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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Coy]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_coy/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Coy]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[4 de diciembre: Hassan, Diana y María van a la huelga]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/4-diciembre-hassan-diana-maria-huelga_132_6478304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08b7c3b1-3079-4884-8dcd-f5617e6d6c61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="4 de diciembre: Hassan, Diana y María van a la huelga"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diana se cabrea porque en su empresa son 50 fijas, 100 fijas discontinuas y, a veces, llegan a ser más de 500 trabajadoras las que trabajan a través de la ETT</p></div><p class="article-text">
        Hassan, de origen magreb&iacute;, lleva trabajando en el campo m&aacute;s de 20 a&ntilde;os. Consigui&oacute; los papeles a ra&iacute;z de la movilizaci&oacute;n de las personas inmigrantes. Aquella movilizaci&oacute;n dur&oacute; m&aacute;s de 90 d&iacute;as, con marchas por las carreteras, huelgas de hambre y encierros en siete iglesias de la Regi&oacute;n. Todo ello fue provocado por el accidente de Lorca del 3 de enero de 2001, en el que fallecieron doce personas de la comunidad ecuatoriana y que sac&oacute; a la luz la explotaci&oacute;n y la indefensi&oacute;n de los jornaleros y las jornaleras, como destacaron los titulares de la prensa de la &eacute;poca. F&aacute;tima, su pareja, trabaja en los almacenes del manipulado. Lo que m&aacute;s le cabrea es que la empresa no cumpla el convenio ni le cotice todos los d&iacute;as trabajados. Es fija discontinua y cuando est&aacute; de baja m&eacute;dica cobra menos que sus compa&ntilde;eras que trabajan de temporeras o est&aacute;n fijas en la empresa. Una discriminaci&oacute;n m&aacute;s de las tantas que hay en el sector.
    </p><p class="article-text">
        Diana, de Molina de Segura, est&aacute; terminando la carrera de Relaciones Laborales, mientras compagina los estudios con el trabajo en el almac&eacute;n de manipulado. Quiere ser inspectora de trabajo &ldquo;para fre&iacute;r a todos los que incumplen los derechos de las jornaleras y jornaleros&rdquo;. Su padre, jornalero de toda la vida, quien ahora tiene cerca de los 60 a&ntilde;os, estuvo en su &eacute;poca a punto de ser detenido en la &uacute;ltima huelga del campo. Su madre es trabajadora en la conserva vegetal. Diana alucina cuando su madre le cuenta las luchas que protagonizaron en los a&ntilde;os 80 y 90 las mujeres de la conserva. &ldquo;Qu&eacute; grandes eran&rdquo;, dice Diana con envidia.
    </p><p class="article-text">
        No es casualidad que&nbsp;la conserva sea el subsector m&aacute;s regulado y con m&aacute;s niveles de cumplimiento de convenio y mejores condiciones laborales. Con comit&eacute;s de empresa consolidados. Gracias a todas esas luchas.
    </p><p class="article-text">
        A Diana le da envidia porque donde ella trabaja lo hace seg&uacute;n las campa&ntilde;as de trabajo. De lunes a domingo, menos de 10 horas de trabajo no se las quita nadie, incluso 12. Termina reventada.
    </p><p class="article-text">
        Para colmo, trabaja en una ETT. Nos cuenta que no tienen derecho a tener comit&eacute; de empresa, y sus compa&ntilde;eras de la misma ETT est&aacute;n de acuerdo con la idea de parar, la huelga les parece muy bien, oportuna y necesaria, pero est&aacute;n ya, a unos d&iacute;as de la huelga, muy&nbsp;nerviosas. Sobre todo, porque los encargados est&aacute;n preguntando una a una, si va a hacer huelga. Incluso en la hora del bocadillo, uno de los jefes les dio una charla contra la huelga. Ella y sus compa&ntilde;eras m&aacute;s cercanas desconectaron el o&iacute;do y se concentraron en comerse el 'bocata', sin escuchar lo que dec&iacute;a el jefe, porque ya sab&iacute;an de antemano lo que iba a decir: que &ldquo;si la que haga huelga, va a la calle&rdquo;, que si &ldquo;ellos son muy buenos&rdquo;, y no s&eacute; qu&eacute; de &ldquo;la mano que te da de comer&rdquo;. Ella tampoco sabe lo que va a hacer y se cabrea porque en su empresa son 50 fijas, 100 fijas discontinuas y, a veces, llegan a ser m&aacute;s de 500 trabajadoras las que trabajan a trav&eacute;s de la ETT. Diana considera que esto es una pasada, que as&iacute; es imposible que la gente se organice. Que inventazo lo de las ETT; deber&iacute;an de desaparecer en sectores con trabajos penosos. Claro -le comenta una compa&ntilde;era-, es que lo que deber&iacute;a ocurrir es que nos contratase directamente la empresa, no a trav&eacute;s de unos intermediarios como las ETT o empresas de servicios. En el sindicato les han dicho que no se puede sustituir a trabajadores en huelga por los de otra empresa. Tienen miedo, pero dice que su primera huelga no se la pierde.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a est&aacute; ya con la espalda y las mu&ntilde;ecas llena de dolores. A ella s&iacute; le cotizan correctamente y le cumplen el convenio. En su empresa est&aacute;n un poco por encima del SMI, tiene 57 a&ntilde;os y lo que m&aacute;s le preocupa es la base reguladora pensando en su pensi&oacute;n y la de sus compa&ntilde;eras. Tienen lagunas de a&ntilde;os trabajados, pero no cotizados. &ldquo;Eso era antes que ni se cotizaba y adem&aacute;s te chillaban&rdquo;, asegura, pero &ldquo;eso ya pas&oacute;, conseguimos que la empresa cumpliera, y ahora estamos divinamente&rdquo;. Las trabajadoras cuentan con su comit&eacute;, con representaci&oacute;n de tres sindicatos en la empresa, aunque uno de ellos es solo defiende a la empresa. &ldquo;Ya le hemos visto el plumero&rdquo;, asegura Mar&iacute;a. Eso es pr&aacute;ctica habitual en el sector. Las empresas favorecen candidaturas y sindicatos amarillos y manejados por los jefes.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a reconoce que est&aacute;n mucho mejor que la mayor&iacute;a del sector. Su jefe est&aacute; muy cabreado, ya que la plantilla hace huelga seguro. El otro d&iacute;a le dec&iacute;a, &ldquo;pero Mar&iacute;a si cumplimos con vosotras, &iquest;por qu&eacute; nos hac&eacute;is huelga?&rdquo;.&nbsp;Ella le contesta que har&aacute;n huelga por las dem&aacute;s que no est&aacute;n como ellas .Y por la IT, o sea, por unas&nbsp;bajas m&eacute;dicas dignas.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a tambi&eacute;n le dice que son las empresas que cumplen las que deber&iacute;an presionar y denunciar a aquellas que hacen todo tipo de fraude y son competencia desleal. En esto tiene raz&oacute;n Maria. Ella se cabrea porque piensa que con todo lo que han luchado, las madres tienen m&aacute;s derechos que las hijas. Mar&iacute;a tiene raz&oacute;n tambi&eacute;n cuando dice que saben que &ldquo;un d&iacute;a solo de huelga no nos va a traer las soluciones a nuestros problemas&rdquo;, pero recuerda que as&iacute; empezaron ellas. Primero eran muy pocas y con mucho miedo. Hasta que una empresa de al lado de su pueblo se puso en huelga y la ganaron. La buena noticia corri&oacute; como la p&oacute;lvora por las comarcas agroalimentarias y se inici&oacute; un periodo de luchas y huelgas que trajeron derechos, convenios, cotizaciones y comit&eacute;s. Mar&iacute;a ha o&iacute;do en las asambleas del sindicato que el 4 de diciembre comienza de nuevo todo y que tendr&aacute;n que venir m&aacute;s huelgas y movilizaciones hasta conseguir las reivindicaciones.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;As&iacute; sea, hace falta&rdquo; dice Mar&iacute;a antes de entrar a la f&aacute;brica a echar la jornada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Coy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/4-diciembre-hassan-diana-maria-huelga_132_6478304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Dec 2020 10:08:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[4 de diciembre: Hassan, Diana y María van a la huelga]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El movimiento de los aplausos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/movimiento-aplausos_132_1001668.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5d048e9-7941-4d0f-abe9-ed47115cdcf1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El movimiento de los aplausos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hay mayores que se les están cruzando las épocas. No llevan bien esto. Me consta que hay algunos que no quieren volver al papel de periódico u otros papeles "mas rugosos". Dejémoslo ahí"</p></div><p class="article-text">
        Hay que reconocer que nuestro pa&iacute;s es diferente y nos da ejemplos diarios de ello. Encerrados en las casas y pegados a las pantallas del m&oacute;vil, el ordenador o la televisi&oacute;n. Viendo un espect&aacute;culo en directo, como si fuera una pel&iacute;cula de las muchas que hemos visto sobre epidemias. No solo eso, adem&aacute;s formamos parte de esa pel&iacute;cula. Ponemos las im&aacute;genes, los guiones y la puesta en escena. Esta vez no en los salones de casa, sino en los balcones, que es el punto intermedio entre la calle (o sea el mundo) y nuestras familias encerradas entre paredes. Y, adem&aacute;s, ponemos el aplauso diario a esta pel&iacute;cula, que va a ser la pel&iacute;cula de nuestra vida. Lo podremos contar, quien lo haga. Como aquella vez que estuvimos unas semanas en nuestra casas d&aacute;ndole a los botones del m&oacute;vil o atendiendo a nuestra gente. &iquest;Qu&eacute; ser&iacute;a de nuestra vida en estado de alerta sin el m&oacute;vil ? Buff, no quiero pensar como ser&iacute;an las epidemias de antes sin WhatsApp, Telegram, Facebook o Twitter. Qu&eacute; desesperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Eso de aplaudir a los dem&aacute;s mola, sobre todo si son a aquellas personas que est&aacute;n en las primeras l&iacute;neas de lucha contra el coronavirus cuid&aacute;ndonos.
    </p><p class="article-text">
        La primera l&iacute;nea es fundamental, si no funciona va todo mal. Me refiero a la comunidad cient&iacute;fica y sanitaria. Luego est&aacute;n otras l&iacute;neas que son b&aacute;sicas tambi&eacute;n para que todo funcione: desde las limpiadoras, jornaleros, agricultores, cuidadoras, cajeras, reponedoras, carretilleros, carteros, conductores de diversos motores,  veh&iacute;culos y licencias, panaderos, fuerzas de seguridad, protecci&oacute;n civil. A los que aplaudimos todas las noches a las 20 horas desde nuestras terrazas o balcones. Es &ldquo;el movimiento de los aplausos&rdquo;, una maravilla que se gener&oacute; en torno a los aplausos a la sanidad publica, pero que ya es para todos los sectores p&uacute;blicos o no p&uacute;blicos que est&aacute;n d&aacute;ndolo todo.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n los aplausos y luego est&aacute;n los silencios de la calle cuando vas a la panader&iacute;a, la farmacia o a ver a la madre o alg&uacute;n familiar.
    </p><p class="article-text">
        Ayyy, mi madre de 89 a&ntilde;os... No entiende lo que est&aacute; pasando. Est&aacute; 'trastorn&aacute;'. Hoy me dice que hay que darle de comer a los animales. &ldquo;Pero mama&rdquo;, le he dicho, &ldquo;si ya no tenemos animales&rdquo;. En dos d&iacute;as me ha contado de nuevo varias veces cuando se sub&iacute;a al tren en la posguerra para  ir a Lorca a por un saco de garbanzos para contrabandearlos en Murcia y alrededores. Aunque lo que m&aacute;s me mola es cuando me cuenta que un d&iacute;a el tren par&oacute; en Librilla por acci&oacute;n de la Guardia Civil. Uno de ellos al ver  a mi madre con el saco de garbanzos dispar&oacute; al aire y mi madre par&oacute; en seco y tir&oacute; el saco al suelo llorando de rabia, no de miedo. Ten&iacute;a 13 a&ntilde;os y ya hab&iacute;an fusilado a su padre.
    </p><p class="article-text">
        Hay mayores que se les est&aacute;n cruzando las &eacute;pocas. No llevan bien esto. Me consta que hay algunos que no quieren volver al papel de peri&oacute;dico u otros papeles &ldquo;mas rugosos&rdquo;. Dej&eacute;moslo ah&iacute;. Eso explica, tal vez, una parte de acaparamiento de papel higi&eacute;nico que tanto sorprende. Una amiga antrop&oacute;loga se ha comprometido a hacer un estudio al respecto. No es iron&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En los silencios de la calle, a pesar de andar a distancia del resto de personas, se oye de todo: rumores, mentiras, chismes, pero a veces cosas que  emocionan. Como dos zagalas muy j&oacute;venes con tres perros que le dicen a la vecina mayor si necesita algo y esta le dice: &ldquo;No graciosa, tengo de todo. Ma&ntilde;ana s&iacute;&rdquo;. En general, veo muchas emociones todos los d&iacute;as y es de prever tambi&eacute;n d&iacute;as muy duros. Tenemos que hacernos a la idea de que esto puede durar semanas y organizar nuestra resistencia individual y colectiva. El humor y la iron&iacute;a se est&aacute;n convirtiendo en un arma de construcci&oacute;n colectiva masiva. Imposible olvidar la cantidad de risas que nos echamos en casa al ver  las ocurrencias y chistes sobre lo que estamos viviendo. Sobre perros que se alquilan para paseos no hay prueba alguna. Pero hay quien mira con envidia a quien tiene perro. Y luego esta el cotilleo en los WhatsApss: &ldquo;Uy, ese esta todo el d&iacute;a comprando pan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como en las buenas pel&iacute;culas todo terminar&aacute; con final feliz. As&iacute; paso en China, que nos manda medio mill&oacute;n de mascarillas y diverso material sanitario. Y Trump, &ldquo;el amigo aliado&rdquo;, despotricando contra Europa e intentando comprar la exclusiva de una vacuna alemana. Ya que &ldquo;Am&eacute;rica es lo primero&rdquo;: el mismo que le dio la mano a Abascal.
    </p><p class="article-text">
        F&iacute;jate, de los balcones y los aplausos podemos pasar a la geopol&iacute;tica, por no hablar de la otra corona. Qu&eacute; cosas. Tienen motivos los mayores para que se les crucen las &eacute;pocas. Ya nos pasa tambi&eacute;n en casa viendo la informaci&oacute;n que sueltan con cuentagotas al respecto del otro 'corona'.
    </p><p class="article-text">
        En la hora de telenovela o documental, vemos ruedas de prensa diarias y entre los uniformes esta el cient&iacute;fico Fernando Sim&oacute;n y cuando se le oye, deja claro que sabe de qu&eacute; habla. Estamos en buenas manos: tenemos posiblemente la mejor sanidad p&uacute;blica del mundo, la misma que los anteriores gobiernos hubieran eliminado si no fuera por las movilizaciones de las mareas blancas y la sociedad civil organizada. O aquellos que en su declaraciones defienden que casi todo tiene que estar privatizado. Y se la regalar&iacute;an a los fondos buitres ya mismo.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que nos ha sorprendido es que en la rueda de prensa de este d&iacute;a se haya hablado de medidas sociales y otras que van en contra de la ola ultraneoliberal  imperante hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, el Estado act&uacute;a como Estado y vuelve a la econom&iacute;a y el Gobierno act&uacute;a como Gobierno progresista con hechos y medidas para la mayor&iacute;a por delante. Suena bien esa m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        En la crisis de 2008 a los aut&oacute;nomos que cerremos la persiana y ca&iacute;mos al terrapl&eacute;n de la crisis sist&eacute;mica. Ning&uacute;n gobierno habl&oacute; de nosotros, ni m&uacute;sica, ni medidas sociales, ni protecci&oacute;n, ni nada de nada. Desahucios, precariedad y exclusi&oacute;n social para cientos de miles de familias. Pero eso es otra historia que merece otro art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora estamos en otro momento con otra envergadura que a&uacute;n puede ser mucho peor que el anterior. La precariedad laboral y social se ha convertido  en norma y no quiero ni imaginar c&oacute;mo encajaremos un nuevo golpe en forma de nueva crisis econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Hace falta calma, cuidarse y cuidar a los dem&aacute;s cercanos. Saldremos de &eacute;sta, vivimos en un gran pa&iacute;s, con un inmenso pueblo. Que estamos como hormigas en las casas esperando a que pase pronto esta pel&iacute;cula para que no se convierta en una peli pesada.
    </p><p class="article-text">
        Cuando pase volveremos a la normalidad muchas cosas no van a ser igual que antes. Tienen que volver los derechos y el Gobierno progresista debe de seguir mirando a la mayor&iacute;a social, a lo p&uacute;blico y el bien com&uacute;n, y no tanto a los que manejan la econom&iacute;a especulativa que no es lo mismo que la real, como tanto nos cuentan los economistas que est&aacute;n al loro. No como esos ultraliberales de nueva escuela cuyas recetas son muy viejas.
    </p><p class="article-text">
        Que no quepa duda a nadie: saldremos de &eacute;sta, y volveremos a las plazas, a las calles, a las aceras. Y a los choque de manos, besos y abrazos. Mi madre me ha preguntado: &ldquo;&iquest;Es que no me vas a dar un beso?&rdquo;. Le he dicho no mam&aacute;, no podemos. Y  ha pegado un golpe con la mano a la mesa y ha dicho pues si no me das un beso, no te vas. Uno no, dos y ha empezado a re&iacute;rse y yo le he dado un aplauso, un ol&eacute; y un besaco... Pues eso.
    </p><p class="article-text">
        Es el movimiento de los aplausos.
    </p><p class="article-text">
        Resistir&eacute;, resistir&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Coy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/movimiento-aplausos_132_1001668.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2020 09:37:05 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[300 días en las vías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/dias-vias_132_2024097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3fbffaa-f64e-42ea-b788-4f807f4e0c7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="300 días en las vías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay algo claro en todos los corrillos de las vías: EL MURO NO SE VA A PONER. Se dice y se repite, porque quienes lo dicen, las vecinas y vecinos de los barrios, no van a permitirlo</p></div><p class="article-text">
        S&iacute;, se dice pronto, pero el pasado domingo 8 de julio se cumplieron 300 d&iacute;as de lucha vecinal en los barrios del sur de Murcia contra un muro infame. La zona cero del conflicto, el paso a nivel del barrio de Santiago se ha convertido en el punto de las v&iacute;as m&aacute;s fotografiado de todo el sistema ferroviario del pa&iacute;s. As&iacute; ha sido al menos estos &uacute;ltimos diez meses. En esas miles de im&aacute;genes hay una buena muestra de lo que en esta &ldquo;tierra abandonada&rdquo; y de &ldquo;segunda categor&iacute;a&rdquo; se ha vivido, un fant&aacute;stico resumen de una lucha vecinal ejemplar que al parecer est&aacute; dando sus frutos.
    </p><p class="article-text">
        La esperanza ha vuelto a los barrios. Lejos quedan esas duras semanas de levantamiento de la pasarela de hierro que da&ntilde;aba a la vista, a la l&oacute;gica y al sentido com&uacute;n. Fueron duras, pero m&aacute;s duras han sido las sensaciones de impotencia, de que todo estaba perdido. Tambi&eacute;n por la actitud represiva de un delegado del Gobierno conocido por 'Paco el Uvas' o 'Paco el del L&aacute;tigo', que ya se fue, pero en los breves meses de su gesti&oacute;n dej&oacute; para la memoria las multas (muchas de ellas rid&iacute;culas como la de 1000 'pavos' a Paco el Carnicero por comer pipas delante de la polic&iacute;a), la represi&oacute;n, las metralletas, los se&ntilde;alamientos a personas y organizaciones concretas, las detenciones, etc. S&oacute;lo eso formara parte de su informe de gesti&oacute;n, adem&aacute;s de los titulares dur&iacute;simos que ha dejado para la historia. &ldquo;Aviso a navegantes, el que la hace la paga&rdquo;, entre otros. Aunque lo que se llevan la palma son esos tuis 'fant&aacute;sticos'  que tanto cachondeo han  generado.
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos a los 300 d&iacute;as. 300 d&iacute;as celebrados a lo grande, con cena 'de traje', 'sangr&iacute;a muy floja' y discursos de Joaqu&iacute;n contreras y Loli Garc&iacute;a, que tras 30 a&ntilde;os luchando por el soterramiento se han convertido en figuras m&iacute;ticas del movimiento vecinal de Murcia y fuera de sus fronteras, porque la experiencia de esta Galia murciana sita en un rinc&oacute;n del sur de nuestro pa&iacute;s ya vuela por las redes m&aacute;s all&aacute; de los barrios y de la regi&oacute;n. Por ello digo que los 300 d&iacute;as se celebraron a lo grande, tan a lo grande que fuimos 'trending topic', o como se diga en murciano, que me consta que no es f&aacute;cil que nos entiendan cuando pronunciamos esas palabras en otros lugares. El ingl&eacute;s con acento murciano es lo que tiene.
    </p><p class="article-text">
        El alcance de las noticias sobre el conflicto de las v&iacute;as es cada vez mayor, pese a que esta tierra apenas tiene quien le escriba o tertulie en las alturas medi&aacute;ticas. Nos consta que ha habido noticias, im&aacute;genes y v&iacute;deos que han volado hasta alcanzar de una forma u otra  millones de visualizaciones. Todo eso en un tiempo en que s&oacute;lo se hablaba de Catalu&ntilde;a, lo que aqu&iacute; pasaba no importaba a ning&uacute;n medio nacional, siendo como era y es un conflicto con dimensi&oacute;n estatal entre un gobierno y una regi&oacute;n, con un ministro de Fomento que vino el pasado mes de septiembre a exigir el desalojo de las v&iacute;as y que en vez de aplacar el conflicto lo reaviv&oacute; hasta llegar a donde estamos. El se&ntilde;or de la Serna quiso entrar como un general romano a tierra conquistada, pero las aldeas se levantaron e hicieron sonar un tam-tam, un run-run que movi&oacute; a la solidaridad de las vecinas y vecinos de los pueblos y barrios del alrededor. Ya no eran s&oacute;lo unos abuelos y abuelas de los barrios del sur de Murcia.
    </p><p class="article-text">
        Fue precisamente esa fraternidad y dignidad vecinal lo que convirti&oacute; el conflicto de las v&iacute;as en un problema de dimensi&oacute;n regional. Por all&iacute; pasaron gentes de todos los pueblos de la regi&oacute;n y familias de tres generaciones que ve&iacute;an con estupor como se les quer&iacute;a excluir de la ciudad por un muro, por un maldito muro que implicaba la precarizaci&oacute;n de sus barrios, condenados a convertirse en guetos.
    </p><p class="article-text">
        Si ese general de Roma, en este caso de Madrid, no hubiera venido as&iacute;, &ldquo;tan chulo y amenazante&rdquo;, tal vez no hubiera pasado todo lo que paso despu&eacute;s. Y en ese despu&eacute;s est&aacute; el d&iacute;a de la romer&iacute;a de la Fuensanta. El recorrido de la procesi&oacute;n por el paso a nivel se esperaba cuanto menos simb&oacute;lico, pues la colocaci&oacute;n del muro impedir&iacute;a en un futuro que la romer&iacute;a desfilase precisamente por ese sitio, pero fue propio de una pel&iacute;cula de Berlanga. La concentraci&oacute;n de miles de personas por la tarde, como nunca hubo ning&uacute;n martes, y los cortes de las v&iacute;as de esa noche, indicaban que hab&iacute;an barrios y pueblo con may&uacute;sculas y que el conflicto no terminaba pese a las amenazas de un ministro prepotente y la presencia abrumadora de las diferente compa&ntilde;&iacute;as de antidisturbios que pasaron por aqu&iacute;, antes de irse a Catalu&ntilde;a. Gracias al ministro el conflicto  empez&oacute; de nuevo con una fuerza inimaginable unas semanas antes. Hay que recordar en este punto que de la Serna vino 'en caliente' tras perder un conflicto contra la Coordinadora de Estibadores en todos los puertos del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El resultado de esa noche del 15 de septiembre es conocido: los arrastres. En uno de los cortes de v&iacute;as pudimos ver arrastrado por los suelos a Joaqu&iacute;n el cura y m&aacute;s vecinas, en una actuaci&oacute;n policial que llamar&eacute; desafortunada, por decirlo 'suave'. Y entonces lleg&oacute; esa hist&oacute;rica  manifestaci&oacute;n del d&iacute;a 30, que la plataforma cifr&oacute; en m&aacute;s de 50.000 personas, pero que seg&uacute;n otras fuentes lleg&oacute; hasta 70.000 personas. Con esa movilizaci&oacute;n en las calles, la mayor manifestaci&oacute;n de la historia del movimiento vecinal por el soterramiento en Murcia, nadie se imaginaba que cuatro d&iacute;as despu&eacute;s la respuesta del Gobierno fuera cerrar el paso a nivel exactamente el 3 de octubre. Fue una provocaci&oacute;n en toda regla, as&iacute; se entendi&oacute; al menos, y durante una semana quedo interrumpido el tr&aacute;fico ferroviario.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s vinieron las marchas nocturnas de sur a norte de la ciudad, siempre encabezadas por las mujeres, &ldquo;ellas mandan&rdquo; se dec&iacute;a en las rutas, y todo el mundo obedec&iacute;a. Grandes mujeres murcianas que son parte fundamental del coraz&oacute;n y alma del movimiento, pero esto merece al menos un  estudio profundo aparte. Recuerdo en los cortes de carretera cuando se jugaba &ldquo;al rat&oacute;n y al gato&rdquo; entre vecinos y antidisturbios,  cuando ambas partes est&aacute;bamos frente a frente, llegaban las mujeres levantaban los brazos en cruz para que no hubiera choques y efectivamente todo el mundo obedec&iacute;a. Que grandes. La no violencia activa y la desobediencia han sido unas se&ntilde;as de identidad del movimiento desde sus or&iacute;genes.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo tambi&eacute;n una noche que la gente, desde las terrazas de los bares y cafeter&iacute;as del norte y centro de la ciudad aplaudieron el paso de las marchas llegadas del sur, incluso se unieron a las consignas que gritaban estos vecinos y vecinas, camareras y camareros incluidos. Lo mismo se viv&iacute;a en los balcones a su paso. Ese d&iacute;a, esa misma noche, fuimos conscientes de que el conflicto se pod&iacute;a ganar, porque desde siempre si se mezclan poderosas razones, resistencia, unidad, sentimientos y emociones, los movimientos sociales se convierten en imparables.
    </p><p class="article-text">
        Los momentos m&aacute;s crudos llegaron cuando lleg&oacute; el fr&iacute;o, un clima que parec&iacute;a enviado por el ministro. Pero se aguant&oacute;, y vino la Navidad, y con ella  la misa del gallo que dio Joaqu&iacute;n el cura en las v&iacute;as, que nos emocion&oacute; incluso a los no creyentes. Con el fr&iacute;o llegaron tambi&eacute;n los 'viakingos que tuvieron su punto. Eso de murcianos y vikingos no se entend&iacute;a mucho  fuera de aqu&iacute;, pero en Murcia el surrealismo funciona. La iron&iacute;a, el humor y las ganas de re&iacute;rse entre tanto atropello tambi&eacute;n, pero esa tambi&eacute;n es otra historia que alguien contar&aacute; seguro. Lo que no puede ponerse en duda es que el aguante de los barrios no hubiese sido tal sin ese movimiento cultural que se ha ido construyendo de forma paralela y complementaria.
    </p><p class="article-text">
        Como tambi&eacute;n hay que contar el papel de los cristianos de base de la HOAC desde el origen del movimiento vecinal en los barrios, entre ellos el cura del barrio del progreso, Pepe Tornel, que ya no est&aacute; entre nosotros , como tampoco est&aacute;  Antonio  Fern&aacute;ndez, cofundador del movimiento vecinal. Pero all&aacute; donde est&eacute;n, seguro que se sentir&aacute;n llenos de orgullo de sus vecinas y vecinos de los barrios del sur de Murcia, que est&aacute;n luchando por su futuro como cuando ellos empezaron hace 30 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        No quiero terminar sin hacer menci&oacute;n al m&aacute;s que nombrado muro, con adaptaci&oacute;n musical incluida. Hay algo claro en todos los corrillos de las v&iacute;as: EL MURO NO SE VA A PONER. Se dice y se repite, porque quienes lo dicen, las vecinas y vecinos de los barrios, no van a permitirlo. Y ahora nos queda esperar la resoluci&oacute;n definitiva del conflicto, y tambi&eacute;n la anulaci&oacute;n de las multas y los procesos judiciales en aplicaci&oacute;n de la 'Ley Mordaza', esa medida que el Gobierno del PP impuso precisamente para evitar que la gente luchara por sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        Han sido 300 d&iacute;as con sus 300 noches que han llenado de orgullo y dignidad a esta tierra murcianica. 300 d&iacute;as y los que quedan para acabar definitivamente con el muro de la desigualdad, la precariedad y la represi&oacute;n. NO AL MURO.
    </p><p class="article-text">
        *Dedicado al sacerdote del Barrio del Progreso Pepe Tornel y a sus hermanas Loli y Carmen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Coy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/dias-vias_132_2024097.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Jul 2018 14:40:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[300 días en las vías]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plataforma Pro Soterramiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[24-M, Pablo Iglesias y el 'Tercer Espacio']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/pablo-iglesias-tercer-espacio_132_2649364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Tras los resultados de las elecciones auton&oacute;micas y municipales, caben m&uacute;ltiples interpretaciones y lecturas seg&uacute;n desde el ojo desde donde se mire. Personalmente, los resultados los miro desde los ojos de un activista social afectado por la crisis y la hipoteca, que ha participado en los llamados movimientos sociales emergentes de estos &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Sin estos movimientos sociales como la PAH, las mareas ciudadanas, el 15M, las Marchas de la Dignidad, el trabajo de base del sindicalismo alternativo como el que practica el SAT entre otros, el movimiento estudiantil, las huelgas generales y un largo etc., no estar&iacute;amos en un nuevo escenario pol&iacute;tico. Son muchas las personas que han formado parte del coraz&oacute;n y la cabeza de la conflictividad social de estos a&ntilde;os, que ahora van a estar en los ayuntamientos o parlamentos auton&oacute;micos. El exponente m&aacute;s conocido es Ada Colau, pero hay un sinf&iacute;n de activistas que ahora forman parte de una nueva generaci&oacute;n de representantes pol&iacute;ticos, que van a trabajar al servicio de otras pol&iacute;ticas a favor de la gente y no al servicio de los caciques locales de turno.
    </p><p class="article-text">
        De momento &ndash;lo cual me alegra enormemente- de las cosas m&aacute;s importantes que se est&aacute;n poniendo sobre la agenda son la paralizaci&oacute;n de los desahucios sin alternativa habitacional, y los niveles de exclusi&oacute;n social y vida precaria de nuestros barrios. Hay que hablar mucho de la microeconom&iacute;a de las familias, de sus necesidades, de su presente y futuro. S&iacute;, de nuestro futuro. Llevamos demasiado tiempo oyendo hablar de los problemas de los bancos y de c&oacute;mo rescatarlos, demasiado tiempo hablando de la macroeconom&iacute;a. Es hora de hablar de la microeconom&iacute;a, de c&oacute;mo se nos rescata a los millones de personas a las que esta crisis nos ha destrozado la vida.
    </p><p class="article-text">
        Un ambicioso plan de rescate ciudadano hace falta en nuestro pa&iacute;s como paso previo para recuperar la econom&iacute;a. Quienes han pretendido &ldquo;salvar el pa&iacute;s&rdquo; a golpe corrupci&oacute;n, devaluaci&oacute;n de salarios, reformas laborales, recortes sociales de todo tipo o privatizaciones, han fracasado y lo han pagado en las urnas. No lo suficiente a&uacute;n, pero lo han pagado.
    </p><p class="article-text">
        Hace falta tambi&eacute;n un plan de recuperaci&oacute;n de derechos sociales perdidos, pero para eso tenemos que seguir moviliz&aacute;ndonos en la calle, y sobre todo, conseguir que las reivindicaciones que hemos puesto los movimientos emergentes sobre la agenda tengan una potente representaci&oacute;n en forma de mayor&iacute;a en el parlamento.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; esta la pregunta del mill&oacute;n: &iquest;Se puede obtener esa mayor&iacute;a a tan solo unos meses de las elecciones? Si, rotundamente s&iacute;. &iquest;C&oacute;mo? Con generosidad, unidad y programa ambicioso, cre&iacute;ble para la ciudadan&iacute;a, concentrado en medidas urgentes para salir de la crisis de forma independiente a los dictados de la Troika y los llamados gobiernos en la sombra, que son los mercados.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Con qu&eacute; contamos? Contamos con un partido plural en construcci&oacute;n que es Podemos, que supo leer antes de las europeas la fase en la que est&aacute;bamos y recogi&oacute; parte de la ola de indignaci&oacute;n que se expresaba en la calle en forma de conflictividad social. Contamos con unos resultados electorales a partir de las candidaturas de unidad popular cuya m&aacute;xima expresi&oacute;n son las encabezadas por Manuela Carmena y Ada Colau, por ser de grandes ciudades con mucha proyecci&oacute;n medi&aacute;tica como Madrid y Barcelona, pero a lo largo y ancho del pa&iacute;s se han construido cientos de candidaturas en pocas semanas que han sido la sorpresa y que traen mucho viento fresco tras de s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Contamos tambi&eacute;n con miles militantes de base de algunas formaciones de izquierdas cuyas direcciones no han sabido &ndash;o lo que es peor, no han querido- leer la nueva fase en la que estamos, as&iacute; como las necesidades de la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, y solo se han movido en clave de supervivencia de sus aparatos y de sus estatus.
    </p><p class="article-text">
        Contamos igualmente con miles de activistas y cuadros sociales que se han curtido en las luchas sociales, en condiciones muy dif&iacute;ciles, que han sido capaces de levantar movimientos desde la nada y cuyas reivindicaciones han llegado al coraz&oacute;n de la mayor&iacute;a de la gente. &iquest;Se puede crear con todo eso &ndash;que no es poco- un tercer espacio capaz de darle la vuelta a la tortilla? S&iacute; se puede, rotundamente s&iacute;. Pero para construir ese tercer espacio sobra la prepotencia, la soberbia y el sectarismo que hemos sufrido estos &uacute;ltimos meses por parte de sectores de Podemos, que con los resultados de las auton&oacute;micas parece que bajaran del cielo al terreno de las personas comunes y mortales.
    </p><p class="article-text">
        Falta humildad, mucha humildad, y saber gestionar la enorme diversidad que hay en las izquierdas, e incluyo en esta etiqueta a Podemos. S&Iacute;, las izquierdas, porque creo que con la aparici&oacute;n de ciudadanos el eslogan de ni de derechas ni de izquierdas ha quedado fuera de juego. El llamado viaje hacia el centro y hacia la moderaci&oacute;n &ndash;alej&aacute;ndose de sus or&iacute;genes de frescura rupturista- no lleva a Podemos a ninguna parte. Me consta que en Podemos hay quienes quieren o quer&iacute;an un 'PSOE bis', y lo que es peor, hay otros que buscaban una especie de nueva UCD. Hay quienes han estado m&aacute;s preocupados de sacarle m&aacute;s votos a IU que al 'PPSOE', y todo eso puede llevar a convertir a Podemos en una IU refundada con un poco m&aacute;s de porcentaje, y no a un frente amplio de cientos de miles de personas organizadas que act&uacute;en de motor de cambio de pa&iacute;s, en el cual puedan caber muchas gentes de identidades y procedencias distintas.
    </p><p class="article-text">
        Creo interpretar que Pablo Iglesias y parte de su equipo ha captado todos estos problemas. Los &uacute;ltimos grandes discursos de fin de campa&ntilde;a, como el de Arag&oacute;n, entre otros, est&aacute;n llenos de contenidos f&aacute;cilmente entendibles y nada ambiguos. Pablo y parte de su equipo saben muy bien manejar los gestos, las puestas en escena, y mucha de las cosas que hace o dice no son casualidades: jugar al futbol con una camiseta republicana no es casualidad o descuido. Digamos que 'el compa' Pablo iglesias y otros 'compas' del equipo central de Podemos han demostrado ser &ldquo;los reyes de los gestos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Conozco a Pablo iglesias antes de ser el Pablo Iglesias que no puede pisar la calle sin guardaespaldas y sin que lo paren a cada momento. Pablo tiene que volver a ser el Pablo &ldquo;fresco, rupturista y canalla&rdquo; de antes, y como quienes le conocemos de antes sabemos que su coeficiente y olfato es superior a la media, posiblemente sepa que si quiere ser el presidente de este pa&iacute;s tiene que construir ese tercer espacio con todos los elemento,s m&aacute;s otros que se me escapan, que he descrito antes.
    </p><p class="article-text">
        El problema es si se quiere construir un partido institucional al uso, lo cual no tiene nada de nueva pol&iacute;tica, o se quiere construir un 'partido movimiento'. Esto &uacute;ltimo si es nueva pol&iacute;tica. Construir un potente movimiento de base socio-pol&iacute;tica profundamente enraizado en los barrios y en todos los sectores de las clases trabajadoras y capas medias, eso s&iacute; que es nueva pol&iacute;tica&hellip; Y un tercer espacio, &iquest;Con qu&eacute; marca? Miedo me da esta pregunta porque conociendo tantos santorales que llevamos las izquierdas, somos capaces de tirarnos de aqu&iacute; hasta cerca de las elecciones discutiendo de tales cosas y no de contenidos y de c&oacute;mo llegar a todos los rincones con los mensajes de cambio. Con el lio de marcas -muchas de ellas decididas en el &uacute;ltimo momento- con las que nos hemos presentado a las municipales, ha sido casi una suerte que en tantos municipios hayamos sido la sorpresa.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, la marca electoral y el espacio de confluencia para las elecciones generales es Podemos, teniendo en cuenta que en pocos meses -posiblemente antes de lo previsto- llegar&aacute;n las urnas y no tenemos tiempo de inventar la p&oacute;lvora, que ya esta inventada. Despu&eacute;s de este fren&eacute;tico ciclo electoral ya se ver&aacute;. Ahora de lo que se trata, creo, es de que Podemos y afines se superen a s&iacute; mismos. Por cierto, cuando digo afines me refiero a algo sencillo de entender: sin la ola Podemos, &iquest;hubieran tenido el &eacute;xito que han tenido muchas de las candidaturas municipalistas? Probablemente no, aunque es de justicia decir que en bastantes lugares, sectores de Podemos han sido un tap&oacute;n para que otras candidaturas de confluencia pudieran ponerse en marcha o tener mejores resultados. De esto &uacute;ltimo no est&aacute;n libres sectores de IU que tambi&eacute;n han sido verdaderos tapones para que surja lo nuevo. Sin embargo en lugares como Madrid, Barcelona o la Marea Atl&aacute;ntica, entre tantos, muchos sectores de podemos y de IU s&iacute; han sabido estar a la altura que las necesidades de confluencia requer&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, hay que recordar de la f&oacute;rmula de confluencia en Podemos ya se ha practicado por parte de Equo, Convocatoria por Madrid o la CUT en Andaluc&iacute;a: nadie ha perdido su identidad ni su autonom&iacute;a, y todos han salido muy bien parados de tal experiencia.
    </p><p class="article-text">
        En fin, que 'compas' Pablo Iglesias, Ada Colau, Manuela Carmena, Tania S&aacute;nchez, Yolanda Diez, Teresa Rodr&iacute;guez, Alberto Garz&oacute;n, Julio Anguita y tantas otras personas imprescindibles, ayuden a crear ese tercer espacio para ganar las pr&oacute;ximas elecciones generales, o al menos pegarle un buen susto al poder real, y 'd&eacute;jense de hostias'. Otras personas de base desde nuestros pueblos, barrios y 'citys' tambi&eacute;n sabemos c&oacute;mo hacerlo, pero necesitamos el motor central.
    </p><p class="article-text">
        Las pr&oacute;ximas elecciones las ganar&aacute; quien sea capaz de conectar con la indignaci&oacute;n, el estado de malestar y los deseos de cambio que hay en todos los rincones del pa&iacute;s, y quienes sean capaces de llegar al coraz&oacute;n de la gente, y eso se consigue generando ilusi&oacute;n, emoci&oacute;n, sentimientos, alternativas concretas y punto.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n de los y las de abajo no est&aacute; de acuerdo con el lema de &ldquo;pan, trabajo, techo y dignidad&rdquo;, que reivindicamos en las carreteras y que culmin&oacute; con una de las manifestaciones m&aacute;s masivas de los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os? &iquest;Qu&eacute; ciudadano o ciudadana no est&aacute; de acuerdo con la reivindicaci&oacute;n de paralizaci&oacute;n de los desahucios sin alternativa habitacional y sin deuda perpetua? &iquest;O que la sanidad y la educaci&oacute;n sean p&uacute;blicas y universales y no se privaticen ni se recorten? &iquest;C&oacute;mo recuperar los derechos perdidos? &iquest;C&oacute;mo acabar con la creciente pobreza y exclusi&oacute;n social? &iquest;C&oacute;mo recuperar el sector publico privatizado y ponerlo al servicio de la sociedad? &iquest;C&oacute;mo conseguir que estos mensajes y otros prendan y generen una enorme bola de nieve, que nos lleve a un formidable cambio de correlaci&oacute;n de fuerzas en el Parlamento que permita cambiar el pa&iacute;s?
    </p><p class="article-text">
        Tercer espacio, oiga, tercer espacio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Coy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/pablo-iglesias-tercer-espacio_132_2649364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2015 20:50:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[24-M, Pablo Iglesias y el 'Tercer Espacio']]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Murcia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[25-M: La rebelión de todas las bases]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/rebelion-todas-bases_129_4844616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec34747a-efe9-4cf3-975e-f00204466ebc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="25-M: La rebelión de todas las bases"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es momento de pensar a lo grande, hay un tablero con forma de  mosaico que tenemos que agitar y desordenar, para después ir encajando  las piezas con calma.</p><p class="subtitle">Queda mucho por hacer, pero no tanto tiempo, porque la precariedad, los desahucios, la exclusión  social, la pobreza extrema y el deteriodo social van más rapido  de lo que podemos soportar.</p></div><p class="article-text">
        Previamente al 25-M hemos sido muchas las personas que hemos participado en las resistencias sociales contra los recortes,  los desahucios, el paro, la precariedad y la exclusi&oacute;n social; hemos sido mucha gente la que hemos invertido muchas horas e ilusi&oacute;n en el 15-M, las mareas ciudadanas o las  recientes Marchas de la Dignidad 22-M. Y lo cierto es que  ten&iacute;amos miedo a que el bipartidismo, ese bipartidismo que sustenta las pol&iacute;ticas austericidas y que sigue los dictados de la Troika y de los banqueros, saliera inmune de las pasadas elecciones europeas. Pero, afortunadamente, ese 49% en el que ha quedado el PP-PSOE nos demuestra que la lucha paga y que sirve para desgastar a los poderosos, lo que desde los movimientos sociales se vive con mucha alegria y optimismo.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la ca&iacute;da del bipartidismo tiene mucho que ver con  el fuerte conflicto social que estos &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha vivido en nuestro pa&iacute;s. Un conflicto que, desde mi punto de vista, hay que fortalecer, haciendo confluir de forma estable las luchas y los sectores afectados por la crisis. Porque una cosa debemos tener clara: esto no lo arregla ning&uacute;n pol&iacute;tico (aunque el cambio en las instituciones sea esencial), esto lo arreglamos  los pueblos, lo arreglamos los trabajadores y trabajadoras en la calle con desobediencia activa,  movilizando a millones de personas de forma estable y continuada. El 22-M fue un ensayo de lo que somos capaces como ciudadan&iacute;a. Ese d&iacute;a dimos un ejemplo de dignidad y estoy convencido de que s&oacute;lo con dignidad todas las personas a las que la crisis nos ha destrozado la vida podremos salir adelante. 
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n necesitamos un gobierno al servicio de la gente, un gobierno que impulse pol&iacute;ticas al servicio de las personas y de los bienes comunes. Y para eso hace falta generar una nueva mayor&iacute;a socio-pol&iacute;tica que convierta el estado de malestar existente en contrapoder ciudadano. Esto es lo fundamental, porque sin un pueblo organizado detr&aacute;s, ning&uacute;n gobierno podr&aacute; enfrentarse a la Troika con perspectivas de &eacute;xito. Porque es evidente que, si nos negamos a pagar la parte ileg&iacute;tima de la deuda, o se si derogan las leyes antisociales para recuperar los derechos perdidos, o si se intenta recuperar para el sector p&uacute;blico los sectores estrat&eacute;gicos de la econom&iacute;a, nos encontraremos con el muro de los poderes reales, que har&aacute;n todo lo posible para evitarlo.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, debemos ir asumiendo que en esta Uni&oacute;n Europea los pueblos del sur de Europa no tenemos ning&uacute;n futuro y que el dise&ntilde;o que las &eacute;lites europeas tienen para la franja sur nos lleva a sociedades sin soberan&iacute;a pol&iacute;tica y econ&oacute;mica y, como consecuencia de ello, a sociedades sin apenas derechos laborales, sociales y humanos. Si no nos unimos para evitarlo, nos dirigimos sin frenos al subdesarrollo, con un patr&oacute;n de precariedad y empobrecimiento que durar&aacute; d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Hoy todos debemos de tener claro que sin la lucha social de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ni el bipartidismo habr&iacute;a ca&iacute;do como ha ca&iacute;do, ni Izquierda Unida habr&iacute;a triplicado sus resultados respecto a 2009, ni Podemos habr&iacute;a irrumpido con tanta fuerza. Pero conviene no perder de vista que, si sumamos los porcentajes de ambas formaciones, junto al de primavera Europea, suman poco m&aacute;s de  un 20%, lo cual si bien importante, a&uacute;n es insuficiente para transformar este pa&iacute;s. A&uacute;n nos queda por convencer a muchos millones de ciudadanos y  ciudadanas de que se puede cambiar la situaci&oacute;n d&aacute;ndole la vuelta a la tortilla.
    </p><p class="article-text">
        Porque, igual que otras pol&iacute;ticas son posibles, tambi&eacute;n lo son otros pol&iacute;ticos. Admiro todas las llamadas que se est&aacute;n haciendo a la confluencia, pero &eacute;sta no  puede ser la suma aritm&eacute;tica de dos o tres fuerzas politicas. No podemos conformarnos con un 20%. Necesitamos renovaci&oacute;n, ambici&oacute;n, imaginaci&oacute;n y altas dosis de generosidad de todas las partes para ser mayoria. Aunque, conociendo las diversas capillas de las izquierdas &ndash;de todos lados&ndash; y los altos niveles de sectarismo, reconozco que es una tarea harto dif&iacute;cil. Hay demasiado aparataje con intereses propios y mirada muy corta para que esto sea posible.
    </p><p class="article-text">
        Pero es una tarea que nos incumbe a todos y todas. No podemos dejar que algunos profesionales de la pol&iacute;tica descarrilen un tren que tiene que ir desbordado de much&iacute;sima gente, agrupada o no en colectivos sociales de todo tipo. &iquest;Por qu&eacute; no pensamos colectivamente qu&eacute; alianzas pol&iacute;ticas y sociales son posibles? &iquest;Nos conformamos con el acuerdo puntual de dos o tres fuerzas pol&iacute;ticas por arriba o queremos superar los habituales espacios de la izquierda, creando otros nuevos y transversales?  &iquest;Vamos hacia un gran polo sociopol&iacute;tico que la gente sienta como suyo? No me cabe duda de que, si hici&eacute;ramos esto posible, el miedo cambiar&iacute;a de bando. 
    </p><p class="article-text">
        Queda mucho por hacer, pero no tanto tiempo. Las oportunidades hist&oacute;ricas son como los trenes, o los coges en su momento o te quedas en la estaci&oacute;n esperando el siguiente. Con la salvedad de que la historia nunca te garantiza si va a haber otro tren, ni cu&aacute;ntas d&eacute;cadas tendr&aacute;s que esperarlo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el activismo social tiene que seguir llenando las calles en toda su pluralidad. El oto&ntilde;o se avecina caliente, como el invierno y la pr&oacute;xima primavera, porque cada vez somos m&aacute;s los que no nos resignamos, los que nos negamos a renunciar a nuestra la dignidad a pesar de las dificultades. Nosotros y nosotras, los afectados de esta crisis, tenemos muy claro los puntos en com&uacute;n y qu&eacute; futuro queremos para nuestras familias. La izquierda pol&iacute;tica, sin embargo, todav&iacute;a tiene que demostrar que sabe confluir y,sobre todo, que quiere hacerlo. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, creo que todav&iacute;a tiene mucho que aprender de la izquierda social. Porque la confluencia para cambiar el pa&iacute;s se hace desde abajo, donde ya estamos convergiendo en torno a reivindicaciones concretas y objetivos comunes. Ahora es momento de que esa confluencia se ampl&iacute;e al terreno pol&iacute;tico en torno a un programa m&iacute;nimo com&uacute;n. No s&eacute; si los aparatos contemplan esta perspectiva posible, pero en las bases este deseo es mayoritario.
    </p><p class="article-text">
        Es la hora del protagonismo ciudadano, de quienes luchamos sobre el asfalto. Necesitamos un nuevo gobierno de la mayor&iacute;a social y una nueva institucionalidad democr&aacute;tica real. Necesitamos  conquistar en las instituciones las reivindicaciones por las que estamos luchando todos estos a&ntilde;os a pie de calle
    </p><p class="article-text">
        Estamos viviendo momentos hist&oacute;ricos. Lo sabemos y hay que cre&eacute;rselo hasta las &uacute;ltimas consecuencias. El r&eacute;gimen del 78 y sus s&iacute;mbolos de consenso  van descomponi&eacute;ndose a pasos agigantados. El bipartidismo cae, el rey abdica, las c&uacute;pulas sindicales se ven sobrepasadas en las calles &ndash;tal y como sucedi&oacute; en el 22-M&ndash;, aparecen nuevas corrientes  de pensamiento  muy potentes que traen consigo  nuevos referentes que piden paso y reivindican  nuevas formas de representaci&oacute;n y de hacer pol&iacute;tica. Es momento de pensar a lo grande, hay un tablero con forma de mosaico que tenemos que agitar y desordenar, para despu&eacute;s ir encajando las piezas con calma.
    </p><p class="article-text">
        En America Latina se pens&oacute; a lo grande y llegaron las revoluciones ciudadanas que cambiaron el tablero y las condiciones de vida de millones de personas. En Grecia pensaron a lo grande y hay un nuevo sujeto politico mayoritario que es un ejemplo para todas las izquierdas europeas.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que vienen tiempos nuevos, pero el futuro no est&aacute; escrito. De modo que podemos ir hacia un nuevo modelo de pa&iacute;s o, por el contrario, de cabeza a una sociedad m&aacute;s autoritaria y desigual. Todo depende de la ciudadan&iacute;a organizada  y de lo que hagamos los pr&oacute;ximos meses. Lo cierto es que todo va muy deprisa y, por tanto, ya no vale de mucho lo que repet&iacute;amos en el 15-M: &ldquo;Vamos despacio por que vamos lejos&rdquo;. Quienes estamos afectados por la crisis y nos han arrebatado el presente y el futuro tenemos prisa. Quienes tomamos las carreteras hacia Madrid desde el movimiento dignidad 22-M, pidiendo pan, trabajo y techo no podemos permitirnos una pausa. Entre otras cosas porque la precariedad, los desahucios, la exclusi&oacute;n social, la pobreza extrema y el deteriodo social tambi&eacute;n van m&aacute;s rapido de lo que podemos soportar.
    </p><p class="article-text">
        Antes hablaba de que hac&iacute;a falta renovaci&oacute;n e imaginaci&oacute;n. Pues bien, imaginemos una nueva mayor&iacute;a que est&eacute; representada por Pablo Iglesias, Alberto Garz&oacute;n, Vicen&ccedil; Navarro, Tania S&aacute;nchez, Lara Hern&aacute;ndez, Diego Ca&ntilde;amero,Teresa Rodriguez, Marina Albiol, &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n, Ada Colau... y tantas otras personas que a much&iacute;sima gente s&iacute; nos representan. Pensemos con ellos a lo grande, pensemos c&oacute;mo conquistar una nueva mayor&iacute;a social y pol&iacute;tica  para cambiar  nuestro pa&iacute;s. Ahora o nunca, todo o nada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Coy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/rebelion-todas-bases_129_4844616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Jun 2014 19:17:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[25-M: La rebelión de todas las bases]]></media:title>
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      <title><![CDATA[22M, la dignidad y la violencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/dignidad-violencia_132_4956170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39fe0981-864e-4e6a-a35c-8b988b51a1d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="22M, la dignidad y la violencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Somos gente común, normal y corriente, invisible, porque sólo se  habla  en las tertulias mediáticas de los grandes datos de la  macroeconomía,  pero es hora de hablar de las  personas que tienen los  frigoríficos vacíos y que dependen de los  abuelos y abuelas para poder  alimentarse</p></div><p class="article-text">
        Quienes llegamos andando a Madrid el pasado 22M, despu&eacute;s de dejar  atr&aacute;s a nuestras familias y problemas durante m&aacute;s de dos semanas,  llegamos con las mochilas llenas de dignidad y esperanza. Dignidad  porque no nos resignamos a vivir en precario, en la exclusi&oacute;n social o  en la pobreza extrema a la que nos ha llevado esta crisis que no hemos  provocado. Esperanza porque pensamos que, tras el 22M, tienen que  confluir todas las luchas y conflictos sociales  que se est&aacute;n dando  desde el comienzo de la crisis en unos objetivos y espacios comunes, as&iacute;  como en un calendario de movilizaciones continuadas y potentes.  Esperanza en que seamos capaces de autoorganizar por abajo un movimiento  unitario contra el paro y la precariedad que nos permita forzar otras  pol&iacute;ticas socioecon&oacute;micas que favorezcan a las personas y no s&oacute;lo a los  bancos y a las grandes empresas multinacionales.
    </p><p class="article-text">
        En nuestras  mochilas no llev&aacute;bamos piedras, ni objetos punzantes, ni rodamientos, ni  tirachinas y s&iacute; mucho deseo de que todo transcurriera en paz. A lo  largo de todos y cada uno de los actos, reuniones y asambleas que hemos  ido realizando en los meses, semanas y d&iacute;as previos a lo largo y ancho  del pa&iacute;s, no hemos dejado de repetir que esta movilizaci&oacute;n era  radicalmente no-violenta. Desobediente, pero pac&iacute;fica, a pesar de que  quienes hemos estado en las carreteras estamos sometidos a una violencia  diaria estructural de un sistema que nos ha dejado abandonados en la  cuneta.
    </p><p class="article-text">
        Quienes llegamos andando estamos sometidos a otro tipo de  violencia sist&eacute;mica, porque sufrimos muchos problemas de supervivencia  diaria que antes de la crisis ninguno de nosotros imagin&aacute;bamos que  &iacute;bamos a sufrir. Somos gente com&uacute;n, normal y corriente, invisible,  porque s&oacute;lo se habla en las tertulias medi&aacute;ticas de los grandes datos de  la macroeconom&iacute;a, pero es hora de hablar de microeconom&iacute;a. Es hora de  hablar de las personas que tienen los frigor&iacute;ficos vac&iacute;os y que dependen  de los abuelos y abuelas para poder alimentarse en una especie de  comuna familiar con olla com&uacute;n incluida. Tambi&eacute;n hay que hablar de las  personas desempleadas de m&aacute;s de 45 o 50 a&ntilde;os &ndash;entre los que me  encuentro&ndash;, que a pesar de tener una profesi&oacute;n y capacidad probada a lo  largo de nuestra vida laboral, tenemos una dificultad manifiesta a la  hora de insertarnos de nuevo en el mercado laboral; o de nuestros hijos,  que no pueden acceder al primer empleo y que cuando lo consiguen lo  hacen en condiciones de precariedad laboral extrema, una precariedad que  ya alcanza a todas las edades.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y c&oacute;mo no hablar de la pobreza  energ&eacute;tica? Otro drama humano que afecta a cuatro millones de personas.  Y, por supuesto, &iquest;c&oacute;mo no hablar de los desahucios, ya que buena parte  de los que hemos andado formamos parte de esa poblaci&oacute;n perseguida por  los bancos?
    </p><p class="article-text">
        Esto &uacute;ltimo lo conozco bien, ya que he estado  perseguido durante tres a&ntilde;os por esta situaci&oacute;n, y que pude resolver  tras dos huelgas de hambre &ndash;la segunda de 15 d&iacute;as que termin&oacute; en un  hospital&ndash; que me permitieron recuperar la parte embargada de mi vivienda  con una condonaci&oacute;n de deuda cercana al 80%. Gracias tambi&eacute;n al apoyo  de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). Un movimiento  no-violento en el que practicamos la desobediencia activa y pacifica,  tal y como diariamente demostramos en cada una de nuestras acciones.
    </p><p class="article-text">
        La  crisis ha venido para quedarse por mucho tiempo, a pesar de que el  Gobierno nos promete una pronta recuperaci&oacute;n que no es cre&iacute;ble: el mismo  Fondo Monetario Internacional public&oacute; recientemente que para el a&ntilde;o  2017-2018 el desempleo bajar&aacute; solo un punto o dos. De hecho,  prestigiosos economistas de ATTAC, como Alberto Montero, nos dicen que  vamos hacia una situaci&oacute;n de crisis permanente, similar a lo que hemos  podido ver durante d&eacute;cadas en Am&eacute;rica Latina, con ricos cada vez m&aacute;s  ricos y pobres cada vez m&aacute;s pobres. Tambi&eacute;n los economistas y expertos  sobre el euro, como Pedro Montes o Juan Francisco Mart&iacute;n Seco, nos dicen  que en este modelo europeo de moneda &uacute;nica nuestro pa&iacute;s no tiene  futuro, ya que hemos perdido la soberan&iacute;a pol&iacute;tica y econ&oacute;mica. Vivimos  en una doble Europa, la rica del Norte y la pobre del Sur, y tiene que  llegar el momento en que nuestra sociedad reflexione profundamente al  respecto, porque esta Europa no es una Europa ni de los ciudadanos, ni  de los pueblos. <strong>Es una Europa construida al servicio de los bancos y multinacionales</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la deuda externa de nuestro pa&iacute;s es impagable y tenemos que hacerle frente aplicando radicalmente el <strong>NO PAGAMOS,</strong> como en su momento hicieron Argentina o Ecuador. De no ser as&iacute;, nuestro  pa&iacute;s va directamente al subdesarrollo. Hay un dato publicado  recientemente que dice que hemos retrocedido en la renta per c&aacute;pita 14  a&ntilde;os, y nada indica que no vayamos a seguir retrocediendo.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente  tenemos que recuperar para el sector p&uacute;blico los sectores estrat&eacute;gicos  de la econom&iacute;a como la energ&iacute;a, el agua, la banca, las  telecomunicaciones, etc... El Estado tiene que volver a la econom&iacute;a. Los  mercados, como hemos podido comprobar, si los dejamos totalmente  libres, se convierten en la ley de la selva, donde siempre ganan los m&aacute;s  fuertes.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto queremos ponerlo en la agenda social y  pol&iacute;tica en nuestro pa&iacute;s, por eso era necesario para los poderes  econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos y medi&aacute;ticos crear una gran cortina de humo media  hora antes de los telediarios, para que en los d&iacute;as siguientes no se  hablara de tales cosas y se hablara s&oacute;lo de unos disturbios que duraron  no m&aacute;s de una hora y pico y de los que las organizaciones nos hemos  desmarcado repetidas veces a lo largo de los &uacute;ltimos d&iacute;as. Aunque  conocidos tertulianos insisten en que a&uacute;n no lo hemos hecho.
    </p><p class="article-text">
        Hay  quienes est&aacute;n muy interesados en convertir el conflicto social latente  desde el inicio de esta crisis en un conflicto de orden publico, a pesar  de que como recientemente reconoci&oacute; el ministro del Interior el a&ntilde;o  pasado 2013 se realizaron en nuestro pa&iacute;s 44.000 convocatorias de  manifestaciones y muy pocas &ndash;tan s&oacute;lo unas d&eacute;cimas porcentuales&ndash; hab&iacute;an  derivado en violencia.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, ya ha pasado el 22M y estamos a&uacute;n con  los pies y los cuerpos doloridos, pero el alma y el coraz&oacute;n, llenos de  dignidad, esperanza, emociones y legitimidad. Las cifras de  participaci&oacute;n que han dado los medios internacionales nos legitiman para  continuar luchando por un futuro digno, articulando un nuevo y potente  movimiento social por los derechos humanos y sociales autoorganizado por  abajo, que conquiste nuevas mayor&iacute;as sociales, frente a esa minor&iacute;a que  nos lo quiere quitar todo. Tambi&eacute;n las libertades.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo,  cuando estoy repasando este art&iacute;culo, veo en los medios el informe de  C&aacute;ritas en el cual se manifiesta que 700.000 hogares carecen de ingresos  y que nuestro pa&iacute;s ocupa el segundo lugar en la Uni&oacute;n Europea en &iacute;ndice  de pobreza infantil... Pues eso tambi&eacute;n es violencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Coy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/dignidad-violencia_132_4956170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Mar 2014 21:16:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[22M, la dignidad y la violencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Andalucía 2015,Marchas de la dignidad]]></media:keywords>
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