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    <title><![CDATA[elDiario.es - Miguel Lorente Acosta]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/miguel_lorente_acosta/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Miguel Lorente Acosta]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[26 segundos y dos silencios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/segundos-silencios_132_3941179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/155fe531-966d-4f74-b9b4-5a1801c0bcda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="26 segundos y dos silencios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">60 mujeres asesinadas cada año de media y 700.000 maltratadas sólo merecen 26 segundos y 2 silencios en el debate entre los candidatos de los principales partidos</p></div><p class="article-text">
        Esa fue la respuesta que dedicaron a la violencia de g&eacute;nero en el debate entre los cuatro hombres candidatos de los principales partidos a la Presidencia del Gobierno, 26 segundos divididos entre dos &ldquo;Ps&rdquo; (Pedro y Pablo), y 2 silencios, uno para cada &ldquo;R&rdquo; (Rajoy y Rivera).
    </p><p class="article-text">
        60 mujeres asesinadas cada a&ntilde;o de media y 700.000 maltratadas s&oacute;lo merecen 26 segundos y 2 silencios.
    </p><p class="article-text">
        Si en Espa&ntilde;a hubiera un grupo terrorista o una organizaci&oacute;n criminal que todos los a&ntilde;os asesinara a 60 personas, no habr&iacute;a otro tema de debate; ni paro, ni deuda, ni d&eacute;ficit, ni impuestos, ni Uni&oacute;n Europea&hellip; el &uacute;nico tema ser&iacute;a abordar qu&eacute; hacer con las circunstancias y el contexto que llevan a esos 60 homicidios anuales. Sin embargo, como hemos visto, el asesinato de 60 mujeres al a&ntilde;o y las m&aacute;s de 30 desde la elecciones del 20-D hasta hoy, s&oacute;lo generan dos respuestas de 26 segundos y dos silencios que se sumaron al silencio hist&oacute;rico sobre el problema.
    </p><p class="article-text">
        Al menos el posicionamiento ha sido claro y coherente con lo que la sociedad piensa sobre el problema de la desigualdad y su violencia.&nbsp; El 99% de la misma sociedad que sigui&oacute; durante m&aacute;s de dos horas el debate piensa que la violencia de g&eacute;nero no es un problema grave (Bar&oacute;metros del CIS), sin duda una buena raz&oacute;n para entender por qu&eacute; desde la pol&iacute;tica se le hace tan poco caso, y por qu&eacute; algunos incluso pretenden legislar en contra de las medidas espec&iacute;ficas para abordarlo.
    </p><h3 class="article-text">La pol&iacute;tica debe actuar</h3><p class="article-text">
        En estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, la pol&iacute;tica se ha arrojado en manos de las encuestas para ser una continuidad sin alma de la sociedad en su versi&oacute;n m&aacute;s conservadora en cuanto a valores, y curiosamente lo hace con la voz llena de palabras de cambio. No son cambios, son s&oacute;lo &ldquo;recambios&rdquo;, es decir, el cambio de lugar de algunas de las piezas del engranaje, y la reubicaci&oacute;n de ciertos elementos con subidas y bajadas, y desplazamientos a la izquierda y a la derecha, pero sin sustituir piezas y elementos ni entrar a fondo en el debate de las ideas. Menos a&uacute;n en el de los valores que las envuelven, y para nada en el modelo de sociedad y convivencia que debemos desarrollar para que la desigualdad no sea condici&oacute;n y tampoco circunstancia.
    </p><p class="article-text">
        Nada de eso se plantea, y en ese tablero quien tiene todas las de ganar son quienes hacen del conservadurismo su bandera, y quienes proponen los cambios m&aacute;s llamativos dentro del sistema de siempre para que en su esencia contin&uacute;e igual.
    </p><p class="article-text">
        No hablar de Igualdad ni de su violencia es hablar de desigualdad y de violencia de g&eacute;nero, por eso los dos silencios fueron mucho m&aacute;s expl&iacute;citos y duraderos que los 26 segundos de palabras. Fueron dos silencios que llevan sonando miles de a&ntilde;os, y que en voz de Rajoy y Rivera lo har&aacute;n cuatro a&ntilde;os m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No es casualidad que esos silencios hayan sido pronunciados por quienes, all&aacute; por diciembre de 2011, en lugar de hablar de violencia de g&eacute;nero hablaron de violencia familiar cuando se produjeron los primeros homicidios con de Ana Mato de Ministra. Ni que tampoco suene en boca de quienes intentan equiparar la violencia de g&eacute;nero a cualquier violencia que ocurra en el seno de las relaciones de pareja o la convivencia, sin tener en cuenta la construcci&oacute;n cultural que lleva a normalizar la violencia contra las mujeres, hasta el punto de que el 44% de las que reconocen sufrir esta violencia no denuncien por considerar que &ldquo;no es lo suficientemente grave&rdquo; (Macroencuesta, 2015).
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica tiene la responsabilidad de abordar los problemas de la sociedad, y cuando es la propia cultura la que los invisibiliza y normaliza, como sucede en violencia de g&eacute;nero, tiene la doble responsabilidad de concienciar a la gente para que su pasividad no contribuya al problema, y de actuar de forma directa contra la situaci&oacute;n social que termina en la violencia y sus homicidios. No actuar ante el problema de la violencia de g&eacute;nero no s&oacute;lo no lo soluciona, sino que contribuye a su perpetuaci&oacute;n sobre esa idea de normalidad y sus circunstancias.
    </p><p class="article-text">
        El machismo a trav&eacute;s de su posmachismo y sus mensajes cargados de aparente neutralidad (<em>&ldquo;todas las violencias son importantes&rdquo;, &ldquo;los hombres tambi&eacute;n son maltratados&rdquo;, &ldquo;la mayor&iacute;a de las denuncias por violencia de g&eacute;nero son falsas&rdquo;, &ldquo;los hombres se suicidan por divorcios abusivos&rdquo;&hellip;) </em>est&aacute; contribuyendo a la confusi&oacute;n y a aumentar el odio contra las mujeres y contra las pol&iacute;ticas de Igualdad, tanto que hasta un representante de la jerarqu&iacute;a de la Iglesia Cat&oacute;lica, Monse&ntilde;or Ca&ntilde;izares, ha llegado a llamar a la desobediencia civil de las leyes de Igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Si en este contexto la pol&iacute;tica no se posiciona de forma clara para liderar la transformaci&oacute;n social hacia la Igualdad y la erradicaci&oacute;n de la violencia de g&eacute;nero, &eacute;sta continuar&aacute;. Lo vemos cada d&iacute;a. La pol&iacute;tica debe saber que la debida diligencia es exigible al Estado y a sus representantes en las diferentes instituciones, y si no responden en consecuencia con la gravedad del problema de la violencia de g&eacute;nero ser&aacute;n responsables ante los Tribunales correspondientes. El Gobierno que salga no tiene la opci&oacute;n de actuar o no actuar contra la violencia de g&eacute;nero y los machistas, tiene la responsabilidad de hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Con 24 mujeres asesinadas de enero a junio de 2016 y 61 a lo largo del a&ntilde;o pasado, la respuesta a la pregunta sobre qu&eacute; har&aacute;n para cambiar esta realidad no puede ser 26 segundos y 2 silencios. Es, sencillamente, inadmisible.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Lorente Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/segundos-silencios_132_3941179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jun 2016 18:00:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Violencia de género,Elecciones Generales 2016,Debate electoral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La estafa piramidal de las denuncias falsas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/estafa-piramidal-denuncias-falsas_1_4501263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95daef01-5809-4a30-b49a-f219b1021978_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La estafa piramidal de las denuncias falsas"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La <a href="https://www.fiscal.es/fiscal/publico/ciudadano/documentos/memorias_fiscalia_general_estado/!ut/p/a1/04_Sj9CPykssy0xPLMnMz0vMAfGjzOI9HT0cDT2DDbwsgozNDBwtjNycnDx8jAwszIAKIpEVuPtYuBk4unsGO5l6eBhbBJkQp98AB3A0IKQ_XD8KVYm_h68R0AWGvqEmli7GBu6G6AqwOBGsAI8bCnJDIwwyPRUByaZ9Ig!!/dl5/d5/L2dBISEvZ0FBIS9nQSEh/?selAnio=2014" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Memoria de 2014</a> de la Fiscal&iacute;a General del Estado resume los casos abiertos por posibles denuncias falsas entre 2009-2013, y suponiendo que todos terminen en condena, representar&iacute;an un 0&rsquo;010% del total de denuncias.</li>
                                    <li><strong>Dossier 3</strong>: <a href="https://www.scribd.com/doc/248071526/Especial-Violencia-de-genero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Especial 'Violencia de g&eacute;nero: discriminaci&oacute;n global'</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El machismo ha utilizado la normalidad para mantener los privilegios a costa de los derechos de las mujeres, de manera que cuando ha jugado al reparto de tiempos y espacios, de roles y funciones, los hombres se han quedado con la mejor parte. La desigualdad aparece como marco adecuado para la convivencia, y la cultura se encarga de darle significado y sentido. En principio, todo perfecto.
    </p><p class="article-text">
        Pero esa normalidad tramposa ya ha sido descubierta. Ahora se es consciente de la desigualdad, de la discriminaci&oacute;n que conlleva, de la violencia que requiere para imponerla, y de todas sus consecuencias. Ya no la pueden esconder bajo la alfombra de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Y claro, donde hay trampas hay cart&oacute;n, pero sobre todo hay tramposos que las dise&ntilde;an y las colocan sobre el terreno para atrapar a sus presas y alcanzar sus objetivos.
    </p><p class="article-text">
        El machismo no se iba a rendir de manera f&aacute;cil ante el cuestionamiento y derrumbe de su modelo, ni tampoco quienes disfrutan de esos privilegios, por eso han tenido que desarrollar nuevas estrategias para mantener la desigualdad y sus ventajas. Esa nueva estrategia es el &ldquo;posmachismo&rdquo;, y su argumento principal es de sobra conocido: las denuncias falsas en violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        El machismo posmachista tiene mucho inter&eacute;s en cuestionar la realidad de la violencia de g&eacute;nero, puesto que su conocimiento y cr&iacute;tica por parte de la sociedad supone demoler uno de los pilares b&aacute;sicos de la desigualdad. Y como ya no puede esconder ni negar el resultado objetivo de los homicidios y de las agresiones graves, antes lo hac&iacute;a con justificaciones como el &ldquo;crimen pasional&rdquo;, el alcohol, las drogas, los trastornos mentales&hellip; ahora lo que intenta es hacer dudar de toda la violencia que antecede a los homicidios a trav&eacute;s del argumento de la denuncia falsa.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia es eficaz al jugar con el elemento tradicional de la &ldquo;maldad y perversidad&rdquo; de las mujeres, al defender el espacio privado de la pareja como parte de la intimidad, y al presentar la figura del hombre como v&iacute;ctima de la situaci&oacute;n. Pero, sin duda, lo que lo hace m&aacute;s impactante es la utilizaci&oacute;n de datos previamente manipulados en lo num&eacute;rico y distorsionados en su significado y explicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta estrategia es la que les lleva a decir que la mayor&iacute;a de las mujeres ponen denuncias falsas para beneficiarse en los procesos de separaci&oacute;n y divorcio, y de esa manera quedarse con el uso del domicilio, obtener la custodia de los hijos e hijas, y recibir la pensi&oacute;n alimenticia correspondiente. Y para darle m&aacute;s credibilidad concluyen que representan el 80% de las denuncias por violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Veamos la falacia que supone en lo cuantitativo y en la explicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para concluir que las denuncias falsas son el 80%, aproximadamente, lo que hacen es sumar una serie de porcentajes correspondientes a situaciones que nada tienen que ver con acusaciones en falso. De este modo, se ponen a sumar las sentencias no condenatorias, que vienen a ser un 30%, los sobreseimientos que se producen, la retirada de denuncias por parte de las mujeres, la negativa a declarar contra sus parejas en el juicio&hellip; y cualquier situaci&oacute;n que no termine en condena hasta alcanzar ese 80%.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es muy diferente, tal y como recoge la <a href="https://www.fiscal.es/fiscal/publico/ciudadano/home/!ut/p/a1/04_Sj9CPykssy0xPLMnMz0vMAfGjzOI9HT0cDT2DDbzcfSzcDBzdPYOdTD08jINdjYAKIoEKDHAARwNC-sP1o_ApsQgygSrAY0VBboRBpqOiIgD-HNNY/dl5/d5/L2dBISEvZ0FBIS9nQSEh/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fiscal&iacute;a General del Estado</a> (FGE) en sus Memorias. Concretamente, en la <a href="https://www.fiscal.es/fiscal/publico/ciudadano/documentos/memorias_fiscalia_general_estado/!ut/p/a1/04_Sj9CPykssy0xPLMnMz0vMAfGjzOI9HT0cDT2DDbwsgozNDBwtjNycnDx8jAwszIAKIpEVuPtYuBk4unsGO5l6eBhbBJkQp98AB3A0IKQ_XD8KVYm_h68R0AWGvqEmli7GBu6G6AqwOBGsAI8bCnJDIwwyPRUByaZ9Ig!!/dl5/d5/L2dBISEvZ0FBIS9nQSEh/?selAnio=2014" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Memoria de 2014</a> (p&aacute;gina 311), resume los casos abiertos por posibles denuncias falsas en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os (2009-2013), y suponiendo que todos terminen en condena representar&iacute;an un 0&rsquo;010% del total de denuncias. Es decir, un porcentaje que demuestra que existen, nunca se ha dicho lo contrario, pero que su realidad es m&iacute;nima, y muy alejada de ese 80% que el posmachismo se empe&ntilde;a en mostrar para atacar a las mujeres y desvirtuar la realidad de la violencia de g&eacute;nero. Todo es tan absurdo que quienes dicen que &ldquo;no se respeta la presunci&oacute;n de inocencia de los hombres&rdquo;, directamente condenan sin pruebas ni juicio a todas esas mujeres como autoras de un &ldquo;delito de denuncias falsas&rdquo;. Por cierto, la propia FGE, en este caso en su <a href="https://www.fiscal.es/fiscal/publico/ciudadano/documentos/memorias_fiscalia_general_estado/!ut/p/a1/04_Sj9CPykssy0xPLMnMz0vMAfGjzOI9HT0cDT2DDbwsgozNDBwtjNycnDx8jAwszIAKIpEVuPtYuBk4unsGO5l6eBhbBJkQp98AB3A0IKQ_XD8KVYm_h68R0AWGvqEmli7GBu6G6AqwOBGsAI8bCnJDIwwyPRUByaZ9Ig!!/dl5/d5/L2dJQSEvUUt3QS80SmlFL1o2X0lBSEExSVMwSjhSMzYwQTgyRkJCSEwyMDg2/?selAnio=2012" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Memoria de 2012</a> (p&aacute;gina 642) recoge que la &ldquo;no condena&rdquo; o la &ldquo;prueba insuficiente&rdquo; no equivalen a denuncia falsa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pero si fuera poco la demostraci&oacute;n de la manipulaci&oacute;n en los n&uacute;meros, veamos que las palabras tampoco se corresponden con la realidad, y que esa utilizaci&oacute;n de la denuncia para &ldquo;quedarse con la casa, la paga y los ni&ntilde;os&rdquo; no es cierta. Tomando los datos del <a href="http://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Poder-Judicial/Consejo-General-del-Poder-Judicial" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe del CGPJ</a> de 2013, vemos que el porcentaje de decisiones sobre custodias adoptadas en los Juzgados de Violencia sobre la Mujer representa el 3&rsquo;3%. Y si nos vamos a las medidas civiles derivadas de las &oacute;rdenes de protecci&oacute;n, comprobamos que del total de denuncias se adoptaron decisiones sobre la atribuci&oacute;n de la vivienda en el 3&rsquo;4%, sobre las suspensi&oacute;n del r&eacute;gimen de visitas en el 0&rsquo;5%, con relaci&oacute;n a la suspensi&oacute;n de la patria potestad en el 0&rsquo;06%, sobre la suspensi&oacute;n de la guarda y custodia en el 1&rsquo;1%, y con referencia a la prestaci&oacute;n de alimentos en el 4&rsquo;1%.
    </p><p class="article-text">
        Todas estos casos en los que se adoptaron medidas civiles representan el 9&rsquo;1% del total de denuncias, demostrando que no es cierto que las mujeres utilizan la denuncia como un instrumento para obtener beneficios con relaci&oacute;n al uso del domicilio, la custodia de los hijos e hijas, o de car&aacute;cter econ&oacute;mico a trav&eacute;s de la prestaci&oacute;n de alimentos. Las mujeres ponen la denuncia porque est&aacute;n sufriendo violencia y porque quieren salir de ella.
    </p><p class="article-text">
        La realidad de la violencia de g&eacute;nero viene caracterizada por lo contrario: Por la no denuncia (s&oacute;lo se denuncia un 22% del total), y por la falta de recursos para mejorar la respuesta judicial.
    </p><p class="article-text">
        Las denuncias falsas son la estafa piramidal de ese posmachismo que le roba derechos a las mujeres y defrauda en Igualdad a la sociedad. Son el timo que permite enga&ntilde;ar a quien cree que la desigualdad es una inversi&oacute;n beneficiosa y a quien obtiene intereses y privilegios sobre este abuso. Por eso cada uno de los implicados necesita convencer a alguien m&aacute;s de la falacia de las denuncias falsas, porque cuanto m&aacute;s personas se impliquen y a m&aacute;s enga&ntilde;en, m&aacute;s tiempo podr&aacute;n beneficiarse quienes abusan de ese poder ileg&iacute;timo.
    </p><p class="article-text">
        Su problema es que tambi&eacute;n hemos descubierto la estafa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Lorente Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/estafa-piramidal-denuncias-falsas_1_4501263.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Nov 2014 20:07:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La estafa piramidal de las denuncias falsas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recortes para hoy, violencia de género para mañana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/recortes-hoy-violencia-genero-manana_1_5824461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2976d2dd-abc8-4cdf-9e67-01db1d07213d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recortes para hoy, violencia de género para mañana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los recortes están afectando a la concienciación, y ello implica una mayor pasividad y distancia de la sociedad, de los entornos cercanos a las víctimas y de los entornos próximos a los agresores; algo que se traduce en más libertad para continuar con la violencia.</p></div><p class="article-text">
        Cuando una cosa existe y lo hace con el argumento de la historia, si no se lleva a cabo algo para cambiarla, la simple sucesi&oacute;n del tiempo lo &uacute;nico que consigue es mantenerla y perpetuarla. Y cuando la cosa que existe forma parte de la normalidad que la sociedad ha asumido como parte de las posibilidades que se pueden presentar bajo determinadas circunstancias, el cambio pretendido exige el sobresfuerzo de transformar la normalidad que lo ampara.
    </p><p class="article-text">
        La violencia de g&eacute;nero no se va acabar mientras exista una parte de la sociedad que asuma que las relaciones deben establecerse sobre las referencias jerarquizadas que la cultura se ha encargado de fijar sobre la figura y los roles masculinos. Puede parecer extra&ntilde;o el planteamiento, pero lo que la sociedad cuestiona hoy sobre la violencia de g&eacute;nero no es tanto su realidad como su resultado. La frase que me repet&iacute;an muchas mujeres maltratadas cuando las atend&iacute;a como m&eacute;dico forense, &ldquo;Mi marido me pega lo normal...&rdquo;<em>, </em>iba seguida de otra que explicaba su presencia en el Juzgado: &ldquo;Pero hoy se ha pasado&rdquo;. Es la misma situaci&oacute;n que a&ntilde;o tras a&ntilde;o aparece en los estudios sociol&oacute;gicos que elaboramos desde el Ministerio de Igualdad: un 1,4% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, de entrada, considera que la violencia de g&eacute;nero &ldquo;es aceptable en algunas ocasiones&rdquo;. Como se observa, no hay un rechazo rotundo a la violencia de g&eacute;nero; una parte importante de la sociedad tiene justificaciones para aceptarla y cuestionar s&oacute;lo determinados resultados. No es de extra&ntilde;ar, como hemos conocido estos d&iacute;as, que el Gobierno plantee contabilizar s&oacute;lo los casos que requieran una hospitalizaci&oacute;n superior a 24 horas.
    </p><p class="article-text">
        En unas circunstancias como las descritas, las mujeres que sufren la violencia a manos de sus parejas necesitan algo m&aacute;s que la simple referencia a la denuncia. Salir de la violencia de g&eacute;nero es un proceso que va desde la toma de conciencia de que lo que est&aacute; viviendo es violencia &ndash;y que ella no es culpable de las agresiones que sufre&ndash; hasta todo un replanteamiento sobre su vida y sobre las alternativas a una relaci&oacute;n que la cultura hace que se viva como normal.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el legislador decidi&oacute; hacer una ley integral para abordar la violencia de g&eacute;nero no s&oacute;lo miraba el resultado, sino a todas las circunstancias que rodean a esta violencia; por eso no se limit&oacute; a la respuesta tradicional con la modificaci&oacute;n de las penas, sino que apost&oacute; por desarrollar toda una serie de recursos que permitieran actuar sobre la sociedad, sobre las mujeres que sufren la violencia y sobre la respuesta que desde las diferentes instituciones y administraciones se ponen en marcha en las distintas fases del proceso.
    </p><p class="article-text">
        El desarrollo de la Ley Integral ha implicado un incremento progresivo de las partidas de los Presupuestos Generales del Estado para dar respuesta a la mayor demanda de actuaciones de una sociedad m&aacute;s concienciada y m&aacute;s cr&iacute;tica con esta violencia. Un incremento de los presupuestos que ahora ha sido sustituido por unos recortes que lo &uacute;nico que hacen es prolongar la violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        La violencia de g&eacute;nero ya existe, no es algo nuevo que ha tra&iacute;do la crisis y, como dec&iacute;a al principio, no hacer por erradicarla es hacer para que contin&uacute;e.
    </p><p class="article-text">
        Los recortes est&aacute;n afectando a la concienciaci&oacute;n, y ello implica una mayor pasividad y distancia de la sociedad, de los entornos cercanos a las v&iacute;ctimas &ndash;situaci&oacute;n que lleva a un mayor aislamiento&ndash; y de los entornos pr&oacute;ximos a los agresores; algo que se traduce en m&aacute;s libertad para continuar con la violencia. Tambi&eacute;n se ha reducido la especializaci&oacute;n y la formaci&oacute;n de los profesionales que tienen que actuar ante los casos, bien sea de forma directa tras conocer que se ha producido la violencia (Juzgados, Polic&iacute;a, Medicina y Psicolog&iacute;a Forense&hellip;) o bien de forma indirecta, cuando la mujer acude a determinados servicios en demanda de atenci&oacute;n, pero sin decir que ha sufrido violencia de g&eacute;nero. Ocurre fundamentalmente en sanidad y en servicios sociales, donde la formaci&oacute;n es b&aacute;sica para poder detectar y dirigir adecuadamente los casos.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los pilares b&aacute;sicos afectados por los recortes son los servicios de atenci&oacute;n a las mujeres, oficinas donde obten&iacute;an informaci&oacute;n y asesoramiento sobre el proceso para salir de la violencia de g&eacute;nero, y donde en muchos casos  tambi&eacute;n recib&iacute;an la atenci&oacute;n para poder superar las consecuencias emocionales y materiales ocasionadas por el agresor. La falta de atenci&oacute;n, unida a la disminuci&oacute;n de la concienciaci&oacute;n, afecta a la protecci&oacute;n de las mujeres al situarlas en una posici&oacute;n de mayor vulnerabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de estos recortes ya se ven, y se caracterizan por una disminuci&oacute;n de las denuncias, un aumento de la retirada de las denuncias que se han interpuesto, una reducci&oacute;n en las cifras de separaciones; tambi&eacute;n en las llamadas al 016, tel&eacute;fono de atenci&oacute;n e informaci&oacute;n a v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero. Del mismo modo han bajado las medidas de protecci&oacute;n, los partes de lesiones, la informaci&oacute;n sobre todo lo que ocurre y no ocurre&hellip; Pero la violencia de g&eacute;nero contin&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No se debe confundir la bajada en el n&uacute;mero de denuncias con una disminuci&oacute;n de la violencia. La violencia contra las mujeres no se debe a la crisis, nace de la desigualdad y su presencia es hist&oacute;rica; estaba antes de los problemas de la econom&iacute;a y ahora contin&uacute;a bajo las mismas referencias de una cultura que permiten que se construyan relaciones de pareja sobre la desigualdad. Los recortes est&aacute; dificultando que las mujeres puedan salir de las relaciones violentas o, lo que es lo mismo, est&aacute;n facilitando que la violencia contin&uacute;e sobre ellas, que el da&ntilde;o emocional y f&iacute;sico sea mayor y que el agresor deshumanice y cosifique a la mujer aun en mayor grado. Y al margen del significado que todo ello tiene en el presente, lo que tambi&eacute;n hace es disparar el riesgo cuando estas mujeres decidan salir de esa violencia dominadora.
    </p><p class="article-text">
        Los homicidios futuros en violencia de g&eacute;nero se est&aacute;n planificando en el momento actual; si no hacemos algo por evitarlos, irremediablemente se producir&aacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Lorente Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/recortes-hoy-violencia-genero-manana_1_5824461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Oct 2013 18:39:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Recortes para hoy, violencia de género para mañana]]></media:title>
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