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    <title><![CDATA[elDiario.es - Julio M. Marante]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/julio_m_marante/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Julio M. Marante]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Adiós amigo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/adios-amigo_129_12552847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d7d1a5a-471c-4444-8916-7850baf42934_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adiós amigo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">IN MEMORIAM - Pedro Hernández Cabrera no se vanagloriaba de su nombre ni de su fama y, mientras pudo, frecuentó a sus amigos de tertulia en la Alameda</p></div><p class="article-text">
        <em>Uno puede llorar porque se ha ido o puede sonre&iacute;r porque ha vivido; uno puede rezar para que vuelva o sentirlo en todo aquello que ha dejado&hellip;</em> Pero han pasado los d&iacute;as y creo que no me he resignado al hecho triste de su adi&oacute;s. Tal vez por eso, siento una inmensa pereza a la hora de escribir, y el caf&eacute; no es latigazo suficiente para ayudarme a encontrar las palabras adecuadas que me permitan navegar por esta p&aacute;gina en blanco y acercarme a los recuerdos de juventud y a las ra&iacute;ces de nuestra amistad.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que son muchos los amigos a los que la noticia de su fallecimiento dej&oacute; at&oacute;nitos: <em>Muere el &aacute;rbitro Pedro Hern&aacute;ndez Cabrera emblema del baloncesto canario y nacional; uno de los grandes referentes del arbitraje espa&ntilde;ol en los a&ntilde;os 80; el &aacute;rbitro palmero precursor de un nuevo estilo de arbitraje; la clasificaci&oacute;n del combinado espa&ntilde;ol priva a Hern&aacute;ndez Cabrera de la oportunidad de pitar la final en los Juegos Ol&iacute;mpicos de Los &Aacute;ngeles 1984. </em>Aun as&iacute;, ser&iacute;a considerado por algunos medios especializados como el mejor &aacute;rbitro del mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la magnitud de su figura los elogios nunca son adulaci&oacute;n. Pedro &ldquo;Perico&rdquo; o Pedro &ldquo;P&iacute;vot&rdquo; que, con s&oacute;lo 21 a&ntilde;os, lleg&oacute; a la &eacute;lite del baloncesto nacional, dirigi&oacute; cuatro finales de copa y luego, en el campo internacional, nos deleitar&iacute;a pitando una final de la Copa de Europa y participando en los Juegos Ol&iacute;mpicos de Los &Aacute;ngeles. Hern&aacute;ndez Cabrera fue distinguido con la Medalla de Oro de su isla natal, y reconocido por el Consejo Superior de Deportes con la Medalla de bronce al M&eacute;rito Deportivo, tras una carrera que le llev&oacute; a estar presente en los campeonatos m&aacute;s prestigiosos del mundo. No le gustaba el avi&oacute;n, pero no sin esfuerzo y, en una lucha permanente consigo mismo, se sobrepon&iacute;a a la frustraci&oacute;n de no querer volar visitando, m&aacute;s de una vez, al menos cuatro continentes. Ejemplos, la Copa del Mundo Femenina disputada en Brasil; el Campeonato Panamericano de Caracas; la Copa Pan&aacute;frica en Rabat; y junto a las Finales citadas al principio, los campeonatos de Europa (en Munich y la Coru&ntilde;a), y el Campeonato de &ldquo;Naciones&rdquo;, celebrado en Italia, concretamente en Tur&iacute;n y Ancona. Todo lo hac&iacute;a con la humildad de quien, desde abajo y habiendo nacido en una <em>esquinita</em> del mundo, hab&iacute;a conseguido penetrar en las entra&ntilde;as del baloncesto hasta saborear su esencia. Lo s&eacute;, porque le conoc&iacute;, me honr&oacute; con su amistad, le trat&eacute; en sus momentos de grandeza y supe de su esp&iacute;ritu y af&aacute;n de superaci&oacute;n, ya fuera pitando una Recopa de Europa en Mil&aacute;n; la Copa Korac, en Mallorca; o la William Jones en Taiw&aacute;n. Se preparaba como pocos, sin descanso y con la preocupaci&oacute;n casi obsesiva de cumplir y agradar tanto a sus compa&ntilde;eros como a los jugadores, hasta tal punto, que sinti&eacute;ndose parte del espect&aacute;culo necesitaba igualmente del aplauso o la sonrisa aprobatoria de todos. Por todo ello, despu&eacute;s de su retirada fue nombrado comisario t&eacute;cnico de la F.I.B.A en encuentros de m&aacute;xima responsabilidad. Creo que se hab&iacute;a convertido en un &aacute;rbitro carism&aacute;tico, cuyos juicios y decisiones influ&iacute;an, para bien, en los nuevos colegiados.
    </p><p class="article-text">
        Comparto la idea del poeta que dijo que no hay herida m&aacute;s honda que el olvido, ni sedante m&aacute;s puro que el amor y la amistad. Es por eso, que le he ganado el pulso a la tristeza y me he atrevido a escribir estas palabras que, de pronto, hacen que me vuelva a Nueva York, Miami, Los &Aacute;ngeles y M&eacute;jico, treinta y cinco a&ntilde;os atr&aacute;s. Maruchi debe conservar la sudadera de los Chicago Bulls de Pedro, como yo la m&iacute;a. Ambas fueron compradas en la Gran Manzana, al verla ahora han regresado, ro&iacute;dos por la a&ntilde;oranza, recuerdos que se quedaron escondidos detr&aacute;s de la memoria. Aquel a&ntilde;o los Bulls, con Michael Jordan, hab&iacute;an ganado a los Knicks y, al llegar a La Palma, Pedro mantuvo en el escaparate de la tienda la imagen de aquel &iacute;dolo de leyenda, de quien el ala p&iacute;vot Larry Bird dijera que <em>era Dios disfrazado de jugador de baloncesto</em>. 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima vez que vi a Pedro Hern&aacute;ndez Cabrera, aunque me reconoci&oacute;, le not&eacute; ausente, tardo de pensamiento y lento caminar&hellip; Faltaba brillo en la mirada de aquel amigo que a&ntilde;os atr&aacute;s era capaz de comerse el mundo. El hombre, el amigo, el maestro, el empresario que, de forma acertada, se mov&iacute;a como pez en el agua en la realidad social de un territorio limitado como el nuestro, donde &uacute;nicamente el esp&iacute;ritu comercial e inquieto y el trabajo hacen crecer los milagros.  
    </p><p class="article-text">
        Soy de los que opinan que la historia la hacen los hombres que la viven, aunque sean otros los que la escriban o la lean. Don Pedro Hern&aacute;ndez Cabrera, no se vanagloriaba de su nombre ni de su fama y, mientras pudo, frecuent&oacute; a sus amigos de tertulia en <em>la Alameda</em> porque, al igual que a Facundo Cabral, <em>le gustaba la gente sencilla, que al vino le llama vino, al pan le llama pan, y llama amigo a los amigos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Julio M. Marante</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/adios-amigo_129_12552847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Aug 2025 17:53:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adiós amigo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pepe López: pasión por la historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/pepe-lopez-pasion-historia_129_12397349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72973df9-95a9-4a6f-9b22-94bb21d162c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pepe López: pasión por la historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">IN MEMORIAM - López Mederos era un incansable buscador de las verdades que duermen la larga siesta de los siglos</p></div><p class="article-text">
        <em>La historia la hacen para siempre los hombres que la viven; la escriben otros hombres que la leen y, en ocasiones la cambian con antojos ideol&oacute;gicos y una visi&oacute;n comprometida. Pero la historia sigue siendo la coqueta de los siglos y la referencia eterna del Maestro</em>.<strong> </strong>Creo que estas palabras del poeta Luis Alberto Ambroggio retratan el pensamiento del amigo Pepe L&oacute;pez, empe&ntilde;ado siempre en dejar por detr&aacute;s las partes de la historia <em>mal contadas</em><strong> </strong>que &eacute;l analizaba con la hondura reflexiva que transmit&iacute;a a sus alumnos. 
    </p><p class="article-text">
        Indagando en el desv&aacute;n de los recuerdos o adentr&aacute;ndose en las oscuras p&aacute;ginas de los archivos, L&oacute;pez Mederos era un incansable buscador de las verdades que duermen la larga siesta de los siglos. As&iacute;, mostraba a sus alumnos la s&oacute;lida realidad de nuestra historia: los d&iacute;as de luces y las noches de niebla y de sombras, cuyos cap&iacute;tulos escritos con sangre todav&iacute;a hoy nos atormentan. Como catedr&aacute;tico de Geograf&iacute;a e Historia de Ense&ntilde;anza Media presum&iacute;a de su asignatura: <em>La Historia es como la memoria, un camino que si no se transita, frecuentemente se olvida, desaparece</em>&hellip; Como profesor<em> </em>mezclaba ante sus alumnos, con esp&iacute;ritu socarr&oacute;n, la orgullosa dignidad del investigador, trabajo que defend&iacute;a con fuerza y elocuencia, sobre todo cuando trataba de aclarar acontecimientos enga&ntilde;osos o recordar el deterioro y el caos de alguna &eacute;poca, su estilo era pertinaz y aut&eacute;ntico. De esta forma, ayudaba a sus alumnos a descubrir, junto a lo positivo, las cicatrices ocultas del pasado. El profesor L&oacute;pez Mederos como viv&iacute;a, de forma persistente, la impronta sentimental de la b&uacute;squeda, convertida en una desbordante pasi&oacute;n por indagar sobre episodios perdidos en el tiempo hasta hallar respuestas a tantos silencios.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Melquiades L&oacute;pez Mederos dedic&oacute;, adem&aacute;s, una parte de su tiempo a la vida p&uacute;blica. Como pol&iacute;tico fue diputado auton&oacute;mico y, durante un tiempo, delegado del Gobierno en la Isla. Sus fidelidades inconmovibles siempre fueron al Partido Socialista y, ante todo, a la propia tierra, esa conciencia de pueblo y de Isla que, seg&uacute;n dec&iacute;a, <em>es la que nos permite, culturalmente, situar a La Palma en un marco m&aacute;s universal</em>. Tal vez por eso, siempre trat&eacute; a Pepe L&oacute;pez m&aacute;s como profesor e investigador que como pol&iacute;tico. Al fin y a la postre no hay mejor pol&iacute;tica que la que surge de los valores c&iacute;vicos, y &eacute;stos dependen en gran medida de la educaci&oacute;n. La educaci&oacute;n dota a la pol&iacute;tica de una fuerte carga &eacute;tica, de una preocupaci&oacute;n por el servicio p&uacute;blico en la incansable b&uacute;squeda de resolver deseos e intereses comunes. 
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo haber coincidido con &eacute;l en un vuelo La Palma-Gran Canaria, ambos viaj&aacute;bamos por razones de trabajo, yo lo hac&iacute;a por obligaci&oacute;n, y &eacute;l por la vocaci&oacute;n de investigar como tantas veces en el Museo Canario de Las Palmas. Compartimos asiento, y sostuvimos una conversaci&oacute;n larga que, al menos para m&iacute;, fue memorable: el siglo de las luces en La Palma, la Sociedad de Amigos del Pa&iacute;s, la Sociedad &ldquo;La Investigadora&rdquo;, la Masoner&iacute;a en la Isla, y la figura relevante de Antonino Pestana, cuyo archivo, me dijo, iba a visitar. Le bast&oacute; la biograf&iacute;a de este personaje para abarcar en torno a &eacute;l, con datos precisos y rigurosos la realidad social y cultural de una etapa decisiva en la historia de La Palma. La singularidad de un personaje ilustrado que destac&oacute; por sus ideas y por sus obras. En palabras de L&oacute;pez Mederos&hellip; <em>Como buen mas&oacute;n, Antonino, fue un defensor de la libertad, la dignidad humana, la justicia, la verdad y el progreso</em>. Pestana hab&iacute;a sido Venerable Maestro de la Logia Abora, tambi&eacute;n fue uno de los creadores de la Sociedad La Cosmol&oacute;gica y la Biblioteca Cervantes, y conservador tras su fundaci&oacute;n del Museo de Historia Natural y Etnogr&aacute;fico. Su pasi&oacute;n por la historia le llev&oacute; a recopilar cr&oacute;nicas y noticias; peri&oacute;dicos y libros de fundaciones e instituciones religiosas; documentos judiciales y hasta cuadernos de registros de propiedad; obras po&eacute;ticas, narrativa, teatro, loas, carros aleg&oacute;ricos y danzas relacionadas con nuestras Fiestas Lustrales... Y, a lo largo de su vida, hab&iacute;a creado un fondo documental que sus descendientes donaron al Museo Canario, una instituci&oacute;n de la que fue, durante muchos a&ntilde;os, socio corresponsal en La Palma. 
    </p><p class="article-text">
        Aterriz&aacute;bamos en Gando y el profesor L&oacute;pez Mederos me hab&iacute;a puesto al d&iacute;a, no sin antes a&ntilde;adir que <em>este archivo tendr&iacute;a que estar en La Palma, para que los estudiosos no se vieran obligados a viajar a Gran Canaria </em>-como era su caso-<em> a la hora de investigar para trabajos de un mayor calado</em>. Me consta que luch&oacute; por ello, siendo uno de los principales impulsores de la iniciativa que, como un sue&ntilde;o se har&iacute;a realidad en 2016, siendo Primitivo Jer&oacute;nimo consejero de Cultura y Patrimonio del Cabildo Insular de La Palma. Despu&eacute;s de un excelente trabajo de digitalizaci&oacute;n y catalogaci&oacute;n, el Museo Canario de Las Palmas firm&oacute; el correspondiente convenio para que nuestra Isla recuperase uno de los archivos m&aacute;s importantes de su historia. 
    </p><p class="article-text">
        Me consta que, en ocasiones, la vocaci&oacute;n de servir se adue&ntilde;a del hombre y su destino. L&oacute;pez Mederos: profesor, escritor, pol&iacute;tico, conferenciante&hellip; fue un personaje ilustrado, de mente clara y coraz&oacute;n entero. Por eso, su &uacute;ltimo regalo no pod&iacute;a ser otro que un libro, <em>La Palma, cruce de destinos: Las maletas de Garc&iacute;a Atadell y el destierro del marqu&eacute;s de la Eliseda en Canarias.</em> Ya lo ves, amigo Pepe, hoy buscaba unos datos en el <em>agujero negro</em> del tiempo, y me acord&eacute; de ti. Es verano&hellip; en nuestra ciudad refresca el alisio <em>y pienso</em> <em>que sigues vivo en el jard&iacute;n de los vientos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Julio M. Marante</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/pepe-lopez-pasion-historia_129_12397349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Jun 2025 07:52:12 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Filius Dilectus Palmae]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/filius-dilectus-palmae_129_12346430.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89fcba13-0546-4631-92c3-a513eb207f3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Filius Dilectus Palmae"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Este jueves, 5 de junio, será un día de regocijo para el amigo Anelio. Su nombramiento como Hijo Predilecto de la Isla, distinción concedida por el Cabildo de La Palma, nos llena como palmeros de legítimo orgullo</p></div><p class="article-text">
        Este jueves, 5 de junio, ser&aacute; un d&iacute;a de regocijo para el amigo Anelio. Su nombramiento como Hijo Predilecto de la Isla, distinci&oacute;n concedida por el Cabildo de La Palma, nos llena como palmeros de leg&iacute;timo orgullo. As&iacute; es que intentar&eacute; ensamblar algunas palabras para referirme a este hecho. Anelio Rodr&iacute;guez Concepci&oacute;n es doctor en Filolog&iacute;a Hisp&aacute;nica y ha ejercido como docente de Lengua y Literatura de Ense&ntilde;anza Media, siendo el profesor de muchos de nuestros hijos. El c&uacute;mulo de experiencias vertidas en esa etapa de sus vidas formar&aacute; parte de ellos para siempre, porque me consta que en esa tarea, de forma expresiva y pedag&oacute;gica, Anelio sacudi&oacute; mentes para despertar inquietudes, mitigar dudas y alejar el conformismo. Por eso, aquellos que fueron sus alumnos conservan un recuerdo imborrable de su honrosa y ejemplar tarea. A los maestros ricos en sabidur&iacute;a, siempre les quedar&aacute; todo lo que reparten o, c&oacute;mo dec&iacute;a el profesor Carmelo Duarte, el que transforma lo que aprende en alimento de lo que siente y piensa, deja su retrato en las alumnas y alumnos a los que ense&ntilde;a. Y eso, ya es un premio querido amigo, porque en ti se refleja, creo que te lo he dicho alguna vez, la s&iacute;ntesis m&aacute;s expresiva, elocuente y pedag&oacute;gica de quien entrega su vida a la docencia en la m&aacute;s pura e innata condici&oacute;n de educador. Y en esto, el amigo Anelio se lleva la palma, aunque siempre jug&oacute; con la ventaja de ser un buen comunicador aducido por la literatura y el poder de la palabra. Recuerdo, siendo yo director de Radio-cadena espa&ntilde;ola, su llegada a mi despacho acompa&ntilde;ado de Amado Gonz&aacute;lez, interesados ambos en la comunicaci&oacute;n radiof&oacute;nica por la que mostraban, con vitalidad juvenil, un contagioso entusiasmo. Tra&iacute;an un proyecto bajo el brazo: POTAJE. Aquel magazine de tarde cargado de curiosidades, m&uacute;sica y entrevistas fue un aprendizaje para ambos y una forma novedosa en nuestra Isla de hacer radio. La atenci&oacute;n y las emociones de aquellos primeros contactos con el oyente acabaron con el miedo al micr&oacute;fono, y el inter&eacute;s, el entusiasmo y la posterior satisfacci&oacute;n bloquearon toda verg&uuml;enza. Aquel programa innovador predijo el futuro de sus j&oacute;venes conductores: Amado pas&oacute; pronto a formar parte de nuestro equipo, y Anelio, un conversador nato, se llev&oacute; en el alma el arte de la comunicaci&oacute;n como experiencia para nuevos cometidos. Y es que, &ldquo;La Emisora&rdquo;, la casa encantada de algunos de sus recuerdos hab&iacute;a dejado, ya para siempre, una profunda huella en su vida. Luego, durante algunos a&ntilde;os llevar&iacute;a la direcci&oacute;n de la revista literaria &ldquo;La Fabrica&rdquo; (con autores y obras que, adem&aacute;s de entretener a sus lectores, destacaba por su profundidad y calidad literaria), posteriormente, nos mostrar&iacute;a su capacidad comunicativa departiendo con tertulianos y p&uacute;blico en actos culturales organizadas por la Fundaci&oacute;n CajaCanarias, en los que fue mitad anfitri&oacute;n, mitad moderador&hellip; La literatura, el cine, el teatro, la m&uacute;sica, la pintura&hellip;, hasta el deporte, con aquella entrevista al entonces seleccionador Vicente del Bosque, demostraron lo que hab&iacute;a sido siempre, un conversador locuaz y ameno. El remate de sus intervenciones p&uacute;blicas suscitaba el comienzo de otras, y tambi&eacute;n en clase con sus alumnos hac&iacute;a gala de imaginaci&oacute;n y de un enorme talento creativo. Con esas herramientas impart&iacute;a Lengua o ense&ntilde;aba a escribir a sus pupilos; le brillaban los ojos en la presentaci&oacute;n de sus libros, o irradiaba emoci&oacute;n en un recital de poemas&hellip; En todas y en cada una de las facetas practicadas, Anelio Rodr&iacute;guez Concepci&oacute;n demostr&oacute; siempre la habilidad dial&eacute;ctica del narrador anal&iacute;tico, culto e ingenioso. Por eso, cuando escribe y cuenta cosas, los relatos y los temas que aborda, adem&aacute;s de inter&eacute;s y curiosidad, generan emociones. Se trata por tanto de una narrativa rica que le ha ayudado a conocer los secretos del oficio.&nbsp;Puede referirse a &ldquo;La tradici&oacute;n insular del tabaco&rdquo;; avisarnos de como &ldquo;La Ciudad se rompe y se levanta&rdquo;; ser capaz de entregarnos una &ldquo;Relaci&oacute;n de seres imprescindibles&rdquo;; o de escribir &ldquo;Ocho relatos y un di&aacute;logo&rdquo;. Con nostalgia nos recuerda los &ldquo;Poemas de la guagua&rdquo;, o nos habla de &ldquo;La Habana y otros cuentos&rdquo;. Puede fustigar nuestra inocencia con &ldquo;La abuela de Caperucita&rdquo;; o de emocionarnos con &ldquo;El le&oacute;n de Mr. Sabas&rdquo;. Es capaz de llevarnos a la enso&ntilde;aci&oacute;n con sus &ldquo;Vigilias&rdquo;, y de mostrarnos, ya de d&iacute;a, &ldquo;La Historia Ilustrada del Mundo&rdquo;. Al final, transforma lo que aprende, en alimento de lo que siente y piensa, y va dejando su retrato en todo lo que ense&ntilde;a, siempre con una sonrisa sana y sin dobleces, porque en esto tambi&eacute;n el amigo Anelio es una revelaci&oacute;n de autenticidad. Por ello, adem&aacute;s de llevarse la palma como ense&ntilde;ante, podemos distinguirle tambi&eacute;n con el laurel de escritores y poetas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conocedor de los usos, costumbres y comportamientos sociales de la tierra que le vio nacer, de su boca han salido opiniones siempre atinadas, buscando el bienestar colectivo. Anelio Rodr&iacute;guez Concepci&oacute;n puede presumir de conocer a los palmeros y el ajetreo de su vida diaria, de convivir con el paisaje y el paisanaje; de transitar esquinas donde cada rinc&oacute;n cuenta una historia, y de sentirse moldeado por familiares y amigos. De ah&iacute;, que podamos afirmar que al amigo Anelio le han sostenido las ra&iacute;ces de una tierra &ldquo;contada y cantada&rdquo; en versos, relatos y canciones&hellip; No debemos olvidar que ha compartido escenario con la emblem&aacute;tica agrupaci&oacute;n TAJADRE, una muestra m&aacute;s de su identidad cultural como palmero vinculado a la tradici&oacute;n y el folklore.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ANELIO RODRIGUEZ CONCEPCI&Oacute;N &ldquo;HIJO PREDILECTO DE LA ISLA&rdquo; (Filius Dilectus Palmae). Me adhiero sin reservas a un acuerdo con tintes de homenaje. Dec&iacute;a Carmelo Duarte que a los escritores se les encuentra en lo que escriben y en lo que viven&hellip; Y en esta tierra nuestra, adem&aacute;s de su sonrisa afable y el gesto socarr&oacute;n, nos queda su palabra, sus publicaciones, el haber sido moderador en espacios de reflexi&oacute;n y debate: conferencias, presentaciones y coloquios&hellip; y, en las neuronas de quienes fueron sus alumnos, tambi&eacute;n quedan los conocimientos que como docente ha impartido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La RAE define PREDILECCI&Oacute;N como el cari&ntilde;o especial con que se distingue a alguien o algo entre otros. As&iacute; que el t&iacute;tulo que recibir&aacute; dentro de unos d&iacute;as, permitir&aacute; a Anelio Rodr&iacute;guez Concepci&oacute;n cumplir con creces, el sue&ntilde;o de ser querido por la gente de su Isla, pues durante toda su vida La Palma ha sido para &eacute;l, cuna y destino. Se lo merece.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Julio M. Marante&nbsp;</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/filius-dilectus-palmae_129_12346430.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 May 2025 16:51:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Filius Dilectus Palmae]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Manolo ‘El Kíkere’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/manolo-quiquere_129_11721019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9993498c-a6df-4cb5-a9c5-ae931dc15a1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103524.jpg" width="1031" height="580" alt="Manolo ‘El Quiquere’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">IN MEMORIAM - En Manolo, tras el orgullo de ser garafiano, se escondía un ciudadano del mundo con la honradez de decir las cosas como realmente son y no como políticamente interesaba que fueran </p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Manolo &#039;El Quíquere&#039;.                            </span>
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        <em>Ser un buen recuerdo en la vida de los amigos, es una forma de quedarse con ellos para siempre&hellip;</em> Tal vez por eso, el &oacute;bito de Manolo &lsquo;El K&iacute;kere&rsquo;, acaecido hace unos d&iacute;as, ha provocado en el esp&iacute;ritu ma&ntilde;anero de sus compa&ntilde;eros de tertulia una especie de rebeld&iacute;a necesaria. Don Manuel Mart&iacute;n P&eacute;rez, alias &lsquo;El Quiquere&rsquo;, nos perturb&oacute; con su adi&oacute;s, pero el hecho de su muerte, tan irrefutable y convincente, nos ha dejado en silencio. Hemos suavizado los comentarios y domesticado las opiniones en las que cada uno expresaba o pregonaba &ldquo;su verdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Yo que no creo en los superhombres que dictan normas y dan consejos, como &uacute;nicos due&ntilde;os de la verdad absoluta, porque funestos ejemplos hay en la historia como para saber que hasta los m&aacute;s inteligentes se equivocan, voy a referirme en este escrito a un hombre que, al margen de sus ideas pol&iacute;ticas, ante los disparates cotidianos que a los dem&aacute;s nos aturden y sorprenden, dec&iacute;a siempre <em>su verdad</em> <em>a cara descubierta</em>, y proclamaba que, en democracia, cada persona tiene el leg&iacute;timo derecho a disponer libremente de sus adhesiones pol&iacute;ticas. &lsquo;El K&iacute;kere&rsquo; me reafirm&oacute; en la idea de que la bondad, la inteligencia y la honradez no son patrimonio exclusivo de la derecha o de la izquierda; que a los hombres y mujeres no los hacen buenos o malos los partidos pol&iacute;ticos; y que la bondad y la maldad nada tienen que ver con ese tipo de adscripciones, por mucho que algunos pretendan apoderarse del bien y arrojar el mal al rostro de los otros. En Manolo, tras el orgullo de ser garafiano, se escond&iacute;a <em>un ciudadano del mundo </em>con la honradez de decir las cosas como realmente son y no como pol&iacute;ticamente interesaba que fueran.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquel ni&ntilde;o que, con cayado y alpargatas, cuidaba cabras por las veredas sinuosas de Garaf&iacute;a, al tiempo que miraba las gaviotas en el mar de La Fajana y so&ntilde;aba con recorrer mundo para ganarse el pan. <em>Como buen navegante supo aprovechar el viento, supo leer el mar, y siempre estuvo preparado para lo peor.</em> Hasta hace pocos d&iacute;as se sentaba con nosotros, y se mostraba como una persona l&uacute;cida y reflexiva, al tiempo que una luz juvenil iluminaba su rostro y le sal&iacute;a por los ojos al recordar parte de una historia con un argumento de novela, que nos permit&iacute;a asumir con admiraci&oacute;n su grandeza, aunque, para ello, nos hubiesen bastado la actitud servicial y la humildad que ten&iacute;a para ganarse nuestro afecto.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a momentos en los que &lsquo;El K&iacute;kere&rsquo; hac&iacute;a saltar por los aires el fr&iacute;o an&aacute;lisis de una situaci&oacute;n que algunos pens&aacute;bamos que, para entenderla, necesitaba de un esfuerzo intelectual que no siempre est&aacute;bamos dispuestos a hacer. Sin embargo, a &eacute;l le bastaba recurrir al ingenio y, con una imparcialidad serena de juicio, recordarnos en verso alguna que otra f&aacute;bula de Samaniego o de Iriarte, para mostrarnos en &ldquo;la moraleja&rdquo; final donde estaba el problema o su posible soluci&oacute;n. Es posible que al amigo Manuel, aquellos que tienen la man&iacute;a de ponerse orejeras y mirar s&oacute;lo al frente, no le perdonen algunas cosas. Entre ellas, el haber puesto en sus o&iacute;dos, compartieran o no sus ideas pol&iacute;ticas, la continua denuncia. Sobre todo, cuando se trataba de temas de su tierra: la Garaf&iacute;a profunda, siempre olvidada. Por eso, aun teniendo amigos de todos los partidos, en ocasiones sacaba a relucir el esp&iacute;ritu de Baltasar Mart&iacute;n y con &eacute;l en su memoria, -dec&iacute;a- refiri&eacute;ndose a los pol&iacute;ticos de visi&oacute;n estrecha, encogida y miope, que <em>algunos no encontrar&iacute;an la manera de limpiar las llagas de su mala conciencia, por no haber tenido en cuenta, como deb&iacute;an, el norte de la Isla y en especial a su pueblo natal</em>, el de los barrancos profundos y caser&iacute;os pintorescos: Franceses, El Tablado, Don Pedro, El Mudo, Juan Adalid, Llano Negro, Buracas, Las Tricias, El Castillo, San Antonio, Santo Domingo&hellip; Rincones de un paisaje que en sus recuerdos eran siempre entra&ntilde;ables. Sus reivindicaciones sobre Garaf&iacute;a fueron siempre una muestra tenaz de amor y fiel entrega.
    </p><p class="article-text">
        Dicen que &ldquo;k&iacute;kere&rdquo; es un guanchismo que equivale a gallo pele&oacute;n. Es verdad que, en ocasiones, cuando se molestaba por algo serio que le afectara, Manolo ni se mord&iacute;a la lengua, ni escond&iacute;a las verg&uuml;enzas ajenas&hellip; Se convert&iacute;a, entonces, en un moscard&oacute;n poco halagador, incapaz de tolerar la injusticia disfrazada. En esos raros momentos, mi alma se rebelaba en su defensa. Cuando por &uacute;ltima vez subi&oacute; al hospital, nos miramos y no nos despedimos porque ten&iacute;amos la esperanza de que como navegante que hab&iacute;a sido tuviera <em>buen viento y buena mar, </em>que en la jerga marinera era un deseo de buena suerte: <em>vientos favorables y mar de popa. </em>Ahora debemos caminar al final del muelle y brindar, bebiendo la mitad del vaso y vertiendo la otra mitad al mar por el amigo fallecido.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, se me ensancha el coraz&oacute;n al escribir este relato, que no deja de ser un acto de gratitud y justicia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Julio Marante</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/manolo-quiquere_129_11721019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Oct 2024 20:09:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Manolo ‘El Kíkere’]]></media:title>
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      <title><![CDATA[¡Oh capitán, mi capitán!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/oh-capitan-capitan_129_11310148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f41f120c-d366-437a-a7b1-437e66f8fd43_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Oh capitán, mi capitán!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Querido Luis, tu ejemplo es la herencia que dejaste a tus alumnos y que hoy dejas a tus amigos… Una herencia que recibimos, junto al recuerdo de tertulias imborrables en las que tu saber halló eco</p></div><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a Garc&iacute;a M&aacute;rquez<strong>, </strong><em>recordar es f&aacute;cil para los que tenemos memoria y olvidar es muy dif&iacute;cil para los que tenemos coraz&oacute;n</em><strong>. </strong>Cuando el amigo Luis Mart&iacute;n cambi&oacute; el perfil de su tel&eacute;fono m&oacute;vil me mostr&oacute; orgulloso la fotograf&iacute;a de un velero con la que le hab&iacute;a obsequiado uno de sus nietos. <em>&iexcl;Oh capit&aacute;n, mi capit&aacute;n! </em>Exclam&eacute; en medio de nuestra tertulia, haciendo alusi&oacute;n, de forma inconsciente, al poema de Walt Whitman, homenaje a Abraham Lincoln, presidente de Estados Unidos, despu&eacute;s de su asesinato en 1865. La letra habla de un capit&aacute;n que ha muerto y ha dejado hu&eacute;rfana a su tripulaci&oacute;n. La muerte de nuestro amigo Luis Jes&uacute;s Mart&iacute;n Herrera nos ha dejado, a los que fuimos testigos de su existencia y trabajo, algo desamparados&hellip; En mi caso, que como a veces &eacute;l dec&iacute;a, se me juntan las palabras a racimos, hoy esas palabras callan, como si el dolor las hubiese adormecido o fueran silenciadas por el llanto. Tal vez por eso, recurro al t&iacute;tulo, a la frase de Whitman con la que, de paso, recuerdo la historia de <em>El Club de los poetas muertos</em>, la pel&iacute;cula de John Keating, protagonizada por Robin Williams, que nos ense&ntilde;&oacute; a todos<em> a no conformarnos con lo ordinario. </em>El film nos muestra a grupo de alumnos que descubre la importancia de perseguir los sue&ntilde;os gracias a un profesor <em>(&iexcl;Oh capit&aacute;n, mi capit&aacute;n!), </em>que despierta sus mentes con m&eacute;todos poco convencionales. El amigo Luis, como &eacute;l dec&iacute;a, no fue profesor&hellip; fue maestro. Y como maestro siempre tuvo la certidumbre de estar presente en el vivir de otros, alumnos y familiares de la Escuela Hogar de Mirca con los que mantuvo siempre erguida la esperanza de los sue&ntilde;os. No lo hizo s&oacute;lo. Estaba con <em>&ldquo;Ma&ntilde;e&rdquo;, </em>su compa&ntilde;era, con la que cre&oacute; un proyecto de vida y que estos d&iacute;as, como tantos amigos y amigas, aunque ella en mayor medida, llora su ausencia. Maestros aqu&iacute; y all&aacute;, docentes que ve&iacute;an, en los alumnos, su imagen desdoblada. Un milagro que solo se da en la magia de ense&ntilde;ar.
    </p><p class="article-text">
        En la pel&iacute;cula citada, tambi&eacute;n en alg&uacute;n que otro libro, se atribuye el poema Carpe Diem a Whitman, aunque en realidad es mucho m&aacute;s antiguo, pertenece a Quinto Horacio Flaco y la traducci&oacute;n literal del lat&iacute;n es &ldquo;coge el d&iacute;a&rdquo;. Una exhortaci&oacute;n a aprovechar el presente, algo que Luis Mart&iacute;n sacaba a relucir en nuestras tertulias ante la constancia de la fugacidad del tiempo. De ah&iacute; la importancia de saber apreciar y vivir el momento. <em>No dejes que acabe el d&iacute;a sin haber crecido un poco m&aacute;s. / Sin haber sido un poco m&aacute;s feliz. / Sin haber alimentado tus sue&ntilde;os. / No te dejes vencer por el desaliento. / No permitas que nadie te quite el derecho de expresarte que casi es un deber. / No dejes nunca de so&ntilde;ar porque solo a trav&eacute;s de los sue&ntilde;os puede ser libre el hombre. / No te resignes&hellip; No traiciones tus creencias. / Aprende de quienes pueden ense&ntilde;arte y no permitas que la vida te pase por encima.</em>
    </p><p class="article-text">
        Querido Luis, tu ejemplo es la herencia que dejaste a tus alumnos y que hoy dejas a tus amigos&hellip; Una herencia que recibimos, junto al recuerdo de tertulias imborrables en las que tu saber hall&oacute; eco. Sabemos que tu trayectoria como docente fue reconocida por la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n del Gobierno de nuestra Comunidad. L&oacute;gico. En ese mundo de la educaci&oacute;n, nos consta que siempre tomaste decisiones basadas en el sentido com&uacute;n y, aunque te dolieran algunas cosas, dejabas a un lado los impulsos emocionales y con los ojos poblados de preguntas siempre hablabas desde el coraz&oacute;n. Prudencia y sabidur&iacute;a que llevar&iacute;as tambi&eacute;n a la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Para aquellos que creemos en el di&aacute;logo y en el respeto a los dem&aacute;s como norma de vida&hellip; Para quienes creemos que no hay otra pol&iacute;tica que la que surge de los valores c&iacute;vicos y que, con una fuerte carga &eacute;tica nos preocupamos por los deseos e intereses comunes, tus actuaciones como servidor p&uacute;blico fueron ejemplares. Como concejal del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma y como consejero del Cabildo Insular de La Palma, tu labor es gratamente recordada, y para aquellos que no compartimos el manique&iacute;smo feroz de buenos y de malos, casi siempre contrarios a las ideas de una democracia plural, tu paso por la vida p&uacute;blica fue una corriente de aire fresco, alejado de la ambici&oacute;n del poco o mucho poder y realizando un servicio honesto, incluso por encima de ideas y dogmas partidistas.
    </p><p class="article-text">
        Una vez me contaste que tu padre te hab&iacute;a demostrado que la pol&iacute;tica es la consecuencia de un proceso educativo en la b&uacute;squeda de acuerdos. Siendo funcionario del Cabildo tuvo que redactar el acta de una sesi&oacute;n, y al ver que no se empleaba en hacerlo, le preguntaste por ella, y te la mostr&oacute;&hellip; p&aacute;gina en blanco con s&oacute;lo dos frases: <em>-Discusiones: muchas&hellip; -Conclusiones: ninguna. </em>Aprendiste c&oacute;mo era la pol&iacute;tica en esta Isla nuestra que, como alguien dijo: <em>tiene una hermosa piel, pero muy pocas tripas&hellip; </em>Luis, con tu manera de actuar nos demostraste que un intercambio de pareceres no tiene por qu&eacute; acabar en discusi&oacute;n; qu&eacute; las cosas no siempre son blancas o negras, sino que suelen estar llenas de matices;<em> para llegar a un buen acuerdo </em>-afirmabas-<em> es bueno conocer las reflexiones e inquietudes de los dem&aacute;s antes de llegar a un juego dialectico desafortunado y poco constructivo.</em>
    </p><p class="article-text">
        Gracias por tus consejos y por esa anchura de miras y de esp&iacute;ritu. Me consta que una angustia subconsciente golpea desde las sombras a tu familia y amigos. Para &ldquo;Ma&ntilde;e&rdquo;, tus hijos y nietos, no ser&aacute; un camino de rosas tu ausencia&hellip;, en cuanto a nosotros, tus amigos, en el acontecer vital de nuestras tertulias, entre copa y copa, te recordaremos a sabiendas de que sin ti, ser&aacute; un poco m&aacute;s torpe la asamblea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/oh-capitan-capitan_129_11310148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Apr 2024 16:55:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Oh capitán, mi capitán!]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[En recuerdo de Carlos Fernández Felipe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/recuerdo-carlos-fernandez-felipe_129_10808849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3af8ea29-86bf-4c60-a14d-07b42be82ccb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En recuerdo de Carlos Fernández Felipe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">IN MEMORIAM - Don Carlos Mario Fernández Felipe fue una figura sobresaliente de nuestro pueblo que nos permite presumir de una tierra en la que, a veces, nacen personas de gran competencia, con una fuerza de atracción digna de elogio, y con un alto grado de espíritu público y de generosidad</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Carlos Fernández Felipe (i) en un acto institucional junto a otras autoridades. Foto: ARCHIVO JOSÉ AYUT"
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                Carlos Fernández Felipe (i) en un acto institucional junto a otras autoridades. Foto: ARCHIVO JOSÉ AYUT                            </span>
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        Aunque me parece positivo el hecho de que hoy, en una sociedad democr&aacute;tica, no haya necesidad de contar con l&iacute;deres de poderes extraordinarios, en Bre&ntilde;a Baja no ha de resultar indiferente el adi&oacute;s a uno de sus hijos carism&aacute;ticos. La muerte de don Carlos Mario Fern&aacute;ndez Felipe, una figura sobresaliente de nuestro pueblo que nos permite presumir de una tierra en la que, a veces, nacen personas de gran competencia, con una fuerza de atracci&oacute;n digna de elogio, y con un alto grado de esp&iacute;ritu p&uacute;blico y de generosidad.
    </p><p class="article-text">
        Nacido en Las Ledas, Carlos Fern&aacute;ndez ejerci&oacute; el Magisterio en los colegios de Aguatavar, en Tijarafe, Las Caletas, en Fuencaliente, y en los colegios de 'Bre&ntilde;as' y de Miranda, en Bre&ntilde;a Alta. De joven form&oacute; parte del coro parroquial y del grupo de teatro de Bre&ntilde;a Baja, siendo agente impulsor de muchas actividades, especialmente la del Club de Luchas 'Bre&ntilde;as'. Entre las grandes experiencias vividas por Carlos Fern&aacute;ndez Felipe podr&iacute;amos destacar las de presidente del Teleclub Comarcal de Las Ledas, pues durante su gesti&oacute;n se construy&oacute; el edificio social. Posteriormente, reconociendo su labor, es nombrado responsable de todos los teleclubes existentes en la Isla. En 1974, como presidente de la Federaci&oacute;n Insular de Lucha Canaria, marc&oacute; las directrices del futuro de este deporte, apoyando sobremanera 'la lucha de base'. Siempre se le consider&oacute; como uno de los mejores mandatarios de este deporte en la Isla de La Palma.
    </p><p class="article-text">
        En 1977, Fern&aacute;ndez Felipe fue designado vicepresidente del Cabildo y del Patronato Insular de Turismo, as&iacute; como de la Mancomunidad Interinsular de Cabildos. Su militancia en el Partido Socialista le lleva a cargos de responsabilidad. Durante alg&uacute;n tiempo fue responsable de Pol&iacute;tica Institucional y, en 1985, es designado delegado del Gobierno en la Isla (hoy director insular de la Administraci&oacute;n del Estado), cargo que ejercer&iacute;a durante once a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En julio de 1997, con motivo del Cincuenta Aniversario del otorgamiento a Bre&ntilde;a Baja del T&iacute;tulo de Villa, el Ayuntamiento en Pleno le concedi&oacute; la medalla de 'Miembro Honorario de la Corporaci&oacute;n' por entender que don Carlos Mario Fern&aacute;ndez Felipe <em>ha sido y es un bre&ntilde;usco de pura cepa, con el que se puede hablar de muchos temas para mejorar nuestro convivir cotidiano y la supervivencia del esp&iacute;ritu de nuestro pueblo. Hombre servicial, cort&eacute;s, atento y considerado, amante de su pueblo natal y conocedor de sus muchas actividades, pues si cultura y deporte no le son desconocidas, tampoco lo son aquellas que le ligan a la tierra: agricultor, ganadero, tabaquero y viticultor.</em> En todas ellas, el amigo Carlos nos demostr&oacute; la importancia de un comportamiento personal &iacute;ntegro a la hora de llevar a cabo cualquier empresa colectiva, ya fueran <em>tareas delicadas </em>como la Educaci&oacute;n; la cooperaci&oacute;n con los ciudadanos desde Instituciones p&uacute;blicas; o en pol&iacute;tica, donde siempre fue partidario de un di&aacute;logo racional y democr&aacute;tico. All&iacute; donde estuvo siempre supo medir la temperatura emocional de los hechos. Nunca fue embaucador, ni demagogo.
    </p><p class="article-text">
        Gracias Carlos. Conocerte fue una suerte. Tratarte, un privilegio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Julio M. Marante D&iacute;az es cronista oficial de la Villa de Bre&ntilde;a Baja&nbsp;</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/recuerdo-carlos-fernandez-felipe_129_10808849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jan 2024 19:31:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En recuerdo de Carlos Fernández Felipe]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[¿Reparto de poder o de tareas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/reparto-tareas_129_10235449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5a12940-1710-4a24-b9f0-cb73c43b44be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Reparto de poder o de tareas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN -  La oferta de diálogo cuando no se pierde la cabeza con vetos y líneas rojas, allana el camino, madura las alianzas, y asegura mayorías estables y coherentes, siempre que se piense menos en el reparto de poder y más en el reparto de tareas</p></div><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a para las elecciones locales y auton&oacute;micas del 28 de mayo entra en su recta final y, seg&uacute;n todos los indicios, en La Palma y en Canarias las distancias se estrechan, y apuntan a que los gobiernos monocolores, merced a mayor&iacute;as absolutas, se dar&aacute;n en pocos sitios. De ah&iacute;, que las &uacute;ltimas encuestas y sondeos anticipen la incertidumbre de futuros pactos electorales, acuerdos a &ldquo;negociar&rdquo; por partidos y candidatos que tendr&aacute;n que aprobar, dentro del juego democr&aacute;tico, la asignatura del consenso y de la cesi&oacute;n mutua. Esa que nos lleva a la convergencia de ideas y proyectos, reconociendo que, por costumbre, los pol&iacute;ticos suelen responder de distinta manera ante los problemas, aunque en arco ideol&oacute;gico siempre hay grados de entendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en una tierra castigada por la doble insularidad, en la que ha calado hondo un sentimiento de decadencia frente a otras islas del archipi&eacute;lago, y que, despu&eacute;s de los estragos causados por la erupci&oacute;n del &uacute;ltimo volc&aacute;n, necesita la firme voluntad de alcanzar un gran pacto econ&oacute;mico y social para recuperar el futuro. Y esto es algo, que no se logra sin cambios en la manera de pensar y de actuar de la clase pol&iacute;tica, que suele seguir el pentagrama marcado por las diferencias y divisiones conceptuales de los partidos. Se necesitan l&iacute;deres que antepongan el servicio a los dem&aacute;s al propio ego; que tengan cierta flexibilidad para adaptarse a las nuevas circunstancias, con resiliencia (&iexcl;c&oacute;mo me gusta esta palabra!), y mucha energ&iacute;a para buscar el progreso, que consiste, lisa y llanamente, en hacer que las cosas mejoren. El tema de la vivienda, por ejemplo, es un desaf&iacute;o; en sanidad, acabar con las listas de espera es otro reto; en educaci&oacute;n estamos necesitados de propuestas racionales; tambi&eacute;n resulta crucial potenciar los servicios p&uacute;blicos y aliviar de coches nuestras calles; impulsar el comercio y mejorar la vida de los m&aacute;s vulnerables. Despu&eacute;s del 28 de mayo, a los pol&iacute;ticos les est&aacute; prohibido distraerse de lo urgente, sin pasarse de frenada porque hay problemas que siempre se escurren. Por eso, en la pol&iacute;tica local, cercana, no hace falta chillar fuerte, sino hacer propuestas y confrontar ideas con mensajes sencillos y claros, sobre todo claros. De ah&iacute;, la preocupaci&oacute;n casi obsesiva de los candidatos para buscar la sonrisa aprobatoria en forma de voto de los ciudadanos que, nos guste o no, tienen la oportunidad de transformar la sociedad y, me atrever&iacute;a a decir que hasta el curso de la historia.
    </p><p class="article-text">
        En estas elecciones, son muy escasos los l&iacute;deres que van de sobrados, y ni aquellos que centran el contenido de sus mensajes en una gesti&oacute;n bien hecha tienen el panorama claro. No es de extra&ntilde;ar que, unos y otros, guarden la euforia para el d&iacute;a despu&eacute;s del paso por las urnas. Hasta entonces, como dir&iacute;amos en el argot deportivo, hay partido. Cuando las fuerzas est&aacute;n igualadas y la consulta podr&iacute;a decidirse por un pu&ntilde;ado de votos, la campa&ntilde;a queda opacada por el protagonismo de la jornada electoral. Por eso, los aspirantes, en un alarde de pedagog&iacute;a, buscan movilizar a los m&aacute;s indecisos, sobre todo el voto de los j&oacute;venes que tantas veces se han inclinado por la abstenci&oacute;n, a&uacute;n a sabiendas de que muchos de ellos no terminar&aacute;n de deshojar la margarita hasta el mismo domingo.
    </p><p class="article-text">
        En palabras de algunos polit&oacute;logos, que de esto saben m&aacute;s que yo, &ldquo;un pol&iacute;tico aut&eacute;ntico es aquel candidato que sabemos lo que piensa y no teme decirlo en voz alta; habla desde la convenci&oacute;n y no cambia de opini&oacute;n por conseguir votos; es honesto y act&uacute;a igual en p&uacute;blico que en privado&rdquo;. Pero cuando como parece ser el caso, los problemas de una fragmentaci&oacute;n electoral no dan claros ganadores, el inter&eacute;s general no puede reposar sobre la base de una confianza minoritaria. Los partidos han de ser proclives al acuerdo, integrando, desde el respeto y con buena praxis, planteamientos discrepantes, ya que es la &uacute;nica manera de afrontar los grandes retos que tenemos por delante. En ocasiones las situaciones cr&iacute;ticas generan oportunidades. La oferta de di&aacute;logo cuando no se pierde la cabeza con vetos y l&iacute;neas rojas, allana el camino, madura las alianzas, y asegura mayor&iacute;as estables y coherentes, siempre que se piense menos en el reparto de poder y m&aacute;s en el reparto de tareas. L&aacute;stima que cuando sucede lo primero, aparecen los fantasmas que separan, en lugar de las causas que deben unir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/reparto-tareas_129_10235449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 May 2023 20:19:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Reparto de poder o de tareas?]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Medallas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/medallas_129_9784041.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0e1ffd8-ed8a-44de-b284-31721a30f521_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Medallas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - En resumen, creo que nuestro ayuntamiento acierta al otorgar estas medallas, porque como ha dicho el concejal de Patrimonio, Manuel Garrido “ambas instituciones (La Investigadora y Tajadre) son ampliamente reconocidas y valoradas por los vecinos y vecinas de Santa Cruz de la Palma” </p></div><p class="article-text">
        Hace un par de a&ntilde;os, en el marco de las jornadas culturales celebradas con motivo del 135 Aniversario de la Sociedad La Investigadora (1885-2020), siendo presidente de la citada instituci&oacute;n don Rafael Garc&iacute;a Becerra, y de acuerdo con su Reglamento de Honores, que le permite distinguir a personas y grupos que han sobresalido en su labor, y que por su conducta, ejecutoria y aportaciones hechas a nuestra sociedad merecen el reconocimiento p&uacute;blico de la ciudadan&iacute;a, se honr&oacute; a la agrupaci&oacute;n musical TAJADRE por su labor durante cincuenta a&ntilde;os.&nbsp;Cuando hace unos d&iacute;as el Ayuntamiento capitalino acord&oacute; conceder la medalla de la Muy Noble y Leal Ciudad de Santa Cruz de La Palma a ambas instituciones emblem&aacute;ticas de la capital de la Isla, la Sociedad La Investigadora (Casino) y la Agrupaci&oacute;n Folcl&oacute;rica TAJADRE, creo que cuantos han estados relacionados con la m&uacute;sica, la tradici&oacute;n, el folklore y otras expresiones relacionadas con el mundo de la cultura saltaron de gozo al conocer la noticia. De hecho, los valores a los que se aluden en el acuerdo de la corporaci&oacute;n municipal son <em>&ldquo;la contribuci&oacute;n, difusi&oacute;n y conservaci&oacute;n del acervo cultural palmero, as&iacute; como su papel como entidades embajadoras de nuestras se&ntilde;as de identidad, as&iacute; como su labor de difusi&oacute;n y proyecci&oacute;n de la cultura y el arte desde sus diferentes &aacute;mbitos&rdquo;.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo que en aquel acto del 135 Aniversario pronunci&eacute; unas palabras referidas a &lsquo;La Investigadora&rsquo;: <em>&ldquo;En el crep&uacute;sculo de su memoria, esta vetusta sociedad mitifica a los muertos y a los vivos que han tenido y tienen que ver con sus obras, su historia y su grandeza. Si damos la vuelta atr&aacute;s en el reloj del tiempo hallaremos en estos salones las huellas de nuestras vidas y resucitaremos una actividad l&uacute;dico-cultural irrepetible en la ciudad de nuestros padres y abuelos&rdquo;. </em>Tal vez por eso, al enterarme de la concesi&oacute;n de estas medallas, tuve ganas de abrir el port&oacute;n grande de los recuerdos y recuperar el esp&iacute;ritu rom&aacute;ntico y generoso, idealista y luchador de otra &eacute;poca, porque la sociedad &lsquo;La Investigadora&rsquo; y la agrupaci&oacute;n TAJADRE forman parte de la historia de la ciudad y de sus sue&ntilde;os&hellip; Proyectos y anhelos envueltos en ra&iacute;ces de tradici&oacute;n, en canciones de ayer y de siempre, que han sido y son la expresi&oacute;n de este pueblo. Repito, como aquel d&iacute;a, el axioma cervantino &ldquo;al bien hacer jam&aacute;s le falta premio&rdquo;. De ah&iacute;, que estos reconocimientos prestigien tanto a quien los otorga como a aquellos que los reciben. A TAJADRE le llega esta recompensa despu&eacute;s de una admirable permanencia de cinco d&eacute;cadas en los escenarios, tiempo suficiente para darnos cuenta de su aut&eacute;ntica envergadura, de la tarea realizada y la repercusi&oacute;n alcanzada. TAJADRE ha sido un torrente incontenible de afanes creadores&hellip; Su incansable voluntad y esp&iacute;ritu de superaci&oacute;n y su energ&iacute;a para continuar en la tarea emprendida hasta alcanzar la excelencia son un ejemplo poderoso de perseverancia, un modelo claro de vocaci&oacute;n y compromiso art&iacute;stico con una comunidad particular y concreta como la de Santa Cruz de La Palma y, de paso, con la de la Isla y la del Archipi&eacute;lago. Su popularidad tal vez se deba a que los temas musicales de su repertorio, canciones de las dos orillas o sus villancicos navide&ntilde;os est&aacute;n envueltos en ra&iacute;ces de una tradici&oacute;n que forma parte de nuestra gente, y sus grabaciones y discos est&aacute;n marcados por una cadencia tan sublime como el paisaje que le vio nacer.&nbsp;Precisamente, la noticia de esta distinci&oacute;n ha llegado al grupo mientras preparaba su recital navide&ntilde;o del pr&oacute;ximo 17 de diciembre, que tendr&aacute; lugar en la Plaza de Espa&ntilde;a. Un rinc&oacute;n al que Tajadre vuelve, una vez pasada la pandemia, despu&eacute;s de celebrar las dos anteriores ediciones en el patio conventual de San Francisco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En resumen, creo que nuestro ayuntamiento acierta al otorgar estas medallas, porque como ha dicho el concejal de Patrimonio, Manuel Garrido <em>&ldquo;ambas instituciones </em>(La Investigadora y Tajadre)<em> son ampliamente reconocidas y valoradas por los vecinos y vecinas de Santa Cruz de la Palma&rdquo;. &nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Finalizar&eacute; este art&iacute;culo con las mismas palabras con las que cerr&eacute; mi alocuci&oacute;n aquel d&iacute;a en el Casino: <em>Detr&aacute;s de los goznes gastados de las puertas de la sociedad &ldquo;La Investigadora&rdquo; crece y crece la cultura, navega el pensamiento y las figuras que lo ilustran&hellip; Y, en este marco, dicha Sociedad y Tajadre forman parte de la historia viva de nuestra ciudad.&nbsp;</em>He vivido con ambas instituciones momentos de admiraci&oacute;n y de pujanza, pero ni a <em>La Investigadora </em>ni a <em>Tajadre </em>les ha sido f&aacute;cil sostener la antorcha y, en su relevo generacional, seguir la luz y conservar para la cultura el brillo de su llama.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/medallas_129_9784041.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Dec 2022 09:23:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Medallas]]></media:title>
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      <title><![CDATA[En un encuentro con la fatalidad, Paquito ganó el cielo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/encuentro-fatalidad-paquito-gano-cielo_129_9272297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f70a723-7ad8-4528-9296-d7ab59d27d7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En un encuentro con la fatalidad, Paquito ganó el cielo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Como hiciera en el fútbol con el Mensajero, en nuestra diminuta pero entrañable sociedad, Francisco Silva dio todo lo que tenía que dar y más. Nos dio su corazón. Y, hasta que se sintió herido por este cruel zarpazo, mientras se apagaba lentamente su luz y respiraba la presencia de una noche cercana y eterna, estoy seguro que tuvo presente a La Palma y a los palmeros con los que convivió tantos años</p></div><p class="article-text">
        &iexcl;Goool! &iexcl;Gol de Paquito! Hace muy poco tiempo en un encuentro de jugadores veteranos del CD. Mensajero, que tuvo lugar con motivo de la celebraci&oacute;n de su Centenario, Francisco Silva Vega (Paquito) nos regal&oacute; su &uacute;ltimo gol, y nos record&oacute; viejos tiempos: <em>gan&oacute; por velocidad el espacio detr&aacute;s de la defensa, se plant&oacute; ante el portero y, como siempre, eligi&oacute; el sitio adecuado para enviar el bal&oacute;n a la red</em>. En aquel momento, nada ni nadie presagiaba su final. Ni &eacute;l mismo sab&iacute;a del mal silente que llevaba en las entra&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Durante diez a&ntilde;os, Paquito creci&oacute; con el equipo del Barranco de Dolores y, en ellos, gracias a su velocidad, pundonor, regularidad en el juego y goles, sobre todo goles, pudo presumir de meterse a la afici&oacute;n en el bolsillo. Adem&aacute;s, muchos de sus goles fueron decisivos, pongamos como ejemplo el que abri&oacute; el marcador frente a la UD. G&aacute;ldar en 1992, que contribuy&oacute; al primer ascenso de los rojinegros a Segunda Divisi&oacute;n B. Paquito fue siempre un jugador intuitivo y clarividente, hombre clave ante la porter&iacute;a rival, y un referente, un ejemplo para su equipo. Se enamor&oacute; en La Palma y de La Palma, y echo ra&iacute;ces en ella.&nbsp;Alguna vez le coment&eacute;: <em>Paco, el Silva tuyo es el mismo que el de David Silva &ldquo;el Mago de Arguinegu&iacute;n&rdquo; que, en una ocasi&oacute;n dio a entender que una ascendiente suya era de los Silva de Villa de Mazo.</em> Al cont&eacute;stame negativamente, le apunt&eacute;: <em>Chico, pues pareces palmero. Yo dir&iacute;a que m&aacute;s palmero que algunos que presumen de haber nacido aqu&iacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Como hiciera en el f&uacute;tbol con el Mensajero, en nuestra diminuta pero entra&ntilde;able sociedad, Francisco Silva dio todo lo que ten&iacute;a que dar y m&aacute;s. Nos dio su coraz&oacute;n. Y, hasta que se sinti&oacute; herido por este cruel zarpazo, mientras se apagaba lentamente su luz y respiraba la presencia de una noche cercana y eterna, estoy seguro que tuvo presente a La Palma y a los palmeros con los que convivi&oacute; tantos a&ntilde;os. Todos sentimos pena porque, Paquito, hab&iacute;a pagado una parte importante de sus cuotas para llegar a la vejez so&ntilde;ada, y se nos qued&oacute; en el camino. Pero, as&iacute; y todo, podemos decir que cumpli&oacute; con creces su compromiso con la vida.
    </p><p class="article-text">
        El deseo de ser &uacute;til al deporte y a la sociedad, le llev&oacute; a mostrarnos sus aptitudes deportivas, y sus no menos valiosas cualidades humanas. Noble y generoso, sencillo en su af&aacute;n de ayudar, devoto de ese mundo espiritual que te hace ver a Cristo en los dem&aacute;s&hellip; Si hay que trabajar para ganar el cielo, creo que Paquito se lo gan&oacute; a pulso. Profesionalmente tuvo una historia funcionarial, como casi todas, llena de &oacute;rdenes, secretos, informes e instancias, pero la supo vivir de forma honesta, con la sonrisa de un empleado afable, atento y servicial, y no con la oscura seriedad del empleado p&uacute;blico que cree estar por encima de la gente a la que debe servir. Su bonhom&iacute;a se reflejaba en esa tendencia a procurar, de manera altruista, el bien de las personas. Fiel a Francisco de As&iacute;s, su santo, los valores c&iacute;vicos y religiosos tuvieron en &eacute;l una fuerte carga &eacute;tica y una preocupaci&oacute;n incansable. Era de los que colaboraban a campo abierto con la comunidad parroquial: con sus cofrad&iacute;as y hermandades, con los proyectos de C&aacute;ritas o Manos Unidas, en la mejora del templo y en la Catequesis&hellip; Siempre estuvo a la altura de su fe, de su imperativo espiritual. Si no oy&oacute; directamente la voz de Dios, al menos escuch&oacute; su eco.
    </p><p class="article-text">
        Francisco Silva Vega pod&iacute;a presumir de que le llamaran PACO. Un acr&oacute;nimo de <em>Pater Comunitatis</em>. Por eso, se dice que &uacute;nicamente aquellos que tienen como Santo Patr&oacute;n al fundador de la Orden Franciscana, pueden llamarse as&iacute;. Estando pr&oacute;xima su muerte, Francisco de As&iacute;s tranquiliz&oacute; a los suyos con esta frase:<em> Es muriendo como se resucita a la Vida Eterna. </em>Conociendo las creencias de Paquito, nuestro dolor es fuerte y sereno al mismo tiempo, amargo y dulce&hellip;<em> Est&aacute; con el Alt&iacute;simo -</em>me dicen. Pero ese amor filial con Dios, no es &oacute;bice para que a sus familiares, se les escapen las l&aacute;grimas, y el coraz&oacute;n de sus amigos deje un sitio grande a la tristeza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/encuentro-fatalidad-paquito-gano-cielo_129_9272297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Aug 2022 17:17:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En un encuentro con la fatalidad, Paquito ganó el cielo]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Palmero de adopción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/palmero-adopcion_129_8827539.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b10a023-8ddb-46c4-baaf-d9063892ac76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Palmero de adopción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Así, con estricto rigor, haré públicas las reflexiones que alientan mi opinión, común por cierto a la de muchos amigos que aprecian y estiman la labor de Miguel Ángel en el devenir de acontecimientos no siempre gratos. Una vida, la de Morcuende, dedicada al servicio público, entregada a la sociedad palmera con un compromiso que, en ocasiones, ha ido más allá del deber</p></div><p class="article-text">
        Pregunto si el nombre de Miguel &Aacute;ngel Morcuende significa algo para los palmeros. Si la respuesta es s&iacute;, &iquest;por qu&eacute; la extra&ntilde;eza de unos pocos ante la propuesta de su nombramiento como Hijo Adoptivo de la Isla? Aquellos que tenemos las ideas claras sobre el particular no hemos podido permanecer indiferentes a la noticia. Es m&aacute;s, quienes poseemos un elemental sentido c&iacute;vico de agradecimiento y somos poco aficionados a bander&iacute;as y seguidismos pol&iacute;ticos hallamos, sin orillar la verdad, suficientes razones para el otorgamiento de tal distinci&oacute;n. As&iacute;, con estricto rigor, har&eacute; p&uacute;blicas las reflexiones que alientan mi opini&oacute;n, com&uacute;n por cierto a la de muchos amigos que aprecian y estiman la labor de Miguel &Aacute;ngel en el devenir de acontecimientos no siempre gratos. Una vida, la de Morcuende, dedicada al servicio p&uacute;blico, entregada a la sociedad palmera con un compromiso que, en ocasiones, ha ido m&aacute;s all&aacute; del deber.
    </p><p class="article-text">
        Somos muchos los que nos alegramos de que nuestro Cabildo haya iniciado los tr&aacute;mites para declararle Hijo Adoptivo de La Palma. La propuesta aprobada por su Junta de Portavoces destaca su profesionalidad y dedicaci&oacute;n, as&iacute; como su calidad humana. Una labor que ha sido reconocida m&aacute;s all&aacute; de las fronteras de la Isla con motivo de la reciente erupci&oacute;n de Cumbre Vieja. En su condici&oacute;n de Director T&eacute;cnico del PEVOLCA (Plan Especial de Protecci&oacute;n frente a Riesgo Volc&aacute;nico de Canarias), Miguel &Aacute;ngel Morcuende, como buen jugador de ajedrez, nos demostr&oacute; su gran capacidad para analizar las diferentes situaciones sin perder la compostura. En esta &uacute;ltima misi&oacute;n antes de jubilarse supo transmitirnos la tranquilidad necesaria en momentos de tensa angustia para un n&uacute;mero importante de palmeros, que con cada &ldquo;bocanada&rdquo; del volc&aacute;n sent&iacute;an m&aacute;s hondo su dolor, sumidos como estaban en el des&aacute;nimo y la frustraci&oacute;n. Me pregunto cu&aacute;ntos acontecimientos pasan sin que se oiga el eco de la voz que hace falta. No resulta extra&ntilde;o que los medios de comunicaci&oacute;n halagaran el lenguaje personal, sencillo, directo, amistoso y a veces casi familiar de este hombre en medio de una crisis volc&aacute;nica de esta magnitud. De Miguel &Aacute;ngel Morcuende sali&oacute; siempre sin alarmismo la palabra exacta.
    </p><p class="article-text">
        Quienes me conocen saben que cuando escribo procuro ser ecu&aacute;nime, no se me dan los elogios gratuitos y tampoco me dejo llevar por mis inclinaciones, ya sean simpat&iacute;as o fobias. Mi relaci&oacute;n con Miguel &Aacute;ngel Morcuende no sobrepasa la comunicaci&oacute;n educada y el trato cordial entre ciudadanos, aunque habiendo sido director de la radio p&uacute;blica en la Isla durante veinticuatro a&ntilde;os, es l&oacute;gico que conozca su trayectoria profesional y pol&iacute;tica: Director General de Disciplina Urban&iacute;stica y Medioambiental del Gobierno de Canarias, Jefe del Servicio de la Unidad de Medio Ambiente y Emergencias del Cabildo de La Palma, Secretario General T&eacute;cnico de la Consejer&iacute;a de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, Concejal del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, Director Insular de la Administraci&oacute;n General del Estado&hellip; Sin embargo, para que el otorgamiento de este honor se justifique sobradamente, bastar&aacute; con decir que siendo Ingeniero T&eacute;cnico Forestal por la Universidad de Madrid vino a Canarias a trabajar en su medio natural. No debemos olvidar su labor en el Patronato del Parque de Garajonay en La Gomera ni su presencia en la lucha contra el fuego en distintos puntos del archipi&eacute;lago. Es un amante de nuestra tierra y ha sufrido por ella y con ella, pero en el caso de La Palma, todav&iacute;a m&aacute;s. Primero, porque no todo el mundo que pasa por esta Isla, se aposenta en ella y se hermana con sus montes, bosques de laurisilva y pinos; segundo, porque a lo largo de estos a&ntilde;os hemos podido comprobar que, sobre todo en los hechos dram&aacute;ticos de los incendios, entre el hombre (Morcuende) y ese espacio geogr&aacute;fico palmero se ha creado un sentimiento de pertenencia mutua, una vinculaci&oacute;n existencial. Se demuestra con ello la incidencia del paisaje en la personalidad de los hombres y mujeres que lo habitan: el papel y los est&iacute;mulos del entorno modelan nuestra manera de ser y de comportarnos.
    </p><p class="article-text">
        Miguel &Aacute;ngel Morcuende ha echado ra&iacute;ces en un &aacute;mbito espacial concreto. Naci&oacute; en Madrid, pero en La Palma ha formado parte de un proyecto colectivo de vida con talante propio y costumbres diferentes. <em>El hombre no es solo de donde nace, tambi&eacute;n lo es de donde pace&hellip; </em>Algo as&iacute; dice el refr&aacute;n. Y sucede que los sic&oacute;logos aseguran que es &ldquo;una incorporaci&oacute;n personalizada del paisaje&rdquo;. La naturaleza que nos rodea se mete en las entra&ntilde;as hasta el punto de modificar nuestra manera de ser, de sentir y de expresar. Es lo que le ha pasado a Miguel &Aacute;ngel. Ha sido tal el lazo vivencial que le ha vinculado a la naturaleza de la Isla que, al dejar en ella sus ra&iacute;ces, ha pasado a formar parte de la idiosincrasia del lugar y de sus gentes. Y, como La Palma es tan poca cosa en geograf&iacute;a, el p&aacute;lpito de su coraz&oacute;n le proh&iacute;be ignorar, sean paisanos o no, el valor de las personas que la habitan y la quieren. Miguel &Aacute;ngel Morcuende Hurtado no necesita m&aacute;s referencias que acrediten su identidad como PALMERO DE ADOPCI&Oacute;N.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Julio M. Marante</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/palmero-adopcion_129_8827539.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Mar 2022 20:59:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Palmero de adopción]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[COVID en La Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/covid-la-palma_129_7851487.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7d8a91a-4576-4a4f-a4e3-496da3e56769_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="COVID en La Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - La inmediata respuesta en momentos decisivos del director del Área de Salud de La Palma, Kilian Sánchez Sanjuán; los eficaces rastreos antes de que se generasen situaciones realmente comprometidas, y el seguimiento de la Red Centinela y Atención Primaria; el control hospitalario, tanto en planta como en UCI con Mercedes Coello al frente; y, un personal de vacunación, preparado, amable y comprensivo han formado parte de esa fuerza motriz que ha resultado vital para todos.</p></div><p class="article-text">
        Creo que la vacuna, como mecanismo inhibidor de la pandemia, ha permitido en muy poco tiempo que superemos los par&aacute;metros agresivos del virus, al cambiar nuestro estado de &aacute;nimo para volver a escribir. Al final tenemos la excusa perfecta para referirnos al Covid-19 y su incidencia en La Palma. Me han inyectado la primera dosis de Pfizer como a algunos compa&ntilde;eros de mi edad, mientras que otros han recibido la de AstraZeneca. Ninguno de ellos se ha mostrado reacio ante los comentarios irracionales surgidos sobre la vacuna. Desde el primer momento en nuestras tertulias ma&ntilde;aneras, nos hemos reafirmado en un compromiso colectivo con la salud.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que durante la pandemia como en otros momentos cruciales de nuestras vidas, los problemas universales, y este lo es, los hayamos visto desde el prisma cercano del sitio en que vivimos sin que nos resulte indiferente lo que sucede en otros lugares. &nbsp;De ah&iacute; que exprese nuestro parecer a modo de conclusi&oacute;n: &ldquo;&hellip;Si somos serios, salvo raras excepciones, el comportamiento de los palmeros ha sido bastante responsable ante el reto impuesto por una realidad frustrante, que nos ha sumido en angustia y desasosiego con unas altas dosis de incertidumbre. Los datos, sin embargo, corroboran que la actuaci&oacute;n de nuestros sanitarios ha sido ejemplar. La inmediata respuesta en momentos decisivos del director del &Aacute;rea de Salud de La Palma, Kilian S&aacute;nchez Sanju&aacute;n; los eficaces rastreos antes de que se generasen situaciones realmente comprometidas, y el seguimiento de la Red Centinela y Atenci&oacute;n Primaria empe&ntilde;ada activamente en cortar de ra&iacute;z posibles brotes&nbsp;y evitar contagios masivos; el control hospitalario, tanto en planta como en UCI con Mercedes Coello al frente; y, por &uacute;ltimo, un personal de vacunaci&oacute;n, preparado, amable y comprensivo han formado parte de esa fuerza motriz que ha resultado vital para todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, hombres y mujeres adiestrados, que en una irreprochable actitud de entrega, nos recuerdan a diario&nbsp;que llevamos tiempo jugando al escondite con un virus en permanente amenaza. Un virus que ha roto nuestros habituales marcos de relaci&oacute;n, y los ha reemplazado por esquemas de vida diferentes en extra&ntilde;os escenarios de convivencia. Sabemos con certeza que en La Palma, como en otros lugares, ese virus ha perjudicado al turismo, a la hosteler&iacute;a y al peque&ntilde;o comercio,&nbsp;elementos b&aacute;sicos de nuestra precaria econom&iacute;a, pero no es menos cierto que esta pandemia nos ha acercado un poco m&aacute;s al mundo cient&iacute;fico y al personal sanitario a los que hasta ahora no hab&iacute;amos valorado en su justa medida.
    </p><p class="article-text">
        Los hombres y mujeres de ciencia han formado una clase intelectual enajenada que siempre ha estado encerrada y alejada del com&uacute;n de los mortales. Sin embargo, esta pandemia nos &nbsp;ha acercado a sus estudios, a la eficacia de su trabajo, y a esa tarea investigadora que nos salva.&nbsp;La situaci&oacute;n an&oacute;mala que vivimos &nbsp;nos ha servido para reconocer que el tiempo y el dinero invertido en investigaci&oacute;n y en Sanidad no ha sido el suficiente y que hemos de tender un puente que vaya m&aacute;s all&aacute; del aplauso en los balcones que les ofrecimos durante el primer confinamiento.&nbsp;Tenemos que elevar nuestro nivel de compromiso y apoyar en sus reivindicaciones a cient&iacute;ficos y sanitarios. Creo que debemos proponernos como meta corregir las injusticias y desigualdades que afectan a recursos humanos que han sido claves en la lucha contra el virus, mejorando y consolidando sus condiciones laborales en&nbsp;hospitales, ambulatorios y centros de salud. Como potenciales pacientes, ese es un imperativo &eacute;tico que no debemos soslayar.
    </p><p class="article-text">
        Julio M. Marante
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/covid-la-palma_129_7851487.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Apr 2021 09:59:41 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un sueño por seguidillas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/sueno-seguidillas_1_6099085.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56d6bc5d-0f89-4f4f-8e24-636d91eabe96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un sueño por seguidillas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Me despiertan las salvas del Castillo, pero sé que no hay Bajada. Todo es una quimera, aunque los sueños no dejan de ser anhelos, aspiraciones, deseos.</p></div><p class="article-text">
        <em>Cuando amanece el d&iacute;a, en ofrenda de humildad</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>adornamos la ciudad con la gracia seductora</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>de quien ama a la Se&ntilde;ora y la espera de verdad.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El autor.</em>
    </p><p class="article-text">
        He vuelto a so&ntilde;ar con <em>La Bajada</em> en un mundo multicolor de fotograf&iacute;as e im&aacute;genes po&eacute;ticas envueltas en la ligera belleza del amor, la m&uacute;sica y la danza. Era un sue&ntilde;o, s&oacute;lo un sue&ntilde;o que encerraba recuerdos remotos de otros lustros fabulando con l<em>o que ten&iacute;a que ser y no ha sido.</em> Pero mientras dorm&iacute;a, les aseguro que disfrut&eacute; del santuario inmerso en la naturaleza, su silencio de rumores, su plaza y la fuente con el frescor de su chorro&hellip; y me dije que era <em>&nbsp;</em>d&iacute;a de<em> Bajada, </em>la primera etapa por los caminos de la tarde; un paisaje de verdes y de grises que se hunde barranco abajo. En unas horas el camino de El Planto se llenar&aacute; de incienso y la Virgen, un lustro m&aacute;s, ser&aacute; parte de una muchedumbre positiva y vital, ebria de amor y de paz. <em>En tu infinita bondad /</em> <em>dejando atr&aacute;s monte y pino,/</em> <em>en andas de baldaquino,</em>/ <em>te llevan a la ciudad. </em>En medio del sopor, casi <em>en duermevela</em>, creo que la Virgen baja&hellip; y, como reflejan las seguidillas, lo hace siempre por la misma ruta: <em>Dejamos el santuario, cual peregrinos, cual peregrinos, / llev&aacute;ndote a hombros por los caminos, / por los caminos, Madre, por los caminos. Te espera la ciudad, dulce embeleso, dulce embeleso./ Y atr&aacute;s queda el monte de faya y brezo, de faya y brezo./ De faya y brezo, Madre, de faya y brezo. </em>Las seguidillas de Tajadre se quedaron como mi sue&ntilde;o, esperando que, en un golpe de gracia plena, despertemos alg&uacute;n d&iacute;a sin pandemias en los declives del monte, por La Dehesa y El Planto, en un paisaje circundante con esencias de hogares y&nbsp;perfume de &nbsp;flores:<em> Por El Planto de aromas, dejando El R&iacute;o, &nbsp;dejando El R&iacute;o&hellip; La Encarnaci&oacute;n aguarda: albergue y sitio./ Albergue y sitio, Madre, albergue y sitio. </em>Extra&ntilde;o modo este de compensar tu ausencia, virgencita de Las Nieves con un sue&ntilde;o y una canci&oacute;n&hellip; pero si bien hay valores perdidos que no se recuperan nunca, la fiesta y el folklore son tradiciones que perduran en el tiempo. Y junto a ellos, la devoci&oacute;n a La Patrona, pues no sabemos de qu&eacute; extra&ntilde;o modo pervive en nosotros (palmeros y palmeras) desde los claros d&iacute;as&nbsp;de nuestra ni&ntilde;ez. Por eso, entre olores a incienso y fragancias de flores, sue&ntilde;o que la Virgen recibe con una sonrisa miles de plegarias, centenares de secretas confidencias, que son a nuestro paso c&aacute;nticos de vida y esperanza,<em> </em>mientras abajo se ve el mar, <em>inabarcable azul que no termina,</em> y la ciudad presume a los pies del risco, de una alianza de siglos con <em>su Se&ntilde;ora. </em>Porque en medio de todo esta Ella: el gran personaje, la aut&eacute;ntica protagonista de la fiesta:<em> Madre de tantos afanes / mitiga todos los males / de esta tierra palmera, / que hombres y mujeres riegan / con agua de manantiales.</em>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ha sido eso&hellip;? La bruma de mi sue&ntilde;o se torna luminosa, mientras sigue el sonsonete de las seguidillas, y en una ma&ntilde;ana rubia de sol, se oye la llamada &aacute;spera y atronadora del Castillo y la apacible respuesta de la Nave: <em>A la ma&ntilde;ana hermosa, ya de domingo, ya de domingo, / dialogar&aacute;n por Ti, Barco y Castillo. / Barco y Castillo, Madre, Barco y Castillo. </em>Bajo el halo que le confiri&oacute; el poeta A. Rodr&iacute;guez L&oacute;pez, el Di&aacute;logo entre La Nave y el Castillo nos conmueve. Resulta misteriosa la atracci&oacute;n que despierta. Y entre ambos s&iacute;mbolos&hellip; &iexcl;Qu&eacute; fuerza y qu&eacute; luz irradia la imagen de Nuestra Se&ntilde;ora! Nos infunde su amor y nos hace creer en el encanto de esta aparente soledad. Porque en este sue&ntilde;o m&iacute;o no hay gente, no hay vivas a la Virgen de las Nieves, ni aplausos&hellip; Caminas en silencio, calle Real abajo, y de pronto siento c&oacute;mo te miran ventanas y celos&iacute;as, y c&oacute;mo piedras y fachadas entonan un canto de bienvenida para exaltar tu llegada. &nbsp;Al fin salgo de este letargo&hellip; Me despiertan las salvas del Castillo, pero s&eacute; que no hay Bajada. Todo es una quimera, aunque los sue&ntilde;os no dejan de ser anhelos, aspiraciones, deseos, y por eso, los palmeros seguimos esperando tu venida: <em>Y la gente en la Plaza de Loa y flores, de Loa y flores, / agradece Se&ntilde;ora, tantos favores, tantos favores, Madre, tantos favores. </em>Hoy m&aacute;s que nunca, con Bajada o sin ella, recuerdo aquellos versos sencillos que escrib&iacute; al saberte entre nosotros, aportando la energ&iacute;a necesaria para orientar o descubrir nuevos caminos. <em>Eres Gloria,&nbsp;Gu&iacute;a y Faro&hellip; /</em> <em>Y hoy queda bajo el amparo /</em> <em>de tu mirada serena, /</em> <em>el pueblo que te venera,/</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Luz Divina, en cielo claro.</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/sueno-seguidillas_1_6099085.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2020 10:21:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un sueño por seguidillas]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Miguel, en el recuerdo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/miguel-recuerdo_132_6073887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Se nos ha ido Miguel Hernández Ventura, un hombre sin dobleces en su manera de pensar y de actuar, honesto en la palabra, generoso en sus obras y valiente en los hechos…</p></div><p class="article-text">
        Se nos ha ido Miguel Hern&aacute;ndez Ventura, un hombre sin dobleces en su manera de pensar y de actuar, honesto en la palabra, generoso en sus obras y valiente en los hechos&hellip; Era adem&aacute;s, tan sencillo y humilde en su comportamiento como espl&eacute;ndido a la hora de marcarse objetivos en lo profesional (prestigioso rehabilitador de espacios); en lo deportivo (encarando funciones diversas en el Tenisca de sus amores), sin desmayo&nbsp; y con entrega; y como mecenas cultural, al poner su prestigio personal al servicio de algunos proyectos tan importantes como la a&ntilde;orada <em>Opera en el Convento</em>, en la que nos consta se involucr&oacute; durante algunos a&ntilde;os, hasta el extremo de sus propios l&iacute;mites.
    </p><p class="article-text">
        Hay personas que, por su forma de ser, de hacer y de decir resultan indispensables para la salud colectiva. Son puntos de referencia que los dem&aacute;s necesitamos para sentirnos representados, para elevar nuestro esp&iacute;ritu y no hundirnos en la mediocridad. Por eso, a Miguel Hern&aacute;ndez Ventura le consideramos en vida como uno de los contrafuertes de nuestro deporte, porque, aunque exista una clara voluntad desmitificadora, no se puede destruir ni dinamitar la historia. La verdad existe y la realidad de sus logros con la Sociedad Deportiva Tenisca, de la que fue entrenador y presidente est&aacute;n escritos en los anales de la entidad merengue.
    </p><p class="article-text">
        En cierta ocasi&oacute;n me pidieron que opinara sobre la labor de Hern&aacute;ndez Ventura al frente de &ldquo;la peque&ntilde;a casa blanca&rdquo;, y recuerdo que contest&eacute;: &ldquo;&hellip;<em>para que una empresa, organizaci&oacute;n, o entidad deportiva tenga buena salud corporativa, debe tener al frente al mejor. Y el mejor es aquel que, por su volumen de neuronas, por criterio profesional, por autonom&iacute;a e independencia y por capacidad de trabajo saca adelante los asuntos complejos de manera eficiente y hasta brillante. No reconocer la labor de Miguel Hern&aacute;ndez Ventura en estos aspectos, ser&iacute;a una prueba de morbosa mezquindad. Porque se quiera o no ha sido, es y seguir&aacute; siendo con todos sus defectos intactos, pero con todas sus virtudes intactas tambi&eacute;n, un s&iacute;mbolo para el tenisquismo&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo cuando Miguel Hern&aacute;ndez Ventura me dec&iacute;a que la afici&oacute;n del Tenisca <em>era una afici&oacute;n con rostro</em>: hombres y mujeres de carne y hueso,&nbsp; a los que siendo presidente conoc&iacute;a por sus nombres y apellidos&hellip; Y sobre todo, lo que para &eacute;l era m&aacute;s importante, <em>la ascendencia tenisquista de todos y cada uno de ellos, esa progenie que les inocul&oacute; en la sangre y para siempre el sentimiento merengue desde el momento mismo de nacer</em>. Hern&aacute;ndez Ventura cre&iacute;a firmemente en aquella afici&oacute;n que hab&iacute;a superado los reveses, cuando la v&iacute;a exterior al t&uacute;nel de Bajamar implic&oacute; la desaparici&oacute;n de aquel recinto deportivo, en el que el Tenisca hab&iacute;a labrado una parte importante de su historia. Una afici&oacute;n, Miguel, que te recordar&aacute; siempre al conservar vivo en su memoria aquel ascenso, contigo de entrenador, a la 3&ordf; Divisi&oacute;n Nacional (entonces categor&iacute;a de bronce del f&uacute;tbol espa&ntilde;ol). Esos seguidores blancos saben que te deben en gran parte, la construcci&oacute;n del <em>Virgen de Las Nieves, </em>y creyeron contigo que detr&aacute;s de la humildad pod&iacute;a crecer un &aacute;rbol como &eacute;ste. Estos hechos tienen una luz que no se olvida. Como rezaba aquella placa que te otorgaron como homenaje: <em>Recordamos la aventura / que nos llev&oacute; a lo m&aacute;s alto./Contigo dimos el salto, / Miguel Hern&aacute;ndez Ventura./ Merengue es tu figura / y merengue tu blas&oacute;n; / y con fe en el coraz&oacute;n / tantos &eacute;xitos suscribes,/ que en el Tenisca recibes / aplausos de la afici&oacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        Dicen que para ser un buen ciudadano hay que ser un vecino activo y &uacute;til a la sociedad en la que vive. Creo que Miguel Hern&aacute;ndez Ventura con su ejemplo, con su dedicaci&oacute;n a la empresa, al deporte, y a la cultura llev&oacute; a sus convecinos hacia una actitud c&iacute;vica positiva. Por eso, y aunque se haya ido le consideraremos siempre un buen ciudadano. Y adem&aacute;s&hellip; un buen amigo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Julio M. Marante</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/miguel-recuerdo_132_6073887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2020 19:47:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Miguel, en el recuerdo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con La Bajada en las entrañas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/bajada-entranas_132_6050968.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Vivimos días de tranquilo reposo, pero añorando las fiestas que en una ciudad pequeña como la nuestra huelen a tradición y folklore.</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Vivimos d&iacute;as de tranquilo reposo, pero a&ntilde;orando las fiestas que en una ciudad peque&ntilde;a como la nuestra huelen a tradici&oacute;n y folklore. Los festejos de La Bajada de la Virgen siempre han tenido tres momentos vivenciales: la llamada, el reencuentro y el homenaje, tal vez por eso, aunque la soledad del confinamiento por la epidemia de la <em>Covid-19</em> nos han sumido en la apat&iacute;a y en un sentimiento de extra&ntilde;a desaz&oacute;n, no podemos dejar de pensar que en circunstancias normales estar&iacute;amos participando como la mayor&iacute;a de los palmeros, junto a parientes, convecinos y visitantes de la subida de la bandera o de la bajada del trono, en el pr&oacute;logo de nuestras fiestas. Este domingo, en el recolecto rinc&oacute;n de las Nieves, disfrutamos de esos tres momentos a sabiendas de que no hab&iacute;a romer&iacute;a del trono y que este a&ntilde;o, rompiendo la cronolog&iacute;a lustral, tampoco bajar&aacute; la Virgen. Cierto que hemos sustituido el abrazo a familiares y amigos por <em>el t&iacute;mido codazo o la mirada expresiva por arriba de la mascarilla</em>, y sabemos que normas que nos trajo la pandemia est&aacute;n re&ntilde;idas con las fiestas, con las actividades l&uacute;dicas y esos actos tradicionales de los que nuestro pueblo acostumbra ser protagonista. El complejo puzle de unos festejos cuidados al detalle en los que todo encaja a la perfecci&oacute;n, se ha desmoronado atacado por la carcoma de un virus que no admite aglomeraciones ni mal entendidos a los palmeros que, dicho sea de paso, siempre hemos sido tolerantes, obedientes y acogedores.  Sabemos que a la hora de escribir <em>sobre lo que debe ser y no va a ser, </em>lo hacemos con la atenci&oacute;n que se suele poner en las cosas que por cercanas nos conciernen. Y la Bajada de la Virgen de Las Nieves forma parte de nuestras cosas, de nuestras ra&iacute;ces. Esas ra&iacute;ces que se hunden en los campos, en las calles, en las almas, y que han modelado la manera de ser y de pensar de tantos palmeros. Ra&iacute;ces que han hecho que la primera se&ntilde;a de identidad de esta Isla sea una imagen de <em>Santa Mar&iacute;a de Las Nieves</em> con olor a siglos, que simboliza a todo un pueblo, m&aacute;s all&aacute; del concepto devoto que representa, y que adem&aacute;s ha sido capaz de afianzar en torno a ella una celebraci&oacute;n centenaria. Por eso, este domingo muchos palmeros hemos subido a su santuario con la idea de decirle que la esperamos envueltos como siempre en la ligera belleza del amor, la m&uacute;sica y la danza, y que aguardamos con nostalgia el momento de recibirla&hellip; Ser&aacute; entonces, cuando haremos ondear las banderas al viento de la tarde, mientras el camino de El Planto se llenar&aacute; de incienso en una manifestaci&oacute;n religiosa llena de fe y colorido. Porque estamos seguros que de nuevo, Mar&iacute;a ser&aacute; parte de una muchedumbre positiva y vital, ebria de amor y de paz: hombres, mujeres y ni&ntilde;os que, peregrinos en la esperanza, se agrupar&aacute;n en torno a ella. Tal vez por eso, nos hubiese gustado que sin desatender las pautas de seguridad, la bandera de Mar&iacute;a se izara en el Castillo de La Encarnaci&oacute;n, no por el comienzo de las fiestas, sino en su honor, para simbolizar que desde hoy, esperamos su Bajada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/bajada-entranas_132_6050968.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jun 2020 08:54:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Con La Bajada en las entrañas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día de las Madres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/dia-madres_132_5960864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La pandemia del Covid-19 no impidió que Breña Baja rindiera homenaje a las madres.</p></div><p class="article-text">
        La pandemia del Covid-19 no impidi&oacute; que Bre&ntilde;a Baja rindiera homenaje a las madres, en medio de una Eucarist&iacute;a celebrada en el complejo parroquial de San Jos&eacute; por su titular &Aacute;ngel Lu&iacute;s P&eacute;rez Gonz&aacute;lez, quien durante la homil&iacute;a compar&oacute; el <em>amor de la madre con el amor de Cristo</em>.  La representaci&oacute;n municipal estuvo presidida por su alcalde, Borja P&eacute;rez Sicilia, y siguiendo las directrices del confinamiento, la tercera parte de los fieles habituales fueron testigos de que un a&ntilde;os m&aacute;s, esta tradici&oacute;n vinculada a la historia del municipio, permanece viva. Una demostraci&oacute;n de que en esta Villa, como en otros muchos pueblos, las ra&iacute;ces del pasado hacen s&oacute;lidas, verdaderas y entra&ntilde;ables todas las cosas. 
    </p><p class="article-text">
        El 5 de abril de 1936, a propuesta del entonces concejal F&eacute;lix Duarte, el consistorio de Bre&ntilde;a Baja toma el acuerdo de celebrar <em>El D&iacute;a de las Madres</em>, anualmente, el tercer domingo del mes de mayo. Como saben, Bre&ntilde;a Baja debe a esta celebraci&oacute;n y al informe favorable  de la Academia de La Historia el otorgamiento, en 1947, por parte del Ministerio de la Gobernaci&oacute;n, del t&iacute;tulo de <em>Muy Noble y Honorable Villa.</em> 
    </p><p class="article-text">
        En palabras de Gumersindo Galv&aacute;n de Las Casas, &lsquo;no es de extra&ntilde;ar que se le haya concedido el t&iacute;tulo de Muy Noble y Honorable Villa. Nobleza demostrada &ndash;se&ntilde;ala Gumersindo &ndash;en el vivir social de sus habitantes; honor alcanzado por sus propios m&eacute;ritos y que seguramente sabr&aacute; conservar como la m&aacute;s preciada distinci&oacute;n, dej&aacute;ndolo como la mejor herencia para las generaciones venideras&rsquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El otorgamiento del t&iacute;tulo de MUY NOBLE Y HONORABLE VILLA influye notoriamente para que, en 1955, Bre&ntilde;a Baja otorgue a F&eacute;lix Duarte el t&iacute;tulo de Hijo Predilecto.  Y es que la fiesta de las Madres siempre tuvo un latido especial en este municipio, con F&eacute;lix Duarte como uno de sus principales impulsores. 
    </p><p class="article-text">
        Diecis&eacute;is a&ntilde;os ten&iacute;a el poeta, cuando hizo realidad su sue&ntilde;o de conocer otros mundos,de viajar m&aacute;s all&aacute; del mar&hellip;<em> </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;Madre: no te aflijas! &iexcl;Al&eacute;grate! &iexcl;Reza!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si me voy, &iexcl;qu&eacute; importa?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La ausencia nos ata con sus invisibles lazos amorosos&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Volver&eacute; ma&ntilde;ana a besar tus labios,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>muchos por las huellas seguras del tiempo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>con reci&eacute;n nacido candor de esperanzas.</em> 
    </p><p class="article-text">
        Hay momentos referenciales en la historia que incluso es preciso recordar para reconocer la tarea de las mujeres que aqu&iacute; quedaron cuando sus maridos, padres hermanos e hijos hicieron las Am&eacute;ricas&hellip; &ldquo;Madres  resignadas y ansiosas, pacificas, cari&ntilde;osas y, a veces, agresivas por el efecto psicol&oacute;gico del agobio y la tensi&oacute;n emocional consecuente con la penuria econ&oacute;mica y la sobrecarga de los hijos o por el trabajo excesivo. Recuerdo  que a muchas de esas mujeres las faenas cotidianas les absorb&iacute;an todo el tiempo, hasta el punto de marcar el ritmo de sus vidas: labraban el campo detr&aacute;s de una yunta, cuidaban a los animales y recog&iacute;an las cosechas, mientras que otras conciliaban las tareas dom&eacute;sticas con las actividades artesanas, sobre todo la costura y los bordados que, especialmente en Bre&ntilde;a Baja, formaron parte de un aprendizaje necesario. Mujeres que, como escribi&oacute; Manuel Alem&aacute;n, <em>al acabar la jornada y llegar la noche, sufr&iacute;an  de nostalgia y apenas dorm&iacute;an por el desasosiego incurable de las ausencias.</em> Por suerte los emigrantes mejor situados canalizaron sus ahorros hacia la tierra que dejaron y, tras su regreso, cambiaron en parte, con su dinero y esfuerzo, la fisonom&iacute;a de nuestros pueblos. Otros regresaron sin dinero  pero se convirtieron en defensores de las tradiciones y fueron pr&oacute;ceres de nuestra cultura.  Entre ellos est&aacute; F&eacute;lix Duarte, al que bautic&eacute; un d&iacute;a como <em>el Indiano Poeta, </em> porque de &eacute;l se dijo en Cuba que hab&iacute;a sido <em>el intelectual m&aacute;s sobresaliente del colectivo de inmigrantes isle&ntilde;os, asentados en las localidades de Taguasco y Zaza del Medio, en el centro de la Isla</em>.   Y fue de all&iacute;, de la llamada Perla del Caribe, de donde F&eacute;lix  nos trajo ese ritual que conservamos de homenajear a las madres. Una celebraci&oacute;n que se&ntilde;ala y se&ntilde;alar&aacute; para siempre la singular historia de nuestro pueblo ya que, desde hace a&ntilde;os, las rosas, roja y blanca, que representan a las madres vivas o muertas, forman parte del escudo de esta Noble y Honorable Villa de Bre&ntilde;a Baja, de la que me cabe el honor de ser su Cronista Oficial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/dia-madres_132_5960864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2020 16:23:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Día de las Madres]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Canta a La Palma en Navidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tajadre-canta-palma-navidad_132_1247502.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La Navidad en esta Isla es una dulce costumbre escrita en la madrugada de nuestras calles.</p></div><p class="article-text">
        Ya est&aacute; a la venta. Me ha sorprendido gratamente el &uacute;ltimo trabajo discogr&aacute;fico de Tajadre y lo he escuchado con deleite, con suma complacencia. <em>Tajadre canta a La Palma en Navidad</em> es un regalo lleno de infinitos matices y apropiado para esta &eacute;poca del a&ntilde;o. No existe nada que no tenga un antes, una peque&ntilde;a historia. Este disco fue grabado en directo en la Plaza de Espa&ntilde;a de la capital palmera, durante el concierto de Navidad. Era uno de los sue&ntilde;os del grupo con un despertar cargado de gozo. Dieciocho villancicos que, con sello palmero, nos llenan de la emoci&oacute;n de <em>lo Divino</em>, que rompen el silencio y nos permiten evocar el aroma propio de estas fiestas y los recuerdos que cada uno lleva dentro. La belleza que nace asociada a la iluminaci&oacute;n de nuestras calles, y a los olores propios de nuestra reposter&iacute;a tradicional. Porque la m&uacute;sica tambi&eacute;n tiene color, un brillo que se regala transformado en un sentimiento &uacute;nico, nuestro. El palmero, como el resto de los seres humanos, se construye como apunt&oacute; el fil&oacute;sofo Francisco Mora, <em>con lo que aprende y memoriza.</em> La Navidad en esta Isla es una dulce costumbre escrita en la madrugada de nuestras calles y se concreta mediado el mes de diciembre en la Plaza de Espa&ntilde;a, lugar en el que desde hace diecisiete a&ntilde;os, Tajadre y sus invitados, en  empat&iacute;a singular con el pueblo palmero, nos se&ntilde;alan con sus voces que estamos en Pascua y el nacimiento del Ni&ntilde;o-Dios est&aacute; pr&oacute;ximo. La grabaci&oacute;n de Tajadre es, por tanto, un referente a nuestro sentir m&aacute;s &iacute;ntimo. Su exquisito y delicado trabajo ha culminado en algo realmente sublime. Esa es su recompensa. La labor t&eacute;cnica de Daniel Mart&iacute;n D&iacute;az, &Aacute;ngel Mendoza Su&aacute;rez y Joel Mendoza Padr&oacute;n, nos parece magistral. Se palpita el directo, el ambiente de la plaza&hellip; Y las voces,  tanto del grupo como de los solistas, aparecen limpias y timbradas. El  Coro Infantil de la Escuela Insular de M&uacute;sica, tutelado por Mila Mart&iacute;n y los alumnos de viol&iacute;n por Ra&uacute;l Bermudez, adem&aacute;s de por su calidad, esa noche se vieron acompa&ntilde;ados de algo divino. Por todo eso, me ha sorprendido gratamente el &uacute;ltimo trabajo discogr&aacute;fico de Tajadre. Hasta el dise&ntilde;o y maquetaci&oacute;n de Marta Roca me gustan. Un trabajo sencillo, singular y expresivo, la tradicional trapera junto a las estrellas que reflejan La Navidad palmera. El 14 de diciembre, con m&aacute;s ilusi&oacute;n que nunca, Tajadre volver&aacute; a llenar la Plaza de Espa&ntilde;a. De nuevo Chago Meli&aacute;n, H&eacute;ctor Gonz&aacute;lez, Jos&eacute; Manuel Ramos y Juan Mart&iacute;n mostrar&aacute;n su mejor versi&oacute;n como solistas, pero para entonces, los palmeros que hayan recibido el regalo de este disco, cantar&aacute;n coralmente cada villancico.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tajadre-canta-palma-navidad_132_1247502.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Nov 2019 17:43:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Canta a La Palma en Navidad]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con el mar en la sangre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/mar-sangre_132_1797821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El joven arquitecto Jorge Henríquez Yanes,</p><p class="subtitle">con el salitre en la venas</p><p class="subtitle">por esos apellidos que forman parte de la memoria histórica y nostálgica de nuestra Isla</p><p class="subtitle">parece dispuesto a embellecer nuestro litoral.</p></div><p class="article-text">
        Hace alg&uacute;n tiempo cay&oacute; en mis manos el libro de Alberto Campo Baeza <em>Quiero ser arquitecto</em>. Estos d&iacute;as lo he recordado al saber que a nuestro joven arquitecto Jorge Henr&iacute;quez, le hab&iacute;an otorgado el primer premio en el prestigioso certamen internacional Isarch, creado con la finalidad de distinguir a estudiantes y j&oacute;venes de la especialidad en el marco universitario, dando a conocer sus aportaciones a la arquitectura del futuro. El trabajo galardonado<em> Hotel escala para navegantes</em>  es una propuesta para la regeneraci&oacute;n del frente portuario de la bah&iacute;a de Santa Cruz de La Palma. El propio Henr&iacute;quez Yanes ha apuntado en una entrevista que<em> este reconocimiento al proyecto realizado pone en valor la bah&iacute;a de nuestra ciudad y el Monumento Natural del Risco de la Concepci&oacute;n y no deja de ser una oportunidad para su posible desarrollo. </em>As&iacute; son los vocacionales de la arquitectura<em>, en un grano de arena ven un mundo y en cada flor silvestre un para&iacute;so. </em>Henr&iacute;quez Yanes, <em>con el mar en la sangre y el salitre en la venas</em> por esos apellidos que forman parte de la memoria hist&oacute;rica y nost&aacute;lgica de nuestra isla, <em>la construcci&oacute;n naval y su comercio mar&iacute;timo, </em>parece dispuesto a embellecer nuestro litoral, si es que lo dejan, con una estructura por la que fluye tambi&eacute;n la m&uacute;sica de sus ancestros en la armon&iacute;a de las formas. Henr&iacute;quez y Yanes, dos apellidos que abrieron horizontes y que Jorge lleva con honroso orgullo y que como su padre, igualmente arquitecto, quiere construir sue&ntilde;os para disfrute de la gente.
    </p><p class="article-text">
        En una ciudad como la nuestra, que todav&iacute;a ofrece al visitante un conjunto urbano equilibrado y nada despreciable, aunque tiempo atr&aacute;s algunos edificios rompieran su paisaje y actualmente nos hieran como una estocada record&aacute;ndonos historias irreversibles de malas praxis, nos resulta grato que a un arquitecto joven con un toque de rebeld&iacute;a en el dise&ntilde;o y aspirando a un cambio contra el mal gusto, le hayan otorgado este premio. Sabemos que distinciones tan tempranas abren  importantes y sugestivas interrogantes,  pues a partir de ahora las obras del arquitecto-artista ser&aacute;n juzgadas, analizadas y valoradas con un mayor nivel de exigencias por ese hurac&aacute;n humano que, cuando se pone cr&iacute;tico, acaba por devorarnos. No te rindas. Alimenta tus afanes y no entierres tus sue&ntilde;os. La sociedad, y ese es tu caso, tambi&eacute;n suele premiar a los hombres y mujeres que trabajan seriamente como t&uacute; has hecho. Con indeclinable tenacidad y un esp&iacute;ritu de superaci&oacute;n bastante encomiable, has terminado la carrera y est&aacute;s a punto de culminar un m&aacute;ster. As&iacute; es que esta distinci&oacute;n compensa el esfuerzo realizado con entusiasmo y la aventura de concursar en una prueba de creatividad internacional como <em>Isarch</em>, la primera huella de una profesi&oacute;n que pronto ser&aacute; la l&oacute;gica del d&iacute;a a d&iacute;a. El frente de batalla de un trabajo que honra y que te ofrece la posibilidad de sobrevivir en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que en los tiempos que corren, la de arquitecto es una profesi&oacute;n dif&iacute;cil y compleja para la que hay que tener pellejo duro, capacidad de aguante y ser inasequible al desaliento.  Sobre todo, si como a tu padre te apasiona La Palma, una isla de per&iacute;metro limitado y reducidos horizontes. Una tierra cuya actividad inmobiliaria y edificativa tiene, y no me gusta exagerar, un tono m&aacute;s bien bajo. Por eso, esperamos que este &eacute;xito no sea flor de un instante. Ardo en deseos de ver expuesto tu proyecto. De intuir el inter&eacute;s que despierta y las probabilidades que existen de realizarlo. Ten paciencia. Sabes que <em>planificar y construir es para toda la vida y ha de hacerse con la misma calma que la miel se derrama por el borde del tarro.</em>
    </p><p class="article-text">
        He visto en los medios algunas fotograf&iacute;as y he advertido que se trata de una arquitectura moderna que lejos de inquietar libera, al reinterpretar el paisaje del lugar, potenci&aacute;ndolo sin entrar en beligerancia con el entorno. Adem&aacute;s, como bien dices, Jorge, podr&iacute;a ser<em> una actuaci&oacute;n estrat&eacute;gica, que permitir&iacute;a destinar el actual espacio ocupado a otros usos que para La Palma suponen la apertura al turismo de cruceros. </em>Un deseo acorde  con la funci&oacute;n de la nueva arquitectura: <em>arquitectura que se usa, arquitectura que se vive.</em> Me consta que muchos ciudadanos de Santa Cruz de La Palma esperan tu obra para <em>usarla y vivirla.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Julio M. Marante</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/mar-sangre_132_1797821.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Dec 2018 10:42:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Con el mar en la sangre]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ‘Noche en Blanco’ con Tajadre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/noche-blanco-tajadre_132_1803788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La Laguna y La Palma juntas, palmeros y punteros hermanados por la Navidad y la grandeza de nuestros villancicos.</p></div><p class="article-text">
        Poseedora de una personalidad hist&oacute;rica innegable, en La Laguna se aprecia la enorme fuerza de una ciudad activa e inquieta de la que emana junto al indiscutible poder social y cultural que siempre tuvo, el econ&oacute;mico. Sus calles, poseedoras de un pacifico y sosegado encanto, guardan viejos valores detr&aacute;s de cada fachada, cual hitos imperecederos de su historia. Tiendas y m&aacute;s tiendas, tascas y m&aacute;s tascas, en la ciudad universitaria se percibe &nbsp;un esp&iacute;ritu de iniciativa empresarial que responde a sus expectativas de futuro. Siempre que voy a Tenerife, siento el deseo irreprimible de pasar por La Laguna, como lugar de descanso y bendici&oacute;n de la fatiga. Esta vez, en d&iacute;as cercanos a la Navidad, me llam&oacute; la atenci&oacute;n su <em>Noche en Blanco</em> y, libre de otros deberes, me fui a escuchar en la iglesia de La Concepci&oacute;n a los componentes de Tajadre de La Palma, notables herederos de una de nuestras tradiciones m&aacute;s arraigadas, perpetuada contra viento y marea:<em> el canto de Lo Divino, </em>que esta agrupaci&oacute;n mantiene con estilo propio en gloriosa plenitud. Ninguna moda ni ambici&oacute;n coyuntural les ha desviado de este acervo cultural, que es patrimonio de todos los palmeros.
    </p><p class="article-text">
        En La Laguna, seguimos las entra&ntilde;as del pueblo. Su paisaje urbano es una maravilla de suavidad y de finura&hellip; El ambiente de bienestar visible, nos hizo seguir la antigua calle de La Carrera, cuyo nombre se debe a las carreras de sortijas en los torneos medievales, Catedral arriba, con la emblem&aacute;tica torre de canter&iacute;a de La Concepci&oacute;n al fondo y la iluminaci&oacute;n especial de estas fechas, empezamos a palpar la curiosidad, el afecto y hasta el entusiasmo de no pocos palmeros que nos salud&aacute;bamos con sonrisas c&oacute;mplices con algo de emoci&oacute;n justificada, al unirnos en el camino. Sab&iacute;amos lo que nos aguardaba en el templo y&nbsp; provocaba en nosotros un escalofr&iacute;o &iacute;ntimo. Despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os, los amigos de Tajadre volv&iacute;an a cantar la Navidad en La Laguna, un viejo sue&ntilde;o se hab&iacute;a convertido en realidad.
    </p><p class="article-text">
        Y Tajadre actu&oacute; en medio de una cordial y previsible acogida, no se ocultaron l&aacute;grimas ni suspiros, y <em>Lo Divino </em>penetr&oacute; de lleno en la conciencia colectiva. Con Tajadre tres solistas de condiciones vocales &uacute;nicas: Chago Meli&aacute;n, Jos&eacute; Manuel Ramos y Juan Mart&iacute;n, es decir La Laguna y La Palma juntas, palmeros y punteros hermanados por la Navidad y la grandeza de nuestros villancicos, temas seculares que al gozar su perennidad siempre nos parecen nuevos. Hoy, al recordar el recital y mientras escribo estas l&iacute;neas, &nbsp;todav&iacute;a siento la alegr&iacute;a del momento, el inefable placer de aquel prodigio que hizo posible la presencia en fraterna comuni&oacute;n de dos pueblos unidos por el denominador com&uacute;n de la Navidad, ocupando, en verdadera convivencia, las tres naves del templo matriz de La Concepci&oacute;n, en La Laguna. Y es que, al margen de dificultades y alg&uacute;n que otro contratiempo, Tajadre, sus invitados y la m&uacute;sica lograron una optima simbiosis con un p&uacute;blico entregado que, puesto en pie, demandaba nuevas actuaciones en pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Tajadre ya est&aacute; en La Palma. El de La Laguna fue un viaje de ida y vuelta, pero con una fuerte carga emocional, pues los palmeros residentes en Tenerife, se fundieron con el grupo en un canto com&uacute;n. Quiero pensar que <em>la alborada palmera</em> les infundi&oacute; dosis de salud an&iacute;mica y una anchura de esp&iacute;ritu en el coraz&oacute;n. Tal es as&iacute;, que me consta que muchos de ellos han decidido venir a La Palma el s&aacute;bado 15 de diciembre, d&iacute;a en que La Plaza de Espa&ntilde;a se convierte en el escenario indiscutible de un espect&aacute;culo &uacute;nico, el hermoso rinc&oacute;n de la ciudad, donde <em>anida y duerme</em> durante el a&ntilde;o <em>Lo Divino</em>, para mostrarse como un &nbsp;h&aacute;bito musical por Navidad. Una vez m&aacute;s, los villancicos con su particular mensaje despertar&aacute;n la ternura y el amor de nuestra gente. Chago Meli&aacute;n, H&eacute;ctor Gonz&aacute;lez, Jos&eacute; Manuel Ramos y Juan Mart&iacute;n regalar&aacute;n sus voces al aplauso que si un d&iacute;a fue ajeno, hoy es tan cercano que ha acabado siendo suyo para siempre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/noche-blanco-tajadre_132_1803788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Dec 2018 17:29:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La ‘Noche en Blanco’ con Tajadre]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Apaciguar los ánimos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/apaciguar-animos_132_1812997.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Quienes apreciamos en el Fdcan la noble idea del honesto reparto entre islas y municipios en un esfuerzo por crear riqueza, no entendimos el recurso del Gobierno de Canarias para devolver 13,4 millones de euros.</p></div><p class="article-text">
        Lo pensaba mientras le&iacute;a en la prensa y en este peri&oacute;dico digital las noticias del desencuentro entre el Gobierno de Canarias y el Cabildo de La Palma en el asunto del Fondo de Desarrollo de Canarias (Fdcan), ambas instituciones est&aacute;n obligadas a salir de esta especie de <em>pim-pan-pun </em>y de <em>la guerra fr&iacute;a</em> en la que se hab&iacute;an metido. Apaciguar los &aacute;nimos es una medicina preventiva hasta para los infartos. <em>El pol&iacute;tico, </em>como ha descrito magistralmente Weber, <em>est&aacute; marcado por el entorno en el que desarrolla su actividad, casi siempre se mueve por la pasi&oacute;n y por la ambici&oacute;n. </em>Ambos sentimientos est&aacute;n alejados de la reflexi&oacute;n que ha de acompa&ntilde;ar a hombres y mujeres abnegados, que se afanan por el bienestar social y el progreso de los pueblos. Menos mal que el Gobierno de Canarias, ante el posicionamiento del Cabildo de La Palma y su presidente Anselmo Pestana, ha expresado tras la reuni&oacute;n bilateral mantenida, su deseo de flexibilizar su estrategia y frenar la escalada de tensi&oacute;n originada semanas atr&aacute;s. La Instituci&oacute;n palmera puede acreditar gastos antes de que acabe el plazo legal del 9 de diciembre y, comprometido fielmente con la ley, procurar&aacute; hacerlo, mientras que la consejera del Gobierno Rosa D&aacute;vila ha establecido un nuevo calendario de reuniones de seguimiento del Fondo con un primer encuentro en el mes de enero. Quienes apreciamos en el Fdcan la noble idea del honesto reparto entre islas y municipios en un esfuerzo por crear riqueza, no entendimos el recurso del Gobierno de Canarias para devolver 13,4 millones de euros, que el Cabildo dec&iacute;a haber justificado. Nos pareci&oacute; una respuesta <em>simplista</em> a los problemas complejos y reales que tiene La Palma y que el Gobierno debiera conocer, pues sus obras p&uacute;blicas en la Isla, tambi&eacute;n se eternizan de forma considerable.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una tierra con amplias heridas abiertas, algunas de ellas heredadas, que tardan en cicatrizar. Por eso, generalizar es muy c&oacute;modo, pero a veces es injusto. En La Palma se dan situaciones, y lo saben, en las que se aumentan los plazos y se elevan los costes de los trabajos tanto humanos como mec&aacute;nicos, pero eso no es &oacute;bice para que nos quiten la libre iniciativa y la voluntad de sobrevivir. La Isla que causa asombro y envidia por su belleza y por ser un modelo a seguir en la conservaci&oacute;n de sus parajes naturales, no puede quedar al margen, esperando por la m&aacute;gica generosidad de <em>d&aacute;divas o limosnas</em> que puedan solucionar sus problemas.   Siempre habr&aacute; una l&iacute;nea que marque, o debiera marcar, la natural convergencia de islas mayores y menores, y entre administraciones de superior e inferior rango, y esa l&iacute;nea no es otra que <em>la prevalencia  de servir al ciudadano.</em>  
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar que la gente se canse de la pol&iacute;tica cuando percibe, como d&iacute;as atr&aacute;s, comportamientos arbitrarios m&aacute;s propios de <em>mercaderes de poder que de servidores p&uacute;blicos. </em>Algunas decisiones tomadas, supongo que de forma precipitada, han roto con las premisas en las que deben asentarse nuestras instituciones y, con ellas, la funci&oacute;n p&uacute;blica: profesionalidad, imparcialidad e integridad. Me pregunto para qu&eacute; toda esta parafernalia, si <em>el acuerdo y el compromiso</em> son la esencia de la pol&iacute;tica.  No se trata de censurar ahora,<em> a caballo pasado</em>, esta o aquella conducta, pero s&iacute; ha molestado, y mucho, que pol&iacute;ticos/as y funcionarios/as a los que se les supone dotados de lealtad institucional, neutralidad y honestidad, se hayan visto arrastrados por este l&iacute;o, en el que hemos tenido la impresi&oacute;n de que el Fdcan  se hab&iacute;a convertido en degradante mercanc&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/apaciguar-animos_132_1812997.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Nov 2018 05:28:18 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Apaciguar los ánimos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Periodismo y Constitución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/periodismo-constitucion_132_1825125.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La opinión pública necesita para formarse una información libre, responsable y debidamente protegida.</p></div><p class="article-text">
        Mientras los pol&iacute;ticos de turno empiezan a buscar nuevos argumentos para convencer a los electores ante la proximidad de las urnas, a algunos nos preocupa y mucho la m&aacute;quina de guerra verbal que, en ocasiones con mediocre estupidez, han puesto en marcha los diferentes partidos. Al leer la prensa, encender el televisor, escuchar la radio, notamos el discurso <em>venenoso</em> que poco aporta a la convivencia, o nos saltan &ndash;a trav&eacute;s de internet y otras formas de comunicaci&oacute;n&ndash; agresivos mensajes que nos avisan de que <em>el fog&oacute;n lo han puesto a fuego vivo. </em>Por eso, ante la cercan&iacute;a del 6 de diciembre, efem&eacute;ride de nuestra Constituci&oacute;n, y sin querer recomponer <em>el desguace </em>de la realidad que nos ocupa, hemos querido acercarnos a la Carta Magna y a su art&iacute;culo 20 que nos han proporcionado cuarenta a&ntilde;os de periodismo libre. Tiempo suficiente para alegrarnos y reflexionar sobre la libertad de expresi&oacute;n y los rumbos &ndash;algunos equivocados&ndash; que ha seguido, y que no son atribuibles a la Constituci&oacute;n, sino al uso inadecuado, a veces abusivo, de esa libertad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando escucho, leo y veo ciertos ejercicios de periodismo cuyo rigor no supera <em>el palique</em> en cualquier cafeter&iacute;a, donde se pierden las jerarqu&iacute;as de valores e imperan sin disimulos la aspereza, la crispaci&oacute;n y el sarcasmo, al discutir sobre hechos tanto sociales como pol&iacute;ticos, he notado como se apartan los principios que deben imperar en los &aacute;mbitos de pensar con el af&aacute;n de disimular o esconder intereses poco honestos. As&iacute;, el oyente o el televidente dif&iacute;cilmente puede extraer la verdad. No se tiene en cuenta que la Constituci&oacute;n tambi&eacute;n recoge un derecho complementario que resulta esencial para salvaguardar el ejercicio efectivo de la libertad de expresi&oacute;n, se trata del derecho paralelo de los ciudadanos a recibir una correcta y veraz informaci&oacute;n. El compromiso con la verdad es fundamental y no puede soslayarse. La opini&oacute;n p&uacute;blica necesita para formarse una informaci&oacute;n libre, responsable y debidamente protegida. Y que sepamos, la Constituci&oacute;n no protege la falsedad por m&aacute;s que por otro lado no proh&iacute;ba mentir.
    </p><p class="article-text">
        No exageramos al decir que existe un amplio sector de nuestra sociedad preocupado por la actitud de algunos profesionales y medios que ampar&aacute;ndose en una supuesta protecci&oacute;n constitucional ejercen el derecho a informar y a expresar sus opiniones como si ante un micr&oacute;fono, frente a una c&aacute;mara, ante un ordenador e incluso a trav&eacute;s de un tel&eacute;fono m&oacute;vil valiese todo y, lamentablemente, hacen un uso abusivo de sus funciones entremezclando informaci&oacute;n y opini&oacute;n con el fin de llevar a oyentes y televidentes al terreno de sus ideas, olvidando adem&aacute;s que la Constituci&oacute;n en su art&iacute;culo 20, apartado 4, dispone que estas libertades tienen su l&iacute;mite <em>en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protecci&oacute;n de la juventud y de la infancia.</em> La presunci&oacute;n de inocencia, por ejemplo, no se salvaguarda, en mi opini&oacute;n, &uacute;nicamente con el tr&aacute;mite de acompa&ntilde;ar el nombre bajo sospecha, de la palabra <em>presunto</em>, ni con cumplir posteriormente los preceptos del <em>derecho de rectificaci&oacute;n</em> que nunca borrar&aacute; los perjuicios causados <em>por una informaci&oacute;n adulterada o falsa</em>. Indudablemente, el nuestro es <em>el pueblo m&aacute;s parlamentario del mundo</em> y&nbsp; no es de extra&ntilde;ar que las tertulias radiof&oacute;nicas y televisivas se hayan convertido en peque&ntilde;os y torpes parlamentos en los que impera la mordacidad, la insensatez y la burla.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, un campo f&eacute;rtil <em>para&nbsp; predicadores y correveidiles de poca monta</em>,&nbsp; que lejos de esclarecer los hechos, multiplican los embrollos. No es &ndash;como dec&iacute;a alguien&ndash; <em>que vivamos en un pa&iacute;s de siete suelas y ninguna tripa, </em>sino que sus tripas se desparraman hasta salir por las alcantarillas de un lenguaje desmaquillado y cargado de ep&iacute;tetos que enervan al auditorio en medio de un lujo verbal y de un clima poco edificante, que no tiene en cuenta el respeto a las ideas antag&oacute;nicas ni a la valoraci&oacute;n ajena. Por eso, despu&eacute;s de algunas tertulias, por mucha pol&eacute;mica que exista, extraemos pocas conclusiones. Tal vez, debamos conformarnos con saber &ndash;si es que lo adivinamos&ndash; cuantos supervivientes quedaron en el estudio de radio o dentro del televisor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio M. Marante]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/periodismo-constitucion_132_1825125.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Nov 2018 11:15:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Periodismo y Constitución]]></media:title>
    </item>
  </channel>
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