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    <title><![CDATA[elDiario.es - Aina Gallego]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/aina_gallego/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Aina Gallego]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los sistemas políticos que mejor promueven la transición climática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/sistemas-politicos-mejor-promueven-transicion-climatica_132_13079572.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44a2048d-78f9-4d6a-b4d2-b3b5ab02c51f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los sistemas políticos que mejor promueven la transición climática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La transición climática y energética no depende tanto del tipo de régimen como de la fortaleza institucional —capacidad estatal, estabilidad regulatoria y credibilidad— para sostener compromisos, repartir costes de forma justa y generar confianza entre actores económicos y sociales.</p></div><p class="article-text">
        A estas alturas casi nadie duda de que la crisis clim&aacute;tica exige transformaciones profundas con inversiones iniciales importantes. Dos art&iacute;culos recientes en la revista Annual Review of Political Science recuerdan que la transici&oacute;n ecol&oacute;gica es, sobre todo, un problema pol&iacute;tico: No faltan ideas ni tecnolog&iacute;a para llevarla a cabo, sino instituciones capaces de sostener compromisos, repartir costes y beneficios, y resistir la presi&oacute;n de quienes tienen mucho que perder con el cambio.
    </p><p class="article-text">
        El primer art&iacute;culo, de&nbsp;<a href="https://www.annualreviews.org/content/journals/10.1146/annurev-polisci-100325-075938" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kathryn Baragwanath y Saad Gulzar</a>, revisa la evidencia comparada sobre la hip&oacute;tesis que las democracias deber&iacute;an producir tambi&eacute;n mejores pol&iacute;ticas medioambientales. Aunque existe cierta relaci&oacute;n entre democracia y protecci&oacute;n ambiental, esta es d&eacute;bil e irregular. Los autores encuentran que m&aacute;s que la democracia en s&iacute;, lo que propicia buenas pol&iacute;ticas medioambientales es la existencia de alg&uacute;n tipo de control sobre los gobernantes (que tambi&eacute;n puede darse en sistemas autocr&aacute;ticos), los incentivos de las burocracias para desarrollar estas pol&iacute;ticas, el margen de maniobra de las autoridades locales, y hasta qu&eacute; punto la ciudadan&iacute;a puede vigilar y sancionar. Visto as&iacute;, la pol&iacute;tica ambiental se parece mucho a otros problemas cl&aacute;sicos de gobierno: hay fallos de informaci&oacute;n, intereses cruzados, tentaciones de corto plazo y riesgos de captura. Las elecciones pueden mejorar la rendici&oacute;n de cuentas, s&iacute;, pero tambi&eacute;n empujar a decisiones populares a corto plazo y da&ntilde;inas a largo plazo. La descentralizaci&oacute;n puede acercar la gesti&oacute;n a la ciudadan&iacute;a, aunque tambi&eacute;n abra la puerta a la captura por parte de &eacute;lites locales. La conclusi&oacute;n es menos rotunda de lo que quiz&aacute; querr&iacute;amos, pero tambi&eacute;n m&aacute;s &uacute;til: no hay un efecto autom&aacute;tico de la democracia; pero s&iacute; dise&ntilde;os institucionales que funcionan mejor que otros.
    </p><p class="article-text">
        El segundo art&iacute;culo, de&nbsp;<a href="https://www.annualreviews.org/content/journals/10.1146/annurev-polisci-040924-091929" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alexander Gazmararian y Dustin Tingley</a>, se mueve en una direcci&oacute;n parecida. Durante mucho tiempo, la literatura sobre cambio clim&aacute;tico se centr&oacute; en el dilema de cooperaci&oacute;n internacional: aunque todos los pa&iacute;ses se beneficiar&iacute;an de reducir emisiones, nadie quiere asumir solo los costes. Ese enfoque sigue siendo importante, pero los autores sostienen que para entender por qu&eacute; unos pa&iacute;ses avanzan en pol&iacute;ticas ambientales y otros no, tambi&eacute;n hay que mirar dentro de cada Estado: qu&eacute; actores ganan, cu&aacute;les pierden y, sobre todo, si las promesas de la transici&oacute;n resultan cre&iacute;bles. Ah&iacute; entra el concepto central del art&iacute;culo: la credibilidad. Una transici&oacute;n energ&eacute;tica no sale adelante solo porque exista una mayor&iacute;a abstracta a favor del clima. Sale adelante cuando empresas, trabajadores, inversores y territorios creen que las reglas ser&aacute;n estables, que las compensaciones llegar&aacute;n de verdad y que los costes no recaer&aacute;n siempre sobre los mismos. Si nadie conf&iacute;a en que el Estado cumplir&aacute;, la resistencia aumenta y la inversi&oacute;n se frena. Y si los beneficios potenciales de la transici&oacute;n tardan demasiado en llegar o aparecen de forma muy desigual, las coaliciones favorables al cambio se debilitan.
    </p><p class="article-text">
        Le&iacute;dos juntos, los dos textos sugieren que la democracia garantiza por s&iacute; sola no genera una buena gobernanza ambiental, y que la urgencia clim&aacute;tica tampoco crea autom&aacute;ticamente las condiciones para una transici&oacute;n energ&eacute;tica justa y eficaz. Entre los objetivos y los resultados se interponen instituciones imperfectas, intereses organizados y problemas de credibilidad. Hacen falta estados capaces de implementar pol&iacute;ticas, coordinar actores, garantizar cierta estabilidad regulatoria y generar beneficios visibles. Estas capacidades pueden darse tanto en entornos democr&aacute;ticos como autocr&aacute;ticos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/sistemas-politicos-mejor-promueven-transicion-climatica_132_13079572.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 05:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los sistemas políticos que mejor promueven la transición climática]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abusos en la universidad: por qué persiste la impunidad y qué reformas pueden cambiarla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/abusos-universidad-persiste-impunidad-reformas-cambiarla_132_12781261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccf43cce-c442-49db-b04e-f819a6b91133_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abusos en la universidad: por qué persiste la impunidad y qué reformas pueden cambiarla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las universidades españolas arrastran casos de acoso laboral y sexual que rara vez se sancionan, en un ecosistema marcado por la protección reputacional y la endogamia. Romper estas dinámicas con movilidad, integridad independiente y transparencia permitiría reducir abusos y fortalecer la vida académica.</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las universidades espa&ntilde;olas han sido escenario de numerosos casos de abusos laborales y sexuales que apenas han tenido consecuencias para los responsables. Estas situaciones no son exclusivas del &aacute;mbito acad&eacute;mico, pero son especialmente grave en instituciones que se presentan como clave para que la movilidad social est&eacute; basada en el m&eacute;rito. Se puede hacer un paralelismo con la Iglesia, donde la persistencia de abusos tambi&eacute;n ha convivido con mecanismos institucionales de autoprotecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para entender la gravedad del problema, puede ser &uacute;til pensar en el punto de vista de las familias. Muchas de ellas dedican a&ntilde;os de esfuerzo econ&oacute;mico y emocional a que sus hijos puedan estudiar en la universidad, confiando en que se trata de un entorno seguro y orientado al aprendizaje. Cuando una estudiante es acosada por un profesor, denuncia, atraviesa un protocolo largo y opaco, y aun as&iacute; ve c&oacute;mo el caso se archiva sin consecuencias, la confianza se quiebra. Para la estudiante, el resultado suele ser devastador. Tambi&eacute;n existen situaciones en las que un profesor acumula m&uacute;ltiples denuncias y, aun as&iacute;, contin&uacute;a plenamente integrado en la instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A partir de estos hechos, surgen dos preguntas centrales: &iquest;por qu&eacute; existe esta impunidad? y &iquest;qu&eacute; reformas institucionales podr&iacute;an reducirla?
    </p><p class="article-text">
        Un primer motivo es que reconocer p&uacute;blicamente un caso de acoso supone un coste reputacional inmediato que muchos rectorados tratan activamente de evitar. Por ello, los procedimientos suelen dise&ntilde;arse para &ldquo;gestionar el problema&rdquo; de puertas adentro m&aacute;s que para resolverlo, priorizando la calma interna sobre la reparaci&oacute;n. La larga duraci&oacute;n de los protocolos, el elevado est&aacute;ndar probatorio y la falta de transparencia responden a incentivos institucionales claros.
    </p><p class="article-text">
        Un segundo motivo es que muchos departamentos presentan niveles muy altos de endogamia: buena parte de su plantilla ha sido formada, contratada y promocionada en la misma instituci&oacute;n. Este fen&oacute;meno tiene varias consecuencias. Por un lado, crea grupos peque&ntilde;os durante muchos a&ntilde;os en los que se difuminan las fronteras entre lo profesional y lo personal. Tambi&eacute;n genera deudas impl&iacute;citas con quienes facilitaron las carreras acad&eacute;micas de las nuevas generaciones. En este entorno, resulta dif&iacute;cil que se cuestione a las personas m&aacute;s seniors que fueron mentores o influyeron en la contrataci&oacute;n de muchos otros. La dependencia de favores de superiores jer&aacute;rquicos limitan la independencia necesaria para supervisar, evaluar o sancionar comportamientos abusivos.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, en muchas universidades, las personas encargadas de investigar las denuncias son las que est&aacute;n en posiciones jer&aacute;rquicas m&aacute;s altas (l&eacute;ase otros catedr&aacute;ticos), y tienen muchos incentivos a proteger la reputaci&oacute;n institucional. Esta mezcla de funciones &mdash;proteger la imagen y juzgar el comportamiento interno&mdash; impide una gesti&oacute;n imparcial.
    </p><p class="article-text">
        Dado que las ra&iacute;ces de la impunidad son profundas, transformar esta situaci&oacute;n requiere cambios que alteren los incentivos y la composici&oacute;n del profesorado.
    </p><p class="article-text">
        Una reforma que ha sido discutida desde hace d&eacute;cadas es la adopci&oacute;n de la norma seg&uacute;n la cual los doctores deben buscar su primera plaza en otra universidad distinta a aquella donde se doctoraron. Esta pr&aacute;ctica tiene dos efectos relevantes. Primero, mejora la calidad del profesorado al motivar que las contrataciones se basen en la calidad de las contribuciones acad&eacute;micas y no en v&iacute;nculos personales. Segundo, debilita las dependencias jer&aacute;rquicas informales: cuando un acad&eacute;mico no debe su puesto a su director de tesis o a un catedr&aacute;tico de su departamento, se reduce el poder que estos pueden ejercer sobre &eacute;l, lo que tambi&eacute;n limita los motivos para encubrir comportamientos abusivos.
    </p><p class="article-text">
        En pa&iacute;ses como Reino Unido, Canad&aacute; o Estados Unidos, la movilidad externa es la norma y esta pr&aacute;ctica no solo se justifica por razones de calidad acad&eacute;mica; tambi&eacute;n se entiende como un mecanismo para reducir abusos de poder. La mayor diversidad de procedencias de los profesores genera entornos menos jer&aacute;rquicos y m&aacute;s profesionalizados. Al romper la dependencia de los doctorandos de sus tutores, se dispersa a la larga el poder y se refuerza la accountability interna.
    </p><p class="article-text">
        Otras reformas necesarias, largamente reivindicadas por especialistas en prevenci&oacute;n y gesti&oacute;n de abusos son unidades de integridad y comisiones de investigaci&oacute;n independientes y con autonom&iacute;a real respecto al rectorado; protocolos con plazos m&aacute;ximos que impidan procesos indefinidamente prolongados; transparencia agregada obligatoria sobre el n&uacute;mero de denuncias, tiempos de resoluci&oacute;n y sanciones, preservando el anonimato, como ya se hace en otros organismos p&uacute;blicos; formaci&oacute;n obligatoria y peri&oacute;dica de los responsables acad&eacute;micos en gesti&oacute;n de conflictos, prevenci&oacute;n del acoso y riesgos psicosociales; y l&iacute;mites temporales en cargos de poder, para evitar la consolidaci&oacute;n de redes de favores duraderas.
    </p><p class="article-text">
        Las universidades son instituciones clave para la movilidad social y la producci&oacute;n de conocimiento. Reconocer los fallos estructurales y reformarlos no es un gesto contra la universidad, sino una forma de fortalecerla. La confianza social, que cuesta d&eacute;cadas construir pero puede perderse r&aacute;pidamente, depende de ello.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/abusos-universidad-persiste-impunidad-reformas-cambiarla_132_12781261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Nov 2025 05:02:14 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Inteligencia artificial, empleo y género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/inteligencia-artificial-empleo-genero_132_12354813.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1ed666e-5329-4548-bc41-5ce1dbc26b9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Inteligencia artificial, empleo y género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las mujeres predominan en ocupaciones altamente expuestas a la IA, pero también tienen una fuerte presencia en sectores donde la IA puede complementar su trabajo. Las políticas públicas serán determinantes para que la IA reduzca o acentúe las desigualdades de género en el empleo
</p></div><p class="article-text">
        Los cambios tecnol&oacute;gicos generan transformaciones del mercado laboral, pero no de manera uniforme: Hay grupos m&aacute;s beneficiados o perjudicados que otros. La inteligencia artificial (IA) generativa, que est&aacute; transformando ya muchas profesiones cognitivas, no es una excepci&oacute;n. Dos estudios recientes analizan en qu&eacute; medida las ocupaciones actuales est&aacute;n expuestas a la IA y concluyen que las mujeres est&aacute;n simult&aacute;neamente m&aacute;s expuestas a los riesgos de la automatizaci&oacute;n y mejor posicionadas para beneficiarse de la IA, seg&uacute;n el contexto en el que se encuentren.
    </p><p class="article-text">
        El primer estudio, de <a href="https://pubs.aeaweb.org/doi/pdfplus/10.1257/pandp.20251046" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cazzaniga et al. (2025)</a>, analiza seis pa&iacute;ses, desde econom&iacute;as avanzadas como Reino Unido y Estados Unidos hasta mercados emergentes como Brasil, India y Sud&aacute;frica. Definen la exposici&oacute;n ocupacional a la IA como la coincidencia entre las capacidades de la IA y las tareas que actualmente se realizan en distintos empleos. Tambi&eacute;n consideran si la IA es probable que complemente el trabajo humano o que lo sustituya, como en tareas rutinarias o administrativas.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados muestran una paradoja. Las mujeres est&aacute;n sobrerrepresentadas en ocupaciones con alta exposici&oacute;n a la IA como tareas administrativas, telemarqueting, o edici&oacute;n y traducci&oacute;n. En Reino Unido, por ejemplo, el 74 % de las mujeres trabaja en estos empleos, frente al 61 % de los hombres. Estos roles incluyen trabajos profesionales y administrativos, sectores donde la IA est&aacute; avanzando r&aacute;pidamente. Pero, al mismo tiempo, ellas tambi&eacute;n est&aacute;n m&aacute;s presentes en empleos donde la IA podr&iacute;a mejorar la productividad y los salarios como en sanidad o educaci&oacute;n o tareas de coordinaci&oacute;n de equipos. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estos beneficios no est&aacute;n garantizados. La capacidad para transitar desde empleos de alto riesgo hacia otros de mayor oportunidad var&iacute;a mucho. A las personas m&aacute;s educadas les resultar&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil hacer esta transici&oacute;n, pero las mujeres con bajos salarios, en pa&iacute;ses como Brasil, tienden m&aacute;s a salir del mercado laboral cuando son desplazadas. En este contexto, la IA podr&iacute;a agravar las desigualdades existentes si no se acompa&ntilde;a de pol&iacute;ticas que faciliten estos cambios.
    </p><p class="article-text">
        El segundo estudio, de <a href="https://pubs.aeaweb.org/doi/pdfplus/10.1257/pandp.20251044" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Albanesi et al. (2025)</a>, se centra en Europa y ofrece una visi&oacute;n algo m&aacute;s optimista. Utilizando datos de 16 pa&iacute;ses europeos entre 2011 y 2019, encuentran que las ocupaciones m&aacute;s expuestas a la IA han visto aumentar la proporci&oacute;n de mujeres empleadas. El efecto es m&aacute;s fuerte en pa&iacute;ses donde las mujeres han logrado mayores avances educativos y donde ya exist&iacute;a una alta participaci&oacute;n femenina en el mercado laboral.
    </p><p class="article-text">
        Ambos estudios comparten una misma conclusi&oacute;n: las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas son clave. La inversi&oacute;n en educaci&oacute;n, capacitaci&oacute;n y programas activos de empleo puede ayudar a las mujeres a acceder a trabajos donde la IA complemente, en lugar de reemplazar, al trabajo humano. De lo contrario, corremos el riesgo de que el progreso tecnol&oacute;gico agrave las desigualdades, especialmente entre las mujeres con menos recursos o en pa&iacute;ses con redes de protecci&oacute;n m&aacute;s d&eacute;biles. El debate sobre la IA y el futuro del trabajo suele centrarse en la p&eacute;rdida de empleos o en el aumento de la productividad. Estos estudios nos recuerdan que tambi&eacute;n es una cuesti&oacute;n de g&eacute;nero. Y que, como en otras olas de innovaci&oacute;n, los ganadores y perdedores no los decidir&aacute;n solo los algoritmos, sino tambi&eacute;n las instituciones, los sistemas educativos y las normas sociales. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/inteligencia-artificial-empleo-genero_132_12354813.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Jun 2025 04:01:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Inteligencia artificial, empleo y género]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué Kamala Harris puso el aborto en el centro de su campaña?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/kamala-harris-puso-aborto-centro-campna_132_11814261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70354a46-6ae9-4937-82b4-3b41a65c4868_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué Kamala Harris puso el aborto en el centro de su campaña?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La derrota de Kamala Harris en las elecciones de Estados Unidos ha suscitado debate sobre si enfatizó demasiado el tema del aborto en su campaña</p></div><p class="article-text">
        Entre las muchas causas que podr&iacute;an explicar por qu&eacute; Kamala Harris perdi&oacute; las elecciones en EEUU, se ha se&ntilde;alado el excesivo &eacute;nfasis de su campa&ntilde;a en el tema del aborto, en detrimento de otros temas que quiz&aacute;s eran m&aacute;s importantes para muchos votantes. Es un motivo plausible. &iquest;Pero por qu&eacute; se equivoc&oacute; ella o su equipo de campa&ntilde;a? &iquest;Fue un error de c&aacute;lculo? Un art&iacute;culo publicado este a&ntilde;o en el American Journal of Political Science junto a mis coautores Nikolas Sch&ouml;ll y Ga&euml;l le Mens (titulado &ldquo;<a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1111/ajps.12772" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">How Politicians Learn from Citizens&rsquo; Feedback: The Case of Gender on Twitter</a>&rdquo;) sugiere que la raz&oacute;n puede ser una mezcla del funcionamiento normal de las campa&ntilde;as junto al trato diferencial que reciben hombres y mujeres en pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Los pol&iacute;ticos se mueven en un entorno con mucha incertidumbre sobre qu&eacute; temas preocupan a los ciudadanos. Aunque intenten usar encuestas u otras herramientas, los vol&uacute;menes de informaci&oacute;n que manejan son enormes, y una heur&iacute;stica (un atajo cognitivo para tomar decisiones) frecuente es el feedback que reciben por parte de los ciudadanos. El &ldquo;aprendizaje por refuerzo&rdquo; es &uacute;til porque nos permite tomar decisiones de manera r&aacute;pida, en este caso sobre qu&eacute; temas priorizar en una campa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este mecanismo tambi&eacute;n puede introducir sesgos. En el art&iacute;culo argumentamos y mostramos que las mujeres pol&iacute;ticas reciben respuestas positivas desproporcionadamente m&aacute;s altas cuando discuten temas relacionados con el g&eacute;nero en comparaci&oacute;n con sus hom&oacute;logos masculinos. Nuestros datos son sobre Espa&ntilde;a, pero el argumento es general. Para Harris, una agenda de campa&ntilde;a inicialmente amplia probablemente incluy&oacute; temas atractivos para varios segmentos de votantes. Sin embargo, a medida que su campa&ntilde;a evolucion&oacute;, es posible que haya observado respuestas m&aacute;s fuertes a temas como el aborto. 
    </p><p class="article-text">
        En el art&iacute;culo exploramos los mecanismos que explican por qu&eacute; las mujeres pol&iacute;ticas podr&iacute;an gravitar m&aacute;s hacia &ldquo;cuestiones femeninas&rdquo;. El primero es la motivaci&oacute;n intr&iacute;nseca, es decir que quiz&aacute;s a las mujeres en pol&iacute;tica les interesan m&aacute;s los temas de g&eacute;nero. El segundo es la autoselecci&oacute;n de la audiencia, si las personas a quienes m&aacute;s les interesa el g&eacute;nero siguen m&aacute;s a pol&iacute;ticas mujeres. Y el tercer mecanismo es el trato diferencial basado en el g&eacute;nero del candidato, quiz&aacute;s tratamos diferente a hombres y mujeres. Encontramos s&oacute;lo evidencia sobre el tercer mecanismo de trato diferenciado. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque necesitar&iacute;amos datos m&aacute;s detallados para ver si esta conjetura es cierta, en su discurso de concesi&oacute;n, la referencia inmediata de Harris al aborto como un tema clave fue recibida con un gran aplauso. En cambio, habl&oacute; poco de otros temas. 
    </p><p class="article-text">
        Enfatizar demasiado el aborto podr&iacute;a parecer un paso en falso, y quiz&aacute;s lo fue. En todo caso, el an&aacute;lisis del art&iacute;culo sugiere que esta decisi&oacute;n puede reflejar las din&aacute;micas normales de una campa&ntilde;a electoral junto a sesgos subyacentes en c&oacute;mo los ciudadanos interact&uacute;an con las pol&iacute;ticas mujeres, en lugar de un error consciente de estrategia de campa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/kamala-harris-puso-aborto-centro-campna_132_11814261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Nov 2024 19:17:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué Kamala Harris puso el aborto en el centro de su campaña?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oportunidades y retos de las políticas públicas basadas en la evidencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/politicas-publicas-basadas-evidencia_132_11480179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/727fd65e-12cf-4c8f-9aa2-6b037e5fc67e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Oportunidades y retos de las políticas públicas basadas en la evidencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Usar evidencia para evaluar y diseñar políticas públicas es muy prometedor pero no todas las evidencias científicas tienen la misma calidad. Para hacer un buen uso, hace falta separar objetivos políticos de medios técnicos, conocimiento experto y consciencia de los propios sesgos
</p></div><p class="article-text">
        Se est&aacute; hablando mucho sobre Ciencia para las Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas (<em>Science for Policy</em>). Pedro S&aacute;nchez ha anunciado la creaci&oacute;n de una nueva <a href="https://www.onac.gob.es/Paginas/index.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oficina Nacional de Asesoramiento Cient&iacute;fico</a>, la ministra Morant ha impulsado una <a href="https://convocatoriaip.fecyt.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convocatoria I+P</a> para proyectos de asesoramiento cient&iacute;fico a instituciones, la ministra Saiz presentaba el <a href="https://www.inclusion.gob.es/w/la-ministra-saiz-y-el-nobel-de-economia-abhijit-banerjee-presentan-los-resultados-del-laboratorio-de-politicas-de-inclusion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe sobre Pol&iacute;ticas de Inclusi&oacute;n</a> y el ex-ministro Subirats <a href="https://elpais.com/ideas/2024-06-24/pueden-los-cientificos-ayudar-a-la-democracia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escrib&iacute;a</a> esta semana sobre el tema. 
    </p><p class="article-text">
        Es una muy buena noticia que muestra un compromiso creciente con el movimiento por las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas basadas en la evidencia impulsado por organizaciones como el <a href="https://www.povertyactionlab.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Poverty Action Lab</a> y por cuyo trabajo recibieron el Nobel de Econom&iacute;a Esther Duflo, Abhijit Banerjee y Michael Kremer en 2019. Ahora bien, &iquest;en qu&eacute; casos podemos usar la ciencia para la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas?, &iquest;qu&eacute; evidencia priorizamos? y &iquest;qu&eacute; limitaciones tiene esta aproximaci&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar parece necesario tener clara la distinci&oacute;n entre fijar objetivos pol&iacute;ticos y debatir medios t&eacute;cnicos para su logro. La pol&iacute;tica se encarga de debatir qu&eacute; objetivos son deseables como sociedad. En relaci&oacute;n a juicios de valor no suele existir una verdad, se trata de preferencias, creencias y cuestiones distributivas sobre las que hay ganadores y perdedores: &iquest;Es preferible m&aacute;s o menos redistribuci&oacute;n? &iquest;Debemos permitir m&aacute;s o menos immigraci&oacute;n? Este tipo de preguntas se dirimen en las elecciones y no es tarea de la ciencia establecer qu&eacute; objetivos debe perseguir una democracia. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez se ha establecido un objetivo pol&iacute;tico, la evidencia nos puede guiar en c&oacute;mo alcanzar el objetivo de forma eficaz y eficiente. Esto es importante porque a menudo medidas bienintencionadas no funcionan o incluso tienen un efecto contrario al deseado. Por ejemplo, una pol&iacute;tica de la India colonial para reducir las cobras acab&oacute; aumentando su n&uacute;mero. El motivo es que las recompensas por matar cobras motivaron a mucha gente a criarlas y cuando el gobierno retir&oacute; la recompensa los criadores las liberaron, agravando el problema original. Cr&iacute;ticas parecidas se dan en el debate sobre si limitar el precio del alquiler o prohibir algunas drogas. 
    </p><p class="article-text">
        Los m&eacute;todos cient&iacute;ficos (caracterizados por la formulaci&oacute;n de hip&oacute;tesis, dise&ntilde;o de investigaci&oacute;n, recogida de datos y contrastaci&oacute;n) son de gran utilidad para medir los efectos reales de una pol&iacute;tica. Ahora bien, &iquest;qu&eacute; m&eacute;todos escogemos?, y &iquest;c&oacute;mo sabemos qu&eacute; evidencia es relevante? Es f&aacute;cil encontrar alg&uacute;n estudio que apoye tu punto de vista as&iacute; que cualquiera puede decir que su soluci&oacute;n est&aacute; &ldquo;apoyada por la evidencia&rdquo;. Pero estaremos en una situaci&oacute;n muy diferente si los estudios existentes est&aacute;n divididos al 95/5 o al 50/50. En un momento de gran explosi&oacute;n del conocimiento, una de las funciones m&aacute;s importantes de los expertos en un &aacute;rea de estudio ser&aacute; evaluar el <em>grado</em> de acuerdo cient&iacute;fico sobre un tema. 
    </p><p class="article-text">
        Otra complicaci&oacute;n es que la calidad cient&iacute;fica de los estudios var&iacute;a mucho y condiciona los resultados. Por ejemplo, un estudio puede no encontrar un efecto que realmente existe porque a) mide mal las variables principales (tienen mucho error de medida); b) tiene muestras demasiados peque&ntilde;as (poder estad&iacute;stico); c) la poblaci&oacute;n del estudio no es representativa (problemas de auto-selecci&oacute;n). Y tambi&eacute;n pasa lo contrario. Por ejemplo, si queremos evaluar una pol&iacute;tica de formaci&oacute;n a desempleados pero no tenemos en cuenta que la gente que se apunta voluntariamente es m&aacute;s motivada, el efecto estimado ser&aacute; excesivo porque a esa gente le hubiera ido bien incluso sin participar en el programa.
    </p><p class="article-text">
        Por estos motivos, hacer pol&iacute;ticas p&uacute;blicas basadas en la evidencia requiere mucha cultura cient&iacute;fica para distinguir la &ldquo;buena&rdquo; de la &ldquo;mala&rdquo; ciencia. Este es el prop&oacute;sito de asociaciones como <a href="https://egap.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Evidence Based Governance and Politics</a>, que comparten recursos sobre c&oacute;mo realizar evaluaciones de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de calidad, por ejemplo realizando experimentos aleatorizados. Aunque estas metodolog&iacute;as no se ense&ntilde;an todav&iacute;a en todas las facultades de ciencias sociales en Espa&ntilde;a, poco a poco van llegando. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del conocimiento t&eacute;cnico, un escollo importante al avance de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas basadas en la evidencia son los sesgos ideol&oacute;gicos que tenemos todas. Los humanos tenemos tendencia a aceptar informaci&oacute;n que confirma nuestras creencias y rechazamos aqu&eacute;lla que las cuestiona. Un experimento reciente realizado por Pedro Rey Biel y su equipo con alcaldes en Espa&ntilde;a mostraba que estos segu&iacute;an recomendaciones respaldadas por evidencia en una pol&iacute;tica p&uacute;blica de bajo coste (poner informaci&oacute;n sobre su ciudad en wikipedia) &ndash; pero <em>solo</em> si quien enviaba informaci&oacute;n sobre dicha intervenci&oacute;n era de su mismo color pol&iacute;tico. Las sugerencias hechas por actores de ideolog&iacute;a diferente se desechaban completamente. Otra investigaci&oacute;n en EEUU muestra que los pol&iacute;ticos creen m&aacute;s una evidencia cient&iacute;fica cuando &eacute;sta coincide con las pol&iacute;ticas que ya defiende. 
    </p><p class="article-text">
        En resumen, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas basadas en la evidencia son una gran noticia, pero requerir&aacute;n separar juicios de fines y de medios, agregar de forma efectiva el conocimiento y consciencia de los propios sesgos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/politicas-publicas-basadas-evidencia_132_11480179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Jun 2024 14:38:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Oportunidades y retos de las políticas públicas basadas en la evidencia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El puzzle político de los fondos "Next Generation"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/puzzle-politico-fondos-next-generation_132_10734426.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/20bb4c7e-1a39-4db9-9a12-ef376ed17259_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El puzzle político de los fondos &quot;Next Generation&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mayoría de los ciudadanos de países de la EU no han oído hablar del programa Next Generation. Resulta paradójico ya que representa un cambio profundo respecto a políticas previas de la UE, sobre las que se había debatido mucho. Es como si se hubiera realizado un Plan Marshall y casi nadie se hubiera enterado
</p></div><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea acord&oacute; el instrumento &ldquo;Next Generation EU&rdquo; en 2020 en respuesta a las consecuencias econ&oacute;micas y sociales de la pandemia de COVID-19 y lo empez&oacute; a desplegar en 2021. Este programa Next Generation representa un aumento de m&aacute;s del 60% del presupuesto de la UE para 2021-2027, que pasa de los 1216 billones de euros previstos a 2018 billones. El aumento en el presupuesto financia tomando pr&eacute;stamos en mercados de capitales y emitiendo bonos de la UE. Esta medida habr&iacute;a sido considerada impensable hace apenas cinco a&ntilde;os por acercarse mucho al concepto de Eurobonos, que fuera una de las principales l&iacute;neas rojas en el debate pol&iacute;tico sobre c&oacute;mo resolver la crisis de la deuda de 2008 y las pol&iacute;ticas de austeridad que siguieron.
    </p><p class="article-text">
        Es de tal magnitud el cambio de orientaci&oacute;n, que este programa ha sido descrito como un &ldquo;momento hamiltoniano&rdquo; (en referencia a la federalizaci&oacute;n de las deudas de los estados por parte del Congreso de los EEUU en 1790), un &ldquo;cambio de paradigma&rdquo; o un &ldquo;proceso integrador sin precedentes&rdquo;. Los pa&iacute;ses reciben subvenciones y pr&eacute;stamos de los fondos Next Generation despu&eacute;s de presentar planes nacionales de recuperaci&oacute;n y resiliencia en los que se describen las reformas e inversiones que se realizar&aacute;n en el periodo. La mayor&iacute;a de los programas deben destinarse a iniciativas de digitalizaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico y tienen por tanto una clara orientaci&oacute;n program&aacute;tica y pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Llama la atenci&oacute;n porque a pesar de que las pol&iacute;ticas de austeridad fueron durante a&ntilde;os objeto de debate p&uacute;blico intenso en pa&iacute;ses de toda Europa; del gran volumen presupuestario del que estamos hablando; y de la agenda pol&iacute;tica alrededor de la digitalizaci&oacute;n y el cambio clim&aacute;tico que pretende reorientar las econom&iacute;as europeas, apenas ha habido debate profundo sobre este programa.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; piensan los ciudadanos al respecto? Empezamos a tener datos en este sentido acerca del conocimiento y la opini&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica sobre los programas Next Generation. Lo que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n es el desconocimiento generalizado de los ciudadanos de a pie. En el siguiente gr&aacute;fico, se muestran datos del Eurobar&oacute;metro 515, de finales de 2022, que preguntaba a ciudadanos de la UE si hab&iacute;an o&iacute;do, le&iacute;do o visto algo relacionado con el programa NextGenerationEU. Espa&ntilde;a e Italia son dos de los pa&iacute;ses en que se conoce m&aacute;s el programa, pero en la mitad de los pa&iacute;ses europeos menos de un cuarto de la poblaci&oacute;n ha o&iacute;do a hablar de &eacute;l. Es como si se hubiera realizado un Plan Marshall y casi nadie se hubiera enterado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En una encuesta que realizamos el investigador <a href="https://www.chch.ox.ac.uk/people/professor-alexander-kuo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alex Kuo</a> y yo a mediados de 2023, preguntamos sobre el conocimiento de este programa en cinco pa&iacute;ses europeos y los resultados fueron todav&iacute;a m&aacute;s llamativos que en el caso de los datos del Eurobar&oacute;metro. Mientras que en Italia el 40% de los encuestados ha o&iacute;do hablar del programa, en Francia este porcentaje es solo del 10%. Se trata de un nivel de desconocimiento sorprendente para tratarse de una pol&iacute;tica que pretende cambiar el curso de la econom&iacute;a europea.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2</strong>
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        Cabe preguntarse por las razones de este desconocimiento. Despu&eacute;s de la experiencia durante la crisis de la austeridad, &iquest;prefieren las &eacute;lites europeas que lo que deciden pase desapercibido para evitar otra oleada de descontento hacia la UE? &iquest;O bien vivimos en un entorno de medios tan fragmentado que la poblaci&oacute;n recibe poca informaci&oacute;n pol&iacute;tica com&uacute;n incluso sobre pol&iacute;ticas importantes? En ambos casos, las implicaciones sobre el buen funcionamiento de la democracia son preocupantes, puesto que no puede haber reflexi&oacute;n sobre alternativas, atribuci&oacute;n correcta de responsabilidades, o rendici&oacute;n de cuentas si la poblaci&oacute;n sabe tan poco sobre pol&iacute;ticas importantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/puzzle-politico-fondos-next-generation_132_10734426.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Dec 2023 05:01:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El puzzle político de los fondos "Next Generation"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo repartir los beneficios de las nuevas tecnologías?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/repartir-tecnologias-beneficios-nuevas_132_10410485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67761a6f-6a65-4e14-a0d8-666792ef486f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo repartir los beneficios de las nuevas tecnologías?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se sigue hablando demasiado poco en política de las implicaciones de la cuarta revolución industrial, que cambiará profundamente el mercado de trabajo. En revoluciones tecnológicas previas, el nivel de vida bajó para la mayoría de la población y sólo una pequeña minoría se benefició de los cambios</p></div><p class="article-text">
        Las campa&ntilde;as electorales giran cada vez m&aacute;s en torno a los candidatos y candidatas y a algunos temas sobre los que las posiciones est&aacute;n muy polarizadas, como el g&eacute;nero o la vivienda. Sin embargo, apenas se habla de los dos grandes temas que m&aacute;s marcar&aacute;n nuestro futuro pr&oacute;ximo: el cambio clim&aacute;tico y el cambio tecnol&oacute;gico. Llama especialmente la atenci&oacute;n que ning&uacute;n partido pol&iacute;tico tenga propuestas claras y expl&iacute;citas sobre c&oacute;mo afrontar la llegada inminente de las tecnolog&iacute;as de inteligencia artificial dentro de la cuarta revoluci&oacute;n industrial, ya en pleno curso. Cada vez existen m&aacute;s indicios de que esta nueva clase de tecnolog&iacute;as sustituir&aacute; a millones de trabajadores, y es poco claro en qu&eacute; medida generar&aacute; nuevos puestos de trabajo y en qu&eacute; sectores ser&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; no se habla de las implicaciones de la implantaci&oacute;n de la inteligencia artificial en empresas o en la administraci&oacute;n p&uacute;blica ni en los telediarios, ni en los m&iacute;tines, ni en los debates electorales? El motivo principal es que existe un fuerte consenso sobre este tema: tanto para los partidos de izquierdas como para los de derechas, la digitalizaci&oacute;n es el principal motor del desarrollo econ&oacute;mico y la modernizaci&oacute;n. Las nuevas tecnolog&iacute;as generan crecimiento econ&oacute;mico y ese crecimiento nos beneficiar&aacute; a todas. Ese es el discurso que hace d&eacute;cadas repiten hasta la extenuaci&oacute;n las &eacute;lites tecnol&oacute;gicas y muchos expertos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La intuici&oacute;n de que la tecnolog&iacute;a ha permitido a lo largo de la historia mejorar los est&aacute;ndares de vida, &iquest;es cierta? En un libro reciente, titulado <a href="https://www.hachettebookgroup.com/titles/daron-acemoglu/power-and-progress/9781541702530/?lens=publicaffairs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Power and Progress</a>, los prestigiosos economistas Daron Acemoglu y Simon Johnson recopilan numerosas dudas que ya hace tiempo se est&aacute;n acumulando sobre esta cuesti&oacute;n. El libro ataca la creencia de que la tecnolog&iacute;a siempre mejora la calidad de vida de la poblaci&oacute;n, y lo hacen adem&aacute;s a trav&eacute;s de un amplio recorrido hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por las tecnolog&iacute;as agrarias que marcaron la transici&oacute;n desde sociedades de cazadores recolectores a sociedades agrarias: se trat&oacute; de una revoluci&oacute;n de primer nivel que trajo los sistemas de riego, los arados, la preservaci&oacute;n de semillas, la rotaci&oacute;n de sembrados o la alfarer&iacute;a. Est&aacute; abundantemente documentado que la agricultura llev&oacute; a un empeoramiento claro del nivel de vida para la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, que vio reducida su estatura, salud y esperanza de vida. Solo una peque&ntilde;a minor&iacute;a de gobernantes, administradores y sacerdotes viv&iacute;a mejor que en el sistema anterior.
    </p><p class="article-text">
        El patr&oacute;n se repite una y otra vez. El gran crecimiento de la productividad agr&iacute;cola en Europa durante los siglos X a XIII se explica por cambios en los molinos de agua y viento, las herraduras, las fuentes de agua o los arados. Trabajos recientes sobre Inglaterra muestran que las ganancias en productividad agr&iacute;cola se destinaron &iacute;ntegramente a la construcci&oacute;n de catedrales, iglesias y otras formas de honrar a Dios. Pero el nivel de vida de la gente com&uacute;n se redujo: a medida que la tierra rend&iacute;a m&aacute;s, quien ten&iacute;a poder sobre los campesinos y campesinas les oblig&oacute; a trabajar m&aacute;s por menos.
    </p><p class="article-text">
        Otro caso muy conocido es la revoluci&oacute;n industrial, que gener&oacute; inicialmente un deterioro del nivel de vida para una gran parte de la poblaci&oacute;n. Hay muchos otros ejemplos hist&oacute;ricos menos conocidos. Durante el siglo XVIII y XIX, las mejoras en las tecnolog&iacute;as agrarias mejoraron la productividad de la tierra en los estados del sur de Estados Unidos, motivando un gran auge en la esclavitud y, otra vez, una fuerte polarizaci&oacute;n entre ganadores y perdedores. La privatizaci&oacute;n de tierras comunitarias en Inglaterra o &ldquo;enclosures&rdquo; gener&oacute; una mejora muy peque&ntilde;a en la productividad de la tierra, pero un empeoramiento claro para la poblaci&oacute;n afectada. La revoluci&oacute;n bolchevique, por su parte, mecaniz&oacute; la producci&oacute;n agr&iacute;cola a costa de hambrunas y millones de muertos.
    </p><p class="article-text">
        Esto no significa que <em>todos</em> los cambios tecnol&oacute;gicos sean <em>siempre</em> perjudiciales para la poblaci&oacute;n. Pero pone &eacute;nfasis en que el cambio en las maneras de producir no genera bienestar de manera <em>autom&aacute;tica</em>. Que mejoren o empeoren los est&aacute;ndares de vida depende de si las instituciones pol&iacute;ticas reparten los beneficios de forma amplia entre la poblaci&oacute;n, a trav&eacute;s de pol&iacute;ticas variadas impositivas y de inversi&oacute;n y gasto social.
    </p><p class="article-text">
        Los avances de los &uacute;ltimos meses en modelos de lenguaje natural auguran reestructuraciones profundas. Los algoritmos ya pueden realizar mejor que los humanos tareas como escribir, crear material audiovisual, o programar, para las que se necesitaban a&ntilde;os de formaci&oacute;n. Las ganancias en bolsa derivadas del optimismo de los mercados sobre el potencial de estas tecnolog&iacute;as se han concentrado en unas pocas grandes empresas como Microsoft, Alphabet (Google), Apple, Amazon o Meta (Facebook). Los algoritmos que permiten realizar tareas que antes realizaban humanos han sido entrenados por enormes cantidades de datos, generados por humanos a quienes no se ha retribuido por esa aportaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre qu&eacute; pol&iacute;ticas son adecuadas est&aacute; sobre la mesa en otros pa&iacute;ses. Sam Altman de Open AI acaba de lanzar una empresa experimental en que se retribuye a personas que dan sus datos biom&eacute;tricos con bitcoins, como forma de compensarles y experimentar c&oacute;mo repartir las ganancias de la inteligencia artificial. Har&aacute;n falta muchas pol&iacute;ticas radicales e imaginativas en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas, y algunas cl&aacute;sicas como las redistributivas, siguen siendo v&aacute;lidas, pero deber&iacute;an surgir del debate democr&aacute;tico articulado por los representantes pol&iacute;ticos y no de la buena voluntad de unos pocos privilegiados. Esperemos que en la pr&oacute;xima campa&ntilde;a se empiece a hablar sobre c&oacute;mo repartir las ganancias de la inteligencia artificial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/repartir-tecnologias-beneficios-nuevas_132_10410485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Jul 2023 20:20:56 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enseñar a leer: ¿qué método funciona mejor?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/ensenar-leer-metodo-funciona-mejor_132_10079330.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8455a495-0e18-40d6-9eb8-e998bc2d39f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enseñar a leer: ¿qué método funciona mejor?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los métodos fonológicos son superiores a los métodos que enfatizan el significado en resultados como la velocidad de lectura, el rendimiento académico, la motivación o la equidad</p></div><p class="article-text">
        En las escuelas de mi entorno se est&aacute; produciendo un fen&oacute;meno curioso: muchas est&aacute;n abandonando los m&eacute;todos tradicionales de ense&ntilde;ar a leer (los llamados &ldquo;fonol&oacute;gicos&rdquo; -el pa-pe-pi-po-pu de toda la vida-), por aproximaciones menos estructuradas y que enfatizan que el aprendizaje sea significativo para los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Por ejemplo, en muchas escuelas ya no se encuentran los tradicionales p&oacute;sters del abecedario en las paredes sino que ahora se trabajan las graf&iacute;as a trav&eacute;s de los nombres de los ni&ntilde;os (algo que para ellos es muy significativo); ya no se encuentran libros adaptados con frases cortitas y de s&iacute;labas simples sino libros preciosos gr&aacute;ficamente con frases normales; y ya no se lleva la lectura coral pero s&iacute; que el maestro lea mucho en voz alta a los alumnos para fomentar el gusto por la lectura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La innovaci&oacute;n en la docencia suena muy bien. Pero esta transformaci&oacute;n en concreto resulta curiosa (por no decir sorprendente o preocupante) porque la evidencia cient&iacute;fica m&aacute;s actual apoya las metodolog&iacute;as tradicionales basadas en ense&ntilde;ar de forma expl&iacute;cita la mec&aacute;nica de la lectura y en cambio no apoya las aproximaciones m&aacute;s modernas que enfatizan el significado. En este art&iacute;culo explico los dos tipos de m&eacute;todos principales para ense&ntilde;ar a leer, mi lectura de la evidencia cient&iacute;fica sobre este tema y por qu&eacute; creo que es una cuesti&oacute;n muy importante desde una perspectiva de formaci&oacute;n de capital humano y de equidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las dos aproximaciones principales: m&aacute;s &eacute;nfasis en la mec&aacute;nica o en el significado</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existen dos grandes metodolog&iacute;as para ense&ntilde;ar a leer:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Los m&eacute;todos fonol&oacute;gicos<strong> </strong>introducen de forma ordenada las graf&iacute;as y s&iacute;labas, de las m&aacute;s a las menos habituales, y proponen ejercicios para automatizar los pasos implicados en la lectura (reconocer los signos abstractos &ldquo;B&rdquo; &ldquo;b&rdquo;, saber la conexi&oacute;n con el sonido, y c&oacute;mo los sonidos forman s&iacute;labas pa-pe-pi-po-pu , etc.).</li>
                                    <li>Las aproximaciones basadas en el significado ofrecen muchas oportunidades a los ni&ntilde;os para aprender a leer en situaciones relevantes, les motivan y enfatizan tener una buena experiencia. Se pasa de la letra a la palabra y al texto.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El debate entre las dos aproximaciones dur&oacute; d&eacute;cadas y se conoce como las <em>&ldquo;reading wars&rdquo;</em>. Es quiz&aacute;s el tema m&aacute;s estudiado en ciencia de la educaci&oacute;n y las conclusiones de la investigaci&oacute;n al respecto iniciaron un movimiento m&aacute;s amplio para incorporar <strong>pr&aacute;cticas basadas en la evidencia </strong>en la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los argumentos a favor de ambos m&eacute;todos tienen mucho sentido, pero a nivel emp&iacute;rico el debate est&aacute; resuelto: los m&eacute;todos que enfatizan la mec&aacute;nica, conocidos como m&eacute;todos fonol&oacute;gicos o <em>&ldquo;phonics&rdquo;</em> en ingl&eacute;s, son superiores a otros m&eacute;todos en todas las dimensiones analizadas, como velocidad de lectura, motivaci&oacute;n hacia la lectura, rendimiento escolar futuro y equidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo aprendemos a leer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para todas las personas, lo que ocurre en el cerebro cuando aprendemos a leer es lo mismo: desarrollamos conexiones neuronales entre dos partes del cerebro relacionadas con el procesamiento de las im&aacute;genes y el habla. Cuando practicamos, consolidamos estas conexiones, de modo que cuando los lectores experimentados ven una graf&iacute;a, su mente &ldquo;escucha&rdquo; un sonido de forma similar a c&oacute;mo escuchamos cuando se nos habla.
    </p><p class="article-text">
        Aprender a leer no es un proceso madurativo: si no se ense&ntilde;a, la persona puede ser analfabeta toda su vida. S&iacute; que hay un peque&ntilde;o porcentaje de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as (15-20%) que parecen aprender a leer pr&aacute;cticamente &ldquo;solos&rdquo;. Estos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as deducen la conexi&oacute;n entre letras y sonidos sin instrucci&oacute;n expl&iacute;cita. Para aprender as&iacute;, es necesario ser inteligente y tener ocasi&oacute;n para aprender, normalmente porque los padres y madres leen a menudo en voz alta en casa (que correlaciona con el nivel cultural de las familias).
    </p><p class="article-text">
        Para el 80-85% restante, es necesaria una instrucci&oacute;n expl&iacute;cita. Los m&eacute;todos fonol&oacute;gicos realizan ejercicios para automatizar el reconocimiento de letras y s&iacute;labas. Que este conocimiento est&eacute; &ldquo;guardado&rdquo; en el cerebro permite liberar memoria de trabajo y focalizarse en su contenido. Las aproximaciones basadas en el significado, en cambio, no ponen tanto &eacute;nfasis en repetir y automatizar. La investigaci&oacute;n muestra que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as aprenden a leer antes con m&eacute;todos fonol&oacute;gicos (phonics). Cuando un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a con problemas de lectura va al logopeda, lo que suele hacerse es usar estos m&eacute;todos fonol&oacute;gicos hasta automatizar (por ejemplo el m&eacute;todo Orton-Gillingham).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Motivaci&oacute;n por la lectura</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las grandes objeciones es: quiz&aacute;s ense&ntilde;ar &ldquo;pa-pe-pi-po-pu&rdquo; es muy aburrido y por tanto desmotiva la lectura. Intuitivamente tiene sentido, pero no hay soporte emp&iacute;rico para esta idea. Es m&aacute;s, a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que han aprendido con m&eacute;todos fonol&oacute;gicos les gusta <em>m&aacute;s </em>leer a&ntilde;os m&aacute;s tarde que a los que han aprendido con otros m&eacute;todos. El motivo es sencillo: lo m&aacute;s motivador a la hora de leer es entender lo que leemos. Por ejemplo, cuando leemos en una lengua extranjera, nos cuesta m&aacute;s y nos desmotivamos. Si la mec&aacute;nica se automatiza r&aacute;pidamente, podemos leer por placer antes, desarrollamos una identidad como lectores, leemos m&aacute;s a menudo y por tanto a&uacute;n con mayor facilidad, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, es un mito de que los m&eacute;todos fonol&oacute;gicos sean aburridos. <em>Tambi&eacute;n </em>se ense&ntilde;a con textos significativos y con ambos m&eacute;todos se puede ense&ntilde;ar de forma aburrida o de forma entretenida y jugando, dependiendo de los materiales que se utilicen y las ganas que pongan los maestros - que sea divertido o aburrido no depende del m&eacute;todo en s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero todos llegan al mismo sitio, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las escuelas que enfatizan las situaciones significativas se defiende la idea de que aunque unos ni&ntilde;os o ni&ntilde;as empiecen a leer m&aacute;s tarde, porque &ldquo;se respeta su ritmo&rdquo;, esto no debe preocuparnos porque despu&eacute;s &ldquo;hacen click&rdquo; y todos acaban llegando al mismo sitio. Es decir, que se produce convergencia. Son argumentos razonables si hablamos de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de 3-4 a&ntilde;os. Pero una vez que tienen un m&iacute;nimo desarrollo madurativo, estas ideas no tienen apoyo emp&iacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, el que todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as a quienes les cuesta leer vayan a hacer un &ldquo;click&rdquo; de un momento a otro es pensamiento m&aacute;gico. Una analog&iacute;a &uacute;til es tocar el viol&iacute;n o el piano. Puede haber momentos en los que <em>parece </em>que se produce un salto porque la persona ya ha automatizado un proceso y se relaja, pero esencialmente la progresi&oacute;n es proporcional a la pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s preocupante es que dos hechos apuntan a que es importante ense&ntilde;ar a leer con fluidez en primero o segundo de primaria. Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as aprenden m&aacute;s r&aacute;pido y con mayor facilidad entre 1&ordm; y 2&ordm; y les cuesta mucho m&aacute;s si aprenden m&aacute;s tarde. Adem&aacute;s, existe mucha evidencia de que las diferencias <em>iniciales </em>en la velocidad de lectura en primero y segundo se van <em>amplificando</em><em><strong>. </strong></em>Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que comienzan a leer m&aacute;s lentamente y m&aacute;s tarde adquieren nuevo vocabulario y conocimientos a menor velocidad y como no lo pasan bien leyendo practican menos que los que automatizan antes. En tercero o cuarto, cuando los contenidos tienen m&aacute;s peso, comienzan a tener dificultades para seguir, menor autoestima, etc. Lo contrario ocurre por los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que aprenden a leer a inicios de primaria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Equidad</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este tema conecta con la cuesti&oacute;n de la relaci&oacute;n entre metodolog&iacute;a y equidad. Lo que nos dice la investigaci&oacute;n es que los m&eacute;todos fonol&oacute;gicos son mejores para todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, pero esta diferencia es mayor en dos subgrupos muy importantes: a) los que tienen dificultades en el aprendizaje como dislexia o dificultades con la atenci&oacute;n; b) los de familias con menor nivel cultural. Los motivos son los mismos que ya se han contado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s esto no es tan importante si la magnitud de los impactos es peque&ntilde;a, &iquest;no? Ojal&aacute;, pero la diferencia es grande. Entre los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con dificultades con la lectura importa si se interviene pronto y se evita la espiral descendente. El uso de metodolog&iacute;as para ense&ntilde;ar a leer basadas en la evidencia puede cerrar casi todo el <em>gap</em> en resultados entre alumnos y alumnas de familias con bajo nivel sociocultural y de entornos m&aacute;s favorecidos.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, una lectura de la literatura cient&iacute;fica sobre este tema sugiere que los m&eacute;todos fonol&oacute;gicos son superiores a los m&eacute;todos que enfatizan el significado en resultados como la velocidad de lectura, el rendimiento acad&eacute;mico, la motivaci&oacute;n o la equidad.<strong> </strong>A esta conclusi&oacute;n se ha llegado replicando investigaciones en muchos contextos e idiomas diferentes, estudiando a cientos de miles de maestros y a millones de estudiantes, en miles de art&iacute;culos resumidos en meta-an&aacute;lisis y tambi&eacute;n en estudios longitudinales. La diferencia crece en ni&ntilde;os con dificultades de aprendizaje o familias con menor nivel cultural.
    </p><p class="article-text">
        Y a pesar de ello, en Catalu&ntilde;a al menos, parece que lo innovador es descartar m&eacute;todos de &ldquo;toda la vida&rdquo; que funcionan y usar m&eacute;todos que objetivamente son peores.
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a acabar con una an&eacute;cdota personal. Mi hija de casi ocho a&ntilde;os lee muy lenta para su edad. Cuando nos dimos cuenta, la llevamos corriendo a una oculista por si hab&iacute;a problemas de visi&oacute;n. Descubrimos que le&iacute;a bien muchas letras, pero en algunas como la &ldquo;d&rdquo;, &ldquo;h&rdquo;, &ldquo;p&rdquo;, &ldquo;v&rdquo; o &ldquo;y&rdquo; se equivocaba aunque estuvieran en tama&ntilde;o gigante. D&aacute;ndole vueltas, ca&iacute;mos en que en su escuela han trabajado las graf&iacute;as en base a los nombres, pero en su clase no hay ning&uacute;n Daniel, Hugo, Paula, Valeria o Yolanda. Por tanto, no ha habido ning&uacute;n cartel en su clase donde consultar estas graf&iacute;as. Intentar leer sin conocer todas las letras es como intentar volar con un avi&oacute;n al que le faltan trozos de las alas&hellip; va a ser complicado despegar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/ensenar-leer-metodo-funciona-mejor_132_10079330.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Mar 2023 20:50:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Enseñar a leer: ¿qué método funciona mejor?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Inteligencia Artificial cada vez funciona mejor: ¿A qué trabajadores afectará?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/inteligencia-artificial-vez-funciona-mejor-trabajadores-afectara_132_9776875.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cea56416-32d8-478d-92a1-915493049254_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Inteligencia Artificial cada vez funciona mejor: ¿A qué trabajadores afectará?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artículo repasa tres intentos recientes de estimar qué ocupaciones pueden verse más transformadas a medida que se implantan aplicaciones de Inteligencia Artificial en las empresas</p><p class="subtitle">He entrevistado a la Inteligencia Artificial de moda, pero no está lista: “Soy opaca”</p></div><p class="article-text">
        El pasado 30 de noviembre la empresa OpenAI hizo el lanzamiento p&uacute;blico de <a href="https://openai.com/blog/chatgpt/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ChatGPT</a>, un chatbot que puede usarse desde un navegador y que ha sido entrenado para contestar muchos tipos de preguntas, incluyendo preguntas t&eacute;cnicas y abstractas. Por ejemplo, se le puede pedir que escriba c&oacute;digo en diferentes lenguajes de programaci&oacute;n, que corrija c&oacute;digo, que escriba informes o que conteste preguntas de examen. Es todav&iacute;a un lanzamiento en pruebas, pero en general las opiniones sobre su rendimiento son muy buenas.
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a en que se basa, el procesamiento de lenguaje natural, ya se usa habitualmente en aplicaciones como los chatbots de atenci&oacute;n al cliente. Partiendo de una gran cantidad de textos escritos, se entrena a un modelo para que aprenda los patrones y estructuras del lenguaje natural y produzca respuestas parecidas a las que dar&iacute;a un humano en un contexto parecido. Luego, se va ajustando el modelo con el feedback de humanos. Progresivamente, se va incrementando la precisi&oacute;n de las respuestas, as&iacute; como otras dimensiones como su sensibilidad social, por ejemplo, evitando respuestas racistas o sexistas.
    </p><p class="article-text">
        El buen funcionamiento de esta inteligencia artificial (IA) hace preguntarse si IAs parecidas sustituir&aacute;n a trabajadores humanos y, en tal caso, qu&eacute; trabajadores se ver&aacute;n m&aacute;s afectados.
    </p><p class="article-text">
        Para predecir el cambio potencial en el mundo del trabajo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han propuesto distintas maneras de estimar el riesgo de sustituci&oacute;n. En general, se intenta estimar qu&eacute; porcentaje de tareas concretas que se realizan dentro de una ocupaci&oacute;n son sustituibles por algoritmos. Si este porcentaje es cercano al cien por cien, y automatizar es barato, es probable que a medio plazo la ocupaci&oacute;n desaparezca o se transforme radicalmente.
    </p><p class="article-text">
        Un primer intento de predecir qu&eacute; profesiones se ver&aacute;n m&aacute;s afectadas por la IA es el &iacute;ndice de &ldquo;Suitability for Machine Learning&rdquo; estimado por <a href="https://www.aeaweb.org/articles?id=10.1257/pandp.20181019" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brynjolfsson, Mitchell and Rock</a> en 2018. Estos autores codificaron qu&eacute; tareas pueden ser realizadas por algoritmos de aprendizaje autom&aacute;tico y luego el porcentaje que estas tareas suponen dentro del total. La conclusi&oacute;n es que el perfil de ocupaciones en riesgo es distinto al de previas oleadas de cambio tecnol&oacute;gico e incluir&iacute;a tanto a personas con poca cualificaci&oacute;n, por ejemplo conserjes, como a personas con alto nivel de formaci&oacute;n, como especialistas en cr&eacute;dito o inversores. En el rango bajo de riesgo encontramos profesiones muy diversas como arque&oacute;logos, masajistas o estucadores.
    </p><p class="article-text">
        Otra aproximaci&oacute;n relevante se presenta en un art&iacute;culo publicado por <a href="https://onlinelibrary-wiley-com.sire.ub.edu/doi/full/10.1002/smj.3286" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Felten, Raj and Seamans</a> en 2021. En este caso, con ayuda de estudiantes de ingenier&iacute;a inform&aacute;tica intentan identificar tipos de IA en desarrollo y los asocian a habilidades que se requieren dentro de ocupaciones. Tambi&eacute;n en este caso encontramos a profesionales muy formados entre los que est&aacute;n en mayor riesgo como analistas de riesgos o de presupuestos, auditores, matem&aacute;ticos y hasta jueces. Entre las profesiones de bajo riesgo est&aacute;n los bailarines, profesores de aer&oacute;bic, paletas o pintores (de casas).
    </p><p class="article-text">
        Una tercera aproximaci&oacute;n es la que propone <a href="https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=3482150" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Webb</a>. En este caso, se basa en la coincidencia entre las descripciones de las tareas que se realizan en un trabajo y el texto de patentes de IA (por ejemplo patentes que contienen t&eacute;rminos como &ldquo;reinforcement learning&rdquo;, &ldquo;neural network&rdquo;, etc.) en que se describe para qu&eacute; han sido desarrollados los modelos. En este caso, entre las ocupaciones m&aacute;s expuestas encontramos los t&eacute;cnicos de laboratorios cl&iacute;nicos, los ingenieros qu&iacute;micos, los optometristas o los operadores de centrales el&eacute;ctricas. Entre los menos expuestos est&aacute;n los cuidadores de animales, los profesores, o los cocineros.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que las maneras de estimar los riesgos son diferentes, los resultados de los diferentes estudios son bastante similares. Mientras que la oleada de automatizaci&oacute;n previa afect&oacute; sobre todo a personas en trabajos rutinarios con una cualificaci&oacute;n media baja (por ejemplo los trabajadores de cadenas de montaje), es previsible que las aplicaciones de IA se usen en tareas que actualmente realizan trabajadores cualificados en sectores como las finanzas, sectores t&eacute;cnicos o la abogac&iacute;a. Algunos de estos trabajadores cualificados ser&aacute;n sustituidos y otros tendr&aacute;n que aprender a realizar nuevas tareas.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que el riesgo afecte esta vez a trabajadores m&aacute;s cualificados abre preguntas interesantes. En primer lugar, es posible que las personas que han invertido en su formaci&oacute;n (tanto en t&eacute;rminos de a&ntilde;os de estudio como de dinero pagado por estos estudios) quieran defender esta inversi&oacute;n bloqueando algunos cambios. En segundo lugar, sabemos que uno de los efectos pol&iacute;ticos de la anterior oleada de cambio tecnol&oacute;gico fue el aumento del voto a partidos populistas (muchos trabajadores rutinarios han cambiado su voto hacia estos partidos), pero no est&aacute; claro si este viraje pol&iacute;tico se producir&aacute; tambi&eacute;n en el caso de los m&aacute;s educados. En tercer lugar, la aplicaci&oacute;n de IA a profesiones cualificadas podr&iacute;a llevar a una compresi&oacute;n de salarios, aunque tambi&eacute;n a un aumento de las rentas de los propietarios de los algoritmos (t&iacute;picamente personas de rentas muy altas). Finalmente, y en una nota m&aacute;s optimista, quiz&aacute;s a las personas desplazadas con alto nivel educativo les resulta relativamente m&aacute;s sencillo volver a formarse y aprender nuevas habilidades para adaptarse a los cambios que se avecinan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/inteligencia-artificial-vez-funciona-mejor-trabajadores-afectara_132_9776875.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Dec 2022 21:54:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Inteligencia Artificial cada vez funciona mejor: ¿A qué trabajadores afectará?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acelerar la digitalización en las empresas: ¿es tan buena idea?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/acelerar-digitalizacion-empresas-buena-idea_132_9310590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfc81ab8-c1cd-48c6-8201-86bda97825f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acelerar la digitalización en las empresas: ¿es tan buena idea?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La introducción de inteligencia artificial en las empresas conlleva riesgos sobre consumidores y trabajadores que no se han calibrado suficientemente</p></div><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas de apoyo a la digitalizaci&oacute;n vinculadas al programa Next Generation de la Uni&oacute;n Europea se est&aacute;n implementando a buen ritmo. Medidas como el bono digital a empresas se presentan como ejemplo de pol&iacute;ticas innovadoras y exitosas, con objetivos claros y gesti&oacute;n sencilla semi-automatizada. Muchos de los proyectos relacionados con la &ldquo;transici&oacute;n digital&rdquo; pretenden acelerar la implantaci&oacute;n de sistemas de inteligencia artificial en empresas y administraciones con la promesa de que estos proyectos ser&aacute;n catalizadores de la transici&oacute;n a una Europa m&aacute;s tecnol&oacute;gica, con m&aacute;s crecimiento econ&oacute;mico y m&aacute;s justicia social. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no existen todav&iacute;a evaluaciones rigurosas que nos permitan saber cu&aacute;les ser&aacute;n las implicaciones de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para acelerar la implantaci&oacute;n de la inteligencia artificial en empresas. S&iacute; existen ya estudios emp&iacute;ricos c&oacute;mo la implantaci&oacute;n de estos sistemas en industrias concretas afecta el empleo o la desigualdad salarial - pero las conclusiones de dichos estudios no llevan precisamente a anticipar escenarios optimistas. Los economistas que estudian este tema son cada vez m&aacute;s pesimistas, como resumen en trabajos recientes <a href="https://www.nber.org/papers/w29247" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daron Acemoglu</a> y <a href="https://www.nber.org/papers/w30074" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Autor</a>. La inteligencia artificial es un conjunto de tecnolog&iacute;as con un enorme potencial, pero la manera en que se est&aacute; implantando en la actualidad parece estar llevando a una excesiva automatizaci&oacute;n del trabajo, aumenta la desigualdad social y no mejora de forma significativa la productividad. Aunque la Uni&oacute;n Europea est&aacute; tratando de regular la implantaci&oacute;n de la inteligencia artificial, elaborar regulaci&oacute;n efectiva es muy complejo como muestra el desarrollo en curso de la &ldquo;AI Act&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Una primera preocupaci&oacute;n est&aacute; relacionada con el uso de datos e inteligencia artificial para fines que no son socialmente &oacute;ptimos. En principio, la capacidad de hacer predicciones sobre el comportamiento de las personas podr&iacute;a usarse para fines como mejorar la salud de la poblaci&oacute;n, pero en la pr&aacute;ctica quienes tienen la capacidad de usar datos e implementar sistemas de forma efectiva suelen ser empresas que acaban usando el enorme potencial de estas tecnolog&iacute;as para hacer gastar m&aacute;s a las personas en bienes de consumo. La naturaleza social de los datos implica que los datos de un usuario se usan para predecir el comportamiento de otros usuarios (hayan firmado acuerdos de privacidad o no). La manipulaci&oacute;n del comportamiento para la que se usan en la actualidad muchos sistemas de la inteligencia artificial crea ineficiencias: el consumidor acaba gastando m&aacute;s en &aacute;mbitos en que hay empresas con mucha capacidad t&eacute;cnica y menos en &aacute;mbitos quiz&aacute;s m&aacute;s necesarios, pero en los que no hay incentivos para usar estas tecnolog&iacute;as. Esto siempre ha sido as&iacute;, pero la asimetr&iacute;a de poder entre empresas y consumidores se est&aacute; incrementando y la regulaci&oacute;n no est&aacute; logrando incidir. 
    </p><p class="article-text">
        Un segundo motivo de preocupaci&oacute;n es el impacto sobre el mercado de trabajo. La inteligencia artificial supone usar modelos predictivos para realizar tareas de forma similar a como las har&iacute;a un humano. Ejemplos cl&aacute;sicos son reconocer im&aacute;genes, traducir o producir textos, o realizar procesos administrativos. En muchos casos, la implantaci&oacute;n de estos sistemas en empresas se usa para sustituir a trabajadores, a quienes se les asigna a otras tareas o se les despide. 
    </p><p class="article-text">
        En otras transiciones tecnol&oacute;gicas pasadas, los trabajadores desplazados eran absorbidos por otros sectores ya sea porque el aumento de la productividad aumentaba la demanda o porque se creaban nuevas tareas. Sin embargo, los (pocos) estudios emp&iacute;ricos actuales en casos como Holanda o EEUU parecen indicar que las empresas que contratan a m&aacute;s trabajadores para implementar sistemas de inteligencia artificial contratan a menos trabajadores en general, y que esta reducci&oacute;n de empleo se extiende a otras empresas del mismo sector. En estas industrias, se produce tambi&eacute;n una polarizaci&oacute;n del salario entre unos pocos trabajadores con sueldos altos y una mayor&iacute;a cuyos sueldos se reducen &ndash; generando m&aacute;s desigualdad. Y a pesar de ello, los incrementos en la productividad en los sectores en los que se implementa la inteligencia artificial son muy peque&ntilde;os y no basta para compensar por los empleos perdidos o las reducciones de salario. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los principales prop&oacute;sitos para los que se est&aacute; implementando la inteligencia artificial en las empresas es para vigilar lo que hacen los trabajadores. La capacidad de monitorizar mejor reduce los salarios, adem&aacute;s de generar burn-out. 
    </p><p class="article-text">
        Las instituciones europeas y muchos gobiernos, incluido el espa&ntilde;ol, llevan a&ntilde;os intentando producir normativas que regulen el uso de la inteligencia artificial, pero se trata de una tarea complicada en un sector muy din&aacute;mico y con fuertes asimetr&iacute;as entre el conocimiento t&eacute;cnico de los reguladores y las empresas a las que se destina la regulaci&oacute;n. Sin embargo, la preocupaci&oacute;n principal de esta legislaci&oacute;n son aspectos como la protecci&oacute;n de la privacidad, la discriminaci&oacute;n algor&iacute;tmica o el desarrollo de tecnolog&iacute;as da&ntilde;inas - como armas aut&oacute;nomas, bots maliciosos, o software usado por ped&oacute;filos. Sin menospreciar la importancia de estos usos da&ntilde;inos, la introducci&oacute;n de la inteligencia artificial en las empresas tiene riesgos m&aacute;s mundanos sobre consumidores y trabajadores que no se han calibrado suficientemente antes de realizar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de digitalizaci&oacute;n ambiciosas como las vinculadas al programa Next Generation.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/acelerar-digitalizacion-empresas-buena-idea_132_9310590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Sep 2022 20:27:25 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[The good old days: ¿Cuán extendida está la nostalgia social?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/nostalgia-populismo-espana-encuesta-inmigracion-crisis_132_8896892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d12d6f72-dd5c-4c7a-a3b7-c5298c57c620_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="The good old days: ¿Cuán extendida está la nostalgia social?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este post la autora muestra con datos de encuesta que la nostalgia hacia el pasado está muy extendida entre la población española y que esta actitud es más frecuente entre los ciudadanos de menor nivel socio-económico, entre los ciudadanos de derechas y contrarios a la migración</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, estamos encadenando varias crisis hist&oacute;ricas, desde la declaraci&oacute;n de independencia en Catalu&ntilde;a a la pandemia, el asalto al Capitolio o la guerra en Ucrania. No resulta sorprendente que un cierto pesimismo existencial est&eacute; a la orden del d&iacute;a. El gran n&uacute;mero de series dist&oacute;picas y apocal&iacute;pticas disponibles en las plataformas de streaming podr&iacute;a ser un indicador cualitativo de este <em>Zeitgeist</em> sombr&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Para entender de forma m&aacute;s sistem&aacute;tica la prevalencia de este pesimismo social, uso datos de un estudio realizado en julio de 2021 junto con Alex Kuo (Oxford University) y Nicolas Bicchi (Universitat Pompeu Fabra) en el que pregunt&aacute;bamos a los encuestados si piensan que hace 30 a&ntilde;os Espa&ntilde;a era un lugar mejor o peor que ahora. Los a&ntilde;os 90 son improbables como &eacute;poca dorada, pero aun as&iacute; encontramos que un alto n&uacute;mero de entrevistados piensan que Espa&ntilde;a era un lugar mejor en esa &eacute;poca que en la actualidad: en concreto, un 43%, mientras que solo el 22% contesta que era un lugar peor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Gráfico 1                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La nostalgia por el pasado es similar entre hombres y mujeres y sorprendentemente tambi&eacute;n entre todos los grupos de edad, con la excepci&oacute;n de los menores de 24 a&ntilde;os, quienes son significativamente menos proclives a estar de acuerdo que el mundo era un lugar mejor antes de que nacieran ellos.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; existe correlaci&oacute;n entre la situaci&oacute;n econ&oacute;mica individual y la a&ntilde;oranza por el pasado. Las personas desempleadas y con menores ingresos y nivel educativo est&aacute;n m&aacute;s de acuerdo en que Espa&ntilde;a era un lugar mejor en el pasado, aunque no hay grandes diferencias entre ocupaciones o sector de actividad econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n en otras pa&iacute;ses (ver <a href="https://www-cambridge-org.sire.ub.edu/core/journals/british-journal-of-political-science/article/politics-of-nostalgia-and-populism-evidence-from-turkey/C10B76D6ECD98E096E225EC1FA892B09" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, <a href="https://onlinelibrary-wiley-com.sire.ub.edu/doi/full/10.1002/jts5.78" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> y <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/01402382.2017.1334138" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>) ha encontrado que la nostalgia hacia tiempos pasados est&aacute; correlacionada con el apoyo a partidos populistas. Para examinar si tambi&eacute;n encontramos este patr&oacute;n en el caso espa&ntilde;ol, miro la respuesta media a la pregunta sobre nostalgia para votantes de los diferentes partidos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Gráfico 2                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Vemos que las personas que m&aacute;s de acuerdo est&aacute;n en que Espa&ntilde;a era un lugar mejor hace 30 a&ntilde;os declaran en mayor medida que votar&iacute;an por Vox si hubiera elecciones ma&ntilde;ana. Por tanto, como en otros pa&iacute;ses, existe una relaci&oacute;n entre apoyo a un partido populista de derechas y la nostalgia hacia el pasado. Sin embargo, los votantes del otro partido a menudo considerado populista, Unidas Podemos, muestran menor grado de nostalgia que otros. Parece por tanto, que la nostalgia est&aacute; m&aacute;s vinculada a la ideolog&iacute;a (ser de derechas) que al populismo en s&iacute;. Esta conclusi&oacute;n se confirma examinando los niveles de nostalgia seg&uacute;n la ideolog&iacute;a. Aunque los votantes de extrema izquierda (quienes escogen un valor 0 en una escala de 0 a 10) muestran niveles de nostalgia algo mayores que los de izquierda menos extremos (valores 1-3), las diferencias son muy peque&ntilde;as. En cambio, la nostalgia est&aacute; claramente m&aacute;s extendida entre quienes se identifican de derechas.
    </p><p class="article-text">
        La nostalgia est&aacute; tambi&eacute;n relacionada con actitudes m&aacute;s restrictivas hacia la migraci&oacute;n. En el &uacute;ltimo gr&aacute;fico, vemos que los valores medios de actitudes nost&aacute;lgicas son significativamente mayores entre quienes piensan que no se deber&iacute;a permitir a ninguna persona de otro pa&iacute;s viniera a vivir a Espa&ntilde;a que entre quienes se muestran dispuestos a que muchas o unas cuantas personas nacidas en otros pa&iacute;ses venga a vivir a Espa&ntilde;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Gráfico 3                            </span>
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        En resumen, vemos que la nostalgia hacia el pasado est&aacute; muy extendida entre la poblaci&oacute;n y que esta actitud es m&aacute;s frecuente entre los ciudadanos de menor nivel socio-econ&oacute;mico y entre los ciudadanos de derechas y contrarios a la migraci&oacute;n. Cabr&iacute;a buscar preguntas similares hechas en otros estudios m&aacute;s antiguos para ver si, como parece por impresiones cualitativas, se trata de una actitud en aumento o si siempre ha habido una parte de la poblaci&oacute;n que a&ntilde;ora el contexto en que creci&oacute; y cree que la sociedad ha ido a peor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/nostalgia-populismo-espana-encuesta-inmigracion-crisis_132_8896892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Apr 2022 21:35:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[The good old days: ¿Cuán extendida está la nostalgia social?]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Las actitudes de los ciudadanos hacia la inteligencia artificial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/actitudes-ciudadanos-inteligencia-artificial_132_8582712.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db3cbfcb-2a75-430a-bf70-6fb2dddceba2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las actitudes de los ciudadanos hacia la inteligencia artificial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una encuesta reciente muestra que los ciudadanos tienen actitudes positivas hacia el uso de la inteligencia artificial, aunque una minoría importante la asocia a peligros en el lugar de trabajo. Existe reticencia a usar algunas aplicaciones hasta que se demuestre su seguridad y tampoco hay apoyo amplio a su uso en la distribución de ayudas sociales</p></div><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os la palabra inteligencia artificial sonaba a ciencia ficci&oacute;n, pero hoy interactuamos con ella de forma cotidiana. Algunos ejemplos son comprar por internet, traducir un texto autom&aacute;ticamente, o usar una plataforma de streaming, un robot aspiradora, o un asistente de voz. La inteligencia artificial se suele definir como una tecnolog&iacute;a general que utiliza datos para realizar predicciones. Aunque los algoritmos que realizan predicciones basadas en patrones son ya ubicuos, seguir expandiendo su uso es clave en la llamada &ldquo;transici&oacute;n digital&rdquo;, tanto para empresas como para gobiernos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el discurso pol&iacute;tico el uso de la inteligencia artificial se presenta de forma muy optimista. Los estudios sobre el tema muestran que los partidos pol&iacute;ticos cada vez hablan m&aacute;s sobre la digitalizaci&oacute;n y que lo hacen refiri&eacute;ndose a oportunidades, competitividad o modernizaci&oacute;n, sin mencionar apenas los costes del proceso. Sin embargo, como en cualquier proceso de cambio estructural, el uso de nuevas tecnolog&iacute;as genera perdedores y ganadores. Por ejemplo, el uso de traductores de texto autom&aacute;ticos hace muy sencillo traducir textos pero reduce la necesidad de traductores humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Coincide la ciudadan&iacute;a con la evaluaci&oacute;n optimista que hacen los partidos pol&iacute;ticos? &iquest;O genera esta tecnolog&iacute;a suspicacias y miedo? Para analizar esta cuesti&oacute;n, preguntamos sobre la inteligencia artificial en una encuesta a 1400 ciudadanos realizada en Espa&ntilde;a en julio de 2021 dise&ntilde;ada conjuntamente con Alex Kuo (Oxford University), Nicolas Bicchi (Universitat Pompeu Fabra) y Shir Raviv (Tel Aviv University).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, preguntamos sobre qu&eacute; asociaciones les ven&iacute;a a la mente a los encuestados cuando o&iacute;an la palabra inteligencia artificial. La nube de palabras muestra el resultado. La asociaci&oacute;n m&aacute;s frecuente es con t&eacute;rminos muy estrechamente ligados con la tecnolog&iacute;a como &ldquo;robots&rdquo;, &ldquo;ordenadores&rdquo; o &ldquo;algoritmos&rdquo;. Tambi&eacute;n destacan connotaciones optimistas como las palabras &ldquo;futuro&rdquo;, &ldquo;progreso&rdquo; o &ldquo;avance&rdquo;. Encontramos un n&uacute;mero significativo de palabras relacionadas con la ficci&oacute;n como &ldquo;ciencia ficci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;Terminator&rdquo;, &ldquo;Spielberg&rdquo;, &ldquo;Matrix&rdquo;, o &ldquo;Isaac Asimov&rdquo;. Y tambi&eacute;n detectamos temores y aspectos negativos como los relacionados con &ldquo;empleo&rdquo;, &ldquo;miedo&rdquo;, &ldquo;peligro&rdquo; o &ldquo;sustituir&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Preguntamos tambi&eacute;n si los encuestados estar&iacute;an dispuestos a usar dos aplicaciones emblem&aacute;ticas de la inteligencia artificial, los taxis autoconducidos y los diagn&oacute;sticos m&eacute;dicos. El 28% probablemente o seguro que usar&iacute;a taxis autoconducidos mientras el 41% se muestra dispuesto a usar inteligencia artificial para sus diagn&oacute;sticos m&eacute;dicos. Estos datos indican cierta desconfianza hacia estas tecnolog&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los usos de la inteligencia artificial por parte del gobierno, el 78% da apoyo a patrullar &aacute;reas de la ciudad en base a la probabilidad de que en un &aacute;rea haya robos; el 68% apoya instalar iluminaci&oacute;n en base a la probabilidad de que ocurran cr&iacute;menes en las calles; el 47% se muestra favorable a implementar &oacute;rdenes de alejamiento en base a la probabilidad de sufrir violencia de g&eacute;nero; y el 37% apoya que se distribuyan los subsidios al desempleo en base a estimaciones de si el desempleo ser&aacute; de larga duraci&oacute;n. Parece por tanto que el uso de aplicaciones de inteligencia artificial en &aacute;mbitos relacionados con la seguridad es m&aacute;s popular que su uso en temas relacionados con los derechos sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, preguntamos sobre tecno-estr&eacute;s. Para un 38% de los encuestado aprender a usar nuevas tecnolog&iacute;as es muy importante en su puesto de trabajo y para otro 44% es bastante importante. Sin embargo, cuando preguntamos si les preocupa no ser capaces de aprender a usar nuevas tecnolog&iacute;as en el lugar de trabajo, solo un 30% de los ciudadanos marca 5 o m&aacute;s en una escala de 0 a 10. Los impactos negativos del cambio tecnol&oacute;gico no preocupan a la mayor&iacute;a, aunque existe preocupaci&oacute;n entre una minor&iacute;a.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/actitudes-ciudadanos-inteligencia-artificial_132_8582712.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Dec 2021 21:54:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las actitudes de los ciudadanos hacia la inteligencia artificial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contaminación y desarrollo infantil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/contaminacion-desarrollo-infantil_132_8153355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/373fd6ac-1c25-4530-a801-cdeb3109f81b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contaminación y desarrollo infantil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La contaminación ambiental tiene efectos igual de perniciosos sobre la infancia que la pobreza</p><p class="subtitle">Una encuesta reciente en 70 centros escolares sugiere que las familias están muy preocupadas por este tema</p><p class="subtitle">Para proteger el desarrollo infantil se tiene que limitar el tráfico rodado cerca de las escuelas</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, los estudios sobre los efectos perjudiciales de la contaminaci&oacute;n ambiental en el desarrollo de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as se han acumulado y la evidencia es muy concluyente. La exposici&oacute;n a niveles elevados de micropart&iacute;culas y gases como el di&oacute;xido de nitr&oacute;geno tiene impactos negativos sobre el desarrollo cerebral (<a href="https://journals.lww.com/cogbehavneurol/Abstract/2020/09000/The_Relationship_Between_Air_Pollution_and.1.aspx?context=LatestArticles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26945620/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1053811916000513?casa_token=W8FJmbGXDSgAAAAA:2rI1Iall8P7caFvXgEXPQjGnN2nA_S1x4D24Bb3zir6RYQ-dcqOOd82XX_JB4KEhrpp2P_Gfy_I_" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0269749115300828" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26241071/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>), la atenci&oacute;n y la memoria (<a href="https://journals.plos.org/plosmedicine/article?id=10.1371/journal.pmed.1001792" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, <a href="https://ehp.niehs.nih.gov/doi/full/10.1289/EHP3169" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0013935112000850" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>), la salud respiratoria (<a href="https://erj.ersjournals.com/content/56/suppl_64/2000.short" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, <a href="https://pediatrics.aappublications.org/content/147/6/e2021051484" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>) y mental (<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30925441/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>) y el comportamiento (<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26241036/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>) de los menores. Incluso aumenta la probabilidad de llevar gafas (<a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0167046" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>) y desarrollar obesidad (<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0160412018321950" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>). Las metodolog&iacute;as de muchos de estos estudios son impecables. Por ejemplo, el estudio BREATHE en Barcelona seleccion&oacute; 20 pares de escuelas muy parecidas en cuanto a la renta y el nivel educativo de las familias, pero unas ubicadas cerca de v&iacute;as b&aacute;sicas de tr&aacute;fico y otras en lugares con menos contaminaci&oacute;n y sigui&oacute; las trayectorias de desarrollo de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as durante varios a&ntilde;os. Los efectos de pasar de niveles bajos a altos de contaminaci&oacute;n son de magnitud alarmante. En muchos casos equivalen a haber nacido en una familia de alto o bajo nivel socio-econ&oacute;mico, uno de los principales predictores del desarrollo infantil. 
    </p><p class="article-text">
        La contaminaci&oacute;n ambiental es una causa evitable de problemas significativos de desarrollo en la infancia. &iquest;Qu&eacute; podemos hacer? Mejorar la calidad del aire en las escuelas es una prioridad razonable porque los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as pasan muchas horas ah&iacute;. Una cuesti&oacute;n importante es de d&oacute;nde provienen las part&iacute;culas y gases m&aacute;s nocivos que encontramos en los entornos escolares. Existen diferentes fuentes, incluyendo la tiza, los arenales o los productos de limpieza, que ser&iacute;a muy f&aacute;cil abordar. Pero seguramente la intervenci&oacute;n m&aacute;s significativa consiste en reducir el tr&aacute;fico rodado cerca de las escuelas y los caminos escolares (<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0160412018312546" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, <a href="https://ehp.niehs.nih.gov/doi/full/10.1289/EHP209#r33" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0160412014001202" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>). 
    </p><p class="article-text">
        Reducir el tr&aacute;fico cerca de las escuelas es una medida pol&eacute;mica porque implica reducir el tr&aacute;fico en general. Para que se tomen medidas en este sentido debe existir no s&oacute;lo evidencia cient&iacute;fica de sus beneficios sino tambi&eacute;n una fuerte demanda social. Uno de los colectivos que puede presionar a las administraciones para cambiar los entornos escolares son los propios padres y madres. De hecho, en el &uacute;ltimo a&ntilde;o muchas asociaciones de familias articuladas entorno al movimiento de la <a href="https://www.revoltaescolar.cat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revolta Escolar</a> han cortado el tr&aacute;fico a la salida de la escuela para reclamar entornos escolares m&aacute;s seguros, silenciosos y limpios, pero es dif&iacute;cil saber si existe una preocupaci&oacute;n real entre las familias por esta cuesti&oacute;n. No son pocos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que llegan en coche a la escuela y por tanto quiz&aacute;s hay una mayor&iacute;a silenciosa de familias que se opone a la pacificaci&oacute;n porque dificultar&iacute;a el acceso a los colegios por transporte privado. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En qu&eacute; medida preocupa la contaminaci&oacute;n en los entornos escolares a las familias? &iquest;Qu&eacute; medidas son m&aacute;s o menos populares? Para aportar datos sobre esta cuesti&oacute;n, hemos realizado una encuesta entre las escuelas que participan en las protestas de la Revolta Escolar, a la que contestaron 4.450 familias de 70 escuelas en Barcelona y otras ciudades de alrededor. La limitaci&oacute;n principal de estos datos es que provienen de una muestra urbana y autoseleccionada en el sentido de que se distribuy&oacute; en escuelas donde hay activismo medio-ambiental. Pero la muestra tiene dos fortalezas: su tama&ntilde;o y que se trata de escuelas en las que se ha producido este debate a ra&iacute;z de los cortes de tr&aacute;fico. Es un tipo de acci&oacute;n que en ocasiones provoca una reacci&oacute;n contraria y por tanto son entornos en que las opiniones sobre este tema est&aacute;n cristalizadas. 
    </p><p class="article-text">
        Encontramos en primer lugar que el 86% de las personas encuestadas piensan que la contaminaci&oacute;n ambiental alrededor de su escuela es excesiva y el 79% considera excesivo tambi&eacute;n el ruido que viene del tr&aacute;fico rodado. El 80% piensa que los coches y motos van muy r&aacute;pidos alrededor de la escuela. 
    </p><p class="article-text">
        No parece que llegar en coche a la escuela sea una necesidad acuciante en estos entornos urbanos: el 74% vive a menos de 15 minutos caminando de la escuela y s&oacute;lo el 11% de los padres y el 7% de las madres lleva a los ni&ntilde;os o ni&ntilde;as en transporte privado al menos una vez por semana. De lejos, la forma de transporte m&aacute;s frecuente es ir andando. A pesar de eso, la mayor&iacute;a no se plantea que los ni&ntilde;os o ni&ntilde;as vayan solos a la escuela. El 80% considera que el camino a la escuela no es suficientemente seguro para que un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a de 8 a&ntilde;os lo haga solo o en grupo de menores no acompa&ntilde;ado. Ello es significativo, porque desde un punto de vista evolutivo los menores tienen suficiente autonom&iacute;a para realizar trayectos conocidos y cortos a esa edad. 
    </p><p class="article-text">
        Se ha preguntado tambi&eacute;n en la encuesta por el apoyo a diferentes medidas concretas. Existe mucho apoyo (m&aacute;s del 90%) a controlar los niveles de contaminaci&oacute;n y ruido y reducir el tr&aacute;fico en calles adyacentes a la escuela. La medida concreta que menos apoyo suscita, previsiblemente, es eliminar plazas de aparcamiento en los accesos a los centros escolares, pero a&uacute;n as&iacute; el 77% la apoya. A pesar de los posibles sesgos, los datos sugieren que existe una preocupaci&oacute;n significativa entre las familias por la contaminaci&oacute;n y que el apoyo a medidas que las administraciones intervengan es muy mayoritario. En todo caso, el estudio no est&aacute; cerrado, y escuelas interesadas pueden participar escribiendo a <a href="mailto:enquestarevolta@gmail.com" target="_blank" class="link">enquestarevolta@gmail.com</a>.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/contaminacion-desarrollo-infantil_132_8153355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Jul 2021 20:28:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contaminación y desarrollo infantil]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las listas electorales a la Asamblea de Madrid: ¿En qué partido hay más paridad?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/listas-electorales-asamblea-madrid-partido-hay-paridad_132_7384053.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f5a5a6a-7189-4159-98ef-9bcdd818b365_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las listas electorales a la Asamblea de Madrid: ¿En qué partido hay más paridad?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PP y Vox llevan menos mujeres en listas y las sitúan en peores puestos. En todos los partidos hay poca diversidad de origen</p></div><p class="article-text">
        Recientemente, hemos conocido las listas completas de las candidaturas a las elecciones a la Asamblea de Madrid del pr&oacute;ximo 4 de mayo. Los partidos deben cumplir con la ley org&aacute;nica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres de 2007 que dispone que todas las listas deben contar con un 40% de mujeres candidatas y tiene que haber como m&iacute;nimo dos mujeres en cada tramo de cinco candidatos. Dentro de estos principios generales, los partidos tienen cierto margen para incluir m&aacute;s o menos mujeres y situarlas en mejores o peores puestos.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, no existe ninguna regulaci&oacute;n para fomentar la diversidad en dimensiones como la raza, el origen, o la diversidad funcional, con lo que confeccionar listas m&aacute;s o menos diversas es completamente opcional. Esto es relevante si tenemos en cuenta que m&aacute;s de 1.150.000 de personas residentes en Madrid nacieron en el extranjero, m&aacute;s del 18% de la poblaci&oacute;n, y muchas tienen derecho al voto.
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo, analizo la composici&oacute;n de las candidaturas a las elecciones a la Asamblea de Madrid codificando a los candidatos en funci&oacute;n de su nombre. Un primer indicador de igualdad de g&eacute;nero es el porcentaje de mujeres sobre el total de 136 candidatos, que puede oscilar entre el m&iacute;nimo del 40% marcado por la ley, superar el umbral del 50%, o incluso acercarse a un 60%. Un indicador quiz&aacute;s m&aacute;s significativo es el porcentaje de mujeres en los primeros puestos de las listas. Aunque seg&uacute;n el partido, el n&uacute;mero de puestos que podemos considerar &ldquo;de salida&rdquo; var&iacute;a mucho, he calculado el porcentaje sobre los 10 primeros puestos. El primer gr&aacute;fico muestra ambos indicadores.
    </p><p class="article-text">
        Figura 1: Porcentaje de mujeres en las listas electorales a la Asamblea de Madrid
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fuente: elaboración propia                            </span>
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        Los partidos de izquierda llevan un porcentaje algo de mayor de mujeres en sus listas sobre el total de 136 candidatos, y las diferencias entre izquierda y derecha se acrecientan si nos fijamos solo en los diez primeros puestos. Mientras que Vox, PP y Ciudadanos solo llevan el m&iacute;nimo requerido de 4 mujeres en estos 10 puestos, PSOE, M&aacute;s Madrid y Podemos presentan a 5 y hasta el m&aacute;ximo de 6. 
    </p><p class="article-text">
        Otro indicador relevante que nos da pistas sobre si los partidos solo cumplen con la ley o interiorizan la paridad es mirar qu&eacute; ocurre dentro de cada tramo de cinco candidatos que por ley debe incluir al menos a dos mujeres. En la distribuci&oacute;n menos paritaria posible, los partidos situar&iacute;an a hombres en los tres primero puestos de cada tramo y a mujeres en los puestos 4 y 5. En el segundo gr&aacute;fico se muestran el porcentaje de mujeres en los tres primeros puestos de cada tramo, tanto en los 10 primeros tramos como en el total de la lista.
    </p><p class="article-text">
        Figura 2: Porcentaje de mujeres en los tres primeros puestos de cada tramo de cinco
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fuente: elaboración propia.                            </span>
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        Llama la atenci&oacute;n que cuando nos fijamos en esta m&eacute;trica, aumentan las diferencias entre izquierda y derecha. Solo el 34% de los primeros tres puestos en cada tramo de cinco est&aacute; ocupado por mujeres en el caso de Vox y ese porcentaje baja al 27% si nos fijamos en los 10 primeros tramos. Tambi&eacute;n el caso del PP es significativo, con solo un 30% de mujeres en los tres primeros puestos de los 10 primeros tramos. Por el contrario, los partidos de derecha respetan el principio de paridad en las posiciones m&aacute;s favorables dentro de cada tramo, y en el caso de Podemos este indicador incluso llega al 60%, una cifra muy elevada. 
    </p><p class="article-text">
        Es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil estudiar la representaci&oacute;n pol&iacute;tica de personas de diferentes or&iacute;genes raciales, &eacute;tnicos y nacionales a partir de los nombres de las personas incluidas en las listas de las candidatura y resulta imposible evaluar el grado de inclusi&oacute;n por diversidad funcional y otras dimensiones. Aunque podemos distinguir claramente a algunas (muy pocas) personas de origen africano o rumano, es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil en el caso de las personas de origen latinoamericano. Aun as&iacute;, un ejercicio muy aproximado en base a los nombres de las candidaturas sugiere que Unidas Podemos es el partido que m&aacute;s esfuerzo ha hecho por incluir a personas de diferentes or&iacute;genes en sus listas. A pesar de las limitaciones, cabe poca duda que el porcentaje de candidatos y candidatas de origen no espa&ntilde;ol es muy inferior al porcentaje en la poblaci&oacute;n en general y en la poblaci&oacute;n con derecho a voto.
    </p><p class="article-text">
        Para concluir, este an&aacute;lisis sugiere que aunque todos los partidos cumplen formalmente con la ley de igualdad existen diferencias importantes en el grado de compromiso de los partidos pol&iacute;ticos con la igualdad efectiva. Los partidos de izquierdas presentan a m&aacute;s mujeres y en mejores puestos. La representaci&oacute;n de personas de origen extranjero, en cambio, es claramente una asignatura pendiente. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/listas-electorales-asamblea-madrid-partido-hay-paridad_132_7384053.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Apr 2021 21:14:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Madrid 2021]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué partidas priorizarían los políticos si tuvieran más presupuesto?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/politicos-presupuesto-encuesta_132_6467961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aee8bf08-066d-4e54-8713-c60163123066_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué partidas priorizarían los políticos si tuvieran más presupuesto?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Preguntamos a más de 1.000 alcaldes qué partidas presupuestarias priorizarían si contaran con un dinero no esperado. Muchos lo destinarían a protección social y educación, pero pocos lo gastarían en cultura</p></div><p class="article-text">
        Finales de a&ntilde;o es siempre &eacute;poca de debate sobre los Presupuestos generales, auton&oacute;micos y municipales. Este a&ntilde;o, adem&aacute;s, habr&aacute; decisiones trascendentes que tomar sobre a qu&eacute; dedicar los fondos europeos para la reactivaci&oacute;n econ&oacute;mica que empezar&aacute;n a llegar en 2021. A qu&eacute; se dedique este considerable gasto p&uacute;blico depender&aacute; de lo que logren acordar los partidos pol&iacute;ticos. Pero, &iquest;importa realmente qu&eacute; partido est&eacute; en el poder? &iquest;Existen diferencias sustanciales en las prioridades de gasto entre pol&iacute;ticos de diferentes ideolog&iacute;as?
    </p><p class="article-text">
        Aunque no podemos saber qu&eacute; ocurrir&iacute;a si gobernaran partidos diferentes, s&iacute; podemos analizar si los pol&iacute;ticos de izquierda y de derecha tienen preferencias distintas sobre a qu&eacute; dedicar un dinero &ldquo;extra&rdquo;. Para estudiar esta cuesti&oacute;n, usamos datos de una gran encuesta realizada a m&aacute;s de 1.000 alcaldes y alcaldesas de municipios espa&ntilde;oles de m&aacute;s de 2.000 habitantes en 2018 y 2019 donde se les ped&iacute;a que imaginasen la hipot&eacute;tica situaci&oacute;n de que llegase una partida presupuestaria no esperada a su municipio. Preguntamos a qu&eacute; cuatro &aacute;reas entre las 10 m&aacute;s significativas en los presupuestos municipales destinar&iacute;an estos fondos extraordinarios. El gr&aacute;fico a continuaci&oacute;n muestra los porcentajes de pol&iacute;ticos que escogieron cada una de las &aacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        Parece claro que la prioridad de los alcaldes que respondieron a nuestra encuesta es la protecci&oacute;n social, siendo escogida como una de las cuatro prioridades por el 77% de los encuestados. A esta le siguen educaci&oacute;n, servicios municipales e infraestructuras y transportes, escogidas por el 60%, el 53% y el 50% de los entrevistados respectivamente. Muy por detr&aacute;s quedan otras &aacute;reas como igualdad de g&eacute;nero (21%), seguridad y protecci&oacute;n civil (21%), deportes (12%) y cultura y fiestas (10%), siendo estas las menos escogidas por los pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Estos datos sirven tambi&eacute;n para estudiar si pol&iacute;ticos de diferentes tendencias ideol&oacute;gicas tienen preferencias distintas. En la misma encuesta se a&ntilde;adi&oacute; una pregunta de auto-ubicaci&oacute;n ideol&oacute;gica, con la cl&aacute;sica escala de 0 al 10. El siguiente gr&aacute;fico muestra los resultados entre los pol&iacute;ticos que se autodefinen como de izquierda (escogen una posici&oacute;n entre 0 y 4 en la escala) y los que se autodefinen como de derecha (entre 6 y 10).
    </p><p class="article-text">
        Los pol&iacute;ticos de izquierdas dan m&aacute;s prioridad que la media a &aacute;reas sociales tales como protecci&oacute;n social (85%), educaci&oacute;n (64%) o igualdad de g&eacute;nero (28%). Para los pol&iacute;ticos de derechas el orden de estas preferencias cambia y dan una clara prioridad a las infraestructuras y transportes, siendo esta el &aacute;rea m&aacute;s priorizada entre los alcaldes de derechas (69%). En cambio, los alcaldes de derechas escogen la igualdad de g&eacute;nero entre las cuatro principales prioridades de gasto extra en mucha menor medida que la media (10%). Infraestructuras y transportes presenta diferencias entre izquierdas y derechas de unos 20 puntos porcentuales. Encontramos tambi&eacute;n que los alcaldes de derechas priorizan mucho m&aacute;s la seguridad ciudadana que el resto de grupos, con diferencias de unos 10 puntos porcentuales. El &aacute;rea de igualdad de g&eacute;nero es una de las que muestra mayores diferencias, con 17 puntos porcentuales de distancia entre pol&iacute;ticos de izquierdas y derechas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro dato curioso es que los pol&iacute;ticos de diferentes ideolog&iacute;as parecen estar de acuerdo en algunas prioridades. El porcentaje que escoge educaci&oacute;n, sanidad, o deportes como prioridad es muy similar en ambos grupos.
    </p><p class="article-text">
        Llama la atenci&oacute;n que la sanidad no era antes de la pandemia un &aacute;rea al que ni izquierdas ni derechas dieran una gran prioridad. Tan solo el 30% de los pol&iacute;ticos escogieron sanidad como &aacute;rea de preferencia para destinar los recursos, en una sexta posici&oacute;n. Ser&iacute;a muy interesante poder observar si las prioridades de los alcaldes han cambiado en la actualidad a consecuencia de la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Son estas diferencias en preferencias importantes o peque&ntilde;as? &iquest;Acaban reflej&aacute;ndose en presupuestos muy distintos seg&uacute;n la ideolog&iacute;a de los partidos que gobiernen? Aunque quedan muchas preguntas abiertas, lo que parecen mostrar estos datos es que izquierdas y derechas est&aacute;n b&aacute;sicamente de acuerdo sobre la prioridad relativa de varias &aacute;reas de gasto, incluidas sanidad y educaci&oacute;n, mientras que sobre otras &aacute;reas como infraestructuras, seguridad o g&eacute;nero existen discrepancias ideol&oacute;gicas m&aacute;s intensas. Seguramente es en estas &aacute;reas d&oacute;nde m&aacute;s cambien los presupuestos seg&uacute;n qui&eacute;n gobierna.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego, Alba Huidobro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/politicos-presupuesto-encuesta_132_6467961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Nov 2020 21:15:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué partidas priorizarían los políticos si tuvieran más presupuesto?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuánto tuitean sobre género los políticos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/discurso-genero-partidos-politicos-twitter_132_6190330.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1917162e-7c0d-43fe-986c-3390cd7527fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuánto tuitean sobre género los políticos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Podemos y PSOE son los partidos que dedican más tuits a temas de género. Pero Vox es más viral y sus tuits sobre género tienen mucha más repercusión que los que tratan otros temas, sobre todo si están escritos por mujeres</p></div><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os entre 2016 y 2019 fueron de un gran auge del movimiento feminista. En este post analizamos con qu&eacute; frecuencia escribieron sobre temas relacionados con el g&eacute;nero los parlamentarios electos de diferentes partidos pol&iacute;ticos en Twitter y el &eacute;xito de estos mensajes entre sus seguidores. Para ello creamos una base de datos de m&aacute;s de un mill&oacute;n de tuits escritos por parlamentarios y entrenamos un algoritmo en base a clasificaciones hechas por humanos para detectar de forma autom&aacute;tica si cada tuit trata sobre temas de g&eacute;nero o no en funci&oacute;n de las palabras que usa. El algoritmo consigui&oacute; clasificar correctamente m&aacute;s del 90% de tuits; una proporci&oacute;n muy alta. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La atenci&oacute;n a temas de g&eacute;nero aument&oacute; mucho en este periodo, dobl&aacute;ndose del 4% al 8% de tuits y, como es de esperar, observamos un pico cada a&ntilde;o en el mes de marzo, coincidiendo con las conmemoraciones del d&iacute;a internacional de la mujer. Las mujeres en pol&iacute;tica hablan mucho m&aacute;s sobre este tema que los hombres, con un 10% de los tuits dedicados a temas de g&eacute;nero, frente a s&oacute;lo un 3% de los tuits de hombres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los partidos de izquierda dedican m&aacute;s atenci&oacute;n a temas de g&eacute;nero, siendo Unidas Podemos el partido que m&aacute;s escribe sobre este tema con un 10% de los tuits comparado con s&oacute;lo un 4% del PP. Vox se sit&uacute;a en niveles intermedios. 
    </p><p class="article-text">
        El contenido de los tuits de g&eacute;nero es, por supuesto, muy variado, desde convocatorias del 8 de marzo, a denuncias de casos de acoso y tuits en contra del movimiento feminista. Usando un an&aacute;lisis de sentimiento podemos clasificar los tuits seg&uacute;n si usan un lenguaje m&aacute;s positivo o negativo. Aunque se trata de una aproximaci&oacute;n, algunos tuits feministas usan tambi&eacute;n un lenguaje negativo, por ejemplo si critican comportamientos sexistas. El an&aacute;lisis del sentimiento de los tuits revela que Vox escribe en un tono mucho m&aacute;s negativo sobre este tema que el resto de partidos, confirmando la percepci&oacute;n de que toma una posici&oacute;n m&aacute;s agresiva y cargada emocionalmente que otros partidos de derecha como el PP o Ciudadanos. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo responden los seguidores a los tuits sobre g&eacute;nero? Para medir el &eacute;xito de los mensajes, examinamos si los pol&iacute;ticos reciben m&aacute;s retuits cuando escriben sobre g&eacute;nero que cuando escriben sobre otros temas. En promedio, los tuits sobre g&eacute;nero son m&aacute;s retuiteados. En el caso de los pol&iacute;ticos de Podemos la diferencia es peque&ntilde;a, quiz&aacute;s reflejando un cierto cansancio entre los seguidores por la abundancia relativa de mensajes sobre g&eacute;nero. Por otro lado, cuando los pol&iacute;ticos de Vox escriben sobre g&eacute;nero consiguen un impacto mucho mayor del habitual, hasta el doble de reacciones cuando los tuits son sobre g&eacute;nero. Si el &eacute;xito de Vox se debiera solamente a que los partidos que escriben poco sobre g&eacute;nero logran m&aacute;s impacto relativo cuando lo hacen porque no generan cansancio, observar&iacute;amos que los tuits del PP, el partido que menos atenci&oacute;n presta al tema, tambi&eacute;n logran mucho impacto. Y sin embargo, los datos muestran que esto no es as&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Entonces cu&aacute;l es la particularidad de Vox? Parece que este partido destaca por el tono extremadamente negativo y emocional en los tuits sobre este tema. Sabemos que, en general, en el entorno de Twitter los mensajes cortos, contundentes y emocionales tienen m&aacute;s &eacute;xito que mensajes m&aacute;s ambiguos y complejos. Parece, por tanto, que la ret&oacute;rica extremadamente negativa sobre temas de g&eacute;nero que emplea Vox les sirve para atraer inter&eacute;s de los usuarios de redes sociales. Una vez m&aacute;s, y tristemente, comprobamos que polarizar y tensar es una estrategia que resulta exitosa en este entorno, lo cu&aacute;l puede ayudar a explicar las din&aacute;micas polarizadoras en muchos m&aacute;s temas (pensemos en la independencia de Catalu&ntilde;a o en la COVID-19) en pol&iacute;tica en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Para finalizar, examinamos si quienes hacen retuits a tuits sobre g&eacute;nero son seguidores o seguidoras. Es notable que la gran mayor&iacute;a de los retuits a Vox son hechos por hombres, con s&oacute;lo un cuarto de los retuits hechos por mujeres. Twitter es un entorno bastante masculino, pero en el caso de Podemos o el PSOE, m&aacute;s de la mitad de los retuits vienen de mujeres, as&iacute; pues se trata de una diferencia importante. 
    </p><p class="article-text">
        Y adem&aacute;s, son las pol&iacute;ticas de Vox las que consiguen m&aacute;s retuits de hombres, quiz&aacute;s por la legitimidad extra que da que sea una mujer quien lance consignas antifeministas. Por ejemplo, el tuit sobre temas de g&eacute;nero de Vox que consigui&oacute; m&aacute;s atenci&oacute;n fue de <em>Carla Toscano, portavoz de Vox de violencia de g&eacute;nero</em> escribiendo &ldquo;El #8MNoMeRepresenta. La mayor&iacute;a de las mujeres no tenemos nada que ver con esta panda de mamarrachas resentidas, anticlericales y llenas de odio que s&oacute;lo consiguen denigrar a la mujer, no dignificarla &rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1103931267052056578?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis parece confirmar la impresi&oacute;n de que Vox ha encontrado un nicho por explotar, los hombres descontentos con el avance del feminismo, y que las mujeres antifeministas son las portavoces m&aacute;s populares de este mensaje. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nikolas Schöll, Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/discurso-genero-partidos-politicos-twitter_132_6190330.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2020 20:39:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuánto tuitean sobre género los políticos?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los robots no enferman: pandemia y automatización]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/robots-pandemia-automatizacion-teletrabajo_132_5956627.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d37d06e7-e97a-4623-a823-bc27ae520c73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los robots no enferman: pandemia y automatización"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se está acelerando la transición a una sociedad altamente automatizada. Tres tendencias claves son la robótica, la deslocalización facilitada por el teletrabajo y la inteligencia artificial</p></div><p class="article-text">
        La crisis de la COVID-19 est&aacute; empujando a las empresas a adaptarse a ritmos forzados a la nueva realidad. En muchas industrias ser&aacute; el catal&iacute;tico que acelere procesos de cambio tecnol&oacute;gico que ya estaban en marcha. Este art&iacute;culo discute tres tendencias relacionadas con la tecnolog&iacute;a en el trabajo y sus consecuencias para el empleo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sustituci&oacute;n por automatizaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        La primera tendencia es la aceleraci&oacute;n de la automatizaci&oacute;n, es decir, la sustituci&oacute;n de trabajadores humanos o parte de las tareas realizadas por estos por capital tecnol&oacute;gico, como robots f&iacute;sicos, asistentes virtuales o software. Las ventajas son evidentes. Las m&aacute;quinas no enferman, ni contagian, ni tienen dependientes a cargo, por no hablar de que no hacen huelga. La pandemia acelerar&aacute; la adopci&oacute;n de tecnolog&iacute;as ya existentes en &aacute;mbitos variados como la industria, log&iacute;stica y cadenas de distribuci&oacute;n, el comercio, transporte o quiz&aacute;s robots limpiadores y cuidadores que no contagien a los mayores.
    </p><p class="article-text">
        Ante la necesidad de cumplir con las nuevas normativas sobre espaciaci&oacute;n y el deseo de reducir la vulnerabilidad a la disrupci&oacute;n, tiene sentido para las empresas automatizar. Es cierto que puede resultar caro invertir en la tecnolog&iacute;a necesaria, pero en algunos casos no habr&aacute; otra opci&oacute;n y la investigaci&oacute;n apunta a que dichas inversiones en tecnolog&iacute;a se realizan especialmente en momentos de crisis. Seg&uacute;n la consultora EY, el 41% de los directivos encuestados dijeron que estaban acelerando los procesos de automatizaci&oacute;n a ra&iacute;z de la pandemia. Una vez realizadas las inversiones necesarias, es previsible que los puestos de trabajo sustituidos no retornen.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de automatizaci&oacute;n deber&iacute;a producirse, en primera instancia, en ocupaciones rutinarias con tareas m&aacute;s sencillas de programar y para las que las tecnolog&iacute;as adecuadas ya existen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Teletrabajo y deslocalizaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        El teletrabajo es uno de los grandes protagonistas de la pandemia. Las empresas y otras instituciones se adaptaron con una rapidez pasmosa. Transiciones que en otras circunstancias hubieran requerido largos debates y formaci&oacute;n se llevaron a cabo en d&iacute;as. Por ejemplo, la instituci&oacute;n en la que trabajo desarroll&oacute; la capacidad de mover toda la docencia online de forma exitosa en un fin de semana.
    </p><p class="article-text">
        Una vez puesta en pie la infraestructura requerida para el teletrabajo, es cuesti&oacute;n de tiempo que esta se use para reducir costes laborales contratando a trabajadores cualificados en otros pa&iacute;ses, pag&aacute;ndoles menores salarios. Si una empresa de ingenier&iacute;a tiene los sistemas internos para teletrabajar, &iquest;por qu&eacute; no despedir a ingenieros aut&oacute;ctonos con salarios altos y contratar a ingenieros indios o chinos?
    </p><p class="article-text">
        La madurez de la tecnolog&iacute;a para la traducci&oacute;n simult&aacute;nea autom&aacute;tica de textos contribuir&aacute; a esta tendencia. Comentaba un amigo hace poco cu&aacute;nto han mejorado las apps que permiten utilizar los auriculares del tel&eacute;fono como traductor simult&aacute;neo. Seguro que ayuda al clima laboral poder hacer bromas en lengua materna, que los equipos de trabajadores tengan fluidez en la misma lengua ser&aacute; menos imprescindible y, en algunos casos, la ventaja de contratar a trabajadores con salarios bajos se impondr&aacute;. Los tipos de trabajadores afectados en este &aacute;mbito tocan de lleno a las clases medias como inform&aacute;ticos, t&eacute;cnicos y creativos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Datos y futuros usos de inteligencia artificial</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os que muchos analistas se&ntilde;alan la inteligencia artificial como la tecnolog&iacute;a con m&aacute;s capacidad disruptiva en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Aunque la palabra evoque im&aacute;genes de ciencia ficci&oacute;n, cualquier aplicaci&oacute;n &uacute;til se basa en el uso de datos para reconocer patrones, poder hacer predicciones y mejorarlas a medida que se obtienen m&aacute;s datos. Y aunque parezca que hay ya muchos datos, a menudo estos son dif&iacute;ciles de usar porque est&aacute;n en distintos formatos, o existen regulaciones que no los permiten, o las cantidades para una tarea en concreto son demasiado peque&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Si China es pionera en inteligencia artificial se debe en buena parte a que el gobierno recopila datos de forma sistem&aacute;tica, como por ejemplo im&aacute;genes registradas por c&aacute;maras, y los facilita a trav&eacute;s de contratos a empresas, con objetivos como el reconocimiento facial de clientes en tiempo real.
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n de la pandemia acelerar&aacute; la creaci&oacute;n de enormes bases de datos en formatos &uacute;tiles, que permitan recopilar y relacionar informaci&oacute;n personal, por ejemplo para rastrear contactos. Las empresas dispondr&aacute;n de un rastro mayor de datos generados por los empleados que teletrabajan. Adem&aacute;s, es previsible una reducci&oacute;n de los est&aacute;ndares de protecci&oacute;n de datos a favor de la efectividad y la urgencia. A medida que haya m&aacute;s bases de datos en formatos tratables y &uacute;tiles para entrenar modelos, las m&aacute;quinas imitar&aacute;n mejor a los humanos, los ir&aacute;n desplaz&aacute;ndolos, tambi&eacute;n en tareas cognitivas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Un aumento masivo del paro tecnol&oacute;gico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo esto no implica un futuro catastr&oacute;fico con masas de desempleados o pobres. En paralelo a estos procesos, habr&aacute; tambi&eacute;n sectores en crecimiento o totalmente nuevos y muchos trabajadores desplazados podr&aacute;n reciclarse. Quiz&aacute;s habr&aacute; menos comercio internacional, incrementando la producci&oacute;n local de cosas que ahora se importaban. Las inc&oacute;gnitas principales son tres: si el n&uacute;mero de nuevos empleos compensar&aacute; o no los que se pierdan; si estos nuevos empleos ser&aacute;n precarizados (como los repartidores de paquetes a domicilio) o de calidad; y si la velocidad y escala a la que se producen los cambios dar&aacute; tiempo a los trabajadores para formarse y reciclarse.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos ser&aacute; clave. Podemos imaginar pol&iacute;ticas de repartici&oacute;n del empleo, jubilaciones anticipadas, empleo p&uacute;blico, o una red de seguridad que mitigue el impacto social. Como siempre, que se adopten pol&iacute;ticas adecuadas depender&aacute; del apoyo ciudadano, la capacidad del sistema pol&iacute;tico, y del dinero disponible. Mientras tanto, vay&aacute;monos preparando porque el futuro del trabajo ya est&aacute; aqu&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/robots-pandemia-automatizacion-teletrabajo_132_5956627.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2020 20:01:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los robots no enferman: pandemia y automatización]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Robótica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La hostilidad hacia los políticos en las redes sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/hostilidad-politicos-redes-sociales_132_1651549.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Casi uno de cada cuatro comentarios que reciben los políticos en Twitter es hostil</p><p class="subtitle">Un 2% de los comentarios dirigidos a mujeres políticas es sexista</p><p class="subtitle">Los insultos y apelativos que se dirigen de forma diferenciada a políticos y políticas reproducen estereotipos de género</p></div><p class="article-text">
        Los pol&iacute;ticos espa&ntilde;oles son activos en las redes sociales. M&aacute;s del 85% de los diputados estatales y auton&oacute;micos tienen cuentas de Twitter y el n&uacute;mero de seguidores es considerable, con unos 17.000 de media en 2018. &iquest;C&oacute;mo es su experiencia en este medio? Este post reflexiona y aporta datos sobre un aspecto concreto de la actividad de los pol&iacute;ticos en las redes: La hostilidad que sufren en el d&iacute;a a d&iacute;a. Adem&aacute;s de examinar el volumen de comentarios insultantes que reciben los pol&iacute;ticos, analizamos si el contenido var&iacute;a en funci&oacute;n de su sexo.
    </p><p class="article-text">
        Para analizar la cantidad de comentarios hostiles que reciben los pol&iacute;ticos en su cotidianidad, con Javier Beltr&aacute;n, Alba Huidobro y Yeimy Ospina codificamos a mano 8.767 respuesta de ciudadanos a tweets escritos por pol&iacute;ticos entre enero y junio de 2018. En esta muestra, 1.961 mensajes o un 23% del total eran hostiles, aunque el grado de agresividad var&iacute;a desde el desacuerdo a los mensajes amenazantes o insultantes. Por tanto, la mayor&iacute;a de tweets que reciben los pol&iacute;ticos no son hostiles, pero hay una minor&iacute;a muy importante que s&iacute; lo son.
    </p><p class="article-text">
        Algunos ejemplos de comentarios hostiles (recortados para no facilitar su identificaci&oacute;n) son: &ldquo;cobr&aacute;is sin dar golpe&rdquo;, &ldquo;iros a la mierda&rdquo;, &ldquo;t&uacute; no creas empleo ni en sue&ntilde;os&rdquo;, &ldquo;eres la peor socialista de la historia&rdquo;, &ldquo;jajajajjajajjja&rdquo;, &ldquo;que poca verg&uuml;enza ten&eacute;is&rdquo;, &ldquo;ni propon&eacute;is ni solucion&aacute;is&rdquo;, &ldquo;cada d&iacute;a se os ve m&aacute;s el plumero&rdquo;, &ldquo;hijos de puta&rdquo;, &ldquo;y una mierda&rdquo;, &ldquo;ni una verdad, sigue en tu mundo&rdquo;, &ldquo;no se puede ser m&aacute;s demagogo, falso y sinverg&uuml;enza&rdquo;, &ldquo;ignorante&rdquo;, &nbsp;&ldquo;qu&eacute; tonter&iacute;as dices&rdquo;,&ldquo;de qu&eacute; estercolero fascista te han sacado a ti?&rdquo;, &ldquo;eres un plasta de cojones&rdquo;, &ldquo;lo que nadie entiende es que t&uacute; seas diputada&rdquo;, &ldquo;qu&eacute; cara m&aacute;s dura tienes&rdquo;, &ldquo;no te has enterado&rdquo;, &ldquo;qu&eacute; asco das&rdquo;, y as&iacute; cientos y cientos de comentarios. Nos hemos acostumbrado a leer comentarios hirientes, pero vale la pena parar un minuto para pensar sobre c&oacute;mo nos sentir&iacute;amos al recibir un mensaje as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tres factores se conjugan para explicar tanta hostilidad. &nbsp;Una caracter&iacute;stica bien conocida de la interacci&oacute;n no presencial es que es mucho menos costoso psicol&oacute;gicamente ser hostil con alguien a quien no miramos a los ojos. Seguramente pocas profesiones est&aacute;n tan desprestigiadas y sufren tantos estereotipos negativos como la de pol&iacute;ticos. El tercer factor es la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica actual, como se ve en la muestra en los muchos comentarios agresivos hacia pol&iacute;ticos independentistas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Reciben hombres y mujeres en pol&iacute;tica diferentes tipos de comentarios hostiles? Para examinar esta cuesti&oacute;n, codificamos manualmente los tweets de la muestra como sexistas o no sexistas. En este caso, encontramos que los tweets claramente sexistas son pocos: menos de un 1% del total y entre un 2% y 3% de los que reciben las mujeres, aunque algunos de estos mensajes pueden ser profundamente ofensivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para mirar si un tipo de insultos se dirige particularmente contra hombres o contra mujeres hemos usado m&eacute;todos de <em>machine learning</em> para analizar m&aacute;s de 200.000 respuestas dirigidas a pol&iacute;ticos. Con una regresi&oacute;n Lasso predecimos el sexo del receptor con todas las palabras usadas en los mensajes. Los resultados muestran qu&eacute; palabras se usan m&aacute;s a menudo para dirigirse o bien a hombres o bien a mujeres. De &eacute;stas, seleccionamos los posibles insultos y los apelativos familiares, que dan informaci&oacute;n valiosa sobre c&oacute;mo tratamos a las personas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">Insultos y apelativos que se dirigen diferencialmente a políticos o políticas:<br/><br/></blockquote>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <table><tbody><tr><td><blockquote class="inset pullquote-sk2">Insultos<br/><br/></blockquote></td><td><blockquote class="inset pullquote-sk2">a hombres políticos<br/><br/></blockquote></td><td><blockquote class="inset pullquote-sk2">Gilipollas, imbécil, payaso, marioneta chaquetero, traidor, parásito, capullo<br/><br/></blockquote></td></tr><tr><td><blockquote class="inset pullquote-sk2"> <br/><br/></blockquote></td><td><blockquote class="inset pullquote-sk2">a mujeres políticas<br/><br/></blockquote></td><td><blockquote class="inset pullquote-sk2">Fea, zorra, estúpida, choriza, cleptómana, hitleriana, fascista<br/><br/></blockquote></td></tr><tr><td><blockquote class="inset pullquote-sk2">Apelativos<br/><br/></blockquote></td><td><blockquote class="inset pullquote-sk2">a hombres políticos<br/><br/></blockquote></td><td><blockquote class="inset pullquote-sk2">Majete, crack, tío, campeón, chaval<br/><br/></blockquote></td></tr><tr><td><blockquote class="inset pullquote-sk2"> <br/><br/></blockquote></td><td><blockquote class="inset pullquote-sk2">a mujeres políticas<br/><br/></blockquote></td><td><blockquote class="inset pullquote-sk2">Guapi, guapa, tía, chula, rubia, chica, hermosa, nena, bonita<br/><br/></blockquote></td></tr></tbody></table>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">Nota: La tabla muestra los resultados de regresiones en que se predice el género del receptor de una palabra con su sexo para ver si algunas palabras se usan con más frecuencia para dirigirse a políticos o a políticas. En la regresión se usan las raíces y no la forma completa (por ejemplo payas, capull, fe, zorr), que añadimos para facilitar la lectura.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Vemos que los insultos que sobre todo se usan en contra de pol&iacute;ticos hombres se refieren a su capacidad (gilipollas, imb&eacute;cil, payaso) y su lealtad (chaquetero, traidor). Entre los insultos que se dirigen m&aacute;s frecuentemente contra pol&iacute;ticas que contra pol&iacute;ticos encontramos los cl&aacute;sicos (fea, zorra, est&uacute;pida), as&iacute; como insultos relacionados con la corrupci&oacute;n (choriza, clept&oacute;mana) y con el fascismo (hitleriana, fascista).
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, vemos claras diferencias en c&oacute;mo nos dirigimos con apelativos familiares a hombres y mujeres. Mientras que a los pol&iacute;ticos se les llama con t&eacute;rminos como majete, t&iacute;o o chaval, entre los apelativos que se usan m&aacute;s a menudo para dirigirse a pol&iacute;ticas encontramos numerosas referencias al aspecto f&iacute;sico como guapi, guapa, rubia, hermosa o bonita.
    </p><p class="article-text">
        Cabe especular sobre qu&eacute; consecuencias tiene esta agresividad sobre los pol&iacute;ticos. Una es replegarse y enviar mensajes unidireccionales interactuando poco con los ciudadanos. La dureza de las redes seguramente tambi&eacute;n afecta a qui&eacute;n decide entrar en pol&iacute;tica y c&oacute;mo cambian aquellos que entran. Quiz&aacute;s hoy menos que nunca, es muy dif&iacute;cil que las personas sensibles se sientan c&oacute;modas en pol&iacute;tica. Finalmente, es alarmante que como sociedad normalicemos esta humillaci&oacute;n constante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/hostilidad-politicos-redes-sociales_132_1651549.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Mar 2019 20:21:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La hostilidad hacia los políticos en las redes sociales]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cambio tecnológico en el trabajo: ¿Amenaza u oportunidad?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/cambio-tecnologico-trabajo-amenaza-oportunidad_132_1801016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ciudadanos creen que el impacto de las nuevas tecnologías en el trabajo es en general positivo</p><p class="subtitle">Hay grandes diferencias en actitudes según el nivel educativo</p><p class="subtitle">Los más educados ven el cambio tecnológico como una oportunidad, mientras que a los menos educados les preocupa la destrucción de empleo</p></div><p class="article-text">
        Las nuevas tecnolog&iacute;as digitales est&aacute;n transformando muchos puestos de trabajo y seguir&aacute;n haci&eacute;ndolo en el futuro. En algunos aspectos los trabajadores claramente salimos ganando. Las nuevas tecnolog&iacute;as permiten dejar de hacer algunos de los aspectos m&aacute;s rutinarios, pesados o incluso peligrosos de un trabajo, y las tareas se pueden volver m&aacute;s interesantes. Pero para muchos trabajadores las nuevas tecnolog&iacute;as suponen una amenaza ya que podr&iacute;amos ser sustituidos por m&aacute;quinas que hacen la misma tarea que trabajadores humanos pero sin pausas para el caf&eacute;, de forma m&aacute;s barata y pudiendo trabajar 24 horas sin reclamar aumentos de sueldo. La introducci&oacute;n continua de nuevas tecnolog&iacute;as supone tambi&eacute;n para el trabajador una presi&oacute;n constante para reciclarse profesionalmente.
    </p><p class="article-text">
        La visi&oacute;n de los trabajadores sobre el cambio tecnol&oacute;gico en el trabajo es relevante para la econom&iacute;a y la pol&iacute;tica. Para las empresas, que los trabajadores vean las nuevas tecnolog&iacute;as como una oportunidad y no como una amenaza supone un incentivo a invertir en capital tecnol&oacute;gico puesto que se encontrar&aacute;n con menos resistencia. En el sistema pol&iacute;tico, el impacto traum&aacute;tico de la sustituci&oacute;n de trabajadores por robots y otras tecnolog&iacute;as podr&iacute;a estar alimentando los discursos populistas o a Donald Trump, que prometen el retorno a tiempos mejores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la importancia de este tema, sabemos muy poco sobre las opiniones de los trabajadores sobre el cambio tecnol&oacute;gico. En general, &iquest;lo ven con miedo o con esperanza? &iquest;Qu&eacute; tipo de trabajadores se sienten m&aacute;s amenazados por la introducci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as? Y finalmente &iquest;qu&eacute; aspectos en concreto preocupan a los trabajadores? Este art&iacute;culos presenta datos muy recientes (de noviembre de 2018) de una encuesta <em>online</em> realizada con Alex Kuo (Oxford University), Pepe Fern&aacute;ndez Albertos (CSIC) y Dulce Manzano (Universidad Complutense de Madrid).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, hicimos a los m&aacute;s de 4000 encuestados la siguiente pregunta (el enunciado intenta ser equilibrado, puesto que ser&iacute;a muy f&aacute;cil empujar a los encuestados a contestar de manera negativa mencionando s&oacute;lo los riesgos): &ldquo;<em>Las nuevas tecnolog&iacute;as en el trabajo pueden destruir empleo y reducir salarios si los ordenadores o m&aacute;quinas realizan trabajos previamente realizados por personas. Tambi&eacute;n pueden crear empleo y aumentar salarios si dan lugar a nuevos productos y hacen a los trabajadores m&aacute;s productivos. En conjunto, &iquest;crees que los cambios tecnol&oacute;gicos en el trabajo tienen consecuencias negativas o positivas para los trabajadores?</em>&rdquo; Luego pregunt&aacute;bamos tambi&eacute;n sobre el impacto en el caso del propio entrevistado. En el gr&aacute;fico se muestran las respuestas:
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La mayor&iacute;a de ciudadanos piensa que el cambio tecnol&oacute;gico tiene consecuencias positivas sobre el trabajo en general y sobre su empleo en particular. La gran mayor&iacute;a piensa que el impacto ser&aacute; positivo o muy positivo. Este resultado parece sorprendente dado el &eacute;nfasis en los medios de comunicaci&oacute;n sobre el riesgo de que los robots desplacen a trabajadores y generen desempleo, pero seguramente cuadra bien con la experiencia de muchos trabajadores que han notado cambios, ya sea en t&eacute;rminos de seguridad, inter&eacute;s, salario o incluso prestigio, cuando sus empleos se han digitalizado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque la percepci&oacute;n del impacto de las nuevas tecnolog&iacute;as sea en general positiva, es posible que algunos grupos sufran m&aacute;s las consecuencias negativas. Seguramente las personas con menos nivel educativo tienen mayor riesgo de ser sustituidas por m&aacute;quinas y m&aacute;s dificultades para adaptarse que las que tienen m&aacute;s estudios. El siguiente gr&aacute;fico muestra que la percepci&oacute;n del impacto de la introducci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as en el trabajo var&iacute;a much&iacute;simo seg&uacute;n el nivel educativo. Mientras que el 31% de los que tienen estudios de EGB, ESO, FP b&aacute;sico o similares piensan que las consecuencias ser&aacute;n negativas, este porcentaje es mucho m&aacute;s reducido entre los universitarios (entre un 12 y un 14%).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Finalmente, para entender mejor la visi&oacute;n de los ciudadanos, les preguntamos directamente qu&eacute; pensamientos o emociones les surgen al pensar sobre el cambio tecnol&oacute;gico en el entorno laboral. Los resultados se presentan en una nube de palabras, separadamente para las personas con un bajo nivel educativo (EGB, ESO, FP1 o similar) y los que tienen estudios universitarios.
    </p><p class="article-text">
        Para crear las nubes de palabras primero se han agrupado palabras muy similares que aparec&iacute;an en diferentes versiones (por ejemplo destruir, destrucci&oacute;n, destruye) y luego se han borrado manualmente las palabras comunes que no aportan informaci&oacute;n (verbos, preposiciones, etc.). El tama&ntilde;o con el que se representan las palabras indica si aparecen &eacute;stas son mencionadas de forma frecuente en las preguntas abiertas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Vemos que las personas menos educadas mencionan algunas palabras positivas como mejora, positivas o facilitar, pero encontramos tambi&eacute;n una gran abundancia de t&eacute;rminos negativos relacionados con el desempleo (empleos, desempleo, paro, destruir, sustituir), as&iacute; como sentimientos negativos (incertidumbre, necesidad, inseguridad, tristeza). En el caso de los universitarios, destacan las palabras positivas como oportunidades, mejora, avance, facilitar), algunas de car&aacute;cter m&aacute;s t&eacute;cnico como productividad, eficiencia, eficacia y muchas relacionadas con la necesidad de adaptarse como reciclarse, actualizarse, formaci&oacute;n, estudiar. En t&eacute;rminos negativos destaca adem&aacute;s del concepto destrucci&oacute;n el de incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, el cambio tecnol&oacute;gico en el trabajo en general es percibido como positivo, pero el miedo est&aacute; mucho m&aacute;s presente entre los trabajadores con menor nivel educativo, a quienes preocupa en particular la destrucci&oacute;n de empleo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/cambio-tecnologico-trabajo-amenaza-oportunidad_132_1801016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Dec 2018 20:05:22 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El cambio tecnológico en el trabajo: ¿Amenaza u oportunidad?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Sale a cuenta electoralmente tener un máster?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/sale-cuenta-electoralmente-tener-master_132_2749192.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Datos de encuesta sugieren que los votantes con estudios universitarios prefieren a políticos más educados pero no discriminan entre tener estudios de grado o posgrado</p><p class="subtitle">Que un político tenga estudios de posgrado</p><p class="subtitle">reduce</p><p class="subtitle">el apoyo a un candidato entre los votantes menos educados</p><p class="subtitle">Añadir un máster o doctorado al currículum para atraer votantes no sale a cuenta y puede ser contraproducente</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n estamos viendo este a&ntilde;o, no es infrecuente que pol&iacute;ticos inflen sus curr&iacute;culums a&ntilde;adiendo m&aacute;steres y posgrados que no han cursado o que han cursado sin realizar todo el trabajo exigido. Cabe preguntarse por las motivaciones que impulsan esta pr&aacute;ctica deshonesta. Quiz&aacute;s estas personas piensan que obtendr&aacute;n m&aacute;s respeto de sus partidos si tienen titulaci&oacute;n de posgrado, o bien se les considerar&aacute; m&aacute;s expertos. Otra motivaci&oacute;n es creer que tener un posgrado puede gustar a los votantes.
    </p><p class="article-text">
        Este post usa datos de encuesta para examinar si los votantes prefieren a pol&iacute;ticos con m&aacute;s&nbsp;formaci&oacute;n usando una metodolog&iacute;a cient&iacute;fica rigurosa, un tipo de dise&ntilde;o experimental llamado &ldquo;conjoint experiment&rdquo;. Esta t&eacute;cnica proviene de estudios de m&aacute;rketing y es muy usada en Ciencia Pol&iacute;tica (<a href="https://www.cambridge.org/core/journals/political-analysis/article/causal-inference-in-conjoint-analysis-understanding-multidimensional-choices-via-stated-preference-experiments/414DA03BAA2ACE060FFE005F53EFF8C8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hainmueller, Hopkins y Yamamoto</a>). La idea b&aacute;sica es que a la hora de escoger entre dos opciones se pueden tener en cuenta muchas consideraciones. Por ejemplo, al escoger un coche consideramos la potencia, el consumo, el precio, los acabados o la forma. Un tipo de personas puede darle mucha importancia a una dimensi&oacute;n, y a otras importales m&aacute;s otra. En un experimento de tipo conjoint, las personas tienen que escoger entre dos productos o perfiles hipot&eacute;ticos que difieren en varias dimensiones con valores definidos de forma aleatoria. Luego, mediante un an&aacute;lisis de regresi&oacute;n, podemos examinar qu&eacute; factores pesan en mayor medida en la elecci&oacute;n, y si a distintos tipos de personas les importan factores distintos.
    </p><p class="article-text">
        En una encuesta ped&iacute; a los 1424 participantes escoger entre dos personas hipot&eacute;ticas interesadas en ser candidatos a las elecciones municipales de un mismo partido. A continuaci&oacute;n se describ&iacute;a a dos personas que variaban en cuatro aspectos: su nivel educativo (que pod&iacute;a ser educaci&oacute;n primaria, secundaria, universitaria o de posgrado ya fuera m&aacute;ster o doctorado), su g&eacute;nero, su edad, el tipo de familia en que conviv&iacute;an. A los encuestados se les preguntaba a cu&aacute;l de los dos candidatos hipot&eacute;ticos preferir&iacute;an. Por ejemplo, pod&iacute;an encontrar dos perfiles como los siguientes (el n&uacute;mero real de combinaciones mostradas es muy elevado):&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En base a las respuestas podemos calcular si un atributo aumenta o reduce la probabilidad de que se seleccione a un candidato respecto a otro. Por ejemplo, si el coeficiente de ser mujer es -0.15, significa que el hecho de ser mujer reduce la probabilidad de que un candidato hipot&eacute;tico sea elegido en 15 puntos porcentuales, una diferencia importante.
    </p><p class="article-text">
        Utilizo este procedimiento para examinar si tener estudios de posgrado aumenta el apoyo electoral a un candidato. Ello sugerir&iacute;a que mentir respecto a este aspecto del curr&iacute;culum vitae es rentable electoralmente porque podr&iacute;a aumentar el apoyo de los ciudadanos a una persona que quiera presentarse a elecciones. Una posibilidad interesante es que no todos los votantes consideren igual de relevante la educaci&oacute;n de los pol&iacute;ticos. Quiz&aacute;s s&oacute;lo los votantes m&aacute;s educados prefieren a pol&iacute;ticos m&aacute;s educados mientras que a las personas les importe menos.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente gr&aacute;fico muestra qu&eacute; aspectos de la descripci&oacute;n de un candidato afectan la probabilidad de que un ciudadano lo elija. Los resultados se separan seg&uacute;n el nivel educativo del propio encuestado para ver si los votantes con estudios universitarios valoran aspectos diferentes que los votantes con estudios secundarios o primarios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Un primer resultado interesante es que ser mujer perjudica a los candidatos en este ejercicio hipot&eacute;tico, puesto que reduce su probabilidad de ser elegidos. Los votante parecen preferir a personas de mediana edad, en la treintena o cuarentena, por encima de los candidatos mayores. La situaci&oacute;n familiar parece tener poco impacto sobre las preferencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la educaci&oacute;n de los pol&iacute;ticos, los votantes con educaci&oacute;n universitaria (los coeficientes en forma de cuadrado) muestran una fuerte preferencia por los candidatos con formaci&oacute;n universitaria frente a los que tienen educaci&oacute;n primaria. Sin embargo, no distinguen entre tener un grado universitario o un m&aacute;ster o doctorado. Los coeficientes son de 0.4, un valor muy elevado, pero id&eacute;ntico en ambos casos.
    </p><p class="article-text">
        El resultado m&aacute;s interesante es el efecto de la educaci&oacute;n de los candidatos sobre las preferencias de los votantes con menor nivel educativo. Tambi&eacute;n en este caso vemos que los votante prefieren a candidatos con formaci&oacute;n universitaria a aquellos que tienen estudios primarios. Sin embargo, tener un t&iacute;tulo de m&aacute;ster o doctorado no ayuda a estos candidatos hipot&eacute;ticos respecto a tener &ldquo;solo&rdquo; un grado. De hecho, el coeficiente es menor. Parece que los candidatos con estudios de posgrado pueden incluso despertar cierta antipat&iacute;a entre los ciudadanos con menor nivel de estudios, quiz&aacute;s por ser percibidos como m&aacute;s arrogantes o m&aacute;s lejanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las implicaciones son claras. A&ntilde;adir un m&aacute;ster al curr&iacute;culum si ya se tiene un t&iacute;tulo de grado no hace ganar apoyos de los ciudadanos. Mentir, aparte de ser deshonesto, es contraproducente.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aina Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/sale-cuenta-electoralmente-tener-master_132_2749192.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Oct 2018 18:45:05 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Sale a cuenta electoralmente tener un máster?]]></media:title>
    </item>
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