<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Antonio Franco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/antonio_franco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Antonio Franco]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/511010" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Usted cree a Trapero?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/usted-cree-trapero_129_1646828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbc15a42-4394-4291-b5d5-31e423229098_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Usted cree a Trapero?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El testimonio del que fue jefe de los Mossos sorprendió (y agradó) a toda la gente de orden porque habló sin eufemismos de la ilegalidad del referéndum y dejó literalmente como irresponsables tanto a Puigdemont como a Forn</p></div><p class="article-text">
        Casi todo el mundo qued&oacute; deslumbrado ante el testimonio de Josep Lluis Trapero, el que fue jefe de los Mossos. Sorprendi&oacute; (y agrad&oacute;) a toda la gente de orden porque habl&oacute; sin eufemismos y con naturalidad de la ilegalidad del refer&eacute;ndum, porque dej&oacute; literalmente como irresponsables tanto al expresident Carles Puigdemont como al exconseller de Interior Joaquim Forn por coquetear con el riesgo de graves des&oacute;rdenes p&uacute;blicos. E incluso apabull&oacute; cuando dijo que en el momento de la declaraci&oacute;n unilateral de independencia &eacute;l ya ten&iacute;a preparado un dispositivo para detener a todo el Govern catal&aacute;n si era eso lo que se le ordenaba desde la legalidad constitucional espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        En lenguaje coloquial se podr&iacute;a decir que casi fue un 'A por ellos', refiri&eacute;ndose a quienes desobedecieron las leyes, por parte de la gran esperanza blanca de quienes le consideraban la persona clave para defender a la fuerza lo que hoy todav&iacute;a se llama t&eacute;cnicamente &ldquo;rebeli&oacute;n&rdquo;, &ldquo;sedici&oacute;n&rdquo;, &ldquo;malversaci&oacute;n&rdquo; o &ldquo;desobediencia&rdquo; en las acusaciones del juicio del proc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Intentemos analizar con precisi&oacute;n lo que hizo Trapero ante el tribunal. Efectu&oacute; la declaraci&oacute;n perfecta como testigo de una persona acusada (aunque no en este juicio) de pr&aacute;cticamente lo mismo que quienes est&aacute;n en el banquillo. Despleg&oacute; una defensa verbal muy inteligente de su persona, de su propia inocencia y de lo que hicieron -y no hicieron- los Mossos que estaban a sus &oacute;rdenes, sobre todo si consideramos que estaba en un ensayo general de su pr&oacute;xima cita en la Audiencia Nacional.
    </p><p class="article-text">
        La palabra &ldquo;ensayo&rdquo; me parece correcta porque su intervenci&oacute;n tuvo una sobria dimensi&oacute;n teatral. Si desmenuzamos con frialdad lo que dijo convendremos en que no fueron cosas extraordinarias. Ahora ya hay mucha gente que habla mal de Puigdemont y Forn, tambi&eacute;n est&aacute; roto en Catalunya el tab&uacute; de negar que el refer&eacute;ndum fue manifiestamente ilegal, y lo de la posibilidad de detener a los miembros del Govern llama la atenci&oacute;n aunque sean palabras que no pueden demostrarse ya que ni se dijeron en p&uacute;blico ni est&aacute;n verificadas porque no se le orden&oacute; que actuase en esa direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El juicio hasta ahora ha tra&iacute;do muchas palabras. El testimonio de Trapero choca frontalmente con el que dio Diego P&eacute;rez de los Cobos, responsable de la polic&iacute;a espa&ntilde;ola. El uno dice que intent&oacute; cumplir el mandato judicial, el otro precis&oacute; con muchos detalles que no, que el mandato de la Fiscal&iacute;a era impedir la votaci&oacute;n y &ldquo;garantizar la paz social&rdquo; de la gente que quer&iacute;a votar, cuando en realidad la actuaci&oacute;n de los Mossos busc&oacute; respetar al m&aacute;ximo a la gente aunque eso comportase no impedir la votaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como en los juicios siempre hay testimonios contrapuestos, la verdad acaba deduci&eacute;ndose de los hechos. Respecto a ese punto-clave, la realidad es que los Mossos respetaron al m&aacute;ximo &ldquo;la paz social&rdquo; y no impidieron la votaci&oacute;n. Otra realidad es que las visitas previas de los mossos a los colegios electorales, anunciando que se presentar&iacute;an a las seis de la ma&ntilde;ana para evitar que la gente se apalancase en esos centros, comport&oacute; que el 1-O hubiera grupos de numerosos votantes que ya hab&iacute;an tomado posiciones, de modo que a los agentes les result&oacute; casi imposible retirar las urnas.
    </p><p class="article-text">
        Una tercera evidencia es que enviando una simple pareja de agentes a cada centro no se iba a poder evitar la votaci&oacute;n, y los Mossos, que eran el cuerpo central que deb&iacute;a protagonizar el operativo, hab&iacute;an rechazado refuerzos de la Polic&iacute;a Nacional y la Guardia Civil para incrementar desde el principio el n&uacute;mero de hombres de esas dotaciones. Trapero habl&oacute; muy poco, por cierto, de estos detalles concretos. Otro aspecto: la gente que estaba en los colegios electorales ha expresado en general una curiosa y llamativa satisfacci&oacute;n por lo que hicieron los agentes auton&oacute;micos para intentar impedir -sin conseguirlo- su voto, censurando s&oacute;lo lo que hicieron los polic&iacute;as y guardias civiles.
    </p><p class="article-text">
        Hay otro detalle interesante. Ante lo mal que lo hac&iacute;a el interrogador de Vox , que no consegu&iacute;a que Trapero explicase su gui&oacute;n, tuvo que ser Javier Melero, abogado defensor de Joaqu&iacute;n Forn, quien provoc&oacute; con una pregunta que pareci&oacute; improvisada que el jefe de los Mossos hiciese la parte m&aacute;s comprometedora para, entre otros, su propio cliente, y quedase bien cerrado el c&iacute;rculo de lo que posiblemente se quer&iacute;a que acabase saliendo. En el lenguaje de los cronistas deportivos a eso se le denomina lanzar un buen centro para que el ariete marque el gol previsto desde antes en las casetas.
    </p><p class="article-text">
        Ante todas estas cosas vale la pena que la gente de orden que sigue el juicio piense en si realmente se cree lo que dijo Trapero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/usted-cree-trapero_129_1646828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Mar 2019 20:39:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cbc15a42-4394-4291-b5d5-31e423229098_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="56158" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cbc15a42-4394-4291-b5d5-31e423229098_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="56158" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Usted cree a Trapero?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cbc15a42-4394-4291-b5d5-31e423229098_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Josep Lluís Trapero,Juicio del Procés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El juicio imposible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/juicio-imposible_129_1683449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bca9610d-8ba4-4350-bb2c-cb28a92aafe4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El juicio imposible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos en un juicio imposible por la misión imposible que tienen encomendada los fiscales y por las expectativas imposibles que ha creado el pensamiento ultra español respecto a los desenlaces que pueden producirse</p></div><p class="article-text">
        Casi todos los que siguieron a trav&eacute;s del televisor lo sucedido el jueves en Catalunya con motivo de la convocatoria de huelga general, tuvieron la impresi&oacute;n de que se vivi&oacute; un ambiente <em>pseudoinsurreccional</em>. Todo eran movilizaciones con banderas independentistas, concentraciones gritonas y excitadas de huelguistas contenidas a duras penas por la polic&iacute;a, neum&aacute;ticos incendiados cortando carreteras, algunas carreras y choques -aunque de escasa virulencia- as&iacute; como complejas operaciones de desalojo de personas apalancadas en el suelo en actitud pac&iacute;fica intentando obstruir el espacio p&uacute;blico...
    </p><p class="article-text">
        El paralelismo aparente con lo que nos queda en la memoria de, por ejemplo, las insurrecciones de la Primavera &Aacute;rabe, era muy n&iacute;tido, pero en este caso pr&aacute;cticamente todo era ficci&oacute;n. No m&aacute;s de unas cien mil personas, la mayor&iacute;a jubilados y estudiantes, protagonizaron voluntaria o involuntariamente una convincente representaci&oacute;n teatral de <em>d&iacute;a ca&oacute;tico</em>, porque la verdad es que el jueves apenas hubo huelga, no fue en absoluto general, tuvo nulo impacto en la industria, y consigui&oacute; escas&iacute;simo seguimiento en el transporte, comercio y sanidad. La prueba del nueve es que el consumo energ&eacute;tico catal&aacute;n se redujo en un &iacute;nfimo 3,7% respecto a un d&iacute;a normal. A&uacute;n as&iacute; los voceros oficiales de esta protesta contra el juicio, voceros respaldados por la Generalitat, no solo calificaron la huelga de &ldquo;&eacute;xito&rdquo; sino que subrayaron que por sus dimensiones era la segunda mayor de los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os, cuando &uacute;nicamente fueron significativas las manifestaciones complementarias que hubo al atardecer en las grandes ciudades, despu&eacute;s, parad&oacute;jicamente, de la jornada laboral.
    </p><p class="article-text">
        El independentismo ha conseguido acumular una excelsa calidad esc&eacute;nica y los directores de sus espacios teatrales callejeros son magn&iacute;ficos. En esta ocasi&oacute;n, conscientes de que no movilizar&iacute;an a una parte significativa de la poblaci&oacute;n, apostaron por el efecto --seguro, ya testado-- de un asegurado par&oacute;n estudiantil generalizado que sumado a mucha gente del romanticismo separatista de tercera edad llevar&iacute;a hacia las aceras y plazas de las localidades a la masa coral necesaria para que el espect&aacute;culo televisivo fuese convincente. As&iacute;, el jueves no hubo ninguna insurrecci&oacute;n en Catalunya pero &oacute;pticamente pareci&oacute; rozarse en contraste con una verdad tozuda: la mayor parte de la gente trabaj&oacute; y vivi&oacute; una jornada casi normal a efectos pr&aacute;cticos. Las &uacute;nicas gotas de &aacute;cido las pusieron, gracias a la tolerancia policial --l&eacute;ase lentitud a la hora de actuar-- veinte o treinta grupos de CDR's aprovechando las horas que les dejaron para materializar sus obstrucciones duras. Pero el jueves, como representaci&oacute;n teatral publicitaria retransmitida por TV, la jornada de huelga fue un espect&aacute;culo muy convincente y llamativo.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en esta falsa jornada insurreccional cuando veo c&oacute;mo se desgranan en paralelo las largas horas de otro plato fuerte de la peque&ntilde;a pantalla: el juicio sobre el Proc&eacute;s. Y valoro esa ya mencionada gran calidad de los directores de escena soberanistas cuando la pobre fiscal Consuelo Madrigal, que da cierta pena por su calidad dial&eacute;ctica, intenta sustanciar junto a sus compa&ntilde;eros de tribunal elementos que avalen la tesis de que hubo violencia --y por lo tanto rebeli&oacute;n-- en los hechos que se juzgan. &iquest;Por qu&eacute;? Porque mi tesis es que aquellos acontecimientos de la Rambla de Catalunya a la altura de la Conselleria de Econom&iacute;a fueron otra magna representaci&oacute;n teatral de <em>pseudoasedio</em>, casi <em>pseudorebeli&oacute;n</em>, muy bien manejada y contenida por parte de quienes los pusieron en escena, pero no t&eacute;cnicamentre una rebeli&oacute;n. Considero que debieron ser delitos, como lo que sucedi&oacute; en el Parlament en los momentos de la falsa declaraci&oacute;n de independencia. Estoy convencido de que lo que se hizo merece alguna sanci&oacute;n, pero no fue esa rebeli&oacute;n que les quieren probar a Jordi S&aacute;nchez y Jordi Cuixart, que manejaban la escena con m&aacute;s habilidad de la que muestran ahora quienes deben calificar su actuaci&oacute;n. Puestas las cosas as&iacute;, cr&eacute;anme: estamos en un juicio imposible por la misi&oacute;n imposible que tienen encomendada los fiscales y por las expectativas imposibles que ha creado el pensamiento ultra espa&ntilde;ol respecto a los desenlaces que pueden producirse.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a este juicio imposible hay otro dato relevante: la ausencia de Carles Puigdemont en el banquillo. Es algo que no encaja con nada. O solo encaja con otra tesis que tengo: Puigdemont quiere, y tal vez deje que se haga en el futuro, un juicio pero que sea en solitario y en torno a su papel personal. Si estamos hablando de escenarios me parece que ese es el &uacute;nico que &eacute;l debe contemplar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/juicio-imposible_129_1683449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Feb 2019 20:59:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bca9610d-8ba4-4350-bb2c-cb28a92aafe4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="68817" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bca9610d-8ba4-4350-bb2c-cb28a92aafe4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="68817" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El juicio imposible]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bca9610d-8ba4-4350-bb2c-cb28a92aafe4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Juicio del Procés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando lo que necesitamos son precisamente relatores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/necesitamos-precisamente-relatores_129_1708286.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d13217c7-5c0a-4795-aab0-31bc42d1932f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando lo que necesitamos son precisamente relatores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España lo que predomina es el miedo a que Pedro Sánchez, a efectos electorales, pueda cumplir su promesa de encontrar una solución política para el conflicto de Catalunya que no suponga la independencia</p></div><p class="article-text">
        Por supuesto que el tema del relator es una cuesti&oacute;n discutible, como casi todo. Pero quienes lo proponen no merecen que se les machaque con la sinfon&iacute;a de insultos, descalificaciones, desprecios y desmesuras dial&eacute;cticas que se han puesto en circulaci&oacute;n. Surgen del rencor partidista y de la animadversi&oacute;n recelosa contra todo lo de Catalunya (sepan que en Catalunya la mayor&iacute;a de la gente detecta que no se circunscribe a ir contra los irresponsables dirigentes que desean la independencia aunque no sea la opci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los catalanes). Pero en Espa&ntilde;a lo que predomina es el miedo a que Pedro S&aacute;nchez, a efectos electorales, pueda cumplir su promesa de encontrar una soluci&oacute;n pol&iacute;tica para el conflicto de Catalunya que no suponga la independencia.
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo a acogerme hoy a la expresi&oacute;n 'Re&ntilde;idero Espa&ntilde;ol', acu&ntilde;ada desde el libro de Franz Borkenau, para se&ntilde;alar que en este pa&iacute;s tan bien definido por estas dos palabras lo que necesitamos son precisamente relatores. En un escenario repleto de cobard&iacute;as y secretitos en casi todos los contactos pol&iacute;ticos la existencia de relatores independientes que levanten actas de esas reuniones evitar&iacute;an las medias palabras subjetivas con que luego nos explican lo que han tratado.
    </p><p class="article-text">
        Los relatores, que de eso est&aacute; hablando el equipo de S&aacute;nchez, no son ni mediadores ni vigilantes. Hacen firmar lo que se ha dicho y pactado. Son unas piquetas demoledoras de la ambig&uuml;edad con que le llegan actualmente a la opini&oacute;n p&uacute;blica los desenlaces de esos contactos. Quebrar&iacute;an el doble lenguaje calculado que practican muchos pol&iacute;ticos contra los ciudadanos -especialmente contra sus propios partidarios- para dulcificar unas cosas, endurecer otras, y sobre todo no confesar que cualquier negociaci&oacute;n supone tanto obtener peque&ntilde;as victorias como efectuar cesiones.
    </p><p class="article-text">
        Hacen falta relatores y no s&oacute;lo en este pulso sobre Catalunya. Dentro de cada uno de los bandos en liza tambi&eacute;n tienen mucho campo por recorrer. La falsa unidad del soberanismo catal&aacute;n est&aacute; jalonada por innumerables reuniones de conciliaci&oacute;n que aparentemente acabaron bien, se publicitaron como definitivas, y duraron frecuente dos o tres d&iacute;as. A los catalanes no les cuentan ni lo que piensan, ni la verdad de la situaci&oacute;n ni el alcance de lo que hablan. Un relator en los contactos a alto nivel desmontar&iacute;a buena parte de las falacias disimuladas en un tiempo en que, por ejemplo, nadie cree que los CDR vayan tan por libre que nadie a nivel de Puigdemont y Torra no supiesen y discutiesen en su momento la posibilidad de que se empezase a tirar mierda contra las fachadas de los juzgados.
    </p><p class="article-text">
        Me desconciertan de forma particular las reticencias contra esa figura por parte de los veteranos socialistas jubilados y los barones que desoyen el alcance del planteamiento de S&aacute;nchez y en el fondo hacen suya la idea de que su oferta del relator es tan bastarda como dicen el PP, Ciudadanos y Vox. Aludo a mi desconcierto porque es precisamente la familia socialista la que ha sufrido y sufre m&aacute;s en sus carnes el efecto de sus ambig&uuml;edades no aclaradas. Cuando Rubalcaba y Pere Navarro llevaron a Granada la propuesta de que el PSOE aceptara la realidad de que Espa&ntilde;a es un estado unitario pero plurinacional la inexistencia de un relator solvente que precisase lo que all&iacute; realmente se dijo y aprob&oacute; ha da&ntilde;ado al partido. Eso cre&oacute; un largo rosario de desencuentros a prop&oacute;sito de si aceptar solo verbalmente esa plurinacionalidad era el l&iacute;mite de lo que har&iacute;an los socialistas o si por el contrario luego actuar&iacute;an de forma consecuente con esa declaraci&oacute;n. Y as&iacute; le ha ido el crecimiento posterior del cisma interno; circula la frase dram&aacute;tica de que el PSOE desde entonces adem&aacute;s de no seguir siendo Obrero, s&iacute; que est&aacute; Partido, tiene que aclarar en qu&eacute; consiste su naturaleza Socialista, y es Espa&ntilde;ol al estilo de lo que no se defini&oacute; en Granada.
    </p><p class="article-text">
        A S&aacute;nchez le acusan de vivir calculando el factor electoralista; es una falsedad, muchas de las cosas que hace probablemente no le van a ayudar. En cambio sus barones discrepantes anteponen su adhesi&oacute;n al run run anticatal&aacute;n a la lealtad debida al presidente del Gobierno y al esp&iacute;ritu de las bases que lo promovieron al cargo precisamente contra la cerraz&oacute;n retr&oacute;grada de la mayor&iacute;a de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Otro relator necesario ser&iacute;a el que deber&iacute;a presenciar y levantar acta en los forcejeos internos del Partido Popular ahora que ya ha trascendido que las desmesuras de Casado (&iexcl;que error su elecci&oacute;n!) no est&aacute;n bien vistas por los m&aacute;s dem&oacute;cratas N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, Juan Manuel Moreno y Alfonso Alonso, que apuestan por una derecha espa&ntilde;ola que se pareciese a la alemana o la francesa en sus planteamientos. Si tuvi&eacute;semos ese relator sabr&iacute;amos mejor donde est&aacute; el PP y si su acercamiento a VOX es esencial y durar&aacute; todo lo que dure Casado.
    </p><p class="article-text">
        Que se sepa por lo menos una cosa: la opini&oacute;n p&uacute;blica espa&ntilde;ola y catalana ser&iacute;a m&aacute;s feliz con m&aacute;s transparencia y sinceridad en la descripci&oacute;n de los contactos que mantienen los pol&iacute;ticos entre s&iacute;. Los relatores ayudar&iacute;an a ello. Pero toda la clase profesional que vive de los partidos y las instituciones se ha puesto en contra de esta buena idea de S&aacute;nchez. La Espa&ntilde;a eterna sigue viva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/necesitamos-precisamente-relatores_129_1708286.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Feb 2019 20:06:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d13217c7-5c0a-4795-aab0-31bc42d1932f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="548898" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d13217c7-5c0a-4795-aab0-31bc42d1932f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="548898" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando lo que necesitamos son precisamente relatores]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d13217c7-5c0a-4795-aab0-31bc42d1932f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gobierno,Pedro Sánchez,Independencia de Catalunya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Solo el juicio puede reagrupar al independentismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/solo-juicio-puede-reagrupar-independentismo_129_1720693.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7a6b04d-27c1-4741-8b28-2cd0efad8857_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Solo el juicio puede reagrupar al independentismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La botadura de La Crida, ha provocado pocos entusiasmos y enmaraña todavía más al espectro soberanista, lo fragmenta aún más porque supone la materialización de un nuevo corte en un pastel ya muy dividido</p></div><p class="article-text">
        El soberanismo catal&aacute;n juega con prisas, poco &eacute;xito y escasa convicci&oacute;n, sus &uacute;ltimas cartas de antes del juicio. La franja que busca una independencia por la v&iacute;a unilateral en un plazo de tiempo m&aacute;s o menos corto&nbsp; y a trav&eacute;s de una movilizaci&oacute;n popular mucho m&aacute;s en&eacute;rgica y combativa que las producidas hasta ahora, apura sus nuevas apuestas sin conseguir hasta ahora emocionar o convencer a quienes necesita enrolar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Las dos &uacute;ltimas jugadas? Lo de hundir al Gobierno S&aacute;nchez zancadilleando los presupuestos espa&ntilde;oles ya es visto por una amplia mayor&iacute;a de catalanes como pegarse un tiro en el pie. Hacer caer a los socialistas equivaldr&aacute; a forzar el casi inmediato regreso de otro 155, esta vez con efectos inmediatos sobre la inmersi&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica en la ense&ntilde;anza y poniendo un punto final a la navegaci&oacute;n prosecesionista de los medios p&uacute;blicos de comunicaci&oacute;n. Ser&iacute;a la apoteosis de un cuanto peor mejor que una mayor&iacute;a absoluta &mdash;incluidos los votantes de las formaciones separatistas&mdash; no desea con toda seguridad. La otra maniobra, la botadura de La Crida, ha provocado pocos entusiasmos y enmara&ntilde;a todav&iacute;a m&aacute;s al espectro soberanista, lo fragmenta a&uacute;n m&aacute;s porque supone la materializaci&oacute;n de un nuevo corte en un pastel ya muy dividido.
    </p><p class="article-text">
        La Crida es el en&eacute;simo b&uacute;nker en el que Puigdemont, Torra y los indepes con m&aacute;s prisas intentan reagrupar en torno de su radicalidad a los amplios apoyos -mayoritariamente moderados- que hist&oacute;ricamente reun&iacute;a Jordi Pujol con su Converg&egrave;ncia. Pero ese intento hasta ahora no logra disimular que es simplemente la Penya Puigdemont con un nuevo nombre. De momento ni siquiera el PDeCAT, las siglas de quienes son oficialmente los herederos del pujolismo, se dejan absorber. E incurre en patetismo cuando, hija de la desuni&oacute;n, nace reclamando unidad y juego limpio pese a que todo el mundo sabe que su primer objetivo estrat&eacute;gico es romper en dos a ERC, aislando a la direcci&oacute;n que obedece a Oriol Junqueras y quedarse con sus bases asamblearias m&aacute;s proclives al canto de sirena de que todav&iacute;a todo es posible y para pronto.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo el juicio puede reagrupar al independentismo. Pero el juicio se encara asimismo desde dos posturas muy diferenciadas. En l&iacute;neas generales puede decirse que la Penya Puigdemont ha organizado unas defensas pol&iacute;ticas de los encausados para buscar una conmoci&oacute;n popular de la media Catalunya irreversiblemente harta de Espa&ntilde;a. Su eje central: que Catalunya quiere y tiene derecho a la independencia respecto al estado opresor. Su l&iacute;mite: no entrar en la delicad&iacute;sima cuesti&oacute;n de que la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n catalana no la desea. Los pol&iacute;ticos que ser&aacute;n juzgados son unos m&aacute;rtires. Por otro lado, los procesados m&aacute;s afines a ERC optan mayoritariamente por defensas t&eacute;cnicas que intentar&aacute;n quitarle importancia a lo sucedido en el Parlament y la calle hace un a&ntilde;o y medio. La tesis ser&aacute; que no pas&oacute; nada porque todo tuvo un car&aacute;cter simb&oacute;lico y en realidad no se cometi&oacute; ning&uacute;n delito por lo que Espa&ntilde;a se equivoca al darle una dimensi&oacute;n que no tuvo. Los pol&iacute;ticos juzgados son inocentes que en todo caso desobedecieron a la Constituci&oacute;n y el Estatut a petici&oacute;n expresa de la mayor&iacute;a de los ciudadanos, efectuando, eso s&iacute;, la misma omisi&oacute;n sobre el pensamiento de la mayor&iacute;a que har&aacute; el otro grupo.
    </p><p class="article-text">
        Si la ciudadan&iacute;a cruje por el juicio el independentismo puede rehacerse. Una radicalidad del tribunal que no sea comprensible para las sensibilidades de la Catalunya m&aacute;s templada, y el efecto dinamizador de las retransmisiones en directo, d&iacute;a a d&iacute;a, de todo lo que suceder&aacute; en la sala del juicio, puede traducirse en cualquier cosa.
    </p><p class="article-text">
        La apuesta soberanista casi es a todo o nada porque en los &uacute;ltimos meses han reaparecido en el escenario catal&aacute;n otros elementos importantes. Uno es el realismo de una parte del soberanismo, que parece encarnar Junqueras. Cree que la independencia va para largo por lo que es necesario preocuparse por como vivir&aacute; Catalunya ma&ntilde;ana por la ma&ntilde;ana, y tambi&eacute;n pasado ma&ntilde;ana, mientras se espera a que haya una mayor&iacute;a absoluta amplia a favor de la secesi&oacute;n. La otra es el regreso&nbsp; &mdash;con consistencia&mdash; de la idea de que aunque el horizonte pueda ser la independencia no son lo mismo la derecha que la izquierda. Regresa&nbsp; la prioridad de defender las y ampliar las conquistas sociales vaya como vaya la otra reivindicaci&oacute;n. Eso estrat&eacute;gicamente es importante porque acerca m&aacute;s a ERC a los comunes, la CUP y los socialistas catalanes que a la vieja Converg&egrave;ncia, Puigdemont y Torra, que lo subordinan todo a salir de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        A partir de esta situaci&oacute;n de fondo si el juicio no lo altera todo Esquerra conf&iacute;a en traducir su aparente hegemon&iacute;a social en una mayor&iacute;a parlamentaria, en ganar o estar presente en el futuro gobierno municipal de Barcelona, y en poder estabilizar una vida distante y fr&iacute;a con Madrid pero t&eacute;cnicamente desde dentro de Espa&ntilde;a. Desea representar a la mitad de la poblaci&oacute;n que se siente sentimentalmente desunida del proyecto estatal. Puigdemont y Torra &uacute;nicamente podr&iacute;an contrapesar eso rompiendo a ERC, volviendo a ganar las elecciones o consiguiendo la insurrecci&oacute;n pac&iacute;fica con la que sue&ntilde;an.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/solo-juicio-puede-reagrupar-independentismo_129_1720693.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Jan 2019 21:19:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d7a6b04d-27c1-4741-8b28-2cd0efad8857_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="683430" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d7a6b04d-27c1-4741-8b28-2cd0efad8857_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="683430" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Solo el juicio puede reagrupar al independentismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d7a6b04d-27c1-4741-8b28-2cd0efad8857_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La jornada barcelonesa de los dos éxitos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jornada-barcelonesa-exitos_129_1775114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc7dc33d-321a-4a36-974a-4688ef18e6a5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 21-D ha tenido dos éxitos. Uno, el de la protesta. El otro, la firmeza de las nada fáciles apuestas del cada vez más imperturbable Pedro Sánchez, pese a la situación de debilidad política en que se mueve</p></div><p class="article-text">
        A la vista de las nuevas tendencias del tipo de vida que los independentistas quieren imponer como habituales y normales en la actual fase del conflicto catal&aacute;n urge algo esencial: aclarar d&oacute;nde empieza lo que t&eacute;cnicamente&nbsp;tenemos que&nbsp;considerar violencia. Esta cuesti&oacute;n ya es la clave de la parte m&aacute;s compleja de los acontecimientos de hace un a&ntilde;o que se juzgar&aacute;n a partir de enero; las otras son la vulneraci&oacute;n expl&iacute;cita del Estatut y la Constituci&oacute;n que hizo una parte del Parlament, y la procedencia del dinero gastado en el Proc&eacute;s y las consultas populares promovidas desde la Generalitat y desautorizadas por los tribunales. Y&nbsp;debemos tener en cuenta que el debate sobre la violencia sin duda continuar&aacute; retorci&eacute;ndose y eterniz&aacute;ndose desde los dos lados para imposibilitar que lo pueda descifrar con claridad la opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Los agitadores de Arr&aacute;n han elevado a la categor&iacute;a de Gran Teor&iacute;a formal que actualmente tirar piedras contra los agentes policiales ya no es violencia. &iquest;Respalda ese criterio la mayor&iacute;a de la gente? &iquest;Lo suscriben la Polic&iacute;a, as&iacute; como los tribunales de aqu&iacute; y los del resto de la Uni&oacute;n Europea, incluso tomados estos dos &uacute;ltimos por separado? Que un grupo reducid&iacute;simo de personas corte a su voluntad autopistas y carreteras, levante peajes de autopistas, forme barreras con contaminantes montones de neum&aacute;ticos ardiendo aprovechando en muchas ocasiones la inhibici&oacute;n total o temporal de los polic&iacute;as, &iquest;es t&eacute;cnicamente violencia? Y si no lo es, &iquest;pueden hacerlo en el momento que lo deseen todos los ciudadanos?, &iquest;podr&aacute;n efectuarlo libremente a su placer los catalanes en caso de que al final accedan a la Rep&uacute;blica? Como aqu&iacute; hay tanta contaminaci&oacute;n dial&eacute;ctica e informativa sugiero que se pida un arbitraje o un dictamen internacional con garant&iacute;as para aclar&aacute;rnoslo.
    </p><p class="article-text">
        Mas all&aacute; de esta cuesti&oacute;n tan trascendente, podemos considerar que la jornada del 21 de diciembre en Barcelona ha tenido dos &eacute;xitos. Uno, el de la protesta. Buscaba que el Consejo de Ministros en La Llotja estuviese rodeado de todo un d&iacute;a de gran desbarajuste, y lo consigui&oacute;. El otro, la firmeza de las nada f&aacute;ciles apuestas del cada vez m&aacute;s imperturbable Pedro S&aacute;nchez pese a la situaci&oacute;n de debilidad pol&iacute;tica en que se mueve. Se reuni&oacute; con su Gobierno, se decidieron cuestiones importantes y tuvo una entrevista evidentemente no claudicatoria con Quim Torra (al que hizo recular en su anunciada postura de que o se realizaba un encuentro bilateral de Gobiernos aparentemente iguales, o no se ver&iacute;a con &eacute;l). S&aacute;nchez ahond&oacute; la divisi&oacute;n soberanista entre buena parte de su c&uacute;spide y las bases m&aacute;s intransigentes. En las algaradas de protesta qued&oacute; de manifiesto que los veinte mil m&aacute;s radicales estaban tan enfadados con la presencia gubernamental espa&ntilde;ola como con el hecho de que Torra y su equipo estuviesen dialogando &ndash;en la calle dec&iacute;an que claudicando&ndash;&nbsp;al hablar con quienes tal vez aceptar&aacute;n m&aacute;s descentralizaci&oacute;n pero de ninguna manera una secesi&oacute;n de Catalunya.
    </p><p class="article-text">
        Sobre las movilizaciones el factor m&aacute;s llamativo ha sido la inmensa eficacia de la publicitaci&oacute;n y la intimidaci&oacute;n previa. Anunciando repetidamente, incluso desde TV3 con todo tipo de detalles sobre la geograf&iacute;a de los futuros cortes y obstrucciones a la movilidad, y de los lugares con posibilidades de bofetadas, con relativamente muy pocas personas se paraliz&oacute; sustancialmente la normalidad ciudadana a partir de actuaciones temporales y muy puntuales en diversos sitios concretos. Se esperaba much&iacute;simo m&aacute;s de lo que hubo e infinidad de barceloneses contribuyeron indirectamente al &eacute;xito de la protesta al renunciar de antemano a circular, a abrir las tiendas y acudir al trabajo o a los centros educativos. Eso cre&oacute; incluso paradojas. El metro, por ejemplo, funcion&oacute; casi con normalidad, pero iba casi vac&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        La t&aacute;ctica de fabricar medi&aacute;ticamente unas expectativas catastr&oacute;ficas en la nueva sociedad sustituyen a la necesidad de materializar la mayor parte de lo anunciado. Enti&eacute;ndase, claro est&aacute;, que hubo mucha anormalidad, mucha pasi&oacute;n contestataria y algunas actuaciones contundentes entre CDR enmascarados y polic&iacute;as. Pero tambi&eacute;n hubo, y es muy significativo, momentos en que manifestantes verdaderamente pac&iacute;ficos se interpon&iacute;an entre sus amigos radicales y los Mossos pidi&eacute;ndoles que no destrozasen contenedores o lanzasen objetos y vallas contra los uniformados, o incluso impidi&eacute;ndoselo. Esto tambi&eacute;n es una novedad.
    </p><p class="article-text">
        En honor a la verdad la jornada ofreci&oacute; otra mala lecci&oacute;n: hubo tanta radicalidad en algunos indepes desabridos como en el se&ntilde;or Casado y su entorno, en su caso declarativamente y sin pisar siquiera la calle. Su insistencia por cerrar los ojos para no ver que en realidad no hay ning&uacute;n pacto antiespa&ntilde;ol entre el se&ntilde;or S&aacute;nchez y los independentistas, sus ganas de azuzar para ganar miserablemente votos retratando actitudes y situaciones que no son ciertas, alimentan mucho la decepci&oacute;n antiespa&ntilde;ola de muchos ciudadanos catalanes que no son enemigos del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Mayoritariamente avanza en Barcelona la sensaci&oacute;n de que, aunque parec&iacute;a te&oacute;ricamente imposible, este hombre puede acabar siendo m&aacute;s da&ntilde;ino para una remozada coexistencia encajada de Catalunya y el resto de Espa&ntilde;a que el mism&iacute;simo se&ntilde;or Rajoy, que lo estrope&oacute; todo con su torpeza, su abulia, su partidismo y el desvar&iacute;o de anteponer lo conveniente para su continuidad en el poder a todo lo dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Visto desde Catalunya, lo que est&aacute; haciendo Casado &uacute;nicamente puede contrarrestarse con muchas actuaciones p&uacute;blicas, serias y razonadas de otros espa&ntilde;oles que desde el resto del pa&iacute;s entiendan que el hondo conflicto que divide a Catalunya &uacute;nicamente tiene posibilidades de paliarse mejorando la calidad de la democracia espa&ntilde;ola, la aceptaci&oacute;n de la realidad heterog&eacute;nea y la modernizaci&oacute;n de muchas de nuestras instituciones. Y dando tiempo a que la actitud de buscar soluciones pol&iacute;ticas &ndash;incluso cuando Quim Torra y Puigdemont cometen incoherencias&ndash; vaya madurando la situaci&oacute;n y de frutos. Es el &uacute;nico camino, por muy dif&iacute;cil que sea y aunque nadie pueda asegurar que vaya a salir bien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jornada-barcelonesa-exitos_129_1775114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Dec 2018 20:22:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dc7dc33d-321a-4a36-974a-4688ef18e6a5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3688701" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dc7dc33d-321a-4a36-974a-4688ef18e6a5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3688701" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[La jornada barcelonesa de los dos éxitos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dc7dc33d-321a-4a36-974a-4688ef18e6a5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Cataluña 21D 2017,Independentismo,Pedro Sánchez,Quim Torra,CDR - Comités de Defensa de la República,Procés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las nuevas estrategias duras del independentismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nuevas-estrategias-duras-independentismo_129_1798921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c770dd83-468c-4e12-beee-46cc59df12b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las nuevas estrategias duras del independentismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De forma creciente a los no independentistas les provocan contramanifestaciones e incidentes violentos cada vez que solicitan permiso para exhibirse y expresarse en la calle, como ha pasado el Día de la Constitución</p><p class="subtitle">Otra novedad provoca chispas pero esta vez dentro del propio sector soberanista: el hecho de que momento las huelgas de hambre de los políticos presos afecta únicamente a procesados de JxCat y no a los de ERC</p></div><p class="article-text">
        Los ciudadanos catalanes detectan las nuevas tendencias para endurecer las reglas de juego que intenta imponer el independentismo en todo el territorio. Se dan por quemadas etapas con pr&aacute;cticas que ya han quedado victoriosamente consolidadas, como la marea de lazos amarillos o el progresivo incremente de r&oacute;tulos tipo No Pasar&aacute;n, y ahora el hincapi&eacute; se pone en una cuesti&oacute;n psicol&oacute;gicamente capital: en subir todav&iacute;a m&aacute;s el list&oacute;n de que unos se pueden manifestar pac&iacute;ficamente y otros, los contrarios no.
    </p><p class="article-text">
        De forma creciente a los no independentistas les provocan contramanifestaciones e incidentes violentos cada vez que solicitan permiso para exhibirse y expresarse en la calle, como ha pasado el D&iacute;a de la Constituci&oacute;n. El argumento f&aacute;cil es que son simplemente fascistas peligrosos. Esa hostilidad no la protagonizan las familias con ni&ntilde;os que asum&iacute;an el papel central en la etapa blanda de las diadas de las sonrisas, sino grupos bastante reducidos de j&oacute;venes y adultos -alrededor de veinte personas- inidentificables tras sus pasamonta&ntilde;as y con palos de b&eacute;isbol. Ante sus actuaciones tienen que intervenir los Mossos, y lo hacen. Intentan diferenciar &aacute;reas para unos y otros, y fijarlas con barreras de hombres y separadores met&aacute;licos, pero habitualmente son desbordados.
    </p><p class="article-text">
        Los Mossos en general lo hacen con profesionalidad, por lo que ya son objeto de una creciente y amplia campa&ntilde;a de desacreditaci&oacute;n por traidores, aunque hay ocasiones que sus actuaciones recuerdan un poco a las de los &aacute;rbitros caseros del f&uacute;tbol. Casi casi como norma suele haber m&aacute;s detenidos, lesionados y pruebas v&aacute;lidas para los juzgados cuando act&uacute;an contra los antiindependentistas desmadrados que si lo hacen contra los otros. Pero esta vez, tras sucesos en Girona y Terrassa, les acusan de excesos desde el propio Govern, por lo que se inicia previsiblemente una depuraci&oacute;n de mandos, protestas de los sindicatos de Mossos defendiendo la profesionalidad de cuanto se hizo, y una intensa campa&ntilde;a de presi&oacute;n a favor de que se molesten lo menos posible las extralimitaciones de quienes no son constitucionalistas.
    </p><p class="article-text">
        Esta estrategia de desaz&oacute;n va acompa&ntilde;ada por otras cosas. Por ejemplo, que ahora las cargas contra los manifestantes en los medios p&uacute;blicos de la Generalitat no tienen la repetici&oacute;n de las im&aacute;genes m&aacute;s agresivas que se pusieron de moda a todas horas -franja infantil incluida- cuando las efectu&oacute; la polic&iacute;a el 1-O. Es l&oacute;gico, porque son casos diferentes y aquellas salvajadas merecieron tambi&eacute;n divulgaci&oacute;n medi&aacute;tica internacional. Pero en lo de ahora puede hablarse de cierta infrainformaci&oacute;n por parte de esos medios p&uacute;blicos. Y tanto sobre los momentos m&aacute;s abusivos de las cargas de los <em>nostres Mossos</em> como de los excesos m&aacute;s agresivos de los agitadores soberanistas. Hay, sin duda, pol&iacute;ticas informativas en juego. No es nada extra&ntilde;o si tenemos en cuenta la impudicia con que ha quedado hilvanado p&uacute;blicamente de cara al futuro qu&eacute; partido independentista controlar&aacute; qu&eacute; medio, tanto en radio como en la TV, en los pr&oacute;ximos meses, a trav&eacute;s de reservarse la designaci&oacute;n de los responsables.
    </p><p class="article-text">
        Otra novedad provoca chispas pero esta vez dentro del propio sector soberanista: el hecho de que momento las huelgas de hambre de los pol&iacute;ticos presos afecta &uacute;nicamente a procesados de JxCat y no a los de ERC, mientras Puigdemont, que tiene las manos completamente libres para hacerla y darle proyecci&oacute;n internacional, en el arranque de esta operaci&oacute;n se limita a apoyos solidarios simb&oacute;licos. Tambi&eacute;n ha motivado profundo desagrado transversal la manipulaci&oacute;n que acaba de efectuarse con la memoria de un cap&iacute;tulo particularmente sensible de la memoria hist&oacute;rica: la Caputxinada.
    </p><p class="article-text">
        Se ha querido fagocitar a favor del catalanismo aquel m&aacute;ximo s&iacute;mbolo de la resistencia universitaria y civil al franquismo ocurrido en el a&ntilde;o 1966. En el convento de los capuchinos de Sarri&aacute; se encerraron y debatieron las bases de un futuro en libertad b&aacute;sicamente antifranquistas, bastantes catalanistas de espectro amplio y los separatistas eran minor&iacute;a absoluta. Y el estado democr&aacute;tico que quer&iacute;an conseguir no es el que ahora encarna el president Torra. Lo sabemos quienes tenemos edad para recordarlo por haberlo vivido, y lo saben los m&aacute;s j&oacute;venes que han tenido la m&iacute;nima voluntad para conocerlo con rigor a trav&eacute;s de los textos de historia porque fue un hecho que est&aacute; debidamente clarificado.&nbsp; Este tipo de tics apropiatorios de los actuales impulsores del Proc&eacute;s da&ntilde;a colectivamente mucho.
    </p><p class="article-text">
        Pero la estrategia m&aacute;s trascendente que se aplica m&aacute;s que nunca, es apretar a Esquerra Republicana para que no consiga encarar como primera fuerza del pa&iacute;s el tiempo futuro inmediato que hasta los independentistas saben que no habr&aacute; escisi&oacute;n y la situaci&oacute;n ser&aacute; m&aacute;s o menos malcarada pero jur&iacute;dicamente auton&oacute;mica. Desde JxS&iacute;, la CUP y los integristas del <em>puigdemonismo</em> se intenta desestabilizar a Esquerra desde abajo, para que su base se disocie del actual equipo de direcci&oacute;n, y por arriba, trajinando para que la figura ahora probablemente m&aacute;s flexible que antes de Oriol Junqueras -sin salirse de la ambici&oacute;n indepe- se beneficie lo menos posible de la imagen de c&aacute;rcel injusta o excesiva ante las clases medias. Hay horror a que le saque tanto provecho como el que obtuvo Jordi Pujol y le permiti&oacute; situarse en la transici&oacute;n moralmente (palabra inadecuada pero definitoria) por encima de los dem&aacute;s l&iacute;deres.
    </p><p class="article-text">
        Es a esta pinza a ERC a la que tienen que estar m&aacute;s atentos el posibilismo del Gobierno de S&aacute;nchez, los miembros de la magistratura dispuestos a reconocer los par&aacute;metros actuales de la justicia europea, y la siempre excitada prensa de la derecha y la prensa de la marcha atr&aacute;s que tanto influye desde Madrid en la carrera de las radicalizaciones de los partidos llamados, ay, nacionales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nuevas-estrategias-duras-independentismo_129_1798921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Dec 2018 20:21:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c770dd83-468c-4e12-beee-46cc59df12b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="71658" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c770dd83-468c-4e12-beee-46cc59df12b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="71658" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las nuevas estrategias duras del independentismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c770dd83-468c-4e12-beee-46cc59df12b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Independentismo,Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Teoría Adolfo Suárez-Manuel Marchena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/teoria-adolfo-suarez-manuel-marchena_129_1822496.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4df99291-0451-4e0b-b500-f56af46f9e8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Teoría Adolfo Suárez-Manuel Marchena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay cosas delicadas y difíciles que únicamente pueden hacerlas desde dentro de los lodazales los hombres y mujeres que son madera de la misma cuña de lo que debe cambiarse</p><p class="subtitle">¿De qué estoy hablando? De quién le puede poner el cascabel de la No-Rebelión al gato</p></div><p class="article-text">
        A veces conviene repasar la Historia. <strong>Adolfo Su&aacute;rez</strong> fue cuidadosamente seleccionado para traicionar la herencia pol&iacute;tica de Franco en su calidad de Secretario General del Movimiento. Era un Tiempo de Ciegos y Miopes. Ha pasado a la posteridad <strong>Ricardo de la Cierva</strong>, que viv&iacute;a de analizar, por su capacidad de perspectiva en su famosa frase <em>&ldquo;Qu&eacute; error, qu&eacute; inmenso error&rdquo;</em> pretender que fuese <strong>Su&aacute;rez</strong> quien encarrilase una transici&oacute;n. Desde la bancada de la prensa tambi&eacute;n dio la nota mi querid&iacute;simo <em>Cuadernos para el Di&aacute;logo</em> que acu&ntilde;&oacute; el t&iacute;tulo de portada m&aacute;s compartido por la progres&iacute;a de la &eacute;poca: <em>&ldquo;El apag&oacute;n&rdquo;. </em>Para la revista Su&aacute;rez era el <em>apaga y v&aacute;monos</em> a cualquier esperanza de apertura.
    </p><p class="article-text">
        Los posibilistas confiaban en que el elegido ser&iacute;a <strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a de Areilza</strong>, a quien el mu&ntilde;idor de la jugada, <strong>Torcuato Fern&aacute;ndez-Miranda</strong>, todav&iacute;a m&aacute;s ortodoxo que <strong>Su&aacute;rez </strong>encarnando al franquismo del Movimiento Nacional, ni siquiera incluy&oacute; en la terna de candidatos a la presidencia del Gobierno que le present&oacute; al Rey. Los otros dos nombres, recu&eacute;rdenlo, eran el ultracristiano no dem&oacute;crata <strong>Federico Silva Mu&ntilde;oz</strong> (que luego se hizo prudentemente invisible cuando se investig&oacute; la trama civil del golpe del 23-F), y <strong>Gregorio L&oacute;pez Bravo</strong>, opusdeista, algo as&iacute; como la extrema izquierda de la extrema derecha. Siguiendo con las miop&iacute;as, a quien m&aacute;s le gust&oacute; el primer discurso presidencial de <strong>Adolfo Su&aacute;rez</strong> fue al editorialista del diario <em>El Alc&aacute;zar</em>, que titul&oacute; su texto <em>&ldquo;Lealtad y Continuidad&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Muchos reconocemos ahora, desde la frialdad que proporciona la distancia, que si <strong>Areilza </strong>hubiese sido el elegido para la presidencia del Gobierno todo habr&iacute;a ido mucho peor. Hay cosas delicadas y dif&iacute;ciles que &uacute;nicamente pueden hacerlas desde dentro de los lodazales los hombres y mujeres que son madera de la misma cu&ntilde;a de lo que debe cambiarse. Hay maniobras s&oacute;lo ejecutables por los no sospechosos de poderlas hacer, por quienes no van a ser acusados -y zancadilleados- por los suyos hasta que han cumplido la misi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; estoy hablando? De qui&eacute;n le puede poner el cascabel de la No-Rebeli&oacute;n al gato.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que seguro que tiene presente Manuel Marchena:</strong>
    </p><p class="article-text">
        1.- La justicia internacional desacreditar&aacute; masiva y llamativamente a la justicia espa&ntilde;ola si la condena a los independentistas es por rebeli&oacute;n. En realidad, ya ha avisado. Y lo que decida el tribunal ser&aacute; luego analizado con lupa y bendecido o repudiado por las altas instancias mundiales de casaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        2.- Eso se producir&aacute; en un momento en que la c&uacute;pula de justicia espa&ntilde;ola, heredada esencialmente del franquismo, atraviesa el peor momento de su historia, despreciada por un ampl&iacute;simo sector de la opini&oacute;n p&uacute;blica -posiblemente mayoritario en t&eacute;rminos cuantitativos- despu&eacute;s de los descarados producidos en torno a la composici&oacute;n del Consejo General del Poder Judicial, del Tribunal Supremo y de la Sala que debe juzgar a los independentistas.
    </p><p class="article-text">
        3.- Crea o no crea la c&uacute;pula judicial espa&ntilde;ola en la separaci&oacute;n de poderes, pesa  mucho la convicci&oacute;n del Gobierno espa&ntilde;ol de que lo de Catalunya es sustancialmente un problema pol&iacute;tico m&aacute;s que judicial, y pesa mucho asimismo su tesis de que los hechos del a&ntilde;o pasado no encajan con la definici&oacute;n legal que tiene en este pa&iacute;s el delito de rebeli&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        4.- S&iacute; que ha empezado una rebeli&oacute;n real, aunque en el sentido conceptual y no t&eacute;cnico de la palabra, que adem&aacute;s va a ir a m&aacute;s. Centenares de catedr&aacute;ticos y profesores de Derecho Penal de universidades no catalanas (las informaciones ya aluden a Castilla-La Mancha, Galicia, Andaluc&iacute;a y Valencia) recogen firmas cualificadas que suscriben la tesis de que es un error considerar rebeli&oacute;n o sedici&oacute;n lo que va a juzgarse porque no hubo ni el preceptivo alzamiento p&uacute;blico y violento y porque no se plante&oacute; el uso de armas de guerra o explosivos para destruir el orden constitucional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que no es seguro que tenga presente Marchena:</strong>
    </p><p class="article-text">
        A) El Partido Popular, que le ha aupado hasta sus altas responsabilidades, va a la baja en todas las previsiones preelectorales de cara al futuro inmediato.
    </p><p class="article-text">
        B) La capacidad decisoria del PP para imponer a partir de ahora sus nombres y criterios en el inevitable reordenamiento que se producir&aacute; m&aacute;s pronto que tarde en la estructura judicial espa&ntilde;ola tambi&eacute;n va a la baja. Eso comportar&aacute; l&oacute;gicamente decisiones sobre futuros personales, carreras y cargos y sueldos y tarjetas de cr&eacute;dito. Y puede abrirse el mel&oacute;n de las exigencias de responsabilidades si la justicia internacional estima que se han producido irregularidades, prevaricaciones, contaminaciones u otras anomal&iacute;as delictivas. En definitiva, ese futuro judicial puede vivirse quiz&aacute;s en paz o quiz&aacute;s en guerra.
    </p><p class="article-text">
        C)<strong> Manuel Marchena</strong> tiene hasta ahora un amplio prestigio de alta capacidad y calidad jur&iacute;dica. Se lo reconocen incluso por quienes le consideran ideol&oacute;gicamente adscrito a la Espa&ntilde;a ultraconservadora en la que ya no quieren vivir las nuevas y amplias capas emergentes y din&aacute;micas de este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        D) De su coherencia, de su sentido de la independencia &iacute;ntima, de su comprensi&oacute;n de que los grandes problemas de un Estado deben resolverse a trav&eacute;s de grandes soluciones pol&iacute;ticas, de su patriotismo a la hora de analizar si conviene sustituir el &ldquo;Espa&ntilde;a es diferente&rdquo; democr&aacute;tica y judicialmente hablando de cara a los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, tiene que tomar una gran decisi&oacute;n. Necesita valent&iacute;a. A <strong>Adolfo Su&aacute;rez</strong> no le fueron muy bien las cosas despu&eacute;s de cumplir con su obligaci&oacute;n, pero a medida que pasan las d&eacute;cadas se reconoce de forma casi un&aacute;nime que en el momento m&aacute;s dif&iacute;cil fue grande y ejemplar pese al lastre de proceder del ominoso Movimiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/teoria-adolfo-suarez-manuel-marchena_129_1822496.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Nov 2018 19:58:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4df99291-0451-4e0b-b500-f56af46f9e8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="460917" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4df99291-0451-4e0b-b500-f56af46f9e8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="460917" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Teoría Adolfo Suárez-Manuel Marchena]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4df99291-0451-4e0b-b500-f56af46f9e8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se endurece el pulso secesionista entre legalidad resignada y "lo que haga falta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/endurece-pulso-secesionista-legalidad-resignada_129_2745660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2d01e32-87d8-4519-b471-03cbb40ac375_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se endurece el pulso secesionista entre legalidad resignada y &quot;lo que haga falta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los múltiples enfrentamientos estratégicos que se abren entre el posibilismo legal de la Esquerra de Oriol Junqueras y el purismo radical de Puigdemont se acercan a algo similar a una Final de Copa. Instituciones democráticas o calle, ¿quién ha de llevar la iniciativa?</p></div><p class="article-text">
        Los dos temas centrales que tenemos ahora encima de la mesa&nbsp; est&aacute;n muy relacionados entre s&iacute;. La votaci&oacute;n de los presupuestos de Pedro S&aacute;nchez, necesitados del apoyo de los secesionistas catalanes para aprobarlos, y la proximidad del juicio por una discutible rebeli&oacute;n de sus pol&iacute;ticos. Lo diab&oacute;lico es que la posible ca&iacute;da del Gobierno si no logra aprobarlos podr&iacute;a crear dos escenarios peores para los independentistas: un Pedro S&aacute;nchez m&aacute;s reforzado (que en adelante ya no les necesitar&iacute;a para nada), o una llegada a La Moncloa de Casado y Rivera que retrotraer&iacute;a la relaci&oacute;n Catalunya-Espa&ntilde;a a los momentos duros y sin puentes de di&aacute;logo de la etapa Rajoy.
    </p><p class="article-text">
        Los secesionistas han puesto precio al respaldo: que por ejemplo haya gestos en favor de los presos. Los gestos se est&aacute;n dando aunque trasciendan poco. Un ejemplo, la desobediencia-provocaci&oacute;n de celebrar una fiesta en la c&aacute;rcel en el aniversario del 1-O, con pasteles, fuera de las horas de discrecionalidad que tienen los presos y en una dependencia inadecuada no ha comportado su alejamiento fulminante a prisiones de fuera de Catalunya. Pero el independentismo quiere m&aacute;s. Y al Gobierno espa&ntilde;ol no le sobra la <em>finezza</em>:&nbsp; la tonter&iacute;a de Borrell al hacer una apuesta p&uacute;blica a favor de una posible bajada de pantalones de ERC y que apoyar&aacute; los presupuestos no ayuda precisamente a facilitar las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Las cosas parecen estar algo m&aacute;s calmadas pero surgen continuamente recordatorios de que entre los que llevan las riendas hay gente sibilina. La declaraci&oacute;n m&aacute;s perversa&nbsp; de la semana, cuidadosa&nbsp; y calculada para ser recibidas con distintas lecturas, ha sido de Agust&iacute; Colomines, de la extraparlamentaria y asamblearia -pero obediente a Puigdemont-&nbsp; Crida per la Rep&uacute;blica. Se queja de que hasta ahora el Proc&eacute;s ha cometido demasiadas ingenuidades, <a href="https://www.eldiario.es/politica/Denuncian-Colomines-decir-independencia-muertos_0_828017484.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y alude a continuaci&oacute;n a &ldquo;este experimento catal&aacute;n&rdquo; de intentar una independencia sin un solo muerto. </a>&ldquo;De momento todas las independencias del mundo han costado muertos&rdquo;, asevera. Lectura posible: &iquest;es una ingenuidad intentar la secesi&oacute;n sin muertos?
    </p><p class="article-text">
        Como Colominas es una de las bocas por las que se expresa Puigdemont, enervado por su lento pero progresivo desplazamiento a s&iacute;mbolo, perdiendo su control f&eacute;rreo de Catalunya, se refuerza la teor&iacute;a de que desde Waterloo se piensa que &ldquo;hay que hacer algo&rdquo;. Los m&uacute;ltiples enfrentamientos estrat&eacute;gicos que se abren entre el posibilismo legal de la Esquerra de Oriol Junqueras y el purismo radical de Puigdemont se acercan a algo similar a una Final de Copa. Instituciones democr&aacute;ticas o calle, &iquest;qui&eacute;n ha de llevar la iniciativa?
    </p><p class="article-text">
        Se trata de que, a partir de ahora, tomen la direcci&oacute;n del Proc&eacute;s el Govern y el Parlament de Catalunya, las instituciones votadas por todos, o efectuar un reflujo a lo otro. Lo otro es que hasta hace un a&ntilde;o la ANC (Assemblea Nacional Catalana) y &Ograve;mnium Cultural, entidades privadas, se arrogaban il&iacute;citamente la representaci&oacute;n de lo que llamaban &ldquo;el pueblo de Catalunya en la calle&rdquo;, despreciando ol&iacute;mpicamente el sentir de m&aacute;s de la mitad de los ciudadanos. Tras el descabezamiento de sus m&aacute;ximos dirigentes, los dos Jordis, S&aacute;nchez y Cuixart, se han producido reflexiones de calado sobre esa suplantaci&oacute;n. ANC mantiene con Elisenda Paluzie el tono mitinero de quienes dicen que si hace falta se llegar&aacute; hasta el final, expresi&oacute;n que ya no llama la atenci&oacute;n cuando la pronuncia Quim Torra, pero ya nada es lo mismo; desde que la justicia espa&ntilde;ola encausa por todo lo que no sean palabras y opiniones, las cosas han dejado de ser igual.
    </p><p class="article-text">
        La capacidad imaginativa de Puigdemont, a falta de la obligaci&oacute;n de gobernar las cosas cotidianas del pa&iacute;s -cosa que, por cierto, no hace pr&aacute;cticamente nadie-, ha urdido nuevos canales de acci&oacute;n directa. El m&aacute;s conocido son los CDR (Comit&eacute;s de Defensa de la Rep&uacute;blica). Esta misma semana, aunque sin exhibir su nombre, a trav&eacute;s de grupos encapuchados conexos efectuaron un llamativo corte de la Diagonal, enlazando con anteriores ataques contra los peajes de las autopistas, la quema de contenedores, intimidaciones varias y acosos digitales como el denunciado por los hijos de Millo, el anterior delegado del Gobierno en Catalunya. Este activismo no oculta que su objetivo es que se vayan de Catalunya los no independentistas (una de las que ha verbalizado esa insinuaci&oacute;n ha sido la otrora moderada democristiana presidenta del Parlament, Nuria de Gispert). Cabe pensar que si esa estrategia tuviese &eacute;xito ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil que en las elecciones llegase la mayor&iacute;a absoluta independentista por la que esos sectores porf&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo a esta kale borroka, que se enfrenta sin embargo al problema de que los Mossos de Esquadra ya han disuelto varios de sus excesos a golpe de porrazos pese a que les tildasen de traidores y botiflers, hay otras actuaciones sibilinas. La Crida por la Rep&uacute;blica se presenta como otro movimiento transversal, aunque menos agresivo. Pero apunten asimismo los llamamientos medi&aacute;ticos a cara descubierta para que la poblaci&oacute;n retire el dinero de los bancos catalanes que deslocalizaron sus sedes. La campa&ntilde;a concentra sus esfuerzos en ellos y no en los grandes bancos espa&ntilde;oles de siempre, quiz&aacute; para evitar que la poblaci&oacute;n coja miedo a que vayan avanzando las intenciones anticapitalistas de la CUP, formaci&oacute;n que no suele recibir muchos votos. Pero el da&ntilde;o apunta a las entidades financieras que m&aacute;s sostienen en realidad la actual estructura econ&oacute;mica de Catalunya y el apoyo a sus empresas, que son las que emplean los puestos de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que cualquier persona sensata llamar&iacute;a paz est&aacute; lejos. Y esta guerra, cr&eacute;anme, es poco fr&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/endurece-pulso-secesionista-legalidad-resignada_129_2745660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Oct 2018 18:03:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c2d01e32-87d8-4519-b471-03cbb40ac375_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="45428" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c2d01e32-87d8-4519-b471-03cbb40ac375_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="45428" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Se endurece el pulso secesionista entre legalidad resignada y "lo que haga falta"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c2d01e32-87d8-4519-b471-03cbb40ac375_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cataluña,Independencia,Carles Puigdemont,ERC - Esquerra Republicana de Catalunya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La batalla que no es por Barcelona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/batalla-barcelona_129_1915869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbcb308b-9a45-4a1e-8af5-2fe7a1a5ee87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La batalla que no es por Barcelona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuanto más triangular sea la situación más puede favorecer a Colau. Porque si Valls a la hora de la verdad tiene que elegir entre los independentistas y ella, no vacilará</p></div><p class="article-text">
        Todos coinciden en llamarla &ldquo;La batalla de Barcelona&rdquo; y  la consideran emblem&aacute;tica de la trascendencia que tendr&aacute;n las pr&oacute;ximas elecciones municipales. Pero si se fijan bien percibir&aacute;n que a los pol&iacute;ticos involucrados lo que menos les interesa es el debate sobre el modelo de ciudad. Alardean de que esa es su preocupaci&oacute;n (es lo pol&iacute;ticamente  correcto) pero mienten. Manuel Valls busca un empleo que comporte mando, y no enfrentarse a los desahucios. Nadie cree que al Maragall viejo, m&aacute;s conocido por ser el hermano mayor del aut&eacute;ntico, le apetezca volver a enredarse con las ordenanzas sobre el uso de las bicicletas.
    </p><p class="article-text">
        Lo de Barcelona ser&aacute; crudamente una lucha para mostrar e imponer fuerza en la Catalunya actual, un pulso del poder por el poder. Y si quieren hilar m&aacute;s fino piensen en un escenario teatral en el que se representar&aacute; el drama de ver si ganar&aacute;n las alianzas entre diferentes mal avenidos o la fuerza de quienes tengan la tentaci&oacute;n de ser coherentes.
    </p><p class="article-text">
        Dentro del problema espa&ntilde;ol de la secesi&oacute;n que desean algunos de sus ciudadanos la principal caracter&iacute;stica de la convocatoria es que estas municipales de Barcelona no tratar&aacute;n sobre las relaciones entre el Estado y ellos sino que ser&aacute;n descarnadamente un pulso interno entre catalanes. Como en Catalunya pasan continuamente cosas, y como la poblaci&oacute;n vive desconcertada por la diferencia entre lo que ve y lo que dicen que est&aacute; viendo, sometida a la refinada tortura de la pol&iacute;tica declarativa incesante y contradictoria, hay avidez por conocer la verdad, por medirse continuamente, por contarse, por saber c&oacute;mo fluct&uacute;an num&eacute;ricamente las correlaciones de fuerzas y c&oacute;mo est&aacute;n al d&iacute;a de hoy. Por eso, no por man&iacute;a, la mayor&iacute;a quiere refer&eacute;ndums con preguntas claras, y por eso la desorientan con consultas de lectura ambigua. Cuando llegan elecciones la gente sabe que los resultados son indicativos de la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace tiempo Catalunya sabe que las pr&oacute;ximas municipales ser&aacute;n trascendentes. Con la excepci&oacute;n de Girona, que los independentistas consideran desde hace tiempo territorio liberado, las dem&aacute;s capitales viven inmersas en unas largu&iacute;simas precampa&ntilde;as que empezaron al d&iacute;a siguiente de las municipales anteriores. En Lleida y Girona el secesionismo trata de sustituir a unos alcaldes socialistas, ambos duchos en las componendas, que los electores se empe&ntilde;aron en renovar.
    </p><p class="article-text">
        En Barcelona tras la ca&iacute;da del convergente Xavier Tr&iacute;as la ampl&iacute;sima popularidad de la progresista at&iacute;pica Ada Colau trae tan de cabeza al soberanismo como a los bienestantes que siempre han tenido sentido de propiedad sobre la ciudad, incluso cuando se la administraban unos empleados 'sociatas'. En todos esos casos la media Catalunya que no se quiere separar de Espa&ntilde;a es la que dict&oacute; su ley y decidi&oacute; en la convocatoria anterior, y la que volver&aacute; a pesar decisivamente dentro de unos meses.
    </p><p class="article-text">
        Lo de ahora se jugar&aacute; previsible desde frentes, aunque sean unos frentes desunidos (que por algo son catalanes). Ciudadanos crey&oacute; ganarse a Manuel Valls como rutilante cabeza de lista pero cada vez est&aacute; m&aacute;s claro que fue Valls quien consigui&oacute; barato el apoyo del partido de Albert Rivera pues su proyecto es personalista: encabezar un frente m&aacute;s de continuidad en Espa&ntilde;a que lo que se entiende por unionista con lo imperial.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de lo que se diga parece muy dif&iacute;cil que el PP de Catalunya (ser&iacute;a excesivo llamarle PP catal&aacute;n) no acabe convergiendo all&iacute;, entre otras cosas porque en solitario esta vez puede quedarse sin concejales y porque en el partido saben que los electores que les quedaban esta vez apostar&aacute;n por ese franc&eacute;s-catal&aacute;n que graciosamente ha elegido la calle Par&iacute;s para residir en Barcelona. La aut&eacute;ntica prueba de fuego de este frente es que se le sume el PSC, que no est&aacute; por la labor. Con todo, los socialistas catalanes saben -y lo sabr&aacute;n hasta el &uacute;ltimo momento- que yendo en solitario muy probablemente no se beneficiar&aacute;n gran cosa del efecto Pedro S&aacute;nchez.      
    </p><p class="article-text">
        Ada Colau pese al deshilachamiento de su retaguardia podemita tiene muchas posibilidades de conservar y ampliar el voto popular reformsita que la aup&oacute;. Por eso las conjeturas se centran en el frente separatista que no sabe como estructurarse. Carles Puigdemont orden&oacute; una candidatura unitaria que volviese a diluir a Esquerra, pero Oriol Junqueras ya se ha cansado de los juegos de manos personalistas del ex-president, piensa en la Catalunya posible de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os y deja para m&aacute;s adelante las otras consideraciones. Por eso se ha adelantando eligiendo un apellido Maragall para que defienda los colores de ERC.
    </p><p class="article-text">
        Puigdemont puede resignarse y sumarse o puede firmar la en&eacute;sima fragmentaci&oacute;n. En cualquier caso la divisi&oacute;n <em>indepe</em> durar&iacute;a justo hasta, tras las elecciones,  el momento de escoger alcalde entre candidatos sin mayor&iacute;a absoluta. Pero todos saben que cuanto m&aacute;s triangular sea la situaci&oacute;n m&aacute;s puede favorecer a Ada Colau. Porque si Valls a la hora de la verdad tiene que elegir entre los independentistas y ella, no vacilar&aacute;. Y si los secesionistas tienen que hacerlo entre la actual alcaldesa y el candidato promovido por Ciudadanos, tampoco. Aunque a&uacute;n hay tiempo para sofisticar las componendas, el campo previo a esta batalla en Barcelona tiene estas caracter&iacute;sticas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/batalla-barcelona_129_1915869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Sep 2018 19:13:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dbcb308b-9a45-4a1e-8af5-2fe7a1a5ee87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="68747" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dbcb308b-9a45-4a1e-8af5-2fe7a1a5ee87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="68747" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La batalla que no es por Barcelona]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dbcb308b-9a45-4a1e-8af5-2fe7a1a5ee87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Barcelona,Valls,Ada Colau,Elecciones Municipales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La otra bifurcación catalana de vías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/bifurcacion-catalana-vias_129_1943546.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ab17438-c523-48bd-b0ec-dcf4bc72b08d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La otra bifurcación catalana de vías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo máximo que a corto plazo puede suceder es que entremos en una fase más lenta de la degradación del entendimiento entre unos catalanes y otros y entre Catalunya y el resto de España</p></div><p class="article-text">
        El s&iacute;mbolo de la bifurcaci&oacute;n de unas v&iacute;as f&eacute;rreas, que tiempo atr&aacute;s hizo fortuna en el mundo independentista como la imagen aleg&oacute;rica de la separaci&oacute;n Catalunya/Espa&ntilde;a, vuelve a estar de actualidad aunque ahora con un significado diferente. Lo que divide en estos momentos la bifurcaci&oacute;n es la v&iacute;a f&eacute;rrea secesionista que antes dej&oacute; atr&aacute;s a la v&iacute;a espa&ntilde;ola. Porque las diferencias internas en el mundo separatista no son ni menores ni coyunturales, por mucho que las dos sensibilidades enfrentadas se hayan conjurado para minimizarlas y ocultarlas. Se acerca el juicio de los responsables de los hechos de hace un a&ntilde;o y todo lo que lo rodea es como un &aacute;cido sulf&uacute;rico que erosiona y quema los puentes entre las dos posturas dando validez de aquella imagen de la nueva bifurcaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El sector independentista radical que encarna Carles Puigdemont y habla a trav&eacute;s de Quim Torra se ha encerrado a cal y canto en la estrategia maximalista de defender, ante el juicio, que s&oacute;lo puede aceptarse la absoluci&oacute;n total de los encausados porque hace un a&ntilde;o o bien no pas&oacute; nada o bien no pas&oacute; nada delictivo. Se trata de la continuidad de la m&aacute;xima confrontaci&oacute;n posible. Sin haber mostrado hasta ahora ninguna predisposici&oacute;n a aceptar nada que no sea la independencia o el choque m&aacute;ximo posible con Espa&ntilde;a, el nuevo desaf&iacute;o es defender que la &uacute;nica alternativa es la absoluci&oacute;n total o el choque frontal, sin tomarse siquiera la molestia de precisar que har&iacute;an los independentistas en caso de la imposible absoluci&oacute;n total. La postura no deja ning&uacute;n resquicio para que Pedro S&aacute;nchez y su gobierno puedan sacar adelante una tercera v&iacute;a que podr&iacute;a intentar construirse desde la pol&iacute;tica. Torra ya ha anticipado su cerraz&oacute;n rechazando p&uacute;blicamente una posible mejora de la autonom&iacute;a: o independencia o nada, en la misma l&iacute;nea de o absoluci&oacute;n o nada.
    </p><p class="article-text">
        Pero en el escenario soberanista, emergiendo prudentemente, delante de eso hay otra opci&oacute;n independentista que aunque de momento no tenga ning&uacute;n protagonista que ponga abierta y p&uacute;blicamente su nombre para encarnarla y defenderla (en Catalunya el miedo a que te llamen traidor, lo seas o no lo seas, es superior al que suscita la muerte) tambi&eacute;n es clara y concreta. Puede resumirse as&iacute;: reconocer que hace un a&ntilde;o s&iacute; que pasaron cosas, se cometieron errores trascendentes, no fue una rebeli&oacute;n pero hubo vulneraci&oacute;n de las leyes de modo que los autores son sancionables&hellip; Y se completa con un a&ntilde;adido: &hellip;pero el a&ntilde;o de c&aacute;rcel preventiva equivale aproximadamente al m&aacute;ximo castigo justo de privaci&oacute;n de libertad que corresponde como pena, es el l&iacute;mite de lo aceptable. Esto tendr&iacute;a el aval t&eacute;cnico de muchos juristas, salvar&iacute;a la cara a las partes y muy probablemente caer&iacute;a bien en la Uni&oacute;n Europea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta segunda postura en el fondo tiene el valor de que es una aceptaci&oacute;n de responsabilidades, del juicio, y de una sentencia que no sea machacante, pero al mismo tiempo no comporta en absoluto una renuncia de nadie a seguir luchando, aunque con armas legales para la normativa espa&ntilde;ola y catalana, para conseguir la independencia. Nadie puede o quiere o se atreve a decir formalmente que &eacute;sta sea la filosof&iacute;a actual de Oriol Junqueras y del grueso de la direcci&oacute;n actual de ERC, tal vez la de alg&uacute;n Jordi, y tal vez la de varios distinguidos exdirigentes convergentes. Pero se reconoce que esto es lo que har&iacute;a el independentismo posibilista, m&aacute;s moderado que el de Puigdemont y Torra, si tuviese las manos libres, como primer paso crucial para empezar a desencallar lo m&aacute;s estridente de la crisis catalana e intentar una convivencia menos conflictiva con el resto de Espa&ntilde;a durante los pr&oacute;ximos diez o doce a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El escenario tiene sin embargo un problema nada menor. Salir de la c&aacute;rcel resuelve el problema urgente de los pol&iacute;ticos presos y alivia parte de la gran tensi&oacute;n ofendida que hay en las calles catalanas, pero deja en su misma situaci&oacute;n actual a quienes optaron por fugarse al extranjero. A corto plazo para ellos no hay sentencia posible que les beneficie, aunque si se produce una distensi&oacute;n podr&iacute;an regresar con mejores expectativas judiciales que hasta ahora. En cambio, los ya juzgados y excarcelados podr&iacute;an reconstruir su vida personal, y aunque muy previsiblemente quedar&iacute;an inhabilitados temporalmente para cargos p&uacute;blicos podr&iacute;an volver a estar presentes con libertad de movimientos en la direcci&oacute;n de sus formaciones pol&iacute;ticas. Hace un a&ntilde;o pasaron cosas, y eso nadie conseguir&aacute; que se olvide.
    </p><p class="article-text">
        Volvemos a depender, pues, de un pulso entre los soberanistas, mayoritarios en el Parlament por la voluntad democr&aacute;tica de las urnas. Es el mismo pulso soterrado que en los &uacute;ltimos tiempos han ido manteniendo quienes dicen vivir sirviendo a una rep&uacute;blica imaginaria y los que estiman que esa rep&uacute;blica en todo caso es el objetivo futuro a conseguir. Entre quienes gobiernan sin gobernar, sin legislar, sin encarar los problemas que se multiplican en la calle, y quienes de momento preferir&iacute;an intentar ensanchar el apoyo a la independencia a trav&eacute;s de una gesti&oacute;n realista que mejore la vida cotidiana y la tranquilidad psicol&oacute;gica de la poblaci&oacute;n. Entre quienes no se ruborizan por la paradoja de reclamar la libertad de unos presos que est&aacute;n en c&aacute;rceles de las que ellos tienen las llaves, y los dispuestos a aceptar la situaci&oacute;n auton&oacute;mica hasta que legalmente puedan acceder a otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        El embrollo es complejo. Pero los no independentistas har&iacute;an bien en no alegrarse demasiado ante estas disensiones entre secesionistas. Actualmente lo m&aacute;ximo que a corto plazo puede suceder es que entremos en una fase m&aacute;s lenta de la degradaci&oacute;n del entendimiento entre unos catalanes y otros y entre Catalunya y el resto de Espa&ntilde;a. A medio y largo plazo, si llegan unos arreglos constitucionales y se produce un cambio de mentalidad de la derecha espa&ntilde;ola sobre las servidumbres que comporta la unidad plural bien aceptada, puede enderezarse tal vez el panorama. De lo contrario se eternizar&aacute; el Proc&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/bifurcacion-catalana-vias_129_1943546.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Sep 2018 18:45:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4ab17438-c523-48bd-b0ec-dcf4bc72b08d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="68650" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4ab17438-c523-48bd-b0ec-dcf4bc72b08d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="68650" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La otra bifurcación catalana de vías]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4ab17438-c523-48bd-b0ec-dcf4bc72b08d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No saben qué hacer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/saben-hacer_129_1983648.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ca98075-be52-432f-8bd6-1d15411ba230_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No saben qué hacer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El soberanismo atrapado en la caja del autonomismo no sabe qué hacer pero empieza a saber lo que no debe hacer</p><p class="subtitle">Se va dando cuenta de que no puede plantear con tono de chantaje nada de lo poco que está al alcance de Pedro Sánchez</p></div><p class="article-text">
        Las fotograf&iacute;as de la reuni&oacute;n de la comisi&oacute;n bilateral del Gobierno espa&ntilde;ol y la Generalitat eran expresivas. Recuerden que al acabar el encuentro el desacuerdo era tan grande que ni siquiera se pusieron de acuerdo en eso. La representaci&oacute;n catalana lo consider&oacute; decepcionante y casi nada fruct&iacute;fero mientras los enviados desde La Moncloa se acog&iacute;an al &eacute;xito formal de que se hubiera regresado a la normalidad institucional pero no hablaban de avances en ninguna materia. Aun as&iacute; las im&aacute;genes confirman algunas cosas positivas. La primera y principal: que hubo reuni&oacute;n. Un contacto demorado siete a&ntilde;os sin justificaci&oacute;n (salvo que consideremos como tal la abulia de Mariano Rajoy) finalmente se produjo. Un segundo dato que proporcionan las fotos era que a los dos lados de la mesa hab&iacute;a gente normal hablando y escuchando pese a sus discrepancias sobre casi todo. Hablando y escuchando, s&iacute;, tras a&ntilde;os de un largo silencio enconados. Los desacuerdos, con todo, desembocan en un avance: las reuniones seguir&aacute;n y tienen ya esbozados temarios concretos.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil deducir lo que buscaba la Generalitat en este primer contacto m&aacute;s all&aacute; de dar testimonio de que su prioridad absoluta es resolver el problema de los presos y buscar la manera de que en Catalunya haya un refer&eacute;ndum de verdad sobre la relaci&oacute;n con Espa&ntilde;a (en&eacute;sima confirmaci&oacute;n de que el 1 de Octubre fue muchas cosas pero no eso). Es muy dif&iacute;cil deducir nada m&aacute;s porque en este momento el soberanismo no sabe qu&eacute; hacer y adem&aacute;s se le nota mucho. Dice que tiene una Rep&uacute;blica pero no es verdad, y reconoce en cambio que no tiene la mayor&iacute;a social necesaria para imponerla. Rechaza el autonomismo pero lo ejerce. Y carece de apoyos externos para avanzar. En realidad no sabe si al sentarse con Madrid est&aacute; ganando o perdiendo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        No sabe qu&eacute; hacer y est&aacute; profundamente dividido. Lo de reunirse civilizadamente para hablar con el Gobierno central a su franja m&aacute;s radicalizada, la que forman la CUP y algunos miembros de Junts x Si, ya le parece una traici&oacute;n. Se ignora incluso si Carles Puigdemont est&aacute; totalmente de acuerdo con sentarse a hablar de temas que &eacute;l considera menores si antes no se sustancian aquellas dos cuestiones fundamentales, presos (y exilados, su caso) y consulta, en encuentros en los que participe &eacute;l. Lo m&aacute;s probable sobre el porqu&eacute; de la participaci&oacute;n del Govern en la reuni&oacute;n ya celebrada, en este no saber qu&eacute; hacer, es una demostraci&oacute;n para terceros, es decir para la Uni&oacute;n Europea y la comunidad internacional en general, de que el independentismo est&aacute; a favor del di&aacute;logo aunque no quiera ceder en nada. No sentarse a esa mesa arruinar&iacute;a su credibilidad.
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, al empezar a hablar ya dieron testimonio al recordar lo que quer&iacute;an tratar y no estaba en el orden del d&iacute;a. Al finalizar, cuatro horas despu&eacute;s, lamentaron p&uacute;blicamente que en la reuni&oacute;n convocada para tratar otros temas no se hubiesen discutido aquellos. &iquest;Ingenuidad? Por supuesto que no. &iquest;Sorpresa por haber sido tratados como representantes de una simple autonom&iacute;a cuando deseaban presumir de bilateralidad? Creo que tampoco. Pero cuando no se sabe qu&eacute; hacer una buena posibilidad es estudiar al otro. Y los de enfrente s&iacute; que ten&iacute;an y tienen un plan, y adem&aacute;s poco rechazable. Primero, y pronto, desandar los recursos que plante&oacute; Rajoy por simple puntillo ante el Tribunal Constitucional contra diversas leyes sociales catalanas razonables. Luego, entrar a desbloquear temas econ&oacute;micos congelados injustamente, y m&aacute;s adelante empezar a subsanar incumplimientos sobre infraestructuras que tendr&iacute;an que estar en marcha. &iquest;Va a oponerse la Generalitat a que desde Madrid arreglen algunas de estas cosas?
    </p><p class="article-text">
        El soberanismo atrapado en la caja del autonomismo no sabe qu&eacute; hacer pero empieza a saber lo que no debe hacer. Se va dando cuenta de que no puede plantear con tono de chantaje nada de lo poco que est&aacute; al alcance de Pedro S&aacute;nchez. &Eacute;ste, muy vigilado desde todos los lados, puede hacer cosas, establecer pactos, organizar determinadas cesiones, pero siempre que no se le planteen como exigencias respaldadas por pu&ntilde;ales. S&aacute;nchez adem&aacute;s tiene que actuar sin correr; no puede gastar en cuatro d&iacute;as todo lo que est&aacute; en condiciones de dar pero que precisa administrar para que las entregas le duren hasta dentro de dos a&ntilde;os. Este es el juego.
    </p><p class="article-text">
        Pero la gran cuesti&oacute;n es si sabe Pedro S&aacute;nchez lo que tiene que hacer, lo de verdad, lo de fondo. A &eacute;l no le basta con dar testimonio. &iquest;Sabe que debe ir preparando pol&iacute;ticamente su gran y trascendental aportaci&oacute;n para desatar el nudo del problema? &iquest;Sabe que &eacute;sta podr&iacute;a ser abrir el debate de la verdad y reconocer pol&iacute;ticamente -de alguna forma- que en Catalunya hubo una gran desobediencia culpable, con delitos conexos tambi&eacute;n sancionables, pero que no se produjo todo lo que el sentido com&uacute;n, la letra precisa de nuestras leyes y lo que la justicia internacional consideran que son elementos imprescindibles para constituir t&eacute;cnicamente un delito consumado de rebeli&oacute;n? Subrayo lo de &ldquo;pol&iacute;ticamente&rdquo; porque ese es el plano que no puede abandonar el presidente del Gobierno. Pero es tambi&eacute;n el plano desde el que su opini&oacute;n unida al criterio de la justicia internacional pueden empezar a remover lo que luego tendr&aacute;n que hacer judicialmente &ndash;tambi&eacute;n de una forma u otra- los magistrados espa&ntilde;oles sensatos que le quieran ahorrar a la Justicia de nuestro pa&iacute;s nuevos rid&iacute;culos. Se trata de defender la imagen democr&aacute;tica de Espa&ntilde;a porque luego, en la posterior apelaci&oacute;n a las instancias de fuera de nuestras fronteras, ese rid&iacute;culo quedar&iacute;a sustanciado p&uacute;blicamente para siempre.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, los soberanistas no saben qu&eacute; hacer pero nos convendr&iacute;a a todos que la pol&iacute;tica y Pedro S&aacute;nchez s&iacute; supieran definir cu&aacute;l es el camino para que no acabemos en un desastre irreversible.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/saben-hacer_129_1983648.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Aug 2018 18:20:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2ca98075-be52-432f-8bd6-1d15411ba230_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="491649" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2ca98075-be52-432f-8bd6-1d15411ba230_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="491649" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No saben qué hacer]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2ca98075-be52-432f-8bd6-1d15411ba230_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La condenada Justicia española]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/condenada-justicia-espanola_129_2008835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7aba92cd-2aaa-4767-bcce-70545b93d70c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La condenada Justicia española"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El error ha sido llamar rebelión o sedición a otra cosa, aunque ésta merezca ser considerada delictiva</p><p class="subtitle">Si Llarena es un buen jurista debe saber que está en fuera de juego, ha intentado tirar para adelante porque cree que aquí se puede condenar a lo Made in Spain</p></div><p class="article-text">
        La renuncia de Pablo Llarena a recurrir ante el Tribunal de Justicia de la UE la negativa legal alemana a entregar a Carles Puigdemont por rebeli&oacute;n significa varias cosas. La primera, que Llarena sabe que all&iacute; volver&iacute;a a perder. La segunda, que no le queda m&aacute;s remedio que aceptar que de forma global la justicia europea considera err&oacute;neos los criterios que &eacute;l (y que se sepa el resto del Tribunal Supremo espa&ntilde;ol) quiere aplicar para castigar como rebeli&oacute;n la actuaci&oacute;n del ex president de la Generalitat y sus principales colaboradores. La tercera es que, contra lo que &eacute;l dice, estamos ante una actuaci&oacute;n judicial europea que no cortocircuita el mecanismo dise&ntilde;ado para la cooperaci&oacute;n en la persecuci&oacute;n conjunta de los delitos. Eso funciona y continuar&aacute; funcionando bien y Espa&ntilde;a lo sabe perfectamente.
    </p><p class="article-text">
        La negativa alemana lo que nos sit&uacute;a es ante un caso en el que Europa intenta ampliar las garant&iacute;as del derecho a una justicia justa que tenemos los espa&ntilde;oles desde que pertenecemos a la UE. Esa fue precisamente una de las razones por las que muchos hicimos todo lo posible para que llegase nuestra integraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aunque estas tres consecuencias son importantes la principal es la cuarta, la lectura pol&iacute;tica de lo que ha sucedido. Desde el punto de vista de la t&eacute;cnica jur&iacute;dica Espa&ntilde;a ha sido condenada moralmente desde Europa por una mala pr&aacute;ctica: intentar estirar m&aacute;s de la cuenta el contenido y alcance de algunas leyes dentro del intento de poder acusar a un presunto delincuente.
    </p><p class="article-text">
        Como periodista creo que la clave de este complejo incidente es m&aacute;s sencilla de lo que parece. Por tener un mal C&oacute;digo Penal, impreciso en muchas ocasiones, desfasado y desactualizado otras veces en temas en que la vida no sigue los esquemas de antes, su texto tiene una laguna manifiesta: ni siquiera prev&eacute; un supuesto delictivo real como el que se cometi&oacute; en Catalunya. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; exactamente en Catalunya? Puestos a definirlo dir&iacute;a que algo que no es formalmente una rebeli&oacute;n en el sentido que el sentido com&uacute;n, la comprensi&oacute;n tradicional y la letra de las leyes considera como tal, sino m&aacute;s bien una desobediencia tan grave y trascendente que es m&aacute;s que una desobediencia, un desaf&iacute;o a la Constituci&oacute;n que va m&aacute;s all&aacute; que el desacato, y un uso del poder (en el sentido amplio de la palabra) contra las leyes vigentes pero que al entender de los juristas europeos que hilan fino no puede estimarse que usase o consumase violencia. El error ha sido llamar rebeli&oacute;n o sedici&oacute;n a otra cosa, aunque &eacute;sta merezca ser considerada delictiva.
    </p><p class="article-text">
        Si Mariano Rajoy en vez de perder el tiempo trasladando a los tribunales la respuesta al problema pol&iacute;tico hubiese tenido m&aacute;s lucidez se habr&iacute;a dedicado a buscar pactos transversales amplios y posibles para legislar de acuerdo a las nuevas coordenadas y formas de la realidad. Tuvo margen para anticiparse ya exist&iacute;an indicios de que pod&iacute;an ocurrir acontecimientos de una manera que las leyes vigentes no ten&iacute;an prevista.
    </p><p class="article-text">
        Si Rajoy hubiese hecho esto -hubo varios a&ntilde;os para ello- Espa&ntilde;a no estar&iacute;a ahora incurriendo en una sinraz&oacute;n jur&iacute;dica que averg&uuml;enza por sus contradicciones a toda la franja seria del personal del continente. Pero Llarena, que si es un buen jurista debe saber que est&aacute; en fuera de juego, ha intentado tirar para adelante porque cree que en la pr&aacute;ctica aqu&iacute; se puede condenar de manera aut&oacute;ctona, a lo Made in Spain, lo que en la justicia europea no se considera un delito igual, resisti&eacute;ndose a entender y aceptar que su maniobra es cortoplacista ya que en un tema pol&iacute;tica y judicialmente tan importante al final los recursos y apelaciones llegar&aacute;n hasta instancias internacionales que impondr&aacute;n sus est&aacute;ndares.
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo al fondo de la cuesti&oacute;n. La Europa a la que pertenecemos estima que nuestro Tribunal Supremo comete un exceso en su interpretaci&oacute;n sobre el nivel de violencia que justifica que pueda aplicarse la legislaci&oacute;n sobre rebeli&oacute;n. No es verdad que violencia no hay m&aacute;s que una, en una cuesti&oacute;n de o blanco o negro. En un ejemplo simplista recordar&iacute;a que una condenable bofetada puntual a un hijo tiene poco que ver con un mucho m&aacute;s grave maltrato f&iacute;sico sostenido, y por lo tanto no puede ser sentenciada como si fuesen dos cosas iguales. En este sentido creo que la justicia europea acierta cuando considera que los desobedientes y desafiantes catalanes que deben responder por la gravedad de lo que hicieron, en la pr&aacute;ctica tuvieron la cautela de ir con mucho cuidado al presionar e intimidar con toda la fuerza de su poder &ndash;que por una parte era auton&oacute;mico y por otro era respaldado por decenas de miles de ciudadanos no autonomistas desde la calle&ndash; sin incurrir en las violencias frontales que tradicionalmente acompa&ntilde;an a los procesos de rebeld&iacute;a e intento de secesi&oacute;n. Por eso desde Europa se estima que a juzgar por sus razonamientos Llarena es poco fino y poco preciso en una funci&oacute;n en la que serlo o no serlo resulta decisivo para que a un magistrado se le pueda considerar competente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/condenada-justicia-espanola_129_2008835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Jul 2018 19:00:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7aba92cd-2aaa-4767-bcce-70545b93d70c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="48395" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7aba92cd-2aaa-4767-bcce-70545b93d70c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="48395" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La condenada Justicia española]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7aba92cd-2aaa-4767-bcce-70545b93d70c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pablo Llarena,Justicia,Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lunes de Pasión para Torra y Sánchez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/lunes-pasion-torra-sanchez_129_2034479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/516c0f44-363d-4350-b3b1-da18b5adce79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lunes de Pasión para Torra y Sánchez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La incertidumbre es muy grande porque Torra tiene enfrente a un Pedro Sánchez que es tal para cual. El líder socialista posee la característica que los orientales ensalzan de los juncos: la flexibilidad inteligente</p></div><p class="article-text">
        A medida que se acercaba este lunes, el de la verdad, el de empezar a ver si las cosas pueden empezar a ser realmente distintas en las relaciones entre los gobiernos de Catalunya y Espa&ntilde;a despu&eacute;s de la ca&iacute;da de Mariano Rajoy, el president Quim Torra ha ido movi&eacute;ndose con aparatosidad lanzando simult&aacute;neamente mensajes de buena voluntad conciliadora y amenazas &aacute;speras de ruptura. Es su estilo, dicen. Es lo que debe hacer, dicen. Es lo que sabe hacer, dicen. Es lo que se hace cuando no se sabe qu&eacute; hacer, dicen. &nbsp;A estas alturas se ignora si Torra es un genio o un inmenso torpe, si es un prodigio calculando lo m&aacute;ximo que puede llegar a efectuar sin salirse de las peque&ntilde;as dimensiones de la baldosa en que puede moverse o un incompetente desorientado que va a tientas y se equivoca continuamente mientras conduce poco a poco a su gobierno a un desastre como el de Carles Puigdemont.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, a Torra todav&iacute;a no se le puede juzgar. La pol&iacute;tica se mide por sus resultados y no se sabe hasta d&oacute;nde llegar&aacute; ni lo que conseguir&aacute;. Incluso se desconoce qu&eacute; es lo que busca, si es una autonom&iacute;a que sea lo que sea pero parezca la preindepend&egrave;ncia o si persigue un choque con buenas condiciones a su favor. La incertidumbre es muy grande porque adem&aacute;s tiene enfrente a un Pedro S&aacute;nchez que es tal para cual. El l&iacute;der socialista posee la caracter&iacute;stica que los orientales ensalzan de los juncos: la flexibilidad inteligente. S&aacute;nchez sobre todo sabe administrar su propia flexibilidad (como lo saben perfectamente sus enemigos de dentro del PSOE) y cuando se inclina hacia atr&aacute;s suele estar tomando carrerilla y fuerza para soltar un latigazo hacia adelante. En el fondo Torra lo ten&iacute;a mejor con Rajoy, que era un simple pelotero de front&oacute;n. S&aacute;nchez juega a muchas m&aacute;s cosas, sabe perfectamente en qu&eacute; no puede ceder y desea probar la carta del m&aacute;ximo posibilismo sin rebasar los l&iacute;mites.
    </p><p class="article-text">
        Las dos situaciones personales son diferentes. Con el tema de RTVE (y pese a que S&aacute;nchez empez&oacute; equivoc&aacute;ndose al no tener en cuenta las susceptibilidades, orgullos y derechos de quienes le auparon hasta La Moncloa) se ha demostrado que existe una cosa dificil&iacute;sima: hay, vive y puede continuar en pi&eacute;, si se va con seriedad y cuidado, una mayor&iacute;a absoluta parlamentaria que puede hacer m&aacute;s cosas que ir simplemente a cargarse a los corruptos que nos gobernaban. Es una mayor&iacute;a fr&aacute;gil, pero durar&aacute; si no se cometen errores y s&iacute; &uacute;nicamente se pone a prueba en temas con un m&iacute;nimo com&uacute;n denominador aceptable para todos los que la forman. Y Catalunya puede ser uno de esos temas siempre que con ella el objetivo se limite por ahora a mejorar la relaci&oacute;n, dejando para el cambio constitucional los parches o las soluciones de fondo.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a que respalda a Torra todav&iacute;a es m&aacute;s delicada y dif&iacute;cil. Ni siquiera est&aacute; un&aacute;nimemente de acuerdo en si el objetivo inmediato es mejorar un poco la situaci&oacute;n. La CUP no va por ah&iacute;, y de Puigdemont vaya usted a saber... El President accidental en vez de sentirse junco con posibilidades vive mientras suenan a su alrededor los clarines del miedo. Miedo a ceder, miedo a que los intransigentes que le rodean le consideren transigente, miedo a no conseguir nada, miedo a hacer el rid&iacute;culo. Se repite la tragedia que vivi&oacute; Puigdemont cuando pudo convocar elecciones, pero ahora no es una sola jornada as&iacute; sino el dram&aacute;tico d&iacute;a a dia indefinido. Eso pesa mucho. Y el camino para lograr simult&aacute;neamente que los suyos le consideren intransigente mientras los adversarios le crean posibilista si existe es estrecho y empinado, y si no existe Torra tiene que hacer ver que lo ha encontrado.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante un lunes de Madrid en el que Torra tiene como m&aacute;xima pretensi&oacute;n que luego tenga continuidad en otra cita, en cualquier d&iacute;a de la semana, en Barcelona, dentro de poco tiempo. &iquest;En Barcelona? &iquest;En ese Palau que tiene una pancarta inaceptable para S&aacute;nchez colgado de la balconada? Nada va a ser f&aacute;cil. La &uacute;nica ventaja reside en que todos lo sabemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/lunes-pasion-torra-sanchez_129_2034479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Jul 2018 19:48:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/516c0f44-363d-4350-b3b1-da18b5adce79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="43043" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/516c0f44-363d-4350-b3b1-da18b5adce79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="43043" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lunes de Pasión para Torra y Sánchez]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/516c0f44-363d-4350-b3b1-da18b5adce79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Quim Torra,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿En el PP, otra vez debate de personas en vez de ideas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pp-vez-debate-personas-ideas_129_2061604.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/292f3871-1533-4f23-abb5-bbd48b4aaeea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿En el PP, otra vez debate de personas en vez de ideas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nadie con autoridad reclama ventilar públicamente lo que han hecho mal Mariano Punto Rajoy como persona y líder</p></div><p class="article-text">
        El Partido Popular encara el futuro sin haberse tomado la molestia de intentar aclarar qu&eacute; le ha pasado y qu&eacute; le ha llevado hasta donde est&aacute;. En su seno se intuyen cosas, pero nadie enumera ni sistematiza la naturaleza de los errores, nadie efect&uacute;a una autopsia de su propia muerte como Gobierno. All&iacute; se habla de rectificar pero nadie con autoridad reclama ventilar p&uacute;blicamente lo que han hecho mal tanto Mariano Punto Rajoy como persona y l&iacute;der como el conjunto del partido en su relaci&oacute;n de subordinaci&oacute;n total y adoraci&oacute;n a su presidente.
    </p><p class="article-text">
        No se profundiza, al menos de puertas afuera. &iquest;La corrupci&oacute;n? Exist&iacute;a, hay que evitarla, se debe conseguir que los votantes piensen que ya ha quedado atr&aacute;s, pero no hay ganas de determinar sus porqu&eacute;s. Ni porqu&eacute; ha sido tan generalizada, ni porqu&eacute; se ha consentido, ni porqu&eacute; se ha protegido tan hasta el final a los investigados. &iquest;Tiene todo eso relaci&oacute;n con una casi imprescindible implicaci&oacute;n personal de Rajoy? &iquest;Continuar&aacute; evitando a partir de ahora el reingresado registrador de la propiedad el banquillo de los acusados? Si el partido como tal abre este mel&oacute;n en vez de tener un congreso celebrar&aacute; un psicodrama, pero si no lo hace protagonizar&aacute; una comedia costumbrista.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la corrupci&oacute;n es s&oacute;lo uno de los aspectos que merecen que se sustancien las responsabilidades. Tambi&eacute;n est&aacute;n el autoritarismo interior que convert&iacute;a en nada la democracia interna del partido, la prepotencia sistem&aacute;tica de los viejos y j&oacute;venes que sujetaban las riendas, la t&aacute;ctica suicida del avestruz de no querer ver la realidad con Catalunya, la desconexi&oacute;n cada vez m&aacute;s pronunciada con la franja de la Espa&ntilde;a real que es conservadora pero no ultramontana... Esas y otras cuestiones pesan mucho en el vistazo hacia atr&aacute;s y el corte de mangas que le est&aacute; efectuando la ciudadan&iacute;a, pero hay otra, quiz&aacute; m&aacute;s trascendental: la sustituci&oacute;n de la ideolog&iacute;a por una simple e indefinida continuidad conservadora tal vez muy pragm&aacute;tica pero cada vez m&aacute;s abstracta. Pero la racionalidad no debe hacer ilusiones: en vez de hablar de eso el PP desea zanjarlo todo como si fuese una cuesti&oacute;n de personas. Se hace la ilusi&oacute;n de que todo se regenerar&aacute; autom&aacute;ticamente con un relevo de l&iacute;der.
    </p><p class="article-text">
        En la calle G&eacute;nova hay incredulidad y desconcierto con lo que est&aacute; pasando con Pedro S&aacute;nchez. Una amplia franja de espa&ntilde;oles lo acepta y no porque previamente le quisiese o le esperase sino porque ha echado inesperadamente a la costra que formaban ellos. Y encima, ya puesto en La Moncloa no derrapa  e intenta gobernar con un talante que tiene una &uacute;nica virtud: es distinto al de Rajoy como lo es el color blanco respecto al negro.  Tambi&eacute;n porque trae bajo el brazo cierta claridad y afronta deberes pendientes sencillos que muchos  esperaban,  como el de no rematar a Franco sino intentar ponerlo en su sitio. S&aacute;nchez de momento genera  pocos misterios: demuestra que no hizo pactos secretos para recibir en la moci&oacute;n de censura los votos cansados con el PP. Por eso se desmarca de los nuevos grandes interrogantes abiertos, como el de qu&eacute; pas&oacute; la tarde en que Rajoy se escondi&oacute; en un bar para no dimitir como le ped&iacute;an los suyos o cu&aacute;les son las verdaderas razones por las que N&uacute;&ntilde;ez Feijoo o no quiere o no puede sustituirle ahora.
    </p><p class="article-text">
        Viene un congreso en el que no sabemos qu&eacute; Espa&ntilde;a quiere la dura se&ntilde;ora Cospedal ni la de la Soraya de los tejemanejes hasta ahora fracasados. Son dos inc&oacute;gnitas pese a que las conozcamos desde hace tanto tiempo. Muchos sospechan que sus respectivos proyectos se limitan a concretar que a partir de ahora mandar&aacute;n ellas en vez del tancredo tan amortizado.  Existe el temor de que sean dos se&ntilde;oras que desconocen que en esto del futuro pasa lo mismo que con la migraci&oacute;n de los que huyen de la guerra: volver atr&aacute;s no es nunca una soluci&oacute;n. Falta por ver si piensan lo mismo los hombres y mujeres del PP que tienen que darles o negarles el voto al elegir al sustituto de Rajoy.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pp-vez-debate-personas-ideas_129_2061604.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Jun 2018 18:42:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/292f3871-1533-4f23-abb5-bbd48b4aaeea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="119498" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/292f3871-1533-4f23-abb5-bbd48b4aaeea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="119498" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿En el PP, otra vez debate de personas en vez de ideas?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/292f3871-1533-4f23-abb5-bbd48b4aaeea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De repente, Rajoy sin coraza ante la justicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/repente-rajoy-coraza-justicia_129_5868757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Rajoy ha vivido revestido de una sólida coraza defensiva en relación a sus responsabilidades legales tanto como máximo dirigente del Partido Popular como en su condición de persona individual</p></div><p class="article-text">
        &Eacute;rase una vez un hombre que confund&iacute;a pol&iacute;tica y justicia. O hac&iacute;a creer que las confund&iacute;a. Cuando deb&iacute;a hacer pol&iacute;tica sol&iacute;a pedir que le sustituyesen quienes impart&iacute;an justicia. Pero no s&oacute;lo no las confund&iacute;a, sino que daba prioridad a poder disponer del aparato de justicia antes que al de la pol&iacute;tica. Resultado: &Eacute;rase una vez un presidente del Gobierno que consideraba m&aacute;s conveniente que hubiese ministros de Justicia del perfil moral y &eacute;tico de <strong>Federico Trillo</strong>, durante la etapa de<strong> Aznar</strong>, y luego<strong> Alberto Ruiz Gallard&oacute;n </strong>o <strong>Rafael Catal&aacute;</strong> en la suya, que la idoneidad de los titulares de Econom&iacute;a, Interior o Asuntos Exteriores. Cuando se analiza la trayectoria de <strong>Mariano Rajoy</strong> se comprueba que consideraba m&aacute;s trascendentes las maniobras estrat&eacute;gicas y los nombramientos bien calculados en el &aacute;rea judicial que lo referente a nuestra representaci&oacute;n diplom&aacute;tica en Bruselas o Washington.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a ese cuidado y a la fuerza y la inducci&oacute;n de temores que rodean al hecho de ostentar el poder, <strong>Rajoy</strong> ha vivido revestido de una s&oacute;lida coraza defensiva en relaci&oacute;n a sus responsabilidades legales tanto como m&aacute;ximo dirigente del Partido Popular como en su condici&oacute;n de persona individual. Esa armadura hasta ahora ha sido buena, m&aacute;s buena que la justicia espa&ntilde;ola. Porque a pesar de algunas sentencias concretas llamativas y admiradas, la justicia espa&ntilde;ola ni est&aacute; bien estructurada ni es eficiente, independientemente de que a muchos ciudadanos les parezca poco imparcial. &iquest;Y aquellas sentencias aplaudidas? A veces la mala justicia para perpetuarse no tiene m&aacute;s remedio que hacer algo visible, que le salve la cara, en los casos perdidos en que existen evidencias irrebatibles que son de dominio p&uacute;blico gracias a los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por ah&iacute; han ido las cosas en el caso Gurtel. El tribunal no ha llegado a todo el fondo de las cosas, pero que se convirti&oacute; en un tema incontrolable desde la confesi&oacute;n p&uacute;blica de un conserje descontento de Majadahonda con la parte del pastel que le atribu&iacute;an. Reuni&oacute; papeles y grabaciones decisivas y no se arrug&oacute; cuando fue presionado.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la sentencia no conden&oacute; a <strong>Rajoy</strong>. Pese a sus indiscutibles m&eacute;ritos para caer, a la vista de c&oacute;mo es nuestra justicia hay que reconocer que se ha hundido casi por casualidad o accidente. Lo ten&iacute;a todo bien atado y los magistrados no han dictaminado que fuese t&eacute;cnicamente responsable de delitos. De momento -el caso sigue abierto porque deben juzgarse a&uacute;n diversas ramificaciones- el tribunal ha sentenciado a algunos malhechores; pero&nbsp; su aportaci&oacute;n principal a la justicia fue hacer constar que los testimonios de <strong>Rajoy</strong> no eran convincentes pese a que ten&iacute;a la obligaci&oacute;n de no mentir. Si la mayor&iacute;a de la opini&oacute;n p&uacute;blica le considerase inocente los partidos escandalizados -discrepantes entre s&iacute; casi en todo- moralmente no habr&iacute;an podido aunarse para que prosperase moci&oacute;n de censura.
    </p><p class="article-text">
        Aunque pol&iacute;ticamente haya sido un golpe seco y en la nuca, la justicia en realidad no fue muy lejos. Ni siquiera sabemos si esos testimonios no convincentes se investigar&aacute;n. Ante eso, s&oacute;lo el futuro dir&aacute; si por G&uuml;rtel acabar&aacute;n yendo a la c&aacute;rcel todos los que deben ir, si <strong>Rajoy</strong> estar&aacute; entre ellos, si pagar&aacute;n todo (y no s&oacute;lo parte) de lo que han hecho y si luego cumplir&aacute;n de manera efectiva todas las condenas. No sean ingenuos: hay situaciones en que cuando la justicia hace Algo se nos quiere hacer creer que lo ha hecho Todo cuando eso no es verdad.
    </p><p class="article-text">
        La llam&eacute;mosla &lsquo;independencia judicial&rsquo; dise&ntilde;ada por los <strong>Trillo</strong>, <strong>Gallard&oacute;n</strong> y <strong>Catal&aacute;</strong> ha presidido la actuaci&oacute;n de los tribunales en la etapa del destape de la corrupci&oacute;n generalizada del PP. Amagando y dando o no dando desde la fiscal&iacute;a, moviendo continuamente peones decisivos para la composici&oacute;n de los tribunales, el Gobierno popular y su muy pr&oacute;xima c&uacute;pula del poder judicial hab&iacute;an conseguido que los tribunales hasta actuasen -muy poco a iniciativa propia, por cierto- con lo que se podr&iacute;a definir con la palabra habilidad ante las evidencias que iban rodeando a <strong>Mariano Rajoy</strong> sin mancharle. En los tribunales pasaba de todo salvo dos cosas: no se cargaba la mano contra los que suministraban il&iacute;citamente el dinero al partido (eso habr&iacute;a cortado en seco la continuidad delictiva) y las exigencias de responsabilidades que se dec&iacute;an probadas no llegaban nunca hasta arriba del todo.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;rase una vez <strong>&Aacute;lvaro Lapuerta</strong>, que acaba de fallecer, quien con los otros tesoreros del PP (<strong>Rosendo Naseiro</strong> y <strong>Luis B&aacute;rcenas</strong>) supieron ser tan decisivos como aquel tr&iacute;o de ministros de Justicia para forjar la solidez de la muy bien dise&ntilde;ada coraza. Para <strong>Rajoy</strong> el problema es que ahora ha perdido su capacidad de elecci&oacute;n y mando sobre el Fiscal General del Estado. Es lo m&aacute;s peligroso de su salida de la presidencia porque le deja solo cuando hay por delante muchos juicios que pueden comprometerle. Su situaci&oacute;n recuerda a la de Francia, donde los verdaderos problemas con la Justicia les llegaron a <strong>Chirac</strong> y <strong>Sarkozy</strong> cuando perdieron las corazas del poder. Lo que le pase no puede llamarse revanchismo. Su nombre es justicia, eso que algunos no confunden, sino que ningunean cuando est&aacute;n en lo m&aacute;s alto de la pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/repente-rajoy-coraza-justicia_129_5868757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Jun 2018 16:11:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[De repente, Rajoy sin coraza ante la justicia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rajoy se hunde demasiado tarde]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/rajoy-hunde-demasiado-tarde_129_2115943.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b38adc4a-e45f-4ce3-9d07-d637fff2fa42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rajoy se hunde demasiado tarde"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Empieza a ser evidente que se irá pronto. Tal vez hará el gesto de la dignidad, tal vez tendrán que empujarle los suyos; ya muy están asustados por la cantidad de empleos que perderán y por el poco poder real que les quedará</p></div><p class="article-text">
        Los sondeos son cada vez m&aacute;s claros: los espa&ntilde;oles empiezan a huir de <strong>Rajoy </strong>casi en desbandada. Es tarde, pero siempre se podr&aacute; decir lo de que m&aacute;s vale tarde que nunca. Los espa&ntilde;oles de todas partes, empezando por la comunidad de Madrid, huyen de <strong>Rajoy</strong> como antes lo hicieron los catalanes (tanto los que se sienten espa&ntilde;oles como los que no), que electoralmente ya dejaron al PP convertido en una desprestigiada fuerza marginal en su territorio. Empieza a ser evidente que <strong>Rajoy</strong> se ir&aacute; pronto. Tal vez har&aacute; el gesto de la dignidad, tal vez tendr&aacute;n que empujarle los suyos; ya muy est&aacute;n asustados por la cantidad de empleos que perder&aacute;n y por el poco poder real que les quedar&aacute; despu&eacute;s de haber sostenido durante tanto tiempo a un l&iacute;der capaz de muchas cosas, pero no de hacer pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El problema es la situaci&oacute;n en que nos va a dejar <strong>Rajoy</strong>. Le gustaba apuntarse todas las cosas positivas que pasaban, cuando son pocos y discretos los logros obtenidos gracias a su inteligencia. Pese al mal olor penetrante de la corrupci&oacute;n durante toda su etapa --los libros de historia con toda seguridad la unir&aacute;n a su apellido-- &eacute;l ha sonre&iacute;do mucho atribuy&eacute;ndose lo que nos ha ido regalando el viento de cola, pero al final eso ha pasado de favorable a desfavorable. La buena racha econ&oacute;mica que se acaba con &eacute;l (pero no porque &eacute;l se vaya) se diluye por la subida del precio del petr&oacute;leo, el alza de las tasas de inter&eacute;s y las inestabilidades econ&oacute;micas que provoca  <strong>Trump (</strong>que se le parece tanto en el perfil &eacute;tico y en la capacidad de reflexi&oacute;n)por enredar las relaciones comerciales internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; inestable estado del mundo  a los espa&ntilde;oles <strong>Rajoy</strong> les dejar&aacute; en herencia  dos cuestiones interiores podridas. Econ&oacute;micamente, la desigualdad ha crecido tanto y se desmorona tan estrepitosamente el modelo de la generalizaci&oacute;n de los salarios basura, que las din&aacute;micas positivas del negocio tur&iacute;stico y de la exportaci&oacute;n no consiguen estabilizarnos. Pero pol&iacute;ticamente el legado es peor. La situaci&oacute;n catalana est&aacute; tan emputecida como pronosticaban los m&aacute;s pesimistas. Con <strong>Rajoy</strong>, a la pereza de la inacci&oacute;n se le ha sumado que ha sido muy poco convincente al manejar los instrumentos democr&aacute;ticos. Pensar que el d&uacute;o <strong>Zoido-Llarena</strong> pod&iacute;a entrar a caballo en cualquier cristaler&iacute;a si era catalana es un ejemplo de su simpler&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Al final, la ligereza de consentirse embates judiciales de legalidad dudosa y la indecisi&oacute;n entre ser m&aacute;s duro o m&aacute;s blando ante la sedici&oacute;n han culminado con su apote&oacute;sico desastre de haber empujado de hecho hacia la presidencia de la Generalitat a <strong>Quim Torra</strong>, uno de los pocos candidatos peores que <strong>Carles Puigdemont</strong>, a quien supera en radicalidad, inteligencia, populismo  de cara a una guerra fr&iacute;a contra todo lo que pueda parecerse a un autonomismo. La CUP no pod&iacute;a haber encontrado un compa&ntilde;ero de viaje m&aacute;s compatible con sus fines que <strong>Torra</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Rajoy</strong> no ha sabido actuar dentro de la profunda divisi&oacute;n existente en el separatismo. Ni dando aire a los realistas, a quienes tomaron nota de lo sucedido meses atr&aacute;s y est&aacute;n dispuestos a esperar a que el independentismo sea mayoritario en Catalunya, ni enredando al <em>puigdemonismo </em>resentido que lo quiere todo y ahora, aunque eso comporte pasar por encima de la mayor&iacute;a absoluta de la poblaci&oacute;n catalana y de Espa&ntilde;a. <strong>Rajoy</strong> no ha jugado ninguna baza. Quienes creemos que es tarde para creer en serio que en Espa&ntilde;a hay una virginal separaci&oacute;n de poderes nunca entenderemos que la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola  haya dejado crecer la animadversi&oacute;n popular generalizada (por encima de un 80%) a los encarcelamientos preventivos largu&iacute;simos, evitables, pol&iacute;ticos y no justificados ni por el sentido com&uacute;n ni muy posiblemente por el esp&iacute;ritu de las leyes. Pero tampoco conseguiremos entender que <strong>Oriol Junqueras</strong>, que encarna al independentismo realista, haya estado atrapado sin sentido entre barrotes, sin posibilidad de defender sus tesis, mientras se produc&iacute;a el gran debate que han acabado por decantar a su favor los esencialistas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Rajoy </strong>puede irse, pero Espa&ntilde;a y Catalunya siguen. Y lo menos que puede decirse es que despu&eacute;s de este &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de incapacidad pol&iacute;tica, de falta de imaginaci&oacute;n, de sentido com&uacute;n, nos va a dejar peor que nunca. Y al igual que le pasa ahora a  <strong>Quim Torra</strong>, a este gallego no le ser&aacute; suficiente que haga eso que en Catalunya se bromea llam&aacute;ndolo &ldquo;un Juan Carlos&rdquo;. Porque pedir perd&oacute;n y ya est&aacute;, en las cuestiones serias nunca es suficiente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/rajoy-hunde-demasiado-tarde_129_2115943.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 May 2018 18:41:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b38adc4a-e45f-4ce3-9d07-d637fff2fa42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="440207" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b38adc4a-e45f-4ce3-9d07-d637fff2fa42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="440207" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Rajoy se hunde demasiado tarde]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b38adc4a-e45f-4ce3-9d07-d637fff2fa42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Empezamos a protestar mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/empezamos-protestar-mejor_129_2140255.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19bf1e53-63b0-4fc2-b8b6-796d261de02b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vivimos una sana recuperación de la capacidad colectiva de participar directamente en la vida política y social a través de la legítima herramienta de la protesta cívica con ánimo corrector</p></div><p class="article-text">
        Este pa&iacute;s empieza a saber protestar cada vez mejor, a ejercer con un poco de soltura su indiscutible derecho a la queja democr&aacute;tica y a la reivindicaci&oacute;n. Lo pudimos comprobar hace poco con las manifestaciones de los jubilados, que fueron amplias, bien coordinadas, serias, razonadas, y al mismo tiempo tan contundentes en su fondo como contenidas en las formas. Ahora lo estamos viendo con el fresco vigor del clamor cr&iacute;tico contra la sentencia de 'la manada'. En este caso si hay l&iacute;os impresentables son los que nos ofrecen en todo caso la dial&eacute;ctica defensiva -un tanto desesperada- del mundo judicial y la tradicional ligereza declarativa del ministro Catal&aacute;, porque lo que es la calle a partir de su propia convicci&oacute;n act&uacute;a con resoluci&oacute;n, determinaci&oacute;n y eficacia; sabe lo que siente, tiene ideas claras de lo que pretende y protesta con claridad.
    </p><p class="article-text">
        La protesta no suele tener demasiada buena prensa porque en este tipo de actuaciones siempre se producen algunos excesos, entre otras cosas porque en este pa&iacute;s casi nadie ha puesto el menor inter&eacute;s en ense&ntilde;arnos a protestar bien y sin servilismos. Pero en los dos casos a los que nos referimos las extralimitaciones callejeras han sido m&aacute;s bien minoritarias e incluso -perd&oacute;nenme quienes no est&eacute; de acuerdo- comprensibles, porque el principal problema de las protestas colectivas es su l&iacute;mite, sencillo de definir te&oacute;ricamente pero muy dif&iacute;cil de delimitarse en la pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Que se insulta mucho? S&iacute;, pero mucho menos que en el f&uacute;tbol, ese espect&aacute;culo al que a veces asisten como complacientes forzosos ante el griter&iacute;o soez nuestras primeras autoridades. Somos un pa&iacute;s mediterr&aacute;neo de lengua suelta y lo que se verbaliza en las concentraciones que confieren anonimato a la gente debemos interpretarlo m&aacute;s en su contexto que en su literalidad. Por decirlo con claridad: cuando aqu&iacute; se protesta llamando hijo de puta a alguien en el 99% de los casos nadie se refiere concretamente a la madre de quien concentra las iras sino al comportamiento del hijo. No bendigo eso, ni tampoco un supuesto derecho al insulto. Adem&aacute;s, reclamo m&aacute;s esfuerzo en la etapa educativa para que se practique menos. Pero tambi&eacute;n creo que son m&aacute;s bien mojigatos o formalistas abusivos quienes se fijan en esos aspectos para descalificar las reclamaciones populares en vez de atender con sentido de la responsabilidad a la posible justicia o injusticia de lo que se reivindica.
    </p><p class="article-text">
        Jubilados, 'la manada'... Vivimos una sana recuperaci&oacute;n de la capacidad colectiva de participar directamente en la vida pol&iacute;tica y social a trav&eacute;s de la leg&iacute;tima herramienta de la protesta c&iacute;vica con &aacute;nimo corrector. La califico sana por tres cuestiones. En primer lugar, porque los soci&oacute;logos y analistas denunciaban como enfermiza y decadente nuestra tendencia al aburguesamiento colectivo del desentendimiento irresponsable ante los problemas colectivos, o al fatalismo de considerar que no hay nada a hacer ante los errores y abusos de quienes hemos elegido para que nos gobiernen. Es sana, asimismo, porque de forma mayoritaria estas grandes exhibiciones callejeras de disconformidad se est&aacute;n efectuando en nuestro pa&iacute;s con relativamente pocos desbordamientos violentos. Y es sana, tambi&eacute;n, porque estamos siendo muy intensamente provocados; desgraciadamente Espa&ntilde;a tiene dirigentes pol&iacute;ticos que con sus errores y debilidades -corrupci&oacute;n generalizada, partidismo desacerbado, inacci&oacute;n, escaso respeto a la separaci&oacute;n de poderes, etc.- justifican la existencia de rebeld&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Se puede pedir que los <em>protestantes </em>pulan m&aacute;s sus procedimientos, que se quejen todav&iacute;a mejor, pero como colectividad los espa&ntilde;oles est&aacute;n desmintiendo a los agoreros que siempre les hab&iacute;an considerado poco id&oacute;neos para vivir pac&iacute;ficamente en democracia. Y forma parte de la madurez pol&iacute;tica no creer que en democracia el papel de los ciudadanos deba limitarse a pasar cada cuatro a&ntilde;os por las urnas y a desentenderse despu&eacute;s d&oacute;cilmente de lo que suceda entre elecci&oacute;n y elecci&oacute;n. Hay una nueva sociedad pujante que estima que lo del <em>Come y calla</em> pertenece a etapas hist&oacute;ricas ya superadas, y que a fuerza de ver y escuchar las tomaduras de pelo y las impunidades que describen continuamente los telediarios avanza en su convicci&oacute;n de que el eslogan id&oacute;neo para los tiempos actuales es el m&aacute;s prosaico <em>Quien no llora no mama</em>.
    </p><p class="article-text">
        Una de las caracter&iacute;sticas m&aacute;s interesantes de las quejas contra la sentencia de 'la manada' es su car&aacute;cter concreto. Quedan atr&aacute;s las movilizaciones en las que predominaban las lamentaciones y las protestas testimoniales. Ahora la calle formula exigencias concretas de plazos cortos para cambio de leyes, apartamiento de los jueces opuestos a las sensibilidades de la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n y solicitud de una nueva generaci&oacute;n de magistrados altamente especializados en materias delicadas. Tambi&eacute;n queda atr&aacute;s aquel l&iacute;mite de entender que lo pol&iacute;ticamente correcto era decir que una sentencia se aceptaba, pero no se compart&iacute;a. Hoy se reclama amplia y desacomplejadamente el <em>Fuera los machistas de los juzgados. </em>Estamos ante<em> un</em> cambio sustancial. Hasta la gente m&aacute;s sencilla entiende por fin que las sentencias no caen del cielo ni se redactan de una forma u otra por casualidad, sino que responden a coordenadas (mentalidades, inercias, condicionantes...) que pueden y deben ser modificadas en el contexto del advenimiento de una magistratura m&aacute;s moderna y m&aacute;s pegada a las realidades actuales de la vida de la gente y de la voluntad popular. Hay casos en que se deben cambiar las leyes y hay casos en los que se deben cambiar los jueces y la organizaci&oacute;n de todo su estamento. Posiblemente estamos asistiendo por fin al inicio de la verdadera transici&oacute;n democr&aacute;tica de la justicia, esa asignatura todav&iacute;a pendiente desde la muerte del general Franco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/empezamos-protestar-mejor_129_2140255.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 May 2018 17:51:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/19bf1e53-63b0-4fc2-b8b6-796d261de02b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1006475" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/19bf1e53-63b0-4fc2-b8b6-796d261de02b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1006475" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Empezamos a protestar mejor]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/19bf1e53-63b0-4fc2-b8b6-796d261de02b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El descosido se ensancha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/descosido-ensancha_129_2201082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4312b047-6ef7-4478-97dd-6d3499bb20fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El descosido se ensancha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una mayoría muy amplia de los catalanes tenemos un gran cabreo trascendental con la España consentidora</p></div><p class="article-text">
        Pasan continuamente cosas, brotan noticias y m&aacute;s noticias, pero se equivocan quienes hacen la lectura de que se avanza alg&uacute;n mil&iacute;metro hacia la soluci&oacute;n del descosido. En Espa&ntilde;a ya sabemos que algunos movimientos son tr&aacute;gicos, falsos e in&uacute;tiles. Si el problema fuesen treinta presuntos locos, ahora que ya los han cazado y los han metido en cajas herm&eacute;ticas, tendr&iacute;amos la sensaci&oacute;n de que nos acercamos a un buen desenlace, pero hasta Mariano Rajoy, que ya es decir, sabe que hoy estamos m&aacute;s lejos que ayer de eso. Cuando dos piezas de un puzzle no encajan sirve de muy poco presionarlas por los bordes ya sea con cuidado o sin cuidado. Para resolver el puzzle hay que hacer otras cosas, pero aqu&iacute; se ha optado por la presi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mariano Rajoy tal vez piense que ha llegado la hora de la justicia, pero ten&iacute;a que haberse hecho justicia, o por lo menos m&aacute;s justicia, antes. Adelantarse a  la recogida de firmas anticatalanas y ajustar a tiempo el puzle multinacional. Y hacer justicia de verdad, no bromas de mal gusto a partir de los textos legales. A Carles Puigdemont no se le entend&iacute;a cuando discurseaba; &iquest;hab&iacute;a dicho si o hab&iacute;a dicho no? Pero a Rajoy y al juez Llarena (que lo lleva escondido entre los pliegues de la toga) o se les entiende demasiado o no se sabe de que hablan cuando se refieren a la violencia.
    </p><p class="article-text">
        El pasado d&iacute;a 1 de octubre el secesionismo hizo de todo, empezando por trampas y acabando con exhibir mucha presi&oacute;n resistente, pero la violencia la puso la polic&iacute;a y de ello damos fe hasta quienes no somos independentistas. Lo menos que puede decirse del d&uacute;o Rajoy / Llarena es que se equivoca. Y cuando estima que los delitos cometidos por los pol&iacute;ticos catalanes adem&aacute;s de merecer un encausamiento se ajustan en todos los casos a lo previsto democr&aacute;ticamente para la prisi&oacute;n sin fianza, vuelve a incurrir en eso que tantos y tantos calificamos de equivocaci&oacute;n para arriba.
    </p><p class="article-text">
        Indigna que ante estos digamos que errores ni act&uacute;en &ndash;como si no pudieran&ndash; las instancias superiores de la justicia espa&ntilde;ola. &iquest;Qu&eacute; hubiese pasado si el instructor del caso Urdangar&iacute;n hubiese desbarrado en el mismo sentido? &iquest;O si se hubiese desmadrado metiendo en la c&aacute;rcel antes de juzgarlos a los sospechosos de las corrupciones del PP, jefes y no jefes? Hay una segunda indignaci&oacute;n: &iquest;porqu&eacute; los espa&ntilde;oles serios y legalistas asisten tan mayoritariamente en silencio a esta subversi&oacute;n del Estado de derecho (y benditas sean por su coraje civil y por su lucidez las excepciones, aquellos que consideran que el fondo de este problema rebasa a lo que es meramente secesionista).
    </p><p class="article-text">
        Por esas dos cuestiones una mayor&iacute;a muy amplia de los catalanes tenemos una inmensa decepci&oacute;n que podr&iacute;amos considerar anecd&oacute;tica respecto a Llarena, pero un gran cabreo trascendental con la Espa&ntilde;a consentidora. Es esto lo que ensancha el descosido. Se ensancha no porque los independentistas tengan ahora m&aacute;s raz&oacute;n, sino porque a los ojos de Catalunya lo que representa al Estado unitario cada vez la tiene menos.
    </p><p class="article-text">
        Esta cuesti&oacute;n de fondo es la m&aacute;s preocupante. Mucho m&aacute;s que el alcance de las manifestaciones callejeras y sus cifras. Porque esas protestas, aunque sea llamativas, tienen un valor muy relativo despu&eacute;s de saber que a m&aacute;s de media Catalunya no le gusta manifestarse en la calle para visualizar lo que quiere. Ese otro gent&iacute;o considera suficiente ir a votar (y comprobar que el independentismo todav&iacute;a es ligeramente minoritario) y quedarse en casa esperando a que los jueces trabajen con rectitud contra quienes actuaron contra la Constituci&oacute;n y el Estatut y no los aceptan de coraz&oacute;n ahora.
    </p><p class="article-text">
        Pero, a medida que avanza el descr&eacute;dito de la justicia y a medida que oficialmente se equipara la resistencia pac&iacute;fica a la violencia, no s&oacute;lo crujen las convicciones, sino que se empuja inequ&iacute;vocamente hacia la radicalidad en la calle. Y empujar hacia la radicalidad en la calle creo que debemos considerarlo un delito lo haga quien lo haga, sean unos secesionistas o sean unos unionistas, y sean de aqu&iacute; o sean de all&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/descosido-ensancha_129_2201082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Mar 2018 19:01:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4312b047-6ef7-4478-97dd-6d3499bb20fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="184753" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4312b047-6ef7-4478-97dd-6d3499bb20fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="184753" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El descosido se ensancha]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4312b047-6ef7-4478-97dd-6d3499bb20fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cataluña,Gobierno,Govern,Carles Puigdemont]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lluvia fina, pero de ácido sulfúrico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/lluvia-fina-acido-sulfurico_129_2251660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98e3e15c-ebf2-4298-9c4f-e710642f6b19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Formo parte de una generación que pasó la primera parte de su existencia esperando a que desapareciera un mal tipo, y ahora, en nuestro último tercio de vida, estamos igual: esperando que desaparezca otro y otros</p></div><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as hemos tenido la oportunidad de entrever el triste futuro imperfecto inmediato de las relaciones Catalunya-Espa&ntilde;a. Han sido algunos anticipos de c&oacute;mo ser&aacute; la falsa paz en la que estamos encallados (o encanallados), llamando paz (si no es mucho llamarla as&iacute;) a todo lo que no sean bofetadas f&iacute;sicas o la presencia de la caballer&iacute;a en cualquiera de sus versiones modernas.
    </p><p class="article-text">
        - Ejemplo uno. La extremada tirantez de los desencuentros oficiales. Recuerden el acto del Colegio de Abogados de Barcelona. Unas palabras del president del Parlament sobre los pol&iacute;ticos presos -&eacute;l habl&oacute; de &ldquo;presos pol&iacute;ticos&rdquo;- tuvieron la respuesta inmediata del abandono de la sala por parte de algunos asistentes, entre los que figuraban varios de los que formaban parte de la mesa.
    </p><p class="article-text">
        - Ejemplo dos. La amargura de la coexistencia forzada, muy visible en la indigesta cena oficial del Mobile World Congress. Todo fueron caras largas y conversaciones todav&iacute;a m&aacute;s huecas que las tradicionales en este tipo de encuentros, despu&eacute;s de que la alcaldesa de Barcelona y el ya mencionado presidente del Parlament no participasen en la bienvenida protocolaria al Rey.
    </p><p class="article-text">
        - Ejemplo tres. La memoria -casi de elefante, como tanta gente acostumbra a decir cuando alude a temas reales- de una amplia franja de la ciudadan&iacute;a catalana que no perdona a Felipe VI que en su mensaje de octubre no quisiera acordarse de quienes hab&iacute;an sido abusivamente heridos tres d&iacute;as atr&aacute;s en la resistencia pac&iacute;fica a la polic&iacute;a. Una monumental cacerolada popular nocturna antimon&aacute;rquica, perfectamente audible por el cortejo real, acompa&ntilde;&oacute; en Barcelona a las descortes&iacute;as de las autoridades locales.
    </p><p class="article-text">
        Y de forma especial no olvidemos tampoco el contexto de la lluvia fina contestataria y silenciosa que contin&uacute;a cayendo <em>in crescendo</em> en Catalunya.  En su formato de los m&aacute;s variados usos del color amarillo en prendas de uso personal que lleva gente de todas las edades, en pa&ntilde;os colgantes de todo tipo y en pasquines; o en la variante de las narices de pl&aacute;stico rojo, de <em>clown</em>, que se multiplican en todo tipo de concentraciones populares. Ambas cosas forman parte de una especie de juego colectivo que se practica con tanta sonrisa como firmeza. Pero resulta pr&aacute;cticamente irreprimible, por lo que se va ampliando. &iquest;Se puede vivir mucho tiempo as&iacute;? Posiblemente s&iacute;, pero con desaz&oacute;n creciente. Cae una lluvia fina, pero es de &aacute;cido sulf&uacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, los datos de fondo son los que son y todo el mundo los conoce: esa desafecci&oacute;n militante y desafiante la hace &uacute;nicamente media Catalunya pero resulta dominante ya que la otra mitad, algo superior en n&uacute;mero de personas, defiende menos activamente sus planteamientos. &iquest;Por qu&eacute;?  Porque la primera mitad tiene un proyecto ilusionado, aunque est&eacute; encallado y sea absurdamente abstracto, mientras la segunda pende le guste o no de la err&aacute;tica situaci&oacute;n pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, pilotada sin br&uacute;jula hacia la continuidad de algo deshilachado que mayoritariamente se considera decepcionante y sin que se vislumbren indicios de que quienes ostentan los poderes tengan ni planes ni voluntad de cambiarla. &iquest;Vieron ustedes esta misma semana el reportaje period&iacute;stico de Jordi &Eacute;vole sobre personas apaleadas injustamente por la vida en la Espa&ntilde;a que oficialmente ha salido de la crisis? Esa Espa&ntilde;a deprimente es, adem&aacute;s, la supuesta zanahoria que cuelga por delante de los constitucionalistas de Catalunya, seg&uacute;n recuerdan continuamente los medios p&uacute;blicos y privados que simpatizan con la secesi&oacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        Por encima de todos, catalanes y no catalanes, planean dos malos contextos. El primero, la persistente tendencia del poder de Madrid a cometer continuamente nuevos errores. Es lo menos que se puede decir de volver a esgrimir a reflujo del 155 el tema de la lengua en la escuela, una inmersi&oacute;n aceptada mayoritariamente en Catalunya porque sus ni&ntilde;os acaban la escolarizaci&oacute;n con el mismo nivel de castellano que en las dem&aacute;s autonom&iacute;as. El segundo, la paradoja de que el pulso con los (presuntos) malos espa&ntilde;oles se efect&uacute;a mientras afloran continuamente novedades de las corrupciones insoportables que se les van descubriendo a los l&iacute;deres de los (presuntos) buenos espa&ntilde;oles. Los protagonistas son casi siempre gobernantes del PP de Rajoy, aunque los casos judicialmente todav&iacute;a no afectan a quien mucha gente considera -salvo a la hora de votar- el Sospechos&iacute;simo M&aacute;ximo. Repito, aunque ahora mirando hacia el otro lado: &iquest;Se puede vivir mucho tiempo as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        Estamos tan mal que se debe considerar la mejor noticia de la semana el hecho de que los polic&iacute;as del operativo Frenar a los Viejos Pensionistas que No se Resignan a Morirse de Hambre en Silencio (si ese no era su nombre estamos ante otro error de Zoido pues deber&iacute;a haberse llamado as&iacute;) no actuaron en la calle contra esa protesta pac&iacute;fica como lo hicieron sus compa&ntilde;eros que trabajaron el pasado 1 de octubre en Catalunya. &iquest;O incluso eran los mismos? En ese caso debieron aplicar eso que los progres -cuando exist&iacute;an- llamaban &ldquo;la discriminaci&oacute;n positiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Formo parte de una generaci&oacute;n que pas&oacute; la primera parte de su existencia esperando a que desapareciera un mal tipo, y ahora, en nuestro &uacute;ltimo tercio de vida, estamos igual: esperando que desaparezca otro y otros. No, no me refiero a que en estos momentos deseemos la muerte de nadie; tenemos m&aacute;s que suficiente con que desaparezcan de la primera l&iacute;nea pol&iacute;tica y que sus firmas dejen de aparecer en el Bolet&iacute;n Oficial del Estado y el Diari Oficial de la Generalitat. Aunque, pens&aacute;ndolo bien, en el caso concreto de Rajoy estar&iacute;a bien que se jubilase y tuviese las condiciones econ&oacute;micas medias de quienes se manifestaron. Y que a partir de ah&iacute; tenga suerte, y que quienes le sustituyan le libren de la necesidad de salir a la calle para intentar conseguir dignidad y respeto en el subsidio.
    </p><p class="article-text">
        Mientras pasan tantas cosas constatar&eacute; una m&aacute;s: en los &uacute;ltimos seis meses este pa&iacute;s no ha avanzado ni un solo mil&iacute;metro en direcci&oacute;n a solucionar alguno de sus problemas de fondo. Todo lo que vemos y o&iacute;mos es ruido y efectos especiales; de avance, nada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/lluvia-fina-acido-sulfurico_129_2251660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Feb 2018 19:50:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/98e3e15c-ebf2-4298-9c4f-e710642f6b19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="159560" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/98e3e15c-ebf2-4298-9c4f-e710642f6b19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="159560" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Lluvia fina, pero de ácido sulfúrico]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/98e3e15c-ebf2-4298-9c4f-e710642f6b19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Os veo demasiado contentos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/veo-demasiado-contentos_129_2915958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e706213-d6ea-4057-a208-7a5c93376f63_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay dos millones de personas que además de no sentirse psicológicamente españoles consideran prioritario y lógico seguir intentando salirse, aunque sea en un viaje más lento de lo prometido por su facción menos seria</p></div><p class="article-text">
        Desde Catalunya se aprecia que en el resto de Espa&ntilde;a hay gran distensi&oacute;n tras los problemas que hemos vivido. Es como si el agotamiento de una fase del Proc&eacute;s fuese su final. O como si estuviesen encarrilados los problemas. Nada de eso es verdad.  Se equivoca quien crea que constituir una Mesa del Parlament no obsesionada por despreciar la legalidad (como hac&iacute;a la dirigida por <strong>Carme</strong> <strong>Forcadell</strong>) o quien piense que un desenlace no estridente del pulso por la presidencia de la Generalitat son datos que enmarcan un regreso a cierta normalidad.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en una tregua generada por cierto realismo y el temor a las decisiones de la justicia. El principio de acci&oacute;n y reacci&oacute;n lleva dos o tres meses cediendo la iniciativa a lo segundo. Las retractaciones ante el juez tienen valor muy relativo. Catalunya las considera t&eacute;cnicas de defensa legal, un cambio de t&aacute;ctica tras la inmensa ingenuidad de los secesionistas que tiraron de la cuerda confiando en que el poder del Estado actuaria acomplejado por miedo al qu&eacute; dir&aacute;n de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Pero los datos de fondo son los que son y el independentismo continuar&aacute; gobernando el d&iacute;a a d&iacute;a de Catalunya siempre que acepte desempe&ntilde;ar el papel de un simple buey que empuje -sin pasar de ah&iacute;- la agenda ordinaria mientras crea continuas condiciones objetivas que acerquen a su modelo final. S&oacute;lo ha muerto la prisa. El brazo de poder espa&ntilde;ol ha tenido la oportunidad de aplicar una gran cataplasma &uacute;nicamente por la desmesura de los errores de <strong>Puigdemont </strong>y su mundo. El independentismo lo ten&iacute;a todo, avanzaba como dios, administraba dineros, viv&iacute;a bien e impon&iacute;a su relato. Pero se pas&oacute; de rosca y le cay&oacute; encima el l&aacute;tigo de la ley. En democracia si te respaldan much&iacute;simos votos tenaces el efecto de eso es limitado, lo hemos visto y ha vuelto a ganar las elecciones. Sus dos millones de votos son s&oacute;lidos y estables por muchos errores que cometa pues hay dos millones de personas que adem&aacute;s de no sentirse psicol&oacute;gicamente espa&ntilde;oles consideran prioritario y l&oacute;gico seguir intentando salirse, aunque sea en un viaje m&aacute;s lento de lo prometido por su facci&oacute;n menos seria. A partir de ah&iacute; actuar a la contra es como un juego: ahora desafecci&oacute;n maleducada, luego desprecio silencioso, ma&ntilde;ana recordar la impotencia ante una invasi&oacute;n de lazos o bufandas amarillas... La otra media Catalunya es ligeramente mayoritaria, pero posee mucha menos capacidad de movilizaci&oacute;n, especialmente si Espa&ntilde;a le dice que no corre ning&uacute;n riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones catalanas fueron otro gran fracaso de esa Espa&ntilde;a que hasta <strong>Felipe Gonz&aacute;lez </strong>reconoce p&uacute;blicamente que carece de un proyecto conjunto atractivo. Encima, disip&oacute; dudas. Antes los miopes pod&iacute;an confiar en que si un d&iacute;a votaba pr&aacute;cticamente todo el mundo la unidad ganar&iacute;a, aunque Espa&ntilde;a no hiciese nada. El tiempo de eso ha pasado; quiz&aacute; nos acercamos al momento en que la secesi&oacute;n pueda mostrarle a Europa un resultado favorable con mayor&iacute;a absoluta en votos. Por no hacer, <strong>Rajoy </strong>ni siquiera recuerda que en poblaciones muy entrecruzadas para las decisiones trascendentes son imprescindibles unas mayor&iacute;as reforzadas. Est&aacute; incluso previsto por el Parlament, pero La Moncloa no lo trabaja.
    </p><p class="article-text">
        El rumbo &uacute;nicamente podr&iacute;a modificarse con actuaciones pol&iacute;ticas de Estado, de esas que son inc&oacute;modas y que hasta ahora no abordan ni <strong>Rajoy</strong>, ni <strong>S&aacute;nchez</strong>, ni <strong>Rivera</strong>, en la estela de <strong>Aznar</strong> o del <strong>Felipe Gonz&aacute;lez </strong>de cuando ni siquiera estaba a favor de reformar la Constituci&oacute;n.  Pero que no crea nadie que puede eternizarse el muro de contenci&oacute;n de los encarcelamientos preventivos forzosos sin fianza; que no crea nadie que los indepes que van detr&aacute;s de <strong>Puigdemont</strong> son tan torpes como &eacute;l y se meter&aacute;n en laberintos tan mal medidos como el que dise&ntilde;&oacute; para s&iacute; mismo cuando renunci&oacute; a la valent&iacute;a civil y opt&oacute; por huir a Bruselas.
    </p><p class="article-text">
        Mis muy tranquilizados espa&ntilde;oles, aunque no os gusten los problemas complejos dejad de aferraros a vuestro optimismo, aunque la situaci&oacute;n del Estado parezca que no vaya a plantearos riesgos a quince d&iacute;as vista. Las cuestiones abiertas -que son casi todas, por cierto- sangran, aunque est&eacute;n bajo vendas, y ya caduc&oacute; el tiempo de los matrimonios forzosos. Hay que moverse. Empujad para que se dise&ntilde;e una estrategia regeneradora que convierta Espa&ntilde;a en algo m&iacute;nimamente m&aacute;s atractivo de lo que es, tanto para los catalanes como para los que no lo son. La hoja de ruta debe incluir desde forjar instituciones m&aacute;s serias hasta hacer efectiva de una vez esa separaci&oacute;n de poderes que ha actuado tan sospechosamente en la crisis del Proc&eacute;s; desde una actuaci&oacute;n no ret&oacute;rica contra la corrupci&oacute;n hasta un replanteamiento menos tur&iacute;stico de nuestra econom&iacute;a; desde llevar la nueva sociedad real a la ense&ntilde;anza a regresar al imperio de la preocupaci&oacute;n social, ahora que Bruselas acaba de levantarnos la camisa destapando que vivimos en uno de los pa&iacute;ses que ayudan menos a las rentas bajas...
    </p><p class="article-text">
        Hay mucho trabajo pendiente, urgent&iacute;simo, pero nadie corre porque disfrutamos de una tregua. No es una gran t&aacute;ctica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Franco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/veo-demasiado-contentos_129_2915958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jan 2018 19:45:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9e706213-d6ea-4057-a208-7a5c93376f63_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="135675" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9e706213-d6ea-4057-a208-7a5c93376f63_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="135675" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Os veo demasiado contentos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9e706213-d6ea-4057-a208-7a5c93376f63_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
