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    <title><![CDATA[elDiario.es - Aurora Moreno]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/aurora_moreno/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Aurora Moreno]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Soja, azúcar, palma: los monocultivos que reescribieron las normas del juego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/soja-azucar-monocultivos-reescribieron-normas_1_1053568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2f2a502-5246-4136-b7ee-d9f09ac949b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soja, azúcar, palma: los monocultivos que reescribieron las normas del juego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Adelanto editorial de 'Los monocultivos que conquistaron el mundo', que analiza los impactos socioambientales de la caña de azúcar, la soja y la palma aceitera</p><p class="subtitle">ESPECIAL | La tierra esclava: así se planta en países pobres para consumir en ricos</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a el fil&oacute;sofo Karl Polanyi que el hombre y la mujer de la modernidad se acostumbraron a aceptar, casi como un hecho natural, que la abundancia material llegara de la mano de la pobreza. Que la opulencia conviva con el hambre. El capitalismo del siglo XXI condena al hambre a pa&iacute;ses enteros mientras que la otra mitad de la humanidad convive con la epidemia de obesidad y diabetes; al mismo tiempo, se sigue repitiendo, como un mantra, que el modelo agroindustrial es inevitable y que es nuestra &uacute;nica baza contra el hambre.
    </p><p class="article-text">
        Medio siglo despu&eacute;s de que la Revoluci&oacute;n verde entrase en los campos, 821 millones de personas, una de cada nueve, sufren hambre, y esa cifra sigue creciendo, pese a que la tierra podr&aacute; alimentar a los 9.100 millones de seres humanos que, seg&uacute;n la FAO, poblar&aacute;n la tierra en 2050, con solo evitar que se desperdicie, como ahora sucede, un tercio de la comida que se produce.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, al igual que hace 60 a&ntilde;os, el loable objetivo de acabar con el hambre sigue siendo el argumento legitimador del modelo agroindustrial, a pesar de que la realidad demuestre que, m&aacute;s bien al contrario, la expansi&oacute;n de la frontera del agronegocio supone la expulsi&oacute;n de los campesinos y la p&eacute;rdida de soberan&iacute;a alimentaria para las comunidades locales. Seg&uacute;n un estudio de ETC Group de 2017, la red campesina provee un 70 por 100 de los alimentos que se producen en el mundo, a pesar de contar s&oacute;lo con el 25 por 100 de los recursos. Los campesinos son, tambi&eacute;n, quienes garantizan la biodiversidad: si la cadena alimentaria industrial se enfoca en apenas una docena de cultivos y cien variedades de ganado, los campesinos cr&iacute;an ocho mil variedades de ganado y han aportado m&aacute;s de 1,9 millones de variedades vegetales a los bancos gen&eacute;ticos del planeta.
    </p><p class="article-text">
        En contraste, la l&oacute;gica de la agricultura industrial ha reducido r&aacute;pidamente el n&uacute;mero de especies que cultivamos y comemos, hasta el punto de que el 90 por 100 de las calor&iacute;as que se consumen actualmente a nivel mundial proceden de apenas una treintena de variedades.
    </p><p class="article-text">
        Pero los monocultivos de una sola variedad dejan campos enteros inermes frente a las plagas; para evitarlas, se hacen cada d&iacute;a m&aacute;s necesarios pesticidas y herbicidas cada vez m&aacute;s potentes, que acaban con los microbios, pero que tambi&eacute;n tienen efectos perjudiciales en la poblaci&oacute;n humana. Y, si la toxicidad de los alimentos que consumimos es cada vez m&aacute;s preocupante, no lo es menos la p&eacute;rdida de biodiversidad de las especies, que hace a los seres humanos cada vez m&aacute;s vulnerables y pone en entredicho la soberan&iacute;a alimentaria. En muchas regiones del mundo, la privatizaci&oacute;n de las semillas y las patentes es un debate candente y, para las comunidades campesinas, una batalla definitiva contra un sistema econ&oacute;mico que las condena a la marginalidad.
    </p><p class="article-text">
        Y dentro de esta l&oacute;gica, la soja, la ca&ntilde;a y la palma son, en el siglo XXI, tres monocultivos que han transformado el mundo. Si la ca&ntilde;a de az&uacute;car es el m&aacute;s antiguo de esos &ldquo;monarcas agr&iacute;colas&rdquo; a los que se refer&iacute;a Eduardo Galeano en Las venas abiertas de Am&eacute;rica Latina, la palma y la soja han tenido una expansi&oacute;n mucho m&aacute;s reciente.
    </p><p class="article-text">
        En los tres casos, se trata de monocultivos industriales que no est&aacute;n destinados primariamente al cultivo de alimentos, sino a la producci&oacute;n de biomasa que se destina a usos diversos: desde el sector agroalimentario, que vende productos comestibles antes que alimentos saludables, hasta la industria cosm&eacute;tica, pasando por la elaboraci&oacute;n de agrocombustibles. En nuestro libro, apuntamos cuestiones que son transversales a este modelo agroindustrial: los impactos para nuestra salud del consumo de productos ultraprocesados, las certificaciones de sostenibilidad y los riesgos que implican los agrot&oacute;xicos.
    </p><p class="article-text">
        De lo que estamos hablando es de la existencia de dos modelos de desarrollo en disputa: de un lado, la agricultura campesina y otras iniciativas m&aacute;s recientes que proponen un uso sostenible de la tierra para la producci&oacute;n de alimentos saludables y culturalmente adecuados; tales experiencias pueden agruparse en torno a la idea de soberan&iacute;a alimentaria. Del otro lado, los monocultivos orientados a la exportaci&oacute;n a cambio de divisas, que no producen alimentos para la poblaci&oacute;n local, sino ganancias que acaparan los grandes terratenientes y las multinacionales del sector agroalimentario y biotecnol&oacute;gico que, como veremos, est&aacute;n concentradas en cada vez menos manos.
    </p><p class="article-text">
        Esas pocas manos son las que toman las decisiones respecto a qu&eacute; comemos, en qu&eacute; condiciones se produce y qui&eacute;nes son los ganadores y perdedores del modelo. Si quienes m&aacute;s pierden a d&iacute;a de hoy son las comunidades ind&iacute;genas, negras y campesinas, a las que se les arrebatan sus tierras y, con ello, la posibilidad de mantener sus formas de vida ancestrales, a largo plazo la gran perdedora es la especie humana en su conjunto, pues el modelo del agronegocio basado en el monocultivo se est&aacute; cobrando un alto costo en forma de p&eacute;rdida de biodiversidad y contaminaci&oacute;n de las fuentes de vida de las que depende nuestra existencia, como el agua dulce y la fertilidad del suelo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nazaret Castro, Aurora Moreno, Laura Villadiego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/soja-azucar-monocultivos-reescribieron-normas_1_1053568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Feb 2020 19:31:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Soja, azúcar, palma: los monocultivos que reescribieron las normas del juego]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Adelanto editorial,Agricultura,Cultivos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[8 de marzo: sin igualdad no hay democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/igualdad-dia-de-la-mujer-democracia-8-de-marzo_132_4116369.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Tenemos que seguir celebrando el 8 de marzo porque, a pesar de los progresos para las mujeres en campos como el legal, el educativo, el pol&iacute;tico o el profesional, las estad&iacute;sticas y la realidad nos exigen continuar en la lucha por la construcci&oacute;n de una sociedad m&aacute;s igual. Los datos ponen de relieve que a&uacute;n queda mucho por hacer en materia de igualdad y tenemos que reconocer, que despu&eacute;s de tanto tiempo declarando prop&oacute;sitos, y compromisos, a&uacute;n queda mucho para conseguir la total igualdad: ya que a d&iacute;a de hoy no hay una regi&oacute;n en el mundo en que la Igualdad de G&eacute;nero sea plena. 
    </p><p class="article-text">
        No podemos permitir que el proceso de avance, que es positivo para la sociedad en su conjunto, sufra retrocesos ni se paralice. Es necesario defender y mantener conquistas adquiridas y seguir impulsando actuaciones que hagan efectivo el derecho a decidir entre otros aspectos, la protecci&oacute;n eficaz frente a la violencia de g&eacute;nero, la igualdad en el empleo, la igualdad salarial, y el derecho a la conciliaci&oacute;n, en definitiva, la igualdad efectiva de mujeres y hombres. 
    </p><p class="article-text">
        En materia de pol&iacute;ticas de igualdad y de derechos no hay margen para el retroceso. No podemos bajar la guardia. En el mundo a&uacute;n pervive la violencia f&iacute;sica, ps&iacute;quica, sexual y econ&oacute;mica contra las mujeres; se siguen produciendo violaciones a su derecho a la libertad e igualdad; son las principales v&iacute;ctimas de la pobreza; persisten conductas obstinadas en hacer invisibles a las mujeres; sigue siendo escasa la presencia de mujeres en puestos de responsabilidad y se incrementa la precariedad laboral, la discriminaci&oacute;n salarial, las dificultades para conciliar la vida laboral y personal y familiar y la falta de corresponsabilidad en los cuidados.
    </p><p class="article-text">
        Los cambios que se deben generar est&aacute;n en nuestras manos, en nuestro trabajo conjunto y en el esfuerzo aunado. Es necesario que mujeres y hombres nos libremos de esos estigmas que contin&uacute;an marc&aacute;ndonos y separ&aacute;ndonos para poder avanzar. Debemos romper estas cadenas opresoras heredadas del pasado y forjar una sociedad donde el concepto de Igualdad sea real y efectivo. Es fundamental que se abandonen los estereotipos de g&eacute;nero que subyacen e impregnan hasta lo m&aacute;s profundo de esta sociedad y que impiden la construcci&oacute;n de un mundo m&aacute;s justo e igualitario. Estereotipos que est&aacute;n presentes en cada rinc&oacute;n de nuestras vidas, que determinan miradas, acciones e incluso convicciones de muchos y muchas y que est&aacute;n tan interiorizados y arraigados en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a que los aceptamos sin cuestionarlos y, por lo tanto, sin someterlos a revisi&oacute;n y sin reaccionar ante ellos.
    </p><p class="article-text">
        Debemos tomar conciencia de la realidad social en la que vivimos y, es por ello, que todas y todos tenemos y debemos seguir apostando y luchando por conseguir unas relaciones m&aacute;s equitativas en todos los &aacute;mbitos, entre chicas y chicos, entre hombres y mujeres, pues s&oacute;lo as&iacute;, conseguiremos que la lucha de aquellas mujeres c&eacute;lebres y an&oacute;nimas que alzaban sus voces hace m&aacute;s de un siglo, no se pierdan en el eco del olvido.
    </p><p class="article-text">
        Sin igualdad entre mujeres y hombres y sin la plena participaci&oacute;n de las mujeres no habr&aacute; democracia plena. Cuando se atacan los derechos de las mujeres pierde toda la sociedad. Si avanzamos en derechos y libertades gana la sociedad en su conjunto. Este es el primer paso para poder construir cualquier proyecto colectivo de transformaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        La crisis no puede ser utilizada como excusa para abandonar las pol&iacute;ticas de igualdad de g&eacute;nero, ni para legitimar la desigualdad; puede y debe ser una oportunidad, nunca un retroceso. Tenemos que seguir reforzando aquellas pol&iacute;ticas y servicios dirigidos a las personas m&aacute;s vulnerables, como es el caso de las mujeres y menores en situaci&oacute;n de violencia de g&eacute;nero. Tenemos que exigir a las administraciones, cada una desde su &aacute;mbito de actuaci&oacute;n, que se dote de presupuesto y se deriven las acciones necesarias para acabar con esta situaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres contin&uacute;an siendo objeto de importantes discriminaciones y la desigualdad contin&uacute;a estando muy arraigada en la sociedad actual. El ritmo de progreso es lento, pero debe ser continuo. No es tiempo para pausas. Hay que trabajar en la consolidaci&oacute;n y ampliaci&oacute;n de derechos, en la concienciaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n, en desterrar comportamientos injustos y anquilosados, desde la responsabilidad de hombres y mujeres, de colectivos y de Administraciones.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario hacer una menci&oacute;n especial a la situaci&oacute;n de mujeres y ni&ntilde;as que en muchas partes del mundo viven la extrema situaci&oacute;n de desigualdad, de violencia, por el hecho de serlo. Es algo que debemos tener muy presente no cada 8 de marzo sino los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Con el convencimiento de que el trabajo conjunto y continuado es esencial y en esa labor debemos poner nuestro empe&ntilde;o diario. Solo con la igualdad ser&aacute; posible una sociedad m&aacute;s democr&aacute;tica y justa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aurora Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/igualdad-dia-de-la-mujer-democracia-8-de-marzo_132_4116369.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Mar 2016 16:31:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[8 de marzo: sin igualdad no hay democracia]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Día Internacional de la Mujer,Democracia,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los niños y niñas también son víctimas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/violencia-genero-ninos_132_4497214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las situaciones de violencia sobre la mujer afectan a los menores  y las menores que se encuentran dentro del ámbito familiar.</p></div><p class="article-text">
        Tras 11 a&ntilde;os de entrada en Vigor de la Ley 16/2003 de prevenci&oacute;n y protecci&oacute;n integral de las mujeres contra la violencia de g&eacute;nero en Canarias y 10 de la Ley Org&aacute;nica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protecci&oacute;n Integral contra la Violencia de G&eacute;nero, y a pesar de que en nuestra sociedad se han producido avances en la lucha para erradicarla, a&uacute;n perviven numerosas formas y expresiones de violencia fundadas en la desigualdad entre los sexos. Dichas formas de violencia vulneran los derechos humanos de las mujeres y las ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Constatamos que a&uacute;n perviven condiciones sociales que facilitan la pervivencia de la violencia machista en el &aacute;mbito de la pareja,  las agresiones sexuales a mujeres y ni&ntilde;as, la trata de mujeres y ni&ntilde;as con fines de explotaci&oacute;n sexual y otras formas de intolerable vulneraci&oacute;n de derechos.
    </p><p class="article-text">
        Entendemos que s&oacute;lo avanzando en Igualdad podremos hablar de una sociedad verdaderamente libre, en la que las mujeres y los hombres se relacionen sin dominio ni sumisi&oacute;n: sin violencia. 
    </p><p class="article-text">
        Es necesario adoptar nuevas medidas para reforzar la lucha contra la Violencia de G&eacute;nero. Una lucha que debe implicar a los partidos, a las organizaciones de la sociedad civil, a las Instituciones y toda la poblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n corresponsable de partidos, instituciones, empresas, sindicatos, asociaciones... hombres y mujeres, con acciones comprometidas por la Igualdad, ser&aacute;n imprescindibles. Queremos hacer un llamamiento especial a los hombres igualitarios, para que su compromiso contribuya a reducir a 0 la tolerancia social hacia todas las formas de dominaci&oacute;n y presi&oacute;n contra la libertad de las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        Pero se hace necesario hacer un reconocimiento en la ley de forma efectiva a los hijos e hijas de las mujeres v&iacute;ctimas, en dejar de utilizar con respecto a los menores en el t&eacute;rmino de v&iacute;ctimas indirectas de la violencia de g&eacute;nero. Establecer que tenemos la obligaci&oacute;n de  hablar de los menores como V&iacute;ctimas directas de la  violencia de G&eacute;nero, y en consecuencia que  le debe dar la protecci&oacute;n por parte de la administraci&oacute;n a los menores en la misma medida que a las mujeres que padecen violencia de G&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Las situaciones de violencia sobre la mujer afectan a los menores  y las menores que se encuentran dentro del &aacute;mbito familiar. Son V&iacute;ctimas de esta violencia.
    </p><p class="article-text">
        Se hace necesario considerar que la violencia de g&eacute;nero es una forma de maltrato infantil ya que las hijas y los hijos de las mujeres que sufren violencia de g&eacute;nero son v&iacute;ctimas de la misma, porque tiene consecuencias sobre su desarrollo en todos los aspectos. 
    </p><p class="article-text">
        Y teniendo en cuenta que  los estudios concluyen que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que est&aacute;n expuestos a la violencia presentan m&aacute;s problemas de conducta y de otra &iacute;ndole que los que no lo est&aacute;n, se hace necesario por tanto, asumir desde las Instituciones que  hay que ofrecerles recursos para que sean atendidos y que deber&aacute;  disponerse  de medidas de protecci&oacute;n que tengan en consideraci&oacute;n el inter&eacute;s superior del menor y de la menor  S&oacute;lo as&iacute; estar&iacute;amos atendi&eacute;ndoles   de verdad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aurora Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/violencia-genero-ninos_132_4497214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Nov 2014 09:55:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los niños y niñas también son víctimas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia,Niños]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Visibilizar a través del lenguaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cc-igualdad-mujer_132_4995067.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Un año más, celebramos el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer,  ante una realidad  que nos hace reflexionar sobre los avances logrados,  pero también sobre los retos que aún nos quedan por conseguir, además de  rechazar los retrocesos que bajo ningún pretexto debemos consentir.</p></div><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o m&aacute;s, celebramos el 8 de marzo el D&iacute;a Internacional de la Mujer, ante una realidad  que nos hace reflexionar sobre los avances logrados, pero tambi&eacute;n sobre los retos que a&uacute;n nos quedan por conseguir, adem&aacute;s de rechazar los retrocesos que bajo ning&uacute;n pretexto debemos consentir.
    </p><p class="article-text">
        Nadie discute  ya la necesidad de avanzar en materia de derechos y establecer pol&iacute;ticas dirigidas a la consecuci&oacute;n de la plena igualdad. Es hora de hablar sobre los obst&aacute;culos, de esos que imposibilitan  alcanzar m&aacute;s cotas de igualdad, de los grandes y de los peque&ntilde;os detalles que persisten e impiden visualizar a las mujeres como parte integrante de esta sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Quiero hacer una reflexi&oacute;n sobre algo tan cotidiano como el lenguaje. &iquest;Qu&eacute; pasa con el lenguaje sexista? &iquest;Acaso alguien piensa que el lenguaje no es sexista?  Partimos de la confirmaci&oacute;n de que entre los usos sexistas del lenguaje, algunos se derivan del androcentrismo, es decir, reflejan el mundo desde lo masculino obviando otras realidades de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Es una realidad que el  lenguaje refleja los prejuicios sexistas, como construcci&oacute;n social que es; estos prejuicios est&aacute;n  presentes en todas partes, en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, en nuestra forma de ver el mundo, en nuestra manera de hablar. Por tanto, si el lenguaje es producto de una sociedad androc&eacute;ntrica, no nos extra&ntilde;e que refleje una realidad que discrimina, que lo ha hecho a lo largo del tiempo, amparada en realidades del momento y tradici&oacute;n, pero hoy es necesario avanzar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se habla de  la necesidad de fomentar un uso no sexista del lenguaje observamos  una resistencia muy violenta, incluso mis&oacute;gina, por parte de algunos sectores de la sociedad. Cada vez que defendemos el uso de un lenguaje no sexista, en la sociedad en general y, en particular, en un &aacute;mbito concreto, escuchamos la ridiculizaci&oacute;n y, a veces, hasta palabras insultantes.
    </p><p class="article-text">
        En diversos espacios, y entre ellos el pol&iacute;tico, se ha  ridiculizado la propuesta con diferentes argumentos. Es curioso comparar las posturas de algunos acad&eacute;micos de la RAE respectos a este y otros temas. El uso no sexista del lenguaje se ha presentado como una cuesti&oacute;n sin importancia  y demag&oacute;gica, y a menudo se ha argumentado que la lengua es una tradici&oacute;n que hay que respetar. Sin embargo, esos mismos acad&eacute;micos se muestran mucho m&aacute;s flexibles a la hora de incorporar cambios que vienen del uso cotidiano, argumentando que la lengua es algo flexible que debe aceptar realidades cambiantes.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de rechazar el lenguaje no sexista se esgrimen argumentos como que  es pesado, repetitivo y poco espont&aacute;neo. En realidad, el esfuerzo por transformar de forma consciente nuestra manera de hablar permite usos creativos y ricos del lenguaje. Claro que puede resultar complicado al principio, pero se trata de un aprendizaje que nace de una convicci&oacute;n pol&iacute;tica y que requiere un cierto esfuerzo inicial.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se dice que afectar&iacute;a al principio de econom&iacute;a, es decir, al principio ling&uuml;&iacute;stico de eficacia. Pero no es cierto que siempre rija ese principio, a&uacute;n menos cuando se trata de lenguaje oral; para comunicarnos usamos frecuentemente recursos antiecon&oacute;micos (muletillas, repeticiones, etc&eacute;tera)
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n hay quien dice  que es pol&iacute;ticamente correcto, que es una moda, pero &iquest;por qu&eacute; no verlo como un avance, como una toma de conciencia? Es evidente que el lenguaje es la forma de expresi&oacute;n de una comunidad, pero adem&aacute;s, configura el pensamiento, de modo que lo que no se nombra, no existe.
    </p><p class="article-text">
        Si usamos el lenguaje de una forma consciente tratamos de corregir la discriminaci&oacute;n, en este caso  ling&uuml;&iacute;stica, que sufren las mujeres y las personas que no se identifican con el g&eacute;nero masculino. Adem&aacute;s, puede significar  una buena pr&aacute;ctica de empoderamiento, es decir, una pr&aacute;ctica que permite una toma de conciencia para mejorar nuestra condici&oacute;n social. Tambi&eacute;n porque el lenguaje se transforma en su uso y en nuestra mano est&aacute; normalizar usos no sexistas.
    </p><p class="article-text">
        Utilizar un lenguaje  no sexista es hacer un uso igualitario del lenguaje que, de forma consciente, fomente una imagen equitativa y no estereotipada de las personas a las que se dirige o refiere.  Pero, sobre todo, es una apuesta pol&iacute;tica dado que el lenguaje es una herramienta de exclusi&oacute;n. Y este debe ser nuestro principal argumento.
    </p><p class="article-text">
        Esperanzada de que as&iacute; sea, sigo pensando en el momento en que aquella ni&ntilde;a de corta edad me contest&oacute; un d&iacute;a cuando le pregunt&eacute; si todos los ni&ntilde;os hab&iacute;an ido de excursi&oacute;n: &ldquo;S&iacute;, mami, y las ni&ntilde;as tambi&eacute;n&rdquo;. Este 8 de marzo, adem&aacute;s de reivindicar nuestros derechos y denunciar los retrocesos que pretenden imponer, es una oportunidad para subrayar aspectos que, como el lenguaje sexista, siguen contribuyendo a que existan diferencias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aurora Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cc-igualdad-mujer_132_4995067.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Mar 2014 20:24:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Visibilizar a través del lenguaje]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[CC - Coalición Canaria]]></media:keywords>
    </item>
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