<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - David Peón]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/david_peon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - David Peón]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/510937" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Devaluación interna: no es ciencia, es ideología]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/devaluacion-interna-ciencia-ideologia_1_5825354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La combinación de deflación y decrecimiento está resultando letal para  la sostenibilidad de la deuda española. Incluso con el reciente alivio  de la prima de riesgo, la deuda sigue creciendo de manera incontrolada. Según David Peón, la urgencia de la consolidación fiscal es un hecho; pero la receta de conseguir que el sector exterior aporte más crecimiento del que resta la depresión del consumo interno no está funcionando</p></div><p class="article-text">
        <strong>La l&oacute;gica de la devaluaci&oacute;n interna</strong>. Una estrategia habitual en las crisis de deuda de pa&iacute;ses con moneda propia es acudir temporalmente a financiaci&oacute;n externa del FMI, al tiempo que &eacute;ste impone una pol&iacute;tica econ&oacute;mica basada en la consolidaci&oacute;n fiscal de las cuentas p&uacute;blicas y la devaluaci&oacute;n de la moneda nacional. Al compartir moneda con los socios europeos, Espa&ntilde;a carece del recurso a la devaluaci&oacute;n monetaria. El <em>second best</em> implementado por las autoridades es la devaluaci&oacute;n interna mediante rebajas salariales, buscando mejorar la competitividad de la econom&iacute;a, el crecimiento v&iacute;a exportaciones y reducir el d&eacute;ficit por cuenta corriente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los problemas de la devaluaci&oacute;n interna</strong>. El lector puede consultar la s&iacute;ntesis realizada por David Lizoain en su excelente <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/apuntes-devaluacion-interna_0_174983043.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo en Agenda P&uacute;blica</a>, as&iacute; que resumo s&oacute;lo algunos puntos:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Si devaluaci&oacute;n monetaria y/o devaluaci&oacute;n interna fuesen estrategias competitivas &oacute;ptimas, Portugal, Ruman&iacute;a&hellip; ser&iacute;an potencias mundiales (am&eacute;n de que no puede ser una estrategia v&aacute;lida simult&aacute;neamente para todos los socios comerciales de la UE).</li>
                                    <li>La devaluaci&oacute;n interna es un sustituto 'sesgado' de la devaluaci&oacute;n monetaria: es asim&eacute;trica entre agentes sociales, y asim&eacute;trica tambi&eacute;n en sus efectos.</li>
                                    <li>Es asim&eacute;trica entre agentes porque depende de sobre qui&eacute;n hagamos incidir la carga de la devaluaci&oacute;n. En particular, &iquest;por qu&eacute; lo llaman devaluaci&oacute;n interna cuando quieren decir rebaja de salarios? Habr&iacute;a m&aacute;s instrumentos: moderaci&oacute;n de costes (energ&iacute;a, transporte) y m&aacute;rgenes empresariales. Al contrario, en Espa&ntilde;a los beneficios superan ya a las rentas salariales. Aqu&iacute; la primera evidencia de por qu&eacute; la devaluaci&oacute;n interna encaja en la l&oacute;gica econ&oacute;mica del poder econ&oacute;mico: permite desplazar las cargas de la crisis hacia los sectores m&aacute;s d&eacute;biles.</li>
                                    <li>Es asim&eacute;trica en sus efectos porque, al contrario de la devaluaci&oacute;n ordinaria, reduce los ingresos de los agentes pero no sus deudas.</li>
                                    <li>Casualmente&hellip; la crisis espa&ntilde;ola se caracteriza por ser una crisis de deuda, con un sector privado muy endeudado al que la devaluaci&oacute;n le multiplica la carga efectiva soportada. A nivel macro, anular el consumo interno como motor de la recuperaci&oacute;n, m&aacute;s un sector p&uacute;blico con austeridad y recortes, combinado con una crisis crediticia&hellip; nos aseguran entrar en deflaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Y la deflaci&oacute;n tiene adem&aacute;s graves efectos sobre la sostenibilidad de la deuda p&uacute;blica.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        <strong>La sostenibilidad de la deuda</strong>. La deflaci&oacute;n hace m&aacute;s dif&iacute;cil el &eacute;xito de la consolidaci&oacute;n fiscal de las cuentas p&uacute;blicas. En <a href="http://www.hindawi.com/isrn/economics/2013/891795/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pe&oacute;n y Rey (2013)</a> analizamos los impulsores de la din&aacute;mica de la deuda p&uacute;blica en los 11 principales pa&iacute;ses de la Eurozona durante la &uacute;ltima d&eacute;cada. La cl&aacute;sica 'regla de oro<span id="mce_1_end"></span>&#65279;' muestra que, junto al d&eacute;ficit y los rescates bancarios, la estabilidad del ratio de deuda p&uacute;blica sobre PIB depende de la capacidad de financiarnos a un coste nominal inferior al crecimiento nominal (crecimiento m&aacute;s inflaci&oacute;n) de la econom&iacute;a. Si no crecemos y entramos en una espiral deflacionista, estamos sentenciados; gratis no nos van a financiar.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de deflaci&oacute;n y decrecimiento est&aacute; resultando letal para la sostenibilidad de la deuda espa&ntilde;ola. Incluso con el reciente alivio de la prima de riesgo, la deuda sigue creciendo de manera incontrolada. En <a href="http://www.dpeon.com/economia/79-volveran-las-oscuras-golondrinas-ii.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mi blog</a> estim&eacute; hace unos meses que s&oacute;lo en un escenario optimista la ratio deuda/PIB se estabilizar&iacute;a en torno al 100%, pero el &uacute;ltimo dato (92.2% superando el objetivo anual) apunta a que sigue fuera de control.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Consolidaci&oacute;n fiscal versus crecimiento: la cuadratura del c&iacute;rculo</strong>. En Pe&oacute;n y Rey (2013) comparamos tambi&eacute;n la din&aacute;mica de la deuda de los pa&iacute;ses perif&eacute;ricos (GIPSI) de la Eurozona frente a los del centro. La gr&aacute;fica 1 relaciona ratio de deuda y d&eacute;ficit primario, mostrando una clara correlaci&oacute;n: un punto adicional de d&eacute;ficit implica un incremento del 0.93% del ratio de deuda. La urgencia de la consolidaci&oacute;n fiscal es un hecho; lo discutible es c&oacute;mo conseguirlo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ac7648-02e9-4e97-8e2b-95e46c33da92_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ac7648-02e9-4e97-8e2b-95e46c33da92_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ac7648-02e9-4e97-8e2b-95e46c33da92_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ac7648-02e9-4e97-8e2b-95e46c33da92_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ac7648-02e9-4e97-8e2b-95e46c33da92_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b4ac7648-02e9-4e97-8e2b-95e46c33da92_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b4ac7648-02e9-4e97-8e2b-95e46c33da92_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La clave est&aacute; en evitar que la consolidaci&oacute;n fiscal da&ntilde;e al crecimiento. La gr&aacute;fica 2 muestra que tambi&eacute;n existe una correlaci&oacute;n inversa entre crecimiento y ratio de deuda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54e531e3-3717-49d8-a198-e4fac7124a05_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54e531e3-3717-49d8-a198-e4fac7124a05_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54e531e3-3717-49d8-a198-e4fac7124a05_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54e531e3-3717-49d8-a198-e4fac7124a05_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54e531e3-3717-49d8-a198-e4fac7124a05_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54e531e3-3717-49d8-a198-e4fac7124a05_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/54e531e3-3717-49d8-a198-e4fac7124a05_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La correlaci&oacute;n es a&uacute;n m&aacute;s intensa que la primera: decrecer un 1% incrementa la ratio de deuda un 1.94%. Relacionando ambos efectos, si unos recortes del 1% provocan la ca&iacute;da del PIB en m&aacute;s de 0,5%, aprox., la ratio de deuda crecer&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, pues, todos los huevos de la estrategia &lsquo;consolidaci&oacute;n fiscal m&aacute;s devaluaci&oacute;n interna&rsquo; est&aacute;n puestos en la misma cesta: conseguir que el sector exterior aporte m&aacute;s crecimiento del que resta la depresi&oacute;n del consumo interno. La gr&aacute;fica 3 muestra que no se est&aacute; consiguiendo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59d09db6-45cc-47ef-aa86-059e28218135_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59d09db6-45cc-47ef-aa86-059e28218135_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59d09db6-45cc-47ef-aa86-059e28218135_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59d09db6-45cc-47ef-aa86-059e28218135_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59d09db6-45cc-47ef-aa86-059e28218135_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59d09db6-45cc-47ef-aa86-059e28218135_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/59d09db6-45cc-47ef-aa86-059e28218135_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La contribuci&oacute;n al PIB de los distintos componentes por demanda confirma que la depresi&oacute;n del consumo interno provoca una reducci&oacute;n del PIB mayor del que las exportaciones pueden paliar. S&oacute;lo en el &uacute;ltimo trimestre, con el fin de los recortes en el sector p&uacute;blico y la parada (&iquest;estacional?) en la ca&iacute;da del consumo, se ha frenado la recesi&oacute;n. A esto le llamo yo la cuadratura del c&iacute;rculo. &iquest;Por qu&eacute;? Veamos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A quien beneficia la devaluaci&oacute;n interna?</strong> La l&oacute;gica inherente a la devaluaci&oacute;n interna es que &ldquo;lo que es bueno para Telef&oacute;nica es bueno para Espa&ntilde;a&rdquo;. El PIB espa&ntilde;ol por demanda es un 80% consumo interno, s&oacute;lo el 3% exportaciones netas. La panader&iacute;a de tu barrio, el fontanero que arregla tu caldera..., &iquest;cuanto van a exportar gracias a la devaluaci&oacute;n interna? Comercio minorista, empleados p&uacute;blicos y, sobre todo, seis millones de desempleados sufren los efectos negativos de una estrategia que beneficia a las grandes multinacionales espa&ntilde;olas. Ellas s&iacute; ven reducidos sus costes, ampliados sus m&aacute;rgenes, y mejorada su posici&oacute;n competitiva en el mercado global. Los resultados saltan a la vista: el IBEX supera los 9.000 puntos, el paro sigue en el 27%; y las pymes y aut&oacute;nomos, sin acceso al cr&eacute;dito. Con la estructura actual de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, los canales por los que los beneficios de la devaluaci&oacute;n interna pudieran llegar a las peque&ntilde;as empresas y a la creaci&oacute;n de empleo son apenas un incremento del turismo y aquellas empresas que consigan dar el salto al mercado internacional. Por lo dem&aacute;s, con un 3% de exportaciones netas, poco margen hay.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay alternativas?</strong> En Pe&oacute;n y Rey (2013) analizamos las bondades de una estrategia conjunta a nivel zona euro, idea que no es original nuestra sino sugerida por economistas como Rogoff, Krugman o Stiglitz. Es m&aacute;s f&aacute;cil conseguir el ajuste necesario si son los pa&iacute;ses acreedores de la Eurozona los que aceptan una apreciaci&oacute;n real de sus econom&iacute;as, en lugar de obligar a sus socios comerciales a ser quienes se deprecien. Una pol&iacute;tica coordinada dentro de la UE, donde el centro acepta un 3% de inflaci&oacute;n y aplica las pol&iacute;ticas expansivas que los GIPSI no pueden acometer, mientras &eacute;stos se centran en la consolidaci&oacute;n fiscal pero manteniendo un nivel reducido (pero positivo) de inflaci&oacute;n, permitir&iacute;a (I) incrementar la competitividad de los GIPSI evitando los riesgos de la deflaci&oacute;n; (II) asegurar la estabilidad de la deuda de ambos grupos de paises; y (III) introducir la posibilidad de un est&iacute;mulo fiscal en el centro del que se ver&iacute;an beneficiados, v&iacute;a exportaciones, los perif&eacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, a nivel Espa&ntilde;a tendr&iacute;amos el recurso a una redistribuci&oacute;n positiva de las rentas, explicada ya por David Lizoain en su excelente art&iacute;culo y, por tanto, a &eacute;l les remito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Peón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/devaluacion-interna-ciencia-ideologia_1_5825354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Oct 2013 18:18:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Devaluación interna: no es ciencia, es ideología]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
