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    <title><![CDATA[elDiario.es - Miquel Àngel Alegre]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/miquel_angel_alegre/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Miquel Àngel Alegre]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Jóvenes Ni-Ni: la medida del problema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/jovenes-ni-ni-medida-problema_1_5746290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La tasa global de jóvenes Ni-Ni entre 18 y 24 años ha pasado del  14% en 2007 al 24,7% en 2012</p><p class="subtitle">Entre los jóvenes procedentes de hogares menos instruidos, la incidencia de situaciones   Ni-Ni de vulnerabilidad severa asciende al 14%</p><p class="subtitle">En ausencia de  políticas y programas efectivos,  la experiencia Ni-Ni  tiene una inercia hacia una cierta  cronificación y  enquistamiento  entre los sectores sociales más  desfavorecidos</p></div><p class="article-text">
        El 27 de junio, el mismo d&iacute;a en que jefes de Estado y Gobierno de la  UE se reun&iacute;an en Bruselas para tratar de la lucha contra el desempleo  juvenil, expertos de distintos pa&iacute;ses presentaban en Barcelona sus  reflexiones y propuestas en torno al problema de los j&oacute;venes Ni-Ni. Lo  hicieron en el marco de una <a href="http://www.ivalua.cat/generic/static.aspx?id=2511" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jornada internacional</a> organizada por Iv&agrave;lua (Instituto Catal&aacute;n de Evaluaci&oacute;n de Pol&iacute;ticas  P&uacute;blicas). M&uacute;ltiples y diversas fueron las cuestiones debatidas, des del  alcance de la problem&aacute;tica (paro juvenil, abandono escolar prematuro,  j&oacute;venes vulnerables, etc.) a la efectividad de los programas de  activaci&oacute;n que tratan de afrontarla (activaci&oacute;n educativa y/o laboral). Y  distintas las conclusiones que pudieron destilarse.
    </p><p class="article-text">
        Una de estas conclusiones es la siguiente: toda actuaci&oacute;n que se  pretenda efectiva y eficiente en este terreno debe partir de un  diagn&oacute;stico certero de las caracter&iacute;sticas de su p&uacute;blico potencial. Y es  aqu&iacute; donde existe consenso en que la definici&oacute;n convencional de joven  Ni-Ni acaba refiriendo a una realidad muy heterog&eacute;nea. Dicha definici&oacute;n,  oficializada por la Comisi&oacute;n Europea y el Eurostat, establece que son  j&oacute;venes Ni-Ni aquellos que declaran no estar ocupados (en paro o  inactivos) y no haber recibido formaci&oacute;n en las cuatro semanas previas  al momento de ser preguntados (en Espa&ntilde;a, mediante la Encuesta de  Poblaci&oacute;n Activa).
    </p><p class="article-text">
        En efecto, las situaciones de los j&oacute;venes Ni-Ni son diversas como  diversos son los sentidos e intensidades que caracterizan sus  vinculaciones/desvinculaciones con la educaci&oacute;n y el trabajo. Edades  distintas (habitualmente se toma como referencia el intervalo de 15 a 24  a&ntilde;os), relaciones con la actividad laboral tambi&eacute;n distintas, niveles  dispares de motivaci&oacute;n/desafecci&oacute;n, trayectorias formativas desiguales,  recursos familiares tambi&eacute;n desiguales&hellip;, todo ello conforma un magma de  situaciones bien dispares.
    </p><p class="article-text">
        Algunos expertos proponen afrontar dicha heterogeneidad distinguiendo  a los j&oacute;venes Ni-Ni en funci&oacute;n del nivel de motivaci&oacute;n y actitud de  superaci&oacute;n con que estos afrontan su situaci&oacute;n. Esta estrategia  atribuir&iacute;a mayor nivel de problem&aacute;tica a los j&oacute;venes Ni-Ni inactivos  (supuestamente menos motivados) que a los j&oacute;venes Ni-Ni parados  (supuestamente m&aacute;s motivados). Algunas voces propugnan incluso la  exclusi&oacute;n de este &uacute;ltimo colectivo, j&oacute;venes en paro, de la definici&oacute;n  del fen&oacute;meno Ni-Ni.
    </p><p class="article-text">
        A nuestro modo de ver, esta operaci&oacute;n es inadecuada. Por un lado,  tratar de objetivar cuan motivadas o desmotivadas, bien dispuestas o mal  dispuestas est&aacute;n las personas para con su futuro no es tarea f&aacute;cil; m&aacute;s  a&uacute;n entre los j&oacute;venes, donde los factores actitudinales son altamente  vol&aacute;tiles. Lo que s&iacute; parece claro es que atribuir mayor motivaci&oacute;n al  joven que, en un momento dado y en situaci&oacute;n de encuesta, declara estar  buscando trabajo que al joven que responde no hacerlo activamente es un  ejercicio algo burdo. Por otro lado, deber&iacute;amos entender que tanto unos  como otros, j&oacute;venes parados e inactivos, se encuentran igualmente  desvinculados del mercado de trabajo y de las oportunidades que &eacute;ste  ofrece; finalmente, ambos encuentran igualmente comprometidas sus  opciones de transici&oacute;n a una vida adulta autosuficiente.
    </p><p class="article-text">
        Entendemos m&aacute;s adecuado aproximarse a la heterogeneidad del fen&oacute;meno  Ni-Ni prestando atenci&oacute;n a aquellas situaciones que m&aacute;s vulnerabilidad  trasladan a las transiciones de los j&oacute;venes hacia la vida adulta. En el  terreno de la vulnerabilidad educativa, podemos considerar que &eacute;sta se  incrementa a medida que la desvinculaci&oacute;n con la educaci&oacute;n se produce  antes en el ciclo educativo. Ello sit&uacute;a las situaciones de abandono  educativo prematuro (j&oacute;venes con no m&aacute;s que estudios secundarios  obligatorios) como caso paradigm&aacute;tico de vulnerabilidad educativa. Por  su parte, la vulnerabilidad laboral aumentar&iacute;a cuanto mayor sea el  tiempo de desvinculaci&oacute;n con el mercado de trabajo; episodios de paro o  inactividad de media o larga duraci&oacute;n identifican situaciones de  vulnerabilidad laboral elevada. Teniendo en cuenta estos dos vectores de  vulnerabilidad, llegamos a dos posibles focalizaciones del fen&oacute;meno  Ni-Ni entre los j&oacute;venes:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Ni-Ni 	vulnerables</em>&rdquo;. Son los j&oacute;venes que, 	a) no estudian; b)  no trabajan, y, adem&aacute;s; c) han abandonado los 	estudios de forma  prematura (como m&aacute;ximo, tienen la ESO).
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Ni-Ni de 	vulnerabilidad severa</em>&rdquo;. J&oacute;venes 	que, a) no  estudian; b) no trabajan; c) han abandonado los estudios 	de forma  prematura, y, adem&aacute;s; d) presentan una situaci&oacute;n de paro 	o inactividad  de media o larga duraci&oacute;n.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, en Espa&ntilde;a, los niveles de vulnerabilidad entre  los j&oacute;venes Ni-Ni se han incrementado de forma alarmante. Entre 2007 y  2012, la tasa global de j&oacute;venes Ni-Ni entre 18 y 24 a&ntilde;os ha pasado del  14% al 24,7% en 2012; la tasa de j&oacute;venes Ni-Ni vulnerables, del 9,5% al  16,6%; la tasa de j&oacute;venes Ni-Ni de vulnerabilidad severa del 1,9% al  8,3% (gr&aacute;fico 1).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Asimismo, es necesario tomar consciencia del gradiente socioeducativo  asociado a la incidencia del fen&oacute;meno Ni-Ni, particularmente en su  versi&oacute;n de mayor vulnerabilidad (gr&aacute;fico 2). En particular, se observa  que entre los j&oacute;venes procedentes de hogares menos instruidos (ning&uacute;n  progenitor con estudios postobligatorios), la incidencia de situaciones  Ni-Ni de vulnerabilidad severa asciende al 14%, una magnitud que  pr&aacute;cticamente cuadriplica el porcentaje correspondiente a hogares donde  al menos un progenitor tiene estudios postobligatorios completados  (3,6%).
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        En definitiva, los j&oacute;venes procedentes de hogares menos instruidos  presentan una probabilidad mayor de vivir situaciones Ni-Ni. Cabe adem&aacute;s  tener en cuenta que, sobre todo entre estos j&oacute;venes, ser Ni-Ni en un  determinado momento del tiempo multiplica la probabilidad de continuar  si&eacute;ndolo o volver a serlo en el futuro &ndash;es el llamado efecto <em>scarring</em> o &ldquo;estigma&rdquo;. En resumen, los j&oacute;venes m&aacute;s desfavorecidos no tan s&oacute;lo  tienen m&aacute;s n&uacute;meros de caer en situaci&oacute;n Ni-Ni, sino que, una vez lo  hacen, tienen m&aacute;s dif&iacute;cil superar dicha situaci&oacute;n y hacerlo con  garant&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Podemos entonces fundamentar la siguiente hip&oacute;tesis: en ausencia de  pol&iacute;ticas y programas efectivos en la correcci&oacute;n de esta problem&aacute;tica,  la experiencia Ni-Ni tiene una inercia hacia una cierta cronificaci&oacute;n y  enquistamiento entre los sectores sociales m&aacute;s desfavorecidos. De igual  modo, dif&iacute;cilmente podr&aacute;n dise&ntilde;arse pol&iacute;ticas y programas efectivos si  no es sobre la base de un conocimiento sistem&aacute;tico del alcance y la  complejidad del fen&oacute;meno Ni-Ni.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota</strong>: Para  el c&aacute;lculo de la tasa  Ni-Ni de vulnerabilidad severa consideramos la  variable duraci&oacute;n de la  desvinculaci&oacute;n laboral en t&eacute;rminos relativos,  ajustando seg&uacute;n la edad  del joven, el tiempo que lleva fuera del mercado  de trabajo y el  momento en que dej&oacute; de estudiar. En concreto,  presentar&iacute;an una  situaci&oacute;n de desvinculaci&oacute;n de media o larga duraci&oacute;n  aquellos j&oacute;venes  que llevan parados o inactivos m&aacute;s de un 25% de los  meses transcurridos  desde que dejaron los estudios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federico Todeschini, Miquel Àngel Alegre]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jul 2013 17:43:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Jóvenes Ni-Ni: la medida del problema]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
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