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    <title><![CDATA[elDiario.es - Michael McTernan]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/michael_mcternan/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Michael McTernan]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los conflictos en el Estado de Bienestar: ¿una combinación fatal para el centro-izquierda?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/conflictos-bienestar-europa-combinacion-centro-izquierda_1_4999494.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4b6311e-5b1b-4fb0-a16a-28768d7d9a57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los conflictos en el Estado de Bienestar: ¿una combinación fatal para el centro-izquierda?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los conflictos distributivos entre grupos de interés están orientando las respuestas políticas a la crisis en distintas direcciones. Para los partidos de centro-izquierda se hace cada vez más difícil mantener unos electorados que hoy están fragmentados.</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo publicado previamente en Policy Network: Europe's welfare and labour market conflicts: A fatal squeeze on the centre-left?</em><a href="http://www.policy-network.net/pno_detail.aspx?ID=4501&amp;title=Europes-welfare-and-labour-market-conflicts-A-fatal-squeeze-on-the-centre-left" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Europe's welfare and labour market conflicts: A fatal squeeze on the centre-left?</a>
    </p><p class="article-text">
        Se est&aacute;n intensificando las batallas pol&iacute;ticas en los mercados de trabajo y en los sistemas de bienestar europeos, enfrent&aacute;ndose diferentes grupos de inter&eacute;s. &Eacute;stos, est&aacute;n  posibilitando la formaci&oacute;n de coaliciones electorales y est&aacute;n sustentando juntos un gobierno cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil para los partidos de centro-izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los partidos que formaron parte del gran abanico de formaciones socialdem&oacute;cratas <em>catch-all</em> que dominaron la Europa de posguerra ahora han visto mermada su capacidad para ir solos. El SPD, quien otrora fuera el gigante del sistema de partidos alem&aacute;n, obtuvo s&oacute;lo un 26% de los votos en las pasadas elecciones federales. En t&eacute;rminos de atracci&oacute;n general entre todo el centro-izquierda, el SPD perdi&oacute; un 8,6% a favor de Die Linke (a su izquierda) y un 8,4%, que fue a parar a los verdes, de car&aacute;cter socioliberal. En los Pa&iacute;ses Bajos, el PvdA, el estandarte hist&oacute;rico de la socialdemocracia holandesa, entr&oacute; en 2012 como socio minoritario en un gobierno encabezado por el centro-derecha. Ahora est&aacute; obteniendo un 10,9% de intenci&oacute;n de voto en las encuestas, el sexto partido del pa&iacute;s. Las &uacute;ltimas encuestas mostraron que el PvdA perdi&oacute; un 11,4% a favor del partido socialista, ideol&oacute;gicamente situado a su izquierda, y un 14% que fue para el D66, el partido socioliberal.
    </p><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a es igual de melanc&oacute;lica en Francia, donde las encuestas dan al partido de gobierno un 19% en las pr&oacute;ximas elecciones al Parlamento Europeo, perdiendo un 10% que lo ganar&iacute;a el Front de Gauche, y un 6% que lo obtienen los verdes. Los n&oacute;rdicos no est&aacute;n ni mucho menos exentos de esta gran erosi&oacute;n de votos: en Suecia, con datos hist&oacute;ricos en la mano, los socialdem&oacute;cratas (SAP) est&aacute;n perdiendo constantemente apoyo desde el 45,3% en 1994 al 30,7% en las elecciones de 2010. Hoy, el SAP lidera las encuestas obteniendo un 33%, cediendo un 7% al partido izquierdista y un 9,5% a los verdes. Por otro lado, los socialdem&oacute;cratas daneses est&aacute;n alcanzando un modesto 20,1% de intenci&oacute;n de voto, mientras que el Partido Laborista noruego ha perdido recientemente el gobierno. En Grecia encontramos el ejemplo m&aacute;s extremo; con un sistema de partidos muy agitado, el PASOK (tradicionalmente el partido hegem&oacute;nico en el centro-izquierda) ahora se sit&uacute;a en un 5,9% de apoyo, que contrasta con el 46% que consigui&oacute; en las elecciones de 2009.
    </p><p class="article-text">
        Los ejemplos mencionados a&uacute;n no tienen en cuenta un fen&oacute;meno mucho m&aacute;s preocupante: el creciente da&ntilde;o que los partidos populistas de extrema derecha est&aacute;n haciendo a las coaliciones socialdem&oacute;cratas. Dirigi&eacute;ndose a las clases trabajadoras con mensajes que apelan al conservadurismo social y al bienestar te&ntilde;idos de <a href="http://www.policy-network.net/pno_detail.aspx?ID=4489&amp;title=The-two-electorates-of-the-Front-National" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">chovinismo</a>, y denunciando los abusos de las &eacute;lites y el nefasto impacto de la globalizaci&oacute;n y la europeizaci&oacute;n, los populismos crecen. &Eacute;stos no afectan en el &eacute;xito del &lsquo;travestismo pol&iacute;tico&rsquo;, marca pol&iacute;tica registrada por Angela Merkel (<a href="http://www.newstatesman.com/international-politics/2013/09/new-progressive-conservatism" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">partidos de centro-derecha progresistas</a> que siguiendo la corriente de la opini&oacute;n p&uacute;blica adoptan posiciones m&aacute;s centristas o m&aacute;s socialdem&oacute;cratas).
    </p><p class="article-text">
        En principio el Reino Unido deber&iacute;a estar protegido de estas tendencias gracias a su sistema electoral, pero el desprecio por la clase pol&iacute;tica se hace m&aacute;s profundo y el UKIP se ve capaz de hacer incursiones hacia los bancos de votos de los partidos tradicionales. En este sentido, el Labour no puede adoptar una postura complaciente ya que el l&iacute;der del UKIP, Nigel Farage, har&aacute; lo posible para <a href="http://www.theguardian.com/commentisfree/2013/may/30/ukip-gunning-labour-ed-miliband" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atacar las bases</a> tradicionales -y descontentas- del Labour.
    </p><p class="article-text">
        Ante estas din&aacute;micas corrosivas deviene importante considerar algunos de los conflictos distributivos que est&aacute;n dificultando a los partidos de centro-izquierda poder mantener unidos a los grupos de inter&eacute;s y al electorado, ahora fragmentados. Un conjunto de brechas en el seno del Estado de Bienestar y en el mercado de trabajo est&aacute; influyendo negativamente en las respuestas pol&iacute;ticas a la crisis y est&aacute; originando un clima inflamable de <em>winners</em> y <em>losers</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El conflicto entre los insiders y los outsiders</strong><em>insiders</em><em>outsiders</em>
    </p><p class="article-text">
        Los lentos mercados de trabajo en Europa y los da&ntilde;ados Estados de Bienestar han acentuado el conflicto <em>insider-outsider,</em> hecho que divide los grupos de votantes clave para el centro-izquierda en muchos pa&iacute;ses. Los intereses de los <em>insiders</em>, caracterizados por un empleo estable y protegido, chocan con los intereses de los <em>outsiders</em>, que tienden a tener inseguridad laboral y salarios m&aacute;s reducidos.
    </p><p class="article-text">
        En el actual contexto de recesi&oacute;n y de <a href="http://www.policy-network.net/publications_detail.aspx?ID=4292" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&iacute;ticas del s&aacute;lvese quien pueda</a> en relaci&oacute;n a la redistribuci&oacute;n y a las transferencias sociales, para los partidos del centro-izquierda es dif&iacute;cil aparecer como partidos atractivos para ambos grupos. Como David Rueda y Johannes Lindvall <a href="http://www.policy-network.net/pno_detail.aspx?ID=4441&amp;title=The-insider-outsider-dilemma" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han subrayado</a>, &ldquo;si ellos (los partidos de centro-izquierda) enfatizan en pol&iacute;ticas que benefician a los <em>insiders</em>, est&aacute;n forzando a los <em>outsiders</em> a dar apoyo a partidos m&aacute;s radicales o a no querer saber nada sobre pol&iacute;tica institucional; si proponen pol&iacute;ticas que beneficien a los <em>outsiders</em>, corren el riesgo de perder apoyos entre los <em>insiders</em>.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, si un partido socialdem&oacute;crata quiere atraer unos votantes de clase trabajadora exprimidos, que ahora son m&aacute;s cautelosos que nunca respecto a la redistribuci&oacute;n estatal generosa hacia los servicios sociales debido a que sus est&aacute;ndares de vida est&aacute;n empeorando, entonces debe ponerse duro en relaci&oacute;n a los conflictos con el otro grupo de votantes que, en un contexto de apuros econ&oacute;micos, depende m&aacute;s que nunca de que exista una <em>safety net</em> y de las transferencias sociales. En cambio, si defienden un gasto social generoso, se pone en riesgo relegar al ostracismo esos <em>insiders</em> que sienten que est&aacute;n trabajando duro pero no recibiendo nada a cambio, mientras por otro lado provocas ataques de los oponentes en relaci&oacute;n al despilfarro de las pol&iacute;ticas de alto gasto y altos impuestos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El conflicto sobre la desigualdad de g&eacute;nero</strong>
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad de g&eacute;nero es una l&iacute;nea divisoria m&aacute;s en el conflicto <em>insider-outsider</em>. En muchas partes de Europa, la mayor&iacute;a de las mujeres podr&iacute;an clasificarse como <em>outsiders</em> en el mercado de trabajo porque el riesgo que tienen de perder el empleo es sensiblemente superior al que tienen los hombres. En el Reino Unido, las mujeres predominantemente tienen los trabajos peor pagados y peor cualificados. Se estima que las mujeres constituyen alrededor de dos tercios (<a href="http://www.resolutionfoundation.org/media/media/downloads/Beyond_the_Bottom_Line_-_FINAL.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">62%</a>) de los trabajos peor pagados y tres cuartas partes (<a href="http://www.fawcettsociety.org.uk/wp-content/uploads/2013/04/Fawcett-The-changing-labour-market.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">74%</a>) de los trabajos a tiempo parcial. Esta situaci&oacute;n se agrava por los recortes en la oferta de empleo p&uacute;blico, donde las mujeres representan la mayor&iacute;a de la mano de obra. Entretanto, en el sector privado, donde las mujeres tienden a tener menos oportunidades entre la plantilla, la oferta de trabajos mal pagados se est&aacute; incrementando en concordancia con una recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica impulsada a trav&eacute;s de una redistribuci&oacute;n regresiva. Se ha estimado por parte del TUC (Trades Union Congress) que <a href="http://www.tuc.org.uk/economic-issues/labour-market/four-five-jobs-created-june-2010-have-been-low-paid-industries" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cerca del 80%</a> de los empleos que se han creado en el sector privado por la coalici&oacute;n de gobierno en el Reino Unido han sido de baja remuneraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias electorales de la desigualdad de g&eacute;nero en el mercado de trabajo han sido explicadas detalladamente por Patrick Emmenegger y Philip Manow, quienes <a href="http://www.policy-network.net/pno_detail.aspx?ID=4458&amp;title=The-rise-of-the-female-friendly-party" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han se&ntilde;alado</a> que el descenso de creyentes en la Europa occidental ha provocado que las mujeres sean socioecon&oacute;micamente votantes indecisas fundamentales en muchos pa&iacute;ses. Anteriormente ellas habr&iacute;an votado predominantemente por el centro-derecha o por los partidos cristiano-dem&oacute;cratas, pero en las d&eacute;cadas recientes se han movido firmemente hacia los partidos socialdem&oacute;cratas. Los partidos de centro-derecha, que se enfrentan a sus propias constricciones de coalici&oacute;n, reconocer&aacute;n progresivamente esta din&aacute;mica y tratar&aacute;n de rectificar orientando sus pol&iacute;ticas a favor de la mujer. Emmeneger y Manow predicen que un gasto social razonable en guarder&iacute;as, una escolarizaci&oacute;n que dure todo el d&iacute;a (la sexta hora por ejemplo) y otros programas de bienestar que se enfoquen en &lsquo;de-familiarizar&rsquo; los servicios, estar&aacute;n, cada vez m&aacute;s, encima de la mesa en cuanto los partidos compitan en este terreno.
    </p><p class="article-text">
        El <em>trade-off</em> es que mucha de la <a href="http://www.policy-network.net/pno_detail.aspx?ID=4398&amp;title=Childcare-childcare-childcare" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inversi&oacute;n social requerida en el cuidado de los ni&ntilde;os</a> y en herramientas para mejorar la igualdad de g&eacute;nero en el mercado de trabajo, significar&iacute;a subir los impuestos (lo cual representa otro conflicto) o, de manera alternativa, recortes en otras areas, como las pensiones o aumentar la edad de jubilaci&oacute;n. Sin embargo, los partidos no tienen la voluntad de correr riesgos preocupando su leal voto &ldquo;gris&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El conflicto joven vs. viejo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existen unas bases s&oacute;lidas para que haya una nueva pol&iacute;tica de victimismo entre los j&oacute;venes. Los j&oacute;venes est&aacute;n perdiendo su juego distributivo a favor de las generaciones anteriores, y su actual posici&oacute;n de &ldquo;<em>net losers</em><em>&rdquo;</em> est&aacute; empeorando en el marco de una Europa con unos Estados de Bienestar cada vez m&aacute;s agonizantes. Como Bruno Palier (de SciencesPo) ha mostrado en un trabajo donde recopila <a href="http://www.policy-network.net/publications/4448/Progressive-Politics-after-the-Crash" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de la OCDE</a> en seguridad social, el gasto p&uacute;blico en el sistema de salud y en pensiones (que principalmente benefician a los ancianos) es desproporcionadamente superior al gasto en educaci&oacute;n y formaci&oacute;n, que est&aacute; orientado a las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes y especialmente a los j&oacute;venes con menos aptitudes y menos protegidos. Adem&aacute;s, en un contexto de oportunidades limitadas para los j&oacute;venes, este hecho tiene un impacto muy perjudicial en t&eacute;rminos de movilidad social; y consecuentemente los padres y abuelos m&aacute;s ricos pueden usar sus propios recursos y redes para dar a sus hijos y nietos ventajas sobre el resto.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, los votantes m&aacute;s viejos tienden a ser grupos electorales m&aacute;s preciados debido a la alta probabilidad de que sigan votando siguiendo pautas tradicionales. Merece constancia el aumento del <a href="http://www.50pluspartij.nl/50plus/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">partido 50PLUS</a> en los Pa&iacute;ses Bajos, que batallan por los intereses de los pensionistas. <a href="http://www.sgi-network.org/pdf/Intergenerational_Justice_OECD.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gr&aacute;ficos elaborados recientemente muestran</a> que la proporci&oacute;n de pobreza infantil en los Pa&iacute;ses Bajos es 5.5 veces mayor que la de ancianos pobres. La misma situaci&oacute;n se da en Grecia, donde el paro juvenil es del 58,8% y el Estado gasta seis veces m&aacute;s en los ancianos que en los ciudadanos j&oacute;venes. En cambio, esta ratio s&oacute;lo es del 3.4 en Suecia, que tiene una estructura demogr&aacute;fica similar.
    </p><p class="article-text">
        El efecto del ciclo vital en relaci&oacute;n al bienestar tiene que ser reconocido; no obstante, &iquest;cu&aacute;nto tiempo falta para que grupos de j&oacute;venes se movilicen en contra de la situaci&oacute;n tan precaria en la que se encuentran? Vemos el mismo escenario en Italia, tambi&eacute;n se&ntilde;alado como uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s injustos intergeneracionalmente, donde un 47,2% de los j&oacute;venes (18-24) votaron por Beppe Grillo en las anteriores elecciones. El riesgo es que una generaci&oacute;n de votantes sea dejada a la deriva por parte de la pol&iacute;tica institucional y pierdan la fe en el Estado de Bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Otra vez los <em>trade-offs</em> aparecen en c&oacute;mo financiar inversiones sociales a largo plazo que aseguren el futuro a los j&oacute;venes, en una era globalmente competitiva. A quien m&aacute;s le pesan las cargas ser&aacute;n influenciados por el resultado de los conflictos entre el sector p&uacute;blico y el sector privado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El conflicto sector p</strong><strong>&uacute;</strong><strong>blico vs. sector privado</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adaptarse y ajustarse a la crisis de la deuda conduce a un conflicto entre el sector privado y el sector p&uacute;blico; hecho que establece los par&aacute;metros necesarios para que aparezcan los conflictos en el mercado de trabajo mencionados anteriormente. Como principalmente el ajuste se hace recortando en el sector p&uacute;blico y no se aumentan los impuestos, hay un campo de batalla divisorio entre muchos trabajadores del sector p&uacute;blico que se encuentran en situaciones muy dif&iacute;ciles, debido al &eacute;xito electoral de los partidos de centro-derecha en toda Europa.
    </p><p class="article-text">
        El vac&iacute;o en las finanzas p&uacute;blicas que se fragu&oacute; en las d&eacute;cadas que nos preceden, permanece. Para ilustrarlo, <a href="http://ec.europa.eu/taxation_customs/resources/documents/taxation/gen_info/economic_analysis/tax_structures/2010/2010_main_results_en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las investigaciones destacan</a> el declive en las ratios impuestos/PIB en Europa entre el 2000 y el 2008, a pesar del contexto de crecimiento econ&oacute;mico. Como <a href="http://www.policy-network.net/publications/4448/Progressive-Politics-after-the-Crash" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jane Jenson ha defendido</a>, uno de los mantras que se ha escampado durante las tres &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha sido &ldquo;no nuevos impuestos&rdquo;. En muchos casos la izquierda ha sido reacia a enfrentarse a los <em>trade-offs</em> electorales de subir impuestos, como Jenson afirma, y donde s&iacute; respondi&oacute; fue en cargar de impuestos a los ricos, pero es que simplemente no hay suficientes ricos para llenar el vac&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que ante la ausencia de nuevas conversaciones a nivel nacional sobre una posible base m&aacute;s amplia de tributaci&oacute;n, una carga considerable caer&aacute; en forma de recortes al Estado, lo que significa que los trabajadores del sector p&uacute;blico y beneficiarios de servicios sociales se movilizar&aacute;n en contra de los partidos por no defender el inter&eacute;s p&uacute;blico; mientras, si resulta ser de la otra manera posible y un partido rechaza los recortes y promete m&aacute;s gasto social y m&aacute;s impuestos para los ricos, entonces diferentes grupos de inter&eacute;s har&aacute;n notar su descontento a los partidos ya que lo ver&iacute;an como favoritismo hacia el socialismo del &ldquo;impuesto y gasto&rdquo; y hacia un sector p&uacute;blico con intereses particulares. En cualquier caso se crear&iacute;a un ambiente corrosivo de <em>winners</em> y <em>losers</em>.
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto de este conflicto es que los contribuyentes que no trabajan en el sector p&uacute;blico, atizados por los medios de comunicaci&oacute;n de derechas, pueden tener la impresi&oacute;n de que ellos son los <em>losers</em> en el juego distributivo. El sistema de pensiones p&uacute;blico puede ser un pararrayos en este sentido ofreciendo unas prestaciones por jubilaci&oacute;n en el sector p&uacute;blico comparativamente m&aacute;s generosas que muchos planes de jubilaci&oacute;n privados. En cada incidencia, los grupos de inter&eacute;s se van a movilizar unos contra los otros, ya sea reformistas contra tradicionalistas o sindicatos contra alianzas de contribuyentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Luchando en una d</strong><strong>&eacute;</strong><strong>cada de conflictos distributivos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los partidos pol&iacute;ticos, especialmente los de centro-izquierda, han trabajado para adaptarse a estos conflictos en el mercado de trabajo y en el Estado de Bienestar, de la misma manera que las econom&iacute;as occidentales se intentan recuperar de las consecuencias de la crisis financiera y de las tendencias demogr&aacute;ficas a largo plazo que indican un envejecimiento y, por tanto, presiones sobre el sistema sanitario y de pensiones.
    </p><p class="article-text">
        En una sociedad mucho m&aacute;s heterog&eacute;nea, con diversos grupos de inter&eacute;s, los socialdem&oacute;cratas se han esforzado en encontrar puntos de consenso para poder mantener una serie de coaliciones. En este clima de <em>winners</em> y <em>losers</em>, el apoyo pol&iacute;tico es cada vez m&aacute;s condicional y circunstancial. En esta coyuntura es dif&iacute;cil ver el d&iacute;a en el que los principales partidos de centro-izquierda europeos puedan otra vez alcanzar el 40% de votos.
    </p><p class="article-text">
        El talento de los pol&iacute;ticos del ma&ntilde;ana se medir&aacute; en funci&oacute;n de su habilidad para expresar narrativas capaces de cerrar algunas de estas divisiones; por ejemplo, enmarcando un nuevo contrato social entre los abuelos y los nietos. Ser&aacute;n necesarias coaliciones bien engrasadas con otros partidos y movimientos. Y tendr&aacute; que venir una nueva serie de medidas de pol&iacute;tica econ&oacute;mica de la mano de una nueva visi&oacute;n moral de la econom&iacute;a; y rehacer las instituciones en funci&oacute;n de estos <em>trade-offs</em> en un escenario donde las herramientas de redistribuci&oacute;n tradicionales est&aacute;n restringidas. Las prioridades y sacrificios deben ser aprehendidos con poco margen para las vacas sagradas.
    </p><p class="article-text">
        Los partidos pol&iacute;ticos que hacen grandes promesas en un esfuerzo para complacer a todos los grupos sociales, seguramente se dar&aacute;n cuenta de que pagan un alto precio una vez en el poder al no dar lo prometido. A la larga, esta din&aacute;mica har&aacute; que la gente se aleje de la pol&iacute;tica institucionalizada. Como en un tablero de ajedrez, el ejercicio de elaborar pol&iacute;ticas, construir coaliciones y gobernar ser&aacute; complejo, dificultoso y arriesgado. Ir a por todas para ganar no ser&aacute; el movimiento m&aacute;s acertado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Michael McTernan]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/conflictos-bienestar-europa-combinacion-centro-izquierda_1_4999494.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Mar 2014 19:06:43 +0000]]></pubDate>
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