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    <title><![CDATA[elDiario.es - Kepa Tamames]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/kepa_tamames/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Kepa Tamames]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Políticos, técnicos y animalistas: encuentros en la tercera fase]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/politicos-tecnicos-animalistas-encuentros-tercera_132_4596729.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/615da179-7e61-4cb9-9563-3467a8971833_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Vitoria-Gasteiz ha acabado con las tradicionales y crueles carreras de burros. Foto: ATEA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vitoria-Gasteiz es uno de los municipios en los que se ha creado un espacio común de trabajo entre la Administración pública y las entidades animalistas, plasmado en su nueva Ordenanza Municipal</p><p class="subtitle">Entre otros avances, se ha logrado acabar con las tradicionales, y muy crueles, carreras de burros y con la presencia de animales vivos duarnte el Mercado Medieval</p></div><p class="article-text">
        Con frecuencia se nos pregunta acerca de cu&aacute;l es la f&oacute;rmula m&aacute;s eficaz para la lucha cotidiana en favor de los animales. Siempre respondemos lo mismo: no lo sabemos con absoluta certeza. Pero nuestra experiencia (de varias d&eacute;cadas) nos apunta que el <strong>cambio de mentalidad</strong> resulta crucial en todos los sentidos. Y quiz&aacute; de manera particular si se da en el &aacute;mbito administrativo-gestor: pol&iacute;ticos + t&eacute;cnicos.
    </p><p class="article-text">
        Acaso en una primera fase haya que hacer visible la escalofriante problem&aacute;tica animal, a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n (gratis total) y de cuantas v&iacute;as tengamos a nuestro alcance. Cuando advirtamos que la 'cuesti&oacute;n de los animales' ha madurado lo suficiente, y que ya no es entendida por muchos como una <em>excentricidad emocional de cuatro chiflados</em>, podemos pensar en la segunda.
    </p><p class="article-text">
        Consideramos que ha de hacerse un especial esfuerzo por <strong>crear espacios comunes</strong> compartidos por las distintas administraciones p&uacute;blicas (sobre todo ayuntamientos) y entidades animalistas. Hay quien las denomina 'mesas de trabajo', y la etiqueta parece apropiada. Son dichos escenarios donde mejor se trasladan pareceres, disconformidades y propuestas. Seguro que al principio todo ser&aacute;n discrepancias (&iexcl;o no!), pero el manejo de los recursos y de las estrategias de cada cual har&aacute; sin duda avanzar el proceso, y se percibir&aacute;n luces m&aacute;s pronto que tarde, con los beneficios que ello reportar&aacute; a los animales.
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        <strong>El ejemplo de Vitoria-Gasteiz es paradigm&aacute;tico</strong>. Se comenz&oacute; con una de esas 'mesas de trabajo', y de ah&iacute; sali&oacute; una <strong>Ordenanza Municipal consensuada</strong> que, entre otras cosas, proh&iacute;be la presencia de animales silvestres en los circos, as&iacute; como la amputaci&oacute;n est&eacute;tica en los animales. Tambi&eacute;n la exhibici&oacute;n de animales en los escaparates de las tiendas del ramo (por evitar la nefasta compra compulsiva) o su uso en eventos urbanos. Y, como digno colof&oacute;n, el Consistorio se comprometi&oacute;, negro sobre blanco, a crear un <strong>Consejo de Convivencia, Protecci&oacute;n y Defensa de los Animales</strong> (hoy se llaman <em>Elkargunes</em>: espacios de encuentro), donde ya participan numerosos representantes pol&iacute;ticos, t&eacute;cnicos y sociales. Ah&iacute; estamos los animalistas, por supuesto, evaluando si conviene ir por aqu&iacute; o por all&aacute;, o si en determinadas situaciones merece la pena dejarse algunos 'pelos en la gatera' para salvar el pellejo completo. Porque nadie dijo que esto fuera sencillo.
    </p><p class="article-text">
        Dicho foro de debate (y acuerdos) es la 'tercera fase' del recorrido. Ah&iacute; aprendemos todos, y por ello tienen bien merecida mi particular etiqueta: <strong>'encuentros de coaprendizaje'</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a este contexto se logr&oacute; recientemente acabar con una <a href="http://www.eldiario.es/caballodenietzsche/Carreras-burros-patetico-canalla_6_282131821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carrera de burros</a> con m&aacute;s de medio siglo a sus espaldas (las de los pobres pollinos), o la eliminaci&oacute;n definitiva de animales vivos durante el <a href="http://www.ateaweb.org/categoria-blog/25-zoos/558-por-fin-un-mercado-medieval-sin-animales-vivos-en-vitoria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mercado Medieval</a>. Y las corridas de toros en la ciudad agonizan lenta pero inexorablemente.
    </p><p class="article-text">
        Pol&iacute;ticos y t&eacute;cnicos saben ahora que 'los animales importan', y que cada vez importan m&aacute;s a un sector mayor de la sociedad. &iexcl;Empieza a resultarles normal o&iacute;r hablar de derechos animales! Supongo que no es poco&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kepa Tamames]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/politicos-tecnicos-animalistas-encuentros-tercera_132_4596729.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Sep 2016 18:50:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Políticos, técnicos y animalistas: encuentros en la tercera fase]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maltrato animal,Política municipal,Animalistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una crítica razonada  a las 'consultas populares']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/critica-razonada-consultas-populares_132_3954167.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3cbb4e96-3a57-4117-88d2-20d90db6ee15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una crítica razonada  a las &#039;consultas populares&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No me parece ni de lejos apropiado ofrecer nuestro parabién a algo que debería pertenecer al campo de las obligaciones morales inalienables. Y menos aún convertirnos en promotores. Entre otros motivos, porque con ello fomentamos la idea de que la integridad de los animales (¡tan esencial para ellos como para nosotros!) se queda en el ámbito de lo 'meramente discutible'.</p></div><p class="article-text">
        Percibo que vivimos tiempos extra&ntilde;os. Por tal adjetivo &#8213;y desde mi estricto juicio&#8213; debe entenderse tanto 'no llegar' como 'pasarse'. Es lo que sucede a menudo con el t&eacute;rmino 'democracia': que se ha popularizado hasta rozar la banalizaci&oacute;n m&aacute;s absoluta. Hemos acabado asumiendo que una sociedad es m&aacute;s dem&oacute;crata y progre cuanto m&aacute;s pregunta. Y no veo yo que tenga que ser necesariamente as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        De forma paralela, aceptamos como 'natural' que no se consulten determinadas cuestiones (de hecho, una abrumadora mayor&iacute;a de ellas). La presencia de ambas realidades en un mismo escenario deber&iacute;a, cuando menos, hacernos reflexionar.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo mis a&ntilde;os de 'adolescencia animalista' (mediados los ochenta, siglo XX), cuando en interminables reuniones confes&aacute;bamos de cuando en cuando nuestro sue&ntilde;o dorado: &ldquo;&iexcl;Que pregunten sobre las corridas de toros, si se atreven!&rdquo;. Enseguida tomaba la palabra el cuerdo del grupo para recordarnos que perder&iacute;amos por goleada una consulta de ese cariz. El silencio de los dem&aacute;s confirmaba de alguna forma la raz&oacute;n del hablante. Pero en la siguiente reuni&oacute;n volv&iacute;amos con la matraca del hipot&eacute;tico referendo, y la m&aacute;s que segura y aplastante victoria.
    </p><p class="article-text">
        Pasadas tres d&eacute;cadas, las cosas han cambiado de forma muy notable. Casi dir&iacute;amos que en la actualidad uno confiesa su antitaurinismo por mera 'correcci&oacute;n pol&iacute;tica'. Tampoco voy a rasgarme las vestiduras por ello, pues creo que ese mero hecho ya supone un peque&ntilde;o triunfo en el proceso.
    </p><p class="article-text">
        Prolifera por la geograf&iacute;a patria la solicitud de 'consultas populares' [sobre tauromaquia], la aceptaci&oacute;n administrativa de consultas, y hasta las consultas mismas. Hasta se celebraron varias en ciertos lugares. Unas se ganaron y otras se perdieron. Soy de los que consideran que se perdieron todas. Porque pienso que aceptar una consulta [vinculante o no] sobre algo que implica la tortura y hasta la muerte ajena no es de recibo. Incluso comprendo que lo acepte el poder, sea del color que sea, pues con ello evita una inc&oacute;moda carga justificativa, pas&aacute;ndole 'el muerto' a esa masa informe que denominamos pueblo (no siempre sabio). &iquest;No les parece una forma entre burda y deshonesta de eludir responsabilidades morales? A m&iacute; s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Por supuesto que la consulta popular, como concepto, merece un sitio de honor en toda democracia bien entendida! Pero quiz&aacute; deba reservarse para cuestiones bastante menores que el arte macabro de la tauromaquia. &iquest;Cu&aacute;ntas personas entre quienes leen este art&iacute;culo hubieran aceptado llevar a 'consulta popular' la posibilidad del matrimonio gay? &iquest;Cu&aacute;ntas asumir&iacute;an que pueda o no contaminarse la naturaleza seg&uacute;n el resultado de un referendo? &iquest;O cu&aacute;ntas dejar&iacute;an en manos de una pregunta dominical las normas de circulaci&oacute;n? T&eacute;ngase en cuenta que ninguno de los ejemplos implica la organizaci&oacute;n de actos p&uacute;blicos, l&uacute;dicos y legales que agredan y maten inocentes por protocolo. Insisto: &iquest;cu&aacute;ntas lo acepar&iacute;an? &iquest;Por qu&eacute; asumimos entonces encantadas dichas consultas?
    </p><p class="article-text">
        No me parece ni de lejos apropiado ofrecer nuestro parabi&eacute;n a algo que deber&iacute;a pertenecer al campo de las obligaciones morales inalienables. Y menos a&uacute;n convertirnos en promotores. Entre otros motivos, porque con ello fomentamos la idea de que la integridad de los animales (&iexcl;tan esencial para ellos como para nosotros!) se queda en el &aacute;mbito de lo 'meramente discutible'. Enti&eacute;ndase el entrecomillado. Por descontado que puede 'discutirse' cualquier cosa desde un plano te&oacute;rico. Pero siempre con los intereses b&aacute;sicos de las posibles v&iacute;ctimas garantizadas.
    </p><p class="article-text">
        Aceptar la 'consultabilidad' de la tauromaquia desvaloriza su peso &eacute;tico, convirti&eacute;ndola as&iacute; en una 'cuesti&oacute;n menor', acaso compartiendo lista con la intensidad del alumbrado p&uacute;blico o la cuant&iacute;a de la tasa de recogida de basuras. Si todo es importante, sin duda hay realidades m&aacute;s importantes que otras. Es de hecho la valoraci&oacute;n que hacemos sobre un quinto parque infantil en el barrio respecto de la seguridad f&iacute;sica de nuestros hijos, pongo por caso. &iquest;O no?
    </p><p class="article-text">
        Me parece asimismo pertinente recordar que, all&iacute; donde se llevaron a cabo dichas consultas, el factor econ&oacute;mico tuvo durante todo el proceso un peso primordial. Con lo cual, donde ocurri&oacute;, la 'victoria' fue en realidad un provecho pecuniario (ego&iacute;sta) m&aacute;s que de progreso social. Preguntemos a esas mismas personas en pura clave de derechos animales, y seguro que descubriremos un resultado muy diferente.
    </p><p class="article-text">
        Nunca viene mal tener los pies en el suelo, pues solo as&iacute; se percibe la realidad tal y como es, y no tanto como quisi&eacute;ramos que fuera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kepa Tamames]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/critica-razonada-consultas-populares_132_3954167.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jun 2016 18:37:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Tauromaquia,Festejos taurinos,Derechos animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No hay 'mataderos buenos']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/mataderos-buenos_132_4065551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/faf69edd-30b9-4149-99f3-8ef602cfea22_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fotograma del vídeo grabado en el matadero de Maule por el colectivo animalista L214."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El matadero local de Maule, en el País Vasco francés, fue cerrado de manera cautelar después de que trascendieran terribles imágenes de maltrato a los animales, grabadas de manera clandestina por el colectivo animalista L214</p></div><p class="article-text">
        Recientemente, la m&aacute;xima autoridad civil de Maule (en la provincia de Zuberoa, Pa&iacute;s Vasco franc&eacute;s) ordenaba el cierre cautelar del matadero local, despu&eacute;s de que trascendieran ciertas <a href="http://www.eitb.eus/es/noticias/sociedad/detalle/3947286/ordenan-cierre-cautelar-matadero-maule/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">im&aacute;genes</a> que pon&iacute;an en cuesti&oacute;n el protocolo de bienestar animal del centro. 'Poner en cuesti&oacute;n' significa en el presente contexto que algunos operarios obviaban la m&aacute;s elemental consideraci&oacute;n hacia los animales que pasaban por sus manos. As&iacute;, desmembraban corderos a&uacute;n conscientes, degollaban terneros agonizantes y golpeaban con brutalidad a otros.
    </p><p class="article-text">
        Las terribles im&aacute;genes fueron recogidas por c&aacute;maras colocadas en lugares estrat&eacute;gicos -de manera clandestina, claro est&aacute;- por activistas de una entidad proteccionista gala. La clausura tiene mero car&aacute;cter cautelar: apenas una semana, el tiempo que necesite la polic&iacute;a para recabar los datos necesarios. De hecho, con toda probabilidad est&eacute; a pleno rendimiento cuando este art&iacute;culo vea la luz. Los treinta y pico empleados se quedaron sin trabajo durante dicho tiempo, y hasta hubo un par de despedidos, que adem&aacute;s se enfrentan a penas de c&aacute;rcel y a fuertes multas.
    </p><p class="article-text">
        Califico de 'terribles' las im&aacute;genes, y he de confesar, sin embargo, que no las he visto. Hace a&ntilde;os que intento evitar que se me cuele por la retina toda esta mierda. Porque ya vi mucho, y porque ya poco me aporta constatar con mis propios ojos que alguien apalea hasta la muerte a un aterrorizado corderito. Supongo que mi <em>cobard&iacute;a</em> tiene estrecha relaci&oacute;n con la supervivencia emocional.
    </p><p class="article-text">
        En el citado matadero se sacrifican cada a&ntilde;o setenta y cinco mil almas. Esto da una media de m&aacute;s de doscientas cincuenta diarias, descontados festivos, que para eso tienen los operarios derechos sindicales.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces he pensado en c&oacute;mo se mata una vaca. En c&oacute;mo se la mata de manera <em>natural</em>, quiero decir. Yo no sabr&iacute;a qu&eacute; hacer para quitarle la vida si me dejasen con ella en un prado, por ejemplo. Imagino que a la primera pedrada el animal se alejar&iacute;a bamboleando su corpach&oacute;n ladera abajo. O quiz&aacute; decidiera devolverme mi propia medicina, y poco recorrido tendr&iacute;a un servidor ante una mole de quinientos kilos. Es bastante m&aacute;s probable que saliera peor parado yo que ella. Pero en un matadero local, de peque&ntilde;as dimensiones, matan treinta de esos gigantones cada hora: uno cada dos minutos. Y no solo lo matan, sino que adem&aacute;s lo despedazan hasta donde sea preciso: cabeza por aqu&iacute;, pellejo por all&aacute;, v&iacute;sceras por acull&aacute;&hellip; En apenas unas horas, cientos de individuos m&aacute;s o menos sanos entran por su propia pata en el recinto, y salen de &eacute;l descuartizados y mezclados en cajas apilables: ojos con ojos, h&iacute;gados con h&iacute;gados, tr&aacute;queas con tr&aacute;queas.
    </p><p class="article-text">
        Al hilo del caso referido, los veterinarios explicaron que, en l&iacute;neas generales, &ldquo;los trabajadores de los mataderos son reclutados a menudo por sus condiciones f&iacute;sicas, y no por su sensibilidad hacia los derechos de los animales&rdquo;. Me parece una afirmaci&oacute;n bien contundente. Por ser cierta, y adem&aacute;s porque exhibe una mentalidad entre extra&ntilde;a y macabra. Desde luego que no les concedo a sus autores ni rastro de mala fe. Pero al tiempo me resulta imposible no hacer la subsiguiente reflexi&oacute;n sobre qu&eacute; entender&aacute; esta gente por &ldquo;derechos de los animales&rdquo;. Violar estos debe de significar en su cabeza apalear corderos, degollar vacas conscientes, y poco m&aacute;s. Por consiguiente, no supondr&iacute;a ir contra esos derechos separar madres de hijos a muy temprana edad, ni trasladarlos compartimentados al infausto centro de exterminio, o mismamente soltarles un disparo en el entrecejo. Uno cada dos minutos. El ministro de Trabajo habl&oacute; en similares t&eacute;rminos, reconociendo una &ldquo;crueldad innecesaria&rdquo; en la actitud de los trabajadores. En fin&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Seamos claros. Con independencia de que se sea militante animalista ac&eacute;rrimo, de que se crea en una mejora de las condiciones de vida (y de muerte) de los &ldquo;animales de renta&rdquo; o de que sencillamente se tenga un atisbo de humanidad, hemos de concluir que aun el m&aacute;s <em>pulcro</em> matadero -&iexcl;el <em>number one</em> de los mataderos del mundo mundial!- genera inmensas dosis de sufrimiento en su doble vertiente: f&iacute;sica y psicol&oacute;gica. &iexcl;No puede ser de otra forma! Pues no cabe imaginar a operario alguno que albergue un poquito de compasi&oacute;n en su pecho. De ser as&iacute;, quiero pensar que enloquecer&iacute;a a las primeras de cambio. O quiz&aacute; es que han aprendido a correr un tupido velo sobre sus conciencias nada m&aacute;s fichar a la entrada del recinto.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades pretenden convencernos de que, caso de no haber acontecido dichos &ldquo;excesos&rdquo;, el matadero de Maule ser&iacute;a un &ldquo;buen matadero&rdquo;. Creo que los &ldquo;mataderos buenos&rdquo; no existen, y que por tanto la expresi&oacute;n se nos presenta en s&iacute; misma como un puro y demoledor ox&iacute;moron.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo haber le&iacute;do hace muchos a&ntilde;os un reportaje sobre mataderos en cierta publicaci&oacute;n animalista. Entrevistaban a un operario, precisamente, solicit&aacute;ndole su parecer sobre la opini&oacute;n generalizada de que los matarifes han de ser por fuerza gente ruda. &Eacute;l, lejos de desmentirlo, lo aceptaba resignado: &ldquo;&iquest;Y c&oacute;mo quieren que seamos, si pasamos buena parte del d&iacute;a con sangre hasta los tobillos?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kepa Tamames]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/mataderos-buenos_132_4065551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Apr 2016 18:07:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No hay 'mataderos buenos']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maltrato animal,Derechos animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Que venga el lobo!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/venga-lobo_132_4108015.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19f1a668-185a-4fb1-820c-7e64dd316be1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde una óptica animalista, que aborda el debate sobre el lobo considerando sus derechos individuales, y centrándose en la experiencia en el País Vasco, el autor denuncia el exterminio de esta especie que están llevando a cabo las administraciones públicas.</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Convocada por&nbsp;<a href="http://lobomarley.org/en-defensa-del-lobo-iberico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Lobo Marley</a>, EQUO, Alianza Europea para la Conservaci&oacute;n del Lobo (EAWC), European Greens y PACMA, y apoyada por casi 200 organizaciones, el domingo 13 de marzo se celebrar&aacute; en Madrid una manifestaci&oacute;n en favor del lobo ib&eacute;rico, en la que se exigir&aacute; el fin de la caza y una legislaci&oacute;n que lo proteja.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Confirmado: el lobo feroz no se comi&oacute; a la abuelita. &iexcl;Es todo un cuento! Como lo es que los lobos, en general, se caractericen por una especial ferocidad, o incluso cierta mala fe. Son simplemente lobos, y como tales se comportan, tratando de conseguir su condumio diario y sacar a sus familias adelante, como hace aqu&iacute; todo bicho que se precie, con nosotros los humanos en la lista.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; parece claro es que el lobo no lo tiene f&aacute;cil en ninguna parte, y menos en Euskadi. Por estos lares se le persigue con sa&ntilde;a, en una guerra unilateral liderada por las administraciones p&uacute;blicas, lo que sirve de escudo protector a los ganaderos, quienes exigen a pleno pulm&oacute;n su &ldquo;derecho&rdquo; a explotar a ovejas y cabras, negando al tiempo a los lobos su derecho a la vida y a la integridad f&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/norte/euskadi/lobo-peligro-extincion-Euskadi_0_493100845.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Diputaci&oacute;n Foral de Bizkaia autoriz&oacute; una batida en Karrantza</a> (zona oeste de la provincia), con el desolador resultado oficial de cuatro ejemplares muertos. Esto bien puede significar en la pr&aacute;ctica que las autoridades competentes hayan exterminado al lobo en esta tierra. Por dos razones. La primera es que, si acaso hubiera alg&uacute;n superviviente de la <em>razzia</em>, quedar&iacute;a dispersado sin posibilidad reproductiva alguna. La segunda apunta al inequ&iacute;voco deseo institucional de borrar del mapa vasco la especie, pues el permiso no establec&iacute;a cupo alguno de cad&aacute;veres.
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre el lobo puede abordarse desde muchos prismas, y yo quiero hacerlo aqu&iacute; desde el puramente &eacute;tico (&iquest;animalista?). Porque no me acaba de convencer la f&oacute;rmula bipolar de abordar el tema: de un lado, los ganaderos; de otro, los ecologistas. &iquest;Qu&eacute; pasa con los derechos individuales, que siempre quedan relegados a un plano menor -cuando no inexistente-? Aproximarse al escenario desde esta perspectiva conlleva tener en cuenta no solo a los lobos, sino a otros animales, como mismamente los explotados por el sector humano (ovinos, vacunos, &eacute;quidos). Huelga decir que hoy, en pleno siglo XXI y en el llamado Primer Mundo, la praxis ganadera queda muy cuestionada desde el punto de vista de la supervivencia. Y tambi&eacute;n los perros pastores, usados como simple herramienta de trabajo por sus due&ntilde;os, y a los que se escatima por decreto la experiencia de una vida plena como miembro de un clan humano (una verdadera familia, en definitiva).
    </p><p class="article-text">
        Convendr&iacute;a establecer de principio determinados hechos ciertos, como son las [distintas] sensibilidades que gu&iacute;an y sustentan el ecologismo y el animalismo cl&aacute;sicos. Y no me parece pertinente tratar de maquillar ni uno ni otro para poder presentarlos en sociedad como id&eacute;nticos, o siquiera como similares. Mejor dejar que cada realidad ocupe su puesto y que cada cual elija (ambos, por ejemplo). Porque son en s&iacute; mismas deseables por separado, e incluso no debieran tener especial problema para abrazos mutuos, y qui&eacute;n sabe si fundirse en un momento dado.
    </p><p class="article-text">
        Hecho el inciso, y centrado el tema en el lobo, quiz&aacute;s el primer aspecto que merezca ser tenido en cuenta sea la propia naturaleza del manejo del ganado en la actualidad. Al menos en el Pa&iacute;s Vasco, el tradicional pastoreo dej&oacute; de serlo hace ya mucho, dado que hoy la mayor&iacute;a de los pastores echan sus ocho horas en la f&aacute;brica, y suben al monte los fines de semana, en una especie de <em>comuni&oacute;n m&iacute;stica con el medio</em>. De serlo, ser&iacute;a este una suerte de <em>pastoreo l&uacute;dico</em>. As&iacute; las cosas, es normal que en ocasiones sean los depredadores de toda la vida -quienes adem&aacute;s se han quedado sin su despensa natural, diezmada por los humanos hasta en algunos casos la pr&aacute;ctica desaparici&oacute;n- los que procedan a servirse su raci&oacute;n cotidiana. En tales circunstancias, cabe considerar la <em>licitud moral</em> de los lobos para atacar a las ovejas como bastante superior a la de los ganaderos para similar prop&oacute;sito. Porque deber&iacute;amos dejar claro de una vez que la pr&aacute;ctica de la ganader&iacute;a (incluida la extensiva) supone un <em>ataque frontal</em> a los derechos m&aacute;s elementales de los animales implicados. &iexcl;Ya me dir&aacute;n si no qu&eacute; es de facto tratar a seres sensibles -las ovejas lo son, sin duda- como simples mercanc&iacute;as, sin dedicar un m&iacute;nimo esfuerzo a procurar entenderlas, a ponernos en su lugar! A ellas les apetece y les desagrada a grandes rasgos lo mismo que a usted o a m&iacute;. &iquest;Por qu&eacute; habr&iacute;a de ser distinto?
    </p><p class="article-text">
        Manifiestan los ganaderos que el lobo afecta de manera grave a sus intereses. Y no les falta raz&oacute;n. Pero obvian con indisimulado descaro que tambi&eacute;n los lobos los tienen. &iquest;O acaso alguien piensa que un disparo en el costado o la p&eacute;rdida de la compa&ntilde;era sentimental son hechos inocuos para ellos?&nbsp;Sin ning&uacute;n g&eacute;nero de dudas, tales cosas suponen dolor f&iacute;sico y tormento emocional, y los lobos est&aacute;n tan interesados como podamos estarlo nosotros mismos en eludirlos.&nbsp;&iquest;Resulta proporcionada la reacci&oacute;n de los ganaderos al matar y destruir familias ante una p&eacute;rdida que no supone para ellos sino una parte &iacute;nfima de lo que poseen?&nbsp;Salvo que nos abonemos a la discusi&oacute;n reduccionista entre ecologistas y ganaderos -con la Administraci&oacute;n como <em>&aacute;rbitro casero</em> en este caso-, otras muchas reflexiones deben salir a la palestra en este debate, y la &eacute;tica global ocupa aqu&iacute; un lugar preferente.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente su car&aacute;cter global nos obliga a considerar a otros grandes olvidados: los perros. Se trata de animales usados -en su acepci&oacute;n m&aacute;s mecanicista- hasta su extenuaci&oacute;n. &iquest;Alguien se ha parado a pensar qu&eacute; sucede con estos <em>braceros</em> cuando cumplen cierta edad y ya no responden con la eficacia inicial a su triste papel de matones? &iquest;Cumplen las instituciones p&uacute;blicas la normativa proteccionista en tales casos?&nbsp;Los mastines destinados a disuadir a los lobos con su imponente presencia apenas pasan de ser burdas herramientas de las que el due&ntilde;o del reba&ntilde;o se deshar&aacute; en cuanto no satisfaga sus expectativas. Un torpe disparo, una cuerda al cuello o lanzarlo vivo a una sima son demasiadas veces los expeditivos m&eacute;todos empleados por los ganaderos para eliminar el <em>material viejo</em>.
    </p><p class="article-text">
        Los compa&ntilde;eros de Grupo Lobo Euskadi est&aacute;n llevando a cabo una [muy seria] campa&ntilde;a para que el Gobierno Vasco incluya la especie en su Cat&aacute;logo de Especies Amenazadas. Al parecer, no existe una sola raz&oacute;n objetiva para que el <em>Canis lupus</em> no comparta lista con arrendajos, musara&ntilde;as y sapos parteros. Se puede&nbsp;<a href="https://www.change.org/p/incluyan-al-lobo-en-el-cat%C3%A1logo-vasco-de-especies-amenazadas?just_created=true" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>firmar</strong></a> todav&iacute;a la correspondiente petici&oacute;n, apoyada por 26 organizaciones de todo pelaje y condici&oacute;n. Dicha solicitud establece un hito doble. Por un lado, es la primera vez que entidades <em>civiles</em> dan el paso para la inclusi&oacute;n de una especie en dicho cat&aacute;logo (pues hasta ahora siempre hab&iacute;an sido las distintas administraciones competentes). La otra es el alto n&uacute;mero de apoyos recibidos, lo que obliga al Ejecutivo a ofrecer una respuesta argumentada (con su correspondiente informe que la avale), y no limitarse a una anodina contestaci&oacute;n monosil&aacute;bica.
    </p><p class="article-text">
        Varias veces se interpel&oacute; al Gobierno sobre las razones para la ausencia en dicha lista de una especie tan emblem&aacute;tica como el lobo (en calidad de gran predador, ocupa &eacute;l solito la c&uacute;spide de la famosa pir&aacute;mide tr&oacute;fica). Primero argumentaron para su negativa que &ldquo;el lobo no cr&iacute;a en Euskadi&rdquo;. Se demostr&oacute; que s&iacute; lo hac&iacute;a. Volatilizada la primera excusa, dijeron luego que la especie&nbsp;&ldquo;goza de buena salud en el resto del Estado&rdquo;. Este era el caso, en efecto, de un buen pu&ntilde;ado de otras especies. Pero todas comparten lista. Ahora ya no saben que responder, y prefieren dejar pasar el tiempo, por ver si tanto ecologistas como animalistas se olvidan del tema. Pero va a ser que no.
    </p><p class="article-text">
        Las razones para la petici&oacute;n se muestran contundentes, y pasan por que la especie cumple todos y cada uno de los requisitos exigidos para su incorporaci&oacute;n inmediata al listado; o que, de seguir esta din&aacute;mica, la situaci&oacute;n ser&aacute; por completo irreversible. Y por 'din&aacute;mica' hemos de entender aqu&iacute; la persecuci&oacute;n sin tregua a todo lobo que ose pisar Euskadi. Tenga o no pareja; tenga o no cachorros; tenga o no culpa. A&ntilde;adamos que la <em>culpa</em> del lobo es la necesidad de alimentarse, como todo hijo de vecino. Solo que a ellos se les pone a pedir de boca una estanter&iacute;a repleta a la que ninguno renunciar&iacute;amos llegado el caso.&nbsp;Mencionaba antes un pastoreo en muchos casos <em>de fin de semana</em>, por cuanto se dejan los animales a su suerte hasta que el s&aacute;bado al due&ntilde;o se le ocurre hacer una escapadita al monte a comprobar si su prole contin&uacute;a intacta.&nbsp;Mejor si lo decimos clarito: &iexcl;esto ni es pastoreo ni es nada! (conste que, en calidad de animalista, no llorar&eacute; el d&iacute;a que desaparezca el &uacute;ltimo pastor). Creo que ha de establecerse cuanto antes otra forma de relaci&oacute;n entre humanos y animales, muy distinta a la explotaci&oacute;n y al sacrificio sistem&aacute;tico en plena juventud. Pero desciendo por un momento al suelo para el caso que nos ocupa, y manifiesto mi coraje ante la afectada indignaci&oacute;n de seg&uacute;n qu&eacute; urbanitas snobs cuando les tocan su hacienda, mientras ellos se ponen hasta las trancas de chuletones en la sidrer&iacute;a m&aacute;s cercana.
    </p><p class="article-text">
        Insisto: si de intereses se trata, los lobos tambi&eacute;n los tienen. &iexcl;Y de bastante mayor calado que otros actores del escenario! Porque digo yo que mayor ser&aacute; el inter&eacute;s en sobrevivir que en el de sacarse unas perrillas extras.
    </p><p class="article-text">
        Tengo entendido que en Alemania, por ejemplo, la administraci&oacute;n correspondiente <em>induce</em> a los ganaderos damnificados por la entrada de lobos desde Polonia a <em>reconvertir</em> en cierto grado su actividad: dedicaci&oacute;n exclusiva, protocolo de avistamiento y comunicaci&oacute;n de ejemplares&hellip; Si al a&ntilde;o se comprueba que no ha cumplido su parte del pacto, se les retiran de inmediato las posibles compensaciones econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        En el apartado de las paradojas, baste recordar que algunas especies <em>problem&aacute;ticas</em> -e incluso ocasionalmente homicidas, como el Tigre de Bengala en la India- gozan de una estricta protecci&oacute;n legal, mientras que los lobos vascos (<em>solo</em> ganadocidas, y adem&aacute;s en grado m&iacute;nimo) siguen desamparados y en un permanente punto de mira.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Que venga el lobo! No pasa nada. Porque estaba aqu&iacute; antes que nosotros. Porque tiene pleno derecho a su parcela en el mundo. Porque no sabe comer otra cosa que animales (a diferencia de lo que s&iacute; sabemos comer nosotros).
    </p><p class="article-text">
        El lobo forma parte de nuestra cultura, de nuestra iconograf&iacute;a y de nuestros cuentos. El lobo malo no existe. No al menos en mayor grado que el humano malo. Hagamos que comience a formar parte tambi&eacute;n de nuestra &eacute;tica colectiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kepa Tamames]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/venga-lobo_132_4108015.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Mar 2016 20:28:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Que venga el lobo!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lobo ibérico,Caza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tortugas de Florida: arrumbadas en un rincón o deformadas por nuestra basura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/tortugas-florida-arrumbadas-deformadas-desperdicios_132_2587458.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/625ec63d-6e60-43e9-9bcb-911e7b52feb5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Una tortuga de Florida deformada por la malla de plástico en la que quedó atrapada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchos de nuestros residuos, con los que no somos conscientes de estar contaminando, generan un daño irreparable en muchos animales, como Cacahuete, una tortuga deformada tras quedar atrapada en una de esas mallas que mantienen juntas varias latas de bebida.</p></div><p class="article-text">
        Sus cuidadores no se devanaron los sesos a la hora de elegirle un nombre: <em>Cacahuete</em>, pues es la forma que recuerda su caparaz&oacute;n. En ingl&eacute;s, por supuesto, pues la tortuga es de Misuri (USA) de toda la vida. Hoy su mayor ocupaci&oacute;n le viene dada como &ldquo;voluntaria&rdquo; ecologista. Y lo del entrecomillado tiene raz&oacute;n de ser, dado que, desde su calidad de <em>Tortuguita de Florida</em>, no se entera de tan particular detalle. Por contra, s&iacute; se enter&oacute; cuando por maldito azar introdujo su cuerpo en una de esas mallas que tan familiares nos resultan a los consumidores, de esas que mantienen juntas varias latas de bebida para mayor comodidad del cliente. Y no puede negarse que el invento c&oacute;modo es. Pero tambi&eacute;n tiene su lado <em>criminal</em>. Lo escribo con contundencia porque el consumo desaforado al que parecemos abonados deja rastros de sangre y muerte. <em>Cacahuete</em> se salv&oacute; por los pelos (&iexcl;y eso que los quelonios son lampi&ntilde;os como un huevo!), a diferencia de un sinf&iacute;n de compa&ntilde;eros de toda especie y condici&oacute;n que se enredan las patas en hilos de coser hasta morir de gangrena, o que se tragan preservativos usados confundi&eacute;ndolos con apetitosos gusanos, o que se atiborran a pl&aacute;sticos de todas formas y colores &ndash;aut&eacute;nticas chuches para ellos, imagino&ndash;, hasta que la bola obstruye sus sistemas digestivos y una ma&ntilde;ana aparecen como cad&aacute;veres varados en la playa.
    </p><p class="article-text">
        No somos inocentes. Tendemos a pensar que solo contamina quien con deliberaci&oacute;n y alevos&iacute;a arroja basura en un bello paraje; y que solo merece reproche el maleducado que no recicla, el que escupe en la calle o el que deja caer por su propio peso el envoltorio del caramelo. Tambi&eacute;n esos contaminan, claro est&aacute;, y acaso con el agravante de jeta grosera. Pero aqu&iacute; quien m&aacute;s quien menos hacemos de las nuestras. Las en apariencia c&aacute;ndidas mallas, o en general cualquier tipo de recipiente abierto, se convierten en trampas mortales para los animales que viven ah&iacute;, m&aacute;s all&aacute; de nuestras inmediatas paredes. Cualquiera que conviva con gatos sabe bien lo f&aacute;cil que les resulta meterse en l&iacute;os monumentales: con las bolsas de pl&aacute;stico, con las cuerdas, con la caja de somn&iacute;feros que olvidamos quitar de la mesilla&hellip; Recuerdo haber visto multitud de fotograf&iacute;as protagonizadas por animales enredados en los m&aacute;s variopintos objetos, y hasta haber liberado palomas, peces y anfibios de su martirio particular. Y tuvieron cierta suerte, pues tropezaron con alguien que se vio en ellos y ellas, e hizo sencillamente lo que a &eacute;l le hubiera gustado que le hicieran otros ante similar encerrona. Sin embargo, son inmensa mayor&iacute;a los animales que, sea por mera curiosidad o por desliz alimentario, acaban sus d&iacute;as agonizando en un ribazo, en un lago o en el patio interior de edificaciones urbanas abandonadas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Cacahuete</em> refleja con dramatismo lo que la basura causa no ya a la Naturaleza &ndash;entendida esta como una entelequia emocional&ndash;, sino a individuos concretos que ni saben en qu&eacute; especie quedaron inscritos ni carajo que les importa. &iquest;Para qu&eacute;, si el corte de la lata vac&iacute;a duele por igual a la cig&uuml;e&ntilde;a que al camale&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        <em>Cacahuete</em> es hoy un icono medioambientalista que cumpli&oacute; de largo la veintena y vive razonablemente feliz en su espacioso acuario, pero que no sali&oacute; indemne de su historia, claro est&aacute;, porque tiene afectados de por vida &oacute;rganos vitales, al ver comprimido en su momento, de tan horrorosa forma, su caparaz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El avezado lector se habr&aacute; percatado de que, en efecto, la <em>Tortuguita de Florida&nbsp;</em>es esa que casi todos tuvimos en alguna ocasi&oacute;n cautiva en un cutr&iacute;simo terrario-isla, con su correspondiente palmera igual de cutre y una rampa cutre tambi&eacute;n. La misma cuya existencia en lo alto del frigor&iacute;fico olvid&aacute;bamos durante d&iacute;as, hasta apreciar que apenas consegu&iacute;a abrir sus ojillos, afectados como estaban por las m&aacute;s variadas infecciones. Aquellas que siempre cre&iacute;mos que no crec&iacute;an m&aacute;s que la palma de la mano, y que cuando lo hac&iacute;an acababan en un balde jubilado en la oscuridad del cuarto de ba&ntilde;o, hasta que la simple l&aacute;stima consegu&iacute;a que la <em>liber&aacute;ramos</em> en la charca m&aacute;s cercana. S&iacute;: las mismas que ahora son consideradas &ldquo;especies invasoras&rdquo; por la Administraci&oacute;n, etiqueta que le da carta blanca para capturarlas y eliminarlas en masa con la ley en la mano. &iexcl;Como si las pobres nos hubieran invadido de verdad lanz&aacute;ndose en paraca&iacute;das al amanecer para hacernos la pu&ntilde;eta, y esto no fuera sino el justo castigo a su osad&iacute;a y maldad! 
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo la imagen de <em>Cacahuete</em> en los noventa; una de tantas en aquella &eacute;poca de concienciaci&oacute;n medioambiental. Pero desconoc&iacute;a por completo que a&uacute;n viviera (y lo que le queda), ni que se hubiera convertido en militante verde sin siquiera saberlo. Imagino que tampoco tendr&aacute; repajolera idea de que ella fue quien me oblig&oacute; desde entonces a dedicar el preceptivo tiempo tras cada compra para cortar todos y cada uno de los orificios de las mallas de refrescos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kepa Tamames]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/tortugas-florida-arrumbadas-deformadas-desperdicios_132_2587458.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2015 17:46:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tortugas de Florida: arrumbadas en un rincón o deformadas por nuestra basura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos animales,Tortugas,Florida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El lobo que cambió América]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/lobo-cambio-america_132_4760373.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3cca0be7-7ed7-45da-b8c1-4b057dc4a2c6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Lobo capturado con cepos y fotografiado por Ernest Thompson Seton"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Coincidiendo con el estreno de <a href="https://www.google.es/search?q=wolf+totem+annaud&amp;safe=off&amp;tbm=isch&amp;tbo=u&amp;source=univ&amp;sa=X&amp;ei=5zQtVYicFoG5OPOtgaAN&amp;ved=0CDoQsAQ&amp;biw=1080&amp;bih=531" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><em>El &uacute;ltimo lobo</em></a>, pel&iacute;cula del cineasta franc&eacute;s Jean-Jacques Annaud, y al hilo de las funestas pol&iacute;ticas espa&ntilde;olas de desprotecci&oacute;n de los lobos, publicamos esta historia de pasi&oacute;n y dolor, pero sobre todo de esperanza. Cuenta c&oacute;mo un cazador mercenario (&iexcl;hace siglo y cuarto!) cambi&oacute; su percepci&oacute;n del mundo y se hizo <em>humano</em>. Era el c&eacute;lebre Ernest Thompson Seton, la mejor demostraci&oacute;n de que, en efecto, se puede.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Corre la &uacute;ltima d&eacute;cada del siglo XIX en la vieja Am&eacute;rica de la conquista agr&iacute;cola y ganadera. La caza de b&uacute;falos y otras especies se extiende por doquier, y se ha convertido de hecho en una pr&aacute;ctica obsesiva y criminal. Ello priva de alimento a los lobos; a ellos, leg&iacute;timos y ancestrales moradores de aquellas vastas tierras.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Lobo</em> es el l&iacute;der de una manada que ataca al ganado para sobrevivir, atemorizando a los colonos de Nuevo M&eacute;xico, quienes, como buenos creyentes cat&oacute;licos, se ven a s&iacute; mismos como due&ntilde;os y se&ntilde;ores de todo cuanto pisan, que para eso Dios dej&oacute; claro, negro sobre blanco, que nos cede en usufructo vitalicio todo Su Santo Monte.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.youtube.com/watch?v=pyFFl96Q08Y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>La historia de Lobo es tambi&eacute;n la historia de Ernest Thompson Seton, cazador profesional de origen ingl&eacute;s.</strong></a><strong> Contratado por un pu&ntilde;ado de d&oacute;lares, se dirige al desierto con el &uacute;nico fin de acabar con Lobo.</strong><em>Lobo</em> El experto mercenario rastrea sus huellas, le coloca toda suerte de cepos y comida envenenada, pero el animal demuestra una sorprendente habilidad para sortear los enga&ntilde;os mort&iacute;feros que coloca Ernest a su paso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El &ldquo;enfrentamiento&rdquo; entre ambos dura meses.</strong> No pasa mucho tiempo antes de que el cazador observe que las huellas de <em>Lobo</em> siguen a otras algo m&aacute;s peque&ntilde;as. <strong>Es una hembra, su compa&ntilde;era, a la que bautiza como Blanca. Es &eacute;poca de celo, y ambos son en ese momento pareja de hecho.</strong><em>Blanca</em> Es entonces cuando en la mente del cazador germina una brillante idea: si no puede capturar directamente a <em>Lobo</em>, atrapar&aacute; a su novia. Elige un estrecho ca&ntilde;&oacute;n por donde sabe que suelen pasar ambos, y coloca un suculento cebo: el esqueleto de una vaca. Al d&iacute;a siguiente, Seton descubre con alborozo el &eacute;xito de su estrategia: <em>Blanca</em> ha ca&iacute;do y se retuerce intentando huir de la mand&iacute;bula de acero. <em>Lobo</em> permanece a su lado, como el fiel <em>partenaire</em> que es. Al vislumbrar al hombre, no le queda otra alternativa que huir para salvar su vida. Seton mata a <em>Blanca</em> de un disparo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El cazador apenas puede pegar ojo durante esa noche, desvelado por los desgarradores aullidos de Lobo llamando a Blanca.</strong><em>Lobo</em><em>Blanca</em> Pero el objetivo final del cazador sigue intacto. Durante los siguientes d&iacute;as, <em>Lobo</em> merodea su caba&ntilde;a, en la creencia de que &eacute;l la mantiene cautiva. Seton coloca entonces alrededor numerosas trampas impregnadas del olor de <em>Blanca</em>. Al amanecer descubre que algunos de los cepos han desaparecido, y que all&iacute; ha estado <em>Lobo</em>. Sigue el rastro, y descubre a su viejo enemigo inmovilizado en el suelo con una trampa en cada pata. <strong>En apenas unos segundos arma el gui&oacute;n en su cabeza: Lobo, en su incursi&oacute;n nocturna, fue cayendo en cada una de los cepos, que ol&iacute;an a su a&ntilde;orada compa&ntilde;era.</strong><em>Lobo</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Algo oprime entonces el pecho del cazador &ndash;con toda seguridad, eso que desde antiguo llamamos remordimiento&ndash;.</strong><em>remordimiento</em> El objetivo de los &uacute;ltimos meses se encuentra all&iacute;, a unos escasos metros, a su completa merced, abatido de dolor, aunque no acertar&iacute;a a asegurar en ese preciso momento si es mayor el que le ocasionan los artilugios met&aacute;licos o el recuerdo de <em>Blanca</em>. <strong>Desde el principio tuvo claro que disfrutar&iacute;a sobremanera ante un Lobo derrotado. Pero algo no funciona seg&uacute;n lo previsto por su protocolo emocional.</strong><em>Lobo</em> Lejos de percibir ante sus ojos a un asesino despiadado, observa a un animal leal y tocado por el afecto, un ser que fue capaz de permanecer al lado de su amada y de acercarse a la caba&ntilde;a de un humano esperando recuperarla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Le mir&oacute; fijamente a los ojos, y se le hel&oacute; el alma al no verse correspondido.</strong> El hombre, consternado por sus propios sentimientos, decide en ese mismo momento que se llevar&aacute; con &eacute;l a <em>Lobo</em>, a pesar de su lamentable estado, esperando que se recupere de las heridas y tenga as&iacute; una &ldquo;segunda oportunidad&rdquo;. <strong>Cont&oacute; despu&eacute;s que el animal ni se resisti&oacute;, que ten&iacute;a la mirada clavada en la inmensa planicie, en las monta&ntilde;as donde un d&iacute;a rein&oacute; y am&oacute;.</strong> <em>Lobo</em> muri&oacute; al d&iacute;a siguiente. Y s&iacute;: Seton reuni&oacute; a ambos y los enterr&oacute; juntos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta en el alma del m&aacute;s aguerrido trampero anida un h&aacute;lito de compasi&oacute;n, y cabe pensar que en el alma de Ernest Thompson Seton deb&iacute;a de haber una generosa dosis, pues <strong>aquella experiencia le marc&oacute; de tal manera que al poco abandon&oacute; su profesi&oacute;n para dedicarse desde entonces a defender la Naturaleza y a sus moradores: tambi&eacute;n a los lobos</strong>. El ciudadano Seton acab&oacute; alcanzando fama mundial tras publicar en 1899 su libro <em><strong>Wild Animals I Have Known</strong></em> (<em>Animales Salvajes Que Conoc&iacute;</em>), donde obviamente relata la historia de <em>Lobo</em> y <em>Blanca</em>.
    </p><p class="article-text">
        Ecologista prematuro, aprovech&oacute; su fama para defender el medio natural americano, a pesar de lo cual la caza de lobos continu&oacute; hasta su pr&aacute;ctica desaparici&oacute;n. Pero sin duda sembr&oacute; la semilla necesaria para que las cosas cambiasen. <strong>Colabor&oacute; de facto en la creaci&oacute;n del movimiento Boy Scout, del que acab&oacute; alej&aacute;ndose tras apreciar su excesivo belicismo durante la Primera Guerra Mundial.</strong><em>de facto</em><em>Boy Scout</em> Seton trat&oacute; de recuperar a trav&eacute;s de sus libros el respeto que los indios profesaban hacia los animales en general, <em>aquellos pieles rojas</em> que cazaban para sobrevivir (como los mismos lobos), pero a quienes sus v&iacute;ctimas les merec&iacute;an un reverencial respeto, al punto de solicitarles el perd&oacute;n a trav&eacute;s de distintos ritos despu&eacute;s de cada jornada cineg&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En las fotos de Seton aparecen los reales protagonistas de esta poderosa historia. Fueron tomadas por el propio cazador poco antes de que su coraz&oacute;n se transformara definitivamente y lo modelase hasta convertirlo en un verdadero <em>ser humano</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Kepa Tamames]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/lobo-cambio-america_132_4760373.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2015 19:41:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos animales,Lobos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Basta ya de malos trucos!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/basta-malos-trucos_132_4295890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd46e74c-ff4f-4aa2-9d76-d082acfefd64_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Magic Néstor, un mago respetuoso con los animales, a los que no utiliza en sus trucos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pasado mes de enero el mago Juan Tamariz dejó "olvidado", dentro de una caja de cartón y junto a una papelera del Teatro Cervantes, en Málaga, al conejo que había utilizado la noche anterior en uno de sus números</p><p class="subtitle">No hay magia que valga: los animales usados en espectáculos de magia y en los múltiples ensayos previos padecen un sufrimiento que en ocasiones les provoca incluso la muerte</p></div><p class="article-text">
        La persona encargada de limpiar el descansillo de la escalera se afanaba en dejar todo como los chorros del oro, cuando oy&oacute; que algo se mov&iacute;a dentro de una de las cajas apiladas junto al ascensor. Se acerc&oacute; entre asustada y curiosa&hellip; <a href="http://www.diariosur.es/malaga-capital/201501/19/juan-tamariz-olvida-conejo-20150119183921.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&iexcl;Un conejo tricolor!</strong></a> Solo un milagro salv&oacute; al roedor de acabar en la basura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; se esconde detr&aacute;s de los n&uacute;meros de magia con animales?</strong> <em>&ldquo;</em>&iexcl;Qui&eacute;n puede saberlo, si es magia!<em>&rdquo;</em>, responder&iacute;a el gracioso de turno. Sucede a veces que un &ldquo;desliz&rdquo; destapa cierta realidad que jam&aacute;s hubi&eacute;ramos relacionado con el abuso hacia los animales. Hace no mucho, el mago m&aacute;s medi&aacute;tico de este pa&iacute;s olvid&oacute; parte del <em>atrezzo</em> de su espect&aacute;culo: un conejo. El animalito fue hallado en el interior de una caja de cart&oacute;n, tal y como lo dej&oacute; el artista cuando abandon&oacute; el teatro camino de otra ciudad. Al parecer, ni siquiera era la primera vez que tal cosa suced&iacute;a en M&aacute;laga.
    </p><p class="article-text">
        Pensemos en el &ldquo;todo&rdquo;: en todos los conejos obligados a permanecer durante horas dentro de diminutos cub&iacute;culos hasta que les toca entrar en escena: saliendo de una chistera o cayendo de una nube algodonosa; en todas las palomas estrujadas por chaqu&eacute;s imposibles hasta que&hellip; <em>&iexcl;Ale Hop!</em>: una hermosa t&oacute;rtola blanca irrumpe en el show para delirio de ni&ntilde;os y grandes. En todos los leones, guacamayos y hasta flamencos que parecen salir de la nada, pero a los que las leyes naturales condicionan con las mismas y exactas reglas que a sus compa&ntilde;eros de especie; las mismas que nos condicionan, sin ir m&aacute;s lejos, a usted o a m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Uno se nutre de intuiciones y sospechas. Ba&ntilde;adas en sentido com&uacute;n, eso siempre. Y como no me muevo en el mundillo del ilusionismo, pens&eacute; que lo apropiado era contactar con un mago, animalista para m&aacute;s se&ntilde;as, y que &eacute;l me contase. Y me cuenta <strong>Magic N&eacute;stor</strong> que no vamos tan desencaminados quienes fruncimos el ce&ntilde;o al ver n&uacute;meros de magia donde aparecen bichillos, sean las cl&aacute;sicas palomitas o enormes serpientes. <em>&ldquo;</em>En efecto, todo esto se nutre de la 'ilusi&oacute;n', como bien indica su nombre; pero lo cierto es que las t&oacute;rtolas han de pasar necesariamente por situaciones muy inc&oacute;modas para ellas. Aqu&iacute; <strong>no hay truco que valga: si salen de ah&iacute; y no entraron durante el espect&aacute;culo, es que, en algunos casos, pueden llevar en el bolsillo interno un buen rato</strong>&rdquo;. As&iacute; de simple. &ldquo;Este elemental hecho hace que, objetivamente, tras ciertos trucos haya sufrimiento animal. Por eso yo los rechazo como imperativo &eacute;tico personal&rdquo;<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero, por desgracia, Magic N&eacute;stor constituye una (honrosa) excepci&oacute;n entre sus compa&ntilde;eros, pues apenas pueden contarse con los dedos de una mano quienes siquiera se plantean que el uso de animales en la pr&aacute;ctica del ilusionismo pueda ser contraproducente. <strong>&ldquo;Me consta que la mayor&iacute;a entre aquellos que incluyen animales en sus shows procuran darles un buen trato; pero ni en el mejor de los casos es un trato respetuoso&rdquo;.</strong> Me cuenta de paso que no ser&aacute; la primera vez que un artista abre entusiasmado su <em>frac</em> para que salga revoloteando la tortolita de turno, y que de all&iacute; solo cae a plomo sobre la tarima un cad&aacute;ver. Porque las col&uacute;mbidas tienen la ancestral costumbre de morir asfixiadas en seg&uacute;n qu&eacute; casos. &iexcl;Y no hay magia que valga para traerlas de nuevo a la vida! O abrasadas en plena actuaci&oacute;n con el fuego que tambi&eacute;n formaba parte del <em>n&uacute;mero</em>. O ahorcadas con el arn&eacute;s que rodea su cuerpo para una m&aacute;s sencilla manipulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estos 'accidentes' en directo suponen, sin duda, la mayor m&aacute;cula publicitaria para un mago, pero cabe suponer que ser&aacute;n apenas una parte de los que ocurren durante los ensayos en privado. <strong>&ldquo;Los ensayos son muy duros para los animales, pues se basan en repetir los mismos trucos una y otra vez. Estar acostumbrado no significa estar bien. As&iacute;, literalmente anulados, pasan de comportarse como seres aut&oacute;nomos a hacerlo como meros aut&oacute;matas&rdquo;.</strong><em>&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Como en casi todo lo que tiene que ver con el uso de animales que no conlleva 'agresi&oacute;n p&uacute;blica', su presencia en el mundo de la magia debe analizarse &ndash;acaso de manera prioritaria&ndash; desde una perspectiva de la educaci&oacute;n, dado que hablamos de una actividad especialmente dise&ntilde;ada y dirigida al sector infantil. <strong>&ldquo;Quiz&aacute; lo que m&aacute;s me irrita es que se ha acabado dando a entender a los ni&ntilde;os que, sin animales, el espect&aacute;culo decae. Lo primero que nos preguntan los chavales es si vamos a sacar animales. Yo les digo que no, y aprecio en sus caras una mueca de decepci&oacute;n. Luego les explico el porqu&eacute;, y algunos lo dan por bueno. Eso me reconforta&rdquo;.</strong><em>&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Magic N&eacute;stor tiene toda la raz&oacute;n, pues hay magos que se rodean de casi cualquier especie que pueda dar juego ante la mencionada audiencia. Incluso muchos de dichos animalitos (siempre de aqu&iacute; para all&aacute;, manoseados, teniendo que soportar viajes, ruido ensordecedor, flashes de c&aacute;maras, y que pasan la mayor parte de sus vidas en oscuros camarotes) ni siquiera participan en el <em>show</em>, limitando su papel al de simples acompa&ntilde;antes para fotograf&iacute;as con tel&oacute;n de fondo.<strong> &iexcl;Qu&eacute; cutre! </strong><a href="https://www.youtube.com/watch?v=vQlvFoShxLg&amp;noredirect=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iexcl;Qu&eacute; cutre!</a>Hay quien publicita sin rubor a trav&eacute;s de su p&aacute;gina web las caracter&iacute;sticas y pautas del espect&aacute;culo, basado en la presencia de animales, a trav&eacute;s de los cuales los cr&iacute;os &ldquo;interactuar&aacute;n&rdquo; durante el show.<a href="http://www.espectaculosmarmenor.es/MAGOS%20ILUSIONISTAS/index%20MAGO%20JARLIM.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &iquest;Exageraba al calificarlos de atrezzo?</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Los animales son un gancho f&aacute;cil para los ni&ntilde;os, quienes, al fin y al cabo, est&aacute;n en plena construcci&oacute;n de sus valores. Pero es ah&iacute; donde radica el mal, pues acaban percibi&eacute;ndolos como meros elementos ornamentales de un escenario, similares en importancia est&eacute;tica a la varita o a la chistera. Ello alimenta sin duda la idea de 'cosificaci&oacute;n' de los mismos. Tras conformar su universo &eacute;tico, no es f&aacute;cil la reeducaci&oacute;n&rdquo;</strong><em>&ldquo;</em>, se lamenta Magic.
    </p><p class="article-text">
        El reclamo animal se ha convertido para algunos magos en su verdadero <em>leitmotiv</em>, cuando no en una obsesi&oacute;n. Es famoso el caso de la pareja de ilusionistas de Las Vegas <a href="https://www.google.es/search?q=siegfried+and&amp;biw=1440&amp;bih=805&amp;tbm=isch&amp;tbo=u&amp;source=univ&amp;sa=X&amp;ei=_dMGVYOgKIXwaKargqAC&amp;ved=0CDcQsAQ&amp;dpr=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Siegfried &amp; Roy</a>, especializados en grandes felinos. El segundo fue atacado hace algo m&aacute;s de una d&eacute;cada por Montecore (1997-2014), uno de sus tigres albinos, durante una actuaci&oacute;n, tras lo que qued&oacute; afectado para siempre, a tal punto que este hecho puso punto y final a la exitosa carrera del d&uacute;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Creo sinceramente que la magia se desvirt&uacute;a usando animales. Como estoy convencido de que su uso trata en muchos casos de maquillar una pobre t&eacute;cnica. Un mal mago lo disimula mejor si distrae a su p&uacute;blico con trucos de palomas y conejos. Cualquiera triunfa como mago ante un p&uacute;blico infantil y con animales&rdquo;</strong>, se atreve a rematar Magic N&eacute;stor, consciente de que estas declaraciones no le granjear&aacute;n demasiados amigos en su &aacute;mbito art&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que hay una magia digna y luminosa, como mismamente sucede con el circo. Pero con toda probabilidad est&aacute; lejos de la que usa (y abusa de los) animales. <a href="http://noticias.lainformacion.com/interes-humano/animales/este-truco-de-magia-deja-asombrados-a-los-perros_mteUP3mvcv3hQapfwNrr84/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iexcl;Hasta existen trucos (inocentes y bienintencionados) dirigidos a un p&uacute;blico animal!</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por suerte, el conejito olvidado por el mago en M&aacute;laga no volvi&oacute; con &eacute;l, sino que fue a partir de entonces tutelado por la Sociedad Protectora local, que tratar&aacute; de buscarle un mejor compa&ntilde;ero. No ser&aacute; dif&iacute;cil.</strong> Juan, cari&ntilde;o&hellip; por lo que a m&iacute; respecta, podr&iacute;as desaparecer de la faz de la tierra durante un largo periodo de tiempo. Muchos no te echar&iacute;amos de menos. T&uacute;, mejor que nadie, sabes c&oacute;mo hacerlo: <em><strong>&iexcl;Ale Hop!</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kepa Tamames]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/basta-malos-trucos_132_4295890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2015 16:57:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Basta ya de malos trucos!]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dd46e74c-ff4f-4aa2-9d76-d082acfefd64_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Como quedar atrapados en medio de un bombardeo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/quedar-atrapados-medio-bombardeo_132_4444410.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8a5b00f-5695-412f-9214-ef89a2ee860b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Foto: Le Moustache Family"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pirotécnica provoca ansiedad, pánico, temblores, taquicardia, náuseas, pérdida de aire e incluso la muerte a muchos animales, tanto domésticos como silvestres.</p><p class="subtitle">Ante las demandas animalistas, el Síndico de Vitoria-Gasteiz recomendó al Ayuntamiento restringir a un cuarto de hora el uso de material pirotécnico en Nochevieja, y un Bando municipal así lo ha establecido, mencionando a los animales como uno de los colectivos afectados.</p></div><p class="article-text">
        Uno de los pocos recuerdos agradables que conservo de mi ni&ntilde;ez es el olor a p&oacute;lvora, asociado siempre a la traca que se quemaba cada tarde en una plaza c&eacute;ntrica de mi ciudad, con motivo de las fiestas patronales. Un enjambre de muchachitos inquietos nos agolp&aacute;bamos en la trayectoria de la ristra por ver si atrap&aacute;bamos alguno de los juguetes que de all&iacute; colgaban: cuchillos arapahoes, machetes sioux, penachos de plumas cherokees&hellip; Siempre supuse que el ayuntamiento ten&iacute;a una especie de convenio comercial con las tribus indias americanas, pero es algo que nunca llegu&eacute; a confirmar. Cosas de cr&iacute;os, supongo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hoy es el d&iacute;a que mantengo una m&aacute;s que p&eacute;sima relaci&oacute;n con toda suerte del citado material, sea este en forma de <em>inocentes</em> petardos o de <em>bombetas</em> de inusitado calibre. Porque hay que reconocer que esto ha derivado en una locura colectica de dif&iacute;cil explicaci&oacute;n. O acaso simplemente responda a la idiotez coral a la que nos apuntamos enseguida y sin preguntar. Yo no s&eacute; ustedes, pero un servidor recuerda que, no hace tanto, la llegada del A&ntilde;o Nuevo se celebraba &ndash;adem&aacute;s de con el consabido espumoso y las malditas uvas&ndash;, con el lanzamiento de una discreta cantidad de tracas y artilugios semejantes, y durante media hora, no m&aacute;s; y luego la gente se dedicaba al condumio desaforado y a lanzarse pullitas entre familiares, lo cl&aacute;sico en Navidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero de un tiempo a esta parte la cosa se ha desmadrado de tal forma que, apenas entrada la &uacute;ltima tarde del a&ntilde;o, ya se sufre a los peque&ntilde;os dinamiteros haciendo uso por doquier de artefactos explosivos. As&iacute;, es normal que a veces un poco h&aacute;bil lanzador vea c&oacute;mo algunos de sus deditos abandonan sin previo aviso la mano donde siempre estuvieron. Los medios dedican ya en sus primeras ediciones anuales un espacio espec&iacute;fico a los <em>accidentes</em> de este pelo, que en ocasiones van mucho m&aacute;s all&aacute; de la <strong>p&eacute;rdida de miembros menores</strong> para llegar al <strong>fallecimiento</strong> del protagonista. A tal punto que <strong>no son pocos los municipios espa&ntilde;oles que se han visto obligados a regular e incluso prohibir el manejo de seg&uacute;n qu&eacute; material pirot&eacute;cnico</strong> en se&ntilde;aladas fechas.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, <strong>no suele mencionarse en las normativas a las v&iacute;ctimas animales</strong> (tanto dom&eacute;sticas como silvestres), que sufren no obstante la <em>fiesta</em> como un aut&eacute;ntico infierno. En efecto, se contempla ya como una hip&oacute;tesis razonable el lanzamiento de bengalas en la <strong>muerte masiva de aves</strong>, cuyos cad&aacute;veres <em>llovieron</em> de forma misteriosa en algunas zonas urbanas de Estados Unidos coincidiendo con determinadas celebraciones.
    </p><p class="article-text">
        Y las dudas se disipan por completo en el caso de los animales dom&eacute;sticos, quienes viven a menudo dichas festividades como una experiencia por completo traum&aacute;tica. Hay casos en los que la familia ha optado por <em>emigrar</em> durante el tr&aacute;nsito de a&ntilde;o a la caba&ntilde;a del bosque, por evitar la pesadilla al Toby de turno y, de paso, al clan entero. Porque, en palabras de un profesional, para ellos &ldquo;es como quedar atrapados en medio de un bombardeo&rdquo;. Nos parecen descorazonadoras &ndash;con raz&oacute;n&ndash; las im&aacute;genes de ni&ntilde;os perdidos en medio de conflictos b&eacute;licos, pero no es muy diferente el desasosiego de <strong>un perro huyendo hacia ninguna parte tras percibir el estruendo del bombazo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por citar algunos ejemplos documentados de la ciudad donde vivo, dir&eacute; que una perra conocida <a href="http://www.elcorreo.com/alava/20130114/local/hemos-tenido-casos-perros-201301141821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se lanz&oacute; desde el balc&oacute;n desquiciada por el petardeo</strong></a>. Tuvo la suerte de rebotar en un toldo, y <em>solo</em> se fractur&oacute; una pata: coja de por vida. Tambi&eacute;n&nbsp;<a href="http://www.elcorreo.com/alava/v/20120311/alava/perra-custodia-compartida-20120311.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Ona sali&oacute; despavorida en plena madrugada</strong></a> de A&ntilde;o Nuevo, y nada supieron de ella hasta marzo, cuando apareci&oacute; fotografiada en la prensa local con su nueva familia de acogida. Peor le fue a otro can, <strong>al que su familia estuvo buscando durante meses en diarias batidas por distintos barrios, sin resultado</strong>. Podemos imaginar sin esfuerzo lo que esta gente pas&oacute; y sigue pasando despu&eacute;s de aquello. &iexcl;Qu&eacute; dolor y qu&eacute; rabia por algo tan absurdo!
    </p><p class="article-text">
        Hay que acabar con esta locura. Que quien tiene potestad proh&iacute;ba de una vez por todas el uso indiscriminado y general de material pirot&eacute;cnico. Por el bien de todos. Tambi&eacute;n de los humanos, pues ya me contar&aacute;n qu&eacute; gracia tiene que te explote un artefacto de los gordos debajo de casa en plena convalecencia quir&uacute;rgica, o que simplemente te machaquen los o&iacute;dos hasta bien entrado el d&iacute;a. Por no hablar de la quema de contenedores, de autom&oacute;viles aparcados o incluso de edificios enteros&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Un colectivo animalista solicit&oacute; hace a&ntilde;os al S&iacute;ndico de Vitoria-Gasteiz que el Ayuntamiento restringiera de manera dr&aacute;stica el uso generalizado de material pirot&eacute;cnico durante la Nochevieja, y <a href="http://www.vitoria-gasteiz.org/wb021/http/contenidosEstaticos/adjuntos/es/28/00/42800.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la Recomendaci&oacute;n fue contundente</strong></a>: con un cuarto de hora, suficiente. El consistorio tard&oacute; un par de a&ntilde;os (y unas cuantas reuniones con los <em>pesados</em> animalistas) en tomar nota, pues las recomendaciones no son vinculantes, sino meramente orientativas. Pero ya en las pasadas fiestas navide&ntilde;as emiti&oacute; un <a href="https://www.dropbox.com/s/rc39pnjgw519tsi/BANDO%20%5B2013%5D.PDF?dl=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bando</a> al respecto, recogiendo nuestras reivindicaciones y la solicitud del propio S&iacute;ndico, y, lo que es a&uacute;n mejor: <strong>mencionando en el texto a los animales como uno de los colectivos afectados</strong>. Por supuesto que el bando no tuvo la eficacia pr&aacute;ctica deseada (&iquest;qui&eacute;n controla a una horda de desquiciados en plena efervescencia et&iacute;lica?), pero sin duda la tendr&aacute; de forma paulatina en venideras ocasiones. Pues esto, como todo, requiere de empe&ntilde;o y paciencia en sus correspondientes dosis.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kepa Tamames]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/quedar-atrapados-medio-bombardeo_132_4444410.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Dec 2014 19:27:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Como quedar atrapados en medio de un bombardeo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pirotecnia,Nochevieja,Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cita otoñal en Bidebarrieta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cita-bidebarrieta_132_4547237.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e74dfcea-3d94-4d45-9fd9-272fb29fe889_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Palomas urbanas. © APDA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se celebran en Bilbao las VII Jornadas Vascas de Protección Animal, auspiciadas por el Gobierno Vasco.</p><p class="subtitle">Entre el lunes 3 y el miércoles 5 de noviembre, ponentes y público debatirán sobre el exterminio de las palomas urbanas, la labor policial en defensa de los animales y la educación en la empatía como pieza esencial para una ética global.</p><p class="subtitle">La cuestión animal como paradigma de los nuevos tiempos.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Es</strong><strong> </strong><strong>Bidebarrieta</strong><strong> </strong><strong>el nombre de una calle de Bilbao, en pleno Casco Viejo, que alberga en su tramo inicial a su &ldquo;biblioteca de toda la vida&rdquo;</strong>, sita en un contundente edificio que tiene bien pasado un siglo, de estilo <em>ecl&eacute;ctico</em>, que es como no decir nada porque de todo tiene un poco. Como tal, la biblioteca ocupa una sala de alto techo, rom&aacute;ntica y silenciosa, que para eso es sala de lectura y recogimiento. Pero yo frecuento m&aacute;s el Sal&oacute;n de Actos, en el piso superior, imponente y al tiempo discreto, con vidrieras que por s&iacute; mismas merecen una visita. Me acerco all&iacute; cada oto&ntilde;o, pues <strong>se celebran desde hace algunos a&ntilde;os unas sesiones </strong>vespertinas (y p&uacute;blicas) de lo m&aacute;s interesantes, creo. Y, adem&aacute;s, s&eacute; con absoluta certeza que no estar&eacute; solo escuchando las ponencias, siendo que desde la platea observa con atenci&oacute;n cer&uacute;lea Don Miguel [de Unamuno]. Quiz&aacute; siente nostalgia el viejo profesor de aquella su primera conferencia en lo que era entonces <strong>el centro cultural y disidente de la ciudad</strong>. Disidente a&uacute;n lo es, por cuanto se tratan all&iacute; los m&aacute;s diversos temas a lo largo del curso. Por ejemplo, la <em>cuesti&oacute;n de los animales</em>, que a eso voy. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este pr&oacute;ximo lunes d&iacute;a 3 </strong>se inauguran, en efecto,<strong> </strong>las <a href="http://www.nasdap.ejgv.euskadi.net/contenidos/evento/vii_proteccion_animal/es_agripes/adjuntos/VII_jornadas_proteccion_animal.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>VII JORNADAS VASCAS DE PROTECCI&Oacute;N ANIMAL</strong></a><strong>.</strong> Se trata de un foro de opini&oacute;n en su m&aacute;s estricto sentido, con invitados de todas las tendencias y pareceres, media docena cada a&ntilde;o, divididos en tres sesiones: una pareja cada jornada.
    </p><p class="article-text">
        La primera suele estar dedicada al debate, elemento esencial, entiendo, de toda ideolog&iacute;a que se precie. Pero, que se sepa, para cualquier debate se necesitan al menos dos opiniones no coincidentes, y resulta que la administraci&oacute;n invitada declin&oacute; (ni siquiera me atrevo a decir que &ldquo;amigablemente&rdquo;) la invitaci&oacute;n para explicar cara a cara su <strong>pol&iacute;tica de exterminio de palomas urbanas</strong>. Porque, salvo rar&iacute;simas y plausibles excepciones, no hay en Espa&ntilde;a ayuntamiento de cierta entidad demogr&aacute;fica que no tenga establecido un rudo protocolo para eliminar a estas aves. Que, por cierto, son usadas al tiempo por esos mismos consistorios como <strong>representaci&oacute;n ic&oacute;nica de valores tan virtuosos como la paz</strong> y el buen entendimiento. &iexcl;Tiene tela!
    </p><p class="article-text">
        Una palomita al aire siempre arregla una portada. No obstante, y a pesar de su pomposa etiqueta, los citados ayuntamientos <strong>las trampean en masa para despu&eacute;s eliminarlas de la misma forma con gases venenosos</strong>. Aunque ello conlleve un sufrimiento insoportable, no quiero evitar pensar en toda la escena: en c&oacute;mo las aves se ven de s&uacute;bito atrapadas en la jaula; en c&oacute;mo se manejan por parte de unos operarios desmotivados (desde su mentalidad est&aacute;ndar, &iquest;por qu&eacute; tendr&iacute;an que observar un trato considerado hacia quienes van a gasear apenas unos minutos m&aacute;s tarde?), en c&oacute;mo las presas se golpean entre s&iacute; durante el viaje; o en c&oacute;mo empiezan a sentir los primeros s&iacute;ntomas del mareo una vez abierta la espita. Y acaso lo peor de todo es que<strong> esta razzia &ndash;incluso desde su perspectiva t&eacute;cnica&ndash; no sirve absolutamente para nada, </strong><em>razzia</em>puesto que pasados unos meses el n&uacute;mero de aves en un espacio dado volver&aacute; a ser el mismo, mientras la comunidad siga teniendo la misma carga reproductora. Es as&iacute; que la <strong>mera eliminaci&oacute;n protocolaria y repetitiva </strong>se limita en la pr&aacute;ctica a &ldquo;contentar&rdquo; a ese fragmento de vecinos que protestan por todo. Podr&iacute;a hablarse de un aut&eacute;ntico <strong>&ldquo;sacrificio ritual&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante la segunda sesi&oacute;n (martes d&iacute;a 4) nos visitar&aacute; la polic&iacute;a. </strong>No, no es que tengamos en mente hacer nada malo. Es que est&aacute; invitada. Dos curtidos agentes &ndash;<strong>pertenecientes a la Ertzaintza y al SEPRONA</strong>&ndash; nos trasladar&aacute;n en vivo su experiencia profesional en el particular campo de la defensa de los animales: de c&oacute;mo en ocasiones se encontraron tras una puerta con el infierno en la tierra, o aquella vez que pudieron acariciar, ya recuperado, al mast&iacute;n que no hace tanto fue un saquito de huesos y terror.
    </p><p class="article-text">
        La tercera jornada (mi&eacute;rcoles d&iacute;a 5) se dedica a eso que podr&iacute;amos llamar &ldquo;la madre del cordero&rdquo;:<strong> la educaci&oacute;n. </strong>Cuentan algunos que somos lo que aprendimos de ni&ntilde;os, y digo yo que tambi&eacute;n de mayores podemos dar un giro al tim&oacute;n y <em>resetearnos</em> de arriba abajo, o casi. Cuesti&oacute;n de caracteres y de compromiso, como todo en esta vida. En dicha sesi&oacute;n habr&aacute; ocasi&oacute;n de escuchar a dos educadores, que lo son por tratar con gente menuda (&iexcl;menuda gente!) para tratar de cimentar sus <strong>valores</strong> en cosas como <strong>la empat&iacute;a, la solidaridad, la ayuda al necesitado</strong>: esculpir en ellos una <strong>&eacute;tica global</strong>, en definitiva. As&iacute; entrar&aacute;n en la edad adulta con tales valores, y no habr&aacute; necesidad de <em>reseteo</em> alguno. &iexcl;No me negar&aacute;n que venir a este mundo &ndash;o a alguna de sus etapas vitales&ndash; con la &eacute;tica global &ldquo;de serie&rdquo; es de lo m&aacute;s pr&aacute;ctico!
    </p><p class="article-text">
        Olvidaba remarcar un detalle que, por su calado pol&iacute;tico, no debiera pasar desapercibido: <strong>las Jornadas est&aacute;n auspiciadas por el Gobierno Vasco, que encarga su organizaci&oacute;n a una entidad animalista</strong>. All&aacute; cada cual, pero se me antoja que esta apertura de miras deber&iacute;a ser justamente reconocida, visto lo visto y soportado lo soportado.
    </p><p class="article-text">
        Termino el art&iacute;culo aclarando para los no iniciados que <strong>Bidebarrieta</strong><strong> </strong><strong>significa algo as&iacute; como &ldquo;caminos nuevos&rdquo;</strong>. Como amante que soy de la met&aacute;fora sencilla, les dejo esta, por ligar de alguna forma el espacio f&iacute;sico, las Jornadas y, sobre todo, su prop&oacute;sito central: ense&ntilde;ar, aprender&hellip; Pero, sobre todo, &ldquo;aprendernos&rdquo;. A quienes acudan, bienvenid@s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kepa Tamames, Kepa Tamames]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cita-bidebarrieta_132_4547237.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Oct 2014 06:43:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cita otoñal en Bidebarrieta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos animales,Maltrato animal,País Vasco,Protección animal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un infierno sobre ruedas: daños colaterales de la tauromaquia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/infierno-ruedas-danos-colaterales-tauromaquia_132_4723353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ed447ac-9d41-453b-9f30-094fd238cfdd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El sufrimiento de los animales durante el transporte. Ilustración: @ Roger Olmos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Asociamos la tauromaquia con el escenario público de la sangre, la baba y el estertor, todo ello a apenas unos metros del “respetable”. Pero la tauromaquia es mucho más que eso; y</p><p class="subtitle">quiere decir</p><p class="subtitle">: más detestable, más triste, más criminal.</p><p class="subtitle">Hace pocos días, tres toros que eran trasladados, a la fuerza, a una corrida de rejones en Vitoria-Gazteiz no sobrevivieron al viaje y aparecieron muertos en el camión que los transportaba. Por calor, por estrés o porque, por prescripción de los veterinarios taurinos, no habían recibido alimento ni agua durante el trayecto.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Hay una tragedia que no se plasma en el ruedo, y que por tanto nadie es capaz de maquillar con las consabidas pildoritas sedantes del arte y la cultura.</strong><em>arte</em><em>cultura</em>
    </p><p class="article-text">
        Con frecuencia <strong>hay un despu&eacute;s de la lidia</strong><em>despu&eacute;s</em>, cuando la gente fija su atenci&oacute;n en el diestro, h&eacute;roe o villano, para el aplauso o el insulto, seg&uacute;n toque. El toro, al derrumbarse sobre el albero, oficialmente derrotado, cesa en su protagonismo. Pero a menudo el morlaco sigue d&aacute;ndose cuenta de todo, aunque su cuerpo ya no le responda, por la sencilla raz&oacute;n de que fue cercenada su m&eacute;dula espinal, o como se llame eso que nos permite a los vertebrados gestionar nuestras extremidades con cierto libre albedr&iacute;o. A pesar de todo, los pulmones suelen ser unos &oacute;rganos tozudos, y contin&uacute;an su labor, para desgracia del animal, que siente as&iacute; que se ahoga; y siente bien, porque la mayor&iacute;a muere por falta de ox&iacute;geno. (Pruebe el lector a dejar de respirar durante unos segundos, y comprobar&aacute; en carne propia de lo que se habla). Y a veces llegan conscientes al desolladero, lo cual no es &oacute;bice para que los operarios den comienzo al protocolo de desguace, pues el siguiente &ndash;vivo o muerto&ndash; apenas tardar&aacute; veinte minutos en traspasar la cortina de pl&aacute;stico hediondo.
    </p><p class="article-text">
        Y <strong>hay un antes</strong><em>antes</em>. Una tragedia que los toros traen en su mochila biogr&aacute;fica, rumiada en la dehesa, lejos de miradas indiscretas, y de manera especial durante el desconcertante &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de su vida campestre, cuando un buen d&iacute;a aparece en lontananza un cubo tambaleante y m&oacute;vil, cada vez m&aacute;s grande. Vienen a por ellos.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; tambi&eacute;n <strong>la tienta, horrenda forma de &ldquo;calibrar&rdquo; la bravura del animalito</strong><a href="https://www.youtube.com/watch?v=pUv9puu6feE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tienta</a>. Porque cuando le horadan por primera vez el cuello es apenas un cachorro vivaracho y desconfiado, que gime de dolor por el escozor de la herida (&iquest;han o&iacute;do ustedes los desgarradores gemidos?). La tienta no es ninguna broma y, de hecho, sus v&iacute;ctimas son sometidas a la preceptiva cura posterior (<a href="https://www.dropbox.com/sh/4a0yhwbeurflt0y/AACdCpmRkqMvBRjxv4MMYcrla#lh:null-Cura%20de%20vaca%20tras%20la%20tienta%20%5Bwww.keepvid.com%5D.3gp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eviten el v&iacute;deo los muy sensibles</a>), para que el desaguisado no derive en severa infecci&oacute;n y se recuperen; llegar&aacute;n as&iacute; &iacute;ntegros al cadalso algunos a&ntilde;os despu&eacute;s. Por la noche, de vuelta con los suyos y el boquete ardi&eacute;ndole, el cachorro ni se imagina que los humanos ya le han catalogado como &ldquo;toro para lidia&rdquo; o &ldquo;morralla para fiesta de pueblo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El transporte del ganado de lidia constituye uno de los aspectos menos conocidos de este crimen, y sin embargo ninguna ejecuci&oacute;n podr&iacute;a empezar de manera m&aacute;s vomitiva.</strong><em>vomitiva</em> Nunca mejor usada la expresi&oacute;n, por cuanto los animales padecen durante el trayecto un aut&eacute;ntico calvario, acostumbrados como est&aacute;n a su repetitiva vida cotidiana. A pesar de que el humano hace &iacute;mprobos esfuerzos por convertirlos en unas &ldquo;malas bestias&rdquo;, son en realidad pac&iacute;ficos herb&iacute;voros. Y como tales sufren la subida al cami&oacute;n, la estabulaci&oacute;n individual y claustrof&oacute;bica, flanqueados quiz&aacute; por colegas con los que establecieron afectos y con quienes tuvieron alguna que otra trifulca, una forma como otra cualquiera de hacerse amigos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por prescripci&oacute;n veterinaria, los pasajeros bovinos no probar&aacute;n bocado durante todo el viaje. Tampoco agua.</strong> Es la &uacute;nica manera de que el tr&aacute;nsito sea &ldquo;productivo&rdquo; y no se produzcan bajas. Ser&iacute;a l&oacute;gico pensar que, en tales condiciones, los pobres animales deber&iacute;an perder cierto peso. &iexcl;Hasta cincuenta kilos en algunos casos! &iexcl;Hablamos de la d&eacute;cima parte en apenas unas horas! Es lo que tiene el ayuno forzado, el estr&eacute;s, los golpes de calor, el miedo, la depresi&oacute;n, el mareo y la diarrea, entre otros factores. Hasta los veterinarios taur&oacute;filos (enti&eacute;ndase el t&eacute;rmino en el presente contexto) reconocen en sus informes que los animales <em>&ldquo;salen del cub&iacute;culo entumecidos, doloridos y mareados&rdquo;</em> (sic). Admiten de igual forma la situaci&oacute;n de estr&eacute;s de los mismos, y <strong>hay quien llega a concluir que, en general, el sufrimiento durante el transporte alcanza mayores niveles que durante la lidia</strong>. Yo no entiendo un carajo de <em>betaendorfinas</em> y <em>cortisoles</em> (tampoco en humanos, y me repugna la pena de muerte), pero con llegar a la [obvia] conclusi&oacute;n de que, en efecto, padecen, tengo suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Hace solo unos d&iacute;as se celebr&oacute; una corrida de rejones en Vitoria-Gasteiz. Nocturna, para m&aacute;s se&ntilde;as, porque esta gente ya no sabe qu&eacute; inventar para atajar la desbandada de las plazas. Con el tiempo (y una llamada an&oacute;nima), nos enteramos de que el evento se cobr&oacute; un total de nueve vidas inocentes, y no seis, como de costumbre. La prensa no lo recogi&oacute; (seguro que por simple desconocimiento), pero al abrir la puerta del cami&oacute;n los veterinarios se encontraron con que tres de los viajeros yac&iacute;an desplomados en el suelo, ya cad&aacute;veres. <strong>&iquest;Qu&eacute; tuvieron que padecer esos animales, fuertes como rocas en origen, para sucumbir de semejante manera?</strong> Pues s&iacute;: un infierno sobre ruedas.
    </p><p class="article-text">
        Es la lidia formal en la plaza &ndash;la faena con luz y taqu&iacute;grafos&ndash; la que sale reflejada en cr&oacute;nicas y tertulias. Pero hay unos &ldquo;da&ntilde;os colaterales&rdquo; de la tauromaquia que la hacen, si cabe, m&aacute;s punzante, m&aacute;s dolorosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kepa Tamames, Kepa Tamames]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/infierno-ruedas-danos-colaterales-tauromaquia_132_4723353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Aug 2014 18:17:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un infierno sobre ruedas: daños colaterales de la tauromaquia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maltrato animal,Derechos animales,Toros,Tauromaquia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carreras de burros: entre lo patético y lo canalla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/carreras-burros-patetico-canalla_132_4750705.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e59ad16-2e16-40e8-b913-3829626a1382_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Carrera de burros en Vitoria-Gasteiz. Foto: ATEA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada 25 de julio se celebra en Vitoria-Gasteiz, capital de Euskadi, una de las muchas carreras de burros que tienen lugar en todo el territorio nacional. En contra de las diferentes, e insuficientes, normativas proteccionistas, los burros son obligados, empujados, zarandeados, golpeados, humillados. Para diversión de los asistentes, acaban sufriendo daños físicos, angustia y terror.</p></div><p class="article-text">
        <strong>No son pocos los lugares de la geograf&iacute;a patria donde se celebran &ldquo;carreras de burros&rdquo;.</strong> Naturalmente, no es que los animalitos queden en un determinado paraje para competir entre s&iacute;, pues en tal caso ser&iacute;a cosa suya. Me refiero a las carreras que, organizadas por pe&ntilde;as, cuadrillas, comisiones festivas y dem&aacute;s entidades de similar pelaje, se valen de pollinos para que estos midan su capacidad atl&eacute;tica. &iquest;Qu&eacute; hay de malo en ello?. <em>&ldquo;</em>La pregunta habr&iacute;a que hac&eacute;rsela a los burros<em>&rdquo;</em>, he o&iacute;do decir a ciertas mentes preclaras, como si los animales no nos contaran a trav&eacute;s de toda una parafernalia gestual sus emociones y su estado an&iacute;mico. Con todo el m&eacute;rito de un t&iacute;tulo acad&eacute;mico, intuyo que no se necesita para seg&uacute;n qu&eacute; apreciaciones. De hecho, no se solicita a nadie el t&iacute;tulo de pediatr&iacute;a para la pertinencia moral de su denuncia por malos tratos a un ni&ntilde;o. &iquest;Qu&eacute; creemos que ha de sentir un beb&eacute; dejado a pleno sol, que adem&aacute;s llora y patalea, colorado como un tomate, sino un extremo desagrado (sufrimiento)?
    </p><p class="article-text">
        Si, en general, las carreras entre animales promocionadas por los humanos merecen una reflexi&oacute;n en s&iacute; mismas, aquellas protagonizadas por determinadas especies se convierten en modelo de escasa virtud moral. <strong>&iquest;Por qu&eacute; precisamente burros?</strong> Acaso esa sea la pregunta clave. Y la respuesta se presenta tan punzante como cierta: porque se trata de animales que en nuestra jerarqu&iacute;a moral ocupan muy bajos estratos de consideraci&oacute;n. <strong>Se les supone tercos, necios e insensibles, cuando est&aacute;n muy lejos de todo eso</strong>, como atestiguan no solo los et&oacute;logos, sino todo aquel que haya tenido la oportunidad de convivir con uno de estos animales, y como en cualquier caso deber&iacute;a dictarnos el m&aacute;s elemental sentido com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A los burros les encanta tratar con los suyos, o pegar brincos porque s&iacute;, o retozar en la arena</strong><a href="http://www.youtube.com/watch?v=WqF8fSH7Nyk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pegar brincos porque s&iacute;, o retozar en la arena</a>; depende. Cosas de burros, en definitiva. Lo que me temo que no les gusta nada es que les trasladen a un escenario festivo (charangas, cohetes, griter&iacute;o), ante miles de personas, y les obliguen a colocarse en la rampa de salida. Para ello hay que &ldquo;convencerles&rdquo;. Y como tienen la (razonable) costumbre de negarse a avanzar hacia lo que presumen desagradable (&iquest;est&uacute;pidos?), se les lleva s&iacute; o s&iacute;, pues al fin y al cabo son meros borricos y no caballos alazanes. El firme de baldosa (con frecuencia mojada) no ayuda, y de hecho sufren una permanente sensaci&oacute;n de inseguridad bajo sus patas. Por eso no avanzan por deseo propio. A menos que se tire de ellos mediante sogas o empuj&aacute;ndoles del trasero. Pero creo que a eso lo llaman &ldquo;por la fuerza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la carrera de burros que m&aacute;s proyecci&oacute;n medi&aacute;tica tiene sea la que se celebra <a href="http://www.youtube.com/watch?v=P9-jZFRrKxs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada 25 de julio en Vitoria-Gasteiz</a>, pomposa capital de Euskadi &ndash;con una <em>Ordenanza Municipal de Protecci&oacute;n Animal</em> reci&eacute;n aprobada y m&aacute;s que lustrosa&ndash;, que, sin embargo, se resiste a cerrar p&aacute;gina. Es cuesti&oacute;n de tiempo. O mejor dir&eacute; &ldquo;de tiempos&rdquo;, porque en pleno siglo XXI ya no caben ciertos espect&aacute;culos, por muy incruentos que sean. Los animalistas llevan a&ntilde;os <a href="http://www.eldiario.es/norte/euskadi/alava/Consejo-Sanidad-Consumo-peticiones-suspension_0_155384716.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunciando</a> tan chusco evento, y el pasado a&ntilde;o, por primera vez, no se produjeron agresiones f&iacute;sicas a los animales durante la prueba. Hasta <a href="http://www.gasteizhoy.com/maroto-asegura-que-los-blusas-daran-un-ejemplo-de-como-ser-respetuosos-con-los-burros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el alcalde garantiz&oacute;</a> en declaraciones p&uacute;blicas que nadie tirar&iacute;a de los pollinos ni los empujar&iacute;a. Vale que un alcalde no est&eacute; obligado a entender de comportamiento asnal&hellip; &iexcl;pero es que hasta el m&aacute;s torpe de la ciudad sabe que un &eacute;quido colocado ah&iacute;, en medio del gent&iacute;o, se queda quieto-parao, sin saber qu&eacute; hacer ni para d&oacute;nde tirar! Bueno, miento&hellip; los animales miraban de reojo al cami&oacute;n que les trajo cada vez que pasaban por ese punto del recorrido. Al parecer, solo <a href="http://www.youtube.com/watch?v=KaDhOEPeUfg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quienes protestaban</a> se percataron del &ldquo;detalle&rdquo;. Sin diplomas acreditativos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Dice algo la normativa proteccionista sobre lo que aqu&iacute; tratamos? Pues s&iacute;. <strong>De forma gen&eacute;rica, los distintos textos de aplicaci&oacute;n proh&iacute;ben &ldquo;Maltratar a los animales o someterlos a cualquier pr&aacute;ctica que les pueda producir sufrimientos o da&ntilde;os y angustia injustificados&rdquo;.</strong><em>&ldquo;Maltratar a los animales o someterlos a cualquier pr&aacute;ctica que les pueda producir sufrimientos o da&ntilde;os y angustia injustificados&rdquo;</em> Parece obvio que el acto afecta a sus elementales intereses de bienestar. Dice tambi&eacute;n que no cabe <strong>&ldquo;Imponerles la realizaci&oacute;n de comportamientos y actitudes ajenas e impropias de su condici&oacute;n o que impliquen trato vejatorio&rdquo;.</strong><em>&ldquo;Imponerles la realizaci&oacute;n de comportamientos y actitudes ajenas e impropias de su condici&oacute;n o que impliquen trato vejatorio&rdquo;</em> No se sabe que los burros, en su medio natural, organicen competiciones con motivo de cada Santiago Ap&oacute;stol, ni que prefieran hacerlo frente a una multitud y la algarab&iacute;a general que en privado. Sospecho que, de poder, elegir&iacute;an quedarse en su parcela, ora pastando, ora echando una siestecita con los colegas. No necesitamos preguntarles, pues ya nos responden con sus ojos, con sus belfos, con sus orejas: est&aacute;n aterrorizados. &iquest;No les parece? Asimismo, la normativa local proscribe sobre el papel <em><strong>&ldquo;Utilizar animales en espect&aacute;culos que puedan herir la sensibilidad de las personas que los contemplan&rdquo;.</strong></em> El pasado a&ntilde;o fueron treinta los y las ciudadanas (cada cual con su filiaci&oacute;n completa) que manifestaron este extremo en una denuncia formal. Los t&eacute;cnicos la desestimaron.
    </p><p class="article-text">
        Pero uno, que ya peina canas, prefiere ver la botella medio llena. Pues sepan que hasta no hace tanto a los burros se les paseaba de bar en bar tras la infame &ldquo;carrera&rdquo;, que les atizaban sin descanso con lo primero que pillaban, o que incluso <strong>se les lleg&oacute; a introducir v&iacute;a rectal hortalizas picantes</strong>, por &ldquo;animarlos&rdquo; en su cometido. Hoy el espect&aacute;culo da sus &uacute;ltimas bocanadas, y ser&iacute;a estupendo que este art&iacute;culo contribuyera a ello. Sus promotores tienen a&uacute;n la oportunidad de acabar de manera digna esta l&uacute;gubre etapa tomando decisiones dignas y plausibles. De persistir la cerraz&oacute;n, ser&aacute;n &ldquo;los tiempos&rdquo; &ndash;y la decencia pol&iacute;tica&ndash; los que les desplacen y cedan paso a aires frescos y modernos. 
    </p><p class="article-text">
        Por cierto&hellip; &iquest;de verdad alguien cree que son los animales los que compiten? &iexcl;Claro que no! En realidad, compiten sus jinetes. Aunque sospecho que ni ellos saben con certeza a qu&eacute;. Porque estos eventos, reconozc&aacute;moslo, oscilan entre lo pat&eacute;tico y lo canalla. Son <em>pat&eacute;ticos</em> en cuanto que nos retratan &ndash;a los humanos&ndash; en nuestros m&aacute;s bajos instintos, creando un escenario de dominaci&oacute;n. Y al tiempo <em>canallas</em>, pues no se me ocurre otro calificativo para quien, pudiendo divertirse de mil formas respetuosas, elige aquella que <a href="http://www.youtube.com/watch?v=Z-fsuHYMMEA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">molesta, duele y ridiculiza</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kepa Tamames, Kepa Tamames]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/carreras-burros-patetico-canalla_132_4750705.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jul 2014 18:51:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carreras de burros: entre lo patético y lo canalla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos animales,Maltrato animal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bonarillo: otra ejecución sumaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/bonarillo-ejecucion-sumaria_132_4809174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f77aecb0-1a0a-4e38-bee7-05209aa6496d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bonarillo: otra ejecución sumaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy se lleva a cabo en Benavente (Zamora) el llamado Toro Enmaromado, un festejo denunciado desde hace años por el maltrato animal que conlleva.</p><p class="subtitle">La entidad animalista ATEA solicitó al alcalde de Benavente que indultara a</p><p class="subtitle">Bonarillo</p><p class="subtitle">, el Toro Enmaromado 2014. La prensa local recogió la noticia y abrió una encuesta: la mayoría de quienes han votado optaron por la compasión. ¿Está cambiando algo en la [rocosa] mentalidad española?</p><p class="subtitle">Los espectáculos basados en el acoso público a animales inocentes generan ciertas preguntas: ¿Qué clase de educación estamos dando a nuestros niños? ¿Merecen sus ejecutores atención sanitaria (pagada por todos) cuando “pierden” una lid que solo ellos promovieron?</p></div><p class="article-text">
        Decididos de antemano lugar y fecha, solo faltaba por concretar la v&iacute;ctima propiciatoria. Es <a href="http://www.youtube.com/watch?v=tsAZVDz8LN4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bonarillo </a>quien hoy ser&aacute; acosado por las calles de Benavente (Zamora), y ejecutado despu&eacute;s con pulcra legalidad en el matadero local. Como antes lo fueron <em>Cortador</em>, <em>Dibujante</em> o <em>Manzanero</em>.
    </p><p class="article-text">
        Sus ac&oacute;litos defienden la <em>tradici&oacute;n</em> (&iquest;qui&eacute;n duda de que en efecto lo es?) con el recurrente argumento de que al toro no se le mata en la v&iacute;a p&uacute;blica &ndash;como s&iacute; sucede en otros lugares patrios&ndash;; de que no se le &ldquo;agrede&rdquo;; de que, en consecuencia, &ldquo;se le respeta&rdquo;. Porque algunos se han empe&ntilde;ado en detectar la <em>agresi&oacute;n</em> y la <em>violencia</em> &uacute;nicamente en el castigo f&iacute;sico, lacerante y cruento. Como si separar a un mam&iacute;fero de su familia, trasladarlo a un escenario desconocido y soltarlo ante el gent&iacute;o vociferante no fuera una agresi&oacute;n en toda regla.
    </p><p class="article-text">
        Pero no nos enga&ntilde;emos: se trata de los mismos que acuden raudos y quejicas al cuartel de la Guardia Civil a denunciar el robo de su cartera (quiz&aacute; no tanto por la documentaci&oacute;n y el dinero cuanto por la foto firmada del Ronaldo ese), o al administrador del bloque en cuanto aparece una pintada sobre su buz&oacute;n, el consabido <em>hijoputa</em> con rotulador indeleble. Mucho me temo que hablamos de los mismos que no aceptar&iacute;an que el tipo del tricornio les espetase entonces que <em>&ldquo;</em>al fin y al cabo, no hay agresi&oacute;n f&iacute;sica por medio&rdquo;, y que <em>&ldquo;</em>robos y gamberradas pict&oacute;ricas las ha habido siempre, por lo que bien pueden considerarse <em>costumbres ancestrales</em>&rdquo;. Los mismos que no reservan la menor pega a las cl&aacute;sicas corridas, ni regalan cr&iacute;tica alguna al Toro de la Vega, tan cercano en lo geogr&aacute;fico y en lo moral.
    </p><p class="article-text">
        Y no lo hacen porque en realidad sus &ldquo;argumentos&rdquo; son apenas groseros disfraces de &ldquo;excusas&rdquo;, o dir&iacute;amos m&aacute;s bien &ldquo;coartadas&rdquo;. De hecho, ni siquiera es cierto eso de que al animal, por defecto, no lo ejecutan <em>in situ</em> y ante una turbamulta de espectadores, muchos de ellos ni&ntilde;os (ahora voy con ello). A veces pasa. Le sucedi&oacute; a <em>Manzanero</em>, por ejemplo, hace tres a&ntilde;os, cuando misteriosamente se rompi&oacute; la maroma nada m&aacute;s salir del chiquero. Apareci&oacute; ante las c&aacute;maras con el horror marcado a fuego en sus ojitos de cristal, y tuvieron que amarrarlo a lo bruto al primer ejemplar de mobiliario urbano que encontraron: una farola.
    </p><p class="article-text">
        Hasta la presentadora de cierto informativo oficial reconoc&iacute;a en directo <a href="http://www.youtube.com/watch?v=2F1jaRcBKTg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la cara de sufrimiento</a> del pobre animal. A la hora del <em>matarile</em> tuvieron la delicadeza, eso s&iacute;, de montar a su alrededor un &ldquo;cord&oacute;n est&eacute;tico&rdquo; de pl&aacute;stico azul, en lo m&aacute;s parecido a una morgue improvisada y cutre. &iexcl;Dios m&iacute;o, qu&eacute; sant&iacute;simo pa&iacute;s el que nos ha tocado en desgracia! Por eso quiero dejar aqu&iacute; un par de reflexiones ajenas al hecho en s&iacute; de la letal agresi&oacute;n a <em>Bonarillo</em> y compa&ntilde;&iacute;a; porque uno est&aacute; ya un poco fatigado de la matraca de la <em>crueldad</em>, de la <em>injusticia</em> y de la <em>barbarie</em> que acompa&ntilde;an a ciertos espect&aacute;culos. Si de verdad portamos en los genes un &aacute;pice de la c&eacute;lebre <em>racionalidad</em>, eso se da por supuesto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>REFLEXI&Oacute;N PRIMERA.</strong> Los ni&ntilde;os de Benavente esperan ansiosos a&ntilde;o tras a&ntilde;o la emocionante fiesta del <span id="mce_11_start"></span>&#65279;Toro Enmaromado<span id="mce_11_end"></span>&#65279;, y todo establecimiento que se precie exhibe orgulloso en el escaparate la fotograf&iacute;a del morlaco de turno, posando desconcertado para la posteridad, presidida la imagen por su po&eacute;tico nombre y el de la ganader&iacute;a. Imagino a los ni&ntilde;os de Benavente dibujando en clase tambaleantes borreguitos y gatos jugando con ovillos de lana. Muchos habr&aacute;n garabateado ya a <em>Bonarillo</em> como regalo a mam&aacute; en su festejado D&iacute;a. Y quiz&aacute;s haya asado esta un cordero para el <em>clan</em>, y el peque&ntilde;o se chupar&aacute; los dedos sin establecer el menor v&iacute;nculo entre plato y dibujo. Y acabar&aacute;n pareci&eacute;ndose a sus mayores, incapaces por igual aqu&eacute;llos de vincular <em>maroma</em> y <em>sufrimiento</em>. Los ni&ntilde;os de Benavente asisten emocionados a una <a href="http://www.youtube.com/watch?v=x-OdWocwOeI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">clase pr&aacute;ctica</a>, e incluso viste uno camiseta solidaria a favor de un tal Iv&aacute;n, seguramente otro peque&ntilde;o de su edad al que golpe&oacute; la vida con una de esas malditas enfermedades raras. Deber&iacute;a considerarse crueldad hacia los ni&ntilde;os seg&uacute;n qu&eacute; modelos educativos.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>REFLEXI&Oacute;N SEGUNDA.</strong> Los <a href="http://www.youtube.com/watch?v=lw-nbxvuYP0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">heridos</a> por las [razonables] embestidas del toro se evac&uacute;an de inmediato en la consabida ambulancia. Y me pregunto yo ahora por qu&eacute; no rechazan amables tal ayuda, mostrando con ello la valent&iacute;a que se supone a todo amante de semejantes festejos. &iexcl;Que exijan ellos mismos ser dejados junto a la talanquera, con la camisa desgarrada y quiz&aacute;s un boquete en el costado, por ver si en el cara a cara con <em>Bonarillo</em> triunfan o fracasan! Ni aun as&iacute; quedar&iacute;a justificada tama&ntilde;a agresi&oacute;n, unilateral y gratuita, pero al menos se mostrar&iacute;a el escenario coherente con el pelaje moral de sus promotores. &iexcl;Que al susodicho paisano le abandonen all&iacute;, con la cabeza abierta y en pleno vah&iacute;do, a su suerte, como de hecho dejar&aacute;n a su suerte poco despu&eacute;s a <em>Bonarillo</em> en su dictaminado final, solo que a este le espera el matarife en su puesto de trabajo: &iexcl;nada que ver! Entiendo que, como m&iacute;nimo, los gastos sanitarios ocasionados por la atenci&oacute;n a los heridos deber&iacute;an serles exigidos a estos &ndash;y a tocateja&ndash;, pues nadie les oblig&oacute; a estar all&iacute; en tan particular jornada. Se me abren las carnes solo de pensar que algunos conciudadanos deben esperar meses a ser operados (si llegan), mientras otros son atendidos de inmediato para reparar las heridas de una batalla a la que fueron por necedad propia.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.laopiniondezamora.es/benavente/2014/05/30/piden-alcalde-indulte-toro-enmaromado/764641.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una entidad animalista solicit&oacute; formalmente al alcalde el indulto de Bonarillo</a>, y explicaba en su carta que &ldquo;indulto&rdquo; no es desde luego la expresi&oacute;n adecuada, pues el animal, que se sepa, no ha cometido falta alguna como para que se le conceda el perd&oacute;n. Hasta el momento, la contestaci&oacute;n brilla por su ausencia. Pero a la prensa local se le ocurri&oacute; la brillante idea de <a href="http://comunidades.laopiniondezamora.es/encuestas/crees_que_debera_indultarse_al_toro_enmaromado-22937/640/?oauth_comprueba=1&amp;hash_user=3ffb482d58cd5516880df307c9c230ca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una encuesta</a>&hellip; &iexcl;y hete aqu&iacute; que la mayor&iacute;a de los votantes se decanta por la piedad! &iexcl;Sorpresas te da la vida!
    </p><p class="article-text">
        <em>Bonarillo</em>, el <span id="mce_16_start"></span>&#65279;<span id="mce_18_start"></span>&#65279;Toro Enmaromado<span id="mce_16_end"></span>&#65279;<span id="mce_18_end"></span>&#65279; de Benavente, como cualquier vaquilla an&oacute;nima de la m&aacute;s m&iacute;sera alquer&iacute;a ib&eacute;rica, engrosa ya, cuando acaso todav&iacute;a disfruta de sus encinas y de sus amigos de manada, la s&oacute;rdida lista de lo que bien podr&iacute;an denominarse Cr&iacute;menes de Lesa Animalidad. Porque a ver si nos vamos enterando de que el <em>sufrimiento</em> es siempre <em>sufrimiento</em>, sea este vacuno, felino o humano, y de que su mera indeseabilidad por parte de la v&iacute;ctima deber&iacute;a ser el principal y &uacute;nico criterio que gu&iacute;e nuestra conducta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kepa Tamames, Kepa Tamames]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/bonarillo-ejecucion-sumaria_132_4809174.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Jun 2014 18:37:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bonarillo: otra ejecución sumaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos animales,Maltrato animal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Animales en publicidad: cuando el pánico parece una sonrisa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/animales-publicidad-panico-parece-sonrisa_132_4868559.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7750350a-27a2-4952-b58a-d794d4008ba7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Animales en publicidad: cuando el pánico parece una sonrisa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fundación FAADA y la Fundación MONA denuncian la campaña viral “Vota a Mono”, realizada por la agencia de publicidad BTOB para la OCU, y destapan el sufrimiento y los abusos que sufren los animales tras muchas imágenes aparentemente inofensivas.</p><p class="subtitle">Cuando parece que un chimpancé sonríe, en realidad está manifestando pánico. Tiby, la chimpancé utilizada en esta campaña, pertenece a un circo y lleva toda su vida, 23 años, viviendo en un remolque o en pequeñas jaulas.</p></div><p class="article-text">
        Un loro multicolor suelta gracietas picaronas; un aterido gatito se deja secar amorosamente por su due&ntilde;a tras caer &ldquo;por descuido&rdquo; a la piscina; un caballo camina con brioso gesto sobre una superficie de ascuas&hellip; Por lo general, no solemos reparar en la trastienda de este tipo de publicidad, quiz&aacute; porque se trata de &ldquo;simple publicidad&rdquo;, al fin y al cabo la hermana menor de las artes esc&eacute;nicas. Pero trastienda hay, sin duda, y no resulta excesivo pensar que, dirigidos los hilos por humanos, los animales, con su estigma de &ldquo;no humanos&rdquo; cosido a la espalda, sean tambi&eacute;n aqu&iacute; meros elementos de <em>atrezzo</em> al servicio de intereses comerciales.
    </p><p class="article-text">
        El extraordinario desarrollo de los medios audiovisuales en los &uacute;ltimos tiempos ha tra&iacute;do consigo un mayor uso de animales en el &aacute;mbito publicitario, siendo utilizados como gancho comercial, bien apelando a los sentimientos positivos que despiertan, bien como meras unidades est&eacute;ticas (ic&oacute;nicas). Al parecer, la aparici&oacute;n de determinados animales en seg&uacute;n qu&eacute; mensajes funciona. Pero las cosas est&aacute;n cambiando. Ricardo Devis, asesor en Estrategia y Comunicaci&oacute;n, dice que &ldquo;la inclusi&oacute;n de animales en los anuncios publicitarios se debe al principio de sustituci&oacute;n necesaria&acute;&rdquo;. Para que nos entendamos: la divulgaci&oacute;n requerida necesita de actores ajenos al producto divulgado.
    </p><p class="article-text">
        Devis, como buen experto, clasifica los diferentes usos de animales en distintas categor&iacute;as, una de ellas bajo el curioso ep&iacute;grafe de &ldquo;nuda comparaci&oacute;n&rdquo;, donde la clave est&aacute;, seg&uacute;n &eacute;l, en la simplicidad de las caracter&iacute;sticas que por lo com&uacute;n se atribuyen a aquellos: el tigre equivale a fiereza; el guepardo significa velocidad; el le&oacute;n representa la fortaleza. A tenor de la insistencia, parece que<strong> el uso de animales en publicidad ofrece muy buenos dividendos a las empresas. </strong>Pero &iquest;es un `buen negocio&acute; para ellos? 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que puede hacerse publicidad sin que ello repercuta de manera negativa en sus actores animales (<a href="http://adnimalsfree.org/aplaudimos-anuncios" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hay muchos y buenos ejemplos</a>). Pero en no pocas ocasiones el anuncio tiene su &ldquo;lado oscuro&rdquo;. Mientras nos resulta familiar leer en los t&iacute;tulos de cr&eacute;dito de las pel&iacute;culas aquello de que <em>Ning&uacute;n animal sufri&oacute; malos tratos durante el rodaje de este film </em>(<a href="http://www.eldiario.es/cultura/cine/Ningun_animal_sufrio_danos_rodaje_0_202980370.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salvo los que murieron a golpes, ahogados o empalados</a>), parece que en el campo de la publicidad las cosas van algo m&aacute;s lentas.
    </p><p class="article-text">
        Al menos, es lo que denuncia la <a href="http://adnimalsfree.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campa&ntilde;a ADnimalsfree</a>, una plausible iniciativa promovida por la <a href="http://faada.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n FAADA</a>, que fija su objetivo en informar y concienciar sobre el indebido trato que sufren muchos de estos &ldquo;actores&rdquo; en ciertas producciones audiovisuales. La experta en comunicaci&oacute;n Marta Molas afirma que &ldquo;cuando colocamos a los animales delante de una c&aacute;mara, dejan de comportarse como ellos mismos, perdidos como est&aacute;n en un mundo que no es el suyo y obligados a un gui&oacute;n que va contra su naturaleza&rdquo;. Pinta l&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        La violencia hacia los animales no se limita, por supuesto, a la agresi&oacute;n directa y activa, sino que hay otras muchas formas de atentar contra sus intereses elementales: obligarles a actuar contra su condici&oacute;n, por ejemplo. Aunque estas maneras de agresi&oacute;n se muestren m&aacute;s sutiles &ndash;y por ello pasen desapercibidas para una gran mayor&iacute;a de la opini&oacute;n p&uacute;blica&ndash;, sus cr&iacute;ticos aseguran que &ldquo;los efectos psicol&oacute;gicos y f&iacute;sicos perdurar&aacute;n para siempre&rdquo;. Podemos recibir aqu&iacute; una breve pero pr&aacute;ctica clase <em>on line</em> sobre &ldquo;gestolog&iacute;a primate&rdquo;:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="http://widget.smartycenter.com/webservice/embed/9359/470511/643/362/0/0" _mce_src="http://widget.smartycenter.com/webservice/embed/9359/470511/643/362/0/0" frameborder="0" height="362" scrolling="no" width="643"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>El spot Vota a Mono ha servido de lanzadera para una campa&ntilde;a informativa sobre las consecuencias que una &ldquo;publicidad deshonesta&rdquo; puede tener para los animales.</strong><em>spot</em><a href="https://www.youtube.com/watch?v=yqJTEwj6gbU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vota a Mono</a> En el <em>spot</em> aparece Tiby como candidato a la cartera de Econom&iacute;a, encorbatado en su despacho y ofreciendo m&iacute;tines a diestro y siniestro. Pero los bonobos, que se sepa, no hacen en su estado natural nada de esto. Es por ello que sus denunciantes hablan sin tapujos de &ldquo;graves abusos&rdquo;. Tiby es propiedad de un circo franc&eacute;s, donde naci&oacute; hace veintitr&eacute;s a&ntilde;os, y en realidad no ha conocido otra cosa que las actuaciones en la pista y una vida trashumante. De hecho, no es la primera vez que participa contra su voluntad en un anuncio (<a href="https://www.youtube.com/watch?v=J1Wu4dfBo0U" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;la reconoces?</a>), lo que da idea del grado de explotaci&oacute;n de estos animales cuando hay un cheque por medio.
    </p><p class="article-text">
        Tiby es el palpable ejemplo de c&oacute;mo la publicidad, adem&aacute;s de un arte, puede presentarse con frecuencia en forma de enga&ntilde;o manifiesto. Porque en los bonobos la &ldquo;sonrisa&rdquo; no representa felicidad, sino p&aacute;nico; porque sus ojos dicen &ldquo;no me gusta&rdquo; cuando nosotros leemos &ldquo;estoy encantado&rdquo;; porque sus gestos, le&iacute;dos con un m&iacute;nimo de &eacute;tica y empat&iacute;a, nos advierten de que Tiby quiere abandonar cuando antes el <em>set</em> de grabaci&oacute;n, pues para ella supone lo que supondr&iacute;a para cualquiera de nosotros: una absurda tortura.
    </p><p class="article-text">
        Las inmensas posibilidades que hoy nos ofrece la recreaci&oacute;n virtual de casi cualquier escena publicitaria convierte al uso de animales en un recurso por completo innecesario. En realidad, es una suerte que la tecnolog&iacute;a pueda brindarnos todo esto, pues despoja a sus obcecados defensores de toda excusa para seguir insistiendo en una mala praxis profesional.
    </p><p class="article-text">
        No deja de resultar parad&oacute;jico que se recurra al uso de animales en publicidad porque nos inspiran buenos sentimientos, y que al mismo tiempo sigamos reserv&aacute;ndoles un estatuto moral tan &iacute;nfimo: simples recursos a nuestra disposici&oacute;n. Quiz&aacute; en este escenario se refleje tambi&eacute;n esa suerte de esquizofrenia moral que ha presidido desde siempre nuestra relaci&oacute;n con ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kepa Tamames, Kepa Tamames]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/animales-publicidad-panico-parece-sonrisa_132_4868559.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 May 2014 18:43:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Animales en publicidad: cuando el pánico parece una sonrisa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos animales,Publicidad engañosa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Teo no se entera: los zoos son cárceles de animales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/teo-entera_132_4929213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9839d507-e439-45b8-b864-5976be740887_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Teo no se entera: los zoos son cárceles de animales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Tienes previsto aprovechar las vacaciones para llevar a los niños al zoo? Quizá nunca te hayas parado a pensar en que la cautividad conlleva terribles consecuencias para los animales. Los niños, como Teo, viven en la ignorancia de esa realidad. Es tu responsabilidad como adulto no alimentar su ingenuidad.</p><p class="subtitle">Los zoos aún son percibidos por mucha gente como “perfectas residencias para los animales”. Pero el joven Marius descubrió en sus propias carnes que apenas se trata de un escenario de cartón piedra, donde casi todo es engolada publicidad.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Teo es un ni&ntilde;o simp&aacute;tico y divertido a quien le gustan mucho los animales y la naturaleza&rdquo;. Esta viene a ser la <a href="http://www.dailymotion.com/video/x194k8s_22-teo-visita-el-zoo_shortfilms" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presentaci&oacute;n de Teo en su visita al zoo local</a>. Para incondicionales, supongo; aunque a m&iacute; Teo siempre me pareci&oacute; un ni&ntilde;o entre repelente y mega&ntilde;o&ntilde;o, y sobre todo un perfecto ingenuo. Pues bien, si ten&iacute;a alguna duda, se me despeja tras saber que el muchachito no tiene mejores planes para el domingo por la ma&ntilde;ana que acercarse al zool&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Teo cree que los animales residentes en el zoo son felices, unos suertudos que disfrutan del resort tras conseguir una plaza entre multitud de aspirantes, que mueren de viejecitos y que el Director, compungido por tan irreparable p&eacute;rdida, se ocupa de que sus cenizas sean esparcidas por la tierra que vio nacer a sus antepasados: &Aacute;frica, Am&eacute;rica, Ocean&iacute;a&hellip;</strong><em>resort</em> Teo debe de pensar sin duda bobadas de tal pelo, m&aacute;s si cabe tras la dominical visita junto a su hermano peque&ntilde;o, invitados ambos por t&iacute;a Rosa, otra que tal baila. Teo no se entera.
    </p><p class="article-text">
        Como Teo, mucha gente sigue percibiendo los parques zool&oacute;gicos como &ldquo;para&iacute;sos para los animales&rdquo;: el lugar so&ntilde;ado por leones, monos y flamencos. Hasta puede que <a href="http://www.igualdadanimal.org/noticias/7117/matan-un-bebe-jirafa-en-el-zoo-de-copenhague" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marius</a> &ndash;con sus facultades f&iacute;sicas y mentales intactas&ndash; llegara a pensar algo similar en su cabecita de jirafa adolescente. Pero ni tiempo tuvo el pobre de rectificar en sus creencias, desplomado desde las alturas tras el disparo de un trabajador del centro. &iquest;Sacrificio humanitario? Pues no, porque, como se ha apuntado, Marius estaba perfectamente sano. Pero cometi&oacute; el error de no portar genes &ldquo;demasiado originales&rdquo;, y eso lo convert&iacute;a en un ejemplar &ldquo;sin inter&eacute;s para el programa de reproducci&oacute;n del que formaba parte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente tiene derecho a protestar. Pero, por supuesto, nos ha sorprendido&rdquo;, declar&oacute; Tobias Stenbaeck, portavoz del zool&oacute;gico de la capital. Sin otras valoraciones perif&eacute;ricas, el sr. Stenbaeck me parece lo m&aacute;s parecido a un <em>tontaina</em>, en su estricta acepci&oacute;n moral. Porque hay que serlo para &ldquo;sorprenderse&rdquo; por las protestas de la gente ante tan  burda muerte. Mucho m&aacute;s despu&eacute;s de conocer que el animal fue fr&iacute;amente descuartizado ante el p&uacute;blico que en esos momentos visitaba el recinto, numerosos ni&ntilde;os incluidos. &iexcl;En Copenhage! Los signos de admiraci&oacute;n tambi&eacute;n son muestra de notable ingenuidad (la m&iacute;a, en este caso), al creer que, traspasadas ciertas fronteras, se entra en una nueva dimensi&oacute;n. Seguro que hay importantes avances por aquellos lares respecto a estos, aunque conviene recordar igualmente que hablamos del mismo pa&iacute;s cuyas autoridades se aferran a la pueril coartada cultural para defender la <a href="https://www.google.es/search?q=matanza+calderones+feroe&amp;tbm=isch&amp;tbo=u&amp;source=univ&amp;sa=X&amp;ei=7bJLU4ToEM-z0QXL3YCoAw&amp;ved=0CDQQsAQ&amp;biw=1440&amp;bih=805" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">matanza anual de calderones.</a>
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a pensarse que la muerte de Marius entra de lleno en lo estad&iacute;sticamente anecd&oacute;tico. Pero <a href="http://infozoos.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Infozoos</a> cifra en varios miles los animales que son sacrificados cada a&ntilde;o en los distintos zool&oacute;gicos europeos, escalofriante guarismo que no desmiente la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Asociaci%C3%B3n_Europea_de_Zoos_y_Acuarios" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Europea de Zoos y Acuarios</a> (EAZA, por sus siglas en ingl&eacute;s). Seg&uacute;n Infozoos, &ldquo;se trata en la mayor&iacute;a de los casos de peque&ntilde;os mam&iacute;feros, por lo que no llaman tanto la atenci&oacute;n como el caso de Marius. Pero desde un punto de vista &eacute;tico estas muerte son por igual condenables&rdquo;. Pues s&iacute;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Teo, chaval, ent&eacute;rate: los zoos son c&aacute;rceles de animales, centros sin inter&eacute;s alguno en la conservaci&oacute;n de especies ni en el bienestar altruista de sus inquilinos, meros negocios donde impera la l&oacute;gica comercial de la m&aacute;xima rentabilidad con la m&iacute;nima inversi&oacute;n, simples centros de operaciones que se intercambian material, y que eliminan material cuando la Junta Directiva considera que hay excedentes.</strong><em>material</em><em>excedentes</em>
    </p><p class="article-text">
        Pero <em>material</em> y <em>excedentes</em> son en este caso vidas &uacute;nicas e irrepetibles, como mismamente lo es la tuya. &iquest;Te preguntaste alguna vez si aquellos monos o aquellos leones eran de verdad los mismos que en tu anterior visita? &iquest;Hubieras seguido pensando lo mismo si la casualidad te hubiera atrapado de visita en el zoo de Copenhague durante la aparatosa muerte del gigant&oacute;n con piel de terciopelo? Por eso ejecutaron a Marius: meramente para &ldquo;hacer sitio&rdquo; a otros reos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kepa Tamames]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/teo-entera_132_4929213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Apr 2014 18:59:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Teo no se entera: los zoos son cárceles de animales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Zoológicos,Derechos animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[ETB: engullir ranas vivas forma parte del guión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/etb-arrancar-mordiscos-visceras-abierto_132_4956189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f86f2b2-9158-488b-b785-ad5259baf5a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="ETB: engullir ranas vivas forma parte del guión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">/* Font Definitions */@font-face	{font-family:"Cambria Math";	panose-1:2 4 5 3 5 4 6 3 2 4;	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:auto;	mso-font-pitch:variable;	mso-font-signature:-536870145 1107305727 0 0 415 0;} /* Style Definitions */p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal	{mso-style-unhide:no;	mso-style-qformat:yes;	mso-style-parent:"";	margin:0cm;	margin-bottom:.0001pt;	mso-pagination:widow-orphan;	font-size:12.0pt;	font-family:"Times New Roman";	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";	mso-ansi-language:ES;}.MsoChpDefault	{mso-style-type:export-only;	mso-default-props:yes;	font-size:10.0pt;	mso-ansi-font-size:10.0pt;	mso-bidi-font-size:10.0pt;}@page WordSection1	{size:612.0pt 792.0pt;	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;	mso-header-margin:36.0pt;	mso-footer-margin:36.0pt;	mso-paper-source:0;}div.WordSection1	{page:WordSection1;}</p><p class="subtitle">El consejo editor de El caballo de Nietzsche insta a sus lectores a ver los vídeos vinculados a este texto, para que puedan hacerse una idea cabal del alcance de las denuncias. Advertimos de que las imágenes pueden herir su sensibilidad, aunque sean producidas por Globomedia y emitidas por ETB en horario de máxima audiencia.</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La Asociaci&oacute;n para un Trato &Eacute;tico con los Animales (<a href="http://www.ateaweb.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">ATEA</a>) denuncia el maltrato animal que se lleva a cabo, de forma habitual, en el programa de ETB El Conquistador del Fin del Mundo.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Un entramado de tablas hace las veces de mesa para los comensales, y sobre ella varias cacerolas de barro, cubiertas. Enfrente, a una prudencial distancia y en disciplinado orden, dos grupos de personas vestidas con harapos de dise&ntilde;o esperan &oacute;rdenes. Se trata de gente que intenta sobrevivir en medio de la selva sudamericana. El escenario resulta premeditadamente informal.
    </p><p class="article-text">
        El presentador, al m&aacute;s puro estilo <em>macho alfa</em>, ofrece las oportunas instrucciones para llevar a cabo la prueba:
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&ldquo;Aquel o aquella que designe el capit&aacute;n deber&aacute; comerse vivos los animales que contenga el recipiente. &iexcl;Suerte!&rdquo;</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La c&aacute;mara recoge muecas de repulsa, caritas de asco, pero nadie muestra especial desaprobaci&oacute;n ni &eacute;tica ni est&eacute;tica: forma parte del gui&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A una de las concursantes le toca en suerte una rana de considerables dimensiones. Esta, una vez atrapada, patalea con desesperaci&oacute;n tratando in&uacute;tilmente de escapar. Nada extra&ntilde;o, por otra parte: el comportamiento que se espera de cualquier batracio en semejante tesitura. Pudiera decirse que tambi&eacute;n la pataleta forma parte del gui&oacute;n. La chica le asesta sin pensarlo varios contundentes mordiscos al tiempo que tira de su cuerpo, y acaba por engullir al mutilado animal con absoluta groser&iacute;a. Se queja de que su v&iacute;ctima <em>&ldquo;tiene mucho hueso&rdquo;</em>, a lo que un compa&ntilde;ero de aventura, por poner las cosas anat&oacute;micas en su sitio, a&ntilde;ade: <em>&ldquo;No te preocupes, que es cart&iacute;lago&rdquo;</em>. Arantxa no puede evitar un eructo, y el chiste f&aacute;cil no se hace esperar: <em>&ldquo;Es la rana&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Otro concursante desmiembra, imp&uacute;dico, una especie de n&eacute;cora antes de trag&aacute;rsela a pedazos. Uno m&aacute;s descubre en su recipiente una escurridiza anguila, a la que descabeza a dentelladas tras &iacute;mprobos esfuerzos. Muestra despu&eacute;s el valiente muchacho la prueba de tan insigne haza&ntilde;a: su boca rezumando sangre.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; relatado, bien pudiera parecer que <a href="http://www.eitb.com/es/videos/detalle/1937108/video-juego-inmunidad-degustacion-bichos--el-conquis-10/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la escena anterior</a> corresponde a una peli <em>gore</em> de bajo presupuesto, o a la desquiciante trama de una novela urdida por mente perversa. Pero se trata de la m&aacute;s pura y dura realidad. M&aacute;s en concreto,<strong> hablamos del programa El Conquistador del Fin del Mundo (El Conquis, para los amigos), orquestado por Euskal Telebista (ETB) </strong><em>El Conquis</em>y por tanto sufragado a escote con el erario vasco, detalle que agrava si cabe el hecho, pero que a las v&iacute;ctimas poco les importa, imagino.
    </p><p class="article-text">
        En un cap&iacute;tulo anterior confinaron a dos peces en sendas pozas naturales y obligaron a las concursantes a matarlos a lanzazos. No hab&iacute;a prisa por terminar la bacanal, y, con tal de que se cumpliera el gui&oacute;n, el presentador orden&oacute; devolver a uno de los animales a la poza para que siguiera siendo alanceado. <a href="http://www.youtube.com/watch?v=Tcrn-peDGGY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La escena</a> termina con los peces heridos de muerte, coleando ya por puro protocolo y ahog&aacute;ndose impotentes fuera del agua. Gan&oacute; Arantxa, y perdimos todos.
    </p><p class="article-text">
        Pero el ansia de sangre de la productora no pareci&oacute; quedar satisfecha, a tenor de los machetazos que asesta ante la g&eacute;lida c&aacute;mara otro participante a <a href="http://www.youtube.com/watch?v=5qm8YV5YIXY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una serpiente que pasaba por all&iacute;</a>, camino de su casa o dando un paseo matutino, eso ni lo s&eacute; ni me importa. Ya en 2009 <a href="http://www.animanaturalis.org/n/9473" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo denunci&oacute; la asociaci&oacute;n AnimaNaturalis</a>, y hasta <a href="http://www.naiz.info/eu/actualidad/noticia/20140212/aranzadi-denuncia-el-maltrato-de-animales-en-el-programa-el-conquistador-del-fin-del-mundo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una organizaci&oacute;n conservacionista lo denunci&oacute; tambi&eacute;n en los medios</a>, manifestando su desaz&oacute;n porque les hab&iacute;an chafado en unos minutos la labor de a&ntilde;os, inmersos como estaban en plena campa&ntilde;a de concienciaci&oacute;n escolar para tratar de desterrar de la mente de los ni&ntilde;os la absurda mala fama que &ldquo;arrastran&rdquo; los ofidios. Yo no entiendo mucho de serpientes, pero supongo que por fuerza ha de dolerles un machetazo en la cabeza, dotadas como est&aacute;n de un sistema nervioso centralizado, como lo estamos de hecho todos cuantos leemos estas l&iacute;neas. <strong>&iquest;De verdad resulta tan dif&iacute;cil empatizar con quienes compartimos naturaleza vertebrada?</strong><em>vertebrada</em>
    </p><p class="article-text">
        Y quiz&aacute; tenga su gracia lo de <a href="http://www.youtube.com/watch?v=jqBmMJT0WK0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arrancar a mordiscos la carne de un cerdo abierto en canal</a> &ndash;al menos tuvieron el detalle de que este estuviera muerto&ndash;, aunque muchos no conseguimos v&eacute;rsela por ning&uacute;n sitio. Ser&aacute; que nos manejamos con un sentido del humor diferente. O que nos hemos le&iacute;do el Art&iacute;culo 13.a de la <a href="http://academic.uprm.edu/rodriguezh/HTMLobj-139/DERECHOS_ANIMAL_UNESCO.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos del Animal</a>. M&aacute;s all&aacute; de la agresi&oacute;n objetiva y gratuita a los animales, estaremos de acuerdo en que estos hechos en poco o nada favorecen la imagen de una comunidad pol&iacute;tica, la vasca en este caso.
    </p><p class="article-text">
        He tomado como punto de partida un caso concreto, pero apenas es este un simple ejemplo del<strong> uso y abuso de ciertos animales que se prodiga en determinados programas de televisi&oacute;n</strong>: de manera burda en algunas ocasiones, m&aacute;s sutil en otras, pero siempre lesivos para ellos.
    </p><p class="article-text">
        Siendo as&iacute;, debe tomarse tambi&eacute;n este texto como denuncia a todos esos espacios de la tele que recurren a la presencia de <strong>animales en el plat&oacute; como mero atrezzo</strong><em>atrezzo</em>: tigres aterrorizados por el resplandor de los focos, perros temerosos de los aplausos, y no hablemos ya de los insectos y gusanos que servir&aacute;n de &ldquo;asquerosa comida&rdquo; a concursantes &aacute;vidos de fama, por ef&iacute;mera y palurda que esta sea. Y hasta creo que merecer&iacute;a una muy seria reflexi&oacute;n el contenido de [supuestos] chistes y gracietas que desde luego no tienen en cuentan la terrible realidad de la que se nutren.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kepa Tamames, Kepa Tamames]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/etb-arrancar-mordiscos-visceras-abierto_132_4956189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Apr 2014 18:54:52 +0000]]></pubDate>
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