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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carlos Corominas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carlos_corominas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carlos Corominas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[“Tengo miedo de poner la calefacción por la factura que pueda llegar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/poner-calefaccion-factura-pueda-llegar_1_5024982.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2bb1f7a6-d9c4-4f3c-b7d4-a3521b5ffffc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Tengo miedo de poner la calefacción por la factura que pueda llegar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pobreza energética no es sólo una estadística, es una realidad compuesta por verdades con nombre propio: Amparo, Luis, José y Leni cuentan sus casos</p></div><p class="article-text">
        Mantener la vivienda a m&aacute;s de 18&ordm; no es una cuesti&oacute;n de comodidad. Insuficiencias respiratorias, complicaciones card&iacute;acas y mayor riesgo de sufrir problemas mentales son <a href="http://www.instituteofhealthequity.org/projects/the-health-impacts-of-cold-homes-and-fuel-poverty" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunas de las consecuencias</a> de no poder superar este umbral marcado por la OMS como seguro. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 50 millones de personas en Europa sufren la pobreza energ&eacute;tica, seg&uacute;n el Comit&eacute; Econ&oacute;mico y Social Europeo, que <a href="http://eescopinions.eesc.europa.eu/viewdoc.aspx?doc=ces/ten/ten516/es/CES2517-2013_00_00_TRA_AC_es.doc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un reciente informe</a> alertaba de que la pobreza energ&eacute;tica mata f&iacute;sica y socialmente. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el 17,9% de los hogares no pueden mantener la vivienda a una temperatura adecuada, <a href="http://www.ine.es/prensa/np818.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n datos del INE</a>. La pobreza energ&eacute;tica no es s&oacute;lo una estad&iacute;stica, es una realidad compuesta por verdades con nombre propio.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Amparo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo cocinamos si no podemos usar la vitrocer&aacute;mica?&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        375 euros. 4 hijos en casa, todos en paro. 311 euros. Amparo tiene la factura de Iberdrola en la encimera y la ense&ntilde;a sin recelo, para demostrar que es de verdad, para convencer y convencerse de que debe esos 311 euros. &ldquo;No puedo pagarla y no s&eacute; qu&eacute; vamos a hacer. Todos los ingresos que tengo son los 375 euros de la pensi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hace 27 a&ntilde;os que Amparo se qued&oacute; viuda y, actualmente, cuatro de sus ocho hijos viven en su casa, todos sin empleo. Adem&aacute;s, el piso qued&oacute; totalmente carbonizado en un incendio hace un a&ntilde;o y todav&iacute;a se dibujan algunas marcas en las paredes. &ldquo;Menos mal que tengo a mi Alberto, que es muy habilidoso y ha arreglado toda la casa&rdquo;, dice Amparo.
    </p><p class="article-text">
        Alberto era oficial de obra hasta que estall&oacute; la burbuja. Gran parte de los electrodom&eacute;sticos y muebles que hay en el piso son trueques que ha hecho con amigos a cambio de peque&ntilde;os arreglos en sus casas. Ni Alberto ni Amparo se plantean engancharse ilegalmente a la red. &ldquo;Eso ser&iacute;a como robar y nosotros no robamos&rdquo;, afirma Amparo. Para Alberto una posibilidad ser&iacute;a usar velas pero &ldquo;&iquest;c&oacute;mo cocinamos si no podemos usar la vitrocer&aacute;mica?&rdquo;. Ya ni se plantean poner la calefacci&oacute;n, todos van con abrigo dentro de casa. &ldquo;Tengo miedo de poner la calefacci&oacute;n por la factura que pueda llegar&rdquo;, cuenta Amparo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora les preocupa la nueva factura de la luz. &ldquo;He visto que suben la parte fija y que dar&aacute; igual que consumas m&aacute;s o menos&rdquo;, dice Alberto y se pregunta: &ldquo;Si nos suben el fijo, &iquest;c&oacute;mo vamos a ahorrar si ahora s&oacute;lo usamos la luz para cocinar y poco m&aacute;s?&rdquo;  <strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Luis, un nuevo candado para el gas</strong>
    </p><p class="article-text">
        A Luis le cortaron el gas hace dos meses. Se retras&oacute; con dos recibos y un d&iacute;a se encontr&oacute; con que le hab&iacute;an cortado el gas y le hab&iacute;an puesto un candado en la toma. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llam&eacute; a la polic&iacute;a y les expliqu&eacute; el caso. Les dije que con dos hijos peque&ntilde;os no me iba a quedar sin gas en invierno y que ir&iacute;a probando hasta descubrir la contrase&ntilde;a. El polic&iacute;a me contest&oacute; que hay formas m&aacute;s f&aacute;ciles de abrir un candado&rdquo;, relata. As&iacute; que alquil&oacute; una cizalla, rompi&oacute; el candado, volvi&oacute; a conectar el gas y puso un candado nuevo igual al otro. &ldquo;As&iacute;, si se asoman los del gas, no notar&aacute;n nada raro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luis es otro parado m&aacute;s de la construcci&oacute;n. Tras trabajar durante a&ntilde;os manejando una gr&uacute;a, pas&oacute; por varios empleos hasta quedarse definitivamente sin trabajo y ya se ha quedado sin la ayuda de 426 euros. &ldquo;Ahora estamos con el plan Prepara, pero ah&iacute; te pagan cuando quieren&rdquo;, explica. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Para pagar la luz nos apa&ntilde;amos siempre en el &uacute;ltimo momento, pero con el gas no pudimos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A Luis no le preocupa mucho pasar fr&iacute;o, pero s&iacute; que lo pasen sus dos hijos: &ldquo;No puedo dejar a mis hijos sin calefacci&oacute;n&rdquo;. Luis participa de manera muy activa en la PAH de Fuenlabrada y este jueves se ha sumado en la paralizaci&oacute;n de un desahucio. &ldquo;Lo que tendr&iacute;a que hacer la Administraci&oacute;n lo est&aacute; haciendo el pueblo&rdquo;, afirma mientras revisa la documentaci&oacute;n de una familia que va a ser desahuciada pr&oacute;ximamente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jos&eacute;, enganchado a una farola</strong>
    </p><p class="article-text">
        A Jos&eacute; los proyectos le hierven en la cabeza. Sobrevive vendiendo el jab&oacute;n que hace con aceite usado que le dan otros vecinos de Fuenlabrada. &ldquo;Ahora he empezado a trabajar el hierro y estoy empezando a restaurar muebles y a arreglar bicis&rdquo;. Tiene en mente un mecanismo para hacer huertos en las terrazas de las casas: &ldquo;Creo que eso se puede vender&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; trabajaba en una empresa de telecomunicaciones hasta que le echaron: &ldquo;Empezaron a contratar a gente m&aacute;s joven a la que pagaban la mitad&rdquo;. Cuatro meses despu&eacute;s de perder su trabajo, tuvo que abandonar tambi&eacute;n su piso de alquiler. Pero aprovech&oacute; esos cuatro meses de paro para buscar gente en su misma situaci&oacute;n y unirse para echarse una mano mutuamente. As&iacute; conoci&oacute; a los que ahora forman la Plataforma Hoy por Ti, que recientemente se ha regularizado como asociaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de irme del piso, me met&iacute; en una nave donde la asociaci&oacute;n guardaba la comida, y as&iacute; la proteg&iacute;a de las ratas y de los ladrones&rdquo;. El due&ntilde;o decidi&oacute; alquilarla y ahora vive en otra nave que se usa como punto de encuentro y para hacer talleres. &ldquo;En esta estoy mejor, me han dejado un peque&ntilde;o radiador que no da para mucho, pero tengo agua&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; ha aprovechado el enganche que la nave contigua hab&iacute;a hecho a una farola de la calle y ha hecho uno paralelo. &ldquo;El agua la cojo con una tuber&iacute;a a la nave de al lado, que tambi&eacute;n la tiene empalmada&rdquo;. &ldquo;El problema de verdad son las goteras&rdquo;, reconoce, y es que el techo de lata de la nave ya tiene varios agujeros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es m&aacute;s importante la gente que el dinero. Yo puedo apa&ntilde;arme con 30 o 40 euros al mes porque tengo gente cerca&rdquo;, explica. Jos&eacute; apura el descafeinado de sobre con leche caliente, se sumerge en su abrigo y se cala el gorro. Mientras camina, cuenta c&oacute;mo piensa hacer un huerto de patatas vertical usando neum&aacute;ticos viejos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Leni: &ldquo;Si me dan el alquiler social, pagar&eacute; las facturas&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A Leni tienen previsto desahuciarla el viernes. Su hijo Rafa, de a&ntilde;o y medio, tira las piezas de un lego por mitad del sal&oacute;n y se pone a dar golpes a un radiador. &ldquo;Ya no sabe c&oacute;mo llamar la atenci&oacute;n, se pone as&iacute; siempre que hay gente en casa&rdquo;, comenta Leni mientras le sienta en su regazo.
    </p><p class="article-text">
        Leni emigr&oacute; de Brasil con sus dos hijos y se instal&oacute; en Vallecas, donde viv&iacute;a su madre. Durante un tiempo trabaj&oacute; de teleoperadora para Seat hasta que redujeron la plantilla en portugu&eacute;s. Tambi&eacute;n ha trabajado limpiando casas y &ldquo;de lo que salga&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En Madrid, Leni ha tenido otros dos hijos, el m&aacute;s peque&ntilde;o es Rafa, que ahora se sube por el sof&aacute; agitando una m&aacute;scara de Spider-Man. &ldquo;Ahora estoy en paro y cobro 426 euros de la RAI [Renta Activa de Inserci&oacute;n], y con eso no tengo ni para un alquiler&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Leni y sus cuatro hijos se instalaron en este piso hace dos meses, cuando el anterior due&ntilde;o lo abandon&oacute; por no poder pagar la hipoteca. Poco despu&eacute;s, el marido de una amiga les enganch&oacute; el gas y la luz. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; quieres que haga con 426 euros? Si tuviera dinero, pagar&iacute;a las facturas; pero no puedo, tenemos que comer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora lo que menos le importa es si puede pagar la luz. Leni quiere quedarse en esa casa &ldquo;porque mis hijos aqu&iacute; est&aacute;n contentos y tienen el cole cerca&rdquo;, y est&aacute; en negociaciones con la inmobiliaria para que le concedan un alquiler social. &ldquo;Si me dan el alquiler social, pagar&eacute; las facturas&rdquo;, dice mientras vuelve a coger en brazos a Rafa, empe&ntilde;ado en crear una alfombra de panchitos en el sal&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las constantes subidas de la luz y el desempleo prolongado han hecho de la pobreza energ&eacute;tica una realidad en Espa&ntilde;a. Familias que no hab&iacute;an tenido problemas hasta ahora para hacer frente a las facturas se ven en la tesitura de elegir entre cumplir con la hipoteca, hacer la compra o pagar la luz. 
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala Gabriela Jorquera, de la Red de Lucha contra la Pobreza, &ldquo;la pobreza energ&eacute;tica afecta directamente al derecho a una vivienda digna&rdquo;. Mientras miles de familias sufren por poner la calefacci&oacute;n, el Gobierno rechaza una tregua invernal y las el&eacute;ctricas mantienen que cortar la luz responde a decisiones comerciales de las empresas.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><em>Adelanto del especial 'Energ&iacute;a Oscura', realizado por La Serrer&iacute;a y eldiario.es, que abordar&aacute; en detalle diferentes aspectos del sector el&eacute;ctrico</em></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Corominas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/poner-calefaccion-factura-pueda-llegar_1_5024982.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Feb 2014 19:15:21 +0000]]></pubDate>
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