<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Marta Ferraro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marta_ferraro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marta Ferraro]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/511122/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El barrio chino de Sevilla tiene nombre de Marqués]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/viajar-china-salir-sevilla_1_4640063.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5038a0d6-7fad-41f0-aa8d-9f1671b39d87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El barrio chino de Sevilla tiene nombre de Marqués"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A poca distancia del estadio Sánchez Pizjuán y bajo el nombre de un marqués que dio fama internacional a un producto muy local, una calle de Sevilla alberga una variopinta gama de comercios que aportan nuevos colores a la capital andaluza.</p></div><p class="article-text">
        Algunas veces, para viajar no necesitamos coger el avi&oacute;n, cruzar la frontera, sellar el pasaporte&hellip; A veces, un simple paseo por un barrio es capaz de trasladarnos a otro continente. Es el caso de la calle Marqu&eacute;s de Pickman, junto a la Gran Plaza de Sevilla, una zona donde han proliferado muchos negocios chinos y donde, a veces, el paseante puede sentir que se encuentra inmerso en otro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A poca distancia del estadio S&aacute;nchez Pizju&aacute;n y bajo el nombre de un marqu&eacute;s que dio fama internacional a un producto muy local, esta calle alberga una variopinta gama de comercios que aportan nuevos colores a la capital hispalense. Carteles que anuncian una peluquer&iacute;a y centro de est&eacute;tica, una consulta de medicina tradicional china y acupuntura, una autoescuela, supermercados, restaurantes, tiendas de ropa... Los caracteres orientales inundan un paisaje variado que recorren en monopat&iacute;n j&oacute;venes espa&ntilde;oles y chinos con peinados a lo Justin Bieber.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un barrio muy vivo. A m&iacute; me encanta&rdquo;, comenta Annie, una extrovertida y habladora profesora china de autoescuela que ha llevado recientemente a sus alumnos, tambi&eacute;n chinos, a ver <em>Ocho apellidos vascos</em>. &ldquo;Me encanta el cine y las pel&iacute;culas espa&ntilde;olas llenas de optimismo, como la gente de Andaluc&iacute;a, que es muy alegre y cari&ntilde;osa&rdquo;, contin&uacute;a esta inquieta mujer, que lleg&oacute; hace diez a&ntilde;os a Espa&ntilde;a y que habla con mucho desparpajo el castellano. &ldquo;Lo he aprendido en la calle, con las clientas de la tienda de ropa que mont&eacute; cuando aterric&eacute; en Sevilla. Me ayudaron mucho&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/33bdf01a-934e-4e94-b478-04929339c485_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/33bdf01a-934e-4e94-b478-04929339c485_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/33bdf01a-934e-4e94-b478-04929339c485_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/33bdf01a-934e-4e94-b478-04929339c485_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/33bdf01a-934e-4e94-b478-04929339c485_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/33bdf01a-934e-4e94-b478-04929339c485_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/33bdf01a-934e-4e94-b478-04929339c485_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
         Ahora Annie es traductora y profesora en la autoescuela de Campos, un negocio creado por un espa&ntilde;ol y dirigido a clientes chinos que abri&oacute; sus puertas hace dos a&ntilde;os. &ldquo;La idea era traducir el c&oacute;digo vial para facilitarles el acceso al permiso de conducir y est&aacute; funcionando muy bien&rdquo;, explica esta profesora de una localidad cercana a Beijing. Cuando se le pregunta si este era el lugar id&oacute;neo en Sevilla para montar la autoescuela contesta que todos los compatriotas chinos al llegar a la ciudad tienen la referencia de la Gran Plaza y de Marqu&eacute;s de Pickman. &ldquo;No hay tantas familias que vivan aqu&iacute; pero tampoco se instalan muy lejos. La mayor&iacute;a se reparte entre la carretera de Su Eminencia y los pol&iacute;gonos cercanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Sevilla hay empadronados casi 5.000 chinos y en Andaluc&iacute;a algo m&aacute;s de 19.000, seg&uacute;n el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica. Uno de los veteranos es Wang, un m&eacute;dico que trabaja desde 1987 en Sevilla y que tiene su consulta a dos manzanas de la autoescuela. Es especialista en medicina tradicional china y trabaja para paliar las consecuencias de infartos cerebrales, esclerosis m&uacute;ltiple o alzheimer. El 95% de sus clientes son espa&ntilde;oles. &ldquo;Soy el &uacute;nico en este pa&iacute;s que tiene conocimiento de esta medicina antigua, menos invasiva pero con buenos resultados a largo plazo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, a sus 69 a&ntilde;os Wang quiere seguir trabajando para ayudar a los dem&aacute;s. &ldquo;Algunas veces he ofrecido gratis mis servicios pero la gente no acude a m&iacute; porque desconf&iacute;a de esta medicina. Los pacientes que tengo han venido por amigos o familiares que han mejorado con mis tratamientos&rdquo;. Tanto para &eacute;l como para su secretaria, el barrio ha cambiado mucho en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, especialmente con la crisis, donde algunos negocios han tenido que cerrar sus puertas.
    </p><p class="article-text">
        No es el caso del restaurante Qi Lin Ke, que se mantiene abierto de lunes a domingo en el n&uacute;mero 66 de la calle, ofreciendo cocina del sur de China desde el a&ntilde;o 2007. Su due&ntilde;o, David, dice dirigirse indistintamente a un p&uacute;blico chino y espa&ntilde;ol, pero la carta de su local y los productos que se exhiben en sus vitrinas hablan de una comida que va m&aacute;s all&aacute; de los men&uacute;s t&iacute;picos de un restaurante chino. Medusa, cabeza y lengua de pato, 'ca&ntilde;a&iacute;llas chinas', son algunas de las propuestas que el cliente puede degustar en una enorme mesa con bandeja giratoria en el centro. Las empanadillas son el plato estrella pero los tallarines y la pasta fresca son tambi&eacute;n muy demandados. &ldquo;Todo lo elaboramos en la cocina de manera artesanal&rdquo;, explica David.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8267639f-b132-4ae3-bc5c-77f2ff67ec4a_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8267639f-b132-4ae3-bc5c-77f2ff67ec4a_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8267639f-b132-4ae3-bc5c-77f2ff67ec4a_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8267639f-b132-4ae3-bc5c-77f2ff67ec4a_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8267639f-b132-4ae3-bc5c-77f2ff67ec4a_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8267639f-b132-4ae3-bc5c-77f2ff67ec4a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8267639f-b132-4ae3-bc5c-77f2ff67ec4a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Hace algunos meses este emprendedor de la provincia de Zhe Jiang decidi&oacute; tambi&eacute;n comprar un supermercado de productos orientales justo al lado de su restaurante. &ldquo;Es una apuesta arriesgada porque competimos con otros locales similares que han abierto recientemente en Sevilla. A ver c&oacute;mo nos va&rdquo;, comenta mientras rellena un formulario del colegio de sus hijos. Piensa que el barrio est&aacute; creciendo y que cada vez son m&aacute;s los j&oacute;venes procedentes de China que vienen a estudiar a la capital hispalense y deciden instalarse junto a esta calle.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Ferraro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/pasaporte/viajar-china-salir-sevilla_1_4640063.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Sep 2014 21:35:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5038a0d6-7fad-41f0-aa8d-9f1671b39d87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="403214" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5038a0d6-7fad-41f0-aa8d-9f1671b39d87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="403214" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El barrio chino de Sevilla tiene nombre de Marqués]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5038a0d6-7fad-41f0-aa8d-9f1671b39d87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Andalucía,China,Viajes,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Sigue primando la protección de las fronteras sobre la de las víctimas inmigrantes de maltrato"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/mujeres-inmigrantes-sufren-violencia-espanolas_1_4994819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La jurista y criminóloga Lorena Antón García ha realizado una investigación sobre el impacto de la violencia contra las mujeres  inmigrantes y la cobertura que ofrece el sistema penal español.</p><p class="subtitle">"En políticas sobre violencia de género se debe tener en cuenta no sólo  la situación de maltrato, sino también  la situación administrativa y la  condición de migrante o extranjera".</p><p class="subtitle">"La Ley de Extranjería puede ser utilizada por el agresor como un instrumento de control".</p><p class="subtitle">"Las mujeres inmigrantes sufren más violencia de género que las españolas".</p></div><p class="article-text">
        Las mujeres extranjeras sufren m&aacute;s violencia de g&eacute;nero que las espa&ntilde;olas, seg&uacute;n la &uacute;ltima encuesta de victimizaci&oacute;n realizada por el Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. La jurista y crimin&oacute;loga Lorena Ant&oacute;n Garc&iacute;a lo corrobora en su investigaci&oacute;n sobre el impacto de la violencia contra las mujeres inmigrantes y la cobertura que ofrece el sistema penal espa&ntilde;ol.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bad41da-fa3b-4dce-b7fe-cf887540aebf_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bad41da-fa3b-4dce-b7fe-cf887540aebf_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bad41da-fa3b-4dce-b7fe-cf887540aebf_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bad41da-fa3b-4dce-b7fe-cf887540aebf_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bad41da-fa3b-4dce-b7fe-cf887540aebf_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2bad41da-fa3b-4dce-b7fe-cf887540aebf_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2bad41da-fa3b-4dce-b7fe-cf887540aebf_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Las mujeres inmigrantes, salvo contadas excepciones, son invisibles en los discursos pol&iacute;ticos sobre violencia de g&eacute;nero en nuestro pa&iacute;s, denuncia la investigadora, que acaba de defender una tesis al respecto. Esa invisibilidad &ldquo;fue uno de los principales motivos que me impulsaron a estudiar esta tem&aacute;tica&rdquo;, afirma. Con los datos en la mano, Lorena Ant&oacute;n explica a <a href="http://www.eldiario.es/andalucia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es/andalucia</a> la situaci&oacute;n de un colectivo sobre el que circulan prejuicios y falsos mitos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sufren m&aacute;s violencia de g&eacute;nero las mujeres inmigrantes que las espa&ntilde;olas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, esta es una de las principales conclusiones de mi investigaci&oacute;n, que desmiente adem&aacute;s la presunci&oacute;n de que las mujeres inmigrantes denuncian para conseguir la autorizaci&oacute;n de residencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; se desmiente esta idea? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres extranjeras denuncian tres veces m&aacute;s de lo que corresponder&iacute;a a su representaci&oacute;n en la sociedad. En ocasiones, se ha querido explicar este hecho argumentando que con la denuncia pretenden regularizar su situaci&oacute;n y obtener la autorizaci&oacute;n de residencia.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, teniendo en cuenta las encuestas de victimizaci&oacute;n realizadas en 2006 y 2011, as&iacute; como las cifras sobre mujeres extranjeras muertas por violencia de g&eacute;nero (en 2008 llegaron incluso a suponer el 47% del total de fallecidas), se puede concluir que esta sobrerrepresentaci&oacute;n se debe a que efectivamente sufren m&aacute;s violencia de g&eacute;nero y no a que hagan uso de la denuncia con fines utilitaristas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; tiene m&aacute;s probabilidad de convertirse en v&iacute;ctima una mujer de origen extranjero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existe una tendencia a asumir que la causa principal de la victimizaci&oacute;n de las mujeres extranjeras es 'su cultura de origen'. Sin embargo, los datos publicados por el Ministerio de Sanidad revelan que aproximadamente un 36% de las mujeres inmigrantes son maltratadas por hombres espa&ntilde;oles. Esta informaci&oacute;n nos indica que las causas de la violencia de g&eacute;nero en extranjeras pueden estar relacionadas con su situaci&oacute;n estructural (situaci&oacute;n econ&oacute;mica, aislamiento social, barrera idiom&aacute;tica&hellip;) y no necesariamente con 'su cultura'.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; manera puede afectar su situaci&oacute;n administrativa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Supone una de las variables que afecta tanto a victimizaci&oacute;n como a la interposici&oacute;n de la denuncia de las mujeres inmigrantes, sobre todo, cuando su estancia en Espa&ntilde;a es irregular o est&aacute;n reagrupadas por su pareja. La Ley de Extranjer&iacute;a puede ser utilizada por el agresor como un instrumento de control y a su vez puede representar una barrera para el acceso a la justicia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; carencias podr&iacute;an ser mejoradas en el sistema penal para atender a estas mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, se debe tener en cuenta no solo la situaci&oacute;n de maltrato, sino tambi&eacute;n la situaci&oacute;n administrativa y la condici&oacute;n de migrante o extranjera. Para visibilizar la violencia de g&eacute;nero se han aprobado medidas de car&aacute;cter universal que pretenden prevenirla. Esta estrategia puede ser &uacute;til para visibilizar esta problem&aacute;tica social pero puede tener consecuencias negativas para las mujeres que tienen necesidades particulares, como es el caso de las mujeres inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Podr&iacute;a darnos un ejemplo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si uno de los requisitos para acceder a las ayudas econ&oacute;micas es estar inscrito en el servicio p&uacute;blico de empleo, las v&iacute;ctimas de violencia que se encuentren en situaci&oacute;n de irregularidad no podr&aacute;n ser beneficiarias de esta ayuda ya que no pueden inscribirse. Es cierto que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han aprobado algunas medidas que mejoran la situaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas de maltrato pero, bajo mi punto de vista, sigue primando la 'protecci&oacute;n' de las fronteras del Estado sobre la protecci&oacute;n de las v&iacute;ctimas inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se podr&iacute;a hablar de discriminaci&oacute;n por parte del sistema para este tipo de v&iacute;ctima?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si es correcto hablar de 'discriminaci&oacute;n', ya que desde un punto de vista jur&iacute;dico este t&eacute;rmino tiene una connotaci&oacute;n muy concreta pero, en cualquier caso, considero que existe una respuesta diferencial. Bajo mi punto de vista, la aplicaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas aprobadas, al dirigirse a todas las v&iacute;ctimas en general, sin atender a las circunstancias espec&iacute;ficas de las victimas inmigrantes, puede dar lugar a situaciones en las que las estas mujeres no vean cubiertas sus necesidades. O incluso sean perjudicadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las principales causas que hacen que las mujeres inmigrantes no denuncien los casos de violencia de g&eacute;nero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El desconocimiento del funcionamiento del sistema penal o la desconfianza hacia el mismo, el aislamiento social, la dependencia econ&oacute;mica o el miedo a las consecuencias de la denuncia (aumento de las dificultades econ&oacute;micas, ruptura familiar, detenci&oacute;n o ingreso en prisi&oacute;n del agresor, etc). Estas barreras se acent&uacute;an en el caso de las mujeres inmigrantes, por ejemplo cuando identifican el funcionamiento del sistema penal espa&ntilde;ol con el sistema de su pa&iacute;s de origen, o cuando por su condici&oacute;n de inmigrantes tienen mayores dificultades para acceder a un puesto de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, existen algunos obst&aacute;culos a&ntilde;adidos, como la barrera idiom&aacute;tica o el estatus administrativo que mencion&aacute;bamos antes (principalmente cuando se encuentran en situaci&oacute;n de reagrupaci&oacute;n familiar o de irregularidad). Parece l&oacute;gico que ante la posibilidad de ser expulsada del pa&iacute;s una persona decida mantenerse al margen del sistema, aunque ello suponga no tener acceso a los recursos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se podr&iacute;a hablar de un perfil de mujer inmigrante maltratada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n no. La condici&oacute;n de inmigrante supone en ciertos casos un riesgo de sufrir violencia de g&eacute;nero. El riesgo var&iacute;a en funci&oacute;n de circunstancias como la barrera idiom&aacute;tica, el tiempo de residencia en Espa&ntilde;a, la situaci&oacute;n administrativa, la red social, etc. Esto implica que las v&iacute;ctimas son muy variadas, es un grupo heterog&eacute;neo y creo que ser&iacute;a arriesgado hablar de un perfil de v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que la mujer inmigrante maltratada tiene visibilidad en los medios de comunicaci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que en general las personas inmigrantes est&aacute;n invisibilizadas en los medios de comunicaci&oacute;n, y cuando se presta atenci&oacute;n a este colectivo se hace en un sentido negativo, vincul&aacute;ndolo con la inmigraci&oacute;n irregular o con la delincuencia. Pienso que algo similar ocurre con las mujeres maltratadas que son inmigrantes. En raras ocasiones se hace referencia a su aislamiento social o a la incidencia de la Ley de Extranjer&iacute;a en su integraci&oacute;n social, su acceso al mercado laboral y en su victimizaci&oacute;n. Sin embargo, se encuentran m&aacute;s noticias sobre el derecho de las v&iacute;ctimas a ayudas econ&oacute;micas o al permiso de residencia, lo cual, por otra parte, parece cuestionable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede citarnos alg&uacute;n caso de iniciativa puesta en marcha en otro pa&iacute;s que pueda servir de modelo para combatir el problema?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Realic&eacute; una parte de mi investigaci&oacute;n en el Centro de Criminolog&iacute;a de la Universidad de Oxford. Tuve la oportunidad de entrevistar a polic&iacute;as de la unidad de violencia de g&eacute;nero y pude constatar que las pr&aacute;cticas son similares. Una de las diferencias m&aacute;s destacadas es que los miembros de este grupo realizan un seguimiento simult&aacute;neo de las v&iacute;ctimas y de los agresores, lo que, seg&uacute;n su experiencia, permite prevenir futuros episodios de maltrato. Creo que se podr&iacute;a explorar esta posibilidad en Espa&ntilde;a y ver si, efectivamente, tiene alguna incidencia en la prevenci&oacute;n de este tipo de violencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; iniciativas desarrolladas por organizaciones (tanto gubernamentales como no gubernamentales) considera que deben ser destacadas como buenas pr&aacute;cticas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha habido un reconocimiento oficial de su mayor victimizaci&oacute;n, lo que ha favorecido la aprobaci&oacute;n de diversas medidas positivas, como la elaboraci&oacute;n de folletos de informaci&oacute;n o el acceso al tel&eacute;fono de ayuda en varios idiomas. Adem&aacute;s las dos &uacute;ltimas modificaciones de Ley de Extranjer&iacute;a, en 2009 y en 2011, ha mejorado la posici&oacute;n de las v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero. La aprobaci&oacute;n de estas reformas es positiva, sin duda, pero considero que para proteger a las v&iacute;ctimas se tendr&iacute;a que desvincular totalmente el acceso a los recursos de la interposici&oacute;n de la denuncia y la posibilidad de regularizar la situaci&oacute;n administrativa de la obtenci&oacute;n de una sentencia condenatoria o similar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; otras &aacute;reas dentro del mismo &aacute;mbito considera que deber&iacute;an ser investigadas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que es importante que un organismo externo eval&uacute;e las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Se han aprobado planes de prevenci&oacute;n y tratamiento de la violencia de g&eacute;nero, incluso uno espec&iacute;fico para la poblaci&oacute;n inmigrante, y diversos protocolos de actuaci&oacute;n en este &aacute;mbito, y por el momento no han sido evaluados por una entidad externa, ajena al propio organismo que lo ha elaborado o implantado. Tambi&eacute;n ser&iacute;a interesante poder estudiar si la respuesta de la polic&iacute;a y de los jueces puede variar en funci&oacute;n de la nacionalidad o el origen &eacute;tnico de las v&iacute;ctimas, tal y como se ha observado en otros pa&iacute;ses.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Ferraro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/mujeres-inmigrantes-sufren-violencia-espanolas_1_4994819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Mar 2014 20:35:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA["Sigue primando la protección de las fronteras sobre la de las víctimas inmigrantes de maltrato"]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Inmigrantes,Violencia de género,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ramón Reig: "Los mensajes que genera el mercado buscan fabricar consumidores de por vida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/ramon-reig-disposicion-nntt-atraparlos_1_5093096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff9cf5d2-a072-45c8-9e90-6427ae4bd7b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ramón Reig: &quot;Los mensajes que genera el mercado buscan fabricar consumidores de por vida&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El catedrático de Estructura de la Información considera que el mercado "ha caído en su propia trampa porque ha puesto a disposición de los  jóvenes las llamadas nuevas tecnologías pero no sabe cómo atraparlos".</p><p class="subtitle">"El mercado te cuenta una película y luego no te da un puesto de trabajo".</p><p class="subtitle">"La televisión es una herramienta donde uno está viendo desfilar ilegalidades e irregularidades con toda tranquilidad".</p><p class="subtitle">"Aunque hay videojuegos educativos y magníficos, los más aceptados son los que se dedican a matar gente".</p><p class="subtitle">"Se exige transparencia a lo público pero no a lo privado, que es realmente lo que mueve el mundo".</p></div><p class="article-text">
        Si en un programa de televisi&oacute;n le preguntan a un concursante de qu&eacute; color es el caballo blanco de Santiago y por decir blanco le dan 1.000 euros, estamos trasladando a las nuevas generaciones que ganar dinero es f&aacute;cil. Si en una serie de ficci&oacute;n aparece una mujer, madre de familia, que tuvo que aparcar su vida profesional para ocuparse de sus hijos y se encuentra frustrada por ello, estamos proyectando a los ni&ntilde;os un modelo que no se encarga de reivindicar sus derechos. Son muchos, much&iacute;simos, los ejemplos que pone Ram&oacute;n Reig para explicar el an&aacute;lisis ideol&oacute;gico de los mensajes audiovisuales que recibimos. Tantos que consumen la bater&iacute;a de la grabadora, tantos que obligan a una selecci&oacute;n que probablemente no haga justicia y tantos que hicieron de la entrevista una charla estimulante en la que a veces costaba recordar cu&aacute;l hab&iacute;a sido la pregunta.
    </p><p class="article-text">
        La excusa para abordar a este catedr&aacute;tico de Estructura de la Informaci&oacute;n de la Universidad de Sevilla ha sido el &uacute;ltimo libro que ha dirigido, 'Educaci&oacute;n para el mercado', una obra que analiza de manera cr&iacute;tica los mensajes audiovisuales que consumen j&oacute;venes y ni&ntilde;os. &iquest;Estamos educados para convertirnos en consumidores? &iquest;Qu&eacute; carga ideol&oacute;gica contienen los mensajes audiovisuales que reciben los menores? Empezamos con estas cuestiones y terminamos hablando de Julian Assange&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se educa para el consumo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ideolog&iacute;a de mercado busca, entre otros prop&oacute;sitos, el enaltecimiento del 'yo'. Le pongo un ejemplo. Vemos una pel&iacute;cula de entretenimiento donde una mujer (ahora se lleva mucho que la protagonista sea una mujer porque es objeto comercial) debe recuperar a su hijo que ha sido secuestrado. El film muestra c&oacute;mo ella sola, porque la polic&iacute;a no le hace ni caso, es capaz de localizar a los secuestradores, quit&aacute;rselos de en medio y liberar a su hijo. Y al final, s&oacute;lo al final, suenan las sirenas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El individuo queda por encima del sistema&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son mensajes aduladores &iquest;Por qu&eacute; exaltan a la mujer? &iquest;Porque consideran que debe tener muchos derechos? S&iacute;, pero tambi&eacute;n porque supone una estrategia de venta. Usted es maravillosa, usted es &uacute;nica y por eso usted va a comprar nuestro producto. Los mensajes que genera el mercado buscan fabricar consumidores de por vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y estos mensajes se reciben desde la infancia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, ahora tenemos el ejemplo de los juguetes en la navidad. Los anuncios no venden el juguete, sino la ilusi&oacute;n de importancia que a lo largo de la vida va a continuar a trav&eacute;s de la marca, estudiada por la Escuela de Frankfurt desde principios del siglo XX. Desde muy peque&ntilde;os, vamos recibiendo mensajes que trabajan en esa estrategia de adulaci&oacute;n (videojuegos, videoclips, pel&iacute;culas&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        En los dibujos animados y en las series de ficci&oacute;n se observa con claridad. La profesora Rosalba Mancinas ha estudiado, por ejemplo, c&oacute;mo en estos formatos aparecen las figuras de los padres como personas de las que uno se puede burlar f&aacute;cilmente. Es el caso de Hommer Simpson, o de otras series donde los j&oacute;venes quedan por encima de sus padres. Por ponerle otro ejemplo, la t&iacute;pica historia de adolescentes que aprovechan la ausencia de los padres en la casa para hacer de todo. Cuando saben que van a volver arreglan el desorden como si nada hubiera pasado y los padres no se dan cuenta de nada. Se proyecta una imagen del padre y de la madre como personas cortas de mente. Esto es, desde mi modesto punto de vista, una estrategia de venta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; consecuencias negativas puede tener este tipo de educaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues que cuando uno llega al mercado y se encuentra con una crisis que no le da un puesto de trabajo y no le permite comprar todas esas marcas que le han ense&ntilde;ado a lo largo de su vida y no puede hacer m&iacute;nimamente lo que le han dicho, cae en una frustraci&oacute;n absoluta. El mercado le cuenta una pel&iacute;cula y luego no le da un puesto de trabajo. Hoy en d&iacute;a, Espa&ntilde;a registra casi un 60% de paro en el mundo juvenil y esa gente joven ha estado educada en esto. Si eres pobre es que eres un fracasado porque no has sabido ganar dinero y, por tanto, la selecci&oacute;n natural debe matarte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ve la televisi&oacute;n de hoy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La televisi&oacute;n es una herramienta donde uno est&aacute; viendo desfilar ilegalidades e irregularidades con toda tranquilidad. Y al final, si te llaman la atenci&oacute;n, pagas una multa y sigues haci&eacute;ndolo. Se sobrepasan los tiempos de publicidad asignados por horas, se sobrepasan las leyes de protecci&oacute;n al menor. &iquest;Qu&eacute; poder ejecutivo tienen los gobiernos entonces? Algo parecido pasa a las empresas que contaminan. Contaminan, pagan una multa y siguen contaminando. Les sale rentable. De todas maneras, hoy el mundo audiovisual no se puede reducir a la televisi&oacute;n. Los videojuegos y los videoclips tienen mucho p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro, dedica un apartado al an&aacute;lisis del adoctrinamiento a trav&eacute;s del videojuego &iquest;Qu&eacute; es lo que m&aacute;s le ha llamado la atenci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llama la atenci&oacute;n que la mayor&iacute;a de los que se consumen en Espa&ntilde;a son violentos. He de decir que, aunque tambi&eacute;n los hay educativos y magn&iacute;ficos, los m&aacute;s aceptados son los que se dedican a matar gente. Uno de ellos consist&iacute;a en asesinar a Fidel Castro y al final aparec&iacute;an las banderas estadounidenses. Ese fue el de mayor venta en Espa&ntilde;a y uno de los de mayor venta en el mundo. Requieren poco esfuerzo mental y contienen mucha publicidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y en los videoclips?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El videoclip m&aacute;s visto en este pa&iacute;s muestra a un hombre rodeado de mujeres objeto. Bebe whisky de marca. Conduce un coche de marca&hellip; Asocia el &eacute;xito con el lujo y el dinero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo debe actuar el educador ante este tipo de mensajes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que tenemos que hacer es formar a buenos formadores para educar a la gente de manera cr&iacute;tica. Hay que estar cerca de los menores y explicarles. Las nuevas tecnolog&iacute;as ni las rechazo ni las demonizo. Es m&aacute;s, son herramientas que nos pueden permitir acercarnos a las nuevas generaciones. El 25% de los mayores de 65 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a ha reconocido utilizar videojuegos porque son abuelos y han visto este instrumento como una forma de conectar con sus nietos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hemos hablado de mensajes preconsumo pero tambi&eacute;n existen mensajes en contra del sistema&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente. De hecho, el mercado se hace eco de los mensajes antisistema pero porque le sirven como refuerzo. Ser&iacute;a como la excepci&oacute;n que confirma la regla. Le sirve para presentarse como un sistema pluralista: fijaos c&oacute;mo soy que permito que Oliver Stone o Michael Moore hagan pel&iacute;culas y documentales contra m&iacute; y encima los divulgamos. Pero no debemos dejarnos enga&ntilde;ar. Este tipo de mensajes son cuantitativamente inferiores y la sociedad funciona por cantidades. Preferimos pensar que, si la mayor&iacute;a de los mensajes dicen tal cosa, pues ser&aacute;n verdad. Nos quedamos con el peso de la cantidad m&aacute;s que de la calidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Son mensajes que no provocar&aacute;n ning&uacute;n cambio en el sistema?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No tiene por qu&eacute; provocar un cambio porque a lo mejor la sociedad no quiere transformarse. El sistema es un reflejo de la sociedad que tenemos. El mundo no funciona solo a partir de las decisiones del poder, sino tambi&eacute;n a partir de la complicidad y permisividad del ciudadano. Adem&aacute;s, los mensajes antisistema cuestan muy caro a sus emisores. Mire el caso de Julian Assange. Y eso que &eacute;l se hab&iacute;a metido muy poco con las verdaderas estructuras de poder&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero no tiene usted la impresi&oacute;n de que se est&aacute; exigiendo cada vez m&aacute;s transparencia en la sociedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se exige transparencia a lo p&uacute;blico pero no a lo privado, que es realmente lo que mueve el mundo. Debemos estar informados de las verdaderas redes del poder y de las relaciones entre ellas. Los medios, muchas veces, nos informan de temas interesantes pero no importantes. Yo quiero estar informado de lo que me puede afectar como ciudadano y quiero conocer el porqu&eacute; de las cosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y las nuevas generaciones &iquest;qu&eacute; tipo de informaci&oacute;n buscan?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este es un tema interesante porque el mercado ahora mismo est&aacute; siendo v&iacute;ctima de sus propias invenciones. Ha ca&iacute;do en su propia trampa porque ha puesto a disposici&oacute;n de los j&oacute;venes las llamadas nuevas tecnolog&iacute;as pero no sabe c&oacute;mo atraparlos. Antes hab&iacute;a un p&uacute;blico fijo (el de mi generaci&oacute;n) que &iacute;bamos al quiosco a comprarnos uno o dos peri&oacute;dicos (siempre los mismos) y escuchar y ver los mismos programas o emisoras canales de radio o televisi&oacute;n, con lo que pod&iacute;amos ser vendidos f&aacute;cilmente a los anunciantes. Ahora existe un p&uacute;blico que abre sus dispositivos y que se encuentra mensajes de amigos que le llevan de una web a otra &iquest;c&oacute;mo controlar a este nuevo consumidor para conseguir la publicidad? En ello est&aacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Ferraro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/ramon-reig-disposicion-nntt-atraparlos_1_5093096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jan 2014 23:56:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ff9cf5d2-a072-45c8-9e90-6427ae4bd7b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="450175" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ff9cf5d2-a072-45c8-9e90-6427ae4bd7b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="450175" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ramón Reig: "Los mensajes que genera el mercado buscan fabricar consumidores de por vida"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ff9cf5d2-a072-45c8-9e90-6427ae4bd7b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Consumo,Mercados,Ideología,Jóvenes,Menores,Televisión,Videojuegos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las ONG andaluzas, desbordadas por recortes, impagos y la creciente demanda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/ong-andaluzas-desbordadas-recortes-creciente_1_5135213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a039c909-0a68-49c0-8d1f-32c81bb96e32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las ONG andaluzas, desbordadas por recortes, impagos y la creciente demanda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las entidades de ayuda social en Andalucía se encuentran desbordadas por los recortes, impagos y la creciente demanda de usuarios.</p><p class="subtitle">"No podemos hacer más con menos", señala Esther Aguilera, portavoz de los trabajadores de Sevilla Acoge.</p><p class="subtitle">"El papel de las ONG debería ser subsidiario pero es protagonista", denuncia el vicepresidente de EAPN-A, Mikel Araguás.</p></div><p class="article-text">
        No dan abasto. Con m&aacute;s personas a las que atender y menos recursos, las ONG en Andaluc&iacute;a hacen encajes de bolillos para continuar su trabajo. justo en el d&iacute;a del Voluntariado, cada vez con m&aacute;s voluntarios y con menos profesionales. Con m&aacute;s voluntad y con menos medios. Los programas de ayuda a largo plazo dan paso a las soluciones de emergencia. Y todo, en un contexto que grita que el 40% de la poblaci&oacute;n se encuentra en riesgo de exclusi&oacute;n social y la atenci&oacute;n estatal al menos favorecido se debilita, denuncian.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Crece el n&uacute;mero de ONG que cierra la persiana o que hace llamamientos a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n y las redes sociales solicitando donativos&rdquo;, denuncia Mikel Aragu&aacute;s, vicepresidente de la Red Andaluza de Lucha Contra la Pobreza y la Exclusi&oacute;n Social (EAPN-A). Seg&uacute;n Aragu&aacute;s, la situaci&oacute;n que viven estas organizaciones se debe principalmente a tres factores: los recortes en pol&iacute;ticas sociales, los impagos por parte de la Administraci&oacute;n y el aumento de personas que se acercan a las sedes en busca de soluciones cotidianas. &ldquo;Porque el Estado no se las ofrece y acuden a nosotros como un hombro en el que llorar&rdquo;, explica.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;D&oacute;nde est&aacute; el Estado?</h3><p class="article-text">
        Aragu&aacute;s advierte del peligro que supone que las organizaciones est&eacute;n asumiendo estas responsabilidades. &ldquo;No podemos dejar esta funci&oacute;n en manos del voluntariado o del voluntarismo, tenemos que tener nuestras estructuras p&uacute;blicas; el papel de las entidades sociales deber&iacute;a ser subsidiario y sin embargo, hoy por hoy, es protagonista&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        El II Plan Estrat&eacute;gico del tercer sector de acci&oacute;n social es uno de los &uacute;ltimos documentos elaborados por EAPN-A para analizar la situaci&oacute;n actual que vive este tipo de entidades. Seg&uacute;n el estudio, la mayor&iacute;a de ellas no dispone de medios para ofrecer unas prestaciones adecuadas y casi ninguna puede emprender estrategias de financiaci&oacute;n para mejorar su contexto. El informe revela tambi&eacute;n el incremento y alto nivel de implicaci&oacute;n del voluntariado hasta el punto de llegar a poner en riesgo sus propios bienes para mantener la acci&oacute;n de la organizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La sociedad piensa en sus vecinos y esa es la mirada positiva del asunto&rdquo;, contin&uacute;a Aragu&aacute;s, que insiste en no dejar al tercer sector en manos de la solidaridad. &ldquo;Nuestras coordenadas y nuestro modelo de sociedad est&aacute;n cambiando y no nos damos ni cuenta. Desaparece una ayuda social y al d&iacute;a siguiente nos acostumbramos a no contar con ella. Si seguimos as&iacute;, llegaremos a un modelo donde s&oacute;lo unos pocos vivan bien y el resto, muy mal&rdquo;, afirma.
    </p><h3 class="article-text">Profesionales necesarios pero sin trabajo</h3><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, Omar El Hartiti, presidente de la Fundaci&oacute;n Sevilla Acoge, considera que la situaci&oacute;n &ldquo;se est&aacute; haciendo insostenible y puede provocar un paro cardiaco en cualquier momento&rdquo;. Su fundaci&oacute;n ha sido una de las &uacute;ltimas en pedir ayuda a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n para recaudar fondos ante la imposibilidad de atender a todas las personas que acuden a ella. &ldquo;No podemos hacer m&aacute;s con menos. Los trabajadores en ocasiones nos sentimos impotentes por todas esas personas a las que no podemos ayudar por escasez de recursos&rdquo;, se&ntilde;ala Esther Aguilera, orientadora laboral y portavoz de los trabajadores de la entidad.
    </p><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n Sevilla Acoge, que tradicionalmente ha contado para su financiaci&oacute;n con fondos p&uacute;blicos (aunque tambi&eacute;n con ayudas del &aacute;mbito privado y donaciones), ha visto recortado su presupuesto en un 50%. Este hecho, para su directora, &Aacute;ngela Paschoeto, &ldquo;provoca un doble da&ntilde;o&rdquo; porque deja sin atenci&oacute;n a colectivos en riesgo de exclusi&oacute;n social y lleva al desempleo a muchos profesionales. Paschoeto insiste en que no se debe olvidar el papel de las entidades sociales como empleadoras de profesionales del sector social. As&iacute;, recuerda que &ldquo;trabajadores sociales, psic&oacute;logos, educadores, monitores, pedagogos y orientadores laborales se han visto sin su empleo a causa de los recortes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, en Sevilla Acoge trabajan 22 personas de forma remunerada, aunque la mayor&iacute;a establece su relaci&oacute;n laboral con la empresa a trav&eacute;s de contratos a tiempo parcial. La instituci&oacute;n cuenta con 66 personas que trabajan como voluntarios, una cifra que se ha visto incrementada, como en otras instituciones, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El perfil del voluntario est&aacute; cambiando&rdquo;, explica Paschoeto, &ldquo;porque aunque la mayor&iacute;a son jubilados y estudiantes, ahora se est&aacute;n incorporando muchas personas desempleadas que, mientras no encuentran un trabajo remunerado, aportan su colaboraci&oacute;n a las entidades sociales&rdquo;. Algunas de ellas son personas que han estado trabajando con un contrato para la organizaci&oacute;n y que, una vez finalizado, han decidido continuar su labor de manera altruista. 
    </p><h3 class="article-text">El inmigrante, &ldquo;en la m&aacute;s completa marginaci&oacute;n del sistema&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En 2012, m&aacute;s de 4.500 personas se han visto beneficiadas por los servicios de Sevilla Acoge que, aunque cada vez atiende a m&aacute;s espa&ntilde;oles castigados por la crisis, se ocupa desde sus or&iacute;genes en 1985 a prestar apoyo al colectivo inmigrante.  
    </p><p class="article-text">
        Paschoeto recuerda que, en este contexto de desamparo, el inmigrante se lleva la peor parte. &ldquo;La situaci&oacute;n ha empeorado much&iacute;simo para ellos porque se han quedado sin ingresos y no cuentan en Espa&ntilde;a con redes familiares de apoyo&rdquo;, indica. &ldquo;Adem&aacute;s, al no cotizar suficientes meses, pierden la posibilidad de renovar sus permisos de residencia vi&eacute;ndose atrapados en la m&aacute;s completa marginaci&oacute;n del sistema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se le pregunta a Paschoeto por posibles soluciones, la directora dirige su mirada tanto a las administraciones p&uacute;blicas, que pueden llevar a cabo &ldquo;pol&iacute;ticas inclusivas&rdquo;, como al ciudadano, que &ldquo;debe estar pendiente&rdquo; de las decisiones de sus representantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Ferraro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/ong-andaluzas-desbordadas-recortes-creciente_1_5135213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Dec 2013 20:33:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a039c909-0a68-49c0-8d1f-32c81bb96e32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="106295" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a039c909-0a68-49c0-8d1f-32c81bb96e32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="106295" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las ONG andaluzas, desbordadas por recortes, impagos y la creciente demanda]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a039c909-0a68-49c0-8d1f-32c81bb96e32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[ONGs,Recortes,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
