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    <title><![CDATA[elDiario.es - Líneas Rojas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lineas_rojas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Líneas Rojas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La lucha contra el cambio climático es vital y una fuente de riqueza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/cambio-climatico-vital-fuente-riqueza_1_5822362.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Es urgente la introducción de criterios ambientales en las políticas públicas. Debemos poner en marcha Leyes Nacionales de Cambio Climático para forzar  la convergencia planetaria hacia los acuerdos globales constantemente  ignorados.</p></div><p class="article-text">
        <em> En un momento como  el        actual, tras varios a&ntilde;os de  crisis econ&oacute;mico-financiera, que  se  ha       traducido en recortes sociales  hace una d&eacute;cada  inimaginables,  se    impone    llevar a cabo una reflexi&oacute;n  global, de  clara  inspiraci&oacute;n       socialdem&oacute;crata, que defienda el poder de  la  pol&iacute;tica  y la  democracia      para transformar el mundo, as&iacute; como un   modelo  social  m&aacute;s justo y      equitativo y un desarrollo econ&oacute;mico  m&aacute;s   eficiente y  sostenible.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> A  trav&eacute;s de 12  mensajes que  expresan valores esenciales de       convivencia  y  progreso, ideas b&aacute;sicas,  todas ellas, hoy cuestionadas       por la   derecha ideol&oacute;gica, pretendemos  recuperar o poner al d&iacute;a   un      pensamiento  socialdem&oacute;crata que o bien anda  despistado o bien   ha      perdido el lugar  central que un d&iacute;a ostent&oacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Aunque  estas 12 l&iacute;neas rojas no pretenden agotar el campo del         pensamiento y la  acci&oacute;n que deber&iacute;an orientar a la socialdemocracia del         siglo XXI, s&iacute;  ejemplifican los retos y prop&oacute;sitos b&aacute;sicos que        deber&iacute;an  conformar su  estrategia de futuro, aportando nuevas        soluciones ante  los desaf&iacute;os  econ&oacute;micos y sociales, y a la vez        recuperando su esencia  inequ&iacute;vocamente  progresista.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>  L&iacute;neas Rojas</em><a href="http://www.lineasrojas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> L&iacute;neas Rojas</a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El medio ambiente es quiz&aacute; la l&iacute;nea roja m&aacute;s profunda e invisible de todas. El sistema de equilibrio natural de nuestro rompecabezas planetario, del que cada naci&oacute;n es  una pieza din&aacute;mica insustituible, no conoce fronteras administrativas, l&iacute;mites territoriales o circunscripciones pol&iacute;ticas. Hoy sabemos que si seguimos quebrando el equilibrio del medio hasta extremos de no retorno (en algunos casos ya traspasados), pelear por la redistribuci&oacute;n de la riqueza, la igualdad identitaria o la construcci&oacute;n de un estado federal son solo un desider&aacute;tum. Todo futuro de justicia social, de econom&iacute;a social o de tolerancia pol&iacute;tica solo es posible si trabajamos en paralelo por una defensa a ultranza de la sostenibilidad medioambiental.
    </p><p class="article-text">
        Los paradigmas sobre los que se ha abordado la sostenibilidad desde instituciones y mercado &ndash;el crecimiento sostenible- deben ser debatidos y cuestionados desde enfoques que enfaticen el decrecimiento &ndash;<em>downshifting</em>- como alternativa. Desde L&iacute;neas Rojas consideramos que se deben sentar las bases de una estrategia medioambiental  firme, templada y consciente desde dos escalas diferentes:
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, apostamos por la construcci&oacute;n de estructuras regulatorias y caminos pol&iacute;ticos que pongan fin al abuso depredador de los recursos del planeta auspiciado por la l&oacute;gica capitalista, pensando tanto en el &aacute;mbito global como en el m&aacute;s local y pr&oacute;ximo. En segundo lugar, proponemos una redefinici&oacute;n de nuestros patrones cotidianos de consumo, de nuestros h&aacute;bitos individuales o familiares y del marco de valores, para contribuir al equilibrio medioambiental. Los peque&ntilde;os gestos cotidianos son importantes por su efecto directo, pero, sobre todo, por su efecto concienciador.
    </p><p class="article-text">
        Muchos aspectos de la preservaci&oacute;n del medioambiente son conocidos por la opini&oacute;n p&uacute;blica, incluso se han convertido en un necesario &ndash;y atractivo- &aacute;mbito de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. No obstante, los cortos y medios plazos de muchas iniciativas pol&iacute;ticas son insuficientes cuando hablamos de protecci&oacute;n y preservaci&oacute;n del medio ambiente. Son necesarias estrategias a largo plazo de car&aacute;cter estructural y multidisciplinar.
    </p><p class="article-text">
        L&iacute;neas Rojas toma como punto de partida la idea de que reducir y reformular el crecimiento econ&oacute;mico es mucho m&aacute;s que una opci&oacute;n, es una obligaci&oacute;n, dados los l&iacute;mites f&iacute;sicos de la naturaleza. La readaptaci&oacute;n es casi imperativa (salvo que ignoremos el problema) y puede llevarse a cabo ora a trav&eacute;s de la patrimonializaci&oacute;n olig&aacute;rquica o elitista de los recursos y residuos, ora mediante mecanismos de reajuste sist&eacute;mico planificados y desarrollados sobre criterios de equidad, justicia, respeto y generosidad. Sabemos que no es tarea r&aacute;pida pero s&iacute; urgente el iniciarla.
    </p><p class="article-text">
        Consideramos que esta urgente tarea debe estructurarse en torno a siete ejes tem&aacute;ticos:
    </p><p class="article-text">
        1)      Promoci&oacute;n del principio de suficiencia: uso de recursos en funci&oacute;n de disponibilidad (finitud y equidad)
    </p><p class="article-text">
        2)      Ciclo de los materiales: promover la circularidad frente a la linealidad
    </p><p class="article-text">
        3)      Lucha contra los xenobi&oacute;ticos (elementos no biodegradables y contaminantes)
    </p><p class="article-text">
        4)      Apuesta por la vida en proximidad
    </p><p class="article-text">
        5)      Energ&iacute;as renovables
    </p><p class="article-text">
        6)      Diversidad biol&oacute;gica
    </p><p class="article-text">
        7)      Formaci&oacute;n y aprendizaje, (igual que la publicidad &ndash;propaganda comercial- nos sit&uacute;a en el campo del consumo, debemos promover comunicaci&oacute;n constante en relaci&oacute;n a la sostenibilidad y su laber&iacute;ntica praxis: reciclado, cultura del ahorro, de la reutilizaci&oacute;n, etc.)
    </p><p class="article-text">
        A su vez, estos ejes est&aacute;n mediados por dos escalas de actuaci&oacute;n sobre las que planteamos una bater&iacute;a de acciones posibles y necesarias:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1) </strong>Escala Actitudinal.
    </p><p class="article-text">
        Queremos favorecer el cambio de h&aacute;bitos de consumo y estilos de vida mediante el replanteamiento de conceptos como el poder adquisitivo y el nivel de vida.
    </p><p class="article-text">
        Reivindicamos el desarrollo de pr&aacute;cticas que favorezcan la sostenibilidad de verdad: aspiramos a aprender a vivir bien con menos, a reducir el consumo de energ&iacute;a y materiales; apostamos por una movilidad sostenible basada en el transporte p&uacute;blico y medios alternativos no contaminantes; apoyamos el autoconsumo agroalimentario, la agroecolog&iacute;a en general y el consumo de temporada; tambi&eacute;n secundamos procesos de generaci&oacute;n de energ&iacute;a de autoconsumo, y, sobre todo, la formaci&oacute;n continua en el &aacute;mbito medioambiental. Por eso, al igual que en las aulas ya hay educaci&oacute;n vial, debemos incorporar una s&oacute;lida y l&uacute;dica educaci&oacute;n medioambiental enfocada a la idea de la vida sostenible en el ecosistema urbano como paradigma de h&aacute;bitat dominante.
    </p><p class="article-text">
        Los aspectos que aqu&iacute; se plantean no dependen exclusivamente &ndash;ni deben hacerlo- de la intervenci&oacute;n de las administraciones publicas, sino que est&aacute;n tambi&eacute;n en manos de la ciudadan&iacute;a. Las posibilidades que las nuevas tecnolog&iacute;as ofrecen y el creciente conocimiento p&uacute;blico sobre muchos de los mecanismos del sistema abren el campo a nuevos modelos productivos basados en esquemas colaborativos y de producci&oacute;n de conocimiento colectivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2) </strong>Escala Normativa.
    </p><p class="article-text">
        Proponemos el desarrollo de un horizonte medioambiental fundamentado en la capacidad normativa, incentivadora y desincentivadora, del Estado y la Uni&oacute;n Europea. Apostamos decididamente por la internalizaci&oacute;n de todos los costes asociados a los combustibles (f&oacute;siles, nucleares, renovables) para determinar con mayor exactitud el coste por unidad de producci&oacute;n/consumo. Queremos una legislaci&oacute;n contundente que penalice el despilfarro energ&eacute;tico y que garantice el acceso universal a recursos b&aacute;sicos (agua, electricidad, etc.). Animamos la puesta en pr&aacute;ctica de pol&iacute;ticas desincentivadoras del consumo, normas contra la obsolescencia programada, y en favor de un dec&aacute;logo t&eacute;cnico de edificaci&oacute;n sostenible bioclim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Debemos revisar sin falta los criterios de espacio p&uacute;blico dedicados al transporte privado. Defendemos el urbanismo de cercan&iacute;a con densidades de poblaci&oacute;n razonables (no somos partidarios del crecimiento horizontal de viviendas unifamiliares donde el coche es imprescindible). Necesitamos un marco legal para la producci&oacute;n el&eacute;ctrica en favor de las renovables. Debemos poner en marcha Leyes Nacionales de Cambio Clim&aacute;tico para forzar la convergencia planetaria hacia los acuerdos globales constantemente ignorados. Frente a la deriva actual queremos ampliar los espacios protegidos. Es tambi&eacute;n necesario alcanzar un consenso sobre las grandes infraestructuras de transporte, y, desde luego, derogar la nueva Ley de Costas para la mejor protecci&oacute;n de estas. Es urgente la introducci&oacute;n de criterios ambientales en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, este nuevo paradigma medioambiental que proponemos hay que abordarlo desde la convicci&oacute;n de que es inapelable e inaplazable, al menos, para los que queremos que nuestro planeta nos sobreviva en cientos de generaciones, y lo hacemos desde el convencimiento de que hoy la redistribuci&oacute;n de la riqueza propuesta por el socialismo democr&aacute;tico pasa por una nueva relaci&oacute;n con el medio natural. Para lograrlo sabemos que es necesario un programa fuerte de comunicaci&oacute;n positiva, como los que realizan las fuerzas del mercado para mantener vivo el engranaje del consumo. Estas campa&ntilde;as de concienciaci&oacute;n (publicidad, aprendizajes colectivos en lugares de trabajo y de ocio, etc.) deben acompa&ntilde;arse de fuertes programas normativos, contundentes con su incumplimiento, generosos con su cumplimiento, que impidan, desde el &aacute;mbito jur&iacute;dico y legislativo, cualquier acci&oacute;n que act&uacute;e contra el medio ambiente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Líneas Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/cambio-climatico-vital-fuente-riqueza_1_5822362.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Oct 2013 05:22:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La lucha contra el cambio climático es vital y una fuente de riqueza]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Igualdad real entre hombres y mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/igualdad-real-hombres-mujeres_1_5809268.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los  cambios producidos en las mujeres en las cuatro últimas décadas han   transformado el modelo de feminidad tradicional. Los hombres renuentes  a  modificar su estatus de privilegio han vivido esos cambios como una   verdadera afrenta. Se han creado nuevas feminidades pero no nuevas   masculinidades, lo que ha dificultado las relaciones de género   igualitarias.</p></div><p class="article-text">
        <em> En un momento como el        actual, tras varios a&ntilde;os de  crisis econ&oacute;mico-financiera, que se  ha       traducido en recortes sociales  hace una d&eacute;cada inimaginables,  se    impone    llevar a cabo una reflexi&oacute;n  global, de clara  inspiraci&oacute;n       socialdem&oacute;crata, que defienda el poder de  la pol&iacute;tica  y la  democracia      para transformar el mundo, as&iacute; como un  modelo  social  m&aacute;s justo y      equitativo y un desarrollo econ&oacute;mico m&aacute;s   eficiente y  sostenible.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> A  trav&eacute;s de 12  mensajes que  expresan valores esenciales de      convivencia  y  progreso, ideas b&aacute;sicas,  todas ellas, hoy cuestionadas      por la   derecha ideol&oacute;gica, pretendemos  recuperar o poner al d&iacute;a  un      pensamiento  socialdem&oacute;crata que o bien anda  despistado o bien  ha      perdido el lugar  central que un d&iacute;a ostent&oacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Aunque  estas 12 l&iacute;neas rojas no pretenden agotar el campo del        pensamiento y la  acci&oacute;n que deber&iacute;an orientar a la socialdemocracia del        siglo XXI, s&iacute;  ejemplifican los retos y prop&oacute;sitos b&aacute;sicos que       deber&iacute;an  conformar su  estrategia de futuro, aportando nuevas       soluciones ante  los desaf&iacute;os  econ&oacute;micos y sociales, y a la vez       recuperando su esencia  inequ&iacute;vocamente  progresista.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>  L&iacute;neas Rojas</em><a href="http://www.lineasrojas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> L&iacute;neas Rojas</a>
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                </figure><p class="article-text">
        Con  la excusa de reducir el d&eacute;ficit p&uacute;blico para capear la crisis  econ&oacute;mica, el gobierno incide directamente en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y  por ende en los derechos de la ciudadan&iacute;a. Las m&aacute;s afectadas por los  recortes en derechos sociales, econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos y culturales son  las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Ese  sector se ve obligado a ampliar sus actividades por la reducci&oacute;n de los  servicios p&uacute;blicos. As&iacute; se crea un limbo en el que se oculta el trabajo  no remunerado. Al carecer de independencia econ&oacute;mica, las mujeres de  todas las edades, acaban perdiendo la capacidad de tomar decisiones y  ven menoscabada su libertad para ejercer sus derechos sociales y  pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Los  recortes en la Ley de Dependencia, que deb&iacute;a garantizar la prestaci&oacute;n  p&uacute;blica de servicios tradicionalmente relegados al sector privado; el  rechazo a la ampliaci&oacute;n del permiso de paternidad; la eliminaci&oacute;n de  instituciones que velaban por la promoci&oacute;n de la igualdad real; los  recortes en la protecci&oacute;n a las mujeres de la violencia machista, la  falta de igualdad real entre hombres y mujeres&hellip; todos estos factores  ponen de manifiesto la desigualdad de oportunidades de las mujeres  frente a los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Se  afianza un sistema econ&oacute;mico basado en la divisi&oacute;n sexual del trabajo:  la mujer, en ocasiones, realiza una doble o triple jornada laboral.  Aumenta su presencia dentro de la casa y la disminuye en el espacio  p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        La  construcci&oacute;n de la feminidad y de la masculinidad es una construcci&oacute;n  social. Este proceso puede minimizar o fomentar las desigualdades y la  exclusi&oacute;n de determinados &aacute;mbitos seg&uacute;n las estructuras sociales  impuestas o aprendidas. Por ello, la igualdad real nunca ser&aacute; posible si  no se empieza desde la base, es decir, desde la educaci&oacute;n, por parte de  los padres/madres y de las instituciones implicadas en el proceso  educativo.
    </p><p class="article-text">
        La  adscripci&oacute;n del hombre al sector p&uacute;blico y de la mujer al sector  privado, justificada tradicionalmente en la diferente naturaleza de unos  y otras, carece de legitimidad. Hay que crear una nueva relaci&oacute;n donde  ambos se encuentren en igualdad real.
    </p><p class="article-text">
        Un  ejemplo de esa divisi&oacute;n de espacios es el &aacute;mbito de la educaci&oacute;n  superior y la investigaci&oacute;n. La escasa participaci&oacute;n de la mujer en la  producci&oacute;n acad&eacute;mica es un s&iacute;ntoma de desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        La  igualdad real requiere de un comportamiento determinado enraizado en un  compromiso &eacute;tico. La verdadera forma de garantizar los derechos humanos  es a trav&eacute;s de la inversi&oacute;n en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas destinadas a una  igualdad real entre hombres y mujeres. Los cambios sociales tienen una  gran visibilidad, pero para que estos sean efectivos han de ir  emparejados con un cambio efectivo en la sociedad. S&oacute;lo ser&aacute;n posibles  gracias a la presi&oacute;n de la sociedad civil.
    </p><p class="article-text">
        Un  reparto equitativo de las actividades no remuneradas en el &aacute;mbito  privado es crucial para una verdadera conciliaci&oacute;n de vida familiar y  laboral. El permiso de paternidad no es hoy en d&iacute;a el m&aacute;s apropiado para  la igualdad real, pero ayuda a la asunci&oacute;n de corresponsabilidad por  parte de los hombres.
    </p><p class="article-text">
        La  Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola establece la responsabilidad de los poderes  p&uacute;blicos en la promoci&oacute;n de las condiciones para que la libertad e  igualdad del individuo y de los grupos sean reales y efectivas (art&iacute;culo  9.2).  El art&iacute;culo 14 garantiza la igualdad jur&iacute;dica y reconoce el  derecho concreto de igualdad de todos los espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas ante la  ley, sin que prevalezca discriminaci&oacute;n alguna por raz&oacute;n de nacimiento,  raza, sexo, religi&oacute;n, opini&oacute;n o cualquier otra condici&oacute;n o circunstancia  personal o social&hellip;. Tambi&eacute;n establece la igualdad de trato entre  mujeres y hombres en los medios de comunicaci&oacute;n, en el acceso al empleo,  a la formaci&oacute;n y a la promoci&oacute;n profesionales y a las condiciones de  trabajo, a los derechos de maternidad y a la conciliaci&oacute;n laboral,  familiar y personal.
    </p><p class="article-text">
        La  igualdad real pasa por la garant&iacute;a de igual empleabilidad, la igualdad  salarial, una menor precariedad en las condiciones laborales y la  igualdad de oportunidades a la hora de abandonar la vida laboral para  atender a familiares dependientes.
    </p><p class="article-text">
        El  mayor acceso a la formaci&oacute;n y la independencia econ&oacute;mica de las j&oacute;venes  ha facilitado cambios en sus formas de vida, as&iacute; como en sus intereses y  aspiraciones. Tambi&eacute;n ha provocado cambios en los patrones de la  masculinidad. Los hombres tienen que reelaborar y reinterpretar unas  nuevas relaciones que cada vez son m&aacute;s igualitarias.
    </p><p class="article-text">
        La  incorporaci&oacute;n de las mujeres al trabajo remunerado, a los &aacute;mbitos de la  vida p&uacute;blica, justicia, educaci&oacute;n, pol&iacute;tica, sanidad, etc&eacute;tera, son  evidentes; pero son avances que ocultan una menor retribuci&oacute;n salarial,  como lo muestra su baja presencia en los niveles elevados de la escala  salarial. Se constata una segregaci&oacute;n sectorial y profesional, aunque el  n&uacute;mero de mujeres con titulaci&oacute;n superior es hoy mayor que el de  hombres.
    </p><p class="article-text">
        A  la hora de percibir prestaciones por desempleo, existe una diferencia  sustancial entre las percibidas por los hombres y mujeres. Las  prestaciones llegan a ser 7 puntos m&aacute;s elevadas para ellos en  determinadas franjas de edad, siendo la media de 5 puntos. Las mujeres  desempleadas cobran menores subsidios que los hombres desempleados.
    </p><p class="article-text">
        Los  nuevos modelos de familias no han conseguido desplazar a las mujeres en  su representaci&oacute;n mayoritaria de familias monomarentales con hijos a su  cargo (las que tienen mayor riesgo de pobreza).
    </p><p class="article-text">
        El  hombre no ha sabido o no ha querido asumir su cuota de  responsabilidades a nivel familiar, dom&eacute;stico y del cuidado de personas  dependientes. Esa situaci&oacute;n ha provocado que las mujeres hayan visto  aumentada su carga de trabajo respecto a los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Los  cambios producidos en las mujeres en las cuatro &uacute;ltimas d&eacute;cadas han  transformado el modelo de feminidad tradicional. Los hombres renuentes a  modificar su estatus de privilegio han vivido esos cambios como una  verdadera afrenta. Se han creado nuevas feminidades pero no nuevas  masculinidades, lo que ha dificultado las relaciones de g&eacute;nero  igualitarias.
    </p><p class="article-text">
        El  proyecto socialista, inspirado en los principios de justicia,  solidaridad e igualdad, aspira a hacer efectiva la igualdad real entre  hombres y mujeres como condici&oacute;n necesaria para mejorar la calidad  democr&aacute;tica y asegurar el progreso y el bienestar de la sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Líneas Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/igualdad-real-hombres-mujeres_1_5809268.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Sep 2013 09:30:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Igualdad real entre hombres y mujeres]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Estado, laico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/laico_1_5802800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Líneas Rojas ha querido ilustrar esta línea roja a través de una entrevista a Francisco Delgado, Presidente de la Asociación</p><p class="subtitle">Europa Laica</p></div><p class="article-text">
        <em> En un momento como el       actual, tras varios a&ntilde;os de  crisis econ&oacute;mico-financiera, que se ha       traducido en recortes sociales  hace una d&eacute;cada inimaginables, se    impone    llevar a cabo una reflexi&oacute;n  global, de clara inspiraci&oacute;n       socialdem&oacute;crata, que defienda el poder de  la pol&iacute;tica y la  democracia      para transformar el mundo, as&iacute; como un  modelo social  m&aacute;s justo y      equitativo y un desarrollo econ&oacute;mico m&aacute;s  eficiente y  sostenible.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> A trav&eacute;s de 12  mensajes que  expresan valores esenciales de     convivencia  y  progreso, ideas b&aacute;sicas,  todas ellas, hoy cuestionadas     por la   derecha ideol&oacute;gica, pretendemos  recuperar o poner al d&iacute;a un      pensamiento  socialdem&oacute;crata que o bien anda  despistado o bien ha      perdido el lugar  central que un d&iacute;a ostent&oacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Aunque  estas 12 l&iacute;neas rojas no pretenden agotar el campo del       pensamiento y la  acci&oacute;n que deber&iacute;an orientar a la socialdemocracia del       siglo XXI, s&iacute;  ejemplifican los retos y prop&oacute;sitos b&aacute;sicos que      deber&iacute;an  conformar su  estrategia de futuro, aportando nuevas      soluciones ante  los desaf&iacute;os  econ&oacute;micos y sociales, y a la vez      recuperando su esencia  inequ&iacute;vocamente  progresista.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>  L&iacute;neas Rojas</em><a href="http://www.lineasrojas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> L&iacute;neas Rojas</a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        La  libertad religiosa, que incluye la libertad de culto, viene garantizada  al m&aacute;ximo nivel en nuestra Constituci&oacute;n, en tanto que derecho  fundamental. Pero su dimensi&oacute;n subjetiva, merecedora sin duda de esa  protecci&oacute;n, no puede traducirse en una proyecci&oacute;n p&uacute;blica de ninguna  religi&oacute;n vinculada a los &oacute;rganos del Estado. La &uacute;nica manera de  garantizar la efectividad de la libertad religiosa &ndash;dentro de la cual se  incluyen todos los credos, pero tambi&eacute;n la no profesi&oacute;n de ninguno de  ellos&ndash;, pasa por mantener la neutralidad de los poderes p&uacute;blicos a este  respecto. Solo  un Estado laico se encuentra en condiciones de conseguir que las  creencias de cada persona, profese o no una determinada religi&oacute;n, sean  igualmente respetadas.
    </p><p class="article-text">
        L&iacute;neas Rojas ha querido ilustrar esta l&iacute;nea roja a trav&eacute;s de una entrevista a Francisco Delgado, Presidente de la Asociaci&oacute;n <em>Europa Laica</em>.
    </p><p class="article-text">
        Francisco  Delgado naci&oacute; en Albacete y es diplomado en psicolog&iacute;a industrial y  salud laboral. Fue diputado en 1977 y senador en 1979 por el PSOE. Ha  sido teniente-alcalde en el ayuntamiento de Albacete, entre 1991 y 1994.  Form&oacute; parte del sector cr&iacute;tico del PSOE y en 1999 se dio de baja. Ha  sido presidente de CEAPA. Fue miembro del &ldquo;Consejo Escolar del Estado&rdquo;  durante 13 a&ntilde;os. Ha escrito diversas publicaciones, entre ellas, &ldquo;La  escuela p&uacute;blica amenazada&rdquo; (1997), &ldquo;Hacia la escuela laica&rdquo; (2006) y,  con varios autores, &ldquo;Aprender sin dogmas&rdquo; (Ed. Milrazones, 2011). En la  actualidad preside la asociaci&oacute;n <em>Europa Laica</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>&iquest;Puede 	haber una democracia completa sin laicismo?</em>
    </p><p class="article-text">
        Laicismo y Democracia son principios indisociables, ya que el  laicismo (como expresa nuestra carta program&aacute;tica) significa la defensa  del pluralismo ideol&oacute;gico en pie de igualdad, como regla fundamental  del Estado de Derecho, y el establecimiento de un marco jur&iacute;dico  adecuado y efectivo que lo garantice y lo proteja frente a toda  interferencia de instituciones religiosas (o de otra naturaleza  filos&oacute;fica o ideol&oacute;gica) que implique ventajas o privilegios.
    </p><p class="article-text">
        <em>D&iacute;game 	3 razones por las cuales un ciudadano se ver&iacute;a beneficiado por un 	Estado Laico y no uno aconfesional como ahora.</em>
    </p><p class="article-text">
        No  todas las personas tienen una misma idea sobre un mismo principio  terminol&oacute;gico y sobre una situaci&oacute;n real. Es cierto que aun en su  calculada ambig&uuml;edad la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola de 1978 se puede  considerar como &ldquo;no confesional&rdquo;: &ldquo;Ninguna confesi&oacute;n tendr&aacute; car&aacute;cter estatal&rdquo; (art. 16.3 CE), pero -en la pr&aacute;ctica- como consecuencia de los &ldquo;Acuerdos con la Santa Sede de 1979&rdquo; y de unas pol&iacute;ticas que marcan un cierto <em>statu quo</em> hist&oacute;rico con la corporaci&oacute;n cat&oacute;lica, el Estado espa&ntilde;ol no es neutral,  ya que se mantienen privilegios tributarios, econ&oacute;micos, simb&oacute;licos,  pol&iacute;ticos y en materia de Ense&ntilde;anza y servicios sociales con la iglesia  cat&oacute;lica. Ahora, con los procesos de privatizaci&oacute;n, los privilegios  obtenidos est&aacute;n aumentando en Ense&ntilde;anza y Servicios sociales. Adem&aacute;s,  los funerales oficiales se hacen con el rito cat&oacute;lico y los ministros y  muchos alcaldes juran-prometen ante un crucifijo&hellip;, entre otras muchas  actitudes confesionales.
    </p><p class="article-text">
        Frente  a esta situaci&oacute;n es necesario que el Estado garantice: 1&ordm;.- El Derecho a  la Libertad de conciencia (incluida la libertad de religi&oacute;n) y de  expresi&oacute;n plena de cada ciudadano y ciudadana. 2&ordm;.- Unos actos oficiales  y unas instituciones (entre ellas, la Ense&ntilde;anza) totalmente laicos.  3&ordm;.- Una separaci&oacute;n total del Estado de las religiones, esencialmente de  la cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        Con ello estar&iacute;amos en la l&iacute;nea de construir un verdadero Estado laico y, por lo tanto, de Derecho.
    </p><p class="article-text">
        <em>Es  	cierto que muchas personas relacionan Laicismo con 	 &ldquo;anticlericalismo&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; medidas est&aacute;n llevando a cabo para 	concienciar  a la ciudadan&iacute;a sobre las bondades de un Estado Laico 	alejando el  laicismo del conflicto clericalismo/anticlericalismo que 	tanto le  interesa a la Iglesia Cat&oacute;lica?</em>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;.  La confusi&oacute;n &ldquo;interesa&rdquo; a la &ldquo;iglesia cat&oacute;lica&rdquo; y a otras religiones,  pero tambi&eacute;n a poderosos grupos econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos. El laicismo ni  es ate&iacute;smo, ni anticlericalismo&hellip; La labor  pedag&oacute;gica de <strong>Europa Laica</strong> (<a href="http://www.laicismo.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.laicismo.org</a>)  es la de la informaci&oacute;n directa y a trav&eacute;s de las diversas campa&ntilde;as a  la ciudadan&iacute;a, las denuncias activas sobre hechos que vulneran la  libertad de conciencia, tratar de actuar como <em>lobby </em>ante el poder pol&iacute;tico y medi&aacute;tico, mantener nuestro <em>Observatorio </em>de  la laicidad como instrumento al servicio de la laicidad de las  instituciones y de la ciudadan&iacute;a y la elaboraci&oacute;n de propuestas  normativas y legislativas.
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Cree  	que la campa&ntilde;a &ldquo;Que la iglesia pague el IBI&rdquo; solo ha sido capaz 	de  cuajar en plena crisis econ&oacute;mica, cuando la ciudadan&iacute;a tiene el 	ojo  puesto en cada privilegio, como ocurre en este caso con el 	dinero que  recibe la iglesia en exenciones fiscales y donaciones 	directas? Si es  as&iacute;, &iquest;conf&iacute;a en que esta crisis sirva para que 	los ciudadanos se  conciencien sobre la necesidad del Estado Laico de 	una vez por todas?</em>
    </p><p class="article-text">
        Es  una tarea muy lenta. Las &ldquo;corporaciones religiosas&rdquo; son casi tan  antiguas como la humanidad e influyen notablemente para que no se avance  hacia el Estado laico. Ellas desean Estados-Religi&oacute;n o la  confesionalidad de los Estados. Han conseguido, a lo largo de la  historia, mucho poder econ&oacute;mico, simb&oacute;lico y pol&iacute;tico, porque han sido  un instrumento de &ldquo;control social&rdquo; al servicio del poder. En muchas  ocasiones imponen una determinada moral religiosa por la fuerza, con la  complicidad del poder pol&iacute;tico, medi&aacute;tico y econ&oacute;mico. La idea del  &ldquo;Estado laico&rdquo; moderno es muy reciente. Calar&aacute; muy poco a poco y a muy  largo plazo. Cuando los seres humanos dejen de ser &ldquo;esclavos&rdquo; de sus  &ldquo;amos&rdquo; (ya sea un Estado, un patrono, una deidad o cualquier ser humano  que lo esclavice).
    </p><p class="article-text">
        La  cuesti&oacute;n del IBI y el pago de otros impuestos debe considerarse como un  acto de justicia, de equidad, de solidaridad, y tiene que ver con el  Estado de Derecho, sin privilegios para nadie&hellip; sea una religi&oacute;n, una  fundaci&oacute;n o cualquier otra organizaci&oacute;n social o pol&iacute;tica.  Para avanzar  en ello hay que anular los Acuerdos con la Santa Sede y modificar la  Ley de fundaciones. Al igual que hay que modificar la Ley hipotecaria  para evitar las inmatriculaciones (usurpaci&oacute;n de bienes p&uacute;blicos) por  parte de la Iglesia Cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Hay  	alg&uacute;n otro pa&iacute;s de la Uni&oacute;n Europea donde la Iglesia mayoritaria 	 ejerza un poder tan grande a la hora de legislar e imponer 	determinados  preceptos morales como en Espa&ntilde;a?</em>
    </p><p class="article-text">
        En Grecia la &ldquo;iglesia cristiana ortodoxa&rdquo; y en Irlanda y Polonia, la cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Por  	qu&eacute; cree que el PSOE no se ha atrevido a romper con los Acuerdos 	con  la Santa Sede de 1979 hasta que no ha llegado a la oposici&oacute;n en 	2011?  &iquest;Cree que el hecho de que todav&iacute;a a d&iacute;a de hoy 7 de cada 10 	espa&ntilde;oles  se declaren cat&oacute;licos puede pesar sobre la direcci&oacute;n 	del PSOE a la hora  de no atreverse a &ldquo;dividir a Espa&ntilde;a&rdquo; con una 	Ley de Libertad Religiosa  que acabara con los privilegios de la 	Iglesia Cat&oacute;lica?</em>
    </p><p class="article-text">
        Honradamente,  creo que la actual direcci&oacute;n del PSOE, quiz&aacute; frente a lo que opina un  buen porcentaje de afiliados, no est&aacute; ni cultural, ni pol&iacute;ticamente  preparada para dar el paso de proponer la anulaci&oacute;n de los Acuerdos con  la Santa Sede, aunque est&aacute;n &ldquo;ofreciendo&rdquo; algunas &ldquo;amenazas&rdquo;, pero &iexcl;ojo! &hellip;  muy &ldquo;condicionadas&rdquo; y ramplonas. Las excusas sociol&oacute;gicas y electorales  que se dan no son reales, tienen que ver (m&aacute;s) con un determinado  ideario pol&iacute;tico de algunos dirigentes del PSOE, que est&aacute;n de acuerdo  con los actuales privilegios de la iglesia cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        La  realidad sociol&oacute;gica es muy distinta a lo que indicas en tu pregunta,  ya que de ese 7 de cada 10 que se declaran cat&oacute;licos (de todas las  edades) no pasan del 25% los que se declaran como cat&oacute;licos practicantes  o de catecismo, mientras que ya pasan del 20 % los que abiertamente se  declaran ateos y agn&oacute;sticos o indiferentes ante el hecho religioso, y se  acercan al 5% los que se declaran de otras religiones.
    </p><p class="article-text">
        Pero yo  suelo tener m&aacute;s en cuenta la opini&oacute;n de los menores de cuarenta a&ntilde;os,  que son los que no han &ldquo;padecido&rdquo; un &ldquo;catolicismo impuesto&rdquo;, que ser&aacute;n  la base pol&iacute;tica y social de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Y ah&iacute; (ya) baja al 55%  los que se definen como cat&oacute;licos y, de estos, s&oacute;lo un 9%, como  practicantes, mientras que m&aacute;s de un 35% se consideran ateos,  agn&oacute;sticos, no creyentes o indiferentes. Pero es que entre los actuales  votantes del PSOE, casi un 70% aceptan que se eliminen los privilegios  econ&oacute;micos, tributarios y en materia de Ense&ntilde;anza que disfruta la IC.
    </p><p class="article-text">
        <em>Laicismo  	y socialdemocracia. &iquest;Pueden ir de la mano en Espa&ntilde;a? &iquest;Cree que si 	el  PSOE vuelve a gobernar podr&aacute; cumplir su promesa actual de romper 	con  los Acuerdos con la Iglesia Cat&oacute;lica y cambiar la Constituci&oacute;n 	para  hacer de Espa&ntilde;a un Estado Laico con plenas garant&iacute;as?</em>
    </p><p class="article-text">
        Deber&iacute;an  ir de la mano, pues en la gen&eacute;tica pol&iacute;tica de la socialdemocracia  cl&aacute;sica este era un principio fundamental, pero con el paso del tiempo  se ha desvirtuado una parte importante del ideario, como la separaci&oacute;n,  real, del Estado de las religiones. Repito, la actual direcci&oacute;n del PSOE  no va a hacer nada, salvo que, hipot&eacute;ticamente, le obligara una  coalici&oacute;n con la izquierda pol&iacute;tica. Pero, incluso as&iacute;, siempre tendr&iacute;an  &ldquo;excusas&rdquo; y &ldquo;dar&iacute;an largas&rdquo; por haber otras &ldquo;prioridades&rdquo;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;C&oacute;mo  	valora el fin de &ldquo;Educaci&oacute;n para la Ciudadan&iacute;a&rdquo; y el 	reforzamiento de  la asignatura de religi&oacute;n en los centros de 	ense&ntilde;anza p&uacute;blicos?</em>
    </p><p class="article-text">
        Todo  lo que sea una mayor carga confesional en la Ense&ntilde;anza lo consideramos  un grave error, pues se vulneran los derechos a la libertad de  conciencia de los menores y del profesorado. Pero esta cuesti&oacute;n el PSOE  tampoco la solucion&oacute;, ya que en la LOE a cambio de poner s&oacute;lo durante  dos cursos la asignatura a la que aludes, mantuvo la religi&oacute;n  confesional en las escuelas y los conciertos con la privada cat&oacute;lica.  Ahora, con la LOMCE se trata de eliminar &ldquo;Educaci&oacute;n para la ciudadan&iacute;a&rdquo;,  lo que no es nada positivo; no obstante, para nosotros es m&aacute;s  preocupante que se deje como opcional la  &Eacute;tica (Educaci&oacute;n &eacute;tico-c&iacute;vica) de 4&ordm; de la E.S.O, que tiene una gran  importancia para el an&aacute;lisis cr&iacute;tico para todo el alumnado en una edad  crucial.
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Cu&aacute;les 	son los avances necesarios hacia una Espa&ntilde;a Laica?</em>
    </p><p class="article-text">
        La  sociedad espa&ntilde;ola, como todas, es muy plural. Quien tiene que ser  &ldquo;laico&rdquo; es el Estado y sus  instituciones, actos y acciones&hellip; Para ello  se han de desarrollar varias cuestiones: En primer lugar, una actitud  pol&iacute;tica favorable a ello, en cumplimiento de la Constituci&oacute;n y de la no  confesionalidad del Estado, sobre todo, en lo econ&oacute;mico y lo simb&oacute;lico.  En cuanto a propuestas inmediatas: La anulaci&oacute;n de los Acuerdos con la Santa Sede, derogar la Ley de libertad religiosa de 1980 y elaborar una &ldquo;Ley de Libertad de Conciencia&rdquo; (Europa Laica tiene una propuesta articulada (<a href="http://www.laicismo.org/detalle.php?pk=1103" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.laicismo.org/detalle.php?pk=1103</a>), desarrollar una ley de Ense&ntilde;anza que garantice la laicidad de la misma y, quiz&aacute;, sea necesaria tambi&eacute;n una reforma constitucional&hellip;, para lo cual tenemos asimismo propuestas en relaci&oacute;n con los art&iacute;culos 16 y 27.
    </p><p class="article-text">
        <em>En  la &uacute;ltima JMJ 	(Jornada Mundial de la Juventud) el Papa Francisco I  hizo un alegato 	a favor de la laicidad de los estados. &iquest;Le ha  sorprendido? &iquest;Qu&eacute; 	opini&oacute;n le merecen estas declaraciones?</em>
    </p><p class="article-text">
        Muy  poca sorpresa sobre las diversas manifestaciones de Francisco en su  visita a Brasil el pasado mes de julio, a la JMJ. Estaba en el gui&oacute;n. La  &ldquo;laicidad del Estado&rdquo; que &ldquo;interpreta&rdquo; mal&eacute;volamente la jerarqu&iacute;a  cat&oacute;lica, as&iacute; como las soflamas sobre la &ldquo;pobreza de la iglesia&rdquo; o la  &ldquo;denuncia&rdquo; sobre el alto clericalismo y boato de los obispos, son  &ldquo;mensajes-marketing hip&oacute;critas&rdquo;, en la l&iacute;nea de lo mantenido por algunos  antecesores de los siglos XIX y XX.  No nos olvidemos que el &ldquo;Papa  argentino&rdquo; es un defensor -a ultranza- de la &ldquo;Doctrina Social de la  Iglesia&rdquo; y del &ldquo;catecismo&rdquo; (evidentemente), como lo fuera el muy h&aacute;bil  Le&oacute;n XIII, que impuls&oacute; las organizaciones de trabajadores (con la  intenci&oacute;n de disolver los movimientos obreros), la democracia cristiana  (para participar en pol&iacute;tica representativa) y organizaciones de  caridad, (para sustituir los servicios sociales del Estado). En esa  l&iacute;nea, Francisco &ldquo;engancha&rdquo; a muchos de sus fieles, ya que tiene un  discurso que gusta escuchar a sus &ldquo;fieles&rdquo; y porque -adem&aacute;s-  lo tiene  que hacer ante la &ldquo;competencia&rdquo; en el mercadeo religioso que hay, sobre  todo, en Am&eacute;rica latina y el rechazo que provoca, entre muchos j&oacute;venes  del s.XXI, una moral trasnochada. La jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica siempre ha  sabido &ldquo;jugar&rdquo;, muy bien, a &ldquo;dos y tres bandas&rdquo;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Falta  saber c&oacute;mo gestionar&aacute;, durante los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, el enorme poder  econ&oacute;mico, patrimonial (robado en la mayor&iacute;a de los casos), pol&iacute;tico,  simb&oacute;lico, medi&aacute;tico y en materia de Ense&ntilde;anza que acumula, o que har&aacute;  con los Concordatos y los privilegios que obtiene de muchos Estados, o  qu&eacute; postura tomar&aacute; con asociaciones fundamentalistas de la iglesia, como  los <em>Kikos</em>,  los legionarios, el OPUS, etc. O cu&aacute;l ser&aacute; su posici&oacute;n -real- ante  derechos civiles, como el aborto, la sexualidad, el modelo de familia y  el matrimonio igualitario.  Dijo a un grupo de periodistas que &ldquo;no es  quien para juzgar a un gay&rdquo;, pero, a continuaci&oacute;n, afirma que &ldquo;viven en  pecado&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; har&aacute; con el celibato de los curas? &iquest;Y ante la teolog&iacute;a de  la liberaci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; har&aacute; con la participaci&oacute;n de la IC en el mercado  financiero y tur&iacute;stico? &iquest;C&oacute;mo ve su  consideraci&oacute;n de &ldquo;jefe de un Estado ficci&oacute;n&rdquo;, concedida por  Mussolini?&iquest;Qu&eacute; opina de la colaboraci&oacute;n de la IC oficial con  totalitarismos fascistas?&iquest;Qu&eacute; opina sobre la<strong> &ldquo;</strong>infalibilidad pontificia&rdquo; o sobre los &ldquo;dogmas de fe&rdquo;, o, por ejemplo, sobre la rancia e integrista Conferencia Episcopal espa&ntilde;ola?
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;  se ha pronunciado, sin embargo, sobre lo siguiente: No modificar&aacute; el  papel secundario de las mujeres en la iglesia. Lo que justific&oacute; porque   los (supuestos) 12 ap&oacute;stoles eran varones&hellip; Algo cutre &iquest;no?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Líneas Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/laico_1_5802800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Sep 2013 12:30:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Estado, laico]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni un paso atrás en el reconocimiento de derechos ni en el respeto a la diversidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/paso-reconocimiento-derechos-respeto-diversidad_1_5792739.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde Líneas Rojas creemos que la diversidad no solo es, en efecto, constitutiva de cualquier sociedad democrática y, por tanto, abierta, sino que además, en sí misma, constituye un valor positivo y enriquecedor, en tanto que nos descubre la relatividad de nuestras propias posiciones, situaciones, creencias y convicciones</p></div><p class="article-text">
        <em> En un momento como el      actual, tras varios a&ntilde;os de  crisis econ&oacute;mico-financiera, que se ha      traducido en recortes sociales  hace una d&eacute;cada inimaginables, se   impone    llevar a cabo una reflexi&oacute;n  global, de clara inspiraci&oacute;n      socialdem&oacute;crata, que defienda el poder de  la pol&iacute;tica y la democracia      para transformar el mundo, as&iacute; como un  modelo social m&aacute;s justo y      equitativo y un desarrollo econ&oacute;mico m&aacute;s  eficiente y sostenible.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> A trav&eacute;s de 12 mensajes que  expresan valores esenciales de     convivencia  y progreso, ideas b&aacute;sicas,  todas ellas, hoy cuestionadas     por la  derecha ideol&oacute;gica, pretendemos  recuperar o poner al d&iacute;a un     pensamiento  socialdem&oacute;crata que o bien anda  despistado o bien ha     perdido el lugar  central que un d&iacute;a ostent&oacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Aunque  estas 12 l&iacute;neas rojas no pretenden agotar el campo del      pensamiento y la  acci&oacute;n que deber&iacute;an orientar a la socialdemocracia del      siglo XXI, s&iacute;  ejemplifican los retos y prop&oacute;sitos b&aacute;sicos que     deber&iacute;an  conformar su  estrategia de futuro, aportando nuevas     soluciones ante  los desaf&iacute;os  econ&oacute;micos y sociales, y a la vez     recuperando su esencia  inequ&iacute;vocamente  progresista.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>  L&iacute;neas Rojas</em><a href="http://www.lineasrojas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> L&iacute;neas Rojas</a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Avanzado el siglo XXI, las sociedades cerradas, integradas por un grupo humano perfectamente homog&eacute;neo desde un punto de vista &eacute;tnico, nacional o cultural, o bien constituyen una an&eacute;cdota geogr&aacute;fica sin relevancia internacional o bien est&aacute;n condenadas a desaparecer irremisiblemente, ante el avance imparable de eso que hemos dado en llamar &ldquo;globalizaci&oacute;n&rdquo;, y que tantas repercusiones tiene no solo en el terreno econ&oacute;mico, sino tambi&eacute;n en el pol&iacute;tico, social, medioambiental, etc.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad espa&ntilde;ola ha experimentado en los &uacute;ltimos lustros un extraordinario proceso de diversificaci&oacute;n, como consecuencia, sobre todo, de la llegada de ciudadanos comunitarios y de inmigrantes de otros pa&iacute;ses en busca de trabajo, al calor de la expansi&oacute;n econ&oacute;mica de finales del siglo pasado y comienzos del actual, provocada, en gran medida, por la despu&eacute;s conocida como &ldquo;burbuja inmobiliaria&rdquo;. Aunque desde el &ldquo;estallido&rdquo; de esta &uacute;ltima, con las perniciosas consecuencias que ello ha tenido, sobre todo, en el terreno laboral, este proceso se est&aacute; revirtiendo en alg&uacute;n grado, lo cierto es que la sociedad espa&ntilde;ola de 2013 en nada se parece ya (ni se puede parecer) a la de finales de la pasada centuria.
    </p><p class="article-text">
        Pero esa diversidad social no solo ha tenido lugar a causa de la inmigraci&oacute;n, sino que la misma tambi&eacute;n ha aflorado en el seno de la poblaci&oacute;n nacional espa&ntilde;ola, como consecuencia del reconocimiento de derechos a favor de ciertos colectivos antes invisibilizados o formalmente marginados. El caso del llamado colectivo LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales) o el de las personas con alg&uacute;n tipo de discapacidad constituyen dos claros ejemplos, entre otros muchos. 
    </p><p class="article-text">
        Con independencia de la consideraci&oacute;n que le merezca a cada uno esa diversidad, lo cierto es que la misma constituye ya un hecho insoslayable, caracter&iacute;stico de cualquier pa&iacute;s abierto al mundo, en constante intercambio y comunicaci&oacute;n con &eacute;l. De ah&iacute; que los esfuerzos deban de dirigirse no a seguir pregunt&aacute;ndonos sobre lo positivo o negativo de la misma, sino sobre la mejor forma de conseguir que el reconocimiento y respeto de esa diversidad sean reales y efectivos, en el sentido de que constituyan el germen de una sociedad bien cohesionada, no integrada por grupos sociales que despliegan vidas paralelas, no dialogantes. 
    </p><p class="article-text">
        La clave est&aacute; en hacer posible la cohesi&oacute;n social con la coexistencia de culturas diferentes en el seno de un mismo territorio. Se tratar&iacute;a de fomentar una convivencia enriquecedora entre los diferentes grupos sociales, basada en la igualdad de oportunidades de todos ellos y en el respeto a sus tradiciones &eacute;tnicas, culturales, religiosas, etc., en el marco de los principios y valores constitucionales, cuya observancia es garant&iacute;a, precisamente, de esa convivencia arm&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Desde L&iacute;neas Rojas creemos que la diversidad no solo es, en efecto, constitutiva de cualquier sociedad democr&aacute;tica y, por tanto, abierta, sino que adem&aacute;s, en s&iacute; misma, constituye un valor positivo y enriquecedor, en tanto que nos descubre la relatividad de nuestras propias posiciones, situaciones, creencias y convicciones, siendo esta la mejor forma de evitar la tentaci&oacute;n constante de los fundamentalismos esencialistas y excluyentes.
    </p><p class="article-text">
        Pero el reconocimiento de esa diversidad no es m&aacute;s que una declaraci&oacute;n de buenas intenciones si no viene de la mano de la garant&iacute;a de derechos a favor de quienes la hacen posible. Los avances, en este sentido, han sido considerables en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Es de justicia reconocer que el gobierno socialista del Presidente Rodr&iacute;guez Zapatero impuls&oacute; con decisi&oacute;n la ampliaci&oacute;n de derechos civiles y el fomento al respeto de la diversidad. Posiblemente, esta sea la mejor parte de su haber.
    </p><p class="article-text">
        Pero la crisis econ&oacute;mica y el acceso a las diversas instancias de poder del Partido Popular, muchas veces incapaz de comprender y asumir esos cambios sociales, est&aacute;n poniendo en serio riesgo algunos de los logros conseguidos, por m&aacute;s irreversibles que los consideremos. 
    </p><p class="article-text">
        El mantenimiento de la integraci&oacute;n y la cohesi&oacute;n en las sociedades plurales demanda tanto una atenci&oacute;n constante hacia el respeto de los derechos conquistados, como la puesta en pr&aacute;ctica de una pedagog&iacute;a de la diversidad que se debe de fomentar, sobre todo, aunque no solo, desde los poderes p&uacute;blicos. Y no es esto precisamente lo que se est&aacute; haciendo por parte del actual Gobierno del Estado y del de algunas Comunidades Aut&oacute;nomas y Ayuntamientos.
    </p><p class="article-text">
        Quienes desde la ideolog&iacute;a y la acci&oacute;n pol&iacute;tica no crean en la diversidad y quieran recuperar, por nostalgia, esencias de un pasado homog&eacute;neo y supuestamente id&iacute;lico, someter&aacute;n a una tensi&oacute;n indeseable a una sociedad que solo puede ser diversa. Y si adem&aacute;s pretenden recortar derechos ya reconocidos a favor de colectivos tradicionalmente discriminados generar&aacute;n una fractura social de consecuencias impredecibles.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que, desde L&iacute;neas Rojas, nos neguemos a dar un solo paso atr&aacute;s en el reconocimiento de derechos y en el respeto a la diversidad. Entendemos que esta debe de ser una se&ntilde;a distintiva de cualquier partido pol&iacute;tico que se considere progresista, pues el progreso consiste precisamente en eso: una b&uacute;squeda incansable de la igualdad y la libertad.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s bien, en el punto en que nos encontramos debi&eacute;ramos plantearnos seriamente un nuevo impulso a favor del reconocimiento de nuevos derechos civiles. Adem&aacute;s, resulta particularmente importante extender tambi&eacute;n los de car&aacute;cter pol&iacute;tico a favor de los inmigrantes. Si a los nuevos ciudadanos provenientes del exterior les exigimos que cumplan con sus obligaciones, muy destacadamente, las de car&aacute;cter fiscal, no parece que tenga demasiado sentido negarles los derechos que los nacionales tenemos, incluidos los de car&aacute;cter pol&iacute;tico. Su plena integraci&oacute;n social, <em>conditio sine qua non</em> de una sociedad bien cohesionada, as&iacute; lo demanda.
    </p><p class="article-text">
        Pero esa ampliaci&oacute;n o reconocimiento formal de derechos no puede despistar la trascendencia de la cuesti&oacute;n de fondo que se esconde detr&aacute;s, pues no son pocas las ocasiones en que la efectividad de los mismos no es m&aacute;s que una mera ilusi&oacute;n. Es m&aacute;s, puede llegar a ocurrir que el reconocimiento legal de un determinado derecho a favor de un colectivo tradicionalmente discriminado, en parte, contribuya a ocultar la realidad, no tan favorable, que se oculta tras ese formalismo. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el respeto a la diversidad y el mantenimiento de los derechos conquistados, junto al reconocimiento de otros nuevos, deber&iacute;an formar parte de la columna vertebral de un programa progresista de gobierno que urge volver a poner en pr&aacute;ctica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Líneas Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/paso-reconocimiento-derechos-respeto-diversidad_1_5792739.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Sep 2013 08:57:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ni un paso atrás en el reconocimiento de derechos ni en el respeto a la diversidad]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Invertir en ciencia y tecnología es invertir en futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/invertir-ciencia-tecnologia-invertir-futuro_1_5787841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El gran problema de la ciencia española no es su calidad,  es la falta  de recursos. La ciencia española es rentable, pero además  genera  réditos sociales porque mejora la vida de la gente, crea empleo y es la mejor herramienta que tenemos para romper el viejo   paradigma del crecimiento y el consumo y cambiarlo por uno en el que los   objetivos sean calidad de vida y sostenibilidad</p></div><p class="article-text">
        <em> En un momento como el     actual, tras varios a&ntilde;os de  crisis econ&oacute;mico-financiera, que se ha     traducido en recortes sociales  hace una d&eacute;cada inimaginables, se  impone    llevar a cabo una reflexi&oacute;n  global, de clara inspiraci&oacute;n     socialdem&oacute;crata, que defienda el poder de  la pol&iacute;tica y la democracia     para transformar el mundo, as&iacute; como un  modelo social m&aacute;s justo y     equitativo y un desarrollo econ&oacute;mico m&aacute;s  eficiente y sostenible.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> A trav&eacute;s de 12 mensajes que  expresan valores esenciales de    convivencia  y progreso, ideas b&aacute;sicas,  todas ellas, hoy cuestionadas    por la  derecha ideol&oacute;gica, pretendemos  recuperar o poner al d&iacute;a un    pensamiento  socialdem&oacute;crata que o bien anda  despistado o bien ha    perdido el lugar  central que un d&iacute;a ostent&oacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Aunque  estas 12 l&iacute;neas rojas no pretenden agotar el campo del     pensamiento y la  acci&oacute;n que deber&iacute;an orientar a la socialdemocracia del     siglo XXI, s&iacute;  ejemplifican los retos y prop&oacute;sitos b&aacute;sicos que    deber&iacute;an  conformar su  estrategia de futuro, aportando nuevas    soluciones ante  los desaf&iacute;os  econ&oacute;micos y sociales, y a la vez    recuperando su esencia  inequ&iacute;vocamente  progresista.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>  L&iacute;neas Rojas</em><a href="http://www.lineasrojas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> L&iacute;neas Rojas</a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Mucho  se habla de la pronta salida de la crisis, pero hasta ahora los  espa&ntilde;oles no sabemos cu&aacute;l es el modelo econ&oacute;mico que va a remplazar a la  econom&iacute;a del ladrillo y a la especulaci&oacute;n financiera.
    </p><p class="article-text">
        La  crisis econ&oacute;mica y su incansable retorica del recorte hablan de ciencia  e innovaci&oacute;n como salidas de la crisis a la vez que le propinan  brutales golpes. En buena parte porque la ideolog&iacute;a de derechas sigue  constre&ntilde;ida al paradigma fallido del crecimiento econ&oacute;mico y la  reducci&oacute;n del papel del estado, sin aceptar que para que la ciencia  avance es indispensable el concurso de factores p&uacute;blicos y privados, y  de que calidad de vida es mucho m&aacute;s que consumo sin l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        El  gasto en ciencia y educaci&oacute;n ha ca&iacute;do a niveles de 2005. El CSIC,  abanderado de la ciencia en Espa&ntilde;a amenaza con no poder enfrentar sus  pagos y la salida de personal investigador es una hemorragia de talento  humano.
    </p><p class="article-text">
        El  Gobierno pretende que la inversi&oacute;n p&uacute;blica en I+D+I se congele al menos  hasta 2020. Si la meta era destinar un 3% del PIB a actividades de  desarrollo cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico esta se rebaja al 2% y aun as&iacute; no  hay garant&iacute;as de que se alcance este porcentaje puesto que para  alcanzarlo se espera que aumente la participaci&oacute;n privada.
    </p><p class="article-text">
        Es  evidente que la empresa tiene que invertir en I+D+I, pero esto no  ocurre, de hecho, decrece. Espa&ntilde;a no cuenta con un sistema empresarial  de alta tecnolog&iacute;a. Predominan las empresas peque&ntilde;as que mantienen un  estrecho v&iacute;nculo con el sistema p&uacute;blico de investigaci&oacute;n y que sin  ayudas est&aacute; condenado al fracaso.
    </p><p class="article-text">
        El  problema reside en la base del obsoleto modelo econ&oacute;mico liberal y su  percepci&oacute;n de lo p&uacute;blico. El dinero que se invierte en educaci&oacute;n,  ciencia y tecnolog&iacute;a e innovaci&oacute;n no es gasto, es inversi&oacute;n porque  produce rendimientos para toda la sociedad, y de hecho, como se ha  demostrado, los resultados aparecen en un periodo menor a lo esperado.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente investigadores espa&ntilde;oles publicaron un an&aacute;lisis (<a href="http://www.sciencemag.org/content/340/6138/1292.summary" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dark Clouds over Spanish Science</a>)  refutando la falacia de que la inversi&oacute;n en I+D+I en Espa&ntilde;a no es  productiva. El texto publicado en la revista Science y del que se hace  eco un post en <a href="http://www.eldiario.es/cienciacritica/I-D-i-Espana-falla-inversion-rendimiento_6_144595551.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a>,  se&ntilde;ala que el gasto total en I+D+I como porcentaje del PIB se triplic&oacute;  entre 1998 y 2008. Durante ese periodo la producci&oacute;n cient&iacute;fica, la  calidad y la innovaci&oacute;n de los mismos (medidas en cantidad de  publicaciones, citaciones y patentes respectivamente) crecieron en una  tasa id&eacute;ntica, se duplicaron. M&aacute;s aun, si la calidad cient&iacute;fica, es  decir el impacto de los desarrollos entre el entorno cient&iacute;fico suele  ser el que m&aacute;s tarda en presentar resultados, en el caso espa&ntilde;ol casi se  triplic&oacute; entre 2003 y 2012. Espa&ntilde;a produce ciencia de calidad y con un  adecuado impulso podr&iacute;a equipararse a EEUU o Alemania.
    </p><p class="article-text">
        Otro  de los problemas de la errada concepci&oacute;n que orienta la propuesta  gubernamental de recortes es la de creer que es posible priorizar la  ciencia aplicada, dirigida al mercado por encima de la ciencia b&aacute;sica.  En primer lugar, porque como es evidente todo desarrollo aplicado surge  de la investigaci&oacute;n b&aacute;sica. En segundo lugar porque al no existir un  tejido productivo suficientemente innovador y con suficientes recursos  es m&aacute;s probable que decline la participaci&oacute;n en la ciencia de la empresa  espa&ntilde;ola a que esta se mantenga solo por iniciativa privada. En tercer  lugar, porque no todo lo que es necesario cient&iacute;ficamente es productivo  en t&eacute;rminos de mercado y no por ello es un despilfarro. En este orden  est&aacute;n, por ejemplo, la investigaci&oacute;n en enfermedades raras, el  desarrollo de los bienes p&uacute;blicos globales o la investigaci&oacute;n en  ciencias sociales, que aportan mejoras a la misma administraci&oacute;n p&uacute;blica  y a la calidad de vida de la sociedad pero no tienen un mercado en s&iacute;  mismas.
    </p><p class="article-text">
        No  puede dejarse al mercado de forma exclusiva la determinaci&oacute;n de lo que  es relevante o necesario. No por ello quiere decir que se asuman  perdidas o se gaste a fondo perdido. Es necesario que exista un control  claro en el cumplimiento de los objetivos de investigaci&oacute;n, que se haga  seguimiento a los fondos y que se busque mejorar el gasto.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s  de los argumentos econ&oacute;micos, y &eacute;ticos, invertir en I+D+I es una buena  apuesta pol&iacute;tica seg&uacute;n una encuesta reciente de la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola  para la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a, el 80% de los espa&ntilde;oles apoya incrementar o mantener la inversi&oacute;n p&uacute;blica en I+D+I.
    </p><p class="article-text">
        En  definitiva, el gran problema de la ciencia espa&ntilde;ola no es su calidad,  es la falta de recursos. La ciencia espa&ntilde;ola es rentable, pero adem&aacute;s  genera r&eacute;ditos sociales porque mejora la vida de la gente, crea empleo y  especialmente es la mejor herramienta que tenemos para romper el viejo  paradigma del crecimiento y el consumo y cambiarlo por uno en el que los  objetivos sean calidad de vida y sostenibilidad. Para cambiar  especulaci&oacute;n por producci&oacute;n. Por muy grandes que sean las preocupaciones  del d&iacute;a a d&iacute;a, es necesario actuar de forma estrat&eacute;gica a futuro. La  inversi&oacute;n en ciencia es inversi&oacute;n estrat&eacute;gica indispensable para que  Espa&ntilde;a salga del furg&oacute;n de cola (el puesto 18) de la Europa de la  innovaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Líneas Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/invertir-ciencia-tecnologia-invertir-futuro_1_5787841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Aug 2013 15:55:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Invertir en ciencia y tecnología es invertir en futuro]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La política puede cambiar el mundo y someter a los mercados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/politica-puede-cambiar-someter-mercados_1_5764012.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Gobernar no es entorpecer a los mercados. Gobernar es establecer reglas  de juego en donde la libertad puede conjugarse con la eficiencia, la  equidad y la igualdad de oportunidades. En contra de los privilegios y  las desigualdades.</p></div><p class="article-text">
        <em> En un momento como el    actual, tras varios a&ntilde;os de  crisis econ&oacute;mico-financiera, que se ha    traducido en recortes sociales  hace una d&eacute;cada inimaginables, se impone    llevar a cabo una reflexi&oacute;n  global, de clara inspiraci&oacute;n    socialdem&oacute;crata, que defienda el poder de  la pol&iacute;tica y la democracia    para transformar el mundo, as&iacute; como un  modelo social m&aacute;s justo y    equitativo y un desarrollo econ&oacute;mico m&aacute;s  eficiente y sostenible.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> A trav&eacute;s de 12 mensajes que  expresan valores esenciales de   convivencia  y progreso, ideas b&aacute;sicas,  todas ellas, hoy cuestionadas   por la  derecha ideol&oacute;gica, pretendemos  recuperar o poner al d&iacute;a un   pensamiento  socialdem&oacute;crata que o bien anda  despistado o bien ha   perdido el lugar  central que un d&iacute;a ostent&oacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Aunque  estas 12 l&iacute;neas rojas no pretenden agotar el campo del    pensamiento y la  acci&oacute;n que deber&iacute;an orientar a la socialdemocracia del    siglo XXI, s&iacute;  ejemplifican los retos y prop&oacute;sitos b&aacute;sicos que   deber&iacute;an  conformar su  estrategia de futuro, aportando nuevas   soluciones ante  los desaf&iacute;os  econ&oacute;micos y sociales, y a la vez   recuperando su esencia  inequ&iacute;vocamente  progresista.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>  L&iacute;neas Rojas</em><a href="http://www.lineasrojas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> L&iacute;neas Rojas</a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Las consecuencias de la desregulaci&oacute;n de los mercados financieros han puesto negro sobre blanco los desequilibrios entre el poder pol&iacute;tico y el poder econ&oacute;mico en las democracias avanzadas. Tras la explosi&oacute;n de la crisis de las hipotecas sub-prime en EEUU ha quedado patente hasta qu&eacute; punto las normas estaban escritas bajo el paraguas ideol&oacute;gico de la revoluci&oacute;n conservadora de los a&ntilde;os 80. Ahora sabemos que el mantra de &ldquo;el Estado es el problema&hellip;&rdquo; en realidad configuraba un sistema en donde los contribuyentes  asum&iacute;amos los riesgos de mercados desregulados para que los beneficios fuesen privados y las perdidas colectivas.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el hundimiento de las cajas de ahorro, los esc&aacute;ndalos de las preferentes o el rescate a la banca nos ha demostrado c&oacute;mo durante d&eacute;cadas el Estado brill&oacute; por su ausencia a la hora de supervisar, controlar y gobernar a los mercados. Por eso, la crisis, al margen de las consecuencias econ&oacute;micas, nos deja un problema pol&iacute;tico de primer orden: para muchos ciudadanos, la pol&iacute;tica ha perdido credibilidad como mecanismo para resolver los principales problemas de nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        La ciudadan&iacute;a no cree que el poder est&eacute; en manos de los pol&iacute;ticos. Seg&uacute;n el CIS, gran parte de los espa&ntilde;oles cree que las grandes empresas y los bancos tienen m&aacute;s poder que el Gobierno, el Parlamento o los partidos pol&iacute;ticos (v&eacute;ase <strong>gr&aacute;fico 1</strong>). Estos datos son de noviembre de 2010, una vez que el gobierno de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero ya hab&iacute;a emprendido su giro de 180 grados abandonando su &ldquo;salida social&rdquo; de la crisis por imposici&oacute;n de los mercados. Un cambio que para muchos ciudadanos plasm&oacute; con claridad los l&iacute;mites del poder pol&iacute;tico y el m&uacute;sculo del poder econ&oacute;mico de nuestro tiempo, pues un gobierno pionero en la promoci&oacute;n y la protecci&oacute;n de los derechos sociales blindaba, sin pesta&ntilde;ar, los niveles de gasto p&uacute;blico para enviar una &ldquo;se&ntilde;al a los inversores&rdquo;.
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        La p&eacute;rdida de confianza de la pol&iacute;tica puede tambi&eacute;n verse reflejada en la incapacidad de la pol&iacute;tica para &ldquo;gobernar&rdquo;. Es decir, para llevar a cabo un programa pol&iacute;tico de forma independiente. As&iacute; lo muestran los datos de la Fundaci&oacute;n Alternativas que desde el 2008 viene realizando una evaluaci&oacute;n de la democracia en Espa&ntilde;a en donde expertos eval&uacute;an (con una nota del 0 al 10) varios aspectos de nuestro sistema pol&iacute;tico. En el <strong>gr&aacute;fico 2</strong> puede verse c&oacute;mo la evaluaci&oacute;n que &eacute;stos hacen de la capacidad del gobierno para solucionar los problemas fundamentales de los ciudadanos, as&iacute; como su independencia respecto al poder econ&oacute;mico ha ca&iacute;do casi ininterrumpidamente desde el comienzo de la crisis. En el 2013, las notas no superan el aprobado.
    </p><p class="article-text">
        Estas percepciones ponen en tela de juicio a la pol&iacute;tica como herramienta para gobernar nuestro propio destino. Para cambiar el mundo. Ponen en entredicho, en definitiva,  que el poder pol&iacute;tico, fundado en principios democr&aacute;ticos, pueda atender a los intereses de la mayor&iacute;a frente al poder de los inversores, de los bancos, de las finanzas&hellip; del dinero. Permitir que se subvierta este principio vaciar&iacute;a nuestra democracia, donde la igualdad pol&iacute;tica claudicar&iacute;a ante la desigualdad econ&oacute;mica.
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        En <em>L&iacute;neas Rojas</em> creemos que la socialdemocracia del siglo XXI no puede renunciar a la pol&iacute;tica. Los progresistas no podemos asumir las tesis de la tecnocracia ni el actual desencanto con &ldquo;los pol&iacute;ticos&rdquo;. Gobernar no es entorpecer a los mercados. Gobernar es establecer reglas de juego en donde la libertad puede conjugarse con la eficiencia, la equidad y la igualdad de oportunidades. En contra de los privilegios y las desigualdades.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario recuperar la iniciativa y el liderazgo de los principios socialdem&oacute;cratas. Probablemente revisando los medios, pero apuntando a los mismos fines. Porque <em>la pol&iacute;tica puede cambiar al mundo y someter a los mercados.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Líneas Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/politica-puede-cambiar-someter-mercados_1_5764012.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Aug 2013 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La política puede cambiar el mundo y someter a los mercados]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tolerancia cero con la corrupción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/tolerancia-cero-corrupcion_1_5759471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Consideramos que la lucha contra la  corrupción constituye un elemento esencial de una nueva forma de hacer  política</p><p class="subtitle">La rendición de cuentas ha de ser  exigible de cualquier institución,  organismo u organización sostenidos  total o parcialmente por fondos  públicos</p><p class="subtitle">Los ciudadanos  debemos también contribuir a la creación de una ética pública a la  altura de nuestras expectativas</p></div><p class="article-text">
        <em> En un momento como el   actual, tras varios a&ntilde;os de  crisis econ&oacute;mico-financiera, que se ha   traducido en recortes sociales  hace una d&eacute;cada inimaginables, se impone   llevar a cabo una reflexi&oacute;n  global, de clara inspiraci&oacute;n   socialdem&oacute;crata, que defienda el poder de  la pol&iacute;tica y la democracia   para transformar el mundo, as&iacute; como un  modelo social m&aacute;s justo y   equitativo y un desarrollo econ&oacute;mico m&aacute;s  eficiente y sostenible.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> A trav&eacute;s de 12 mensajes que  expresan valores esenciales de  convivencia  y progreso, ideas b&aacute;sicas,  todas ellas, hoy cuestionadas  por la  derecha ideol&oacute;gica, pretendemos  recuperar o poner al d&iacute;a un  pensamiento  socialdem&oacute;crata que o bien anda  despistado o bien ha  perdido el lugar  central que un d&iacute;a ostent&oacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Aunque  estas 12 l&iacute;neas rojas no pretenden agotar el campo del   pensamiento y la  acci&oacute;n que deber&iacute;an orientar a la socialdemocracia del   siglo XXI, s&iacute;  ejemplifican los retos y prop&oacute;sitos b&aacute;sicos que  deber&iacute;an  conformar su  estrategia de futuro, aportando nuevas  soluciones ante  los desaf&iacute;os  econ&oacute;micos y sociales, y a la vez  recuperando su esencia  inequ&iacute;vocamente  progresista.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>  L&iacute;neas Rojas</em><a href="http://www.lineasrojas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> L&iacute;neas Rojas</a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La corrupci&oacute;n provoca el descr&eacute;dito de las  instituciones p&uacute;blicas sobre las que se articula una sociedad  democr&aacute;tica, poniendo en riesgo su estabilidad. Dicho m&aacute;s claramente: la  corrupci&oacute;n degrada la democracia. Pero, adem&aacute;s, supone una humillaci&oacute;n  para los ciudadanos, ante la quiebra de la confianza que han depositado  en esas instituciones. Es, en &uacute;ltima instancia, un ataque contra la  igualdad y la libertad, contra los valores esenciales del progreso.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro pa&iacute;s vive enfangado en casos de corrupci&oacute;n,  cuya gravedad se intensifica en un contexto de crisis socioecon&oacute;mica  severa, siendo su rostro m&aacute;s representativo y dram&aacute;tico los seis  millones de personas desempleadas. Vivimos, pues, un momento muy cr&iacute;tico  que, entre otros aspectos esenciales, exige la erradicaci&oacute;n de la  corrupci&oacute;n, lo que pasa necesariamente por un renovado compromiso  c&iacute;vico.
    </p><p class="article-text">
        El punto de partida no es otro que la identificaci&oacute;n  de las causas de este mal. Para empezar, es importante tener claro que  la corrupci&oacute;n en Espa&ntilde;a no es un problema de ausencia o deficiencia de  legislaci&oacute;n aplicable al caso. En t&eacute;rminos generales, las respuestas  frente a este tipo de comportamientos que ofrece el ordenamiento  jur&iacute;dico en el plano administrativo y penal son adecuadas, equiparables a  las de otros pa&iacute;ses menos corruptos. Pero como todo es mejorable, lo  primero que habr&iacute;a que hacer es reforzar los medios preventivos de  control, as&iacute; como la posterior rendici&oacute;n de cuentas por las operaciones  realizadas, dos razones m&aacute;s para reivindicar la importancia del sector  p&uacute;blico y de los funcionarios.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, hay que ser conscientes de que el  derecho no puede -ni debe- llegar a determinados &aacute;mbitos, en los que  s&oacute;lo rige la &eacute;tica: hay actuaciones que no son antijur&iacute;dicas, pero s&iacute;  merecen un reproche moral y una sanci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &Iacute;ntimamente relacionada con esta dimensi&oacute;n &eacute;tica,  cabe identificar otro factor clave que subyace tras los comportamientos  corruptos y las corruptelas: el modelo de sociedad en el que vivimos, en  el que la centralidad del dinero &ldquo;legitima&rdquo; desigualdades obscenas y  convierten en &ldquo;inevitables&rdquo; los para&iacute;sos fiscales o las SICAV. Urge dar  la batalla, tanto a nivel interno como internacional, y, muy en  particular, en el seno de la Uni&oacute;n Europea, para acabar con esta lacra,  que no solo perjudica en cantidad nada despreciable las arcas del  Estado, sino que contribuye decisivamente a minar la moral de los  ciudadanos que puntualmente satisfacen sus obligaciones con el fisco.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva autocr&iacute;tica, hay que reconocer  que tambi&eacute;n la actitud y el comportamiento de cada uno de nosotros juega  un papel relevante en este terreno. No cabe duda de que las principales  v&iacute;ctimas de la corrupci&oacute;n somos los ciudadanos. Pero tampoco podemos  ignorar la parte de responsabilidad que nos corresponde en esta lucha.  La falta de cultura c&iacute;vica o los abusos ajenos sirven a veces de  coartada para desatender nuestras obligaciones ciudadanas &ndash;por ejemplo,  el conocido &ldquo;&iquest;con IVA o sin IVA?&rdquo;&ndash;, olvidando que cuando este tipo de  comportamientos se traslada desde la esfera privada a la p&uacute;blica los  efectos negativos se multiplican. En este sentido, los ciudadanos  debemos tambi&eacute;n contribuir a la creaci&oacute;n de una &eacute;tica p&uacute;blica a la  altura de nuestras expectativas, sin que ello signifique olvidar el  deber especial que a todo representante p&uacute;blico corresponde de actuar de  manera ejemplar.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo presentes las anteriores consideraciones,  resulta indiscutible que la lacra de la corrupci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s se  personifica en los pol&iacute;ticos y en quienes ocupan puestos  institucionales. L&oacute;gicamente no son todos ni la mayor&iacute;a; visto en  conjunto, puede incluso afirmarse que son casos singulares; el problema  es que su trascendencia es excepcional. Primero, porque la relevancia y  notoriedad que pol&iacute;ticos y cargos p&uacute;blicos tienen en la sociedad les  hace particularmente responsables en los casos de corrupci&oacute;n, pues los  perjuicios los sufren las instituciones y los recursos p&uacute;blicos que  manejan. Y, segundo, porque el modo en el que afrontan este tipo de  comportamientos condiciona la percepci&oacute;n que la sociedad espa&ntilde;ola tiene  de la corrupci&oacute;n como algo estructural.
    </p><p class="article-text">
        De un lado, los responsables p&uacute;blicos &ndash;pol&iacute;ticos o  cargos institucionales&ndash; son muy poco exigentes a la hora de apreciar y  combatir la corrupci&oacute;n. Se encuentra muy extendida una incapacidad  manifiesta para diferenciar la responsabilidad jur&iacute;dica de la pol&iacute;tica.  La imputaci&oacute;n de un cargo p&uacute;blico debe suponer su renuncia porque, sin  prejuzgar su culpabilidad, los esfuerzos que a partir de ese momento  debe dedicar a su defensa son incompatibles con el desempe&ntilde;o adecuado de  sus funciones. Es un criterio estricto, en ocasiones quiz&aacute; injusto,  pero es la mejor v&iacute;a para garantizar simult&aacute;neamente la protecci&oacute;n de la  instituci&oacute;n p&uacute;blica y la presunci&oacute;n de inocencia del afectado. Por  supuesto, igualmente exigible es su completa rehabilitaci&oacute;n p&uacute;blica si  finalmente es demostrada su inocencia, a todos los efectos.
    </p><p class="article-text">
        De otro lado, los pol&iacute;ticos y sus partidos aplican un  doble rasero al valorar los casos de corrupci&oacute;n. Todos los casos son  denunciables, porque conceptualmente todos tienen la misma gravedad. La  invocaci&oacute;n de &ldquo;causas generales abiertas&rdquo; contra un partido es una buena  manifestaci&oacute;n de esta actitud de falta de coherencia que hunde su  credibilidad, socavando as&iacute; los cimientos y la legitimidad de las  instituciones democr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Desde LR consideramos que la lucha contra la  corrupci&oacute;n constituye un elemento esencial de una nueva forma de hacer  pol&iacute;tica que debe basarse en el prestigio de la persona que se dedica a  la actividad p&uacute;blica, as&iacute; como en los  pilares fundamentales ya  mencionados de la ejemplariedad, la transparencia y la rendici&oacute;n de  cuentas.
    </p><p class="article-text">
        Los representantes p&uacute;blicos (diputados, senadores,  presidente del Gobierno, ministros, parlamentarios auton&oacute;micos,  presidentes de Comunidades aut&oacute;nomas, consejeros, alcaldes, concejales,  etc.), en efecto, no solo deben de ser honestos; tambi&eacute;n deben de  parecerlo. La dignidad de su cargo les obliga pol&iacute;ticamente a mostrar un  comportamiento ejemplar.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la ejemplaridad p&uacute;blica no puede ser un  concepto vac&iacute;o de significado. Porque responde a una imagen social, m&aacute;s o  menos asentada, del buen hacer, que genera confianza y respeto en el  conjunto de la ciudadan&iacute;a, algo imprescindible para el sano  desenvolvimiento de la vida pol&iacute;tica y social. No es, por tanto, una  cuesti&oacute;n de meras apariencias.
    </p><p class="article-text">
        La transparencia, por su parte, es el mejor ant&iacute;doto  contra la corrupci&oacute;n. Deber&iacute;a ser la regla que admitiera muy pocas  excepciones en el &aacute;mbito de las instituciones p&uacute;blicas. Al fin y al  cabo, son los ciudadanos quienes las sostienen y las mismas no est&aacute;n  sino para servirles. Pero tambi&eacute;n los partidos pol&iacute;ticos, pese a su  naturaleza mixta, p&uacute;blico-privada, deber&iacute;an estar sujetos a estrictas  obligaciones de transparencia, pues son ellos los aut&eacute;nticos  protagonistas de la vida p&uacute;blica, y dif&iacute;cilmente esta podr&aacute; ser &ldquo;limpia&rdquo;  si aquellos no son transparentes.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la rendici&oacute;n de cuentas ha de ser  exigible de cualquier instituci&oacute;n, organismo u organizaci&oacute;n sostenidos  total o parcialmente por fondos p&uacute;blicos. El destino y gasto de cada  euro debe de quedar perfectamente justificado, de igual modo que las  decisiones que los sustentan han de estar bien fundamentadas.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la lucha contra la corrupci&oacute;n debe de  convertirse en una prioridad, pues de su &eacute;xito depende, en buena medida,  el futuro de nuestra democracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Líneas Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/tolerancia-cero-corrupcion_1_5759471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jul 2013 18:41:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tolerancia cero con la corrupción]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El objetivo es el empleo de calidad, no cualquier empleo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/objetivo-empleo-calidad-cualquier_1_5752062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las políticas de empleo deben ser coherentes con el modelo de desarrollo y de sociedad por el que se apuesta</p><p class="subtitle">Las reformas laborales adoptadas sin consenso en los últimos años están  marcadas por la búsqueda de la flexibilidad empresarial a costa de los  derechos de los trabajadores</p></div><p class="article-text">
        <em> En un momento como el  actual, tras varios a&ntilde;os de  crisis econ&oacute;mico-financiera, que se ha  traducido en recortes sociales  hace una d&eacute;cada inimaginables, se impone  llevar a cabo una reflexi&oacute;n  global, de clara inspiraci&oacute;n  socialdem&oacute;crata, que defienda el poder de  la pol&iacute;tica y la democracia  para transformar el mundo, as&iacute; como un  modelo social m&aacute;s justo y  equitativo y un desarrollo econ&oacute;mico m&aacute;s  eficiente y sostenible.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> A trav&eacute;s de 12 mensajes que  expresan valores esenciales de convivencia  y progreso, ideas b&aacute;sicas,  todas ellas, hoy cuestionadas por la  derecha ideol&oacute;gica, pretendemos  recuperar o poner al d&iacute;a un pensamiento  socialdem&oacute;crata que o bien anda  despistado o bien ha perdido el lugar  central que un d&iacute;a ostent&oacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> Aunque  estas 12 l&iacute;neas rojas no pretenden agotar el campo del  pensamiento y la  acci&oacute;n que deber&iacute;an orientar a la socialdemocracia del  siglo XXI, s&iacute;  ejemplifican los retos y prop&oacute;sitos b&aacute;sicos que deber&iacute;an  conformar su  estrategia de futuro, aportando nuevas soluciones ante  los desaf&iacute;os  econ&oacute;micos y sociales, y a la vez recuperando su esencia  inequ&iacute;vocamente  progresista.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>  L&iacute;neas Rojas</em><a href="http://www.lineasrojas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> L&iacute;neas Rojas</a>
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                </figure><p class="article-text">
        La crisis se ha llevado por delante millones de puestos de trabajo. El desempleo ha alcanzado unos niveles tan dram&aacute;ticos que resultan dif&iacute;cilmente compatibles con la visi&oacute;n que tenemos de un pa&iacute;s desarrollado, lastra la generaci&oacute;n de riqueza, socava el sistema de protecci&oacute;n social y erosiona la calidad de vida de la ciudadan&iacute;a. El paro es, no hay duda, nuestro principal problema y, por tanto, la creaci&oacute;n de puestos de trabajo deber&iacute;a ser una prioridad para cualquier gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Pero como objetivo estrat&eacute;gico, no vale crear cualquier empleo. No es f&aacute;cil hacer esta afirmaci&oacute;n en un contexto tan dif&iacute;cil como el actual. Pero, si queremos salir de la crisis con solidez; si queremos construir una econom&iacute;a m&aacute;s fuerte y eficiente; y si queremos una sociedad que camine con paso firme hacia mayores niveles de progreso, es preciso no dejar de lado este postulado. Ni siquiera ahora, que lo prioritario es reducir el paro. Porque las urgencias deben ser atendidas, pero no son incompatibles con mantener una perspectiva de medio y largo plazo, que no traicione el modelo de sociedad avanzada y cohesionada en el que creemos. En este sentido, la idea de que es preferible un empleo precario al desempleo conduce a la resignaci&oacute;n, al des&aacute;nimo, al <em>todo vale</em>, que es el caldo de cultivo de la regresi&oacute;n social. Que el trabajador vea su empleo como un bien graciable por el empresario, y que viva la precariedad y las malas condiciones laborales como algo &ldquo;natural&rdquo; que es consecuencia de una crisis galopante (como ahora) o de la necesidad de competir con econom&iacute;as menos cuidadosas de los est&aacute;ndares sociales es, sin duda, una victoria del neoliberalismo.
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas de empleo deben ser coherentes con el modelo de desarrollo y de sociedad por el que se apuesta. Por eso, desde la &oacute;ptica socialdem&oacute;crata hay que rechazar la mercantilizaci&oacute;n del trabajo y reivindicar el papel de la legislaci&oacute;n laboral como un instrumento necesario para la promoci&oacute;n de la igualdad en el mercado de trabajo y para la realizaci&oacute;n de la idea de ciudadan&iacute;a en ese &aacute;mbito. Pero tambi&eacute;n como garante de unos resultados productivos m&aacute;s eficientes, porque los objetivos anteriores favorecen las estrategias empresariales que persiguen la competitividad, no a trav&eacute;s de la reduccionista v&iacute;a de la precarizaci&oacute;n y la reducci&oacute;n de costes laborales, sino mediante la formaci&oacute;n de sus trabajadores, la innovaci&oacute;n y la calidad del producto; en definitiva, los factores que caracterizan a las naciones m&aacute;s desarrolladas.
    </p><p class="article-text">
        Si echamos la vista a atr&aacute;s constatamos que el discurso neoliberal ha colonizado el mundo laboral desde hace varias d&eacute;cadas. Y los partidos socialdem&oacute;cratas -con diferente intensidad seg&uacute;n pa&iacute;ses y momentos- son en cierta medida responsables de ello: sea por incapacidad para defender unas tesis propias, sea por alejamiento del sentir de sus bases, han asumido unas premisas que determinan un campo de juego marcado y que es fuente de desigualdades e ineficiencias.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, la crisis ha intensificado la fuerza de los planteamientos desreguladores pese a que han mostrado su rostro m&aacute;s antisocial e ineficaz. Lo sucedido en nuestro pa&iacute;s es una buena ilustraci&oacute;n de ello. Las reformas laborales adoptadas sin consenso en los &uacute;ltimos a&ntilde;os est&aacute;n marcadas por la b&uacute;squeda de la flexibilidad empresarial a costa de los derechos de los trabajadores. El PSOE tiene una parte de responsabilidad por ello, y es bueno reconocerlo.
    </p><p class="article-text">
        Pero el PP ha ido mucho m&aacute;s all&aacute;, amparado por las directrices de la <em>troika</em>. Los cambios introducidos en 2012 son tan &ldquo;extremadamente agresivos&rdquo; que suponen una aut&eacute;ntica ruptura laboral; un ataque en toda regla a nuestro modelo constitucional de relaciones laborales con un cu&aacute;druple objetivo: bajar los salarios, facilitar el despido, reforzar el poder unilateral de actuaci&oacute;n del empresario y debilitar a los sindicatos. El resultado es un empleo de peor calidad, m&aacute;s precario, y una individualizaci&oacute;n de las relaciones laborales que debilita la defensa de los intereses de los trabajadores. Suponen, en definitiva, un verdadero cambio de modelo de relaciones laborales, cuyos efectos ya se est&aacute;n notando; pero ser&aacute;n mucho m&aacute;s evidentes dentro de unos a&ntilde;os, una vez superada la crisis econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        A esta ruptura laboral se a&ntilde;aden otras dos que completan el ataque frontal a los pilares del modelo social europeo. Una es la ruptura, el desprecio, al di&aacute;logo social como mecanismo de b&uacute;squeda de soluciones compartidas y pac&iacute;ficas de los principales retos y problemas en el &aacute;mbito sociolaboral, y que ha dado muy buenos resultados en Espa&ntilde;a en etapas anteriores. La agresividad de las actuaciones que est&aacute;n llevando a cabo requiere un escenario determinado por el miedo, el individualismo y la falta de debate e informaci&oacute;n; justo lo contrario de lo que implica el di&aacute;logo social: lealtad, transparencia y visi&oacute;n solidaria. La otra es la (inminente) ruptura del sistema p&uacute;blico de pensiones, pues parecemos abocados a una reducci&oacute;n progresiva de las pensiones p&uacute;blicas de todos en beneficio de los instrumentos de ahorro privados de algunos. Son tres &ldquo;rupturas&rdquo; de modelo en tres &aacute;mbitos &iacute;ntimamente relacionados (empleo, di&aacute;logo social y pensiones), que dan coherencia al discurso del (ultra)liberalismo econ&oacute;mico y de la derecha pol&iacute;tica, y que la socialdemocracia no est&aacute; sabiendo combatir.
    </p><p class="article-text">
        Desde LR apostamos por otro modelo de relaciones laborales que recupere la centralidad del trabajo como eje esencial para el progreso y la cohesi&oacute;n social. Un modelo en el que el trabajo no es s&oacute;lo un coste productivo (factor de producci&oacute;n), sino tambi&eacute;n la principal fuente de renta de la ciudadan&iacute;a y sost&eacute;n de la demanda (en suma, una fuente de riqueza), una forma de realizaci&oacute;n vital, un garante de desarrollo y un <em>conductor</em> de la estabilidad social.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de negar la evidencia del impacto de la globalizaci&oacute;n y la necesidad de implementar cambios en el modelo de relaciones laborales. Pero s&iacute; cabe luchar contra la globalizaci&oacute;n y el modelo laboral que nos impone la derecha econ&oacute;mica y pol&iacute;tica, y que a trav&eacute;s de la desregulaci&oacute;n degrada los derechos de la ciudadan&iacute;a que trabaja y agrava las desigualdades. Ni esto es inevitable, ni este modelo es m&aacute;s efectivo en t&eacute;rminos de competitividad que ese otro basado en un empleo justo, seguro, igualitario, que incentive las capacidades de los trabajadores y su participaci&oacute;n en el proceso productivo.
    </p><p class="article-text">
        Hay otra pol&iacute;tica laboral, otra v&iacute;a de actuaci&oacute;n posible, que la izquierda debe defender con convencimiento y que se basa en tres pilares. <em>Estabilidad</em>: hay que forzar un cambio de mentalidad en los actores del mercado de trabajo para acabar con la <em>cultura de la temporalidad</em> y recuperar la centralidad de la contrataci&oacute;n estable como presupuesto imprescindible para un cambio de modelo productivo. <em>Participaci&oacute;n y di&aacute;logo</em>: un modelo de relaciones laborales m&aacute;s participativo &ndash;basado en una negociaci&oacute;n colectiva equilibrada y en el di&aacute;logo social&ndash; permite una mejor respuesta a los vaivenes del ciclo econ&oacute;mico y a los grandes retos estructurales. <em>Protecci&oacute;n</em>: las prestaciones por desempleo y las pensiones p&uacute;blicas son una pieza fundamental de este modelo por su dimensi&oacute;n moral, de justicia social, pero tambi&eacute;n por sus positivas implicaciones econ&oacute;micas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Líneas Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/objetivo-empleo-calidad-cualquier_1_5752062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jul 2013 19:51:56 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El objetivo es el empleo de calidad, no cualquier empleo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una España federal y social en una Europa federal y social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/espana-federal-social-europa_1_5745031.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La construcción y el mantenimiento de un Estado social es una pregunta  que interpela directa e inexcusablemente a la izquierda política</p><p class="subtitle">Una reforma en sentido federal de nuestra Constitución debería articular mecanismos jurídicos que permitan hacer realidad la voluntad  mayoritaria por una parte bien  identificada del territorio del Estado de separarse de este</p><p class="subtitle">El Parlamento europeo debe asumir sus capacidades legislativas  plenas, y una Comisión elegida democráticamente debe asumir la  responsabilidad ejecutiva</p></div><p class="article-text">
        <em>En un momento como el actual, tras varios a&ntilde;os de  crisis econ&oacute;mico-financiera, que se ha traducido en recortes sociales  hace una d&eacute;cada inimaginables, se impone llevar a cabo una reflexi&oacute;n  global, de clara inspiraci&oacute;n socialdem&oacute;crata, que defienda el poder de  la pol&iacute;tica y la democracia para transformar el mundo, as&iacute; como un  modelo social m&aacute;s justo y equitativo y un desarrollo econ&oacute;mico m&aacute;s  eficiente y sostenible.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A trav&eacute;s de 12 mensajes que  expresan valores esenciales de convivencia y progreso, ideas b&aacute;sicas,  todas ellas, hoy cuestionadas por la derecha ideol&oacute;gica, pretendemos  recuperar o poner al d&iacute;a un pensamiento socialdem&oacute;crata que o bien anda  despistado o bien ha perdido el lugar central que un d&iacute;a ostent&oacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Aunque  estas 12 l&iacute;neas rojas no pretenden agotar el campo del pensamiento y la  acci&oacute;n que deber&iacute;an orientar a la socialdemocracia del siglo XXI, s&iacute;  ejemplifican los retos y prop&oacute;sitos b&aacute;sicos que deber&iacute;an conformar su  estrategia de futuro, aportando nuevas soluciones ante los desaf&iacute;os  econ&oacute;micos y sociales, y a la vez recuperando su esencia inequ&iacute;vocamente  progresista.</em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.lineasrojas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>L&iacute;neas Rojas</em></a>
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        <strong>Espa&ntilde;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola, norma superior de nuestro ordenamiento jur&iacute;dico, que proclama la vigencia del Estado de Derecho y su desarrollo democr&aacute;tico, tambi&eacute;n garantiza que el orden econ&oacute;mico y social ha de ser justo, y que es objetivo nacional asegurar a todos una digna calidad de vida. En definitiva, que nuestro <strong>Estado</strong> debe de ser tambi&eacute;n <strong>social</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Y lo cierto es que aproximadamente durante los 20 a&ntilde;os que siguieron a su aprobaci&oacute;n se fueron construyendo y consolidando estructuras normativas e institucionales destinadas a garantizar cada vez una mayor cobertura social. Los pilares fundamentales sobre los que se asent&oacute; fueron sanidad y educaci&oacute;n p&uacute;blicas y universales, de acceso gratuito, prestaci&oacute;n por desempleo, pensiones, asistencia social, etc. No obstante, pese a lo innegable de los avances, el Estado espa&ntilde;ol nunca alcanz&oacute; las cotas de protecci&oacute;n social propias del modelo europeo y, menos a&uacute;n, n&oacute;rdico.
    </p><p class="article-text">
        Hubo un momento, sin embargo, en el que, de la mano del desaforado e insostenible crecimiento econ&oacute;mico, propiciado por la llamada &ldquo;burbuja inmobiliaria&rdquo;, la tendencia igualitaria se invirti&oacute;, y comenz&oacute; a producirse una mayor distancia entre los m&aacute;s pobres o desfavorecidos de nuestra sociedad y los m&aacute;s ricos o privilegiados.
    </p><p class="article-text">
        El estallido de la crisis hace 6 a&ntilde;os ha agravado considerablemente la situaci&oacute;n de miles y miles de personas que han perdido su empleo, que han visto reducidos sus ingresos, que contemplan, sin resignarse, c&oacute;mo los fundamentos de ese Estado social, a cuya construcci&oacute;n la mayor&iacute;a ha contribuido decisivamente mediante el pago de sus impuestos, se resquebraja.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n y el mantenimiento de un Estado social es una pregunta que interpela directa e inexcusablemente a la izquierda pol&iacute;tica, y, de manera clara, a la socialdemocracia, que tanto se esforz&oacute; en su ideaci&oacute;n y progresiva construcci&oacute;n. La renuncia a esta se&ntilde;a de identidad significa, simple y llanamente, la p&eacute;rdida misma de la identidad.
    </p><p class="article-text">
        La crisis econ&oacute;mica, pese a su agudeza, no est&aacute; afectando a todos por igual. Ni mucho menos. La destrucci&oacute;n de riqueza est&aacute; perjudicando, de manera insoportable y principal, a quienes no tienen m&aacute;s que su trabajo, y los ingresos que este le proporciona, como medio de subsistencia.
    </p><p class="article-text">
        La defensa del Estado social es una cuesti&oacute;n de justicia en sentido emocional y de eficiencia en sentido econ&oacute;mico. El dilema crisis econ&oacute;mica versus Estado social es falso. Sencillamente, porque la destrucci&oacute;n del Estado social no solo no nos sacar&aacute; de la crisis econ&oacute;mica, sino que, por el contrario, la agudizar&aacute;, al profundizar en las desigualdades, el conflicto social y la falta de alternativas para un n&uacute;mero creciente de personas.
    </p><p class="article-text">
        Un partido socialdem&oacute;crata deber&iacute;a tener esto claro: Su raz&oacute;n fundamental de ser pasa por construir un Estado que ofrezca cobertura social suficiente en el &aacute;mbito de la educaci&oacute;n, la sanidad, la asistencia social, las pensiones, etc., a fin de que nadie quede excluido. La crisis econ&oacute;mico-financiera puede explicar otras cosas, pero nunca ser la excusa del arrumbamiento del Estado social.
    </p><p class="article-text">
        Y en esta tesitura, en un Estado descentralizado como lo es el espa&ntilde;ol, el papel que han de jugar las Comunidades aut&oacute;nomas resulta clave, dado que a ellas les corresponde buena parte de la prestaci&oacute;n de servicios sociales esenciales, particularmente, en el terreno de la sanidad y la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que tampoco valgan las excusas para acometer, de una vez, la tan tra&iacute;da y llevada <strong>reforma constitucional</strong> de nuestro Estado auton&oacute;mico, con el fin de convertirlo en lo que, en buena medida ya es: un <strong>Estado federal</strong>. Un Estado federal que, se llame o no as&iacute;, precisa de reformas, con el fin de organizarlo mejor. Tales reformas, en sus aspectos fundamentales, podr&iacute;an concretarse en las siguientes:
    </p><p class="article-text">
        1.- Establecer en el texto constitucional un <strong>reparto competencial</strong> claro, que evite los solapamientos entre el Estado central y las Comunidades aut&oacute;nomas. Se tratar&iacute;a de incluir un listado de competencias exclusivas del Estado, respecto de las cuales a este le correspondiese o bien su normaci&oacute;n y ejecuci&oacute;n completa o bien solo su regulaci&oacute;n normativa, dejando en manos de las Comunidades aut&oacute;nomas la ejecuci&oacute;n y administraci&oacute;n, as&iacute; como la competencia normativa y ejecutiva completa respecto del resto de materias no atribuidas a la competencia del Estado. Habr&iacute;a que eliminar, por tanto, una t&eacute;cnica de reparto competencial que es fuente constante de conflictos: la legislaci&oacute;n b&aacute;sica estatal-legislaci&oacute;n auton&oacute;mica de desarrollo. De igual modo, habr&iacute;a que poner fin a la eterna apertura del sistema competencial que hoy permiten normas tan perturbadoras como son las leyes org&aacute;nicas de transferencia y delegaci&oacute;n del art. 150.2 CE.
    </p><p class="article-text">
        2.- Convertir al <strong>Senado</strong> en una <strong>aut&eacute;ntica c&aacute;mara de representaci&oacute;n territorial</strong>, en la que las distintas voluntades auton&oacute;micas puedan participar en la formaci&oacute;n de la voluntad del Estado global, en particular y de manera inexcusable, en la aprobaci&oacute;n de aquellas leyes que tengan gran relevancia para las propias Comunidades aut&oacute;nomas. Ese Senado reformado deber&iacute;a estar integrado por representantes de los gobiernos auton&oacute;micos, de manera relativamente proporcional a la poblaci&oacute;n de cada una de los territorios, correspondiendo un m&iacute;nimo de tres representantes (votos) a cada Comunidad aut&oacute;noma (a su gobierno), sumando uno m&aacute;s por cada mill&oacute;n de habitantes, hasta un m&aacute;ximo de siete. La raz&oacute;n de por qu&eacute; han de ser los gobiernos auton&oacute;micos los representados en el Senado reformado deriva del hecho de que nadie mejor que estos es capaz de expresar la voluntad auton&oacute;mica, al corresponderles a ellos la responsabilidad m&aacute;xima de la direcci&oacute;n pol&iacute;tica de la Comunidad aut&oacute;noma respectiva.
    </p><p class="article-text">
        3.- Un <strong>sistema de financiaci&oacute;n</strong> adecuado, que permita a cada una de las partes (Estado central y Comunidades aut&oacute;nomas) disponer de los recursos suficientes para el cumplimiento de las tareas que tienen encomendadas, en el que la pr&aacute;ctica de la solidaridad interterritorial tenga como l&iacute;mite b&aacute;sico el respeto al principio de ordinalidad. Un sistema de financiaci&oacute;n que debe de articularse, adem&aacute;s, en torno a un principio b&aacute;sico: el de la corresponsabilidad fiscal, de modo que, en lo posible, tanto el Estado central como las CCAA sean responsables de la obtenci&oacute;n, v&iacute;a tributaria, fundamentalmente, de sus propios ingresos, pues solo as&iacute; podr&aacute;n valorar adecuadamente a qu&eacute; dedicarlos.
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a otra cuesti&oacute;n importante que abordar en esa reforma constitucional, cual es la que tiene que ver con la necesidad de ofrecer una v&iacute;a jur&iacute;dica bien pautada que nos permita dar <strong>respuesta a las eventuales demandas secesionistas</strong> que, eventualmente, lleguen a plantearse por parte de alg&uacute;n territorio.
    </p><p class="article-text">
        No podemos ignorar que hoy en d&iacute;a nos encontramos ante un serio desaf&iacute;o a la unidad del Estado, proveniente, fundamentalmente, del nacionalismo independentista catal&aacute;n. M&aacute;s all&aacute; de la opini&oacute;n que nos merezca el mismo, lo cierto es que el ordenamiento jur&iacute;dico-constitucional actual ofrece &uacute;nicamente la v&iacute;a de la propia reforma constitucional para permitir, dentro del respeto a la legalidad vigente, que aquel pudiera llevar a cabo su pretensi&oacute;n. Y ello con independencia de que el disputado refer&eacute;ndum o consulta popular  sobre el eufem&iacute;sticamente llamada &ldquo;derecho a decidir&rdquo; pudiese o no celebrarse de acuerdo con la normativa actual. Conviene no generar expectativas cuya realizaci&oacute;n, si es que no se quiere violentar el ordenamiento constitucional vigente, exigen, precisamente, una reforma de este. Constituye, por eso, una exigencia inexcusable del principio democr&aacute;tico articular mecanismos jur&iacute;dicos que permitan hacer realidad la voluntad mayoritaria e inequ&iacute;vocamente manifestada por una parte bien identificada del territorio del Estado de separarse de este, con independencia -se insiste- de la opini&oacute;n que ello nos merezca. Una reforma en sentido federal de nuestra Constituci&oacute;n no deber&iacute;a ignorar esta crucial cuesti&oacute;n. Se tratar&iacute;a, en definitiva, de permitir, a trav&eacute;s de esa modificaci&oacute;n constitucional, que la eventual voluntad a favor de la independencia, expresada de forma inequ&iacute;vocamente mayoritaria por la poblaci&oacute;n de una parte del territorio del Estado, encuentre un cauce jur&iacute;dico ordenado para su expresi&oacute;n y, dado el caso, realizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        **********
    </p><p class="article-text">
        <strong>Europa</strong>
    </p><p class="article-text">
        El <strong>modelo social europeo</strong> ha dejado de ser un asunto exclusivo de Europa. El creciente protagonismo de nuevas econom&iacute;as en un mundo cada vez m&aacute;s abierto e interrelacionado, cuyo centro de gravedad econ&oacute;mica se desplaza hacia Asia, y en el que las relaciones Sur-Sur son cada vez m&aacute;s importantes, obliga a repensar el proyecto europeo y el modelo social al que aspira Europa en el siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de la OIT (2011) la fuerza laboral mundial ha pasado de 1.500 a 3.100 millones de trabajadores en 25 a&ntilde;os, lo que ha favorecido una significativa reducci&oacute;n de la pobreza, principalmente en pa&iacute;ses de rentas medias. Pero el 80% de esa fuerza laboral tiene una seguridad social residual o carece por completo de ella; cerca de un tercio no tiene acceso a ning&uacute;n tipo de servicio sanitario o de salud; un 74% no tiene un plan de pensiones; y solo un 20% de los mayores de 65 a&ntilde;os recibe una pensi&oacute;n (7% en las econom&iacute;as mas pobres).
    </p><p class="article-text">
        La respuesta europea a estos retos ha sido la de &ldquo;adaptarse a los requerimientos de la globalizaci&oacute;n&rdquo;. Desde los a&ntilde;os 80 el debate &ldquo;Eurosclerosis versus dinamismo americano&rdquo; &ndash;sustituido ahora por el de &ldquo;Eurosclerosis versus dinamismo Asi&aacute;tico&rdquo;- ha inspirado las grandes reformas econ&oacute;micas en la Uni&oacute;n Europea (UE), de clara inclinaci&oacute;n neo-liberal. Aunque China sustituye a EEUU como referente econ&oacute;mico, la idea de una Europa esclerotizada por un sistema laboral y social demasiado r&iacute;gido y generoso contin&uacute;a siendo hegem&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT) ha planteado una serie de medidas encaminadas a impulsar una globalizaci&oacute;n m&aacute;s equitativa: Pacto Mundial por el Empleo, Agenda de Empleo Digno y Agenda de Gasto o Suelo Social M&iacute;nimo.  Lo que hay detr&aacute;s de estas propuestas es la necesidad de vincular crecimiento y redistribuci&oacute;n a trav&eacute;s de una mejora sustancial de las condiciones de empleo y el respeto a derechos laborales y sociales, fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        Es un intento de construir una especie de Estado del Bienestar Global de clara inspiraci&oacute;n europea. Por eso llama la atenci&oacute;n la falta de determinaci&oacute;n de la UE en la defensa de estas tres estrategias y el esfuerzo que desarrolla internacionalmente por supeditarlas a los requerimientos de un mercado global. La UE parece no creer que el modelo social europeo sea una opci&oacute;n global, lo que hace muy dif&iacute;cil una pol&iacute;tica estrat&eacute;gica para vincular la dimensi&oacute;n social y exterior de la UE.
    </p><p class="article-text">
        Una <strong>UE</strong> con una sola voz en las organizaciones de gobernanza global, defendiendo un modelo de globalizaci&oacute;n mas integrador y redistributivo, necesitar&iacute;a de una estructura institucional claramente <strong>federal</strong> que podr&iacute;a desembocar en &ldquo;un S&uacute;per-Estado o un Estado Nacional Europeo&rdquo; (Morgan 2005), un &ldquo;Sistema Post-nacional sin Estado&rdquo; (<em>Post-national stateless system</em>), en la l&iacute;nea de Habermas (2012), o en la <em>Cosmopolitan Europe</em> de Beck (2007).
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente, el proceso pasar&aacute; por estas tres formas de organizaci&oacute;n federal (S&uacute;per-Estado, Estado Post-nacional y Estado Cosmopolita), pero dif&iacute;cilmente evolucionar&aacute; si el liberalismo y nacionalismo imperantes se siguen imponiendo. Hace falta una transformaci&oacute;n de los Estados miembros para cambiar radicalmente la estructura institucional europea actual. El Consejo debe desaparecer, el Parlamento debe asumir sus capacidades legislativas plenas, y una Comisi&oacute;n elegida democr&aacute;ticamente debe asumir la responsabilidad ejecutiva. Un verdadero Estado Federal que avance hacia su plenitud cosmopolita en un plazo razonable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Líneas Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/espana-federal-social-europa_1_5745031.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jul 2013 20:24:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una España federal y social en una Europa federal y social]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Democracia es participación, no solo votar cada cuatro años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/democracia-participacion-solo-votar-anos_1_5744938.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los partidos, sindicatos y demás organizaciones que quieran participar   en la vida pública deben modificar su organización y funcionamiento internos   para recuperar la credibilidad</p><p class="subtitle">Deberían introducir sistemas de elección de listas con  un sentido más  abierto, a fin de evitar tanta desafección política hacia  los  representantes</p><p class="subtitle">Es necesario potenciar una mayor separación entre  gobierno, partido y grupo parlamentario</p></div><p class="article-text">
        <em>En un momento como el actual, tras varios a&ntilde;os de  crisis econ&oacute;mico-financiera, que se ha traducido en recortes sociales  hace una d&eacute;cada inimaginables, se impone llevar a cabo una reflexi&oacute;n  global, de clara inspiraci&oacute;n socialdem&oacute;crata, que defienda el poder de  la pol&iacute;tica y la democracia para transformar el mundo, as&iacute; como un  modelo social m&aacute;s justo y equitativo y un desarrollo econ&oacute;mico m&aacute;s  eficiente y sostenible.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A trav&eacute;s de 12 mensajes que  expresan valores esenciales de convivencia y progreso, ideas b&aacute;sicas,  todas ellas, hoy cuestionadas por la derecha ideol&oacute;gica, pretendemos  recuperar o poner al d&iacute;a un pensamiento socialdem&oacute;crata que o bien anda  despistado o bien ha perdido el lugar central que un d&iacute;a ostent&oacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Aunque  estas 12 l&iacute;neas rojas no pretenden agotar el campo del pensamiento y la  acci&oacute;n que deber&iacute;an orientar a la socialdemocracia del siglo XXI, s&iacute;  ejemplifican los retos y prop&oacute;sitos b&aacute;sicos que deber&iacute;an conformar su  estrategia de futuro, aportando nuevas soluciones ante los desaf&iacute;os  econ&oacute;micos y sociales, y a la vez recuperando su esencia inequ&iacute;vocamente  progresista.</em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.lineasrojas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>L&iacute;neas Rojas</em></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El  comienzo de la organizaci&oacute;n de los movimientos obreros en el siglo XIX,  para dar r&eacute;plica a las condiciones inhumanas y de explotaci&oacute;n que  provocaban los planteamientos capitalistas, provoc&oacute; un mayor desarrollo  del socialismo para la defensa de las condiciones de trabajo, y una  fuerte b&uacute;squeda de nuevos sistemas de gobierno, en los que el ciudadano  tomase parte activa en la toma de decisiones. Es, pues, este uno de los  momentos en que el socialismo se convierte en motor fundamental para el  desarrollo democr&aacute;tico de la sociedad, para as&iacute; poder alcanzar cotas de  regulaci&oacute;n, redistribuci&oacute;n e intervenci&oacute;n nunca antes conseguidas.
    </p><p class="article-text">
        En  el escenario actual estamos viviendo el proceso contrario, ya que la  crisis econ&oacute;mica nos est&aacute; dejando ver no ya solo una simple crisis de  los sistemas democr&aacute;ticos, sino que la misma nos sirve para entender que  los planteamientos capitalistas han ido vaciando de competencias y  poder real a las democracias, dejando as&iacute; en evidencia a los partidos  socialistas actuales, incapaces de dar respuesta a esta situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con  la aprobaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola de 1978 (CE) nuestra  democracia opt&oacute; por un sistema de partidos, considerando a estos los  principales instrumentos para canalizar las inquietudes de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        En  los a&ntilde;os posteriores, los dirigentes de los partidos optaron por crear  modelos partidistas con estructuras muy f&eacute;rreas; es lo que algunos  terminaron por denominar &ldquo;Estado de Partidos&rdquo;. Se ha escrito mucho sobre  las diferentes razones que se dieron para que se produjese este   peculiar sistema tan opaco, desde la incertidumbre pol&iacute;tica que se viv&iacute;a  en ese momento, hasta el miedo a organizaciones que fuesen imposibles  de controlar, y, por ende, sociedades ingobernables.
    </p><p class="article-text">
        Desde  ese momento se empiezan a desarrollar actuaciones doctrinales en los  partidos, que traen consigo tanto el descr&eacute;dito de los procesos de  elecci&oacute;n, como el de los &oacute;rganos de control interno, de modo que los  partidos van quedando en manos de sus c&uacute;pulas sin el mas m&iacute;nimo control  por parte de las bases, lo que paulatinamente les desacredita ante un  pueblo que ha visto como su soberan&iacute;a  ha ido perdiendo peso frente a  los poderes financieros.
    </p><p class="article-text">
        Es <em>conditio sine qua non </em>que  los partidos, sindicatos y dem&aacute;s organizaciones que quieran participar  en la vida p&uacute;blica modifiquen su organizaci&oacute;n y funcionamiento internos  para recuperar la credibilidad a la hora de hablar de transparencia o  participaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Deben  entrar a valorar de una manera real diferentes aspectos. V&eacute;anse, en  primer lugar, los procesos de elecci&oacute;n de candidato y de l&iacute;der interno  del partido. Son procesos distintos; en el primer caso debe de llamarse a  participar a militantes y electores; en el segundo, &uacute;nicamente a los  militantes. Habr&iacute;a que desterrar definitivamente la idea de que las  primarias &uacute;nicamente se utilizan para la &ldquo;resoluci&oacute;n de conflictos&rdquo;, al  convertirlas en la &uacute;nica v&iacute;a estatutaria y legal de alcanzar el poder.
    </p><p class="article-text">
        En  segundo lugar, deber&iacute;an introducir sistemas de elecci&oacute;n de listas con  un sentido m&aacute;s abierto, a fin de evitar tanta desafecci&oacute;n pol&iacute;tica hacia  los representantes, al tiempo que obligar a estos a rendir cuentas ante  aquellos que les eligieron.
    </p><p class="article-text">
        En  tercer lugar, habr&iacute;a que eliminar la posibilidad de que la misma  persona fuera presidente del gobierno y l&iacute;der del partido  simult&aacute;neamente, para intentar que el partido siga siendo partido y no  se convierta en gobierno (una persona, un cargo). Este tercer punto  ser&iacute;a fundamental para que cada organismo profundice en su independencia  frente al resto. En esencia, que haya una mayor separaci&oacute;n entre  gobierno, partido y grupo parlamentario.
    </p><p class="article-text">
        Para  la correcta adecuaci&oacute;n de las organizaciones pol&iacute;ticas a la actual  situaci&oacute;n de crisis obviamente son necesarias muchas m&aacute;s medidas, pero  con la aplicaci&oacute;n de estas tres, mucho de lo escrito sobre transparencia  en los partidos podr&iacute;a tener, al menos, mayor credibilidad y sentido.
    </p><p class="article-text">
        Estas  modificaciones no deben esperar mucho ya que la actual crisis  econ&oacute;mica, guiada por los mercados, est&aacute; metiendo a los  sistemas  democr&aacute;ticos en el cuadro de los gastos, y eso est&aacute; produciendo grandes  recortes democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Es  por todo esto que entendemos que la l&iacute;nea de actuaci&oacute;n llevada a cabo  por los partidos pol&iacute;ticos en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os les ha conducido a una  espiral de regresi&oacute;n democr&aacute;tica, que se ha materializado en maquinarias  obsoletas y desacreditadas frente a la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Solo  provocando la vuelta al debate ideol&oacute;gico y abandonando el pragmatismo  de lo supuestamente responsable los partidos socialdem&oacute;cratas podr&aacute;n  volver a tener una participaci&oacute;n protag&oacute;nica en la sociedad del siglo  XXI.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Líneas Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/democracia-participacion-solo-votar-anos_1_5744938.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jul 2013 20:24:56 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Democracia es participación, no solo votar cada cuatro años]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Educación y sanidad públicas, de calidad, universales y gratuitas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/educacion-sanidad-publicas-universales-gratuitas_1_5744787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Es preciso recuperar los aspectos de equidad y solidaridad  en los  servicios de la salud y la educación, que no se pueden gestionar  como  una empresa, movida por el beneficio a corto plazo</p><p class="subtitle">Si la optimización de beneficios  económicos se convierte en el eje de  la gestión sanitaria, desaparece la  posibilidad de optimizar los  elementos técnico-científicos</p><p class="subtitle">El  origen socioeconómico sigue mostrándose como un factor muy asociado  al  rendimiento educativo, tal y como prueban estudios internacionales  como  PISA</p></div><p class="article-text">
        <em>En un momento como el actual, tras varios a&ntilde;os de crisis econ&oacute;mico-financiera, que se ha traducido en recortes sociales hace una d&eacute;cada inimaginables, se impone llevar a cabo una reflexi&oacute;n global, de clara inspiraci&oacute;n socialdem&oacute;crata, que defienda el poder de la pol&iacute;tica y la democracia para transformar el mundo, as&iacute; como un modelo social m&aacute;s justo y equitativo y un desarrollo econ&oacute;mico m&aacute;s eficiente y sostenible.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A trav&eacute;s de 12 mensajes que expresan valores esenciales de convivencia y progreso, ideas b&aacute;sicas, todas ellas, hoy cuestionadas por la derecha ideol&oacute;gica, pretendemos recuperar o poner al d&iacute;a un pensamiento socialdem&oacute;crata que o bien anda despistado o bien ha perdido el lugar central que un d&iacute;a ostent&oacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Aunque estas 12 l&iacute;neas rojas no pretenden agotar el campo del pensamiento y la acci&oacute;n que deber&iacute;an orientar a la socialdemocracia del siglo XXI, s&iacute; ejemplifican los retos y prop&oacute;sitos b&aacute;sicos que deber&iacute;an conformar su estrategia de futuro, aportando nuevas soluciones ante los desaf&iacute;os econ&oacute;micos y sociales, y a la vez recuperando su esencia inequ&iacute;vocamente progresista.</em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.lineasrojas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>L&iacute;neas Rojas</em></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Educaci&oacute;n  y sanidad constituyen, por distintas razones, dos &aacute;mbitos esenciales  para el desarrollo humano, de modo que la determinaci&oacute;n de los modelos  de prestaci&oacute;n de estos servicios para la ciudadan&iacute;a resulta determinante  para el modelo social de un pa&iacute;s. Ambas actividades, adem&aacute;s,  constituyen tradicionalmente dos de los campos de debate m&aacute;s intensos  sobre el papel del sector p&uacute;blico y del privado, sobre su eficiencia y  equidad, puesto que no en vano movilizan cuantiosos recursos y afectan a  millones de personas. Es comprensible, en consecuencia, la agresiva  actuaci&oacute;n que est&aacute; teniendo la acci&oacute;n de gobierno del Partido Popular en  nuestro pa&iacute;s en ambas materias, conocedor de su trascendencia, y por  ello cabe exigir a la izquierda en general y a la socialdemocracia en  particular una definici&oacute;n de sus planteamientos igualmente n&iacute;tida y  reconocible.
    </p><p class="article-text">
        En  este sentido, una sanidad p&uacute;blica, de calidad, universal y de acceso  gratuito constituye una reivindicaci&oacute;n imprescindible para que nuestra  sociedad pueda recuperar la equidad y solidaridad en este pilar esencial  de nuestro ya lesionado Estado de Bienestar.
    </p><p class="article-text">
        La  Ley general de sanidad de 1986 era un referente para consolidar y  mejorar un sistema sanitario basado en la prevenci&oacute;n y la promoci&oacute;n de  la salud, bajo estos principios mencionados. Ello a trav&eacute;s de una  gesti&oacute;n p&uacute;blica, como &uacute;nica garante de igualdad en la atenci&oacute;n  sanitaria, independientemente de la capacidad econ&oacute;mica o condici&oacute;n  social de los ciudadanos. La modificaci&oacute;n de la Ley y los constantes  ataques al sistema sanitario nos han llevado a un retroceso en el acceso  a la salud que debe ser corregido con celeridad por las graves  consecuencias que ya ha tenido, especialmente, en las Comunidades  aut&oacute;nomas que han liderado un cambio de modelo basado en la rentabilidad  econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Hoy,  el acceso igualitario a los servicios para la salud est&aacute; anulado en  unos casos y en grave riesgo en otros. En la cobertura territorial, en  todos los niveles de atenci&oacute;n y en el acceso a todas las terapias. Las  garant&iacute;as de estos derechos indiscutibles de cada ciudadano son base de  una sociedad justa y cohesionada socialmente.
    </p><p class="article-text">
        La  necesaria reflexi&oacute;n sobre las garant&iacute;as para la sostenibilidad  financiera de la sanidad p&uacute;blica no pasa por la inclusi&oacute;n de empresas en  el sistema para gestionarlo. Por su propia definici&oacute;n, su objetivo es  sacar una rentabilidad econ&oacute;mica, que dificulta la posibilidad de  universalidad, gratuidad, calidad e igualdad. Si una empresa obtiene  beneficio de la atenci&oacute;n sanitaria manteniendo la misma calidad en la  prestaci&oacute;n del servicio, el Gobierno debiera asumir su mala gesti&oacute;n y  optimizar &eacute;sta en vez de cederla a un agente externo. La atenci&oacute;n a la  salud requiere de cuantiosos recursos, y para garantizar los criterios  exigibles  de calidad, el eje de la actuaci&oacute;n s&oacute;lo puede ser el  t&eacute;cnico-cient&iacute;fico y no el econ&oacute;mico. Si la optimizaci&oacute;n de beneficios  econ&oacute;micos se convierte en el eje de la gesti&oacute;n sanitaria, desaparece la  posibilidad de optimizar los elementos t&eacute;cnico-cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        A  pesar de los t&oacute;picos y falacias vertidos contra la supuestamente  costosa sanidad p&uacute;blica frente a la privada, ning&uacute;n gobierno que ha  propuesto y puesto en marcha el cambio de gesti&oacute;n p&uacute;blica por la gesti&oacute;n  privada ha podido documentar un ahorro real  con el nuevo modelo. Y  mucho menos la obtenci&oacute;n de mejores resultados de este modelo privado  frente al p&uacute;blico. La evidencia cient&iacute;fica se&ntilde;ala lo contrario, y  algunos estudios que han analizado la calidad de la atenci&oacute;n  hospitalaria, comparando la mortalidad (estandarizada por diagn&oacute;stico y  caracter&iacute;sticas del paciente) en los hospitales privados con y sin af&aacute;n  de lucro, revelan en sus  resultados que la mortalidad es mayor en los  hospitales con af&aacute;n de lucro (<em>P.J. DEVEREAUX, 2004)</em>.
    </p><p class="article-text">
        Por  lo que se refiere a la educaci&oacute;n, debe ser p&uacute;blica, gratuita y laica,  pues es la forma de cumplir las aspiraciones sociales mayoritarias de  lograr un sistema educativo en igualdad de oportunidades, cuya finalidad  sea un pa&iacute;s m&aacute;s equitativo, con mayores cotas de bienestar, y con una  ciudadan&iacute;a responsable. Un sistema educativo p&uacute;blico es un sistema que  se hace responsable de la diversidad del alumnado, que es capaz de  tomarlo en su nivel de desarrollo y promoverlo tan lejos como quieran  esas personas. Por ello resultan inaceptables los procesos que  argumentan una mejora de la calidad cerrando puertas a parte del  alumnado y desentendi&eacute;ndose de su diversidad por no alcanzar unos  est&aacute;ndares arbitrarios. La gran incertidumbre social en la que vivimos  requiere de un sistema educativo que facilite que se entre y salga de &eacute;l  en distintos momentos de la vida, y no un sistema al que se a&ntilde;aden  obst&aacute;culos, como las rev&aacute;lidas.
    </p><p class="article-text">
        Es  preciso rechazar categ&oacute;ricamente los sistemas que, mediante  procedimientos m&aacute;s o menos directos, buscan segregar al alumnado por  origen socioecon&oacute;mico, pues esto erosiona la construcci&oacute;n de la  ciudadan&iacute;a democr&aacute;tica. La educaci&oacute;n concertada tal y como se ha  desarrollado en nuestro pa&iacute;s es un ejemplo de este problema, pues deja a  la p&uacute;blica en muchos barrios como subsidiaria y encargada de atender al  alumnado con m&aacute;s necesidades, de or&iacute;genes sociales m&aacute;s populares y de  mayor diversidad &eacute;tnica. En este sentido, es preciso eliminar toda  subvenci&oacute;n a la educaci&oacute;n privada, bien sea mediante desgravaciones  fiscales o cualquier otro tipo de ayuda, que resultan especialmente  dolosas en un momento en que se est&aacute;n recortando los fondos destinados a  la educaci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Por  otro lado, la escuela debe ser laica, como &uacute;nica v&iacute;a para lograr un  espacio de encuentro entre los fieles de las diferentes religiones y los  no creyentes. De otra forma, se fomenta la segregaci&oacute;n por creencias,  que llevar&aacute; a un pa&iacute;s de comunidades estancas, que conviven en espacios  anejos pero sin compartir un proyecto com&uacute;n. La sensibilidad religiosa  de las familias no puede ser motivo para privar a los menores del  contacto con otras formas democr&aacute;ticas de entender la diversidad de  valores de la sociedad en la que viven.
    </p><p class="article-text">
        El  origen socioecon&oacute;mico sigue mostr&aacute;ndose como un factor muy asociado al  rendimiento educativo, tal y como prueban estudios internacionales como  PISA. Aunque nuestro pa&iacute;s destaca en el contexto internacional por su  equidad, gracias a que el alumnado de or&iacute;genes populares logra mejores  resultados que el de los pa&iacute;ses de nuestro entorno, queda mucho por  mejorar. Por un lado, son necesarias pol&iacute;ticas de tipo did&aacute;ctico que  acerquen el curr&iacute;culum a la realidad de las vivencias del alumnado,  promoviendo su inter&eacute;s por el estudio, en vez de mostrar el conocimiento  desde un punto de vista academicista, desvinculado de sus intereses.  Por otro, son necesarias pol&iacute;ticas con recursos, con m&aacute;s medios de apoyo  y con becas. Por ello, las pol&iacute;ticas de recortes en educaci&oacute;n son  da&ntilde;inas tanto para la equidad como para la eficiencia. Desde el punto de  vista de la equidad, un profesor con 30 estudiantes de buen nivel  acad&eacute;mico no ser&aacute; un problema, pero con 25 estudiantes que necesitan de  especial atenci&oacute;n, estaremos ante un grupo inmanejable. Por otro lado,  estos recortes repercutir&aacute;n en poblaci&oacute;n menos formada, lo que se notar&aacute;  a largo plazo en el conjunto de nuestra econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En  definitiva, es preciso recuperar los aspectos de equidad y solidaridad  en los servicios de la salud y la educaci&oacute;n, que no se pueden gestionar  como una empresa, movida por el beneficio a corto plazo. Ello no quita  que sea necesario un an&aacute;lisis de sus costes y de c&oacute;mo financiarlos, para  lograr un sistema m&aacute;s eficiente, pero bajo el prisma de la  universalidad y la gratuidad como garantes de la igualdad de toda la  ciudadan&iacute;a. Y esto solo es posible si son los poderes p&uacute;blicos los que  organizan y gestionan de forma directa la salud y la educaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Líneas Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/educacion-sanidad-publicas-universales-gratuitas_1_5744787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jul 2013 20:24:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Educación y sanidad públicas, de calidad, universales y gratuitas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No hay progreso social sin redistribución de la riqueza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/progreso-social-redistribucion-riqueza_1_5744541.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Se ha demostrado que a partir de cierto umbral de desarrollo  el grado  de bienestar de una sociedad depende de las diferencias económicas entre los más y los menos   opulentos de dicha sociedad</p><p class="subtitle">Aquellas sociedades en que una pequeña minoría controla la  mayoría de  la riqueza, no son sociedades justas, ni harmoniosas, y los  individuos  no pueden ser libres</p><p class="subtitle">La  desigualdad económica en España es una de las más elevadas de la UE y,  sin duda, la más alta de la Zona Euro</p></div><p class="article-text">
        <em>En un momento como el actual, tras varios a&ntilde;os de crisis econ&oacute;mico-financiera, que se ha traducido en recortes sociales hace una d&eacute;cada inimaginables, se impone llevar a cabo una reflexi&oacute;n global, de clara inspiraci&oacute;n socialdem&oacute;crata, que defienda el poder de la pol&iacute;tica y la democracia para transformar el mundo, as&iacute; como un modelo social m&aacute;s justo y equitativo y un desarrollo econ&oacute;mico m&aacute;s eficiente y sostenible.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A trav&eacute;s de 12 mensajes que expresan valores esenciales de convivencia y progreso, ideas b&aacute;sicas, todas ellas, hoy cuestionadas por la derecha ideol&oacute;gica, pretendemos recuperar o poner al d&iacute;a un pensamiento socialdem&oacute;crata que o bien anda despistado o bien ha perdido el lugar central que un d&iacute;a ostent&oacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Aunque estas 12 l&iacute;neas rojas no pretenden agotar el campo del pensamiento y la acci&oacute;n que deber&iacute;an orientar a la socialdemocracia del siglo XXI, s&iacute; ejemplifican los retos y prop&oacute;sitos b&aacute;sicos que deber&iacute;an conformar su estrategia de futuro, aportando nuevas soluciones ante los desaf&iacute;os econ&oacute;micos y sociales, y a la vez recuperando su esencia inequ&iacute;vocamente progresista.</em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.lineasrojas.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>L&iacute;neas Rojas</em></a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La  igualdad es uno de los valores m&aacute;s importantes de la socialdemocracia,  ya que es esencial para conseguir el ideal principal del socialismo: la  libertad como ausencia de dominaci&oacute;n de unas personas sobre otras.
    </p><p class="article-text">
        Por  ello la lucha por la igualdad y la justicia social ha sido  tradicionalmente uno de los objetivos prioritarios de las pol&iacute;ticas y  programas de los partidos socialdem&oacute;cratas. La igualdad para la  socialdemocracia no se limita a una igualdad de oportunidades, que  siendo importante no es suficiente. La tradici&oacute;n del socialismo  democr&aacute;tico debe defender tambi&eacute;n una cierta igualdad de resultados que  le permita mantener otro de sus principios: el de cohesi&oacute;n social en el  marco del conjunto de la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&iquest;Por qu&eacute; es tan importante la reducci&oacute;n de las desigualdades? </strong></em>
    </p><p class="article-text">
        El  poder y la influencia de los grandes poderes econ&oacute;micos y financieros  se derivan de la propiedad sobre el capital financiero y empresarial. Se  trata de &eacute;lites muy minoritarias a las que su poder econ&oacute;mico les  permite controlar amplios sectores de la econom&iacute;a, ejerciendo as&iacute; una  influencia enorme sobre las instituciones del estado, desplazando a las  que, pro su legitimaci&oacute;n, deber&iacute;an representar la voluntad popular en  los pa&iacute;ses democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Existe  adem&aacute;s otra riqueza resultante no de la producci&oacute;n, sino de la pura  especulaci&oacute;n, la cual, por definici&oacute;n, se basa en la explotaci&oacute;n de la  mayor&iacute;a por parte de una minor&iacute;a. La especulaci&oacute;n m&aacute;s extendida y  probablemente da&ntilde;ina es la financiera, en la que los propietarios y  controladores de grandes cantidades de dinero especulan sobre los  precios, por ejemplo, de la vivienda, creando unos precios artificiales  que les benefician a ellos a costa de la mayor&iacute;a. En este sector,  tambi&eacute;n es cierto el dicho de que &ldquo;nadie es s&uacute;per-rico con y por sus  propios medios&rdquo;. En realidad, la gran mayor&iacute;a de s&uacute;per-ricos en el  sector financiero obtiene su dinero de actividades predominantemente  especulativas, muy perjudiciales para la sociedad. Es, por lo tanto,  necesario que se reduzca el tama&ntilde;o de la actividad especulativa  grav&aacute;ndola intensamente.
    </p><p class="article-text">
        Por  otro lado, se ha demostrado que a partir de cierto umbral de desarrollo  el grado de bienestar de una sociedad no depende ya del nivel material  individual, sino de las diferencias econ&oacute;micas entre los m&aacute;s y los menos  opulentos de dicha sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, a partir de dicho nivel, un aumento de la renta <em>per capita</em> no se traduce en mejores indicadores socioecon&oacute;micos y sanitarios, sino  que son los aumentos de igualdad econ&oacute;mica los que mejor explican las  diferencias entre pa&iacute;ses en asuntos tan variopintos como violencia,  fracaso escolar, esperanza de vida, salud f&iacute;sica y mental de la  poblaci&oacute;n, participaci&oacute;n pol&iacute;tica, embarazos prematuros, n&uacute;mero de  abortos, igualdad efectiva de oportunidades, obesidad, consumo de  drogas, etc. Traspasado el anterior umbral, conforme aumenta la  desigualdad mayor es el grado de malestar social.
    </p><p class="article-text">
        En  definitiva, aquellas sociedades en que una peque&ntilde;a minor&iacute;a controla la  mayor&iacute;a de la riqueza, no son sociedades justas, ni harmoniosas, y los  individuos no pueden ser libres. El desarrollo y progreso social no  pueden limitarse a indicadores generales de crecimiento o renta <em>per capita</em>.  Para los socialistas el progreso y bienestar sociales deben estar  &iacute;ntimamente unidos a como tratamos a los m&aacute;s d&eacute;biles y vulnerables de  nuestras comunidades. Por ello es necesario que el Estado act&uacute;e de  manera decidida a trav&eacute;s de instrumentos de pol&iacute;tica, como la fiscalidad  y la provisi&oacute;n de servicios p&uacute;blicos propios del Estado del Bienestar,  para redistribuir la riqueza y reducir las desigualdades.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&iquest;C&oacute;mo ha evolucionado la desigualdad en Espa&ntilde;a?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        La  desigualdad econ&oacute;mica en Espa&ntilde;a es una de las m&aacute;s elevadas de la UE y,  sin duda, la m&aacute;s alta de la Zona Euro.  En Espa&ntilde;a se puede decir que en  el periodo de 1980-2010 &ndash; al contrario que en el resto de pa&iacute;ses de la  OCDE &ndash; la desigualdad disminuy&oacute;. Sin embargo, es m&aacute;s exacto afirmar que  los primeros quince a&ntilde;os (1980-1995) vieron una disminuci&oacute;n de la  desigualdad por la creaci&oacute;n y desarrollo del Estado del Bienestar y que  los siguientes quince a&ntilde;os (1995-2010) supusieron un mantenimiento de la  desigualdad e, incluso, un ligero aumento de &eacute;sta. Durante estos  segundos quince a&ntilde;os hubo una gran creaci&oacute;n de empleo &ndash; gran mecanismo  igualador &ndash; a la par que los beneficios econ&oacute;micos de las clases m&aacute;s  altas aumentaban extraordinariamente. Por eso ambos efectos se  cancelaron parcialmente y el resultado fue un mantenimiento de la  desigualdad o un ligero aumento de la misma.
    </p><p class="article-text">
        En  los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os la desigualdad ha aumentado debido a la  destrucci&oacute;n de empleo as&iacute; como a un sistema fiscal que permite a las  clases m&aacute;s altas contribuir en menor grado que las clases medias y  bajas, y a una crisis que parece haber dejado inc&oacute;lumes a los primeros y  muy da&ntilde;ados a los segundos.
    </p><p class="article-text">
        Es  necesario pues mejorar la progresividad del sistema fiscal y tambi&eacute;n  aumentar la tributaci&oacute;n a la riqueza, que pr&aacute;cticamente se ha  abandonado. Esto &uacute;ltimo no solo es una cuesti&oacute;n de recaudaci&oacute;n, sino  tambi&eacute;n de equidad y justicia social, puesto que la desigualdad en  t&eacute;rminos de riqueza es muy superior a la desigualdad en renta; el 10% de  los individuos m&aacute;s ricos de nuestro pa&iacute;s acumula un patrimonio 135  veces mayor que el 20% m&aacute;s pobre, mientras que en renta la diferencia es  de 13 a 1.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s,  en Espa&ntilde;a el gasto p&uacute;blico tiene un escaso efecto redistributivo. Por  ejemplo, seg&uacute;n la UE, en 2011 el gasto p&uacute;blico en Espa&ntilde;a reduc&iacute;a el  riesgo de pobreza del 30 al 22%, es decir en un 28%, comparado con un  50% en Suecia (28 al 14), o un 35% de media UE15. Reclamamos, pues, una  mejora de la eficiencia y eficacia del gasto p&uacute;blico en nuestro pa&iacute;s,  para que sea un instrumento verdaderamente &uacute;til en la eliminaci&oacute;n de la  pobreza y la reducci&oacute;n de la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, <strong>desde el colectivo L&iacute;neas Rojas reclamamos una reforma integral progresiva del sistema fiscal </strong>que  corrija las grandes carencias de las que adolece: su falta de equidad  que hace recaer el 90% de la recaudaci&oacute;n sobre las rentas del trabajo  medias y bajas, mientras los contribuyentes m&aacute;s pudientes, las rentas  del capital y las empresas solo aportan en conjunto el 10% restante;  inestabilidad de la recaudaci&oacute;n en el tiempo; insuficiencia de ingresos  y; poca eficiencia para combatir el fraude.
    </p><p class="article-text">
        Al tiempo, demandamos reforzamiento <strong>de los grandes mecanismos &ldquo;igualadores&rdquo; p&uacute;blicos en nuestro Estado del Bienestar, como son la educaci&oacute;n y la sanidad p&uacute;blica. </strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Líneas Rojas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/progreso-social-redistribucion-riqueza_1_5744541.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jul 2013 20:24:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No hay progreso social sin redistribución de la riqueza]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
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