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    <title><![CDATA[elDiario.es - Eduardo Serradilla]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/eduardo_serradilla/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Eduardo Serradilla]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Han Solo: una historia de Star Wars]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sarjakuva-ja-elokuva/film-kino/solo-historia-star-wars_132_2102558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/843165c2-17df-4208-8aa4-2cec72185522_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Disney comenzará a rodar la vida de Han Solo a final de mes en Fuerteventura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Universo Expandido de Star Wars se acuñó para incluir todas aquellas historias que no tenían ninguna relación con lo visto hasta el momento, en el año 1977, en la pantalla.</p><p class="subtitle">Cronológicamente hablando, dicho Universo empezó a desarrollarse en las páginas del magazine juvenil</p><p class="subtitle">Pizzazz</p><p class="subtitle">, cuyo primer número tiene fecha de portada octubre 1977, aunque es probable que el magazine llegara al mercado al mismo tiempo que la sexta y última entrega de la miniserie gráfica original, que adaptaba el Episodio IV. Dentro de la revista se publicaron dos historias seriadas de Star Wars – a razón de tres páginas por número- tituladas</p><p class="subtitle">The Keeper's World</p><p class="subtitle">The Kingdom Of Ice</p><p class="subtitle">. Por esas mismas fechas, Marvel Comics publicó las primeras entregas del Universo Expandido en la serie gráfica original.</p><p class="subtitle">Star Wars</p><p class="subtitle"># 7-10: New planets, New Perils; Eight for Aduba; Showdown on a Wasteland; Behemoth from the World Below (fecha de portada: enero-abril 1978) componen este primer arco argumental.</p></div><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en febrero de 1978, llegaba a las librer&iacute;as Star Wars: Splinter of the Mind's Eye, novela escrita por Alan Dean Foster -el escritor que realmente escribi&oacute; la versi&oacute;n novelada de Star Wars, que luego firmara George Lucas-, un libro del que durante mucho tiempo se dijo que servir&iacute;a como base para la segunda pel&iacute;cula de la trilog&iacute;a gal&aacute;ctica original.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos tres ejemplos son los que dieron el pistoletazo de salida oficial del nuevo Universo Expandido, que qued&oacute; circunscrito al formato gr&aacute;fico hasta el estreno de la segunda pel&iacute;cula, <em>The Empire Strikes Back</em> (junio 1980), salvo por la emisi&oacute;n del televisivo <em>Star Wars Holiday Special</em> (Twentieth Century Fox Television, noviembre 1978) y por la publicaci&oacute;n de un par de novelas dedicadas al personaje de Han Solo (Han Solo at Stars&acute;End, abril 1979, y Han Solo&acute;s Revenge, noviembre de 1979).
    </p><p class="article-text">
        Precisamente este &uacute;ltimo fue uno de los personajes que m&aacute;s inter&eacute;s despert&oacute; tanto en los lectores como en aquellos que guionizaron, dibujaron y/o novelaron sus aventuras. No en vano, Han Solo es con mucho uno de los personajes m&aacute;s carism&aacute;ticos de cuantos han aparecido en el universo creado por George Lucas, por lo que no es de extra&ntilde;ar que el t&aacute;ndem Lucasfilm-Disney decidiera presentar una pel&iacute;cula en donde se contaran las primeras andanzas del contrabandista coreliano.
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        Chewbacca (Joonas Suotamo) y Han Solo (Alden Ehrenreich)
    </p><p class="article-text">
        La primera sensaci&oacute;n que se tiene al ver la pel&iacute;cula <em><strong>Han Solo: Una historia de Star Wars</strong></em> es que Lawrence Kasdan, junto con su hijo Jonathan, son mejores guionistas que George Lucas. Esta afirmaci&oacute;n no es gratuita, dado que entre el fandom gal&aacute;ctico, siempre se ha considerado <em>El Imperio Contraataca</em> la mejor pel&iacute;cula de toda la saga. Este gui&oacute;n espec&iacute;fico fue obra de Lawrence Kasdan, partiendo, eso s&iacute;, de las ideas originales de Leigh Brackett.
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa que queda clara es que el director, Ron Howard, no articula su discurso como si se tratara de una pel&iacute;cula del universo de Star Wars, sino como quien quiere contar la historia de un joven que pas&oacute; de ser una persona cargada de ilusiones a un c&iacute;nico aventurero, curtido en mil y una batallas. En realidad, la propia historia de su apellido, Solo, fruto de la inventiva de un oficial imperial, demuestra que una trayectoria vital puede terminar consolidando a una persona sin que &eacute;sta tenga unas ra&iacute;ces familiares previas.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s est&aacute; la capacidad de los guionistas por a&ntilde;adir, sugerir y/o nombrar, elementos del anteriormente comentado Universo Expandido, que siempre han formado parte del discurso del personaje, tales como a qui&eacute;n le gan&oacute; y c&oacute;mo el Halc&oacute;n Milenario; o cierta carrera a lomos de dicha nave, la cual se ha descrito en c&oacute;mics, novelas y tiras de prensa.
    </p><p class="article-text">
        <em>Han Solo: Una historia de Star Wars</em> tambi&eacute;n nos sirve para conocer aquellos personajes, adem&aacute;s de Chewbacca, que cincelaron el car&aacute;cter, los modos y las maneras de Han Solo, algo que en el universo cinematogr&aacute;fico nunca se hab&iacute;a tocado. El problema viene cuando a un personaje tan carism&aacute;tico como &eacute;ste se le da un anclaje personal que demuele parte de esa aura de &ldquo;rebelde sin causa&rdquo; a la que nos ten&iacute;a acostumbrado. Personalmente creo que, todo lo que ayude a humanizar a un personaje, servir&aacute; para que lo conozcamos mejor, pero el universo de Star Wars y sus seguidores no se rigen por las mismas reglas que se aceptan en otros entornos.
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        Han Solo (Alden Ehrenreich) vs&hellip;
    </p><p class="article-text">
        La pel&iacute;cula, sin embargo, nos ofrece secuencias absolutamente memorables, di&aacute;logos que poseen un claro subtexto sin un maestro Jedi de por medio -sobre todo los que mantiene Han con Beckett- y un tira y afloja emocional entre Han y Qi&rsquo;ra. Sobra decir que algunos de los mejores momentos son aquellos en los que aparece en la pantalla la pareja Han-Chewbacca, dado que es dif&iacute;cil pensar en uno sin incluir al otro. &iquest;Y qu&eacute; me dicen de Lando Calrissian? Pues que si era c&iacute;nico y encantador de mayor no lo era menos de joven, aunque con el paso del tiempo aprendi&oacute; a vestir de una forma menos escandalosa, pero sin perder el gusto por las capas.
    </p><p class="article-text">
        Al final, y como suele ocurrir en el universo de Star Wars, ni los malos son tan rematadamente malos -salvo en el caso de El Emperador- ni los buenos son unos &aacute;ngeles castos y puros, un elemento que el gui&oacute;n de los Kasdan trata de potenciar, sobre todo con los personajes de Beckett y Qi&rsquo;ra.
    </p><p class="article-text">
        <em>Han Solo: Una historia de Star Wars</em>, en realidad, no deja de ser una &ldquo;historia jam&aacute;s contada&rdquo; del universo Star Wars, pensada en parte para quienes conocen al personaje, el Universo Expandido y la propia idiosincrasia del universo gal&aacute;ctico. No obstante, la pel&iacute;cula la puede disfrutar un ne&oacute;fito, dado que Ron Howard no dirige una pel&iacute;cula para seguidores de la saga, sino para todos los que disfrutan con una buena pel&iacute;cula de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Ya lo he dicho los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y lo seguir&eacute; diciendo, en este tema influye mucho tu actitud y tu capacidad por asimilar lo que est&aacute;s viendo sin dejarte llevar por los prejuicios que lastran este tipo de propuestas. Quienes le quieran encontrar defectos lo har&aacute;n con las luces de la sala a&uacute;n encendidas, pero esto no es &oacute;bice, ni cortapisa para disfrutar de una pel&iacute;cula que, sin estar planteada como uno de los grandes t&iacute;tulos de la saga, llega a cumplir tan bien como lo hiciera Rogue One, hace dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        A t&iacute;tulo personal dir&eacute; que los exteriores rodados en Fuerteventura lucen realmente bien como el planeta donde se refina un elemento sobre el que bascula buena parte de la trama. Adem&aacute;s, la banda sonora de John Powell es otro de los aciertos de esta pel&iacute;cula, banda sonora que no se olvida de incluir una composici&oacute;n del m&iacute;tico John Williams, <em>Han Solo Theme</em>.
    </p><p class="article-text">
        El resto, como suele ser habitual una vez al a&ntilde;o, cuando se estrena una pel&iacute;cula de la saga gal&aacute;ctica, corre por cuenta de quien acude al cine a verla. Yo ya lo he hecho, y no me arrepiento.
    </p><p class="article-text">
        &copy; Eduardo Serradilla Sanchis, 2018
    </p><p class="article-text">
        Star Wars &copy; Lucasfilm Ltd. &amp; TM. All right reserved. Text, any related names, characters and illustrations for Star Wars universe are &copy; 2018 Lucasfilm Ltd.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 May 2018 03:09:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Han Solo: una historia de Star Wars]]></media:title>
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      <title><![CDATA[¡Cobarde! ¡Pecador de la memoria!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-ronin/cobarde-pecador-memoria_132_1674705.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Inmersos y atrapados dentro de una centrifugadora ambiental que no nos da tregua maldita -y menos con la que se avecina- he reparado en un detalle que ahorraría a todos los habitantes de nuestro país un sinfín de quebraderos de cabeza, además de ayudarnos a cuadrar las depauperadas cuentas del estado.</p></div><p class="article-text">
        Propongo, de manera solemne y tautol&oacute;gica, como la ocasi&oacute;n lo requiere, que se elimine la asignatura de historia del mundo, antiguo y contempor&aacute;neo, incluyendo la de nuestro pa&iacute;s, de los planes de estudio vigentes o, en su defecto, de esos legajos oficiales que dicen servir de gu&iacute;a para educar a las nuevas generaciones. Adem&aacute;s, y siguiendo la misma l&iacute;nea de pensamiento, propongo que se cierren las bibliotecas, se proh&iacute;ba a los investigadores acudir a los archivos nacionales -m&aacute;s de lo que ya se les proh&iacute;be- y, de paso, se desmonten todas las hemerotecas existentes.
    </p><p class="article-text">
        Piensen, si no, qu&eacute; bien le puede acarrear a un pa&iacute;s el conocer los protagonistas y hechos que han cincelado su historia. Eso es lo mismo que quienes se empe&ntilde;an en buscar huesos polvorientos, enterrados de cualquier forma en una cuneta, para luego pedirle responsabilidades a quienes solamente quer&iacute;an acabar con la &ldquo;Babilonia moral&rdquo; que asolaba el imperio nacional y cat&oacute;lico espa&ntilde;ol. Si les di&eacute;ramos carta de naturaleza a sus exigencias, acabar&iacute;amos todos con el mismo dolor de cabeza que, ahora, deben soportar aquellos que, con su mejor voluntad y esp&iacute;ritu de sacrificio, apoyaron las torturas, los asesinatos y las purgas cometidas por todos aquellos s&aacute;trapas de buen coraz&oacute;n y pu&ntilde;o de hierro que hicieron lo que hicieron &ldquo;para salvar a sus respectivos pa&iacute;ses de&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobra decir que hace d&eacute;cadas que se deber&iacute;a haber prohibido el estudio de nuestra historia a personas ajenas a la mentalidad nacional. Cada vez que lo hacen descubren un nuevo legajo que, por causas nunca bien aclaradas, no fue destruido cuando deber&iacute;a y luego se desata la controversia que tan nefastos resultados le acarrea a la moral p&uacute;blica&hellip; La historia la escriben, la alteran y la adulteran los vencedores y el resto s&oacute;lo debe acatarla, como si se tratara de un dogma de fe inamovible. De ah&iacute; que tambi&eacute;n propongo que las autonom&iacute;as tengan libertad y carta de naturaleza para contar su &ldquo;historia&rdquo;, como les plazca. Eso s&iacute;, siempre y cuando no se apropien de s&iacute;mbolos, personajes y/o santos ajenos o que forman parte de la mitolog&iacute;a propia de terceros pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente paso deber&iacute;a ser el borrado de todas las im&aacute;genes, todos los archivos gr&aacute;ficos, sonoros y videogr&aacute;ficos, almacenados por los medios de comunicaci&oacute;n de masas y/o por los organismos p&uacute;blicos encargados a tal efecto. Se recomienda no ensa&ntilde;arse en demas&iacute;a con dichos sistemas de almacenamiento, no vaya a ser que alguien, indebidamente, acabe delante de un tribunal acusado de un crimen que, por supuesto, nunca fue su intenci&oacute;n cometer. Por &uacute;ltimo, propongo que se eliminen de los planes de estudio los programas de intercambio de estudiantes Erasmus, S&eacute;neca y cualquier otra iniciativa de la misma &iacute;ndole que suponga un menoscabo de la moral y la salud mental de quienes entrar&aacute;n en contacto con los modos y las maneras del exterior. De esta forma, nadie regresar&iacute;a de vuelta a casa con ideas y/o cuestiones que pudieran poner en solfa el status quo de nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Estas normas, a las que se podr&iacute;a a&ntilde;adir alguna que otra hoguera simb&oacute;lica en medio de las principales urbes nacionales -espacio donde ardieran aquellas leyes y tratados que pretendan justificar el uso de la memoria hist&oacute;rica, hist&eacute;rica o de g&eacute;nero- ayudar&iacute;an a que la maltrecha moral nacional regresara a la senda que nunca debi&oacute; abandonar.
    </p><p class="article-text">
        Por a&ntilde;adidura, esta serie de normas no solamente evitar&iacute;a la enajenaci&oacute;n de las mentes m&aacute;s j&oacute;venes, sino que los preclaros, infalibles y todopoderosos cargos electos de nuestro pa&iacute;s no tendr&iacute;an que dar explicaciones antes los continuos errores de transcripci&oacute;n de la canallesca, los fallos de montajes de los t&eacute;cnicos o aquellos errores inherentes a unos formatos corruptos y caducados que recogen de manera torticera aquello que ellos NUNCA, NUNCA han dicho, ni tan siquiera pensaron.
    </p><p class="article-text">
        Como se ver&aacute;, de esta forma se terminar&iacute;an los malos entendidos y todos, todos, vivir&iacute;amos mucho mejor, sin tanto sobresalto y con las cosas, de nuevo, atadas y bien atadas, para la tranquilidad de quienes manejan los hilos de, &eacute;sta, nuestra cacareada y, como ya dije al principio de estas l&iacute;neas, maltrecha sociedad.
    </p><p class="article-text">
        De no cumplir estas sencillas normas, podr&iacute;a pasar que alg&uacute;n libertino ose publicar un texto que atente contra la esencia misma del sentir patrio y ponga en solfa todo lo que se est&aacute; tratando de recuperar, metro a metro, cual la &eacute;pica castellana de la reconquista frente al invasor musulm&aacute;n. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin ir m&aacute;s lejos, conozco un caso fragrante. El periodista y escritor Ernest Herningway, ganador del premio del actualmente depauperado premio Nobel de Literatura en el a&ntilde;o 1954, os&oacute; no solamente escribir una novela -<em>Por qui&eacute;n doblan las campanas</em> (For Whom the Bell Tolls, 1940)- que pon&iacute;a en entredicho buena parte del discurso nacional cat&oacute;lico, sino que, y en el colmo de la osad&iacute;a, se le ocurri&oacute; escribir un art&iacute;culo titulado <em>&iexcl;La humanidad no les perdonar&aacute;!, </em>art&iacute;culo que el rotativo sovi&eacute;tico Pravda public&oacute; el 1 de abril de 1938. La columna, basada en las experiencias del escritor durante el tiempo que permaneci&oacute; sobre suelo espa&ntilde;ol, describ&iacute;a los devastadores efectos, los horrores y las posibles consecuencias derivadas de los ataques de la aviaci&oacute;n y la artiller&iacute;a fascistas -alemanas e italianas- durante la contienda. Las mismas fuerzas a&eacute;reas que, seg&uacute;n muchos preclaros cargos electos actuales, tampoco bombardearon, ni experimentaron nuevas t&eacute;cnicas de destrucci&oacute;n durante la contienda sobre el territorio nacional. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo terminaba con el siguiente p&aacute;rrafo: <em>Los fascistas tendr&aacute;n &eacute;xito mientras puedan chantajear a los pa&iacute;ses que les tienen miedo. Pero los hermanos y padres de sus v&iacute;ctimas jam&aacute;s les perdonar&aacute;n y jam&aacute;s lo olvidar&aacute;n. Los cr&iacute;menes que se cometen por el fascismo sublevar&aacute;n en su contra al mundo entero.</em> 1
    </p><p class="article-text">
        Sus palabras son una inequ&iacute;voca muestra de lo que puede llegar a ocurrir si, en vez de derogar las leyes y los esfuerzos que pretenden conservar la historia y la memoria de nuestro pa&iacute;s, se hace todo lo contrario y se fomenta su conservaci&oacute;n, difusi&oacute;n y estudio entre las nuevas generaciones para evitar que se cometan los mismos errores del pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin historia y sin memoria, por muy &ldquo;pecadores de la pradera&rdquo; que podamos ser, siempre seremos ciudadanos de segunda, expuestos a que una manada de despreciables alima&ntilde;as se aproveche de nuestra debilidad, ignorancia e indefensi&oacute;n ante su mala gesti&oacute;n y su p&eacute;sima deontolog&iacute;a profesional.
    </p><p class="article-text">
        &copy; Eduardo Serradilla Sanchis, Helsinki, 2019.
    </p><p class="article-text">
        &copy; 2019 Paramount Pictures
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        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        1- Hemingway, E. (1982, August 6). &iexcl;La humanidad no les perdonar&aacute;! EL Pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-ronin/cobarde-pecador-memoria_132_1674705.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Feb 2019 08:15:12 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¡Cobarde! ¡Pecador de la memoria!]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[EXCELSIOR]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sarjakuva-ja-elokuva/excelsior_132_1838053.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras escribo estás primeras palabras estoy viendo la estatua que tengo de Spider-man -cabeza abajo y pegado a la pared de un edificio- acompañada por una imagen del Capitán América, exportada del número especial</p><p class="subtitle">Heroes</p><p class="subtitle">, publicado con motivo del atentado del 11 de septiembre del año 2001, y una postal de Superman, publicada en la década de los años cuarenta del pasado siglo XX para promocionar los cortos de animación de producidos por los estudios Fleischer. En la pared, justo al lado, reposa una litografía del vecino arácnido firmada por John “Jazzy” Romita y justo encima de mí cuelga un móvil de 1994, anunciando las cuatro series arácnidas que se publicaban en aquellos años por la Casa de las Ideas.</p><p class="subtitle">Estos elementos, juntos y bien revueltos, dan una rápida y diáfana de ideas de cuáles son mis querencias, independientemente de mi profesión, la cual está ampliamente relacionada con el noveno arte, todo sea dicho.</p></div><p class="article-text">
        No obstante, lo que ahora es una forma de entender la vida, tanto personal como profesionalmente, empez&oacute; siendo una forma de invertir mi tiempo libre, leyendo, en vez de darle patadas a un bal&oacute;n o dedicarme a abusar de quienes no comulgaban con mis gustos. Imagino que, por esa misma circunstancia, encaj&eacute; tanto y tan r&aacute;pido con un enclenque, apocado, &ldquo;cuatro-ojos&rdquo; y empoll&oacute;n como lo es Peter Parker, dejando a un lado el hecho de que, adem&aacute;s de todo, fuera una suerte de ara&ntilde;a humana. Peter Parker representaba todo lo que yo era -menos el ser medio ara&ntilde;a- cara a mis compa&ntilde;eros de clase y al mundo que nos rodeaba, profesores incluidos, mucho m&aacute;s escorados hacia la personalidad de un mamarracho como Flash Thompson -los cuales abundaban en el patio de mi colegio por docenas- que ante lo que les pod&iacute;a ofrecer una persona como aquel estudiante del instituto Midtown, situado en el Queens neoyorkino.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Spider-man, junto con el origen del coloso verde y su alter ego humano; es decir, el doctor Robert Bruce Banner, fueron los dos primeros c&oacute;mics que le&iacute; publicados por la Casa de las Ideas y ambos estaban escritos por Stanley Martin Lieber, m&aacute;s conocido como Stan Lee. Con a &eacute;l, &ldquo;lleg&oacute; el esc&aacute;ndalo&rdquo; hasta mi sosegada vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y digo esto, porque, cuando empec&eacute; a buscar cualquier cabecera protagonizada por dichos personajes -lo cual me llev&oacute; a conocer al resto de integrantes del universo Marvel, una d&eacute;cada despu&eacute;s de que dicho universo reivindicara su lugar en el firmamento- me di cuenta de lo dif&iacute;cil que iba a ser todo aquello. Por aquel entonces, ni los canales de distribuci&oacute;n, ni las editoriales que publicaban todos aquellos personajes se lo pon&iacute;an f&aacute;cil a los lectores y no fue hasta una d&eacute;cada despu&eacute;s, a finales de lo a&ntilde;os ochenta y viviendo en la capital del reino, cuando pude empezar a leer con cierta l&oacute;gica las historias escritas por Stan Lee en la d&eacute;cada de los sesenta y los setenta del pasado siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, y desde el principio, siempre me sorprendi&oacute; la capacidad del escritor para contarnos historias imposibles, llenas de seres no menos quim&eacute;ricos, los cuales, de una forma o de otra, terminaban por ser cercanos y, en cierto modo, realistas. En el universo creado por Stan Lee, una vez inaugurada la Edad de Plata por el no menos brillante Julius Schwartz 1, todo parec&iacute;a seguir unas normas muy humanas, dado que, quien m&aacute;s y quien menos, ten&iacute;a alguna relaci&oacute;n con alg&uacute;n h&eacute;roe empijamado y nadie parec&iacute;a darle demasiada importancia.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, junto al canijo de Peter Parker, se encontraba el cuarteto fant&aacute;stico, siempre dispuestos, &eacute;stos, a salvar el mundo de cualquier amenaza. Despu&eacute;s, llegar&iacute;an los &ldquo;h&eacute;roes m&aacute;s poderosos de la tierra&rdquo;, con el pedante, pero genial, Tony Stark; el no menos capaz Henry &ldquo;Hank&rdquo; Pym; su pareja, Janet Van Dyne, &ldquo;la Avispa&rdquo;; y el dios del trueno, Thor, en aquellos momentos, el doctor Donald Blake. Sin embargo y tras el descubrimiento del Capit&aacute;n Am&eacute;rica original, desaparecido en los momentos finales de la Segunda Guerra Mundial, la cosa se anim&oacute; y para bien. Paralelamente, el concepto &ldquo;mutante&rdquo; dej&oacute; de ser una entelequia para convertirse en una palabra de uso y disfrute m&aacute;s que cotidiana, merced a los alumnos del profesor Chales Xavier y su escuela para j&oacute;venes talentos. M&aacute;s adelante debut&oacute; cierto abogado ciego de la Cocina del Infierno, el cual demostr&oacute; que la ley y la justicia pueden ser la misma cosa, siempre que se sepan aplicar en las dosis justas. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y todos ellos, incluyendo al estudiante del instituto Midtown, estaban rodeados por personajes de carne y hueso, con sus problemas reales, pero sin la posibilidad de recurrir a un martillo m&aacute;gico, una armadura de otra dimensi&oacute;n tecnol&oacute;gica o a un sentido del radar que te permit&iacute;a ver donde unos ojos humanos no pueden ni siquiera imaginar.
    </p><p class="article-text">
        Stan Lee se atrevi&oacute;, incluso, a incluir a f&eacute;minas en el papel de hero&iacute;nas, dotadas, &eacute;stas, de una personalidad que poco ten&iacute;a que ver con los roles que la sociedad de su tiempo les asignaba a las mujeres. En el colmo del desacato, social y moral, el guionista empez&oacute; a llenar las series de personajes afroamericanos, llegando a presentar a un rey africano, T'Challa, l&iacute;der de Wakanda, una naci&oacute;n tan adelantada tecnol&oacute;gicamente hablando que, durante siglos, hab&iacute;a logrado ser pr&aacute;cticamente invisible para el resto de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        La serie de Spider-man, sin ir m&aacute;s lejos, adem&aacute;s de al histri&oacute;nico J.J. Jameson, cont&oacute; con el contrapeso de Joe &ldquo;Robbie&rdquo; Robertson, un curtido periodista afroamericano, responsable de la secci&oacute;n local del peri&oacute;dico Daily Bugle, rotativo en el que empezar&aacute; su singladura profesional como fot&oacute;grafo un azorado y todav&iacute;a apocado Peter Parker.
    </p><p class="article-text">
        Tiempo despu&eacute;s, me enter&eacute; de que el descaro de aquel guionista y editor puso en jaque al mism&iacute;simo Comic Code Authority (C.C.A.) y sus torticeras y retr&oacute;gradas estratagemas, justo cuando nadie parec&iacute;a hacerle sombra a tama&ntilde;a aberraci&oacute;n editorial. Todo sucedi&oacute; antes de que yo aprendiera a leer, entre los meses de mayo y julio del a&ntilde;o 1971, en los n&uacute;meros <em>Amazing Spider-man</em># 96-98, en una historia que ha pasado a la historia como &ldquo;la trilog&iacute;a de las drogas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En aquellas p&aacute;ginas, Stan Lee se atrevi&oacute; a contravenir una de las normas escritas en el esperp&eacute;ntico Code y plantear un problema, el del consumo de drogas entre la juventud estadounidense de aquellos a&ntilde;os, que, al contrario de la mentalidad de quienes hab&iacute;an redactado el c&oacute;digo de conducta para el noveno arte, era real, muy, muy real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De haber seguido la l&oacute;gica impuesta desde la instauraci&oacute;n del autoimpuesto c&oacute;digo de conducta editorial, Marvel Comics no hubiera sacado al mercado un ejemplar de una serie gr&aacute;fica sin el sello del C.C.A. en su portada, pero Stan Lee no estaba dispuesto dejarse amilanar por aquellos censores de pacotilla y, con alg&uacute;n que otro reparo, eso s&iacute;, public&oacute; aquellos tres ejemplares. Una vez en el mercado y tras las cr&iacute;ticas iniciales de los que a&ntilde;oraban las t&aacute;cticas del senador Joseph McCarthy y sus secuaces, los n&uacute;meros demostraron su tremenda validez como medio de comunicaci&oacute;n y, de paso, la insensatez de quienes pensaron que el Comic Code pod&iacute;a llegar a solucionar cualquier problema de la industria gr&aacute;fica contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso de los a&ntilde;os, y todo el tiempo invertido en conocer m&aacute;s y mejor los entresijos, las series, los personajes y las adaptaciones televisivas y cinematogr&aacute;ficas del universo Marvel, he tenido la oportunidad de leer la biograf&iacute;a de Stan Lee, leer sus columnas de opini&oacute;n &ldquo;Stan Soapbox&rdquo;, ver documentales, especiales y extras protagonizadas por &eacute;l o relacionados con su personalidad incluidos en las nuevas versiones del universo cinematogr&aacute;fico de Marvel Studios, adem&aacute;s de leer mil y una opiniones sobre su labor como guionista, editor, empresario, amigo, padre, esposo y conferenciantes en mil y un encuentro comiquero. Y, con todo ese bagaje tengo claro que no ha habido nadie que haya hecho tanto por el noveno arte como Stan Lee y dudo que vuelva a haber alguien como &eacute;l. Su capacidad para transmitir las bondades, beneficios y validez del lenguaje gr&aacute;fico - junto con la did&aacute;ctica desplegada por el gran Will Eisner- son las piedras angulares sobre las que se sustenta todo el noveno arte contempor&aacute;neo y quien sea incapaz de verlo, la verdad es que tiene un serio problema.
    </p><p class="article-text">
        Su labor va m&aacute;s all&aacute; de las historias que escribi&oacute;, con mayor o menos colaboraci&oacute;n de otros puntales del noveno arte, tales como Jack &ldquo;king&rdquo; Kirby, Steve Ditko, John &ldquo;Jazzy&rdquo; Romita, John Buscema, Jim Steranko o Gene Colan, s&oacute;lo por citar algunos de los dibujantes con los que trabaj&oacute;. Sus historias han servido para construir el universo cinematogr&aacute;fico del que todo el mundo habla. La Casa de las Ideas fue, en cierta forma, la Casa de las Ideas de Stan Lee y sin &eacute;l dif&iacute;cil ser&iacute;a entender el sello editorial, el &ldquo;bullpen&rdquo; y todo lo bueno que ha salido de sus oficinas.
    </p><p class="article-text">
        Si alguna vez ha existido un aut&eacute;ntico Embajador plenipotenciario del noveno arte &eacute;se fue Stan Lee y su impronta, su tremendo desparpajo y sus inimitables cameos en el cine pasar&aacute;n a la historia de la cultura popular contempor&aacute;nea con la misma energ&iacute;a con la que siempre demostraron los personajes que &eacute;l creo.
    </p><p class="article-text">
        Dicen que la historia se repite y, en el caso de Stan Lee, esta frase es cierta, dado que, al igual que ocurre con el epitafio que figura sobre la tumba del inabordable, art&iacute;sticamente hablando, Michelangelo Buonarroti 2 &ldquo;los dioses del mundo gr&aacute;fico lo crearon y luego rompieron el molde&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Hasta siempre, Stanley Martin Lieber, &ldquo;Stan Lee&rdquo; y muchas gracias por todo. &iexcl;Excelsior!
    </p><p class="article-text">
        &copy; Eduardo Serradilla Sanchis, Helsinki, 2018.
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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Notas
    </p><p class="article-text">
        1- En 1956 y siendo editor en jefe de la &ldquo;distinguida competencia&rdquo; Julius Schwartz public&oacute; una versi&oacute;n renovada y actualidad del personaje de Flash (<em>Showcase</em># 4) con gui&oacute;n de Robert Kanigher y dibujo de Carmine Infantino y Joe Kubert. Esa historia signific&oacute;, a la postre, el pistoletazo de salida para una nueva era de superh&eacute;roes gr&aacute;ficos y el resurgir de una industria todav&iacute;a aletargada y temerosa, tras la publicaci&oacute;n de Comic Code Authority, una vez finalizadas las investigaciones del senado estadounidense relacionadas con el noveno arte
    </p><p class="article-text">
        2- En la tumba del escultor, pintor, arquitecto y dibujante renacentista italiano figura el siguiente epitafio: &ldquo;Dios lo cre&oacute; y despu&eacute;s rompi&oacute; el molde&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sarjakuva-ja-elokuva/excelsior_132_1838053.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Nov 2018 08:37:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[EXCELSIOR]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[BAD DAY AT BLACK ROCK]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-ronin/bad-day-at-black-rock_132_1912269.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">John J. Macreedy (Spencer Tracy), un veterano soldado de la Segunda Guerra Mundial, se apea en el polvoriento andén de un pueblo de mala muerte llamado Black Rock, un sumidero infecto y atrasado, en medio del desierto, y dominado por el pesado manto de la corrupción y despotismo que representa Reno Smith (Robert Ryan) y sus amorales secuaces, Coley Trimble (Ernest Borgnine) y Hector David (Lee Marvin).</p></div><p class="article-text">
        Macreedy, quien perdiera su brazo izquierdo combatiendo en uno de aquellos sangrientos mataderos que ti&ntilde;eron de sangre el globo terr&aacute;queo, da con sus huesos en aquel olvidado lugar por culpa del hijo de un granjero japon&eacute;s, apellidado, &eacute;ste, Komoko.
    </p><p class="article-text">
        Su llegada, lejos de ser pasada por alto por los lugare&ntilde;os, se convierte en el foco de atenci&oacute;n de los &ldquo;guardianes de las esencias patri&oacute;ticas&rdquo;, ignorantes de que la guerra al fin termin&oacute; y de que ya no hay enemigos a lo que batir, sino un mundo al que reconstruir. Poco importan los esfuerzos del reci&eacute;n llegado por conocer el paradero del se&ntilde;or Komoko, en un escenario en donde la Omert&aacute; impera por voluntad de un ser desmedido y desquiciado que no duda en alardear de su fanatismo e intransigencia frente a quien ha perdido varios a&ntilde;os de su vida y una parte de su cuerpo batallando para que gente como Smith pueda alardear de sus privilegios y de una posici&oacute;n social que le permite tener amedrentados a todos y cada uno de los habitantes del lugar. Para &eacute;l, amo y se&ntilde;or del pueblo, las reglas de la sociedad no funcionan en aquel enclave y su prepotencia es algo que igualmente motiva las acciones de Trimble y David, dos actores de reparto que se escudan en el poder y las influencias de su empleador para tratar de expulsar a Macreedy del lugar, tal y como ya hab&iacute;a sucedido anteriormente con otros como &eacute;l. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su pecado, el de ambos descerebrados como el de Smith, es subestimar la audacia, las convicciones y el valor de un hombre que sabe lo poco que puede valer la vida de un ser humano en la sociedad y en el campo de batalla y lo importante que es preservarla, dentro y fuera de &eacute;l.&nbsp; Ni siquiera su p&eacute;rdida f&iacute;sica le impedir&aacute; enfrentarse, en igualdad de condiciones, con dos matones de mala muerte como Trimble y David, paup&eacute;rrimas caricaturas de todos los seres humanos que se pegan al lomo de los acaudalados para medrar a costa de los desperdicios que &eacute;stos van soltando mientras devoran todo aquello que se les antoja, est&eacute; prohibido o no.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, Macreedy sabe que aquella situaci&oacute;n est&aacute; condenada al fracaso, porque la miseria moral, los excesos y los desmanes de quienes se comportan como si el mundo fuera su archipi&eacute;lago particular terminar por resquebrajarse, antes o despu&eacute;s. Ni siquiera la mayor fortuna del mundo puede evitar que una herida se gangrene si no se trata a tiempo y &eacute;sa es la enfermedad que deber&aacute;n asumir y tratar los habitantes de aquel pueblo de mala muerte, azotado por las arenas de un desierto que mejor lo hubiese engullido tiempo atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A que se imaginan lo que le ocurri&oacute; al se&ntilde;or Komoko, justo despu&eacute;s de estallar el conflicto, tras el ataque a la base naval de Pearl Harbour? Pues lo mismo que le sucedi&oacute; a los Estados Unidos de Am&eacute;rica cuando la clase pol&iacute;tica y los medios de comunicaci&oacute;n les hicieron caso a las soflamas de un demente demagogo como lo era el senador Joseph McCarthy, en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os cincuenta -un lustro despu&eacute;s de finalizado el conflicto mundial- y con la guerra de Corea revoloteando los corazones y las mentes de las mentes bien pensantes del pa&iacute;s de la libertad, secuestrada en aquellos precisos momentos.
    </p><p class="article-text">
        Macreedy es, junto con Will Kane (Gary Cooper), la &uacute;ltima l&iacute;nea de defensa contra el fanatismo, la indefensi&oacute;n y el abuso desmedido que los poderosos y que una clase pol&iacute;tica corrupta y desnortada ejercen sobre nuestra sociedad, antes y ahora.
    </p><p class="article-text">
        Y poco importa que se trate de anteponer la verdad ante la ignominia, la mentira y el desenfreno torticero de quienes se sit&uacute;an por encima de la ley. Al final, tanto uno como otro deber&aacute;n recurrir a situaciones extremas que solamente sirven para demostrarnos lo poco que ha evolucionado el ser humano desde que &eacute;ste decidi&oacute; bajarse de un &aacute;rbol y empezar a andar erecto.
    </p><p class="article-text">
        <em>Bad day at Black Rock</em> (1955) y <em>High Noon</em> (1952) est&aacute;n ambas basadas en dos relatos literarios publicados en dos revistas de la &eacute;poca, pero, por desgracia, dichos relatos -y las situaciones que en ambos se denuncian- se han convertido en los titulares de los medios de comunicaci&oacute;n actual, para deshonra y sonroja de una sociedad que presume de democr&aacute;tica y que lejos de est&aacute; de serlo como deber&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lugares como Black Rock y Hadleyville han dejado de ser escenarios inventados por la imaginaci&oacute;n de un escritor y/o de un guionista y se han transmutado en lugares de pesadilla para quienes deben tratar de sobrevivir en ellos, mientras las alima&ntilde;as pululan a su alrededor. Y quienes sufren todo tipo de abusos ni tan siquiera pueden recurrir a los m&eacute;todos expeditivos a los que recurren John J. Macreedy y Will Kane, porque en nuestra sociedad, a trancas y a barrancas, aun se respeta la letra de ley, de uno u otro modo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, les reto a que piensen un escenario similar a Black Rock, s&oacute;lo uno, cerca de donde viven y seguro que se sorprender&aacute;n al tener que asimilar que uno, lo que se dice uno, no, pero MUCHOS, seguro que S&Iacute; se les vienen a la cabeza. &iquest;A que s&iacute;?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        &copy; 1955 Metro-Goldwyn-Mayer
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-ronin/bad-day-at-black-rock_132_1912269.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Sep 2018 06:31:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[BAD DAY AT BLACK ROCK]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No, la Historia no es así]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-ronin/historia_132_1961240.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En una columna anterior ya les expliqué con el mal pie que empecé a estudiar Historia. La razón no fue otra que el indocumentado profesor, un sacerdote retrógrado, torticero e impresentable, que se dedicó más a tratar de adoctrinarnos que de enseñarnos a estudiar Historia. Visto con la perspectiva que dan los años, aquel individuo no dejaba de ser un claro ejemplo de un régimen caduco y que poco ayudó al desarrollo del libre pensamiento en nuestro país.</p></div><p class="article-text">
        Al a&ntilde;o siguiente ca&iacute; en las manos de lo que la vieja guardia llamar&iacute;a un liberal y enrojecido profesor, quien me ense&ntilde;&oacute; a considerar la Historia como una disciplina tanto o m&aacute;s importante que cualquiera de las que siempre se las ha considerado sacrosantas en el sistema de educaci&oacute;n espa&ntilde;ol. Es m&aacute;s, aquel primer a&ntilde;o en el que lo tuve como profesor descubr&iacute; que era m&aacute;s dif&iacute;cil aprobar una asignatura considerada secundaria que aprobar Matem&aacute;ticas o Ciencias, dos de los pilares en los que sustentaba mi educaci&oacute;n hasta ese momento.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, su empe&ntilde;o iba m&aacute;s all&aacute; de memorizar datos, fechas y situaciones. Para aquel profesor la Historia era el espejo en el que todos nos debemos reflejar para entender qu&eacute; est&aacute; pasando hoy en d&iacute;a, por mucho que sus detractores argumenten que la Historia solo se preocupa del pasado. Este razonamiento es igual de v&aacute;lido que el que enarbolan todos los memos que justifican su negativa a ir a un museo, porque &eacute;ste est&aacute; lleno de piedras y trastos viejos.
    </p><p class="article-text">
        Si se piensa fr&iacute;amente, tambi&eacute;n est&aacute; el grupo que piensa que el leer produce un sarpullido -de ah&iacute; que lo eviten como la peste- y puede que por eso las bibliotecas est&eacute;n tan mal consideradas y velen por su ausencia en la geograf&iacute;a nacional. Adem&aacute;s, hoy en d&iacute;a, si no est&aacute; en las redes sociales eso no sirve para nada. &iexcl;Y c&oacute;mo va a competir un buen libro de Historia con un Tweet de un analfabeto funcional sentado en la Casa Blanca!
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al caso que nos ocupa, por culpa de aquel profesor entend&iacute; que, por mucho que se trate de justificar, un dictador -sea de la ideolog&iacute;a que sea- es nefasto para el pa&iacute;s que lo sufre. Y no querer admitirlo es un error que le puede costar muy caro al pa&iacute;s que lo ha padecido. Querer justificar una atrocidad, porque a uno no le ha afectado es igual que lo que le ocurri&oacute; a los alemanes comunes y corrientes que se negaban a aceptar que un d&iacute;a s&iacute; y otro, tambi&eacute;n desaparec&iacute;an sus vecinos sin dejar rastro.
    </p><p class="article-text">
        Cierto es que las cenizas de los crematorios no inundaban el aire que ellos respiraban, pero no es menos cierto que si uno oye las soflamas anti-semitas propagadas por el nacionalsocialismo no es dif&iacute;cil llegar a la conclusi&oacute;n de que algo no iba bien. De la misma forma, las pir&aacute;mides egipcias y cierto monumento funerario situado &eacute;ste en el Valle de Cuelgamuros, en el municipio de San Lorenzo de El Escorial, responden a los delirios megal&oacute;manos de quienes est&aacute;n enterrados dentro.
    </p><p class="article-text">
        El que, ahora, un segmento de la poblaci&oacute;n nacional se est&eacute; rasgando las vestiduras, porque se quiere escribir la Historia no con renglones torcidos, sino apoy&aacute;ndose en la cuadr&iacute;cula de la hoja que se est&aacute; utilizando no debe ocultar una realidad que ha estado escondida; es decir, nuestro pa&iacute;s ha estado honrando el legado de un s&aacute;trapa que caus&oacute; la muerte de cientos de miles de personas e impidi&oacute; el natural desarrollo de los espa&ntilde;oles durante cuatro d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el monumento en cuesti&oacute;n cost&oacute; 1. 086. 460. 381 pesetas de la &eacute;poca, una cantidad exorbitada justo despu&eacute;s de finalizada la Guerra Civil, con una Espa&ntilde;a hecha trizas y una autarqu&iacute;a que durar&iacute;a veinte a&ntilde;os, los mismos que se tard&oacute; en terminar el monumento en cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para los amantes de las cifras y los datos, imaginen la cantidad de escuelas, hospitales, puentes, f&aacute;bricas, edificios&hellip; que se podr&iacute;an haber construido con todo ese dinero en vez de derrocharlo en una loa p&eacute;trea a quien traicion&oacute; un gobierno leg&iacute;timamente elegido en las urnas, por no hablar del uniforme que portaba.
    </p><p class="article-text">
        Imagino que otro de los problemas que ha tenido mi formaci&oacute;n es que, por haberme criado en un pa&iacute;s donde ya la censura hab&iacute;a desaparecido, pude ir al cine a ver una de las mejores pel&iacute;culas de la historia del s&eacute;ptimo arte, <em>El Gran Dictador</em>, escrita, producida, dirigida y protagonizada por el inconmensurable Charles Chaplin. Los 124 minutos que dura son la mejor piqueta contra la intransigencia, el fanatismo, la irracionalidad, los prejuicios, las mentiras, la ceguera y el papanatismo del ser humano, rasgos que caracterizan a quienes prefieren levantar el brazo y soltar grandes palabros altisonantes en vez de aceptar cu&aacute;l es la verdad.
    </p><p class="article-text">
        A t&iacute;tulo personal, y sin olvidarme del sensacional discurso de Adenoid Hynkel, no me siento nada orgulloso de pertenecer a un pa&iacute;s que no solo no es capaz de aprender de su historia, sino que se empe&ntilde;a en negarla. Poco me importan todos esos pol&iacute;ticos de baja estofa, mentecatos televisivos y opinadores del antiguo r&eacute;gimen que pretenden edulcorar las barbaridades de un sistema tan corrupto como anti-natural. Para m&iacute; la frase &ldquo;obedecer por obedecer&rdquo; que le dice el doctor Ferreiro (Alex Angulo) al demente capit&aacute;n de la Polic&iacute;a Armada, Vidal (Sergi L&oacute;pez) antes de que el segundo acabe con su vida, en la pel&iacute;cula <em>El Laberinto del Fauno</em> (Guillermo del Toro, 2006) siempre me ha parecido una absoluta aberraci&oacute;n que le resta cualquier credibilidad al Alzamiento Nacional que tan nefastas consecuencias le acarre&oacute; a nuestro pa&iacute;s. Si todos esos descerebrados tuvieran algo dentro de sus cabezas, deber&iacute;an o&iacute;r el discurso final de <em>El Gran Dictador</em>. Puede que as&iacute; aprendieran algo, porque lo que est&aacute; claro es que nunca tuvieron un buen profesor de Historia en su vida y eso es muy, muy grave.
    </p><p class="article-text">
        &copy; Eduardo Serradilla Sanchis, 2018
    </p><p class="article-text">
        &copy; 1940 Charles Chaplin Productions &amp; One Production Company
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        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-ronin/historia_132_1961240.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Aug 2018 05:22:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No, la Historia no es así]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[ANIMOSITY]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sarjakuva-ja-elokuva/animosity_132_2071746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">De todas las películas dirigidas por el irrepetible Alfred Hitchcock es público y notorio que suela omitirse la que considero su mejor propuesta de género, amén de la más terrorífica y desasosegante de cuantas realizó a lo largo de su carrera. Dicha propuesta lleva por título</p><p class="subtitle">The Birds</p><p class="subtitle">, y se estrenó en el 28 de marzo del año 1963, en la ciudad de Nueva York.</p></div><p class="article-text">
        De todas las pel&iacute;culas dirigidas por el irrepetible Alfred Hitchcock es p&uacute;blico y notorio que suela omitirse la que considero su mejor propuesta de g&eacute;nero, am&eacute;n de la m&aacute;s terror&iacute;fica y desasosegante de cuantas realiz&oacute; a lo largo de su carrera. Dicha propuesta lleva por t&iacute;tulo <em><strong>The Birds</strong></em>, y se estren&oacute; en el 28 de marzo del a&ntilde;o 1963, en la ciudad de Nueva York.  
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        Melanie Daniels (Tippi Hedren) tratando de huir del ataque de los p&aacute;jaros junto a un grupo de ni&ntilde;os de la escuela infantil donde se desarrolla la pel&iacute;cula &ldquo;The Birds&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        <em>The Birds</em>, protagonizada por Tippi Hedren (Melanie Daniels); Suzanne Pleshette (Annie Hayworth) y Rod Taylor (Mitch Brenner) en sus principales papeles lleva el concepto desarrollado por George Orwell en su novela <em>Animal Farm. A fairy Story</em> (Harvill Secker, 1945) conocida en nuestro pa&iacute;s como Rebeli&oacute;n en la granja. Si en la novela del escritor brit&aacute;nico, toda una s&aacute;tira mordaz contra los totalitarismos, la historia se desarrolla alrededor de un grupo de animales que expulsa de una granja a los humanos que los tienen esclavizados para, luego, formar una sociedad m&aacute;s igualitaria -la excusa ideol&oacute;gica blandida por los soviet contra la tiran&iacute;a zarista, aunque despu&eacute;s, la dictadura del proletariado se volv&iacute;a m&aacute;s cruel, si cabe, que la instrumentalizada, durante siglos, por la dinast&iacute;a de los Romanov- en la pel&iacute;cula de Alfred Hitchcock las cosas se llevan al extremo.
    </p><p class="article-text">
        En la pel&iacute;cula -basada en una historia de la escritora brit&aacute;nica Daphne Du Maurier, autora, a su vez, de la novela Rebeca, que tambi&eacute;n llev&oacute; a la pantalla, en 1940, el realizador brit&aacute;nico, adaptada a la gran pantalla por Evan Hunter- los p&aacute;jaros comienzan su hostigamiento contra los seres humanos sin un suceso previo que lo pueda explicar. Su misma tem&aacute;tica y puesta en escena, la emparenta con uno de los grandes cl&aacute;sicos del cine de terror contempor&aacute;neo, <em>Night of the living dead</em> (George Romero, 1968) aunque Alfred Hitchcock prefiera las aves a los putrefactos cad&aacute;veres que pululan por la pel&iacute;cula del director americano.
    </p><p class="article-text">
        De todas las similitudes entre ambas, la m&aacute;s obvia es la sinraz&oacute;n y el misterio que rodea ambos sucesos. En ninguno de los dos casos se sabe la raz&oacute;n de los ataques, ya sean aquellos que protagonizan los p&aacute;jaros o los muertos que vuelven a la vida. Tanto los unos como los otros atacan en grupo, sobre todo los p&aacute;jaros, y su voracidad y palpable sadismo transforma a los seres humanos en presas, en vez de en su habitual papel de depredador. Los p&aacute;jaros y los zombis son merodeadores implacables que esperan el momento id&oacute;neo para obtener aquello que andan buscando, nuestra carne, sin darnos tiempo a reaccionar.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, los p&aacute;jaros de Alfred Hitchcock no vacilan en atacar a los ni&ntilde;os de la escuela de Bodega Bay, la localidad costera en la que se desarrolla la pel&iacute;cula, conocedores de que los infantes son presas m&aacute;s f&aacute;ciles de atacar y doblegar que los adultos. Sus t&aacute;cticas tambi&eacute;n son m&aacute;s elaboradas que las que demuestran los zombis, seres mucho menos organizados y m&aacute;s lentos que los veloces y mort&iacute;feros p&aacute;jaros.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al comportamiento de las v&iacute;ctimas, los seres humanos, &eacute;stos se comportan de igual manera en ambas pel&iacute;culas. En las dos, los personajes acaban atrapados en un peque&ntilde;o espacio, tras cuyas paredes se parapetan para tratar de sobrevivir al ataque exterior. Mitch Brenner (Rod Taylor), el abogado protagonista de la pel&iacute;cula de Hitchcock, al igual que luego har&aacute; Ben (Duane Jones) en la pel&iacute;cula de Romero, cerrar&aacute;n puertas y ventanas, usando cualquier elemento de la casa que les pueda servir. Los dos saben que aquel espacio puede suponer la diferencia entre vivir o morir, y no dudar&aacute;n en defenderlo a cualquier precio.
    </p><p class="article-text">
        En el primero de los casos, los p&aacute;jaros lograr&aacute;n entrar en la casa familiar de Brenner, causando tanto heridas f&iacute;sicas como mentales a la protagonista femenina, Melanie Daniels (Tippi Hedren). En la pel&iacute;cula de Romero, las paredes lograr&aacute;n soportar los embates de la horda zombi, aunque no evitar&aacute;n la sinraz&oacute;n humana cuando a &eacute;sta no se le pone coto.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que Mitch y el resto de supervivientes logran salir de la casa, su destino se presenta igual de incierto que aquel que acompa&ntilde;a, por ejemplo, a los supervivientes de Dawn of the dead o Day of the dead. &iquest;Hacia d&oacute;nde vamos? &iquest;Qu&eacute; nos espera despu&eacute;s? &iquest;Estaremos a salvo?
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, cabe decir que las palabras pronunciadas por Carol Malone (Meg Tilly), personaje que aparece en la pel&iacute;cula <em>Body Snatcher</em> (Abel Ferrara. 1993) -tercera adaptaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica de la novela de Jack Finney- bien pudieran servir de resumen de la peripecia vital que soportan los personajes de la pel&iacute;cula de Alfred Hitchcock <em>&ldquo;&iquest;A d&oacute;nde vas a ir, hacia d&oacute;nde vas a correr? &iquest;D&oacute;nde te vas a esconder? </em>
    </p><p class="article-text">
        Todas estas preguntas, y alguna que otra m&aacute;s, son las deb&iacute;an rondar por la cabeza de los protagonistas de la historia gr&aacute;fica <em><strong>Animosity</strong></em>, escrita por Marguerite Bennett y dibujada por Rafael de Latorre y Joe Doe, para el sello editorial Aftershock.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En esencia, la idea desarrollada por la guionista americana, bregada en series tales como <em>Angela</em>, <em>Batgirl</em>, <em>DC Comic&acute;s Bombshells</em> e <em>InSeXts,</em> viene a ser la misma que las de las pel&iacute;culas anteriormente citadas; es decir, un d&iacute;a, los animales empiezan, mayoritariamente, a vengarse de los seres humanos -antes han empezado a pensar y a hablar. Y si con los p&aacute;jaros como antagonistas nuestra especie no ten&iacute;a ninguna oportunidad, imaginen qu&eacute; pasar&aacute; una vez que todas las especies animales que habitan en el planeta Tierra se vuelvan en contra nuestra.  
    </p><p class="article-text">
        En realidad, no s&oacute;lo se vengan de los humanos que los han esclavizado, asesinado o diezmado por deporte, sino que, entre los distintos integrantes de una especie y/o entre distintas razas, comienzan las purgas, los ajustes de cuentas y las matanzas que buscan lograr una parcela de poder. Esto desembocar&aacute; en la creaci&oacute;n de una suerte de ej&eacute;rcito compuesto por animales o Animilitary, concepto acu&ntilde;ado desde la tercera entrega.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto, por otra parte, no deja de ser un claro y fiel reflejo de lo escrito por George Orwell, reci&eacute;n terminada la Segunda Guerra Mundial, en la ya mencionada <em>Rebeli&oacute;n en la granja</em>, aunque sus ideas son llevadas, como la misma pel&iacute;cula de Alfred Hitchcock un paso m&aacute;s all&aacute;. En cuanto al apartado gr&aacute;fico, destacan las primeras p&aacute;ginas de la primera entrega en donde, repitiendo un esquema de seis vi&ntilde;etas por p&aacute;gina -esquema que se repite hasta tres veces consecutivas, aunque la acci&oacute;n que se describe va variando- Rafael de Latorre desarrolla el nuevo cambio de papeles al que nuestra sociedad deber&aacute; enfrentarse. Si la simplicidad es una virtud en si misma, en este caso lo es por los m&eacute;ritos demostrados por el equipo creativo.
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        Lo que diferencia el discurso de la guionista frente al desarrollo argumental de la pel&iacute;cula de Alfred Hitchcock es que no todos los animales quieren ver a los seres humanos muertos. Hay excepciones y, una de ellas, es la que mantienen Jesse Hern&aacute;ndez y su fiel amigo Sandor, un enorme San Humberto (Bloodhound, en ingl&eacute;s) que no dudar&aacute; en interponerse entre las garras, los picos y los colmillos de quienes pretendan da&ntilde;ar a su peque&ntilde;a compa&ntilde;era de aventuras.
    </p><p class="article-text">
        Su relaci&oacute;n, leal y sincera entre ambos, servir&aacute; para que veamos -a imagen y semejanza de las pel&iacute;culas escritas y dirigidas por el patriarca zombi, George A. Romero- c&oacute;mo la humanidad ser&aacute; incapaz de trabajar en conjunto para hacer frente una situaci&oacute;n tan dr&aacute;stica y dram&aacute;tica como &eacute;sta. Los radicales actos de los seguidores de los derechos de los seres humanos frente al resto de las especies del mundo animal suenan igual de huecos y vacuos que las soflamas que vomitan muchos de los protagonistas de dichas pel&iacute;culas, en donde los zombis son mucho menos peligrosos que los seres humanos.  
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                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Sandor har&aacute; de interprete, en su af&aacute;n por preservar la vida de Jesse, en cuanto a las distintas actitudes que poseen los nuevos due&ntilde;os del planeta. En realidad, los seres humanos nunca hemos sido los due&ntilde;os de nada, sino una plaga que est&aacute; a punto de acabar con la sostenibilidad del planeta Tierra, tal y como lo conocemos. Personaje como Mimico, al cargo de una fortaleza del reci&eacute;n creado ej&eacute;rcito animal, nos servir&aacute;n para que conozcamos c&oacute;mo funcionan las cosas en este nuevo tablero de juego, siguiendo un gui&oacute;n que asemeja el tercer n&uacute;mero de la colecci&oacute;n como una suerte de ap&eacute;ndice del libro de George Orwell, incluso en la hostilidad que el lobo que regenta aquel fort&iacute;n termina por desplegar contra los seres humanos que tiene retenidos.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto, sumando a su falta de empat&iacute;a terminar&aacute; por desatar una -otra- rebeli&oacute;n animal, la cual demuestra que animales tanto racionales como irracionales, seg&uacute;n c&oacute;digos que se manejan en nuestra sociedad, pecan de los mismos excesos y de las mismas carencias.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que acaba la cuarta entrega -la cual forma parte del primero los tomos recopilados publicados por la editorial- toca volver al camino, al igual que los personajes protagonistas de la serie gr&aacute;fica <em>The Walking Dead</em>, inmersos en un mundo lleno de zombis, porque &ldquo;los muertos vivientes&rdquo; son ellos mismos.
    </p><p class="article-text">
        El tomo termina con el primero n&uacute;mero especial publicado por la editorial un one-shot titulado <em>The Rise</em>, de los tres que se publicaron durante el a&ntilde;o 2017. En este primer especial se narra los avatares de Adam North, un veterinario que se encuentra bajo la protecci&oacute;n de un misterioso personaje animal llamado Winter Mute. North, junto a otros colegas de profesi&oacute;n, trabajan para lograr que entre los animales llamados &ldquo;salvajes&rdquo; y los animales llamados &ldquo;racionales&rdquo; se llegue a fraguar un entendimiento que ayuda a una mejor convivencia entre todos. 
    </p><p class="article-text">
        Sobra decir que, si en todos estos siglos de sociedades e imperios, de todo tipo y condici&oacute;n, no se ha logrado que el ser humano deje atr&aacute;s sus carencias y se ponga a trabajar por el bien com&uacute;n, lo que pretende lograr Winter Mute suena ut&oacute;pico por no decir, directamente, f&uacute;til. No obstante, la guionista sabe c&oacute;mo desenvolverse en este tipo de situaciones y, aunque el dibujo var&iacute;a de entre un dibujante, Rafael de Latorre y otro, Juan Doe, lo cierto es que el resultado no se resiente en absoluto.
    </p><p class="article-text">
        <em>Animosity</em> es una de esas series -lleva ya publicados doce n&uacute;meros, m&aacute;s cuatro especiales y un libro para colorear, <em>Animosity Coloring Book</em>- que, sin estar dentro de un sello editorial de renombre, s&iacute; que ha logrado hacerse un hueco en el panorama gr&aacute;fico, junto con otros t&iacute;tulos publicados por Aftershock.
    </p><p class="article-text">
        Su historia est&aacute; bien contada, sin dejar cabos sueltos, salvo los necesarios para luego poder seguir desarrollando alguna que otra sub-trama y el dibujo no se le queda a la zaga. Su misma presentaci&oacute;n, en especial las portadas de Rafael de Latorre y Marcelo Maiolo, Kelsey Shannon y Tony Harris, demuestran que una buena historia como &eacute;sta, no necesita de un sello editorial distinguido, ni ingenioso, ni tan siquiera transgresor. Lo &uacute;nico que necesita es un equipo capaz de lograr que, cuando terminemos el n&uacute;mero que estamos leyendo, queramos leer el siguiente. <em>Animosity</em> es de esas series gr&aacute;ficas que lo logra y de qu&eacute; manera. 
    </p><p class="article-text">
        &copy; Eduardo Serradilla Sanchis, Helsinki, 2018
    </p><p class="article-text">
        &copy; 2018 Universal Pictures. A Comcast Company.
    </p><p class="article-text">
        &copy; 2018 AfterShock Comics, LLC
    </p><p class="article-text">
        Para m&aacute;s informaci&oacute;n sobre esta serie o sobre otras publicaciones de la editorial Aftershock, por favor, visiten las siguientes p&aacute;gina web: http://aftershockcomics.com/ y si quieren adquirirla, por favor visiten la siguiente p&aacute;gina web: http://www.leprechaun.es
    </p><p class="article-text">
        Para m&aacute;s informaci&oacute;n sobre la versi&oacute;n en castellano de esta serie o sobre otras publicaciones de la editorial Aftershock en nuestro pa&iacute;s. por favor, visiten la siguiente p&aacute;gina web: https://www.planetadelibros.com/
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sarjakuva-ja-elokuva/animosity_132_2071746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Jun 2018 07:25:06 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[ANIMOSITY]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[FANATICOS E IGNORANTES]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-ronin/fanaticos-ignorantes_132_2072416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace unos días vi la reproducción de una fotografía en donde se recogía un suceso acaecido en nuestro país, en la década de los años treinta del pasado siglo XX, y mi primera impresión me condujo en volandas hasta la sucesión de imágenes que forman la imborrable película que es, y siempre será,</p><p class="subtitle">Cabaret</p><p class="subtitle">(Bob Fosse, 1972).</p></div><p class="article-text">
        Aquella foto, al igual que la pel&iacute;cula del bailar&iacute;n, core&oacute;grafo, escritor y director americano mostraba un momento de nuestra historia m&aacute;s contempor&aacute;nea donde la calles se llenaron de camisas de color negro, camisas de color pardo, camisas de color azul, camisas de color verde, camisas de color gris y de otros tantos colores que desembocaron en un genocidio te&ntilde;ido de ideolog&iacute;a e irracionalidad homicida que, luego, se recogi&oacute; en los libros de historia como Segunda Guerra Mundial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquella contienda -llena a rebosar de episodios que har&iacute;an vomitar a un ejemplar de Capra aegagrus hircus, mam&iacute;fero artiod&aacute;ctilo de la subfamilia Caprinae capaz de sobrevivir en pr&aacute;cticamente cualquier h&aacute;bitat, dada su capacidad para ingerir la m&aacute;s variada y extrema alimentaci&oacute;n por escasa que &eacute;sta pudiera llegar a ser- debi&oacute; disuadir a los seres humanos de caer en radicalismos ideol&oacute;gicos, pero est&aacute; claro que no fue as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        De un tiempo a esta parte son legi&oacute;n quienes, ignorantes de un pasado nada glorioso ni digno de imitar, se empe&ntilde;an en reverdecerlo y reivindicarlo como si nada hubiera pasado. Su nuevo discurso, nada &ldquo;nuevo&rdquo; por otra parte, se sustenta en los efectos de una crisis que se ha convertido en el acicate para justificar su diatribas incendiarias, dementes y populistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco importa que sus antecesores demostraran, tras te&ntilde;ir de sangre los campos, las calles, los mares y los r&iacute;os de buena parte del mundo, que su discurso no era v&aacute;lido, de ninguna de las formas.
    </p><p class="article-text">
        Poco importa que sus antecesores quisieran acabar con una raza o exterminar a quienes ni pensaban, ni escrib&iacute;an, ni hablaban, ni mostraban el afecto como ellos.
    </p><p class="article-text">
        Poco importa que sus antecesores pudieran llegar a comerciar con las vidas de quienes hab&iacute;an nacido con un credo y unas costumbres distintas a las de quienes, en ese momento, ostentaban el poder.
    </p><p class="article-text">
        Poco importa que toda aquella charada criminal se sustentara sobre unos principios ideol&oacute;gicos, sociales, &eacute;tnicos y territoriales torticeros, falaces y demenciales.
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico que importa es el poder, la fuerza derivada de unas urnas que, cada d&iacute;a que pasa, demuestran lo equivocados que pueden estar los seres humanos, por mucho que luego quienes han ganado nos avasallen con cifras, datos, estad&iacute;sticas y noticias falsas.&nbsp; Ya ni siquiera la m&aacute;xima &ldquo;un hombre, un voto&rdquo; parece tener vigencia ante el aluvi&oacute;n de intromisiones que los procesos electorales est&aacute;n sufriendo por parte de quienes disfrutan con la inestabilidad y el caos.
    </p><p class="article-text">
        Al final, aquello que nunca deber&iacute;a volver a suceder parece condenado a repetirse por la ignorancia y el fanatismo de unos l&iacute;deres de tercera categor&iacute;a, aut&eacute;nticos analfabetos funcionales, que se muestran dispuestos a causar cuantos m&aacute;s males y desaguisados, mejor.
    </p><p class="article-text">
        Bien le estar&iacute;a al com&uacute;n de los mortales ver la secuencia final de la ya mencionada pel&iacute;cula de Bob Fosse, para entender c&oacute;mo terminan estas cosas, aunque si se fijaran en las circunspectas caras de los ancianos que se encuentran entre los exaltados asistentes del recital patri&oacute;tico musical del joven miembro de las Hitler-Jugend, entonando la simb&oacute;lica canci&oacute;n titulada &ldquo;Tomorrow Belongs To Me&rdquo;, quiz&aacute;s entendieran todo lo dicho anteriormente de una forma m&aacute;s clara.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        &copy; Eduardo Serradilla Sanchis, 2018
    </p><p class="article-text">
        &copy; 2018 A Feuer &amp; Martin Production, Allied Artists Pictures Corporation and ABC Pictures Corp.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/el-ronin/fanaticos-ignorantes_132_2072416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Jun 2018 07:00:38 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[FANATICOS E IGNORANTES]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La identidad corporativa y los floreros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/identidad-corporativa-floreros_132_2234671.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        De un tiempo a esta parte, en medio de esta babilonia moral que no respeta a nada ni a nadie, ni siquiera la edad, est&aacute;n saltando a los medios de comunicaci&oacute;n denuncias y/o sentencias que ponen sobre la mesa los abusos, la podredumbre y lo torticero que puede llegar a ser el mundo de la publicidad y de las firmas comerciales que pululan a su alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, al igual que ha venido pasando con otros temas, se daba por aceptado que para promocionar, por ejemplo, un veh&iacute;culo a motor, una bebida refrescante, una m&aacute;quina para lavar la ropa y/o los platos, s&oacute;lo por poner unos pocos ejemplos, hab&iacute;a que incluir, a lado del producto, a una hembra muy sonriente, a ser posible rubia, vestida con un provocativo vestido, muy arreglada y sobre unos tacones de v&eacute;rtigo. Poco importaba la relaci&oacute;n que esta imagen tan sensual y atractiva, tal y como defend&iacute;an los te&oacute;ricos de anta&ntilde;o, NO tuviera ninguna relaci&oacute;n con el producto y solamente sirviera para fomentar unos estereotipos que denigraban a las mujeres. La sociedad era, y es, un feudo del macho dominante y las marcas se volcaban en saciar las ansias de quienes llevaban los pantalones y tra&iacute;an el jornal a casa.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo pas&oacute;, pero los modos y las maneras, no. As&iacute;, aunque las mujeres empezaron a formar parte del tejido productivo de la sociedad, a ganar su propio salario, las marcas continuaron apuntalando su identidad corporativa en los mismos esquemas de anta&ntilde;o -salvo gloriosas excepciones- y la sociedad continu&oacute; imp&aacute;vida ante el trato degradante anteriormente citado.
    </p><p class="article-text">
        Como es l&oacute;gico, las cosas siguieron una curva descendente y hace unas semanas se conoci&oacute; la sentencia tras una denuncia interpuesta contra una conocida marca comercial. &iquest;La raz&oacute;n? Pues muy simple: los responsables de dicha empresa -m&aacute;s la agencia que contrat&oacute; a un grupo de azafatas- se empe&ntilde;aron en que &eacute;stas llevaran un atuendo totalmente inapropiado, el cual, adem&aacute;s de vulgar, no las proteg&iacute;a de las inclemencias del tiempo, llegando a prohibirles protegerse con una prenda de abrigo, dado que, de hacerlo, no se ver&iacute;an las siglas de la marca comercial en cuesti&oacute;n. Queda claro que nadie se enter&oacute; de un peque&ntilde;o detalle; es decir, el evento que patrocinaban era al aire libre y durante los d&iacute;as en los que se desarroll&oacute; la climatolog&iacute;a era m&aacute;s bien adversa, por decirlo de forma educada.
    </p><p class="article-text">
        Imagino que, si alg&uacute;n responsable y/o alto ejecutivo de la empresa se dej&oacute; caer por all&iacute;, se dedic&oacute; m&aacute;s al &ldquo;levantamiento de copas&rdquo; o al postureo tan pol&iacute;ticamente correcto en estos d&iacute;as que a defender la identidad corporativa de su empresa y de ah&iacute; que suceden estas cosas.
    </p><p class="article-text">
        Lo que me ha quedado MY CLARO al leerlas estas noticias -m&aacute;s si se tienen conocimientos y experiencias previas- es que el siglo XXI no ha llegado a todos por igual y que son legi&oacute;n los que se mueven por unas normas y/o postulados y/o ESTEREOTIPOS que mejor se hubieran olvidado, d&eacute;cadas atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Lo peor del caso es que, en muchos casos, quienes someten a las mujeres al trato degradante citado en el p&aacute;rrafo anterior no son hombres, sino mujeres que tiempo atr&aacute;s olvidaron lo que supone pasarse doce horas vestidas con un rid&iacute;culo traje, subidas sobre unos tacones innecesarios y sonriendo como retrasadas ante los continuos embates de quienes, detr&aacute;s de sus trajes de dise&ntilde;o, sus nudos de corbata mal hechos y sus fragancias de vendedor de tercera no disimulan sus m&aacute;s bajos instintos.
    </p><p class="article-text">
        Se supone que lo hacen, quienes se comportan as&iacute;, para defender una identidad corporativa que sufre y padece, en vez de beneficiarse de la ignorancia de todos estos pendejos y/o pendejas endomingados.
    </p><p class="article-text">
        Para rematar la faena, si me permiten el s&iacute;mil taurino, cuando todo el espect&aacute;culo termina, ni siquiera el salario que perciben justifica tanta iniquidad, pero ya se sabe que en nuestro pa&iacute;s s&oacute;lo unos pocos reciben lo que se merecen, m&aacute;s bien, lo que NO se merecen, pero as&iacute; son las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Si de verdad quisieran defender y/o proteger la identidad corporativa de una empresa, lo mejor ser&iacute;a preocuparse de formar a quienes, por ejemplo, deben atender un stand en una feria especializada, en vez de colocar a unos cuantos floreros con forma de mujer. Ocurrencias como &eacute;stas, o cambiar los recogepelotas de un torneo de tenis por modelos, demuestran la &iacute;nfima capacidad y nula formaci&oacute;n de quienes prefieren degradar en ver de dar una imagen de marca coherente con lo que sus creadores pretenden.
    </p><p class="article-text">
        El problema viene cuando alguien, mayoritariamente var&oacute;n, valora a una tripulante de cabina de pasajeros -cuya labor NO es servirle un refrigerio, sino salvarle la vida si hay un percance- por la longitud de sus piernas y por su talla de sujetador. Mientras esto suceda, la identidad corporativa se seguir&aacute; valorando por la &ldquo;belleza&rdquo; de quienes est&aacute;n colocadas, cual estatua en el stand de turno y no por la buena informaci&oacute;n que en dicho stand se de al visitante y todo eso est&aacute; MAL.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las mentes preclaras que articulan este discurso se olvidan, comport&aacute;ndose as&iacute;, de un target; es decir, el compuesto por la comunidad gay masculina, el cual cada vez tiene m&aacute;s importancia, pero que contin&uacute;a siendo invisible para quienes se mueven en los esquemas del pasado siglo XX. Al hacerlo, no s&oacute;lo demuestran su enorme estrechez de miras, sino su falta de perspectiva y sentido para los negocios en el siglo en el que estamos.
    </p><p class="article-text">
        Al final, nada cambia y todo se pudre un poco m&aacute;s, para deleite de los gorrinos anteriormente citados y verg&uuml;enza de quienes pensamos que este tipo de comportamientos deber&iacute;an ser erradicados de ra&iacute;z, y sin derecho a la apelaci&oacute;n. Y si tanto los les gustan los tacones y los trajes rid&iacute;culos, mejor que se los pusieran ellos y ellas, las del colmillo retorcido, que pagan sus frustraciones y sus miserias con las nuevas generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Si lo hicieran, la astracanada ser&iacute;a digna de verse y algo hubi&eacute;ramos ganado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/identidad-corporativa-floreros_132_2234671.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Mar 2018 11:49:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La identidad corporativa y los floreros]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Corre a buscar un niño de cuatro años!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/corre-buscar-nino-anos_132_2248475.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Un d&iacute;a cualquiera, en el parlamento de Libertonia, liderado, &eacute;ste, por el gran estadista que fue, es y siempre ser&aacute; Rufus T. Firefly. Se abre la sesi&oacute;n del d&iacute;a, despu&eacute;s de que la pelota con la que estaba jugando, tan entretenido &eacute;l, Firefly, se le pierda entre los papeles de su mesa.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, uno de los miembros del parlamento se levanta y se dirige al l&iacute;der del pa&iacute;s:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">“Excelencia, aquí tiene el informe de la tesorería. Espero que lo entienda”.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        &nbsp;Rufus T. Firefly mira altanero el informe y exclama:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"> “¿Entenderlo? ¡Bah! ¡Hasta un niño de cuatro años podría entenderlo!”.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s se gira hasta su hermano Zeppo, perd&oacute;n, hacia su secretario y le dice:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">“¡Corre a buscar a un niño de cuatro años, porque no entiendo absolutamente nada!”<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Estas inmortales e imperecederas frases no est&aacute;n tomadas, por extra&ntilde;o que pueda parecer, de ninguna sesi&oacute;n de control del parlamento espa&ntilde;ol contempor&aacute;neo, sino del doblaje, grabado en el a&ntilde;o 1967, para la pel&iacute;cula <em>Sopa de ganso</em> (Duck soup, 1933), quiz&aacute;s el mejor ejemplo de la filosof&iacute;a marxista, la de los hermanos Marx, me refiero, claro, por aquello de las dudas ideol&oacute;gicas, junto con <em>Una noche en la &oacute;pera</em> (A Night at the Opera, 1935).
    </p><p class="article-text">
        Lo parad&oacute;jico del caso, m&aacute;s si se tiene en cuenta el nivel de profundo analfabetismo personal, &eacute;tico e intelectual que rodea a la clase pol&iacute;tica mundial, en general, y a la espa&ntilde;ola, en particular, es lo poco que han evolucionado las cosas desde la d&eacute;cada de los a&ntilde;os treinta del pasado siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el recurso de utilizar el di&aacute;logo de una pel&iacute;cula tan sensacional como lo es <em>Sopa de ganso</em> est&aacute; relacionado no con la pol&iacute;tica, sino con uno de esos misterios que nunca he entendido, sobre todo desde que empec&eacute; a trabajar -por mucho que el com&uacute;n de los mortales no entienda que esto mismo que estoy haciendo ahora sea un trabajo- y que, a d&iacute;a de hoy, y tras tres d&eacute;cadas de carrera profesional, sigo sin entender.
    </p><p class="article-text">
        Hay quienes lo justifican, dicho misterio, o mejor, lo enmascaran y/o transmutan en una suerte de verdad absoluta que ha venido gobernando el devenir de los sexos desde que el mundo es mundo y las tautolog&iacute;as, ya se sabe, no se discuten. Est&aacute;n quienes se sienten demasiados c&oacute;modos sentados en el sill&oacute;n de los privilegiados como para preguntarse si las cosas que pasan a su alrededor son justas o no. Y otros se apoyan en postulados naturalistas, ideol&oacute;gicos, teol&oacute;gicos y/o divinos, sobre todo mientras nuestro pa&iacute;s estuvo bajo el yugo del nacionalcatolicismo para justificar los abusos. En aquellos oscuros a&ntilde;os de nuestra historia m&aacute;s reciente, muchos afirmaban, incluso, que el var&oacute;n era superior a la hembra desde el mismo momento de su nacimiento y quien dijera lo contrario merec&iacute;a ser condenado a la hoguera por hereje.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, yo deber&iacute;a estarme callado, dado que, por mi condici&oacute;n biol&oacute;gica, siempre disfrutar&eacute; de una posici&oacute;n de privilegio en esta sociedad, sin tener que esforzarme lo m&aacute;s m&iacute;nimo y, adem&aacute;s, mi desidia, si la tuviera, estar&aacute; mejor compensada que la de cualquier integrante del sexo femenino que se encuentre en mi misma situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y debe ser por culpa de la educaci&oacute;n que recib&iacute; -y cada d&iacute;a recibo de quienes est&aacute;n a mi lado-, ni me gustan las tautolog&iacute;as, ni el corporativismo, ni los dogmas de fe, y mucho menos cuando pretenden justificar, bendecir y/o ungir uno de los mayores sinsentidos que habita en las sociedades contempor&aacute;neas y que parece que lleg&oacute; para quedarse, por los siglos de los siglos, visto lo visto.
    </p><p class="article-text">
        El mencionado sinsentido, el elefante en la habitaci&oacute;n que nadie quiere ver, aunque la habitaci&oacute;n sea m&aacute;s peque&ntilde;a que el camarote de Otis B. Driftwood y el paquidermo, m&aacute;s grande que su ba&uacute;l viene a decir lo siguiente: no importa si un var&oacute;n cualquiera puede ser un in&uacute;til, un pat&aacute;n, un correveidile, un abrazafarolas, un lameculos, un indocumentado, un ignorante, un analfabeto, un cantama&ntilde;anas, un trapisondista, un ladr&oacute;n, un corrupto y as&iacute; hasta una confeccionar una larga lista que ya quisiera el bueno del capit&aacute;n Archibaldo Haddock para incluir en su florido vocabulario que, al final, llegar&aacute; a cobrar m&aacute;s que una hembra que sea todo lo contrario a lo anteriormente expuesto.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, si la hembra es todo lo anteriormente dicho, pero, encima, lo hace &ldquo;mejor&rdquo; que el var&oacute;n, terminar&aacute; cobrando menos porque&hellip; &iquest;No hay nadie que pueda explicarlo? &nbsp;Lo repito, por si NO lo han ENTENDIDO la primera vez: si hay una hembra que es todo lo anteriormente dicho, pero, encima lo hace &ldquo;mejor&rdquo; que el var&oacute;n, terminar&aacute; cobrando menos porque&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Vaya! No hay nadie que quiera explicar, con argumentos s&oacute;lidos, cu&aacute;l es la raz&oacute;n que justifica el desfase entre un sexo y otro, aunque mejor que desfase dir&iacute;a que la enorme brecha salarial que existe entre los sexos y que NO se puede justificar de ninguna otra forma que no sea por la osad&iacute;a, la avaricia y la codicia de una sociedad patriarcal, machista y vomitiva que premia la incompetencia y castiga la genialidad, sobre todo cuando tiene el rostro de una mujer.
    </p><p class="article-text">
        Y quienes piensen que no s&eacute; lo que pasa por la cabeza de quienes dictan las normas empresariales les dir&eacute; que, adem&aacute;s de castigar el teclado de mi ordenador, tambi&eacute;n tengo una empresa a mi nombre y, de tanto en tanto, debo contratar personal al cual, despu&eacute;s, debo pagarles. No por su sexo, sino por el trabajo realizado. Si el cometido realizado es el mismo -que lo suele ser- el salario es EL MISMO.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; que todav&iacute;a tengo una conciencia rodando por mi cabeza y que, a pesar de que mi profesora de &eacute;tica y deontolog&iacute;a profesional era una absoluta indocumentada, adem&aacute;s de una p&eacute;sima educadora, alguna cosa buena nos ense&ntilde;&oacute;, a pesar de todo.
    </p><p class="article-text">
        Por a&ntilde;adidura, en casa de mis padres me ense&ntilde;aron a valerme por m&iacute; mismo, a hacer las tereas de la casa, a ser ordenado y no acostumbrarme a que alguien viniera detr&aacute;s para hacer aquello que no me apetec&iacute;a hacer, tal y como suced&iacute;a con buena parte de los espantajos con los que compart&iacute; techo en mi etapa universitaria. Aquellos mamarrachos terminaban por ser vomitivos por la desidia, la incompetencia y por la falta de respeto que demostraban para quienes limpiaban la basura que ellos derramaban, fiel reflejo de la mala educaci&oacute;n que hab&iacute;a recibido desde su m&aacute;s tierna infancia, si alguna vez la tuvieron.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto explica que, al rev&eacute;s de lo que piensan y expresan muchos varones de nuestra geograf&iacute;a nacional, yo S&iacute; considere el trabajo dom&eacute;stico como un TRABAJO con may&uacute;sculas y no como algo que las hembras deban hacer porque son&hellip; porque son hembras &iexcl;Y dos piedras que dir&iacute;a el otro!
    </p><p class="article-text">
        Soy realista y s&eacute; que mis palabras de poco servir&aacute;n para cambiar esta lamentable situaci&oacute;n. Y tambi&eacute;n estar&aacute;n los que piensen que lo hago, porque ahora est&aacute; de moda ser un var&oacute;n feminista, lejos del machito &ldquo;guardapolvos&rdquo; de anta&ntilde;o. No obstante, quienes me conocen, y algunos de los ya comentados mamarrachos con los que conviv&iacute; -y con quienes llegu&eacute; a tener m&aacute;s que palabras- saben que hace veinticinco a&ntilde;os pensaba como ahora, aunque admito que era un poco m&aacute;s sangu&iacute;neo y menos c&iacute;nico que ahora, eso s&iacute;. De todas formas, si por lo general me tomo estas cosas muy en serio, el pr&oacute;ximo d&iacute;a ocho de marzo pienso hacerlo con mucho m&aacute;s esmero, mientras pienso en todas estas cosas.
    </p><p class="article-text">
        Sea como fuere, estar&iacute;a bien que, adem&aacute;s de que se lograra una alt&iacute;sima participaci&oacute;n en la huelga general del pr&oacute;ximo d&iacute;a ocho de marzo -tanta que fuera capaz de paralizar nuestro pa&iacute;s, como ya pasara en Islandia, hace cuatro d&eacute;cadas- quienes maleducan a sus hijos y los lanzan al mundo de una forma tan lamentable, se tomaran ese mismo d&iacute;a para reflexionar y darse cuenta de que aquellos problemas que no se solucionan a tiempo, luego, se enquistan y es muy dif&iacute;cil deshacerse de ellos. El mundo actual ni se puede permitir m&aacute;s machos alfas, carentes de toda &eacute;tica, ni una brecha que premia la incompetencia y la desigualdad. Deber&iacute;a ser todo lo contrario, de una vez por todas. &nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;O ser&aacute; que el problema viene, porque no se tiene a mano un ni&ntilde;o, o una ni&ntilde;a, de cuatro a&ntilde;os que les explique la verdadera naturaleza de las cosas?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/corre-buscar-nino-anos_132_2248475.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Feb 2018 10:32:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¡Corre a buscar un niño de cuatro años!]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nada va a cambiar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/va-cambiar_132_2788782.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Mientras escribo estas l&iacute;neas, alguien, un ciudadano cualquiera de los Estados Unidos de Am&eacute;rica, estar&aacute; entrando en una tienda para comprar un arma.
    </p><p class="article-text">
        Puede que la visita est&eacute; motivada por la pr&aacute;ctica del tiro de precisi&oacute;n en una galer&iacute;a de tiro cubierta, disciplina ol&iacute;mpica que goza de muchos seguidores y que no supone un riesgo para nadie, salvo el riesgo intr&iacute;nseco que conlleva toda arma de fuego para quienes la utilizan y para quienes se encuentran a su alrededor. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Puede que la visita est&eacute; motivada por el deseo de incrementar una colecci&oacute;n de armas, cuya &uacute;nica funci&oacute;n es la de ocupar un lugar en una vitrina y servir de deleite a su poseedor, tantas veces como &eacute;ste quiera.
    </p><p class="article-text">
        Y puede que la visita est&eacute; motivada por el inter&eacute;s de la persona en cuesti&oacute;n por adquirir una arma autom&aacute;tica y/o un fusil de asalto, por ejemplo, una de las m&uacute;ltiples versiones del idolatrado Kalashnikov, una nueva versi&oacute;n del &ldquo;veterano&rdquo; M-16, un vers&aacute;til Knight's Armament Company SR-47 o el compacto IWI Tavor X95, un arma capaz de disparar entre 750 y 950 proyectiles por minutos y que representa el cenit de la industria armament&iacute;stica hebrea, siempre que se hable de fusiles de asalto para el ej&eacute;rcito.
    </p><p class="article-text">
        Cualquiera de los ejemplos anteriormente expuestos, NUNCA, NUNCA, NUNCA, deber&iacute;a caer en las manos de un civil sin ning&uacute;n entrenamiento y sin ning&uacute;n conocimiento previo del poder de destrucci&oacute;n de cualquier arma de dichas caracter&iacute;sticas. Tampoco soy tan naif como para pensar que por llevar un uniforme y tener un entrenamiento previo se evita la tentaci&oacute;n de cometer un acto delictivo, pero si se consulta el imaginario y la ya larga lista de masacres cometidas en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en el territorio norteamericano, la mayor&iacute;a de los asesinos no pose&iacute;an un entrenamiento militar previo, sino m&aacute;s bien todo lo contrario. Eran personas &ldquo;normales&rdquo; que un d&iacute;a decidieron que estaban enfadadas con el mundo, tal y como sucedi&oacute; con los dos asesinos que asolaron el instituto de ense&ntilde;anza secundaria de Columbine (abril del a&ntilde;o 1999).
    </p><p class="article-text">
        En realidad, todo fue la suma de muchas partes. Por un lado, una psicopat&iacute;a no detectada, el pertenecer a una sociedad que avasalla a buena parte de sus ciudadanos con su desmedida competitividad y, por otro, una excesiva, casi dir&iacute;a que delictiva, permisividad para obtener un arma de fuego pensada, &eacute;sta, para escenarios b&eacute;licos -no para la vida cotidiana- lo que condujo, y sigue conduciendo, a una tragedia tras otra. Y t&eacute;nganlo claro, la historia se volver&aacute; a repetir, hoy, ma&ntilde;ana y pasado.
    </p><p class="article-text">
        Y nada, ni nadie har&aacute; nada de nada. Por mucho que ahora los mismos de siempre se rasguen las vestiduras, se den unos cuantos golpes de pecho y manden mensajes &ldquo;consternados&rdquo; por lo sucedido, sobre todo si ocupan un despacho desde donde podr&iacute;an hacer algo&hellip; Como ya he dicho antes, tampoco har&aacute;n NADA. Las frases hechas, las soflamas que tanto gustan de soltar los mandarines son tan vac&iacute;a, huecas e insustanciales que hasta terminan por sonar insultantes y nauseabundas.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, mucho antes de que el &uacute;ltimo casquillo golpeara sobre el suelo, salpicando de sangre las botas del &uacute;ltimo descerebrado homicida que ha haya entrado en un instituto, universidad, tren, metro, cine, cafeter&iacute;a, etc. alguien entrar&aacute; en una tienda para comprar un arma autom&aacute;tica o un fusil de asalto marca Colt, modelo AR-15, similar al utilizado por un antiguo estudiante del instituto Douglas cuando entr&oacute; en dicho centro para disparar contra todo y contra todos.
    </p><p class="article-text">
        Y la historia se volver&aacute; a repetir, sin que nadie haga NADA por impedirlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/va-cambiar_132_2788782.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Feb 2018 08:50:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Nada va a cambiar]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[STAR WARS: EPISODIO VIII. UNA CUESTIÓN DE FE.]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sarjakuva-ja-elokuva/film-kino/star-wars-episodio-viii-cuestion_132_2999994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Qué elementos terminan por otorgarle a una mitología validez en un mundo como el nuestro? ¿Son sus personajes? ¿O es el encaje ideológico-sentimental lo que termina por darle una validez que luego será interpretada y reinterpretada por quienes encontrarán en ella una suerte de soporte vital?</p><p class="subtitle">En realidad, son todas esas cosas y muchas otras, pero, en el caso particular que nos ocupa, el espacio temporal en el que dicha mitología surgió influyó de manera capital en su posterior difusión.</p></div><p class="article-text">
        Ya ha dicho, escrito, teorizado y deconstruido que George Lucas no invent&oacute; nada, sino que refundi&oacute; toda una amalgama de elementos para soportar el entramado argumental de su primera pel&iacute;cula <em><strong>Star Wars</strong></em> (1977), luego conocida como el Episodio IV. Sin embargo, lo que s&iacute; aport&oacute; el guionista, productor y creador californiano fue una mitolog&iacute;a adaptada a su tiempo, en un instante en el que no exist&iacute;a nada parecido. Adem&aacute;s, su virtud no s&oacute;lo fue devolver a los grandes cl&aacute;sicos de la ciencia ficci&oacute;n y la fantas&iacute;a al tablero de juego cinematogr&aacute;fico -tras d&eacute;cadas en las que la distop&iacute;a y el miedo a la guerra nuclear lo hab&iacute;an copado todo- sino hacerlo con una p&aacute;tina de modernidad que sorprendi&oacute; a propios y extra&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Al hacerlo, dot&oacute; a toda una generaci&oacute;n de ni&ntilde;os y j&oacute;venes, mayoritariamente, etiquetados como &ldquo;raros&rdquo; (el t&eacute;rmino Freaks vino despu&eacute;s, aunque la obra maestra de Tod Browning se estrenara en 1932, cuarenta y cinco a&ntilde;os antes del estreno de Star Wars) de unos referentes y de toda una mitolog&iacute;a que, hoy en d&iacute;a, contin&uacute;a vigente en las mentes de quienes no han permitido que el tiempo y una sociedad cada vez m&aacute;s asilvestrada e ignorante les aparte de aquellos referentes que han marcado su vida. En el caso de nuestro pa&iacute;s, <em>La Guerra de las Galaxias</em> permiti&oacute; que quienes no nos hab&iacute;amos convertido en unos &ldquo;tarados repite-alineaciones&rdquo; tuvi&eacute;ramos un tema del que hablar, sin necesidad de ser arrinconados por una mayor&iacute;a que ha demostrado, sobradamente, lo embrutecida que estaba entonces y que lo sigue estando ahora, cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, la pel&iacute;cula de George Lucas nos ense&ntilde;&oacute; conceptos como la lealtad, el compromiso, la esperanza y la fe. No una fe tintada de un sentimentalismo religioso del tres al cuarto, sino fe en las personas, en la verdad y en el bien com&uacute;n, conceptos que suelen ser devorados por el papanatismo, el fanatismo y la radicalizaci&oacute;n de quienes gustan de devorar a los m&aacute;s d&eacute;biles con tal de salirse con la suya. George Lucas, incluso, nos hizo temblar con la presencia de un soci&oacute;pata como lo es Darth Vader, quintaesencia de la demencia m&aacute;s absoluta y descarnada. Su nieto, Ben Solo, es tan s&oacute;lo un reflejo de la maldad de se&ntilde;or oscuro, aunque sus modos y manera, tampoco se quedan atr&aacute;s cuando se trata de infligir da&ntilde;o por el mero placer de hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y frente a ellos? Los caballeros Jedi y una rebeli&oacute;n que se alz&oacute; en armas contra la barbarie del imperio liderado por el emperador Palpatine y Darth Vader. Jin Erso dijo una frase que define muy bien todo el entramado argumental del tema que nos ocupa &ldquo;Las rebeliones se construyen sobre la esperanza&rdquo;. No importa que la situaci&oacute;n sea del todo desesperada, o que las fuerzas del l&iacute;der supremo Snoke est&eacute;n a un tris de desintegrar hasta la &uacute;ltima nave rebelde. La esperanza y la fe en un ideal real y sin adulteraciones ideol&oacute;gicas es un acicate mucho m&aacute;s poderoso que toda una flota estelar, por poderosa y bien armada que &eacute;sta pudiera llegar a estar.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s est&aacute; un elemento muy poco valorado, la memoria, al que muy pocos recurren por miedo a ser derrotados ante una realidad que les supera. Con tan s&oacute;lo una proyecci&oacute;n de unos pocos segundos, R2-D2 le recuerda a Luke c&oacute;mo, d&oacute;nde y por qu&eacute; comenz&oacute; todo, sin dejarle m&aacute;s salida que aceptar su realidad. Y es que nadie ha dicho que en la mitolog&iacute;a creada por George Lucas todo sea de &ldquo;color de rosa&rdquo; y que las personas, por ejemplo, no sangran cuando se las golpea.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso de los a&ntilde;os, los t&oacute;picos, los sesudos opinadores y toda una legi&oacute;n de espantajos varios han ido adulterando el verdadero mensaje de buena parte de las pel&iacute;culas de la saga, en parte por envidia, en parte por ignorancia y, en parte, por las nefastas estrategias promovidas desde Lucasfilms.
    </p><p class="article-text">
        Al final, todo se reduce a una cuesti&oacute;n de convicciones, de creencias y de aceptar como propias las palabras y los sentimientos de unos personajes que nos han acompa&ntilde;ado desde hace cuatro d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que yo trate de convencer a los detractores de estas pel&iacute;culas de sus bondades, m&aacute;s se esforzar&aacute;n ellos en contraatacar con argumentos que consideran tan v&aacute;lidos -o mucho m&aacute;s- que los m&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que yo enumere, como han hecho otros compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n, las claves de esta nueva entrega, tampoco lograr&eacute; convencer a quienes solamente ven las pel&iacute;culas como una excusa para vender entradas, juguetes y todo tipo de mercadotecnia publicitaria.
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que yo les quiera explicar que tanto <em><strong>Rogue One</strong></em> como el <em><strong>Episodio VIII</strong></em> inciden m&aacute;s en las relaciones, las creencias y las motivaciones de los personajes que en presentar toda una sucesi&oacute;n de nuevos veh&iacute;culos y/o criaturas que, m&aacute;s pronto o m&aacute;s tarde, llegar&aacute;n a las tiendas de todo el mundo, tampoco conseguir&eacute; nada y resulta un esfuerzo in&uacute;til, condenado al fracaso.
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera la impronta de un personaje como Rey, quintaesencia de la hero&iacute;na del siglo XXI, capaz de sobrevivir sin ninguna compa&ntilde;&iacute;a masculina, aunque sepa buscar ayuda cuando es necesario, puede derribar la tozudez de quienes se aferran a la cotidianeidad en el s&eacute;ptimo arte frente al esp&iacute;ritu de aventura y enso&ntilde;aci&oacute;n que tan bien construyera Georges M&eacute;li&egrave;s hace ya m&aacute;s de un siglo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Star Wars</em>, <em>La Guerra de las Galaxias</em>,<em> T&auml;htien Sota</em>, ya sea en ingl&eacute;s, castellano o finland&eacute;s, se ha convertido en una cuesti&oacute;n de fe, de creer en lo mismo que creen los personajes que tratan de sobrevivir en los escenarios m&aacute;s adversos, y de tener las mismas esperanzas que poseen ellos, sin importarte las consecuencias de tus acciones. No s&oacute;lo las rebeliones y/o revoluciones se construyen sobre la esperanza. Las mitolog&iacute;as tambi&eacute;n lo hacen y cuando George Lucas nos ofreci&oacute; su versi&oacute;n, algunos cre&iacute;mos en ella y otros, no.
    </p><p class="article-text">
        Quienes lo hicimos entonces, y no nos hemos arrepentido de hacerlo, nos apuntamos a la &ldquo;chusma rebelde&rdquo; casi sin saber la raz&oacute;n de nuestros actos hasta que un buen d&iacute;a, tras escuchar un discurso del almirante Ackbar, en un briefing en la sala de pilotos antes de partir en una misi&oacute;n, o simplemente, una orden dictada por la princesa y general Leia Organa Solo, todo tuvo sentido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        BB-8 y Poe Dameron (Oscar Issac)
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y cu&aacute;l ha sido el precio final de todo esto? No volver a ser nunca m&aacute;s un &ldquo;freaks&rdquo;, sino un seguidor de la alianza rebelde, enfrentado contra la tiran&iacute;a, primero, del imperio gal&aacute;ctico y luego de la Primera Orden (First Order), sin importar el precio que hubiera que pagar. Adem&aacute;s, entre ser un tarado embrutecido o aspirar a tener un androide tan resolutivo y capaz como lo es BB-8, con permiso de Poe Dameron, claro est&aacute;, no hay color. &iquest;Acaso alguien tendr&iacute;a alguna duda al respecto?
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&copy; Eduardo Serradilla Sanchis, 2017
    </p><p class="article-text">
        Star Wars &copy; Lucasfilm Ltd. &amp; TM. All right reserved. Text, any related names, characters and illustrations for Star Wars universe are &copy; 2017 Lucasfilm Ltd.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sarjakuva-ja-elokuva/film-kino/star-wars-episodio-viii-cuestion_132_2999994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Dec 2017 07:23:05 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[STAR WARS: EPISODIO VIII. UNA CUESTIÓN DE FE.]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Siempre me han dado náuseas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/siempre-dado-nauseas_132_3009537.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ser var&oacute;n en un pa&iacute;s tan torticero y mediocre como lo es Espa&ntilde;a es casi tan f&aacute;cil como ser pol&iacute;tico. Puedes hacer pr&aacute;cticamente de todo, sin tener en cuenta las consecuencias de tus actos -para eso eres el HOMBRE- y siempre tendr&aacute;s un &ldquo;coro celestial&rdquo; a tu alrededor que glose tus andanzas cual florido caballero andante del medievo.
    </p><p class="article-text">
        En lo &uacute;nico en lo que te diferencias de los mencionados cargos electos es que, si llegas a infringir la ley, no tendr&aacute;s el escudo protector que supone el aforamiento, ni tendr&aacute;s a ninguna formaci&oacute;n pol&iacute;tico-nacionalista y/ o independentista que page los gastos ocasionados por tus desmanes ante la justicia. Como en cualquier otra faceta de la vida cotidiana, las clases, castas y/o estamentos terminan por marcar las diferencias en una sociedad que, d&iacute;a tras d&iacute;a, trabaja con ah&iacute;nco para consolidar la enorme brecha que separa la riqueza de unos pocos de la pobreza de la mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, y salvo por ese peque&ntilde;o detalle relacionado con los posibles que maneja cada uno, el mero hecho de ser un var&oacute;n supone poseer una posici&oacute;n de privilegio frente al sexo contrario, aunque estas &uacute;ltimas suelen ser m&aacute;s sensatas, inteligentes y trabajadoras que los varones que ostentan el poder. Es m&aacute;s, la zafiedad, la ignorancia y la memez de la que hacen gala muchos de los engendros con los que he tenido la desgracia de compartir buena parte de mi vida terminan por ser un plus en mundo machista y lamentable como el que vivimos.
    </p><p class="article-text">
        Poco importa que dichos comportamientos sean una lacra para una sociedad que deber&iacute;a pugnar por una igualdad real entre los sexos, basada en la capacidad intelectual y profesional de cada persona. En el mundo actual, lleno de ni&ntilde;atos bonitos malcriados -sin ninguna cortapisa moral, e hinchados con los prejuicios que sus descerebradas progenitoras les han metido en sus min&uacute;sculos y atrasados cerebros- cuanto m&aacute;s lascivo e impresentables seas, mucho mejor.
    </p><p class="article-text">
        El resultado de todo esto es que las hembras, normalmente transmutadas en v&iacute;ctimas circunstanciales de toda esta panda de espantajos, son las que deben demostrar ante los ojos de los varones que son castas y puras, en vez de las &ldquo;zorras&rdquo; y las &ldquo;putas&rdquo; que se cruzan en su camino para &ldquo;ponerlos como motos&rdquo; y despu&eacute;s, pasa lo que pasa. Luego, cuando se habla de los abusos y de las violaciones resultantes ante tales comportamientos, todo se enmascara en una suerte de &ldquo;leyendas urbanas&rdquo;, las cuales perjudican, y mucho, el normal devenir las cosas, en una maloliente sociedad machista como en la que vivimos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seamos claros. En nuestro mundo, los hombres tienen derecho a descargar sus tensiones dentro y fuera de una mujer, porque alguien, merecedor de ser catapultado fuera de nuestro universo, debo a&ntilde;adir, dijo una vez que, as&iacute; deber&iacute;a ser. Por eso, zurrarle a una mujer NO es maltrato, sino una ley universal dentro del desorbitado ego varonil espa&ntilde;ol. Y si la mujer no quiere tener relaciones, se la FUERZA, porque, para eso est&aacute;, y no hay m&aacute;s que hablar. &iquest;Adem&aacute;s, para que se tiene calzoncillos para fo&hellip; si no se pueden utilizar tanto como uno quiera? &iexcl;Hasta ah&iacute; pod&iacute;amos llegar!
    </p><p class="article-text">
        Es cierto, por otra parte, que quienes presumen de este tipo de prendas no suelen &ldquo;triunfar&rdquo; tanto como alardean, pero el c&aacute;lculo probabil&iacute;stico dice que, de tanto en tanto, el resultado de la ecuaci&oacute;n es positivo y de ah&iacute; que abunden tanto este tipo de expresiones entre la fauna varonil que llena ciudades, pueblos, aldeas y cualquier espacio susceptible de ser considerado como su territorio de caza.
    </p><p class="article-text">
        Al final, lo &uacute;nico que les queda a las mujeres es tratar de defender su territorio, aunque ello suponga terminar entre rejas, dado que hasta un maltratador tiene sus derechos y cuando alguien se convierte en juez, jurado y verdugo, debe responder ante la justicia. &nbsp;Otra cosa es que cuando se juzga a un var&oacute;n, los argumentos suelan ser diferentes a los que esgrimen los leguleyos a la hora de defender a una hembra y eso se nota. Hay sentencias que deber&iacute;an figurar en el archivo del museo de los horrores por lo torticero, sesgado y machista del enfoque, pero, por otra parte, su misma redacci&oacute;n confirma el desequilibrio que existe en una sociedad que sigue sin querer aceptar ese mismo desequilibrio y prefiere mirar para otro lado en vez de asumir su parte de responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Dice el refr&aacute;n que &ldquo;la culpa es tan fea que nadie la quiere&rdquo;, pero empieza a ser necesario que se revisen los modos y las maneras utilizados por las familias para educar a sus hijos varones, en especial las madres que los toleran, consientes y malcr&iacute;an hasta extremos inaceptables. Los errores que se comenten entonces terminan por ser los causantes de las muertes que d&iacute;a tras d&iacute;a se suceden en todas partes del mundo y que, por lo general, tienen como v&iacute;ctima a una mujer.
    </p><p class="article-text">
        No pienso entrar en consideraciones sobre la panda de&hellip; que est&aacute;n siendo juzgados por un acto tan cruel como punible. Lo que s&iacute; me aventuro a formular es sobre la pena que se les deber&iacute;a imponer, si son considerados culpables del crimen del que se les acusa. Seg&uacute;n mi criterio, la c&aacute;rcel NO es el mejor lugar para ellos. Si el mundo tuviera alguna l&oacute;gica, deber&iacute;an ser condenados a seis meses de trabajo en una casa de acogida para mujeres maltratadas y entonces ser&iacute;an conscientes de los resultados que generan comportamientos como los suyos. Es m&aacute;s, puede que, incluso, un d&iacute;a llegara hasta una de esas casas, una madre, una hermana, una t&iacute;a, una sobrina o una amiga de cualquiera de los &ldquo;machitos guardapolvos&rdquo; en cuesti&oacute;n. Ese d&iacute;a buena parte de su discurso se derrumbar&iacute;a como la supuesta hombr&iacute;a que dicen tener en grupo, pero que, en solitario, ignoran.
    </p><p class="article-text">
        Y miren que solamente he dicho seis meses y no cinco a&ntilde;os. &iquest;La raz&oacute;n? Pues que, si &eacute;sta fuera la sentencia dictada por el juez, dudo mucho que llegaran a soportar tal ambiente los seis meses originales. Para estar en un sitio as&iacute;, hay que ser muy valiente y, en mi experiencia, todos estos individuos son muchas cosas, pero valientes, lo que se dice valientes&hellip; &iexcl;Ni en el m&aacute;s loco de sus sue&ntilde;os! &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/siempre-dado-nauseas_132_3009537.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Dec 2017 09:52:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Siempre me han dado náuseas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Asuman sus errores!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/asuman-errores_132_3162875.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Admito que, por higiene mental, no me he sentado a escribir sobre la disyuntiva catalana, porque cualquiera que haya aprobado la asignatura de historia contempor&aacute;nea con un aprobado raspado sabr&aacute; que ambas posturas son err&oacute;neas, en la forma y en el fondo, y que todo responde a una estrategia pensada para colocar, en un segundo plano, las miserias que ambos bandos buscan esconder tras todo este sinsentido.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, hay hechos que me sobrepasan por lo mezquino de su discurso y por la tremenda ignorancia detr&aacute;s. Hay hechos que demuestran la raz&oacute;n por la que una legi&oacute;n de espantajos, que usa y abusa de los resortes del poder, se mantiene en el sill&oacute;n y, encima, se r&iacute;e del com&uacute;n de los mortales sin que &eacute;stos, los indocumentados que los sustentan, sean conscientes de ello.
    </p><p class="article-text">
        Hay hechos que demuestran la mezquindad&hellip; No, la maldad intr&iacute;nseca que sustenta cualquier nacionalismo -venga de donde venga, o se cubra con la ense&ntilde;a que se cubra- por mucho que sus defensores voceen lo contrario, cual apocal&iacute;ptico telepredicador de medio pelo. Ese mismo nacionalismo que fomenta la irracionalidad, el ignorar las m&aacute;s m&iacute;nimas reglas de convivencia y la visceralidad frente al buen juicio y el raciocinio humano, que haberlo, como las meigas, haylo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y cu&aacute;l es el hecho en cuesti&oacute;n que ha terminado con mi paciencia, la cual, como las mencionadas meigas, tambi&eacute;n hayla? Pues la colecta organizada para pagar el comportamiento torticero, delictivo, partidista e impresentable de un cargo p&uacute;blico que se olvid&oacute; de defender los intereses de la mayor&iacute;a y se pleg&oacute; a los deseos de la minor&iacute;a de siempre, igualmente torticera, partidista e impresentable.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute;, como en todo, quienes defiendan el uso del dinero de cada uno para pagar y/ sufragar aquellas campa&ntilde;as y/ o iniciativas que le plazca, aunque se est&eacute; defiendo un comportamiento lesivo para los intereses de la mayor&iacute;a. Ya se sabe que cuando la venda del fanatismo cubre los ojos del ciudadano oprimido, quien -cual personaje del cuadro de Eug&egrave;ne Delacroix (<em>La Libertad guiando al pueblo</em>)- se lanza a luchar en las calles contra la opresi&oacute;n de un gobierno -que, en este caso, dista mucho de ser el que encabezara, en el siglo XIX, el rey Carlos X de Francia- poco hay que decir.
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa bien distinta es ser incapaz de darse cuenta de que toda acci&oacute;n, por peque&ntilde;a que &eacute;sta sea, conlleva una reacci&oacute;n y, en este caso, las reacciones que se me antojan de malas a peores, sobre todo en una sociedad tan castigada como la nuestra. Se tenga mucho y/o se tenga poco hay que ponderar muy bien qu&eacute; causas se apoyan y, sobre todo, a qui&eacute;n se apoya, el meollo fundamental de todo esto. Y si piensan que van a obtener alg&uacute;n beneficio por su acto altruista, mejor que se den un paseo por un psicoanalista que haga descuento por lote&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, estar&iacute;a bien que la muchachada que se apunta, tan lozana y desinteresada ella, a soportar este tipo de acciones fuera conscientes de dos cosas; la primera, los cargos p&uacute;blicos est&aacute;n para servir a la mayor&iacute;a y que, si comenten un error, o se saltan la legalidad por capricho, deben hacer frente a su responsabilidad, sin tener que recibir m&aacute;s ayuda que la que su formaci&oacute;n, su &eacute;tica personal y sus recursos, les pueda ofrecer. Lo segundo, mientras haya ni&ntilde;os que vayan al colegio sin desayunar, porque sus padres NO pueden comprar comida; mientras haya j&oacute;venes que NO pueden estudiar, porque no hay becas, ni ayudas suficientes para ello; mientras haya personas dependientes que NO pueden disfrutar de una ayuda digna, porque las administraciones no &ldquo;tienen&rdquo; dinero para ello, SOBRAN las colectas para pagar los desmanes de los espantajos anteriormente comentados.
    </p><p class="article-text">
        Imagino que, ante tanto ardor guerrero, a los independentistas de v&iacute;a y mente estrecha se les ha pasado por alto un suceso acaecido en Huelva hace tan s&oacute;lo unos d&iacute;as. Si es as&iacute;, revisen las hemerotecas, las mismas que dejan con las verg&uuml;enzas al aire a los l&iacute;deres de la revoluci&oacute;n burguesa que ahora mismo estamos viviendo, y se dar&aacute;n cuenta de en D&Oacute;NDE deber&iacute;an gastarse el dinero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/asuman-errores_132_3162875.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Sep 2017 08:36:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¡Asuman sus errores!]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Coherencia frente a incoherencias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/coherencia-frente-incoherencias_132_3269678.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Puede que sea cosa de la edad, pero, de un tiempo a esta parte, he abandonado todo inter&eacute;s por aquellos objetos y/ o elementos que parecen ser capitales para buena parte de mis conciudadanos, especialmente, la querencia de estos &uacute;ltimos para con el caf&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Mis esfuerzos se centran en tratar de ser coherente, por lo menos, en ser lo m&aacute;s coherente que pueda para con mi forma de entender la vida y de relacionarme con aquellas personas con las que interact&uacute;o de alguna u otra forma.
    </p><p class="article-text">
        Lejos quedan los d&iacute;as en donde trataba, infructuosamente, de caerle bien a casi todo el mundo, ignorante, yo, en esos instantes, de la mezquindad intr&iacute;nseca que habita en muchos de los cabestros que pululan por el planeta Tierra y de cualquier sexo, todo sea dicho.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, s&eacute; que me queda un largo trecho para lograrlo, trecho que nunca podr&eacute; recorrer en su totalidad, sabedor de que, para llegar a una coherencia verdadera, se requiere de un nivel de lucidez mucho m&aacute;s amplio del que poseo ahora y en un futuro muy cercano.
    </p><p class="article-text">
        En principio, el conocer mi realidad m&aacute;s inmediata deber&iacute;a ser motivo de desaz&oacute;n, pero, por una causa o por otra, el mero reto de lograr un imposible se me antoja mucho m&aacute;s atractivo que la victoria final. En la vida no suele haber victorias, solamente escaramuzas, batallas y m&aacute;s batallas y, entre medias, algunos momentos de tranquilidad, pero victorias, lo que se dice victorias, s&oacute;lo se citan en los libros de historia militar y en los legajos amontonados en qui&eacute;n sabe qu&eacute; archivo polvoriento y olvidado.
    </p><p class="article-text">
        Sea como fuere, la suma de todos estos elementos -y mi af&aacute;n por no salirme de un dictado vital bastante estricto- me ha permitido darme cuenta de la falta total de inter&eacute;s que desata entre el com&uacute;n de los mortales lograr esa coherencia que da nombre a esta columna, circunstancia que suele desembocar en el extremo contrario; es decir, la incoherencia m&aacute;s absoluta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; digo esto? Les pondr&eacute; algunos ejemplos, basados en la recopilaci&oacute;n de datos, art&iacute;culos, comentarios en los medios de comunicaci&oacute;n y en los largos paseos que suelo dar cuando estoy en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        De todos los ejemplos de incoherencia elevada a la m&aacute;xima potencia est&aacute; la revelaci&oacute;n que, hace unos d&iacute;as, salt&oacute; a los medios de comunicaci&oacute;n de masas espa&ntilde;oles. En plena crisis, cuando el actual ejecutivo est&aacute; embarcado en una &ldquo;guerra contra quienes defraudan a la hacienda p&uacute;blica&rdquo;, el organismo que debe velar por nuestros impuestos y, de paso, perseguir a quienes defraudan est&aacute; escaso de personal, raz&oacute;n por la cual, lejos est&aacute;n de poder cumplir con el cometido que se les ha encomendado, por mucho que traten de lograrlo.
    </p><p class="article-text">
        Lo l&oacute;gico ser&iacute;a que, dado que un d&iacute;a s&iacute; y otro, tambi&eacute;n aparece alg&uacute;n vocero oficial lanzando mensajes apocal&iacute;pticos en cuanto al estado de las arcas p&uacute;blicas se pusiera TODO el inter&eacute;s en lograr recaudar lo m&aacute;s posible, gracias a unos medios acordes para con tal cometido. S&eacute; que he dicho l&oacute;gico, en vez de deseable, pero da igual el t&eacute;rmino que utilice siempre y cuando quede claro que los actuales mandatarios, no solamente son unos (a&ntilde;&aacute;dase el adjetivo que se desee) sino unos incoherentes.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los ejemplos m&aacute;s claros y dolorosos de la incoherencia que preside nuestro pa&iacute;s, por los males que termina por acarrear, est&aacute; directamente relacionado con la violencia de g&eacute;nero y la MALA EDUCACI&Oacute;N que todav&iacute;a, hoy en d&iacute;a, se le sigue dispensando a los varones.
    </p><p class="article-text">
        A nadie se le deber&iacute;a escapar el doble rasero con el que, durante a&ntilde;os, se educ&oacute; a los varones y a las hembras dentro de la sociedad espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        A los primeros, salvo muy gloriosas excepciones, se los cri&oacute; para ser el &ldquo;macho dominante&rdquo;, ser supremo de la creaci&oacute;n al que se le debe rendir una pleites&iacute;a que ni se merece, ni mucho menos se ha ganado. Por el contrario, a las hembras se las educaba para ser sumisas, obedientes, serviciales y agradecidas por tener a un hombre que las protegiera de los males del mundo exterior. Salirse de las normas establecidas por la sacrosanta y retr&oacute;grada sociedad de la &eacute;poca sol&iacute;a saldarse con un rosario de recriminaciones, insultos y, por lo general, una sinfon&iacute;a de golpes.
    </p><p class="article-text">
        Los tiempos han cambiado, la sociedad, tambi&eacute;n, pero todav&iacute;a quedan demasiados indocumentados que no han aprendido que la igualdad no es un concepto te&oacute;rico, ni un eslogan de una panda de descerebradas, sino un derecho que tienen ambos sexos por mucho que siga habiendo leyes, religiones y sociedades que se empe&ntilde;en en predicar lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Para colmo de males, al desbarajuste global que se vive en la actualidad -en &eacute;ste y en otros temas- se han sumado las opiniones de una legi&oacute;n de supuestos periodistas especializados, contertulios varios y los mal llamados &ldquo;influencers&rdquo;, los &uacute;ltimos descerebrados que se han a&ntilde;adido a la colecci&oacute;n que pontifican sin tener la m&aacute;s m&iacute;nima idea de lo que est&aacute;n diciendo.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, no es raro que muchos de ellos coloquen en el mismo lado de la balanza conceptos tan antag&oacute;nicos como machismo y feminismo demostrando, entre otras cosas, una ignorancia que roza lo insultante, adem&aacute;s de da&ntilde;ina para nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Lo triste del caso es que, en vez de tratar de fomentar la educaci&oacute;n y el abandono de los modos y las maneras que llevan a la tumba a decenas de mujeres en nuestra geograf&iacute;a, se empe&ntilde;an en fomentar los abusos, la insensatez y el desatino entre las nuevas generaciones. Al final, las repetidas encuestas que retratan el sentir de las nuevas generaciones demuestran que son LEGI&Oacute;N los j&oacute;venes varones que siguen pensando que est&aacute; bien &ldquo;controlar y fiscalizar la vida a su hembra y, llegado el caso, levantarle la mano a su pareja femenina&rdquo;, y se quedan tan contentos.
    </p><p class="article-text">
        Hemos llegado a un momento en donde las audiencias, los niveles de ventas y la promoci&oacute;n de cualquier mamarrachada es m&aacute;s importante que la buena salud, educacionalmente hablando, de nuestra sociedad y de ah&iacute; que estemos siendo testigos de tanta insensatez.
    </p><p class="article-text">
        Si se fuera un poco m&aacute;s coherente se podr&iacute;an muchos m&aacute;s medios y recursos para erradicar cualquier s&iacute;ntoma, s&iacute;mbolo o discurso machista de nuestra realidad, sin importar qui&eacute;n fuera el emisor. O, si me lo permiten, menos incoherentes en su respuesta ante las constantes muertes, denuncias y ejemplos de lo enfermo que est&aacute;n muchos de los varones, y algunas hembras -que tambi&eacute;n las hay-, los cuales se empe&ntilde;an en llenar los titulares de los medios de comunicaci&oacute;n. Lo l&oacute;gico, otra vez, ser&iacute;a eso, pero NO, y a las pruebas me remito. Se hace lo contrario de lo que se predica y lo peor de todo es que la sociedad se cree las mentiras que se propagan en vez de aceptar que hay muchas cosas que cambiar. Ya est&aacute; bien de no implicarse en nada que no sea el embrutecimiento del personal.
    </p><p class="article-text">
        Socializar est&aacute; muy bien, pero educar en la igualdad y en el di&aacute;logo es mucho mejor, m&aacute;s coherente con el siglo en el que vivimos y, adem&aacute;s, no causa muertes innecesarias, ni prematuras. Todo lo dem&aacute;s, por mucho que me lo pretendan vender de la forma que sea es una cuesti&oacute;n balad&iacute; y ya es hora de darse cuenta de que hay que cambiar aquellos modos y maneras que socavan nuestra sociedad, d&iacute;a tras d&iacute;a, sin que la mayor&iacute;a parezca darse cuenta. Tener m&aacute;s bares que el planeta Zalkon, recitar las alineaciones de todos los equipos de balompi&eacute; de la galaxia, o emborracharse con garraf&oacute;n de &ldquo;primera calidad&rdquo; no le ha acarreado ning&uacute;n bien a nuestro cacareado pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/coherencia-frente-incoherencias_132_3269678.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Jul 2017 07:58:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Coherencia frente a incoherencias]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Transparencia? Segunda puerta, a la derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/transparencia-segunda-puerta-derecha_132_3351923.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Cualquier persona que haya trabajado en un medio de comunicaci&oacute;n en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas sabr&aacute; de la importancia que tiene el dinero institucional para la buena marcha del negocio. En un momento hist&oacute;rico donde los canales de comunicaci&oacute;n han ido cambiando, d&iacute;a tras d&iacute;a y sin apenas tiempo para poder asimilarlo, asegurarse un colch&oacute;n de seguridad, de mano del estado, termina por tranquilizar los nervios m&aacute;s destartalados.
    </p><p class="article-text">
        Esto no quiere decir, a priori, que ese dinero se utilice de manera inadecuada y/o torticera, sobre todo por la validez de muchas campa&ntilde;as institucionales, nacionales y locales que han ayudado, y ayudan, a la buena marcha de nuestra sociedad. Siempre recordar&eacute; los exabruptos proferidos por una indocumentada a la que deb&iacute; soportar en la universidad -que se llamaba a s&iacute; misma profesora-, atacando a una de las mejores campa&ntilde;as institucionales de cuantas se han hecho en nuestra geograf&iacute;a. Dicha campa&ntilde;a, presentada durante los fastos de don carnal, que buscaba el prevenir las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual y el SIDA, estaba articulada y desarrollada por los responsables del Gobierno de Canarias y, aunque la mentada sujeta la considerara escandalosa, en realidad era todo lo contrario. Ya les hubiera ida mejor en la comunidad madrile&ntilde;a si la hubiesen copiado, en vez de andarse con tantas zarandajas antes temas tan serios.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, el tiempo y las hemerotecas han demostrado que, en otros casos, ese dinero termina por ser utilizado para cometidos que en nada est&aacute;n relacionados con el bien com&uacute;n. En realidad, la variable que falla en esa ecuaci&oacute;n tiene que ver con qui&eacute;n administra dichos fondos, no con los fondos mismos. Debo a&ntilde;adir, sin embargo, que ha habido momentos en los que he llegado a pensar que determinados presupuestos estaban dise&ntilde;ados para un cometido espec&iacute;fico y en la letra peque&ntilde;a se especificaba el destinatario final&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que a nadie le deber&iacute;a extra&ntilde;ar la pataleta y el enfurru&ntilde;amiento de un buen n&uacute;mero de ministerios ante el requerimiento de especificar la cantidad de dinero que cada uno se ha gastado en publicidad institucional y, sobre todo, en qu&eacute; medios. Hacer una cosa as&iacute; suena <em>contra natura</em> en un mundo y una sociedad, la nuestra, donde est&aacute; prohibido -y perseguido por las buenas costumbres- cuestionar el <em>status quo</em> de quienes han manejado la sociedad desde tiempos inmemoriales. La transparencia no es necesaria cuando, en teor&iacute;a, quien nos gobierna est&aacute; ungido de un conocimiento esencial del devenir humano&hellip; Todo aquel que ose contradecir dicha m&aacute;xima se est&aacute; comportando como un hereje de anta&ntilde;o, digno de la hoguera m&aacute;s caliente.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ser&aacute; lo pr&oacute;ximo? &iquest;Tratar de justificar unos comportamientos que, vistos bajo otra &oacute;ptica, mucho m&aacute;s sensata y democr&aacute;tica, har&iacute;an sonrojar de verg&uuml;enza a los integrantes de buena parte de los gobiernos del mundo civilizado? &iexcl;Hasta ah&iacute; podr&iacute;amos llegar! dir&iacute;a un castizo, tras leer las noticias en un diario, las cuales han sido previamente cocinadas -y pagadas- por el gobierno de turno, de un lado o de otro. En su af&aacute;n por controlar la informaci&oacute;n, todas las ideolog&iacute;as pecan de lo mismo y comenten los mismos errores, aunque algunas son m&aacute;s proclives al desmadre que otras, que todo hay que decirlo.
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute; la cl&aacute;sica &ldquo;teor&iacute;a de la conspiraci&oacute;n&rdquo;, tan del gusto de los altos jerarcas y de los directores de medios afines, sobre todo cuando las cosas no marchan como a la sociedad bien pensante le gustar&iacute;a. El recurso, utilizado y explotado por la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica del camarada Stalin, por el ministerio de propaganda de la Alemania nacionalsocialista, y por los sucesivos gobiernos de la dictadura fascista espa&ntilde;ola de Franco, por tan s&oacute;lo poner algunos ejemplos, suele lograr que el personal mire para otro lado. No s&eacute; para qu&eacute;, pues con programar m&aacute;s partidos de bal&oacute;n pie en la televisi&oacute;n se logra el mismo efecto y sale m&aacute;s barato&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Sea como fuere, llevamos d&eacute;cadas asistiendo a la progresiva degeneraci&oacute;n de la credibilidad de los medios de comunicaci&oacute;n de masas, mientras una legi&oacute;n de pol&iacute;ticos indocumentados y miserables le rinden pleites&iacute;a a unos escribidores que nunca asistieron a una clase de &eacute;tica period&iacute;stica, ni tan siquiera cuando el profesor pas&oacute; por all&iacute; y puso la fecha del examen de final de curso en la pizarra. &iquest;Qui&eacute;n no recuerda la pompa y el boato que se le dio, hasta hace bien poco, a un demente xen&oacute;fobo, racista y desmedido columnista insular que atacaba sin cesar todo aquello que consideraba fuera de lugar, sin reparar en insultos, descalificaciones, tergiversaciones y mentiras de cualquier color mientras los estamentos gubernamentales insulares le obsequiaban con los dineros de una y mil campa&ntilde;as institucionales? &iquest;Y aquellos cursos de &ldquo;&eacute;tica period&iacute;stica&rdquo;, impartidos por individuos condenados por la falta de ella, y pagados con dinero del Cabildo de Gran Canaria?
    </p><p class="article-text">
        Lo malo es que, a estas alturas, los engranajes del poder est&aacute;n tan podridos y las ma&ntilde;as, tan aprendidas que nadie quiere las cosas cambien. De hacerlo, muchos escribidores, locutores y contertulios de medio pelo, y colmillo bien retorcido, se quedar&iacute;an sin trabajo y sin posibilidad de difundir sus mentiras. Mientras se pueda mantener una estructura que permita que una minor&iacute;a maneje nuestro pa&iacute;s como si fuera su finca privada, las cosas y el dinero p&uacute;blico seguir&aacute;n fluyendo hacia los mismos canales de comunicaci&oacute;n y cualquier traba o cortapisa ser&aacute; cuestionada y/o atacada sin ning&uacute;n tipo de contemplaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         Mirar para otro lado, callar y seguir con la cabeza agachada terminar&aacute; por ser una m&aacute;xima de obligado cumplimiento mientras los recursos de nuestro pa&iacute;s se seguir&aacute;n invirtiendo en tapar las verg&uuml;enzas y los excesos de quienes, en el d&iacute;a de su juramento, se comprometieron a defender el bien com&uacute;n, no a destruirlo cual Godzilla salido de las profundidades del fondo del mar. Por lo menos, este &uacute;ltimo no necesitaba de nadie que propagara sus mentiras en los medios y, visto lo visto, es algo que hay que agradecerle.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/transparencia-segunda-puerta-derecha_132_3351923.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jun 2017 09:27:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Transparencia? Segunda puerta, a la derecha]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Transparencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ellas se merecen algo más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/merecen_132_3456680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Mientras estudiaba la carrera tuve que ver muchos anuncios, tanto gr&aacute;ficos y radiof&oacute;nicos como televisivos y/o cinematogr&aacute;ficos. Durante aquellas sesiones, algunas de ellas, maratonianas -las que transcurr&iacute;an en el interior del ya desaparecido cine madrile&ntilde;o Palacio de la M&uacute;sica, viendo todos los galardonados en el festival de cine publicitario de Cannes del a&ntilde;o en un curso, sin pausa- pude ver anuncios de todo tipo y condici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos, el equipo responsable del spot llevaba el mismo concepto de la publicidad un paso m&aacute;s all&aacute; y no te daban tregua, aunque el tema no fuera balad&iacute;. En otros casos, el mensaje estaba claro, pero su puesta en escena no dejaba ser convencional y predecible, sin mayores alardes estil&iacute;sticos. Y en otros casos, el mensaje, la puesta en escena y la misma motivaci&oacute;n del spot no dejaban lugar a dudas; es decir, mejor se hubieran ahorrado el dinero en vez de perpetrar semejante engendro.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de aquellos spots de los que les hablo fueron realizados durante la Espa&ntilde;a del r&eacute;gimen nacional cat&oacute;lico -aqu&eacute;lla que a&uacute;n hoy muchos a&ntilde;oran y desean- y plasmaban la esencia misma de la sociedad espa&ntilde;ola, tan machista, retrograda y torticera que, de no ser por lo pernicioso del mensaje, casi dir&iacute;amos que daba risa. Al verlos, quedaba claro el papel secundario de la mujer, tan sumisa y servicial, ella, frente al predominio masculino, due&ntilde;o y se&ntilde;or del universo conocido.
    </p><p class="article-text">
        Los spots sol&iacute;an estar rodados con una enorme simplicidad, dado que el r&eacute;gimen imperante no estaba muy por la labor de permitir que el status quo cambiara. Los varones viv&iacute;an demasiado bien como para dejar que la situaci&oacute;n cambiara y, a&uacute;n cuando las mujeres empezaron a trabajar fuera de casa, &eacute;stas deb&iacute;an compaginar su labor profesional con el cuidado &ldquo;tradicionalmente femenino&rdquo; del hogar, por mucho desgaste f&iacute;sico y mental que esto les pudiera acarrear. Adem&aacute;s, el var&oacute;n estaba muy ocupado, una vez que volv&iacute;a de trabajar, leyendo el peri&oacute;dico, saboreando aquellos brebajes &ldquo;s&oacute;lo para hombres&rdquo; y viendo el partido del f&uacute;tbol de la semana como para preocuparse de nada m&aacute;s. Si alguien ten&iacute;a que hacer la cena y luego lavar los platos, eso era una tarea exclusivamente femenina.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, por mucho que se empe&ntilde;en en decir lo contrario, son legi&oacute;n los que se comportan de igual forma, m&aacute;s si se tiene en cuenta que cada semana hay incontables encuentros futboleros, no una s&oacute;lo jornada de liga como anta&ntilde;o. Si antes era imposible ayudar en casa, imaginen ahora con la cantidad de compromisos que hay que atender a lo largo de la semana&hellip; Queda sobreentendido que el deporte rey es un espacio reducido al &aacute;mbito masculino, y aqu&eacute;llas que en los &uacute;ltimos tiempos han osado atentar contra esa verdad absoluta no gozan del benepl&aacute;cito ni del reconocimiento del respetable, por mucho que llevemos pululando por el siglo XXI casi dos d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo supuesto, sumado a la desigualdad que contin&uacute;a imperando en nuestra sociedad, puede que explique un hecho que me ha me vuelto a demostrar la falta de educaci&oacute;n emocional y empat&iacute;a de quienes, pudiendo colaborar en la consecuci&oacute;n de una sociedad mejor y m&aacute;s igualitaria, se atrincheran en los mismos t&oacute;picos de siempre.
    </p><p class="article-text">
        De otra forma no se explica la falta de apoyos cosechada por el equipo de f&uacute;tbol catal&aacute;n AEM de Lleida, campe&oacute;n de liga de su categor&iacute;a y que, tras lograr imponerse contra todo pron&oacute;stico y en el peor escenario posible, deber&aacute; pagar la penitencia y resignarse ante el futuro que se les avecina. &iquest;Su pecado? Ser un equipo femenino que ha ganado en una liga compuesta por equipos masculinos.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el deporte rey es, por encima de todo, &ldquo;cosa de hombres&rdquo;, recordando uno de aquellos esl&oacute;ganes que demuestran cu&aacute;n rancio es nuestro pa&iacute;s. Quien quiera cambiar esa tautolog&iacute;a est&aacute; condenado al m&aacute;s absoluto de los fracasos, por no decir, al m&aacute;s absolutos de los desprecios. Poco importa el m&eacute;rito de las integrantes del equipo de f&uacute;tbol de Lleida. Para muchos son unas trasgresoras de status quo anteriormente citado, que, adem&aacute;s, le han sacado los colores a muchos jovencitos que ya se ve&iacute;an luciendo la camiseta de cualquier club de post&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s triste es leer las reflexiones del presidente del club, profundamente decepcionado al comprobar que el &eacute;xito de sus jugadoras no ha logrado despertar el inter&eacute;s de ninguna marca y/ o empresa, en medio de una sociedad en la que las grandes corporaciones dilapidan millones en aut&eacute;nticas majader&iacute;as medi&aacute;ticas, las cuales solamente sirven para embrutecer a una audiencia que se revuelca en el fango de la insensatez con la misma soltura que los marranos en sus pocilgas.
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n que se extrae de todo esto, adem&aacute;s de la doble moral y la incoherencia patria, es que las desigualdades entre los dos sexos no son una cosa del pasado, sino que est&aacute;n muy presente en nuestro mundo. Poco importa la val&iacute;a, la gesta o el car&aacute;cter de quienes lo protagonizan. Lo &uacute;nico que importa es no alterar el organigrama social, aunque dicho organigrama est&eacute; trufado de prejuicios que en nada favorecen al desarrollo de quienes viven &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Para muchos, el atrevimiento del equipo femenino del AEM Lleida se merece el mayor de los desprecios por no haberse dado cuenta de lo que estaban haciendo, y de ah&iacute; que nadie haya tocado a su puerta para apoyarlas en los a&ntilde;os venideros. Con el tiempo, su afrenta se olvidar&aacute; y las cosas volver&aacute;n a su lugar, como mandan los c&aacute;nones&hellip; Los suyos, claro est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        En mi caso particular, s&oacute;lo quiero decirles a las integrantes del equipo de f&uacute;tbol de AEM Lleida que las felicito por su triunfo, felicitaci&oacute;n que extiendo al presidente de la entidad y al entrenador. Espero que todas y cada una de ellas logren forjarse una s&oacute;lida carrera en la liga profesional de los Estados Unidos de Am&eacute;rica, a pesar de quien ocupa el despacho oval en estos mismos instantes. Lo bueno del talento es que no caduca y, si no es aqu&iacute;, seguro que en otras latitudes alguien lo valorar&aacute; en su justa medida.
    </p><p class="article-text">
        Y al resto de obtusos y mamarrachos patrios les dedico mi m&aacute;s sentido desprecio, como no pod&iacute;a ser de otra forma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/merecen_132_3456680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Apr 2017 08:25:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ellas se merecen algo más]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Sí, fue culpa tuya, y tuya y también tuya!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/culpa_132_3547515.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En estos ya largos quince a&ntilde;os como columnista he dicho, comentado, recalcado -y si mis columnas fueran en formato v&iacute;deo gr&aacute;fico, gritado- a quien quisiera o&iacute;rlo, mi tolerancia CERO para con los abusos y la laxitud con la que dicho asunto se aborda en nuestro pa&iacute;s, sin importar las consecuencias de tal comportamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Nadie o casi nadie quiere ponerse delante ante quienes se deleitan haci&eacute;ndole DA&Ntilde;O a los dem&aacute;s. Y es que, aunque a muchos les moleste aceptarlo, los abusos hacen da&ntilde;o -y no s&oacute;lo f&iacute;sicos- a las personas, y enmarcarlos bajo el eufemismo &ldquo;son cosa de cr&iacute;os&rdquo; no ayuda lo m&aacute;s m&iacute;nimo. Los cr&iacute;os crecen y, con el tiempo, las travesuras se convierten en episodios de acoso que terminan por cobrarse vidas inocentes, por mucho que luego se quiera justificar dicha p&eacute;rdida con informes m&eacute;dicos que apuntan a una depresi&oacute;n o zarandajas por el estilo, causas que en poco ayudan a los padres de la v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        No entrar&eacute; en consideraciones legales y/ o m&eacute;dicas, dado que, en el primer caso, he aprendido que la letra de la ley es una cosa y la justicia, otra bien distinta. En el segundo de los casos, dos profesionales pueden redactar un informe diametralmente opuesto ante un mismo caso y, mientras tanto, un ni&ntilde;o o una ni&ntilde;a deben esconderse en el ba&ntilde;o de su colegio, ante la tribu de energ&uacute;menos que se divierte haci&eacute;ndoles la vida imposible.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco entrar&eacute; a considerar si los profesores hacen o no hacen su trabajo. S&eacute; que una cosa es un profesor y otra, bien distinta, un educador, empe&ntilde;ado en no s&oacute;lo cumplir con su horario de trabajo, sino trabajar por lograr que sus alumnos sean personas con una catadura moral, una &eacute;tica y una deontolog&iacute;a personal mucho mayor que la media que impera en esta sociedad de mediocres endomingados, lameculos varios e indocumentados de todo tipo y condici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cierto es que, frente a los padres de las v&iacute;ctimas, est&aacute;n los progenitores de los interfectos abusadores, en muchos casos, unos cabestros iletrados que disfrutan con las barrabasadas de sus reto&ntilde;os y que, cuando un educador trata de hacerles entender el err&oacute;neo comportamiento de sus hijos, reaccionan de una manera a&uacute;n m&aacute;s lamentables y torticera. La ignorancia, ya se sabe, es muy atrevida, y cuando lo &uacute;nico, lo &Uacute;NICO importante es el &ldquo;deporte rey&rdquo; y todos los excesos que rodean la mera visi&oacute;n de un partido de balompi&eacute; -excesos, normalmente de car&aacute;cter et&iacute;lico- y todo lo dem&aacute;s importa un comino, se desatiende, ignora o, directamente, se maleduca a unos hijos que luego dan carta de naturaleza a sus instintos m&aacute;s primarios.
    </p><p class="article-text">
        El sistema; es decir, todos nosotros sin excepci&oacute;n, deber&iacute;a ser menos tolerante contra dichos comportamientos y el mismo entorno profesional, si nos ce&ntilde;imos al &aacute;mbito de la educaci&oacute;n, tambi&eacute;n deber&iacute;a cerrar filas ante la indefensi&oacute;n que sufre la columna vertebral sobre la que se apoya nuestro maltrecho sistema educativo, los educadores, frente a los padres y los mismos alumnos, anteriormente citados, toda una categor&iacute;a y/o una ralea en s&iacute; misma.
    </p><p class="article-text">
        Al final, dado el ambiente tan enrarecido que se respira en las aulas, los abusados est&aacute;n solos, abandonados a su suerte y con el h&aacute;ndicap de unas redes sociales modernas que sirven de amplificador y meg&aacute;fono para que los malnacidos de turno propaguen sus mentiras, descalificaciones y falacias con total impunidad. En muchos casos, ni tan siquiera un cambio de domicilio, de colegio o de c&iacute;rculo social ayuda a paliar la &#65532;angustia que rodea a quienes se convierten en el blanco de la IGNORANCIA con may&uacute;sculas que se propaga, cada d&iacute;a m&aacute;s, en la sociedad actual.
    </p><p class="article-text">
        Hemos llegado a pasar por alto la empat&iacute;a m&aacute;s elemental para con nuestros semejantes y damos por buenos comportamientos que deber&iacute;an avergonzarnos, aunque, para ello, habr&iacute;a que sentir verg&uuml;enza en vez de la indiferencia que, d&iacute;a tras d&iacute;a, nuestra sociedad demuestra en temas como &eacute;stos. &iquest;Implicarse? &iquest;Dar la cara por aquello en lo que se cree? &iquest;Censurar aquello que est&aacute; socialmente aceptado, aunque sea injusto? &iexcl;Venga ya! &iquest;T&uacute; est&aacute;s loco? &iquest;Involucrarme yo? &iquest;Qu&eacute; voy a sacar en claro? 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, todos esos que se quejan, seguro que han hecho algo antes. Ya se sabe, como aquellos que justifican una violaci&oacute;n, porque la violada, hembra d&iacute;scola y lasciva, llevaba una falda muy corta. O quienes roban la comida de un ni&ntilde;o, porque est&aacute; gordo y as&iacute; adelgazar&aacute;. &iquest;Y qu&eacute; me dicen de las ni&ntilde;as que defienden su territorio, inventando mentiras, propagando bulos y, simplemente, insultado en las redes sociales, porque as&iacute; esconden sus propias miserias y, de paso, demuestran que son unas hediondas descerebradas para goce de un personal, igualmente descerebrado y hediondo?
    </p><p class="article-text">
        Pues dos de esas individuas -las cuales, actualmente, son legi&oacute;n- fueron las causantes, no hace tanto de esto, del suicidio de una adolescente como ellas, la cual decidi&oacute; quitarse la vida ante el acaso sufrido por las dos p&aacute;jaras en cuesti&oacute;n, mientras el entorno aplaud&iacute;a el linchamiento, con el comportamiento rastrero y cobarde de quien se refugia en la masa para evitar que se fijen en &eacute;l. Descubiertas e identificadas, la pena impuesta por el juez, aun acorde con la ley que rige nuestra sociedad, se me antoja insuficiente para que las perpetradoras entiendan la gravedad de su crimen, por muy adolescentes y taradas que &eacute;stas puedan seguir siendo. Por mucho que crea en la redenci&oacute;n de las personas no tengo del todo claro que estas dos&hellip; hayan asumido lo que de verdad hicieron.
    </p><p class="article-text">
        Mucho m&aacute;s l&oacute;gico y mucho m&aacute;s acorde con el caso ser&iacute;a enviarlas, durante una semana, a lo sumo dos, a una casa de acogida de mujeres maltratadas, en vez de los cuatro meses de trabajo sociocultural que les han impuesto. Si as&iacute; fuera, podr&iacute;an comprobar la cruda y dura realidad de los abusos, perpetrados, en muchos casos, por adultos que en su infancia y juventud se entreten&iacute;an &ldquo;abusando&rdquo; de todo el que se pon&iacute;a a tiro. Luego, cuando crecen, ya no les basta con romper las gafas, robar la comida o insultar en las redes sociales a sus nuevas v&iacute;ctimas, sus parejas. Luego llega el menosprecio, el abuso verbal y f&iacute;sico, las palizas y, en muchos casos, la muerte de la pareja en cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Creen que exagero? Pues yo creo que, visto lo visto, me quedo corto. La cosas no est&aacute;n para tom&aacute;rselo a broma y cuando ocurren sucesos como los que les he contado (sucedi&oacute; en el a&ntilde;o 2014 en la ciudad de Gij&oacute;n, pero ejemplos los hay, cada vez m&aacute;s, en cualquier parte del mundo) en vez de lamentarse, recordar con frases lacrim&oacute;genas y golpes de pecho in&uacute;tiles a la v&iacute;ctima -ya lo era antes de quitarse la vida- lo que habr&iacute;a que haber hecho fue lo que hizo el director de un instituto de los Estados Unidos de Am&eacute;rica tras el suicidio de un alumno, por las mismas circunstancias antes comentadas.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ste reuni&oacute; a todos los alumnos y profesores y les dijo que TODOS, TODOS, ten&iacute;an la culpa de lo sucedido, empezando por &eacute;l mismo. Ni &eacute;l, ni los profesores a su cargo, ni mucho menos TODOS y cada uno de los que presenciaron los repetidos episodios de abusos en los que el alumno fallecido se vio involucrado actuaron correctamente y ahora deber&iacute;an vivir con ello, el resto de sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        Llegado ese momento, cuando unos padres han perdido a un hijo/a por los s&aacute;dicos y miserables comportamientos de uno y/o varios indocumentados y/o malnacidos sin ninguna catadura, ni freno &eacute;tico, queda poco margen para la pedagog&iacute;a, las frases hechas y los pa&ntilde;os calientes. Hay que llamar a las cosas por su nombre y dejar bien claro que las acciones, todas las acciones, en activa o en pasiva, tienen sus consecuencias, y con mirar hacia otro lado para NO ver lo que pasa delante tuya, taparse los o&iacute;dos para no escuchar los golpes del machito &ldquo;guarda polvos&rdquo; sobre el cuerpo de su esposa, o recurrir al corporativismo como &uacute;ltimo recurso se me antoja torticero, mediocre, amoral y cobarde. Sobre todo cobarde.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/culpa_132_3547515.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Mar 2017 11:57:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¡Sí, fue culpa tuya, y tuya y también tuya!]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las cartas sobre la mesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cartas-mesa_132_3623789.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Una vez que esta columna se publique, el despacho oval de la Casa Blanca norteamericana tendr&aacute; un nuevo inquilino y el mundo, lejos de ser un lugar mejor, ser&aacute; todo lo contrario. No obstante, el mundo s&iacute; ser&aacute; un lugar m&aacute;s transparente y un poco menos tramposo, por lo menos, en todo aquello que tiene que ver con quienes, de VERDAD, lo manejan.  
    </p><p class="article-text">
        Por una vez podremos saber, con toda certeza, que nuestro devenir en esta tierra de tribulaciones y excesos est&aacute; en manos de un grupo de seres amorales, codiciosos, megal&oacute;manos y carentes de cualquier empat&iacute;a para quienes no sean de su misma cuerda. Si, un d&iacute;a, nos despertamos con otra recesi&oacute;n, fruto de la implacable especulaci&oacute;n bancaria y/o empresarial, no se extra&ntilde;en. Y si la intolerancia racial e ideol&oacute;gica, impregnada de una xenofobia igualmente deleznable -emblema de la nueva administraci&oacute;n norteamericana, pero que comparten con otros muchos, a lo largo y ancho del planeta- propicia que los pa&iacute;ses se fracturen m&aacute;s aun de lo que ya lo est&aacute;n, con lo que ello conlleva, tampoco arruguen el ce&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; me dicen de las expectativas que se les presentan a las f&aacute;bricas de armamento? Yo, si tuviera posibles, ya estar&iacute;a comprando acciones como un loco, porque el globo terr&aacute;queo se va a llenar de conflictos de todo tipo y condici&oacute;n, sin importar el precio en seres humanos que esto pueda llegar a suponer. Adem&aacute;s, con la cantidad de &ldquo;temas pendientes&rdquo; que hay en cada continente, nadie podr&aacute; levantar el dedo acusador contra alguien que, como quien dice, &ldquo;acaba de llegar&rdquo;. Si luego las empresas norteamericanas se benefician son los ciudadanos de a pie lo que se tambi&eacute;n se beneficiar&aacute;n, aunque mucho menos que los patronos, eso s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, no es nuevo que los que tienen, una &eacute;lite cada vez m&aacute;s voraz y desvergonzada, hagan todo lo posible por evitar cualquier cambio que ponga en solfa su estatus. Y el resto de la ciudadan&iacute;a, mientras se le d&eacute; una cierta estabilidad y seguridad -aunque para lograrlo deba renunciar a su capacidad por decidir lo que quiere, cuando y como quiera- acaba comport&aacute;ndose como el reba&ntilde;o fiel que tanto gusta a los dictadores. Esquiroles, rebeldes y disidentes siempre los habr&aacute;, pero los totalitarismos suelen ser muy eficaces a la hora de tratar este tipo de c&aacute;nceres.
    </p><p class="article-text">
        Piensen, si no, en la historia m&aacute;s reciente de nuestro pa&iacute;s, aquella que muchos se empe&ntilde;an en reescribir para esconder las verg&uuml;enzas personales, familiares y/o profesionales. La realidad espa&ntilde;ola durante los a&ntilde;os en el que el Caudillo de las Espa&ntilde;as -porque nunca ha habido una sola- gobern&oacute; al indolente, atribulado y desorientado pueblo espa&ntilde;ol, no se pas&oacute; por alto en el resto del mundo, especialmente por los Estados Unidos del presidente Dwight D. Eisenhower y su flamante Central de Inteligencia.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente fue la CIA quien, durante los a&ntilde;os en los que la dictadura pas&oacute; de ser una apestada a un &ldquo;mal necesario&rdquo; con tal de detener y/o contener la expansi&oacute;n comunista en el Europa, defini&oacute; muy bien la realidad del pa&iacute;s y el r&eacute;gimen en un documento interno que ya se puede consultar en la red. Seg&uacute;n el analista que redact&oacute; uno de aquellos informes, una gran ventaja para poner en marcha acuerdos con Espa&ntilde;a es que no se esperan cambios mientras se mantengan los poderes personales de Franco, quien cuenta con el apoyo de la jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica y una minor&iacute;a influyente de banqueros, industriales, terratenientes y el Partido de la Falange y la burocracia que ha creado. El r&eacute;gimen, adem&aacute;s, ha sido capaz de mantener el orden interno en el pa&iacute;s, aunque ha recurrido en parte para ello a m&eacute;todos propios de la Gestapo.
    </p><p class="article-text">
        Extrapolen los apoyos del desaparecido dictador con los del flamante mandatario norteamericano, salvo en algunos detalles muy significativos y relacionados con el r&eacute;gimen nacionalsocialista -y que los presidentes electos no pueden estar m&aacute;s de ocho a&ntilde;os en el cargo- y las similitudes son m&aacute;s que evidentes. Las &eacute;lites y quienes aspiran a parecerse a ellos han puesto las cartas sobre la mesa y, ahora, toca demoler todo lo anterior y devolver la cordura, la incertidumbre y el miedo al resto de los ciudadanos, incapaces de aceptar cu&aacute;l es su verdadero papel en la sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo queda por decir una cosa: &iexcl;Ag&aacute;rrense que vienen curvas!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cartas-mesa_132_3623789.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Jan 2017 08:59:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las cartas sobre la mesa]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Justicia?... ¿Qué justicia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/justicia-justicia_132_3636022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hay momentos en los que me planteo qu&eacute; ocurre en nuestro pa&iacute;s. Las reacciones, las noticias, lo que uno ve, escucha, lee o soporta nada m&aacute;s poner un pie en la calle suele rozar el m&aacute;s absoluto de los esperpentos, y parece que a nadie le importa lo m&aacute;s m&iacute;nimo. Da la sensaci&oacute;n de que, con tal de lograr una aparente y ef&iacute;mera estabilidad -situaci&oacute;n que est&aacute; condicionada por quienes manejan nuestra sociedad de forma torticera e insultante- el ciudadano medio hace de &ldquo;tripas coraz&oacute;n&rdquo; y mira para otro lado con tal de evitar conflictos innecesarios. Ya se sabe que la t&aacute;ctica del avestruz lleva siglos funcionando a las mil maravillas dentro de las fronteras patrias y, gracias a ello, no han parado de brotar d&eacute;spotas, dictadores y mandarines desalmados que se entretienen arruin&aacute;ndole la vida a todo aquel que se pone por delante.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; me dicen de la justicia?... Pues que menos ciega y sorda es uno de los pilares sobre los que se sustenta el r&eacute;gimen orquestado por una &eacute;lite que hace uso y abuso de ella cuando le viene en gana, por mucho que las personas honradas que forman parte de dicho estamento se empe&ntilde;en en que eso mismo no suceda.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente para quienes aprendieron &eacute;tica y deontolog&iacute;a profesional, no corren buenos tiempo para ser justo, cabal y sensato, y de ah&iacute; que, un d&iacute;a s&iacute; y otro tambi&eacute;n, salten a los medios de comunicaci&oacute;n de masas -con permiso, eso s&iacute; de las &ldquo;redes sociales&rdquo; o, si me permiten la licencia, &ldquo;reba&ntilde;os sociales&rdquo;- noticias que demuestran mis anteriores aseveraciones.
    </p><p class="article-text">
        Una de esas noticias es la que cuenta que una estudiante de historia se enfrenta a una pena de dos a&ntilde;os de c&aacute;rcel, tres de libertad vigilada y ocho y medio de inhabilitaci&oacute;n absoluta, por publicar 13 mensajes en Twitter en los que mencionaba al pen&uacute;ltimo presidente del gobierno de la dictadura, el cual muri&oacute; como consecuencia de un atentado terrorista el 20 de diciembre del a&ntilde;o 1973.
    </p><p class="article-text">
        Dejando a un lado mi falta absoluta de empat&iacute;a para con el personaje -algo que en nada justifica el brutal atentado que termin&oacute; por demoler el r&eacute;gimen dictatorial que asol&oacute; nuestro pa&iacute;s durante casi cuatro d&eacute;cadas- me cuesta trabajo entender c&oacute;mo en un pa&iacute;s donde la lista de investigados, antes imputados, es digna de figurar en el libro de los r&eacute;cord del desprop&oacute;sito planetario, el sistema legal destine medios, tiempo y efectivos a perseguir el derecho a la libertad de expresi&oacute;n de una persona -con mejor o peor fortuna- en vez de conjurarse contra el c&aacute;ncer que la corrupci&oacute;n, cualquiera que &eacute;sta sea, y venga de donde venga, le supone a nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Y admito que quien escribe estas l&iacute;neas no hace gala de un sentido del humor al uso, pues soy alumno de la escuela liderada por Groucho Marx, Mario Moreno &ldquo;Cantiflas&rdquo;, y Luis Garc&iacute;a Berlanga. De ah&iacute; que la payasadas, el histrionismo y las salidas de tono chabacanas y horteras tan del gusto del espa&ntilde;ol medio nunca me hayan gustado. Adem&aacute;s, creo que la situaci&oacute;n no est&aacute; ahora, ni hace unas d&eacute;cadas, para tomarse las cosas a chirigota, pero &eacute;sa es otra cuesti&oacute;n. No obstante, me hace muy poca gracia que se quiera condenar a una persona por hacer chistes sobre un personaje de nuestra historia reciente, repito, con mayor o menor fortuna, y no castigar con la misma intensidad a los j&oacute;venes cachorros de un partido pol&iacute;tico nacional, cuando &eacute;stos, algunos de ellos, l&iacute;deres de la formaci&oacute;n en cuesti&oacute;n, se fotografiaron delante de cierta bandera inconstitucional o levantado el brazo, a imagen y semejanza de los l&iacute;deres de reg&iacute;menes fascistas, dictatoriales y, no lo olvidemos, totalitarios y sangrientos.
    </p><p class="article-text">
        Claro que, al rev&eacute;s que en buena parte del continente europeo, en Espa&ntilde;a NO hay leyes que castiguen comportamientos afines a dichos reg&iacute;menes, algo que, por ejemplo, s&iacute; ocurre en Francia, raz&oacute;n que explica la expulsi&oacute;n fulminante del pa&iacute;s de cierto director de cine dan&eacute;s a quien se le ocurri&oacute; frivolizar con la figura del l&iacute;der de Reich de los Mil A&ntilde;os durante una rueda de prensa en el Festival Internacional de Cine de Cannes.
    </p><p class="article-text">
        Sea como fuere, yo tengo asumido -desde muy peque&ntilde;o- que la justicia est&aacute; muy, muy desequilibrada hacia quienes m&aacute;s tienen, algo que explica por qu&eacute; a muchos de los indocumentados con los que tuve el nauseabundo placer de compartir aula no se les sol&iacute;a castigar por sus variopintas tropel&iacute;as. Muchos ellos iban por la vida de &ldquo;graciosos&rdquo; y, en realidad, se pasaban la vida arruin&aacute;ndosela al resto de sus compa&ntilde;eros mientras los profesores, la mayor&iacute;a de ellos sacerdotes, les re&iacute;an la gracia, sabedores de que, detr&aacute;s de los ni&ntilde;os, se encontraba la figura, y el bolsillo repleto de su papa&iacute;to.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute; me cuesta entender decisiones como &eacute;stas mientras muchos de los que participaron en la creaci&oacute;n, desarrollo y difusi&oacute;n de la &ldquo;burbuja inmobiliaria&rdquo;; que apuntalaron el adoctrinamiento que cercen&oacute; la posibilidades de toda una generaci&oacute;n, que abandon&oacute; sus estudios para poner ladrillos y/ o servir mesas; o, simplemente, todos aquellos que saquearon las arcas p&uacute;blicas con proyectos dignos de un megal&oacute;mano emperador, c&eacute;sar o fara&oacute;n, pero que en nada casan con los deberes de un servidor p&uacute;blico que se debe a una comunidad siguen paseando por la calle, tan tranquilos.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; que el mundo que describe V&iacute;ctor Hugo en su inmortal creaci&oacute;n <em>Les mis&eacute;rables</em> no ha evolucionado todo lo que debiera y Jean Valjean, lejos de redimirse y pagar su condena, sigue teniendo que asumir la pena por querer dar de comer a su familia d&iacute;a tras d&iacute;a, cual S&iacute;sifo mitol&oacute;gico, aunque, en esta ocasi&oacute;n, ya no estemos en la Francia de principios del siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que hay muchas personas honradas dentro del poder judicial nacional. Gracias a ellos, los abusos de las entidades bancarias, los propietarios desalmados y las inmobiliarias carro&ntilde;eras se enfrentan, cada d&iacute;a, con mayores obst&aacute;culos para poder llevar a cabo sus desmanes. Sin embargo, la percepci&oacute;n que se tiene por parte del ciudadano de a pie -sobre todo cuando alguien se digna a leer las noticias, y no s&oacute;lo los titulares deportivos- es que nuestra sociedad guarda, a&uacute;n, muchas similitudes con el anteriormente escenario dibujado por V&iacute;ctor Hugo.
    </p><p class="article-text">
         Al final espero que la il&oacute;gica que gobierna los modos y las maneras nacionales lo sea menos y todo este asunto quede en uno de los muchos sinsentidos que jalona nuestra vida cotidiana, sin mayor recorrido ni impronta. &iquest;Y ma&ntilde;ana? Puede veremos cu&aacute;l es el siguiente esperpento nacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/justicia-justicia_132_3636022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Jan 2017 09:37:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Justicia?... ¿Qué justicia?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Analfabetos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/analfabetos-pisa-educacion_132_3686568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En mi casa siempre han dicho que &ldquo;la ignorancia es muy atrevida&rdquo; y que &ldquo;quien no se consuela es porque no quiere&rdquo;. Ambas frases se pueden aplicar, sin ning&uacute;n g&eacute;nero de duda, al comportamiento de los responsables del &aacute;rea de Educaci&oacute;n del actual y esperp&eacute;ntico gobierno de Canarias, justo cuando un nuevo informe PISA vuelve a dejar a la comunidad de las &ldquo;islas afortunadas&rdquo; a la altura de los pies de los caballos, que no entrecomillo por ser moneda de cambio en estos temas.
    </p><p class="article-text">
        Y sin negar que es cierto que los resultados han mejorado en este &uacute;ltimo lustro -de haber empeorado todav&iacute;a m&aacute;s, la comunidad canaria hubiera pasado a ocupar una categor&iacute;a en s&iacute; misma y no en sentido positivo sino catastr&oacute;fico- no es menos cierto que dichos resultados siguen siendo una muestra clara de la incapacidad manifiesta de unos mandarines y de una sociedad por ofrecer una educaci&oacute;n de calidad, capaz de fomentar el libre pensamiento, la amplitud de miras y el criterio personal. Si as&iacute; fuera, las nuevas generaciones no estar&iacute;an expuestas a los sectarismos, las teor&iacute;as conspiratorias, los bulos y los excesos tan del gusto del nacionalismo rancio que perdura all&aacute; donde mires.
    </p><p class="article-text">
        No nos enga&ntilde;emos. Dichos resultados responden a una voluntad pol&iacute;tica que prima el cortoplacismo, el compadreo, y el amiguismo delictivo frente al bien com&uacute;n. &iquest;Acaso se han olvidado de los 500.000&euro; que el gobierno de Canarias se dej&oacute; en el caj&oacute;n, en vez de comprar libros para las bibliotecas de las islas, tal cual estaba estipulado? &iquest;Y qu&eacute; me dicen de los gastos en art&iacute;culos de &ldquo;primera necesidad&rdquo;, tales como la polic&iacute;a auton&oacute;mica o la televisi&oacute;n canaria? &iquest;Y si hablamos de cultura, qu&eacute; me dicen? &iquest;Acaso se han olvidado de los continuos derroches que apelando a la cultura se perpetran mes tras mes, sin que dichas inversiones repercutan en la sociedad?
    </p><p class="article-text">
        Si ese gobierno es el que ahora se vanagloria de unos p&eacute;simos resultados -por mucho que sean mejores que en el a&ntilde;o 2009- mejor que apagaran la luz y se fueran todos a sus casas, porque, a este ritmo, en el siglo XXII puede que las cosas est&eacute;n mejor. Lo que se dice en este siglo, el desastre no tiene visos de mejor&iacute;a, ni por asomo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no me quiero quedar en la cr&iacute;tica a los esperp&eacute;nticos, mediocres y, en muchos casos, pol&iacute;ticos analfabetos que ocupan los asientos del parlamento regional. La educaci&oacute;n no es s&oacute;lo una cuesti&oacute;n inherente a los cargos p&uacute;blicos, sino que guarda, por lo menos en el resto del mundo, una ENORME relaci&oacute;n con la sociedad civil y, en eso, como en otras muchas cosas, la sociedad canaria naufraga tanto o m&aacute;s que los estudiantes que respondieron a las preguntas del informe de marras.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s en general, y en nuestra comunidad, en particular, la sociedad civil no muestra ning&uacute;n inter&eacute;s por la formaci&oacute;n de las personas. Esta desidia, te&ntilde;ida de una ignorancia que deber&iacute;a figurar como delito en el c&oacute;digo penal, da como resultado, por ejemplo, que mientras en buena parte del mundo al profesor se le considera una pieza fundamental de la sociedad, en Espa&ntilde;a se le ningunea, maltrata y/o directamente, se le ignora. Los colegios son m&aacute;s &ldquo;aparcamientos para ni&ntilde;os&rdquo; que un lugar pensado para el desarrollo de las personas. Luego, cuando se llega a la universidad, la situaci&oacute;n no es mucho mejor, aunque ya nadie tenga la obligaci&oacute;n de tener al alumno sentado en la silla. Para eso est&aacute;n las cafeter&iacute;as, las verdaderas aulas universitarias, por si alguien no se ha enterado todav&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; me dicen de la ceguera que persigue a las personas ante las demandas de los estudiantes? S&eacute; que me repito, pero durante quince a&ntilde;os NADIE quiso ver que los estudiantes que se pasaban horas haciendo cola para lograr una mesa y una silla en las dependencias de una c&eacute;ntrica biblioteca insular no lo hac&iacute;an por capricho, sino porque no hab&iacute;a espacio suficiente. Era m&aacute;s f&aacute;cil mirar hacia otro lado que preocuparse por dotar a la ciudad de una red de bibliotecas que respondiera a las verdaderas necesidades de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Claro que no se puede comparar el glamour de una biblioteca llena de libros &ldquo;polvorientos&rdquo; con las sensaciones que se viven en un recinto futbolero, cuya gesti&oacute;n y construcci&oacute;n le vali&oacute; un severo varapalo pol&iacute;tico a quienes participaron en todo aquel entramado. Entonces, y s&oacute;lo entonces, la sociedad civil S&Iacute; que se levant&oacute; en armas por el agravio. &iexcl;Hasta ah&iacute; pod&iacute;amos llegar! como dir&iacute;a un hincha de toda la vida. &iexcl;Con el deporte rey NO se juega! Pero con la educaci&oacute;n&hellip; Perd&oacute;n, &iquest;me repite la pregunta? &iquest;Educaci&oacute;n? &iquest;Y eso, para qu&eacute; sirve?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Serradilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/analfabetos-pisa-educacion_132_3686568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Dec 2016 09:10:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Analfabetos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Pisa,Educación]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
