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    <title><![CDATA[elDiario.es - Javier López]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/javier_lopez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Javier López]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[COP26: una cita con nuestra última oportunidad con el clima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/cop26-cita-ultima-oportunidad-clima_132_8477848.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8375b204-f559-48b5-983e-9049700c2be0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="COP26: una cita con nuestra última oportunidad con el clima"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un avance positivo en este sentido sería que la UE y todos los países del G20 fueran un paso por delante y se comprometieran con la neutralidad climática para el año 2050, dando un impulso a las medidas globales</p><p class="subtitle">El texto clave de la COP26 pide por primera vez que se terminen las ayudas públicas al petróleo, el gas y el carbón</p></div><p class="article-text">
        Muchas cosas han cambiado desde la &uacute;ltima COP25 en Madrid en diciembre de 2019. En estos momentos, los esfuerzos globales para combatir la crisis clim&aacute;tica se est&aacute;n llevando a cabo en un entorno que se ha visto completamente alterado por la pandemia de COVID-19.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hemos sido testigos de c&oacute;mo ha empeorado la crisis clim&aacute;tica, lo que ha tenido graves consecuencias en todo el mundo y en Europa en forma de lluvias torrenciales, inundaciones, olas de calor e incendios. Los informes cient&iacute;ficos han dejado claro que lo peor est&aacute; por llegar a menos que tomemos medidas en defensa del clima y logremos avances inmediatos, ambiciosos y concretos en la lucha contra la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os, la UE se ha mantenido constante en su compromiso de convertirse en l&iacute;der clim&aacute;tico, no solo estableciendo objetivos ambiciosos, sino tambi&eacute;n traduci&eacute;ndolos en legislaci&oacute;n con el fin de alcanzar la neutralidad clim&aacute;tica, a m&aacute;s tardar, de aqu&iacute; a 2050.
    </p><p class="article-text">
        Ahora contamos con el Pacto Verde Europeo, la Ley Europea del Clima y el paquete de medidas &laquo;Objetivo 55&raquo;. Otros pa&iacute;ses y continentes tambi&eacute;n han avanzado en la buena direcci&oacute;n. Por ejemplo, China se ha comprometido a lograr la neutralidad en emisiones de carbono antes de 2060, mientras que Estados Unidos ha vuelto al Acuerdo de Par&iacute;s y ha manifestado su compromiso de alcanzar las cero emisiones netas de aqu&iacute; a 2050.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, tenemos que velar porque estos compromisos se traduzcan en medidas y pol&iacute;ticas concretas y est&eacute;n respaldados por un compromiso y una cooperaci&oacute;n internacionales significativos.
    </p><p class="article-text">
        Un avance positivo en este sentido ser&iacute;a que la UE y todos los pa&iacute;ses del G20 fueran un paso por delante y se comprometieran con la neutralidad clim&aacute;tica para el a&ntilde;o 2050, dando un impulso a las medidas globales de lucha contra el cambio clim&aacute;tico mediante el aumento del nivel de ambici&oacute;n tanto a corto como a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        El compromiso del G20 deber&iacute;a ir acompa&ntilde;ado de unas contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN) actualizadas que nos sit&uacute;en en el camino correcto para cumplir la ambici&oacute;n del Acuerdo de Par&iacute;s de limitar el aumento de la temperatura media mundial a muy por debajo de 2&nbsp;&ordm;C por encima de los niveles preindustriales, e idealmente a 1,5&nbsp;&ordm;C.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe sobre la disparidad en las emisiones de 2020 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, las CDN actuales se plasmar&aacute;n en un calentamiento global superior a 3&nbsp;&ordm;C. Por consiguiente, es esencial que la COP26 consiga cerrar la brecha de la ambici&oacute;n entre donde estamos y donde tenemos que estar.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, no debemos olvidar la importancia de la financiaci&oacute;n clim&aacute;tica, puesto que muchos pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo tienen CDN condicionales, cuya consecuci&oacute;n depende de la ayuda financiera.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, es indispensable avanzar en el actual compromiso de movilizar 100.000 millones&nbsp;de d&oacute;lares al a&ntilde;o a partir de 2020, as&iacute; como, seg&uacute;n se decidi&oacute; en la COP24, fijar un objetivo m&aacute;s ambicioso de 2025 en adelante.
    </p><p class="article-text">
        Otro asunto apremiante es la necesidad de resolver las cuestiones pendientes del programa de trabajo del Acuerdo de Par&iacute;s, en materia de transparencia, calendarios comunes y mecanismos de cooperaci&oacute;n con arreglo al art&iacute;culo 6, de manera que, en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, podamos centrarnos en seguir desarrollando y reforzando su puesta en marcha y aplicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde la perspectiva de la UE, la COP26 de este a&ntilde;o en Glasgow deber&iacute;a brindar al liderazgo europeo la oportunidad de distinguirse, mostr&aacute;ndole al mundo que el refuerzo de los compromisos suscritos en el marco del Acuerdo de Par&iacute;s puede, y debe, ir de la mano de una recuperaci&oacute;n global verde.
    </p><p class="article-text">
        La crisis del coronavirus nos ha ense&ntilde;ado de lo que es capaz la humanidad con voluntad colectiva y con capacidad para movilizar recursos.
    </p><p class="article-text">
        Esta COP26 deber&iacute;a sembrar la semilla y sentar las bases de una recuperaci&oacute;n global verde, acelerando el abandono de nuestra dependencia de los combustibles f&oacute;siles e impulsando un programa clim&aacute;tico que vaya de la mano de una transici&oacute;n justa y social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/cop26-cita-ultima-oportunidad-clima_132_8477848.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Nov 2021 05:00:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[COP26: una cita con nuestra última oportunidad con el clima]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La UE debe poner fin a los acuerdos de protección de inversiones en el sector de los combustibles fósiles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/ue-debe-poner-acuerdos-proteccion-inversiones-sector-combustibles-fosiles_132_6089743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e964922-90d1-4029-b0d9-4d4d40f8570d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La UE debe poner fin a los acuerdos de protección de inversiones en el sector de los combustibles fósiles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las empresas y los proveedores de energía reclaman miles de millones en compensaciones basándose en el oscuro acuerdo del Tratado sobre la Carta de la Energía. Quieren que lo público pague para que ellos dejen de destruir el clima</p></div><p class="article-text">
        El Tratado sobre la Carta de la Energ&iacute;a, que se remonta a la d&eacute;cada de los 90, limita gravemente la capacidad de Europa para cambiar las regulaciones del sector energ&eacute;tico, con muchos Estados miembros de la UE enfrent&aacute;ndose a acciones judiciales que ascienden a miles de millones de euros. Por eso afirmamos que, si el tratado no puede ser reformado, debe ser derogado.
    </p><p class="article-text">
        Imagina vivir en un pa&iacute;s donde la ciudadan&iacute;a ha comprendido que necesitamos medidas dr&aacute;sticas para combatir el cambio clim&aacute;tico. Imagina que el Parlamento y el Gobierno han desarrollado un plan valiente pero realista para eliminar gradualmente los combustibles f&oacute;siles cumpliendo con el mantenimiento del calentamiento global por debajo de un grado y medio. Los fondos de recuperaci&oacute;n ante la crisis econ&oacute;mica causada por la COVID-19 se utilizar&aacute;n para acelerar la transici&oacute;n energ&eacute;tica. Pero entonces, las empresas de combustibles f&oacute;siles y los proveedores de energ&iacute;a deciden cuestionarlo todo y reclamar miles de millones en compensaciones, bas&aacute;ndose en un oscuro acuerdo, el Tratado sobre la Carta de la Energ&iacute;a (TCE). Quieren que lo p&uacute;blico pague para que ellos dejen de destruir el clima. &iquest;Suena como una historia absurda? Pues no lo es. Es una posibilidad real que podr&iacute;a materializarse si no tomamos medidas ahora.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros y nosotras, eurodiputados y eurodiputadas de diferentes pa&iacute;ses y grupos pol&iacute;ticos, compartimos una profunda preocupaci&oacute;n por el TCE, cuyas negociaciones para una &ldquo;modernizaci&oacute;n&rdquo; comenzaron el pasado 6 de julio. Muchos pa&iacute;ses de la UE han experimentado directamente c&oacute;mo este acuerdo internacional de protecci&oacute;n de inversiones realizado para proteger el sector de la energ&iacute;a f&oacute;sil representa un gran obst&aacute;culo para alcanzar nuestros objetivos clim&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        El TCE restringe la capacidad de la UE y de sus Estados miembros para cambiar las regulaciones y pol&iacute;ticas en el sector energ&eacute;tico. Alemania ya ha sido demandada dos veces por la multinacional energ&eacute;tica sueca Vattenfall. Tras la primera demanda, la empresa logr&oacute; rebajar las normas ambientales impuestas a una central el&eacute;ctrica de carb&oacute;n cerca de Hamburgo. Ahora, est&aacute; exigiendo m&aacute;s de 6.100 millones de euros por la p&eacute;rdida de beneficios relacionados con dos de sus centrales nucleares, tras la retirada progresiva de la energ&iacute;a nuclear acordada en Alemania despu&eacute;s del desastre de Fukushima de 2011. Estos casos podr&iacute;an volver a ocurrir f&aacute;cilmente cuando propongamos medidas para eliminar los combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        La mera amenaza de denuncia puede ser suficiente para presionar a los Estados y que no adopten medidas ambiciosas para cumplir sus compromisos clim&aacute;ticos. En 2017, la empresa canadiense Vermilion amenaz&oacute; al gobierno franc&eacute;s con emprender acciones legales invocando el Tratado de la Carta de la Energ&iacute;a si aprobaba una ley que pusiera fin a la exploraci&oacute;n y extracci&oacute;n de combustibles f&oacute;siles en todo el territorio franc&eacute;s a partir de 2040. Despu&eacute;s de eso, y de otras presiones, el gobierno franc&eacute;s dio marcha atr&aacute;s: la ley final fue modificada, permitiendo que continuaran los permisos de explotaciones petroleras.
    </p><p class="article-text">
        La protecci&oacute;n de inversiones en combustibles f&oacute;siles est&aacute; aumentando enormemente el costo de la transici&oacute;n energ&eacute;tica para los y las contribuyentes y, por lo tanto, socavando directamente el objetivo de neutralidad clim&aacute;tica de Europa definido en el European Green Deal (el Acuerdo Verde Europeo), lanzado por la Presidenta de la Comisi&oacute;n de la UE, Ursula von der Leyen. Hace unas semanas la empresa energ&eacute;tica alemana UNIPER confirmaba su intenci&oacute;n de demandar a Holanda por valor de 1000 millones de euros invocando el Tratado de la Carta de la Energ&iacute;a en concepto de compensaci&oacute;n por la decisi&oacute;n neerlandesa de eliminar gradualmente el carb&oacute;n para la producci&oacute;n de electricidad. Un caso de arbitraje de este tipo tardar&iacute;a a&ntilde;os en resolverse, sembrando mientras la inseguridad entre los legisladores de otros pa&iacute;ses y debilitando o retrasando potencialmente las pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a en shock por la crisis sanitaria y econ&oacute;mica de la COVID-19, los pa&iacute;ses podr&iacute;an ser v&iacute;ctimas de una nueva oleada de demandas de inversores debido a las medidas excepcionales adoptadas en los &uacute;ltimos meses. Espa&ntilde;a ya era un objetivo importante despu&eacute;s de la &uacute;ltima crisis financiera. Este pa&iacute;s es, hasta la fecha, el Estado m&aacute;s atacado en el marco del TCE, acumulando un total de 47 demandas, de las cuales 16 ya han sido resueltas a favor del inversor. Esto representa m&aacute;s de 1.000 millones de euros. Esta cifra equivale a casi 7 veces el presupuesto comprometido por Espa&ntilde;a para contribuir al Fondo Verde de la ONU para apoyar las acciones contra el cambio clim&aacute;tico. Pero a&uacute;n quedan 28 reclamaciones sin resolver contra Espa&ntilde;a, que podr&iacute;an costar a los contribuyentes espa&ntilde;oles hasta 8.000 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos casos contra los Estados miembros de la UE deber&iacute;an ser prueba m&aacute;s que suficiente para la Comisi&oacute;n Europea de que el Tratado sobre la Carta de la Energ&iacute;a es un acuerdo anticuado, incompatible con el logro de los objetivos del Acuerdo de Par&iacute;s sobre el clima. Como se&ntilde;ala Yamina Saheb, ex jefa de la Unidad de Eficiencia Energ&eacute;tica de la Secretar&iacute;a Internacional del TCE y autora del IPCC, las emisiones acumuladas protegidas por el ECT, desde su entrada en vigor en 1998 hasta enero de 2020, se estiman en 87 Gt de CO2, de las cuales el 62% son emisiones de CO2 procedentes de inversiones directas intra ECT en combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        Somos conscientes de que el Tratado sobre la Carta de la Energ&iacute;a est&aacute; siendo revisado actualmente. Desafortunadamente, no esperamos que este proceso alinee el ECT con el Acuerdo de Par&iacute;s. Para lograrlo, los combustibles f&oacute;siles tendr&iacute;an que ser excluidos de la protecci&oacute;n del tratado. Adem&aacute;s, el mecanismo de soluci&oacute;n de diferencias entre inversores y Estados (ISDS, por sus siglas en ingl&eacute;s), que permite a las empresas reclamar esas absurdas indemnizaciones, debe ser desechado o reformado en su totalidad y fuertemente limitado. Ninguno de los signatarios del TCE -incluida la UE- presenta actualmente estas propuestas mencionadas, dejando claro desde el principio que la reforma no har&aacute; que el TCE sea compatible con nuestros compromisos clim&aacute;ticos, ni abordar&aacute; un tema tan preocupante como que los mecanismos de arbitraje del TCE sean incompatibles con la legislaci&oacute;n de la UE.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, instamos a la UE y a los Estados miembros a que aumenten sus ambiciones en su posici&oacute;n negociadora para hacer frente a estas deficiencias, o a que desarrollen v&iacute;as para retirarse conjuntamente del Tratado sobre la Carta de la Energ&iacute;a en caso de que fracasen las negociaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier López, Sira Rego, Ernest Urtasun]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/ue-debe-poner-acuerdos-proteccion-inversiones-sector-combustibles-fosiles_132_6089743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2020 21:58:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La UE debe poner fin a los acuerdos de protección de inversiones en el sector de los combustibles fósiles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Combustibles fósiles,Transición energética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La hora de la verdad para Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/hora-verdad-europa_132_5877197.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99a74d41-2c68-47a7-8f1d-3891527207c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La hora de la verdad para Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestro mayor enemigo somos nosotros mismos en forma de arrogancia y del egoísmo nacional de algunos que arrastra a todos a actuar con poco y tarde</p></div><p class="article-text">
        El drama humano que est&aacute; significando la pandemia puede dar paso a una verdadera hecatombe econ&oacute;mica de impredecibles consecuencias. El coronavirus est&aacute; actuando como acelerador de tendencias globales y Europa va a tener que afrontar con crudeza sus contradicciones y su fragilidad. Pero, al mismo tiempo, tiene ante si una oportunidad formidable para reivindicar su utilidad, resiliencia y legitimidad.
    </p><p class="article-text">
        Tras la falta de empat&iacute;a con Italia, por la que la propia presidenta Von der Leyen se ha disculpado, y un inicio de gesti&oacute;n de la crisis titubeante y descoordinado, el trasatl&aacute;ntico europeo est&aacute; orientando sus instituciones y pol&iacute;ticas hacia el viaje por la <em>incertidumbre radical</em> al que va a tener que embarcarse la humanidad este 2020.
    </p><p class="article-text">
        El Banco Central Europeo dispar&oacute; la primera salva: 870.000 millones en forma de compra de bonos, tanto p&uacute;blicos como privados, para estabilizar el sistema financiero y evitar escaladas en las primas de riesgo. A Frankfurt se ha unido Bruselas; la Comisi&oacute;n Europea ha levantado el cerrojo del Pacto de Estabilidad y Crecimiento para facilitar que los presupuestos nacionales aborden sin constricciones sus necesidades sanitarias y sociales, y est&aacute; utilizando los instrumentos a su alcance para alinear y apoyar la respuesta de los estados europeos a la COVID-19.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente el Eurogrupo, despu&eacute;s de un papel vergonzante de Holanda en las discusiones, ha acordado activar el Mecanismo Europeo de Estabilidad con condicionalidad <em>light</em>, usar el Banco Europeo de Inversiones para apoyar al tejido empresarial, y poner en marcha un nuevo programa (SURE) para financiar ayudas a los desempleados. La combinaci&oacute;n de todas estas medidas, la gran mayor&iacute;a, garant&iacute;as y pr&eacute;stamos, asegura que el sistema va a estar bien regado de cr&eacute;dito. Pero todo ello a&uacute;n siendo necesario, no es suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Las necesidades que estamos afrontando van a cebar las cuentas p&uacute;blicas de d&eacute;ficits abultados y, en consecuencia, la deuda. Y aqu&iacute; es donde va a ser necesario el apoyo a&eacute;reo europeo si queremos evitar que algunos pa&iacute;ses acaben entrando en el t&oacute;xico ciclo vicioso deuda/recortes/depresi&oacute;n. Ese apoyo a&eacute;reo es un verdadero est&iacute;mulo fiscal europeo que ha tomado la forma de <em>Fondo para la recuperaci&oacute;n</em>, una idea que han liderado Espa&ntilde;a y Francia y a la que se ha adherido el Parlamento Europeo.
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza del <em>Fondo para la Recuperaci&oacute;n</em> centrar&aacute; las discusiones del Consejo del 23 de abril, donde Europa se juega su reconstrucci&oacute;n. Esta pudiera y debiera ser un renovado <em>Plan Marshall</em>, con un tama&ntilde;o de bill&oacute;n/bill&oacute;n y medio, adosado al presupuesto y control comunitario, y orientado a empujar nuestra econom&iacute;a hacia la sostenibilidad, la digitalizaci&oacute;n y el conocimiento, o reforzar la musculatura de nuestra industria. Pero hablamos adem&aacute;s de un <em>Plan Marshall</em> verde financiado tambi&eacute;n con deuda mutualizada: los ya famosos corona-bonos. Europa se la juega en esta operaci&oacute;n y es posible que a todo esto debieran sum&aacute;rsele en el futuro medidas econ&oacute;micas heterodoxas que hoy parecen imposibles: desde el &ldquo;dinero en helic&oacute;ptero&rdquo;, a la monetizaci&oacute;n directa de deuda p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Ha llegado la hora de la verdad para Europa. La hora de una respuesta unida, ambiciosa y solidaria, porque esa es, sin duda, la mejor defensa del inter&eacute;s com&uacute;n. De nuevo, nuestro mayor enemigo, somos nosotros mismos en forma de arrogancia y del ego&iacute;smo nacional de algunos que arrastra a todos a actuar con poco y demasiado tarde. Europa se juega su futuro, y probablemente su supervivencia en todo ello, porque muchos europeos se preguntan con raz&oacute;n, si no es ahora el tiempo de la unidad, la ambici&oacute;n y la solidaridad, &iquest;entonces cu&aacute;ndo?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/hora-verdad-europa_132_5877197.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2020 22:04:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La hora de la verdad para Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Europa en cuarentena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/europa-cuarentena_132_1001686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7f76fd1-e6b4-4cf3-8e6f-e3d37baf69ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Europa en cuarentena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La UE se juega su credibilidad y su futuro en la respuesta económica a las gravísimas consecuencias de la pandemia</p></div><p class="article-text">
        Europa afronta una nueva prueba de estr&eacute;s. Y esta vez, no s&oacute;lo est&aacute; en juego la salud de sus instituciones; tambi&eacute;n la de sus ciudadanos, su econom&iacute;a, su rol en el mundo y su credibilidad y utilidad a ojos de los europeos. La crisis del Covid-19 ha llegado como un tsunami a una Uni&oacute;n fr&aacute;gil y a&uacute;n maltrecha tras una larga lista de crisis que le han dejado marcadas cicatrices.
    </p><p class="article-text">
        Hasta hoy, la Uni&oacute;n ha dado muestras de descoordinaci&oacute;n y parece que Bruselas no ha sido capaz de digerir ni anticipar las consecuencias de una pandemia con gigantescas consecuencias. La unilateralidad se ha impuesto en la gesti&oacute;n de fronteras, y junto a ella la sensaci&oacute;n de recetas de salud p&uacute;blica a la carta o la vergonzante imagen de ayuda llegada del exterior a Italia ante la pasividad del resto de sus socios. Si bien es cierto, hay que recordar, Europa carece de verdaderas competencias en materia sanitaria y es probable que la Uni&oacute;n no tuviera m&aacute;s opci&oacute;n que alentar el lento pero implacable despertar del Leviat&aacute;n, los viejos Estados-naci&oacute;n, que est&aacute;n recordando su contumaz maquinaria de poder. Ahora ser&iacute;a necesario, como las se&ntilde;ales de esta semana indican, que sus contundentes acciones sean alineadas y tengamos capacidad para volver a la normalidad en la zona Schengen lo antes posible. Una normalidad, cabe decir, que no volver&aacute; a operar bajo los mismos par&aacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        Donde Europa se juega su credibilidad y su futuro, es en la respuesta econ&oacute;mica a las grav&iacute;simas consecuencias de un continente en cuarentena. La ca&iacute;da del PIB este trimestre ser&aacute; a plomo, un indicador de flujos muy sensible a los parones de estas caracter&iacute;sticas. Depender&aacute; de la respuesta de las administraciones e instituciones financieras que estemos ante un frenazo con reactivaci&oacute;n, o ante un bache que se lleve el chasis de nuestro sistema productivo y mercado laboral por delante y acabe sacando a la luz, de nuevo, los desequilibrios y deficiencias institucionales de la zona euro.
    </p><p class="article-text">
        Es, en este sentido, especialmente desalentadora la respuesta del reciente Eurogrupo. Sus conclusiones: cada uno que gaste lo que pueda, pero nada de europeizaci&oacute;n del est&iacute;mulo, cuando es precisamente el momento de usar herramientas innovadoras y ambiciosas que pongan en marcha un ca&ntilde;&oacute;n fiscal europeo conjunto y coordinado, ah&iacute; tenemos el MEDE y el BEI para operativizarlo. Y hacerlo mientras el BCE contin&uacute;a dotando de estabilidad y liquidez ilimitada al sistema financiero. Es decir, tomar nota y aplicar las lecciones extra&iacute;das de la gran recesi&oacute;n para no repetir errores. No nos lo podemos permitir. 
    </p><p class="article-text">
        El contrapunto: los gobiernos nacionales han tomado buena nota y se disponen a movilizar recursos como si de una econom&iacute;a de guerra se tratase, porque exactamente de eso se trata. El Gobierno de Espa&ntilde;a se dispone a activar hasta un 20% de su PIB en forma de garant&iacute;as, gasto e inversiones para salvaguardar su econom&iacute;a y proteger a los m&aacute;s vulnerables. Francia e Italia est&aacute;n activando programas similares. Pero necesitamos de la Uni&oacute;n, su imaginaci&oacute;n, ambici&oacute;n y solidaridad, porque si algo nos recuerda el coronavirus, como si de una bofetada se tratase, es nuestra profunda interdependencia. Esta vez, en forma de vulnerabilidad compartida. Us&eacute;mosla en favor de nuestra fortaleza; eso debiera ser la Uni&oacute;n Europea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/europa-cuarentena_132_1001686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2020 08:12:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Europa en cuarentena]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Europa,Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madrid Central: un ejemplo para la UE]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-central-ejemplo-ue_129_1418947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31c208e8-d9df-4fd5-a896-4778fbc8729b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Defendemos que esta situación a la que nos ha llevado un Gobierno municipal reaccionario y negacionista no pueda volver a repetirse. Porque medidas como las de Madrid Central son un buen ejemplo para Europa y para el mundo</p><p class="subtitle">La Unión Europa lleva más de una década desarrollando una normativa que exija mínimos estándares de calidad del aire y promueva estrategias que permitan una drástica reducción de la contaminación atmosférica</p></div><p class="article-text">
        La contaminaci&oacute;n en Europa provoca 400.000 muertes prematuras al a&ntilde;o, multiplica la posibilidad de desarrollar enfermedades y afecta al crecimiento de los m&aacute;s peque&ntilde;os. Un fen&oacute;meno que impacta especialmente en los grandes n&uacute;cleos urbanos.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, la Uni&oacute;n Europa lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada desarrollando una normativa que exija m&iacute;nimos est&aacute;ndares de calidad del aire y promueva estrategias que permitan una dr&aacute;stica reducci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica. Un esfuerzo que debe implicar al conjunto de las administraciones y que requiere de acciones en la gesti&oacute;n de nuestra energ&iacute;a, infraestructuras o transporte.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, las grandes ciudades europeas est&aacute;n promoviendo zonas de bajas emisiones en sus centros y n&uacute;cleos hist&oacute;ricos con el objetivo de reducir las congestiones y acompa&ntilde;ar una estrategia de reducci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n, que es hoy un imperativo europeo y forma parte del propio sentido de la Historia.
    </p><p class="article-text">
        Es dentro de este marco que hay que entender y analizar la puesta en marcha de Madrid Central en 2019. Una reciente medida que persegu&iacute;a reducir la contaminaci&oacute;n y la emisi&oacute;n de di&oacute;xido de nitr&oacute;geno a la atm&oacute;sfera para proteger la salud p&uacute;blica. Una medida que estaba consiguiendo con las primeras mediciones el objetivo que persegu&iacute;a en una comunidad en la que se producen 15 muertes prematuras al d&iacute;a por la contaminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, mientras podemos exhibir en el &aacute;mbito comunitario exigentes medidas en favor de la sostenibilidad y de lucha contra la emergencia clim&aacute;tica, el nuevo gobierno municipal de Madrid, conformado por Populares y Ciudadanos con el necesario apoyo de la extrema derecha, ha decidido revertir Madrid Central como medida estrella en su aterrizaje en la cabina de mando de la ciudad. En t&eacute;rminos comparados, tambi&eacute;n cabe recordar que la inexistencia en Espa&ntilde;a de cordones sanitarios hace posible que hoy gobiernen la derecha y la ultraderecha en la capital.
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo, la delegaci&oacute;n de los socialistas espa&ntilde;oles hemos defendido ante la Comisi&oacute;n Europea la necesidad de imponer una cl&aacute;usula de no reversi&oacute;n posible ante las medidas de car&aacute;cter medioambiental en la necesaria revisi&oacute;n de la Directiva de calidad del aire. Es decir, que decisiones y pr&aacute;cticas como Madrid Central, una vez han demostrado su rendimiento y efectividad en favor de la salud p&uacute;blica, ya no puedan ser revertidas por ninguna administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; ocurriendo en Madrid est&aacute; felizmente siendo paralizado por organismos jurisdiccionales nacionales y contestado por la Comisi&oacute;n Europea, al haberse convertido en el desencadenante de llevar a Espa&ntilde;a ante el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea por el incumplimiento de la directiva de la calidad del aire. De hecho, la UE est&aacute; hoy exigiendo mayores y m&aacute;s dr&aacute;sticas medidas a Espa&ntilde;a para mejorar la calidad del aire en Madrid y Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, conviene tener presente uno de los autos emitidos por la justicia espa&ntilde;ola estos d&iacute;as pasados. Dice: &ldquo;Ante una medida dirigida a la protecci&oacute;n del medio ambiente, como es Madrid Central, el acuerdo municipal [que la suspend&iacute;a] no ofrece ninguna alternativa para suplir la supresi&oacute;n de la zona de bajas emisiones, ni justifica tampoco que la misma haya sido ineficaz o haya producido un da&ntilde;o mayor del que trataba de evitar en el plano medioambiental&rdquo;. Y sigue el juez: &ldquo;La protecci&oacute;n a la salud y al medio ambiente son principios que deben regir la actuaci&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Defendemos que esta situaci&oacute;n a la que nos ha llevado un Gobierno municipal reaccionario y negacionista no pueda volver a repetirse. No puede volver a repetirse ni en Madrid ni en ninguna otra ciudad de la Uni&oacute;n. Porque medidas como las de Madrid Central son un buen ejemplo para Europa y para el mundo: hay que protegerlas y defenderlas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[César Luena, Javier López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-central-ejemplo-ue_129_1418947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jul 2019 18:30:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madrid Central: un ejemplo para la UE]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid,Contaminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desgarro de la desigualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/desgarro-desigualdad_132_2993020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9dbcbd31-7d6a-4dc9-b42b-41b7b090ef37_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pobreza económica ha experimentado un crecimiento constante desde 2005 y entre 2008 y 2014, varios Estados miembros experimentaron un aumento de las desigualdades en términos de renta disponible de los hogares</p></div><p class="article-text">
        La desigualdad es el mayor desaf&iacute;o de nuestro tiempo y Espa&ntilde;a experimenta en primera persona sus consecuencias. La desigualdad socava la confianza social y reduce el apoyo a las instituciones democr&aacute;ticas, se esconde detr&aacute;s de la nueva relaci&oacute;n t&oacute;xica que las sociedades occidentales han establecido con su futuro y explica gran parte de los recientes fen&oacute;menos electorales guiados por el resentimiento y la pol&iacute;tica de la identidad, con consecuencias altamente disruptivas. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la dimensi&oacute;n econ&oacute;mica, seg&uacute;n instituciones como el <a href="http://www.imf.org/external/pubs/ft/sdn/2015/sdn1513.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FMI</a> o la <a href="http://www.oecd.org/social/in-it-together-why-less-inequality-benefits-all-9789264235120-en.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OCDE</a>, la desigualdad dificulta el crecimiento y la creaci&oacute;n de empleo de calidad. Tambi&eacute;n afirman que los niveles de desigualdad excesivos y crecientes implican costos sociales directos, impiden la movilidad social y tambi&eacute;n pueden inhibir el crecimiento sostenible ahora y en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        La polarizaci&oacute;n de los ingresos y el desempleo restringe la demanda efectiva, frustra la innovaci&oacute;n y puede causar una mayor fragilidad financiera. Los altos y crecientes niveles de desigualdad obstaculizan no solo el progreso hacia la erradicaci&oacute;n de la pobreza, sino tambi&eacute;n los esfuerzos para mejorar la inclusi&oacute;n social y la cohesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la OCDE destaca que una disminuci&oacute;n de la desigualdad en un punto Gini se traducir&iacute;a en un aumento del crecimiento acumulado del 0,8 % en los cinco a&ntilde;os siguientes. En este sentido, Europa ha caminado en direcci&oacute;n contraria, entre el 2005 y 2015 el coeficiente de Gini aument&oacute; de 30,6 a 31 y las desigualdades de renta entre el 20 % superior e inferior de la poblaci&oacute;n subieron de 4,7 a 5,2. Al estar la proporci&oacute;n de personas en situaci&oacute;n de riesgo de pobreza econ&oacute;mica estrechamente relacionada con la desigualdad de los ingresos, la pobreza econ&oacute;mica ha experimentado un crecimiento constante desde 2005 y entre 2008 y 2014, varios Estados miembros experimentaron un aumento de las desigualdades en t&eacute;rminos de renta disponible de los hogares.
    </p><p class="article-text">
        Varios factores han contribuido a llegar a esta situaci&oacute;n. Los profundos cambios en el mercado laboral deber&iacute;an situarse en el centro de nuestras preocupaciones: el aumento de los trabajos at&iacute;picos, la debilidad de la negociaci&oacute;n colectiva, alta precarizaci&oacute;n y temporalidad o una pol&iacute;tica de devaluaci&oacute;n salarial que ha empujado los salarios a la baja. En definitiva, el mercado laboral ha dejado de ser fuente de prosperidad y estabilidad para muchos.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo otros factores han operado con fuerza. La globalizaci&oacute;n y la apertura a los mercados internacionales ha dejado al desprovisto importantes sectores tradicionales o industriales en el mundo occidental y ha repartido mal sus beneficios debido a la falta de suficientes mecanismos de compensaci&oacute;n. La robotizaci&oacute;n y la digitalizaci&oacute;n tambi&eacute;n han funcionado en este sentido. Por &uacute;ltimo, los cambios sociol&oacute;gicos y las agresivas pol&iacute;ticas de consolidaci&oacute;n financiera han debilitado nuestras herramientas de redistribuci&oacute;n y dejado a la intemperie a millones de ciudadanos.   
    </p><p class="article-text">
        Todas estas son las conclusiones a las que ha llegado el Informe <a href="http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+TA+P8-TA-2017-0451+0+DOC+XML+V0//ES" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La lucha contra el desempleo como palanca para el crecimiento y la creaci&oacute;n de puestos de trabajo</a>, del que he sido ponente, recientemente aprobado en el Parlamento Europeo. Un Informe en el que se sit&uacute;a como prioridad pol&iacute;tica para la UE el combate contra la desigualdad y propone una hoja de ruta con normas, instrumentos y recursos para aplicarla. Establece la necesidad de reequilibrar el Semestre Europeo e introducir un verdadero seguimiento de la dimensi&oacute;n social de la Uni&oacute;n que luego repercuta en las recomendaciones espec&iacute;ficas por pa&iacute;s. Pone el acento en la necesidad de fortalecer la legislaci&oacute;n laboral europea para fortalecer los derechos y los salarios de los trabajadores e introducir nuevos mecanismo de solidaridad en el continente para combatir la pobreza infantil, la brecha de g&eacute;nero o la exclusi&oacute;n social. Por &uacute;ltimo, el Informe tambi&eacute;n hace hincapi&eacute; en la necesidad de mejorar nuestra coordinaci&oacute;n y armonizaci&oacute;n fiscal para luchar contra el fraude, la evasi&oacute;n y los comportamientos gravemente desleales que se dan en este campo.
    </p><p class="article-text">
        No es casualidad que la aprobaci&oacute;n de este Informe haya coincidido con la firma del <a href="https://ec.europa.eu/commission/priorities/deeper-and-fairer-economic-and-monetary-union/european-pillar-social-rights/european-pillar-social-rights-20-principles_es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pilar de Derechos Sociales de la UE</a>. Un paso t&iacute;mido y a&uacute;n insuficiente que compromete al conjunto de instituciones europeas con una veintena de objetivos y derechos subjetivos que deber&iacute;an desarrollarse con herramientas vinculantes durante los siguientes a&ntilde;os. Pero un paso en la buena direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de la desigualdad en Espa&ntilde;a es especialmente preocupante, como acaba de recordar la propia Comisi&oacute;n Europea. Aunque nuestro pa&iacute;s ha disfrutado de tasas de crecimiento por encima del 3% del PIB desde el 2015 padecemos de una &ldquo;situaci&oacute;n cr&iacute;tica&rdquo; en t&eacute;rminos de desigualdad por ingresos. El <a href="http://ec.europa.eu/social/main.jsp?&amp;catId=1196&amp;furtherNews=yes&amp;langId=en&amp;newsId=2757" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe conjunto sobre el Empleo</a> nos saca los colores por nuestras elevadas tasas de desempleo, paro juvenil y de larga duraci&oacute;n, dualidad en el mercado de trabajo, crecimiento constante de los trabajadores pobres, proporci&oacute;n de personas en riesgo de exclusi&oacute;n social y pobreza o ingreso medio disponible.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la desigualdad desgarradora en forma de hondas cicatrices que ha dejado la estrategia de recuperaci&oacute;n del Gobierno de Rajoy: un maltrecho mercado laboral y unos mecanismos de protecci&oacute;n social subdesarrollados. La desigualdad importa y deber&iacute;a estar en el centro de las pol&iacute;ticas de cualquier instituci&oacute;n que quiera defender un crecimiento sostenible, la estabilidad institucional y la cohesi&oacute;n social; pilares del proyecto europeo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/desgarro-desigualdad_132_2993020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Dec 2017 20:10:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El desgarro de la desigualdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza,Desigualdad,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un Pilar Social contra la ira]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/pilar-social-ira_132_3555438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/648a9d90-f129-4671-9973-723bf9ca2760_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un Pilar Social contra la ira"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Del éxito o fracaso del invisible proyecto de un Pilar Europeo de Derechos Sociales le va a la Unión Europea parte del poco crédito que le queda</p></div><p class="article-text">
        La vida de muchos europeos se asemeja a los campos de California que describ&iacute;a Steinbeck en <em>Las uvas de la ira</em>. &ldquo;No hay m&aacute;s que dolor cubierto de piel&rdquo; dec&iacute;a uno de sus personajes. En la UE viven 119 millones de personas en riesgo de pobreza o exclusi&oacute;n social. No es de extra&ntilde;ar que su ira haya acabado tomando forma de insurrecci&oacute;n electoral.
    </p><p class="article-text">
        Hagamos un breve control de da&ntilde;os. Clase media maltrecha. Grave repunte de la desigualdad en la Europa meridional. Divergencia rampante Norte/Sur que dificulta los consensos pol&iacute;ticos internos. Mercado laboral gripado que ha dejado de ser fuente de seguridad y bienestar amenazado por la digitalizaci&oacute;n y robotizaci&oacute;n. Pero sobre todo y ante todo, para muchos, el futuro ha dejado de ser un lugar deseable.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Las causas? Nos son pocas. La gran recesi&oacute;n. Un andamiaje monetario deflacionista e incompleto. Un c&oacute;ctel econ&oacute;mico t&oacute;xico (austeridad y devaluaci&oacute;n interna). Una globalizaci&oacute;n sin suficientes amortiguadores de compensaci&oacute;n. En definitiva, la nueva piel del capitalismo; hipertrofia financiera, creciente desigualdad e internacionalizaci&oacute;n de los mercados (Costas y Carlos Arias).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ha fallado? Las hojas de ruta de la UE en materia socio-econ&oacute;mica han acabado en sonoro fracaso: la Agenda de Lisboa y la Estrategia Europa 2020. Sin instrumentos financieros y vinculantes han topado con la apisonadora macroecon&oacute;mica y con una crisis para la que no est&aacute;bamos preparados. Este fracaso ha cimentado la imagen de la Bruselas antip&aacute;tica e insensible.
    </p><p class="article-text">
        Fruto de esta realidad, y no pocas presiones pol&iacute;ticas y electorales, las instituciones comunitarias tienen sobre la mesa la creaci&oacute;n de un Pilar Europeo de Derechos Sociales. Un Pilar Social que tenga como objetivo apoyar a los Estados del Bienestar nacionales, fortalecer la cohesi&oacute;n, convergencia y solidaridad en la Uni&oacute;n, reducir la pobreza y la desigualdad y ayudar a la disfuncional zona Euro. Reequilibrar la dimensi&oacute;n social y econ&oacute;mica de la UE. Intentando con ello recuperar simpat&iacute;a y adhesiones a un proyecto de integraci&oacute;n muy debilitado.
    </p><p class="article-text">
        Para conseguirlo se pretenden actualizar los est&aacute;ndares de protecci&oacute;n social y condiciones de trabajo. Hacer frente a la precarizaci&oacute;n y p&eacute;rdida de trabajos tradicionales. Poner en marcha nuevos instrumentos como la Garant&iacute;a Infantil (contra la pobreza), una prestaci&oacute;n por desempleo europea, un esquema europeo de salarios m&iacute;nimos o una Garant&iacute;a de competencias para la (re)incorporaci&oacute;n al mercado laboral. Y mejorar antiguos instrumentos como la Garant&iacute;a Juvenil o las normas sobre permisos parentales.
    </p><p class="article-text">
        Del &eacute;xito o fracaso de este invisible proyecto le va a la UE parte del poco cr&eacute;dito que le queda. Para que no acabe en una nueva lista de buenas intenciones deber&aacute; dotarlo de herramientas espec&iacute;ficas: legislaci&oacute;n, mecanismos de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y recursos. Est&aacute; en juego introducir una dimensi&oacute;n social al Semestre Europeo. El poderoso mecanismo de coordinaci&oacute;n de la pol&iacute;tica presupuestaria y de reformas de la Uni&oacute;n que ha funcionado hasta ahora como una camisa de fuerza fiscal. Esa ser&aacute; una de las claves. De lo contrario el repliegue reaccionario y la perforaci&oacute;n de los consensos ilustrados continuar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        En marzo la Uni&oacute;n volver&aacute; a reunirse en Roma para dise&ntilde;ar su en&eacute;sima hoja de ruta. Una nueva cumbre borrascosa; entre dudas existenciales, amenazas externas y un calendario electoral no apto para problemas cardiacos. En una fecha y un lugar simb&oacute;licos (60 a&ntilde;os despu&eacute;s del Tratado de Roma) se decidir&aacute; sobre la supervivencia del maltrecho modelo social europeo. Y con ello, estabilizar nuestra democracia aplacando la ira de los electores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/pilar-social-ira_132_3555438.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Feb 2017 19:31:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un Pilar Social contra la ira]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Austeridad,UE - Unión Europea,PSC - Partido de los Socialistas de Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las crisis de Europa: una economía anémica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/crisis-europa-economia-anemica_132_4166439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7bde5d19-ded3-44d8-a215-6bdac0b7e8c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las crisis de Europa: una economía anémica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es absolutamente imprescindible impulsar la demanda interna para tener un sólido crecimiento que permita resolver los problemas de paro y desigualdad generados estos años</p></div><p class="article-text">
        Europa ya no se parece a lo que era. Acechada por varias crisis camina al filo del despe&ntilde;adero. Su p&eacute;rdida de eficacia para abordar los retos que afronta, la falta de respuestas ancladas en los valores y principios sobre los que se sustentaba y la erosi&oacute;n de legitimidad del proyecto comunitario a ojos de los ciudadanos deber&iacute;an hacer saltar todas la alarmas.
    </p><p class="article-text">
        La crisis migratoria, la llegada de una gran ola de refugiados durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o, y la crisis pol&iacute;tica por la posible salida de Gran Breta&ntilde;a de la UE han agravado la situaci&oacute;n. Pero el Kilometro 0 de la actual situaci&oacute;n se debe situar en el inicio de la Gran Recesi&oacute;n, ahora hace ya 7 a&ntilde;os, y la nefasta gesti&oacute;n de la crisis econ&oacute;mica en la Zona Euro.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo es el sistema financiero, como ya lo hiciera Lehman Brothers, quien pone en riesgo una econom&iacute;a que languidece y lastrada por enormes bolsas de deuda p&uacute;blica generadas durante la Gran Recesi&oacute;n. En el ojo del hurac&aacute;n el mismo grave problema: el circulo vicioso entre deuda privada y deuda p&uacute;blica al que no se ha conseguido poner un corta fuegos. Por eso la solvencia del mism&iacute;simo Deutsche Bank y la banca italiana pueden poner en jaque a toda la econom&iacute;a europea.
    </p><p class="article-text">
        El circulo vicioso entre deuda privada y p&uacute;blica se agrav&oacute; por un dise&ntilde;o institucional de la uni&oacute;n monetaria incompleto que se ha mostrado incapaz de hacer frente a shocks asim&eacute;tricos. Un dise&ntilde;o del euro con un pobre presupuesto europeo de un 1% del PIB, sin estabilizadores autom&aacute;ticos, sin convergencia social ni fiscal y sin una Reserva Federal que protegiera la deuda soberana con un mandato dual (inflaci&oacute;n y empleo).
    </p><p class="article-text">
        Una din&aacute;mica intergubernamental liderada por Alemania y una aplastante mayor&iacute;a conservadora en las instituciones europeas recet&oacute; ajuste fiscal (sangre sudor y l&aacute;grimas) para salir del hoyo. Para aplicarse, una mara&ntilde;a de normas y coordinaci&oacute;n europea que ejerce un control de hierro sobre los presupuestos p&uacute;blicos nacionales y que funciona como una verdadera chaqueta de fuerza con importantes consecuencias sobre el desarrollo de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es de sobra conocido. Una econom&iacute;a con un crecimiento an&eacute;mico (estancamiento secular). Unas desigualdades sociales desgarradoras e insoportables. Un empobrecimiento generalizado de las clases medias. Una brecha generacional que se agrava . Y una divergencia socioecon&oacute;mica que ha devenido en divergencia pol&iacute;tica entre el norte y el sur de Europa. Unas diferencias que empiezan a dibujar sociedades marcadamente contrapuestas en el continente.
    </p><p class="article-text">
        Mario Draghi es de los pocos que ha reaccionado ante la situaci&oacute;n. Sin duda, el BCE est&aacute; siendo la instituci&oacute;n europea m&aacute;s proactiva de la UE con su pol&iacute;tica monetaria expansiva <em>(Quantitative Easing)</em> y su depreciaci&oacute;n del euro para impulsar las exportaciones. Pero la pol&iacute;tica monetaria es condici&oacute;n necesaria pero no suficiente para reactivar la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Es absolutamente imprescindible impulsar la demanda interna para tener un s&oacute;lido crecimiento que permita resolver los problemas de paro y desigualdad generados estos a&ntilde;os. Para ello los socialistas desde el Parlamento, la Comisi&oacute;n y los Gobiernos nacionales hemos impulsado una reinterpretaci&oacute;n del Pacto de Estabilidad y Crecimiento que otorga mayor capacidad de maniobra a los pa&iacute;ses con margen fiscal, como Italia y Francia, y un Plan de Inversiones con el objetivo de levantar capital privado para proyectos estrat&eacute;gicos (Plan Juncker). Asimismo el Comisario socialista de Econom&iacute;a, Pierre Moscovici, ha lanzado un Paquete de medidas para luchar contra una evasi&oacute;n fiscal que cuesta a las arcas p&uacute;blicas entre 50.000 y 70.000 millones de euros al a&ntilde;os. Todo ello positivo pero a&uacute;n lejos de ser suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Son necesarios estabilizadores autom&aacute;ticos europeos, en este sentido hay que seguir con mucha atenci&oacute;n la propuesta de Pier Carlo Padoan, ministro de econom&iacute;a italiano, para instaurar un seguro de desempleo europeo. Relajar el ritmo de consolidaci&oacute;n fiscal en los pa&iacute;ses con dificultades como Espa&ntilde;a. Y hablar de una vez del elefante en la habitaci&oacute;n, la deuda, para afrontar de una vez una reestructuraci&oacute;n en Grecia.
    </p><p class="article-text">
        Pero eso no es todo. Los pa&iacute;ses que con un gran super&aacute;vit comercial y mucha capacidad fiscal est&aacute;n haciendo una pol&iacute;tica f&eacute;rrea de estabilidad presupuestaria son hoy la fuente de uno de los mayores desequilibrios macroecon&oacute;micos de Europa. V&eacute;ase Alemania. Necesitamos como el agua que bebemos que usen ese margen para estimular la demanda.
    </p><p class="article-text">
        Y es aqu&iacute; donde entra la crisis de los refugiados. S&iacute;, la crisis de los refugiados. &iquest;Por qu&eacute;? Porque la llegada de m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas durante el 2015 a Europa, b&aacute;sicamente a Alemania, puede acabar forzando al motor econ&oacute;mico de Europa a hacer la pol&iacute;tica fiscal expansiva que el conjunto de la Zona Euro necesita para salir del atolladero. Los refugiados como soluci&oacute;n a nuestra crisis econ&oacute;mica. Y eso s&iacute; que es una sonrisa del destino.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/crisis-europa-economia-anemica_132_4166439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Feb 2016 18:59:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las crisis de Europa: una economía anémica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis económica,UE - Unión Europea,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Segundas oportunidades en Europa: tres modelos para un mismo problema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/segundas-oportunidades-europa-modelos-problema_1_4341629.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76e0f72c-a085-454b-8895-75523daa92aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Segundas oportunidades en Europa: tres modelos para un mismo problema"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Real Decreto-Ley 1/2015, de 27 de febrero, ‘de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de carga financiera y otras medidas de orden social’, propuesto por el gobierno español se inspira del sistema germánico. Amplia ligeramente el acceso a la dación en pago, pero sigue sin ofrecer un sistema universal y generalizado para lidiar con la insolvencia particular en España.</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Entre 2001 y 2015 los estados en la UE que disponen de <a href="https://e-justice.europa.eu/content_insolvency-361-es.do" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">legislaciones para tratar el sobreendeudamiento particular</a>&nbsp;han pasado de 10 a m&aacute;s de 20 (a excepci&oacute;n, con datos de la Comisi&oacute;n, de Espa&ntilde;a, Bulgaria, Grecia, Ruman&iacute;a, Croacia y Hungr&iacute;a). A falta de un procedimiento com&uacute;n en el continente cada estado aplica sus propias reglas para la rehabilitaci&oacute;n, la daci&oacute;n en pago, la reestructuraci&oacute;n y los acuerdos extrajudiciales. A pesar de las divergencias, trabajos recientes como el de <a href="http://www.academia.edu/3992692/Social_Exclusion_in_European_Consumer_Bankruptcy_Systems" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jan-Ocko Heuer</a>&nbsp;permiten identificar los modelos regionales, ordenados seg&uacute;n la aproximaci&oacute;n legal y cultural hacia la deuda.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>1) </strong></em><em><strong>El modelo anglosaj&oacute;n: borr&oacute;n y cuenta nueva</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        El sistema anglosaj&oacute;n tiende a considerar el sobreendeudamiento como un fen&oacute;meno inherente a la econom&iacute;a de mercado. Si hay posibilidad de cr&eacute;dito, hay riesgo de insolvencia. Partiendo de dicha l&oacute;gica, la prioridad en pa&iacute;ses como Estados Unidos o el Reino Unido es restablecer con celeridad la actividad econ&oacute;mica (y el consumo) del deudor. El modelo brit&aacute;nico ofrece distintas soluciones de remisi&oacute;n de deuda, y <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Quiebra" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cap&iacute;tulo 7 de la ley de insolvencia en Estados Unidos</a>&nbsp;permite en algunos casos una remisi&oacute;n a partir del tercer mes. Al favorecer una condonaci&oacute;n r&aacute;pida y sin condicionantes, el legislador ha trasladado de forma indirecta la responsabilidad &ndash; y la carga &ndash; a las entidades bancarias. La legislaci&oacute;n incentiva a la cautela y el auto-control.
    </p><p class="article-text">
        La bater&iacute;a de medidas posibles en el caso brit&aacute;nico se establece de forma progresiva. El primer paso es una &lsquo;reorganizaci&oacute;n de la deuda&rsquo; (<em>Debt Reorganisation</em>): un per&iacute;odo durante el cual se ponen en marcha iniciativas para facilitarle al deudor un repago m&aacute;s escalonado (rebaja del tipo de inter&eacute;s, extensi&oacute;n del per&iacute;odo para el repago, prioridad al capital&hellip;). Durante esta primera etapa, y en caso que la deuda no sea mayor de 5 000 libras, el juzgado del condado puede ya dictaminar de entrada una remisi&oacute;n de la deuda.
    </p><p class="article-text">
        En casos de sobreendeudamiento mayores, el sistema ofrece dos mecanismos de rehabilitaci&oacute;n. El primero, el proceso de quiebra (<em>Bankruptcy Order</em>), establecido por primera vez en 1986. El proceso se desarrolla bajo mediaci&oacute;n judicial, y supone la posibilidad de la daci&oacute;n en pago y un plan de pagos a m&aacute;ximo 3 a&ntilde;os vista. Dicho plan no puede incluir ni los bienes ni las rentas consideradas como de subsistencia. Adem&aacute;s, para las personas con deudas de m&aacute;ximo 15 000 libras pero sin recursos, un plan de remisi&oacute;n de deuda puede establecerse en un per&iacute;odo m&aacute;ximo de un a&ntilde;o (<em>Direct Relief Order</em>). La segunda posibilidad es el acuerdo individual voluntario (<em>Individual Voluntary Arrangements (IVA</em>), que equivale al proceso de quiebra pero sin pasar por el canal judicial.
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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>2) </strong></em><em><strong>El modelo de protecci&oacute;n franc&eacute;s: la rehabilitaci&oacute;n</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        En Francia, B&eacute;lgica, Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia el sobreendeudamiento se considera como un fen&oacute;meno principalmente socioecon&oacute;mico. El modelo protege al deudor, organizando un posible reembolso de la deuda pero sobre todo salvaguardando los derechos sociales, financieros, de acceso a la vivienda, de inserci&oacute;n profesional y de dignidad social. Francia tiene la legislaci&oacute;n m&aacute;s avanzada en el continente desde la llamada <em>Ley Neiretz</em> de 1989, propuesta por la entonces secretaria de Estado para la econom&iacute;a del primer gobierno de Michel Rocard.
    </p><p class="article-text">
        El sistema franc&eacute;s, como el ingl&eacute;s, promueve la progresividad, en funci&oacute;n de la gravedad del sobreendeudamiento. En caso de dificultades puntuales (hasta 10 000&euro;) el deudor puede pedir por simple formulario postal al juez de proximidad la reorganizaci&oacute;n de los pagos pendientes, dentro de un per&iacute;odo de hasta dos a&ntilde;os. La decisi&oacute;n del juez &ndash; que puede ser presentada de &lsquo;urgencia&rsquo; en el plazo de semanas, bloquea inmediatamente cualquier medida iniciada por los acreedores.
    </p><p class="article-text">
        Para los casos m&aacute;s graves, las llamadas comisiones de sobreendeudamiento juegan un rol esencial. Las condiciones para presentarse ante dicha instancia p&uacute;blica facilitan el proceso al deudor: el proceso es gratuito, los formularios est&aacute;n online, la respuesta no puede tardar m&aacute;s de 3 meses, y cualquier procedimiento iniciado por los acreedores queda bloqueado desde el momento mismo de la presentaci&oacute;n del dossier. Las condiciones de receptibilidad van en la misma l&iacute;nea: el derecho de petici&oacute;n est&aacute; ligado a la residencia (y no a la nacionalidad), la buena fe del deudor se presume (nadie se sobreendeuda queriendo), las prestaciones sociales b&aacute;sicas son intocables (como los ingresos m&iacute;nimos, las ayudas a la vivienda o las prestaciones familiares). Por &uacute;ltimo, el deudor mantiene en todo momento el derecho a una cuenta bancaria y m&eacute;todos de pagamiento.
    </p><p class="article-text">
        Una vez el dossier cumple los requisitos, se prev&eacute;n tres resoluciones posibles. La primera, el llamado plan convencional de recuperaci&oacute;n <em>(Plan conventionnel de redressement)</em>, donde se intenta alcanzar un acuerdo de repago a trav&eacute;s por ejemplo del re-escalonamiento de las deudas y la reducci&oacute;n o supresi&oacute;n de los intereses. Cualquier plan debe excluir un presupuesto para la &lsquo;vida diaria&rsquo; (gastos de alojamiento, electricidad, calefacci&oacute;n, alimentaci&oacute;n, escolaridad, desplazamientos profesionales, salud&hellip;). En caso que las partes no logren alcanzar un acuerdo la comisi&oacute;n de sobreendeudamiento puede imponer algunas de las medidas, hasta un m&aacute;ximo de dos a&ntilde;os (<em>mesures impos&eacute;es et recommand&eacute;es</em>). Por &uacute;ltimo, si la comisi&oacute;n considera que las deudas son real&iacute;sticamente irresolubles se procede a la rehabilitaci&oacute;n personal (<em>r&eacute;tablissement personnel</em>), que incluye exoneraci&oacute;n de la deuda pendiente y posibilidad de la daci&oacute;n en pago para la vivienda secundaria (si el deudor solo dispone de la vivienda principal la exoneraci&oacute;n tambi&eacute;n se aplica a cualquier pago pendiente sobre la hipoteca). En otras palabras, la vivienda, si es el techo principal de la familia, es intocable. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico 3 muestra una fuerte subida de las medidas impuestas, y del restablecimiento personal. Es decir, un fuerte incremento de las medidas susceptibles de proteger al deudor en caso de desacuerdo. Una evoluci&oacute;n que demuestra la eficacia de un sistema pensado como &lsquo;protecci&oacute;n social&rsquo;, en particular en per&iacute;odos de crisis.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&nbsp;</strong></em><em><strong>3) </strong></em><em><strong>El modelo alem&aacute;n y austr&iacute;aco: la redenci&oacute;n</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        El sistema alem&aacute;n, a pesar de estar en sinton&iacute;a con la cultura del escarmiento personal, incluye sistemas de rendici&oacute;n de deuda. La legislaci&oacute;n germana se basa en la &ldquo;responsabilidad moral&rdquo; de la persona que contrae la deuda. Ante una situaci&oacute;n de sobreendeudamiento el pasivo puede ser reestructurado pero a cambio de una serie de obligaciones durante un periodo de tiempo que generalmente se alarga hasta seis a&ntilde;os. A lo largo de ese &ldquo;periodo de buena conducta&rdquo; (<em>Wohlverhaltensperiode</em>), el deudor debe cumplir con requisitos como buscar trabajo y no contraer nuevos pr&eacute;stamos. En Austria el sistema es todav&iacute;a m&aacute;s f&eacute;rreo, ya que solo permite la reestructuraci&oacute;n de la deuda para aquellos deudores con bienes materiales o financieros. Es decir, para aquellos que pueden repagar, en parte, sus deudas.
    </p><p class="article-text">
        Sistemas m&aacute;s &lsquo;morales&rsquo; como el alem&aacute;n y el austr&iacute;aco tienen una contrapartida, y es que suponen un coste elevado para el erario p&uacute;blico sin que los procedimientos de insolvencia acaben suponiendo ning&uacute;n repago efectivo. En <a href="http://www.academia.edu/3992692/Social_Exclusion_in_European_Consumer_Bankruptcy_Systems" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &uacute;ltima conferencia internacional en Berl&iacute;n sobre insolvencia</a>, Heuer explicaba como el sistema germ&aacute;nico, al negarse a aceptar que la mayor&iacute;a de las familias no pueden pagar, acaba provocando tanto exclusi&oacute;n social (como en Austria) como ineficacia de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas (como en Alemania).
    </p><p class="article-text">
        El Real Decreto-Ley 1/2015, de 27 de febrero, &lsquo;de mecanismo de segunda oportunidad, reducci&oacute;n de carga financiera y otras medidas de orden social&rsquo;, propuesto la semana pasada por el gobierno espa&ntilde;ol se inspira del sistema germ&aacute;nico. La posible daci&oacute;n en pago y remisi&oacute;n de deuda est&aacute; vinculada a una serie de &lsquo;condicionantes&rsquo; y &lsquo;requisitos&rsquo; que el legislador considera &lsquo;merecedores&rsquo; para negociar una reestructuraci&oacute;n de la deuda. La &lsquo;buena fe&rsquo; no se presume, como en el sistema franc&eacute;s, si no que tiene que demostrarse. Por ejemplo, no haber rechazado una oferta de empleo en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os, mostrarse voluntario a un acuerdo extrajudicial, haber pagado en su totalidad los cr&eacute;ditos concursales privilegiados (hipotecas) o los llamados cr&eacute;ditos &ldquo;contra la masa&rdquo; (deudas posteriores al concurso) - en su defecto, haber intentado un acuerdo extrajudicial para pagar el 25% de los cr&eacute;ditos concursales ordinarios. En otras palabras, el decreto amplia ligeramente el acceso a la daci&oacute;n en pago, <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/GRAFICOS-pais-propietarios-doblemente-hipotecados_0_361164193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pero sigue sin ofrecer un sistema universal y generalizado para lidiar con la insolvencia particular en Espa&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tres desaf&iacute;os en com&uacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las divergencias, los tres modelos europeos se enfrentan hoy en d&iacute;a a tres desaf&iacute;os:
    </p><p class="article-text">
        a) Los datos muestran un incremento de los casos de insolvencia desde 2007 en todo el continente. En Francia, las aplicaciones por sobreendeudamiento han aumentado un 66% <a href="http://www.banque-france.fr/fileadmin/user_upload/banque_de_france/Mission/Protection_du_consommateur/statistiques-commissions-surendettement-2012.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre 2000 y 2013</a>. En Espa&ntilde;a, las personas viviendo con una hipoteca <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/GRAFICOS-pais-propietarios-doblemente-hipotecados_0_361164193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se han multiplicado casi por dos</a>. <a href="http://www.creditreform.com/fileadmin/user_upload/Insolvencies_in_Europe_2011-12.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En el Reino Unido y en Alemania las insolvencias de consumidores representan respectivamente 8 veces y 4 veces m&aacute;s casos que las insolvencias empresariales</a>.
    </p><p class="article-text">
        b) El an&aacute;lisis sociol&oacute;gico presenta recurrencias entre pa&iacute;ses. Las personas que viven solas, aquellas que tienen que hacer frente a una situaci&oacute;n de divorcio o separaci&oacute;n, los que disponen de menos recursos, aquellas que viven de alquiler o con una hipoteca y los que atraviesan cambios profesionales, caracterizan el perfil sociol&oacute;gico entre los afectados por sobreendeudamiento. En Francia <a href="https://www.banque-france.fr/uploads/tx_bdfgrandesdates/barometre-T3-2014.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 64% de los particulares que hacen frente a una situaci&oacute;n de insolvencia viven solos</a>, y el 50% se encuentran en una situaci&oacute;n de inactividad o desempleo. Seg&uacute;n datos de Eurostat de 2013, en Espa&ntilde;a 1 de cada 2 personas que vive de alquiler est&aacute; en situaci&oacute;n de sobrecarga econ&oacute;mica. El an&aacute;lisis sociol&oacute;gico apunta que el sobreendeudamiento poco o nada tiene que ver con el prejuicio generalizado que traslada la responsabilidad al deudor. Al contrario, el fen&oacute;meno parece ser, antes que nada, fruto de cambios socioecon&oacute;micos, imprevisibles, sist&eacute;micos, o de circunstancias personales. Un desaf&iacute;o pues para las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, y no una cuesti&oacute;n moral.
    </p><p class="article-text">
        c) Ausencia de datos: solo Francia publica de forma oficial y exhaustiva datos sobre insolvencia personal, perfil de los afectados, etc. Considerando las ramificaciones y corresponsabilidades del fen&oacute;meno, la imposibilidad para los legisladores y la sociedad de comparar los n&uacute;meros reales en Europa representa un aut&eacute;ntico d&eacute;ficit de transparencia democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <em>(Este art&iacute;culo forma parte de un especial de Agenda P&uacute;blica dividido en tres partes, la primera que sali&oacute; publicada </em><a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/GRAFICOS-pais-propietarios-doblemente-hipotecados_0_361164193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera que sali&oacute; publicada </a><a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/GRAFICOS-pais-propietarios-doblemente-hipotecados_0_361164193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el s&aacute;bado pasado</a><a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/GRAFICOS-pais-propietarios-doblemente-hipotecados_0_361164193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> analizaba el modelo espa&ntilde;ol</em></a><em>, en este se analiza de forma comparada los modelos en la Uni&oacute;n Europea. El &uacute;ltimo art&iacute;culo examinar&aacute; las medidas tomadas hasta ahora a nivel europeo para corresponsabilizar a los bancos y acreedores. Los datos recogidos forman parte de una iniciativa en el Parlamento Europeo que preparan los autores)</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Dídac Gutiérrez, Javier López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/segundas-oportunidades-europa-modelos-problema_1_4341629.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2015 19:43:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Segundas oportunidades en Europa: tres modelos para un mismo problema]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[GRÁFICOS: un país de propietarios doblemente hipotecados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/graficos-pais-propietarios-doblemente-hipotecados_1_4357399.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El ordenamiento jurídico español es, junto a Bulgaria y Grecia, el único en Europa que no dispone de un procedimiento singular para tratar la insolvencia de los consumidores y personas físicas</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La ventana de oportunidad que dijo por fin abrir Mariano Rajoy el pasado martes (<a href="http://ep00.epimg.net/descargables/2015/02/24/ac10a662aa420971c6ac3e114340f25c.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&aacute;g. 24 aqu&iacute;</a>) para legislar sobre lo que com&uacute;nmente se conoce como &lsquo;segundas oportunidades&rsquo; ser&aacute; una ventana demasiado estrecha para paliar un vac&iacute;o legal que no existe en ning&uacute;n otro estado de la Uni&oacute;n Europea. Espa&ntilde;a ha renunciado desde 1889 a tener una ley sobre el sobreendeudamiento de los particulares.
    </p><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico 1 muestra c&oacute;mo en solo 10 a&ntilde;os se ha multiplicado casi por dos los residentes que viven en viviendas hipotecadas (y m&aacute;s considerando que los datos analizados no incluyen los a&ntilde;os 2012-2015). En 2001, 7 de cada 10 espa&ntilde;oles que viv&iacute;an en propiedad hab&iacute;an pagado totalmente su casa, y 3 de cada 10 ten&iacute;an pagos pendientes. En 2011, 5 de cada 10 espa&ntilde;oles en &lsquo;propiedad&rsquo; tiene pagos pendientes. En 2001 Espa&ntilde;a contaba casi 34 millones de &lsquo;propietarios&rsquo;, con la casa totalmente pagada o hipotecada (74,7% del total de la poblaci&oacute;n). En 2011, los propietarios, tanto los que tienen su vivienda totalmente pagada como los que tienen pagos pendientes representan un total de casi 37 millones de espa&ntilde;oles (72,3% del total de la poblaci&oacute;n). En otras palabras, Espa&ntilde;a sigue siendo un pa&iacute;s de propietarios, aunque doblemente hipotecados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La evoluci&oacute;n anual en t&eacute;rmino de ejecuciones hipotecarias no disminuye a pesar de las medidas adoptadas (ver gr&aacute;ficos 2 y 3), si no que aumenta. En 2012, 44,745 familias espa&ntilde;olas se encontraban en una situaci&oacute;n de ejecuci&oacute;n hipotecaria, en 2013 el total de familias afectadas por ejecuciones hipotecarias fue de 49,693, un 11% m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior. Las familias que pierden su vivienda habitual aumentan en un 7,4%, hasta un total de 25.783 hogares afectados. Las ejecuciones hipotecarias de viviendas secundarias se multiplican casi por dos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, datos provisionales del tercer trimestre de 2014 apuntan a que la tendencia se mantiene a la alza. Seg&uacute;n el INE, en su nota de prensa del 22 de diciembre de 2014, las ejecuciones hipotecarias iniciadas en 2014 sobre vivienda habitual registran un aumento anual del 13,5%. En total, entre 2012 y 2014, el n&uacute;mero de hogares afectados por ejecuciones hipotecarias alcanza la cifra provisional de 150.000. En otras palabras, 150.000 hogares se han visto empujados a la exclusi&oacute;n por causas de sobreendeudamiento ligados al alojamiento (sin contar los casos de ejecuciones por alquiler, ni los casos previos al 2012, de los cuales se dispone de informaci&oacute;n limitada).
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; se ha hecho hasta ahora?</h3><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; se ha hecho hasta ahora?</strong>El ordenamiento jur&iacute;dico espa&ntilde;ol es, junto a Bulgaria y Grecia, el &uacute;nico en Europa que no dispone de un procedimiento singular para tratar la insolvencia de los consumidores y personas f&iacute;sicas.  Entre 2009 y 2014 dos decretos-ley, as&iacute; como dos leyes sobre este tema, han introducido algunas disposiciones de flexibilidad, sin por ello llegar a crear un mecanismo que proteja y ofrezca una salida, de forma universal y ordenada, al individuo que se enfrenta a una situaci&oacute;n de fallida en el inmediato o a largo plazo. Dicho vac&iacute;o se sustenta hist&oacute;ricamente en el principio instaurado en 1889 en el c&oacute;digo civil de &lsquo;responsabilidad patrimonial universal&rsquo; de las personas f&iacute;sicas, seg&uacute;n el cual el deudor responde incondicionalmente de sus deudas, a trav&eacute;s de sus bienes actuales o incluso futuros.
    </p><p class="article-text">
        Los cuatro textos legislativos con los que el actual Gobierno ha modificado, parcialmente, el principio de responsabilidad patrimonial universal son los siguientes: el Real Decreto-ley 6/2012 de 9 de marzo, de medidas urgentes de protecci&oacute;n de deudores hipotecarios sin recursos; el Real Decreto-ley 27/2012, de 15 de noviembre, de medidas urgentes para reforzar la protecci&oacute;n de los deudores hipotecarios; la Ley 1/2013, de 14 de mayo de medidas para reforzar la protecci&oacute;n a los deudores hipotecarios, reestructuraci&oacute;n de deuda y alquiler social; y la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El cuadro a continuaci&oacute;n resume estos cambios. Medidas que, analizadas, presentan un impacto muy limitado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        A la vista de la situaci&oacute;n actual el modelo espa&ntilde;ol ofrece paliativos ineficaces para gestionar una situaci&oacute;n de sobreendeudamiento particular. Un vac&iacute;o legal que vulnera la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE (como el derecho a la vivienda, la protecci&oacute;n al consumidor y el derecho a la dignidad). En el cuadro comparativo europeo Espa&ntilde;a es probablemente el pa&iacute;s que m&aacute;s necesita una legislaci&oacute;n de segunda oportunidad. Una puerta que permita reestructurar la deuda, desatascar el consumo y prevenir la exclusi&oacute;n social.
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        En el reciente especial de <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas</a> sobre la cuesti&oacute;n se explicaba como el volumen de deuda pendiente de las familias en 2011 representaba el 131,7% de los ingresos anuales del hogar, por 107% solamente 3 a&ntilde;os antes. Y lo que es peor, la deuda recae especialmente sobre las familias con recursos m&aacute;s limitados. La deuda del 20% de los hogares m&aacute;s desfavorecidos representaba en 2011 un incre&iacute;ble 335% de sus ingresos anuales, m&aacute;s del doble que solo 3 a&ntilde;os antes (149,4%).
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la <a href="http://www.bde.es/f/webbde/GAP/Secciones/SalaPrensa/NotasInformativas/Briefing_notes/es/notabe190514.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nota informativa sobre los procesos de ejecuci&oacute;n hipotecaria del Banco de Espa&ntilde;a</a>, los trabajos en <a href="http://nadaesgratis.es/celentani/insolvencia-y-segunda-oportunidad-en-espana-la-ley-de-emprendedores" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blogs especializados</a>, el <a href="http://www.ces.es/web/guest/memorias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejo Econ&oacute;mico y Social</a>, el <a href="http://www.defensordelpueblo.es/es/Documentacion/Publicaciones/monografico/Documentacion/Crisis_economica_e_insolvencia_personal.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Defensor del Pueblo</a>, los <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Jueces Decanos</a>, el <a href="http://www.imf.org/external/pubs/ft/scr/2014/cr14193.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fondo Monetario Internacional</a>, y el <a href="http://afectadosporlahipoteca.com/wp-content/uploads/2013/12/2013-Informe_habtitatge-17Dic.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imprescindible informe de Emergencia Habitacional</a> que prepar&oacute; la sociedad civil, llevan a&ntilde;os permitiendo cuantificar, evaluar y denunciar la crisis a la que se enfrenta la sociedad espa&ntilde;ola en este &aacute;mbito. Una crisis de la cual no existen datos oficiales detallados.
    </p><p class="article-text">
        Tomarse en serio la posibilidad de legislar sobre el sobreendeudamiento de los particulares conlleva pues dos desaf&iacute;os. El primero, la capacidad de movilizar argumentos de pol&iacute;tica comparada. &iquest;Qu&eacute; hacen en Europa los dem&aacute;s estados? &iquest;Cu&aacute;les son las ense&ntilde;anzas que podemos extraer de pa&iacute;ses que llevan 20 a&ntilde;os con este tipo de leyes? El segundo desaf&iacute;o es tener la capacidad de analizar y estudiar el sobreendeudamiento como un fen&oacute;meno pol&iacute;tico, social y econ&oacute;mico. Y no como una cuesti&oacute;n moral.
    </p><p class="article-text">
        <em>(Este art&iacute;culo forma parte de un especial de Agenda P&uacute;blica que est&aacute; dividido en tres partes, la primera que sale publicada hoy analiza el modelo espa&ntilde;ol, en las siguientes se analizar&aacute; de forma comparada los modelos en la Uni&oacute;n Europea y se examinar&aacute; el sobreendeudamiento como fen&oacute;meno socioecon&oacute;mico y pol&iacute;tico. Los datos recogidos forman parte de una iniciativa en el Parlamento Europeo que preparan los autores).  </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Dídac Gutiérrez, Javier López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/graficos-pais-propietarios-doblemente-hipotecados_1_4357399.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2015 18:48:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[GRÁFICOS: un país de propietarios doblemente hipotecados]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cambiar el tablero de juego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cambiar-tablero-juego_129_5178908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La gran batalla política de este siglo será salvaguardar el contrato  social europeo. Para ello, el Estado-nación es insuficiente y una UE  inacabada puede convertirse en una ratonera</p></div><p class="article-text">
        No es momento de mover ficha, ha llegado la hora de cambiar el tablero de juego. Una grave crisis territorial, que tiene como epicentro Catalu&ntilde;a, la llegada de nuevas generaciones que no sentimos como propio el pacto constitucional y una crisis econ&oacute;mica que ha dinamitado todos los consensos sociales, ha da&ntilde;ado los cimientos mismos de la arquitectura institucional del Estado creada en el 78. Cada vez est&aacute; m&aacute;s extendida la sensaci&oacute;n de fin de etapa, de cambio de ciclo. Una sensaci&oacute;n amortiguada por una mayor&iacute;a absoluta del PP que tiene los d&iacute;as contados, y es que sin reconocer la actual quiebra de la confianza en las instituciones es dif&iacute;cil entender nada en la actual pol&iacute;tica espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Los consensos pol&iacute;ticos sobre los que ha pivotado este pa&iacute;s est&aacute;n en entredicho: la monarqu&iacute;a parlamentaria, el Estado de las autonom&iacute;as, la UE como factor de progreso y la alternancia como modelo de gesti&oacute;n del poder. Por supuesto que mantienen muchos apoyos; pero han dejado de tener la solidez que necesitan los consensos que cimientan una sociedad. Rehacer y adaptar los consensos sobre una nueva arquitectura institucional de Espa&ntilde;a deber&iacute;a ser el horizonte sobre el que se proyecte el debate p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>democracia espa&ntilde;ola </strong>aborda (puede que sin saberlo) el mayor reto al que se haya enfrentado en su historia reciente: comprender a Catalunya y hacerle part&iacute;cipe de un proyecto com&uacute;n. La necesidad de federalizar Espa&ntilde;a y reconocer su realidad plurinacional es tambi&eacute;n una oportunidad. La reforma territorial debe ser tambi&eacute;n la palanca de regeneraci&oacute;n y modernizaci&oacute;n democr&aacute;tica que la Administraci&oacute;n necesita y los ciudadanos merecemos. Permitir&iacute;a hacer c&oacute;mplices del engranaje institucional a las nuevas generaciones y adaptar los procesos pol&iacute;ticos a las demandas de un nuevo tiempo. M&aacute;s transparencia y mejores mecanismos de control sobre nuestros representantes p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Nos permitir&iacute;a afrontar sin ambages importantes cuestiones pendientes. Una justicia que necesita que le recoloquen la venda. Una jefatura del Estado desacreditada que merece un debate sereno y sin prejuicios. Y unas relaciones con la Iglesia cat&oacute;lica impropias de nuestro tiempo. Todos ellos temas que deben formar parte del debate primero y del acuerdo despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos un acuerdo institucional que incluya un nuevo pacto entre capital y trabajo con eficaces mecanismos para luchar contra las brutales desigualdades generadas por la crisis y agravadas por la austeridad y la devaluaci&oacute;n interna. Salarios en ca&iacute;da libre, relaciones laborales precarizadas y paro gigantesco. Resultado: una situaci&oacute;n social devastadora.
    </p><p class="article-text">
        Las rentas del capital se han disparado y el trabajo tiene una enorme carga impositiva. Las disfunciones fiscales provocan muy poca capacidad de recaudaci&oacute;n (en t&eacute;rminos comparados, es absurdamente poca) y concentrada en las clases trabajadoras y medias. En consecuencia, tenemos un gasto social maltrecho por los recortes y en muchos casos regresivo por su recaudaci&oacute;n. Reequilibrar estos factores (capital y trabajo) mediante una profunda reforma fiscal y constitucionalizar los derechos sociales deber&iacute;an ser parte fundamental del nuevo acuerdo. Redistribuir gracias a un crecimiento basado en cimientos m&aacute;s saludables y equilibrados con una potente maquinaria de provisi&oacute;n de bienes p&uacute;blicos; ese es el objetivo.
    </p><p class="article-text">
        Se debe acomodar el Estado a una nueva dimensi&oacute;n pol&iacute;tica y geogr&aacute;fica. Obteniendo as&iacute; herramientas para ensanchar la democracia en Europa e impedir que ocurran fallos institucionales como el de la crisis de la deuda soberana. La gran batalla pol&iacute;tica de este siglo ser&aacute; salvaguardar el contrato social europeo. Para ello, el Estado-naci&oacute;n es insuficiente y una UE inacabada puede convertirse en una ratonera. Ese es el reto y estos son los riesgos. Pero para esa batalla debemos dotarnos de herramientas suficientes.
    </p><p class="article-text">
        Una segunda Transici&oacute;n en toda regla. El suelo se ha movido: si no rehacemos los cimientos, corremos el riego de que el edifico se venga abajo. Con nosotros dentro. Porque los riesgos est&aacute;n ah&iacute;. Una ruptura de la legalidad por la v&iacute;a de los hechos (una Constituci&oacute;n es una pared de triple hormig&oacute;n pero hasta esas se pueden romper). O una enorme frustraci&oacute;n que fragmente o colapse el sistema pol&iacute;tico y lo haga inoperante. Camino abonado para el populismo y que dejar&iacute;a todo el poder en manos de las fuertes oligarqu&iacute;as nacionales, esas familias que en el siglo XIX hicieron los trenes; en el XX, las carreteras; y en el XXI, la alta velocidad.
    </p><p class="article-text">
        Demandemos un punto y aparte en la historia de Espa&ntilde;a. Un<em> reset</em> que tenga como eje la profundizaci&oacute;n de la democracia en el &aacute;mbito econ&oacute;mico e institucional. Un futuro com&uacute;n basado en el respeto, el reconocimiento mutuo y la lealtad federal. De no hacerlo, caminaremos al filo del despe&ntilde;adero. Ha llegado la hora de recordar que el futuro est&aacute; en nuestras manos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cambiar-tablero-juego_129_5178908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Nov 2013 19:23:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cambiar el tablero de juego]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[PSOE,PSC - Partido de los Socialistas de Cataluña,Crisis política,Regeneración democrática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escapar de la ratonera reestructurando la deuda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/escapar-ratonera-reestructurando-deuda_1_5732193.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7dc31a1-f832-460d-a25d-b693370f840c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escapar de la ratonera reestructurando la deuda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Actualmente la deuda total (pública más privada) en España supera el 400% del PIB</p><p class="subtitle">La deuda pública era mínima antes de la crisis y esta ha provocado una transferencia continuada de deuda privada a pública</p><p class="subtitle">¿Y si quisiéramos reestructurar la deuda de forma justa y con impacto en la economía real?</p></div><p class="article-text">
        <strong>La ratonera: el Euro y la austeridad </strong>
    </p><p class="article-text">
        Al traspasar la soberan&iacute;a monetaria, con la adhesi&oacute;n a la moneda comunitaria, infravaloramos sus consecuencias. El disfuncional dise&ntilde;o institucional del Euro ha dejado en la m&iacute;nima expresi&oacute;n el margen de maniobra de los gobiernos nacionales y ha abierto la herida de la crisis de la deuda soberana. Pero a su vez est&aacute; actuando como una jaula monetaria para el sur de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Taponar la herida s&oacute;lo es posible con una acci&oacute;n clara y contundente de las instituciones europeas monetarias para que se comporten como tales: mutualizaci&oacute;n de la deuda (eurobonos), monetarizarla y salvaguardarla (protecci&oacute;n del BCE) y dise&ntilde;ar un efectivo mecanismo de cooperaci&oacute;n bancaria que proteja a los pa&iacute;ses con dificultades.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica monetaria contempla adem&aacute;s otras opciones. Podemos aplicar un agresivo shock monetario-fiscal. Imprimir billetes y regar la demanda con inversiones productivas provocando la devaluaci&oacute;n de la moneda y un aumento de las exportaciones. Crear&iacute;a empleo y ser&iacute;a una palanca para el crecimiento. Asumir&iacute;amos, eso s&iacute;, el coste de la inflaci&oacute;n. En Jap&oacute;n ya funciona la f&oacute;rmula.
    </p><p class="article-text">
        Pero para esperar que se hagan los cambios institucionales necesarios o una proactiva y expansiva pol&iacute;tica monetaria deber&iacute;amos presuponer vida inteligente en el eje Frankfurt/Berl&iacute;n/Bruselas.
    </p><p class="article-text">
        Frente a estas opciones, &iquest;cu&aacute;l es nuestra estrategia para salir del hoyo? Cavar m&aacute;s hondo. Una pol&iacute;tica presupuestaria agresivamente restrictiva (austeridad) y una devaluaci&oacute;n interna en forma de bajada generalizada de salarios para <em>ganar competitividad</em>. Subestimando los efectos multiplicadores del gasto p&uacute;blico y replegando el consumo interno con la devaluaci&oacute;n, hemos situado la demanda en ca&iacute;da libre. En consecuencia, se agrava la recesi&oacute;n. Aumenta el paro, son necesarios mayores estabilizadores autom&aacute;ticos, m&aacute;s d&eacute;ficit, se hace inevitable una nueva dosis de austeridad, y volvemos a la casilla de salida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La bola de nieve: la deuda</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando se abri&oacute; la herida de la crisis del Euro, Espa&ntilde;a llevaba ya cinco a&ntilde;os con un cuadro macroecon&oacute;mico propio de una depresi&oacute;n; prolongadas tasas de paro y recesi&oacute;n. Un crecimiento desequilibrado cimentado en la barra libre de cr&eacute;dito y el boom inmobiliario nos ha llevado a la actual situaci&oacute;n dejando a su paso ingentes tasas de deuda.
    </p><p class="article-text">
        Si bien es cierto que nuestra deuda p&uacute;blica ha escalado hasta <a href="http://www.eldiario.es/economia/publica-record-llegar-ciento-PIB_0_143135796.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s del 85% del PIB</a> tras el rescate al sistema financiero (desde un 36,30% en el 2007) nuestro gran problema sigue siendo la deuda privada. Actualmente la deuda total (p&uacute;blica m&aacute;s privada) en Espa&ntilde;a supera el 400% del PIB. &iexcl;El 400%!
    </p><p class="article-text">
        Esta ingente deuda privada se form&oacute; especialmente en el periodo 2002-2007, pas&oacute; de los casi 1,2 billones de euros (159% del PIB) en 2002 a los 3,3 billones de euros (311%) en 2007. La principal causa, una burbuja de cr&eacute;dito f&aacute;cil y barato provocada por el BCE. Las grandes constructoras, por ejemplo, retienen una deuda de 40.000 millones de euros, el equivalente a todo el rescate bancario europeo a Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Los datos son muy claros. La deuda p&uacute;blica era m&iacute;nima antes de la crisis y &eacute;sta ha provocado una transferencia continuada de deuda privada a p&uacute;blica. Es inconcebible ver como algunos analistas contin&uacute;an culpando a la deuda p&uacute;blica de nuestros males econ&oacute;micos. &Eacute;sta es una consecuencia de la crisis, no su causa.
    </p><p class="article-text">
        Esta <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/clave-deuda-privada_6_51154905.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enorme bola de deuda privada</a>, combinaci&oacute;n de familias y empresas, est&aacute; machacando nuestra econom&iacute;a. Los esfuerzos de desapalancamiento est&aacute;n siendo in&uacute;tiles. Es imposible asumirla en estas condiciones. Espa&ntilde;a no es una potencia exportadora, tenemos una balanza comercial negativa. Y no parece que eso cambie de forma dr&aacute;stica sin tener la carta de la devaluaci&oacute;n. Tampoco podemos hacer incentivos p&uacute;blicos (nacionales) con el d&eacute;ficit actual y con necesidades de consolidaci&oacute;n fiscal (&iexcl;que deber&iacute;amos de relajar!).
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, si descartamos por improbable el Plan Abe Europeo, el consumo interno y la inversi&oacute;n son las herramientas que pueden hacer recuperar, de forma m&aacute;s sostenible y equilibrada, la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. Pero esto, con la losa de la deuda encima es literalmente imposible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Reestructurar el presente para tener futuro</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo solucionamos nuestro problema de deuda privada? Existen dos mecanismos. Uno, una elevada inflaci&oacute;n durante algunos a&ntilde;os. La inflaci&oacute;n no hace disminuir el valor nominal de la deuda pero s&iacute; el real. Esto es imposible con una econom&iacute;a deprimida y sin voluntad de ejercer una pol&iacute;tica monetaria expansiva. Es m&aacute;s, es incluso posible tener deflaci&oacute;n (bajada de precios).
    </p><p class="article-text">
        Dos, reestructurando la deuda. Eliminando parte (con una quita) y haci&eacute;ndola digerible. La deuda privada principalmente se basa en el mercado inmobiliario y su burbuja. &iquest;Y si quisi&eacute;ramos reestructurar la deuda de forma justa y con impacto en la econom&iacute;a real? Podemos hacer una quita al sistema hipotecario que actualice las deudas contra&iacute;das al valor actual de los inmuebles. Las hipotecas y su terrible impacto social est&aacute;n en el centro del debate p&uacute;blico pero tambi&eacute;n podr&iacute;an ser una herramienta para generalizar una reestructuraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Imaginativo? S&iacute;, pero no tanto. <a href="http://www.bloomberg.com/news/2012-02-20/icelandic-anger-brings-record-debt-relief-in-best-crisis-recovery-story.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Islandia en febrero de 2012</a> lo hizo. Actualizaron las hipotecas hasta un tope del 110% del valor actual de los inmuebles. Una operaci&oacute;n muy razonable. Roosevelt durante la gran depresi&oacute;n, una situaci&oacute;n con muchas similitudes a la actual, desarroll&oacute; un mecanismo de refinanciaci&oacute;n de deuda y reestructuraci&oacute;n del sistema hipotecario con la<a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Home_Owners%27_Loan_Corporation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Home Owners&rsquo; Loan Corporation</a> mediante la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Homeowners_Refinancing_Act" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Homeowners Refinancing Act</a>. Ayud&oacute; a alargar los plazos, estabilizar al sistema bancario y al mercado de bienes ra&iacute;ces.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, los inversores que inyectaron esas grandes cantidades de dinero de forma bochornosamente insensata en el periodo 2002-07 deben de ver ejecutado parte de los riesgos en los que incurrieron. Los <a href="http://economia.elpais.com/economia/2013/03/08/actualidad/1362758497_868709.html?rel=rosEP" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">activos inmobiliarios valen un 70% menos que en 2007</a>. Es inconcebible y da&ntilde;ino que la deuda ligada a estos contin&uacute;e intacta. El crash en el sector ha disparado los impagos, la tasa de <a href="http://www.fedea.net/pymes-morosidad/sectores_productivos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">morosidad agregada es del 19,35</a>. Es preferible tener una deuda racional y bien estructurada que una mayor que no se vaya a pagar.
    </p><p class="article-text">
        Una reducci&oacute;n de la deuda hipotecaria ser&iacute;a justa y permitir&iacute;a tras la inyecci&oacute;n al sistema bancario repartir la &ldquo;ayuda&rdquo; y aumentar&iacute;a el poder adquisitivo y el consumo. Combinado con tipos de inter&eacute;s negativos, notablemente menores a la inflaci&oacute;n, que penalizaran la no movilizaci&oacute;n de los recursos e incentivaran la inversi&oacute;n pondr&iacute;an en circulaci&oacute;n el capital suficiente para reactivar la econom&iacute;a y aumentar ingresos y gasto del estado. Y si nos lo proponemos, transformar nuestra econom&iacute;a caminando hacia un crecimiento equilibrado y con mejores cimientos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/escapar-ratonera-reestructurando-deuda_1_5732193.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jul 2013 18:03:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escapar de la ratonera reestructurando la deuda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo,Austeridad,Deudas]]></media:keywords>
    </item>
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