<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Sonia Herrera Sánchez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/sonia_herrera_sanchez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sonia Herrera Sánchez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/511259/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Nos mataron a María Eugenia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/colombia-asesinato-feminicidio_132_2593823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <em>Para entender es preciso, tambi&eacute;n, recordar.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Beatriz Sarlo</em>
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado una semana y media desde el d&iacute;a en que nos enteramos de tu asesinato. Tengo tantas cosas grises instaladas en la boca del est&oacute;mago desde entonces&hellip; Tristeza, rabia, n&aacute;useas, indignaci&oacute;n, desconcierto, desolaci&oacute;n&hellip; Estoy profundamente triste, s&iacute;, pero tambi&eacute;n muy cabreada. Me cuesta sonre&iacute;r porque s&eacute; que t&uacute; ya solamente podr&aacute;s hacerlo en nuestro recuerdo. Me pesan las piernas al caminar y subir las escaleras del metro porque s&eacute; que t&uacute; no pudiste caminar libre en ese viaje a tu amada Colombia a la que no volv&iacute;as desde hace tiempo y que no has podido regresar a esta, mi ciudad, tu ciudad&hellip; Me cuesta compadecerme, dejarme caer y sentir dolor porque s&eacute; que lo que yo estoy pasando es solamente una nader&iacute;a comparado con el sufrimiento de tu familia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5334a6a5-e48f-4f9a-a306-c6c2c1a0c52e_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5334a6a5-e48f-4f9a-a306-c6c2c1a0c52e_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5334a6a5-e48f-4f9a-a306-c6c2c1a0c52e_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5334a6a5-e48f-4f9a-a306-c6c2c1a0c52e_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5334a6a5-e48f-4f9a-a306-c6c2c1a0c52e_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5334a6a5-e48f-4f9a-a306-c6c2c1a0c52e_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5334a6a5-e48f-4f9a-a306-c6c2c1a0c52e_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
         Pero a nosotras, ese grupo de comunicadoras repartidas por Barcelona, Bogot&aacute;, Medell&iacute;n, Ciudad Ju&aacute;rez, Santiago de Chile y Santo Domingo, con las que tantos momentos compartiste por las calles del Raval, en la playa de la Barceloneta o en vuestro piso del Clot cuando viv&iacute;as con Caro, a nosotras estos d&iacute;as se nos ahogan los gritos, se nos quedan atravesados en la garganta y solo podemos repetir una y otra vez &ldquo;Nos mataron a Mar&iacute;a&rdquo;. Y sentimos dolor f&iacute;sico en lugares que ni siquiera conoc&iacute;amos y que seguramente no aparecen en ning&uacute;n esc&aacute;ner, ni resonancia, ni tomograf&iacute;a axial computarizada que nos hagan, porque lo que nos duele, Mar&iacute;a, es el alma.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos &ndash;y nos repiten&ndash; que el tiempo lo cura todo. Por suerte para la supervivencia de aquell@s que seguimos aqu&iacute;, es as&iacute;, aunque hoy no lo creamos. Pero yo, personalmente, desde hace una semana no dejo de hacerme la misma pregunta: &iquest;c&oacute;mo seguir con mi tesis sobre cine y feminicidio despu&eacute;s de esto? Siempre ha sido duro, porque s&eacute; que no es una pel&iacute;cula <em>gore </em>que se acaba en 90 minutos. No hablo de un relato de ficci&oacute;n, sino de mujeres de carne y hueso con historias de vida y muerte, con nombres y apellidos, con sue&ntilde;os truncados&hellip; Hoy esos sue&ntilde;os son los tuyos y en un primer momento quise sumarme a las tesis de Adorno y parafrasear para m&iacute; misma aquello de que &ldquo;no se puede escribir poes&iacute;a despu&eacute;s de Auschwitz&rdquo; y decir que ya no puedo hablar ni escribir ni analizar esta violencia despu&eacute;s de tu muerte. Porque la barbarie, la injusticia y el miedo nos bloquean, ciertamente. Pero lo siento, no estoy de acuerdo. Tenemos el imperativo &eacute;tico, como dec&iacute;a Sontag, de recordar, de construir memoria hist&oacute;rica y colectiva de la violencia contra el olvido, de convertir el dolor en resiliencia y resistencia frente a este mundo &ldquo;chamb&oacute;n y jodido&rdquo; que tan bien defini&oacute; mi idolatrado Galeano.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si llegaremos a saber alguna vez cu&aacute;les fueron exactamente las causas y las circunstancias de tu asesinato. Como dir&iacute;a Rhett Butler: &ldquo;Frankly, my dear, I don't give a damn&rdquo;. Solo clamamos para que se haga justicia, por ti, querida amiga, pero tambi&eacute;n por todas esas mujeres asesinadas en el Valle del Cauca (80 en lo que va de 2015) y en toda Colombia, y en M&eacute;xico, y en Nicaragua, y en Rusia, y en Argentina, y en la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, y en Espa&ntilde;a&hellip; Todas ellas, vosotras, ausentes, nos exig&iacute;s que las/os que seguimos aqu&iacute; continuemos trabajando por un mundo m&aacute;s igualitario, m&aacute;s justo y menos violento donde las mujeres podamos caminar con libertad por la calle de nuestras ciudades, donde un cuerpo de mujer no signifique peligro de muerte &ndash;tal y como escrib&iacute;a el dramaturgo Humberto Robles&ndash;, donde no haga falta desga&ntilde;itarse para que se entienda que vivas nos queremos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        A Mar&iacute;a Eugenia Hidalgo Tovar. &ldquo;Y dicen las calles de tu Barcelona que la noche es nuestra, que <em>la nit es nostra&rdquo;</em> (Bacilos). Siempre presente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Herrera Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/colombia-asesinato-feminicidio_132_2593823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2015 01:36:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Nos mataron a María Eugenia]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Asesinatos,Feminicidios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ens han matat la María Eugenia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/assessinat-feminicidi-record_132_2593828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <em>Para entender es preciso, tambi&eacute;n, recordar.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Beatriz Sarlo</em>
    </p><p class="article-text">
        Ha passat una setmana i mitja des que ens vam  assabentar del teu assassinat. Tinc tantes coses grises instal&middot;lades a la boca de l'est&oacute;mac des de llavors... Tristesa, r&agrave;bia, n&agrave;usees, indignaci&oacute;, desconcert, desolaci&oacute;... Estic profundament trista, s&iacute;, per&ograve; tamb&eacute; molt cabrejada. Em costa somriure perqu&egrave; s&eacute; que tu ja nom&eacute;s podr&agrave;s fer-ho en el nostre record. Em pesen les cames quan camino i pujo les escales del metro perqu&egrave; s&eacute; que tu no vas poder caminar lliure en aquest viatge a la teva estimada Col&ograve;mbia a la qual no tornaves des de fa temps i que no has pogut tornar a aquesta, la meva ciutat, la teva ciutat... Em costa compadir-me, deixar-me caure i sentir dolor perqu&egrave; s&eacute; que el que jo estic passant &eacute;s nom&eacute;s una cosa de no res comparat amb el patiment de la teva fam&iacute;lia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5334a6a5-e48f-4f9a-a306-c6c2c1a0c52e_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5334a6a5-e48f-4f9a-a306-c6c2c1a0c52e_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5334a6a5-e48f-4f9a-a306-c6c2c1a0c52e_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5334a6a5-e48f-4f9a-a306-c6c2c1a0c52e_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5334a6a5-e48f-4f9a-a306-c6c2c1a0c52e_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5334a6a5-e48f-4f9a-a306-c6c2c1a0c52e_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5334a6a5-e48f-4f9a-a306-c6c2c1a0c52e_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
         Per&ograve; a nosaltres, aquest grup de comunicadores repartides per Barcelona, Bogot&agrave;, Medell&iacute;n, Ciudad Ju&aacute;rez, Santiago de Chile i Santo Domingo, amb les que tants moments vas compartir pels carrers del Raval, a la platja de la Barceloneta o en el vostre pis del Clot quan vivies amb la Caro, a nosaltres aquests dies se'ns ofeguen els crits, se'ns queden travessats a la gola i nom&eacute;s podem repetir una i altra vegada &ldquo;Ens han matat la Maria&rdquo;. I sentim dolor f&iacute;sic en llocs que ni tan sols coneix&iacute;em i que segurament no apareixen en cap esc&agrave;ner, ni resson&agrave;ncia, ni tomografia axial computeritzada que ens facin, perqu&egrave; el que ens fa mal, Maria, &eacute;s l'&agrave;nima.
    </p><p class="article-text">
        Sabem -i ens repeteixen- que el temps ho cura tot. Per sort per a la superviv&egrave;ncia d'aquells i aquelles que seguim aqu&iacute;, &eacute;s aix&iacute;, encara que avui no ho creguem. Per&ograve; jo, personalment, des de fa una setmana no deixo de fer-me la mateixa pregunta: &iquest;com seguir amb la meva tesi sobre cinema i feminicidi despr&eacute;s d'aix&ograve;? Sempre ha estat dur, perqu&egrave; s&eacute; que no &eacute;s una pel&middot;l&iacute;cula gore que s'acaba en 90 minuts. No parlo d'un relat de ficci&oacute;, sin&oacute; de dones de carn i ossos amb hist&ograve;ries de vida i mort, amb noms i cognoms, amb somnis truncats... Avui aquests somnis s&oacute;n els teus i en un primer moment vaig voler sumar-me a les tesis d'Adorno i parafrasejar per mi mateixa all&ograve; sobre que &ldquo;no es pot escriure poesia despr&eacute;s d'Auschwitz&rdquo; i dir que ja no puc parlar ni escriure ni analitzar aquesta viol&egrave;ncia despr&eacute;s de la teva mort. Perqu&egrave; la barb&agrave;rie, la injust&iacute;cia i la por ens bloquegen, certament. Per&ograve; ho sento, no estic d'acord. Tenim l'imperatiu &egrave;tic, com deia Sontag, de recordar, de construir mem&ograve;ria hist&ograve;rica i col&middot;lectiva de la viol&egrave;ncia contra l'oblit, de convertir el dolor en resili&egrave;ncia i resist&egrave;ncia enfront d'aquest m&oacute;n &ldquo;maldestre i fotut&rdquo; que tan b&eacute; va definir el meu idolatrat Galeano.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si arribarem a saber alguna vegada quines van ser exactament les causes i les circumst&agrave;ncies del  teu  assassinat. Com diria Rhett Butler: &ldquo;Frankly, my dear, I don't give a damn&rdquo;. Nom&eacute;s clamem perqu&egrave; es faci just&iacute;cia, per tu, estimada amiga, per&ograve; tamb&eacute; per totes aquestes dones assassinades a la Vall del Cauca (80 en el que va de 2015) i en tota Col&ograve;mbia, i a M&egrave;xic, i a Nicaragua, i a R&uacute;ssia, i a l'Argentina, i a la Rep&uacute;blica Democr&agrave;tica del Congo, i a Espanya... Totes elles, vosaltres, absents, ens exigiu que els/les que seguim aqu&iacute; continuem treballant per un m&oacute;n m&eacute;s igualitari, m&eacute;s just i menys violent on les dones puguem caminar amb llibertat pel carrer de les nostres ciutats, on un cos de dona no signifiqui perill de mort -tal com escrivia el dramaturg Humberto Robles-, on no calgui esgargamellar-se  perqu&egrave; s'entengui que vives ens volem...
    </p><p class="article-text">
        A Mar&iacute;a Eugenia Hidalgo Tovar. &ldquo;Y dicen las calles de tu Barcelona que la noche es nuestra, que la nit es nostra&rdquo; (Bacilos). Sempre present.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Herrera Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/assessinat-feminicidi-record_132_2593828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2015 00:57:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ens han matat la María Eugenia]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Récords]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Precàries insubmises despatriarcalitzant]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/igualtat-patriarcat-insubmises_132_4306997.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &Aacute;ngela Figuera Aymerich es preguntava en un dels seus poemes el seg&uuml;ent: &ldquo;Quina pedra d&rsquo;eternitat em van clavar a les entranyes?&rdquo;. I jo, des de fa alguns anys -des que tot va entrar en crisi en aquest pa&iacute;s-, no paro de fer-me la mateixa pregunta.
    </p><p class="article-text">
        A la <a href="http://www.elcritic.cat/blogs/sergipicazo/2015/03/12/revolta-generacional/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">meva generaci&oacute;</a> se li va vendre durant anys un relat pervers sobre un ascensor que et permetia portar una vida millor que la dels teus pares si estudiaves molt i t&rsquo;esfor&ccedil;aves al m&agrave;xim. Aquesta ha estat la nostra &ldquo;pedra d&rsquo;eternitat&rdquo;. Male&iuml;da meritocr&agrave;cia! Se&rsquo;ls va oblidar afegir en el relat que aquest ascensor nom&eacute;s arribava fins a un cert pis si pertanyies a la classe mitjana i dos pisos m&eacute;s avall si a sobre eres dona.
    </p><p class="article-text">
        Adonar-nos que tot era mentida ha estat sens dubte la gran decepci&oacute; compartida. Com a generaci&oacute; hem hagut d&rsquo;aplicar el decreixement abans de aprendre&rsquo;ns la teoria, hem acomiadat a l&rsquo;aeroport a <a href="http://www.rtve.es/alacarta/videos/concurso-de-cortos-rne/vi-concurso-cortos-rne-lugares-comunes/2516667/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amigues i amics que van tocar sostre</a> (fins i tot el de vidre) i que no volien convertir-se en aquesta joventut sense futur de les pancartes, hem redibuixat i postergat els nostres plans, hem comprovat que els desnonaments i<a href="http://www.caritas.es/imagesrepository/CapitulosPublicaciones/4833/Precariedad%20y%20Cohesi%C3%B3n%20Social.%20Versi%C3%B3n%20digital.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l&rsquo;exclusi&oacute; social</a> no designen la realitat de l&rsquo;altre / a, hem sortit al carrer i hem enva&iuml;t les xarxes per construir aquest altre m&oacute;n possible que ja no pot esperar m&eacute;s. Per&ograve; encara queda molt per fer ...
    </p><p class="article-text">
        I &eacute;s que si b&eacute; com a generaci&oacute; ens hem convertit en aix&ograve; que Eduardo Rojo anomena &ldquo;precaris permanents&rdquo; i hem viscut la cara m&eacute;s perversa de la desregulaci&oacute;, la deterritorializaci&oacute; i la &ldquo;flexibilitat laboral&rdquo; -quin eufemisme- que ens fronteritza i ens col&bull;loca cada dia amb els dits dels peus abocats al precipici, en els marges, tamb&eacute; som el precariat que comporta la capacitat de transformar-ho tot. Ens enfrontem a <a href="http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=6553" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una societat atomitzada i fracturada</a>, no hi ha dubte; desideologitzada tamb&eacute; fins a cert punt; per&ograve; com comentava fa poc David Casassas en una sessi&oacute; del seminari intern del centre Cristianisme i Just&iacute;cia, les lluites comunes ens poden portar tamb&eacute; a revolucionar l&rsquo;esfera dels treballs (aix&iacute;, en plural, com ho s&oacute;n les nostres pr&ograve;pies vides pluriactives) m&eacute;s enll&agrave; del fordisme: revolucionar el treball assalariat, el treball reproductiu i de cura, el voluntariat, el temps d&rsquo;oci ...
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; definien aquesta necessitat de revoluci&oacute; les integrants del col&bull;lectiu Precarias a la deriva en el seu llibre <em>A la deriva</em> (pels circuits de la precarietat femenina) (Traficantes de sue&ntilde;os, 2003):
    </p><p class="article-text">
        Ja visualitzem aquests nous horitzons. Gaireb&eacute; podem tocar-los. Per&ograve; perqu&egrave; siguin reals, ens cal un element essencial: despatriarcalitzar. Perqu&egrave; a m&eacute;s de l&rsquo;ascensor social, a nosaltres ens van vendre una altra &ldquo;pedra d&rsquo;eternitat&rdquo; amb poma enverinada i mitges veritats: &ldquo;el treball us far&agrave; lliures&rdquo;, deien, &ldquo;el treball &eacute;s emancipador&rdquo;, per&ograve; ni mitja paraula sobre la doble jornada, ni sobre la <a href="http://www.eldiario.es/politica/Espana-crecio-brecha-salarial-genero_0_363264087.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bretxa salarial</a>, ni sobre la relaci&oacute; entre desprestigi i feminitzaci&oacute; de tantes professions, ni sobre la invisibilitat ...
    </p><p class="article-text">
        Diuen les companyes de Mujeres Creando Bolivia que <a href="http://otramerica.com/temas/no-se-puede-descolonizar-sin-despatriarcalizar/361" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;no es pot descolonitzar sense despatriarcalitzar&rdquo;</a>. I &eacute;s cert. Parafrasejant-les, cal afegir un element m&eacute;s: &ldquo;no es pot descapitalitzar i desmercantilitzar sense despatriarcalitzar&rdquo;. Les idees de democr&agrave;cia econ&ograve;mica i rendes b&agrave;siques de ciutadania s&oacute;n m&uacute;sica per les nostres o&iuml;des, per&ograve; qu&egrave; hi ha de la <a href="http://e-mujeres.net/opinion/proeza-irreversible-maternidad-paternidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coresponsabilitat ?</a>, qu&egrave; passa amb l&rsquo;equiparaci&oacute; dels permisos de maternitat i paternitat ?, qu&egrave; fem davant la <a href="https://lalentevioleta.wordpress.com/2013/02/23/igualdad-laboral-asignatura-pendiente/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desigualtat laboral</a> i les difer&egrave;ncies de g&egrave;nere en els <a href="http://www.inmujer.gob.es/areasTematicas/estudios/serieEstudios/docs/usosdelTiempo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">usos del temps</a>?, i amb la<a href="http://in-formacioncgt.info/ateneo/materiales-reflexion/MR03.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">feminitzaci&oacute; de la pobresa</a> ?, i amb els salaris subsidiaris i la privatitzaci&oacute; de les cures ?, i amb el retorn de tantes dones a l&rsquo;&agrave;mbit privat a causa de la crisi? , i qu&egrave; passar&agrave; en la vida laboral de les dones de l&rsquo;Estat espanyol si s&rsquo;<a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/01/el-ttip-contra-las-mujeres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprova el TTIP</a>? ...
    </p><p class="article-text">
        Per abordar aquest proc&eacute;s de despatriarcalitzaci&oacute; que sacsegi la connexi&oacute; entre precarietat i cossos femenins &eacute;s possible que necessitem regulacions de drets (aix&ograve; ja competeix al Dret del treball), per&ograve; pr&egrave;viament cal visbilitzar-nos com a prec&agrave;ries -com<a href="http://www.revistapueblos.org/?p=15769" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aquelles &ldquo;espigolaires&rdquo;</a> que va retratar Agn&egrave;s Varda amb la seva c&agrave;mera l&rsquo;any 2000- per articular un profund canvi educatiu i cultural.
    </p><p class="article-text">
        En aquest sentit, apel&bull;lant a Judith Butler i a Sayak Val&egrave;ncia i fins i tot assumint la vulnerabilitat mateixa dels nostres cossos, hem de ser capa&ccedil;os de fomentar les condicions necess&agrave;ries per viure vides &ldquo;vivibles&rdquo;, vides on els nostres cossos no siguin incorporats com &ldquo;mercaderia rendavilitzable&rdquo; i intercanviable dins del neoliberalisme m&eacute;s salvatge.
    </p><p class="article-text">
        Ens volen callades, a casa, prec&agrave;ries i submises, per&ograve; la seva cultura de por constru&iuml;da a la carta dels mercats no calar&agrave; perqu&egrave; sabem, tal com afirma Butler, que &ldquo;qualsevol que sigui la llibertat per la qual lluitem, ha de ser una llibertat basada en la igualtat &rdquo;. I no es tracta d&rsquo;utopies, ni discursos buits ni proclames. L&rsquo;empoderament est&agrave; en marxa. Identificar la precarietat en la vida de les dones des de la interseccionalitat i la transversalitat (fins i tot des del fet transnacional), ens d&oacute;na eines col&bull;lectives d&rsquo;acci&oacute; pol&iacute;tica, espais de di&agrave;leg i idees per a nous models de treball m&eacute;s igualitaris i sostenibles. Nom&eacute;s ens falta trobar les esquerdes necess&agrave;ries per comen&ccedil;ar a despatriarcalitzar des de baix ...
    </p><p class="article-text">
        Sonia Herrera S&aacute;nchez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Herrera Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/igualtat-patriarcat-insubmises_132_4306997.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2015 13:09:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Precàries insubmises despatriarcalitzant]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Precarias insumisas despatriarcalizando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/patriarcado-insumisas-igualdad_132_4307005.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &Aacute;ngela Figuera Aymerich se preguntaba en uno de sus poemas lo siguiente: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; piedra de eternidad me hincaron en las entra&ntilde;as?&rdquo;. Y yo, desde hace algunos a&ntilde;os &ndash;desde que todo entr&oacute; en crisis en este pa&iacute;s&ndash;, no paro de hacerme la misma pregunta.
    </p><p class="article-text">
        A<a href="http://www.elcritic.cat/blogs/sergipicazo/2015/03/12/revolta-generacional/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> mi generaci&oacute;n</a> se le vendi&oacute; durante a&ntilde;os un relato perverso sobre un ascensor que te permit&iacute;a llevar una vida mejor que la de tus padres si estudiabas mucho y te esforzabas al m&aacute;ximo. Esa ha sido nuestra &ldquo;piedra de eternidad&rdquo;. &iexcl;Maldita meritocracia! Se les olvid&oacute; a&ntilde;adir en el relato que dicho ascensor solo llegaba hasta un cierto piso si pertenec&iacute;as a la clase media y dos pisos m&aacute;s abajo si encima eras mujer.
    </p><p class="article-text">
        Darnos cuenta de que todo era mentira ha sido sin duda la gran decepci&oacute;n compartida. Como generaci&oacute;n hemos tenido que aplicar el decrecimiento antes de aprendernos la teor&iacute;a, hemos despedido en el aeropuerto a <a href="http://www.rtve.es/alacarta/videos/concurso-de-cortos-rne/vi-concurso-cortos-rne-lugares-comunes/2516667/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amigas y amigos que tocaron techo</a> (incluso el de cristal) y que no quer&iacute;an convertirse en esa juventud sin futuro de las pancartas, hemos redibujado y postergado nuestros planes, hemos comprobado que los desahucios y la <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">exclusi&oacute;n social </a>no designan la realidad del otro/a, hemos salido a la calle y hemos invadido las redes para construir ese otro mundo posible que ya no puede esperar m&aacute;s. Pero todav&iacute;a queda mucho por hacer&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y es que si bien como generaci&oacute;n nos hemos convertido en eso que Eduardo Rojo denomina &ldquo;precarios permanentes&rdquo; y hemos vivido la cara m&aacute;s perversa de la desregulaci&oacute;n, la deterritorializaci&oacute;n y la &ldquo;flexibilidad laboral&rdquo; &ndash;menudo eufemismo&ndash; que nos fronteriza y nos coloca cada d&iacute;a con los dedos de los pies asomados al despe&ntilde;adero, en los m&aacute;rgenes, tambi&eacute;n somos el precariado que lleva consigo la capacidad de transformarlo todo. Nos enfrentamos a<a href="http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=6553" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una sociedad atomizada y fracturada</a>, no hay duda; desideologizada tambi&eacute;n hasta cierto punto; pero como comentaba hace poco David Casassas en una sesi&oacute;n del seminario interno del centro <em>Cristianisme i Just&iacute;cia</em>, las luchas comunes nos pueden llevar tambi&eacute;n a revolucionar la esfera de los trabajos (as&iacute;, en plural, como lo son nuestras propias vidas pluriactivas) m&aacute;s all&aacute; del fordismo: revolucionar el trabajo asalariado, el trabajo reproductivo y de cuidados, el voluntariado, el tiempo de ocio&hellip;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; defin&iacute;an esta necesidad de revoluci&oacute;n las integrantes del colectivo Precarias a la deriva en su libro <em>A la deriva (por los circuitos de la precariedad femenina) </em>(Traficantes de sue&ntilde;os, 2003):
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">“Somos precarias. Lo que significa decir alguna cosa buena (acumulación de múltiples saberes, conocimientos y capacidades a través de unas experiencias laborales y vitales en construcción permanente), muchas malas (vulnerabilidad, inseguridad, pobreza, desprotección social) y la mayoría ambivalentes (movilidad, flexibilidad). Pero nuestras situaciones son tan diversas, tan singulares, que nos resulta muy difícil hallar denominadores comunes de los que partir o diferencias claras con las que enriquecernos mutuamente. Nos resulta complicado expresarnos, definirnos desde el lugar común de la precariedad. Una precariedad capaz de prescindir de una identidad colectiva clara en la que simplificarse y defenderse, pero a la que urge una puesta en común. Necesitamos comunicar las carencias y excesos de nuestra situación laboral y vital a fin de escapar de la fragmentación neoliberal que nos separa, debilita y convierte en víctimas del miedo, de la explotación o del egoísmo del sálvese quien pueda. Pero, sobre todo, queremos hacer posible la construcción colectiva de otras posibilidades de vida a través de una lucha conjunta y creativa”.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Ya visualizamos esos nuevos horizontes. Casi podemos tocarlos. Pero para que sean reales, nos falta un elemento esencial: despatriarcalizar. Porque adem&aacute;s del ascensor social, a nosotras nos vendieron otra &ldquo;piedra de eternidad&rdquo; con manzana envenenada y medias verdades: &ldquo;el trabajo os har&aacute; libres&rdquo;, dec&iacute;an, &ldquo;el trabajo es emancipador&rdquo;, pero ni media palabra sobre la doble jornada, ni sobre la <a href="http://www.eldiario.es/politica/Espana-crecio-brecha-salarial-genero_0_363264087.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">brecha salarial</a>, ni sobre la relaci&oacute;n entre desprestigio y feminizaci&oacute;n de tantas profesiones, ni sobre la invisibilidad&hellip;  
    </p><p class="article-text">
        Dicen las compa&ntilde;eras de Mujeres Creando Bolivia que <a href="http://otramerica.com/temas/no-se-puede-descolonizar-sin-despatriarcalizar/361" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;no se puede descolonizar sin despatriarcalizar</a>&rdquo;. Y es cierto. Parafrase&aacute;ndolas, cabe a&ntilde;adir un elemento m&aacute;s: &ldquo;no se puede descapitalizar y desmercantilizar sin despatriarcalizar&rdquo;. Las ideas de democracia econ&oacute;mica y rentas b&aacute;sicas de ciudadan&iacute;a son m&uacute;sica para nuestros o&iacute;dos, pero &iquest;qu&eacute; hay de la <a href="http://e-mujeres.net/opinion/proeza-irreversible-maternidad-paternidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">corresponsabilidad</a>?, &iquest;qu&eacute; pasa con la equiparaci&oacute;n de los permisos de maternidad y paternidad?, &iquest;qu&eacute; hacemos ante la <a href="https://lalentevioleta.wordpress.com/2013/02/23/igualdad-laboral-asignatura-pendiente/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desigualdad laboral </a>y las diferencias de g&eacute;nero en los <a href="http://www.inmujer.gob.es/areasTematicas/estudios/serieEstudios/docs/usosdelTiempo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">usos del tiempo</a>?, &iquest;y con la <a href="http://in-formacioncgt.info/ateneo/materiales-reflexion/MR03.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">feminizaci&oacute;n de la pobreza</a>?, &iquest;y con los salarios subsidiarios y la privatizaci&oacute;n de los cuidados?, &iquest;y con el retorno de tantas mujeres al &aacute;mbito privado a causa de la crisis?, &iquest;y qu&eacute; pasar&aacute; en la vida laboral de las mujeres del Estado espa&ntilde;ol <a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/01/el-ttip-contra-las-mujeres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si se aprueba el TTIP?</a> ...
    </p><p class="article-text">
        Para abordar este proceso de despatriarcalizaci&oacute;n que sacuda la conexi&oacute;n entre precariedad y cuerpos femeninos es posible que necesitemos regulaciones de derechos (eso ya compete al Derecho del trabajo), pero previamente necesitamos visbilizarnos como precarias -como <a href="http://www.revistapueblos.org/?p=15769" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aquellas &ldquo;espigadoras</a>&rdquo; que retrat&oacute; Agn&egrave;s Varda con su c&aacute;mara en el a&ntilde;o 2000- para articular un profundo cambio educativo y cultural.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, apelando a Judith Butler y a Sayak Valencia y a&uacute;n asumiendo la vulnerabilidad misma de nuestros cuerpos, debemos ser capaces de fomentar las condiciones necesarias para vivir vidas &ldquo;vivibles&rdquo;, vidas donde nuestros cuerpos no sean incorporados como &ldquo;mercanc&iacute;a rentavilizable&rdquo; e intercambiable dentro del neoliberalismo m&aacute;s salvaje.
    </p><p class="article-text">
        Nos quieren calladas, en casa, precarias y sumisas, pero su cultura de miedo construida a la carta de los mercados no va a calar porque sabemos, tal como afirma Butler, que &ldquo;cualquiera que sea la libertad por la que luchamos, debe ser una libertad basada en la igualdad&rdquo;. Y no se trata de utop&iacute;as, ni discursos vac&iacute;os ni soflamas. El empoderamiento est&aacute; en marcha. Identificar la precariedad en la vida de las mujeres desde la interseccionalidad y la transversalidad (incluso desde lo transnacional), nos da herramientas colectivas de acci&oacute;n pol&iacute;tica, espacios de di&aacute;logo e ideas para nuevos modelos de trabajo m&aacute;s igualitarios y sostenibles. Solo nos falta encontrar las grietas necesarias para empezar a despatriarcalizar desde abajo&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Herrera Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/patriarcado-insumisas-igualdad_132_4307005.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2015 12:40:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Precarias insumisas despatriarcalizando]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Patriarcado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡A la clandestinidad! Cine contra la reforma de la Ley del aborto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/clandestinidad-cine-reforma-ley-aborto_132_5049421.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo d&iacute;a 1 de febrero cientos de feministas de todos los  rincones del Estado espa&ntilde;ol y de otros lugares de Europa se dar&aacute;n cita  en Madrid para protestar contra la reforma de la Ley del aborto  propuesta por Alberto Ruiz Gallard&oacute;n que pretende eliminar las  libertades adquiridas con la actual ley de plazos que permite la  interrupci&oacute;n libre del embarazo (sin necesidad de dar ninguna  explicaci&oacute;n) hasta la semana 14 de gesti&oacute;n y hasta las 22 semanas en  caso de que se detecten malformaciones en el feto o de que haya riesgo  para la salud de la madre.
    </p><p class="article-text">
        La supresi&oacute;n de esta ley, mucho m&aacute;s id&oacute;nea y en consonancia con la  legislaci&oacute;n de otros pa&iacute;ses europeos como Francia o los Pa&iacute;ses Bajos,  supondr&iacute;a un retroceso may&uacute;sculo respecto a los derechos sexuales y  reproductivos conquistados por el movimiento feminista en las &uacute;ltimas 3 o  4 d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que aproximadamente la mitad de los abortos que se realizan  en el mundo se hacen en condiciones inseguras y de insalubridad y que  m&aacute;s de 65.000 mujeres mueren al a&ntilde;o a causa de complicaciones en este  tipo de intervenciones. Sabemos, tal como afirma la OMS, que las leyes  restrictivas no se traducen en una disminuci&oacute;n de las tasas de abortos y  que la educaci&oacute;n y la informaci&oacute;n en materia de salud sexual y la  facilitaci&oacute;n del acceso a los anticonceptivos s&iacute; reducen los embarazos  no deseados. Sabemos que antes de la legalizaci&oacute;n del aborto, en Espa&ntilde;a,  los &iacute;ndices de morbilidad y mortalidad materna eran exponencialmente  m&aacute;s altos que en la actualidad. Sabemos, que de los 80 millones de  embarazos no planeados que hay en el planeta (2 de cada 5), el 58%  acaban siendo interrumpidos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Lo sabemos (tambi&eacute;n lo sabe el se&ntilde;or ministro de Justicia) y sin  embargo se siguen esgrimiendo argumentos hip&oacute;critas que defienden la  vida de un cigoto mientras se precariza la de las mujeres, especialmente  la de aquellas con menos recursos econ&oacute;micos. Pretenden limitar  nuestros derechos; devolvernos a la domesticidad y a la dedicaci&oacute;n  exclusiva a los cuidados, a la maternidad obligatoria, a la represi&oacute;n, a  la clandestinidad.
    </p><p class="article-text">
        Nos tratan como a m&aacute;quinas de procrear, como incubadoras que deben  ser controladas, como ciudadanas de segunda que necesitan ser tuteladas  (casi siempre por varones) porque son incapaces de pensar por s&iacute; mismas y  tomar decisiones racionales. Y en base a esa creencia tan patriarcal (y  tan arraigada, por desgracia) se nos priva de nuestra autonom&iacute;a y se  nos despoja del derecho a decidir, mientras soportamos todo tipo  injerencias morales, religiosas, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas en nuestros  cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; la cosas, como profesionales responsables de la comunicaci&oacute;n nos  toca la justa aunque compleja tarea de transformar los medios,  utiliz&aacute;ndolos como herramienta de an&aacute;lisis para visibilizar e impulsar  cambios sociales respecto a los derechos sexuales y reproductivos de las  mujeres. &iquest;C&oacute;mo colabora, por ejemplo, la imagen cinematogr&aacute;fica en la  reivindicaci&oacute;n y representaci&oacute;n del derecho al propio cuerpo y al  aborto? &iquest;Qu&eacute; imaginario colectivo se construye alrededor del aborto?  Quiz&aacute;s en estas jornadas previas al viaje del Tren de la libertad,  algunos filmes nos sirvan para reflexionar sobre el papel que juega el  cine &ndash;y el audiovisual en general&ndash; en la conquista de estos derechos.
    </p><p class="article-text">
        Y es que el cine como herramienta de transformaci&oacute;n y socializaci&oacute;n  tambi&eacute;n puede ser promotor y afianzador de derechos como el de la  interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo. Aunque las circunstancias que  rodean el ejercicio de este derecho est&aacute;n fuertemente cargadas de  contenido ideol&oacute;gico, las pel&iacute;culas que han abordado este tema nos  permiten acercarnos al contexto, a las emociones, a las razones y a las  caracter&iacute;sticas sociodemogr&aacute;ficas de las mujeres que deciden practicarse  un aborto.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; podemos asomarnos a <em>El secreto de Vera Drake </em>(2004) de Mike Leigh, <em>Las normas de la Casa de la Sidra </em>(1999) de Lasse Hallstr&ouml;m, <em>Abortar en Londres</em> (1977) de Gil Carretero, <em>4 meses, 3 semanas y 2 d&iacute;as</em> (2007) de Cristian Mungiu, <em>Un asunto de mujeres</em> (1988) de Claude Chabrol, <em>Si las paredes hablasen </em>(1996) de Nancy Savoca, <em>A Private Matter</em> (1992) de Joan Micklin Silver<em> </em>o <em>Leona's Sister Gerri</em> (1995) de Jane Gillooly<em> </em> son  interesantes exponentes de un  cine que habla de clandestinidad, de  turismo abortivo, de transgresi&oacute;n, de salud materna y mortalidad, de  pol&iacute;ticas poblacionistas, de supervivencia, de roles de g&eacute;nero, de doble  moral, del poder y control que se ejerce sobre los cuerpos de las  mujeres, &ldquo;del miedo del hombre a la mujer sin miedo&rdquo; del que habla  Eduardo Galeano, de opciones de vida, de manique&iacute;smos y moralinas  hip&oacute;critas, de las contradicciones del discurso dominante, de la  responsabilidad sobre las tareas de cuidados, de identidades, de  opresiones de clase y opresiones de g&eacute;nero, de resistencias, de mujeres  reales como Gerri Santoro que murieron por someterse a un aborto  inseguro y de mujeres, como Marie Latour, que pusieron en juego su  libertad y su vida para preservar la de otras.
    </p><p class="article-text">
        Historias de mujeres para una cuesti&oacute;n que ata&ntilde;e  solamente a nuestros cuerpos, pero sobre la que demasiado a menudo  deciden hombres con corbata y con sotana. Y es que ya lo dice Marie  Latour en <em>Un asunto de mujeres</em> al referirse a aquellos que la est&aacute;n juzgando: &ldquo;Adem&aacute;s todos son hombres. &iquest;Qu&eacute; pueden entender de esto los hombres?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este asunto lo arreglamos entre todas. Que no nos impongan pel&iacute;culas de terror.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&ldquo;La mujer decide, la sociedad respeta, el Estado garantiza, las Iglesias no intervienen&rdquo;.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.donesenxarxa.cat/a-la-clandestinitat-cinema-contra" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Article publicat a Dones en xarxa</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Herrera Sánchez, Sonia Herrera Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/clandestinidad-cine-reforma-ley-aborto_132_5049421.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jan 2014 09:51:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¡A la clandestinidad! Cine contra la reforma de la Ley del aborto]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Aborto,Libertad,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A la clandestinitat! Cinema contra la reforma de la Llei de l'avortament]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/clandestinitat-cinema-reforma-llei-lavortament_132_5049412.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Principio del formulario
    </p><p class="article-text">
        El proper dia 1 de febrer centenars de feministes de tots els racons de l'Estat espanyol i d'altres llocs d'Europa es donaran cita a Madrid per protestar contra la reforma de la Llei de l' avortament proposada per Alberto Ruiz Gallard&oacute;n que pret&eacute;n eliminar les llibertats adquirides amb la actual llei de terminis que permet la interrupci&oacute; lliure de l'embar&agrave;s (sense necessitat de donar cap explicaci&oacute;) fins a la setmana 14 de gesti&oacute; i fins a les 22 setmanes en cas que es detectin malformacions en el fetus o que hi hagi risc per a la salut de la mare.
    </p><p class="article-text">
        La supressi&oacute; d'aquesta Llei, molt m&eacute;s id&ograve;nia i d'acord amb la legislaci&oacute; d'altres pa&iuml;sos europeus com Fran&ccedil;a o els Pa&iuml;sos Baixos, suposaria un retroc&eacute;s maj&uacute;scul respecte als drets sexuals i reproductius conquerits pel moviment feminista en les &uacute;ltimes 3 o 4 d&egrave;cades.
    </p><p class="article-text">
        Sabem que aproximadament la meitat dels avortaments que es realitzen al m&oacute;n es fan en condicions insegures i d'insalubritat i que m&eacute;s de 65.000 dones moren a l'any a causa de complicacions en aquest tipus d'intervencions.
    </p><p class="article-text">
        Sabem, tal com afirma l'OMS, que les lleis restrictives no es tradueixen en una disminuci&oacute; de les taxes d'avortaments i que l'educaci&oacute; i la informaci&oacute; en mat&egrave;ria de salut sexual i la facilitaci&oacute; de l'acc&eacute;s als anticonceptius si redueixen els embarassos no desitjats. Sabem que abans de la legalitzaci&oacute; de l'avortament, a Espanya, els &iacute;ndexs de morbiditat i mortalitat materna eren exponencialment m&eacute;s alts que en l'actualitat. Sabem, que dels 80 milions d'embarassos no planejats que hi ha al planeta (2 de cada 5), el 58% acaben sent interromputs ...
    </p><p class="article-text">
        Ho sabem (tamb&eacute; ho sap el senyor ministre de Just&iacute;cia) i no obstant aix&ograve; se segueixen esgrimint arguments hip&ograve;crites que defensen la vida d'un zigot mentre es precaritza la de les dones, especialment la d'aquelles amb menys recursos econ&ograve;mics . Pretenen limitar els nostres drets, tornar-nos a la domesticitat i a la dedicaci&oacute; exclusiva a les cures, a la maternitat obligat&ograve;ria, a la repressi&oacute;, a la clandestinitat.
    </p><p class="article-text">
        Ens tracten com a m&agrave;quines de procrear, com incubadores que han de ser controlades, com a ciutadanes de segona que necessiten ser tutelades (gaireb&eacute; sempre per homes) perqu&egrave; s&oacute;n incapa&ccedil;os de pensar per si mateixes i prendre decisions racionals. I d'acord amb aquesta creen&ccedil;a tan patriarcal (i tan arrelada, per desgr&agrave;cia) se'ns priva de la nostra autonomia i se'ns despulla del dret a decidir, mentre suportem tot tipus inger&egrave;ncies morals, religioses, econ&ograve;miques i pol&iacute;tiques en els nostres cossos.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; les coses, com a professionals responsables de la comunicaci&oacute; ens toca la justa encara que complexa tasca de transformar els mitjans, utilitzant com a eina d'an&agrave;lisi per visibilitzar i impulsar canvis socials respecte als drets sexuals i reproductius de les dones . Com col  labora, per exemple , la imatge cinematogr&agrave;fica en la reivindicaci&oacute; i representaci&oacute; del dret al propi cos i l'avortament? Quin imaginari col&middot;lectiu es construeix al voltant de l'avortament?
    </p><p class="article-text">
        Potser en aquestes jornades pr&egrave;vies al viatge del Tren de la llibertat , alguns films ens serveixin per reflexionar sobre el paper que juga el cinema - i l'audiovisual en general- en la conquesta d'aquests drets .
    </p><p class="article-text">
        I &eacute;s que el cinema com a eina de transformaci&oacute; i socialitzaci&oacute; tamb&eacute; pot ser promotor i refermador de drets com el de la interrupci&oacute; volunt&agrave;ria de l'embar&agrave;s. Encara que les circumst&agrave;ncies que envolten l'exercici d'aquest dret estan fortament carregades de contingut ideol&ograve;gic , les pel&middot;l&iacute;cules que han abordat aquest tema ens permeten apropar-nos al context, a les emocions, a les raons i a  les caracter&iacute;stiques sociodemogr&agrave;fiques de les dones que decideixen practicar un avortament .
    </p><p class="article-text">
         Aix&iacute; podem apuntar-nos a <em>El secret de Vera Drake</em> (2004) de Mike Leigh, <em>Les normes de la Casa de la Sidra</em> ( 1999 ) de Lasse Hallstr&ouml;m , <em>Avortar a Londres</em> ( 1977 ) de Gil Carretero , <em>4 mesos , 3 setmanes i 2 dies</em> ( 2007 ) de Cristian Mungiu , <em>Un assumpte de dones</em> ( 1988 ) de Claude Chabrol , <em>Si les parets parlessin</em> ( 1996 ) de Nancy Savoca , <em>A Private Matter</em> ( 1992 ) de Joan Micklin <em>Silver o Leona&rsquo;s Sister Gerri</em> ( 1995 ) de Jane Gillooly s&oacute;n interessants exponents d'un cinema que parla de clandestinitat , de turisme abortiu , de transgressi&oacute; , de salut materna i mortalitat , de pol&iacute;tiques poblacionistes , de superviv&egrave;ncia , de rols de g&egrave;nere , de doble moral, del poder i control que s'exerceix sobre els cossos de les dones , &ldquo;de la por de l'home a la dona sense por&rdquo; de qu&egrave; parla Eduardo Galeano , d'opcions de vida, de maniqueismes i moralines hip&ograve;crites, de les contradiccions del discurs dominant, de la responsabilitat sobre les tasques de cures, d'identitats, d&rsquo;opressions de classe i opressions de g&egrave;nere, de resist&egrave;ncies, de dones reals com Gerri Santoro que van morir per sotmetre a un avortament insegur i de dones, com Marie Latour, que van posar en joc la seva llibertat i la seva vida per preservar la d'altres.
    </p><p class="article-text">
         Hist&ograve;ries de dones per a una q&uuml;esti&oacute; que afecta nom&eacute;s als nostres cossos, per&ograve; sobre la qual massa sovint decideixen homes amb corbata i amb sotana . I &eacute;s que ja ho diu Marie Latour en Un assumpte de dones en referir-se aquells que l'estan jutjant : &ldquo;A m&eacute;s tots s&oacute;n homes. Qu&egrave; poden entendre d'aix&ograve; els homes?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         Aquest assumpte ho arreglem entre totes. Que no ens imposin pel&middot;l&iacute;cules de terror.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La dona decideix , la societat respecta , l'Estat garanteix, les Esgl&eacute;sies no intervenen&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Article publicat a <a href="http://www.donesenxarxa.cat/a-la-clandestinitat-cinema-contra" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dones en xarxa</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Herrera Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/clandestinitat-cinema-reforma-llei-lavortament_132_5049412.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jan 2014 09:50:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A la clandestinitat! Cinema contra la reforma de la Llei de l'avortament]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
