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    <title><![CDATA[elDiario.es - Juan Cámpora]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/juan_campora/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Juan Cámpora]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Controlando el tamaño de los nanoobjetos con moléculas-guía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/controlando-tamano-nanoobjetos-moleculas-guia_132_4222761.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c259f93b-a85f-4c68-b948-157b4ece27fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Controlando el tamaño de los nanoobjetos con moléculas-guía"></p><p class="article-text">
        Las part&iacute;culas met&aacute;licas del tama&ntilde;o de algunos nan&oacute;metros (1 nm = 0.000000001 m), comunmente llamadas <em>nanopart&iacute;culas</em> son entes a caballo entre el mundo submicrosc&oacute;pico de los &aacute;tomos y mol&eacute;culas, y nuestro mundo macrosc&oacute;pico. Estas part&iacute;culas son objeto de un extraordinario inter&eacute;s por sus propiedades f&iacute;sicas inusuales, pero sin duda una de sus caracter&iacute;sticas m&aacute;s destacadas es su capacidad para catalizar un gran n&uacute;mero de reacciones qu&iacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Existen m&eacute;todos muy diversos para generar nanopart&iacute;culas met&aacute;licas, pero para controlar de manera adecuada sus propiedades, es necesario definir de manera precisa su tama&ntilde;o. Una manera de lograrlo, es hacerlas crecer a partir de &aacute;tomos individuales, bloqueando el proceso al alcanzar el tama&ntilde;o deseado. Recientemente, en nuestro grupo del Instituto de Investigaciones Qu&iacute;micas hemos creado unas mol&eacute;culas que se adhieren a la superficie de las nanopart&iacute;culas, y las estabilizan impidiendo que contin&uacute;e su crecimiento, y en colaboraci&oacute;n con el Institut National des Sciences Appliqu&eacute;es (Tolouse, Francia), hemos investigado la capacidad de estas mol&eacute;culas para dirigir el crecimiento de las nanopart&iacute;culas met&aacute;licas (ver Figura).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
         Estas mol&eacute;culas poseen una estructura especial, de manera que en uno de sus extremos poseen carga negativa, y en el otro una carga positiva. El extremo cargado negativamente ha sido dise&ntilde;ado de manera que cada mol&eacute;cula se enlaza a dos met&aacute;licos &aacute;tomos contiguos, reforzando la interacci&oacute;n de la mol&eacute;cula con la superficie de la part&iacute;cula. Al unirse a las part&iacute;culas met&aacute;licas, la parte cargada positivamente queda expuesta al exterior. Esto hace que, vistas de cerca, las nanopart&iacute;culas parezcan estar rodeadas de carga positiva, por lo cual, aunque en conjunto las nanopart&iacute;culas no poseen carga neta, se repelen al acercarse a corta distancia. Este efecto contribuye a la estabilizaci&oacute;n de las nanopart&iacute;culas, impidiendo que se adhieran unas a otras formando agregados.
    </p><p class="article-text">
        Cuanto mayor es la disponibilidad de mol&eacute;culas dipolares, antes se detiene el crecimiento de las nanopart&iacute;culas. Por ejemplo, haciendo crecer nanopart&iacute;culas de rutenio (un metal de transici&oacute;n, vecino del hierro en la Tabla Peri&oacute;dica) en presencia de cantidades crecientes de estas mol&eacute;culas, es posible ajustar sudi&aacute;metro medio desde 1.3 a 1.0 nm. Aunque la diferencia de 0.3 &Aring; parece peque&ntilde;a, implica que podemos elegir entre tama&ntilde;os comprendidos entre aproximadamente 600 y 250 &aacute;tomos.
    </p><p class="article-text">
        Para medir c&oacute;mo influye el tama&ntilde;o de las nanopart&iacute;culas en su eficacia como catalizadores, hemos utilizado una reacci&oacute;n qu&iacute;mica bien conocida, la hidrogenaci&oacute;n del estireno. El estireno (<strong>A</strong> en la figura) es una mol&eacute;cula que tiene dos fragmentos bien diferenciados, un anillo de benceno y un doble enlace. La hidrogenaci&oacute;n de esta mol&eacute;cula comienza en el doble enlace, dando etilbenceno (<strong>B</strong>), y pude continuar hasta eliminar todas las insaturaciones (<strong>C</strong>). La capacidad para detener la hidrogenaci&oacute;n en <strong>B</strong> mide el grado de control o <em>selectividad</em> con la que act&uacute;a el catalizador.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro experimento, hemos podido comprobar que la velocidad de la hidrogenaci&oacute;n del doble enlace (es decir, el paso de <strong>A</strong> a <strong>B</strong>) se mantiene aproximadamente constante al pasar de las nanoparticulas de 1.3 nm a las de 1.0 nm, pero la segunda etapa (<strong>C</strong> a <strong>D</strong>) se hace m&aacute;s lenta. Debido a esta diferencia de velocidad, las nanopart&iacute;culas m&aacute;s peque&ntilde;as permiten detener la hidrogenaci&oacute;n en <strong>C</strong>: son catalizadores m&aacute;s selectivos. Para comprender la causa de esta diferencia, tenemos que imaginarnos c&oacute;mo la mol&eacute;cula de estireno interacciona con las nanopart&iacute;culas. Las nanopart&iacute;culas m&aacute;s grandes presentan superficies de mayor tama&ntilde;o, que acomodan tanto al doble enlace como el anillo de benceno, y por eso ambas partes se hidrogenan r&aacute;pidamente. En cambio, el anillo de benceno encuentra m&aacute;s dificultad por su tama&ntilde;o para fijarse sobre las caras de las nanopart&iacute;culas m&aacute;s peque&ntilde;as, que por tanto hidrogenan este fragmento con mayor lentitud
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Cámpora, Luis Miguel Martínez-Prieto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/controlando-tamano-nanoobjetos-moleculas-guia_132_4222761.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Jan 2016 19:37:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Controlando el tamaño de los nanoobjetos con moléculas-guía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Química,Física]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Moléculas que hacen moléculas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/moleculas-hacen-moleculas_132_4936907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4c28195-2ac3-42e4-bcc1-eb1edfc5aa76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Moléculas que hacen moléculas"></p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2013 se celebr&oacute; el 50 aniversario de la  concesi&oacute;n del Premio Nobel a los qu&iacute;micos Karl Ziegler y Giulio Natta,  por el descubrimiento de los catalizadores para la polimerizaci&oacute;n de  olefinas. Tras este nombre un tanto abstruso se oculta una importante  efem&eacute;ride, que nos afecta en nuestra vida cotidiana: hace medio siglo  que vivimos en lo que se podr&iacute;a llamar la Edad del Pl&aacute;stico. Ning&uacute;n  material descubierto por el ser humano ha supuesto una revoluci&oacute;n tan  radical y tan r&aacute;pida como la que desencaden&oacute; el desarrollo y  comercializaci&oacute;n de los materiales sint&eacute;ticos que llamamos pl&aacute;sticos.  Los pl&aacute;sticos como el <em>polietileno</em> o el <em>polipropileno</em> han contribuido de manera muy significativa a acercar la tecnolog&iacute;a al  gran p&uacute;blico, ya que se puede afirmar, sin temor a exagerar, que estos  dos materiales constituyen el chasis del mundo moderno en el que  vivimos.
    </p><p class="article-text">
        Los  catalizadores son sustancias que facilitan que tenga lugar una reacci&oacute;n  qu&iacute;mica sin participar en ella de manera expl&iacute;cita. Muchas reacciones  qu&iacute;micas que son posibles, no tienen lugar en la pr&aacute;ctica a menos que  intervenga alg&uacute;n tipo de catalizador. Por ejemplo, el agua oxigenada que  compramos en la farmacia, es estable en su frasco durante a&ntilde;os, pero al  ponerla sobre una herida se transforma espont&aacute;neamente en agua y  ox&iacute;geno, debido a que la sangre contiene sustancias que act&uacute;an  catalizando su descomposici&oacute;n. Al comienzo de la d&eacute;cada de 1950, el  qu&iacute;mico alem&aacute;n Karl Ziegler descubri&oacute; un nuevo tipo de catalizador que  induce la transformaci&oacute;n de sustancias procedentes del petr&oacute;leo, como  son el <em>etileno</em> o el <em>propileno</em>, que son gases muy estables en las condiciones ordinarias, en los pl&aacute;sticos a los que nos hemos referido m&aacute;s arriba.
    </p><p class="article-text">
        Los  catalizadores de polimerizaci&oacute;n act&uacute;an como aut&eacute;nticas m&aacute;quinas de  ensamblaje a nivel molecular. Estas m&aacute;quinas diminutas logran concatenar  multitud de peque&ntilde;as unidades b&aacute;sicas de unos pocos &aacute;tomos de carbono  (como las mol&eacute;culas de etileno, que tiene solo dos, o el propileno, con  tres), formando las inmensas estructuras moleculares que son los  constituyentes de los pl&aacute;sticos, las cuales contienen cientos de miles o  incluso millones de &aacute;tomos. Y esto lo hacen con enorme eficiencia, y a  velocidades de v&eacute;rtigo. La forma en que se pueden combinar las unidades  b&aacute;sicas son infinitas: podemos hacer mol&eacute;culas enormes o m&aacute;s peque&ntilde;as,  variar la forma de su esqueleto introduciendo ramificaciones, o combinar  dos o m&aacute;s tipos de unidades en una sola mol&eacute;cula de pl&aacute;stico. De esta  manera, a trav&eacute;s de los catalizadores es posible transformar unas  materias baratas y abundantes (o que, al menos, han venido si&eacute;ndolo  hasta hoy) en pl&aacute;sticos, unos materiales valiosos y muy vers&aacute;tiles, a un  costo muy reducido.
    </p><p class="article-text">
        Los  pl&aacute;sticos est&aacute;n llamados a desempe&ntilde;ar un papel cada vez m&aacute;s importante  en todo tipo de aplicaciones tecnol&oacute;gicas. Por ello, el desarrollo de  nuevos  catalizadores para la producci&oacute;n de pl&aacute;sticos contin&uacute;a siendo hoy d&iacute;a  una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica muy activa y apasionante. Los  primeros catalizadores descubiertos por Ziegler eran relativamente  simples: se trataba de s&oacute;lidos inorg&aacute;nicos que no pose&iacute;an una identidad  qu&iacute;mica bien definida. Los pl&aacute;sticos que se obten&iacute;an con ellos eran a&uacute;n  materiales primitivos, y sus propiedades muy inferiores a las que tienen  los que nos son familiares de hoy d&iacute;a. Por ejemplo, cuando se ensamblan  mol&eacute;culas de propileno, que, como dijimos, tiene tres &aacute;tomos de  carbono, dos de ellos se usan para construir el esqueleto del pl&aacute;stico, y  el tercero queda fuera del mismo, colgando como una rama lateral. Los  catalizadores originales de Ziegler no controlaban la geometr&iacute;a de este  proceso, y el resultado son mol&eacute;culas cuya forma es parecida a la que  tendr&iacute;a un peine cuyas p&uacute;as se distribuyen al azar hacia un lado o hacia  otro. Poco despu&eacute;s, el qu&iacute;mico italiano Giulio Natta descubri&oacute; que, a  trav&eacute;s de ciertas modificaciones introducidas en el catalizador, es  posible controlar la manera en la que las unidades de propileno se  orientan en el espacio justo antes de ser ensambladas. De este modo, se  producen mol&eacute;culas de pl&aacute;stico que tienen una estructura tridimensional  precisa. Siguiendo con el s&iacute;mil anterior, dichas mol&eacute;culas se parecer&iacute;an  mucho m&aacute;s a un peine, con todas las p&uacute;as orientadas hacia el mismo  lado. No es extra&ntilde;o que esta variedad de polipropileno posea propiedades  f&iacute;sicas muy superiores, y de hecho es el material con el que se  fabrican hoy en d&iacute;a multitud de objetos que requieren una gran  resistencia mec&aacute;nica, como las tuber&iacute;as, o las defensas de los  autom&oacute;viles.
    </p><p class="article-text">
        Uno  de los mayores saltos conceptuales en la historia de los pl&aacute;sticos ha  sido la evoluci&oacute;n de los catalizadores, desde los que invent&oacute; Ziegler,  que en esencia eran s&oacute;lidos inorg&aacute;nicos, hasta los m&aacute;s modernos que  est&aacute;n formados por unas mol&eacute;culas muy particulares, en las que un &uacute;nico  &aacute;tomo met&aacute;lico se acomoda en una estructura org&aacute;nica dise&ntilde;ada  especialmente, como si fuese una perla en una ostra. En cada tipo de  catalizador, el proceso qu&iacute;mico que desempe&ntilde;an se desarrolla en puntos  bien localizados, los centros activos. Los catalizadores inorg&aacute;nicos  s&oacute;lidos presentan numerosos centros activos en su superficie, los cuales  presentan configuraciones variadas que no es posible controlar con  precisi&oacute;n. En cambio, el centro activo de los catalizadores moleculares  se radica en el &aacute;tomo met&aacute;lico que &eacute;stos contienen, cuyo entorno qu&iacute;mico  se reproduce fielmente en cada mol&eacute;cula. Siguiendo con el s&iacute;mil  anterior, el centro activo ser&iacute;a la perla, y su actividad ser&iacute;a modulada  por la ostra. De este modo, es posible controlar con un mayor grado de  precisi&oacute;n el comportamiento del catalizador, y as&iacute; obtener pl&aacute;sticos  cuyas propiedades se ajustan exactamente a la aplicaci&oacute;n que deseamos  darle. En la actualidad, los qu&iacute;micos poseen las herramientas necesarias  para construir pr&aacute;cticamente cualquier mol&eacute;cula que sea posible  imaginar, y esto abre innumerables posibilidades en el desarrollo de  pl&aacute;sticos &ldquo;a la carta&rdquo;, cuya estructura y propiedades vienen definidos  por el catalizador que les da origen. A trav&eacute;s de esta tecnolog&iacute;a, los  pl&aacute;sticos extienden d&iacute;a a d&iacute;a sus capacidades y desplazan otros  materiales mucho m&aacute;s costosos, desempe&ntilde;ando sus funciones con ventaja y  realizando otras nuevas. 
    </p><p class="article-text">
        En  algunos aspectos, los nuevos catalizadores de polimerizaci&oacute;n de tipo  molecular se asemejan a los enzimas que ensamblan las grandes  macromol&eacute;culas de la naturaleza, aunque nos queda a&uacute;n un largo camino  para igualar el grado de precisi&oacute;n necesario para construir una mol&eacute;cula  de prote&iacute;na o de &aacute;cido nucleico. A pesar de los avances experimentados  en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, el desarrollo de un nuevo catalizador para la  producci&oacute;n de pl&aacute;sticos contin&uacute;a encerrando numerosos retos y  dificultades. A&uacute;n son muchas las cosas que desconocemos, y al dise&ntilde;ar un  nuevo catalizador, es dif&iacute;cil predecir exactamente qu&eacute; clase de  pl&aacute;stico podr&iacute;a llegar a producir. El proceso de desarrollar nuevos  catalizadores es largo, ya que una vez encontrado un dise&ntilde;o molecular  adecuado, es necesario llevar a cabo un proceso de mejora y optimizaci&oacute;n  que es en buena medida emp&iacute;rico y requiere sintetizar y ensayar un gran  n&uacute;mero de nuevas mol&eacute;culas. Hoy d&iacute;a son muy numerosos los grupos de  investigaci&oacute;n, tanto en los centros p&uacute;blicos como en las empresas, que  se interesan en el desarrollo de catalizadores que permitan fabricar  pl&aacute;sticos con nuevas propiedades. Entre los retos que nos encontramos,  se encuentra el de modificar la estructura de los pl&aacute;sticos con  fragmentos moleculares m&aacute;s complejos capaces de introducir nuevas  funcionalidades, por ejemplo para mejorar la su compatibilidad con el  medio ambiente, o la producci&oacute;n de nuevos pl&aacute;sticos partiendo de  materias primas diferentes del petr&oacute;leo, y renovables.  En  el Instituto de Investigaciones Qu&iacute;micas, un centro mixto del CSIC y de  la Universidad de Sevilla, participamos en este esfuerzo investigando  nuevos tipos de catalizadores que cumplan con estas expectativas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Cámpora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/moleculas-hacen-moleculas_132_4936907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Apr 2014 22:08:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Moléculas que hacen moléculas]]></media:title>
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