<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Javier Morales Hernández]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/javier_morales_hernandez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Javier Morales Hernández]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/511373" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué Rusia está bombardeando Siria?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/rusia-bombardeando-siria_132_4263309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f0e7a1c-f4f2-4a97-a131-ef2bcdaa0978_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué Rusia está bombardeando Siria?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Moscú no pretende tanto proteger al régimen de Asad como evitar que sean Occidente o el ISIS quienes provoquen su hundimiento.</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo en colaboraci&oacute;n con </em><a href="http://eurasianet.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurasianet.es</a>
    </p><p class="article-text">
        Los bombardeos de la aviaci&oacute;n rusa en apoyo del gobierno de Siria han introducido un nuevo elemento en un conflicto ya de por s&iacute; complejo; con el problema a&ntilde;adido de que estos ataques causen nuevas v&iacute;ctimas civiles e intensifiquen el flujo de refugiados. El Kremlin ha optado, como hizo antes en Ucrania, por una acci&oacute;n sorpresiva basada en hechos consumados que Putin ha llegado a calificar &mdash; retomando el concepto introducido por la Administraci&oacute;n de Bush &mdash; de <a href="http://www.rt.com/news/317041-preemptive-strike-putin-terrorism/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;ataque preventivo&rdquo;</a> contra el ISIS, ya que este podr&iacute;a llegar a alcanzar la propia Rusia en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Se trata formalmente de una intervenci&oacute;n legal, a petici&oacute;n del Estado sirio y contra un grupo terrorista que act&uacute;a en su territorio; sin embargo, es probable que en la pr&aacute;ctica los ataques se extiendan a todos los grupos que combaten contra el r&eacute;gimen, ya que el Kremlin engloba a todos en la categor&iacute;a de &ldquo;terroristas&rdquo;. Por otra parte, los riesgos son evidentes si no se establece una coordinaci&oacute;n entre los bombardeos de Rusia y los que realizan las potencias occidentales. Es probable que la reuni&oacute;n de Obama y Putin durante la Asamblea General de Naciones Unidas haya sentado las bases de un acuerdo t&aacute;cito que permita, si no actuar de forma conjunta, al menos no interferirse mutuamente en sus respectivas campa&ntilde;as militares contra los yihadistas. No obstante, el clima de hostilidad generado en torno a Ucrania va a dificultar sin duda alcanzar compromisos duraderos en este nuevo escenario.
    </p><p class="article-text">
        Para analizar en profundidad la intervenci&oacute;n rusa, debemos ir m&aacute;s all&aacute; de los acontecimientos inmediatos e identificar los objetivos &uacute;ltimos que persigue Mosc&uacute;. No es aconsejable deducir la estrategia pol&iacute;tica de un Estado a partir de la mera descripci&oacute;n de t&aacute;cticas militares o armamento empleado sobre el terreno, ya que existe la tentaci&oacute;n de seleccionar aquellos datos t&eacute;cnicos que confirmen nuestras hip&oacute;tesis previas, omitiendo el elemento subjetivo de intencionalidad que dota de significado a la utilizaci&oacute;n de dichos instrumentos. El caso de Ucrania es paradigm&aacute;tico: la presencia de tropas rusas en el Donbass se ha presentado en ocasiones como inicio de una supuesta &ldquo;nueva Guerra Fr&iacute;a&rdquo; rusa contra Occidente, aunque la misma realidad se pueda explicar igualmente como represalia de Mosc&uacute; tras el derrocamiento de su aliado Yanukovich, en el marco de un conflicto exclusivamente bilateral.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n en Siria se enmarca, por tanto, en unos intereses nacionales de pol&iacute;tica exterior que Rusia ha tratado de defender de forma estable y sostenida en el tiempo, utilizando en cada momento los instrumentos que mejor se han adaptado a las circunstancias. Estos intereses son principalmente la lucha contra el terrorismo y la defensa del principio de soberan&iacute;a; y en mucha menor medida, la alianza particular con el r&eacute;gimen de Bashar Al-Asad o la base naval de Tart&uacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lucha contra el terrorismo.</strong> No es s&oacute;lo un argumento utilizado ahora para justificar los bombardeos: la amenaza del yihadismo ha ocupado un lugar prioritario en todos los documentos estrat&eacute;gicos de Rusia de las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, vinculada a un conflicto interno &mdash;la lucha por la independencia de Chechenia&mdash; que acab&oacute; siendo apropiado por un islamismo radical importado del exterior. La respuesta militar rusa aliment&oacute; un ciclo de acci&oacute;n-reacci&oacute;n que contin&uacute;a hasta hoy, con una precaria estabilidad brutalmente mantenida por el l&iacute;der checheno Ramzan Kadirov. Sin embargo, el riesgo de un recrudecimiento de la violencia &mdash;tanto en el propio C&aacute;ucaso norte, como en forma de nuevos atentados en el resto del pa&iacute;s&mdash; sigue estando muy presente en los c&aacute;lculos del Kremlin.
    </p><p class="article-text">
        La guerra civil en Siria, al igual que anteriores conflictos como los de Afganist&aacute;n o Irak, ha servido como foco de atracci&oacute;n de yihadistas de distintos pa&iacute;ses que se han unido a la lucha del ISIS o el Frente Al-Nusra, rama local de Al Qaeda: entre ellos, m&aacute;s de 2.000 ciudadanos rusos. Seg&uacute;n <a href="https://www.opendemocracy.net/can-europe-make-it/marta-ter/could-isis-bring-russia-and-west-together" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunas informaciones</a>, inicialmente Rusia pudo haber facilitado la partida de estos voluntarios con la esperanza &mdash;en lo que, de ser cierto, habr&iacute;a sido un error garrafal de c&aacute;lculo&mdash; de reducir as&iacute; el terrorismo en su propio territorio. Sin embargo, la consolidaci&oacute;n del ISIS ha hecho temer a Mosc&uacute; que el autoproclamado &ldquo;califato&rdquo; llegue a convertirse en base de operaciones para planificar atentados en Rusia, de la misma forma que Al Qaeda planific&oacute; el 11-S desde su refugio en el Afganist&aacute;n de los talibanes. Existen otros dos factores que refuerzan la percepci&oacute;n del Kremlin de que los yihadistas de Siria son una amenaza directa a su propia seguridad: el <a href="http://www.thedailybeast.com/articles/2015/07/10/isis-comes-to-russia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">juramento de lealtad</a> de distintos grupos del Emirato del C&aacute;ucaso al &ldquo;califa&rdquo; Abu Bakr Al-Baghdadi, y el posible retorno a Rusia de los voluntarios que se encuentran luchando all&iacute; actualmente, con entrenamiento y experiencia que podr&iacute;an aplicar en su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El discurso ruso sobre Siria resucita los viejos argumentos utilizados en Chechenia, seg&uacute;n los cuales Rusia ser&iacute;a la principal barrera de contenci&oacute;n frente a la expansi&oacute;n yihadista en todo el mundo; de la cual estar&iacute;a defendiendo tambi&eacute;n &mdash;como ha afirmado Putin con frecuencia&mdash; a un Occidente ingrato que criticar&iacute;a a Mosc&uacute; en lugar de colaborar frente a un enemigo com&uacute;n. Esta idea fue especialmente repetida con la &ldquo;guerra contra el terrorismo&rdquo; de EE.UU. tras el 11-S, acogida por Putin como prueba de Washington aceptaba por fin las tesis rusas. Y tambi&eacute;n ha aparecido, de nuevo, en el reciente <a href="http://en.kremlin.ru/events/president/news/50385" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discurso de Putin a la Asamblea General de Naciones Unidas</a>, en el que siguiendo la misma l&oacute;gica reclamaba al resto de pa&iacute;ses que se unieran a su lucha contra el ISIS.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Defensa de la soberan&iacute;a del Estado. </strong>Adem&aacute;s de neutralizar una amenaza objetiva como el terrorismo, Mosc&uacute; defiende tambi&eacute;n las reglas que considera &mdash;desde su punto de vista&mdash; imprescindibles para el mantenimiento del <em>statu quo</em> internacional. Mientras que algunos pa&iacute;ses como EEUU reivindican principios liberales como la &ldquo;responsabilidad de proteger&rdquo;, que permitir&iacute;a intervenir contra un Estado que masacre a su propia poblaci&oacute;n, Rusia considera como &uacute;nica norma de moralidad en las relaciones internacionales la no injerencia en asuntos internos: los Estados son soberanos para decidir libremente sobre su territorio y poblaci&oacute;n, sin interferencias. As&iacute;, para Mosc&uacute; lo que se est&aacute; dirimiendo realmente en Siria no es la continuidad de un r&eacute;gimen aliado, sino la transformaci&oacute;n de unas reglas del juego ya puestas en cuesti&oacute;n con las intervenciones occidentales en Kosovo, Irak o Libia. Putin est&aacute; defendiendo con esto un inter&eacute;s nacional mantenido por su pa&iacute;s incluso antes de su llegada al poder: recordemos, por ejemplo, la dur&iacute;sima oposici&oacute;n de Yeltsin a los bombardeos de la OTAN contra Yugoslavia.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, cuesta creer que el responsable de las injerencias m&aacute;s flagrantes en un pa&iacute;s europeo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os &mdash;la anexi&oacute;n de Crimea y la intervenci&oacute;n en el Donbass&mdash; se vea realmente a s&iacute; mismo como un defensor de la soberan&iacute;a de los Estados. &iquest;Se trata, entonces, de mera propaganda para encubrir ambiciones menos confesables? Por supuesto, pero s&oacute;lo en parte. El comportamiento del Kremlin en Ucrania responde tanto a una mentalidad imperialista hacia sus antiguos compatriotas como a las propias circunstancias del Euromaid&aacute;n: un gobierno no reconocido por Rusia como autoridad leg&iacute;tima, al haber surgido de una toma del poder revolucionaria en lugar de un proceso electoral. Esta ilegalidad real fue aprovechada por Mosc&uacute; para presentar a Ucrania como un &ldquo;cuasi-Estado fallido&rdquo;, en una interpretaci&oacute;n ciertamente el&aacute;stica del concepto; abriendo la puerta a su propia &ldquo;intervenci&oacute;n humanitaria&rdquo; para defender a los rusos &eacute;tnicos de esa supuesta amenaza.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estas circunstancias no existen en el caso de Siria. Los dirigentes rusos, siempre proclives a las teor&iacute;as conspirativas, est&aacute;n <em>realmente</em> convencidos de que el argumento humanitario es una mera excusa occidental para derrocar al presidente Asad, al igual que habr&iacute;an hecho antes con Yanukovich en Ucrania. Ambos ser&iacute;an dirigentes plenamente leg&iacute;timos para Mosc&uacute;, seg&uacute;n ese concepto tradicional de la soberan&iacute;a que otorgar&iacute;a libertad al gobernante para cometer cualquier abuso en su territorio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La alianza con Damasco y la base de Tart&uacute;s. </strong>A diferencia de los puntos anteriores, preservar la alianza con Asad no es un objetivo irrenunciable para el Kremlin, sino que se entiende solamente en funci&oacute;n de las otras prioridades. Mosc&uacute; <a href="http://carnegie.ru/2012/02/09/why-russia-supports-assad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se niega por principio</a> a un derrocamiento por la fuerza del presidente sirio, pero ha se&ntilde;alado en el pasado que estar&iacute;a abierta a discutir su <a href="http://www.standard.co.uk/news/world/assad-could-be-forced-into-exile-as-part-of-deal-with-russia-says-no-10-10305240.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salida negociada del poder</a>, por ejemplo mediante su exilio en territorio ruso. En cuanto a la base naval de Tart&uacute;s, su <a href="http://www.bbc.com/news/world-middle-east-18616191" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">importancia estrat&eacute;gica</a> para la Armada rusa es relativamente menor y no justifica por s&iacute; misma la posici&oacute;n de Rusia desde el inicio del conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, el escenario m&aacute;s temido por Putin no es el de un cambio pol&iacute;tico en Siria; sino el de un vac&iacute;o de poder tras un hundimiento s&uacute;bito del r&eacute;gimen, que pueda ser ocupado por los grupos radicales y convertir el pa&iacute;s en un &ldquo;Estado fallido&rdquo;. Tal vez esta funci&oacute;n meramente instrumental de Assad en la estrategia del Kremlin, como simple muro de contenci&oacute;n frente al yihadismo, pueda ser aprovechada para lograr una soluci&oacute;n intermedia: un relevo en la presidencia pactado entre Damasco, Mosc&uacute; y Washington que pusiera fin a la guerra civil e iniciase una transici&oacute;n ordenada. Continuando al mismo tiempo, claro est&aacute;, la ofensiva internacional contra el ISIS hasta su derrota final.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Morales Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/rusia-bombardeando-siria_132_4263309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2015 05:50:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0f0e7a1c-f4f2-4a97-a131-ef2bcdaa0978_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="43689" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0f0e7a1c-f4f2-4a97-a131-ef2bcdaa0978_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="43689" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Por qué Rusia está bombardeando Siria?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0f0e7a1c-f4f2-4a97-a131-ef2bcdaa0978_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Siria,Rusia,Isis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La influencia de Rusia en el nuevo gobierno de Grecia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/influencia-rusia-nuevo-gobierno-grecia_1_4391855.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d8afaf1-dbe9-41f5-b742-a9a8ffcffdbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La influencia de Rusia en el nuevo gobierno de Grecia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pese a ciertas coincidencias en el discurso antioccidental, SYRIZA no comparte las ideas agresivas e imperialistas del ultranacionalismo ruso.</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo en colaboraci&oacute;n con </em><em>Eurasianet.es</em>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es la Grecia de SYRIZA un &ldquo;caballo de Troya&rdquo; de Putin para influir desde dentro en la UE? Aunque muy repetida estos d&iacute;as, la idea tampoco es nueva: <a href="http://www.ecfr.eu/publications/summary/a_power_audit_of_eu_russia_relations" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe del think tank ECFR</a>  de 2007 ya usaba este s&iacute;mil refiri&eacute;ndose al pa&iacute;s heleno &mdash;gobernado entonces por el centroderecha de Nueva Democracia&mdash;, situ&aacute;ndolo junto con Chipre como los dos Estados miembros m&aacute;s pr&oacute;ximos a Mosc&uacute;; aunque con un peso reducido en las posiciones comunes de la Uni&oacute;n. Pero &iquest;hasta qu&eacute; punto podemos hablar de una &ldquo;conexi&oacute;n rusa&rdquo; que explique las decisiones de Grecia a partir de ahora?
    </p><p class="article-text">
        Aparte de  <strong>v&iacute;nculos culturales e hist&oacute;ricos</strong>, como el cristianismo ortodoxo, existen importantes  <strong>lazos comerciales</strong>. Rusia es el principal exportador a Grecia, por encima de Alemania, y le suministra dos tercios del gas natural que consume. La compa&ntilde;&iacute;a rusa Gazprom lleg&oacute; a considerar la adquisici&oacute;n de DEPA, el monopolio p&uacute;blico griego abierto a la privatizaci&oacute;n; aunque  <a href="http://www.wsj.com/articles/SB10001424127887324634304578536962064277772" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">finalmente retir&oacute; su oferta</a>. Atenas ya consigui&oacute; el pasado a&ntilde;o una rebaja del 15% en el precio del gas, debido a sus dificultades econ&oacute;micas; pero est&aacute; negociando en este momento con Mosc&uacute; una flexibilizaci&oacute;n de las cl&aacute;usulas <em>&ldquo;take or pay&rdquo; </em>en los contratos vigentes, que le obligar&iacute;an a pagar <a href="https://www.stratfor.com/analysis/greece-uses-russia-strengthen-its-position" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una penalizaci&oacute;n de 100 millones de euros</a>  al haberse reducido su consumo como resultado de la crisis. Por tanto, existe una dependencia energ&eacute;tica que, si bien no es tan acusada como la de otros pa&iacute;ses europeos que reciben la pr&aacute;ctica totalidad de su gas de Gazprom, s&iacute; es suficiente para condicionar su relaci&oacute;n en el &aacute;mbito pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Las  <strong>sanciones y contrasanciones entre la UE y Rusia</strong>  a ra&iacute;z del conflicto de <a href="http://www.bloomberg.com/news/articles/2014-08-11/greece-s-recession-exit-hopes-may-stumble-on-russia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ucrania han da&ntilde;ado seriamente</a>  a la ya maltrecha econom&iacute;a griega. El turismo, que representa el 16% del PIB griego, se ha visto perjudicado por la depreciaci&oacute;n del rublo y la consiguiente disminuci&oacute;n del n&uacute;mero de turistas rusos, uno de los mercados emisores m&aacute;s atractivos y de crecimiento m&aacute;s r&aacute;pido. En cuanto al embargo ruso de exportaciones agroalimentarias europeas, Grecia no es en general uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s afectados, salvo en productos concretos como la fresa o el melocot&oacute;n: la mitad y un cuarto de su producci&oacute;n, respectivamente, ten&iacute;an como destino Rusia. A esto se a&ntilde;aden los efectos negativos en los precios de la saturaci&oacute;n del mercado interno por el excedente resultante. Mosc&uacute; <a href="http://rt.com/business/227751-russia-greece-financial-aid/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha mostrado receptiva</a>  tambi&eacute;n a considerar una hipot&eacute;tica petici&oacute;n griega de ayuda financiera, que podr&iacute;a ser &uacute;til para Atenas como complemento a la proporcionada por la <em>troika; </em>aunque los problemas internos de la econom&iacute;a rusa har&iacute;an dif&iacute;cil poner en pr&aacute;ctica esta opci&oacute;n. Todo esto contribuye a explicar, en parte, la <a href="http://www.ft.com/intl/cms/s/0/a87747de-a713-11e4-b6bd-00144feab7de.html#axzz3QZQG6q7u" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oposici&oacute;n de Atenas a nuevas sanciones</a>  contra Mosc&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la  <strong>pol&iacute;tica exterior</strong>, Tsipras <a href="http://www.ft.com/intl/cms/s/0/a87747de-a713-11e4-b6bd-00144feab7de.html#axzz3QZQG6q7u" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha realizado cr&iacute;ticas muy duras</a>  al gobierno ucraniano surgido del Euromaid&aacute;n, enfatizando &mdash;probablemente en exceso&mdash; el protagonismo de la ultraderecha xen&oacute;foba en la revoluci&oacute;n y despu&eacute;s entre las nuevas autoridades de Kiev; un argumento en el que coincide sustancialmente con otros partidos con los que comparte grupo en el Parlamento Europeo, como IU o Podemos. Esta ret&oacute;rica es recibida muy negativamente por otros pa&iacute;ses de la UE que se han situado claramente del lado ucraniano en su conflicto armado con Rusia; los cuales acusan a Grecia de emplear id&eacute;nticos argumentos a los difundidos por Mosc&uacute; como justificaci&oacute;n de su invasi&oacute;n de Crimea y el Donbass. Pero m&aacute;s que de una SYRIZA prorrusa <em>per se, </em>que considerase leg&iacute;tima la intervenci&oacute;n militar contra Ucrania, se trata ante todo de una mera continuaci&oacute;n de sus cr&iacute;ticas a Bruselas acerca de las pol&iacute;ticas de austeridad, que les lleva a mostrarse igualmente opuestos a otras posiciones europeas en el marco de su estrategia para presionar a la Uni&oacute;n. Existe tambi&eacute;n una cierta inercia de la Guerra Fr&iacute;a &mdash;apreciable entre algunos sectores de la izquierda europea&mdash; al percibir err&oacute;neamente a Mosc&uacute; como protecci&oacute;n frente a la hegemon&iacute;a estadounidense; olvidando los valores ultraconservadores y el capitalismo olig&aacute;rquico en los que se apoya el r&eacute;gimen de Putin. En el caso de Ucrania, la propaganda del Kremlin <a href="http://eurasianet.es/2014/11/antifascismo-y-extrema-derecha-donbass/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presentando su intervenci&oacute;n como una &ldquo;lucha antifascista&rdquo;</a>  ha llegado a atraer voluntarios comunistas de diversos pa&iacute;ses, que luchan junto a combatientes procedentes de la ultraderecha rusa.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la conexi&oacute;n ideol&oacute;gica, han existido reuniones de  <a href="http://www.interpretermag.com/aleksandr-dugin-and-greeces-syriza-connection/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miembros de SYRIZA y de su socio ANEL con Alexander Dugin</a>, acad&eacute;mico ruso conocido por su defensa de la teor&iacute;a conocida como eurasianismo. Las ideas eurasianistas, de  <a href="http://www.aecpa.es/uploads/files/congresos/congreso_09/grupos-trabajo/area07/GT03/10.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">larga tradici&oacute;n en la extrema derecha rusa</a>, engloban un nacionalismo radical basado en el temor a la supuesta influencia destructiva de Occidente, reivindicando en cambio la superioridad de una &ldquo;civilizaci&oacute;n eurasi&aacute;tica&rdquo; que legitimar&iacute;a la expansi&oacute;n imperial de Rusia en el espacio de la antigua URSS. Sin embargo, hay que decir tambi&eacute;n que el eurasianismo tiene una escasa influencia real en el reducido c&iacute;rculo del Kremlin &mdash;mucho m&aacute;s pragm&aacute;tico que ideol&oacute;gico&mdash; donde se toman las decisiones, precisamente por vincularse a los delirios conspiranoicos de figuras marginales como Dugin. Lo que est&aacute; sucediendo a partir del conflicto de Ucrania es que el Kremlin emplea una ret&oacute;rica mucho m&aacute;s agresiva, tomando argumentos geopol&iacute;ticos ya empleados antes por los eurasianistas; pero lo hace como mero instrumento propagand&iacute;stico para difundir una imagen amenazadora de Occidente. Esto no implica en modo alguno que Dugin est&eacute; dictando la pol&iacute;tica exterior rusa; de hecho, &eacute;ste ha impulsado en el pasado movimientos radicales de oposici&oacute;n como el Partido Nacional-Bolchevique creado junto al escritor Eduard Limonov; y <a href="http://www.csmonitor.com/World/Europe/2015/0127/Putin-s-brain-says-he-doesn-t-have-Putin-s-ear.-Do-we-know-who-does" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ha quejado recientemente en p&uacute;blico</a>  de no ser escuchado en los c&iacute;rculos de poder.
    </p><p class="article-text">
        Los contactos con Rusia de SYRIZA se explican as&iacute;, m&aacute;s que por una adhesi&oacute;n ideol&oacute;gica a la doctrina eurasianista &mdash;a la que tampoco se puede adscribir realmente al propio Putin, como hemos visto&mdash;, por su trayectoria de b&uacute;squeda de apoyos internacionales desde la oposici&oacute;n, en una l&iacute;nea de cr&iacute;tica generalizada a EE.UU. y la UE en la que existen ciertamente coincidencias discursivas con Mosc&uacute;. Sin embargo, ser&iacute;a exagerado incluir a la formaci&oacute;n de Tsipras en un supuesto eje de movimientos radicales europeos de extrema izquierda y extrema derecha directamente controlados por el Kremlin: m&aacute;s a&uacute;n, cuando uno de los principales rivales de la coalici&oacute;n de Tsipras es la formaci&oacute;n neonazi Amanecer Dorado, mucho m&aacute;s similar a la ultraderecha rusa tanto en ideas como en t&aacute;cticas. El mayor riesgo de actuar como &ldquo;caballo de Troya&rdquo; ruso lo puede representar no tanto SYRIZA &mdash;que ya est&aacute; mostr&aacute;ndose m&aacute;s pragm&aacute;tica desde que ocupa el gobierno&mdash; como su socio de gobierno ANEL: su <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/piensa-inmigracion-partido-gobierna-Syriza_0_350315988.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">populismo nacional-patri&oacute;tico y xen&oacute;fobo</a>  crea un lenguaje com&uacute;n con Mosc&uacute; que, unido a la personalidad de su l&iacute;der Panos Kammenos, ahora ministro de Defensa, dar&aacute; seguramente numerosos titulares en el futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Morales Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/influencia-rusia-nuevo-gobierno-grecia_1_4391855.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Feb 2015 19:48:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8d8afaf1-dbe9-41f5-b742-a9a8ffcffdbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="408139" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8d8afaf1-dbe9-41f5-b742-a9a8ffcffdbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="408139" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La influencia de Rusia en el nuevo gobierno de Grecia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8d8afaf1-dbe9-41f5-b742-a9a8ffcffdbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rusia: vuelta a la mentalidad de fortaleza asediada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/rusia-vuelta-mentalidad-fortaleza-asediada_1_4452791.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ad67e4c-da27-4b0b-b712-ebad0563f409_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rusia: vuelta a la mentalidad de fortaleza asediada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El aislamiento internacional y las presiones sobre la economía rusa no van a debilitar al Kremlin ni a detener su intervención en Ucrania.</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo en colaboraci&oacute;n con&nbsp;</em><a href="http://eurasianet.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurasianet.es</a>
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.google.es/search?q=putin+cartoon+ukraine&amp;es_sm=93&amp;source=lnms&amp;tbm=isch&amp;sa=X&amp;ei=MyqXVN6GDMyzafrUgbgE&amp;ved=0CAgQ_AUoAQ&amp;biw=1920&amp;bih=955" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las vi&ntilde;etas de la prensa occidental</a>, Rusia suele aparecer como un gran oso que engulle a Ucrania, azuzado por un fornido Putin; mientras los dem&aacute;s pa&iacute;ses contemplan impotentes la escena. Tan popular es esta met&aacute;fora, que hasta el propio presidente ruso daba su propia versi&oacute;n en la &uacute;ltima de sus <a href="http://eng.news.kremlin.ru/news/23406" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">maratonianas ruedas de prensa anuales</a>: Rusia es &ldquo;el oso que protege su <em>taig&aacute;&rdquo;</em>, el bosque de su h&aacute;bitat natural, frente a los intrusos. Un mensaje que, a la vista de su papel en la crisis ucraniana, deja lugar a pocas dudas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su funci&oacute;n humor&iacute;stica, estas representaciones culturales reflejan la imagen predominante en el discurso social acerca de los dem&aacute;s pa&iacute;ses, y sus diferencias con el nuestro. Delimitar qui&eacute;nes son <em>los otros </em>nos permite encontrar nuestra propia identidad y establecer qui&eacute;nes son como nosotros, frente a los potenciales adversarios a los que atribuimos caracter&iacute;sticas opuestas: diplomacia frente a guerra, democracia frente a dictadura, civilizaci&oacute;n frente a barbarie, Occidente frente a&hellip; Para los acad&eacute;micos de las Relaciones Internacionales, la construcci&oacute;n social de las identidades ha centrado nuestro principal&nbsp;<a href="http://books.google.es/books?id=s2xjEd0ww2sC&amp;lpg=PR13&amp;ots=UDlIAgCdSt&amp;dq=social%20theory%20of%20international%20politics&amp;lr&amp;hl=es&amp;pg=PP1#v=onepage&amp;q&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debate</a> en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Rusia es un claro ejemplo de c&oacute;mo estas im&aacute;genes de los Estados condicionan nuestra interpretaci&oacute;n de sus acciones. La met&aacute;fora del oso nos hace entender la agresividad de Mosc&uacute; como el comportamiento <em>instintivo</em> de un depredador; pero a la vez <em>irracional</em>, lo que hace imposible cualquier negociaci&oacute;n. Frente a un actor con el que no compartimos un lenguaje com&uacute;n, y cuya naturaleza le empujar&iacute;a siempre a atacar, la fuerza ser&iacute;a la &uacute;nica respuesta eficaz. Sin embargo, esta simplificaci&oacute;n ignora los motivos del Kremlin desde el punto de vista de sus propios intereses, atribuy&eacute;ndolos a impulsos agresivos sin explicaci&oacute;n l&oacute;gica. Y en segundo lugar, evita cuestionarse en qu&eacute; medida otros pa&iacute;ses podr&iacute;an haber modificado ese comportamiento, si se trata de un c&aacute;lculo racional y no de una reacci&oacute;n inevitable.
    </p><p class="article-text">
        Esta perspectiva arroja algo de luz sobre la aparente inconsciencia de Putin hacia la grave situaci&oacute;n de la econom&iacute;a rusa, golpeada tanto por la ca&iacute;da del precio del petr&oacute;leo como por el hundimiento del rublo y las sanciones internacionales; incluso permiti&eacute;ndose afirmar que la crisis <a href="http://eng.news.kremlin.ru/news/23406" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;no durar&aacute; m&aacute;s de dos a&ntilde;os&rdquo;</a>. Pero es que en la mentalidad de Putin tampoco existe otra alternativa que asumir el coste de sus &uacute;ltimas acciones, por elevado que sea. En su visi&oacute;n del mundo, Rusia es una gran potencia que lucha por sobrevivir en un entorno plagado de enemigos, que tratan de&nbsp;<a href="http://eng.news.kremlin.ru/news/23406" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;encadenar al oso y arrancarle sus dientes y garras&rdquo;</a> someti&eacute;ndolo al dictado de otras potencias m&aacute;s poderosas. Una idea con tintes de paranoia, pero que surge de <a href="http://eurasianet.es/2014/11/putin-ante-caida-muro-berlin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su propia experiencia vital</a>, al haber asistido en primera persona a la disoluci&oacute;n de dos Estados &mdash;la RDA y despu&eacute;s la URSS&mdash; que corrieron esa suerte por sus propias debilidades.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No utiliza tambi&eacute;n el Kremlin este recurso como instrumento de propaganda, acusando a Occidente de todos los males para eludir sus propias responsabilidades? Sin ninguna duda. Pero es igualmente cierto que el presidente ruso cree <em>realmente</em> estar afrontando una amenaza existencial, iniciada con las sucesivas ampliaciones de la OTAN y m&aacute;s recientemente con el Euromaid&aacute;n, que Mosc&uacute; percibi&oacute; como una nueva &ldquo;revoluci&oacute;n de colores&rdquo; instigada por Occidente con el &uacute;nico fin de debilitarla. Esta sensaci&oacute;n de vulnerabilidad como &ldquo;fortaleza asediada&rdquo;, en un entorno ferozmente competitivo en el que s&oacute;lo los Estados m&aacute;s fuertes sobreviven, explica la conmoci&oacute;n causada en el Kremlin por el derrocamiento de su socio Yanukovich el pasado febrero. Al saberse impotente para detener el cambio pol&iacute;tico en el pa&iacute;s vecino, Putin vio hacerse realidad su mayor temor: perder su credibilidad ante Occidente como una gran potencia cuyos intereses deb&iacute;an ser respetados, y que tampoco aceptar&iacute;a injerencias en su propio territorio.
    </p><p class="article-text">
        La anexi&oacute;n de Crimea y la posterior intervenci&oacute;n en el Donbass &mdash;<a href="http://eurasianet.es/2014/03/crimea-mayor-error-putin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">claramente contraproducentes</a> desde una l&oacute;gica de respeto a la legalidad internacional, o promoci&oacute;n de una imagen fiable ante los socios comerciales e inversores extranjeros&mdash; s&oacute;lo se explican as&iacute; como represalia ejemplarizante para disuadir a Occidente de nuevas intervenciones en pa&iacute;ses aliados. Una interpretaci&oacute;n sesgada, es cierto, de la revoluci&oacute;n en Kiev, que pese a recibir un innegable apoyo de EE.UU. y la UE no fue orquestada por estos, sino que surgi&oacute; del descontento social ante un r&eacute;gimen corrupto; y s&oacute;lo despu&eacute;s acabar&iacute;a derivando en revuelta por los intereses de las fuerzas pol&iacute;ticas locales, que aprovecharon la protesta para tomar el poder. Pero en el imaginario colectivo de los l&iacute;deres rusos, en el que los ciudadanos carecen de intereses propios, los movimientos de contestaci&oacute;n social &mdash;tanto en Ucrania como en la propia Rusia&mdash; han de ser siempre &ldquo;quintas columnas&rdquo; de otros actores m&aacute;s poderosos.
    </p><p class="article-text">
        Para el Kremlin, el conflicto de Ucrania no se trata de una pugna sobre determinados valores, como lo define por ejemplo la UE; sino de una competici&oacute;n entre los Estados m&aacute;s fuertes &mdash;como EE.UU.&mdash; y otras potencias m&aacute;s vulnerables como Rusia, que corren el riesgo de quedar a merced de los anteriores. A lo largo del &uacute;ltimo a&ntilde;o, el progresivo aislamiento de Mosc&uacute; ha ido aumentando esta sensaci&oacute;n de debilidad, lo que ha contribuido a polarizar la dicotom&iacute;a entre su identidad y la de Occidente. En etapas anteriores, Putin se limitaba a defender valores conservadores tradicionales &mdash;como el patriotismo, el Estado fuerte o el sentido de colectividad frente al individualismo&mdash;, pero reivindicando al mismo tiempo el papel de Rusia en la herencia cultural europea, que justificar&iacute;a su influencia en una Europa pol&iacute;tica no limitada a la UE. Ahora, en cambio, el Kremlin est&aacute; recuperando los argumentos del nacionalismo radical conocido como <em>eurasianismo</em>, cuya visi&oacute;n maniquea de una civilizaci&oacute;n rusa incompatible con Occidente encaja con lo que Putin considera que ha ocurrido en Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Y esto nos lleva al factor principal, sin el cual las &eacute;lites rusas no ser&iacute;an capaces de sostener esta visi&oacute;n de los intereses nacionales: la identidad de Rusia como una &ldquo;gran potencia fuerte y respetada&rdquo; &mdash;y no la de &ldquo;socio fiable y cumplidor de la legalidad internacional&rdquo;&mdash; es compartida por la mayor&iacute;a de los ciudadanos, nos guste o no. Como podemos ver en el gr&aacute;fico, desde la vuelta de Putin a la presidencia en marzo de 2012, el cambio de tendencia m&aacute;s claro se produce precisamente a ra&iacute;z del Euromaid&aacute;n, y especialmente tras la anexi&oacute;n de Crimea, que ha dado lugar a <a href="http://www.levada.ru/eng/indexes-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un dr&aacute;stico repunte de la popularidad del presidente y en la valoraci&oacute;n del rumbo del pa&iacute;s</a>, superiores al 80% y al 50% respectivamente. La mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, aunque por una diferencia menor &mdash;45% frente al 34%&mdash;,&nbsp;<a href="http://www.levada.ru/eng/russian-participation-ukrainian-crisis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apoya tambi&eacute;n la intervenci&oacute;n de tropas rusas</a> en el conflicto, oficialmente no reconocida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/964a8af1-ea5f-4527-a1f9-cec96f667f4a_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/964a8af1-ea5f-4527-a1f9-cec96f667f4a_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/964a8af1-ea5f-4527-a1f9-cec96f667f4a_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/964a8af1-ea5f-4527-a1f9-cec96f667f4a_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/964a8af1-ea5f-4527-a1f9-cec96f667f4a_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/964a8af1-ea5f-4527-a1f9-cec96f667f4a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/964a8af1-ea5f-4527-a1f9-cec96f667f4a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Este respaldo social a la pol&iacute;tica exterior, influido naturalmente por el control estatal sobre la televisi&oacute;n y otros medios, hace dif&iacute;cil pensar que el Kremlin vaya a ceder a corto plazo a las presiones occidentales. Por el contrario, es mucho m&aacute;s probable que se trate de alentar el patriotismo de los rusos frente al aislamiento exterior, confiando en que Occidente volver&aacute; al <em>business as usual </em>cuando necesite la cooperaci&oacute;n de Rusia en otros asuntos. En cualquier caso, la experiencia nos demuestra que plantear los conflictos como un juego de suma cero &mdash;como se hizo en su momento con Ucrania, cuyo acercamiento a la UE se present&oacute; imprudentemente como una victoria geopol&iacute;tica sobre Mosc&uacute;&mdash;, en lugar de intentar compatibilizar los intereses, favorece este tipo de respuestas agresivas por parte de Rusia; siempre propensa a reaccionar como un oso acorralado y herido cuando se considera ignorada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Morales Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/rusia-vuelta-mentalidad-fortaleza-asediada_1_4452791.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Dec 2014 19:53:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4ad67e4c-da27-4b0b-b712-ebad0563f409_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="28301" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4ad67e4c-da27-4b0b-b712-ebad0563f409_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="28301" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Rusia: vuelta a la mentalidad de fortaleza asediada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4ad67e4c-da27-4b0b-b712-ebad0563f409_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ucrania: nuevo parlamento, viejos problemas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/ucrania-nuevo-parlamento-viejos-problemas_1_4556150.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e88df7b-1a30-41cd-a339-13b17d326bfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ucrania: nuevo parlamento, viejos problemas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los resultados de las elecciones a la Rada Suprema apuestan por la estabilidad, pero no resuelven la crisis socioeconómica o el conflicto armado</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo en colaboraci&oacute;n con </em><a href="http://eurasianet.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurasianet.es</a>
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de las elecciones parlamentarias celebradas en Ucrania el 26 de octubre ofrece resultados muy dispares, dependiendo de la perspectiva que se adopte. Por un lado, los que interpretan la competencia pol&iacute;tica dentro de ese pa&iacute;s en clave ideol&oacute;gica &mdash;pugna por el acercamiento a los valores representados por la UE&mdash; consideran que los ciudadanos han decidido apoyar claramente estas reformas. El triunfo de las opciones consideradas &ldquo;proeuropeas&rdquo; es, en efecto, incontestable: los tres primeros partidos, el Frente Popular del primer ministro Arseniy Yatseniuk, el Bloque Poroshenko del actual presidente y el partido Autoayuda del alcalde de Lviv, suman m&aacute;s del 50% de los votos.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, los partidos de extrema derecha nacionalista han quedado fuera de la Rada Suprema al no superar la barrera del 5% <a href="http://www.cvk.gov.ua/pls/vnd2014/wp300ept001f01=910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el reparto a nivel nacional</a>; s&oacute;lo el Partido Radical del populista Oleg Lyashko, conocido por sus <a href="http://www.amnesty.org/en/news/Impunity-reigns-for-abductions-ill-treatment-eastern-Ukraine-06-08-2014" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detenciones ilegales y malos tratos</a> a supuestos &ldquo;colaboracionistas&rdquo; con Rusia, ha entrado con un exiguo 7,4%. No obstante, algunos dirigentes de grupos minoritarios fascistas &mdash;como Dmitro Yarosh, del Sector de Derechas, o Andriy Biletskiy, de la Asamblea Social-Nacional y comandante del Batall&oacute;n Azov&mdash; han conseguido un esca&ntilde;o individual, <a href="http://www.cvk.gov.ua/pls/vnd2014/wp039ept001f01=910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la otra mitad de la c&aacute;mara que se elige en distritos por sistema mayoritario</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estos resultados confirman tambi&eacute;n la profunda fragmentaci&oacute;n territorial y alertan de nuevas crisis de inestabilidad pol&iacute;tica. El Bloque de Oposici&oacute;n &mdash;sucesor del Partido de las Regiones del depuesto presidente Yanukovich&mdash;  ha obtenido menos del 10%; mientras que el Partido Comunista, con menos del 4%, ni siquiera ha entrado en la Rada. Ambos eran tradicionalmente los representantes de las regiones del este y sur que los rebeldes identifican con &ldquo;Nueva Rusia&rdquo;; su ca&iacute;da no se explica por un trasvase del voto hacia los partidos nacionalistas ucranianos o &ldquo;proeuropeos&rdquo;, sino por la desvinculaci&oacute;n de los votantes respecto a la pol&iacute;tica nacional y su desconfianza hacia todas las formaciones. As&iacute;, la <a href="http://www.cvk.gov.ua/pls/vnd2014/wp084ept001f01=910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">participaci&oacute;n</a> en esas regiones ha sido claramente inferior a la del resto, con menos de un 50%. Esta alta abstenci&oacute;n es m&aacute;s acentuada en Donetsk y Lugansk, donde s&oacute;lo acudi&oacute; a las urnas un 32%; entre otras razones, por ser el escenario del conflicto armado y por haber impedido los separatistas votar en las zonas controladas por ellos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/833d03c9-81c4-4c29-ab3e-01607b9a27e8_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/833d03c9-81c4-4c29-ab3e-01607b9a27e8_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/833d03c9-81c4-4c29-ab3e-01607b9a27e8_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/833d03c9-81c4-4c29-ab3e-01607b9a27e8_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/833d03c9-81c4-4c29-ab3e-01607b9a27e8_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/833d03c9-81c4-4c29-ab3e-01607b9a27e8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/833d03c9-81c4-4c29-ab3e-01607b9a27e8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Cada una de estas perspectivas aporta un enfoque complementario, pero por s&iacute; solas son insuficientes para comprender la complejidad de la situaci&oacute;n. Y es que, si hay algo que han evidenciado estos comicios, es que el alto grado de desafecci&oacute;n con las formaciones pol&iacute;ticas y opciones electorales es un fen&oacute;meno transversal en el conjunto del pa&iacute;s, lejos de ser exclusivo del este y el sur. En un contexto de tanta tensi&oacute;n y polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica como el actual, la participaci&oacute;n en toda Ucrania ha alcanzado un magro 52%, con apenas seis regiones de un total de 26 &mdash;en especial, las m&aacute;s identificadas con el nacionalismo ucraniano&mdash; llegando al 60%. S&oacute;lo el 11% de las personas con derecho a voto ha apoyado al presidente, y sumando todas las opciones electorales &ldquo;reformistas&rdquo; y proeuropeas, alcanzan un mero 34% de los ucranianos. Unido esto a la elevada dispersi&oacute;n del voto, no se puede concluir que exista un apoyo tan s&oacute;lido de la ciudadan&iacute;a ucraniana a las actuales autoridades.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b50c912b-cb9f-429a-bfc9-8e017261b7ef_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b50c912b-cb9f-429a-bfc9-8e017261b7ef_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b50c912b-cb9f-429a-bfc9-8e017261b7ef_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b50c912b-cb9f-429a-bfc9-8e017261b7ef_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b50c912b-cb9f-429a-bfc9-8e017261b7ef_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b50c912b-cb9f-429a-bfc9-8e017261b7ef_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b50c912b-cb9f-429a-bfc9-8e017261b7ef_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta desafecci&oacute;n se explica por el sentimiento muy extendido de decepci&oacute;n ante las promesas incumplidas de regenerar la pol&iacute;tica, en las que tantas esperanzas se pusieron con el triunfo del Maid&aacute;n. Un ejemplo son las nuevas leyes de &ldquo;depuraci&oacute;n&rdquo; de los funcionarios nombrados en la presidencia de Yanukovich, convertidas en su d&iacute;a en una de las principales reivindicaciones de los manifestantes en Kiev, y que se han continuado exigiendo despu&eacute;s con nuevas movilizaciones. Pero independientemente de la cuestionable eficacia o legitimidad de estas medidas &mdash;posible puerta abierta a venganzas personales y pol&iacute;ticas&mdash;, muchas de las pr&aacute;cticas corruptas del pasado se mantienen: por ejemplo, en la confecci&oacute;n de listas de candidatos a las elecciones, donde empresarios locales financian la campa&ntilde;a del partido a cambio de uno de los primeros puestos, sin otro objetivo que defender sus propios intereses econ&oacute;micos. Un fen&oacute;meno que afecta negativamente, como es l&oacute;gico, a la credibilidad de las instituciones elegidas de esta forma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bef26336-91a8-4d5f-878b-1e5ffca31a72_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bef26336-91a8-4d5f-878b-1e5ffca31a72_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bef26336-91a8-4d5f-878b-1e5ffca31a72_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bef26336-91a8-4d5f-878b-1e5ffca31a72_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bef26336-91a8-4d5f-878b-1e5ffca31a72_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bef26336-91a8-4d5f-878b-1e5ffca31a72_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bef26336-91a8-4d5f-878b-1e5ffca31a72_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La fractura o <em>cleavage</em> m&aacute;s importante no es ya, por tanto, el regional; sino el que se produce entre la ciudadan&iacute;a y la &eacute;lite pol&iacute;tica. Un horizonte de inestabilidad en el que no puede descartarse que salte de nuevo la chispa de los enfrentamientos violentos en las calles, alentada por oportunistas de distinto signo como alternativa a los canales institucionales; m&aacute;s a&uacute;n, en un contexto de crisis econ&oacute;mica y continua degradaci&oacute;n de las condiciones de vida, donde los ucranianos est&aacute;n teniendo que asumir un duro programa de ajuste a cambio de la ayuda econ&oacute;mica occidental. La apuesta &ldquo;proeuropea&rdquo; en las urnas ha estado sin duda condicionada por esta percepci&oacute;n de que el pa&iacute;s depende completamente de la UE, la cual es ya el &uacute;nico vecino al que pueden recurrir en busca de apoyo: por ejemplo, recibiendo de ella el suministro de gas que Kiev no puede permitirse comprar directamente a Mosc&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; consecuencias tendr&aacute;n los resultados electorales para la guerra en las regiones del Donbass? Las &eacute;lites actualmente en el poder se han visto respaldadas, tanto en el interior de Ucrania como en el &aacute;mbito internacional, como una apuesta por la estabilidad y la seguridad frente a la amenaza de Rusia. Pero si tenemos en cuenta la desafecci&oacute;n ciudadana hacia las instituciones y la clase pol&iacute;tica, as&iacute; como el previsible descontento con el impacto social de los ajustes econ&oacute;micos, es probable que la gobernabilidad se demuestre m&aacute;s complicada de lo que parecen augurar estas amplias mayor&iacute;as. En ese contexto, Kiev tendr&iacute;a un claro incentivo para rehuir una soluci&oacute;n dialogada que deteriorase a&uacute;n m&aacute;s su imagen a los ojos de los ciudadanos, apareciendo como d&eacute;bil frente a Rusia. M&aacute;s a&uacute;n, en un debate pol&iacute;tico en el que el discurso nacionalista-patri&oacute;tico ha sido incorporado por todos los grandes partidos para evitar perder votos frente a los grupos ultranacionalistas minoritarios.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el escenario en el Donbass parece ya depender poco de las decisiones que adopte Kiev, para convertirse en un &ldquo;conflicto congelado&rdquo; como el de otros territorios del espacio postsovi&eacute;tico. Ucrania no es capaz de recuperar estas regiones militarmente enfrent&aacute;ndose a las tropas rusas; mientras que el Kremlin se limita a mantener el <em>statu quo </em>actual, con las &ldquo;Rep&uacute;blicas Populares&rdquo; de Donetsk y Lugansk separadas <em>de facto </em>del resto del pa&iacute;s, pero sin ampliar su extensi&oacute;n o incorporarlas de momento a Rusia. El conflicto armado seguir&aacute; siendo as&iacute; un serio foco de inestabilidad, lo cual, unido a la crisis socioecon&oacute;mica, las carencias del Estado de Derecho y la desafecci&oacute;n ciudadana resultante, nos obliga a moderar el optimismo &mdash;quiz&aacute;s excesivo&mdash; depositado en ese programa reformista proeuropeo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Morales Hernández, Rubén Ruiz Ramas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/ucrania-nuevo-parlamento-viejos-problemas_1_4556150.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Oct 2014 07:35:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6e88df7b-1a30-41cd-a339-13b17d326bfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73937" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6e88df7b-1a30-41cd-a339-13b17d326bfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73937" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ucrania: nuevo parlamento, viejos problemas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6e88df7b-1a30-41cd-a339-13b17d326bfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro claves sobre la tragedia del vuelo MH17 en Ucrania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/claves-tragedia-vuelo-mh17-ucrania_132_4748288.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/404794f8-7800-44bd-8a9a-8c4275072cd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro claves sobre la tragedia del vuelo MH17 en Ucrania"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La hipótesis más plausible apunta a que el Boeing 777 fue derribado por error por los separatistas de la autoproclamada Nueva Rusia</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo en colaboraci&oacute;n con </em><a href="http://eurasianet.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurasianet.es</a>
    </p><p class="article-text">
        Como es l&oacute;gico, en el breve plazo transcurrido desde la tragedia del vuelo MH17 de Malaysia Airlines que sobrevolaba territorio ucraniano, los interrogantes no resueltos superan en mucho a las escasas certezas. 298 muertos y un clima de acusaciones cruzadas entre el gobierno de Kiev, el de Mosc&uacute; y los separatistas de las &ldquo;Rep&uacute;blicas Populares&rdquo; de Donetsk y Lugansk (que reivindican la independencia del territorio hist&oacute;ricamente conocido como <em>Novorossiya </em>o Nueva Rusia) llaman a la m&aacute;s absoluta de las cautelas. Por ello, se ha de entender &eacute;ste como un an&aacute;lisis de urgencia en el que aportar algunas claves que permitan aventurar un relato de lo ocurrido (necesariamente provisional) y de sus implicaciones. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. &iquest;Qui&eacute;n derrib&oacute; el avi&oacute;n y por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los pocos aspectos sobre los que existe ya cierto acuerdo es el derribo del avi&oacute;n utilizando un misil tierra-aire. La trayectoria de la ca&iacute;da de la aeronave, sus restos y los de los propios pasajeros descartan una aver&iacute;a, as&iacute; como un impacto aire-aire: es decir, el vuelo MH17 no fue atacado por un caza. 
    </p><p class="article-text">
        El Boeing 777 sobrevolaba Donetsk a 10.600 metros de altitud cuando fue derribado. Entre el armamento pesado disponible en la zona, &uacute;nicamente un sistema de misiles antia&eacute;reos de tipo Buk-M1 (denominado SA-11 Gadfly en la nomenclatura de la OTAN) ser&iacute;a capaz de haberlo alcanzado; sobre esto tambi&eacute;n existe consenso. Tanto Ucrania como Rusia poseen unidades Buk-M1, aunque las instaladas en territorio ruso no llegaron a tener al avi&oacute;n dentro de su radio de alcance. Pero s&iacute; lo tuvo la unidad (una o varias, seg&uacute;n diversas fuentes, incluidas rusas) que pose&iacute;an desde hac&iacute;a semanas los separatistas. 
    </p><p class="article-text">
        Dentro del cruce de acusaciones a tres bandas entre ucranianos, separatistas y rusos, han surgido m&uacute;ltiples teor&iacute;as; algunas de ellas ciertamente conspirativas o propagand&iacute;sticas, sin pruebas concluyentes que las sustenten. Desde Mosc&uacute; se ha afirmado, por ejemplo, que los <a href="http://actualidad.rt.com/actualidad/view/134350-rusia-detectar-actividad-misiles-siniestro-avion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Buk-M1 ucranianos fueron utilizados</a> en el horario de la cat&aacute;strofe, y habr&iacute;an disparado pensando que lo hac&iacute;an contra una aeronave rusa; incluso podr&iacute;an haberlo hecho creyendo que se trataba del <a href="http://www.elmundo.es/internacional/2014/07/17/53c81fc3e2704ee9558b4573.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">avi&oacute;n presidencial de Putin</a>. La televisi&oacute;n estatal rusa RT difundi&oacute; tambi&eacute;n las declaraciones de un supuesto controlador a&eacute;reo espa&ntilde;ol del aeropuerto de Kiev (cuya identidad y credibilidad son dudosas, a la vista de anteriores comentarios), afirmando que dos <a href="http://actualidad.rt.com/actualidad/view/134299-controlador-trafico-aereo-buelo-mh17-escoltado-cazas-ucranianos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cazas ucranianos escoltaron al avi&oacute;n de Malaysia Airlines</a> para sospechosamente abandonarlo minutos antes del ataque. A d&iacute;a de hoy, la cuenta en Twitter de esta persona aparece cerrada. 
    </p><p class="article-text">
        El gobierno ucraniano, por su parte, apunt&oacute; en las primeras horas a la posibilidad de un derribo por un caza ruso, o por bater&iacute;as Buk-M1 desde territorio ruso; si bien despu&eacute;s han concentrado sus acusaciones en el uso de estos sistemas por los separatistas, apoy&aacute;ndose en una grabaci&oacute;n difundida por el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU). Aunque esta fuente tampoco sea en modo alguno imparcial, en ella se oye a miembros de las milicias conversar sobre el vuelo MH17 creyendo inicialmente que era un avi&oacute;n militar ucraniano; lo que parece coherente con otras informaciones de las que disponemos. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="http://widget.smartycenter.com/webservice/embed/9352/571637/600/338/0/0" _mce_src="http://widget.smartycenter.com/webservice/embed/9352/571637/600/338/0/0" scrolling="no" frameborder="0" height="338" width="600"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        La gravedad del suceso, su repercusi&oacute;n internacional y la imposibilidad de ofrecer una justificaci&oacute;n moral para un ataque a un vuelo de pasajeros nos conduce a pensar que, con independencia de la veracidad de la grabaci&oacute;n previa, se trat&oacute; de un error de los separatistas. Tanto el ej&eacute;rcito ucraniano como el ruso cuentan con la tecnolog&iacute;a necesaria para identificar cualquier aeronave, y es adem&aacute;s improbable que cualquiera de los dos apuntase a un avi&oacute;n que transitaba por una concurrida ruta comercial. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, las milicias rebeldes ya hab&iacute;an disparado y alcanzado antes a varios aviones de la fuerza a&eacute;rea ucraniana. El mismo d&iacute;a del siniestro, el l&iacute;der militar de los separatistas (el mercenario ruso Igor Girkin, alias Strelkov) se jactaba en las redes sociales de haber derribado dos aviones, uno de ellos todav&iacute;a sin identificar; para despu&eacute;s eliminar dichos mensajes: 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/489801335324561409?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Como se ha apuntado, es poco probable que los atacantes supieran que era un avi&oacute;n de pasajeros, ya que no s&oacute;lo no ganar&iacute;an nada en t&eacute;rminos militares con su derribo, sino que ver&iacute;an deslegitimados sus argumentos en favor de la independencia ante la opini&oacute;n p&uacute;blica. Hay que recordar adem&aacute;s que las milicias separatistas tampoco son un ej&eacute;rcito profesional: algunos de sus miembros son voluntarios o mercenarios con experiencia en combate, pero pueden carecer de la formaci&oacute;n y la tecnolog&iacute;a necesarias para emplear eficazmente un sistema de misiles tierra-aire, identificando claramente los blancos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. &iquest;Qui&eacute;n proporcion&oacute; el misil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay dos posibilidades: que fuera suministrado directamente por Mosc&uacute; o que fuese obtenido de un arsenal ucraniano. La primera ser&iacute;a coherente con lo que ha estado ocurriendo hasta ahora, ya que se ha observado a los milicianos disparar MANPADS (misiles m&aacute;s peque&ntilde;os y port&aacute;tiles, empleados por ejemplo contra helic&oacute;pteros) cuyo origen parece ser ruso. Para los separatistas, la frontera con Rusia es su principal v&iacute;a de abastecimiento, tanto de financiaci&oacute;n o equipamiento militar como de combatientes. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, un <a href="http://www.vesti.ru/doc.html?id=1741703" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medio ruso</a> inform&oacute; a finales de junio que las milicias hab&iacute;an capturado una base de la defensa a&eacute;rea ucraniana con sistemas Buk-M1, los mismos empleados en este caso. En cambio, otros expertos como <a href="http://inmoscowsshadows.wordpress.com/2014/07/17/reasons-why-malaysian-airlines-mh17-was-probably-shot-down-by-a-rebel-missile-and-why-this-mean-the-rebels-have-lost/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mark Galeotti</a> consideran que esto &uacute;ltimo habr&iacute;a sido una simple estratagema propagand&iacute;stica, y que los misiles fueron proporcionados por los rusos. Lo que parece seguro es que se trata de un <a href="http://www.ausairpower.net/APA-9K37-Buk.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema avanzado y complejo de manejar</a>; por lo que tambi&eacute;n quedar&iacute;a por dilucidar si fue acompa&ntilde;ado por personal capacitado para utilizarlo (en cuyo caso se tratar&iacute;a de un error mucho mayor), o fue operado directamente por miembros de las milicias separatistas.   
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. &iquest;Por qu&eacute; no se cerr&oacute; el espacio a&eacute;reo de una zona de guerra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La cadena de responsabilidades pol&iacute;ticas, legales y econ&oacute;micas no concluir&aacute; en el hipot&eacute;tico momento en que se conozca la autor&iacute;a del disparo. Es dif&iacute;cil explicarse c&oacute;mo permanec&iacute;a abierto el espacio a&eacute;reo de una regi&oacute;n en guerra donde se hab&iacute;an producido previamente derribos de aviones, por m&aacute;s que fueran militares; o por qu&eacute; Kiev no desvi&oacute; las rutas comerciales para impedir el paso por el Donbass una vez supo que los rebeldes contaban con misiles de alcance superior a los 20.000 metros. En la <a href="http://www.nytimes.com/interactive/2014/07/17/world/europe/maps-of-the-crash-of-malaysian-airlines-flight-mh17.html?_r=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">semana anterior, distintos vuelos</a> que atravesaban rutas similares hab&iacute;an desviado su trayecto; si bien es cierto que otros no lo hicieron, incluso siendo de las mismas compa&ntilde;&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Con respecto al vuelo MH17, se ha abierto una <a href="http://www.europapress.es/internacional/noticia-mh17-volaba-300-metros-encima-zona-exclusion-aerea-momento-siniestro-20140718131737.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">batalla de responsabilidades entre Malaysia Airlines y distintas organizaciones</a> de control a&eacute;reo europeas e internacionales. Tanto Eurocontrol como la empresa aseguran que el avi&oacute;n volaba 300 metros por encima de la zona de exclusi&oacute;n a&eacute;rea fijada por las autoridades ucranianas. Sin embargo, la Organizaci&oacute;n de Aviaci&oacute;n Civil Internacional (OACI) advirti&oacute; ya en abril que la zona era insegura en su totalidad. Con todo, la principal pugna va a producirse en torno a c&oacute;mo y qui&eacute;n va a desarrollar la investigaci&oacute;n de la cat&aacute;strofe, especialmente en cuanto al acceso a las cajas negras encontradas por los separatistas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. &iquest;C&oacute;mo va a influir este suceso en el conflicto de Ucrania?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde principios de mayo especialmente, ha quedado patente que las capacidades del ej&eacute;rcito separatista (la Milicia Popular del Donbass) depend&iacute;an de la ayuda econ&oacute;mica, suministros, armamento y voluntarios o mercenarios procedentes del otro lado de la frontera. As&iacute;, con independencia de la implicaci&oacute;n directa de las autoridades rusas en este abastecimiento, en el momento en que &eacute;stas tuvieran una determinaci&oacute;n firme por dificultarlo o impedirlo, el aparato militar de Nueva Rusia quedar&iacute;a herido de muerte y con &eacute;l la misma entidad secesionista. Putin ha tenido y tiene en su mano &ldquo;cerrar el grifo&rdquo;, y con ello poner una fecha aproximada de fin del conflicto armado tal como lo conocemos.  
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; no lo ha hecho? &iquest;qu&eacute; objetivos persigue?, y, sobre todo, &iquest;estar&iacute;a dispuesto a intervenir directamente dependiendo del contexto? Son preguntas que ya nos plante&aacute;bamos antes de lo sucedido con el vuelo MH17, entendiendo que hab&iacute;a tres opciones en las preferencias del Kremlin:  
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Como objetivo a corto plazo, seguir apoyando a los rebeldes de manera soterrada para forzar una negociaci&oacute;n con Kiev que estableciera un Estado federal, donde las regiones del este alcanzaran el autogobierno; as&iacute; como bloquear cualquier posibilidad de integraci&oacute;n de Ucrania en la OTAN. Esta ser&iacute;a la posici&oacute;n por defecto de Rusia. </li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Si en un momento dado la supervivencia del bando separatista estaba en peligro, aprovechar la oportunidad para entrar abiertamente en la guerra (bien con ataques limitados o con una invasi&oacute;n terrestre), justific&aacute;ndolo como &ldquo;intervenci&oacute;n humanitaria&rdquo; para proteger a la poblaci&oacute;n rusoparlante. Aunque Mosc&uacute; se ha mostrado m&aacute;s reacia a este grado de implicaci&oacute;n, no podr&iacute;a descartarse teniendo en cuenta precedentes como Georgia en 2008 o Crimea en este a&ntilde;o. </li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Si no se lograba ning&uacute;n resultado con la primera opci&oacute;n, y la segunda se consideraba demasiado arriesgada, seguir facilitando el apoyo necesario a los rebeldes para alargar la guerra sin intervenir directamente; creando una situaci&oacute;n de independencia <em>de facto</em> en el marco de un conflicto &ldquo;congelado&rdquo;. Este escenario podr&iacute;a ser compatible con una negociaci&oacute;n que culminase al menos en un Estado federal ucraniano, como soluci&oacute;n intermedia.  </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El derribo del Boeing 777 puede suponer un vuelco en los acontecimientos. Si nuestra hip&oacute;tesis provisional (y la de otros autores) es correcta, la Milicia Popular del Donbass habr&iacute;a abatido por error el vuelo de Malaysia Airlines; pero utilizando una bater&iacute;a Buk-M1 que opera en sus manos gracias en alguna medida a Rusia, bien por haber sido transportada desde territorio ruso, por haber proporcionado Mosc&uacute; entrenamiento para su uso, o por ambos motivos. Incluso si se tratase de un arma capturada por los rebeldes al ej&eacute;rcito ucraniano, el apoyo sostenido que han recibido de Rusia en todos los &aacute;mbitos sit&uacute;a a &eacute;sta en una posici&oacute;n ciertamente inc&oacute;moda ante la opini&oacute;n p&uacute;blica internacional, como colaboradora indirecta de la tragedia. 
    </p><p class="article-text">
        Dado que Rusia y EE UU tienen medios tecnol&oacute;gicos suficientes para conocer qui&eacute;n fue el responsable del ataque, el presidente ruso podr&iacute;a verse forzado a desvincularse progresivamente de los separatistas, para evitar tanto un refuerzo de las sanciones como un deterioro irreversible de su imagen internacional (ya gravemente da&ntilde;ada en los &uacute;ltimos meses). Este repliegue podr&iacute;a traducirse en la disminuci&oacute;n de los suministros que reciben los rebeldes a trav&eacute;s de la frontera; lo cual, si bien tampoco causar&iacute;a su inmediata desmovilizaci&oacute;n, les condenar&iacute;a antes o despu&eacute;s a la derrota. Una opci&oacute;n que sin duda no es la deseada por Putin, en tanto que supondr&iacute;a realizar concesiones para alcanzar una soluci&oacute;n dialogada; pero que sin duda ser&iacute;a preferible a prolongar indefinidamente esta crisis, que ya parece haber escapado a su control.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Ruiz Ramas, Javier Morales Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/claves-tragedia-vuelo-mh17-ucrania_132_4748288.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Jul 2014 07:59:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/404794f8-7800-44bd-8a9a-8c4275072cd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="71161" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/404794f8-7800-44bd-8a9a-8c4275072cd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="71161" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuatro claves sobre la tragedia del vuelo MH17 en Ucrania]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/404794f8-7800-44bd-8a9a-8c4275072cd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ucrania,Crisis Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué ocurrirá en las elecciones presidenciales del 25 de mayo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/ocurrira-elecciones-presidenciales-mayo_1_4918111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e52b5ad0-8902-4d67-ab5c-cd1febedeb3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué ocurrirá en las elecciones presidenciales del 25 de mayo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La disputa electoral se dará muy probablemente entre dos candidatos de corte occidental</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo en colaboraci&oacute;n con </em><a href="http://eurasianet.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurasianet.es</a>
    </p><p class="article-text">
        En el contexto actual no se pueden celebrar unas elecciones de &aacute;mbito estatal que cuenten con un m&iacute;nimo de garant&iacute;as procedimentales. A escasamente un mes de la primera vuelta de los comicios es dudoso que estos tengan lugar en la fecha y forma previstos, esto es, una elecci&oacute;n presidencial que no incorpore la consulta sobre la federalizaci&oacute;n del Estado o la elecci&oacute;n de gobernadores regionales. Por el momento, entre las concesiones del gobierno provisional figuran un aumento de la descentralizaci&oacute;n pol&iacute;tica y fiscal as&iacute; como la oficialidad del ruso. No la federalizaci&oacute;n del pa&iacute;s; la cual, en todo caso seg&uacute;n Kiev, solo llegar&iacute;a mediante un refer&eacute;ndum de &aacute;mbito estatal y no local, tal como demandan los rebeldes prorrusos.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el gobierno de la autoproclamada Rep&uacute;blica Popular de Donetsk convoc&oacute; inicialmente un refer&eacute;ndum de autodeterminaci&oacute;n para el 11 de mayo; sin embargo el <a href="http://www.ukrinform.ua/ukr/news/donetski_separatisti_rozpovili_pro_svoii_podalshi_plani_1931201" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">21 de abril dicho gobierno anunci&oacute;</a> la intenci&oacute;n de promover una Federaci&oacute;n de Rep&uacute;blicas Populares junto con Lugansk, Jarkiv y Odesa.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las elecciones presidenciales, independientemente de su fecha, se deben destacar dos elementos que los principales candidatos sin duda tienen en mente. Si la identidad nacional, como en anteriores comicios, contin&uacute;a siendo la principal fractura pol&iacute;tica que determina el voto en Ucrania, la salida <em>de facto</em> de los votantes de Crimea del censo obliga a renovar la estrategia electoral por dos motivos. Inicialmente supone que una victoria de una candidatura suroriental, como las que tradicionalmente han sido las del PCU y el Partido de las Regiones, no cuenta con un electorado lo suficientemente numeroso para ganar las elecciones presidenciales. De tal modo, si anteriormente los candidatos del este y oeste se disputaban la victoria en la segunda vuelta esencialmente en las regiones centrales, a partir de ahora se puede producir un desplazamiento hacia el este de la disputa, muy probablemente, entre dos candidatos de corte occidental. En esta primera elecci&oacute;n presidencial las posibilidades de que as&iacute; suceda son mayores al carecer hoy el Partido de las Regiones de un liderazgo claro y encontrarse cerca de su disoluci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Este nuevo escenario no ha pasado inadvertido a los ojos de los dos principales candidatos a la presidencia: el oligarca y exministro tanto con Y&uacute;schenko como con Yanuk&oacute;vich, Petro Poroshenko, y la ex primera ministra conocida previamente como <em>princesa del gas</em>, Yulia Timoshenko. El primero ha buscado presentarse en todo momento como el candidato del consenso y la unidad, tratando de desmarcarse desde la formaci&oacute;n del gobierno provisional de las decisiones m&aacute;s identitarias y buscando una candidatura unificada con el apoyo de Klitschko, el l&iacute;der opositor a Yanuk&oacute;vich con m&aacute;s apoyo electoral en el sur y este del pa&iacute;s. Incluso ha invitado de manera velada a su archienemiga Yulia a formar parte de su candidatura. Por su parte, Timoshenko, desfondada en las encuestas, decidi&oacute; dar un golpe de tim&oacute;n a su candidatura la semana pasada con una visita a Donetsk en busca de di&aacute;logo con los rebeldes prorrusos, previa critica a su vez a la &ldquo;operaci&oacute;n antiterrorista&rdquo; anunciada por el presidente en funciones Turch&iacute;nov, y apoyada por el primer ministro Yatseniuk, ambos miembros de Patria, el partido de Timoshenko.  La ex primera ministra, oriunda de la regi&oacute;n oriental de Dnipropetovsk, no lleg&oacute; a ning&uacute;n acuerdo con los rebeldes, pero aprovecho para realizar un primer acto de campa&ntilde;a al ofrecer una rueda de prensa en idioma ruso en Donetsk.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, salga quien salga vencedor de la contienda electoral, queda claro que si el Euromaidan sirvi&oacute; para derrocar a Yanuk&oacute;vich no ha servido para renovar a la &eacute;lite pol&iacute;tica, ya que es la vieja guardia olig&aacute;rquica la que sigue reparti&eacute;ndose el poder.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f5e4301-3919-44ec-a093-4e27bf89e17f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f5e4301-3919-44ec-a093-4e27bf89e17f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f5e4301-3919-44ec-a093-4e27bf89e17f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f5e4301-3919-44ec-a093-4e27bf89e17f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f5e4301-3919-44ec-a093-4e27bf89e17f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f5e4301-3919-44ec-a093-4e27bf89e17f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0f5e4301-3919-44ec-a093-4e27bf89e17f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Morales Hernández, Rubén Ruiz Ramas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/ocurrira-elecciones-presidenciales-mayo_1_4918111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Apr 2014 19:38:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e52b5ad0-8902-4d67-ab5c-cd1febedeb3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="70224" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e52b5ad0-8902-4d67-ab5c-cd1febedeb3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="70224" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Qué ocurrirá en las elecciones presidenciales del 25 de mayo?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e52b5ad0-8902-4d67-ab5c-cd1febedeb3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo,Crisis Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Se resolverá el conflicto tras el acuerdo de Ginebra del 17 de abril?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/resolvera-conflicto-acuerdo-ginebra-abril_1_4918156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ece7d54-e538-418d-9540-74250e62e395_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Se resolverá el conflicto tras el acuerdo de Ginebra del 17 de abril?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es improbable que la escalada de tensión del conflicto avance hasta un  punto en el que ya no sea posible aplicar la declaración de Ginebra</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo en colaboraci&oacute;n con </em><a href="http://eurasianet.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurasianet.es</a>
    </p><p class="article-text">
        La declaraci&oacute;n de Ginebra es un acuerdo de m&iacute;nimos para la &ldquo;desescalada&rdquo; de la tensi&oacute;n sobre el terreno, con el fin de evitar una guerra civil en Ucrania en la que podr&iacute;a intervenir tambi&eacute;n Rusia del lado de los rebeldes. El texto, por los profundos desacuerdos entre sus firmantes (EE.UU., la UE, Ucrania y Rusia), contiene numerosas ambig&uuml;edades que har&aacute;n dif&iacute;cil su implementaci&oacute;n. Con independencia de ello, el t&iacute;mido optimismo que gener&oacute; la reuni&oacute;n de Ginebra dur&oacute; menos de 48 horas a causa de los enfrentamientos en Sloviansk, donde fallecieron al menos tres personas.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, aunque en el texto todas las partes se comprometen a no emplear la fuerza, al desalojo de los edificios ocupados y al desarme de los grupos ilegales, las milicias prorrusas se oponen por el momento a cumplir estas condiciones, argumentando que no participaron en la cumbre y siguen una estrategia propia no dictada por Rusia. Adem&aacute;s, estos grupos ponen dos condiciones que para Kiev no estaban incluidas en el acuerdo de Ginebra: el desmantelamiento de los grupos armados pro-Maid&aacute;n como el Sector de Derechas, y el desalojo de la zona central de Kiev ocupada por los manifestantes desde noviembre.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, el gobierno ucraniano promete una amnist&iacute;a para todos los rebeldes, salvo quienes hayan cometido &ldquo;delitos graves&rdquo;. Esta definici&oacute;n no especifica si se trata de delitos de sangre o tambi&eacute;n de cualquier otro crimen considerado especialmente serio, como el terrorismo o el separatismo; en los cuales, seg&uacute;n Kiev, habr&iacute;an incurrido todos los participantes en la sublevaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El logro m&aacute;s relevante es que, por primera vez, Kiev acepta buscar consensos en el conjunto del pa&iacute;s para una reforma constitucional. Una soluci&oacute;n de compromiso podr&iacute;a incluir la cesi&oacute;n de competencias a las regiones, la elecci&oacute;n popular de los l&iacute;deres regionales y la cooficialidad del ruso en las regiones del sur y del este. Sin embargo, esta soluci&oacute;n dialogada no ser&aacute; posible a no ser que previamente se desarmen las milicias, se desalojen los edificios institucionales y se constituyan ejecutivos regionales con alguna base de legitimidad que sirvan como interlocutores a Kiev. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, es improbable que la escalada de tensi&oacute;n del conflicto avance hasta un punto en el que ya no sea posible dar cabida a los principales elementos de la declaraci&oacute;n de Ginebra. Ello se debe tanto a motivos externos como internos. Entre los primeros destaca, sobre todo, que la voluntad de Rusia no parece ser la de anexionar unas regiones a las que Putin se refiri&oacute; esta semana con su denominaci&oacute;n zarista, &ldquo;Nueva Rusia&rdquo;; sino la de forzar la federalizaci&oacute;n de Ucrania para mantener su influencia en el pa&iacute;s vecino mediante la acci&oacute;n de los representantes del este y sur en las instituciones regionales y centrales. Entre los factores internos sobresalen dos: por un lado la incapacidad manifiesta del gobierno de Kiev para ejercer la autoridad en varias regiones del este y sur, lo que, unido al precedente de Crimea, ha favorecido una tendencia sostenida hacia las concesiones a las demandas orientales. Por otro lado, la mayor&iacute;a social del sur y este de Ucrania no es separatista y no desea la guerra. Tampoco son esos objetivos de los principales oligarcas del Donb&aacute;s, con la excepci&oacute;n, quiz&aacute;s, de Yanuk&oacute;vich y su c&iacute;rculo conocido como &ldquo;La Familia&rdquo;. Tanto la sociedad como las &eacute;lites asisten al desaf&iacute;o separatista de forma pasiva, esperando a los r&eacute;ditos del mismo por medio de las soluciones intermedias (como el Estado Federal o el reconocimiento de la cooficialidad del ruso) que finalmente se acuerden con Kiev.  Independientemente de que se trate o no de preferencias rusas, la &ldquo;finlandizaci&oacute;n&rdquo; (neutralidad) y la federalizaci&oacute;n de Ucrania son el mejor escenario para lograr la estabilidad interna.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Morales Hernández, Rubén Ruiz Ramas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/resolvera-conflicto-acuerdo-ginebra-abril_1_4918156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Apr 2014 19:38:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7ece7d54-e538-418d-9540-74250e62e395_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="71727" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7ece7d54-e538-418d-9540-74250e62e395_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="71727" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Se resolverá el conflicto tras el acuerdo de Ginebra del 17 de abril?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7ece7d54-e538-418d-9540-74250e62e395_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo,Crisis Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué posición han adoptado EE.UU. y la UE?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/posicion-adoptado-eeuu-ue_1_4918261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08cfe55d-378b-408e-b130-3a3f4875f87b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué posición han adoptado EE.UU. y la UE?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Washington considera que Rusia es la responsable de los levantamientos armados en el este de Ucrania</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo en colaboraci&oacute;n con </em><a href="http://eurasianet.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurasianet.es</a>
    </p><p class="article-text">
        La Administraci&oacute;n estadounidense ha apoyado sin reservas al gobierno provisional liderado por Patria (el partido de Yulia Timoshenko y el actual primer ministro Arseni Yatseniuk), que <a href="http://www.eldiario.es/politica/Nuland-afirma-conversacion-UE-privada_0_226427728.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cont&oacute; con ayuda estadounidense</a> ya desde las protestas en Kiev. Washington considera que Rusia es la responsable de los levantamientos armados en el este de Ucrania, y por tanto ya no es posible cooperar con ella aunque se mantenga abierto el di&aacute;logo; por el contrario, se est&aacute;n considerando distintas opciones para reforzar la <a href="http://www.nytimes.com/2014/04/19/world/europe/us-plans-military-drills-in-eastern-europe.html?_r=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presencia militar de la OTAN</a> en Europa Oriental, como nueva &ldquo;pol&iacute;tica de contenci&oacute;n&rdquo; ante una Rusia expansionista. De momento, la Alianza Atl&aacute;ntica ha iniciado una <a href="http://www.nato.int/cps/en/natolive/news_109302.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">misi&oacute;n de patrulla en el B&aacute;ltic</a>o y <a href="http://www.usnews.com/news/articles/2014/04/22/us-sends-600-airborne-infantry-troops-to-poland-baltics" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se enviar&aacute;n tropas estadounidenses</a> a Estonia, Letonia, Lituania y Polonia atendiendo a las demandas de estos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la UE, la prioridad ha sido mantener el anunciado rumbo prooccidental de Ucrania tras la revoluci&oacute;n del Maid&aacute;n, reconociendo inmediatamente a las nuevas autoridades pese al incumplimiento del acuerdo alcanzado el 21 de febrero con mediaci&oacute;n europea (que obligaba a incluir al partido de Yanukovich en un gobierno provisional y mantener a &eacute;ste como presidente hasta unas elecciones a celebrar antes de fin de a&ntilde;o). Europa, junto con el FMI, ha prometido ayuda financiera para rescatar al pa&iacute;s de la bancarrota a cambio de un duro programa de ajuste del gasto p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Para afianzar estos compromisos, <a href="http://eeas.europa.eu/delegations/ukraine/press_corner/all_news/news/2014/2014_03_21_01_en.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se han firmado incluso</a> los apartados de car&aacute;cter pol&iacute;tico del Acuerdo de Asociaci&oacute;n (que rechaz&oacute; Yanukovich en noviembre) sin esperar a la celebraci&oacute;n de las elecciones presidenciales en mayo. Con esto se condiciona inevitablemente la orientaci&oacute;n del pa&iacute;s en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, a pesar de que el actual gobierno tenga car&aacute;cter provisional y no haya sido legitimado en las urnas por los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque algunos Estados miembros como Alemania se hayan mostrado reacios a continuar presionando a Mosc&uacute; mediante sanciones, la diplomacia com&uacute;n de la UE se ha limitado a respaldar las propuestas estadounidenses sin ofrecer ninguna posici&oacute;n diferenciada. As&iacute; qued&oacute; de manifiesto en la <a href="http://www.state.gov/secretary/remarks/2014/04/224947.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rueda de prensa conjunta</a> tras la cumbre de Ginebra (organizada a iniciativa de Washington), en la que la Alta Representante Catherine Ashton se limit&oacute; a corroborar cada una de las declaraciones de su hom&oacute;logo estadounidense, el Secretario de Estado John Kerry.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Video Rueda de prensa de John Kerry sobre la situaci&oacute;n en Ucrania</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-1U9B68wKP_U-8302', 'youtube', '1U9B68wKP_U', document.getElementById('yt-1U9B68wKP_U-8302'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-1U9B68wKP_U-8302 src="https://www.youtube.com/embed/1U9B68wKP_U?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Morales Hernández, Rubén Ruiz Ramas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/posicion-adoptado-eeuu-ue_1_4918261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Apr 2014 19:37:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/08cfe55d-378b-408e-b130-3a3f4875f87b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="66545" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/08cfe55d-378b-408e-b130-3a3f4875f87b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="66545" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Qué posición han adoptado EE.UU. y la UE?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/08cfe55d-378b-408e-b130-3a3f4875f87b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo,Crisis Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Está siendo adecuada la respuesta del gobierno de Kiev?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/adecuada-respuesta-gobierno-kiev_1_4918304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49cf9249-c44f-4f59-acc2-ddd1d151dbcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Está siendo adecuada la respuesta del gobierno de Kiev?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Kiev ha mostrado una gran resistencia a descentralizar el poder</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo en colaboraci&oacute;n con </em><a href="http://eurasianet.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurasianet.es</a>
    </p><p class="article-text">
        El actual ejecutivo ha ignorado de forma imprudente el descontento acumulado en las regiones del sur y este del pa&iacute;s, donde la mayor&iacute;a <a href="http://zn.ua/UKRAINE/mneniya-i-vzglyady-zhiteley-yugo-vostoka-ukrainy-aprel-2014-143598_.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la poblaci&oacute;n</a> considera ileg&iacute;tima la toma del poder por el Maid&aacute;n; aunque tampoco reconozcan ya al depuesto presidente Yanuk&oacute;vich. Por parte de Kiev ha existido una gran resistencia a descentralizar el poder (las regiones no eligen a sus propios gobernadores, sino que estos son nombrados directamente por el gobierno central), con el argumento de que facilitar&iacute;a el control de Rusia sobre esos territorios. Esto ha creado una sensaci&oacute;n de agravio entre muchos ucranianos de habla rusa, que han sentido que se ignoraban sus intereses y su identidad cultural diferenciada pese a tratarse de las regiones que m&aacute;s aportan al presupuesto del conjunto del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Al principio, las autoridades se mostraron incapaces de reaccionar ante la oleada de insurrecciones en el este. Los rebeldes trataron de presentarse como un &ldquo;Maid&aacute;n prorruso&rdquo;, desafiando a Kiev a utilizar contra ellos la fuerza igual que Yanukovich lo hizo contra los manifestantes. En algunos casos, la propia polic&iacute;a se uni&oacute; a los levantamientos. Esta par&aacute;lisis del gobierno permiti&oacute; que los milicianos se organizaran levantando barricadas y prepar&aacute;ndose para un ataque, haciendo as&iacute; dif&iacute;cil desalojarlos sin que se produjera un ba&ntilde;o de sangre.
    </p><p class="article-text">
        Cuando finalmente el gobierno decidi&oacute; lanzar una operaci&oacute;n (calificada como &ldquo;antiterrorista&rdquo;) con tropas del Ministerio del Interior y de las fuerzas armadas, el resultado fue un absoluto fracaso: varios blindados del ej&eacute;rcito ucraniano se negaron a disparar contra sus compatriotas y <a href="http://www.eldiario.es/politica/Blindados-ucranianos-prorrusos-Slaviank-Ucrania_0_250225083.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se pasaron con sus veh&iacute;culos</a> al bando rebelde. Tras la firma del acuerdo de Ginebra, Kiev suspendi&oacute; inicialmente estas operaciones; aunque los acontecimientos posteriores (negativa de las milicias a desarmarse o desalojar los edificios ocupados, y hallazgo del cad&aacute;ver de <a href="http://www.bbc.com/news/world-europe-27118875" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un concejal del partido Patria</a>, supuestamente asesinado por los rebeldes) han llevado al presidente interino Turchinov a anunciar su reanudaci&oacute;n. El acuerdo parece quedar as&iacute; roto por ambas partes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Morales Hernández, Rubén Ruiz Ramas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/adecuada-respuesta-gobierno-kiev_1_4918304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Apr 2014 19:37:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/49cf9249-c44f-4f59-acc2-ddd1d151dbcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="86990" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/49cf9249-c44f-4f59-acc2-ddd1d151dbcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="86990" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Está siendo adecuada la respuesta del gobierno de Kiev?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/49cf9249-c44f-4f59-acc2-ddd1d151dbcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo,Crisis Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuál ha sido el papel de Rusia en esa rebelión?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/papel-rusia-rebelion_1_4918442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f435f0e-1957-4374-926d-780cb056de1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuál ha sido el papel de Rusia en esa rebelión?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Kremlin está apoyando a las milicias, aunque sin involucrar sus propias tropas</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo en colaboraci&oacute;n con </em><a href="http://eurasianet.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurasianet.es</a>
    </p><p class="article-text">
        No se trata del mismo escenario que Crimea, la cual fue invadida por soldados rusos de uniforme, aunque se quitaron las insignias para que no pudiera implicarse a Mosc&uacute; (Putin <a href="http://eng.kremlin.ru/news/7034" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha reconocido finalmente</a> que se trataba de su ej&eacute;rcito). Como se ha dicho Rusia est&aacute; apoyando a las milicias, aunque sin involucrar sus propias tropas. El Kremlin tambi&eacute;n ha desplegado su aparato propagand&iacute;stico presentando a los ucranianos prorrusos como v&iacute;ctimas de un ataque injustificado (o incluso un plan de genocidio) iniciado por las autoridades de Kiev, a las que identifican con los sectores m&aacute;s radicales surgidos del Maid&aacute;n. Por ejemplo, los medios rusos acusaron a los paramilitares fascistas conocidos como Sector de Derechas del <a href="http://www.eldiario.es/politica/muertos-puesto-control-prorruso-Ucrania_0_251624847.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiroteo del domingo de Pascua</a> en la localidad de Sloviansk, con la &uacute;nica prueba de una tarjeta de visita encontrada en la zona y supuestamente perteneciente a su l&iacute;der Dmitro Yarosh.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Declaraci&oacute;n de Dmitro Yarosh, jefe del Sector de Derechas, al pueblo de Ucrania</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-ePZp5NLIglQ-3211', 'youtube', 'ePZp5NLIglQ', document.getElementById('yt-ePZp5NLIglQ-3211'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-ePZp5NLIglQ-3211 src="https://www.youtube.com/embed/ePZp5NLIglQ?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Putin <a href="http://eng.kremlin.ru/news/7034" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha afirmado hasta ahora</a> que su objetivo es proteger el derecho de esa poblaci&oacute;n a &ldquo;decidir su futuro&rdquo;, aunque parece aceptar que esta soluci&oacute;n pueda darse dentro del Estado ucraniano, con una nueva Constituci&oacute;n acordada ente todas las fuerzas pol&iacute;ticas que suponga la federalizaci&oacute;n de Ucrania y conceda el autogobierno a estas regiones. Sin embargo, Mosc&uacute; sigue manteniendo la amenaza de una intervenci&oacute;n militar si Kiev no atendiera a estas demandas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Morales Hernández, Rubén Ruiz Ramas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/papel-rusia-rebelion_1_4918442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Apr 2014 19:37:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9f435f0e-1957-4374-926d-780cb056de1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="54685" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9f435f0e-1957-4374-926d-780cb056de1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="54685" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Cuál ha sido el papel de Rusia en esa rebelión?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9f435f0e-1957-4374-926d-780cb056de1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo,Crisis Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quiénes son y qué demandan las milicias prorrusas y los activistas que los apoyan?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/demandan-milicias-prorrusas-activistas-apoyan_1_4918526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las acciones han estado lideradas por el colectivo separatista “República de Donetsk”</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo en colaboraci&oacute;n con </em><a href="http://eurasianet.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurasianet.es</a>
    </p><p class="article-text">
        Entre quienes forman la amalgama de lo que conocemos como los rebeldes prorrusos hay que diferenciar entre los activistas, las milicias y aquellos que prestan apoyo. Entre el primer grupo habr&iacute;a que introducir a los militantes de organizaciones que han tomado parte activa desde el inicio en la toma de los edificios gubernamentales u otras acciones operativas. Las acciones han estado lideradas por el colectivo separatista &ldquo;Rep&uacute;blica de Donetsk&rdquo;, prohibido desde 2007, cuyo l&iacute;der, Andrei Purgin, fue arrestado semanas antes, siendo sustituido por Pavel Gubarev, quien se autoproclam&oacute; Gobernador Popular de Donetsk antes de ser igualmente detenido. Gubarev y otros miembros de las organizaciones implicadas han pertenecido a colectivos ultranacionalistas rusos de corte neonazi como la Unidad Nacional Rusa. Pero entre quienes iniciaron las ocupaciones y quien actualmente las incorpora tras la proclamaci&oacute;n de la &ldquo;Rep&uacute;blica Popular de Donetsk&rdquo;  ya no hay mucha semejanza, ya que activistas de otros colectivos y partidos se han sumado a ella, incluyendo miembros a t&iacute;tulo individual del PR, Partido Comunista (PCU), Soyuz o el  Frente del Trabajo entre otros. En cualquier caso, las movilizaciones m&aacute;s numerosas se sit&uacute;an entre los 3.000 y 5.000 participantes en ciudades que, como Donetsk, superan el mill&oacute;n de habitantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bandera de la Autoproclamada Rep&uacute;blica Popular de Donestk</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e04e277-6529-46cd-b8f9-4b5b7b130e19_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e04e277-6529-46cd-b8f9-4b5b7b130e19_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e04e277-6529-46cd-b8f9-4b5b7b130e19_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e04e277-6529-46cd-b8f9-4b5b7b130e19_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e04e277-6529-46cd-b8f9-4b5b7b130e19_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e04e277-6529-46cd-b8f9-4b5b7b130e19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0e04e277-6529-46cd-b8f9-4b5b7b130e19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; que no es dif&iacute;cil comprender que dentro del movimiento el grupo m&aacute;s relevante es su brazo armado, la Milicia Popular del Donb&aacute;s. Sobre su naturaleza, la propaganda del Maid&aacute;n y <a href="http://www.nytimes.com/interactive/2014/04/20/world/europe/ukraine-provides-evidence-of-russian-military-in-civil-unrest.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EE.UU</a>. <a href="https://twitter.com/jmoraleshdez/status/457275340503539712" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;n difundiendo</a> que las sublevaciones est&aacute;n siendo ejecutadas por tropas rusas en lugar de poblaci&oacute;n local; lo cual es desmentido rotundamente por los <a href="https://twitter.com/cfranganillo/status/458489873704681472" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">corresponsales</a> sobre el terreno. Otra cuesti&oacute;n es que Rusia apoya intensamente a las milicias, aunque sin enviar sus propias tropas: probablemente utiliza a sus agentes de inteligencia para suministrar informaci&oacute;n, dinero o incluso armas a los prorrusos. Entre los milicianos armados destaca la presencia de ex miembros de las fuerzas antidisturbios Berkut, tristemente c&eacute;lebres por su participaci&oacute;n en la represi&oacute;n del Euromaid&aacute;n y desmanteladas por el gobierno provisional; milicias locales de Crimea, as&iacute; como de veteranos de la guerra de Afganist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Video en el que las milicias de autodefensa de Crimea confirman su participaci&oacute;n en las revueltas del este de Ucrania</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-lCc8Y5npVKg-3670', 'youtube', 'lCc8Y5npVKg', document.getElementById('yt-lCc8Y5npVKg-3670'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-lCc8Y5npVKg-3670 src="https://www.youtube.com/embed/lCc8Y5npVKg?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Distritos de la regi&oacute;n de Donetsk en los que hay edificios gubernamentales bajo control prorruso</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3031121-426b-432b-b25d-fc24a45568bb_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3031121-426b-432b-b25d-fc24a45568bb_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3031121-426b-432b-b25d-fc24a45568bb_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3031121-426b-432b-b25d-fc24a45568bb_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3031121-426b-432b-b25d-fc24a45568bb_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3031121-426b-432b-b25d-fc24a45568bb_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f3031121-426b-432b-b25d-fc24a45568bb_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Morales Hernández, Rubén Ruiz Ramas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/demandan-milicias-prorrusas-activistas-apoyan_1_4918526.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Apr 2014 19:37:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Quiénes son y qué demandan las milicias prorrusas y los activistas que los apoyan?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo,Crisis Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué se han producido las sublevaciones en el este de Ucrania?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/producido-sublevaciones-ucrania_1_4918741.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09961a9b-2ad1-4c9e-923c-c894d49a11bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué se han producido las sublevaciones en el este de Ucrania?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres claves: las decisiones del gobierno  provisional y la polarización social del país, la oportunidad política para los rebeldes  prorrusos, y la debilidad del Estado</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo en colaboraci&oacute;n con </em><a href="http://eurasianet.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurasianet.es</a>
    </p><p class="article-text">
        La fractura regional de Ucrania no es un mito como algunos se empe&ntilde;an en sostener. Esta fractura queda patente en las encuestas sobre el apoyo al <a href="http://www.kiis.com.ua/?lang=ukr&amp;cat=reports&amp;id=227&amp;page=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Euromaid&aacute;n</a> tanto en su <a href="http://www.opendemocracy.net/od-russia/oleksander-andreyev/power-and-money-in-ukraine" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inicio</a> como en su <a href="http://www.dif.org.ua/ua/events/vid-ma-zminilosj.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">final</a>, sobre la <a href="http://zn.ua/UKRAINE/mneniya-i-vzglyady-zhiteley-yugo-vostoka-ukrainy-aprel-2014-143598_.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">legitimidad al nuevo gobierno</a> provisional, acerca de la entrada de Ucrania en la <a href="http://www.razumkov.org.ua/eng/socpolls.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OTAN, y en cuanto al acercamiento a la UE si ello supusiera un alejamiento de Rusia</a>. En todos estos asuntos las diferencias regionales se sit&uacute;an entre el 40-50%. As&iacute; que quienes <a href="http://eurasianet.es/2014/01/euromaidan-frontera-ucrania/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">advertimos</a> la fuerza centr&iacute;fuga que inevitablemente desencadenar&iacute;a el movimiento de Kiev, ni estamos sorprendidos por las sublevaciones en el este ni las entendemos como resultado de un conflicto entre potencias exteriores. No obstante, la crisis ucraniana no se debe solo a la compleja construcci&oacute;n hist&oacute;rica de su Estado, sino a decisiones de los principales actores pol&iacute;ticos (internos y externos) implicados. La responsabilidad de <a href="http://eurasianet.es/2014/02/ucrania-2014-revolucion-riesgo-unidad-territorial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yanuk&oacute;vich</a>, de la <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto-europeo/errores-Union-Europea-Ucrania-ultimos_0_240776544.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UE</a>, o de <a href="http://eurasianet.es/2014/03/crimea-mayor-error-putin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rusia</a> en el conjunto de la crisis es inequ&iacute;voca, pero para entender la presente situaci&oacute;n de soberan&iacute;a m&uacute;ltiple en el Estado ucraniano hay que prestar atenci&oacute;n a tres claves: las decisiones del gobierno provisional que han contribuido a la polarizaci&oacute;n social del pa&iacute;s, el contexto por el cual se abre una oportunidad pol&iacute;tica para los rebeldes prorrusos, y la debilidad del Estado que impide neutralizar el desaf&iacute;o de &eacute;stos &uacute;ltimos.
    </p><p class="article-text">
        Entre los pecados del gobierno provisional de Kiev cabe destacar dos <em>originales</em>, y otros tres cometidos en el curso de su gobierno que no son precisamente <em>veniales</em>. Los pecados originales del gobierno de Kiev, producidos en su concepci&oacute;n, fueron no haber respetado el acuerdo con Yanuk&oacute;vich del 21 de febrero y formar un d&iacute;a despu&eacute;s un gobierno cuya composici&oacute;n, adem&aacute;s de integrar a la ultraderecha, era tan excluyente a <a href="http://www.foreignaffairs.com/articles/141182/keith-darden/how-to-save-ukraine" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nivel regional como el anterior gobierno de Yanuk&oacute;vich</a>. La UE, EE.UU. y Rusia no lo han puesto f&aacute;cil, pero ya con el gobierno en funcionamiento, antes de la ilegal invasi&oacute;n y anexi&oacute;n de Crimea por Rusia, hubo dos decisiones desafortunadas, por un lado la abolici&oacute;n de la ley que reconoc&iacute;a la cooficialidad del ruso en las regiones donde su uso es mayoritario (posteriormente revocada), y la designaci&oacute;n de dos oligarcas afines a los pol&iacute;ticos naranjas como gobernadores de Dniepropetrovsk y Donetsk. Una acci&oacute;n que disgust&oacute; a la sociedad oriental, harta de la oligarqu&iacute;a, e intranquiliz&oacute; a los oligarcas cercanos al Partido de las Regiones. Inmediatamente despu&eacute;s de la anexi&oacute;n de Crimea, Kiev y Bruselas firmaron la parte pol&iacute;tica del Acuerdo de Asociaci&oacute;n con la UE y seguidamente se hizo lo propio con el rescate del FMI. Todo ello cuando la poblaci&oacute;n oriental, empresarios y trabajadores, tienen el convencimiento de que su industria y miner&iacute;a son los sectores que m&aacute;s van a sufrir a consecuencia del  acuerdo con la UE.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mapa del origen regional de los ministros en el gobierno de Yatseniuk</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3555c1f1-fed8-4fbb-928f-e2513cd56690_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3555c1f1-fed8-4fbb-928f-e2513cd56690_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3555c1f1-fed8-4fbb-928f-e2513cd56690_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3555c1f1-fed8-4fbb-928f-e2513cd56690_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3555c1f1-fed8-4fbb-928f-e2513cd56690_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3555c1f1-fed8-4fbb-928f-e2513cd56690_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3555c1f1-fed8-4fbb-928f-e2513cd56690_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Habiendo en el este y sur de Ucrania un fuerte sentimiento de exclusi&oacute;n de las instituciones centrales; en torno a lo acontecido en Crimea se dieron cuatro factores que proporcionaron una oportunidad pol&iacute;tica para desafiar a Kiev. En primer lugar, se percibi&oacute; que tanto Kiev y Occidente por un lado, como Rusia por el otro, daban por bueno el intercambio de Crimea por el control del resto de Ucrania, lo que caus&oacute; alarma en el este. En segundo lugar, en Crimea se hab&iacute;a mostrado una estrategia de movilizaci&oacute;n y desestabilizaci&oacute;n de gran impacto para la que no era necesario tener cientos de miles de manifestantes: la toma directa por la fuerza de edificios gubernamentales. En tercer lugar, Kiev hab&iacute;a mostrado una gran debilidad para ejercer su autoridad y las fuerzas de seguridad una profunda divisi&oacute;n interna. Finalmente, el censo electoral sin los votantes de Crimea pr&aacute;cticamente inhabilita de ahora en adelante una victoria oriental en las elecciones presidenciales. Por todo ello, con las elecciones programadas para el 25 de mayo, era ahora o nunca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Toma de edificio gubernamental en Mariupol (Donetsk) el 13 de abril</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-ALCxh61L_PE-9747', 'youtube', 'ALCxh61L_PE', document.getElementById('yt-ALCxh61L_PE-9747'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-ALCxh61L_PE-9747 src="https://www.youtube.com/embed/ALCxh61L_PE?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        La tercera de las claves apuntadas, la debilidad del Estado para neutralizar un desaf&iacute;o a su soberan&iacute;a, se ha manifestado principalmente en el rechazo de la burocracia local a cumplir las &oacute;rdenes de las instituciones centrales, siendo especialmente grave la actuaci&oacute;n de fiscales y cuerpos de seguridad, por no hablar de las continuas deserciones en el ej&eacute;rcito. Es en este aspecto, y no tanto engrosando las movilizaciones prorrusas que apenas alcanzan los varios miles de participantes, en el que el desafecto al gobierno de Kiev y la polarizaci&oacute;n son decisivos. En el este &ldquo;rebelde&rdquo; la inacci&oacute;n explica m&aacute;s que la acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Video en el que se puede ver el momento en el que la polic&iacute;a se pasa al bando rebelde en Odesa</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-sWlELUTD-VE-1855', 'youtube', 'sWlELUTD-VE', document.getElementById('yt-sWlELUTD-VE-1855'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-sWlELUTD-VE-1855 src="https://www.youtube.com/embed/sWlELUTD-VE?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Morales Hernández, Rubén Ruiz Ramas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/producido-sublevaciones-ucrania_1_4918741.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Apr 2014 18:47:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/09961a9b-2ad1-4c9e-923c-c894d49a11bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="102083" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/09961a9b-2ad1-4c9e-923c-c894d49a11bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="102083" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Por qué se han producido las sublevaciones en el este de Ucrania?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/09961a9b-2ad1-4c9e-923c-c894d49a11bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo,Crisis Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién ha ganado en Ucrania?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/ganado-ucrania_1_5008146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los escenarios que se plantean en Ucrania son extremadamente peligrosos y sujetos a una gran volatilidad</p></div><p class="article-text">
        La imagen que nos est&aacute; llegando estos d&iacute;as de las protestas en Ucrania, tr&aacute;gicamente marcadas por el elevado n&uacute;mero de v&iacute;ctimas, no refleja adecuadamente la complejidad del conflicto. Aunque la narrativa predominante es en parte correcta, se corre el riesgo de omitir otros datos que presentan una realidad mucho m&aacute;s contradictoria, alejada del romanticismo aparente en la lucha para quien se acerca a este pa&iacute;s por primera vez. 
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, al situar el foco sobre la capital (los sucesos en el Maidan y sus inmediaciones) ocultamos la gran diversidad regional, de la que Kiev no es representativa. Recordemos que la sociedad ucraniana est&aacute; claramente dividida entre un oeste y centro (capital incluida) que identifica la naci&oacute;n ucraniana con esta lengua y vota por la actual oposici&oacute;n; y un este y sur de poblaci&oacute;n rusoparlante, que combina su identidad ucraniana con la cultura rusa y apoya en su mayor&iacute;a al partido del presidente Viktor Yanuk&oacute;vich. La distribuci&oacute;n territorial del voto (<a href="http://www.washingtonpost.com/blogs/worldviews/wp/2013/12/09/this-one-map-helps-explain-ukraines-protests/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fig. 1</a>) coincide con la divisi&oacute;n etnoling&uuml;&iacute;stica (<a href="http://www.washingtonpost.com/blogs/worldviews/wp/2013/12/09/this-one-map-helps-explain-ukraines-protests/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fig. 2</a>), y se explica en gran parte por ella.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc33dd1a-5a4f-46b7-a311-c2fbde5d7683_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc33dd1a-5a4f-46b7-a311-c2fbde5d7683_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc33dd1a-5a4f-46b7-a311-c2fbde5d7683_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc33dd1a-5a4f-46b7-a311-c2fbde5d7683_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc33dd1a-5a4f-46b7-a311-c2fbde5d7683_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc33dd1a-5a4f-46b7-a311-c2fbde5d7683_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bc33dd1a-5a4f-46b7-a311-c2fbde5d7683_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/63ff6d8e-64ca-485f-a69e-304846f277e9_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/63ff6d8e-64ca-485f-a69e-304846f277e9_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/63ff6d8e-64ca-485f-a69e-304846f277e9_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/63ff6d8e-64ca-485f-a69e-304846f277e9_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/63ff6d8e-64ca-485f-a69e-304846f277e9_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/63ff6d8e-64ca-485f-a69e-304846f277e9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/63ff6d8e-64ca-485f-a69e-304846f277e9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Pese a que el movimiento de protesta ha atra&iacute;do a manifestantes de fuera de Kiev, y se ha extendido tambi&eacute;n a otras partes de Ucrania, la fractura geogr&aacute;fica se mantiene. Por ejemplo, las v&iacute;ctimas entre los opositores (seg&uacute;n datos de estos, <a href="https://twitter.com/EuromaidanPR/status/436853373195673600/photo/1/large" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fig. 3</a>) proced&iacute;an de las regiones occidentales y centrales; mientras que los polic&iacute;as fallecidos eran originarios del centro y este. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f71108a-27aa-425a-8c01-2d53ea378913_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f71108a-27aa-425a-8c01-2d53ea378913_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f71108a-27aa-425a-8c01-2d53ea378913_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f71108a-27aa-425a-8c01-2d53ea378913_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f71108a-27aa-425a-8c01-2d53ea378913_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f71108a-27aa-425a-8c01-2d53ea378913_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0f71108a-27aa-425a-8c01-2d53ea378913_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta polarizaci&oacute;n no permite, por tanto, hablar de una naci&oacute;n unida frente al gobierno. Gran parte de la sociedad ucraniana se ha opuesto a las demandas del Maidan (<a href="http://www.opendemocracy.net/od-russia/oleksander-andreyev/power-and-money-in-ukraine" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un 70% en el este y el 80% en el sur est&aacute;n en contra, en comparaci&oacute;n con el 20% en el oeste</a>); aunque el descontento con la gesti&oacute;n de la crisis por el presidente se ha extendido a sus partidarios. El corrupto Yanuk&oacute;vich (pol&iacute;tico con escasa propensi&oacute;n al di&aacute;logo, curtido en su juventud <a href="http://www.cidob.org/es/documentation/biografias_lideres_politicos/europa/ucrania/viktor_yanukovych" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en las c&aacute;rceles sovi&eacute;ticas</a> por delitos comunes) es, pese a su responsabilidad en la represi&oacute;n, un presidente elegido democr&aacute;ticamente hace s&oacute;lo cuatro a&ntilde;os por el 49%, en unas elecciones calificadas como limpias por los <a href="http://www.osce.org/odihr/elections/ukraine/67844" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">observadores internacionales</a>. Para la poblaci&oacute;n del este, su Partido de las Regiones representa la defensa de sus intereses frente al oeste, ante el que se han sentido discriminados. Toda soluci&oacute;n pol&iacute;tica al conflicto deber&iacute;a necesariamente contar con la opini&oacute;n de esta parte de la sociedad, o correr el riesgo de fracturar definitivamente al pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        En el campo opositor, ahora dispuesto a tomar el poder, encontramos actores con objetivos contrapuestos. Como es sabido, la protesta (que rebautiz&oacute; la plaza de la Independencia o Maidan Nezalezhnosti de Kiev como Euromaidan) tuvo como detonante la decisi&oacute;n del presidente de congelar la firma de un Acuerdo de Asociaci&oacute;n y libre comercio con la UE; lo que muchos ciudadanos interpretaron como el fin de sus aspiraciones de prosperidad en un futuro como miembros de la Uni&oacute;n, aunque esto no se hab&iacute;a ofrecido en ning&uacute;n momento por parte de Bruselas. <a href="http://eurasianet.es/2014/01/euromaidan-frontera-ucrania/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esta primera movilizaci&oacute;n</a> representaba sobre todo a una sociedad indignada frente al enriquecimiento obsceno de sus gobernantes, aliados con los oligarcas empresariales para explotar a un pa&iacute;s sumido en una grave crisis econ&oacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        Ya entonces, la heterogeneidad del Maidan se hizo evidente entre los partidos que se pusieron a la cabeza de las manifestaciones, con <a href="http://www.rtve.es/noticias/20131207/falta-programa-comun-lastra-posibilidades-oposicion-ucrania/811623.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posiciones ideol&oacute;gicas</a> que abarcan desde el centroderecha de Patria o UDAR hasta el ultranacionalismo de Libertad (Svoboda). As&iacute;, mientras que Arseni Yatseniuk y el excampe&oacute;n de boxeo Vitali Kitschk&oacute;, l&iacute;deres de los dos primeros, podr&iacute;an ofrecer a Occidente una imagen de alternativa democr&aacute;tica, el discurso xen&oacute;fobo del dirigente de Svoboda Oleh Tyahnybok contradice frontalmente los valores representados por la UE. 
    </p><p class="article-text">
        El progresivo giro del Maidan hacia la lucha violenta fue resultado de la autoritaria decisi&oacute;n de Yanuk&oacute;vich de restringir el derecho de manifestaci&oacute;n (mediante una ley ahora derogada), que convenci&oacute; a parte de los manifestantes de la inutilidad de protestar pac&iacute;ficamente. En este nuevo clima han tenido su auge grupos como el ultraderechista Sector de Derechas (Praviy Sektor), que organiz&oacute; la unidad paramilitar de &ldquo;autodefensa&rdquo; del Maidan; y cuyos <a href="http://world.time.com/2014/02/04/ukraine-dmitri-yarosh-kiev/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l&iacute;deres</a> han declarado en varias <a href="http://internacional.elpais.com/internacional/2014/02/07/actualidad/1391782485_090616.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevistas</a> que est&aacute;n armados y pretenden tomar el poder por la fuerza, mediante una revoluci&oacute;n nacionalista que elimine toda influencia rusa. Tambi&eacute;n se uni&oacute; a la protesta un grupo tan llamativo como los <a href="http://www.opendemocracy.net/od-russia/oleksander-andreyev/power-and-money-in-ukraine" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ultras de los clubes de f&uacute;tbol</a>, que se presentaron como protecci&oacute;n frente a los matones pagados por el gobierno en apoyo de la polic&iacute;a, conocidos como titushki. 
    </p><p class="article-text">
        Esta minor&iacute;a de ultranacionalistas se ha aprovechado de las protestas para generalizar las t&aacute;cticas de guerrilla urbana, como los c&oacute;cteles Molotov; incluso se han observado algunas <a href="http://www.liveleak.com/view?i=34e_1392746107" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">armas de fuego</a> entre los manifestantes. Por parte de la polic&iacute;a, la represi&oacute;n brutal e indiscriminada (con francotiradores que han causado las numerosas bajas civiles) ha creado un caldo de cultivo id&oacute;neo para esta radicalizaci&oacute;n, cohesionando a los opositores frente a la tragedia y alent&aacute;ndoles a continuar luchando. Al mismo tiempo, la influencia de los partidos de oposici&oacute;n en el Maidan se ha ido reduciendo, al cobrar el movimiento una din&aacute;mica propia que no responde a una planificaci&oacute;n desde arriba. 
    </p><p class="article-text">
        Los escenarios a corto plazo est&aacute;n sujetos a una gran volatilidad. El acuerdo alcanzado con la mediaci&oacute;n de varios ministros europeos qued&oacute; obsoleto al d&iacute;a siguiente, al huir Yanuk&oacute;vich y otros altos cargos de la capital, y comenzar la oposici&oacute;n a aprobar reformas en el Parlamento. Pero el gran riesgo es que ninguno de estos actores (tampoco la UE y Rusia, cuya influencia es limitada sobre el terreno) pueda controlar por completo la situaci&oacute;n. Un gobierno encabezado por Klitschk&oacute;, Yatseniuk o la reci&eacute;n liberada Yulia Timoshenko (quien podr&iacute;a aspirar a recuperar su protagonismo, pese a su enfermedad) no ser&iacute;a necesariamente aceptado por todos los manifestantes: muchos, incluyendo <a href="http://www.efe.com/efe/noticias/espana/mundo/los-ultras-ucranianos-rechazan-acuerdo-dan-ultimatum-politicos/1/4/2247060" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la minor&iacute;a ultraderechista</a>, no se sienten representados por unos pol&iacute;ticos a los que tambi&eacute;n perciben como corruptos y ajenos a su lucha en las calles. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las regiones rusoparlantes del este, si son marginadas de la toma de decisiones por las nuevas autoridades es muy posible que inicien su propio movimiento de protesta, e incluso decidan avanzar hacia su separaci&oacute;n del resto. Un futuro de conflicto civil enquistado que por desgracia, pese a las im&aacute;genes que vemos estos d&iacute;as, tendr&iacute;a mucho m&aacute;s de tragedia para todo el pa&iacute;s que de victoria &eacute;pica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Morales Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/ganado-ucrania_1_5008146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Feb 2014 19:03:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Quién ha ganado en Ucrania?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo,Crisis Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
