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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jesús Casquete]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jesus_casquete/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jesús Casquete]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[González-Ruano, un rufián con premio(s)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/gonzalez-ruano-rufian-premios_132_4995114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Las polic&iacute;as pol&iacute;ticas de la Italia fascista y de la Alemania nacionalsocialista convinieron en dos cosas de muy distinto calibre. Una era marca del sistema totalitario, la otra una apreciaci&oacute;n puntual de un se&ntilde;or singular. La primera coincidencia fue perseguir y aniquilar a quienes pensaban de forma diferente o, sin m&aacute;s, ve&iacute;an como diferentes, de comunistas a jud&iacute;os pasando por socialistas u homosexuales. La segunda fue contemplar a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A9sar_Gonz%C3%A1lez_Ruano" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&eacute;sar Gonz&aacute;lez-Ruano</a>, faro del periodismo espa&ntilde;ol que ejerci&oacute; su profesi&oacute;n en Berl&iacute;n, Roma y en el Par&iacute;s ocupado entre 1933 y 1943, como un personaje imposible de planchar de tantas dobleces que vest&iacute;a. La polic&iacute;a italiana ofreci&oacute; una semblanza suya impagable: Ruano era &ldquo;un sujeto equ&iacute;voco y sospechoso al m&aacute;ximo grado, que por dinero es capaz de las traiciones m&aacute;s elementales, que se vende al mejor postor, que a cambio no da la menor garant&iacute;a de sus acciones, que admite c&iacute;nicamente ser un oportunista&rdquo;. No mejor parado sali&oacute; en los informes nazis: &ldquo;poco fiable&rdquo;, &ldquo;inconsistente&rdquo;, era &ldquo;un da&ntilde;ino aventurero que se hac&iacute;a pasar por marqu&eacute;s, fue subvencionado a lo grande por el Ministerio de Propaganda y se march&oacute; de Berl&iacute;n a la estampida dejando atr&aacute;s grandes deudas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a hecho Ruano para concitar la unanimidad de unos servicios represivos fijados con la persecuci&oacute;n de enemigos pol&iacute;ticos y de raza? Espigando en el inventario de sus delitos, ahora sabemos que se dedic&oacute; al tr&aacute;fico de salvoconductos para jud&iacute;os desesperados por escapar de la Francia ocupada hacia Espa&ntilde;a, qui&eacute;n sabe si enred&aacute;ndolos en una muerte segura. Lo hizo por dinero -de alg&uacute;n modo ten&iacute;a que financiar su tren de vida y su obsesi&oacute;n por las joyas-, pero tambi&eacute;n por convicci&oacute;n. Sus diatribas antisemitas replicaban a las de quienes fueran sus pagadores, los nazis. Ah&iacute; est&aacute;n para el cotejo sus colaboraciones period&iacute;sticas entre 1936 y 1943, por lo dem&aacute;s convenientemente purgadas de sus obras completas, aunque a tiro de click en la <a href="http://www.abc.es/hemeroteca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hemeroteca del diario ABC</a>, del que fue corresponsal. Por eso, tal vez, ocupar viviendas de varios jud&iacute;os no represent&oacute; un obst&aacute;culo para su conciencia. La venta de documentos no fue el &uacute;nico tr&aacute;fico que cultiv&oacute;. Hizo lo propio con obras de arte propiedad de jud&iacute;os que se encontraba en los domicilios que 'okupaba' legalmente, que en lugares y circunstancias como las de Berl&iacute;n y el Par&iacute;s bajo la bota nazi no era ning&uacute;n ox&iacute;moron. Fue un maestro del 'sinpa', de largarse antes de saldar sus deudas. En 1942 acab&oacute; con sus huesos en una c&aacute;rcel parisina durante casi tres meses (&ldquo;No fue por robar relojes, claro est&aacute;&rdquo;, dej&oacute; abierto en sus memorias), pero sali&oacute; indemne. No perdi&oacute; el tiempo para ganarse el favor de sus captores. Tras su excarcelaci&oacute;n delat&oacute; ante la Gestapo a sus compa&ntilde;eros de celda. Una vez liberada Francia, fue condenado en ausencia a 20 a&ntilde;os de trabajos forzados por &ldquo;inteligencia con el enemigo&rdquo; (l&eacute;ase colaboraci&oacute;n con los nazis), y declarado en &ldquo;estado de indignidad nacional&rdquo;. Tuvo suerte, porque no lleg&oacute; a coger ni una carretilla; tuvo premio.
    </p><p class="article-text">
        Estos y muchos otros truculentos detalles sobre sus correr&iacute;as y vilezas por la Europa totalitaria de aquellos a&ntilde;os los pueden encontrar, magn&iacute;ficamente documentados y narrados, en el libro de Rosa Sala Rose y Pl&agrave;cid Garcia-Planas '<a href="http://www.anagrama-ed.es/titulo/CR_102" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El marqu&eacute;s y la esv&aacute;stica</a>', pr&oacute;ximo a aparecer en la editorial Anagrama. Es el fruto de varios a&ntilde;os de pesquisas en m&aacute;s de 20 archivos europeos diseminados por ocho pa&iacute;ses diferentes.
    </p><p class="article-text">
        A Ruano, dec&iacute;amos, le sonri&oacute; la fortuna. Arrogarse el derecho de estafar y mercadear con obras de arte y propiedades de jud&iacute;os estomag&oacute; hasta a los nazis, ellos que se empe&ntilde;aron en la misi&oacute;n de forma minuciosa y sistem&aacute;tica, s&oacute;lo que a una escala infinitamente mayor; ellos, que no pod&iacute;an tolerar el intrusismo de un piratilla 'freelance' y ventajista que antepon&iacute;a su yo a los intereses de la &ldquo;comunidad nacional&rdquo;. Su malformaci&oacute;n moral apenas le ocasion&oacute; contratiempos en la vida. &iquest;Hay prueba m&aacute;s elocuente de su catadura que el haber sido encarcelado por delincuente por quienes hicieron de la inmoralidad su principio rector?; &iquest;qu&eacute; confianza merece un individuo que deja sin abonar (y no fue un despiste) una deuda con la pediatra que atendi&oacute; a su hijo en Berl&iacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        Ruano ha seguido teniendo premio hasta ayer mismo, el que con su nombre concedi&oacute; anualmente desde 1975 la Fundaci&oacute;n Mapfre al mejor art&iacute;culo escrito en espa&ntilde;ol para continuar alimentando su memoria y, de paso, su leyenda. Gracias al exhaustivo trabajo de Sala Rose y de Garcia-Planas conocemos mejor los vaivenes de Ruano durante esa d&eacute;cada crucial para la historia de Europa; de quien fuera un antisemita, un estafador, un chivato de los nazis que viol&oacute; el c&oacute;digo deontol&oacute;gico de todo periodista poniendo su pluma al servicio de los aparatos de propaganda alem&aacute;n e italiano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Casquete]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/gonzalez-ruano-rufian-premios_132_4995114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Mar 2014 18:44:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[González-Ruano, un rufián con premio(s)]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[3 de marzo: una conmemoración vampirizada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/think-bask/marzo-conmemoracion-vampirizada_132_4999476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Cuando la clase obrera vitoriana (y alavesa) tom&oacute; la calle en el marco de una huelga general el 3 de marzo de 1976 que acab&oacute; costando la vida a cinco trabajadores y heridas a m&aacute;s de 80, lo hizo en el marco de la inmediatez de una lucha por sus derechos laborales. Al decreto de Congelaci&oacute;n Salarial aprobado unos meses antes por el gobierno todav&iacute;a de Franco, las asambleas de trabajadores y trabajadoras respondieron con una bater&iacute;a de reivindicaciones para renegociar sus convenios colectivos, entre ellas un aumento lineal del sueldo, la reducci&oacute;n de la jornada semanal a 42 horas o el cobro del salario &iacute;ntegro en caso de baja por enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la clase obrera vitoriana (y alavesa) recurri&oacute; a la pol&iacute;tica de calle para poner sobre el tapete su Plataforma Reivindicativa, estaba tambi&eacute;n planteando un desaf&iacute;o pol&iacute;tico. Al fin y al cabo hab&iacute;an sido las autoridades franquistas quienes hab&iacute;an mandado contener los salarios en un contexto inflacionario que hab&iacute;a llevado a duplicarse los precios en el lustro precedente. Esas mismas autoridades llevaban d&eacute;cadas (cierto que cada vez con menos &eacute;xito) amordazando las libertades de expresi&oacute;n, reuni&oacute;n y asociaci&oacute;n, entre otras. En lo que a la clase obrera afectaba, esa falta de libertades se traduc&iacute;a en la falta de reconocimiento de sus representantes emanados de las asambleas para participar en la negociaci&oacute;n colectiva, por haber sido escogidos al margen del Sindicato Vertical.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando la clase obrera vitoriana (y alavesa) pag&oacute; en propia carne la impotencia del r&eacute;gimen para taponar las v&iacute;as exigiendo justicia social y democracia, lo hizo al margen de las aspiraciones nacionalistas. La independencia, la amnist&iacute;a o la ikurri&ntilde;a no ocupaban espacio ni en el imaginario ni tampoco en la inmediatez de quienes sostuvieron el ciclo de protesta en Vitoria antes, durante y despu&eacute;s del 3 de marzo de 1976, ni siquiera en segundo plano. No pod&iacute;a ser de otra manera. Al calor de una industrializaci&oacute;n tard&iacute;a en comparaci&oacute;n con Gipuzkoa, y sobre todo con Bizkaia, la poblaci&oacute;n obrera industrial en &Aacute;lava se hab&iacute;a multiplicado por cuatro en el cuarto de siglo precedente, hasta sumar 37.000 personas. La gran mayor&iacute;a de ellas proced&iacute;an del agro espa&ntilde;ol, y apenas ten&iacute;a experiencia de lucha sindical. Ocio, Barroso, Aznar, Castillo, Pereda; as&iacute; se apellidaban los asesinados a manos de la polic&iacute;a en aquella luctuosa fecha.<strong> </strong>Ellos, o los miles de personas que abarrotaban la iglesia de San Francisco y sus aleda&ntilde;os cuando irrumpi&oacute; la polic&iacute;a y provoc&oacute; la masacre, pod&iacute;an contemplar con mayor o menor simpat&iacute;a las movilizaciones del momento ligadas a la identidad vasca en la menos nacionalista de las provincias, pero no era algo que figurase en su prontuario reivindicativo; les resultaba de orden menor, cuando no por completo ajeno. Las movilizaciones pro-amnist&iacute;a de esa &eacute;poca, de tanto alcance en el resto de provincias vascas, incluso en Navarra, en el territorio alav&eacute;s pasaron sin pena ni gloria. Por eso cuando, pocos a&ntilde;os despu&eacute;s de acaecidos los hechos, el nacionalismo radical ingres&oacute; el capital simb&oacute;lico del 3 de marzo en su cuenta y complet&oacute; su proceso de vampirizaci&oacute;n, se esforz&oacute; por poner la fecha al servicio de una narrativa seg&uacute;n la cual aquellos hechos y la suya forman (y la cita es de un destacado dirigente ultranacionalista) &ldquo;parte de la misma lucha&rdquo;. De ah&iacute; que hayan rendido homenajes a <span id="mce_1_start"></span>&#65279;<span id="mce_2_start"></span>&#65279;<span id="mce_3_start"></span>&#65279;<span id="mce_5_start"></span>&#65279;gudaris<span id="mce_1_end"></span>&#65279;<span id="mce_2_end"></span>&#65279;<span id="mce_3_end"></span>&#65279;<span id="mce_5_end"></span>&#65279; de ETA cuyos fallecimientos coincidieron con la conmemoraci&oacute;n anual por los sucesos de Vitoria, como 'Txomin', Mikel Lopetegi, Igor Angulo o Roberto S&aacute;inz. Pero, &iquest;cu&aacute;l es el parecido entre quien deja la vida luchando por su dignidad y por la justicia social, y quien asesina en el nombre de Euskal Herria?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Casquete]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/think-bask/marzo-conmemoracion-vampirizada_132_4999476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Mar 2014 19:15:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[3 de marzo: una conmemoración vampirizada]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Vitoria,Nacionalismo,3 de marzo de 1976]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por un destino ceniciento para el nazi Priebke]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/destino-ceniciento-nazi-priebke_132_5846589.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El pasado 11 de octubre falleci&oacute; en Roma a los 100 a&ntilde;os de edad Erich Priebke, el &uacute;ltimo preso de guerra alem&aacute;n. En marzo de 1944 un grupo de partisanos italianos atent&oacute; contra polic&iacute;as alemanes, causando 33 v&iacute;ctimas mortales. Como represalia, las autoridades alemanas resolvieron ejecutar a 10 presos italianos por cada alem&aacute;n asesinado. A la administraci&oacute;n de la c&aacute;rcel se le fueron las cuentas y transfiri&oacute; 335 presos, cinco m&aacute;s de los exigidos.
    </p><p class="article-text">
        El miembro de las SS Priebke fue algo m&aacute;s el encargado de llevar la contabilidad durante la masacre subsiguiente perpetrada en las Fosas Ardeatinas, al lado de Roma; tambi&eacute;n particip&oacute; pistola en mano en los fusilamientos. Una semana antes de su fallecimiento, la revista semanal del <em>S&uuml;ddeutsche Zeitung</em> publicaba una entrevista con Priebke mantenida en su domicilio de Roma donde viv&iacute;a bajo arresto domiciliario desde 1999. Poco antes hab&iacute;a sido extraditado por Argentina, donde se instal&oacute; con su familia despu&eacute;s de la guerra y donde hab&iacute;a residido pl&aacute;cidamente durante medio siglo. La suya era la retah&iacute;la trillada del victimario nazi que se cobija en las &oacute;rdenes recibidas para sacudirse cualquier tipo de responsabilidad, moral o penal. A la pregunta sobre si se arrepent&iacute;a de algo en su vida, replica: &ldquo;No ten&iacute;a opci&oacute;n. No soy ning&uacute;n so&ntilde;ador. As&iacute; fue mi vida&rdquo;. La consabida obediencia debida, un hilo exculpatorio manido por todos los nazis irredentos. Sobre su conciencia pesan esos cinco fusilados de m&aacute;s que no deber&iacute;an haber estado ah&iacute;. Ten&iacute;an ordenes de fusilar a 330 personas, con edades comprendidas entre los 14 y los 74 a&ntilde;os. Hasta ah&iacute; ning&uacute;n reparo. Pero esos cinco... S&oacute;lo esos cinco. Un error de c&oacute;mputo le reconcom&iacute;a m&aacute;s que la vulneraci&oacute;n del derecho a la vida de cientos de inocentes. As&iacute; se las juega la mentalidad totalitaria.
    </p><p class="article-text">
        Con Priebke fallecido, las autoridades de los tres pa&iacute;ses directamente implicados afrontan el problema de impedir su resurrecci&oacute;n. Ninguno quiere hacerse cargo del cad&aacute;ver: ni Argentina, donde residi&oacute; la mayor parte de su vida y donde est&aacute; enterrada su mujer, ni Italia, donde cometi&oacute; cr&iacute;menes de guerra y fue juzgado y condenado, ni tampoco Alemania, pa&iacute;s que le vio nacer, donde se empap&oacute; del jingo&iacute;smo etnocida nazi y en cuyo nombre asesin&oacute;. Todos est&aacute;n atenazados por el mismo temor: que su tumba se convierta en un lugar de culto de los glorificadores del nacionalsocialismo que en el mundo y sobre todo en esta Europa nuestra pululan. Siquiera por esa raz&oacute;n, el &ldquo;caso Priebke&rdquo; trasciende las fronteras nacionales para convertirse en un problema europeo.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de buscar un destino a su cad&aacute;ver hay que tener bien presente el significado que la muerte &eacute;pica adquir&iacute;a en la religi&oacute;n pol&iacute;tica nazi. Tanto antes como despu&eacute;s de alcanzar el poder en enero de 1933, el nacionalsocialismo dedic&oacute; una atenci&oacute;n preferencial a los &ldquo;ca&iacute;dos por la Idea&rdquo;. A todos ellos (y fueron varios cientos antes de constituirse en r&eacute;gimen) se les juraba ritualmente recuerdo eterno. Todos pasaban a engrosar el &ldquo;batall&oacute;n de Horst Wessel&rdquo;, en alusi&oacute;n al m&aacute;rtir por excelencia del nazismo. Baste el siguiente dato para ilustrar la centralidad de los &ldquo;m&aacute;rtires&rdquo; en la cosmovisi&oacute;n nazi, que as&iacute; se les calificaba y como tales se les trataba: el libro 'Mein Kampf' de Hitler, lo m&aacute;s parecido a la biblia nazi, est&aacute; dedicado a los 16 fallecidos nazis en el curso del intento de golpe de estado en M&uacute;nich en 1923; la obra arranca con un recuerdo a un protonazi, Leo Schlageter, y cierra con un sentido homenaje a otro m&aacute;rtir nazi, Dietrich Eckart, un seguidor e &iacute;ntimo suyo de primera hora en M&uacute;nich en realidad fallecido por causas naturales, qui&eacute;n sabe si precipitada por su adicci&oacute;n a la morfina. Entre principio y final hay una constante exhortaci&oacute;n al m&aacute;ximo sacrificio por la regeneraci&oacute;n de Alemania. En realidad no pocos de estos nazis elevados al altar de la patria fallecieron en circunstancias que nada ten&iacute;an de &eacute;picas: en altercados entre borrachos, por enfermedad, en accidentes cotidianos, etc. Lo que importa es que hab&iacute;a entonces una comunidad de memoria articulada en el nacionalsocialismo y hoy en los movimientos de extrema derecha de nostalgias varias (fascismo, franquismo, etc.) que ven en esos m&aacute;rtires la quintaesencia del altruismo por haber sacrificado su &ldquo;yo&rdquo; en aras del &ldquo;nosotros&rdquo; de la &ldquo;comunidad nacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas de la historia, a falta de &ldquo;ca&iacute;dos&rdquo; en la calle en la lucha contra el marxismo, narrativa de que se nutre el martirologio nazi cl&aacute;sico, los principales candidatos para sumarse a los objetos de culto de los nost&aacute;lgicos del totalitarismo son los nazis &ldquo;cl&aacute;sicos&rdquo; que participaron en grados diversos en la ignominia nazi, pero que jam&aacute;s se arrepintieron de sus actos y mantuvieron hasta el &uacute;ltimo suspiro su &ldquo;fe en la Idea&rdquo;. El caso de Rudolf Hess, el secretario de Hitler encarcelado hasta su suicidio en 1987, resulta aleccionador: el cementerio b&aacute;varo donde yac&iacute;a se convirti&oacute; en lugar de peregrinaje de grupos neonazis de toda Europa cada verano, hasta que las autoridades alemanas procedieron en 2011 a su exhumaci&oacute;n, incineraci&oacute;n y posterior arrojo al mar. Un destino similar ser&iacute;a lo m&aacute;s recomendable para Priebke. De lo contrario su lugar de reposo se convertir&aacute; en lugar de glorificaci&oacute;n del &uacute;ltimo preso alem&aacute;n por cr&iacute;menes de guerra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Casquete]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/destino-ceniciento-nazi-priebke_132_5846589.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Oct 2013 02:28:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Por un destino ceniciento para el nazi Priebke]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Adolf Hitler,Neonazis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En el espejo alemán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/think-bask/espejo-aleman_132_5790277.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Desde Plat&oacute;n hasta nuestros d&iacute;as la justicia es vista como la virtud  suprema del Estado. Si toda sociedad es un proyecto colectivo en el que  sus integrantes arriman el hombro seg&uacute;n sus capacidades, entonces &iquest;a qu&eacute;  criterios recurrir para acordar los principios del reparto de los  frutos de la colaboraci&oacute;n social? La justicia es un principio que precede  a valores como la libertad o la igualdad. En su ausencia se dinamita la  cohesi&oacute;n social. Cuando hace agua, la legitimaci&oacute;n del orden pol&iacute;tico  naufraga. Por eso la justicia es la virtud central de todo orden  pol&iacute;tico democr&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Deliberar sobre los criterios de distribuci&oacute;n del  producto de la colaboraci&oacute;n social equivale a hacerlo sobre qui&eacute;n decide  de qu&eacute; oportunidades disfruta cada contribuyente. A d&iacute;a de hoy, en  democracia el voto es la forma principal que tiene la ciudadan&iacute;a para  participar en esa deliberaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Elecciones generales es lo que se celebra  en Alemania el pr&oacute;ximo 22 de septiembre. La justicia social figura de  forma expresa en las agendas de los partidos, progresistas se entiende.  No es para menos. M&aacute;s all&aacute; del brillo de sus cifras macroecon&oacute;micas, de  su balanza comercial o de su (trampeada) tasa de paro, la cabeza de  mando en la Uni&oacute;n Europea lleva tiempo asistiendo al ensanchamiento de  las diferencias entre ricos y pobres. La evoluci&oacute;n de las &uacute;ltimas  d&eacute;cadas ilustra el abismo de injusticia. Seg&uacute;n datos del Instituto  Alem&aacute;n de Estudios Econ&oacute;micos (DIW), en 1970 el 10% m&aacute;s rico dispon&iacute;a  del 44% del patrimonio personal total, que ya era tener; en 2010 ese  mismo percentil acumulaba el 66,6%, y un 22,5% tomando s&oacute;lo al 0,1%  megaopulento.En el extremo opuesto, tambi&eacute;n en 2010, el 50% m&aacute;s pobre  concentraba el 1,4% de la riqueza, incluyendo a los 7,5 millones de  personas con un <em>minijob</em> a raz&oacute;n de 450&euro; al mes y al mill&oacute;n largo  de trabajadores temporales que ganan de media un 40% menos que los de  plantilla. 
    </p><p class="article-text">
        Otra entrada para el almanaque de la obscenidad: en 1985 la  relaci&oacute;n salarial entre los directivos de las grandes sociedades  an&oacute;nimas y sus empleados era de 20 a 1; en 2011 la relaci&oacute;n se hab&iacute;a  desbocado a 200 a 1. Las 13.000 familias m&aacute;s ricas acumulan tanta  riqueza como los 20 millones de hogares m&aacute;s pobres... si es que  efectivamente cuentan con un techo y tienen algo que puedan llamar  hogar, claro. 
    </p><p class="article-text">
        Otro estudio hecho p&uacute;blico en  agosto cuantifica en  284.000 las personas sin residencia fija en 2012, un 15% m&aacute;s que dos  a&ntilde;os antes.En este contexto, la justicia social es la principal cuesti&oacute;n  que se dirime en las elecciones. Por mencionar dos medidas que la  afectan, la introducci&oacute;n de un salario m&iacute;nimo y la cuant&iacute;a del tipo  impositivo m&aacute;ximo, &iquest;qu&eacute; dicen los diferentes partidos al respecto? 21 de  los 28 pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea (as&iacute; como EE.UU., desde 1938) cuentan  con un salario m&iacute;nimo por ley, Espa&ntilde;a incluida. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un estudio de la  Universidad de Duisburg-Essen, uno de cada cuatro trabajadoras y  trabajadores alemanes ganaba en 2010 una media de 6,68&euro; por hora en la  parte occidental del pa&iacute;s, y de 6,52&euro; en la oriental. En 1,4 millones de  los casos, la hora no llegaba a los 5&euro;. Seg&uacute;n ese mismo estudio, la  introducci&oacute;n de un salario m&iacute;nimo de 8,5&euro; reportar&iacute;a un incremento  salarial a uno de cada cinco trabajadores, de un 25% en el caso de  mujeres y de un 15% en los varones. Socialdem&oacute;cratas y verdes suscriben  la medida, el partido de la Izquierda habla, de entrada, de 10&euro; por  hora. La CDU de Merkel y sus socios liberales del FDP prefieren hablar  (la terminolog&iacute;a no es inocente) de un &ldquo;umbral m&iacute;nimo salarial&rdquo; seg&uacute;n  sector productivo, pero sin mojarse en la cuant&iacute;a. El tipo fiscal m&aacute;ximo  propuesto es un indicador elocuente del &aacute;nimo redistribuidor. Su  evoluci&oacute;n revela la deriva hacia la injusticia en Alemania. 
    </p><p class="article-text">
        A finales de  la d&eacute;cada de 1950 los m&aacute;s ricos cotizaban a las arcas p&uacute;blicas un 56%;  desde 2007 el tipo est&aacute; fijado en el 45%, igual que en Espa&ntilde;a. &iquest;C&oacute;mo lo  ven los partidos? Los integrantes de la coalici&oacute;n de gobierno vigente,  con buenos augurios de revalidar su acuerdo tras las elecciones,  apuestan por dejar las cosas como est&aacute;n. Los socialdem&oacute;cratas proponen  un tipo del 49% a partir de 100.000&euro; anuales; los Verdes tambi&eacute;n hablan  de un 49%, s&oacute;lo que a partir de 80.000&euro;; La Izquierda impulsa un tipo  del 53% a partir de 65.000&euro;, que se elevar&iacute;a a un 75% cuando se supere  el mill&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Alemania es un pa&iacute;s rico que muestra s&iacute;ntomas preocupantes de  profundizaci&oacute;n de la injusticia social y de agotamiento en la capacidad  para revertirla de su antes envidiable Estado de Bienestar. Un pa&iacute;s en  el que el ascensor sube a unos pocos, pero arroja al foso cada vez a m&aacute;s  gente. &iquest;El modelo a seguir?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Casquete]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/think-bask/espejo-aleman_132_5790277.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Aug 2013 17:00:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[En el espejo alemán]]></media:title>
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