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    <title><![CDATA[elDiario.es - Patricia Almarcegui]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/patricia_almarcegui/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Patricia Almarcegui]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las mujeres desafían al poder para ser el motor del cambio en Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mujeres-desafian-poder-cambio-iran_1_1904084.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/330ad14f-cdc7-4fd7-992c-590dd4e8e4e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las mujeres desafían al poder para ser el motor del cambio en Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Sí, somos el eje principal de la sociedad y la familia. Pero si la sociedad no cambia, qué más da cómo eduques a los hijos", señala Mona</p><p class="subtitle">Las iraníes conforman el 55% de los estudiantes de la universidad, el 43% de los estudiantes de máster, y el 58% de estudios de doctorado</p></div><p class="article-text">
        Ir&aacute;n vive una crisis econ&oacute;mica muy grave. En los &uacute;ltimos meses, el tipo de cambio se ha triplicado, el rial se ha devaluado en torno al 80% y la inflaci&oacute;n ronda el 50%. La firma del pacto nuclear en julio de 2015 origin&oacute; un ambiente de tranquilidad que ayud&oacute; significativamente a la econom&iacute;a y a las actividades a favor de los derechos humanos. Alrededor de cien empresas europeas y marroqu&iacute;es se radicaron en el pa&iacute;s y unas 30 empresas iran&iacute;es comenzaron a trabajar en Espa&ntilde;a. Ir&aacute;n pod&iacute;a exportar m&aacute;s petr&oacute;leo y eso le aport&oacute; mayores beneficios para hacerse con importaciones e invertir.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de las sanciones econ&oacute;micas impuestas por Trump, el clima se ha enrarecido. A partir de noviembre, se aplicar&aacute;n sanciones a las transacciones financieras con el Banco Central iran&iacute; y la venta de petr&oacute;leo, la mayor fuente de divisas. Una buena parte de la materia prima es importada y, tras la devaluaci&oacute;n del rial, el producto se ha encarecido enormemente.
    </p><p class="article-text">
        En el bazar iran&iacute;, se ve menos gente y se compra menos. Los analistas avisan de que peligra el puesto de trabajo de un mill&oacute;n de iran&iacute;es y, desde marzo pasado, Ir&aacute;n habr&iacute;a sufrido una fuga de 30.ooo millones de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suman otros factores de inestabilidad: las diferencias entre el jefe de Gobierno y jefe de Estado (Jamenei y Rohan&iacute;), las sucesiones de la monarqu&iacute;a en Arabia Saud&iacute;, la sequ&iacute;a severa y, sobre todo, las mafias de poder y la corrupci&oacute;n de las que los iran&iacute;es se quejan constantemente. Alrededor de un 70% de la poblaci&oacute;n est&aacute; en contra del Gobierno y, seg&uacute;n los analistas, las sanciones de EEUU son responsables &uacute;nicamente de un 15% de los problemas.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esta crisis, muy pocos creen que vaya a producirse una revuelta. Lo que parece estar esperando EEUU con el estrangulamiento de las sanciones, sin pensar (ni buscar) que en el r&eacute;gimen pudiera producirse un cambio. Los iran&iacute;es no pueden viajar a EEUU ni los iran&iacute;es de all&iacute; ni los estadounidenses pueden hacerlo a Ir&aacute;n, si se viaja, no se puede entrar de nuevo en EEUU.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, una joven iran&iacute; intentaba comprar euros en una oficina de cambio en Shiraz. Iba a estudiar a Berl&iacute;n y los necesitaba para su llegada. Sin embargo, no hab&iacute;a posibilidad de comprarlos. Ocurre m&aacute;s veces, de hecho, cuando se espera una fluctuaci&oacute;n grande del rial, las oficinas de cambio se cierran sin avisar y se cuelga el cartel: &ldquo;Hoy no se compra ni se vende&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de crisis (situaci&oacute;n extrema para algunos), cualquier variaci&oacute;n puede ser un <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/mujer-Iran_0_209279317.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">punto de inflexi&oacute;n para el cambio y las transformaciones de las mujeres</a>&nbsp;y, por lo tanto, un avance en los derechos y libertades. En Occidente y en Oriente el cambio m&aacute;s grande se ha producido en la generaci&oacute;n de las mujeres nacida en los a&ntilde;os 80 y, en Ir&aacute;n, el 65% de la poblaci&oacute;n es menor de 35 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las iran&iacute;es se cuestionan c&oacute;mo se les ve desde el exterior: &ldquo;Ir&aacute;n est&aacute; mal y no se respeta fuera, &iquest;Occidente quiere ayudar o solo aprovecharse?&rdquo;. Muchas artistas est&aacute;n cansadas de que solo se les pida obras en Europa que traten de la situaci&oacute;n negativa de la mujer (opresi&oacute;n, machismo, censura).
    </p><p class="article-text">
        Las iran&iacute;es conforman el 55% de los estudiantes de la universidad, el 43% de los estudiantes de m&aacute;ster, y el 58% de estudios de doctorado. Asimismo, son mayor&iacute;a en los estudios de ciencias, tecnolog&iacute;as, ingenier&iacute;as y matem&aacute;ticas. El 5 de mayo del 2017, se firm&oacute; un manifiesto con m&aacute;s de 180 activistas para reclamar derechos para las mujeres. Todav&iacute;a hay muchas libertades por conseguir, pero, sobre todo, se pide la participaci&oacute;n pol&iacute;tica y social con cuotas en los puestos gubernamentales y administrativos.
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                </figure><p class="article-text">
        Masidh Alineyad es una de las activistas m&aacute;s conocidas. Exiliada en EEUU desde 2009, cre&oacute; en 2014 la p&aacute;gina de Facebook My Stealthy Freedom (mi libertad clandestina) oponi&eacute;ndose al c&oacute;digo de vestimenta obligatoria. All&iacute; invitaba a que las mujeres iran&iacute;es enviaran fotograf&iacute;as sin velo o hijab. Despu&eacute;s emprendi&oacute; la campa&ntilde;a #WhiteWednesday, <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-40269482" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los mi&eacute;rcoles decenas de mujeres visten de blanco</a>&nbsp;para denunciar la imposici&oacute;n de vestimenta. Y hace poco emprendi&oacute; la campa&ntilde;a #MiMovilMiArma, mediante la cual las mujeres graban las reacciones de las chador&iacute;es (defensoras del chador) cuando las ven sin velo y las conversaciones, gritos e insultos que mantienen.
    </p><p class="article-text">
        Vida Movahed se quit&oacute; el hijab durante 45 minutos el diciembre pasado hasta que fue arrestada. Desde entonces, decenas de mujeres han realizado lo mismo y, veinte nueve, han sido encarceladas. &ldquo;Estamos aburridas de hablar siempre del velo&rdquo;, cuenta Forugh, ingeniera de Isfahan, &ldquo;el velo se impone tambi&eacute;n por tradici&oacute;n&rdquo;, afirma Mona, ama de casa de Yazd.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La revoluci&oacute;n no solo son luchas mentales y gritos, como en el hashtag #MiMovilMiArma, se conseguir&aacute; con respeto e intercambio de opiniones&rdquo;, afirma Anahita, artista pl&aacute;stica de Teher&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hace Alineyad fuera de Ir&aacute;n? &iquest;C&oacute;mo se puede ayudar a un pa&iacute;s sin vivir en &eacute;l?&rdquo;, concluye. Y ambas ponen como ejemplo y prefieren el trabajo de las activistas de derechos humanos, Hoda Amid, Najmeh Vahedi y Rezvaneh Mohammadi. Desde el pasado 1 de septiembre (que fueron arrestadas las dos primeras) y del 3 de septiembre (que fue arrestada Mohammadi) no s&eacute; tiene noticias de ninguna. Hab&iacute;an organizado talleres de ense&ntilde;anza femenina en los que explicaban la situaci&oacute;n legal que adquiere la mujer cuando se casa y los derechos que pierde. &ldquo;&iquest;Sabes por qu&eacute; las han metido en la c&aacute;rcel tan pronto? Porque nos temen, a las mujeres nos temen&rdquo;, dice Forugh.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es: &iquest;ha mejorado la situaci&oacute;n de la mujer en el &uacute;ltimo a&ntilde;o? &ldquo;S&iacute;&rdquo;, contesta Forugh, &ldquo;la mayor parte de mis amigos viven en pareja sin estar casados y las mujeres pueden adoptar hijos solteras aunque no pueden darle su apellido&rdquo;. &ldquo;La mujer siempre se ha atrevido a decir lo que piensa y no ha seguido las normas. Una gran parte no est&aacute; de acuerdo con llevar el chador, pero quiere elegir qu&eacute; hacer. El Gobierno cree que es un juego o que lo ha organizado EEUU. S&iacute;, la mejora ha tenido que ver con el movimiento del pa&ntilde;uelo blanco, pero lo importante es que se atrevan&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a ha estudiado Bellas Artes en Yazd (una de las mejores facultades del pa&iacute;s) y ha tenido su propio taller. &ldquo;Yazd &ndash;dice Forugh&ndash; es una de las ciudades m&aacute;s tradicionales y machistas de Ir&aacute;n&rdquo;. Mar&iacute;a explica: &ldquo;Habitualmente la mujer se queja de la situaci&oacute;n en Ir&aacute;n, pero si sabe qu&eacute; quiere hacer, lo puede hacer. Yo vengo de una familia tradicional y estudiar arte no est&aacute; bien visto, pero me han ayudado y tengo mi propio taller&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Forugh, &ldquo;los iran&iacute;es son m&aacute;s profundos que los extranjeros y, s&iacute;, nos sentimos superiores. &iquest;Sabes por qu&eacute;? Porque tenemos que ir contra corriente. Ha habido un cambio femenino y el machismo de Yazd se est&aacute; suavizando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los hombres est&aacute;n hartos del pa&iacute;s y quieren que las mujeres hagan las cosas, pero sin ellos no se puede hacer la revoluci&oacute;n. Las mujeres, por ejemplo, son las responsables del ecoturismo y explican en los parques c&oacute;mo reciclar&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute;, somos el eje principal de la sociedad y la familia. Pero si la sociedad no cambia, qu&eacute; m&aacute;s da c&oacute;mo eduques a los hijos&rdquo;, se&ntilde;ala Mona. Forugh afirma: &ldquo;No me gustan los matrimonios temporales. Es una forma de encubrir la prostituci&oacute;n. En una ciudad como Qom hay prostituci&oacute;n. Las prostitutas llevan el chador al rev&eacute;s, se ven las costuras y pueden identificarlas. Entonces se casan temporalmente y as&iacute; pueden mantener relaciones sexuales legales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El velo es un s&iacute;mbolo y, cuando el pueblo sufre, todo est&aacute; al mismo nivel, la econom&iacute;a y la obligaci&oacute;n de llevar chador. S&iacute;, termina, Forugh, es nuestro momento: &ldquo;La revoluci&oacute;n en Ir&aacute;n ser&aacute; feminista o no ser&aacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Almarcegui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mujeres-desafian-poder-cambio-iran_1_1904084.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Oct 2018 19:08:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Irán,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El realineamiento de Oriente Medio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/realineamiento-oriente-medio_129_3291433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a30943f6-2627-481d-aa1a-5904e2cc9cb3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El realineamiento de Oriente Medio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Irán es una nación ambiciosa e inquieta y para Trump, su influencia, una amenaza global que hay que menoscabar</p></div><p class="article-text">
        A pesar de que la estabilidad de Ir&aacute;n es una pieza necesaria para la paz en Oriente Pr&oacute;ximo, se suceden las operaciones para desestabilizarlo. Hubo un momento de inflexi&oacute;n bajo el mandato de Obama &ndash;tambi&eacute;n de Rohan&iacute;&ndash;, cuando se firm&oacute; el tratado nuclear, a lo que deber&iacute;a haber seguido el levantamiento de sanciones. Sin embargo, lleg&oacute; Trump, cort&oacute; los contactos de alto nivel entre Washington y Teher&aacute;n, y dej&oacute; claro la amenaza que representa el pa&iacute;s, al que sit&uacute;a a la misma altura de ISIS &ndash;contra quien Ir&aacute;n combate, as&iacute; como contra otros grupos yihadistas&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Alude para ello a la amenaza nuclear, aunque otros pa&iacute;ses de Oriente dispongan de armas nucleares. El apoyo a los chi&iacute;es, una divisi&oacute;n sectaria que est&aacute; por demostrar y que se instrumentaliza cuando existe un enfrentamiento geopol&iacute;tico. Y, ahora, denuncia a Qatar. Un pa&iacute;s que camina libremente en la regi&oacute;n con una pen&iacute;nsula dentro del Golfo P&eacute;rsico, que servir&iacute;a como trampol&iacute;n para llegar a Ir&aacute;n, en cuyas aguas se encuentra el yacimiento de gas natural, South Pars/North Dome, el m&aacute;s grande del mundo, dividido entre la soberan&iacute;a iran&iacute; y qatar&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Rouhani acaba de vencer de nuevo sobre sus rivales m&aacute;s conservadores en las elecciones iran&iacute;es de mayo. La victoria se ve como una se&ntilde;al de una clase social media y burguesa que tiene cada vez m&aacute;s poder y que necesita del juego democr&aacute;tico. Sin embargo, el candidato reformista independiente y l&iacute;der del Movimiento Verde, Musav&iacute;, quien est&aacute; en arresto domiciliario desde 2011, no ha podido presentarse a las elecciones, lo que significa que otra vez se ha eliminado una alternativa a las dos fuerzas dominantes del espacio pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La baza principal de Rouhan&iacute; para la victoria ha sido el acuerdo nuclear firmado en el 2015 y la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica prevista con el levantamiento de las sanciones. No habi&eacute;ndose dado la segunda, el crecimiento econ&oacute;mico del 7% se ha conseguido b&aacute;sicamente gracias a la venta del petr&oacute;leo, pero no a la reactivaci&oacute;n de la econom&iacute;a. De nuevo, la financiaci&oacute;n se basa en los hidrocarburos.
    </p><p class="article-text">
        Ir&aacute;n y Arabia Saud&iacute; compiten entre s&iacute; para hacerse con la influencia en el Golfo P&eacute;rsico en concreto y Oriente Medio en general, en una rivalidad reciente que arranca tras la Revoluci&oacute;n iran&iacute; y se consolid&oacute; con la invasi&oacute;n estadounidense de Irak en 2003. Tras las revoluciones &aacute;rabes, ambos est&aacute;n sometidos a los movimientos geopol&iacute;ticos de las regiones colindantes y han tomado partido por unos u otros en funci&oacute;n de su b&uacute;squeda de poder. As&iacute; ocurre con las guerras civiles de Yemen, Siria e Irak, como sabemos, pero tambi&eacute;n con dos naciones de enorme peso hist&oacute;rico que luchan en pos de sus aspiraciones democr&aacute;ticas: Egipto y Turqu&iacute;a, cuyos aparatos de estado arrastran tambi&eacute;n la geopol&iacute;tica de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el nuevo realineamiento no hay que perder de vista la causa palestina, pues en Ir&aacute;n, Turqu&iacute;a y Egipto supone una de las bases de las aspiraciones democr&aacute;ticas. Dicha causa opera tambi&eacute;n en las otras dos grandes fuerzas implicadas en la regi&oacute;n, Israel y EEUU. Las cuales, alineadas con Arabia Saud&iacute;, parecen las m&aacute;s interesadas en denunciar el acuerdo nuclear conseguido con tanto esfuerzo con Ir&aacute;n y el que Europa (con Alemania al frente que lo negoci&oacute;) deber&iacute;a defender. De nuevo, el terrorismo se convierte en un monstruo, un &ldquo;ente ins&oacute;lito&rdquo; al que se dirigen los esfuerzos (ninguno pol&iacute;tico) para aplacar la fuerza irracional que lo gu&iacute;a, real o no, cuya justificaci&oacute;n es incuestionable e ideal para generar las acciones que desestabilizan a cualquier pa&iacute;s, incluido Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El beneficio que habr&iacute;a supuesto el levantamiento de las sanciones se ha visto limitado, tanto por las sanciones de EEUU como por el proteccionismo interno iran&iacute;. En este sentido, el levantamiento funcionar&iacute;a como una soluci&oacute;n inmediata pues atraer&iacute;a a inversiones del extranjero. Sin embargo, est&aacute; bien lejos de conseguirse.
    </p><p class="article-text">
        El GAFI (Grupo de Acci&oacute;n Financiera Internacional), encargado de registrar en una lista los pa&iacute;ses que financian el terrorismo y el lavado de dinero, sigue incluyendo a Ir&aacute;n en la lista negra junto con Corea del Norte. De forma que los bancos occidentales y asi&aacute;ticos no iniciar&aacute;n o reanudar&aacute;n los negocios con los iran&iacute;es. A lo que escapa la estadounidense Boeing, que ha firmado acuerdos para vender a Ir&aacute;n docenas de nuevos aviones civiles, la alemana Siemens, que ha acordado actualizar la red ferroviaria de Ir&aacute;n y la inglesa, Vodafone, que est&aacute; modernizando las telecomunicaciones iran&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, solo desde unos cambios estructurales internos se conseguir&iacute;a una mejora financiera y econ&oacute;mica. Algo complicado pues, tras la victoria de Rouhani, han aumentado las fricciones entre los m&aacute;s conservadores del r&eacute;gimen y los que buscan la apertura del pa&iacute;s. A pesar de ello, la actividad bancaria parece funcionar aisladamente. En las &uacute;ltimas semanas, el 90% de los bancos han emitido intereses en alza desafiando la normativa del Consejo Monetario y de Cr&eacute;dito que limit&oacute; la tasa al 15%.
    </p><p class="article-text">
        Ir&aacute;n es una naci&oacute;n ambiciosa e inquieta y para Trump, su influencia, una amenaza global que hay que menoscabar. En los pr&oacute;ximos meses, se asistir&aacute; a las consecuencias de la fuerza y el riesgo que el presidente quiera asumir en la relaci&oacute;n, para lo cual instrumentalizar&aacute; los conflictos regionales en su favor y, en definitiva, se moldear&aacute; en funci&oacute;n de la guerra que se est&aacute; librando en los precios actuales de los hidrocarburos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Almarcegui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/realineamiento-oriente-medio_129_3291433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Jul 2017 16:55:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El realineamiento de Oriente Medio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Oriente Medio,Donald Trump,Irán,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Egipto no ha abandonado la situación límite]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/egipto-hermanos-musulmanes-sisi_1_3693843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e6f38a8-cc72-44bd-b9fc-a5216405c354_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Abdelfatah al Sisi, presidente de Egipto."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La posibilidad de que los egipcios rompan en cólera en un futuro próximo se mantiene</p><p class="subtitle">Al-Sisi y su régimen militar se dedican a cercar a periodistas, activistas de la sociedad civil y organizaciones no gubernamentales</p></div><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n social, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica que atraviesa Egipto en estos momentos podr&iacute;a dar lugar a una revoluci&oacute;n. De hecho, hay quienes incluso ven con cierta melancol&iacute;a la situaci&oacute;n previa a la revoluci&oacute;n de 2011 que llev&oacute; a la dimisi&oacute;n de Hosni Mubarak, motivada, entre otras razones, por un mandato de corrupci&oacute;n extrema.
    </p><p class="article-text">
        Egipto se encuentra con una situaci&oacute;n econ&oacute;mica l&iacute;mite. Un cuarto de la poblaci&oacute;n vive en la l&iacute;nea de pobreza con dos d&oacute;lares al d&iacute;a y un desempleo superior al 13%, adem&aacute;s de una inestabilidad pol&iacute;tica que ha lastrado la inversi&oacute;n extranjera y el turismo, una represi&oacute;n policial alarmante, el acoso a organizaciones de defensa de derechos humanos, periodistas, actores sociales y un poder militar cada vez m&aacute;s acentuado.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno actual del exjefe del Ej&eacute;rcito, Abdelfatah al Sisi, quien lleg&oacute; al poder tras un golpe de estado en 2013 que puso fin al Gobierno de los Hermanos Musulmanes elegidos democr&aacute;ticamente, est&aacute; situando al pa&iacute;s de nuevo en una situaci&oacute;n extrema. Nunca fue f&aacute;cil la gobernanza del pa&iacute;s norteafricano m&aacute;s poblado (90 millones), situado adem&aacute;s en una posici&oacute;n estrat&eacute;gica privilegiada, con una pobreza y analfabetismo que afectan a m&aacute;s de una cuarta parte de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La revoluci&oacute;n de 2011 en Egipto aceler&oacute; el camino para lo que ha sido el continuo hist&oacute;rico de cualquier sociedad: la lucha de la libertad y la justicia social. Mubarak entreg&oacute; el poder al SCAF (Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas) y se mostraron las alternativas a su poder. No eran muchas. Se asisti&oacute; a una emergencia de formaci&oacute;n de grupos pol&iacute;ticos y surgi&oacute; un nuevo problema: qui&eacute;n era m&aacute;s leg&iacute;timo para representar al islam.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; estaban los Hermanos Musulmanes, la corriente principal del movimiento islamista contempor&aacute;neo, denominado tambi&eacute;n, y quiz&aacute;s por alguna raz&oacute;n, reformismo isl&aacute;mico. El movimiento fue inaugurado a finales de los a&ntilde;os veinte del siglo pasado por el maestro de escuela egipcio &#7716;asan al-Bann&#257;, quien vio en los valores de la religi&oacute;n una forma de luchar contra el colonialismo brit&aacute;nico. La influencia de las Hermanos en el mundo asociativo educativo y de beneficencia fue determinante desde su formaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, los gobernantes egipcios apoyaron o denigraron la religi&oacute;n en funci&oacute;n de la legitimaci&oacute;n que ansiaban. Lo demuestra, por ejemplo, el caso de Nasser, quien, aseguran, lleg&oacute; a prestarles juramento. Sin embargo, en uno u otro momento, los gobernantes coincidieron en relacionarlos con el islamismo violento y la oposici&oacute;n terrorista. La marginaci&oacute;n pol&iacute;tica sistem&aacute;tica, lejos de frenar su expansi&oacute;n, los llev&oacute; a volcarse en la sociedad civil.
    </p><p class="article-text">
        En la manifestaci&oacute;n que dio lugar a la revoluci&oacute;n en enero del 2010, los Hermanos se mantuvieron al margen autorizando a sus miembros a participar a nivel individual. La t&aacute;ctica dio sus frutos: tras la dimisi&oacute;n de Mubarak, las Fuerzas Armadas los introdujeron en el proceso de transici&oacute;n, pues su notoriedad los hac&iacute;a imprescindibles. Los resultados fueron el premio a a&ntilde;os de trabajo con los sectores m&aacute;s desfavorecidos. En las primeras elecciones parlamentarias despu&eacute;s de la destituci&oacute;n de Mubarak en 2011, el nuevo Partido Justicia y Libertad, vinculado a los Hermanos, gan&oacute; la mitad de los esca&ntilde;os de la Asamblea Popular. Mohamed Morsi se erigi&oacute; despu&eacute;s como el primer presidente egipcio de los Hermanos, con el 51,9% de los votos en 2012.
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                </figure><p class="article-text">
        En julio de 2013, millones de personas salieron a la calle para reclamar la renuncia de Morsi. Protestaban por la influencia mayor del islam en el Gobierno pero, sobre todo, por la ampliaci&oacute;n de poder del presidente. Hay indicios de que la organizaci&oacute;n civil Tamarod (Rebeli&oacute;n), que pidi&oacute; la renuncia de Morsi, hab&iacute;a estado apoyada por el Ej&eacute;rcito, Arabia Saud&iacute;,  Emiratos &Aacute;rabes Unidos, la seguridad de Estado y los <em>fouloul</em> (partidarios del antiguo r&eacute;gimen).
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo, la Constituci&oacute;n reci&eacute;n firmada fue aprobada en refer&eacute;ndum con un 64% de los votos. Hab&iacute;a que remontarse hasta 1971 para comparar la &uacute;ltima Constituci&oacute;n con esta, que inclu&iacute;a tambi&eacute;n cambios positivos, como, por ejemplo, la libertad de los medios de comunicaci&oacute;n para informar.
    </p><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito tom&oacute; el Gobierno y se inici&oacute; un nuevo ciclo para los Hermanos de ilegalidad, persecuci&oacute;n y condena a muerte. Desde entonces, 50.000 personas han sido arrestadas por su oposici&oacute;n a Al-Sisi, 3.000 han muerto a manos de la seguridad y se han prohibido varios partidos pol&iacute;ticos. Tras el golpe de Estado y el derrocamiento de los Hermanos, Emiratos &Aacute;rabes y Arabia Saud&iacute; concedieron al Gobierno ayudas y pr&eacute;stamos por valor de 23.000 millones de d&oacute;lares para financiar la econom&iacute;a y reconstruir el Estado.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, EEUU aporta 1.300 millones de d&oacute;lares anualmente para ayuda militar, pues as&iacute; favorece un Gobierno que respeta el tratado de paz con Israel, y que ayuda a la estabilidad y a pol&iacute;ticas antiterroristas.
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        Arabia Saud&iacute; acogi&oacute; a muchos de los Hermanos que huyeron de Egipto en los a&ntilde;os cincuenta y sesenta. Sin embargo, su presencia favoreci&oacute; una corriente islamista saud&iacute; cr&iacute;tica con el absolutismo de la familia real y con determinadas pol&iacute;ticas, como la alianza con Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        La llegada al poder de los Hermanos en las urnas supuso un desaf&iacute;o para el r&eacute;gimen saud&iacute;, pues mostr&oacute; un islamismo compatible con la democracia, adem&aacute;s de una posible reconciliaci&oacute;n entre el Egipto de Morsi e Ir&aacute;n lo que inquiet&oacute; vivamente. De all&iacute; que el pa&iacute;s apoyara el golpe e incluyera a los Hermanos en la lista de organizaciones terroristas.
    </p><p class="article-text">
        En julio, Al-Sisi recibi&oacute; un pr&eacute;stamo del FMI para escapar de la quiebra. A cambio se comprometi&oacute; a reducir el d&eacute;ficit al 5,5% del PIB y la deuda, al 88% en 2018-2019. Con ello, intenta favorecer las exportaciones y el turismo, y atraer inversiones extranjeras para impulsar el crecimiento y la creaci&oacute;n de empleo.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, son muchas las dudas y preocupaciones. Al-Sisi y su r&eacute;gimen militar se dedican, m&aacute;s que a cercar a los denominados terroristas, a hacerlo con periodistas, activistas de la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales, etc. Una represi&oacute;n que no tiene que ver solo con una facci&oacute;n religiosa sino con todo aquel espacio que se ensancha democr&aacute;ticamente. Una buena parte de los encarcelados no son islamistas sino progresistas, y el delito de estos &uacute;ltimos consiste en manifestarse contra la dura opresi&oacute;n militar y del r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente, las ayudas econ&oacute;micas deber&iacute;an condicionarse a que Al-Sisi elimine la represi&oacute;n policial y permita mayor discrepancia p&uacute;blica. La posibilidad de que los egipcios rompan en c&oacute;lera en un futuro pr&oacute;ximo se mantiene. Y quiz&aacute;s, si a&uacute;n no se ha materializado, es porque no se ha encontrado una alternativa a la autoridad ya existente. Se deber&iacute;a privilegiar la acci&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica concreta en detrimento de la abstracci&oacute;n religiosa. Ni la pol&iacute;tica ni la religi&oacute;n son conceptos cerrados, claros y con l&iacute;mites estrictos, y la represi&oacute;n crea siempre radicalizaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Almarcegui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/egipto-hermanos-musulmanes-sisi_1_3693843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Dec 2016 18:33:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Egipto no ha abandonado la situación límite]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Egipto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las raíces históricas y actuales de la guerra de Yemen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/raices-historicas-guerra-yemen_129_4663864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11cf0a79-8044-44b3-898e-9bf0858f64db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las raíces históricas y actuales de la guerra de Yemen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Guerra Civil no ha surgido de pronto. No es consecuencia de la toma de la capital por los huzíes, ni de las revoluciones árabes. Entender la situación actual del conflicto y lo que lo ha generado implica una enorme dificultad. Y del Yemen, desgraciadamente, se sabe muy poco; mejor, interesa muy poco</p></div><p class="article-text">
        Yemen es el pa&iacute;s &aacute;rabe m&aacute;s pobre. Seg&uacute;n cuenta Ptolomeo, fue f&eacute;rtil, h&uacute;medo y rico hace muchos siglos. Desde all&iacute; llegaba incienso, mirra, oro, marfil y seda.&nbsp;En el siglo VIII, el&nbsp;Reino de Saba, con capital en&nbsp;Marib, alcanz&oacute; un gran poder debido a su emplazamiento geogr&aacute;fico entre la&nbsp;India&nbsp;y el&nbsp;Mediterr&aacute;neo, lo que le permiti&oacute; hacerse con el monopolio&nbsp;del tr&aacute;fico de especias.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, acaba de declararse un&nbsp;alto al fuego de la Guerra Civil que comenz&oacute; en 2014. Sin embargo, el conflicto armado ha retomado fuerza con un aumento considerable de v&iacute;ctimas entre los civiles en las &uacute;ltimas semanas. Seg&uacute;n Naciones Unidas, han muerto alrededor de 1.400 personas desde que comenz&oacute; la guerra, la mayor parte, civiles. Otras fuentes hablan de 6.300 muertos y un 10% de desplazados de los 26 millones de habitantes.
    </p><p class="article-text">
        Y antes: &iquest;cu&aacute;ntas guerras civiles se han librado en el Yemen durante el siglo XX y cu&aacute;ntas muertes han provocado? La Guerra Civil del 2014 no ha surgido de pronto. No es consecuencia de la toma de la capital, San&aacute;, por los huz&iacute;es, ni de las revoluciones &aacute;rabes. Entender la situaci&oacute;n actual del conflicto y lo que lo ha generado implica una enorme dificultad. Y del Yemen, desgraciadamente, se sabe muy poco; mejor, interesa muy poco. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La no resoluci&oacute;n y nefasta gesti&oacute;n de los conflictos armados y tribales, y las injerencias hist&oacute;ricas de pa&iacute;ses como Egipto, Arabia Saud&iacute; y Gran Breta&ntilde;a, sobre todo, han creado un mapa muy complicado. En 1990, se unific&oacute; la Rep&uacute;blica &Aacute;rabe de Yemen o Yemen del Norte con la Rep&uacute;blica Popular de Yemen o Yemen del Sur.
    </p><p class="article-text">
        Yemen del Norte alcanz&oacute; la independencia en 1918 con la&nbsp;partici&oacute;n del Imperio otomano y fue objeto despu&eacute;s del dominio de nacionalistas (defendidos por Arabia Saud&iacute;) y republicanos (defendidos por el Egipto de Naser). Yemen del Sur form&oacute; parte del protectorado brit&aacute;nico hasta 1967 y se constituy&oacute; como el &uacute;nico Estado &aacute;rabe comunista a partir de 1969.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 70, se agudizaron los enfrentamientos entre los dos estados, lo que gener&oacute; dos guerras civiles en 1972 y 1979. La ca&iacute;da de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica aceler&oacute; la uni&oacute;n de los dos en 1990. Sin embargo, la convivencia no fue f&aacute;cil y dio lugar a una nueva&nbsp;guerra civil&nbsp;en&nbsp;1994&nbsp;en la que el norte impuso su hegemon&iacute;a. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con motivo de las revoluciones &aacute;rabes, los yemen&iacute;es&nbsp;se rebelaron contra el r&eacute;gimen&nbsp;corrupto del presidente&nbsp;Ali Abdullah Saleh a trav&eacute;s de manifestaciones pac&iacute;ficas reprimidas violentamente por el gobierno.&nbsp;La transici&oacute;n democr&aacute;tica prometida no se consigui&oacute; y continuaron las protestas. En 2012, se destituy&oacute; a Saleh y asumi&oacute; la presidencia Abd Rabbuh Mansur al-Hadi tras un refer&eacute;ndum. Yemen se fue debilitando a&uacute;n m&aacute;s econ&oacute;mica y socialmente.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, los rebeldes huz&iacute;es conquistaron la capital de San&aacute; en medio de las protestas de la poblaci&oacute;n contra el alza de la gasolina. En el 2015, disolvieron el Parlamento y Hadi se vio obligado a renunciar a su cargo, aunque m&aacute;s tarde logr&oacute; huir a&nbsp;Ad&eacute;n y revoc&oacute; su renuncia. Los&nbsp;separatistas del sur&nbsp;y las fuerzas leales a Hadi, con sede en&nbsp;Ad&eacute;n, se enfrentaron con los&nbsp;huz&iacute;es, leales a Saleh. As&iacute; empez&oacute; la &uacute;ltima Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        Los huz&iacute;es son chi&iacute;es de la minor&iacute;a zayd&iacute;, rama del islam surgida en el siglo VIII. Forman un movimiento religioso, tienen una facci&oacute;n armada y constituyen un movimiento social. Su importancia en Yemen es grande pues, debido a dicha rama, son seguidos por un tercio de los habitantes.
    </p><p class="article-text">
        En el pa&iacute;s ha imperado desde siempre una estructura tribal, sobre todo en el norte, donde se encuentran las dos tribus m&aacute;s importantes, zayd&iacute;es. Miles de personas siguen respetando la opini&oacute;n de los jeques o jefes de las tribus, quienes pueden llegar a legitimar o no opciones de gobierno. Como fue el caso de Saleh (tambi&eacute;n zayd&iacute;), quien fue respaldado por los huz&iacute;es cuando fue elegido presidente de la Rep&uacute;blica &Aacute;rabe del Yemen en los a&ntilde;os 70. La idea de un Estado central es reciente y ajena al cuerpo pol&iacute;tico y social del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La politizaci&oacute;n de los huz&iacute;es se produjo como consecuencia de la invasi&oacute;n estadounidense de Irak en 2003. Su l&iacute;der, Husein al Huthi, foment&oacute; el sentimiento antinorteamericano y lanz&oacute; una revuelta armada contra el presidente Saleh, quien apoyaba a Washington. Saleh libr&oacute; seis&nbsp;guerras contra los huz&iacute;es hasta el a&ntilde;o 2010.
    </p><p class="article-text">
        Al objetivo inicial de defender los derechos de la minor&iacute;a zayd&iacute; y la creciente predicaci&oacute;n de los sun&iacute;es, se sumaron venganzas tribales, e intereses econ&oacute;micos por el control del contrabando y&nbsp;el tr&aacute;fico de personas&nbsp;con Arabia Saud&iacute;. Las revoluciones&nbsp;&aacute;rabes abrieron el camino para trasladar las reclamaciones de los huz&iacute;es a la capital, que tomaron f&aacute;cilmente debido al malestar de los habitantes contra la corrupci&oacute;n y la supresi&oacute;n de los subsidios a los carburantes.
    </p><p class="article-text">
        En marzo del 2015, tras la toma de los huz&iacute;es de las ciudades de Taiz y Moka y la huida de Hadi del pa&iacute;s,&nbsp;una coalici&oacute;n internacional guiada por Arabia Saud&iacute;&nbsp;lanz&oacute; operaciones militares a&eacute;reas para restaurar el gobierno de Hadi. Los Estados Unidos prestaron su apoyo log&iacute;stico para la campa&ntilde;a.&nbsp;De nuevo Arabia Saud&iacute; interven&iacute;a en los conflictos de Oriente apoyada por EEUU.
    </p><p class="article-text">
        Arabia Saud&iacute; se halla actualmente en un estado de gran vulnerabilidad. Debe resolver varios problemas internos y externos. Entre ellos, mantener sus fronteras y su unidad. As&iacute; intenta abolir diferencias regionales, como la de la regi&oacute;n de Jizan-Asir-Najran, lim&iacute;trofe con Yemen, que pas&oacute; a manos saud&iacute;es en 1900 y ahora intenta de nuevo formar parte del Yemen. A ello se suman, las medidas fiscales que se fijar&aacute;n para contrarrestar el hundimiento del precio del petr&oacute;leo en un contexto de pobreza y paro. Adem&aacute;s, est&aacute; la rivalidad con Ir&aacute;n, m&aacute;s cercana a un enfrentamiento geopol&iacute;tico que a uno sectario y religioso entre sun&iacute;es y chi&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        Ambos pa&iacute;ses compiten por la influencia regional en el Golfo P&eacute;rsico en concreto y Oriente Medio en general, y utilizan los conflictos de los estados &Aacute;rabes, Yemen y Siria sobre todo, para potenciar su influencia en la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Human Rights Watch&nbsp;ha estado en los lugares de los bombardeos&nbsp;desde que comenz&oacute; la campa&ntilde;a a&eacute;rea de los saud&iacute;es y han encontrado restos de sistemas y bombas fabricadas en EEUU, ahora mismo, el suministrador central de armas de Arabia Saud&iacute; y de los otros pa&iacute;ses del Golfo. Probablemente, matar a un centenar de personas con una bomba porque est&aacute;n cerca de un grupo de combatientes deber&iacute;a ser considerado un crimen de guerra y ser investigado.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A qui&eacute;nes benefician esta ofensiva? Aparentemente, Al Qaeda e ISIS. Otro Estado fallido del que se benefician grupos terroristas. Obama present&oacute; hace unos meses el caso del Yemen como un ejemplo&nbsp;de lo que pretend&iacute;a hacer en Oriente Medio para luchar contra el ISIS: colaborar con gobiernos sin necesidad de usar fuerzas norteamericanas de tierra.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, no se asiste a un conflicto &uacute;nico. El malestar proviene del mosaico de luchas por los poderes regionales, locales e internacionales, consecuencia, tanto de acontecimientos recientes, como del pasado. Quiz&aacute;s porque ni Emiratos &Aacute;rabes&nbsp;ni Arabia Saud&iacute; son responsables de construir el Yemen moderno, la tarea sigue perteneciendo a los yemen&iacute;es.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Almarcegui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/raices-historicas-guerra-yemen_129_4663864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Aug 2016 17:25:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las raíces históricas y actuales de la guerra de Yemen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Yemen,Arabia Saudí,Guerras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escuchar Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/escuchar-iran_1_4009639.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41972387-32c4-45e0-833e-acb200e8e2a4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Portada del libro &#039;Escuchar Irán&quot; de Patricia Almarcegui"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En cada viaje, los iraníes me han mostrado y me han hablado de un país diferente. El Irán de este relato poco tiene que ver con el de mi última visita en 2015; pero para aproximarse algo a él hay que leer sus narraciones</p><p class="subtitle">Las experiencias no finalizan cuando se escriben sino cuando se leen, se escuchan. Este es mi primer libro de viajes</p></div><p class="article-text">
        A veces antes de viajar tengo miedo. Aquella ma&ntilde;ana no creo que lo reconociera, pero sent&iacute; una tristeza infinita cuando mi sobrino de tres a&ntilde;os me dio su mano en el coche de camino al tren que me llevaba al aeropuerto. &ldquo;Es un ni&ntilde;o muy sentido&rdquo;, dijo mi hermana al vernos y &eacute;l repiti&oacute;: &ldquo;Tita, no quiero que te vayas&rdquo;. No sab&iacute;a que sal&iacute;a hacia Ir&aacute;n, pero para &eacute;l ir de la playa a la poblaci&oacute;n m&aacute;s cercana para dejarme en la estaci&oacute;n le resultaba tan lejano como mi destino. La distancia no existe, solo es emoci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n no s&eacute; muy bien por qu&eacute; eleg&iacute; Ir&aacute;n. Ese a&ntilde;o hab&iacute;a ido a Egipto, dos a&ntilde;os antes a Siria y a L&iacute;bano, y al siguiente viajar&iacute;a a Yemen. Era la segunda vez que intentaba ir. Conseguir el visado era complicado. Tuve que seguir una serie de normas no escritas que, vistas hoy a&ntilde;os despu&eacute;s, me podr&iacute;an haber servido como una informaci&oacute;n riqu&iacute;sima para preparar el viaje. Entre ellas, no preocuparme demasiado de si me lo iban a conceder o no, a pesar de tener ya los billetes de avi&oacute;n. Cuando llamaba repetidamente al importador de caviar iran&iacute; que se encarg&oacute; de tramitarlo con la Embajada de la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica de Ir&aacute;n en Madrid y le preguntaba si me lo dar&iacute;an solo me contestaba: inshall&agrave;, inshall&agrave;. Alguien me cont&oacute; que el tiempo r&eacute;cord de la espera de su visado hab&iacute;a sido recibirlo en el aeropuerto antes de volar a Teher&aacute;n. La Embajada de la Rep&uacute;blica siempre hac&iacute;a lo posible para que llegara a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que lo consegu&iacute; hab&iacute;a sido el verano anterior. Qu&eacute; alegr&iacute;a tan grande cuando llega un visado. Por correo, en un sobre marr&oacute;n con bolitas y un aire antiguo. Sin embargo no pude utilizarlo. El director de mi Tesis de Doctorado, que yo cre&iacute;a terminada, me dijo con una sinceridad abrumadora que a mi investigaci&oacute;n le faltaban cien p&aacute;ginas m&aacute;s antes de depositarla. Entre el calor del final de junio de Zaragoza y la imagen de mi pasaporte con el visado varado en un caj&oacute;n, sufr&iacute; un ataque de ira en el ba&ntilde;o de la Universidad.
    </p><p class="article-text">
        En agosto del 2005 sal&iacute; hacia Teher&aacute;n v&iacute;a Estambul. Espa&ntilde;a no tiene vuelos directos a Ir&aacute;n, tampoco sedes del Instituto Cervantes, ni licenciaturas en iranolog&iacute;a ni indolog&iacute;a. S&iacute;, entonces, algunos contactos comerciales, como la elaboraci&oacute;n de maquinar&iacute;a para la industria de cer&aacute;mica en Yazd y la importaci&oacute;n de crudo.
    </p><p class="article-text">
        Desde los cristales del aeropuerto de Estambul, observaba los alrededores de la ciudad. Dese&eacute; visitarla de nuevo. Hab&iacute;a estado varias veces y saber por d&oacute;nde caminar&iacute;a y qu&eacute; ver&iacute;a me tranquilizaba ante la salida hacia un pa&iacute;s extra&ntilde;o. Me gusta leer los destinos de los vuelos en las pantallas de los aeropuertos. Me acerco a la puerta de embarque del que va m&aacute;s lejos, observo c&oacute;mo son los pasajeros e intento escuchar su lengua. Aquel d&iacute;a fui a la puerta del que sal&iacute;a hacia Jidda. Hab&iacute;a hombres y mujeres vestidos de blanco luminoso.
    </p><p class="article-text">
        El primer contacto con el pa&iacute;s lo tuve treinta minutos antes de aterrizar. Me hab&iacute;an avisado pero no estaba preparada. Tiene que ver con el cuerpo y todo lo que se relaciona con &eacute;l sigue sorprendiendo, tanto en Oriente como en Occidente. En Ir&aacute;n, la mujer tiene que cubrirse el cabello y llevar ropas holgadas. No est&aacute; obligada a llevar el chador. La tela negra o de colores claros y estampados de flores que cubre por entero la cabeza y el cuerpo de la mujer y que la dibujante y autora Mariana Satrapi ha plasmado magn&iacute;ficamente en la est&eacute;tica general de sus comics, como si el negro de sus dibujos remitiera siempre a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el altavoz anunci&oacute; que &iacute;bamos a tomar tierra, las mujeres sacaron sus pa&ntilde;uelos y comenzaron a cubrirse el cabello. Hice lo mismo con torpeza. Siete semanas despu&eacute;s, ni ellas ni yo esperar&iacute;amos a o&iacute;r la voz, nos quitar&iacute;amos los velos en una sincron&iacute;a perfecta al mismo tiempo que el avi&oacute;n se elevaba. Por eso me gustan las llegadas: porque muestran el destino desde otro lugar. Me gustan porque es cuando la viajera se siente m&aacute;s vulnerable. Nadie recorrer&iacute;a los extrarradios y suburbios de una ciudad, si no fuera porque debe ir desde el aeropuerto al centro de la ciudad o viceversa. Por eso merece la pena tomar el autob&uacute;s o un taxi en vez del tren, para ver por &uacute;nica vez los alrededores ins&oacute;litos de las ciudades. Tan grandes, largos y an&oacute;nimos que a una siempre le da tiempo de arrepentirse de haber llegado.
    </p><p class="article-text">
        El aeropuerto de Teher&aacute;n guardaba un orden y silencio ajenos a cualquier otro de los que he pisado en mis viajes por Oriente. Manten&iacute;a la est&eacute;tica gris de los a&ntilde;os setenta, quiz&aacute;s, qui&eacute;n sabe, como si quisiera retener y recordar el momento en el que se produjo la revoluci&oacute;n iran&iacute;, revoluci&oacute;n de 1979 o Revoluci&oacute;n a secas, llamada m&aacute;s tarde Revoluci&oacute;n Isl&aacute;mica. Aunque a los aeropuertos se les llam&oacute; los &ldquo;no lugares&rdquo; por su atm&oacute;sfera neutra y anodina a principios de los 90, hace a&ntilde;os que son uno de los espacios m&aacute;s humanos que existen. Se puede asistir a la espera y al ocio de los viajeros, al espacio privado de la humanidad. Por eso me gustan las llegadas.
    </p><p class="article-text">
        Aterric&eacute; en Teher&aacute;n sin maleta. Como me dijeron m&aacute;s tarde en la Embajada Espa&ntilde;ola, una no debe preocuparse por el equipaje extraviado porque siempre vuelve. Es verdad. No me importaba mucho perderla pero s&iacute; me preocupaba que no llegaran los libros de poes&iacute;a de Jayyam, Hafez, Saadi y Jami y la Anthologie persane de Mass&eacute; que hab&iacute;a comprado y fotocopiado para leer durante mi estancia, y los regalos para Amir y su familia. Tuve que levantarme durante los d&iacute;as siguientes de madrugada para llamar al aeropuerto y comprobar si estaba en el mismo vuelo que yo hab&iacute;a tomado y que llegaba a diario. La mujer que me atend&iacute;a reconoci&oacute; mi voz tres d&iacute;as m&aacute;s tarde y me dijo que pod&iacute;a pasar a buscarla. Llevaba varias etiquetas, entre ellas de Par&iacute;s y Roma. Sent&iacute; envidia, me habr&iacute;a gustado visitar tambi&eacute;n esas ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Me aloj&eacute; en una casa de la zona alta de Teher&aacute;n, la parte m&aacute;s burguesa de la ciudad, al lado del parque Getarieh. Desde los ventanales se ve&iacute;an las monta&ntilde;as de Alborz, en cuyas laderas se apoya la ciudad y a cuya imagen queda ligada para siempre. La capital iran&iacute; sin ellas no es nada. All&iacute; viv&iacute;an Firuzeh y Alborz los padres de Bahman, un amigo iran&iacute; de Zaragoza. Y, no muy lejos, Amir, su sobrino, que me acompa&ntilde;&oacute; con una generosidad nueva y desconocida para m&iacute; por Teher&aacute;n. Era ingeniero, amaba el deporte y escrib&iacute;a en ingl&eacute;s sobre el f&uacute;tbol club Barcelona en una revista japonesa. A&ntilde;os despu&eacute;s, hizo un viaje por Europa para ver el mundial de f&uacute;tbol y vino a visitarme a Espa&ntilde;a. Antes de venir a Barcelona, fue a Zaragoza, Madrid y dijo que quer&iacute;a ir a Pamplona a conocer las fiestas de San Ferm&iacute;n, de lo que consegu&iacute; disuadirle. En la terraza de la calle Pau Claris donde yo viv&iacute;a entonces, extend&iacute;a su alfombra para rezar. As&iacute; supe que la monta&ntilde;a de Montjuic y La Meca miraban hacia el mismo punto. Una noche en la que yo estaba demasiado cansada para tener un invitado en casa, le cont&eacute; con cierta mala leche la imagen que se ten&iacute;a de los iran&iacute;es en Europa. Se entristeci&oacute;: &ldquo;Es mentira. T&uacute; lo sabes, has estado en Ir&aacute;n. Conoces al pa&iacute;s y a su gente, tienes que escribir sobre &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegu&eacute; al pa&iacute;s, Ahmadineyad acababa de ganar las elecciones y estaba tomando posesi&oacute;n de su cargo. Su elecci&oacute;n fue una sorpresa tanto en Ir&aacute;n como en Occidente. Nadie repar&oacute; en que el 60% de los iran&iacute;es eran menores de veinte a&ntilde;os, quer&iacute;an ser representados y buscaban, entre otras cosas, nuevos l&iacute;deres y de menor edad que los que hab&iacute;an gobernado hasta entonces. De Ahmadineyad, se re&iacute;an. Las veces que hablamos sobre &eacute;l, describ&iacute;an su torpeza, su baja estatura, sus discursos. Sin embargo, como les repet&iacute; en varias ocasiones, hab&iacute;a sido votado por una mayor&iacute;a aplastante, un 62% de 28 millones de votantes.
    </p><p class="article-text">
        Firuzeh y Alborz tuvieron tres hijos. Estaban en edad de hacer el servicio militar cuando se produjo la Revoluci&oacute;n y, un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, la guerra con Irak, por lo que decidieron enviarlos fuera del pa&iacute;s. Fueron a Inglaterra, donde estaba el mayor. All&iacute; se se casaron y tuvieron a sus hijos, a quienes no les ense&ntilde;aron el farsi. Cuando iban a visitar a los abuelos, no ten&iacute;an en qu&eacute; comunicarse. Firuzeh hablaba algo de ingl&eacute;s pero Alborz no sab&iacute;a ni una sola palabra.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;an hecho dos amplios apartamentos pr&aacute;cticamente iguales en la casa -el segundo piso de una villa con piscina-, as&iacute;, cuando iban a visitarlos sus hijos con la familia, pod&iacute;an vivir con mayor independencia y comodidad. Me instal&eacute; en uno de ellos. Al igual que las casas que visit&eacute; de la clase media alta del pa&iacute;s, ten&iacute;a un sal&oacute;n enorme cubierto de alfombras con tres o cuatro mesas del comedor rodeadas de sillas. Uno de los lugares principales para disfrutar del ocio de los iran&iacute;es es el espacio privado del sal&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Me gustaba quedarme all&iacute; a oscuras por la noche antes de ir a dormir y contemplar las luces de la ciudad mientras com&iacute;a pistachos e imaginaba el interior de cada casa. Alborz segu&iacute;a trabajando como farmac&eacute;utico. Era alto, delgado y taciturno y cumpl&iacute;a con todos los rezos diarios en una habitaci&oacute;n peque&ntilde;a en la parte trasera de la casa. Apenas hablaba, pero a veces le gustaba opinar sobre Espa&ntilde;a. &ldquo;Es un pa&iacute;s pobre&rdquo;, me dijo en dos ocasiones, &ldquo;si mi hijo Bahman se hubiera quedado en Inglaterra en vez de irse a Espa&ntilde;a, habr&iacute;a tenido m&aacute;s posibilidades de trabajar y cobrar&iacute;a m&aacute;s dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Firuzeh era diferente. Viv&iacute;a la realidad iran&iacute; de una manera distinta. Me observaba con atenci&oacute;n antes de salir a la calle. No le parec&iacute;a bien la ropa que llevaba y me recomendaba vestirme mejor con chador. Cada vez que sal&iacute;a y, sobre todo, ten&iacute;a alguna visita o reuni&oacute;n en la Universidad o con alg&uacute;n editor, me ped&iacute;a que me lo pusiera. Firuzeh ten&iacute;a miedo. Ve&iacute;amos juntas las noticias en su enorme televisor y cuando sal&iacute;a el cuerpo pol&iacute;tico del pa&iacute;s repet&iacute;a: &ldquo;Bad, bad, bad, Ir&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No le gustaba en qu&eacute; se hab&iacute;a convertido el pa&iacute;s tras la Revoluci&oacute;n. Su vida no hab&iacute;a debido de ser f&aacute;cil tras la marcha de sus hijos casi adolescentes. Puso televisi&oacute;n por sat&eacute;lite en cuanto pudo, pero la polic&iacute;a le oblig&oacute; a quitarla. Hac&iacute;a tiempo que la ten&iacute;a de nuevo. Ahora me doy cuenta: Firuzeh solo quer&iacute;a que yo formara parte de la realidad del pa&iacute;s y pasara desapercibida.
    </p><p class="article-text">
        A los dos d&iacute;as fui a la Embajada Espa&ntilde;ola. Hab&iacute;a dicho a mi familia que me inscribir&iacute;a en ella al llegar. Si ocurr&iacute;a cualquier cosa en Ir&aacute;n, me avisar&iacute;an. Para ello, deb&iacute;a informar de las ciudades que iba a visitar y las fechas en que lo har&iacute;a, una informaci&oacute;n que desconoc&iacute;a. Una se&ntilde;orita me recibi&oacute; y me mand&oacute; esperar en una sala con carteles tenebrosos y amenazantes que avisaban del peligro de consumir y comerciar con drogas. &ldquo;Est&aacute; en territorio espa&ntilde;ol, si quiere pude quitarse el pa&ntilde;uelo&rdquo;, me dijo en farsi. &ldquo;Soy espa&ntilde;ola&rdquo;, le contest&eacute; en ingl&eacute;s. &ldquo;Parece iran&iacute;, va vestida igual&rdquo;, dijo mirando el caft&aacute;n vaquero que hab&iacute;a comprado en el bazar. Rellen&eacute; mi tarjeta de no residente con un recorrido extra&ntilde;o que nunca realic&eacute;. Ni Firuzeh ni Amir entendieron muy bien por qu&eacute; quer&iacute;a inscribirme en la Embajada; yo tampoco.
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil saber qu&eacute; siglo y qu&eacute; pa&iacute;s ha sufrido m&aacute;s a lo largo de la historia. Sin embargo, el siglo XX ha sido una cat&aacute;strofe, una gran derrota humana, tanto para Oriente como para Occidente. Un iran&iacute; como Alborz ha vivido pr&aacute;cticamente la llegada al poder autoritaria de Reza Pahlavi en 1926, la disoluci&oacute;n del Parlamento, la Revoluci&oacute;n con la islamizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n, la guerra de Ir&aacute;n e Irak&hellip; Si &eacute;pocas tan convulsas han resultado extraordinarias para un hombre. &iquest;C&oacute;mo lo habr&aacute;n sido para las mujeres?
    </p><p class="article-text">
        La viajera suiza Annemarie Schwarzenbach fue cinco veces a Ir&aacute;n o Persia, como prefiri&oacute; llamarlo, entre 1935 y 1939 y repar&oacute; en cosas que nadie hab&iacute;a escrito hasta entonces. En 1935 se cas&oacute; con el diplom&aacute;tico Claude Clarac y viajaron en coche por Beirut, Palmira, Mosul y el Kurdist&aacute;n iran&iacute;, hasta llegar a Farmanieh, a 20 km de Teher&aacute;n, donde se instalaron en el pabell&oacute;n de recepci&oacute;n del pr&iacute;ncipe Firuz. Meses m&aacute;s tarde, Schwarzenbach, arque&oacute;loga de formaci&oacute;n, viaj&oacute; con una legaci&oacute;n inglesa arqueol&oacute;gica a Rayys. Como viajera y escritora, reflexion&oacute; sobre la situaci&oacute;n de las mujeres iran&iacute;es. En 'Alle Wege sind offen' explicaba c&oacute;mo se sent&iacute;an despu&eacute;s de que el sah Reza Pahlavi prohibiera llevar la kula o gorra de visera, la &uacute;nica prenda que les quedaba para cubrir su cuerpo despu&eacute;s de la prohibici&oacute;n del uso del chador y del velo en la v&iacute;a p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres se tapaban el rostro y el cuerpo con las manos, desprotegidas, avergonzadas, para continuar siendo invisibles, la condici&oacute;n a la que estaban acostumbradas con el velo desde hac&iacute;a siglos en el espacio p&uacute;blico, y que el sah hab&iacute;a decidido cambiar. Schwarzenbach desautoriz&oacute; dicha prohibici&oacute;n tomada una vez m&aacute;s por un hombre: &ldquo;&iexcl;Organizaci&oacute;n ejemplar, francamente occidental!&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Almarcegui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/escuchar-iran_1_4009639.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 May 2016 17:22:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escuchar Irán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Irán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lucha de poder en Irán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/lucha-poder-iran_1_4052829.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e4bb943-e3ad-48c3-a343-9f1de406ba27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lucha de poder en Irán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez que haya una acción aperturista en Irán se producirá una reacción radical a consecuencia de la permanente lucha de poderes entre las fuerzas conservadoras y moderadas</p></div><p class="article-text">
        El 21 de marzo, el l&iacute;der supremo iran&iacute;, Jamenei, se dirigi&oacute; al pa&iacute;s en el cl&aacute;sico discurso de Nouruz, las vacaciones que paralizan al pa&iacute;s con motivo de la celebraci&oacute;n del a&ntilde;o persa y que nada tienen que ver con una celebraci&oacute;n musulmana. En &eacute;l, aprovech&oacute; para enumerar las &ldquo;diez acciones fundamentales para el rescate de la econom&iacute;a del pa&iacute;s&rdquo; entre las que cit&oacute;: la necesidad de resucitar la producci&oacute;n nacional, implementar los sectores sensibles del petr&oacute;leo y el gas, luchar contra la corrupci&oacute;n, prestar atenci&oacute;n a la peque&ntilde;a y mediana industria, etc. En resumen, acciones desvinculadas del exterior y de una apertura internacional.
    </p><p class="article-text">
        Solo tres semanas despu&eacute;s de las elecciones y tras el resultado desfavorable para los ultraconservadores que favorece a moderados y reformistas, el l&iacute;der supremo expon&iacute;a sus reticencias frente a las relaciones internacionales. Una paradoja a la que habr&aacute; que acostumbrarse. A partir de ahora, cada vez que haya una acci&oacute;n aperturista se producir&aacute; una reacci&oacute;n radical. Imagen y consecuencia de la lucha de poderes eterna que se libra entre las fuerzas conservadoras y moderadas dentro del Consejo de Guardianes del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En estas circunstancias, &iquest;c&oacute;mo es posible que el l&iacute;der supremo permitiera que llegase a la presidencia el moderado Rohan&iacute;? Por decirlo de alguna forma, no hubo m&aacute;s remedio. La gravedad de los problemas econ&oacute;micos, el cambio generacional y el uso de las nuevas tecnolog&iacute;as de la comunicaci&oacute;n que hacen imposible el silencio del 60% de j&oacute;venes de los 78 millones de habitantes que no asistieron al comienzo de la Revoluci&oacute;n, el desastre en el que qued&oacute; el pa&iacute;s tras las dos legislaturas de Ahmadineyad&hellip; Rohan&iacute; ha sabido reconducir la cuesti&oacute;n nuclear a trav&eacute;s de una &oacute;ptima y aguda pol&iacute;tica exterior y ha conseguido sacar al pa&iacute;s del nefasto embargo econ&oacute;mico de las potencias internacionales que estrangulaba al pa&iacute;s. Ir&aacute;n, l&iacute;der de Oriente por derecho propio, aparece hoy por fin legitimado internacionalmente.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el cambio puede ser solo econ&oacute;mico y no pol&iacute;tico. Ir&aacute;n se abre a los negocios. De pronto, Occidente asiste at&oacute;nito al descubrimiento del pa&iacute;s, es decir, a la posibilidad de sacar partido de 78 millones de consumidores. Rohan&iacute; ha adquirido un prestigio en el campo de la diplomacia y parece obligado a realizar una reforma regulatoria, un marco legal y jur&iacute;dico que facilite la inversi&oacute;n extranjera.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o fiscal 2015-2016 ha sido nefasto, la econom&iacute;a se ha estancado y necesita crecer al menos en un 5%. Seg&uacute;n afirma Rohan&iacute;, hace falta un m&iacute;nimo de 30.000 millones de d&oacute;lares en inversiones extranjeras para los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, EEUU y la UE no han levantado las sanciones por violaci&oacute;n de derechos humanos y terrorismo. El Departamento del Tesoro estadounidense no permite las transacciones de d&oacute;lares a trav&eacute;s de sus bancos al pa&iacute;s, lo que obstaculiza&nbsp;los negocios internacionales y hace recelar adem&aacute;s del marco legal iran&iacute;. De ah&iacute;&nbsp;que tampoco se pueda recuperar el dinero congelado con el pretexto de las sanciones. No hace mucho, el responsable para la aplicaci&oacute;n&nbsp;del acuerdo nuclear, Araghchi, recordaba que hay que ser paciente para ver los resultados del mismo. Todas las sanciones que estaban previstas se han eliminado,&nbsp;pero llevar&aacute; tiempo volver a la capacidad econ&oacute;mica del Ir&aacute;n anterior. Occidente prometi&oacute; levantar las sanciones sobre el petr&oacute;leo, pero nunca encontrar clientes para el petr&oacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, existen ciertos avances pol&iacute;ticos y medidas positivas que abordan algunas de los necesarios cambios esperanzadores del pa&iacute;s. Entre ellas, la reciente adopci&oacute;n de enmiendas en el C&oacute;digo Penal Isl&aacute;mico y el C&oacute;digo de Procedimiento Criminal. No obstante, como demuestra el &uacute;ltimo discurso del l&iacute;der supremo, la lucha pol&iacute;tica que se libra en la c&uacute;pula del poder recela del cambio legal y jur&iacute;dico y lo ralentiza.
    </p><p class="article-text">
        El resultado de las &uacute;ltimas elecciones admite lecturas variadas. Como afirma Hamid Dabashi, los reformistas no han vencido aunque ellos piensen lo contrario. El control de las elecciones en Ir&aacute;n sigue siendo una cuesti&oacute;n de ingenier&iacute;a flagrante por parte de las facciones gobernantes. El poder contin&uacute;a en manos de los cl&eacute;rigos de las facciones m&aacute;s ortodoxas del Consejo de Guardianes, quienes, adem&aacute;s del l&iacute;der supremo, deciden que el voto debe repartirse entre dos &uacute;nicos grupos: ultraconservadores, y moderados y reformistas. Esto es, entre dos facciones que ya ostentan el poder.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; la representaci&oacute;n de los movimientos sociales que llevaron al Movimiento Verde de 2009? La atenci&oacute;n deber&iacute;a centrarse en ellos, en las fuerzas sociales que permanecen ocultas y se refuerzan con elecciones de estas caracter&iacute;sticas. Cada vez es menos relevante el resultado real y tienen m&aacute;s consecuencias las fuerzas sociales sin representaci&oacute;n, as&iacute; como la decisi&oacute;n de votar o no de los ciudadanos, cuya posibilidad de elecci&oacute;n se reduce solo a la de los dos grupos de siempre.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, hay que esperar a las consecuencias de este cambio de ciclo en Ir&aacute;n. Es posible&nbsp;que el campo pol&iacute;tico se ampl&iacute;e, lo que conllevar&aacute; nuevas tensiones. Y que todo ello lleve a un cambio en la Constituci&oacute;n y termine desapareciendo la figura del gu&iacute;a supremo, el Consejo de Guardianes y la ley isl&aacute;mica o <em>sharia</em>. Eso s&iacute;. Los resultados no ser&aacute;n inmediatos. Como muestra la historia, las revoluciones, silenciosas o no, necesitan de tres o cuatro generaciones para dar sus frutos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Almarcegui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/lucha-poder-iran_1_4052829.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Apr 2016 19:18:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lucha de poder en Irán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Irán,Hasán Rohaní]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y en Irán, ¿qué pasa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/iran-pasa_1_2464787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d745098f-b6ea-4ead-8df7-53d82deb67b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Y en Irán, ¿qué pasa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pregunta que se plantean ahora mismo los especialistas es, ¿habrá apertura tras el acuerdo nuclear? La contestación es sí, pues el cambio ya se ha instalado en la sociedad</p></div><p class="article-text">
        Abbas tiene 13 a&ntilde;os. Lleg&oacute; hace dos a&ntilde;os a Collado Villalba. Su madre es licenciada en traducci&oacute;n e interpretaci&oacute;n de ingl&eacute;s por la Universidad de Teher&aacute;n. Habla un ingl&eacute;s culto y dulce, y ha ense&ntilde;ado la lengua a su hijo, el segundo de la promoci&oacute;n de su clase en el Instituto. Sus compa&ntilde;eros confunden Irak con Ir&aacute;n y lo llaman yihadista. Pero a &eacute;l no le importa. Les dice que, de los &uacute;ltimos siete detenidos por presunto yihadismo en Espa&ntilde;a, cinco eran marroqu&iacute;es y dos, espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
         En Ir&aacute;n viven 77 millones de habitantes. Otros cuatro se reparten principalmente entre Los &Aacute;ngeles, Londres, Toronto, Dub&aacute;i, Berl&iacute;n y Fr&aacute;ncfort. Una gran parte sali&oacute; del pa&iacute;s tras la revoluci&oacute;n isl&aacute;mica. Cuando los familiares que se hab&iacute;an quedado en el pa&iacute;s murieron y heredaron, la moneda se hab&iacute;a devaluado tanto que decidieron no sacarla del pa&iacute;s. Ahora piensan de otra forma. En los &uacute;ltimos meses, el valor del dinero se ha duplicado. Se habla incluso de la posibilidad de quitar tres ceros a la moneda (un euro equivale a unos 37.000 riales) para contabilizarla m&aacute;s f&aacute;cilmente. 
    </p><p class="article-text">
         Un apartamento en Teher&aacute;n de 45 m vale alrededor de 360.000 d&oacute;lares. El sueldo m&iacute;nimo es de 250 euros y el de un funcionario, 600. La mayor parte de los iran&iacute;es tienen dos trabajos para llegar a final de mes. La capital iran&iacute; cuenta con 16 millones de habitantes. Al igual que Shiraz o Isfahan, est&aacute; recogiendo el desplazamiento de la poblaci&oacute;n de las zonas rurales a causa de la sequ&iacute;a. En Shiraz, por ejemplo, hace siete a&ntilde;os que no llueve. Teher&aacute;n ya no da m&aacute;s de s&iacute;, las monta&ntilde;as de Elburz la enclaustran y no permiten la construcci&oacute;n. Se extiende horizontal, blanquecina, alargada: gris. El mismo tono con que la retrat&oacute; el gran fot&oacute;grafo Bahman Jalali durante d&eacute;cadas, quien asegur&oacute; que tuvo que irse a vivir a Londres para descubrir el color. 
    </p><p class="article-text">
         El tr&aacute;fico es tan intenso que los j&oacute;venes, m&aacute;s del 60% de los iran&iacute;es, salen solo por la noche cuando la circulaci&oacute;n disminuye. Toman un refresco en los caf&eacute;s hipermodernos (tanto aqu&iacute; como all&iacute;) que han surgido en los &uacute;ltimos meses, van a casa de alguno a beber alcohol y luego salen con el coche con la m&uacute;sica a tope a disfrutar de la noche. Del barrio de Jolfa, el lugar de moda en Isfahan, se dice que &ldquo;todo ocurre pero nunca se sabe&rdquo;. El espacio p&uacute;blico se ha contaminado tras a&ntilde;os de clausura del ambiente de las fiestas privadas en las casas. La doble moral que, aseguran, caracteriza a los iran&iacute;es desde hace siglos se deshace. En Ir&aacute;n, como en otros pa&iacute;ses, todo tiene lugar, aunque de forma clandestina. 
    </p><p class="article-text">
         Mientras, el gobierno isl&aacute;mico ha presentado un proyecto de ley para incentivar una nueva pol&iacute;tica de natalidad con el que pretender&iacute;a llegar a 150 millones de habitantes en los pr&oacute;ximos 50 a&ntilde;os. Tras la decisi&oacute;n, se encuentran varias razones. La principal: estimular el consumo interno. El proyecto&nbsp;prohibir&iacute;a las vasectom&iacute;as y las ligaduras de trompas, y la publicidad sobre m&eacute;todos de control de la natalidad.&nbsp;El aborto continuar&iacute;a permitido como hasta ahora, es decir, en el caso de que el embarazo amenazase la vida de la mujer.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, mientras el c&oacute;digo penal isl&aacute;mico considera ilegal la homosexualidad, desde 1983, el gobierno costea las operaciones de cambio de sexo.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez son m&aacute;s las parejas que viven juntas sin casarse, a pesar de que las leyes isl&aacute;micas iran&iacute;es lo consideran delito y, a pesar de la existencia del matrimonio temporal, un contrato por semanas, privilegio &uacute;nico del islam ch&iacute;i. Las dif&iacute;ciles y largas negociaciones del mahrieh tienen que ver tambi&eacute;n con el descenso de los matrimonios. El mahrieh es el dinero que el novio debe asegurar a la novia en caso de que el matrimonio se rompa, pues, esta, al ser mujer, se encuentra en inferioridad de derechos en la separaci&oacute;n, lo que el mahrieh repara.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, el acuerdo sobre el programa nuclear y el anhelado levantamiento de las sanciones ha activado una carrera entre los pa&iacute;ses occidentales a la b&uacute;squeda de un negocio en el pa&iacute;s. Ir&aacute;n cuenta con la tercera reserva de petr&oacute;leo del mundo, 100.000 millones de d&oacute;lares en fondos congelados de Occidente y 77 millones de consumidores. Adem&aacute;s de, una situaci&oacute;n geogr&aacute;fica especial y estrat&eacute;gica, y un gobierno estable, en un Oriente desde hace tres a&ntilde;os convulso. A lo que se suma, la &uacute;ltima voluntad de la comunidad internacional de establecer relaciones con el pa&iacute;s con objeto de encontrar soluciones pol&iacute;ticas a los conflictos de Yemen y la guerra civil en Siria. 
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que se plantean ahora mismo los especialistas es, &iquest;habr&aacute; apertura tras el acuerdo nuclear? La contestaci&oacute;n es s&iacute;, pues el cambio ya se ha instalado en la sociedad. M&aacute;s all&aacute;, lo que deber&iacute;a plantearse es c&oacute;mo las transformaciones pueden disminuir el poder de los doce miembros del Consejo de Guardianes (la gran autoridad del pa&iacute;s). Y c&oacute;mo el c&oacute;digo penal deber&iacute;a irse desligando de la ley isl&aacute;mica o sharia. Algo que, si se lleva a cabo, deber&aacute; hacerse lentamente, como los cambios que se han sucedido hasta ahora, y sin radicalismos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Almarcegui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/iran-pasa_1_2464787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2015 17:44:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Y en Irán, ¿qué pasa?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Irán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo sería la relación entre Oriente y Occidente sin el Islam?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/relacion-oriente-occidente-islam_129_2581867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29d1585c-7e23-4cd7-ba58-a3f7da76fea2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo sería la relación entre Oriente y Occidente sin el Islam?"></p><p class="article-text">
        Una de las preguntas que podr&iacute;a plantearse tras los atentados ocurridos en T&uacute;nez, Francia y Kuwait, en estos dos &uacute;ltimos lugares autor&iacute;a de Estado Isl&aacute;mico, es c&oacute;mo benefician a la expansi&oacute;n del mismo. La respuesta es poco, m&aacute;s all&aacute; de permitirle poner en pr&aacute;ctica su forma preferida de visibilidad: el terror. Lo consigue llevando a cabo las maniobras psicol&oacute;gicas m&aacute;s impactantes y mostr&aacute;ndolas a trav&eacute;s de las redes. Algo que, consciente, inconscientemente o por ignorancia, tambi&eacute;n alimentan una buena parte de los medios de prensa, a trav&eacute;s de unos contenidos y ret&oacute;rica determinados, que parecen avalar la profec&iacute;a de que la guerra de las civilizaciones por fin se ha cumplido.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, este miedo justifica muchos de los mecanismos de defensa de seguridad de los estados, los cuales generan recortes de los derechos de los ciudadanos, como han denunciado recientemente organizaciones humanitarias en T&uacute;nez, Marruecos y Egipto. Ha llegado la hora de quitar &ldquo;isl&aacute;mico&rdquo; al lado de Estado y, en su lugar, a&ntilde;adirle terrorista, pues la profesi&oacute;n del Islam nada tiene que ver con el terrorismo.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como demuestran las estad&iacute;sticas, el n&uacute;mero m&aacute;s grande de v&iacute;ctimas del terrorismo se ha producido en Oriente y no en Occidente. En el a&ntilde;o 2013, murieron 18.000 personas en ataques terroristas. El 82% ocurri&oacute; en cinco pa&iacute;ses: Irak, Afganist&aacute;n, Pakist&aacute;n, Nigeria y Siria. Los responsables del 66% de las muertes fueron: Estado Isl&aacute;mico, Boko Haram, los talibanes y Al Qaeda. En Estados Unidos, los datos confirman que, desde septiembre del 2011, las muertes por terrorismo por motivos racistas y extremistas no musulmanes ha sido el doble que las causadas por musulmanes.
    </p><p class="article-text">
        Graham Fuller, antiguo agente de la CIA y especialista en Islam, se planteaba una pregunta fundamental en su libro, <em>A World Without Islam</em> (2011). &iquest;Cu&aacute;les ser&iacute;an las relaciones entre Oriente y Occidente en la actualidad si no hubiera existido el Islam? B&aacute;sicamente las mismas, contestaba, pues las razones que han llevado a la situaci&oacute;n actual no tienen nada que ver con la religi&oacute;n. Por ejemplo, el colonialismo, el imperialismo, la b&uacute;squeda de fuentes energ&eacute;ticas, el apoyo a las dictaduras, las invasiones y guerras de Estados Unidos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El papel de Estados Unidos &ndash;actual potencia mundial y casi con seguridad de los a&ntilde;os que vienen&ndash; en la implicaci&oacute;n de Oriente es definitivo. Su papel est&aacute; siendo fundamental en el realineamiento de la regi&oacute;n y en lo que los estadistas llaman ahora &ldquo;conciliaci&oacute;n de posiciones contradictorias&rdquo;, eufemismo que esconde el apoyo o cambio de apoyo de Estados Unidos a uno u otro pa&iacute;s en funci&oacute;n de los resultados que pueda obtener.
    </p><p class="article-text">
        Desde el a&ntilde;o&nbsp;2001, Estados Unidos, con ayuda de sus aliados, ha librado guerras en Afganist&aacute;n, Irak, Libia y, de forma indirecta en Pakist&aacute;n, Yemen y Somalia. En la actualidad, el Estado libio ha desaparecido, el iraqu&iacute; est&aacute; al borde de la guerra civil, el poder afgano vacila, los talibanes nunca han sido tan poderosos en Pakist&aacute;n&hellip; El caos asuela&nbsp;la regi&oacute;n y se forman unos espacios vac&iacute;os de poder disponibles para los intereses m&aacute;s extremos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas implicaciones demuestran que Estados Unidos no ha sido capaz de ganar en ninguno de los conflictos en los que ha intervenido. A tenor de los fracasos, decidi&oacute; comenzar a retirarse militarmente de la regi&oacute;n. Lo hizo en Irak, en Afganist&aacute;n, apenas intervino en los bombardeos de Libia, busc&oacute; un acuerdo con Ir&aacute;n sobre el tema nuclear&hellip; Sin embargo, una fuerza le ha obligado a reconsiderar su intenci&oacute;n de abandonarla. El petr&oacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        El desarrollo de la explotaci&oacute;n por medio de fracking del gas y petr&oacute;leo en Estados Unidos ha hecho pensar a Obama en la posibilidad de abandonar el frente de Oriente y centrarse en otros deseos, quiz&aacute;s tambi&eacute;n coloniales, en&nbsp;otros lugares. Sin embargo, Arabia Saud&iacute;, recelosa de que Ir&aacute;n adquiriera poder y se reconciliara con Estados Unidos gracias a las negociaciones nucleares, decidi&oacute; aumentar su producci&oacute;n de petr&oacute;leo y abaratar as&iacute; los precios. La estrategia ha golpeado al fracking llevando a los empresarios a la crisis y pr&aacute;cticamente a la quiebra. De este modo, Estados Unidos ha vuelto su mirada de nuevo hacia Oriente y ha reafirmado su apoyo a Arabia Saud&iacute;. &nbsp; &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El empantanamiento de Estados Unidos en Oriente deber&iacute;a llevar a la conclusi&oacute;n de que la manera en que ha llevado las cosas no es la mejor y que la posibilidad para avanzar debe ser la pol&iacute;tica. Es decir, un cambio en su forma de implicaci&oacute;n y tambi&eacute;n en la de sus aliados, lo que conlleva un trabajo de conocimiento sobre los actores de la regi&oacute;n b&aacute;sico. No se puede seguir trabajando sobre el miedo al Otro como uno de los adalides principales, ni buscar de nuevo un entente &uacute;nico, un monstruo, sea el que sea, que justifique cualquier acci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Almarcegui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/relacion-oriente-occidente-islam_129_2581867.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2015 17:45:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo sería la relación entre Oriente y Occidente sin el Islam?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Oriente Medio,Estados Unidos,Terrorismo,Religión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿A qué temen Irán y Arabia Saudí?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/temen-iran-arabia-saudi_129_2671989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b00a8f64-ec8f-42f1-9fe8-1a0292b3046e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿A qué temen Irán y Arabia Saudí?"></p><p class="article-text">
        Lo escuch&eacute; por primera vez hace casi dos d&eacute;cadas. En el futuro solo habr&iacute;a dos potencias, China e India. Como tales, ser&iacute;an interlocutoras entre s&iacute;, el resto no tendr&iacute;a importancia, a excepci&oacute;n de Oriente Medio. &iquest;Qu&eacute; ocurrir&iacute;a con &eacute;l?
    </p><p class="article-text">
        Las revueltas &aacute;rabes han funcionado como verdaderas espitas. Por un lado, hicieron caer a los presidentes dictatoriales y llevar a d&eacute;biles procesos de transici&oacute;n a algunos pa&iacute;ses y, por otro, han hecho que las luchas sectarias tomen fuerza y evidencien diferencias cada vez mayores entre secularistas e islamistas, conservadores y liberales, y sun&iacute;es y chi&iacute;es. Los conflictos regionales han encontrado unos espacios para desarrollarse. As&iacute;, mientras se asiste al caos de algunos pa&iacute;ses y a la violencia intercomunitaria, asistimos a un realineamiento de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este nuevo contexto, los dos poderes regionales m&aacute;s importantes son Ir&aacute;n y Arabia Saud&iacute;. Ambos compiten por la influencia regional en el Golfo P&eacute;rsico en concreto y Oriente Medio en general. Su rivalidad, sin embargo, es reciente. Durante la &eacute;poca del sah, no se ve&iacute;an como aliados, pero tampoco como enemigos. A partir de la Revoluci&oacute;n iran&iacute;, los dos intentaron situarse a la cabeza del mundo musulm&aacute;n. En la d&eacute;cada de 2000, durante las presidencias de Rafsanyani y Jatam&iacute;, hubo un acercamiento. La raz&oacute;n principal de su rivalidad, tiene origen en la invasi&oacute;n estadounidense de Irak en 2003. Desde entonces, combaten en una suerte de guerra fr&iacute;a, donde Irak es el principal campo de batalla de una competici&oacute;n cuyo objeto es el liderazgo regional. En definitiva, las actuales divisiones sectarias entre Arabia Saud&iacute; e Ir&aacute;n tienen que ver m&aacute;s con un enfrentamiento geopol&iacute;tico que busca el predominio en Oriente Medio, que con la religi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, los dos poderes est&aacute;n utilizando los cambios internos de los Estados &Aacute;rabes, Yemen y Siria sobre todo, para potenciar su influencia en la regi&oacute;n. A ello se suma, las intenciones de EEUU, que parecer&iacute;an haberse modificado y buscar <em>de facto</em> una alternancia de socios en los conflictos de Oriente. En este nuevo mapa, &iquest;de qu&eacute; tienen miedo Arabia Saud&iacute; e Ir&aacute;n?
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, Arabia Saud&iacute; teme que los iran&iacute;es hayan ido ganando influencia en territorios de control de minor&iacute;as sun&iacute;es, sobre todo en Irak tras el derrocamiento de Sadam Hussein. Asimismo, que Ir&aacute;n est&eacute; apoyando en Yemen a los rebeldes huz&iacute;es (zayd&iacute;es de la rama del islam chi&iacute;) para tener m&aacute;s poder en la regi&oacute;n. De all&iacute; que, haya organizado operaciones militares para frenar el avance de estos. Lo que significa implicarse en un conflicto local y generar una din&aacute;mica muy delicada, pues ahonda en las diferencias entre el norte zayd&iacute; y el sur sun&iacute;, que podr&iacute;a desembocar en la misma violencia entre comunidades de Siria. Pero su miedo m&aacute;s grande es la relaci&oacute;n que puedan establecer Ir&aacute;n y Occidente en funci&oacute;n del trascurso de las negociaciones nucleares. De all&iacute; que deba situarse por delante de Ir&aacute;n cuanto antes y prepararse para que este se integre en el juego regional de Occidente.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, el apoyo de Ir&aacute;n a la Siria de Bashar al-Asad sit&uacute;a al pa&iacute;s en una situaci&oacute;n muy dif&iacute;cil. Por vez primera, defiende sus intereses como un Estado sectario, lo que da&ntilde;a su imagen en el contexto isl&aacute;mico. Si Al-Asad no vence, Ir&aacute;n perder&iacute;a a su compa&ntilde;ero m&aacute;s preciado. Esto ha hecho que Rohan&iacute; busque un acuerdo sobre la cuesti&oacute;n nuclear con objeto de formar parte de nuevo de la comunidad internacional y ser el principal protagonista de Oriente. Aunque como no hace mucho recordaba el Ministro de Asuntos Exteriores iran&iacute;, el objetivo final ser&iacute;a eliminar las sanciones, en lo que parece un cambio m&aacute;s pragm&aacute;tico que otra cosa. Mientras los pa&iacute;ses &aacute;rabes est&aacute;n viviendo las consecuencias de unos logros revolucionarios de los que se sienten satisfechos, Ir&aacute;n est&aacute; perdiendo su imagen de r&eacute;gimen antiisrael&iacute; y antiamericano en Oriente.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, EEUU parece inclinarse hacia Ir&aacute;n. Su intenci&oacute;n no es modificar el r&eacute;gimen, como lo fue antes, sino solucionar la cuesti&oacute;n nuclear. A su favor se encuentra, el que Ir&aacute;n participa por tierra y aire contra Estado Isl&aacute;mico, el principal objetivo de EEUU. Las &uacute;nicas capaces de derrocarlo en Irak son las milicias chi&iacute;es apoyadas por Ir&aacute;n. Del mismo modo que sucede en Siria, que luchan al lado de Al-Asad. Sin embargo, la irrupci&oacute;n de Estado Isl&aacute;mico obliga a EEUU a cuestionarse sobre las consecuencias que tendr&iacute;a el derrocamiento de Al-Asad.
    </p><p class="article-text">
        Por lo que respecta a Arabia Saud&iacute;, el apoyo de EEUU ha existido desde siempre. Tras los &uacute;ltimos acontecimientos sucesorios de la monarqu&iacute;a (probablemente una de las grandes debilidades del pa&iacute;s que debe someterse a las luchas internas que origina la sucesi&oacute;n), ha sido elegido Salm&aacute;n bin Abdulaziz. El monarca ha afirmado que continuar&aacute; con el enfrentamiento con Ir&aacute;n. EEUU no ha manifestado nada al respecto por lo que demuestra su consentimiento t&aacute;cito.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el conflicto sectario est&aacute; desplazando a la ocupaci&oacute;n palestina como uno de los puntos claves de la pol&iacute;tica &aacute;rabe. La lucha contra Israel parece adquirir menor importancia, debido a las propias crisis internas de los pa&iacute;ses de Oriente. A pesar de las irrupciones de las intervenciones extranjeras, las milicias no estatales y los reg&iacute;menes dictatoriales en el poder, las sociedades &aacute;rabes asisten a las consecuencias de interacciones pol&iacute;ticas y sociales. Una de las cuales aventura ser definitiva y condicionar&aacute; el mapa futuro, el refuerzo de las identidades.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Almarcegui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/temen-iran-arabia-saudi_129_2671989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2015 17:01:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿A qué temen Irán y Arabia Saudí?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Irán,Arabia Saudí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es Estado Islámico la mayor amenaza para Occidente?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/islamico-mayor-amenaza-occidente_129_4387836.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee614adf-a592-4c22-b277-cd4dbddb8ac1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es Estado Islámico la mayor amenaza para Occidente?"></p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute; de nuevo, un monstruo, una amenaza, un enemigo imparable. El Estado Isl&aacute;mico. Un 'ente ins&oacute;lito' hacia el que hay que dirigir todos los esfuerzos (muy pocos pol&iacute;ticos) para luchar contra esa fuerza irracional que lo dirige. Un gran Otro, que permite y permitir&aacute; justificar cualquier acci&oacute;n. &iquest;Y si a lo que se est&aacute; asistiendo es a un nuevo impulso de 'guerra contra el terrorismo' en la misma l&iacute;nea iniciada por George W. Bush tras los atentados de 2001?, escrib&iacute;a hace un par de meses Alain Gresh. O, como anuncia Peter Harling, &iquest;y si al Estado Isl&aacute;mico le espera un futuro prometedor porque los principales actores que luchan contra &eacute;l (islamistas chi&iacute;es, medios seculares y gobiernos occidentales) siguen explotando su presencia para redimirse de sus errores y redefinen sus relaciones sobre la base de una Guerra Santa que se vuelve una finalidad en s&iacute; misma?
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, Estado Isl&aacute;mico muestra mucho acerca de la situaci&oacute;n de Oriente Medio y tambi&eacute;n de la pol&iacute;tica exterior de los pa&iacute;ses occidentales. Su formaci&oacute;n es una de las consecuencias de las necesarias revueltas &aacute;rabes y de los fracasos occidentales, de los cuales distrae y distraer&aacute;. Se podr&iacute;a decir que Estado Isl&aacute;mico es el efecto de un vac&iacute;o pol&iacute;tico generalizado que muestra que no se sabe qu&eacute; hacer con los nuevos escenarios de Oriente Medio, adem&aacute;s de la consecuencia de la forma en que el primer ministro iraqu&iacute; Nuri Al-Maliki y el presidente sirio Bashar al Asad han tratado a los sun&iacute;es. As&iacute; presenta las ambivalencias de un Occidente que ya no sabe qu&eacute; decisiones tomar frente a los dilemas que plantean las regiones del mundo &aacute;rabe y, m&aacute;s a&uacute;n, frente a sus minor&iacute;as. Luchar ahora mismo contra Estado Isl&aacute;mico significa aplicar la guerra contra el terrorismo y olvidar la protecci&oacute;n de las minor&iacute;as de la misma forma que siempre: la colonial. Nadie protesta contra la lucha frente a Estado Isl&aacute;mico, ni la opini&oacute;n p&uacute;blica de EEUU ni la mundial. Todos est&aacute;n de acuerdo y, por lo tanto, no supone ninguna complicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, porque, es cierto, la amenaza est&aacute; ah&iacute; y no solo para Occidente y los cristianos sino tambi&eacute;n para Oriente y el islam. Y, hace falta recordarlo, no es la primera vez que una organizaci&oacute;n yihadista toma un gran territorio. La historia de Estado Isl&aacute;mico arranca en Irak, cuando, tras la invasi&oacute;n de EEUU, un grupo de exmuyahid&iacute;n de la guerra afgana inaugur&oacute; una franquicia local de Al Qaeda, de la que pronto se distanci&oacute; pues prefiri&oacute; actuar contra el enemigo m&aacute;s cercano en vez del lejano. Aprovechando y desatando la rivalidad entre sun&iacute;es y chi&iacute;es (que no ha existido siempre y ha dependido m&aacute;s de las enemistades entre Estados que de cuestiones religiosas) y tras las luchas fratricidas en su propio campo de los sun&iacute;es, Estado Isl&aacute;mico se consolid&oacute; en el 2010. Cuando Nur Al Maliki comenz&oacute; su represi&oacute;n contra los sun&iacute;es y Estado Isl&aacute;mico se uni&oacute; a la rebeli&oacute;n contra el presidente sirio, quien se opon&iacute;a a los sun&iacute;es que antes se hab&iacute;a esforzado en radicalizar. A partir de entonces, la proyecci&oacute;n del Estado Isl&aacute;mico ha sido una realidad.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hace pocos meses era un problema sectario y regional, es ahora, seg&uacute;n afirma EEUU, la amenaza m&aacute;s peligrosa con la que se ha enfrentado en a&ntilde;os. De 800 combatientes han pasado a 17.000, armados con el arsenal estadounidense que han ido obteniendo durante sus victorias sobre el Ej&eacute;rcito iraqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, muchas de sus estrategias presentan grandes debilidades. Centr&aacute;ndose en ellas, se podr&iacute;a modificar la t&aacute;ctica &uacute;nica y de poder que supondr&iacute;a de nuevo la lucha colonial contra el Estado Isl&aacute;mico. Para empezar, su estrategia militar es un misterio, nada se sabe de ella solo que act&uacute;a de forma diferente en Siria o Irak. Una gran parte de sus maniobras son psicol&oacute;gicas, intentan aterrorizar a sus opositores inundando las redes sociales con im&aacute;genes y videos. Su facilidad para controlar los territorios est&aacute; basada en acuerdos con militantes locales. As&iacute; combate con rivales d&eacute;biles sun&iacute;es en las zonas que conoce bien, pero decae en contiendas m&aacute;s largas y serias. Poco o nada participa contra el r&eacute;gimen sirio, evita la lucha directa con las milicias chi&iacute;es iraqu&iacute;es y suaviza sus enemistades con los grupos kurdos. Adem&aacute;s de que, a pesar de su nombre, no se apoya en ninguna teor&iacute;a del Estado Isl&aacute;mico. En un contexto as&iacute;, de momento poco tiene que ofrecer. Parece conformarse con llenar un vac&iacute;o, el de los lugares que fueron abandonados por el r&eacute;gimen sirio y, su padrino, EEUU, el noroeste de Siria y Faluya o Mosul, desatendidas por el poder central de Bagdad. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si algo se ha aprendido de las &uacute;ltimas injerencias militares occidentales en Oriente Medio, es que hay que actuar de forma diferente frente a Estado Isl&aacute;mico. Enfrentarse a &eacute;l, como la gran y &uacute;nica amenaza, significar&iacute;a repetir &ldquo;m&aacute;s de lo mismo&rdquo;. Urge volver sobre los factores de inestabilidad de las regiones implicadas y de los lugares en los que se pueden proyectar. Al contrario de lo que se piensa, no son secundarios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Almarcegui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/islamico-mayor-amenaza-occidente_129_4387836.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Feb 2015 20:02:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es Estado Islámico la mayor amenaza para Occidente?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isis,Siria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Irán ya no es lo que era]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/iran_1_4536072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54c36858-1ad2-43fe-9cb6-d9506a1be39e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Irán ya no es lo que era"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La juventud iraní tiene poco tiene que ver con la generación anterior y está impulsando nuevas conductas que pueden cambiar al país</p></div><p class="article-text">
        A pesar de la elecci&oacute;n del presidente moderado Rohani en el a&ntilde;o 2013 y a pesar de la pol&eacute;mica ejecuci&oacute;n de <a href="http://es.euronews.com/2014/10/29/ultimo-testimonio-de-reyhaneh-jabbari-antes-de-ser-ejecutada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reyhaneh Jabbari</a> hace unos d&iacute;as, Ir&aacute;n ya no es lo que era. Y no lo es porque Rohani haya intervenido en la Asamblea General de las Naciones Unidas o haya reconocido el momento delicado por el que pasa el pa&iacute;s, con un 30% del descenso de los ingresos, sino por la juventud iran&iacute;. Ese 60% de la poblaci&oacute;n poco tiene que ver con la generaci&oacute;n anterior y en pocos a&ntilde;os formar&aacute; la nueva clase media, tan necesaria para organizar una estructura social.
    </p><p class="article-text">
        Con los a&ntilde;os, se aprende que cuando un pa&iacute;s o, m&aacute;s bien, un Gobierno, desea mostrar una determinada imagen de s&iacute; mismo, lo consigue. As&iacute; Ir&aacute;n se identifica desde hace 35 a&ntilde;os casi exclusivamente con la revoluci&oacute;n isl&aacute;mica que tuvo lugar en 1979. Y EEUU identifica a Ir&aacute;n con la construcci&oacute;n de armas nucleares; como si no hubiera otros pa&iacute;ses de Oriente que las tuvieran.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; ocurre en el interior de Ir&aacute;n? En primer lugar, un descontento generalizado sobre el que los j&oacute;venes de entre 20 y 35 a&ntilde;os hablan en p&uacute;blico y privado como no suced&iacute;a anteriormente. El r&eacute;gimen isl&aacute;mico se ha materializado en cortes de energ&iacute;a, devaluaci&oacute;n de la moneda y una mala gesti&oacute;n, de las que ellos son amplios conocedores y se sienten v&iacute;ctimas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En segundo, iniciativas ciudadanas contrarias a las normativas vigentes que, gracias al apoyo abierto y declarado de la prensa (en una ciudad como Shiraz se publican m&aacute;s de cuatro peri&oacute;dicos diarios) se ven obligadas a alterar. Un descenso de los matrimonios debido al posicionamiento de las mujeres, quienes, en su mayor&iacute;a con estudios universitarios, empleo y conocimiento de otros idiomas, se preguntan para qu&eacute; y por qu&eacute; hacer lo mismo que sus madres. Un fluir de grupos de turistas occidentales impensable hace muy poco meses. Y una intensa actividad en las redes sociales, prohibidas o no, que sit&uacute;a a la juventud al mismo nivel y le concede la misma accesibilidad a los problemas e inquietudes mundiales que cualquier otra.
    </p><p class="article-text">
        Ir&aacute;n conserva su pasado hist&oacute;rico y convive con &eacute;l. Bajo el imperio persa, fue la primera superpotencia del mundo antiguo. Esto, sumado a su situaci&oacute;n geogr&aacute;fica especial y estrat&eacute;gica, hizo que las lenguas, los sistemas de escritura y las religiones proliferaran y crearan un pluralismo ac&eacute;rrimo imposible de barrer de un d&iacute;a para otro. Como recuerda Robert D. Kaplan, Ir&aacute;n no es una invenci&oacute;n impuesta por una familia o ideolog&iacute;a religiosa como otros pa&iacute;ses de Oriente Medio, sino un r&eacute;gimen clerical con un grado mucho mayor de institucionalizaci&oacute;n que cualquier otro espacio del mundo &aacute;rabe.
    </p><p class="article-text">
        La revoluci&oacute;n isl&aacute;mica no desmantel&oacute; dicho Estado fuerte sino que se sum&oacute; a &eacute;l. De ah&iacute; que sea uno de los m&aacute;s avanzados tambi&eacute;n tecnol&oacute;gicamente &ndash;a la par que su cultura y pol&iacute;tica- y haya construido, por ejemplo, centrales hidroel&eacute;ctricas, carreteras y ferrocarriles en los pa&iacute;ses del centro de Asia con los que prev&eacute; comunicarse, adem&aacute;s de contar con amplias reservas de petr&oacute;leo y gas natural. Eso le hizo objeto del intervencionismo m&aacute;s exacerbado por parte de EEUU y Gran Breta&ntilde;a a lo largo del siglo XX. Poco antes de morir, Woodhouse, responsable norteamericano de la operaci&oacute;n del golpe de Estado que devolvi&oacute; al poder al sha en 1953 tras el derrocamiento del Gobierno elegido democr&aacute;ticamente de Mossadeg, se preguntaba hasta qu&eacute; punto hab&iacute;a llevado de forma indirecta a la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica de Jomeini.    
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, parece que se aventura un cambio. Y no porque los &oacute;rganos de poder lo hayan decidido, sino porque se est&aacute;n viendo obligados por la poblaci&oacute;n y la realidad del pa&iacute;s. La represi&oacute;n brutal del r&eacute;gimen junto con la lucha interna que mantienen los diferentes aparatos pol&iacute;ticos conviven entre s&iacute; en el d&iacute;a a d&iacute;a iran&iacute;. Si en el a&ntilde;o 2005 la elecci&oacute;n de Ahmadineyad fue una sorpresa y en el 2009, la poblaci&oacute;n se manifest&oacute; en todo el pa&iacute;s contra su supuesta reelecci&oacute;n, en la actualidad, se podr&iacute;a ir produciendo y contaminando un cambio de abajo a arriba que, quiz&aacute;, qui&eacute;n sabe, alcanzar&aacute; los m&aacute;ximos poderes.
    </p><p class="article-text">
        <em>Patricia Almarcegui acaba de recibir las becas Endjavi Barbe Project y PICE-MEC de residencia en Ir&aacute;n.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Almarcegui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/iran_1_4536072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Nov 2014 19:32:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Irán ya no es lo que era]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Irán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sentido del viaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/sentido-viaje_1_4865216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde la antigüedad, el viaje ha sido una de las formas más destacadas para la representación de la humanidad. Desplazarse, conocer nuevos lugares y habitantes ha constituido una de las grandes fascinaciones de la historia.</p><p class="subtitle">La escritora Patricia Almarcegui reflexiona sobre viajes y literatura en</p><p class="subtitle">El sentido del viaje</p><p class="subtitle">, que recibió el premio de Ensayo Fray Luis de León, y del que publicamos un fragmento. Agradecemos la reproducción al editor, la Junta de Castilla y León.</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Dentro de los elementos que caracterizan el viaje, el desplazamiento es el m&aacute;s significativo. En &eacute;l, se pueden integrar todos los elementos que lo configuran y que constituyen su regla de formaci&oacute;n y construcci&oacute;n. El desplazamiento se define como el movimiento que hace pasar a un viajero de una posici&oacute;n a otra. El traslado le sit&uacute;a en las extremidades de un eje del desplazamiento que delimita su situaci&oacute;n y comprende dos momentos claves: la posici&oacute;n inicial, principio o salida, y la posici&oacute;n final o llegada. 
    </p><p class="article-text">
        La caracter&iacute;stica principal es que lo enfrenta ante diversas alternativas que le sit&uacute;an en unos procesos determinados que tienen en el cambio su principal objeto, pues desplazarse implica salir o abandonar el lugar en el que se encuentra. Cambiar, recorrer y trasladarse son procesos que obligan a dejar una situaci&oacute;n para alcanzar otra. 
    </p><p class="article-text">
        El viajero se desplaza por escenarios novedosos que le exigen recorrer el mundo e interpretarlo como un espacio de confines, los &uacute;ltimos t&eacute;rminos que alcanza la percepci&oacute;n, y que le enfrentan a estados l&iacute;mites. A pesar de la importancia del comienzo y el final del desplazamiento, el viajero tiene en cuenta las diferentes etapas, las cuales van configurando el movimiento conjuntivo del viaje y este, la percepci&oacute;n de la salida y la llegada. Cada etapa es, en definitiva, una b&uacute;squeda y un encuentro y, por lo tanto, un principio y un final.
    </p><p class="article-text">
        Es as&iacute; como el desplazamiento se organiza como una de las consecuencias del itinerario para concebir de otro modo. El viaje transforma la relaci&oacute;n con el lugar y el cambio de relaci&oacute;n con el mundo influye en la mentalidad, la personalidad y las vinculaciones del viajero. De all&iacute;, que una de las propuestas m&aacute;s interesantes de su estudio en la actualidad est&eacute; ligada a la historia de las mentalidades o la forma en que el desplazamiento modifica y altera la cultura y el modo de pensamiento. El esp&iacute;ritu del viajero no es consecuencia de una fuerza externa y ajena, sino de la forma en que utiliza las ideas, percepciones e impresiones mientras se desplaza. De esta manera, desarrolla unas t&eacute;cnicas de lectura que le permiten la apropiaci&oacute;n del mundo y una experiencia que da lugar a una determinada estructura de representaci&oacute;n. Debido al cambio, el movimiento que genera y la manera en que estos hacen concebir de otro modo, la met&aacute;fora del viaje se ha convertido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en una de las formas recurrentes para hablar del mundo e interpretarlo. La era moderna se encuentra fascinada por dos experiencias ligadas al desplazamiento. La distancia o el alejamiento del origen y del destino, y el extra&ntilde;amiento o la desafecci&oacute;n con los mismos. Para hablar de t&eacute;rminos como posici&oacute;n, el lugar desde donde se mira. Situaci&oacute;n, el lugar preferido para describir. Emplazamiento, el lugar elegido tras una selecci&oacute;n y el hogar, el lugar construido, se necesita del viaje y el sinf&iacute;n de formas a las que da lugar y que ampara en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        La po&eacute;tica del desplazamiento se encuentra determinada por el movimiento, sin duda, una de las categor&iacute;as m&aacute;s dif&iacute;ciles de representar. El viaje sit&uacute;a al viajero frente a una temporalidad humana que no aparece en otras manifestaciones. El movimiento es un traslado en el espacio. Una de sus caracter&iacute;sticas principales es que se realiza siempre en el intervalo entre dos instantes y, por lo tanto, de espaldas a ellos. Por esta raz&oacute;n, el observador se manifiesta en una tensi&oacute;n de fuerzas contrarias que suele determinar las diferentes miradas y visiones sobre el destino, como si lo que contemplara estuviera a punto de esconderse. De all&iacute;, como veremos, que una de las formas de representaci&oacute;n del movimiento sea a partir de la inmovilidad. No se puede captar la duraci&oacute;n porque se identifica con la percepci&oacute;n y esta se transforma en el proceso, es decir, con el viajero y a lo largo del itinerario.
    </p><p class="article-text">
        El viajero se hace en movimiento. A medida que se desplaza, aprehende los destinos, los conoce y los interpreta. Poco a poco, se vuelve m&aacute;s consciente de s&iacute; mismo como &laquo;espectador&raquo; u &laquo;observador&raquo; del mundo, el cual se sucede ante sus ojos asombrados. El mundo deviene m&aacute;s &laquo;objetivo&raquo; al mismo tiempo que el yo se vuelve m&aacute;s &laquo;subjetivo&raquo; e invisible. As&iacute; el traslado pasa de nuevo a guiarle y le obliga a reflexionar sobre su interior, sobre todo, en c&oacute;mo le influye el lugar. De este modo, el itinerario rige tambi&eacute;n la subjetividad. El movimiento devuelve una determinada temporalidad humana, en el sentido en que ofrece la posibilidad de reflexionar sobre la transformaci&oacute;n interior que tiene lugar durante el viaje.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento puede tambi&eacute;n estudiarse a partir de su condici&oacute;n de movilidad. Una de las propuestas m&aacute;s interesantes es la relaci&oacute;n que existe entre esta y la libertad del viajero. Curiosamente, en la antig&uuml;edad cuanto mayor era la movilidad, menor era la libertad y, a menor movilidad, mayor era la libertad. Los primeros viajes conocidos se vinculan a la necesidad. El viajero se mueve porque est&aacute; obligado a ello. Debe partir y desconoce ad&oacute;nde ir&aacute; y si podr&aacute; volver. En este sentido, son desplazamientos involuntarios ligados a una falta de libertad y sin posibilidad de retorno. Se puede decir que est&aacute;n relacionados con una carencia en el lugar de origen y, por ello, implican un traslado en negativo, aunque se organicen en buena parte como unas pruebas inici&aacute;ticas. Como le ocurre, por ejemplo, al h&eacute;roe griego, Ulises, quien parte sin saber si podr&aacute; o no regresar. De all&iacute; que se pueda decir que, a menor libertad, debido a un viaje involuntario y a la necesidad de partir, mayor es la movilidad, pues no hay retorno posible y el mundo se abre como algo desconocido. A partir de Ulises, el viaje y la vuelta que conlleva se modifican. Los traslados siguientes se caracterizan porque ven en su horizonte la posibilidad de retornar al lugar de origen. El viajero parte porque debe comerciar, establecer relaciones, adquirir conocimientos o peregrinar. Sabe que al t&eacute;rmino del traslado y, a pesar de las dificultades, volver&aacute; a su destino de origen, lo que condiciona su mirada y su percepci&oacute;n. De all&iacute;, que se pueda decir tambi&eacute;n que cuanta m&aacute;s libertad, menor es la movilidad, pues el viajero sabe que regresar&aacute; a su contexto. Habr&aacute; que esperar mucho todav&iacute;a para que el viaje no tenga retorno. Como ocurre, por ejemplo, con los itinerarios de los siglos XIX y XX, cuando los viajeros se establecen voluntariamente en el destino. El desplazamiento, que tiene origen en la movilidad interior del observador que necesita huir de su contexto, finaliza con la inmovilidad y el emplazamiento en el destino largamente deseado.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los elementos m&aacute;s destacados del viaje es, como no, el encuentro con el Otro. Una de las causas por las que el itinerario hace concebir de manera diferente. Viajero, habitante y lugar se encuentran y este choque/descubrimiento act&uacute;a como un elemento funcional en su po&eacute;tica. El Otro se puede definir como loque el viajero encuentra fuera de la sociedad y le resulta extra&ntilde;o. Puesto que el hombre se realiza en la dimensi&oacute;nsocial, forma un solo individual y cultural con &eacute;l a partir del cual establece un di&aacute;logo creativo. No haynada del Otro que no tenga que ver con la autorreflexi&oacute;n del viajero. La alteridado la relaci&oacute;n con el Otro esemp&iacute;rica pero tambi&eacute;n imaginaria. El Otro se convierte en el lugar del temor, del deseo, de la fascinaci&oacute;n, de loinconcebible, de la diferencia, del contraste, de la lejan&iacute;a, pero tambi&eacute;n de sus ambivalentes, es decir, de lacoincidencia, del reconocimiento, de la comparaci&oacute;n y de la proximidad.
    </p><p class="article-text">
        Una hermen&eacute;utica del Otro implica la mediaci&oacute;n de dos esferas diferentes en las que lo propio y lo extra&ntilde;o aparecen como elementos relacionados entre s&iacute;. No se excluyen, sino que se mueven en la l&oacute;gica del desplazamiento, no se mezclan sino que se solapan y se deslizan. De all&iacute; que haya que enfrentarse a ese tercer elemento que hace que un determinado extra&ntilde;amiento se muestre como extra&ntilde;o o, lo que es lo mismo, el rodeo a trav&eacute;s de lo ajeno que nunca remite completamente a lo propio. El yo del viajero debe permanecer como Otro, pues este complementa su car&aacute;cter fragmentario y lo convierte en algo que ni es ni ser&aacute; nunca puro.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es c&oacute;mo se maneja ese extra&ntilde;amiento, que ni es absoluto, ni identificable con un solo registro, y c&oacute;mo se perfila una teor&iacute;a de la experiencia de la alteridad en el viaje. El itinerario es uno de los elementos m&aacute;s significativos para encontrarse con el Otro. Pues el lugar, el desplazamiento y el movimiento que lo determinan ponen en contacto y aceleran los elementos que definen la alteridad, principalmente: un lenguaje ininteligible y un comportamiento inusual.
    </p><p class="article-text">
        Una muestra de esta po&eacute;tica de alteridad es la forma en que Herodoto representa a los persas, los escitas y los egipcios en las Historias. Primero, afirma las semejanzas que hay entre los griegos, y los escitas y persas para, despu&eacute;s, exponer sus diferencias y mostrar que existen no griegos frente a los griegos1. De tal modo que, en la descripci&oacute;n del Otro, aparecen unos mecanismos que dan lugar a una estructura de la representaci&oacute;n formada por tres elementos principales. La oposici&oacute;n del viajero frente al Otro: que obliga a identificar los elementos con los que se define este &uacute;ltimo y situarlo como si fuera un obst&aacute;culo. La negaci&oacute;n, un mecanismo de oposici&oacute;n que lo enfrenta y lo interpreta a partir de lo que le falta. Y la inversi&oacute;n, que le permite establecerse como un igual para m&aacute;s adelante realizar un trueque de las singularidades del Otro por las suyas. Los tres casos muestran la necesidad de describir el no sentido entre el viajero y el Otro, pues la alteridad se manifiesta a golpe de contraste y en un juego de analog&iacute;as y confrontaciones. De all&iacute; que para apropiarse del Otro el viajero lo tenga que describir a partir de elementos comunes tales, como la higiene, los alimentos, la arquitectura, la religi&oacute;n y el clima.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Los viajes de Marco Polo, as&iacute; como en las obras de los viajeros medievales como Fray Juan de Montecorvino, Giovanni da Pian del Carpine y Guillermo de Rubruc, la alteridad pierde sus contornos. El Otro, que deber&iacute;a corresponder a los mongoles, due&ntilde;os en aquel momento del imperio m&aacute;s grande del mundo, se representa a partir de una relaci&oacute;n de semejanza que ayuda a conocerlos. Algo que solo pueden hacer los viajeros, quienes tienen entre sus objetivos la descripci&oacute;n de las costumbres y los modos de los herederos de Gengis Khan precisamente para aliarse con ellos contra el gran Otro, el Islam y sus fieles.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de gran inter&eacute;s es el de los viajes de Vasco de Gama a la costa de Angola y Mozambique de camino hacia la India. No existe un caso m&aacute;s significativo de c&oacute;mo la ausencia de semejanzas entre los portugueses y el Otro provoca una historia de desencuentros. Sin conocer ni compartir ning&uacute;n tipo de c&oacute;digo, lo que en principio deber&iacute;a de ser un intercambio comercial (sobre el que los habitantes de los pa&iacute;ses africanos no muestran ning&uacute;n inter&eacute;s) deriva en una tensi&oacute;n y desconfianza que da lugar a varias muertes. La alteridad m&aacute;s absoluta provoca miedo y este se combate con la violencia. Como norma general, Vasco de Gama espera a que se acerquen las embarcaciones de los nativos, toma rehenes antes de pisar tierra y, rara vez, junto con sus capitanes, abandona los barcos. Sorprende adem&aacute;s que los episodios se sucedan en un lugar &laquo;en medio de&raquo;, ni en las naves portuguesas ni en las tierras africanas, sino en las barcas que ambos pueblos env&iacute;an como preludio introductorio antes de conocerse. De este modo no existen referentes comunes y los portugueses se encuentran desprotegidos. Este viaje por &Aacute;frica define la conducta posterior de Vasco de Gama en la India, llena de recelos y desconfianza. Asimismo, cuando vislumbra desde la costa o tierra adentro las siluetas de las gopuram o torres de los templos hind&uacute;es da por hecho que pertenecen a la fe musulmana, pues es su principal referente de alteridad. Las descripciones se reducen a sus dos &uacute;nicos mundos conocidos, el cristiano y el musulm&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente, los casos m&aacute;s significativos de proyecci&oacute;n del viajero en el Otro son los itinerarios cient&iacute;ficos ilustrados. Las descripciones casi siempre negativas se convierten en una aut&eacute;ntica cr&iacute;tica al pa&iacute;s de origen del viajero. Atributos como la ignorancia, el despotismo, el determinismo, la superstici&oacute;n, la autarqu&iacute;a son precisamente las cr&iacute;ticas que hace a su sociedad y su pol&iacute;tica, en un ejercicio singular en el que se ve reflejado gracias al Otro.
    </p><p class="article-text">
        En la literatura de viajes posterior, apenas hay comparaciones. El viajero desarrolla una relaci&oacute;n vertical con el Otro caracterizada por la desigualdad. Se podr&iacute;a decir que este desaparece pues nunca puede coincidir con el deseo que el observador proyecta sobre &eacute;l. La diferencia es que ahora el viajero lo sabe y reconoce que el Otro pertenece al espacio de la ausencia. Como afirma Eug&egrave;ne Delacroix:
    </p><p class="article-text">
        <em>No hay viajero que no se lance desde un principio a la est&eacute;ril tarea de conjeturar en su imaginaci&oacute;n c&oacute;mo es la fisionom&iacute;a de los hombres y cosas que va a buscar.</em>
    </p><p class="article-text">
        El encuentro del viajero con el Otro a partir de la condici&oacute;n compartida de la alteridad es la causa del silencio de su representaci&oacute;n posterior. El viajero reconoce en lo ajeno del Otro el extra&ntilde;amiento interior, se introduce en dicha realidad y se ausenta de s&iacute; mismo, como ocurre con los desplazamientos del periodo de entreguerras en el siglo XX. De nuevo, se proyecta en el Otro y da por hecho la forma en que este se percibe a s&iacute; mismo. El extra&ntilde;amiento deja de ser totalmente ajeno gracias al contacto con &eacute;l. El conocimiento que devuelve es precisamente el de la inaccesibilidad del Otro y, por lo tanto, el de la huidiza identidad del viajero, quien representa dicha imposibilidad afirmando su desapropiaci&oacute;n o la dificultad de hablar de &eacute;l. Algo caracter&iacute;stico de la &uacute;ltima literatura de viajes, como si a trav&eacute;s de dicha afirmaci&oacute;n de inaccesibilidad el Otro se hiciera accesible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Almarcegui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/sentido-viaje_1_4865216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 May 2014 18:59:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El sentido del viaje]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gallardón tiene razón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gallardon-razon_129_5074768.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e892b563-b4bd-451f-a228-20a4a8664bb8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La maternidad vigilada es necesaria para mantener el modelo patriarcal  que a lo largo de la historia no ha permitido elegir a la mujer</p></div><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos tiempos, se ha hecho hincapi&eacute; en que la liberaci&oacute;n de la mujer ten&iacute;a que ver con la posibilidad de empleo y esta con la independencia econ&oacute;mica, pues como nos record&oacute; Virginia Woolf para escribir, es decir trabajar, hay que ser tener un &ldquo;cuarto propio&rdquo;. Sin embargo hay una cosa absolutamente fundamental en la liberaci&oacute;n de la mujer: la decisi&oacute;n de ser o no madre. Uno de los momentos m&aacute;s importante en la historia de la identidad femenina es el momento en que las mujeres pudieron apropiarse del control de su fecundidad. Pues la maternidad es la cuesti&oacute;n central de la identidad femenina y esta la cara menos conocida y oculta del humanismo, que preconiza el desarrollo de la persona humana.
    </p><p class="article-text">
        Que la mujer elija si quiere ser o no madre es una de las decisiones claves de su vida, algo tan personal y relevante que en un caso o en otro, pero sobre todo si decide no hacerlo, se convierte en una prueba, f&iacute;sica y moral. A&uacute;n har&aacute; falta una, dos o tres generaciones para saber c&oacute;mo influye en ella la decisi&oacute;n de no ser madre y sobre todo la decisi&oacute;n de abortar, ante la cual habr&iacute;a que enfrentarse una vez agotadas todas las posibilidades de anticoncepci&oacute;n. Pues, como ha ocurrido desde siempre, la mujer no tiene un espejo en el que mirarse. Y ya se sabe que convivir con lo nuevo y tomar decisiones respecto a ello es uno de los caminos m&aacute;s dif&iacute;ciles que existen.
    </p><p class="article-text">
        La mujer debe ser libre psicol&oacute;gicamente para decidir dar o no a luz un hijo, algo  dif&iacute;cil de por s&iacute;, pues la maternidad es un hecho cultural en el que se da por sentado que todas las mujeres desean ser madres. La maternidad ha sido considerada la condici&oacute;n femenina por excelencia e incluso la misma esencia femenina. En un contexto as&iacute; anular la ley que autorizaba el aborto, como ha hecho el Gobierno espa&ntilde;ol de Mariano Rajoy, condiciona a&uacute;n m&aacute;s el hecho cultural y simb&oacute;lico, adem&aacute;s de por supuesto el legal, haciendo a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil la elecci&oacute;n. La libertad psicol&oacute;gica se crea y se fomenta eligiendo y, si el Gobierno desprovee de esa capacidad, est&aacute; menos valorando a la poblaci&oacute;n y privando del derecho a las mujeres a ser consideradas como personas capaces de decidir por s&iacute; mismas sobre sus vidas. Nadie puede obligar a una mujer a ser madre y, menos a&uacute;n, a prohibir que no lo sea. Como ha escrito alguien,  es cruel.
    </p><p class="article-text">
        Gallard&oacute;n tiene raz&oacute;n. Con la nueva ley, est&aacute; haciendo hincapi&eacute; en uno de los temas m&aacute;s sagrados que existen. Pues la mujer sabe que en la reproducci&oacute;n de la especie todo su cuerpo est&aacute; comprometido. Es decir, es un &aacute;mbito que roza lo sagrado, dif&iacute;cil de laicizar totalmente. Por m&aacute;s que los m&eacute;dicos hayan explicado totalmente el proceso que lleva a dar a luz, se invierte tanta energ&iacute;a en el nacimiento humano que &eacute;ste sigue siendo sagrado, y la madre con &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Gallard&oacute;n tiene raz&oacute;n. Al promulgar la ley, consigue que las cosas se mantengan como durante siglos. Los cambios siempre producen v&eacute;rtigo y la libertad y la decisi&oacute;n de elecci&oacute;n tambi&eacute;n. La maternidad vigilada es necesaria para mantener el modelo patriarcal que a lo largo de la historia no ha permitido elegir a la mujer. Quien ha sido presentada por los discursos dominantes como un ser unidimensional reducido a la condici&oacute;n de ser madre. La capacidad de dar a luz es algo biol&oacute;gico; la necesidad de convertirlo en un papel principal para la mujer es cultural.
    </p><p class="article-text">
        Gallard&oacute;n tiene raz&oacute;n. Con la nueva ley, incide en aquello a lo que tantas veces se ha reducido a la mujer: su cuerpo. El cual queda reducido a un recipiente para producir vida. La mujer encarna tambi&eacute;n un exilio simb&oacute;lico, su retorno supone la instalaci&oacute;n de su cuerpo como lugar de conocimiento. La recuperaci&oacute;n del cuerpo femenino por las mujeres es la posibilidad de generar cambios en la sociedad humana.
    </p><p class="article-text">
        Gallard&oacute;n tiene raz&oacute;n. Porque cuando promueve la ley de reforma del aborto, no est&aacute; pensando en toda la poblaci&oacute;n, si no en las mujeres que tiene  m&aacute;s cercanas y que est&aacute;n vinculadas al partido al que pertenece. Muchas de las cuales han sido pensadas durante tiempo por otros. La liberaci&oacute;n de la mujer, vuelvo a decirlo, no est&aacute; solo en la incorporaci&oacute;n al mercado laboral, sino en la elecci&oacute;n de la maternidad. La mujer no puede ser privada de su lenguaje y reducida a un objeto. Sr. Ministro: &iquest;a qui&eacute;n debe usted favores o quiere que le deban? Y, sobre todo, &iquest;qu&eacute; est&aacute; planeando para cuando su partido deje de gobernar?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Almarcegui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gallardon-razon_129_5074768.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jan 2014 19:48:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gallardón tiene razón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Leyes,Alberto Ruiz-Gallardón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Edward Said in memoriam (2003-2013)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/edward-said-in-memoriam_129_5817128.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d54c1dc9-d8bc-470a-969b-a50ce7a0ef4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Edward Said in memoriam (2003-2013)"></p><p class="article-text">
        Coincid&iacute; con Edward Said en tres ocasiones. En la primera, en 1998, pude conversar largo con &eacute;l sobre los orientalistas espa&ntilde;oles, cuyos nombres y trabajos conoc&iacute;a. Cinco a&ntilde;os m&aacute;s tarde, un d&iacute;a como hoy, mor&iacute;a tras una leucemia contra la que hab&iacute;a luchado trece a&ntilde;os. Catedr&aacute;tico de Literatura Inglesa y Comparada en la Universidad de Columbia de Nueva York desde 1977, hab&iacute;a nacido en Palestina, se hab&iacute;a criado en El Cairo y hab&iacute;a sido educado en Estados Unidos. A pesar de su atractiva trayectoria intelectual, se le sigue recordando principalmente por su defensa de la causa palestina, primero como miembro del Parlamento en el exilio de 1977 a 1991, luego desmarc&aacute;ndose de Yasir Arafat, para terminar defendiendo un Estado binacional. De all&iacute;, la defensa de Said por ciertos actores pol&iacute;ticos y tambi&eacute;n la dificultad y desinter&eacute;s que existe para recordar su figura p&uacute;blicamente. Pues o bien se relaciona solo con dicha causa o con la defensa de elementos vinculados falsamente al mundo &aacute;rabe e isl&aacute;mico, los cuales siguen apareciendo frente a muchos ojos como los grandes enemigos de Occidente. Repasemos algunos de los elementos m&aacute;s importantes de su obra.
    </p><p class="article-text">
        En 1978, Said publica su libro <em>Orientalismo</em>, un estudio que convulsiona y sigue convulsionando la percepci&oacute;n del mundo &aacute;rabe y musulm&aacute;n. A partir de entonces, se acu&ntilde;a el t&eacute;rmino orientalismo o la forma en que se configura la imagen de Oriente en Occidente, en la que este &uacute;ltimo proyecta su superioridad y poder. Una tesis que obliga a repasar y cuestionar la relaci&oacute;n entre ambos a los largo de la historia. Por decirlo de alguna manera, a partir de <em>Orientalismo</em>  nadie puede ser inocente cuando habla del mundo &aacute;rabe y musulm&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Las ideas de Said no surgen de la nada, forman parte de las revisiones culturales inauguradas a partir de la &eacute;poca de disoluci&oacute;n colonial, adem&aacute;s de las lecturas de Michel Foucault, Antonio Gramsci y Frant Fanon. A pesar del estilo algo farragoso del libro, que ir&aacute; aclar&aacute;ndose y haci&eacute;ndose ejemplar en obras posteriores como en <em>Cultura e imperialismo</em> (1992), y las lagunas y carencias de su m&eacute;todo &ndash;con grandes cr&iacute;ticas, entre las m&aacute;s acertadas las del antrop&oacute;logo James Clifford&ndash; sus afirmaciones merecen la pena ser recordadas. M&aacute;s a&uacute;n tras las revueltas &aacute;rabes, cuando se vuelve la mirada hacia Oriente y se describe con las mismas im&aacute;genes y estereotipos negativos que Said denunci&oacute; y que, desgraciadamente, se repiten desde hace siglos. Por citar solo algunos. La incapacidad democr&aacute;tica del pueblo &aacute;rabe. Todos los &aacute;rabes son musulmanes y todos los musulmanes son fan&aacute;ticos y fundamentalistas. Y todo problema social y pol&iacute;tico de Oriente es un problema religioso.
    </p><p class="article-text">
        La aportaci&oacute;n de <em>Orientalismo</em> al origen y desarrollo de los Estudios Poscoloniales y Subalternos fue definitiva. Los primeros investigan los efectos del conocimiento producido en los pa&iacute;ses colonizadores sobre los pa&iacute;ses colonizados y los segundos, los grupos excluidos durante siglos de la sociedad debido a su etnia, raza, g&eacute;nero o religi&oacute;n. Lo m&aacute;s curioso es que las cr&iacute;ticas m&aacute;s exacerbadas a los trabajos de Said derivan de estos estudios.
    </p><p class="article-text">
        Su labor como comparatista &ndash;quiz&aacute;s uno de los grandes descubrimientos de la Historia de la Cultura&ndash; es tambi&eacute;n admirable. Con la conciencia cr&iacute;tica y el humanismo secular que siempre defiende, sabe moverse y desplazarse de una disciplina a otra con gran libertad y, adem&aacute;s, ampliarlas hasta Oriente. No en vano el exilio es una de las formas culturales en las que mejor se ve representado, pues le permite estudiar desde fuera o la periferia el objeto de investigaci&oacute;n. Como hace Joseph Conrad, a quien dedica su tesis de doctorado en 1969, cuando elige la lengua inglesa para describir el Congo, o &eacute;l mismo, quien habla de Oriente desde uno de los centros m&aacute;s poderosos del saber de los Estados Unidos, la Universidad de Columbia, y de Estados Unidos a partir de su condici&oacute;n palestina.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo destaca su postura como intelectual. Siguiendo a la de los fil&oacute;sofos franceses de mayo del 68, cuyos textos fueron b&aacute;sicos para los humanistas norteamericanos, Said se convirti&oacute; tambi&eacute;n en un activista pol&iacute;tico. Y, a pesar de que al final de su vida prefer&iacute;a que se le conociera como tal, si no hubiera publicado sus ideas previamente, quiz&aacute;s no habr&iacute;a llegado a dicho activismo, tan ajeno, por otro lado, a una gran parte de los intelectuales europeos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La obra de Said ha tenido tambi&eacute;n muchas cr&iacute;ticas. Una de las m&aacute;s interesantes procede de las &uacute;ltimas revisiones culturales: &iquest;son los estudios poscoloniales y subalternos una nueva forma de poder? Y quiz&aacute;s la m&aacute;s oportuna: &iquest;hasta qu&eacute; punto es justificable una defensa pol&iacute;tica a partir de una experiencia vital?
    </p><p class="article-text">
        Tras el inicio de las revueltas &aacute;rabes, pens&eacute; muchas veces en Said. &iquest;C&oacute;mo se habr&iacute;a sentido despu&eacute;s de conocer que los que hab&iacute;an sido s&uacute;bditos durante mucho tiempo pasaban a ser soberanos? Desgraciadamente, hoy lo s&eacute;, pesimista, pues el mapa apenas ha cambiado, e Israel, que aplica el colonialismo en los territorios ocupados palestinos, sigue siendo quien marca la pol&iacute;tica regional e internacional en la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la obra de Said sigue siendo b&aacute;sica para aproximarse a la realidad mundial, donde cada vez se hace m&aacute;s evidente la forma en que bloques y disciplinas han estado imbricados e interconectados y no han tenido una realidad homog&eacute;nea. Y, puesto que las crisis econ&oacute;micas y las revueltas han puesto en evidencia la separaci&oacute;n que ha existido entre la teor&iacute;a y la pr&aacute;ctica, la figura de Said emerge como una posibilidad y ejemplo de aunarlas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Almarcegui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/edward-said-in-memoriam_129_5817128.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Sep 2013 08:43:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Edward Said in memoriam (2003-2013)]]></media:title>
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