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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ana Torres]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ana_torres/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ana Torres]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Elige esposa en diez minutos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/elige-esposa-minutos_1_5193140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f799599-2b14-4638-8bd3-bfcab3cd05d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elige esposa en diez minutos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los matrimonios concertados son frecuentes en la India</p><p class="subtitle">En los próximos tres meses, se casarán miles de jóvenes emparejados por sus padres</p></div><p class="article-text">
        A Tarun Agrawal (27) le dijeron que si quer&iacute;a   conocer a la chica. Ella estaba nerviosa y no preguntaba, s&oacute;lo atinaba a   responder a las cuestiones torpes que &eacute;l le hac&iacute;a: &ldquo;&iquest;D&oacute;nde has   estudiado? &iquest;Qu&eacute; te gusta hacer por las tardes?&rdquo;. Las familias se hab&iacute;an   entrevistado y aprobaban el matrimonio entre ambos. En el poco rato que   pasaron juntos, Tarun descubri&oacute; que ella no ten&iacute;a buen nivel de ingl&eacute;s  y  que tampoco era tan guapa como hab&iacute;a imaginado. Despu&eacute;s, su padre le   anunci&oacute; que ten&iacute;a diez minutos para decidir si la quer&iacute;a como esposa.   &ldquo;Pens&eacute; que me dar&iacute;a una noche para pensarlo&rdquo;, reconoce. A causa de la   urgencia, o gracias a ella, dijo s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, me caso con ella.
    </p><p class="article-text">
        Los   matrimonios arreglados son una pr&aacute;ctica frecuente en la India. No son   enlaces infantiles ni bodas forzadas, sino una evoluci&oacute;n de lo  anterior,  aunque la idea choque con el patr&oacute;n occidental del amor  rom&aacute;ntico. Los  padres buscan candidatos, se entrevistan con sus  familias y comprueban  que tienen el car&aacute;cter, la posici&oacute;n y el contexto  que desean para sus  hijos. Luego &eacute;stos eligen entre la lista de  aspirantes que han pasado el  filtro paternal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo  en el amor despu&eacute;s de la  boda, no antes&rdquo;, explica Tarun, que conf&iacute;a en  contratar a un buen  profesor de ingl&eacute;s y en aprender a valorar los  encantos de su prometida  despu&eacute;s del enlace. &ldquo;Si no, ajustarse el uno  al otro es tambi&eacute;n una  forma de querer&rdquo;. Los pr&oacute;ximos tres meses son la  &eacute;poca central para  contraer matrimonio en la India, un acontecimiento  imprescindible para  las familias que mueve un negocio jugoso que crece a  un ritmo superior  al 25% anual. Se estima que este a&ntilde;o se unir&aacute;n entre  ocho y diez  millones de parejas en el pa&iacute;s, aunque no hay estad&iacute;sticas  fiables que  midan cu&aacute;ntas bodas ser&aacute;n como la de Tarun.
    </p><p class="article-text">
        Si la prensa sirve de term&oacute;metro, el diario ingl&eacute;s m&aacute;s le&iacute;do del pa&iacute;s, <em>The Times of India,</em> publica cada domingo una secci&oacute;n de dos p&aacute;ginas con reportajes y   anuncios matrimoniales para encontrar novios y novias al gusto de todos   los padres. La apariencia, el empleo, la casta y la educaci&oacute;n son los   par&aacute;metros b&aacute;sicos. Si se toma la publicidad como indicativo, una marca   financiera anuncia cr&eacute;ditos con la foto de una se&ntilde;ora preocupada:   &ldquo;Quiere casarse con mi hija y ni siquiera tiene una casa&rdquo;.  La soluci&oacute;n:   pedir un pr&eacute;stamo, &ldquo;una vivienda propia siempre te hace m&aacute;s atractivo   como candidato&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La boda de todos</h3><p class="article-text">
        A   Tarun no le gustan los anuncios del domingo ni las p&aacute;ginas de  contactos  de internet, que tambi&eacute;n florecen alrededor de la industria  de los  matrimonios arreglados. Prefiere el m&eacute;todo tradicional en el que  la  familia utiliza su red de conocidos para intercambiar los  curr&iacute;culos de  los j&oacute;venes casaderos. Las reglas en este tipo de enlaces  marcan que los  padres, t&iacute;os, abuelos y allegados deben implicarse para  asegurar la  felicidad de la pareja: &ldquo;Como nos han ayudado a elegir, se  sentar&aacute;n con  nosotros y se involucrar&aacute;n si en el futuro tenemos un  problema  matrimonial. Uno est&aacute; solo si se casa por amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Kalpita   Soni tiene veintitr&eacute;s a&ntilde;os, en breve terminar&aacute; la carrera de  Ingenier&iacute;a  Inform&aacute;tica y busca marido. Su padre le ense&ntilde;a perfiles  desde hace seis  meses y ya han recibido a varias familias en su sal&oacute;n,  pero a&uacute;n no han  dado con el buen candidato. Quieren un chico sin  hermanos mayores para  evitar que sus mujeres vivan en casa y traten de  mandar sobre Kalpita.  Si hay hermanas no importa, un d&iacute;a se ir&aacute;n de  all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El  modelo de familia extensa es frecuente  en la India, lo que significa  que varias generaciones comparten hogar.  Los hijos permanecen, las hijas  se mudan a la vivienda de los suegros  despu&eacute;s de la boda.  &ldquo;Soy una  chica rica, bien asentada y con  sirvientes. Si me voy a una familia que  est&eacute; un paso por delante de la  m&iacute;a, me adaptar&eacute; sin problemas&rdquo;, cree  Kalpita. Si tuviera un hermano,  cuenta, le buscar&iacute;an una novia con un  poder adquisitivo menor para que  tambi&eacute;n se cambiara de hogar contenta.
    </p><h3 class="article-text">El yerno perfecto</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy   se casa mi novia&rdquo;, suspira Suraj, aunque &eacute;ste no es el verdadero  nombre  de quien confiesa su mal de amores. Los padres de su chica  quer&iacute;an un  yerno con un buen empleo y &eacute;l intent&oacute; hacer carrera en la  ciudad de  Bangalore, basti&oacute;n del sector inform&aacute;tico en la India. Luego  se traslad&oacute;  a la ciudad de Ahmedabad y mejor&oacute; su curr&iacute;culum, pero a los  veintipocos  a&ntilde;os a&uacute;n tiene un salario de principiante que no ha  conseguido  conquistar al suegro.
    </p><p class="article-text">
        Los matrimonios  concertados  pueden convertirse en un problema para quienes no dan el  perfil, y ante  las negativas familiares, algunos emprenden una fuga  &eacute;pica para casarse  con sus queridos y reaparecen en casa al cabo de los  meses con los  hechos ya consumados. La sociedad marca que se debe  vivir en pareja y el  divorcio a&uacute;n es una opci&oacute;n minoritaria en la  India, por eso los padres  acaban por aceptar la decisi&oacute;n. &ldquo;Si te  separas tienes un estigma, algo  te pasa&rdquo;, razona Tarun. &ldquo;No creo en la  separaci&oacute;n&rdquo;, dice rotunda  Kalpita.
    </p><p class="article-text">
        La edad  correcta para celebrar una boda  est&aacute; entre los veintid&oacute;s y los  veintis&eacute;is para las chicas y un poco m&aacute;s  tarde para ellos, de lo  contrario, pueden aparecer los cuchicheos  inc&oacute;modos: &iquest;Por qu&eacute; no  encuentra pareja? &iquest;Tiene alg&uacute;n defecto? Una vez  que los novios se han  comprometido, el enlace debe celebrarse en el  siguiente medio a&ntilde;o y no  se puede cancelar, o se desatar&aacute;n tambi&eacute;n los  rumores. Estas son las  reglas para los matrimonios arreglados en las  zonas m&aacute;s conservadoras  de la India, como el estado de Gujarat, aunque  hay normas m&aacute;s flexibles  en otras &aacute;reas y sobre todo en las grandes  ciudades. En un pa&iacute;s que  tiene la poblaci&oacute;n de veintis&eacute;is Espa&ntilde;as, pocas  veces puede asegurarse  un patr&oacute;n general.
    </p><p class="article-text">
        Tarun y  su prometida no se ven  cada d&iacute;a pero hablan por tel&eacute;fono para conocerse  y vivir una breve  etapa de noviazgo. Al mismo tiempo, ambos preparan  sus estrategias para  desplegarlas despu&eacute;s del enlace: compran ropas  nuevas, pulen sus  destrezas, contratan viajes y planean actividades que  les ayuden a  acomodarse a la vida matrimonial. &ldquo;Nunca sabes, las bodas  arregladas  son un juego de azar&rdquo;, reflexiona Tarun. &ldquo;El amor es  importante, pero  si no est&aacute; ah&iacute;, &iquest;cu&aacute;l es el problema?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/elige-esposa-minutos_1_5193140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Oct 2013 20:01:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elige esposa en diez minutos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Matrimonio,India]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nepal: la niña obligada a ser diosa puede ser moderna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/india-infancia-derechos-humanos_1_5823148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/489721c1-d2cf-433d-9fed-4a6e206fb84f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nepal: la niña obligada a ser diosa puede ser moderna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una tradición de Nepal obliga a una niña, que dicen ser una diosa, a estar encerrada en un templo mientras los turistas la observan. Nunca puede sonreír.</p><p class="subtitle">La pequeña permanecerá allí hasta que tenga la primera regla, cuando será sustituida por otra.</p></div><p class="article-text">
        Su nombre real es Matina Shakya, aunque hace mucho tiempo que nadie la llama as&iacute;. Con tres a&ntilde;os se convirti&oacute; en Kumari de Katmand&uacute;, la ni&ntilde;a diosa m&aacute;s importante de Nepal, y su vida se llen&oacute; de extremos: recibe un alud de atenciones y tambi&eacute;n cumple con normas muy severas. La creencia dice que la diosa hind&uacute; Taleju vivir&aacute; en su cuerpo hasta que tenga su primera regla, y por eso debe pasar la infancia encerrada en un templo, aunque el desarrollo social del pa&iacute;s quiz&aacute; se cuele en su santuario antes de que eso suceda.
    </p><p class="article-text">
        Es domingo por la tarde y un grupo de turistas espera bajo la ventana por donde se asoma a diario Matina. Ellos no pueden fotografiarla, ella no debe sonre&iacute;r. Y aparece: una ni&ntilde;a de nueve a&ntilde;os con traje rojo que se apoya en el marco como cansada, con los labios pintados muy juntos y los ojos delineados de negro. Un pie que no se ve da golpes el suelo y el movimiento trepa hasta reflejarse en sus hombros. La ni&ntilde;a diosa se aburre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2008, el Tribunal Supremo de Nepal dictamin&oacute; que las kumaris deben ir al colegio y disfrutar de todos los derechos del ni&ntilde;o. La norma afecta a varias menores del pa&iacute;s, pero la de Katmand&uacute; es la m&aacute;s importante y limitada. S&oacute;lo sale de templo 13 veces al a&ntilde;o para atender rituales; no puede pisar el suelo de la calle, vivir con su familia biol&oacute;gica o descuidar las ceremonias religiosas hasta que otra chica la sustituya en el cargo.
    </p><p class="article-text">
        La explotaci&oacute;n infantil es un fen&oacute;meno extendido en Nepal que atrapa a 1,6 millones de menores de un total de 7,7, seg&uacute;n <a href="http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---asia/---ro-bangkok/---ilo-kathmandu/documents/publication/wcms_182988.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo</a>. Muchos ni&ntilde;os tienen un empleo en el campo y ha aumentado el n&uacute;mero de los que pasan el d&iacute;a ocultos en f&aacute;bricas o expuestos en la red de autobuses urbanos de Katmand&uacute;, uno de los ejemplos m&aacute;s visibles para quien visita la capital. Y en medio de este fen&oacute;meno, la controvertida Kumari: tiene cuidadores, sirvientes y una peque&ntilde;a pensi&oacute;n vitalicia a cambio de su trabajo, pero sus a&ntilde;os de servicio la dejan desentrenada para la vida ordinaria que debe llevar despu&eacute;s.
    </p><h3 class="article-text">Otras diosas</h3><p class="article-text">
        Rashmila Shakya fue diosa entre 1984 y 1991, y en su libro de memorias cuenta el vac&iacute;o que tuvo que rellenar hasta que alcanz&oacute; el nivel educativo de los chicos de su edad. Se reenganch&oacute; al sistema varios cursos por debajo y, no obstante, ha conseguido ser la primera kumari en llegar a la universidad. Ahora tiene un t&iacute;tulo, un empleo y es una persona medi&aacute;tica que aboga por mejorar algunas facetas de la vida de las ni&ntilde;as diosas.
    </p><p class="article-text">
        En 2007, otra Kumari de menor importancia viaj&oacute; a Estados Unidos para promocionar un documental sobre su experiencia. Desat&oacute; la pol&eacute;mica a su vuelta y ayud&oacute; a cuestionar las antiguas normas que limitan la vida de las diosas vivientes. &ldquo;Los viejos d&iacute;as de certezas se han ido para siempre&rdquo;, se&ntilde;ala Rashmila en el ep&iacute;logo de su biograf&iacute;a. &ldquo;Tenemos que esperar y ver qu&eacute; pasa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La figura de la Kumari es un reclamo tur&iacute;stico muy importante que atrae a los extranjeros y que llena las tiendas de <em>souvenirs</em>. &ldquo;S&oacute;lo se puede ver a la ni&ntilde;a una vez&rdquo;, avisa un gu&iacute;a local que busca clientes por el patio al que acaba de asomarse. Pero eso no es cierto, ella se adapta al flujo de turistas las veces que sea necesario.
    </p><p class="article-text">
        Arrastrada por los cambios en el pa&iacute;s, tambi&eacute;n se ha convertido en un s&iacute;mbolo pol&iacute;tico, pues la ni&ntilde;a diosa de Katmand&uacute; era una figura ligada a la monarqu&iacute;a, que bendec&iacute;a al rey cada septiembre en un gran festival p&uacute;blico. Desde 2008 Nepal no tiene corona y en los a&ntilde;os de transici&oacute;n la Kumari ha consagrado al presidente y al primer ministro con decenas de analistas atentos a cada gesto. El pa&iacute;s es ahora una republica federal que celebrar&aacute; elecciones el pr&oacute;ximo noviembre para redactar una nueva constituci&oacute;n. De la forma futura del Estado depender&aacute;n tambi&eacute;n las nuevas tareas de la ni&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Si alguien le saca una foto, tendr&aacute; mala suerte. Quien se case con ella morir&aacute;. No se la puede ver en su vida privada. Las leyendas se disparan en el patio de los turistas cada vez que se acerca el n&uacute;mero del balc&oacute;n. Luego el grupo se dispersa y la figura de la Kumari es menos herm&eacute;tica. Entra en su casa un se&ntilde;or cargado de patatas, una pareja de ancianos, varias personas m&aacute;s j&oacute;venes. Un perrito blanco se para a la entrada e insiste con la pata hasta que alguien le permite el paso. Quiz&aacute; se necesite paciencia para cruzar las puertas del templo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/india-infancia-derechos-humanos_1_5823148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Oct 2013 18:05:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nepal: la niña obligada a ser diosa puede ser moderna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[India,Infancia,Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Millones de estatuas con forma de elefante contaminan los ríos indios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/contaminacion-india-agua_1_5807328.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4279b809-eeda-45a1-ba22-ad729d5680c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Millones de estatuas con forma de elefante contaminan los ríos indios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada año se abandonan en ríos y lagos imágenes con forma de elefante tras el festival religioso dedicado al dios Ganesh</p><p class="subtitle">Los materiales son tóxicos y dañan el agua de la que se abastecen muchas familias</p></div><p class="article-text">
        Una figura de escayola preside el sal&oacute;n de la familia Pandit. La veneran durante d&iacute;as y le ofrecen alimentos y adornos que har&aacute;n crecer el colorido altar donde descansa. Despu&eacute;s deben abandonarla en el agua para que Ganesh, el dios hind&uacute; de la sabidur&iacute;a, se disuelva y vuelva a la naturaleza, pero nada de eso pasar&aacute; si la dejan en el r&iacute;o. El yeso, la pintura y los adornos no desaparecer&aacute;n y ser&aacute;n una carga t&oacute;xica m&aacute;s para las ya contaminadas aguas indias.
    </p><p class="article-text">
        El festival anual Ganesh Chaturthi dispara las ventas de estatuas con cuerpo humano y cabeza de elefante. En Ahmedabad, una de las ciudades principales del pr&oacute;spero estado de Gujarat, un barrio deprimido al que apodan Hollywood se transforma en un enorme mercado de figuras: puestos abarrotados de estatuas con trompa, desde las que caben en el regazo hasta las que necesitan m&aacute;s de veinte hombres para ser levantadas.
    </p><p class="article-text">
        Son figuras de yeso, que no se disuelven en el agua y reducen su nivel de ox&iacute;geno; tienen pinturas fosforitas cargadas de metales pesados y muchas supuran purpurina, que flota en la corriente junto con el resto de adornos pl&aacute;sticos. La prensa ha hecho campa&ntilde;a para promover las estatuas ecol&oacute;gicas y muchos compradores lo saben, pero al mercado no le faltan clientes.
    </p><h3 class="article-text">Agua contaminada</h3><p class="article-text">
        La calidad del agua en la India se degrada a&ntilde;o a a&ntilde;o, concluye un informe gubernamental que cubre el per&iacute;odo 1995-2011. Los r&iacute;os del pa&iacute;s se han convertido en grandes vertederos donde se abocan aguas residuales sin tratar y la contaminaci&oacute;n org&aacute;nica y bacteriana ha alcanzado niveles cr&iacute;ticos, constata el estudio. A su paso por Ahmedabad, el r&iacute;o Sabarmati es incapaz de albergar vida acu&aacute;tica porque su valor de ox&iacute;geno disuelto en el agua es cero. A pesar de ello, muchas familias se asean y hacen la colada en sus aguas y los agricultores riegan los cultivos que luego se venden en los mercados. El festival del dios Ganesh no es la principal fuente de contaminaci&oacute;n del r&iacute;o pero suma cada a&ntilde;o.  
    </p><p class="article-text">
        No muy lejos, el gobierno municipal de la ciudad ha patrocinado una zona de venta de estatuas ecol&oacute;gicas de arcilla, coco prensado y otros materiales menos agresivos, pero el mercado no tiene el tama&ntilde;o, el brillo ni la variedad que ofrece la competencia. &ldquo;Debemos tener m&aacute;s conciencia medioambiental&rdquo;, explica Sandhia Ganesh mientras espera a que la estatua que va a comprar reciba los &uacute;ltimos toques de pintura. &ldquo;Aunque hay poca oferta de elefantes ecol&oacute;gicos y el precio es mucho m&aacute;s alto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En otro puesto, Sachin Patel elige una imagen con su hijo. &ldquo;Compramos esta estatua de arcilla porque lo dice el peri&oacute;dico&rdquo;, admite. &iquest;Y con qu&eacute; est&aacute; pintada? No lo sabe. Se hace mucha publicidad de los dioses de barro, que son solubles, pero no todos los ecologistas est&aacute;n de acuerdo con esta alternativa. &ldquo;La preocupaci&oacute;n m&aacute;s grande son los colores qu&iacute;micos con los que est&aacute;n pintadas las estatuas, cambiar el yeso por la arcilla no es el mejor m&eacute;todo&rdquo;, explica el Director de la Sociedad de Protecci&oacute;n del Medio Ambiente de la ciudad, Dipan Shah.
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        En su asociaci&oacute;n reconocen que los mensajes ecologistas que rodean el festival son contradictorios, pues el yeso no es el principal enemigo del agua. &ldquo;Si se saca a tiempo es 100% reutilizable&rdquo;, asegura Shah. &ldquo;Puede fundirse para hacer otra figura o repararse para que la estatua pueda revenderse al a&ntilde;o siguiente&rdquo;. Puro reciclaje. Adem&aacute;s, el yeso aligera el peso de la imagen, importante para quienes comprar los &iacute;dolos m&aacute;s grandes, que superan los dos metros de alto.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;o a a&ntilde;o los consejos ecologistas hacen mella y algunas ciudades construyen piscinas artificiales al lado de los r&iacute;os para hacer la inmersi&oacute;n de modo alternativo, aunque el m&eacute;todo tiene algunas fugas. En las m&aacute;rgenes del r&iacute;o Sabarmati una procesi&oacute;n de fieles visita los dep&oacute;sitos con sus estatuas m&aacute;s peque&ntilde;as durante los primeros d&iacute;as del festival. Las grandes no caben y esperan a la &uacute;ltima jornada, cuando los bomberos preparan gr&uacute;as mec&aacute;nicas que elevan los elefantes de colores brillantes y despu&eacute;s los sumergen directamente en el agua del r&iacute;o. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/contaminacion-india-agua_1_5807328.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Sep 2013 18:29:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Contaminación,India,Agua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crisis española cierra escuelas en Nepal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/india-alfabetizacion-escuela-nepal-crisis-ong-espana_1_5796620.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8554f52f-755b-403b-ab89-0ed8d08d0937_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La crisis española cierra escuelas en Nepal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 42% de las mujeres nepalíes no saben leer ni escribir y esto les  impide usar el móvil, la calculadora o reconocer su nombre en un papel</p><p class="subtitle">Una ONG catalana imparte cursos de alfabetización para ellas, pero la falta de fondos amenaza su labor</p></div><p class="article-text">
        Una se&ntilde;ora con canas agarra una hoja delante de la pizarra. Lee y canta el himno de Nepal mientras sus compa&ntilde;eras de clase siguen con el dedo la letra fotocopiada que tienen sobre el pupitre. Estamos en el medio de la historia. El principio dir&iacute;a as&iacute;: Sarada Mainali no sab&iacute;a leer ni escribir y su marido trabajaba como secretario de un pol&iacute;tico. Ella asist&iacute;a a reuniones con otras mujeres del partido y disimulaba el apuro porque todas firmaban un documento al final y ella no sab&iacute;a c&oacute;mo. &ldquo;Le ped&iacute;a a una amiga que lo hiciera por m&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora Sarada tiene sesenta a&ntilde;os y aprende a leer y escribir en un curso de alfabetizaci&oacute;n para mujeres financiado por Amics del Nepal (amigos del Nepal), una ONG de Barcelona que opera en Katmand&uacute;, la capital del pa&iacute;s. Su historia tendr&aacute; un buen desenlace en octubre cuando termine el curso y reciba su diploma, pero la suerte de la siguiente tanda de alumnas a&uacute;n debe decidirse: la crisis espa&ntilde;ola ha dejado sin fondos a la organizaci&oacute;n y nadie sabe si en diciembre podr&aacute;n empezar otra vez las clases.
    </p><p class="article-text">
        En el aula donde canta Sarada hay una colecci&oacute;n de an&eacute;cdotas fruto del analfabetismo. Alguien se llev&oacute; una receta m&eacute;dica que no era suya porque no supo reconocer su nombre en el papel. Una compa&ntilde;era no pod&iacute;a encontrar la habitaci&oacute;n de los parientes ingresados en el hospital y otra cuenta que no usaba el m&oacute;vil ni la calculadora porque los n&uacute;meros le parec&iacute;an l&iacute;neas sin sentido. Casos pr&aacute;cticos que le ponen cara a las estad&iacute;sticas de Nepal, un pa&iacute;s de veintis&eacute;is millones y medio de habitantes donde el 42% de las mujeres son analfabetas. 
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        En el curso hay chicas de muchas edades pero la mayor&iacute;a tiene un perfil com&uacute;n, el de cuidadora: de las tierras, del ganado, de los hermanos, de los hijos, del marido, de los suegros. Nepal es un estado en desarrollo con una fuerte cultura patriarcal y las familias invierten, si es que pueden, en la educaci&oacute;n de los hombres. Los diez a&ntilde;os de guerra civil que acabaron en 2006 no ayudaron a mejorar la situaci&oacute;n: &ldquo;Yo quer&iacute;a estudiar pero hab&iacute;a restricciones. Adem&aacute;s, ten&iacute;a que cuidar a los animales&rdquo;, explica Sabita Thapa, de 35 a&ntilde;os. 
    </p><h3 class="article-text">Colegio para se&ntilde;oras</h3><p class="article-text">
        Casi todo el dinero para financiar los cursos se consigue en Espa&ntilde;a. &ldquo;Nepal no es un pa&iacute;s prioritario para el Gobierno, pero siempre hemos conseguido fondos&rdquo;, asegura por Skype Mercedes de H&eacute;riz, consultora de Gesti&oacute;n de la ONG en Barcelona. Hasta este a&ntilde;o. Los recortes en las partidas de cooperaci&oacute;n les han dejado la cuenta vac&iacute;a y aunque han reunido peque&ntilde;as aportaciones y la subvenci&oacute;n de alg&uacute;n ayuntamiento, el dinero no es suficiente para preparar la siguiente vuelta al cole. &ldquo;Hasta el momento nos ha salvado la aportaci&oacute;n de &uacute;ltima hora, conf&iacute;o en encontrar los medios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De ser as&iacute;, en noviembre empezar&aacute;n las reuniones en la sede de Katmand&uacute;, una casa bajaen un cruce del distrito de Chabahil donde convergen muchos cables de la luz. No es ninguna indicaci&oacute;n precisa, toda la ciudad es as&iacute;, una mara&ntilde;a de cuerdas negras sobre la cabeza. Varias asociaciones de barrio buscar&aacute;n candidatas para formar los grupos de alumnas y de profesoras que despu&eacute;s se encontrar&aacute;n durante diez meses, dos horas al d&iacute;a, seis veces por semana.
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        El coordinador del programa en Nepal, Mohan Tiwari, explica que es importante que todas sean vecinas para que se conozcan entre ellas, pues si alguna falta a las clases, cualquiera puede ir a su casa para preguntar por qu&eacute;. Mantener la asistencia regular requiere esfuerzo en un pa&iacute;s donde la educaci&oacute;n a&uacute;n debe ganar valor. Este a&ntilde;o s&oacute;lo han aprobado los ex&aacute;menes equivalentes a la Selectividad el 41% de los alumnos que se han presentado. Mirada con m&aacute;s detalle, la estad&iacute;stica a&uacute;n dice cosas peores: suben la media los pocos estudiantes que pueden permitirse la educaci&oacute;n privada. Los que se forman en escuelas p&uacute;blicas, que son tres cuartas partes de los j&oacute;venes, apenas alcanzan un 27% de aprobados.
    </p><p class="article-text">
        Para muchas mujeres del curso &eacute;sta es su primera experiencia en una clase y eso se nota hasta en los gestos m&aacute;s b&aacute;sicos. &ldquo;Algunas no saben coger el l&aacute;piz para escribir y hay que moverles la mano. Tambi&eacute;n son t&iacute;midas, pero luego todo evoluciona&rdquo;, cuenta la profesora Laxmi Subedi. &ldquo;Hablan delante del grupo, responden a las preguntas, se les nota el cambio hasta en la manera de vestir&rdquo;, puntualiza Tiwari.
    </p><p class="article-text">
        A mitad de curso, las alumnas pueden leer sus libros de letra muy grande y hacer dictados cuyas palabras murmuran s&iacute;laba a s&iacute;laba antes de escribirlas en el papel. Son se&ntilde;oras, pero aprenden como los ni&ntilde;os. &ldquo;Estudia muchas cosas con el uniforme de colegiala&rdquo;, bromean los padres de Kusum Lama, de 45 a&ntilde;os. &ldquo;No me llevasteis al colegio cuando era ni&ntilde;a y ahora os voy a demostrar de lo que soy capaz&rdquo;, dice ella que les contesta. Y mientras cuenta esto, otra alumna de m&aacute;s edad protesta porque cree que no debe culpar a los padres, que fueron las circunstancias. El debate se anima y se escuchan m&aacute;s opiniones. Todos aseguran que estas mujeres eran muy t&iacute;midas al principio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Torres, Ana Torres]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Sep 2013 18:48:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La crisis española cierra escuelas en Nepal]]></media:title>
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