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    <title><![CDATA[elDiario.es - Gustavo Duch Guillot]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/gustavo_duch_guillot/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Gustavo Duch Guillot]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El asedio de China a las Islas Galápagos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/asedio-china-islas-encantadas_129_3190765.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b7886f4-64da-4ad7-acd3-e160eda44247_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El asedio de China a las Islas Galápagos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 3 de agosto pasado se capturó en aguas de las Galápagos el barco chino Fu Yuan Yu Leng 999, en su interior había 300 toneladas de pesca, fundamentalmente tiburones: más de seis mil ejemplares, adultos y neonatos, de tiburones Zorr, Silky y tiburón martillo</p><p class="subtitle">La dependencia de la economía ecuatoriana de China es cada vez mayor y está poniendo en peligro la riqueza natural de el país</p></div><p class="article-text">
        La noche del 3 de agosto pasado se captur&oacute; el barco pesquero <em>Fu Yuan Yu Leng 999. </em>En el interior de esta embarcaci&oacute;n estaban embodegadas 300 toneladas de pesca, fundamentalmente tiburones: m&aacute;s de seis mil ejemplares, adultos y neonatos, de tiburones Zorr, Silky y del protegido -y espectacular- tibur&oacute;n martillo. En sacos de yute se hallaron tambi&eacute;n aletas de tibur&oacute;n, obtenidas presuntamente por la abominable pr&aacute;ctica conocida como <em>&lsquo;finning&rsquo;: </em>una vez capturado el tibur&oacute;n, se corta su aleta en vivo y se devuelve el animal al mar, donde morir&aacute;. Cada a&ntilde;o 73 millones de tiburones mueren para que 73 millones de aletas, a m&aacute;s de 500 d&oacute;lares el kilo, lleguen al mercado mundial. China es el principal consumidor, debido al famoso plato de sopa de aleta de tibur&oacute;n -reservado a un estatus econ&oacute;mico muy alto- que puede llegar a costar 150 d&oacute;lares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El barco en cuesti&oacute;n fue encontrado en un lugar donde las corrientes de agua son corrientes de vida, ricas en nutrientes y que -seg&uacute;n el bi&oacute;logo Eduardo Espinoza- &laquo;<em>convierten la zona en</em> <em>uno de los mayores surtidores naturales de peces del Pac&iacute;fico&raquo;</em>. En concreto, en la Reserva Marina de las Islas Gal&aacute;pagos, Ecuador, donde habitan m&aacute;s de 500 especies de peces y entre ellas, m&aacute;s de 30 corresponden a tiburones; y donde la pesca industrial est&aacute; prohibida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esta constataci&oacute;n surgen realidades grav&iacute;simas para meditar en clave global.&nbsp; Una gran flota pesquera china de unos 300 barcos estar&iacute;a navegando en faenas de pesca alrededor de las Gal&aacute;pagos, agregando nuevas amenazas a esta maravilla de la naturaleza, conocidas tambi&eacute;n como Islas Encantadas, porque seg&uacute;n dec&iacute;an quienes por primera vez describieron el archipi&eacute;lago, <em>&laquo;se trata de unas islas con la capacidad de aparecer y desaparecer&raquo;. </em>Junto a la pesca, el turismo de lujo -masivo y creciendo-, la introducci&oacute;n de especies for&aacute;neas y la inmigraci&oacute;n desde el continente, hacen evidente la fragilidad de este complejo de islas de origen volc&aacute;nico. Pero bien sabemos que no ocurre s&oacute;lo en este enclave: las denuncias por pesca ilegal de la flota China se repiten en la pesca del bacalao en aguas de Argentina, en Chile por la pesca del at&uacute;n y en muchos pa&iacute;ses africanos como Senegal, Guinea, Guinea-Bissau o Ghana.
    </p><p class="article-text">
        Es importante anotar que el asedio llega de un pa&iacute;s que va tomando el control de toda la econom&iacute;a de algunas naciones. Precisamente Ecuador es un caso extremo de dependencia con China. Ecuador tiene comprometidos -bajo la forma de ventas anticipadas- m&aacute;s de 500 millones de barriles de petr&oacute;leo a China a entregarse hasta 2024, que los debe conceder a cambio de recursos financieros que el gigante asi&aacute;tico ha desembolsado al pa&iacute;s. Para colmo, China no se registra como compradora oficial del petr&oacute;leo ecuatoriano sino que lo revende a Estados Unidos y otros pa&iacute;ses, cre&aacute;ndose la argucia contable de que, oficialmente, China absorba menos del 5% de exportaciones ecuatorianas. A nivel de importaciones, la dependencia con China es m&aacute;s clara, llegando a casi el 20% del total. Pero lo m&aacute;s dram&aacute;tico es que China &ndash;en un proceso iniciado en 2012- devino en el principal acreedor de este peque&ntilde;o pa&iacute;s andino: m&aacute;s de 8 mil millones de d&oacute;lares de deuda, el 30% del total de deuda externa; as&iacute; como las ya mencionadas ventas anticipadas de petr&oacute;leo que ni siquiera son registradas como deuda por las estad&iacute;sticas oficiales. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de EEUU que ejerc&iacute;a su dominaci&oacute;n v&iacute;a Consenso de Washington, China no busca conseguir el repago de sus cr&eacute;ditos imponiendo medidas de austeridad econ&oacute;mica, sino asegur&aacute;ndose el acceso a petr&oacute;leo, minerales, y tambi&eacute;n pesca. Adem&aacute;s, opera controlando que los recursos que presta se destinen a la contrataci&oacute;n de empresas chinas, al punto que, muchas veces, los empr&eacute;stitos nunca salen del gigante asi&aacute;tico. Sin duda la expansi&oacute;n China representa una nueva forma de imperialismo, m&aacute;s sofisticada pues no se ajusta a los par&aacute;metros cl&aacute;sicos del neoliberalismo. Incluso, no se presenta a primera vista como dominaci&oacute;n pol&iacute;tica pero es m&aacute;s voraz pues exacerba el extractivismo de las periferias con mayor intensidad que en d&eacute;cadas pasadas, y m&aacute;s audaz, pues ni siquiera necesita programas de ajuste para garantizarse el retorno de sus pr&eacute;stamos.
    </p><p class="article-text">
        Con la mayor poblaci&oacute;n del planeta, China demanda 46% de todos los minerales extra&iacute;dos en la Tierra. En tres a&ntilde;os -2011, 2012, 2013- ha empleado 1,5 veces m&aacute;s cemento que lo utilizado por EEUU en todo el siglo XX. Y con su flota pesquera de m&aacute;s 2.600 embarcaciones, la mayor del mundo, est&aacute; depredando los mares. Su capacidad de pesca es tal que &ndash;seg&uacute;n la BBC- en una semana recoge tanto como los botes de Senegal en todo un a&ntilde;o, un pa&iacute;s que ha visto como se ha vaciado su mar, y la migraci&oacute;n es la &uacute;nica opci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como en su momento la lucha contra el imperialismo norteamericano fue clave, hoy tambi&eacute;n lo es la lucha contra el imperialismo chino. Dentro de esa lucha, urge detener la depredaci&oacute;n ambiental, tanto por soberan&iacute;a como por la propia supervivencia humana. Un peque&ntilde;o paso en ese sentido ser&iacute;a ampliar y garantizar la zona de exclusi&oacute;n para la pesca, englobando a Ecuador (y las Gal&aacute;pagos), Panam&aacute;, Colombia y Costa Rica . Pero, hay que profundizar en el debate pues ante este reciente y preocupante expolio del imperialismo chino, urge que las normativas nacionales e internacionales que regulan la pesca de nuestros mares (como la CONVEMAR, Convenci&oacute;n de las Naciones Unidas para el Mar), prioricen la soberan&iacute;a alimentaria, dando absoluto &eacute;nfasis a una pesca local artesanal, sostenible y orientada a la alimentaci&oacute;n popular y local. Lo que no entre en estos puntos debe vetarse, en cualquier milla mar&iacute;tima.
    </p><p class="article-text">
        En Gal&aacute;pagos, lugar que nos ha ense&ntilde;ado tanto sobre la evoluci&oacute;n y la complejidad de la vida, se hace evidente que vivimos en el <em>Capitaloceno</em>, como ya utilizan muchos pensadores, una era o &eacute;poca geol&oacute;gica donde un sistema econ&oacute;mico desesperado por movilizar mercanc&iacute;as lo m&aacute;s r&aacute;pido posible a cualquier distancia a fin de generar y acumular dividendos, est&aacute; acabando con tiburones, abejas, gorriones, rinocerontes, paisajes y medios de vida. Est&aacute; exterminando la Vida.
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <em>Alberto Acosta es economista ecuatoriano y&nbsp; Gustavo Duch es coordinador de la revista Soberan&iacute;a Alimentaria</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Duch Guillot, Alberto Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/asedio-china-islas-encantadas_129_3190765.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Sep 2017 17:56:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El asedio de China a las Islas Galápagos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecuador,Islas Galápagos,China,Especies protegidas,Tiburones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No vamos a tragar: soberanía alimentaria, una alternativa frente a la agroindustria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tragar-soberania-alimentaria-alternativa-agroindustria_1_4822175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En comedores de escuelas, hospitales o residencias  de la tercera edad, te alimentan para el buen provecho del mismo banco  de in­versiones responsable del hambre del siglo XXI</p><p class="subtitle">Extracto del libro No vamos a tragar (Libros del Lince), de Gustavo Duch, coordinador de la revista</p><p class="subtitle">Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas</p></div><p class="article-text">
        <strong>Muertes globales</strong>
    </p><p class="article-text">
        Frente a la pantalla del ordenador, mientras toma su primer caf&eacute;, estudia los &iacute;ndices burs&aacute;tiles. Las deudas soberanas europeas son poco fiables, la bolsa sigue en ca&iacute;da libre y el petr&oacute;leo es demasia&shy;do inestable, ha habido hallazgos inesperados. &iquest;D&oacute;nde invertir? Las curvas de los granos b&aacute;sicos est&aacute;n, a su gusto, demasiado planas.
    </p><p class="article-text">
        Toma el tel&eacute;fono y en segundos las agencias de prensa ofrecen nuevos titulares: graves sequ&iacute;as en pa&iacute;ses asi&aacute;ticos; un informe de una agencia internacional alerta de un pr&oacute;ximo d&eacute;ficit de alimen&shy;tos en un planeta de siete mil millones de personas; se constata un importante aumento del consumo de carne; en Europa se estudia incrementar el uso de agrocombustibles...
    </p><p class="article-text">
        Se anuda la corbata para salir del despacho a pocas calles de la central de la Bolsa de Chicago, y de reojo vuelve a mirar la panta&shy;lla. Sonr&iacute;e, la curva de los precios del grano apunta ya claramente hacia arriba.
    </p><p class="article-text">
        La misma gr&aacute;fica est&aacute; ya en los ordenadores de todo el plane&shy;ta. Se disparan las operaciones (y las operaciones conllevan dispa&shy;ros). Fondos de inversi&oacute;n de Goldman Sachs compran tierras agr&iacute;colas en Indonesia, Camboya y Uruguay; Cargill y ADM deci&shy;den retener grano en sus almacenes, pues en breve su precio se doblar&aacute;, y en Argentina los terratenientes como Jos&eacute; Ciccioli quieren agrandar sus propiedades donde cultivar soja... y dan ins&shy;trucciones.
    </p><p class="article-text">
        Ya es la hora de comer, toda la familia est&aacute; en su rancho de San&shy;tiago del Estero (Argentina). Cristian Ferreyra, el 16 de noviembre de 2011, ha invitado a tres compa&ntilde;eros del movimiento campesino que les aglutina (MOCASE-V&iacute;a Campesina). Les preocupa el avan&shy;ce de los inmensos monocultivos de soja que a tantos campesinos y campesinas de la zona est&aacute;n expulsando violentamente de sus tie&shy;rras; y cuestionan el papel del gobernador Zamora y del poder judi&shy;cial que todo lo permite.
    </p><p class="article-text">
        Sin darles tiempo a reaccionar, dos sicarios al servicio de los em&shy;presarios sojeros derrumban la puerta e increpan a Cristian: &laquo;&iquest;Qui&eacute;n te crees que sos?&raquo;. Cristian no duda: &laquo;Somos los due&ntilde;os de esta tie&shy;rra, aqu&iacute; vivimos, &iquest;ustedes qui&eacute;nes se creen?&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dos balas globalizadas, dos disparos capitalistas, acaban con los veinticuatro a&ntilde;os de Cristian.
    </p><p class="article-text">
        Algunos diarios lo desmienten, pero la especulaci&oacute;n lo mat&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Disparando a matar</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cada dos a&ntilde;os, m&aacute;s o menos, nos sacude una crisis alimentaria por la fuerte subida del precio de los cereales. Leyendo la informa&shy;ci&oacute;n que se publica es f&aacute;cil pensar que ser&aacute;n muchas las toneladas que dejar&aacute;n de producirse para que el precio promedio de los ce&shy;reales, en poco menos de un mes, se haya incrementado m&aacute;s de un 25%. Que tendremos muchos mercados desabastecidos. Pero no, para nada, aun teniendo en cuenta que hablamos de previsiones, el factor que dicen que provoca el aumento de los precios es un descenso total de 23 millones de toneladas de cereales, que situa&shy;r&aacute;n la cosecha final en 2.396 millones de toneladas. Es decir, un 1 % menos para lo que ser&aacute; una nueva cosecha r&eacute;cord a escala mundial.
    </p><p class="article-text">
        Pero, en efecto, un peque&ntilde;o traspi&eacute; en las previsiones nos lleva al vendaval de la subida del precio de los alimentos, porque dicho precio se decide en las bolsas de la especulaci&oacute;n. Ah&iacute; es donde con esmero se tejen falsos argumentos para generar la escalada de pre&shy;cios.
    </p><p class="article-text">
        De nada nos sirve la supuesta gran capacidad de producci&oacute;n de alimentos del sistema agroindustrial si, como hemos visto, de los m&aacute;s de dos millones de cereales s&oacute;lo la mitad se emplear&aacute; directa&shy;mente para el consumo humano. La otra mitad se dedica, aproxi&shy;madamente, en un 70% a la alimentaci&oacute;n de la ganader&iacute;a intensi&shy;va y el otro 30 % a la alimentaci&oacute;n de los motores que funcionan con agrocombustibles. Sin pol&iacute;ticas regulatorias y sin la participa&shy;ci&oacute;n de las comunidades en las decisiones agrarias, las empresas que controlan la comercializaci&oacute;n del grano s&oacute;lo miran d&oacute;nde en&shy;contrar m&aacute;s beneficios.
    </p><p class="article-text">
        Tendremos los mercados con grano m&aacute;s que suficiente para la alimentaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n, pero a un precio disparando a matar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Goldman Sachs, el negocio de hambrear</strong>
    </p><p class="article-text">
        Goldman Sachs y sus fondos de inversiones est&aacute;n hasta en la sopa. Literalmente.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace poco sabemos que sus legiones de ejecutivos goldmanitas controlan a cara descubierta Gobiernos, ministerios, bancos centrales y otras instituciones p&uacute;blicas en Europa y Estados Unidos. Pero con antifaz y en la sombra, &iquest;desde cu&aacute;ndo lo llevan haciendo?
    </p><p class="article-text">
        Los encontramos en su salsa cuando hablamos de petr&oacute;leo, vi&shy;vienda o cr&iacute;a de puercos. No ser&iacute;a extra&ntilde;o que est&eacute;n presentes en negocios tan suculentos como el armament&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        En el Estado espa&ntilde;ol, almorzamos con Goldman Sachs. Como ha denunciado el investigador Carles Soler: &laquo;Goldman Sachs es propietaria de una de las grandes multinacionales de la restaura&shy;ci&oacute;n colectiva (ISS Facility Services) que en el Estado espa&ntilde;ol sirve 22 millones de comidas anuales&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        En comedores de escuelas, hospitales o residencias de la tercera edad, te alimentan para el buen provecho del mismo banco de in&shy;versiones responsable del hambre del siglo XXI. Porque Goldman Sachs no ha descuidado en absoluto el sector agr&iacute;cola como fuente, no de comida, sino de beneficios econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        En 1991 los cerebros de Goldman Sachs, repletos de ideas ju&shy;gosas para las gentes de la bolsa, crearon un instrumento financie&shy;ro que permite a cualquier p&aacute;jaro invertir sus riquezas en produc&shy;tos b&aacute;sicos como el trigo, el arroz o el caf&eacute;. De lo que se come se cr&iacute;a, y criaron toneladas de beneficios.
    </p><p class="article-text">
        Tantas apuestas sobre la ruleta de los mercados de los granos b&aacute;sicos son las responsables de la subida de precios de &eacute;stos, y, por lo tanto, responsables de que millones de personas no puedan ad&shy;quirir sus alimentos necesarios.
    </p><p class="article-text">
        Desde el a&ntilde;o 2000 hasta ahora, sin otras burbujas que inflar, el precio de los alimentos b&aacute;sicos pr&aacute;cticamente se ha triplicado en paralelo al incremento de los activos financieros en estos exquisi&shy;tos platos financieros.
    </p><p class="article-text">
        Para Goldman Sachs, invertir en panes y peces en espera de su m&aacute;gica multiplicaci&oacute;n les supone unos beneficios anuales de cinco mil millones de d&oacute;lares. Mucho dinero que en pocos a&ntilde;os dar&iacute;a para solventar el problema del hambre global, pero claro, &eacute;se no es su prop&oacute;sito, &eacute;se no es su negocio, es todo lo contrario. Fabrican hambre, son hambreadores.
    </p><p class="article-text">
        Un nuevo negocio, tambi&eacute;n hambreador, ha salido al escena&shy;rio: comprar las mejores tierras f&eacute;rtiles para exigirles (hasta su agotamiento) la producci&oacute;n de biomasa, la energ&iacute;a que mover&aacute; el mundo y resolver&aacute; buena parte de los problemas ecol&oacute;gicos del planeta. Eso dicen, pero es pura farsa.
    </p><p class="article-text">
        Y, efectivamente, algunos personajes curtidos en Goldman Sachs ya est&aacute;n en ello. Como Joakim Helenius (y su fondo de inversiones Trigon Agri Fund): que se sepa, lleva acumuladas unas 170.000 hec&shy;t&aacute;reas de tierras cultivables en la regi&oacute;n de tierras negras en Rusia y Ucrania. O Neil Crowder, que con el fondo Chayton Capital ha arrendado para los pr&oacute;ximos catorce a&ntilde;os 20.000 hect&aacute;reas en Zambia.
    </p><p class="article-text">
        Abanderando la lucha contra el hambre, m&aacute;s hambre. Abande&shy;rando la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, m&aacute;s hambre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los ABCD de la crisis alimentaria</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son cuatro establecimientos, cuatro bazares como esos que tienen todo lo que puedas imaginar y lo que no. Desde una jarra con for&shy;ma de vaca para servir la leche por sus ubres de cer&aacute;mica, hasta el siempre imprescindible cazamariposas entre la estanter&iacute;a de ropa &iacute;ntima y las llaves de ferreter&iacute;a o los sacos de tierra de jard&iacute;n. S&oacute;lo hay una diferencia: mientras que en los malos tiempos estos uni&shy;versos de barrio padecen la crisis como cualquier otro negocio, los ABCD de la comida son cuatro empresas monstruosas por partida doble que, nacidas y crecidas en el regazo de mam&aacute; capitalismo y papa desregulaci&oacute;n, ganan todo el oro del mundo diciendo que fa&shy;brican comida cuando en realidad se lucran matando de hambre a millones de seres humanos. Y lo hacen desde la invisibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Cada cierto tiempo, se nos alerta de una nueva subida del pre&shy;cio de los alimentos, con repercusiones que ya contabilizan los ce&shy;menterios de los pa&iacute;ses m&aacute;s vulnerables, sobre todo en el Sahel. El argumento difundido en 2012 de las malas cosechas que tiene la agroindustria en Estados Unidos ya sabemos que es mitad menti&shy;roso, mitad incompleto. Con timidez la informaci&oacute;n se nos ampl&iacute;a y centra el tema: el precio de la materia prima sube como en las anteriores crisis alimentarias por las grandes cantidades de cereales que se destinan a fabricar combustibles (&iquest;recuerdan hace seis y sie&shy;te a&ntilde;os cuando se advirti&oacute; de los inconvenientes de esta nueva tecnolog&iacute;a?), por la especulaci&oacute;n que de futuras cosechas se hace en las bolsas financieras, y, esto es m&aacute;s novedoso, por la cada vez mayor cantidad de tierra f&eacute;rtil que est&aacute; pasando de las manos cam&shy;pesinas al patrimonio de bancos, empresas y fondos de inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n est&aacute; en todos esos negocios a la vez? &iquest;Qui&eacute;n hay detr&aacute;s de la carne, del pan, de la pasta, de la leche... y no lo sabemos? &iquest;Qui&eacute;n tiene en el mismo local estanter&iacute;as repletas de agrocombustibles hechos de ma&iacute;z, lineales con piensos de soja para el engorde de animales y, un pasillo m&aacute;s all&aacute;, una mesa con un gestor que ofrece pensiones ligadas a la compra de hect&aacute;reas en Etiop&iacute;a o bo&shy;nos financieros referenciados al precio del trigo? Los cuatro &laquo;com&shy;pro, vendo y especulo&raquo; de la comida son ADM, Bunge, Cargill y Dreyfus, conocidos como los ABCD de la comercializaci&oacute;n de ma&shy;teria prima. Cuatro empresas con sede en Estados Unidos que, si inicialmente consiguieron dominar y controlar el mercado mun&shy;dial de los granos b&aacute;sicos, cereales y leguminosas, han ido am&shy;pliando sus trapicheos a esas nuevas &aacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        Es muy dif&iacute;cil sumergirse en las entra&ntilde;as de estas empresas y sus infinitas subsidiarias, pero hay dos cosas obvias. Primera, si entre ellas cuatro controlan, como es el caso, el &iexcl;90 %! del merca&shy;do mundial de cereales, y si el mercado no tiene ninguna regula&shy;ci&oacute;n (ni aranceles o cuotas de importaci&oacute;n / exportaci&oacute;n, ni reser&shy;vas p&uacute;blicas de cereales, ni pol&iacute;ticas de precios), y las pocas normas que se dictan son supervisadas por los propios ABCD, son sus de&shy;cisiones las que verdaderamente marcan el precio de dicha materia prima y por lo tanto de todos los alimentos que incluyen arroz, trigo, ma&iacute;z, etc&eacute;tera. Segunda, si las ABCD (junto con entidades financieras) han degustado los brutales beneficios que les genera especular con la comida y la tierra de cultivo, como sangre para vampiros, seguir&aacute;n chupando del hambre de los dem&aacute;s si nadie les pone coto.
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas crisis alimentarias han permitido que la sociedad civil conociera y denunciara c&oacute;mo la comida y la tierra se han he&shy;cho objeto de especulaci&oacute;n. La respuesta que ha llegado de los mo&shy;vimientos campesinos ha sido clara: soberan&iacute;a alimentaria. Tam&shy;bi&eacute;n ahora hay que responder, y lo que necesitamos no son normas para que los ABCD ganen menos dinero, sino pol&iacute;ticas a favor de la soberan&iacute;a alimentaria para que la alimentaci&oacute;n nos llegue de mu&shy;chas, peque&ntilde;as y humanas agriculturas. De todo un abecedario ali&shy;mentario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Duch Guillot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/tragar-soberania-alimentaria-alternativa-agroindustria_1_4822175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Jun 2014 18:39:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No vamos a tragar: soberanía alimentaria, una alternativa frente a la agroindustria]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Soberanía alimentaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arias Cañete: un ministro para unos pocos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/arias-canete-ministro-pocos_129_4909194.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c890f2ec-d7ae-42c4-8b6a-de3e864fc793_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arias Cañete: un ministro para unos pocos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La población activa del sector primario desciende  en picado: los pueblos se abandonan, los bosques arden y  la alimentación pasa a depender de  un puñado de corporaciones que mercadean y especulan con la comida</p></div><p class="article-text">
        La trayectoria de Miguel Arias Ca&ntilde;ete al frente de las pol&iacute;ticas agrarias espa&ntilde;olas se puede resumir en dos palabras: grande y lejos, porque las medidas m&aacute;s significativas que su gabinete ha adoptado estos a&ntilde;os han tenido como objetivo <strong>convertir el paisaje agrario espa&ntilde;ol en un exclusivo club para grandes negocios dedicados a la exportaci&oacute;n</strong>. Hemos tenido, con Ca&ntilde;ete en el tim&oacute;n, un Gobierno agrario para el inter&eacute;s (econ&oacute;mico) de unos pocos, con lineas pol&iacute;ticas que profundizan una crisis en el campo que parece imparable. A&ntilde;o a a&ntilde;o, la gr&aacute;fica de poblaci&oacute;n activa del sector primario desciende en picado y en consecuencia los pueblos se abandonan, los bosques arden y la alimentaci&oacute;n de toda la poblaci&oacute;n pasa a depender peligrosamente de un pu&ntilde;ado de corporaciones que, instaladas en una lejana nube <em>online,</em> mercadean y especulan con lo m&aacute;s b&aacute;sico, la comida.
    </p><p class="article-text">
        Muy graves han sido, para la peque&ntilde;a agricultura las posiciones que el ministerio adopt&oacute; para el dise&ntilde;o de la nueva Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC), y grave tambi&eacute;n su aplicaci&oacute;n, pues, aunque encalada de color verde, sigue siendo un simple &ndash;pero muy significativo&ndash; presupuesto al servicio de las grandes corporaciones y grandes propietarios, en lugar de ser, como corresponder&iacute;a, un verdadero conjunto de pol&iacute;ticas para apoyar y proteger las agriculturas locales. Como denuncia el sindicato agrario COAG, la aplicaci&oacute;n de la PAC en Espa&ntilde;a sigue reproduciendo la injusticia que supone que s&oacute;lo 2.600 perceptores reciban un total de ayudas igual a lo que reciben otros 500.000.
    </p><p class="article-text">
        Miguel Arias Ca&ntilde;ete, que fue quien permiti&oacute; la entrada de cultivos transg&eacute;nicos en Espa&ntilde;a, y que ha seguido defendi&eacute;ndolos cuando pr&aacute;cticamente el resto de pa&iacute;ses europeos los ha ido apartando de sus campos, no ha sabido tampoco regular la llamada cadena alimentaria. Su ley estrella, la ley para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria, es insuficiente frente al monopolio que ejercen en esta cadena las grandes superficies. Seg&uacute;n todos los informes y estudios, son ellas las que, tensionando al sector productivo y pagando sus productos incluso por debajo de costes, son responsables de muchos de los cierres de peque&ntilde;as fincas y granjas de nuestro territorio, sin olvidar el da&ntilde;o que han provocado al peque&ntilde;o comercio de pueblos y barrios. Este mes de marzo, como dato promedio, el precio de origen que se paga al productor se multiplica por 4,39 veces hasta que llega al consumidor. Por ejemplo, mientras un kilo de naranjas en el Mercadona del Sr. Roig (que reconoce que hizo donaciones de 50.000 euros a la FAES, fundaci&oacute;n del partido del ministro) se vende a 1,27&euro;, quien las cultiv&oacute; recibe 20 c&eacute;ntimos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dos organismos de las Naciones Unidas, en estas &uacute;ltimos semanas, est&aacute;n marcando con claridad cu&aacute;les deber&iacute;an de ser las pol&iacute;ticas agrarias,</strong> y bien vendr&iacute;a que la etapa que ahora se abre en el Ministerio atendiera a sus indicaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, la FAO ha decidido dedicar este a&ntilde;o 2014 a visibilizar la Agricultura Familiar (un apelativo a cuestionar pero que es sin&oacute;nimo de agricultura a peque&ntilde;a escala), pues es ella la que ofrece mejores resultados y m&aacute;s sostenibles en cuanto a producci&oacute;n alimentaria y distribuci&oacute;n de rentas; y, por otro lado, las reflexiones del relator del Derecho a la Alimentaci&oacute;n de Naciones Unidas, Olivier De Schutter, que hace un decidido llamamiento a los gobiernos a  proteger sus agriculturas locales pues, como &eacute;l dice, &ldquo;deber&aacute;n priorizarse los circuitos cortos y los v&iacute;nculos directos entre productores y consumidores para reforzar la agricultura de los productores locales de alimentos en peque&ntilde;a escala y reducir la dependencia de las importaciones&rdquo;. Una definici&oacute;n acertada de lo que desde hace ya veinte a&ntilde;os se ha convertido en un paradigma global:<strong> la propuesta de la soberan&iacute;a alimentaria. Porque lo peque&ntilde;o y local es justo y posible.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Duch Guillot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/arias-canete-ministro-pocos_129_4909194.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Apr 2014 18:56:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arias Cañete: un ministro para unos pocos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Miguel Arias Cañete,Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Humeados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/humeados_129_4946790.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f2f5b69-87fd-4411-aaeb-05bd65f03dc9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Humeados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las cementeras, desde el inicio de la crisis en el sector de la  construcción han encontrado en la quema de residuos una  oportunidad de negocio con triples beneficios</p></div><p class="article-text">
        Estamos acostumbrados &ndash;demasiado&ndash; a convivir con gobiernos sumisos a los intereses de los grandes sectores econ&oacute;micos, y ahora que la crisis econ&oacute;mica actual afecta a grandes emporios, observamos c&oacute;mo siempre hay argumentos para echarles una mano, dos o las que hagan falta. Salvar los bancos, rescatar autopistas y &ndash;en breve lo veremos&ndash; reflotar empresas marca Espa&ntilde;a como Pescanova, son algunos ejemplos donde, como se se ha venido repitiendo, sus p&eacute;rdidas las soportamos econ&oacute;micamente todas y todos los contribuyentes. En cambio, es menos habitual reflejar que ayudar colectivamente a mantener la cuenta de resultados de estas grandes multinacionales tambi&eacute;n tienen otras consecuencias para el medio ambiente y nuestra propia salud.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de las cementeras. Desde el a&ntilde;o 2007, con el inicio de la crisis en el sector de la construcci&oacute;n hasta el a&ntilde;o pasado, sus actividades productivas descendieron un 50%, pero encontraron en la quema de residuos una oportunidad de negocio con triples beneficios. As&iacute;, todas las cementeras del Estado (controladas en su mayor&iacute;a por empresas multinacionales como Lafarge, Asland o Cemex) abrieron sus compuertas a neum&aacute;ticos usados, harinas c&aacute;rnicas, lodos de depuradoras y otras basuras que les permite, uno, ser candidatas a  subvenciones y ayudas de la Administraci&oacute;n por gestionar residuos; dos, ahorrar en el combustible que requieren y; tres, teniendo en cuenta que el Estado les ha asignado una cuota mucho m&aacute;s alta de emisiones de CO2 que las que se sabe van a emitir, ganar dinero con la venta de derechos de emisi&oacute;n en el mercado del carbono. En concreto, en este &uacute;ltimo apartado, s&oacute;lo el a&ntilde;o pasado obtuvieron 92 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        Pero como dec&iacute;a, la incineraci&oacute;n y las ayudas a ella, no son s&oacute;lo una forma encubierta y socializada de rescate de estas empresas, sino que su salida es nefasta para nuestra salud, seg&uacute;n podemos deducir revisando las conclusiones de dos informaciones recientes. La primera, los datos que el octubre pasado ofreci&oacute; la Agencia Internacional de Investigaci&oacute;n Oncol&oacute;gica (IARC), que pertenece a la OMS, cuando despu&eacute;s de revisar m&aacute;s de mil estudios lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que hab&iacute;a pruebas suficientes para decir que la exposici&oacute;n a la contaminaci&oacute;n ambiental en espacios abiertos, no s&oacute;lo aumenta las probabilidades de enfermedades cardiacas y respiratorias, si no que tambi&eacute;n es un factor cancer&iacute;geno. Y contaminaci&oacute;n ambiental &ndash;es decir, una mezcla compleja de gases y part&iacute;culas&ndash;, &iquest;no es lo que sale de las chimeneas de cualquier cementera y sus actividades?
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, ahora hace pocas semanas, la revista especializada <em>Environment International, </em>en su edici&oacute;n de 2013, public&oacute; un estudio elaborado por el &aacute;rea de Epidemiolog&iacute;a Ambiental y C&aacute;ncer del Centro Nacional de Epidemiolog&iacute;a del Instituto de Salud Carlos III, de Madrid, que confirma que &ldquo;hay un incremento significativo de riesgo de muerte por c&aacute;ncer en los municipios cercanos a incineradoras o instalaciones para la recuperaci&oacute;n o eliminaci&oacute;n de residuos peligrosos&rdquo;. Exactamente a lo que est&aacute;n dedic&aacute;ndose las cementeras y su <em>nuevo negocio.</em> 
    </p><p class="article-text">
        El estudio ha analizado la mortalidad en 33 tipo de c&aacute;ncer durante diez a&ntilde;os y constata que hay un riesgo mayor por las personas que viven en cinco kil&oacute;metros a la redonda de estas empresas. Exactamente hasta un 71% m&aacute;s de riesgo de morir de c&aacute;ncer de pleura que en lugares donde no tengan ninguna incineradora cerca, y hasta un 30% de morir de c&aacute;ncer de h&iacute;gado, 27% de c&aacute;ncer de est&oacute;mago, 23% de ri&ntilde;&oacute;n, 23% de ovarios, 17% de leucemia, 16% de vejiga, 15% de pulmones y finalmente un riesgo de un 13% m&aacute;s de morir de c&aacute;ncer de recto.
    </p><p class="article-text">
        Rescatar cementeras, dir&aacute;n algunos, se tiene que aceptar porque &ldquo;es una actividad industrial que genera riqueza&rdquo;, pero cuando los estudios demuestran lo que demuestran y adem&aacute;s nos dicen que los problemas descritos afectan en mayor medida a la infancia y a la gente mayor (las chimeneas de la cementera  de Montcada i Reixach, Barcelona, por ejemplo, est&aacute;n situadas a menos de 150 metros del patio de un colegio y de un centro para mayores) es obvio que la discusi&oacute;n ya es otra: no se trata de producir m&aacute;s o menos, se trata de garantizar la reproducci&oacute;n de la vida, como los movimientos feministas nos est&aacute;n recordando.
    </p><p class="article-text">
        Es preciso conseguir que las administraciones no concedan m&aacute;s permisos de incineraci&oacute;n y anulen los permisos ya emitidos. Para tanto residuos que generamos hay alternativas (reducci&oacute;n, reutilizaci&oacute;n y reciclaje), para lo que no hay alternativas es para las muertes que la incineraci&oacute;n puede generar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gustavo Duch Guillot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/humeados_129_4946790.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Apr 2014 18:37:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Humeados]]></media:title>
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