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    <title><![CDATA[elDiario.es - Aloma Rodríguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/aloma_rodriguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Aloma Rodríguez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA["En Israel el ejército es una institución que te da de lleno en la cara"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/shani-boianjiu-israel_1_5191977.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La premiada novela de Shani Boianjiu narra la vida de tres chicas soldado del ej&eacute;rcito israel&iacute;  |  <a href="http://www.eldiario.es/cultura/libros/Shani_Boianjiu-La_gente_como_nosotros_no_tiene_miedo_0_190731701.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lee un extracto de La  gente como nosotros no tiene miedo</a>
    </p><div class="list">
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                </figure><p class="article-text">
        <em>La gente como nosotros no tiene miedo</em> (Alfaguara, 2013) es la primera novela de la jovenc&iacute;sima Shani Boianjiu (Jerusal&eacute;n, 1987). Habla del servicio militar obligatorio de las chicas soldado del ej&eacute;rcito israel&iacute;, en el que sirvi&oacute; durante dos a&ntilde;os antes de ir a <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Harvard_University" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Harvard</a>, donde se licenci&oacute; en 2011.
    </p><p class="article-text">
        Sus protagonistas, Lea, Avishag y Yael, sufren, se enamoran, sue&ntilde;an, desean y al mismo tiempo viven con una naturalidad pasmosa el roce diario con las armas, la sangre, las muertes y la guerra. La novela de Boianjiu ha recibido numerosos premios y le ha valido una invitaci&oacute;n para el Hay Festival de Segovia. 
    </p><h4 class="article-text">Has dicho en alguna entrevista que no eras muy consciente de estar escribiendo una novela, &iquest;de d&oacute;nde vino la necesidad de sentarse a contar esto?</h4><p class="article-text">
        Siempre he escrito y me ha gustado poner en palabras lo que pensaba, algunas veces cosas muy raras. La primera vez que fui consciente de estar escribiendo fue con los servicios de mensajer&iacute;a instant&aacute;nea para hablar con mis amigos. Despu&eacute;s, en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de instituto, escrib&iacute; un relato breve. Luego entr&eacute; en el ej&eacute;rcito. All&iacute;, contrariamente a lo que podr&iacute;a parecer, pasas mucho tiempo esperando.
    </p><p class="article-text">
        Al ej&eacute;rcito no le preocupa tu tiempo, solo le importan sus propias necesidades: puedes estar sentado durante horas esperando para hacer algo que dura cinco minutos. En esas horas muertas, anotaba palabras o frases que escuchaba o que me ven&iacute;an a la cabeza, y lo guardaba todo. Luego las mecanografiaba en el ordenador. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, volv&iacute; a mis notas. Empezaba con una frase a la que a&ntilde;ad&iacute;a otra y otra hasta tener un cap&iacute;tulo, al que luego agregu&eacute; otro que part&iacute;a de fragmentos e ideas. Y fui construyendo los cap&iacute;tulos hasta que me di cuenta de que ah&iacute; ten&iacute;a un libro.
    </p><h4 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; en ingl&eacute;s y no en hebreo, que es tu lengua materna?</h4><p class="article-text">
        Me hacen mucho esta pregunta y he dado tantas respuestas diferentes que ahora no estoy segura de creer en ninguna de ellas. Cuando empec&eacute; a escribir la novela estaba estudiando en Harvard, as&iacute; que ten&iacute;a que escribir en ingl&eacute;s, no solo para las clases de escritura creativa, que era lo que hab&iacute;a ido a estudiar. Por otro lado, es una vieja tradici&oacute;n jud&iacute;a escribir en una lengua que no es la de tu pa&iacute;s, y no solo jud&iacute;a: pienso en Nabokov, Joseph Conrad u otros escritores.
    </p><p class="article-text">
        Con respecto al hebreo, es una lengua que ha ido creciendo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En mi familia soy la primera generaci&oacute;n que tiene el hebreo como lengua nativa. Mis padres eran inmigrantes, por lo que el hebreo no es su lengua materna. Mi madre, iraqu&iacute;, lleg&oacute; a Israel pocos meses antes de que yo naciera, habla hebreo aprendido, para m&iacute; es nativo. No creo que escriba en el ingl&eacute;s que hablan los norteamericanos ni en un ingl&eacute;s puro, ni en el ingl&eacute;s de Jane Austen o de <em>The New York Times</em>. Hemos aprendido ingl&eacute;s viendo la tele, en internet y hablando por chat, hemos creado algo as&iacute; como una lengua com&uacute;n que permite que nos comuniquemos con alguien que vive en L&iacute;bano, a veinte minutos de mi casa, pero al que evidentemente no puedo ver; con alguien de Francia, Rusia o de donde sea; con gente que no necesariamente habla el mismo idioma.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n, lo escrib&iacute; pensando en la traducci&oacute;n: cuando escribes en tu propio idioma, no piensas en que luego te van a traducir, pero, cuando lo hacen, los traductores hacen unas preguntas muy interesantes sobre por qu&eacute; has elegido una palabra y no otra; cuando escrib&iacute;a esta novela, ten&iacute;a eso en cuenta. Quer&iacute;a escribir en un ingl&eacute;s que fuera accesible para los que esa no es su lengua materna.
    </p><h4 class="article-text">Desde el principio de la novela, el amor o el sexo y la muerte aparecen unidos, &iquest;por qu&eacute; hay esa mezcla?</h4><p class="article-text">
        Cuando acab&eacute; el libro me di cuenta de que hab&iacute;a mucho sexo, pero no s&eacute; por qu&eacute;. Me di cuenta de que las tres se pasaban mucho tiempo pensando en &eacute;l o practicando el sexo. Alguien deber&iacute;a investigarlo y, si lo averigua, que me lo cuente. Cada una de las tres protagonistas tiene su papel, su sexualidad, y la vive de una manera distinta. La que termina casada, Yael, que siente deseo por todo, pero que se lo piensa todo mucho, tambi&eacute;n.
    </p><h4 class="article-text">El libro habla del paso de la infancia a la edad adulta, pero en unas circunstancias muy especiales que hacen que casi no haya paso intermedio. &iquest;Quer&iacute;as escribir una novela de aprendizaje?</h4><p class="article-text">
        Me da un poco de rabia no haber podido buscar en Google la respuesta. Es curioso c&oacute;mo a los 17 a&ntilde;os, 11 meses y veintinueve d&iacute;as, eres un ni&ntilde;o. Creo que en lo que se refiere al ser humano no puede establecerse un corte, porque no sientes ninguna diferencia f&iacute;sica, no te levantas la ma&ntilde;ana en que pasas a la edad adulta y te notas distinto. Aunque hay acontecimientos, evidentemente, que te van marcando. Por otro lado, el ej&eacute;rcito es una instituci&oacute;n &ndash;creo que casi todo en la vida lo es: la escuela, los <em>hipster </em>de Nueva York...&ndash;, y esa condici&oacute;n est&aacute; presente todo el rato, no puedes no ser consciente de que lo es, y en Israel el ej&eacute;rcito es una instituci&oacute;n que te da de lleno en la cara y en la que tienes que entrar a los 18 a&ntilde;os, te sientas o no un adulto.
    </p><p class="article-text">
        Supongo que todos somos el resultado de una serie de decisiones personales, que, a m&iacute;, como mujer, por ejemplo, me llevan a estar tomando una Coca Cola <em>light</em> en esta mesa. Pero la transici&oacute;n de ni&ntilde;a a adulta no es nada obvia. En realidad, lo que yo quer&iacute;a demostrar es que muchas veces las decisiones individuales se ven como mitos, pero no siempre lo son: Lea siempre ha sido mandona, Avishag est&aacute; triste incluso antes de la muerte de su hermano, o Yael, que es la que desea y sue&ntilde;a. Es decir, yo creo en el mito de la individualidad.
    </p><h4 class="article-text">Pero pese a su individualidad, las tres viven con una especie de extra&ntilde;a naturalidad el contacto diario con las armas y la guerra y el paso por el ej&eacute;rcito.</h4><p class="article-text">
        No creo que nadie cuyo pa&iacute;s haya participado en una guerra pueda decir que se ha librado de ir a la guerra, en todo caso, lo &uacute;nico que puede decir es &ldquo;consegu&iacute; que otro fuera en mi lugar&rdquo;. No importa cu&aacute;n en contra est&eacute;n de esos conflictos, no importa que est&eacute;n en desacuerdo con la guerra o que les parezca injusta. Si han enviado soldados, es porque hab&iacute;a soldados. Es una cuesti&oacute;n moral decir c&oacute;mo te afecta, porque lo &uacute;nico que se puede decir es &ldquo;he encontrado a alguien que va a ir en mi lugar&rdquo;. Miles de coaliciones: EEUU con la Uni&oacute;n Europea... Siempre encuentran a alguien que quiera ir a la guerra. Llegu&eacute; a EEUU a los diecis&eacute;is a&ntilde;os, cuando acababa de estallar la guerra entre Irak y EEUU, y no vi a tanta gente protestando en contra de la guerra. Es muy dif&iacute;cil responder a eso porque es un asunto moral.
    </p><h4 class="article-text">&iquest;Crees que hay alguna soluci&oacute;n al conflicto palestino-israel&iacute;?</h4><p class="article-text">
        No. Te dir&eacute; por qu&eacute;. Creo que podr&iacute;a resolverse, pero har&iacute;a falta mucha sangre joven y mucho dinero. La soluci&oacute;n, y es lo que creen tanto los j&oacute;venes palestinos como los israel&iacute;es, ser&iacute;a dos Estados para dos pueblos. Se han hecho muchos esfuerzos por parte de ambas partes y tambi&eacute;n se han cometido muchos errores, pero lo importante es pensar en el futuro y no en el pasado. Los cuerpos de mantenimiento de la paz, los cientos de miles de soldados que est&aacute;n all&iacute; para mantener la paz y los pa&iacute;ses que env&iacute;an a esos soldados tienen que comprometerse con dinero para garantizar la seguridad de la franja de Gaza, de Cisjordania, y ayudarles con dinero a que ellos construyan su propio Estado.
    </p><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s de un mill&oacute;n de minas antipersona en los Altos del Gol&aacute;n; para quitarlas se necesita much&iacute;simo dinero que tiene que venir del mundo porque all&iacute; no lo hay. Tiene que haber tambi&eacute;n compensaciones, tanto a los palestinos como a los jud&iacute;os de la di&aacute;spora. Los palestinos que viven en otros pa&iacute;ses necesitan saber que pueden volver y tener un Estado propio. Pero todo esto requiere mucha sangre joven y gran cantidad de dinero. No veo que haya un compromiso de querer hacerlo. &iquest;C&oacute;mo va a haberlo si a la gente de mi edad en Suecia, por ejemplo, solo le preocupa encontrar un piso m&aacute;s barato y un buen trabajo? &iquest;Qu&eacute; pueden decir los j&oacute;venes de Darfur, por ejemplo, que viven en situaciones horrorosas?
    </p><p class="article-text">
        Si me preguntas si quiero la paz, s&iacute;. &iquest;Con todos los sacrificios que haya que hacer? S&iacute;. &iquest;Aunque haya que derramar sangre, mi propia sangre? Toda la que sea necesaria, aunque tenga poca. &iquest;Todo el dinero que sea necesario? S&iacute;. &iquest;Ceder territorio? S&iacute;. &iquest;Que se divida Jerusal&eacute;n? Tambi&eacute;n. Si la pregunta es si creo que va a suceder (y puedo ser honesta contigo), no.
    </p><h3 class="article-text"><span id="_mcePaste"></span>Has dicho en alguna entrevista que no eras muy consciente de estar escribiendo una novela, &iquest;de d&oacute;nde vino la necesidad de sentarse a contar esto?</h3>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aloma Rodríguez, Aloma Rodríguez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Oct 2013 18:50:38 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA["En Israel el ejército es una institución que te da de lleno en la cara"]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Israel,Entrevistas]]></media:keywords>
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