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    <title><![CDATA[elDiario.es - Andrew Richards]]></title>
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      <title><![CDATA[Muerte de un trabajador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/muerte-trabajador_1_4990910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d92a433-728b-4ff8-a301-934afb397e8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muerte de un trabajador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las altas cifras de mortalidad son una muestra de las débiles o inexistentes  protecciones para muchos trabajadores en la mayoría de los países en  desarrollo</p></div><p class="article-text">
        El 7 de febrero de 2014, Ant&ocirc;nio Jos&eacute; Pita Martins muri&oacute; en el trabajo. Con 55 a&ntilde;os, se convirti&oacute; en el tercer trabajador en morir durante la construcci&oacute;n del estadio de f&uacute;tbol de Manaus, en Brasil. A ellos hay que sumar otros tres trabajadores muertos en los estadios en construcci&oacute;n en Sao Paulo y Brasilia para el Mundial que se celebrar&aacute; el pr&oacute;ximo verano. Sin embargo, estas estad&iacute;sticas deplorables palidecen en comparaci&oacute;n con las de Catar, sede del torneo en 2022. El 24 de enero de 2014, <a href="http://www.theguardian.com/world/2014/jan/24/qatar-2022-world-cup-185-nepalese-workers-died-2013" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Guardian inform&oacute; que 185 trabajadores nepaleses de la construcci&oacute;n murieron tan s&oacute;lo en 2013</a> como consecuencia de las p&eacute;simas condiciones de trabajo, similares a la esclavitud. La Confederaci&oacute;n Sindical Internacional (CSI) ha pintado un panorama a&uacute;n m&aacute;s horrendo. Dada la necesidad de Qatar de captar entre 500.000 y un mill&oacute;n de trabajadores adicionales de Nepal, India y otros pa&iacute;ses del sur de Asia y &Aacute;frica para completar sus preparativos para 2022, la CSI ha advertido de que, con las tasas de mortalidad actuales, <a href="http://www.ituc-csi.org/qatar-2022-world-cup-risks-4000?lang=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 4.000 trabajadores</a> se arriesgan a perder su vida &ldquo;antes de que la pelota empiece a rodar&rdquo; en 2022.
    </p><p class="article-text">
        Los preparativos para el evento deportivo m&aacute;s importante del mundo, obviamente, generan publicidad, y en parte es por ello que organizaciones como la CSI o Amnist&iacute;a Internacional est&aacute;n poniendo de relieve el sufrimiento que supone. Sin embargo, este sufrimiento representa s&oacute;lo la punta de un enorme iceberg en comparaci&oacute;n con las condiciones de trabajo deplorables y las muertes sufridas por millones de trabajadores en todo el mundo, especialmente en los pa&iacute;ses en desarrollo. En septiembre de 2005, la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT) inform&oacute; que <a href="http://www.ilo.org/global/about-the-ilo/newsroom/news/WCMS_005176/lang--en/index.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aproximadamente 2,2 millones de personas mueren a causa de accidentes y enfermedades relacionados con el trabajo cada a&ntilde;o</a>. Y a&ntilde;adi&oacute; que esta cifra probablemente sea una subestimaci&oacute;n debido a la mala presentaci&oacute;n de informes y sistemas de cobertura en muchos pa&iacute;ses en desarrollo. Por ejemplo, en 2005 la India inform&oacute; tan s&oacute;lo de 222 accidentes mortales en el lugar de trabajo, mientras que la Rep&uacute;blica Checa, con una poblaci&oacute;n activa que representa aproximadamente el 1% de la de la India, inform&oacute; de 231. Es por ello que la OIT estima que el n&uacute;mero real de accidentes mortales en la India asciende a 40.000.
    </p><p class="article-text">
        Estas cifras tan altas de mortalidad son una muestra de las d&eacute;biles o inexistentes protecciones para muchos trabajadores en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses en desarrollo. Ciertas actividades econ&oacute;micas presentes tanto en los pa&iacute;ses industrializados como en los pa&iacute;ses en desarrollo, como la miner&iacute;a y la construcci&oacute;n, son inherentemente peligrosas, pero las tasas de mortalidad en estos sectores son mucho m&aacute;s altas para los trabajadores del mundo en desarrollo. Al mismo tiempo, hay sectores econ&oacute;micos que se han concentrado en gran medida en el mundo en desarrollo - por ejemplo, la producci&oacute;n textil en el sur y el sudeste de Asia- que son conocidos por sus reg&iacute;menes laborales brutales y peligrosos, con horas de trabajo excesivas, salarios bajos y el uso de trabajo infantil. En Bangladesh, por ejemplo, la industria del vestido tiene un valor de 20.000 millones d&oacute;lares, emplea a 4 millones de trabajadores y representa el 80 % de las exportaciones del pa&iacute;s. Sin embargo, los 1.129 trabajadores que murieron cuando la f&aacute;brica Rana Plaza se derrumb&oacute; encima de ellos el 24 de abril de 2013 ganaban 38&rsquo;50 d&oacute;lares al mes.
    </p><p class="article-text">
        Estos sectores son tambi&eacute;n conocidos por su represi&oacute;n de los sindicatos. Aunque la Derecha se dedica a ridiculizar a los sindicatos por ser instituciones anticuadas que obstruyen el funcionamiento del capitalismo global, al final son los sindicatos los &uacute;nicos capaces de garantizar el bienestar econ&oacute;mico y f&iacute;sico de los trabajadores. Precisamente por esta raz&oacute;n los sindicatos y los sindicalistas son reprimidos y perseguidos en gran parte del mundo en desarrollo, tanto por empresas multinacionales como nacionales, a menudo en connivencia con los gobiernos, desesperados por atraer la inversi&oacute;n extranjera a trav&eacute;s de la presencia de un amplio suministro de mano de obra barata.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2006, la CSI ha monitoreado la violaci&oacute;n global de los derechos sindicales. Mientras que el poder de los sindicatos en los pa&iacute;ses industrializados ha disminuido en general en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, esta disminuci&oacute;n no es nada en comparaci&oacute;n con la situaci&oacute;n desesperada de los dirigentes sindicales y sindicalistas en gran parte del mundo en desarrollo. Por ejemplo, 18 sindicalistas fueron asesinados en Colombia en 2012; 21 trabajadores camboyanos permanecen en la c&aacute;rcel por participar en huelgas en enero de 2014; 91 miembros del sindicato turco KESK fueron detenidos en junio de 2013. En t&eacute;rminos de represi&oacute;n global, Guatemala, notorio por sus reg&iacute;menes laborales feroces en la producci&oacute;n de pl&aacute;tanos y otras frutas, se ha convertido en el pa&iacute;s m&aacute;s peligroso del mundo para los sindicalistas. Desde 2007, al menos 53 l&iacute;deres sindicales y representantes han sido asesinados, adem&aacute;s de innumerables actos de intento de asesinato, tortura, secuestros y amenazas de muerte sufridas por otros. Una de las v&iacute;ctimas m&aacute;s recientes del pa&iacute;s, Marlon Dagoberto V&aacute;squez L&oacute;pez, activista y miembro del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Construcci&oacute;n y Servicios de Guatemala, ten&iacute;a tan solo diecinueve a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        De vuelta en Manaus, el ministro de Deportes de Brasil ofreci&oacute; sus condolencias a la familia de Antonio Jos&eacute; Pita Martins. Sin embargo, con la protecci&oacute;n adecuada en un lugar de trabajo cuyos inherentes peligros se han exacerbado, como en todas partes, por los vastos intereses comerciales en juego, habr&iacute;a vivido para disfrutar de los frutos de su trabajo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrew Richards]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Mar 2014 19:52:47 +0000]]></pubDate>
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