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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Luis Salgado]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_luis_salgado/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Luis Salgado]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Derecho a respirar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/derecho-respirar_132_3631363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/966f5287-1c48-45c4-9249-f85e4454d2d1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fomentar los traslados a pie, en bicicleta o en transporte público es el primer paso para racionalizar nuestro modelo de movilidad urbano, pero la concienciación no es suficiente.</p></div><p class="article-text">
        La baja calidad del aire que respiramos en las grandes ciudades no es algo precisamente nuevo, ni siquiera en Euskadi. El pasado industrial de este pa&iacute;s ya oscureci&oacute; nuestros cielos durante el siglo pasado, sobre todo hasta que la reconversi&oacute;n de los ochenta alej&oacute; de los cascos urbanos las industrias m&aacute;s contaminantes, de las que hoy solamente quedan casos puntuales. Los que vivimos los setenta y los ochenta del siglo pasado lo recordamos perfectamente, ya que nos toc&oacute; respirar un aire contaminado que seguro que no fue precisamente beneficioso para nuestra salud. Hoy es el transporte el que representa la mayor amenaza en este sentido, un transporte basado fundamentalmente en combustibles f&oacute;siles que, adem&aacute;s, contribuyen de forma decisiva al complejo proceso de cambio clim&aacute;tico que ya estamos viviendo.
    </p><p class="article-text">
        Las medidas tomadas por el Ayuntamiento de Madrid el pasado diciembre a causa de las altas tasas de contaminantes en el aire de la capital han abierto un debate que ya es viejo en otros pa&iacute;ses. La circulaci&oacute;n de veh&iacute;culos privados en nuestras ciudades es tan alta que afectan seriamente a la calidad del aire que respiramos, lo que causa problemas reales muy serios a muchas personas, sobre todo personas mayores y ni&ntilde;os. Eso ha llevado a que se intente reducir el n&uacute;mero de veh&iacute;culos en marcha mediante diferentes sistemas, con mayor o menos &eacute;xito. Y, por supuesto, con mayor o menos contestaci&oacute;n social, ya que las limitaciones de este tipo nunca son recibidas de buen grado por una parte de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, hay que destacar la petici&oacute;n de informaci&oacute;n del Defensor del Pueblo sobre los planes municipales de diversas ciudades, entre las que se incluye Bilbao, para atajar la contaminaci&oacute;n. A pesar de que los &iacute;ndices de calidad del aire en las ciudades vascas est&aacute;n lejos de los que muestras otras urbes m&aacute;s grandes de nuestro entorno, el debate es necesario, ya que las afecciones a la salud de las personas son reales independientemente de lo que muestren las cifras estad&iacute;sticas. Estas afecciones pueden ser intensas en determinadas zonas, no necesariamente junto a las estaciones de medici&oacute;n donde se recogen los datos de calidad del aire, algo que siempre hay que tener en cuenta.
    </p><p class="article-text">
        La contaminaci&oacute;n proveniente de los veh&iacute;culos no se ve a simple vista, es un peligro difuso que sirve a los responsables pol&iacute;ticos para moverse en la indefinici&oacute;n o la inacci&oacute;n. Incluso para la negaci&oacute;n de un problema tan serio como este. Pero hay que tener en cuenta que los datos que nos aportan las mediciones no pasan de ser una foto fija de una situaci&oacute;n siempre cambiante y que depende de muchos factores, desde el volumen de tr&aacute;fico a la meteorolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las medidas que se han puesto en marcha hasta ahora en muchas ciudades del mundo no pasan de ser meros parches, soluciones parciales a un problema que se agrava cada d&iacute;a por el crecimiento del tr&aacute;fico rodado en las ciudades en crecimiento. Solucionar, o al menos reducir significativamente el problema de las emisiones pasa por un cambio progresivo pero firme del modelo de transporte actual. Fomentar los traslados a pie, en bicicleta o en transporte p&uacute;blico es el primer paso para racionalizar nuestro modelo de movilidad urbano, pero la concienciaci&oacute;n no es suficiente. Las medidas restrictivas son impopulares y chocan frontalmente con poderosos intereses como son los de la industria del autom&oacute;vil o las multinacionales del petr&oacute;leo, pero en alg&uacute;n momento habr&aacute; que aplicarlas en las grandes ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Respirar aire limpio es un derecho b&aacute;sico, que deber&iacute;a estar por encima del &ldquo;derecho&rdquo; al uso indiscriminado del veh&iacute;culo particular. No es posible que haya gente que enferme para salvaguardar el derecho de otras personas a ir a comprar el pan en coche a unos metros de casa. Vivimos en una sociedad en la que la comodidad es norma, en la que impera la ley del m&iacute;nimo esfuerzo. Sin embargo, urge cambiar esta visi&oacute;n propia de las &eacute;pocas de abundancia energ&eacute;tica por una m&aacute;s solidaria y sostenible, que apueste por la salud de las personas y de nuestro entorno (en el fondo es lo mismo). La sustituci&oacute;n de la actual flota de veh&iacute;culos altamente contaminantes por veh&iacute;culos el&eacute;ctricos basados en energ&iacute;as renovables no es una utop&iacute;a, aunque tampoco es suficiente para garantizar el aire limpio en nuestras ciudades. Esa ser&iacute;a una parte de la soluci&oacute;n, ya que es imposible sustituir el parque m&oacute;vil actual por uno totalmente el&eacute;ctrico. Por eso es fundamental que apliquemos la l&oacute;gica tanto a nuestros desplazamientos como a las mercanc&iacute;as que consumimos y acortar las rutas de transporte al m&aacute;ximo para evitar emisiones. Y tambi&eacute;n es necesario apostar por soluciones m&aacute;s sostenibles como la bicicleta para nuestros desplazamientos urbanos, la apuesta m&aacute;s segura para evitar de una vez por todas los &ldquo;malos humos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/derecho-respirar_132_3631363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Jan 2017 18:44:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Derecho a respirar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[SHESA debe morir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/shesa-debe-morir_132_3676374.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        No, no se trata de matar a nadie, por supuesto, pero perm&iacute;tanme parafrasear al maestro William Shakespeare, que puso estas mismas palabras en boca de Bruto refiri&eacute;ndose a su mentor Julio C&eacute;sar. Y es que la Sociedad de Hidrocarburos de Euskadi (SHESA) ha perdido ya toda raz&oacute;n para continuar con su actividad, que ahora mismo resulta ya nociva para los intereses de una ciudadan&iacute;a vasca que pide un cambio de modelo energ&eacute;tico hacia fuentes renovables que no afecten de manera tan negativa a nuestro entorno y a nuestra salud como lo hacen los combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        Una apuesta decidida por luchar contra el Cambio Clim&aacute;tico pasa inexorablemente por dejar los restos de los combustibles f&oacute;siles bajo tierra. Y eso significa renunciar a la inversi&oacute;n en exploraci&oacute;n y explotaci&oacute;n de los recursos f&oacute;siles, precisamente la raz&oacute;n de ser de SHESA, cuyas &uacute;ltimas actuaciones apostando por el <em>fracking</em> como m&eacute;todo de explotaci&oacute;n de unos recursos gas&iacute;sticos que sabemos desde mediados del siglo pasado son escasos y demasiado repartidos para ser rentables, tanto econ&oacute;mica como energ&eacute;ticamente, han resultado bastante rid&iacute;culos viendo el recorrido que esta apuesta ha tenido all&iacute; donde se ha llevado a cabo hasta sus &uacute;ltimas consecuencias. En Estados Unidos, la burbuja del <em>fracking</em> est&aacute; en plena explosi&oacute;n, dejando un paisaje desolador a su paso.
    </p><p class="article-text">
        Carece de sentido que por una parte el Gobierno Vasco plantee una estrategia para luchar contra el Cambio Clim&aacute;tico y por otra mantenga una empresa p&uacute;blica que lo favorece con sus actuaciones. Si realmente nos creemos que la lucha contra el Cambio Clim&aacute;tico es vital, la existencia de SHESA deja de tener sentido. Antes de que sea tarde, el Gobierno Vasco, al igual que el central y los ayuntamientos, tienen que adaptar sus actuaciones de forma decidida por un modelo realmente sostenible. Evidentemente, esta apuesta requiere renunciar a las visiones cortoplacistas y/o partidistas, por lo que es imprescindible que se abra de una vez por todas un debate serio sobre el modelo energ&eacute;tico que necesita nuestra sociedad a futuro y que culmine con un pacto entre partidos y organizaciones sociales que permita desarrollar las pol&iacute;ticas adecuadas para evitar que la adaptaci&oacute;n a los cambios clim&aacute;ticos que ya estamos sufriendo se haga de forma traum&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, la sociedad civil va un paso por delante de las instituciones. Una parte de la ciudadan&iacute;a vasca ha tomado conciencia del problema y ha decidido apostar por un nuevo modelo energ&eacute;tico basado en las renovables. Ese intento de exprimir al m&aacute;ximo el actual modelo que supuso la pretensi&oacute;n de aplicar en Euskadi la perniciosa t&eacute;cnica del <em>fracking</em> en &ldquo;yacimientos&rdquo; que no son (jam&aacute;s lo fueron) rentables ni econ&oacute;mica ni energ&eacute;ticamente, parad&oacute;jicamente actu&oacute; de catalizador para esta respuesta negativa de la sociedad a seguir por un camino sin salida. Pero el camino no ha hecho m&aacute;s que empezar: sin la presi&oacute;n decidida de la sociedad, las instituciones dominadas por los partidos tradicionales, respaldados por los todopoderosos lobbies de la energ&iacute;a, van a continuar por una senda que hipoteca de forma decisiva nuestro futuro a medio y largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que hayamos superado ya el pico de producci&oacute;n de petr&oacute;leo crudo y de estar cerca de hacerlo en otros tipos de productos de origen f&oacute;sil en los que se basa el actual modelo de sociedad nos obliga ya a ir pensando en arrinconar un modelo que, adem&aacute;s, es insostenible si queremos realmente cumplir con los objetivos marcados en el Acuerdo de Par&iacute;s contar el Cambio Clim&aacute;tico. Por estas razones es perentorio replantear ya como utilizamos la energ&iacute;a en sectores como el transporte, el mayor nicho de despilfarro energ&eacute;tico y el m&aacute;s pernicioso de cara a contener el Cambio Clim&aacute;tico en par&aacute;metros m&aacute;s o menos aceptables. Y por eso es por lo que hay que plantearse la desinversi&oacute;n en energ&iacute;as f&oacute;siles cuanto antes. Empresas como SHESA, aunque sea por el propio instinto de supervivencia, contin&uacute;an impulsando un modelo que sabemos (ellos tambi&eacute;n los saben) insostenible. El ahorro y la eficiencia energ&eacute;tica no son suficientes, hay que tomar decisiones decididas para dejar los combustibles f&oacute;siles donde est&aacute;n: bajo tierra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/shesa-debe-morir_132_3676374.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Dec 2016 17:16:22 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[SHESA debe morir]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abrazando el populismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/abrazando-populismo_132_3712769.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">No puede haber justicia social, ni igualdad real ni democracia plena sin preservación de los ecosistemas en los que desarrollamos nuestras vidas. Pero la ideología dominante nos ha inculcado la idea de que podemos vivir al margen de la naturaleza</p></div><p class="article-text">
        No nos enga&ntilde;emos, siempre ha habido populismo, no es algo que haya inventado ning&uacute;n magnate barra mangante norteamericano ni los del &ldquo;n&uacute;cleo irradiador&rdquo; de Podemos a los que ahora se&ntilde;ala todo el mundo, e incluso los equipara. Se escuchan definiciones de lo m&aacute;s dispar en las tertulias televisivas y radiof&oacute;nicas, as&iacute; como en los editoriales y art&iacute;culos de opini&oacute;n de la prensa escrita, pero en realidad, y todos lo sabemos, el populismo no es m&aacute;s que decir y prometer lo que la gente quiere escuchar. Y si aciertas con el mensaje, te llevas las elecciones y despu&eacute;s, ya s&iacute; eso y tal. Vamos, es un principio de primero de marketing pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, siempre hay matices. El mensaje se puede transmitir de formas diferentes, tambi&eacute;n teniendo en cuenta el destinatario del mismo y su actitud en un momento determinado. El mismo mensaje no cala igual en una sociedad con una econom&iacute;a en ascenso y boyante que en una en decadencia, en la que la falta de empleo y de oportunidades de futuro ha creado una masa de gente desesperada que ya no se cree el mensaje tal y como lo ha recibido hasta ese momento. Se trata entonces, de cambiar el envoltorio al caramelo, de hacerlo m&aacute;s atractivo. Y si adem&aacute;s lo acompa&ntilde;amos de ese ingrediente que nunca falla en los momentos de crisis, como es el nacionalismo (o cualquier mensaje que refuerce el sentimiento de pertenencia de personas en serio riesgo de exclusi&oacute;n), el &eacute;xito est&aacute; asegurado.
    </p><p class="article-text">
        Estamos inmersos en una crisis m&uacute;ltiple, econ&oacute;mica, energ&eacute;tica y ecol&oacute;gica, que est&aacute; siendo especialmente dura para la gente de los pa&iacute;ses del sur de Europa. Y las recetas tradicionales, las que aplican los pol&iacute;ticos al dictado de las tesis del neoliberalismo, se traducen en la exclusi&oacute;n de miles de familias de un sistema que hasta ahora les amparaba. El fin (o m&aacute;s bien, el deterioro progresivo) del Estado de Bienestar se traduce en miedo y en rechazo (e incluso odio), que a su vez se traduce en una radicalidad contra aquellos elementos que se perciben como los culpables del cambio de situaci&oacute;n, sean reales o imaginarios. Por tanto, todos estos mensajes extremistas encuentran un caldo de cultivo y una receptividad que no hab&iacute;an tenido en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n coyuntural deber&iacute;a ser tambi&eacute;n un punto de inflexi&oacute;n para el movimiento ecologista en general y para la ecolog&iacute;a pol&iacute;tica en particular. Esta plantea la conservaci&oacute;n de los ecosistemas como eje transversal de las pol&iacute;ticas a desarrollar. No puede haber justicia social, ni igualdad real ni democracia plena sin preservaci&oacute;n de los ecosistemas en los que desarrollamos nuestras vidas. Pero la ideolog&iacute;a dominante nos ha inculcado la idea de que podemos vivir al margen de la naturaleza y es muy dif&iacute;cil que el mensaje contrario cale entre la ciudadan&iacute;a. Incluso temas ya tan trillados como el cambio clim&aacute;tico, se ponen en cuesti&oacute;n o en un segundo plano frente al crecimiento econ&oacute;mico y la creaci&oacute;n de empleo, como si ese supuesto crecimiento infinito fuese la &uacute;nica forma de lograr crear empleo digno, algo que sabemos es totalmente falso. Frente a la banalizaci&oacute;n de los problemas medioambientales y energ&eacute;ticos m&aacute;s urgentes, el cambio clim&aacute;tico y el cenit de la producci&oacute;n de ese petr&oacute;leo del que dependemos de forma tan determinante, &iquest;c&oacute;mo debemos actuar los ecologistas? Hay quienes apuestan por el mensaje suave, amable, el que no &ldquo;asusta&rdquo; a la ciudadan&iacute;a con las terribles consecuencias de estos fen&oacute;menos. Pero eso, &iquest;no es tambi&eacute;n populismo? &iquest;No es enga&ntilde;ar a la ciudadan&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        Si se ha abierto un debate sobre si la izquierda europea debe abrazar tambi&eacute;n el populismo para frenar a la extrema derecha, creo que el ecologismo tambi&eacute;n debe debatir sobre su mensaje y su forma de transmitirlo. Tengo la sensaci&oacute;n de que al pretender &ldquo;endulzar&rdquo; una realidad amarga, estamos dando alas a quienes, como Donald Trump en Estados Unidos o la extrema derecha en Europa, nos llevan de cabeza al desastre que queremos evitar. Y al mismo tiempo, la sensaci&oacute;n contraria: que la ciudadan&iacute;a se niegue a escuchar un mensaje para muchos &ldquo;apocal&iacute;ptico&rdquo; (que no lo es), que les obligue a replantearse su existencia tal y como la conocen y le ha sido prometida. S&iacute; que hay una alternativa, el eco-fascismo, algo a lo que nadie en su sano juicio quiere llegar, por supuesto, pero que, por desgracia, ya hemos visto y sufrido en la historia reciente de nuestra especie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/abrazando-populismo_132_3712769.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Nov 2016 17:13:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Abrazando el populismo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La encrucijada de Equo en Euskadi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/encrucijada-equo-euskadi_132_3761258.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Equo se halla por tanto en una encrucijada como representante de la ecología política en Euskadi (y en todo el estado español, claro).</p></div><p class="article-text">
        La entrada en el Parlamento Vasco de Jos&eacute; Ram&oacute;n Becerra, el primer representante de un partido adscrito a los Verdes Europeos que llega a la c&aacute;mara vasca, ha supuesto un hito para el movimiento ecologista en Euskadi. Becerra se une as&iacute; a muchas personas que ocupan cargos institucionales en ayuntamientos de los tres Territorios Hist&oacute;ricos desde las municipales de 2015 y que trabajan desde lo local por transformar las propuestas de la ecolog&iacute;a pol&iacute;tica en realidades tangibles en el d&iacute;a a d&iacute;a de nuestros pueblos y ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de d&eacute;cadas en las que el debate identitario era el eje sobre el que pivotaba la pol&iacute;tica vasca, el fin de la violencia terrorista y la llegada de una crisis que se ha cebado especialmente con una parte significativa de la ciudadan&iacute;a, han ido modificando la agenda hacia una cuesti&oacute;n que muchos consideramos mucho m&aacute;s urgente y sobre la que tenemos que tomar medidas necesarias para garantizar un futuro digno para las generaciones que llegan ya empujando. El aumento de la poblaci&oacute;n a nivel mundial en un entorno de recursos menguantes hace inviable a medio plazo el sistema depredador y consumista imperante hoy en d&iacute;a. La ecolog&iacute;a pol&iacute;tica es la que intenta dar soluciones realistas a este problema, profundamente relacionado con la conservaci&oacute;n del medio natural del que, como especie que somos, dependemos totalmente.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de las propuestas meramente ambientalistas de otros partidos (pr&aacute;cticamente todos), Equo define la ecolog&iacute;a como aspecto transversal y se presenta como alternativa para impulsar una sociedad m&aacute;s justa, igualitaria y sostenible a futuro. A diferencia de lo que sucedi&oacute; en otros pa&iacute;ses con la irrupci&oacute;n de los partidos verdes en las instituciones, Equo lo hace en un contexto muy diferente, en medio de una crisis m&uacute;ltiple que agudiza las desigualdades que siempre han existido en el capitalismo y que se traduce en una exclusi&oacute;n progresiva de cada vez m&aacute;s gente, en la degradaci&oacute;n de los ecosistemas de los que dependemos para garantizar agua y comida y en hipotecar el futuro de los m&aacute;s j&oacute;venes dilapidando de forma absurda los recursos cada vez m&aacute;s escasos de nuestro planeta.
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, Equo es tambi&eacute;n fruto del desencanto que llev&oacute; al 15M, pero sin que olvidemos el legado de Berdeak, que fue quien trajo la ecolog&iacute;a pol&iacute;tica a Euskadi, aunque no lograse entrar en las instituciones, sin duda debido a que el debate identitario era el que impregnaba todos los aspectos de la pol&iacute;tica vasca de aquellos a&ntilde;os. La confluencia con otros partidos como Podemos, tambi&eacute;n fruto del desencanto social, o Ezker Anitza, han permitido a Equo entrar con fuerza en las instituciones, si bien no se haya cumplido el objetivo principal de tales confluencias: desalojar del gobierno al Partido Popular en Madrid o al PNV en Euskadi.
    </p><p class="article-text">
        Equo se halla por tanto en una encrucijada como representante de la ecolog&iacute;a pol&iacute;tica en Euskadi (y en todo el estado espa&ntilde;ol, claro). Equo ha crecido y necesita adaptarse a los cambios, pero sin perder su esencia. Hay que seguir ofreciendo esta estructura a la ciudadan&iacute;a como veh&iacute;culo para que su voz sea escuchada. No puede convertirse en un partido m&aacute;s, algo dif&iacute;cil una vez que se entra en la din&aacute;mica del trabajo diario en las instituciones modeladas para las estructuras de partido tradicional. Por eso es imprescindible el contacto con la calle, con colectivos sociales te todo tipo. Para lograr la transformaci&oacute;n de los modelos productivos, energ&eacute;ticos y econ&oacute;mico, Equo necesita tener voz propia, ya sea dentro o fuera de las confluencias en las que participa. Y no solamente en temas ambientales, ya que la ecolog&iacute;a pol&iacute;tica es transversal. Por eso Equo debe mojarse en todos los temas, como lo ha hecho en Euskadi planteando un nuevo modelo pol&iacute;tico y de convivencia con el que se pueda sentir integrada toda la ciudadan&iacute;a vasca, una apuesta valiente que, por desgracia, no ha tenido el eco que merece en los medios de comunicaci&oacute;n ni en la calle. En noviembre se celebra la tercera Asamblea Federal de Equo a nivel estatal, en la que deben ponerse esas bases de futuro que necesita como partido referente de la ecolog&iacute;a pol&iacute;tica en este pa&iacute;s. De ah&iacute; que estemos en una encrucijada en la que tomar el camino correcto puede resultar crucial para el futuro de un espacio pol&iacute;tico cada vez m&aacute;s necesario en nuestra sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/encrucijada-equo-euskadi_132_3761258.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Oct 2016 17:25:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La encrucijada de Equo en Euskadi]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La agenda vasca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/agenda-vasca_132_3930072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cuál es la agenda vasca jeltzale? Son el TAV, la incineradora de Gipuzkoa, el fracking y el continuismo de un modelo económico devastador para las persona</p></div><p class="article-text">
        Uno de los mantras m&aacute;s repetidos durante esta campa&ntilde;a electoral en Euskadi es el de que los partidos &ldquo;espa&ntilde;oles&rdquo; no tienen en cuenta algo que llaman &ldquo;la agenda vasca&rdquo;, curioso nombre que, sobre todo los jeltzales, dan en su imaginario a aquellos temas que afectan a la CAV y que solamente ellos van a defender en Madrid. Por descontado, es una vez m&aacute;s el viejo truco de envolverse en la ikurri&ntilde;a para ganar votos despertando los &ndash;sin duda leg&iacute;timos- sentimientos nacionales de una parte de la ciudadan&iacute;a vasca.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma se presenta el PNV como &uacute;nico garante en el Congreso, all&aacute; en la capital del reino, de los intereses de una ciudadan&iacute;a (vasca) a la que convierten en un todo homog&eacute;neo que no responde para nada a nuestra realidad social. Y por ende, descalifica a los que llaman &ldquo;partidos espa&ntilde;oles&rdquo;, con una estrategia agresiva sobre todo contra la coalici&oacute;n Unidos Podemos, como si las personas que aqu&iacute; trabajamos por llevar sus propuestas a la realidad, hubi&eacute;semos venido desde m&aacute;s all&aacute; del Ebro y no fu&eacute;semos parte de esa sociedad diversa que ellos quieren obviar.
    </p><p class="article-text">
        Defender una agenda, que sea m&aacute;s menos vasca lo dejo a su apreciaci&oacute;n, va mucho m&aacute;s all&aacute; de lo que plantea el PNV. Defender los derechos de las personas, exigir una regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica para un sistema pol&iacute;tico que ya no se adapta a la realidad social o luchar por la preservaci&oacute;n del medio ambiente para proteger a futuras generaciones es tambi&eacute;n agenda vasca. Hay temas que no conocen fronteras, que no se pueden &ldquo;adaptar&rdquo; a voluntad. Si una reforma laboral es mala para los trabajadores andaluces, tambi&eacute;n lo es para los vascos, por mucho que la contrapartida sea una competencia estatutaria en una u otra materia. Y eso es algo que ya hemos sufrido.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la realidad desmiente este concepto. Basta con tirar de hemeroteca. Al menos desde Equo, que en estas elecciones se presenta en la coalici&oacute;n Unidos Podemos, en esta mini legislatura en la que hemos contado con la representaci&oacute;n en el Congreso de ambos coportavoces, Rosa Mart&iacute;nez y Juantxo L&oacute;pez de Uralde, como diputados por Bizkaia  y &Aacute;lava respectivamente, se han presentado proposiciones No de Ley sobre Cambio Clim&aacute;tico, por un calendario de cierre nuclear que incluye, como no, el cierre definitivo de Garo&ntilde;a, por la protecci&oacute;n del lobo, contra el fracking, por el fomento del autoconsumo o por la descontaminaci&oacute;n del lindano. &iquest;Son temas que no afectan a la ciudadan&iacute;a vasca? Yo dir&iacute;a que s&iacute;, que nos afectan y mucho.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;cu&aacute;l es la agenda vasca jeltzale? Son el TAV, la incineradora de Gipuzkoa, el fracking y el continuismo de un modelo econ&oacute;mico devastador para las personas y el medio ambiente, que pone por delante los intereses de las grandes empresas respecto a los derechos y, en ocasiones, la propia dignidad de la ciudadan&iacute;a. Los hechos desmienten lo que prometen en su programa electoral. Si no han llevado a cabo estas medidas ya en Euskadi, no es probable que las defiendan en Madrid. Arrogarse el m&eacute;rito de ser la voz y la defensa de los intereses de Euskadi en Madrid es un ejercicio de arrogancia intolerable. Sobre todo porque hablar de los intereses de Euskadi supone enga&ntilde;ar a la gente: es una cl&aacute;sica simplificaci&oacute;n del nacionalismo frente a la realidad compleja de la sociedad de hoy en d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es cierto que partidos de &aacute;mbito estatal o supraestatal, como es el caso de Equo, que es el que conozco de primera mano, sean ajenos a los problemas concretos de Euskadi. Equo present&oacute; hace unos meses una elaborada y valiente propuesta para un nuevo marco pol&iacute;tico que considero que es una decidida apuesta que puede aportar una respuesta a los retos, no s&oacute;lo identitarios, sino tambi&eacute;n sociales, ambientales o econ&oacute;micos, que nos afectan. Lamentablemente, la simplificaci&oacute;n de los mensajes no ayuda precisamente a que se abra un debate serio para afrontar estos retos. Hablar de los de aqu&iacute; y los de all&iacute; o plantear la soberan&iacute;a como la soluci&oacute;n comod&iacute;n para todos los temas no va ayudar precisamente a solucionar los problemas reales de la ciudadan&iacute;a vasca. Esperemos que suba el nivel del debate de cara a las auton&oacute;micas, una cita que tambi&eacute;n parece que va a cambiar bastante el panorama pol&iacute;tico de la CAV.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/agenda-vasca_132_3930072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jun 2016 17:41:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La agenda vasca]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quemando ruedas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/modelo-neoliberal-neumaticos-coche-electrico-volkswagen-acuerdo-de-paris_132_3987404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El incendio que la semana pasada arras&oacute; el mayor almac&eacute;n de neum&aacute;ticos desechados de Europa en Sese&ntilde;a pone sobre la mesa el debate sobre un modelo de movilidad que comienza a hacer aguas por su enorme impacto medioambiental. Un impacto que se refleja no solo en la cantidad ingente de gases de efecto invernadero que emite, sino tambi&eacute;n en los residuos t&oacute;xicos que genera y que no resultan tan visibles a ojos de la opini&oacute;n p&uacute;blica en una sociedad basada en el despilfarro del &ldquo;usar y tirar&rdquo;. Una peque&ntilde;a parte de esos residuos son los que se han quemado en Sese&ntilde;a, expulsando sustancias cancer&iacute;genas a la atmosfera que sin duda afectaran a la salud de quienes las respiren.
    </p><p class="article-text">
        Este incendio es noticia por su dimensi&oacute;n y espectacularidad, pero los residuos del modelo de movilidad basado en el autom&oacute;vil que se impuso durante el siglo XX nos afectan a diario, aunque no lo percibamos. Incluso podemos asegurar que este incidente medioambiental es poco m&aacute;s que anecd&oacute;tico comparado con el impacto total que supone este modelo, si lo medimos desde el dise&ntilde;o del veh&iacute;culo hasta su desguace al cabo de los a&ntilde;os. Hablamos del impacto en la obtenci&oacute;n de materias primas, de la fabricaci&oacute;n de las diferentes piezas, de su transporte hasta las plantas de ensamblaje, de la propia contaminaci&oacute;n que supone su utilizaci&oacute;n durante a&ntilde;os de emisiones de efecto invernadero, de los residuos t&oacute;xicos que genera el mantenimiento de los veh&iacute;culos y del desguace final de ese coche y la gesti&oacute;n de sus diferentes componentes.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que la todopoderosa industria del autom&oacute;vil ha sido uno de los mayores contribuyentes al cambio clim&aacute;tico al que ahora nos enfrentamos. A pesar de los acuerdos que se firmaron en Par&iacute;s el a&ntilde;o pasado, los gobiernos de todo el mundo se tientan la ropa antes de poner trabas a esta industria. Una industria, que como hemos podido comprobar con el esc&aacute;ndalo de los motores trucados por la multinacional Volkswagen, a quien le preocupa bien poco el desaf&iacute;o al que nos enfrentamos con el cambio clim&aacute;tico. Es una industria de la que adem&aacute;s dependen millones de puestos de trabajo en todo el mundo. Tambi&eacute;n en Euskadi es uno de los sectores punteros de nuestro modelo industrial, lo que supone que intentar tomar medidas contra ella resulte muy impopular y las administraciones sean remisas a abordar cualquier medida que pueda incomodar a las grandes empresas automovil&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que nos quieran vender la sostenibilidad de los motores h&iacute;bridos o <a href="http://www.eldiario.es/norte/vientodelnorte/futuro-coche-electrico_6_193940620.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la quimera del coche el&eacute;ctrico,</a>&nbsp;tarde o temprano tendremos que abordar el cambio de modelo, no solo de transporte de personas, sino del flujo de mercanc&iacute;as que viajan por todo nuestro mundo globalizado. Por muy absurdo que pueda parecer que en Euskadi comamos manzanas importadas de Chile o que vendamos bicicletas a China, esto es algo que sucede a diario. En lugar de reducir los circuitos de comercializaci&oacute;n y de fomentar la econom&iacute;a local, lo que hacemos es justamente lo contrario. &iquest;Cu&aacute;nto combustible f&oacute;sil quemamos para que una persona pueda comprar en Alemania los productos de la huerta murciana? Es todo lo contrario a la eficiencia y la l&oacute;gica misma.
    </p><p class="article-text">
        Los efectos medioambientales no se contemplan en el balance de resultados, ya lo pagan las generaciones futuras.
    </p><p class="article-text">
        Si queremos que se cumplan los compromisos de la cumbre de Par&iacute;s para mantener el aumento de la temperatura media del planeta por debajo de los 2&ordm;C tenemos que dejar donde est&aacute;n la mayor&iacute;a de reservas conocidas de petr&oacute;leo y gas natural, algo que solamente se podr&aacute; lograr cambiando de ra&iacute;z el modelo de transporte en el que se basa la econom&iacute;a globalizada. Y por supuesto, cambiando nuestros h&aacute;bitos de transporte personal de forma radical. No se trata de volver al carro de bueyes ni a las reatas de mulas, sino de apostar decididamente por medios m&aacute;s sostenibles, como la bicicleta o el transporte p&uacute;blico electrificado. Y por recortar de forma dr&aacute;stica los circuitos que bienes y productos realizan hoy por todo el globo. Esta apuesta es necesaria, por mucho que choque de frente con los intereses de una industria que supone una gran parte de la tarta dentro del modelo econ&oacute;mico neoliberal. Por tanto, requiere un valor por parte de los partidos pol&iacute;ticos que deben llevar a cabo estas reformas y que, por lo visto hasta ahora, son incapaces de afrontar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/modelo-neoliberal-neumaticos-coche-electrico-volkswagen-acuerdo-de-paris_132_3987404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 May 2016 19:26:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Quemando ruedas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Seseña,Coches eléctricos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Manzanas podridas hasta el corazón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/manzanas-podridas-corazon_132_4036247.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        De nuevo el Partido Popular alav&eacute;s vuelve por sus fueros. Ahora es Javier De Andr&eacute;s quien plantea un par de nuevas exigencias para los perceptores de la Renta Garant&iacute;a de Ingresos, esas personas a las que consideran poco menos que par&aacute;sitos en su cosmovisi&oacute;n de una sociedad perfecta. El PP quiere que para cobrar la RGI, cualquier persona debe hablar al menos una de las lenguas oficiales de Euskadi y, de paso, que realice trabajos sociales, medida de dif&iacute;cil implantaci&oacute;n, ya que supone un riesgo de sustituir empleos remunerados y regulados por la legislaci&oacute;n laboral vigente por labores realizadas por mano de obra barata y sin derechos.
    </p><p class="article-text">
        Parece que los populares no han aprendido nada y siguen con su estrategia electoral &ndash;pues solamente de esa manera se puede entender tama&ntilde;o desprop&oacute;sito- que ya le cost&oacute; el puesto de alcalde de Vitoria-Gasteiz a Javier Maroto, ahora convenientemente recolocado en la estructura nacional del partido en Madrid. De forma sutil vuelven a identificar a inmigrantes con perceptores de ayudas p&uacute;blicas, ya que, evidentemente, los perceptores de RGI nativos, que los hay y muchos, ya hablan perfectamente castellano, euskera o ambos idiomas. Por tanto, de nuevo alimentan la xenofobia para conseguir o fidelizar un pu&ntilde;ado de votos con la excusa del &ldquo;fraude&rdquo; en las ayudas sociales, lanzando el mensaje de la falta de integraci&oacute;n de las personas migrantes en nuestra sociedad. Una sociedad que ellos ven como algo inmutable, un aro por el que todos tenemos que pasar para ser ciudadan&iacute;a &ldquo;como dios manda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras personas ligadas al Partido Popular aparecen en pr&aacute;cticamente todos los casos de corrupci&oacute;n que van apareciendo, ellos exigen a los m&aacute;s d&eacute;biles que se integren y pongan su granito de arena para que nuestra sociedad &ldquo;progrese&rdquo;. Mucho mejor har&iacute;an en limpiar su propia casa antes de exigir a los dem&aacute;s que hagan lo que ellos no hacen. Resulta verdaderamente repugnante ver como quienes militan en una estructura que, legal o ilegalmente, se ha dedicado a favorecer sus intereses y los de sus amigos, ponen trabas a la solidaridad y a la equidad, con la excusa de un fraude que se ha demostrado una y cien veces es residual. Mientras tanto, se excusan en el mantra de &ldquo;la manzana podrida&rdquo;, una m&aacute;xima que no aplican a los m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Lo que me parece realmente triste es que una parte de la sociedad comparte esos principios y valores, esa falta de empat&iacute;a con los m&aacute;s desfavorecidos en el reparto de la tarta, como si a ellos nunca les fuesen a ir mal las cosas. Es la Europa que se protege tras las vallas y las concertinas, la que se siente molesta con la multiculturalidad, con todo lo que huela a diferente. Como si hubiese un mandato divino, una inevitabilidad en la forma de relacionarnos, un c&iacute;rculo cerrado de &ldquo;normalidad&rdquo; del que nadie puede escapar. Es el p&uacute;blico del discurso xen&oacute;fobo, por desgracia en auge en Europa, un discurso que sabemos de sobra que nos traer&aacute; nefastas consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Se equivocan quienes alienta la xenofobia, y todav&iacute;a m&aacute;s los que lo hacen simplemente para ganar votos o esconder sus miserias tras un supuesto &ldquo;problema&rdquo; de integraci&oacute;n. Es rid&iacute;culo aspirar a que cada persona renuncie a sus valores y su cultura, casi tanto como que nos la quieran imponer a los dem&aacute;s. Hay vida m&aacute;s all&aacute; del blanco y el gris, y movimientos como &ldquo;Gora Gasteiz&rdquo;, surgido precisamente frente al discurso uniformizador y xen&oacute;fobo del exalcalde gasteiztarra, lo han demostrado de sobra. Los que abogamos por una sociedad vasca diversa e igualitaria estamos seguros de que el problema no se soluciona exigiendo trabajo comunitario o determinadas dotes ling&uuml;&iacute;sticas, sino transformando radicalmente una sociedad injusta en su base. El d&iacute;a que seamos capaces de repartir la riqueza y el trabajo y, por supuesto, las responsabilidades, este discurso del miedo habr&aacute; desaparecido para siempre.   
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/manzanas-podridas-corazon_132_4036247.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Apr 2016 16:21:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Manzanas podridas hasta el corazón]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los límites de la sociedad industrial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/modelo-productivo-industria-globalizacion-empleos_132_4070897.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        No cabe duda de que Euskadi sigue siendo una sociedad predominantemente industrial y que ha sido precisamente la industria que se desarroll&oacute; en nuestro territorio ya desde finales del siglo XIX, en los albores de la Revoluci&oacute;n Industrial, la que marc&oacute; el devenir de la econom&iacute;a vasca y ha definido su situaci&oacute;n actual. Ya en pleno siglo XXI, la globalizaci&oacute;n ha cambiado las reglas del juego y ha alejado los centros de decisi&oacute;n de nuestras ciudades. Las industrias de referencia, por volumen de negocio y de empleo, ya no tienen sus sedes en Euskadi, sino que ahora pertenecen a grandes grupos corporativos que toman sus decisiones solamente bas&aacute;ndose en su situaci&oacute;n en los &iacute;ndices burs&aacute;tiles o en otras cifras macroecon&oacute;micas, jam&aacute;s en su aportaci&oacute;n a la econom&iacute;a de un pueblo o regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La industria ha pasado de ser solamente extractivista a ser tambi&eacute;n especulativa, a jugar en la econom&iacute;a de casino en que se ha convertido la econom&iacute;a capitalista globalizada. Durante mucho tiempo hemos mirado para otro lado mientras la industria destru&iacute;a nuestro medio ambiente, justificando esa barbaridad por la riqueza y el empleo que creo en Euskadi durante todo el siglo XX y que nos permiti&oacute; convertirnos en una de las regiones m&aacute;s ricas de Europa y de Espa&ntilde;a. La reconversi&oacute;n de los a&ntilde;os 80 externaliz&oacute; la gran industria contaminante hac&iacute;a pa&iacute;ses con costes laborales inferiores y sin regulaciones medioambientales, pero a un alto coste para quienes viv&iacute;an de sus empleos en estas factor&iacute;as. Las empresas que quedaron apostaron por la especializaci&oacute;n, por procesos m&aacute;s eficientes y &ldquo;limpios&rdquo;, pero no han podido escapar de la trampa de la globalizaci&oacute;n y de la econom&iacute;a especulativa, convirti&eacute;ndose en peones de los grandes grupos corporativos que anidan en el IBEX 35 y similares.
    </p><p class="article-text">
        Desde que en 2008 se desat&oacute; la crisis &ndash; una crisis m&uacute;ltiple, econ&oacute;mica, financiera, ecol&oacute;gica y energ&eacute;tica, no lo olvidemos- la sociedad industrial ha tropezado con los l&iacute;mites que nos impone la naturaleza y que parec&iacute;a que pod&iacute;amos obviar. La volatilidad de los precios de la energ&iacute;a, sobre todo del petr&oacute;leo, materia prima b&aacute;sica para el &ldquo;crecimiento econ&oacute;mico&rdquo;, ha comenzado a poner en jaque la viabilidad del modelo capitalista extractivista y depredador. Como tambi&eacute;n lo est&aacute; haciendo el deterioro medioambiental al que este modelo nos ha arrastrado y que ahora sufrimos en forma de cambio clim&aacute;tico y de desaparici&oacute;n masiva de ecosistemas que son vitales para nuestra propia supervivencia como especie. Es la propia sociedad de consumo nacida durante la Era F&oacute;sil la que tendr&iacute;amos que cuestionar si queremos que las generaciones futuras tengan una oportunidad de vivir con dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n la soluci&oacute;n m&aacute;s sencilla -y la m&aacute;s &ldquo;popular&rdquo;- es clamar por los empleos perdidos, exigir que todo siga como antes, pero esta ya no es una soluci&oacute;n v&aacute;lida a los problemas que nos acucian y que se van agravando con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que la pol&iacute;tica es un &ldquo;negocio&rdquo; a corto plazo, en el que solo se miran los resultados en las pr&oacute;ximas elecciones y los partidos pol&iacute;ticos son incapaces de afrontar el problema en su completa magnitud y solamente apuestan por medidas que no dudo en calificar como &ldquo;populistas&rdquo;, esas que nos prometen una vuelta a esa &ldquo;normalidad&rdquo; previa a la crisis, algo que tendremos que asumir tarde o temprano que es ya imposible. La soluci&oacute;n de futuro pasa, no por intentar mantener lo que nos ha llevado hasta esta situaci&oacute;n, sino por apostar por reorientar la pol&iacute;tica industrial vasca para asentar la actividad productiva industrial sobre bases m&aacute;s s&oacute;lidas y sostenibles a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Dilapidar dinero publico en atraer inversiones que, al cabo de unos a&ntilde;os, se demuestran ruinosas no es el camino. Todo lo contrario: deber&iacute;amos apostar por una industria local y sostenible, que garantice el empleo mediante su reparto equitativo para evitar el drama del desempleo y la desigualdad. Clamar por los empleos que se pierden debido a las pol&iacute;ticas especulativas de las grandes corporaciones no soluciona nada, hay que plantear alternativas valientes y reales, que tengan en cuenta los problemas a los que nos enfrentamos como sociedad a m&aacute;s largo plazo. Cada minuto que desperdiciamos en lamentar que las cosas ya no sean como antes, es un tiempo perdido que no podremos recuperar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/modelo-productivo-industria-globalizacion-empleos_132_4070897.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Apr 2016 18:13:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los límites de la sociedad industrial]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Industria,Globalización,Dinero público,Euskadi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Héroes, presos y cal viva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/heroes-presos-cal-viva_132_4118216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Esta pasada semana se cumpl&iacute;an los 40 a&ntilde;os de los &ldquo;sucesos&rdquo; del 3 de Marzo en Vitoria-Gasteiz, una de las barbaridades con las que se despidi&oacute; el r&eacute;gimen franquista y que nos dej&oacute; una herida que todav&iacute;a continua abierta. Las v&iacute;ctimas no han sentido en ning&uacute;n momento que haya inter&eacute;s alguno en que se haga justicia con los instigadores de la matanza. Tambi&eacute;n ha sido la semana en la que, por fin, Arnaldo Otegi sal&iacute;a en libertad despu&eacute;s de cumplir una condena que le fue impuesta en un contexto pol&iacute;tico afortunadamente ya superado. Y por &uacute;ltimo, a ra&iacute;z de la intervenci&oacute;n de Pablo Iglesias en el fallido intento de investidura del l&iacute;der socialista Pedro S&aacute;nchez, se ha vuelto a hablar de los GAL y de su &ndash;presuntamente- instigador desde lo m&aacute;s alto de las instancias del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto nos retrotrae a &eacute;pocas oscuras, en las que los actos de violencia eran algo demasiado habitual, y que afortunadamente hemos dejado atr&aacute;s, aunque muchas heridas a&uacute;n sangran y lo har&aacute;n por mucho tiempo, me temo. Una &eacute;poca que a&uacute;n resulta dolorosa para quienes la vivimos, &eacute;poca envuelta en una gris bruma de odio en la que resaltaba &uacute;nicamente el rojo de la sangre. Vivimos una absurda espiral de violencia que se retroalimentaba continuamente y que actuaba como agujero negro ante cualquier posible soluci&oacute;n dialogada para acabar con esta situaci&oacute;n. Todos anhel&aacute;bamos una paz que se ve&iacute;a cada vez m&aacute;s lejos con cada asesinato, con cada persona torturada o con cada desproporcionada acci&oacute;n policial.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablo de h&eacute;roes, hablo de la gente como la que aquel fat&iacute;dico 3 de marzo se enfrent&oacute; con sus manos desnudas, armada solamente con la raz&oacute;n, a quienes no tuvieron reparos en usar armas de fuego indiscriminadamente contra unos trabajadores que solo quer&iacute;an justicia social. Fue una generaci&oacute;n que tuvo que tragar mucho durante la noche oscura de la dictadura franquista y que percib&iacute;a que se abr&iacute;a ante ellos un futuro de libertad democr&aacute;tica por el que estuvieron dispuestos a dar el resto. Hoy ese sistema que se construyo gracias a su generoso esfuerzo ha sido pervertido por los intereses de una oligarqu&iacute;a econ&oacute;mica, con la complicidad de quienes han permitido que se pudra con su indiferencia y apat&iacute;a, y necesita una revisi&oacute;n y actualizaci&oacute;n urgente.
    </p><p class="article-text">
        A quienes jam&aacute;s podr&eacute; considerar h&eacute;roes es a quienes, de una forma u otra, alentaron o justificaron la violencia, cualquier violencia. Por eso me cabrea mucho cuando alguien repite la frase &ldquo;la democracia ha vencido al terrorismo&rdquo;. No es cierto. El Estado ha vencido a ETA, pero no de forma democr&aacute;tica. Y no me refiero solamente a la violencia de Estado que representaron los GAL, sino tambi&eacute;n a la perversi&oacute;n de la justicia, que se plasm&oacute; en la estrategia de &ldquo;todo es ETA&rdquo;, una estrategia que contin&uacute;a vigente, como hemos visto hace bien poco con el caso de los titiriteros encarcelados por una obra que representaban y en la que ciertas mentes solamente vieron una especie de justificaci&oacute;n del terrorismo que no soporta el m&iacute;nimo an&aacute;lisis l&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Y no, tampoco considero que Arnaldo Otegi sea ning&uacute;n h&eacute;roe. No, no hay Mandelas vascos. Es una figura que, tarde o temprano, ten&Iacute;a que aparecer en la izquierda independentista: aquella persona que tuviese que dar el paso de rechazar de una vez por todas la justificaci&oacute;n de la violencia de ETA. El problema es que ha aparecido demasiado tarde y eso le ha costado la vida a muchas personas. &Eacute;l mismo ha reconocido algo obvio: es un paso que se tendr&iacute;a que haber dado mucho antes, pero eso ya no tiene remedio. Ojal&aacute; su salida de prisi&oacute;n suponga un aliciente para superar una etapa oscura que jam&aacute;s debi&oacute; existir y la izquierda abertzale pueda trabajar con normalidad en todos los &aacute;mbitos pol&iacute;ticos y que sea la ciudadan&iacute;a la que decida cual tiene que ser su peso real en nuestra sociedad. No se puede olvidar la historia, pero tampoco podemos estancarnos en el inmovilismo. Lo mismo que pas&oacute; con aquellos h&eacute;roes del 3 de marzo del 76, que sin pretenderlo pusieron las bases de una sociedad nueva, es hora de replantearnos una adecuaci&oacute;n de las estructuras pol&iacute;ticas que nos rigen como sociedad para adaptarlos a una nueva realidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/heroes-presos-cal-viva_132_4118216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Mar 2016 18:37:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Héroes, presos y cal viva]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La (sin)vergüenza de la Iglesia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/iglesia-catolica-inmatriculaciones-propiedades-laicismo_132_4166608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as hemos conocido la lista de bienes inmatriculados por la Iglesia en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, lista aportada por los Registros de la Propiedad a petici&oacute;n del Parlamento vasco. Creo que a estas alturas no hace falta explicar que significa esa palabreja, que en lo esencial supone la apropiaci&oacute;n de bienes que, por razones hist&oacute;ricas y culturales, gestionaba la instituci&oacute;n religiosa, pero que en la pr&aacute;ctica son, en su mayor&iacute;a, propiedades sufragadas por la ciudadan&iacute;a y que, por tanto y en el contexto legal en que nos encontramos, deber&iacute;an ser de titularidad p&uacute;blica, entendiendo que los ayuntamientos y diputaciones son los depositarios de esa herencia y de la representaci&oacute;n popular en nuestro sistema jur&iacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de 521 propiedades en toda Euskadi, que han sido inscritas por la Iglesia entre 1978 y 2015, 379 en Gipuzkoa, 74 en Bizkaia y 68 en &Aacute;lava. Y esto ha sucedido gracias a la Ley Hipotecaria aprobada por el gobierno Aznar en 1998, que permit&iacute;a a la Iglesia, como excepci&oacute;n, registrar propiedades a su nombre sin presentar documentaci&oacute;n alguna que demostrase su titularidad. Y no, no hablamos solamente de edificios dedicados al culto, algo que a&uacute;n podr&iacute;a tener su l&oacute;gica. Hablamos adem&aacute;s de fincas, solares, pisos, garajes, etc. En definitiva, un autentico expolio de bienes p&uacute;blicos de los que la instituci&oacute;n vaticana se ha apropiado gracias al &ldquo;favor&rdquo; del gobierno del expresidente Aznar, ese mismo gobierno que hoy se est&aacute; demostrando ha sido el causante de muchos de los males que sufre hoy en d&iacute;a la sociedad espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        No voy a entrar en si estas actuaciones de la instituci&oacute;n religiosa van en contra de los postulados que, al menos en teor&iacute;a, defiende. Eso se lo dejo a quienes profesan esa religi&oacute;n y se consideran representados por la organizaci&oacute;n vaticana. Pero lo que si est&aacute; claro es que son totalmente incompatibles con la aconfesionalidad del Estado que consagra la Constituci&oacute;n del 78 en su art&iacute;culo 16.3. Es cierto que este art&iacute;culo recoge que el Estado mantendr&aacute; relaciones de cooperaci&oacute;n con la Iglesia Cat&oacute;lica (y las dem&aacute;s confesiones). Pero de ah&iacute; a regalar el patrimonio publico de forma tan abierta, hay un gran trecho. Adem&aacute;s, la sociedad ha cambiado mucho desde la redacci&oacute;n de ese texto y, tambi&eacute;n en este caso, es necesaria una actualizaci&oacute;n legislativa de la Carta Magna, una reforma que consagre por fin la laicidad del Estado y que impulse la denuncia del vergonzoso Concordato con la Santa Sede, que tantos privilegios otorga a una religi&oacute;n en detrimento de quienes profesan otras creencias o ninguna.
    </p><p class="article-text">
        Este necesario transito a una sociedad laica nos permitir&iacute;a evitar todas esas vergonzosas practicas a las que nos tiene acostumbrados el Partido Popular: imponer la religi&oacute;n (cat&oacute;lica, por supuesto) como asignatura obligatoria, intentar limitar el aborto de acuerdo a su c&oacute;digo moral, o cuestiones tan surrealistas como la concesi&oacute;n de medallas al valor a v&iacute;rgenes del imaginario vaticano, tal y como ha hecho el ministro de Interior m&aacute;s nefasto que hemos sufrido desde la instauraci&oacute;n de la democracia. Sin laicismo no hay democracia, ya que las religiones tienden a imponer su c&oacute;digo moral al conjunto de la ciudadan&iacute;a. Por eso deben quedar recluidas al &aacute;mbito personal, como una actividad privada que, por descontado, debe contar con la protecci&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos, pero sin mezclar jam&aacute;s Iglesia y Estado como algunos pretenden.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al tema de las inmatriculaciones, es necesario que se apueste desde las instituciones democr&aacute;ticas por intentar recuperar todos esos bienes de los que se ha apropiado la Iglesia, o al menos, de todo el dinero publico invertido en ellos durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Es de justicia que quien quiera mantener su fe, tenga que pag&aacute;rsela con su dinero, nunca con el dinero de toda la ciudadan&iacute;a. Y aqu&iacute; no vale la excusa de que la Iglesia realiza una labor solidaria. Esa es solo una cara de esta instituci&oacute;n y ya hemos visto muchas veces su otra cara, esa que solo busca acumular bienes materiales en su propio beneficio. Es una verdadera l&aacute;stima que este tipo de actuaciones desmerezcan el esfuerzo impagable de cristianos de base que realizan una admirable labor solidaria, minada por un aparato institucional que prioriza el enriquecimiento frente a su esfuerzo por acabar con la injusticia social y la desigualdad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/iglesia-catolica-inmatriculaciones-propiedades-laicismo_132_4166608.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Feb 2016 18:58:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La (sin)vergüenza de la Iglesia]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Iglesia católica,Inmatriculaciones,Laicismo,Euskadi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cálido invierno que vivimos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/calor-temperatura-cambio-climatico-cumbre-de-paris-ecologistas_132_4213437.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Es posible que cuando se publiquen estas l&iacute;neas, Euskadi se encuentre bajo un temporal de fr&iacute;o y nieve, pero es indudable que hasta el d&iacute;a de hoy estamos viviendo un invierno de lo m&aacute;s at&iacute;pico para estas latitudes. A finales de enero no hemos sufrido ning&uacute;n temporal importante, ni olas de fr&iacute;o polar ni los cl&aacute;sicos desbordamientos de r&iacute;os y las consiguientes inundaciones. Todo lo contrario, hemos disfrutado de un tiempo pr&aacute;cticamente seco y soleado, con temperaturas agradables respecto a las habituales en estas fechas. Basta ver las terrazas llenas en una ciudad como Vitoria- Gasteiz, una imagen muy poco habitual en un mes de enero.
    </p><p class="article-text">
        Este inusual invierno ha conseguido que cambien las conversaciones en los ascensores vascos. En lugar de quejarnos del fr&iacute;o, la lluvia o la nieve, hemos pasado a hablar de lo &ldquo;raro&rdquo; que anda el tiempo &uacute;ltimamente. Ya nadie habla de aquel anticicl&oacute;n de las Azores, tan mentado anta&ntilde;o en los espacios meteorol&oacute;gicos televisivos y del que no se ha vuelto a saber nada. Ahora se habla del cambio clim&aacute;tico y del fen&oacute;meno de &ldquo;El Ni&ntilde;o&rdquo;, sin saber muy bien como funcionan, pero que indudablemente dan para mucha conversaci&oacute;n, hilada en base a retazos de informaci&oacute;n adquirida un poco de aqu&iacute; y de all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que, tras la Cumbre de Par&iacute;s sobre el cambio clim&aacute;tico, este tema ha estado en boca de todos, aun a pesar de verse eclipsado por los atentados de Par&iacute;s o las elecciones generales. Sin embargo, mi percepci&oacute;n es que el cambio clim&aacute;tico tiene poco calado en la sociedad a pesar de la gravedad de sus posibles (y m&aacute;s que probables) consecuencias, no para nuestro planeta, sino para nuestra sociedad, para la forma de vida tal y como la entendemos. Por eso, no se plantean demasiados cambios a nivel individual. Como siempre, se supeditan a las medidas que puedan tomar los gobiernos para revertir algo que ya ha empezado y cuyas consecuencias ya estamos sufriendo.
    </p><p class="article-text">
        Especialmente preocupantes son las actitudes de quienes ven una oportunidad de negocio en el cambio clim&aacute;tico y sus efectos. Son quienes no han entendido nada, a quienes les da lo mismo robar el futuro a las pr&oacute;ximas generaciones con tal de llenar sus cuentas corrientes. Es el cortoplacismo capitalista, que no ve m&aacute;s all&aacute; de sus balances de resultados, que trata a las personas y los animales como mercanc&iacute;a y no perciben que destruir ecosistemas y arrasar con todos los recursos del planeta nos deja al borde de la cat&aacute;strofe. Se habla de nuevas rutas de comercio gracias a la desaparici&oacute;n de la banquisa &aacute;rtica, de nuevas oportunidades para ciertos cultivos en latitudes donde hasta ahora eran imposibles, de incrementar rendimientos agr&iacute;colas gracias a la nueva situaci&oacute;n clim&aacute;tica local o de &ldquo;garantizar el crecimiento&rdquo; a trav&eacute;s de la implementaci&oacute;n de energ&iacute;as renovables, tal y como afirm&oacute; el propio lehendakari Urkullu durante la Cumbre de Par&iacute;s. Poco pan para hoy y mucha hambre para ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Es triste que, a pesar de la difusi&oacute;n que llevan haciendo cient&iacute;ficos y colectivos ecologistas desde hace m&aacute;s de 30 a&ntilde;os, la ciudadan&iacute;a no perciba el cambio clim&aacute;tico como un problema grave a afrontar cuanto antes con medidas radicales. Hace poco escuchaba a una persona decir que en Euskadi la incidencia del cambio clim&aacute;tico ser&aacute; m&iacute;nima, que un par de grados m&aacute;s o menos no van a ninguna parte y que si el nivel del mar aumenta unos cent&iacute;metros ni lo &iacute;bamos a notar. Seguro que cambian de opini&oacute;n cuando lleguen millones de refugiados clim&aacute;ticos o cuando las estanter&iacute;as de los supermercados se vac&iacute;en de productos que antes se cultivaban en zonas que se han visto afectadas por sequias o inundaciones severas. No es mi intenci&oacute;n ser p&aacute;jaro de mal ag&uuml;ero, pero hay que tener en cuenta todos los factores, no solamente los que nos interesan.
    </p><p class="article-text">
        El clima es un sistema demasiado complejo como para que controlemos todos y cada uno de los factores que lo condicionan. Cualquier cambio m&iacute;nimo puede traer consecuencias catastr&oacute;ficas, o todo lo contrario. Por eso deber&iacute;a ser un tema que tratemos con mucha seriedad y no nos expongamos innecesariamente a apuestas con objetivos de dudosa fiabilidad. Los riesgos son los mismos tanto para un calentamiento de 1,5 como de 2 grados de aqu&iacute; a fin de siglo. Pensar que es algo que podemos controlar de forma tan sencilla es simplemente una ilusi&oacute;n. Y un riesgo que no deber&iacute;amos correr.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/calor-temperatura-cambio-climatico-cumbre-de-paris-ecologistas_132_4213437.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Jan 2016 18:59:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El cálido invierno que vivimos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Temperaturas,Cambio climático,Cumbre de París,El Niño,Ecologismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aires de cambio para Ajuria Enea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/aires-cambio-ajuria-enea_132_2270819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ya se que no se pueden hacer extrapolaciones entre diferentes elecciones, pero los resultados que nos han dejado en Euskadi las generales del pasado d&iacute;a 20 dejan la puerta abierta a la esperanza de que se pueda producir tambi&eacute;n un cambio en la pr&oacute;xima cita electoral, las auton&oacute;micas de 2016. La transformaci&oacute;n de la relaci&oacute;n de fuerzas que estamos viviendo a nivel estatal, deber&iacute;a poder trasladarse a Euskadi, lo que permitir&iacute;a un cambio en Lehendakaritza que creo que es muy necesario despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de pol&iacute;ticas complacientes con intereses ajenos a la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, la sorpresa de estas elecciones ha sido el resultado que ha cosechado Podemos, que ha restado voto a PSE y a EHBildu, aunque en este &uacute;ltimo caso m&aacute;s bien habr&iacute;a que decir que lo ha tomado prestado. Posiblemente este fen&oacute;meno se haya producido por la defensa del derecho a decidir que ha esgrimido la formaci&oacute;n de Pablo Iglesias y la percepci&oacute;n de que algo podr&iacute;a cambiar en Madrid si consegu&iacute;a una mayor&iacute;a significativa. No ha sido as&iacute; y las primeras l&iacute;neas rojas que los dem&aacute;s partidos han puesto a la formaci&oacute;n morada ha sido precisamente en relaci&oacute;n a este tema. Est&aacute; por ver que sucede en las negociaciones por lograr un pacto de gobernabilidad en la villa y corte y que consecuencias tiene una vez que se ponga en marcha la legislatura.
    </p><p class="article-text">
        La auton&oacute;micas se presentan muy interesantes a la vista de c&oacute;mo est&aacute; cambiando el panorama pol&iacute;tico vasco y espa&ntilde;ol tras las municipales y las generales. Nos pueden traer nuevos aires a Ajuria Enea, aires de cambio, ese cambio que tanto necesitamos tambi&eacute;n en Euskadi. El &eacute;xito que han cosechado las confluencias all&iacute; donde se han presentado, tanto a las municipales como a las generales, demuestra que ese es el camino a seguir por una izquierda que debe responder a las expectativas que pone en ella la ciudadan&iacute;a. La uni&oacute;n o comuni&oacute;n de intereses de las fuerzas progresistas que hasta ahora no hab&iacute;an sido capaces m&aacute;s que de coincidir en algunas votaciones se demuestra como la f&oacute;rmula para romper las ataduras que la ley electoral impone a los partidos &ldquo;peque&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se abre ahora el tiempo para tender puentes, para configurar una alternativa que saque a I&ntilde;igo Urkullu de Ajuria Enea y que propicie un gobierno diferente, que sea capaz de plasmar ideas en realidades como hasta ahora no se ha podido hacer en lo que va de siglo. Es hora de tener altura de miras y suavizar las l&iacute;neas rojas, que siempre existen, para aspirar a un cambio real en las pol&iacute;ticas de Lakua. Ser&iacute;a la oportunidad de llevar a cabo pol&iacute;ticas basadas en la justicia social, en la ecolog&iacute;a o el feminismo. De pon&eacute;rselo dif&iacute;cil a quienes apuestan por el fracking o por Garo&ntilde;a. De parar los desahucios, de luchar contra la pobreza y la desigualdad. De hacer lo que nos pide la mayor&iacute;a de la ciudadan&iacute;a, harta ya de corrupci&oacute;n y de enga&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Que se puedan aprobar medidas como estas depende de la voluntad de partidos como Sortu, Aralar, Alternatiba, Eusko Alkartasuna, Podemos, Equo o Ezker Anitza sean capaces de superar miedos y rencores, prejuicios y l&iacute;neas rojas, para apostar por una Euskadi diferente. Es posible que los pelos que haya que dejar en la gatera sean muchos, pero creo que el objetivo vale la pena. Al menos desde Equo se ha estado trabajando desde antes de las municipales para propiciar opciones de confluencia all&aacute; donde sea posible, para ser ese &ldquo;pegamento verde&rdquo; que a&uacute;ne objetivos y lime asperezas entre todas las fuerzas pol&iacute;ticas de car&aacute;cter progresista. Sabemos que es complicado, que hay temas que nos dividen, pero son mayor&iacute;a las cuestiones que podemos afrontar juntos para lograr ese giro que la sociedad nos exige.
    </p><p class="article-text">
        Al final de lo que estamos hablando es de colaboraci&oacute;n, algo que es lo que define lo que se ha dado en llamar &ldquo;nueva pol&iacute;tica&rdquo;, en contraposici&oacute;n a las pr&aacute;cticas pol&iacute;ticas que hemos visto hasta hoy en d&iacute;a y que nos han tra&iacute;do hasta aqu&iacute;, hasta esta sociedad fragmentada y desigual a causa de las crisis econ&oacute;mica, medioambiental y social. El camino para que esa nueva pol&iacute;tica llegue a conseguir una mayor&iacute;a suficiente tambi&eacute;n en Euskadi est&aacute; claro, solamente queda saber si somos capaces de aunar esfuerzos para conseguirlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/aires-cambio-ajuria-enea_132_2270819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Jan 2016 17:09:15 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Aires de cambio para Ajuria Enea]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Resaca agridulce en París]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/resaca-agridulce-paris_132_2294753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Despu&eacute;s de cientos de reuniones y de muchos tiras y aflojas, por fin se ha conseguido aprobar el Acuerdo de Par&iacute;s sobre el clima. Un acuerdo que pretende luchar contra el cambio clim&aacute;tico que ya se ha empezado a manifestar y que, aunque no lo percibamos en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, ya est&aacute; afectando a millones de personas en todo el planeta. El balance, una vez analizado el acuerdo, no es tan negativo como podr&iacute;a haber resultado, pero desde luego resulta a todas luces insuficiente para atajar un problema tan serio y complejo como el cambio clim&aacute;tico. Es un paso m&aacute;s, es cierto, pero ser&aacute;n necesarios esfuerzos m&aacute;s ambiciosos a futuro para poder garantizar que las pr&oacute;ximas generaciones puedan disfrutar de una vida digna en nuestro -&uacute;nico- planeta.
    </p><p class="article-text">
        Demasiados intereses, tanto nacionales como de grandes empresas y lobbies, han condicionado el acuerdo sellado en la COP21. Una Cumbre que adem&aacute;s ha estado marcada por los atentados yihadistas del pasado mes en la capital francesa, lo que ha evitado que la presi&oacute;n popular, expresada a trav&eacute;s de ONG y organizaciones ecologistas de todo el mundo, haya estado presente para contrarrestar el poder de los lobbies empresariales que representan a los productores de energ&iacute;as sucias y contaminantes. Los estados naci&oacute;n, tanto los pa&iacute;ses ricos como los menos favorecidos y que m&aacute;s tienen que perder en el presente escenario clim&aacute;tico, han hecho un esfuerzo ambicioso, eso es innegable. Pero no es suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Como aspectos positivos del acuerdo podemos destacar dos: el compromiso de reducci&oacute;n de la temperatura global entre 2 y 1,5 grados para el 2100 y el compromiso de aportaciones de los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos, aquellos que nos hemos beneficiado con uso (y abuso) de los combustibles f&oacute;siles. Son puntos que quedan bien en los titulares de prensa, pero que no son suficientes para revertir un fen&oacute;meno tan complejo como el cambio clim&aacute;tico. Nuestro planeta no tiene termostato, no podemos arriesgarnos a jugar en el filo de la navaja con cifras que quiz&aacute; no signifiquen nada en la realidad, ya que el clima es algo tan complejo que ni los m&aacute;s avezados expertos ni sus elaboradas simulaciones de escenarios futuros pueden predecir con exactitud. Hay que ser mucho m&aacute;s ambiciosos si queremos jugar con un margen de seguridad, algo que este acuerdo no garantiza. Y es que no han quedado suficientemente bien definidas las herramientas destinadas a garantizar el cumplimiento de aspectos claves del acuerdo, sobre todo en temas de financiaci&oacute;n y de revisi&oacute;n de objetivos a corto y medio plazo.
    </p><p class="article-text">
        El lobby extractivista ha impedido que en el acuerdo se refleje la necesidad de descarbonizar la econom&iacute;a, es decir, de cambiar el modelo actual y dejar el resto de combustibles f&oacute;siles enterrados para siempre. Es inevitable que esto suceda tarde o temprano, pero posponerlo solamente beneficia espurios intereses privados. A pesar de que ya hemos superado el pico de producci&oacute;n del petr&oacute;leo crudo y que no tardaremos en hacerlo con el gas natural, la desinversi&oacute;n o reorientaci&oacute;n de las inversiones financieras de las energ&iacute;as f&oacute;siles hacia las energ&iacute;as limpias que propone el acuerdo es insuficiente para frenar el cambio clim&aacute;tico. Y m&aacute;s aun cuando el acuerdo no incluye ni el transporte a&eacute;reo ni el mar&iacute;timo. Aun tendremos que ir a peor antes de comenzar a ir a mejor. Y, esto no ha cambiado, el tiempo corre en nuestra contra. Otro punto negativo del acuerdo es que deja fuera temas como los Derechos Humanos, la igualdad de g&eacute;nero o la transici&oacute;n justa, aunque se mencionen en el Pre&aacute;mbulo. Luchar contra el cambio clim&aacute;tico significa luchar por la democracia y por la justicia social, algo que han conseguido obviar quienes defienden los intereses de los pa&iacute;ses m&aacute;s contaminantes y las grandes empresas multinacionales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Queda en manos de la ciudadan&iacute;a el exigir a todos esos pol&iacute;ticos, desde alcaldes a presidentes de gobierno, que han acudido durante estos d&iacute;a a Par&iacute;s a hacerse la foto, que se profundice en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico</strong>. Y queda en manos de los partidos verdes, de las organizaciones ecologistas, de las ONG, de quienes defiendes los Derechos Humanos, la labor de despertar la conciencia de la gente para que pueda empoderarse frente a quienes nos llevan a rozar el abismo por salvaguardar durante m&aacute;s tiempo sus intereses econ&oacute;micos. La pelota est&aacute; ahora en nuestro tejado, de nosotros depende que la presi&oacute;n ciudadana fuerce a tomar el camino correcto cuanto antes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/resaca-agridulce-paris_132_2294753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Dec 2015 18:13:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Resaca agridulce en París]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una Euskadi multicultural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/euskadi-multicultural-atentados-paris-isis_132_2328153.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hemos vivido un par de semanas convulsas desde los salvajes atentados del 13N en Par&iacute;s. Unos atentados que han conmocionado a nuestro entorno europeo, que ha llevado el miedo hasta lo m&aacute;s profundo de nuestro estilo de vida despreocupado. El estupor ha dado paso en algunos c&iacute;rculos al miedo, ese miedo tan humano al diferente, al que no es &ldquo;como nosotros&rdquo;. Y claro, no han faltado los pol&iacute;ticos que han querido aprovechar ese sentimiento para barrer para su casa. En Vitoria-Gasteiz hemos vivido ese fen&oacute;meno con el anterior alcalde, Javier Maroto, cuya actitud contra la inmigraci&oacute;n le acab&oacute; costando la alcald&iacute;a en las pasadas elecciones municipales a pesar de ser el candidato m&aacute;s votado.
    </p><p class="article-text">
        Otros pol&iacute;ticos, como su compa&ntilde;ero de partido, Xavier Garc&iacute;a Albiol, tambi&eacute;n han aprovechado la coyuntura para criminalizar la inmigraci&oacute;n y, lo que es m&aacute;s grave, a esos refugiados que huyen del mismo horror que sufrieron los vecinos de Par&iacute;s el pasado d&iacute;a 13. El popular culpa al &ldquo;multiculturalismo&rdquo; de los males que aquejan a nuestro modo de vida e insta a quienes no quieran adoptar nuestras costumbres a volverse a su casa. Es su visi&oacute;n de una sociedad plana, sin matices, uniforme. Una sociedad pobre, en definitiva.
    </p><p class="article-text">
        Porque la multiculturalidad es riqueza, es savia fresca para una sociedad que de otra manera se estancar&iacute;a. Es a la vez s&iacute;ntoma y garant&iacute;a de salud democr&aacute;tica. El conocer y valorar otras culturas nos enriquece tanto a nivel personal como social, pero eso es algo que no ven quienes apuestan por una sociedad uniforme y excluyente, quienes criminalizan al diferente por el mero hecho de serlo. O lo que es m&aacute;s grave, porque es pobre o porque huye de la guerra o la miseria que nosotros mismos hemos provocado.
    </p><p class="article-text">
        Me dan pena esas personas que solamente son capaces de ver el blanco y el negro, que tiran de t&oacute;picos absurdos para evitar percibir esa gama de grises que nos hace humanos. Y es que la sociedad vasca ha cambiado mucho en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, en mi humilde opini&oacute;n, para mejor. Es una sociedad multicultural y multi&eacute;tnica, aunque a&uacute;n falta que muchas personas se den cuenta de ello y act&uacute;en en consecuencia. En realidad, si repasamos la historia, vemos que lo que hoy llamamos Euskadi tambi&eacute;n ha sido protagonista de idas y venidas, de intercambios con otras culturas, de viajeros y soldados que acabaron trayendo a casa sus experiencias para ir cambiando as&iacute; poco a poco el pensamiento y las formas de vivir de la gente de otras &eacute;pocas.
    </p><p class="article-text">
        Los continuados ataques del ISIS por todo el mundo y especialmente en el coraz&oacute;n de Europa, da alas a la intolerancia racista y xen&oacute;foba en una espiral que crece y se retroalimenta de odio. Una situaci&oacute;n que no tiene pinta de que se solucione de forma pac&iacute;fica. Pero no deber&iacute;amos dejar que se envenene la convivencia de todas las personas que viven y trabajan aqu&iacute; y que ponen todas su granito de arena para conseguir cada d&iacute;a una Euskadi mejor. Sin embargo, ya hemos visto pintadas racistas en Vitoria-Gasteiz tras los ataques de Par&iacute;s. De momento, son hechos aislados, pero no podemos dejar que vayan a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Parece que el miedo a lo diferente forma parte de la naturaleza humana. Pero de la misma forma lo es la curiosidad y la sociabilidad. Es algo que ni leyes ni vallas han podido detener jam&aacute;s. Pero hay quien sigue proponiendo las mismas soluciones que tan malos resultados han dado a la humanidad a lo largo de la Historia. Y, por desgracia, hay quien est&aacute; dispuesto a ponerlas en practica. Entrar en esa espiral de odio es un error que, sencillamente, no nos podemos permitir en un momento en que las diferentes crisis que sufrimos necesitan nuestra atenci&oacute;n m&aacute;s inmediata. Si no somos capaces de afrontar problemas como el cambio clim&aacute;tico o la creciente exclusi&oacute;n social, la situaci&oacute;n se tornar&aacute; m&aacute;s ca&oacute;tica con el tiempo y las soluciones ser&aacute;n cada vez m&aacute;s limitadas. Solamente el respeto y la comprensi&oacute;n podr&aacute;n dar paso a la cooperaci&oacute;n que realmente necesitamos para afrontar los retos a los que se enfrenta la sociedad vasca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/euskadi-multicultural-atentados-paris-isis_132_2328153.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Dec 2015 22:18:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una Euskadi multicultural]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Isis,Atentados,Paris,Xavier García Albiol,Euskadi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Construyendo el postnacionalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/postnacionalismo-estado-nacion-europa-guerra-fria-independentistas_132_2334001.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Parece que la llegada del verano no ha enfriado los movimientos pol&iacute;ticos que promueven el derecho a decidir tanto en Catalu&ntilde;a como en Euskadi. M&aacute;s bien todo lo contrario, se marcan plazos y se hacen llamamientos para que se plasme en las urnas esas ansias independentistas.
    </p><p class="article-text">
        Lo que parece que muy poca gente se plantea es si esa soluci&oacute;n, la de multiplicar los Estados-naci&oacute;n dentro de Europa, es realmente lo que necesitamos para solucionar los problemas presentes y los que se nos plantean a corto y medio plazo.
    </p><p class="article-text">
        Y es que esos problemas no son precisamente leves. Hablamos de temas complejos como la crisis energ&eacute;tica, del cambio clim&aacute;tico o de la previsible explosi&oacute;n de la burbuja de la econom&iacute;a especulativa a nivel global. Son problemas muy serios y que trascienden el &aacute;mbito estatal a la hora de plantear soluciones efectivas. Por mucho que los nacionalismos planteen que, una vez decidida la secesi&oacute;n en las urnas, las cosas se har&aacute;n de otra manera, no hay forma de solucionar problemas como el cambio clim&aacute;tico o el descenso de la producci&oacute;n de combustibles f&oacute;siles y su consiguiente afecci&oacute;n en nuestro modo de vida simplemente con un cambio de bandera o de documento de identidad. Son problemas que trascienden esas l&iacute;neas artificiales con las que nos gusta delimitar territorios y que tan bonitas quedan en los mapas.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que resulta dif&iacute;cil asimilar para muchos que los Estados-naci&oacute;n tengan que desaparecer. Parece que son estructuras intocables y que no existe una alternativa viable como forma de organizaci&oacute;n de colectivos humanos. Pero la Historia nos demuestra que no es as&iacute;, que los Estados-naci&oacute;n responden a unas necesidades concretas en un momento determinado: surgen como resultado del asentamiento de la burgues&iacute;a en lo m&aacute;s alto del estatus social en el momento en el que los combustibles f&oacute;siles impulsan la Revoluci&oacute;n Industrial que marcar&aacute; parte del siglo XIX y la totalidad del siglo XX. Incluso cumplieron su funci&oacute;n en pa&iacute;ses que no se situaban dentro de la l&oacute;gica capitalista, como es el caso del bloque sovi&eacute;tico durante la Guerra Fr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero hoy en d&iacute;a, esas estructuras pol&iacute;ticas han quedado obsoletas. Las &eacute;lites econ&oacute;micas de todo el mundo ya operan muy por encima de las restricciones que marcan los estados-naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Solamente tenemos que ver lo que est&aacute; sucediendo estos d&iacute;as en Grecia, donde el Estado griego es incapaz de salvaguardar los intereses y el bienestar m&iacute;nimo que debe a la ciudadan&iacute;a que representa. Y todo queda en manos de organismos ajenos a su estructura territorial e incluso ajenos a la estructura superior en la que se haya integrada, la Uni&oacute;n Europea. Lo que est&aacute; sucediendo en Grecia es la plasmaci&oacute;n del fracaso de una Europa basada en Estados-naci&oacute;n, una Europa incapaz de superar los provincianismos que hemos arrastrado durante siglos. En definitiva, supone la plasmaci&oacute;n del fracaso de la Europa de las naciones.
    </p><p class="article-text">
        Y es que en 2015 es imposible encontrar un Estado-naci&oacute;n de libro: no hay territorios en los que solamente vivan personas con la misma lengua o religi&oacute;n. Y sobre el concepto de raza prefiero ni hablar. Nuestras sociedades son mucho m&aacute;s diversas que lo que pueda englobar un Estado-naci&oacute;n. Hoy en d&iacute;a no podemos hablar de monocultivos ni en materia ling&uuml;&iacute;stica ni religiosa, ni &eacute;tnica. Ni de una conciencia nacional que englobe al 100% de la ciudadan&iacute;a de un territorio. Por eso patinan las iniciativas independentistas: son incapaces de englobar a una mayor&iacute;a social plenamente significativa. Lo hemos visto en Quebec, en Escocia y lo percibimos en Catalu&ntilde;a o en Euskadi. &iquest;No ser&aacute; otra la v&iacute;a para responder a las necesidades de la sociedad?
    </p><p class="article-text">
        Construir una Europa donde los asuntos locales se decidan a nivel local y los grandes temas a nivel europeo no es una quimera. Una Europa donde la prioridad sean las personas, donde los derechos individuales est&eacute;n por encima de los derechos colectivos, donde no se haga entrar con calzador a quien no lo desea en un estado nacional por nacer o ya existente. Parece que los grandes retos a los que nos enfrentamos requieren nuevas estructuras. Estructuras y modos de gestionar lo p&uacute;blico que superen de una vez por todas los obsoletos Estados-naci&oacute;n, que hoy en d&iacute;a plantean m&aacute;s inconvenientes que soluciones y que encorsetan el verdadero derecho a decidir, el que va m&aacute;s all&aacute; del s&iacute; o el no a un nuevo pa&iacute;s dentro de un club de Estados que son incapaces de solucionar los problemas reales de la ciudadan&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/postnacionalismo-estado-nacion-europa-guerra-fria-independentistas_132_2334001.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Nov 2015 18:43:33 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Construyendo el postnacionalismo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Europa,Independentistas,Euskadi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sucia herencia de Garoña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/sucia-herencia-garona_132_2395341.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Nada, que no hay forma de que de una maldita vez nos olvidemos de la obsoleta central nuclear de marras. La &uacute;ltima ocurrencia del gobierno pronuclear de Mariano Rajoy para prolongar la amenaza es construir en Garo&ntilde;a un Almac&eacute;n Temporal Individualizado (ATI), un dep&oacute;sito de residuos nucleares dentro de la propia central. Este ATI ser&iacute;a el depositario de los propios residuos que ha generado la central burgalesa durante d&eacute;cadas y que ya amenazan con desbordar la piscina en la que actualmente se almacenan. Entonces, &iquest;la construcci&oacute;n de este almac&eacute;n indica que Garo&ntilde;a no se va a reabrir? Pues no, en realidad liberar la piscina que se usa actualmente ser&iacute;a un paso necesario tanto para reabrir la central como para clausurarla definitivamente. Esa piscina solamente tendr&iacute;a capacidad para los residuos de tres a&ntilde;os de actividad, por lo que si Nuclenor decide poner de nuevo en marcha la central, tendr&iacute;a que hacer sitio en alguna parte para los residuos que su actividad produce.
    </p><p class="article-text">
        Y sobre esta cuesti&oacute;n sobrevuela otra no menos controvertida, la de la construcci&oacute;n del Almac&eacute;n Temporal Centralizado (ATC) que est&aacute; previsto construir en la localidad conquense de Villar de Ca&ntilde;as. Se supone que est&eacute; ser&aacute; el destino, tambi&eacute;n provisional, de todos estos peligrosos residuos que han generado tanto Garo&ntilde;a como el resto de centrales nucleares espa&ntilde;olas durante las ultimas d&eacute;cadas. Por supuesto, el gobierno del Partido Popular est&aacute; empe&ntilde;ado en construir este almac&eacute;n a pesar de todo. Considera que es una cuesti&oacute;n de Estado, algo que tanto las autoridades como el oligopolio el&eacute;ctrico no ha tenido en cuenta en las cuatro d&eacute;cadas de historia de la energ&iacute;a nuclear en el Estado. Y el cortoplacismo no es una opci&oacute;n en esta materia, como es f&aacute;cil de entender cuando los residuos que genera esta actividad continuar&aacute;n activos durante muchos siglos.
    </p><p class="article-text">
        Se reabra o no Garo&ntilde;a, lo que parece claro es que vamos a tener un almac&eacute;n de residuos nucleares al aire libre y en pleno meandro del Ebro, algo que no da la sensaci&oacute;n de ser muy seguro. No me cabe la menor duda de que los contenedores &ndash; de los que habr&aacute; 32 en ese descampado- habr&aacute;n sido dise&ntilde;ados de forma concienzuda para que cumplan su funci&oacute;n, pero tambi&eacute;n sabemos que los accidentes no se pueden prevenir al 100%. De momento, esa es la sucia herencia que nos deja la vieja central con la que tanto tiempo nos ha tocado convivir y que esperemos no vuelva a funcionar jam&aacute;s. Una herencia que &ldquo;disfrutaremos&rdquo; nosotros y nuestros descendientes de muchas generaciones venideras. Esta es una de las ventajas de este capitalismo salvaje que defiende el Partido Popular, que podemos ir pasando el &ldquo;marr&oacute;n&rdquo; a hijas y nietas, que ya se apa&ntilde;ar&aacute;n para solucionar unos problemas que son en realidad nuestros. Lo importante son los beneficios a corto plazo y el crecimiento econ&oacute;mico. Mucho pan para hoy y m&aacute;s y m&aacute;s hambre para ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Y aun hay quien dice que esta es una forma limpia de generar energ&iacute;a, la soluci&oacute;n a problemas como el cenit de la producci&oacute;n de petr&oacute;leo o el cambio clim&aacute;tico. No se puede estar m&aacute;s ciego. Lo dicen como si el uranio fuese agua, un elemento abundante y limpio, cuando la realidad es bien distinta. Cuando agotemos el uranio, solamente nos quedar&aacute;n los residuos. La energ&iacute;a nuclear no es la soluci&oacute;n a nada, es solamente otra forma que tienen las el&eacute;ctricas de llenarse los bolsillos a costa de una ciudadan&iacute;a que ser&aacute; quien pague las consecuencias. Consecuencias que no tienen que pasar necesariamente por una cat&aacute;strofe como las de Chernobyl o Fukushima. Simplemente clausurar una central como la de Garo&ntilde;a costar&iacute;a millones de euros de dinero p&uacute;blico. La ciudadan&iacute;a corre el riesgo, las el&eacute;ctricas se llevan los beneficios y, cuando estos dejan de existir, la factura tambi&eacute;n la pagamos nosotros. Esa ciudadan&iacute;a que ha repetido hasta la saciedad que no quiere tener cerca una central nuclear, y menos, una que ya ha dado muestras de agotamiento despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de actividad. En fin, que Garo&ntilde;a sigue siendo un tema pendiente, pero su cierre definitivo es al fin y al cabo una decisi&oacute;n pol&iacute;tica con la que tendr&aacute; que lidiar el gobierno que salga de las pr&oacute;ximas elecciones generales de diciembre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/sucia-herencia-garona_132_2395341.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Nov 2015 19:04:56 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La sucia herencia de Garoña]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Garoña,Centrales nucleares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Refugiados a la carta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/refugiados-carta_132_2424140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El vergonzoso mercadeo de cuotas de refugiados al que hemos asistido entre los diferentes países de la Unión Europea y las más vergonzosas posiciones de algunos gobiernos que simplemente han querido solucionar el problema con vallas y concertinas, da mucho que pensar de cara a futuro.</p></div><p class="article-text">
        Una vez que la ola medi&aacute;tica sobre los refugiados ha roto ya en la playa de la indiferencia, quiz&aacute; sea hora de aclarar conceptos y ver en que ha quedado todo ese movimiento que ha despertado conciencias en la acomodada Europa, pero que en el fondo, poco o nada ha logrado cambiar. Es cierto que se han establecido cupos y muchas personas que han llegado desde Siria o desde otros pa&iacute;ses en guerra, van a poder disfrutar por fin de la paz y la seguridad que ofrece la Uni&oacute;n Europea. Sin embargo, lo que se ha hecho desde los gobiernos europeos es solamente un lavado de cara para salvar ese delicado momento en el que la opini&oacute;n publica estaba sensibilizada con un problema que, aunque nos lo pueda parecer, no es puntual ni mucho menos est&aacute; solucionado.
    </p><p class="article-text">
        El vergonzoso mercadeo de cuotas de refugiados al que hemos asistido entre los diferentes pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea y las m&aacute;s vergonzosas posiciones de algunos gobiernos que simplemente han querido solucionar el problema con vallas y concertinas, da mucho que pensar de cara a futuro. Y es que la marea migratoria no se va a detener cuando se hayan completado los cupos ya establecidos en la oleada de los meses de verano. La situaci&oacute;n en Siria no ha mejorado precisamente y los refugiados que ahora mismo malviven en campamentos en Turqu&iacute;a o L&iacute;bano seguro que se animan a viajar hasta Europa visto el &eacute;xito de muchos de sus compatriotas. Son precisamente estos los refugiados que peor lo est&aacute;n pasando, aquellos que no pueden disponer de la cantidad de dinero necesaria para pagar a las mafias que les permitan acercarse al viejo continente.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la soluci&oacute;n al problema del creciente numero de personas que intenta llegar a Europa no puede ser la del reparto de los &ldquo;refugiados a la carta&rdquo;. Etiquetar personas y distribuirlas como si fuesen bultos en una empresa de paqueter&iacute;a no es la forma adecuada de actuar de un espacio que se define como democr&aacute;tico, pero que es a la vez culpable en parte de la situaci&oacute;n actual de esas personas. Que f&aacute;cilmente olvidamos que la opulencia del Norte es consecuencia de la pobreza del Sur, que sus guerras las mueven los intereses de empresas de occidente, esas mismas que acaparan la riqueza mundial y que hacen y deshacen pol&iacute;ticas a su antojo, obviando el proceso democr&aacute;tico a trav&eacute;s de sus conexiones con las c&uacute;pulas de los partidos tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la llegada de refugiados e inmigrantes continua, no ha cesado desde que esta cuesti&oacute;n desapareci&oacute; de los titulares de portada de los medios. Y no parece que ese flujo constante de personas que solamente buscan un futuro para ellos y sus familias vaya a cesar. M&aacute;s bien ser&aacute; al contrario. De nada sirve etiquetar a estas personas, diferenciarlas entre refugiados o inmigrantes &ldquo;econ&oacute;micos&rdquo;. Parece que somos incapaces de identificar las causas de esos movimientos migratorios masivos y obviamos que el cambio clim&aacute;tico y la crisis energ&eacute;tica est&aacute;n detr&aacute;s de la guerra y del hambre de los que huyen, como har&iacute;amos todos, en busca de la paz y la prosperidad de la que, de momento, nosotros disfrutamos en la vieja Europa.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hasta cu&aacute;ndo podremos escondernos detr&aacute;s de una valla? En el fondo sabemos que las vallas son in&uacute;tiles, tal y como lo demuestran las personas que llegan huyendo de la guerra en Siria. Entran en Europa por el estrecho, por el Mediterr&aacute;neo hasta Italia o Grecia o v&iacute;a Rusia hasta Noruega. Cuando se cierra una v&iacute;a, se abre otra. No se pueden poner puertas a la desesperaci&oacute;n y lo sabemos. Lo hemos vivido en nuestro continente no hace demasiado tiempo, pero parece que ya lo hemos olvidado. Queremos pensar que nuestro entorno es inmutable y que solamente podemos disfrutar de &eacute;l quienes hemos nacido y crecido en aqu&iacute;. Que la gente de otros pa&iacute;ses arregle sus problemas, que nosotros ya tenemos los nuestros. Pero eso es una falacia, esos problemas de otros pa&iacute;ses han sido causado en su mayor parte por los pa&iacute;ses llamados desarrollados, que han saqueado los recursos de los que pod&iacute;an disponer esas personas para no tener que recurrir a la emigraci&oacute;n casi forzosa. La &uacute;nica opci&oacute;n real a futuro es cambiar un modelo que arrasa con los recursos naturales finitos para parar el cambio clim&aacute;tico y conseguir que todas las personas puedan disfrutar de una vida digna independientemente de donde hayan nacido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/refugiados-carta_132_2424140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2015 17:45:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Refugiados a la carta]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desarme pendiente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/desarme-pendiente_132_2484509.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Que al Gobierno no le ha interesado dar carpetazo definitivo a la historia de la violencia de ETA no es, a estas alturas, ning&uacute;n secreto ni una sorpresa, pero aun as&iacute; hay quien se lo recuerda de vez en cuando. Esta semana ha sido un grupo de expertos de Derechos Humanos, que han evaluado en un informe el Plan de Paz y Convivencia del Gobierno vasco, el que le ha reprochado a Rajoy que no est&eacute; por la labor de iniciar el desarme de la organizaci&oacute;n terrorista que tanto dolor ha causado a este pa&iacute;s. Concluyen estos expertos que, como el desarme no supondr&iacute;a un beneficio electoral inmediato para el Partido Popular, la inacci&oacute;n es la mejor v&iacute;a para el Ejecutivo en este caso.
    </p><p class="article-text">
        Personalmente, me importa poco que esas armas se oxiden y se pudran en un almac&eacute;n de la Guardia Civil o en un zulo escondido en el monte. Lo fundamental es que permanezcan calladas para siempre jam&aacute;s. Pero tambi&eacute;n considero que es importante que se produzca una escenificaci&oacute;n del fin definitivo de ETA. Y al decir esto no estoy pensando en el beneficio para ETA o para el Gobierno ante un proceso de desarme pactado. Pienso en esa sociedad vasca que ha sufrido durante tantos a&ntilde;os una situaci&oacute;n insostenible de odio y muerte. En quienes hemos vivido el horror de la violencia desde m&aacute;s cerca o m&aacute;s lejos, pero nos ha tocado convivir en una sociedad fragmentada por el terrorismo.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solamente el Gobierno deja pasar el tiempo sin dar el paso definitivo para cerrar este triste capitulo de nuestra historia. La propia ETA, aunque se mantenga en estado latente, sigue siendo un obst&aacute;culo para la consolidaci&oacute;n definitiva de la paz en Euskadi. Mientras contin&uacute;e estando ah&iacute;, la convivencia normalizada siempre ser&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil para todos. Ya no existe, aunque en realidad nunca ha existido, una sola raz&oacute;n para que la organizaci&oacute;n terrorista siga sin disolverse y desaparecer para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el Gobierno rechaza participar en procesos de paz o entregas de armas o impulsar cualquier cambio sustancial en su pol&iacute;tica penitenciaria, ETA parece querer continuar su actividad soterrada, que ni siquiera tiene incidencia decisiva en el total del colectivo de presos repartidos por diferentes c&aacute;rceles de Espa&ntilde;a y Francia. Pero ni el colectivo de presos ni los de v&iacute;ctimas, y lo digo sin intenci&oacute;n de equipararlos, puede condicionar esta imprescindible punto final a la triste historia de ETA. Su disoluci&oacute;n definitiva abrir&iacute;a, o m&aacute;s bien consolidar&iacute;a, una nueva realidad pol&iacute;tica en Euskadi.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora que soplan vientos de cambio en Catalu&ntilde;a y que en Euskadi hay quien ve como un ejemplo esa v&iacute;a abierta que aun no sabemos a d&oacute;nde conduce realmente, estar&iacute;a bien que solamente la pol&iacute;tica tuviese cabida en la definici&oacute;n de un nuevo futuro para nuestra sociedad. Y desde luego, no es de recibo que se nos hurte esta posibilidad por mero inter&eacute;s electoralista. Bastante se ha usado y abusado del conflicto para ara&ntilde;ar votos durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Y si para eso hay que sentarse en una mesa y hablar de la situaci&oacute;n de los presos, a pesar de lo que digan algunas asociaciones de v&iacute;ctimas o partidos populistas, o de lo que sea, no queda otra que hacerlo. Y as&iacute; tenemos que exig&iacute;rselo a quienes que este limbo en el que ha ca&iacute;do el fin de ETA se prolongue hasta el infinito.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, cerrar en falso el fin de la violencia en Euskadi supondr&iacute;a condicionar de forma negativa la realidad pol&iacute;tica en Euskadi en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Y eso impedir&iacute;a buscar el camino que mejor encaje tenga en esta realidad, para gestar un proyecto que englobe a las diferentes sensibilidades pol&iacute;ticas que conviven en el pa&iacute;s. Y todo por unos m&iacute;seros r&eacute;ditos pol&iacute;ticos y una visi&oacute;n cortoplacista de quienes pueden realmente materializar el fin de una &eacute;poca negra que ojala no se vuelva a repetir. Es posible que las pr&oacute;ximas elecciones generales propicien cambios suficientes como para poder avanzar en este sentido, pero lo que est&aacute; claro es que nada cambiar&aacute; al menos hasta la pr&oacute;xima primavera. Tiempo perdido que esperemos se pueda recuperar pronto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/desarme-pendiente_132_2484509.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2015 17:17:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El desarme pendiente]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[ETA,Desarme,Gobierno]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viviendo por encima de nuestras posibilidades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/viviendo-encima-posibilidades_132_2510693.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Mientras discurre pl&aacute;cidamente este mes de agosto, el mes vacacional por excelencia en nuestro entorno, hay noticias que pasan m&aacute;s o menos desapercibidas. As&iacute;, entre ca&ntilde;a y ca&ntilde;a en el chiringuito playero de turno, disfruta la mayor&iacute;a del personal de esa recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica que tanto ha le ha costado conseguir al gobierno del PP (y m&aacute;s a&uacute;n que nos lo creamos). El mensaje que tan machaconamente nos han querido vender es claro: hemos recuperado &ldquo;la senda del crecimiento&rdquo; y la econom&iacute;a vuelve a ir bien, aunque no todo el mundo lo note. Un mensaje muy preelectoral, con cifras muy maquilladas para respaldar tal afirmaci&oacute;n. Y aunque el paro baja muy lentamente y se han reducido salarios y se han recortado derechos, parece que el mensaje ha calado y este a&ntilde;o la gente ha ido m&aacute;s a los chiringuitos y se ha tomado m&aacute;s ca&ntilde;as a la sombra de una sombrilla.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente una de las noticias que han pasado desapercibidas es una que desmiente todo lo anterior. Aunque m&aacute;s bien pone en su justo lugar esa pretendida recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica basada en el crecimiento. La semana pasada, concretamente el pasado 13 de agosto, la humanidad sobrepas&oacute; el l&iacute;mite de recursos renovables que se pueden regenerar durante este a&ntilde;o. Es decir, en lo que va de a&ntilde;o (hasta ese d&iacute;a 13 de agosto) hemos consumido ya los recursos de los que dispon&iacute;amos hasta finales de a&ntilde;o. Por tanto, lo que consumamos hasta el 31 de diciembre ser&aacute;n recursos que hurtamos a las pr&oacute;ximas generaciones, es decir, vivimos por encima de nuestras posibilidades, como rezaba esa coletilla que pretend&iacute;a justificar la crisis econ&oacute;mica y el desplome de la econom&iacute;a de Espa&ntilde;a y de otros pa&iacute;ses como Grecia o Portugal.
    </p><p class="article-text">
        Dar patadas hacia adelante con nuestros problemas es una de las caracter&iacute;sticas del modelo econ&oacute;mico vigente, basado en los beneficios a corto plazo y en el 'usar y tirar', sin importar lo m&aacute;s m&iacute;nimo las consecuencias a medio o largo plazo de nuestros actos. Vemos como la deuda tanto p&uacute;blica como privada aumenta sin cesar y ya es pr&aacute;cticamente impagable de facto. Miramos a Grecia y a lo que le est&aacute; pasando a este pa&iacute;s y a su ciudadan&iacute;a como si nosotros fu&eacute;semos inmunes a sus mismos problemas. Bueno, mientras sigamos todos confiados en que los n&uacute;meros electr&oacute;nicos que aparecen en nuestro saldo bancario tienen alg&uacute;n significado real, no hay problema. Pero lo que no podemos ignorar es la huella ecol&oacute;gica que dejamos, una huella ecol&oacute;gica que ya va siendo cada vez mayor y que nos va a condicionar nuestro modo de vida en un futuro muy cercano. De hecho, ya lo est&aacute; haciendo aunque no seamos conscientes de ello.
    </p><p class="article-text">
        Esta sobrexplotaci&oacute;n de recursos de nuestro planeta es adem&aacute;s muy desigual: la mayor&iacute;a de los recursos son consumidos por los pa&iacute;ses ricos y, dentro de estos, por una &eacute;lite cada vez m&aacute;s voraz. Mientras devastamos los 'pa&iacute;ses pobres' y condenamos a sus habitantes a ponerse en la tesitura de emigrar o morir de inanici&oacute;n, en el opulento occidente levantamos muros cada vez m&aacute;s altos o nos resguardamos tras fosas profundas como el Mediterr&aacute;neo para dejarles fuera de nuestro entorno tan selecto. Y les decimos que se queden en sus pa&iacute;ses, que aqu&iacute; no tenemos trabajo ni ayudas para ellos, que su dignidad no merece ni un segundo de nuestra atenci&oacute;n, que no les necesitamos para nada y los queremos m&aacute;s all&aacute; de nuestras fronteras. Les exigimos que solucionen por su cuenta los problemas que hemos creado desde los pa&iacute;ses 'desarrollados'. Mientras tanto, nosotros pisamos el acelerador y as&iacute;, cada a&ntilde;o que pasa, el d&iacute;a que marca el umbral de la sobreexplotaci&oacute;n llega antes: en 2014 ese d&iacute;a fue el 19 de agosto, mientras que en 2005, hace una d&eacute;cada, llegamos a ese umbral el 20 de octubre. A este paso, en 2030 el 'overshoot day' tendr&aacute; lugar dentro de los 6 primeros meses del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Aunque estemos en agosto y de vacaciones, creo que este tema merece un poco de reflexi&oacute;n por nuestra parte. Al fin y al cabo, es de sentido com&uacute;n. De donde no hay, no se puede sacar. Y los l&iacute;mites del crecimiento est&aacute;n ah&iacute; y no podemos ignorarlos. No podemos fiar todo a una optimista y ciega esperanza en que el problema se resolver&aacute; a trav&eacute;s de fant&aacute;sticos adelantos cient&iacute;ficos que est&aacute;n por llegar. Por lo pronto, tendr&iacute;amos que ser previsores y salvaguardar nuestro entorno para las pr&oacute;ximas generaciones, algo de lo que depende su esperanza de vivir una vida con unos derechos sociales y pol&iacute;ticos al menos similares a los de nuestra generaci&oacute;n. Para solucionar un problema, el primer paso es reconocer que existe. Y por lo que se ve, a&uacute;n queda mucho trabajo por hacer para superar ese primer paso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/viviendo-encima-posibilidades_132_2510693.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2015 17:38:54 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Viviendo por encima de nuestras posibilidades]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La confluencia vasca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/confluencia-vasca_132_2559142.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        No cabe duda de que la precampa&ntilde;a electoral para las generales que tenemos a la vuelta de la esquina se est&aacute; poniendo m&aacute;s interesante cada d&iacute;a que pasa. No solamente se intuyen cambios en el panorama pol&iacute;tico estatal, sino que flota en el ambiente un aroma a proceso constituyente, a un cambio no solo de gobierno sino de la forma en que funcionan las instituciones desde la muerte del dictador Franco y la aprobaci&oacute;n de la ya caduca Constituci&oacute;n de 1978. Evidentemente, cada partido barre para casa y no hay nada definido hasta el momento, pero ya se han iniciado movimientos destinados a crear una alternativa de confluencia opuesta a las pol&iacute;ticas de austeridad y seguidismo con los dictados del Eurogrupo o el FMI que hasta ahora han ejercido tanto el Partido Popular como el PSOE.
    </p><p class="article-text">
        La confluencia, que ha demostrado su plena validez con iniciativas como 'Barcelona en Com&uacute;' o 'Ahora Madrid' en las pasadas elecciones municipales, es una apuesta decidida para lograr unos resultados electorales que puedan suponer la oportunidad real de hacer cambios de calado en un sistema con evidentes disfunciones y que se ha revelado incapaz de garantizar un m&iacute;nimo de dignidad al conjunto de la ciudadan&iacute;a que deber&iacute;a proteger. El gran descenso en el poder adquisitivo de una parte de la sociedad, el empobrecimiento paulatino de mucha gente que sufre el azote del desempleo, la p&eacute;rdida de derechos laborales y sociales o los recortes en sanidad o educaci&oacute;n, han creado el caldo de cultivo ideal para que amplios sectores de la sociedad tomen conciencia de que un cambio m&aacute;s o menos radical (eso ya se ver&aacute;) es posible y deseable.
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas se conoc&iacute;a la creaci&oacute;n de una plataforma de confluencia promovida desde la base de la sociedad, 'Ahora en Com&uacute;n', una iniciativa ciudadana que pretende repetir en las generales el &eacute;xito de las plataformas municipales que han logrado gobernar ciudades tan importantes como Madrid o Barcelona y que, en general, obtuvieron resultados que les han permitido estar presentes en infinidad de ayuntamientos de ciudades y pueblos. Ha sido una iniciativa bien recibida por agentes que promueven una radical profundizaci&oacute;n democr&aacute;tica, aunque no lo haya sido tanto por la c&uacute;pula de Podemos, a pesar de que mucha gente que milita en el partido de Pablo Iglesias participe de hecho en construir esa alternativa ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        Parece que los dirigentes nacionales de Podemos contin&uacute;an apostando por su estrategia de presentarse en solitario, con la intenci&oacute;n de llegar al gobierno o, al menos, sustituir al PSOE en la zona izquierda del bipartidismo. Pero los n&uacute;meros tampoco cuadran y esa apuesta puede convertirse en un fracaso, no solo de Podemos, sino de todas las fuerzas y movimientos sociales que de verdad quieren cambiar el panorama pol&iacute;tico espa&ntilde;ol en base a pol&iacute;ticas progresistas que corrijan los estragos que se han cometido desde los partidos que nos han impuesto sus pol&iacute;ticas neoliberales. Solamente un proceso amplio de confluencia, no solo de partidos, sino de organizaciones y movimientos sociales e incluso de personas a t&iacute;tulo personal, podr&iacute;a conseguir unos resultados electorales realmente relevantes. Y al contrario: sin confluencia, el esfuerzo habr&aacute; sido en vano y no cambiar&aacute; nada en absoluto.
    </p><p class="article-text">
        En Euskadi tambi&eacute;n se han comenzado a dar pasos en este sentido. Una posible confluencia de partidos como los que componen Bildu, Podemos, Ezker Anitza, Equo, M+J y otros, a los que habr&iacute;a que sumar asociaciones y movimientos sociales, ser&iacute;a una apuesta muy ser&iacute;a incluso de cara a las auton&oacute;micas del pr&oacute;ximo a&ntilde;o y pondr&iacute;a las bases para un cambio en Euskadi como el que est&aacute; viviendo Navarra estos d&iacute;as. No es una empresa f&aacute;cil y habr&iacute;a que superar diferencias y desconfianzas, egos y c&aacute;lculos partidistas, pero el objetivo es tan importante que vale la pena apostar por &eacute;l y por limar asperezas. Se ha demostrado ya que es posible hacerlo y solamente hay que repetir o mejorar una f&oacute;rmula que permita abrir un paraguas amplio en el que cobijar a esas fuerzas del cambio que la sociedad, tambi&eacute;n la vasca, reclama. Los pr&oacute;ximos meses van a ser claves para conformar esa confluencia, lleve el nombre que lleve, y para retratar donde est&aacute; cada uno y que intereses les mueven realmente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/confluencia-vasca_132_2559142.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2015 17:21:12 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La confluencia vasca]]></media:title>
    </item>
  </channel>
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