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    <title><![CDATA[elDiario.es - Antonio García Maldonado]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/antonio_garcia_maldonado/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Antonio García Maldonado]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Guerra civil en la derecha colombiana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guerra-civil-derecha-colombiana_1_5015396.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04dbf47d-46e3-44b6-bf85-98a5ccf43f27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guerra civil en la derecha colombiana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El enfrentamiento entre el presidente Santos y su antiguo mentor, el expresidente Uribe, ha terminado por trasladarse al Ejército, del que ahora se conocen muchos de sus negocios corruptos</p><p class="subtitle">Los uribistas y muchos de los militares no están dispuestos a pagar por las violaciones de derechos humanos</p></div><p class="article-text">
        La revista Semana lleva un mes amargando cada domingo al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, inmerso en plena campa&ntilde;a de reelecci&oacute;n para las elecciones del 25 de mayo. Aqu&iacute; no se ha respetado el d&iacute;a sagrado, como incluso los narcotraficantes de The Wire establec&iacute;an en su particular c&oacute;digo. El d&iacute;a 10 de febrero, el semanario titul&oacute; en su portada <a href="http://www.semana.com/nacion/articulo/chuzadas-asi-fue-la-historia/376548-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Chuzadas (pinchazos telef&oacute;nicos). As&iacute; fue la historia&rdquo;</a>, y en el interior dio cuenta de un grupo militar que, tras la fachada de un restaurante en un barrio de Bogot&aacute;, realizaba escuchas ilegales a los enviados del presidente Santos en las conversaciones de paz con las FARC que se llevan a cabo en La Habana.
    </p><p class="article-text">
        El domingo siguiente, el esc&aacute;ndalo aument&oacute; con una portada que rezaba <a href="http://www.semana.com/nacion/articulo/red-de-corrupcion-entre-los-militares/377311-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Los negocios en el Ej&eacute;rcito&rdquo;</a>, y en el interior se transcrib&iacute;an grabaciones en las que altos mandos del Ej&eacute;rcito se confabulaban para sacar tajada de suculentos contratos y maniobraban para cambiar fiscales y jueces en los procesos penales contra algunos de ellos por el conocido caso de los falsos positivos. 
    </p><p class="article-text">
        En una de dichas grabaciones, el comandante de las Fuerzas Militares, el general Leonardo Barrero, le sugiere al coronel R&oacute;binson Gonz&aacute;lez del R&iacute;o, imputado por varios cr&iacute;menes y detenido en el momento de la conversaci&oacute;n, que &ldquo;hagan una mafia para denunciar fiscales y toda esa g&uuml;evonada (sic)&rdquo;. El n&uacute;mero dos del Ej&eacute;rcito (el primero es el presidente, comandante en jefe) aconseja c&oacute;mo salir airoso de la justicia a un imputado por organizar el secuestro de chavales para matarlos y hacerlos pasar por guerrilleros de las FARC. La dimisi&oacute;n de Barrera (que no destituci&oacute;n) fue inmediata por sus &ldquo;expresiones desobligantes&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un Ej&eacute;rcito hipertrofiado</h3><p class="article-text">
        Lo que traslucen estos hechos es, sobre todo, la dificultad que encuentra Colombia para volver a unos par&aacute;metros de funcionamiento institucional normal tras 50 a&ntilde;os de guerra de distintas intensidades y el derrumbe de las FARC y otras guerrillas, en los que el papel del Ej&eacute;rcito ha sido protagonista y ha crecido hasta la hipertrofia. Los colombianos siempre han presumido de no haber conocido apenas dictaduras militares y de haber tenido la democracia m&aacute;s consolidada de Am&eacute;rica Latina. No conocen golpes de Estado, y quiz&aacute; esto sea porque siempre ha sido el Ej&eacute;rcito el que ha tenido el poder en determinadas &aacute;reas, por supuesto en la lucha contra las guerrillas, pero tambi&eacute;n en &aacute;mbitos de la vida civil, como las grandes obras e incluso la hosteler&iacute;a. &iquest;Para qu&eacute; un golpe que conllevar&iacute;a el desgaste de asumir el poder sin disimulo? 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, es la propia derecha (una liberal y partidaria de la justicia transicional, representada por Santos; y otra conservadora y belicista, representada por el presidente anterior, &Aacute;lvaro Uribe) la que resuelve en una guerra fr&iacute;a en las cloacas del poder qu&eacute; visi&oacute;n del posconflicto ha de imponerse. Y el papel del Ej&eacute;rcito (y su aceptaci&oacute;n por el mismo) es la clave de b&oacute;veda que marcar&aacute; la estructura sobre la que se asiente la paz.
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         El poder y el prestigio del Ej&eacute;rcito aumentaron exponencialmente durante la presidencia de Uribe (2000-2008), que inyect&oacute; testosterona moral en los cuadros intermedios, que se lanzaron a una caza al hombre (a cualquier hombre, a veces) para escalar en el perverso sistema de incentivos que estableci&oacute; el presidente. La pol&iacute;tica de Seguridad Democr&aacute;tica, como se le llam&oacute;, consigui&oacute; debilitar como nunca a las FARC, recuper&oacute; grandes extensiones del pa&iacute;s y aument&oacute; la autoestima de los colombianos. El &aacute;nimo del pa&iacute;s estaba por los suelos tras la presidencia de Andr&eacute;s Pastrana (1996-2000), que encabez&oacute; un fracasado proceso de paz en el que cedi&oacute; a la guerrilla 42.000 kil&oacute;metros cuadrados de territorio. 
    </p><p class="article-text">
        Pese al elevado coste en violaciones de derechos humanos como los falsos positivos denunciados por ONG, existi&oacute; en Colombia durante unos a&ntilde;os la sensaci&oacute;n de que era posible derrotar militarmente a las FARC, y la comuni&oacute;n entre pueblo y Ej&eacute;rcito fue casi total. El ministro de Defensa de aquella estrategia de Seguridad Democr&aacute;tica era el actual presidente, Juan Manuel Santos, el l&iacute;der del operativo de rescate de la candidata presidencial Ingrid Betancourt tras m&aacute;s de seis a&ntilde;os secuestrada por las FARC.
    </p><h3 class="article-text">El Ej&eacute;rcito no se f&iacute;a de Santos</h3><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ha cambiado desde entonces para que el Ej&eacute;rcito, &ldquo;columna vertebral&rdquo; del pa&iacute;s en palabras de Santos, haya acabado desprestigiado ante gran parte de la opini&oacute;n p&uacute;blica y en evidente divorcio con el Gobierno? Por un lado, nadie esperaba que el alumno aventajado del crispado y belicoso Uribe resultara ser un presidente con ideas propias, capaz de promulgar leyes de restituci&oacute;n de tierras a campesinos que fueron robadas por los paramilitares ante la mirada pasiva del Ej&eacute;rcito, capaz de firmar alianzas de buena vecindad con Venezuela (enemigo externo por antonomasia para el uribismo) y resuelto a acabar con el conflicto de forma definitiva a trav&eacute;s de una negociaci&oacute;n de paz formal. Demasiado para una oficialidad que ha conseguido los galones (y, muchos, los negocios) con el combate a la guerrilla.
    </p><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito no se f&iacute;a de Santos, ni por el proceso de paz, ni por los recortes que &eacute;ste quiere imponer a los privilegios de los militares, que tambi&eacute;n disfrutan los condenados en prisi&oacute;n.  Demasiado para Uribe, que no pierde ocasi&oacute;n de criticarle, y del que ha dicho que, aunque fuera su ministro de Defensa, en realidad lo era de &ldquo;aprovechamiento pol&iacute;tico&rdquo;. Tan enconado est&aacute; el pulso en ambos sectores que el expresidente Uribe, <a href="https://twitter.com/AlvaroUribeVel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adicto a Twitter</a>, no dud&oacute; en revelar en la red social las coordenadas de una zona de despeje que el Gobierno hab&iacute;a concedido para facilitar la salida de los negociadores guerrilleros.
    </p><p class="article-text">
        A unas semanas de las elecciones presidenciales, el presidente Santos camina en el filo de varias navajas. El espect&aacute;culo de equilibrismo al que le obligaba su trayectoria pol&iacute;tico-militar y sus alianzas (gobierna con un frente de varios partidos) es de triple salto mortal, y de su pericia depender&aacute; que Colombia siga la senda trazada para una justicia transicional que desemboque en la paz, o de que volvamos a ley del m&aacute;s fuerte y a la venganza caiga quien caiga. 
    </p><p class="article-text">
        Los palos en las ruedas que suponen los hechos revelados por la revista Semana, indican que la lucha no es tanto entre el Gobierno y las guerrillas, sino entre las distintas maneras de ver el conflicto dentro de la &eacute;lite pol&iacute;tica conservadora. Los uribistas y gran parte de la oficialidad militar no est&aacute;n dispuestos a pagar por delitos de lesa humanidad que, arguyen, fueron cometidos luchando contra las guerrillas. Exigen un fuero penal militar, con el que el Gobierno est&aacute; de acuerdo, aunque con algunas rebajas, pues Santos entiende que el Ej&eacute;rcito habr&aacute; de pagar su cuota de responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Siendo as&iacute;, no es de extra&ntilde;ar que los miembros de las FARC se pregunten con qui&eacute;n negocian realmente, si el Estado tiene capacidad para imponer los acuerdos, o si m&aacute;s vale levantarse de la mesa si los militares afectos a Uribe exigen impunidad absoluta para los suyos y veto total en las instituciones a los que empu&ntilde;aron las armas de la guerrilla. Un panorama de hecatombe, curiosamente la palabra que Uribe utiliz&oacute; para explicar las razones por las que estar&iacute;a dispuesto a volver como presidente. La cuesti&oacute;n para el Ej&eacute;rcito es tambi&eacute;n, para muchos altos mandos sobre todo, cu&aacute;l es la mejor manera de eludir la justicia, y para eso interesa que el conflicto se encone y las miradas vuelvan hacia los guerrilleros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio García Maldonado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/guerra-civil-derecha-colombiana_1_5015396.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Feb 2014 19:24:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Juan Manuel Santos,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'Índice Slim' de satisfacción económica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/espana-necesita-pulso-slim_132_4936934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las subidas y bajadas en los negocios del hombre más rico de México sirven como termómetro de la actividad</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
         En su ensayo <a href="http://www.librosaguilar.com/es/libro/paises-emergentes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los pa&iacute;ses emergentes (Aguilar, 2013)</a>, el estratega de Morgan Stanley para este tipo de econom&iacute;as, Ruchir Sharma, afirmaba que &ldquo;cada naci&oacute;n emergente suele tener sus grandes magnates, pero en el caso de M&eacute;xico, la econom&iacute;a es propiedad de ellos&rdquo;, y ahondaba: &ldquo;10 empresas familiares controlan casi todas las industrias en M&eacute;xico, desde la de telefon&iacute;a hasta los medios de comunicaci&oacute;n, lo que les permite extraer altos precios, sin mucho esfuerzo&rdquo;. M&eacute;xico es, por ejemplo, el quinto pa&iacute;s con tarifas de telefon&iacute;a m&oacute;vil m&aacute;s caras de toda la OCDE.
    </p><p class="article-text">
        En ning&uacute;n otro sitio como en M&eacute;xico est&aacute; tan justificada la confusi&oacute;n que sinti&oacute; el hijo del entonces dictador nicarag&uuml;ense Anastasio Somoza al comenzar su instrucci&oacute;n en West Point:
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Es usted de Nicaragua?
    </p><p class="article-text">
        -No, Nicaragua es de mi pap&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso no debe resultar tan sorprendente que la principal revista de negocios del pa&iacute;s, <a href="http://www.cnnexpansion.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Expansi&oacute;nCNN</a>, y uno de los diarios econ&oacute;micos m&aacute;s importantes, <a href="http://eleconomista.com.mx/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Economista,</a> incluyan siempre en sus primeras p&aacute;ginas una secci&oacute;n llamada <em>Pulso Slim</em> e <em>&Iacute;ndice Slim</em>, donde glosan con gr&aacute;ficos y fechas la evoluci&oacute;n de la riqueza (patrimonial y de cartera) del segundo hombre m&aacute;s rico del mundo seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe de la revista <a href="http://www.forbes.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Forbes</a>, con un patrimonio estimado de, bah, 72 mil millones de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        En un paradigma econ&oacute;mico global dominado por los datos macro sin matiz y las trampas estad&iacute;sticas del PIB per c&aacute;pita, esta elecci&oacute;n tiene pleno sentido. Porque, si la econom&iacute;a es en esencia suya y de 9 m&aacute;s, controlando su pulso se conoce la salud econ&oacute;mica del pa&iacute;s. Qu&eacute; f&aacute;cil, con lo caros que son los institutos de estad&iacute;sticas, que adem&aacute;s est&aacute;n llenos de funcionarios que s&oacute;lo defienden sus privilegios y no son competitivos.
    </p><p class="article-text">
        Pero el magnate no est&aacute; para bromas, y seg&uacute;n el &uacute;ltimo <em>Pulso Slim</em> su fortuna ha bajado hasta los 65.636 mil millones de d&oacute;lares. &iquest;La raz&oacute;n? Aunque sus participaciones en la holandesa de telecomunicaci&oacute;n KPN y su filial de servicios industriales Carso aguantan el tipo e incluso se revalorizan, su joya de la corona, Am&eacute;rica M&oacute;vil, baj&oacute; un 7,8% de enero a febrero, mientras que su grupo financiero Inbursa se dejaba un 0,8% en el mismo periodo. La culpa de todo ello, seg&uacute;n se encargan dichas empresas de dar a conocer en anuncios en los principales diarios del pa&iacute;s, no es de su gesti&oacute;n, sino de la p&eacute;rfida pol&iacute;tica intervencionista del nuevo gobierno de Enrique Pe&ntilde;a Nieto.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De veras? Algo de verdad hay en esta queja. El nuevo presidente ha emprendido con br&iacute;o una agenda reformista y liberalizadora que qued&oacute; dibujada en el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pacto_por_M%C3%A9xico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pacto por M&eacute;xico</a> que las tres principales fuerzas del pa&iacute;s (PRI, PAN y PRD) firmaron en diciembre de 2012 con objeto de sacar adelante nuevas leyes sobre energ&iacute;a , fiscalidad y telecomunicaciones. En cuanto a telecomunicaciones, las leyes secundarias que deb&iacute;an desarrollar dichos principios han castigado con severidad a Am&eacute;rica M&oacute;vil en las &uacute;ltimas semanas. La obligaci&oacute;n legal de que compartan su infraestructura con los dem&aacute;s operadores para favorecer la entrada de nuevos agentes en el mercado, no ha sentado nada bien a Slim, quien ha acusado al presidente de premiar la vagancia de sus competidores, de desincentivar la inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El problema no es de falta de raz&oacute;n t&eacute;cnico-econ&oacute;mica, o no s&oacute;lo. Porque Slim y sus ejecutivos parecen olvidar la m&aacute;xima de que donde las dan, las toman. Su multimillonario grupo nace gracias a las privatizaciones opacas que el Gobierno neoliberal de Carlos Salinas de Gortari (1988-1995, padre pol&iacute;tico del actual equipo de Gobierno) emprendi&oacute; con objeto de crear <em>campeones nacionales</em> capaces de competir en el mundo, pero que crearon monopolios dolosos en el mercado interno. Fueron, <em>grosso modo</em>, fortunas a dedo del poder pol&iacute;tico a costa de saldar las empresas p&uacute;blicas mexicanas. Siendo as&iacute;, la legitimidad de la queja es dudosa en unos ejecutivos que descubren a estas alturas lo pulcros y legalistas que son frente a un poder pol&iacute;tico que parece caer en la cuenta del exceso que cometi&oacute; en sus decisiones anteriores.
    </p><p class="article-text">
        Pero no se queden con eso. Lo que hay que reclamar es un &iacute;ndice para Espa&ntilde;a similar. En una econom&iacute;a donde nuestros gobernantes dicen que &ldquo;hemos cruzado el cabo de Hornos&rdquo; con un 25% de parados, donde &ldquo;solo desde el sectarismo se niega que hay una recuperaci&oacute;n evidente&rdquo;, donde la precariedad no deja de aumentar hasta el esc&aacute;ndalo (&ldquo;el empleo que se crea es una mierda, &iexcl;pero se crea empleo!&rdquo;, exclam&oacute; sin sonrojo el periodista de ABC Ram&oacute;n P&eacute;rez Maura hace unos d&iacute;as) y en la que incluso el aceite de oliva de Ja&eacute;n lo van a etiquetar los italianos, se ve que las buenas noticias s&oacute;lo pueden provenir del &iacute;ndice de concentraci&oacute;n de riqueza y patrimonio de nuestros campeones nacionales.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, revistas de econom&iacute;a, de negocios, suplementos, analistas: no nos endilgu&eacute;is estad&iacute;sticas p&uacute;blicas que ya no tiene en cuenta nadie al hacer el diagn&oacute;stico de la realidad que luego nos van a vender. Acudid a las fuentes primigenias e importantes y dadnos nuestro Pulso Bot&iacute;n, nuestro Muestreo Roig, nuestro Balance Villar-Mir.
    </p><p class="article-text">
         &iexcl;Menos C&aacute;ritas y m&aacute;s Koplowitz!  
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo pertenece a la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio García Maldonado, Antonio García Maldonado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/espana-necesita-pulso-slim_132_4936934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Apr 2014 18:56:26 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El 'Índice Slim' de satisfacción económica]]></media:title>
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