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    <title><![CDATA[elDiario.es - Priscilla Lewis Southwell]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/priscilla_lewis_southwell/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Priscilla Lewis Southwell]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La paridad en Francia perjudicada por las reformas electorales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/francesas-perjudicadas-electorales-penalizan-candidatas_1_4998470.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1dd8b73-f043-4390-bf04-a8faf8b80d6b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La paridad en Francia perjudicada por las reformas electorales"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En el a&ntilde;o 2000 se adoptaron una serie de leyes de paridad en Francia, obligando a todos los partidos pol&iacute;ticos a incluir un mismo n&uacute;mero de hombres y mujeres en sus listas electorales. <a href="http://www.eldiario.es/autores/priscilla_lewis_southwell/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Priscilla Lewis Southwell</a> mantiene que pese a que las nuevas leyes han conllevado un aumento inicial de las representantes, el n&uacute;mero de &eacute;stas se ha estancado en las &uacute;ltimas elecciones.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo publicado previamente en LSE Europp Blog: Gender parity laws in France have been undermined by electoral reforms which work against female candidates</em><a href="http://blogs.lse.ac.uk/europpblog/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">LSE Europp Blog</a><a href="http://blogs.lse.ac.uk/europpblog/2013/09/13/gender-parity-laws-in-france-have-been-undermined-by-electoral-reforms-which-work-against-female-candidates/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gender parity laws in France have been undermined by electoral reforms which work against female candidates</a>
    </p><p class="article-text">
        En Francia se han llevado a cabo dos tipos de reforma electoral interrelacionadas, y casi contradictorias, en la &uacute;ltima d&eacute;cada: la introducci&oacute;n de la paridad, por un lado, y la reforma estructural de las elecciones al Senado y al Parlamento Europeo (PE), por el otro. Esta &uacute;ltima ha frustrado el objetivo de la paridad de diversos modos que pasaremos a explicar a continuaci&oacute;n. La consecuencia de ello es que  la ley de paridad ha acarreado, una d&eacute;cada m&aacute;s tarde, modestos aumentos incrementales en el n&uacute;mero de mujeres que ocupan altos cargos p&uacute;blicos en Francia. As&iacute; pues, este estudio constata que los sistemas de cuotas pueden ser eludidos o sus efectos minimizados por subsecuentes modificaciones en el sistema electoral. Adem&aacute;s confirma la medida en que aquellos titulares de cargos p&uacute;blicos que optan a la reelecci&oacute;n incurren en esfuerzos considerables para permanecer en el poder.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Paridad en Francia</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2000 se aprob&oacute; una ley de paridad que oblig&oacute; a todos los partidos a presentar un n&uacute;mero igual de mujeres y hombres en sus listas para aquellas elecciones celebradas mediante el sistema proporcional con listas cerradas (RP). En Francia, antes de las reformas electorales de las que vamos a hablar, la representaci&oacute;n proporcional se usaba tanto para las elecciones al Parlamento Europeo como para la mayor&iacute;a de esca&ntilde;os del Senado nacional, elecciones municipales y regionales.
    </p><p class="article-text">
        La ley de paridad se implement&oacute; en 2001, lo que provoc&oacute; el aumento de la proporci&oacute;n de regidoras de un 25,7 % a un 47,5 % en los municipios con m&aacute;s de 3.500 residentes. De manera similar, en los esca&ntilde;os al Senado que se eleg&iacute;an por representaci&oacute;n proporcional se registr&oacute; un aumento de 5 a 20 senadoras. En los esca&ntilde;os elegidos mediante el sistema mayoritario a dos vueltas el n&uacute;mero de mujeres se mantuvo estable en dos senadoras.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista de la paridad de g&eacute;nero, las primeras elecciones inmediatamente celebradas tras la implementaci&oacute;n de la ley de paridad recabaron resultados moderadamente positivos. Sin embargo, dichas mejoras iniciales parecen haberse estancado. El porcentaje de mujeres elegidas en la Asamblea Nacional ha seguido creciendo, pero s&oacute;lo modestamente. Y en las elecciones al Parlamento Europeo (2009) y las del Senado (2008) muestran una leve ca&iacute;da.
    </p><p class="article-text">
        Una posible explicaci&oacute;n del escaso efecto que ha tenido la paridad de g&eacute;nero sobre la elecci&oacute;n de mujeres es que esta reforma, la de la paridad de g&eacute;nero, ha sido acompa&ntilde;ada de otras reformas electorales adoptadas poco despu&eacute;s que han neutralizado los efectos positivos de la paridad. Se trata de las reformas Raffarin de 2003. Como la mayor&iacute;a de reformas electorales, en detalle son complicadas, pero han provocado cambios que han tenido un impacto adverso en la paridad de g&eacute;nero. En 2003, el Primer Ministro Jean-Pierre Raffarin, l&iacute;der de la UMP (Union pour un Mouvement Populaire), introdujo leyes que modificaban el m&eacute;todo por el cual se rigen las elecciones al Senado y al Parlamento Europeo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cambios en las elecciones al Parlamento Europeo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Antes de las reformas Raffarin, las elecciones al Parlamento Europeo se llevaban a cabo por representaci&oacute;n proporcional, siendo la naci&oacute;n una sola circunscripci&oacute;n, y por lo tanto, las listas de partido de dimensi&oacute;n nacional (esto es, cada partido presentaba una &uacute;nica lista a las elecciones). Sin embargo, desde 2003 la circunscripci&oacute;n nacional ha quedado dividida en ocho nuevas circunscripciones o distritos regionales con sus respectivas listas de partido por distrito. Ahora los partidos presentan ocho listas a las elecciones, una por cada circunscripci&oacute;n o distrito regional. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a que el sistema de representaci&oacute;n proporcional se mantiene, pues lo que se ha cambiado son las circunscripciones, este cambio puede reducir las posibilidades de las candidatas de resultar elegidas. Concretamente, aunque la ley de paridad requiere que los partidos alternen mujeres y hombres en sus listas (el sistema de cremallera o zippering system), la mayor&iacute;a de listas han sido encabezadas por candidatos. Esto implica que las mujeres en la lista cremallera empiezan en la posici&oacute;n 2 y ocupan siempre posiciones pares dentro de la lista. En aquellas situaciones en que un partido consigue s&oacute;lo un esca&ntilde;o, o un n&uacute;mero impar de esca&ntilde;os, aparece un desequilibrio en la proporci&oacute;n relativa de candidatos y candidatas que son elegidos. Aunque este desequilibrio es leve en el caso de una circunscripci&oacute;n nacional (como fue el caso de las elecciones de 1999 al Parlamento Europeo), su efecto negativo sobre las candidatas se magnifica cuanto mayor es el n&uacute;mero de circunscripciones (en nuestro caso ocho).
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, el Partido Socialista captur&oacute; 31 esca&ntilde;os en las elecciones al Parlamento Europeo de 2004. Si se hubiera hecho bajo el sistema de circunscripci&oacute;n &uacute;nica nacional, como en 1999, al menos 15 de los Eurodiputados socialistas hubieran tenido que ser mujeres, seg&uacute;n la ley de paridad. Sin embargo, la desagregaci&oacute;n del voto socialista a lo largo del pa&iacute;s en sus ocho circunscripciones supuso que, en varias de ellas, un n&uacute;mero impar de esca&ntilde;os fueran ganados por el partido, resultando de facto en un sesgo masculino. La actual delegaci&oacute;n socialista en el Parlamento Europeo, resultante de las elecciones de 2004, est&aacute; compuesta por 18 Eurodiputados y 13 Eurodiputadas, lo que supone la p&eacute;rdida de dos esca&ntilde;os potenciales para las &uacute;ltimas. Bajo estas reglas, el efecto agregado de dicho sesgo masculino para todos los partidos se tradujo en la p&eacute;rdida neta de 6 Eurodiputadas en 2004. Una pauta similar se pudo apreciar con respecto a la UMP y a los partidos socialistas en las elecciones de 2009 al Parlamento Europeo, pero dicho sesgo masculino fue compensado por la presencia de dos peque&ntilde;os partidos: el Movimiento para la Democracia (MoDem) y los Verdes (Verts), quienes presentaron como cabeza de lista a una mujer en tres de los ocho distritos regionales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El efecto sobre la paridad de la reforma electoral del Senado ha sido a&uacute;n peor</strong><strong>sobre la paridad</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como antes se ha apuntado, las reformas del sistema electoral del Senado aumentaron el n&uacute;mero de circunscripciones en las que se aplica el m&eacute;todo de elecci&oacute;n mayoritario de doble vuelta, en detrimento de las circunscripciones bajo un m&eacute;todo proporcional. El sistema electoral que esta c&aacute;mara hab&iacute;a usado hasta 2003 establec&iacute;a el m&eacute;todo de elecci&oacute;n mayoritario de doble vuelta en circunscripciones peque&ntilde;as, aquellas con menos de tres esca&ntilde;os a elegir &ndash;esto es, aproximadamente, un tercio de todos los esca&ntilde;os que componen el Senado (en concreto, el 37% de los esca&ntilde;os en la elecciones de 2001 se eligieron mediante este sistema). Sin embargo, las reformas Raffarin aumentaron dicho umbral a tres esca&ntilde;os por circunscripci&oacute;n, resultando en la elecci&oacute;n de un 35% de todos los senadores mediante un m&eacute;todo de tipo mayoritario en las elecciones de 2004, porcentaje que en las elecciones de 2008 aument&oacute; a un 65%. Como tal, el efecto de esta reforma no se hizo realmente patente hasta las elecciones de 2008, aunque el porcentaje de listas cerradas que concurrieron bajo el m&eacute;todo proporcional fue mucho mayor en 2011.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero a&uacute;n se presentaron m&aacute;s obst&aacute;culos a la paridad: la proliferaci&oacute;n de partidos</strong>
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno de &lsquo;proliferaci&oacute;n de partidos&rsquo; en las elecciones al Senado consiste en un escenario en el cual los potenciales candidatos deciden alejarse de sus propios partidos para formar nuevas organizaciones de tipo temporal, presumiblemente para evitar las prescripciones paritarias que rigen en las circunscripciones en las que se aplica el sistema de elecci&oacute;n proporcional (recordemos, aquellas con m&aacute;s de tres esca&ntilde;os). Mediante dicha estrategia, dos (o m&aacute;s) candidatos masculinos que optan a la reelecci&oacute;n pueden sortear los requisitos de paridad (recordemos, alternancia entre hombres y mujeres en las listas de los partidos) en las circunscripciones regidas por el sistema proporcional.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro examen de las cuatro elecciones al Senado m&aacute;s recientes (2001, 2004, 2008 y 2011) revela que en 18 de un total de 58 circunscripciones elegidas mediante el sistema proporcional varios miembros del partido de centro-derecha (UMP) decidieron competir encabezando listas de partidos distintas, normalmente denominadas &lsquo;Divers Autres&rsquo;, o incluso bajo la misma coalici&oacute;n (LMAJ), como ocurri&oacute; en 2011. En cada una de estas 18 circunscripciones (o distritos) el resultado fue la elecci&oacute;n de un senador de la UMP y otro de &lsquo;Autres&rsquo; en el lugar de una potencial senadora que habr&iacute;a debido ocupar el segundo lugar de la lista de la UMP seg&uacute;n la ley de paridad. Pese a que las papeletas electorales identificaran a los senadores como miembros de partidos distintos como Divers/Autres, su biograf&iacute;a oficial del Senado los registr&oacute; como miembros de la UMP.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces, &iquest;cuantas mujeres m&aacute;s podr&iacute;an haber sido elegidas? &iquest;Treinta y ocho, quiz&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n se muestra la tabla que estima cu&aacute;ntas candidatas podr&iacute;an haber resultado efectivamente elegidas en las elecciones post-2001, si las reglas electorales previas se hubieran mantenido, as&iacute; como el impacto de la proliferaci&oacute;n de partidos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tabla: Efecto estimado de las Reformas Raffarin y la proliferaci&oacute;n de partidos en el n&uacute;mero de mujeres finalmente elegidas en el Senado y el Parlamento Europeo (2004-2011)</strong>
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        En primer lugar, podemos fijarnos en los distritos al Senado con tres esca&ntilde;os en juego, es decir, aquellos que empezaron a usar un sistema mayoritario en las elecciones de 2004 tras las reformas Raffarin y que, previamente a las reformas, utilizaban el sistema proporcional de listas cerradas. Si prestamos atenci&oacute;n a estas 24 circunscripciones plurinominales (aquellas en las que cada partido presenta un candidato y los tres esca&ntilde;os se los lleva el partido m&aacute;s votado), podemos re-calcular las carreras electorales bajo el m&eacute;todo de representaci&oacute;n proporcional mediante listas cerradas utilizadas en otras ocasiones, para as&iacute; determinar si las reglas anteriores hubieran alterado el equilibrio de g&eacute;nero en la delegaci&oacute;n finalmente escogida en el Senado. As&iacute;, asumimos que los votantes (b&aacute;sicamente concejales municipales) se habr&iacute;an comportado del mismo modo, votando siguiendo las l&iacute;neas de partido. Los resultados sugieren que m&aacute;s de 18 mujeres podr&iacute;an haber sido electas en estas tres elecciones al Senado si las reformas Raffarin no hubieran sido adoptadas, y se hubiera utilizado el previo m&eacute;todo de representaci&oacute;n proporcional mediante listas cerradas.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en el distrito al Senado de &lsquo;Indre et Loire&rsquo; en 2011, las preferencias de izquierda de los votantes resultaron en la elecci&oacute;n de dos miembros del Partido Socialista y uno del Comunista &ndash;todos hombres. Si este distrito hubiera concurrido bajo el m&eacute;todo proporcional, previamente usado en 2001, la ley de paridad hubiese obligado al Partido Socialista a alternar al menos una mujer entre los tres puestos superiores de su lista. Por lo tanto, un m&iacute;nimo de una candidata socialista habr&iacute;a resultado elegida, a diferencia del actual resultado. Resultados similares se dieron en los cuatro distritos que se hallaban en condiciones parecidas en 2011, originando la p&eacute;rdida de cuatro Senadoras potenciales. En el caso de las elecciones al Senado de 2004 y 2008 los resultados fueron incluso m&aacute;s evidentes, ya que se celebraron m&aacute;s pugnas con el sistema mayoritario a dos vueltas a causa del cambio en las leyes electorales, lo que supuso una p&eacute;rdida de siete Senadoras potenciales.
    </p><p class="article-text">
        Esta tabla tambi&eacute;n incluye estimaciones similares para las elecciones al Parlamento Europeo, y la proliferaci&oacute;n de partidos asociada, en 2004, 2008 y 2011. Para ello, se debe prestar atenci&oacute;n a los datos totales de voto actual para dichas elecciones, pero asumiendo que las elecciones al Parlamento Europeo se celebraron en una circunscripci&oacute;n &uacute;nica nacional, y que los miembros de los distintos partidos no se pudieron separar temporalmente de sus organizaciones en los distritos CRP. Es decir, los supuestos bajo los que hemos calculado las estimaciones son que, por un lado, las reglas electorales anteriores segu&iacute;an vigentes y, por otro lado, hubiera estado prohibido presentar dos candidatos bajo listas de partido distintas (esto es, haciendo imposible la proliferaci&oacute;n de partidos). Nuestros c&aacute;lculos apuntan a que bajo estos supuestos es probable que un sustancial n&uacute;mero de mujeres, quiz&aacute;s 38, hubieran resultado elegidas en Francia.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, hay otras posibles explicaciones para este modesto incremento en el n&uacute;mero de mujeres en la pol&iacute;tica francesa. Sin embargo, las &lsquo;reglas del juego&rsquo; fueron una importante variable a tener en consideraci&oacute;n. Las reformas Raffarin tuvieron un impacto determinante, y probablemente fueron adoptadas con cierto conocimiento de las consecuencias electorales que acarrear&iacute;an en t&eacute;rminos de paridad. Sin duda, el sesgo en los puestos superiores de las listas y la proliferaci&oacute;n de partidos no fueron un resultado inocente. El debate parlamentario sobre las reformas electorales celebrado en 2003 puso de relieve que una de las razones para justificar la reforma del sistema para las elecciones europeas fue incrementar la participaci&oacute;n mediante la concurrencia de candidatos con lazos m&aacute;s cercanos a los votantes (de ah&iacute; el paso de una circunscripci&oacute;n &uacute;nica a ocho circunscripciones regionales). Pero, &iquest;qu&eacute; justificaci&oacute;n hab&iacute;a para la reforma del sistema de elecci&oacute;n del Senado que elimine la sospecha de haber sido dise&ntilde;ada para neutralizar los efectos de la ley de paridad? Despu&eacute;s de todo, los Senadores fueron bastante tajantes respecto a su oposici&oacute;n a la ley de paridad cuando esta fue discutida y tramitada.
    </p><p class="article-text">
        Parece pues que los defensores de la paridad de g&eacute;nero deber&iacute;an centrar sus esfuerzos en conseguir el retorno a sistemas de mayor proporcionalidad en las elecciones al Senado, as&iacute; como llevar a cabo un mayor escrutinio de los puestos superiores de las listas en Recircunscripciones proporcionales, incluidass lass ocho regionales para la elecci&oacute;n al Parlamento Europeo. Controlar la proliferaci&oacute;n de partidos tambi&eacute;n ser&aacute; una tarea dif&iacute;cil, pero hasta que estos  obst&aacute;culos a la paridad no sean reconocidos por partidos y legisladores, el impacto de la ley de paridad francesa seguir&aacute; siendo discreto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Priscilla Lewis Southwell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/francesas-perjudicadas-electorales-penalizan-candidatas_1_4998470.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Mar 2014 19:52:09 +0000]]></pubDate>
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