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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rosa M. Navarrete]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rosa_m_navarrete/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rosa M. Navarrete]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Qué hay después del 8M? Comunicación política online sobre temas de género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/hay-despues-8m-comunicacion-politica-online-temas-genero_132_12140784.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f80cbfc-5abb-41ce-a895-6fa158c734cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1113144.jpg" width="3669" height="2064" alt="¿Qué hay después del 8M? Comunicación política online sobre temas de género"></p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as conmemoramos el D&iacute;a Internacional de la Mujer y, como cada <strong>8 de marzo</strong>, las redes sociales se inundaros de mensajes sobre la lucha feminista por la igualdad. Como es costumbre tambi&eacute;n, diversas instituciones, partidos y pol&iacute;ticos se lanzaron a postear mensajes sobre el tema en sus perfiles de redes sociales. Sin embargo, al tiempo que vamos bajando por nuestro time-line una pregunta nos asalta: <strong>&iquest;Qu&eacute; pasa durante el resto del a&ntilde;o?</strong> &iquest;Les importa realmente a los pol&iacute;ticos la igualdad entre hombres y mujeres o sus mensajes en el <strong>8M</strong> son una muestra m&aacute;s de activismo performativo? &iquest;Hablan los pol&iacute;ticos de asuntos de g&eacute;nero en su comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica de forma consistente o sus mensajes sobre el tema son una adhesi&oacute;n forzada limitada a una fecha conmemorativa?
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, hay varias maneras de abordar estas preguntas. Se podr&iacute;a analizar anecd&oacute;ticamente si un pol&iacute;tico ha publicado algo sobre igualdad de g&eacute;nero y compararlo con otras publicaciones de la misma cuenta. O nos podr&iacute;amos centrar en unas pocas cuentas clave en redes sociales y examinar cualitativamente el contenido de sus publicaciones. En nuestro caso, hemos decidido analizar la estabilidad del compromiso online por parte de los partidos y de otros actores pol&iacute;ticos individuales en relaci&oacute;n a temas de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, llevamos a cabo un an&aacute;lisis exploratorio cuantitativo (r&aacute;pido y b&aacute;sico) de los datos de X (antes Twitter) que recopilamos para un proyecto anterior con <a href="https://journalqd.org/article/view/8875" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brahmani Nutakki e Ingmar Weber en el que analizamos c&oacute;mo ha cambiado la comunicaci&oacute;n de los actores pol&iacute;ticos en Twitter/X despu&eacute;s de que la plataforma fuera adquirida por Elon Musk</a>. En concreto, seleccionamos dos muestras aleatorias de tuits de cuentas de pol&iacute;ticos y partidos de Alemania y Espa&ntilde;a, entre 2020 y junio de 2023. Luego, usamos Large Language Models (LLM), ajustados con contenido de los programas pol&iacute;ticos de los partidos incluidos en el <a href="https://www.upo.es/investiga/UNTWIST/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecto UNTWIST</a>, para detectar si un tuit est&aacute; relacionado con cuestiones de g&eacute;nero o no. Finalmente, estimamos el <strong>porcentaje de tuits</strong> que, en una semana determinada, contienen al menos una frase dedicada a temas de g&eacute;nero, seg&uacute;n la clasificaci&oacute;n de nuestro LLM. En nuestro an&aacute;lisis, utilizamos dicho porcentaje como <strong>un indicador de la atenci&oacute;n de los actores pol&iacute;ticos a los temas relacionados con la igualdad de g&eacute;nero</strong>, al menos en su comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica online.
    </p><p class="article-text">
        Lo que encontramos es que, en primer lugar, la <strong>atenci&oacute;n</strong> promedio dedicada a los temas de g&eacute;nero durante la semana del 8 de marzo es <strong>mayor</strong> que en el resto del a&ntilde;o. Los puntos morados en la Figura 1 indican la proporci&oacute;n de tuits dedicados a temas de g&eacute;nero en la semana del 8 de marzo, y tienden a ser m&aacute;s altos que los puntos grises, que representan la atenci&oacute;n a cuestiones de g&eacute;nero en el resto del a&ntilde;o. Tambi&eacute;n podemos observar que la atenci&oacute;n a estos temas es, en realidad, bastante estable a lo largo del tiempo. A pesar de algunas fluctuaciones, el promedio suavizado &mdash;representado por las l&iacute;neas azules en el gr&aacute;fico&mdash; se mantiene relativamente plano, con un ligero aumento en Espa&ntilde;a. Adem&aacute;s, <strong>hay diferencias claras en la atenci&oacute;n a estos temas cuando se comparan los contextos alem&aacute;n y espa&ntilde;ol</strong>. En Espa&ntilde;a, en promedio, m&aacute;s del 10% del contenido de los tuits est&aacute; relacionado con cuestiones de g&eacute;nero. En Alemania, en cambio, el promedio ronda el 7%. Sin embargo, en el caso alem&aacute;n no hay tanta variaci&oacute;n a lo largo del tiempo como en el caso espa&ntilde;ol, en el que encontramos notables incrementos de atenci&oacute;n en la semana del 8M, en la que el promedio de tuits dedicados a cuestiones de g&eacute;nero puede f&aacute;cilmente superar el 30%.
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                    alt="Figura 1. Promedio de tweets dedicado a temas de género por semana en Alemania (izquierda) y España (derecha)"
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                Figura 1. Promedio de tweets dedicado a temas de género por semana en Alemania (izquierda) y España (derecha)                            </span>
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        Estos resultados no son particularmente sorprendentes. En parte, son similares a lo que encontramos <a href="https://zenodo.org/records/14178241" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al analizar los programas electorales de los partidos</a>. Hay diferencias evidentes entre pa&iacute;ses, probablemente reflejando diferencias en la cultura pol&iacute;tica, las instituciones y, en t&eacute;rminos m&aacute;s generales, las trayectorias hist&oacute;ricas que han moldeado a ambos. Sin embargo, <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/01402382.2024.2322234" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los partidos otorgan distinta importancia a diferentes temas seg&uacute;n el medio en el que se expresen</a>. Y lo que vemos es que las cuestiones de g&eacute;nero son, en efecto, m&aacute;s prominentes en la comunicaci&oacute;n en l&iacute;nea que en los programas electorales. En este sentido, hay que resaltar una cuesti&oacute;n importante: la comunicaci&oacute;n en l&iacute;nea permite reaccionar a cuestiones urgentes y puede ocurrir que algunos de los picos que observamos est&eacute;n relacionados con acontecimientos que reciben mayor atenci&oacute;n medi&aacute;tica y ante los cuales los pol&iacute;ticos se pronuncian. En el caso de Espa&ntilde;a, varios de esos picos de atenci&oacute;n a cuestiones de g&eacute;nero ocurren en semanas en las que ha habido un asesinato por violencia de g&eacute;nero, aunque observamos que, fuera del 8M, durante las semanas en las que se debati&oacute; y vot&oacute; la llamada Ley Trans los partidos y pol&iacute;ticos con actividad online tuitearon m&aacute;s sobre cuestiones de g&eacute;nero que en otros momentos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque nuestros an&aacute;lisis produjeron resultados interesantes, los resultados agregados, como los presentados anteriormente, pueden ocultar patrones relevantes que podr&iacute;an emerger al observar datos m&aacute;s desagregados. Por ello, decidimos ir un paso m&aacute;s all&aacute; y analizar c&oacute;mo var&iacute;a la atenci&oacute;n entre partidos o pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        La igualdad de g&eacute;nero es un tema que, por definici&oacute;n, est&aacute; vinculado a una de las cuestiones m&aacute;s importantes y fundamentales en las sociedades democr&aacute;ticas: la igualdad. Un tema que, a su vez, est&aacute; en el centro de una de las l&iacute;neas de conflicto pol&iacute;tico m&aacute;s fundamentales &mdash;si no la m&aacute;s fundamental&mdash; en las democracias liberales occidentales: la dimensi&oacute;n izquierda-derecha. Por lo tanto, cabr&iacute;a esperar que los partidos que apoyan la igualdad en una variedad de cuestiones sociopol&iacute;ticas &mdash;comunistas, poscomunistas, socialistas, socialdem&oacute;cratas, pero tambi&eacute;n verdes, liberales, radical-liberales y liberal-dem&oacute;cratas&mdash; presten m&aacute;s atenci&oacute;n a estos temas que las fuerzas m&aacute;s conservadoras o tradicionalistas. Sabemos que los partidos tienden a enfatizar los temas que les &ldquo;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0261379402000616" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pertenecen</a>&rdquo; por diversas razones, y podemos asumir con seguridad que estos partidos &ldquo;poseen&rdquo; los temas de igualdad porque forman parte central de su mensaje. No obstante, tambi&eacute;n podr&iacute;amos esperar que los partidos que se oponen a la igualdad en diferentes cuestiones se enfrenten en una batalla con fuerzas m&aacute;s progresistas. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, actores populistas de derecha radical han desafiado expl&iacute;citamente la igualdad de g&eacute;nero en varios temas como parte de su campa&ntilde;a contra lo que definen como &ldquo;cultura woke&rdquo;. Por lo tanto, deber&iacute;amos esperar que estas fuerzas tambi&eacute;n presten atenci&oacute;n a estos temas. Y lo que muestran nuestros an&aacute;lisis es que estas expectativas son, al menos en parte, correctas.
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                Figura 2. Promedio de tuits dedicados a temas de género por partido en España (izquierda) y Alemania (derecha)                            </span>
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        En <strong>Alemania</strong>, los actores pol&iacute;ticos tienden a mostrar niveles de atenci&oacute;n bastante similares a los temas de g&eacute;nero. Es probable que los pol&iacute;ticos de <strong>Los Verdes y Die Linke</strong> sean quienes <strong>m&aacute;s atenci&oacute;n</strong> prestan al tema. Sin embargo, su nivel de atenci&oacute;n no est&aacute; muy lejos del de los miembros del SPD, la CDU/CSU o incluso la AfD. Por el contrario, el partido que parece prestar <strong>menos atenci&oacute;n</strong> a estos temas es el <strong>FDP</strong>, los liberales alemanes. Tambi&eacute;n es interesante notar que los liberales y la <strong>AfD</strong> son los &uacute;nicos dos partidos que tienden a no prestar m&aacute;s atenci&oacute;n a estos temas durante las semanas del 8 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        En <strong>Espa&ntilde;a</strong>, los resultados se acercan un poco m&aacute;s a nuestras expectativas. Los pol&iacute;ticos de fuerzas socio-liberales (especialmente Podemos, Esquerra, PSOE y Ciudadanos) prestan <strong>mucha m&aacute;s atenci&oacute;n</strong> a estos temas que los del principal partido conservador del pa&iacute;s, el Partido Popular (PP). Adem&aacute;s, en este caso tambi&eacute;n encontramos que los miembros de la extrema derecha (<strong>VOX</strong>) tienden a prestar la misma atenci&oacute;n a estos temas que las fuerzas progresistas. Un an&aacute;lisis m&aacute;s detallado del contenido de esos mensajes permitir&iacute;a esclarecer si el hecho de que los pol&iacute;ticos de VOX hablen m&aacute;s de temas de g&eacute;nero es, como sospechamos, para criticar o dar la batalla a las <strong>fuerzas progresistas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, nuestro estudio muestra una tendencia clara en la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica: los temas de g&eacute;nero reciben un impulso notable alrededor del D&iacute;a Internacional de la Mujer, mientras que durante el resto del a&ntilde;o la atenci&oacute;n es significativamente menor. Sin embargo, tambi&eacute;n observamos un <strong>nivel constante de discusi&oacute;n a lo largo del a&ntilde;o</strong>, a pesar de algunas variaciones. As&iacute; que, aunque los pol&iacute;ticos y partidos utilizan esta fecha clave para difundir mensajes sobre igualdad, los temas de g&eacute;nero siguen siendo una parte regular de su comunicaci&oacute;n en l&iacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n encontramos <strong>diferencias interesantes</strong>, tanto entre pa&iacute;ses como dentro de ellos. En <strong>Espa&ntilde;a</strong>, por ejemplo, los pol&iacute;ticos tienden a hablar m&aacute;s sobre cuestiones de g&eacute;nero y con m&aacute;s altibajos en comparaci&oacute;n con sus hom&oacute;logos alemanes, cuya atenci&oacute;n a estos temas es m&aacute;s constante. Y aunque los partidos progresistas hacen de la igualdad de g&eacute;nero una parte central de su mensaje, este tema no es completamente ignorado por los grupos conservadores o incluso de extrema derecha, que de hecho parecen haber aumentado su atenci&oacute;n a estos temas con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Queremos hacer notar una <strong>limitaci&oacute;n</strong> que invita a tomar con cautela estos primeros resultados. Nuestra clasificaci&oacute;n requiere m&aacute;s ajustes y hemos observado que &nbsp;nuestro <a href="https://manifesto-project.wzb.eu/information/documents/manifestoberta_56topics_context_2024_1_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modelo</a> podr&iacute;a haber sobreestimado el contenido de g&eacute;nero, al menos si atendemos a las definiciones utilizadas por el proyecto <a href="https://www.upo.es/investiga/UNTWIST/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNTWIST</a>. Esto significa que la atenci&oacute;n promedia a los temas de g&eacute;nero en la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica podr&iacute;a ser incluso menor de lo que hemos estimado.
    </p><p class="article-text">
         *Una versi&oacute;n de este post fue tambi&eacute;n publicada en el blog del <a href="https://politics.i2sc.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatory of Online Politics</a> de la Saarland University.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa M. Navarrete, Giuseppe Carteny]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/hay-despues-8m-comunicacion-politica-online-temas-genero_132_12140784.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Mar 2025 21:10:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué hay después del 8M? Comunicación política online sobre temas de género]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Entre dos tierras: Candidatos regionales y élites nacionales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/tierras-candidatos-regionales-elites-nacionales_132_1726152.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Si quieren tener éxito en las elecciones autonómicas, los políticos regionales pueden encontrar incentivos en desviarse de la acción de su partido a nivel nacional</p><p class="subtitle">Sin embargo, los ciudadanos prefieren partidos que den una imagen cohesionada y que presenten un discurso coherente</p><p class="subtitle">¿Qué efecto tienen las primeras en la distancia entre los líderes nacionales y regionales de los partidos?</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo mayo tendremos elecciones auton&oacute;micas en Espa&ntilde;a. En un sistema como el nuestro, en el que hay diferentes niveles de gobierno, es posible que las ramas regionales o locales de partidos que compiten en el &aacute;mbito estatal choquen con las directrices marcadas desde la direcci&oacute;n nacional. As&iacute;, ocurre que los pol&iacute;ticos regionales, si quieren tener &eacute;xito en las elecciones auton&oacute;micas, pueden encontrar incentivos en desviarse de la acci&oacute;n de su partido a nivel nacional, buscando acercar su propuesta al votante de su regi&oacute;n. Sin embargo, los ciudadanos prefieren partidos que den una imagen cohesionada y que presenten un discurso coherente. Si una rama regional de un partido se distancia demasiado de la acci&oacute;n pol&iacute;tica de su organizaci&oacute;n a nivel nacional, puede ocurrir que los votantes desconf&iacute;en. Por ello, los posibles desacuerdos entre las &eacute;lites de un partido suelen resolverse o taparse sin que se llegue a una ruptura.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito auton&oacute;mico se necesita muchas veces del apoyo de la direcci&oacute;n nacional, no s&oacute;lo para cuestiones econ&oacute;micas, tambi&eacute;n de imagen. En estos d&iacute;as y seg&uacute;n se vaya acercando mayo veremos a los l&iacute;deres nacionales visitando las distintas comunidades aut&oacute;nomas para apoyar a los candidatos regionales de su partido. Esto implica que incluso los m&aacute;s d&iacute;scolos suelen rebajar el nivel de enfrentamiento con la direcci&oacute;n estatal para poder aprovechar el tir&oacute;n de la marca. De este modo, no es raro que sea justo en periodo pre-electoral cuando los pol&iacute;ticos anuncian sus reconciliaciones ya que las guerras abiertas pueden afectar a las perspectivas electorales. Adem&aacute;s, los candidatos regionales que busquen repetir en las siguientes elecciones suelen necesitar del benepl&aacute;cito de la &eacute;lite nacional que, en muchos casos, es tambi&eacute;n quien los nomina.
    </p><p class="article-text">
        En Europa la selecci&oacute;n de l&iacute;deres pol&iacute;ticos a trav&eacute;s de procesos en los que deciden los militantes son un fen&oacute;meno reciente. Tanto es as&iacute; que hay autores que hablan del &ldquo;jard&iacute;n secreto de la pol&iacute;tica&rdquo; para referirse a la selecci&oacute;n de las &eacute;lites de los partidos. Las razones que llevaron a los partidos a hacer los procesos de toma de decisiones m&aacute;s participativos son, por un lado, el intento de hacer la pertenencia a un partido m&aacute;s atractiva al contar m&aacute;s con la opini&oacute;n de sus miembros y, por otro, frenar la erosi&oacute;n de la confianza de los ciudadanos. Sin embargo, sabemos que las primarias sirvieron en ocasiones como la manera de resolver un enfrentamiento entre facciones del partido, siendo, quiz&aacute;s, el caso m&aacute;s sonado el del actual presidente del gobierno, Pedro S&aacute;nchez, cuya victoria en las primarias frente a Susana D&iacute;az se entendi&oacute;, adem&aacute;s, como un rechazo a la abstenci&oacute;n socialista en la investidura de Rajoy en 2016.
    </p><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en el que las primarias en Espa&ntilde;a eran descritas en los medios de comunicaci&oacute;n como una consecuencia de la bronca interna de un partido. Mientras que en 1998 las primarias sirvieron, por primera vez, para elegir a algunos de los candidatos regionales y locales de PSOE e IU (estos &uacute;ltimos de forma no vinculante), &eacute;stas fueron mucho menos frecuentes en los a&ntilde;os siguientes hasta que, como apunta <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/1354068813514884?journalCode=ppqa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis Ramiro</a>, casi desaparecieron durante la &eacute;poca de Zapatero. En muchos casos, aunque hubiera voluntad de presentar un candidato alternativo, los partidos hab&iacute;an establecido una serie de requisitos en cuanto a los avales requeridos que desalentaban a quienes pudieran pensar en presentarse. No quedan lejos los d&iacute;as en los que <a href="https://www.eldiario.es/politica/Cayo-Lara-primarias-abiertas-principio_0_220128309.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cayo Lara hablaba de las primarias como un invento americano</a>, J<a href="https://twitter.com/JLambanM/status/792409107034677248" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">avier Lamb&aacute;n las comparaba con Operaci&oacute;n Triunfo</a>, Fern&aacute;ndez Vara ped&iacute;a que s&oacute;lo hubiera un candidato para evitar un <a href="https://www.eldiario.es/politica/Fernandez-Vara-Susana-Diaz-Quiero_0_592140819.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;choque de trenes&rdquo;</a>, o el Partido Popular rechazaba promover las primarias a pesar de ser uno de los puntos solicitados por Ciudadanos para apoyar la investidura de Rajoy. El impulso de los nuevos partidos oblig&oacute; a que partidos tradicionales tuvieran que mostrarse m&aacute;s proclives a celebrar primarias para elegir a sus l&iacute;deres, pero sirvi&oacute;, especialmente, para cambiar el discurso y la forma en la que los ciudadanos entend&iacute;an las primarias, haci&eacute;ndolos m&aacute;s positivos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tienen las primarias consecuencias en cuanto a la coherencia ideol&oacute;gica del partido? En un <a href="https://journals.sagepub.com/doi/pdf/10.1177/1354068818812200" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio publicado por Party Politics</a>, el profesor Marc Debus y yo tratamos de resolver si en Espa&ntilde;a las primarias a nivel regional produc&iacute;an o no un distanciamiento ideol&oacute;gico entre la rama regional y el partido a nivel nacional. As&iacute;, tras analizar 150 procesos de selecci&oacute;n de candidatos a nivel regional e imputar una posici&oacute;n ideol&oacute;gica a los programas electorales de los partidos regionales en base a un an&aacute;lisis de su contenido, comparamos la distancia entre los programas regionales y nacionales de cada partido.
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        El gr&aacute;fico muestra la distancia absoluta en el eje izquierda-derecha entre el partido nacional y el regional. Como puede observarse, en el caso de los partidos tradicionales las primarias no s&oacute;lo no conducen a un alejamiento ideol&oacute;gico entre los niveles regional y estatal, sino que los programas electorales de los partidos regionales que eligieron a su candidato a las auton&oacute;micas mediante primarias son m&aacute;s similares a los del partido a nivel nacional que en el caso de los que seleccionaron a su l&iacute;der mediante un proceso menos inclusivo. Sin embargo, esto no es as&iacute; en el caso de los nuevos partidos, para los que no se aprecian diferencias ideol&oacute;gicas en funci&oacute;n del m&eacute;todo por el cual eligieron al candidato regional.
    </p><p class="article-text">
        Las explicaciones a estos resultados son m&uacute;ltiples. Una de ellas es que, incluso cuando las primarias son fruto de las tensiones internas de un partido, a los candidatos regionales les interesa mostrarse pr&oacute;ximos a la &eacute;lite nacional ya que siguen necesitando del apoyo del partido y no quieren romper con las siglas que les garantizan un suelo electoral. Es por ello que el movimiento de I&ntilde;igo Errej&oacute;n es poco usual, ya que los candidatos regionales suelen ajustarse al programa marcado desde la direcci&oacute;n estatal que, adem&aacute;s, decide tambi&eacute;n sobre los acuerdos en los diferentes niveles de gobierno. Sin embargo, Errej&oacute;n puede permitirse correr el riesgo ya que su alianza con Carmena no s&oacute;lo puede beneficiarse del tir&oacute;n que tiene la alcaldesa de Madrid, es tambi&eacute;n, como dijo <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/Inigo-Manuela_6_859574075.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Llu&iacute;s Orriols</a>, una apuesta por la transversalidad que, como apuntaron&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/Enemigo-puertas-izquierda-Carmena-Errejon_6_859224079.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andr&eacute;s&nbsp;Santana y Jos&eacute; Rama</a>, puede ser atractiva para votantes que buscan otra izquierda, y que podr&iacute;a romper el techo electoral que le supon&iacute;a ser el candidato de la izquierda a la izquierda del PSOE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa M. Navarrete]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/tierras-candidatos-regionales-elites-nacionales_132_1726152.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Jan 2019 21:20:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Entre dos tierras: Candidatos regionales y élites nacionales]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Análisis del desencanto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/analisis-desencanto_1_5751943.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Nunca antes la satisfacción con la democracia alcanzó valores tan bajos,  ni hubo un consenso tan claro sobre la mala situación económica</p><p class="subtitle">Aún así, la crisis económica no es elemento suficiente para explicar la insatisfacción de los ciudadanos con la democracia</p><p class="subtitle">Dependiendo de la ideología, los  cambios en relación a la satisfacción con la democracia son muy  distintos e independientes de la percepción de la economía</p></div><p class="article-text">
        Que una crisis econ&oacute;mica conduce al aumento del descontento con la pol&iacute;tica entre los ciudadanos es casi un axioma. La experiencia hist&oacute;rica parece apoyar tal aseveraci&oacute;n. Recuerdo c&oacute;mo, al estudiar las grandes revoluciones, las que generaban mayores cambios pol&iacute;ticos eran explicadas, fundamentalmente, por la existencia de una mala coyuntura econ&oacute;mica que, llegada a un cierto punto, resultaba ser el detonante que hac&iacute;a salir al pueblo a la calle. Los antiguos se&ntilde;ores feudales tem&iacute;an m&aacute;s que una guerra el encadenamiento de a&ntilde;os de malas cosechas. Igualmente, no podr&iacute;amos entender la historia pol&iacute;tica del siglo XX sin prestar atenci&oacute;n a los periodos de crisis econ&oacute;mica. No es, por tanto, sorprendente que el aumento de la pobreza, cuando implica un empeoramiento de las perspectivas de futuro, impacte en la satisfacci&oacute;n con el r&eacute;gimen pol&iacute;tico, de modo que, en un contexto econ&oacute;mico convulso y sin previsi&oacute;n de mejora a corto plazo, los ciudadanos son m&aacute;s proclives a exigir cambios pol&iacute;ticos. Es lo que ocurre en el caso espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Si observamos el gr&aacute;fico mostrado a continuaci&oacute;n podemos ver c&oacute;mo la insatisfacci&oacute;n con el funcionamiento de la democracia y la mala percepci&oacute;n de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica parecen ir de la mano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Hay que tener en cuenta que no se han utilizado indicadores econ&oacute;micos objetivos, como podr&iacute;an ser la evoluci&oacute;n del desempleo o de la deuda p&uacute;blica. El hecho de elegir como indicador de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica la percepci&oacute;n de los individuos responde a la necesidad de tener una visi&oacute;n clara de la coyuntura real. Los datos macroecon&oacute;micos son importantes en relaci&oacute;n a c&oacute;mo son percibidos por los ciudadanos y c&oacute;mo creen que les afectan. De este modo los cambios econ&oacute;micos a nivel nacional pueden tener nula incidencia en relaci&oacute;n a la satisfacci&oacute;n con la democracia a no ser que tengan claros efectos en el plano individual.
    </p><p class="article-text">
        Como vemos, los periodos de crisis econ&oacute;mica suelen distinguirse claramente como momentos de mayor  descontento con el r&eacute;gimen democr&aacute;tico y esto queda confirmado tras el an&aacute;lisis de la correlaci&oacute;n de estas series temporales seg&uacute;n el cual, la satisfacci&oacute;n con el funcionamiento de la democracia y la valoraci&oacute;n de la econom&iacute;a est&aacute;n estad&iacute;sticamente asociadas. Sin embargo, el gr&aacute;fico pone de manifiesto que hay una diferencia entre crisis anteriores y la actual. Nunca antes la satisfacci&oacute;n con la democracia alcanz&oacute; valores tan bajos, ni hubo un consenso tan claro sobre la mala situaci&oacute;n econ&oacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en el a&ntilde;o 2012 menos de un 30% de los encuestados dicen estar satisfechos con el funcionamiento de la democracia, de los cuales solo un 2,5% dicen estarlo mucho. En cuanto a la econom&iacute;a, en 2012 y 2013 no llega siquiera al 1% quienes opinan que la situaci&oacute;n econ&oacute;mica es buena o muy buena, mientras que los que la consideran mala o muy mala est&aacute;n en torno al 90%. Esto implica, por un lado, que la crisis actual ha tenido un impacto mucho mayor en los ciudadanos que los altibajos sufridos en per&iacute;odos anteriores y, por otro, que la percepci&oacute;n de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica muestra tan poca variabilidad que casi es posible concluir que se ha convertido en una constante que podr&iacute;a no bastar para explicar por qu&eacute; sigue aumentando el descontento con el funcionamiento de la democracia. Tanto es as&iacute;, que si analizamos los &uacute;ltimos a&ntilde;os vemos c&oacute;mo la relaci&oacute;n estad&iacute;stica entre satisfacci&oacute;n con el funcionamiento democr&aacute;tico  y econom&iacute;a desaparece. Puede que la crisis sea el detonante y que tenga un profundo impacto en el descontento, pero en el contexto actual no es suficiente para explicar la insatisfacci&oacute;n de los ciudadanos con la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el descontento es generalizado y se evidencia en todos los grupos ideol&oacute;gicos. Sin embargo, la evoluci&oacute;n ha sido distinta y la bajada en la satisfacci&oacute;n con el funcionamiento de la democracia, aunque dram&aacute;tica, si que parece estar condicionada por la identidad ideol&oacute;gica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En el gr&aacute;fico anterior se observa c&oacute;mo el a&ntilde;o 2007 representa un punto de inflexi&oacute;n en la valoraci&oacute;n de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica. A partir de entonces se dispara la sensaci&oacute;n de crisis y, en solo dos a&ntilde;os, el porcentaje de quienes consideran la situaci&oacute;n econ&oacute;mica mala o muy mala pasa del 27,75% a un 70,9%. Este cambio de tendencia no es igual de acusado en la satisfacci&oacute;n con la democracia que cae posteriormente.
    </p><p class="article-text">
        Al prestar atenci&oacute;n a la ideolog&iacute;a de los ciudadanos puede observarse una peque&ntilde;a recuperaci&oacute;n de la satisfacci&oacute;n con la democracia en  aquellos que se ubican en la derecha en 2008, una leve disminuci&oacute;n en 2009 y, a partir de entonces, cae de manera m&aacute;s pronunciada hasta alcanzar el 39%.
    </p><p class="article-text">
        El descontento de los ciudadanos de centro e izquierda se inicia m&aacute;s tarde, ni siquiera parece que las reformas de mayo de 2010 incidieran fuertemente en su satisfacci&oacute;n con la democracia (hay que tener en cuenta que la encuesta es de noviembre de 2010). Es entre ese a&ntilde;o y 2012 cuando se hunde, especialmente en el caso de la izquierda que representa el grupo ideol&oacute;gico m&aacute;s descontento con el funcionamiento de la democracia. La ca&iacute;da en la izquierda es tan abrupta que un a&ntilde;o despu&eacute;s de la victoria del PP en las elecciones generales los que estaban satisfechos con el r&eacute;gimen pol&iacute;tico son menos de la mitad que dos a&ntilde;os antes.
    </p><p class="article-text">
        Frente a los datos, la izquierda es el grupo m&aacute;s cr&iacute;tico y su satisfacci&oacute;n con la democracia est&aacute; afectada por la situaci&oacute;n econ&oacute;mica pero en menor medida que el centro y la derecha. En el pasado, cuestiones pol&iacute;ticas, como por ejemplo el rechazo a la Guerra de Irak, podr&iacute;an haber incidido de manera m&aacute;s contundente en los ciudadanos de izquierda que la situaci&oacute;n econ&oacute;mica. As&iacute;, en 2003, momento econ&oacute;mico que es percibido como bueno entre los ciudadanos, el porcentaje de personas satisfechas con la democracia en la izquierda es equivalente al de la derecha en 2010, a&ntilde;o en el que un 75,68% de los espa&ntilde;oles indican que la situaci&oacute;n es mala o muy mala.
    </p><p class="article-text">
        La crisis econ&oacute;mica ha incidido en el desencanto ciudadano con la pol&iacute;tica, sin embargo, sus efectos no son tan determinantes como en otros momentos. Un contexto econ&oacute;mico tan devastador como el actual no basta para entender la creciente desafecci&oacute;n pol&iacute;tica. Esto se pone de manifiesto al observar que, dependiendo de la ideolog&iacute;a, los tiempos y la contundencia de los cambios en relaci&oacute;n a la satisfacci&oacute;n con la democracia son muy distintos e independientes de la percepci&oacute;n de la econom&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa M. Navarrete]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/analisis-desencanto_1_5751943.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jul 2013 18:08:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Análisis del desencanto]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
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