<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Lara Hernández]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lara_hernandez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lara Hernández]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/511494" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La dignidad no se compra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dignidad-compra_129_4490842.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/955c590b-bd43-4094-919f-a8f6628f0e6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La dignidad no se compra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La importancia de recuperar el pulso en las calles pasa necesariamente por trabajar, impulsar y participar en fechas como este 29 de noviembre</p></div><p class="article-text">
        No paramos de leer en distintos medios de comunicaci&oacute;n, en discursos e incluso a lo largo y ancho de las redes sociales algo que todo el mundo acepta ya como un lugar com&uacute;n: y es que tenemos un acervo de movilizaciones sociales a las que hay que dar expresi&oacute;n pol&iacute;tica. Que venimos viviendo un ciclo de movilizaci&oacute;n social, sindical y pol&iacute;tica que hemos de lograr convertir en poder institucional. Articular los mecanismos para llevar a las instituciones lo que antes hemos exigido en las calles se concibe como una de las tareas prioritarias de la izquierda organizada, y sin embargo, lo que hoy est&aacute; en juego tiene que ver m&aacute;s bien con el ser capaces de disolver ese &ldquo;antes&rdquo;. No puede ser que los debates actuales se cifren en torno al agotamiento de la movilizaci&oacute;n social. Ahora es el momento de decir alto y claro que llevaremos a las instituciones lo que seguimos reclamando en las calles, porque las pol&iacute;ticas que planteamos se oponen al poder y el sendero que nos lleva de la movilizaci&oacute;n a la instituci&oacute;n, nunca se hab&iacute;a mostrado con tanta claridad como ahora. Gobernar hoy, no significa lo mismo que gobernar ayer. Hoy se trata de tomar el poder.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo que ya no cabe prometerle a la gente que cuando vaya a votar, deposite la papeleta y regrese a casa esperando que cierta clase pol&iacute;tica les represente, hoy afirmamos que las consignas contra este r&eacute;gimen forman parte ya del sentido com&uacute;n. Igual que eso ha cambiado, tambi&eacute;n la forma de entender la gobernanza desde las instituciones ha variado. Y en este sentido, es esencial el debate en torno al programa, es decir qu&eacute; queremos llevar a la instituciones. Qu&eacute; cosas son las que nos colocan m&aacute;s all&aacute; de la identidad que nos demos a nosotros mismos.
    </p><p class="article-text">
        En el eje que se perfila hoy con claridad, en el eje ruptura o transici&oacute;n, tenemos claro que somos ruptura. Somos un proceso constituyente frente a un poder constitutido y en esa medida somos conscientes de que el poder constituido se va a defender, y s&oacute;lo contar con militancia organizada en espacios de unidad popular nos va a posibilitar materializar nuestras pol&iacute;ticas. De nada vale decir que ma&ntilde;ana nacionalizaremos un espacio si no vamos a poder movilizar a la ciudadan&iacute;a, a las mayor&iacute;as sociales que van a situarse en la puerta, frente a ese lugar. Las Marchas de la Dignidad junto con las Mareas Ciudadanas y plataformas de movilizaci&oacute;n social como la PAH, son sin lugar a dudas, los primeros y m&aacute;s fundamentales espacios de construcci&oacute;n de la convergencia social y pol&iacute;tica. Pero hay tres caracter&iacute;sticas que diferencias a las Marchas de anteriores espacios de movilizaci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, &eacute;stas sit&uacute;an el trabajo como elemento central, dirigi&eacute;ndose a un sector poblacional que se sinti&oacute; menos apelado por el movimiento 15M, construido en torno al eje de lo ciudadano.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, las Marchas se han desarrollado en torno a un programa concreto. Son el espacio pol&iacute;tico donde se ha logrado articular los puntos program&aacute;ticos m&aacute;s comunes para la ciudadan&iacute;a: pan, trabajo y techo. Exigencias que expresan los derechos, deberes y necesidades b&aacute;sicas que institucionalmente s&oacute;lo la izquierda organizada y presente en las calles ha sido capaz de llevar las instituciones. (Nota a pie de p&aacute;gina: Basta recordar que Izquierda Unida llev&oacute; tres iniciativas parlamentarias al Congreso de los Diputados bajo el nombre de &ldquo;pan, trabajo y techo&rdquo; para garantizar una renta m&iacute;nima, un plan de empleo y de formaci&oacute;n as&iacute; como la daci&oacute;n en pago y la moratoria de los desahucios).
    </p><p class="article-text">
        En tercer y &uacute;ltimo lugar, en espacios como este se produce la verdadera des-espectacularizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica en dos sentidos. Las Marchas de la dignidad se ha configurado como una plataforma al estilo de toda la vida, un espacio de militancia cl&aacute;sico en el que se ha dado una generaci&oacute;n de relaciones, de espacios de encuentro y convivencia a diferentes niveles (no hay estructuras verticales u &oacute;rganos sino comit&eacute;s locales, asambleas estatales, etc&hellip;) construidos en torno a otro de sus elementos diferenciales: la articulaci&oacute;n en torno al territorio. Sus asambleas y comit&eacute;s est&aacute;n presentes en todos los lugares y se constituyen en torno a un programa com&uacute;n, lo que permite la construcci&oacute;n de poder popular en un marco de convergencia. La descentralizaci&oacute;n que parte de la movilizaci&oacute;n dise&ntilde;ada en torno a un programa com&uacute;n, permite diseminar por todo el territorio espacios de construcci&oacute;n de poder popular en torno a los cuales se articulan procesos de convergencia de actores sociales y pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, tambi&eacute;n presentan una serie de l&iacute;mites. Uno de ellos es la propia realidad actual de la movilizaci&oacute;n social. El Curriculum Vitae de las Marchas presenta un &uacute;nico y ejemplar hito: el pasado 22 de marzo, en el que cientos de miles de personas de todas las edades, procedencias, y condici&oacute;n social salieron a las calles de la capital a exigir un futuro y un pa&iacute;s digno. La importancia de recuperar ese pulso en las calles pasa necesariamente por trabajar, impulsar y participar en fechas como este 29 de noviembre. Porque sobran los motivos para seguir llenando las calles de lucha. Las Marchas son distintas formas de ver la funci&oacute;n de la convergencia, hay varios actores pol&iacute;ticos y sociales que entienden de distinta forma los procesos de convergencia y los procesos de acumulaci&oacute;n de fuerzas. Podr&iacute;amos ver el vaso medio vac&iacute;o y dudar de la posibilidad de apostar por convocatorias unitarias si dejamos que las disputas marquen el ritmo del reloj. Y sin embargo, necesitamos ver el vaso medio lleno. Entender que los matices ya no son lo fundamental, que las denominaciones son lo de menos, que el neoliberalismo ha logrado que gente diferenciada y diversa se siente a trabajar en torno a unas mismas contradicciones. De nosotras y nosotros depende desbordar el vaso, una de cuyas gotas, que a su vez define los retos ante el futuro, es consolidar los movimientos sociales en general y espacios como las Marchas de la dignidad, en concreto. Espacios que se sit&uacute;en del lado de la movilizaci&oacute;n social en el eje de la ruptura. Porque como reza una de las frases del manifiesto: <em>quien no defiende sus derechos pierde la dignidad, y la dignidad no se compra.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lara Hernández, Alfredo Almendro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dignidad-compra_129_4490842.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Nov 2014 12:46:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/955c590b-bd43-4094-919f-a8f6628f0e6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="65808" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/955c590b-bd43-4094-919f-a8f6628f0e6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="65808" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La dignidad no se compra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/955c590b-bd43-4094-919f-a8f6628f0e6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Marchas de la dignidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La campaña de los comunes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/campana-comunes_129_3953910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta campaña no va a ser como la anterior. Si el 20D logró romper la hegemonía del bipartidismo. Esta campaña romperá un imaginario histórico en el ámbito de la izquierda y abrirá la posibilidad de dejar fuera a Rajoy del Gobierno</p></div><p class="article-text">
        No hace mucho tiempo pod&iacute;amos leer en Twitter el texto de un dirigente hist&oacute;rico que rezaba as&iacute;: &ldquo;Este no es un momento hist&oacute;rico, ni lo fueron las &uacute;ltimas elecciones. Este es otro momento m&aacute;s de los que nos ha tocado vivir&rdquo;. No es f&aacute;cil resumir a la perfecci&oacute;n y en 140 caracteres la dificultad que tiene una cierta tradici&oacute;n en observar c&oacute;mo las cosas cambian como nunca antes. No nos resignemos a pensar que este es &ldquo;otro momento m&aacute;s&rdquo;. Todo lo contrario. El viejo mundo vacila. Ha llegado la hora de reivindicar nuestro derecho a la alegr&iacute;a, nuestro derecho a so&ntilde;ar e ilusionarnos con lo que est&aacute; por construir. Basta de aguafiestas, basta ya de hacerle el juego a aquellos que quieren que todo siga igual.
    </p><p class="article-text">
        Tomemos aliento e impulso de cara al futuro. Tenemos que recordar que hace cinco a&ntilde;os inundamos las plazas de este pa&iacute;s cuando nos cre&iacute;an callados para siempre. Recordemos que hace ya unos meses abrimos las puertas y ventanas de las instituciones. Y hoy seguimos levantando alfombras. Debemos cuestionar los relatos que inundan las portadas y llenan las encuestas.
    </p><p class="article-text">
        Durante la pasada noche electoral del 20D hasta los m&aacute;s esc&eacute;pticos se vieron obligados a aceptar que quienes dec&iacute;an que el PP se iba a llevar un batacazo formidable no confund&iacute;an sus deseos con la realidad; que la idea de que un voto oculto conservador finalmente &ldquo;le sacar&iacute;a las casta&ntilde;as del fuego al PP&rdquo; carec&iacute;a absolutamente de fundamento. Ese d&iacute;a, el PP obtuvo los votos que pudo, no tuvo m&aacute;s por d&oacute;nde rascar. P<a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/PP-perdido-dicen_6_518008221.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arafraseando a Carlos Elordi</a>,&nbsp;&iquest;qui&eacute;n ha dicho que el 26J vaya a ganar el PP?
    </p><p class="article-text">
        Y es que esta campa&ntilde;a no va a ser como la anterior. Si el 20D logr&oacute; romper la hegemon&iacute;a del bipartidismo. Esta campa&ntilde;a romper&aacute; un imaginario hist&oacute;rico en el &aacute;mbito de la izquierda y abrir&aacute; la posibilidad de dejar fuera a Rajoy del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos levantar una ola de esperanza que recorra todo el Estado de punta a punta y no un relato para condicionar pol&iacute;ticas. Nosotras, el pueblo, somos el verdadero motor del cambio. Nosotras, las que desde nuestra cotidianidad lanzamos esta campa&ntilde;a, seremos las protagonistas de la gran batalla en un tablero que se ha simplificado m&aacute;s que nunca. Y eso lo lograremos si colocamos de nuevo a las personas en el centro de la pol&iacute;tica. El verdadero objetivo de esta campa&ntilde;a son justamente esas personas que libran batallas militantes de las puertas de su casa hacia adentro, las personas a las que le quitaron la luz o viven sin calefacci&oacute;n, a las que echaron de sus casas, a las que obligaron a irse a Alemania por falta de trabajo o por el elevado coste de las tasas universitarias&hellip; Personas decentes v&iacute;ctimas de la crisis.
    </p><p class="article-text">
        Como dijo Teresa Rodr&iacute;guez hace unos d&iacute;as en Sevilla, las personas de Unidos Podemos venimos con el equipaje ligero, dispuestas a dejar de lado nuestras diferencias para ponernos de acuerdo en lo com&uacute;n: no vamos a permitir que la pr&oacute;xima generaci&oacute;n se vea obligada a acostumbrarse a vivir sin derechos. Ante la crisis, la gente podr&iacute;a haber reaccionado de dos maneras: con apat&iacute;a o con la resignaci&oacute;n del &ldquo;otro momento m&aacute;s&rdquo;, como los de siempre. Pero, por encima de las expectativas de las organizaciones existentes, se opt&oacute; por otra v&iacute;a: la de salir a las calles con planteamientos nuevos y rupturistas. Nuestros enemigos saben que podemos ganar, que somos capaces de romper el mapa pol&iacute;tico de este pa&iacute;s. O somos siameses y conformamos una pi&ntilde;a o no podremos ganar esta batalla.
    </p><p class="article-text">
        Hay toda una generaci&oacute;n (en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos, no de edad) dispuesta a que este s&iacute; sea un momento hist&oacute;rico, no un momento m&aacute;s. Esta es una tarea que ha dejado de ser objeto de dirigentes, sino de los comunes: la unidad tiene que ser simiente de multiplicaci&oacute;n. La multiplicaci&oacute;n est&aacute; en los comunes, en los verdaderos patriotas, en los que militan de la puerta de su casa hacia adentro. Tenemos dos semanas por delante para que la gente coja en sus manos la campa&ntilde;a con miles de iniciativas diminutas, que logren levantar una ola de esperanza en el pa&iacute;s que se convierta en orgullo de pueblo para desde ah&iacute; construir el cambio tan posible en este pa&iacute;s. Bienvenidos y bienvenidas a la campa&ntilde;a de los comunes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lara Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/campana-comunes_129_3953910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jun 2016 18:38:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La campaña de los comunes]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Generales 2016]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Porque sólo podemos vencer: #Encuentro para un nuevo país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/podemos-vencer-encuentro-nuevo-pais_129_4596349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/993c7992-ab96-4f8e-af6b-2c02761575e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Porque sólo podemos vencer: #Encuentro para un nuevo país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"IU pone en marcha un proceso de diálogo abierto con la mayoría social critica, en el que queremos definir las líneas político-programáticas que nos ayuden a construir junto a otros y otras, un nuevo horizonte de esperanza para el país", afirman los autores</p></div><p class="article-text">
        Estamos ante un momento de emergencia social que requiere de la habilidad e inteligencia de todas las fuerzas de la mayor&iacute;a social para construir un escenario de esperanza pol&iacute;tica. Por ello, desde Izquierda Unida apostamos por constituir la unidad popular encontr&aacute;ndonos en espacios pol&iacute;ticos compartidos con otras fuerzas pol&iacute;ticas, colectivos sociales y personas que quieran ganar las ciudades y municipios para la mayor&iacute;a social.
    </p><p class="article-text">
        Porque debemos leer el momento pol&iacute;tico actual y somos plenamente conscientes del momento de excepcionalidad hist&oacute;rica que vivimos, IU pone en marcha el <em>Encuentro para un nuevo pa&iacute;s.</em> Un proceso de di&aacute;logo abierto con la mayor&iacute;a social critica, en el que queremos definir las l&iacute;neas pol&iacute;tico-program&aacute;ticas que nos ayuden a construir junto a otros y otras, un nuevo horizonte de esperanza para el pa&iacute;s. Optimismo, determinaci&oacute;n, voluntad de di&aacute;logo y convergencia, son los principios en los que se apoya el proyecto que plantea Izquierda Unida. Porque somos conscientes de que hoy estamos m&aacute;s cerca que ayer de poder transformar la sociedad y hacia esta direcci&oacute;n est&aacute; orientado nuestro trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Pero... &iquest;Qu&eacute; es <em>Encuentro?</em> Se trata de un proceso participativo, un debate colectivo para la reflexi&oacute;n y la definici&oacute;n de propuestas para la construcci&oacute;n de un nuevo pa&iacute;s. &iquest;A qui&eacute;n nos dirigimos? Nos dirigimos a todos aquellos actores sociales y pol&iacute;ticos con los que hemos compartido y compartimos lucha en la calle, tambi&eacute;n al conjunto de la ciudadan&iacute;a cr&iacute;tica. &iquest;Por qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        Porque queremos construir un nuevo proyecto de pa&iacute;s y en ese camino tenemos la intenci&oacute;n de encontrarnos con todos los que luchan hoy, lo han hecho y lo seguir&aacute;n haciendo.
    </p><p class="article-text">
        Los objetivos de este proceso son varios: en primer lugar, queremos realizar un diagn&oacute;stico lo m&aacute;s certero posible del momento que vivimos y, en base a &eacute;l, dise&ntilde;ar el programa que es necesario aplicar para cambiar el rumbo de la situaci&oacute;n. Todo ello, en el marco de un proceso constituyente. Y para eso queremos acordar la mejor manera de favorecer la convergencia de todas las fuerzas, sociales, pol&iacute;ticas y ciudadanas favorables al cambio en el trabajo cotidiano y tambi&eacute;n, en el reto electoral que podemos compartir: las elecciones municipales, auton&oacute;micas y generales del a&ntilde;o 2015.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo funciona? El encuentro se articular&aacute; en torno a cuatro ejes:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Participaci&oacute;n:</strong> el debate ser&aacute; horizontal, abierto y vinculante. Se articular&aacute; en base a diez preguntas que se debatir&aacute;n con m&eacute;todos participativos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Debate:</strong> las diez preguntas se enviar&aacute;n a referentes intelectuales, pol&iacute;ticos y a entidades y organizaciones sociales para que contribuyan al debate. Se dialogar&aacute;, a su vez, con formaciones pol&iacute;ticas que pudieran estar interpeladas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Interacci&oacute;n:</strong> el proceso de debate y discusi&oacute;n por abajo y de forma participativa se har&aacute; sobre la base de los documentos-gu&iacute;a y de las aportaciones de los propios participantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Presencial y telem&aacute;tico:</strong> se podr&aacute; participar mediante los medios telem&aacute;ticos &ndash;la p&aacute;gina web&ndash; y otros as&iacute; como mediante el debate presencial en los territorios.
    </p><p class="article-text">
        Para articular todo ello hemos dise&ntilde;ado un amplio calendario dividido en fases: desde esta semana y hasta el pr&oacute;ximo 22 de noviembre, el <em>Encuentro para un nuevo pa&iacute;s</em> llegar&aacute; a todos los municipios y ciudades en formato de actos p&uacute;blicos. A ello le acompa&ntilde;ar&aacute; un fase de debate <em>online</em> que, realizado a trav&eacute;s de la herramienta de participaci&oacute;n que hemos habilitado para ello. El m&eacute;todo garantizar&aacute; que toda persona que quiera, pueda expresar sus dudas y realizar aportaciones en &eacute;ste proceso de debate. Todas las propuestas ser&aacute;n recogidas y plasmadas finalmente en un gran evento pol&iacute;tico que se celebrar&aacute; el 22 de noviembre en el que se presentar&aacute;n las conclusiones pol&iacute;ticas fruto de la inteligencia colectiva que guiar&aacute; el proceso.
    </p><p class="article-text">
        Porque los tiempos no son otros que aquellos que apuestan por, como reza el lema, el <em>&ldquo;S&oacute;lo podemos vencer&rdquo;,</em> en el que la mayor&iacute;a social de este pa&iacute;s tome las riendas de un futuro que a&uacute;n no nos han arrebatado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Garzón Espinosa, Lara Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/podemos-vencer-encuentro-nuevo-pais_129_4596349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Oct 2014 19:30:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/993c7992-ab96-4f8e-af6b-2c02761575e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="199911" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/993c7992-ab96-4f8e-af6b-2c02761575e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="199911" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Porque sólo podemos vencer: #Encuentro para un nuevo país]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/993c7992-ab96-4f8e-af6b-2c02761575e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[IU - Izquierda Unida,CDC - Convergència Democràtica de Catalunya,Ganemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando 1 marco deja de valer 20 pesetas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/marco-deja-valer-pesetas_129_4985005.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchas personas anónimas se enfrentan a falsas llamadas de empleo, a  trabas burocráticas para acceder a lo que te corresponde por derecho, a situaciones embarazosas en las que te sientes  de nuevo pequeña</p></div><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s a poca gente de mi generaci&oacute;n le evoquen algo estas palabras. A muchos otros, en cambio, le traer&aacute;n a la mente la imagen de un joven Alfredo Landa que escuchaba atentamente las palabras de Jos&eacute; Sacrist&aacute;n, interpretando a Angelino, el emigrante de Peralejos que reci&eacute;n llegado de Alemania y ante una mesa repleta de productos patrios narraba las mil maravillas del pa&iacute;s teut&oacute;n en la famosa pel&iacute;cula <em>Vente a Alemania, Pepe,</em> de nuevo de impuesta actualidad. Unas mil maravillas que el personaje de Landa comprobar&aacute; que no son tales. El otro d&iacute;a, sin ir m&aacute;s lejos, regresaba de Madrid y en el avi&oacute;n me encontr&eacute; con un compa&ntilde;ero de trabajo. Ya en Berl&iacute;n, entrando al metro elegimos la rampa en vez de las escaleras por aquello de la maleta, y durante ese trecho curiosamente me contaba c&oacute;mo el primer d&iacute;a que puso un pie en Alemania, cargado de ilusiones y proyectos, al ver esa misma cuesta, le coment&oacute; a su compa&ntilde;era: &ldquo;&iexcl;F&iacute;jate en Alemania! Lo tienen todo pensado, construyendo para las personas con accesos para los viajeros y personas con discapacidad&rdquo;. Y &eacute;l mismo a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;Tardamos poco m&aacute;s de un mes en darnos cuenta que contadas estaciones de Berl&iacute;n tienen rampa&rdquo;. Al lector le reservo la certeza de saber que donde pone rampa, podr&iacute;amos hablar de salarios, costumbres, empleos, educaci&oacute;n, formaci&oacute;n y un largo etc&eacute;tera que cobra tantos sentidos como personas migradas. Y es que muchas personas no necesitan ver esa pel&iacute;cula para saber de qu&eacute; estoy hablando. 
    </p><p class="article-text">
        Mucho se ha dicho de los procesos de acogida de los pa&iacute;ses de destino a las personas migrantes, sin embargo, yo hoy aqu&iacute; quiero hablar de c&oacute;mo las personas migrantes acogemos la nueva realidad que se nos pone enfrente. Podr&iacute;a hablar de Alla, de Clara, de Rafa, de Morat, de lo que es emigrar dos veces, de lo que es limpiar habitaciones de hotel mientras escribes la tesis doctoral en tus ratos libres, de lo que es no poder pisar tu pa&iacute;s en 20 a&ntilde;os, ll&aacute;mese Kurdist&aacute;n o Chile, porque sigues defendiendo ideales de libertad y lucha; tambi&eacute;n podr&iacute;a hablar del que triunfa en la gran empresa y tiene casa con perro y coche antes de aterrizar, pero de eso ya se ocupa <em>Espa&ntilde;oles por el mundo. </em>Cada palabra de este texto remite a una historia an&oacute;nima que merece ser le&iacute;da porque es en s&iacute; misma un matiz de sentido a lo que significa sentirse extranjero y extranjera en un lugar al que no perteneces. Nunca nadie sabr&aacute; qu&eacute; pasaba por la cabeza de esos hombres y mujeres que se acercaban a las playas de Ceuta. Pero conocer las experiencias de qui&eacute;nes se van, ayuda a entender la de aquellos que vienen. 
    </p><p class="article-text">
        Tasas de paro maquilladas (en Alemania m&aacute;s de ocho millones de contratos son <em>minijobs),</em> la precariedad convertida en ley, la barrera de un idioma como el alem&aacute;n, el proceso de enfrentarse a una b&uacute;squeda de trabajo partiendo con desventaja. La realidad aqu&iacute; nos da una bofetada a c&aacute;mara lenta que empieza a doler con el tiempo. Un malestar que, como el que produce la bofetada, no es s&oacute;lo f&iacute;sico. Los j&oacute;venes de Erfurt no son una excepci&oacute;n. Su caso es el de muchas personas an&oacute;nimas que se enfrentan a falsas llamadas de empleo, a trabas burocr&aacute;ticas para acceder a lo que te corresponde por derecho, a de repente caer en la cuenta casi como por iluminaci&oacute;n de que el hecho de que te apellides &ldquo;Hern&aacute;ndez&rdquo; influye en que te hayan denegado varios contratos de alquiler, a situaciones embarazosas en las que te sientes de nuevo peque&ntilde;a. La cotidianidad se impone. 
    </p><p class="article-text">
        <em>E pur si muove.</em> Y sin embargo se mueve: espacios como las asambleas del 15M, la Marea Granate, las redes de apoyo a migrantes, el contacto con las colectivos y organizaciones locales, el trabajo pol&iacute;tico en definitiva, nos hace ver que lejos de tener problemas individuales o achacables a nuestras capacidades personales &ndash;incapacidad de encontrar un trabajo mejor o m&aacute;s adecuado a nuestra formaci&oacute;n o simplemente menos precario&ndash;, se trata de una cuesti&oacute;n general. Esta es la gran diferencia que marca el trabajo colectivo. No se trata de un mal de muchos, consuelo de tontos. El trabajo pol&iacute;tico que surge cuando nos organizamos en estos espacios nos hace ver que no es &ldquo;que hayamos venido por un esp&iacute;ritu aventurero&rdquo;, sino que lo que nos sucede est&aacute; mediado pol&iacute;ticamente, que hay un denominador com&uacute;n. El trabajo pol&iacute;tico, sea en el nivel que sea, se&ntilde;ala ese marco en el que nos encontramos. Nos dice que s&iacute;, somos individuos, pero en un determinado marco, en una sociedad con unas determinadas reglas de juego. Y lo que es m&aacute;s importante: nos dice que ese marco de juego, si bien dado, es contingente. Y eso nos da la certeza de saber que si todas juntas luchamos, podremos cambiarlo para empezar a tomar decisiones conscientes y <em>libres,</em> pero no en el sentido de la no-interferencia de la libertad liberal, sino decisiones <em>libres</em> en la medida en que las condiciones materiales que las determinan, al contrario de lo que ocurre hoy, ser&aacute;n, por fin, cosa de todos y todas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lara Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/marco-deja-valer-pesetas_129_4985005.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Mar 2014 19:25:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cuando 1 marco deja de valer 20 pesetas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Inmigrantes]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
