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    <title><![CDATA[elDiario.es - Angie Gago]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/angie_gago/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Angie Gago]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Los sindicatos italianos y españoles ante las reformas laborales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/sindicatos-italianos-espanoles-reformas-laborales_1_4471040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/194f0f0b-f29c-49de-903b-bee8ce116b54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los sindicatos italianos y españoles ante las reformas laborales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante la crisis, en España se ha mantenido la unidad de acción mientras que en Italia la división sindical ha sido la constante.</p></div><p class="article-text">
        El pasado 3 de diciembre el Senado italiano dio su voto de confianza al primer ministro, Matteo Renzi, <a href="http://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=4&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;sqi=2&amp;ved=0CEAQFjAD&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.ft.com%2Ffastft%2F245611%2Frenzi-labour-reform-passes-italian-senate&amp;ei=CoOJVL_nNcH8Uvi1g5AJ&amp;usg=AFQjCNEEcvpZJcav6_QtyTX02xVmcS2qYQ&amp;bvm=bv.81456516,d.d24" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para seguir adelante con el Jobs Act</a>, una nueva reforma laboral. Dicha reforma pretende cambiar el controvertido Art&iacute;culo 18 del Estatuto de Trabajadores que hasta ahora protege a los mismos de ser despedidos por motivos injustos. El Jobs Act ha sido una de las bazas que Renzi ha presentado ante los inversores y la Uni&oacute;n Europea para demostrar que se toma en serio la puesta en marcha de reformas estructurales en un momento en el que Italia est&aacute; en el punto de mira de las instituciones europeas por su d&eacute;ficit presupuestario.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el exterior aplaude la valent&iacute;a de Renzi por poner sobre la mesa reformas impopulares, el debate est&aacute; servido en el interior. Dos de los sindicatos italianos, la Confederaci&oacute;n General Italiana del Trabajo (CGIL) y la Uni&oacute;n Italiana del Trabajo (UIL) han convocado una huelga general para el 12 de diciembre a la que no se ha sumado el tercer sindicato italiano, la Confederaci&oacute;n Italiana de Sindicatos de Trabajadores (CSIL).
    </p><p class="article-text">
        El Jobs Act se enmarca en un proceso de desregularizaci&oacute;n del mercado laboral que se ha visto acelerado desde que comenz&oacute; la crisis econ&oacute;mica. En 2009, el Gobierno de Berlusconi firm&oacute; un importante acuerdo de negociaci&oacute;n colectiva con dos de los sindicatos, la CISL y la UIL. El Acuerdo de 2009 ha marcado un antes y un despu&eacute;s en la regulaci&oacute;n de la negociaci&oacute;n colectiva italiana desmontando los principios en los que se sustentaba el hasta entonces texto de referencia de 1993. Algunos de los cambios introducidos fueron la creaci&oacute;n de un nuevo &iacute;ndice para calcular los salarios, la implantaci&oacute;n de las &ldquo;cl&aacute;usulas abiertas&rdquo; y una nueva reorganizaci&oacute;n de la negociaci&oacute;n colectiva que debilitar&iacute;a el frente sindical, seg&uacute;n la CGIL, la cual se opuso al acuerdo y convoc&oacute; una huelga contra el mismo.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Monti tambi&eacute;n puso en marcha en 2012 un proceso de di&aacute;logo con los sindicatos para implementar una nueva reforma laboral, la denominada Reforma Fornero. Ya entonces uno de los motivos de desacuerdo de los sindicatos giro tambi&eacute;n en torno al Art&iacute;culo 18 y al mismo estilo de negociaci&oacute;n impuesto por el Gobierno que releg&oacute; el papel de los sindicatos a meros espectadores pero sin capacidad de intervenir en el dise&ntilde;o de la reforma. Finalmente, la CSIL y la UIL dieron su apoyo a la reforma y la CGIL volvi&oacute; a oponerse.
    </p><p class="article-text">
        El Jobs Act de Renzi pretende dar una nueva vuelta de tuerca al Art&iacute;culo 18 para implementar las medidas que quedaron diluidas en la reforma de Monti. Y tambi&eacute;n pretende dar una nueva vuelta de tuerca en lo referente al estilo de toma de decisiones del Gobierno ya que esta vez Renzi ha ignorado directamente a los sindicatos y los ha situado como parte del problema (mercado laboral r&iacute;gido) y no de la soluci&oacute;n (m&aacute;s flexibilidad).
    </p><p class="article-text">
        En esto &uacute;ltimo, ser ignorados por el Gobierno, tambi&eacute;n tienen experiencia los sindicatos espa&ntilde;oles. Las dos grandes reformas laborales aprobadas durante la crisis en Espa&ntilde;a, la del PSOE en 2010 y la del PP en 2012, fueron implementadas de manera unilateral y contra ellas se opusieron los dos sindicatos mayoritarios espa&ntilde;oles convocando dos huelgas generales. Ambas reformas se enmarcan tambi&eacute;n, al igual que las italianas, en un proceso de progresiva flexibilizaci&oacute;n del mercado laboral e incluyen medidas encaminadas a facilitar el despido y a descentralizar la negociaci&oacute;n colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Durante la crisis podemos apreciar una tendencia com&uacute;n en el estilo de toma de decisiones de los Gobiernos en ambos pa&iacute;ses. Los procesos de toma de decisiones de las reformas laborales italianas y espa&ntilde;olas difieren bastante de lo ocurrido en los a&ntilde;os 90 en los que hubo una emergencia de pactos sociales en ambos pa&iacute;ses para decidir sobre estas y otras cuestiones. Por el contrario, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha habido un aumento del unilateralismo que ha estado propiciado principalmente por dos factores. Uno, la influencia de la presi&oacute;n externa para implementar las reformas. Y, dos, la percepci&oacute;n de que los sindicatos ya no tienen poder de veto para paralizar los cambios.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, los sindicatos han desarrollado estrategias diferentes en ambos pa&iacute;ses. La diferencia fundamental entre las organizaciones sindicales espa&ntilde;olas e italianas es que mientras que las primeras han desarrollado una estrategia basada en la unidad de acci&oacute;n desde hace d&eacute;cadas, las segundas cuentan con una trayectoria de divisi&oacute;n sindical. La competencia entre la CGIL, la CSIL y la UIL ha estado vigente desde que en 1984 se desmoronara el gran acuerdo al que llegaron las centrales italianas en el &ldquo;Oto&ntilde;o caliente&rdquo; en 1969. Desde entonces, aunque han llegado en ocasiones a acuerdos espec&iacute;ficos, lo que ha predominado ha sido la divisi&oacute;n sindical.
    </p><p class="article-text">
        Dos factores fundamentales contribuyen a explicar esta diferencia. Primero, las herencias de las relaciones entre los partidos pol&iacute;ticos y los sindicatos. Y, segundo, el dise&ntilde;o institucional de las relaciones industriales.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, los lazos originales entre el Partido Comunista (PC) y CCOO desaparecieron hace unas d&eacute;cadas. Tras el giro del PC hacia el &lsquo;Eurocomunismo&rsquo; se produjo una disoluci&oacute;n de los objetivos revolucionarios del partido. La desaparici&oacute;n de la idea de lucha de clases acab&oacute; afectando tambi&eacute;n a CCOO que pas&oacute; de ser un sindicato combativo a un sindicato que prioriza el di&aacute;logo social. Respecto a las relaciones entre el Partido Socialista Obrero Espa&ntilde;ol (PSOE) y la UGT, estas se rompieron oficialmente a mediados de los 80 cuando la UGT se opuso a los planes de reestructuraci&oacute;n industrial del PSOE pero esto no supuso un cambio en la ideolog&iacute;a del sindicato. Estos procesos han dado lugar a una convergencia ideol&oacute;gica entre los dos sindicatos basada en el reformismo socialdem&oacute;crata que ha facilitado la estrategia de unidad de acci&oacute;n entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        Este proceso de &ldquo;social democratizaci&oacute;n&rdquo; sindical tambi&eacute;n se ha podido observar en Italia pero con una serie de pautas y ritmos diferentes. Aunque los lazos formales entre sindicatos y partidos pol&iacute;ticos, la CGIL con los partidos comunistas y socialistas, la UIL con los partidos reformistas y la&nbsp;CISL con el partido dem&oacute;crata cristiano, desaparecieron despu&eacute;s de los cambios pol&iacute;ticos de los noventa, las referencias culturales han seguido siendo importantes y se han visto reforzadas por la necesidad de subrayar su identidad diferente debido a sus relaciones competitivas. Es <a href="http://www.icps.cat/archivos/WorkingPapers/wp229.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que&nbsp;Mart&iacute;n Artiles denomina la &ldquo;ideolog&iacute;a adversarial&rdquo;</a> que ha propiciado que las diferencias ideol&oacute;gicas y culturales hayan tenido efectos m&aacute;s duraderos en Italia que en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero las diferencias culturales originarias no han provocado la unidad o la divisi&oacute;n por s&iacute; solas. El segundo factor, las instituciones de los sistemas de relaciones industriales, tambi&eacute;n han contribuido a ello. En Espa&ntilde;a, la existencia de reglas claras de representaci&oacute;n en los comit&eacute;s de empresa y de n&uacute;mero de afiliados similares ha facilitado la falta de competencia entre CCOO y UGT. Adem&aacute;s, ambos sindicatos han conseguido una representaci&oacute;n institucional que excede a su n&uacute;mero de afiliados gracias a las cl&aacute;usulas de extensi&oacute;n de los acuerdos de la negociaci&oacute;n colectiva. Todo esto ha dado lugar al desarrollo de una identidad m&aacute;s preocupada por su representaci&oacute;n institucional a trav&eacute;s del uso de la concertaci&oacute;n que por la movilizaci&oacute;n para conseguir m&aacute;s afiliados.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, en Italia, la inexistencia de reglas claras de representaci&oacute;n en los comit&eacute;s de empresa ha reforzado el car&aacute;cter competitivo de las relaciones sindicales y las diferencias identitarias de los sindicatos. En este sentido, la CGIL ha desarrollado una identidad militante, que prioriza la confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica sobre el di&aacute;logo social, mientras que la CISL y UIL han desarrollado identidades basadas en el uso de la concertaci&oacute;n y el di&aacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Durante la crisis, en Espa&ntilde;a se ha mantenido la unidad de acci&oacute;n mientras que en Italia la divisi&oacute;n sindical ha sido la constante. La CSIL y la UIL han participado en los procesos de concertaci&oacute;n siempre que han sido facilitados por el Gobierno y han firmado todos los acuerdos mientras que la CGIL se ha opuesto a los mismos. Por otra parte, aunque CCOO y UGT han convocado dos huelgas generales frente a las reformas laborales, &eacute;stas han sido interpretadas no como una estrategia de movilizaci&oacute;n de los trabajadores sino de interpelaci&oacute;n a los Gobiernos para llegar a acuerdos dentro de un marco corporatista.
    </p><p class="article-text">
        Como conclusi&oacute;n, podr&iacute;amos decir que las estrategias sindicales en Italia y Espa&ntilde;a frente a las reformas laborales vendr&iacute;an a confirmar <a href="http://books.google.it/books?hl=es&amp;lr=&amp;id=n4RbfBpSO8kC&amp;oi=fnd&amp;pg=PP2&amp;dq=trade+unions+identity++hyman&amp;ots=2FPiraL_Po&amp;sig=jsNDR3sclbl7VnBeFejYqxGSchA#v=onepage&amp;q=trade%20unions%20identity%20%20hyman&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la tesis apuntada por Richard Hyman</a> sobre la alta resiliencia de las identidades de los sindicatos ante momentos de cambio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Angie Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/sindicatos-italianos-espanoles-reformas-laborales_1_4471040.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Dec 2014 20:06:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los sindicatos italianos y españoles ante las reformas laborales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los sindicatos y la igualdad, una crisis de pareja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/crisis-pareja-sindicatos-igualdad_1_5163849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd8ae67e-e506-4e56-8db1-2e99826bc7e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los sindicatos y la igualdad, una crisis de pareja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desamor entre los sindicatos y la igualdad comienza cuando los sindicatos participan en las negociaciones colectivas y los pactos sociales con el objetivo de legitimar su papel institucional pero no para conseguir más igualdad. De hecho, el aumento de la desigualdad está cuestionando el papel de los sindicatos</p></div><p class="article-text">
        Los sindicatos son organizaciones muy importantes para conseguir una sociedad m&aacute;s equitativa debido a su inter&eacute;s por la justicia social. Sin embargo, esta funci&oacute;n est&aacute; siendo cuestionada como consecuencia del aumento de la desigualdad desde hace varias d&eacute;cadas en sociedades ricas y supuestamente desarrolladas en las que los sindicatos siguen reteniendo parte de su influencia.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el aumento de los desequilibrios salariales suele venir asociado a los cambios en los factores econ&oacute;micos (el cambio tecnol&oacute;gico, la globalizaci&oacute;n, la movilidad del capital, etc.), existe un debate abierto sobre si las pol&iacute;ticas y los contextos institucionales de cada pa&iacute;s sirven o no de colch&oacute;n para frenar el aumento de la desigualdad <a href="http://natlex.ilo.ch/wcmsp5/groups/public/---ed_emp/documents/publication/wcms_106383.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Baccaro 2008</a>, <a href="http://kumlai.free.fr/RESEARCH/THESE/TEXTE/INEQUALITY/Methods/comparative%20policy%20of%20wage%20distribution%20The%20role%20of%20parnership.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pontusson, Rueda y Way 2002</a>, <a href="http://www.u.arizona.edu/~lkenwor/pop2005.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kenworthy y Pontusson 2005)</a>.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo pretende hacer una comparaci&oacute;n entre los pa&iacute;ses liberales y los pa&iacute;ses corporativistas con el objetivo de observar si las diferencias en las instituciones laborales han influido o no en el aumento de la desigualdad. Algunos pa&iacute;ses, como el Reino Unido, son econom&iacute;as liberales de mercado, en las que los derechos laborales est&aacute;n m&aacute;s liberalizados y los sindicatos asumen un papel residual.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, otros pa&iacute;ses europeos como Dinamarca o Suecia tienen una econom&iacute;a social de mercado en la que existen instituciones corporativistas s&oacute;lidas y en las que los sindicatos cuentan con una mayor representaci&oacute;n en las instituciones y una mayor densidad sindical. La desigualdad golpea a todos ellos pero lo hace con diferente intensidad. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un informe de la <a href="http://www.oecd.org/els/soc/49499779.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OCDE (2011)</a>, en todos los pa&iacute;ses las diferencias entre el 10% m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n y el 10% m&aacute;s pobre aumentaron, pero en unos pa&iacute;ses, como el Reino Unido, ese aumento fue mucho mayor que en otros, como en los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos o de la Europa continental.
    </p><p class="article-text">
        Existen dos cuestiones que pueden haber influido en este resultado. Primero, los pa&iacute;ses corporativistas parten de una situaci&oacute;n de igualdad mayor gracias al pacto social que se fragu&oacute; despu&eacute;s de la II Guerra Mundial entre el capital y el trabajo. En aquellos a&ntilde;os se le atribuy&oacute; a los sindicatos, junto a los partidos de izquierda, dem&oacute;cratacristianos y socialcristianos, un rol clave en la creaci&oacute;n de los Estados de bienestar y en la consecuci&oacute;n de derechos laborales y sociales para las clases trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en los pa&iacute;ses liberales tambi&eacute;n se desarroll&oacute; el Estado de bienestar despu&eacute;s de la IIGM, su consolidaci&oacute;n nunca lleg&oacute; a ser tan profunda como en los otros. A esto se le suma el que tampoco se consolidasen derechos laborales y de representaci&oacute;n sindical al mismo nivel que en los pa&iacute;ses corporativistas. En los a&ntilde;os de crecimiento econ&oacute;mico de posguerra, el pleno empleo hizo que los pa&iacute;ses liberales pudiesen igualar a los corporativistas en equidad pero esto no dur&oacute; mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El segundo factor que influye en que la desigualdad sea diferente entre los pa&iacute;ses liberales y corporativistas est&aacute; en relaci&oacute;n con los cambios ocurridos a ra&iacute;z de la crisis de los 70, como la aparici&oacute;n del neoliberalismo y la globalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad golpe&oacute; m&aacute;s fuerte a los pa&iacute;ses liberales en esa &eacute;poca por la desaparici&oacute;n del pleno empleo, por la inexistencia de instituciones laborales como la negociaci&oacute;n colectiva centralizada y otros derechos laborales y sociales, y por la falta de sindicatos fuertes y de Gobiernos de izquierda relativamente largos. Estos factores s&iacute; posibilitaron que en los pa&iacute;ses corporativistas se pudiesen seguir manteniendo sociedades m&aacute;s igualitarias.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;por qu&eacute; la desigualdad salarial ha aumentado tambi&eacute;n recientemente en los pa&iacute;ses corporativistas? Esto es porque si bien, en las d&eacute;cadas posteriores a la IIGM, las organizaciones sindicales tuvieron una funci&oacute;n clave en la regulaci&oacute;n de la relaci&oacute;n entre el empleo y los salarios, con objetivos redistributivos (aumento de salarios para las capas m&aacute;s desfavorecidas), esto cambi&oacute; tambi&eacute;n a partir de mediados de los 80 y principios de los 90 en los pa&iacute;ses corporativistas.
    </p><p class="article-text">
        Con la crisis de los 80 y m&aacute;s tarde con la entrada de los pa&iacute;ses en el mercado com&uacute;n europeo, emerge una nueva herramienta de negociaci&oacute;n tripartita en esos pa&iacute;ses entre los Gobiernos, los sindicatos y los empresarios: los pactos sociales. Estos pactos ten&iacute;an el objetivo de conseguir econom&iacute;as m&aacute;s competitivas y se basaron en la cesi&oacute;n por parte de las organizaciones sindicales en temas de moderaci&oacute;n salarial.
    </p><p class="article-text">
        Esta estrategia de contenci&oacute;n de salarios tambi&eacute;n se ha mantenido con el tiempo en el terreno de la negociaci&oacute;n colectiva. As&iacute;, para garantizar el empleo, las organizaciones sindicales han seguido comprometiendo el aumento de los salarios y cediendo en temas de flexibilidad. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido se puede hablar de una p&eacute;rdida de car&aacute;cter redistributivo de la negociaci&oacute;n colectiva. El desamor entre los sindicatos y la igualdad comienza cuando las negociaciones colectivas y los pactos sociales pierden su car&aacute;cter redistributivo y pasan a tener un car&aacute;cter legitimador. Es decir, los sindicatos participan en las negociaciones con el objetivo de legitimar su papel institucional pero no para conseguir m&aacute;s igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que se conoce como el desplazamiento de objetivos de Michels. Aunque los pa&iacute;ses corporativistas siguen teniendo una densidad sindical alta y unas instituciones laborales s&oacute;lidas, &eacute;stas han ido modificando sus fines con el paso de los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la relaci&oacute;n de pareja entre sindicatos e igualdad parece salvarse, a pesar del aumento de desempleo y de las diferencias salariales, por el papel del Estado de bienestar. Una cosa es la desigualdad salarial y otra la desigualdad una vez que el Estado ha realizado las transferencias correspondientes a los ciudadanos en temas como protecci&oacute;n de desempleo, pensiones, etc. Los pa&iacute;ses que cuentan con unas pol&iacute;ticas de bienestar generosas, que suelen ser pa&iacute;ses con instituciones corporativistas s&oacute;lidas y sindicatos fuertes,  ofrecen mejores resultados con respecto a la igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Esto no significa que el Estado de bienestar no sea redistributivo en los pa&iacute;ses liberales. De hecho, si tomamos dos casos paradigm&aacute;ticos como son Reino Unido y Dinamarca a finales de los 90, la redistribuci&oacute;n a trav&eacute;s de los impuestos y de las transferencias era similar; sin embargo, los &iacute;ndices de redistribuci&oacute;n en el caso dan&eacute;s eran m&aacute;s altos, ya que la desigualdad en el mercado era menor. Es decir, los pa&iacute;ses liberales parten de una situaci&oacute;n de desigualdad en el mercado mayor, por lo que el efecto redistribuidor del Estado de bienestar no puede llegar a igualar a los corporativistas. 
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, mientras los sindicatos sigan manteniendo como estrategia la defensa del Estado de bienestar podr&aacute;n seguir teniendo un papel, aunque indirecto, en la consecuci&oacute;n de sociedades m&aacute;s equitativas. El interrogante se abre ante los recientes recortes de los Estados de bienestar y en c&oacute;mo &eacute;stos est&aacute;n influyendo en el aumento de la desigualdad. De esto y de la habilidad de los sindicatos para crear herramientas alternativas a la negociaci&oacute;n colectiva depende el que la crisis de pareja entre los sindicatos y la igualdad se quede s&oacute;lo en eso, en una crisis, y no llegue al desamor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Angie Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/crisis-pareja-sindicatos-igualdad_1_5163849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Nov 2013 18:01:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los sindicatos y la igualdad, una crisis de pareja]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los dilemas de los sindicatos frente a la austeridad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/dilemas-sindicatos-frente-austeridad_1_5758236.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿A qué sectores de la sociedad son realmente  capaces de movilizar los sindicatos?</p><p class="subtitle">Las estrategias de confrontación no han  tenido como resultado que los gobiernos den marcha atrás a los recortes</p><p class="subtitle">Existe evidencia para pensar que la falta de representación de los 'outsiders' habría minado el poder de veto de los sindicatos</p></div><p class="article-text">
        La  crisis econ&oacute;mica ha sacado a la luz una cuesti&oacute;n clave: el papel de los  sindicatos frente a las pol&iacute;ticas de austeridad y su poder de oposici&oacute;n  a ellas. Ante el nuevo escenario de austeridad y de estrategias  gubernamentales liberalizadoras y desreguladoras, tanto del mercado  laboral como del Estado de Bienestar, las organizaciones sindicales se  ven forzadas, cada vez m&aacute;s, a poner en marcha nuevas estrategias. Los  sindicatos tienen que explorar nuevos caminos que les permitan seguir  desarrollando un papel relevante en el campo de la defensa de los  derechos sociales y econ&oacute;micos de las clases trabajadoras. Al mismo  tiempo, tienen que mantener o revitalizar su poder institucional, en la  empresa u organizativo, apelando a nuevas bases sociales y a nuevas  formas de resoluci&oacute;n de conflictos y de intervenci&oacute;n responsable en las  pol&iacute;ticas econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Los  sindicatos se encontraban ya con una afiliaci&oacute;n disminuida y en una  posici&oacute;n defensiva en 2008 cuando la crisis econ&oacute;mica estall&oacute; en algunos  pa&iacute;ses europeos como Espa&ntilde;a. Varios fen&oacute;menos hab&iacute;an contribuido al  declive de las organizaciones sindicales en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, como la  reestructuraci&oacute;n del mercado laboral y la progresiva desregulaci&oacute;n de  los derechos laborales. Desde la recesi&oacute;n de los a&ntilde;os setenta se han  producido una serie de cambios en los mercados laborales europeos como  el aumento de la temporalidad y de la parcialidad que se han visto  acentuados por la actual crisis y a los que hay que a&ntilde;adir otros  problemas como el del paro, que afecta significativamente a Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s,  la fuerza de los sindicatos en las empresas ha disminuido tras las  recientes reformas laborales, las cuales han minado la autonom&iacute;a y la  libertad de las organizaciones sindicales y han cambiado los criterios  de representatividad de los interlocutores sociales. A esto se le suma  la tendencia hacia la descentralizaci&oacute;n colectiva y la crisis actual en  la negociaci&oacute;n de los convenios. De hecho, en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os se  han reducido casi a la mitad el n&uacute;mero de convenios firmados, de 5.987  en 2008 a 3.378 en 2012.
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        Como  resultado de los cambios de estas &uacute;ltimas d&eacute;cadas, puede interpretarse  tanto la falta de influencia de los sindicatos en las empresas como el  hecho de que las organizaciones sindicales no hayan sido capaces de  evitar las medidas de austeridad de los Gobiernos del PSOE y PP desde  que comenz&oacute; la crisis.
    </p><p class="article-text">
        La  crisis econ&oacute;mica ha erosionado los procesos de concertaci&oacute;n social  espa&ntilde;ola. Esto, unido a la debilidad de los sindicatos como actores  influyentes en la toma de decisiones pol&iacute;ticas, explica que el recurso  de la Huelga General por parte de CCOO y UGT haya sido el m&aacute;s frecuente  para oponerse a algunas medidas de austeridad como las reformas  laborales, las reducciones salariales del sector p&uacute;blico o la reforma de  las pensiones. Sin embargo, estas estrategias de confrontaci&oacute;n no han  tenido como resultado que los gobiernos den marcha atr&aacute;s a los recortes.  Dejando a un lado el desigual seguimiento que hayan podido tener, queda  patente que el recurso a la huelga como medida tradicional de oposici&oacute;n  se evidencia como insuficiente para oponerse a las impopulares medidas  de austeridad.
    </p><p class="article-text">
        Desde  el punto de vista organizativo y de su poder en la empresa y respecto a  su base social, esto plantea a los sindicatos una serie de  interrogantes estrat&eacute;gicos: &iquest;a qu&eacute; sectores de la sociedad son realmente  capaces de movilizar? &iquest;Se sienten los sectores m&aacute;s afectados por las  medidas de austeridad representados por los mismos? Parte de la  respuesta es que las organizaciones sindicales, acostumbradas a tener  una base de afiliaci&oacute;n sindical relativamente estable caracterizada por  contratos indefinidos mayoritariamente en la industria y en el sector  p&uacute;blico (<em>insiders</em>),  est&aacute;n encontrando serias dificultades para relacionarse con los  colectivos m&aacute;s afectados por las medidas de austeridad, principalmente  los j&oacute;venes, los precarios y los parados (<em>outsiders</em>). Sin embargo, esto es muy importante, ya que existe evidencia para pensar que la falta de representaci&oacute;n de los <em>outsiders </em>habr&iacute;a minado el poder de veto de los sindicatos al tener dificultades para movilizar a este sector.
    </p><p class="article-text">
        Ante  este nuevo reto los sindicatos parecen estar anclados en modelos y  estrategias del pasado. Concretamente, los sindicatos mayoritarios  espa&ntilde;oles, Comisiones Obreras (CCOO) y la Uni&oacute;n General de los  Trabajadores (UGT), contin&uacute;an aplicando el modelo de sindicato de  servicios  y no han probado otros modelos sindicales para conseguir  aumentar su base de afiliaci&oacute;n en los sectores en los que predominan los  contratos temporales y la inestabilidad.<em> </em>Las  organizaciones sindicales mayoritarias siguen sin explorar otros  modelos de sindicalismo como los denominados sindicalismos de movimiento  social<em> o </em>de  comunidad, basados en la b&uacute;squeda de afiliaci&oacute;n nueva en las empresas a  trav&eacute;s de la realizaci&oacute;n de campa&ntilde;as informativas y con m&aacute;s implicaci&oacute;n  de los trabajadores en la toma de decisiones de la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde  el punto de vista de la participaci&oacute;n y del poder institucional, los  sindicatos se plantean otra serie de interrogantes: &iquest;c&oacute;mo recuperar la  importancia de la concertaci&oacute;n y el di&aacute;logo social de antes de la  crisis? &iquest;C&oacute;mo aumentar su capacidad de veto? &iquest;C&oacute;mo relacionarse con los  partidos pol&iacute;ticos? CCOO y UGT siguen apostando por el modelo  interlocutor social responsable que busca influencia pol&iacute;tica a trav&eacute;s  del di&aacute;logo y la concertaci&oacute;n, sin embargo, las reglas del juego han  cambiado. Los sindicatos, en parte por el tipo de instituciones  corporatistas de nuestro pa&iacute;s, est&aacute;n anclados en un modelo de di&aacute;logo  social d&eacute;bil y altamente dependiente de la contingencia y de la voluntad  del Gobierno en cuesti&oacute;n. Las organizaciones sindicales a&uacute;n no han  sabido reaccionar de manera estrat&eacute;gica ante los continuos desplantes de  los Gobiernos, tanto del PSOE como el actual del PP, que han recurrido  con frecuencia a la aplicaci&oacute;n de reformas de manera unilateral.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s,  otro de los motivos del escaso poder de veto de los sindicatos ante los  recortes es la falta de alianzas de las organizaciones sindicales con  los partidos con representaci&oacute;n parlamentaria al agotarse el  entendimiento tradicional de las organizaciones sindicales con los  partidos socialdem&oacute;cratas. A pesar de los t&iacute;midos acercamientos entre  los sindicatos y otras fuerzas pol&iacute;ticas, como Izquierda Unida, o  sociales, como la Cumbre Social, las organizaciones sindicales no han  podido construir una amplia mayor&iacute;a social para hacer llegar a los  gobiernos su programa alternativo a las pol&iacute;ticas de austeridad.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, los sindicatos no han invertido suficientes recursos para relacionarse con los <em>outsiders</em> y, en el &aacute;mbito estatal, recurren a modelos del pasado sin desarrollar  nuevas estrategias de movilizaci&oacute;n ni nuevas alianzas.  Las  organizaciones sindicales est&aacute;n a&uacute;n adapt&aacute;ndose a los nuevos cambios   ante los que parecen mostrar una actitud conservadora que les hace  amarrarse a estrategias del pasado. Una cuerda invisible que impide que  den rienda suelta a nuevos caminos a&uacute;n sin explorar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Angie Gago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/dilemas-sindicatos-frente-austeridad_1_5758236.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jul 2013 18:10:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los dilemas de los sindicatos frente a la austeridad]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política,Sindicatos]]></media:keywords>
    </item>
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