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    <title><![CDATA[elDiario.es - Maria Àngels Viladot]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maria_angels_viladot/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Maria Àngels Viladot]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La meritocracia laboral, una trampa para las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/meritocracia-machismo-desigualdadlaboral-igualdadlaboral-diversidad_132_3390618.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy en día hay muchas mujeres jóvenes que piensan que la discriminación no existe y que si actúan siguiendo los principios de la meritocracia llegarán donde quieran. Este pensamiento democrático tan loable está desgraciadamente muy lejos de la realidad</p></div><p class="article-text">
        Hace 45 a&ntilde;os que vivo en pareja con un ingeniero industrial. Me cuenta que entre los estudiantes de su promoci&oacute;n hab&iacute;a una rara avis: una chica. &iquest;Era bonita?, o bien, &iquest;era ingeniera?, las dos cosas a la vez era algo imposible. En cualquier caso, se la consideraba una for&aacute;nea: no pod&iacute;a formar parte del grupo de los ingenieros, una carrera de hombres. En el curso 2014-2015 hab&iacute;a 6.522 titulados de grado y master... de este total, aproximadamente 600 eran chicas. Un escaso 10%.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a hay muchas mujeres j&oacute;venes que piensan que la discriminaci&oacute;n no existe y que si act&uacute;an siguiendo los principios de la meritocracia llegar&aacute;n donde quieran. Este pensamiento democr&aacute;tico tan loable est&aacute; desgraciadamente muy lejos de la realidad. La meritocracia va en detrimento de las mujeres porque no reconoce las discriminaciones sistem&aacute;ticas que &eacute;stas viven en los &aacute;mbitos laborales. Pensemos sino, en los sesgos en la selecci&oacute;n de candidatos y candidatas para alcanzar un empleo, en las injusticias en la promoci&oacute;n laboral, en las dificultades para encontrar mentoras, en la exclusi&oacute;n de las mujeres de las redes informales de relaci&oacute;n laboral que establecen los hombres, redes de relaci&oacute;n que son muy importantes para subir o mantenerse en las esferas de decisi&oacute;n; pensemos tambi&eacute;n en los tratos a veces vejatorios y de acoso sexual que aplica el grupo masculino....
    </p><p class="article-text">
        Los detractores de las acciones afirmativas (la discriminaci&oacute;n positiva) postulan que estas acciones son discriminaciones hacia el grupo de los hombres; defienden que si algunas mujeres han llegado al pico m&aacute;s alto de la organizaci&oacute;n (la excepci&oacute;n que confirma la regla) tambi&eacute;n puede llegar el resto. Y esta farsa les permite decir que si sus contrapartes femeninas no llegan a las esferas del poder o a posiciones elevadas es por culpa de deficiencias personales o incapacidades. Y as&iacute; el grupo masculino se queda tan ancho y sin un &aacute;pice de culpabilidad.
    </p><p class="article-text">
        La meritocracia es un mito porque cuando las mujeres quieren romper el techo de cristal sirve de poco, aunque muchas mujeres j&oacute;venes no se den cuenta. Se usa para justificar descaradamente el estatus quo. La ideolog&iacute;a de la meritocracia implica obviar expectativas sociales, significados, atribuciones, reconocimientos y consecuencias diferenciales que tienen las conductas de hombres y mujeres en contextos particulares (un ejemplo claro es la diferente atribuci&oacute;n e interpretaci&oacute;n que se hace cuando hombres y mujeres demuestran ambici&oacute;n: se espera y se valora positivamente que los hombres sean ambiciosos pero si las mujeres se muestran como tales, se las cuestiona vigorosamente).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; podemos hacer? Soy de la opini&oacute;n que se deber&iacute;a apostar por una concepci&oacute;n social que reconozca la diversidad y la variabilidad humanas como valor enormemente trascendente. Insistir en la riqueza que aportan las diferentes identidades de g&eacute;nero, raza, color y etnia cuando trabajan juntas.
    </p><p class="article-text">
        El reconocimiento tanto por parte de los hombres como por parte de las mujeres sobre la diversidad y la variabilidad humana har&iacute;a que las mujeres no sean la alteridad que debe luchar contra un tel&oacute;n de fondo impasible (me refiero a los hombres como grupo universal con el que nos comparamos y tomamos como gu&iacute;a para construir nuestra propia identidad). La diversidad es en mi opini&oacute;n un valor important&iacute;simo para que muchas m&aacute;s mujeres puedan entrar en &aacute;mbitos laborales tradicionalmente masculinos y alcanzar puestos de alta responsabilidad. Pero hace falta trabajar a fondo para ahuyentar los estereotipos autom&aacute;ticos y, sobre todo, las valoraciones negativas que nos desacreditan como grupo. La diversidad como un valor conllevar&iacute;a la desaparici&oacute;n de la brecha salarial, no tener que confrontar y luchar por la conciliaci&oacute;n dom&eacute;stica, no tener sentimientos de culpabilidad en la creencia de que desatendemos a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as... Significar&iacute;a la igualdad en la diferenciaci&oacute;n de cada uno. Hoy por hoy muchas mujeres saben lo que les espera y renuncian; otras, abandonan sus carreras y construyen sus propias empresas y trabajos.
    </p><p class="article-text">
        Las leyes son necesarias, obviamente, pero a veces crean el espejismo de que ya hay alguien que se ocupa de la desigualdad y la discriminaci&oacute;n y que, por tanto, no debemos preocuparnos. Personalmente creo que se deber&iacute;a trabajar much&iacute;simo m&aacute;s para convencer que s&oacute;lo a partir de los valores de la igualdad en la diversidad humana podremos construir organizaciones m&aacute;s humanas, m&aacute;s ricas y enriquecedoras y mucho m&aacute;s competitivas.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista puramente econ&oacute;mico es una malversaci&oacute;n no aprovechar las potencialidades del 50% de la poblaci&oacute;n que se ve empleada por debajo de sus capacidades para una discriminaci&oacute;n basada en prejuicios y estereotipos. Es m&aacute;s, es una irresponsabilidad prescindir de los nuevos puntos de vista, de los nuevos modos de enfoque de los problemas y de las decisiones que pueden aportar las mujeres en todos los &aacute;mbitos laborales y en las esferas del poder.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente, la sociedad tiene que poner en valor la procreaci&oacute;n como algo ineludible a medio y largo plazo. La organizaci&oacute;n econ&oacute;mica y social descarga toda la responsabilidad de la procreaci&oacute;n, el cuidado y la atenci&oacute;n de las personas mayores sobre la espalda de las mujeres. Y lo hace aplicando los estereotipos y distribuci&oacute;n de roles por raz&oacute;n de g&eacute;nero. Todo ello sit&uacute;a a las mujeres en desventaja en el desarrollo de sus carreras profesionales y hace que se reduzca la descendencia; en nuestro pa&iacute;s, la media de hijos / hijas por mujer deber&iacute;a alarmar de lo m&aacute;s. Si no se pone remedio, en pocos a&ntilde;os la pir&aacute;mide de edad habr&aacute; invertido. El n&uacute;mero tan bajo de descendencia tiene graves repercusiones en el mercado de trabajo: significa poca entrada de j&oacute;venes en el mundo laboral y un envejecimiento de las plantillas, al tiempo que crecen las dificultades para el mantenimiento de las pensiones.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, la procreaci&oacute;n deber&iacute;a ser una responsabilidad prioritaria de toda la sociedad. No es ahora el momento de detallarlo pero Islandia podr&iacute;a ser un modelo importante a tener en cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Creo que muchos hombres se a&ntilde;adir&iacute;an a esta manera de ver las cosas y es en esta l&iacute;nea que considero que los estamentos pol&iacute;ticos y sociales deber&iacute;an dirigir los pasos: construir el valor de la diversidad y perseverar con acciones de convencimiento que acompa&ntilde;en las reglamentaciones absolutamente necesarias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/meritocracia-machismo-desigualdadlaboral-igualdadlaboral-diversidad_132_3390618.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 May 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La meritocracia laboral, una trampa para las mujeres]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La meritocràcia laboral, una trampa per a les dones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/meritocracia-masclisme-desigualtat-laboral-diversitat_132_3390609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Avui dia hi ha moltes dones joves que pensen que la discriminació no existeix i que si actuen seguint els principis de la meritocràcia arribaran on vulguin. Aquest pensament democràtic tan lloable està dissortadament molt lluny de la realitat</p></div><p class="article-text">
        Fa 45 anys que visc en parella amb un enginyer industrial. M&rsquo;explica que entre els estudiants de la seva promoci&oacute; hi havia una <em>rara avis</em>: una noia. Era bonica? Era enginyera?, les dues coses alhora era quelcom impossible. En qualsevol cas, se la considerava una forana: no podia formar part del grup dels enginyers, una carrera d&rsquo;homes. En el curs 2014-2015 hi havia 6.522 titulats i titulades de grau i m&agrave;ster...  d&rsquo;aquest total, aproximadament 600 eren noies. Un esc&agrave;s 10%.  
    </p><p class="article-text">
        Avui dia hi ha moltes dones joves que pensen que la discriminaci&oacute; no existeix i que si actuen seguint els principis de la meritocr&agrave;cia arribaran on vulguin. Aquest pensament democr&agrave;tic tan lloable est&agrave; dissortadament molt lluny de la realitat. La meritocr&agrave;cia va en detriment de les dones perqu&egrave; no reconeix les discriminacions sistem&agrave;tiques que aquestes viuen en els &agrave;mbits laborals. Pensem si no en els biaixos en la selecci&oacute; de candidats i candidates per assolir una feina, en les injust&iacute;cies en la promoci&oacute; laboral, en les dificultats per trobar mentores, en l&rsquo;exclusi&oacute; de les dones de les xarxes informals de relaci&oacute; laboral que estableixen els homes, xarxes de relaci&oacute; que s&oacute;n molt importants per pujar o mantenir-se en les esferes de decisi&oacute;; pensem tamb&eacute; en els tractes a vegades vexatoris i d&rsquo;assetjament sexual que aplica el grup macul&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Els detractors de les accions afirmatives (la discriminaci&oacute; positiva) postulen que aquestes accions s&oacute;n discriminacions cap al grup dels homes;  defensen que si algunes dones han arribat al pic m&eacute;s alt de l&rsquo;organitzaci&oacute; (l&rsquo;excepci&oacute; que confirma la regla) tamb&eacute; hi pot arribar la resta. I aquesta farsa els permet dir que si les seves contraparts femenines  no arriben a les esferes del poder o en posicions elevades &eacute;s per culpa de defici&egrave;ncies personals o incapacitats. I aix&iacute; el grup mascul&iacute; es queda tan ample i sense una engruna de culpabilitat.  La meritocr&agrave;cia &eacute;s un mite perqu&egrave; quan les dones volen trencar el sostre de vidre serveix de ben poca cosa, encara que moltes dones joves no se n&rsquo;adonin. S&rsquo;usa per a justificar descaradament l&rsquo;<em>status quo</em>.  La ideologia de la meritocr&agrave;cia implica obviar expectatives socials, significats, atribucions, reconeixements i conseq&uuml;&egrave;ncies diferencials que tenen les conductes d&rsquo;homes i dones en contextos particulars (un exemple clar &eacute;s la diferent atribuci&oacute; i interpretaci&oacute; que es fa quan homes i dones demostren ambici&oacute;: s&rsquo;espera i es valora positivament que els homes siguin ambiciosos per&ograve; si les dones es mostren com a tal se les q&uuml;estiona vigorosament).
    </p><p class="article-text">
        Qu&egrave; podem fer? Doncs s&oacute;c del parer que caldria apostar per una concepci&oacute; social que reconegui la diversitat i la variabilitat humanes com a valor enormement transcendent. Insistir en la riquesa que aporten les diferents identitats de g&egrave;nere, ra&ccedil;a, color i &egrave;tnia quan treballen juntes.
    </p><p class="article-text">
        El reconeixement tant per part dels homes com per part de les dones sobre la diversitat i la variabilitat humana faria que les dones no siguin l&rsquo;alteritat que ha de lluitar contra un tel&oacute; de fons impassible (em refereixo als homes com a grup universal amb el qual ens comparem i prenem com a guia per construir la nostra pr&ograve;pia identitat).  La diversitat &eacute;s al meu entendre un valor important&iacute;ssim per tal que moltes m&eacute;s dones puguin entrar en &agrave;mbits laborals tradicionalment masculins i assolir llocs d&rsquo;alta responsabilitat. Cal per&ograve; treballar a fons per foragitar els estereotips autom&agrave;tics i, sobretot, les valoracions negatives que ens desacrediten com a grup. La diversitat com un valor comportaria la desaparici&oacute; de la bretxa salarial,  no haver de confrontar i lluitar per la conciliaci&oacute; dom&egrave;stica, no tenir sentiments de culpabilitat en la creen&ccedil;a que desatenem les criatures ... Significaria la igualtat en la diferenciaci&oacute; de cadasc&uacute;. Ara per ara, moltes dones saben el que els espera i renuncien; d&rsquo;altres, abandonen les seves carreres i construeixen les seves pr&ograve;pies empreses i feines. 
    </p><p class="article-text">
        Les lleis s&oacute;n necess&agrave;ries, &ograve;bviament, per&ograve; a vegades creen el miratge de qu&egrave; ja hi ha alg&uacute; que s&rsquo;ocupa de la desigualtat i la discriminaci&oacute; i que, per tant, no cal que ens preocupem. Personalment crec que s&rsquo;hauria de treballar molt&iacute;ssim m&eacute;s per conv&egrave;ncer que nom&eacute;s a partir dels valors de la igualtat en la diversitat humana podrem construir organitzacions m&eacute;s humanes, m&eacute;s riques i enriquidores i molt m&eacute;s competitives.
    </p><p class="article-text">
        Des del punt de vista purament econ&ograve;mic &eacute;s una malversaci&oacute;  no aprofitar  les potencialitats del 50% de la poblaci&oacute; que es veu empleada per sota de les seves capacitats per una discriminaci&oacute; basada en prejudicis i estereotips. &Eacute;s m&eacute;s, &eacute;s una irresponsabilitat prescindir dels nous punts de vista, de les noves maneres d&rsquo;enfocament dels problemes i de les decisions que poden aportar les dones en tots els &agrave;mbits laborals i en les esferes del poder.
    </p><p class="article-text">
        Igualment, la societat ha de fer valdre la procreaci&oacute; com quelcom ineludible a mitj&agrave; i llarg termini. L&rsquo;organitzaci&oacute; econ&ograve;mica i social descarrega tota la responsabilitat de la procreaci&oacute;, la cura i l&rsquo;atenci&oacute; de les persones m&eacute;s grans sobre l&rsquo;esquena de les dones. I ho fa aplicant els estereotips i distribuci&oacute; de rols per ra&oacute; de g&egrave;nere.  Tot aix&ograve; situa a les dones en desavantatge en el desenvolupament de les seves carreres professionals i  fa que es redueixi el nombre de criatures; a casa nostra, la mitjana de fills/filles per dona ens hauria d&rsquo;alarmar d&rsquo;all&ograve; m&eacute;s. Si no s&rsquo;hi posa remei,  en pocs anys la pir&agrave;mide d&rsquo;edat s&rsquo;haur&agrave; invertit. El nombre tan baix de descend&egrave;ncia t&eacute; greus repercussions en el mercat de treball: significa poca entrada de joves en el m&oacute;n laboral i un envelliment de les plantilles,  al mateix temps que creixen les dificultats per al manteniment de les pensions.
    </p><p class="article-text">
        Per tant,  la procreaci&oacute; hauria d&rsquo;&eacute;sser una responsabilitat priorit&agrave;ria de tota la societat. No &eacute;s ara el moment de detallar-ho per&ograve; Isl&agrave;ndia podria ser un model important a tenir en compte.
    </p><p class="article-text">
          Crec que molts homes s&rsquo;afegirien a aquesta manera de veure les coses i &eacute;s en aquesta l&iacute;nia que considero que els estaments pol&iacute;tics i socials haurien de dirigir les passes: construir el valor de la diversitat  i perseverar  amb accions de convenciment que acompanyin les reglamentacions absolutament necess&agrave;ries.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/meritocracia-masclisme-desigualtat-laboral-diversitat_132_3390609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 May 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La meritocràcia laboral, una trampa per a les dones]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Les ultradretes, una amenaça per a la perspectiva de gènere]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/ultradretes-perspectiva-de-genere-igualtat_132_3541379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Exercirien les dones el lideratge per crear realment un món molt més col·laborador i inclusiu? Aquests dubtes m’incomoden profundament</p></div><p class="article-text">
        Aquest any 2017 hi haur&agrave; tres eleccions d'all&ograve; m&eacute;s importants a tres pa&iuml;sos europeus d'arrelada tradici&oacute; democr&agrave;tica: Fran&ccedil;a, Holanda i Alemanya. La globalitzaci&oacute;, les guerres i la crisi econ&ograve;mica a escala mundial s&oacute;n, malauradament, elements disruptius de primera magnitud. Riuades de refugiats arriben a les fronteres europees de determinats pa&iuml;sos i aix&ograve; ha incrementat la incertesa a la qual estan sotmeses les capes mitjanes i les m&eacute;s desfavorides. Aquest conglomerat de circumst&agrave;ncies &eacute;s el caldo propiciatori per al ressorgir de les ultradretes que s'enfronten sense contemplacions contra tots els moviments que intenten canviar l'statu quo de les injust&iacute;cies i les discriminacions. Un d'aquests moviments ideol&ograve;gics &eacute;s, sense cap mena de dubte, l'anomenada perspectiva de g&egrave;nere en la conducta humana, imprescindible per q&uuml;estionar els valors, estereotips, normes i rols de g&egrave;nere prescriptius que regeixen en les cognicions de les persones. Imprescindible per a l'eliminaci&oacute; de les injust&iacute;cies i per al cultiu dels processos cap a la igualtat entre aquestes.
    </p><p class="article-text">
        Les ultradretes no s'estan d'orgues. Emergeixen amb for&ccedil;a i comencem a veure's articles amb signatures reputades i tert&uacute;lies on s'ataca sense cap ni peus, sense contemplacions, la ideologia de g&egrave;nere. Des de la seva aparici&oacute; com a tal, el feminisme, les feministes, ha estat sempre motiu de riota i menyspreu, fins i tot per moltes dones que defensen els drets humans del g&egrave;nere femen&iacute;. Per&ograve;, malgrat aix&ograve;, malgrat els continus atacs per a ridiculitzar-nos, a Occident hem aconseguit ser escoltades en tots els &agrave;mbits de la vida: els drets humans, les lleis, l'educaci&oacute;, la sanitat, la fam&iacute;lia, en els &agrave;mbits socials i laborals, etc. El que m'interessa ressaltar &eacute;s que tots aquests aconseguiments seran, amb gaireb&eacute; tota seguretat, frenats i reculats si Europa emmalalteix del virus letal de les ultradretes. No us fa patir Marine Le Pen? I qu&egrave; me'n dieu de Geert Wilders? Perqu&egrave; la islamof&ograve;bia i l'antieuropeisme (per all&ograve; del divide et impera) van de bracet amb la remissi&oacute; descarnada dels drets humans de les minories i, per tant, de les dones. I la l&iacute;der de l'AfD, l'alemanya Frau Petry? I Siv Jensen, l&iacute;der del Partit del Progr&eacute;s noruec? I Pia Kj&aelig;rsgaard, cofundadora i l&iacute;der del Partit Popular Dan&egrave;s? I Dora Duro, representant del partit hongar&egrave;s d'extrema dreta Jobbik?
    </p><p class="article-text">
        El discurs de l'odi es dirigeix a tots els grups infravalorats, aquells que s&oacute;n vistos com una amena&ccedil;a per a l'autoestima del grup positivament valorat. Milions de persones d'Europa senten amena&ccedil;ada la seva identitat personal i social, se senten frustrades, i les ultradretes busquen bocs expiatoris: els aven&ccedil;os socials de les dones &eacute;s un focus d'atac per a recuperar el sentiment d'una masculinitat patriarcal que, diuen, &ldquo;elles&rdquo; volen trepitjar. Aqu&iacute; no serveixen conceptes relatius a la igualtat en la riquesa de la diversitat. Aqu&iacute; el que impera s&oacute;n profundes emocions, sentiments que afloren d'una autoestima ultratjada.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s curi&oacute;s, us fixeu que els lideratges ultradretans en els diferents pa&iuml;sos l'ostenten majorit&agrave;riament dones? Per qu&egrave;? S&oacute;n titelles, bonics gerros de flors, dels l&iacute;ders homes que governen aquests partits? Em sembla que no. Els partits ultradretans han ent&egrave;s que la gent hi veu all&ograve; que s&oacute;n i que, fins ara, no havien intentat dissimular: partits tradicionalment definits per la for&ccedil;a bruta &ldquo;testoster&ograve;nica&rdquo; i la misog&iacute;nia. Cal canviar la imatge p&uacute;blica; cal aprofitar-se dels estereotips positius prescrits per a les dones: les dones s&oacute;n fiables, acollidores, comprensives... Cal rendibilitzar les formes comunals de les dones, tan impl&iacute;cites i arrelades en les ments humanes. De manera que una figura femenina pot aconseguir l'inesperable: que les mateixes barbaritats semblin molt menys b&agrave;rbares i, fins i tot, acceptables.
    </p><p class="article-text">
        I tornem al principi quan he comentat la crisi global econ&ograve;mica. Qu&egrave; ha passat amb les pol&iacute;tiques d'igualtat com a conseq&uuml;&egrave;ncia d'aquesta crisi? Doncs que en el millor dels casos s'han despla&ccedil;at al final de la fila de les prioritats. L'Estat de benestar ha quedat greument ressentit i amb la ret&ograve;rica de l'austeritat s'han evitat i retallat les reformes estructurals estipulades en la Llei d'igualtat/2015 redactada per eliminar tot tipus de bretxes injustes i discriminat&ograve;ries entre homes i dones. El meu parer &eacute;s que l'avan&ccedil;ament del neoliberalisme m&eacute;s descarnat &eacute;s imparable.
    </p><p class="article-text">
        Moltes dones s'han sentit i se senten desemparades i defraudades, no nom&eacute;s per la crisi econ&ograve;mica que les ha perjudicat i despla&ccedil;at de l'&agrave;mbit laboral sin&oacute; per un sostre de vidre que les frustra una vegada i una altra. El resultat ha estat una di&agrave;spora en la cerca d'un nou recer identitari; el retorn a l'&agrave;mbit privat, a les tasques de cura i domestiques; el maternalisme, el familiarisme, s&oacute;n opcions que la ultradreta ofereix. Moltes dones que no se senten b&eacute; o no se senten representades per la perspectiva de g&egrave;nere, pel moviment feminista que lluita per sobreviure en el context lliberal del neopatriarcat, se senten sedu&iuml;des, en canvi, per la fiabilitat i la confian&ccedil;a que emanen diab&ograve;liques de les l&iacute;ders ultradretanes. &ldquo;Si tot aix&ograve; ho diuen dones, no deu ser tan dolent... S&oacute;n amables, comunals com jo, com les meves amigues...i se senten compromeses amb les pen&uacute;ries econ&ograve;miques que estem passant...&rdquo; I sin&oacute; escoltem a Le Pen com denuncia les desigualtats i de quina manera tan comprensible, superficial, apassionada, tan adequada per a la gent com&uacute;. Tot i la seva condici&oacute; islam&ograve;foba, aquests partits --tot i la seva ideologia tradicional pel que fa al rol de la dona-- no tenen inconvenient en aprofitar-se de la situaci&oacute; de la dona als pa&iuml;sos islamistes per utilitzar-ho tamb&eacute; com a argument antiislam i antiimmigraci&oacute; en el seu discurs.
    </p><p class="article-text">
        En resum, la crida per a l'emancipaci&oacute; i l'alliberament de les dones que surt de la perspectiva de g&egrave;nere &eacute;s avui dia una decepci&oacute; per a moltes dones. El bescanvi &eacute;s una ultradreta capa&ccedil; de brindar-les sortides emocionals al seu desencantament, a les seves frustracions i, tot aix&ograve;, liderat per f&egrave;mines que els ofereixen la il&middot;lusi&oacute; que elles, les dones, tamb&eacute; compten. Per aix&ograve;, capaces d'engalipar-les, tantes joves es mobilitzen cap als partits de dretes. Hi troben tranquil&middot;litat, una nova identitat valorada i justificada per la mare naturalesa: com dic, els posen a disposici&oacute; el maternalisme i el familarisme, a canvi de l'odi a la cosa forana, a la cosa diferent i inferior... a canvi del tancament nacionalista...
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, efectivament, les dretes basen les seves pol&iacute;tiques de g&egrave;nere en la cura i posen la fam&iacute;lia en el centre. La identitat femenina i la identitat masculina es complementen per ess&egrave;ncia i, en aquest complementar-se, les dones s&oacute;n primer de tot mares: l'aixopluc ideal per a l'autoestima manllevada pels problemes socials i econ&ograve;mics que no paren de cr&eacute;ixer. Aix&iacute;, les dones oprimides i les conservadores s&oacute;n, en aquests escenaris, el man&agrave; perfecte per als prop&ograve;sits dretans. S&oacute;n dones modernes que viuen en democr&agrave;cies liberals i inclusives i la seva adhesi&oacute; a aquests partits ultradretans em fa dubtar sobre les idees que es difonen de qu&egrave; si les dones tinguessin el poder de decisi&oacute; en la societat, serien comunals, amables, dem&ograve;crates, comprensives... &iquest;exercirien el lideratge per crear realment un m&oacute;n molt m&eacute;s col&middot;laborador i inclusiu? Aquests dubtes m'incomoden profundament.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/ultradretes-perspectiva-de-genere-igualtat_132_3541379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Mar 2017 08:50:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Les ultradretes, una amenaça per a la perspectiva de gènere]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Ultradreta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las ultraderechas, una amenaza para la perspectiva de género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/ultraderecha-perspectiva-de-genero_132_3541395.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Ejercerían las mujeres el liderazgo para crear realmente un mundo mucho más colaborador e inclusivo? Estas dudas me incomodan profundamente</p></div><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o 2017 habr&aacute; tres elecciones de la m&aacute;s importantes en tres pa&iacute;ses europeos de arraigada tradici&oacute;n democr&aacute;tica: Francia, Holanda y Alemania. La globalizaci&oacute;n, las guerras y la crisis econ&oacute;mica a nivel mundial son, desgraciadamente, elementos disruptivos de primera magnitud. Riadas de refugiados llegan a las fronteras europeas de determinados pa&iacute;ses y esto ha incrementado la incertidumbre a la que est&aacute;n sometidas las capas medias y las m&aacute;s desfavorecidas. Este conglomerado de circunstancias es el caldo propiciatorio para el resurgir de las ultraderechas que se enfrentan sin contemplaciones contra todos los movimientos que intentan cambiar el status quo de las injusticias y las discriminaciones. Uno de estos movimientos ideol&oacute;gicos es, sin lugar a dudas, la llamada perspectiva de g&eacute;nero en la conducta humana, imprescindible para cuestionar los valores, estereotipos, normas y roles de g&eacute;nero prescriptivos que rigen en las cogniciones de las personas. Imprescindible para la eliminaci&oacute;n de las injusticias y para el cultivo de los procesos hacia la igualdad entre &eacute;stas.
    </p><p class="article-text">
        Las ultraderechas no est&aacute;n para cuentos. Emergen con fuerza y empiezan a verse art&iacute;culos con firmas reputadas y tertulias donde se ataca sin pies ni cabeza, sin contemplaciones, la ideolog&iacute;a de g&eacute;nero. Desde su aparici&oacute;n como tal, el feminismo, las feministas, ha sido siempre motivo de burla y desprecio, incluso para muchas mujeres que defienden los derechos humanos del g&eacute;nero femenino. Pero, sin embargo, a pesar de los continuos ataques para ridiculizarnos, en Occidente hemos conseguido ser escuchadas en todos los &aacute;mbitos de la vida: los derechos humanos, las leyes, la educaci&oacute;n, la sanidad, la familia, en los &aacute;mbitos sociales y laborales, etc. Lo que me interesa resaltar es que todos estos logros ser&aacute;n, con casi toda seguridad, frenados y retranqueados si Europa enferma con el virus letal de las ultraderechas. &iquest;No os hace sufrir Marine Le Pen? &iquest;Y qu&eacute; decir de Geert Wilders? Porque la islamofobia y el antieurope&iacute;smo (por aquello del divide et impera) van de la mano con la remisi&oacute;n descarnada de los derechos humanos de las minor&iacute;as y, por tanto, de las mujeres. &iquest;Y la l&iacute;der de la AFD, la alemana Frau Petry? &iquest;Y Siv Jensen, l&iacute;der del Partido del Progreso noruego? &iquest;Y Pia Kj&aelig;rsgaard, cofundadora y l&iacute;der del Partido Popular Dan&eacute;s? &iquest;Y Dora Duro, representante del partido h&uacute;ngaro de extrema derecha Jobbik?
    </p><p class="article-text">
        El discurso del odio se dirige a todos los grupos infravalorados, aquellos que son vistos como una amenaza para la autoestima del grupo positivamente valorado. Millones de personas de Europa sienten amenazada su identidad personal y social, se sienten frustradas, y las ultraderecha buscan chivos expiatorios: los avances sociales de las mujeres es un foco de ataque para recuperar el sentimiento de una masculinidad patriarcal que, dicen, &ldquo;ellas&rdquo; quieren pisar. Aqu&iacute; no sirven conceptos relativos a la igualdad en la riqueza de la diversidad. Aqu&iacute; lo que impera son profundas emociones, sentimientos que afloran de una autoestima ultrajada.
    </p><p class="article-text">
        Es curioso, &iquest;verdad que los liderazgos ultraderechistas en los diferentes pa&iacute;ses los ostentan mayoritariamente mujeres? &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Son marionetas, bonitos jarrones de flores, de los l&iacute;deres hombres que gobiernan estos partidos? Me parece que no. Los partidos ultraderechistas han entendido que la gente ve lo que son y que, hasta ahora, no hab&iacute;an intentado disimular: partidos tradicionalmente definidos por la fuerza bruta &ldquo;testoster&oacute;nica&rdquo; y la misoginia. Hay que cambiar la imagen p&uacute;blica; hay que aprovecharse de los estereotipos positivos prescritos para las mujeres: las mujeres son fiables, acogedoras, comprensivas... hay que rentabilizar las formas comunales de las mujeres, tan impl&iacute;citas y arraigadas en las mentes humanas. De modo que una figura femenina puede conseguir lo inesperable: que las mismas barbaridades parezcan mucho menos b&aacute;rbaras e, incluso, aceptables.
    </p><p class="article-text">
        Y volvemos al principio cuando he comentado la crisis global econ&oacute;mica. &iquest;Qu&eacute; ha pasado con las pol&iacute;ticas de igualdad como consecuencia de esta crisis? Pues que en el mejor de los casos se han desplazado al final de la fila de las prioridades. El Estado del bienestar ha quedado gravemente resentido y con la ret&oacute;rica de la austeridad se han evitado y recortado las reformas estructurales estipuladas en la Ley de igualdad / 2015 redactada para eliminar todo tipo de brechas injustas y discriminatorias entre hombres y mujeres. Mi opini&oacute;n es que el avance del neoliberalismo m&aacute;s descarnado es imparable.
    </p><p class="article-text">
        Muchas mujeres se han sentido y se sienten desamparadas y defraudadas, no s&oacute;lo por la crisis econ&oacute;mica que las ha perjudicado y desplazado del &aacute;mbito laboral sino por un techo de cristal que las frustra una y otra vez. El resultado ha sido una di&aacute;spora en la b&uacute;squeda de un nuevo refugio identitario; el retorno al &aacute;mbito privado, a las tareas de cuidado y dom&eacute;sticas; el maternalismo, el familiarismo, son opciones que la ultraderecha ofrece. Muchas mujeres que no se sienten bien o no se sienten representadas por la perspectiva de g&eacute;nero, por el movimiento feminista que lucha por sobrevivir en el contexto liberal del neopatriarcado, se sienten seducidas, en cambio, por la fiabilidad y la confianza que emanan diab&oacute;licas de las l&iacute;deres ultraderechistas. &ldquo;Si todo esto lo dicen mujeres, no debe ser tan malo ... son amables, comunales como yo, como mis amigas... y se sienten comprometidas con las penurias econ&oacute;micas que estamos pasando...&rdquo; Y sino escuchemos a Marine Le Pen c&oacute;mo denuncia las desigualdades y de qu&eacute; manera tan comprensible, superficial, apasionada, tan adecuada para la gente com&uacute;n. A pesar de su condici&oacute;n islam&oacute;foba, estos partidos --a pesar de su ideolog&iacute;a tradicional en cuanto al rol de la mujer-- no tienen inconveniente en aprovecharse de la situaci&oacute;n de la mujer en los pa&iacute;ses islamistas para utilizarlo tambi&eacute;n como argumento anti-islam y anti-inmigraci&oacute;n en su discurso.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, la llamada para la emancipaci&oacute;n y la liberaci&oacute;n de las mujeres que sale de la perspectiva de g&eacute;nero es hoy en d&iacute;a una decepci&oacute;n para muchas mujeres. El canje es una ultraderecha capaz de brindarle las salidas emocionales a su desencanto, a sus frustraciones y, todo ello, liderado por f&eacute;minas que les ofrecen la ilusi&oacute;n de que ellas, las mujeres, tambi&eacute;n cuentan. Por ello, capaces de embaucarlas, tantas j&oacute;venes se movilizan hacia los partidos de derechas. Encuentran tranquilidad, una nueva identidad valorizada y justificada por la madre naturaleza: como digo, les ponen a disposici&oacute;n el maternalismo y el familarismo, a cambio del odio a lo for&aacute;neo, a lo diferente e inferior... A cambio del cierre nacionalista...
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, efectivamente, las derechas basan sus pol&iacute;ticas de g&eacute;nero en el cuidado y ponen la familia en el centro. La identidad femenina y la identidad masculina se complementan por esencia y, en este complementarse, las mujeres son ante todo madres: el cobijo ideal para la autoestima prestada por los problemas sociales y econ&oacute;micos que no paran de crecer. As&iacute;, las mujeres oprimidas y las conservadoras son, en estos escenarios, el man&aacute; perfecto para los prop&oacute;sitos de las derechas. Son mujeres modernas que viven en democracias liberales e inclusivas y su adhesi&oacute;n a estos partidos ultraderechistas me hace dudar sobre las ideas que se difunden de que si las mujeres tuvieran el poder de decisi&oacute;n en la sociedad, ser&iacute;an comunales, amables, dem&oacute;cratas, comprensivas... &iquest;Ejercer&iacute;an el liderazgo para crear realmente un mundo mucho m&aacute;s colaborador e inclusivo? Estas dudas me incomodan profundamente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/ultraderecha-perspectiva-de-genero_132_3541395.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Mar 2017 08:42:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las ultraderechas, una amenaza para la perspectiva de género]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Ultraderecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A qui representa aquest Cardenal Arquebisbe?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/odi-masclisme-violacio-genere_132_3966638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Segur que el Cardenal Arquebisbe sap què significa el verb “deshumanitzar”: despullar les persones de les característiques que les fan humanes. Veure-les com animals no racionals.  Ras i curt, com els nazis amb els jueus</p></div><p class="article-text">
        Mereix Antonio Ca&ntilde;izares la denominaci&oacute; de Cardenal Arquebisbe? Indica la pompositat amb la qual revesteix l&rsquo;Esgl&eacute;sia els seus personatges que aquests puguin dir impunement les m&eacute;s incre&iuml;bles crueltats? I &eacute;s clar, disfressades d&rsquo;ovella. La &uacute;ltima la va deixar anar a la Catedral de Val&egrave;ncia, com a <em>happy end</em> de la process&oacute; de Corpus Christi. No els sembla escandal&oacute;s i preocupant que  reclam&eacute;s als cat&ograve;lics desobedi&egrave;ncia  a les lleis basades en &ldquo;la ideologia m&eacute;s insidiosa i destructora de la humanitat de tota la historia, que &eacute;s la ideologia de g&egrave;nere&rdquo;? Una ideologia, ens diu, que tracten d&rsquo;imposar-nos uns suposats poders mundials m&eacute;s o menys solapadament amb legislacions iniq&uuml;es, que &ldquo;no s&rsquo;han d&rsquo;obeir&rdquo;. En la incredulitat del que llegia, me l&rsquo;he imaginat brandant  com un f&uacute;ria la creu de la Santa Inquisici&oacute;. Difonent a tort i a dret la por del c&agrave;stig div&iacute;. Per&ograve; siguem seriosos.
    </p><p class="article-text">
        Abans havien passat per la seva dalla els <em>gays</em> i uns dies despr&eacute;s la &ldquo;invasi&oacute; d&rsquo; immigrants i refugiats&rdquo; que arriben a Europa, un perillos&iacute;ssim &ldquo;cavall de Troia&rdquo;... S&iacute;, el Cardenal Arquebisbe es referia als homes, dones i criatures que moren a mansalva en  la lluita salvatge per sobreviure a la vergonyosa massacre en els seus pa&iuml;sos. Ara els ha tocat el rebre a les dones, aquelles que s&rsquo;aparten de la veritat &ldquo;natural&rdquo; atorgada per  inspiraci&oacute; celestial. Aquelles que es queixen no se sap ben b&eacute; de qu&egrave;, si no fos que aquest &ldquo;qu&egrave;&rdquo; &eacute;s que, per posar tan sols un exemple, cada 18 segons una dona &eacute;s agredida al m&oacute;n. O b&eacute; que la pobresa t&eacute; nom de dona.  Em colpeja en el cap la cruel violaci&oacute; col&middot;lectiva d&rsquo;abans ahir d&rsquo;una noia de setze anys en un lloc del planeta que no vull esmentar. I no vull esmentar-ne el pa&iacute;s perqu&egrave; tamb&eacute;, sense dubte,  aquesta violaci&oacute; hauria pogut perpetrar-se en el nostre, de pa&iacute;s. Els &ograve;rgans genitals destrossats i  el desesperat desig de morir.
    </p><p class="article-text">
        Segur que el Cardenal Arquebisbe  sap qu&egrave; significa el verb &ldquo;deshumanitzar&rdquo;: despullar les persones de les caracter&iacute;stiques que les fan humanes. Veure-les com animals no racionals.  Ras i curt, com els nazis amb els jueus. Que tantes i tantes dones esdevinguin humanitzades als ulls d&rsquo;un majoritari m&oacute;n mascul&iacute; &eacute;s una de les prioritats de la ideologia de g&egrave;nere .  Ja n&rsquo;hi prou de fer proselitisme de l&rsquo;odi, no li sembla Cardenal Arquebisbe Ca&ntilde;izares?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/odi-masclisme-violacio-genere_132_3966638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jun 2016 02:03:12 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A qui representa aquest Cardenal Arquebisbe?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿A quién representa este Cardenal Arzobispo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/machismo-violacion-genero-odio_132_3966645.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Seguro que el Cardenal Arzobispo sabe qué significa el verbo "deshumanizar": desnudar a las personas de las características que las hacen humanas. Verlas como animales no racionales. En resumen, como los nazis con los judíos.</p></div><p class="article-text">
        Merece Antonio Ca&ntilde;izares la denominaci&oacute;n de Cardenal Arzobispo? Indica la pomposidad con la que reviste la Iglesia sus personajes que &eacute;stos puedan decir impunemente las m&aacute;s incre&iacute;bles crueldades? Y claro, disfrazadas de oveja. La &uacute;ltima la dej&oacute; ir a la Catedral de Valencia, como happy end de la procesi&oacute;n de Corpus Christi. No les parece escandaloso y preocupante que reclamara a los cat&oacute;licos desobediencia a las leyes basadas en &ldquo;la ideolog&iacute;a m&aacute;s insidiosa y destructora de la humanidad de toda la historia, que es la ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo;? Una ideolog&iacute;a, nos dice, que tratan de imponernos unos supuestos poderes mundiales m&aacute;s o menos solapadamente con legislaciones inicuas, que &ldquo;no hay que obedecer&rdquo;. En la incredulidad de lo que le&iacute;a, me lo he imaginado blandiendo como una furia la cruz de la Santa Inquisici&oacute;n. Difundiendo por doquier el miedo al castigo divino. Pero seamos serios.
    </p><p class="article-text">
        Antes hab&iacute;an pasado por su guada&ntilde;a los gays y unos d&iacute;as despu&eacute;s la &ldquo;invasi&oacute;n de inmigrantes y refugiados&rdquo; que llegan a Europa, un peligros&iacute;simo &ldquo;caballo de Troya&rdquo; ... S&iacute;, el Cardenal Arzobispo se refer&iacute;a a los hombres, mujeres y ni&ntilde;os que mueren a mansalva en la lucha salvaje para sobrevivir a la vergonzosa masacre en sus pa&iacute;ses. Ahora les ha tocado recibir a las mujeres, aquellas que se apartan de la verdad &ldquo;natural&rdquo; otorgada por inspiraci&oacute;n celestial. Aquellas que se quejan no se sabe muy bien de qu&eacute;, si no fuera que este &ldquo;qu&eacute;&rdquo; es, por poner tan s&oacute;lo un ejemplo, que cada 18 segundos una mujer es agredida en el mundo. O bien que la pobreza tiene nombre de mujer. Me golpea en la cabeza la cruel violaci&oacute;n colectiva de antes ayer de una chica de diecis&eacute;is a&ntilde;os en un lugar del planeta que no quiero mencionar. Y no quiero mencionar el pa&iacute;s porqu&eacute; tambi&eacute;n, sin duda, esta violaci&oacute;n habr&iacute;a podido perpetrarse en el nuestro.  Los &oacute;rganos genitales destrozados y el desesperado deseo de morir.
    </p><p class="article-text">
        Seguro que el Cardenal Arzobispo sabe qu&eacute; significa el verbo &ldquo;deshumanizar&rdquo;: desnudar a las personas de las caracter&iacute;sticas que las hacen humanas. Verlas como animales no racionales. En resumen, como los nazis con los jud&iacute;os. Que tantas y tantas mujeres se conviertan humanizadas a los ojos de un mayoritario mundo masculino es una de las prioridades de la ideolog&iacute;a de g&eacute;nero. Ya basta de hacer proselitismo del odio, no le parece Cardenal Arzobispo Ca&ntilde;izares?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/machismo-violacion-genero-odio_132_3966645.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jun 2016 00:12:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿A quién representa este Cardenal Arzobispo?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Violaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paternitat, maternitat i percepcions relacionades amb el treball]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/paternitat-maternitat-igualtat_132_4092053.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Cal un treball profund, social i polític, per eliminar els estereotips per raó de gènere que coarten i limiten tant a les dones com als homes.</p></div><p class="article-text">
        Diverses investigacions ens mostren que les mares que treballen s&oacute;n penalitzades a causa del conflicte que es percep entre dos esquemes cognitius que prevalen en la nostra societat: la &ldquo;mare ideal&rdquo; i el &ldquo;treballador ideal&rdquo; (Viladot i Steffens, en premsa). Les normes socials prescriuen que les mares (per&ograve; no els pares) actu&iuml;n com a cuidadores principals dels seus fills i participin intensivament en la seva crian&ccedil;a. Les expectatives socials per a les mares contradiuen l'esquema que defineix al treballador ideal com alg&uacute; que d&oacute;na prioritat al treball sobre tots els altres compromisos. Com a resultat, la gent assumeix que les mares treballadores estan menys compromeses i, per tant, s&oacute;n menys eficients en el treball.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s d'afectar la c&agrave;rrega de treball general de les dones i a les tasques contraposades que han de compaginar, la maternitat tamb&eacute; afecta a la manera en qu&egrave; les mares que treballen fora de la llar s&oacute;n vistes pels altres. Les mares semblen encarnar l'ess&egrave;ncia de la feminitat (Okimoto i Heilman, 2012). Qu&egrave; implica aix&ograve; per a les carreres de les dones (i per a les carreres dels homes) que tenen fills?
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Percepcions sobre les caracter&iacute;stiques personals de les mares i els pares.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tant els estudis experimentals com els estudis de camp desenvolupats en aquest &agrave;mbit investigador ens mostren que la maternitat &eacute;s m&eacute;s perjudicial per a les mares que la paternitat per als pares. Les mares, ja que representen la dona protot&iacute;pica m&eacute;s que les dones sense fills, semblen menys competents i amb menys encaix en ocupacions de tipus mascul&iacute; que les dones i els homes sense fills i fins i tot que els pares (Heilman i Okimoto, 2008). A aix&ograve; se li ha donat el nom de &ldquo;pena de la maternitat&rdquo; o &ldquo;mur matern&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un estudi for&ccedil;a recent, se'ls va proporcionar als participants informaci&oacute; escrita sobre dones i homes que tenien o no tenien fills i se'ls va demanar que puntuessin en diversos apartats, com ara compet&egrave;ncia, comprom&iacute;s amb la feina i altres q&uuml;estions. Doncs b&eacute;, a les mares se'ls va percebre com menys compromeses amb els seus treballs, menys disponibles i menys assertives que els treballadors (homes i dones) sense fills (Fuegen, Biernat, Haines i Deaux, 2004). A m&eacute;s, les mares que treballen s&oacute;n menys valorades que els pares que treballen, i es d&oacute;na per suposat que s&oacute;n pitjors mares que els pares i que les mares que no treballen, especialment si han decidit treballar per una q&uuml;esti&oacute; de realitzaci&oacute; personal i no per una necessitat econ&ograve;mica (Brescoll i Uhlmann, 2005; Okimoto i Heilman, 2012). &Eacute;s important assenyalar que encara s'ignora si aquests resultats s&oacute;n extrapolables a les mares amb nens m&eacute;s enll&agrave; de l'edat preescolar.
    </p><p class="article-text">
        S'ha observat un prejudici similar en contra dels homes que violen els rols tradicionals de g&egrave;nere: els pares que treballaven a jornada completa donen la impressi&oacute; de ser m&eacute;s competents que aquells que ho fan a jornada redu&iuml;da (veure tamb&eacute; Vinkenburg, van Engen, Coffeng i Dikkers, 2012), per&ograve; no s'ha observat el mateix benefici per a les mares que treballaven a jornada completa (Etaugh i Folger, 1998). A m&eacute;s els pares que es queden a casa per perm&iacute;s parental s&oacute;n menys apreciats que les mares que es queden a casa (Brescoll i Uhlmann, 2005). En la mateixa l&iacute;nia d'investigacions s'ha trobat que els pares treballadors semblaven menys comunals (o emp&agrave;tics) que els pares que es quedaven a casa (Bridges, Etaugh i Barnes-Farrell, 2002; veure tamb&eacute; Park, Smith i Correll, 2008).
    </p><p class="article-text">
        Les mares que treballaven per raons econ&ograve;miques van ser valorades com menys comunals que els pares que treballaven per les mateixes raons. Alhora, aquestes mares van ser valorades com m&eacute;s assertives que aquests pares (Riggs, 1997). En aquest estudi, els nens tenien al voltant d'un any d'edat, i els pares planejaven quedar-se a casa durant tots els anys de la inf&agrave;ncia dels seus fills. Creiem que la millor explicaci&oacute; per a aquest patr&oacute; de resultats la proporciona la teoria del rol social. La conducta d'alg&uacute; que decideix triar un rol de g&egrave;nere at&iacute;pic sembla m&eacute;s reveladora que si actu&eacute;s en l&iacute;nia amb els rols tradicionals de g&egrave;nere. Aix&iacute; que si un pare decideix quedar-se a casa amb el seu fill, se suposa que ha de ser molt comunal, i si una mare decideix treballar per motius econ&ograve;mics, se suposa que ha de ser molt assertiva.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; encara hi ha m&eacute;s: les mares no s&oacute;n tan sols jutjades sovint com menys competents que altres dones; les mares que treballen tamb&eacute; s&oacute;n jutjades com menys comunals que les que es queden a casa (Riggs, 1997). Tot aquest conjunt de resultats ens porta a considerar que les mares treballadores es troben en una situaci&oacute; de &ldquo;sense sortida&rdquo; (Cuddy et al., 2004, p&agrave;g. 702): &ldquo;Les dones van perdre compet&egrave;ncia percebuda i van guanyar calidesa percebuda quan es van convertir en mares &rdquo;, mentre que&ldquo; quan els homes treballadors es van convertir en pares, van mantenir la compet&egrave;ncia percebuda i van guanyar calidesa percebuda &rdquo;(Cuddy et al., 2004, p&agrave;g. 711).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Com afecten en l'&agrave;mbit laboral les percepcions sobre les caracter&iacute;stiques personals de les dones que s&oacute;n mares i dels homes que s&oacute;n pares?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        Les mares tenien menys possibilitats de ser contractades o ascendits comparades amb les dones sense fills, mentre que les possibilitats per als pares en la mateixa situaci&oacute; no es van veure afectades (Cuddy, Fiskey Glick, 2004; Fuegen et al., 2004; Heilman i Okimoto , 2008). Quan es va preguntar sobre quin aspirant no havia de ser pres en consideraci&oacute; per a una posici&oacute; de lideratge de tipus mascul&iacute;, el 62% dels participants van eliminar a la mare, davant el pare o la dona o l'home sense fills (Heilman i Okimoto, 2008) . A les mares se'ls van concedir menys recomanacions perqu&egrave; fossin seleccionades en altres situacions laborals perqu&egrave; els participants les consideraven menys assertives (&eacute;s a dir, menys independents, menys l&iacute;ders) i menys competents (incloent menys productives i menys efica&ccedil;os) que els altres candidats (veure tamb&eacute; Cuddy et al., 2004).
    </p><p class="article-text">
        Curiosament, als pares se'ls va exigir menys que a les mares i als homes sense fills, en relaci&oacute;, per exemple, al comprom&iacute;s del nombre d'hores de treball que els participants d'una investigaci&oacute; els requeririen als sol&middot;licitants per a un treball abans de contractar-los (Fuegen et al., 2004; Fuegen i Endicott, 2010). En altres paraules, als pares se'ls va exigir passar menys hores a l'oficina que als homes i les dones sense fills, i que a les mares (veure Benard i Correll, 2010, per descobriments similars).
    </p><p class="article-text">
        Un ampli experiment ha produ&iuml;t un conjunt especialment coherent i preocupant de resultats. Les mares semblaven menys competents i menys compromeses amb la feina que les no-mares i que els homes amb o sense fills. Els participants van exigir a les mares uns resultats en les proves per a ser contractades superiors als resultats exigits als altres grups per al mateix prop&ograve;sit. Alhora, els salaris que se'ls van oferir eren m&eacute;s baixos, van rebre menys recomanacions de contractaci&oacute;, aix&iacute; com una menor probabilitat de ser recomanades per a la gesti&oacute; o per a ascensos (Correll, Benardy Paik, 2007).
    </p><p class="article-text">
        Les dones sense fills tenien sis vegades m&eacute;s probabilitats de rebre una recomanaci&oacute; per a ser contractades que les que eren mares. En contrast, els pares van semblar m&eacute;s compromesos amb la feina que els que no eren pares, se'ls permetien m&eacute;s retards, se'ls oferien salaris m&eacute;s alts, se'ls recomanava m&eacute;s sovint per la direcci&oacute;, tenien m&eacute;s possibilitats de ser proposats per a ascensos, i, d'alguna manera, tenien m&eacute;s possibilitats de ser contractats que altres homes sense fills (Correll et al., 2007). Aquest patr&oacute; va ser replicat, en general, en un estudi m&eacute;s recent (Benard i Correll, 2010). Complementant els seus descobriments de laboratori, en un segon estudi, Correl i col&middot;laboradors van enviar m&eacute;s de 1.200 sol&middot;licituds en resposta a ofertes d'ocupaci&oacute;. Les dones sense fills van rebre m&eacute;s del doble de trucades que les mares amb una qualificaci&oacute; id&egrave;ntica.
    </p><p class="article-text">
        En un estudi realitzat en el context del m&oacute;n acad&egrave;mic nord-americ&agrave; es van recopilar dades tant dels professors joves com del cos docent s&egrave;nior (King, 2008). Tot i ocupar posicions formalment similars, les mares guanyaven menys diners que els pares. El cos docent s&egrave;nior esperava menys aven&ccedil;os professionals de les mares que dels pares. Alhora, les mares van declarar estar m&eacute;s involucrades en el seu treball i tenir un major comprom&iacute;s que els pares. Malgrat que no hi va haver difer&egrave;ncies entre pares i mares en el desig de progressar, els supervisors (en l'estudi, els supervisors eren els avaluadors) van percebre a les mares com menys involucrades i menys flexibles que els pares. Al seu torn, les qualificacions d'aquests supervisors estaven relacionades amb la promoci&oacute; professional. Els resultats d'aquest estudi s&oacute;n rellevants ja que mostren una diverg&egrave;ncia entre la perspectiva de les mares i els seus supervisors en relaci&oacute; amb el rendiment laboral; &eacute;s a dir, els supervisors jutgen a les mares pitjor del que les mares es jutgen a si mateixes, el que demostra que les impressions dels supervisors determinen en part l'&egrave;xit de la carrera professional. Una explicaci&oacute; probable de la diverg&egrave;ncia de perspectiva trobada entre les mares i els supervisors s&oacute;n els estereotips de g&egrave;nere: a causa del &ldquo;mur maternal&rdquo; descrit anteriorment, el comprom&iacute;s de les mares amb els seus llocs de treball i la motivaci&oacute; d'&egrave;xit relacionat amb els seus treballs s&oacute;n subestimats .
    </p><p class="article-text">
        Poden escapar les dones de la sanci&oacute; de la maternitat? Un recent estudi espanyol va demostrar que s&iacute; que poden, deixant clara i expl&iacute;cita la seva vocaci&oacute; per la feina (Aranda &amp; Glick, 2014). Les mares que han indicat a qui les contractaven i als seus caps que estaven lliurades amb el treball van rebre (per part dels participants en la investigaci&oacute;) recomanacions de contractaci&oacute; tan bones com els pares consagrats a la fam&iacute;lia i al treball. Tan sols les dones que van indicar estar entregades a les seves fam&iacute;lies van rebre menys recomanacions. Un patr&oacute; similar es va trobar per a l'assignaci&oacute; de recursos i oportunitats laborals.
    </p><p class="article-text">
        Dels resultats obtinguts en les diverses investigacions esmentades &eacute;s f&agrave;cil deduir que la clau per acabar amb la discriminaci&oacute; de les mares treballadores basada en els estereotips &eacute;s un cessament de la distribuci&oacute; desigual entre pares i mares del treball dom&egrave;stic i la cura dels nens, o que almenys cedeixi la percepci&oacute; que les dones es consagraran a les tasques dom&egrave;stiques i a la cura dels nens en detriment dels seus llocs de treball (Aranda i Glick, 2014). Alguns estudiosos suggereixen que les dones que es dediquen responsablement als seus treballs haurien d'assegurar corregir suposicions err&ograve;nies en contextos relacionats amb el treball.
    </p><p class="article-text">
        No hi ha dubte que cal un treball profund, social i pol&iacute;tic, per eliminar els estereotips per ra&oacute; de g&egrave;nere que coarten i limiten tant a les dones com als homes.
    </p><p class="article-text">
        Bibliografia
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        Aranda, B. y Glick, P. (2014). Signaling devotion to work over family undermines the moth&shy;erhood penalty. <em>Group Processes &amp; Intergroup Relations, 17</em>, 91&ndash;99.
    </p><p class="article-text">
        Benard, S. y Correll, S. J. (2010). Normative discrimination and the motherhood penalty. <em>Gender &amp; Society, 24</em>, 616&ndash;646.
    </p><p class="article-text">
        Brescoll, V. L. y Uhlmann, E. L. (2005). Attitudes toward traditional and nontraditional parents. <em>Psychology of Women Quarterly, 29</em>, 436&ndash;445.
    </p><p class="article-text">
        Bridges, J. S., Etaugh, C. y Barnes-Farrell, J. (2002). Trait judgments of stay-at-home and employed parents: A function of social role and/or shifting standards? <em>Psychology of Women Quarterly, 26</em>, 140&ndash;150.
    </p><p class="article-text">
        Correll, S. J., Benard, S. y Paik, I. (2007). Getting a job: Is there a motherhood penalty? <em>American Journal of Sociology, 112</em>, 1297&ndash;1338.
    </p><p class="article-text">
        Cuddy, A. J. C., Fiske, S. T. y Glick, P. (2004). When professionals become mothers, warmth doesn&rsquo;t cut the ice. <em>Journal of Social Issues, 60</em>, 701&ndash;718.
    </p><p class="article-text">
        Etaugh, C. y Folger, D. (1998). Perceptions of parents whose work and parenting behaviors deviate from role expectations. <em>Sex Roles, 39</em>, 215&ndash;223.
    </p><p class="article-text">
        Fuegen, K., Biernat, M., Haines, E. y Deaux, K. (2004). Mothers and fathers in the workplace: How gender and parental status influence judgments of job-related competence. <em>Journal of Social Issues, 60</em>, 737&ndash;754
    </p><p class="article-text">
        Fuegen, K. y Endicott, N. F. (2010). Evidence of shifting standards in judgments of male and female parents&rsquo; job-related ability. <em>Current Research in Social Psychology, 15</em>, 53&ndash;61.
    </p><p class="article-text">
        Heilman, M. E. y Okimoto, T. G. (2008). Motherhood: A potential source of bias in employ&shy;ment decisions. <em>Journal of Applied Psychology, 93</em>, 189&ndash;198.
    </p><p class="article-text">
        King, E. B. (2008). The effect of bias on the advancement of working mothers: Disentangling legitimate concerns from inaccurate stereotypes as predictors of advancement in academe. <em>Human Relations, 61</em>, 1677&ndash;1711.
    </p><p class="article-text">
        Okimoto, T. G. y Heilman, M. E. (2012). The &ldquo;bad parent&rdquo; assumption: How gender stereo&shy;types affect reactions to working mothers. <em>Journal of Social Issues, 68</em>, 704&ndash;724.
    </p><p class="article-text">
        Park, B., Smith, J. A. y Correll, J. (2008). &lsquo;&lsquo;Having it all&rsquo;&rsquo; or &lsquo;&lsquo;doing it all&rsquo;&rsquo;? Perceived trait attributes and behavioral obligations as a function of workload, parenthood, and gender. <em>European Journal of Social Psychology, 38</em>, 1156&ndash;1164.
    </p><p class="article-text">
        Riggs, J. M. (1997). Mandates for mothers and fathers: Perceptions of breadwinners and care givers. <em>Sex Roles, 37</em>, 565&ndash;580.
    </p><p class="article-text">
        Viladot, Ma. A. y Steffens C. M. (en prensa). <em>El g&eacute;nero en el trabajo: perspectiva socio-psicol&oacute;gica</em>. Barcelona: UOC Publishing
    </p><p class="article-text">
        Vinkenburg, C. J., van Engen, M. L., Coffeng, J. y Dikkers, J. S. E. (2012). Bias in employ&shy;ment decisions about mothers and fathers: The (dis)advantages of sharing care responsi&shy;bilities. <em>Journal of Social Issues, 68</em>, 725&ndash;741.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/paternitat-maternitat-igualtat_132_4092053.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Mar 2016 18:56:22 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Paternitat, maternitat i percepcions relacionades amb el treball]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paternidad, maternidad y percepciones relacionadas con el trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/maternidad-igualdad-paternidad_132_4092059.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">No cabe duda que es necesario un trabajo profundo, social y político,  para eliminar los estereotipos por razón de género que coartan y limitan tanto a las mujeres como a los  hombres.</p></div><p class="article-text">
        Diversas investigaciones nos muestran que las madres que trabajan son penalizadas debido al conflicto que se percibe entre dos esquemas cognitivos que prevalecen en nuestra sociedad: la &ldquo;madre ideal&rdquo; y el &ldquo;trabajador ideal&rdquo; (Viladot y Steffens, en prensa). Las normas sociales prescriben que las madres (pero no los padres) act&uacute;en como cuidadoras principales de sus hijos y participen intensivamente en su crianza. Las expectativas sociales para las madres contradicen el esquema que define al trabajador ideal como alguien que da prioridad al trabajo sobre todos los dem&aacute;s compromisos. Como resultado, la gente asume que las madres trabajadoras est&aacute;n menos comprometidas y, por lo tanto, son menos eficientes en el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de afectar a la carga de trabajo general de las mujeres y a las tareas contrapuestas que tienen que compaginar, la maternidad tambi&eacute;n afecta al modo en que las madres que trabajan fuera del hogar son vistas por los dem&aacute;s. Las madres parecen encarnar la esencia de la feminidad (Okimoto y Heilman, 2012). &iquest;Qu&eacute; implica esto para las carreras de las mujeres (y para las carreras de los hombres) que tienen hijos?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Percepciones sobre las caracter&iacute;sticas personales de las madres y los padres.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tanto los estudios experimentales como los estudios de campo desarrollados en este &aacute;mbito investigativo nos muestran que la maternidad es m&aacute;s perjudicial para las madres que la paternidad para los padres. Las madres, puesto que representan a la mujer protot&iacute;pica m&aacute;s que las mujeres sin hijos, parecen menos competentes y con menos encaje en empleos de tipo masculino que las mujeres y los hombres sin hijos e incluso que los padres (Heilman y Okimoto, 2008). A esto se le ha dado el nombre de &ldquo;pena de la maternidad&rdquo; o &ldquo;muro materno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un estudio bastante reciente, se les proporcion&oacute; a los participantes informaci&oacute;n escrita sobre mujeres y hombres que ten&iacute;an o no ten&iacute;an hijos y  se les pidi&oacute; que puntuaran en diversos apartados, tales como competencia, compromiso con el trabajo y otras cuestiones. Pues bien, a las madres se les percibi&oacute; como menos comprometidas con sus trabajos, menos disponibles y menos asertivas que los  trabajadores (hombres y mujeres) sin hijos (Fuegen, Biernat, Haines y Deaux,  2004). Adem&aacute;s, las madres que trabajan son menos valoradas que los padres que trabajan, y se da por supuesto que son peores madres que los padres y que las madres que no trabajan, en especial si han decidido trabajar por una cuesti&oacute;n de realizaci&oacute;n personal y  no por una necesidad econ&oacute;mica (Brescoll y Uhlmann, 2005; Okimoto y Heilman, 2012). Es importante se&ntilde;alar que todav&iacute;a se ignora si estos resultados son extrapolables a las madres con ni&ntilde;os m&aacute;s all&aacute; de la edad preescolar.
    </p><p class="article-text">
        Se ha observado un prejuicio similar en contra de los hombres que violan los roles tradicionales de g&eacute;nero: los padres que trabajaban a jornada completa dan la impresi&oacute;n de ser m&aacute;s competentes que aquellos que lo hacen a jornada reducida (ver tambi&eacute;n  Vinkenburg, van Engen, Coffeng y Dikkers, 2012), pero no se ha observado el mismo beneficio para las madres que trabajaban a jornada completa (Etaugh y Folger, 1998). Adem&aacute;s los padres que se quedan en casa por permiso parental son menos apreciados que las madres que se quedan en casa (Brescoll y Uhlmann, 2005). En la misma l&iacute;nea de investigaciones se ha encontrado que los padres trabajadores parec&iacute;an menos comunales (o emp&aacute;ticos) que los padres que se quedaban en casa (Bridges, Etaugh y Barnes-Farrell, 2002; ver tambi&eacute;n  Park, Smith y Correll, 2008).
    </p><p class="article-text">
        Las madres que trabajaban por razones econ&oacute;micas fueron valoradas como menos comunales que los padres que trabajaban por las mismas razones. Al mismo tiempo, dichas madres fueron valoradas como  m&aacute;s asertivas que estos padres (Riggs, 1997). En este estudio, los ni&ntilde;os ten&iacute;an alrededor de un a&ntilde;o de edad, y los padres planeaban quedarse en casa durante todos los a&ntilde;os de la infancia de sus hijos. Creemos que la mejor explicaci&oacute;n para este patr&oacute;n de resultados la proporciona la teor&iacute;a del rol social. La conducta de alguien que decide elegir un rol de g&eacute;nero at&iacute;pico parece m&aacute;s reveladora que si actuara en l&iacute;nea con los roles tradicionales de g&eacute;nero. As&iacute; que si un padre decide quedarse en casa con su hijo,  se supone que debe de ser muy comunal, y si una madre decide trabajar por motivos econ&oacute;micos, se supone que debe de ser muy asertiva.
    </p><p class="article-text">
        Pero a&uacute;n hay m&aacute;s: las madres no son tan s&oacute;lo juzgadas a menudo como menos competentes que otras mujeres; las madres que trabajan tambi&eacute;n son juzgadas como menos comunales que las que se quedan en casa (Riggs, 1997).  Todo este conjunto de resultados nos lleva a considerar que las madres trabajadoras se encuentran en una situaci&oacute;n de &ldquo;sin salida&rdquo; (Cuddy et al., 2004, p. 702):&ldquo;Las mujeres perdieron competencia percibida y ganaron calidez percibida cuando se convirtieron en madres&rdquo;, mientras que &ldquo;cuando los hombres trabajadores se convirtieron en padres, mantuvieron la competencia percibida y ganaron calidez percibida&rdquo; (Cuddy et al., 2004, p. 711). 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo afectan en el &aacute;mbito laboral las percepciones sobre las caracter&iacute;sticas personales de las mujeres que son madres y de los hombres que son padres? </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        Las madres ten&iacute;an menos posibilidades de ser contratadas o ascendidas comparadas con las mujeres sin hijos, mientras que las posibilidades para los padres en la misma situaci&oacute;n no se vieron afectadas (Cuddy, Fiskey Glick, 2004; Fuegen et al., 2004; Heilman y Okimoto, 2008). Cuando se pregunt&oacute; sobre qu&eacute; aspirante no deb&iacute;a ser tomado en consideraci&oacute;n para una posici&oacute;n de liderazgo de tipo masculino, el 62% de los participantes eliminaron a la madre,  frente al padre o a la mujer o al hombre sin hijos (Heilman y Okimoto, 2008). A las madres se les concedieron menos recomendaciones para que fueran seleccionadas en otras situaciones laborales porque los participantes las consideraban menos asertivas (es decir, menos independientes, menos l&iacute;deres) y menos competentes (incluyendo menos productivas y menos eficaces) que los dem&aacute;s candidatos  (ver tambi&eacute;n  Cuddy et al., 2004).
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, a los padres se les exigi&oacute; menos que a las madres y a los hombres sin hijos, en relaci&oacute;n, por ejemplo, al compromiso del n&uacute;mero de horas de trabajo que los participantes de una investigaci&oacute;n les requerir&iacute;an a los solicitantes para un trabajo antes de contratarles (Fuegen et al., 2004; Fuegen y Endicott, 2010). En otras palabras, a los padres se les exigi&oacute; pasar menos horas en la oficina que a los hombres y las mujeres sin hijos,  y que a las madres (ver Benard y Correll, 2010, para descubrimientos similares).
    </p><p class="article-text">
        Un amplio experimento ha producido un conjunto especialmente coherente y preocupante de resultados. Las madres parec&iacute;an menos competentes y menos comprometidas con el trabajo que las no-madres y que los hombres con o sin hijos. Los participantes exigieron a las madres unos resultados en las pruebas para ser contratadas superiores a los resultados exigidos a los otros grupos para el mismo prop&oacute;sito. Al mismo tiempo, los salarios que se les ofrecieron eran m&aacute;s bajos, recibieron menos recomendaciones de contrataci&oacute;n, as&iacute; como una menor probabilidad de ser recomendadas para la gesti&oacute;n o para ascensos (Correll, Benardy Paik, 2007).
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres sin hijos ten&iacute;an seis veces m&aacute;s probabilidades de recibir una recomendaci&oacute;n para ser contratadas que las que eran madres. En contraste, los padres parecieron m&aacute;s comprometidos con el trabajo que los que no eran padres, se les permit&iacute;an m&aacute;s retrasos, se les ofrec&iacute;an salarios m&aacute;s altos, se les recomendaba m&aacute;s a menudo para la direcci&oacute;n, ten&iacute;an m&aacute;s posibilidades de ser propuestos para ascensos, y, de alguna manera, ten&iacute;an m&aacute;s posibilidades de ser contratados que otros hombres sin hijos (Correll et al., 2007). Este patr&oacute;n fue replicado, en general, en un estudio m&aacute;s reciente (Benard y Correll, 2010). Complementando sus descubrimientos de laboratorio, en un segundo estudio, Correl y colaboradores enviaron m&aacute;s de 1.200 solicitudes en respuesta a ofertas de empleo. Las mujeres sin hijos recibieron m&aacute;s del doble de llamadas que las madres con una cualificaci&oacute;n id&eacute;ntica.
    </p><p class="article-text">
        En un estudio realizado en el contexto del mundo acad&eacute;mico estadounidense se recopilaron datos tanto de los profesores j&oacute;venes como del cuerpo docente senior (King, 2008). A pesar de ocupar posiciones formalmente similares, las madres ganaban menos dinero que los padres. El cuerpo docente senior esperaba menos avances profesionales de las madres que de los padres. Al mismo tiempo, las madres declararon estar m&aacute;s involucradas en su trabajo y tener un mayor compromiso que los padres. Pese a que no hubo diferencias entre padres y madres en el deseo de progresar, los supervisores (en el estudio, los supervisores eran los evaluadores) percibieron a las madres como menos involucradas y menos flexibles que los padres. A su vez, las calificaciones de estos supervisores estaban relacionadas con la promoci&oacute;n profesional. Los resultados de este estudio  son relevantes ya que muestran una divergencia entre la perspectiva de las madres y sus supervisores en relaci&oacute;n con el rendimiento laboral; es decir, los supervisores juzgan  a las madres peor de lo que las madres se juzgan a s&iacute; mismas, lo que demuestra que las impresiones de los supervisores determinan en parte el &eacute;xito de la carrera profesional. Una explicaci&oacute;n probable  de la divergencia de perspectiva encontrada entre las madres y los supervisores son los estereotipos de g&eacute;nero: a causa del &ldquo;muro maternal&rdquo; descrito anteriormente, el compromiso de las madres con sus empleos y la motivaci&oacute;n de logro relacionado con sus trabajos son subestimados.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pueden escapar las mujeres de la sanci&oacute;n de la maternidad? Un reciente estudio espa&ntilde;ol demostr&oacute; que s&iacute; pueden, dejando clara y expl&iacute;cita su vocaci&oacute;n por el trabajo (Aranda &amp;Glick, 2014). Las madres que indicaron a quienes las contrataban y a sus jefes que estaban entregadas con el trabajo recibieron (por parte de los participantes en la investigaci&oacute;n)  recomendaciones de contrataci&oacute;n tan buenas como los padres consagrados a la familia y al trabajo. Tan s&oacute;lo las mujeres que indicaron estar entregadas a sus familias recibieron menos recomendaciones. Un patr&oacute;n similar se encontr&oacute; para la asignaci&oacute;n de recursos y oportunidades laborales.
    </p><p class="article-text">
        De los resultados obtenidos  en las diversas investigaciones citadas es f&aacute;cil deducir que  la clave para acabar con la discriminaci&oacute;n de las madres trabajadoras basada en los estereotipos es un cese de la distribuci&oacute;n desigual entre padres y madres del trabajo dom&eacute;stico y el cuidado de los ni&ntilde;os, o que por lo menos ceda la percepci&oacute;n de que las mujeres se consagrar&aacute;n a las tareas dom&eacute;sticas y al cuidado de los ni&ntilde;os en detrimento de sus empleos (Aranda y Glick, 2014). Algunos estudiosos sugieren que las mujeres que se dedican responsablemente a sus trabajos deber&iacute;an asegurarse de corregir suposiciones err&oacute;neas en contextos relacionados con el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda que es necesario un trabajo profundo, social y pol&iacute;tico,  para eliminar los estereotipos por raz&oacute;n de g&eacute;nero que coartan y limitan tanto a las mujeres como a los  hombres. 
    </p><p class="article-text">
        Bibliografia
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        Aranda, B. y Glick, P. (2014). Signaling devotion to work over family undermines the moth&shy;erhood penalty. <em>Group Processes &amp; Intergroup Relations, 17</em>, 91&ndash;99.
    </p><p class="article-text">
        Benard, S. y Correll, S. J. (2010). Normative discrimination and the motherhood penalty. <em>Gender &amp; Society, 24</em>, 616&ndash;646.
    </p><p class="article-text">
        Brescoll, V. L. y Uhlmann, E. L. (2005). Attitudes toward traditional and nontraditional parents. <em>Psychology of Women Quarterly, 29</em>, 436&ndash;445.
    </p><p class="article-text">
        Bridges, J. S., Etaugh, C. y Barnes-Farrell, J. (2002). Trait judgments of stay-at-home and employed parents: A function of social role and/or shifting standards? <em>Psychology of Women Quarterly, 26</em>, 140&ndash;150.
    </p><p class="article-text">
        Correll, S. J., Benard, S. y Paik, I. (2007). Getting a job: Is there a motherhood penalty? <em>American Journal of Sociology, 112</em>, 1297&ndash;1338.
    </p><p class="article-text">
        Cuddy, A. J. C., Fiske, S. T. y Glick, P. (2004). When professionals become mothers, warmth doesn&rsquo;t cut the ice. <em>Journal of Social Issues, 60</em>, 701&ndash;718.
    </p><p class="article-text">
        Etaugh, C. y Folger, D. (1998). Perceptions of parents whose work and parenting behaviors deviate from role expectations. <em>Sex Roles, 39</em>, 215&ndash;223.
    </p><p class="article-text">
        Fuegen, K., Biernat, M., Haines, E. y Deaux, K. (2004). Mothers and fathers in the workplace: How gender and parental status influence judgments of job-related competence. <em>Journal of Social Issues, 60</em>, 737&ndash;754
    </p><p class="article-text">
        Fuegen, K. y Endicott, N. F. (2010). Evidence of shifting standards in judgments of male and female parents&rsquo; job-related ability. <em>Current Research in Social Psychology, 15</em>, 53&ndash;61.
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        Heilman, M. E. y Okimoto, T. G. (2008). Motherhood: A potential source of bias in employ&shy;ment decisions. <em>Journal of Applied Psychology, 93</em>, 189&ndash;198.
    </p><p class="article-text">
        King, E. B. (2008). The effect of bias on the advancement of working mothers: Disentangling legitimate concerns from inaccurate stereotypes as predictors of advancement in academe. <em>Human Relations, 61</em>, 1677&ndash;1711.
    </p><p class="article-text">
        Okimoto, T. G. y Heilman, M. E. (2012). The &ldquo;bad parent&rdquo; assumption: How gender stereo&shy;types affect reactions to working mothers. <em>Journal of Social Issues, 68</em>, 704&ndash;724.
    </p><p class="article-text">
        Park, B., Smith, J. A. y Correll, J. (2008). &lsquo;&lsquo;Having it all&rsquo;&rsquo; or &lsquo;&lsquo;doing it all&rsquo;&rsquo;? Perceived trait attributes and behavioral obligations as a function of workload, parenthood, and gender. <em>European Journal of Social Psychology, 38</em>, 1156&ndash;1164.
    </p><p class="article-text">
        Riggs, J. M. (1997). Mandates for mothers and fathers: Perceptions of breadwinners and care givers. <em>Sex Roles, 37</em>, 565&ndash;580.
    </p><p class="article-text">
        Viladot, Ma. A. y Steffens C. M. (en prensa). <em>El g&eacute;nero en el trabajo: perspectiva socio-psicol&oacute;gica</em>. Barcelona: UOC Publishing
    </p><p class="article-text">
        Vinkenburg, C. J., van Engen, M. L., Coffeng, J. y Dikkers, J. S. E. (2012). Bias in employ&shy;ment decisions about mothers and fathers: The (dis)advantages of sharing care responsi&shy;bilities. <em>Journal of Social Issues, 68</em>, 725&ndash;741.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/maternidad-igualdad-paternidad_132_4092059.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Mar 2016 18:45:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Paternidad, maternidad y percepciones relacionadas con el trabajo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No queremos más mujeres maltratadas, no queremos más mujeres asesinadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/violencia-machista-violencia-de-genero_132_2338185.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El 25 de noviembre de cada a&ntilde;o es el D&iacute;a Internacional contra la violencia a las mujeres y las ni&ntilde;as, o lo que es lo mismo, contra la violencia machista. El clamor es desde hace demasiados a&ntilde;os el mismo. Se eligi&oacute; esta fecha en recuerdo y homenaje de tres hermanas asesinadas en Santo Domingo, el siglo pasado. Este a&ntilde;o, como cada a&ntilde;o desde entonces, las mujeres han salido a la calle, se han hecho homenajes y actos para recordar a las que, como las tres hermanas asesinadas, han perdido la vida por el hecho de ser mujeres. Para recordar tantas mujeres maltratadas por violencia machista y tantos ni&ntilde;os que, directa o indirectamente, sufren las consecuencias. Es, por tanto, un d&iacute;a triste. Un d&iacute;a en que la reivindicaci&oacute;n va ligada al sentimiento de tristeza. Por de pronto, en Catalu&ntilde;a 6 mujeres asesinadas en lo que va de a&ntilde;o. Y una de cuatro mujeres ha sufrido un ataque machista. En Espa&ntilde;a en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os han sido asesinadas m&aacute;s de 800 mujeres. Una de cada ocho mujeres ha sufrido violencia f&iacute;sica y / o sexual por parte de su pareja o ex-pareja. Y una de cada cuatro mujeres son sobrevivientes de la violencia psicol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Se dice que no podemos saber con exactitud cu&aacute;ntas mujeres mueren cada a&ntilde;o a manos de un hombre que las estad&iacute;sticas se falsean. Se habla de unas 70 mujeres de media en Espa&ntilde;a. Muchas. S&iacute; sabemos cu&aacute;ntas mujeres presentan denuncias: alrededor de 26.000 en el primer trimestre de 2015 (hay que decir que s&oacute;lo un 0,01% son falsas), y en Catalu&ntilde;a, 10.918 (un 48% se han hecho por vejaciones y maltratos psicol&oacute;gicos ; un 37% por violencia f&iacute;sica y un 2% por violencia sexual de las parejas o ex-parejas). Sabemos cu&aacute;ntas denuncias se retiran por miedo, por verg&uuml;enza, por sentimientos de culpabilidad, por creencias err&oacute;neas de las mujeres y sabemos del trabajo ingente de la polic&iacute;a, los servicios sanitarios y asistenciales. En concreto, los Mossos han arrestado este a&ntilde;o 4.288 hombres por violencia dom&eacute;stica. La mayor&iacute;a de los agresores y de las v&iacute;ctimas tienen entre 21 y 51 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La violencia machista y una de sus derivaciones, la violencia dom&eacute;stica, m&aacute;s que un problema social, es un atentado a los derechos humanos m&aacute;s elementales que est&aacute; presente en todos los pa&iacute;ses del mundo. Podemos decir sin ambig&uuml;edades que estamos ante un problema universal ya que no hay ninguna regi&oacute;n del mundo, ning&uacute;n pa&iacute;s y cultura en que se haya conseguido que las mujeres est&eacute;n libres. Hablamos de muchos millones de mujeres (entre ellas cuento las ni&ntilde;as y las j&oacute;venes menores de 18 a&ntilde;os).
    </p><p class="article-text">
        Los Organismos internacionales, los Comit&eacute;s dependientes de Naciones Unidas como el Comit&eacute; para la Eliminaci&oacute;n de las Discriminaci&oacute;n contra la Mujer (CEDAW) de Naciones Unidas, analizan la realidad y hacen propuestas a los diferentes Estados miembros. Propuestas que deber&iacute;an ser de obligado cumplimiento. Igualmente como deber&iacute;a ser de obligado cumplimiento el tratado de Estambul cuando recomienda acciones para paliar esta lacra. Una vulneraci&oacute;n de los derechos humanos que nos advierte que una de cada tres mujeres en el mundo ha sido v&iacute;ctima de violencia machista. Que nos dice que 62 millones de mujeres europeas han sufrido violencia a manos de un hombre.
    </p><p class="article-text">
        La implicaci&oacute;n, como digo, de las Naciones Unidas, tambi&eacute;n de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo y diferentes ONG con gran capacidad de incidencia internacional, es hoy en d&iacute;a una realidad firme. A pesar de todo el trabajo ingente, la violencia contra las mujeres no s&oacute;lo persiste visiblemente sino que la contrariedad que suscita su voluntad de libertad y para ser tratadas en la igualdad y el respeto es alarmante. Hay que insistir en que no es un problema de las mujeres, ellas son las v&iacute;ctimas, el problema es sobre todo de aquellos hombres que tienen mentalidad machista y que no quieren aceptar que las mujeres son seres humanos y seres humanos libres.
    </p><p class="article-text">
        La exigencia que sale de esta gran preocupaci&oacute;n internacional es que los Estados condenen la violencia sin excusas, lo que quiere decir que no defiendan ninguna costumbre, ninguna tradici&oacute;n o consideraci&oacute;n religiosa que les permita eludir su obligaci&oacute;n de eliminarla. Afortunadamente, el &ldquo;relativismo cultural&rdquo; ha queda rechazado; como m&iacute;nimo, queda en entredicho. Cuando los actos de violencia machista quedan indemnes agravan indefectiblemente sus efectos. Cuando el Estado no castiga a los infractores, la impunidad no s&oacute;lo intensifica la subordinaci&oacute;n y la impotencia de las mujeres que la sufren, sino que, adem&aacute;s, transmite a la sociedad el mensaje de que la violencia machista es aceptada e inevitable. El comportamiento violento se convierte as&iacute; en normalizado.
    </p><p class="article-text">
        La violencia hacia la mujer no es consecuencia de actos al azar de mala conducta individual, sino que est&aacute; profundamente arraigada en relaciones estructurales de desigualdad entre los g&eacute;neros, hombres y mujeres. Su ubicuidad, es decir, la dominaci&oacute;n sist&eacute;mica de las mujeres por los hombres, es una consecuencia del patriarcado. Acorazado en normas sociales y culturales, lo encontramos incrustado en las econom&iacute;as locales y mundiales; institucionalizado en el derecho y en las estructuras pol&iacute;ticas, en las ideolog&iacute;as formales y el discurso p&uacute;blico. Seg&uacute;n la OMS, los hombres usan la violencia contra las mujeres para disciplinarlas en los roles femeninos tradicionales o cuando perciben amenazada su masculinidad. Cuando una mujer transgrede las normas sociales prescritas y los roles de familia, la violencia ejercida para someterla no es s&oacute;lo un acto aislado oscuro sino que, en virtud de sus funciones punitivas y de control, lo ejecutan para domarlas y perpetuar su discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio reciente realizado por las Naciones Unidas con 4.000 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de diferentes pa&iacute;ses nos muestra que alrededor del 65% de estos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as est&aacute;n de acuerdo en que &ldquo;una mujer debe aceptar la violencia para mantener unida a la familia &rdquo;y un 43% y pico que&ldquo; hay veces que una mujer se merece ser golpeada &rdquo;. A los seis a&ntilde;os, cualquier ni&ntilde;o es capaz de reconocer los roles de g&eacute;nero: una 'buena ni&ntilde;a' es la que escucha y muestra respeto por los mayores, ayuda a su madre y se queda en casa. Un 'buen ni&ntilde;o', sin embargo, es travieso, tiene muchos amigos para jugar en la calle y no siempre tiene paciencia para escuchar a los mayores.
    </p><p class="article-text">
        De modo que la violencia contra la mujer no puede atribuirse &uacute;nicamente a factores psicol&oacute;gicos individuales ni a condiciones socioecon&oacute;micas como, por ejemplo, el desempleo. Las explicaciones de la violencia que pretenden centrarse principalmente en los comportamientos individuales y las historias personales, como el abuso del alcohol o una historia de exposici&oacute;n a la violencia, pasan por alto la desigualdad de g&eacute;nero y la subordinaci&oacute;n femenina sist&eacute;micas . Mientras la mayor&iacute;a de las mujeres que han sufrido la violencia de su pareja se&ntilde;alan las normas sociales y culturales como factores causales, la mayor&iacute;a de los hombres la atribuye a las din&aacute;micas interpersonales. Me parece prioritario que, por erradicarla, se destinen esfuerzos en comprender y abordar el contexto social m&aacute;s amplio de las relaciones de poder entre los hombres y las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Me parece que de este horroroso y cr&oacute;nico atentado a los derechos humanos m&aacute;s elementales tenemos que hablar desde todos los frentes y desde todas las perspectivas que se relacionan. De este problema de la violencia machista tenemos que hablar al igual que tratamos y abordamos otras preocupaciones sociales que tenemos. Tenemos que hablar con los compa&ntilde;eros de trabajo, en los momentos de ocio con los amigos, en las escuelas, institutos y universidades, en el trabajo, en los centros de salud y hospitales ... Desgraciadamente muchas adolescentes sufren acoso de sus compa&ntilde;eros sentimentales que pretenden controlarlas, controlar sus sentimientos y actividades. Prepar&eacute;monos a fondo para poder dar argumentos razonados. Hablemos, esforc&eacute;monos para tratar sobre qu&eacute; significa &ldquo;empat&iacute;a&rdquo;, esforc&eacute;monos para hablar del control, del poder, de los celos, de las culturas que desprecian a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Las noticias sobre m&aacute;s muertes absurdas en Par&iacute;s, Mali, Siria, T&uacute;nez ... parece que nos han de insensibilizar. Pero no nos lo podemos permitir. Debemos continuar conmocionandonos, debemos continuar indignandonos por tantas muertes inocentes y malos tratos. Tenemos que acabar con esta lacra en una sociedad que, adem&aacute;s, se denomina a s&iacute; misma moderna y dem&oacute;crata. De momento s&oacute;lo se destinan el 0,0103% del total de los presupuestos del estado. Lo que nos indica el poco inter&eacute;s y el poco compromiso, ni &eacute;tico ni pol&iacute;tico, que est&aacute; permitiendo que se maltraten y asesinen a mujeres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/violencia-machista-violencia-de-genero_132_2338185.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Nov 2015 08:03:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No queremos más mujeres maltratadas, no queremos más mujeres asesinadas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No volem més dones maltractades, no volem més dones assassinades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/violencia-de-genere-violencia-masclista_132_2338191.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El 25 de novembre de cada any &eacute;s el Dia Internacional contra la viol&egrave;ncia a les dones i les nenes o, el que &eacute;s el mateix, contra la viol&egrave;ncia masclista. El clam &eacute;s des de fa massa anys el mateix. Es va triar aquesta data en record i homenatge de tres germanes assassinades a Santo Domingo, el segle passat. Enguany, com cada any des d&rsquo;aleshores, les dones han sortit al carrer, s&rsquo;han fet homenatges i actes per recordar  a les que, com les tres germanes assassinades,  han perdut la vida pel fet de ser dones.  Per recordar tantes dones maltractades per viol&egrave;ncia masclista i tants infants que, directament o indirectament, en pateixen les conseq&uuml;&egrave;ncies. &Eacute;s, per tant, un dia trist. Un dia en qu&egrave; la  reivindicaci&oacute; va lligada al sentiment de tristesa. Per de prompte, a Catalunya 6 dones assassinades en el que portem d&rsquo;any.  I una de quatre dones ha patit un atac masclista. A l&rsquo;estat espanyol en els &uacute;ltims 10 anys han estat assassinades m&eacute;s de 800 dones. Una de cada vuit dones ha patit viol&egrave;ncia f&iacute;sica y/o sexual per part de la seva parella o ex-parella. I una de cada quatre dones s&oacute;n supervivents de la viol&egrave;ncia psicol&ograve;gica.
    </p><p class="article-text">
        Es diu que no podem saber amb exactitud quantes dones moren cada any a mans d&rsquo;un home perqu&egrave; les estad&iacute;stiques es falsegen. &Eacute;s parla d&rsquo;unes 70 dones de mitjana a l&rsquo;estat espanyol. Moltes. S&iacute; que sabem quantes dones presenten denuncies: al voltant de 26.000 en el primer trimestre  de 2015  (val a dir que nom&eacute;s un 0,01% son falses), i a Catalunya, 10.918 (un 48% s&rsquo;han fet  per vexacions i maltractes psicol&ograve;gics; un 37% per viol&egrave;ncia f&iacute;sica i un 2% per viol&egrave;ncia sexual de les parelles o ex-parelles). Sabem quantes denuncies es retiren per por, per vergonya, per sentiments de culpabilitat, per creences err&ograve;nies de les dones i sabem del treball ingent de la policia, dels serveis sanitaris i assistencials.  En concret, els Mossos d&rsquo;Esquadra han arrestat aquest any 4.288 homes per viol&egrave;ncia domestica. La majoria dels agressors i de les v&iacute;ctimes tenen entre 21 i 51 anys.
    </p><p class="article-text">
        La viol&egrave;ncia masclista i una de les seves derivacions, la viol&egrave;ncia domestica, m&eacute;s que un problema social,  &eacute;s un atemptat als drets humans m&eacute;s elementals  que &eacute;s present arreu dels pa&iuml;sos del m&oacute;n. Podem dir sense ambig&uuml;itats que estem davant d&rsquo;un problema universal ja que no hi ha cap regi&oacute; del m&oacute;n, cap pa&iacute;s i cultura en qu&egrave; s'hagi aconseguit que les dones n&rsquo;estiguin lliures. Parlem de molts milions de dones (entre les quals hi compto les nenes i les joves menors de 18 anys).
    </p><p class="article-text">
        Els Organismes internacionals, els Comit&egrave;s dependents de Nacions Unides com el Comit&egrave; per a l'Eliminaci&oacute; de les Discriminaci&oacute; contra la Dona (CEDAW) de Nacions Unides, analitzen la realitat i fan propostes als diferents Estats membres. Propostes que haurien de ser d'obligat compliment. Igualment com hauria de ser d&rsquo;obligat compliment  el tractat d&rsquo;Istambul quan recomana accions per pal&middot;liar aquesta xacra. Una vulneraci&oacute; dels drets humans que ens adverteix que una de cada tres dones al m&oacute;n ha sigut v&iacute;ctima de viol&egrave;ncia masclista. Que ens diu que 62 milions de dones europees han patit viol&egrave;ncia  a mans d&rsquo;un home.
    </p><p class="article-text">
        La implicaci&oacute;, com dic,  de les Nacions Unides, tamb&eacute; de l&rsquo;Organitzaci&oacute; Internacional del Treball i  diferents ONG amb  gran capacitat d&rsquo;incid&egrave;ncia internacional , &eacute;s avui dia una realitat ferma. Malgrat tot el treball ingent,  la viol&egrave;ncia contra les dones no nom&eacute;s persisteix visiblement  sin&oacute; que la contrarietat que suscita la seva voluntat de llibertat i per ser tractades en la igualtat i el respecte &eacute;s alarmant.  Cal insistir que no &eacute;s un problema de les dones, elles s&oacute;n les v&iacute;ctimes, el problema &eacute;s sobretot d'aquells homes que tenen mentalitat masclista i que no volen acceptar que les dones s&oacute;n essers humans i &eacute;ssers humans lliures.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;exig&egrave;ncia que surt d&rsquo;aquesta gran preocupaci&oacute; internacional &eacute;s que els Estats condemnin la viol&egrave;ncia  sense excuses,  la qual cosa vol dir que no defensin cap costum, cap tradici&oacute; o consideraci&oacute; religiosa  que els permeti eludir la seva obligaci&oacute; d'eliminar-la. Sortosament, el &ldquo;relativisme cultural&rdquo; ha queda refusat; com a m&iacute;nim,  resta en entredit.  Quan els actes de viol&egrave;ncia  masclista queden indemnes s&rsquo;agreugen indefectiblement els seus efectes. Quan l'Estat no castiga els infractors, la impunitat no nom&eacute;s intensifica la subordinaci&oacute; i la impot&egrave;ncia de les dones que la sofreixen, sin&oacute; que, a m&eacute;s, transmet a la societat el missatge que  la viol&egrave;ncia masclista &eacute;s acceptada i inevitable. El comportament violent esdev&eacute; aix&iacute;  normalitzat.
    </p><p class="article-text">
        La viol&egrave;ncia envers la dona no &eacute;s conseq&uuml;&egrave;ncia d'actes a l&rsquo;atzar de mala conducta individual, sin&oacute; que est&agrave; profundament arrelada en relacions estructurals de desigualtat entre els g&egrave;neres, homes i dones. La seva ubiq&uuml;itat, &eacute;s a dir, la dominaci&oacute; sist&egrave;mica de les dones pels homes, &eacute;s una conseq&uuml;&egrave;ncia del patriarcat. Cuirassat en normes socials i culturals,  el trobem incrustat en les economies locals i mundials; institucionalitzat en el dret i en les estructures pol&iacute;tiques,  en les ideologies formals i el discurs p&uacute;blic. Segons l'OMS, els homes usen la viol&egrave;ncia contra les dones per disciplinar-les en els rols femenins tradicionals o quan perceben amena&ccedil;ada la seva masculinitat. Quan una dona transgredeix les normes socials  prescrites i els rols de fam&iacute;lia, la viol&egrave;ncia exercida per a sotmetre-la no &eacute;s nom&eacute;s un acte a&iuml;llat obscur sin&oacute; que, en virtut de les seves funcions punitives i de control, l&rsquo;executen per a domar-les i perpetuar-ne la discriminaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Un estudi recent fet per les Nacions Unides amb 4000 nens i nenes de diferents pa&iuml;sos ens mostra que al voltant del 65% d&rsquo;aquests nens i nenes estan d&rsquo;acord que &ldquo;una dona ha d'acceptar la viol&egrave;ncia per mantenir unida a la fam&iacute;lia&rdquo; i un  43% i escaig que &ldquo;hi ha vegades que una dona es mereix ser colpejada&rdquo;. Als sis anys, qualsevol nen &eacute;s capa&ccedil; de recon&egrave;ixer els rols de g&egrave;nere: una 'bona nena' &eacute;s la que escolta i mostra respecte pels grans, ajuda a la seva mare i es queda a casa. Un 'bon nen', per&ograve;, &eacute;s entremaliat, t&eacute; molts amics per jugar al carrer i no sempre t&eacute; paci&egrave;ncia per escoltar als grans.
    </p><p class="article-text">
        De manera que la viol&egrave;ncia contra la dona no es pot atribuir &uacute;nicament a factors psicol&ograve;gics individuals ni a condicions socioecon&ograve;miques com, per exemple,  la desocupaci&oacute;. Les explicacions de la viol&egrave;ncia que  pretenen centrar-se principalment en els comportaments individuals i les hist&ograve;ries personals, com l'ab&uacute;s de l'alcohol o una hist&ograve;ria d'exposici&oacute; a la viol&egrave;ncia, passen per alt la desigualtat de g&egrave;nere i la subordinaci&oacute; femenina sist&egrave;miques. Mentre la majoria de les dones que han patit la viol&egrave;ncia de la seva parella assenyalen les normes socials i culturals com a factors causals, la majoria dels homes l&rsquo;atribueix a les din&agrave;miques interpersonals. Em sembla prioritari que, per eradicar-la, es destinin esfor&ccedil;os en comprendre i abordar el context social m&eacute;s ampli de les relacions de poder entre els homes i les dones.
    </p><p class="article-text">
        Em sembla que d&rsquo;aquest horror&oacute;s i cr&ograve;nic atemptat als drets humans m&eacute;s elementals n&rsquo;hem de parlar des de tots els fronts i des de totes les perspectives que s&rsquo;hi relacionen. D&rsquo;aquest problema de la viol&egrave;ncia masclista n&rsquo;hem de parlar igual que tractem i abordem altres preocupacions socials que tenim. N&rsquo;hem de parlar amb els companys de feina, en els moments d&rsquo;oci amb els amics, a les escoles, instituts i universitats, en el treball, en els centres de salut i hospitals&hellip; Desgraciadament moltes adolescents sofreixen assetjament dels seus companys sentimentals que pretenen controlar-les, controlar-ne els seus sentiments i activitats. Preparem-nos a fons per poder donar arguments raonats. Parlem-ne, esforcem-nos per tractar sobre qu&egrave; vol dir &ldquo;empatia&rdquo;, esforcem-nos per parlar del control, del poder, de la gelosia,  de les cultures que manlleven i menyspreen les dones.
    </p><p class="article-text">
        Les not&iacute;cies sobre m&eacute;s morts absurdes a Par&iacute;s, Mali, S&iacute;ria, Tun&iacute;ssia... sembla que ens han d&rsquo;insensibilitzar. Per&ograve; no ens ho podem permetre. Hem de continuar commocionant-nos, hem de continuar indignant-nos per tantes morts innocents i maltractaments. Hem d&rsquo;acabar amb aquesta xacra en una societat que, a m&eacute;s, es denomina a ella mateixa moderna i dem&ograve;crata. De moment nom&eacute;s es destinen el 0,0103% del total dels pressupostos de l&rsquo;estat. La qual cosa ens indica el poc inter&egrave;s i el poc comprom&iacute;s, ni &egrave;tic ni pol&iacute;tic, que est&agrave; permetent que es maltractin i assassinin dones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/violencia-de-genere-violencia-masclista_132_2338191.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Nov 2015 07:48:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No volem més dones maltractades, no volem més dones assassinades]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia de género,Violència Masclista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tornem a parlar de la violència domèstica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/violencia-domestica-maltracte-infantil_132_2443255.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La violència domestica no només comporta greus conseqüències a les dones que la pateixen sinó que repercuteix de manera molt severa en les seves criatures</p></div><p class="article-text">
        Fru&iuml;t de la modificaci&oacute; de la Llei de protecci&oacute; del menor apareguda aquest juliol de 2015, ha entrat, per fi, en vigor el Protocol b&agrave;sic d&rsquo;intervenci&oacute; contra el maltractament infantil en l&rsquo;&agrave;mbit familiar. I &eacute;s que la viol&egrave;ncia domestica no nom&eacute;s comporta greus conseq&uuml;&egrave;ncies a les dones que la pateixen sin&oacute; que repercuteix de manera molt severa en les seves criatures pel fet que aquestes conviuen en l&rsquo;ambient nociu de viol&egrave;ncia contra la seva mare. Per tant, en el cas (bastant improbable) que aquestes criatures no pateixin mals tractes directament, fins i tot en el cas que no els presenci&iuml;n, sofreixen l&rsquo;impacte i les repercussions en les seves mares dels maltractaments que aquestes reben. &Eacute;s per aix&ograve; que a aquests nens i nenes se&rsquo;ls considera, sigui quina sigui la situaci&oacute;, v&iacute;ctimes directes de la viol&egrave;ncia domestica.
    </p><p class="article-text">
        Per si el quadre descrit no ens fos encara prou lamentable, nom&eacute;s ens cal pensar en el patiment doble d&rsquo;aquestes dones: sofreixen pel maltractament que han de suportar sobre les pr&ograve;pies espatlles i, ensems, pel maltractament que reben els seus fills i filles. Poques s&oacute;n les dones que no s&rsquo;adonen que la viol&egrave;ncia que viuen llurs criatures en condiciona el benestar i desenvolupament. Moltes d&rsquo;aquestes criatures sofreixen seriosos problemes de salut i psicol&ograve;gic. I per adobar-ho, aquests homes que maltracten sovint les instrumentalitzen per poder exercir m&eacute;s domini i viol&egrave;ncia sobre les mares. I ja en un pla estructural, la viol&egrave;ncia domestica &eacute;s una perversa manera de transmetre, de generaci&oacute; en generaci&oacute;, les conductes violentes sobre la dona. Els nens arribaran a adults havent apr&egrave;s que exercir poder i abusar de les dones &eacute;s el m&eacute;s normatiu. I aquestes hauran apr&egrave;s a tolerar-ne els mals tractes, les vexacions i la discriminaci&oacute; i, a sobre, a sentir-se&rsquo;n culpables.
    </p><p class="article-text">
        Quan aquestes dones aconsegueixen abandonar les respectives parelles torturadores, els records que en elles perviuen s&oacute;n a voltes tan v&iacute;vids que, literalment, tornen a sentir el dolor f&iacute;sic i ps&iacute;quic. Pateixen la s&iacute;ndrome d'estr&egrave;s posttraum&agrave;tic (ansietat, pors irracionals, insomni, malsons terribles...manca profunda d'autoestima). Les corprenen sentiments de vergonya i culpabilitat. I la culpa no merescuda &eacute;s terriblement destructiva, en especial quan t&eacute; la forma de generalitzacions absurdes com &ldquo;aix&ograve; ha succe&iuml;t perqu&egrave; s&oacute;c est&uacute;pida; no serveixo per a res&rdquo;. Sovint se senten soles per&ograve; s&oacute;n moltes les dones que s&rsquo;hi senten: el nombre de dones al m&oacute;n que es troben atrapades en la mateixa lluita &eacute;s incre&iuml;ble, tan incre&iuml;ble com vergonyant. Per complicar-ho encara mes, la OMS insisteix que hi ha sobrades investigacions que demostren que l'estr&egrave;s posttraum&agrave;tic comporta conseq&uuml;&egrave;ncies molt m&eacute;s greus del que es creia; tant &eacute;s aix&iacute; que moltes persones al m&oacute;n pateixen depressi&oacute; profunda relacionada amb l'estr&egrave;s i l'ansietat.
    </p><p class="article-text">
        Com podem ajudar aquestes dones i els seus fills per tal que psicol&ograve;gicament afrontin les devastadores experi&egrave;ncies del maltractament masclista que han patit? No hi ha dubte que hi ha persones (adults i criatures) que s&oacute;n mes resistents als traumes que d'altres, persones que demostren tenir una gran capacitat resilient per a remuntar-se de les situacions l&iacute;mit. Per&ograve; en la gran majoria de les dones i infants maltractats la resili&egrave;ncia no es precisament el que s&rsquo;esdev&eacute;; no, com a m&iacute;nim, com un fenomen que sorgeix de manera natural. Ans el contrari: les investigacions ens demostren que aquestes dones i criatures maltractades pateixen estr&egrave;s posttraum&agrave;tic sever. Se senten destrossades, buides, estupefactes&hellip; el m&oacute;n es torna conf&uacute;s, perd la seva claredat; i les seves creences sobre aquest i sobre les persones, s&rsquo;ensorren i els caldr&agrave; refer-les. Com podem ajudar-los per tal que agafin les regnes de les seves vides i assoleixin una bona salut emocional? S&oacute;n &eacute;ssers humans que han tingut la mala sort de topar de front amb la cultura del patriarcat m&eacute;s hostil.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s cert que, com dic, algunes persones neixen amb una actitud naturalment positiva i que l'optimisme &eacute;s considerat un factor clau per a la resili&egrave;ncia; per&ograve; avui dia els investigadors saben que les noves experi&egrave;ncies i les relacions de suport poden canviar l'estructura del cervell. Aix&ograve; ha portat els psic&ograve;legs a entendre que es pot desenvolupar l'optimisme i la resili&egrave;ncia, i que, en efecte, tant aquestes dones com les seves criatures poden ser inoculades contra la depressi&oacute; ... almenys en alguna mesura. No obstant aix&ograve;, malgrat aquestes bones not&iacute;cies, augmentar la resili&egrave;ncia no &eacute;s un repte personal heroic. Un no es converteix en la classe de persona que pot suportar l'adversitat tan sols per adoptar fermament la resoluci&oacute; individual de tirar endavant sense ajuda. De fet, els investigadors diuen que fora de la influ&egrave;ncia protectora de les relacions interpersonals positives, ser resilient &eacute;s gaireb&eacute; impossible.
    </p><p class="article-text">
        El Protocol d&rsquo;actuaci&oacute; sobre els nens i les nenes v&iacute;ctimes de viol&egrave;ncia dom&egrave;stica es basa en la prevalen&ccedil;a de l&rsquo;acolliment familiar enfront l&rsquo;acolliment residencial. Un ambient familiar on sorgeixin espont&agrave;niament manifestacions d&rsquo;afecte i cura &eacute;s, se&rsquo;ns dubte, un context idoni pel desenvolupament hum&agrave; i si alguna cosa necessiten aquests nens i nenes &eacute;s amor, abrigament, comprensi&oacute;&hellip; Ben del cert que en una llar funcional poden trobar tots aquests ingredients consubstancials al creixement harm&ograve;nic i plaent. Per&ograve; les Administracions no poden defugir el bagatge que aquestes criatures duen en la seva motxilla emocional. Necessiten una atenci&oacute; especialitzada per enfrontar-se amb &egrave;xit a l&rsquo;estr&egrave;s posttraum&agrave;tic, a la reestructuraci&oacute; cognitiva i emocional. De manera que, si b&eacute; &eacute;s convenient, no tot es resolt amb l&rsquo;aixopluc d&rsquo;una fam&iacute;lia. Els caldr&agrave;, en la majoria dels casos, un acompanyament professional (o d&rsquo;una fam&iacute;lia d&rsquo;antuvi professionalitzada) i d&rsquo;aquest requisit imprescindible el govern no pot desentendre&rsquo;s. D&rsquo;altra manera ens estaria dient que aquests sectors vulnerables no li mereixen cap consideraci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ma.&Agrave;ngels Viladot. Autora del llibre Respuestas a la violencia contra la mujer. Propera aparici&oacute;, novembre 2015. Barcelona: Editorial Aresta-Intress.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/violencia-domestica-maltracte-infantil_132_2443255.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Oct 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tornem a parlar de la violència domèstica]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia doméstica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Volvemos a hablar de la violencia doméstica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/violencia-domestica-maltrato-infantil_132_2443273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La violencia doméstica no sólo conlleva graves consecuencias a las mujeres que la padecen sino que repercute de manera muy severa en sus hijxs</p></div><p class="article-text">
        Fruto de la modificaci&oacute;n de la Ley de protecci&oacute;n del menor aparecida este julio de 2015, ha entrado, por fin, en vigor el Protocolo b&aacute;sico de intervenci&oacute;n contra el maltrato infantil en el &aacute;mbito familiar. Y es que la violencia dom&eacute;stica no s&oacute;lo conlleva graves consecuencias a las mujeres que la padecen sino que repercute de manera muy severa en sus hijxs por el hecho de que estxs conviven en el ambiente nocivo de violencia contra su madre. Por tanto, en el caso (bastante improbable) que estas criaturas no sufran malos tratos directamente, incluso en el caso que no los presencien, sufren el impacto y las repercusiones en sus madres de los malos tratos que &eacute;stas reciben. Es por ello que a estos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as se les considera, sea cual sea la situaci&oacute;n, v&iacute;ctimas directas de la violencia dom&eacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Por si el cuadro descrito no fuera todav&iacute;a bastante lamentable, s&oacute;lo necesitamos pensar en el sufrimiento doble de estas mujeres: sufren por el maltrato que deben soportar sobre las propias espaldas y, al mismo tiempo, por el maltrato que reciben sus hijos. Pocas son las mujeres que no se dan cuenta que la violencia que viven sus criaturas condiciona su bienestar y desarrollo. Muchas de estas criaturas sufren serios problemas psicol&oacute;gicos y de salud. Y por si &eacute;sto fuera poco, estos hombres que maltratan, a menudo las instrumentalizan para poder ejercer m&aacute;s dominio y violencia sobre las madres. Y ya en un plano estructural, la violencia dom&eacute;stica es una perversa manera de transmitir, de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, las conductas violentas sobre la mujer. Los ni&ntilde;os llegar&aacute;n a adultos habiendo aprendido que ejercer poder y abusar de las mujeres es lo m&aacute;s normativo. Y &eacute;stas habr&aacute;n aprendido a tolerar &nbsp;los malos tratos, las vejaciones y la discriminaci&oacute;n y, encima, a sentirse culpables.
    </p><p class="article-text">
        Cuando estas mujeres consiguen abandonar las respectivas parejas torturadoras, los recuerdos que en ellas perviven son a veces tan v&iacute;vidos que, literalmente, vuelven a sentir el dolor f&iacute;sico y ps&iacute;quico. Sufren el s&iacute;ndrome de estr&eacute;s postraum&aacute;tico (ansiedad, miedos irracionales, insomnio, pesadillas terribles ... falta profunda de autoestima). Las embargan sentimientos de verg&uuml;enza y culpabilidad. Y la culpa no merecida es terriblemente destructiva, en especial cuando tiene la forma de generalizaciones absurdas como &ldquo;esto ha sucedido porque soy est&uacute;pida; no sirvo para nada &rdquo;. A menudo se sienten solas, pero son muchas las mujeres que lo sienten: el n&uacute;mero de mujeres en el mundo que se encuentran atrapadas en la misma lucha es incre&iacute;ble, tan incre&iacute;ble como vergonzante. Para complicarlo a&uacute;n m&aacute;s, la OMS insiste en que hay sobradas investigaciones que demuestran que el estr&eacute;s postraum&aacute;tico conlleva consecuencias mucho m&aacute;s graves de lo que se cre&iacute;a; tanto es as&iacute; que muchas personas en el mundo padecen depresi&oacute;n profunda relacionada con el estr&eacute;s y la ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos ayudar a estas mujeres y sus hijos para que psicol&oacute;gicamente afronten las devastadoras experiencias del maltrato machista que han sufrido? No hay duda de que hay personas (adultos y ni&ntilde;os) que son mas resistentes a los traumas que otros, personas que demuestran tener una gran capacidad resiliente para remontarse de las situaciones l&iacute;mite. Pero en la gran mayor&iacute;a de las mujeres y ni&ntilde;os maltratados, la resiliencia no es precisamente lo que sucede; no, al menos, como un fen&oacute;meno que surge de manera natural. Al contrario: las investigaciones nos demuestran que estas mujeres y criaturas maltratadas sufren estr&eacute;s postraum&aacute;tico severo. Se sienten destrozadas, vac&iacute;as, estupefactas ... el mundo se vuelve confuso, pierde su claridad; y sus creencias sobre &eacute;ste y sobre las personas, se derrumban y las tendr&aacute;n&nbsp;que rehacer. &iquest;C&oacute;mo podemos ayudarles para que tomen las riendas de sus vidas y alcancen una buena salud emocional? Son seres humanos que han tenido la mala suerte de toparse de frente con la cultura del patriarcado m&aacute;s hostil.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Es cierto que, como digo, algunas personas nacen con una actitud naturalmente positiva y que el optimismo es considerado un factor clave para la resiliencia; pero hoy en d&iacute;a los investigadores saben que las nuevas experiencias y las relaciones de apoyo pueden cambiar la estructura del cerebro. Esto ha llevado a los psic&oacute;logos a entender que se puede desarrollar el optimismo y la resiliencia, y que, en efecto, tanto estas mujeres como sus criaturas pueden ser inoculadas contra la depresi&oacute;n ... al menos en alguna medida. Sin embargo, a pesar de estas buenas noticias, aumentar la resiliencia no es un reto personal heroico. Uno no se convierte en la clase de persona que puede soportar la adversidad s&oacute;lo por adoptar firmemente la resoluci&oacute;n individual de salir adelante sin ayuda. De hecho, los investigadores dicen que fuera de la influencia protectora de las relaciones interpersonales positivas, ser resiliente es casi imposible.
    </p><p class="article-text">
        El Protocolo de actuaci&oacute;n sobre los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as v&iacute;ctimas de violencia dom&eacute;stica se basa en la prevalencia del acogimiento familiar frente al acogimiento residencial. Un ambiente familiar donde surjan espont&aacute;neamente manifestaciones de afecto y cuidado es, sin duda, un contexto id&oacute;neo para el desarrollo humano y si algo necesitan estos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as es amor, arropamiento, comprensi&oacute;n ... Es bien cierto que en un hogar funcional pueden encontrar todos estos ingredientes consustanciales al crecimiento arm&oacute;nico y placentero. Pero las Administraciones no pueden eludir el bagaje que estas criaturas llevan en su mochila emocional. Necesitan una atenci&oacute;n especializada para enfrentarse con &eacute;xito al estr&eacute;s postraum&aacute;tico, la reestructuraci&oacute;n cognitiva y emocional. De modo que, si bien es conveniente, no todo se resuelve con el cobijo de una familia. Necesitar&aacute;n, en la mayor&iacute;a de los casos, un acompa&ntilde;amiento profesional (o de una familia de antemano profesionalizada) y de este requisito imprescindible el gobierno no puede desentenderse. De otro modo nos estar&iacute;a diciendo que estos sectores vulnerables no le merecen ninguna consideraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ma.&Agrave;ngels Viladot. Autora del llibre <em>Respuestas a la violencia contra la mujer</em>. Propera aparici&oacute;, novembre 2015. Barcelona: Editorial Aresta-Intress.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/violencia-domestica-maltrato-infantil_132_2443273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2015 18:50:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Volvemos a hablar de la violencia doméstica]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia doméstica,Maltrato infantil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cambio climático y el género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/cambio-climatico-genero-igualdad_132_2625220.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hacia finales de a&ntilde;o, desde el 30 de noviembre al 11 de diciembre, Par&iacute;s acoger&aacute; la<strong> 21&ordf;. Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio clim&aacute;tico</strong>. Esta conferencia tiene el objetivo de llegar a un acuerdo internacional sobre el clima y que involucre a todos los pa&iacute;ses, con el objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de los 2&ordm;C. &iquest;Tratar&aacute;n tambi&eacute;n de c&oacute;mo el cambio clim&aacute;tico afecta a los sectores m&aacute;s pobres y desvalidos del planeta? Seg&uacute;n datos de 2008 de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos se estima que el 70 por ciento de las personas pobres del mundo son mujeres. <strong>Las desigualdades de g&eacute;nero, el poder de los hombres sobre las mujeres, se traducen en una distribuci&oacute;n desigual de los recursos, en una desigualdad en el acceso y control de estos recursos</strong>; tambi&eacute;n se traducen en diferencias en las oportunidades para acceder a la educaci&oacute;n, en el trabajo y en una escasa presencia en la toma de decisiones. Todas estas desigualdades discriminatorias se agudizan con el cambio clim&aacute;tico. Evidentemente hombres y ni&ntilde;os tambi&eacute;n son vulnerables ante el cambio clim&aacute;tico pero en formas diferentes que las mujeres; formas que deben ser comunicadas y tratadas. En este sentido <strong>entender y analizar las consecuencias diferenciales del cambio clim&aacute;tico seg&uacute;n el g&eacute;nero puede ayudar al establecimiento de pol&iacute;ticas de enfrentamiento y adaptaci&oacute;n</strong>. Pero vayamos por partes.
    </p><p class="article-text">
        En el mundo occidental, quien m&aacute;s o quien menos sabe que el cambio clim&aacute;tico est&aacute; ocurriendo pero como no es un fen&oacute;meno que nos afecte de inmediato sino gradualmente y tampoco sabr&iacute;amos c&oacute;mo afrontarlo, no acabamos de preocuparnos. Podemos pensar que los argumentos cient&iacute;ficos son demasiado complejos, que es un problema demasiado distante y abstracto; que es cosa de ecologistas y que &eacute;stos ya se encargan. Los humanos somos tan inteligentes, podemos decir a nosotros mismos, que ya encontraremos alguna soluci&oacute;n. Algunos pueden leer este tipo de noticias en diagonal, sobre todo las que m&aacute;s miedo les pueden hacer. Los m&aacute;s sensibles a la un&aacute;nime y cruda informaci&oacute;n cient&iacute;fica, en actitud de ciudadan&iacute;a responsable y filantrop&iacute;a ecologista, son cuidadosos discerniendo la basura, cierran las luces y los grifos, tratan de consumir alimentos de proximidad y sin aditivos. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s pueden hacer, se preguntan, para no ser s&oacute;lo chispas fugaces?
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n los que practican una especie de negaci&oacute;n y miran hacia otro lado y leyendo este art&iacute;culo podr&iacute;an pensar &iexcl;Dios m&iacute;o, una apocal&iacute;ptica que nos sermonea! &iexcl;Tenemos suficiente con la crisis econ&oacute;mica! Es cierto, ya tenemos bastante, pero quien dijo que la crisis econ&oacute;mica y las sequ&iacute;as, las inundaciones y los temporales no tienen el mismo denominador com&uacute;n? Adem&aacute;s, si no ocurre un milagro, negar lo innegable, negar la realidad, no resolver&aacute; la ruina de las duras condiciones meteorol&oacute;gicas que se nos vienen encima.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Como succionar sin peligro todo el carbono de la atm&oacute;sfera? &iquest;C&oacute;mo proteger la capa de ozono? &iquest;Como atenuar el calor del sol que produce sequ&iacute;as devastadoras y que, adem&aacute;s, afecta sobre todo a los m&aacute;s desvalidos y necesitados del planeta? &iquest;Como impedir el deshielo del &Aacute;rtico y que ciudades enteras e islas no queden sumergidas en el mar? &iquest;Como detener los desastres naturales cada vez m&aacute;s intensos y frecuentes? &iquest;Como afrontaremos el hecho de que el agua dulce y la comida sean cada vez m&aacute;s escasos? Todo esta ferocidad natural, toda esta violencia climatol&oacute;gica, no s&oacute;lo representa un gravamen econ&oacute;mico brutal para las econom&iacute;as de los pa&iacute;ses sino que afecta en mayor medida a las poblaciones m&aacute;s pobres. Y, por si fuera poco esto, cada desastre parece que inspira menos horror que el anterior.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, en demasiados pa&iacute;ses la desigual distribuci&oacute;n de las responsabilidades y roles en el &aacute;mbito dom&eacute;stico,<strong> la gran dependencia de las mujeres de la agricultura de subsistencia y las grandes dificultades para obtener recursos b&aacute;sicos como el agua y la le&ntilde;a las hace altamente vulnerables ante este fen&oacute;meno tan preocupante</strong>. Seg&uacute;n datos de la ONU del 2008 hacia el a&ntilde;o 2025 dos tercios de la poblaci&oacute;n mundial tendr&aacute; problemas con el agua y <strong>las mujeres, por lo que hemos dicho, son las que m&aacute;s sufrir&aacute;n de esta carencia</strong>. Las mujeres, por los roles de los que son socialmente adjudicatarias, son las responsables de la limpieza, del abastecimiento del agua, las responsables de cocinar. Y las que cultivan las tierras que permiten abastecer a sus familias; tierras que por ser productivas necesitan agua. La falta de agua debido al fen&oacute;meno clim&aacute;tico limita los recursos de agua potable y ya empieza a ser necesario a ir a buscar cada vez m&aacute;s lejos del h&aacute;bitat donde se hace la vida.
    </p><p class="article-text">
        Tanto es as&iacute;, y tan evidente es el cambio clim&aacute;tico, que <strong>las mujeres de pa&iacute;ses como Bangladesh, India y Nepal est&aacute;n adaptando sus sistemas de cultivos seg&uacute;n las temporadas de lluvia</strong>, la intensidad y duraci&oacute;n para asegurar las cosechas. Qu&eacute; duda cabe que la crisis clim&aacute;tica est&aacute; produciendo movimientos migratorios intensivos de hombres que se desplazan a otros pa&iacute;ses (el espejismo del primer mundo) con la esperanza de poder prosperar. <strong>Las mujeres, en cambio, tienen muchas m&aacute;s dificultades para emigrar justamente por sus roles de cuidadoras y ni&ntilde;eras</strong>; el noventa por ciento de estas mujeres sometidas a la m&aacute;s flagrante vulnerabilidad y pobreza son las responsables de cuidar a los ancianos y ancianas y de las criaturas de sus h&aacute;bitats, y esto frena su movilidad. Hay que a&ntilde;adir que en la mayor&iacute;a de los casos sus niveles educativos son inferiores ya que a menudo, esgrimiendo motivos discriminatorios y de desprecio<strong> por el hecho de ser mujeres, se les niega que asisten a la escuela o son sacadas antes de terminar todos los cursos de la escolaridad</strong>. En cualquier caso, los hogares que los hombres abandonan para buscar mejores oportunidades quedan en manos de las mujeres y con escasas posibilidades de subsistencia. Todas estas circunstancias (sus roles dom&eacute;sticos, de cuidado y de mantenimiento de las tierras que cultivan) hacen que la participaci&oacute;n de las mujeres en los procesos de consultas y toma de decisiones para el establecimiento de estrategias de adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico no s&oacute;lo sea necesaria sino crucial y perentoria. Pero m&aacute;s all&aacute; de esto, m&aacute;s all&aacute; de las estrategias de afrontamiento para poder seguir viviendo, es necesario que la pol&iacute;tica tome todas las medidas a su alcance para dar la vuelta la alarmante situaci&oacute;n del clima.
    </p><p class="article-text">
                    Buscar soluciones es la preocupaci&oacute;n sincera s&oacute;lo de los que sinceramente quieren que se encuentren; pero no lo es para aquellos que el cambio clim&aacute;tico es una fuente de ingresos que nunca habr&iacute;an ni imaginado; una lluvia de miles de millones de euros atesoran los promotores inmobiliarios para la construcci&oacute;n de habit&aacute;culos tras el paso de huracanes que origina la crisis clim&aacute;tica, por s&oacute;lo poner un ejemplo inocente. Algunos, para no verse atrapados en una disonancia cognitiva, niegan el cambio clim&aacute;tico. Minimizan el fen&oacute;meno; lo ridiculizan. Son los denominados negacionistas. En cualquier caso, tanto si la negaci&oacute;n es psicol&oacute;gica como si lo hace en forma de capitalismo descarnado, cabe preguntarse qu&eacute; se esconde detr&aacute;s de esta actitud. La respuesta me da verg&uuml;enza decirlo, porque unos y otros la sabemos: los voluminosos intereses econ&oacute;micos. Que aguanten los desvalidos; que se jodan!<strong> Y resulta que los m&aacute;s desvalidos de los desvalidos del planeta son las mujeres...</strong>
    </p><p class="article-text">
                    Al parecer son los responsables pol&iacute;ticos que por &iexcl;vig&eacute;simo primera vez! se reunir&aacute;n para acordar la regulaci&oacute;n de las emisiones carb&oacute;nicas y no sobrepasar el 2% del incremento t&eacute;rmico. Si no conseguimos mantenernos en este punto, nos dicen los cient&iacute;ficos, entraremos a medio plazo en un caos clim&aacute;tico inevitable y catastr&oacute;fico, y no habr&aacute; marcha atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; tengo la sospecha de que con esta pr&oacute;xima Conferencia se pretende continuar alimentando la sensaci&oacute;n ilusoria de preocupaci&oacute;n gubernamental seria? &iquest;Se tomar&aacute;n medidas severas y vinculantes para no superar el objetivo de los 2 &ordm;C? En la primera Conferencia Mundial sobre el cambio de la atm&oacute;sfera que se celebr&oacute; en 1988 en Toronto, hace 27 a&ntilde;os!, despu&eacute;s de haberse afianzado el consenso cient&iacute;fico del calentamiento del planeta, se acord&oacute; reducir las emisiones en un 20% como m&aacute;ximo para el 2005. No s&oacute;lo no han bajado sino que han aumentado. Cuando m&aacute;s esperen los pa&iacute;ses a tomar medidas responsables, m&aacute;s dr&aacute;sticas deber&aacute;n ser para evitar los riesgos de una situaci&oacute;n irreversible. Soy de la opini&oacute;n que nos har&iacute;a falta una transformaci&oacute;n revolucionaria. <strong>Desde los primeros movimientos feministas desde las mujeres han sido promotoras de muchas revoluciones sociales. Una vez m&aacute;s las mujeres podr&iacute;amos ser artificios importantes de esta revoluci&oacute;n clim&aacute;tica que nos espera ineludiblemente.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/cambio-climatico-genero-igualdad_132_2625220.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2015 11:43:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El cambio climático y el género]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El canvi climàtic i el gènere]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/canvi-climatic-dones-genere_132_2625225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Cap a finals d&rsquo;any, des del 30 de novembre a l'11 de desembre, Par&iacute;s acollir&agrave; la <strong>21a. Confer&egrave;ncia de les Nacions Unides sobre el canvi clim&agrave;tic</strong>. Aquesta confer&egrave;ncia t&eacute; l'objectiu d'arribar a un acord internacional sobre el clima i que involucri a tots els pa&iuml;sos, amb l'objectiu de mantenir l'escalfament global per sota dels 2&ordm;C. Tractaran tamb&eacute; de com el canvi clim&agrave;tic afecta als sectors m&eacute;s pobres i desvalguts del planeta? Segons dades del 2008 de les Nacions Unides per als Drets Humans s&rsquo;estima que el 70 per cent de les persones pobres del m&oacute;n s&oacute;n dones. <strong>Les desigualtats de g&egrave;nere, el poder dels homes sobre les dones, es tradueixen en una distribuci&oacute; desigual dels recursos, en una desigualtat en l&rsquo;acc&eacute;s i control d&rsquo;aquests recursos</strong>; tamb&eacute; es tradueixen en diferencies en les oportunitats per accedir a l&rsquo; educaci&oacute;, en la feina i en una minsa pres&egrave;ncia en la presa de decisions. Totes aquestes desigualtats discriminat&ograve;ries s&rsquo;aguditzen amb el canvi clim&agrave;tic. Evidentment homes i nens tamb&eacute; s&oacute;n vulnerables davant del canvi clim&agrave;tic per&ograve; en formes diferents que les dones; formes que han d&rsquo;esser comunicades i tractades. En aquest sentit entendre i analitzar les conseq&uuml;&egrave;ncies diferencials del canvi clim&agrave;tic segons el g&egrave;nere pot ajudar a l&rsquo;establiment de pol&iacute;tiques d&rsquo;enfrontament i adaptaci&oacute;. Per&ograve; anem a pams.
    </p><p class="article-text">
        En el m&oacute;n occidental, qui m&eacute;s qui menys sap que el canvi clim&agrave;tic est&agrave; passant per&ograve; com que no &eacute;s un fenomen que ens afecti d&rsquo;immediat sin&oacute; gradualment i tampoc no sabr&iacute;em com afrontar-lo, no acabem d&rsquo;amo&iuml;nar-nos. Podem pensar que els arguments cient&iacute;fics s&oacute;n massa complexos, que es un problema massa distant i abstracte; que &eacute;s cosa d&rsquo;ecologistes i que aquests ja se n&rsquo;encarreguen. Els humans som tan intel&bull;ligents, ens podem dir a nosaltres mateixos, que ja trobarem alguna soluci&oacute;. Alguns poden llegir aquesta mena de noticies en diagonal, sobretot les que m&eacute;s por els poden fer. Els m&eacute;s sensibles a la un&agrave;nime i crua informaci&oacute; cient&iacute;fica, en actitud de ciutadania responsable i filantropia ecologista, son curosos destriant la brossa, tanquen els llums i les aixetes, miren de consumir aliments de proximitat i sense additius. Qu&egrave; m&eacute;s poden fer, es pregunten, per no ser nom&eacute;s espurnes fugaces?
    </p><p class="article-text">
        Hi ha els que practiquen una mena de negaci&oacute; i miren cap un altre cant&oacute; i tot llegint aquest article podrien pensar &iexcl;deu meu, una apocal&iacute;ptica que ens sermoneja! &iexcl;en tenim prou amb la crisi econ&ograve;mica! &Eacute;s cert, ja en tenim prou, per&ograve; qui a dit que la crisi econ&ograve;mica i les sequeres, les inundacions i els temporals no tenen el mateix denominador com&uacute;? A m&eacute;s, si no s&rsquo;esdev&eacute; un miracle, negar l&rsquo;innegable, negar la realitat, no resoldr&agrave; la ru&iuml;na de les dures condicions meteorol&ograve;giques que se&rsquo;ns venen a sobre.
    </p><p class="article-text">
        Com succionar sense perill tot el carbono del cel? Com protegir la capa d&rsquo;oz&oacute;? Com atenuar el calor del sol que produeix sequeres devastadores que, a m&eacute;s, afecten sobretot als m&eacute;s desvalguts i necessitats del planeta? Com impedir el desgla&ccedil;ament de l&rsquo; &Agrave;rtic i que ciutats senceres i illes no quedin submergides en el mar? Com aturar els desastres naturals cada vegada m&eacute;s intensos i freq&uuml;ents? Com afrontarem el fet que l&rsquo;aigua dol&ccedil;a i el menjar siguin cada cop m&eacute;s escassos? Tot aquesta ferocitat natural, tota aquesta viol&egrave;ncia climatol&ograve;gica, no nom&eacute;s representa un gravamen econ&ograve;mic brutal per a les economies dels pa&iuml;sos sin&oacute; que afecta en m&eacute;s gran mesura a les poblacions m&eacute;s pobres. I, per adobar-ho, cada desastre sembla que inspira menys horror que l&rsquo;anterior.
    </p><p class="article-text">
        Efectivament, en massa pa&iuml;sos la desigual distribuci&oacute; de les responsabilitats i rols en l&rsquo;&agrave;mbit dom&egrave;stic, <strong>la gran depend&egrave;ncia de les dones de l&rsquo;agricultura de subsist&egrave;ncia i les grans dificultats per a obtenir recursos b&agrave;sics com l&rsquo;aigua i la llenya les fa altament vulnerables davant d&rsquo;aquest fenomen tan preocupant</strong>. Segons dades de l&rsquo;ONU del 2008 cap a l&rsquo;any 2025 dos ter&ccedil;os de la poblaci&oacute; mundial tindr&agrave; problemes amb l&rsquo;aigua i les dones, pel que hem dit, s&oacute;n les que m&eacute;s patiran d&rsquo;aquesta mancan&ccedil;a. Les dones, pels rols dels quals s&oacute;n socialment adjudicat&agrave;ries, s&oacute;n les responsables de la neteja, de l&rsquo;abastiment de l&rsquo;aigua, les responsables de cuinar. I les que conreen les terres que permeten abastir les seves fam&iacute;lies; terres que per ser productives necessiten aigua. La manca d&rsquo;aigua at&egrave;s el fenomen clim&agrave;tic limita els recursos d&rsquo;aigua potable i ja comen&ccedil;a a ser necessari a anar-la a cercar cada vegada m&eacute;s lluny de l&rsquo;habitat on es fa la vida. Tant &eacute;s aix&iacute;, i tant evident es el canvi clim&agrave;tic, que les dones de pa&iuml;sos com Bangladesh, &Iacute;ndia i Nepal estan adaptant els seus sistemes de cultius segons les temporades de pluja, la intensitat i duraci&oacute; per assegurar les collites. Quin dubte hi ha que la crisi clim&agrave;tica est&agrave; produint moviments migratoris intensius d&rsquo;homes que es desplacen a altres pa&iuml;sos (el miratge del primer m&oacute;n) amb l&rsquo;esperan&ccedil;a de poder prosperar.
    </p><p class="article-text">
        <strong> Les dones, en canvi, tenen moltes m&eacute;s dificultats per emigrar justament pels seus rols de cuidadores i mainaderes</strong>; el noranta per cent d&rsquo;aquestes dones sotmeses a la m&eacute;s flagrant vulnerabilitat i pobresa s&oacute;n les responsables de tenir cura dels ancians i ancianes i de les criatures dels seus h&agrave;bitats, i aix&ograve; frena la seva mobilitat. Cal afegir que en la majoria dels casos els seus nivells educatius s&oacute;n inferiors ja que sovint, esgrimint motius discriminatoris i de menyspreu pel fet de ser dones, se&rsquo;ls nega que assisteixen a l&rsquo;escola o s&oacute;n tretes abans d&rsquo;acabar tots els cursos de l&rsquo;escolaritat. En qualsevol cas, les llars que els homes abandonen per recercar millors oportunitats queden en mans de les dones i amb escasses possibilitats de subsist&egrave;ncia. Totes aquestes circumst&agrave;ncies (els seus rols dom&egrave;stics, de cura i de manteniment de les terres que cultiven) fan que <strong>la participaci&oacute; de les dones en els processos de consultes i presa de decisions per a l&rsquo;establiment d&rsquo;estrat&egrave;gies d&rsquo;adaptaci&oacute; al canvi clim&agrave;tic no nom&eacute;s sigui necess&agrave;ria sin&oacute; crucial i perempt&ograve;ria</strong>. Per&ograve; m&eacute;s enll&agrave; d&rsquo;aix&ograve;, m&eacute;s enll&agrave; de les estrat&egrave;gies d&rsquo;afrontament per poder continuar vivint, cal que la pol&iacute;tica prengui totes les mesures a l&rsquo;abast per capgirar l&rsquo;alarmant situaci&oacute; del clima.
    </p><p class="article-text">
        Cercar solucions &eacute;s la preocupaci&oacute; sincera nom&eacute;s dels que sincerament volen que es trobin; per&ograve; no ho &eacute;s per aquells que el canvi clim&agrave;tic &eacute;s una font d&rsquo;ingressos que mai no haurien ni imaginat; una pluja de mils de milions d&rsquo;euros atresoren els promotors immobiliaris per a la construcci&oacute; d&rsquo;habitacles despr&eacute;s del pas d&rsquo;huracans que origina la crisi clim&agrave;tica, per nom&eacute;s posar un exemple innocent. Alguns, per no veure&rsquo;s atrapats en una disson&agrave;ncia cognitiva, neguen el canvi clim&agrave;tic. Minimitzen el fenomen; el ridiculitzen. S&oacute;n els denominats negacionistes. En qualsevol cas, tant si la negaci&oacute; &eacute;s psicol&ograve;gica com si ho fa en forma de capitalisme descarnat, cal preguntar-nos qu&egrave; s&rsquo;hi amaga darrera aquesta actitud. La resposta em fa vergonya dir-la, perqu&egrave; uns i altres la sabem: els voluminosos interessos econ&ograve;mics. Que s&rsquo;aguantin els desvalguts; que es facin fotre! I resulta que els m&eacute;s desvalguts dels desvalguts del planeta s&oacute;n les dones.
    </p><p class="article-text">
        Pel que sembla s&oacute;n els responsables pol&iacute;tics que per vint-i-una vegada! es reuniran per acordar la regulaci&oacute; de les emissions carb&ograve;niques i no sobrepassar el 2% de l&rsquo;increment t&egrave;rmic. Si no aconseguim mantenir-nos en aquest punt, ens diuen els cient&iacute;fics, entrarem a mitj&agrave; termini en un caos clim&agrave;tic inevitable i catastr&ograve;fic, i no hi haur&agrave; marxa enrere.
    </p><p class="article-text">
        Per qu&egrave; tinc la sospita que amb aquesta propera Confer&egrave;ncia es pret&eacute;n continuar alimentant la sensaci&oacute; il&bull;lus&ograve;ria de preocupaci&oacute; governamental seriosa? Es prendran mesures severes i vinculants per no superar l&rsquo;objectiu dels 2 &ordm;C? A la primera Confer&egrave;ncia Mundial sobre el canvi de l&rsquo;atmosfera que es va celebrar l&rsquo;any 1988 a Toronto, fa 27 anys!, despr&eacute;s d&rsquo;haver-se afermat el consens cient&iacute;fic de l&rsquo;escalfament del planeta, es va acordar reduir les emissions en un 20% com a m&agrave;xim per al 2005. No nom&eacute;s no han baixat sin&oacute; que han augmentat. Quan m&eacute;s esperin els pa&iuml;sos a prendre mesures responsables, m&eacute;s dr&agrave;stiques hauran de ser per evitar els riscos d&rsquo;una situaci&oacute; irreversible. S&oacute;c del parer que ens caldria una transformaci&oacute; revolucionaria. Des dels primers moviments feministes en&ccedil;&agrave; les dones han estat promotores de moltes revolucions socials.<strong> Una vegada m&eacute;s les dones podr&iacute;em ser artificis importants d&rsquo;aquesta revoluci&oacute; clim&agrave;tica que ens espera ineludible.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/canvi-climatic-dones-genere_132_2625225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2015 11:23:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El canvi climàtic i el gènere]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Canvi Climàtic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Violència zero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/violencia-zero_132_4317387.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Un dels actuals debats socials en tot el m&oacute;n occidental &eacute;s el de la prostituci&oacute; de les dones. &iquest;&Eacute;s bo o no legalitzar els prost&iacute;buls? &iquest;I retirar les prostitutes dels carrers?   &iquest;I admetre la prostituci&oacute; com un treball m&eacute;s, amb el que aix&ograve; significa en drets i obligacions laborals? Els interessos econ&ograve;mics s&oacute;n evidents: a Espanya les m&eacute;s o menys sis-centes mil prostitutes mouen  a l&rsquo;any  3.700 milions d&rsquo;euros pel cap baix.  Les m&agrave;fies busquen &agrave;vidament el lucre pur i dur i els importa un rave la manera d&rsquo;aconseguir-lo. La viol&egrave;ncia, l&rsquo;explotaci&oacute; i el domini descarnat sobre aquestes dones &ldquo;p&uacute;bliques&rdquo;, a disposici&oacute; de tots els que volen comprar els seus serveis, &eacute;s un fet arxiconegut.
    </p><p class="article-text">
        Els partidaris de fer una distinci&oacute; entre la prostituci&oacute; volunt&agrave;ria i la for&ccedil;ada   ens asseguren que  fer el carrer t&eacute; aspectes positius;   afirmen que a moltes prostitutes els agrada  la seva professi&oacute;, que exercint-la s&oacute;n empres&agrave;ries del seu treball, i que, a m&eacute;s, &eacute;s una tasca &ldquo;f&agrave;cil&rdquo; que permet una bona situaci&oacute; econ&ograve;mica. No m&rsquo;estranyen les expectatives monet&agrave;ries davant la notable demanda en aquest terreny.  En canvi s&iacute; que em sobta que els partidaris de fer aquesta distinci&oacute; s&rsquo;oblidin del debat sobre la prostituci&oacute; en s&iacute; mateixa, del per qu&egrave; de la seva exist&egrave;ncia i el rerefons que la sustenta. Perqu&egrave; no &eacute;s cert que les prostitutes que ho s&oacute;n per voluntat pr&ograve;pia (dues de cada deu) s&rsquo;escapin de les vexacions i del concepte retor&ccedil;at de sexualitat basat en la dominaci&oacute;, tantes vegades brutal.
    </p><p class="article-text">
                   Els pa&iuml;sos que han optat per la reglamentaci&oacute;  (Alemanya i Holanda en s&oacute;n clars exponents) consideren la prostituci&oacute; com una v&agrave;lvula d&rsquo;escapament per als homes. De fet,  emfasitzen els legalistes,  podem combatre la pobresa, les guerres i les malalties per&ograve; no podem lluitar contra la prostituci&oacute;, perqu&egrave; &eacute;s un fet natural amb el qual hem d&rsquo;aprendre a conviure. &ldquo;La prostituci&oacute; ha existit i existir&agrave; sempre&rdquo;,   no importa que les dones siguin un consum de divertiment dels homes, una mercaderia per comprar i vendre.  &Eacute;s un mal necessari i les prostitutes realitzen una  tasca social de contenci&oacute; de gran import&agrave;ncia.  Al meu entendre, darrera la prostituci&oacute; no hi ha un problema de sexualitat, sin&oacute; de desigualtat entre els g&egrave;neres.  &ldquo;La professi&oacute; m&eacute;s antiga del m&oacute;n&rdquo;,   aix&iacute; alcen la veu amb veneraci&oacute; els defensors de l&rsquo;estatus quo.   Jo m&eacute;s aviat diria que &eacute;s una de les formes m&eacute;s antigues de viol&egrave;ncia i dominaci&oacute; masculina.
    </p><p class="article-text">
                El frac&agrave;s de la legalitzaci&oacute; de la prostituci&oacute; a Holanda &eacute;s molt significatiu. La policia ha arribat a veure's obligada a tancar una de les zones del barri vermell m&eacute;s famoses d&rsquo;Amsterdam:  el comer&ccedil; amb nenes s&rsquo;ha desbocat... la m&agrave;fia s&rsquo;ha sentit encara m&eacute;s enfortida en el negoci  econ&ograve;mic  ultra lucratiu de la pornografia,  de les  strippers i, evidentment, de les xarxes  de comer&ccedil; sexual que s&rsquo;amaguen darrera els telons.  Viol&egrave;ncia aferrissada, que tamb&eacute; lucra d&rsquo;impostos legals les arques dels governs sota l'eufemisme de la reglamentaci&oacute;. Sense tenir en compte que la mercaderia comercialitzada &eacute;s el cos hum&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        Per els abolicionistes, la professi&oacute; m&eacute;s antiga del m&oacute;n &eacute;s tamb&eacute; la que permet mostrar sense embuts la hipocresia i la doble moral de la societat. Es difama la prostituci&oacute; per&ograve; se la tolera. M&eacute;s incomprensible &eacute;s  la pressi&oacute; en els mitjans de comunicaci&oacute;  per anorrear, amb maneres cultes i edulcorades,  les actituds en contra  per convertir aquesta activitat en una feina m&eacute;s, una activitat professional com qualsevol altra. Al nostre pa&iacute;s sembla que no interessa entendre que  la prostituci&oacute; no &eacute;s un problema de les dones sin&oacute; dels homes que la causen. No interessa entendre que una trobada &iacute;ntima hauria de ser lliure i que la majoria de prostitutes exerceixen com a tals per necessitats econ&ograve;miques.  A pa&iuml;sos com Su&egrave;cia es penalitza al client, en lloc de  a l&rsquo;oferta. Su&egrave;cia, com moltes altres vegades en aquests afers d&rsquo; homes i dones, ha  posat el dit a la nafra.  En un inici es deia que prohibir la demanda conduiria a un despla&ccedil;ament de la prostituci&oacute; del  carrer o del bordell a llocs m&eacute;s sinistres.  Els resultats han desmuntat all&ograve; de la naturalesa inevitable dels homes doncs la demanda ha caigut en picat. Poc despr&eacute;s de posar en pr&agrave;ctica, l&rsquo;any 1999, pol&iacute;tiques de penalitzaci&oacute; al client,  el nombre de prostitutes s&rsquo;havia redu&iuml;t entre un 30% i un 50% i el de la clientela entre un 75% i un 80%.
    </p><p class="article-text">
        Mentre discutim si  optem pels Sirians o pels Troians, la viol&egrave;ncia contra les dones continua. No es pot permetre cap tipus de viol&egrave;ncia contra la dona i, per a mi, la prostituci&oacute; ho &eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/violencia-zero_132_4317387.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2015 11:52:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Violència zero]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Violencia cero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/prostitucion-violencia-machista-abolicion_132_4317399.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Uno de los actuales debates sociales en todo el mundo occidental es el de la prostituci&oacute;n de las mujeres. &iquest;Es bueno o no legalizar los prost&iacute;bulos? &iquest;Y retirar las prostitutas de las calles? &iquest;Y admitir la prostituci&oacute;n como un trabajo m&aacute;s, con lo que esto significa en derechos y obligaciones laborales? Los intereses econ&oacute;micos son evidentes: en Espa&ntilde;a las m&aacute;s o menos seiscientas mil prostitutas mueven al a&ntilde;o 3.700 millones de euros como m&iacute;nimo. Las mafias buscan &aacute;vidamente el lucro puro y duro y les importa un bledo la manera de conseguirlo. La violencia, la explotaci&oacute;n y el dominio descarnado sobre estas mujeres &ldquo;p&uacute;blicas&rdquo;, a disposici&oacute;n de todos los que quieren comprar sus servicios, es un hecho archiconocido.
    </p><p class="article-text">
        Los partidarios de hacer una distinci&oacute;n entre la prostituci&oacute;n voluntaria y la forzada nos aseguran que hacer la calle tiene aspectos positivos; afirman que a muchas prostitutas les gusta su profesi&oacute;n, que ejerci&eacute;ndola son empresarias de su trabajo, y que, adem&aacute;s, es una tarea &ldquo;f&aacute;cil&rdquo; que permite una buena situaci&oacute;n econ&oacute;mica. No me extra&ntilde;an las expectativas monetarias ante la notable demanda en este terreno. En cambio s&iacute; que me sorprende que los partidarios de hacer esta distinci&oacute;n se olviden del debate sobre la prostituci&oacute;n en s&iacute; misma, del por qu&eacute; de su existencia y el trasfondo que la sustenta. Porque no es cierto que las prostitutas que lo son por voluntad propia (dos de cada diez) se escapen de las vejaciones y del concepto retorcido de sexualidad basado en la dominaci&oacute;n, tantas veces brutal.
    </p><p class="article-text">
                   Los pa&iacute;ses que han optado por la reglamentaci&oacute;n (Alemania y Holanda son claros exponentes) consideran la prostituci&oacute;n como una v&aacute;lvula de escape para los hombres. De hecho, enfatizan los legalistas, podemos combatir la pobreza, las guerras y las enfermedades pero no podemos luchar contra la prostituci&oacute;n, porque es un hecho natural con el que tenemos que aprender a convivir. &ldquo;La prostituci&oacute;n ha existido y existir&aacute; siempre&rdquo;, no importa que las mujeres sean un consumo de entretenimiento de los hombres, una mercanc&iacute;a para comprar y vender. Es un mal necesario y las prostitutas realizan una labor social de contenci&oacute;n de gran importancia. En mi opini&oacute;n, detr&aacute;s de la prostituci&oacute;n no hay un problema de sexualidad, sino de desigualdad entre los g&eacute;neros. &ldquo;La profesi&oacute;n m&aacute;s antigua del mundo&rdquo;, as&iacute; alzan la voz con veneraci&oacute;n los defensores del status quo. Yo m&aacute;s bien dir&iacute;a que es una de las formas m&aacute;s antiguas de violencia y dominaci&oacute;n masculina.
    </p><p class="article-text">
                El fracaso de la legalizaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n en Holanda es muy significativo. La polic&iacute;a ha llegado a verse obligada a cerrar una de las zonas del barrio rojo m&aacute;s famosas de &Aacute;msterdam: el comercio con ni&ntilde;as se ha desbocado ... la mafia se ha sentido a&uacute;n m&aacute;s fortalecida en el negocio econ&oacute;mico ultra lucrativo de la pornograf&iacute;a, de las strippers y, evidentemente, de las redes de comercio sexual que se esconden detr&aacute;s de los telones. Violencia enconada, que tambi&eacute;n lucra de impuestos legales las arcas de los gobiernos bajo el eufemismo de la reglamentaci&oacute;n. Sin tener en cuenta que la mercanc&iacute;a comercializada es el cuerpo humano.
    </p><p class="article-text">
        Para los abolicionistas, la profesi&oacute;n m&aacute;s antigua del mundo es tambi&eacute;n la que permite mostrar sin tapujos la hipocres&iacute;a y la doble moral de la sociedad. Se difama la prostituci&oacute;n pero se la tolera. M&aacute;s incomprensible es la presi&oacute;n en los medios de comunicaci&oacute;n para aniquilar, con maneras cultas y edulcoradas, las actitudes en contra para convertir esta actividad en un trabajo m&aacute;s, una actividad profesional como cualquier otra. En nuestro pa&iacute;s parece que no interesa entender que la prostituci&oacute;n no es un problema de las mujeres sino de los hombres que la causan. No interesa entender que un encuentro &iacute;ntimo deber&iacute;a ser libre y que la mayor&iacute;a de prostitutas ejercen como tales por necesidades econ&oacute;micas. En pa&iacute;ses como Suecia se penaliza al cliente, en lugar de a la oferta. Suecia, como muchas otras veces en estos asuntos de hombres y mujeres, ha puesto el dedo en la llaga. En un inicio se dec&iacute;a que prohibir la demanda conducir&iacute;a a un desplazamiento de la prostituci&oacute;n de la calle o del burdel a lugares m&aacute;s siniestros. Los resultados han desmontado lo de la naturaleza inevitable de los hombres pues la demanda ha ca&iacute;do en picado. Poco despu&eacute;s de poner en pr&aacute;ctica, en 1999, pol&iacute;ticas de penalizaci&oacute;n al cliente, el n&uacute;mero de prostitutas se hab&iacute;a reducido entre un 30% y un 50% y el de la clientela entre un 75% y un 80%.
    </p><p class="article-text">
        Mientras discutimos si optamos por los Sirios o por los Troyanos, la violencia contra las mujeres contin&uacute;a. No se puede permitir ning&uacute;n tipo de violencia contra la mujer y, para m&iacute;, la prostituci&oacute;n lo es.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/prostitucion-violencia-machista-abolicion_132_4317399.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2015 11:44:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Violencia cero]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Prostitución,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El acoso sexual en el ámbito laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/acoso-sexual-ambito-laboral_132_4809931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Para que los hombres no sientan amenazada su autoestima  debido al avance social de las mujeres,   deberíamos  conseguir la pretendida construcción de nuevas identidades de genero respetando las singularidades de los sexos</p></div><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito laboral, el acoso sexual se considera una estrategia para intensificar la dominaci&oacute;n masculina y la subordinaci&oacute;n de las mujeres. <strong>Con el acoso se fortalecen las relaciones de poder entre los g&eacute;neros.</strong> El acosador sexual socava la confianza y la valoraci&oacute;n que, como personas aut&oacute;nomas y  queribles,  tienen las mujeres de ellas mismas.  El acoso sexual consiste en una constelaci&oacute;n  de conductas de violencia que atentan contra los derechos humanos m&aacute;s b&aacute;sicos, de respeto y libertad sexual. El acoso sexual se puede utilizar, pues, como un modo para mantener los l&iacute;mites entre los g&eacute;neros &ldquo;masculino&rdquo; y &ldquo;femenino&rdquo; as&iacute; como para conseguir los objetivos sexuales y el poder personal del acosador.
    </p><p class="article-text">
              Las investigaciones acad&eacute;micas nos indican que el acoso sexual  es una m&aacute;s de las estrategias (quiz&aacute;s la m&aacute;s perversa) que  algunos hombres utilizan para intimidar y empujar a la mujer fuera de los &aacute;mbitos laborales considerados territorio masculino. Efectivamente, varios estudios han encontrado que el acoso sexual es un problema  de los m&aacute;s crueles al cual se enfrentan muchas mujeres que se incorporan a empleos tradicionalmente masculinos. <strong>Hay evidencia de que los hombres tratan de modo diferente a las compa&ntilde;eras que desempe&ntilde;an trabajos tradicionalmente femeninos y a las mujeres que optan por empleos masculinos</strong>;  sobre estas mujeres  se  especula con todo tipo  de burlas sobre la naturaleza y alcance de su vida sexual y sus atributos f&iacute;sicos. Las mujeres que obtienen promociones a puestos ejecutivos anteriormente en manos exclusivamente de los hombres son a menudo objeto de rumores malignos de que &ldquo;durmieron su camino a la cima&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
              El investigador estadounidense Prior y sus colaboradores han mostrado que <strong>solo los hombres que asocian los conceptos de poder y sexo acosan sexualmente</strong> a las mujeres cuando sienten amenazada su autoestima (basada en sus  creencias de la superioridad masculina). Para identificar la predisposici&oacute;n masculina al acoso sexual, Prior concibi&oacute; la Escala de Probabilidad de Acoso Sexual (LSH). La LSH consta de 10 situaciones en las que se describe a un hombre con una ventaja de poder sobre una mujer atractiva. Por ejemplo, una de estas diez situaciones consiste en un encargado de un restaurante que observa como una camarera guapa se equivoca deliberadamente en la cuenta de unos amigos de ella. A los hombres participantes en la investigaci&oacute;n se les pidi&oacute; que se imaginaran ellos en cada una de las situaciones y  puntuaran la probabilidad de  utilizar su ventaja de poder (por ejemplo, la amenaza de despido de la camarera) para conseguir los favores sexuales de la camarera. En todas las situaciones, cuanto mayor fue la probabilidad general de que un hombre aprovechara su poder para su placer sexual, mas fuerte fue la asociaci&oacute;n cognitiva entre poder y sexo de estos hombres. Los hombres con puntuaciones altas en la LSH querr&aacute;n aprovecharse sexualmente de una mujer si adem&aacute;s perciben o son conscientes de que en el contexto laboral se respalda o no se da importancia  a las conducta de acoso sexual. Ve&aacute;moslo.
    </p><p class="article-text">
              Diversos estudios posteriores de Prior y sus colaboradores apoyaron esta predicci&oacute;n. En un experimento, se les pidi&oacute; a hombres, tanto con puntuaci&oacute;n alta y baja en la LSH, que ayudaran a una mujer atractiva (una asistente colaboradora) a realizar una tarea en el procesador de texto de la computadora. Antes de ello, la mitad de los participantes hab&iacute;a observado como una figura autoritaria masculina acosaba sexualmente a la mujer mediante contactos y comentarios sugerentes. La otra mitad hab&iacute;a observado  como el &ldquo;jefe&rdquo; la trataba de una manera cordial pero profesional. Despu&eacute;s,  a los mismos participantes se les pidi&oacute; que ayudaran a la mujer (a la asistente colaboradora); pues bien,  se vio que los de puntuaci&oacute;n alta en LSH que hab&iacute;an observado el acoso de la figura autoritaria realizaron m&aacute;s contactos f&iacute;sicos no solicitados e hicieron comentarios de &iacute;ndole sexual. En cambio, despu&eacute;s de observar la figura de autoridad profesional ninguno de los hombres, ni los de baja ni alta puntuaci&oacute;n en la LSH, la acosaron. Estos resultados y los de experimentos similares muestran que los hombres que hacen una conexi&oacute;n fuerte entre poder y sexo  tender&aacute;n a aprovecharse de una mujer cuando perciban que las normas de la organizaci&oacute;n  apoyan manifiestamente la conducta sexual.
    </p><p class="article-text">
              Estos resultados son realmente alarmantes y al mismo tiempo alentadores puesto que nos permiten elaborar pautas validas para atajar estas  crueldades. Inciden en la relevancia del contexto en las conductas de acoso sexual y, por tanto, en la importancia que tienen las normas y valores que los l&iacute;deres de las organizaciones comunican. En la importancia que conceden los l&iacute;deres a la diversidad  y al sentimiento de autoestima de las personas que  pertenecen a grupos distintos por raz&oacute;n de g&eacute;nero, color y etnia. En definitiva, en la ideolog&iacute;a de g&eacute;nero que transmiten y priorizan en los modos empresariales de hacer.
    </p><p class="article-text">
        Las conductas hostiles en los &aacute;mbitos laborales pueden ser m&uacute;ltiples y variadas; en un estudio bastante reciente, Hirigoyen encontr&oacute;  una diferencia neta en la repartici&oacute;n por sexos: 70% de mujeres y 30% de hombres hab&iacute;an sido receptores de conductas hostiles en los lugares de trabajo. Sin embargo, hay que remitir esos porcentajes al contexto sociocultural. Los Pa&iacute;ses Escandinavos manifiestan en general una verdadera preocupaci&oacute;n por la igualdad de oportunidades entre los dos sexos. En  otros pa&iacute;ses europeos a&uacute;n impera una atmosfera machista. Son muchos los hombres que, por ejemplo,  piensan que una mujer que trabaja es la causa de que haya un hombre parado.  En general,  no solo hay m&aacute;s mujeres acosadas que hombres acosados en el &aacute;mbito laboral sin&oacute; que adem&aacute;s se las acosa de un modo distinto, con connotaciones sexistas.
    </p><p class="article-text">
          Para la consecuci&oacute;n de una igualdad real entre hombres y mujeres es de vital significancia modificar las creencias que discriminan a las f&eacute;minas; es trascendental eliminar estereotipos y equilibrar los roles de g&eacute;nero,  a partir de los cuales se edifican las identidades de las personas.  <strong>Para que los hombres no sientan amenazada su autoestima  debido al avance social de las mujeres,   deber&iacute;amos  conseguir la pretendida construcci&oacute;n de nuevas identidades de genero respetando las singularidades de los sexos.</strong>  La educaci&oacute;n escolar, la sociedad entera tiene un gran reto por delante. Se ha avanzado mucho, as&iacute; nos lo indican los datos, pero tambi&eacute;n falta mucho por hacer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/acoso-sexual-ambito-laboral_132_4809931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Dec 2014 13:38:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El acoso sexual en el ámbito laboral]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Techos, muros, escaleras, suelos pegajosos y laberintos.  Barreras a la promoción de las mujeres en puestos de liderazgo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/techos-laberintos-barreras-promocion-liderazgo_132_4638757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Analizar las barreras con las que tropiezan las mujeres para ascender a puestos de responsabilidad reservados para los hombres agrupadas (las barreras) en met&aacute;foras es de una indudable utilidad. Significan sistematizaci&oacute;n y un pragm&aacute;tico fiador ling&uuml;&iacute;stico para los medios de comunicaci&oacute;n y el p&uacute;blico en general. Adem&aacute;s, su viveza motiva la imaginaci&oacute;n de los investigadores y los profesionales, generando tanto proyectos de investigaci&oacute;n como pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que la desigualdad por raz&oacute;n de g&eacute;nero ha sido reconocida como un problema sist&eacute;mico (un problema estructural que afecta a las mujeres, las familias y las organizaciones), la mayor&iacute;a de las instituciones y empresas diversas parece que se olvidan de establecer programas de igualdad de g&eacute;nero. En consecuencia, el poder de los estereotipos de g&eacute;nero sigue siendo ampliamente desatendido en las intervenciones en el &aacute;mbito laboral. Me parece que atender la sistematizaci&oacute;n que ofrecen estas met&aacute;foras puede ser una ayuda en la implementaci&oacute;n de la Ley de igualdad en el T&iacute;tulo IV. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em><strong>El t&iacute;tulo IV se ocupa del derecho al trabajo en igualdad de oportunidades, incorporando medidas para garantizar la igualdad entre mujeres y hombres en el acceso al empleo, en la formaci&oacute;n y en la promoci&oacute;n profesionales, y las condiciones de trabajo . Se incluye adem&aacute;s, entre los derechos laborales de los trabajadores y las trabajadoras, la protecci&oacute;n frente al acoso sexual y el acoso por raz&oacute;n de sexo. "</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Desde que la met&aacute;fora del &ldquo;techo de cristal&rdquo; estall&oacute; en los a&ntilde;os 80 (siendo utilizada por primera vez por el editor del Wall Street Journal, Gay Bryant), han pasado m&aacute;s de 30 a&ntilde;os. Despu&eacute;s han circulado muchas otras met&aacute;foras para describir los retos que las mujeres y otros grupos desfavorecidos deben afrontar tanto en el mundo de las empresas como en la pol&iacute;tica: desde los &ldquo;suelos pegajosos&rdquo;, &ldquo;los muros maternales&rdquo;, las &ldquo;tuber&iacute;as con goteras &rdquo;, las&ldquo; escaleras mec&aacute;nicas de cristal &rdquo;, pasando por&ldquo; el laberinto &rdquo;, el&ldquo; precipicio de cristal &rdquo;o la&ldquo; zapatilla de cristal &rdquo;. Hay otras met&aacute;foras derivadas de &eacute;stas; algunas resumen la experiencia de otros grupos discriminados, por ejemplo aquellas basadas en la sexualidad, como es el caso del &ldquo;techo rosa&rdquo;. Otros hacen referencia a las barreras de sectores particulares, como el &ldquo;techo de lat&oacute;n&rdquo; en el ej&eacute;rcito o el &ldquo;techo de celuloide&rdquo; en la industria del cine, mientras que algunas otras describen las barreras que aparecen por la pertenencia a grupos minoritarios, como en el caso del &ldquo;muro de hormig&oacute;n&rdquo; que las mujeres de color tienen que escalar o derribar antes incluso de acercarse al techo de cristal. 
    </p><p class="article-text">
        Estas met&aacute;foras han disfrutado de un &eacute;xito ret&oacute;rico bastante significativo y uno de los aspectos importantes es que se necesitan en nuestra manera de entender el mundo y, en consecuencia, ejercen influencia no s&oacute;lo sobre lo que vemos, sino tambi&eacute;n sobre lo que no vemos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La met&aacute;fora del &ldquo;techo de cristal&rdquo; y factores que contribuyen </strong>
    </p><p class="article-text">
        Con la met&aacute;fora del &ldquo;techo de cristal&rdquo; se describe un fen&oacute;meno seg&uacute;n el cual las mujeres llegan a puestos de direcci&oacute;n intermedio pero les es imposible atrapar puestos ejecutivos o de alta direcci&oacute;n, los cuales est&aacute;n reservados casi exclusivamente para los hombres. Por lo tanto, explica la experiencia de las mujeres que ven bloqueado su acceso a puestos de alto liderazgo mediante una barrera aparentemente invisible (por eso es de &ldquo;cristal&rdquo;) y sin embargo muy real (de ah&iacute; &ldquo;techo&rdquo; ) que sus compa&ntilde;eros masculinos no deben sortear. Desde entonces, la met&aacute;fora del techo de cristal ha sido una herramienta muy &uacute;til para llamar la atenci&oacute;n sobre la discriminaci&oacute;n de g&eacute;nero en el trabajo y motivar tanto la investigaci&oacute;n como la intervenci&oacute;n pr&aacute;ctica. Ha sido utilizada por acad&eacute;micos, comentaristas y legisladores y ha tenido un &eacute;xito extraordinario en la medida en que ha disfrutado de una popularidad masiva tanto en la prensa como en el p&uacute;blico en general. Un hecho muy ilustrativo, aunque no corresponda a nuestro pa&iacute;s, de la vitalidad que adquiri&oacute; el techo de cristal es la creaci&oacute;n del Ministerio de Trabajo estadounidense de la Comisi&oacute;n Federal del Techo de Cristal (1987) para hacer frente a las dificultades de ciertos grupos que imped&iacute;an a &ldquo;... personas cualificadas su promoci&oacute;n dentro de las organizaciones&rdquo; (p1). De todos modos, el &eacute;xito de estos esfuerzos por eliminar este techo irrompible es cuestionable. Es cierto que la proporci&oacute;n de mujeres en puestos ejecutivos ha incrementado durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Pero teniendo en cuenta el n&uacute;mero de mujeres en posiciones de direcci&oacute;n intermedia que hab&iacute;a en los 80, el progreso hacia la igualdad de g&eacute;nero en estos niveles intermedios ha sido mucho m&aacute;s lento de lo que cabr&iacute;a esperar. Adem&aacute;s, las mujeres est&aacute;n muy lejos de lograr una representaci&oacute;n equitativa en los puestos m&aacute;s altos. Por ejemplo, en 2012, el 85% de los cargos de director a las 100 empresas con m&aacute;s cotizaci&oacute;n en la bolsa de los pa&iacute;ses europeos eran ocupados por hombres (Comisi&oacute;n Europea). Estas cifras demuestran que si bien hoy en d&iacute;a hay m&aacute;s mujeres que llegan a la cima que cuando se acu&ntilde;&oacute; la met&aacute;fora del techo de cristal, a&uacute;n persiste la desigualdad de g&eacute;nero en la alta direcci&oacute;n. Son muchos los estudios que han intentado comprender el por qu&eacute; de esta desigualdad, aunque este tipo de investigaci&oacute;n no siempre se ha relacionado directamente con esta met&aacute;fora. 
    </p><p class="article-text">
        Tres factores de gran importancia son: 
    </p><p class="article-text">
        1) los estereotipos de g&eacute;nero, 
    </p><p class="article-text">
        2) la discriminaci&oacute;n en el acceso a los c&iacute;rculos de relaci&oacute;n informales y 
    </p><p class="article-text">
        3) la instrucci&oacute;n por parte de un mentor 
    </p><p class="article-text">
        Los estereotipos de g&eacute;nero vigentes retratan a las mujeres como comunales (por ejemplo, afectuosas, cordiales, atentas, emp&aacute;ticas, cooperativas ...) y los hombres como instrumentales (por ejemplo, asertivos, independientes, seguros de s&iacute; mismos, competitivos ... ). Los estereotipos masculinos encajan con los estereotipos del cl&aacute;sico alto directivo mejor que los estereotipos femeninos, un fen&oacute;meno que ha sido bautizado como &ldquo;piensa como un directivo-piensa en masculino&rdquo; (think manager-think male). La mayor&iacute;a de las veces en imaginarnos un gerente pensamos en una persona de sexo masculino. Los estereotipos sobre los hombres, tales como ser instrumental y competente, parecen coincidir perfectamente con las prescripciones para las funciones de gesti&oacute;n. Por lo tanto, constituyen el fondo donde se cimenta la creencia de que los hombres se ajustan a los roles de liderazgo mejor que las mujeres. Una consecuencia de este fen&oacute;meno es, pues, la percepci&oacute;n de que las mujeres son personas con menos caracter&iacute;sticas elegibles para puestos de direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Debemos tener presente que los estereotipos no son meramente descriptivos, sino sobre todo prescriptivos, es decir, prescriben como deber&iacute;an ser los hombres, las mujeres o los directivos. Como consecuencia, las mujeres que desempe&ntilde;an papeles de liderazgo a menudo se encuentran en una encrucijada: por un lado, corren el riesgo de no ser percibidas como l&iacute;deres si no adquieren los componentes propios de los hombres, mientras que, por otra parte, arriesgan al rechazo si, intentando solucionar este problema, se muestran demasiado agresivas y &ldquo;masculinas&rdquo;. Por este motivo, las mujeres que tienen &eacute;xito en papeles de liderazgo si bien suelen ser vistas como competentes e instrumentales, tambi&eacute;n son vistas menos c&aacute;lidas y no suficientemente &ldquo;femeninas&rdquo;. Aunque en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os el concepto que se tiene de la gesti&oacute;n ha ido cambiando y es percibida mucho m&aacute;s andr&oacute;gina, este estereotipo de &ldquo;piensa como un directivo-piensa en masculino&rdquo; est&aacute; todav&iacute;a muy extendido. As&iacute; pues, que la sociedad lo supere constituye un reto importante para que aquellas mujeres que aspiran a altos puestos de liderazgo los puedan alcanzar. Es cierto que los hombres que ocupan puestos de poder tambi&eacute;n tienen que afrontar muchos obst&aacute;culos pero en el caso de las mujeres estos obst&aacute;culos son muchos m&aacute;s exagerados.
    </p><p class="article-text">
        Otro factor que contribuye a perpetuar la desigualdad de g&eacute;nero en el &aacute;mbito de la alta direcci&oacute;n es el acceso restringido que las mujeres suelen tener a las a menudo informales redes de apoyo y al favoritismo &ldquo;endogrupal&rdquo; que se ejercita en el &ldquo;old boys 'club &rdquo;. Los c&iacute;rculos de contactos internos y externos as&iacute; como el apoyo de los superiores y compa&ntilde;eros son recursos de gran importancia para la promoci&oacute;n laboral y la falta de este apoyo es un buen predictor de estr&eacute;s en el trabajo. Como los hombres suelen tener mejor acceso que las mujeres a estas redes informales, esto no s&oacute;lo implica que puedan subir escalones con m&aacute;s facilidad, sino que, adem&aacute;s, lo hacen sin el estr&eacute;s de sentirse excluidos o inadaptados, una experiencia que suele llevar a las mujeres a renunciar a los puestos superiores con m&aacute;s frecuencia que los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, varios investigadores han comenzado a cuestionar la exactitud y la utilidad de la met&aacute;fora del techo de cristal. La cr&iacute;tica m&aacute;s generalizada es que la met&aacute;fora de una barrera impenetrable que bloquea el acceso a los escalones m&aacute;s altos de la direcci&oacute;n fracasa a la hora de explicar la complejidad de la situaci&oacute;n e implica err&oacute;neamente que: 
    </p><p class="article-text">
        (a) las mujeres y los hombres tienen un acceso igualitario a los puestos iniciales y de responsabilidad media y 
    </p><p class="article-text">
        (b) esta barrera lo es en un grado tan absoluto que a las mujeres les resulta pr&aacute;cticamente imposible conseguir puestos directivos o ejecutivos. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, el creciente n&uacute;mero de mujeres en puestos de alta direcci&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por bajo que sea parece contradecir la met&aacute;fora del techo de cristal, generando cierta incertidumbre sobre si todav&iacute;a es exacta. Si una mujer traspasa el techo de cristal, no queda ese techo hecho a&ntilde;icos? Este argumento se sostiene considerando que si unas mujeres (Margaret Thatcher o Condoleza Rice ...) han ocupado el cargo pol&iacute;tico m&aacute;s poderoso del pa&iacute;s o uno de los cargos con m&aacute;s autoridad, el techo de cristal no puede seguir existiendo. Hasta cierto punto, estas cr&iacute;ticas tambi&eacute;n se aplican al resto de met&aacute;foras como los muros de vidrio, el muro maternal o los suelos pegajosos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otras met&aacute;foras que describen barreras estructurales: muros de vidrio, zapatilla de cristal, escaleras mec&aacute;nicas de vidrio ... muro maternal </strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas, el techo de cristal ha inspirado muchas otras met&aacute;foras que igualmente reflejan desigualdades en los &aacute;mbitos laborales. Por ejemplo, se supone que hay unos &ldquo;muros de cristal&rdquo; que confinan a las mujeres en ciertos puestos de direcci&oacute;n normalmente circunscritos a sectores como los recursos humanos o el marketing que, en general, no conducen a puestos superiores. Tambi&eacute;n la met&aacute;fora de la &ldquo;zapatilla de cristal&rdquo; describe un proceso mediante el cual la asociaci&oacute;n impl&iacute;cita (e idealizada) que vincula al hombre con el hero&iacute;smo y la caballer&iacute;a reduce las aspiraciones de las mujeres a cargos de poder. O bien la met&aacute;fora de las &ldquo;escaleras mec&aacute;nicas de cristal&rdquo; que describe c&oacute;mo los hombres que ocupan profesiones estereot&iacute;picamente femeninas, como enfermer&iacute;a o educaci&oacute;n infantil, ascienden laboralmente a velocidad vertiginosa. Al contrario que el resto de las met&aacute;foras que estamos describiendo, la de las escaleras mec&aacute;nicas de vidrio tiene la peculiaridad de enfocarse en el progreso de los hombres, en lugar de hacerlo en la falta de progreso de las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        La descripci&oacute;n de las barreras va m&aacute;s all&aacute; del uso metaf&oacute;rico del vidrio. El &ldquo;muro maternal&rdquo; describe los obst&aacute;culos y dificultades a&ntilde;adidas que experimentan las mujeres cuando son madres. Por ejemplo, mientras que la paternidad normalmente se asocia con salarios m&aacute;s altos para los hombres, las madres ganan s&oacute;lo un 60% de lo que ganan los padres (datos del Instituto de la Mujer). Para explicar el &ldquo;muro maternal&rdquo; se suele recurrir a la idea de que las mujeres deciden voluntariamente dar prioridad a la familia sobre el trabajo. Sin embargo, los estudios lo atribuyen a los estereotipos y los roles de g&eacute;nero, por tanto a la limitada capacidad que tienen las madres para poder tomar decisiones dadas las pr&aacute;cticas y las normas de la organizaci&oacute;n que considera incompatible conjugar la familia con los compromisos laborales . 
    </p><p class="article-text">
        Mientras que el techo de cristal apunta hacia los factores que obstaculizan a las mujeres llegar a los escalones m&aacute;s altos, la met&aacute;fora del &ldquo;suelo pegajoso&rdquo; estudia los motivos que las impiden salir de los niveles m&aacute;s bajos, haciendo que se vean atrapadas en trabajos de salario bajo y movilidad muy limitada. Por ejemplo, la evidencia emp&iacute;rica demuestra que cuando se designan mujeres y hombres con id&eacute;ntica calificaci&oacute;n para puestos dentro del mismo margen salarial, los hombres a menudo acaban cobrando m&aacute;s que las mujeres. As&iacute; pues, la brecha salarial de g&eacute;nero se ensancha en el fondo de la escala laboral de la misma manera que tambi&eacute;n se ensancha en el techo. Y aunque la met&aacute;fora del suelo pegajoso se centra en los sectores laborales de baja remuneraci&oacute;n m&aacute;s que en cargos de alta direcci&oacute;n, se sigue atribuyendo la desigualdad descrita a que las mujeres no quieren alcanzar posiciones de liderazgo debido a los compromisos familiares, el exceso de perfeccionismo o el deseo de ejercer las mismas tareas a lo largo del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Una &uacute;ltima met&aacute;fora que m&aacute;s que describir barricadas de impedimentos pretende describir sus consecuencias es la de &ldquo;las tuber&iacute;as con fugas&rdquo;. Esta met&aacute;fora se suele utilizar para ilustrar los bajos porcentajes de mujeres en &aacute;mbitos STEM (siglas en ingl&eacute;s); es decir, aquellos que pertenecen a la ciencia, tecnolog&iacute;a, ingenier&iacute;a y matem&aacute;ticas y, de manera m&aacute;s general, en el &aacute;mbito acad&eacute;mico. Por ejemplo, aunque en las escuelas y los institutos los chicos y las chicas estudian f&iacute;sica casi en la misma proporci&oacute;n las chicas obtienen tan s&oacute;lo alrededor de un quinto de los t&iacute;tulos universitarios en f&iacute;sica expedidos por las universidades. En un tramo posterior de la tuber&iacute;a, m&aacute;s mujeres que hombres abandonan los campos STEM para carreras alternativas. De todo el conjunto de los campos STEM, las mujeres obtienen un 38% de los t&iacute;tulos de grado pero &uacute;nicamente hacen el 24% de los trabajos del sector. As&iacute; pues, la tuber&iacute;a metaf&oacute;rica que lleva a los estudiantes desde la escuela secundaria, a trav&eacute;s de la universidad, hasta un trabajo en STEM o lugares acad&eacute;micos m&aacute;s altos tiene fugas en varios tramos. 
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos preguntarnos ahora qu&eacute; grado de exactitud y utilidad tienen estas met&aacute;foras. El valor de una met&aacute;fora en la teor&iacute;a organizacional depende de dos factores: 
    </p><p class="article-text">
        a) la ayuda que nos presta a la hora de conceptualizar un fen&oacute;meno complejo (impacto explicativo) y 
    </p><p class="article-text">
        b) la creaci&oacute;n de nuevas ideas y percepciones (impacto generativo). 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, estas met&aacute;foras ser&aacute;n provechosas en la medida que proporcionen una representaci&oacute;n precisa de la situaci&oacute;n y contribuyan a que cambiamos la manera en que percibimos a las mujeres y los hombres en el &aacute;mbito laboral. Una consecuencia obvia del debate que se ha generado en torno a las utilidades pr&aacute;cticas y beneficiosas de las met&aacute;foras es el hecho de que los investigadores y los analistas han intentado crear otras nuevas que representen con m&aacute;s acierto las realidades organizacionales. Por ejemplo, la met&aacute;fora del &ldquo;cortafuegos&rdquo; describe una barrera m&aacute;s fluida, voluble y adaptada al contexto que cualquiera puede atravesar conociendo la contrase&ntilde;a o los c&oacute;digos adecuados. Sin embargo, por mucho que esta met&aacute;fora pueda reflejar la complejidad de la situaci&oacute;n mejor que la del techo de cristal, sigue dando la impresi&oacute;n problem&aacute;tica de una dificultad que &uacute;nicamente necesita ser superada una vez. Tambi&eacute;n implica, adem&aacute;s, que hay &ldquo;programadores&rdquo; individuales que de manera intencional crean c&oacute;digos para excluir determinadas personas (por ejemplo, las mujeres). Sin embargo, m&aacute;s que una forma de exclusi&oacute;n manifiesta, la desigualdad de g&eacute;nero en el trabajo es a menudo el resultado de procesos hasta cierto punto sutiles y accidentales.
    </p><p class="article-text">
        Otra cr&iacute;tica que puede hacerse a estas met&aacute;foras es su tendencia a poner el punto de mira s&oacute;lo en la descripci&oacute;n del problema. El techo de cristal o los suelos pegajosos dirigen nuestra atenci&oacute;n hacia el n&uacute;mero de mujeres que ocupan determinados puestos o ejercen determinadas tareas, mientras que el muro maternal o la tuber&iacute;a con fugas nos conducen a identificar cu&aacute;ndo y d&oacute;nde se lleva a cabo la desigualdad. As&iacute; pues, aunque la investigaci&oacute;n en esta &aacute;rea ha evidenciado algunos de los procesos a trav&eacute;s de los cuales se manifiesta la desigualdad, las met&aacute;foras en s&iacute; mismas no nos llevan sino a centrarnos meramente en el n&uacute;mero de mujeres discriminadas o en los contextos donde ocurre la discriminaci&oacute;n (con la excepci&oacute;n de la &ldquo;zapatilla de cristal&rdquo; que s&iacute; se centra en un proceso de cierta complejidad). Un enfoque alternativo es desarrollar met&aacute;foras que pongan el &eacute;nfasis en las experiencias de las mujeres (y los hombres) a lo largo de sus trayectorias vitales. A continuaci&oacute;n, describimos dos de estas met&aacute;foras: &ldquo;el laberinto&rdquo; y el &ldquo;precipicio de vidrio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La met&aacute;fora del laberinto </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El laberinto&rdquo; representa el tortuoso camino que a menudo deben seguir las mujeres resueltas ocupar puestos de liderazgo, mientras que el &ldquo;precipicio de cristal&rdquo; se centra en las circunstancias bajo las que obtienen estos lugares. Empezamos por la primera met&aacute;fora. Hay investigadores que sostienen que la imagen de un techo de vidrio como barrera absoluta ha quedado completamente anticuada. Sugieren, en cambio, que la noci&oacute;n del laberinto constituye una met&aacute;fora m&aacute;s apropiada ya que las mujeres pueden alcanzar puestos de liderazgo (y de hecho lo hacen cada vez m&aacute;s) pero para llegar a ella antes deben sortear un laberinto lleno de obst&aacute;culos (esperados e inesperados), giros, desv&iacute;os, vueltas y callejones sin salida. M&aacute;s que una &uacute;nica barrera a la cima, se enfrentan a m&uacute;ltiples dificultades a lo largo del camino, a diferencia de los hombres, que suelen seguir una ruta mucho m&aacute;s recta y con menos obst&aacute;culos. En lugar de un techo de cristal justo por encima de la suite ejecutiva, se considera que hay numerosos factores perjudiciales para las mujeres y beneficiosos para los hombres los que operan en todos los niveles y se acumulan a lo largo de la trayectoria profesional individual. Estos investigadores especifican un n&uacute;mero de factores clave a la hora de crear el laberinto, entre los que se encuentran los estereotipos y prejuicios de g&eacute;nero, la discriminaci&oacute;n en el acceso a los recursos sociales y las diferencias en cuanto a responsabilidades dom&eacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        Como hemos se&ntilde;alado antes, los estereotipos basados en las asociaciones del tipo &ldquo;piensa como un directivo-piensa en masculino&rdquo; hacen que los hombres parezcan m&aacute;s aptos para el liderazgo que las mujeres. Estos estereotipos sit&uacute;an las mujeres que ocupan puestos de liderazgo en una trampa. Probablemente debido a estos estereotipos los hombres todav&iacute;a ganan considerablemente m&aacute;s que sus hom&oacute;logas femeninas y tienen m&aacute;s posibilidades de promocionarse incluso cuando factores tan importantes como la experiencia o la cualificaci&oacute;n van a la par. Esta parcialidad, lejos de ser un problema exclusivo de los puestos ejecutivos, parece que trabaja en todos los niveles de la jerarqu&iacute;a organizacional. El hecho de haber diferencias entre las redes de apoyo masculinas y las femeninas con respecto a los compa&ntilde;eros de igual estatus y los m&aacute;s veteranos, supone una dificultad a&ntilde;adida para las mujeres a la hora de encontrar la salida del laberinto, a la vez que significa que los hombres se mueven por sus trayectorias laborales y carreras profesionales de una manera m&aacute;s fluida.
    </p><p class="article-text">
        Otro factor importante que a&ntilde;ade giros y vueltas a las sendas laborales de las mujeres son las responsabilidades dom&eacute;sticas. Aunque los hombres de los pa&iacute;ses industrializados cada vez contribuyen m&aacute;s en el hogar y el cuidado de los hijos, las mujeres siguen asumiendo el grueso de estas tareas (Encuesta en Catalu&ntilde;a sobre la Juventud, 2013). Lo m&aacute;s probable es que sean las madres y no los padres los que interrumpan sus carreras para trabajar a tiempo parcial. Es m&aacute;s, aunque no lo hagan, los responsables de las tomas de decisiones suelen pensar que las mujeres tienen importantes responsabilidades dom&eacute;sticas y, por tanto, no pueden promocionarse a puestos de alta exigencia. 
    </p><p class="article-text">
        En resumen, la met&aacute;fora del laberinto identifica causas de la discriminaci&oacute;n de g&eacute;nero en el trabajo que son muy similares a aquellas que se ha considerado que explican el techo de cristal y el muro maternal. La diferencia radica en que los procesos que &ldquo;el laberinto&rdquo; describe no constituyen una &uacute;nica dificultad en la sala de juntas y los puestos ejecutivos. Por el contrario, la representaci&oacute;n desigual de las mujeres y los hombres en estos lugares es el resultado de muchos obst&aacute;culos a lo largo del camino. Por lo tanto, podemos asegurar que la desigualdad entre hombres y mujeres es un fen&oacute;meno sist&eacute;mico y estructural. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La met&aacute;fora del precipicio de cristal: &ldquo;Piensa en crisis-piensa en femenino&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Si bien las mujeres tienen m&aacute;s probabilidades que los hombres de enfrentarse a retos en su caminar hacia el logro de puestos de liderazgo tambi&eacute;n tienen m&aacute;s probabilidades de tener que afrontar nuevos retos una vez acceden a estos sitios. En un an&aacute;lisis sobre los nombramientos de miembros de los consejos directivos de 100 empresas de la FTSE se vio que, en un periodo de recesi&oacute;n econ&oacute;mica, las empresas que ascendieron a una mujer para formar parte de su consejo directivo hab&iacute;an experimentado en los meses precedentes al nombramiento un patr&oacute;n de rendimiento en bolsa considerablemente m&aacute;s pobre que aquellas empresas que hab&iacute;an designado un hombre. Pr&aacute;cticas similares de preferir a las mujeres para las tareas m&aacute;s duras de liderazgo en situaciones de crisis, mientras se opta por los hombres bajo circunstancias m&aacute;s prometedoras, han sido demostradas por otros estudios sobre empresa y negocios. Tambi&eacute;n a trav&eacute;s de muchos estudios experimentales. En los experimentos los participantes suelen leer supuestos sobre una organizaci&oacute;n que funciona bien o sobre otra que est&aacute; en crisis para seguidamente evaluar y / o elegir para los puestos de liderazgo de la organizaci&oacute;n entre candidatos masculinos o femeninos. De acuerdo con los hallazgos de los estudios mencionados, los participantes en estos estudios tienden a favorecer a los candidatos masculinos a cargos de organizaciones exitosas mientras que suelen elegir a candidatas femeninas para dirigir organizaciones en crisis. Este patr&oacute;n de nombrar a las mujeres en tiempos de crisis y los hombres en tiempos de estabilidad y &eacute;xito de la organizaci&oacute;n lo recoge la met&aacute;fora del &ldquo;precipicio de vidrio&rdquo;. Esta met&aacute;fora explica pues como en tiempos de crisis econ&oacute;mica a las mujeres se les dan puestos precarios de liderazgo. Esta precariedad se refiere a que estos puestos de mando conllevan un mayor riesgo de fracasar e intensos escrutinios a los que los l&iacute;deres se ven sometidos en momentos de crisis econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que la percepci&oacute;n general del t&iacute;pico directivo incluye muchos m&aacute;s rasgos masculinos que femeninos (&ldquo;piensa como un directivo-piensa en masculino&rdquo;), las descripciones del directivo ideal en tiempos de crisis incluyen caracter&iacute;sticas m&aacute;s estereot&iacute;picamente femeninas que masculinas (&ldquo;piensa en crisis- piensa en femenino &rdquo;). Dentro de la asociaci&oacute;n&ldquo; piensa en crisis- piensa en femenino &rdquo;tiene particular importancia la consideraci&oacute;n de que las mujeres son mejores dirigiendo a la gente y, por tanto, llegado el caso, les resultar&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil que a los hombres ganarse el apoyo de sus compa&ntilde;eros y seguidores, aunque, a la vez, la asociaci&oacute;n tambi&eacute;n contenga, como decimos, un elemento que implica que las mujeres est&aacute;n condenadas a fracasar. en resumen, la gente tiende a preferir los hombres por situaciones de liderazgo en la mayor&iacute;a de los casos ya que los hombres encajan mejor dentro de las asunciones estereot&iacute;picas sobre lo que es un l&iacute;der (y / o lo que deber&iacute;a ser). Como el liderazgo de las mujeres representa en principio un cambio respecto al est&aacute;ndar tradicional &ldquo;piensa como un directivo-piensa en masculino&rdquo; se las percibe particularmente talentosas a la hora de llevar a cabo los ajustes que normalmente se requieren en situaciones de crisis. As&iacute; pues, los techos, los muros, los suelos pegajosos y las zapatillas obstruyen el avance de las mujeres hacia puestos de liderazgo, las &ldquo;tuber&iacute;as con fugas&rdquo; las predisponen a abandonar, los &ldquo;laberintos&rdquo; hacen que sus trayectorias profesionales sean particularmente dif&iacute;ciles y complejas y los &ldquo;precipicios de cristal&rdquo; vuelven sus vidas precarias y arriesgadas una vez han llegado a la cima.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El coste de las met&aacute;foras</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Met&aacute;foras como la del &ldquo;techo de cristal&rdquo; han tenido, despu&eacute;s de todo, un &eacute;xito enorme a la hora de llamar la atenci&oacute;n sobre la discriminaci&oacute;n del g&eacute;nero femenino en el trabajo y, al mismo tiempo, han inspirado fuerza investigaciones e intervenci&oacute;n. Sin embargo, ya que las met&aacute;foras dan forma a nuestra interpretaci&oacute;n de los conceptos y fen&oacute;menos sociales as&iacute; como la manera de reaccionar, es muy probable que los beneficios de comunicar la desigualdad de g&eacute;nero en el trabajo por medio de estas met&aacute;foras tengan al mismo tiempo un coste. Una consecuencia obvia es que, al resaltar las experiencias de las mujeres y las barreras a las que se enfrentan, lo m&aacute;s probable es que los debates sobre la desigualdad de g&eacute;nero acaben centr&aacute;ndose en los atributos y los estereotipos de las mujeres, en las carreras profesionales y planificaci&oacute;n familiar que &eacute;stas escogen, etc&eacute;tera. Es por ello que se cree que las met&aacute;foras oscurecen otros aspectos de la desigualdad de g&eacute;nero como los estereotipos sobre los hombres y la cultura y las pr&aacute;cticas organizacionales. Adem&aacute;s, el hecho de que las explicaciones sobre las diferencias de g&eacute;nero se centren en las mujeres puede implicar que son ellas, en lugar de los hombres, las que tienen que cambiar su comportamiento para que las diferencias se reduzcan. Es decir, estas met&aacute;foras se centran s&oacute;lo en las f&eacute;minas y dejan los hombres como tel&oacute;n de fondo y, por tanto, olvidan las din&aacute;micas que se establecen entre los grupos (hombres y mujeres) y que estos, igualmente como las mujeres, tambi&eacute;n han sido socializados bajo estereotipos y roles prescriptivos para ellos. Este es el punto d&eacute;bil de estas met&aacute;foras que habr&aacute; que subsanar incorporando los hombres, siendo estos, hasta ahora, s&oacute;lo punto de referencia comparativo.
    </p><p class="article-text">
        Resumiendo, que el enfoque de las explicaciones recaiga sobre las mujeres hace de la discriminaci&oacute;n de g&eacute;nero un problema para las mujeres m&aacute;s que para los hombres. Por ejemplo, una caracter&iacute;stica com&uacute;n de dichas met&aacute;foras es que se centran en los obst&aacute;culos y retos que las mujeres afrontan a la hora de intentar progresar profesionalmente y, en cambio, las carreras laborales y las socializaciones y experiencias de los hombres (blancos, heterosexuales) aparecen como tel&oacute;n de fondo. Es decir, estas met&aacute;foras ponen el punto de mira casi s&oacute;lo en las experiencias de las mujeres, y as&iacute;, sin pretenderlo, sit&uacute;an impl&iacute;citamente a los hombres como la norma fija con la que las mujeres se reflejan. Todo esto implica que lo que genera desigualdad de g&eacute;nero es cosa de las propias mujeres y que, por tanto, son ellas las que tienen que cambiar comportamientos rompiendo techos y muros metaf&oacute;ricos para reducir esta desigualdad. En este sentido, las met&aacute;foras descritas rehuyen enfrentarse a los hombres con verdades inc&oacute;modas sobre sus propias ventajas y privilegios. De hecho, incluso la met&aacute;fora de las &ldquo;escaleras mec&aacute;nicas de cristal&rdquo;, aunque centrarse en los hombres, encaja en este modelo general. Dirige espec&iacute;ficamente nuestra atenci&oacute;n a los hombres en profesiones protot&iacute;picamente femeninas, explicando que s&oacute;lo son ellos los que gozan de ventajas en estos contextos particulares.
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, para cambiar el estado de la situaci&oacute;n no s&oacute;lo necesitamos leyes, leyes tan necesarias, sino tambi&eacute;n un an&aacute;lisis profundo de las estructuras sociales; necesitamos un examen de las din&aacute;micas comunicativas entre hombres y mujeres en la sociedad y, en particular, en los contextos donde se manifiestan. De esta manera podremos abordar y buscar soluciones a los motivos por los que los estereotipos de g&eacute;nero, y las normas prescriptivas que se derivan, se manifiestan tan persistentemente.
    </p><p class="article-text">
        Art&iacute;culo publicado en <a href="http://www.donesenxarxa.cat/sostres-murs-escales-terres?lang=ca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dones en Xarxa</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/techos-laberintos-barreras-promocion-liderazgo_132_4638757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Sep 2014 14:10:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Techos, muros, escaleras, suelos pegajosos y laberintos.  Barreras a la promoción de las mujeres en puestos de liderazgo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Sociedad,Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sostres, murs, escales, terres enganxosos i laberints. Barreres a la promoció de les dones en llocs de lideratge]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/sostres-enganxosos-laberints-barreres-lideratge_132_4638773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Analitzar les barreres en les quals ensopeguen les dones per ascendir a llocs de responsabilitat reservats per als homes agrupades (les barreres) en met&agrave;fores &eacute;s d&rsquo;una indubtable utilitat. Signifiquen sistematitzaci&oacute; i un pragm&agrave;tic fiador ling&uuml;&iacute;stic per als mitjans de comunicaci&oacute; i el p&uacute;blic en general. A m&eacute;s, la seva vivesa motiva la imaginaci&oacute; dels investigadors i els professionals,  generant tant projectes d'investigaci&oacute; com pol&iacute;tiques p&uacute;bliques.
    </p><p class="article-text">
        Malgrat que la desigualtat per ra&oacute; de g&egrave;nere ha estat reconeguda com un problema sist&egrave;mic (un problema estructural que afecta les dones, les fam&iacute;lies i les organitzacions), la majoria de les institucions i empreses diverses sembla que s&rsquo;obliden d&rsquo;establir programes d&rsquo;igualtat de g&egrave;nere. En conseq&uuml;&egrave;ncia, el poder dels estereotips de g&egrave;nere segueix sent &agrave;mpliament desat&egrave;s en les intervencions en l&rsquo;&agrave;mbit laboral.  Em sembla que atendre la sistematitzaci&oacute; que ofereixen aquestes met&agrave;fores pot ser un ajut en la implementaci&oacute; de la Llei d&rsquo;igualtat en el T&iacute;tol IV. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&ldquo;El t&iacute;tol IV s'ocupa del dret al treball en igualtat d'oportunitats, incorporant mesures per garantir la igualtat entre dones i homes en l'acc&eacute;s a l'ocupaci&oacute;, en la formaci&oacute; i en la promoci&oacute; professionals, i les condicions de treball. S'inclou a m&eacute;s, entre els drets laborals dels treballadors i les treballadores, la protecci&oacute; davant l'assetjament sexual i l'assetjament per ra&oacute; de sexe.&rdquo;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Des que la met&agrave;fora del &ldquo;sostre de vidre&rdquo; va esclatar en els anys 80 (sent utilitzada per primera vegada per l'editor del Wall Street Journal, Gay Bryant), han passat m&eacute;s de 30 anys. Despr&eacute;s han circulat moltes altres met&agrave;fores per descriure els reptes que les dones i altres grups desfavorits han d'afrontar tant en el m&oacute;n de les empreses com en la pol&iacute;tica: des dels &ldquo;s&ograve;ls enganxosos&rdquo;, &ldquo;els murs maternals &rdquo;, les &ldquo;canonades amb goteres&rdquo;, les &ldquo;escales mec&agrave;niques de vidre&rdquo;, passant per &ldquo;el laberint&rdquo;, el &ldquo;precipici de vidre&rdquo; o la &ldquo;sabatilla de vidre&rdquo;. Hi ha altres met&agrave;fores derivades d'aquestes; algunes resumeixen l'experi&egrave;ncia d'altres grups discriminats, per exemple aquelles basades en la sexualitat, com &eacute;s el cas del &ldquo;sostre rosa&rdquo;. Altres fan refer&egrave;ncia a les barreres de sectors particulars, com el &ldquo;sostre de llaut&oacute;&rdquo; en l'ex&egrave;rcit o el &ldquo;sostre de cel&middot;luloide&rdquo; en la ind&uacute;stria del cinema, mentre que algunes altres descriuen les barreres que apareixen per la pertinen&ccedil;a a grups minoritaris, com en el cas del &ldquo;mur de formig&oacute;&rdquo; que les dones de color han d&rsquo;escalar o enderrocar abans fins i tot d'acostar-se al sostre de vidre.
    </p><p class="article-text">
        Aquestes met&agrave;fores han gaudit d'un &egrave;xit ret&ograve;ric for&ccedil;a significatiu i un dels aspectes importants &eacute;s que calen en la nostra manera d'entendre el m&oacute;n i, en conseq&uuml;&egrave;ncia, exerceixen influ&egrave;ncia no nom&eacute;s sobre el que veiem, sin&oacute; tamb&eacute; sobre all&ograve; que no veiem. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La met&agrave;fora del &ldquo;sostre de vidre&rdquo; i factors que hi contribueixen</strong>
    </p><p class="article-text">
        Amb la met&agrave;fora del &ldquo; sostre de vidre&rdquo; es descriu un fenomen segons el qual les dones arriben a llocs de direcci&oacute; intermedi per&ograve; els &eacute;s impossible atrapar llocs executius o d'alta direcci&oacute;, els quals estan reservats gaireb&eacute; exclusivament per als homes. Per tant, explica l'experi&egrave;ncia de les dones que veuen bloquejat el seu acc&eacute;s a llocs d'alt lideratge mitjan&ccedil;ant una barrera aparentment invisible (per aix&ograve; &eacute;s de &ldquo; vidre&rdquo;) i no obstant aix&ograve; molt real (d'aqu&iacute; ve &ldquo;sostre&rdquo;) que els seus companys masculins no han de sortejar. Des de llavors, la met&agrave;fora del sostre de vidre ha estat una eina molt &uacute;til per cridar l'atenci&oacute; sobre la discriminaci&oacute; de g&egrave;nere en el treball i motivar tant la investigaci&oacute; com la intervenci&oacute; pr&agrave;ctica. Ha estat emprada per acad&egrave;mics, comentaristes i legisladors i ha tingut un &egrave;xit extraordinari en la mesura que ha gaudit d'una popularitat massiva tant a la premsa com en el p&uacute;blic en general. Un fet molt il&middot;lustratiu, encara que no correspongui al nostre pa&iacute;s, de la vitalitat que adquir&iacute; el sostre de vidre &eacute;s la creaci&oacute; del Ministeri de Treball americ&agrave; de la Comissi&oacute; Federal del Sostre de Vidre (1987) per fer front a les dificultats de certs grups que impedien a &ldquo; ... persones qualificades la seva promoci&oacute; dins les organitzacions &rdquo; (p1). De tota manera, l'&egrave;xit d'aquests esfor&ccedil;os per eliminar aquest sostre irrompible &eacute;s q&uuml;estionable. &Eacute;s cert que la proporci&oacute; de dones en llocs executius s'ha incrementat durant les &uacute;ltimes d&egrave;cades. Per&ograve; tenint en compte el nombre de dones en posicions de direcci&oacute; interm&egrave;dia que hi havia als 80, el progr&eacute;s cap a la igualtat de g&egrave;nere en aquests nivells intermedis ha estat molt m&eacute;s lent del que es podria esperar. A m&eacute;s, les dones s&oacute;n molt lluny d'aconseguir una representaci&oacute; equitativa en els llocs m&eacute;s alts. Per exemple, el 2012, el 85 % dels c&agrave;rrecs de director a les 100 empreses amb m&eacute;s cotitzaci&oacute; en la borsa dels pa&iuml;sos europeus eren ocupats per homes (Comissi&oacute; Europea). Aquestes xifres demostren que si b&eacute; avui en dia hi ha m&eacute;s dones que arriben al cim que quan es va encunyar la met&agrave;fora del sostre de vidre, encara persisteix la desigualtat de g&egrave;nere en l'alta direcci&oacute;. S&oacute;n molts els estudis que han intentat comprendre el per qu&egrave; d'aquesta desigualtat, tot i que aquest tipus de recerca no sempre s'ha relacionat directament amb aquesta met&agrave;fora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tres factors de gran import&agrave;ncia s&oacute;n:</strong>
    </p><p class="article-text">
        1) els estereotips de g&egrave;nere,
    </p><p class="article-text">
        2) la discriminaci&oacute; en l'acc&eacute;s als cercles de relaci&oacute; informals i
    </p><p class="article-text">
        3) la instrucci&oacute; per part d'un mentor
    </p><p class="article-text">
        Els estereotips de g&egrave;nere vigents retraten les dones com a comunals ( per exemple , afectuoses, cordials, atentes, emp&agrave;tiques, cooperatives...) i als homes com instrumentals ( per exemple, assertius, independents, segurs de si mateixos, competitius...). Els estereotips masculins encaixen amb els estereotips del cl&agrave;ssic alt directiu millor que els estereotips femenins, un fenomen que ha estat batejat com &ldquo;pensa com un directiu-pensa en mascul&iacute; &rdquo; (think manager-think male ). La majoria de les vegades en imaginar-nos un gerent pensem en una persona de sexe mascul&iacute;. Els estereotips sobre els homes, com ara ser instrumental i competent, semblen coincidir perfectament amb les prescripcions per a les funcions de gesti&oacute;. Per tant, constitueixen el fons on se cimenta la creen&ccedil;a de que els homes s'ajusten als rols de lideratge millor que les dones. Una conseq&uuml;&egrave;ncia d&rsquo;aquest fenomen &eacute;s, doncs, la percepci&oacute; de que les dones s&oacute;n persones amb menys caracter&iacute;stiques elegibles per a llocs de direcci&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Hem de tenir present que els estereotips no s&oacute;n merament descriptius, sin&oacute; sobretot prescriptius, &eacute;s a dir, prescriuen com haurien de ser els homes, les dones o els directius. Com a conseq&uuml;&egrave;ncia, les dones que exerceixen papers de lideratge sovint es troben en una cru&iuml;lla: d'una banda, corren el risc de no ser percebudes com a l&iacute;ders si no adquireixen els components propis dels homes, mentre que, d'altra banda, s'arrisquen al rebuig si, intentant solucionar aquest problema, es mostren massa agressives i &ldquo;masculines&rdquo;. Per aquest motiu, les dones que tenen &egrave;xit en papers de lideratge si b&eacute; solen ser vistes com a competents i instrumentals, tamb&eacute; s&oacute;n vistes menys c&agrave;lides i no prou &ldquo;femenines&rdquo;. Tot i que al llarg dels &uacute;ltims 20 anys el concepte que es t&eacute; de la gesti&oacute; ha anat canviant i &eacute;s percebuda molt m&eacute;s andr&ograve;gina, aquest estereotip de &ldquo;pensa com un directiu-pensa en mascul&iacute;&rdquo; est&agrave; encara molt est&egrave;s. Aix&iacute; doncs, que la societat el superi constitueix un repte important per tal que aquelles dones que aspiren a alts llocs de lideratge els puguin assolir. &Eacute;s cert que els homes que ocupen llocs de poder tamb&eacute; han d'afrontar molts entrebancs per&ograve; en el cas de les dones aquests entrebancs s&oacute;n molts m&eacute;s exagerats.
    </p><p class="article-text">
        Un altre factor que contribueix a perpetuar la desigualtat de g&egrave;nere en l'&agrave;mbit de l'alta direcci&oacute; &eacute;s l'acc&eacute;s restringit que les dones solen tenir a les sovint informals xarxes de suport i al favoritisme &ldquo;endogrupal&rdquo; que s'exercita en el &ldquo;old boys ' club&rdquo;. Els cercles de contactes interns i externs aix&iacute; com el suport dels superiors i companys s&oacute;n recursos de gran import&agrave;ncia per a la promoci&oacute; laboral i la manca d'aquest suport &eacute;s un bon predictor d'estr&egrave;s en el treball. Com que els homes solen tenir millor acc&eacute;s que les dones a aquestes xarxes informals, aix&ograve; no nom&eacute;s implica que puguin pujar graons amb m&eacute;s facilitat, sin&oacute; que, a m&eacute;s, ho fan sense l'estr&egrave;s de sentir-se exclosos o inadaptats, una experi&egrave;ncia que sol portar a les dones a renunciar als llocs superiors amb m&eacute;s freq&uuml;&egrave;ncia que els homes.
    </p><p class="article-text">
        No obstant aix&ograve;, diversos investigadors han comen&ccedil;at a q&uuml;estionar l'exactitud i la utilitat de la met&agrave;fora del sostre de vidre. La cr&iacute;tica m&eacute;s generalitzada &eacute;s que la met&agrave;fora d'una barrera impenetrable que bloqueja l'acc&eacute;s als esglaons m&eacute;s alts de la direcci&oacute; fracassa a l'hora d'explicar la complexitat de la situaci&oacute; i implica err&ograve;niament que: 
    </p><p class="article-text">
        (a) les dones i els homes tenen un acc&eacute;s igualitari als llocs inicials i de responsabilitat mitjana i 
    </p><p class="article-text">
        (b) aquesta barrera ho &eacute;s en un grau tan absolut que a les dones els resulta pr&agrave;cticament impossible aconseguir llocs directius o executius. 
    </p><p class="article-text">
         Aix&iacute; doncs, el creixent nombre de dones en llocs d'alta direcci&oacute; en els &uacute;ltims anys per baix que sigui sembla contradir la met&agrave;fora del sostre de vidre, generant certa incertesa sobre si encara &eacute;s exacta. Si una dona traspassa el sostre de vidre, no queda aquest sostre fet miques? Aquest argument se sost&eacute; tot considerant que si unes dones (Margaret Thatcher o Condoleza Rice...) han ocupat el c&agrave;rrec pol&iacute;tic m&eacute;s poder&oacute;s del pa&iacute;s o un dels c&agrave;rrecs amb m&eacute;s autoritat, el sostre de vidre no pot seguir existint. Fins a cert punt, aquestes cr&iacute;tiques tamb&eacute; s'apliquen a la resta de met&agrave;fores com els murs de vidre, el mur maternal o els s&ograve;ls enganxosos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Altres met&agrave;fores que descriuen barreres estructurals: murs de vidre, sabatilla de vidre, escales mec&agrave;niques de vidre...mur maternal</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durant les dues &uacute;ltimes d&egrave;cades, el sostre de vidre ha inspirat moltes altres met&agrave;fores que igualment reflecteixen desigualtats en els &agrave;mbits laborals. Per exemple, se suposa que hi ha uns &ldquo;murs de vidre&rdquo; que confinen a les dones en certs llocs de direcci&oacute; normalment circumscrits a sectors com els recursos humans o el m&agrave;rqueting que, en general, no condueixen a llocs superiors. Tamb&eacute; la met&agrave;fora de la &ldquo;sabatilla de vidre&rdquo; descriu un proc&eacute;s mitjan&ccedil;ant el qual l'associaci&oacute; impl&iacute;cita (i idealitzada) que vincula l'home amb l'heroisme i la cavalleria redueix les aspiracions de les dones a c&agrave;rrecs de poder. O b&eacute; la met&agrave;fora de les &ldquo;escales mec&agrave;niques de vidre&rdquo; que descriu com els homes que ocupant professions estereot&iacute;picament femenines, com infermeria o educaci&oacute; infantil, ascendeixen laboralment a velocitat vertiginosa. Al contrari que la resta de les met&agrave;fores que estem descrivint, la de les escales mec&agrave;niques de vidre t&eacute; la peculiaritat d&rsquo;enfocar-se en el progr&eacute;s dels homes, en lloc de fer-ho en la manca de progr&eacute;s de les dones. 
    </p><p class="article-text">
        La descripci&oacute; de les barreres va m&eacute;s enll&agrave; de l'&uacute;s metaf&ograve;ric del vidre. El &ldquo;mur maternal &rdquo; descriu els entrebancs i dificultats afegides que experimenten les dones quan s&oacute;n mares. Per exemple, mentre que la paternitat normalment s'associa amb salaris m&eacute;s alts per als homes, les mares guanyen nom&eacute;s un 60 % del que guanyen els pares (dades del Instituto de la Mujer). Per explicar el &ldquo;mur maternal&rdquo; se sol rec&oacute;rrer a la idea que les dones decideixen volunt&agrave;riament donar prioritat a la fam&iacute;lia sobre el treball. No obstant aix&ograve;, els estudis ho atribueixen als estereotips i als rols de g&egrave;nere, per tant a la limitada capacitat que tenen les mares per poder prendre decisions ateses les pr&agrave;ctiques i les normes de l'organitzaci&oacute; que considera incompatible conjugar la fam&iacute;lia amb els compromisos laborals. 
    </p><p class="article-text">
        Mentre que el sostre de vidre apunta cap els factors que obstaculitzen a les dones arribar als esglaons m&eacute;s alts, la met&agrave;fora del &ldquo;s&ograve;l enganx&oacute;s&rdquo; estudia els motius que les impedeixen sortir dels nivells m&eacute;s baixos, fent que es vegin atrapades en treballs de salari baix i mobilitat molt limitada. Per exemple, l'evid&egrave;ncia emp&iacute;rica demostra que quan es designen dones i homes amb id&egrave;ntica qualificaci&oacute; per a llocs dins del mateix marge salarial, els homes sovint acaben cobrant m&eacute;s que les dones. Aix&iacute; doncs, la bretxa salarial de g&egrave;nere s'eixampla al fons de l'escala laboral de la mateixa manera que tamb&eacute; s&rsquo;eixampla en el sostre. I malgrat que la met&agrave;fora del s&ograve;l enganx&oacute;s se centra en els sectors laborals de baixa remuneraci&oacute; m&eacute;s que en c&agrave;rrecs d'alta direcci&oacute;, se segueix atribuint la desigualtat descrita al fet que les dones no volen assolir posicions de lideratge a causa dels compromisos familiars, l'exc&eacute;s de perfeccionisme o el desig d'exercir les mateixes tasques al llarg del temps. 
    </p><p class="article-text">
        Una &uacute;ltima met&agrave;fora que m&eacute;s que descriure barricades d&rsquo;impediments pret&eacute;n descriure&rsquo;n les conseq&uuml;&egrave;ncies &eacute;s la de &ldquo;les canonades amb fuites&rdquo;. Aquesta met&agrave;fora se sol utilitzar per il&middot;lustrar els baixos percentatges de dones en &agrave;mbits STEM (sigles en angl&egrave;s); &eacute;s a dir, aquells que pertanyen a la ci&egrave;ncia, tecnologia, enginyeria i matem&agrave;tiques i, de manera m&eacute;s general, en l'&agrave;mbit acad&egrave;mic. Per exemple, tot i que a les escoles i els instituts els nois i les noies estudien f&iacute;sica gaireb&eacute; en la mateixa proporci&oacute; les noies obtenen tan sols al voltant d'un cinqu&egrave; dels t&iacute;tols universitaris en f&iacute;sica expedits per les universitats. En un tram posterior de la canonada, m&eacute;s dones que homes abandonen els camps STEM per carreres alternatives. De tot el conjunt dels camps STEM, les dones obtenen un 38% dels t&iacute;tols de grau per&ograve; &uacute;nicament fan el 24% dels treballs del sector. Aix&iacute; doncs, la canonada metaf&ograve;rica que porta als estudiants des de l'escola secund&agrave;ria, a trav&eacute;s de la universitat, fins a un treball en STEM o llocs acad&egrave;mics m&eacute;s alts t&eacute; fuites en diversos trams. 
    </p><p class="article-text">
        Ens cal preguntar ara quin grau d'exactitud i utilitat tenen aquestes met&agrave;fores. El valor d'una met&agrave;fora en la teoria organitzacional dep&egrave;n de dos factors:
    </p><p class="article-text">
        a ) l'ajuda que ens presta a l'hora de conceptualitzar un fenomen complex ( impacte explicatiu ) i 
    </p><p class="article-text">
        b) la creaci&oacute; de noves idees i percepcions (impacte generatiu).
    </p><p class="article-text">
        Per tant, aquestes met&agrave;fores seran profitoses en la mesura que proporcionin una representaci&oacute; precisa de la situaci&oacute; i contribueixin a que canviem la manera en qu&egrave; percebem a les dones i els homes en l&rsquo;&agrave;mbit laboral. Una conseq&uuml;&egrave;ncia &ograve;bvia del debat que s&rsquo;ha generat al voltant de les utilitats pr&agrave;ctiques i beneficioses de les met&agrave;fores &eacute;s el fet que els investigadors i els analistes han intentat crear-ne de noves que representin amb m&eacute;s encert les realitats organitzacionals. Per exemple, la met&agrave;fora del &ldquo;tallafocs&rdquo; descriu una barrera m&eacute;s fluida, voluble i adaptada al context que qualsevol pot travessar coneixent la contrasenya o els codis adequats. Tanmateix, per molt que aquesta met&agrave;fora pugui reflectir la complexitat de la situaci&oacute; millor que la del sostre de vidre, continua donant la impressi&oacute; problem&agrave;tica d'una dificultat que &uacute;nicament necessita ser superada una vegada. Tamb&eacute; implica, a m&eacute;s, que hi ha &ldquo;programadors&rdquo; individuals que de manera intencional creen codis per excloure determinades persones (per exemple, a les dones). No obstant aix&ograve;, m&eacute;s que una forma d'exclusi&oacute; manifesta, la desigualtat de g&egrave;nere en el treball &eacute;s sovint el resultat de processos fins a cert punt subtils i accidentals.
    </p><p class="article-text">
        Una altra cr&iacute;tica que pot fer-se a aquestes met&agrave;fores &eacute;s la seva tend&egrave;ncia a posar el punt de mira nom&eacute;s en la descripci&oacute; del problema. El sostre de vidre o els s&ograve;ls enganxosos dirigeixen la nostra atenci&oacute; cap el nombre de dones que ocupen determinats llocs o exerceixen determinades tasques, mentre que el mur maternal o la canonada amb fuites ens condueixen a identificar quan i on es duu a terme la desigualtat. Aix&iacute; doncs, malgrat que la investigaci&oacute; en aquesta &agrave;rea ha evidenciat alguns dels processos a trav&eacute;s dels quals es manifesta la desigualtat, les met&agrave;fores en si mateixes no ens porten sin&oacute; a centrar-nos merament en el nombre de dones discriminades o en els contextos on ocorre la discriminaci&oacute; (amb l'excepci&oacute; de la &ldquo;sabatilla de vidre&rdquo; que s&iacute; que se centra en un proc&eacute;s de certa complexitat). Un enfocament alternatiu &eacute;s desenvolupar met&agrave;fores que posin l'&egrave;mfasi en les experi&egrave;ncies de les dones (i els homes) al llarg de les seves traject&ograve;ries vitals. A continuaci&oacute;, descrivim dues d'aquestes met&agrave;fores: &ldquo; el laberint&rdquo; i el &ldquo;precipici de vidre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La met&agrave;fora del laberint</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El laberint&rdquo; representa el tortu&oacute;s cam&iacute; que sovint han de seguir les dones resoltes a ocupar llocs de lideratge, mentre que el &ldquo;precipici de vidre&rdquo; se centra en les circumst&agrave;ncies sota les quals obtenen aquests llocs. Comencem per la primera met&agrave;fora. Hi ha investigadors que sostenen que la imatge d'un sostre de vidre com a barrera absoluta s'ha quedat completament antiquada. Suggereixen, per contra, que la noci&oacute; del laberint constitueix una met&agrave;fora m&eacute;s apropiada ja que les dones poden aconseguir llocs de lideratge (i de fet ho fan cada vegada m&eacute;s) per&ograve; per arribar-hi abans han de sortejar un laberint ple d&rsquo;entrebancs (esperats i inesperats), girs, desviaments, voltes i carrerons sense sortida. M&eacute;s que una &uacute;nica barrera al cim, s'enfronten a m&uacute;ltiples dificultats al llarg del cam&iacute;, a difer&egrave;ncia dels homes, que solen seguir una ruta molt m&eacute;s recta i amb menys obstacles. En lloc d'un sostre de vidre just per sobre de la suite executiva, es considera que hi ha nombrosos factors perjudicials per a les dones i beneficiosos per als homes els que operen a tots els nivells i s'acumulen al llarg de la traject&ograve;ria professional individual. Aquests investigadors especifiquen un nombre de factors clau a l'hora de crear el laberint, entre els quals es troben els estereotips i prejudicis de g&egrave;nere, la discriminaci&oacute; en l'acc&eacute;s als recursos socials i les difer&egrave;ncies pel que fa a responsabilitats dom&egrave;stiques.
    </p><p class="article-text">
        Com hem assenyalat abans, els estereotips basats en les associacions del tipus &ldquo;pensa com un directiu-pensa en mascul&iacute;&rdquo; fan que els homes semblin m&eacute;s aptes per al lideratge que les dones. Aquests estereotips situen les dones que ocupen llocs de lideratge en un parany. Probablement a causa d'aquests estereotips els homes encara guanyen considerablement m&eacute;s que les seves hom&ograve;logues femenines i tenen m&eacute;s possibilitats de promocionar-se fins i tot quan factors tan importants com l'experi&egrave;ncia o la qualificaci&oacute; van a l&rsquo;una. Aquesta parcialitat, lluny de ser un problema exclusiu dels llocs executius, sembla que treballa en tots els nivells de la jerarquia organitzacional. El fet d&rsquo;haver-hi difer&egrave;ncies entre les xarxes de suport masculines i les femenines pel que fa als companys d'igual estatus i els m&eacute;s veterans, suposa una dificultat afegida per a les dones a l'hora de trobar la sortida del laberint, a la vegada que significa que els homes es mouen per les seves traject&ograve;ries laborals i carreres professionals d'una manera m&eacute;s flu&iuml;da.
    </p><p class="article-text">
        Un altre factor important que afegeix girs i voltes a les sendes laborals de les dones s&oacute;n les responsabilitats dom&egrave;stiques. Encara que els homes dels pa&iuml;sos industrialitzats cada vegada contribueixen m&eacute;s a la llar i la cura dels fills, les dones continuen assumint el gruix d'aquestes tasques (Enquesta a Catalunya sobre la Joventut, 2013). El m&eacute;s probable &eacute;s que siguin les mares i no els pares els que interrompin les seves carreres per treballar a temps parcial. &Eacute;s m&eacute;s, encara que no ho facin, els responsables de les preses de decisions solen pensar que les dones tenen importants responsabilitats dom&egrave;stiques i, per tant, no poden promocionar-les a llocs d'alta exig&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        En resum, la met&agrave;fora del laberint identifica causes de la discriminaci&oacute; de g&egrave;nere en el treball que s&oacute;n molt similars a aquelles que s'ha considerat que expliquen el sostre de vidre i el mur maternal. La difer&egrave;ncia rau en que els processos que &ldquo;el laberint&rdquo; descriu no constitueixen una &uacute;nica dificultat a la sala de juntes i els llocs executius. Per contra, la representaci&oacute; desigual de les dones i els homes en aquests llocs &eacute;s el resultat de molts obstacles al llarg del cam&iacute;. Per tant, podem assegurar que la desigualtat entre homes i dones es un fenomen sist&egrave;mic i estructural. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La met&agrave;fora del precipici de vidre: &ldquo;Pensa en crisi-pensa en femen&iacute;&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si b&eacute; les dones tenen m&eacute;s probabilitats que els homes d'enfrontar-se a reptes en el seu caminar cap a l&rsquo;assoliment de llocs de lideratge tamb&eacute; tenen m&eacute;s probabilitats d&rsquo;haver d&rsquo;afrontar nous reptes un cop accedeixen a aquests llocs. En una an&agrave;lisi sobre els nomenaments de membres dels consells directius de 100 empreses de la FTSE es va veure que, en un per&iacute;ode de recessi&oacute; econ&ograve;mica, les empreses que van ascendir a una dona per a formar part del seu consell directiu havien experimentat en els mesos precedents al nomenament un patr&oacute; de rendiment en borsa considerablement m&eacute;s pobre que aquelles empreses que havien designat un home. Pr&agrave;ctiques similars de preferir a les dones per a les tasques m&eacute;s dures de lideratge en situacions de crisi, mentre s'opta pels homes sota circumst&agrave;ncies m&eacute;s prometedores, han estat demostrades per altres estudis sobre empresa i negocis. Tamb&eacute; a trav&eacute;s de molts estudis experimentals. En els experiments els participants solen llegir sup&ograve;sits sobre una organitzaci&oacute; que funciona b&eacute; o sobre una altra que est&agrave; en crisi per seguidament avaluar i/o escollir per als llocs de lideratge de l'organitzaci&oacute; entre candidats masculins o femenins. D'acord amb les troballes dels estudis esmentats, els participants en aquests estudis tendeixen a afavorir als candidats masculins a c&agrave;rrecs d&rsquo;organitzacions exitoses mentre que solen triar a candidates femenines per dirigir organitzacions en crisi. Aquest patr&oacute; de nomenar a les dones en temps de crisi i als homes en temps d'estabilitat i &egrave;xit de l&rsquo;organitzaci&oacute; el recull la met&agrave;fora del &ldquo;precipici de vidre&rdquo;. Aquesta met&agrave;fora explica doncs com en temps de crisi econ&ograve;mica a les dones se&rsquo;ls donen llocs precaris de lideratge. Aquesta precarietat es refereix a que aquests llocs de comandament comporten un major risc de fracassar i intensos escrutinis als quals els l&iacute;ders es veuen sotmesos en moments de crisi econ&ograve;mica. Mentre que la percepci&oacute; general del t&iacute;pic directiu inclou molts m&eacute;s trets masculins que femenins (&ldquo;pensa com un directiu-pensa en mascul&iacute; &rdquo;), les descripcions del directiu ideal en temps de crisi inclouen caracter&iacute;stiques m&eacute;s estereot&iacute;picament femenines que masculines (&ldquo;pensa en crisi-pensa en femen&iacute;&rdquo;). Dins de l'associaci&oacute; &ldquo;pensa en crisi- pensa en femen&iacute;&rdquo; t&eacute; particular import&agrave;ncia la consideraci&oacute; que les dones s&oacute;n millors dirigint a la gent i, per tant, arribat el cas, els resultar&agrave; m&eacute;s f&agrave;cil que als homes guanyar-se el suport dels seus companys i seguidors, tot i que, a la vegada, l'associaci&oacute; tamb&eacute; contingui, com diem, un element que implica que les dones estan condemnades a fracassar. En resum, la gent tendeix a preferir els homes per situacions de lideratge en la majoria dels casos ja que els homes encaixen millor dins de les assumpcions estereot&iacute;piques sobre el qu&egrave; &eacute;s un l&iacute;der ( i/o el que hauria de ser). Com que el lideratge de les dones representa en principi un canvi respecte a l'est&agrave;ndard tradicional &ldquo;pensa com un directiu-pensa en mascul&iacute;&rdquo; se les percep particularment talentoses a l'hora de dur a terme els ajustaments que normalment es requereixen en situacions de crisi. 
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; doncs, els sostres, els murs, els s&ograve;ls enganxosos i les sabatilles obstrueixen l'avan&ccedil;ament de les dones cap a llocs de lideratge, les &ldquo;canonades amb fuites&rdquo; les predisposen a abandonar, els &ldquo;laberints&rdquo; fan que les seves traject&ograve;ries professionals siguin particularment dif&iacute;cils i complexes i els &ldquo;precipicis de vidre&rdquo; tornen les seves vides prec&agrave;ries i arriscades un cop han arribat al cim.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Els cost de les met&agrave;fores</strong>
    </p><p class="article-text">
        Met&agrave;fores com la del &ldquo;sostre de vidre&rdquo; han tingut, despr&eacute;s de tot, un &egrave;xit enorme a l'hora de cridar l'atenci&oacute; sobre la discriminaci&oacute; del g&egrave;nere femen&iacute; en el treball i, al mateix temps, han inspirat for&ccedil;a investigacions i intervenci&oacute;. No obstant aix&ograve;, ja que les met&agrave;fores donen forma a la nostra interpretaci&oacute; dels conceptes i fen&ograve;mens socials aix&iacute; com a la manera de reaccionar-hi, &eacute;s molt probable que els beneficis de comunicar la desigualtat de g&egrave;nere en el treball per mitj&agrave; d'aquestes met&agrave;fores tinguin al mateix temps un cost. Una conseq&uuml;&egrave;ncia &ograve;bvia &eacute;s que, en ressaltar les experi&egrave;ncies de les dones i les barreres a les quals s'enfronten, el m&eacute;s probable &eacute;s que els debats sobre la desigualtat de g&egrave;nere acabin centrant-se en els atributs i els estereotips de les dones, en les carreres professionals i planificaci&oacute; familiar que aquestes escullen, etc&egrave;tera. &Eacute;s per aix&ograve; que es creu que les met&agrave;fores enfosqueixen altres aspectes de la desigualtat de g&egrave;nere com els estereotips sobre els homes i la cultura i les pr&agrave;ctiques organitzacionals. A m&eacute;s, el fet que les explicacions sobre les difer&egrave;ncies de g&egrave;nere es centrin en les dones pot implicar que s&oacute;n elles, en lloc dels homes, les que han de canviar el seu comportament perqu&egrave; les difer&egrave;ncies es redueixin. &Eacute;s a dir, aquestes met&agrave;fores se centren nom&eacute;s en les f&egrave;mines i deixen els homes com a tel&oacute; de fons i, per tant, obliden les din&agrave;miques que s&rsquo;estableixen entre els grups (homes i dones) i que aquests, igualment com les dones, tamb&eacute; han estat socialitzats sota estereotips i rols prescriptius per a ells. Aquest &eacute;s el punt feble d&rsquo;aquestes met&agrave;fores que caldr&agrave; esmenar tot incorporant els homes, essent aquests, fins ara, nom&eacute;s punt de refer&egrave;ncia comparatiu. 
    </p><p class="article-text">
        Resumint, que l&rsquo;enfocament de les explicacions recaigui sobre les dones fa de la discriminaci&oacute; de g&egrave;nere un problema per a les dones m&eacute;s que per als homes. Per exemple, una caracter&iacute;stica comuna de les esmentades met&agrave;fores &eacute;s que se centren en els obstacles i reptes que les dones afronten a l'hora d'intentar progressar professionalment i, en canvi, les carreres laborals i les socialitzacions i experi&egrave;ncies dels homes (blancs, heterosexuals) apareixen com a tel&oacute; de fons. &Eacute;s a dir, aquestes met&agrave;fores posen el punt de mira gaireb&eacute; nom&eacute;s en les experi&egrave;ncies de les dones, i aix&iacute;, sense pretendre-ho, situen impl&iacute;citament als homes com la norma fixa amb la qual les dones s&rsquo;hi reflecteixen. Tot aix&ograve; implica que all&ograve; que genera desigualtat de g&egrave;nere &eacute;s cosa de les mateixes dones i que, per tant, s&oacute;n elles les que han de canviar comportaments trencant sostres i murs metaf&ograve;rics per reduir aquesta desigualtat. En aquest sentit, les met&agrave;fores descrites defugen enfrontar-se als homes amb veritats inc&ograve;modes sobre les seves pr&ograve;pies avantatges i privilegis. De fet, fins i tot la met&agrave;fora de les &ldquo;escales mec&agrave;niques de vidre&rdquo;, tot i centrar-se en els homes, encaixa en aquest model general. Dirigeix espec&iacute;ficament la nostra atenci&oacute; als homes en professions protot&iacute;picament femenines, explicant que nom&eacute;s s&oacute;n ells els que gaudeixen d'avantatges en aquests contextos particulars. 
    </p><p class="article-text">
        A parer meu, per canviar l&rsquo;estat de la situaci&oacute; no nom&eacute;s ens calen lleis, lleis tan necess&agrave;ries, sin&oacute; tamb&eacute; una an&agrave;lisi profunda de les estructures socials; ens cal un examen de les din&agrave;miques comunicatives entre homes i dones en la societat i, en particular, en els contextos on es manifesten. D&rsquo;aquesta manera podrem abordar i buscar solucions als motius pels quals els estereotips de g&egrave;nere, i les normes prescriptives que se&rsquo;n deriven, es manifesten tan persistentment. 
    </p><p class="article-text">
        Article publicat a <a href="http://www.donesenxarxa.cat/sostres-murs-escales-terres?lang=ca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dones en Xarxa</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/sostres-enganxosos-laberints-barreres-lideratge_132_4638773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Sep 2014 13:57:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sostres, murs, escales, terres enganxosos i laberints. Barreres a la promoció de les dones en llocs de lideratge]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[L’ús pervers de les tradicions culturals i els drets humans de les dones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/lus-pervers-tradicions-culturals-humans_132_5037689.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        D&rsquo;aquesta manera molts governs donen ales a la viol&egrave;ncia masclista que es perpetra en els seus respectius pa&iuml;sos. Ja que la religi&oacute; mai ha jugat cap paper en l&rsquo;emancipaci&oacute; del sexe femen&iacute;, no &eacute;s sorprenent trobar en aquests pa&iuml;sos moviments religiosos neopatriarcales a l&rsquo;avantguarda d&rsquo;una generalitzada reacci&oacute; antidones. Moviments fonamentalistes que estan exercint pressi&oacute; sobre els governs amb l&rsquo;objectiu de revertir els &egrave;xits del g&egrave;nere femen&iacute;, fins al punt que en diferents parts del planeta han quedat aniquilats o estan greument amena&ccedil;ats. Aix&iacute; es veu en els debats internacionals, on hi ha governs que intenten impugnar lleis i defensen pr&agrave;ctiques que atempten contra els drets humans de les dones en nom de l&rsquo;avui en dia q&uuml;estionat relativisme cultural, quan, a m&eacute;s, les tradicions tamb&eacute; poden ser creades.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s clar que tamb&eacute; hi ha moltes persones que s&rsquo;enfronten a les situacions d&rsquo;injust&iacute;cia social i, desafiant les normes culturals, avantposen els drets humans. &Eacute;s per aix&ograve; que hem de celebrar encara m&eacute;s que el passat 27 de novembre de 2013, dos dies abans del Dia Internacional de les Defensores dels Drets Humans, l&rsquo;ONU aprov&eacute;s la primera resoluci&oacute; de la hist&ograve;ria a favor de la protecci&oacute; de les defensores. &Eacute;s a dir, a favor de totes aquelles dones que, individualment o col&middot;lectivament, s&oacute;n actives defensores dels drets de les persones, incloent-hi els drets de les dones i les nenes. Una resoluci&oacute; que em sembla d&rsquo;all&ograve; m&eacute;s necess&agrave;ria tenint en compte que l&rsquo;activisme de les dones defensores dels drets humans &eacute;s una greu amena&ccedil;a per al poder fonamentalista i masclista, i per aquest motiu cal vigilar per elles.
    </p><p class="article-text">
        En democr&agrave;cia estem molt lluny (o haur&iacute;em d&rsquo;estar) de la vuitcentista perspectiva que encara avui en dia proclama que la cultura dels pa&iuml;sos &eacute;s un conjunt de creences i pr&agrave;ctiques fixes i prescriptives. Per sort estem inserits en una visi&oacute; democr&agrave;tica del m&oacute;n que postula que el que pensem que haur&iacute;em o no haur&iacute;em de conservar varia en el temps. Aquest enfocament ent&eacute;n la cultura i les tradicions d&rsquo;un pa&iacute;s com un p&ograve;sit canviant de discursos, relacions de poder i processos socials, econ&ograve;mics i pol&iacute;tics. &Eacute;s a dir, defensa que els valors i les tradicions culturals no s&oacute;n b&eacute;ns intocables ni immutables sin&oacute; tot el contrari. No obstant aix&ograve;, si b&eacute; per a molts Estats aix&ograve; &eacute;s inq&uuml;estionablement aix&iacute;, per a molts altres les tradicions culturals poden ser, segons els convingui, o b&eacute; actius immutables o b&eacute; susceptibles d&rsquo;evoluci&oacute;. El cinisme &eacute;s aclaparador. Aix&iacute; m&rsquo;ho sembla quan, per exemple, els governants integren i potencien amb molt orgull tecnologies que afecten massivament a la cultura i les pr&agrave;ctiques tradicionals dels seus pa&iuml;sos, en canvi, no nom&eacute;s mantenen inamovible sin&oacute; que incentiven la condici&oacute; d&rsquo;inferioritat de les dones utilitzant com a excusa les tradicions i pr&agrave;ctiques culturals. Per&ograve; clar, els panegiristes de la tradici&oacute; cultural envers les dones solen ser les autoritats i l&iacute;ders pol&iacute;tics, i no les dones els drets ultratgen, no les dones que s&oacute;n colpejades, violades, prostitu&iuml;des o assassinades.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s la flu&iuml;desa de la cultura el que ens permet desafiar les normes culturals que comporten atrocitats cap a les persones i articular valors que respectin els drets humans. No obstant aix&ograve;, en massa llocs i per a masses persones els drets humans i la promulgaci&oacute; de lleis per protegir no passen de ser quimeres. La lluita contra la vulneraci&oacute; dels drets humans de les dones i les nenes, en particular el dret a una vida lliure de viol&egrave;ncia masclista, &eacute;s potser un dels reptes m&eacute;s dif&iacute;cils, tenint en compte, a m&eacute;s, els grav&iacute;ssims retrocessos registrats en el m&oacute;n actual. Perqu&egrave;, efectivament, la viol&egrave;ncia de g&egrave;nere &eacute;s una realitat in crescendo que posa els p&egrave;ls de punta.
    </p><p class="article-text">
        Estem parlant de milions de dones agredides violentament al m&oacute;n (incloc aqu&iacute; a les menors de 18 anys) em refereixo a xifres que nom&eacute;s s&oacute;n la punta de l&rsquo;iceberg ja que, malauradament, s&oacute;n ingents les agressions que no es denuncien per por de les repres&agrave;lies. Qu&egrave; passa? Com &eacute;s que es tolera aquesta vergonyant situaci&oacute;? No cal dir que estem davant d&rsquo;un genocidi mundial i un llast per al desenvolupament dels pa&iuml;sos. S&rsquo;arriba a la conclusi&oacute; que, per part d&rsquo;alguns estats, les perverses manifestacions del masclisme reben poca o cap atenci&oacute;, com si aquestes coses no mereixessin ser abordades, o almenys, tractades amb la serietat que tant urgeix.
    </p><p class="article-text">
        Article publicat a <a href="http://www.donesenxarxa.cat/l-us-pervers-de-les-tradicions?lang=ca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Donesenxarxa</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Àngels Viladot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/lus-pervers-tradicions-culturals-humans_132_5037689.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Feb 2014 10:33:18 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[L’ús pervers de les tradicions culturals i els drets humans de les dones]]></media:title>
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