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    <title><![CDATA[elDiario.es - Luis Recuenco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/luis_recuenco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Luis Recuenco]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[GRÁFICO: Suba el salario mínimo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/grafico-suba-salario-minimo_1_5092634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://www.eldiario.es/autores/luis_recuenco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Luis Recuenco</strong></a><strong> </strong>afirma que la congelaci&oacute;n del salario m&iacute;nimo que ha llevado a cabo el Gobierno de Rajoy aumenta la desigualdad en la renta y genera una mayor ca&iacute;da del consumo. En cambio, aumentarlo mejorar&iacute;a la calidad de vida de los trabajadores con salarios m&aacute;s bajos y no tendr&iacute;a un efecto negativo sobre el empleo.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El Gobierno de Mariano Rajoy ha congelado por segunda vez el salario m&iacute;nimo desde que lleg&oacute; al poder. Mientras, el nuevo Gobierno de coalici&oacute;n en Alemania acord&oacute; recientemente establecer un salario m&iacute;nimo (60% superior al espa&ntilde;ol) y Barack Obama tiene intenci&oacute;n de aumentarlo un 40%. En EEUU el debate sobre este asunto ha sido muy intenso durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        En 2007, 650 prestigiosos economistas, entre ellos cinco Premios Nobel y cinco expresidentes de <span id="la Asociaci&#65523;n Americana"></span><span id="la Asociaci&#65523;n"></span> de Econom&iacute;a, firmaron <a href="http://www.epi.org/publication/minwagestmt2006/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un documento reclamando un aumento del salario m&iacute;nimo</a>. Se&ntilde;alaban que era una herramienta imprescindible para luchar contra la pobreza, que mejorar&iacute;a la calidad de vida de los trabajadores con salarios m&aacute;s bajos y no tendr&iacute;a un efecto negativo sobre el empleo.  
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; evidencia encontramos en la literatura sobre el salario m&iacute;nimo? Este es uno de los temas m&aacute;s investigados desde la econom&iacute;a en EEUU. Sin lugar a dudas, el estudio m&aacute;s influyente y citado es el de <a href="https://drive.google.com/file/d/0Bx-zjPXWR8c0YmFyUDBBWWVEQkt3enQyblVLOVNTalBncWxN/edit?usp=sharing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Card y Krueger de 1992</a>, que analiz&oacute; 410 restaurantes de comida r&aacute;pida en los estados de Nueva Jersey y Pensilvania. 
    </p><p class="article-text">
        En Nueva Jersey aument&oacute; el salario m&iacute;nimo, mientras que en Pensilvania se mantuvo constante, mostrando los autores que este incremento no represent&oacute; una destrucci&oacute;n de empleo en este tipo de establecimientos. En 2009, Stanley y Doucouliagos llevaron a cabo un metaan&aacute;lisis, es decir, un estudio de 67 art&iacute;culos publicados desde 1992 hasta 2007 sobre el salario m&iacute;nimo, que corrobor&oacute; el estudio de Card y Krueger: un efecto insignificante sobre el empleo.
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                </figure><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a se ha estudiado muy poco el tema en relaci&oacute;n a EEUU. Los resultados son muy divergentes dependiendo del grupo de edad, sector econ&oacute;mico o comunidad aut&oacute;noma. Pero no se puede concluir que un aumento del salario m&iacute;nimo supondr&iacute;a la destrucci&oacute;n de empleo en t&eacute;rminos globales.   
    </p><p class="article-text">
        La idea tan promocionada por parte de determinados economistas e instituciones internacionales sobre la necesidad de una devaluaci&oacute;n interna (bajar salarios) para favorecer la competitividad de la econom&iacute;a, y de esta forma aumentar las exportaciones, ha sido un fracaso para el conjunto de la sociedad. Tambi&eacute;n, el &eacute;nfasis excesivo del actual Gobierno orientando todos los esfuerzos en facilitar la contrataci&oacute;n (modificando convenios colectivos) de las empresas. 
    </p><p class="article-text">
        Dado que el consumo de los hogares representa alrededor del 50% del PIB y que las exportaciones suponen el 22% del PIB, para poder compensar una ca&iacute;da del consumo interno con las exportaciones, est&aacute;s &uacute;ltimas deber&iacute;an aumentar espectacularmente. Una estrategia de competitividad, bien dise&ntilde;ada, para nuestras empresas exportadoras no se puede improvisar durante una crisis, reduciendo los salarios. Es necesaria una visi&oacute;n de futuro centrada en dos ejes estrat&eacute;gicos: mayor inversi&oacute;n en I+D y en capital humano. En el &aacute;mbito interno, por mucho que se facilite la contrataci&oacute;n a los empresarios, estos no contrataran a m&aacute;s trabajadores si no venden sus productos.  
    </p><p class="article-text">
        Las decisiones sobre las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas m&aacute;s acertadas deben considerarse teniendo en cuenta el contexto institucional y la realidad socioecon&oacute;mica de los diferentes pa&iacute;ses. Nuestra pertenencia a <span id="la Uni&#65523;n Europea"></span> nos impide devaluar la moneda e inyectar dinero masivo en los mercados financieros, b&aacute;sicamente porque no ha existido un posicionamiento en&eacute;rgico y conjunto de los pa&iacute;ses m&aacute;s afectados por la austeridad frente a la troika. Si bien debemos tener presente los constre&ntilde;imientos exteriores anteriores, el salario m&iacute;nimo es un asunto interno. Disponemos de plena autonom&iacute;a en esta materia, el salario m&iacute;nimo es uno de los pocos est&iacute;mulos econ&oacute;micos que conservamos de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de Mariano Rajoy de volver a congelar el salario m&iacute;nimo es un disparate. No tiene sentido considerando las evidencias emp&iacute;ricas apuntadas anteriormente, el desplome de los salarios m&aacute;s bajos, el aumento tanto de la desigualdad en la renta como de la pobreza y la ca&iacute;da del consumo. Por si no fuera suficiente, el salario m&iacute;nimo es de los m&aacute;s bajos de <span id="la UE-15"></span> y el m&aacute;s bajo respecto al salario medio, seg&uacute;n el &iacute;ndice de Kaitz. Suba el salario m&iacute;nimo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Recuenco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/grafico-suba-salario-minimo_1_5092634.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jan 2014 18:13:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[GRÁFICO: Suba el salario mínimo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social,SMI - Salario Mínimo Interprofesional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[GRÁFICO: Desigualdad y pensiones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/grafico-desigualdad-pensiones_1_5106740.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los estudios sobre la viabilidad de las pensiones en España, financiados mayoritariamente por entidades financieras, no incorporan los efectos de una desigualdad creciente.</p></div><p class="article-text">
        El jueves pasado el pleno del congreso aprob&oacute; el proyecto de ley de la reforma de las pensiones. Los &uacute;ltimos meses se ha escrito mucho a cerca de las consecuencias de la reforma, pero muy poco sobre c&oacute;mo influye la desigualdad de la renta en los ingresos de la seguridad social. La desigualdad ha aumentado en la inmensa mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la zona euro durante la &uacute;ltima d&eacute;cada. Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s de la OCDE donde m&aacute;s crece la desigualdad durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os y exceptuando Letonia, es el m&aacute;s desigual de la zona euro.
    </p><p class="article-text">
        Hace dos semanas Mariano Rajoy se&ntilde;al&oacute;: &ldquo;No hay en este momento unos indicadores precisos ni en Espa&ntilde;a ni en Europa sobre los datos de desigualdad&hellip;&rdquo; En cambio, cinco d&iacute;as antes, Barack Obama realiz&oacute; un discurso centrado en la desigualdad de EE.UU., tema muy presente en la agenda p&uacute;blica los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Es quiz&aacute;s una consecuencia tanto de la alarmante desigualdad de la renta, como de un trabajo constante de denuncia, por parte de think tanks progresistas, periodistas, movimientos sociales y cient&iacute;ficos sociales.   
    </p><p class="article-text">
        En el informe Envejecimiento 2012 de la Comisi&oacute;n Europea, que ha orientado nuestra reforma, no aparece la palabra desigualdad. Los estudios sobre la viabilidad de las pensiones en Espa&ntilde;a, financiados mayoritariamente por entidades financieras, no incorporan los efectos de una desigualdad creciente. En Espa&ntilde;a, en 2012, por primera vez en democracia, las rentas del capital superaron a las rentas del trabajo en relaci&oacute;n al PIB total: 46,1% versus 44,2%. Una realidad muy diferente respecto a la UE-15, donde las rentas del capital suponen el 37,4%, frente al 50,4% de las rentas del trabajo.
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        Dado que las rentas del capital no cotizan a la seguridad social, cuando estas aumentan y paralelamente disminuyen las del trabajo, se reducen tanto las cotizaciones como los ingresos de la seguridad social. Imaginemos que nuestro PIB es 100 y las pensiones p&uacute;blicas se financian con unas cotizaciones (trabajadores y empresarios) del 24% de los salarios. Si las rentas del trabajo representan un 44% del PIB la seguridad social ingresar&iacute;a 10 euros (24% de 44). Pero supongamos que cambia el gobierno y decide implementar pol&iacute;ticas para converger con la UE-15 aumentando las rentas del trabajo hasta el 50%. En este nuevo escenario la seguridad social ingresar&iacute;a 12 euros, 2 euros m&aacute;s, un incremento espectacular teniendo en cuenta la riqueza del pa&iacute;s.     
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los estudios sobre la viabilidad de las pensiones realizados en Espa&ntilde;a han sido financiados por entidades financieras. Estos estudios erraron estrepitosamente a mediados de la d&eacute;cada de los noventa. Proyectaron una poblaci&oacute;n total en 2010 entre 6 y 8 millones menos de habitantes respecto al valor real. Tambi&eacute;n estimaron a la baja la poblaci&oacute;n de 15 a 64 a&ntilde;os en 2010, de 5 a 6 millones. Pronosticaron, creando alarma social, la quiebra del sistema, estimando d&eacute;ficit en 2000 (de -0,42  a -1,61 del PIB) 2005 (de -0,75 a -1,80 del PIB) y 2010 (de -0,99 a -2,15 del PIB) cuando realmente existi&oacute; super&aacute;vit.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de estos errores, la insistencia de mensajes sesgados, basados en el catastrofismo demogr&aacute;fico, han acabado creando un imaginario colectivo de colapso financiero de nuestro sistema de pensiones en el futuro. En este contexto parece poco probable que entidades financieras, que han visto aumentar sus beneficios, financien estudios sobre las pensiones, incorporando la variable desigualdad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Recuenco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/grafico-desigualdad-pensiones_1_5106740.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Dec 2013 19:31:33 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[GRÁFICO: Desigualdad y pensiones]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
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