<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Lucía Martínez Odriozola]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lucia_martinez_odriozola/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lucía Martínez Odriozola]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/511349" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Heridos de muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/heridos-muerte_132_1938724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d5321c8-88f5-472e-a01c-a118ffeb5d8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Heridos de muerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuatro periodistas vascos han sufrido agresiones en Hondarribia (Gipuzkoa) en el trascurso del Alarde, una fiesta que se celebra desde el siglo XVII</p><p class="subtitle">El Alarde de Hondarribia es un hito de alerta roja y las fuerzas de seguridad preparan dispositivos para evitar que el conflicto se les vaya de las manos</p></div><p class="article-text">
        Parte de da&ntilde;os: A un periodista de Antxeta Irratia (una emisora de radio de la comarca del Bidasoa) le quitaron el m&oacute;vil, su herramienta de trabajo; a otro de El Diario Vasco (Grupo Vocento) intentaron arrebatarle la c&aacute;mara; a los de EiTB (radiotelevisi&oacute;n p&uacute;blica vasca) les insultaron; al de Berria (diario impreso en euskera) le taparon la c&aacute;mara... Diez d&iacute;as antes, un periodista de Telemadrid fue agredido mientras grababa una im&aacute;genes.
    </p><p class="article-text">
        Los escenarios fueron muy distintos. Al c&aacute;mara de la televisi&oacute;n madrile&ntilde;a lo agredieron en Barcelona mientras cubr&iacute;a una concentraci&oacute;n; las agresiones a profesionales vascos se produjeron en Hondarribia (Gipuzkoa) en el trascurso del Alarde, una fiesta que viene celebr&aacute;ndose cada 8 de septiembre desde el siglo XVII.
    </p><p class="article-text">
        El Alarde es un festejo de car&aacute;cter militar: la renovaci&oacute;n anual del voto que se hizo a la virgen de Guadalupe en agradecimiento por la liberaci&oacute;n del asedio al que la ciudad fue sometida en el a&ntilde;o 1638, en el marco b&eacute;lico de la Guerra de los Treinta a&ntilde;os, tras un cerco franc&eacute;s de 69 d&iacute;as, seg&uacute;n Wikipedia. Quien haya participado en la redacci&oacute;n del art&iacute;culo de la Wiki ha sido muy prolijo a la hora de enumerar las unidades y compa&ntilde;&iacute;as que participan en &eacute;l: 26 con nombre propio. Pero se le ha pasado describir que es una fiesta masculina, que los participantes en las compa&ntilde;&iacute;as son exclusivamente hombres a excepci&oacute;n de las cantineras; 20 este a&ntilde;o. Revisemos esto: si solo pueden participar 20 mujeres y, adem&aacute;s, como adorno de las compa&ntilde;&iacute;as, la fiesta es machista. Huy, lo que ha dicho.
    </p><p class="article-text">
        Hace 25 a&ntilde;os surgi&oacute; un movimiento de mujeres que mir&oacute; cr&iacute;ticamente la fiesta. &ldquo;Queremos&rdquo;, dijeron. Se les unieron algunos hombres y en la segunda mitad de los noventa crearon una compa&ntilde;&iacute;a mixta, Jaizkibel, en la que participan en igualdad quienes quieren. Pero la compa&ntilde;&iacute;a Jaizkibel no participa en igualdad de la fiesta. Cada a&ntilde;o, deben desfilar por calles en las que sus vecinas y vecinos contrarios a la igualdad les esperan con pl&aacute;sticos negros a modo de biombo para no verlo; adem&aacute;s, se colocan carteles delante de la cara. En ese momento de la fiesta fue cuando se produjeron las agresiones a periodistas: cuando Jaizkibel, compuesta por 700 personas, desfilaba en la calle Mayor ante un vecindario emboscado.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, la raz&oacute;n de que acudan con esos objetos no es que no quieren ver a Jaizkibel, sino que no quieren que nadie desde las aceras lo vea. Si no quisieran verlo, bastar&iacute;a que se fueran a otro lugar a esa hora. Esos que se llaman &lsquo;tradicionales&rsquo; son quienes atesoran la esencia de la fiesta, quiz&aacute; porque la consideran de su patrimonio.
    </p><p class="article-text">
        El Alarde de Hondarribia es un hito de alerta roja y las fuerzas de seguridad preparan dispositivos para evitar que el conflicto se les vaya de las manos. Las agresiones a periodistas se produjeron en un espacio atestado de polic&iacute;as, ante la presencia de much&iacute;simas personas pac&iacute;ficas y tolerantes, favorables a la igualdad y defensoras de la libertad de prensa.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Recuerda usted el eco medi&aacute;tico que tuvo la agresi&oacute;n al c&aacute;mara de Telemadrid en Barcelona? En Hondarribia se produjeron 4 agresiones, lo que deber&iacute;a haber multiplicado como un eco las condenas de repulsa. No fue as&iacute;. Han pasado 5 d&iacute;as y en la web del propio Alarde, en la secci&oacute;n de Prensa, no hay reacci&oacute;n alguna de repulsa a lo sucedido, o yo no he sabido encontrarla, y eso que el propio Colegio Vasco de Periodistas sali&oacute; afe&aacute;ndoles la conducta. Quiz&aacute; es que no se han enterado, o no les importa.
    </p><p class="article-text">
        Ya que estaba en las relaciones del Alarde con la prensa, me he entretenido en leer las exigencias que hacen para que profesionales de medios puedan acreditarse y asistir a cubrir el evento. Uno de los requisitos que m&aacute;s me ha llamado la atenci&oacute;n es que &ldquo;en caso de haber sido acreditado anteriormente: una copia del art&iacute;culo/fotograf&iacute;a/programa de radio, TV o multimedia realizado con ocasi&oacute;n de su asistencia&rdquo;. Podr&iacute;an haber a&ntilde;adido: &ldquo;Y si colegimos de ello que la postura del redactor es favorable a la igualdad, ya puede ir despidi&eacute;ndose, porque no obtendr&aacute; acreditaci&oacute;n. Vamorhombre, andevamoalleg&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tengo para m&iacute; que la vigilancia de la libertad de prensa y la protecci&oacute;n de los profesionales encargados de darle forma est&aacute;n en relaci&oacute;n muy directa con el objeto de la informaci&oacute;n. Dicho de otra forma, se protege con mayor ah&iacute;nco a quienes informan de aquellos temas que se las sociedades democr&aacute;ticas consideran capitales: La situaci&oacute;n en Catalu&ntilde;a lo es; la igualdad es ese asunto eternamente aparcado.
    </p><p class="article-text">
        De siempre me ha gustado ver documentales de naturaleza: &iquest;Saben cuando las bestias se convierten en m&aacute;s peligrosas? Cuando est&aacute;n heridas de muerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s informaci&oacute;n:</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;<a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/09/alarde-hondarribia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alarde de machismo: 23 a&ntilde;os de discriminaci&oacute;n en Hondarribia</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2018/09/alarde-de-hondarribia-arantxa-urretabizkaia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;Alarde de Hondarribia: Tu libertad, mi riqueza</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/heridos-muerte_132_1938724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Sep 2018 19:45:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7d5321c8-88f5-472e-a01c-a118ffeb5d8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="48484" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7d5321c8-88f5-472e-a01c-a118ffeb5d8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="48484" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Heridos de muerte]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7d5321c8-88f5-472e-a01c-a118ffeb5d8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mejor bien acompañada que sola]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/mejor-bien-acompanada-sola_132_2014948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28c81b1c-2cea-42dc-a45d-599edc919ee4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mejor bien acompañada que sola"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante las fiestas de Santurtzi, las mujeres que lo han querido han sido acompañadas a casa para evitar agresiones sexuales</p><p class="subtitle">Vivimos en una sociedad en la que la compañía de un hombre da seguridad a las mujeres porque la presencia de otro supone una amenaza</p></div><p class="article-text">
        Santurtzi es una poblaci&oacute;n de 45.000 habitantes en la provincia de Bizkaia que este fin de semana ha celebrado las fiestas patronales: la virgen del Carmen. La DYA estableci&oacute; una carpa en el recinto festivo e hizo un ofrecimiento a las mujeres que lo desearan de acompa&ntilde;arlas a casa para evitar agresiones sexuales.<strong> En tres noches, de viernes a domingo, el personal voluntario acompa&ntilde;&oacute; a 84 hasta sus domicilios; la mayor&iacute;a, menores de edad</strong>. El acompa&ntilde;amiento fue, sobre todo, a pie y a las zonas altas del pueblo, de noche, poco transitadas. La medida ha resultado pol&eacute;mica, pero efectiva: seg&uacute;n fuentes municipales, no se ha registrado ninguna denuncia por agresi&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en una sociedad en la que la compa&ntilde;&iacute;a de un hombre da seguridad a las mujeres porque la presencia de otro supone una amenaza: &iexcl;Qu&eacute; cosa!, &iquest;verdad? La periodista y feminista<a href="http://www.pikaramagazine.com/category/alo-irantzu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Irantzu Varela</a> lo suele preguntar en sus talleres: &ldquo;<strong>Si una noche caminas sola por la calle y oyes pasos a tu espalda&hellip; &iquest;Qu&eacute; sientes?&rdquo;</strong>. &ldquo;&iquest;Y si es una mujer?&rdquo;. La respuesta suele ser: &ldquo;Alivio&rdquo;. Mis amigas me hablan de diferentes estrategias: caminar por el centro de la calle; hacer rutas m&aacute;s largas, pero mejor iluminadas; hablar por el m&oacute;vil con alguien de confianza; colocar las llaves entre los nudillos a modo de pu&ntilde;o americano; aprender algunas t&eacute;cnicas de autodefensa&hellip; Pregunte usted y complete la lista. Y si es var&oacute;n, preg&uacute;ntese qu&eacute; puede hacer para no provocar miedo cuando de noche camina tras una mujer sola. Por ejemplo, cambiar de acera y adelantarla.
    </p><p class="article-text">
        La del acompa&ntilde;amiento no es la &uacute;nica medida social. Probablemente una de las primeras que se plantearon fue el establecimiento de <strong>vagones de metro exclusivos para mujeres</strong>. En las horas punta de grandes urbes el transporte p&uacute;blico va petado. Esa medida segregacionista,<a href="http://www.pikaramagazine.com/2014/09/vagones-solo-mujeres-acoso-sexual-tailandia-mexico-japon/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> se aplica en ciudades </a>como M&eacute;xico, R&iacute;o de Janeiro, Tokio&hellip; El a&ntilde;o pasado se propuso para Santiago de Chile.
    </p><p class="article-text">
        Asociaciones de taxistas se comprometen con las usuarias a esperar hasta que abren el portal y se introducen dentro antes de emprender el viaje de vuelta en los servicios nocturnos. En ciudades como Bilbao, A Coru&ntilde;a, Terrassa y Vigo, los autobuses tienen por la noche <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Autobuses-abandonan-ciudades-impulsan-servicios_0_793021010.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un servicio de paradas a demanda</a>. Las usuarias comunican al conductor en qu&eacute; punto del trayecto quieren bajarse y, si no es un punto peligroso, as&iacute; se hace.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Son medidas pol&eacute;micas porque son proteccionistas y se aplican a personas mayores de edad solamente por el hecho de ser mujeres</strong>. En ocasiones, como en Terrassa, se pueden beneficiar ancianos, personas con minusval&iacute;as y menores. Lo dijo Voltaire: &ldquo;Lo mejor es enemigo de lo bueno&rdquo;. <strong>Lo mejor ser&iacute;a que no fuera necesario,</strong>&nbsp;que ciertos hombres no hicieran tocamientos aprovechando que el metro va hasta las cartolas, que otros no se vayan en manada de cacer&iacute;a de mujeres para violarlas o que no acechen en los portales para colarse dentro cuando un mujer llega sola, pero las estrategias desarrolladas en distintas sociedades, basadas en la educaci&oacute;n, no est&aacute;n dando resultado.
    </p><p class="article-text">
        Sigue habiendo acosadores, abusadores y violadores que act&uacute;an, sobre todo, por la noche y en zonas de poco tr&aacute;nsito. Sigue habiendo hombres feroces y, francamente, mejor estas medidas de vagones para mujeres, paradas cercanas, acompa&ntilde;amientos y esperas que otras que podr&iacute;an ocurr&iacute;rsenos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Te puede interesar:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://www.pikaramagazine.com/2018/05/como-organizar-la-rabia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">C&oacute;mo organizar la rabia</a></li>
                                    <li><a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">Las fiestas, la calle y la noche &iexcl;tambi&eacute;n son nuestras!</a></li>
                                    <li><a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/11/que-la-verguenza-cambie-de-bando-reflexiones-sobre-la-autodefensa-feminista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Que la verg&uuml;enza cambie de bando. Reflexiones sobre autodefensa feminista.</a></li>
                                    <li><a href="http://www.pikaramagazine.com/2014/03/mujeres-y-violencia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Mujeres y violencia</a></li>
                                    <li><a href="http://www.pikaramagazine.com/2014/07/sanfermines-violencia-machista-y-autodefensa-feminista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Sanfermines: violencia machista y autodefensa feminista</a>.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/mejor-bien-acompanada-sola_132_2014948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Jul 2018 18:23:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/28c81b1c-2cea-42dc-a45d-599edc919ee4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="972538" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/28c81b1c-2cea-42dc-a45d-599edc919ee4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="972538" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mejor bien acompañada que sola]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/28c81b1c-2cea-42dc-a45d-599edc919ee4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin pelos en la lengua ni en las axilas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/pelos-lengua-axilas_132_2200342.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1edd65a7-da61-464c-b41c-510f5416aa14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin pelos en la lengua ni en las axilas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Amaia Romero, ganadora de Operación Triunfo, se enfrenta, con un pequeño gesto, a la imposición de unos cánones de belleza inasumibles para las mujeres</p></div><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os entrevist&eacute; a una prostituta. Nos cit&oacute; en un apartamento cercano a la calle San Francisco, en Bilbao. Era una vivienda menuda que usaba solamente para recibir a sus clientes. El fot&oacute;grafo que me acompa&ntilde;&oacute; y yo nos sorprendimos mucho de su actitud colaborativa y de algunas cosas que nos dijo. Por ejemplo, que no se depilaba las axilas ni el pubis porque a sus clientes les gustaba con pelos, les pon&iacute;a. Este es el recuerdo que se me ha venido a la cabeza al leer la noticia de que<strong> Amaia Romero, la ganadora de Operaci&oacute;n Triunfo, se ha rebelado contra la decisi&oacute;n de TVE de fotoshopear una fotograf&iacute;a suya en la que aparec&iacute;a con un poquito de vello en las axilas</strong><em>fotoshopear</em>. Antes de distribuirla, se los borraron, no sea que pareciera un ser humano normal. Ella, antes de estampar el aut&oacute;grafo sobre la foto, dibuj&oacute; unas l&iacute;neas negras en la axila, como quien le pone bigote a un retrato.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que, durante las emisiones del programa, Romero ya se hab&iacute;a manifestado contraria a la depilaci&oacute;n. En una conversaci&oacute;n con una de sus compa&ntilde;eras, Aitana, le asegur&oacute; que no ten&iacute;a intenci&oacute;n de depilarse las piernas: &ldquo;Las mujeres tambi&eacute;n tenemos pelo&rdquo;. En TVE lo sab&iacute;an, podr&iacute;an haber respetado su decisi&oacute;n, pero les pareci&oacute; mejor difundir una imagen id&iacute;lica y nada real de la mujer con la que se proponen hacer negocio. <strong>No sea que por unos pelillos se vendan menos discos</strong>. Y no sea que las j&oacute;venes que la admiran sigan sus pasos y se imponga esa cosa de que las mujeres no se depilen los sobacos, vamosombre, semejante guarrer&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Hace cuatro a&ntilde;os, una modelo australiana, Maeghan Kausman, public&oacute; en las redes sociales el antes y el despu&eacute;s de una fotograf&iacute;a publicitaria de moda de ba&ntilde;o en la que hab&iacute;a participado. Antes de publicarla, le quitaron vientre y cadera. La cosa ten&iacute;a su gravedad porque Kausman es (o era) de la talla 40 y la firma es para tallas grandes. &iexcl;La 40 una talla grande! <strong>Est&aacute; justificad&iacute;sima la consigna feminista de &lsquo;La talla 38 me aprieta el chocho&rsquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace dos a&ntilde;os, la cantante Meghan Trainor denunci&oacute; p&uacute;blicamente que le hab&iacute;an quitado cadera en el videoclip de su canci&oacute;n &lsquo;Me too&rsquo;. <strong>Y resulta que Trainor se hab&iacute;a hecho famosa por su himno contrario a la imposici&oacute;n de c&aacute;nones de belleza y a favor de la reconciliaci&oacute;n de cada cual con su cuerpo</strong>. Quien retoc&oacute; el videoclip dispuso que la cantante no es qui&eacute;n para decidir por s&iacute; misma la imagen que quiere vender. Le arrebat&oacute; imp&uacute;dicamente el juicio. &iquest;Qu&eacute; sabr&aacute;s t&uacute; lo que es bueno para ti?
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, se sum&oacute; a las cr&iacute;ticas a los retoques fotogr&aacute;ficos un prestigioso fot&oacute;grafo de moda de origen polaco, Peter Lindbergh. Entonces dijo que es bonito que alguien tenga el valor de ser &eacute;l mismo. Cuando los hombres hablan no solo se les oye m&aacute;s, parece que dicen cosas m&aacute;s importantes. Tres a&ntilde;os antes hab&iacute;a declarado en una entrevista lo siguiente: &ldquo;Los fot&oacute;grafos de hoy tienen la responsabilidad de liberar a las mujeres y finalmente a todo el mundo del terror de la juventud y la perfecci&oacute;n&rdquo;. Un fot&oacute;grafo liberando a mujeres&hellip;. <strong>Yo hablar&iacute;a de miedo a la imperfecci&oacute;n y temor a la vejez, no del terror de la juventud y la perfecci&oacute;n, pero bueno, no descarto estar muy equivocada</strong>.
    </p><p class="article-text">
        De estas mujeres lo sabemos; pero no de tantas y tantas. Aunque es f&aacute;cil encontrar en las redes recopilaciones de fotos muy mal retocadas: im&aacute;genes en las que alguien tiene tres manos, le ha desaparecido la pierna, luce una cintura imposible incluso para una avispa y, por supuesto, siempre est&aacute;n muy bien peinadas. Pero lo normal es que nos muestren a mujeres delgadas, con el cutis perfecto, sin arrugas, granos ni lunares; pieles de color sano, negras bastante blanquitas y sin ojeras; chiquillas de 20 a&ntilde;os o menos para vender cremas nutritivas cuyo mercado es el de sus madres; criaturas de la talla 40 para vender ropa a mujeres de tallas superiores a la 50 o 52; brazos esquel&eacute;ticos y piernas esbeltas sin celulitis ni varices ni pelos. Y yo leo la noticia de la reacci&oacute;n de Amaia Romero y recuerdo lo que me dijo una prostituta a la que entrevist&eacute; hace unos pocos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiz&aacute; te interese:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/10/como-son-unos-genitales-bonitos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;</a><a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/06/las-feministas-chinas-tambien-reivindican-los-sobacos-peludos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las feministas chinas tambi&eacute;n reivindican los sobacos peludos</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/10/como-son-unos-genitales-bonitos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;</a><a href="http://www.pikaramagazine.com/2018/01/operacion-triunfo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OT 2017: El triunfo de una generaci&oacute;n</a>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;<a href="http://www.pikaramagazine.com/2018/02/obsesion-por-la-estetica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Obsesi&oacute;n por la est&eacute;tica?</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/10/como-son-unos-genitales-bonitos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;&iquest;C&oacute;mo son unos genitales bonitos?</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/10/como-son-unos-genitales-bonitos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;</a><a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/05/cuerpos-des-cosificados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuerpos des-cosificados</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/10/como-son-unos-genitales-bonitos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;</a><a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/04/moda-identidades-diversidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Moda, identidades y diversidad</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/10/como-son-unos-genitales-bonitos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;</a><a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/05/pelos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pelos</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/10/como-son-unos-genitales-bonitos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;</a><a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/07/liberate-de-los-pelos-con-veet-claro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lib&eacute;rate (de los pelos, con Veet, claro)</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/pelos-lengua-axilas_132_2200342.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Mar 2018 19:46:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1edd65a7-da61-464c-b41c-510f5416aa14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="114863" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1edd65a7-da61-464c-b41c-510f5416aa14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="114863" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sin pelos en la lengua ni en las axilas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1edd65a7-da61-464c-b41c-510f5416aa14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El estruendo de las voces por la igualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/estruendo-voces-igualdad_132_2826891.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e3fd2d9-554a-424f-8731-258edac68fb5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El estruendo de las voces por la igualdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Ley de Igualdad, aprobada en 2007, habla de “presencia equilibrada” de mujeres y hombres en aquellas instancias a las que afecta y en las que es de obligado cumplimiento, pero no se proponen ni articulan medidas para ello</p></div><p class="article-text">
        A principios de a&ntilde;o, recib&iacute; una propuesta de participaci&oacute;n en una encuesta p&uacute;blica para designar el &lsquo;vasco del a&ntilde;o&rsquo;. Paso por alto lo poco inclusivo del nombre. La invitaci&oacute;n se refer&iacute;a tanto a la propuesta de nombres como a la votaci&oacute;n posterior. Entre los vascos, solamente un nombre era de mujer y, adem&aacute;s, del &aacute;mbito deportivo. El &lsquo;adem&aacute;s&rsquo; tiene su origen en que el deporte, junto a la pol&iacute;tica y la econom&iacute;a, es uno de esos tres &aacute;mbitos m&aacute;s y mejor atendidos por los medios de comunicaci&oacute;n &ndash;&iquest;es necesario decir que marcan e imponen la agenda?-. Mientras, el resto de los muchos problemas sociales queda muy fuera de foco.
    </p><p class="article-text">
        Si los intereses de los medios est&aacute;n tan focalizados en la pol&iacute;tica, la econom&iacute;a y el deporte, no es extra&ntilde;o que los nombres de agentes de otros &aacute;mbitos no suenen de nada e, incluso, sean personas absolutamente desconocidas. Por descontado que un 20% de presencia femenina resulta inaceptable para cualquier persona que tenga un m&iacute;nimo inter&eacute;s por la igualdad entre los seres humanos. La suma de la baja presencia de mujeres unida a los temas de siempre me produce tal desgana que, si en ese instante, hubiera ca&iacute;do una pluma de ave, su estruendo me habr&iacute;a distra&iacute;do.
    </p><p class="article-text">
        Y eso que el patriarcado es, sobre todo, muy ruidoso; ruidoso y ensordecedor. Siglos, en sentido estricto, dando la matraca, ta&ntilde;endo en masculino y androcentrismo cuanto le toca y, a finales del segundo milenio de nuestra era, las mujeres se le suben a las barbas. En primer lugar, para que los derechos del hombre sean derechos humanos y, en segunda instancia, para que las leyes se ajusten a esa declaraci&oacute;n de derechos y, adem&aacute;s, se cumplan.
    </p><p class="article-text">
        La Ley de Igualdad, aprobada en 2007, habla de &ldquo;presencia equilibrada&rdquo; de mujeres y hombres en aquellas instancias a las que afecta y en las que es de obligado cumplimiento. El problema es que no se proponen ni articulan medidas para que esa presencia equilibrada sea una realidad, de modo que queda a la voluntad de quienes toman las decisiones en organismos, instituciones, departamentos, asociaciones e, incluso, clubes de coleccionistas de la mu&ntilde;eca chochona.
    </p><p class="article-text">
        Tanto yo como personas de mi entorno formulamos muy habitualmente quejas por la baj&iacute;sima presencia de mujeres en cualquiera que sea el escenario. Por lo general, se producen dos reacciones: Un gesto de aburrimiento, cuando no directamente un bostezo, que viene a expresar con palabras o sin ellas algo as&iacute; como &lsquo;&ldquo;&iexcl;Qu&eacute; hartazgo!&rdquo;, y va seguida de un silencio muy elocuente; la segunda suele reivindicarse a s&iacute; misma: &ldquo;Pues resulta que la decisi&oacute;n la han tomado las mujeres de la empresa&rdquo;. Como si eso explicara algo; m&aacute;s a&uacute;n, como si lo justificara. Hay una tercera reacci&oacute;n, menos com&uacute;n: &ldquo;No nos hab&iacute;amos percatado, pero tomamos nota para la pr&oacute;xima&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Yo me siento muy identificada con la irritaci&oacute;n esa de la primera de las reacciones rese&ntilde;adas, porque somos muchas las mujeres que estamos hartas de que ni se nos vea ni se cuente con nosotras y de que, en esas ocasiones en s&iacute; estamos, nuestra presencia sea puramente testimonial. Pero ojo, hay una diferencia entre el hartazgo de quienes no favorecen la presencia de mujeres y de quienes la reivindicamos y exigimos: la nuestra es una propuesta de igualdad y la igualdad es uno de los derechos humanos. &iquest;Qu&eacute; proponen ustedes?, &iquest;o acaso creen que lograr&aacute;n acallar el estruendo de las reivindicaciones feministas, que conseguir&aacute;n enmudecer a las mujeres? Van aviados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/estruendo-voces-igualdad_132_2826891.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jan 2018 20:23:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6e3fd2d9-554a-424f-8731-258edac68fb5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="61512" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6e3fd2d9-554a-424f-8731-258edac68fb5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="61512" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El estruendo de las voces por la igualdad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6e3fd2d9-554a-424f-8731-258edac68fb5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ante la duda, a favor de la víctima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/duda-favor-victima_132_3062057.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91a3d0a3-bab3-4336-a977-0735e6eb2ba8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ante la duda, a favor de la víctima"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El modo en que se producen las agresiones a mujeres, las circunstancias previas y posteriores, el análisis de los casos, las estadísticas del Observatorio de Violencia de Género, las investigaciones policiales, los juicios y las sentencias nos están ofreciendo un diagnóstico que como sociedad debe conducirnos a repensar de qué forma afrontar el problema para minimizar sus efectos.</p></div><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo d&iacute;a de octubre, una joven de 24 a&ntilde;os fue encontrada inconsciente y en estado de hipotermia en Ir&uacute;n (Gipuzkoa). La cosa pintaba fatal porque estaba maniatada y amordazada y la Ertzaintza abri&oacute; una investigaci&oacute;n para determinar lo sucedido. Dos d&iacute;as despu&eacute;s, la consejera de Seguridad del Gobierno vasco inform&oacute; a los medios de que no se descartaba nada, ni la violencia machista, y que su estado de salud no permit&iacute;a tomarle declaraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Alg&uacute;n medio de comunicaci&oacute;n lleg&oacute; a publicar en qu&eacute; hospital estaba ingresada, la ubicaci&oacute;n de su vivienda, el colegio en el que estudi&oacute;, la carrera superior cursada y el centro, la organizaci&oacute;n en que trabaja y d&oacute;nde; es m&aacute;s, lleg&oacute; a indicar a cu&aacute;ntas personas dependientes atiende e, incluso, que tiene una &ldquo;perrita&rdquo; (sic). No debi&oacute; de parecerles relevante especificar la raza, el color y el nombre. Despu&eacute;s, supimos que la irunesa tiene madre y hermana y que no se hab&iacute;a producido agresi&oacute;n alguna.
    </p><p class="article-text">
        Ir&uacute;n cuenta con una poblaci&oacute;n de 60.000 habitantes y los datos ofrecidos por el rotativo vasco son suficientes como para que una buena parte de los conocidos de la joven &#9472;y de sus familiares&#9472; supieran con certeza de qui&eacute;n se trataba. La encuentran inconsciente, ingresa en coma a un hospital y se le priva de su derecho a que lo sucedido quede en el &aacute;mbito de su intimidad. Podr&iacute;a estar justificado que se identificara a la v&iacute;ctima si fuera una persona de relevancia p&uacute;blica, pero con toda probabilidad era la primera vez que esta muchacha aparec&iacute;a en los papeles. Es decir, se trata de una desconocida para la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; cosa. Las asociaciones de v&iacute;ctimas llevan a&ntilde;os clamando que se respete su derecho a la intimidad. Bastante sufrimiento supone el hecho de sufrir un delito como para que se las revictimice en los medios de comunicaci&oacute;n, comisar&iacute;as y tribunales.
    </p><p class="article-text">
        En este caso hay un agravante: el peri&oacute;dico en cuesti&oacute;n publica el lugar en el que trabaja y las personas a las que atiende, de modo que se las puede criminalizar. A veces, me da la sensaci&oacute;n de que los medios publican datos como consecuencia de un narcisismo delirante: &iexcl;Qu&eacute; grandes profesionales trabajan en esta casa que son capaces de obtener todo tipo de informaciones de los cuerpos policiales, de los equipos de rescate e, incluso, de los cuadros m&eacute;dicos!
    </p><p class="article-text">
        La Federaci&oacute;n de Asociaciones de Periodistas de Espa&ntilde;a, la organizaci&oacute;n profesional m&aacute;s importante de nuestro pa&iacute;s, que agrupa a 21.000 periodistas, establece en el art&iacute;culo 4 y 4a de su C&oacute;digo Deontol&oacute;gico que &ldquo;Sin perjuicio de proteger el derecho de los ciudadanos a estar informados, el periodista respetar&aacute; el derecho de las personas a su propia intimidad e imagen, teniendo presente que: a) Solo la defensa del inter&eacute;s p&uacute;blico justifica las intromisiones o indagaciones sobre la vida privada de una persona sin su previo consentimiento&rdquo;. Eso, as&iacute;, para la ciudadan&iacute;a en general, sin necesidad de que sea v&iacute;ctima de nada.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 2015, entr&oacute; en vigor la Ley del Estatuto de la v&iacute;ctima del delito y, aunque es obvio, incluso los periodistas estamos obligados a cumplir las leyes. Pues bien en su art&iacute;culo 681 prev&eacute; la prohibici&oacute;n de publicar informaciones que conduzcan a la identificaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas. Yo aprend&iacute; de Javier Dar&iacute;o Restrepo, una de las referencias &eacute;ticas del periodismo sudamericano, que la primera obligaci&oacute;n de los reporteros es el respeto a la ley y, cuando eso no es suficiente para ejercer con responsabilidad, deben recurrir a los c&oacute;digos &eacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, Begira, la Comisi&oacute;n Asesora para un uso no sexista de la publicidad y la comunicaci&oacute;n, dependiente del Instituto Vasco de la Mujer, culmin&oacute; en 2016 un proceso de autorregulaci&oacute;n en el que participamos profesionales de 21 entidades de la publicidad y la comunicaci&oacute;n. El resultado fue la elaboraci&oacute;n de un C&oacute;digo &Eacute;tico y tres dec&aacute;logos. Estos documentos fueron despu&eacute;s contrastados con profesionales de otras quince empresas del ramo. En febrero de 2016, se someti&oacute; a la firma de medios y agencias que, de esa forma, ratificaban su compromiso con la igualdad y se obligaban a su cumplimiento. Este proceso de autorregulaci&oacute;n de la profesi&oacute;n period&iacute;stica no es pionero, pero s&iacute; el m&aacute;s importante por su magnitud y resultados.
    </p><p class="article-text">
        Veamos qu&eacute; acordamos los periodistas participantes y a qu&eacute; se comprometieron las empresas firmantes en cuanto a las v&iacute;ctimas. El art&iacute;culo 1.3, del tercer anexo, titulado Dec&aacute;logo para el Tratamiento Informativo de la Violencia contra las Mujeres dice textualmente: &ldquo;Deber&aacute;n evitarse los datos que permitan la identificaci&oacute;n directa o indirecta de las v&iacute;ctimas, especialmente de las y los menores de edad. Para ello, los datos relativos a las v&iacute;ctimas y su entorno se limitar&aacute;n a aquellos que formen parte del inter&eacute;s general.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora formulemos la pegunta: &iquest;Es del inter&eacute;s general conocer la ubicaci&oacute;n de la vivienda de la v&iacute;ctima, el colegio en el que estudi&oacute;, la carrera superior cursada y el centro, la organizaci&oacute;n en que trabaja y d&oacute;nde, a cu&aacute;ntas personas dependientes atiende y si tiene o no perrita? Yo, en mi inmensa candidez, dir&iacute;a que no.
    </p><p class="article-text">
        A finales de la d&eacute;cada pasada, dediqu&eacute; un espacio en mi blog &lsquo;Momo dice&rsquo; a rese&ntilde;ar todos los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o exparejas. Les dedicaba una flor y extra&iacute;a de las noticias publicadas los datos referentes a su identidad. El objetivo respond&iacute;a a un planteamiento que defend&iacute;a yo entonces y que persegu&iacute;a dotar de identidad a las v&iacute;ctimas mortales para que observando qui&eacute;nes eran, qu&eacute; anhelaban, qu&eacute; planes les hab&iacute;an truncado, empatiz&aacute;ramos con ellas. Si las llor&aacute;bamos m&aacute;s personas, quiz&aacute; llor&aacute;ramos menos veces. Repet&iacute; mucho este discurso en cuanta oportunidad de conferenciar se me ofrec&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Este relato ten&iacute;a caracter&iacute;sticas similares al que durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os del terrorismo etarra se hab&iacute;a practicado en los medios. Las asociaciones de v&iacute;ctimas manifestaron en varias ocasiones su satisfacci&oacute;n con el tratamiento recibido en los medios. Claro, no es lo mismo que el victimario sea el marido y padre de sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que en un principio se manej&oacute; la hip&oacute;tesis de que la joven de Ir&uacute;n fuera un caso de violencia e, incluso de violencia machista. Si los medios de comunicaci&oacute;n hubieran cumplido con lo firmado en febrero de 2016 se habr&iacute;an ahorrado la publicaci&oacute;n de los detalles anteriores.
    </p><p class="article-text">
        En las muchas discusiones que mantuvimos para llegar al acuerdo de autorregulaci&oacute;n, se oyeron muchas ideas. Por ejemplo, que la inmediatez exigida a algunos medios era un inconveniente para reparar en si con los datos aportados se identificar&iacute;a o no a las v&iacute;ctimas. Otro argumento pasaba por encima de sus deseos o los de sus familiares y directamente les arrebataba su derecho a tomar decisiones sobre su propia vida y el acceso a su intimidad. Arg&uuml;&iacute;an que es necesario dotar de personalidad a las v&iacute;ctimas para hacer un relato riguroso. Quiz&aacute; de los m&aacute;s delicados era que cuando la v&iacute;ctima sufre el delito no es precisamente el momento m&aacute;s id&oacute;neo para consultarle si desea o no que se haga p&uacute;blico en los medios qui&eacute;n es y qu&eacute; ha sufrido. Y ante esa imposibilidad, adelante con el destructor de intimidades.
    </p><p class="article-text">
        Un viejo adagio period&iacute;stico dice que, en la duda, a favor de la v&iacute;ctima. Yo he observado que cuando a ciertos periodistas se les cuestiona su forma de informar sobre desigualdades ponen un gesto muy parecido al que provoca el ardor de est&oacute;mago. Tambi&eacute;n he notado una cierta galbana a la hora de repensar el modo de reelaborar el relato de los delitos sufridos por las v&iacute;ctimas. Ah, la pereza en la redacci&oacute;n es muy mala melod&iacute;a. Puede llegar a confundirse con desidia, que es la vecina del cinismo.
    </p><p class="article-text">
        Ciertos profesionales insisten en que no se puede informar sobre el homicidio, o el paliz&oacute;n, sin dar datos que permitan reconocer a la v&iacute;ctima y ponerle nombre. Sin embargo, informamos sobre accidentes de tr&aacute;fico con resultado de muerte sin saber m&aacute;s que la vecindad, el sexo y la edad de la persona muerta. Y se indaga un poco m&aacute;s solo cuando en el accidente se dejan la vida tres o cuatro personas de una misma familia.
    </p><p class="article-text">
        El modo en que se producen las agresiones a mujeres, las circunstancias previas y posteriores, el an&aacute;lisis de los casos, las estad&iacute;sticas del Observatorio de Violencia de G&eacute;nero, las investigaciones policiales, los juicios y las sentencias nos est&aacute;n ofreciendo un diagn&oacute;stico que como sociedad debe conducirnos a repensar de qu&eacute; forma afrontar el problema para minimizar sus efectos. Las y los periodistas no somos ajenos a esa realidad.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 1.3 de dec&aacute;logo se&ntilde;alado antes concluye: &ldquo;Realizar una historia de vida de la mujer asesinada puede ser una herramienta &uacute;til si est&aacute; bien empleada y se deja el tiempo necesario para hacer un buen trabajo. [&hellip;] Es importante relatar historias de mujeres que salen del ciclo de la violencia&rdquo;. Hag&aacute;moslo. Y como ciudadan&iacute;a, exij&aacute;moslo a los medios de comunicaci&oacute;n y a sus profesionales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/duda-favor-victima_132_3062057.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Nov 2017 09:31:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/91a3d0a3-bab3-4336-a977-0735e6eb2ba8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2029005" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/91a3d0a3-bab3-4336-a977-0735e6eb2ba8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2029005" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ante la duda, a favor de la víctima]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/91a3d0a3-bab3-4336-a977-0735e6eb2ba8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Erótica de mucho peso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/erotica-peso_132_3120927.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80358ff0-6702-4100-8a37-7163e5dd0e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Erótica de mucho peso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fundéu propone ‘cebismo’ como alternativa válida al inglés ‘feederism’, que designa un tipo de conducta en la que dos personas encuentran placer erótico en engordar o ser engordadas</p></div><p class="article-text">
        Donna Simpson, una mujer nacida en Nueva Jersey (Estados Unidos) hace 50 a&ntilde;os, tiene una entrada en la wikipedia y un r&eacute;cord Guinness. Su m&eacute;rito: Haber sido la madre m&aacute;s gorda del mundo en el momento de parir. Pesaba 230 kilos y hubo de ser sometida a una ces&aacute;rea de alto riesgo. Un equipo de 19 profesionales sanitarios se sumergi&oacute; entre kilos de grasa para poder extraer a la bebita. Simpson no sufre obesidad m&oacute;rbida como consecuencia de trastornos hormonales asociados a la tiroides. Que va. Lo de esta mujer es deliberado, perseguido calor&iacute;a a calor&iacute;a. Tiene el objetivo de alcanzar los 450 kilos y un aliado para lograrlo: su compa&ntilde;ero y padre de su hija, Philippe.
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil entender que alguien ponga su salud en juego por un objetivo como ganar kilos por ganarlos, consumiendo cantidades ingentes de alimentos muy cal&oacute;ricos. Pueden encontrarse sus men&uacute;s en la web, pero aviso de que hay alto riesgo de que se produzca un efecto estomagante en quien los busque. El caso de Philippe y Donna, quien se form&oacute; como enfermera, tiene su origen en que obtienen placer sexual en el hecho de que ella gane y gane kilos. En unas declaraciones a un diario estadounidense, &eacute;l habla de sexapil y ella dice que a Philippe le gusta ponerse encima y jugar con la grasa de su vientre. Lo que obtiene ella parece no tener inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No son un caso aislado. Tal y como sucede con la anorexia, las webs sobre c&oacute;mo ganar peso y de relatos personales son accesibles a cualquiera. La terminolog&iacute;a que se usa en ellas es en ingl&eacute;s, pero la semana pasada la Fund&eacute;u ha divulgado recomendaciones para usar t&eacute;rminos del espa&ntilde;ol. Propone &lsquo;cebismo&rsquo; como alternativa v&aacute;lida al ingl&eacute;s &lsquo;feederism&rsquo;, que designa un tipo de conducta en la que dos personas encuentran placer er&oacute;tico en engordar o ser engordadas. Y a&ntilde;aden: &ldquo;En la pr&aacute;ctica del &lsquo;cebismo&rsquo; suele haber dos papeles, que se pueden llamar &lsquo;cebado&rsquo; o &lsquo;cebada&rsquo; (&lsquo;feedee&rsquo; en ingl&eacute;s) para la persona que aumenta de peso y &lsquo;cebador&rsquo; o &lsquo;cebadora&rsquo; (&lsquo;feeder&rsquo; en ingl&eacute;s) para la que da comida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a ser todo muy igualitario, pero resulta que la mayor&iacute;a son cebadores y ellas las cebadas. Por decirlo de otra forma: ella sale perdiendo en salud aunque ambos gocen; ella es la que pone m&aacute;s en la balanza &ndash;en sentido estricto&minus;. La obesidad m&oacute;rbida est&aacute; asociada a hipertensi&oacute;n y diabetes. Pero no es solamente una cuesti&oacute;n de salud o de falta de ella. La obesidad m&oacute;rbida reduce la esperanza de vida, produce discapacidad que deriva en minusval&iacute;a y conduce al aislamiento y la exclusi&oacute;n social. Finalmente, nos encontramos a una Donna (o muchas) encadenada a una cama, con necesidad de cuidados permanentes para poder satisfacer cualquiera de las muchas necesidades biol&oacute;gicas que los seres humanos tenemos a diario.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto si el placer er&oacute;tico puede ser incompatible con el amor &minus;sobre todo, con el amor a una misma&minus;.
    </p><h3 class="article-text">Lee tambi&eacute;n: </h3><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/02/la-gorda-de-mis-pesadillas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Sobre-peso, y sobre-no-peso:</a> Art&iacute;culo de Mar&iacute;a Unanue sobre gordofobia </li>
                                    <li><a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/03/sexo-no-convencional-y-poder/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Sexo no convencional y poder:</a> Por Miguel Vagalume (Golfxs con Principios).</li>
                                    <li>Las rese&ntilde;as de Mar&iacute;a Unanue de los libros <a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/06/las-panzas-subversas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Stop Gordofobia y las panzas subversas</a> y <a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/02/la-cerda-punk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">La Cerda Punk</a> </li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/erotica-peso_132_3120927.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Oct 2017 19:04:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/80358ff0-6702-4100-8a37-7163e5dd0e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="450758" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/80358ff0-6702-4100-8a37-7163e5dd0e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="450758" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Erótica de mucho peso]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/80358ff0-6702-4100-8a37-7163e5dd0e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Obesidad,Sexo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las mujeres, primero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/mujeres-primero_132_3191509.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7e17e05-8007-4f9c-9327-f7309b9d59f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las mujeres, primero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las crisis graves suponen una oportunidad para el acceso de las mujeres a ámbitos muy masculinizados</p></div><p class="article-text">
        Hace diez a&ntilde;os largos, un grupo de periodistas decidimos presentar una candidatura a la Junta de la asociaci&oacute;n vasca de profesionales. Quer&iacute;amos crear un equipo que integrara a periodistas que desarrollar&aacute;n tareas muy diversas dentro de la profesi&oacute;n. El proyecto era puro voluntariado. Hab&iacute;a una &uacute;nica empleada para las tareas administrativas y el resto tendr&iacute;amos que dedicar nuestro tiempo sin compensaci&oacute;n econ&oacute;mica de ning&uacute;n tipo. Vamos, muy parecido a una oeneg&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tanteamos a un compa&ntilde;ero que trabaja en un gabinete de prensa y su respuesta fue que su esposa no le permit&iacute;a apuntarse a nada m&aacute;s si no era &ldquo;como consejero delegado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        He recordado esta an&eacute;cdota cuando estaba desenmara&ntilde;ando ideas sobre el acceso de mujeres a determinados &oacute;rbitas de poder. Ya sabemos que el centro del universo es un hombre y sabemos, tambi&eacute;n, que estar&aacute; m&aacute;s cerca de la situaci&oacute;n de privilegio si es blanco, con estudios, heterosexual, joven y con poder adquisitivo elevado. Y lo vimos muy claramente en 2008 durante las elecciones a la presidencia de los Estados Unidos: un hombre negro llega al epicentro antes que una mujer blanca.
    </p><p class="article-text">
        Momento para la digresi&oacute;n: lector indignado, no siga leyendo. V&aacute;yase usted a los comentarios y dedique unos minutos -no menos de diez, por favor, porque yo lo valgo- a desbaratar esta teor&iacute;a delirante.
    </p><p class="article-text">
        Mi hip&oacute;tesis es que, cuando un &aacute;mbito pierde poder, las mujeres tienen m&aacute;s posibilidades de acceso, porque los varones se inhiben y gentilmente les ceden el paso, les franquean la entrada. Lo podemos observar en situaciones muy distintas. Por ejemplo: la profesi&oacute;n o cargo pierde prestigio y se reduce la cota de poder; pierde prestigio y se reducen los beneficios pecuniarios que genera; se convierte en muy peligrosa por las consecuencias legales del proyecto o por la amenaza del crimen organizado.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, Carme Forcadell, presidenta del Parlamento de Catalu&ntilde;a, se ha mostrado dispuesta a abrir las puertas a un proyecto independentista que amenaza con graves sanciones y penas a quienes lo respalden o faciliten. Guarda cierto parecido con las circunstancias en las que Theresa May, primera ministra brit&aacute;nica, accedi&oacute; al cargo: le ha correspondido gestionar un papel&oacute;n como el Brexit. Ayer mismo supimos que Clara Ponsat&iacute;, consejera de Ense&ntilde;anza del Govern, sustituir&iacute;a al presidente del Consorcio de Educaci&oacute;n de Barcelona, destituido porque no quiso correr riesgos. Nada que ver con la preferencia que mujeres, menores y ancianos tienen para salvarse en los naufragios.
    </p><p class="article-text">
        Y una vez que las pol&iacute;ticas han llegado, se las juzga m&aacute;s por su f&iacute;sico que por sus cualidades. A Margaret Thatcher y Angela Merkel las ve&iacute;an &ldquo;masculinas&rdquo;; Carme Chac&oacute;n ten&iacute;a &ldquo;voz estridente&rdquo;; Ada Colau es &ldquo;gordita&rdquo;; Anna Gabriel, diputada de la CUP es una &ldquo;amargada y malfollada&rdquo; , seg&uacute;n un exquisito caballero, Eduardo Garc&iacute;a Serrano, trabajador de Intereconom&iacute;a&hellip; Lo malo no es que miembros de la oposici&oacute;n y periodistas piensen estas cosas, sino que se atrevan a decirlas delante de los micr&oacute;fonos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando les plante&eacute; el tema a las coordinadoras de este espacio, mi compa&ntilde;era Andrea Momoitio me facilit&oacute; el acceso al perfil biogr&aacute;fico de una grande, tambi&eacute;n catalana y muy corajuda: Mar&iacute;a Luz Morales, la primera mujer que dirigi&oacute; un diario nacional en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a siguiente del levantamiento militar de 1936, la Generalitat de Catalu&ntilde;a se incaut&oacute; de varios peri&oacute;dicos, entre ellos La Vanguardia, donde ella escrib&iacute;a de cine. Tres semanas despu&eacute;s, cuando su director se exili&oacute;, Morales ocup&oacute; su cargo. Finalizada la guerra, sufri&oacute; represalias y c&aacute;rcel por ello. Seis meses de direcci&oacute;n le costaron 40 d&iacute;as de c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;xico es, seg&uacute;n Reporteros Sin Fronteras, uno de los tres pa&iacute;ses m&aacute;s peligrosos para ejercer el periodismo, despu&eacute;s de Siria y Afganist&aacute;n. All&iacute; ejercen amigas m&iacute;as como Lydia Cacho y Luc&iacute;a Lagunes, que han vivido y sufrido la amenaza que supone ejercer el periodismo con honestidad en un pa&iacute;s en el que no se resuelven ni siquiera el 5% de los asesinatos o desapariciones de periodistas.
    </p><p class="article-text">
        Lagunes, que ha investigado sobre ello, suele decir que la violencia contra unas y otros es distinta: a ellas las violan y les amenazan con matar a su familia; a ellos con la muerte. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n las empresas period&iacute;sticas se comportan de forma distinta con sus trabajadoras o trabajadores. A ellas las dejan solas con m&aacute;s facilidad, mientras que a ellos les dan mayor apoyo econ&oacute;mico o les facilitan el traslado a otro estado. Y en esa situaci&oacute;n de grav&iacute;simo peligro, a las periodistas se les abren puertas que antes tuvieron cerradas y acceden a puestos que a&ntilde;os antes ocupaban los hombres en exclusiva.
    </p><p class="article-text">
        Esta hip&oacute;tesis de que las graves crisis suponen una oportunidad para el acceso de las mujeres a &aacute;mbitos muy masculinizados es impopular por dos razones: porque algunos hombres se negar&aacute;n a creer que, en situaciones adversas, se inhiben; y porque algunas de esas mujeres poderosas que han escalado a cotas de poder, aunque sean peque&ntilde;itas, pueden sentirse minusvaloradas.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; lo dejo, pero no sin antes decir que verdad es solamente aquello que estamos dispuestas, o dispuestos, a creernos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/mujeres-primero_132_3191509.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Sep 2017 18:55:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b7e17e05-8007-4f9c-9327-f7309b9d59f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="421435" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b7e17e05-8007-4f9c-9327-f7309b9d59f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="421435" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las mujeres, primero]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b7e17e05-8007-4f9c-9327-f7309b9d59f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feministas y tareas del hogar: esa gran contradicción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/gran-contradiccion_132_3240286.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f306cb9e-6acf-4a81-9cb4-8106f7978663_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feministas y tareas del hogar: esa gran contradicción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mayoría de las feministas que conviven con un hombre se mueven en la incoherencia de reivindicar una igualdad que ellas no practican</p><p class="subtitle">Las mujeres dedicamos dos horas y media más que los hombres al trabajo doméstico</p></div><p class="article-text">
        Mercadillo de domingo en una ciudad de Levante. Pareja hetero: &eacute;l tendr&aacute; cuarenta y muchos a&ntilde;os; ella sigue en la treintena. La escena es hipn&oacute;tica: &eacute;l est&aacute; sentado tras la mesa de los productos a la venta; ella, de pie, lo abanica. A una mente calenturienta como yo, le vienen a la vez dos ideas. Una me habla de la desverg&uuml;enza de ese hombre que se deja abanicar por ella de pie y la otra me sugiere que, si es as&iacute; en p&uacute;blico, en el hogar ese hombre no sabe ni d&oacute;nde se guardan la leche ni las toallas con que se seca.
    </p><p class="article-text">
        A principios de junio se hizo p&uacute;blico el Bar&oacute;metro del Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas. Los datos sobre distribuci&oacute;n de las tareas dom&eacute;sticas son sorprendentes, pero no porque se haya invertido la l&iacute;nea de que ellas dedican mucho m&aacute;s tiempo al hogar y los cuidados, sino por la gran diferencia de la percepci&oacute;n de hombres y mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, preguntados ellos, sobre qui&eacute;n prepara la comida el 35,8% asegura que ella, el 16,8% que los dos y el 27,5% que &eacute;l. Sin embargo, <strong>cuando ella responde, en el 71,2% de los casos cocina ella, en el 11,3% los dos y en el 4,1% solamente &eacute;l. O sea, el doble de mujeres que de hombres creen que cocinan sobre todo ellas.</strong> El hecho que el 27% de ellos digan que la cocina es de su jurisdicci&oacute;n puesto al lado del porcentaje de ellas &ndash;el 4%&ndash; es para re&iacute;rse much&iacute;simo. Eso s&iacute;, ambos est&aacute;n de acuerdo en que ellos se dedican mayoritariamente a las peque&ntilde;as reparaciones del hogar. Pero claro, comemos unas tres veces al d&iacute;a y los enchufes no se reparan a diario.
    </p><p class="article-text">
        El resumen del Bar&oacute;metro es que <strong>solamente dos hombres de cada diez comparten igualitariamente las tareas de limpiar y cocinar.</strong> O sea, que hay ocho que se hacen los longuis o tienen la arraigada creencia que cocinar y limpiar es cosa de su pareja. Por su parte, la Fundaci&oacute;n de Estudios de Econom&iacute;a Aplicada (Fedea) contabiliz&oacute; el a&ntilde;o pasado que, como media, las mujeres dedicamos dos horas y media m&aacute;s que los hombres al trabajo dom&eacute;stico. &iexcl;Diariamente!
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Es que t&uacute; lo haces mejor.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Claro, porque he aprendido.
    </p><p class="article-text">
        Pero no es solo eso. En la gran mayor&iacute;a de las parejas hetero que frecuento (y no digo en todas, porque hay una excepci&oacute;n) <strong>son ellas las que tienen la casa en la cabeza.</strong> Por ejemplo, son ellas quienes saben cu&aacute;ndo se deben cambiar las s&aacute;banas, e incluso d&oacute;nde est&aacute;n las limpias; son ellas quienes prev&eacute;n que hay que descongelar algo para la cena; recuerdan que hay que comprar tal cosa e incluso est&aacute;n pendientes de bajar la basura o los reciclajes. Y para eso no se necesita habilidad alguna.
    </p><p class="article-text">
         Recuerdo un viejo mon&oacute;logo, quiz&aacute; de Nancho Novo, que entraba a la dificultad de ellos para solventar sus propias necesidades despu&eacute;s de un enfado. Ella decide que no cena, pero &eacute;l tiene hambre y all&aacute; se va, a la cocina. &ldquo;Me voy a hacer un s&aacute;ndwich&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; el pan de molde? &ndash;Desde la cocina, a voces.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;En su sitio &ndash;le responde ella desde la sala.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Hay queso en lonchas?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;M&iacute;ralo t&uacute; mismo &ndash;y todo en ese plan.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que muchas de esas mujeres que dedican m&aacute;s tiempo que sus parejas al hogar y los cuidados, que tienen la casa en la cabeza, que controlan las agendas m&eacute;dicas o de mantenimiento y limpieza, esas <strong>son feministas y tienen el anhelo de vivir en un mundo en el que se igualen los derechos y se reduzcan los privilegios de los hombres. Sin embargo, conviven a diario con la contradicci&oacute;n de no ser capaces de lograrlo en su casa.</strong> En vacaciones se reproduce el esquema.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hay hijos, podemos esforzarnos en no hacer como aquellas madres que administraban a sus hijas unas tareas y a los hijos otras o ninguna, pero aprendemos de lo que vemos y lo reproducimos. Ay.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/gran-contradiccion_132_3240286.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Aug 2017 19:15:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f306cb9e-6acf-4a81-9cb4-8106f7978663_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="228322" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f306cb9e-6acf-4a81-9cb4-8106f7978663_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="228322" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Feministas y tareas del hogar: esa gran contradicción]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f306cb9e-6acf-4a81-9cb4-8106f7978663_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad de género,Machismo,Patriarcado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Deja que una lesbiana se instale en tu vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/deja-lesbiana-instale-vida_132_3393971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9502855-3694-454e-a3ee-720cdfe3b33f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Deja que una lesbiana se instale en tu vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es indigesto que te señalen como homófoba. Pero los trastornos sociales deben estar en constante vigilancia: el machismo, el racismo, la misoginia, la lesbofobia, la transfobia, la bifobia</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Un d&iacute;a de estos debemos hablar de tu homofobia, Luc&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Puse cara de interrogaci&oacute;n. &iexcl;Mi homofobia!
    </p><p class="article-text">
        Es indigesto que una persona a la que admiras te se&ntilde;ale como hom&oacute;foba.
    </p><p class="article-text">
        Me gusta revisarme a m&iacute; misma, mudar de piel, incluso de exoesqueleto.
    </p><p class="article-text">
        Los trastornos sociales deben estar en constante vigilancia: el machismo, el sexismo, el androcentrismo, el racismo, el etnocentrismo, la homofobia, la misoginia, la transfobia, la lesbofobia, la bifobia. La proliferaci&oacute;n de t&eacute;rminos persigue concretar, afinar en lo muy sutil.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos que he enumerado son trastornos sociales cr&oacute;nicos, de modo que no debemos bajar la guardia. <strong>No nacemos con ellos, pero son parte de la primera indumentaria con que el patriarcado nos viste para protegerse a s&iacute; mismo</strong>. Para abrigarse. De modo que cuando llega ese punto de la vida en que empezamos a vestirnos a nuestro gusto, desproveerse de ellos es m&aacute;s doloroso que pelar una cebolla.
    </p><p class="article-text">
        Estos trastornos cr&oacute;nicos exhiben <strong>una amplia graduaci&oacute;n: desde el odio y agresi&oacute;n a quienes practican sexualidades diversas hasta quienes, como yo, somos receptivas</strong> cuando conversamos con personas que se han saltado la heteronormatividad y el binarismo, pero podemos dar por sentado que, como la mayor&iacute;a de la ciudadan&iacute;a es hetero, presumimos ese pensamiento hasta que nos lo niegan.
    </p><p class="article-text">
        Es en ese punto en el que llega la reflexi&oacute;n que me plantea June Fern&aacute;ndez, y es el inicio de este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo soy yo y mis circunstancias&rdquo;, dej&oacute; escrito Ortega y Gasset. Probablemente, incluso, seamos mucho m&aacute;s nuestras circunstancias que nosotras o nosotros mismos. Hablamos de lo que somos y, mientras lo hacemos, elaboramos un relato preciso y certero. Tambi&eacute;n hablamos de lo que vemos, pero vemos en la medida que sabemos, es decir, que somos.
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo que vengo pensando que participar en el colectivo de Pikara me ha expuesto, en sentido estricto, pero sin riesgo, a convivir y compartir experiencias absolutamente ajenas a mujeres de mi edad, a mujeres heterosexuales de mi edad. No digo ya a varones heteros de mi edad. Me ha permitido acercarme a muy distintas formas de vivir las identidades sexuales, las relaciones afectivas, las muy plurales expresiones de g&eacute;nero. Me ha permitido <strong>poner caras y nombres propios a conceptos como intersexualidad, transg&eacute;nero, pansexualidad, poliamor, g&eacute;neros fluidos</strong>. El elixir de la juventud es participar como igual en colectivos de j&oacute;venes. Si no hubiera frecuentado a mujeres como June Fern&aacute;ndez, Andrea Momoitio, Itziar Abad, si no hubiera compartido con ellas abrazos y risas, ser&iacute;a un poco m&aacute;s vieja y obtusa de lo que soy.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el contacto con ellas, compartir sus preocupaciones y acceder a sus c&aacute;balas me ha ayudado a ser mejor persona. Gracias, amigas. <strong>Celebremos el 17 de mayo con la expresi&oacute;n de distintas formas de vivir y gozar la sexualidad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        __
    </p><p class="article-text">
        Algunas recomendaciones para con motivo del D&iacute;a Internacional contra la Lesbofobia, la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/03/abstenerse-locazas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>'Abstenerse locazas'</strong></a>: art&iacute;culo de Asier Santamari(c)a sobre 'plumafobia' y las trampas de la aceptaci&oacute;n de la homosexualidad masculina</li>
                                    <li><a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/12/por-maricon-tiene-24-horas-para-salir-de-aca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>'Por maric&oacute;n, tiene 24 horas para salir de ac&aacute;':</strong></a><strong> </strong>Reportaje sobre el desplazamiento forzado de personas trans en Colombia en el contexto del conflicto armado. </li>
                                    <li><a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/02/resistiendo-a-la-extincion-de-lo-trans/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>'Resistiendo a la extinci&oacute;n de lo trans':</strong></a><strong> </strong>Art&iacute;culo de Pol Galofre sobre la necesidad de imaginarios sociales m&aacute;s all&aacute; del binarismo.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/07/mujeres-lesbianas-y-bisexuales-solicitantes-de-asilo-en-reino-unido/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>'Del silencio a la solidaridad: mujeres lesbianas y bisexuales solicitantes de asilo en Reino Unido'</strong></a><strong>.</strong> De la mano de Itziar Gandarias Goikoetxea, conocemos una red de apoyo emocional que acompa&ntilde;a a mujeres perseguidas por su sexualidad. 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/deja-lesbiana-instale-vida_132_3393971.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 May 2017 19:28:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d9502855-3694-454e-a3ee-720cdfe3b33f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="564162" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d9502855-3694-454e-a3ee-720cdfe3b33f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="564162" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Deja que una lesbiana se instale en tu vida]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d9502855-3694-454e-a3ee-720cdfe3b33f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[LGTBI,Homofobia,Lesbianas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Niñas esposadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/ninas-esposadas-matrimonios_132_3512554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/380d5547-776f-418e-ab50-f8af9eecfaf4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ilustración de Núria Frago para Pikara Magazine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los matrimonios forzosos de niñas son una realidad muy extendida: el 14% de las niñas en países en desarrollo ha sido casada antes de los 18 años</p></div><p class="article-text">
        El 11 de mayo de 2011 se &ldquo;abri&oacute; a la firma&rdquo; el Convenio de Estambul, un acuerdo adoptado por el Consejo de Europa para la lucha contra la violencia hacia las mujeres. &lsquo;Abrirse a la firma&rsquo; significa que los estados miembros podr&iacute;an hacerlo cuando conviniera a sus pol&iacute;ticas en materia de igualdad. Fueron necesarios 3 a&ntilde;os para que lo firmaran el m&iacute;nimo de 10 estados que exig&iacute;a el art&iacute;culo 75 del propio documento. No se dieron mucha prisa.
    </p><p class="article-text">
        Una de las novedades de este convenio es que ampl&iacute;a el concepto de 'violencia de g&eacute;nero' que en su momento inspir&oacute; la Ley Integral aprobada por unanimidad en el Congreso en diciembre de 2014. Una de las formas que adopta la violencia machista, y que se registr&oacute; en Estambul, son los matrimonios forzosos y as&iacute; lo plante&oacute; &Aacute;ngeles Carmona, la presidenta del Observatorio contra la Violencia Dom&eacute;stica y de G&eacute;nero cuando el 15 de febrero compareci&oacute; ante la subcomisi&oacute;n del Congreso encargada de lograr eso que se ha llamado 'Pacto de Estado contra la violencia de g&eacute;nero'. Todo muy rimbombante: grandes nombres para comisiones, subcomisiones, pactos y convenios.
    </p><p class="article-text">
        Pacto de Estado contra la violencia de g&eacute;nero. Miguel Lorente, que fue delegado de lucha contra todas estas formas de violencia hacia las mujeres durante la existencia del Ministerio de Igualdad, se muestra en desacuerdo con los t&eacute;rminos de ese Pacto de Estado. En su opini&oacute;n, &ldquo;no debe ser contra la violencia de g&eacute;nero, sino contra el machismo&rdquo;. Porque lo que genera la violencia es el machismo y no se pueden evitar las consecuencias si no se act&uacute;a sobre las causas. Planteado as&iacute;, es tan evidente, que resulta impensable que todo un Parlamento con 350 esca&ntilde;os ocupados por otras tantas personas no haya reparado en ello.
    </p><p class="article-text">
        Matrimonios forzosos. Acerqu&eacute;monos a la fotograf&iacute;a de ese momento crucial para los contrayentes. De un lado, tenemos a un hombre, probablemente maduro, heterosexual, mayor de edad, con el poder suficiente como para decidir con qui&eacute;n se casa y que en esa decisi&oacute;n participe solamente &eacute;l. No es necesario que tenga mucho poder, basta con que tenga m&aacute;s, un poquito m&aacute;s, que la persona a la que ha elegido. No se trata de un matrimonio concertado con los fines que sean, sino de un matrimonio forzoso, esto es, inevitable, en contra de la voluntad de alguien.
    </p><p class="article-text">
        Ese alguien es la otra persona de la foto: una mujer pobre a la que se priva de uno de sus derechos: &ldquo;Los hombres y las mujeres, a partir de la edad n&uacute;bil, tienen derecho, sin restricci&oacute;n alguna por motivos de raza, nacionalidad o religi&oacute;n, a casarse y fundar una familia, y disfrutar&aacute;n de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disoluci&oacute;n del matrimonio&rdquo;, seg&uacute;n dice el art&iacute;culo 16 de los Derechos Humanos. &iquest;Iguales derechos? Veamos por territorios. Bangladesh, el 73% de las mujeres casadas lo fueron de ni&ntilde;as. Niger, la media de edad de ellas a la hora de casarse es de 16 a&ntilde;os. Si 16 es la media, es obvio que buena parte no tiene ni esa edad cuando su cama ya es un lecho conyugal. Y no son dos excepciones.
    </p><p class="article-text">
        Los matrimonios forzosos de ni&ntilde;as son una realidad muy extendida: el 14% de las ni&ntilde;as en pa&iacute;ses en desarrollo ha sido casada antes de los 18 a&ntilde;os. En Malawi, por ejemplo, solamente una de cada 5 ni&ntilde;as casadas sigue en la escuela. En Indonesia, el 45% de la poblaci&oacute;n se muestra de acuerdo en que si una ni&ntilde;a se casa antes de los 18 debe tener alguna ventaja. En Mali, el c&oacute;digo familiar, aprobado en 2011 establece que &ldquo;las mujeres deben obedecer a sus esposos&rdquo;. De modo que si &eacute;l dice que no hay escuela, no la hay; si decide que hay sexo, lo hay.
    </p><p class="article-text">
        Los matrimonios infantiles son una grave violaci&oacute;n de los derechos de la infancia: impiden la libertad de imaginar otros futuros. Son el fruto de realidades en las que se dan pobreza, falta de protecci&oacute;n y desigualdad. Sus consecuencias son grav&iacute;simas: al casarse, sus amorosos esposos las tratan como adultas y les obligan al cuidado de la casa, la familia, ellos mismos. Se transforman en sus amos, les proh&iacute;ben ir a la escuela, les obligan a relaciones sexuales forzadas y violentas, a abusos. Adem&aacute;s, sin ning&uacute;n tipo de protecci&oacute;n, de modo que est&aacute;n expuestas a enfermedades y a embarazos precoces. La principal causa de muerte de ni&ntilde;as de entre 15 y 18 a&ntilde;os son los partos. Si la embarazada es menor de esa edad hay m&aacute;s de un 60% de posibilidades de que adem&aacute;s, el beb&eacute; muera. Si sobrevive, sufrir&aacute; desnutrici&oacute;n y su desarrollo f&iacute;sico y cognitivo ser&aacute;n deficientes.
    </p><p class="article-text">
        Ni el cuerpo ni la mente de de una ni&ntilde;a est&aacute;n maduros para sobrellevar el embarazo y el parto. Antes de la pubertad el riesgo de aborto espont&aacute;neo es elevado, porque ese cuerpito no ha crecido lo suficiente, ni siquiera para relaciones sexuales con penetraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los matrimonios forzosos exponen a las ni&ntilde;as a la desprotecci&oacute;n, los abusos y la violencia de sus maridos, las aboca a la pobreza, a una vida sexual obligada, a las enfermedades sexuales y a una espiral de la que dif&iacute;cilmente podr&aacute;n salir, porque est&aacute;n obligadas a renunciar a la escuela, a la formaci&oacute;n. Es una forma de esclavitud tolerada socialmente que incide sobre las personas m&aacute;s vulnerables de la sociedad, aquellas que m&aacute;s protecci&oacute;n requieren: las ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada a&ntilde;o, millones de ni&ntilde;as son forzadas a casarse, forzadas a renunciar su derecho a la educaci&oacute;n, a la atenci&oacute;n sanitaria y a su bienestar y desarrollo f&iacute;sico y emocional. Forzadas a abandonar su infancia, forzadas a dejar de ser ni&ntilde;as. Para finales de esta d&eacute;cada se calcula que 142 millones de ni&ntilde;as habr&aacute;n sido obligadas a casarse&rdquo;, advierte la ONG Save the Children. Y los estados europeos tardaron m&aacute;s de tres a&ntilde;os en estampar las firmas suficientes para que el Convenio de Estambul entrara en vigencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/ninas-esposadas-matrimonios_132_3512554.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Mar 2017 20:17:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/380d5547-776f-418e-ab50-f8af9eecfaf4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="911160" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/380d5547-776f-418e-ab50-f8af9eecfaf4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="911160" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Niñas esposadas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/380d5547-776f-418e-ab50-f8af9eecfaf4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Niñas,Matrimonio infantil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Atrapadas en el remolino de la edad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/atrapadas-remolino-edad_132_3616745.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c387d0f-167e-4869-8e0a-ac661e9bc2b8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ilustración de Emma Gascó para Pikara Magazine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El edadismo es una discriminación por razón de edad que sufren las mujeres. Entre otras razones porque el mundo de la tercera edad es, sobre todo, femenino</p></div><p class="article-text">
        Las estad&iacute;sticas tienen un efecto hipn&oacute;tico, semejante al de esos peque&ntilde;os remolinos de agua que se forman en la superficie de grandes r&iacute;os. Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE), a 1 de julio de 2016, estaban censados en Espa&ntilde;a cerca de 23 millones de hombres y m&aacute;s de 23,5 millones de mujeres. No es ninguna sorpresa que el n&uacute;mero de mujeres sea ligeramente superior en los pa&iacute;ses de nuestro entorno y, en algunos, la diferencia es m&aacute;s notable que ligera. Por ejemplo: Letonia, Estonia y Hungr&iacute;a vienen a tener un a relaci&oacute;n de 6 mujeres y 4 hombres. En algunos pa&iacute;ses africanos asolados por conflictos enconados, la escasez de varones indica su participaci&oacute;n activa en esas guerras. Desolaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; nos indican las cifras del INE? Desde su nacimiento, hasta los 28 a&ntilde;os, los ni&ntilde;os y j&oacute;venes superan en n&uacute;mero al otro sexo. No se trata de una gran diferencia, pero s&iacute; de una trayectoria de continuidad. Desde esa edad hasta un lustro despu&eacute;s, los datos se invierten y son mayor&iacute;a las &ldquo;j&oacute;venas&rdquo;, perm&iacute;taseme el palabro. De los 34 a los 55, ellos vuelven a ense&ntilde;orearse y recobrar esa mayor presencia. Y ah&iacute; se acaba la racha. A partir de los 51 a&ntilde;os de edad, ellos van extingui&eacute;ndose implacablemente, al igual que ellas, claro, pero comienza el aumento porcentual de las mujeres. Adem&aacute;s, la esperanza de vida es cinco a&ntilde;os mayor para ellas &#9472;85,6 a&ntilde;os&#9472; que para los hombres &#9472;80,1&#9472;.
    </p><p class="article-text">
        Y si tomamos como referencia ese l&iacute;mite que marca la media de edad, podemos darnos cuenta de que en el momento de cumplir tanto ellas como ellos los 80 a&ntilde;os, las mujeres mayores son el 58,3% de la poblaci&oacute;n; al celebrar el 85 cumplea&ntilde;os, ellas se sentir&aacute;n mucho m&aacute;s solas: son ya el 62,2% de la poblaci&oacute;n. El mundo de la tercera edad es, sobre todo, femenino.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una realidad de la que se habla poco, o nada. No se trata de que se invisibilice. Carece de inter&eacute;s. En ocasiones, con motivo de unos comicios, alguien recuerda a una gran mayor&iacute;a de viudas, como si todas las mujeres hubieran estado casadas. Cuando los problemas no est&aacute;n presentes en la sociedad, aumenta la exposici&oacute;n a la vulnerabilidad de quienes los sufren: en este caso, las ancianas.
    </p><p class="article-text">
        Como sociedad, hemos desarrollado una cierta (tampoco exagerada) sensibilidad para que nos salten las alarmas cuando se producen vulneraciones de los derechos humanos por cuestiones de raza o de desigualdad de g&eacute;nero. Lamentablemente, no tenemos las mismas destrezas para identificar la discriminaci&oacute;n por raz&oacute;n de edad, es decir, el edadismo. Esta forma de maltrato la sufren, en general, las personas mayores, pero en la medida de que son m&aacute;s, sobre todo las mujeres. Adem&aacute;s, si lo cruzamos con g&eacute;nero, comprobaremos que es una forma de marginaci&oacute;n y anulaci&oacute;n de las mujeres mayores. Y es general. No es un sello de sociedades concretas. Es un problema hist&oacute;rico y universal.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en ocasiones hemos le&iacute;do textos conmovedores y aprobatorios sobre cierta tradici&oacute;n de que en las familias esquimales, cuando el fr&iacute;o aprieta y la comida escasea, las personas de mayor edad, tanto ellas como ellos, emprenden un camino hacia el hielo con el fin de evitar ser un lastre para los suyos. Es consecuencia de la culpabilidad derivada de que consumen m&aacute;s de lo que producen. Se ha interpretado en ocasiones como una eutanasia voluntaria y decidida. Las alarmas deben saltar desde el momento en que esas decisiones no se toman en tiempo de bonanza, sino cuando la naturaleza es hostil y estrangula.
    </p><p class="article-text">
        Viejas, viejos con problemas de salud que acaso los conviertan en dependientes, en personas necesitadas de ayuda ajena, de hijas o hijos, que no siempre es deseada. Por ninguna de las partes: descendientes sin tiempo, fuerzas ni posibles para dar un buen trato a sus mayores y personas ancianas con sus necesidades, enfermedades cr&oacute;nicas, requerimientos de atenci&oacute;n y cuidados cada vez m&aacute;s exigentes. Y en ocasiones, tan caprichosas o imperativas como el antojo de independencia o libertad de quienes, en un natural relevo generacional, deben (&iquest;?) hacerse cargo de ellos.
    </p><p class="article-text">
        A nivel personal, el edadismo se manifiesta en creencias arraigadas como la inutilidad de los mayores, su exclusi&oacute;n de los campos de decisi&oacute;n, la asignaci&oacute;n y reiteraci&oacute;n de estereotipos negativos basados en su ego&iacute;smo, torpeza, insistencia en los recuerdos o demandas, la infantilizaci&oacute;n que llega incluso a arrebatarles la capacidad de gestionar las decisiones de sus propias vidas y el maltrato f&iacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        Institucionalmente, se detecta una alarmante ausencia de falta de servicios dirigidos a ese sector cada vez m&aacute;s numeroso e importante. Se trata de un significad&iacute;simo colectivo al que apenas se tiene en consideraci&oacute;n en estudios, programaciones, programas y planes. En ocasiones, para m&aacute;s escarnio, est&aacute;n sometidos a normas injustas y excluyentes, como la jubilaci&oacute;n obligatoria.
    </p><p class="article-text">
        No nos son ajenas las noticias que nos hablan de estafas a personas de edad de las que otras sin escr&uacute;pulos se aprovechan. Miremos, si no, a las preferentes, a hijos o hijas que se aprovechar del amor de sus madres con solicitudes de avales hipotecarios imposibles que las avocan a la ruina en los momentos de mayor fragilidad de su vida. Lacerante fue el caso de una anciana muerta en noviembre en Reus: la compa&ntilde;&iacute;a el&eacute;ctrica le cort&oacute; el suministro y ella, en su indefensi&oacute;n, se alumbr&oacute; &#9472;y acaso, calent&oacute;&#9472; con velas que provocaron el incendio de su vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto se combina con un edadismo indeliberado, por ceguera, que consiste en la inasistencia en momentos de emergencia. Por ejemplo, en noviembre de 2015 cuatro ancianas murieron en la inundaci&oacute;n de su residencia en Agramunt, Lleida.
    </p><p class="article-text">
        En el seno de familias, cuidadores y residencias no es excepci&oacute;n el maltrato psicol&oacute;gico en forma de impaciencia &#9472;&iquest;Qu&eacute; querr&aacute; esta mujer ahora? &iquest;No se puede estar tranquilito y esperar a su turno?&#9472;, de desprecio &#9472;&iquest;Qu&eacute; sabr&aacute; usted, que siempre ha sido una in&uacute;til?&#9472;, de abuso econ&oacute;mico &#9472;&iquest;Qu&eacute; va a hacer usted con tanto dinero? Firme aqu&iacute;&shy;&#9472;, de arrebatarles propiedades de modo abusivo &#9472;&iquest;Se lo quiere llevar usted a la tumba en lugar de ayudar a quienes cuidamos de su salud?&#9472;. Todas estas formas de maltrato obedecen a una construcci&oacute;n ideol&oacute;gica de la vejez, de despreci&oacute; a sus amplios conocimientos y de la creencia profundamente arraigada de que las viejas y los viejos son una carga en lugar de un capital humano del que podr&iacute;amos disfrutar, aprender, gozar.
    </p><p class="article-text">
        Y la negligencia: personas mayores, abandonadas, a quienes se priva de alimento y limpieza, a quienes se niega la socializaci&oacute;n y los paseos, que no reciben la medicaci&oacute;n necesaria, que vegetan ante un televisor o en un lecho solitario, que no son visitadas con asiduidad, que sufren el abandono sin recursos siquiera para protestar o captar la atenci&oacute;n, el brillo de una mirada c&oacute;mplice, la sonrisa de una nieta.
    </p><p class="article-text">
        Este enero, en Portugalete (Bizkaia) un var&oacute;n de 56 a&ntilde;os con heridas de arma blanca fue detenido en la vivienda que compart&iacute;a con su madre de 92 enferma de alzh&eacute;imer. Era hijo &uacute;nico. Todo indica que la mat&oacute; e intent&oacute; suicidarse. Es una forma de violencia extrema, de agotamiento del cuidador.
    </p><p class="article-text">
        Estas noticias en que hijo o marido acaban con la vida de madre o esposa dependiente son muchos m&aacute;s frecuentes que cuando la cuidadora es mujer. &iquest;Nos atrevemos a preguntarnos por qu&eacute;?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/atrapadas-remolino-edad_132_3616745.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Jan 2017 20:23:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8c387d0f-167e-4869-8e0a-ac661e9bc2b8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1305444" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8c387d0f-167e-4869-8e0a-ac661e9bc2b8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1305444" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Atrapadas en el remolino de la edad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8c387d0f-167e-4869-8e0a-ac661e9bc2b8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Discriminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujeres encadenadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/mujeres-encadenadas_132_3679660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbebd20e-f1cc-48b3-aa72-05a565d0a673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres encadenadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No delinquen, no se prostituyen, no roban, no trafican, no cobran, no ganan</p><p class="subtitle">Además de la explotación sexual, otras variantes de la trata de personas son los matrimonios forzosos, el tráfico de drogas, la explotación laboral, la venta de órganos o tejidos, y la experimentación biomédica</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El proceso de captaci&oacute;n de v&iacute;ctimas para la trata de origen nigeriano se realiza en ceremonias espirituales de vud&uacute;, en las que se establece un pacto mediante el cual el traficante se compromete a organizar el viaje y financiar los gastos derivados del mismo, mientras que las mujeres, por su parte, le prometen obediencia, pagar la deuda y no acudir a la polic&iacute;a ni delatarle. El v&iacute;nculo ritual es, por tanto, un elemento de suma importancia en este tipo de delincuencia con origen en el continente africano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; conclu&iacute;a la nota que divulg&oacute; este lunes el Departamento de Seguridad del Gobierno vasco. En ella, daba cuenta de una operaci&oacute;n que se sald&oacute; con la detenci&oacute;n de dos varones &ndash;uno nigeriano y el otro camerun&eacute;s&ndash; y la liberaci&oacute;n de tres mujeres de nacionalidad nigeriana v&iacute;ctimas de trata: tres mujeres desencadenadas. La operaci&oacute;n, en la que tambi&eacute;n particip&oacute; la Polic&iacute;a nacional, se inici&oacute; en agosto en Bilbao, cuando la polic&iacute;a auton&oacute;mica tuvo noticia de que una mujer nigeriana estaba siendo obligada a prostituirse contra su voluntad.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el relato de la nota policial, la mujer hab&iacute;a sido captada en Nigeria. La enga&ntilde;aron con promesas de que trabajar&iacute;a en la hosteler&iacute;a o en el sector de la limpieza. Ella ve la luz, ve una oportunidad de salir de la miseria en la que vive en su pa&iacute;s. El tratante &ndash;un hombre de su misma nacionalidad, que conoce a su familia&shy; y sabe d&oacute;nde vive&ndash; le ofrece un pr&eacute;stamo para realizar el viaje. Como aval de los 30.000 euros, recurren a las costumbres y tradiciones de aquella sociedad, a rituales del vud&uacute;, ante los ojos de su propia familia. Los ritos suelen consistir en reunir unos cuantos vellos p&uacute;bicos, sangre de alg&uacute;n animal o de la propia mujer y guardarlos en una bolsita o recipiente que el prestamista custodiar&aacute; como garant&iacute;a del pago.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ah&iacute; comenz&oacute; para ellas un viaje de m&aacute;s de tres meses por Nigeria, N&iacute;ger, Libia, Italia y Francia. Una ruta de penalidades</strong>. Durante ese tiempo, convivieron con un centenar de mujeres en las mismas circunstancias; es decir, un centenar de v&iacute;ctimas de trata en manos de organizaciones criminales. Atravesaron zonas dominadas por el grupo terrorista <a href="http://www.pikaramagazine.com/2014/06/respeto-la-fuerza-y-la-resiliencia-de-las-mujeres-secuestradas-por-boko-haram/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boko Haram</a>, cruzaron el desierto, vieron c&oacute;mo alguna de sus compa&ntilde;eras era vendida como esclava antes de salir del continente africano. El horror.
    </p><p class="article-text">
        A su llegada a Bilbao, la prioridad es saldar la deuda, pagar los 30.000 euros. Las obligaron a prostituirse, pero sin obtener ellas ni un c&eacute;ntimo para su supervivencia, hasta el punto de que se vieron obligadas a pedir dinero por las calles. Todo ello, adem&aacute;s, con amenazas, palizones, agresiones sexuales. Y alg&uacute;n diario se atreve a llamarlas 'hienas'. Quiz&aacute; no a ellas, pero s&iacute; a otras en su situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Del otro lado, en Nigeria, una familia, que las cree asentadas en la civilizaci&oacute;n; y la bolsita de cualquier color, esa que contiene su vello p&uacute;bico y que es la garant&iacute;a del prestamista, del tratante, del esclavista.
    </p><p class="article-text">
        El vud&uacute; es una religi&oacute;n sincr&eacute;tica muy practicada en determinadas zonas de &Aacute;frica. Se trata de creencias s&oacute;lidamente asentadas, tanto que quien cree en &eacute;l y en sus cultos puede llegar a sufrir las malas consecuencias que espera de los rituales m&aacute;gicos. Dicho de otra forma, puede enfermar o creer que su familia enfermar&aacute; y morir&aacute;. Es un sistema muy eficaz para el traficante, porque las tiene esclavizadas sin necesidad de cadenas, sin necesidad de encerrarlas en un piso bajo llave, sin necesidad de trasladarlas a prost&iacute;bulos de carretera alejados de cualquier lugar en el que puedan pedir ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Es improbable que lo hagan porque, durante ese largo viaje de su pa&iacute;s de origen a la anhelada civilizaci&oacute;n, son aleccionadas muy eficazmente. Las convencen de que los agentes de las polic&iacute;as de frontera son seres malvados que las van a golpear, robar, vejar y violar antes de devolverlas a sus pa&iacute;ses de origen. Les hacen creer que de la repatriaci&oacute;n no se libran. De modo que es muy improbable que se les ocurra ni por un momento confiar en ellos para zafarse de la organizaci&oacute;n criminal.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los traficantes les quitan los papeles, las dejan indocumentadas, las someten a continuas amenazas y agresiones y, si tienen hijos, los secuestran. En ocasiones, las obligan no solo a prostituirse, sino a robar a sus clientes, a traficar, a realizar cualquier tarea que sirva para lucro de la organizaci&oacute;n.<strong> Son esclavas y la explotaci&oacute;n sexual, como en el caso de las tres liberadas en Bilbao, no es el &uacute;nico de los fines</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Otras variantes de tan productivo negocio son los matrimonios forzosos, el tr&aacute;fico de drogas (usando, por ejemplo, a mujeres embarazadas como correos), la explotaci&oacute;n laboral, la venta de &oacute;rganos o tejidos, la experimentaci&oacute;n biom&eacute;dica. Personas, no solo mujeres, usadas como bueyes de carga, como conejillos de indias, como granjas de &oacute;rganos para personas adineradas del primer mundo, de ese que engendr&oacute; los derechos humanos. Y no siempre son mayores. <strong>A veces, la trata es de ni&ntilde;as y ni&ntilde;os</strong>, seres muy peque&ntilde;itos y desprotegidos.
    </p><p class="article-text">
        Estamos hablando de seres humanos tratados como mercanc&iacute;a. Por eso es importante que no se confundan los t&eacute;rminos. El tr&aacute;fico de personas es un delito contra el Estado en el que puede haber falsificaci&oacute;n documental y cruce irregular de fronteras, pero puede ser voluntario, puede ser la v&iacute;a para que personas refugiadas de guerra o econ&oacute;micas alcancen Europa, por ejemplo. En el tr&aacute;fico, el negocio es el servicio, es decir, el traslado.
    </p><p class="article-text">
        La trata, por el contrario, <a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/10/prostitucion-trata-pheterson-garaizabal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es un delito contra las personas</a>, se fundamenta en el enga&ntilde;o y no siempre implica cruce de fronteras. De hecho, se han detectado casos de trata con ni&ntilde;as nacidas en territorio espa&ntilde;ol. Como me dec&iacute;a recientemente una abogada experta en el asunto, lo importante no es la nacionalidad, sino el hecho de que muestra que el sistema est&aacute; impregnando profundamente nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        La trata con fines de explotaci&oacute;n sexual no debe ser confundida con la prostituci&oacute;n. En la prostituci&oacute;n se cobra cuando se presta el servicio; mientras que en la trata, como la personas es la mercanc&iacute;a, se paga una vez. A partir de ah&iacute;, cada servicio es un ingreso para la organizaci&oacute;n criminal.
    </p><p class="article-text">
        La trata es forzosa. <strong>Esas mujeres no son libres, ni tienen libertad de movimientos, ni condiciones dignas de vida, porque su dignidad les ha sido arrebatada mediante enga&ntilde;os.</strong> En la trata, el victimario es el explotador sexual, con la colaboraci&oacute;n indispensable del cliente. Sin cliente, no hay negocio. Sin cliente, no hay explotaci&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        Y ellas son las v&iacute;ctimas. No delinquen, no se prostituyen, no roban, no trafican, no cobran, no ganan. Siempre pierden. Est&aacute;n privadas de sus derechos humanos. Y esto sucede aqu&iacute;, a poca distancia de nuestros confortables hogares, en ese lado de la sociedad al que nos estremece mirar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/mujeres-encadenadas_132_3679660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Dec 2016 19:32:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cbebd20e-f1cc-48b3-aa72-05a565d0a673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="68193" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cbebd20e-f1cc-48b3-aa72-05a565d0a673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="68193" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mujeres encadenadas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cbebd20e-f1cc-48b3-aa72-05a565d0a673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Trata de personas,Explotación sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La igualdad, esa cuestión eternamente secundaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/cuestion-eternamente-secundaria_132_3752772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d99f4fa5-f2de-46bc-b0c1-8393c53f52f0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Corcuera pide respetar &quot;un poquito&quot; al que te saca 52 escaños &quot;aunque no guste&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El exministro Corcuera llamó a una tertulia de radio para desdecir a una periodista poniendo en duda sus conocimientos, llamarla “sabionda” y no dejar rebatirle</p><p class="subtitle">Desoír las manifestaciones machistas y priorizar la resolución de otros problemas aparcando la igualdad es un patrón de conducta nada extraordinario</p></div><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es la siguiente: &eacute;l est&aacute; oyendo la radio, le da un repente, coge el tel&eacute;fono y llama al programa a desdecir a una de las contertulias que charlan sobre la crisis del partido socialista. Se presenta: &ldquo;Soy Jos&eacute; Luis Corcuera&rdquo;. Lo pasan directamente a antena. La radio es Onda Cero; el programa, &lsquo;Julia en la onda&rsquo;; la periodista, Julia Otero; la contertulia, Elisa Beni; el oyente, ministro de Interior con Felipe Gonz&aacute;lez que pas&oacute; a la historia por la &lsquo;ley de la patada en la puerta&rsquo; y por obligar a la ciudadan&iacute;a a llevar siempre el &lsquo;dene&iacute;&rsquo; encima, en la boca. Por cierto, en una ocasi&oacute;n dos periodistas de El Correo fueron a entrevistarle a su despacho ministerial y cuando le pidieron para la foto que se pusiera el carn&eacute; en la boca result&oacute; que no lo llevaba encima. &Eacute;l no, pero el resto ten&iacute;amos la obligaci&oacute;n de portarlo.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/rastreador/exministro-socialista-Corcuera-Margarita-Robles_6_573302675.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En esa breve incursi&oacute;n en el programa de Otero</a>, Corcuera dej&oacute; ver sus entretelas de viejo machista. Muy recalcitrante. Para mostrarlas, eligi&oacute; dos objetivos: Elisa Beni y Margarita Robles. El motivo de la llamada fue contestar a la contertulia, rebatir sus argumentos y, ya que estaba, se vino arriba y empaquet&oacute; tambi&eacute;n a Robles. Comenz&oacute; por desdecir a Beni y por descalificarla, negando que conociera el PSOE y su funcionamiento. Cuando ella quiso rebatirle, directamente la llam&oacute; &ldquo;sabionda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa pauta de comportamiento no es extraordinaria y sigue este esquema: lo que dices no es cierto, no sabes de qu&eacute; hablas, eres una listilla. O sea, primero, la negaci&oacute;n; despu&eacute;s, la descalificaci&oacute;n y, por &uacute;ltimo, el insulto. Quienes siguen este patr&oacute;n no lo hacen solamente con mujeres, pero s&iacute; es mucho m&aacute;s habitual que el resorte salte m&aacute;s f&aacute;cilmente cuando discuten con mujeres. Eso es el machismo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; dijo de Margarita Robles? Que era una independiente en el Parlamento, que no era militante de su partido y que ten&iacute;a libertad de voto en el debate de investidura. Parece correcto, pero s&oacute;lo lo parece. Corcuera demostr&oacute; desconocer la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola, o despreciarla, porque seg&uacute;n su art&iacute;culo 67.2: &ldquo;Los miembros de las Cortes Generales no estar&aacute;n ligados por mandato imperativo&rdquo;. Ni Margarita Robles, ni ninguno de sus compa&ntilde;eros de esca&ntilde;o. Corcuera ya demostr&oacute; en 1992 su desconocimiento de la Carta Magna cuando el Tribunal Constitucional le tumb&oacute; aquella parte de la Ley de Seguridad Ciudadana que posibilitaba la patada en la puerta en los registros. En estos 24 a&ntilde;os no parece haber dedicado muchos minutos a la lectura de la Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Margarita Robles es una jueza metida en pol&iacute;tica que tiene algunos hitos en su biograf&iacute;a. Por ejemplo, fue la tercera mujer que accedi&oacute; al Tribunal Supremo, pero antes ya hab&iacute;a sido la primera en presidir una sala de lo Penal y una Audiencia. Es decir, es una profesional a la que se puede enviar a muchos lugares. Y los socialistas madrile&ntilde;os la mandaron, por ejemplo, como n&uacute;mero dos en la lista del Congreso. Sin embargo, al exministro Corcuera, cuya cualidad profesional m&aacute;s destacable fuera de la pol&iacute;tica es que era electricista, se le ocurri&oacute; mandarla &ldquo;a la peluquer&iacute;a&rdquo;. Para abundar en la descalificaci&oacute;n, dijo que hab&iacute;a sido n&uacute;mero dos porque la pusieron a dedo. No es desde&ntilde;able, porque los electricistas suelen saber mucho de enchufes. El caso es que &eacute;l fue ministro porque Felipe Gonz&aacute;lez lo nombr&oacute; a dedo, que es como se nombra a los ministros. De hecho, en este momento, el dedo de Rajoy est&aacute; en pleno funcionamiento.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; feo eso de mandar a la peluquer&iacute;a a una se&ntilde;ora. Y sus compa&ntilde;eros de partido deber&iacute;an haber salido en tromba a afearle la conducta y devolverlo a esa caverna preconstitucional en la que vive.
    </p><p class="article-text">
        Yo tuve la curiosidad de preguntar ese mismo d&iacute;a en Twitter a Idoia Mendia y Patxi L&oacute;pez por esas declaraciones.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/790970113927380992?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Los eleg&iacute; porque soy vasca y ellos son los m&aacute;ximos dirigentes del PSE. No me contestaron. Hice un nuevo intento unos d&iacute;as despu&eacute;s.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/792411249602682881?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Lo de las &lsquo;cosas m&aacute;s importantes&rsquo; era un sarcasmo, porque yo no creo ni remotamente que la lucha contra el machismo carezca de importancia. Es m&aacute;s, creo que la igualdad es prioritaria y que los dirigentes pol&iacute;ticos no deben exhibir sordera cuando un conmilit&oacute;n suelta perlas machistas como las del exministro Corcuera. Adem&aacute;s, creo que las redes sociales posibilitan un contacto directo con la ciudadan&iacute;a. En mi opini&oacute;n, no vale usarlas para soflamas y autobombo y despreciarlas cuando una ciudadana interpela con correcci&oacute;n a dos pol&iacute;ticos a quienes, adem&aacute;s, conoce personalmente.
    </p><p class="article-text">
        Deso&iacute;r las manifestaciones machistas y priorizar la resoluci&oacute;n de otros problemas aparcando la igualdad tambi&eacute;n es un patr&oacute;n de conducta nada extraordinario. El patriarcado, o quiz&aacute; mejor, los hombres, han demostrado hist&oacute;ricamente que, en las revoluciones y los cambios sociales, la igualdad es una cuesti&oacute;n de segundo orden. Si no fuera as&iacute;, estar&iacute;amos mucho m&aacute;s cerca de ella y, en esta Espa&ntilde;a de principios del siglo XXI, la sentimos cada vez m&aacute;s lejos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/cuestion-eternamente-secundaria_132_3752772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Nov 2016 18:07:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d99f4fa5-f2de-46bc-b0c1-8393c53f52f0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="121355" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d99f4fa5-f2de-46bc-b0c1-8393c53f52f0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="121355" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[La igualdad, esa cuestión eternamente secundaria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d99f4fa5-f2de-46bc-b0c1-8393c53f52f0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Putas, fontaneras y periodistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/putas-fontaneras-periodistas_132_3803462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fff3240e-da67-4b3d-afc6-3552d576b8c0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ilustración de Emma Gascó para Pikara Magazine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento de Madrid hizo pública su ‘Guía de recursos para periodistas: el abordaje de la prostitución y la trata de seres humanos con fines de explotación sexual’. Deberíamos haber intuido que si para titular el folleto necesitaron 21 palabras, el contenido no le iría a la zaga.</p></div><p class="article-text">
        En todas las ciudades hay una calle o plaza con un nombre oficial ninguneado por la ciudadan&iacute;a, que se empe&ntilde;a en llamarla de otra forma. Por ejemplo, en Bilbao oficialmente la estaci&oacute;n de trenes se llama Abando Indalecio Prieto. Ah&iacute; es nada. Para cuando se lo dices al taxista, has perdido el tren. As&iacute; se llama en los papeles; coloquialmente, la llamamos Abando o estaci&oacute;n del Norte. A secas. No se trata de que en esta villa seamos personas obstinadas. Es solamente que ya la llam&aacute;bamos as&iacute; cuando uno de los gobiernos de Zapatero decidi&oacute; alargarle el nombre. Preferimos lo breve: al vaso peque&ntilde;o de cerveza lo llamamos &lsquo;zurito&rsquo; y a la copa de vino, &lsquo;chiquito&rsquo;. Y as&iacute; vamos ganando tiempo. Somos gente de pocas palabras y, adem&aacute;s, cortas.
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido ha sucedido hace unos d&iacute;as cuando el Ayuntamiento de Madrid hizo p&uacute;blica su &lsquo;Gu&iacute;a de recursos para periodistas: el abordaje de la prostituci&oacute;n y la trata de seres humanos con fines de explotaci&oacute;n sexual&rsquo;. Deber&iacute;amos haber intuido que si para titular el folleto necesitaron 21 palabras, el contenido no le ir&iacute;a a la zaga.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente. La gu&iacute;a propone llamar a las prostitutas &lsquo;mujeres en situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n&rsquo;. Y para que no se haga reiterativo, se les puede llamar tambi&eacute;n &lsquo;v&iacute;ctimas de explotaci&oacute;n sexual&rsquo; y &lsquo;v&iacute;ctimas de trata&rsquo;. Supongo yo que la precisi&oacute;n period&iacute;stica exigir&aacute; que est&aacute; &uacute;ltima se use solamente cuando en rigor hay v&iacute;ctima y hay trata, y no cuando el ejercicio de la actividad es voluntario. La trata es un delito perseguido y prueba de ello son las &uacute;ltimas actuaciones policiales, mientras que la prostituci&oacute;n se tolera siempre que no moleste demasiado.
    </p><p class="article-text">
        Descartada pues la tercera opci&oacute;n, quedan las otras dos para llamar a esas mujeres. &lsquo;Puta&rsquo; tiene 4 letras, mientras que las propuestas del <em>Ayunta</em> (con permiso) suman 36 y 30 caracteres, respectivamente. Por m&aacute;s buena voluntad que ponga un periodista, titular con un circunloquio de 36 caracteres cuando lo puede escribir en 4 letras es un esfuerzo &iacute;mprobo. En los titulares period&iacute;sticos se imponen las palabras cortas, como en Bilbao.
    </p><p class="article-text">
        Eso para denominarlas a ellas. Pero para que ellas lo sean, se necesita un segundo elemento: ese hombre que las busca para, por un dinero, obtener un servicio; coloquialmente, &lsquo;quitar el cuidado&rsquo;. A &eacute;ste, el Ayuntamiento propone que se le llame &lsquo;putero&rsquo;, &lsquo;prostituidor&rsquo; o &lsquo;demandante de prostituci&oacute;n&rsquo;. Afortunadamente, a la prostituci&oacute;n le podemos llamar &lsquo;prostituci&oacute;n&rsquo;. Una fatiga menos.
    </p><p class="article-text">
        Al hacerse p&uacute;blico, el colectivo Hetaria y la Agrupaci&oacute;n Feminista de Trabajadoras del Sexo salieron a los medios con un comunicado. Ellas, que son quienes se dedican a ello, prefieren llamarse &lsquo;putas&rsquo; y a la otra parte la denominan &lsquo;cliente&rsquo;. Puro pragmatismo, que por otro lado, son las palabras que usa la mayor parte de la gente.
    </p><p class="article-text">
        Estos colectivos se quejaban de que la gu&iacute;a no permitiera que &ldquo;las mujeres, en este caso putas, se autodenominen como deseen&rdquo;. Ah&iacute; dan un paso demasiado largo: El Ayuntamiento no ha regulado en materia de lenguaje &ndash;porque ni tiene competencia&shy;&ndash;; ha elaborado una gu&iacute;a de recursos orientada a periodistas, pero a disposici&oacute;n de quien la precise. Nadie est&aacute; obligada a usarla, salvo el personal del propio Ayuntamiento, es de esperar, porque exagerado ser&iacute;a que propusiera a terceros aquello que en su casa se desecha.
    </p><p class="article-text">
        Quieren llamarse y que las llamen &lsquo;putas&rsquo; y no &lsquo;mujeres en situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n o explotaci&oacute;n&rsquo;. El comunicado dec&iacute;a que a las &ldquo;fontaneras no las llaman mujeres en situaci&oacute;n de fontaner&iacute;a&rdquo;. Mira que hay profesiones y oficios y tuvieron que elegir uno relacionado con las ca&ntilde;er&iacute;as. Y mal tra&iacute;do porque la prostituci&oacute;n es la acci&oacute;n y el efecto de prostituir &ndash;y prostituye el cliente&ndash;, mientras que la fontaner&iacute;a es el arte del fontanero. En este caso, fontanera.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Madrid se ha metido innecesariamente en camisa de once varas. Los medios de comunicaci&oacute;n y quienes trabajan en ellos manejan unos c&oacute;digos que tienen que ver con la econom&iacute;a de espacio y la eficacia en la comunicaci&oacute;n. Nada hay de malo, ni de raro, en que la Corporaci&oacute;n municipal desee inducir una reflexi&oacute;n sobre el modo en que se aborda la prostituci&oacute;n en los medios. Pero el procedimiento no es en absoluto encargar una gu&iacute;a a una consultor&iacute;a privada que demuestra desconocer los procedimientos period&iacute;sticos, o los acomoda a un objetivo distinto al de informar y hacerlo con eficacia.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento madrile&ntilde;o habr&iacute;a obtenido much&iacute;simos mejores resultados si hubiera convocado a periodistas con el objetivo de poner en com&uacute;n c&oacute;mo producen la informaci&oacute;n y cu&aacute;les son las necesidades y particularidades de los distintos medios. La &uacute;nica regulaci&oacute;n que da resultado en los medios es la autorregulaci&oacute;n y, dependiendo de cu&aacute;l se trate, ni eso.
    </p><p class="article-text">
        En las redacciones, hay dec&aacute;logos de casi todas las materias imaginables, hay propuestas para buenos usos, c&oacute;digos &eacute;ticos y, en algunas de ellas, hasta libros de estilo. Se conciben, se encargan a consultor&iacute;as o colectivos de afectados, se editan y env&iacute;an a los medios y, bien por curiosidad bien por permeabilidad, los profesionales las miran. Algunas de ellas contienen propuestas de dif&iacute;cil encaje: la de Madrid, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        En el Pa&iacute;s Vasco, por iniciativa de la Comisi&oacute;n Begira para una comunicaci&oacute;n y publicidad no sexistas, adscrita a Emakunde, hemos desarrollado durante la legislatura reci&eacute;n extinguida un proceso de autorregulaci&oacute;n que se ha extendido durante dos a&ntilde;os largos. En &eacute;l han participado entre periodistas, profesionales de la publicidad, propietarios y directores de medios y agencias, adem&aacute;s de formadores, un centenar de personas.
    </p><p class="article-text">
        El resultado han sido tres documentos: un c&oacute;digo &eacute;tico para el tratamiento igualitario, un dec&aacute;logo para evitar sexismos en la informaci&oacute;n y otro aplicable a la publicidad. El proceso culmin&oacute; en febrero cuando 55 organizaciones se adhirieron a los documentos y se comprometieron p&uacute;blicamente a su cumplimiento. M&aacute;s de medio centenar en un territorio de 2 millones de habitantes.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello est&aacute; expuesto con total transparencia en <a href="https://codigodeontologicocae.wikispaces.com/Presentaci%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este enlace</a>. En &eacute;l, no solo se accede a los documentos finales, se puede revisar todo el proceso y los documentos de autoevaluaci&oacute;n que generamos a petici&oacute;n de quienes participaron. Dicho de otro modo, se puede propiciar la autorregulaci&oacute;n y se puede lograr. Queda pendiente contrastar los usos &ndash;buenos o malos&ndash; de los medios, con las propias personas afectadas (en este caso, al ser m&aacute;s del 50% de la poblaci&oacute;n, con colectivos que defiendan sus derechos), que es lo que aconseja el compromiso &eacute;tico con una sociedad que debiera ser mucho m&aacute;s exigente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/putas-fontaneras-periodistas_132_3803462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Oct 2016 18:17:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fff3240e-da67-4b3d-afc6-3552d576b8c0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="82312" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fff3240e-da67-4b3d-afc6-3552d576b8c0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="82312" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Putas, fontaneras y periodistas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fff3240e-da67-4b3d-afc6-3552d576b8c0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Prostitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ese suplicio escrito en el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/suplicio-escrito-futuro_132_4207761.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14efe837-6f0a-416d-b7da-8b5391e9c487_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ese suplicio escrito en el futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este sábado, 6 de febrero, está señalado en el calendario como el día mundial contra la mutilación genital femenina</p><p class="subtitle">La ablación es una violación de los derechos humanos que se realiza impunemente en 28 países en aras de la tradición</p></div><p class="article-text">
        De 100 a 130 millones de ni&ntilde;as, sobre todo preadolescentes, pero en general, de edades comprendidas entre las pocas semanas de vida y los 20 a&ntilde;os; en 28 pa&iacute;ses. &iquest;C&oacute;mo lo hacen? Arreglan una cita y convencen a la ni&ntilde;a de que, una vez suceda, ser&aacute; ya mujer. A veces, las enga&ntilde;an y las llevan a la fuerza. En ciertos pa&iacute;ses, seg&uacute;n datos de la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas, tres de cada cuatro citas son con personal m&eacute;dico, preparado para gestionar la salud y curar enfermedades. El procedimiento comienza inmovilizando a la ni&ntilde;a. Dos personas, por lo general mujeres, la sujetan con fuerza agarr&aacute;ndola de los brazos y las piernas. La persona encargada de proceder a la intervenci&oacute;n, que se hace sin anestesia alguna, usa, en el mejor de los casos, unas cuchillas, o cualquier objeto cortante que tenga a mano. Siempre sin esterilizar. &iquest;Oyes los gritos? &iquest;Todav&iacute;a no? Escucha, imagina que te mutilan a ti los &oacute;rganos sexuales. &iquest;Has o&iacute;do tu alarido?, &iquest;has cerrado las piernas? Pues eso mismo a millones de ni&ntilde;as, desde hace siglos. La ablaci&oacute;n genital femenina es una violaci&oacute;n de los derechos humanos en v&iacute;ctimas sujetas a gran protecci&oacute;n que se realiza impunemente en 28 pa&iacute;ses en aras de la tradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No se realiza de la misma forma en todas partes. Se practican distintas modalidades. La cliterodictom&iacute;a consiste en la extirpaci&oacute;n del cl&iacute;toris; y algunas muy pocas veces, en extirpar solamente la piel que lo rodea. El cl&iacute;toris es un &oacute;rgano que tiene un &uacute;nica funci&oacute;n: proporcionar placer sexual. Y punto. De modo que cabe preguntarse cu&aacute;l es la raz&oacute;n de que se haya originado tal crueldad. Cuando no se disfruta del sexo, su pr&aacute;ctica se reduce &uacute;nica y exclusivamente a la reproducci&oacute;n. O al placer del otro. No hay viceversa en los hombres: A ellos no se les priva de ese disfrute en ninguna de las sociedades conocidas.
    </p><p class="article-text">
        Un segundo procedimiento consiste en la extirpaci&oacute;n del cl&iacute;toris, de los labios menores, e incluso de los mayores. Todo en uno. El &oacute;rgano sexual femenino es borrado del cuerpo. Similar es la infibulaci&oacute;n, mediante la cual se estrecha la abertura vaginal. Se realiza cortando y recolocando los labios menores o mayores. Las consecuencias l&oacute;gicas de estas pr&aacute;cticas son terribles dolores durante el coito, de modo que imagina c&oacute;mo se desarrolla el parto. Si estos procedimientos no fueran ya suficientemente salvajes, a&uacute;n se han concebido otros como la perforaci&oacute;n e incisi&oacute;n, el raspado y la cauterizaci&oacute;n de la zona genital.
    </p><p class="article-text">
        Estas pr&aacute;cticas tan lesivas, realizadas casi siempre en condiciones de insalubridad, pueden provocar fuertes hemorragias seguidas de infecciones y t&eacute;tanos. Si las heridas curan, esa ni&ntilde;a puede padecer quistes, infecciones cr&oacute;nicas y hasta infertilidad. Sufrir&aacute; dificultades para orinar, adem&aacute;s de esos dolores durante el coito. Si se queda embarazada, las dificultades en el parto pondr&aacute;n en riesgo su vida y la del neonato. Y adem&aacute;s, tiene asegurado un gran trauma que la perseguir&aacute; durante toda su vida.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; dif&iacute;cil entender las razones de semejante suplicio, de al menos 100 millones de suplicios sufridos por mujeres que viven en esos pa&iacute;ses. Y en la civilizada Europa, cuna de los derechos humanos. Digan lo que digan quienes la defienden y practican, no hay texto religioso alguno que la respalde. De ah&iacute; que no todos los l&iacute;deres sean favorables a ella; los hay que se oponen.
    </p><p class="article-text">
        En algunos pa&iacute;ses es considerado un rito inici&aacute;tico, por eso algunas ni&ntilde;as acuden casi contentas: Ser&aacute;n ya consideradas mujeres. La mutilaci&oacute;n genital adquiere car&aacute;cter de un adecuado comportamiento sexual. Estos es, es un rasgo de buena crianza. Los resurgimientos religiosos han provocado que, por emulaci&oacute;n, comience a practicarse en sociedades en las que la costumbre carec&iacute;a de raigambre.
    </p><p class="article-text">
        Las campa&ntilde;as desarrollas por diversos organismos internacionales con la colaboraci&oacute;n de mujeres j&oacute;venes residentes en la zona ha logrado que se cuestione y que incluso se proh&iacute;ba. No obstante, en los casos m&aacute;s ac&eacute;rrimos, de poco sirve la prohibici&oacute;n. Se resuelve con un viaje a uno esos pa&iacute;ses en los que se mutila sin dificultad.
    </p><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado, 6 de febrero, est&aacute; se&ntilde;alado en el calendario como el d&iacute;a mundial contra la mutilaci&oacute;n genital femenina. Cuando nos informamos de ciertas cosas, ya no podemos hacer como que no sabemos. Al encender las alarmas, quiz&aacute; evitemos que esas ni&ntilde;as que tienen escrita la palabra ablaci&oacute;n en su futuro se libren felizmente del trauma. Ojal&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/suplicio-escrito-futuro_132_4207761.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Feb 2016 19:27:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/14efe837-6f0a-416d-b7da-8b5391e9c487_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2833053" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/14efe837-6f0a-416d-b7da-8b5391e9c487_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2833053" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ese suplicio escrito en el futuro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/14efe837-6f0a-416d-b7da-8b5391e9c487_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De chistes sin gracia alguna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/chistes-gracia-alguna_132_4253105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e7dc0c8-b697-4283-97a5-928971a7d0fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De chistes sin gracia alguna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las celebraciones de empresas y familias de estas fechas, son frecuentes las bromitas ofensivas hacia personas con identidades o vidas poco normativas</p><p class="subtitle">Lo que en entornos igualitarios de confianza resulta divertido genera frustración y malestar en grupos atravesados por relaciones de poder</p></div><p class="article-text">
        Hay chistes que tienen poca gracia o, incluso, ninguna. Son esos chistes que inciden directamente sobre la parte m&aacute;s sensible de nuestro ser, que ridiculizan valores preservados por otros, sobre cuestiones que hacen referencia al sometimiento de una parte de la sociedad a los privilegios de una clase o incluso a su dominaci&oacute;n...
    </p><p class="article-text">
        Que nos hagan gracia o no depende de nuestra idiosincrasia y &eacute;sta de un conjunto de vivencias positivas o no. Los hay de muchos tipos: Machistas &ndash;&ldquo;No quiero una novia di&eacute;sel, porque chupa poco&rdquo;&ndash;; racistas &ndash;&ldquo;&iquest;Qu&eacute; es un negro en la nieve?&rdquo;. &ldquo;Un blanco perfecto&rdquo;&ndash;; hom&oacute;fobos &shy;&ndash;&ldquo;Vivan el vino y las mujeres&rdquo;. &ldquo;Es que soy gay&rdquo;. &ldquo;Pues vivan la Shandy y las mujeres&rdquo;&ndash;; contra determinadas etnias &ndash;&ldquo;Esta noche en &lsquo;Cuarto milenio&rsquo; contaremos con el testimonio de un ciudadano que asegura haber visto a un gitano en urgencias esperando solo&rdquo; &ndash;; contra ciertas nacionalidades &ndash;&ldquo;&iquest;C&oacute;mo se invent&oacute; el hilo de cobre?&rdquo;. &ldquo;Dos catalanes tirando de una moneda de dos c&eacute;ntimos&rdquo; &ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, uno de esos chistecillos es la insistencia en poner a los &lsquo;cu&ntilde;aos&rsquo; como ejemplo de pesado, maleducado, entrometido, falt&oacute;n, macho alfa y todo eso. Se ha construido un estereotipo de metete fanfarr&oacute;n que recuerda mucho al de la suegra.
    </p><p class="article-text">
        Si los chistes se cuentan en grupos de personas conocidas y que comparten intereses, en entornos de gran confianza, resultan divertidos y provocan las carcajadas para las que fueron concebidos, pero&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En los contextos que no son igualitarios, es decir, en buena parte de los contextos en que nos movemos y socializamos los seres humanos, esos chistes son inconvenientes, sobre todo, si quien los cuenta ocupa un puesto de privilegio, aunque no sea consciente de ello. Los chistes hom&oacute;fobos los cuentan heterosexuales; los machistas, los hombres; los racistas, personas de piel blanca; los que arremeten contra los gitanos, los cuentan los payos, y todo en ese plan.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; son inconvenientes? Primero, porque generan mal rollo, aunque en muchas ocasiones, y dependiendo del grado de insidia, hagamos como que no hemos o&iacute;do. En contextos profesionales, deben evitarse estas gracietas porque los grupos raramente son homog&eacute;neos, no disfrutan de familiaridad y, normalmente, est&aacute;n muy jerarquizados. Precisamente, es esa pir&aacute;mide de decisi&oacute;n o de poder dentro de la empresa la que imposibilita a quienes ocupan los puestos de mayor debilidad en la jerarqu&iacute;a para manifestarse con libertad; para no re&iacute;rse e incluso para quejarse. Probablemente, si tienen alguna reserva o protesta contra la broma, ni se atrevan a formularla. Y se genera un malestar que, en funci&oacute;n de la frecuencia de los chistes y de su grado de inoportunidad, derivar&aacute; en desmotivaci&oacute;n en un plazo corto o medio.
    </p><p class="article-text">
        Imag&iacute;nese en una empresa en la que hay que o&iacute;r d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n que determinado colectivo (al que usted pertenece) es torpe, no sirve para tal cosa, dif&iacute;cilmente distingue esto otro, solo sirve para esta otra tarea y, adem&aacute;s, tiene tal inconveniente. Todo entre risillas, en la m&aacute;quina del caf&eacute; o durante los almuerzos, pero ah&iacute;, casi a diario.
    </p><p class="article-text">
        Si esa persona a la que se dirigen las bromas pertenece a los cuadros medios, quiz&aacute; formule una queja: &ldquo;C&oacute;mo te pasas&rdquo;. En este caso, la reacci&oacute;n, a veces colectiva, suele estar orientada a descalificar con la acusaci&oacute;n de que quien formula las quejas carece de sentido del humor. No es extra&ntilde;a la reacci&oacute;n paternalista posterior: &ldquo;T&oacute;mate la vida un poco m&aacute;s en broma, que no hemos venido a sufrir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las posibilidades de que el consejo paternalista incluya una nueva dosis de la misma gracieta, en este caso improvisada, son elevadas. Y ante la nueva queja, surgir&aacute; la frase: &ldquo;Qu&eacute; intolerante. Enfadarte por esto denota inmadurez. Coartas mi libertad de expresi&oacute;n&rdquo;. Dicho lo cual, la persona violentada es adem&aacute;s descalificada y quien quiera que sea la persona que hace los chistecillos sale reafirmada y con palmaditas en las espalda del resto de interlocutores. As&iacute; se restablecen las relaciones de poder y la persona violentada resulta aislada. Al principio, un poquito. Luego m&aacute;s. Y llega un momento en que quien reivindica respeto en las relaciones puede llegar a ser descalificado incluso en aspectos que nada tengan que ver con sus protestas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la situaci&oacute;n se produce entre iguales, la respuesta a la queja puede adoptar la siguiente forma: &ldquo;Si he ofendido a alguien, pido disculpas&rdquo;. Stop. Si se ha formulado una queja, es porque se ha ofendido a alguien, luego la primera parte de la frase, la condicional, sobra. Pero sucede que quien reacciona as&iacute;, en su fuero interno, no cree que haya raz&oacute;n alguna para la queja, por eso introduce el condicional. O sea, pide disculpas, pero de mentirijillas, porque no cree que haya hecho nada grave ni que nadie deba sentirse ofendido por lo que cree un inocente chiste, aunque en &eacute;l haya una carga de profundidad para un colectivo al que no pertenece. Adem&aacute;s, las disculpas las pide, ni siquiera dice &ldquo;Disc&uacute;lpame&rdquo; o &ldquo;Te ruego que me disculpes&rdquo;. Quiz&aacute; incluso lo haga en privado.
    </p><p class="article-text">
        Los chistes son graciosos generalmente porque se fundamentan en un conflicto. Si somos parte de &eacute;l y nos re&iacute;mos de nosotros mismos, resultan muy liberadores. El problema se genera cuando quien cuenta el chiste pertenece a la parte que sale airosa de un conflicto y lo hace ante quienes pierden.
    </p><p class="article-text">
        ---
    </p><p class="article-text">
        Te puede interesar:
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/04/quien-teme-a-la-satira-lesbofeminista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Qui&eacute;n teme a la s&aacute;tira lesbofeminista?</a>&nbsp;Brigitte Vasallo expone la diferencia entre humor opresivo y la provocaci&oacute;n desde los m&aacute;rgenes
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/01/de-charlie-hebdo-a-la-ley-contra-la-lgtbfobia-discursos-de-odio-y-censura-estatal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">De Charlie Hebd&oacute; a la ley contra la LGTBfobia</a><a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/01/de-charlie-hebdo-a-la-ley-contra-la-lgtbfobia-discursos-de-odio-y-censura-estatal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">:&nbsp;discursos de odio y censura estatal</a>&nbsp;Pablo P&eacute;rez Navarro alerta del riesgo de penalizar los discursos del odio y reivindica el valor del derecho a la blasfemia
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/chistes-gracia-alguna_132_4253105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Jan 2016 20:21:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3e7dc0c8-b697-4283-97a5-928971a7d0fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="586474" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3e7dc0c8-b697-4283-97a5-928971a7d0fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="586474" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De chistes sin gracia alguna]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3e7dc0c8-b697-4283-97a5-928971a7d0fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Navidad,Discriminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las mil y una violencias machistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/violencias-machistas_132_2399682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b251e989-575c-4a95-a755-2e5a52d02e42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las mil y una violencias machistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las estadísticas de muertes violentas de mujeres del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad faltan muchos nombres, muchas historias</p><p class="subtitle">Este sábado nos sumaremos a la marcha estatal convocada en Madrid, para que se oiga un único grito de indignación y condena</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ellos, son 38, pero nadie duda de que est&aacute;n interesad&iacute;simos en que las cifras sean lo m&aacute;s bajas posible, sin importar que sean falsas. Y lo son, aunque sum&aacute;ramos esos cinco casos que dicen estar sometidos a investigaci&oacute;n. Ellos son los responsables del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Y los casos que est&aacute;n en investigaci&oacute;n son cinco muertes violentas de mujeres: En junio, una turista danesa hallada muerta en un hotel en M&aacute;laga y cuyo marido fue detenido poco despu&eacute;s; en julio, Sonia una conocida hostelera de Gij&oacute;n, apareci&oacute; sin vida en su casa; en agosto, detuvieron a un concejal de Serra por la muerte de su mujer, Dolores, en un incendio intencionado; en agosto, en Bilbao, Leyre apareci&oacute; muerta y la investigaci&oacute;n condujo a su exmarido, que intent&oacute; suicidarse d&iacute;as despu&eacute;s; en octubre, apareci&oacute; muerta una mujer finlandesa y detuvieron a su marido. Suman 43.
    </p><p class="article-text">
        Y a&uacute;n faltan muchos nombres, muchas historias. <strong>Y no solo de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas. Faltan los de sus hijos.</strong> Por ejemplo, en agosto, en Castelldefels: La mat&oacute; a ella y a sus hijos de 7 y 12 a&ntilde;os. Tampoco esos dos ni&ntilde;os se introducen<a href="http://www.msssi.gob.es/ssi/violenciaGenero/datosEstadisticos/home.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en las estad&iacute;sticas</a>. Ni las amigas de ellas cuando son asesinadas: Marina y Laura en Cuenca este agosto, a manos de Sergio Morate. Ni las hermanas:&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/pikara/Cerremos-puertas_6_346525349.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teresa y su hermana Natividad</a> en Elche nada m&aacute;s comenzar este a&ntilde;o. Todas estas son muertes consecuencia de la violencia de g&eacute;nero ejercida por sus parejas o exparejas contra ellas, es decir, son los casos que entran en la ley integral de lucha contra la violencia de g&eacute;nero. Pero las estad&iacute;sticas del Ministerio solo se centran en los cad&aacute;veres de ellas. Hijos, hijas, amigas, hermanas&hellip;, da&ntilde;os colaterales.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; alguien est&eacute; pensando que a&uacute;n son m&aacute;s, que seg&uacute;n el Ministerio se han producido 11 muertes m&aacute;s: los suicidios consumados despu&eacute;s de perpetrar los asesinatos. Si es as&iacute;, se confunde y debe revisar lo torticero de su pensamiento, porque <a href="http://www.eldiario.es/pikara/vale-mismo-muerte-victima-verdugo_6_425967406.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no son acumulables las muertes de los asesinos y sus v&iacute;ctimas</a>. El asesino elige; la v&iacute;ctima sufre.
    </p><p class="article-text">
        La violencia machista adopta muchas formas. Es esa que se produce cada vez que un hombre elige a su v&iacute;ctima simplemente porque es mujer, porque se cree en el derecho de ejercer poder sobre ella de forma violenta, porque la siente vulnerable y v&iacute;ctima f&aacute;cil. El pasado fin de semana, un hombre fue detenido en Bilbao por realizar tocamientos en el pecho y en los genitales a una mujer. Ella se defendi&oacute;; &eacute;l, ante la sorpresa, huy&oacute; y poco despu&eacute;s fue detenido.
    </p><p class="article-text">
        La<a href="http://www.feminicidio.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> web feminicidio.net</a> recoge multitud de casos de mujeres asesinadas por hombres. Algunos de los casos no solo no constituyen noticia en los medios de comunicaci&oacute;n. Es que ni siquiera se investigan. &iquest;Hay algo que atente tan profundamente contra la dignidad humana como el hecho de que se produzca una muerte violenta y los cuerpos policiales ni siquiera consideren la necesidad de investigar qui&eacute;n y c&oacute;mo la ha perpetrado?
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos de<a href="http://feminicidio.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la web Feminicidio</a>, hasta octubre eran 72 las mujeres asesinadas en Espa&ntilde;a. Por ejemplo, &lsquo;La cirolita&rsquo;, una gitana de 60 a&ntilde;os, result&oacute; muerta en Murcia en septiembre en una pelea entre familias. O Nuria, de 41 a&ntilde;os, muri&oacute; en septiembre tras estar tres meses en coma por la paliza que le dio un cliente al que expuls&oacute; de una sala de juegos. O Denise Pikka, la peregrina asesinada y descuartizada en abril en el Camino de Santiago.
    </p><p class="article-text">
        El asesinato es la violencia extrema. La mayor parte de los casos de maltrato a la pareja no llegan a ella: A veces, son a&ntilde;os de palizas y vejaciones; del control de &eacute;l sobre los movimientos, el tel&eacute;fono, el gasto, las actividades, la relaci&oacute;n con amistades y familia, la ropa, los estudios, el trabajo de ella; la descalificaci&oacute;n ante los hijos, la humillaci&oacute;n p&uacute;blica; la violaci&oacute;n sistem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Violencia machista tambi&eacute;n es que&nbsp;un hombre viole a una mujer, que crea que le puede tocar el pecho y los genitales por la calle y lo haga, que le increpe con palabras groseras a su paso, o le diga que es bonita, o se gire obscenamente para mirarla de arriba abajo como si se tratara de una pieza de caza reci&eacute;n cobrada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Violencia machista es que Manuel Baltar ofrezca trabajo a una mujer desempleada a cambio de sexo y que Feijoo, presidente de la Xunta, respalde a Baltar</strong> y diga que no hay delito porque finalmente no le dio el puesto de trabajo. Y que Vicente Sanz acose sexualmente a tres trabajadoras de Canal 9. Y que el magistrado Augusto Morales emita un voto particular en el juicio a un hombre acusado de rociar con gasolina a su esposa, porque, seg&uacute;n &eacute;l, eso no significa que quisiera matarla.
    </p><p class="article-text">
        Violencia patriarcal tambi&eacute;n es que una m&eacute;dica de Alicante le diga a su paciente que el lesbianismo no es normal, que golpeen a dos personas del mismo sexo por besarse en un bar o que les echen, y que en las relaciones homosexuales se reproduzcan actitudes de control y dominaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estamos hartas, hartas de la normalizaci&oacute;n de la violencia, hartas de ver que hay una superestructura machista que no solo no reprime y condena muchas de estas violencias, sino que les otorga un car&aacute;cter de fatalidad: Eres mujer y es lo que toca.
    </p><p class="article-text">
        Y estamos indignadas de la par&aacute;lisis e indiferencia de amplios sectores de la sociedad, de administraciones que reducen presupuestos de lucha contra ella, de partidos pol&iacute;ticos que se abstienen porque la violencia machista no va con ellos, de hombres que se sienten personalmente acusados cuando tratamos estos temas, de esos elementos que empatizan m&aacute;s y mejor con el victimario que con su v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        Por eso<a href="https://www.facebook.com/groups/393610997498353/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> nos vamos a manifestar el s&aacute;bado a las doce de la ma&ntilde;ana en Madrid.</a> Por eso queremos que en la capital este s&aacute;bado se oiga un &uacute;nico grito: el nuestro, de todas, de todos, de indignaci&oacute;n y condena. &iexcl;CONTRA LAS VIOLENCIAS MACHISTAS!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/violencias-machistas_132_2399682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Nov 2015 19:36:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b251e989-575c-4a95-a755-2e5a52d02e42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="122630" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b251e989-575c-4a95-a755-2e5a52d02e42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="122630" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las mil y una violencias machistas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b251e989-575c-4a95-a755-2e5a52d02e42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El aizkolari resfriado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/aizkolari-resfriado_132_2416114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92f0b315-5a76-4c71-9533-e93aebe25d28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El aizkolari resfriado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un puticlub se ha anunciado en ‘Los 40 principales’ con unos anuncios tan vergonzosos, que finalmente tanto el Instituto de la Mujer como el director de la radio han reaccionado. Sus argumentos son dignos de análisis.</p></div><p class="article-text">
        Los hay machistas y sexistas y si cada vez que en los medios de comunicaci&oacute;n se difunde uno de ellos, en el espacio del anuncio, se produjera un silencio, o un blanco, tomar&iacute;amos conciencia de hasta qu&eacute; punto estamos infestados de ellos. La publicidad recurre en demasiadas ocasiones a estereotipos sexistas, cuando no directamente machistas. Es de suponer que lo hacen para vender o atraer clientela y que adem&aacute;s lo consiguen. Hace tiempo que tom&eacute; la decisi&oacute;n de que a m&iacute; as&iacute; no me vend&iacute;an un col&iacute;n. Y esa resistencia c&iacute;vica y pac&iacute;fica es un gran mecanismo de control en las sociedades democr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay dos tipos de publicidad machista, aquella que es burda hasta decir basta y la que incurre en ilegalidades o cuestiones penadas por las leyes. Hace unos a&ntilde;os Mediamarkt, con motivo de una competici&oacute;n futbol&iacute;stica internacional, quiso vender televisores bajo el lema &lsquo;Las mejores delanteras&rsquo;. En las im&aacute;genes se ve&iacute;an una hilera de abultados bustos de mujer y otra de futbolistas protegi&eacute;ndose los test&iacute;culos con las manos, como en un lanzamiento de falta. Se puede ser m&aacute;s soez, claro, pero para qu&eacute; concretar c&oacute;mo. La tosquedad, no obstante, no es punible. Si alguna vez he ido a ese establecimiento, ya me han visto. No habr&aacute; m&aacute;s oportunidad. Y recomiendo esta actitud a cuantas personas sientan que esa no es forma de vender.
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as, ay, un <em>puticl&uacute;</em> de Burgos se ha anunciado en &lsquo;Los cuarenta principales&rsquo; con unos anuncios tan repelentes, tan vergonzosos, tan tan, que finalmente tanto el Instituto de la Mujer como el director de la radio han reaccionado.
    </p><p class="article-text">
        Leamos algunas de las perlas: &ldquo;Boletus peluda, amanita jamona, lepista desnuda. &iexcl;Todas comestibles! Sube y participa con tu champi&ntilde;&oacute;n morado... Y recuerda, quien de setas se alimenta, &iexcl;se pone burro sin darse cuenta!&rdquo;. O esta otra: &ldquo;Oto&ntilde;o es la mejor &eacute;poca para hacer el amor porque se abre la casta&ntilde;a y crece el nabo. Sube al club Mississippi y comienza el nuevo ciclo limpio de polvo y paja&rdquo;. Parecen fruto de un delirio, como m&iacute;nimo, de alcohol. O de hongos.
    </p><p class="article-text">
        No es sorpresa que la emisi&oacute;n de las cu&ntilde;as &#9472;por cierto, grabadas todas ellas por profesionales de la propia emisora&#9472; supuso tal reacci&oacute;n que finalmente han sido retiradas y ah&iacute; es donde entran dos voces: una, la del director de la cadena, Fernando Berzosa; y la de Rosa Urb&oacute;n, directora del Instituto de la Mujer, dependiente del Ministerio de Alfonso Alonso.
    </p><p class="article-text">
        Berzosa recurre a dos f&oacute;rmulas que siempre me han llamado la atenci&oacute;n. Una: &ldquo;Si alguien se ha sentido ofendido, le pedimos mil disculpas&rdquo;. Stop. &iquest;C&oacute;mo que si alguien se ha sentido ofendido? Le est&aacute;n llegando a usted mensajes por todos lados de personas entre ofendidas e indignadas, de modo que, a poco agudo que usted sea, podr&aacute; colegir que s&iacute;, que hay m&aacute;s de un alguien que se ha sentido ofendido. Lo que sucede es que Berzosa no se cree que eso pueda ofender a nadie y lo manifiesta en esa oraci&oacute;n condicional: Si alguien&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Dos: Algo parecido a &ldquo;Pues en la redacci&oacute;n, donde m&aacute;s de la mitad son mujeres, los textos resultaron graciosos y nos re&iacute;mos al o&iacute;rlos&rdquo;. En este caso, la raz&oacute;n de sorpresa tiene su origen en que consideren que ese es un argumento defensivo. &ldquo;&iexcl;C&oacute;mo voy a ser machista, si tengo dos hijas y esposa!&rdquo;, vino a decir un locutor deportivo bilba&iacute;no cuando una periodista resalt&oacute; el tono machista de sus comentarios en la retransmisi&oacute;n de un partido de baloncesto. Qu&eacute; gran argumento. No se preocupen quienes no tengan esposa e hijas: Pueden recurrir a la madre.
    </p><p class="article-text">
        Y despu&eacute;s llega la reacci&oacute;n de Urb&oacute;n, la directora del Instituto de la Mujer. Dijo que los anuncios eran &ldquo;impresionantemente soeces dado su car&aacute;cter sexista&rdquo;. Pero aclar&oacute; que no cuestionaba los servicios sexuales, sino la &ldquo;forma de promocionarlos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mire, yo soy vasca y en mi tierra se practica un deporte que consiste en cortar troncos a golpe de hacha. A quien lo practica, le llamamos &lsquo;aizkolari&rsquo;. Pues este es un aizkolari que se monta un l&iacute;o y al intentar dar el hachazo al tronco, se lo clava en la mitad de la frente, zas, en el centro centro, con el asa hacia abajo. Se va el aizkolari a la consulta m&eacute;dica y se sienta a esperar. La enfermera que lo ve: &ldquo;Pase, pase, a todo correr, que le miren lo del hacha en la cabeza en urgencias&rdquo;. Y el aizkolari, todo tranquilo, responde: &ldquo;Pero si yo no vengo por lo de la cabeza. El problema es que estoy resfriado y, cuando estornudo, me pego con el asa en los cojones&rdquo;. Pues eso, Urb&oacute;n, curemos el resfriado, que para lo de la cabeza ya tendremos tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/aizkolari-resfriado_132_2416114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Oct 2015 18:58:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/92f0b315-5a76-4c71-9533-e93aebe25d28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="334916" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/92f0b315-5a76-4c71-9533-e93aebe25d28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="334916" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El aizkolari resfriado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/92f0b315-5a76-4c71-9533-e93aebe25d28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sexismo,Publicidad sexista,Machismo,Prostitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre gatillazos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/gatillazos_132_2454617.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d064c49a-8685-4f57-b176-67f7a69ad56f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre gatillazos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la noche electoral, Eduardo Inda, tertuliano de La Sexta, insistió en utilizar metáforas falocéntricas para opinar sobre el independentismo</p><p class="subtitle">Como viene siendo habitual, esa cadena de televisión solo invitó a hombres a valorar los resultados electorales</p></div><p class="article-text">
        Fue el domingo por la noche, despu&eacute;s de que se celebrar&aacute;n las elecciones en Catalu&ntilde;a. No es que yo tuviera mala suerte al encender el televisor y comenzar a zapear, es que la tele estaba imposible. Las cadenas que se tienen a s&iacute; por serias hab&iacute;an llamado y comprometido a sus m&aacute;s granados colaboradores para que expresaran su opini&oacute;n sobre los resultados electorales.
    </p><p class="article-text">
        La tele estaba monotem&aacute;tica y, adem&aacute;s, yo tuve mala suerte, muy mala suerte, porque en el momento en que apretaba el bot&oacute;n para pasar de canal, justo en es mismo instante, entra en pantalla &iquest;qui&eacute;n?, Eduardo Inda. (Redoble de tambor). Est&aacute; diciendo que el independentismo en Catalu&ntilde;a ha sufrido &ldquo;un gatillazo&rdquo; y parece estar muy satisfecho del hallazgo metaf&oacute;rico porque lo repite unas cuantas veces. Un gatillazo es, en el m&aacute;s inocuo de los casos, un error de punter&iacute;a debido a ejercer demasiada presi&oacute;n sobre el gatillo (RAE dixit). De las cinco acepciones que recoge el DRAE, tres de ellas indican que significa la imposibilidad del var&oacute;n de realizar el coito. Es decir, es una referencia androc&eacute;ntrica. Y en mi opini&oacute;n, bastante grosera.
    </p><p class="article-text">
        Cabe pensar que quiz&aacute; no se refer&iacute;a a esas tres acepciones, sino a la primera, pero no, porque m&aacute;s adelante insisti&oacute;: &ldquo;Van a necesitar mucha viagra&rdquo;. Para determinados hombres, el valor de las cosas se mide en funci&oacute;n de las reacciones de su pene. As&iacute; est&aacute;n las cosas.
    </p><p class="article-text">
        No tard&oacute; mucho en dejar otra perla: &ldquo;Un hombre, un voto y en Catalu&ntilde;a&hellip;&rdquo;. No voy a caer en el chiste f&aacute;cil de que tan reclamado periodista ignore que tambi&eacute;n las mujeres tienen derecho al voto y lo ejercen. Es peor, pretende que las mujeres nos identifiquemos en ese enunciado, es decir, que nos sintamos hombres: &ldquo;Ser animado racional, var&oacute;n o mujer&rdquo; (RAE dixit). O sea, el hombre a veces es una mujer. &iquest;Usted lo entiende?
    </p><p class="article-text">
        La c&aacute;mara se aleja, deja ver al completo la mesa de contertulios, cuento y son seis, todos varones. <strong>A m&iacute; personalmente me parece imp&uacute;dico que un profesional de un espaci&oacute; informativo de una televisi&oacute;n realice su trabajo con tal desma&ntilde;o que reiteradamente se olvide de que las mujeres existen y tienen cosas como m&iacute;nimo tan interesantes de decir como los hombres.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La presencia igualitaria de mujeres en todos los contextos no tiene &uacute;nicamente el fin de que est&eacute;n representadas en la misma forma en que lo est&aacute;n en la sociedad, responde a muchos objetivos: Que se las vea; que se oiga su voz; que se note que las mujeres tambi&eacute;n tienen cosas que decir y, si dicen los mismo, que se oiga su voz diciendo lo mismo; que sean tambi&eacute;n referentes sociales; que lideren y se expresen&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, yo creo que la presencia de mujeres en los medios y en los &oacute;rganos de decisi&oacute;n supone un plus, aporta una mirada plural, lleva perspectivas que no comparten los hombres, introduce distintos estilos de liderazgo, enriquece la diversidad&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Ignorar a las mujeres, despreciar su participaci&oacute;n, insistir en la confecci&oacute;n de equipos compuestos exclusivamente por hombres, mirar al mundo solo desde la perspectiva del var&oacute;n, considerar que los hombres representan siempre a las mujeres, eso s&iacute; que es errar el tiro, demostrar muy mala punter&iacute;a. Eso s&iacute; que es un gatillazo en su primera acepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        ---
    </p><p class="article-text">
        <strong>Te puede interesar:</strong>
    </p><p class="article-text">
        Recordamos la campa&ntilde;a que varias a asociaciones del mundo de la cultura hicieron para animar a los hombres a declinar invitaciones a espacios (mesas redondas, jurados, conciertos...) en los que se excluyese a mujeres:&nbsp;<a href="http://www.cimamujerescineastas.es/htm/comunicacion/blog/noticias.php?id=3097&amp;titulo=NO%20SIN%20MUJERES%20/%20Carta%20abierta%20de%20las%20mujeres%20de%20la%20cultura%20a%20los%20hombres" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No sin mujeres</a>
    </p><p class="article-text">
        De paso, recordamos<a href="http://www.pikaramagazine.com/2014/04/gatillazo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el art&iacute;culo de M&oacute;nica Quesada Juan sobre el gatillazo</a>, en el que reflexiona sobre c&oacute;mo las normas establecidas sobre el sexo tambi&eacute;n suponen una presi&oacute;n para los hombres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/gatillazos_132_2454617.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2015 18:19:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d064c49a-8685-4f57-b176-67f7a69ad56f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="114317" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d064c49a-8685-4f57-b176-67f7a69ad56f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="114317" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sobre gatillazos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d064c49a-8685-4f57-b176-67f7a69ad56f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Elecciones Cataluña 27S 2015]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La custodia compartida empieza antes del divorcio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/custodia-compartida-empieza-divorcio_132_2575920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/422ff46b-b9d7-4865-ab88-e5085521624b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La custodia compartida empieza antes del divorcio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Parlamento vasco aprobó recientemente, con votos del PNV, PP y UPyD, una ley que establece la custodia compartida como prioritaria</p><p class="subtitle">Cuando no hay un acuerdo privado ni una implicación equitativa en la crianza, lo que parece un marco ideal puede indicar o motivar situaciones preocupantes</p></div><p class="article-text">
        El Parlamento vasco, reunido en Vitoria el 30 de junio de 2015, aprob&oacute; a las 11:46 de esa ma&ntilde;ana una ley que entrar&aacute; en vigor a finales de septiembre y que establece la custodia compartida como prioritaria. Fue fruto de un acuerdo entre PNV y PP con la abstenci&oacute;n del PSE y la oposici&oacute;n de Bildu. Ah, y el voto (uno) favorable de UPyD. Fue la &uacute;ltima decisi&oacute;n de la &uacute;ltima sesi&oacute;n. No ha debido de ser f&aacute;cil, porque su redacci&oacute;n y aprobaci&oacute;n se han demorado 4 a&ntilde;os. Su tramitaci&oacute;n ven&iacute;a precedida de 85.000 firmas recogidas en las calles a vuelapluma. Son muchos miles, muchos m&aacute;s que los 30.000 legalmente necesarios, pero solo el 5% del electorado.
    </p><p class="article-text">
        La custodia compartida es una vieja ambici&oacute;n del feminismo, es decir, de la lucha por la igualdad: esa &lsquo;suerte de para&iacute;so&rsquo; en el que madre y padre se reparten los cuidados de la prole al 50% o en porcentajes acordados seg&uacute;n la situaci&oacute;n de cada cual. Y no solo porque el porcentaje de hombres que trabajan fuera sea mayor, tambi&eacute;n las madres lo hacen. Ese estado id&iacute;lico de familia pasa por que, cuando el chiquillo llora, mam&aacute; y pap&aacute; se tropiecen en el pasillo porque ambos han acudido a atenderlo; y que tanto pap&aacute; como mam&aacute; sepan la raz&oacute;n por la que la criatura demanda atenci&oacute;n; pasa por que la bebita no distinga los cuidados que sus progenitores le dispensan, que lo mismo le d&eacute; &eacute;l la comida, que le cambie ella los pa&ntilde;ales o cualquiera de los dos le rega&ntilde;e por algo, o se lo lleve a disfrutar de las horas libres en el parque. Es decir, la custodia compartida es una forma de vida que se establece cuando la familia convive y distribuye el cuidado de la prole de forma equitativa entre los dos progenitores. Y que se practica todos los d&iacute;as de la semana, no solamente las ma&ntilde;anas de domingo.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; sucede cuando la pareja se separa o se divorcia? <strong>Si la custodia compartida es real, una vez disuelta la uni&oacute;n, deber&iacute;a mantenerse el r&eacute;gimen de cuidados que ha reinado mientras ambos y sus hijos constitu&iacute;an una familia. Y para que ello se sostenga, deber&iacute;a valer con el acuerdo privado.</strong> No se necesita la intermediaci&oacute;n de juez alguno. Porque abogados, procuradores, fiscales y jueces son unos absolutos desconocidos que, si tienen el prop&oacute;sito de lograr un acuerdo justo, necesitar&aacute;n semanas para obtener la informaci&oacute;n necesaria.
    </p><p class="article-text">
        Si no es as&iacute;, si el cuidado de los hijos ha reca&iacute;do sobre uno de los progenitores casi en exclusiva o primordialmente, &#9472;por lo general, la madre&#9472; y el otro &#9472;por lo general, el padre&#9472;, lo reivindica en el momento de la separaci&oacute;n, lo ratifique un juez o no, estamos ante un problema. Y de dimensiones colosales. Porque a las consecuencias traum&aacute;ticas inherentes a la separaci&oacute;n se sumar&aacute;n los cambios que uno de los progenitores pretende introducir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Socialmente (y tambi&eacute;n legal y judicialmente) se est&aacute; planteando la lucha por la custodia compartida como una reivindicaci&oacute;n de hombres agraviados por sus exesposas</strong>, como si ellas fueran usurpadoras que optan por la atenci&oacute;n a los hijos con el &uacute;nico fin de aislarlos de los padres para quedarse con la casa y con parte de su salario. Puede ser as&iacute; en algunos casos. &iquest;Qui&eacute;n lo descarta? Pero sucede que en nuestra sociedad los cuidados est&aacute;n en manos de las mujeres y son ellas quienes mayoritariamente los dispensan, no solamente a los hijos, tambi&eacute;n a su marido o compa&ntilde;ero, a los padres e, incluso, a los padres de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Desde que se aprob&oacute; el divorcio, lo m&aacute;s habitual ha sido que los jueces determinaran que, cuando hay de por medio hijos, la madre se encargara de su cuidado en el hogar de siempre y que el padre asignara una parte de sus ingresos para colaborar a su manutenci&oacute;n. A la vez, se establec&iacute;a un r&eacute;gimen de visitas m&aacute;s o menos generoso. Eso obligaba al padre a desplazarse a un nuevo domicilio, con los gastos que ocasiona sobre un sueldo ya mermado por la asignaci&oacute;n econ&oacute;mica destinada al sostenimiento de los hijos.
    </p><p class="article-text">
        Algunos hombres, por dinero o por incapacidad para gestionar su vida de forma independiente, vuelven a casa de sus padres, o sea, de su madre. Y ya de paso, cuando les toca la visita de los hijos, se garantizan que estar&aacute;n tan bien atendidos como &eacute;l mismo. No tengo para olvidar a un cuarent&oacute;n que pidi&oacute; en la fruter&iacute;a &ldquo;tomates para comer&rdquo;. Debi&oacute; de sonarle tan mal, que rectific&oacute;: &ldquo;Para comer solos. Es que me acabo de separar&hellip;&rdquo;. Parec&iacute;a ir gritando &ldquo;Tengan paciencia conmigo, soy un in&uacute;til, una v&iacute;ctima de m&iacute; mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La custodia compartida no es una revelaci&oacute;n que el padre s&uacute;bitamente tiene en el mismo instante de la separaci&oacute;n. Y si es as&iacute;, los jueces deber&iacute;an preguntarle</strong>, despacito y con el inter&eacute;s de obtener una respuesta verdadera,<strong> por las razones de que desee ejercer la paternidad de una forma tan inusualmente activa.</strong> La custodia compartida no es una reivindicaci&oacute;n, sino una actitud de cuidados ejercidos desde el mismo instante del nacimiento de las criaturas.
    </p><p class="article-text">
        Claro que puede haber hombres que, hasta la separaci&oacute;n, han confiado en su esposa para que prodigue todo tipo de atenciones a los hijos mientras ellos se deleitaban en la mera observaci&oacute;n de su crecimiento. Los seres humanos apreciamos mucho m&aacute;s las cosas cuando las hemos perdido o no podemos gozarlas en plenitud. Y ese padre que ve que la convivencia con sus hijos se ver&aacute; interrumpida, pega un respingo y se promete hacer por ellos todo aquello que antes hac&iacute;a casi en exclusiva la madre: cuidarlos durante 24 horas al d&iacute;a los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o. Se lo proponen y lo hacen. Y puede ser que en la promesa encuentren el acuerdo con su ex. Y la satisfacci&oacute;n de cuidar y sentirse necesarios.
    </p><p class="article-text">
        Otras parejas, ya ex, llegan a tal deterioro de las relaciones, que son incapaces de acordar r&eacute;gimen alguno y acuden a los tribunales. En esos casos, si la solicitud de la custodia compartida entra en el capitulo de revelaci&oacute;n de &uacute;ltima hora, es cuando jueces y fiscales deben hacer con tiento su trabajo, para que los hijos no se conviertan en instrumento de tortura. La custodia compartida es la baza que se juega en esa maldita partida: &ldquo;Mientras est&aacute;n conmigo, te los arrebato&rdquo;. Se trata de una forma de violencia vicaria ejercida mediante la instrumentalizaci&oacute;n de los hijos.
    </p><p class="article-text">
        En esos casos de desacuerdo entre los padres, si la solicitud prospera, puede convertirse en una maldici&oacute;n, no solo para la madre, tambi&eacute;n para los hijos. Deber&iacute;a ser raz&oacute;n para negar la custodia compartida e, incluso, considerarla una forma de maltrato psicol&oacute;gico. <strong>El fiscal debiera investigar si se trata de una t&aacute;ctica machista para seguir ejerciendo el control sobre la pareja.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Luego, lo de la casa: Un d&iacute;a, un juez tuvo una ocurrencia: en lugar de acomodarse los hijos al nuevo hogar, que sean pap&aacute; y mam&aacute; quienes vaya rotando. En muchos casos, la decisi&oacute;n contiene en s&iacute; su propio fracaso. Adem&aacute;s, los ni&ntilde;os se acomodan much&iacute;simo mejor a un cambio dr&aacute;stico que a una situaci&oacute;n que prolonga el conflicto. Porque compartir vivienda es una forma de convivencia, aunque los progenitores no coincidan nunca en su interior.
    </p><p class="article-text">
        Pap&aacute; y mam&aacute; conviven con los hijos por turnos en lo que fue el hogar familiar: Cuando se produce el relevo, la despensa est&aacute; vac&iacute;a, los enchufes desencajados y hace semanas que nadie ha limpiado los cristales. Llega el otro a su periodo de disfrute de la custodia compartida en el hogar, donde reinan los chiquillos. El fr&iacute;o es helador, han desaparecido todos esos objetos que convierten una choza en hogar. La desolaci&oacute;n es tan descomunal que, como dice Miguel, observador de esta situaci&oacute;n en el caso de unos amigos, &ldquo;los ni&ntilde;os convierten su cuartito en hogar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esos periodos en que los padres no tienen la suertaza de convivir de n&oacute;madas en el hogar familiar, deben buscarse un segundo domicilio, lo que hace un total de tres viviendas: La nueva de mam&aacute;; la nueva de pap&aacute;; y la de siempre, esa desde la que los chiquillos van a diario al colegio y en la que, en ciertos rincones, a&uacute;n habitan las angustias y desencuentros que provocaron la separaci&oacute;n. Tres casas, tres facturas de agua, luz, calefacci&oacute;n, tres frigor&iacute;ficos, tres vajillas, tres, tres, tres. Todo por triplicado.
    </p><p class="article-text">
        Bildu se opuso a la aprobaci&oacute;n de la ley y Emakunde, el Instituto Vasco de la Mujer, mostr&oacute; su descontento y advirti&oacute; de que requiere un gran acuerdo entre los padres. Adem&aacute;s, importantes sectores del feminismo muestran sus reticencias. &iquest;Por qu&eacute;? Porque el edificio de la custodia compartida, al que tanta solidez pretende darse con un articulado de detalle que habla de mediaci&oacute;n, vivienda, opini&oacute;n de los hijos&hellip; est&aacute; construido sobre un terreno de una orograf&iacute;a muy desigual. Y eso todav&iacute;a 34 a&ntilde;os despu&eacute;s de la aprobaci&oacute;n del divorcio.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se habr&iacute;an recogido esos 85.000 apoyos a la ley aprobada en Vitoria si el documento se hubiera pasado a la firma despu&eacute;s de un debate de dos horas bien organizado y celebrado en cada uno de los 259 municipios de la Comunidad Aut&oacute;noma Vasca, como m&aacute;s o menos se hizo con el fracking? Por cierto, en esa misma sesi&oacute;n, unos minutos antes, se aprob&oacute; la ley que proh&iacute;be la fractura hidr&aacute;ulica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Martínez Odriozola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/custodia-compartida-empieza-divorcio_132_2575920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2015 18:09:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/422ff46b-b9d7-4865-ab88-e5085521624b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="57039" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/422ff46b-b9d7-4865-ab88-e5085521624b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="57039" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La custodia compartida empieza antes del divorcio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/422ff46b-b9d7-4865-ab88-e5085521624b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Custodia compartida,Igualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
