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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jason & Argonautas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jason_argonautas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jason & Argonautas]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La comisaría de Wert]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/cultura-temporada_132_5840975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <strong>I.Verano. </strong>Hace ya un tiempo que las llamas consumieron a Mari Jaia, ese t&oacute;tem maternal de la Aste Nagusia bilba&iacute;na. Con ella se quema el verano festivo, que se va con su m&uacute;sica a otra parte. Adios a los festivales de jazz, al rock, a los malabaristas callejeros y a las comedias que prometen risas aseguradas.
    </p><p class="article-text">
        Los cuadernillos de prensa especializados en la cultura veraniega se hacen eco de las programaciones al tiempo que hacen balance de la ocupaci&oacute;n hotelera  durante las fiestas, del coste de la renovaci&oacute;n de los jardines p&uacute;blicos y especulan sobre las toneladas de lomo con pimiento que han podido ser injeridas en bocadillo, entre otros asuntos notables. Pasi&oacute;n por la contabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, al parecer, las cuentas en lo art&iacute;stico han sido satisfactorias a juzgar por los titulares que se han ido publicando. &ldquo;Con sus competidores en horas bajas &ndash;dec&iacute;an los papeles-, el festival se posiciona en la cumbre como una renovada forma de ocio con un potente impacto econ&oacute;mico&rdquo;<em>. </em>Hablaban de un festival, para el caso, cualquier festival. Ni los cr&iacute;ticos de plantilla ni los becarios encargados de llenar p&aacute;ginas han sido parcos en adjetivos. Ha habido p&uacute;blicos entregados, actuaciones vibrantes, conciertos soberbios, inolvidables noches, broches de oro, cierres m&aacute;gicos, records de asistencia, grandes sabores de boca e incluso alg&uacute;n artista que &ldquo;se meti&oacute; al p&uacute;blico en el bolsillo d&aacute;ndole a este lo que quer&iacute;a: pura vitalidad y hedonismo&rdquo;. Todo esto &ldquo;a pesar de la reducci&oacute;n de presupuestos y ca&iacute;da de patrocinadores&rdquo;<em>. </em>Vamos,<em> </em>el milagro de los panes y los peces, pero en pe&ntilde;a musical. Como dec&iacute;a uno de ellos: &ldquo;la demanda y las sinergias del festival (otro festival) deber&iacute;an hacer reflexionar a las instituciones sobre el riesgo de seguir afectando con los recortes la notable relaci&oacute;n entre subvenciones, imagen, turismo y rentabilidad social&rdquo;. Visto as&iacute;, parece inapelable. Solo que es una l&oacute;gica cuantitativa que no es la mejor vara de medir el inter&eacute;s art&iacute;stico. No expresa cu&aacute;nto hay de 'revival' de viejas glorias, de acudir a lo que echen, de rutina en las cr&oacute;nicas y en los programas.
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; claro si se habla de cultura, de espect&aacute;culo, de turismo, de ocio o de negocio, de todo o de nada. Quiz&aacute;s no sea sino una diversi&oacute;n necesaria, una catarsis nutriente, un vivir el c&aacute;lido verano entre par&eacute;ntesis, pero sin querer aguar la fiesta, hay quien est&aacute; interesado en que la temporada se extienda a todo el a&ntilde;o. Es lo que Vargas Llosa, ese buen escritor conservador, llama la 'Civilizaci&oacute;n del Espect&aacute;culo' y con mayor enjundia y menos elitismo, Castoriadis denominaba el 'Ascenso de la Insignificancia'<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>II. Oto&ntilde;o. </strong>Se va el verano y el oto&ntilde;o acecha como un Pedro Navaja -mat&oacute;n de esquina- cualquiera y todo est&aacute; donde lo dejamos. Hay nudos gordianos que no se desenredan solos. Ya lo dice la canci&oacute;n: &ldquo;si naciste pa&acute;martillo del cielo te caen los clavos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Cultura, que ya no es ni ministerio, se asemeja cada vez m&aacute;s  a una comisar&iacute;a de barrio con su t&oacute;pico reparto de roles. El jefe Wert atiza garrotazos mientras su segundo, Lasalle, dice que har&aacute; lo posible por parar las hemorragias. Si no hay, como se rumorea, cambios en la jefatura, alguna vez tendr&aacute;n que acometer la prometida Ley de Mecenazgo. Hay quienes, por agarrarse a alguna tabla salvadora, conf&iacute;an mucho en que los incentivos fiscales muevan a las empresas a la filantrop&iacute;a cultural. De momento, a simple vista, no se ve la voluntad, sin olvidar que nada es gratis. Si la cultura deja de ser, a&uacute;n menos, asunto p&uacute;blico, las relaciones entre cultura y empresa pueden llegar a ser ins&oacute;litas. Recuerdo el cat&aacute;logo de una exposici&oacute;n de arte patrocinada por una empresa de taxis en la que la misma se manifestaba &ldquo;al servicio de esa movilidad que conjuga la circulaci&oacute;n de ideas, el movimiento de las creaciones y el desplazamiento de los hombres&rdquo;. En suma, &ldquo;el taxi, como la obra de arte, participando en la transformaci&oacute;n de s&iacute; y del entorno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra ley que espera es la de Propiedad Intelectual cuyo anteproyecto elimina definitivamente el canon digital. La SGAE ya la ha calificado de &ldquo;estafa, demag&oacute;gica e intervencionista&rdquo;. Quiz&aacute;s el cabreo tambi&eacute;n tenga que ver con que se propone un mayor control de las actividades de las entidades de gesti&oacute;n de derechos. Mentar la soga en casa del ahorcado.
    </p><p class="article-text">
        Por aqu&iacute;, el gobierno tras un arranque que dej&oacute; a la intemperie de subvenciones a un buen pu&ntilde;ado de asociaciones presuntamente poco adictas, ni va ni viene, ni fu ni fa. Al que le llueven los clavos es al alcalde de San Sebasti&aacute;n. La Comisi&oacute;n de Control y Asesoramiento de Capitales Europeas de la Cultura le acaba de atizar un varapalo de cuidado. Critican la falta de liderazgo, injerencia pol&iacute;tica, errores en la gesti&oacute;n, en la estructura de personal y en la financiaci&oacute;n. Se duda de la capacidad pr&aacute;ctica para transformar buenas intenciones en acciones concretas. No parece que sea lo mismo predicar que dar trigo. Es dif&iacute;cil si solo se mira y oye a los cercanos. Mal asunto, porque esta partida la jugamos todos y el tiempo va pasando. 'As time goes by',<em> </em>suena en Casablanca, pero en la capitalidad cultural m&aacute;s vale acertar a la primera porque no hay un &ldquo;t&oacute;cala otra vez, Sam&rdquo;. Pasado el 2016, ojal&aacute; que podamos decir: &iexcl;Siempre nos quedar&aacute; Donostia!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jason & Argonautas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/kultura-abierta/cultura-temporada_132_5840975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Oct 2013 03:08:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La comisaría de Wert]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Euskadi]]></media:keywords>
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