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    <title><![CDATA[elDiario.es - Viajar Ahora]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Viajar Ahora]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un viaje al norte de Los Cárpatos: Maramures, las iglesias de madera y el único cementerio alegre de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/maramures-iglesias-cementerio-alegre-que-ver-en-maramures-ruta-en-coche-mapa_1_13205392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70bdbb7b-7c40-4ffe-badb-4023f2bc6a40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un viaje al norte de Los Cárpatos: Maramures, las iglesias de madera y el único cementerio alegre de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el extremo norte del país las montañas se acercan a la frontera con Ucrania creando un paisaje aislado del resto del territorio rumano que ha creado una cultura propia. Un país de bosques densísimos que ha hecho del trabajo de la madera una forma de entender el mundo.</p></div><p class="article-text">
        La regi&oacute;n de Maramures marca el extremo nororiental de la Rep&uacute;blica de Ruman&iacute;a, justo en un lugar donde las cimas de Los C&aacute;rpatos se aproximan al R&iacute;o Tisza dejando apenas una franja de un par de kil&oacute;metros de campos de cereal previos a la frontera con la vecina Ucrania. Este lugar marcado por la proximidad de la monta&ntilde;a forma una gran depresi&oacute;n de tierras bajas que comparten caracter&iacute;sticas hist&oacute;ricas y culturales a ambos lados de la raya entre los dos pa&iacute;ses. Esta zona del pa&iacute;s fue una de las plazas fuertes de los pueblos dacios que resistieron el empuje de Roma y que despu&eacute;s recibi&oacute; la influencia directa de las tribus germ&aacute;nicas (ver iconos naranja en el mapa). Este es un lugar con una marcada identidad cultural que se manifiesta de manera material en el uso magistral de la madera como material de construcci&oacute;n lo que convierte cualquier construcci&oacute;n tradicional en un espect&aacute;culo. Las iglesias de madera (cuajadas de pinturas y madera labrada) son la m&aacute;xima expresi&oacute;n de esta cultura. Pero hay mucho m&aacute;s.
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        <strong>&nbsp;Primera parada en Baia Mare</strong>.- La &lsquo;Mina Grande&rsquo; (Baia Mare en rumano) es la capital de la regi&oacute;n y desde el siglo XIV es una de las principales ciudades del norte del pa&iacute;s desde el punto de vista cultural y econ&oacute;mico. La plaza, que ha estado m&aacute;s tiempo en manos h&uacute;ngaras que rumanas, fue desde la Edad Media un importante enclave comercial gracias a las minas de oro y plata que hay en sus alrededores. Para explorar la ciudad hay que situarse en el eje que forman la Plaza de la Libertad y la Plaza de la Fortaleza, un espacio que ejerce de coraz&oacute;n urbano y que atesora algunos de sus monumentos m&aacute;s importantes. El que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n es la <strong>Torre de San Esteban</strong>, un alt&iacute;simo campanario del siglo XV que qued&oacute; exenta al desaparecer su iglesia. En la plaza podemos ver dos de los edificios religiosos m&aacute;s importantes de Baia Mare: la Iglesia Ortodoxa de San Nicol&aacute;s y la de la Sant&iacute;sima Trinidad (de culto cat&oacute;lico).
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                Centro histórico de Baia Mare.                            </span>
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        Del esplendor medieval de la cuidad queda muy poco, aunque muy bueno. En el extremo sur del casco hist&oacute;rico puedes ver la <strong>Torre de los Carniceros</strong> (Pia&#539;a Izvoarelor, 2) un soberbio torre&oacute;n que formaba parte de las murallas de la vieja Baia Mare y que hoy sirve de museo sobre los diferentes gremios que formaban parte de la plaza durante la Edad Media. El otro gran rastro de las fortificaciones est&aacute; justo en el extremo norte. Aqu&iacute; puedes ver la Puerta Podolui (Puerta del Puente) desde donde tienes acceso al sector mejor conservado de las murallas. En este complejo de muros, torres y antiguos pabellones militares se ha instalado la sede del <strong>Museo de Arqueolog&iacute;a e Historia de Maramures</strong> (Strada Monet&#259;riei, 1-3).
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                La Torre de San Estefan domina el centro de Baia Mare.                            </span>
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        El otro gran punto de inter&eacute;s de la ciudad est&aacute; al otro lado del R&iacute;o Sasar. Aqu&iacute; se encuentra el <a href="https://etnografie-maramures.ro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Museo de Etnograf&iacute;a de Maramures</strong></a> (Strada Dealul Florilor, 1), uno de los mejores centros de estas caracter&iacute;sticas que hemos visto en Europa.&nbsp;El museo se divide en dos partes: una gran exposici&oacute;n de objetos en un gran museo y la reproducci&oacute;n de un pueblo t&iacute;pico de la regi&oacute;n con sus caracter&iacute;sticas casas de madera. Obviamente se incluye una de esas impresionantes iglesias de madera de la regi&oacute;n y otras instalaciones como talleres, lagares y granjas. <strong>Otros centros de inter&eacute;s en Baia Mare</strong>.- Si tienes tiempo y pasas alguna noche en la ciudad puedes ir a ver otros monumentos destacados como la <strong>Catedral de la Asunci&oacute;n</strong> (Vasile Lucaciu, 59) o el <a href="https://muzartbm.ro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Museo de Arte del Condado</strong></a> (Strada 1 Mai, 8), donde se custodian obras de la escuela local, una de las m&aacute;s destacadas del pa&iacute;s.
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                Las iglesias de madera de Maramures son parte del listado del Patrimonio Mundial de la UNESCO.                            </span>
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        <strong>Una ruta para descubrir las famosas iglesias de madera de Maramures</strong>.- La particular cultura de la madera de esta zona del norte de Ruman&iacute;a tiene una de sus m&aacute;ximas expresiones en la construcci&oacute;n de iglesias de madera. Estos templos se caracterizan por sus alt&iacute;simos campanarios y sus interiores cuajados de pinturas que representan escenas b&iacute;blicas. Muchas de estas iglesias predominantemente rurales han sido incluidas en el listado del Patrimonio Mundial de la UNESCO y con raz&oacute;n. Las m&aacute;s cercanas a Baia mare son tambi&eacute;n dos de las m&aacute;s famosas y espectaculares: la <strong>Iglesia de los Santos Arc&aacute;ngeles Miguel y Gabriel</strong> en Surdeci destaca por su espectacular campanario considerado la construcci&oacute;n de madera m&aacute;s alta del mundo (72 metros) mientras que la <strong>Iglesia de los Santos Arc&aacute;ngeles de Plopis</strong> destaca por su conjunto arquitect&oacute;nico y sus pinturas interiores.
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                Interior de una de las iglesias de madera de Maramures.                            </span>
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        Ver todas las iglesias de la zona es imposible (ver mapa). Casi en cada pueblo puedes ver una de estas obras de arte que son a&uacute;n m&aacute;s bonitas por dentro que por fuera. Si buscas las mejores pinturas no te puedes perder la <strong>Iglesia de la Natividad de la Virgen</strong> de Leud mientras que el conjunto m&aacute;s grande y espectacular de todos, a nuestro juicio, es el <strong>Monasterio de Barsana</strong> y su <strong>Iglesia de la Presentaci&oacute;n de Mar&iacute;a</strong>. Ir saltando de pueblo en pueblo para ver sus famosos templos te va a descubrir un paisaje alucinante y un paisanaje a&uacute;n m&aacute;s interesante. Aqu&iacute; te vas a encontrar a uno de los pueblos m&aacute;s amables y hospitalarios de toda Europa.
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                Cruces de madera en el Cementerio Alegre de Sapanta.                            </span>
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        <strong>Sapanta, el pueblo donde se r&iacute;en de la muerte</strong>.- Este peque&ntilde;o pueblo situado a pocos kil&oacute;metros de la frontera con Ucrania es uno de los puntos fuertes de la visita a esta regi&oacute;n. Aqu&iacute; se repiten esos paisajes rurales de la regi&oacute;n de Maramures y esa manera de entender la vida pausada que s&oacute;lo se rompe cuando los y las rumanas se ponen a los mandos de sus coches. En Sapanta nos encontramos con una de esas iglesias de madera preciosas que son se&ntilde;a de identidad de la zona (<strong>Bas&iacute;lica de la Natividad de la Virgen</strong>), pero lo que convierte en muy especial este pueblo es su curiosa relaci&oacute;n con la muerte. El <a href="https://cimitirulvesel-sapanta.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Cementerio Alegre</strong></a> es una de las atracciones culturales y etnogr&aacute;ficas m&aacute;s interesantes de esta zona del pa&iacute;s. El camposanto tiene la particularidad de representar mediante dibujos (muchos de ellos humor&iacute;sticos) y poemas sat&iacute;ricos a los difuntos. Para representar a los muertos se usa la iconograf&iacute;a y colores de la tradici&oacute;n pict&oacute;rica medieval y el resultado es una especie de revista sat&iacute;rica a cielo abierto donde se representan muertes absurdas (un atropello, una electrocuci&oacute;n) o tr&aacute;gicas (asesinatos o, incluso, ejecuciones). Es un lugar muy curioso. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lavaderos tradicionales en Sapanta.                            </span>
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        Muy cerca del cementerio puedes ver la <strong>Casa Memorial Stan Ioan Patras</strong> (Strada Ion Patras), donde puedes conocer la historia y el taller del artesano responsable de esas cruces conmemorativas que han convertido al cementerio local en un fen&oacute;meno cultural. Desde Sapanta puedes tomar la carretera que conduce a las alturas de cordillera a trav&eacute;s de un bonito camino de monta&ntilde;a donde han algunas curiosidades de car&aacute;cter etnogr&aacute;fico e hist&oacute;rico. Uno de estos lugares que merecen una parada es el Lavadero tradicional, un curioso ingenio de madera que conduce y acelera el agua como si fuera una lavadora moderna. Siguiendo la carretera que lleva hasta un aserradero puedes tomar un sendero que va r&iacute;o arriba (lleno de truchas) hasta los cantiles de La <strong>Piedra del Halc&oacute;n</strong> (Piatra &#350;oimului), un lugar precioso.
    </p><p class="article-text">
        Fotos bajo Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/revoltatul/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Mihai Luc&icirc;&#539;</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/jordimarcenogue/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Jordi Marc&eacute;-Nogu&eacute;</strong></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/charlesfred/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>CharlesFred</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/miqmat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Miquel Lleix&agrave; Mora</strong></a><strong>; </strong><a href="https://www.flickr.com/photos/prof_richard/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Richard Mortel</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/bubcsek/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Noemi G.</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/fredalix/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Fr&eacute;d&eacute;ric Gloor</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/virtualwayfarer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Alex Berger</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/maramures-iglesias-cementerio-alegre-que-ver-en-maramures-ruta-en-coche-mapa_1_13205392.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 08:25:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un viaje al norte de Los Cárpatos: Maramures, las iglesias de madera y el único cementerio alegre de Europa]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Un viaje al norte de Los Cárpatos: Tras las huellas del Drácula literario por Bistrita y el paso del Borgo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/que-ver-en-bistrita-ruta-de-dracula-transilvania-paso-del-borgo-mapa_1_13205302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1f5ecca-e00f-4df5-874c-68192bf38246_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un viaje al norte de Los Cárpatos: Tras las huellas del Drácula literario por Bistrita y el paso del Borgo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde la ciudad de Bistrita nos internamos en los bosques más salvajes de Transilvania a través del mítico Pasaje del Borgo, uno de los lugares más remotos y encantadores de Rumanía.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Descubr&iacute; que el distrito que &eacute;l me hab&iacute;a mencionado se encontraba en el extremo oriental del pa&iacute;s, justamente en la frontera de tres estados: Transilvania, Moldavia y Bukovina, en el centro de los montes C&aacute;rpatos; una de las partes m&aacute;s salvajes y menos conocidas de Europa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los que amamos los libros de una manera irracional no podemos evitar hojear los cl&aacute;sicos cuando el pasaporte nos pone en camino de alg&uacute;n lugar literario con may&uacute;sculas. Y cuando uno serpentea por las carreteras que llevan a <strong>Los C&aacute;rpatos</strong> desde las enormes planicies llenas de cereal que flanquean al m&iacute;tico Danubio. Entonces ah&iacute; sale uno de los mitos de las letras rom&aacute;nticas (enti&eacute;ndase en el sentido literario y estil&iacute;stico del asunto) de todos los tiempos: Dr&aacute;cul&aacute;. Las gentes que se acercan a la m&iacute;tica Transilvania identifican los escenarios de la novela en torno a la ciudad de Brasov y el famos&iacute;simo Castillo de Bran. 
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    </figure><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde la literatura choca directamente con la realidad: el personaje hist&oacute;rico que da pie al vampiro por antonomasia de la literatura y la cultura popular, <strong>Vlad III de Valaquia</strong>, naci&oacute; en <strong>Sighi&#537;oara</strong> y atac&oacute; varias veces Brasov como resultado de las tensiones entre Valaquia y las ciudades sajonas del arco sur de Los C&aacute;rpatos. Dicen que pudo estar preso en Bran, pero no hay datos escritos al respecto. Pero Bram Stoker, el escritor que inmortaliz&oacute; al &lsquo;Empalador&rsquo; situ&oacute; la historia bastante m&aacute;s al norte. Si seguimos el viaje en tren del abogado ingl&eacute;s Jonathan Harker por Centroeuropa podemos ver que desde Munich viaja a Viena; de Viena a Budapest; de Budapest a Klauserburg (Cluj-Napoca) y, finalmente hasta Bistrita (ver iconos azules en el mapa).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya estaba anocheciendo cuando llegamos a Bistritz, que es una antigua localidad muy interesante. Como est&aacute; pr&aacute;cticamente en la frontera, pues el Paso Borgo conduce desde ah&iacute; a Bukovina, ha tenido una existencia bastante agitada&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        EL Hotel Corona de Oro que se describe en la novela no existe. Bueno, ese no existe. En los a&ntilde;os 70, ante la insistencia de los viajeros ingleses y norteamericanos, un grupo de empresarios locales lo construy&oacute; en plan moderno y hasta lujoso para los est&aacute;ndares locales. Pero este Grand Corona no tiene nada que ver con la posada en la que un 4 de mayo advirtieron a Harker sobre la inconveniencia de seguir el viaje&hellip; Pese a la impostura no es un mal lugar para dormir. &nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Arcos de las &#039;Casas Sajonas&#039; en la Plaza Central de Bistrita."
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                Arcos de las &#039;Casas Sajonas&#039; en la Plaza Central de Bistrita.                            </span>
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        <strong>Qu&eacute; ver en Bistrita</strong>.- La ciudad es peque&ntilde;a y se visita r&aacute;pido. Y la mejor manera de empezar a descubrir los encantos de esta plaza es adentrarse hasta su mismo centro y empezar el paseo desde la Plaza Central (Piata Centrala), el espacio que marca el coraz&oacute;n de la ciudad medieval. Aqu&iacute; reina la mole blanca de la <strong>Iglesia Evang&eacute;lica de Bistrita</strong> (Plaza Central), una soberbia construcci&oacute;n del siglo XVI en la que se pueden ver elementos del g&oacute;tico centroeuropeo y detalles que ya van apuntando la penetraci&oacute;n de las ideas del Renacimiento. Destacan su torre (una de las m&aacute;s altas de la regi&oacute;n) y la taracea del coro de madera que puedes ver en su interior. Esta iglesia y su entorno nos dan una clave importante de la historia de la ciudad. La Plaza Central es un bonito espacio porticado donde puedes ver casas del XV y XVI que reciben el nombre de <strong>Portales Sajones</strong>.
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                Iglesia ortodoxa en Bistrita.                            </span>
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        Ruman&iacute;a es un pa&iacute;s mayoritariamente ortodoxo, pero en Transilvania se concentran las minor&iacute;as cat&oacute;licas y, sobre todo protestantes. Las poblaciones de origen saj&oacute;n suponen una <strong>conexi&oacute;n hist&oacute;rica real con el verdadero Vlad Tepes</strong>. El Pr&iacute;ncipe de Valaquia era cat&oacute;lico y aunque su fama trascendi&oacute; como muralla de contenci&oacute;n al avance turco (donde se gan&oacute; el sobrenombre de Vlad el Empalador por su crueldad con los musulmanes) tambi&eacute;n fue un azote para las ciudades sajonas (de origen alem&aacute;n) de la regi&oacute;n. Tras la reforma protestante, esta zona del pa&iacute;s adopt&oacute; el nuevo paradigma religioso de la Cristiandad.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las casas sajonas de esta Plaza Central y las calles adyacentes se pueden visitar: la <strong>Casa Argintarului</strong> (Strada Dornei, 5), una preciosa casa renacentista del siglo XVI que perteneci&oacute; a una familia de orfebres y que ahora es un peque&ntilde;o museo (el nombre en espa&ntilde;ol ser&iacute;a la Casa del Platero) o la <strong>Casa de Johannes Lapicida</strong> (Plaza Central, 30), una casa de finales del XV que seg&uacute;n la tradici&oacute;n fue la primera en incorporar esos detalles que indican la transici&oacute;n del g&oacute;tico al primer renacimiento.
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                Torre de los Toneleros.                            </span>
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        Sajones, ortodoxos, turcos&hellip; En la narraci&oacute;n de Bram Stoker el diario de Harker describe una Bistrita medieval que ha sido el objeto de destrucciones y reconstrucciones debido a su car&aacute;cter fronterizo. La antigua <strong>Ciudadela de Bistrita</strong> era una de las plazas fuertes m&aacute;s importantes y s&oacute;lidas de la regi&oacute;n con una muralla que cont&oacute; con hasta 16 torres y bastiones. En las calles <strong>Kog&#259;lniceanu</strong> y <strong>Teodoroiu</strong> puedes ver restos de aquellas murallas y en torno a la <strong>Torre de los Toneleros</strong> (Strada Dogarilor, 14) hay un tramo intacto de aquellas murallas. Junto a la torre puedes acercarte a ver el <strong>Palacio de la Cultura</strong> (Strada Albert Berger, 10), un bonito palacete de finales del XIX con jardines impresionantes, y un poco m&aacute;s alejado (apenas unos minutos andando) la <strong>Iglesia Ortodoxa de los Tres Jerarcas</strong> (Strada Alexandru Odobescu, 5), moderna pero de un bonito estilo bizantino.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Bistrita jud&iacute;a</strong>.- La presencia de la comunidad jud&iacute;a en la Transilvania de hoy poco tiene que ver con el esplendor de anta&ntilde;o. Aqu&iacute; se implantaron muchas familias de origen J&aacute;zaro (actual Ucrania) durante la Edad Media creando importantes relaciones comerciales entre s&iacute;, un hecho que tuvo repercusi&oacute;n en el florecimiento de las ciudades de la regi&oacute;n. La <strong>Sinagoga de Bistrita</strong> (General Grigore Balan, 10) y su <strong>enorme cementerio</strong> son las huellas de aquel esplendor perdido. El templo, que data de mediados del XIX compagina su funci&oacute;n religiosa con la de centro cultural.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Museo de Bistri&#539;a-N&#259;s&#259;ud</strong> (General Grigore Balan, 19).- La mayor&iacute;a de los museos de Ruman&iacute;a son un totum revolutum donde se mezclan piezas arqueol&oacute;gicas, obras de arte y objetos etnogr&aacute;ficos y de artesan&iacute;a. Y el Complejo de Museos de Bistrita no es una excepci&oacute;n. Aqu&iacute; vas a encontrar un poquito de todo e, incluso, tres edificios de madera tra&iacute;dos desde las zonas rurales de los C&aacute;rpatos destacando una de las caracter&iacute;sticas iglesias de madera de la regi&oacute;n.
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                Paisaje rural en los alrededores de Bistrita.                            </span>
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        <strong>Ir hasta Salva y Zagra, dos museos etnogr&aacute;ficos a cielo abierto</strong>.- Apenas unos kil&oacute;metros al norte de Bistrita empiezan las primeras rampas de la Cordillera de Los C&aacute;rpatos. Y con estas primeras alturas tambi&eacute;n llegan peque&ntilde;os pueblos y aldeas que se sit&uacute;an en los valles junto a los cauces de r&iacute;os y arroyos. Estos pueblos son muy aut&eacute;nticos y se caracterizan por sus construcciones tradicionales de madera y la pervivencia de oficios tradicionales y una artesan&iacute;a alucinante. Si vas con coche de alquiler o propio, no dejes de ir a ver <strong>Salva</strong> (29 kil&oacute;metros) y <strong>Zagra</strong> (38 kil&oacute;metros desde Bistrita y 15 desde Salva) con sus <strong>espectaculares iglesias de madera</strong>.
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                Paisajes verdes en el Paso del Borgo.                            </span>
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        <strong>Y, por fin, subir hasta El Borgo</strong>.- En la novela de Bram Stoker, el castillo del Conde Dr&aacute;cula se encuentra en alg&uacute;n lugar cercano al famoso Paso del Borgo. El diario de Jonathan Harker describe un paisaje de desfiladeros, picos nevados ba&ntilde;ados por los &uacute;ltimos rayos del sol y bosques dens&iacute;simos en los que domina el lobo y las tinieblas. La carretera que sube hasta El Borgo desde Bistrita (la E-58) es un c&oacute;modo camino asfaltado que permiten alcanzar el famoso paso de monta&ntilde;a en apenas una hora (55 kil&oacute;metros desde el centro de la ciudad). Aqu&iacute; no vas a encontrar el famoso castillo. Pero s&iacute; paisajes alucinantes, aldeas con casitas de madera, solitarios monasterios ortodoxos (como el de <strong>La Natividad </strong>en la aldea de <strong>Piatra</strong>) y un ambiente de alta monta&ntilde;a muy bonito. 
    </p><p class="article-text">
        Fotos bajo Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/mrbc/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Mar&iacute;a Ren&eacute;e Batlle Castillo</strong></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/bortescristian/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Cristian Bortes</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/fhk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Frank Hukriede</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/bogdan_pop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Bogdan Pop</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/janos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>J&aacute;nos Rusiczki</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/que-ver-en-bistrita-ruta-de-dracula-transilvania-paso-del-borgo-mapa_1_13205302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 08:25:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un viaje al norte de Los Cárpatos: Tras las huellas del Drácula literario por Bistrita y el paso del Borgo]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Dos día en Gotemburgo: El barrio de Haga y un paseo por el Archipiélago]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/que-ver-en-gotemburgo-dos-dias-mapa-mejores-islas-barrio-de-haga_1_13185490.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/891ab03e-8598-407f-a846-b95e287a58b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos día en Gotemburgo: El barrio de Haga y un paseo por el Archipiélago"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá de las antiguas murallas de la vieja ciudad la Gotemburgo obrera y burguesa se desbordó creando barrios con mucha personalidad donde reina la arquitectura del gobernador, un curioso estilo que alterna el ladrillo con la madera</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la l&iacute;nea de defensas que forman los canales y los viejos puertos, hay otra ciudad que se abre en grandes avenidas y parques. La ciudad fortaleza del siglo XVII se coinvirti&oacute; en uno de los polos de industrializaci&oacute;n del pa&iacute;s y con las f&aacute;bricas llegaron los obreros y los burgueses. Este segundo paseo por Gotemburgo (ver iconos de color violeta en el mapa) se centra en el barrio de Haga (antiguo suburbio de trabajadores fabriles con mala reputaci&oacute;n reconvertido en joya patrimonial de la mano de h&iacute;psters y especuladores) y la desembocadura del R&iacute;o G&ouml;ta donde nos encontramos con un verdadero laberinto de islas, pe&ntilde;ascos y arrecifes que forman una maravilla natural y paisaj&iacute;stica (Archipi&eacute;lago de Gotemburgo).
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        <strong>Un paseo por Haga, el antiguo barrio obrero de Gotemburgo</strong>.- La plaza p&uacute;blica de Hagaparken sirve de entrada al barrio m&aacute;s antiguo de la ciudad. En esta gran plaza nos encontramos con dos edificios interesantes que conviene ver antes de internarse en la breve pero intensa traza urbana del barrio: la <strong>Hagakyrkan </strong>-Iglesia de Haga-, una preciosa construcci&oacute;n neog&oacute;tica del siglo XIX, y la <strong>Haga Konserthall</strong> (Haga Kyrkogata 2), uno de los teatros m&aacute;s importantes de toda la ciudad. Desde el parque nos internamos en el barrio a trav&eacute;s de la Haga Nyata, la gran v&iacute;a peatonal y comercial del antiguo barrio obrero. Aqu&iacute; nos empezamos a encontrar con las edificaciones tipo landsh&ouml;vdingehus -casas del gobernador-, un modelo de construcci&oacute;n s&oacute;lido pero barato que se impuso en los barrios obreros del pa&iacute;s en el siglo XIX: plantas bajas s&oacute;lidas de ladrillo y plantas superiores (normalmente dos o tres) de madera pintada con gruesas capas de pintura para evitar el fr&iacute;o y la humedad. El resultado es muy bonito.
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                Vida en Haga. La calle Haga Nygata concentra una intensa oferta de restauración y ocio.                            </span>
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        En haga nos vamos a encontrar un conjunto urbano bastante homog&eacute;neo formado por estos edificios de estilo gobernador donde puedes disfrutar de una intensa vida comercial y gastron&oacute;mica. Aqu&iacute; manda la tradici&oacute;n del Fika: quedar con los amigos para tomar un caf&eacute; y un par de piezas de la exquisita boller&iacute;a local. Los mejores locales del barrio son el <a href="https://www.cafehusaren.se/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Caf&eacute; Husaren</strong></a> (Haga Nygata, 28); el <a href="https://hemmahoshaga.se/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Hemma Hos</strong></a> (Haga Nygata, 12) o el <strong>Caf&eacute; Hebbe Lelle</strong> (Haga Nygata, 23) lugares donde reina el t&iacute;pico <em>kanelbulle</em>, un bollo de canela que est&aacute; buen&iacute;simo y es m&aacute;s que recomendable. Sin salir de Haga Nyata puedes disfrutar de uno de los mejores museos de la ciudad directamente relacionado con la idiosincrasia del barrio. El <strong>Museo Hem i Haga</strong> (Haga Nygata 7-9) es una casa tipo gobernador musealizada en la que se explora el d&iacute;a a d&iacute;a de las clases obreras del siglo XIX a trav&eacute;s de las vidas de un zapatero y un cargador de hierro.
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                    alt="Típicas &#039;casa del gobernador&#039; del barrio de Haga. Las antiguas residencias de los trabajadores fabriles son ahora el lugar de moda de Gotemburgo."
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                Típicas &#039;casa del gobernador&#039; del barrio de Haga. Las antiguas residencias de los trabajadores fabriles son ahora el lugar de moda de Gotemburgo.                            </span>
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        Pero tambi&eacute;n hay un Haga m&aacute;s monumental que tiene grandes hitos ciudadanos que van m&aacute;s all&aacute; de las antiguas casas obreras reconvertidas en caf&eacute;s de moda, galer&iacute;as de arte y tiendas de ropa vintage. El m&aacute;s sobresaliente de estos monumentos es la <strong>Skansen Kronan</strong> -baluarte de la Corona-(Leijonsparres V&auml;g, 15), una soberbia torre artillada del siglo XVII que se construy&oacute; como &uacute;ltima l&iacute;nea de defensa ante una temida invasi&oacute;n danesa que nunca se produjo. Tambi&eacute;n impresiona la <strong>Iglesia de Oscar Fredrik</strong> (Oscar Fredriks Kyrkogata, 1), una preciosa construcci&oacute;n que homenajea al t&iacute;pico g&oacute;tico n&oacute;rdico hecho con ladrillo rojo.
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                Muros de piedra de la Skansen Kronan.                            </span>
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        <strong>Un remoj&oacute;n en uno de los ba&ntilde;os p&uacute;blicos m&aacute;s antiguos de Suecia</strong>.- En el coraz&oacute;n de Haga nos encontramos con el <a href="https://www.hagabadet.se/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Hagabadet</strong></a> (Haga &Ouml;stergata, 6), uno de los centros de salud e higiene m&aacute;s antiguos del pa&iacute;s y que nacieron como respuesta a las epidemias de c&oacute;lera que asolaron Europa en el siglo XIX. Este Balneario se fund&oacute; en 1876 y es una maravilla arquitect&oacute;nica que te lleva a los tiempos de la <em>Belle Epoque</em> del viejo continente, aunque fue abierto en el gran barrio obrero de Gotemburgo en aquellos tiempos. Hoy puedes disfrutar del gran natatorio hist&oacute;rico (una joya del Art Dec&oacute; y escenario de entrenamiento de grandes nadadores y nadadoras ol&iacute;mpicas) y alternar con las modernas instalaciones de saunas e hidromasajes.
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                Ladrillos y pizarra en el Museo de Ciencias Naturales de Gotemburgo.                            </span>
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        <strong>Un paseo por la Avenida Linn&eacute;gatan</strong>.- En Haga, pero nada que ver con Haga. Estamos ante la t&iacute;pica avenida de origen burgu&eacute;s con grandes edificios de finales del siglo XIX y principios del XX. Hay tramos verdaderamente monumentales como la intersecci&oacute;n de la propia Linn&eacute;gatan con Djupedalsgatan donde tres de las cuatros esquinas est&aacute;n ocupadas por verdaderas joyas arquitect&oacute;nicas (destacando la Iglesia de Linneahuset). La avenida culmina en una gran zona de jardines p&uacute;blicos donde se encuentra la sede del <a href="https://www.gnm.se/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Museo de Historia Natural de Gotemburgo</strong></a> (Museiv&auml;gen, 10).
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                Vista aérea de la Fortaleza de Älvsborg.                            </span>
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        <strong>Ir hasta la </strong><a href="https://www.xn--lvsborgsfstning-zkbj.se/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Nueva Fortaleza de &Auml;lvsborg</strong></a> (Ferry desde Lilla Bommen o Stenpiren).- S&oacute;lo por el placer de llegar en uno de esos preciosos vapores antiguos que comunican la ciudad con sus mil y una islas ya merece la pena acercarse a este pe&ntilde;asco convertida en castillo que se construy&oacute; en el siglo XVII para guardar la desembocadura de la gran r&iacute;a que forma el G&ouml;ta cuando se encuentra con el Estrecho de Kattegat. La fortaleza se construy&oacute; como consecuencia de la Guerra de Torstenson (1643-1645) que enfrent&oacute; a Suecia a una coalici&oacute;n de vecinos liderada por daneses y noruegos. La fortaleza es un ejemplo paradigm&aacute;tico de las innovaciones en la arquitectura militar de la Edad Moderna para contrarrestar el uso masivo de la artiller&iacute;a y se plante&oacute; como si fuera un gran barco de piedra y ladrillo que hiciera frente a las invasiones navales. La visita a la fortaleza est&aacute; montada para entender el papel de &Auml;lvsborg en la historia reciente de Suecia y, sobre todo, en la conformaci&oacute;n de las fronteras entre los tres grandes pa&iacute;ses n&oacute;rdicos.
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                Casas de madera entre los árboles de la Isla de Brännö.                            </span>
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        <strong>La Isla de Br&auml;nn&ouml;</strong> (Ferry desde Saltholmen).- Poner el pie en esta peque&ntilde;a isla situada frente a las costas de Fiskeb&auml;ck supone bajar a la mitad las revoluciones y adentrarse en un paisaje donde mandan las casas de madera y la tranquilidad. Los coches est&aacute;n prohibidos y los lugare&ntilde;os se mueven de un lado al otro en bicicleta o peque&ntilde;os ciclomotores. Br&auml;nn&ouml; es una de las muchas islas que forman el Archipi&eacute;lago de Gotemburgo (entre islas y pe&ntilde;ascos superan el millar). El peque&ntilde;o <strong>Museo de Br&auml;nn&ouml; Lag&aring;rds</strong> (Husviksv&auml;gen, 17) est&aacute; instalado en una peque&ntilde;a granja y te muestra como era el d&iacute;a a d&iacute;a de la isla hasta hace apenas unas d&eacute;cadas. Muy cerca est&aacute; la <strong>Iglesia de Br&auml;nn&ouml;</strong>, una de esas peque&ntilde;as construcciones de madera que marca el inicio del sendero que conduce hasta el <strong>Puente de Galter&ouml;sund</strong> en un paisaje marcado por la frondosidad del bosque y una costa que alterna cantiles, peque&ntilde;as aldeas de pescadores y playas de arenas blanqu&iacute;simas.
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                Ovejas entre los pastos y las piedras de la Isla de Galterö.                            </span>
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        Desde Br&auml;nn&ouml; se pasa a pie a la isla de <strong>Galter&ouml;</strong>, una extensa masa de roca que forma una gran reserva natural. La roca desnuda de Galter&ouml; y los prados de hierbas duras contrastan con la exuberancia de los bosques de Br&auml;nn&ouml;. La isla es un verdadero para&iacute;so para las aves marinas y las ovejas y desde sus costas hay preciosas vistas sobre este enjambre de islas, rocas, arrecifes y pe&ntilde;ascos que forman en Archipi&eacute;lago de Gotemburgo.
    </p><p class="article-text">
        Fotos bajo Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/sajith/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Sajith T S</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/brijsman/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Bruno Rijsman</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/nordelch/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Udo Schr&ouml;ter</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/103799582@N02/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Bhavishya Goel</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/evaekeblad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Eva the Weaver</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/sergeigussev/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Sergei Gussev</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/disaster_area/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>The Hamster Factor</strong></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/iks_berto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>magro_kr</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/allan_harris/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Allan Harris</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/belola/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Sina Farhat</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/que-ver-en-gotemburgo-dos-dias-mapa-mejores-islas-barrio-de-haga_1_13185490.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 09:41:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos día en Gotemburgo: El barrio de Haga y un paseo por el Archipiélago]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Dos días en Gotemburgo: el Gamlestaden y el Río Göta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/que-ver-en-gotemburgo-gothenburg-dos-dias-mapa-museos_1_13181445.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11258c8b-53f4-4e41-b98c-b4227e7fc7f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos días en Gotemburgo: el Gamlestaden y el Río Göta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una formidable línea de baluartes, fosos y canales cerca la vieja ciudad que se presenta como una fortaleza. Los edificios históricos y las perlas de la arquitectura más vanguardista marcan la antigua geografía marcada por el miedo</p></div><p class="article-text">
        Si en el siglo XVII le dices a alguien que Gotemburgo se iba a convertir en la segunda ciudad m&aacute;s importante de Suecia y en su polo econ&oacute;mico m&aacute;s activo te tomar&iacute;an por loco. En aquellos tiempos, la ciudad apenas era un pu&ntilde;ado de casas encerradas entere fortificaciones formidables que guardaban la espalda a la lejana Estocolmo. Si miras el casco hist&oacute;rico de la ciudad a vista de p&aacute;jaro (como te permiten los actuales mapas) puedes ver como el n&uacute;cleo que dio origen a la poblaci&oacute;n es una fortaleza con forma de dientes de tibur&oacute;n (baluartes artilleros) que se repiten en varias partes de su trama urbana. 
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    </figure><p class="article-text">
        La mejor manera de verlo a ras de suelo es desde el <strong>Kungsparken</strong>, antigua explanada despejada para coser a tiros a cualquiera que se acercase a la plaza. Hoy es un parque bonito que deja ver como la ciudad se dispon&iacute;a en esas puntas de diamante tan caracter&iacute;sticas de la arquitectura militar europea de los siglos XVI, XVII y XVIII. Desde aqu&iacute; podemos internarnos en la <strong>Gamlestaden</strong>, la ciudad vieja que, en realidad, no lo es tanto, ya que Gotemburgo es el fruto de una mudanza apresurada a causa del miedo. La ciudad tiene su origen en L&ouml;d&ouml;se, situada unos 40 kil&oacute;metros r&iacute;o arriba y se fund&oacute; a principios del XVII para proteger la costa de las incursiones danesas (el pa&iacute;s se hab&iacute;a independizado de Dinamarca ocho d&eacute;cadas atr&aacute;s).
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    </figure><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DEpa7byPXli/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El paseo a intramuros (ver iconos azules en el mapa) rastrea esos primeros pasos de la ciudad y su extensa y riqu&iacute;sima relaci&oacute;n con el mar. Una relaci&oacute;n que es anterior a la propia fundaci&oacute;n de la primitiva plaza fuerte: si vas al m&aacute;s que recomendable <a href="https://goteborgsstadsmuseum.se/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Museo de la Ciudad</strong></a> (Norra Hamngatan, 12) puedes ver el &uacute;nico barco vikingo que se exhibe en Suecia. Este tesoro de roble construido en torno al siglo X de nuestra era se hall&oacute; durante unas obras muy cerca del centro de la ciudad y pone de manifiesto la relaci&oacute;n de la zona con las rutas de comercio n&oacute;rdicas antes de la cristianizaci&oacute;n de Escandinavia. Las colecciones del museo abarcan toda la &lsquo;biograf&iacute;a&rsquo; de Gotemburgo, pero nosotros sentimos fascinaci&oacute;n por las colecciones vikingas (hay varios tesorillos de plata, armas, objetos de la vida cotidiana y una exposici&oacute;n muy buena sobre la religi&oacute;n n&oacute;rdica).
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                Barroco en blanco: Catedral de Gotemburgo.                            </span>
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        <strong>Qu&eacute; ver en el centro de Gotemburgo</strong>.- El peque&ntilde;o tramo que incluye la ciudad hist&oacute;rica es f&aacute;cil de recorrer a pie y apenas demanda un par de horas. Si accedemos al Gamlestaden desde la parte moderna de la ciudad tendremos que atravesar el foso a trav&eacute;s de algunos de los puentes. No es mala idea hacerlo desde Kungspark por el Basarbron e iniciar el paseo por el <a href="https://www.storasaluhallen.se/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Mercado de Saluhallen</strong></a> (Kungstorget, 411). Este enorme espacio cubierto fue el primer gran edificio de estructura de metal y vidrio de Suecia y en 1888 se convirti&oacute; en el gran mercado moderno del pa&iacute;s y hoy es un polo gastron&oacute;mico con productos de primera calidad. Y desde aqu&iacute; apenas dos pasos te dejan frente a la <strong>Catedral de Gotemburgo</strong> (Kyrkogatan, 28) una mole de piedra y ladrillo de estilo renacentista que empez&oacute; a levantarse a principios del XVII. Por fuera es bonita, pero por dentro es una maravilla de muros y arcos blancos.
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                    alt="Ladrillos del siglo XVII en la Kronhuset. Este viejo almacén portuario es la construcción más antigua de la ciudad de Gotemburgo."
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                Ladrillos del siglo XVII en la Kronhuset. Este viejo almacén portuario es la construcción más antigua de la ciudad de Gotemburgo.                            </span>
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        La juventud de Goteborg hace que sus piedras m&aacute;s antiguas sean unas jovencitas en comparaci&oacute;n con otras grandes ciudades europeas. Lugares como la Plaza de St&auml;dly (que aglutina grandes edificios p&uacute;blicos como el Ayuntamiento) son lugares ecl&eacute;cticos donde conviven algunos edificios de los siglos XVIII y XIX con algunos &lsquo;mamotretos&rsquo; de ese brutalismo tan n&oacute;rdico. Los ladrillos m&aacute;s antiguos de Gotemburgo son los de la <strong>Kronhuset</strong> (Kronhusgatan, 1), un inmenso almac&eacute;n levantado casi al mismo tiempo que la propia ciudad que serv&iacute;a para almacenar mercanc&iacute;as y armas (hoy es un centro cultural). Para encontrar esos rastros coet&aacute;neos a las primeras diez d&eacute;cadas de la plaza hay que ir buscando: como la <strong>Iglesia de la Comunidad Alemana</strong> (Norra Hamngatan, 16) o la <strong>Casa Sahlgrenska</strong> (Norra Hamngatan, 14). 
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                Un templo de principios del XX: Mercado del Pescado en Gotemburgo.                            </span>
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        El paseo por el Gamlestaden nos devuelve al entorno del antiguo foso. Antes de ir a la orilla hay que pasar por el entorno de la calle S&ouml;dra Larmgatan donde se acumula un peque&ntilde;o n&uacute;cleo monumental formado por la Biblioteca de la Universidad de Gotemburgo (V&auml;stra Hamngatan, 25), la bonita <strong>Iglesia de San Andr&eacute;s</strong> (Hvitfeldtsgatan, 2), una preciosa construcci&oacute;n del XIX que sirve de templo a la comunidad inglesa y la <strong>Villa Gegerfeltska</strong> (Arkitektgatan, 3) el &uacute;nico de los palacetes con jard&iacute;n que sobrevive tras las antiguas murallas. Terminamos este paseo por el centro hist&oacute;rico en el precioso <a href="https://www.feskekorka.se/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Mercado del Pescado</strong></a> (Fisktorget, 4) un antiguo edificio de abastos que se construy&oacute; como si fuera una capilla g&oacute;tica. Ver los puestos de pescado fresco es un verdadero espect&aacute;culo aunque el mercado no ha escapado a esa moda mundial de meter restaurantes de precios altos.
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                Viejos barcos del Museo Marítimo de Gotemburgo.                            </span>
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        <strong>Lo viejo y lo nuevo en Lilla Bommen</strong>.- Aunque en sentido estricto, la zona del paseo fluvial que lleva este nombre se limita a su tercio norte (en torno al embarcadero del mismo nombre) los locales llaman as&iacute; a todo el tramo de r&iacute;o que coincide con el casco hist&oacute;rico. Los muelles, como ha sucedido con la pr&aacute;ctica totalidad de las ciudades n&oacute;rdicas, han vivido una enorme transformaci&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os pasando de ser &aacute;reas degradadas a una colecci&oacute;n de arquitectura de vanguardia y centros culturales de primer nivel (y apetecibles espacios para la especulaci&oacute;n inmobiliaria tambi&eacute;n). Para los amantes del mar queda el <strong>Museo Maritiman</strong> (Packhusplatsen 12), uno de los mejores museos mar&iacute;timos de Europa. Aqu&iacute; no s&oacute;lo vas a encontrar maquetas, objetos fotos y documentos, sino una flota de doce barcos hist&oacute;ricos que van desde una r&eacute;plica de un velero del siglo XVII a un gran destructor lanzamisiles o un submarino de tiempos de la Guerra Fr&iacute;a.
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                Edificio de la Ópera de Gotemburgo.                            </span>
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        Si nos centramos en los iconos arquitect&oacute;nicos, de norte a sur, nos topamos primeramente con el <strong>Lilla Bommen Building</strong> (Lilla Bommen, 1), un vistoso edificio de color rojo al que los locales llaman de manera sarc&aacute;stica como el Pintalabios. En este edificio hay un espectacular mirador 360 con vistas brutales sobre toda la ciudad. Otro buen ejemplo de arquitectura de vanguardia es la <strong>&Oacute;pera de Gotemburgo</strong> (Christina Nilssons g, 411), un precioso edificio a orillas del r&iacute;o. La triada de edificios notables del r&iacute;o se completa con el <strong>Stenpiren Resecentrum</strong> (Stenpiren, 1). Si eres un entusiasta de este tipo de arquitectura aprovecha que est&aacute;s por la zona para ver una de las curiosidades de Gotemburgo: el <strong>Pabell&oacute;n de caza de Kristinas Jaktslott </strong>(Otterh&auml;llegatan, 16), una peque&ntilde;a caba&ntilde;a del siglo XVIII que era usada por la familia real sueca como casa de campo cuando cazaban en los alrededores de la ciudad.
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                Neptuno preside la Götaplatsen de Gotemburgo.                            </span>
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        <strong>Por Kungsportsavenyen hasta G&ouml;taplatsen</strong>.- Los locales la llaman simplemente Avenyn, la avenida. La Kungsportsavenyen parte desde el Puente de Kungsportbron (muy cerca del Mercado de Saluhallen) y atraviesa una de las zonas m&aacute;s bonitas del ensanche del siglo XIX hasta la Got&auml;plasen, una de las plazas p&uacute;blicas m&aacute;s importantes de la ciudad. Aqu&iacute; vamos a encontrar buena arquitectura burguesa (sobre todo en el tramo que sirve de confluencia con la otra gran avenida de la zona, Vasagatan) y algunos centros culturales de inter&eacute;s. El m&aacute;s importante es el <strong>Museo de Bellas Artes de Gotemburgo</strong> (G&ouml;taplatsen, 6) donde puedes ver algunas obras de Munch y Larsson. En la plaza hay una impresionante estatua de Poseid&oacute;n que simboliza la relaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n con el mar. Aprovecha que est&aacute;s por aqu&iacute; para ir hasta el <strong>Vasaparken</strong> y ver el bonito edificio de la Universidad.
    </p><p class="article-text">
        Fotos bajo Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/belola/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Sina Farhat</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/bethmoon527/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Beth</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/europealacarte/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Karen Bryan</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/otherportland/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>otherportland</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/tsscreens/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>EuroCity82</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/rsp/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>rach2k</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/que-ver-en-gotemburgo-gothenburg-dos-dias-mapa-museos_1_13181445.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 08:19:53 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Castillos, bosques centenarios y pueblos blancos en el Alto Vinalopó]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/que-ver-en-el-alto-vinalopo-mapa-mejores-castillos-sierra-mariola-pozos-de-nieve_1_13171393.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d2b487d-94da-407e-9c2c-cfa486ffd40f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Castillos, bosques centenarios y pueblos blancos en el Alto Vinalopó"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta comarca de las serranías de Alicante es uno de los paisajes rurales más bonitos e interesantes del Levante peninsular. Aquí puedes encontrar naturaleza en mayúsculas y un patrimonio cultural de altura</p></div><p class="article-text">
        El R&iacute;o Vinalop&oacute; nace en las alturas de la Sierra de Mariola (una mara&ntilde;a de pe&ntilde;ascos y abismos situada en la frontera entre las provincias de Valencia y Alicante) y se desploma en apenas un centenar de kil&oacute;metros hasta las orillas del Mediterr&aacute;neo en las Salinas de Santa Pola. Todos los r&iacute;os peque&ntilde;os suelen tener juventudes tempestuosas. Y el Vinalop&oacute; no es una excepci&oacute;n. Y gracias a este &iacute;mpetu ha excavado grandes desfiladeros entre las masas calizas de una sierra que pese a no llegar a los 1.500 metros se muestra escabrosa y hasta vertical en el entorno del <strong>Montcabrer</strong>. El nombre lo dice todo (Monte de las cabras). 
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    </figure><p class="article-text">
        A los pies del roquedo, con un r&iacute;o a&uacute;n impetuoso y encajonado, se alternan los pinares y las encinas en un paisaje puramente mediterr&aacute;neo donde podemos encontrar algunas rarezas como el bosque de tejos m&aacute;s meridional de Europa (en la <strong>Teixera d'Agres</strong>). En el suelo reinan el zorro, el jabal&iacute; o la gineta y en las alturas vecinas ilustres como el buitre leonado y el milano real. Pero m&aacute;s all&aacute; de sus riquezas naturales, La Mariola es tambi&eacute;n un espacio humano. Muy cerca de esos tejos sure&ntilde;os podemos ver varias Cavas, grandes estructuras circulares excavadas y reforzadas con muros y techos de madera que ser&iacute;an para almacenar la nieve durante los t&oacute;rridos veranos levantinos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Hombres y mujeres. Su huella est&aacute; por todos lados. Y se va incrementando a medida que el Vinalop&oacute; deja atr&aacute;s esos primeros kil&oacute;metros de infante reci&eacute;n nacido y va seren&aacute;ndose con la calma que dan los terrenos m&aacute;s f&aacute;ciles. En este caso un enorme valle de amplias llanadas muy f&eacute;rtiles que desde siempre han atra&iacute;do al trabajo de las gentes. Pero lo que vemos hoy es el resultado de las centurias de dominaci&oacute;n musulmana del levante peninsular. En esos tiempos se extendieron los regad&iacute;os; se multiplicaron las aldeas y pueblos y se levant&oacute; una de las mayores concentraciones de atalayas y castillos de toda la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. Pero castillos, castillos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Alturas nevadas de la Sierra Mariola, que marca las alturas más notables de Alicante.                            </span>
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        <strong>Villena, capital de la comarca</strong>.- Desde tiempos medievales anteriores a la conquista cristiana, Villena ejerci&oacute; de cabeza de estas tierras como el Iqlim (municipio) de Medina Bily&#257;na. Desde aqu&iacute; se administraba un gran territorio que inclu&iacute;a a las actuales Yecla, Caudete, Sax y el valle de Benejama. De aquellos tiempos, hereda Villena su porte de villa&nbsp;monumental. El coraz&oacute;n de Villena es <strong>El Raval</strong>, antigua medina &aacute;rabe que se deja ver en un trazado de calles imposibles que forman uno de esos laberintos tan bonitos que tanto nos gusta. El punto de partida de cualquier paseo por este antiguo arrabal &aacute;rabe debe ser la <strong>Plaza Mayor</strong>, una de las m&aacute;s antiguas de Espa&ntilde;a y punto de partida de la cristianizaci&oacute;n de la villa tras la conquista aragonesa a mediados del XIII. Los otros dos grandes s&iacute;mbolos de la Villena Cristiana son la <strong>Iglesia de Santa Mar&iacute;a</strong> (Plaza de Santa Mar&iacute;a, 10), una maravilla que alterna los &uacute;ltimos momentos del preciosista g&oacute;tico valenciano con esos cielos llenos de nervaturas y filigranas que recuerdan a los frondosos palmerales de la regi&oacute;n y los primeros momentos del Renacimiento y la espectacular <strong>Arciprestal de Santiago</strong> (Plaza de Santiago, sn). Esta iglesia es una de las grandes joyas monumentales de la Comunidad Valenciana y destaca por su espacio interior dominado por <strong>grandes columnas torsas</strong>, esto es, retorcidas en s&iacute; mismas (al igual que Santa Mar&iacute;a presenta una estructura g&oacute;tica con elementos del primer Renacimiento).
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                El Raval desde las alturas del Castillo de La Atalaya.                            </span>
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        El Rabal se retuerce en callejuelas imposibles desde la ciudad cristiana a trav&eacute;s de cuestas como la Subida de Santa B&aacute;rbara (para acceder a ella desde la Plaza mayor hay que pasar bajo el sencillo arco de ladrillo de la <strong>Puerta de Santa B&aacute;rbara</strong>). El gran premio de perderse por la mara&ntilde;a de cuestas, escaleras y veredillas es el <strong>Castillo de La Atalaya</strong> (Plaza de las Embajadas, sn). Esta imponente fortaleza es de origen &aacute;rabe (siglo XII) y su robustez fue m&iacute;tica en los tiempos de las guerras de conquista cristiana en las tierras de Valencia. Lo que podemos ver hoy es el resultado de varias reformas y restauraciones que le han devuelto su gloria. Es uno de los mejores castillos para visitar de toda Espa&ntilde;a.
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                    alt="La masa imponente del Castillo de La Atalaya emerge tras los tejados del Raval de Villena."
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                La masa imponente del Castillo de La Atalaya emerge tras los tejados del Raval de Villena.                            </span>
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        <strong>Los famosos &lsquo;moros y cristianos&rsquo;, el Tesoro de Villena&nbsp;y el oso y el madro&ntilde;o</strong>.-&nbsp;El Palacio de la Familia Selva Mergelina acoge el <strong>Museo Festero de Villena</strong> (Plaza de Santiago, 3) donde se hace un recorrido hist&oacute;rico y est&eacute;tico (los trajes son una pasada) en torno a una de las fiestas m&aacute;s caracter&iacute;sticas del Levante espa&ntilde;ol. Una ciudad con el pasado de Villena amerita un buen museo hist&oacute;rico y arqueol&oacute;gico. En el <strong>Museo de Villena</strong> (Madrid, 1) se exhiben colecciones arqueol&oacute;gicas, hist&oacute;ricas y art&iacute;sticas que sirven para explorar la biograf&iacute;a de la villa. Las colecciones prehist&oacute;ricas son muy buenas destacando el <strong>Tesoro de Villena</strong>, un gran ajuar de piezas de oro y plata fechadas en el siglo X antes de Cristo y constituye el segundo mayor tesoro de la Edad del Bronce de Europa (el primero es el de Micenas). Otro museo destacado de la localidad es el <strong>dedicado a la figura del escultor Navarro Santaf&eacute;</strong> (Navarro Santaf&eacute;, 46) autor, entre otras piezas ic&oacute;nicas de toda Espa&ntilde;a, del Oso y el Madro&ntilde;o de la Puerta del Sol de Madrid.
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                    alt="Paisajes serranos. Los bosques son una de las señas de identidad de la Serranía de Alicante."
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                Paisajes serranos. Los bosques son una de las señas de identidad de la Serranía de Alicante.                            </span>
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        <strong>Camino del nacimiento del Vinalop&oacute;</strong>.- M&aacute;s all&aacute; de Villena se extiende El valle del Alto Vinalop&oacute; con dos pueblos muy interesantes para ver. El primero es <strong>Biar</strong> que se encuentra a apenas nueve kil&oacute;metros de Villena (CV-799). Como sucede con otras localidades de esta comarca hist&oacute;rica, lo que define a la poblaci&oacute;n es su castillo y el origen &aacute;rabe de su casco hist&oacute;rico, aunque en este caso hablamos de un pueblo bastante m&aacute;s peque&ntilde;o que Villena. Pero a&uacute;n as&iacute;, el <strong>Castillo de Biar</strong> (Explanada del Castillo, sn) es una obra maestra de la arquitectura militar medieval que merece la pena ir a verse. Esta fortaleza del siglo XII muestra m&aacute;s claramente su pasado isl&aacute;mico que puede verse en murallas y torres elaborados con el caracter&iacute;stico encofrado de tapial (barro apisonado, piedra y cal). El castillo fue reformado tras la conquista aragonesa para defender la cercana frontera con Castilla. El otro gran monumento de Biar es la <strong>Iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora de la Asunci&oacute;n</strong> (Pla&ccedil;a de la Constituci&oacute;, 4), una preciosa construcci&oacute;n que alterna origen renacentista con a&ntilde;adidos barrocos (siglos XV al XVII). La portada renacentista es de las m&aacute;s interesantes de la Comunidad valenciana.
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                Biar con su magnífico castillo árabe.                            </span>
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        Y el viaje hacia las fuentes del r&iacute;o, previo a internarse en los montes de la Sierra de Mariola culmina en Banyeres, localidad marcada por un r&iacute;o a&uacute;n impetuoso que desde hace muchos siglos sirvi&oacute; para mover las ruedas de molinos que sirvieron para asentar una de las primeras industrias papeleras de la vieja Iberia. En el cauce del r&iacute;o a&uacute;n puedes ver muchos de aquellos molinos y el curioso sistema de canaletas y sifones que serv&iacute;an para acelerar las aguas (<strong>Ruta de los Molinos de Agua</strong>) y en pleno casco urbano est&aacute; el curioso <a href="https://www.museuvalenciadelpaper.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Museo Valenciano del Papel</strong></a> (Parque Villa Rosario, 2).
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C5c-jDnLLaT/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Como sucede en toda la comarca, el origen del pueblo es &aacute;rabe y el elemento que lo articula es otra de las muchas fortalezas que hay por toda la zona. El <strong>Castillo de Banyeres </strong>se levant&oacute; en el siglo XIII por mandato almohade para apuntalar el poder isl&aacute;mico en la zona aprovechando una pe&ntilde;a escarpada llamada Cerro del &Aacute;guila. La fortaleza alberga hoy un museo sobre las fiestas locales. El otro gran monumento de la localidad es la <strong>Iglesia de Santa Mar&iacute;a</strong> (Carrer del Castell, sn), un templo barroco del siglo XVIII. Pero en la intrincada trama urbana del pueblo (api&ntilde;ado en torno a los escarpes del Cerro del &Aacute;guila) hay otras huellas de la historia de la villa como la <strong>Torre de la Font Bona</strong> (Font Bona, sn), vieja alataya defensiva del siglo XIV o la vetusta <strong>Ermita de Santa Mar&iacute;a Magdalena</strong> (Carrer de L&rsquo;Ermite, 13), un precioso edificio g&oacute;tico del XIII. 
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                La cantidad de castillos que hay en esta zona se explica por la cercanía de fronteras históricas durante la Edad Media. En la imagen, el Castillo de Sax.                            </span>
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        <strong>Los castillos que defienden el acceso al valle</strong>.- &iquest;Porqu&eacute; tantos castillos? Si subes a la torre del Castillo de Banyeres puedes hacerte una idea del porqu&eacute; de esta concentraci&oacute;n de fortalezas en tan poco tiempo. Desde esta atalaya puedes ver hasta cuatro provincias espa&ntilde;olas: la propia Alicante, Albacete, Valencia y Murcia. Este valle es una v&iacute;a de acceso a la costa de Alicante y en tiempos de la Edad Media un l&iacute;mite entre varias taifas isl&aacute;micas (Denia frente a Valencia, Toledo, Murcia y Granada) y, posteriormente, punto de fricci&oacute;n entre Castilla y Arag&oacute;n con el Reino de Granada a la vuelta de la esquina. Frontera pura. Y por eso tambi&eacute;n puedes ver castillos impresionantes en otros pueblos y ciudades que dan acceso al valle. Los m&aacute;s impresionantes son el <strong>Castillo de Sax</strong>, el <strong>Castillo de Petrer</strong> y el impresionante <strong>Castillo de la Mola</strong> (ver mapa). Todos estos castillos se encuentran en el valle del Vinalop&oacute; y cubren el camino que conduce a las ciudades de Elche y Alicante (y a sus fertil&iacute;simas vegas). Estamos hablando de uno de los lugares m&aacute;s importantes desde el punto de vista estrat&eacute;gico de todo el Levante espa&ntilde;ol. 
    </p><p class="article-text">
        Fotos bajo Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/100759833@N05/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Santiago L&oacute;pez Pastor</strong></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/36348738@N05/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>lorenaA1</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/pat-neary/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Pat Neary</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/sentoacosta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Sento Acosta</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/exenf/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Exenf</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/remacomputing/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>vicente_pics</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/fchornet/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Francisco Chornet</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/chechipe/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Chechi Peinado</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/que-ver-en-el-alto-vinalopo-mapa-mejores-castillos-sierra-mariola-pozos-de-nieve_1_13171393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 08:17:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Castillos, bosques centenarios y pueblos blancos en el Alto Vinalopó]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Luneburgo o la ciudad alemana con el mejor casco histórico del país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/luneburgo-ciudad-alemana-mejor-casco-historico-pais-que-ver-en-luneburgo-mapa_1_13160066.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae25c556-8e38-43aa-8918-982ae3fc257c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Luneburgo o la ciudad alemana con el mejor casco histórico del país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Apenas un 2% de los viejos edificios de esta ciudad de La Hansa se vio afectado en la Segunda Guerra Mundial, quedando como un ejemplo de ciudad medieval. El comercio de la sal es el eje que explica la riqueza de una plaza llena de grandes monumentos y pequeños detalles</p></div><p class="article-text">
        Lo bueno si breve dos veces bueno. Luneburgo es una peque&ntilde;a ciudad situada a poco m&aacute;s de 55 kil&oacute;metros al sur de Hamburgo (ideal para una excursi&oacute;n desde la gran metr&oacute;polis portuaria del norte de Alemania). Bastan 35 minutos en tren desde la Estaci&oacute;n de Hamburg Central (L&iacute;nea R3 de la red de trenes regionales) para plantarte en esta peque&ntilde;a ciudad de 75.000 habitantes que puede presumir, por ejemplo, de tener el centro hist&oacute;rico medieval mejor conservados del norte de Alemania. &iquest;El secreto? El poco impacto que tuvo sobre la poblaci&oacute;n la Segunda Guerra Mundial, que apenas toc&oacute; el 2% de su magn&iacute;fico patrimonio arquitect&oacute;nico y art&iacute;stico. En muchas ciudades de Alemania vas a ver una reproducci&oacute;n fiel de lo que hab&iacute;a antes de que llovieran las bombas. Aqu&iacute; vas a ver casas, iglesias y palacetes que se remontan a la Edad Media y que han sido objeto de una minuciosa restauraci&oacute;n desde la d&eacute;cada de los 70 del pasado siglo.
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        Aqu&iacute; te vas a encontrar un peque&ntilde;o museo a cielo abierto donde perviven viejos edificios, tabernas, edificios religiosos y p&uacute;blicos de corte monumental&hellip; Una maravilla que pasa inadvertida para los viajeros internacionales. &iquest;Da para m&aacute;s de una excursi&oacute;n? Lo m&aacute;s importante se puede ver en una jornada, pero este tipo de ciudades merecen una noche. Estos cascos hist&oacute;ricos tan bien cuidados toman una dimensi&oacute;n especial cuando cae la noche. Lugares como <strong>Pons</strong> (Salzstra&szlig;e Am Wasser, 1), una vieja taberna situada en un antiguo almac&eacute;n hist&oacute;rico amerita una buena cena y un paseo nocturno.
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        <strong>La capital de la sal</strong>.- El r&iacute;o Ilemau a la altura de Pons crea un peque&ntilde;o lugar abierto de peque&ntilde;as plazas que dan al canal a trav&eacute;s de viejos embarcaderos: <strong>Stintmarkt</strong> (Mercado Viejo) y <strong>Fischmarkt</strong> (Mercado del Pescado). Este peque&ntilde;o espacio es una s&iacute;ntesis perfecta del pasado de Luneburgo: aqu&iacute; puedes ver la <strong>Vieja Gr&uacute;a de Luneburgo</strong> (Am Fischmarkt), una m&aacute;quina de carga y descarga que data del siglo XIV y es una de las m&aacute;s antiguas del mundo. A sus pies puedes ver algunos botes de madera que representan el pasado comerciante de una ciudad vinculada a nuestra querida Hansa. Luneburgo se integr&oacute; en la Liga Hanse&aacute;tica gracias a sus minas de sal y su cercan&iacute;a al tramo final del R&iacute;o Elba.
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                    alt="Arquitectura del ladrillo. Luneburgo es una de las ciudades de La Hansa con mejor patrimonio histórico."
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                Arquitectura del ladrillo. Luneburgo es una de las ciudades de La Hansa con mejor patrimonio histórico.                            </span>
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        Las ciudades de la Hansa suelen ser verdaderas joyas patrimoniales. Sin salir del entorno de las plazas de los dos mercados nos encontramos con dos de los iconos de la ciudad: la <strong>Torre del Abad</strong> (Abtsm&uuml;hle, 1), un curioso complejo hidr&aacute;ulico del siglo XIV que serv&iacute;a de molino y de sif&oacute;n para dar presi&oacute;n a agua de abasto de la ciudad y el <strong>Molino de L&uuml;ne</strong> (L&uuml;ner M&uuml;hle), una vieja muela harinera del siglo XV reconvertido en restaurante. Muchas ciudades del mundo se conformar&iacute;an con este rinc&oacute;n bonito. Pero Luneburgo tiene much&iacute;simo m&aacute;s para ver. Mucho.<span class="highlight" style="--color:#f1f1f1;"> </span>
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                    alt="Los ladrillos negros de la Cámara de Comercio resaltan en el conjunto de la Am Sande."
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                Los ladrillos negros de la Cámara de Comercio resaltan en el conjunto de la Am Sande.                            </span>
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        El coraz&oacute;n del burgo medieval se articula en torno a la <strong>Am Sande</strong> (literalmente La Arena). Este gran espacio abierto no es una plaza al uso. M&aacute;s bien una calle ancha que sirvi&oacute; de mercado y foro p&uacute;blico en los tiempos del negocio de la sal (y de la cerveza, porque Luneburgo exportaba tambi&eacute;n mucha cerveza). Esta gran plaza p&uacute;blica tambi&eacute;n recibe el nombre de la <strong>Milla de los Cuentos de Hadas</strong>, por su belleza arquitect&oacute;nica. Entre las encantadoras casas de ladrillo destacan tres grandes edificios. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La torre de San Juan emerge en el entorno de la Am Sande.                            </span>
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        La <strong>Iglesia de San Juan</strong> (St. Johanniskirche, 2), una t&iacute;pica construcci&oacute;n g&oacute;tica hanse&aacute;tica de ladrillo (con el techo abovedado m&aacute;s alto del mundo en este material t&iacute;picamente norteeuropeo); el <strong>Haus des Kalandes </strong>-Casa del Calendario-<strong> </strong>(Kalandstra&szlig;e, 11), un t&iacute;pico edificio de la Hansa del siglo XV que serv&iacute;a como sede de una de las cofrad&iacute;as locales &nbsp;y la <strong>C&aacute;mara de Comercio</strong> (Am Sande, 1), un impresionante palacete de ladrillos negros y juntas blancas construido en el siglo XVI que sirvi&oacute; de aduana y centro de negocios antes de convertirse en una cervecer&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ayuntamiento de Luneburgo.                            </span>
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        La otra gran plaza que hay que ver en Luneburgo es la <strong>Marktplatz</strong> -Plaza del Mercado- que aglutinaba el poder civil de la ciudad en contraposici&oacute;n a la Am Sande como centro religioso y gremial. El gran edificio que marca este espacio es el <strong>Rathaus</strong> -Ayuntamiento- (Am Markt), un enorme complejo de edificios y jardines con una historia que se remonta al siglo XIII. La fachada que da a la Plaza del Mercado es t&iacute;picamente renacentista y es una muestra de la riqueza que alcanz&oacute; la ciudad durante el final de la Edad Media: para corroborar este dato valga un dato curioso. El carrill&oacute;n que adorna el reloj se realiz&oacute; con porcelana importada desde China. Casi nada. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ladrillos góticos en la Iglesia de San Miguel.                            </span>
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        En torno a la Plaza del mercado hay otros lugares de inter&eacute;s. La <strong>Das Schwangere Haus</strong> -Casa Embarazada- (Waagestra&szlig;e, 1B) es una curiosa casa de ladrillo que por un defecto de construcci&oacute;n se &lsquo;dobl&oacute;&rsquo; creando una especie de barriga que, seg&uacute;n la tradici&oacute;n local, da suerte si se toca. La <strong>Heinrich-Heine-Haus</strong> -Casa de Henrich Heine- (Am Ochsenmarkt, 1a) es un precioso palacete del siglo XVI vinculado a la familia Witzendorff, una de las m&aacute;s poderosas de los tiempos de la Hansa. Sin embargo, el nombre por la que se le conoce se debe a que en su piso superior vivieron los padres del poeta Heinrich Heine a principios del siglo XIX. Y, para finalizar con el entorno de Markplatz hay que acercarse hasta la <strong>Iglesia de San Nicol&aacute;s </strong>(St. Nicolaikirche, 4), uno de los grandes templos hist&oacute;ricos que hay que ver en Luneburgo (es g&oacute;tica de principios del siglo XV).
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                Calle Auf dem Meere.                            </span>
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        <strong>Siguiendo las huellas de Johann Sebastian Bach por el barrio de Westlichen Alstadt</strong>.- Desde la Marienplatz nos internamos en una peque&ntilde;a red de callejuelas con casitas peque&ntilde;as y bonitas a trav&eacute;s de la calle Auf dem Meere. Esta preciosa callejuela empedrada es la puerta de entrada del barrio de Westlichen Alstadt -literalmente casco antiguo occidental-, n&uacute;cleo de la ciudad humilde en contraposici&oacute;n con los grandes monumentos religiosos, civiles y econ&oacute;micos de las grandes platzs. Aqu&iacute; conviene dar un par de rodeos sin sentido para ir recorriendo cada una de las callejuelas que concluyen en la mole del antiguo Monasterio benedictino de San Miguel. Este gran edificio religioso se funde con el barrio a trav&eacute;s de la <strong>Plaza de Johann Sebastian Bach</strong>. El genial compositor barroco lleg&oacute; a esta ciudad en 1700 para estudiar m&uacute;sica en la escolan&iacute;a del monasterio, una de las m&aacute;s prestigiosas del norte de Europa. 
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                Sala del Museo de la Sal.                            </span>
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        <strong>El Museo Alem&aacute;n de la Sal</strong> (S&uuml;lfmeisterstra&szlig;e, 1).- Este impresionante museo se encuentra en una de las salinas m&aacute;s importantes del norte de Europa y muestra la evoluci&oacute;n de la miner&iacute;a de este elemento fundamental para la econom&iacute;a preindustrial a trav&eacute;s de mil a&ntilde;os de historia. Est&aacute; muy bien montado .
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Museo de Luneburgo</strong> (Willy-Brandt-Stra&szlig;e, 1).- &iquest;Puede tener un peque&ntilde;o museo dos piezas fundamentales de la historia y la arqueolog&iacute;a mundial? Pues s&iacute;. El museo explora la historia de la ciudad a trav&eacute;s de piezas arqueol&oacute;gicas, objetos hist&oacute;ricos, documentos y obras de arte. Pero destacan una de las <strong>canoas prehist&oacute;ricas</strong> m&aacute;s importantes de Europa y el <strong>Mapa de Ebstorf</strong> (siglo XIII).
    </p><p class="article-text">
        Fotos bajo Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/franganillo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Jorge Franganillo</strong></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/84292292@N00/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Aleksandr Zykov</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/streetmoments_de/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Gustav Sommer</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/westher/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Esther Westerveld</strong></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/steffenvogel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Steffen</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/iamjanosik/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Steve Janosik</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/luneburgo-ciudad-alemana-mejor-casco-historico-pais-que-ver-en-luneburgo-mapa_1_13160066.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 19:23:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Luneburgo o la ciudad alemana con el mejor casco histórico del país]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Guía para un fin de semana en Avignon: de la Plaza del Reloj a la Calles de los Tintoreros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/guia-avignon-mapa-que-ver-dos-dias_1_13141024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e94aac8-9fef-4e25-a448-77c367dc57c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guía para un fin de semana en Avignon: de la Plaza del Reloj a la Calles de los Tintoreros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ciudad medieval más allá de los grandes palacios y las sedes papales es una red de callejuelas y placitas donde se puede rastrear el día a día de las mujeres y hombres</p></div><p class="article-text">
        Si has seguido la ruta que te hemos propuesto en esta peque&ntilde;a gu&iacute;a de la ciudad de Avignon, habr&aacute;s dedicado la primera jornada de estos dos d&iacute;as de visita a caminar entre las piedras con relumbre y pedigr&iacute; de los a&ntilde;os de gloria de la sede papal de los siglos XIV y XV. Las ciudades con varios centenares de a&ntilde;os encima suelen concentrar el poder en puntos simb&oacute;licos que, en el caso de la peque&ntilde;a capital de la Provenza se encuentran en torno a la <strong>Plaza du Palais</strong> (donde ya habr&aacute;s visitado el <strong>Palacio Papal</strong> y <strong>Notre Dame des Doms</strong>. En este segundo d&iacute;a (ver iconos color violeta en el mapa) tambi&eacute;n vas a tener la oportunidad de ver grandes lugares vinculados a la Religi&oacute;n (y a ese cisma occidental que algunos llaman el Segundo Rapto de Babilonia) y palacios. Pero tambi&eacute;n otros rincones de trabajo y placer que tienen m&aacute;s que ver con lo que, al final es uno: puro vulgo (en la buena concepci&oacute;n de la palabra).
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    </figure><p class="article-text">
        Y por eso te recomendamos empezar la jornada de paseo en <strong>Les Halles d&rsquo;Avignon</strong> (Pl. Pie) para empezar el d&iacute;a disfrutando de las maravillas regionales de este mercado bonito donde puedes desayunar antes del paseo (el mercado es un espect&aacute;culo durante los fines de semana con casi medio centenar de puestos donde se venden los riqu&iacute;simos productos provenzales y algunos lugares para comer). La visita de hoy toma como punto de partido la <strong>Plaza del Reloj </strong>(Place de l&rsquo;Horloge). Si Palais es el gran eje de la ciudad medieval, l&rsquo;Horoge es el epicentro de la ciudad republicana y burguesa. La plaza, de las m&aacute;s bonitas de Avignon, recibe su nombre por el bonito reloj que domina la fachada del <strong>Ayuntamiento</strong> del siglo XIX, icono de la Francia democr&aacute;tica surgida tras 1789. Junto al Hotel de Ville -Ayuntamiento- nos encontramos con el otro gran icono de la ciudad burguesa: el <strong>Gran</strong> <strong>Teatro de la &Oacute;pera</strong>, un precioso edificio de corte neocl&aacute;sico que refuerza el papel de centro c&iacute;vico-cultural de la plaza.
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                Sala de esculturas del Museo Calvet.                            </span>
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        <strong>L&rsquo;Horoge </strong>y la <strong>Rue de la Rep&uacute;blica</strong> ejercen de espina dorsal de esta ciudad moderna donde se alternan los elegantes edificios de pisos, las oficinas y los caf&eacute;s. Much&iacute;simos. Algunos famosos m&aacute;s all&aacute; de la propia Avignon como el <strong>Grand Caf&eacute; Barreta</strong> (Saint Didier, 14), toda una instituci&oacute;n nacida al albor de las ideas ilustradas del siglo XVIII que tuvo clientes habituales tan importantes como un tal Napole&oacute;n Bonaparte. En esta zona de la ciudad se mezclan estos iconos de la modernidad pre y post revolucionaria con algunas joyas medievales como la <strong>Bas&iacute;lica de San Pedro</strong> (Plaza de Saint Pierre) o la <strong>Colegiata de</strong> <strong>Saint Didier</strong> (Sain Didier, 10), dos iglesias del siglo XV y XIV, respectivamente, que merecen mucho la pena. 
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                Fachada gótica de la Basílica de San Pedro.                            </span>
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        <strong>Una vuelta por el </strong><a href="https://www.institutcalvet.fr/fr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Museo Calvet</strong></a> (Rue Joseph Vernet, 65).- Es el gran museo de la ciudad y custodia las mejores colecciones de toda Avignon. Tiene una muy buena colecci&oacute;n de bellas artes (con una buena muestra de los mejores maestros de la pintura, la escultura y el grabado franc&eacute;s), pero lo que destacan de verdad son las secciones de arqueolog&iacute;a y de historia. Otro de los atractivos de acercarse hasta aqu&iacute; es la oportunidad de ver uno de los mejores palacios del siglo XVIII de toda la ciudad por dentro. Otro museo curioso muy cerca de aqu&iacute; es el <strong>Musee Lapidaire</strong> (Rue de la Republique, 27), un peque&ntilde;o centro ubicado en la antigua capilla jesuita y que alberga una curiosa colecci&oacute;n de estatuaria arqueol&oacute;gica con piezas egipcias, romanas o celtas.
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                Antiguo molino hidráulico en la Calle de los Tintoreros de Avignon.                            </span>
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        <strong>Camino de la Calle de los Tintoreros</strong>.- La zona sur del casco hist&oacute;rico inmediatamente siguiente a la zona del Museo Calvet no ofrece demasiado inter&eacute;s m&aacute;s all&aacute; de la sala de exposiciones de la Oficina de Turismo (Cr Jean Jaur&egrave;s, 41) que ocupa una antigua iglesia medieval. Nuestro inter&eacute;s se centra en el sector de la ciudad que se encuentra en el entorno de la Rue des Lices, que alberga alguna de las calles medievales mejor conservadas de todo Avignon. Aqu&iacute; nos alejamos de la ciudad papal y palaciega y nos acercamos al burgo artesanal e industrial que convirti&oacute; a esta plaza en uno de los centros de producci&oacute;n textil m&aacute;s importante de la Francia preindustrial. 
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                Canal en la Calle de los Tintoreros.                            </span>
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        La estrella de la zona es la <strong>Rue des Teinturiers</strong> (Calle de los Tintoreros), una preciosa callejuela-canal rodeada de viejos talleres textiles donde a&uacute;n se pueden ver hasta cuatro grandes ruedas hidr&aacute;ulicas que serv&iacute;an para mover la maquinaria de los talleres antes de que el vapor lo cambiara todo. En esta zona de la ciudad hay otro hito que hay que ir a visitar: La <strong>Maison du IV de Chiffr</strong> (Teinturiers, 27), una vieja casa del siglo XIV cuajada de s&iacute;mbolos mist&eacute;ricos en su fachada. 
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                Torres del Fuerte de San Andrés. Esta fortaleza fue un acto de reafirmación de Francia frente al papado de Avignon.                            </span>
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        <strong>Ir hasta el </strong><a href="https://www.fort-saint-andre.fr/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Fort Saint Andr&eacute;</strong></a> (Rue Mnt du Fort, 57).- Esta imponente fortaleza del siglo XIV es una consecuencia de los avatares que vivi&oacute; la ciudad con el traslado del papado a las tierras del viejo Reino de Arl&eacute;s. La instalaci&oacute;n del Papa en Avignon provoc&oacute; un desequilibrio de poder en esta zona de la Provenza que amenaz&oacute; a la propia Francia. Pues la soluci&oacute;n del rey Felipe El Hermoso fue construir esta imponente fortaleza a pocos metros de la frontera sur de su reino: el R&iacute;o R&oacute;dano. El castillo hoy es el resultado de muchas reformas y much&iacute;simos avatares hist&oacute;ricos de entre los que destacan su papel de c&aacute;rcel durante las guerras de religi&oacute;n de los siglos XVI y XVII (hay una gran cantidad de grafitis de los presos en un lapso de tiempo que va desde el XVII a la Segunda Guerra Mundial).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fotos bajo Licencia CC</strong>: <a href="https://www.flickr.com/photos/ssshupe/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Steve Shupe</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/ell-r-brown/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Elliott Brown</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/liakadaweb/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Herbert Frank</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/mastino70/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Alessandro Gallione;</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/ian_joyce/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Ian Bell</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/194257493@N05/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Augustin Fournier</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/42506328@N06/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Pierre Doyen</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/guia-avignon-mapa-que-ver-dos-dias_1_13141024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 08:49:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guía para un fin de semana en Avignon: de la Plaza del Reloj a la Calles de los Tintoreros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francia,Patrimonio,Viajeros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guía para un fin de semana en Avignon: la ciudad monumental de la mano de los papas rebeldes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/guia-semana-avignon-ciudad-monumental-mano-papas-rebeldes_1_13138539.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf29508c-9fe9-4dc8-bbfe-590dd19d61c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guía para un fin de semana en Avignon: la ciudad monumental de la mano de los papas rebeldes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La inseguridad de Roma y la pereza de un papa francés provocó que una pequeña ciudad se convirtiera en la capital de las artes de la Cristiandad. Fueron apenas cien años, pero sirvió para convertir a Avignon en una joya repleta de piedras maravillosas</p></div><p class="article-text">
        En plena Provenza francesa se encuentra la ciudad que se atrevi&oacute; a desafiar a la mism&iacute;sima Roma. No es una ciudad grande. Ni siquiera mediana. Pero sus viejas iglesias monumentales, sus palacios y sus casas de piedras pardas adornadas con ventanas pintadas de colores pastel nos ponen en la pista de viejos tiempos de gloria que coinciden con la edad en la que los hombres constru&iacute;an sus templos mirando hacia el cielo. Desde la orilla norte del famoso R&oacute;dano (es una muy buena idea iniciar la visita en el <strong>Chemin des Berges -Isla de &nbsp;Barthelasse-</strong>), la ciudad es achaparrada y recogida (ver iconos azules en el mapa). Entre la masa de piedras pardas apuntan algunas agujas y grandes moles en forma de torres, muros y almenas que ponen de manifiesto la maestr&iacute;a de los canteros y el car&aacute;cter de fortaleza de una plaza que vivi&oacute; sus a&ntilde;os de gloria amenazada por Roma y el Reino de Francia. Si una ciudad puede explicarse por su contexto, esta es Avignon. 
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    </figure><p class="article-text">
        Hasta el <strong>Puente de Avignon</strong>, un alarde de la ingenier&iacute;a medieval truncado parece reforzar esa idea de ciudad amenazada y asediada. Pero la realidad es que el puente (que tiene hasta una canci&oacute;n popular muy famosa en el pa&iacute;s -Sur le pont d'Avignon-) perdi&oacute; 18 de sus 22 sus arcos en 1660 tras una crecida catastr&oacute;fica del R&oacute;dano. Y cuando eso pas&oacute;, las aguas de la religi&oacute;n (que suelen ser mucho m&aacute;s violentas que las que lanzan los elementos) ya no estaban furiosas por culpa de Avignon (eran los tiempos de la Contrarreforma protestante). La tormenta que configur&oacute; los tiempos de gloria de Avignon se desencaden&oacute; en 1309 y culmin&oacute; en 1417: en una primera fase se trat&oacute; de una &lsquo;mera mudanza&rsquo; pero a partir de 1378 la cosa se puso fea con un verdadero cisma en el que hab&iacute;a dos papas que rivalizaban entre s&iacute;: el de Roma y el de la propia Avignon. Lo que viene a ser un quilombo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El puente sobre el Río Ródano es uno de los grandes iconos patrimoniales de Avignon.                            </span>
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        Pero para la ciudad este fue un periodo de esplendor que dej&oacute; una huella en forma de obras de arte y grandes monumentos que a&uacute;n hoy asombran. La ciudad creci&oacute; en torno a la sede papal llen&aacute;ndose de palacios y casonas de relumbre con fachadas preciosas y patios divinos. Y el eje de toda esa gloria fue (y a&uacute;n es) el <a href="https://palais-des-papes.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Palacio Papal</strong></a> (Pl. du Palais), el edificio g&oacute;tico civil m&aacute;s grande de Europa. Este enorme complejo palaciego se erigi&oacute; entre 1335 y 1352 para servir de residencia del papa y se ha convertido en uno de los monumentos m&aacute;s visitados del pa&iacute;s. Es un edificio imponente: contiene una veintena de grandes salas con pinturas murales de entre las que destacan <strong>El Gran Tinel</strong> (sala de banquetes) y la <strong>Sala del Gran P&uacute;blico</strong>. Los otros dos grandes espacios del palacio son la <strong>Gran Capilla Clementina</strong> y el <strong>Claustro de Benedicto XII</strong>. En este palacio residieron un total de cinco papas oficiales y todos los antipapas del cisma.
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                La mole del Palacio Papal de Avignon domina el centro monumental de la ciudad.                            </span>
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        La <strong>Plaza del Palacio</strong> (Place du Palais) articula el gran centro monumental de la ciudad compartiendo espacio con el otro gran edificio que ejemplifica el pasado de Avignon como sede de la Iglesia Cat&oacute;lica: <strong>Catedral de Notre Dame des Doms</strong> (Pl. du Palais). El edificio parece poca cosa si la comparas con la mole g&oacute;tica del Palacio Papal, pero enga&ntilde;a much&iacute;simo. Estamos ante una iglesia de origen rom&aacute;nico, aunque con muchos a&ntilde;adidos: el m&aacute;s reciente la enorme efigie de la virgen de casi ocho metros de alto que deja ver su intenso brillo de plomo dorado desde media ciudad. Por dentro hay que destacar dos tumbas papales: la de Benedicto XII y el espl&eacute;ndido mausoleo g&oacute;tico de Juan XII. No dejes de ver la Capilla de La Resurrecci&oacute;n y recrearte con los detalles del coro de madera. 
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                Bóvedas góticas de la Catedral de Notre Dame des Doms.                            </span>
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        El entorno de la plaza aglutina otros puntos de inter&eacute;s que ponen de manifiesto la importancia del espacio durante la Edad Media. M&aacute;s que recomendable es ascender por la callejuela de Pente Rapide (literalmente sube r&aacute;pido) para explorar calles bonitas como <strong>La Balance</strong> o Grande Fusterie para terminar el vagabundeo en la Puerta du Rhone (Puerta del R&oacute;dano), una de las entradas de las potentes murallas medievales del burgo. Desde aqu&iacute; (Rue Ferruce) puedes acceder al arranque del viejo <strong>Puente de Avignon</strong> y recorrer algunos metros hasta la <strong>Capilla de San Nicol&aacute;s</strong>, una preciosa construcci&oacute;n rom&aacute;nica del siglo XII que seg&uacute;n la tradici&oacute;n est&aacute; sobre la tumba de San B&eacute;n&eacute;zet, un simple pastor que seg&uacute;n la leyenda, inici&oacute; las obras de construcci&oacute;n del puente por mandato divino. 
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                El Pequeño Palacio de Avignon desde las alturas del Palacio Papal. Al fondo puede verse el Fuerte de de Saint Andre.                            </span>
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        <strong>El Petit Palais y el Jardin des Doms</strong>.- Para terminar esta primera jornada de paseo por la vieja Avignon volvemos al entorno de la Plaza del Palacio para visitar el contrapunto menor y renacentista a la gran sede de los papas. El <strong>Petit Palais</strong> -peque&ntilde;o palacio- cierra la gran plaza por su extremo norte y conecta el &aacute;rea simb&oacute;lica del poder papal con las callejuelas que conducen a la Puerta de Rocher, entrada principal de la ciudad desde los &lsquo;quais del R&oacute;dano&rsquo;. El palacio data de los momentos previos al Cisma de Occidente, pero las guerras lo dejaron muy mal trecho y lo que podemos ver hoy es una reconstrucci&oacute;n renacentista de principios del siglo XVI. El palacio es una maravilla y sirve de museo. Un museo imprescindible ya que no s&oacute;lo posee una colecci&oacute;n &uacute;nica de la llamada Escuela de Avignon (los artistas que se asentaron aqu&iacute; buscando los parneses del papado) sino algunas obras maestras del renacimiento temprano italiano incluyendo una de sus grandes obras maestras: La <strong>Virgen y el Ni&ntilde;o de Boticelli</strong>.
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                Fuente del Jardín des Doms.                            </span>
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        Junto al Petit Parlais se encuentran los <strong>Jardins de Doms</strong>, que ocupan una buena porci&oacute;n de las antiguas plataformas y huertos que se encontraban junto a las murallas. Este parque p&uacute;blico dise&ntilde;ado a la inglesa tiene agradables paseos arbolados y hasta el &uacute;nico vi&ntilde;edo urbano de toda Francia. Ac&eacute;rcate al Belvedere sobre el R&oacute;dano para ver unas buenas vistas sobre el propio r&iacute;o y, tambi&eacute;n, una panor&aacute;mica general de las antiguas defensas medievales del burgo. Antes de bajar a los paseos que hay junto al R&oacute;dano (<strong>Quai Jo&euml;l Bameule</strong>) date una vuelta por una de esas joyitas escondidas que tanto nos gustan. 
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                    alt="Exterior de la Capilla de los Peregrinos Negros."
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                Exterior de la Capilla de los Peregrinos Negros.                            </span>
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        <strong>La Capilla de los Penitentes Negros</strong> (Rue Banasterie, 57) una peque&ntilde;a maravilla que serv&iacute;a de capilla a un convento desaparecido tras la Revoluci&oacute;n Francesa (se convirti&oacute; en c&aacute;rcel). Por fortuna, este peque&ntilde;o templo construido en el inter&iacute;n entre el &uacute;ltimo Renacimiento y el primer Barroco se salv&oacute; y sigue siendo uno de los edificios m&aacute;s bellos e impresionantes de la ciudad: por fuera bonito, por dentro brillante.
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                Interior del Convento des Carmes, en Avingon.                            </span>
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        Para terminar este primer paseo propuesto puedes callejear por los alrededores de la capilla y salir hacia el r&iacute;o por la Puerta de la Line o la de Saint Joseph. Si te quedan ganas de un poquito m&aacute;s de patrimonio religioso antes de abandonar las murallas puedes visitar el <strong>Claustro del Convento des Carmes</strong> (Plaza des Carmes, 14), que se encuentra en un entorno muy bonito de callejuelas presididas por la propia Plaza des Carmes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fotos bajo licencia CC</strong>: <a href="https://www.flickr.com/photos/mukluk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Dano</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/morio60/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Patrick</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/poom247/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Poom!</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/shadowgate/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Shadowgate</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/francoisaix/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Fran&ccedil;ois Schwarz</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/42506328@N06/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Pierre Doyen</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/guia-semana-avignon-ciudad-monumental-mano-papas-rebeldes_1_13138539.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 08:49:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guía para un fin de semana en Avignon: la ciudad monumental de la mano de los papas rebeldes]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Guía de Okayama: Los encantos de la ciudad de ‘Momotaro’, el niño melocotón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_asia/guia-okayama-momotaro-melocoton-que-ver-en-okayama-como-llegar-mapa_1_13122436.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e139e94-9cea-4fb2-8384-2cac3f5f8cdf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guía de Okayama: Los encantos de la ciudad de ‘Momotaro’, el niño melocotón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tercer jardín más grande y bonito de Japón o su famoso Castillo Negro son los principales atractivos de una ciudad que pese a estar muy cerca de Kioto u Osaka casi ningún turista visita</p></div><p class="article-text">
        La historia de Momotaro (el &lsquo;ni&ntilde;o melocot&oacute;n) es una de las leyendas populares m&aacute;s famosas y queridas de todo Jap&oacute;n. Una historia vinculada tradicionalmente a la prefectura de Okayama famosa en todo el pa&iacute;s por la calidad de sus melocotones. Si llegas a la ciudad en tren una de las primeras cosas que tienes que hacer es caminar unos metros hacia el sur y visitar la estatua que rinde homenaje a este h&eacute;roe que fue encontrado por una pareja de ancianos dentro de un melocot&oacute;n gigante y que se convirti&oacute; en un h&eacute;roe tras vencer a los ogros que secuestraban a los aldeanos del lugar. Esta no es la &uacute;nica sorpresa de esta peque&ntilde;a ciudad situada en la costa al sur de Osaka (apenas a 40 minutos en tren bala Shinkasen -56 minutos hasta Kioto-).
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    </figure><p class="article-text">
        Todo lo que hay que ver en Okayama se encuentra en un radio de 1.500 metros en torno a esta estaci&oacute;n ferroviaria que comunica la ciudad con el resto de la costa uni&eacute;ndola con poblaciones como Hiroshima que apenas dista 34 minutos en el Shinkasen. El eje que articula la ciudad hist&oacute;rica es el cauce del R&iacute;o Asahi, que comunica el germen de la poblaci&oacute;n con un mar que dista apenas ocho kil&oacute;metros. Las calles que dan al r&iacute;o concentran la inmensa mayor&iacute;a de los rastros de la vieja Okayama: como <strong>Sakura no Baba</strong> o las peque&ntilde;as cuadras de casas de madera con patios preciosos que se encuentran justo despu&eacute;s de la avenida Ujo Michi (<strong>barrio de Ishizeki</strong>).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        En este peque&ntilde;o universo de cultura tradicional japonesa nos encontramos con varios puntos de inter&eacute;s de entre los que destaca el <strong>Santuario de Okayama Jinja</strong> (2-33 Ishizekich&#333;), un bonito templo sinto&iacute;sta que est&aacute; &iacute;ntimamente ligado a la historia del Castillo y los se&ntilde;ores feudales de la ciudad. El edificio que vemos hoy data de finales del siglo XVI aunque tuvo que ser reconstruido en profundidad tras la Segunda Guerra Mundial. Su <strong>puerta s&iacute; es original</strong> y data del <strong>Periodo Edo</strong> siendo una de las m&aacute;s antiguas de la costa sur de la isla de Honsh&#363; (siglo XVII). 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C0xrENcLDWK/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Dos museos en el barrio.</strong>- En el entorno de Ishizeki podemos encontrar dos de los grandes museos de la ciudad. SI vas con tiempo y pasas la noche aqu&iacute; puedes visitar alguno de ellos. El <strong>Museo de Bellas Artes</strong> (8-48, Tenjinch&#333;) ocupa un vanguardista edificio que est&aacute; dedicado a dar a conocer a artistas relacionados con la regi&oacute;n. Por su parte, el <strong>Museo Oriental de Okayama</strong> (9-31, Tenjinch&#333;), una verdadera rareza que exhibe colecciones arqueol&oacute;gicas de todo el continente desde el Imperio Persa a los or&iacute;genes de las civilizaciones locales. Es un museo muy interesante para ver pese a su eclecticismo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Estatua dedicada al &#039;niño melocotón&#039; el cuento tradicional más importante de Okayama."
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            <span class="title">
                Estatua dedicada al &#039;niño melocotón&#039; el cuento tradicional más importante de Okayama.                            </span>
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        <a href="https://www.hayashibara-museumofart.jp/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>El Museo Hayashibara</strong></a> (2-ch&#333;me-7-15 Marunouchi).- Este es el gran museo hist&oacute;rico de la ciudad. Este edificio formaba parte de las dependencias exteriores del castillo y funcionaba como casa de recepci&oacute;n de hu&eacute;spedes del se&ntilde;or feudal. Hoy alberga una de las colecciones de armamento medieval japon&eacute;s m&aacute;s grandes e interesantes del pa&iacute;s junto a una buena cantidad de piezas art&iacute;sticas .
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                Muros y Torre del Homenaje (Tenshu) del Castillo de Okayama.                            </span>
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        <strong>El castillo del Cuervo</strong> (2-ch&#333;me-3-1 Marunouchi).- El gran Castillo Negro (o Castillo del Cuervo) es el gran monumento hist&oacute;rico de la ciudad y uno de los mejores castillos feudales de todo Jap&oacute;n (que ya es decir). Esta fortaleza est&aacute; vinculada al clan Ukita, uno de los m&aacute;s poderosos del Periodo Senguku (siglos XV y XVI) en el que el pa&iacute;s qued&oacute; fracturado en peque&ntilde;os estados feudales que frecuentemente estaban en guerra entre s&iacute;. Esta era la casa del c&eacute;lebre Naoie Ukita, un poderoso damiyo (se&ntilde;or feudal) conocido por integrar el dudoso club de los &lsquo;tres villanos de Jap&oacute;n&rsquo; (junto a Matsunaga Hisahide y Sait&#333; D&#333;san) por su crueldad y su forma de gobernar desp&oacute;tica y violenta.
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                Detalle del recinto interior del Castillo de Okayama.                            </span>
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        Este <strong>Mizujiro</strong> (o castillo de agua por su situaci&oacute;n junto a un r&iacute;o navegable con acceso al mar) es un ejemplo paradigm&aacute;tico de las estructuras defensivas de la &eacute;poca Senguku. Se alza sobre un enorme talud fortificado con gruesos muros de piedra (algunas de car&aacute;cter cicl&oacute;peo) y un gran n&uacute;mero de edificios y pabellones que incluyen viviendas, santuarios y salones ceremoniales. Y como colof&oacute;n la incre&iacute;ble &lsquo;Torre del Homenaje&rsquo;, el <strong>Tenshu</strong> que serv&iacute;a de centro ceremonial, palacio del se&ntilde;or y, en caso de asedio, torre de mando y &uacute;ltimo foco de resistencia. Este castillo es totalmente visitable y cuenta con exposiciones y un curioso taller de cer&aacute;mica tradicional en el que te ense&ntilde;an a moldear un par de piezas. 
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                    alt="El tercer jardín feudal más importante del Japón es el de Okayama."
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                El tercer jardín feudal más importante del Japón es el de Okayama.                            </span>
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        <strong>El Jard&iacute;n Okayama Korakuen</strong> (1-5 K&#333;rakuen).- Estamos ante el tercer jard&iacute;n tradicional m&aacute;s grande de todo el pa&iacute;s y uno de los m&aacute;s caracter&iacute;sticos del estilo paisaj&iacute;stico vinculados a los damiyo del periodo Edo. El dise&ntilde;o de este espacio &lsquo;artificial&rsquo; lleno de colinas, lagos y peque&ntilde;os bosques data de finales del siglo XVII y cuenta con uno de los En'yotei (un peque&ntilde;o palacete que serv&iacute;a de residencia al se&ntilde;or) m&aacute;s bonitos de todo el pa&iacute;s. Estos jardines eran espacio para la distracci&oacute;n y s&iacute;mbolo de poder de los se&ntilde;ores feudales. Lo mejor de este jard&iacute;n es que conserva buena parte de sus pabellones. En este tipo de jardines hab&iacute;a salas de t&eacute;, peque&ntilde;os teatros y santuarios que completaban esa funci&oacute;n residencial. 
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                Pabellones del Santuario de Kibitsuhiko, a las afueras de Okayama.                            </span>
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        <strong>Los templos del Santuario Okayama-ken Gokoku</strong> (3-21 Okuichi).- A pocos kil&oacute;metros del centro de la ciudad nos encontramos con esta colina densamente arbolada (<strong>Monte Misao</strong>) que cuenta con un interesante complejo de templos, santuarios, pabellones y lugares de enterramiento. Este santuario es muy especial para los ciudadanos de Okayama porque aqu&iacute; se rinde homenaje a las personas que han perdido la vida durante las guerras y crisis que se han producido desde la Restauraci&oacute;n Meiji (1868). Este templo se erigi&oacute; para rendir homenaje a los ca&iacute;dos durante la Guerra &lsquo;Boshin&rsquo; (1868-1869), el conflicto civil que acab&oacute; con el feudalismo Edo. Pero en la actualidad rinde homenaje a las deidades &lsquo;Eirei&rsquo;, esto es, las relacionadas con los comportamientos heroicos. Es un lugar muy emotivo y muy bonito.
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                    alt="Casas con tejados de cerámica gris en el centro histórico de Kurashiki."
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                Casas con tejados de cerámica gris en el centro histórico de Kurashiki.                            </span>
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        <strong>Que ver en Kurashiki, la peque&ntilde;a Venecia de Jap&oacute;n</strong>.- Uno de los imprescindibles de cualquier parada en Okayama es aprovechar la cercan&iacute;a de la <strong>peque&ntilde;a ciudad de Kurashiki</strong> para ver su centro hist&oacute;rico atravesado por el R&iacute;o que le da nombre a la poblaci&oacute;n (apenas 20 minutos en tren). Aqu&iacute; vamos a encontrar un conjunto peque&ntilde;o pero continuo de casas tradicionales con paredes blancas y tejas grises en un paisaje marcado por el agua y los sauces llorones. Este lugar fue uno de los puertos fluviales m&aacute;s importantes del sur del Jap&oacute;n y eso se deja ver en la monumentalidad de sus templos y santuarios y en la riqueza de las casas. Esta riqueza se debi&oacute; al control del puerto por el sogunato (periodo Edo) lo que salv&oacute; a la ciudad de las habituales destrucciones de las guerras feudales.
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                El Canal del Kurashiki atraviesa el viejo mercado de Bikan.                            </span>
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        El canal del R&iacute;o Kurashiki conforma la arteria principal del <strong>barrio de Bik&aacute;n</strong>, centro hist&oacute;rico de la poblaci&oacute;n. El propio canal y la calle Honmachi Dori forman el eje principal de la ciudad hist&oacute;rica donde se alternan viejos almacenes comerciales, casas tradicionales y algunos palacetes como la <strong>Casa Ohara</strong> (de principios del siglo XX) o la <strong>Casa de la familia Ohashi</strong> (del siglo XVII), Esta zona del r&iacute;o est&aacute; plagada de museos, tiendas y alojamientos tradicionales (aqu&iacute; se encuentra el <strong>hostal U-Rin-An</strong> que es famoso en todo el pa&iacute;s y una especie de templo para mochileros que se mueven por el pa&iacute;s).
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                    alt="Escaleras de acceso al Santuario de Achi. Desde este templo sintoísta se ve toda la ciudad de Kurashiki."
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                Escaleras de acceso al Santuario de Achi. Desde este templo sintoísta se ve toda la ciudad de Kurashiki.                            </span>
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        Los dos grandes monumentos de la ciudad son el <a href="https://honeijitemple.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Templo budista de Honei</strong></a> (1-41 Honmachi) un precioso complejo de salones y pabellones con 800 a&ntilde;os a cuestas; el <strong>Templo budista de Kanryu</strong> (2-ch&#333;me-25-22 Achi), otro edificio hist&oacute;rico notable que data del siglo XVI y, sobre todo, el <strong>Santuario de Achi</strong> (12 Honmachi), que es el templo sinto&iacute;sta m&aacute;s importante de toda la ciudad. Este complejo de templos se construy&oacute; a principios del siglo XVI y est&aacute; dedicado a las tres diosas Munakata, encargadas de proteger a los viajeros y peregrinos. El edificio es una pasada. 
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                    alt="El frontón griego del Museo Ohara destaca entre la arquitectura tradicional japonesa de Kurashiki."
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                El frontón griego del Museo Ohara destaca entre la arquitectura tradicional japonesa de Kurashiki.                            </span>
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        <strong>La mayor colecci&oacute;n de arte occidental de Jap&oacute;n</strong>.- Una de las grandes sorpresas de Kurashiki es el <strong>Museo Ohara</strong> (1-ch&#333;me-1-15 Ch&#363;&#333;), que cuenta con una colecci&oacute;n centrada en el arte occidental contempor&aacute;neo que cuenta con obras de grandes maestros de los siglos XIX y XX como Monet, Picasso o Gauguin. Tambi&eacute;n cuenta con algunos maestros menores del Renacimiento italiano y hasta un Greco. El museo tiene otro centro dedicado al pintor japon&eacute;s Torajiro Kojima y un par de centros culturales con arte japon&eacute;s antiguo. 
    </p><p class="article-text">
        Fotos bajo Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/xiquinho/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Xiquinho Silva</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/kanesue/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Kanesue</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/wongwt/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Wei-Te Wong</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/94693136@N05/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>inunami</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/othree/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>othree</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/mcdyessjin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>YU-JEN SHIH</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/linpadgham/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>lin padgham</strong></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/amaknow/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>amaknow</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/spilt-milk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>yoppy</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_asia/guia-okayama-momotaro-melocoton-que-ver-en-okayama-como-llegar-mapa_1_13122436.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 11:05:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guía de Okayama: Los encantos de la ciudad de ‘Momotaro’, el niño melocotón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Japón,Patrimonio,UNESCO]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Tres días en Padua: El Prato della Valle, la Basílica del Santo, el Arca y La Specola]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/tres-dias-padua-prato-della-valle-basilica-santo-arca-specola_1_13111406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17cbdcf8-b13b-4e10-b008-94a00a7dcae4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139836.jpg" width="1888" height="1062" alt="Tres días en Padua: El Prato della Valle, la Basílica del Santo, el Arca y La Specola"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La plaza pública más grande de Italia sirve de punto de partida para un paseo que incluye dos de los monumentos históricos más importantes de la ciudad y el jardín botánico universitario más antiguo de Europa </p></div><p class="article-text">
        La ruta que te proponemos hoy (iconos de color naranja en el mapa) recorre el sur de la ciudad hist&oacute;rica tomando el Prato de la Valle, la plaza m&aacute;s grande de la vieja Padua, como centro de nuestras idas y venidas. Pero hay que empezar por el principio. Cuando visitamos una ciudad amurallada como &eacute;sta nos gusta iniciar la visita muros afuera aunque nos alojemos en el interior. Esta vez no vamos a ser infieles a esta tradici&oacute;n y nos plantamos en la <strong>V&iacute;a Giordiano Bruno</strong> justo enfrente de la <strong>Porta Santa Croce</strong> (Via Marghera, 38), una de las muchas puertas que serv&iacute;an para ingresar en la ciudad durante much&iacute;simos siglos. En esta zona de las murallas (recordemos que son los muros renacentistas m&aacute;s grandes y mejor conservados de todo el pa&iacute;s) podemos ver varios baluartes artilleros y un buen tramo de muros, fosos y viejas torres que ponen de manifiesto la importancia de la muralla paduana. 
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        Entramos en el casco hist&oacute;rico y buscamos el Prato della Valle, el primero de los grandes espacios monumentales de una jornada que tiene mucho y muy bueno que ver. Para entrar en el prato usamos como puerta el <strong>Ex Foro Boario</strong>, un antiguo mercado de ganado de car&aacute;cter monumental que da acceso a la gran plaza. Y ah&iacute; est&aacute; el famoso Pratto della Valle. Es la plaza m&aacute;s grande de Italia y una de las m&aacute;s grandes de Europa. Un alarde de dise&ntilde;o urban&iacute;stico del siglo XVIII que incluye casi un centenar de estatuas que rinden homenaje a ciudadanos ilustres de la ciudad. La plaza est&aacute; rodeada de palacios, edificios hist&oacute;ricos y grandes monumentos religiosos. 
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                Estatuas y palazzos en el Prato della Valle de Padua.                            </span>
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        En la zona sur nos encontramos con la <strong>Bas&iacute;lica de Santa Justina</strong> (Via Giuseppe Ferrari, 2). EL edificio principal de este complejo enorme es la propia bas&iacute;lica, una construcci&oacute;n gigantesca que hunde sus ra&iacute;ces en el siglo tercero (debi&oacute; se un edificio p&uacute;blico romano) y que fue ampliado y reformado en m&uacute;ltiples ocasiones hasta convertirse en una joya del barroco inicial (siglo XVII) con bastante de g&oacute;tico y algo de rom&aacute;nico. La iglesia, con su mole, domina el conjunto, pero tambi&eacute;n hay que destacar hasta cinco claustros cada uno m&aacute;s bonito que el anterior. &iquest;Y aqu&iacute; no hay obra maestra del arte universal? Claro que s&iacute;. Hay un <strong>retablo de Paolo Veronese</strong>.
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                Naves barrocas de la Basílica de Santa Justina de Padua.                            </span>
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        Si nos centramos en la fachada este del Prato nos encontramos con un peque&ntilde;o n&uacute;cleo de casonas y palazzos de entre los que destaca una de las instalaciones hist&oacute;ricas m&aacute;s importantes de la Universidad de Padua: el <strong>Jard&iacute;n Bot&aacute;nico</strong> (Via Orto bot&aacute;nico, 15). Al jard&iacute;n universitario se accede por un gran pabell&oacute;n del siglo XVI que hoy sirve de museo y antesala a este jard&iacute;n precioso que es de los m&aacute;s antiguos de Europa. Este lugar funcionaba como una extensi&oacute;n de la facultad de Medicina de la Universidad y a&uacute;n puede verse una de las boticas hist&oacute;ricas m&aacute;s grandes y completas de todo el continente. Y nos faltar&iacute;a la fachada oeste del Prato della Valle. Aqu&iacute; nos vamos a encontrar una sucesi&oacute;n de casonas y palazzos.
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                Jardín Botánico de la Universidad de Padua.                            </span>
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                Arcos y bóvedas góticas en la Basílica de San Antonio de Padua.                            </span>
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        <a href="https://www.santantonio.org/it/basilica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>El Santuario de San Antonio de Padua</strong></a> (Piazza del Santo, 11).- El centro de las devociones locales y eje de un movimiento de peregrinaci&oacute;n que mueve a m&aacute;s de seis millones de personas al a&ntilde;o. Esta bas&iacute;lica se construy&oacute; en el siglo XII para ser uno de los grandes templos del cristianismo a nivel mundial. Y es gigantesco. SE inici&oacute; como edificio rom&aacute;nico, aunque muy pronto fue a&ntilde;adiendo grandes elementos g&oacute;ticos que predominan en el interior (arcadas y capillas). Las grandes c&uacute;pulas que cubren casi todo el techo son de inspiraci&oacute;n bizantina. Y para terminar de armar el puzle, en el siglo XVII se hicieron grandes reformas en estilo barroco. 
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            <span class="title">
                Capilla del Arca en la Basílica de San Antonio de Padua.                            </span>
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        El eje de la bas&iacute;lica es la tumba del gran santo local, situada en la <strong>Capilla del Arca</strong>. Aqu&iacute; nos encontramos con otra de las grandes obras maestras del Renacimiento que se pueden encontrar por toda la ciudad. Esta maravilla de m&aacute;rmoles y frescos surgi&oacute; tras la uni&oacute;n de los genios de <strong>Tullio Lombardo</strong> (arquitecto) y <strong>Andrea Briosco</strong> (escultor) que contaron con toda la plata que quisieron y con los mayores artistas locales de principios del XVI. Las filigranas de m&aacute;rmol se completan con frescos de grandes artistas locales. Como la cosa no pod&iacute;a mejorarse, unos a&ntilde;os despu&eacute;s se le encarg&oacute; a un tal <strong>Tiziano</strong> la tumba altar que termina de completar el conjunto. &iquest;Y nada m&aacute;s? Bueno, si vas hacia el Altar Mayor puedes ver un precioso relieve de <strong>Donatello</strong> y en el acceso principal hay un fresco de <strong>Andrea Mantegna</strong>.
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                Exterior de la Basílica de San Antonio de Padua.                            </span>
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        <strong>En busca de La Specola</strong>.- Podr&iacute;a parecer que la cosa no puede mejorar. Pero vamos a usar una de nuestras frases de cabecera: esto es Italia. Nos acercamos al <strong>Ponte Paleocapa</strong> por la Via Andrea Memmo pero antes de llegar al canal para hacer una de las fotos m&aacute;s paradigm&aacute;ticas de Padua nos vamos a detener en la bonita <strong>Iglesia de Los Dolores</strong> (Via Andrea Memmo, 47), una bonita construcci&oacute;n circular del siglo XVIII que se apoya en los restos de una de las puertas hist&oacute;ricas de las murallas medievales. Y al final nos plantamos frente al Castillo Carrarese y su famosa torre: La Specola.
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                Torre de La Specola. De fortaleza de uno de los tiranos más odiados de Italia a observatorio astronómico universitario.                            </span>
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        <strong>La Specola</strong> (Piazza del Castello, 16) forma parte de un antiguo castillo medieval (Castillo Carrarese) que ha quedado muy disimulado en medio de los edificios y patios que ocupa esta parte de la ciudad. La antigua fortaleza se construy&oacute; en el siglo XIII para defender al tirano Ezzelino III da Romano, un condotiero -mercenario- que arrebat&oacute; el poder al municipio de Padua durante a&ntilde;os sumiendo a la ciudad en un ba&ntilde;o de sangre (el susodicho ten&iacute;a tanta mala fama que Dante lo situ&oacute; en el Infierno en su Divina Comedia -escrita casi medio siglo despu&eacute;s de su muerte-). De la vieja fortificaci&oacute;n sobresale <strong>la Torlonga</strong>, la m&aacute;s alta de sus antiguas torres que ha ganado gloria por otro asunto m&aacute;s noble que la guerra o la tiran&iacute;a: la ciencia. Aqu&iacute; se instal&oacute; un observatorio astron&oacute;mico en 1767. Y puedes visitarlo. <strong>Fin de ruta</strong>.- Terminamos el paseo junto al canal en la <strong>Iglesia de Santo Tom&aacute;s Becket</strong> (Via S. Tomaso, 1) un precioso edificio barroco que merece la pena visitarse.
    </p><p class="article-text">
        Fotos bajo Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/jabberwock/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Steve Elliott</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/tipsfortravellers/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Gary Bembridge</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/8810882@N03/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>trinchetto</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/druidabruxux/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Javier Mart&iacute;n Espartosa</strong></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/30784528@N04/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>XavierAP</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/giuseppemilo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Giuseppe Milo</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/renagrisa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Renato Grisa</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/liakadaweb/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Herbert Frank</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/tres-dias-padua-prato-della-valle-basilica-santo-arca-specola_1_13111406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 12:51:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres días en Padua: El Prato della Valle, la Basílica del Santo, el Arca y La Specola]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Italia,Ciudades patrimonio,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres días en Padua: El Eremitami y las huellas de Giotto en Scrovegni]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/tres-dias-padua-eremitami-huellas-giotto-scrovegni_1_13110668.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95f84da9-aa08-458c-a3a1-be1404a23f12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres días en Padua: El Eremitami y las huellas de Giotto en Scrovegni"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de los mayores placeres de un viaje a Padua es poder rastrear los inicios del Renacimiento a través de las obras de algunos de los artistas más importantes de este periodo crucial del humanismo europeo.</p></div><p class="article-text">
        La mejor manera de acercarse al norte de la ciudad de Padua (ver iconos violeta en el mapa) es recorrer la Via Trierste hasta el puente que cruza hacia las murallas por el Corso de Giuseppe Garibaldi. En este punto, los muros se abren dejando un gran hueco en el que podemos ver algunos edificios de estilo &lsquo;novecentista&rsquo; como el <strong>Palazzo Zuckermann</strong> (Corso Giuseppe Garibaldi, 33), un soberbio palacio de principios del XX que hoy alberga parte de las colecciones del Museo de Artes Decorativas Bottacin. Nada hace indicar que justo estamos en uno de los centros patrimoniales m&aacute;s antiguos de la ciudad. Apenas un muro de piedra basta con tres arcos un tanto descuidado que est&aacute; justo enfrente del palazzo nos puede dar una vista. Pero tiene m&aacute;s pinta de tapial que de monumento a&ntilde;ejo. Los alrededores de las formas contundentes del Zuckermann refuerzan esa impresi&oacute;n: el ultramoderno <strong>Memoria e Luce</strong>, un memorial que rinde homenaje a las v&iacute;ctimas de las Torres Gemelas y un par de construcciones un tanto anodinas en torno a la Piazza Conciapelli.
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        Pero no. Al otro lado del Corso de Giuseppe Garibaldi nos encontramos con tres piezas clave de esta Padua milenaria. Tres piezas que son visitas imprescindibles y que te van a demandar, al menos, una ma&ntilde;ana de paciente exploraci&oacute;n. Primero vamos a desvelar el misterio de ese tapial anodino. La <strong>Arena de Padua</strong> (Piazza Eremitani, 8) es el &uacute;nico monumento romano que hoy puede verse en la ciudad y es un rastro m&aacute;s bien modesto de aquellos tiempos que han quedado totalmente sepultados por la ciudad medieval y renacentista. Y este es un buen ejemplo de ello ya que aqu&iacute; nos vamos a encontrar dos grandes monumentos: la Capilla de Los Scroverianos y el conjunto conventual de los Eremitani.
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                    alt="Muros de la Arena romana de Padua. Al fondo puede verse el Palazzo Zuckermann."
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                Muros de la Arena romana de Padua. Al fondo puede verse el Palazzo Zuckermann.                            </span>
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        La <a href="https://www.cappelladegliscrovegni.it/index.php/it/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Capilla de los Scroverianos</strong></a> (Piazza Eremitani, 8) forma parte del conjunto de edificios del Monasterio agustino de los Eremitas, pero su importancia para la historia del arte mundial hace que haya que abordarlo por separado. Y en profundidad. La capilla fue edificada por orden del banquero Enrico Scrovegni, uno de los personajes clave de la Padua de inicios del siglo XIV. Y para decorarla contrat&oacute; al pintor toscano Giotto di Bondone, uno de los iniciadores del Renacimiento. Y el resultado es una de las obras de arte m&aacute;s singulares e importantes de la historia europea. Los frescos se pintaron entre 1300 y 1305 y narran la vida de Jes&uacute;s. Pero lo realmente importante es que aqu&iacute; se pueden ver esos pasos iniciales de un nuevo arte que cambiar&iacute;a al mundo. Es un lugar muy bonito.
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                Capilla Scrovegni, la obra maestra de Giotto en Padua.                            </span>
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        El gran conjunto monumental se completa con el <strong>Monasterio delle Eremitani</strong> (Piazza Eremitani, 8), un impresionante complejo de claustros que albergan el Museo C&iacute;vico de Padua, donde se custodian las colecciones arqueol&oacute;gicas, hist&oacute;ricas y art&iacute;sticas de la ciudad). Pero no nos cansamos de decir que Italia es Italia. Y en delle Eremitani nos tenemos que detener en su bonita Iglesia de Santi Filippo e Giacomo, un preciso templo del siglo XIII que entre otras joyas presume de tener otra obra maestra de otro de los grandes nombres del Renacimiento italiano: el Martirio e trasporto di san Cristoforo de Andrea Mantegna. Un peque&ntilde;o tesoro muy cerca de Eremitani es el<strong> Palazzo Molin</strong> (Via Carlo Cassan, 26). Esta peque&ntilde;a villa del siglo XV tiene unos jardines muy bonitos.
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                Interior de la Iglesia de los Eremitani, en Padua.                            </span>
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        <strong>Camino hacia la Porta di Ponte Molino</strong>.- Salimos del entorno del Eremitani por <strong>Piazza Garibaldi</strong>, un precioso espacio urbano donde lo que prima, m&aacute;s all&aacute; de la presencia de grandes edificios, es el conjunto. Desde aqu&iacute; se abre una red de callejuelas donde podemos encontrar algunas joyas como la <strong>Casa dell&rsquo;Angelo</strong> (P.za dell'Insurrezione, 3) o la <strong>Iglesia de Santa Luc&iacute;a</strong> (Via Santa Lucia, 59), una preciosa parroquia del siglo XVIII que es muy linda por dentro (y tranquila) y que cuenta con una peque&ntilde;a joya del siglo XVI, el Oratorio de San Rocco.
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                    alt="Detalle de los frescos de Mantegna en la Iglesia de los Eremitani de Padua."
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                Detalle de los frescos de Mantegna en la Iglesia de los Eremitani de Padua.                            </span>
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        La idea de esta &uacute;ltima parte del paseo es llegar hasta el extremo norte de la ciudad cruzando el canal por alguno de los puentes que salen entre las callejuelas. Antes de acercarte a la Porta di Ponte Molino ve a la calle Dante para ver el <strong>Palazzo da Rio</strong> (Via Dante Alighieri, 58) y los P&oacute;rticos de la V&iacute;a Danter (en el n&uacute;mero 59). 
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                Canales en el centro histórico de Padua.                            </span>
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        El punto final de esta ruta propuesta es la <strong>Basilica di Santa Maria del Carmine</strong> (Piazza Petrarca, 1). &iquest;Otra iglesia m&aacute;s? Bueno&hellip; Empez&aacute;bamos este paseo por el norte de Padua viendo obras maestras de Giotto y Mantegna y si queremos seguir explorando esos primeros momentos del arte nuevo hay que pasarse por este bonito edificio del siglo XIII que tambi&eacute;n tiene mucho que decir sobre este periodo fascinante del arte en el que el ser humano se redescubri&oacute; tras los siglos de misticismo de la Edad Media. Este edificio es lindo de ver porque resume a la perfecci&oacute;n lo que fueron aquellos tiempos. Desde el punto de vista arquitect&oacute;nico representa el paso del rom&aacute;nico al g&oacute;tico en ese XII de grandes cambios que culminan dos siglos despu&eacute;s en el primer Renacimiento (que puede verse en su sencillo pero armonioso claustro).
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                Torre de Santa María del Carmine en Padua.                            </span>
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        Pero es que hay much&iacute;simo m&aacute;s. Aqu&iacute; puedes encontrar la <strong>Capilla Brancacci</strong>, un peque&ntilde;o espacio que fue decorado a caballo entre los siglos XIV y XV por la dupla de genios formada por Tommaso di ser Giovanni di Mone Cassai (<strong>Mascaccio</strong>) y <strong>Filippino Lippi</strong>. Mascacccio, el artista que aplic&oacute; a la pintura las reglas de la perspectiva cient&iacute;fica planteada por Bruneleschi, se encarg&oacute; de los trabajos hasta su muerte y el trabajo lo termin&oacute; Lippi medio siglo despu&eacute;s, poniendo en los muros los principios de ese primer Renacimiento. El lugar es important&iacute;simo para la historia del arte que se la llama la Capilla Sixtina del Cuatrociento. Es uno de los diez o quince lugares que hay que ver s&iacute; o s&iacute; al menos una vez en la vida si eres un amante del arte.
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                    alt="Lienzo del pintor barroco Andrea Celesti en el interior del Carmine de Padua."
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                Lienzo del pintor barroco Andrea Celesti en el interior del Carmine de Padua.                            </span>
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        Podemos cerrar el bucle de este segundo d&iacute;a de paseo por Padua pasando por la Piazza Mazzini y volver a la ciudad extramuros pasando a los pies de la impresionante <strong>Torre de la Gata</strong>, una de las pocas torres de las murallas renacentistas de la ciudad que se mantiene entera. Muy cerca de este basti&oacute;n, que protagoniz&oacute; una de las gestas militares m&aacute;s importantes de la historia local durante las guerras contra el Sacro Imperio Germ&aacute;nico (principios del siglo XVI) hay una peque&ntilde;a capilla (Capilla de la Gata) donde se rinde homenaje a 96 personas que perdieron la vida aqu&iacute; durante un bombardeo austriaco durante la Primera Guerra Mundial. 
    </p><p class="article-text">
        Fotograf&iacute;as con Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/profzucker/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Steven Zucker</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/duul58/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Luud de Brouwer</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/time-to-look/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Ted McGrath</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/jerseysam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>sam ross-gower</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/bradhostetler/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Brad Hostetler</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/bramhall/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>David Bramhall</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/tres-dias-padua-eremitami-huellas-giotto-scrovegni_1_13110668.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 08:43:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres días en Padua: El Eremitami y las huellas de Giotto en Scrovegni]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Italia,Patrimonio,Ciudades patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres días en Padua: De Troya al Duomo, el corazón monumental de la ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/tres-dias-padua-troya-duomo-corazon-monumental-ciudad_1_13103358.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91f71e45-89ed-4769-84e2-c91775230b7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres días en Padua: De Troya al Duomo, el corazón monumental de la ciudad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muralla renacentista más grande y mejor conservada de Europa guarda uno de los más grandes secretos de Italia. Esta ciudad poco minada por el turismo de masas es un caramelito patrimonial lleno de grandes destellos del Renacimiento Italiano a la altura de Florencia, Pisa o la mismísima Roma.</p></div><p class="article-text">
        Si le hacemos caso al poeta Virgilio, para buscar los or&iacute;genes de la ciudad de Padua hay que irse hasta las orillas del Estrecho de los Dardanelos y visitar las ruinas de la m&iacute;tica Troya. De la ciudad arrasada por los griegos escaparon dos muchachos: Eneas y Antenor. Pero m&aacute;s all&aacute; de este origen en com&uacute;n, las aventuras de los dos h&eacute;roes que lograron establecerse en Italia no tienen nada que ver. Eneas las pas&oacute; canutas para cumplir su destino de fundador de Roma, mientras que Antenor pudo fundar Patavium (la actual Padua) tras un breve paseo por el Adri&aacute;tico y el norte de la Pen&iacute;nsula It&aacute;lica. Hasta Venus puso el grito en el cielo (nunca mejor dicho) por las penalidades de Eneas para cruzar el mar por las artima&ntilde;as y malas artes de la diosa Juno (que odiaba a Eneas porque sab&iacute;a que sus descendientes -los romanos- iban a destruir su amada Cartago).
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        No es mala idea iniciar un paseo por Padua obviando los much&iacute;simos atractivos que nos salen al paso desde cualquiera de las puertas que se abren en la muralla renacentista m&aacute;s grande de Europa, y nos encaminamos de manera directa hacia la <strong>Plaza de Antenor</strong>. Ah&iacute;, bajo un templete de ladrillo y piedra del siglo XIII se encuentra <strong>un viejo sarc&oacute;fago de piedra</strong>. Cuando se hall&oacute; esta pieza de arte funerario (que ten&iacute;a un esqueleto en su interior), un poeta local llamado Lovato de&rsquo;Lovati determin&oacute; que eran los despojos del mism&iacute;simo Antenor. La ciencia moderna ha situado la muerte del se&ntilde;or en cuesti&oacute;n en torno al siglo III o IV de nuestra era y seg&uacute;n parece se trata de un b&aacute;rbaro de origen h&uacute;ngaro.
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                    alt="Tumba de Antenor, el fundado troyano de Padua. Los estudios arqueológicos han determinado que en realidad es el sepulcro de un guerrero bárbaro del siglo IV."
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                Tumba de Antenor, el fundado troyano de Padua. Los estudios arqueológicos han determinado que en realidad es el sepulcro de un guerrero bárbaro del siglo IV.                            </span>
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        Pero da igual. Nosotros empezaremos este primer d&iacute;a de paseo por la ciudad desde aqu&iacute; (iconos azules en el mapa) y explorando en centro de esta ciudad poco visitada pese a ser uno de los centros patrimoniales m&aacute;s importantes del norte de Italia. S&oacute;lo por pasearse por los lienzos de la muralla renacentista m&aacute;s importante del pa&iacute;s, que en sus tiempos fue descrita como inexpugnable, ya merece la pena el paseo. Pero es que hay mucho m&aacute;s. Much&iacute;simo y muy bueno. Esto es Italia. Y Padua es una gran ciudad con todo lo que eso significa (algfunos restos romanos, palazzos, bas&iacute;licas, ermitas, frescos&hellip;). Una ciudad que, para colmo, fue uno de los centros de irradiaci&oacute;n del Renacimiento en los siglos XIV y XV. La llegada a la ciudad de artistas de la talla de Giotto o Donatello impuls&oacute; las artes creando una escuela propia en la que hay gigantes como Mantegna y Francesco Squarcione. 
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                    alt="Cúpula del Baptisterio de la Catedral de Padua. Estos frescos de Giusto de Menabuoi empiezan a dejar ver los pasos desde la pintura medieval a la renacentista."
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                Cúpula del Baptisterio de la Catedral de Padua. Estos frescos de Giusto de Menabuoi empiezan a dejar ver los pasos desde la pintura medieval a la renacentista.                            </span>
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        La otra fuente de irradiaci&oacute;n de las nuevas ideas se forj&oacute; en las aulas de la prestigiosa Universidad de Padua, que a&uacute;n tiene su edificio noble principal en el espectacular <strong>Palazzo del Bo</strong> (Via Cesare Battisti, 2). Este viejo Hospitium Bovis albergaba la escuela de leyes de la universidad cuando un verdadero fen&oacute;meno de masas oblig&oacute; a las autoridades universitarias a dejar dar las clases de ciencias. El profesor que mov&iacute;a a centenares de alumnos era un tal Galileo Galilei en cuyo honor se ha bautizado el <strong>Aula Magna </strong>de la universidad. Visitar el edificio merece la pena, pensar que en esa sala daba clases uno de los pensadores m&aacute;s importantes de la historia universal es a&uacute;n mejor (puedes ver hasta un p&uacute;lpito de madera atribuido al mism&iacute;simo astr&oacute;nomo). Y la sala es muy bonita. Otro lugar que ver en la sede universitaria es su <strong>Anfiteatro Anat&oacute;mico</strong>, una espectacular aula de anatom&iacute;a del siglo XVI que est&aacute; considerada como la m&aacute;s antigua del mundo en su clase.
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                    alt="Púlpito en la Universidad de Padua. Según la tradición, esta estructura de madera fue construida por los alumnos para poder escuchar mejor las explicaciones de Galileo Galilei."
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                Púlpito en la Universidad de Padua. Según la tradición, esta estructura de madera fue construida por los alumnos para poder escuchar mejor las explicaciones de Galileo Galilei.                            </span>
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        <strong>Plazas, palacios, logias e iglesias</strong>.- El tramo de calles y plazas que media entre la sede de la Universidad y la Piazza del Duomo pone de manifiesto la potencia patrimonial y monumental de la ciudad. Aqu&iacute; hay m&aacute;s cosas que ver que en la mayor&iacute;a de las grandes ciudades del mundo. Como dec&iacute;amos, esto es Italia, Tras salir del Palacio del Bo hacemos una primera parada en la dupla que forman las plazas de <strong>Delle Erbe</strong> y <strong>Della Fruta</strong>. Justo antes de llegar a las plazas, lindando con el propio Bo nos topamos con la <strong>Torre de los Anziani</strong> (V&iacute;a del Municipio, 1) la torre c&iacute;vica m&aacute;s antigua de la ciudad (siglo XIII) y testigo del paso del &uacute;ltimo g&oacute;tico a los primeros trazos del Renacimiento.
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                    alt="Arcadas del Palacio de la Razón. Este fue el corazón del gobierno paduano durante su edad de oro."
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                Arcadas del Palacio de la Razón. Este fue el corazón del gobierno paduano durante su edad de oro.                            </span>
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        Esta torre palaciega de 44 metros de altura (se puede subir) forma parte del complejo de edificios del <strong>Palazzo della Ragione</strong> -Palacio de la Raz&oacute;n- (Piazza delle Erbe, sn) un gigantesco edificio del siglo XIII que serv&iacute;a como sede del gobierno de la ciudad, tribunal de justicia y mercado. Las dos plazas (rodeadas de casas de gran belleza con enormes soportales) sirven de gran espacio c&iacute;vico en el que reina el gran edificio civil de la Padua medieval y moderna. Es el contrapunto pol&iacute;tico a la vecina <strong>Piazza del Duomo</strong>, donde se encuentra uno de los grandes templos cat&oacute;licos de la localidad.
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                Baptisterio románico de la Catedral de Padua.                            </span>
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        La <strong>Basilica Cattedrale di Santa Maria Assunta</strong> (Piazza Duomo, sn) Que el exterior no te enga&ntilde;e. Seg&uacute;n se dice, aunque no hay pruebas documentales al respecto, los planos del Duomo de Padua son obra del mism&iacute;simo Miguel &Aacute;ngel y el conjunto es el resultado de m&aacute;s de 1.700 a&ntilde;os de historia de construcciones, destrucciones y reformas: hasta el punto de que la fachada qued&oacute; sin terminar y muestra una sencillez casi &lsquo;cutre&rsquo; que contrasta con la belleza del interior. No te puedes perder la entrada al <strong>Baptisterio</strong>, una enorme estructura rom&aacute;nica que es lo que queda de la catedral medieval construida en el siglo XII. En el interior te vas a encontrar uno de los puntos culminantes del primer renacimiento italiano: los <strong>frescos de Giusto de Menabuoi</strong> (siglo XIV) que muestran ya las primeras trazas del paso desde lo medieval a lo &lsquo;moderno&rsquo;. <strong>La Logia Carrarese</strong> (Via Accademia, 7).- Este palazzo del siglo XIII fue la residencia de una de las familias m&aacute;s importantes de la ciudad. En su bonita ermita pueden verse frescos de Guariento.
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                La Torre del Reloj manda en el paisaje urbano de la Piazza dei Signori.                            </span>
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        <strong>Fin de ruta en Piazza San Nicholo</strong>.- Desde el Duomo pasamos a la Piazza dei Signori para visitar dos de los edificios m&aacute;s singulares de la ciudad: la <strong>Logia de la Gran Guardia</strong>, un soberbio edificio del siglo XVI que sirvi&oacute; de sede al consejo municipal durante siglos, y la <strong>Torre dell'Orologio</strong>, una soberbia puerta monumental del siglo XV rematada, como su propio nombre indica, por una torre con un enorme reloj p&uacute;blico. Esta zona de la ciudad est&aacute; cuajada de viejos palacios. Algunos se pueden visitar (como el <strong>Palazzo Livano</strong> -Piazza Capitaniato, 7- donde se encuentra la famosa <strong>Sala de los Gigantes</strong> -con frescos del siglo XIV de Altichiero da Zevio y Jacopo Avanzi-). 
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            <span class="title">
                Plaza delle Erbe, uno de los espacios urbanos más importantes de la Padua medieval y renacentista.                            </span>
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        Como te dec&iacute;amos hay mucho que ver. Nosotros te recomendamos terminar la jornada en la <strong>Piazza de San Nicholo</strong> junto a la iglesia del mismo nombre. Este templo peque&ntilde;o, en comparaci&oacute;n como la grandiosidad que hay por todos lados, es muy poco conocido y casi nadie se pasa por estos callejones. Y sin embargo, sus frescos del siglo XIV fueron una de las cosas que m&aacute;s nos gust&oacute; de toda la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Fotos bajo Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/sebastiagiralt/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Sebasti&agrave; Giralt</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/jabberwock/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Steve Elliott</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/time-to-look/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Ted McGrath</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/rda-ch/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>RdA Suisse</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/brad-darren/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Darren &amp; Brad</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/prof_richard/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Richard Mortel</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/tres-dias-padua-troya-duomo-corazon-monumental-ciudad_1_13103358.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 09:16:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Italia,Patrimonio]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Dos por uno: Fougeres, el mejor castillo de Francia a dos pasos del Monte Saint-Michel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/fougeres-mejor-castillo-francia-monte-saint-michel_1_13089636.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4c2a6b9-3e98-4400-a71e-7eac826e3ccd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos por uno: Fougeres, el mejor castillo de Francia a dos pasos del Monte Saint-Michel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La famosa abadía a orillas del Atlántico es una de las imágenes más impactantes del riquísimo patrimonio francés, pero muy pocos saben que a apenas una hora de la bahía más fotogénica de Europa se encuentra el mejor castillo del país</p></div><p class="article-text">
        Plantarse ante la silueta imponente del <strong>Monte Saint-Michel</strong> es una de las experiencias viajeras m&aacute;s imponentes de toda Europa. Por muchas veces que lo veas, la sensaci&oacute;n de encontrarte ante algo &uacute;nico es siempre la misma y surge el asombro y esa sensaci&oacute;n de desasosiego e incluso angustia cuando te vas (esto s&oacute;lo nos sucede en nuestra adorada Roma y en el Glaciar Perito Moreno, en Argentina). Hay muchos que visitan esta abad&iacute;a magn&iacute;fica desde Par&iacute;s en excursiones marat&oacute;nicas o como parte de alguna ruta por esta zona prodigiosa de la costa francesa (la m&iacute;tica Arm&oacute;rica de Asterix y Obelix) donde se acumulan los castillos, las iglesias, los d&oacute;lmenes, los bosques, los playazos, las ciudades monumentales&hellip;
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        Saint-Michel ejerce de im&aacute;n poderoso. La roca acumula una cantidad de patrimonio arquitect&oacute;nico e hist&oacute;rico brutal. El lugar es un lugar de peregrinaci&oacute;n desde el siglo VIII y con sus idas y venidas, sus construcciones y sus destrucciones (los vikingos lo hicieron polvo un par de veces) hasta su reconstrucci&oacute;n monumental en el siglo XII. Y ah&iacute; empez&oacute; el mito. El eje de este pe&ntilde;asco maravilloso es la <a href="https://www.abbaye-mont-saint-michel.fr/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Abad&iacute;a de Saint Michel</strong></a>, un impresionante complejo de edificios, claustros, terrazas e iglesias que forma un conjunto maravilloso que va desde el prerrom&aacute;nico carolingio a los primeros momentos del Renacimiento con especial protagonismo del mejor rom&aacute;nico y el mejor g&oacute;tico del continente. Una gozada. Una pasada a la que hay que llegar con las entradas compradas con bastante anticipaci&oacute;n.
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                La imponente figura del peñasco más famoso de Europa. El Monte Saint Michel durante la marea baja.                            </span>
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        Y en torno a la abad&iacute;a un peque&ntilde;o burgo de piedra, madera, hierro forjado y pizarra con sus iglesias maravillosas (La monumental <strong>San Pedro</strong> y la peque&ntilde;a pero espectacular <strong>Ermita de San Auberto</strong>), sus palacios, sus torres, sus calles empedradas&hellip; Este lugar da para mucho m&aacute;s que una excursi&oacute;n de ida y vuelta o una escala de un par de horas. Uno de los mayores placeres que se pueden experimentar en un viaje por la costa atl&aacute;ntica francesa es poder pasar una noche en este pe&ntilde;asco maravilloso (los precios son altos) y poder darse el lujo de entrar a algunos de los museos que hay en la peque&ntilde;a villa (destaca el Museo Hist&oacute;rico donde se recrea el d&iacute;a a d&iacute;a de la Abad&iacute;a durante la Edad Media).
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                Claustros góticos en la Abadía de Saint Michel.                            </span>
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        <strong>Una peque&ntilde;a gu&iacute;a de Fougeres</strong>.- Fougeres no se entiende sin Saint Michel y su historia corre casi en paralelo a la biograf&iacute;a de la abad&iacute;a. Sus or&iacute;genes son relativamente recientes ya que antes del siglo X no hay ning&uacute;n documento que confirme la existencia de una villa que naci&oacute; por y para defender las fronteras del poderoso Ducado de Breta&ntilde;a. Y de ah&iacute; su principal atractivo para el viajero. De ese origen como plaza fuerte queda el impresionante <a href="https://chateau-fougeres.com/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Castillo</strong></a> que fue el epicentro de la vida pol&iacute;tica de la villa hasta la incorporaci&oacute;n efectiva de la zona a la soberan&iacute;a francesa durante la Guerra de los Cien A&ntilde;os (en este caso hablamos de una fecha tan tard&iacute;a como 1488). El castillo que podemos ver hoy es el resultado de cientos de a&ntilde;os de evoluci&oacute;n de la arquitectura militar desde el siglo XI al XVI, cuando el uso de la artiller&iacute;a hizo que este tipo de infraestructuras quedara obsoleta.
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                    alt="Muros imponentes. El castillo de Fougeres es uno de los más grandes e importantes de toda Francia."
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                Muros imponentes. El castillo de Fougeres es uno de los más grandes e importantes de toda Francia.                            </span>
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        La visita es muy instructiva. M&aacute;s all&aacute; del inter&eacute;s arquitect&oacute;nico o hist&oacute;rico (con su vinculaci&oacute;n al ducado de Breta&ntilde;a y la relaci&oacute;n con Francia como eje) el lugar est&aacute; muy bien montado y cuenta con una colecci&oacute;n impresionante de r&eacute;plicas de m&aacute;quinas de guerra que funcionan y puedes ver. Una pasada. <strong>La Coursive</strong> (Jacques Faucheux, 69) sirve para completar la visita a la fortaleza. Este peque&ntilde;o centro de interpretaci&oacute;n donde se muestra una completa colecci&oacute;n de objetos y obras de arte que explican la historia de la plaza &lsquo;de la a, a la z&rsquo;. 
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                Viejos molinos industriales en el casco histórico de Fougeres.                            </span>
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        Antes de buscar los grandes hitos de la &lsquo;Ciudad Alta&rsquo; hay que acercarse a las <strong>orillas del R&iacute;o Nan&ccedil;on</strong> y ver lo que queda de la Fougeres de la Edad Media que se deja ver en viejas casas de trama de madera junto al <strong>Jard&iacute;n de Val Nan&ccedil;on</strong>, un cauce domado junto a las impresionantes murallas del castillo donde la mano del hombre cre&oacute; peque&ntilde;os saltos y canales donde las aguas se aceleran para mover las ruedas de <strong>viejos batanes industriales y molinos harineros</strong>. Nunca hab&iacute;amos visto tantos molinos hidr&aacute;ulicos medievales juntos. La &lsquo;Ciudad Baja&rsquo; culmina en la <strong>Iglesia de San Sulpicio</strong> (Rue le Bouteiller, 7), una maravilla g&oacute;tica del siglo XV.
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                Casas con trama de madera en el casco histórico de Fougeres.                            </span>
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        La &lsquo;<strong>Ciudad Alta</strong>&rsquo; de Fougeres es una peque&ntilde;a villa atractiva de pasearse en un par de horas para ir descubriendo sus atractivos patrimoniales. El casco hist&oacute;rico de bonitas casas de piedra se articula en torno a tres calles paralelas que se recorren de punta a punta en apenas unos minutos (Nationale; Lesueur y Verd&uacute;n) y se relacionan entre si a trav&eacute;s de la <strong>Plaza del General Lariboisi&egrave;re</strong>. En apenas unos centenares de metros est&aacute; tofo lo que hay que ver: El <strong>Teatro V&iacute;ctor Hugo</strong> (Plaza del Teatro); el <strong>campanario de Le Beffroi</strong> (Rue du Beffroi, 10), que es el m&aacute;s antiguo de la Breta&ntilde;a francesa -siglo XIV- y, sobre todo, <strong>Saint Leonard</strong> (Hotel de la Ville, sn), una gran iglesia medieval que cuenta la evoluci&oacute;n de la arquitectura desde los &uacute;ltimos tiempos del g&oacute;tico hasta el siglo XIX. 
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                    alt="Vitrales góticos en la Iglesia de Saint Leonard, una de las dos parroquias medievales de Fougeres."
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                Vitrales góticos en la Iglesia de Saint Leonard, una de las dos parroquias medievales de Fougeres.                            </span>
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        <strong>El Museo Emmanuel de la Vill&eacute;on</strong> (Nationale, 51).- M&aacute;s all&aacute; de la obra de uno de los paisajistas m&aacute;s destacados del Impresionismo, este museo es interesante por el edificio que ocupa. Es una muy buena oportunidad para ver por dentro una casona del siglo XVI con las caracter&iacute;sticas tramas de madera de los edificios medievales de esta parte del pa&iacute;s. 
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                Saint Leonard de Fougeres desde la &#039;Ciudad Baja&#039;.                            </span>
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        <strong>Un bosque lleno de magia</strong>.- Uno de los elementos definidores del paisaje hist&oacute;rico bret&oacute;n es la presencia de arte megal&iacute;tico por todos lados. El bosque de Fougeres (acceso por D-177) es un profundo hayedo de m&aacute;s de 1.700 hect&aacute;reas donde podemos encontrar varios restos de las culturas prehist&oacute;ricas que habitaron estas tierras en torno al cuarto milenio antes de Cristo. En este bosque bell&iacute;simo nos encontramos con el <strong>Dolmen de Pierre du Tr&eacute;sor</strong> y el <strong>Cord&oacute;n de los Druidas</strong>, una curiosa alineaci&oacute;n de menhires.
    </p><p class="article-text">
        Fotos bajo Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/ferdinand23/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>G&eacute;rard Meyer</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/morio60/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Patrick</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/walhalla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Simon</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/ferlomu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Fernando L&oacute;pez</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/paulafunnell/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Paula Funnell</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/princess_l_88/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Mrs TeePot</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/fougeres-mejor-castillo-francia-monte-saint-michel_1_13089636.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 10:47:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos por uno: Fougeres, el mejor castillo de Francia a dos pasos del Monte Saint-Michel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francia,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un viaje por Matarraña, la Toscana aragonesa: fin de fiesta en Valderrobres y Beceite]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/matarrana-toscana-aragonesa-fiesta-valderrobres-beceite_1_13074715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c33f10a-12ca-4d9a-9411-167a45698544_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un viaje por Matarraña, la Toscana aragonesa: fin de fiesta en Valderrobres y Beceite"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sur de la Comarca de Matarraña guarda las dos poblaciones de cabecera de la comarca turolense. Los cascos de Varderrobres y Beceite ejercen de estrellas de un paisaje donde manda el agua en parajes como El Parrizal y La Pesquera</p></div><p class="article-text">
        El Coraz&oacute;n de la Comarca de Matarra&ntilde;a se concentra en torno a las localidades de Valderrobres y Beceite, ya <strong>a los pies de las alturas del Sistema Ib&eacute;rico</strong> que, en esta zona de la Pen&iacute;nsula, sirve de punto de uni&oacute;n entre las comunidades de Arag&oacute;n y Catalunya. Para hacerse una idea de d&oacute;nde estamos hay que se&ntilde;alar una curiosidad. Desde el peque&ntilde;o pueblo de Beceite a la costa del Mediterr&aacute;neo, a vuelo de p&aacute;jaro, hay apenas 42 kil&oacute;metros. Eso s&iacute;, la muralla de picachos que se encuentran entre los dos puntos supera los 1.400 metros sobre el nivel del mar. Una muralla de pinares densos y desfiladeros profundos que forman uno de los parajes naturales m&aacute;s intensos del pa&iacute;s. Una maravilla.
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    </figure><p class="article-text">
        Los dos primeros d&iacute;as de viaje por esta &lsquo;Toscana Aragonesa&rsquo; nos hemos centrado en las huellas que las mujeres y hombres que han vivido aqu&iacute; han dejado en los &uacute;ltimos tres mil y pico a&ntilde;os.Uno de los puntos fuertes de la Comarca del Matarra&ntilde;a es ver el impacto del trabajo humano sobre el territorio. Estamos ante uno de los paisajes culturales m&aacute;s bonitos e intensos de esta Espa&ntilde;a nuestra. Este tercer d&iacute;a (ver iconos naranjas en el mapa) profundiza en esta huella humana pero, a la vez, se interna en los <strong>paisajes naturales de la zona</strong>. La primera de las grandes diferencias con los d&iacute;as anteriores es que nos sumergimos en un paisaje hist&oacute;rico m&aacute;s reciente. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Soportales en La Fresneda.                            </span>
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        Al extremo sur de la Comarca de Matarra&ntilde;a nos acercamos a trav&eacute;s de la carretera A-231 desde la Nacional 432 (el cruce se encuentra a s&oacute;lo 15 kil&oacute;metros de Alca&ntilde;iz). Y durante los primeros pasos por la zona se repiten los paisajes rurales marcados por el olivo. Inmensos campos de olivos. Y tambi&eacute;n la sucesi&oacute;n de pueblos preciosos: en este caso <strong>Valjunquera</strong> (donde hay que parar para ver su <strong>Iglesia de San Miguel</strong>, el mejor ejemplo de barroco tard&iacute;o de la comarca) y <strong>La Fresneda</strong>. Una de las cosas que sorprende de los pueblos de este rinc&oacute;n de la vieja Iberia es la monumentalidad que se concentra en apenas una docena o dos de callejuelas retorcidas. Y La Fresneda es un buen ejemplo.
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                Arco en La Fresneda.                            </span>
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        En La Fresneda podemos ver casi de todo lo que caracteriza a las viejas villas medievales: En las calles Pilar y Mayor de este pueblecito de apenas 450 habitantes hay m&aacute;s patrimonio medieval y renacentista que en la mayor&iacute;a de las capitales de provincia del pa&iacute;s. Y eso, en esta comarca, es la norma no la excepci&oacute;n. La <strong>Plaza Mayor</strong>, por ejemplo, es un espacio porticado donde nos encontramos con las <strong>Casas Consistoriales</strong> (puro renacimiento del XVI), la antigua <strong>C&aacute;rcel</strong> o el bonito <strong>Arco Xifr&eacute;</strong> (siglo XV). Otros puntos de inter&eacute;s de la localidad son el <strong>Castillo de Santa B&aacute;rbara</strong> (Castillo, 14), una vieja fortaleza del siglo XII de origen calatravo y la <strong>Iglesia de Santa Mar&iacute;a la Mayor</strong> (Castillo, 6) con un exterior barroco y un interior de los &uacute;ltimos momentos del g&oacute;tico.
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                Calles de La Fresneda.                            </span>
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        <strong>Valderrobres, la capital de Matarra&ntilde;a</strong>.-&nbsp;Punto culminante de la ruta. Esta villa es uno de los pueblos m&aacute;s bonitos de toda Espa&ntilde;a. Una peque&ntilde;a joya que <strong>a&uacute;na patrimonio natural y cultural</strong> en un espacio &uacute;nico. Aqu&iacute; es donde ese apelativo de Toscana Aragonesa se convierte en una realidad incontestable. El pueblo se encuentra justo en el lugar donde las campi&ntilde;as se encuentran con la cordillera: ah&iacute; por donde corre el propio Matarra&ntilde;a. El resultado es una peque&ntilde;a ciudad donde se acumulan las cosas por ver. Much&iacute;simas.
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                El Portal de San Roque da acceso al viejo Valderrobres desde el Puente.                            </span>
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        Lo normal es encontrarse con el casco hist&oacute;rico a trav&eacute;s del <strong>Puente de Piedra</strong>, una pasarela medieval que cruza el Matarra&ntilde;a dejando al descubierto una &lsquo;muralla&rsquo; de casonas de piedra donde se mezclan las paredes renacentistas con las tramas y balconadas de madera de los siglos XIV y XV de entre las que sale el <strong>Portal de San Roque</strong> (Hispanidad, 1), torre del siglo XIII que nos recuerda a las grandes ciudades italianas. Y s&iacute;. Arag&oacute;n es una de las mecas del renacimiento espa&ntilde;ol. Y mucho se ha perdido en guerras, asedios y bombardeos. En la Matarra&ntilde;a todo qued&oacute; tal cual. Y Valderrobres es un ejemplo de ello.
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                Callejuelas medievales en Valderrobres.                            </span>
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        Cuando pases bajo el arco de San Roque vas a salir a la Plaza de Espa&ntilde;a donde te vas a encontrar un espacio porticado donde manda la mole renacentista del <strong>Ayuntamiento y Lonja</strong> (Plaza de Espa&ntilde;a, 1), antigua casa fuerte del siglo XVI que sirve de ejemplo de la penetraci&oacute;n de los estilos art&iacute;sticos desde Europa en el Reino de Arag&oacute;n. La plaza es un ejemplo del paso del g&oacute;tico (que puedes ver en los edificios que rodean al consistorio) al renacimiento. Ya s&oacute;lo por plantarse en esta magn&iacute;fica plaza mayor merece la pena venir. Pero hay que meterse en la trama urbana. Para flipar. Las callejuelas ascienden a trav&eacute;s de cuestas y escaleras en retuertos incre&iacute;bles. Pura Edad Media en lugares como la <strong>Cuesta del Torner</strong> o el peque&ntilde;o laberinto que forman las calles P&iacute;o XII, San Roque, Do&ntilde;a Sancha... En el <strong>Museo de Interpretaci&oacute;n</strong> (Buen Aire, 5) puedes conocer un poquito sobre la historia local.
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                Escaleras en Valderrobres.                            </span>
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        Y fin de paseo en la particular acr&oacute;polis de Valderrobres. Si la Plaza de Espa&ntilde;a simboliza el poder de la burgues&iacute;a de los &lsquo;nuevos tiempos&rsquo; (siglo XV), el entorno del Camino del Buen Aire (con reminiscencias porte&ntilde;as) concentra los grandes iconos del poder medieval. La <strong>Iglesia de Santa Mar&iacute;a de Valderrobres</strong> (Iglesia, sn) es una gran mole g&oacute;tica del siglo XV que no desentonar&iacute;a en ninguna capital de provincia. Y justo al lado nos topamos con el <strong>Castillo</strong> (Buen Aire, sn), una maravilla del g&oacute;tico civil del siglo XIII que pone de manifiesto la importancia de la villa durante la Edad Media. Hoy el castillo es un museo. Uno de los torreones del castillo alberga la &uacute;nica <strong>C&aacute;mara Oscura </strong>de los territorios del antiguo Reino de Arag&oacute;n.
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                    alt="La mole del Castillo emerge en la &#039;Acrópolis&#039; de Valderrobres."
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                La mole del Castillo emerge en la &#039;Acrópolis&#039; de Valderrobres.                            </span>
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        <strong>Beceite y los templos del agua</strong>.- Siguiendo el cauce del Matarra&ntilde;a hacia sus fuentes en las alturas de la cordillera (carretera A-2412) nos adentramos en un paisaje de colinas y monta&ntilde;as donde la encina y el pino toman el relevo al olivo. En este entorno de monta&ntilde;a nos topamos con <strong>Beceite</strong>, otra de las villas medievales de la comarca y punto de acceso a la monta&ntilde;a que cuenta con otro casco urbano de casas de piedra donde puedes encontrar pedacitos de historia desde la Edad Media a los siglos XVII y XVIII (destacan el <strong>Portal de Villanueva</strong> -parte del antiguo castillo-, la <strong>Iglesia de San Bartolom&eacute;</strong> o el Palau del Arzobispo). El pueblo se encuentra justo donde las primeras alturas del Sistema Ib&eacute;rico empiezan a ser de importancia.
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                Pasarelas de madera sobre el agua en el Parrissal.                            </span>
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        En esta zona de la sierra, el R&iacute;o Matarra&ntilde;a se encajona en un ca&ntilde;&oacute;n profundo creando un paisaje de cascadas, r&aacute;pidos y grandes pozas de gran belleza. <strong>El Parrissal </strong>(acceso desde Beceite por Camino del Parrissal) es una de las rutas de senderismo m&aacute;s bonitas de esta zona del pa&iacute;s (<a href="https://entradasbeceite.arteyocio.com/ruta-del-parrizal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>conviene comprar las entradas por anticipado</strong></a>). El sendero alterna caminos de tierra y pasarelas de madera en un entorno espectacular (unas cuatro horas de camino ida y vuelta -8 kil&oacute;metros-) que merece mucho la pena ya que m&aacute;s all&aacute; del paisaje excavado por el Matarra&ntilde;a puedes visitar pinturas rupestres levantinas que forman parte del Patrimonio Mundial de la Unesco (<strong>La Fenellassa</strong>). Otro lugar de monta&ntilde;a para disfrutar de grandes pozas es <strong>La Pesquera</strong> (acceso desde Beceite por Camino de la Pesquera), otro paisaje fluvial impresionante donde hasta te puedes dar un chapuz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Fotos bajo Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/sucotronic/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Felix</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/manelzaera/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Manel Zaera</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/34228590@N04/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>giborn_134</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/anvica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Ana</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/reinante/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jos&eacute; Luis Mieza</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/joseluisrds/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jose Luis</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/kinojam/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>kinojam</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/jaimecin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jaime Marco</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>; </strong></span><a href="https://www.flickr.com/photos/masiavilalta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>masia vilalta</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/matarrana-toscana-aragonesa-fiesta-valderrobres-beceite_1_13074715.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 12:51:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un viaje por Matarraña, la Toscana aragonesa: fin de fiesta en Valderrobres y Beceite]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teruel,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un viaje por Matarraña, la Toscana aragonesa: El camino de Calaceite y los túmulos ibéricos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/viaje-matarrana-toscana-aragonesa-camino-calaceite-tumulos-ibericos_1_13072105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95383207-aac4-4e39-bd7d-34aef35acea9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un viaje por Matarraña, la Toscana aragonesa: El camino de Calaceite y los túmulos ibéricos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre campos de olivos nos encontramos con pequeños pueblos que atesoran castillos, viejos palacios e iglesias medievales. Las huellas de la presencia humana en la zona se hunde en la historia más remota con poblados íberos y pinturas rupestres neolíticas que son Patrimonio Mundial</p></div><p class="article-text">
        La llamada Toscana Aragonesa se articula en torno al cauce del R&iacute;o Matarra&ntilde;a, caudal de aguas que da nombre a la comarca y riega alguna de sus poblaciones m&aacute;s importantes (encabezadas por <strong>Beceite</strong> y <strong>Valderrobres</strong> que visitaremos durante la tercera de las rutas propuestas). Si has tomado la villa medieval de Alca&ntilde;iz como base de operaciones (algo muy recomendable) la zona m&aacute;s cercana de la comarca se sit&uacute;a en el extremo norte del territorio. Las distancias son peque&ntilde;as, pero una de las caracter&iacute;sticas de este pedazo del Sistema Ib&eacute;rico es que est&aacute; lleno de rincones y lugares que ver.
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        Nos acercamos al Matarra&ntilde;a por la carretera N-420 en un paisaje marcado por la omnipresencia del olivo en un paisaje donde se destacan algunas &lsquo;islas&rsquo; donde se mezclan las encinas y los pinos. El paisaje se parece mucho a esa Toscana italiana que no queda tan lejos en l&iacute;nea recta. El aceite de oliva es aqu&iacute; el gran elemento que define la historia y la cultura del lugar. El primer pueblo que se nos presenta en esta ruta (ver iconos violetas en el mapa) es <strong>Valdetormo</strong>, un pueblecito de casas de piedra que se api&ntilde;a en torno a su bonita <strong>Iglesia de Santa Mar&iacute;a</strong> (barroca del siglo XVII con un retablo interesante). Otros puntos de inter&eacute;s de Valdetormo es su antigua <strong>Balsa de San Roque</strong> (un estanque que serv&iacute;a para retener agua de lluvia) y las casas que se encuentran en las inmediaciones de la <strong>Plaza de Espa&ntilde;a</strong>.
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                Paisajes dominados por el olivar en las inmediaciones de Calaceite.                            </span>
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        Aqu&iacute; nos encontramos con un viejo palacete que alberga el <strong>Centro de Interpretaci&oacute;n &Iacute;bero </strong>(Jos&eacute; Antonio, 7). Otra vez los &iacute;beros. El museo alberga una colecci&oacute;n de ajuares funerarios que nos adelanta lo que nos vamos a encontrar en torno al cauce del Matarra&ntilde;a. A trav&eacute;s de lo que dejaron aquellas mujeres y hombres en las tumbas de sus arist&oacute;cratas nos podemos acercar a c&oacute;mo viv&iacute;an las &eacute;lites de esta civilizaci&oacute;n tan fascinante. Uno de los aspectos que m&aacute;s sorprenden de este peque&ntilde;o museo (con muy buenas maquetas y material audiovisual) es la calidad de las piezas de &lsquo;importaci&oacute;n&rsquo; que ponen de manifiesto el contacto de estas &eacute;lites con comerciantes que manten&iacute;an contactos con las grandes civilizaciones mediterr&aacute;neas.
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                    alt="Los arcos monumentales son una de la seña de identidad de la arquitectura monumental de la Comarca de Matarraña. En la imagen, el pueblo de Calaceite."
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            <span class="title">
                Los arcos monumentales son una de la seña de identidad de la arquitectura monumental de la Comarca de Matarraña. En la imagen, el pueblo de Calaceite.                            </span>
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        <strong>Calaceite y el gran poblado ib&eacute;rico de San Antonio</strong>.- El gran pueblo del norte de la Comarca de Matarra&ntilde;a es una verdadera joya de la arquitectura medieval. En lugares como &eacute;ste es donde eso de la Toscana aragonesa cobra todo el sentido del mundo. EL pueblo es una maravilla de casonas, soportales, iglesias monumentales y pasadizos que te transporta de manera inmediata al siglo XVI y XVII. El gran monumento de la cuidad es la <strong>Iglesia de la Asunci&oacute;n</strong> (Iglesia, 6) una verdadera joya del barroco que podr&iacute;a estar en cualquier gran capital del pa&iacute;s y que preside un conjunto abigarrado de callejuelas donde las casonas de origen medieval conviven con peque&ntilde;os detalles preciosos en forma de arcos, portadas y pasadizos: algunos peque&ntilde;os grandes monumentos como el <strong>Portalet de Maella</strong> (Maella y Tosal); la antigua <strong>Lonja </strong>o el<strong> Ayuntamiento</strong> (ambos en la porticada y bell&iacute;sima Plaza de Espa&ntilde;a) o la ermita que corona el <strong>Arco de San Antonio</strong>.
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                Calles monumentales en Calaceite.                            </span>
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        Calaceite fue la cuna de una de las personalidades m&aacute;s importantes de la arqueolog&iacute;a espa&ntilde;ola. Y visto lo que hay aqu&iacute; y en los alrededores no es de extra&ntilde;ar que este lugar haya despertado este tipo de vocaciones: la <strong>Casa Museo Juan Cabr&eacute;</strong> (Juan Cabre, 7) ocupa una casona tradicional del pueblo y guarda buena parte de las colecciones de este precursor de la arqueolog&iacute;a moderna en nuestro pa&iacute;s. Como no pod&iacute;a ser de otra manera, los objetos &iacute;beros ocupan buena parte de las exposiciones que se completan con piezas etnogr&aacute;ficas y una peque&ntilde;a muestra de arte contempor&aacute;neo.
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                Muros del poblado íbero de San Antonio, uno de los más completos del Levante peninsular.                            </span>
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        Junto al precioso casco hist&oacute;rico, el otro gran aliciente de acercarse hasta Calaceite es visitar uno de los poblados &iacute;beros mejor conservados y grandes de toda la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. El <strong>Oppidum de San Antonio</strong> (acceso por A-1413) se alza sobre un espol&oacute;n rocoso que domina una gran parte de la campi&ntilde;a de Matarra&ntilde;a. Estamos ante un gran poblado de casi media hect&aacute;rea de superficie en el que podemos ver los restos de una veintena de casas (algunas de m&aacute;s de 100 metros cuadrados), murallas, torres y grandes albercas para recoger agua de lluvia. Antes de llegar al yacimiento haz una parada en la <strong>Ermita de San Crist&oacute;bal</strong> (V&iacute;a Crucis, sn). El edificio (barroco del siglo XVIII) es bonito, pero a&uacute;n lo son m&aacute;s las vistas.
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                Tumba en la Ruta de los Túmulos Íberos entre Calaceite y Cretas.                            </span>
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        <strong>La Ruta de los T&uacute;mulos &Iacute;beros</strong>.- Esta segunda jornada de visita culmina a medio camino entre las localidades de Calaceite y Cretas (carretera A-1413). Aqu&iacute; nos vamos a encontrar con uno de los conjuntos patrimoniales m&aacute;s singulares del levante peninsular: una colecci&oacute;n &uacute;nica de t&uacute;mulos funerarios &iacute;beros vinculados a otro de los numerosos poblados que se reparten por toda la zona. En una caminata de tres kil&oacute;metros (ida y vuelta) nos topamos con una docena de monumentos funerarios (los m&aacute;s destacados son el T&uacute;mulo de M&aacute;s de Toribio y los de Pedrafita) y una curiosa estaci&oacute;n de grabados rupestres (M&aacute;s d&rsquo;en Jerra).
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                Rollo de la Justicia en el pueblo de Cretas.                            </span>
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        <strong>Fin de jornada en Cretas</strong>.- Otra joya de la arquitectura de los siglos XVI y XVII. En este peque&ntilde;o pueblo de apenas 500 habitantes nos encontramos con una colecci&oacute;n de edificios renacentistas y barrocos alucinante. Al igual que sucede en Calacetite, los elementos m&aacute;s curiosos del pueblo son sus portales con ermitas (<strong>Portal de San Antonio</strong>, <strong>Portal de Sapera</strong> y <strong>Puerta de San Roque</strong>) y su gran edificio es la <strong>Iglesia de la Asunci&oacute;n</strong> (Iglesia, sn), que es una peque&ntilde;a joya renacentista del siglo XV. La <strong>Plaza de Espa&ntilde;a</strong> y la <strong>Calle San Antonio de Padua</strong> son los grandes ejes patrimoniales del pueblo, donde podemos encontrar viejos palacios como la Casa Turull y curiosidades como el <strong>Rollo de la Justicia</strong>, que actuaba como picota de reos y ajusticiados. 
    </p><p class="article-text">
        Fotos bajo Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/reinante/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jos&eacute; Luis Mieza</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/guinaldo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a Andr&eacute;s</strong></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/franganillo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Jorge Franganillo</strong></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/calafellvalo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Joan Gr&iacute;fols</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/angela_llop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Angela Llop</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/viaje-matarrana-toscana-aragonesa-camino-calaceite-tumulos-ibericos_1_13072105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 10:23:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un viaje por Matarraña, la Toscana aragonesa: El camino de Calaceite y los túmulos ibéricos]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Un viaje por Matarraña, la Toscana aragonesa: Alcañiz y el legado de los Íberos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/viaje-matarrana-toscana-aragonesa-iberos-que-ver-en-alcaniz-mapa_1_13066381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/777ec9e8-4c65-4b53-8da9-294a11b02023_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un viaje por Matarraña, la Toscana aragonesa: Alcañiz y el legado de los Íberos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Villa monumental y puerta de acceso a una de las comarcas más intensas y desconocidas del levante peninsular. Alcañiz sirve de frontera a una tierra que ofrece mucho que ver y que poco a poco entra en las previsiones de los viajeros</p></div><p class="article-text">
        Llegando desde Zaragoza el primer contacto con estas tierras salvajes de la provincia de Teruel se produce en las inmediaciones de Alca&ntilde;iz. Esta plaza fuerte con su castillo, sus palacios, su muralla medieval y su espectacular iglesia g&oacute;tica que pone de manifiesto la importancia de la poblaci&oacute;n en tiempos hist&oacute;ricos. Estrictamente estamos fuera de esa comarca m&aacute;gica a la que llaman la Toscana Espa&ntilde;ola, pero la importancia monumental de la plaza (uno de los pueblos m&aacute;s bonitos de Arag&oacute;n) nos recuerda a esas villas toscanas que tienen en un par de calles m&aacute;s y mejor patrimonio que muchas grandes capitales del mundo. Y por eso este primer d&iacute;a de viaje por la Matarra&ntilde;a turolense la <strong>vamos a empezar por Alca&ntilde;iz</strong> (ver iconos azules en el mapa).
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        Si has iniciado este viaje por o desde Zaragoza habr&aacute;s volado por la llamada Autov&iacute;a del Ebro (la N-232) en un paisaje marcado por las enormes planicies que deja el r&iacute;o. Miles y miles de hect&aacute;reas cerealeras y olivareras que ya despuntaban en la Antig&uuml;edad Cl&aacute;sica que se muestra a trav&eacute;s de algunas antiguas villas romanas como la de la <strong>Loma del Regad&iacute;o</strong> (acceso desde la N-232 -La Venta del Barro-), una espectacular explotaci&oacute;n agr&iacute;cola que estuvo funcionando entre los siglos I y V de nuestra era y que tiene una de las <em>pars urbana</em> (zona residencial) m&aacute;s lujosas del norte de Espa&ntilde;a. Llanos dec&iacute;amos que van convirti&eacute;ndose en serretas de colinas seg&uacute;n nos vamos acercando al Mediterr&aacute;neo.
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    </figure><p class="article-text">
        Alca&ntilde;iz est&aacute; justo en esa zona. El paisaje se quiebra en monta&ntilde;as (extremo sur del Sistema Ib&eacute;rico) que anuncian las primeras rampas hacia abajo que conducen al mar. Montes que sirvieron de frontera y refugio desde tiempos muy anteriores al dominio de Roma. Pocos kil&oacute;metros antes de llegar a la villa amurallada puedes acercarte a las &lsquo;ruinas&rsquo; del <a href="https://www.iberosenaragon.net/yacimientos/el-taratrato/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Opiddum del Taratrato</strong></a>, un magn&iacute;fico ejemplo de poblado fortificado &iacute;bero con su muralla, su calle central y sus casas adosadas a los muros. Es uno de los yacimientos m&aacute;s importantes del periodo &iacute;bero pleno (V-IV antes de Cristo) y ha dado much&iacute;sima informaci&oacute;n sobre la sociedad &iacute;bera antes de la llegada de los romanos.
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                Pinturas murales en el Castillo de Alcañiz.                            </span>
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        <strong>Qu&eacute; ver en Alca&ntilde;iz en un par de horas</strong>.- La ciudad es un bomboncito. As&iacute; literal. Uno de los conjuntos art&iacute;sticos y monumentales m&aacute;s bonitos de Arag&oacute;n, que ya es decir: para nosotros, Arag&oacute;n y Catalunya concentran los mejores ejemplos de pueblos medievales de toda la Pen&iacute;nsula. Pues Alca&ntilde;iz es uno de ellos. Fue plaza fuerte en las disputas entre los reinos cristianos y los diferentes poderes isl&aacute;micos hasta su conquista definitiva aragonesa en el siglo XII. De esa &eacute;poca data el <strong>Castilla de la Orden de Calatrava</strong> (Glorieta de Valencia, sn), una fortaleza g&oacute;tica muy bien conservada en la que puedes ver pinturas murales del siglo XIV de tem&aacute;tica caballeresco que son una delicia. El antiguo castillo se fue transformando poco a poco en un conjunto mon&aacute;stico con grandes claustros, zonas palaciegas y antiguas celdas que han servido para casi todo: cenobio de religiosos, residencia de gobernadores, c&aacute;rcel y, hoy, <a href="https://paradores.es/es/parador-de-alcaniz" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Parador Nacional de Turismo</strong></a>.
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                    alt="Conjunto renacentista en la Plaza de España de Alcañiz. Destacan en Ayuntamiento y la Lonja (extremo derecho de la imagen)."
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                Conjunto renacentista en la Plaza de España de Alcañiz. Destacan en Ayuntamiento y la Lonja (extremo derecho de la imagen).                            </span>
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        Bajamos desde las alturas del castillo y nos plantamos en la Plaza de Espa&ntilde;a. Aqu&iacute; nos vamos a topar con uno de los conjuntos renacentistas m&aacute;s bonitos y mejor conservados del pa&iacute;s (Arag&oacute;n hasta el trauma de las guerras napole&oacute;nicas atesoraba el patrimonio renacentista m&aacute;s importante del pa&iacute;s). En este espacio destacan el <strong>Ayuntamiento</strong> (siglo XVI), la <strong>Lonja de los Comerciantes</strong> (g&oacute;tica del siglo XV) y la espectacular <strong>Santa Mar&iacute;a la Mayor de Alca&ntilde;iz</strong>. Este impresionante templo de estilo barroco construida en el siglo XVIII sustituy&oacute; a una antigua colegiata g&oacute;tica del XIII. La portada es de las m&aacute;s suntuosas de la zona.
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                Detalle de la Lonja de Alcañiz.                            </span>
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        &nbsp;Los siglos XVI, XVII y XVIII son siglos de esplendor para una ciudad que se llena de grandes casonas y palacios gracias al potencial agr&iacute;cola de las vegas de Alca&ntilde;iz, La riqueza se asienta en los molinos harineros que abastecen a buena parte de las tierras aragonesas. Gracias a la gran acumulaci&oacute;n de capital se construyen grandes edificios como la <strong>Iglesia de Santo Domingo</strong> (Santo Domingo, sn), la <strong>Iglesia de los Escolapios</strong> (Galo Leoz, 4), el <strong>Convento de los Capuchinos</strong> (Monjas, 38) o grandes casonas como el <strong>Palacio Maynar</strong> (Mayor, 22) o la <strong>Casa Ardid</strong> (Mayor, 13). Las callejuelas que se arremolinan en torno a los pe&ntilde;ascos que soportan el castillo son todo un ejemplo del t&iacute;pico urbanismo medieval. 
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                Portada barroca de la Iglesia de Santa María de Alcañiz.                            </span>
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        <strong>Un refugio antia&eacute;reo de la Guerra Civil espa&ntilde;ola </strong>(Santo Domingo, 63).- El 3 de marzo de 1938 una flotilla de aviones de la Legi&oacute;n Italiana al servicio del ej&eacute;rcito sublevado franquista arras&oacute; buena parte de la ciudad causando unos 500 muertos (en Guernica hubo unos 300). Este refugio se construy&oacute; en 1937 por la cercan&iacute;a de la villa con el frente y pod&iacute;a albergar a unas 300 personas. Hoy acoge una exposici&oacute;n sobre el bombardeo.
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                Túmulos íberos en la Necrópolis de El Cascarujo.                            </span>
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        <strong>Los &Iacute;beros y Alca&ntilde;iz</strong>.- La riqueza arqueol&oacute;gica de las comarcas del Bajo Arag&oacute;n es alucinante. Estamos en una de las zonas de Espa&ntilde;a con mayor concentraci&oacute;n de pinturas rupestres (si tienes tiempo y ganas puedes ir a ver el Refugio de Val de Charco donde tienes un muy buen ejemplo de arte levantino -VI y V milenios a.C.-). Pero la gran civilizaci&oacute;n que marca estas pe&ntilde;as y quebradas es la &iacute;bera. En torno a la villa hay varios yacimientos muy importantes y en el casco hist&oacute;rico podemos visitar el <strong>Centro de los &Iacute;beros del Bajo Arag&oacute;n</strong> -CIBA- (Muro de la Calzada de Santa Mar&iacute;a, sn), un potent&iacute;simo centro de interpretaci&oacute;n sobre el potencial arqueol&oacute;gico de la zona con una muy buena colecci&oacute;n de piezas. Y para colmo alojado en un precioso molino del siglo XVIII.
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                Planta de casas íberas en el Oppidum de El Palao.                            </span>
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        Como te dec&iacute;amos, a dos pasos de Alca&ntilde;iz hay varios yacimientos arqueol&oacute;gicos vinculados con la cultura &iacute;bera. Ya te hemos hablado del <strong>Oppidum del Tatartato</strong> que est&aacute; justo al lado de la N-232. Junto a la N-420 nos topamos con el <strong>Poblado de El Palao</strong> (acceso por la Carretera de la Fuente Corbertora -A2405-) donde nos topamos con un gran asentamiento que estuvo ocupado ininterrumpidamente por los &iacute;beros, los romanos y los visigodos y que muchos expertos identifican como Osicerda o Usekerte, la &lsquo;gran capital&rsquo; de los Ositanos, uno de los pueblos &iacute;beros m&aacute;s importantes del levante peninsular. Por toda la zona hay multitud de yacimientos arqueol&oacute;gicos que van desde el Neol&iacute;tico a la Edad Media. Otro punto de referencia de la cultura &iacute;bera en la zona es <strong>El Cascarujo</strong> (CHE-0901) donde nos encontramos con uno de los conjuntos funerarios m&aacute;s importantes del Levante peninsular.
    </p><p class="article-text">
        Fotos bajo Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/manelzaera/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Manel Zaera</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/guinaldo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a Andr&eacute;s</strong></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/anselmpallas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>ANSELM PALL&Agrave;S</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/angela_llop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Angela Llop</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/elgolem/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&Aacute;ngel M. Felic&iacute;simo</strong></a><strong>; </strong><a href="https://www.flickr.com/photos/42107872@N08/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Conarte69</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/viaje-matarrana-toscana-aragonesa-iberos-que-ver-en-alcaniz-mapa_1_13066381.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 09:15:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un viaje por Matarraña, la Toscana aragonesa: Alcañiz y el legado de los Íberos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aragón,Teruel,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[GUÍA DE ROMA: Los encantos de Monti y las huellas de la peligrosa Subura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/que-ver-en-roma-guia-de-monti-barrio-de-la-subura-domus-aurea-restos-estacion-colosseo_1_13058416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d28dcfc-c274-4101-a24f-f4c7e5d7923d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="GUÍA DE ROMA: Los encantos de Monti y las huellas de la peligrosa Subura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las huellas de Julio César, Calígula o Trajano se mezclan con las de Miguel Ángel o los Borgias en el suburbio que tenía la peor fama de Roma. Hoy el entorno de Cavour es otro ejemplo de la monumentalidad de Roma.</p></div><p class="article-text">
        Muy pocos se internan m&aacute;s all&aacute; de la &lsquo;seguridad&rsquo; de Via Cavour u deja sin explorar uno de los barrios m&aacute;s singulares de Roma. Hoy la zona es un lugar plagado de iglesias, conventos y algunos palacios, pero durante cientos de a&ntilde;os este fue el lugar m&aacute;s peligroso de toda la ciudad. La Subura era una aglomeraci&oacute;n de domus de patricios venidos a menos y altas e insalubres insulaes (edificios de pisos) que se apelotonaban en un laberinto de callejuelas altamente peligrosas. Un barrio de muy mala reputaci&oacute;n donde, por ejemplo, viv&iacute;a la familia de un tal Cayo Julio Cesar rodeados de obreros, prostitutas, esclavos libertos y menesterosos. El primer gran golpe al barrio fue el famoso incendio del a&ntilde;o 64 (ese que falsamente se atribuy&oacute; a Ner&oacute;n) que devor&oacute; la zona sin piedad dejando espacio para los primeros edificios p&uacute;blicos y palacios. El paso de los siglos hizo el resto.
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    </figure><p class="article-text">
        Casi todas las veces que nos hemos dejado caer por Roma nos hemos alojado en las inmediaciones de la Via Cavour; desde aqu&iacute;, cualquier parte de la ciudad que quieras ir a ver est&aacute; a menos de una hora caminando: y el propio barrio es digno de verse. O bien dedicando una jornada a ir y venir o picoteando de camino al alojamiento o a los grandes monumentos (Cavour desemboca en los Foros). El centro de Monti se articula entre la Piazza Suburra (aprovecha para comer un helado en Rim -Cavour, 72-) y la Piazza della Madonna dei Monti, donde nos encontramos los dos primeros grandes hitos del barrio: la <strong>Fuente de los Catec&uacute;menos</strong> y la <strong>Iglesia de Santa Mar&iacute;a ai Monti</strong>, una preciosa construcci&oacute;n del siglo XVI con frescos y pinturas de <strong>Cristoforo Casolani</strong>, <strong>Ambrogio Buonvicino</strong> y <strong>Giacinto Gimignani</strong>.
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                Calles de Monti. Lo que hoy es un barrio señorial lleno de palazzos e iglesias fue el lugar más sórdido y peligroso de la Roma clásica.                            </span>
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        Pero volvamos a la fuente. Este sencillo pilar se construy&oacute; a inicios del XVI como parte de un ambicioso plan del papado para reconstruir los viejos acueductos romanos. Hasta este entonces, la antigua Suburra se hab&iacute;a ido despoblando por la falta de agua; con la restituci&oacute;n del servicio volvi&oacute; la gente y se empezaron a construir los primeros grandes palazzos. Antes de explorar la otra parte del barrio baja por la Via Baccia hasta Tor de&rsquo;Conti hasta el <strong>Arco dei Pantani</strong>, un bonito mirador poco conocido sobre el Foro de Augusto. Ah&iacute; al lado est&aacute; la coqueta <strong>Iglesia de San Quirico y Santa Julita</strong> (Via Tor de' Conti, 31), una de esas joyas escondidas que casi nadie visita (es del siglo VI).
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                Fontana de los Catecúmenos, el centro del renacimiento de Monti.                            </span>
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        Si cruzamos al otro lado de Cavour nos encontramos con la casa de una de las familias m&aacute;s controvertidas de la historia de Roma. La <strong>Torre de los Borgia</strong> (Via del Fagutale, 4) es una vieja estructura de ladrillo del siglo XIII que form&oacute; parte del palacio de esta familia de origen espa&ntilde;ol y dudosa reputaci&oacute;n. Es dif&iacute;cil, pero trata de vencer a la tentaci&oacute;n de pasar bajo el arco de la <strong>Escalinata de los Borgia</strong> y qu&eacute;date en Cavour para ver otros puntos de inter&eacute;s.
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                Cúpula de Santa María ai Monti, uno de los muchos encantos ocultos en la antigua Subura.                            </span>
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        En la V&iacute;a Giovanni Lamza tienes algunos de las casonas nobiliarias que se construyeron en esta zona de Roma durante la Edad Media (la <strong>Torre de los Graziani</strong> y la <strong>Torre de los Capocci</strong> -ambas en la Piazza di San Martino ai Monti-) y la peque&ntilde;a <strong>Bas&iacute;lica dei Santi Silvestro e Martino ai Monti</strong> (Vle del Monte Oppio, 28). Esta peque&ntilde;a iglesia de exterior modesto es una de las grandes joyas desconocidas de Roma. Fiarse de las apariencias en la Ciudad Eterna suele pagarse caro y este es uno de los ejemplos paradigm&aacute;ticos. El edificio es una de las iglesias m&aacute;s antiguas de la ciudad (siglo IV) y su interior fue remodelado a inicios del siglo XVII por Paolo Naldini, el disc&iacute;pulo m&aacute;s aventajado del maestro Bernini. Fue el comienzo de una serie de reformas que nos ha dejado uno de los interiores m&aacute;s hermosos (y menos conocidos) de la ciudad. Ahora s&iacute;. Vuelve sobre tus pasos y pasa bajo el Arco de los Borgia.
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                    alt="El Arco de los Borgia comunica el entorno de Via Cavour con el área arqueológica de la Colina del Oppio."
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                El Arco de los Borgia comunica el entorno de Via Cavour con el área arqueológica de la Colina del Oppio.                            </span>
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        <strong>San Pietro ai Vincoli</strong> (Piazza di San Pietro in Vincoli, 4).- Las cinco veces que hemos visitado este lugar siempre hemos estado solos. Y eso que guarda una de las obras maestras de la historia del arte universal. Estamos ante una de las bas&iacute;licas m&aacute;s antiguas de la ciudad (siglo V) y fue uno de los primeros escenarios de la paulatina cristianizaci&oacute;n del imperio aprovechando la tradici&oacute;n que se&ntilde;ala al lugar como el sitio donde fue encarcelado San Pedro antes de ser martirizado justo despu&eacute;s del gran incendio que acab&oacute; con la Subura (Ner&oacute;n ante los bulos que lo incriminaban no dud&oacute; en culpar a los cristianos). 
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                Tras la modesta fachada de San Pietro ai Vincoli se esconde una de las grandes joyas artísticas de Roma.                            </span>
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        La bas&iacute;lica ocupa el solar de un viejo edificio romano situado junto a las Termas de Tito dedicado al culto imperial. Con el paso de los siglos la bas&iacute;lica se ampl&iacute;a, se reforma, se modifica&hellip; Y el resultado es este complejo que permanece inalterado desde el siglo XV. El edificio es brutal; tanto la iglesia como su claustro renacentista, pero lo que nos trae hasta aqu&iacute; es el Mois&eacute;s de Miguel &Aacute;ngel, una de las obras maestras de la escultura mundial.
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                La majestad del Moisés de Miguel Ángel.                            </span>
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        <strong>El complejo arqueol&oacute;gico de la Colina del Oppio</strong>.- Todos los caminos llevan a ese 64 despu&eacute;s de Cristo. El incendio de Roma despej&oacute; buena parte de la Subura y Ner&oacute;n quiso aprovechar la situaci&oacute;n para reorganizar la zona e implementar un nuevo urbanismo que impidiera nuevos incendios; y de paso hacerse un chalecito. El gran hito arqueol&oacute;gico de esta zona es la <strong>Domus Aurea</strong> (Vle della Domus Aurea) un enorme complejo palaciego de 50 hect&aacute;reas proyectado por Ner&oacute;n y que nunca lleg&oacute; a completarse. Pero lo poco que queda de ella a&uacute;n impresiona. Tras la muerte de Ner&oacute;n, el lugar se convirti&oacute; en una especie de monumento a la depravaci&oacute;n y el vicio de Ner&oacute;n por lo que las grandes estructuras fueron abandonadas y hasta demolidas. Lo que podemos ver hoy es apenas una parte de lo que fue el palacio m&aacute;s extravagante que qued&oacute; sepultada bajo las termas de Tito y, posteriormente, de Trajano.
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                Pinturas murales de la Domus Aurea.                            </span>
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        <strong>La Estaci&oacute;n Coloseo</strong> (Piazza del Colosseo).- En sentido estricto, todo lo que se ha encontrado en la estaci&oacute;n de metro m&aacute;s hist&oacute;rica de Roma est&aacute; en Monti, aunque se acceda desde los foros y el Coliseo. Tras casi quince a&ntilde;os de obras la nueva estaci&oacute;n integra los restos arqueol&oacute;gicos que se han encontrado en el lugar por lo que la estaci&oacute;n es un gigantesco museo que merece la pena verse. Las estratigraf&iacute;as permiten ver la evoluci&oacute;n de la ciudad desde la antig&uuml;edad cl&aacute;sica a la Edad Media y muchos de los objetos encontrados nos ayudan a comprender este espacio &uacute;nico. Una pasada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fotos bajo Licencia CC</strong>: <a href="https://www.flickr.com/photos/p_valdivieso/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Paulo Valdivieso</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/carolemage/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Carole Raddato</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/kalboz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Kalboz</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/roger_ulrich/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Roger Ulrich</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/paul-w-locke/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Paul</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/vanherdehaage/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>vanherdehaage</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/185077236@N04/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Adam Lusch</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/jweiss3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>John Weiss</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/bogdantapu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Bogdan Tapu</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/que-ver-en-roma-guia-de-monti-barrio-de-la-subura-domus-aurea-restos-estacion-colosseo_1_13058416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 22:19:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[GUÍA DE ROMA: Los encantos de Monti y las huellas de la peligrosa Subura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Roma,Italia,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un paseo por Salisbury: La campiña y la magia de Stonehenge]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/paseo-salisbury-campina-magia-stonehenge_1_13032755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc234923-6adf-43ce-99be-6804495965d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un paseo por Salisbury: La campiña y la magia de Stonehenge"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este mítico círculo de piedras merece al menos una jornada de exploración detenida. El propio yacimiento y el centro de interpretación solo son el plato fuerte de un menú que incluye una docena de puntos de interés.</p></div><p class="article-text">
        Plantarse frente a las moles de piedra de Stonehenge es una de las experiencias viajeras m&aacute;s intensas. Este lugar m&iacute;tico del sur de Inglaterra es uno de esos hitos que no pueden faltar en el pasaporte de cualquiera que se haga llamar viajero o, incluso, turista inquieto. A apenas 15 kil&oacute;metros de Salisbury, una de las ciudades medievales mejor conservadas del pa&iacute;s, el enigm&aacute;tico circulo act&uacute;a como un potente im&aacute;n de atracci&oacute;n para los amantes de la prehistoria y los seguidores del &lsquo;New Age&rsquo;. El nuevo Druidismo, una especie de religi&oacute;n que rescata a su manera los ritos y creencias c&eacute;lticas, lo ha convertido en una especie de catedral. Pero la realidad suele ser tozuda. Cuando los celtas llegaron a Inglaterra (en torno al 500 antes de Cristo) y crearon las primeras sociedades britanas, las viejas piedras de Stonehenge ya llevaban ah&iacute; hincadas dos milenios.
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    </figure><p class="article-text">
        Las llanuras que rodean a la ciudad de Salisbury concentran una de las mayores colecciones de grandes estructuras megal&iacute;ticas de toda Europa. Y explorar el lugar con la atenci&oacute;n que merece (ver iconos violetas en el mapa) requiere de tiempo y de ganas. Si te has quedado en Salisbury hay dos maneras de llegar a la gran llanura de los megalitos: la r&aacute;pida por la carretera A-360 o la lenta. &iquest;Cu&aacute;l es mejor? La lenta: el camino hist&oacute;rico que serpentea saltando de aldea en aldea siguiendo el cauce del R&iacute;o Avon. Para ello nos ponemos a la vera de Old Sarum junto a la bonita Parroquia de <strong>St Lawrence's Church</strong> (Stratford Road) y su cementerio. Ir r&aacute;pido nos quita la posibilidad de ver peque&ntilde;as joyas como esta vieja parroquia medieval.
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                Iglesia de Todos los Santos en Middle Woodford.                            </span>
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        La carretera nos va descubriendo peque&ntilde;os pueblos con bonitas casas de campo, algunas cottages con techos de paja, iglesias rurales (como la bonita <strong>All Saints Church</strong> de <strong>Middle Woodford</strong>) y manor houses hasta las afueras de Amesbury, donde ya empezamos a tomar contacto con la magia de las piedras prehist&oacute;ricas. Aqu&iacute; nos topamos con <strong>Bluestonehenge</strong> (Salisbury Road, sn) justo en el lugar en el que el r&iacute;o Avon tiene su punto m&aacute;s pr&oacute;ximo con el gran c&iacute;rculo de piedras. Y eso no fue casualidad. Los arque&oacute;logos encontraron aqu&iacute; los restos de un c&iacute;rculo de grandes piedras de unos 10 metros de di&aacute;metro rodeado de un foso. Las dataciones en torno al 3.000-2.500 antes de Cristo son coet&aacute;neas a Stonehenge. Y las piedras &lsquo;azules&rsquo; que se encontraron sepultadas en el lugar tambi&eacute;n proceden del mismo lugar que las del yacimiento principal (m&aacute;s de 200 kil&oacute;metros).
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                Detalle de las grandes piedras de Stonehenge.                            </span>
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        <strong>Empezar a comprender el espacio</strong>.- Si vienes desde Salisbury, una buena idea antes de venir hasta aqu&iacute; es visitar el Salisbury Museum, donde se custodian miles de piezas arqueol&oacute;gicas que proceden de los alrededores del gran monumento. Y despu&eacute;s echar un par de horas en el Centro de Visitantes (A-360) antes de dejarse encantar por la atracci&oacute;n de las piedras. Si vienes desde Bluestonehenge pasaras junto al gran c&iacute;rculo y un gran campo de t&uacute;mulos funerarios prehist&oacute;ricos (Winterbourne Stoke East Round Barrow Cemetery) antes de llegar al centro de interpretaci&oacute;n. Este era un lugar muy importante. Mucho. La exposici&oacute;n no s&oacute;lo se centra en las piedras: tambi&eacute;n en todo lo que hab&iacute;a alrededor.
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                Reproducciones de cabañas en el Centro de Interpretación de Stonehenge.                            </span>
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        &iquest;Podemos saber lo que significa Stonehenge? De lo que parece que no hay duda es que el enorme c&iacute;rculo de piedra serv&iacute;a como un marcador solar que ayudaba a determinar el cambio de las estaciones en los &uacute;ltimos compases del Neol&iacute;tico. Debi&oacute; ser un gran centro de culto y celebraci&oacute;n que trascend&iacute;a el propio lugar ya que las <strong>famosas piedras azules</strong> que forman el c&iacute;rculo interior fueron <strong>trasladadas desde Gales</strong> (m&aacute;s de 200 kil&oacute;metros) y la gran arenisca que forma <strong>el altar central lleg&oacute; desde Escocia</strong> (unos 750 kil&oacute;metros). Y fueron trasladas hasta aqu&iacute; a base de brazos. Seg&uacute;n dicen los que saben de esto, Stonehenge era un lugar trascendente para comunidades de toda la isla que ven&iacute;an aqu&iacute; a celebrar ritos relacionados con los solsticios de invierno y verano.
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                    alt="Stonehenge en todo su esplendor. Este lugar jugó un papel crucial en la espiritualidad de toda la isla."
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                Stonehenge en todo su esplendor. Este lugar jugó un papel crucial en la espiritualidad de toda la isla.                            </span>
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        Y por eso la llanura est&aacute; salpicada de restos: grandes &aacute;reas de enterramiento (como <strong>Cursus Barrows</strong> un par de centenares de metros al norte del gran monumento), otros c&iacute;rculos (como el de <strong>Woodhenge</strong>, que estaba hecho con postes de madera), grandes avenidas que deb&iacute;an servir como caminos procesionales&hellip; &iquest;Y la gente? Para ver d&oacute;nde viv&iacute;an las mujeres y hombres que custodiaban este lugar debes ir hasta <strong>Durrington Walls</strong>. Aqu&iacute; nos encontramos con un gran henge (estructura circular formada por un foso y un terrapl&eacute;n) que alberg&oacute; un gran poblado. Seg&uacute;n los expertos, aqu&iacute; se concentraban hasta mil casas lo que nos pone ante una verdadera ciudad neol&iacute;tica de unos 4.000 &oacute; 5.000 habitantes. Muchos dicen que era la poblaci&oacute;n m&aacute;s grande del norte de Europa en su &eacute;poca.
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                Postes de piedra marcan el lugar donde estaban los troncos en Woodhenge.                            </span>
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        <strong>Dar un paseo por Amesbury</strong>.- No todo va a ser Prehistoria. Si tienes tiempo y ganas no dejes pasar la oportunidad de darte un paseo por el pueblo de Amesbury que est&aacute; ah&iacute; no m&aacute;s al lado de la gran explanada que acoge las piedras de Stonehenge. El pueblo se articula en torno a su antigua Abad&iacute;a medieval. Del complejo original, que debi&oacute; ser imponente, s&oacute;lo queda la bonita iglesia g&oacute;tica (Church Street) y el cementerio. El antiguo cenobio se convirti&oacute; en una espectacular Manor House del siglo XVIII con jardines que se expanden hacia el R&iacute;o Avon (hoy funciona como hospital).
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                Iglesia de la antigua abadía de Amesbury.                            </span>
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        Junto a la iglesia hay un peque&ntilde;o museo, el <a href="https://www.amesburyhistorycentre.org.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Amesbury History Centre</strong></a> (Church Street), donde se custodian algunos de los restos hallados en torno a las diferentes estructuras megal&iacute;ticas de Stonehenge y se presume de ser la ciudad a&uacute;n habitada m&aacute;s antigua del pa&iacute;s. Los restos prehist&oacute;ricos tambi&eacute;n est&aacute;n presentes en la propia ciudad: en la calle London Road puedes ver el <strong>T&uacute;mulo funerario de Ratfyn Barrow</strong>, una tumba de la Edad del Bronce que se encuentra en el jard&iacute;n de una casa (se puede ver desde la carretera).
    </p><p class="article-text">
        Fotos bajo Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/matthewblack/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Matthew Black</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/stevepj2009/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>steve p2008</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/andypowe11/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Andy Powell</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/alexhealing/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Alex Healing</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/keithjmurray/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Keith Murray</strong></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/londonmatt/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Matt Brown</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/paseo-salisbury-campina-magia-stonehenge_1_13032755.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 15:24:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un paseo por Salisbury: La campiña y la magia de Stonehenge]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Un paseo por Salisbury: La ciudad y el Palacio de Wilton House]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/que-ver-en-salisbury-wilton-house-catedral-mapa-mejores-museos_1_13032624.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11110318-81e5-4b2c-8f41-43cfa76d3eaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un paseo por Salisbury: La ciudad y el Palacio de Wilton House"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá del misticismo de las piedras milenarias de Stonehenge y de los monumentos medievales de la propia Salisbury, este trozo de la Inglaterra más auténtica a apenas una hora de Londres es un destino completísimo lleno de lugares para ver.</p></div><p class="article-text">
        Uno de nuestros escritores de cabecera describ&iacute;a las campi&ntilde;as que rodean la ciudad de Salisbury como uno de los rincones m&aacute;s hermosos de Inglaterra. Estamos hablando de John Ronald Reuel Tolkien, el genio que ide&oacute; ese universo fant&aacute;stico que alberga las aventuras de la Tierra Media y sus hobbits, elfos, enanos y hombres montaraces. El autor de <strong>El Se&ntilde;or de Los Anillos</strong> describi&oacute; m&aacute;s de una vez en sus fant&aacute;sticas cartas estos paisajes de prados infinitos, peque&ntilde;os pueblos, ciudades imponentes y rastros de ese pasado m&iacute;tico que puede rastrearse en toda su obra. <a href="https://www.english-heritage.org.uk/visit/places/old-sarum" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Old Sarum</strong></a> (acceso por Castle Rd desde la ciudad de Salisbury) es uno de esos restos del pasado remoto que nos hablan de hombres y mujeres que vivieron aqu&iacute; quinientos a&ntilde;os antes del nacimiento de Cristo. 
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    </figure><p class="article-text">
        Este <strong>Old Sarum</strong> es uno de los lugares m&aacute;s importantes para conocer la importancia de este trozo de campi&ntilde;a en la que los grandes monumentos prehist&oacute;ricos se amontonan como los champi&ntilde;ones. Este lugar presenta una inmensa muralla exterior de forma circular (de la Edad del Hierro) que rodea una antigua fortaleza (de origen normando) que se sit&uacute;a justo en el centro. Si uno se planta aqu&iacute; y hace volar la imaginaci&oacute;n puede ver como las ruinas se convierten en la <strong>Torre de Orthanc</strong>, el hogar del malvado mago corrupto Saruman. Old Sarum. Saruman&hellip; Podr&iacute;a ser. Perfectamente. A pocos kil&oacute;metros de aqu&iacute; nos topamos con el <strong>Anillo de Figsbury</strong> (Firsdown) otro de esos fuertes neol&iacute;ticos que se ven por toda la campi&ntilde;a.
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                    alt="La Catedral de Salisbury desde las arcadas de su magnífico claustro."
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                La Catedral de Salisbury desde las arcadas de su magnífico claustro.                            </span>
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        <strong>Pero</strong><strong> </strong><strong>empecemos por el final</strong>.- Si volvemos a Old Sarum podremos ver como en el interior de ese muro de piedra de la Edad del Hierro hay varias estructuras medievales: un castillo normando y los cimientos de una vieja iglesia. La ciudad se mantuvo activa desde el 3.000 antes de Cristo hasta el siglo XIII cuando el pueblo se traslad&oacute; hasta las orillas del famoso <strong>R&iacute;o Avon</strong> dejando Old Sarum como un &lsquo;burgo podrido&rsquo; (una ciudad con poqu&iacute;sima poblaci&oacute;n). Y as&iacute; naci&oacute; Salisbury. En torno a su magn&iacute;fica <strong>Catedral de la Sant&iacute;sima Virgen Mar&iacute;a</strong> (West Walk, sn), una de las grandes sedes de la espiritualidad nacional inglesa. Por lo pronto estamos ante la iglesia g&oacute;tica m&aacute;s alta de todo el pa&iacute;s (se dice que este impresionante edificio inspir&oacute; al escritor Ken Follet para crear &lsquo;Los Pilares de la Tierra&rsquo;). Empezamos por todo lo alto (ver iconos azules en el mapa). 
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                Sala Capitular de la Catedral de Salisbury. Aquí se guarda un ejemplar de la Carta de Derechos del siglo XIII.                            </span>
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        El edificio es bell&iacute;simo por fuera y por dentro, con unas vidrieras y claustros alucinantes. En una de sus magn&iacute;ficas capillas se guarda una de las cuatro copias de la Carta de Derechos que se promulg&oacute; en 1215 y se convirti&oacute; en la piedra fundacional de la Inglaterra moderna. Esta carta magna firmada por el Rey Juan (el hermano de Ricardo Coraz&oacute;n de Le&oacute;n) pactaba con los nobles y representantes del pueblo un cat&aacute;logo m&iacute;nimo de derechos que limitaron el poder real. Los ingleses presumen de tener la primera &lsquo;constituci&oacute;n&rsquo; moderna de Europa obviando la Decreta de la Curia Regia de Le&oacute;n de 1188 o el Fuero leon&eacute;s de 1017. Pero bueno&hellip; Ya sabemos c&oacute;mo son.
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                Casas de estilo Tudor en el casco histórico de Salisbury.                            </span>
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        La vieja Salisbury es una preciosa ciudad llena de viejas casas de trama de madera que datan en su gran mayor&iacute;a de la era Tudor (siglos XV-XVI) que se organiza en torno a la propia catedral y la Market Square, sede de uno de los mercados medievales m&aacute;s antiguos del pa&iacute;s a&uacute;n en funcionamiento (se celebra los martes y los s&aacute;bados), y lugar donde se puede ver el <strong>Guildehouse</strong> (Guildhall Square), uno de los ayuntamientos m&aacute;s bonitos del sur de Inglaterra. 
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                Ayuntamiento de Salisbury en la Plaza del Mercado.                            </span>
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        Otros edificios notables que hay que ver en Salisbury son la <strong>King House</strong> (West Walk, 65), un imponente conjunto de casas de estilo Tudor que albergan el <a href="https://salisburymuseum.org.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Museo de Salisbury</strong></a> (aqu&iacute; se custodian las incre&iacute;bles colecciones arqueol&oacute;gicas halladas junto a Stonehenge); el <strong>Sarum College</strong> (The Close, 19), un antiguo colegio mayor del siglo XVII; <a href="https://arundells.org/house/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Arundells House</strong></a> (The Close), una imponente casona del siglo XIII que alberga un museo privado; <strong>Mompesson House</strong> (The Close, sn), un impresionante palacio georgiano del siglo XVIII, o la espectacular <strong>Iglesia de Santo Tom&aacute;s</strong> (St Thomas Square), otra obra maestra del g&oacute;tico ingl&eacute;s del XIII.
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                    alt="El Avon a su paso por la ciudad de Salisbury."
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                El Avon a su paso por la ciudad de Salisbury.                            </span>
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        Pero lo que destaca de Salisbury es el conjunto. Hay tres zonas bien diferenciadas. Las grandes casas nobiliarias y eclesi&aacute;sticas se arremolinan en torno a The Close, el gran prado donde se encuentra la catedral. Al norte se puede ver el burgo original con sus casas de trama de madera, las antiguas puertas medievales de la ciudad <strong>(High Street Gate</strong> y <strong>St Ann Gate</strong>) y las antiguas parroquias medievales (como la ya referida <strong>Santo Tom&aacute;s</strong> o <strong>St Osmund</strong> -Exeter Street, 95-). Y al sur, cruzando el bonito <strong>Harnham Bridge</strong> (St Nicholas Street) nos encontramos con otro peque&ntilde;o n&uacute;cleo de poblaci&oacute;n en torno al cauce del Avon, con preciosas casas de ladrillo y viejos molinos harineros (aqu&iacute; puedes hacer algunas fotos alucinantes).
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                Palacio de Wilton House.                            </span>
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        <a href="https://www.wiltonhouse.co.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Wilton House</strong></a> (Minster Street -Wilton-).- A pocos kil&oacute;metros del centro de Salisbury nos encontramos con una de las Manor Houses m&aacute;s importantes de toda Inglaterra. Esta casa solariega pertenece a la casa de Pembroke y desde el siglo XVI cuando un antiguo monasterio fue cedido por Enrique VIII a la familia Herbert. EL resultado de siglos de obras y reformas es esta Manor House que m&aacute;s all&aacute; de ser una obra maestra de la arquitectura palaciega de los siglos XVII y XVIII alberga una vast&iacute;sima colecci&oacute;n de arte que incluye nombres como Rembrandt, Van Dyck o Rubens. Sus jardines son preciosos y han sido escenario de multitud de pel&iacute;culas (su Palladian Bridge es un icono de la arquitectura inglesa del&nbsp;XVIII).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Un Harrier en el Museo de la Aviación de Boscombe Down.                            </span>
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        <strong>Una de las mejores colecciones de aviones del mundo en Boscombe Down</strong> (Hangar 1 Old Sarum Airfield).- Para frikis de la aviaci&oacute;n. Este campo de vuelo se distingui&oacute; desde 1917 como zona de pruebas para los diferentes prototipos de aviones y helic&oacute;pteros de la Royal Air Force. Hoy es un museo dedicado a la historia de la aviaci&oacute;n con una m&aacute;s que notable colecci&oacute;n de modelos que explican la evoluci&oacute;n del vuelo desde sus inicios hasta nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Fotos bajo Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/dspender/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>David Spender</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/ajw1970/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Alan Wilson</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/edtenny/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Edward Tenny</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/146295563@N08/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Rick Massey</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/dickpenn/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Richard Penn</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/themuddler/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Eric Titcombe</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/40172673@N03/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Matt Taylor</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/shadowgate/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Shadowgate</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/michaelcjones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Michael Jones</strong></span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_europa/que-ver-en-salisbury-wilton-house-catedral-mapa-mejores-museos_1_13032624.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 15:24:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un paseo por Salisbury: La ciudad y el Palacio de Wilton House]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido,Arqueología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un fin de semana en Mérida: el Museo Nacional de Arte Romano y los grandes edificios públicos de la capital de la Hispania Ulterior]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/que-ver-en-merida-en-dos-dias-fin-de-semana-museo-de-arte-romano-teatro-romano-acueducto-de-los-milagros-mapa_1_13027871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddfa5514-8f5f-4c38-982c-5c3d0baff1d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un fin de semana en Mérida: el Museo Nacional de Arte Romano y los grandes edificios públicos de la capital de la Hispania Ulterior"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el Foro Municipal nos adentramos en la zona monumental de la vieja ciudad. El Anfiteatro, el Teatro y el gran museo romano de España cuadran para un buen par de horas de paseo.</p></div><p class="article-text">
        La Emerita Augusta de los tiempos del Imperio Romano era una gran metr&oacute;polis que ejerc&iacute;a de capital de m&aacute;s de la mitad de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. Y eso se notaba en sus calles y foros. En la primera jornada de este paseo por la imbricada trama urbana de la ciudad nos hemos detenido en torno a la Plaza de Espa&ntilde;a y la zona sur de la antigua Em&eacute;rita Augusta. Para empezar este nuevo d&iacute;a de paseo (ver iconos violetas en el mapa) nos vamos a situar junto al <strong>Templo de Diana</strong> (Romero Leal, sn) para embocar la Calle Sagasta buscando la &lsquo;zona noble&rsquo; de la colonia romana. A dos pasos de la magn&iacute;fica columnata de &lsquo;Diana&rsquo; nos vamos a topar con el p&oacute;rtico del segundo foro de la colonia. <strong>Dos foros</strong>. &iquest;Por qu&eacute;? Por su condici&oacute;n de capital provincial. En cada uno de ellos se acumulaban las instituciones territoriales (pol&iacute;ticas, religiosas y judiciales) de cada realidad: la provincial y la municipal.
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        Ah&iacute; en la propia calle Sagasta nos topamos con el <strong>P&oacute;rtico del Foro Municipal</strong>, la gran plaza p&uacute;blica construida en el siglo I de nuestra era usando como modelo del Foro de Augusto de la mism&iacute;sima Roma. Ah&iacute; junto al foro nos topamos con una curiosidad: el <strong>Museo Er&oacute;tico Romano</strong> (Sagasta, 22), un antiguo sex shop que se ha convertido en un peque&ntilde;o museo sobre la sexualidad en tiempos de roma con una peque&ntilde;a colecci&oacute;n de piezas arqueol&oacute;gicas y reproducciones. No es una mala idea para internarse en los barrios del extremo norte de la ciudad, el lugar d&oacute;nde nos vamos a encontrar con los grandes edificios p&uacute;blicos de la capital de la Hispania Ulterior.
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            <span class="title">
                Galerías del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida.                            </span>
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        <strong>El </strong><a href="https://www.cultura.gob.es/mnromano/home.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Museo Nacional de Arte Romano</strong></a> (Jos&eacute; Ram&oacute;n M&eacute;lida, sn).- Este impresionante centro es uno de los mejores y m&aacute;s grandes museos del pa&iacute;s y el m&aacute;s importante dedicado a la presencia de Roma en la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. Aqu&iacute; nos vamos a encontrar una gigantesca colecci&oacute;n de objetos que explican la importancia de Em&eacute;rita Augusta en el contexto de la Hispania latina. Destacan las esculturas y los mosaicos, pero tambi&eacute;n se puede explorar la vida cotidiana de aquellos tiempos a trav&eacute;s de cer&aacute;micas, monedas, amuletos, utensilios&hellip; Y todo ello en un continente brutal: otro de los atractivos del museo es su espectacular arquitectura.
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                Restos del Foro Provincial de Mérida.                            </span>
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        Antes de meternos de lleno en la gran &aacute;rea monumental nos vamos a perder un poco por las calles traseras del museo para ver otros restos romanos de inter&eacute;s. Estamos en la zona monumental de la vieja Em&eacute;rita Augusta y aqu&iacute; se con centraban los grandes edificios p&uacute;blicos. Antes de ir hacia la joya de la corona nos vamos a detener en dos peque&ntilde;os ejemplos: las<strong> Termas de Fuentezuelas</strong> (Plaza de Fuentezuelas, sn) y las <strong>Termas de la Nieve</strong> (Huertas, 1). Las termas emeritenses no son muy grandes pero si permiten ver casi en su integridad las diferentes estructuras y salas: la natatio (piscina), las diferentes salas calientes y fr&iacute;as (caldarium y frigidarium) y hasta la zona de vestuarios y la palestra (lugar para hacer ejercicios gimn&aacute;sticos).
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                Vista panorámica del Teatro Romano de Mérida.                            </span>
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        <strong>El gran teatro de Hispania</strong>.- Sin duda alguna, el gran hito monumental de M&eacute;rida es su enorme Teatro Romano (Margarita Xirg&uacute;, sn). Estamos hablando de uno de los teatros m&aacute;s grandes y mejor conservados de todo el &lsquo;orbe romano&rsquo;, un lujo que de por s&iacute; justifica la visita a la ciudad. Lo realmente singular de este enorme complejo capaz de albergar unas 6.000 personas no es su espectacular grader&iacute;o; tenemos la suerte de contar con una de las escenas mejor conservadas de toda Europa (data del siglo I de nuestra era), lo que nos permite ver como era un teatro de aquellos tiempos sin tener que usar mucho la imaginaci&oacute;n. El teatro contaba con t&uacute;nel de acceso para autoridades, palcos, camerinos y hasta un peque&ntilde;o templo dedicado al culto imperial.
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                Anfiteatro de Mérida.                            </span>
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        Junto al Teatro podemos ver el segundo de los grandes monumentos romanos de la ciudad: el <strong>Anfiteatro</strong>. La gigantesca estructura (126 metros en su eje principal y 102 en el menor) es coet&aacute;nea a la construcci&oacute;n del Teatro y data de finales del siglo I antes de Cristo. Esto no es un dato menor ya que demuestra que M&eacute;rida se fund&oacute; con la idea de que fuera una gran ciudad desde que se pusieron las primeras piedras: aqu&iacute; cab&iacute;an m&aacute;s de 15.000 personas siendo el tercero m&aacute;s grande de Hispania tras los de It&aacute;lica y Corduba. Junto al anfiteatro puedes ver otros dos importantes yacimientos de la &eacute;poca: la <strong>Domus del Anfieatro</strong> (Jos&eacute; Ram&oacute;n M&eacute;lida, 49), un conjunto de viviendas y bas&iacute;licas donde puedes ver mosaicos y restos de las murallas y del acueducto, y el <strong>Mausoleo del Dintel de los R&iacute;os</strong> (Manuel Guerrero, 10), un monumento funerario que se encontraba ya fuera de las murallas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Arena y espina del Circo de Mérida.                            </span>
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        <strong>Uno de los mejores circos de Europa</strong>.- La triada de los grandes edificios destinados a los espect&aacute;culos de masas se completa con el <strong>Circo de M&eacute;rida</strong> (Juan Carlos I, sn). Lo truculento de la sangre y el morbo mandan y en el imaginario popular, lo que llama m&aacute;s la atenci&oacute;n es el Anfiteatro. Pero la gran pasi&oacute;n del pueblo romano era el circo: las carreras de caballos. Y el Circo de M&eacute;rida no s&oacute;lo es enorme, sino que puede verse mejor que otros grandes circuitos de la &eacute;poca. Mide 440 metros de largo y 110 de ancho y a&uacute;n puede verse buena parte de un grader&iacute;o que pod&iacute;a acoger unos 35.000 espectadores: aqu&iacute; cab&iacute;a toda la ciudad. En la Arena a&uacute;n puede verse la espina y un poco m&aacute;s all&aacute; las cuadras. Aqu&iacute; compet&iacute;an las bigas (carros tirados por dos caballos) y las famosas cuadrigas, que con sus cuatro caballos eran el punto fuerte del programa de carreras. 
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                    alt="Acueducto de San Lázaro. Esta canalización es del siglo XVI pero aprovechó buena parte de la infraestructura romana anterior."
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                Acueducto de San Lázaro. Esta canalización es del siglo XVI pero aprovechó buena parte de la infraestructura romana anterior.                            </span>
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        Para terminar con las grandes estructuras p&uacute;blicas de la ciudad romana hay que detenerse ante los arcos del Acueducto de San L&aacute;zaro (Santa Julia). Lo que queda a la vista del acueducto original romano son apenas tres pilares y un par de arcos junto a la avenida de Juan Carlos I (lo llaman Acueducto del Rabo de Buey) siendo el resto una reconstrucci&oacute;n del siglo XVI. A&uacute;n as&iacute;, el lugar impresiona.
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            <span class="title">
                Arcadas del Acueducto de los Milagros.                            </span>
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        <strong>El acueducto de los Milagros</strong> (V&iacute;a de la Plata, sn).- &Eacute;ste s&iacute;. El Acueducto de los Milagros es el que mejor se ha conservado de los cuatros que abastec&iacute;an de agua corriente a la ciudad. A&uacute;n pueden verse sus arcadas gigantescas que se elevan hasta 27 metros del suelo. Una maravilla que recibe su nombre del asombro que causaba entre los peregrinos que viajaban hacia Santiago por la V&iacute;a de la Plata. Junto a este acueducto puedes ver el <strong>Puente de Albarregas</strong> (Huerta de Vel&aacute;zquez, sn) una pasarela genuinamente romana del siglo I que ah&iacute; lleva en pie m&aacute;s de 2.000 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Fotos bajo Licencia CC: <a href="https://www.flickr.com/photos/hb1248/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Heribert Beche</strong></span></a><strong>n; </strong><a href="https://www.flickr.com/photos/30818455@N03/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>vpogarcia</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/zoidberg72/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>dr_zoidberg</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/unaluzazul/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>unaluzazul</strong></span></a>; <a href="https://www.flickr.com/photos/sergeigussev/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Sergei Gussev</strong></span></a>; <strong>David Hill</strong>; <a href="https://www.flickr.com/photos/100759833@N05/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Santiago L&oacute;pez-Pastor</strong></a>;<a href="https://www.flickr.com/photos/elgolem/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&Aacute;ngel M. Felic&iacute;simo</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Viajar Ahora]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Feb 2026 11:40:23 +0000]]></pubDate>
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