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    <title><![CDATA[elDiario.es - Daniel Gascón]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/daniel_gascon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Daniel Gascón]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA["El príncipe ha sido gravemente malinterpretado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/maquiavelo-el-principe-aniversario-biografia_1_5190346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/691571ea-e0fa-45ea-8334-62a23edd0034_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Retrato de Nicolás Maquiavelo por Santi di Tito"></p><p class="article-text">
        Con motivo del 500 aniversario de <em>El Pr&iacute;ncipe</em>, recuperamos la entrevista de <strong>Daniel Gasc&oacute;n</strong> al profesor <strong>Maurizio Viroli</strong>,  bi&oacute;grafo de Nicol&aacute;s Maquiavelo, <a href="http://www.letraslibres.com/revista/entrevista/entrevista-maurizio-viroli" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada originalmente por la revista Letras Libres</a>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Maurizio Viroli</strong> (Fozi, 1952), profesor en Princeton y en la Universidad de Lucarno, ha escrito sobre el republicanismo y el constitucionalismo, las relaciones entre pol&iacute;tica y religi&oacute;n, las ideas de Jean-Jacques Rousseau, la pol&iacute;tica italiana y el nacionalismo. Ha colaborado con pensadores como Norberto Bobbio y Martha Nussbaum, y ha reflexionado sobre la evoluci&oacute;n del lenguaje pol&iacute;tico. Todos esos temas confluyen en la vida y la obra de Nicol&aacute;s Maquiavelo, que es uno de los asuntos que Maurizio Viroli ha investigado con m&aacute;s intensidad. 
    </p><p class="article-text">
        Viroli ha escrito una biograf&iacute;a apasionante, <em>La sonrisa de Maquiavelo</em>, y le ha dedicado numerosos ensayos, entre los que se encuentran <em>Machiavelli&rsquo;s God</em>, la monograf&iacute;a <em>Machiavelli</em> o<em> </em>la introducci&oacute;n de <em>El pr&iacute;ncipe </em>para Oxford University Press, donde ha estudiado la relaci&oacute;n de Maquiavelo con la filosof&iacute;a renacentista italiana, sus concepciones de la libertad, el imperio de la ley y el civismo, la funci&oacute;n de la religi&oacute;n o la idea del patriotismo. Estos d&iacute;as, cuando el tratado cumple quinientos a&ntilde;os, publica un ensayo sobre la obra maestra de Maquiavelo: <a href="http://press.princeton.edu/titles/10083.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Redeeming &lsquo;The Prince&rsquo;: The Meaning of Machiavelli&rsquo;s Masterpiece</em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Maquiavelo y El pr&iacute;ncipe han tenido mala reputaci&oacute;n durante siglos. Usted, tanto en su biograf&iacute;a La sonrisa de Maquiavelo como en otras de sus obras, ha intentado corregir lo que considera un malentendido.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El pr&iacute;ncipe</em> ha sido gravemente malinterpretado. El primer malentendido es la idea de que Maquiavelo compuso su peque&ntilde;a obra en torno a 1513 para conseguir un trabajo en el r&eacute;gimen de los Medici, que se hab&iacute;a instalado a finales de 1512. Eso es sencillamente falso porque Maquiavelo no escribi&oacute; en <em>El pr&iacute;ncipe </em>argumentos o frases que buscaban complacer a los Medici. &Eacute;l quer&iacute;a que los Medici hicieran algo importante por Italia. Quer&iacute;a que hiciesen lo que le parec&iacute;a necesario y urgente para Italia. Por decirlo de forma sencilla, <em>El pr&iacute;ncipe </em>de Maquiavelo no es la obra de un adulador sino de un hombre que amaba su pa&iacute;s &ldquo;m&aacute;s que su alma&rdquo; y quer&iacute;a que este fuera libre. Por esa raz&oacute;n buscaba en el contexto pol&iacute;tico de su tiempo agentes pol&iacute;ticos que pudiesen alcanzar lo que necesitaba Italia. 
    </p><p class="article-text">
        El segundo malentendido importante en torno a <em>El pr&iacute;ncipe </em>es que Maquiavielo teoriz&oacute; la supuesta autonom&iacute;a de la pol&iacute;tica con respecto a la &eacute;tica; es decir, que la pol&iacute;tica tiene sus propias leyes, sus propios principios, y que las acciones de los pr&iacute;ncipes no se pueden juzgar a partir de criterios ordinarios de moralidad, compasi&oacute;n, integridad y conocimiento. La raz&oacute;n por la cual esta idea no tiene ninguna base en el texto es que Maquiavelo afirma la necesidad de los gobernantes de violar los principios morales y practicar el mal cuando sea necesario en una serie de cap&iacute;tulos &ndash;15, 16, 17 y 18&ndash;<em> </em>que tratan del tema siguiente: c&oacute;mo se juzga a los seres humanos, como se les alaba o se les condena. Ahora bien, en esos cap&iacute;tulos Maquiavelo habla de pr&iacute;ncipes, pero lo que dice es v&aacute;lido para todos los seres humanos. 
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, no se&ntilde;ala principios para juzgar las acciones de pr&iacute;ncipes y principios para juzgar las acciones de los seres humanos corrientes. Los principios son los mismos. Maquiavelo simplemente observa que hay circunstancias excepcionales en las que los pr&iacute;ncipes pueden verse obligados a ser traicioneros, crueles, infieles. Pero, y esto es algo fascinante, ahora sabemos que mientras Maquiavelo compon&iacute;a <em>El pr&iacute;ncipe </em>estaba, casi con total seguridad, escribiendo la c&eacute;lebre comedia <em>La mandr&aacute;gora</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un descubrimiento reciente. Y es extremadamente importante porque, si observamos estas dos obras &ndash;<em>El pr&iacute;ncipe </em>y <em>La mandr&aacute;gora</em>, que habla de ciudadanos normales, no de pr&iacute;ncipes&ndash;, vemos que Maquiavelo llega a las mismas conclusiones con respecto a la &eacute;tica y el comportamiento humano. En Maquiavelo no aparece la idea de que la pol&iacute;tica es aut&oacute;noma de la &eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>El pr&iacute;ncipe es un libro esencial en la teor&iacute;a pol&iacute;tica moderna, pero usted dice que muchas veces se ha le&iacute;do mal.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        A menudo se lee <em>El pr&iacute;ncipe </em>de Maquiavelo como un texto cient&iacute;fico, en el que Maquiavelo observa la vida pol&iacute;tica desde un punto de vista distanciado, fr&iacute;o e imparcial, el esp&iacute;ritu del cient&iacute;fico, y donde intenta aislar leyes pol&iacute;ticas emp&iacute;ricas. Esa interpretaci&oacute;n es un anacronismo evidente. Maquiavelo compuso <em>El pr&iacute;ncipe </em>siguiendo las reglas del arte de la ret&oacute;rica que hab&iacute;an establecido los te&oacute;ricos romanos de la elocuencia. Emplea met&aacute;foras, im&aacute;genes y termina el libro con una exhortaci&oacute;n que pide la liberaci&oacute;n de Italia del dominio extrajero. La exhortaci&oacute;n es un instrumento ret&oacute;rico t&iacute;pico; las oraciones pol&iacute;ticas deben terminar con una exhortaci&oacute;n y eso es lo que hace <strong>El pr&iacute;ncipe. No es un texto cient&iacute;fico, sino la obra de un hombre que no solo escrib&iacute;a para describir y explicar la vida pol&iacute;tica, sino para impulsar a alguien a actuar</strong><em>El pr&iacute;ncipe. </em>. 
    </p><p class="article-text">
        Un polit&oacute;logo, por definici&oacute;n, debe ser imparcial, mantener una distancia. Maquiavelo no era as&iacute;: su estilo es apasionado, busca generar un compromiso. A veces, su prosa tiene un tono prof&eacute;tico. No deber&iacute;amos olvidar que Maquiavelo termina <em>El pr&iacute;ncipe </em>con unos versos de Petrarca. Cre&iacute;a en el valor prof&eacute;tico de la poes&iacute;a. Un cient&iacute;fico no escribe as&iacute;. Si uno de mis compa&ntilde;eros terminara un ensayo de ciencia pol&iacute;tica con un poema, le tomar&iacute;an por loco.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Maquiavelo trabaj&oacute; para el gobierno de Florencia. Realiz&oacute; importantes misiones diplom&aacute;ticas. Con el cambio de r&eacute;gimen, fue acusado de conspiraci&oacute;n, encarcelado y torturado. &iquest;En qu&eacute; medida es importante su trayectoria personal para comprender El pr&iacute;ncipe?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Maquiavelo llen&oacute; <em>El pr&iacute;ncipe </em>de la experiencia pol&iacute;tica y diplom&aacute;tica que hab&iacute;a acumulado entre 1498 y 1512. Eso se ve en el libro de varias maneras. Por ejemplo, en algunos cap&iacute;tulos, especialmente cuando describe la experiencia de C&eacute;sar Borgia, encontramos las mismas consideraciones que hab&iacute;a desarrollado en 1502, cuando la Rep&uacute;blica de Florencia lo envi&oacute; en una misi&oacute;n ante C&eacute;sar Borgia, duque de Valentinois. En otras palabras, Maquiavelo era un escritor pol&iacute;tico que analizaba su propia experiencia pol&iacute;tica y que reflexionaba a partir de ella. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, si queremos entender <em>El pr&iacute;ncipe</em>, debemos pensar qui&eacute;n era Maquiavelo en 1513 y 1514. Era un hombre derrotado. Cuando leemos textos de teor&iacute;a pol&iacute;tica tendemos a olvidar las vidas de quienes los escribieron. Eso nos impide entender el significado del texto. Maquiavelo era un hombre derrotado, herido, desconsolado. Eso es esencial para comprender <em>El pr&iacute;ncipe. </em>Entre noviembre y diciembre de 1512, Maquiavelo perdi&oacute; su trabajo, su posici&oacute;n social, su prestigio y sobre todo la posibilidad de practicar su verdadera vocaci&oacute;n: la actividad pol&iacute;tica. Ese hombre, recluido en la soledad de su casa de campo en Sant&rsquo;Andrea de Percussina, escribe <em>El pr&iacute;ncipe. </em>
    </p><p class="article-text">
        Escribir <em>El pr&iacute;ncipe </em>significaba que deb&iacute;a intentar ser otra vez &eacute;l mismo, una persona dedicada a las grandes ideas de la pol&iacute;tica. En resumen, dir&iacute;a que la experiencia personal de Maquiavelo es importante para entender <em>El pr&iacute;ncipe </em>en dos direcciones. En primer lugar, por el valor que tiene su experiencia profesional como funcionario activo y de alta graduaci&oacute;n. Y, por otra parte, era un hombre que intentaba redimirse escribiendo <em>El pr&iacute;ncipe</em>, un texto que trata de la redenci&oacute;n de Italia.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Ha dicho que El pr&iacute;ncipe est&aacute; escrito contra dos tradiciones, la pol&iacute;tica de los Medici y la tradici&oacute;n ciceroniana.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Maquiavelo criticaba la forma de hacer pol&iacute;tica de los Medici y la filosof&iacute;a pol&iacute;tica humanista basada en Cicer&oacute;n. En el caso de los Medici, <strong>criticaba la pol&iacute;tica del amiguismo y del patronazgo, as&iacute; como la pr&aacute;ctica de repartir favores: dar dinero a los amigos, ayudarles con donativos, echarles una mano cuando ten&iacute;an problemas con la ley y conceder distinciones p&uacute;blicas a cambio de lealtades</strong>. Maquiavelo sab&iacute;a que a trav&eacute;s de esos m&eacute;todos los Medici hab&iacute;an conseguido gobernar Florencia durante sesenta a&ntilde;os, entre 1434 y 1494. &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a por tanto de malo en esa pol&iacute;tica? 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de Maquiavelo al escribir <em>El pr&iacute;ncipe </em>era motivar, educar e inspirar a un redentor de Italia, un pol&iacute;tico capaz de hacer grandes cosas, no un l&iacute;der h&aacute;bil y astuto que supiera crear una r&eacute;plica de un r&eacute;gimen caprichoso como el que los Medici hab&iacute;an establecido en Florencia. La forma de practicar la pol&iacute;tica de los Medici era caprichosa, mezquina e indigna, y resultaba totalmente incapaz de afrontar los problemas de Italia. 
    </p><p class="article-text">
        Ocurre algo parecido con la otra tradici&oacute;n que critica Maquiavelo, la tradici&oacute;n humanista y particularmente la ciceroniana. El argumento es bien conocido. Seg&uacute;n mi mentor Quentin Skinner, <em>El pr&iacute;ncipe </em>critica el principio humanista que dice lo siguiente: si un pr&iacute;ncipe quiere preservar su Estado y la gloria, no debe violar los principios de la honestidad. En concreto, la humanidad, la justicia, la liberalidad y la clemencia. Maquiavelo escribe que, si un pr&iacute;ncipe sigue en todas las circunstancias el principio de la honestidad no conservar&aacute; su Estado ni obtendr&aacute; la gloria: al contrario, perder&aacute; su Estado y ser&aacute; olvidado o culpado por sus acciones. Creo que es cierto, pero hay que tener en cuenta un dato importante: Maquiavelo no ten&iacute;a a su alcance los libros de esos humanistas. Sencillamente, no pod&iacute;a haberlos le&iacute;do. Por tanto, lo que estaba criticando era el lenguaje ciceroniano y humanista que circulaba a finales del siglo xv y comienzos del siglo xvi en Florencia. 
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que en las reuniones p&uacute;blicas, en consejos deliberativos de la rep&uacute;blica de Florencia, los ciudadanos y magistrados de la rep&uacute;blica usaban a menudo argumentos ciceronianos. Es el tipo de lenguaje que criticaba Maquiavelo; pretend&iacute;a revisar ese lenguaje para formar o educar a un pol&iacute;tico capaz de realizar esa ardua tarea de la unificaci&oacute;n italiana. No hay que olvidar que el gran h&eacute;roe de <em>El pr&iacute;ncipe </em>es Mois&eacute;s: un l&iacute;der que cometi&oacute; actos crueles a fin de alcanzar el objetivo de redimir a los jud&iacute;os de la esclavitud en Egipto y llevarlos hacia la tierra prometida.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Otro de los aspectos controvertidos es la raz&oacute;n de Estado. </strong></em>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero Maquiavelo nunca utiliza la expresi&oacute;n &ldquo;raz&oacute;n de Estado&rdquo;. Este sintagma apareci&oacute; por primera vez en la teor&iacute;a pol&iacute;tica en una obra de Guicciardini, <em>Di&aacute;logo sobre el gobierno de Florencia</em>, compuesta entre 1521 y 1524. Cuando <strong>Maquiavelo dice que es posible que el gobernante, el l&iacute;der o el fundador necesite violar los principios de integridad, humanidad, liberalidad y clemencia, no habla de manera abstracta; no establece la teor&iacute;a de la &ldquo;raz&oacute;n de Estado&rdquo;</strong>. Simplemente, escribe que la pr&aacute;ctica, la experiencia pol&iacute;tica concreta, muestra que hay circunstancias en las que el pr&iacute;ncipe debe actuar inmoralmente. 
    </p><p class="article-text">
        La diferencia entre Maquiavelo y la teor&iacute;a de la &ldquo;raz&oacute;n de Estado&rdquo; que hizo c&eacute;lebre Giovanni Botero en su libro <em>Della ragion di Stato</em>, publicado en Venecia en 1586, es que, seg&uacute;n la teor&iacute;a, un pol&iacute;tico tiene derecho a usar cualquier medio para conservar el Estado y aumentar su poder. Para Maquiavelo, el pr&iacute;ncipe no tiene ese derecho; se le pude excusar si realmente se ve obligado a recurrir a medios inmorales. Por decirlo de la forma m&aacute;s sencilla posible, la teor&iacute;a de la &ldquo;raz&oacute;n de Estado&rdquo; justifica todas las acciones de los pr&iacute;ncipes, siempre y cuando estos act&uacute;en para proteger el poder del Estado. El argumento de Maquiavelo es mucho m&aacute;s restrictivo, y se presta mucho menos a dar a los pr&iacute;ncipes una justificaci&oacute;n para desviarse de principios morales.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Para muchos, Maquiavelo, como Hobbes, ser&iacute;a uno de los padres del pensamiento pol&iacute;tico realista.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Todo el mundo dice que Maquiavelo es un pensador pol&iacute;tico realista. Yo dir&iacute;a que era su realismo era muy especial. <strong>Era realista en el sentido de que sab&iacute;a que para ser efectivo en pol&iacute;tica debes tener en cuenta la realidad pol&iacute;tica, las fuerzas disponibles, la naturaleza y la fuerza de tus enemigos, la calidad y cantidad de tus recursos.</strong> Tambi&eacute;n lo era porque sab&iacute;a lo importante que es el ej&eacute;rcito en la pol&iacute;tica. Pero, si nos fijamos, le gustaba imaginar realidades que eran muy diferentes a la realidad de su &eacute;poca. 
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo m&aacute;s claro es la exhortaci&oacute;n al final de <em>El pr&iacute;ncipe</em>, donde se anima a liberar Italia de los b&aacute;rbaros. En 1513, la idea de liberar y unificar Italia era no era nada realista. Maquiavelo tambi&eacute;n consideraba posible resucitar la virtud militar romana. Es dif&iacute;cil pensar en algo menos realista. Adem&aacute;s, so&ntilde;aba con contribuir a la regeneraci&oacute;n de la virtud c&iacute;vica en Italia. Esta idea, ni que decir tiene, no era nada realista. Por tanto, era un realista. Pero un realista con mucha imaginaci&oacute;n. Un hombre al que le gustaba tener ideas grandiosas, y hacerlas realidad.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>En La sonrisa de Maquiavelo, describe al autor de El pr&iacute;ncipe como un hombre aficionado a la amistad y las bromas, a la escritura de comedias y versos burlescos. Al mismo tiempo, ten&iacute;a una visi&oacute;n bastante &aacute;spera de la naturaleza humana. Dec&iacute;a, por ejemplo, que los hombres son &ldquo;desagradecidos, simuladores y mentirosos; que reh&uacute;yen el peligro y son codiciosos&rdquo;.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Era un hombre capaz de combinar la levedad y la gravedad. Sab&iacute;a divertirse, le gustaba la transgresi&oacute;n, disfrutaba escribiendo comedias. Pero tambi&eacute;n pod&iacute;a ser muy serio, extremadamente grave. Cuando hablaba de pecados veniales, de asuntos cotidianos, de debilidades humanas como los celos, un amor excesivo por las mujeres, la avaricia o la vanidad, estaba lleno de humor y esp&iacute;ritu l&uacute;dico. Sus amigos lo llamaban &ldquo;il Machia&rdquo;, una ap&oacute;cope que hac&iacute;a referencia a su ingenio. Pero, cuando prestaba atenci&oacute;n a cuestiones pol&iacute;ticas serias, que ten&iacute;an que ver con la libertad y la dignidad de su pa&iacute;s, era serio. 
    </p><p class="article-text">
        A mi juicio, una de las cosas que le hacen grande es su capacidad de ser ambas cosas: el autor de <em>El pr&iacute;ncipe</em>, <em>Discursos sobre la primera d&eacute;cada de Tito Livio </em>y <em>Del arte de la guerra</em>, pero tambi&eacute;n el autor de <em>La mandr&aacute;gora </em>y de cartas espl&eacute;ndidas, donde se mostraba totalmente amistoso y dispuesto a divertirse. Era un equilibro muy dif&iacute;cil y en ese sentido podemos ver a Maquiavelo como un aut&eacute;ntico profesor de una valiosa lecci&oacute;n de vida que nosotros, en nuestra &eacute;poca, parecemos haber perdido. En la actualidad, tendemos a ser demasiado juguetones, a re&iacute;rnos de todo, de la libertad y la opresi&oacute;n, el Estado, la ley. Ese es el estilo del buf&oacute;n, no el del ciudadano. El estilo del ciudadano es saber re&iacute;rse en su momento y saber ser serio cuando est&aacute;n en juego importantes elementos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        <em>El pr&iacute;ncipe es un manual de consejos para una monarqu&iacute;a, pero usted asegura que para Maquiavelo la forma ideal de gobierno era la rep&uacute;blica, y conced&iacute;a un gran valor al imperio de la ley.</em><strong>El pr&iacute;ncipe</strong><strong> es un manual de consejos para una monarqu&iacute;a, pero usted asegura que para Maquiavelo la forma ideal de gobierno era la rep&uacute;blica, y conced&iacute;a un gran valor al imperio de la ley.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque algunos investigadores en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han dicho que Maquiavelo hab&iacute;a abandonado sus principios republicanos, creo que sigui&oacute; siendo republicano toda la vida. Eso para &eacute;l significaba estar <strong>comprometido con los principios del bien com&uacute;n, el imperio de la ley y la participaci&oacute;n activa de los ciudadanos en la deliberaci&oacute;n pol&iacute;tica. Ese es el n&uacute;cleo de su republicanismo.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto importante era la conexi&oacute;n entre libertad pol&iacute;tica, virtud c&iacute;vica y religi&oacute;n. Para Maquiavelo era imposible que un pueblo alcanzara la libertad si sus ciudadanos no practicaban la virtud c&iacute;vica: es decir, oponerse a la corrupci&oacute;n, servir al bien com&uacute;n, resistir los intentos de ciudadanos poderosos por establecer la tiran&iacute;a y cumplir sus deberes c&iacute;vicos, empezando por el pago de impuestos y siguiendo por el servicio militar. 
    </p><p class="article-text">
        Maquiavelo es muy claro al respecto: si quieres ser libre, necesitas tener lo que hoy llamar&iacute;amos una religi&oacute;n c&iacute;vica. Es lo &uacute;nico que da al pueblo la motivaci&oacute;n necesaria para ser buenos ciudadanos.<em> </em>Todos los ejemplos de buenos ciudadanos que conoci&oacute;, las ciudades libres de Alemania o los romanos de la Antig&uuml;edad, eran religiosos. Por supuesto, para Maquiavelo ese tipo de religi&oacute;n no pod&iacute;a ser en modo alguno la religi&oacute;n cat&oacute;lica romana. &Eacute;l pensaba que el catolicismo era una fuerza corruptora. Era republicano porque pensaba que un gobierno republicano era m&aacute;s capaz de sostener la virtud c&iacute;vica que los principados o las monarqu&iacute;as. Las rep&uacute;blicas eran mejores para garantizar la libertad, la dignidad y la prosperidad. Hay que tener en cuenta que las rep&uacute;blicas necesitaban ser fundadas o reformadas por un gran l&iacute;der pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a que Maquiavelo propone en <em>El pr&iacute;ncipe</em>, la teor&iacute;a del fundador, del redentor, puede parecer contradictoria con la idea republicana expuesta en <em>Discursos sobre la primera d&eacute;cada de Tito Livo</em>, pero en realidad los dos libros se complementan entre s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Uno de los ejes de El pr&iacute;ncipe es la cuesti&oacute;n de las armas. &iquest;Por qu&eacute; era tan importante para Maquiavelo que una ciudad tuviera una milicia propia?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Maquiavelo hab&iacute;a visto en 1512 y luego ver&iacute;a en 1527, poco antes de morir, que si no tienes un ej&eacute;rcito, te puede invadir una potencia enemiga. Y, por supuesto, eso es una p&eacute;rdida de libertad y dignidad. Para Maquiavelo, esta era una clara lecci&oacute;n de la historia. <strong>La siguiente cuesti&oacute;n que discute es: &iquest;qu&eacute; tipo de ej&eacute;rcito es un buen ej&eacute;rcito? Y responde: un buen ej&eacute;rcito es un ej&eacute;rcito compuesto de ciudadanos. </strong>Eso implica que un ej&eacute;rcito mercenario no es adecuado para defender la libertad y la dignidad. Maquiavelo tambi&eacute;n se&ntilde;ala que un buen ej&eacute;rcito debe estar compuesto de soldados y capitanes temerosos de Dios, porque solo eso hace que el juramento sea significativo. Si no, el juramento ante Dios es irrelevante, y quienes lo hacen no pueden ser buenos soldados. 
    </p><p class="article-text">
        Los soldados deben obedecer las leyes de la rep&uacute;blica y respetar las normas de la guerra. Un ej&eacute;rcito ciudadano debe ser capaz de luchar con valent&iacute;a, pero tambi&eacute;n ha de resultar fiable desde un punto de vista pol&iacute;tico. A Maquiavelo le preocupaba la fiabilidad del ej&eacute;rcito en todos los aspectos.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Se le ha reprochado a Maquiavelo que prestara poca atenci&oacute;n a los aspectos econ&oacute;micos y que subestimase la importancia de las transformaciones tecnol&oacute;gicas.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Es cierto. Maquiavelo era totalmente inepto para hablar de los asuntos de negocios. Dice abiertamente en una carta que era incapaz de hablar de la banca, de los beneficios y las p&eacute;rdidas. Tambi&eacute;n tend&iacute;a a infravalorar la importancia de los factores econ&oacute;micos. Por ejemplo, se&ntilde;ala que el dinero no es un asunto esencial de la guerra: es una idea bastante discutible. Otra consideraci&oacute;n que presenta es que si eres libre es probable que prosperes. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n sabemos que en su propia vida fracas&oacute; como hombre de negocios. Todas las actividades econ&oacute;micas que intent&oacute; fueron un desastre. Era un hombre que gastaba el dinero que ten&iacute;a. No hay duda de que, si queremos un te&oacute;rico pol&iacute;tico que sea consciente de la importancia de la econom&iacute;a y que explique c&oacute;mo funciona, debemos buscar en otra parte. A Maquiavelo le interesa la pol&iacute;tica con may&uacute;sculas. La actividad empresarial y las cuestiones econ&oacute;micas eran de importancia secundaria para &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Admiraba a algunos fundadores de religiones como Mois&eacute;s, pero fue muy cr&iacute;tico con muchos aspectos del cristianismo.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Maquiavelo lanza contra la Iglesia Cat&oacute;lica, contra Roma y el alto clero, dos serias acusaciones. En primer lugar, que la Iglesia Cat&oacute;lica Romana hab&iacute;a dividido Italia. Maquiavelo cre&iacute;a que Italia segu&iacute;a dividida porque la Iglesia hab&iacute;a sido hostil a la unificaci&oacute;n. Adem&aacute;s, consideraba que por culpa de la Iglesia Italia se hab&iacute;a quedado &ldquo;sin religi&oacute;n y d&eacute;bil&rdquo;. La Iglesia, que era la mayor fuerza religiosa de la &eacute;poca, hab&iacute;a convertido a los italianos en gente no religiosa, gente sin fe, poco fiable, desagradable, incapaz&hellip; Eso significa &ldquo;d&eacute;bil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Otra acusaci&oacute;n se encuentra en el segundo libro de los <em>Discursos sobre la primera d&eacute;cada de Tito Livio</em>, donde Maquiavelo dice que la religi&oacute;n cat&oacute;lica priva a los seres humanos de la fortaleza necesaria para resistir frente a la opresi&oacute;n. Esa era la conclusi&oacute;n que sacaba Maquiavelo de su an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n religiosa de Italia y del mundo moderno. Esperaba que surgiese alguien que devolviera la religi&oacute;n a sus principios fundadores. Lo que seg&uacute;n &eacute;l estaba mal no era el cristianismo en s&iacute;, sino la interpretaci&oacute;n que la Iglesia Cat&oacute;lica hab&iacute;a impuesto durante siglos. Maquiavelo esperaba, creo yo, ver una reforma religiosa.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Isaiah Berlin escribi&oacute; que, al establecer una separaci&oacute;n entre moral y pol&iacute;tica, Maquiavelo cre&oacute; una doble v&iacute;a y sent&oacute; las bases de un liberalismo que quiz&aacute; no le habr&iacute;a gustado. Habr&iacute;a sido, sin pretenderlo, uno de los fundadores del pluralismo...</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Conozco esa idea, expuesta en un ensayo important&iacute;simo, &ldquo;La originalidad de Maquiavelo&rdquo;, pero no me convence porque Maquiavelo no era pagano. No propon&iacute;a una visi&oacute;n pagana de la moralidad. No hay nada en los textos de Maquiavelo que apoye esa idea. Maquiavelo buscaba el renacimiento de un cristianismo c&iacute;vico y republicano que hab&iacute;a existido en Florencia y que se basaba en el siguiente principio: si quieres ser un buen cristiano, debes ser un buen ciudadano, alguien dispuesto a servir al bien com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Como el objetivo de Maquiavelo era ayudar a dar forma a buenos ciudadanos, y como sab&iacute;a que a fin de crear buenos ciudadanos puedes utilizar la religi&oacute;n cristiana bien interpretada, no necesitaba so&ntilde;ar con la resurrecci&oacute;n del paganismo. El tipo de cristiandad republicana incorporaba algunas dimensiones de las religiones paganas. Pero era cristiana, no pagana.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>En muchas cosas, nuestro mundo parece distinto al de Maquiavelo. El nivel de agresividad pol&iacute;tica ha disminuido en grandes partes del planeta. Las democracias modernas, fr&aacute;giles e imperfectas, permiten que la participaci&oacute;n pol&iacute;tica de los ciudadanos, la transparencia y el imperio de la ley sean mucho mayores que en sus tiempos. &iquest;En qu&eacute; sentido nos siguen sirviendo las reflexiones de El pr&iacute;ncipe?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Nos siguen sirviendo, y esperemos que lo sigan haciendo, porque es un libro que habla de la redenci&oacute;n pol&iacute;tica: de las acciones pol&iacute;ticas para reformar un orden pol&iacute;tico existente, necesarias para liberar a un pueblo de la opresi&oacute;n o la corrupci&oacute;n, para que los seres humanos vivan una vida digna. Es un libro sobre la gran pol&iacute;tica, sobre el redentor. La verdad del libro se encuentra en el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo. Han pasado quinientos a&ntilde;os, pero ese tratado habla de una aspiraci&oacute;n duradera y persistente de los seres humanos: la aspiraci&oacute;n de participar en la redenci&oacute;n pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        L&iacute;deres totalitarios han tomado el poder present&aacute;ndose como redentores, pero la idea de Maquiavelo no tiene nada que ver con el totalitarismo. Aunque la redenci&oacute;n pol&iacute;tica se produce muy pocas veces, es una aspiraci&oacute;n que todav&iacute;a existe. Que nos dejase de interesar <em>El pr&iacute;ncipe</em> significar&iacute;a que esa aspiraci&oacute;n ya no est&aacute; presente en nuestro escenario moral e intelectual. Ser&iacute;a un d&iacute;a triste, pero estoy convencido de que el libro de Maquiavelo permanecer&aacute; vivo mucho tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Gascón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/maquiavelo-el-principe-aniversario-biografia_1_5190346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Dec 2013 10:14:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["El príncipe ha sido gravemente malinterpretado"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Entrevistas]]></media:keywords>
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