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    <title><![CDATA[elDiario.es - Joaquín Ceballos Cáceres]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/joaquin_ceballos_caceres/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Joaquín Ceballos Cáceres]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Un circuito integrado en Marte... diseñado en Sevilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/circuito-integrado-marte-disenado-sevilla_132_7226205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5109635c-85e9-44b5-b878-b7909521710e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un circuito integrado en Marte... diseñado en Sevilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algo debería cambiar en la mentalidad de quienes siempre nos ven alejados de la ciencia de vanguardia.</p></div><p class="article-text">
        Este jueves, el Rover <em>Perseverance</em> de Nasa realiz&oacute; complejas y cr&iacute;ticas maniobras necesarias para posarse suavemente sobre el suelo del cr&aacute;ter Jezero de Marte y a los cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos implicados en este proyecto se les cort&oacute; la respiraci&oacute;n durante los siguientes 7 minutos, los ya conocidos &ldquo;7 minutos del terror&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/perseverance-llegar-marte-busca-huellas-vida_1_7232639.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una vez alcanzada la superficie</a>, el robot m&aacute;s grande, pesado, limpio y sofisticado jam&aacute;s lanzado al espacio por el ser humano buscar&aacute; signos de vida anterior y recolectar&aacute; muestras que eventualmente ser&aacute;n devueltas a la Tierra en una misi&oacute;n posterior.
    </p><p class="article-text">
        Siete son los instrumentos que porta este ingenio para recopilar informaci&oacute;n sobre la geolog&iacute;a, atmosfera, condiciones medioambientales y potenciales marcadores de vida. Entre estos siete magn&iacute;ficos se encuentra el &ldquo;Mars Environmental Dynamics Analyzer&rdquo; (MEDA), dise&ntilde;ado, fabricado y financiado por Espa&ntilde;a en un proyecto liderado por el Centro de Astrobiolog&iacute;a (INTA-CSIC) y con Jos&eacute; Antonio Rodr&iacute;guez-Manfredi como investigador principal.&nbsp;Este instrumento constituye la estaci&oacute;n meteorol&oacute;gica del rover, que reportar&aacute; diariamente, adem&aacute;s de la radiaci&oacute;n, cuales son las condiciones climatol&oacute;gicas existentes en el planeta y los patrones que siguen el viento marciano, informaci&oacute;n fundamental que prepara el primer paso del hombre en Marte.
    </p><p class="article-text">
        Esto no es casualidad, ni fruto de un acuerdo puntual con la agencia espacial norteamericana. De hecho, las dos estaciones meteorol&oacute;gicas actualmente activas en el planeta rojo, a bordo de Curiosity e Insight (ambas de NASA) son espa&ntilde;olas. MEDA ser&aacute; la tercera. La primera red de sensores atmosf&eacute;ricos en otro planeta es &iacute;ntegramente espa&ntilde;ola. MEDA tendr&aacute; adem&aacute;s una responsabilidad extra ya que Perseverance porta bajo su vientre el helic&oacute;ptero Ingenuity (&ldquo;Ingenio&rdquo;) y servir&aacute; para determinar si las condiciones meteorol&oacute;gicas son las id&oacute;neas para el primer vuelo experimental en otro planeta.
    </p><p class="article-text">
        MEDA medir&aacute; la velocidad y direcci&oacute;n del viento, la humedad, la temperatura y la cantidad y tama&ntilde;o de las part&iacute;culas del polvo marciano. Como dificultad a&ntilde;adida, Marte cuenta con una atmosfera extremadamente liviana, por lo que para medir la direcci&oacute;n y velocidad del viento se ha tenido que recurrir a soluciones m&aacute;s imaginativas que a la meramente intuitiva de usar un elemento m&oacute;vil como en los anem&oacute;metros terrestres. B&aacute;sicamente no girar&iacute;a por mucho que el viento marciano alcanzara cientos de kil&oacute;metros por hora como ocurri&oacute; en la tormenta de polvo global que asol&oacute; el planeta completo en 2018.
    </p><p class="article-text">
        En MEDA se usan grupos de cuatro calefactores, dispuestos en un cuadrado, que tratan de mantener una temperatura relativamente alta siempre constante. El viento al incidir produce un desequilibro, haciendo que descienda la temperatura del calefactor m&aacute;s cercano al lugar por donde llega el viento. El control del instrumento, al detectar este desequilibrio, env&iacute;a m&aacute;s potencia a ese calefactor para tratar de que alcance de nuevo la temperatura inicial. Midiendo la potencia suministrada al sistema podemos conocer la velocidad y direcci&oacute;n del viento. Estas operaciones las controla un circuito integrado que controla los calefactores y obtiene las lecturas del sensor de viento y que ha sido dise&ntilde;ado en el Instituto de Microelectr&oacute;nica de Sevilla, centro mixto del CSIC y la Universidad de Sevilla, y es el que puede verse en la imagen. Mide 5,6 x 6,1 mm de lado y la tecnolog&iacute;a usada para su fabricaci&oacute;n es de Austriamicrosystems de 350nm y es capaz de soportar las extremadamente fr&iacute;as temperaturas del planeta rojo (hasta -125&ordm;C) sin necesidad de calefactarlo para su uso, as&iacute; como el entorno de radiaci&oacute;n de la superficie del planeta.
    </p><p class="article-text">
        La misi&oacute;n aunar&aacute; la b&uacute;squeda de trazas de vida en tiempos anteriores con las perspectivas de colonizaci&oacute;n futura del planeta, dos grandes retos para el conocimiento del ser humano. Y en ella, la implicaci&oacute;n de los cient&iacute;ficos espa&ntilde;oles ha sido m&aacute;s que relevante. Algo deber&iacute;a cambiar en la mentalidad de quienes siempre nos ven alejados de la ciencia de vanguardia.
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                Fotografía del circuito integrado que controla el sensor de viento de Meda                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Ceballos Cáceres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/circuito-integrado-marte-disenado-sevilla_132_7226205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Feb 2021 07:06:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un circuito integrado en Marte... diseñado en Sevilla]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El tiempo en Marte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/tiempo-marte_132_6256768.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0907f365-c9fa-4b1a-9e27-e5453fdebe94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El tiempo en Marte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El “Mars Environmental Dynamics Analyzer” (MEDA), diseñado, fabricado y financiado por España, medirá la velocidad y dirección del viento, la humedad, la temperatura y la cantidad y tamaño de las partículas del polvo marciano</p></div><p class="article-text">
        Cada aproximadamente dos a&ntilde;os, las posiciones relativas de la Tierra y Marte propician el viaje de sondas de exploraci&oacute;n desde el planeta azul al rojo. El pasado 30 de julio despeg&oacute; desde la rampa SLC-41 de Cabo Ca&ntilde;averal el cohete Atlas V llevando en su cofia el Rover Perseverance, de NASA, el m&aacute;s pesado que nunca se ha enviado a Marte. Previamente hab&iacute;an emprendido su camino la sonda china Tianwen 1 y el orbitador Al Almal, de Emiratos Arabes Unidos (aunque en la pr&aacute;ctica ha sido fundamentalmente un dise&ntilde;o y desarrollo de la Universidad de Colorado). La sonda Exomars, de la agencia Europea del Espacio (ESA), tendr&aacute; que esperar hasta la pr&oacute;xima ventana de lanzamiento en 2022 por problemas t&eacute;cnicos de &uacute;ltima hora.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Espa&ntilde;a pueda parecer totalmente ajena a las grandes misiones de las m&aacute;s importantes agencias espaciales (salvo por su participaci&oacute;n en la ESA), con enormes recursos y presupuestos fabulosos, como parte de Perseverance, se encuentra el &ldquo;Mars Environmental Dynamics Analyzer&rdquo; (MEDA), dise&ntilde;ado, fabricado y financiado por Espa&ntilde;a en un proyecto liderado por el Centro de Astrobiolog&iacute;a (INTA-CSIC).&nbsp;Este instrumento constituye la estaci&oacute;n meteorol&oacute;gica del rover, que reportar&aacute; diariamente qu&eacute; condiciones climatol&oacute;gicas existen en el planeta y la radiaci&oacute;n y los patrones que siguen el viento marciano, informaci&oacute;n fundamental que prepara el primer paso del hombre en Marte. Esto no es casualidad, ni fruto de un acuerdo puntual con la agencia espacial norteamericana. De hecho, las dos &uacute;nicas estaciones meteorol&oacute;gicas activas actualmente en el planeta rojo, a bordo de Curiosity e Insight (ambas de NASA) son espa&ntilde;olas. MEDA ser&aacute; la tercera.
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                Fotografía del circuito integrado que controla el sensor de viento de MEDA                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        MEDA medir&aacute; la velocidad y direcci&oacute;n del viento, la humedad, la temperatura y la cantidad y tama&ntilde;o de las part&iacute;culas del polvo marciano. Las bajas temperaturas del planeta (entre -125 y +25&ordm;C) han dificultado enormemente el dise&ntilde;o de los diversos sensores. De especial complejidad resulta el sensor de viento debido a la baja densidad de la atmosfera marciana. Normalmente intuimos un anem&oacute;metro como un instrumento donde unas aspas giran midiendo la velocidad del viento, pero si trasladamos este dise&ntilde;o a la superficie de marte, la liviandad del aire no conseguir&iacute;a mover las aspas, aunque la velocidad del viento fuera de cientos de kil&oacute;metros por hora y ha obligado a usar soluciones m&aacute;s imaginativas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Aspecto del circuito con el encapsulado de vuelo y que puede verse en la Casa de la Ciencia de Sevilla."
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                Aspecto del circuito con el encapsulado de vuelo y que puede verse en la Casa de la Ciencia de Sevilla.                            </span>
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        El sensor de viento de MEDA usa cuatro calefactores, dispuestos en un cuadrado, que tratan de mantener su temperatura constante. El viento al incidir produce un desequilibro, haciendo que descienda proporcionalmente a la velocidad del viento, la temperatura del calefactor m&aacute;s cercano al lugar por donde llega el viento. El control del instrumento, al detectar este desequilibrio, env&iacute;a m&aacute;s potencia a ese calefactor para tratar de que alcance de nuevo la temperatura inicial. Midiendo la potencia suministrada al sistema podemos conocer la velocidad y direcci&oacute;n del viento. El circuito integrado que controla y obtiene las lecturas del sensor de viento ha sido dise&ntilde;ado en el Instituto de Microelectr&oacute;nica de Sevilla. Centro mixto CSIC y Universidad de Sevilla y es el que puede verse en la imagen. Mide 5,6 x 6,1 mm de lado y en estos momentos cruza el espacio a unos 39.600 Km/h hacia su destino, en un viaje de 480 millones de kil&oacute;metros que finalizar&aacute; el 18 de febrero de 2021. Entonces se iniciar&aacute; la maniobra de descenso y aterrizaje, conocida como &ldquo;los siete minutos del terror&rdquo; donde se perder&aacute; el contacto con la nave y despu&eacute;s, si todo ha ido bien, conoceremos mucho m&aacute;s del tiempo qu&eacute; hace en Marte, &iexcl;en espa&ntilde;ol!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Ceballos Cáceres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/tiempo-marte_132_6256768.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2020 18:41:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El tiempo en Marte]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Mujeres en la ciencia: un oasis de igualdad en Microelectrónica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/mujeres-ciencia-oasis-igualdad-microelectronica_132_4995278.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cab1694-86d0-4439-a063-1bac57efaf33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres en la ciencia: un oasis de igualdad en Microelectrónica"></p><p class="article-text">
        En pleno siglo XXI, el presidente de la prestigiosa Universidad de Harvard y secretario del Tesoro estadounidense, Lawrence Summers,  sugiri&oacute; en unas declaraciones durante una conferencia que las mujeres tienen &ldquo;una capacidad innata menor para las matem&aacute;ticas y las ciencias&rdquo; que los hombres. Sin ni siquiera valorar manifestaciones que parecen de otros tiempos, la realidad demuestra que en eso no hay nada de cierto. Existen desequilibrios estad&iacute;sticos, es verdad, pero no es cuesti&oacute;n de capacidad y habr&aacute; que buscar otras razones. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, existen &aacute;reas de conocimiento cient&iacute;fico-t&eacute;cnicas, supuestamente dominadas por los hombres, donde las barreras no existen, como el Instituto de Microelectr&oacute;nica de Sevilla (IMSE), uno de los tres centros que componen el Centro Nacional de Microelectr&oacute;nica de Sevilla (Consejo Superior deInvestigaciones Cient&iacute;ficas) donde las estad&iacute;sticas de distribuci&oacute;n de g&eacute;nero ya no est&aacute;n tan lejanas del 50 por ciento y el futuro promete mejores cifras. Quiz&aacute;s un oasis en el desierto del desequilibrio.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio comparativo de g&eacute;neros realizado en 2013 revel&oacute; que el Instituto de Microelectr&oacute;nica viene a ser algo as&iacute; como un oasis de igualdad en lo que a g&eacute;nero se refiere. En este centro, mixto entre el CSIC y la Universidad de Sevilla, hay un 50 por ciento de mujeres y otro 50 por ciento de hombres en lo que al personal investigador se refiere. No es as&iacute; en los doctores y doctoras, que suponen un 68 frente a un 32 por ciento. Pero aqu&iacute; tenemos un nuevo reto, sin duda. Estos datos sorprenden si tenemos en cuenta que dentro del CSIC (seg&uacute;n datos de 2012) la estad&iacute;stica habla de mayor alejamiento a&uacute;n en la paridad: un 76 por ciento de investigadores frente a un 24 por ciento de investigadoras.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sab&eacute;is qu&eacute; estudiamos en este centro? Encuadrado en el &aacute;rea de Ciencias y Tecnolog&iacute;as F&iacute;sicas, una de las ocho &aacute;reas en que el CSIC organiza su actividad investigadora, el &aacute;rea de especializaci&oacute;n del Instituto es el dise&ntilde;o y test de circuitos integrados anal&oacute;gicos y de se&ntilde;al mixta en tecnolog&iacute;a CMOS, as&iacute; como su uso en diferentes contextos de aplicaci&oacute;n como radiofrecuencia,microsistemas o conversi&oacute;n de datos&hellip; En un lenguaje m&aacute;s coloquial, nosotros trabajamos, por ejemplo, para que la bater&iacute;a de los smartphones que utilizamos dure m&aacute;s tiempo. Es s&oacute;lo un ejemplo, porque en el instituto trabajan unas cien personas&hellip; entre hombres y mujeres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Ceballos Cáceres, Piedad Brox Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/mujeres-ciencia-oasis-igualdad-microelectronica_132_4995278.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Mar 2014 22:33:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mujeres en la ciencia: un oasis de igualdad en Microelectrónica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paridad,Ciencia,Microelectrónica]]></media:keywords>
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