilde;os desde la  independencia hasta que la explotaci&oacute;n de la mina qued&oacute; en manos de  cooperativas locales que devolvieron la dignidad a los mineros y el  metal al que se lo trabaja. No obstante, tras la ca&iacute;da de la producci&oacute;n  de plata en favor del esta&ntilde;o, la ciudad entr&oacute; una espiral de decadencia  de la que no se recuper&oacute; jam&aacute;s, desplaz&aacute;ndose los centros econ&oacute;micos a  otras &aacute;reas del pa&iacute;s como La Paz,  Cochabamba y Santa Cruz, dejando la  ciudad de Potos&iacute; como una triste visi&oacute;n en un espejo roto de aquello que  fue una vez.
    </p><p class="article-text">
        Hoy no es extra&ntilde;o encontrar en las minas  a ni&ntilde;os y adolescentes, generalmente ayudando a su padre u otro  familiar. Si bien esta situaci&oacute;n puede parecer dram&aacute;tica e incluso  execrable (son muchos los libros, art&iacute;culos y <a href="http://www.youtube.com/watch?v=eORes-rlqlk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documentales que lo denuncian</a>),  la realidad es que para algunas familias de la ciudad no queda otra  alternativa. &ldquo;El minero lleva su profesi&oacute;n con orgullo, pero no quiere  eso para sus hijos&rdquo; afirma Dieter. &ldquo;Intentan trabajar unos a&ntilde;os para  ganar plata y a los hijos los meten a estudiar, pero cuando la cosa va  mal no es tan sencillo mantenerse firme en esa idea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Varios kil&oacute;metros adentro, la mina de  Rosario conecta con la mina de Santa Elena, que es m&aacute;s nueva y dispone  de un sistema de vagonetas que circulan cargadas de toneladas de  mineral. Para salir hay que seguir las v&iacute;as. S&oacute;lo quedan cien metros  hasta el otro lado y el chirr&iacute;o de los railes anuncia la llegada  vertiginosa de una de vagoneta  que circula veloz y cargada hasta los  topes en direcci&oacute;n hacia la luz del d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hemisferio Zero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mineria-bolivia-cerro-rico-minas_1_5778660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Aug 2013 18:20:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La plata del Rey: así es el trabajo en una mina boliviana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Minería,Bolivia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mientras como con una mano, con la otra espanto moscas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mano-espanto-moscas_1_5763428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa6238aa-e3a2-4fe4-ba3b-20e781415b5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mientras como con una mano, con la otra espanto moscas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 500 indígenas Sikuani, de los llanos orientales colombianos, viven a puertas de una crisis sanitaria a causa de la cría de cerdos en el complejo agroindustrial La Fazenda, una amenaza que pone en jaque la existencia de hasta 1.400 personas.</p></div><p class="article-text">
        La contaminaci&oacute;n ambiental producida por la finca agroindustrial La Fazenda, en el departamento de Meta (Colombia), motiv&oacute; a 500 pobladores del resguardo Wacoyo, en Puerto Gait&aacute;n, a tomar las instalaciones de la finca el pasado 9 de febrero.
    </p><p class="article-text">
        La fazenda  Aliar S.A. realiza en la zona un proyecto de porcicultura a gran escala, lo que ha generado una crisis sanitaria entre los ind&iacute;genas, afectando principalmente a ni&ntilde;os y mayores de edad, quienes presentan s&iacute;ntomas de diarrea, cefaleas, fiebre, v&oacute;mito y deshidrataci&oacute;n y que deben ser atendidos a diario por los m&eacute;dicos de la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Los malos olores son abundantes y la presencia de moscas pisando los alimentos es constante. Hilber Humeg&eacute;, secretario t&eacute;cnico de la Mesa de la Orinoqu&iacute;a, lo resume de esta manera: &ldquo;Realmente no se puede comer, porque uno est&aacute; comiendo con una mano y con la otra espantando las moscas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No existe un informe t&eacute;cnico oficial de la situaci&oacute;n pues la brigada m&eacute;dica, uno de los compromisos adquiridos por la empresa a&ntilde;os atr&aacute;s, no se realiz&oacute;, explica Humeg&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las inquietudes que rodea a la Comisi&oacute;n T&eacute;cnica y Pol&iacute;tica de la Orinoqu&iacute;a -interlocutora y representante transitoria de los pueblos ind&iacute;genas de la Orinoqu&iacute;a- es constatar si el ma&iacute;z que ingiere la comunidad es apto o no para el consumo humano, puesto que en la zona los ind&iacute;genas lo hacen &lsquo;a repelo&rsquo;: pr&aacute;ctica que consiste en recoger los sobrantes de los sembrados para su alimentaci&oacute;n y &eacute;stos est&aacute;n cultivados espec&iacute;ficamente para los cerdos.
    </p><p class="article-text">
        La problem&aacute;tica que afecta a 1.400 pobladores pertenecientes a la <a href="http://www.mincultura.gov.co/?idcategoria=41786" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunidad ind&iacute;gena Sikuani</a> comenz&oacute; hace cuatro a&ntilde;os y parece haber colmado la paciencia de la comunidad. Ellos exigen como alternativa aceptable el traslado de La Fazenda (La Hacienda, en portugu&eacute;s) a otro lugar y que los terrenos sean utilizados exclusivamente para labores de agricultura.
    </p><p class="article-text">
        Entre sus demandas tambi&eacute;n contemplan que en un corto plazo se atienda la emergencia ambiental porque como el impacto no se minimice, no permitir&aacute;n el ingreso de m&aacute;s cerdos al centro agroindustrial.
    </p><p class="article-text">
        Esta acci&oacute;n de resistencia de los pueblos ind&iacute;genas de la Orinoqu&iacute;a sienta las bases para el debate en torno a las consecuencias que pueden traer a las comunidades &lsquo;la nueva frontera agr&iacute;cola de Colombia: la altillanura&rsquo;, como muchos la han tildado.
    </p><p class="article-text">
        Alternativa de soluci&oacute;n propuesta que, en esta primera instancia, tuvo eco, pues en una reuni&oacute;n con las directivas, un d&iacute;a despu&eacute;s de la toma pac&iacute;fica, se acord&oacute; que en un plazo no mayor de cuatro meses los empresarios responder&iacute;an a la solicitud de traslado de las marraneras o al acondicionamiento de los pozos s&eacute;pticos ubicados en los galpones.
    </p><p class="article-text">
        Humeg&eacute; aduce que no existen planes de manejo ambiental por parte de los empresarios para estos proyectos y que mucho menos se ha tenido en cuenta su voz. En consecuencia, exigen la consulta previa, porque &lsquo;el desarrollo no puede pasar por encima de nuestras vidas, de nuestra dignidad, de nosotros los pueblos ind&iacute;genas de la Orinoqu&iacute;a&rsquo;, enfatiza.
    </p><h3 class="article-text">La Fazenda: una revoluci&oacute;n que atropella a los ind&iacute;genas</h3><p class="article-text">
        La Fazenda est&aacute; ubicada entre los municipios de <a href="http://puertogaitan-meta.gov.co/apc-aa-files/39616631306635343263656662326535/MAPA_11_RESGUARDOS_INDIGENAS.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Puerto Gait&aacute;n </a><a href="http://puertogaitan-meta.gov.co/apc-aa-files/39616631306635343263656662326535/MAPA_11_RESGUARDOS_INDIGENAS.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y Puerto L&oacute;pez,</a> en el departamento de Meta (Colombia). Una idea que surgi&oacute; en el a&ntilde;o  1999 para dar paso a la creaci&oacute;n de una finca a gran escala.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n algunos datos, la finca cuenta con  un &aacute;rea cultivada de aproximadamente 30 mil hect&aacute;reas en ma&iacute;z y soya,  producci&oacute;n empleada para la porcicultura. Dispone de planta para  elaborar concentrados y de espacios para mantener un alto n&uacute;mero de  cerdos en ceba.
    </p><p class="article-text">
        Es una iniciativa de la <a href="http://www.aliar.com.co/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empresa privada de la Alianza Li&eacute;vano Ardila &ndash; ALIAR S.A</a> en  donde La Fazenda se constituye en un complejo agroindustrial con aportes  de empresarios de los departamentos de Antioquia y Santander.
    </p><p class="article-text">
        Las denuncias sobre el impacto de la empresa en la zona no son  nuevas. En el 2009, la comunidad ind&iacute;gena Achagua del resguardo El  Turpial denunci&oacute; la <a href="http://www.actualidadetnica.com/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=8275:fazenda-deteriora-vias-del-resguardo-achagua&amp;catid=57:ddhh&amp;Itemid=112" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afectaci&oacute;n de sus v&iacute;as por el tr&aacute;nsito de maquinaria pesada</a> y la imposibilidad del acceso a sus viviendas en moto, en cicla e incluso a pie.
    </p><p class="article-text">
        La Fazenda cobra relevancia por ser denominado un <a href="http://m.eltiempo.com/colombia/llano/viaje-a-la-nueva-frontera-agrcola-de-colombia-la-altillanura/8297443" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;caso de &eacute;xito&rsquo; en materia de industria</a>,  que naci&oacute; de la mano de 28 industriales colombianos que so&ntilde;aron con  tener una hacienda autosuficiente para alimentar cerdos y abastecer el  mercado nacional.
    </p><p class="article-text">
        Son muchos los personajes p&uacute;blicos que  han visitado sus instalaciones y han exaltado el trabajo que all&iacute; se  hace en pro de la econom&iacute;a y producci&oacute;n colombiana. As&iacute; lo constatan los  informes de prensa que sobre &eacute;sta finca agroindustrial se han  publicado.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2012 el ministro de Comercio, Industria y Turismo, <a href="https://www.mincomercio.gov.co/publicaciones.php?id=5385&amp;dPrint=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sergio D&iacute;az-Granados, destac&oacute; la mentalidad visionaria del Grupo Aliar</a>,  y puntualiz&oacute; que &lsquo;desarrollar proyectos como &eacute;ste en el pa&iacute;s contribuye  a que el pa&iacute;s se prepare de cara a las posibilidades que brindan los  TLC, donde varios sectores del agro son ganadores, entre ellos el de  carne de cerdo&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os anteriores, el entonces presidente <a href="http://web.presidencia.gov.co/sp/2008/junio/24/12242008.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;lvaro Uribe</a>,  acompa&ntilde;ado de sus ministros de Agricultura, Andr&eacute;s Felipe Arias, el  Ministro de Minas y Energ&iacute;a, Hern&aacute;n Mart&iacute;nez, el Viceministro de  Agricultura, Juan Camilo Salazar Rueda, y dos inversionistas argentinos  recorrieron los terrenos, hizo una mesa de trabajo y expres&oacute; que <a href="http://web.presidencia.gov.co/sp/2008/junio/24/12242008.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;esto es una revoluci&oacute;n total para el pa&iacute;s&rsquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        En el 2011 La Fazenda, junto con el predio La Uni&oacute;n, en Anapoima Cundinamarca, fueron <a href="http://www.ica.gov.co/Noticias/Pecuaria/2011/En-America-Latina,-Colombia-tiene-los-dos-primeros.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">certificados por el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA</a>, como  libres de peste porcina cl&aacute;sica conocida con las siglas PPC.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para los pueblos ind&iacute;genas  de la Orinoqu&iacute;a estos proyectos de desarrollo a gran escala se  convierten en la principal amenaza para su existencia.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el l&iacute;der ind&iacute;gena Humeg&eacute; no  duda en afirmar que se deben hacer los estudios cient&iacute;ficos necesarios  para constatar que el ma&iacute;z que consume la comunidad no es transg&eacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Y asegura que en un mes se debe  convocar a una primera mesa de di&aacute;logo con instituciones y entes  gubernamentales para establecer l&iacute;neas de trabajo, en conjunto con la  comunidad, y tratar el tema de la compensaci&oacute;n por los impactos que como  pueblos ind&iacute;genas hemos sufrido por dichos proyectos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hemisferio Zero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mano-espanto-moscas_1_5763428.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Aug 2013 18:19:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mientras como con una mano, con la otra espanto moscas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Salvador y las agresiones a la lucha antiminera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mineria-manifestaciones-el-salvador-represion_1_5753691.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eec78ada-0e27-41e0-9778-9f05c30fae14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Salvador y las agresiones a la lucha antiminera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ambientalistas y periodistas contrarios a  los proyectos de varias transnacionales de extracción de oro  en el país centroamericano están sufriendo agresiones, robos e incluso ha habido asesinatos.</p><p class="subtitle">Diversas organizaciones denuncian la impunidad que estos crímenes están teniendo en El Salvador. Varias voces reclaman que la  Fiscalía General de la República y la  Policía Nacional Civil no  investigan estos sucesos como deberían.</p></div><p class="article-text">
        Amenazas, robos, asesinatos. Es el  precio que pagan en El Salvador algunos de los manifestantes en contra  de la miner&iacute;a met&aacute;lica en el pa&iacute;s. El 25 de junio, sobre las siete y  media de la tarde, la abogada Zenayda Serrano caminaba a casa despu&eacute;s de  su jornada laboral cuando un individuo le asalt&oacute; a mano armada. Le rob&oacute;  varios expedientes y documentos relacionados con su trabajo, pero no el  tel&eacute;fono que llevaba ni otros objetos de valor.
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        Son los hechos denunciados por esta empleada de la <a href="http://www.fespad.org.sv/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n de estudios para la aplicaci&oacute;n del derecho</a>, integrante de la <a href="http://esnomineria.blogspot.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mesa nacional frente a la miner&iacute;a met&aacute;lica</a> -una red de organizaciones que ha mostrado repetidamente su rechazo a  los proyectos de varias transnacionales que buscan la extracci&oacute;n de oro  en el pa&iacute;s centroamericano-.
    </p><p class="article-text">
        Este es uno m&aacute;s de los episodios de  violencia que denuncian haber padecido ambientalistas y periodistas como  los de Radio Victoria, una emisora comunitaria del departamento de  Caba&ntilde;as. &ldquo;Nos han venido a tirar an&oacute;nimos debajo de la puerta. [...]  Hemos tenido que mover a gente de sus casas a altas horas de la noche&rdquo;,  contaba el periodista &Oacute;scar Beltr&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo creo que no han logrado hacer un  atentado porque hemos actuado antes de que ellos puedan hacerlo, pero de  no haber actuado con esa rapidez, yo me atrever&iacute;a a decir que ahora  estar&iacute;amos lamentando por lo menos a unos cinco compa&ntilde;eros y  compa&ntilde;eras&rdquo;. El procurador salvadore&ntilde;o para la defensa de los Derechos  Humanos, &Oacute;scar Luna, lleg&oacute; a pedir hace tiempo protecci&oacute;n para tres de  los informadores del medio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde el a&ntilde;o 2009 hemos sufrido  persecuci&oacute;n, amenazas, hasta finalizar con asesinatos de algunos  compa&ntilde;eros y m&aacute;s recientemente he sido v&iacute;ctima de robo&rdquo;, explic&oacute;  Serrano. Se refiere a la muerte a tiros hace cuatro a&ntilde;os de Ramiro  Rivera, vicepresidente del Comit&eacute; Ambiental de Caba&ntilde;as que ya hab&iacute;a  sobrevivido a varios impactos de bala.
    </p><p class="article-text">
        No fue el &uacute;nico crimen. En junio de ese  a&ntilde;o desapareci&oacute; el maestro y ecologista Gustavo Marcelo Rivera, cuyo  cuerpo encontraron en un pozo, d&iacute;as m&aacute;s tarde, con signos de tortura.  Ambos se opon&iacute;an a la presencia de la minera canadiense Pacific Rim.  Precisamente, esta transnacional demand&oacute; recientemente 315 millones de  d&oacute;lares (m&aacute;s de 241 millones de euros) al estado salvadore&ntilde;o por  supuestas p&eacute;rdidas ocasionadas al no haber explotado la mina El Dorado  en el mencionado departamento.
    </p><h3 class="article-text">La intimidaci&oacute;n como arma</h3><p class="article-text">
        Los ataques se expresan de muchas formas. Edgardo Mira, del <a href="http://www.ceicom.org.sv/index.php/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro de Investigaci&oacute;n sobre Inversi&oacute;n y Comercio</a> (CEICOM) y una de las caras m&aacute;s conocidas de la lucha antiminera  salvadore&ntilde;a, asegur&oacute; que tanto la p&aacute;gina web como varios correos  electr&oacute;nicos de su instituci&oacute;n fueron <em>hackeados</em> en las &uacute;ltimas semanas, sustrayendo informaci&oacute;n relevante de sus actividades.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para nosotros esto tiene un prop&oacute;sito,  que es desarticular el trabajo que realizamos y, de acuerdo a las  investigaciones que hemos hecho, entendemos que la mayor parte de los  ataques se originan en la Rep&uacute;blica de Guatemala&rdquo;, denunci&oacute; Mira y  record&oacute; que gran cantidad de su labor se lleva a cabo &ldquo;en contra de la  miner&iacute;a transfronteriza&rdquo; y, particularmente, en contra de la mina Cerro  Blanco, que se localiza en Guatemala, a unos 14 kil&oacute;metros de la  frontera con El Salvador.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="http://www.conflictosmineros.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio de conflictos mineros de Am&eacute;rica Latina</a>,  el proyecto abarca 235 kil&oacute;metros cuadrados y &ldquo;se pretende extraer m&aacute;s  de un mill&oacute;n de onzas de oro, con lo cual se necesitar&iacute;an m&aacute;s de seis  mil toneladas diarias de cianuro&rdquo;. Este proceso desemboca habitualmente  en la contaminaci&oacute;n de acu&iacute;feros y otras fuentes de agua, lo que ha  motivado fuertes protestas ciudadanas -en las que CEICOM ha participado-  contra la actividad de la empresa <em>Entre mares</em>, subsidiaria de <em>Gold Corporation Inc</em>.  Los habitantes de esta &aacute;rea lim&iacute;trofe han expresado su intranquilidad  por la consecuente poluci&oacute;n del r&iacute;o Lempa, que abastece de agua a buena  parte del territorio salvadore&ntilde;o, y podr&iacute;a ocasionar graves da&ntilde;os para  la salud.
    </p><h3 class="article-text">La impunidad como norma</h3><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s donde la impunidad se impone,  varias voces reclaman que la Fiscal&iacute;a General de la Rep&uacute;blica y la  Polic&iacute;a Nacional Civil no investigan estos sucesos como deber&iacute;an. En el  caso de Zenayda Serrano, lamentan que las instituciones no est&eacute;n  actuando con diligencia, aun cuando varias c&aacute;maras del circuito cerrado  de v&iacute;deo de su zona residencial muestran la aparici&oacute;n sospechosa de  quien, al parecer, asalt&oacute; a la abogada. El jurista H&eacute;ctor Antonio Garc&iacute;a  Berrios asegur&oacute; que &ldquo;hay indicios bien fuertes donde se comprueba el  seguimiento por varios d&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que la denuncia se interpuso  al d&iacute;a siguiente del robo a punta de pistola, los ambientalistas  anunciaron que pr&oacute;ximamente tambi&eacute;n presentar&aacute;n el caso a la <a href="http://www.pddh.gob.sv/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Procuradur&iacute;a</a> para la Defensa de los Derechos Humanos. &ldquo;Lo preocupante es que si pasa el tiempo, se corre peligro&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Garc&iacute;a Berrios.
    </p><p class="article-text">
        Para Serrano, &ldquo;no es posible que tantos  hechos queden en impunidad, que desde el a&ntilde;o 2009 seamos v&iacute;ctimas de  diferentes hechos de violencia y hasta este momento la Fiscal&iacute;a General  de la Rep&uacute;blica no d&eacute; una respuesta, ni abra un proceso efectivo,  pero sobre todo, por que se les pueda resarcir el da&ntilde;o a las v&iacute;ctimas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, Edgardo Mira sostiene que es  fundamental dar a conocer &ldquo;que de nuevo los luchadores ambientales de  nuestro pa&iacute;s est&aacute;n siendo amenazados, agredidos, y que desde nuestro  punto de vista, esto tiene que ver precisamente con la postura que hemos  asumido, en tanto que ponemos en alguna medida en riesgo los intereses  de estas grandes empresas transnacionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em> </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hemisferio Zero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mineria-manifestaciones-el-salvador-represion_1_5753691.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jul 2013 18:08:19 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Senegal toma cartas en la historia de Chad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/refugiados-africa-senegal-libertad-de-expresion_1_5736992.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06e96ab0-d24b-4f71-ae1f-16d7aab0ea90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Senegal toma cartas en la historia de Chad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras la detención del ex-dictador chadiano Hissène Habré en Senegal, aumentan las voces que piden coherencia al mismo país que ha expulsado al periodista Makiala Nguebla por "animar a la juventud del Chad a sublevarse" contra el actual régimen de Idriss Déby.</p><p class="subtitle">Diferentes organizaciones del Estado español iniciaron una campaña con la que denuncian la situación de vulnerabilidad de Makaila, para el que demandan asilo en Europa.</p></div><p class="article-text">
        Makaila  Nguebla, periodista y bloguero chadiano, e Hiss&egrave;ne  Habr&eacute;, ex-dictador de  Chad, han perdido su libertad en Senegal. Makaila  fue expulsado del  pa&iacute;s por denunciar las injusticias que se cometen en <strong> Chad </strong>y luchar por  los derechos humanos. Habr&eacute; fue arrestado la pasada semana en su  domicilio de la capital senegalesa por cr&iacute;menes contra la  humanidad,  cr&iacute;menes de guerra y tortura. 
    </p><p class="article-text">
        Makaila  Nguebla fue expulsado de Senegal  el pasado mayo, donde resid&iacute;a desde  el a&ntilde;o 2005. Tras un interrogatorio  de varias horas, fue acusado, entre  otros, de animar a la juventud  chadiana a sublevarse contra el r&eacute;gimen  de Iddris D&eacute;by. Makaila fue  arrestado y metido en un avi&oacute;n que le  llev&oacute; a Guinea Conakry, donde su  integridad f&iacute;sica y moral no est&aacute;n  aseguradas.
    </p><p class="article-text">
        La  semana pasada, las asociaciones  &ldquo;Puente Humano&rdquo; y &ldquo;S&iacute; se puede&rdquo;, junto  al senador Jordi Guillot de  Iniciativa Per Catalunya-Verds y una Uni&oacute;n  de Periodistas Canarios, <a href="http://puentehumano.blogspot.com.es/2013/06/rueda-de-prensa-apoyo-al-periodista.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">realizaron una rueda de prensa </a>en   Tenerife para denunciar la situaci&oacute;n de Makaila y solicitar   p&uacute;blicamente asilo en Espa&ntilde;a. En conversaci&oacute;n telef&oacute;nica,   Nguebla se muestra cansado e inquieto por su situaci&oacute;n. &ldquo;Estoy muy   preocupado. Aqu&iacute; no tengo ning&uacute;n lazo familiar, estoy solo. Si me env&iacute;an   a Chad, mi vida corre peligro. Mi &uacute;nica esperanza es que me concedan  el  asilo en alg&uacute;n pa&iacute;s europeo&rdquo;. Por ello, numerosas ONG, activistas y   periodistas de todo el mundo est&aacute;n apoyando a Makaila.
    </p><p class="article-text">
        La <strong> historia de Makaila</strong> es una historia  de lucha y superaci&oacute;n. Desde  T&uacute;nez, donde cursaba sus estudios, este  activista comenz&oacute; a denunciar  las violaciones de derechos humanos que  suced&iacute;an en su pa&iacute;s. Esto le  vali&oacute; la expulsi&oacute;n del r&eacute;gimen tunecino de  Ben Ali, bajo &oacute;rdenes del  gobierno chadiano de D&eacute;by. Gracias al apoyo de  diferentes activistas  que lanzaron una fuerte campa&ntilde;a para evitar su  extradici&oacute;n a Chad,  Makaila tuvo la oportunidad de elegir un pa&iacute;s de  acogida. As&iacute; fue como  lleg&oacute; a Senegal en el a&ntilde;o 2005.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eleg&iacute;  Senegal con la esperanza de  obtener aqu&iacute; una <strong>protecci&oacute;n</strong> efectiva. En  cuanto llegu&eacute;, realic&eacute; una  demanda de asilo pol&iacute;tico a las  instituciones senegalesas. Sin embargo,  aunque Senegal es una gran  democracia, hace siete a&ntilde;os que llegu&eacute; a  Dakar y hace siete a&ntilde;os que no  tengo ninguna respuesta&rdquo;, contaba Makaila  a <a href="http://hemisferiozero.com/2013/06/14/periodismolibre-makaila-nguebla-el-regimen-en-chad-desprecia-la-libertad-de-expresion-video/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hemisferio Zero</a> el pasado mes de diciembre en Dakar. As&iacute;, lleva desde entonces en una   situaci&oacute;n de ap&aacute;trida, sin pasaporte chadiano ni ning&uacute;n documento de   identidad v&aacute;lido. A pesar de ello nadie ha conseguido apagar su voz y   Makaila nunca ha dejado de denunciar p&uacute;blicamente las injusticias   cometidas en su pa&iacute;s.
    </p><h3 class="article-text">El blog de Makaila</h3><p class="article-text">
        Makaila se convirti&oacute; a trav&eacute;s de su <a href="http://makaila.over-blog.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blog</a> en un referente para ciertos sectores de la poblaci&oacute;n chadiana. A pesar   de la censura ejercida por el r&eacute;gimen, numerosos periodistas se ponen   en contacto con Makaila para informarle de lo que ocurre en Chad.   Makaila, sinti&eacute;ndose libre y amparado bajo el sistema de derecho   senegal&eacute;s, se encargaba de difundirlo a trav&eacute;s de su blog. &ldquo;Cada vez que   se comete una agresi&oacute;n contra un periodista o contra un &oacute;rgano de   prensa, me informan autom&aacute;ticamente desde Yamena, sea por SMS, por   tel&eacute;fono o por mail, para que pueda sacar esta informaci&oacute;n al plano   internacional&rdquo;, explica. Nunca pudo imaginar que esto, junto a varios   mails que  intercambi&oacute; con el periodista tambi&eacute;n chadiano Eric Topona,   recientemente detenido en Chad, le supondr&iacute;an la <strong>expulsi&oacute;n de Senegal</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El periodista chadiano, a quien Hemisferio Zero<a href="http://hemisferiozero.com/2013/06/14/periodismolibre-makaila-nguebla-el-regimen-en-chad-desprecia-la-libertad-de-expresion-video/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> tuvo la ocasi&oacute;n de entrevistar antes de expulsi&oacute;n a Conakry</a>,   mostraba ya sus dudas sobre las relaciones entre Senegal y Chad, que   calificaba de &ldquo;nebulosas&rdquo;. Dos meses despu&eacute;s, el exdictador chadiano   Hiss&egrave;ne Habr&eacute;, conocido como el Pinochet africano, fue detenido en su   domicilio de la capital senegalesa, donde vive desde hace m&aacute;s de veinte   a&ntilde;os <a href="http://blogs.elpais.com/africa-no-es-un-pais/2012/08/llega-la-hora-del-pinochet-africano-.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en total libertad</a>.   Habr&eacute; ha sido puesto bajo custodia a la espera del juicio que tendr&aacute;   lugar en las recientemente creadas C&aacute;maras Africanas Extraordinarias.   Diversas ONG y, en especial, <a href="http://www.es.amnesty.org/index.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amnist&iacute;a Internacional</a> (AI) han seguido su caso de cerca. &ldquo;A trav&eacute;s de un proceso justo y   equitativo, el caso Habr&eacute; puede convertirse en un precedente para las   v&iacute;ctimas de las tiran&iacute;as en el mundo&rdquo;, sentencia Robert Reed, consejero   judicial en AI que sigue este caso desde 1999. En cualquier caso, ser&aacute;   la primera vez que un juicio de este tipo se realiza en un pa&iacute;s   africano.
    </p><p class="article-text">
        Tanto  Makaila como Habr&eacute; han perdido su  libertad, pero por causas diferentes.  El primero, no ha hecho sino  ejercer su derecho a expresarse, lo que  le ha impedido vivir en su pa&iacute;s  de origen y le ha costado la expulsi&oacute;n  primero de T&uacute;nez y luego de  Senegal. Bajo las &oacute;rdenes del segundo,  40.000 personas fueron asesinadas  y otras 200.000 fueron torturadas en  Chad. Despu&eacute;s de m&aacute;s de 20 a&ntilde;os en  libertad, todo apunta a que Hiss&egrave;ne  Habr&eacute; terminar&aacute; los a&ntilde;os que le  quedan de vida en prisi&oacute;n. Por el  momento, espera arrestado en un  pabell&oacute;n especial del Hospital Dantec  de Dakar.  Makaila, sin embargo,  a&uacute;n tiene la <strong>esperanza</strong> de poder  ejercer con libertad y sin miedo su  profesi&oacute;n de periodista.
    </p><p class="article-text">
        Entre  la reciente visita del presidente  Barack Obama  y el arresto de Habr&eacute;  -un cap&iacute;tulo a&uacute;n por cerrar de la  historia africana-, Senegal est&aacute; en  el punto de mira de la comunidad  internacional. Sin embargo, parece que  la expulsi&oacute;n de Makaila sigue  pasando desapercibida a los ojos del  mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hemisferio Zero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/refugiados-africa-senegal-libertad-de-expresion_1_5736992.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jul 2013 20:10:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Senegal toma cartas en la historia de Chad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,África,Senegal,Libertad de expresión,Asilo,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ecuador: operación retorno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/inmigracion-ecuador-crisis-espana_1_5729786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/052d45d5-0c5e-4700-ad38-3335a6ed3419_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ecuador: operación retorno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más  del 70% de los ecuatorianos residentes en España quieren  regresar al  país del que salieron huyendo de su crisis económica  particular, según una  encuesta de la Secretaría Nacional del Migrante de Ecuador  (Senami),</p><p class="subtitle">El Ejecutivo  ecuatoriano ha   puesto en marcha varios planes destinados a facilitar el retorno de  sus  ciudadanos</p><p class="subtitle">"Por mí, me volvería mañana mismo a Ecuador, pero hay que ser realista,   no tengo nada ahorrado. ¿Qué podría hacer allí con las manos vacías?"</p></div><p class="article-text">
        Marlene Tapia tiene 45 a&ntilde;os y lleva 15  viviendo en Cieza, Murcia. Vino desde Ecuador buscando un futuro mejor  para ella y para los suyos. &ldquo;No me voy a quejar, me ha ido bien&rdquo;,  reconoce. Pero ahora quiere volver a casa. &ldquo;Me quise establecer aqu&iacute; con  mis dos hijos, compr&eacute; una vivienda que ya no puedo pagar. Ahora me  acaban de desahuciar&rdquo;, afirma con voz serena.
    </p><p class="article-text">
        Su caso no es una excepci&oacute;n. Seg&uacute;n una  encuesta de la Secretar&iacute;a Nacional del Migrante de Ecuador (Senami), m&aacute;s  del 70% de los ecuatorianos residentes en Espa&ntilde;a quieren <a href="http://www.eldiario.es/economia/extranjeros-van-Espana_0_144885785.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regresar al  pa&iacute;s</a> del que salieron huyendo de su crisis econ&oacute;mica particular. Una  d&eacute;cada despu&eacute;s es otra crisis, la que agita al sur de Europa, la que les  obliga a cruzar el oc&eacute;ano en sentido contrario.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La crisis est&aacute; golpeando duramente a  los espa&ntilde;oles y nos llega con m&aacute;s fuerza a los que somos de fuera, a los  emigrantes&rdquo;, asegura A&iacute;da Quinatoa, portavoz de la Coordinadora  Nacional de Ecuatorianos en Espa&ntilde;a (Conade), una asociaci&oacute;n que en  tiempos turbulentos se ha especializado en apoyar a sus compatriotas  afectados por las hipotecas.
    </p><p class="article-text">
        De los 391.202 ecuatorianos que residen  legalmente en Espa&ntilde;a, el Gobierno de Quito calcula que aproximadamente  15.000 de ellos tienen problemas con el pago de su hipoteca. &ldquo;Muchos nos  establecimos aqu&iacute; porque sab&iacute;amos que en Ecuador ya no hab&iacute;a  posibilidades. Necesit&aacute;bamos un espacio para traer a nuestras familias y  las autoridades espa&ntilde;olas nos dieron todas las facilidades para que nos  hipotec&aacute;ramos&rdquo;, explica Quinatoa.
    </p><p class="article-text">
        Pero a muchos de ellos las cosas no les  salieron como esperaban. &ldquo;Despu&eacute;s de seis a&ntilde;os pagando he tenido que  devolver el piso porque no lo puedo costear. Perd&iacute; mi trabajo de  cocinera en un bar y ahora cuido a una persona mayor media jornada.  Apenas me da para sobrevivir&rdquo;, revela Marlene.
    </p><h3 class="article-text">Impulso al retorno</h3><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n, el Ejecutivo  ecuatoriano, que en enero interpuso una demanda contra la Ley  Hipotecaria espa&ntilde;ola en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, ha  puesto en marcha varios planes destinados a facilitar el retorno de sus  ciudadanos. En este marco, la &uacute;ltima semana de mayo, 772 ecuatorianos se  examinaron en varias ciudades espa&ntilde;olas para tratar de obtener un  puesto de trabajo como profesores en su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En palabras de la embajadora en Espa&ntilde;a,  Aminta Buena&ntilde;o, Quito pretende &ldquo;aprovechar las experiencias y  conocimientos de la comunidad  migrante, para que puedan retornar de una  manera digna, eficiente y productiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no son pocas las  suspicacias que las propuestas del Gobierno de Rafael Correa despiertan  entre los expatriados. &ldquo;Habr&aacute; que ver si la publicidad concuerda con lo  que luego ocurra&rdquo;, replica Juan Carlos Lucero, presidente de Federaci&oacute;n  Nacional de Asociaciones de Ecuatorianos en Espa&ntilde;a (Fenadee).
    </p><p class="article-text">
        Los ex&aacute;menes se inscriben dentro del plan <em>Bienvenidos a Casa</em>,  impulsado por el Ministerio de Relaciones Laborales de Ecuador en  colaboraci&oacute;n con la Senami, que ofrece 20.000 puestos de trabajo a sus  ciudadanos residentes en el extranjero. El mismo programa facilita  tambi&eacute;n la repatriaci&oacute;n de las pertenencias que los ecuatorianos pose&iacute;an  en el pa&iacute;s de residencia, como el coche o los electrodom&eacute;sticos,  eximi&eacute;ndolas de impuestos. No obstante, no sufraga los gastos de ese  transporte ni tampoco los billetes de avi&oacute;n para los ciudadanos que  retornan. &ldquo;Este plan est&aacute; dirigido a la gente que tiene dinero, los  dem&aacute;s ecuatorianos no tenemos esos recursos&rdquo;, censura Lucero.
    </p><h3 class="article-text">Un pa&iacute;s en auge</h3><p class="article-text">
        Rafael Correa, presidente de Ecuador  reelegido por segunda vez en febrero de este a&ntilde;o, presume de dirigir uno  de los pa&iacute;ses que m&aacute;s r&aacute;pido crece de Am&eacute;rica Latina y que menor tasa  de desempleo tiene. Con un abrumador apoyo popular del 60%, el  carism&aacute;tico dirigente progresista recibi&oacute; luz verde para continuar con  los profundos cambios que ha aplicado en su pa&iacute;s. Correa, antiguo  profesor de econom&iacute;a de la Universidad San Francisco de Quito, se neg&oacute; a  pagar una parte de la deuda externa que su pa&iacute;s hab&iacute;a contra&iacute;do con las  instituciones financieras internacionales tras declararla ileg&iacute;tima en  2008. Adem&aacute;s, promovi&oacute; la celebraci&oacute;n de una Asamblea Constituyente que  renov&oacute; la Carta Magna del pa&iacute;s, reforzando la participaci&oacute;n popular y  los derechos de los pueblos ind&iacute;genas.
    </p><p class="article-text">
        Superada la profunda crisis econ&oacute;mica de  finales del siglo XX, que culmin&oacute; con la dolorosa renuncia a la moneda  nacional, el sucre, y su sustituci&oacute;n por el d&oacute;lar estadounidense,  Ecuador se ha convertido en un polo din&aacute;mico de desarrollo cuya econom&iacute;a  ha crecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os a una media del 4,3%, ha reducido la  pobreza del 37,6%, en 2006, al 27,3%, en 2012, y ha recortado la tasa de  paro hasta el 4,6%.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay mucha gente que est&aacute; regresando a  Ecuador. Nos dicen que all&iacute; las cosas est&aacute;n muy bien, pero hay que  llevarse dinero para poder empezar&rdquo;, dice Marlene. &ldquo;Yo no tengo vivienda  all&iacute;, lo invert&iacute; todo en Espa&ntilde;a&rdquo;, se lamenta. &ldquo;Para que te den un  pr&eacute;stamo necesitas una propiedad o un pariente que te avale y yo no  tengo nada de eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una de las quejas de la Fenadee versa  precisamente sobre las dificultades de acceso al cr&eacute;dito que el gobierno  ecuatoriano pone a los migrantes que regresan. &ldquo;Si bien es cierto que  hemos pasado mucho tiempo fuera de Ecuador, deber&iacute;an darnos la  oportunidad de conseguir cr&eacute;dito para montar una microempresa y no  formar parte de los desempleados, m&aacute;s bien comenzar a crear riqueza&rdquo;,  demanda Lucero.
    </p><h3 class="article-text">Vuelta complicada</h3><p class="article-text">
        No obstante, no es oro todo lo que  reluce. Herminda V&eacute;lez, afincada en Madrid desde hace seis a&ntilde;os, duda de  que Ecuador ofrezca mejores oportunidades que Espa&ntilde;a. &ldquo;Mis hermanas  est&aacute;n all&iacute; y no tienen trabajo, mientras que los familiares con los que  vivo aqu&iacute; est&aacute;n empleados y no se les ha ocurrido todav&iacute;a la idea de  irse&rdquo;, afirma. De todas formas, ella misma tiene la intenci&oacute;n de  regresar, aunque no a corto plazo. &ldquo;En alg&uacute;n momento volver&eacute; a Ecuador  porque mis hijos y mi madre siguen all&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Retornar, en muchos casos, no es una  decisi&oacute;n sencilla. El arraigo de las familias, sobre todo de las que han  tenido hijos en Espa&ntilde;a, hace dif&iacute;cil optar por un nuevo  desplazamiento. &ldquo;Hace doce o quince a&ntilde;os un gran n&uacute;mero de  ecuatorianos llegamos aqu&iacute; y asentamos nuestras familias. Es  complicado arrancar nuevamente aquella ra&iacute;z que plantamos&rdquo;, declara  Quinatoa.
    </p><p class="article-text">
        Las dificultades econ&oacute;micas por las que  atraviesa Espa&ntilde;a constituyen el principal motivo de regreso. Un informe  de la Organizaci&oacute;n de Estados Americanos (OEA) sobre tendencias  migratorias realizado en 2012 explica el impacto de la crisis en los  extranjeros. &ldquo;Las oportunidades de trabajo son ahora mucho m&aacute;s escasas y  la competencia de los espa&ntilde;oles desempleados es m&aacute;s intensa&rdquo;. El texto,  elaborado con ayuda del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de  la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n Econ&oacute;mica y el Desarrollo (OCDE),  indica que la migraci&oacute;n ecuatoriana hacia Espa&ntilde;a se redujo de 37.750  entradas, en 2008, a s&oacute;lo 10.970, en 2010.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, seg&uacute;n una informaci&oacute;n del diario <em>El Universo de Guayaquil</em>,  basada en datos del Ministerio de Empleo espa&ntilde;ol, aproximadamente el  70,5% de los ecuatorianos que viven dentro de nuestras fronteras carecen  de trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no todos los ecuatorianos  que deciden marcharse lo hacen para volver a casa. As&iacute; lo describe  V&eacute;lez. &ldquo;Varios de mis amigos se han ido, pero no a Ecuador, sino a otros  lugares de Europa como Suiza o Londres&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que la crisis est&aacute; llevando  a muchos migrantes, que una vez buscaron en Espa&ntilde;a los oportunidades  que su pa&iacute;s no les proporcionaba, a plantearse seriamente volver a su  tierra natal, pero no todos pueden hacerlo tan r&aacute;pido como querr&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Firm&eacute; mi desahucio el viernes pasado.  Por m&iacute;, me volver&iacute;a ma&ntilde;ana mismo a Ecuador, pero hay que ser realista,  no tengo nada ahorrado. &iquest;Qu&eacute; podr&iacute;a hacer all&iacute; con las manos vac&iacute;as?&rdquo;,  se pregunta Marlene.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hemisferio Zero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/inmigracion-ecuador-crisis-espana_1_5729786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Jun 2013 20:32:05 +0000]]></pubDate>
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