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    <title><![CDATA[elDiario.es - Noelia Vera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/noelia_vera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Noelia Vera]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿No nos representan?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/representan_129_2103210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b27edb7c-220f-4f11-bf89-bb23e4e0bde2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿No nos representan?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay quien piensa que tanto Pablo como Irene han sido incoherentes. El debate está servido, a estas alturas todo el mundo tiene una opinión construida y bien armada sobre la compra de su vivienda</p></div><p class="article-text">
        La orden fue dada hace mucho. Lo recordaba mi amigo Manolo Monereo en uno de sus art&iacute;culos en enero de 2016: ahora o nunca, hay que liquidar a Podemos.&nbsp; Cueste lo que cueste. Claro, es lo que tiene mirar a los poderosos de frente, sin miedo, y decirles la verdad .
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; esper&aacute;bamos? &iquest;Que nos iba a salir gratis sacar el Tramab&uacute;s a la calle para denunciar las mayores tramas de corrupci&oacute;n de este pa&iacute;s y a sus art&iacute;fices ? &iquest;Cre&iacute;amos que nos&nbsp; iba a salir gratis proponer leyes para que dejen de mandar quienes no se presentan a las elecciones? &iquest;Que se iban a quedar de brazos cruzados mientras llam&aacute;bamos &laquo;casta&raquo; a quienes se compran una cuarta vivienda para especular y a la vez hacen leyes de desahucio expr&eacute;s o mientras llam&aacute;bamos &laquo;miserables&raquo; a quienes llevaron a cabo las dos reformas laborales? &iquest;Pens&aacute;bamos que iban a darnos las gracias por denunciar sus sobresueldos en B mientras nosotros donamos parte de nuestro salario a proyectos sociales y renunciamos a los coches oficiales y al plan de pensiones privado? Lo pregunto en serio: &iquest;qu&eacute; esper&aacute;bamos?
    </p><p class="article-text">
        Hay una cadena perfectamente engrasada entre los poderes pol&iacute;ticos, los econ&oacute;micos y los medi&aacute;ticos, cuyo funcionamiento lleva perfeccion&aacute;ndose desde que ocupamos las plazas de las principales ciudades un&nbsp; 15 de mayo de 2011 para frenar cualquier posibilidad de cambio pol&iacute;tico en este pa&iacute;s. En ocasiones, a porrazos contra manifestantes pac&iacute;ficos, otras veces encarcelando a titiriteros, raperos o tuiteros bajo el peligroso paraguas del &laquo;enaltecimiento del terrorismo&raquo;. Otras,&nbsp; invent&aacute;ndose un partido pol&iacute;tico como Ciudadanos que no distingue entre opresores y oprimidos porque solo ve &laquo;espa&ntilde;oles&raquo;. Otras, publicando fotos de dirigentes tom&aacute;ndose una Coca-Cola. Otras, juzgando a compa&ntilde;eras feministas por hacer activismo pol&iacute;tico mientras cursan sus estudios. Otras, meti&eacute;ndose en campa&ntilde;as internas y eligiendo candidatos. Otras, hablando de Venezuela, Ir&aacute;n y Corea del Norte hasta quedarse con la boca seca. Otras, pagando quince mil euros por la foto de dos criaturas que a&uacute;n no han llegado. Todo vale contra Podemos. Todo vale contra quien tiene las agallas de decir: &laquo;ni de co&ntilde;a,&nbsp; no voy a seguir permitiendo que otros hagan pol&iacute;tica en mi nombre&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, a pesar de los precedentes, la inocencia sigue corriendo por nuestras venas. Jam&aacute;s nos hubi&eacute;semos esperado una campa&ntilde;a de acoso y derribo como la que estamos viendo estos d&iacute;as contra quienes encabezan&nbsp; la posibilidad de cambiar las cosas y hacer que nos devuelvan la dignidad que nos han robado a lo largo de todos estos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pablo Iglesias e Irene Montero se han hipotecado. &iexcl;Oh, Dios m&iacute;o! Durante treinta a&ntilde;os estar&aacute;n pagando unos ochocientos euros cada uno para vivir en paz en su &uacute;nica vivienda y criar, lejos de los focos de las c&aacute;maras, de los detectives privados y de las cloacas del Estado a sus dos futuros hijos. Lo han decidido despu&eacute;s de ser juzgados por vivir en un piso que no era suyo en Vallecas y despu&eacute;s de alquilar una vivienda unifamiliar en Rivas. Lo han decidido despu&eacute;s de tener que soportar que les hicieran fotos mientras sacaban los perros, mientras iban a comprar el pan, mientras segu&iacute;an hasta la puerta del gimnasio a miembros de su equipo de trabajadores&hellip; Y el remedio ha sido peor que la enfermedad. Ya se ha organizado una barbacoa en su nueva casa, ya hemos visto con todo lujo de detalles las fotos del interior de la vivienda y los muebles de sus anteriores propietarios, ya conocemos el patrimonio de sus padres. Hasta la extrema derecha se ha reunido all&iacute; para cortar el seto de la valla y colocar sus pancartas.
    </p><p class="article-text">
        Hay quien piensa que tanto Pablo como Irene han sido incoherentes. El debate est&aacute; servido, a estas alturas todo el mundo tiene una opini&oacute;n construida y bien armada sobre la compra de su vivienda. Hay quien considera que han cometido un error, otros pensamos que con esta campa&ntilde;a&nbsp; contra estos dos compa&ntilde;eros se han traspasado todas las l&iacute;neas rojas y que con su vida privada pueden hacer lo que les d&eacute; la real gana mientras desempe&ntilde;en bien su trabajo como diputados. Yo no soy qui&eacute;n para dar lecciones a nadie y, en cuanto a opiniones, todas leg&iacute;timas, los colores. Eso s&iacute;, y digo yo : &iquest;tan bien lo ha hecho esa cadena de poderes pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos y medi&aacute;ticos para que sigamos, cinco d&iacute;as despu&eacute;s, hablando horas, horas y horas sobre lo mismo mientras detienen al se&ntilde;or Zaplana y al n&uacute;mero dos del ministro Montoro? &iquest;Tan bien lo ha hecho para que se nos haya olvidado que las &uacute;nicas incoherencias que deben asustarnos son las decisiones pol&iacute;ticas y las leyes de quienes nos est&aacute;n condenando a todos y a todas a la miseria mientras rescatan bancos y autopistas?
    </p><p class="article-text">
        El adversario pol&iacute;tico est&aacute; fuera. El adversario pol&iacute;tico es quien nos roba; quien empobrece a las mayor&iacute;as sociales; quien merma nuestros derechos a golpe de recortes a trav&eacute;s de unos injustos Presupuestos Generales del Estado; quien trabaja para el Fondo Monetario Internacional (FMI) y no para nuestros vecinos y vecinas; quien, con su corrupci&oacute;n y tu dinero, se compra cuatro casas para especular.
    </p><p class="article-text">
        Con ejemplos:&nbsp; &iquest;qu&eacute; importa m&aacute;s: d&oacute;nde vive Pedro S&aacute;nchez, que hizo una campa&ntilde;a para decirle a sus militantes que nunca investir&iacute;a como presidente a Mariano Rajoy o que har&iacute;a una moci&oacute;n de censura para despu&eacute;s hacer lo contrario?&nbsp; &iquest;Qu&eacute; me importa m&aacute;s: d&oacute;nde vive Albert Rivera o que a pesar de haberse presentado como &laquo;la regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica de este pa&iacute;s&raquo; apoye sistem&aacute;ticamente al partido m&aacute;s corrupto de Europa? &iquest;Qu&eacute; importa m&aacute;s: d&oacute;nde viven Pablo Iglesias e Irene Montero o sus leyes y propuestas para revalorizar las pensiones, acabar con las violencias machistas, favorecer la igualdad de las mujeres, recuperar la calidad de nuestra educaci&oacute;n y sanidad o acabar con los fondos buitre?
    </p><p class="article-text">
        Yo soy de las que opina que importa m&aacute;s lo que se dice en la tribuna del Congreso de los Diputados, las propuestas, el proyecto pol&iacute;tico y las ideas para lograr m&aacute;s justicia social. Pero aqu&iacute; nadie est&aacute; sordo, mudo o ciego como los monitos del WhatsApp. Se ha puesto en entredicho su credibilidad como dirigentes pol&iacute;ticos, lo m&aacute;s preciado y lo &uacute;nico que tenemos para seguir mirando de frente a los poderosos, sin miedo, y decirles la verdad. Por tanto, y como no puede ser de otra forma seg&uacute;n nuestro c&oacute;digo &eacute;tico, seremos todos los inscritos e inscritas quienes decidamos si est&aacute;n capacitados para seguir encabezando, con su mochila cargada de decisiones personales, nuestro proyecto pol&iacute;tico de cambio. Solo si nuestra gente quiere, ellos seguir&aacute;n adelante.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Os imagin&aacute;is qu&eacute; hubiera pasado en este pa&iacute;s si M. Rajoy hubiese sometido a sus bases la decisi&oacute;n de continuar o no tras haber aparecido su nombre en los papeles de B&aacute;rcenas? &iquest;Os imagin&aacute;is qu&eacute; hubiera pasado si Pedro S&aacute;nchez hubiese consultado si debe seguir o no despu&eacute;s de investir como presidente a Mariano Rajoy o de apoyar el 155? &iquest;Os imagin&aacute;is qu&eacute; pasar&iacute;a si Albert Rivera sometiera a sus bases su cargo al apoyar una y otra vez los recambios del Partido Popular en Murcia y en la Comunidad de Madrid?
    </p><p class="article-text">
        Yo quiero saber qu&eacute; piensa nuestra gente de Pablo Iglesias y de Irene Montero, aunque no hayan hecho nada malo, nada ilegal, nada horrible, nada que perjudique la vida de los dem&aacute;s. &iquest;Por qu&eacute;? Porque la orden est&aacute; dada desde hace mucho tiempo, porque hoy son Pablo Iglesias e Irene Montero, pero ma&ntilde;ana puedo ser yo o puedes ser t&uacute;. Porque llevan intentando destruirnos desde aquel &laquo;No nos representan&raquo; que gritamos en las calles. Porque, aunque pidamos una y otra vez lo contrario, las persecuciones seguir&aacute;n, porque el acoso seguir&aacute;, porque las campa&ntilde;as de destrucci&oacute;n no van a parar. Y sin unidad, sin el apoyo de todas y todos los que construimos este proyecto d&iacute;a a d&iacute;a, no hay ser humano que pueda aguantarlo. Yo no, por lo menos. Me atrevo a decir que tampoco Pablo e Irene.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Noelia Vera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/representan_129_2103210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 May 2018 19:10:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿No nos representan?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El presidente de la Federación de Turismo afirma que las bajas cifras de ocupación "podrían afectar al empleo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://maspalomasahora.com/art/47972/manaricua-afirma-que-las-bajas-cifras-de-ocupacion-podrian-afectar-al-empleo]]></link>
      <description><![CDATA[]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Noelia Vera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://maspalomasahora.com/art/47972/manaricua-afirma-que-las-bajas-cifras-de-ocupacion-podrian-afectar-al-empleo]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Apr 2019 17:08:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El presidente de la Federación de Turismo afirma que las bajas cifras de ocupación "podrían afectar al empleo"]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Hostelería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El parque eólico de Haría, en Agüimes, suministrará energía a 2.200 hogares]]></title>
      <link><![CDATA[https://maspalomasahora.com/not/40837/el-parque-eolico-de-haria-aguimes-suministrara-energia-a-2-200-hogares/]]></link>
      <description><![CDATA[]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Noelia Vera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://maspalomasahora.com/not/40837/el-parque-eolico-de-haria-aguimes-suministrara-energia-a-2-200-hogares/]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 May 2017 18:01:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El parque eólico de Haría, en Agüimes, suministrará energía a 2.200 hogares]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Si Colombia quiere la paz, tiene que garantizar la protección de los que la defienden"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/colombia-quiere-garantizar-proteccion-defienden_1_5079327.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7aceba76-aaf1-496d-82b2-e43ac074635f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Si Colombia quiere la paz, tiene que garantizar la protección de los que la defienden&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El premio Nacional de Paz en 2012, Gerardo Vega, huyó forzosamente a España en diciembre tras descubrir un plan criminal para acabar con su vida en la región colombiana de Urabá</p><p class="subtitle">Su trabajo como impulsor de los procesos de recuperación de tierras en Colombia ha provocado siete amenazas de grupos ilegales y empresarios</p><p class="subtitle">El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, está durante estos días en España</p></div><p class="article-text">
        Cuando se conversa con Gerardo Vega, se percibe la impotencia de un perseguido y la firmeza de un  defensor de derechos fundamentales que, a base de trabajo y convicci&oacute;n, ha sabido mantenerse en pie durante ocho a&ntilde;os para proteger a las v&iacute;ctimas del conflicto armado en Colombia  y, en concreto, para ayudarles a recuperar las tierras que les quitaron a trav&eacute;s de la violencia.  Y no titubea al decir que el exilio pol&iacute;tico no es una opci&oacute;n y que regresar&aacute; &ldquo;para no darles la raz&oacute;n&rdquo; a sus victimarios.
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo y el de la fundaci&oacute;n que preside, <a href="http://forjandofuturos.org/fundacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Forjando Futuros</a>, fueron merecedores del Premio Nacional de Paz en el a&ntilde;o 2012, avalado por el Programa de Naciones Unidas &ndash;PNUD&ndash; y por los principales medios de comunicaci&oacute;n generalistas en Colombia. 
    </p><p class="article-text">
        Esta defensa de los derechos humanos ha atra&iacute;do, sin embargo, una lista de <strong>siete amenazas</strong> contra su integridad f&iacute;sica que han quedado en la impunidad y que le han forzado a huir en busca de apoyo internacional. Los objetivos: forzar el avance de las investigaciones judiciales contra los responsables y obtener la garant&iacute;a de que se proteger&aacute; a los l&iacute;deres que, como &eacute;l, trabajan en la restituci&oacute;n de tierras. 
    </p><p class="article-text">
        El m&aacute;s reciente plan criminal para atentar contra la vida de este abogado data del 20 de noviembre de 2013, tres d&iacute;as despu&eacute;s de que asesinaran a Gildardo Padilla, un reclamante del terreno que le arrebataron y que trabajaba, como Vega, en la regi&oacute;n de Urab&aacute;. Fue este hecho lo que le convenci&oacute; de que esta vez ni siquiera los dos escoltas y el coche blindado que la Unidad de Protecci&oacute;n le hab&iacute;a asignado podr&iacute;an lograr evitar la tragedia. Su nombre estaba en la misma lista que el de Padilla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos solicitado al Gobierno que se identifique claramente y se procese a quienes financian, patrocinan y fomentan a los grupos paramilitares y de extrema derecha que se oponen a la restituci&oacute;n y que se coordinan para matar y generar desplazamientos, o que al menos verifiquen la informaci&oacute;n con los nombres que ya les hemos dado&rdquo;, explica Vega. 
    </p><p class="article-text">
        Desde 2008, al menos  16 defensores de derechos humanos especializados en la restituci&oacute;n de tierras o reclamantes de ellas han sido asesinados en la regi&oacute;n de Urab&aacute;, y 64 m&aacute;s, a lo largo de todo el territorio colombiano. 
    </p><h3 class="article-text">La restituci&oacute;n de tierras, clave en la agenda pol&iacute;tica</h3><p class="article-text">
        Colombia es ya el pa&iacute;s con m&aacute;s desplazados en el mundo, con un total estimado entre los  4,9 y los 5,9 millones. La cifra incluye a las personas a las que les han obligado a abandonar sus propiedades en los campos de Colombia, que en total suman unas 350.000 fincas, aproximadamente, y m&aacute;s de 8,3 hect&aacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        Esta pr&aacute;ctica ha sido utilizada por grupos armados ilegales &ldquo;con la intenci&oacute;n de ejercer control sobre territorios que ofertan importantes beneficios econ&oacute;micos, tanto para dichos grupos &ndash;que en su mayor&iacute;a los usan para actividades il&iacute;citas como el narcotr&aacute;fico o el tr&aacute;fico de armas&ndash;   como para empresarios dedicados a la explotaci&oacute;n agr&iacute;cola, a la ganader&iacute;a extensiva o a la megaminer&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para responder a esta problem&aacute;tica nace en el a&ntilde;o 2011 una ley hist&oacute;rica en Colombia promovida por el actual Gobierno de Juan Manuel Santos: la Ley de V&iacute;ctimas y Restituci&oacute;n de Tierras, que, seg&uacute;n Vega, &ldquo;aunque sea la mejor en a&ntilde;os, no sirve de nada si no se aplica y, adem&aacute;s, mucho m&aacute;s r&aacute;pido&rdquo;. Se trata, por su lado, del primer punto en la agenda de los di&aacute;logos de paz en Cuba entre el Ejecutivo y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), &ldquo;lo que demuestra la repercusi&oacute;n que tiene en el pa&iacute;s el tema de las tierras cuando se habla de la posibilidad de construir la paz en el pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y para que la Ley de V&iacute;ctimas sea efectiva, seg&uacute;n Vega tienen que darse varias garant&iacute;as: protecci&oacute;n para los reclamantes de tierras, efectividad en las investigaciones pertinentes, difusi&oacute;n del nombre de los culpables para que no vuelvan a repetir sus actos y prohibici&oacute;n del porte de armas en las zonas afectadas; lista que engloba en dos t&eacute;rminos fundamentales: justicia y verdad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay posibilidades de que se encauce la aplicaci&oacute;n de la ley, siempre y cuando el Gobierno garantice que las &oacute;rdenes de los jueces se cumplen y se tengan en cuenta factores como la reparaci&oacute;n colectiva, que acelerar&iacute;a mucho los procesos de una normativa que hasta ahora s&oacute;lo ha cumplido con un 0,01%, aproximadamente, de sus objetivos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gerardo seguir&aacute; liderando desde la lejan&iacute;a el trabajo de la Fundaci&oacute;n Forjando Futuros en coordinaci&oacute;n con la <a href="http://www.acpp.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asamblea de Cooperaci&oacute;n para la Paz</a>, organizaci&oacute;n espa&ntilde;ola que trabaja desde hace 15 a&ntilde;os de la mano en la protecci&oacute;n a las v&iacute;ctimas del conflicto armado en Colombia. Seguir&aacute; buscando el apoyo internacional p&uacute;blico y privado para que este panorama de coacci&oacute;n y atentados contra los l&iacute;deres sociales y defensores de los derechos fundamentales no vuelva a repetirse. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si Colombia quiere la paz, tiene que garantizar la protecci&oacute;n de los que la defienden&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Noelia Vera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/colombia-quiere-garantizar-proteccion-defienden_1_5079327.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jan 2014 19:47:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Si Colombia quiere la paz, tiene que garantizar la protección de los que la defienden"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Justicia,Juan Manuel Santos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Me pregunté cómo íbamos a sobrevivir nosotros, los campesinos desplazados, en una selva de cemento"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/alimentos_que_cambian_vidas/cultivos-responden-desplazamiento-forzado_1_5850943.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2919ff1b-76b9-4fa8-abe6-0647b6b58882_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Me pregunté cómo íbamos a sobrevivir nosotros, los campesinos desplazados, en una selva de cemento&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La explotación empresarial o los monocultivos de coca para el narcotráfico son algunas de las principales causas del acaparamiento de tierras sufrido por miles de indígenas en Colombia</p><p class="subtitle">Marlene y Rogerio, amenazados y desplazados forzosamente a Bogotá, han conseguido sobrevivir mediante la agricultura urbana</p></div><p class="article-text">
        Marlene y Rogerio llegaron a Bogot&aacute; hace 13 a&ntilde;os. Ella viene del Putumayo y &eacute;l del Cauca. Ambos son l&iacute;deres ind&iacute;genas, protectores de la tierra y grandes conocedores de las t&eacute;cnicas de explotaci&oacute;n artesanal para el autoconsumo y el peque&ntilde;o y mediano comercio. Los dos fueron amenazados y desplazados forzosamente de sus lugares de origen por los diferentes grupos armados que hoy siguen protagonizando el conflicto interno m&aacute;s largo en la historia de Latinoam&eacute;rica. Tanto Marlene como Rogerio, sin embargo, han encontrado un modo de vida para su sustento y para el mantenimiento de sus culturas ancestrales en la capital de Colombia: la agricultura urbana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llegu&eacute;  me  pregunt&eacute; a m&iacute; misma que c&oacute;mo &iacute;bamos a  sobrevivir nosotros, los  desplazados, en una selva de cemento as&iacute;&rdquo;,  recuerda Marlene. Lo tuvo claro desde  el principio: cultivando. Decidi&oacute; entonces ocupar varios inmuebles en  distintos barrios de la ciudad para el alojamiento y la creaci&oacute;n de  huertas de autoconsumo con toda clase de vegetales que pudiesen  plantarse en una casa, dando as&iacute; sustento y cobijo a 555 familias  llegadas de la misma forma que ella. 
    </p><p class="article-text">
        Pronto acontecieron los atentados a  los edificios por parte de grupos ilegales y las intervenciones de las  autoridades que, con gases lacrim&oacute;genos, desocupaban los inmuebles en  los que se iban instalando. De sitio en sitio y continuando con la misma  pr&aacute;ctica, Marlene abander&oacute; este movimiento hasta principios de 2012.  &ldquo;Me persegu&iacute;an porque le daba de comer al hambriento &ndash;asegura&ndash; y, si no  me mataron, es porque lideraba pero no me dejaba ver&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras del &uacute;ltimo estudio del Centro de Seguimiento para los  Desplazados Internos (IDMC) sit&uacute;an a Colombia como el pa&iacute;s con m&aacute;s  desplazados internos del mundo, con un total de 5,5 millones de  personas. Durante el a&ntilde;o 2012 fueron 230.000 los afectados. De ellos, 18.154 eran ind&iacute;genas, seg&uacute;n la Consultor&iacute;a para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES).  La hostilidad de estos  n&uacute;cleos urbanos  y la imposici&oacute;n de sus pr&aacute;cticas culturales implica que el  mantenimiento de las costumbres de las comunidades se convierta en una misi&oacute;n de alta  complejidad. Marlene y Rogerio declaran su intenci&oacute;n de resistencia: &ldquo;El  d&iacute;a que perdamos nuestra cultura no nos quedar&aacute; nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La explotaci&oacute;n y extracci&oacute;n de productos de la tierra con &aacute;nimo de lucro individual o empresarial y el desarrollo econ&oacute;mico a partir de grandes proyectos de infraestructura consolidada a trav&eacute;s de pol&iacute;ticas como los Tratados de Libre Comercio se enfrentan de forma directa a la relaci&oacute;n de los pueblos originarios con su entorno. Y tambi&eacute;n los monocultivos de coca para el narcotr&aacute;fico; o de pino, para madereras; y la ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica de los territorios ancestrales, como los de Marlene y Rogerio.
    </p><p class="article-text">
        Los grupos armados que contin&uacute;an con la guerra interna en el pa&iacute;s han incrementado su inter&eacute;s en estas pr&aacute;cticas, hecho que, seg&uacute;n CODHES, &ldquo;potencia el escenario de riesgo para sus pobladores&rdquo; y, en consecuencia, su salida inmediata y obligatoria a otros lugares de la naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        'Huertas de alimentos org&aacute;nicos para el futuro' es el proyecto de vida de Marlene Zambrano Padilla, directora de la <a href="http://www.actiweb.es/funcodent/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Colombiana de Desplazados</a> y secretaria del Movimiento Nacional de V&iacute;ctimas por la Paz. Originaria de la comunidad P&aacute;ez (Cauca), fue criada en el sur de pa&iacute;s, en el selv&aacute;tico departamento del Putumayo. Se dedicaba al comercio, pero hered&oacute; el compromiso social de su padre, defensor de derechos humanos asesinado en los a&ntilde;os noventa. Por continuar con su misma lucha, fue desplazada por primera vez en 1991. En el a&ntilde;o 2000 registr&oacute; su situaci&oacute;n como v&iacute;ctima y tuvo que enfrentarse  a una nueva vida en una ciudad como Bogot&aacute; con la intenci&oacute;n de quedarse.
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                </figure><p class="article-text">
        En distintos barrios de la ciudad y paralelamente, Marlene comenz&oacute; con su proyecto de huertas naturales. Hoy queda en pie la m&aacute;s importante, en Ciudad Bol&iacute;var (barrio bogotano de un mill&oacute;n de habitantes con los mayores &iacute;ndices de violencia y empobrecimiento de la ciudad), que sustenta a 36 familias ind&iacute;genas y campesinas. Patatas, zanahorias, remolachas, lechugas, br&oacute;coli y una gran variedad de vegetales crecen rodeados de cemento, abonados de forma natural y cercados por &aacute;rboles frutales para evitar el uso de cualquier producto artificial en los cultivos. 
    </p><p class="article-text">
        El alimento producido en la huerta es el que abastece a los mercados campesinos. Los beneficiarios buscan hoy en las instituciones gubernamentales el apoyo necesario para tejer una red de comercializaci&oacute;n nacional que asocie y ayude a los desplazados del pa&iacute;s afectados por el problema de la inseguridad alimentaria. Las huertas creadas anteriormente fueron levantadas, y Marlene sigue amenazada por seguir adelante con este proyecto.
    </p><h3 class="article-text">Pobreza y desnutrici&oacute;n urbana</h3><p class="article-text">
        No es incoherente que campesinos y activistas pol&iacute;ticos como Marlene pongan en el primer punto de sus prioridades la seguridad alimentaria. Seg&uacute;n el Programa de Naciones Urbanas para el Desarrollo (PNUD), la pobreza y <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Colombia-hablar-paz-hambre_0_175682719.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desnutrici&oacute;n</a> urbana se sit&uacute;an en un 42%; y en el &aacute;mbito rural, que ata&ntilde;e directamente  a quienes  tienen una mayor participaci&oacute;n en la econom&iacute;a agropecuaria, afectan a un  68% del total de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los datos demuestran que hay problemas que nacen en el campo y que afectan de forma directa a la nutrici&oacute;n de las personas. Algunos de ellos son: la necesidad de una reforma agraria (hecho que ocasion&oacute; el mayor <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Colombia-campesionos-revolucion-manifestaciones-huelga_0_171132999.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paro agrario</a> de la historia de Colombia el pasado mes de agosto); la incoherencia entre los modelos productivos dominantes (monocultivos) y los ecosistemas que ocasionan deterioro del medio y vulnerabilidad en la poblaci&oacute;n; el no acceso de la mayor&iacute;a de los campesinos a las tierras; la ausencia de una infraestructura que facilite la distribuci&oacute;n y la comercializaci&oacute;n; la p&eacute;rdida de la biodiversidad y de las semillas originarias para la manipulaci&oacute;n transg&eacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Los campesinos y las comunidades negras e ind&iacute;genas que llegan a Bogot&aacute;, en su mayor&iacute;a trabajadores de la tierra y del mar, acaban, por imposiciones pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas, instal&aacute;ndose en los suburbios de la ciudad. En dur&iacute;simas condiciones: sin recursos para el acceso a la educaci&oacute;n o a la salud, sin espacios donde cultivar de forma legal, viviendo en la calle o  en casas de precarias condiciones, sin acceso a las materias primas para la producci&oacute;n de sus artesan&iacute;as y situados en sectores donde los &iacute;ndices de violencia son altos y encuentran serias dificultades para su subsistencia y el mantenimiento de sus culturas. 
    </p><p class="article-text">
        Marlene quiere acabar con todo esto. Sonr&iacute;e con astucia y, con seguridad, cuando dice que &ldquo;los derechos con hambre, no son derechos&rdquo;. Esta semana debe buscar un lugar donde dormir: ya no se siente segura habitando siempre en la misma casa. &ldquo;&iexcl;V&iacute;ctimas al poder para que no nos vuelvan a joder!&rdquo;, afirma elevando el tono de voz, entre risas y con el pu&ntilde;o en alto. &ldquo;L&aacute;stima que ese no pueda ser nuestro lema oficial&rdquo;, bromea.
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad en el reparto de la tierra en Colombia es notable. El 80% est&aacute; en manos del 14% de los propietarios, seg&uacute;n los datos expuestos en el informe '<a href="http://www.oxfam.org/sites/www.oxfam.org/files/rr-divide-and-purchase-land-concentration-colombia-270913-es.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Divide y comprar&aacute;s</a>' de Oxfam Interm&oacute;n. Esta concentraci&oacute;n va en aumento: el &iacute;ndice de Gini &ndash;que mide la desigualdad&ndash; sit&uacute;a a Colombia en el lugar n&uacute;mero once entre los pa&iacute;ses del mundo con mayor desigualdad en el acceso a la tierra. Seg&uacute;n algunos informes, el 40% del territorio colombiano est&aacute; bajo alg&uacute;n tipo de contrato con corporaciones multinacionales, ya sea para la producci&oacute;n de biocombustibles, la agricultura, la explotaci&oacute;n forestal o la miner&iacute;a. En un informe reciente, la FAO advierte que hay tendencias de extranjerizaci&oacute;n de la tierra, favorecidas por la ausencia de l&iacute;mites y de regulaci&oacute;n interna, seg&uacute;n alerta Oxfam.
    </p><h3 class="article-text">Monocultivos y desplazamiento</h3><p class="article-text">
        Rogerio Pe&ntilde;a, uno de los l&iacute;deres ind&iacute;genas de la comunidad nasa, originaria del Cauca, conoce bien los efectos de la presencia de monocultivos sobre la poblaci&oacute;n. Actualmente vive en la localidad de Usme, otro n&uacute;cleo urbano con las mismas caracter&iacute;sticas de Ciudad Bol&iacute;var y en el que residen  gran parte de los desplazados &eacute;tnicos en Bogot&aacute;. Como actividad econ&oacute;mica principal, la producci&oacute;n y peque&ntilde;a comercializaci&oacute;n de artesan&iacute;a. Para el mantenimiento de su cultura ancestral, Rogerio cultiva en su peque&ntilde;a terraza plantas para ejercer la medicina tradicional en el n&uacute;cleo familiar. Los desplazados no creen en la eficacia de nuestro sistema sanitario y tampoco pueden coste&aacute;rselo.
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        Al igual que Marlene, Rogerio tambi&eacute;n fue desplazado por la defensa de los derechos humanos de las poblaciones. Desde hace cuatro d&eacute;cadas lucha contra la presencia de los monocultivos que acaban con su tierra. 
    </p><p class="article-text">
        Cart&oacute;n de Colombia, multinacional l&iacute;der en producci&oacute;n de papel y cart&oacute;n, se instal&oacute; en el Cauca en los a&ntilde;os setenta. Sus mandatarios compraron 600 hect&aacute;reas en la cordillera del municipio de Buenos Aires, pero pronto entraron en el territorio sagrado de los nasa devastando todos los &aacute;rboles nativos para la siembra a gran escala del pino, una especie que no es aut&oacute;ctona, seca el agua y deteriora de forma r&aacute;pida la tierra de la zona. 
    </p><p class="article-text">
        Como no fueron atendidas sus peticiones por v&iacute;as legales, la comunidad comenz&oacute; a cortar, en &aacute;nimo de lucha, todo aquello cuanto plantaba la empresa. &iquest;Las consecuencias? El ej&eacute;rcito entr&oacute; en defensa de la multinacional  y la acci&oacute;n de resistencia se sald&oacute; con varios ind&iacute;genas y soldados muertos. Seis miembros de la comunidad viajaron a Arabia Saudita, pa&iacute;s de residencia del due&ntilde;o de la multinacional, para dialogar y traerlo a Colombia con el compromiso de devolver las tierras a los nasa. Lo consiguieron: &ldquo;Ahora los pinos son nuestros vecinos, pero no entran en casa&rdquo;, se&ntilde;ala Rogerio. Eso s&iacute;, se mantiene vigente otra batalla importante; esta vez, con los monocultivos de coca.
    </p><p class="article-text">
        Este hombre, de voz delicada y fuerte actitud, nos habla de la implicaci&oacute;n y responsabilidad de todos los sectores legales e ilegales en la expansi&oacute;n de los cocaleros. Habla de c&oacute;mo muchos ind&iacute;genas decidieron sembrar coca y vender bultos &ldquo;a los blancos&rdquo; para fabricar base de coca&iacute;na porque sus modos de vida no les permit&iacute;an mantener con dignidad a sus familias. Culpa de ello en algunos aspectos al Estado, por el abandono de los territorios ind&iacute;genas, que &ldquo;en pleno siglo XXI siguen sin energ&iacute;a, sin agua potable, sin acceso a la salud o la educaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Nos habla de la negativa de otros compa&ntilde;eros ind&iacute;genas ante la posibilidad de cultivar y ganar dinero r&aacute;pido. Nos habla de la llegada de la guerrilla y, tras ella, los guerrilleros, el ej&eacute;rcito y tambi&eacute;n los paramilitares. Nos habla de caos y de violencia y de que la zona a&uacute;n contin&uacute;a siendo uno de los grandes modelos econ&oacute;micos en el Cauca. Nos habla de la llegada de &ldquo;gringos que manipularon las semillas para hacerlas m&aacute;s resistentes a las plagas&rdquo;. Y nos cuenta, con tristeza, que ya han llegado a un punto en el que ni siquiera se plantan pl&aacute;tano, papas o yuca para el autoconsumo  porque no hay tierra cultivable disponible, ni inter&eacute;s en ello. &ldquo;Ya tenemos que ir a Buenos Aires a hacer mercado de productos que antes s&iacute; cultiv&aacute;bamos y que ahora vienen de otras partes empaquetados. Qu&eacute; triste es a veces mi Colombia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el departamento del Cauca, en diciembre de 2011, exist&iacute;an a&uacute;n m&aacute;s de 6.000 hect&aacute;reas de cultivos de coca, seg&uacute;n la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), convirti&eacute;ndose as&iacute; esta zona en la cuarta zona del pa&iacute;s con mayor presencia del monocultivo. Adem&aacute;s, las consecuencias que esto tiene en el medioambiente son devastadoras. En Colombia el 21,5% del total de las plantaciones se radican en terrenos gracias a la tala de los bosques aut&oacute;ctonos. El pa&iacute;s sigue produciendo 4.600 kilos de hoja de coca por hect&aacute;rea al a&ntilde;o para la fabricaci&oacute;n de base de coca&iacute;na. 
    </p><p class="article-text">
        Los nasa usan esta planta con fines medicinales, no obstante. Lo hacen desde mucho antes de que llegaran los grandes cocaleros a su territorio y Rogerio, con firmeza,  deja claro que, a pesar de la manipulaci&oacute;n que el narcotr&aacute;fico hace hoy de la planta, no van a dejar de defenderla: &ldquo;El d&iacute;a que los nasa perdamos nuestra cultura, no nos quedar&aacute; nada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y mientras, con esmero, le va quitando el nudo a una bolsita donde tiene guardada la hoja que le traen de su tierra y que a&uacute;n no ha sido manipulada gen&eacute;ticamente. No puede volver. Su mujer lo hizo recientemente y,  pasado un mes, recibi&oacute; una carta de advertencia. Tampoco tiene mucho inter&eacute;s a estas alturas, teme que vuelva a ser expulsado y perder as&iacute; lo conseguido hasta ahora. Seguir&aacute; construyendo un modelo de vida que puedan continuar sus hijos en Bogot&aacute; y que fortalezca a las comunidades y a los desplazados que, como &eacute;l, llegan a la ciudad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Noelia Vera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/alimentos_que_cambian_vidas/cultivos-responden-desplazamiento-forzado_1_5850943.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Nov 2013 19:52:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Me pregunté cómo íbamos a sobrevivir nosotros, los campesinos desplazados, en una selva de cemento"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colombia: hablar de paz teniendo hambre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/colombia-hablar-paz-hambre_1_5806100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b3a4030-21f8-4265-96e4-e9e6e09f5327_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Colombia: hablar de paz teniendo hambre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Comienzan los diálogos directos entre el Estado y los portavoces  de la  Mesa Nacional Agropecuaria y Nacional de Interlocución y Acuerdo (MIA)  con el objetivo de responder a las exigencias de los campesinos para  finalizar el paro nacional por el que se levantan los bloqueos en  carreteras, pero las movilizaciones continúan.</p><p class="subtitle">La imagen positiva del presidente de la República de Colombia, Juan Manuel Santos, ha descendido hasta el 21% a causa de la respuesta militar a las protestas populares y a la crisis ministerial producida poco después de las movilizaciones violentas del 29 de agosto.</p></div><p class="article-text">
        Hace un a&ntilde;o se hac&iacute;a p&uacute;blica la noticia esperada por tantos: el Gobierno y las FARC-EP (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ej&eacute;rcito del Pueblo) hab&iacute;an firmado en La Habana (Cuba) el 'acuerdo general para la terminaci&oacute;n del conflicto y la construcci&oacute;n de una paz estable y duradera'. Un mes despu&eacute;s, en octubre de 2012, se iniciaba en Oslo (Noruega) una mesa de negociaci&oacute;n entre ambos grupos que a&uacute;n sigue vigente y que rescat&oacute; la esperanza de gran parte del pueblo colombiano. Otros, por el contrario, se hac&iacute;an una pregunta que hoy se imprime en los carteles de protesta de sindicatos y organizaciones campesinas: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo es posible hablar de paz teniendo hambre?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        Colombia ha sido testigo durante el &uacute;ltimo mes de la mayor oleada de movilizaciones gremiales desde que el presidente del pa&iacute;s, Juan Manuel Santos, llegara al poder. Campesinos, transportistas, mineros artesanales, empleados sanitarios y maestros han salido a las calles para exigir la garant&iacute;a de unos derechos recogidos en el segundo t&iacute;tulo de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de Colombia de 1991 que, seg&uacute;n lo dicho por activistas del Congreso de los Pueblos en la Cumbre Agraria y Popular celebrada el pasado jueves en la Universidad Nacional de Bogot&aacute;, &ldquo;no parecen estar escritos para todos por igual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con un balance de 12 muertos, cuatro desaparecidos, 660 casos de violaciones a los derechos humanos individuales y colectivos, 485 heridos generales (entre los que se incluyen miembros de la polic&iacute;a, del ESMAD -Escuadr&oacute;n M&oacute;vil Antidisturbios- y de grupos militares), 21 heridos por armas de fuego, 52 casos de amenazas contra l&iacute;deres sociales y 51 &ldquo;ataques indiscriminados&rdquo; a la poblaci&oacute;n civil, seg&uacute;n l&iacute;deres del Congreso de los Pueblos, los portavoces de la Mesa Nacional Agropecuaria y Nacional de Interlocuci&oacute;n y Acuerdo (MIA) consiguieron firmar un acuerdo con la vicepresidencia de la Rep&uacute;blica y los gobernadores de Cauca, Nari&ntilde;o, Putumayo, Guaviare, Meta, Tolima y Huila para iniciar di&aacute;logos directos que den respuesta a sus peticiones m&aacute;s inmediatas. Esto ha conseguido romper los bloqueos en las carreteras, pueblos y ciudades de pa&iacute;s, pero no ha podido desarticular las movilizaciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estamos dispuestos a retroceder. Consideramos que el gobierno ha planteado iniciativas que s&oacute;lo maquillan la crisis del campo. El pueblo colombiano pide una soluci&oacute;n integral a estos problemas, por eso es necesario acabar con los Tratados de Libre Comercio (TLC), luchar por una reforma agraria democr&aacute;tica, por un reconocimiento pol&iacute;tico del campesinado&rdquo;, expresaba el representante del Congreso de los Pueblos en la Cumbre Agraria y Popular, que reun&iacute;a en Bogot&aacute; a 4.000 actores implicados en las reivindicaciones, seg&uacute;n el movimiento pol&iacute;tico de izquierdas Marcha Patri&oacute;tica, organizador del encuentro.
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        &ldquo;Hay muchos acuerdos que esperamos que se cumplan, pero sabemos que eso no va a pasar, por lo tanto es hora de quedarnos levantados&rdquo;, expres&oacute; a Desalambre Gilberto Ariza, miembro de la Organizaci&oacute;n Nacional de Ind&iacute;genas de Colombia (ONIC) y l&iacute;der del pueblo Arhuaco, asentado hist&oacute;ricamente en la Sierra Nevada de Santa Marta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros, como pueblos ind&iacute;genas de Colombia, hemos contribuido al fortalecimiento del pa&iacute;s. Nuestra mirada siempre ha sido la defensa del territorio, la defensa de nuestra libre autonom&iacute;a. Es por eso que hoy, en defensa de la apropiaci&oacute;n de nuestros principios y de la relaci&oacute;n con la espiritualidad, estamos ligados a esta cumbre y promovemos el mantenimiento de todas las movilizaciones que se vienen dando desde hace m&aacute;s de 20 d&iacute;as&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las FARC, por su lado, calificaron al Pacto Nacional por el Agro de ser &ldquo;limosnero&rdquo; y expresaron en un comunicado su apoyo a la Cumbre Agraria y Popular, que trat&oacute; de buscar la unidad de todos los implicados en la crisis del campo (campesinos, afrodescendientes, comunidades ind&iacute;genas y activistas populares).
    </p><h3 class="article-text">El Pacto Nacional por el Agro y el Desarrollo Rural y la crisis ministerial</h3><p class="article-text">
        El pasado jueves, al mismo tiempo que se desarrollaba la Cumbre Agraria y Popular citada anteriormente, el gobierno de Santos esperaba en la mesa de negociaci&oacute;n a los portavoces del sector agropecuario para iniciar el Pacto Nacional por el Agro y el Desarrollo Rural. Dada la falta de confianza de los campesinos en su palabra, la mayor&iacute;a de portavoces campesinos no acudieron a la cita. Aun as&iacute; el mandatario ley&oacute; sus propuestas: eliminaci&oacute;n de los aranceles para los insumos agr&iacute;colas; creaci&oacute;n de una comisi&oacute;n que vigile los precios de estos productos; fortalecer la estructura del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural; eliminar un cupo de importaciones de lactosueros y formalizar por decreto el Sistema de Participaci&oacute;n Popular.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de unas medidas que coinciden con el primer tema tratado con las FARC en la mesa de negociaci&oacute;n en La Habana y que pretenden, seg&uacute;n el presidente, &ldquo;refundar el campo colombiano&rdquo;. Habl&oacute; de la restituci&oacute;n de las tierras a v&iacute;ctimas de la violencia, del cierre de la frontera agr&iacute;cola, de la formalizaci&oacute;n de la propiedad para campesinos y de la nueva jurisdicci&oacute;n agraria, entre otros asuntos ya trabajados en Cuba. Se anunci&oacute;, adem&aacute;s, que Venezuela comprar&aacute; de forma masiva productos del agro colombiano. Todas estas propuestas, que de llevarse a la acci&oacute;n supondr&iacute;an un notable avance, pretenden recuperar esa confianza popular debilitada en las &uacute;ltimas semanas.
    </p><p class="article-text">
        A nueve meses de las elecciones presidenciales y seg&uacute;n una encuesta de Gallup Colombia, tanto la imagen personal de Santos como la valoraci&oacute;n a su gesti&oacute;n descendieron, a un 21% su nota individual y a un 11% el manejo general del pa&iacute;s, en concreto. Este estudio bimestral demuestra el pesimismo de los ciudadanos, pues el 82% cree que el pa&iacute;s est&aacute; empeorando. La desconfianza aument&oacute; cuando la respuesta pol&iacute;tica ante el paro campesino supuso la dimisi&oacute;n de los 16 ministros que componen el Ejecutivo que, a pesar de su decisi&oacute;n conjunta, dijeron haberlo hecho para dejar al presidente total libertad en la gesti&oacute;n de Colombia de cara al &uacute;ltimo tramo hacia la reelecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la Cumbre Agraria y Popular los peque&ntilde;os y medianos campesinos, sin embargo, ya mostraron su rechazo al nuevo l&iacute;der del Ministerio de Agricultura, Rub&eacute;n Dar&iacute;o Lizarralde, quien, por su experiencia en el sector privado, no consideran que pueda defender los intereses de los peque&ntilde;os y medianos productores a pesar de su declaraci&oacute;n p&uacute;blica de &ldquo;darle un vuelco al sector&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un ministro impuesto por las transnacionales&rdquo;, aseguraban l&iacute;deres del Congreso de los Pueblos. Tiene nueve meses, no obstante, para lograr sentar las bases de las propuestas del mandatario.
    </p><h3 class="article-text">Los motivos de la pobreza</h3><p class="article-text">
        Hasta hoy no ha existido una pol&iacute;tica de Estado que defina cu&aacute;l es el modelo de agricultura que necesita el pa&iacute;s y que sea rentable tanto para grandes como para peque&ntilde;os productores. Seg&uacute;n Orlando Pamo, campesino del departamento del Tolima, &ldquo;Colombia tiene recursos suficientes para alimentar a todos y a todas bien&rdquo;, hecho que no justifica la situaci&oacute;n de extrema pobreza en los campos del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio de Planeaci&oacute;n Nacional del Gobierno de Colombia ya hab&iacute;a anunciado en 2007 que de cada 100 campesinos nacionales, 62 son pobres y 25 indigentes, sin embargo, el 72% de los productos que se venden en el pa&iacute;s provienen de peque&ntilde;os y medianos productores. Estos datos convirtieron el tema en el principal punto en la agenda de la legislatura de Santos, obviado, sin embargo, hasta esta reciente crisis.
    </p><p class="article-text">
        No es un tema desligado a la b&uacute;squeda del fin del conflicto armado interno m&aacute;s largo de la historia de Latinoam&eacute;rica. Seg&uacute;n las declaraciones a Desalambre de Ana Teresa Bernal, Alta Consejera para las V&iacute;ctimas, la Reconciliaci&oacute;n y la Paz de Bogot&aacute;, lo que concierne a las pol&iacute;ticas agrarias &ldquo;engloba el alma en los procesos que buscan la paz&rdquo;, pues el narcotr&aacute;fico, los intereses de las multinacionales mineras y agr&iacute;colas, los de los terratenientes y ganaderos y la inseguridad alimentaria de las poblaciones, &ldquo;o bien fueron los principales motivos por los que la guerrilla comenz&oacute; a actuar, o bien han sido los motivos por los que miembros de la sociedad civil colombiana se han convertido en bajas mortales del conflicto o en desplazados de los territorios afectados&rdquo;. Todos estos puntos han colocado a Colombia a la cabeza de las listas de pa&iacute;ses con m&aacute;s desplazados internos del mundo, superando a Siria con un total de 28.8 millones de personas, seg&uacute;n datos de 2012 del Centro de Seguimiento para los Desplazados Internos (IDMC).
    </p><p class="article-text">
        La inseguridad alimentaria de los ciudadanos del campo ha tenido que ver con el dif&iacute;cil acceso de los productos de tierra y mar, la p&eacute;rdida de diversidad a trav&eacute;s de la privatizaci&oacute;n de las semillas por multinacionales como Monsanto, el empobrecimiento de los campesinos a trav&eacute;s de los Tratados de Libre Comercio y el otorgamiento de importantes subsidios a grandes empresas nacionales e internacionales que han concentrado el poder de la tierra en pocas manos y ha generado m&aacute;s competitividad entre peque&ntilde;os y medianos productores. Y no s&oacute;lo es un tema que afecte a los campesinos. Seg&uacute;n un estudio del Departamento Administrativo Nacional de Estad&iacute;stica (DANE), en Colombia m&aacute;s de 20 millones de personas no tienen acceso a los productos b&aacute;sicos de subsistencia, lo que supone que el 34,1% de los ciudadanos vive en la pobreza y otro 10,6% en la indigencia, sean trabajadores del campo o no.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Colombia necesita, para que haya paz, que se avance verdadera y profundamente en el respeto a los Derechos Humanos&rdquo;, conclu&iacute;a Bernal. &ldquo;No se puede hablar de paz teniendo hambre&rdquo;, gritaban los carteles en la Cumbre Agraria y Popular.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Noelia Vera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/colombia-hablar-paz-hambre_1_5806100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Sep 2013 18:26:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia]]></media:keywords>
    </item>
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