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    <title><![CDATA[elDiario.es - Miguel Ángel Nieto]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/miguel_angel_nieto/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Miguel Ángel Nieto]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Tres claves para entender Ucrania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tres-claves-entender-ucrania_129_8785845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b726c5be-426d-4ecf-a682-255a1bf6b7f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres claves para entender Ucrania"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que Moscú quiere para presidir Ucrania es un títere como lo era Yanúkovic o un tirano dócil al Kremlin como el que gobierna de forma sanguinaria en Bielorrusia</p></div><p class="article-text">
        <strong>Clave 1: El triunfo in&uacute;til de 2014 </strong>
    </p><p class="article-text">
        La revuelta de los ucranianos en febrero de 2014 contra la tiran&iacute;a pro-rusa del entonces presidente V&iacute;ktor Yan&uacute;kovic se celebr&oacute; en todo el pa&iacute;s como un triunfo digno del pueblo, soberano y liberador. Pero las celebraciones se convirtieron enseguida en una amarga derrota. De un zarpazo militar sin consecuencias internacionales, y en apenas unas horas, Mosc&uacute; arrebat&oacute; a Ucrania la pen&iacute;nsula completa de Crimea, con la excusa de proteger Sebastopol (base naval rusa en el mar Negro) y poco despu&eacute;s orquest&oacute; y promovi&oacute; una guerra que dura ya ocho a&ntilde;os en el Este de Ucrania (en el llamado Donb&aacute;s) del que vienen en parte los actuales lodos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por si la fallida victoria de la plaza del Maid&aacute;n resultaba escasa, en junio de ese 2014 Petr&oacute; Poroshenko asumi&oacute; la presidencia del pa&iacute;s. En Ucrania era conocido como &ldquo;el chocolatero&rdquo;, porque el oligarca devenido en presidente era due&ntilde;o de todo el exquisito chocolate de marca que produc&iacute;a Ucrania. Bajo su mandato hizo grandes negocios personales, pero dej&oacute; a Ucrania abandonada. La olvid&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras: las revueltas del Maid&aacute;n de febrero de 2014 fueron fallidas. En pocos meses Ucrania perdi&oacute; dos piezas estrat&eacute;gicas de su territorio (Crimea y el Donb&aacute;s) y el nuevo gobierno del chocolatero, que lleg&oacute; al poder prometiendo la incorporaci&oacute;n de su pa&iacute;s a la OTAN y a la UE, asegur&oacute; al tomar el poder que su primer objetivo pol&iacute;tico era pacificar el Donb&aacute;s y &ldquo;mejorar&rdquo; las relaciones con Rusia.
    </p><p class="article-text">
        En esas condiciones, en una Ucrania cada d&iacute;a m&aacute;s empobrecida y aturdida, Volod&iacute;mir Zelenski asumi&oacute; por sufragio el poder en mayo de 2019. El declarado pro-europe&iacute;sta y convicto creyente en la OTAN, de origen jud&iacute;o, nunca gust&oacute; a Putin, ni siquiera un poquito. Porque lo que Mosc&uacute; quiere para Ucrania es un t&iacute;tere como lo era Yan&uacute;kovic o un tirano d&oacute;cil al Kremlin como el que gobierna de forma sanguinaria en Bielorrusia.
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        <strong>Clave 2: Una nueva conferencia de Yalta</strong>
    </p><p class="article-text">
        Putin llevaba al menos desde 2008 advirtiendo al mundo de que es precisa una nueva Conferencia de Yalta (similar a la que dibuj&oacute; el mapa de Europa a partir de 1945, tras el final de la Segunda Guerra Mundial). La idea de Putin ha sido, y es, delimitar y repartir las nuevas zonas de influencia de Oriente y Occidente sobre un mapa europeo que ya nada tiene que ver con el que exist&iacute;a antes de la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n (1989) y el consiguiente colapso de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, sus pa&iacute;ses sat&eacute;lites y el desgajamiento de la antigua Yugoslavia.
    </p><p class="article-text">
        Pero las demandas de Putin no parec&iacute;an corresponderse con los intereses del mundo occidental. Desde principios de los 1990, la UE y la OTAN siguieron convirtiendo esos pa&iacute;ses derribados en pa&iacute;ses &ldquo;aliados&rdquo; y empujando hacia el Este (hacia Rusia) la frontera de influencia de Occidente. La comparativa de los mapas de antes y despu&eacute;s de 1989 hablan por s&iacute; solos sobre los territorios perdidos por Rusia e incorporados a la &oacute;rbita de Occidente.
    </p><p class="article-text">
        Con cualquier otro l&iacute;der m&aacute;s razonable en el sill&oacute;n del Kremlin, las cosas podr&iacute;an haberse dialogado sin llegar a las armas. Pero la oligarqu&iacute;a rusa, con Putin a la cabeza, decidi&oacute; imponer la &ldquo;nueva Yalta&rdquo; a su manera, primero sigilosamente (haciendo caja para un eventual aislamiento del mundo) y despu&eacute;s con el actual ataque a Ucrania.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n en la guerra de Siria fue la primera medida que adopt&oacute; el Kremlin para reponer el dinero de sus arcas. Los cinco a&ntilde;os de intervenci&oacute;n militar occidental contra el Estado Isl&aacute;mico solo hab&iacute;an conseguido que el precio del petr&oacute;leo se desplomara hasta ratios insostenibles para un pa&iacute;s como Rusia, segundo productor de gas y petr&oacute;leo del mundo. Rusia intervino militarmente en Siria, por su cuenta y riesgo, apoyando a su aliado de Damasco, y en solo un a&ntilde;o dio la vuelta a los precios del crudo: de los 20 d&oacute;lares el barril a los que cotizaba en 2015 lo situ&oacute; en 80 d&oacute;lares en 2016. Y desde entonces no ha bajado. Es m&aacute;s, la intervenci&oacute;n en Ucrania ha hecho que el barril de crudo superara en alg&uacute;n momento los 100 d&oacute;lares. Es decir, desde 2015 Rusia ha acumulado millones y millones de d&oacute;lares de reserva gracias a la recuperaci&oacute;n de los precios del petr&oacute;leo y el gas.
    </p><p class="article-text">
        Su segunda fuente de ingresos ha sido consecuencia de hacer desaparecer de Rusia a las clases medias. Los gastos militares rusos, que por la cl&aacute;sica carambola del sistema los acaban pagando las clases medias y humildes, han colocado al pueblo ruso &ldquo;al borde del hambre, pero sin que pase hambre&rdquo;. Ese es el lema de un mandatario con delirios imperialistas: al borde del hambre, pero sin llegar al hambre, para evitar que el pueblo se subleve. Ese lema, y la represi&oacute;n sin l&iacute;mites, han sido las formas de obligar a su pueblo a la lealtad a su figura y su pol&iacute;tica imperial.
    </p><p class="article-text">
        Y a&uacute;n m&aacute;s. En los pasados juegos de invierno de Pek&iacute;n, Putin y su hom&oacute;logo chino firmaron un acuerdo de colaboraci&oacute;n sin condiciones que inclu&iacute;a por parte de Rusia la exportaci&oacute;n sin l&iacute;mites de gas y petr&oacute;leo hacia su vecina China.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva: con todas estas medidas financieras &ldquo;cautelares&rdquo;, Rusia se ha venido garantizando la solvencia econ&oacute;mica y pol&iacute;tica suficiente para plantar cara a cualquiera de las sanciones que pueda imponerle Occidente por el ataque a Ucrania.
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        <strong>Clave 3: La falsa solidaridad de occidente</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde el a&ntilde;o 2004, a&ntilde;o en que Ucrania declar&oacute; abiertamente su intenci&oacute;n de formar parte de la Uni&oacute;n Europea y de la OTAN, no se ha emitido ni un solo documento &ldquo;occidental&rdquo; que prometa a Kiev su incorporaci&oacute;n a ninguna de esas dos entidades. Ni uno solo. Apenas palabras, reuniones, m&aacute;s reuniones y m&aacute;s palabras, pero ni una sola garant&iacute;a por escrito.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es la solidaridad europea y por eso ahora Occidente &ldquo;no puede&rdquo; intervenir militarmente en defensa de un pa&iacute;s con el que no hay nada de nada firmado. Acorralado por el ej&eacute;rcito ruso, el presidente ucraniano Zelenski se quejaba de esa dudosa solidaridad. &ldquo;Nos han dejado solos&rdquo;, lleg&oacute; a decir.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, y con 90 horas de retraso respecto al inicio de la operaci&oacute;n militar rusa sobre Ucrania, la UE y EEUU han dado muestras de una agilidad coordinada e inusual y han activado dispositivos de bloqueo financieros y t&eacute;cnicos que van m&aacute;s all&aacute; de la congelaci&oacute;n de los activos de Putin y sus oligarcas. Son sanciones que el propio Joe Biden reconoci&oacute; en una de sus comparecencias que se tardar&aacute; meses en comprobar su eficacia, pero que sin duda golpean el coraz&oacute;n econ&oacute;mico de una Rusia cuyos &uacute;nicos recursos, en t&eacute;rminos de PIB, proceden de la venta de materias primas.
    </p><p class="article-text">
        Entre las sanciones est&aacute; la desconexi&oacute;n de gran parte del sistema financiero ruso de la plataforma internacional de pagos SWIFT. La medida solo tiene antecedentes en Ir&aacute;n, donde apenas ha tenido consecuencias, y promete ser grave para Mosc&uacute;, asegura la UE. Sin embargo, nadie ha explicado todav&iacute;a qu&eacute; ha hecho Rusia en estos meses previos al ataque con sus reservas estatales. Seg&uacute;n datos p&uacute;blicos de la plataforma CoinDance, Rusia es el segundo pa&iacute;s del mundo (despu&eacute;s de EEUU) que m&aacute;s reservas tiene invertidas en criptomonedas. Junto con China (reciente aliado del Kremlin), dominan el mercado mundial de esos opacos intercambios comerciales. Es decir&hellip; &iquest;Y si Rusia hubiera ya convertido sus reservas en bitcoins? &iquest;Valdr&iacute;a de algo el bloqueo en el SWIFT?
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, y contra todo pron&oacute;stico, Alemania tambi&eacute;n ha sacudido su conciencia y ha comprometido el env&iacute;o de un millar y medio de misiles a Kiev. Y el conjunto de la UE financiar&aacute; a Ucrania la compra de un material militar que dif&iacute;cilmente har&aacute; mella en la maquinaria b&eacute;lica rusa, pero que como gesto es una declarada toma de posici&oacute;n en esta guerra.
    </p><p class="article-text">
        El apoyo militar a Ucrania y las sanciones a Rusia son medidas tomadas con una urgencia inusual, y que por tanto compiten sin ventaja con las maniobras geopol&iacute;ticas preventivas que Rusia ha venido adoptando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Un ejemplo es el entente ruso-turco. Los aliados han pedido a Turqu&iacute;a (tambi&eacute;n miembro de la OTAN) que cierre el estrecho del B&oacute;sforo, para bloquear as&iacute; a Rusia la salida al Mediterr&aacute;neo desde el mar Negro. Y Turqu&iacute;a ha dicho que se lo pensar&aacute;... No en vano, hace dos a&ntilde;os, Rusia permiti&oacute; a Turqu&iacute;a ganar influencia en el C&aacute;ucaso al permitirle controlar por la fuerza el enclave de Nagorno-Karabaj y desposeer as&iacute; a Armenia de otra buena parte de sus tierras hist&oacute;ricas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Rusia se retire de una parte de Ucrania habr&aacute; dejado ocupada por soldados sin ense&ntilde;as ni banderas buena parte del pa&iacute;s. La Ucrania resultante no tendr&aacute; mar y la presencia de una guerra sin tiempo como la del Donb&aacute;s se habr&aacute; extendido a todo el sur del pa&iacute;s, uniendo as&iacute; el este de Ucrania con Transnitria (territorio ruso en Moldavia) y dejando a Kiev, o a lo que quede de Kiev, sin salidas portuarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si los objetivos militares de Putin en esta operaci&oacute;n se concretan, Ucrania quedar&aacute; sin acceso al mar de Azov por Mari&uacute;pol y al mar Negro por Odesa; tambi&eacute;n habr&aacute; depuesto al gobierno pro-occidental de Zelenski y colocado en su lugar un gobierno t&iacute;tere al estilo bielorruso. Y mientras tanto, millones de refugiados ucranianos seguir&aacute;n cruzando las fronteras hacia la UE convencidos de que no sufrir&aacute;n el mismo desenga&ntilde;o que sufrieron los sirios, los libios o los afganos!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Nieto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tres-claves-entender-ucrania_129_8785845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Feb 2022 21:48:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres claves para entender Ucrania]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis Ucrania,Rusia,Vladímir Putin]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres claves para entender Afganistán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/tres-claves-entender-afganistan_129_8238141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78e37ea9-194b-44a2-b810-4d6f8b29ecde_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres claves para entender Afganistán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2001, cuando EEUU decidió invadir el país, las plantaciones de opio en Afganistán ocupaban 74.000 hectáreas. Solo entre 2016 y 2017, todavía con el país invadido, los cultivos de opio crecieron en 120.000 hectáreas más</p></div><h3 class="article-text">Clave 1. El Opio</h3><p class="article-text">
        La principal fuente hist&oacute;rica de financiaci&oacute;n de los talibanes es el cobro a los productores del 20% del beneficio neto de la comercializaci&oacute;n mundial de opio. Es como un impuesto. Afganist&aacute;n produce el 90% del opio de todo el planeta. En 2001, cuando EEUU decidi&oacute; invadir el pa&iacute;s, las plantaciones de opio en Afganist&aacute;n ocupaban 74.000 hect&aacute;reas. Solo entre 2016 y 2017, todav&iacute;a con el pa&iacute;s invadido, los cultivos hab&iacute;an crecido en 120.000 hect&aacute;reas m&aacute;s. Ese a&ntilde;o, en 2017, el total de opio cultivado en Afganist&aacute;n, esto es, el alimento econ&oacute;mico b&aacute;sico de los talibanes, ocupaba ya 328.000 hect&aacute;reas. Y es parad&oacute;jico, porque ese mismo a&ntilde;o hab&iacute;a dos millones de adictos al opio en EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        La cifra de adictos, a d&iacute;a de hoy, se estima en el doble si se cuentan tambi&eacute;n los dependientes de otros derivados sint&eacute;ticos del opio, como el fentanilo (m&aacute;s barato y de efecto inmediato). Cada d&iacute;a mueren 44 personas en EEUU por los efectos del opio. EEUU, que representa el 5% de la poblaci&oacute;n mundial, consume el 94% de los opi&aacute;ceos que se producen en el planeta. &iquest;No son parad&oacute;jicas las &ldquo;consecuencias&rdquo; de esta guerra contra Afganist&aacute;n que ha durado 20 a&ntilde;os? 
    </p><p class="article-text">
        En su derrota anterior, en Vietnam, EEUU hac&iacute;a llegar el opio hasta su territorio por toneladas. Lo hac&iacute;a en aviones militares, camuflado en ata&uacute;des de supuestos soldados abatidos en combate. Por eso aquella guerra, como la de Afganist&aacute;n, dur&oacute; tanto y tanto tiempo.
    </p><h3 class="article-text">Clave 2. El litio</h3><p class="article-text">
        Ge&oacute;logos norteamericanos descubrieron en 2010 que bajo el suelo &aacute;rido de Afganist&aacute;n hay tanto litio como en el salar de Uyuni boliviano, en torno a 1,4 millones de toneladas si se a&ntilde;aden tierras raras como el neodimio o el lantano. Es decir, si Bolivia tiene el 50% del litio del mundo, Afganist&aacute;n tiene otro 45%. El futuro de los veh&iacute;culos el&eacute;ctricos y de las bater&iacute;as de los tel&eacute;fonos celulares depende de ambos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        El lantano se emplea para fabricar televisiones inteligentes, l&aacute;mparas de bajo consumo, gafas o lentes de c&aacute;maras para tel&eacute;fonos m&oacute;viles o telescopios. Pero Afganist&aacute;n, adem&aacute;s, es rico en cobre, como Chile. El cobre es un conductor el&eacute;ctrico tan escaso que este a&ntilde;o ha batido su precio en los mercados londinenses, llegando a cotizarse a 10.000 euros la tonelada.
    </p><p class="article-text">
        Mientras EEUU ha gastado dinerales en matar talibanes antes de darse a la fuga de Afganist&aacute;n, los talibanes se reun&iacute;an el pasado julio en Tianj&iacute;n (China) con el ministro de Exteriores de Pek&iacute;n y acordaban lo siguiente: queridos talibanes &ndash;les dijo el ministro&ndash;, si dej&aacute;is de apoyar al &ldquo;terrorismo&rdquo; uigur de la regi&oacute;n china de Xinjiang, fronteriza con Afganist&aacute;n, China invertir&aacute; lo que haga falta en la creaci&oacute;n de infraestructuras para hacer explotable los minerales estrat&eacute;gicos bajo dominio talib&aacute;n. Y la propuesta se cerr&oacute; con un &ldquo;&iexcl;garantizado!&rdquo; por la parte afgana.
    </p><p class="article-text">
        Entre dos pa&iacute;ses que comparten el desprecio m&aacute;s absoluto por los Derechos Humanos (a diferencia de la recatada Europa), un pacto as&iacute; es habitual. &iquest;Y qu&eacute; puede decir EEUU a China, si China lleva comprado en los mercados el 80% de la deuda p&uacute;blica norteamericana? Pues poco o nada. El 80% de los minerales estrat&eacute;gicos que compr&oacute; EEUU en 2019 proced&iacute;an de China. Ese a&ntilde;o, Europa compr&oacute; a China el 98% del litio y las tierras raras que necesitaba.
    </p><p class="article-text">
        China, que maneja el 80% del mercado mundial de tierras raras y el 60% del mercado del litio, ha firmado ya su primer contrato con los talibanes: la explotaci&oacute;n de la mina de cobre de Mes Aynak, a 35 kil&oacute;metros al sur de Kabul. Es el primer mensaje a Rusia, que pronto se reunir&aacute; tambi&eacute;n con los talibanes y les dir&aacute;: si neutraliz&aacute;is al &ldquo;terrorismo&rdquo; checheno invertiremos lo que sea necesario para explotar vuestros yacimientos de petr&oacute;leo y gas.
    </p><p class="article-text">
        Con los recursos que a medio y largo plazo podr&iacute;a obtener un estado talib&aacute;n, EEUU se arriesga a haber perdido 20 a&ntilde;os in&uacute;tiles y a ver c&oacute;mo Afganist&aacute;n y Pakist&aacute;n se convierten de nuevo en un santuario del terrorismo antiamericano.
    </p><h3 class="article-text">Y clave 3. La Shar&iacute;a talib&aacute;n</h3><p class="article-text">
        Cualquiera que haga una lectura fundamentalista de la Biblia debe, por fe, matar a su propio hijo. Si Dios decide poner a prueba a Abraham, este debe demostrar su lealtad levantando un pu&ntilde;al sobre su hijo Isaac. Y con el Cor&aacute;n pasa lo mismo. Los textos de terror, como el Cor&aacute;n o la Biblia &ndash;en especial el Antiguo Testamento&ndash;, permiten miles de interpretaciones, y los talibanes han hecho su propia lectura radical del libro de Mahoma, la Shar&iacute;a Talib&aacute;n, reguladora de todos los aspectos p&uacute;blicos y privados de la vida. La Shar&iacute;a es, por tanto, una interpretaci&oacute;n legislativa del Cor&aacute;n por parte de los talibanes cuya crueldad, no solo hacia las mujeres, raya el paroxismo. El primer gobierno talib&aacute;n (1996-2001) colg&oacute; hombres, amput&oacute; brazos y manos y sepult&oacute; el concepto de mujer despu&eacute;s de lapidarla en p&uacute;blico. Ahora que han vuelto los talibanes, vuelve con ellos su particular y humillante Shar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Afganist&aacute;n, sumergido en una guerra eterna, uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres del mundo pese a que fue eje hist&oacute;rico de la ruta de la seda, esconde en su subsuelo cobre, hierro, mercurio, cobalto, litio, uranio, cromita, oro en abundancia, diamantes, esmeraldas, rub&iacute;es, tarmalina, lapisl&aacute;zuli, zinc, gas natural, petr&oacute;leo, bauxita, m&aacute;rmol y millones de toneladas de las llamadas tierras raras. Pero por encima de toda esa riqueza a&uacute;n sin explotar, el Afganist&aacute;n talib&aacute;n tiene un problema: su particular Shar&iacute;a. Con una ley que provoca tanta inseguridad jur&iacute;dica, ninguna empresa est&aacute; tan loca como para invertir ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La Shar&iacute;a talib&aacute;n es una respuesta a la desesperada de una maldici&oacute;n que durante siglos ha sepultado a Afganist&aacute;n, el pa&iacute;s al que Alejandro Magno, que lo conquist&oacute; 331 a&ntilde;os antes de que naciera Cristo, llam&oacute; &ldquo;la tumba de los imperios&rdquo;. El pa&iacute;s se entreg&oacute; poco despu&eacute;s a los brazos del budismo, hasta que siglos despu&eacute;s las invasiones iran&iacute;es y turcomongolas lo sometieron bajo una represi&oacute;n feroz. Durante varios siglos, Afganist&aacute;n fue conquistada y atacada desde todos los &aacute;ngulos hasta caer en manos &aacute;rabes. Lleg&oacute; entonces Gengis Khan, que tard&oacute; solo un a&ntilde;o en destruir por completo ese pa&iacute;s (1221-1222) y desguazar para siempre los sistemas milenarios de regad&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Tras siglos de luchas tribales, y haciendo sin pretenderlo de estado tap&oacute;n entre la Rusia zarista y la India brit&aacute;nica, Afganist&aacute;n sufri&oacute; la peor de sus invasiones, la de los ingleses instalados en la India &ndash;toda colonia tocada por el Imperio brit&aacute;nico queda da&ntilde;ada eternamente&ndash;. Hasta 1921 los brit&aacute;nicos mangonearon a su antojo en Afganist&aacute;n, hasta que fueron derrotados, expulsados y pocas d&eacute;cadas despu&eacute;s, en 1979, sustituidos por 120.000 soldados sovi&eacute;ticos que ocuparon el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Para frenar el avance sovi&eacute;tico, EEUU y Pakist&aacute;n armaron hasta los dientes a los talibanes, entonces muyahidines, incluso con misiles <em>Stinger</em>. En 1989, derrotados, salieron de Afganist&aacute;n los &uacute;ltimos ocupantes rusos. Esas armas, y la convicci&oacute;n de una parte de las tribus afganas, permitieron a los talibanes hacerse con el poder en 1996 y mantener y aplicar su particular Shar&iacute;a hasta que su gran benefactor, EEUU, decidi&oacute; en 2001 buscar en suelo afgano a Osama Bin Laden y de paso derrocar al gobierno talib&aacute;n y ocupar el pa&iacute;s con todo el apoyo occidental.
    </p><p class="article-text">
        La Shar&iacute;a talib&aacute;n, as&iacute;, solo se puede explicar desde la perspectiva de un pa&iacute;s con m&aacute;s de 5.000 a&ntilde;os de existencia, que ha pasado por todos los credos e invasiones posibles, que ha derrotado a todos los imperios y que solo cree en la salvaci&oacute;n eterna que promete el Cor&aacute;n bajo la interpretaci&oacute;n del crimen disciplinario. Las mujeres no pueden si siquiera re&iacute;r ante los hombres, pero los hombres no pueden ni siquiera hacer la m&aacute;s m&iacute;nima ostentaci&oacute;n de solvencia. Ni siquiera en las bodas de sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        Cada cual interpreta el Cor&aacute;n a su manera. El adulterio est&aacute; penado con la horca en Afganist&aacute;n. En la lectura fundamentalista del Antiguo Testamento, sin embargo, se reconoce el derecho del hombre a &ldquo;yacer&rdquo; con cualquier otra mujer si con la suya no puede tener hijos. Uno de los nietos de Abraham, Jacob,&nbsp;hizo gala del mejor don Juan yaciendo con cuantas mujeres le rodeaban, hasta acumular doce hijos. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; entonces el fundamentalismo?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Nieto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/tres-claves-entender-afganistan_129_8238141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Aug 2021 19:54:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres claves para entender Afganistán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afganistán,Talibanes,Comunidad musulmana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Armenia, genocidio permanente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/armenia-genocidio-permanente_129_2705802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Nieto]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2015 06:37:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Armenia, genocidio permanente]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Armenia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién va a pagar por los muertos ucranianos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/va-pagar-muertos-ucranianos_1_5006830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f037c9a3-4e39-41fc-92e0-3c68151a09a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién va a pagar por los muertos ucranianos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las nuevas autoridades de Ucrania hacen responsable a Yanukóvich de las muertes de la represión en Maidar, pero el expresidente ha desaparecido</p><p class="subtitle">Los ucranianos piden reformas radicales que ningún miembro de la corrompida clase política del país está dispuesto a aprobar</p></div><p class="article-text">
        Se dice del expresidente ucraniano, de Viktor Yanuk&oacute;vich, que por la forma en que ha huido del pa&iacute;s acabar&aacute; como Sadam Hussein o Muamar El Gadafi, ahorcado o linchado, pero dif&iacute;cilmente en manos de un tribunal internacional. Seg&uacute;n quien facilite los datos, en su fuga ha dejado sobre los adoquines de Kiev entre 80 y 100 muertos en esta semana tr&aacute;gica. La &uacute;ltima cifra oficial, demasiado antigua, del pasado jueves, era de 75 v&iacute;ctimas y 447 hospitalizados.
    </p><p class="article-text">
        La cifra m&aacute;s veros&iacute;mil, una cifra no oficial aunque procede de fuentes oficiales chequeadas por este diario, es la de 82 v&iacute;ctimas mortales, 13 de ellas abatidas por francotiradores. Nueve eran polic&iacute;as o antidisturbios. De ellos s&iacute; hay versi&oacute;n oficial, seis agentes murieron &ldquo;tiroteados&rdquo;. Eso s&iacute;, nadie ha mostrado de momento las presuntas huellas de las balas sobre sus cuerpos. A media tarde del lunes quedaban hospitalizados 405 ucranianos. En total, entre unos y otros, son 98 muertos desde que en noviembre se iniciaron las revueltas, el &ldquo;cien celestial&rdquo; del que Kiev habla atormentado.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso ha sido un festival de sangre con el que ning&uacute;n presidente pod&iacute;a tener horizonte. Un presidente, un expresidiario, al que las potencias interesadas en <em>ocupar</em> la futura Ucrania (Bruselas, Washington y Mosc&uacute;) tendieron el viernes un m&aacute;gico puente de plata: desaparecido de repente, en helic&oacute;ptero, ahora ya en &ldquo;busca y captura&rdquo;, seg&uacute;n han declarado las nuevas autoridades del pa&iacute;s, por &ldquo;asesinatos masivos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las fuentes consultadas indican que Yanuk&oacute;vich pudo haber huido a la ciudad ucraniana de J&aacute;rkov, a unos 400 kil&oacute;metros al Este de Kiev y a s&oacute;lo 25 kil&oacute;metros de la frontera rusa, con intenci&oacute;n de reunirse despu&eacute;s con su hijo y sus familiares en el pa&iacute;s gobernado por Vladimir Putin. El nombre de la ciudad no es seguro, pues nadie lo ha visto por all&iacute;. Pero que no cabe duda de que acude a la sombra de amigos y parientes a los que ha hecho multimillonarios.
    </p><p class="article-text">
        Parece descartada la versi&oacute;n de que estaba en la regi&oacute;n aut&oacute;noma de Crimea, al sur, aunque se dan por v&aacute;lidas otras un tanto surrealistas que le situaban al sureste del pa&iacute;s, en Donetsk, donde el domingo habr&iacute;a intentado tomar un vuelo regular hacia Mosc&uacute;, pero las autoridades aeroportuarias se lo habr&iacute;an impedido por carecer de &ldquo;documentaci&oacute;n en regla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo indica que ha sido un enviado especial de Putin, colado a &uacute;ltima hora del jueves entre la comitiva europea que ese d&iacute;a se entrevist&oacute; con Yanuk&oacute;vich para poner fin al conflicto, quien llevaba preparada la sospechosa fuga del m&aacute;ximo dirigente del pa&iacute;s. Su inesperada aparici&oacute;n se produjo al tiempo que Barak Obama amenazaba con sanciones al r&eacute;gimen de Kiev por la violencia de la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        A cambio de esa pertrechada fuga, los esperados caramelos: dimisi&oacute;n de Yanuk&oacute;vich (que no se produjo, puesto que lo que se le ha facilitado ha sido una fuga); vuelta a la Constituci&oacute;n de 2004 (que recorta los omnipoderes presidenciales); promesa de elecciones anticipadas para el 25 de mayo (que para la Resistencia de Maid&aacute;n quiere decir cambiar a unos corruptos por otros); amnist&iacute;a para los detenidos durante las revueltas (eso era imprescindible); y liberaci&oacute;n de la exprimera ministra Yulia Timoshenko (abucheada el s&aacute;bado por un pueblo que hace tiempo que ya no cree en sus pol&iacute;ticos y menos a&uacute;n en ella, a la que consideran la candidata encubierta de Washington en las elecciones que se celebraron en 2004).
    </p><p class="article-text">
        Pero ahora que ya dan por resuelto el problema ucraniano, la pregunta es: &iquest;y ahora qui&eacute;n paga los muertos?
    </p><p class="article-text">
        Nadie contesta. Es m&aacute;s f&aacute;cil hablar de la huida del tirano. Tiene m&aacute;s morbo.
    </p><h3 class="article-text">La carrera de las potencias</h3><p class="article-text">
        Pero ayer mismo estaba abierta la subasta. Espectacular la carrera financiera por apoderarse del futuro de un pa&iacute;s que ha descubierto tal cantidad de gas en su subsuelo que en siete a&ntilde;os podr&iacute;a no tener que volver a depender de la energ&iacute;a que Rusia suministra y que es, en la actualidad, la que alimenta el total de la industria de Ucrania y gran parte calor de los hogares. Ucrania, una historia de ocupaciones y dependencias sucesivas en los &uacute;ltimos mil a&ntilde;os. Una historia de lucha por la libertad que desde Occidente se ve como una revuelta vand&aacute;lica de las hordas b&aacute;rbaras.
    </p><p class="article-text">
        De momento, Washington ha preparado ya para la firma con Kiev un tratado especial de comercio cuya r&uacute;brica por ambas partes parece inminente. Obama arrima su interesado hombro para pagar los muertos. Ya ha ofrecido las ayudas econ&oacute;micas que sean precisas para consolidar el pa&iacute;s y el nuevo Gobierno que surja de las urnas.
    </p><p class="article-text">
        La oferta de un preacuerdo de integraci&oacute;n en la Uni&oacute;n Europea sigue en pie, pese a que su rechazo por parte del fugado presidente fue el que desat&oacute; las primeras jornadas de violencia. La oferta vuelve a estar sobre la mesa, reforzada ahora con una serie de acuerdos comerciales preferentes. Tambi&eacute;n Europa simula as&iacute; estar arrimando el hombro al precio de los muertos. A petici&oacute;n expresa de Londres y Berl&iacute;n, Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), declar&oacute; el domingo su disposici&oacute;n a &ldquo;financiar a la nueva&rdquo; Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Aquella primera tentativa de una Europa sedienta de gas fue saboteada desde Mosc&uacute; por los miles y miles de millones de d&oacute;lares contantes y sonantes que Putin entreg&oacute; a Yanuk&oacute;vich. Pero Rusia no piensa pagar los muertos. Esa deuda, mucho m&aacute;s que moral, la saldar&aacute; en su momento, cuando casualmente aparezca el dictador en alg&uacute;n zulo exsovi&eacute;tico. Como Sadam Hussein, melenudo, barbudo y sin asear.
    </p><h3 class="article-text">El desprecio por la clase pol&iacute;tica</h3><p class="article-text">
        Y mientras tanto, las cosas han cambiado en la antigua rep&uacute;blica sovi&eacute;tica. Los verdaderos protagonistas de las revueltas, los &ldquo;cieneuristas&rdquo; ucranianos, ya no se f&iacute;an de los nuevos rostros que puedan ofrecerles las urnas. En las elecciones de 2004, todav&iacute;a luchaban por cambios de liderazgo. Sin embargo, hace ya mucho tiempo que, desenga&ntilde;ados de todos ellos, reclaman ante todo reformas constitucionales, mecanismos efectivos y jur&iacute;dicamente inapelables para controlar precisamente el poder de los pol&iacute;ticos. Un misterioso poder que en Ucrania, hasta ahora, ha legitimado y hasta legalizado la corrupci&oacute;n. Hasta el punto de que el hijo de Yanuk&oacute;vich ha logrado, durante el mandato de su padre, el 50% de las adjudicaciones p&uacute;blicas de todo tipo de infraestructuras y la mano libre para ajustar sus &ldquo;comisiones&rdquo; en los acuerdos de suministro de gas renovados con Mosc&uacute;. Ning&uacute;n l&iacute;der opositor ucraniano actual cuenta realmente con el apoyo del pueblo.
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        Prueba de esta incredulidad popular, abrasada por el hambre que se sufre y la impunidad con que viven sus l&iacute;deres del Parlamento, fue el s&aacute;bado el abroncado recibimiento que tuvo en el EuroMaid&aacute;n la tan aparentemente querida Yulia Timoshenko. La gente, todav&iacute;a sucia por los neum&aacute;ticos quemados, todav&iacute;a vendada por las heridas recibidas, coreaba que a Yulia se le dieran tres Oscar: al cinismo, a su interpretaci&oacute;n melodram&aacute;tica y a su merecida poltrona en el infierno. Y no es que la gente no se alegre de su liberaci&oacute;n. Es, sencillamente, que no quieren ni verla suelta por las calles. Ella representa al r&eacute;gimen reci&eacute;n huido.
    </p><p class="article-text">
        Prueba de ello, tambi&eacute;n, es que a d&iacute;a de hoy la plaza no est&aacute; desalojada ni las barricadas desmontadas ni desactivados los adoquines o los c&oacute;cteles molotov. El m&aacute;s absoluto escepticismo reina en la fortaleza de la Resistencia, por m&aacute;s que los l&iacute;deres pol&iacute;ticos opositores que han hecho bandera de sus demandas celebren lo que consideran un triunfo sin dobleces.
    </p><p class="article-text">
        Prueba de ello es que una reclamaci&oacute;n absolutamente soberana, la de frenar la corrupci&oacute;n de los pol&iacute;ticos y repartir el pan entre los ucranianos, se ha convertido en estos &uacute;ltimos tres meses en un falso dilema medi&aacute;tico de un pueblo al que consideramos poco menos que imb&eacute;cil. Esto es, el dilema de un pueblo que parece estar dudando entre seguir a la sombra del Kremlin o arrimarse a un codiciado pasaporte comunitario que le permita hablar con Washington en igualdad de condiciones. Falso dilema medi&aacute;tico de un pueblo que en realidad no tiene la menor duda de lo que pretende: libertad y dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Y por eso, exclusivamente por eso y no por medrar a la sombra de las potencias, Ucrania ha dejado Kiev lleno de muertos. Y nadie responde a la primera de todas las preguntas: y estos muertos, &iquest;qui&eacute;n los paga?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Nieto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/va-pagar-muertos-ucranianos_1_5006830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Feb 2014 19:40:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién va a pagar por los muertos ucranianos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ucrania]]></media:keywords>
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